Texto de Estudio
Texto de Estudio
Anatomía
Fisiología
Sandra Lisperguer • María Soledad Calvo
Carmen Troncoso • Marlis Bernales
Gastón Rivera • Cristóbal del Campo
Anatomía • Fisiología
Primera edición: diciembre de 2020
ISBN: 978-956-XXXX-XX-X
Derechos reservados.
Anatomía • Fisiología
Texto de estudio
S. Lisperguer
M. Calvo
M. Bernales
C. Troncoso
G. Rivera
https://www.nationalgeographic.com. C. Del Campo
1
Este texto de estudio surge de la necesidad de apoyar a los estudiantes en su proceso de enseñanza
y aprendizaje de una asignatura compleja como lo es la anatomía y fisiología humanas, dictada en
los primeros semestres de los planes de estudio de carreras de la salud.
El texto busca sistematizar y abordar de forma más sencilla la anatomía y fisiología del cuerpo
humano, incluye todos los sistemas, incorpora imágenes y esquemas que ayuden a la comprensión
del estudiante y preguntas al término de cada apartado.
La propuesta para la elaboración de este texto fue presentada por un equipo de docentes de
Anatomía y Fisiología de la Escuela de Kinesiología al Concurso de Edición de Textos de estudio 2017-
2018 de la Universidad Santo Tomás y adjudicada durante el primer semestre de 2018.
Dedicamos este texto a nuestros estudiantes que luchan día a día por cumplir su sueño de ser un
profesional que dedicará su labor a mejorar el bienestar de las personas.
Agosto, 2019
2
Autores:
María Soledad Calvo: Kinesiólogo, Universidad de Playa Ancha, Magister en Terapia Manual
Ortopédica Universidad Andrés Bello, Diplomado en Kinesiología del Sistema Músculo Esquelético
Universidad de la Buenaventura, Colombia, Docente carrera de Kinesiología UST, Viña del Mar.
Carmen Troncoso: Profesora de Estado en Biología y Ciencias, Universidad de Playa Ancha, Magister
en Educación con Mención en Diseño Curricular por Competencias, Diplomado en Formación
Docente en Educación Superior, Universidad Santo Tomás. Docente Ciencias Básicas, UST, Viña del
Mar.
Cristóbal del Campo: Kinesiólogo Universidad Santo Tomás, Licenciado en Quiropraxia, Universidad
Central, Diplomado en Educación Superior y Diplomado en Gestión en Educación Superior, UST.
Docente carrera de Kinesiología UST, Santiago.
3
ÍNDICE
4
DE CÉLULAS A TEJIDOS
La fisiología humana es el estudio de cómo funciona el cuerpo humano, aborda desde los
mecanismos moleculares dentro de cada célula, hasta las funciones de los tejidos, órganos
y sistemas que finalmente constituyen un organismo. La fisiología no solo estudia lo que
hace cada parte de nuestro organismo, sino también cómo estas partes se relacionan para
lograr un funcionamiento coordinado y así mantener el equilibrio interno. También
considera aquellos factores físicos y químicos que afectan este funcionamiento, por
ejemplo, ¿afecta la presión atmosférica a la ventilación pulmonar? Por lo tanto, para
comprender cómo funcionamos, cómo nos desarrollamos, qué cambios sufrimos a través
de la vida y cómo afectan los factores ambientales, debemos conocer los elementos de cada
eslabón de los niveles de organización, desde lo más pequeño que abordaremos en este
texto, que es la célula, hasta lo más grande, que es el organismo. Entonces haremos un viaje
desde la célula, que forman nuestros tejidos, los cuales conforman órganos y estos se
organizan en sistemas como el respiratorio, nervioso o cardiovascular, pero para saber
cómo realmente funciona el eslabón más grande, que es el individuo (organismo), debemos
comprender las relaciones que se establecen entre todos estos elementos.
Así, al conocer y comprender el funcionamiento normal de nuestro cuerpo, será posible
detectar cuando algo anda mal, y ello será la base de la mirada clínica que debe tener todo
profesional de la salud.
5
La célula:
Componentes celulares:
6
Los lípidos que constituyen la membrana son fosfolípidos, glucolípidos y colesterol. Los fosfolípidos,
gracias a su naturaleza anfipática, posibilitan la formación de la membrana en estructura de doble
capa lipídica. Los glucolípidos formarán, junto con glicoproteínas, una cubierta externa llamada
glucocálix, que tiene, entre otras, funciones defensivas y de reconocimiento celular. El colesterol
estará encargado de dar rigidez a la membrana.
Las proteínas que forman la membrana son integrales o periféricas, y sus funciones se relacionan
con el transporte y la comunicación. Veremos esto en detalle más adelante.
Moléc. apolares
baja masa molecular:
Fagocitosis
Transporte de moléculas de
elevada masa molecular:
Endocitosis Pinocitosis
Mediada por
Exocitosis
receptor
Transitosis
7
Transporte de moléculas de baja masa molecular:
Difusión simple: es el paso de pequeñas moléculas a favor del gradiente; puede realizarse a través
de la bicapa lipídica o a través de canales proteicos.
8
Se realiza mediante las
Difusión denominadas proteínas de canal.
facilitada Así entran iones como el Na+, K+,
Ca2+, Cl-. Las proteínas de canal
son proteínas con un orificio o
canal interno, cuya apertura está
regulada, por ejemplo, por
ligando, como ocurre con
neurotransmisores u hormonas,
que se unen a una determinada
región, el receptor de la proteína
de canal, que sufre una
transformación estructural que
induce la apertura del canal.
Figura 5: Esquema Difusión facilitada. Imagen tomada de
Stuart Ira Fox Fisiología Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
Transporte activo: en este proceso, al igual que en la difusión facilitada, participan proteínas de la
membrana, pero estas requieren de energía en forma de ATP. Aquí el transporte se realiza en contra
de la gradiente de concentración. Ejemplos de transporte activo: la bomba de Na+/ K+ y la bomba
de Ca.
9
Transporte de moléculas de elevado peso molecular:
10
b) Fagocitosis. Se forman grandes vesículas revestidas o fagosomas que ingieren
microorganismos y restos celulares (Fig. 9).
a) Endocitosis mediada por un receptor. Es un mecanismo por el que solo entra la sustancia para
la cual existe el correspondiente receptor en la membrana. (Fig. 10).
El término receptor corresponde a una molécula (proteína o glicoproteína) que tiene como función
interactuar con alguna molécula que trae un mensaje en relación con el metabolismo celular.
La unión del ligando a su receptor es específica (un receptor reconoce a uno o algunos ligandos
específicos). La unión ligando receptor va a desencadenar reacciones, transducción de la señal, que
producirán cambios al interior de la célula.
Para los receptores intracelulares, los ligandos son moléculas pequeñas y lipofílicas, lo que les
permite atravesar la membrana plasmática para llegar hasta los receptores. Ej.: receptores de las
hormonas esteroideas como el estradiol y la testosterona. Cuando la hormona se une al receptor,
hace que este cambie de forma, lo que posibilita al complejo receptor-hormona entrar al núcleo y
unirse a secuencias específicas de ADN, alterando los niveles de transcripción.
11
Los receptores de superficie se ubican en la membrana celular y sus ligandos son moléculas polares.
La unión del ligando al receptor provoca una respuesta al interior de la célula mediada por segundos
mensajeros (Fig. 11).
Figura 11: Receptores de superficie e intracelulares. Imagen tomada de Stuart Ira Fox
Fisiología Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
Figura 12: Receptor asociado a canal iónico. Imagen tomada de Alberts B., D. Bray, K. Hopkin, A. Johnson, J.
Lwis, M. Raff, K. Robert & P. Walter. 2014.
12
b) Receptores de actividad enzimática: al unirse el ligando al receptor, adquiere propiedades
enzimáticas en el dominio intracelular. Induce la activación de proteína cinasa y síntesis de segundos
mensajeros (Fig. 13). El segundo mensajero induce la respuesta celular. El ligando pueden ser
hormonas o neurotransmisores.
Figura 15: Receptor con actividad enzimática. Imagen tomada de Alberts B., D. Bray, K. Hopkin, A. Johnson, J.
Lwis, M. Raff, K. Robert & P. Walter. 2014.
Figura 14: Receptor asociados a proteína G. Imagen tomada de Alberts B., y col, 2014.
13
Como hemos visto, existen distintos tipos de receptores de superficie y que, según lo que provocan
en la célula, son denominados ionotrópicos o metabotrópicos (Fig. 15).
Figura 15: Esquema comparativo entre receptores ionotrópicos (A) y metabotrópicos(A). Imagen tomada de
http://www7.uc.cl/sw_educ/neurociencias/html/087.html
Citoplasma y citoesqueleto:
14
Microtúbulos: son los filamentos de mayor diámetro (25 nm) y están compuestos por monómeros
de α y β tubulina. Su principal función es el mantenimiento de la estructura celular, permitir
movimiento (como en cilios y flagelos), sirven como trayecto por donde circulan proteínas motoras
que transportan vesículas (Fig. 17). En la división celular componen el huso mitótico. Se originan en
el centrosoma celular (Fig. 18).
Figura 17: Proteínas motoras (dineína, kinesina) Figura 18: Distribución de los microtúbulos en
que transportan vesículas a través de microtúbulos. la célula. Imagen tomada de Alberts B. y
col.
Imagen tomada de http://cienciasdejoseleg.blogspot.com 2014.
15
Filamentos intermedios: conformados por proteína
fibrosa formando cables enrollados, anclaje del núcleo y de
otros organelos. Miden entre 8- 12 nm. Están formados por
diversa proteínas y son muy abundantes en células que
deben soportar mucha tensión mecánica como los
epitelios, en los axones de células nerviosas y en todos los
tipos de células musculares. Ejemplos de filamentos
intermedios: queratina, vimentina, neurofilamentos, etc.
Se distribuyen por toda la célula (Fig. 20).
Núcleo celular:
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Organelos celulares:
Además del núcleo, la célula consta de organelos membranosos y no membranosos distribuidos por
el citoplasma y con diversas funciones que detallaremos en la siguiente tabla 1 y figura 22.
17
Imagen 22: Esquema de una célula animal con sus organelos. Imagen modificada de
http://augustoamador.blogspot.com/2012/01/celula.html
La membrana genera una separación en dos medios, uno extracelular y otro intracelular,
constituyendo cavidades que contienen el líquido extracelular (LEC) y el líquido intracelular (LIC),
respectivamente. Cada uno de estos líquidos presenta diferentes concentraciones de iones que le
confieren características específicas y que, en condiciones de funcionamiento normal de la
membrana, permiten la vida de la célula. El equilibrio en la composición del LEC y el LIC determina
la homeostasis celular.
18
Alrededor de 67% del agua
corporal está contenida
dentro de la célula en el LIC
(líquido intracelular), el
33% restante se encuentra
fuera de la célula,
constituyendo el líquido
extracelular (LEC),
conformado por el líquido
intersticial (ubicado entre
las células) y el plasma
sanguíneo (Fig. 23) .
Figura 23: Medio extra e intracelular. Imagen tomada de
http://physiologylab.org
Na mEq/L 145 12
K mEq/L 4 150
Ca mEq/L 5 0,001
HCO3 mEq/L 25 12
Cl mEq/L 105 5
pH 7,4 7,1
La osmolalidad (partículas/kg de agua) del LEC está determinada por la concentración de sodio, de
esta manera, para mantener el equilibrio, el sodio debe estar en mayor concentración en el LEC,
mientras que el potasio debe predominar en el LIC. Mantener este equilibrio es fundamental para
la función celular, ya que los cambios abruptos en la composición del LEC y LIC provocarían un
desplazamiento de líquidos hacia o desde la célula, causando su destrucción. Por ejemplo, si se
produce un aumento de la concentración de sodio en el LEC, el líquido se desplazará hacia el medio
extracelular, llevando a la deshidratación, disminución de la actividad metabólica y, finalmente,
muerte celular.
19
Matriz extracelular
La matriz extracelular (MEC) representa una red tridimensional que engloba todos los órganos,
tejidos y células del organismo. Constituye un filtro biofísico de protección, nutrición e inervación
celular y el terreno para la respuesta inmune, angiogénesis, fibrosis y regeneración tisular.
Sustancia
Fibras:
fundamental:
Colágeno Glucoaminoglicanos
Elastina Proteoglicanos
Fibras:
b) Fibras reticulares: formadas por manojos de fibrillas de colágeno tipo III, Se encuentran en
órganos linfáticos y hematopoyéticos, en membrana basal.
20
Sustancia fundamental:
Corresponde a gel semisólido altamente hidratado, que rodea a células y fibras y sin una
organización estructural visible al microscopio de luz. Compuesto principalmente por:
a) Glicoaminoglicanos: cadenas de
polisacáridos no ramificadas formadas por la
repetición sucesiva de la unidad de
disacáridos, formada por: ácido urónico y
hexosamina acetilada, la cual puede estar
sulfatada. El ácido hialurónico atrae cationes
como el Na+ que, al ser osmóticamente
activos, atraen agua (Fig. 24).
21
c) Glicoproteínas: de adhesión a la matriz
extracelular, se caracterizan por ser
moléculas que presentan diversos
dominios que les permiten interactuar
simultáneamente tanto con componentes
de la matriz extracelular como con las
células conjuntivas. Ejemplos: la
fibronectina (Fig. 26), que asocia entre sí a
células, fibras y proteoglicanos del tejido
conjuntivo, y la laminina, que asocia a
células no conjuntivas con las
macromoléculas de la lámina basal.
Figura 26: Glicoproteínas ej. fibronectina. Imagen
tomada de http://publicacionesmedicina.uc.cl
Láminas basales:
22
Tejidos básicos:
Tejido muscular:
Tejido originado del mesoderma embrionario y especializado en la contracción. Presenta
cuatro características esenciales para cumplir su función:
Excitabilidad:
• Capacidad de responder a un estímulo y desencadenar un
potencial de acción.
Contractilidad:
• Propiedad de acortarse y engrosarse, generación de fuerza
para realizar trabajo.
Extensibilidad:
• Distensión de la fibra muscular sin producir daño.
Elasticidad:
• Capacidad de recuperar su forma original después de una
contracción o distensión.
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Se clasifica en:
Tejido
muscular
Sin
Esquelético Estriado Involuntario Estriado Involuntario
estriaciones
Este tejido constituye la musculatura asociada a los huesos en ambos extremos a través de tendones
y, por ende, su contracción permite el movimiento del esqueleto. También se ubica en la lengua,
porción superior del esófago, esfínter anal y el diafragma.
FORMACIÓN DE
MIOTUBO
MIOBLASTOS MIOFIBRILLAS,
S (FIBRAS
MESODER (UNINUCLEAD DIVISIÓN AUMENTO DE
FUSIÓN SINCIALES
MA OS, SIN ACTIVA TAMAÑO,
MULTINU
MIOFIBRILLAS) NÚCLEOS
CLEADAS)
EXCÉNTRICOS
Las células o fibras musculares que constituyen el músculo esquelético son de forma cilíndrica,
multinucleada, y la posición de los núcleos es en la periferia de la célula. Contiene todos los
organelos celulares que poseen otros tipos celulares, de ellos, el retículo sarcoplásmico (retículo
endoplásmico liso) cumple un rol fundamental para almacenar calcio.
24
El tejido muscular está asociado a vainas de
tejido conectivo que permiten la nutrición,
inervación y la organización de un músculo (Fig.
29). Las vainas de tejido conectivo se llaman
miofascias y son:
La unidad funcional o contráctil del músculo esquelético es el sarcómero (Fig. 30), formado
de proteínas, principalmente actina (filamentos delgados), y miosina (filamentos gruesos),
las cuales se disponen de forma paralela y dan origen a las bandas claras (banda I) y oscuras
(banda A), características de los músculos estriados (Fig. 31). Junto a los filamentos gruesos
y delgados, se ubican otras proteínas como la troponina y tropomiosina. Cada sarcómero
se ubica entre dos discos Z.
25
Músculo cardíaco:
Músculo liso:
Cada célula está rodeada de una lámina externa de tejido conectivo que separa una célula de otra,
y se distribuyen formando capas de distinto grosor. En algunos casos, como por ejemplo en el tracto
digestivo, las capas se ubican en forma perpendicular, y en este caso, su contracción permite los
movimientos peristálticos.
La organización interna de cada célula muscular lisa es distinta a la de los músculos estriados. En el
caso del músculo liso, los filamentos de actina y miosina se entrelazan y no hay un sarcómero como
26
en músculos estriados. Los filamentos delgados (actina) están asociados a tropomiosina, y tienen
calmodulina pero no troponina. Como filamentos intermedios presentan desmina y vimentina.
Tejido conectivo
El tejido conectivo deriva del mesénquima o mesoderma embrionario y constituye una familia de
tejidos que se caracterizan porque sus células están inmersas en una abundante matriz
extracelular. Los tipos de tejido conectivo son:
En este apartado se hará referencia a las características del tejido conectivo propiamente tal, el cual
se forma de células y abundante matriz extracelular. La célula característica es el fibroblasto,
encargada de sintetizar matriz extracelular y con capacidad de diferenciarse. Es una célula fija, junto
al mastocito o célula cebada, pericitos, células adiposas y macrófagos. Otro grupo de células son
denominadas móviles, porque se originan en la médula ósea, circulan por la sangre y se establecen
temporalmente en el tejido conectivo solo cuando son necesarias. Ellas son: monocitos, basófilos,
neutrófilos, eosinófilos, linfocitos y células plasmáticas. Todas ellas responden frente a procesos
inflamatorios. Además de las células, los tejidos conectivos presentan abundante matriz
extracelular, formada de sustancia fundamental (proteoglicanos, glucoaminoglicanos,
glicoproteínas) y fibras (colágeno, elastina, fibras reticulares).
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Tejido conectivo laxo: presenta abundante matriz
extracelular, con predominio de sustancia
fundamental inmersa en una laxa red de fibras, y
presenta diversidad celular, vascularización e
inervación (Fig. 34). Se ubica bajo mucosas digestivas
y respiratorias, con la capa adventicia de vasos
sanguíneos, rodea el parénquima glandular y
constituye la lámina propia en el tubo digestivo. Este
tejido llena los espacios del cuerpo y cumple un rol
muy importante en la inflamación, reacciones
alérgicas y respuestas inmunitarias.
Figura 34: Tejido conectivo laxo. Imagen
tomada de http://www.facmed.unam.mx
28
Figura 36: Tejido conectivo denso regular.
Imagen tomada de
http://wzar.unizar.es/acad/histologia/
29
Tejido epitelial: tejido originado de las tres capas germinativas (ectodermo, mesodermo,
endodermo). Se encuentra en dos formas, una de ellas corresponde a capas de células adyacentes
que cubren superficies corporales y revisten cavidades internas, la otra forma es constituyendo el
parénquima de glándulas. Las células se encuentran muy unidas entre sí, y la matriz extracelular es
escasa. Es un tejido avascular, por lo que se asocia a un tejido conectivo subyacente que lo nutre.
Entre ambos tejidos existe una membrana basal.
Epitelios de revestimiento:
• Limitan tanto las cavidades internas como las superficies libres del cuerpo.
• Presentan uniones especializadas entre sus células que les permite formar barreras y
uniones basales que los unen a la membrana basal.
• Se clasifican según forma de las células (planas, cúbicas y cilíndricas) y número de capas
celulares (simples, estratificadas).
Plano
Cúbico
Simples:
Cilíndrico
Pseudoestratifica
Clasificación
do
Plano
queratinizado
Plano no
queratinizado
Estratificados: Cúbico
Cilíndrico
Transición
30
Epitelios simples: presentan una única capa de células (Fig. 39). Cubren órganos viscerales,
revisten cavidades y conductos. Los tipos de epitelios simples se indican en la tabla 3.
Epitelio
Epitelio
A Epitelio B C D
Figura 39: Epitelios simples A: plano; B: cúbico; C: cilíndrico; D: cilíndrico ciliado pseudoestratificado.
Imágenes tomadas de http://www.facmed.unam.mx , https://mmegias.webs.uvigo.es/, https://www.uv.es ,
http://wzar.unizar.es
31
Epitelios estratificados: presentan dos o más capas de células (Fig. 40), se encuentran en capa
epidérmica de la piel, revestimiento de aberturas corporales y vías urinarias.
32
Epitelio glandular: da origen a glándulas a través de la invaginación de un epitelio de revestimiento
hacia su tejido conectivo subyacente, y se clasifican en:
33
Tejido nervioso: formado a partir del ectoderma embrionario y altamente especializado, con escasa
matriz extracelular y que constituye un sistema integrador, que es el sistema nervioso.
La sustancia blanca está constituida principalmente por axones o fibras nerviosas, la mayoría
mielinizadas, junto a células gliales (astrocito, microglía, oligodendrocito). La sustancia gris se forma
principalmente de cuerpo neuronales, algunos axones no mielinizados, dendritas y células gliales.
En el encéfalo (Fig. 44), la sustancia gris se ubica en la periferia (corteza) y la sustancia, blanca en el
centro (médula), mientras que en la médula espinal (Fig. 45), la distribución es inversa (sustancia
gris en el centro y blanca en la periferia).
Figura 44: Sustancia blanca y gris en el cerebelo. Figura 45: Sustancia blanca y gris en médula
Imagen tomada de http://wzar.unizar.es espinal. Imagen tomada de
http://www.facmed.unam.mx
34
En el sistema nervioso periférico no hay sustancia
blanca ni sustancia gris, se compone de ganglios y
nervios. Los ganglios están formados por cuerpos
neuronales y una cápsula de tejido conectivo (Fig. 46)
y se clasifican en sensoriales y motores.
35
El tejido nervioso presenta dos tipos de células: la neurona, que es la unidad funcional, y las glías o
células gliales, que cumplen una función de apoyo a la neurona.
Neurona: unidad funcional: célula excitable cuya función es recibir y transmitir impulsos nerviosos
desde y hacia el sistema nervioso central. En una neurona se distingue un cuerpo celular y dos tipos
de prolongaciones que emergen de él, dentritas y un axón (Fig. 48).
-Cuerpo celular:
Dendritas:
Axón:
36
Según el número de procesos neuronales que se originan del soma se clasifican en
pseudounipolares, bipolares y multipolares (Fig. 49):
Neuronas pseudounipolares:
Neuronas bipolares:
Neuronas multipolares:
37
Glías: son células de apoyo a la neurona, que mantienen su capacidad de proliferar. Las glías del
sistema nervioso central son los oligodendrocitos, astrocitos, microglía y células ependimarias,
mientras que en el sistema nervioso periférico solo existe un tipo llamado células de Schwan.
38
Células ependimarias: células epiteliales cilíndricas a cúbicas,
que revisten los ventrículos cerebrales y el conducto central
de la médula espinal (Fig. 53). Las células presentan cilios que
permiten el movimiento del líquido cefalorraquídeo.
39
¿Qué aprendiste de tus células y tejidos?
1. ¿Por qué las interacciones entre los compartimientos de líquidos corporales son esenciales
para el sostenimiento de la vida?
2. ¿A través de qué mecanismos de transporte se mueven el sodio y el potasio por la
membrana?
3. Explique la importancia fisiológica de la bomba sodio potasio.
4. Explique qué importancia tiene el citoesqueleto para procesos como el transporte de
vesículas secretoras y la división celular.
5. ¿Una célula responde de la misma manera frente a una señal cuyo receptor es de superficie
o intracelular, por qué?
6. Defina segundo mensajero y dé un ejemplo de uno.
7. Defina matriz extracelular e indique sus componentes.
8. Compare los tipos de tejidos conectivos (laxo, denso regular e irregular) y dé ejemplos de
dónde se ubican.
40
POTENCIAL DE MEMBRANA Y CONTRACCIÓN MUSCULAR
Todas las células mantienen una diferencia de voltaje
o potencial a través de su membrana, que se
denomina potencial de reposo, estado en el cual, el
interior de la membrana de la célula es negativo con
respecto al exterior (Fig. 1) (típicamente alrededor de
-60 a -70 milivoltios en una neurona, o -90 mV en una
célula muscular). El voltaje al interior y exterior de la
membrana está determinado por iones,
especialmente Na y K .
+ +
Además de la acción de la bomba Na*/K+ en el flujo de iones para lograr su equilibrio, se requiere
que los iones también se muevan a través de la membrana por mecanismos pasivos mediante
canales iónicos. Siguiendo sus gradientes de concentración, se produce un flujo de iones Na+ hacia
adentro de la célula y del K+ hacia afuera. Así, la célula mantiene balanceados el flujo de iones pasivos
y activos que le permiten tener un potencial de membrana en reposo.
41
Potencial de Nerst:
Establece que cualquier ion que atraviese una proteína canal de membrana está dirigido por su
gradiente electroquímico. Este gradiente representa la combinación de dos factores: el gradiente
de voltaje y el gradiente de concentración del ion a través de la membrana. Por lo que si se aplica
un potencial eléctrico a través de la membrana, las cargas eléctricas de los iones hacen que se
muevan a través de la membrana aun cuando no haya ninguna diferencia de concentración que
produzca el movimiento. Se dice entonces que el ion alcanza su “Potencial del equilibrio del ion”, y
puede calcularse a través de la ecuación de Nernst:
Donde
Esta ecuación permite determinar la diferencia eléctrica que posibilitará que se alcance el equilibrio
entre una diferencia de concentración dada de iones univalentes (como los iones de sodio) a 37 ºC.
Donde:
42
Potencial de acción:
El potencial de acción depende de la conductancia de Na+ y K+ (Fig. 4), donde los canales activados
por voltaje tienen varias conformaciones que afectan a la conductancia iónica: reposo, activada e
inactivada (Na+) y reposo y activación lenta (K+). En los canales (Fig. 5) se produce la activación e
inactivación sucesivas de los canales de sodio y la activación tardía de los de potasio, cuando el
potencial de membrana cambia desde un valor negativo en reposo a un valor positivo.
Figura 4: Conductancia de sodio y potasio. Imagen Figura 5: Características de los canales tomada
de Fox, S. I. 2014. de sodio y potasio activados por voltaje.
Imagen tomada de Guyton, & Hall. 2012.
43
Etapas del potencial de acción:
Reposo:
La membrana está polarizada, es decir, cargada negativamente al interior y positivamente al
exterior, y permanecerá así hasta que reciba un estímulo que alcance el umbral (Fig. 6 Nº 5)
necesario para gatillar un potencial de acción (Fig. 6 Nº 1).
Despolarización:
La membrana se hace muy permeable al sodio, lo que permite la difusión de iones con carga + (Fig.
6 Nº 2), se propaga el impulso nervioso (Fig. 7).
Repolarizacion:
Cierre de canales de Na y apertura de canales de K, restableciendo otra vez un estado de reposo
+ +
negativo normal. La bomba Na /K restablece el potencial de reposo (Fig. 6 Nº 3).
Hiperpolarizacion:
Cierre lento de canales de potasio, el potencial de membrana se hace más electronegativo (Fig. 6
Nº 4) por acumulación de potasio fuera de la membrana.
44
¿Puede producirse un segundo potencial antes que el
primero haya finalizado?
La respuesta es no, ya que los canales de sodio cambian su estado al desencadenarse un potencial,
dando origen a los llamados períodos refractarios (Fig. 8), donde el segmento de la membrana en
que se está produciendo un potencia de acción se hace resistente o refractaria a una nueva
estimulación.
En general, se distinguen tres tipos de potenciales de acción. El que acabamos de explicar, donde
hay una despolarización y repolarización rápidas, se denomina en espiga y su duración es
aproximadamente 0,4 ms y ocurre en axones neuronales.
45
Finalmente, en aquellos órganos o
tejidos donde se requiere un patrón
rítmico, como por ejemplo los
movimientos peristálticos o el inicio
de cada latido cardíaco, sus células
excitables desencadenan potenciales
rítmicos (Fig. 10).
Responden a la
Después de que
ley del "todo o
una neurona
nada", lo que
genere un
significa que si
Las Un estímulo potencial de
no se alcanza el
despolarizaciones supraumbral no acción, existe un
umbral la
Son originados han de alcanzar un aumenta la período de
respuesta no se
por estímulos nivel crítico umbral despolarización tiempo durante
genera (nada), y
despolarizantes. o "potencial celular (la el cual no se
si se llega al
umbral" para amplitud del puede generar
umbral se
desencadenarlo. pico). otro potencial
produce el
de acción,
potencial de
"período
acción completo
refractario".
(todo).
46
Fisiología de la contracción muscular
Músculo esquelético:
47
Figura 12: Organización del músculo esquelético.
Imagen tomada de Stuart Ira Fox. 2014.
La célula o fibra muscular esquelética tiene forma cilíndrica, es multinucleada y rodeada de una
membrana plasmática o sarcolema (Fig. 13), presenta los mismos organelos que otras células,
siendo muy importantes las mitocondrias (sarcosomas) para la obtención de energía aeróbica y
el retículo endoplásmico liso (retículo sarcoplásmico), esencial para el almacenamiento de
calcio. El sarcolema se invagina atravesando la fibra muscular, constituyendo los túbulos T
(túbulos transversales), los cuales diseminan la onda de despolarización hasta el retículo
sarcoplásmico (Fig. 14), provocando la apertura de canales regulados por voltaje con la
consecuente liberación de calcio hacia el sarcoplasma durante la contracción.
Figura 13: Fibra muscular esquelética de forma Figura 14: Túbulos transversos y retículo
cilíndrica y multinucleda. Imagen tomada de sarcoplásmico de la fibra muscular. Imagen
48
Cada fibra muscular tiene miofibrillas, proteínas que se
organizan en un patrón constante dando origen a las
bandas claras (bandas A) y oscuras (bandas I),
características del músculo estriado. Cada una de estas
miofibrillas está formada de unidades más pequeñas, los
miofilamentos gruesos (miosina) y los miofilamentos
delgados (actina). Las bandas A es la zona donde se
ubican esencialmente los miofilamentos de miosina,
mientras que en la banda I, se ubican los de actina. En
cada banda I hay una línea Z, y la región de una
miofibrilla entre dos líneas Z se conoce como
sarmómero, que es la unidad funcional (contráctil) de la
fibra muscular estriada (Fig. 15).
Figura 15: Organización de las
miofibrillas en la fibra muscular.
Imagen tomada de Guyton, & Hall.
2012.
Otras proteínas importantes son la titina, actinina alfa y nebulina, que permiten mantener la
organización estructural de la miofibrilla y dos proteínas asociadas a la actina: la tropomiosina,
que en estado de reposo cubre los sitios activos de la actina, de modo que no puede haber
contacto entre la actina y miosina; y la troponina, que presenta tres subunidades: la troponima
L (afinidad por la actina), troponina T (afinidad por la tropomiosina) y troponina C (afinidad por
el calcio durante la contracción).
49
Para que un músculo se contraiga, se
requiere un estímulo transmitido por
la neurona motora a las fibras
musculares (Fig. 17), el cual se debe
diseminar por el sarcolema a los
túbulos T hasta las cisternas del
retículo sarcoplásmico.
Una vez que el potencial alcanza las cisternas del retículo sarcoplásmico, aumentará el calcio
en el sarcoplasma (Fig. 18), el cual se unirá a la troponina C. La formación del complejo Ca-
troponina provocará un cambio en la posición de la tropomiosina, dejando libres los sitios de
unión de la miosina en los filamentos
de actina. A continuación, con la
hidrólisis de una molécula de ATP se
podrá producir el deslizamiento de
los filamentos y, por ende, el
acercamiento de los discos Z con el
consecuente acortamiento de la fibra
muscular (Fig. 19).
50
Figura 19: Función del calcio en la contracción muscular. A: en ausencia de calcio la tropomiosina cubre
el sitio de unión actina-miosina. B: en presencia de calcio con la consecuente formación del complejo
Ca-troponina, la tropomiosina deja libre el sitio de unión actina-miosina. Imagen tomada de Fox, S. I.
2014.
51
Cuando la neurona motora estimula a la fibra muscular y, como consecuencia de la diseminación
del impulso a través de los túbulos transversos hasta el retículo sarcoplásmico se libera calcio al
citoplasma, hablamos de un mecanismo de acoplamiento entre excitación y contracción, debido
a que los canales de calcio regulados por voltaje de los túbulos transverso y los canales
liberadores de calcio del retículo están acoplados, por lo tanto, la estimulación de los canales
regulados por voltaje causarán la estimulación de los canales de calcio en el retículo, luego el
aumento de calcio citoplasmático provocará la contracción. El resumen se muestra en el
siguiente esquema:
52
Cuando el individuo muere, los músculos permanecen contraídos debido a la falta de producción
de ATP, que impide que los filamentos gruesos y delgados se separen. Este estado de
contracción se denomina rigor mortis.
La toxina tetánica provocan el efecto contrario, es decir, una estimulación constante de la fibra
muscular, cuya consecuencia es el espasmo muscular.
53
Tipos de fibras musculares según la rapidez de contracción:
Fibras de contracción lenta tipo I: presentan una alta capacidad oxidativa para realizar
respiración aerobia para obtener ATP. Son fibras muy vascularizadas, con abundantes
mitocondrias, enzimas respiratorios aeróbicas y alto contenido de mioglobina, debido a esto
último, es que también son llamadas fibras rojas. Debido a su metabolismo principalmente
aerobio, son muy resistentes a la fatiga, y son predominantes en músculos posturales.
Fibras de contracción rápida tipo II: son más gruesas, menos vascularizadas y con menor
contenido de mitocondrias y mioglobina, por lo que también son denominadas fibras blancas.
Son fibras especialmente adaptadas a metabolismos anaerobios, por lo que presentan alta
concentración de enzimas glucolíticas e importantes reservas de glucógeno. Son necesarias para
ejercicios cortos pero intensos,
Fibras oxidativas rápidas (IIA): con cierta capacidad aeróbica y relativamente resistentes
a la fatiga. También son denominadas fibras intermedias, por ser una combinación entre
fibras rápidas y fibras lentas.
Fibras glicolíticas rápidas (IIB): caracterizadas por presentar un alto índice de glucólisis,
se agotan (fatigan) con rapidez, su metabolismo es anaerobio por vía glucolítica.
Las células musculares estriadas (cardíacas y esqueléticas) no pueden dividirse, por lo que si se
dañan no pueden regenerarse por división mitótica de la fibras no dañadas. Sin embrago, en los
músculos esqueléticos, existe un tipo de células llamadas células satélites ubicadas entre el
sarcolema y la lámina basal, las cuales tienen la capacidad de diferenciarse en mioblastos y
fusionarse a las células musculares dañadas, provocando el engrosamiento de la fibra muscular.
Así, cuando las células se hipertrofian producto del engrosamiento, deben aumentar en forma
proporcional el número de núcleos, los que son aportados por las células satélites.
Las células satélites disminuyen con la edad, así como también disminuye su capacidad de
proliferación en respuesta al daño muscular y para formar nuevas fibras musculares.
Hoy también se sabe que las fibras musculares viejas secretan un inhibidor de las células
satélites, llamado factor de crecimiento transformados (TGF-β), y un regulador paracrino
llamado miostatina, también secretado por fibras musculares de sujetos en edad avanzada, e
inhibe las función de las células satélites y el crecimiento muscular.
54
¿Qué aprendiste del potencial de membrana y la
contracción muscular?
1. ¿Qué significa que la membrana de una célula esté polarizada? ¿Qué ocurre cuando se
despolariza y qué debe suceder para lograr esto último?
2. ¿Qué entiende por unidad motora y cuál es la condición inicial para que se excite una
fibra muscular esquelética?
3. a. Interprete la curva generada por el potencial de acción mostrado en la gráfica A.
b. En relación con la gráfica B, que muestra un potencial de acción, indique qué
características presenta este potencial en relación con su umbral. Luego, si se aplica un
estímulo que alcance un umbral entre -70 y -55 mV, ¿cambiaría la curva en relación con
la curva B? ¿Por qué?
4. ¿Qué es y cuál es la importancia del período refractario absoluto? Explique qué sucede
con el flujo de iones en esta etapa del potencial de acción.
5. Indique los componentes de un sarcómero.
6. Indique la función del calcio en la contracción muscular.
7. Explique qué sucede con la contracción muscular en un sujeto que padece una
enfermedad autoinmune que le provoca la destrucción de los receptores de acetilcolina.
8. El gráfico muestra la respuesta de dos tipos
de fibras musculares en el tiempo, según la
imagen responda:
a. ¿Qué características
morfofuncionales tienen las fibras
representadas en A?
b. Indique dos músculos de su cuerpo
que tengan predominio del tipo de
fibras representadas por la curva B
del gráfico.
55
ANATOMÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso junto al sistema endocrino controlan las funciones del organismo.
Al respecto, se puede decir que el sistema nervioso está compuesto, básicamente, por células
especializadas, cuya función es recibir estímulos sensitivos y transmitirlos a los órganos
efectores, ya sean musculares o glandulares.
Los estímulos sensitivos que se originan fuera o dentro del organismo son integrados en
centro elaboradores, de los cuales salen impulsos eferentes coordinados, de modo que los
órganos efectores funcionan armoniosamente juntos para el bienestar del individuo.
Para poder entender estos conceptos es necesario conocer las etapas del desarrollo
embriológico y sus procesos:
A continuación, se expondrán datos relevantes de los primeros dos períodos, ya que los
procesos ligados al desarrollo del sistema nervioso acontecen al final del período
preembrionario y durante la primera mitad del período embrionario.
56
PRIMERA SEMANA DEL DESARROLLO
El ovocito II, expulsado por el ovario durante la ovulación, es fecundado por el
espermatozoide en la primera porción de la tuba uterina (trompa de falopio), llamada
infundíbulo. Una vez completada la fecundación, los materiales genéticos se combinan y forman
el cigoto, el cual sufre un proceso de división de sus células embrionarias o blastómeros.
Hacia el cuarto día, los blastómeros más periféricos, aún rodeados por la zona pelúcida
(pared externa del exovocito) ya debilitada, absorben líquidos contenidos en la cavidad uterina
y empiezan a formar espacios en el interior de la mórula. A medida que aumenta el líquido en
su interior, se separan las células en dos grupos: un grupo celular interno, que se diferencian
para formar el embrioblasto, del cual se derivarán los tejidos del embrión; y un grupo celular
externo que dispone excéntricamente para formar trofoblasto, que más tarde constituirá gran
parte de la placenta.
Poco después, los espacios llenos de líquido confluyen y forman una gran cavidad
llamada blastocele a través de un proceso de cavitación. Con esto, la estructura multicelular
resultante pasa a denominarse blastocisto o blástula, la que rápidamente debe trasladarse
desde la tuba hacia la cavidad uterina para su posterior implantación, que ahora es posible
57
debido a la pérdida de su zona pelúcida. Si el blastocito no alcanza la cavidad del útero a tiempo,
corre el riesgo de implantarse de manera anormal, lo que se conoce como embarazo ectópico.
Un ejemplo típico es el embarazo tubario, que se caracteriza por la implantación anormal del
embrión en la tuba uterina.
IMPLANTACIÓN
Al final de la primera semana, el trofoblasto se adhiere al endometrio (pared interna del
útero), lo que induce su diferenciación en citotrofoblasto y en sinciciotrofoblasto; como ya se
mencionó ambos grupos celulares van a formar la placenta. Simultáneamente con los cambios
anteriores, algunas células del grupo celular interno se diferencian para formar la primera capa
germinativa denominada hipoblasto, el cual se dispone hacia el interior del blastocele.
En este mismo período, las células del grupo celular interno se diferencian y organizan
para formar una estructura aplanada y circular denominada disco embrionario, que consta de
dos capas: el epiblasto, representado por células columnares que sirven de piso a la cavidad
amniótica, y el hipoblasto, constituido por células cúbicas que forman el techo a la cavidad del
blastocito, ahora saco vitelino primitivo.
58
FORMACIÓN DE LA LÁMINA PROCORDAL
En la parte anterior del disco embrionario, algunas células del hipoblasto se transforman
en células columnares que se adhieren íntimamente a las células del epiblasto. En este sitio
queda delimitada un área circular en el extremo anterior, denominada lámina procordal, la cual
más tarde interviene en la formación de la boca y juega además un papel muy importante en la
morfogénesis del área circunvecina.
Luego, las células del epiblasto que se encuentran a nivel de esta estructura, se
invaginan y migran por debajo de su superficie, en dirección al hipoblasto, desplazándolo hacia
los lados y dando lugar la primera capa germinativa, el endodermo. En tanto, otras se sitúan
entre el epiblasto y el endodermo que acaba de formarse, dando lugar a una capa intermedia
llamada mesodermo intraembrionario, que constituye la segunda capa germinativa.
Las células del mesodermo intraembrionario no solo forman una capa intermedia
limitada al disco embrionario, sino que también se mueven en todas direcciones para establecer
contacto con las dos capas del mesodermo extraembrionario. Sin embargo, a nivel de la lámina
procordal y de la membrana cloacal (esta última situada caudalmente a la línea primitiva), el
ectodermo y endodermo se unen íntimamente sin mesodermo interpuesto. Eso explica por qué
al inicio (boca) y final (ano) del tubo digestivo existe continuidad entre la piel y la mucosa.
59
mesenquimales forman en el embrión un tejido conectivo laxo que sirve como soporte y recibe
el nombre de mesénquima.
b. FORMACIÓN DE LA NOTOCORDA
En el extremo anterior de la línea primitiva, poco después de la formación del
mesodermo, un grupo especial de células del epiblasto prolifera con rapidez y producen una
elevación que recibe el nombre de nodo primitivo. En este sitio, las células del nodo también se
invaginan y forman una columna de células que avanza en dirección cefálica (anterior) entre el
ectodermo y endodermo hasta la vecindad de la lámina procordal. Esta columna celular se
denomina notocorda y constituye, en los vertebrados, una especie de eje alrededor del cual se
forman las vértebras. En el área ocupada por la notocorda tampoco se interpone mesodermo
intraembrionario.
Como consecuencia del crecimiento diferencial del embrión, el nodo primitivo y la línea
primitiva se mueven caudalmente y, por tanto, el neuroectodermo aumenta en longitud y se
convierte en placa neural, la cual se deprime en su parte mediana, siguiendo el eje longitudinal
del embrión, para formar el surco neural.
Los márgenes del surco se denominan pliegues neurales. A medida que el surco se
profundiza, los pliegues se fusionan en la línea mediana y establecen el tubo neural. El proceso
de fusión comienza en la región del futuro cuello del embrión (a la altura del cuarto somita) y
60
luego se extiende en sentido cefálico y caudal. Los dos extremos del tubo neural, denominados
neuroporos rostral y caudal, quedan abiertos por algún tiempo y se comunican con la cavidad
amniótica. Más tarde, hacia finales de la cuarta semana, se cierran completamente, donde el
neuroporo rostral lo hace aproximadamente en el día 25, mientras que el neuroporo posterior
o caudal en el día 27.
Por el mismo tiempo en que se forman las anteriores estructuras, del ángulo de unión
entre los pliegues neurales y el ectodermo suprayacente proliferan dos columnas de células que
se sitúan dorsal y lateralmente a la línea de cierre del tubo neural y reciben el nombre de crestas
neurales. Esta población celular experimenta, en su salida del neuroectodermo, una transición
de epitelial a mesenquimatosa para penetrar en el mesodermo subyacente por migración activa
y desplazamiento.
Las células de la cresta neural de la región del tronco dejan los pliegues neurales después
del cierre del tubo neural y siguen uno de dos caminos migratorios posibles:
61
1) UN TRAYECTO DORSAL a través de la dermis, en donde podrían entrar en el ectodermo a
través de perforaciones presentes en la lámina basal para formar melanocitos en la piel y
en los folículos pilosos.
2) UN RECORRIDO VENTRAL a través de la mitad anterior de cada somita para dar origen a
neuronas de ganglios sensoriales, simpáticos y entéricos; además de células de Schwann y
células de la médula suprarrenal.
Las células de la cresta neural también se forman y migran desde los pliegues neurales
craneales y abandonan el tubo neural antes de que se produzca el cierre en esa región. Estas
células contribuyen al esqueleto craneofacial y también aportan neuronas para ganglios de los
pares craneales, células gliales, melanocitos y otros tipos de células.
62
a) TELENCÉFALO: es la vesícula encefálica más rostral. Está constituida por dos
evaginaciones laterales, llamadas hemisferios cerebrales, y una porción mediana,
llamada lámina terminal. La lámina terminal es utilizada, principalmente, por las
comisuras como vía de conexión de los haces fibrosos entre los hemisferios derecho e
izquierdo. Los hemisferios cerebrales, que originariamente son dos pequeñas
evaginaciones, aumentan de volumen y cubren la cara lateral del diencéfalo,
mesencéfalo y metencéfalo. Finalmente, las regiones nucleares del telencéfalo se
ponen en íntimo contacto con las del diencéfalo.
b) DIENCÉFALO: El diencéfalo, la porción posterior del cerebro anterior, está constituido
por una delgada placa del techo y una placa alar gruesa, en la cual se desarrollan el
tálamo y el hipotálamo. Participa en la formación de la glándula hipófisis junto con la
bolsa de Rathke. La bolsa de Rathke forma la adenohipófisis (lóbulo anterior), el lóbulo
intermedio y la pars tuberalis, y el diencéfalo da lugar al lóbulo posterior o
neurohipófisis, que contiene células de la neuroglia y recibe fibras nerviosas del
hipotálamo. En el embrión se caracteriza por la evaginación de las vesículas ópticas.
63
SISTEMA VENTRICULAR
Existe dentro de estas vesículas un sistema de cavidades y conductos denominado
ventricular, que contiene el líquido cefalorraquídeo o cerebro espinal (LCR). Anatómicamente,
existen cuatro cavidades o ventrículos y dos conductos, los cuales se disponen al interior de las
estructuras del SNC, tanto del encéfalo como de la médula espinal. Al respecto se describen, de
superior a inferior:
El bloqueo del LCR a nivel del sistema ventricular o el espacio subaracnoideo puede
causar hidrocefalia, caracterizada por un aumento desproporcionado de las cavidades de este
sistema debido a una acumulación excesiva del LCR.
64
denomina conducto central de la médula espinal. Después de la neurulación, el tubo neural
forma una estructura totalmente separada de la cavidad amniótica, cuya pared va a estar
constituida por un epitelio pseudoestratificado denominado neuroepitelio, cuyas células están
conectadas por complejos de unión (zónula occludens, zónula adherens y desmosomas). El
neuroepitelio dará origen a todas las neuronas y neuroglias (astrocitos y oligodentrocitos) de
la médula espinal.
a) ZONA VENTRICULAR: que originarán todas las neuronas y células macrogliales de la médula
espinal.
b) ZONA DEL MANTO O INTERMEDIA: constituida por los somas de neuroblastos (precursoras
de las neuronas) que migran desde la zona ventricular y que posteriormente constituirán la
sustancia gris de la médula espinal. Los neuroblastos se transforman en neuronas a medida
que desarrollan procesos citoplasmáticos.
c) ZONA MARGINAL: constituida por los axones de los neuroblastos de la capa del manto que
al crecer hacia la periferia forman los fascículos nerviosos. Esta zona se diferenciará en
sustancia blanca de la médula espinal.
Las células de la zona del manto proliferan y se diferencian en dos regiones: placa alar,
que contiene la mayoría de neuronas sensitivas, y la Placa Basal, cuyas neuronas en su mayoría
son motoras.
La zona de contacto entre ambas placas basales constituye la comisura basal, mientras
que la zona de contacto entre ambas placas alares constituye la comisura alar. Las regiones
alares y basales están demarcadas por el surco limitante, que constituye una hendidura en la
pared del canal central.
Las placas alar y basal producen abultamientos longitudinales que se extienden a lo largo
de la médula espinal en desarrollo. De este modo, lo que en el adulto deriva de las placas
basales, tendrá significación esencialmente motora y lo que deriva de las placas alares, tendrá
significación esencialmente sensitiva.
Los axones de las células de la capa del manto, al mielinizarse, toman un aspecto
blanquecino y originarán la sustancia blanca de la médula espinal.
65
La región dorsal (placa del techo) y ventral (placa del piso), en la línea media del tubo
neural, no poseen neuroblastos y constituyen vías para fibras nerviosas que cruzan la médula
espinal de un lado al otro.
Entre las astas ventral y dorsal de los segmentos torácicos, hasta el L2 o L3 de la médula
espinal, se acumulan neuronas que formarán la asta lateral o intermedia, que contiene
neuronas del sistema nervioso autónomo simpático.
Al tercer mes, la médula espinal se extiende a lo largo del canal vertebral del embrión y
los nervios espinales atraviesan los forámenes intervertebrales en su sitio de origen. Luego, la
columna vertebral y la duramadre se alargan más rápido que el tubo neural, ocasionando que el
extremo terminal de la médula se desplace a niveles más altos. De esta manera, al nacer, el
extremo inferior se ubica a la altura de L3-L4, para quedar de forma definitiva en L1-L2 en la
adultez.
Neuronas:
Los neuroblastos o células nerviosas primitivas se originan, exclusivamente, por división
de las células neuroepiteliales. Al comienzo tienen una prolongación central que se extiende
66
hacia el conducto central (dentrita transitoria), pero cuando migran hacia la zona del manto,
esta prolongación desaparece y los neuroblastos adquieren temporalmente forma redonda y
son apolares. Al continuar la diferenciación, aparecen dos nuevas prolongaciones
citoplasmáticas en los lados opuestos del cuerpo celular y se forma, de tal modo, el neuroblasto
bipolar. La prolongación de un extremo de la célula se alarga rápidamente y se forma el
cilindroeje o axón primitivo (orientado hacia la zona marginal), mientras que el otro extremo
presenta varias arborizaciones citoplasmáticas, las dendritas primitivas. En esta etapa, la célula
se denomina neuroblasto multipolar y luego, al desarrollarse, se convierte en neurona
propiamente tal.
Una vez formado el neuroblasto, la célula pierde la capacidad de dividirse. Los axones
de las neuronas de la placa basal atraviesan la zona marginal y se tornan visibles en la superficie
ventral de la médula. En conjunto reciben el nombre de raíz motora anterior o ventral del nervio
espinal y conducen los impulsos motores de la médula espinal hacia los músculos. Los axones
de las neuronas de la asta sensitiva posterior o dorsal (placa alar) se comportan de manera
diferente a los de las células de la asta anterior o ventral (placa basal). Penetran en la capa
marginal de la médula como una raíz sensitiva posterior o dorsal, donde ascienden o descienden
a otros niveles para forma neuronas de asociación.
Células gliales:
La mayor parte de las células de sostén primitivas, los glioblastos, son originadas por las
células neuroepiteliales cuando cesa la producción de neuroblastos. Desde la capa
neuroepitelial, los glioblastos migran hacia la capa del manto y la marginal.
67
sensitivos. En consecuencia, los neuroblastos de los ganglios sensitivos derivados de las células
de la cresta neural originan las neuronas de la raíz dorsal.
Además de formar los ganglios sensitivos, las células de la cresta neural se diferencian
en neuroblastos simpáticos, células de Schwann, células pigmentarias, odontoblastos,
meninges y mesénquima de los arcos faríngeos.
NERVIOS ESPINALES
Las fibras nerviosas motoras comienzan a aparecer en la cuarta semana del desarrollo,
y se originan de células nerviosas situadas en las placas basales (astas ventrales) de la médula
espinal. Estas fibras se reúnen en haces que forman las llamadas raíces nerviosas ventrales. Las
raíces nerviosas dorsales son un grupo de fibras que se originan en células de los ganglios de la
raíz dorsal (ganglios espinales). Las prolongaciones centrales de esos ganglios constituyen
haces que se desarrollan en la médula espinal en el lado opuesto a las astas dorsales. Las
prolongaciones distales se unen a las raíces ventrales para constituir un nervio espinal mixto.
Casi inmediatamente, los nervios espinales se dividen en ramos primarios dorsales y ventrales.
Los ramos primarios dorsales inervan la musculatura axial dorsal, las articulaciones
intervertebrales y la piel de la espalda; mientras que los ramos primarios ventrales inervan los
miembros y la pared ventral del cuerpo, y forman los principales plexos nerviosos (braquial y
lumbosacro).
MIELINIZACIÓN
La vaina de mielina que rodea a las fibras nerviosas de la médula espinal tiene un origen
por completo diferente: el oligodendrocito. Aun cuando la mielinización de las fibras nerviosas
de la médula espinal comienza aproximadamente en el cuarto mes de la vida intrauterina,
algunas fibras motoras que descienden de los centros cerebrales superiores a la médula espinal
no se mielinizan hasta el primer año de la vida posnatal. Los tractos del sistema nervioso se
mielinizan alrededor de la época en que comienza su función.
BARRERA HEMATO-ENCEFÁLICA
Además de las neuronas y de las neuroglias, tanto en el SNC como en el SNP hay
un abundante componente vascular. Los vasos sanguíneos están separados del tejido
nervioso por las membranas basales y una cantidad variable de tejido conectivo.
La barrera hematoencefálica es una barrera física que impide la llegada directa
de productos desde la sangre hacia las neuronas y se constituye a partir de: 1) los
68
pequeños pies perivasculares de los astrocitos; 2) el epitelio ependimario; y 3) la pared
de los vasos sanguíneos capilares que llegan al sistema nervioso, sostenidos por la
piamadre. Estos capilares tienen endotelio no fenestrado y membranas basales
continuas como corresponde a los capilares continuos.
ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO
Hemisferios
cerebrales
Cerebro
Diencéfalo
Cerebelo
Encéfalo Mesencéfalo
SNC
Médula Tronco Protuberancia
espinal encefálico
nervioso SN somático
Nervios espinales
(31 pares)
SNP
Sistema
simpático
SN autónomo
Sistema
parasimpático
69
Anatomía del sistema nervioso central
(SNC)
El SNC está constituido por un conjunto de estructuras derivadas del tubo neural que
son capaces de integrar estímulos sensitivos provenientes de la periferia para elaborar
respuestas, ejecutadas por órganos efectores. El SNC incluye el encéfalo (cerebro, cerebelo y
tronco encefálico) y la médula espinal. Todos estos órganos están situados al interior del
neurocráneo y del conducto vertebral.
Antes de comenzar con la descripción de todas las estructuras macroscópicas del SNC,
se entregará un pequeño glosario con algunos términos anatómicos relevantes a utilizar en el
estudio microscópico de este sistema.
Término Definición
Tejido nervioso constituido de neuroglias, somas o cuerpos de neuronas y fibras
predominantemente amielínicas.
Sustancia gris En algunos órganos del SNC, la sustancia gris puede ser central, como en médula
espinal; o periférica, como en cerebro y cerebelo.
Sustancia
Tejido nervioso formado de neuroglias y fibras predominantemente mielinizadas.
blanca
Masa de sustancia gris dentro de la sustancia blanca.
Núcleo Grupo delimitado de somas neuronales con aproximadamente la misma estructura
y misma función, que se encuentran en el SNC.
Sustancia gris que se dispone en una capa fina en la superficie del cerebro y del
Corteza cerebelo.
El término significa cinta. Se emplea para algunos ejes de fibras sensitivas que llevan
Lemnisco impulsos nerviosos al tálamo.
70
Formación anatómica constituida por fibras nerviosas que cruzan
Comisura perpendicularmente el plano mediano y que tienen por consiguiente direcciones
diametralmente opuestas. Ejemplo, comisura del cuerpo calloso.
Fibras de
Son fibras que salen fuera de los límites de un área o de un órgano del SNC.
proyección
Fibras de Son fibras que asocian puntos más o menos distantes entre áreas u órganos sin
asociación abandonarlo.
71
y presentan resistencia al movimiento (dependiente de la velocidad) que
finalmente cede, tipo “muelle de navaja”. Presente en lesiones de la vía piramidal.
Aumento anormal del tono basal muscular por lesión de la vía directa de los
ganglios basales, que provoca una descoordinación entre la contracción muscular
agonista y antagonista. Se caracteriza por una resistencia homogénea o uniforme a
lo largo del desplazamiento o puede ofrecer resaltos intermitentes, como si la
Rigidez resistencia cediese a escalones (“rigidez en tubo de plomo” o “en rueda dentada”,
respectivamente). La resistencia al movimiento pasivo está presente incluso
durante la movilización lenta de las extremidades, por lo que, a diferencia de la
espasticidad, no es velocidad dependiente. Presente en las lesiones de la vía
extrapiramidal.
Hipotonía Disminución anormal del tono muscular. (HIPO: disminución; TONÍA: tono).
Distonía Fluctuación anormal del tono basal, presente en lesiones de la vía extrapiramidal.
Lesión de la vía sensitiva que provoca pérdida completa de la sensibilidad. (A: sin;
Anestesia ESTESIA: sensación).
Alteración del lenguaje hablado y comprendido por lesión del área de Broca (pars
Afasia triangularis del giro frontal inferior) y de Wernicke (giro temporal superior),
respectivamente.
Es una alteración de la articulación de la palabra, caracterizado por lentitud,
debilidad, imprecisión, incoordinación, movimientos involuntarios y/o alteración
del tono de la musculatura implicada en el habla. (DIS: alteración; ARTRIA:
Disartria articulación). Puede ser de origen central, periférico o ambos, incluyendo el
cerebro, cerebelo, ganglios basales, tronco cerebral y nervios craneales, placa
neuromuscular o músculo.
72
Médula espinal
73
MENINGES
Como el resto del SNC, la médula espinal se encuentra protegida y envuelta en
neurofascias llamadas meninges. Se denominan, de exterior a interior: duramadre, aracnoides
y piamadre.
DURAMADRE:
ARACNOIDES:
La aracnoides espinal es una meninge de doble hoja que se encuentra ubicada entre la
duramadre y la piamadre. Está constituida por una hoja contigua a la duramadre y una maraña
de trabéculas, conocidas como las trabéculas aracnoídeas, las cuales unen esta hoja a la
piamadre. Esta, al insertarse en el periostio de la superficie dorsal del cóccix, constituye el
ligamento coccígeo.
PIAMADRE:
la piamadre es la meninge más delicada y de ubicación más interna. Ella se aplica sobre
la superficie de la médula espinal, penetrando la fisura media anterior. Cuando la médula
termina en su cono medular, la piamadre continúa inferiormente, formando un filamento
blanquecino denominado filum terminale o filamento terminal. Este filamento perfora el fondo
de saco dural y continúa caudalmente hasta el hiato sacro. Una vez atravesado el saco dural,
este ligamento recibe varias prolongaciones de la duramadre y en conjunto pasan a
denominarse filamento de la duramadre espinal. Finalmente, al insertarse en el periostio de la
superficie dorsal del cóccix constituye el ligamento coccígeo.
Cada nervio espinal tiene una raíz anterior o ventral (motora) y posterior o dorsal
(sensitiva), por lo que es un nervio mixto. Recoge impulsos desde la periferia, los cuales son
captados por primeras neuronas, situadas en un ganglio llamado ganglio de la raíz dorsal o
74
ganglio espinal, compuesto por neuronas pseudounipolares. El nervio espinal será estudiado
en detalle en el capítulo sistema nervioso periférico somático.
CONFIGURACIÓN EXTERNA
La cara anterior de la médula espinal está recorrida, de un extremo a otro, por una fisura
media y longitudinal, denominada fisura media anterior. La cara posterior presenta, sobre la
línea media y sobre toda la longitud de la médula espinal, un surco sin apenas profundidad,
denominado surco medio posterior. Este surco corresponde al borde posterior de un tabique
medio denominado tabique medio posterior.
Finalmente, cabe mencionar que, de la parte cervical del cordón lateral, emergen, un
poco anterior en relación con las raíces posteriores, las fibras nerviosas de origen medular del
nervio espinal accesorio u onceavo par craneanal.
75
CONFIGURACIÓN INTERNA
Un corte transversal de la médula espinal que pase a cualquier nivel muestra, sobre la
línea media, la fisura media anterior y el surco medio posterior. La fisura media anterior se
extiende en profundidad sobre el tercio anterior, aproximadamente, del diámetro
anteroposterior de la médula espinal. El surco medio posterior, por el contrario, es muy
superficial, pero da origen a un delgado tabique, de naturaleza neuroglial, denominado tabique
medio posterior, que se dirige hacia el centro de la médula espinal.
El tabique medio posterior y la fisura media anterior dividen la médula espinal en dos
mitades simétricas, que quedan solamente unidas, sobre la línea media entre el fondo de la
fisura media anterior y el borde anterior del tabique medio posterior, por una estrecha lámina
de sustancia nerviosa denominada comisura gris.
La médula espinal, como todas las partes del SNC, está compuesta por sustancia blanca
y sustancia gris. En ella, ambas sustancias se reparten siguiendo un modelo casi regular que solo
experimenta ligeras modificaciones en los diferentes segmentos de la médula espinal.
76
SUSTANCIA GRIS
Presenta forma de H y está formada por dos masas laterales, prolongadas de anterior a
posterior y unidas entre sí por una lámina transversal de sustancia gris denominada comisura
gris.
Las masas laterales están incurvadas en forma de media luna de concavidad lateral. Un
plano frontal, que pasa por el conducto central, divide cada una de ellas en dos partes: una
anterior o asta anterior y otra posterior o asta posterior.
77
GRUPO DE CÉLULAS NERVIOSAS DE ASTAS ANTERIORES
La mayoría de las células nerviosas son grandes y multipolares y sus axones pasan hacia
las raíces anteriores de los nervios espinales como motoneuronas alfa, que inervan los músculos
esqueléticos. Las células nerviosas más pequeñas también son multipolares y los axones de
muchas de estas pasan hacia las raíces anteriores de los nervios espinales como motoneuronas
gama, que inervan las fibras musculares de los husos neuromusculares. Con fines prácticos, las
células nerviosas de la asta anterior pueden dividirse en tres grupos básicos o columnas: medial,
central y lateral.
El núcleo propio (propio dorsal) es un grupo de grandes células nerviosas situado por
delante de la sustancia gelatinosa, a lo largo de la médula espinal. Este núcleo constituye la masa
principal de células presentes en la asta posterior y recibe fibras del cordón posterior (fascículos
de grácil y cuneiforme) que se asocian con los sentidos de posición y movimiento (propiocepción
consciente) del cuerpo, la discriminación entre dos puntos (tacto epicrítico o fino) y la vibración.
78
necesaria para realizar ajustes posturales rápidos, asociada a los fascículos espinocerebelosos
anterior y posterior.
El conducto central está presente en toda la médula espinal. Por arriba, se continúa con
el conducto central de la mitad caudal del bulbo raquídeo y arriba se abre en la cavidad del
cuarto ventrículo. Abajo, en el cono medular se expande en un ventrículo terminal y finaliza
abajo dentro de la raíz del filum terminal. se encuentra lleno de líquido cefalorraquídeo y
revestido por epitelio cilíndrico ciliado, o epéndimo. En resumen, el conducto central está
cerrado en su extremo inferior y abierto en su extremo superior, donde se continúa con el cuarto
ventrículo al interior del tronco encefálico.
79
LAMINACIÓN DE REXED
A grandes rasgos, se puede decir que la sustancia gris se encuentra sistematizada de la
siguiente manera:
Con el fin de evitar los epónimos y de unificar criterios, Rexed describió una organización
citoarquitectónica en láminas para la médula espinal humana. Esta laminación comprende
nueve láminas y un sector central (lámina X), que rodea al conducto central, en la sustancia gris
de la médula espinal. La numeración está designada desde la asta posterior hacia la asta
anterior, y terminando en la sustancia gris en torno al conducto central.
Desde el punto de vista sensitivo, las láminas I-IV y sus núcleos se relacionan con la
exterocepción (tacto protopático, presión, dolor y temperatura); las láminas V-VII relevan la
propiocepción; y el resto de la lámina VII-VIII se relaciona, en parte, con lo sensitivo y lo motor
visceral.
En la cabeza de la asta anterior (lámina IX) se describen seis núcleos motores, cuyos
nombres tienen que ver con su ubicación (anteromedial, posteromedial, anterolateral,
posterolateral, retropósterolateral y central). Estos núcleos se organizan de tal modo, que
aquellos que las motoneuronas que se originen de los núcleos anteriores inervan musculatura
extensora, mientras que los posteriores la flexora. A su vez, las que provienen de núcleos
mediales inervan los músculos del tronco y proximal de las extremidades (cintura escapular y
pélvica), mientras que los laterales, la musculatura distal de las extremidades. De este modo, el
núcleo posterolateral reúne motoneuronas que inervarán músculos flexores y distales de las
extremidades, según un determinando nivel medular.
80
TABLA 2: Resumen laminación de Rexed y núcleos grises asociados
LÁMINAS
NÚCLEO ACTIVIDAD UBICACIÓN IMAGEN
REXED
Lámina
Lámina I
marginal SENSIBILIDAD
EXTEROCEPTIVA
Sustancia (Termoalgesia)
Lámina II Cabeza asta
gelatinosa
dorsal
SENSIBILIDAD
Núcleo Láminas EXTEROCEPTIVA
propio III-IV (Tacto protopático y
presión)
Cuello asta
Núcleos dorsal
Lámina V
reticulares (predominio
cervical)
SENSIBILIDAD
Núcleo
Lámina VI PROPIOCEPTIVA Base asta dorsal
basal
Núcleo Región
Cuello/Base asta
dorsal (de medial
Lámina VII dorsal
Clark)
SENSIBILIDAD Y
Núcleo Región MOTOR Asta lateral
intermedio lateral VISCERAL (T1-L2)
(Origen fibras (S3 hasta cono
lateral Lámina VII medular)
preganglionares
simpáticas)
MOTOR
VISCERAL
(Interneuronas Cabeza/Base asta
--- Lámina VIII
moduladoras de ventral
Lám. IX-vías
extrapiramidales)
MOTOR
Cabeza asta
Núcleos SOMÁTICO
Lámina IX ventral
motores (motoneuronas
(islotes dentro de
alfa y gama-Vías
láminas VII-VIII)
piramidales)
Núcleos Transporte de
grises Lámina X información Comisura gris
comisurales vegetativa
81
SISTEMATIZACIÓN MÉDULA ESPINAL
La médula espinal se puede sistematizar de tres maneras:
1. MÉDULA SEGMENTARIA:
Un segmento de médula espinal con su respectivo nervio espinal mixto recibe el nombre
de metámera. Su estudio se realiza a través de la valoración del arco reflejo medular simple o
monosináptico. Este involucra el conjunto de estructuras constituidas por un receptor, la vía
aferente sensitiva, el centro elaborador, la vía eferente motora y un órgano efector que
posibilita la respuesta a un estímulo.
El arco reflejo monosináptico es el más simple, ya que interviene una sola sinapsis entre
la neurona sensitiva y motora. Un ejemplo clásico es el reflejo miotático simple, que en clínica
se estudia a través de la evaluación de los reflejos osteotendinosos. Así, tenemos el reflejo
bicipital o del bíceps braquial (C5), el braquiorradial (C6), el tricipital o del tríceps braquial (C7),
el patelar o rotuliano (L4), y el aquiliano (S1).
¿Cómo funcionan?
Si este arco reflejo está presente de manera normal, se considera que la metámera
evaluada (en el caso del ejemplo sería L4) se encuentra intacta. Del mismo modo, si el reflejo
estuviera disminuido o ausente (hiporreflexia y arreflexia, respectivamente), eso pondría de
manifiesto la alteración de, al menos, uno de los componentes de la metámera (por ejemplo,
lesión de una de sus raíces y/o del segmento medular). Si, por el contrario, el reflejo estuviera
aumentado (hiperreflexia), eso pondría de manifiesto la falta de modulación cortical debido a
una lesión de la vía piramidal.
82
2. MÉDULA INTERSEGMENTARIA:
La médula segmentaria, tal como se acaba de esquematizar, tan solo posee un valor
ideal, al igual que los reflejos, a los cuales sirve de soporte. Funcionalmente, y por tanto desde
un punto de vista anatómico, las metámeras vecinas están unidas unas a otras de tal modo que
cualquier reflejo, en la práctica, involucra varios niveles a la vez (plurisegmentario) y tiene la
capacidad de difundirse a lo largo de toda la médula espinal si el estímulo que lo provoca posee
suficiente intensidad.
83
VÍAS DE ASOCIACIÓN DE METÁMERAS VECINAS
Son vías que asocian una metámera con sus vecinas, supra e infrayacente, de manera
bidireccional. Se describen dos fascículos:
FASÍCULO DORSOLATERAL (TRACTO DE LISSAUER): es una delgada capa de sustancia blanca que
separa el surco dorsolateral del vértice de la asta posterior.
FASCÍCULO PROPIO ANTERIOR: haces colaterales que unen metámeras vecinas de manera
bidireccional, ubicadas en el contorno anterior de sustancia gris de la médula espinal.
FASCÍCULO PROPIO LATERAL: haces que unen metámeras vecinas de manera bidireccional,
situadas en contorno lateral de sustancia de la médula espinal.
a) Distantes ascendentes:
a. FASCÍCULO PROPIO POSTERIOR (DE PIERRE MARIE): se ubica en el contorno
posterior de la sustancia gris, en relación con las astas posteriores y comisura
gris posterior, enlazando cuatro o cinco niveles de manera ascendente.
b) Distantes descendentes:
a. FASCÍCULO SEMILUNAR O INTERFASICULAR (DE SCHULTZE): se ubica en el
cordón posterior, medial al surco dorsolateral de la médula espinal, y a nivel
cervical y torácico superior.
b. FASCÍCULO INTERFASICULAR (TRACTO DE HOCHE): presenta la misma ubicación
del anterior, pero a nivel torácico inferior.
c. FASCÍCULO SEPTOMARGINAL (CENTRO OVAL DE FLECHSIG): se encuentra
también en el cordón posterior de la médula, a cada lado del tabique medio
posterior, y a nivel lumbar.
d. FASCÍCULO SEMILUNAR (DE GOMBAULT Y PHILIPPE): se ubica en el cordón
posterior, por delante del surco medio posterior, a nivel de médula sacra y cono
medular, poco antes del filum terminale.
84
3. MÉDULA COMO VÍA DE TRÁNSITO
La médula también sirve de tránsito hacia o desde niveles nerviosos superiores, que se
ubican fuera de la médula espinal. Con fines descriptivos, estos tractos se dividen en:
85
o Termoalgesia: este concepto involucra dos tipos de información, la percepción
de temperatura y del dolor.
Calor: usa, fundamentalmente, receptores de Ruffini.
Frío: usa, principalmente, receptores de Krause.
Dolor: se transmite a través de terminaciones libres del dolor o
nociceptores, que poseen axones amielínicos.
- PROPIOCEPCIÓN: se define como un tipo de interocepción (información sobre el estado
interno del cuerpo) que informa al organismo sobre la posición relativa de los segmentos
corporales en el espacio en un momento dado, lo que incluye el movimiento. La
propiocepción regula la dirección y rango de movimiento de las articulaciones, permitiendo
reacciones y respuestas automáticas que intervienen en el desarrollo del esquema corporal
y en la relación de este con el espacio, sustentando la planificación motora. Otras funciones
involucran el control de equilibrio (gracias a los mecanorreceptores ubicados en el oído
interno o vestíbulo), la coordinación de ambos lados de cuerpo, entre otras. La información
proviene de mecanorreceptores que se encuentran en las articulaciones, tendones, vientres
musculares, piel, fascia y oído interno. Entre los más conocidos está el órgano tendinoso de
Golgi (OTG), que censa los cambios de longitud del tendón; y el huso muscular, el cual censa
los cambios de longitud a nivel del vientre muscular.
- SENSIBILIDAD VISCERAL (INTEROCEPCIÓN): se define como percepción del estado de los
órganos o vísceras del cuerpo humano. Sus receptores incluyen barorreceptores (perciben
la presión de gases), quimiorreceptores (censan variables químicas), entre otros receptores
especializados para determinar pH, hambre, sed, dolor visceral, etc.
86
b) TERMOALGESIA, TACTO PROTOPÁTICO Y PRESIÓN (TACTO GRUESO):
c) PROPIOCEPCIÓN INCONSCIENTE:
Espinocerebelosa ventral o cruzada (de Gowers): esta vía utiliza, como receptores, el
OTG y huso muscular. El cuerpo de su primera neurona se ubica en el ganglio espinal, el cual
proyecta su axón hacia la médula espinal, ingresando a ella través del surco dorsolateral. La
primera neurona sinapta el núcleo basal, ubicado en la lámina VI de la base de la asta dorsal.
Aquí se originan las segundas neuronas, las cuales cruzan al lado contralateral a través de la
comisura gris anterior y se ubican en el cordón anterior de la médula espinal. Luego, ascienden
hacia el cerebelo, ingresando por el pedúnculo cerebeloso superior y terminan en los núcleos
interpósitos del vermis del paleocerebelo. Entrega información propioceptiva inconsciente de
los niveles torácicos y EESS.
Espinocerebelosa dorsal o directa (de Fleshing): esta vía utiliza, como receptores, el
OTG y el huso muscular. El cuerpo de su primera neurona se ubica en el ganglio espinal, el cual
proyecta su axón hacia la médula espinal, ingresando a ella través del surco dorsolateral. La
primera neurona sinapta el núcleo dorsal (de Clark), ubicado en la lámina VII de la base de la
87
asta dorsal. Aquí se originan las segundas neuronas, las cuales se ubican en el cordón lateral del
mismo lado. Luego ascienden hacia el cerebelo, ingresando por el pedúnculo cerebeloso inferior
y terminan en los núcleos interpósitos del vermis del paleocerebelo. Entrega información
propioceptiva inconsciente de los niveles lumbosacros (tronco e EEII).
Cabe destacar que ninguna de estas vías llega hasta la corteza cerebral, ya que
constituyen vías inconscientes que permiten realizar ajustes rápidos de tono y postura, además
de generar reacciones de protección.
Son las vías que permiten el movimiento voluntario de la musculatura estriada del
tronco y las extremidades. Se encuentran representadas por las vías piramidales.
a) Los axones que no cruzan pasan a llamarse vía corticoespinal anterior o fascículo
piramidal directo, la cual alcanza el cordón anterior de la médula espinal, para luego
cruzar hacia el lado contralateral a través de la comisura blanca. Desde este punto, sus
axones se dirigen a la asta anterior para sinaptar los núcleos mediales su cabeza (lámina
IX), donde se encuentran las motoneuronas inferiores, que se encargarán de inervar la
musculatura axial del tronco y la proximal de las extremidades.
b) Los axones que cruzan a nivel de la decusación de las pirámides (90% de la vía)
descienden a la médula espinal como vía corticoespinal lateral o piramidal cruzada, y
se ubican en su cordón lateral. Luego sinaptan los núcleos laterales de la cabeza de la
asta anterior de la médula, donde se encuentran las motoneuronas inferiores, que se
encargarán de inervar la musculatura distal de las extremidades.
En ambos casos, las motoneuronas inferiores que se originan en la asta anterior, luego
salen de la médula espinal como una raíz motora que se relacionará con un determinado
miotoma (o territorio muscular) según el nivel medular correspondiente.
88
Son vías que se asocian a las vías piramidales para complementarlas. Sus primeras neuronas
provienen de los núcleos situados en todos los niveles del encéfalo que tienen por función
regular la calidad de movimiento (tono, coordinación, metría, etc.), ejerciendo su actividad
sobre las motoneuronas inferiores (alfa y gama). Además, estas vías participan en la producción
de los movimientos automáticos o semivoluntarios que acompañan a los movimientos
voluntarios.
89
90
El encéfalo
Cuando se estudia el encéfalo se hace en función de las vesículas embrionarias, a partir
de las que se formó. Así, se tiene:
I. ROMBOENCÉFALO
Ubicación y relaciones:
El límite inferior, entre el bulbo y la médula espinal, viene dado por la decusación de las
pirámides, situada en la cara anterior del bulbo. Mientras que el límite superior, entre el bulo y
la protuberancia, está dado, en una vista anterior y lateral, por el surco bulbopontino o surco
pontino inferior.
ANTERIOR: con los ligamentos que unen el hueso occipital a las dos primeras vértebras cervicales
y al vértice del diente del axis.
Configuración externa
Se describe una cara anterior, dos caras laterales, una cara posterior y dos extremos.
91
1. CARA ANTERIOR:
Esta cara presenta, sobre la línea media, una fisura media anterior que representa la
continuación de la fisura media anterior de la médula espinal. El fondo de la fisura media
anterior está cruzado en su límite inferior, por los haces que proceden del entrecruzamiento de
los tractos corticoespinales o vías piramidales. A ambos lados de la fisura media anterior están
situados dos cordones blancos que parecen prolongar los cordones anteriores de la médula
espinal, llamadas las pirámides bulbares. Estas se encuentran limitadas lateralmente por un
surco preolivar, llamado así por limitar medialmente con una eminencia en forma de oliva (la
oliva bulbar), que indica la posición del núcleo olivar inferior. Este surco representa la
continuación del surco anterolateral de la médula espinal y de él se originan de manera
aparente, en número de diez a doce, las raíces del nervio hipogloso (XII par).
2. CARA LATERAL:
Las caras laterales prolongan superiormente los cordones laterales de la médula espinal.
Su parte anterosuperior está ocupada, inmediatamente posterior al surco pre olivar, por una
eminencia elíptica alargada de superior a inferior, de 1,5 cm de longitud y 0,5 cm de ancho,
conocida como la oliva bulbar u oliva inferior. Las caras laterales están separadas de la cara
posterior por el surco retro olivar, que sigue al surco posterolateral de la médula espinal. De
este surco emergen, de superior a inferior, las raíces de los nervios accesorio (XI par), vago (X
par) y glosofaríngeo (IX par). El nervio accesorio está formado también por raíces provenientes
del surco anterolateral en médula espinal, por lo que tiene origen mixto.
92
3. CARA POSTERIOR:
MITAD SUPERIOR: en la mitad superior, los cordones posteriores parecen separarse uno
de otro y se convierten en los pedúnculos cerebelosos inferiores. Estos limitan entre sí un
espacio triangular de base superior, a nivel del cual los elementos nerviosos situados
posteriormente al conducto central de la médula espinal desaparecen. Este espacio triangular
se ensancha y se convierte en el cuarto ventrículo, que está cerrado posteriormente tan solo
por una capa epitelial denominada velo medular inferior. En los bordes se continúa a cada lado
por una lámina nerviosa muy delgada: la tenia del cuarto ventrículo, a través de la cual, el velo
medular inferior se fija a los pedúnculos cerebelosos inferiores.
El velo medular inferior se une a la cara profunda de la piamadre, que forma a este nivel
la tela coroidea del cuarto ventrículo. La tela coroidea y el velo medular inferior están
perforados cerca del ángulo inferior del cuarto ventrículo por un orificio, la abertura media, que
pone en comunicación la cavidad ventricular con el espacio subaracnoideo.
Bajo la tela coroidea, el velo medular inferior y las tenias del cuarto ventrículo se
observa, en lo profundo de la cavidad, la porción bulbar del piso del cuarto ventrículo. Esta
presenta la forma de un triángulo cuyo vértice es el ángulo inferior del cuarto ventrículo. Sobre
su superficie se encuentra: a) sobre la línea media, un surco longitudinal denominado surco
mediano del cuarto ventrículo; b) una eminencia triangular de base superior denominada
trígono del nervio hipogloso; c) una depresión denominada fosita inferior (fóvea inferior), que
se encuentra precedida de un área triangular inferior a ella, que constituye el trígono del nervio
vago; y d) una segunda eminencia triangular superior y lateral a las anteriores, denominada área
vestibular (donde se encuentran los cuatro núcleos vestibulares).
Lateral al surco mediano del cuarto ventrículo se encuentran las estrías medulares o
estrías acústicas, relacionadas con la vía auditiva.
93
4. EXTREMOS:
94
Configuración interna
Existen varias diferencias entre la estructura de la médula espinal y el tronco encefálico,
a pesar de que ambos pertenecen al sistema nervioso segmentario. Uno de ellos es la
fragmentación longitudinal y transversal de la sustancia gris en el tronco encefálico, formando
así los núcleos de los nervios craneales. Estos núcleos se corresponden bien a ciertas áreas de
sustancia gris de la médula espinal y constituyen, así, la llamada sustancia gris homóloga a la
médula.
Sin embargo, hay muchos núcleos en el tronco del encéfalo que no tienen ninguna
correspondencia con algún área de la sustancia gris de la médula espinal, por lo que constituyen
la sustancia gris propia del tronco encefálico. La fragmentación de las columnas grises a nivel del
tronco encefálico se debe, en parte, a la aparición de un gran número de fibras de dirección
transversal, poco frecuentes en la médula. Otra diferencia entre la estructura de la médula y el
tronco encefálico es la presencia, en este nivel, de una red de fibras y cuerpos de las neuronas,
conocidas como la formación reticular, la cual ocupa el espacio entre los núcleos y tractos más
compactos. La formación reticular tiene una estructura intermedia entre la sustancia gris y
blanca, que muchos llaman sustancia reticular.
1. La aparición de núcleos propios del bulbo: son núcleos sin correspondencia con la médula
espinal. Aquí tenemos los núcleos grácil y cuneiforme y el núcleo olivar inferior.
2. Decusación de las pirámides o decusación motora: las fibras del tracto corticoespinal
(piramidal) recorren las pirámides bulbares y la mayoría de ellas decusan, es decir, cambian de
dirección cruzando el plano medio, para continuar con el tracto corticoespinal lateral o piramidal
cruzado. En su trayecto, estas fibras atraviesan la sustancia gris, contribuyendo así, a separar la
cabeza de la base del cordón anterior.
3. Decusación de los lemniscos o decusación sensitiva: las fibras de los fascículos grácil y
cuneiforme de la médula terminan haciendo sinapsis en neuronas de los núcleos grácil y
cuneiforme, quienes aparecen en el cordón posterior en los niveles más bajos del bulbo. Las
fibras que se originan de estos núcleos se denominan fibras arqueadas internas. Ellas atraviesan
ventralmente, pasan a través de la columna posterior, fragmentándola, y luego cruzan el plano
medio en una decusación sensitiva. A continuación, se curvan en sentido craneal para constituir,
a cada lado, un lemnisco medial. Cada lemnisco medial entonces conduce al tálamo los impulsos
nerviosos que llevan los fascículos grácil y cuneiforme del lado opuesto, relacionados con la
propiocepción consciente, tacto epicrítico y sensibilidad vibratoria.
4. Abertura del cuarto ventrículo: en los niveles más altos del bulbo, el número de fibras de los
fascículos grácil y cuneiforme van disminuyendo poco a poco, a medida que ellas terminan en
sus núcleos respectivos. De este modo, desaparecen los dos fascículos y al no haber ninguna
estructura en el cordón posterior, el conducto central se abre formando el cuarto ventrículo,
cuyo suelo está constituido, principalmente, por sustancia gris homóloga a la médula espinal,
representada por los núcleos de los nervios craneales.
95
1. Sustancia gris del bulbo
Los núcleos de los nervios craneales se estudiarán más adelante, en un apartado
especial. Ahora nos limitaremos a dar las principales características de aquellos que están
situados en el bulbo:
NÚCLEO HIPOGLOSO: núcleo motor donde se originan fibras eferentes somáticas para los
músculos de la lengua. Está situado en el trígono del hipogloso, en el piso del cuarto ventrículo,
y sus fibras se dirigen en sentido ventral para emerger en el surco preolivar, entre la pirámide y
la oliva bulbar.
NÚCLEOS VESTIBULARES: son núcleos sensoriales que reciben las fibras que comprenden la
porción vestibular del VIII par craneano. Están situados en el área vestibular del piso del cuarto
ventrículo, alcanzando el bulbo solo los núcleos vestibular inferior y medial.
NÚCLEO DEL TRACTO SOLITARIO: es un núcleo sensorial que recibe fibras aferentes viscerales,
generales y especiales, relacionadas con los pares craneales VII, IX y X. Antes de penetrar el
núcleo, las fibras tienen un trayecto descendente en el tracto solitario, el cual está rodeado casi
en su totalidad por el núcleo. Las fibras aferentes viscerales especiales que penetran en el núcleo
del tracto solitario están relacionadas con sentido del gusto.
NÚCLEO DEL TRACTO ESPINAL DEL NERVIO TRIGÉMINO: a este núcleo llegan fibras aferentes
somáticas generales que traen la sensibilidad de casi toda la cabeza a través de los nervios
craneales V, VII, IX y X. Sin embargo, las fibras que vienen del núcleo por los nervios VII, IX y X
traen solo sensibilidad general del pabellón y conducto auditivo externo, mientras que la
sensibilidad de la cara es aportada por el V par (trigémino). Se corresponde con la sustancia
gelatinosa de la médula espinal, con la cual se continúa.
96
Un buen ejercicio para facilitar la
memorización de los nombres y funciones de
los núcleos de los nervios craneales del bulbo es
tratar de deducir el nombre de cada uno de los
núcleos que entran en acción en las distintas
etapas al comer un helado.
b) Núcleo olivar inferior: es una gran masa de sustancia gris que se relaciona con la oliva bulbar.
Aparece en cortes como una lámina de sustancia gris bastante plegada y curvada sobre sí misma,
con una abertura principal dirigida en sentido medial. El núcleo olivar recibe aferencia de la
médula espinal, de la corteza cerebral y el núcleo rojo, este último situado en el mesencéfalo.
Conecta con el cerebelo mediante fibras olivo-cerebelosas que cruzan el plano medio, y entran
al cerebelo por el pedúnculo cerebeloso inferior, distribuyéndose a lo largo de la corteza de este
órgano. Hoy se sabe que las fibras olivo-cerebelosas participan en el aprendizaje motor, un
fenómeno que nos permite realizar determinadas tareas con velocidad y eficiencia cada vez
mayores, a medida que su ejecución se repite varias veces.
c) Núcleos olivares accesorios medial y dorsal: estos núcleos tienen básicamente la misma
estructura, conexión y función que el núcleo olivar inferior, constituyendo con él un complejo
olivar inferior.
También forman parte de la sustancia gris propia del bulbo el núcleo cuneiforme
accesorio, situado lateralmente a la porción craneal del núcleo cuneiforme. Este núcleo se
relaciona con el paleocerebelo a través del fascículo cuneocerebeloso, encargado de entregar
información propioceptiva sobre el cuello.
97
3. Sustancia blanca del bulbo
a) Fibras arqueadas:
Las fibras arqueadas se dividen en internas y externas:
b) Fibras longitudinales:
Las fibras longitudinales forman las vías ascendentes, descendentes y de asociación de
la médula oblongada.
98
VÍAS DESCENDENTES:
VÍAS DE ASOCIACIÓN:
Están formadas por fibras que constituyen el fascículo longitudinal medial, presente en
toda la extensión del tronco encefálico y nivel superiores de la médula espinal. Se identifica
fácilmente en los cortes por su ubicación, la cual siempre es dorsal y medial. Coincide con el
fascículo propio dorsal de la médula espinal, el cual también cumple un rol como fascículo de
asociación intersegmentaria.
El fascículo longitudinal medial relaciona todos los núcleos motores de los nervios
craneales, siendo especialmente importantes sus conexiones con los núcleos de los nervios que
tienen que ver con los movimientos del globo ocular (III, IV, VI) y el cuello (núcleo para nervio
accesorio que inerva los músculos trapecio y ECOM). Recibe, además, un importante
contingente de fibras provenientes de los dos núcleos vestibulares a nivel bulbar, entregando
información sobre la posición de la cabeza. De este modo, el fascículo longitudinal medial es
importante para la elaboración de los reflejos que coordinan los movimientos entre la cabeza y
los ojos, además de varios otros reflejos, involucrando estructuras ubicadas a diferentes niveles
del tronco encefálico.
99
4. Formación reticular del bulbo:
La formación reticular ocupa gran parte del bulbo, llenando todo el espacio no ocupado
por núcleos de los tractos más compactos. en la formación reticular de la médula oblongada se
encuentra el centro respiratorio, muy importante para la regulación del ritmo respiratorio. existe
también el centro vasomotor y el centro del vómito. la presencia de los centros vasomotores y
respiratorios en el bulbo hace que las lesiones de este órgano sean particularmente peligrosas.
La formación reticular se describirá con más detalle, más adelante, en un apartado especial.
100
B. Puente o protuberancia
El bulbo se diferencia del puente, en que las fibras más superficiales de este último son
transversales.
101
Configuración externa
En el puente se pueden distinguir cuatro caras: una anterior, dos laterales y una
posterior.
1. CARA ANTERIOR:
2. CARAS LATERALES:
Tienen continuidad con la cara anterior, la cual se incurva a cada lado, superior
y posteriormente, para continuarse con los pedúnculos cerebelosos medios. En el límite entre
las caras laterales y la cara anterior del puente, se ven emerger las raíces del nervio trigémino.
Los pedúnculos cerebelosos medios disminuyen de anchura de anterior a posterior y ocupan solo
la parte anteroinferior de las caras laterales del puente. Superior y posteriormente a ellos, se
observan los cordones blancos oblicuos en sentido superior y medial, llamados pedúnculos
cerebelosos superiores.
102
3. CARA POSTERIOR:
La cara posterior del puente presenta, hacia los lados, la cara posterior de los
pedúnculos cerebelosos superiores. Estos pedúnculos se aproximan de forma gradual uno al
otro, de inferior a superior, y se reúnen en el extremo superior del puente. En el intervalo
triangular que los separa, la cara posterior del puente está ocupada por una delgada membrana
nerviosa, el velo medular superior. Este presenta continuidad posteriormente con el cerebelo y
a los lados con los pedúnculos cerebelosos superiores. Cuando se retira el velo medular superior,
se puede ver la mitad superior de la fosa romboidea. Esta parte del cuarto ventrículo tiene la
forma de un triángulo de vértice superior, y se continúa inferiormente, sin línea de demarcación
precisa, con el triángulo inferior, bulbar, de la misma fosa. El área pontina del cuarto ventrículo
está limitada lateralmente por los pedúnculos cerebelosos medios y superiores.
Está cubierto por el cerebelo y por el velo medular superior, los que actúan como techo.
En su superficie se aprecia un surco medio que corresponde a la prolongación del surco medio
posterior de la médula oblongada. A cada lado de este surco se encuentran, de medial a lateral:
a) un saliente ovalado, denominado colículo facial (eminencia teres); b) una depresión
denominada fosita superior (fóvea superior); c) una superficie en relieve unida inferiormente al
área vestibular de la médula oblongada, con la que se completa el área vestibular; d) en el
trasfondo de la fóvea superior se encuentra un núcleo gris pigmentado llamado el núcleo locus
coerelus, de ubicación superolateral respecto a la eminencia medial; y e) superior al colículo
facial se encuentra otra saliente elevada, llamada eminencia medial. Todos estos reparos se
repiten en ambos lados del surco medio posterior.
103
Configuración interna
El puente se divide en una parte ventral más blanca y compacta, llamada base o pie del
puente, y una parte dorsal, menos blanca y compacta que la anterior, llamada tegmento del
puente. La base del puente tiene una estructura muy similar al bulbo y el tegmento al
mesencéfalo.
Se consideran elementos propios del puente una serie de núcleos situados en la parte
anterior llamados los núcleos del puente (protuberanciales), el cuerpo trapezoide (en la unión
pontobulbar), el núcleo olivar superior (protuberancial) y la sustancia reticular.
1. FIBRAS LONGITUDINALES
Los núcleos pontinos son pequeños grupos de neuronas que se encuentran dispersos en
toda la base del puente. Como se vio antes, estas neuronas hacen sinapsis con las fibras
corticopontinas. Los axones de las neuronas de los núcleos pontinos constituyen fibras
transversales, conocidas como fibras pontinas o ponto-cerebelosas. Estas fibras cruzan en
sentido transversal el plano medio y penetran el neocerebelo a través del pedúnculo cerebeloso
medio. Forman, de este modo, la vía corticopontocerebelosa, la cual será estudiada más
adelante.
104
PARTE DORSAL DEL TEGMENTO DEL PUENTE
Los núcleos cocleares son dos y se denominan dorsal y ventral. Se encuentran situados
al mismo nivel que el pedúnculo cerebeloso inferior y se vuelven dorsalmente para penetrar en
el cerebelo. En estos núcleos terminan las neuronas sensitivas que constituyen la porción coclear
del VIII par, y que provienen del ganglio espiral (relacionado con la cóclea auditiva). La mayoría
de las fibras originadas en los núcleos cocleares cruzan hacia el lado opuesto, formando el
cuerpo trapezoide. Luego, estas fibras rodean el núcleo olivar superior y se dirigen hacia
superior para formar el lemnisco lateral, terminando en el colículo inferior del mesencéfalo,
cuyos impulsos nerviosos siguen hacia el cuerpo geniculado medial del tálamo.
105
b) NÚCLEOS VESTIBULARES Y SUS CONEXIONES:
Los núcleos vestibulares se localizan sobre el piso del cuarto ventrículo, donde ocupan
el área vestibular. Son cuatro en número y se denominan: núcleos vestibulares lateral, medial,
superior e inferior, siendo pontinos los núcleos lateral y superior. Cada uno de estos núcleos
tienen sus propias características y conexiones, sin embargo, aquí serán presentadas en su
conjunto, como si se tratase de un solo núcleo.
Reciben impulsos nerviosos originados de la parte vestibular del oído interno, que
informan sobre la posición y los movimientos de la cabeza. Estos impulsos vienen de las
neuronas sensitivas del ganglio vestibular y llegan a los núcleos vestibulares a través de sus
prolongaciones, que, en su conjunto, forman la porción vestibular del VIII par. Además, llegan
a estos núcleos, fibras provenientes del arquicerebelo, relacionadas con la mantención
del equilibrio. De este modo, se forman los siguientes tractos y fascículos:
a) FASCÍCULO VESTÍBULO-CEREBELOSO: formado por fibras que terminan en la corteza del
arquicerebelo.
b) FASCÍCULO LONGITUDINAL MEDIAL: se origina en los núcleos vestibulares. Este fascículo está
involucrado en los reflejos que permiten los movimientos coordinados entre la cabeza y los ojos.
La información sobre la posición de la cabeza llega al fascículo longitudinal medial mediante sus
conexiones con los núcleos vestibulares.
c) TRACTO VESTIBULOESPINAL: sus fibras influyen sobre las motoneuronas de la asta anterior
de la médula espinal, siendo importantes en la mantención del equilibrio.
d) FIBRAS VESTÍBULO-TALÁMICAS: llevan información hacia el tálamo motor, que luego seguirá
hacia la corteza cerebral.
La curvatura de las fibras del nervio facial alrededor del núcleo abducens constituye la
rodilla o codo interno del nervio facial. Después de rodear el núcleo abducens, las fibras del
nervio facial toman una dirección anterolateral y ligeramente inferior, para emerger en el surco
bulbopontino, superior a la oliva bulbar. Las fibras del nervio facial, por lo tanto, tienen
conexiones muy íntimas con el núcleo abducens, por lo cual, pueden ocurrir lesiones conjuntas
de ambas estructuras.
106
3. Núcleo salival superior y núcleo lagrimal
Estos núcleos, pertenecientes a la parte craneal del sistema parasimpático, dan origen
a fibras preganglionares para el nervio intermedio (del VII par), portando información hacia las
glándulas submandibular, sublingual y lagrimal.
107
C. Cerebelo
CONFIGURACIÓN EXTERNA
108
1. CARA SUPERIOR: Sobre la línea media se observa una prominencia alargada de anterior a
posterior, denominada vermis del cerebelo. A cada lado del vermis, la cara superior es casi plana
y se inclina lateral e inferiormente, representando la cara superior de los hemisferios del
cerebelo. La cara superior del cerebelo está limitada por un borde descrito con el nombre de
borde circunferencial del cerebelo. Este borde separa la cara superior de las otras dos. Es
irregular y presenta dos escotaduras medias: una anterior, ancha y poco profunda, corresponde
a la cara posterior del mesencéfalo; la otra es posterior, más estrecha y profunda que la anterior.
En el fondo de la escotadura posterior sobresale la parte posterior del vermis del cerebelo.
3. CARA ANTERIOR: La cara anterior está ocupada por una prolongación del cuarto ventrículo,
con forma de fondo de saco, la cual circunscribe las diferentes formaciones que unen el cerebelo
a la médula oblongada y al puente. Esta prolongación ventricular está limitada: a)
superiormente, por el extremo anterosuperior del vermis del cerebelo o língula, y por una
membrana nerviosa, denominada velo medular superior, que se prolonga de este; b)
inferiormente y sobre la línea media, por el extremo anteroinferior del vermis del cerebelo o
nódulo; c) inferiormente y a cada lado del nódulo, por el velo medular inferior; y d) a los lados,
por los pedúnculos cerebelosos. El velo medular inferior lo constituyen dos delgadas láminas
blancas, aplanadas de superior a inferior, que se extienden transversalmente desde los dos lados
del nódulo hasta el extremo medial de un pequeño lobulillo cerebeloso situado a lo largo de la
cara inferior del pedúnculo cerebeloso medio y conocido con el nombre de flóculo. El borde
posterior del velo medular inferior se confunde con la sustancia blanca central del cerebelo. Su
cara inferior corresponde a un lobulillo del cerebelo denominado amígdala. En realidad, esta
situación tan solo es aparente; las dos láminas del velo medular inferior se encuentran en
continuidad entre sí mediante una delgada lámina blanca soldada a la cara superior del nódulo.
109
4. DIVISIÓN DE LA SUPERFICIE DEL CEREBELO EN LÓBULOS Y LOBULILLOS:
La superficie cerebelosa está recorrida por un gran número de surcos. Estos surcos, de
profundidad variable, dividen el cerebelo en lóbulos, lobulillos, láminas y laminillas.
El surco más importante recorre el borde circunferencial del cerebelo y recibe el nombre
de fisura horizontal. Esta termina anteriormente y a cada lado sobre el extremo posterior del
flóculo. Además, se relaciona con el origen aparente del nervio vago en el surco retro olivar de
la médula oblongada.
110
FIGURA 25: Configuración Externa del Cerebelo. En la figura se observa la cara anterior (A), posterior
(B) e inferior (C), con sus principales detalles anatómicos. Imagen tomada y modificada del sitio
www.kenhub.com.
111
FIGURA 26: Corte Sagital del Cerebelo. En la imagen se puede ver las partes del Vermis. Língula (1), Lobulillo
Central (2), Culmen (3), Declive (4), Folio (5), Túber (6), Pirámide (7), Úvula (8), Nódulo (9). Además, se muestra:
Médula Oblongada (A), Puente (B), Mesencéfalo (C), Cuarto Ventrículo (D), Velo Medular Superior (E), Velo Medular
Inferior (F), Sustancia Blanca del Cerebelo (“Árbol de la Vida”) (G). Imagen tomada y modificada del sitio:
https://webpath.med.utah.edu/HISTHTML/NEURANAT/NEURANCA.html#2
CONFIGURACIÓN INTERNA
1. SUSTANCIA GRIS:
En la sustancia gris del cerebelo se distinguen dos partes: la corteza cerebelosa y los
núcleos del cerebelo.
a) Corteza cerebelosa: la sustancia gris cubre toda la sustancia cerebelosa por medio de una
delgada capa cortical, interrumpida solo en la cara anterior del cerebelo a nivel de los
pedúnculos cerebelosos, del velo medular superior y del velo medular inferior. La corteza
cerebelosa se divide en tres capas o estratos: a) una capa profunda o capa granulosa, formada
por neuronas y glomérulos sinápticos, en la que terminan las fibras aferentes al cerebelo; b) una
capa central o capa de Purkinje, formada por células de Purkinje, cuyos axones son la única vía
eferente de la corteza cerebelosa; finalmente, c) una capa superficial o capa molecular, formada
por células y fibras de asociación.
Cabe mencionar que las informaciones de cualquier naturaleza y origen (vestibulares,
propioceptivas, corticales, etc.) pueden llegar a la capa granulosa (fibras musgosas) o bien a la
capa de Purkinje (fibras trepadoras). La capa granulosa excitada por las fibras musgosas ejerce
una función inhibidora sobre las células de Purkinje. Los gránulos transmiten además sus
impulsos a las células estrelladas y en cesta de la capa molecular, que a su vez ejercen la misma
función inhibidora sobre las dendritas de las células de Purkinje. Así pues, estas se hallan
sometidas, directa e indirectamente, a la potente acción inhibidora de los elementos de la capa
granulosa. Esta acción totalmente negativa, es decir, la inhibición de la célula de Purkinje, no es
112
continua; es interrumpida periódicamente por una inhibición de retorno que se ejerce sobre la
capa granulosa a nivel de los glomérulos.
En definitiva, dos impulsos ascendentes llegan a la corteza cerebelosa: uno excita la
célula de Purkinje por la vía de las fibras trepadoras, mientras que el otro desencadena un
mecanismo rítmico inhibidor por la vía de las fibras musgosas. La célula de Purkinje, sometida a
estos impulsos opuestos, excitadores e inhibidores, realiza con las otras capas de la corteza un
verdadero servomecanismo, modificando sus impulsos eferentes en función de la intensidad de
las informaciones recibidas y de su origen.
b) Núcleos cerebelosos: son cuatro y están simétricamente situados a cada lado de la línea
media. Se describen, de lateral a medial: el núcleo dentado, los núcleos interpósitos (núcleo
emboliforme y globoso) y el núcleo del fastigio. Todas estas masas grises se agrupan en la parte
central y anterior del cerebelo (Fig. 27).
2. SUSTANCIA BLANCA: la sustancia blanca, cubierta por la corteza cerebelosa, rodea los
núcleos cerebelosos. En el espesor de los lobulillos, láminas y laminillas, emite prolongaciones
que se ramifican, separándose unas de otras. Así, la sustancia blanca del cerebelo presenta,
observada en un corte, una disposición arborescente que indujo a los antiguos a darle el nombre
de árbol de la vida (Fig. 27).
113
SISTEMATIZACIÓN DEL CEREBELO
A. Arquicerebelo (Vestíbulocerebelo):
114
El lóbulo floculonodular que lo constituye representa el centro funcional de las vías de
control del equilibrio o, con más exactitud, de la posición y desplazamientos de la cabeza en el
espacio.
La vía eferente parte de la corteza cerebelosa y obedece la regla que exige un relevo en
los núcleos grises centrales del cerebelo. El núcleo arqueocerebeloso es el núcleo fastigio, que
corresponde al vértice del techo del cuarto ventrículo. De este modo, encontraremos
sucesivamente, y a partir de la corteza, una primera neurona floculofastigial y una segunda
neurona fastigiovestibular (fascículo fastigial), cuyo axón retorna hacia los núcleos vestibulares
bulbopontinos siguiendo el pedúnculo cerebeloso inferior. De estos núcleos parte finalmente
una tercera neurona efectora que, por medio del tracto vestibuloespinal lateral o medial (Fig.
187), hace sinapsis con la neurona periférica de la asta anterior de la médula espinal.
B. Paleocerebelo (espinocerebelo):
115
la língula del cerebelo, el lobulillo central y el culmen, en el vermis superior; por la úvula y la
pirámide, en el vermis inferior, y, finalmente, por el lobulillo cuadrangular y la amígdala del
cerebelo, en los hemisferios cerebelosos.
En general, las vías aferentes del espinocerebelo provienen de tres zonas del neuroeje:
la médula espinal, la médula oblongada y el mesencéfalo.
1. AFERENCIAS MEDULARES:
• TRACTOS ESPINOCEREBELOSOS: solo portan sensaciones propioceptivas inconscientes;
por consiguiente, están constituidas por los dos tractos cerebelosos procedentes de la
médula espinal, es decir, el tracto espinocerebeloso anterior, que es cruzado, y el tracto
espinocerebeloso posterior, que es directo (véase vías ascendentes). Estas dos vías
terminan, en su mayoría, en el lobulillo central para el miembro inferior y en el culmen
para el miembro superior.
2. AFERENCIAS BULBARES:
• TRACTO CUNEOCEREBELOSO: constituido por fibras procedentes de los núcleos
bulbares de relevo, que pertenecen al lemnisco medial (núcleo cuneiforme accesorio).
Este entrega información propioceptiva complementaria al tracto espinocerebeloso
anterior, sobre la posición del cuello y las extremidades superiores.
• TRACTO OLIVOCEREBELOSO: constituye la conexión más importante que se establece
entre la médula oblongada y el cerebelo. Está formado por axones de las neuronas del
núcleo olivar inferior y de los núcleos olivares accesorios. Estos núcleos reciben
información somatoestésica, visual y de la corteza cerebral, además de recibir
aferencias vestibulares y del propio cerebelo. Al poco de originarse, el tracto
olivocerebeloso se decusa totalmente y entra en el cerebelo por el pedúnculo
cerebeloso inferior. Termina proporcionando fibras trepadoras para toda la corteza
cerebelosa.
• TRACTO RETICULOCEREBELOSO: constituido por las fibras procedentes de la formación
reticular, núcleos reticular lateral de la médula oblongada y paramediano que entran
por el pedúnculo cerebeloso inferior.
3. AFERENCIAS MESENCEFÁLICAS:
• TRACTO TECTOCEREBELOSO: está formado por los axones de las neuronas de los
colículos superiores e inferiores de la lámina cuadrigémina del mesencéfalo. Entran en
el cerebelo a través del pedúnculo superior del mismo lado y terminan en la parte media
del vermis. Transmite información visual y acústica proveniente de la corteza cerebral.
• TRACTO TRIGÉMINOCEREBELOSO: recibe información propioceptiva del macizo
craneofacial, proveniente del núcleo mesencefálico del nervio trigémino, que entra al
cerebelo a través del pedúnculo superior sin decusarse en su camino, terminando en el
vermis ipsilateral.
• TRACTO RUBROCEREBELOSO: está formado por axones de neuronas localizadas en la
porción parvocelular del núcleo rojo que se decusan en su totalidad antes de alcanzar
el cerebelo por el pedúnculo superior.
116
• TRACTO INTERPÓSITORRETICULAR: se origina en el núcleo interpuesto. Sus fibras se
decusan parcialmente y salen del cerebelo por los pedúnculos inferiores para alcanzar
los núcleos de la formación reticular.
• TRACTO INTERPÓSITOOLIVAR: sale por el pedúnculo cerebeloso superior, se decusa en
su totalidad a nivel del mesencéfalo y desciende por el tronco del encéfalo para alcanzar
el núcleo olivar inferior.
• TRACTO INTERPÓSITOTECTAL: se decusa parcialmente antes de salir por el pedúnculo
cerebeloso superior y ascender por el tronco del encéfalo hasta alcanzar los colículos
superior e inferiores.
• TRACTO INTERPOSITORRÚBRICO: es la eferencia más importante del espinocerebelo y
principal vía de descarga del núcleo interpósito. Las fibras que lo conforman salen del
cerebelo por el pedúnculo superior, se decusan en su totalidad en el mesencéfalo y
alcanzan la porción magnocelular del núcleo rojo contralateral. Desde el núcleo rojo
parten axones hacia el núcleo ventral intermedio del tálamo que, a su vez, envía axones
para la corteza cerebral motora y sensorial. Controla la actividad de las vías motoras que
descienden hasta la médula espinal en forma del tracto rubroespinal cruzado, el cual
hace sinapsis con la neurona motora periférica.
Las conexiones del tracto rubroespinal con los núcleos motores de los músculos
extrínsecos del ojo explican la acción del paleocerebelo sobre el tono de estos músculos.
Del mismo modo, la acción del lóbulo anterior del cerebelo sobre el tono
vasomotor presupone la existencia de fibras cerebelodiencefálicas. Hay que destacar
que el conjunto de los circuitos paleocerebelosos, lo mismo que los del arquicerebelo,
por escapar a la acción de la conciencia, son estrictamente subcorticales.
117
C. Neocerebelo (cerebrocerebelo):
Las fibras que van desde los núcleos del puente al cerebelo (fibras pontocerebelosas)
siguen un trayecto horizontal por la protuberancia, se decusan y entran por el pedúnculo medio.
Terminan en la corteza del neocerebelo situada completamente posterior a la fisura primaria,
alcanzando preferentemente la parte posterior de los hemisferios cerebelosos, es decir, el
lobulillo semilunar.
118
Al lado de este gran circuito corticocerebelocortical, existe un circuito más corto, cuya
vía efectora terminal discurre solo por las vías extrapiramidales subcorticales. Dedicadas a la
regulación de los movimientos automáticos involuntarios, abandonan el gran circuito descrito
anteriormente a la altura del tálamo. Este circuito se compone de una neurona talamoestriada,
una neurona estriorrúbrica y, finalmente, de una última neurona que, partiendo de la porción
parvocelular del núcleo rojo, alcanzará la médula espinal por medio de la formación reticular.
119
D. Cuarto ventrículo
UBICACIÓN Y RELACIONES
El cuarto ventrículo es una dilatación del conducto central de la médula espinal, rodeada
por las estructuras del rombencéfalo: médula oblongada, puente y cerebelo. Presenta la forma
de un rombo, distinguiéndose en él una pared anterior denominada fosa romboidea o suelo del
cuarto ventrículo, una pared posterior denominada techo del cuarto ventrículo (en relación con
la región anterior del cerebelo), cuatro bordes y cuatro ángulos.
Se continúa por inferior con el conducto central del bulbo y superiormente con el
acueducto cerebral del mesencéfalo, a través del cual, esta cavidad se comunica con el tercer
ventrículo. Además, se ensancha a cada lado para formar los recesos laterales, situados en la
superficie dorsal de cada pedúnculo cerebeloso inferior. Estas hendiduras se comunican, a cada
lado, con el espacio subaracnoideo, a través de las aberturas laterales del cuarto ventrículo
(agujeros de Luschka), existiendo también una apertura mediana (agujero de Magendie),
situada en centro de la mitad inferior del techo de este ventrículo. Por medio de estas aberturas,
el líquido cerebroespinal (LCR), que llena la cavidad ventricular, fluye hacia el espacio
subaracnoideo.
Sobre la línea media se observa un surco longitudinal que se extiende desde el ángulo
superior hasta el ángulo inferior del piso, conocido como el surco medio. De la parte media de
este surco parten delgados filamentos blancos, que hacen relieve en la fosa romboidea,
llamadas estrías medulares del cuarto ventrículo. Estas estrías se dirigen transversalmente en
sentido lateral, siguiendo el límite entre los triángulos bulbar y pontino. Al llegar a los recesos
laterales, bordean lateralmente los pedúnculos cerebelosos inferiores hasta alcanzar el núcleo
coclear posterior, desde donde se originan.
Los triángulos pontino y bulbar tienen cada uno su propia configuración a ambos lados
del surco medio, la cual se detalla a continuación.
TRIÁNGULO PONTINO: a cada lado del surco medio hay una eminencia, llamada eminencia
medial, la cual se encuentra limitada lateralmente por un surco limitante. Este surco separa a
los núcleos motores, derivados embriológicamente de la placa basal, de los núcleos sensitivos,
derivados de placa alar y situado lateralmente.
120
A cada lado, el surco limitante se extiende para finalizar en dos depresiones, la fóvea
superior e inferior, ubicadas respectivamente en las partes superior e inferior de la fosa
romboidea. La fóvea o fosita superior está situada en la prolongación del trígono del nervio vago
y se encuentra en relación con el núcleo motor del nervio trigémino. Medial a la fóvea superior,
la eminencia medial se expande superiormente para constituir, a cada lado, una elevación
redondeada, llamada colículo facial. Esta elevación está formada por fibras del nervio facial, que
a este nivel rodean el núcleo del nervio abducens, el cual se ubica en su extremo inferior.
Extendiéndose desde la fóvea superior y lateral a la eminencia medial, se observa una zona de
coloración oscura, denominada locus cerúleo.
TRIÁNGULO BULBAR: en la parte inferior de la eminencia medial se observa, a cada lado, una
pequeña área triangular de vértice inferior, conocida como el trígono del nervio hipogloso,
correspondiente al núcleo del XII par craneano. Lateral a este trígono y caudal a la fóvea inferior,
hay otra área triangular de coloración ligeramente grisácea, llamada el trígono del nervio vago,
que se corresponde con el núcleo dorsal del vago.
Lateral al surco limitante y extendiéndose a ambos lados en los recesos laterales, hay
una amplia zona triangular bulbopontina, denominada el área vestibular, la cual representa la
ubicación de los núcleos vestibulares del nervio vestibulococlear. Cruzando transversalmente
desde el área vestibular para perderse en el surco medio, se encuentran las estrías medulares
del IV ventrículo, descritas más arriba. Las estrías medulares forman parte de la vía auditiva.
121
TECHO DEL CUARTO VENTRÍCULO
El techo del cuarto ventrículo comprende tres partes: media, superior e inferior:
122
II. MESENCÉFALO
El mesencéfalo o cerebro medio procede de la transformación de la vesícula encefálica
media, situándose anterior y superior al puente. Se continúa superiormente y sin límites precisos
con el diencéfalo. Inferiormente, el surco pontino superior o pontopeduncular marca, sobre la
cara inferior del SNC, el límite entre el mesencéfalo y el puente.
Configuración externa
1. CARA ANTERIOR:
La cara anterior presenta a cada lado dos voluminosos haces blancos, llamados
pedúnculos cerebrales, los cuales se originan en el puente. Desde ese punto se dirigen
oblicuamente en sentido superior, anterior y lateral, para hundirse en la parte inferior del
diencéfalo, superior al tracto óptico, el cual cruza su cara inferior.
Su longitud y anchura son casi idénticos, midiendo aproximadamente 15 mm. Entre los
pedúnculos cerebrales, en relación con la fosa interpeduncular, se observa una superficie
deprimida,
triangular de base superior y de color gris, denominada sustancia perforada posterior. Se llama
así porque la lámina de sustancia gris que ocupa el fondo de la fosa interpeduncular está
perforada por pequeños y numerosos orificios que se encuentran atravesados por vasos
sanguíneos.
2. CARA POSTERIOR:
La cara posterior del mesencéfalo está ocupada por cuatro eminencias redondeadas,
denominadas colículos o tubérculos cuadrigéminos. Los colículos están situados de dos en dos,
a ambos lados de la línea media, y se dividen en superiores e inferiores.
123
Los colículos superiores están separados de los inferiores por un surco transversal
ligeramente cóncavo superiormente. Los colículos del lado derecho están separados de los del
lado izquierdo por un surco medio anteroposterior. Sobre el extremo superior ensanchado de
este surco reposa la glándula pineal, perteneciente al diencéfalo. Su extremo inferior sirve de
inserción al frenillo del velo medular superior.
Cada colículo está unido al tálamo correspondiente por medio de un haz blanco
denominado brazo del colículo. El brazo del colículo superior une el colículo superior a un núcleo
en el extremo posterior del tálamo, denominado cuerpo geniculado lateral (parte de la vía
visual). El brazo del colículo inferior se extiende desde el colículo inferior hasta otro núcleo del
tálamo, llamado cuerpo geniculado medial (parte de la vía auditiva).
3. CARAS LATERALES:
Sobre las caras laterales del mesencéfalo se observa un surco oblicuo superior y lateral,
que discurre por la cara lateral de los pedúnculos cerebrales. Este surco se denomina surco
lateral del mesencéfalo, y es la continuación del surco interpeduncular, que separa los
pedúnculos cerebelosos medios de los pedúnculos cerebelosos superiores sobre las caras
laterales del puente.
Los pedúnculos cerebelosos superiores presentan, en su parte anterosuperior, algunas
estrías oblicuas, formadas por las fibras acústicas del lemnisco lateral. Estas se vuelven
superficiales a lo largo del surco lateral del mesencéfalo y se dirigen a los colículos inferiores y a
los brazos de los colículos inferiores, inferior a los cuales desaparecen.
Configuración interna
El mesencéfalo se divide en dos porciones: una anterior, que corresponde a los
pedúnculos cerebrales, y una posterior, que corresponde al tectum o techo del mesencéfalo.
Separando ambos se encuentra un conducto que es la continuación del cuarto ventrículo del
rombencéfalo, llamado acueducto cerebral. El acueducto recorre longitudinalmente el
124
mesencéfalo, siendo rodeado por una densa capa de sustancia gris, conocida como sustancia
gris central.
En cada pedúnculo cerebral se distingue una porción ventral, llamada base o pie del
peduncular, formada por fibras longitudinales, y una porción dorsal, o tegmento del
mesencéfalo, cuya estructura se asemeja al
tegmento del puente. Separando el tegmento de
la base se observa una lámina de sustancia gris
pigmentada, denominada sustancia nigra.
El techo del mesencéfalo está constituido por cuatro eminencias llamadas colículos, los
cuales se dividen en: dos colículos superiores, relacionados con los órganos de la visión, y dos
colículos inferiores, relacionados con la audición. El detalle de estas estructuras se estudiará a
continuación.
1. COLÍCULO SUPERIOR:
Está formado por una serie de capas superpuestas, constituidas alternadamente por
sustancia blanca y gris, donde la capa más profunda se confunde con la sustancia gris central.
Sus conexiones son complejas, destacándose: a) fibras de la retina, que alcanzan el colículo por
el tracto óptico y brazo del colículo superior; b) fibras de la corteza occipital (área visual), que
llegan al colículo vía radiación óptica y el brazo del colículo superior, y c) fibras que forman el
fascículo tectoespinal y terminan haciendo sinapsis con la motoneuronas de la médula cervical.
El colículo superior es importante para ciertos reflejos que controlan los movimientos
de los ojos en sentido vertical. Para esta función existen fibras que relacionan el colículo superior
con el núcleo del nervio oculomotor común, ubicado anteriormente en el tegmento
mesencefálico. Las lesiones de estos colículos pueden causar pérdida de la capacidad de mover
los ojos en sentido vertical, ya sea de manera voluntaria o involuntaria. Esto suele ocurrir en
ciertos tumores del cuerpo pineal que tienden a comprimir los colículos superiores.
2. COLÍCULO INFERIOR:
125
3. ÁREA PRETECTAL:
1. SUSTANCIA GRIS
A. Sustancia gris homóloga (núcleos de los nervios craneales):
En el tegmento mesencefálico, se observan los núcleos de los pares cranianos
oculomotor (III par), troclear (IV par) y trigémino (V par). Respecto al trigémino, solo es
apreciable a este nivel, el núcleo del tracto mesencefálico, el cual representa la continuación del
núcleo del tracto del puente. El núcleo del tracto recibe información propioceptiva de la cara,
proveniente del nervio trigémino. Los núcleos del III y IV par se describen a continuación.
NÚCLEO DEL NERVIO TROCLEAR: se ubica a nivel del colículo inferior, inmediatamente anterior
a la sustancia gris central y posterior fascículo longitudinal medial. Sus fibras salen de su cara
posterior, rodeando la sustancia gris central, para luego cruzar al lado opuesto y emerger en el
velo medular superior, inferior a los colículos inferiores. Cabe destacar que el nervio troclear es
el único nervio craniano cuyas fibras emergen por la cara dorsal del tronco encefálico. Su función
es inervar al músculo oblicuo superior del ojo (lleva la mirada hacia inferior y lateral).
NÚCLEO DE NERVIO OCULOMOTOR: este núcleo se localiza a nivel del colículo superior, y está
íntimamente relacionado con el fascículo longitudinal medial. Se trata de un núcleo muy
complejo, constituido por varias porciones, razón por la cual algunos autores prefieren llamarlo
complejo oculomotor. Este complejo puede dividirse, funcionalmente, en una parte somática y
otra visceral.
126
cuales se encuentra destinado a inervar los músculos antes mencionados. Luego, estas fibras
siguen un trayecto curvo en dirección anterior, donde muchas de ellas atraviesan el núcleo rojo,
emergiendo a través de la fosa interpeduncular, constituyendo el nervio oculomotor común.
Se distinguen en este núcleo dos partes: una porción rostral llamada parvocelular, la
cual contiene neuronas de pequeño calibre; y la porción dorsal o magnocelular, que contiene
neuronas de mayor tamaño, presentando un mayor desarrollo. Este núcleo participa en el
control motor somático, al recibir aferencias de paleocerebelo y de las áreas motoras de la
corteza cerebral. De la porción magnocelular se origina el fascículo rubroespinal, que influye en
la función de las motoneuronas de la asta anterior de la médula espinal, responsables de la
inervación de la musculatura distal de las extremidades. Además, se relaciona con el complejo
olivar inferior a través de fibras rubro-olivares, formando parte del circuito rubro-
olivocerebelar.
SUSTANCIA NIGRA: la sustancia nigra es un núcleo compacto que se encuentra situado entre el
tegmento y la base del pedúnculo cerebral. Está formado por neuronas que tienen la
peculiaridad de contar con inclusiones de melanina, lo que le dan su coloración oscura
característica.
Este núcleo se divide en una zona dorsal, más compacta, llama sustancia nigra pars
compacta, la cual contiene neuronas dopaminérgicas (sus neuronas usan dopamina como
neurotransmisor); y una zona menos compacta llamada sustancia nigra pars reticulata (sus
neuronas usan GABA como neurotransmisor). Las conexiones de la sustancia nigra son muy
complejas; sin embargo, desde el punto de vista funcional, las más importantes las establece
con el cuerpo estriado, el cual constituye la entrada al circuito de los ganglios basales. Estas vías
conectan estas estructuras en ambos sentidos, habiendo, por lo tanto, fibras nigroestriadas y
estratonígricas, siendo las primeras de naturaleza dopaminérgica. La degeneración de las
neuronas de la pars compacta causa una disminución de la dopamina en el cuerpo estriado, lo
que provoca las graves alteraciones motoras que caracterizan al síndrome de Parkinson.
2. SUSTANCIA BLANCA
Del mismo modo que el puente, la mayoría de las fibras descendentes del mesencéfalo
no pasan por su tegmento, sino que por la base de los pedúnculos cerebrales. Las fibras
127
ascendentes que recorren el tegmento representan la continuación los cuatro lemniscos y el
pedúnculo cerebeloso superior que provienen del puente. Este último, a nivel del colículo
inferior, cruza en sentido opuesto en la decusación del pedúnculo cerebeloso superior y
asciende rodeando el núcleo rojo. A nivel del colículo inferior, los cuatro lemniscos aparecen
agrupados, uno al lado de otro, en la parte lateral del tegumento, y se ordenan, de medial a
lateral, en: lemnisco medial, espinal, trigeminal y lateral.
Recordemos que el lemnisco medial agrupa los fascículos grácil y cuneiforme que se
dirigen al tálamo ventro posterolateral (VPL), conduciendo información táctil epicrítica y
propioceptiva consciente. El lemnisco espinal, por su parte, agrupa a los fascículos
espinotalámicos ventral y lateral que también relevan en el tálamo VPL, y conducen información
exteroceptiva relacionada con tacto protopático, presión y termoalgesia. El lemnisco trigeminal
contiene información exteroceptiva de la cara, la mucosa nasal y oral, y el ojo (tacto, dolor,
temperatura), así como también, información propioceptiva de los músculos faciales y
masticatorios; recibe su información de los núcleos sensitivo principal y tracto espinal del
trigémino, conduciéndola hacia el tálamo ventro posteromedial (VPM). Finalmente, el lemnisco
lateral comprende la vía auditiva y termina en el colículo inferior.
Los lemniscos medial, espinal y trigeminal suben y aparecen, a la altura del colículo
superior, como una faja dispuesta lateralmente al núcleo rojo. A este nivel, también se observa
el brazo del colículo inferior, cuyas fibras suben y terminan en el cuerpo geniculado medial del
tálamo. Por último, en toda la extensión del tegmento mesencefálico se aprecia, próximo al
plano medio, el fascículo longitudinal medial, el cual constituye la vía de asociación
intersegmentaria del tronco encefálico.
128
Formación reticular
Se denomina formación reticular a un grupo más o menos difuso de neuronas de
diferentes tipos y tamaños, separadas por una red de fibras nerviosas que ocupa la parte central
del tronco encefálico. Posee, por lo tanto, una estructura que no coincide exactamente con la
sustancia blanca o gris, siendo, en cierto modo, una interfaz entre ellas. Se trata de una región
muy antigua del sistema nervioso que ahora pertenece, básicamente, al tronco encefálico, pero
que puede extenderse más allá, alcanzando el diencéfalo y los niveles más altos de la médula
espinal, donde ocupa una pequeña porción del cordón lateral. En el tronco encefálico ocupa una
vasta área, llenando todo espacio que no es llenado por los tractos, fascículos y núcleos de
estructura más compacta.
a) NÚCLEOS DEL RAFE: consiste en un conjunto de seis a ocho núcleos, siendo el más
importante de estos el núcleo del rafe magnus, el cual se dispone a lo largo de la línea media
(rafe medio) en toda la extensión del tronco encefálico. Los núcleos del rafe cuentan con
neuronas serotoninérgicas que permiten la regulación del estado anímico (exceso: ansiedad;
déficit: depresión) y el control de ciertas conductas agresivas. Otras funciones incluyen la
facilitación de la detección y respuesta ante estímulos externos, la regulación de la intensidad
del dolor, y la regulación de los ciclos de sueño-vigilia o ritmo circadiano.
b) LOCUS COERULEUS (locus corúleo): situado debajo del área del mismo nombre
en el piso del cuarto ventrículo, este núcleo presenta células ricas en noradrenalina; de ahí que
se encuentra involucrada en la respuesta frente al pánico y al estrés.
129
una estructura bastante compacta que se encuentra involucrada en la vía de regulación del dolor
a través de opiáceos endógenos (ver vía espinomesencefálica).
• Sistema activador reticular ascendente (SARA): el ciclo normal del sueño y la vigilia
depende de mecanismos localizados en el tronco encefálico, provenientes del SARA,
el cual constituye un sistema de vías ascendentes que se proyectan a la corteza y
sobre ella ejercen su acción activadora. Se sabe que la acción de este sistema sobre
la corteza cerebral es posible a través de las conexiones de la formación reticular con
los núcleos inespecíficos del tálamo. Asimismo, se sabe que los estímulos sensoriales
que llegan al SNC provenientes de los nervios espinales (fibras espinoreticulares) y
130
pares cranianos, además de seguir por vías específicas, pasan también por la
formación reticular y activan el SARA. Esto explica por qué estímulos intensos como
un ruido fuerte o el dolor pueden despertar a un sujeto a pesar de estar dormido.
• Regulación del sueño: ya vimos que el descubrimiento del SARA explica por qué un
individuo despierta frente a ciertos estímulos, sin embargo, este no explica
satisfactoriamente qué provoca que se quede dormido. Durante cierto tiempo se pensó que
se trataba de un fenómeno pasivo, resultante de la falta de activación de la formación
reticular. Investigaciones posteriores revelaron que corresponde más bien a un proceso
activo que depende de la activación de ciertos núcleos de la formación reticular. Hoy se sabe
que los estímulos eléctricos de esta estructura resultan casi siempre en activación cortical;
de hecho, la estimulación de ciertas áreas específicas de la formación reticular ubicadas en
el bulbo y el puente producen el efecto contrario, es decir, inducen el sueño. Experimentos
en animales demuestran que un corte a nivel de los colículos (mesencéfalo) resulta en sueño
permanente, mientras que un corte transversal a la altura de la protuberancia provoca que
el sujeto experimental se encuentre siempre despierto sin poder conciliar el sueño. Esto se
debe a que esta sección afecta las vías ascendentes de los núcleos del rafe, quienes son los
principales responsables del sueño; por lo tanto, la lesión de estos núcleos causa insomnio
permanente. De todo lo anterior se desprende que la formación reticular cuenta con
mecanismos capaces de regular el sueño de manera activa, siendo el área del SNC más
importante para la regulación del ciclo de sueño-vigilia, y, por consiguiente, el estado de
alerta y conciencia. Otra área que también se encuentra involucrada en este proceso es el
hipotálamo y su núcleo supraquiasmático.
Control eferente de la sensibilidad: se sabe que el sistema nervioso, hasta cierto punto, es
capaz de seleccionar los estímulos sensitivos que recibe, descartando o disminuyendo algunos
y concentrándose en otros, fenómeno que se conoce como atención selectiva. De este modo,
por ejemplo, cuando prestamos atención a una película, dejamos de percibir las sensaciones
táctiles de la butaca. Del mismo modo, podemos ignorar un ruido ambiental, especialmente
cuando este es continuo, como, por ejemplo, el murmullo de un ventilador cuando estamos muy
concentrados en la lectura de un libro. Esto es posible gracias a un mecanismo activo que
involucra fibras eferentes o centrífugas capaces de modular el paso de impulsos nerviosos en
vías aferentes específicas. Existe vasta evidencia de que ese control eferente de la sensibilidad
es producido, principalmente, por las fibras originadas en la formación reticular, dentro de las
cuales se destacan, por su gran importancia clínica, las fibras que inhiben la penetración de
impulsos dolorosos en el SNC, características de las llamadas vías de la analgesia. A grandes
rasgos, estas vías involucran a la sustancia gris periacueductal, los núcleos del rafe magno y las
fibras rafe-espinales.
Control motor somático: se sabe hace mucho tiempo que la formación reticular ejerce una
acción controladora sobre la motricidad somática, donde la estimulación eléctrica de esta
estructura resulta, conforme al área estimulada, en la activación o inhibición de la actividad de
las motoneuronas medulares. La influencia de la formación reticular sobre estas motoneuronas
se logra a través de las vías reticuloespinales, las cuales se originan a nivel del bulbo y el puente.
Parte de las funciones motoras de la formación reticular se relacionan con las aferencias
recibidas desde las áreas motoras de la corteza cerebral o el cerebelo; las primeras, a través de
la vía corticoespinal anterior (piramidal directa), controlan la motricidad voluntaria de los
músculos axiales y apendiculares proximales, y las segundas caen dentro de las funciones del
131
cerebelo (arqui y paleocerebelo) en la regulación automática del equilibrio, el tono y la postura,
actuando sobre los mismos grupos musculares. Además, se ha evidenciado que la vía
reticuloespinal se relaciona con comandos motores descendentes, generados por la propia
formación reticular y que se relacionan con la coordinación de algunos patrones motores
complejos y estereotipados, tales como la marcha.
Control del sistema nervioso autónomo: los dos centros supra segmentarios más
importantes para el control del sistema nervioso autónomo son el sistema límbico y el
hipotálamo. Ambos cuentan con vastas proyecciones hacia la formación reticular, la cual, a su
vez, envía sus propias eferencias hacia las neuronas preganglionares del sistema autónomo,
estableciendo un mecanismo de control principal de la formación reticular sobre este sistema.
Un ejemplo es el reflejo del vómito, donde se muestra el funcionamiento del centro del
vómito, situado en la formación reticular del bulbo, cerca del núcleo del tracto solitario,
extendiéndose hasta la parte inferior del puente, donde se encuentra el centro de la deglución.
En la formación reticular del puente, cercano al núcleo del nervio abducens, se encuentra
también el núcleo parabducens, considerado el centro del control de los movimientos oculares
conjugados de los ojos en sentido horizontal. En la formación reticular del mesencéfalo se
encuentra el centro locomotor mesencefálico, que, en el hombre, actúa en conjunto con los
centros motores de la médula espinal. Finalmente, debido a su enorme importancia, es
necesario destacar el centro respiratorio y el centro vasomotor, que controlan tanto el ritmo
respiratorio, como también el ritmo cardíaco y la presión arterial, funciones indispensables para
la vida. Son, por lo tanto, centros vitales, cuya presencia en el bulbo torna cualquier lesión a este
nivel en extremadamente peligrosa.
132
espinal. Las primeras dan origen a las raíces que forman el nervio frénico e inervan el
diafragma; mientras que los que se originan en la médula torácica dan origen a las raíces
que forman los nervios intercostales que inervan los músculos del mismo nombre. Estas vías
son importantes para el mantenimiento reflejo y automático de los movimientos
respiratorios. En tanto, las motoneuronas relacionadas con los nervios frénico e
intercostales reciben también fibras corticoespinales para el control voluntario de la
respiración. Cabe mencionar que el funcionamiento del centro respiratorio es aún más
complicado, ya que además se encuentra bajo la influencia del hipotálamo, lo que explica
las modificaciones que sufre el ritmo respiratorio en algunas situaciones emocionales. Por
otro lado, se sabe que el aumento de los niveles de CO2 en la sangre tiene una acción
estimuladora directa sobre este centro, a partir de la información que recibe de los
quimiorreceptores del cuerpo carotídeo, los cuales son sensibles a la disminución de oxígeno
en la sangre, y que originan impulsos que llegan al centro respiratorio a través de fibras del
nervio glosofaríngeo, después de sinaptar el núcleo del tracto solitario.
• Control vasomotor: ubicado en la formación reticular del bulbo, el centro vasomotor
coordina los mecanismos que regulan el calibre vascular, del cual depende básicamente la
presión arterial, influyendo también en el ritmo cardíaco. La información sobre la presión
arterial llega al núcleo del tracto solitario proveniente de barorreceptores ubicados,
principalmente, en el seno carotídeo, a través de las fibras aferentes viscerales generales del
nervio glosofaríngeo. Desde el núcleo del tracto solitario, los impulsos van al centro
vasomotor, el cual coordina la respuesta eferente. A partir de este centro salen fibras para
las neuronas preganglionares del núcleo dorsal del vago, resultando en impulsos
parasimpáticos. Además, de este centro salen fibras reticuloespinales para las neuronas
preganglionares de la columna lateral, resultando en impulsos simpáticos. En la mayoría de
los vasos, la influencia simpática es vasoconstrictora, razón por la cual produce un aumento
de la presión arterial. Cabe mencionar que el centro vasomotor se encuentra, también, bajo
la influencia del hipotálamo, el cual es responsable del aumento de la presión arterial
producto de situaciones de estrés emocional.
133
III. DIENCÉFALO
134
Tálamo
El tálamo está constituido por dos masas voluminosas de sustancia gris o hemisferios
talámicos, situados a ambos lados de la cavidad del tercer ventrículo. Cada hemisferio talámico
tiene una forma ovoidea, con un extremo posterior más grueso, y un eje anterosuperior dirigido
hacia anterior y medial.
CONFIGURACIÓN EXTERNA
Se describen en él cuatro caras y dos extremos, midiendo 3 cm de longitud, 2 cm de
altura y 1,5 cm de grosor.
CARA SUPERIOR: es convexa y de color blanco grisáceo; presenta forma triangular de vértice
anterior. Está limitada: lateralmente por el surco talamoestriada, que separa el tálamo del
núcleo caudado, y medialmente por un cordón blanco denominado habénula, la cual forma
parte del epitálamo. De su cara medial se desprende la adhesión intertalámica que, como se
mencionó antes, une ambos hemisferios talámicos entre sí. Además, la cara superior del tálamo
presenta un surco coroideo donde se repliega la tela coroidea superior entre el tálamo y el
fornix. El surco coroideo divide esta cara en dos segmentos: uno lateral y otro medial.
135
correspondiente. El trígono habenular presenta, posteriormente, un abultamiento determinado
por un núcleo subyacente de sustancia gris, denominado núcleo de la habénula.
CARA INFERIOR: está unida al tegmento del mesencéfalo, que en este punto recibe el nombre
de región subtalámica.
CARA LATERAL: esta cara es convexa y está unida, por superior, al núcleo caudado y, por
inferior, al segmento posterior de la cápsula interna.
CARA MEDIAL: está en relación posteriormente con los colículos, mientras que en sus dos
tercios anteriores es libre y forma la pared lateral del tercer ventrículo.
EXTREMO POSTERIOR: forma un ancho abultamiento denominado pulvinar del tálamo (P).
Sobre la cara inferior del pulvinar, el tálamo presenta dos eminencias, llamadas cuerpos
geniculados lateral (CGL) y medial (CGM). El cuerpo geniculado lateral está situado superior y
lateral al cuerpo geniculado medial. Estas estructuras están unidas a los colículos mesencefálicos
por medio de haces blancos denominados brazos de los colículos (brazos conjuntivos), que
protruyen sobre la superficie del tálamo. El brazo del colículo superior une el colículo superior
con el cuerpo geniculado lateral, mientras que el brazo del colículo inferior une el colículo inferior
con el cuerpo geniculado medial.
CONFIGURACIÓN INTERNA
Los hemisferios talámicos están recubiertos en sus caras libres, superior y medial, por
una delgada capa de sustancia blanca denominada estrato zonal. Cada hemisferio está dividido
por dos delgadas láminas de sustancia blanca, las láminas medulares lateral y medial, en tres
grupos nucleares diferenciadas: uno anterior, denominado núcleo anterior, que corresponde al
tubérculo anterior del tálamo; las otras dos, situadas posteriormente al anterior, se sitúan una
medialmente a la otra y se denominan grupo medial y lateral. Sin embargo, las láminas
medulares solo se observan en los tres cuartos anteriores del tálamo, por lo que el cuarto
posterior forma un núcleo posterior, el pulvinar, donde también se ubican los cuerpos
geniculados medial y lateral.
Los núcleos situados por fuera de la lámina medular lateral se llaman núcleos
reticulares (R), los cuales corresponden a estaciones de relevo de la formación reticular.
136
Entre ambas láminas medulares se encuentran los núcleos del grupo lateral: el núcleo
ventral y el núcleo dorsal.
• NÚCLEO VENTRAL: se encuentra dividido en los núcleos ventral anterior (VA), ventral
lateral (VL) y ventral posterior. El grupo nuclear ventral posterior, a su vez, se subdivide
en los núcleos ventral postero lateral (VPL), ventral postero medial (VPM) y ventral
intermedio (VI).
• NÚCLEO DORSAL: limitando medialmente con la lámina medular interna, el núcleo
dorsal se subdivide los núcleos lateral dorsal (LD) y lateral posterior (LP).
137
Epitálamo
El epitálamo limita con el tercer ventrículo, por encima del surco hipotalámico, en la
transición con el mesencéfalo. Su elemento más llamativo es la glándula pineal o epífisis, la cual
constituye una glándula endocrina impar y media, que reposa sobre el techo mesencefálico, por
encima de ambos colículos superiores. Como veremos más adelante, esta glándula estará
encargada de secretar melatonina por estimulación hipotalámica, lo que permitirá regular el
ciclo circadiano.
De la base del cuerpo pineal emergen, en sentido anterior, dos haces transversales de
fibras que cruzan el plano medio, llamados la comisura posterior y la comisura de la habénula,
entre las cuales penetra, en la glándula pineal, una pequeña extensión de la cavidad ventricular,
el receso pineal. La comisura posterior se encuentra en el sitio donde el acueducto cerebral se
une al tercer ventrículo, por lo que se le considera como punto de referencia para establecer el
límite entre mesencéfalo y diencéfalo. La comisura de la habénula se interpone entre dos
pequeñas eminencias triangulares, los núcleos habenulares, situados entre la glándula pineal y
el tálamo. En conjunto, estos núcleos forman una estructura inmediatamente anterior a la
glándula pineal, llamada trígono habenular. De los extremos laterales de la comisura de la
habénula nacen dos tractos blancos, denominados láminas medulares del tálamo. Estas se
dirigen, primero, lateralmente y después de posterior a anterior, hasta las columnas del fórnix,
continuándose sobre los hemisferios talámicos, según se describió antes.
138
Hipotálamo
El hipotálamo corresponde a un área relativamente pequeña del diencéfalo, ubicada en
la parte medial de la región subtalámica, bajo el surco hipotalámico, limitando el piso del tercer
ventrículo. Constituye un centro vegetativo de gran importancia, ya que en él se encuentran
núcleos que regulan el sistema nervioso autónomo. Se observan también núcleos compuestos
por grandes células que se relacionan con la glándula hipófisis, a través del túber cinereum y el
tracto óptico.
b) QUIASMA ÓPTICO: situado en la parte anterior del piso ventricular, recibe las fibras
mielinizadas de ambos nervios ópticos (II par craneano). Aquí, pare de las fibras de ambos
nervios ópticos cruza para seguir su trayecto por los tractos ópticos en dirección a los cuerpos
geniculados laterales del tálamo, tras rodear los pedúnculos cerebrales.
c) TÚBER CINEREUM: es una zona grisácea, media, situada detrás del quiasma y tractos
ópticos, y entre ambos cuerpos mamilares. Del túber cinereum se desprende la glándula
hipófisis, unida a esta a través del infundíbulo.
139
conocida como Receso infundibular. El extremo superior del infundíbulo se dilata, formando un
saliente irregular denominado la eminencia media, mientras su extremidad inferior se continúa
con lóbulo posterior de la hipófisis o neurohipófisis. Esta última tiene un origen diencefálico, por
lo que pertenece al área hipotalámica, mientras que el lóbulo anterior o adenohipófisis forma
parte del sistema endocrino.
140
Núcleos hipotalámicos:
Al igual que el tálamo, el hipotálamo también presenta dos hemisferios con sus propios
núcleos.
Subtálamo
El subtálamo comprende una parte del diencéfalo que se encuentra bajo el extremo
posterior del tálamo, e inmediatamente posterior y lateral al hipotálamo. Se continúa
inferiormente con el extremo superior del núcleo rojo y la sustancia nigra del tegmento
mesencefálico, mientras que lateralmente se extiende hasta la parte más baja de la cápsula
interna.
Los núcleos del campos de perizonal consisten en tres áreas definidas de sustancia
blanca que forman parte del subtálamo.
141
• Campo ventral (H2): se encuentra representado por el fascículo lenticular, por lo que
muchas veces se le denomina así. También está compuesto por las aferencias desde el globo
pálido hacia el tálamo, pero cursan el núcleo subtalámico.
• Campo medial (H): es una extensa área mixta de sustancia gris y blanca, proveniente de las
fibras palidotalámicas del fascículo lenticular y del ansa lenticular, que se combinan en un
área justo delante del núcleo rojo. La sustancia gris perteneciente a este campo forma el
núcleo prerrúbrico.
142
IV. TELENCÉFALO (CEREBRO)
Su peso fluctúa entre 1.100 g a 1.400 g, siendo siempre 100 g menor en la mujer.
A. Hemisferios cerebrales
Configuración externa
Cada hemisferio presenta tres polos: a) frontal, b) temporal y c) occipital, y tres caras:
a) superolateral, b) medial, e c) inferior o base del cerebro. Esta última reposa, anteriormente,
sobre las fosas cerebrales anteriores y medias del cráneo, y posteriormente sobre la tienda del
cerebelo.
143
ascendente, anterior y posterior. Las dos primeras son cortas y penetran el lóbulo frontal,
mientras que la posterior es mucho más larga y se dirige hacia atrás para terminar en el lóbulo
parietal.
En términos generales, el área ubicada por delante del surco central tiene una
significancia motora, mientras que el área posterior se relaciona con la sensibilidad.
Como ya se vio, los surcos cerebrales ayudan a delimitar los lóbulos cerebrales. Estos
reciben su nombre a partir de los huesos del cráneo con los cuales se relacionan. De este modo,
se denominan: a) frontal, b) parietal, c) temporal, y d) occipital. Además, existe un quinto
lóbulo, denominado ínsula, situado profundamente en el surco lateral, no teniendo, por lo
tanto, relación directa con los huesos del cráneo; de ahí su nombre (isla).
El lóbulo frontal se ubica por encima del surco lateral y anterior al surco central. En la
cara medial del cerebro, el límite anterior del lóbulo occipital es el surco parieto-occipital. En
su cara superolateral, este límite se encuentra establecido, de manera arbitraria, a través de una
línea imaginaria que se proyecta desde el término del surco parieto-occipital, en el borde
superior del hemisferio, hasta la incisura precentral, situada en el borde inferolateral, a 4 cms
del polo occipital. En el medio de esta línea parte una segunda línea imaginaria en dirección a la
rama posterior del surco lateral y que, en conjunto con esta rama, limitan el lóbulo temporal
respecto al parietal.
144
Como ya se vio, cada hemisferio cerebral tiene tres caras: una cara supero lateral, una
cara medial y una cara inferior.
1. CARA SUPEROLATERAL:
Es convexa y está limitada superiormente por el borde superior del hemisferio cerebral,
bordeado por el seno sagital superior. Es convexa y corresponde a la cara más extensa del
cerebro, relacionada con todos los huesos que forman parte de la bóveda craneana o calvaria.
En ella se encuentran representados los cinco lóbulos cerebrales, los cuales se describirán a
continuación:
LÓBULO FRONTAL:
1. SURCO PRECENTRAL: es más o menos paralelo al surco central y muchas veces dividido en
dos segmentos.
3. SURCO FRONTAL INFERIOR: parte de la porción inferior del surco precentral, en dirección
antero inferior.
LÓBULO TEMPORAL:
Este lóbulo presenta, en la cara superolateral del cerebro, dos surcos principales:
Entre el surco lateral y temporal superior, está el giro temporal superior. Entre los
surcos temporal superior e inferior se ubica el giro temporal medio, y por debajo del surco
temporal inferior se encuentra el giro temporal inferior, el cual queda limitado en la cara inferior
de cada hemisferio cerebral por el surco occipitotemporal.
145
LÓBULO PARIETAL Y OCCIPITAL:
Entre los surcos central y postcentral se ubica el giro poscentral, el cual alberga una de
las áreas más importantes de la sensibilidad, el área somatoestésica primaria.
El surco interparietal separa el lobulillo parietal superior del lobulillo parietal inferior.
En este último se describen dos giros: a) giro supramarginal, curvado alrededor del extremo de
la rama posterior del surco lateral, y b) giro angular, curvado en torno a la porción terminal y
ascendente del surco temporal superior.
Por su parte, el lóbulo occipital ocupa una porción relativamente pequeña de la cara
superolateral del cerebro, donde presenta pequeños surcos y giro inconstantes e irregulares. De
estos, solo se nombrará el inconstante y variable surco semilunar. A pesar de lo anterior,
anatomistas como Rouviere describen, en este lóbulo, seis giros separados entre sí por cinco
surcos. Estos surcos y giros irradian desde el polo occipital hacia la base del lóbulo. Al respecto,
los giros occipitales primero, segundo y tercero se encuentran escalonados, de superior a
146
inferior, en la cara superolateral. El primero se continúa anteriormente con el lobulillo parietal
superior; el segundo con el giro angular, y el tercero está unido a los giros temporal medio e
inferior a través de dos pliegues de comunicación. Los giros occipitales cuarto y quinto se ubican
en la cara inferior del lóbulo temporal, en relación con los giros occipitotemporales.
LÓBULO DE LA ÍNSULA:
En lo profundo del surco lateral se describe una amplia fosa donde se encuentra situada
la ínsula, lóbulo cerebral que durante el desarrollo crece menos que los demás, razón por la cual
queda progresivamente cubierto por sus lóbulos vecinos (frontal, temporal y parietal), por lo
cual, para poder observarlo es preciso separar los dos labios de este surco.
Del polo de la ínsula parten, irradiando hacia la base del lóbulo, cuatro surcos que limitan
cinco giros. El tercer surco insular, o surco central de la ínsula, más extenso y profundo que los
otros y cuya existencia es constante, divide el lóbulo de la ínsula en dos partes, la ínsula anterior
y la ínsula posterior. Los tres primeros giros insulares, nombrados de anterior a posterior,
pertenecen a la ínsula anterior (giros cortos); los dos últimos, a la ínsula posterior (giros largos).
2. CARA MEDIAL
Para poder visualizar completamente esta cara, es necesario realizar un corte medio
sagital del cerebro, quedando expuesto el diencéfalo y algunas formaciones telencefálicas
interhemisféricas, tales como el cuerpo calloso, el fórnix y el septum pelúcido, los cuales
aprovecharemos de revisar a continuación.
147
CUERPO CALLOSO
En un corte sagital del cerebro, la parte central del cuerpo calloso se manifiesta como
una lámina blanca arqueada dorsalmente, llamada tronco del cuerpo calloso, el cual se dilata
posteriormente en el esplenio del cuerpo calloso, y se flecta anteriormente en dirección a la
base del cerebro para terminar en la rodilla o genu del cuerpo. Esta última se adelgaza para
formar el rostro o pico del cuerpo calloso, el cual continúa como una fina lámina, llamada lámina
anterior, que termina en la comisura anterior, una comisura interhemisférica.
148
Entre la comisura anterior y el quiasma óptico se aprecia una delgada lámina de
sustancia blanca, denominada lámina terminal, la cual, además de cumplir la función de unir los
hemisferios, constituye el límite anterior del tercer ventrículo.
FÓRNIX
Emergiendo por debajo del esplenio del cuerpo calloso, y curvándose en dirección a la
comisura anterior se encuentra el fórnix, una lámina de sustancia blanca triangular de vértice
anterior y base posterior, cuya extensión no puede ser totalmente apreciada en un corte sagital
del cerebro. Esta comisura interhemisférica está constituida por dos mitades laterales y
simétricas, que se separan en sus extremos y se unen entre sí en su trayecto bajo el cuerpo
calloso. La porción intermedia donde sus dos mitades se unen constituye el cuerpo del fórnix,
del cual se desprenden dos columnas del fórnix de su extremo anterior, y dos piernas o cruras
del fórnix de su extremo posterior.
Entre el cuerpo calloso y el fórnix se extiende el septum pelúcido, constituido por dos
delgadas láminas de tejido nervioso que limitan una cavidad muy estrecha entre ellas, llamada
cavidad del septum pelúcido. Esta estructura actúa como un tabique, separando los ventrículos
laterales entre sí.
A continuación, se describen los surcos y giros presentes en la cara medial del cerebro,
divididos según lóbulo.
LÓBULO OCCIPITAL
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1. SURCO CALCARINO: se origina debajo del esplenio del cuerpo calloso y tiene una trayectoria
curvada en dirección al polo occipital. En los labios de este surco se encuentra el área visual
primaria.
Entre ambos surcos se encuentra la cuña, giro complejo de forma triangular. Delante de la cuña,
dentro del lóbulo parietal, se ubica la precuña.
Debajo del surco calcarino se encuentra el giro occipitotemporal medial, el cual se continúa
anteriormente con el giro parahipocampal en el lóbulo temporal.
En esta cara se encuentran representados dos surcos, que pasan desde el lóbulo frontal al
parietal:
a) SURCO DEL CUERPO CALLOSO: este surco comienza inferior al rostro del cuerpo calloso,
siguiendo el contorno de su tronco y el esplenio, para luego continuarse en el lóbulo
temporal, como el surco del hipocampo.
b) SURCO DEL CÍNGULO: posee un trayecto paralelo al surco del cuerpo calloso, del cual queda
separado por el giro del cíngulo. Termina posteriormente, dividiéndose en dos ramas: a) el
surco marginal, que se curva en dirección al borde superior del hemisferio; y b) el surco
subparietal, que continúa posteriormente en dirección al surco parieto-occipital.
Originándose de la parte anterior del surco del cíngulo y en dirección al borde superior
del hemisferio, existe casi siempre un surco paracentral, el cual limita, junto al surco del cíngulo
y el surco marginal, el lóbulo paracentral, llamado así por su relación con el surco central, cuyo
extremo superior termina aproximadamente en su centro. En la parte anterior y posterior del
lóbulo paracentral se encuentran, respectivamente, las áreas motoras y sensitivas vinculadas a
la pierna y el pie.
150
3. CARA INFERIOR
La cara inferior o base del hemisferio cerebral puede ser dividida en dos partes: a) una
pertenece al lóbulo frontal y descansa sobre la fosa cerebral anterior, llamada porción orbitaria;
y b) otra, denominada porción temporooccipital, de mayor tamaño, que pertenece,
principalmente, al lóbulo temporal, y reposa sobre la fosa cerebral media y la tienda del
cerebelo.
A. PORCIÓN ORBITARIA
La cara inferior del lóbulo frontal presenta, principalmente, un surco único, profundo de
dirección anteroposterior, llamado surco olfatorio. Medial a este surco se encuentra el giro
recto, el cual se continúa dorsalmente con el giro frontal superior. El resto de la cara inferior del
lóbulo frontal se encuentra ocupada por surcos y giros muy irregulares, llamados surcos y giros
orbitarios.
El bulbo olfatorio es una dilatación ovoide y achatada de sustancia gris que se continúa
posteriormente con el tracto olfatorio. Ambas estructuras se alojan en el surco olfatorio recién
descrito. El bulbo olfatorio recibe los axones que constituyen en su conjunto el nervio olfatorio
o primer par craniano. Estos axones atraviesan los pequeños orificios de la lámina cribosa del
etmoides. Los tractos olfatorios se bifurcan hacia posterior formando las estrías olfatorias
lateral y medial, las cuales delimitan un área triangular, llamada trígono olfatorio. Por detrás
de este último y por delante de tracto óptico se localiza un área que contiene una serie de
pequeños orificios para dar paso a vasos sanguíneos, conocida como sustancia perforada
anterior.
B. PORCIÓN TEMPOROOCIPITAL
En la cara inferior del lóbulo temporal se describen tres surcos principales, de dirección
longitudinal, de lateral a medial:
1. SURCO OCCIPITOTEMPORAL: este surco limita con el surco temporal inferior y el giro
temporal inferior, el que casi siempre forma el borde lateral del hemisferio.
Medialmente, este surco limita con el surco colateral y el giro occipitotemporal lateral.
2. SURCO COLATERAL: se origina cerca del polo occipital y se dirige en dirección anterior,
limitando con el surco calcarino y el surco del hipocampo, respectivamente, y el giro
occipitotemporal medial y giro parahipocampal, cuya parte anterior se curva en
relación con el surco del hipocampo para formar el uncus. El surco colateral puede
continuarse con el surco rinal, el cual separa la parte más anterior del giro
parahipocampal con el resto del lóbulo temporal.
3. SURCO DEL HIPOCAMPO: se origina en la región del esplenio del cuerpo calloso, donde
se continúa con el surco del cuerpo calloso y se dirige hacia el polo temporal, en el que
termina separando el giro parahipocampal del uncus. El giro parahipocampal se une
151
posteriormente al giro del cíngulo mediante un estrecho giro denominado istmo del giro
cingulado.
En conjunto, el uncus, el giro parahipocampal, el istmo del giro del cíngulo y el giro del
cíngulo constituyen una formación continua que rodea las estructuras interhemisféricas y que
muchos consideran un lóbulo independiente, conocido como el lóbulo límbico, parte
importante del sistema límbico, relacionado con el comportamiento emocional y el control del
sistema nervioso autónomo.
En resumen, por encima del cuerpo calloso se describe el giro del cíngulo; más arriba se
encuentra, de posterior a anterior: a) la precuña, b) el lóbulo paracentral, y c) la cara medial del
giro frontal superior (a veces llamado giro frontal medial). El área situada bajo el rostro del
cuerpo calloso y por delante de la comisura anterior y la lámina terminal se denomina área
septal, uno de los centros del placer del cerebro. El área septal comprende el giro paraterminal
(subcalloso) y el área subcallosa (para-olfatoria).
Las partes que se proyectan a los lóbulos frontal, occipital y temporal se denominan,
respectivamente, cuernos anterior, posterior y lateral.
152
1. CUERNO ANTERIOR
Es la parte del ventrículo lateral que se ubica delante del foramen interventricular. Su
pared medial es vertical y está constituida por el septum pelúcido, que separa el cuerno anterior
de ambos ventrículos laterales. El piso es oblicuo en relación con la pared lateral y está
constituido por la cabeza del núcleo caudado, que forma parte de un núcleo de un complejo
nuclear denominado ganglios basales, el cual será descrito más adelante. El techo corresponde
al límite anterior del cuerno anterior y está conformado por el cuerpo calloso.
3. CUERNO POSTERIOR
4. CUERNO LATERAL
153
Plexos coroideos de los ventrículos laterales
En la cavidad del cuerno anterior del ventrículo lateral, los plexos coroideos desplazan
la lámina epitelial, que forma a cada lado la pared ventricular, en el espacio comprendido entre
el fórnix y el segmento lateral del tálamo. Además, se prolongan posterior e inferiormente a lo
largo de todo el trayecto de las partes laterales de la fisura transversa del cerebro, rodeando el
extremo posterior del tálamo.
En la porción central del ventrículo lateral y a lo largo del cuerno lateral de este, el
epitelio ependimario que el plexo desplaza hacia la cavidad ventricular se extiende desde el pilar
del fórnix y la fimbria del hipocampo hasta el extremo posterior del tálamo y el techo del cuerno
lateral. La porción temporal de los plexos coroideos de los ventrículos laterales se continúa con
la piamadre de la base del encéfalo.
154
Configuración interna de los hemisferios cerebrales
A continuación, se describirán algunos aspectos de la configuración interna de los
hemisferios cerebrales que son visibles, macroscópicamente, en cortes horizontales y frontales
del cerebro.
Si uno analiza un corte transversal u horizontal del cerebro, es posible constatar que la
organización interna de los hemisferios cerebrales, en general, se asemeja a la del cerebelo, lo
cual es característico del sistema nervioso supra segmentario. De este modo, cada hemisferio
posee una capa de sustancia gris periférica o corteza cerebral, que reviste un centro de sustancia
blanca llamada centro blanco medular del cerebro, dentro del cual hay masas de sustancia gris,
conocidas como núcleos de la base.
NÚCLEOS DE LA BASE
A. Núcleo caudado
Es una masa ovalada y bastante voluminosa de sustancia gris relacionada, en toda su
extensión, con los ventrículos laterales. Su extremo anterior, muy dilatado, se denomina cabeza
del núcleo caudado, la cual protruye el piso del cuerno anterior del ventrículo lateral. Esta se
continúa con el cuerpo del núcleo caudado, que se relaciona con el piso de la parte central del
ventrículo lateral. Luego, el cuerpo se adelgaza progresivamente hasta constituir la cola del
núcleo caudado, la cual es larga, delgada y muy curvada, y se extiende hasta el extremo anterior
del cuerno lateral. Debido a su curvatura, en determinados cortes horizontales y frontales del
cerebro, el núcleo caudado aparece cortado en dos segmentos. Por último, la cabeza del núcleo
caudado está unida al putamen del núcleo lenticular, formando ambos el cuerpo estriado, el
cual sirve como núcleo de entra al circuito de los núcleos de la base.
B. Núcleo lentiforme
Tiene forma y tamaño parecido al de una nuez de Brasil. No se logra apreciar en la
superficie ventricular, ya que se localiza profundamente en el interior del hemisferio. Por medial
se relaciona con la cápsula interna, que la separa del núcleo caudado y del tálamo. Lateralmente
155
se relaciona con la corteza de la ínsula, de la cual está separada por dos franjas de sustancia
blanca, llamadas cápsula extrema y cápsula extrema, que rodean al claustro por medial y
lateral, respectivamente.
El núcleo lentiforme está dividido en putamen y globo pálido por a una fina lámina de
sustancia blanca, denominada lámina medular lateral. El putamen se ubica lateralmente y es
de mayor tamaño que el globo pálido, que se dispone medialmente a este. En cortes cerebrales
no teñidos, el globo pálido tiene una coloración más clara que el putamen (de ahí su nombre),
en virtud de la presencia de fibras mielinizadas que lo atraviesan. A su vez, el globo pálido está
subdividido por otra lámina de sustancia blanca, la lámina medular medial, en una porción
interna y externa.
C. Claustro
Es una delgada franja de sustancia gris, ubicada entre la corteza de la ínsula y el
putamen. Se encuentra separa de la ínsula por la cápsula extrema y del putamen por la cápsula
externa. en los últimos años, se ha visto que esta estructura es como un “switch de conciencia”.
Dicho todo lo anterior, en un corte horizontal del cerebro, se pueden identificar las
siguientes estructuras, desde la cara lateral del hemisferio hasta la cavidad del tercer ventrículo:
1) la corteza de la ínsula, 2) la cápsula extrema, 3) el claustro, 4) la cápsula externa, 5) el
putamen, 6) la lámina medular lateral, 7) el globo pálido externo, 8) la lámina medular interna,
9) el globo pálido interno, 10) la cápsula interna, 11) el tálamo, y 12) el tercer ventrículo.
156
D. Cuerpo amigdalino
E. Núcleo accumbens
Es una masa de sustancia gris, situada en la región donde se une el putamen con la
cabeza del núcleo caudado, en un área que algunos autores la denominan cuerpo estriado
ventral.
Está formado por fibras mielinizadas de dos tipos: a) fibras de proyección, b) fibras de
asociación.
Las primeras relacionan a la corteza cerebral con centros subcorticales; mientras que la
segunda une áreas corticales situadas en diferentes puntos del cerebro.
A. Fibras de asociación:
Las fibras de asociación son aquellas que cruzan el plano medio sagital para relacionar
áreas simétricas de ambos hemisferios cerebrales entre sí, constituyendo las tres comisuras del
telencéfalo que fueron descritas más arriba: a) el cuerpo calloso; b) la comisura del fórnix y c)
la comisura anterior. A estas se agregan: el fascículo longitudinal superior, el fascículo
arqueado, el fascículo longitudinal inferior y el fascículo uncinado, además del cíngulo.
El fascículo longitudinal superior relaciona el lóbulo frontal con el occipital dentro de
un mismo hemisferio cerebral. Un anexo de este fascículo es el fascículo arqueado, el cual
157
permite conectar los giros de los lóbulos frontal y temporal que están involucrados con el
lenguaje (Ej.: conecta el área de Broca con el área de Wernicke).
El fascículo longitudinal inferior discurre desde el polo occipital hasta el temporal,
haciendo posible la función cognitiva de reconocimiento visual.
Por su parte, el fascículo uncinado conecta la parte anterior e inferior del lóbulo frontal
con los giros temporales, relacionando así áreas de la corteza involucradas en la regulación de
la conducta.
Finalmente, el cíngulo se ubica dentro del giro del cíngulo, conectando el lóbulo frontal
y parietal con los giros parahipocampal y temporales adyacentes.
B. Fibras de proyección:
Las fibras de proyección se dividen en dos fascículos: a) el fórnix y b) la cápsula interna.
El fórnix une la corteza del hipocampo al cuerpo mamilar, contribuyendo solo un poco
a la formación del centro blanco medular.
Mientras, la cápsula interna contiene la mayoría de las fibras que salen o entran a la
corteza cerebral. Estas fibras forman un paquete compacto que separa el núcleo lentiforme,
ubicado lateralmente, del núcleo caudado y el tálamo, ubicados medialmente. Por sobre la
altura de estos núcleos, las fibras de la cápsula interna pasan a formar la corona radiada.
Además, presenta continuidad inferiormente con el pie del pedúnculo cerebral. Finalmente, la
cápsula interna posee una porción retrolentiforme, la cual se prolonga posteriormente, desde
el extremo posterior del núcleo lentiforme hasta el extremo posterior del tálamo.
Distíngase en la cápsula interna un brazo anterior, ubicado entre la cabeza del núcleo
caudado y el núcleo lentiforme, y un brazo posterior, más grande, ubicado entre el núcleo
lentiforme y el tálamo. Estas dos porciones de la cápsula interna convergen formando un ángulo,
llamado la rodilla o genu de la cápsula interna.
El brazo anterior se compone: a) de fibras que unen entre sí los núcleos caudados y
lentiforme, y b) principalmente, de fibras tálamocorticales, que unen entre sí la corteza cerebral
y el tálamo, constituyendo la radiación talámica anterior.
La rodilla da paso a las fibras corticonucleares y al tracto frontopontino.
El brazo posterior está ocupado principalmente por las fibras corticoespinales y, en su
parte superior, por las fibras talamoparietales de las vías sensitivas conscientes. Comprende,
también, un número considerable de fibras talamocaudadas, talamolenticulares y
talamocorticales.
Por su parte, la porción retrolentiforme se compone de fibras horizontales que
constituyen la radiación óptica. Esta radiación se extiende desde el extremo posterior del
tálamo, concretamente del cuerpo geniculado lateral, hacia el lóbulo occipital.
158
Organización funcional del cerebro
La corteza cerebral puede ser organizada según sus funciones. Es así como surgen las
denominadas áreas de Brodmann. Para hacer más fácil la visualización de estas áreas, se
describirán mediante una tabla resumen, la cual irá apoyada de dos mapas corticales.
159
bordes surco
Visión campo visual
17 Área visual primaria calcarino, corteza
contralateral.
occipital
Áreas de asociación segundo y tercer
18, 19 visual secundaria y giros, corteza Reconocimiento visual de objetos.
terciaria occipital
34 Área olfatoria
porción posterior de
43 Área del gusto Gusto.
la ínsula
giro cingulado, giro
23, 24, 29,
Área límbica parahipocampal, Instinto y emociones.
30, 35, 28
istmo cerebral
160
Anatomía del sistema nervioso periférico (SNP)
Los nervios espinales (nervios raquídeos) son aquellos que nacen de la médula espinal
y salen de la columna vertebral por los forámenes intervertebrales. Tienen naturaleza mixta,
pues están compuestos por raíces motoras, sensitivas y vegetativas.
Existen un total de 31 pares de nervios que emergen desde la base del cráneo hasta el
cóccix, los cuales se clasifican de la siguiente manera: ocho cervicales, doce torácicos, cinco
lumbares, cinco sacros y uno coccígeo. El primer nervio cervical sale entre el occipital y el atlas;
de este modo, los nervios cervicales toman el nombre de la vértebra situada inmediatamente
por debajo de la salida del nervio (p. ej., el tercer nervio cervical sale entre el axis y C3).
Constituye una excepción el octavo nervio cervical, el cual, lógicamente, emerge entre la C7-T1.
Por su parte, los nervios torácicos, lumbares, sacros y coccígeo toman el nombre de la
vértebra situada inmediatamente por encima de la salida del nervio (p. ej., el segundo nervio
espinal lumbar sale entre L2-L3).
Cada nervio espinal se origina de la médula mediante dos raíces nerviosas: raíz ventral
(raíz anterior, de significancia motora) y raíz dorsal (raíz posterior, de significancia sensitiva).
La raíz ventral emerge por el surco anterolateral de la médula espinal. Mientras que la raíz dorsal
se introduce en el surco posterolateral, presentando en su extremo externo, un ensanchamiento
ovoide llamado ganglio espinal (ganglio raquídeo), el cual está constituido por neuronas
sensitivas periféricas unipolares. En las zonas de unión a la médula, las raíces tienen un aspecto
“deshilachado”, debido a que sus componentes fibrilares, que entran o salen de la médula, no
forman un cuerpo uniforme, sino un conjunto de filetes radiculares.
La raíz ventral es eferente, es decir, contiene fibras que conducen impulsos nerviosos
desde la médula espinal a las estructuras periféricas del organismo. Las fibras eferentes son
motoras, y, en algunos nervios, también vegetativas. Las fibras motoras son los axones de
neuronas situadas en el asta anterior de la médula espinal. Son de dos tipos: fibras motoras
somáticas, destinadas a los músculos esqueléticos del tronco y de las extremidades, y fibras
intrafusales, destinadas a los husos neuromusculares para controlar la actividad o tensión
muscular. Estas fibras son mielínicas; mientras que las intrafusales son más finas. Las raíces
ventrales de los nervios espinales torácicos y de los dos primeros lumbares conducen, además
de las mencionadas, fibras vegetativas simpáticas preganglionares, y las raíces ventrales de los
nervios sacros segundo a cuarto llevan fibras vegetativas parasimpáticas preganglionares (ver
sistema nervioso autónomo). Las fibras preganglionares simpáticas se originan en neuronas
ubicadas en el asta lateral y las preganglionares parasimpáticas, en el núcleo parasimpático
sacro.
161
Por su parte, la raíz dorsal conduce fibras aferentes, que llevan información desde la
periferia a la médula espinal. Estas fibras son las prolongaciones centrales de las neuronas de
los ganglios espinales, y recogen información sensorial de la piel, las mucosas, las articulaciones,
etc., que son captadas por distintos tipos de receptores, pudiendo ser mielínicas y amielínicas.
Por fuera del ganglio espinal, a nivel del foramen intervertebral, las dos raíces convergen
para formar un tronco común de naturaleza mixta (motor, sensitivo y vegetativo), al que
llamaremos el nervio espinal propiamente dicho. Este tronco nervioso atraviesa el foramen
recién mencionado y se divide, inmediatamente, en una rama dorsal fina, y una rama ventral
más gruesa.
la rama dorsal se dirige hacia posterior entre los procesos transversos de dos vértebras
vecinas, por fuera de los procesos articulares, dando ramas para los músculos paravertebrales y
de la nuca, para los ligamentos y articulaciones posteriores de la columna vertebral y la piel del
tronco y el cuello.
Mientras que la rama ventral se distribuye por los músculos, la piel y las articulaciones
de las extremidades y de las porciones anterolaterales del tronco y del cuello, donde estas se
anastomosan formando complejos plexos nerviosos, a excepción del nivel torácico.
A su vez, la rama ventral da dos tipos de colaterales: el ramo meníngeo y los ramos
comunicantes.
162
Comportamiento de las ramas dorsales y ventrales de los nervios espinales
Las ramas dorsales de los nervios espinales permanecen independientes, mientras que
las ramas ventrales solo son independientes a nivel de los nervios torácicos, donde constituyen
los nervios intercostales.
En estricto rigor, solo los nervios torácicos segundo al onceavo no contribuyen a formar
plexos nerviosos. En el resto de los niveles, las ramas ventrales se unen entre sí y forman los
plexos cervical, braquial, lumbar y sacrococcígeo. La formación de estos plexos sigue un patrón
bastante uniforme, si bien existen algunas variaciones.
DERMATOMA
Se denomina dermatoma al territorio cutáneo inervado por la raíz dorsal de un
determinado nervio espinal. Existen tantos dermatomas como segmentos medulares. Los
dermatomas se superponen y son variables en extensión. Esta superposición implica que un
territorio dado está inervado por el nervio espinal correspondiente y los dos vecinos.
En el caso de los nervios intercostales, los dermatomas coinciden con los territorios
cutáneos, ya que los nervios no se mezclan. En el resto de los nervios espinales, como estos se
163
fusionan formando plexos que originan nervios periféricos, que son el resultado de la mezcla de
algunas fibras de diferentes nervios, los territorios cutáneos tienen un aspecto de “mosaicos
cutáneos” que no tienen nada que ver con los dermatomas.
Parte anterior de
Articulación
C4 cuello, parte alta de
acromioclavicular.
espalda
Región lateral de
antebrazo y la mano, Superficie dorsal de la falange
C6 incluidos los dedos proximal del dedo pulgar.
pulgar y el índice.
164
Superficie dorsal de la falange
C8 Zona medial mano
proximal del dedo meñique.
Línea medioclavicular en
Región torácica a la relación con el cuarto espacio
T4 altura del mamelón intercostal, a la altura del
mamelón.
Línea medioclavicular, a la
T10 Zona umbilical
altura del ombligo.
165
Superficie
Punto medio entre el punto
L1 anterolateral de
clave de T12 y L2.
muslo y zona inguinal
Cara anterior de
L3 muslo, incluido rodilla
Cóndilo medial del fémur.
Superficie lateral de
S1 pie y planta del pie Superficie lateral del calcáneo.
por lateral
TABLA: Dermatomas y Puntos Claves. Extraido de American Spinal Injury Association – ASIA. Standards for
Neurological Classification of SCI Worksheet. ASIA Store; 2006. Disponible en:
www.asiaspinalinjury.org/publications/2006_Classif_worksheet.pdf
166
TABLA5: Miotoma y músculos claves
El miotoma es el
grupo de músculos
inervados por las fibras
motoras de la raíz ventral
de un nervio espinal
determinado.
Existen también
músculos claves para
facilitar la exploración.
La rama dorsal del primer nervio cervical (nervio suboccipital) emerge desde las
profundidades del triángulo suboccipital, en la región nucal. Es exclusivamente motor y da ramos
a los músculos extensores cortos de la articulación atlanto occipital (rectos posteriores mayor y
menor de la cabeza, oblicuos superior e inferior de la cabeza) y al semiespinoso de la cabeza.
La rama dorsal del segundo nervio cervical (nervio occipital mayor, o nervio de Arnold)
es una rama gruesa que penetra en la nuca bajo el músculo oblicuo inferior de la cabeza. Inerva
los músculos semiespinoso de la cabeza, esplenio de la cabeza, longuísimo y oblicuo inferior
167
de la cabeza. Asciende y perfora la inserción nucal del trapecio y aparece a los lados de la
protuberancia occipital externa, dando ramos para la parte posterior del cuero cabelludo hasta
el vértex. Se anastomosa con el plexo cervical y con la rama oftálmica al V par craneano.
Los ramos mediales inervan los músculos más internos del grupo paravertebral, el
espinoso torácico. Los ramos mediales de los seis primeros nervios torácicos atraviesan el
trapecio y dan ramos cutáneos en la proximidad de los procesos espinosos, mientras que los de
los seis últimos, generalmente, son solo motores.
Los ramos laterales inervan los músculos paravertebrales más laterales, principalmente
el longuísimo y el iliocostal. Los ramos laterales de los seis primeros son, preferentemente,
motores; los de los seis últimos nervios torácicos atraviesan la fascia toracolumbar y descienden
oblicuamente durante un cierto trayecto hasta alcanzar la piel del dorso.
B. Plexos
Existen cuatro plexos, cada uno de los cuales será descrito a continuación:
168
Se forma por la fusión de las ramas ventrales de los cuatro primeros
Plexo cervical
nervios cervicales.
Es el resultado de la unión de los cuatro últimos nervios cervicales y del
Plexo braquial
primero torácico.
Se constituye por la unión de los cuatro primeros nervios lumbares y el
Plexo lumbar
último torácico.
Plexo Se forma por la fusión de los dos últimos nervios lumbares con los cinco
sacrococcígeo sacros y coccígeo.
1. Plexo cervical
El plexo cervical se forma por las ramas ventrales de los cuatro primeros nervios
cervicales. Está destinado a inervar la piel y la musculatura del cuello, y, a través de una rama
larga llamada nervio frénico, el músculo diafragma y parte de las serosas corporales.
El primer nervio cervical sale entre el atlas y el occipital por el mismo punto por el que
penetra la arteria vertebral.
Los otros tres nervios salen por el foramen intervertebral correspondiente. Los dos
primeros nervios cervicales son más delgados que los dos últimos.
Los nervios se anastomosan entre sí formando tres asas nerviosas: a) asa del atlas, b)
asa del axis, y c) tercer asa. El cuarto nervio cervical tiene una anastomosis con C5, mediante la
cual contribuye a formar el plexo braquial.
RAMOS COMUNICANTES
Cada nervio cervical recibe un ramo comunicante gris procedente del ganglio cervical
superior y de la cadena simpática. Por estos ramos se incorporan al plexo fibras simpáticas
posganglionares, destinadas a los vasos del territorio de distribución del mismo.
RELACIONES
Antes de formar las asas, los nervios cervicales se disponen por detrás de los vasos
vertebrales, entre los músculos intertransversos. El primer nervio cervical discurre en compañía
de la arteria vertebral, sobre el arco posterior del atlas.
Las asas del plexo se disponen por delante de los procesos transversos cervicales, entre
los músculos prevertebrales por dentro y el elevador de la escápula y el escaleno medio por
fuera. El paquete vasculonervioso del cuello se sitúa por delante del plexo, y más
superficialmente, el músculo ECOM.
DISTRIBUCIÓN
El plexo da tres tipos de ramas: motoras, sensitivas y un nervio mixto (nervio frénico).
169
i. Ramas motoras
Las ramas motoras son nervios profundos destinados a los músculos del cuello. Se
pueden distinguir ramas anteriores, laterales y mediales.
Las ramas anteriores están destinadas a los músculos intertransversos cervicales de los
espacios correspondientes.
Las ramas laterales van a músculos que tienen una inervación doble, bien por el nervio
accesorio espinal (XI par) o bien por el plexo braquial. Estos músculos son el ECOM, el trapecio,
el elevador de la escápula y el escaleno medio.
El nervio del trapecio se dirige oblicuamente hacia fuera y hacia abajo, por el triángulo
omotrapezoideo de la región lateral del cuello. Se le encuentra por debajo del accesorio y de los
ganglios linfáticos que lo acompañan. Aborda el trapecio cerca de su inserción en la clavícula.
Los músculos elevador de la escápula y escaleno medio reciben, también, fibras del
plexo braquial.
Los ramos mediales son muy cortos y están destinados a los músculos prevertebrales:
recto lateral y recto anterior de la cabeza, largo de la cabeza y largo del cuello.
La raíz superior se origina en el asa del atlas y bajo la base del cráneo se une al nervio
hipogloso (XII par). Parte de las fibras siguen el trayecto del nervio y alcanzan los músculos
tirohioideo y genihioideo; la otra parte de las fibras se desprenden del nervio hipogloso (nervio
descendente) cuando este cruza la arteria carótida externa y desciende por delante del paquete
vasculonervioso del cuello hasta el cruce del tendón del omohioideo, donde se anastomosa con
la raíz inferior.
La raíz inferior se origina, la mayor parte de las veces, en C2 y C3. Se dirige hacia abajo
y hacia delante, y alcanza el paquete vasculonervioso del cuello, penetra en la vaina vascular y
desciende por fuera de la vena yugular interna hasta que se anastomosa con la raíz superior. Del
asa parten ramitos nerviosos para los músculos omohioideo, esternocleidotirohioideo y
esternotiroideo.
Las ramas sensitivas son ramos superficiales cutáneos. Emergen del plexo por el borde
posterior del ECOM, un poco por encima de su parte media (punto nervioso), en el límite, pues,
170
del triángulo lateral del cuello. A partir del punto nervioso, las ramas divergen por el cuello y se
clasifican en ascendentes, transversa y descendentes.
Los ramos ascendentes corresponden los nervios occipital menor y auricular mayor.
El nervio transverso del cuello es una rama voluminosa que se ramifica en ramos
superiores para la piel de la región suprahioidea y ramos descendentes para la piel de la región
infrahioideos. La rama superior se anastomosa con el ramo cervical del nervio facial (VII par) y
transporta fibras motoras de este para el cutáneo del cuello.
Nervio frénico
Origen: se forma por la unión de una raíz principal procedente de C4 y por una o dos
raíces accesorias que se desprenden de C3 y C5. Las raíces convergen caudalmente y se fusionan
sobre el borde externo del escaleno anterior.
Trayecto: el nervio desciende por el cuello y por el tórax. En el cuello ocupa la parte
profunda de la región lateral (supraclavicular), alcanza la base del cuello y, pasando entre los
vasos subclavios, penetra en el tórax por la unión cervicotorácica, descendiendo por los
mediastino superior y medio; finalmente alcanza el diafragma, donde da sus ramas terminales.
El frénico derecho es casi vertical, rectilíneo; el izquierdo es más largo, más anterior y curvado,
en razón de la mayor prominencia del pericardio.
Territorio de distribución
A lo largo de su trayecto torácico el frénico da ramitas para la cúpula pleural, la pleura
Sensitivo mediastínica y la pleura diafragmática. También, existe un ramo pericárdico para la parte
anterior del pericardio fibroso.
En un 75% de los casos, los nervios frénicos penetran en el espesor del diafragma,
Motor dividiéndose en tres ramas (anterior, lateral y posterior), que se distribuyen hacia la periferia
del músculo. Cada frénico inerva una mitad del diafragma.
171
2. Plexo braquial
El plexo braquial se forma por las ramas ventrales de los cuatro últimos nervios
cervicales (C5-C8) y del primer nervio torácico, inervando la extremidad superior. Dada la
importancia de los movimientos que con él se realizan, las lesiones del plexo o de alguna de sus
ramas principales provocan incapacidad grave por parálisis de grupos musculares con los que se
ejecutan movimientos habituales.
Formación
Hay que distinguir, en la constitución del plexo braquial, los siguientes elementos:
raíces, troncos primarios, ramas de los troncos primarios y fascículos. Además, el plexo emite
ramas colaterales y ramas terminales.
Las raíces del plexo son las ramas ventrales de los nervios mencionados. Estas raíces se
fusionan según un patrón determinado para formar los troncos primarios.
Existen tres troncos primarios: superior, medio e inferior. El tronco primario superior
resulta de la fusión de los nervios C5 y C6. El tronco primario medio es la continuación del nervio
C7. Finalmente, el tronco primario inferior resulta de la unión de los nervios C8 y T1.
A continuación, cada uno de los troncos primarios se divide en una rama anterior y otra
posterior, de cuya peculiar fusión resultan los fascículos del plexo.
Los fascículos o troncos secundarios reciben su denominación por su relación con los
vasos de la axila: lateral, medial y posterior. El fascículo lateral resulta de la unión de las ramas
anteriores de los troncos primarios superior y medio. El fascículo medial es la prolongación del
ramo anterior del tronco primario inferior. Y el fascículo posterior se forma por la unión de las
ramas posteriores de los troncos primarios.
El fascículo lateral se divide en dos, el nervio musculocutáneo y la raíz lateral del nervio
mediano.
El fascículo medial da los nervios ulnar, cutáneo medial del brazo, cutáneo medial del
antebrazo y la raíz medial del nervio mediano.
RELACIONES Y TRAYECTO
El plexo braquial se extiende desde la columna cervical hasta la cavidad axilar, llevando
una dirección oblicua hacia abajo y hacia fuera. Se sitúa primero en el triángulo lateral del cuello
y luego penetra en la axila por su vértice.
El plexo se ubica entre el escaleno anterior por delante, el escaleno medio por detrás y
la primera costilla por abajo. Al salir del desfiladero, los troncos primarios ocupan el fondo del
triángulo omoclavicular cubiertos por el músculo omohioideo y la fascia cervical media.
172
En esta región, la arteria subclavia se dispone por delante y por debajo del plexo. Sus
ramas, las arterias transversas del cuello y supraescapular, cruzan por delante del plexo; y la
arteria dorsal de la escápula pasa hacia atrás entre los troncos primarios.
Los fascículos del plexo penetran muy juntos por el vértice de la axila, entre la clavícula por
delante y la primera digitación del serrato anterior por dentro, situándose en el hueco de la axila,
agrupados en torno a la arteria axilar. Aquí, el fascículo lateral queda por fuera de la arteria, el
fascículo posterior por detrás y el fascículo medial por dentro, entre la arteria y la vena. Por
fuera del pectoral menor, los fascículos se dividen en sus ramas terminales.
DISTRIBUCIÓN
i. Ramas colaterales
El nervio del subclavio desciende por delante del plexo y alcanza el músculo subclavio
por delante o por detrás de la vena subclavia.
Ramas anteriores: están destinadas a los músculos pectorales. El nervio pectoral lateral
atraviesa la fascia clavipectoral y el nervio pectoral medial perfora el músculo pectoral menor.
Ambos nervios se anastomosan por delante de la arteria axilar (asa de los pectorales) y dan
ramos a los músculos pectorales mayor y menor.
Ramas posteriores: se desprenden del fascículo posterior del plexo braquial. El nervio
subescapular, generalmente formado por dos o tres ramas, desciende hacia los músculos
subescapular y teres mayor. Además, da ramos a la articulación glenohumeral.
173
El nervio axilar (nervio circunflejo) se desprende del fascículo posterior en el punto
donde este continúa, formando el nervio radial. Tiene fibras motoras y sensitivas. Se dirige hacia
fuera y hacia atrás, y escapa de la axila por el espacio axilar externo en compañía de los vasos
circunflejos humerales posteriores. Da ramos musculares para el deltoides y el teres menor, y
un ramo cutáneo superior lateral del brazo que se distribuye por la piel de la parte externa del
hombro. Además, da finos ramos para la articulación glenohumeral.
174
ii. Ramas terminales
a) NERVIO MUSCULOCUTÁNEO
Territorio de distribución
Mediante el nervio cutáneo lateral del antebrazo, da ramos cutáneos y articulares. Inerva la
Sensitivo piel de la zona externa del antebrazo (mitad radial de la cara anterior y tercio radial de la cara
posterior). Además, da ramos para la cara anterior de la articulación del codo.
El nervio cutáneo medial del antebrazo (nervio braquial cutáneo interno) se origina del
fascículo medial (C8 y T1).
Territorio de distribución
El nervio se distribuye por la piel del borde ulnar del antebrazo hasta la muñeca. La rama
Sensitivo anterior inerva la piel de la mitad ulnar de la cara anterior del antebrazo y la ramo ulnar
inerva la parte medial de la cara posterior sin llegar a alcanzar la muñeca.
El nervio cutáneo medial del brazo (nervio accesorio del braquial cutáneo interno) nace
del fascículo medial (C8 y T1) y desciende en compañía de la vena axilar. Al llegar a la región
braquial anterior, a un nivel variable, perfora la fascia y se distribuye por la piel de la cara interna
del brazo.
d) NERVIO MEDIANO
El nervio mediano está destinado a inervar los músculos de la región anterior del
antebrazo (con excepción del flexor ulnar del carpo y flexor profundo de los dedos) y músculos
de la eminencia tenar. Su territorio sensitivo cutáneo abarca gran parte de la palma de la mano
y de los dedos.
Se origina de los fascículos lateral y medial del plexo braquial, por lo que todos los
nervios de origen del plexo, desde C5 a T1, aportan fibras.
Tras un corto recorrido por la axila (segmento axilar) se ubica medial al coracobraquial
y pasa al brazo bajo el borde inferior del pectoral mayor (segmento braquial). En el brazo ocupa
175
el conducto braquial hasta alcanzar el codo (segmento de la fosa cubital), donde penetra en la
parte media del antebrazo (segmento antebraquial), perforando el músculo pronador teres.
Desde este punto desciende hasta la muñeca siguiendo la línea media del antebrazo y pasa la
mano bajo el retináculo flexor (segmento carpiano) hacia el interior del túnel carpiano, donde
termina dando sus ramas terminales apenas sale de este.
Territorio de distribución
El territorio sensitivo del nervio mediano comprende toda la piel de la palma de la mano y de
los dedos, situada lateral de una línea longitudinal que pase por el medio del dedo anular y el
Sensitivo dorso de la segunda y tercera falange de los dedos medio e índice, y de la mitad lateral de las
del dedo anular. Además, contribuye a la sensibilidad de las articulaciones del codo, la mano
y los dedos.
RAMAS COLATERALES:
Emite ramas musculares para el pronador teres, flexor radial del carpo, palmar largo y flexor
superficial de los dedos.
Además, como nervio interóseo anterior, inerva el flexor largo del pulgar, dos fascículos
laterales del flexor profundo de los dedos (para índice y medio) y el pronador cuadrado.
Motor
RAMAS TERMINALES:
Emite la rama tenar, la cual inerva los músculos abductor corto del pulgar, oponente del
pulgar y fascículo superficial del flexor corto del pulgar.
Además, mediante los nervios digitales, da ramos musculares para los lumbricales I-II.
e) NERVIO ULNAR
El nervio ulnar procede del fascículo medial del plexo braquial y conduce fibras de las
raíces C7 a T1. Es el principal nervio de la musculatura intrínseca de la mano. Las fibras de la
raíz C7 existen en el 50% de casos y provienen de una anastomosis que recibe procedente del
fascículo lateral.
176
Territorio de distribución
El territorio sensitivo cutáneo del nervio ulnar comprende la piel de la palma de la mano y de
los dedos medial a una línea que pase por el dedo anular, y la piel del dorso de la mano y los
dedos situada medial a una línea que pase por el dedo medio, con excepción del dorso de las
Sensitivo falanges segunda y tercera del tercer dedo y la mitad lateral del dedo anular. Además, emite
ramas articulares que contribuyen a inervar la articulación del codo, de la mano y de los dedos
correspondientes.
RAMAS COLATERALES:
En el antebrazo da ramos musculares para el flexor ulnar del carpo y los dos fascículos
mediales del flexor profundo de los dedos (para anular y meñique).
RAMAS TERMINALES:
Motor La rama terminal profunda da ramas motoras para los músculos de la eminencia hipotenar
(abductor corto del meñique, flexor corto del meñique y oponente del meñique), los músculos
interóseos dorsales y palmares, los dos lumbricales III-IV, el aductor corto del pulgar y el
fascículo profundo del flexor corto del pulgar.
La rama terminal superficial da un fino ramo para el músculo palmar corto.
f) NERVIO RADIAL
El nervio radial es la continuación del fascículo posterior del plexo braquial, por lo que,
al igual que el mediano, todas las raíces nerviosas del plexo (C5 a T1) contribuyen a su formación.
Tras un corto recorrido en la axila (segmento axilar), donde se relaciona con los músculos
subescapular y teres mayor, sale de esta bajo el tendón del latísimo del dorso a través de la
hendidura húmero-tricipital, y penetra en la región braquial posterior (segmento braquial).
Desciende oblicuamente siguiendo el canal de torsión del húmero y contornea el borde lateral
del hueso hasta alcanzar el canal bicipital lateral (segmento del codo). Finalmente, a la altura
de la cabeza del radio, el nervio se divide en sus dos ramas terminales, la rama superficial
(sensitiva) y la rama profunda (motora), que descienden por el antebrazo hasta el dorso de la
mano.
Territorio de distribución
El territorio cutáneo del radial comprende una extensa zona desde el hombro a los dedos que
comprende el dorso y la parte lateral del brazo y del codo, la cara dorsal del antebrazo y de la
Sensitivo mitad lateral de la mano y de los dedos, con excepción de las falanges medias y distales de los
dedos índice y medio.
177
RAMAS COLATERALES:
En el brazo da ramos musculares para el tríceps braquial y el ancóneo. En el canal bicipital
lateral (a nivel del codo) da ramos para el braquiorradial y los extensores radiales largo y
corto del carpo.
RAMAS TERMINALES:
Motor La rama profunda (rama posterior) es fundamentalmente motora y se desprende del radial a
nivel de la interlínea articular del codo, donde perfora el supinador, al que inerva. Luego rodea
lateralmente el cuello del radio y pasa a la región antebraquial posterior, donde, a medida que
desciende, emite ramos musculares para todos los músculos de la región: extensor ulnar del
carpo, extensor común de los dedos y extensor propio del meñique en el plano superficial, y,
en el plano profundo, los músculos abductor largo del pulgar, extensor corto del pulgar,
extensor largo del pulgar y extensor propio del índice.
3. Nervios intercostales
Los nervios intercostales son las ramas ventrales de los nervios torácicos. Están
destinados a inervar la musculatura del tórax y el abdomen, la piel de estas regiones, así como
la pleura y el peritoneo parietal. Los seis primeros nervios recorren los espacios intercostales y
los cinco siguientes (7º al 11º) lo hacen primero por los espacios intercostales y luego por la
pared abdominal. El último nervio intercostal transita bajo la última costilla y recibe el nombre
de nervio subcostal.
RELACIONES Y TRAYECTO
Los seis primeros nervios intercostales discurren por la parte superior del espacio
intercostal correspondiente. En su trayecto por el canal costal se acompañan de los vasos
intercostales, formando así el pedículo vasculonervioso intercostal, el cual se dispone de arriba
abajo de la siguiente manera: vena, arteria y nervio (VAN = Vena – Arteria – Nervio Intercostal).
el nervio subcostal transita bajo la duodécima costilla, primero por detrás del seno
pleural costodiafragmático; luego aparece en la pared posterior del abdomen por debajo del
ligamento arqueado lateral y se dirige hacia fuera por delante del cuadrado lumbar y por detrás
de la grasa retro renal del espacio retroperitoneal. Atraviesa el músculo transverso del abdomen
y discurre entre este y el oblicuo interno hasta la vaina del recto, a la que alcanza en el punto
medio entre el ombligo y el pubis.
Territorio de distribución
Los seis primeros nervios dan ramos para la pleura parietal y los seis últimos inervan el
peritoneo parietal que reviste la pared anterolateral del abdomen.
De los nervios intercostales se desprenden, antes de entrar en el espacio intercostal, ramos
Sensitivo para las articulaciones costovertebrales.
La inervación de la piel de las paredes del tórax y del abdomen tiene lugar mediante ramos
perforantes cutáneos.
178
Dan ramos motores para los músculos intercostales externo, interno e íntimo, triangular del
esternón y subcostales. además, los seis últimos nervios (incluido el subcostal) inervan el
grupo abdominal completo (oblicuos externo, interno, transverso y recto abdominal).
Motor Los intercostales segundo al cuarto dan ramas al músculo serrato posterior superior, y los
intercostales, noveno al undécimo, inervan el músculo serrato posterior inferior. El nervio
subcostal da un ramo para el piramidal.
4. Plexo lumbar
el plexo lumbar resulta de la unión de las ramas ventrales de los cuatro primeros nervios
lumbares (L1-L4) y, en la mitad de los casos, de una anastomosis del último nervio torácico
(T12). El plexo se distribuye por zonas de la pared abdominal, los genitales externos y el miembro
inferior.
No hay un modelo uniforme de constitución del plexo lumbar, pues las variaciones son
frecuentes; sin embargo, lo que más característico, además de sus ramas de origen, es la
constancia de sus ramas terminales.
El primer nervio lumbar recibe (50%) una rama anastomótica de T12 y emite dos ramas
terminales, los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal.
El primero y el segundo nervio lumbar dan, cada uno, una raíz que, al converger, forman
el nervio genitofemoral.
Los nervios lumbares segundo a cuarto emiten, cada uno, una raíz anterior y otra
posterior. Las raíces anteriores se fusionan para formar el nervio obturador; mientras que las
raíces posteriores se unen para constituir el nervio femoral.
Los nervios lumbares segundo y tercero dan, además, dos raíces que, al fusionarse, dan
origen al nervio cutáneo femoral lateral.
179
Ramas terminales
a) NERVIOS ILIOHIPOGÁSTRICO E ILIOINGUINAL
El nervio iliohipogástrico (nervio abdominogenital mayor) y el nervio ilioinguinal (nervio
abdominogenital menor) tienen un trayecto y una distribución semejantes. Se originan en L1 y,
eventualmente (50% de casos), en T12.
Emergen por el borde lateral del psoas y se dirigen hacia fuera y hacia abajo, llevando un
trayecto paralelo, el iliohipogástrico por encima del ilioinguinal.
Territorio de distribución
el nervio iliohipogástrico da un ramo cutáneo lateral (se distribuye por cuadrante
superolateral de la región glútea) y un ramo cutáneo anterior (se distribuye por la piel supra
inguinal y púbica).
Sensitivo El nervio ilioinguinal se distribuye por los genitales externos y la parte vecina de la cara medial
del muslo. En la mujer, por el monte del pubis y los labios mayores (nervios labiales
anteriores), , en el hombre, por la piel de la raíz del pene y de la superficie anterior del escroto
(nervios escrotales anteriores).
Motor Dan ramos motores para los músculos oblicuo externo, interno y transverso abdominal.
b) NERVIO GENITOFEMORAL
El nervio genitofemoral (nervio genitocrural) procede de la fusión de dos ramas de los
nervios L1 y L2. Perfora el psoas y desciende aplicado a su superficie anterior cubierto por la
fascia del músculo y se divide en una rama genital y otra femoral.
180
d) NERVIO OBTURADOR
El nervio obturador está destinado a los músculos aductores de cadera. Se origina por
la fusión de las raíces anteriores de los nervios L2-L4. Sale del “estuche del psoas” por su borde
medial y se coloca por detrás de los vasos ilíacos comunes y por delante de la articulación
sacroilíaca. Una vez en la pelvis, se dirige hacia delante y hacia abajo aplicado a su pared lateral.
Busca el surco obturador y penetrando en él emerge hacia la región anteromedial del muslo.
dividiéndose en dos ramas terminales, anterior y posterior.
La rama anterior pasa entre el obturador externo por detrás y el pectíneo por delante,
y se desliza en dirección inferior por el espacio conectivo comprendido entre el aductor corto y
largo. El músculo aductor corto sirve de frontera entre ambas ramas.
Territorio de distribución
La rama anterior emite un ramo cutáneo que se distribuye por la piel de los dos tercios distales
de la cara medial del muslo.
Sensitivo Además, el nervio obturado emite ramos articulares para la cadera (rama anterior) y para la
cara posteromedial de la rodilla (rama posterior).
Antes de dividirse, el nervio da un ramo para el músculo obturador externo.
La rama anterior inerva los músculos aductor largo, grácil, pectíneo y, generalmente, aductor
Motor corto.
La rama posterior inerva los músculos aductor magno y aductor corto.
e) NERVIO FEMORAL
El nervio femoral (nervio crural) está destinado a inervar músculos que realizan la
flexión de la cadera y la extensión de la rodilla, además de un amplio territorio cutáneo del
muslo, la pierna y el pie.
Se forma por la unión de las raíces posteriores de los nervios L2-L4. Sale del psoas mayor
por su borde lateral y desciende en la pelvis mayor por la fisura conectiva entre las porciones
ilíaca y psoas del músculo, cubierto por su fascia y el peritoneo parietal. Penetra en el muslo por
la laguna muscular, envuelto en la fascia del psoas, y se sitúa en el triángulo femoral (de Scarpa),
inmediatamente lateral a la arteria femoral. En este triángulo emite la mayoría de sus ramas.
181
Territorio de distribución
Las ramas cutáneas son los ramos cutáneos anteriores y el nervio safeno.
Los ramos cutáneos anteriores inervan la piel de los tres cuartos distales de la superficie
anteromedial del muslo (con excepción del territorio del obturador).
El nervio safeno (nervio safeno interno) es la rama más larga del nervio femoral e inerva,
Sensitivo mediante ramos cutáneos crurales mediales, la piel de la cara medial de la pierna y el borde
medial del pie, y, mediante un ramo infrarrotuliano, que se desprende a nivel de la cara medial
de la rodilla, la piel vecina que cubre la superficie anteromedial de la articulación.
El nervio femoral emite ramas finas para las articulaciones de la cadera y de la rodilla.
Emite rama colateral para el músculo ilíaco durante su recorrido por la pelvis. A nivel del
Motor triángulo femoral emite ramas musculares que están destinadas al pectíneo, sartorio y
cuádriceps.
5. Plexo sacrococcígeo
El plexo sacro se constituye por la fusión del tronco lumbosacro y las ramas ventrales
de los tres primeros nervios sacros. Su territorio general de inervación está formado por la
musculatura, la piel y las articulaciones de la extremidad inferior no inervadas por el plexo
lumbar, así como las estructuras del cíngulo pélvico.
El tronco lumbosacro se forma a expensas del cuarto y quinto nervio lumbar y una
anastomosis procedente del cuarto. Este tronco se fusiona con las ramas ventrales de los tres
primeros nervios sacros, los cuales emergen por los forámenes sacros, además del nervio
coccígeo. Los nervios convergen hacia el foramen isquiático mayor, de modo que el plexo
adopta una forma triangular con la base hacia la columna vertebral y el vértice hacia el espacio
inferior al músculo piriforme. El plexo da una gruesa rama terminal, el nervio isquiático, que es
la continuación del vértice del plexo, y numerosas ramas colaterales.
RELACIONES Y TRAYECTO
El tronco lumbosacro desciende por delante de la articulación sacroilíaca, medial al
psoas mayor, por detrás del nervio obturador. el resto del plexo sacro se dispone sobre la pared
posterior de la pelvis, apoyado sobre el músculo piriforme y tapizado por delante por la fascia
pélvica.
Como se mencionó antes, de este plexo emergen ramas colaterales y una rama
terminal, el nervio isquiático.
182
i. Ramas colaterales
Las ramas colaterales están destinadas a inervar la musculatura de la región glútea y de
la pared lateral de la pelvis, con excepción del músculo obturador externo.
a) Nervio del piriforme: se origina a partir del segundo nervio sacro, a veces también del
primero. Inerva al músculo piriforme.
b) Nervio glúteo superior: nervio de naturaleza mixta que se origina a partir del tronco
lumbosacro y primer nervio sacro. Inerva los músculos glúteo medio y glúteo menor;
además de dar una rama lateral para el tensor de la fascia lata. Finalmente, da un ramo
sensitivo para la cara superior de la articulación de la cadera.
c) Nervio glúteo inferior: se origina a partir del tronco lumbosacro y dos primeros nervios
sacros. Emerge a la región glútea inmediatamente por fuera y por detrás del nervio
isquiático y se ramifica en múltiples ramos musculares para el músculo glúteo mayor.
d) Nervio cutáneo femoral posterior: se encuentra fusionado, en su origen, con el nervio
glúteo inferior. Da ramas sensitivas para inervar la piel posterior de la rodilla y, en
ocasiones, la parte proximal y posterior de la pierna. En su trayecto da ramas para inervar
la piel de la parte posterior del muslo, la parte inferior de la región glútea, el periné y los
genitales (se anastomosa con ramas provenientes del nervio ilioinguinal).
e) Nervio del obturador interno: se origina a partir del tronco lumbosacro y primer nervio
sacro. Da rama que inerva al músculo obturador interno y una rama colateral para el gémino
superior.
f) Nervio del cuadrado femoral: nervio de naturaleza mixta que se origina a partir del tronco
lumbosacro y primer nervio sacro. Inerva a los músculos cuadrado femoral y gémino
inferior. Además, da una rama sensitiva para la cara posterior de la articulación de la cadera.
g) Nervio pudendo: se forma a expensas de la unión de la rama ventral del cuarto nervio sacro,
con dos ramas anastomóticas procedentes del segundo y el tercer nervio sacro. Está
destinado a inervar los genitales externos y los triángulos anal y urogenital del periné, y
contribuye a llevar fibras vegetativas a las vísceras pélvicas. Las lesiones de este plexo
provocan graves alteraciones de la función sexual, de la micción o de la defecación.
183
ii. Ramas terminales
a) NERVIO ISQUIÁTICO
El nervio isquiático (nervio isquiático mayor) es la rama terminal del plexo sacro y resulta
de la fusión de todas sus ramas de origen. Es el nervio más voluminoso del organismo. Sale de
la pelvis por debajo del piriforme y entra en la región glútea. Luego, pasa bajo el pliegue glúteo
a la región femoral posterior, por donde desciende hasta el hueco poplíteo y se divide en dos
ramas terminales: el nervio fibular común y tibial. Con mucha frecuencia, la división del
isquiático se hace en zonas más altas de su trayecto, incluso en su origen.
Territorio de distribución
El nervio emite un ramo articular para la cara posterior de la cadera, el cual puede nacer del
Sensitivo nervio del cuadrado femoral.
No da ramas en la región glútea. En la región femoral posterior da ramas colaterales para los
Motor músculos isquiotibiales (semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral) y porción
isquiática del aductor magno.
b) NERVIO FIBULAR
Territorio de distribución
El nervio cutáneo sural lateral inerva la cara lateral de la rodilla y de los dos tercios proximales
de la pierna.
El nervio fibular profundo da la rama medial, que sigue el primer espacio interóseo, y se divide
en dos nervios digitales dorsales, que inervan, respectivamente, los bordes colaterales
correspondientes del primer y segundo ortejo.
El nervio fibular superficial, mediante sus ramas terminales, los nervios cutáneos dorsales
Sensitivo medial e intermedio, inerva la parte anteroinferior de la pierna. Estos nervios se dividen en
varias ramas que siguen el dorso del pie y lo inervan. Al llegar a las raíces de los dedos, emiten
nervios digitales dorsales del pie para la superficie adyacente de los dedos correspondientes,
con excepción del territorio digital inervado por el fibular profundo.
El nervio fibular común da ramos articulares para la rodilla, el tobillo y las articulaciones del
pie.
184
El nervio fibular profundo da, en la pierna, ramos musculares que inervan los músculos del
compartimiento anterior: tibiales anterior, extensor largo del hallux, extensor largo de los
dedos del pie y tercer fibular. En el pie inerva, mediante el ramo lateral, el músculo extensor
Motor corto de los dedos.
El nervio fibular superficial da ramos musculares para el fibular largo y fibular corto.
c) NERVIO TIBIAL
El nervio tibial (nervio isquiático poplíteo interno) es la rama de bifurcación interna del
nervio isquiático. Desciende en el hueco poplíteo, atraviesa el arco tendinoso del sóleo y
penetra en la región posterior de la pierna, descendiendo por ella hasta el canal calcáneo, donde
da sus ramas terminales: los nervios plantares lateral y medial, que se distribuyen por la planta
del pie.
Territorio de distribución
El territorio cutáneo comprende la región posterior de la pierna, el talón, la planta y el borde
lateral del pie, y el dorso del extremo distal de los dedos.
El nervio plantar medial y el plantar lateral inervan la piel de la planta del pie por medial y
lateral.
Sensitivo El nervio sural (nervio safeno externo) inerva la cara posterior de la pierna y mediante el nervio
cutáneo dorsal externo se distribuye por el borde lateral del pie, y a través de los ramos
calcáneos mediales y laterales inervan la piel del tobillo y el talón.
Además, el nervio tibial da ramas articulares para la porción posteromedial de la rodilla, el
tobillo y la superficie plantar de las articulaciones del pie y de los dedos.
En el hueco poplíteo da ramas musculares para los gastrocnemios, el plantar delgado, el
poplíteo y el sóleo.
En la región posterior de la pierna da ramos musculares para el tibial posterior, el flexor largo
del hallux y el flexor largo de los dedos.
En el pie da las siguientes ramas musculares:
Motor Nervio plantar medial (que se comporta como el nervio mediano) inerva los músculos
abductor corto del hallux, flexor corto del hallux, flexor corto de los dedos y primer lumbrical.
Nervio plantar lateral (que se comporta como el nervio ulnar) inerva los músculos interóseos
dorsales y ventrales, los tres primeros lumbricales, el aductor del hallux, el abductor del
quinto dedo, el flexor corto del quinto dedo y el cuadrado plantar.
La rama profunda permite la inervación de los interóseos, lumbricales y aductor del hallux.
185
Sistema nervioso autónomo (SNA)
El sistema nervioso autónomo o vegetativo está formado por los elementos nerviosos
que se distribuyen por los vasos y vísceras del organismo, regulando su actividad. Desde el punto
de vista funcional, este sistema interviene en el control de aspectos tan importantes como la
presión arterial, la sudación, la regulación de la temperatura corporal, la motilidad y secreción
de los órganos digestivos, diversos aspectos de la función sexual o el vaciamiento de la vejiga
urinaria. Además, en algunos órganos, este sistema desempeña un importante papel trófico,
regulando el crecimiento y la maduración de sus tejidos.
Está sometido al control de diversas regiones del SNC, tales como el hipotálamo, el
sistema límbico, o algunos núcleos troncoencefálico. Estas regiones pueden ser descritas como
centros superiores de control de las funciones vegetativas, pero, a su vez, están integradas
anatómica y funcionalmente con el resto del sistema nervioso central.
186
Un aspecto interesante de las respuestas de este sistema es su rapidez. Es así como los
cambios que experimenta un individuo al activarse el sistema simpático, como el aumento de la
frecuencia cardíaca, la sudoración o la presión arterial, tras un estímulo emocional, pueden
ocurrir en pocos segundos.
1. Una primera neurona preganglionar, la cual puede estar ubicada en el SNC, a nivel del
encéfalo o la médula espinal.
2. Una fibra preganglionar, que corresponde al axón de la primera neurona de la vía. Su
longitud varía según sea simpático o parasimpático.
3. Un ganglio autónomo, donde se encuentra el soma de la segunda neurona posganglionar.
4. Una fibra posganglionar, que corresponde al axón de la segunda neurona que se dirige a la
periferia.
5. Un órgano efector que es sinaptado por la fibra pos ganglionar y donde se producirá el
efecto. Este puede corresponder a musculatura lisa de un órgano y/o vaso sanguíneo, o
una glándula.
6. En las sinapsis, tanto a nivel del ganglio autónomo como el órgano efector, estará
involucrado un neurotransmisor específico.
187
2. DISPOSICIÓN Y ESTRUCTURA DE LOS GANGLIOS
Simpático Parasimpático
Los ganglios simpáticos se disponen, en
general, alejados de sus órganos efectores,
agrupándose en diferentes complejos
ganglionares:
a. Cadena laterovertebral: lo largo de toda la
columna vertebral, a los lados de los cuerpos
vertebrales. Se unen entre sí por un cordón
interganglionar.
b. Ganglios prevertebrales: son ganglios que se
asocian al origen de las ramas viscerales de la Los ganglios parasimpáticos corresponden a
aorta abdominal y a la arteria ilíaca interna. Se ganglios de los nervios craneanos y ganglios del
conectan con algunos ganglios plexo parasimpático sacro.
laterovertebrales mediante los nervios
esplácnicos.
c. Ganglios intraneurales (ganglios
intermedios): contienen neuronas
posganglionares que carecen de un patrón de
distribución constante. Se pueden localizar en
cualquier punto del recorrido de los elementos
nerviosos del simpático.
3. PROPORCIÓN ENTRE FIBRAS PREGANGLIONARES Y NEURONAS POSGANGLIONARES EN
GÁNGLIOS AUTÓNOMOS
Simpático Parasimpático
La proporción entre fibras preganglionares y
El número de neuronas posganglionares
neuronas posganglionares es mucho más
presentes es mucho mayor que el número de
reducida (1/2). Esto determina que las
fibras preganglionares (1/20). Esto se traduce
respuestas sean muy localizadas y afecten a
en una mayor dispersión del efecto.
ciertos órganos de manera puntual.
188
4. FORMA EN QUE FIBRAS PREGANGLIONARES ALCANZAN LOS GANGLIOS AUTÓNOMOS
Simpático Parasimpático
Las fibras preganglionares simpáticas son cortas,
ya que salen de la médula incorporadas a la raíz
anterior de los nervios espinales de T1 a L2. Una
vez fuera del conducto vertebral, las fibras se
independizan del nervio espinal, formando los Las fibras preganglionares parasimpáticas
ramos comunicantes blancos, que terminan en los son largas, ya que no se incorporan a ramos
ganglios simpáticos laterovertebrales vecinos. comunicantes blancos, sino que acompañan
a los nervios craneales o espinales hasta
En estos ganglios, las fibras hacen sinapsis con las
alcanzar el ganglio parasimpático
neuronas posganglionares, o bien se incorporan a
correspondiente, muy próximo al órgano
otros nervios simpáticos que emergen de los efector.
ganglios (cordón interganglionar y nervios
esplácnicos), para alcanzar los ganglios simpáticos
que se encuentran alejados de estos nervios
espinales.
Simpático Parasimpático
En el sistema simpático, las fibras
posganglionares se distribuyen de forma
diferente según cuál sea su destino,
distinguiéndose así, los siguientes grupos de
fibras:
189
6. NEUROTRANSMISORES
Simpático Parasimpático
El neurotransmisor utilizado por las fibras El neurotransmisor utilizado por las fibras
preganglionares es la acetilcolina (Ach) (fibras preganglionares es la acetilcolina (Ach) (fibras
colinérgicas). colinérgicas).
190
FIGURA. Configuración del sistema simpático y parasimpático
FIGURA 57. Configuración Clásica del Sistema Simpático y Parasimpático. En (A) se aprecian los componentes
que conforman el Simpático y (B) el Parasimpático. Nótese las diferencias entre sus fibras pre y posganglionares y
neurotransmisores utilizados.
191
Componente aferente del SNA
Los troncos nerviosos vegetativos que transportan las fibras eferentes preganglionares
y posganglionares hasta las vísceras y vasos sanguíneos también contienen fibras nerviosas que
transmiten impulsos en dirección opuesta, desde las vísceras hacia los centros nerviosos. Estas
fibras constituyen el componente aferente del sistema vegetativo, el cual posee algunas
características funcionales y anatómicas que es necesario tener en cuenta.
Los cuerpos neuronales de las fibras de la sensibilidad visceral se ubican, al igual que
ocurre con la sensibilidad cutánea, en los ganglios espinales y los ganglios sensitivos de los
pares craneales, donde la prolongación central de las neuronas ganglionares alcanza el asta
posterior de la médula o los núcleos sensitivos del tronco del encéfalo.
A. Cadena laterovertebral
La cadena laterovertebral se dispone en paralelo a ambos lados de los cuerpos
vertebrales y se extiende desde el occipital hasta el cóccix. Está formada por una serie de
ganglios unidos entre sí por un cordón interganglionar, y en ella se pueden distinguir un
segmento cervical, un segmento torácico, un segmento lumbar y un segmento pélvico. A nivel
del cóccix, la cadena derecha y la izquierda se unen por un asa nerviosa precoccígea, en la que
se puede encontrar un pequeño ganglio (ganglio impar).
192
1. SEGMENTO CERVICAL
Está formado por dos o tres ganglios unidos por el cordón interganglionar, que se
denominan ganglio cervical superior, cervical medio y cervicotorácico.
193
ii. SEGMENTO TORÁCICO
El segmento torácico de la cadena simpática laterovertebral consta de 11 o 12 ganglios
(el primero se encuentra fusionado al ganglio cervical inferior), unidos por un cordón
interganglionar que puede desdoblarse en algunas zonas. Por su extremo superior se conecta
con el segmento cervical, mientras que, por su extremo inferior, la cadena continúa con el
segmento lumbar después de atravesar el diafragma entre sus pilares y el ligamento arqueado
medial.
194
Los componentes de este segmento se sitúan sobre la cara anterior del sacro, por dentro de los
agujeros sacros anteriores y, por tanto, próximos a la inserción del músculo piramidal.
B. Ganglios prevertebrales
Existen dos grandes acumulaciones de ganglios prevertebrales simpáticos. Una de ellas
se dispone asociada a la aorta abdominal a nivel del origen de sus primeras ramas y se denomina
plexo celíaco (plexo solar). La otra acumulación se dispone a los lados del mediastino pélvico,
en el espesor de la fascia pélvica visceral, y recibe el nombre de plexo hipogástrico inferior o
plexo pélvico. En cada uno de estos plexos se deben estudiar los ganglios, las fibras aferentes y
las fibras eferentes.
i. PLEXO CELÍACO
Es una formación nerviosa compleja que se sitúa en la cara anterior de la aorta
abdominal y se extiende desde el origen del tronco celíaco hasta el origen de las arterias renales.
195
ii. PLEXO HIPOGÁSTRICO INFERIOR
El plexo hipogástrico inferior (plexo pélvico), al igual que el plexo celíaco, es una
formación nerviosa compleja. Está situado a ambos lados del mediastino pélvico y está
constituido por los ganglios pélvicos, a los que llegan ramas aferentes y de los que parten ramas
eferentes para los órganos de la pelvis.
A. Parasimpático craneal
Las neuronas preganglionares se ubican en núcleos específicos del tronco encefálico. El
axón de estas neuronas se incorpora, inicialmente, a un par craneal y alcanza, después de un
recorrido más o menos complejo, el ganglio parasimpático correspondiente. En el ganglio se
localiza la neurona posganglionar, y su axón, después de un pequeño recorrido, alcanza el
órgano efector.
Ganglio ciliar
Es un pequeño ganglio de pocos milímetros de diámetro que se sitúa en la órbita,
asociado al borde lateral del nervio óptico. Como aferencia está su raíz oculomotora, la cual
corresponde a fibras parasimpáticas preganglionares, procedentes de la rama inferior del nervio
oculomotor (Iii) originadas en el núcleo oculomotor accesorio. Sus eferencias corresponden a
los nervios ciliares cortos (conjunto de filetes nerviosos que se extienden entre ganglio ciliar y
el globo ocular rodeando al nervio óptico), los que inervan el músculo ciliar para contraer la
pupila. Por otro, hay fibras simpáticas posganglionares, derivadas del ramo simpático, que
están destinadas a inervar el músculo dilatador de la pupila.
Ganglio pterigopalatino
Es un pequeño ganglio, de pocos milímetros de diámetro, que se sitúa en la fosa
pterigopalatina, asociado al borde inferior del nervio maxilar. Como aferencia está su raíz
parasimpática, que es el nervio pterigoideo (como parte del nervio facial), el cual aporta fibras
parasimpáticas preganglionares que proceden del núcleo lagrimal. Por otro lado, las eferencias
verdaderas del ganglio están representadas por fibras parasimpáticas posganglionares que
siguen dos trayectos. Unas se incorporan al nervio cigomático para alcanzar la glándula
196
lagrimal. Otras, a través de los nervios nasopalatinos, alcanzan las glándulas de la mucosa
nasal y palatina.
Ganglio ótico
Es un pequeño ganglio situado en la fosa infratemporal, asociado al margen medial del
nervio mandibular, justo bajo el foramen oval. Como aferencia está el nervio petroso menor, el
cual le aporta las fibras parasimpáticas preganglionares que proceden del núcleo salivatorio
inferior, y que han llegado al nervio después de un trayecto por el glosofaríngeo (IX par) y el
timpánico. Sus eferencias corresponden a las fibras posganglionares parasimpáticas que se
incorporan al nervio auriculotemporal (del V par) y están destinadas a la glándula parótida.
B. Parasimpático sacro
Las neuronas del núcleo parasimpático sacro están destinadas a los órganos pélvicos y
la mitad izquierda del colon. Las fibras preganglionares salen de la médula espinal incluidas en
las ramas anteriores de los nervios sacros S2, S3 y S4. Abandonan estas ramas, formando unos
finos filetes nerviosos que se denominan nervios esplácnicos pélvicos, que se dirigen en busca
del plexo hipogástrico inferior (plexo pélvico) y lo atraviesan sin hacer sinapsis en sus neuronas.
Las fibras destinadas a los órganos pélvicos salen del plexo confundidas con las fibras
eferentes y, formando parte de los plexos viscerales, alcanzan los órganos pélvicos. En las
paredes de estos órganos se disponen microganglios parasimpáticos sobre los que van a hacer
sinapsis. Las fibras posganglionares, sin salir de las paredes, se distribuyen por las glándulas y la
musculatura lisa.
197
Órganos de los sentidos
Órgano de la visión: globo ocular
Generalidades
Los órganos de los sentidos recogen la información que proviene del medio externo y
del propio organismo, transformando los estímulos en impulsos nerviosos que son conducidos
al SNC por vías aferentes de información. Existen distintas modalidades de sensibilidad: visual,
auditiva, del equilibrio, olfatoria, gustativa y somatoestésica. La sensibilidad somatoestésica o
general puede ser exteroceptiva, es decir, provenir del medio exterior (aquí se incluyen
estímulos como el tacto, presión, dolo, y la temperatura); o ser propioceptiva, y provenir del
propio organismo (tensiones o distensiones de tendones, articulaciones, vísceras, etc.).
El ojo está formado por dos segmentos de esfera de diferente tamaño que se
superponen en su parte anterior. El segmento anterior es transparente y se extiende entre la
córnea y el cristalino. Se encuentra dividido incompletamente por el iris, en una cámara
anterior y otra posterior, las cuales se comunican a través de un orifico llamado pupila. Mientras
que el segmento posterior es opaco y constituye la mayor parte del volumen ocular.
198
CAPAS DEL OJO
En el globo ocular se distinguen, de fuera hacia dentro: a) una capa o túnica fibrosa,
constituida por la esclerótica por detrás y la córnea por delante; b) una capa o túnica vascular
(tracto uveal) que comprende, desde atrás hacia delante, la coroides, el cuerpo ciliar y el iris; y
c) una estructura nerviosa a modo de membrana, la retina, que se dispone por dentro de las
dos túnicas citadas.
a. Túnica fibrosa
Esta capa constituye la cápsula protectora del ojo y está formada, como se vio antes,
por la esclerótica por detrás y la córnea en su parte más anterior.
Esclerótica: constituye una cápsula dura y opaca que protege con firmeza el globo ocular. Tiene
0,5 mm de espesor en su parte anterior y hasta 1 mm en su parte posterior, alrededor de la zona
de salida del nervio óptico. En conjunto es una estructura elástica que responde de manera
plástica a la regulación de la presión intraocular. Por su parte anterior se relaciona con la
conjuntiva, la cual se refleja sobre ella desde la superficie profunda de los párpados. En su cara
interna, está unida a la coroides mediante la lámina supracoroidea. En su parte anterior, esta
lámina se inserta en el cuerpo ciliar mediante la lámina supraciliar. Su parte posterior se
encuentra perforada por el nervio óptico, el cual sale a unos 3 mm hacia el lado nasal del polo
posterior. Finalmente, por su extremo anterior se continúa directamente con la córnea
mediante la unión esclerocorneal (limbo).
Córnea: es una estructura fibrosa en la que las fibras de colágeno se disponen paralelamente
para que la luz pase fácilmente, constituyendo de esta forma un medio transparente que se
proyecta desde la esclerótica como una elevación de convexidad anterior, ocupando la parte
más anterior del globo ocular. Se encuentra bañada internamente por el humor acuoso y
externamente por la secreción lagrimal. Estos líquidos tienen por objeto mantener la
transparencia de la córnea, además de intervenir en su nutrición, al ser esta avascular, ya que
de haber vasos, estos impedirían la visión. Dicha nutrición se realiza por mecanismos de difusión
a partir de los capilares de la conjuntiva y la esclerótica, que terminan cerca de su periferia. Los
nervios son muy abundantes, proceden del nervio oftálmico y forman un plexo anular alrededor
de la periferia corneal.
b. Tracto uveal
La túnica vascular o tracto uveal del ojo es una capa de origen fundamentalmente
mesodérmico, constituida por la coroides, el cuerpo ciliar y el iris.
Coroides: es una capa muy vascularizada, de color café oscuro, que reviste la mayor parte de la
retina y que se ubica entre esta y la superficie interna de la esclerótica. La coroides mantiene
una unión laxa en toda su superficie externa con la esclerótica, a través de lo que se denomina
lámina supracoroidea, mientras que su cara interna aparece fuertemente adherida a la capa
pigmentaria de la retina. Al igual que la esclerótica, la parte posterior de la coroides está
perforada por el nervio óptico. A nivel del disco óptico o papila, la coroides se continúa con las
meninges internas (piamadre y aracnoides) que revisten el nervio óptico. Está compuesta por
tres capas, donde dos de ellas son de carácter primordialmente vascular: la lámina vascular
externa y la lámina capilar intermedia; ambas garantizan el aporte nutricio a las capas externas
de la retina. Por dentro de estas capas vasculares, la coroides presenta una delgada lámina basal
(2-4 mm) que se une fuertemente a la lámina basal de las células pigmentarias de la retina.
199
Cuerpo ciliar: se continúa directamente con la coroides por detrás y con el iris por delante. Su
cara externa se relaciona con la esclerótica, y sus caras interna y anterior se proyectan hacia el
sistema suspensorio del cristalino, el iris y la córnea. Tiene una parte anterior plegada, llamada
corona ciliar, la cual rodea la base del iris, y por detrás de ella existe una parte lisa anular, el
orbículo ciliar. La corona ciliar está surcada meridionalmente por 70-80 procesos ciliares,
separados por surcos menores denominados pliegues ciliares. Los procesos ciliares son los
encargados de formar continuamente el humor acuoso, el cual es vertido en la cámara posterior
del ojo. Cabe destacar que el cuerpo ciliar contiene en su espesor el músculo ciliar, en el que se
distinguen diferentes tipos de fibras: transversales, radiales, oblicuas y circulares. Gran parte
de estas fibras se insertan en el espolón escleral. Entre las funciones del cuerpo ciliar se
destacan: a) la suspensión del cristalino; b) la acomodación visual, a través de la actividad del
músculo ciliar, que modifica los diámetros del cristalino; y c) la formación del humor acuoso por
parte de sus procesos ciliares.
Iris: es la porción más anterior del tracto uveal y se puede definir como un diafragma que regula
el paso de la luz hacia la retina a través de un orificio central, llamado pupila. El iris no es un
diafragma plano, pues el cristalino determina que se abombe en dirección anterior, formando
un cono aplanado que se encuentra cortado por la pupila. El diámetro de la pupila varía entre 1
y 8 mm (entre contracción o miosis y dilatación o midriasis), según las condiciones funcionales
del ojo respecto a la intensidad de luz. Situado entre la córnea y el cristalino, el iris se encuentra
bañado permanentemente por humor acuoso y sirve de frontera entre las cámaras anterior y
posterior del ojo. El iris es el que da el color a los ojos, el cual se debe al efecto del tejido
conectivo que lo forma y a las células pigmentarias que lo revisten. Cabe mencionar que el iris
está constituido por músculos lisos que definen el tamaño de la pupila. Al respecto, se describe:
el músculo dilatador del iris, que recibe fibras posganglionares simpáticas; y el músculo esfínter
de la pupila, el cual se encuentra inervado por fibras posganglionares parasimpáticas, asociadas
al nervio oculomotor.
c. Retina
La retina es una membrana sensorial nerviosa que se sitúa por dentro del globo ocular,
entre la coroides (por fuera) y la membrana hialoidea del cuerpo vítreo (por dentro). En su parte
posterior se continúa con el nervio óptico, a través del disco óptico o papila, la cual corresponde
a una zona especializada, en la que las capas celulares se interrumpen para dejar pasar los
axones de las células ganglionares que forman el nervio. En la parte anterior del globo ocular, la
retina se adelgaza progresivamente (ora serrata) hasta quedar reducida a un epitelio cilíndrico,
revestido externamente por la capa pigmentaria de la retina (primera capa), la cual tapiza las
superficies internas del cuerpo ciliar (porción ciliar) y del iris (porción iridiana). Esta porción de
la retina, no fotosensible, que se dispone por delante de la ora serrata, se denomina porción
ciega.
En el fondo de la retina, en su parte posterior, se distinguen dos detalles anatómicos
importantes. Cerca del centro se observa una zona amarillenta y oval, llamada la mancha
amarilla o mácula lútea, en cuyo centro se observa una depresión, la fóvea central, donde la
resolución visual es máxima. A unos 3 mm del lado nasal de la mácula lútea, se encuentra el
disco óptico o papila, una zona redondeada de 1,5 mm de diámetro por donde sale el nervio
óptico.
La retina es un derivado ectodérmico, igual que el SNC. Se forma a expensas de la
vesícula óptica invaginada del diencéfalo del embrión. La capa externa de la vesícula forma la
lámina de células pigmentarias, mientras que la capa interna da lugar a un neuroepitelio del cual
se desarrollan progresivamente células sensoriales y nerviosas que se organizan en diez capas.
200
En la segunda capa de la retina se encuentran células especializadas, denominadas
fotorreceptores, que pueden ser de dos tipos: conos y bastones. Además, en ella se describen
neuronas similares a las que se encuentran en el SNC, donde se distinguen dos tipos: neuronas
de asociación o interneuronas (células horizontales y células amacrinas), y neuronas de
proyección (células bipolares y las células ganglionares). Los axones de estas últimas forman la
mayor parte de las fibras del nervio óptico.
Los conos y bastones son células alargadas, orientadas radialmente, que constan de una
porción externa (orientada hacia el epitelio pigmentario), una porción central en la que se
encuentra el núcleo, y una porción interna, la cual finaliza en un ensanchamiento a modo de
pedículo (en el caso de los conos) o de esférula (en el caso de los bastones), por donde la célula
fotorreceptora mantiene sinapsis con las células bipolares y horizontales de la capa plexiforme
externa (capa 5).
201
Cristalino
El cristalino está situado entre la cara posterior del iris y la anterior del cuerpo vítreo,
ocupando la cámara posterior. Se encuentra envuelto por una cápsula, y está sostenido por
fibras de la zónula del cuerpo ciliar. Dependiendo de la acción del músculo ciliar, estos
ligamentos están tensos o relajados. El cristalino actúa como una segunda lente del sistema
dióptrico ocular, con un poder de refracción menor (19 dioptrías) que la primera lente convexa,
formada por la córnea (43 dioptrías). Constituye una lente dinámica, capaz de adaptarse por
deformación mediante el reflejo de acomodación, como un sistema de enfoque, para que la
información visual incida sobre el plano de la mácula. Durante el proceso de acomodación, la
cara anterior del cristalino aumenta su curvatura anterior. Al relajarse las fibras de la zónula por
contracción del músculo ciliar, la configuración del cristalino se aproxima más a la forma
esférica, gracias a la elasticidad de la cápsula del cristalino. De esta manera, aumenta su poder
de refracción durante la transición a la visión próxima. Al comportarse ópticamente como una
lente convexa, el cristalino refracta los haces lumínicos, invirtiendo la imagen que se proyecta
en la retina.
Cuerpo vítreo
El cuerpo vítreo ocupa el espacio existente entre el cristalino y la porción plana del
cuerpo ciliar por delante, y la retina por detrás. La porción que se encuentra detrás del cristalino
se denomina porción retrolental y está ligeramente excavada (fosa hialoidea o patelar).
Corresponde a un gel compuesto por un 99% de agua y que contiene una finísima red de fibrillas
(estroma vítreo) que se condensan en la superficie, formando la membrana vítrea (membrana
hialoidea). Desde la parte central de la fosa hialoidea hasta el disco óptico se observa un espacio
ópticamente vacío denominado conducto hialoideo, resto embrionario de la arteria hialoidea.
202
II. Órganos de la audición y del equilibrio
El oído humano, además de contener los receptores auditivos, contiene receptores del
equilibrio estático y dinámico. Los primeros captan la posición de la cabeza en relación con la
gravedad, mientras que los segundos captan la dirección e intensidad de los movimientos de la
cabeza en el espacio.
En términos generales, el oído contiene tres partes: a) el oído externo es el que recibe
los sonidos y los orienta hacia la membrana timpánica, la cual actúa como pantalla receptora y
resonadora; b) el oído medio transmite las vibraciones de la membrana timpánica hacia el oído
interno, asegurando su transmisión a través de la cadena de huesecillos sin pérdida de energía,
acomodando el oído al tipo de sonidos merced a dos pequeños músculos y contribuyendo a la
protección del oído interno mediante el reflejo osicular; y c) el oído interno, que es el lugar
donde se sitúan los receptores nerviosos para la audición (cóclea) y el equilibrio (canales
semicirculares).
a. Oído externo
El oído externo está formado por dos partes: el pabellón auditivo externo y el conducto
auditivo externo. El primero recibe los sonidos y el segundo los orienta hacia la membrana
timpánica, amortiguando los cambios de temperatura y humedad.
El pabellón auricular tiene dos caras, externa e interna, separadas por un borde
circunferencial que lo delimita.
203
• CARA INTERNA: tiene dos porciones, una adherente y otra libre. La zona adherente es
por donde se fija al cráneo en continuidad con el conducto auditivo externo, y la porción
libre reproduce, en sentido inverso, la morfología de la cara externa.
Estructura
En su tercio externo es fibrocartilaginoso y en el resto de su extensión está constituido
por un armazón óseo. Como se nombró antes, la parte más estrecha se denomina istmo del
cartílago y se sitúa en la unión con la concha. La piel se continúa con la de la concha y se adhiere
firmemente a la pared del conducto, presentando pelos muy finos en su entrada, además de
glándulas sebáceas y ceruminosas. El cerumen constituye el conjunto de secreciones sebáceas
y ceruminosas, cuya función es impedir la maceración de la piel del conducto y proteger el oído
de cuerpos extraños y polvo.
204
b. Oído medio
El oído medio es una cavidad irregular situada entre los tres huesos primitivos que
componen el temporal, interpuesta entre el oído externo y el oído interno.
Esta cavidad, tapizada por una mucosa, se halla ocupada por aire y contiene una cadena
de huesecillos que forman una palanca ósea regulable por la acción de dos pequeños músculos,
cuya finalidad es conducir y regular las vibraciones sonoras que alcanzan la membrana
timpánica, transmitiéndolas hasta el oído interno, lugar donde se produce la transducción de la
energía vibratoria que permite la audición.
Está formado por tres partes: caja del tímpano, tuba auditiva y celdas mastoideas.
Es la cavidad central del oído medio. Se denomina así por haberse comparado a un
tambor aplanado transversalmente. Adopta la forma de una lente bicóncava, cuyos diámetros
vertical y anteroposterior miden aproximadamente 15 mm. Su diámetro transversal o espesor
en su parte superior mide 6 mm, en su parte media, 1,5 mm, y en su parte inferior, 4 mm. La
posición de la caja no es ortogonal, sino que se orienta oblicuamente mirando su cara externa
hacia abajo, afuera y adelante. Su orientación está relacionada con la postura bípeda.
205
Pared externa (timpánica o membranosa):
Está formada por la membrana timpánica y el marco óseo que la rodea, el cual
constituye un anillo formado por el hueso timpánico por abajo, delante y detrás de su
membrana. La membrana timpánica es como un cono rígido sensible a las vibraciones del aire
que separa el conducto auditivo externo de la caja del tímpano. Es de forma casi circular y su
diámetro vertical es de 10,5 mm y el anteroposterior, de 9 mm. Su espesor aproximado es de
0,1 mm. A pesar de su delgadez, la membrana es muy resistente y puede soportar presiones de
hasta dos atmósferas sin romperse. Se inserta en el surco timpánico a través de fibras conectivas
que forman una cinta alrededor de la membrana (anillo fibrocartilaginoso).
Pared anterior o carotidea: en ella hallamos el ostio u orificio timpánico de la tuba auditiva
y la región carotidea del peñasco del temporal. Por encima y delante de este, se abre el ostio del
músculo del martillo. Más lateral, se ve la cuerda del tímpano. Debajo de estos, la pared de la
caja está formada por una lámina delgada que la separa del conducto carotídeo. El conducto
carotidotimpánico comunica las dos cavidades entre sí.
206
Pared superior o tegmentaria: está formada por una lámina ósea muy delgada (tegmen
timpani), constituida por la escama del temporal por fuera y la porción petrosa por dentro,
separadas por la fisura petroescamosa.
Pared inferior o yugular: forma el suelo de la caja y es irregular debido a pequeñas cavidades
areolares y a trabéculas óseas que la cruzan. Se halla en relación directa con el golfo de la vena
yugular interna.
Cadena de huesecillos
La forman tres pequeños huesos, el martillo, que se encuentra fijado a la membrana
timpánica, el yunque, hueso intermedio, y el estribo, una de cuyas partes se mantiene en la
ventana oval. La cadena de huesecillos transmite las vibraciones de la membrana a los líquidos
laberínticos.
Se dirige oblicuamente desde la pared anterior de la caja del tímpano hacia abajo, hacia
delante y hacia dentro; mide unos 4 cm y está formada por dos segmentos: el externo óseo (1/3
externo) y el interno fibrocartilaginoso (2/3 internos), separados por un estrechamiento
denominado istmo de la trompa.
207
posterior del cornete inferior. Adopta una forma triangular, con un labio anterior que se
prolonga hasta el velo del paladar por el pliegue salpingopalatino, un labio posterior que se
prolonga hacia abajo mediante el pliegue salpingofaríngeo y un labio inferior o rodete del
elevador, producido por el músculo elevador del velo del paladar.
Los músculos elevador y tensor del velo del paladar, al insertarse en la pared
fibrocartilaginosa de la trompa auditiva, favorecen su apertura y cierre durante la masticación
y la deglución.
Son divertículos de la caja del tímpano que contienen aire, están tapizados por mucosa
y se excavan en la mastoides. En ellas se distinguen los siguientes reparos: a) additus ad antrum,
que es un canal prismático triangular de base superior que comunica el ático de la caja del
tímpano con el antro mastoideo; b) antro mastoideo, que es una cavidad irregular que da acceso
a las celdillas; c) las celdillas mastoideas, que son cavidades neumáticas o divertículos que
parten del antro en todas direcciones.
c. Oído interno
Estos órganos transmiten la información al SNC a través del VIII par craneal.
Los órganos coclear y vestibular se encuentran en el interior del hueso temporal, y las
células receptoras de ambos sentidos de la audición y del equilibrio se hallan en las paredes de
unas estructuras membranosas contorneadas o laberinto membranoso, que a su vez se hallan
contenidas dentro de unas cavidades óseas (laberinto óseo).
i. Laberinto óseo
Se forma a partir de una serie de cavidades labradas en el tejido óseo compacto del
peñasco del hueso temporal. Se halla situado medialmente al oído medio, y en él se pueden
distinguir las siguientes porciones: vestíbulo, conductos semicirculares y el caracol o cóclea.
a) Vestíbulo óseo
El vestíbulo óseo es una cavidad ovoidea situada entre la caja del tímpano y el conducto
auditivo interno. En él se pueden distinguir seis paredes: 1) la pared lateral, que corresponde a
la caja del tímpano, donde se encuentra la abertura de la ventana oval ocluida por la platina
del estribo; 2) la pared medial, que limita con el fondo del conducto auditivo interno,
constituyendo una pared nerviosa, al estar atravesada por numerosos ramos nerviosos
procedentes del laberinto membranoso. Los tres recesos están atravesados por fibras
centrípetas del VIII par, por lo que se observan acribilladas de orificios con un color más
208
blanquecino, que constituyen las manchas cribosas; 3) la pared anterior, que se comunica con
la rampa vestibular de la cóclea; 4) la pared posterior, que contiene el orificio ampollar del
conducto semicircular posterior; 5) la pared superior, la cual presenta cuatro orificios (dos
posteriores que corresponden al orificio no ampollar del conducto semicircular externo y al
orificio común de los conductos semicirculares superior y posterior, y dos anteriores, el orificio
ampollar del conducto semicircular externo y el orificio ampollar del conducto semicircular
superior); y la pared inferior o suelo del vestíbulo, que da origen a la lámina espiral de la cóclea,
siendo incompleta, ya que se comunica con un pequeño receso del vestíbulo, que a su vez
comunica con la rampa timpánica de la cóclea.
b) Conductos semicirculares
Los conductos semicirculares óseos son tres tubos cilíndricos perpendiculares entre sí,
curvados en forma de herradura, cuyos dos extremos se abren por amplios orificios en el
vestíbulo. Uno de estos orificios de cada conducto se halla dilatado: el orificio ampollar.
c) Cóclea
La cóclea ósea es un tubo enrollado en forma de espiral alrededor de un eje cónico, la
columela o modiolo. Da dos vueltas y media de espira alrededor del modiolo y se sitúa por
dentro del promontorio, terminando en su extremo en un fondo de saco denominado cúpula.
En él se distinguen los siguientes reparos:
• LÁMINA DE LOS CONTORNOS: que está formada por las paredes óseas del tubo de la cóclea.
• LAMINA ESPIRAL: es una lámina ósea incompleta situada en el interior del tubo de la cóclea,
fijada en el modiolo, dando también dos vueltas y media de espira alrededor de la misma.
Divide parcialmente el tubo en dos partes: a) la parte superior que se denomina rampa
vestibular, porque se comunica con el vestíbulo; y b) la parte inferior es la rampa timpánica
y se comunica con la ventana redonda de la caja del tímpano. Estas rampas son incompletas
y se completan con las membranas del laberinto membranoso. De la lámina espiral salen
dos membranas pertenecientes al laberinto membranoso: la membrana vestibular y la
membrana basilar. De este modo, en la cóclea encontramos tres conductos o rampas:
vestibular, coclear (rampa media) y timpánica.
• CONDUCTO ESPIRAL DEL MODIOLO: está situado en la base de unión de la lámina espiral
con el modiolo y contiene el ganglio espiral (ganglio de Corti), donde se sitúa la primera
neurona sensitiva de la vía auditiva.
209
• MODIOLO: es el cono óseo central de la cóclea, cuya base se corresponde con el área coclear
del fondo del conducto auditivo interno. Se halla perforado por múltiples canalículos que
contienen fibras del nervio coclear que pasan al conducto auditivo interno.
a) Vestíbulo membranoso
• UTRÍCULO: es saco aplanado en sentido transversal que se halla a nivel del receso elíptico
del vestíbulo óseo. Hacia el suelo del utrículo se encuentra la mácula utricular, siendo
aproximadamente horizontal en posición erguida. Se encuentra en relación con el nervio
utricular y en ella se hallan los receptores maculares que presentan cilios empotrados en
una sustancia gelatinosa que contiene cristales de carbonato cálcico denominados otolitos.
Los otolitos determinan que la membrana gelatinosa en posición erguida se deposite
haciendo presión sobre los receptores, lo que indica en qué posición se encuentra la cabeza
en relación con la gravedad. Es lo que se denomina sentido del equilibrio estático.
• SÁCULO: es una pequeña bolsa esferoidal, situada debajo del utrículo, a nivel del receso
esférico del laberinto óseo. En su cara interna presenta la mácula del sáculo, donde se
origina el nervio sacular. La mácula del sáculo es similar a la del utrículo, a diferencia de su
orientación, pues mientras que la del utrículo es horizontal, la del sáculo es vertical.
• CONDUCTO REUNIENS: se encuentra situado en la parte inferior del sáculo y lo comunica
con la cóclea.
• CONDUCTO ENDOLINFÁTICO: resulta de la unión de dos pequeños conductillos que salen
del utrículo y del sáculo.
Se hallan en el interior de los conductos semicirculares óseos y, como estos, son tres:
superior, posterior y externo. Su calibre es la cuarta parte del conducto óseo semicircular
correspondiente; el resto del conducto está ocupado por la perilinfa. Estos conductos son
perpendiculares entre sí y cada uno tiene una porción dilatada, la ampolla membranosa, donde
se ubican las células receptoras del equilibrio dinámico, que se disponen en forma de crestas
perpendiculares al eje mayor del conducto, las crestas ampollares, lugar de origen del nervio
vestibular.
La superficie de cada cresta está formada por células de soporte y por células ciliadas
sensoriales, y se halla recubierta por una estructura gelatinosa denominada cúpula, en la que
están empotrados los cilios. La desviación de la cúpula a causa del movimiento de la cabeza, que
por inercia mueve la endolinfa, desplaza los cilios y excita o inhibe las células ciliadas, que a su
vez hacen sinapsis con las fibras nerviosas vestibulares. La orientación de los conductos
semicirculares perpendiculares entre sí permite captar la dirección y el sentido del movimiento
de la cabeza.
210
c) Conducto coclear
La cóclea membranosa está situada en el interior de la cóclea ósea, donde ocupa el
espacio entre la lámina espiral y la lámina de los contornos, completando así la separación entre
la rampa vestibular y la rampa timpánica. Se origina en la cavidad vestibular en un fondo de
saco, donde a través del conducto reuniens se comunica con el sáculo, se introduce en el orificio
vestibular de la cóclea ósea y la recorre en sus dos vueltas y media de espira hasta la cúpula.
La cara superior está formada por la membrana vestibular (membrana de Reissner), que
es una lámina conjuntiva tapizada por endotelio. La cara inferior está formada por la membrana
basilar, que también se inserta en la lámina espiral y en el ligamento espiral. Es sobre la
membrana basilar donde se asienta el órgano coclear (órgano de Corti), receptor de los sonidos.
211
FISIOLOGÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
1. Funciones básicas de las sinapsis y los neurotransmisores
La sinapsis puede ser comprendida como la principal y más básica de las funciones del sistema
nervioso, dado que prácticamente ninguna función cerebral o medular es posible de realizar sin
una sinapsis de por medio. Aunque sinapsis, como definición más sencilla podría decirse que es
una “comunicación entre dos células”, dado que existen variados tipos de comunicación
intercelular, es necesario declarar algunas particularidades de las sinapsis que las diferencian de
los otros mecanismos de comunicación intercelular. El principal elemento distintivo es que para
considerar una sinapsis como tal, al menos una de las células que participan de ella debiera ser
una neurona. Con este primer punto ya podemos distinguir distintas variantes de comunicación
entre células ya sea:
- NEURONA – NEURONA
- NEURONA – CEÉLULA EFECTORA (ej. contracción muscular)
- CÉLULA RECEPTORA – NEURONA (ej. visión, audición)
Dicho lo anterior, nos encontramos que no todos los tipos de sinapsis se realizan del mismo
modo. Esto se debe a que algunas neuronas se encuentran físicamente muy cercanas, como en
las capas de la corteza cerebral, o bien a distancias considerables, como las neuronas de la
médula espinal y un músculo. Por ende, de manera básica, podemos distinguir dos tipos de
sinapsis: eléctricas y químicas.
En las sinapsis eléctricas, dado que las neuronas son altamente excitables y sensibles a los
cambios eléctricos, aquellas que se encuentren muy cercanas o unidas por medio de una espina
dendrítica podrán pasarse información de manera prácticamente directa, a través de un flujo de
iones que será traspasado célula a célula, por ello la información transmitida en este tipo de
sinapsis requiere que las neuronas estén muy cerca y este flujo de iones puede ser en cualquier
dirección (Fig. 1 A).
Por otra parte, las sinapsis químicas, a pesar de que también necesitan de un potencial eléctrico,
la acción resultante del potencial se lleva a cabo, finalmente, por la acción de una sustancia
neurotransmisora o neurotransmisor, producido y liberado por la célula que generó el potencial
sináptico. Esta sustancia neurotransmisora deberá poseer, para su acción final, receptores
específicos en la célula efectora, para su acoplamiento y función, ya sea esta estimulatoria o
inhibitoria (Fig. 1 B).
212
A
B
Figura 1: En A, se muestra una sinpasis eléctrica a través de uniones celulares (GAP) presentes
en la célula pre y post sináptica, no hay retraso en la transmisión del impulso. En B, sinapsis
química hay un retraso sináptico debido a los procesos de liberación de neurotransmisor y
activación del terminal post-sináptico. Imagen tomada de http://www7.uc.cl/sw_educ/biologia
Para la realización de una sinapsis como señalamos anteriormente, es necesario que se genere
un potencial eléctrico. Este potencial, que consiste en un cambio eléctrico diferente al que posee
la célula, previo a ser estimulada se conoce como potencial de reposo. En este estado, la célula
se encuentra en un equilibrio eléctrico tal, que su carga interna generalmente es negativa (ej. -
65 a -70 mV). Una vez que la neurona pierde momentáneamente este equilibrio eléctrico, podrá
generar diversos estados, y dependiendo cuál sea la polaridad que adquiera el potencial
generado, determinará un efecto. Siendo así, si la célula pierde polaridad (ej -40 mV), esta dará
origen a una acción por medio de una despolarización, por el contrario, si se torna más negativa
que su potencial de reposo (ej. -85 mV), quedará inhibida. Este cambio eléctrico recibe el
nombre de potencial de acción. Luego de realizar la sinapsis, esta neurona deberá recuperar su
potencial de reposo para volver a realizar una nueva sinapsis. Este proceso. llamado
repolarización. tarda solo fracciones de milisegundos y constituye un tiempo en que la neurona
está impedida de realizar ninguna acción, por ello se conoce como período refractario.
Una vez que la neurona haya generado su potencial de acción, esta corriente eléctrica deberá
recorrer el axón neuronal, llevando la información para la liberación del neurotransmisor
respectivo. Estas sustancias neurotransmisoras son de diversa naturaleza química y
generalmente son acumuladas en vesículas en la terminación nerviosa, para ser liberadas
rápidamente en el momento que se genere una sinapsis. A continuación, encontrarás una breve
descripción de las sustancias neurotransmisoras más comúnmente estudiadas.
NEUROTRANSMISONRES
213
periférico. Está encargado de procesos como la memoria, la contracción muscular o
la regulación de la frecuencia cardíaca. Es sintetizado a partir de dos precursores, el
acetil coenzima A, producido en la mitocondria, y la colina, que son unidos por la
encima acetiltransferasa, luego de ello es almacenado en vesículas. Una vez
liberada, puede unirse a dos tipos de receptores: nicotínicos o muscarínicos. Los
receptores nicotínicos corresponden a canales iónicos principalmente de Na+, y se
designan como Nm (muscular) o Nn (nervioso). Por su parte, los receptores
muscarínicos corresponden a receptores metabotrópicos, acoplados a sistemas de
proteínas G y segundos mensajeros, se designan con la letra M y poseen cinco
subtipos: los subtipos M1 y M4 están ampliamente distribuidos en el sistema
nervioso central, en cambio, los subtipos M2 y M3 se encuentran en órganos como
el corazón y los bronquios o las glándulas salivales y lagrimales. Una vez terminada
la acción de la acetilcolina, esta puede ser recaptada por el autorreceptor o
degradada por una enzima llamada acetilcolinesterasa, que la fracciona en dos
partes, las que son recaptadas para evitar el agotamiento del neurotransmisor. La
acetilcolina tiene un rol fisiológico muy importante en el desarrollo de la memoria,
por ello, también es importante en la enfermedad de Alzheimer y en trastornos
como la esquizofrenia.
II. DOPAMINA: este neurotransmisor es considerado una amina, dado que su molécula
no excede el tamaño del aminoácido del cual proviene, que es el aminoácido
tirosina. Este es hidroxilado y luego descarboxilado para formar la dopamina, en el
cerebro medio, principalmente en las neuronas de la parte compacta de la sustancia
negra. Los receptores de dopamina se designan con la letra D y se han descrito
varios subtipos de receptores. En general, los más relevantes para la fisiología
neuromuscular se distinguen entre los receptores D1 y D2, responsables del control
involuntario de los movimientos musculares, por ello es que estos receptores están
involucrados en patologías como la enfermedad de Parkinson o la Corea de
Huntington. La dopamina, al finalizar su acción, puede ser recaptada por la neurona
presináptica por medio del autorreceptor o bien degradada por dos enzimas, la
monoamino oxidasa (MAO) o la Catecol-Oxi-metiltransferasa (COMT), que también
puede degradar a la noradrenalina y adrenalina.
214
siete subtipos de receptores, que se encuentran distribuidos ampliamente por el
organismo, algunos de ellos en el sistema nervioso central (5-HT1), como en el
sistema nervioso periférico (5-HT3, 5-HT4) o bien el estómago (5-HT2). Participa en
múltiples funciones como control del estado de ánimo, el dolor, el sueño, el control
de la ansiedad o del apetito. Hoy, la serotonina (5-HT) es conocida por su rol en los
estados depresivos. Al terminar su acción sináptica, la 5-HT puede ser recaptada en
el autorreceptor, o puede ser degradada por la MAO en el sistema nervioso central
o por la aldehído deshidrogenasa en los tejidos periféricos.
VI. GABA: este neurotransmisor GABA solo ejerce acción inhibitoria, principalmente en
el sistema nervioso central, en el cerebro, cerebelo e hipotálamo, y también en la
médula espinal. El GABA es formado a partir del ácido glutámico casi exclusivamente
en el sistema nervioso. Los receptores del GABA son pre y postsinápticos. Así, el
receptor tipo GABAA, es postsináptico y constituye un canal iónico dependiente de
Cl-, de gran importancia fisiológica, dado que a él se pueden acoplar diversos
fármacos, como benzodiacepinas (clonazepam, diazepam), algunos anestésicos
(halotano), el alcohol, medicamentos antiepilépticos (fenobarbital). Versus el
receptor GABAB, es menos conocido y su función no está del todo establecida.
215
2. HIPOTÁLAMO
Las principales aferencias del hipotálamo provienen desde el tronco encefálico mediado por el
neurotransmisor serotonina (5-HT), el cerebro medio dependiente de dopamina y el cerebro
posterior mediado por la noradrenalina.
I. Sueño y vigilia: tanto dormirse como despertarse parecen un acto voluntario, nos
vamos a acostar y ponemos una o más alarmas. Sin embargo, esto está regulado
por alarmas sinápticas internas que dependen de la cantidad de luz del día. Así,
nuestro cerebro puede determinar a través del ritmo circadiano la hora que
debemos dormir o cuándo despertar. En respuesta a este estímulo temporizador,
nuestra actividad mental y corporal tiende a disminuir a medida que anochece y se
activa progresivamente cuando comienza a amanecer.
II. Apetito y saciedad: al igual que la función anterior, comer o no comer parecen actos
voluntarios, ya que comemos cuando tenemos hambre y nos alimentamos hasta
quedar satisfechos, sin embargo, el hipotálamo posee grupos de neuronas que
influencian el deseo de comer o la saciedad. Por esto que algunos alimentos pueden
resultarnos muy apetitosos y aunque no tengamos necesidad de comer,
eventualmente podremos comerlos. O por contraparte, frente a alimentos que no
nos resultan atractivos, simplemente no los probaremos en absoluto.
216
III. Sed: el consumo de agua está en directa proporción a las cantidades de sal que haya
en nuestro alimento y a la temperatura ambiental. Para ello, neuronas
hipotalámicas funcionan como osmorreceptores, monitoreando la concentración
del plasma sanguíneo, determinando que consumamos agua o bien algún alimento
salado. Este mecanismo de regulación se complementa con una hormona que
libera posteriormente la hipófisis posterior: la ADH. Esta, finalmente actuará en los
riñones, facilitando la reabsorción de agua, evitando que nos deshidratemos, o
bien, nuestros riñones excretarán el exceso de sal que nuestro organismo tenga.
3. TRONCO ENCEFÁLICO
217
II. Respiratorio: en los núcleos
respiratorios, existen neuronas que
controlan el ritmo respiratorio (Fig. 3),
tanto en estado de reposo como
cuando hacemos esfuerzo, controlan
nuestra capacidad de hiperventilar, y
reflejos como la tos o el estornudo. A
lo anterior, en esta parte del sistema
nervioso se ubican las neuronas que
son capaces de captar la concentración
de CO2 de la sangre y, de esta manera,
monitorear el pH sanguíneo.
La subdivisión simpática está encargada de inervar a todos los órganos de nuestro cuerpo, ya
que se distribuye principalmente en los nervios espinales entre los segmentos medulares T1 a
L2, más los ganglios paravertebrales que se pueden proyectar hasta la piel, las glándulas
sudoríparas, lagrimales, los ojos y los vasos sanguíneos. Los neurotransmisores principales de
esta división son la noradrenalina y la adrenalina y sus respectivos receptores adrenérgicos α y
β. El funcionamiento simpático se basa en que las fibras preganglionares son cortas y están cerca
de la médula espinal, estas hacen una sinapsis nicotínica con la fibra posganglionar que es larga.
Esta llega hasta el órgano efector y es en ella donde se encuentran los receptores adrenérgicos.
218
La subdivisión parasimpática, en cambio, no inerva a todos los órganos, porque su estructura
anatómica está mayormente compuesta por nervios craneanos, el III, VII, IX, X (75% de todo el
sistema) y el plexo sacro desde S2-S4. Así, los principales órganos inervados por el parasimpático
son el ojo, los bronquios, el corazón, el sistema digestivo y la vejiga. El neurotransmisor único
del parasimpático es la acetilcolina (Ach), con sus receptores Nn y M. El funcionamiento
parasimpático se basa en que las fibras preganglionares son largas y emergen principalmente
desde el tronco encefálico. Estas hacen una sinapsis nicotínica con la fibra posganglionar, que
es muy corta, que se encuentra prácticamente dentro del órgano efector, y es en ella donde se
hallan los receptores muscarínicos, principalmente M2 y M3.
Tabla 1: Efectos del sistema nervioso autónomo (modificada de Guyton & Hall, 2012)
219
Luz ↓ del tono y del peristaltismo (α2) ↑ del tono peristaltismo (M3)
220
Figura 5: Célula muscular lisa. En A, estructura de la célula con un núcleo central e inervación simpática y
parasimpática. En B, se muestran los cuerpos densos y la disposición de filamentos gruesos y delgados en
la célula muscular. Imagen tomada de Stuart Ira Fox Fisiología Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
Como se vio anteriormente en el capítulo de contracción muscular esquelética, para todo tipo
de actividad contráctil, es necesario contar con que la célula que ejecuta el trabajo mecánico
posea proteínas que logren anclarse unas con otras para generar fuerza, gastando ATP y
utilizando el ion calcio. En estos aspectos básicos, las células musculares esqueléticas y lisas no
son muy diferentes, por tanto, en este capítulo intentaremos dar a conocer principalmente las
diferencias más importantes entre ellas, que permitan distinguirlas claramente.
221
La contracción del músculo liso es mucho más
lenta que el músculo esquelético, y esto se debe
a muchas de las razones estructurales ya
planteadas, pero, además, no posee troponina,
y por ello, la unión del ion calcio para lograr el
acoplamiento entre actina y miosina debe
hacerse por medio de otra proteína llamada
calmodulina. Esta es la que logra el
acoplamiento de la actina y la miosina, para la
formación de los puentes cruzados igual que en
ciclo del sarcómero esquelético. Sin embargo,
para separar la actina y miosina se debe utilizar
una segunda proteína enzimática, la
miosinfosfatasa, y aunque permanecen unidas
por cierto tiempo, terminan separándose, por
ende, el ciclo finalmente termina siendo mucho
más largo (Fig. 6).
La unión neuromuscular entre el sistema nervioso y las células musculares es mucho más difusa,
dado que no existe placa motora y los neurotransmisores son liberados en botones sinápticos,
llamados varicosidades. Por este motivo, un nervio autónomo es capaz de inervar un gran
número de células, dado que el neurotransmisor difunde hasta tomar contacto con su receptor.
222
5. RECEPTORES E INTEGRACIÓN SENSORIAL
Las percepciones sensoriales constituyen la manera en que nuestro organismo puede captar
diferentes sensaciones o impulsos desde el exterior y transformarlos en potenciales neuronales
que lleven información codificada hasta nuestro cerebro, en una serie de relevos ascendentes
que harán que podamos generar una respuesta integrada frente al frío, el calor, el dolor, el tacto,
o a la posición del cuerpo, ya sea que este se encuentre estático o en movimiento. Para esto,
necesitamos la presencia de múltiples sensores que nos permitan captar las diversas
percepciones sensoriales que nos rodean o que se encuentran dentro de nuestro organismo, a
estos sensores les llamamos receptores sensoriales, y dependiendo de su naturaleza están
ubicados en diferentes partes corporales, constituyendo órganos muy especializados como el
ojo o el oído.
RECEPTORES SENSORIALES
I. MECANORRECEPTORES
SUPERFICIALES DE LA PIEL
Terminaciones nerviosas libres
Bulbos terminales (discos de Merkel)
Terminaciones en ramillete (C. de Ruffini)
Terminaciones encapsuladas (C. de Meissner y C. de Krausse)
Terminaciones nerviosas del pelo
PROFUNDOS
Terminaciones nerviosas libres
Terminaciones en ramillete (C. de Ruffini)
Terminaciones encapsuladas (C. Pacini)
Terminaciones musculares (huso muscular y ó. de Golgi)
EQUILIBRIO
Receptores vestibulares del equilibrio ubicados en la membrana otolítica.
AUDICIÓN
Receptores cocleares del sonido, células ciliadas externas e internas
PRESIÓN SANGUÍNEA
Barorreceptores del seno carotídeo y de la aorta.
II. TERMORRECEPTORES
DEL FRÍO Y CALOR C. de Krausse
III. NOCICEPTORES
Terminaciones nerviosas libres
V. QUIMIORRECEPTORES
DEL GUSTO: Receptores en papilas gustativas
OLFATORIO: Receptores del epitelio olfatorio
OXÍGENO ARTERIAL: Receptores de la aorta y los cuerpos carotídeos
OSMOLARIDAD: Neuronas de los núcleos supraópticos y vecinas
223
CO2 EN SANGRE: Receptores del bulbo, superficie de la aorta y cuerpos
carotídeos
GLUCOSA Y OTROS: Receptores hipotalámicos
Si leíste este listado de receptores sensoriales, te habrás dado cuenta de que existe gran
variedad de funciones sensoriales. Cada receptor solo puede ser activado por una percepción
sensorial y no puede ser activado por otra diferente que no pueda captar, esto se conoce como
el principio de la “línea marcada” o ley de Müller. Es decir, no se puede “escuchar” con los ojos
o intentar “ver” con las manos. Puede parecer algo absurda una analogía de este tipo, sin
embargo, es así. No se puede pedir a un receptor captar un estímulo para el cual no está
capacitado.
Otro concepto importante en la integración sensorial recae en el hecho de que los receptores
son miles de millones, y no tenemos tantas neuronas para interpretar la información que
generan, por tanto, la información debe ser discriminada, para conducir solo los impulsos que
son realmente relevantes y e ignorar los demás. De esta manera, se genera una integración que
es “convergente”, es decir, que, de varios miles de millones de receptores, por ejemplo, en la
piel, la información es recibida por solo un millón de neuronas en la médula espinal, unas mil
neuronas en la corteza cerebral. Finalmente, cada neurona de la corteza sensorial recibe la
información de 300 a 400 receptores sensoriales.
La corteza cerebral posee áreas específicas para integrar cada función receptora y para cada
área del receptor. Así es que en nuestro cerebro tenemos un área específica para la información
generada en la piel para el tacto (Brodman 3, 1, 2), otra para la visión (Brodman 17) o auditiva
(Brodman 41/42). Estas áreas se conocen como cortezas primarias y es donde primero debe
llegar la información para su proceso de interpretación.
Los receptores del tacto están ubicados en toda la piel, sin embargo, estos se concentran en
mayor densidad en la yema de los dedos, la palma de las manos y las plantas de los pies, y los
labios, en general estos se ubican en la piel que no tiene pelos. Esto no significa que la piel que
tiene pelos no tenga receptores de tacto, todo lo contrario, posee, sin embargo, carecen de la
precisión de las otras ubicaciones. Los principales receptores táctiles son (Fig. 7).
SUPERFICIALES :
Discos de Merkel: es un receptor de extremo expandido, es una fibra nerviosa de adaptación
lenta y que puede activarse tomando objetos con la mano cerrada.
C. de Ruffini: es un receptor de extremo encapsulado, es bastante lento en su adaptación, capaz
de captar las rotaciones de las articulaciones y la sensibilidad táctil de las uñas.
C. de Meissner: es un receptor de extremo encapsulado, es una fibra muy rápida de adaptación
muy rápida también y que capta el tacto más fino de los dedos.
224
PROFUNDOS
C. Pacini: es un receptor de extremo encapsulado, pero se encuentra profundamente en la
mano, es de adaptación rápida pero de percepción amplia, principalmente participa del tacto
vibratorio.
Figura 7: Receptores táctiles. Imagen modificada de Stuart Ira Fox Fisiología Humana 2014. 13
edición, McGraw-Hill.
La integración cortical del tacto, es decir, todo el proceso desde que se toca un objeto hasta que
llega a la corteza cerebral, es muy particulado. La información proviene de la mayoría de los
receptores que acabamos de nombrar, es llevada hasta la médula espinal por un nervio común
o por varios al mismo tiempo, esto genera que la información aferente que asciende por la
médula espinal pueda ser llevada por uno o más tractos medulares.
Una vez que la información ha llegado a la corteza cerebral, se debe procesar para ser
interpretada como tal. De esta manera, la corteza somatosensitiva (B 3, 1, 2) es capaz de darles
significado a los potenciales que fueron iniciados por los receptores de la mano o el pie. En este
proceso es donde las áreas táctiles se integran con áreas parietales posteriores, cercanas a las
áreas visuales (B 5 y 7), para realizar la asociación final del objeto que fue tocado y poder
relacionarlo con algún objeto previamente visto con los ojos y memorizado (B 17, 18, 19).
225
7. SENSIBILIDAD SOMÁTICA II: DOLOR
Casi todo lo que existe a nuestro alrededor puede eventualmente producirnos dolor, por ello es
importante poder comprender cómo esta sensación cumple un rol vital en el proceso de
información sobre el medio externo. Para cualquier disciplina médica es vital conocer la
mecánica del dolor, porque esta nos aporta datos que pueden tener una importancia clínica
sustantiva, para reconocer signos verdaderos de algunas enfermedades o de los agentes que la
provocan.
Los receptores encargados de captar los estímulos injuriantes que producen dolor son
principalmente fibras nerviosas libres, las que son muy abundantes en las capas superficiales de
la piel y también en otros tejidos como el periostio (¡quién no se ha golpeado el codo o los
tobillos con una mesa!), las paredes arteriales, las superficies articulares, la hoz del cerebro y la
tienda del cerebelo. Otros tejidos tienen pocos receptores al dolor, aunque luego de una injuria
crónica pueden finalmente reaccionar con una sensación de dolor.
Los agentes que son capaces de producir dolor pueden agruparse en: mecánicos, térmicos y
químicos.
226
lugar claramente identificable), aparece 0,1 segundos post injuria y el dolor sordo (pulsante,
crónico e impreciso en su ubicación) que se reconoce luego de 1 segundo o más tiempo.
El dolor desde el lugar de origen es trasmitido por los nervios periféricos hacia la médula espinal.
En los nervios se pueden reconocer dos tipos de fibras nerviosas, una de conducción lenta y
otras de conducción rápida. Las fibras de conducción rápida son del tipo Aδ (tipo III), llevan la
información del dolor agudo a una velocidad de 6 a 30 metros/segundo, con lo que nuestro
cerebro solo tarda milisegundos en detectar el estímulo doloroso y elaborar una respuesta
frente a este. En cambio, las fibras de conducción lenta del tipo C (tipo IV) conducen la
información del dolor sorno a una velocidad de 0,5 a 2 metros/segundo, y por esto mismo este
dolor es más dificultoso de detectar y suele relacionarse con los procesos inflamatorios que
ocurren en los órganos abdominales, como cólicos, espasmos, lesión por cálculos biliares,
cálculos urinarios, contusiones testiculares o dolores menstruales.
Los estímulos que viajan por las fibras tipo C (parcialmente mielínicas) hacen dos o tres sinapsis
cortas en las láminas II y III de la médula (sustancia gelatinosa) (Fig. 8). A diferencia de las fibras
de conducción rápida, la información del dolor sordo llega principalmente al tronco encefálico y
no al tálamo, terminando principalmente en el núcleo reticular, el techo del mesencéfalo y la
sustancia gris.
Es muy probable que el neurotransmisor que utilizan las fibras tipo C sea la sustancia P, que se
secreta en cantidades crecientes luego de segundos o minutos, tiene una degradación bastante
lenta, y esto nos genera la percepción de que este dolor es mucho más intenso y prolongado
que el anterior.
De lo anterior se deduce que el dolor agudo sea de más fácil ubicación y eventualmente más
cuantificable, además la extirpación de la corteza cerebral no impide la sensación de dolor, pero
sí dificulta su magnificación y ubicación.
Los tractos que en general conducen la información del dolor son cinco, y todos transitan por el
cordón o vía anterolateral:
- Espinotalámico lateral
227
- Espinomesencefálico
- Espinorreticular
- Cervicotalámico
- Espinohipotalámico
Dolor referido: se trata de una sensación de dolor que se percibe en una región, generalmente
en la piel, lejana al lugar de donde se produce el estímulo doloroso, esto es lo que sucede con
muchos de los dolores viscerales que describiremos más adelante. El dolor referido se explica
por las sinapsis medulares que realizan neuronas de los nervios viscerales y los nervios cutáneos,
de órganos que derivan de la misma somita del embrión. Por ejemplo, el corazón y el brazo
izquierdo derivan de la misma porción de la somita 6, 7, 8 del embrión, esto resulta en que
cuando se genera un dolor en las arterias coronarias del corazón al momento de un infarto
miocárdico, el dolor producido se irradie al brazo izquierdo, el hombro y el cuello del mismo
lado.
Dolor visceral: aquí se agrupa un gran número de enfermedades que afectan a los órganos
torácicos y abdominales que se manifiestan con dolor. Los orígenes del dolor visceral son
múltiples e incluye:
- Isquemia: esta ya mencionada anteriormente, produce liberación de ácido láctico
y bradicinina (Ej.: una torsión intestinal genera isquemia en el segmento intestinal
que se encuentra en mala posición.
- Lesión química: ya sea por la acción directa sobre la mucosa de ácidos o de enzimas
proteolíticas (Ej.: úlceras).
- Espasmo: la contracción repentina y sostenida de un segmento intestinal, el
conducto biliar o un uréter, genera una estimulación directa de los receptores de
dolor (Ej.: cólico).
- Distensión visceral: la sobredistensión de una víscera hueca puede llevar fácilmente
a una isquemia y a la ruptura del tejido (Ej. meteorismo u obstrucción biliar).
- Distensión ligamentosa: muchas veces, la inflamación propia de un órgano no
genera dolor por sí, sino que genera una distensión de los ligamentos que los
sostienen, como en el caso de los dolores menstruales.
Dolor parietal: se refiere a que, por lo corriente, cuando una víscera se afecta por algún proceso
mórbido, se afecta también su serosa, es decir, el peritoneo parietal, pleura parietal o pericardio,
y debido a que las superficies parietales están inervadas de igual modo que la piel, reaccionan
frente a los estímulos desencadenadores del dolor. Este tipo de dolor se presenta en las lesiones
pleurales, en la hepatitis, pancreatitis y peritonitis.
Tic doloroso: es un dolor referido a la cara o a una región de ella, que se corresponde con la
distribución de los nervios trigémino y glosofaríngeo, recibiendo también el nombre de
neuralgia. Este tic doloroso se desencadena por la estimulación de mecanorreceptores, que
pueden generar espasmos dolorosos en la cara.
228
duramadre o la distensión de los vasos meníngeos, en especial de la arteria meníngea media,
generan un intenso dolor que se manifiesta como cefalea.
Origen de la cefalea
→ Intracraneal - Meningitis: es una cefalea aguda de toda la cabeza, que además se
acompaña de fiebre intensa y rigidez dolorosa del cuello,
especialmente a movimientos anteroposteriores.
- Hipotensión del LCR: la insuficiencia en el volumen del líquido
cefalorraquídeo genera distensión meníngea.
- Jaqueca: se piensa que se produce por micro espasmos de los vasos
meníngeos o cerebrales que llevan como consecuencia distensión de
las arterias extracraneales, como la arteria temporal.
- Alcohol: resaca o “caña”, se entiende que el alcohol etílico produce
una irritación directa sobre las meninges y algunos grupos de
neuronas.
El dolor es una experiencia que depende del estado mental del sujeto, siendo así que en
situaciones de máximo estrés, acompañados de una descarga simpática en masa, es posible que
la percepción de la sensación de dolor pueda ser modificada en algún grado o totalmente
abolida. Un ejemplo de ello es el hecho de que algunos soldados que han sido heridos
severamente en batalla no manifiestan inicialmente una percepción de dolor manifiesto.
El dolor también es influido por fenómenos culturales, siendo así que la manifestación del dolor
puede estar completamente abolida en hombres o mujeres, por constituir signo de debilidad o
bien puede transformarse en un fenómeno de manifestación colectiva. Como ejemplo de ello
es que en algunas comunidades el dolor del parto es manifestado y sentido por el hombre, sin,
obviamente, tener contracciones reales.
Las conexiones de la formación reticular con el hipotálamo y el sistema límbico sugieren que
estas dos estructuras juegan un papel importante en los estados emocionales y afectivos
asociados al dolor. El sistema límbico participa en la estructuración de la sensación del dolor y
del aspecto emocional de esta sensación. Singo de ello es que en nuestras primeras etapas del
desarrollo, el llanto está muy asociado con procesos de dolor, muchas veces leves y que no
implican una destrucción de tejidos (cólico lácteo, hambre o sueño), y otras situaciones como la
muerte de un familiar cercano durante la niñez no suponen muchas veces la manifestación
emocional del dolor. Sin embrago, a medida que nuestro desarrollo avanza, las emociones y el
dolor están más relacionadas, debido a la complejidad de nuestras relaciones e interacciones
socioculturales, que influencian las sinapsis en el hipotálamo, y el sistema límbico, resultando
en que los procesos dolorosos verdaderos puedan integrarse con los centros de la memoria y
229
las emociones. Por otro lado, el mismo sistema límbico también está asociado con sensaciones
de placer y desagrado.
Algunas lesiones de la corteza cerebral pueden afectar la expresión emocional relacionada con
el dolor, especialmente del lóbulo frontal. Una demostración de ello es que una leucotomía, que
es una operación frontal que secciona las conexiones de la corteza frontal que lleva la
información dolorosa al sistema límbico, logra hacer desaparecer la sensación emocional o de
desagrado de la sensación dolorosa, a pesar de que la sinapsis del dolor sí ocurre.
NOCIONES DE ANALGESIA
La sensación de dolor es muy difícil de cuantificar y lo que parece doloroso para un individuo
puede no serlo para otro, esto se conoce como umbral del dolor. Así, todo lo que transgreda ese
umbral estará en condiciones de generar un estímulo doloroso. Sin embrago, el encéfalo debe
estar constantemente desechando estímulos que pueden no ser dolorosos o bien controlar
estímulos que sí son definitivamente desencadenantes de dolor, esto se realiza a través del
sistema de analgesia, debido a que no existe ningún centro específico especializado ni en realizar
analgesia, como en realizar un proceso de integración del dolor.
Otras sustancias que son capaces de generar analgesia son las endorfinas, opiáceos naturales
descubiertos por medio de experimentos con morfina. Estos opiáceos naturales son derivados
metabólicos de tres grandes moléculas proteicas que son: proopiomelanocortina, proencefalina
y prodinorfina. Las sustancias opiáceas más importantes son: la β-endorfina, met-encefalina,
leu-encefalina, dinorfina.
230
tienen una acción sobre la sustancia gris presilviana y los núcleos periventriculares, suprimiendo
la sensación de dolor casi por completo.
8. REFLEJOS ESPINALES
Por respuesta refleja se entiende que el resultado de un determinado estímulo es rápido y sin
mucha participación de nuestros procesos conscientes. Es como apretar el gatillo de una
escopeta; una vez que se ha presionado el gatillo, se percute la munición y se dispara la bala.
Los reflejos son muy similares; una vez generado el estímulo correcto, se “dispara” la respuesta.
Estos reflejos miotáticos son circuitos neuronales cortos que involucran al receptor, el nervio
espinal, la médula espinal y el músculo de donde vino la señal de estiramiento, por ello, suelen
ser bastante rápidos, y la respuesta se produce de manera casi inmediata, ya sea que genera
contracción o relajación. Si el reflejo espinal genera contracción, se denomina “miotático
directo”; si, por el contrario, genera inhibición de la contracción, se denomina “miotático
inverso”.
Por ello, a pesar de que en muchos textos se indica que un reflejo miotático directo es de tipo
monosináptico, en la realidad es prácticamente imposible pensar que lo sea, dado que involucra
muchas capas de la médula espinal. Aunque veamos que el músculo que responde es uno solo,
siempre se generan circuitos de retroalimentación que ascienden por la médula espinal y que
pueden llegar hasta el cerebelo o la misma corteza cerebral.
231
Figura 10: A: arco reflejo simple; B: múltiples neuronas que hacen sinapsis con motoneurona inferior.
Imagen tomada de Snell R. 2014.
232
9. CONTROL MOTOR I: CORTEZA CEREBRAL
CORTEZA MOTORA
Casi todos los movimientos voluntarios que realizamos se
remiten a ciertos patrones que nuestra corteza cerebral
interpreta o traduce y que luego son conducidos a través de
distintas vías. Sin embargo, la corteza posee una vía
prácticamente directa para realizar esta función. Para
comprender este funcionamiento es necesario retomas
aspectos básicos de la composición de la corteza motora. Esta
se subdivide en tres regiones anteriores al surco medio
cerebral y que son (Fig. 11):
233
II. Área premotora
Esta área se ubica justo por delante del área motora primaria. La organización topográfica del
área promotora es muy similar a la anterior, ya que también tiene asignadas regiones para la
mano, el brazo, la boca y la cara.
El área premotora se encarga de producir una imagen mental de ese patrón o molde de la
corteza motora primaria, para integrarlo con otros centros y con otros patrones, de modo que
resulta no solo la contracción de un solo músculo o un grupo muscular, sino más bien un
movimiento complejo que incluye grupos musculares distintos. Para lograr esto, el área
premotora integra su información, con:
Esta área está ubicada por delante del área motora primaria y es la encargada de lograr los
movimientos que podemos identificar como “bilaterales”, como son los movimientos laterales
de los ojos, los movimientos de la cabeza, el cuello y el tronco, además de ayudar a la motricidad
fina de la mano y los dedos. Por ello, el daño de esta región no impedirá el movimiento de los
músculos o de los dedos, pero quitará sincronía al movimiento fino.
Áreas especializadas
Se han identificado, especialmente dentro de la corteza premotora, regiones relacionadas con
funciones específicas (Fig. 13).
234
TRANSMISIÓN MOTORA – VÍAS PIRAMIDALES
Desde las neuronas de las distintas áreas de la corteza motora (primaria, premotora y
suplementaria) se originan vías nerviosas que conducen la información hacia la médula, esto se
conoce como haces, en este caso veremos el haz piramidal, que está formado por:
El haz piramidal se inicia en la corteza motora primaria y desde allí se proyecta hacia la cápsula
interna, dirigiéndose luego al tronco encefálico, en donde toma contacto con los pedúnculos del
mesencéfalo y los fascículos laterales de la protuberancia, para luego descender hacia la médula
a través de la pirámide del bulbo. Aquí, la gran mayoría de las fibras de haz piramidal cruzan y
desciende a los haces corticoespinales laterales medulares, según se ilustra en la (Fig. 14).
235
VÍA CÓRTICO – RUBROESPINAL
MOTONEURONAS ESPINALES
236
Las neuronas medulares contribuyen a la asistencia de las órdenes provenientes del cerebro y a
coordinar la correcta ejecución de las acciones. Por ejemplo, si se contrae un músculo (orden
cerebral), no es necesario que el cerebro produzca una señal que determine la relajación del
músculo antagonista al que se acaba de contraer, sino que esta acción se realiza por medio de
un reflejo medular simple o miotáctico (orden espinal).
Sin embargo, el tronco encefálico posee núcleos motores y sensitivos especialmente dirigidos
para la cara, y también la cabeza y el cuello. Esto es principalmente por la acción del núcleo
reticular pontino, que actúa contrayendo los músculos axiales y los músculos extensores de los
miembros que tienen un rol muy importante en el control antigravitatorio del cuerpo. El núcleo
reticular bulbar actúa prácticamente como antagonista del núcleo pontino, inhibiendo o
relajando los músculos que este contrae. La conducción se realiza por vías espinales diferentes,
uno por el haz retículo-espinal (N. pontino) y por el haz vestibuloespinal medial (N. bulbar), de
modo que al excitar o inhibir, se evita que los músculos estén en apariencia tensos.
237
10 CONTROL MOTOR II: CEREBELO Y GANGLIOS BASALES
Componentes anatomofisiológicos
•Cuerpo estriado
• Núcleo caudado
• Putamen
• Globo pálido
• Interno
• Externo
• Sustancia negra
• Reticulada (gabaminérgica)
• Compacta (dopaminérgica)
• Nucleo subtalámico (glutaminérgico)
Figura 17: Circuito de neurotransmisores. Imagen tomada de Guyton & Hall. 2012.
238
Eferencias
• Vía directa (Fig. 18): son múltiples sinapsis excitatorias hacia el núcleo subtalámico,
que utilizan glutamato.
• Vía indirecta (Fig. 19): sinapsis inhibitorias hacia los núcleos ventrales del tálamo, que
utilizan GABA.
• Ambas vías están controladas por las sinapsis dopaminérgicas del putamen,
dependientes de la sustancia negra.
-
239
Circuito esqueletomotor: la gran mayoría se dirige hacia
el putamen y está organizado topográficamente al igual Circuito oculomotor: muy importante la integridad de
que la corteza, por lo que controla: este circuito para:
240
Corteza lateral de los hemisferios (cerebelo cerebral): recibe aferencia corticales y envía eferencias por medio del
núcleo dentado hacia: corteza motora primaria (B4), corteza premotora (B6), corteza prefrontal (B9).
La integración final de la acción motora es la suma de muchas sinapsis que ocurren en partes
muy diferentes y a veces distantes del sistema nervioso central y periférico, por ende, es el
resultado de un proceso complejo de interpretación de información aferente (tacto,
propiocepción, visual, vestibular y auditiva) que, básicamente, nos permite saber y determinar
cuál es la posición del eje del cuerpo y de nuestras extremidades en el espacio, ya sea que estén
móviles o en reposo.
Una vez esta información sea procesada, relevo a relevo (tálamo, tronco encefálico, ganglios
basales y cerebelo), se elabora la respuesta motora cortical ya planificada con una imagen
mental de lo que deberá ejecutarse (área premotora) y, finalmente, la señal ejecutora eferente
es “disparada” vía córtico espinal hacia los músculos efectores. Esta señal se vuelve un circuito
reverberante, dado que el patrón muscular resultante de la orden cortical es retroalimentado
por la respuesta tardía que se emite desde los husos musculares y los órganos tendinosos de
Golgi, que nos entregan información vital del patrón muscular ejecutado, su resultado y si
corresponde generar un banco de memoria kinestésica.
Corteza Ganglios
Médula: Cerebelo:
motora: basales:
señales motoras de ayuda a la corteza a
patrones locales de activación a la actúa a todos los ejecutar patrones
movimiento en todo médula niveles del control de movimiento
el cuerpo motor subconcientes pero
aprendidos
emite órdenes
secuenciales para
iniciar patrones
medulares planificación de
patrones de
movimientos movimientos
Da precisión a los
rítmicos, sus patrones son secuenciales para
movimientos
desplazamiento complejos y pueden ejecutar
aprenderse una acción
intencionada
241
¿Qué aprendiste del sistema nervioso?
242
ANATOMÍA DEL SISTEMA ENDOCRINO
Es parte de los sistemas que realizan control corporal, que consisten en sistemas que controlan
y regulan el funcionamiento del cuerpo humano para que se mantenga el equilibrio corporal
interno, denominado homeostasis. Todo esto comandado por el hipotálamo.
Órganos que producen hormonas y no son parte del sistema endocrino, corazón, intestino
delgado, estómago, riñones, hígado, piel.
Hipófisis:
Se le denomina glándula maestra por controlar la actividad de las otras glándulas endocrinas.
Configuración externa
Presenta una forma ovoidea, aplanada de arriba abajo, de 1,2 a 1,5 cm de diámetro transverso
y 1 cm de diámetro anteroposterior. Pesa entre 0,55 o 0,6 gr promedio. Está formada por un
lóbulo anterior o adenohipófisis, desarrollado a partir de la mucosa faríngea, que es la porción
propiamente glandular; lóbulo posterior o neurohipófisis que se deriva del diencéfalo que
presenta conexiones con la región del hipotálamo y sus núcleos constitutivos. Ambos lóbulos
están unidos por una vaina dependiente de la piamadre.
Adenohipófisis: es en anterior más voluminosa, presenta una coloración rojiza, convexa hacia
delante y excavada hacia atrás, y en conjunto tiene forma arriñonada. Histológicamente,
corresponde a tejido glandular que posee una parte distal, parte intermedia y parte tuberal.
243
Neurohipófisis: posterior, de color pálido y se relaciona con el cerebro suprayacente, al cual está
unida por el túber cinereo. De origen nervioso, actúa como reservorio o almacén de
neurosecreciones elaboradas por células hipotalámicas, que llegan a través de los axones del
haz o tracto hipotálamo-hipofisiario que conecta las dos estructuras.
Hipotálamo
Túber cinereo
Infundíbulo
Hipófisis Neurohipófisis
Adenohipófisis
Figura 1: Hipotálamo e Hipófisis. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5
ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
Es una glándula pequeña, de forma ovalada, de origen diencefálico y que se dispone entre los
colículos superiores de la lámina del techo o tegmento del mesencéfalo, por debajo del esplenio
del cuerpo calloso. Se fija al piso del tercer ventrículo mediante un tallo compuesto por dos
láminas, separadas por el receso pineal del tercer ventrículo: la lámina inferior se continúa con
la comisura posterior, y la superior, con la comisura habenular. Está conectada mediante fibras
nerviosas con la retina y con el diencéfalo cerebral. Acumula calcio en forma de cuerpos
arenáceos a nivel cerebral y antiguamente se consideraba un estado atrófico le existencia de
esta acumulación cálcica y que se correspondía con el inicio de la pubertad.
Su estroma comprende una cápsula delgada, formada por la piamadre, que envuelve la glándula
excepto en sus medios de fijación, y envía septos que la dividen incompletamente en lóbulos. El
estroma consta de gliocitos que constituyen el elemento de sostén.
El parénquima está integrado por pilnealocitos o células epitelioideas, algunas lúcidas o claras;
otras, oscuras o densas. Existen capilares y neurocitos intrapineales.
244
Comisura de la habénula
Glándula pineal
Glándula
pineal
Comisura
posterior
Figura 2: Glándula pineal. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.).
Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
Glándula tiroides
Es una glándula endocrina que se ubica en la porción anteroinferior del cuello, en el triángulo
anterior de este (porción infrahioidea), por delante y a lateral de la laringe y la tráquea (de los
primeros anillos traqueales). Está cubierta por delante, por la aponeurosis pretraqueal y los
músculos esternohioideo y esternotiroideo. Además, dispone de una aponeurosis visceral que
es dependencia de las fascias del cuello. De color gris rosado, consistencia blanda, con un peso
promedio de 30 gr, con un mayor volumen en mujeres que en hombres. Mide 6 cm de alto
aproximandamente en los lóbulos laterales y 6 cm de ancho. Es cóncava hacia anterior y convexa
hacia posterior, su superficie es lisa, tiene forma de mariposa, dos lóbulos a ambos lados de la
tráquea unidos por un istmo. Se proyecta a la altura de C5 y T1. Se mueve durante la deglución.
Lóbulo piramidal
Glándula tiroides
Figura 3: Tiroides. Imagen tomada de García-Porrero J. y Hurlé J. (2005). Anatomía Humana. 1° edición.
Editorial McGrawHill-Interamericana de España. Madrid, España.
245
Presenta una escotadura media denominada istmo tiroideo y dos ensanchamientos, uno a cada
lado, denominados lóbulos. El istmo tiroideo se relaciona por atrás con los primeros anillos
traqueales, desde su borde superior a veces se desprende el lóbulo piramidal, dirigido hacia
arriba, generalmente desviado a la izquierda y que representa un resto del conducto tirogloso.
Los lóbulos laterales, derecho e izquierdo, se ubican a los lados como continuación del istmo,
tienen dirección vertical, se relacionan por atrás directamente con los corpúsculos epiteliales o
glándulas paratiroides, que incluso se encuentran en el espesor de las fascia tiroidea y más hacia
lateral con la vaina carotídea y su contenido (arteria carótida, vena yugular interna y nervio
vago). Hacia medial se relacionan con laringe-tráquea y faringe-esófago, quedando entre ambos
conductos viscerales los nervios recurrentes.
La irrigan dos arterias tiroideas superiores, ramas de ambas arterias carótidas externas; dos
arterias tiroideas inferiores, que derivan de la arteria subclavia y una arteria tiroidea media o
ima, rama inconstante que se puede originar de la arteria braquiocefálica o del arco aórtico. Las
venas que la drenan serían la vena tiroidea superior, que desemboca en el tronco tirolinguofacial
o directamente en la vena yugular interna; vena tiroidea media, que termina directamente en
la yugular interna; venas tiroideas inferiores, que terminan en la vena braquiocefálica izquierda.
El drenaje linfático se realiza por el plexo paratiroideo, que drena de forma descendente hacia
los linfonodos situados delante de la tráquea y encima del timo, y en forma ascendente hacia
los linfonodos prelaríngeos y los laterales del cuello.
Lóbulo Itsmo
derecho
Lóbulo
izquierdo
Figura 4: Vascularización de la tiroides. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana
(5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
246
Glándula paratiroides o corpúsculos epiteliales:
Glándulas endocrinas, situadas en el cuello, son tres o cuatro pequeñas masas del tamaño de
una lenteja, de color amarillento brillante y que se ubican en la cara posterior de los lóbulos
laterales de la glándula tiroides. Poseen una capa de tejido conectivo con trabéculas que
compartimentan el parénquima. Son dos superiores y dos inferiores, las cuales presentan células
de dos tipos, las oxífilas y las acuosas.
Las glándulas paratiroideas inferiores se encuentran en relación con la arteria tiroidea inferior,
y el nervio laríngeo recurrente y las glándulas superiores están en relación con la arteria tiroidea
superior en la mayoría de los casos.
Glándula paratiroides
superior derecha
Figura 5: Paratiroides. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.).
Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
Glándulas suprarrenales
Son dos órganos pares que ocupan la parte posterosuperior del retroperitoneo del abdomen. Se
ubican por arriba y algo por dentro de cada riñón, de modo tal que en los casos de ectopia renal
la glándula no acompaña en su descenso al riñón. Tienen forma de una gruesa coma o de gorro
frigio. Presenta 25 mm de anchura, 30 mm de altura y 7 mm de espesor. Pesa entre 5 a 6 gr cada
una, de color pardo amarillento.
Presenta una cara anteroexterna, donde se ubica el hilio por donde sale la vena suprarrenal;
cara posterointerna; base apoyada sobre el riñón; vértice y bordes. Presenta una cápsula fibrosa
que envuelve a una parte periférica, la corteza, y una parte central más blanda llamada médula
suprarrenal. La irrigan tres pedículos arteriales, arteria suprarrenal superior rama de la arteria
frénica inferior, arteria suprarrenal media rama directa de la arteria aorta y arteria suprarrenal
inferior rama de la arteria renal. El drenaje venoso se produce por una sola vena que desemboca
de forma diferente a cada lado. A la derecha lo hace directamente en la vena cava inferior,
mientras que a la izquierda llega a la vena renal del mismo lado.
247
Glándula
suprarrenal
Cápsula
Corteza
Médula
Figura 6: Glándulas suprarrenales. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5
ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
De las glándulas mixtas vamos a describir las gónadas y el páncreas, las demás se van a revisar
dentro del sistema que corresponde.
Las gónadas masculinas corresponden a los testículos y las femeninas a los ovarios, ambos se
diferencia a la 8ª semana de gestación.
Los testículos en el hombre son dos, constituyen los órganos productores de espermatozoides,
se ubican inferiormente al pene, en una bolsa denominada escroto, que los sitúa fuera del
abdomen. En el período fetal estas gónadas se ubican a los lados de la columna vertebral a los
lados de los riñones, luego descienden a la cavidad abdominal cercana a la región inguinal para,
posteriormente, migrar hacia el escroto por el conducto inguinal.
Presentan una forma ovoide, aplanada anteriormente, con dos caras: una medial y la otra
lateral; dos extremos o polos, superior e inferior; y dos bordes, un borde anterior y otro posterior
que está cubierto en su totalidad por el epidídimo.
Testículo
Figura 7: Gónadas masculinas. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.).
Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson
248
Los ovarios también son órganos ovoides, que no pesan más de 20 grs. Se ubican en la cavidad
pélvica en una fosa lateral y presentan dos caras: cara medial y cara lateral, borde anterior y
borde posterior y dos extremos. Se fija al peritoneo por su borde anterior, que presenta un
mesoovario. Se mantiene en su posición gracias al ligamento tubo ovárico, dispuesto desde su
extremo superior hacia la tuba uterina. Ligmento útero ovárico y ligamento propio del ovario.
Ovario
Figura 8: Gónadas femeninas. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.).
Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
Páncreas
Cola
Cuerpo
Cabeza
249
Figura 9: Páncreas. Imagen tomada de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.).
Barcelona, España: Editorial Elsevier. Masson.
250
FISIOLOGÍA DEL SISTEMA ENDOCRINO
Cuando se define el sistema endocrino,
habitualmente se dice que está formado por
glándulas endocrinas (Fig. 1) y que estas
producen secreciones llamadas hormonas. Esta
definición es muy simple, ya que el sistema
endocrino es un sistema regulador del
organismo junto al sistema nervioso y ambos
están muy relacionados.
Una definición simple, pero clara, es “moléculas reguladoras secretadas por glándulas
endocrinas”. Si ampliamos un poco la definición, una hormona es una molécula señal, que es
capaz de llevar información a distintos órganos y/o tejidos utilizando la sangre como medio de
transporte. También debemos considerar las secreciones llamadas neuroendocrinas, producidas
por neuronas especializadas del hipotálamo.
251
¿Qué es una glándula endocrina?
Las glándulas son órganos secretores que se originan a partir de células epiteliales de
revestimiento. Las glándulas endocrinas se caracterizan porque no poseen conducto excretor,
pierden contacto con el epitelio de origen y vierten su secreción (hormonas) directamente a la
sangre.
Las hormonas son transportadas hacia la célula blanco, la cual debe tener receptores para
responder de forma específica ante una señal determinada. Las hormonas afectan el
metabolismo de sus células blanco para regular funciones tales como: metabolismo corporal,
crecimiento y reproducción.
Glucoproteínas Formadas de una proteína unida a uno o más FSH (folículo estimulante)
grupos de carbohidratos LH (luteinizante)
Esteroides Derivadas del colesterol Testosterona, estradiol,
progesterona, cortisol
252
Regulación de la secreción hormonal
253
Mecanismos de acción hormonal
Los mecanismos por los cuales actúa una hormona dependen de su naturaleza química, lo que,
además, determina la ubicación de su receptor específico en la célula blanco.
Las hormonas no polares o hidrófobas son capaces de atravesar la membrana plasmática, por lo
cual sus receptores están dentro de la célula y controlan la expresión de un gen. Por otra parte,
las hormonas polares o hidrofílicas tienen sus receptores asociados a la membrana plasmática
(receptores de superficie), que regulan la síntesis de segundos mensajeros.
Hormonas esteroidales (Fig. 4): en este tipo de hormonas, como la aldosterona, el cortisol
estradiol, testosterona y progesterona, sus receptores se ubican en el citoplasma de la célula
blanco y la unión de la hormona a ellos estimula la transcripción génica, de la siguiente manera:
2 El complejo hormona-receptor se
trasloca hacia el núcleo.
4 Se activa la transcripción y el
ARNm se dirige al citoplasma.
5 Se sintetiza la proteína
correspondiente.
Figura 4: Mecanismo de acción de hormonas esteroidales.
Hormonas tiroideas (Fig. 5): los receptores de hormonas tiroideas se encuentran en el núcleo
de la célula blanco. Estos receptores tienen una afinidad significativamente mayor por la T3 que
por la T4. Sin embargo, la proteína transportadora plasmática tiene mayor afinidad por T4
(tiroxina) que por T3, por lo tanto, la hormona que llega principalmente a la célula blanco es T4,
254
la cual al ingresar al citoplasma se convierte a T3, y esta última es la que se une al receptor
nuclear, lo que determina la transcripción de un gen. El RNAm se dirige al citoplasma para iniciar
la traducción de la proteína respectiva, la que finalmente provoca la respuesta en la célula
blanco. Una característica importante es que la hormona tiroidea promueve la síntesis de
muchas proteínas diferentes, siendo muchas de ellas enzimas que promueven un aumento de
la actividad metabólica en casi todos los tipos celulares. La hormona tiroidea puede continuar
expresando funciones de control durante días e incluso semanas.
255
Sistema de segundo mensajero adenilato ciclasa-AMPc
El AMPc es un segundo mensajero utilizado por diversas hormonas para activar o estimular sus
células blanco. En este sistema, el receptor de membrana es una proteína con un sitio de unión
para el ligando (hormona) y otro sitio en el lado interno de la membrana para una proteína G.
Cuando la hormona se une al receptor se activa la proteína G, y una de sus subunidades se acopla
a la adenilato ciclasa, una enzima ubicada en la membrana, que cataliza la hidrólisis de ATP para
formar AMPc. El AMPc, como segundo mensajero, activa una enzima, la protein cinasa,
dependiente de AMPc, la cual fosforila proteínas específicas en la célula gatillando reacciones
bioquímicas que, finalmente, le permiten a la célula responder a la señal hormonal (Fig. 7).
Calcitonina
Catecolaminas
Glucagón
Parathromona (PTH)
Somatostatina
Secretina
DAG: activa una enzima, la protein cinasa C (PKC), la cual fosforila un gran número de proteínas
que le permiten a la célula responder a la señal hormonal. Además, la porción lipídica del DAG
256
es ácido araquidónico, un precursor de prostaglandinas y otras hormonas que causan diversos
efectos en distintas células del cuerpo.
Catecolaminas (receptores α)
Oxitocina
257
Sistema de segundo mensajero de tirosina cinasa
En este sistema, el receptor de membrana no está asociado a una proteína G, sino que su
dominio citoplasmático tiene actividad enzimática cuando es activado. Estos receptores están
relacionados con procesos de crecimiento, proliferación y diferenciación.
La clase más grande de estos receptores acoplados a enzimas está compuesta por aquellos cuyo
dominio citoplasmático funciona como una proteína tirosina cinasa (protein cinasa de tirosina),
que fosforila las cadenas laterales de tirosina de algunas proteínas intracelulares. Estos
receptores se denominan receptores tirosincinasa (RTK).
Un ejemplo de este tipo es el receptor de insulina (Fig. 9), el cual tiene una subunidad α hacia el
lado extracelular donde están los sitios de unión para insulina, y una subunidad β hacia el lado
citoplasmático, las cuales tienen la capacidad de autofosforilarse cuando la insulina se une a la
subunidad α. El receptor activado fosforila proteínas dentro de la célula para inserción de
transportadores de glucosa en la membrana, lo que finalmente permite la captación de glucosa
hacia la célula.
258
Hipófisis
Adenohipófisis
Las hormonas secretadas por la adenohipófisis son denominadas hormonas tróficas, término
utilizado debido a que las altas concentraciones de estas hormonas causan hipertrofia de sus
órganos blanco.
259
Neurohipófisis:
Hormona antidiurética (ADH): también se conoce como vasopresina. Esta hormona activa dos
tipos de receptores: los V1, responsables de la contracción de la musculatura lisa, la síntesis de
prostaglandinas y glicogenolísis hepática. Y los V2, responsables de las acciones antidiuréticas
de la hormona. Cuando la concentración de solutos en los líquidos extracelulares aumenta, y
por ende se incrementa la osmolalidad plasmática, los somorreceptores hipotalámicos envían
la información, provocando un aumento en la secreción de ADH. La hormona se une a los
receptores V2 (usa el sistema de segundo mensajero adenilato ciclasa-AMPc), lo que genera un
aumento en la permeabilidad al agua en túbulos renales, de esta manera, se elimina menos agua
a través de la orina (antidiuresis).
Aumento de
osmolalidad plasmática Disminuye
osmolalidad
plasmática
Aumento de ADH
Disminuye ADH
Retención de agua
renal
260
Oxitocina: sus receptores se ubican en las células mioepiteliales del útero y la mama. En el caso
de la mama, cuando se activan los receptores, se abren canales de calcio aumentando su
concentración en las células mioepiteliales, lo que provoca contracción y finalmente eyección
de la leche. En el caso de las células mioepiteliales del útero, este se contrae favoreciendo la
expulsión del feto. El estímulo mecánico provocado por la succión durante el amamantamiento
y la distención del cérvix uterino, además de otros factores como el estrés o los niveles de
estrógeno y progesterona, estimulan a los núcleos supraópticos y paraventriculares para que
secreten la hormona.
Neurohipófisis: las dos hormonas almacenadas y liberadas por la parte posterior de la hipófisis
son producidas en los núcleos hipotalámicos (supraóptico y paraventricular), los cuales actúan
como glándulas endocrinas. La liberación de las hormonas se produce por reflejos
neuroendocrinos (regulación neural), por ejemplo, en el caso de la oxitocina, la succión que
ocurre durante el amamantamiento, se traduce en impulsos nerviosos que llegan al hipotálamo.
En el caso de la ADH, un aumento en la osmolalidad del plasma es percibida por las neuronas
osmorreceptoras del hipotálamo, provocando la liberación de ADH.
261
Tabla 4: Hormonas hipotálamicas y sus efectos en la adenohipófisis
Hormona Efecto
Hormona liberadora de tirotropina (TRH) Estimula secreción de TSH
Hormona liberadora de corticotropina (CRH) Estimula la secreción de ACTH
Hormona liberadora de gonadatropina Estimula secreción de las hormonas
(GnRH) gonadotrópica FSH y LH
Hormona liberadora de la hormona del
crecimiento (GHRH)
Hormona inhibidora de la prolactina Inhibe secreción de prolactina
(dopamina)
Somatostatina Inhibe secreción de hormona GH
Hipotalámo
Hormonas
T3, T4 Cortisol Aldosterona IGF
sexuales
Figura 12: Resumen del control hipotalámico de la adenohipófisis o hipófisis anterior y su efecto en el
órgano efector
Hipotálamo-hipófisis-tiroides
La tiroides es una glándula situada bajo la laringe, presenta dos lóbulos ubicados a ambos lados
de la tráquea. Microscópicamente se organiza en folículos revestido de células foliculares que
corresponde a un epitelio cúbico simple, secretoras de tiroxina. Hormona formada de
tiroglobulina que une yodo al aminoácido tirosina, formándose monoyodotirosina y
diyodotirosina. En el coloide (dentro de los folículos, se forma triyodotirosina por la unión de
mono y diyodotirosina y tetrayodotirosina si se unen dos diyodotirosina.
262
A
B
Figura 13: Tiroides A: glándula tiroides y su relación con la laringe. B: microfotografía de folículos tiroideos.
Imágenes tomadas de Stuart Ira Fox Fisiología Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
Hipotálamo
TRH
Hipófisis
Retroalimentación -
TSH
Tiroides
T3 T4
263
La tiroides también secreta otra hormona, la calcitonina, cuya función es regular los niveles de
calcio plasmático, función que comparte con la parathormona.
264
Funciones de las hormonas de la corteza de la glándula adrenal:
• Cortisol: efecto sobre el metabolismo celular
o Estimula la glucogénesis en el hígado.
o En situación de ayuno estimula la gluconeogénesis, utilizando como sustrato principalmente
aminoácidos procedentes del catabolismo proteico.
o Hiperglucemiante: disminuye la entrada de glucosa a nivel del músculo y del tejido adiposo,
aumentando los niveles de glucosa sanguíneos.
o Estimula la movilización de ácidos grasos al aumentar la lipolisis.
o En sistema circulatorio: aumenta contractibilidad miocárdica y resistencia vascular.
o Aumento de secreción en situaciones de estrés, tales como, frío o hipoglicemia.
o Disminución de la respuesta inmune a través de la disminución de linfocitos circulantes:
efecto inmunosupresor.
o Acción antiinflamatoria a través de la disminución de mediadores de inflamación como las
bradicidinas y efectos de la histamina.
• Aldosterona:
o Conserva los niveles normales de líquido extracelular a través de la reabsorción de Na+ y
agua en los túbulos renales y la excreción de K+ en la orina. Un exceso de aldosterona causa
una reabsorción excesiva de sodio y agua, provocando un incremento de volumen
extracelular e hipertensión.
• Esteroides sexuales:
o Secreción de andrógenos débiles que complementan las hormonas secretadas por
las gónadas. Su efecto es sobre caracteres sexuales secundarios, principalmente en
mujeres.
265
Hipotálamo-hipófisis hormona del crecimiento
La hormona del crecimiento (GH) es secretada por la adenohipófisis bajo el control hipotalámico
a través de la GHRH. Es inhibida por la somatostatina. La secreción ocurre de forma fluctuante
durante el día, siendo la mayor liberación durante el sueño profundo.
La secreción se estimula por una serie de factores de estrés fisiológico, tales como la ansiedad,
hipoglicemia, dolor, frío o fiebre, inanición, también por ejercicio.
La GH actúa sobre tejidos periféricos como óseo, adiposo y muscular, así como también sobre
el hígado. El efecto es directo o a través del factor de crecimiento insulínico, IGF-I, el cual es
producido en el hígado y la médula ósea. La mayor secreción de GH se produce en las primeras
etapas de la vida, promoviendo el crecimiento en niños y adolescentes, en el adulto tiene efectos
sobre el metabolismo y su secreción va disminuyendo hacia la vejez. Es una hormona anabólica
proteica, hiperglicemiante y lipolítica.
Efecto de la GH:
• Disminuye el transporte de glucosa hacia las
células, aumentando la glucosa en el plasma
(hiperglicemiante) y la glucogenólisis en el hígado.
• Aumenta la lipólisis, disminuyendo el tejido
adiposo en forma localizada y liberando ácidos
grasos al plasma sanguíneo que servirán de
fuente energética.
• Aumento de la síntesis proteica a través del
transporte de aminoácidos, especialmente hacia
el tejido muscular, adiposo e hígado.
• Aumenta la síntesis de ADN y ARN en períodos
de crecimiento.
• Estimula el crecimiento en longitud de los
huesos, al actuar sobre los condrocitos de la placa
epifisiaria para que estos produzcan IGF-1.
266
Hipersecreción de GH
Hipotálamo-hipófisis prolactina:
Hormona secretada por las células lactotropas de la adenohipófisis y que actúa sobre tejidos
periféricos. Está bajo un control negativo del hipotálamo, a través de la producción de dopamina
(inhibe secreción de prolactina). La secreción es estimulada por la lactancia, la secreción de TRH,
el estrés y los estrógenos.
Efectos de la prolactina
Aunque es producida en hombres y mujeres y presenta receptores en casi todos los tejidos, su
importancia se destaca en la mujer gestante o lactante, ya que durante el embarazo prepara
para la lactancia y después del parto induce la síntesis de proteínas de la leche (producción de
leche en la glándula mamaria). En el hombre cumple un rol en la regulación del sistema
reproductor, a través de las gonadatropinas, y en el riñón colabora en la regulación del equilibrio
electrolítico.
267
Hipotálamo-hipófisis hormonas gonadotrópicas:
El hipotálamo secreta hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), la cual estimula a la
adenohipófisis para producir gonadotropinas, la hormona folículo estimulante (FSH) y hormona
luteinizante (LH). Ambas hormonas tienen como órgano blanco las gónadas (ovarios y
testículos), las cuales son estimuladas para la secreción de esteroides sexuales, los que, a su vez,
tienen un efecto de retroalimentación negativa sobre la secreción de GnRH y gonadatropinas.
268
Glándulas no reguladas por el eje hipotálamo-hipófisis: paratiroides y páncreas endocrino
Paratiroides:
Glándulas pequeñas ubicadas en las superficies posteriores
de los lóbulos laterales de la tiroides. Secreta solo una
hormona llamada hormona paratiroides (PTH), fundamental
en la homeostasis del calcio junto a la calcitonina, hormona
secretada por la tiroides. La hormona paratiroides aumenta
los niveles de calcio en la sangre al actuar sobre los huesos,
riñones e intestino.
269
Regulación endocrina de calcio y fosfato
El calcio y el fósforo son muy importantes para el funcionamiento del organismo. El calcio es
necesario para la excitabilidad del nervio y del músculo, la liberación de neurotransmisores
durante la sinapsis, la contracción muscular, formación de la matriz ósea y coagulación
sanguínea. Por su parte, el fósforo forma parte de la matriz ósea, de la principal molécula
energética, el ATP, actúa como buffer o amortiguador y forma parte de metabolitos
intermediarios y cofactores enzimáticos.
Por ello, la regulación del calcio y fósforo es de gran importancia y está a cargo de tres
hormonas: parathormona, calcitonina y 1,25 dihidroxicolecalciferol o calcitriol (derivado de la
vitamina D).
Tabla 6: Regulación hormonal del calcio y fosfato
Hormona Estímulo Función
Parathormona Paratiroides Disminución de calcio Aumenta calcio
plasmático (hipocalcemia) plasmático:
Aumento de fosfato plasmático incrementa resorción
(hiperfosfatemia) ósea, disminuye
osteogénesis.
A nivel renal, aumenta
reabsorción de calcio y
disminuye reabsorción
de fosfato, estimula
formación de vitamina
D.
A nivel intestinal,
aumenta absorción de
calcio dependiente de
vitamina D.
270
Páncreas
Glándula mixta, ya que tiene función exocrina,
a través de la secreción de enzimas digestivas,
y endocrina, a través de la secreción de
hormonas como insulina, glucagón,
somatostatina y polipéptido pancreático,
producidas por las células ubicadas en los
llamados islotes pancreáticos o islotes de
Langerhans.
Islotes de Langerhans
Las células de los islotes de Langerhans constituyen solo el 2% del páncreas, y de ellas la mayoría
corresponde a las células α productoras de glucagón y las células β productoras de insulina.
Otras células del islote secretan somatostatina y polipéptido pancreático.
Tabla 7: Secreciones producidas por los islotes de Langerhans
Hormona Estímulo Efecto
Insulina Aumento de glucosa en Hipoglicemiante, anabólica
la sangre Estimula actividad de glucosa sintetasa
en hígado y músculo esquelético,
favoreciendo la formación de glucógeno
Glucagón Disminución de glucosa Hiperglicemiante
en la sangre Estimula la hidrólisis de glucógeno en el
(hipoglicemia) y hígado (glucogenolisis), con la
secreción de insulina consecuente liberación de glucosa a la
sangre
Aumenta gluconeogesis
Estimulador de la movilización de lípidos
Somatostatina Aumento de glucosa y Inhibe secreción de insulina y glucagón
aminoácidos, secreción Regula motilidad gástrica
de péptidos digestivos
como secretina y
colicistocinina
Polipéptido Actividad digestiva Regula procesos de digestión
pancreático
271
Insulina y glucagón:
↓ Oxidación aminoácidos
272
¿Cómo actúa la insulina frente a una condición de hiperglicemia?
La ingesta de alimentos ricos en carbohidratos provoca un aumento de la glucosa en la sangre,
lo que estimula a las células β para que secreten insulina.
La insulina secretada se une a sus receptores de superficie en las células blanco (hepáticas,
adiposas y musculares esqueléticas), lo que provoca que las vesículas intracelulares que tienen
proteínas transportadoras GLUT4 se trasloquen hacia la membrana para permitir el ingreso de
glucosa a la célula. Sumado a ello, la insulina estimula la actividad de la glucógeno sintetasa,
promoviendo la formación de glucógeno en hígado y músculo esquelético y grasa en el tejido
adiposo. De esta manera, disminuye la glucosa en la sangre.
¿Cómo actúa el glucagón frente a una condición de hipoglicemia?
El glucagón tiene una función antagonista con la insulina, es decir, promueve los efectos que
aumentan la concentración plasmática de glucosa. Por lo tanto, frente al ayuno (disminución de
glucosa plasmática y secreción de insulina), el glucagón promueve la hidrólisis de glucógeno en
el hígado (glucogenólisis), con la consecuente liberación de glucosa a la sangre.
¿Qué pasa cuando los niveles plasmáticos de glucosa aumentan y no son regulados?
El aumento de los niveles plasmáticos de glucosa se conoce como hiperglicemia. Cuando esta
condición ocurre en ayunas, y además se acompaña de glucosuria (glucosa en la orina), estamos
frente a un trastorno del metabolismo de la glucosa conocida como diabetes mellitus, patología
que presenta dos formas clínicas:
Diabetes mellitus tipo I (insulino dependiente), provocada por cese de la secreción de insulina
debido a destrucción de las células β pancreáticas.
Diabetes mellitus tipo II (no insulinodependiente), causada por una disminución en la
sensibilidad de las células blanco frente a la insulina, por lo tanto, requieren mayores
concentraciones de insulina para lograr el efecto fisiológico, es decir, el organismo es incapaz de
utilizar eficientemente la insulina.
La diabetes es una enfermedad crónica, prevenible y controlada, sin embargo, su incidencia ha
ido en aumento. Según la OMS, entre 1998 y el 2014, el incremento ha sido de 108 millones a
422 millones personas que padecen la enfermedad, por lo que es un problema de salud pública
en todo el mundo, y Chile no queda fuera de ello. De acuerdo con el Informe Panorama Salud
2017 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Chile ocupa el
sexto lugar dentro de los 35 países que forman parte del conglomerado con mayor proporción
de personas adultas con diabetes.
273
¿Qué aprendiste del sistema endocrino?
274
ANATOMÍA DEL SISTEMA CIRCULATORIO
Angiología
Para entender este capítulo a nivel anatómico debemos tener claras algunas definiciones
generales:
Aparato circulatorio: este aparato comprende dos sistemas, el sistema circulatorio vascular y el
sistema circulatorio linfático. Ambos tienen por finalidad, satisfacer las necesidades de
transporte de nuestro organismo, asegurando que cada célula esté rodeada de líquido y reciba
constantemente una reposición de oxígeno, agua y nutrientes. Además, que pueda eliminar
desechos del líquido extracelular. De esta forma, mantiene el equilibrio homeostático de
nuestro cuerpo.
Circulación mayor o sistémica: tiene por función nutrir diferentes órganos y tejidos, se inicia en
el ventrículo izquierdo, que envía sangre al organismo a través de la arteria aorta, de ahí salen
las diferentes colaterales y terminales arteriales a los tejidos, formarán las arteriolas y capilares
donde se produce la nutrición tisular, y luego los desechos los recogen los capilares venosos,
vénulas que convergen en dos venas cavas, superior e inferior, que llevan la sangre pobre en O2
y rica en CO2 al atrio derecho.
275
Circulación menor o pulmonar: su función es llevar la sangre pobre en O2 a los pulmones para
que se realice el intercambio gaseoso o hematosis. Parte desde el ventrículo derecho, sale la
sangre al tronco pulmonar, el que se divide en dos arterias pulmonares, una izquierda y otra
derecha, cada una para cada pulmón. Estas arterias formarán arteriolas y capilares alveolares
donde se produce el intercambio, o sea, la difusión alveolo capilar de oxígeno y CO2. Luego, la
sangre oxigenada después de la hematosis se dirige al corazón izquierdo a través de cuatro venas
pulmonares, dos izquierdas y dos derechas.
Martini, F., Timmons M., y Tallitsch R. (2009) Anatomía Humana. 6° Edición. Editorial Pearson Educación
S.A. Madrid, España.
Arterias: son vasos tubulares compuestos de tres túnicas, la interna o íntima, la intermedia o
media y la externa o adventicia, la túnica media se caracteriza por presentar fibras elásticas y
tejido muscular liso, siendo una capa gruesa en este vaso que le otorga forma y consistencia,
manteniendo su lumen y cuya función es llevar sangre desde el corazón a la periferia, sacar
sangre, independiente si es oxigenada o no. Estos vasos se van dividiendo a medida que se
acercan a los órganos y tejidos que irriga en vasos de menor calibre como las arteriolas, las que
luego se van dividiendo en vasos más delgados llamados capilares, que son los responsables del
intercambio, ya que difunden CO2, O2 y nutrientes por transporte pasivo.
• Arterias elásticas: tienen gran cantidad de fibras elásticas en su capa media, y sus
paredes son relativamente delgadas en relación con su diámetro. Son la aorta, tronco
arterial braquiocefálico, arterias carótidas comunes, subclavia, vertebral, el tronco de la
arteria pulmonar y arterias ilíacas comunes.
• Arterias musculares: Son las de calibre intermedio y su túnica media contiene más
músculo liso y menos fibras elásticas. La vasoconstricción y la vasodilatación se
producen con más facilidad. Su pared es relativamente gruesa. También se llaman
arterias de distribución. Ejemplo de ellas son la arteria braquial y la radial.
• Arteria colateral: vaso que nace a los lados del tronco de la arteria principal.
• Arteria terminal: vaso que nace de la bifurcación del tronco de la arteria principal.
276
• Arteriola: conducto de muy pequeño diámetro que distribuye la sangre a los capilares
venosos. Presenta las tres túnicas. Su función es regular el flujo sanguíneo que va de las
arteriolas a los capilares.
• Capilares: vasos microscópicos que conectan las arteriolas con las vénulas. Así se
produce la microcirculación. Presenta una sola capa de células epiteliales (endotelio) y
membrana basal.
Organización de las capas de diferentes arterias. Atlas de Histología Vegetal y Animal Actualizado: 27-
01-2019. Depto. de Biología Funcional y Ciencias de la Salud. Facultad de Biología. Universidad de
Vigo, España.
Venas: aquellos vasos tubulares compuestos de tres túnicas, adventicia o túnica externa, túnica
interna y túnica media. No presenta lámina elástica interna o externa, sin embargo, son lo
suficientemente distensibles como para adaptarse a las variaciones de volumen y presión de la
sangre. Además, estas estructuras presentan válvulas que son pliegues de la túnica interna, y se
ubican en el lumen o luz del vaso, debajo del corazón, para asegurar el retorno venoso e impedir
el reflujo sanguíneo. Su función general es llevar sangre desde la periferia al corazón,
independiente si es sangre oxigenada o no, con o sin nutrientes.
• Vénulas: son la unión de varios capilares, las más pequeñas solo tienen endotelio túnica
media con poca fibra de músculo liso. A medida que aumentan de diámetro y convergen,
adquieren la túnica externa.
Organización de las capas de diferentes arterias. Atlas de Histología Vegetal y Animal Actualizado: 27-
01-2019. Depto. de Biología Funcional y Ciencias de la Salud. Facultad de Biología. Universidad de
Vigo, España.
Corazón: bomba aspirante y expelente situada en la parte media del mediastino inferior.
Compuesta de tejido muscular cardíaco, presenta internamente cavidades por donde pasa la
sangre, desde este órgano a los pulmones, para intercambio gaseoso, y desde este órgano a
todos los tejidos del cuerpo humano, para nutrirlos.
277
Pericardio: es un saco fibroseroso, que envuelve el corazón. Se compone de dos partes: una
parte externa o superficial, que es fibrosa y se denomina pericardio fibroso; y la otra profunda,
que se denomina pericardio seroso.
CORAZÓN
Tal cual lo definimos anteriormente, es un órgano del sistema cardiovascular, cuya principal
característica es que es una bomba que expele y aspira sangre hacia y desde los pulmones y los
órganos del cuerpo humano.
Su desarrollo embriológico parte desde el día 19 de gestación, siendo uno de los primeros
órganos, junto con los vasos sanguíneos, en tener funcionalidad. A los 23 días de postgestación,
ya se puede escuchar el latido cardíaco.
Las células cardíacas se originan en la línea primitiva del embrión. Migran a través de ella y
forman una región con forma de medialuna de mesodermo lateral a nivel del nodo de Hensen.
Ese mesodermo es el cardiogénico. La zona más anterior de la medialuna genera el corazón,
mientras que las zonas laterales generan los vasos sanguíneos.
DESARROLLO TEMPRANO
El corazón no se forma en el lugar donde se especifica el campo cardiogénico: las células migran
para formar los túbulos endocárdicos primitivos, mientras el embrión se pliega. Por lo tanto, a
medida que se forman los túbulos, se acercan a la línea media y al encontrarse se fusionan. El
mesodermo lateral, al delaminarse, se divide en una hoja visceral y una parietal. El espacio que
queda entre las dos hojas se denomina celoma intraembrionario, y a la altura de la placa
cardiogénica se llama cavidad pericárdica. La hoja visceral del mesodermo lateral, en contacto
con el endodermo anterior, es el campo cardiogénico propiamente dicho, el que forma el
corazón. En este campo se distinguen dos zonas: La primaria, que se diferencia más
tempranamente, y la secundaria, que lo hace más tardíamente. Cuando estas células migren
para formar los túbulos endocárdicos primitivos, las del área secundaria se situarán más
dorsalmente y formarán ventrículo y atrio derechos, mientras que las células del área primaria
originarán el tracto de salida del corazón: ventrículo y atrio izquierdos, y parte del ventrículo
derecho.
Algunas otras células no hacen esto, sino que se desprenden, quedando dentro del epitelio
miocardiogénico. Estas células son las precursoras del endocardio, que forman un epitelio plano
simple, rodeadas del epitelio miocardiogénico. Entre el endocardio y el miocardio primitivos,
hay una sustancia amorfa con abundantes GAG’s, la gelatina cardíaca. Por fuera del miocardio,
en contacto directo con la luz de la cavidad pericárdica, está el epicardio, la capa más externa
del corazón. Las células epicárdicas se forman a partir de un primordio cercano al mesocardio
dorsal, cuyas células migran y recubren todo el miocardio.
278
ORGANIZACIÓN ESPACIAL DEL CORAZÓN
El bulbus cordis, que es el tracto de salida del corazón, presenta en su extremo cefálico al tronco
arterioso, que comunica con los arcos aórticos. El atrio primitivo está comunicado con las venas
cardinales comunes izquierda y derecha por el seno venoso, que representa la cámara de
entrada del corazón. A medida que el corazón vaya creciendo, los atrios adoptarán una posición
dorsal respecto al tracto de salida, debido al crecimiento diferencial de las estructuras y la
pérdida del mesocardio dorsal, que hace que el corazón solo esté sostenido por sus conexiones
con los vasos, en sus extremos (tronco arterioso hacia cefálico y seno venoso hacia caudal).
El atrio se separa parcialmente del ventrículo por las almohadillas endocárdicas. Estas son una
protusión de la gelatina cardíaca. A medida que las almohadillas crecen, se fusionan y separan
el canal atrioventricular derecho e izquierdo. Mientras esto sucede, el atrio y el ventrículo
comunes se van dividiendo por la aparición de tabiques.
TABICAMIENTO INTERATRIAL
Desde la pared cefálica del atrio común crece el septum primum, en dirección a las almohadillas
endocárdicas. El espacio entre el frente de avance del septum primum y las almohadillas, por el
cual quedan conectados los atrios izquierdo y derecho en primera instancia, se denomina ostium
primum. Esta comunicación funciona como un cortocircuito para proteger la circulación
pulmonar y desarrollar homogéneamente la musculatura del corazón.
Cuando el ostium primum está a punto de cerrarse (porque el septum primum casi alcanzó a las
almohadillas), un área cefálica del septum primum sufre apoptosis, formándose el ostium
secundum, que mantiene la comunicación interauricular una vez cerrado el ostium primum.
Luego de aparecer el ostium secundum comienza a formarse otro tabique, el septum secundum,
en la pared cefálica de la aurícula derecha (a la derecha del septum primum). El septum
secundum tiene forma de medialuna y crece en dirección dorsoventral y hacia las almohadillas,
cubriendo el ostium secundum pero sin llegar a formar un tabique completo. El espacio formado
por el cierre incompleto del septum secundum se denomina foramen oval.
Como la presión en el atrio derecho es mucho más alta que en el izquierdo, la sangre fluye de
derecha a izquierda. El septum primum, ante el flujo de sangre, se dobla hacia el atrio izquierdo,
actuando como una válvula que evita el reflujo de izquierda a derecha. Al momento del
nacimiento, con el establecimiento de la respiración pulmonar, la presión en el atrio izquierdo
se incrementa súbitamente por la llegada de sangre de las venas pulmonares. Debido a esto, el
septum primum es empujado contra el borde inferior del septum secundum, provocando el
cierre del foramen oval. En el corazón adulto, esta porción del tabique interatrial se distingue
por ser más delgada, ya que solo está compuesta por septum primum.
En un principio, las venas pulmonares drenan en un tronco común en la pared posterior del atrio
izquierdo. Más avanzado el desarrollo, este tronco común se absorbe dentro de la pared del
atrio, y los orificios de las venas pulmonares desembocan separadamente.
279
El primer tabique en formarse es el septum spurium, bien hacia la izquierda de la pared superior
del atrio derecho. Este tabique está formado por las prolongaciones hacia cefálico de los bordes
de la desembocadura del seno venoso, que se unen para formarlo.
TABICAMIENTO INTERVENTRICULAR
Un tabique, llamado septum inferius, crece desde el vértice del ventrículo común hacia las
almohadillas. El cierre del tabique interventricular se da por el crecimiento del septum inferius,
pero además debe colaborar una parte de las almohadillas (que forma lo que se llama la porción
membranosa del tabique interventricular) y también tejido de las crestas troncoconales
(formado por células de las crestas neurales que dividen al tronco arterioso en aorta y tronco
pulmonar).
Al principio, la cámara de salida es única. A medida que el corazón crece y se dividen los
ventrículos izquierdo y derecho, el bulbus cordis se divide en una parte proximal (cono arterioso,
en contacto con el ventrículo primitivo) y una parte distal (tronco arterioso, cámara de salida del
corazón). Esta estructura, en un principio un único tubo, se divide en dos conductos separados
(aórtico y pulmonar) por la aparición de dos crestas troncoconales espiraladas, derivadas de las
crestas neurales. La forma espiral que adopta el tabique es porque los flujos de sangre son
arremolinados, y el tabique crece hacia donde se unen los flujos. Las células de las crestas
neurales, además de formar el tabique troncoconal, aportan las fibras elásticas que necesitan
los grandes vasos. También forman, junto al mesodermo cardíaco, las valvas semilunares en la
base del cono arterioso.
(Adaptada de Christoffels AM, Burch JBE, Moorman AFM: Trends Cardiovasc Med 14:301-307, 2004.)
El corazón está situado en la cavidad torácica, a nivel retroesternal en la parte media del
mediastino inferior, es decir, en la parte intermedia entre las dos regiones pleuropulmonares.
El mediastino es un espacio del tórax, que se extiende entre la abertura superior del tórax, la
que se traza por una línea oblicua entre la incisura yugular del esternón y el VII proceso espinoso
cervical hasta el diafragma extendido, desde la base del proceso xifoideo al XII proceso espinoso
torácico. Se divide arbitrariamente en mediastino superior entre la abertura superior del tórax
280
y un plano horizontal que pasa del ángulo esternal al borde inferior de la IV vértebra torácica, y
un mediastino inferior situado entre este plano y el diafragma. El mediastino inferior consta del
mediastino anterior situado entre el esternón y el pericardio el mediastino medio limitado por
delante y detrás por el pericardio fibroso, con el corazón en su interior, y el mediastino posterior
extendido entre el pericardio y la columna vertebral.
Mediastino
Superior
Mediastino Mediastino
Inferior
Richard Drake, A. Wayne Vogl, Adam Mitchell. 2010. GRAY Anatomía para estudiantes. 2° edición, editorial Elsevier,
Barcelona, España.
Se posiciona con el ápex hacia abajo, hacia adelante y hacia la izquierda, y las bases hacia atrás,
levemente hacia la derecha y hacia cefálico. Topográficamente, este ápex se ubica a nivel del 4º
o 5º espacio intercostal, a la altura de la línea media clavicular izquierda.
El corazón presenta una forma irregularmente piramidal, tiene consistencia firme y su coloración
es rojiza. El peso aumenta gradualmente con la edad; en la edad adulta puede pesar 270 gr en
el hombre y 260 gr promedio en la mujer.
El tórax, de forma general, se relaciona con los pulmones por ambos lados, por cefálico con la
tráquea y los bronquios, por posterior con el esófago y columna dorsal, por anterior con el
esternón y por caudal con el diafragma.
281
Configuración externa del corazón
En el corazón se distinguen tres caras. Una cara anterior y superior o esternocostal, una cara
posterior e inferior apoyada sobre el diafragma, y una cara izquierda en relación con la cara
mediastínica o medial con el pulmón izquierdo. Tiene además un borde derecho que a veces se
confunde con una cara derecha según otros autores, la que se encuentra en directa relación con
la cara mediastínica del pulmón derecho.
La cara esternocostal se dirige hacia adelante, la derecha y un poco hacia arriba. Está formada
principalmente por el ventrículo derecho y en ella se encuentra el surco interventricular
anterior. Además, se observa la prolongación del ventrículo hacia superior, el llamado cono
arterioso pulmonar. Presenta esta cara una parte superior y otra inferior separadas por el surco
coronario, en la parte superior se diferencia muy bien el atrio derecho, el izquierdo no se
visualiza completamente. De los atrios, lo que sí se puede observar muy bien en esta cara es la
aurícula, una prolongación de cada atrio, pequeño receso en forma de oreja.
La cara diafragmática o inferior descansa en el centro tendinoso del diafragma, está dirigida hacia abajo y
ligeramente hacia atrás, formada por los ventrículos, en ella se distingue el surco interventricular posterior
y el surco coronario que divide esta cara de la base del corazón.
La cara pulmonar o lateral mira hacia la izquierda atrás y arriba, está formada por el ventrículo
izquierdo cruzada por el surco coronario. Esta cara produce una profunda impresión en el
pulmón izquierdo y se relaciona con el nervio frénico y con la pleura izquierda.
El borde derecho lo encontramos desde la vena cava superior hasta el ápex del corazón. Su parte
atrial es casi vertical.
El ápex del corazón presenta una particularidad, es redondeado y está dividido en dos partes
por la incisura del ápex, ligera depresión que marca la unión de los dos surcos interventriculares,
la parte derecha es más pequeña y la izquierda es más voluminosa.
Cara pulmonar
Cara esternocostal
Borde lateral
Cara eiafragmática
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier
Masson.
282
Vista posterior de corazón
Cara diafragmática
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier
Masson.
Ápex izquierdo
Ápex derecho
Ápex izquierdo
Ápex derecho
Waschke, P. y Paulsen F. (2011). Sobotta Atlas de Anatomía Humana. Vol. 2. 15ª edición. Editorial Elsevier
Urban & Fischer.
Está compuesto de cuatro cavidades, dos atrios y dos ventrículos, separadas por tabiques o
septos completos interatriales, interventriculares o incompletos, tabiques atrioventriculares.
El atrio derecho tiene forma ovoide irregular, presenta una pared superior y otra inferior y
cuarto caras: cara anterior, posterior, medial y lateral.
283
En la pared superior se encuentra el orificio de la vena cava superior, en la pared inferior
encontramos por lateral el orificio de la vena cava inferior, la que presenta una válvula, y por
medial el orificio del seno coronario que también presenta una válvula.
En la cara anterior se encuentra el tabique o septo atrioventricular con el orificio para la valva
tricúspide. En la cara posterior se encuentra el tubérculo intervenoso entre el orificio de la vena
cava superior e inferior, este dirige la sangre hacia el orificio atrioventricular. En la cara medial
encontramos el tabique interatrial, que presenta una fosa que en su zona media recibe el
nombre de fosa oval, la que se rodea de un limbo o anillo. Antiguamente, este era un orificio de
comunicación entre los atrios, que se cierre al momento de nacer. La cara lateral presenta una
unión con la aurícula, cuyo vértice se dirige anteromedialmente lateral al cono arterial. Esta cara
junto a la anterior está cubierta por músculos pectinados y endocardio. Los músculos pectinados
son elevaciones musculares paralelas.
Aurícula derecha
Surco
interatrial Músculos pectinados
Fosa oval
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
El ventrículo derecho tiene forma de pirámide triangular de base posterior y ápex anterior. El
grosor de un ventrículo es mayor al de un atrio, sin embargo, el grosor del ventrículo derecho es
un tercio del ventrículo izquierdo.
Este ventrículo presenta las paredes que se dividen en anterior, inferior y medial. Miden
alrededor de 5 mm de espesor. La pared anterior es ligeramente cóncava y corresponde a la
cara anterior del corazón. La pared inferior también es ligeramente cóncava y corresponde a la
cara inferior del corazón. La pared medial es marcadamente convexa y está formada por el septo
interventricular.
Las paredes de los ventrículos presentan una gran variedad de musculatura denominadas
trabéculas carnosas; existen las de primer orden o también denominadas músculos papilares
debido a que se proyectan al interior del ventrículo y forman parte de las valvas, luego las de
segundo y tercer orden.
284
En relación con el ventrículo derecho, este presenta numerosas trabéculas carnosas, las
trabéculas carnosas de segundo y tercer orden son muy numerosas en la proximidad del vértice.
Entre las trabéculas carnosas de segundo orden, hay una que merece una mención especial
debido a las conexiones que presenta con el fascículo atrioventricular; es la trabécula
septomarginal.
Cono arterioso
Valva atrioventricular derecha
Cuerdas tendinosas
Trabéculas cárneas
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
La pared medial formada por el septo interventricular, convexo hacia la derecha, presenta una
parte muscular espesa y una porción membranácea posterior que no presenta más de un
milímetro de espesor. Esta porción membranácea también forma parte del tabique
atrioventricular derecho a nivel medial.
La pared anterior del ventrículo presenta base y ápex, además forma hacia arriba una estructura
en forma de embudo denominada cono arterioso, o infundíbulo, en cuyo ápex truncado se
encuentra el orificio del tronco pulmonar.
La base del ventrículo derecho está ocupada abajo por el orificio atrioventricular derecho y
arriba por el orificio del tronco pulmonar.
285
Valva atrioventricular derecha
Cúspide
Anillo fibroso
Cuerdas tendinosas
Músculo papilar
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
El orificio del tronco pulmonar está protegido por las válvulas semilunares, anterior, derecha e
izquierda. En el centro de su borde libre, cada válvula presenta un espesamiento denominado
nódulo, del cual irradian fibras tendinosas hacia la base de inserción de las válvulas, excepto en
dos angostas zonas semilunares, llamadas lúnulas, situadas a cada lado del nódulo, cerca del
borde libre.
Válvula semilunar
Lúnula
Válvula semilunar
Nódulo
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
El atrio izquierdo tiene forma irregularmente cuboidal, presenta una posición más vertical que
el atrio derecho. Se compone de cara anterior y superior, cara posterior, cara inferior, cara
lateral y cara medial.
En la cara anterior y lateral se encuentra un orificio de disposición sagital que comunica el atrio
con la aurícula izquierda de menor tamaño y de base lateral y vértice medial en el cono arterial,
sus paredes son lisas, excepto en la zona de unión con la aurícula donde se distinguen, al igual
que en el atrio derecho, los músculos pectinados. Tiene relación por externo con el tronco
pulmonar y el arco aórtico.
La cara posterior se caracteriza por presentar cuatro orificios avalvulados para las venas
pulmonares: dos derechos y dos izquierdos.
286
En la cara inferior se encuentra el septo atrio ventricular, con el orificio para la válvula
atrioventricular izquierda o bicúspide, muy antiguamente llamada mitral. Y en la cara medial se
distingue el tabique o septo interatrial con la fosa oval y el limbo de la fosa oval.
Atrio izquierdo
Aurícula izquierda
Vena pulmonar
derecha superior
Fosa oval
Vena pulmonar
derecha inferior
Tabique interatrial
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
El ventrículo izquierdo presenta forma conoidea, sus paredes son cóncavas y más espesas que
las paredes del ventrículo derecho. Presenta dos paredes, una izquierda y la otra derecha, una
base y el ápex.
La pared izquierda está recorrida por una gran cantidad de trabéculas cárneas. Los músculos
papilares de la válvula atrioventricular izquierda nacen de esta pared, así como de los bordes
que la unen a la pared medial o derecha.
La pared derecha está constituida por el tabique o septo interventricular, formado por una
porción muscular y otra membranácea; la membranácea además forma parte del septo
atrioventricular izquierdo.
287
Ventrículo izquierdo
Miocardio
izquierdo
Cúspide anterior,
valva atrioventricular
Músculo izquierda
papilar
Trabéculas
cárneas
Cuerdas tendinosas
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
Las fibras musculares se fijan a un esqueleto fibroso presente en el corazón, compuesto por
tejido conectivo. Son cuatro los anillos fibrosos dispuestos en los bordes de los orificios que
presentan las cámaras, estructuras que dan inserción a las valvas y válvulas, y que son más
fuertes a la izquierda que a la derecha. A los lados de estos anillos, por fuera, se forman dos
trígonos fibrosos que se encuentran en la zona de fusión de los anillos, el derecho entre el anillo
aórtico por delante y los anillos atrioventriculares por detrás, y el trígono izquierdo entre el
borde izquierdo del anillo aórtico y el anillo atrioventricular izquierdo.
288
Esqueleto cardíaco
Waschke, P. & Paulsen F. (2011). Sobotta Atlas de Anatomía Humana. Vol. 2. 15ª edición. Editorial Elsevier
Urban & Fischer.
Los haces musculares de los atrios se insertan en el borde superior de los anillos, se componen
de fibras superficiales de dirección transversal, comunes a ambos atrios, y de fibras profundas
anulares, que envuelven cada atrio, contorneando la desembocadura de las venas cavas y
pulmonares.
La disposición general de las fibras de los ventrículos se resume en esta frase: «El corazón
ventricular está compuesto por dos sacos musculares contenidos en un tercer saco muscular»
(Winslow). Los ventrículos se componen, en efecto, de fibras propias de cada ventrículo y de
fibras comunes a los dos ventrículos, que envuelven a las precedentes.
Las fibras musculares propias de los ventrículos describen asas inclinadas oblicuamente sobre el
eje del corazón y se fijan a los anillos fibrosos por sus dos extremos. Su longitud y oblicuidad son
diferentes; las más largas, cuya dirección se acerca a la del eje del corazón, se hallan en la
periferia; las más cortas, mucho más inclinadas sobre el eje del corazón que las precedentes,
forman las capas más profundas. La reunión de estas fibras constituye en cada ventrículo una
especie de pequeño barril abierto en sus dos extremos. La abertura posterior corresponde a la
base del ventrículo; la abertura anterior se halla cerca del vértice.
Las fibras musculares comunes o de unión de los ventrículos envuelven y unen los dos sacos
musculares formados por las fibras propias. Nacen de los anillos fibrosos y se dirigen hacia el
vértice del corazón, siguiendo una dirección oblicua anteriormente y a la izquierda en las caras
anterior y pulmonar izquierda del corazón y oblicua anteriormente, y a la derecha en la cara
inferior.
289
Al llegar al vértice del corazón, se introducen por el orificio anterior de los sacos musculares
propios de cada ventrículo. Las fibras de la cara anterior y pulmonar izquierda penetran en el
saco ventricular izquierdo describiendo un bucle, y el conjunto de estas fibras, así contorneadas
sobre sí mismas, describe un remolino en el vértice del corazón. Las fibras de la cara inferior se
hunden en el saco ventricular derecho, describiendo asas que obliteran su orificio anterior.
En el interior de los sacos ventriculares, las fibras alcanzan los anillos fibrosos de la base de los
ventrículos. En este trayecto, unas se aplican sobre la superficie interna del saco, formada por
las fibras propias, y otras se separan de dicha pared y forman, en el interior de la cavidad, las
trabéculas carnosas.
Rouvière, H., Delmas, A. & Delmas, V. (2006). Anatomía Humana Descriptiva Tomo 2. 11ª edición. Editorial
Elsevier Masson. Madrid, España.
Otro grupo muscular del corazón corresponde a las fibras que forman el sistema conducente
cardíaco. Son fibras musculares especializadas en la producción y conducción de impulsos y en
la coordinación de la contracción de las fibras atriales y ventriculares, completamente separadas
por los anillos fibrosos. Comprende dos grandes partes, las del nodo sinuatrial (sinusal) y las del
nodo atrioventricular.
El nodo sinusal se ubica en la parte superior del surco terminal del atrio derecho, a la derecha
del orificio de la vena cava superior se extiende desde el epicardio al endocardio. Sus fibras en
la periferia del nodo están en contacto con las fibras del atrio derecho, a través de las cuales se
290
propaga el impulso a ambos atrios. Existe un haz especializado que une este nodo con el atrio
izquierdo, entre las miofibrillas del septo interatrial.
El nodo atrioventricular se sitúa en la parte más anterior y alta del septo interventricular. Luego,
los impulsos descienden por el septo interventricular, a través del tronco del fascículo
atrioventricular o haz de His, que se divide en una cruz derecha para ventrículo derecho y una
cruz izquierda para ventrículo izquierdo. La cruz derecha se dirige hacia el ápex del corazón,
penetra en la trabécula septomarginal, llega a la base del músculo papilar anterior y se distribuye
en el plexo subendocárdico. La cruz izquierda se divide en una rama anterior para la pared
anterosuperior del ventrículo izquierdo y una rama posterior para la pared posteroinferior del
ventrículo izquierdo; finalmente, el impulso eléctrico alcanza el subendocardio, a través del
plexo subendocárdico o antiguamente llamado red de Purkinje.
Irrigación: la nutrición de los tejidos del corazón se realiza por las dos primeras arterias
colaterales que nacen de la aorta en su porción ascendente, específicamente en el seno
coronario que se ubica superior a la válvula semilunar aórtica. Estas arterias reciben el nombre
de arteria coronaria derecha y arteria coronaria izquierda.
La arteria coronaria derecha sale entre el tronco pulmonar y la aurícula derecha, recorre el surco
coronario derecho anterior y posterior, se dirige hacia la cara diafragmática, donde en la mayoría
de los casos se anastomosa con la arteria circunfleja.
Las primeras ramas que emite son la rama del cono arterioso y la del nodo sinuatrial, que cruza
la pared anteromedial del atrio derecho, dando ramas a la cresta terminal y los músculos
pectinados. Durante su trayecto en el surco coronario emite ramas atriales y ventriculares, la
ventricular corresponde a la arteria marginal derecha, la que recorre el borde derecho del
corazón e irriga la cara anterior y posterior del ventrículo derecho. Luego, la arteria coronaria
derecha termina en la cara posterior en la arteria interventricular posterior en la mayoría de las
veces, la que desciende por el surco interventricular posterior hasta llegar al ápex, generando
arterias septales para irrigar el tabique atrioventricular y una rama que irriga al nodo
atrioventricular.
La arteria coronaria izquierda es una arteria que luego de nacer, emerge hacia el surco coronario
izquierdo, entre el tronco pulmonar y la aurícula izquierda, a dos centrímetros de recorrer el
surco coronario se divide en dos ramas terminales, la arteria circunfleja y la arteria
interventricular anterior.
La arteria circunfleja cursa todo el surco coronario izquierdo anterior y posterior, habitualmente
por posterior termina antes de llegar al surco interventricular posterior. Esta arteria genera
ramas atriales que se anastomosan con arterias atriales de la arteria coronaria derecha. Al llegar
al borde izquierdo genera una rama colateral llamada arteria marginal izquierda, que irriga la
cara pulmonar ventricular del corazón.
291
Vista anterior Vista posterior
Arteria coronaria izquierda
Arteria circunfleja
Arteria
interventricular
anterior
Arteria
marginal Arteria interventricular
derecha Arteria coronaria posterior
Arteria marginal izquierda
derecha
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
Drenaje venoso: el retorno venoso de este órgano, al igual que el de todos los órganos del
cuerpo humano, llega al atrio derecho. En el caso del corazón, esta sangre llega en su mayoría
por una vena dilatada, que recibe el nombre de seno coronario.
El seno coronario se ubica en la parte posterior del surco coronario, recibe a la vena magna del
corazón, vena posterior del ventrículo izquierdo, vena oblicua del atrio izquierdo y vena parva
del corazón. La vena magna se inicia en el ápex del corazón, asciendo por el surco
interventricular anterior, contornea por el surco coronario la cara pulmonar del corazón y se
continúa con el seno coronario. La vena posterior del ventrículo izquierdo drena la cara
diafragmática del ventrículo izquierdo. La vena parva cursa a lo largo del borde derecho del
corazón, luego por la parte derecha del surco coronario y termina en la extremidad derecha del
seno coronario.
Las venas anteriores y mínimas del corazón drenan directamente al atrio derecho.
Seno
coronario
V. Interventricular
anterior o V. magna
Vena posterior
del VI
V. interventricular posterior o
V. cardíaca media
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
292
Drenaje linfático: la superficie del corazón está cubierta por una red linfática subpericárdica, en
la cual vierten las redes del miocardio y del endocardio por medio de colectores linfáticos
principales valvulados periarteriales. De la red linfática subpericárdica parten dos troncos
colectores principales, uno izquierdo y otro derecho.
El colector principal izquierdo drena la parte izquierda de la red. Asciende bordeando la cara
pulmonar izquierda y después la cara posterior del tronco pulmonar, y termina en un nódulo
linfático traqueobronquial inferior.
El colector principal derecho tiene sus orígenes en la parte derecha de la red. Acompaña desde
su origen a la arteria coronaria derecha en el surco coronario y asciende enseguida sobre la cara
anterior de la aorta, a lo largo o cerca del surco aorticopulmonar, terminando de ordinario en
un nódulo linfático del grupo mediastínico anterior izquierdo.
Frecuentemente existen de uno a tres pequeños nódulos linfáticos epicárdicos; estos nódulos
fueron descritos por Rainer y se hallan situados en el trayecto de los colectores principales, a lo
largo de los troncos aórtico y pulmonar.
Conducto torácico
Nodos
paratraqueales
Nodos
traqueobronquial
Nodos mediastinales
posteriores
Nodos frénicos
superiores
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
Inervación
Presenta inervación del sistema nervioso autónomo y se origina de forma principal a nivel del
cuello, por su origen embriológico. Las fibras simpáticas preganglionares provienen de los
segmentos medulares de TI a TIV, hacen sinapsis en los tres ganglios simpáticos cervicales y los
cuatro primeros torácicos. Las fibras posganglionares bajan por los nervios cardíacos superior,
medio e inferior, y los nervios cardíacos torácicos, luego se ramifican en el plexo cardíaco, que
se ubica entre la bifucarción de la tráquea y el arco de la aorta. Sus ramas inervan además los
grandes vasos y las arterias coronarias.
Las fibras parasimpáticas preganglionares se forman en el núcleo motor dorsal del vago, y llegan
al plexo cardíaco a través de los ramos cardíacos cervicales superiores, inferiores y ramos
cardíacos torácicos de ambos lados. Hacen sipnapsis en pequeños ganglios ubicados a nivel de
293
las arterias coronarias y en la región del surco interventricular posterior. Las fibras
posganglionares son cortas y se distribuyen en el nodo sinusal y el nodo atrioventricular.
Las fibras aferentes acompañan los nervios autónomos. Siguen las fibras simpáticas y alcanzan
la médula espinal a través de los nervios cardíacos cervicales medio e inferior y los nervios
cardíacos torácicos. Transmiten impulsos sobre la actividad cardíaca refleja y la sensación
consciente.
Axones parasimpáticos
Axones simpáticos T1
T2
T3
T4
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier Masson.
Pericardio
Membrana fibroserosa que envuelve al corazón y los grandes vasos, tiene forma de cono de
base inferior, insertada sobre el diafragma, se compone de dos capas: una externa fibrosa y otra
interna serosa. El pericardio fibroso aísla el corazón de los órganos vecinos, lo protege y lo fija a
estructuras vecinas; el pericardio seroso permite el deslizamiento del corazón durante sus
movimientos.
El pericardio fibroso es un saco conectivo, espeso y resistente. Semeja un cono cuya base se
apoya sobre el diafragma, atravesado por la vena cava inferior y cuyo vértice truncado se cierra
alrededor de los grandes vasos, continuándose con la capa adventicia de los mismos. A nivel del
pedículo arterial, la línea de continuidad del pericardio con la adventicia se aparta notablemente
del corazón, pues asciende hasta cubrir el tronco pulmonar y la aorta ascendente hasta las
proximidades del origen del tronco arterial braquiocefálico. El saco pericárdico se mantiene fijo
por su unión a los grandes vasos y al diafragma que le sustenta, y mediante una trama de tejido
conectivo que le rodea en algunos puntos y lo une a estructuras vecinas. Esta trama de tejido
conectivo se conoce como bandas fibrosas, denominadas ligamentos del pericardio. Los
principales ligamentos del pericardio son los frenopericárdicos, los esternopericárdicos superior
e inferior y los vertebropericárdicos.
El pericardio seroso es la capa interna del pericardio. Está formado por dos láminas, una parietal
y otra visceral, que encierran entre ellas la cavidad pericárdica. La lámina parietal se adhiere
294
íntimamente a la superficie interna del pericardio fibroso. Esta adhesión hace imposible su
aislamiento, pues las tramas conectivas de ambos pericardios se entremezclan. La lámina
visceral (epicardio) se aplica sobre la superficie del corazón, adhiriéndose íntimamente al
miocardio, del que es difícil separarla; a nivel de la entrada o salida de los grandes vasos, los
cubre durante un cierto trayecto, formando una vaina alrededor de los mismos hasta la zona de
continuidad con la lámina parietal, determinando así que los grandes vasos tengan un trayecto
intrapericárdico. Los vasos coronarios están tapizados por el epicardio, deslizándose en la grasa
que se dispone entre este y el miocardio.
La cavidad pericárdica es un espacio virtual comprendido entre las dos láminas. Contiene una
pequeña cantidad de líquido pericárdico (25-50 mL) secretado por las células mesoteliales que
constituyen las láminas.
La cavidad está totalmente cerrada debido a que presenta recesos que se hacen visibles cuando
se abren el pericardio fibroso y la lámina parietal del pericardio seroso uno es el seno transverso
que pasa por detrás de la aorta y del tronco pulmonar, y por delante de los atrios. El otro es el
seno oblicuo, que se extiende por detrás del atrio izquierdo, alrededor de los orificios de las
venas pulmonares y cava inferior. Además, existe un pliegue, llamado vena cava izquierda, que
contiene el remanente fibroso de la vena cardinal común izquierda, el que puede verse entre la
arteria pulmonar izquierda y la vena pulmonar superior izquierda.
Seno oblicuo
Seno
Pericardio transverso
El tronco pulmonar es un arteria peculiar que saca la sangre del corazón, sin embargo, la sangre
que lleva es pobre en O2 y rica en CO2 y nutrientes. Es un vaso corto y ancho de unos 5 cm de
longitud y 3 de diámetro. Asciende oblicuamente hacia atrás y hacia la izquierda, primero se
sitúa por anterior a la aorta, luego se dirige hacia la izquierda y queda por debajo del arco
aórtico. Bajo el arco aórtico termina cuando se bifurca en arteria pulmonar derecha y arteria
pulmonar izquierda.
295
La arteria pulmonar derecha es más larga y más gruesa que la izquierda, sigue horizontalmente
hacia la derecha, pasa por detrás de la aorta ascendente y de la vena cava superior, pasa por
delante del esófago y del bronquio principal derecho, al que cruza oblicua e inferiormente al
origen del bronquio lobular superior; inferiormente al arco de la aorta y al arco de la vena ácigos,
y superiormente al atrio derecho y al seno transverso del pericardio, hasta llegar a la raíz o hilio
del pulmón, donde se divide en dos ramas, una superior y la otra inferior, las que acompañan a
los bronquios lobares.
La sangre pasa por arterias lobulares, luego segmentarias, hasta que forman arteriolas y después
capilares arteriales que rodean los alvéolos, donde ocurre el intercambio gaseoso o hematosis,
para luego ir saliendo de los pulmones por vénulas y posteriormente por venas pulmonares. Al
corazón, la sangre rica en O2 llega por cuatro venas pulmonares, dos provenientes del pulmón
derecho y dos del pulmón izquierdo.
Las venas pulmonares no tienen válvulas. Nacen en los capilares perialveolares y se unen
formando venas progresivamente mayores que caminan por los tabiques intersegmentarios;
cada segmento pulmonar drena por una vena segmentaria.
De cada pulmón salen por el hilio dos venas, encontramos entonces, dos venas pulmonares
derechas, superior e inferior, y dos venas pulmonares izquierdas, superior e inferior. Las venas
pulmonares son vasos cortos y gruesos que caminan horizontalmente hacia la parte posterior
del atrio izquierdo, donde entran perforando el pericardio fibroso y contribuyen a delimitar el
seno oblicuo del pericardio. Forman parte de los pedículos pulmonares, disponiéndose por
delante y por debajo del bronquio respectivo, y por debajo de la arteria pulmonar
correspondiente. Las venas pulmonares derechas pasan por detrás del atrio derecho y de la vena
cava superior, y las venas pulmonares izquierdas lo hacen por delante de la aorta descendente.
296
Venas pulmonares
VPII
VPID
Vena pulmonar
inferior Vena pulmonar
derecha (VPID) inferior izquierda
(VPII)
Waschke, P. & Paulsen, F. (2011). Sobotta Atlas de Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana
Anatomía Humana. Vol. 2. 15ª edición. Editorial Elsevier (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier
Urban & Fischer. Masson.
La sangre llega al atrio izquierdo y luego al ventrículo izquierdo, desde donde comienza su
distribución a todos los otros órganos del cuerpo humano.
Para que la sangre llegue al primer vaso de distribución se abren las válvulas semilunares
aórticas. El primer vaso de distribución de la sangre es la arteria aorta, que se extiende formando
un «bastón», primero por encima del corazón y, luego, por delante de la columna vertebral hasta
la cuarta vértebra lumbar, donde se divide, como las ramas abiertas de una pinza, en dos arterias
terminales, las arterias ilíacas comunes, que irrigan la pelvis y los miembros inferiores. En su
origen, la arteria aorta presenta un calibre de aproximadamente 2,5 cm, adelgazándose a
medida que se va dividiendo.
Para su estudio se divide en aorta ascendente, arco aórtico y aorta descendente; esta última se
subdivide en aorta descendente torácica y aorta descendente abdominal.
La arteria aorta ascendente se encuentra dentro del saco pericárdico, por encima del corazón, y
mide aproximadamente 5 cm. Se origina en la base del corazón a nivel del III cartílago costal
izquierdo, asciende hasta el II cartílago costal, donde se empieza a incurvar para formar el arco.
Sus relaciones son por delante, con el origen del infundíbulo del ventrículo derecho, el tronco
pulmonar y atrio derecho, más arriba con el pulmón derecho, pleura y vestigios del timo que la
separan del esternón. Por detrás se relaciona sucesivamente con el atrio izquierdo, arteria
pulmonar derecha y bronquio principal derecho. A la derecha corresponde al atrio derecho y
vena cava superior; a la izquierda, al atrio izquierdo y tronco pulmonar.
Las ramas de la aorta ascendente son las rterias coronarias, derecha e izquierda, que nacen de
los senos aórticos.
297
Aorta ascendente
Arteria aorta
ascendente
Waschke, P. & Paulsen, F. (2011). Sobotta Atlas de Anatomía Humana. Vol. 2. 15ª edición. Editorial
Elsevier Urban & Fischer.
Arco de la aorta: luego de su emergencia, la aorta forma un arco (cayado), por el cual cambia de
dirección hacia abajo y a la izquierda, llegando a la vertiente lateral izquierda del cuerpo de la
cuarta vértebra torácica. El arco se proyecta en la superficie anterior del tórax, sobre el
manubrio del esternón, entre los extremos esternales de los segundos cartílagos costales.
Asciende primero hacia arriba y hacia la izquierda, por delante de la tráquea. Su cara anterior e
izquierda está cruzada por los nervios frénico y vago izquierdo. Su cara posterior y derecha se
relaciona por adelante y atrás con la tráquea, la parte profunda del plexo cardíaco, el nervio
recurrente izquierdo, el esófago y la columna vertebral.
Este arco emite tres colaterales desde su convexidad, que de derecha a izquierda son: tronco
arterial braquiocefalico (TABC), arteria carótida común izquierda y arteria subclavia izquierda.
Arco de la aorta
Arteria subclavia izquierda
Arco arterial
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
298
La aorta descendente, la parte torácica baja por el mediastino posterior, y la parte abdominal
que cursa en el espacio retroperitoneal y se bifurca a nivel de la cuarta vértebra lumbar,
dividiéndose en arteria ilíaca común izquierda y derecha.
La irrigación de cabeza, cuello y miembro superior se distribuye por el arco de la aorta, las
arterias carótidas comunes y las subclavias.
El tronco braquiocefálico es el vaso que, luego de nacer del arco aórtico, se dirige ascendiendo
oblicuamente hacia el lado derecho de la base del cuello, se inicia a la altura del 2° cartílago
costal y termina en la articulación esternocostal derecha, donde se divide en arteria subclavia
derecha y arteria carótida común derecha. El trayecto de este vaso es de aproximadamente 5
cm. Corresponde al vaso de mayor calibre del arco aórtico.
Este vaso está separado del manubrio esternal por el músculo esternotirohioideo y el
esternotiroideo, los restos adiposos del timo y la vena braquiocefálica izquierda. Hacia atrás se
relaciona con la porción inferior de la tráquea; a la derecha con la vena braquiocefálica derecha,
vena cava superior y la pleura, a la izquierda, con los restos del timo, el origen de la carótida
común izquierda, las venas tiroideas inferiores y la tráquea.
Arteria carótida
común derecha
Arteria subclavia
derecha
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Las arterias carótidas comunes, destinadas a la irrigación de cabeza y cuello, presentan distintas
longitudes y relaciones producto de sus orígenes. La arteria carótida común derecha nace en la
base del cuello, a partir de la bifurcación del tronco braquiocefálico; la arteria carótida común
izquierda nace en el tórax, de la parte más alta del arco aórtico.
La arteria carótida común izquierda nace de la cara superior del arco de la aorta posterior y a la
izquierda del tronco braquiocefálico. Asciende oblicuamente en sentido superior y lateral y un
poco anterior, o bien un poco posterior, hasta la base del cuello. El trayecto intratorácico de esta
arteria mide alrededor de 3 cm de longitud.
En su origen, la arteria carótida común izquierda se halla en gran parte oculta posteriormente al
extremo inferior del tronco braquiocefálico. Está en relación: anteriormente, con el ramo
cardíaco cervical superior del nervio vago, con la vena braquiocefálica, izquierda y con el timo o
299
su vestigio adiposo; posteriormente, con los ramos simpáticos del plexo cardíaco posterior, con
el esófago, con el nervio laríngeo recurrente izquierdo, con la arteria subclavia y con el conducto
torácico que bordea la cara medial de esta arteria; medialmente, con la tráquea; lateralmente,
con el nervio vago izquierdo, que cruza la cara lateral de la arteria carótida común izquierda de
superior a inferior y de posterior a anterior, o bien bordea dicha cara posteriormente, con la
pleura y el pulmón izquierdos; la arteria excava un surco sobre la cara medial del vértice del
pulmón. La arteria carótida común izquierda está también acompañada anterior y lateralmente,
en su trayecto intratorácico, por nódulos linfáticos mediastínicos anteriores izquierdos.
En el cuello esta arteria, junto a la carótida común derecha, presenta igual distribución y
relaciones muy parecidas, están contenidas en una vaina carotídea acompañadas de la vena
yugular interna y el nervio vago. Ambas carótidas ascienden por el cuello oblicuo lateralmente
desde la articulación esternoclavicular, hasta la altura del borde superior del cartílago tiroideo
de la laringe, 3 cm por debajo del reborde mandibular. En ese lugar se dividen en arterias
carótidas externas y arterias carótidas internas, estas entonces serían sus ramas terminales, no
generan en su trayecto derecho o izquierdo ramas colaterales.
Sus relaciones en el cuello de forma general serían, por posterior, procesos transversos de
vértebras cervicales y músculos prevertebrales; medialmente, con la tráquea, esófago y nervio
laríngeo recurrente y más arriba con la laringe y faringe; por delante, con la glándula tiroidea.
La vaina carotidea por lateral está cubierta por el platisma, fascia cervical y el ECMA, músculos
esternotirohioideo y esternotiroideo, más el vientre superior del omohioideo.
En la bifurcación para formar las arterias carótidas externas e internas se encuentran dos
estructuras que presentan células especializadas, una de ellas es el glomo carotídeo, el que es
un corpúsculo ovalado y rojizo que está compuesto por células epiteliales, numerosas fibras
nerviosas y una delicada cápsula fibrosa. Contiene quimiorreceptores que responden al
contenido de oxígeno en la sangre, la otra es el seno carotídeo, que corresponde a una dilatación
que se encuentra más cercana a la arteria carótida interna, contiene barorreceptores,
responsables de la regulación de la presión arterial, para el control de la presión intracraneal.
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Arteria carótida externa: del cuello alcanza la parótida y en la zona media del borde parotídeo
de la mandíbula se divide en dos ramas terminales; la arteria maxilar, que va por la cara medial
300
de la rama de la mandíbula a la fosa pterigomaxilar, y la arteria temporal superficial, que
asciende hasta la fosa temporal, dividiéndose en ramos frontales y parietales.
La arteria carótida externa, en su recorrido emite las siguientes colaterales: arteria tiroidea
superior, arteria faríngea ascendente, arteria lingual, arteria facial, hacia posterior emite la
arteria occipital y más superiormente la arteria auricular posterior.
La arteria tiroidea superior irriga laringe y glándula tiroides; la arteria lingual irriga la lengua y
piso de la boca, incluida la glándula sublingual; la arteria faríngea ascendente contribuye a irrigar
la faringe, tuba auditiva, caja del tímpano y las meninges. La arteria facial irriga los músculos y
la piel de la cara, la glándula submandibular, la tonsila palatina, la faringe y el velo del paladar;
la porción terminal de la arteria facial se denomina arteria angular, la que se anastomosa con la
arteria dorsal de la nariz, rama de la oftálmica. La arteria occipital irriga cuero cabelludo de la
región occipital, músculos del cuello, las celdas mastoideas y la duramadre de la porción
posterior del cráneo. La arteria auricular posterior irriga el pabellón auricular, el cuero cabelludo
y la piel de la región retroauricular el oído medio e interno, y el nervio facial.
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Arteria carótida interna: se dirige a la base del cráneo por exocraneal, ingresando al interior por
el orificio externo o de entrada al conducto carotídeo, pasa al cráneo a través del foramen de
salida situado en el vértice del peñasco, de ahí contornea el seno cavernoso y a través de la
fisura orbitaria superior emite la arteria oftálmica para la órbita y se anastomosa con la arteria
facial. El resto de la arteria alcanza la base del cerebro y a nivel de los procesos clinoides
anteriores da las siguientes arterias terminales: arteria cerebral anterior, arteria cerebral media,
arteria coroidea posterior y arteria comunicante posterior.
301
Círculo arterioso del cerebro
Al pasar por los escalenos, la arteria subclavia se divide en tres segmentos, medial a los escalenos
(preescalénico), interescalénico y lateral a los escalenos (postescalénico). Casi todas sus ramas
colaterales las emite en el segmento preescalénico; arteria vertebral, arteria torácica interna,
tronco tirocervical, tronco costocervical. La arteria dorsal de la escápula es la única que no nace
en este segmento.
Arteria subclavia
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5 ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
La arteria vertebral es la rama más importante de la subclavia, ya que está destinada a irrigar
parte del encéfalo y de la médula espinal. Asciende hacia el cráneo por dentro de los forámenes
transversos de las vértebras cervicales. Ingresa al cráneo por el foramen magno, en esa
estructura se anastomosa con su homóloga del lado contrario y forma la arteria basilar,
responsable de irrigar gran parte del tronco encefálico, cerebelo y cerebro. Termina en las
arterias cerebrales posteriores.
302
La arteria torácica interna nace de la convexidad del arco que genera la arteria subclavia, se
dirige a irrigar la pared anterior del tórax, por interno, el abdomen y diafragma. En el tórax
ingresa al mediastino anterior. En esa región sigue un trayecto descendente a los lados del
esternón, entre la pleura por detrás y los cartílagos costales por delante. Por detrás del extremo
esternal de reborde costal se divide en sus ramas terminales, la arteria epigástrica superior y la
musculo frénica. Sus ramas colaterales son la arteria pericardiofrénica, arterias intercostales
anteriores, ramas perforantes mamarios y ramas mediastínicas.
El tronco tirocervical, apenas nace, se divide enseguida en ramas terminales: arteria tiroidea
inferior, arteria cervical ascendente, arteria transversa del cuello y arteria supraescapular.
La arteria tiroidea inferior es la rama más voluminosa, asciende por medial al escaleno anterior
y luego se distribuye para irrigar la glándula tiroides por inferior y lateral, las glándulas
paratiroides, músculos vecinos, parte de la tráquea, esófago, faringe y laringe.
La arteria cervical ascendente es delgada, sube por delante del escaleno anterior, irriga los
músculos vecinos y genera ramas espinales para la médula espinal, sus meninges y las vértebras
cervicales.
La arteria transversa del cuello es una arteria muy variable, se dirige hacia afuera por delante
del escaleno anterior y el nervio frénico, y va hacia atrás para irrigar trapecio, elevador de la
escápula y músculos vecinos.
La arteria supraescapular pasa por delante del escaleno anterior, por detrás de la clavícula, por
delante del plexo braquial, bajo el omohioideo, hasta la incisura coracoides de la escápula. Se
distribuye en la fosa supra e infraespinosa, irrigando los músculos vecinos, emite una rama
acromial para irrigar la articulación acromioclavicular y ramas nutricias para la clavícula y la
escápula.
Tronco tirocervical
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
El tronco costocervical nace de la subclavia y se dirige hacia atrás sobre la cúpula pleural, alcanza
el cuello de la primera costilla y se divide en arteria cervical profunda e intercostal suprema. La
arteria cervical profunda irriga músculos del cuello por posterior, la arteria intercostal suprema
desciende por detrás de la cúpula pleural adosada al cuello de las dos primeras costillas y emite
las arterias intercostales posteriores I y II de los dos primeros espacios.
303
Tronco costocervical
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
La arteria dorsal de la escápula nace del segmento postescalénico y a veces del segmento
interescalénico. Se dirige hacia atrás del hombro, pasando por los músculos elevador de la
escápula, romboides y serrato lateral, da ramos musculares y contribuye a formar la red
periescapular.
La arteria axilar es la continuación del vaso denominado subclavio, se inicia en el ápex de la axila,
en el borde lateral de la primera costilla, desciende a lo largo de la pared lateral de la axila y
termina en el borde inferior del músculo redondo mayor. Genera ramas colaterales, arteria
subescapular, arteria torácica superior, arteria toracoacromial, arteria torácica lateral, arteria
circunfleja humeral anterior y arteria circunfleja humeral posterior.
La arteria torácica superior nace del borde inferior del músculo subclavio, irriga músculos
pectorales y parte superior de la pared torácica lateral.
La arteria torácica lateral desciende por el borde inferior del pectoral menor, se distribuye a los
músculos vecinos y proporciona ramas mamarias laterales para la mama.
La arteria subescapular se origina a nivel del borde inferior del músculo subescapular, al cual
sigue hacia el ángulo inferior de la escápula; se divide en arteria circunfleja escapular y arteria
toracodorsal, estas arterias irrigan músculo infraespinoso, subescapular, dorsal ancho o latísimo
del dorso.
La arteria circunfleja humeral anterior es delgada, se origina a nivel del borde inferior del
músculo subescapular, rueda por delante del cuello quirúrgico del húmero, pasa por detrás del
músculo coracobraquial y de la cabeza corta del bíceps, a los cuales irriga, se distribuye también
a la articulación glenohumeral.
La arteria circunfleja humeral posterior se origina debajo del músculo subescapular, se dirige
hacia afuera, atraviesa el foramen cuadrilátero, rodea por detrás el cuello quirúrgico del
húmero, irriga cabeza del húmero, articulación glenohumeral y músculos vecinos.
304
Arteria axilar y sus ramas
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Cuando este vaso atraviesa el hombro e ingresa al brazo, cambia de nombre y pasa a llamarse
arteria braquial, esta arteria es la responsable de la irrigación de prácticamente todo el miembro
libre. Cruza la cara anteromedial del brazo y termina en dos arterias en la parte media de la fosa
cubital, las arterias radial y ulnar. Su irrigación directa es hacia el brazo y contribuye a formar la
red periarticular del codo. Las ramas de la arteria braquial son la arteria profunda del brazo, la
arteria colateral ulnar superior, colateral ulnar inferior.
Arteria profunda del brazo, desciende oblicuamente hacia lateral por detrás del húmero junto
al nervio radial, discurre por el canal del nervio radial del húmero, cubierta por el tríceps. Emite
ramas nutricias del húmero, una rama deltoidea ascendente, en el borde lateral del húmero
emite arteria colateral racial, que pasa por delante del epicóndilo lateral y la arteria colateral
media, que pasa por detrás. Ambos vasos contribuyen a formar la red periarticular del codo.
La arteria colateral ulnar superior se origina en la mitad del brazo, cursa con el nervio ulnar,
perfora el septo intermuscular medial y termina en la cara posterior del epicóndilo medial,
donde se anastomosa con la rama posterior de la recurrente ulnar.
La arteria colateral ulnar inferior se origina 5 cm por encima del cúbito, se dirige medialmente
por delante del músculo braquial, atraviesa el septo intermuscular medial, rodea la cara
posterior del húmero y se anastomosa por encima de la fosa olecraneana con la colateral media.
305
Arteria braquial y sus ramas
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
La arteria radial es la rama lateral de esta arteria braquial, la que comienza en la fosa cubital,
aproximadamente a 1 cm del pliegue cubital y por delante del cuello del radio. Se dirige
verticalmente por la parte lateral de la región antebraquial anterior, en dirección al proceso
estiloides del radio. Luego contornea la articulación de la mano y pasa por el dorso de la mano.
Emite en la fosa cubital la arteria recurrente radial, que se anastomosa con la rama colateral
radial de la arteria braquial profunda; también emite la rama carpiana palmar, que se
anastomosa con la rama carpiana palmar de la arteria ulnar. Otra arteria que proviene de la
radial es la rama palmar superficial, nace cuando la readal rodea el borde lateral de la muñeca
y se dirige a irrigar los músculos tenares, se anastomosa con la rama terminal de la arteria ulnar,
formando el arco palmar superficial. La rama carpiana dorsal se origina en el fondo de la
tabaquera anatómica. La arteria príncipe de pulgar se forma a la entrada de la arteria radial a la
palma de la mano, desciende por el primer espacio interóseo y se divide en las dos arterias
digitales palmares del pulgar. La arteria radial del índice forma la primera arteria metacarpiana
palmar.
Esta arteria radial forma el arco palmar profundo, que corresponde a la arteria terminal de la
radial, la que se anastomosa con una rama palmar profunda de la arteria ulnar. En su lado
cóncavo emite ramas ascendentes para las articulaciones intercarpianas; por su parte convexa
da las arterias metacarpianas palmares que descienden sobre los músculos interóseos de los
segundo, tercer y cuarto espacio, y se anastomosan con las arterias digitales palmares comunes
del arco palmar superficial. Posee tres ramas perforantes que se anastomosan con las arterias
metacarpianas dorsales.
306
Arteria radial
A. Radial
Arteria Rama profundad
radial A. Principal del la A. ulnar
pulgar o príncipe
Arco palmar profundo
Arteria metacarpiana
Arteria digital propia
palmar
del pulgar
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La arteria ulnar, desde la fosa cubital se dirige inferior y medialmente al tercio medio del
antebrazo, desciende verticalmente hacia el borde medial de la muñeca, pasa por delante del
retináculo flexor, lateralmente al pisiforme y medialmente al hámulo del hueso hamatal, y se
dirige hacia la palma para formar el arco palmar superficial.
Ramas, arteria recurrente ulnar, arteria interósea común, rama carpiana palmar, rama carpiana
dorsal, rama palmar profunda, arco palmar superficial.
La arteria recurrente ulnar forma parte de la red periarticular del codo, la arteria interósea
común irriga membrana interósea y con sus ramas irrigan músculos del antebrazo superficiales
y profundos. Las ramas carpianas irrigan el carpo. La rama palmar profunda irriga músculos
hipotenares y luego se anastomosa para formar el arco palmar profundo.
El arco palmar superficial, en su convexidad, forma tres arterias digitales palmares comunes que
reciben las arterias metacarpianas palmares y se dividen en arterias digitales palmares propias,
las que se distribuyen a los lados adyacentes de los cuatro dedos mediales y emiten dos ramas
dorsales para el dorso de las falanges media y distal. La arteria digital palmar propia para el lado
medial del dedo mínimo nace usualmente de la ulnar, por debajo del músculo palmar corto.
307
Arteria radial
Arteria ulnar
Rama superficial
A. radial
Arco palmar superficial
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Arteria ulnar
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La arteria aorta descendente torácica es la responsable de irrigar el tórax por interno; esta
atraviesa el tórax por el mediastino posterior, desde la cuarta vértebra torácica hasta el hiato
aórtico del esófago. Primero se ubica a lateral izquierdo de las vértebras, sin embargo, a medida
que va descendiendo se cruza el esófago.
Ramas viscerales: arterias bronquiales, arterias esofágicas, arterias pericárdicas (irrigan parte
posterior del pericardio), arterias mediastínicas.
308
Arteria aorta torácica
Arterias intercostales
posteriores
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Ramas parietales: arterias lumbares, arterias frénicas inferiores, destinadas a irrigar paredes del
abdomen, diafragma y columna vertebral con su contenido.
Ramas viscerales: arterias surprarrenales, arterias renales, arterias gonadales, tronco celíaco
(forma la arteria hepática, esplénica y gástrica), arteria mesentérica superior y mesentérica
inferior.
La arteria mesentérica superior irriga el intestino delgado y la primera porción del intestino
grueso, mientras que la arteria mesentérica inferior irriga el intestino grueso.
309
Arterias frénicas inferiores
Tronco celíaco
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Irrigación de la pelvis y miembros inferiores. Las arterias ilíacas comunes son las responsables
de irrigar pelvis y miembros inferiores. Cada una se dirige hacia abajo y hacia lateral; cuando
llegan al nivel del disco lumbosacro se dividen en arteria ilíaca externa y arteria ilíaca interna.
La arteria ilíaca interna, con sus ramas colaterales y terminales, irriga paredes de la pelvis y
órganos pélvicos, además de generar irrigación hacia la región glútea y a los músculos del periné.
La arteria ilíaca externa se dirige hacia lateral anterior, llegando a la parte anterior a la parte
media del ligamento inguinal; al pasar por debajo del ligamento inguinal hacia el muslo, cambia
de nombre a arteria femoral. Sus ramas son por encima del ligamento inguinal, arteria
epigástrica inferior y circunfleja ilíaca profunda. La primera irriga la pared abdominal superficial
por debajo del ombligo y se anastomosa con la epigástrica superior. La segunda rodea la cresta
ilíaca y entrega irrigación a los músculos abdominales por lateral y posterior.
La arteria femoral cursa la cara anterior y medial del fémur, termina en el hiato aductor, donde
cambia de nombre a arteria poplítea. La arteria recorre primero el trígono femoral y luego el
canal de los aductores. En el canal de los aductores, la arteria desciende entre los músculos
aductores largo y magno por detrás, el vaso medial por fuera y el sartorio por delante y por
dentro. La arteria sale del canal por el hiato del aductor. Durante todo su trayecto, la arteria
entra en relación con ramas del nervio femoral.
Ramas colaterales: en el trígono femoral emite la arteria epigástrica superficial, circunfleja ilíaca
superficial, femoral profunda y pudendas externas, en el canal de los aductores emite la arteria
genicular descendente.
La arteria femoral profunda o profunda del fémur es una rama gruesa que irriga la mayoría de
los músculos del fémur, piel, el fémur y la articulación coxofemoral. Sus ramas son la arteria
circunfleja medial y lateral del fémur, y arterias perforantes.
310
La arteria genicular descendente genera rápidamente las ramas safenas y articulares y desciende
en el vasto medial para anastomosarse con la arteria genicular medial superior. Esta arteria
junto a otras forman la red patelar de la rodilla.
Arteria femoral
Arteria perforante
Arteria genicular
descendente
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La arteria poplítea es una arteria corta, continuación de la femoral, atraviesa la fosa poplítea y
termina a nivel del borde inferior del músculo poplíteo, donde se bifurca en arteria tibial anterior
y tibial posterior. Da las ramas geniculares superiores medial y lateral genicular media, surales,
geniculares inferiores medial y lateral, las que irrigan rodilla, músculos, articulación y
componentes articulares, además de los músculos gastrocnemios, sóleo y plantar en su porción
proximal.
La arteria tibial anterior se dirige hacia adelante, pasa por el borde superior de la membrana
interósea para irrigar la parte profunda de la región anterior de la pierna, desciende por la cara
anterior de la membrana interósea, luego de la tibia y articulación talocrural, llega al dorso del
pie, donde cambia de nombre a arteria dorsal del pie o arteria pedia, la que forma un arco dorsal
para luego irrigar dorso de los dedos de los pies. Ramas, arteria recurrente tibial posterior,
arteria recurrente tibial anterior, arterias maleolares anteriores, lateral y medial. Del arco dorsal
nacen las arterias metatarsianas dorsales del segundo, tercer y cuarto espacio, cada una se dirige
hacia los dedos y se divide en dos arterias digitales dorsales, para los lados contiguos de los
dedos. Estas arterias reciben ramos perforantes del arco plantar.
311
La arteria plantar medial se dirige hacia adelante a lo largo del borde medial del pie. Se divide a
nivel de la base del primer metatarsiano en ramas profunda y superficial; la rama profunda se
continúa formando parte de las arterias metatarsianas plantares I, II y III. La rama superficial
irriga músculos y articulaciones, termina en el borde medial del hálux.
La arteria plantar lateral, en la base del quinto metatarsiano se incurva en dirección medial hacia
la base del primer metatarsiano, formando el arco plantar. En la convexidad del arco plantar se
emiten las arterias metatarsianas plantares, cada una de ellas emite ramas perforantes que se
anastomosan con la metatarsiana dorsal correspondiente, a nivel de la cabeza de los
metatarsianos toma el nombre de arteria digital plantar común, la cual se divide en arterias
digitales propias.
Arteria tibial anterior
Arteria poplítea
Arteria pedia
Arteria fibular
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Arteria digital plantar propia
Arteria plantar
medial Arteria digital
plantar común
Arteria
plantar
lateral
Arco plantar
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Retorno venoso
El retorno venoso del cuerpo humano se divide en superficial y profundo, generalmente a nivel
profundo, cuando las arterias son de bajo calibre se encuentran dos venas por una arteria.
Estas venas, que se ubican al lado de la arteria, reciben el mismo nombre del vaso arterial.
Existen excepciones a esta regla, por ejemplo, a nivel del abdomen existe la vena porta, la vena
cava inferior, ambas no tienen su homólogo en arterias; en el tórax se encuentran las venas
ácigos; en la cavidad craneana, el retorno venoso principal se realiza por senos venosos y no
solo venas. Van a ser estas excepciones las que vamos a revisar en este capítulo junto al
retorno venoso superficial de miembros inferiores y superiores.
Vamos a partir por este último, describiendo el retorno venoso superficial de los miembros
inferiores. Este retorno venoso se destaca porque a nivel superficial existen dos grandes venas
que drenan todo o gran parte del miembro inferior: la vena safena parva y la vena safena
magna. Ambas nacen del arco venoso dorsal del pie, la vena safena parva nace de la porción
lateral del arco dorsal del pie, drena por superficial porción lateral y anterior de pie, luego pasa
por detrás del maléolo lateral y se dirige hacia posterior, donde drena la parte superficial
lateral y posterior de la pierna, asciende por la pierna y al llegar al hueco poplíteo, esta vena se
profundiza y drena toda su sangre en la vena poplítea. La vena safena magna nace de la
porción medial del dorso del pie, drena planta y porción medial anterior del pie, cuando llega
al tobillo asciende hacia anterior y medial pasando por el borde anterior del maléolo medial.
Esta vena drena además el tobillo por medial, pierna, rodilla y muslo por medial y anterior, se
profundiza cuando lleva toda su sangre a la vena femoral.
313
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
El retorno venoso superficial del miembro superior también se inicia en el dorso, esta vez en el
dorso de la mano, de las venas digitales dorsales y los arcos metacarpianos dorsales se
originan por lateral la vena cefálica y por medial la vena marginal del 5º dedo da origen a la
vena basílica. Desde ahí, tanto la vena cefálica que drena por lateral el antebrazo, como la
vena basílica que drena por medial se dirigen por el dorso del antebrazo, drenando tanto la
región antebraquial lateral como medial. Cuando llegan al tercio medio del antebrazo, esas
venas se vuelven anteriores y se observa que junto a la vena intermedia antebraquial, que se
observa al centro de las otra dos, drenan antebrazo completo. La vena cefálica y basílica,
normalmente a nivel del codo por anterior, se unen con la intermedia antebraquial, generando
uniones venosas denominadas intermedias basílicas e intermedias cefálicas, que generalmente
forman una “M” en la región cubital anterior, que sirve para la extracción de sangre venosa. La
vena basílica se continúa por medial y se profundiza en la vena braquial en el tercio medio del
brazo, la vena cefálica drena además el brazo y se profundiza al llegar al hombro en la vena
axilar. Luego, la sangre se dirige a la vena subclavia, posteriormente la sangre se dirige hacia el
tronco venoso braquiocefálico, vena cava superior y atrio derecho.
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Vena basílica
Vena cefálica
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Con respecto al retorno venoso profundo, en este capítulo vamos a describir el retorno donde
cambian de nombre los vasos en relación con la arteria.
Si seguimos el retorno venoso del miembro inferior, una vez que se profundizan las venas
superficiales, son las venas poplíteas o femoral las que reciben la sangre para llevarla al
corazón. La sangre que ingresa a las venas femorales entra hacia la pelvis por la vena ilíaca
externa, que corresponde al mismo vaso, que cambia de nombre una vez que ingresa a la
pelvis por debajo del ligamento inguinal.
En la pelvis este vaso acompaña a la arteria y se une con la vena ilíaca interna para formar la
vena ilíaca común, responsable de llevar al corazón la sangre del miembro inferior y de la
pelvis. Hacia antero lateral de la quinta vértebra lumbar confluyen la vena ilíaca común
derecha con la izquierda para formar la vena cava inferior, que cruza el diafragma por el
foramen para la vena cava inferior e ingresa al atrio derecho del corazón. La vena cava inferior
recibe como afluentes a las venas renales derecha e izquierda, las venas genitales uterinas en
mujer y espermáticas o testiculares en el hombre, y a las venas frénicas o diafragmáticas
inferiores.
Vena femoral
Vena safena magna
derecha
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En el abdomen, la sangre del intestino delgado, intestino grueso, bazo y parte del estómago
pasa primero por el hígado donde se filtran los nutrientes, por esta razón, la vena mesentérica
superior, la inferior y la vena esplénica forman la vena porta, que es un vaso que lleva la sangre
al hígado. En este sector, la sangre se filtra y llega a la vena cava inferior por la vena hepática y
luego ingresa al atrio derecho.
Sistema venoso porta hepático
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Como el corazón se encuentra en el tórax, el drenaje venoso se dirige a la vena cava superior;
primero se recolecta desde los hemitórax por las venas intercostales, las que llegan cercanas a
la columna dorsal a encontrarse con la vena hemiácigos, hemitórax izquierdo, o con la vena
ácigo, hemitórax derecho.
La vena hemiácigos se forma de las venas lumbar ascendente, subcostal y vena renal izquierda
y asciende por el lado izquierdo de la columna vertebral, por delante de las arterias
intercostales y lateralmente a la aorta torácica, a la altura de la VIII o IX vertebra torácica, se
curva hacia la derecha, por detrás de la aorta, esófago y conducto torácico para desembocar
en la vena ácigos. Recibe las venas intercostales posteriores izquierdas VIII o IX a XI y algunas
venas esofágicas y mediastinales.
La vena ácigos accesoria es continuación de la IV vena intercostal posterior, desciende por el
lado izquierdo de la columna vertebral hasta la VII u VIII vertebra torácica, donde cruza a la
derecha por detrás de la aorta y conducto torácico para terminar en la vena ácigos. Recibe las
venas intercostales posteriores IV a VII u VIII y a menudo las venas bronquiales izquierdas,
comunica con las venas hemiácigos e intercostal superior derecha.
La vena ácigos se forma de la vena lumbar ascendente y una rama medial inconstante que
viene de la vena cava inferior. La vena ácigos asciende por el mediastino posterior y por
delante de las venas intercostales derechas y de la columna vertebral, por detrás del esófago y
de la raíz del pulmón. A la altura de la cuarta vertebra torácica, la vena ácigos se curva hacia
316
delante por encima de la raíz del pulmón derecho y desemboca en la pared posterior de la
vena cava superior, formando el arco de la vena ácigos.
Vena Arco de la
hemiácigo vena ácigo
accesoria
Vena
ácigo
Vena hemiácigo
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Con respecto al drenaje de miembros superiores, es importante recordar que las venas
profundas acompañan a las arterias y reciben el mismo nombre hasta llegar al tórax, donde la
confluencia de la vena subclavia con la vena yugular interna, tanto del lado derecho como del
izquierdo, forman la vena braquiocefálica derecho e izquierdo, siendo esta última más larga
que la derecha. Ambas venas, al confluir, forman la vena cava superior.
Vena braquiocefálica
Vena braquiocefálica derecha
izquierda
Vena cava
superior
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El drenaje venoso de la cabeza está dado, en primer lugar, por el drenaje de los senos venosos,
estructuras que se forman de los repliegues de la duramadre; existen senos venosos
distribuidos de forma anteroinferior y otros de forma posterosuperior.
317
Los senos venosos que encontramos distribuidos posterosuperiormente son el seno sagital
superior, seno recto, seno sagital inferior, confluencia de los senos, seno transverso, seno
sigmoideo.
Los senos venosos que encontramos distribuidos anterosuperiormente son el seno cavernoso,
seno petroso superior, seno petroso inferior, seno esfenoidal, seno coronario o intrapetroso.
Las venas que drenan en los senos venosos son: las venas cerebrales externas, internas y
específicas.
Las venas cerebrales externas son: las venas cerebrales superiores pasan por encima de la
superficie lateral del hemisferio cerebral y drenan en el seno sagital superior. La vena cerebral
media superficial drena en la superficie lateral del hemisferio cerebral. Tiene un trayecto hacia
abajo en el surco lateral y se vacían en el seno cavernoso. La vena cerebral media profunda
drena la ínsula, y se une con las venas, cerebral anterior y estriada para formar la vena basal.
La vena basal se une finalmente a la vena cerebral magna, que a su vez drena en el seno recto.
Existen dos venas cerebrales internas, que están formadas por la unión de la vena
talamoestriada con la vena coroidea en el agujero interventricular. Las dos venas tienen un
trayecto posterior por la tela coroidea del tercer ventrículo, y se unen por debajo del rodete
del cuerpo calloso para formar la vena cerebral magna, que drena en el seno recto.
Las venas de áreas encefálicas específicas: el mesencéfalo drena por venas que desembocan
en las venas basales o cerebrales magnas.
Netter F. H. (2011). Atlas de Anatomía Humana (5ª ed.). Barcelona, España: Editorial Elsevier.
Estas venas drenan en los senos venosos, los que desembocan en la vena yugular interna que
es la responsable de llevar la sangre del cerebro al atrio derecho.
318
Las venas que drenan cara, escalpo y cuello son las yugulares:
Vena yugular posterior: originadas del plexo suboccipital, van profundas en cara posterior de
cuello para desaguar en la vena braquiocefálica del lado respectivo.
Vena yugular externa: desciende bajo el tejido celular subcutáneo por fuera del ECOM, va a
desaguar en la subclavia. Recibe como afluentes, a su llegada, a la vena supraescapular y
cervical transversa. La vena yugular externa recibe la sangre de la vena temporal superficial:
recibe afluencia de las venas parietales y a nivel del cuello del condilo mandibular se
anastomosa con la vena maxilar o maxilar interna, formando la vena retromandibular. La vena
maxilar recibe como afluente el plexo venoso alveolar y pterigoideo. La vena
pterigomandibular envía una colateral a anastomosarse con la vena auricular posterior,
formando así la vena yugular externa.
Vena yugular interna: desciende por cara profunda de ECOM acompañada de la arteria
carótida y el nervio vago, formando el paquete vásculo nervioso del cuello; recibe como
afluente a la vena tiroidea superior, vena tiroidea media y vena laríngea.
Las dos venas tiroideas inferiores desaguan en la vena braquiocefálica izquierda.
Otra vena que drena en la vena yugular interna es la vena facial, originada en la anastomosis
de la vena supratroclear con la vena oftálmica superior. La supratroclear recibe como afluentes
a las venas frontales. La vena facial desciende por surco nasogeniano, recibe como afluentes
vena labial superior inferior, vena submentoniana y luego en el cuello se va a anastomosar con
la vena tiroidea superior y con la vena lingual, formando el tronco tirolinguo facial, que a veces
recibe venas faríngeas también y se va a llamar tirolinguo faringo facial; este tronco después
desagua en la yugular interna, siendo su principal afluente.
Otra posibilidad es que se anastomose con la vena retromandibular y con la lingual, formando
el tronco común para la facial, retromandibular y lingual, y este tronco va a desaguar en la
yugular interna.
319
Vena Yugular Anterior
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SISTEMA LINFÁTICO
Compuesto por una serie de órganos y un sistema tubular (vaso), cada uno de ellos con
estructuras y funciones bien diferenciadas.
En los órganos linfáticos se forman los linfocitos, cuyo papel fundamental lo cumplen en los
mecanismos defensivos de nuestro organismo. Participa en la reabsorción de desechos tisulares
y sistema inmune.
Órganos linfáticos
• Médula ósea que participa en la formación de células sanguíneas, tiene especial interés
la que se encuentra en el interior de las costillas, cuerpos vertebrales y esternón, así
como en los huesos cortos de manos y pies.
• Timo
• Bazo
• Linfonodos linfáticos
• Tonsilas (amígdalas)
• Folículos linfoides de las mucosas
El sistema tubular es abierto, nace en la piel, específicamente en la dermis, a los lados de los
capilares venosos. Los capilares linfáticos se unen y forman vasos que transportan la linfa, que
es incolora, se encuentran generalmente anastomosados entre sí, formando plexos, y poseen
muchas válvulas pareadas, lo que hace que se observe el vaso con un aspecto de cuentas de
rosario. Los vasos linfocapilares se parecen a los capilares sanguíneos, pero son un poco más
anchos y su endotelio no tiene membrana basal, solamente fibras de fijación entre las células
endoteliales.
Circulación linfática
Viñas, F. (1993). La linfa y su drenaje manual. 2° edición. Barcelona, España: Integral Ediciones.
Los vasos linfáticos presentan tres túnicas a medida que aumenta su calibre y se asemejan a las
venas de igual tamaño, aunque con paredes más delgadas: túnica íntima, túnica media y túnica
externa.
La túnica íntima incluye endotelio y estrato subendotelial de fibras elásticas finas, y forma
válvulas más numerosas y más cerca de otras que en las venas; entre las válvulas los vasos
parecen abultados. La túnica media está compuesta de fibras circulares y de algunas fibras
elásticas. La túnica externa es la más gruesa e incluye tejido fibroso y algunas fibras musculares.
321
La unidad básica funcional agrupa tres cuentas y se denomina linfangión, estos vasos confluyen
en linfonodos superficiales y profundos.
Viñas, F. (1993). La linfa y su drenaje manual. 2° edición. Integral Ediciones, Barcelona, España.
Tronco linfático
Conducto linfático
derecho
Viñas, F. (1993). La linfa y su drenaje manual. 2° edición. Integral Ediciones, Barcelona, España.
322
superior izquierdo, donde fundamentalmente se encuentra el grupo axilar. Todos ellos llegan al
conducto torácico, por esta razón, podemos decir que este conducto recoge la linfa de mitad de
cabeza izquierda, miembro superior izquierdo, ambas extremidades inferiores, abdomen
completo y hemitórax izquierdo. Este conducto torácico vacía su contenido en el ángulo yúgulo
subclavio izquierdo, específicamente en la vena subclavia izquierda.
323
Fisiología cardiovascular
b) Regulación: a través del transporte de hormonas que van a ejercer su función en distintos
órganos diana; y regulación de la temperatura, a través de la desviación de la sangre de vasos
cutáneos más profundos a vasos más superficiales en caso de la elevación de la temperatura,
para ayudar a enfriar la sangre y viceversa en caso de la disminución de la temperatura.
c) Protección: mantiene el volumen sanguíneo en caso de daño en algún vaso, gracias al proceso
de coagulación; tiene función inmunitaria gracias a los glóbulos blancos (leucocitos) presentes
como elementos sanguíneos que protegen contra patógenos.
El sistema circulatorio trabaja en conjunto con el sistema linfático, compuesto de vasos linfáticos
y tejidos linfoides dentro del bazo, el timo, las amígdalas y los ganglios linfáticos, y que tiene tres
funciones principales: a) transporta líquido intersticial (tisular), inicialmente formado como un
filtrado de sangre, de regreso hacia la sangre; b) transporta la grasa absorbida desde el intestino
324
delgado hacia la sangre, y c) sus células —llamadas linfocitos— ayudan a proporcionar defensas
inmunitarias contra agentes que causan enfermedades (patógenos) (Fig. 2).
Sistema
cardiovascular,
por el que circula Sistema linfático,
la sangre por el cual circula la
linfa
Composición de la sangre
La sangre contiene los elementos formes que comprenden dos tipos de células sanguíneas:
eritrocitos, o glóbulos rojos, y leucocitos, o glóbulos blancos. Entre los dos, los eritrocitos son
mucho más numerosos. Un milímetro cúbico de sangre normalmente contiene 5,1 a 5,8 millones
de eritrocitos en varones, y 4,3 a 5,2 millones de eritrocitos en mujeres. En cambio, el mismo
volumen de sangre solo contiene 5.000 a 9.000 leucocitos. El plasma es el principal componente
de la sangre y consiste en su mayoría de agua y una mezcla de proteínas, iones, nutrientes y
desechos. Los glóbulos rojos son responsables de transportar oxígeno y dióxido de carbono. Las
plaquetas son responsables de la coagulación de la sangre. Los glóbulos blancos forman parte
del sistema inmunitario y tienen una función en la respuesta inmune.
Las células y las plaquetas conforman casi el 45% de la sangre humana, mientras que el plasma
constituye el otro 55% (Fig. 3).
325
Fig. 3: Componentes de la sangre.
Imagen tomada de https://es.khanacademy.org/science/biology/human-biology/circulatory-
pulmonary/a/components-of-the-blood
Vasos sanguíneos
Los vasos sanguíneos forman una red tubular en todo el cuerpo, gracias a la cual la sangre fluye
desde el corazón hacia todas las células del organismo, y después de regreso hacia el corazón.
Dentro de los vasos sanguíneos encontramos:
La circulación pulmonar es un circuito de corto recorrido que va del corazón a los pulmones y
viceversa. Aquí, la arteria pulmonar, que es una gran arteria que sale del corazón, se ramifica en
dos y lleva la sangre del corazón a los pulmones. En los pulmones, la sangre recoge oxígeno y
elimina dióxido de carbono. La sangre oxigenada regresa al corazón a través de las venas
pulmonares.
326
La circulación sistémica transporta la sangre desde el corazón al resto del cuerpo y luego la lleva
de vuelta al corazón. Esta sangre que regresa al corazón se ha cargado de oxígeno en los
pulmones. La arteria aorta, que sale del corazón, se ramifica y transporta sangre rica en oxígeno
a todas las partes del cuerpo. Las ramificaciones se van volviendo más y más pequeñas conforme
se van alejando de la aorta. En cada parte del cuerpo, una red de diminutos vasos sanguíneos,
llamados capilares, conecta pequeñas ramificaciones arteriales con pequeñas ramificaciones
venosas. Los capilares tienen unas paredes muy finas, lo que permite que los nutrientes y el
oxígeno se distribuyan a las células. Los productos de desecho entran en los capilares. Luego, los
capilares desembocan en pequeñas venas. Y las venas pequeñas desembocan en venas de
mayor tamaño a medida que la sangre se va acercando al corazón. Las válvulas de las venas
permiten que la sangre siga fluyendo en la dirección correcta. Las dos grandes venas que llevan
sangre al corazón son la vena cava superior y la vena cava inferior.
Una vez la sangre regresa al corazón, necesitará volver a entrar en la circulación pulmonar,
donde eliminará el dióxido de carbono y se cargará de oxígeno (Fig. 5).
La función fundamental del corazón es responder a los cambios de demanda de los flujos
regionales y del retorno venoso. Para esta función está compuesto de dos bombas, una derecha
y una izquierda, ambas formadas por dos aurículas y dos ventrículos comunicados por válvulas.
De cada ventrículo salen las grande arterias: aorta (ventrículo izquierdo) y pulmonar (ventrículo
derecho) y en cada aurícula desembocan venas (pulmonares y cavas) (Fig. 6).
327
Figura 6: Entradas al corazón de circulación mayor y menor. Imagen tomada de
https://www.pinterest.es
A través de las válvulas cardíacas (Fig. 7), la sangre pasa de las aurículas a los ventrículos:
Los ruidos cardíacos corresponden al cierre y la apertura de las válvulas, que se pueden
auscultar en los puntos que muestra la figura (Fig. 8).
328
Figura 8: Distribución anatómica de los ruidos cardíacos.
Imagen tomada de https://empendium.com/manualmibe
Ciclo cardíaco
329
Figura 9: Eventos de ciclo cardíaco. Imagen tomada de Hall, J. E., & Guyton, A. C. (2008).
El ciclo se desarrolla al mismo tiempo en las dos partes del corazón (derecha e izquierda),
aunque las presiones son mayores en el lado izquierdo. La observación al mismo tiempo del ECG
permite correlacionar los cambios mecánicos con los acontecimientos eléctricos que los
preceden; y añadidamente demuestra la unidad de acción del músculo auricular y ventricular.
El corazón tiene una acción de bombeo de dos pasos. Las aurículas derecha e izquierda se
contraen de manera casi simultánea, lo cual va seguido por la contracción de los ventrículos
derecho e izquierdo 0,1 a 0,2 s más tarde. Durante el tiempo en que tanto las aurículas como los
ventrículos están relajados, el retorno venoso de sangre llena las aurículas. La acumulación de
presión que sobreviene hace que las válvulas AV se abran y que la sangre fluya desde las
aurículas hacia los ventrículos. Existe la estimacion de que los ventrículos están alrededor de
80% llenos con sangre incluso antes de que las aurículas se contraigan. La contracción de las
aurículas añade el 20% final del volumen al final de la diástole (esto es, el volumen total de
sangre en los ventrículos al final de la diástole). La contracción de los ventrículos durante la
sístole eyecta alrededor de dos terceras partes de la sangre que contienen —una cantidad
llamada el volumen sistólico— y deja en los ventrículos una tercera parte de la cantidad inicial
como el volumen al final de la sístole. A continuación, los ventrículos se llenan con sangre
durante el ciclo siguiente. A una frecuencia cardÍaca promedio de 75 latidos por minuto, cada
ciclo dura 0,8 s; se invierten 0,5 s en la diástole y 0.3 s en la sístole.
330
Etapas del ciclo
En la Figura 9 se muestran las etapas del ciclo cardíaco. Contempla las presiones (P) en aurículas
y ventrículos según la etapa.
El llenado cardíaco ocurre durante la diástole, mientras que la sístole empieza cuando el nodo
sinoauricular se despolariza e inicia el latido cardíaco. Los principales determinantes de la
función cardíaca son: precarga, postcarga, inotropismo (también llamado contractilidad),
distensibilidad y frecuencia cardíaca (cronotropismo).
Si se diseña una gráfica comparando la presión contra el volumen del ventrículo izquierdo, el
resultado que obtendremos es una curva cíclica (Fig. 11 ). Tanto en la sístole como en la diástole,
la presión del ventrículo izquierdo depende del volumen que contiene y de su distensibilidad. Es
331
decir, un ventrículo aumenta su presión si es poco distensible y/o si aumenta el volumen de
sangre en su interior.
Figura 11: En la figura se representan las diferentes fases de un ciclo cardíaco: llenado diastólico,
contracción isovolúmetrica, eyección y relajación. Imagen tomada de www.javeriana.edu.co
“Según la ley de Frank-Starling, existe una relación positiva entre la precarga y el volumen
sistólico, de tal modo que, cuanto mayor es la precarga ventricular (y, por lo tanto, el grado de
estiramiento de sus fibras miocárdicas), mayor es el volumen sistólico. Sin embargo, esta
relación, como en la mayoría de los fenómenos fisiológicos de nuestro organismo, no es lineal,
sino curvilínea. Por lo que, una vez alcanzado un valor concreto de precarga, incrementos
posteriores no tienen traducción significativa en el volumen sistólico” (C. Sabatiera, I. Mongeb,
J. Maynarc & A. Ochagaviaa, 2012).
332
Figura 12: En la curva puede observarse un aumento de la presión y el volumen eyectado por un
aumento de la precarga (latido A). Imagen tomada de
https://med.javeriana.edu.co/fisiologia/ntguias/gc1a.htm
333
c) Inotropismo: es la capacidad de contraerse que tiene el músculo cardíaco, en respuesta a una
carga. Es dependiente de la integridad de la fibra miocárdica y del calcio disponible para la
contracción. Es decir, entre más calcio disponible, mejor la calidad de la contracción y viceversa
(Fig. 14).
Figura 14: En la curva puede observarse un aumento del intropismo, que se manifiesta por una desviación
de la pendiente hacia la izquierda y por un aumento en el volumen eyectado (latido C). Imagen tomada
de https://med.javeriana.edu.co/fisiologia/ntguias/gc1a.htm
d) Frecuencia cardíaca: mide la cantidad de veces que el corazón late por minuto. Al hablar de
este determinante cardíaco, debemos considerar la definición de gasto cardíaco: relación entre
la frecuencia cardíaca y el volumen latido (GC = FC x VL).
El gasto cardíaco es el volumen de sangre bombeado por minuto por cada ventrículo. La
frecuencia cardíaca en reposo promedio en un adulto es de 70 latidos por minuto; el volumen
sistólico (el volumen de sangre bombeado por latido por cada ventrículo) promedio es de 70 a
80 mL por latido.
El producto de estas dos variables da un gasto cardíaco promedio de 5.500 mL (5,5 L) por
minuto.
334
Por otra parte, a frecuencias menores de 50 lat/,min el gasto también cae, ya que la precarga
no puede seguir aumentando, por la rigidez del pericardio que limita el volumen máximo que el
corazón puede recibir.
Entre mayor sea la distensibilidad de una estructura, mayor será su capacidad de recibir
volúmenes sin modificar mayormente su presión. En el caso del corazón, la distensibilidad está
determinada por el tejido conectivo intracardíaco y el pericardio. Esta propiedad permite
amplios cambios de volumen con cambios mínimos de presión en un rango determinado.
La distensibilidad tiene una estrecha relación con la precarga, ya que si está aumentada (gran
aumento de presión por unidad de volumen), la precarga disminuye y viceversa, lo cual, como
ya fue comentado, tiene implicaciones en la función miocárdica.
(De http//ed.javeriana.edu.co/fisiologia/ntguias/gc1a.htm)
· ↑ Precarga → ↑VFD
· ↑ Contractilidad →↓ VFS
335
Actividad eléctrica del corazón
El corazón inicia su ciclo cardíaco de forma continua gracias a que posee un marcapaso:
nodo sinoauricular (nodo SA), que muestra una despolarizacion automática que genera
potenciales de acción, que inician y conducen los impulsos hacia las células miocárdicas de las
aurículas y de ahí llevan el impulso, a través de un tejido de conducción especializado (fibras de
Purkinje) a los ventrículos (Fig. 15 ). La automaticidad que presenta el tejido cardíaco, y que
origina el latido, se expande por todas la células cardíacas gracias a que estas funcionan como
un sincitio. Existe, entre cada célula cardíaca, uniones comunicantes que funcionan como
sinapsis entre ellas y permiten la unión funcional del tejido para relajarse o contraerse al
unísono.
El nodo sinoauricular (nodo SA), que funciona como marcapaso, está ubicado en la
aurícula derecha, cerca de la apertura de la vena cava superior. También existen zonas de
marcapasos que podrían actuar secundariamente: nodo AV y las fibras de Purkinje. La acción de
estos dos últimos está suprimida si el nódulo SA funciona correctamente.
Existen diferencias de tiempo de conducción del impulso entre las estructuras que
participan en esta conducción.
336
Conducción del impulso
En una fibra rápida (cardiomiocitos de atrios, ventrículos y haz de His y Purkinje), la fase
ascendente rápida del potencial de acción se denomina fase 0. Esta va seguida de un breve
período de repolarización parcial precoz (fase 1) y de una fase de meseta (fase 2), que persiste
durante 0,1-0,2 segundos. Después, la membrana se repolariza (fase 3) hasta que se recupera
de nuevo el estado de reposo de la polarización (fase 4) (Fig. 16).
Las células de respuesta lenta (nodo SA y nodo A-V), por ejemplo, las células del sistema de
conducción (Fig. 17), tienen una función de marcapaso y se diferencian de las de respuesta
rápida en que la corriente ascendente o de despolarización (fase 0) es más lenta, no presentan
337
una fase de repolarización precoz (o fase 1) ni una fase de meseta (fase 2), y presentan una fase
de repolarización (fase 3). Finalmente, el potencial de membrana en reposo (fase 4) en las
células de respuesta lenta es menos negativo que en las de respuesta rápida, de hecho, no
presentan un potencial de membrana en reposo verdadero, sino que este aumenta lentamente
su voltaje a partir del punto de mayor electronegatividad (potencial diastólico máximo) hasta el
inicio de la despolarización (fase 0).
Las diversas fases del potencial de acción cardíaco se asocian con cambios en la permeabilidad
de la membrana celular, lo que produce corrientes iónicas que modifican el voltaje de la
membrana (Fig. 18).
338
Fase 0:
Fase 1:
Fase 2:
Fase 3:
Fase 4:
339
auricular. Según esto, ambos afectan a la FC, pero solo el SN simpático afecta de forma
significativa a la contractilidad ventricular y, por tanto, al VS. El SN simpático actúa sobre los
receptores betadrenérgicos (β1) del miocardio y el SN parasimpático sobre los receptores
muscarínicos (M2).
El SN simpático (SNS) aumenta la permeabilidad al Na+ (que entraría más a la célula y la haría
más positiva, facilitando la despolarización), inclinando la pendiente de despolarización
espontánea, lo que incrementa la frecuencia cardíaca. Además, el SNS aumenta la
permeabilidad al Ca2+, lo que incrementa la fuerza de contracción del corazón. El SNPS aumenta
la permeabilidad al K+ (que saldría de la célula y la haría más negativa, retrasando la
despolarización), aplanando la pendiente de despolarización espontánea, lo que disminuye la
frecuencia cardíaca y puede pararla con una estimulación máxima.
340
Figura
19: Regulación nerviosa central de la función cardíaca. Imagen tomada de
https://www.google.com/search?q=Regulación+Nerviosa+Central+Cardiovascular&source
Electrocardiograma
341
diferentes oscilaciones de la linea basal (isoeléctrica). Por un lado, registra el tiempo
transcurrido (en sentido horizontal) y, por otro, el voltaje que se estó produciendo (en sentido
vertical) (Fig. 20). Esto genera una curva característica donde en cada ciclo cardíaco se
producirán ondas: P, QRS y T, y genera también segmentos: PR y ST .
Figura 20: Onda P = activación (despolarización) de las aurículas. Intervalo PR = intervalo entre el comienzo
de la despolarización auricular y la despolarización ventricular. Complejo QRS = depolarización de los
ventrículos, contiene las ondas Q, R y S. Intervalo QT = intervalo entre el comienzo de la despolarización
ventricular y el final de la repolarización ventricular. Intervalo RR = intervalo entre dos complejos QRS.
Onda T = repolarización ventricular. Segmento ST más onda T (ST-T) = repolarización ventricular. Onda U
= probablemente, después de la despolarización (relajación) de los ventrículos. Imagen tomada de
(file:///E:/libro%20fisio/electrocardiograma.pdf)
Onda P: es la primera curva que aparece. Suele durar unos dos cuadrados pequeños (con
duración se hace referencia al tiempo, por lo que se debe mirar el número de cuadrados en
sentido horizontal). Representa el momento en que las aurículas se están contrayendo
(depolarización) y enviando sangre hacia los ventrículos.
Segmento P-R: es el tramo de la línea basal (línea isoeléctrica) que se encuentra entre el final
de la onda P y la siguiente deflexión —que puede ser hacia arriba (positiva) o hacia abajo
(negativa)— del ECG. Durante este período, las aurículas terminan de vaciarse y se produce una
relativa desaceleración en la transmisión de la corriente eléctrica, a través del corazón, justo
antes del inicio de la contracción de los ventrículos.
342
Onda QRS: corresponde con el momento en que los ventrículos se contraen (desolarización). Se
identifica por ser la primera deflexión negativa presente después del segmento P-R. La onda R
es muy variable en altura (eje vertical tanto en altura como en profundidad expresan voltaje),
ya que puede llegar a medir desde medio cuadrado hasta incluso cuatro o cinco cuadrados
grandes, en el caso de personas jóvenes deportistas. La onda S se observa como continuación
directa de la onda R y comienza a partir del punto en que esta última, en su fase decreciente, se
hace negativa.
Segmento ST: es el trazado de la línea basal que se encuentra entre el final de la onda S y el
comienzo de la onda T. Su elevación o descenso en relación con la línea basal puede significar
insuficiencia en el riego del corazón.
Onda T: consiste en una deflexión normalmente positiva (es decir, por encima de la línea basal).
Representa el momento en que el corazón se encuentra en un período de relajación, una vez
que ha expulsado la sangre que se hallaba en los ventrículos.
Presión arterial
La presión arterial representa la presión ejercida por la sangre contra la pared de las arterias. La
presión viene determinada por el volumen de sangre que contiene el sistema arterial y por las
propiedades de las paredes; si varía cualquiera de los dos parámetros, la presión se verá
modificada:
a) El volumen arterial depende del equilibrio entre el flujo de entrada de sangre a las arterias
(gasto cardíaco) y el flujo de salida de sangre de las arterias a los capilares (resistencia periférica).
Cualquier modificación del volumen de sangre arterial representa simplemente la diferencia
entre las velocidades de entrada y salida. El aumento de gasto cardíaco provoca un incremento
en la presión arterial media. Pasar de un gasto de 5 l/min a uno de 10 l/ min, supone incrementar
la presión arterial media de 100 mm Hg a 200 mm Hg.
Durante toda la diástole, la presión intra aórtica se mantiene en alrededor de 80 mmhg, esto es
lo que se denomina presión diastólica o mínima. Al inicio de la sístole ventricular, cuando la
presión ventricular supera la presión aórtica, se abre la válvula semilunar y penetra en la aorta
343
ascendente un volumen de sangre que aumenta la presión dentro de la arteria. A mitad de la
sístole, cuando han transcurrido 15 cseg, se alcanza el nivel máximo de presión intraaórtica,
llamada presión sistólica, o máxima, esta se encuentra en alrededor de 120 mmHg (Fig. 21).
Presión de pulso: es la diferencia entre la presión arterial sistólica (PAS) y la presión arterial
diastólica (PAD), y es un índice de la distensibilidad arterial. La presión del pulso (PP) clínica y
ambulatoria de 24 horas, y la morfología de la onda del pulso estiman la elasticidad de las
grandes arterias.
344
Categoría Presión arterial sistólica Presión arterial diastólica
(mm Hg) (mmHg)
Óptima ˂ 120 y ˂ 80
Normal 120-129 y/o 80-84
Normal alta 130-139 y/o 85-89
Mantener una presión arterial sistémica adecuada es fundamental para el buen funcionamineto
del sistema cardiovascular. Sin suficiente presión arterial, el cerebro y el corazón no reciben
suficiente flujo sanguíneo, sin importar qué ajustes hacen los mecanismos de control locales en
su resistencia vascular. Por otra parte, la presión arterial muy aumentada sobredemanda
innecesariamente al corazón y los vasos sanguíneos. El control de la presión arterial tiene una
vigilancia continua, a través de receptores ubicados dentro del organimo. Cuando la presión
arterial varía de lo normal, se activan múltiples respuestas reflejas encaminadas al ajuste del
gasto cardíaco y la resistencia periférica total, necesarios para regresar la presión arterial a su
valor normal. Estos ajustes se activan a corto plazo: mecanismos de respuesta rápida, son
desencadenados por cambios de la actividad de los nervios del sistema nervioso autónomo que
inervan el corazón y los vasos periféricos; y a largo plazo, mecanismos de respuesta lentos (en
minutos a días), orientados a cambios del gasto cardíaco desencadenados por cambios del
volumen sanguíneo que desempeñan una función de importancia creciente en el control de la
presión arterial.
Se define presión arterial como la fuerza que ejerce la sangre en contra de cualquier unidad
de área de la pared del vaso; podemos resumirlo en la siguiente fórmula:
345
PA = GC x RPT
Donde GC corresponde al gasto cardíaco y RPT, a la resistencia peroférica total. Tomando esto
como base, el control de la presión arterial se divide en dos procesos: mecanismos de respuesta
rápida y mecanismos de respuesta lenta.
En la pared arterial (capa adventicia) del seno carotideo y el cayado aórtico se encuentran los
sensores de presión, llamados barorreceptores o presorreceptores (Fig. 21). Estos son el punto
de partida a un reflejo que equilibra los cambios de presión arterial. La modificación del flujo
sanguíneo, con un aumento de la presión, captada por estos receptores, viaja vía aferente hasta
el núcleo del haz solitario en el bulbo raquídeo y otras áreas en el puente, donde se integran
estos reflejos, y la parte eferente genera cambios compensatorios en la frecuencia cardíaca y el
tono del músculo liso vascular. Las neuronas del núcleo del tracto solitario conectan con el
núcleo ambiguo del bulbo raquídeo, responsable del tono vagal del corazón. El tono vagal
aumenta y la frecuencia cardíaca disminuye. Por otra parte, las neuronas del núcleo del tracto
solitario conectan e inhiben neuronas del bulbo raquídeo, responsables de la actividad simpática
del corazón y los vasos. En consecuencia, se producen bradicardia, disminución de la
contractilidad y vasodilatación. El volumen sistólico, el volumen minuto y las resistencias
disminuyen. Como la presión arterial depende del volumen minuto y de las resistencias
periféricas, el reflejo de los barorreceptores en respuesta a una elevación de la presión arterial
tiende a normalizarla (Fig. 22).
346
Figura 22: Barorreceptores en seno carotideo y cayado
aórtico. Imagen tomada de Fisiología Médica ©2011.
Editorial Médica Panamericana.
En la hipovolemia (el volumen sanguíneo circulante baja a tal punto que el corazón se vuelve
incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo), disminuye la presión de pulso y la presión
media es captada por los barorreceptores, que reducen los estímulos enviados al bulbo
raquídeo. Por consiguiente, se disminuye el tono vagal y se activa el simpático, aumentan la
frecuencia cardíaca y la contractilidad miocárdica, y se produce vasoconstricción.
347
Hipoxia
↑ Actividad simpática
↑Presión arterial
Sistema renina-angiotensina-aldosterona
348
Figura 25: Sistema renina-angiotesina-aldosteriona.
Imagen tomada de https://www.msdmanuals.com/es
La hemodinamia estudia los principios físicos que rigen los cambios del flujo sanguíneo a través
de todo el sistema vascular y que repercuten en el funcionamiento de este. El flujo sanguíneo
corresponde al volumen de sangre que pasa a través de un vaso por unidad de tiempo y se
expresa en ml/min.
Anteriormente revisamos que los vasos sanguíneos tienen distinto diámetro y se van generando
presiones diferentes de acuerdo a estos. El flujo de la sangre dependerá de la existencia de un
gradiente de presiones desde las zonas de mayor presión del árbol vascular hacia las de menor
presión. Utilizando la analogía del árbol vascular, veremos que, según se ramifican los vasos
sanguíneos, la superficie de sección del árbol circulatorio aumenta, por lo que para un flujo
constante, la velocidad de flujo se hace menor en los vasos de menor calibre. De esta forma, la
velocidad de la sangre disminuye al pasar de arterias a capilares. Al regresar la sangre desde la
periferia al corazón, a través de las vénulas y venas, la superficie va poco a poco disminuyendo
y la velocidad del flujo se verá aumentada. Es fisiológicamente fundamental que la velocidad de
flujo en los capilares sea menor para permitir el intercambio de nutrientes y gases (O2, CO2) (Fig.
26).
349
Fig. 26: Esquema de la disminución del diámetro de los vasos sanguíneos que generan diferentes
presiones. Imagen tomada de https://ocw.unican.es
P1 = presión de entrada
P2 = presión de salida
R = resistencia, factor que depende de las dimensiones del vaso sanguíneo y de la consistencia
de la sangre (viscosidad), y mide las fuerzas de rozamiento o fricción entre las propias
moléculas de la sangre y entre estas y las moléculas de la pared del vaso.
Tipos de flujo
a) Flujo laminar: el fluido (la sangre) se desplaza en láminas coaxiales o cilíndricas, en las que
todas las partículas se mueven sin excepción paralelamente al eje vascular.
b) Flujo turbulento: el fluido (la sangre) puede presentar remolinos, movimientos irregulares,
mezclas circunferencial y radial, generados por cambios bruscos en las dimensiones del vaso (ej.:
estenosis).
350
N R = 2r x V x densidad
ƞ
Q = PE - PS
-Directamente proporcional al r4
Para una misma presión en el punto de entrada, el flujo alcanzado en cada caso depende del
diámetro del vaso elevado a la cuarta potencia.
Esta propiedad es determinante en la regulación del flujo sanguíneo de las distintas zonas del
cuerpo por variaciones en el diámetro arteriolar (Fig. 27).
Figura 27: Variaciones en el diámetro arterioral. Imagen tomada de Hall, J. E., & Guyton, A. C. 2008.
351
3.-El flujo depende de la viscosidad de la sangre
La sangre no presenta una viscosidad constante. Al estar formada por células y plasma, las
primeras son las responsables principales de la viscosidad sanguínea, y tanto el hematocrito
como la velocidad del flujo y el diámetro del vaso modifican la viscosidad de la sangre. A altas
velocidades, la viscosidad disminuye al situarse las células preferentemente en el eje central del
vaso.
Donde:
Q = flujo
R = radio del vaso
ΔP = P1-P2 = diferencia de presión
ɳ = viscosidad
L = longitud del vaso
352
Microcirculación o circulación capilar:
Corresponde a la función esencial del sistema cardiovascular, el intercambio entre la sangre y
las células del organismo. Ocurre entre los vasos sanguíneos más pequeños que están en
contacto directo con las células: arteriola, metarteriola, capilar, vénula (Fig. 28).
Los vasos más pequeños, capilares, son los que están en estrecha relación con las células, por lo
tanto, a través de sus delgadas paredes, se produce el intercambio, y depende de los vasos
sanguíneos de mayor calibre. Los capilares forman un lecho capilar que recibe el 5% del gasto
cardíaco. Para cumplir su función, los capilares tienen delgadas paredes, formadas por un
endotelio y su lámina basal, carecen de músculo liso y fibras elásticas. Existen tres tipos de
capilares distribuidos en los distintos órganos y tejios: capilares continuos, fenestrados y
sinusoidales.
La contracción intermitente de metarteriolas y esfínteres precapilares regula el flujo sanguíneo,
que también está influenciado por la concentración de oxígeno en los tejidos.
353
¿Qué se intercambia? Agua y nutrientes, entre la sangre y el líquido intersticial (Fig. 29).
Figura 29: Tipo de intercambio entre capilares y líquido intersticial. Imagen tomada de
https://ocw.unican.es
Los líquidos se intercambian a través de los poros del endotelio por diferencias de presiones
entre el interior del capilar y el intersticio, y van desde las áreas de mayor presión a las de menor
presión.
354
Los movimientos de agua en el lecho capilar se desarrollan en ambos sentidos, mediante dos
sistemas de fuerzas opuestas: las presiones hidrostáticas y las coloidosmóticas, que se
establecen a través de la pared capilar.
La presión hidrostática es ejercida por los líquidos, y la coloidosmótica, por las proteínas.
Entonces, el movimiento depende de cuatro variables individuales que son las siguientes:
• Presión hidrostática capilar (Phc). Cuando la sangre llega al extremo arterial del capilar, la
presión hidrostática o arterial es de 35 mm de Hg y, como el capilar también ofrece cierta
resistencia al flujo, la presión sigue descendiendo y en el extremo venoso del mismo, la
presión ha caído a 16 mm Hg, esto favorece la salida del líquido del capilar hacia el
intersticio.
• Presión hidrostática intersticial (Phi). Es la presión que ejerce el líquido intersticial. Su
medida es compleja y se asume que su valor es 0 mm Hg, aunque en algunos tejidos se han
obtenido valores subatmosféricos o negativos que oscilaban entre -3 y -9 mm Hg, debido
probablemente al drenaje linfático.
• Presión osmótica, coloidosmótica u oncótica capilar (pC). Es la presión desarrollada por las
proteínas plasmáticas. El efecto osmótico de estos solutos empuja al agua hacia el interior
del vaso. Su valor es de aproximadamente 28 mm Hg.
• Presión osmótica o coloidosmótica intersticial (pI). Es la presión que ejercen las proteínas
del líquido intersticial. Como su concentración es mucho más baja que la plasmática (1-2
g/dL), su valor es de 3 mm Hg.
355
Equilibrio de Starling:
• En la circulación capilar total se tiende al equilibrio entre las fuerzas de
salida y las de entrada.
• En los extremos venosos se reabsorbe el 90% del filtrado en extremo
arterial.
• El líquido restante es absorbido por el sistema linfatáico.
Circulación linfática
Drena la linfa desde los tejidos y la lleva a la circulacióm venosa. La linfa es el líquido
intesrticial que está en exceso en los tejidos. Este líquido es tomado por vasos linfáticos y
llevado a la circulación venosa, por lo tanto. la circualción linfática se relaciona con la
circulación sanguínea (Fig. 30).
356
El sistema linfático se forma de órganos, tales como timo, bazo, ganglios linfáticos, médula
ósea, amígdalas, tejido linfoide asociado a las mucosas (MALT) y los vasos linfáticos.
- Transporte del líquido intersticial (linfa) desde los tejidos hacia la sangre.
- Transporte de grasa absorbida desde el intestino delgado hacia la sangre.
- Defensa del organismo por la acción de células como los linfocitos.
Vasos linfáticos
Capilares linfáticos: son los más pequeños, son tubos microscópicos de fondo cerrado que se
anastomosan y forman redes en los espacios intercelulares de los órganos. Sus paredes
formadas de células endoteliales permiten el paso de líquidos, proteínas, leucocitos y
microorganismos.
Los capilares linfáticos se van uniendo para formar vasos linfáticos de mayor calibre, llamados
conductos linfáticos, de paredes similares a las venas, con tres túnicas y válvulas para impedir el
flujo retrógado de la linfa. Los vasos linfáticos, finalmente, desembocan en dos grades conductos
linfáticos que drenan la linfa a las subclavias derecha e izquierda.
La linfa que procede de la mitad derecha de la cabeza y el cuello, del brazo derecho y partes del
tórax es conducida por el conducto linfático derecho, que desemboca en la confluencia de la
yugular interna derecha y la subclavia del mismo lado. La linfa de la mitad izquierda de la cabeza
y el cuello, del brazo izquierdo y partes del tórax también llega al conducto torácico.
357
¿Qué aprendiste del sistema cardiovascular?
1. Indique qué sucedería con la actividad de la fibra cardíaca, si se bloquearan los canales
de calcio.
2. En relación con el sistema excitoconductor, indique sus componentes.
3. ¿Cuál es la función del nodo sinusal y qué características tiene para ser autoexcitable?
4. ¿Qué es y de qué depende el gasto cardíaco?
5. Describa en forma esquemática los eventos ocurridos durante un ciclo cardíaco.
6. Describa qué representa la onda P y el complejo QRS en un ECG, e indique en qué punto
del ciclo cardíaco ocurre cada una de las ondas.
7. Defina los términos líquido intersticial y linfa.
8. ¿Cómo se relaciona la circulación sanguínea con la circulación venosa?
9. Investigue qué es un linfedema y defínalo brevemente.
358
ANATOMÍA DEL SISTEMA RESPIRATORIO
En los seres humanos, el sistema respiratorio está formado por las vías aéreas, pulmones
y músculos respiratorios, los que provocan el movimiento del aire tanto hacia adentro como
hacia afuera del cuerpo. La unidad funcional de este sistema se llama alvéolo. En los alvéolos
pulmonares, las moléculas de oxígeno y dióxido de carbono se intercambian pasivamente por
difusión entre el entorno gaseoso y la sangre. De esta forma, el sistema respiratorio hace posible
la oxigenación y la eliminación del dióxido de carbono, que es una sustancia de desecho del
metabolismo celular. A su vez, este sistema cumple la función de mantener el balance entre
ácidos y bases en el cuerpo, a través de la eficiente remoción de dióxido de carbono de la sangre.
359
NARIZ
La nariz está limitada por los surcos nasoorbitarios, nasogenianos y el surco nasolabial.
El borde anterior corresponde al dorso de la nariz y le da a esta sus características morfológicas.
Como se dijo anteriormente, la nariz posee un esqueleto osteocartilaginoso. De este
modo, la parte ósea está representada por: los procesos frontales de cada maxilar; la espina
nasal del frontal; los huesos nasales; y la espina nasal anterior y el borde anterior de los procesos
palatinos de cada maxilar.
El esqueleto cartilaginoso de la nariz comprende tres cartílagos principales y cartílagos
accesorios. Los cartílagos principales son el cartílago del tabique nasal, los cartílagos laterales
y los cartílagos alares.
a) CARTÍLAGO DEL TABIQUE NASAL (SEPTAL): es una lámina cartilaginosa cuadrilátera, vertical
y media, situada anteriormente al vómer y a la lámina perpendicular del etmoides. En conjunto
con estos huesos, representa una pared que divide ambas fosas nasales. Inferiormente, el
cartílago se relaciona con la piel hasta el vértice de la nariz, en el intersticio existente entre los
dos cartílagos laterales. El borde anteroinferior se continúa con el precedente mediante un
ángulo redondeado que se relaciona con el vértice de la nariz.
b) CARTÍLAGOS LATERALES DE LA NARIZ: son dos láminas triangulares situadas a cada lado de
la línea media sobre las caras laterales de la nariz, inferiores a los huesos nasales y superiores a
las alas de la nariz. Su borde anterior se une total o parcialmente al borde anterosuperior del
cartílago del tabique nasal. Su borde superior se une al hueso nasal del lado correspondiente.
Finalmente, su borde inferior se relaciona con el segmento lateral del cartílago alar mayor, al
que está unido por una lámina fibrosa.
360
FOSAS NASALES
El MEATO NASAL INFERIOR está comprendido entre la cara lateral, cóncava, del cornete
nasal inferior y la pared nasal. A lo largo de su borde superior y 1 cm posterior al extremo
anterior del meato nasal, se encuentra el foramen del conducto nasolagrimal.
El MEATO NASAL MEDIO se encuentra limitado medialmente por la cara lateral del
cornete nasal medio y, lateralmente, por la pared. En él se describe de anterior a
posterior: a) el proceso unciforme del etmoides; b) el hiato maxilar; c) la bulla etmoidal;
y d) los forámenes de las celdas etmoidales.
En esta pared pueden distinguirse de adelante hacia atrás: a) los huesos nasales y la
espina nasal del frontal; b) la lámina cribosa del etmoides y la porción etmoidal del
cuerpo del hueso esfenoides; c) la cara anterior del cuerpo del esfenoides, donde se
observa el foramen del seno esfenoidal; y d) la cara inferior del esfenoides.
361
superiormente, por los huesos nasales, llamado abertura piriforme. Este foramen tiene
la forma de un corazón de naipes, de base inferior, escotado en la línea media por la
espina nasal anterior.
Las paredes de las cavidades nasales están revestidas por una mucosa muy adherente,
denominada mucosa nasal.
Las cavidades nasales se continúan en sentido anterior con dos pequeñas cavidades
ligeramente dilatadas, los vestíbulos nasales, las cuales presentan un revestimiento cutáneo
con vellosidades o vibrisas, que se implantan inmediatamente superior a las ventanas nasales y
ocupan aproximadamente la mitad inferior de las paredes del vestíbulo nasal; mientras que las
cavidades nasales están tapizadas por la mucosa nasal. Entre el revestimiento cutáneo de los
vestíbulos nasales y la mucosa nasal se encuentra una zona de transición de 1 a 2 cm de anchura.
La mucosa nasal ocasiona profundas modificaciones en la configuración de las cavidades
nasales.
a) PARED LATERAL: aquí se describen los cornetes y meatos nasales que la mucosa recubre de
forma regular. El meato nasal inferior comienza aproximadamente 2 cm posterior y
superiormente al borde posterior de la narina. Presenta 1 o 1,5 cm posterior a su extremo
anterior, el formen del conducto nasolagrimal. El meato nasal medio presenta una superficie
lateral muy irregular. La mucosa recubre los salientes que presenta este meato nasal y se refleja
en los forámenes de las celdas etmoidales, y cierra dos de los tres forámenes óseos del seno
maxilar. Por lo general, el único que permanece abierto es el foramen superior o medio, situado
superior al proceso unciforme del etmoides y a su expansión. Con la mucosa en su sitio, la
superficie lateral del meato nasal está ocupada en sus partes superior y media por dos salientes,
uno anterior y otro posterior. El saliente anterior, denominado pliegue unciforme, está formado
por el pliegue que describe la mucosa al reflejarse desde la cara medial hasta la cara lateral del
proceso unciforme del etmoides, a lo largo su borde posterior. El saliente posterior, denominado
bulla etmoidal, está formado por una celda etmoidal. El pliegue unciforme y la bulla etmoidal
originan la formación de dos canales orientados paralelamente a los salientes. Entre el pliegue
unciforme y la bulla etmoidal se encuentra el hiato semilunar. Entre la bulla etmoidal y el borde
superior del cornete nasal medio se encuentra un segundo canal, menos profundo y menos
extenso que el primero, denominado canal retrobullar. El pliegue unciforme y la bulla etmoidal
están unidos, en su extremo superior, por un pliegue mucoso producido por la trabécula ósea
uncibullar. En el fondo del hiato semilunar y del surco retrobullar, sobre todo en su extremo
superior, a lo largo del borde superior del cornete nasal medio, se observan los forámenes, en
número variable, por los que las celdas etmoidales se abren a las cavidades nasales. El meato
nasal superior presenta generalmente dos forámenes de celdas etmoidales. El foramen
esfenopalatino se localiza en la parte posterior de este meato nasal y está cubierto por la
mucosa.
362
b) PARED MEDIAL: esta pared presenta los mismos detalles que la pared esquelética. También
se encuentra en esta pared, frente a la parte inferior del cartílago del tabique y ligeramente
superior y posterior a la narina, una zona muy vascularizada, la mancha vascular, donde tienen
origen casi siempre las epistaxis de repetición.
c) PARED SUPERIOR: la mucosa cubre los forámenes de la lámina cribosa. Estos forámenes y
conductos son, por tanto, submucosos. En cambio, la mucosa se invagina en los senos
esfenoidales, estrechando sus forámenes. Anteriormente, la pared superior corresponde al
dorso de la nariz y presenta, a la altura del vértice de la nariz y de las narinas, una depresión
profunda denominada vestíbulo nasal.
d) PARED INFERIOR: esta pared, cubierta por la mucosa, presenta la misma disposición que en
el esqueleto, aunque la mucosa normalmente cierra los forámenes de las ramas laterales
correspondientes del conducto incisivo.
g) CAVIDADES NASALES: la cavidad nasal es muy irregular a causa de los salientes que forman
los cornetes nasales. El cornete nasal medio es el que más se aproxima al tabique nasal. Limita
con este, en su parte más saliente, un estrecho intervalo denominado surco olfatorio. Este surco
divide la cavidad nasal en dos porciones, una inferior o respiratoria (que abarca el meato medio
e inferior) y otra superior u olfatoria (en relación con el meato superior y el espacio sobre este).
363
SENOS PARANASALES
Los senos paranasales pueden dividirse en tres grupos principales: a) un grupo maxilar,
constituido por los senos maxilares; b) un grupo etmoidal, que comprende todas las celdas
etmoidales, es decir, todos los senos que se abren en las cavidades nasales mediante forámenes
excavados en los laberintos etmoidales, y c) un grupo esfenoidal, formado por los senos
esfenoidales.
A. SENO MAXILAR:
El seno maxilar es una cavidad que ocupa casi todo el espesor del proceso cigomático
del maxilar. Este proceso se reduce en casi toda su extensión a una delgada cubierta ósea que
forma las paredes del seno. La base del seno corresponde a la pared lateral de las cavidades
nasales. Se divide en dos segmentos que están en relación con el meato nasal inferior y con el
meato nasal medio, respectivamente. En este último se ubica el ostium del seno maxilar,
foramen donde drena este seno.
B. CELDAS ETMOIDALES:
Las celdas etmoidales son de ocho a diez cavidades neumáticas que se abren en los
meatos nasales mediante forámenes excavados en el espesor de los laberintos etmoidales.
Existen celdas etmoidales excavadas exclusivamente en los laberintos etmoidales y otras en
relación con los huesos situados alrededor de estos; de este modo, pueden distinguirse celdas
etmoidofrontales, etmoidoesfenoidales, etmoidomaxilares y etmoidolacrimales.
Frecuentemente, las conexiones entre las celdas son más complejas, ya que una misma celda
puede estar excavada a la vez en el hueso etmoides y en otros huesos vecinos. Por esta razón,
existen celdas etmoidofrontolagrimales, etmoidofrontoesfenoidales, etc.
Las celdas etmoidales se dividen, generalmente, en dos grupos principales: las celdas
etmoidales anteriores, que desembocan en el meato nasal medio, y las celdas etmoidales
posteriores, que se abren en el meato nasal superior, y en el espacio sobre este. Los forámenes
de salida de las celdas etmoidales están siempre situados en la mitad anterior de los meatos
nasales, a lo largo de su borde superior y cerca de su punto más elevado.
1. Celdas etmoidales anteriores: son celdas del meato nasal medio, generalmente cinco en
número. Desembocan en: a) en el hiato semilunar; b) medialmente al proceso unciforme
del etmoides y a la trabécula uncibullar, y c) en el canal retrobullar. Estas celdas están
excavadas en los huesos etmoides, frontal, lagrimal y maxilar.
Hay una celda etmoidofrontal que presenta un gran desarrollo en el espesor del hueso
frontal y que constituye el seno frontal. A partir de los 15 años de edad, se extiende entre
la escama y la porción orbitonasal del hueso frontal y se desarrolla entre las dos tablas del
hueso. En su desarrollo normal, el seno frontal tiene la forma de una pirámide triangular de
2 cm de altura en promedio. Presenta tres paredes, una base inferior y un vértice superior.
La base del seno tiene dos partes: una lateral u orbitaria y otra medial o etmoidal; esta
última está situada en un plano un poco inferior respecto a la pared lateral y tiene
continuidad con una hemicelda etmoidal (infundíbulo etmoidal), por medio de la cual el
seno se comunica con las fosas nasales, desembocando en el meato nasal medio, superior
del hiato semilunar.
2. Celdas etmoidales posteriores: comprenden dos a cuatro celdas, las cuales están excavadas
en la parte posterior de los laberintos etmoidales, en el hueso esfenoides, el maxilar y el
364
proceso orbitario del palatino. Estas celdas desembocan en el meato nasal superior y el
espacio superior a este (meato nasal supremo).
C. SENOS ESFENOIDALES:
Los senos esfenoidales están excavados en el cuerpo del hueso esfenoides y separados
entre sí por un delgado tabique que, frecuentemente, se desvía hacia uno u otro lado. Cada seno
esfenoidal presenta seis paredes: anterior, posterior, superior, lateral, inferior y medial. La pared
anterior presenta un segmento nasal en relación anterior con las fosas nasales, y un segmento
etmoidal en conexión con los laberintos etmoidales. El segmento medial o nasal presenta el
foramen de entrada al seno, que es redondeado o elíptico, ubicado 5 mm inferior a la lámina
cribosa. El segmento etmoidal está en relación con las celdas etmoidoesfenoidales que
sobresalen en la cavidad del seno.
Las cavidades nasales cumplen dos funciones esenciales asociadas pero muy diferentes:
por un lado, llevan el aire respirado a la nasofaringe y, por otro, conducen las partículas
odoríferas hasta el órgano olfatorio.
El aire que penetra por las narinas llega al vestíbulo nasal, que actúa como cavidad
común, y allí se divide en dos corrientes, de las cuales la más importante sigue, en dirección a
las coanas, por el piso inferior o respiratorio donde están los cornetes; la otra corriente asciende
y alcanza el piso superior u olfatorio.
Los relieves óseos y mucosos que aseguran, más allá del vestíbulo nasal, la separación
de las dos corrientes aéreas son el relieve del cornete nasal medio en la pared lateral y el pliegue
de su mucosa. Los dos pisos, olfatorio y respiratorio, aunque se comunican en toda su longitud,
se diferencian por su morfología, la estructura de su mucosa, su vascularización y su inervación,
de acuerdo con la función que cada uno desempeña.
365
olfatoria. La región olfatoria es un canal estrecho que corresponde a la convexidad del dorso de
la nariz; se inicia en el vestíbulo nasal y asciende superiormente hasta la eminencia nasal, por
encima del hiato semilunar.
2. PISO RESPIRATORIO O PISO CONCHAL: Es un pasadizo más ancho, pero sinuoso debido a la
presencia de los cornetes nasales medio e inferior y a los espacios alargados de los meatos
nasales, inferiores a la inserción de los cornetes. Recordar que los senos frontal y maxilar
desembocan en el meato nasal medio, y el conducto nasolagrimal en el meato nasal inferior.
Todo el piso aparece irregular y humedecido por secreciones. Su superficie es extensa y está
tapizada por una mucosa gruesa, rica en glándulas caliciformes y células ciliadas, así como en
vasos que le dan una coloración roja viva, que destaca sobre el tono rosado del vestíbulo y del
canal olfatorio. Las venas son especialmente numerosas y se hallan muy anastomosadas; se
disponen en una red superficial formada por vasos de pequeño calibre y una red profunda
formada por vasos de mayor diámetro. El desarrollo de la red venosa provoca, según su grado
de repleción, variaciones en el espesor de la mucosa y, por otro lado, en la magnitud de la
corriente respiratoria, ya que es susceptible de facilitar o enlentecer el paso del aire; factor clave
en las rinitis no alérgicas vasomotoras.
Hay que destacar que, durante la espiración, el aire que proviene de las vías respiratorias
inferiores rebota en el relieve del extremo posterior de los cornetes nasales y tiende a seguir la
vía del suelo de las fosas nasales, que puede considerarse el “camino” de la espiración; el meato
nasal medio y la cara superior del cornete nasal inferior constituyen la vía principal por donde
pasa el aire durante la inspiración.
366
FARINGE
La faringe tiene forma un embudo irregular. Cuando está en reposo, su longitud media
es de 15 cm. Su diámetro transversal mide de 4 a 5 cm a la altura de la parte media de las fosas
nasales, y 4 cm a la altura de las astas mayores del hioides. Después disminuye gradualmente
de superior a inferior y no mide más de 2 cm en el extremo inferior del conducto. Cuando se
contrae, su extremo inferior se eleva y su longitud disminuye 3 cm aproximadamente.
1. CARA POSTERIOR: es casi plana y presenta continuidad a cada lado con las caras
laterales, formando dos ángulos romos, los ángulos de la faringe. Se relaciona con el
espacio retrofaríngeo, comprendido entre la faringe por anterior, la lámina prevertebral
por posterior y los tabiques sagitales a los lados.
2. CARAS LATERALES: se inclinan anterior y medialmente, desde los ángulos de la faringe
hasta su límite anterior. Desde el punto de vista de sus relaciones, cabe distinguir en las
paredes laterales de la faringe, dos partes, una superior o cefálica y otra inferior o
cervical, separadas entre sí por un plano horizontal tangente al borde inferior de la
mandíbula.
a. Cefálica: por posterior, las paredes laterales se relacionan con la arteria carótida
interna, la vena yugular interna, los nervios glosofaríngeo, vago, accesorio e
hipogloso y el tronco simpático; mientras que por anterior con la glándula
parótida, la arteria carótida externa y la vena yugular externa.
b. Cervical: se relacionan con el paquete vasculonervioso del cuello, la glándula
tiroides y sus pedículos vasculares.
3. EXTREMO SUPERIOR: la faringe está fija por su extremo superior a la base del cráneo.
La línea de inserción presenta una parte media y dos partes laterales: a) la parte media,
curva y cóncava anteriormente, va desde una espina del hueso esfenoides hasta la otra,
pasando por el tubérculo faríngeo y, a los lados, inmediatamente anterior a los
conductos carotideos; b) las partes laterales de esta línea de inserción son oblicuas
anterior y medialmente y se extienden a lo largo del surco de la tubas faríngeas de la
base del cráneo, de la espina del hueso esfenoides al extremo superior de la lámina
medial del proceso pterigoides.
4. EXTREMO INFERIOR: el extremo inferior de la faringe se relaciona anteriormente con el
borde inferior del cartílago cricoides y posteriormente con el borde inferior de la C6.
CONFIGURACIÓN INTERNA
La cavidad faríngea se divide en tres porciones: una porción superior o nasofaringe
(rinofaringe), en relación con las cavidades nasales; una porción media, u orofaringe, en
367
continuidad con la cavidad bucal, y una porción inferior o laringofaringe (hipofaringe). La
nasofaringe está parcialmente separada de la porción bucal por un tabique músculo
membranoso, el paladar blando o velo del paladar.
2. OROFARINGE
Está limitada superiormente por el velo del paladar e inferiormente por un plano
horizontal trazado por el cuerpo del hueso hioides. Se comunica anteriormente con la cavidad
bucal por medio del istmo de las fauces. Se relaciona, posteriormente, con el arco anterior del
atlas, el cuerpo del axis y la C3. La superficie posterior presenta una serie de relieves formados
por numerosos nodulillos linfáticos cerrados. Las paredes laterales están ocupadas
anteriormente por los pilares del velo del paladar y por las amígdalas palatinas. Anteriormente,
esta porción de la faringe se abre en la cavidad bucal y se relaciona con la porción faríngea del
dorso de la lengua.
3. LARINGOFARINGE (hipofaringe)
Esta porción de la faringe se relaciona anteriormente con la laringe, que presenta, de
superior a inferior: la epiglotis, la entrada a la laringe y, por último, una eminencia formada por
los cartílagos aritenoides y cricoides y por los músculos que los recubren. La laringofaringe se
proyecta posteriormente sobre las vértebras cervicales cuarta, quinta y sexta. Finalmente, se
continúa inferiormente con el esófago.
A continuación, se entregará la descripción general de la constitución anatómica de la
faringe propiamente dicha. La estructura del velo del paladar se describirá en detalle en el
capítulo Sistema digestivo.
En la pared faríngea se distinguen cuatro capas que son, desde la cavidad faríngea hasta
la superficie externa: la mucosa, la fascia faringobasilar, la capa muscular y la fascia
perifaríngea.
368
b) FASCIA FARINGOBASILAR: se trata de una capa submucosa situada entre la mucosa y la capa
muscular de la faringe. La fascia faringobasilar se encuentra solamente en las paredes
posterior y laterales de la faringe; por lo tanto, su forma es la de un canal abierto en sentido
anterior. Es fibrosa y resistente superiormente, pero delgada y celular inferiormente. Se
continúa inferiormente con la submucosa del esófago, y superiormente, se fija a la base del
cráneo en el tubérculo faríngeo del proceso basilar del occipital. Para más detalle, revisar el
capítulo Sistema digestivo.
c) MÚSCULOS: Los músculos de la faringe se dividen en dos grupos: músculos constrictores y
músculos elevadores. Los constrictores son músculos planos y delgados, incurvados de tal
manera que, unidos con los del lado opuesto, forman un canal muscular cóncavo
anteriormente, separado de la mucosa por la submucosa o fascia faringobasilar. Los
músculos constrictores son tres (superior, medio e inferior) y van entrelazados entre sí.
d) FASCIA PERIFARÍNGEA (bucofaríngea): constituye la hoja de revestimiento externo de los
músculos constrictores de la faringe. Se trata de una membrana fibrosa bastante resistente.
Se une, superiormente al músculo constrictor superior de la faringe, a la fascia faringobasilar
y se confunde con ella, fijándose a la base del cráneo. La fascia perifaríngea está limitada a
cada lado por un borde anterior que sigue de superior a inferior la línea de inserción de los
músculos constrictores de la faringe.
369
LARINGE
La laringe está situada en la parte medial y anterior del cuello, anterior a la faringe,
inferior al hueso hioides y superior a la tráquea. La ubicación de la laringe en relación con la
columna vertebral varía de acuerdo con la edad y el sexo; la laringe se sitúa más superiormente
en los niños que en los adultos, y está ligeramente más elevada en las mujeres que en los
hombres (en el hombre adulto, el extremo inferior de la laringe se corresponde con el borde
inferior de la C6).
Las dimensiones de la laringe varían de acuerdo con la edad, el sexo y las características
individuales. El volumen de la laringe es mayor en el hombre que en la mujer, y aumenta
ligeramente hasta la pubertad. Las laringes pequeñas se encuentran en aquellos sujetos cuya
voz tiene un tono agudo, mientras que las laringes de grandes dimensiones producen sonidos
graves.
CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
La laringe presenta un esqueleto compuesto de una serie de cartílagos que se articulan
y unen entre sí y a otras estructuras vecinas, a través de ligamentos. Además, está provisto de
músculos que mueven algunos de sus cartílagos, y una mucosa, la cual reviste su cavidad interna.
1. MUCOSA LARÍNGEA
Cabe mencionar que la laringe dispone de dos tipos de epitelio en su mucosa: a) epitelio
escamoso estratificado de tipo mucoso, no queratinizado, caracterizado por un epitelio de
transición como el que tapiza la boca, la hipofaringe, el esófago y otras zonas de transición con
la epidermis; b) epitelio cilíndrico pseudoestratificado ciliado, de tipo respiratorio. Es el tipo
histológico de mucosa respiratoria normal y recubre la mayor parte de la superficie laríngea y
se continúa por el resto de la mayoría de la vía aérea.
2. CARTÍLAGOS DE LA LARINGE
Los cartílagos de la laringe son once. Tres son impares o medios: cricoides, tiroides y
epiglotis; y cuatro son pares o laterales: aritenoides, corniculados y cuneiformes. Además,
existen tres cartílagos inconstantes: uno medio, el cartílago interaritenoideo, y dos laterales, los
cartílagos sesamoideos posteriores.
370
a) CARTÍLAGO CRICOIDES: está situado en la parte inferior de la laringe. Tiene la forma
de un anillo cuyo foramen inferior es circular, mientras que el foramen superior es
oval y de eje mayor anteroposterior, a causa del engrosamiento progresivo, de
superior a inferior, de las paredes laterales del cartílago. La parte anterolateral se
llama arco del cartílago cricoides; mientras que la posterior se denomina lámina
del cartílago cricoides. El arco del cricoides aumenta regularmente de altura de
anterior a posterior. Su borde inferior es irregular y presenta tres prominencias: una
media y anterior, y dos laterales. Estas últimas se encuentran a menudo unidas al
primer cartílago traqueal. La lámina del cartílago cricoides mide aproximadamente
2 cm de altura. Sobre su borde superior y a cada lado, en la unión entre la lámina
del cartílago cricoides y el arco del cartílago cricoides, se observa la superficie
articular para cada cartílago aritenoides.
b) CARTÍLAGO TIROIDES: está situado superior al arco del cartílago cricoides. Está
formado por dos láminas laterales, cuadriláteras, unidas por su borde anterior,
formando un ángulo diedro de abertura posterior. La abertura de este ángulo es
generalmente mayor en la mujer que en el hombre. En el cartílago tiroideo se
distinguen dos caras y cuatro bordes. La cara anterior presenta, sobre la línea media,
la denominada prominencia laríngea (nuez de Adán), que se sitúa en la unión de las
dos láminas tiroideas. El borde superior es romo y presenta una escotadura amplia,
media, denominada escotadura tiroidea superior. A ambos lados de la escotadura,
el borde superior es casi horizontal. Sirve de inserción en toda su extensión a la
membrana tirohioidea. Los bordes posteriores o laterales son gruesos y romos, y se
dirigen verticalmente. Cada uno de ellos se prolonga superiormente por medio de
un proceso denominado asta superior, e inferiormente por un proceso más
pequeño denominado asta inferior. El asta superior mide alrededor de 15 mm, es
decir, la mitad de la altura del cartílago. En su vértice se inserta el ligamento
tirohioideo lateral. La asta inferior mide la mitad de la altura de la asta mayor y se
incurva medialmente. Su extremo inferior presenta una pequeña superficie articular
en su cara medial, que se corresponde con la superficie articular del cricoides.
371
c) CARTÍLAGO EPIGLÓTICO (epiglotis): está situado en la parte anterosuperior de la
laringe y posterior al cartílago tiroides, al que sobrepasa por encima. Es una lámina
de cartílago elástico, delgada y flexible, de forma ovalada como raqueta de tenis, y
con el extremo superior engrosado. Su cara posterior está directamente recubierta
por la mucosa laríngea. La cara anterior se corresponde, de inferior a superior, con:
la cara posterior del cartílago tiroides, la membrana tirohioidea, el hueso hioides y
la base de la lengua. Solo su parte superior, que sobrepasa la lengua, está tapizada
por la mucosa y es libre. Las dos caras del cartílago son irregulares y están
perforadas por numerosas fositas. Los bordes laterales son convexos e irregulares.
El extremo inferior es estrecho y está unido al cartílago tiroides por un ligamento.
372
e) CARTÍLAGOS CORNICULADOS: son dos pequeños nódulos cartilaginosos, alargados,
cónicos o cilíndricos, que prolongan superior y medialmente los cartílagos
aritenoides. Su base reposa sobre el vértice de estos últimos. Terminan en un vértice
libre, incurvado medial y posteriormente.
A continuación, se describen las articulaciones y los ligamentos que unen entre sí los
cartílagos de la laringe y los ligamentos que unen la laringe a los órganos vecinos.
373
ARTICULACIONES Y LIGAMENTOS QUE UNEN ENTRE SÍ LOS CARTÍLAGOS DE LA LARINGE
374
del cartílago tiroides, inferior a los ligamentos vestibulares, y por posterior sobre
proceso vocal de cada cartílago aritenoides.
375
4. LIGAMENTOS FARINGOEPIGLÓTICOS: son pequeños fascículos fibroelásticos que
van desde los bordes laterales de la epiglotis hasta la dermis de la mucosa faríngea
lateral.
5. LIGAMENTO CRICOTRAQUEAL: une el borde inferior del cartílago cricoides con el
primer cartílago de la tráquea.
3. MÚSCULOS DE LA LARINGE
376
d) MÚSCULOS TIROARITENOIDEOS: ae originan anteriormente, a cada lado de la línea
media, sobre el tercio inferior del ángulo interno del cartílago tiroides. Desde este
punto, cada uno de ellos se dirige hacia posterior y se divide en dos capas, una lateral y
una medial, siempre estrechamente unidas entre sí. La capa medial o músculo vocal
ocupa el espesor del pliegue vocal, del que constituye la mayor parte, insertándose
posteriormente al proceso vocal, en la cara anterolateral del cartílago aritenoides.
• ACCIÓN: los músculos vocales estrechan la glotis aumentando el volumen de
los pliegues vocales, cuya consistencia y tensión también hacen aumentar.
377
ANATOMÍA FUNCIONAL DE LA LARINGE
378
b) LA LARINGE COMO APARATO DE LA FONACIÓN
Los cartílagos laríngeos, los pliegues vocales, sus articulaciones y sus músculos
constituyen un aparato productor de sonidos comparable al sistema de lengüeta de un
instrumento de viento. El sonido se modifica por resonancia en los pisos superiores a la laringe,
en la faringe, la boca y la nariz, donde la voz adquiere sus características. La articulación de los
sonidos y de la voz en la boca da forma a las palabras, cuya articulación constituye el lenguaje.
A continuación, se describirá la vía aérea baja, partiendo por la tráquea, para continuar
con el árbol bronquial y el pulmón.
TRÁQUEA
1. CONFIGURACIÓN INTERNA
La superficie interna de la tráquea es de color rosado en el ser humano vivo. Sobre esta
superficie se observan relieves circulares de dirección transversa, análogos a los de la superficie
379
externa y causados por los anillos cartilaginosos. El extremo inferior de la tráquea presenta los
forámenes de los dos bronquios principales, separados uno de otro por una cresta media
anteroposterior, la carina. Esta puede estar constituida únicamente por las partes blandas de la
tráquea, pero, más frecuentemente, contiene un esqueleto cartilaginoso que depende del
último anillo de la tráquea.
2. RELACIONES
La tráquea presenta dos porciones, una superior o cervical, y otra inferior o torácica.
Cada una de ellas posee sus propias relaciones, las cuales se describen a continuación.
A) Porción cervical:
En el cuello, la tráquea se relaciona:
a) CARA ANTERIOR: con el istmo de la glándula tiroides (que recubre los anillos
segundo, tercero y cuarto y se adhiere ligeramente a los ligamentos anulares
correspondientes); las venas tiroideas inferiores, el timo; y más superficialmente,
con los músculos infrahioideos, la lámina pretraqueal de la fascia cervical, con la
lámina superficial de la fascia cervical y con la piel.
b) CARA POSTERIOR: con el esófago, al que la tráquea está unida por un tejido celular
bastante laxo en su porción inferior, pero denso en su porción superior.
c) CARAS LATERALES: con los lóbulos de la glándula tiroides (a los que el primer anillo
se adhiere fuertemente), con el paquete vasculonervioso del cuello, la arteria
tiroidea inferior, los nervios laríngeos recurrentes y los nódulos linfáticos
paratraqueales.
B) Porción torácica:
En el tórax, la tráquea se relaciona:
a) CARA ANTERIOR: inferiormente, la bifurcación traqueal se relaciona por anterior
con la bifurcación del tronco pulmonar y con la arteria pulmonar derecha. Anterior
a la bifurcación del tronco pulmonar asciende el arco de la aorta, el cual pasa
superior a la arteria pulmonar derecha. El arco de la aorta cruza la parte
anterolateral izquierda de la tráquea y la desvía a la derecha, provocando una
depresión denominada impresión aórtica. Entre la tráquea y la aorta se encuentra
el plexo cardíaco posterior. Superior a la aorta, la cara anterior de la tráquea se
relaciona, de derecha a izquierda, con el tronco braquiocefálico, la arteria carótida
común izquierda y los nódulos linfáticos mediastínicos anteriores. La vena cava
superior desciende a cierta distancia anterior al lado derecho de la tráquea, de la
cual está separada por una depresión, que se halla ocupada por los nódulos
linfáticos paratraqueales derechos. Finalmente, anterior a la vena braquiocefálica
izquierda, la tráquea se relaciona con el timo.
b) CARA POSTERIOR: por posterior, la tráquea está aplicada sobre el esófago, que la
sobrepasa por la izquierda. Tanto en el tórax como en el cuello, estos dos conductos
están unidos por tejido conectivo poco denso y por haces musculares denominados
músculos traqueoesofágicos, constituidos por fibras musculares lisas y tejido
fibroelástico.
c) CARAS LATERALES: lateralmente, la tráquea está en relación: a) a la izquierda, con
el arco de la aorta, la carótida común y el nervio vago izquierdos, la arteria subclavia
izquierda, el conducto torácico, el nervio laríngeo recurrente izquierdo, los nódulos
linfáticos paratraqueales o recurrentes izquierdos y la pleura mediastínica izquierda;
y b) a la derecha, con el arco de la vena ácigos, con el tronco braquiocefálico, con el
nervio vago derecho, y con los nódulos linfáticos paratraqueales derechos y la pleura
mediastínica derecha.
380
3. CONSTITUCIÓN ANATÓMICA DE LA TRÁQUEA
La tráquea está constituida por dos capas: una capa externa fibromusculocartilaginosa
y una capa interna mucosa.
381
BRONQUIOS
382
1. CONFIGURACIÓN EXTERNA
2. RELACIONES
Los bronquios principales forman parte de los pedículos pulmonares. Los pedículos
pulmonares están constituidos por el conjunto de elementos que entran o salen de los
pulmones. Cada pedículo pulmonar comprende: el bronquio principal, la arteria pulmonar, las
venas pulmonares, las ramas bronquiales de la aorta torácica descendente, los nervios y los
vasos linfáticos del pulmón. Las relaciones de los bronquios principales con los otros elementos
del pedículo son un poco diferentes entre ambos lados.
Cada bronquio principal está en relación con:
a. ANTERIOR: con la arteria pulmonar correspondiente. En el hilio pulmonar, la arteria
pulmonar derecha está situada anterior al bronquio principal derecho y la arteria
pulmonar izquierda superior al bronquio principal izquierdo.
b. ANTERIOR E INFERIOR: con las venas pulmonares, las cuales se ubican una superior
y un poco anterior a la otra, pero inferiores respecto a la arteria pulmonar.
c. POSTERIOR: con los vasos bronquiales. El bronquio principal está, además, en
relación con los nódulos linfáticos traqueobronquiales, así como con los plexos
pulmonares anterior y posterior, cuyas ramas rodean las caras anterior y posterior
del pedículo.
A su vez, cada bronquio principal presenta relaciones específicas con los órganos
vecinos a los pedículos.
El bronquio principal izquierdo se encuentra rodeado superiormente por el arco aórtico,
y lo cruzan por posterior la aorta descendente torácica y el nervio vago izquierdo. Asimismo, se
relaciona por superior con el nervio laríngeo recurrente izquierdo, y posterior con el esófago, el
cual sobrepasa por la izquierda la tráquea que se encuentra desviada a la derecha. Finalmente,
su cara anterior se relaciona con la pleura y el pulmón izquierdos.
El bronquio principal derecho está rodeado posterior y superiormente por el arco de la
vena ácigos. Además, está cruzado posteriormente por el nervio vago derecho. Su cara anterior
se relaciona con la vena cava superior y el nervio frénico derecho, que desciende lateral a esta
vena (Fig. 9).
383
3. ANATOMÍA FUNCIONAL DE LA TRÁQUEA Y DE LOS BRONQUIOS PRINCIPALES
384
PULMONES
Los pulmones son vísceras huecas, en las cuales la sangre es oxigenada mediante el
proceso de hematosis, o intercambio gaseoso, a nivel de su unidad funcional: el alvéolo.
Los pulmones son dos, derecho e izquierdo, y están separados por el mediastino,
nombre que se da a la subcavidad del tórax que se encuentra limitada lateralmente por los
pulmones y las pleuras, anteriormente por el esternón y posteriormente por la columna
vertebral.
Existen pocos órganos que presenten tantas variaciones de volumen como los
pulmones. Estas diferencias dependen, sobre todo, de la capacidad del tórax, ya que el volumen
de los pulmones es proporcional a esta y de la fase respiratoria en que se encuentra (de
inspiración o de espiración). Además, el pulmón derecho es siempre más voluminoso que el
izquierdo debido a la orientación del corazón.
El peso de los dos pulmones en el hombre adulto es de 1.300 g en promedio, distribuidos
en 700 g para el pulmón derecho y 600 g para el pulmón izquierdo. En la mujer, el pulmón
derecho pesa aproximadamente 550 g y el pulmón izquierdo 450 g.
La capacidad de los pulmones en el hombre adulto se mide por la cantidad de aire que
contienen, lo cual equivale a 5.000 cm3 después de una inspiración forzada, aproximadamente.
El resto de los volúmenes y capacidades se describirán en el apartado de fisiología.
La superficie externa es lisa y brillante, ya que está tapizada por la pleura visceral, que
está estrechamente adherida a ellos. El color de los pulmones es rojo oscuro antes de nacer,
rosado en el niño que ha respirado, y gris rosado y después azulado en el adulto; a medida que
el sujeto avanza en edad, se forman en la superficie de los pulmones unos depósitos
pigmentarios dispuestos en forma de puntos, manchas y líneas, los cuales describen pequeñas
figuras poligonales que corresponden a los límites de los lobulillos pulmonares superficiales.
El pulmón es blando y cede ante una débil presión. Si la compresión es fuerte, se produce
un ruido crepitante causado por la rotura de los alvéolos. El tejido pulmonar está compuesto
por elementos muy sólidamente unidos entre sí; por eso, a pesar de su escasa consistencia, el
pulmón debe a la “fuerza de cohesión” de su tejido una resistencia muy elevada frente a las
causas de distensión. El tejido del pulmón presenta además una gran elasticidad, gracias a la
cual el pulmón distendido tiende a recobrar su volumen inicial.
385
1. CONFIGURACIÓN EXTERNA Y RELACIONES
Por lo general, la forma de los pulmones se compara con la mitad de un cono seccionado
en dos por un plano sagital. Cada pulmón presenta una cara costal convexa, una cara
mediastínica casi plana, un vértice superior, una base inferior y tres bordes (anterior, posterior
e inferior).
Cada pulmón está envuelto por una fascia denominada pleura. A través de las pleuras,
los pulmones se hallan en relación con la pared torácica y los órganos del mediastino.
a) CARA COSTAL: la cara costal del pulmón aumenta gradualmente de altura de anterior a
posterior y se amolda a la pared lateral del tórax, mostrando impresiones costales en su
superficie. Sin embargo, en su parte posterior, la cara costal de los pulmones abandona la
pared costal y sigue el canal costovertebral para ubicarse a los lados de la columna
vertebral. Esta cara está siempre separada de la pared torácica (costillas, músculos
intercostales y columna vertebral) por la pleura y por una capa de tejido conectivo
subpleural fibroso, denominado fascia endotorácica.
b) CARA MEDIASTÍNICA: el hilio pulmonar (es decir, la región de la cara mediastínica del
pulmón por la cual el pedículo pulmonar penetra en el parénquima pulmonar) se ubica en
la cara mediastínica, cerca del borde posterior. Su contorno es casi oval a la derecha y
triangular a la izquierda. Los elementos del pedículo pulmonar presentan una disposición un
poco diferente en el hilio pulmonar derecho y en el izquierdo. La cara mediastínica del
pulmón se adapta a los órganos del mediastino, los cuales marcan su impresión en ella. Al
respecto se describe en su superficie:
1. ANTERIOR E INFERIORMENTE AL HILIO PULMONAR, la cara mediastínica del
pulmón se halla excavada y corresponde al corazón y al pericardio. Como el corazón
está inclinado a la izquierda, la impresión cardíaca es mucho más pronunciada en
el pulmón izquierdo que en el derecho.
2. SUPERIOR A LA IMPRESIÓN CARDÍACA Y ANTERIOR AL HILIO PULMONAR, la cara
mediastínica de los pulmones se halla también deprimida por la impresión que
dejan la vena cava superior a la derecha y la porción ascendente de la aorta a la
izquierda.
386
3. SUPERIOR AL HILIO PULMONAR, se describen en el pulmón derecho dos surcos
verticales en relación con la vena braquiocefálica derecha y el tronco
braquiocefálico, mientras que en el pulmón izquierdo se observa un surco
horizontal que corresponde al arco de la aorta. Esta parte de la cara mediastínica
de los pulmones se corresponde además con el timo o con sus vestigios.
4. POSTERIOR AL HILIO PULMONAR, la cara mediastínica de los pulmones está
excavada por un surco vertical, más ancho y profundo en el pulmón izquierdo que
en el derecho. Este surco se corresponde con la aorta a la izquierda y con la vena
ácigos a la derecha.
5. INFERIOR AL HILIO PULMONAR DERECHO se encuentra una depresión originada
por la vena cava inferior.
387
medio de la cúpula pleural y la fascia endotorácica que cubren el vértice del pulmón, con los
órganos de la base del cuello.
e) BORDES:
1. BORDE ANTERIOR: separa anteriormente la cara costal de la cara mediastínica. En
el pulmón derecho describe una curva de convexidad medial, mientras que el del
pulmón izquierdo es convexo en su parte superior y luego presenta inferiormente
una profunda escotadura, la escotadura cardíaca del pulmón izquierdo, que se
encuentra en relación con el corazón. Además, se prolonga hacia inferior a través
de una lengüeta de parénquima llamada la língula del pulmón izquierdo.
2. BORDE POSTERIOR: separa posteriormente las caras costal y mediastínica, y sigue
la línea de unión de las caras anterior y lateral de los cuerpos vertebrales.
3. BORDE INFERIOR: circunscribe la base del pulmón. Se reconocen en él dos
segmentos: uno medial, grueso y cóncavo medialmente, que está situado entre la
base y la cara mediastínica del pulmón; el otro, lateral y convexo lateralmente, que
separa la base de la cara costal. Este segmento es aplanado y delgado, y se
introduce en el receso costodiafragmático (ángulo que forman la pleura
diafragmática y la pleura costal).
Los pulmones están divididos en diversas porciones o lóbulos por las denominadas
cisuras interlobulares. Estas cisuras son particularmente notorias en la cara costal del pulmón y
suelen penetrar hasta la proximidad del hilio pulmonar. Estas cisuras se vuelven a encontrar en
la cara mediastínica, hallándose a veces completas hasta el hilio pulmonar y otras interrumpidas
cerca de este.
El pulmón derecho está dividido en tres lóbulos (superior, medio e inferior) por dos
cisuras interlobulares: a) una cisura oblicua, que es oblicua en sentido inferior y anterior, y b)
una cisura horizontal, que se extiende oblicuamente en sentido anterior y un tanto inferior,
desde la parte media de la cisura oblicua hasta el borde anterior del pulmón. El lóbulo superior
corresponde a la porción anterosuperior del pulmón derecho. Presenta tres segmentos: a)
apical, dirigido hacia superior, b) posterior, y c) anterior. El lóbulo medio forma la porción
anterior e inferior del pulmón derecho. Presenta dos segmentos: a) uno medial y b) otro lateral.
El lóbulo inferior es posterior e inferior a los dos precedentes. En él se reconocen cinco
segmentos: a) superior, el cual se proyecta hacia posterior, b) basal medial, inferior a la
precedente y proyectado hacia la cara mediastínica, c) basal anterior, d) basal lateral, y e) basal
posterior.
388
El pulmón izquierdo está dividido en dos lóbulos (superior e inferior), por una cisura
interlobular que cruza su cara costal de superior a inferior y de posterior a anterior. El lóbulo
superior izquierdo, mucho más voluminoso que el derecho, presenta, cuatro segmentos: a)
apicoposterior, que corresponde a la fusión entre el segmento apical y el posterior, observados
en el pulmón izquierdo, b) anterior, homólogo al derecho; debajo de los segmentos
precedentes, hay dos que actúan en reemplazo del lóbulo medio que, en conjunto, reciben el
nombre de lígula: c) lígula superior, y d) língula inferior. El lóbulo inferior izquierdo es similar
al derecho, pero presenta un segmento menos debido a la fusión del segmento basal anterior
con el basal medial. De este modo se describen los segmentos: a) superior, b) basal
anteromedial, c) basal lateral, y d) basal posterior.
2. TOPOGRAFÍA TORACOPULMONAR
Las relaciones de los pulmones y de las cisuras del pulmón con la pared varían de un
sujeto a otro, e incluso en el mismo sujeto según esté en fase de inspiración o espiración, sobre
todo en la respiración forzada. Se destaca:
a) EXTREMO SUPERIOR DEL VÉRTICE DEL PULMÓN: este punto está situado en un plano
tangente al extremo posterior de la primera costilla. Pero, debido a la oblicuidad de esta
costilla, el vértice del pulmón sobresale de ella a una altura que aumenta gradualmente
desde el extremo posterior hasta el extremo anterior del primer arco costal. El vértice del
389
pulmón sobresale superior al extremo esternal de la clavícula. Su extremo superior está
situado 2 o 3 cm superiormente a este hueso.
b) BORDE INFERIOR: representa la continuación del borde anterior y se inicia, a la derecha, en
el extremo medial o esternal del sexto cartílago costal, y a la izquierda en la unión del tercio
medio con el tercio lateral de dicho cartílago; desde este punto, se dirige lateral y un poco
inferior, casi horizontal, cruza el sexto espacio intercostal en la línea mamilar, el séptimo
espacio intercostal en la línea axilar anterior y el noveno espacio intercostal sobre la línea
escapular, y alcanza la columna vertebral a la altura del extremo posterior de la undécima
costilla.
c) FISURAS INTERLOBULARES:
a. CISURA OBLICUA DEL PULMÓN IZQUIERDO: se inicia superior y posteriormente
frente al extremo posterior del tercer espacio intercostal, y termina inferior y
anteriormente en la línea mamilar, a la altura de la articulación de la sexta costilla
con su cartílago.
b. CISURA OBLICUA DEL PULMÓN DERECHO: comienza superior y posteriormente a la
misma altura que la cisura del pulmón izquierdo, o bien un poco inferiormente, a la
altura del extremo posterior del cuarto espacio intercostal. Termina inferior y
anteriormente a una distancia variable del esternón, por lo general, cerca de la
articulación de la sexta costilla con su cartílago.
c. CISURA HORIZONTAL DEL PULMÓN DERECHO: nace de la precedente a la altura del
cuarto espacio intercostal, un poco posterior a la línea axilar, y alcanza el borde
anterior del pulmón frente al extremo anterior del tercer espacio intercostal o del
cuarto cartílago costal.
Los pulmones están constituidos por: a) la porción intrapulmonar del árbol bronquial; b)
los vasos, que incluyen las arterias y venas pulmonares, los vasos bronquiales y los vasos
linfáticos; c) por ramos nerviosos, y d) por tejido conectivo elástico, que llena los intersticios
comprendidos entre los otros elementos.
ÁRBOL BRONQUIAL
390
bronquio segmentario basal medial (b7) o bronquio cardíaco; luego, por su
cara anterior, al bronquio segmentario basal anterior (b8) y, por su cara
anterolateral, al bronquio segmentario basal lateral (b9); termina en el
bronquio segmentario basal posterior (B10), que constituye el final del
bronquio principal derecho. Se denomina bronquio basal a aquella porción del
bronquio principal que está situada inferiormente al origen del bronquio
segmentario superior del bronquio lobular inferior; se conoce como pirámide
basal el conjunto de los cuatro segmentos ventilados por el bronquio basal
(basal medial, basal anterior, basal lateral y basal posterior).
391
LOBULILLOS PULMONARES
392
ALVÉOLOS
El intercambio de gases en los pulmones ocurre a través de un estimado de 300 millones
de sacos aéreos pequeños (de 0,25 a 0,50 mm de diámetro), conocidos como alveolos. Su
enorme número proporciona un área de superficie grande (60 a 80 m2) para la difusión de gases.
El índice de difusión aumenta más por el hecho de que cada alveolo solo tiene una capa de
células de grosor, de modo que la “barrera entre aire y sangre” es de solo dos células de un lado
a otro (una célula alveolar y una célula del endotelio capilar), de alrededor de 2 μm. Hay dos
tipos de células alveolares, llamadas neumocitos tipo I y neumocitos tipo II. Los neumocitos tipo
I comprenden 95 a 97% del área de superficie total de los pulmones; por lo tanto, el intercambio
de gases con la sangre ocurre principalmente a través de las células alveolares tipo I. Por
consiguiente, estas células son muy delgadas, por lo que sus membranas basales se fusionan
con las de las células del endotelio capilar. Esto hace que la distancia de difusión entre la sangre
y el aire puede ser de apenas 0.3 μm, lo que equivale alrededor de 1/100 del grosor de un cabello
humano. Los neumocitos tipo II son las células que secretan surfactante pulmonar, y que
reabsorben Na+ y H2O, lo que evita la acumulación de líquido dentro de los alvéolos. A pesar de
estas características, la pared alveolar no es frágil, sino que es suficientemente fuerte como para
soportar tensión alta durante el ejercicio pesado e inflación pulmonar alta. La gran resistencia a
la tracción de la pared alveolar es proporcionada por las membranas basales fusionadas
(compuestas de proteínas colágeno tipo IV) de los capilares sanguíneos y las paredes alveolares.
Si bien, por lo general, los extremos de los bronquiolos respiratorios terminan en un
extremo ciego en sacos alveolares, los alvéolos individuales también ocurren como
evaginaciones separadas a lo largo de los bronquiolos respiratorios. Aunque la distancia entre
cada bronquiolo respiratorio y sus alvéolos terminales solo es de alrededor de 0,5 mm, estas
subunidades, juntas, constituyen la mayor parte de la masa de los pulmones.
393
ESTRUCTURA DEL ÁRBOL BRONQUIAL: el árbol bronquial está constituido, al igual que la
tráquea, por una capa externa y una capa interna o mucosa.
b) CAPA INTERNA O MUCOSA: se hace más delgada al mismo tiempo que disminuye el
diámetro de los bronquios.
Las vías de aire del sistema respiratorio se dividen en dos zonas funcionales.
394
PLEURAS
Las pleuras son las fascias que envuelven los pulmones. Como todas las serosas, se
componen de una hoja visceral, la pleura visceral o pleura pulmonar, que tapiza el pulmón, y de
una hoja parietal, la pleura parietal, aplicada sobre la pared torácica. Estas dos hojas tienen
continuidad una con otra a la altura del hilio pulmonar. Además, están en contacto entre sí y
limitan una cavidad virtual cerrada por todas partes, llamada la cavidad pleural.
PLEURA PARIETAL
La pleura parietal recubre las paredes del compartimiento que contiene el pulmón. En
ella se pueden reconocer tantas partes como áreas de la superficie pulmonar, es decir, una
porción costal, una porción mediastínica que corresponde a las caras costal y mediastínica del
pulmón, una porción diafragmática en relación con la base y, finalmente, una cúpula pleural
que cubre el vértice del pulmón.
2. PLEURA MEDIASTÍNICA: la pleura mediastínica recubre los órganos del mediastino, desde
el esternón hasta la columna vertebral. La pleura mediastínica recubre totalmente estos
órganos y se introduce en las depresiones que los separan; de este modo, penetra en la
depresión supra aórtica, situada superiormente a la terminación del arco de la aorta y
posteriormente al origen de la arteria subclavia izquierda. Asimismo, entre el esófago y la
vena ácigos a la derecha y entre el esófago y la aorta a la izquierda, forma una prolongación
en forma de fondo de saco cuya profundidad aumenta progresivamente de superior a
inferior, llamados recesos pleurales vertebromediastínicos derecho e izquierdo. El primero
es más profundo que el segundo, pero ambos aumentan de profundidad de superior a
inferior. Están unidos entre sí inferiormente, cerca del diafragma, por una membrana
denominada ligamento interpleural.
395
se insinúa entre ellas. El ligamento pulmonar izquierdo es casi vertical, mientras que el
derecho se halla desviado hacia posterior por la vena cava inferior, dirigiéndose
oblicuamente en sentido inferior y posterior.
Cada uno de los ligamentos pulmonares se relaciona medialmente con el borde lateral
correspondiente del esófago, por medio del tejido conectivo que rodea el esófago y que
forma a su alrededor la capa adventicia del esófago. Las dos láminas u hojas de los
ligamentos están fuertemente unidas a esta fascia, sobre todo la hoja posterior, que se
adhiere al ligamento interpleural, insinuándose a la derecha entre el esófago y la vena
ácigos, y a la izquierda entre el esófago y la aorta, para formar los recesos pleurales
vertebromediastínicos derecho e izquierdo.
4. CÚPULA PLEURAL: la cúpula pleural cubre el vértice del pulmón. Se conoce como aparato
suspensorio de la pleura a un conjunto de haces musculares y fibrosos que está constituido
por el músculo escaleno mínimo y dos fascículos fibrosos principales, el ligamento
vertebropleural y el ligamento costopleural. El músculo escaleno mínimo se inserta
superiormente en el proceso transverso C7. Desciende oblicuamente en sentido inferior,
anterior y lateral, tangencial a la cúpula pleural, a la cual se adhiere por medio de numerosos
haces tendinosos, para terminar por medio de un delgado tendón en el borde medial de la
primera costilla, posterior a la inserción del músculo escaleno anterior. Este músculo se
observa en más de la mitad de los casos. El ligamento vertebropleural se origina de las
láminas prevertebral y pretraqueal de la fascia cervical, y se pierde en la parte superomedial
de la cúpula pleural. El ligamento costopleural suele hallarse ausente y fija la pleura al cuello
de la primera costilla. El primer nervio torácico, o más exactamente la comunicación de este
con el octavo nervio cervical (C8), pasa inferior a este ligamento y cruza enseguida el borde
medial de la costilla para llegar al plexo braquial.
5. RECESOS PLEURALES: los ángulos según los cuales la pleura parietal se refleja de una pared
a otra se denominan recesos pleurales. Estos recesos son: a) el receso costodiafragmático,
que es el ángulo de unión, en la periferia del diafragma, de las pleuras costal y diafragmática;
b) un receso costomediastínico anterior y un receso costomediastínico posterior, formados
por la unión de las pleuras costal y mediastínica; y c) el receso frenicomediastínico, formado
por el ángulo de unión de las pleuras diafragmática y mediastínica. La cúpula pleural se
denomina también algunas veces receso pleural superior. El receso costomediastínico
anterior y el receso costodiafragmático no se corresponden directamente con el borde
correspondiente del pulmón, sino que están a cierta distancia de este. Los pulmones se
insinúan en estos fondos de saco y se acercan más o menos al fondo de los recesos durante
la inspiración, en tanto que se alejan de ellos durante la espiración.
396
ANATOMÍA FUNCIONAL DE LA RESPIRACIÓN
MOVIMIENTOS DE LA CAJA TORÁCICA EN EL CURSO DE LA RESPIRACIÓN
397
desplazan transversalmente, donde la amplitud de este movimiento se incrementa desde la
primera hasta la novena costilla.
MÚSCULOS DE LA RESPIRACIÓN
La respiración pone en juego no solamente sus órganos propios, las vías aéreas y los
pulmones, sino todo el sistema mecánico: caja torácica, músculos y centros nerviosos de la
médula oblonga y medulares.
Los centros nerviosos que aseguran el control automático de los músculos inspiradores
y espiradores son excitados por los nervios del pulmón (plexo broncopulmonar del nervio vago),
cuyas terminaciones periféricas son sensibles al CO2 de los alvéolos pulmonares. El automatismo
de los movimientos respiratorios puede ser modificado por la corteza cerebral, voluntariamente
o bajo el efecto de las emociones. Normalmente se cuentan 16 inspiraciones por minuto durante
el día y 12 durante el sueño.
398
1. ANATOMÍA DEL DIAFRAGMA
a) PORCIÓN ESTERNAL
La porción esternal del diafragma está constituida por un solo fascículo muscular situado
en la línea media, o bien por dos fascículos separados por un intersticio celular. Estos fascículos
se insertan en la cara posterior del extremo inferior de la apófisis xifoides, pudiendo algunas
fibras llegar hasta la línea alba. Terminan posteriormente en la parte media del foliolo anterior.
Los fascículos esternales están separados entre sí y de la porción costal del diafragma por
intersticios celulares de ancho variable.
b) PORCIÓN COSTAL
La porción costal del diafragma se inserta en la cara interna de los seis últimos arcos
costales y en los tres arcos aponeuróticos que unen el vértice de la décima costilla con el de la
undécima, el vértice de la undécima con el de la duodécima y, por último, el vértice de la
duodécima con la cara anterior del proceso costal de L1. Las inserciones en los arcos costales se
efectúan por medio de seis digitaciones musculares distintas, donde las últimas tres se mezclan
con las del músculo transverso del abdomen, a través de estrechas intersecciones fibrosas
adheridas al arco costal.
De los tres arcos aponeuróticos que sirven de inserción al diafragma, el último, el cual
une el vértice de la duodécima costilla a la cara anterior del proceso costal de L1, cruza la cara
anterior del músculo cuadrado lumbar y se denomina ligamento arcuato lateral (arco del
cuadrado lumbar).
Las digitaciones costales están separadas entre sí a través de una membrana llamada
triángulo lumbocostal (hiato costodiafragmático), que comunica el riñón izquierdo con la
pleura parietal.
Las fibras de la porción costal del diafragma terminan en los bordes laterales de los
foliolos laterales y anterior del centro tendinoso.
Finalmente, en la parte anterior del diafragma, separando la porción esternal de la
porción costal, se ubica el triángulo esternocostal.
c) PORCIÓN LUMBAR:
En la porción lumbar (porción vertebral) del diafragma se distinguen, a ambos lados de
la línea media, una parte medial (pilares del diafragma) y otra lateral.
1. Parte medial o pilares del diafragma: comprende las fibras de la porción lumbar del
diafragma que se insertan en los cuerpos vertebrales. Estas fibras forman dos gruesos
fascículos, uno derecho y otro izquierdo, denominados pilares del diafragma. El pilar
derecho es más largo y grueso que el izquierdo. Se inserta por medio de un tendón
ancho y aplanado en la cara anterior de los cuerpos de L1-L3 y en los discos
intervertebrales que las unen entre sí y con los cuerpos de las vértebras vecinas,
pudiendo extenderse con frecuencia hasta el cuerpo de L4. El pilar izquierdo se inserta
por medio de un tendón menos ancho y menos grueso que el del pilar derecho en el
cuerpo de L1-L2 y en los discos intervertebrales vecinos a esta, pudiendo descender
hasta el cuerpo de L3. Las fibras tendinosas más mediales de los dos pilares se
399
entrecruzan a menudo en la línea media con las del lado opuesto; el resto de fibras son
directamente descendentes.
El tendón de cada pilar tiene continuidad con el vientre muscular, ascendiendo
oblicuamente en sentido superior y anterior hasta terminar en la escotadura posterior
del centro tendinoso del músculo. Los dos pilares del diafragma limitan, junto con la
columna vertebral, una amplia abertura dividida en dos forámenes secundarios por
medio de fascículos musculares que se extienden de un pilar a otro, entrecruzándose en
la línea media en forma de ocho. Por lo general, el fascículo procedente del pilar
izquierdo pasa anteriormente al que procede del pilar derecho. De los dos forámenes
así formados, el posterior es el hiato aórtico y el anterior, el hiato esofágico.
2. Parte lateral: es una lámina muscular cuyas fibras se insertan en el ligamento arcuato
medial (arco del músculo psoas). Está separada del pilar correspondiente por un
intersticio atravesado por el tronco simpático y por el nervio esplácnico menor. Las fibras
musculares que se originan en el ligamento arqueado medial terminan superiormente
en las partes laterales de la escotadura posterior del centro tendinoso.
400
4. Forámenes diafragmáticos del tronco simpático, de los nervios esplácnicos y de las venas
ácigos y hemiácigos: el tronco simpático atraviesa el intersticio comprendido entre los
pilares y la lámina muscular procedente del ligamento arcuato medial. Los nervios
esplácnicos mayores pasan por el intersticio comprendido entre el fascículo principal y el
fascículo accesorio de cada uno de los pilares. Los nervios esplácnicos menores
generalmente penetran en la cavidad abdominal por el intersticio del diafragma que da paso
al tronco simpático, pero también pueden atravesar el diafragma por el foramen de los
nervios esplácnicos mayores o por un foramen propio, situado lateralmente al nervio
esplácnico mayor y medialmente al tronco simpático; a veces pueden pasar por el hiato
aórtico. Por último, la rama medial de la vena ácigos a la derecha y la rama medial de la vena
hemiácigos a la izquierda pasan por el foramen de los nervios esplácnicos mayores o, más
raramente, por el hiato aórtico.
1. Al contraerse, las fibras musculares del diafragma aplanan su cúpula y descienden al centro
tendinoso, provocando un aumento del diámetro vertical del tórax.
401
2. La puesta en tensión de los elementos del mediastino (conexiones con pericardio) y, sobre
todo, el aumento de la presión intraabdominal, producto de la compresión de las vísceras
abdominales, limitan el descenso del centro tendinoso.
3. A partir de este instante, el centro tendinoso se convierte en punto fijo y las fibras
musculares, que actúan a partir de la periferia del centro tendinoso, elevan las costillas
inferiores, desplazándolas lateralmente. Al elevar las costillas inferiores, el diafragma
aumenta el diámetro transversal del tórax inferior por medio de un movimiento en asa del
balde; pero, simultáneamente a través del desplazamiento superior y anterior esternón,
eleva las costillas superiores, aumentando también el diámetro anteroposterior por medio
un movimiento en bomba de agua.
4. Estos movimientos en asa de balde y bomba de agua se explican debido a las diferentes
curvas de torsión de las costillas superiores en relación con las inferiores.
DURANTE LA INSPIRACIÓN
Desde una vista sagital, la contracción del diafragma desciende el centro tendinoso,
aumentando así el diámetro vertical del tórax. Sin embargo, a este descenso se le opone la
tensión de los elementos del mediastino y, sobre todo, la resistencia de la masa de las vísceras
abdominales, la cual está sujeta por el “faja abdominal”, constituida por los potentes músculos
abdominales: rectos abdominales, transverso del abdomen, oblicuo mayor y oblicuo menor del
abdomen. Sin la acción de estos músculos, el contenido abdominal se vería empujado hacia
abajo y adelante, y el centro tendinoso no podría tomar un punto fijo de apoyo que le permitiera
al diafragma elevar las costillas inferiores. De este modo, la acción antagonista-sinergista del
grupo abdominal es indispensable para la eficacia del diafragma.
DURANTE LA ESPIRACIÓN
Durante la espiración, el diafragma se relaja y la contracción de los abdominales
desciende el foramen inferior del tórax, disminuyendo simultáneamente los diámetros
transversal y anteroposterior del tórax. Por otra parte, al aumentar la presión intraabdominal,
estos músculos desplazan la masa visceral hacia arriba y hacen ascender el centro tendinoso, lo
que disminuye ahora el diámetro vertical del tórax. Así, el grupo muscular abdominal es el
antagonista perfecto del diafragma, al contribuir en la disminución simultánea de los tres
diámetros torácicos.
En conclusión, cada uno de estos grupos musculares se contrae de manera permanente,
aunque su tono varía de manera inversa dependiendo de la fase respiratoria. De este modo,
durante la inspiración prevalece el tono diafragmático por sobre el abdominal, mientras que
ocurre todo lo contrario durante la espiración.
402
2. MÚSCULOS INTERCOSTALES
Los músculos de este grupo ocupan los espacios intercostales y están dispuestos en tres
planos para cada espacio intercostal: a) un plano externo, formado por los músculos intercostal
externo y el elevador de la costilla; b) un plano medio, constituido por el intercostal interno; y
c) un plano interno integrado por dos músculos, el intercostal íntimo y el subcostal. Cada uno
de los músculos intercostales solo ocupa una parte de la extensión del espacio intercostal
correspondiente.
403
Fisiología del sistema respiratorio
Si bien la función esencial del sistema respiratorio es que se realice el intercambio gaseoso en
los alveolos pulmonares, es muy importante destacar que esta frase, que parece simple, incluye
una serie de procesos y estructuras anatómicas que permiten que cada una de nuestras células
disponga del oxígeno indispensable para su metabolismo (respiración celular) y elimine el
dióxido de carbono producido durante la actividad celular. Por lo tanto, para que el sistema
respiratorio cumpla su función, debe relacionarse con otros tejidos y sistemas, como la sangre
y el sistema cardiovascular.
El sistema respiratorio no solo cumple la función del intercambio de gases, sino también otras
funciones, tales como: termorregulación, equilibrio hídrico y equilibrio ácido-base.
El sistema respiratorio se divide funcionalmente, en una zona conductora y otra respiratoria.
Zona conductora: incluye nariz, faringe, laringe, tráquea, bronquios y bronquiolos terminales, y
conecta los pulmones con el exterior del cuerpo y conduce el aire introducido para luego
expulsarlo. Dadas las características anatómicas e histológica de esta zona, con mucosas muy
vascularizadas y epitelios ciliados con células caliciformes (tráquea y bronquios), esta zona
tempera y humidifica el aire, además de evitar o limitar el ingreso de partículas pequeñas y
microorganismos a la zona respiratoria.
Zona intermedia o de transición: formada por los bronquiolos respiratorios, de paredes muy
delgadas, con un epitelio cada vez más plano y que desembocan en el saco alveolar.
Zona respiratoria: formada por los alveolos, donde ocurre el intercambio de gases por medio
de la difusión de oxígeno y dióxido de carbono a través de la membrana alveolo-capilar (Fig. 1).
Los alveolos son sacos de paredes delgadas y que representan una superficie entre 60 a 80 m2
para el intercambio de gases y constituyen la unidad funcional del pulmón. Están formados por
dos tipos de células epiteliales: neumocitos tipo I y neumocitos tipo II.
Neumocitos tipo I: son las células que se encuentran
en mayor cantidad (95%) y que forman la pared alveolar, Espacio alveolar
por lo tanto, el intercambio de gases ocurre Lámina basal
principalmente
a través de ellas. Son células epiteliales planas, unidas
entre sí por uniones de oclusión que evitan la pérdida de surfactante
líquido extracelular al espacio alveolar. Bajo este epitelio
hay una membrana basal que se fusiona con la membrana
basal del endotelio de los capilares alveolares,
constituyendo la membrana alveolo-capilar.
Neumocito tipo
II
Neumocitos tipo II: células epiteliales que tienden a ser
más cúbicas y que constituyen solo el 5 % de la Endotelio
superficie alveolar. Son las células encargadas de
Neumocito tipo I
producir y secretar una sustancia llamada surfactante,
la cual cumple el rol de disminuir la tensión superficial
de la capa de líquido que recubre la superficie interna Figura 1: Zona respiratoria.
Imagen tomada de Stuart Ira Fox Fisiología
de los alveolos, evitando el colapso alveolar. Además, Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
se encargan de la regeneración de los neumocitos tipo I,
al presentar altas tasas de división mitótica.
Membrana alveolo-capilar: a través de esta membrana se produce la difusión de oxígeno, desde
el alveolo hacia el capilar, y la difusión de dióxido de carbono, desde el capilar hacia el alveolo
(Fig. 2). Está compuesta por:
404
• Epitelio alveolar (neumocitos tipo I),
con su respectiva membrana basal.
• Endotelio del capilar y su respectiva
membrana basal.
• La capa de líquido entre el alveolo y el
surfactante.
• Espacio intersticial entre el epitelio
alveolar y el capilar.
405
Ventilación
Es la renovación cíclica del aire alveolar, alternando la entrada (inspiración) y la salida
(espiración) del aire.
El movimiento del aire ocurre gracias a la diferencia de presión generada por los cambios de los
volúmenes pulmonares, e influenciada por
algunos factores físicos del pulmón, tales
como elasticidad y tensión superficial.
Durante la inspiración (normal o tranquila), el
aire ingresa porque la presión atmosférica es
mayor que la presión intrapulmonar o
intralveolar. Dado que la presión atmosférica
se mantiene constante, la presión
intrapulmonar debe disminuir por debajo de
la atmosférica y se considera, por tanto, una
presión negativa. Lo opuesto sucede en la
espiración, es decir, la presión intrapulmonar
aumenta en relación con la presión
atmosférica, por ejemplo, en la imagen se
representa una variación de la presión
intrapulmonar de 3 mmHg (Fig. 3).
Figura 3: Mecánica ventilatoria pulmonar.
Imagen tomada de Stuart Ira Fox Fisiología
Humana. 2014. 13 edición, McGraw-Hill.
Así, durante la inspiración normal tranquila (no forzada), el diafragma y los músculos
intercostales externos se contraen, lo que provoca un aumento de los volúmenes torácico y
pulmonar, con la consecuente disminución de la presión intrapulmonar en aproximadamente -
3 mmHg (presión negativa). Del mismo modo, durante la espiración (no forzada), el diafragma y
los músculos intercostales se relajan, disminuyendo el volumen pulmonar y provocando el
aumento de la presión intrapulmonar hasta +3 mmHg, aproximadamente.
También, es importante considerar la presión intrapleural y la presión transpulmonar.
Presión pleural o intrapleural: es la presión que se mide entre las dos hojas de la pleura (visceral
y parietal). Debido a las propiedades elásticas de pulmón y tórax que traccionan en sentidos
opuestos, el pulmón hacia adentro y el tórax hacia fuera, se genera una presión intrapleural
negativa, es decir, más baja que la presión atmosférica. Es más baja durante la inspiración
debido a la expansión de la caja torácica.
Presión transpulmonar: es la diferencia entre la presión intrapulmonar y la intrapleural.
Las presiones antes definidas permiten que, estructuralmente, los pulmones se mantengan
hacia la pared de la caja torácica y los volúmenes de aire circulen en la dirección correcta durante
la inspiración y la espiración.
406
Volúmenes y capacidades
Los volúmenes de aire de los pulmones están determinados por los niveles de inspiración
máxima, reposo inspiratorio y espiratorio (Fig. 4). La sumatoria de dos o más de estos volúmenes
define las capacidades:
Capacidad
Capacidad vital Capacidad Capacidad residual
pulmonar total
(CV): inspiratoria (CI): funcional (CRF):
(CPT):
•Aire en el pulmón •Cantidad total de •Máx. volumen de •Volumen de gas
en inspiración aire inspiración- gas que puede en el pulmón
máx. espiración. inspirarse a partir después de la
•Suma de VC, VRI, •Suma de VC, VRI, de una espiración espiración normal.
VRE, VR VRE normal 2-2,4 L
5-6 L adulto •Suma: VC, VRI •Suma: VR, VRE
normal
407
Prueba de función pulmonar
• Capacidad vital forzada (CVF): cantidad total de aire movilizado entre una
inspiración y espiración máximas.
• Volumen espiratorio forzado dentro del primer segundo (VEF1).
• Flujo espiratorio forzado del 25 y 75% de la capacidad vital forzada (FEF25-75).
• Relación VEF1/CVF.
Trastorno
CVF VEF1 VEF1/CVF FEF25-75
espirométrico
Restrictivo Disminuido Disminuido Normal Normal o disminuido
Obstructivo con CVF
Normal Disminuido Disminuido Disminuido
normal
Obstructivo con CVF
Disminuido Disminuido Disminuido Disminuido
disminuido
Obstrucción mínima Normal Normal Normal Disminuido
En los trastornos restrictivos, la capacidad está bajo el rango normal, por ejemplo, en la fibrosis
pulmonar. En cambio, en los trastornos exclusivamente obstructivos, la capacidad vital es
normal, porque el tejido pulmonar no está dañado, por ejemplo en el asma, donde la espiración
es más lenta dado que la broncoconstricción opone resistencia al aire. Por ello, los trastornos
obstructivos se diagnostican determinando el VEF1 (índice espiratorio), el cual mide el
porcentaje de la capacidad vital que puede exhalarse durante el primer segundo; por ejemplo,
porcentajes menores de 80% son un indicador de enfermedad pulmonar obstructiva.
408
Ventilación pulmonar: el volumen de aire que entra y sale de los pulmones en un tiempo
determinado, entonces:
Donde:
V: ventilación pulmonar
VC: volumen corriente 500 ml
F: frecuencia, 12 resp/min
Una parte del volumen inspirado, aproximadamente 150 ml, no participa en el intercambio de
gases; esta comprende la zona de bronquios y bronquiolos terminales y se denomina “espacio
muerto anatómico”, por lo tanto, la cantidad de aire que llega a los alveolos en cada respiración
es menor al volumen ventilatorio.
Ventilación alveolar: volumen que llega a los alveolos cada minuto para intercambio gaseoso.
Es menor a la ventilación pulmonar, ya que depende del espacio muerto anatómico y
fisiológico o alveolar (VEM), además de la frecuencia y el volumen corriente.
Donde:
El VEM depende de la edad, talla y sexo, pero en general, en un sujeto sano corresponde a 2 ml
por kg de peso o un tercio del volumen corriente (150 ml aproximadamente). Si consideramos
que el VEM se mantiene relativamente constante, la ventilación alveolar (VA) depende de la
frecuencia y el volumen corriente.
2. Aumento de f y disminución de VC
Frecuencia f: 20 resp/min
Volumen corriente VC: 0,3 L
Espacio muerto sin cambios VEM: 0,15 L
409
Tabla 2: Terminología asociada a la ventilación. Tomada de Stuart Ira Fox Fisiología Humana
2014. 13 edición, McGraw-Hill.
TÉRMINO DEFINICIÓN
Espacio muerto Zona del sistema respiratorio de conducción y donde no ocurre intercambio gaseoso
anatómico
Espacio muerto Espacio muerto anatómico más zona de los alveolos ventilados o perfundidos de
fisiológico manera insuficiente (altera el intercambio normal de gases)
Hiperventilación Aumento excesivo de la ventilación alveolar en relación con el índice metabólico, que
provoca disminución de la presión alveolar de C02
Hipoventilación Disminución excesiva de la ventilación alveolar en relación con el índice metabólico,
que provoca un aumento anormal de C02 en los alveolos
Neumotórax Presencia de gas en el espacio entre la pleura parietal y visceral
410
Intercambio de gases
Se realiza por difusión y depende de la composición del aire alveolar. El intercambio de gases
(oxígeno y dióxido de carbono) se produce entre el aire alveolar y la sangre capilar, manteniendo
así, el aporte de oxígeno a los tejidos y la eliminación de C02. Para que esto ocurra, debemos
considerar:
Que se mantengan las presiones parciales de ambos gases en los niveles óptimos para
el intercambio.
Que el aire y sangre se distribuyan en forma tal, que se pongan en contacto en las
proporciones o relación ventilación/perfusión adecuada.
Que los gases difundan a través de la membrana alvéolo-capilar.
Composición del aire alveolar
1. Presión alveolar de C02 (PAC02): depende del C02 presente en los alveolos y debe
mantenerse entre 35-45 mmHg, a través de una adecuada ventilación alveolar. Como la
cantidad de C02 en el aire atmosférico es muy escaso, su presencia en el aire alveolar
depende de la actividad metabólica del individuo (producción de C02 en el organismo
VC02). En condiciones normales, la producción es igual a la eliminación y se mantiene una
PAC02 de 40mmHg. Entonces:
PAC02 = K (VC02 / VA)
Como el equilibrio de la PAC02 entre la sangre y el alveolo es tan rápido, la presión de C02
es similar en ambos, por lo tanto, se utiliza la PaC02 (presión arterial de C02) como
expresión de la presión media de C02 alveolar (PAC02) (además, es menos complejo
tomar una muestra de sangre que una muestra de aire alveolar).
411
Tabla 3: Ejemplos de presión barométrica y presión inspirada a diferentes altitudes.
Tomada de E. Cruz Mena & R. Moreno Bolton, 5ª Edición, 2007
0 760 159
Ejemplos:
1. Individuo normal a nivel del mar:
PB: 760 mmHg
PaCO2 = 40mmHg
PiO2 = (760 - 47) 0,2094
= 713 x 0,2094 = 149mmHg
PAO2 = 149 - 50
PAO2 = 99mmHg
PAO2 = 140 - 50
PAO2 = 90mmHg
412
difundirá hacia el capilar pulmonar y el dióxido de carbono lo hará en sentido contrario, es decir,
desde el capilar hacia el alveolo.
Así, el volumen de gas que difunde por la membrana alveolo capilar por unidad tiempo está
dado por la ley de Fick:
V = A x d / G x ΔP
Donde:
La difusión de los gases a través de la membrana alveolo capilar, depende de la solubilidad del
gas en el agua y es inversamente proporcional a la raíz cuadrada de su peso. En el caso del C02,
este gas tiene una solubilidad mayor que el 02, por lo tanto, el C02 difunde mucho más rápido
que el 02. Si además consideramos la diferencia de presiones de ambos gases entre la sangre
venosa y el alveolo, entonces el C02 difunde hacia el alveolo para ser eliminado, mientras que
el oxígeno difunde hacia el capilar (Fig. 5).
413
Capacidad de difusión de
Capacidad de difusión del CO2:
oxígeno:
Relación ventilación/perfusión
V/Q
414
Es importante considerar que el flujo sanguíneo se ve afectado por la gravedad, por lo que en
un sujeto normal de pie, el flujo sanguíneo pulmonar disminuye desde la base hacia los vértices
(Fig. 7).
Transporte de gases
El transporte de los gases constituye el objetivo último de la función respiratoria. Lo hace en
forma conjunta con el sistema cardiovascular (ya que los gases se transportan por la sangre),
para entregar oxígeno a los tejidos y que sus células puedan realizar sus procesos metabólicos y
eliminar el dióxido de carbono producido. Existen dos formas de transporte de gases en sangre:
en forma disuelta y en forma combinada.
Transporte de oxígeno
El consumo de oxígeno en un sujeto sano en reposo es 250 ml/min, valor que aumenta con el
ejercicio hasta 10 m veces o más. Si consideramos que el oxígeno que requieren las mitocondrias
proviene de la atmósfera, es imprescindible el trabajo eficiente del sistema respiratorio y
cardiovascular para satisfacer el requerimiento de oxígeno de todas nuestras células.
El oxígeno difunde desde los espacios alveolares hacia el capilar pulmonar para ser
transportado a los tejidos. De todo el oxígeno que es transportado, aproximadamente el 98%
lo hace en forma combinada a la hemoglobina, y el resto se disuelve en el plasma sanguíneo.
Antes de explicar cómo se transporta este gas, es necesario conocer algunos conceptos:
415
Presión parcial de Presión que ejercen las moléculas de oxígeno disueltas en la sangre. En las
oxígeno (PO2): arterias la presión de oxígeno prácticamente no varía, dado que a este nivel no
hay intercambio y puede mantenerse entre 80-90 mmHg, mientras que en las
venas la presión disminuye, por el paso de oxígeno hacia los tejidos.
416
Transporte de oxígeno combinado
El principal mecanismo de transporte del oxígeno es combinado con la hemoglobina, una
proteína presente en los glóbulos rojos y que presenta afinidad no solo con el oxígeno, sino
también con el C02.
La hemoglobina transporta 20 ml de 02 por cada 100 ml de sangre. La unión de oxígeno a la
hemoglobina forma la oxihemoglobina, una combinación reversible y que depende de la presión
parcial de oxígeno en sangre (oxígeno disuelto).
La unión entre el oxígeno y la hemoglobina permite que el 97% de la hemoglobina que sale de
los pulmones (sangre oxigenada) esté cargada de oxígeno, que luego deberá separarse
(disociarse) para pasar a los tejidos según sus requerimientos metabólicos.
La sangre que sale en las venas sistémicas es reducida en oxígeno, un porcentaje de saturación
de 75% y una presión parcial de oxígeno de 40 mmHg (en reposo).
Tabla 4: porcentaje de saturación de hemoglobina a distintas P02*1: P02 arterial, *2: P02 venosa
P02mmHg % oxihemoglobina
100*1 97
80 95
61 90
45 80
40*2 75
36 70
417
Gráfico 1: Curva de disociación de hemoglobina
La curva de disociación tiene una forma sigmoidea característica, donde la parte relativamente
plana se ubica a P02 altas, que indican que los cambios en la P02 tienen muy poco efecto sobre
el contenido de oxígeno en la sangre, mientras que en la parte más vertical de la curva, se aprecia
que pequeñas variaciones en la P02 provocan cambios significativos en el porcentaje de
saturación.
Por ejemplo, durante un ejercicio leve, la P02 venosa puede descender de 40 mmHg a 30 mmHg,
esto se traduce en un descenso del porcentaje de saturación de 75% a un 58%. Generalmente,
a este nivel el porcentaje de saturación sigue siendo 97% aproximadamente, por lo tanto, la
disminución del porcentaje de saturación a nivel venoso indica que ha pasado más oxígeno a los
tejidos.
418
.
Transporte de C02
El C02 se produce en las células como desecho del metabolismo celular, por lo que debe pasar
de los tejidos a la sangre, para luego ser expulsado a la atmósfera durante la ventilación.
- Como ion bicarbonato: corresponde a la mayor parte de C02 transportado por la sangre.
Aunque hay formación de bicarbonato en el plasma, la mayor cantidad se produce
dentro del eritrocito, donde en presencia de la enzima anhidrasa carbónica el C02 se
combina con agua para formar ácido carbónico, el que posteriormente se disocia en
hidrogeniones y bicarbonato. Los hidrogeniones se quedan en su mayoría dentro del
419
eritrocito unidos a la hemoglobina, formando hemoglobina reducida, mientras que el
ion bicarbonato tiende a salir al plasma sanguíneo. Para mantener el equilibrio
electrolítico del eritrocito, ingresa ion cloruro (Cl-) (intercambio bicarbonato-cloruro,
efecto Hamburger).
Anhidrasa
carbónica
C02 + H20 H2C03 H+ + HC03-
PC02 alta
Entonces, a nivel de los capilares sistémicos, la oxihemoglobina cede oxígeno a los tejidos, como
consecuencia se reduce (se une a H+) y se aumenta la capacidad de transportar C02 (efecto
Haldane).
Para finalizar el tema de transporte de gases, conozcamos algunos conceptos relacionados con
alteraciones de la ventilación y perfusión alveolar, donde los gases no mantienen los valores
normales:
Hipoxemia: Hipoxia:
•Disminución de la Pa02. Puede •Falta de oxígeno a nivel celular
ocurrir en altitud •Pa02 disminuida
•Se altera relación V/Q •Capacidad de transporte de 02 a
•Hipoventilación los tejidos disminuidos
Hipercapnia:
•Aumento de la PaC02 sobre 45
mmHg
•Hipoventilación
•Inspiración de aire con más C02
420
Equilibrio ácido-base de la sangre
El pH del plasma sanguíneo se mantiene entre un rango de valores que es controlado por los
riñones y los pulmones, a través de las concentraciones de bicarbonato y C02, respectivamente.
El organismo produce constantemente ácidos no volátiles y C02, que generan H+ y que pueden
modificar el valor del pH bajo o sobre el valor normal.
pH normal :
Acidosis :
•< 7,35
Alcalosis :
•>7,45
Una concentración de H+ de 10- 7,36 - 10- 7,44 mEq/L equivale a un pH que oscila entre 7,36 y 7,44.
En condiciones fisiológicamente normales, se producen y eliminan ácidos y bases
continuamente, de modo que se mantiene el equilibrio. La mayor cantidad de ácidos está
representada por ácido carbónico, que se produce por el metabolismo de carbohidratos y
grasas. Este ácido se forma por la hidratación de C02, es un ácido volátil, que por lo tanto se
elimina por el pulmón a través de la ventilación. Otros ácidos generados por el metabolismo de
proteínas producen ácidos no volátiles que son eliminados por el riñón.
Mecanismos tampón:
Control respiratorio:
Ác. carbónico-
bicarbonato de Control renal:
Quimiorreceptores:
sodio detectan cambio de Pérdida de
pH bicarbonato en
Respuesta: orina
ventilación Excreción de H+ :
pulmonar H2P04 o NH4
421
¿Qué hace el sistema
respiratorio para
mantener el equilibrio
ácido-base? El sistema respiratorio tiene quimiorreceptores que
detectan las variaciones de pH. Así, si se produce un
aumento en la concentración de H+, como ocurre por ejemplo
cuando realizamos ejercicio, la respuesta del sistema será aumentar la
ventilación y con ello eliminar mayor cantidad de C02.
Si el pH sanguíneo disminuye bajo 7,35, hablamos de acidosis, y si aumenta sobre 7,45, entonces
estamos en presencia de alcalosis. Ambos estados del pH sanguíneo se clasifican en componente
respiratorio y metabólico.
Acidosis respiratoria: aumento plasmático de C02 y por ende ácido carbónico, y es producto de
una ventilación deficiente (hipoventilación).
Alcalosis respiratoria: se produce por ventilación excesiva (hiperventilación).
Acidosis metabólica: se produce por producción excesiva de ácidos no volátiles (por ejemplo,
producción de cuerpos cetónicos en diabetes mellitus no controlada) o por pérdida de
bicarbonato (por ejemplo, en un síndrome diarreico).
Alcalosis metabólica: provocada por exceso de bicarbonato (puede ocurrir por pérdida de ácido
por episodios de vómitos, atribuidos a pérdida de ácidos de las secreciones gástricas).
Tabla 5: Clasificación de los componentes metabólico y respiratorio de la acidosis y la alcalosis.
Tomada de Stuart Ira Fox Fisiología Humana 2014. 13 edición, McGraw-Hill
422
Regulación de la respiración
Para mantener los niveles normales de la P02 y
PC02 es necesario mantener una cierta
ritmicidad inspiratoria y espiratoria, procesos
que ocurren alternadamente para que podamos
satisfacer las necesidades de oxígeno en
distintas situaciones, y la eliminación de C02.
La respiración espontánea es producida por la
estimulación de músculos respiratorios
inervados por neuronas motoras controladas
por dos vías descendentes principales: una
controla la respiración voluntaria y otra la
involuntaria. El control inconsciente de la
respiración responde a cambios de pH, P02 y
PC02 en la sangre arterial, información percibida
a través de quimiorreceptores centrales y
periféricos (Fig. 8).
A nivel central, la regulación está dada por los llamados centros respiratorios ubicados en el
tronco encefálico: centros bulbares, centro apnéustico, centro neumotáxico y centros
superiores (Fig. 9).
1. Centros bulbares (área de ritmicidad): tiene el control de la respiración automática, presenta
neuronas que se activan durante la inspiración (neuronas I) y neuronas que se activa en
espiración (neuronas E). Las neuronas I activan motoneuronas espinales para que actúe el
diafragma durante la inspiración, mientras que las
neuronas E inhiben las motoneuronas del nervio frénico
durante la espiración.
2. Centro apnéustico: estimula el centro respiratorio bulbar
para generar una inspiración prolongada, también
denominada “apneusis”.
3. Centro neomotáxico: función antagonista del apnéutico,
por lo que inhibe la inspiración.
4. Corteza cerebral: está encargada del control voluntario
de la respiración, pudiendo incidir en los estados de
hipoventilación e hiperventilación. Además, coordina
contracción de los músculos inspiratorios y espiratorios.
423
Quimiorreceptores
El control de la respiración automática también está influido por quimiorreceptores (centrales
y periféricos), que responde a cambios de pH, P02 y PC02 en la sangre arterial y cambios de pH
del líquido cefalorraquídeo.
Quimiorreceptores centrales: se ubican en el bulbo raquídeo. Responden a cambios en PCO2,
HCO3– y H+ en el líquido cefalorraquídeo
424
¿Qué aprendiste del sistema respiratorio?
1. Defina los términos volumen de ventilación pulmonar y capacidad vital. ¿Es afectada la
ventilación pulmonar por el ejercicio?
2. Describa las proporciones entre ventilación y perfusión de los pulmones, y explique por
qué la sangre arterial sistémica tiene una PO2 un poco más baja que el aire alveolar.
3. Explique el efecto de la PCO2 arterial aumentada sobre a) los quimiorreceptores en el
bulbo raquídeo, y b) los quimiorreceptores en los cuerpos aórtico y carotídeo.
4. Dibuje una curva de disociación de oxihemoglobina, y anote los valores de PO2 para la
sangre arterial y venosa en condiciones de reposo. Use este gráfico para mostrar los
cambios de la descarga que ocurre durante el ejercicio.
5. Defina los términos acidosis y alcalosis. Explique las funciones de los pulmones en el
mantenimiento del equilibrio ácido-base de la sangre.
6. Describa los efectos de la hiperventilación y de la hipoventilación sobre el pH sanguíneo,
y explique los mecanismos involucrados.
7. Un sujeto de 50 años se realizó una espirometría; los resultados indicaron que su
capacidad vital está un poco baja y el FEV1 está significativamente reducido.
a. ¿Cuál es la importancia de su FEV1 bajo y qué puede hacer él para mejorarlo?
b. ¿Qué es la capacidad vital y qué puede haber causado que sea un poco baja?
8. ¿Qué significa patrón obstructivo y restrictivo? Dé un ejemplo de cada uno.
425
ANATOMÍA DEL SISTEMA DIGESTIVO
El sistema digestivo se origina en la cara, donde ocupa una parte de la misma llamada cavidad
oral; en esta se encuentran los dientes, molares, incisivos, etc., para morder y triturar los
alimentos formando el bolo alimenticio. Este bolo continuará su recorrido atravesando el istmo
de las fauces que conecta la cavidad oral a la faringe; desde ahí pasará al esófago para luego
depositarse en el estómago, órgano que constituye un reservorio y cuya capacidad es de 2 l. En
este lugar el bolo alimenticio se transforma en quimo, para luego pasar al intestino delgado y a
sus diferentes partes. En la primera porción del intestino delgado, llamada duodeno, el quimo
es afectado por las sales biliares y el jugo pancreático; el primero emulsiona las grasas y el
segundo proteolisa, de ahí el quimo pasa por las otras porciones del intestino delgado, yeyuno
e ilión. En ellas, se produce la absorción de nutrientes, sales y parcialmente H2O. El intestino
delgado constituye un largo tubo de 6 a 7 m de longitud. A nivel de fosa ilíaca derecha se produce
la transición del intestino delgado al colon o intestino grueso, a través de la válvula ileocecal, la
cual se ubica a nivel de su primera porción, el ciego.
El ciego, primera porción del intestino grueso, es un reservorio de 200 a 300 cm3 con
forma de fondo de saco, donde se encuentra el apéndice vermiforme. Luego, el ciego continúa
con las porciones del intestino grueso llamadas: colon ascendente, transverso, descendente y
sigmoideo; a este nivel se produce absorción de H2O de las heces fecales. Finalmente, el
intestino grueso se continúa con un conducto por cara anterior del sacro llamado recto,
terminando en el canal anal en un orificio llamado ano.
Cada porción del tubo está separado por esfínteres, estructuras compuestas por
músculos anulares que rodean un orificio natural y determinan su abertura o cierre.
4) Esfínter ileocecal
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desde el esófago al ano, se presenta una capa llamada muscular de la mucosa, que conforma la
capa más profunda de la mucosa.
La capa muscular (o túnica muscular) es un grueso estrato de músculo liso que rodea a
la submucosa en casi todo el tracto digestivo, salvo en ciertos lugares como la boca, faringe y
esófago, donde en lugar de músculo liso se presenta músculo esquelético estriado (por lo tanto,
voluntario).
Finalmente, la capa más externa de tejido conectivo es la túnica o capa adventicia o capa serosa.
La adventicia estará presente en la faringe, esófago y recto, fijando estas estructuras al cuerpo,
en cambio, la serosa se presenta en la superficie externa del estómago e intestinos (salvo el
recto) y está revestida por el peritoneo (total o parcialmente). La primera corresponde a tejido
conectivo laxo y la segunda a epitelio simple plano o mesotelio con tejido submesotelial o capa
submucosa.
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Anatomía cavidad oral (bucal)
La cavidad oral es inferior a las cavidades nasales y se encuentra separada de ellas por
el paladar duro y el paladar blando. El suelo de la cavidad oral está formado en su totalidad por
tejidos blandos, llegando hasta el músculo milohioideo que la separa de las regiones cervicales
subyacentes. Es una cavidad con dimensiones variables según el estado de sus paredes y de la
mandíbula, presentando una forma irregularmente cuboidea de 5 a 5,5 cm en sentido cefalo
podálico, de 6 a 7 en sentido transversal con la boca cerrada.
El vestíbulo es un espacio formado entre los labios y mejillas, encías y dientes o arcadas
alveolares.
Cavidad oral:
Espacio limitado por anterior y lateral por dientes y que se extiende hacia posterior
hasta el istmo de las fauces. Tiene seis paredes:
1. PARED SUPERIOR: viene dada por proceso palatino de ambas maxilas y lámina horizontal
de palatino que forman el paladar duro; estas superficies óseas están revestidas en mucosa
palatina, en la zona media se observa un rafe medio que viene dado por la articulación de
las partes óseas y en la parte anterior una serie de estriaciones transversales denominadas
rugosidades palatinas.
En la zona anterior presenta una fosa incisiva que representa el término del conducto
incisivo, posterolateralmente se encuentra la salida de dos conductos palatinos, mayor y
menor, que provienen de la fisura pterigomaxilar transformada en conducto por la lámina
vertical del palatino. En la mucosa, esta pared presenta pequeñas glándulas salivales.
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2. PARED INFERIOR: viene dada por los músculos milohioideos que separan boca de cuello;
bajo los milohioideos se encuentran las glándulas salivales macroscópicas llamadas
glándulas submandibulares cuya información secretora proviene del ganglio submandibular.
Apoyado a esta pared se encuentra la lengua, que representa un esqueleto fibroso central
sobre el cual llega a los diferentes músculos que la componen, este esqueleto se llama o
forma un tabique denominado septum lingual. La musculatura se inserta en el hioides,
espinas del mentón, velo del paladar, faringe y amígdalas o tonsilas (hiogloso, geniogloso,
palatogloso, faringogloso, amigdalogloso). En la lengua se encuentran los receptores del
gusto, ubicados regionalmente según sean ácidos, salados, dulces o amargos. Entre lengua
y pared inferior de la cavidad oral se encuentran dos glándulas salivales macroscópicas
llamadas glándulas sublinguales; las glándulas submandibulares y sublinguales vierten su
contenido en un conducto situado en la pared inferior de cavidad, oral cuyo orificio se
denomina ostium umbilicale y una serie de conductillos que alrededor del ostium umbilicale
forman el conducto submandibular (de Wharton) que se abre en la papila sublingual a cada
lado del frenillo. Lateral al frenillo está el pliegue sublingual que representa por debajo las
glándulas sublinguales.
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INERVACIÓN DE LA LENGUA:
Motora: hipogloso y glosofaríngeo. Gusto: 2/3 anteriores del facial (cuerda del tímpano),
1/3 posterior, glosofaríngeo y vago. Sensibilidad somática: rama mandibular del trigémino.
3. PARED ANTERIOR: viene dada por dos repliegues músculo-mucosos, denominados labios
superior e inferior, que se extienden desde los surcos nasolabiales y las narinas lateral y
superiormente hasta el surco mentolabial inferiormente.
Los labios están formados completamente por tejidos blandos. Están tapizados
internamente por mucosa oral y cubiertos externamente por piel. Externamente, hay una
zona de transición desde la piel más gruesa que cubre la cara hasta la piel más fina que rodea
el borde de los labios y continúa como mucosa oral en la superficie labial interna.
Todo labio tiene un borde adherente y uno libre; el adherente se inserta en la musculatura
y el libre donde se separan los labios; el esqueleto viene dado por músculo orbicular del
labio y parte del músculo buccinador, estos músculos se encuentran insertados en la piel. La
cara más profunda del labio corresponde a membrana y la zona de transición mucosa borde
libre. En la zona entre cara profunda de labio y encía hay un surco gingivolabial superior e
inferior.
La cara anterior del labio inferior es una zona que en el hombre se encuentra desprovista de
barba hacia lateral, su borde adherente se sitúa anteriormente a la protuberancia
mentoniana. En el borde libre presenta una depresión para el tubérculo labial, el borde
adherente del labio superior se inserta en un surco nasolabial.
430
4. PARED POSTERIOR: viene dada por una formación músculo aponeurótica tapizada por
mucosa, denominada velo del paladar o paladar blando. Este velo tiene un borde inferior
donde se encuentran a cada lado de la línea media dos fosas amigdalinas y en zona media
un solevantamiento úvula (campanita), el velo presenta músculos intrínsecos y extrínsecos.
Los músculos elevador y tensor del velo del paladar son propios del paladar y se dividen en
mediales y laterales, provienen de ambos peñascos. Su acción es horizontalizar el velo del
paladar.
Al velo llegan otros dos músculos palatogloso (glosoestafilino) y palatofaringeo
(faringoestafilino) que van de base de lengua y faringe, respectivamente, y son
verticalizadores. Entre la lengua y el velo del paladar se encuentra el orificio denominado
istmo de las fauces.
El velo del paladar se inserta posteriormente en borde post de lámina horizontal del palatino
y borde post de lámina medial del proceso pterigoides, por acción de los músculos
mencionados anteriormente se verticaliza y horizontaliza.
5. PAREDES LATERALES: son dos, y sus límites vienen dados por una línea arbitraria vertical
trazada 1 cm lateralmente a la comisura labial y su límite post viene dado por borde anterior
de la rama mandibular. Esta pared está constituida por tres planos: cutáneo, muscular y
mucoso, correspondiendo de superficial a más profundo a piel, fascia superficial, músculo
buccinador, y la cara más profunda a membrana mucosa.
En el borde post de la rama mandibular se encuentran dos glándulas salivales macroscópicas
llamadas parótidas. Ellas vierten su contenido a través de un conducto que se dirige hacia
anterior, perforando buccinador emerge una rama profunda de pared lateral de cavidad
oral, denominada conducto parotídeo (o stenon). La inervación secretora de la parótida
viene dada por el ganglio ótico.
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Histología cavidad oral
La cavidad oral está revestida por la mucosa oral, con excepción de la superficie de los
dientes. Esta mucosa está compuesta de un epitelio estratificado plano y una lámina propia
bastante laxa. La submucosa está presente solo en algunas regiones. El epitelio estratificado
plano expuesto a la acción mecánica (encías, paladar duro y dorso de la lengua) sufre
queratinización, es decir, forma una capa córnea. En el resto de la cavidad bucal, si bien se
observa cierto aplanamiento de las células, estas se exfolian sin perder el núcleo de aspecto
normal.
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característico. La lámina propia presenta fibras colágenas gruesas que se fijan al
periostio del hueso alveolar. No presenta submucosa ni glándulas.
• Paladar: en el caso del paladar duro presenta un epitelio queratinizado con papilas altas.
Presenta una submucosa con numerosas glándulas mucosas que fija la mucosa al
periostio, a excepción de la zona del rafe palatino (articulación en la línea media) que
no la presenta. El paladar blando está revestido por epitelio estratificado plano no
queratinizado, que hacia la región faríngea se transforma en un epitelio
pseudoestratificado cilíndrico ciliado (epitelio típico de las vías respiratorias). Presenta
submucosa.
• Lengua: es un órgano muscular ubicado en
el piso de la cavidad oral. Presenta haces
entrelazados de musculatura estriada
esquelética orientada en sentido
longitudinal, transversal y oblicuo. Entre
los grupos de fibras musculares se llegan a
encontrar adipocitos. La superficie dorsal
de la lengua está cubierta por papilas
linguales, que son proyecciones de la
lámina propia revestidas de epitelio plano
estratificado. La membrana mucosa está
fijada a la muscular, que en el dorso de la
lengua se encuentra cubierta por la
aponeurosis lingual, en la que se insertan
la mucosa y los músculos de la lengua. El
dorso tiene un aspecto característico por
delante del surco terminal debido a la
presencia de las papilas linguales,
mientras que en la raíz de la lengua las
prominencias son más grandes e
irregulares.
Las papilas de la lengua son de cuatro tipos: filiformes, fungiformes, caliciformes y
foliadas.
a) Filiformes: las más pequeñas y abundantes. Tienen forma cónica, con una ligera
curvatura que señala a la porción posterior de la lengua. Su principal función es
la de arrastre del alimento al pasar por la lengua, y por eso tienen forma de
«cepillo» y cuentan con un epitelio plano estratificado queratinizado, que les
proporciona resistencia. Contienen receptores táctiles, pero son las únicas que
no contienen corpúsculos gustativos.
b) Fungiformes: tienen forma de hongo, y de ahí ́ su nombre. Abundan en la punta
de la lengua y se aprecian a simple vista como puntos rojos. Cada una contiene
alrededor de cinco corpúsculos gustativos. El núcleo del tejido conectivo es muy
vascularizado y el epitelio más delgado, debido a la menor queratinización (a
eso se debe su aspecto rojo).
c) Caliciformes: también se les llama circunvaladas y se encuentran limitadas al
surco terminal. Son las más grandes y solo hay entre 8 y 14 (en promedio unas
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10). Tienen forma de cúpula y están rodeadas por un surco circular, donde los
conductos excretores de las glándulas serosas o de “Von Ebner” vacían su
secreción. Contienen 100-300 corpúsculos gustativos.
d) Foliadas: consisten en crestas bajas paralelas separadas por hendiduras
profundas de la mucosa. Se encuentran en los bordes laterales de la lengua. En
los ancianos pueden no ser reconocibles, pero en los niños son muy evidentes.
Tienen muchos corpúsculos gustativos.
Faringe
Sobre esta fascia se insertan músculos intrínsecos y extrínsecos; ambos son músculos estriados
de tipo voluntario y se dividen según la disposición de sus fibras en constrictores (3) y elevadores
(3).
Músculos intrínsecos
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De este músculo se forma el esfínter palatofaringeo.
b) Músculo constrictor medio de la faringe: tiene forma de abanico y es más pequeño que
el precedente.
Origen: porción terminal del ligamento estilohioideo y cuerno menor del hueso hioideo
(parte condrofaríngea). Cuerpo mayor del hueso hioideo (parte ceratofaríngea).
Las fibras superiores son oblicuas; las inferiores horizontales se continúan con el estrato
circular del esófago y forman el tradicional esfínter cricofaríngeo, desprovisto de rafé en
la línea mediana posterior; existe entre ambas partes un trígono prácticamente carente
de túnica muscular.
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Músculos extrínsecos
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• Músculo salpingofaríngeo: se inserta en el borde inferior del cartílago de la tuba
auditiva, cerca de su orificio faríngeo, permitiendo la comunicación con el oído medio
de la parte lateral de la faringe. Acción: además de elevar la faringe, abrir la tuba,
sobre todo durante la deglución.
La capa más interna de la faringe es una capa mucosa que a nivel de nasofaringe
contiene células propias del sistema respiratorio, los cilios vibratorios.
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Histología de la faringe
Presenta tres túnicas, careciendo de la capa submucosa. El epitelio mucoso varía según
su ubicación/función, por ejemplo, en la nasofaringe, donde solo pasa aire, es un epitelio
pseudoestratificado cilíndrico ciliado; en las zonas donde pasan los alimentos es epitelio
estratificado plano no cornificado y en las zonas intermedias es epitelio estratificado cilíndrico.
Todos estos yacen sobre una lámina propia (capa fibroelástica) que cubre al músculo
subyacente. En la nasofaringe y orofaringe se encuentran cúmulos de tejido linfoide que forman
las tonsilas faríngeas y palatinas. La capa muscular corresponde a músculo estriado esquelético
de conformación compleja. La túnica más externa es la capa adventicia que se relaciona con las
estructuras circundantes.
Esófago
Es un largo tubo muscular tapizado por mucosa que sigue las inflexiones de la columna
de la región cervical, desde donde termina la faringe hasta la región abdominal, y después de
atravesar el hiato esofágico del diafragma, por lo tanto, comunica la faringe con el estómago. Su
longitud en término medio es de 25 a 30 cm por 2 a 4 cm en sentido transversal, su lumen es
una hendidura virtual.
Relaciones
ESÓFAGO TORÁCICO: se sitúa en la región posterior del mediastino superior, el que recorre de
manera vertical hasta el nivel anterior la bifurcación traqueal y pulmón derecho; a nivel
posterior la columna torácica y mitad inferior la aorta descendente que se yuxtapone entre el
esófago y la columna. A nivel derecho la vena ácigos y su desembocadura en la cava superior y
superiormente a esta, la pleura parietal en la cara mediastínica en el pulmón derecho, a la
izquierda el arco aórtico que viene de anterior hacia posterior. Otras relaciones laterales
corresponden a los nervios vagos y cara mediastínica de ambos pulmones.
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ESÓFAGO ABDOMINAL: luego de atravesar el diafragma, el esófago va a estar en relación con
peritoneo que lo recubre anteriormente a la derecha y anterior en relación con el hígado, a la
izquierda está en relación con curvatura menor de estómago y con el fondo. El esófago se
continúa con el estómago, a través de un esfínter denominado cardias. Durante el trayecto, el
esófago presenta diferentes constricciones que vienen dadas por los órganos y elementos que
están en relación con la constricción faringoesofágica a nivel cricoideo (en su inicio),
constricción aortobronquial y constricción frénica (diafragmática).
Presenta una túnica externa denominada túnica adventicia, que tiene tejido conectivo
que lo relaciona con los tejidos adyacentes, y uniendo el esófago firmemente con la pared
posterior de la tráquea.
Luego viene una capa muscular conformada por fibras musculares longitudinales
externas y circulares internas o profundas, luego una capa submucosa o celulosa que es
continuación de la fascia faringobasilar; finalmente, la capa más profunda es una capa mucosa
de color blanco aterciopelado, corresponde a un epitelio estratificado plano no cornificado muy
grueso. Cercano a la llegada al estómago (transición a la región cardias del estómago), este
epitelio se modifica a uno simple cilíndrico.
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Generalidades de la topografía en la región abdominal
La pared anterior del abdomen queda dividida por dos líneas horizontales: la superior a
nivel del reborde condrocostal, la inferior a nivel de las alas iliacas y dos líneas verticales que son
continuación de las líneas medio claviculares hasta la zona media del ligamento inguinal,
dividiendo, por lo tanto, en nueve regiones la pared anterior del abdomen. Regiones medias de
superior a inferior, epigástrica, mesogástrica (o zona umbilical) e hipogástrica.
Estómago
Es una dilatación del tubo digestivo que funciona como un reservorio en el que se
acumulan los alimentos y el jugo gástrico. Se le describe una forma de “J” y su longitud promedio
es de 25 cm, ocupando una parte del epigastrio y casi todo el hipocondrio izquierdo. Está unido
al esófago a través del cardias (esfínter esofágico inferior), ubicándose, anatómicamente, a nivel
de T11 y L1 y se continúa hacia el intestino
delgado a través del píloro, que es el esfínter
que comunica el estómago con la primera
porción del intestino delgado, el duodeno.
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Histología del estómago
La capa más externa que envuelve al estómago es una capa serosa denominada
peritoneo, que envuelve distintas vísceras abdominales.
Otra porción del peritoneo es la que va de una pared y de ahí se abre para envolver
órganos conteniendo en su interior vasos y nervios, y lo llamaremos meso.
Finalmente, una porción del peritoneo que envuelve un órgano y luego se refleja para envolver
otro órgano se llama omento (epiplón).
La capa más externa que envuelve al estómago es el peritoneo, que se abre en una hoja
anterior y otra posterior.
La segunda capa del estómago es una capa muscular formada por fibras longitudinales
externas y circulares medias. Una capa muscular más interna o profunda está formada por
fibras musculares oblicuas en asas. La corbata suiza reúne inferior al cardias las fibras circulares
intermedias y las oblicuas internas.
441
Profundo a la capa muscular se encuentra la capa submucosa que contiene los vasos y
nervios propios y, finalmente, a nivel más profundo se encuentra la capa mucosa (café claro a
rosado), según el estómago esté lleno o vacíoo. El epitelio se encuentra en toda la superficie
libre y las fovéolas gástricas, revistiéndolas con un epitelio simple cilíndrico alto. Toda la
membrana mucosa del estómago está ocupada por glándulas tubulares simples, las glándulas
gástricas, que desembocan en el fondo de las fovéolas gástricas y se distribuyen de distinta
manera a lo largo del órgano.
A partir del píloro, el estómago se continúa con la 1ª porción del intestino delgado,
denominada duodeno.
Intestino delgado
1. Duodeno
Con la forma de “C” crea un marco para alojar la cabeza del páncreas. En la porción
descendente de la cara post del duodeno se encuentran dos forámenes; uno, la papila duodenal
442
mayor, donde desembocan el conducto pancreático principal (Wirsung) y el conducto colédoco.
Superior a este se encuentra un foramen inconstante denominado papila duodenal menor,
donde desemboca el conducto pancreático accesorio (Santorini).
2. Yeyuno e íleon
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Histología del intestino delgado
Si bien las tres porciones del intestino delgado presentan características distintivas,
todas ellas mantienen a rasgos generales las mismas características histológicas. El duodeno es
un órgano retroperitoneal, la única porción del intestino delgado con esta característica. Todas
las porciones presentan las cuatro paredes clásicas del tubo digestivo, que de externo a interno
corresponden a: 1) la serosa (ausente en casi todo el duodeno); 2) una capa muscular de fibras
longitudinales externas y circulares internas; 3) una capa submucosa, que se compone de tejido
conjuntivo muy laxo, rico en vasos sanguíneos y linfáticos, donde además se distinguen grupos
de células ganglionares correspondientes al plexo de Meissner. Cabe destacar que la única
porción que presenta glándulas en esta capa es el duodeno; y finalmente 4) la mucosa, que
presenta pliegues o campos circulares, los cuales progresivamente van aumentando a partir de
los primeros 5 cm del duodeno, están muy presentes en la región del yeyuno y van
desapareciendo progresivamente en el íleon. La capa mucosa con abundantes pliegues
circulares a nivel del yeyuno (válvulas conniventes Kerckring) aumenta la superficie de absorción
intestinal. Además, en el yeyuno se encuentran menos desarrolladas unas formaciones
linfoideas (placas de Peyer). En el íleon la constitución anatómica es casi igual, pero la mucosa
presenta mayor cantidad de placas linfoideas y una mínima cantidad de pliegues circulares.
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445
Colon o intestino grueso
Tiene una longitud que va de 1,65 a 1,8 m. La unión del íleon con la primera parte del
intestino grueso, denominada ciego, ocurre a nivel de la válvula ileocecal. Poco antes de
alcanzar el ciego, el íleon presenta una prolongación llamada divertículo (de Meckel).
El ciego tiene una forma de fondo de saco con una capacidad de 200 a 300 cc, hacia
inferior el ciego emite una prolongación denominada apéndice vermiforme. El ciego y su
apéndice se ubican a nivel de fosa ilíaca derecha.
El ciego se continúa superiormente a nivel del flanco, o región lumbar, con el colon
ascendente; luego cambia bruscamente de dirección al chocar con el hígado y riñón derecho,
haciéndose horizontal hacia la izquierda, denominándose colon transverso. El ángulo por el cual
cambia de dirección se denomina flexura cólica derecha. El colon transverso continúa hasta la
izquierda hasta chocar con riñón izquierdo, bazo y cara posterior del estómago, desviándose
hacia inferior, donde se continúa con el colon descendente; el ángulo se llama flexura cólica
izquierda. El colon descendente continúa hasta fosa ilíaca izquierda, donde nuevamente cambia
de dirección hacia medial, denominándose colon sigmoideo. Este último se extiende hasta unión
recto sigmoidea a nivel de S2 S3, cara anterior, donde se va a continuar con un conducto
dilatado llamado ampolla rectal, con una capacidad de 200 a 300 cm3.
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Histología del colon
Presenta las cuatro túnicas clásicas. La capa más externa corresponde al mesotelio
(serosa) y tejido conectivo subseroso. Además, en el colon se añade el omento mayor; sin
embargo, ciertas partes del colon y el recto solo presentan capa adventicia. Luego viene una
capa muscular formada de fibras longitudinales externas y circulares internas, donde las fibras
longitudinales son de menor longitud que las del intestino grueso y se condensan en
formaciones, denominadas tenias: una anterior o tenia libre, una tenia posteromedial o
mesocólica y una posterolateral u omental.
De las tenias cuelgan unas bolsas de grasas llamadas apéndices omentales, como la
longitud de las tenias es menor que la del intestino delgado, denominaremos hautros a los
abollonamientos del intestino grueso. Estos hautros pueden deberse a las heces fecales antes
de evacuarse.
Luego viene la capa submucosa, con vasos y nervios propios y capa mucosa, seguido de
la capa mucosa, donde se encuentran unos solevantamientos que corresponden al lado interno
del surco que separa los hautros, denominados pliegues semilunares.
A nivel del colon sigmoideo se condensan las tenias posteriores en una tenia posterior.
La submucosa se compone de tejido conjuntivo laxo, vasos sanguíneos y plexo submucoso.
Como en el resto del tubo digestivo, la túnica más interna es la mucosa, que se aprecia bastante
más lisa que en el intestino delgado. Se compone de un epitelio simple cilíndrico alto, con
células abortivas, caliciformes, madre, entero endocrinas e indiferenciadas.
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Recto
Canal anal
Es la poción terminal del sistema digestivo que continúa al recto. Comienza en la unión
ano rectal con las columnas anales y termina su trayecto en el ano, orificio ubicado en el pliegue
interglúteo, más posterior en el hombre y más posteroinferior en la mujer. Presenta un sin
número de radiaciones propias de la transición de la piel con la mucosa, siendo así el ano un
lugar de transición entre piel y mucosa.
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Hígado
Enorme glándula exocrina situada en el epigastrio, hipocondrio derecho y una parte del
hipocondrio izquierdo, su peso es alrededor de 1,5 kg, y con sangre pesa hasta 2,0 kg.
Presenta dos caras y dos bordes: una cara anterosuperior y otra posteroinferior, un
borde superior y uno inferior.
CARA ANTEROSUPERIOR
CARA POSTEROINFERIOR
En la zona media se encuentra el hilio del hígado. Por el hilio del hígado entran arteria
hepática, vena porta y los nervios recurrentes, y del hilio sale un conducto que transporta la bilis
producida en los lobulillos hepáticos llamado ducto hepático, que la lleva a la vesícula biliar a
través de otro conducto denominado conducto cístico. Luego, la bilis, una vez concentrada en
la vesícula biliar, se devuelve nuevamente por el conducto cístico para ir al ducto biliar
(conducto colédoco). Cabe recordar que este ducto biliar se vacía en la segunda porción del
duodeno, a través de la papila duodenal mayor.
El hilio del hígado presenta, lateralmente, dos surcos que van desde el borde superior a
borde inferior del hígado. Estos surcos, dada la forma del hilio, son izquierdo y derecho, y se
dividen en una mitad anterior y posterior.
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De este modo, el hilio y las respectivas fisuras dividen la cara posteroinferior en cuatro
lóbulos: derecho e Izquierdo; además, en relación con cada fisura se describe un lóbulo caudado
situado posterior al hilio, en cuya zona media anterior presenta un solevantamiento llamado
proceso caudado; y un lóbulo situado anterior al hilio, denominado lóbulo cuadrado.
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Constitución anatómica
El hígado se encuentra en una cápsula fibrosa delgada y resistente (cápsula de Glisson).
El resto del tejido hepático corresponde a lobulillos que producen la bilis; cada una contiene una
rama de la arteria hepática, vena porta y ducto hepático.
Páncreas
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El páncreas es un órgano igual al duodeno desde el punto de vista de su ubicación
retroperitoneal, fijado por el aparato de Treitz.
Dada su forma, se describe, de derecha a izquierda, una porción más abultada, llamada
cabeza, que luego se adelgaza en un cuello, seguido de un cuerpo y terminando en la cola del
páncreas.
Relaciones
El páncreas está situado a la izquierda del duodeno, que le forma un marco para la
cabeza del páncreas. Su cuerpo se ubica superior a la flexura yeyuno duodenal y a los vasos
mesentéricos superiores e inferiores, la triada porta (porción de salida del hilio va formada por
arteria hepática, vena porta y ducto biliar). Mientras que la cola del páncreas está situada
posterior a la cara posterior del estómago y en relación con su curvatura menor, y a su izquierda
se relaciona con el bazo.
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Fisiología del sistema digestivo
La estructura del tubo digestivo determina que cada parte está especializada en funciones
distintas. Estas son:
1. Motilidad: permite el movimiento de los alimentos a lo largo del tubo digestivo a través
de:
a. Ingestión: incorporación de alimento a la cavidad oral.
b. Masticación de los alimentos y mezcla con secreción de glándulas salivales.
c. Deglución: paso del bolo alimenticio hacia la faringe.
d. Peristalsis y segmentación: movimientos rítimicos que permiten el paso del
alimento a través del tubo digestivo.
2. Secreción: producidas por células y/o glándulas ubicadas en mucosas y submucosas del
tubo digestivo y por las glándulas anexas. Incluye secreciones exocrinas y endocrinas.
a. Exocrinas: incluyen agua, ácido clorhídrico, enzimas digestivas, bicarbonato.
b. Endocrinas: hormonas secretadas por el estómago, intestino delgado y
páncreas.
3. Digestión: degradación enzimática de moléculas en otras más pequeñas o en sus
monómeros, para que puedan ser absorbidas.
4. Absorción: paso de nutrientes a la sangre (en la mayoría de los casos) o linfa (en el caso
de grasas), para que puedan ser utilizados por las células.
453
5. Almacenamiento y eliminación: almacenamiento temporal de los alimentos que no
fueron digeridos ni absorbidos para luego ser eliminados a través de las heces.
Histológicamente, el tubo digestivo presenta cuatro capas entre el esófago y el conducto anal,
desde la luz del tubo son: mucosa, submucosa, muscular y serosa.
Mucosa: formada por un epitelio, lámina propia (tejido conectivo laxo con diversidad de células
inmunitarias y presencia de glándulas en el estómago) y muscular de la mucosa (fibras
musculares lisas en pequeña cantidad).
Muscular: formada por fibras musculares lisas, que forman una capa circular interna y una capa
longitudinal externa, entre ambas se sitúa un segundo plexo llamado de Auerbach o plexo
mientérico, encargado de la motilidad de la pared gastrointestinal (aumento del tono de la
musculatura de la pared del tubo digestivo, la intensidad y frecuencia de contracción, velocidad
de movimientos peristálticos, e inhibe esfínter pilórico e ileocecal).
Sistema nervioso entérico (SNE): presenta neuronas y células gliales que forman ganglios, los
que se interconectan a través de los plexos de Meissner (ubicado en intestino delgado y grueso)
y Aurbach (ubicado en toda la extensión del tubo digestivo). Algunas neuronas del SNE envían
información al SNC a través del nervio vago (neuronas extrínsecas), y forman parte de la
regulación del sistema nervioso autónomo, mientras que otras, denominadas intrínsecas, tienen
los cuerpos neuronales en los plexos y hacen sinapsis solo con neuronas del SNE. La peristalsis
es un ejemplo de actividad regulada por este sistema.
Reguladores paracrinos: hay estudios que indican que las células enterocromafines secretan
serotonina, la que estimula aferencias hacia los plexos, activando neuronas motoras de la capa
muscular. Las contracciones provocadas en la capa muscular estimulan la secreción de agua y
sales. Otras secreciones de estas células es la motilina, que estimula la contracción a nivel del
duodeno y antro del estómago, y la guanilina, que actuaría sobre el íleon y el colon, que provoca
secreción de Cl- y agua, e impide la absorción de Na+ por las células epiteliales.
454
Sistema nervioso autónomo (SNA): regula la actividad del sistema digestivo, a través de sus
componentes simpáticos y parasimpáticos.
Parasimpático: estimula la motilidad y secreciones del tubo digestivo. A través del nervio vago,
regula esófago, estómago, intestino delgado, primera porción del intestino grueso, páncreas y
vesícula biliar. A través de nervios espinales, regula la segunda porción del intestino grueso y
recto. Las fibras preganglionares parasimpáticas hacen sinapsis con fibras de los plexos mucosos
y submucosos del tubo digestivo.
Simpático: fibras simpáticas postganglionares inervan el tubo digestivo, pasando a través de los
plexos y provocando: reducción de la peristalsis y la actividad secretora, y estimulación de la
contracción de la musculatura de esfínteres.
455
¿ Qué pasa con los alimentos a medida que van
pasando por las distintas partes
del tubo digestivo?
Cuando ingerimos los alimentos, estos son triturados y mezclados con la saliva, para formar un
bolo alimenticio. La saliva contiene lisozima (antibacteriano), moco (favorece la compactación y
mezcla del alimento) y amilasa salival, enzima que cataliza una digestión parcial del almidón.
El bolo alimenticio será deglutido y pasará hacia la faringe y luego al esófago. La deglución es
una actividad compleja, ya que requiere la contracción coordinada de músculos de la boca,
laringe, faringe y esófago.
La deglución tiene tres fases: bucal, faríngea y esofágica. La fase bucal es voluntaria, y las
faríngea y esofágica son involuntarias, controladas por el centro de la deglución en el tronco
encefálico. El bolo alimenticio es llevado por la lengua hacia la bucofaringe, hecho que estimula
la fase faríngea del reflejo bucofaríngeo.
Para que el bolo pase al esófago, debe aislarse la nasofaringe para que el alimento no vaya hacia
la nariz; las cuerdas vocales cierran la abertura de la laringe y la epiglotis cubre las cuerdas
vocales, con todo ello, que ocurre en un tiempo muy breve, se evita que el alimento se vaya a la
laringe. Finalmente, el esfínter esofágico se relaja y el bolo pasa al esófago. Luego, los
movimientos peristálticos del esófago (Fig. 4) conducirán el bolo al estómago, que debe pasar
por el esfínter gastroesofágico, el cual debe cerrarse una vez que el alimento ha pasado para
evitar que se devuelva al esófago.
456
Estómago
El estómago presenta células exocrinas, que secretan distintas sustancias para la función
digestiva.
Células parietales u oxínticas: secretan HCl; otorga el pH ácido del estómago y permite que el
pepsinógeno (forma inactiva) se transforme en pepsina (forma activa) para degradación inicial
de proteínas. Además, secretan factor intrínseco: necesario para la absorción de vitamina B12
en el intestino.
Células mucosas del cuello: secretan moco para lubricación y protección del epitelio gástrico.
Células principales o cimógenas: secretan pepsinógeno.
Células enterocromafines: secretan histamina y serotonina como reguladores paracrinos del
tubo digestivo (también se encuentran en el intestino).
Células G: secretan gastrina a la sangre y estimulan a las células parietales y enterocromafines,
para que secreten HCl e histamina, respectivamente.
Células D: secretan somatostatina, inhibidora de la secreción de HCl, y evitan liberación de
gastrina e histamina.
457
En el estómago se produce la mezcla de los alimentos y la degradación parcial de proteínas. En
relación con la absorción, solo se absorbe a este nivel el alcohol y fármacos antinflamatorios no
esteroideos (AINE), todos los otros productos de la digestión se absorben en el intestino.
Los productos de la digestión se absorben a través del epitelio intestinal. A nivel de duodeno y
yeyuno se absorben carbohidratos, lípidos, aminoácidos, calcio y hierro, mientras que en el íleon
se absorben las sales biliares, vitamina B12, agua y electrolitos de forma primaria.
Adicionalmente, en la membrana células epiteliales intestinales hay enzimas para la hidrólisis de
carbohidratos, además de enterocinasa para la activación de tripsina (enzima proveniente de la
secreción pancreática). Las enzimas secretadas en el intestino son: disacaridasas para
degradación de disacáridos (sucrasa, maltasa y lactasa), peptidasas (aminopeptidasa y
enterocinasa) y fasfatasas (ATPasa de calcio y fosfatasa alcalina).
Además de la secreción enzimática, los epitelios cilíndricos de las vellosidades presentan células
caliciformes productoras de moco, mientras que en la lámina propia hay numerosas células de
función inmunitaria. En el centro de cada vellosidad existe un vaso linfático, llamado quilífero,
para la absorción de las grasas. El epitelio de la base de las vellosidades forman las criptas de
Lieberkühn, cuyas células especializadas de Paneth secretan lisozima (antibacteriano).
Por otra parte, las células enteroendocrinas, ubicadas entre las células epiteliales y caliciformes,
secretan hormonas polipetídicas como la secretina y colicistocinina, encargadas de regular la
función del estómago.
Es importante destacar que las secreciones pancreáticas (jugo pancreático), que cumplen un rol
en la digestión y absorción de los alimentos, son liberadas al duodeno y por tanto complementan
la función intestinal.
458
Intestino grueso (colon): se extiende
desde la válvula ileocecal al ano. Desde el
íleon el quimo pasa al ciego, desde ahí
sigue por colon ascendente, colon
transverso, colon descendente, colon
sigmoide, recto y conducto anal, y el
material de desecho (heces) se excreta a
través del ano (Fig. 7).
Las funciones del intestino grueso son absorción de agua y electrolitos y vitaminas como la K y
el complejo B, provenientes del quimo, y compactación y conducción del material fecal hacia el
conducto anal.
La mucosa presenta células caliciformes y linfocitos, carece de vellosidades, pero en su
superficie externa presenta abultamientos llamados haustras.
Uno de los movimientos predominantes en el intestino grueso es el movimiento propulsivo en
masa, que corresponde a un movimiento peristáltico modificado, que permite la absorción de
agua y electrolitos, la mezcla y expulsión del material fecal.
Microbiota intestinal: formada mayoritariamente por bacterias que son beneficiosas para el
organismo. La colonización se inicia en el intestino delgado, pero va aumentando hacia el colon,
donde alcanza los valores más elevados, entre 109 - 1011 bacterias/gr material fecal. Predominan
bacterias anaerobias, como Clostridium, pero también hay un alto número de anaerobias
facultativas con E. coli y Klebsiella pneumoniae. El rol de estos microorganismos es:
459
Glándulas anexas: hígado, páncreas y vesícula biliar
Hígado: órgano interno de mayor tamaño, formado por numerosas células llamadas
hepatocitos, rodeadas de capilares sinusoidales (Fig. 8), células de Kupffer con actividad
fagocítica. Además, presenta una cápsula de tejido
conectivo y un sistema portal, encargado de recibir
los productos de la digestión a través de la vena
porta, que los lleva a los capilares hepáticos y de allí
a la vena hepática para que, finalmente, los
productos retornen a la circulación sistémica. El
hígado también recibe sangre arterial, a través de la
arteria hepática. Finalmente, recibe el 25% del gasto
cardíaco, que debe mantenerse relativamente
constante para que el hígado pueda cumplir una de
sus funciones principales, que es la depuración de la
sangre.
El hígado secreta diversos compuestos (fármacos) exógenos hacia los conductos biliares. Por
esta vía toma compuestos de la sangre, realiza la depuración y los envía al intestino junto a la
bilis, y se eliminan junto a las heces; un ejemplo de ellos son algunos antibióticos como la
penicilina, estreptomicina, entre otros.
460
• Parte de la glucosa puede ser convertida en glucógeno y triglicéridos, a
través de la glucogénesis y lipogénesis, respectivamente. Del mismo
modo, si se requiere mayor aporte de glucosa en sangre, el hígado libera
glucosa a través de la glucogenólisis, es decir, la formación de glucosa a
partir de otras moléculas distintas de los carbohidratos, por ejemplo,
aminoácidos, procesos metabólico llamado gluconeogénesis. Durante
el ayuno, también puede convertir ácidos grasos libres en cuerpos
cetónicos que son liberados a la sangre.
461
Tabla 1: Secreciones pancreáticas exocrinas y su función
(forma inactiva)
462
¿Qué aprendiste del sistema digestivo?
1. Defina digestión y absorción, e indique en qué región del tracto digestivo ocurren.
2. ¿Existe alguna relación entre la acidez estomacal y una dieta rica en proteínas,
principalmente de origen animal? Fundamente su respuesta.
3. ¿Dónde se ubican y qué función cumplen los plexos de Meissner y Aurbach?
4. Explique de qué manera la estimulación de la gastrina y el nervio vago determina que
las células parietales secreten HCl.
5. Indique qué es una vellosidad, cuál es su función y en qué región del tracto digestivo se
encuentran.
6. Considerando las secreciones de las distintas regiones del tracto digestivo y de las
glándulas anexas, indique cuáles de ellas aumentan frente a la ingesta de grasas.
7. Explique por qué se considera al hígado un órgano depurador de la sangre.
8. Indique la función del páncreas en los procesos digestivos.
9. A través de un mapa conceptual, explique cómo la función digestiva es regulada por el
sistema nervioso autónomo y las células enterocromafines.
463
ANATOMÍA DEL APARATO UROGENITAL
El aparato reproductor está formado por la gónada y una serie de conductos que
transportan a los gametos, además de los órganos de la copulación.
Los conductos urinarios y genitales presentan una disposición estratificada, con una
túnica interna mucosa, una capa media de músculo liso y una capa externa fibroserosa.
I. Aparato urinario
El aparato urinario cuenta con dos riñones (realizan el filtrado de sangre y fabrican
orina); las vías de excreción, representadas por dos uréteres (uno izquierdo y otro derecho) que
llevan la orina desde el riñón hacia la vejiga, órgano impar y único cuya función es ser el
reservorio de la orina; y la uretra, como única vía de excreción hacia el exterior que lleva la orina
desde la vejiga hacia fuera en períodos (micción). El riñón, además, presenta funciones
endocrinas.
Riñones
Se presentan en número par (uno izquierdo y otro derecho) y, si bien son semejantes, por su
situación retroperitoneal, toracoabdominal y paravertebral cada uno presenta relaciones
diferentes a derecha e izquierda.
464
Pesan aproximadamente entre 140-170 gramos cada uno, miden alrededor de 12 cm de largo,
7 cm de ancho y 3 a 5 cm de espesor. Su consistencia es firme y presentan una coloración marrón
rojiza.
Su orientación espacial relativa de su eje mayor es oblicua de arriba hacia abajo y de medial a
lateral. Normalmente se aproximan más por su polo superior a una distancia de 6 a 7 cm. Sus
caras anterior y posterior están orientadas anterolateral y posteromedial, respectivamente.
A veces los riñones pueden estar unidos por su polo superior, a lo cual se llama disposición en
herradura, también puede ocurrir que estén unidos por ambos polos, lo cual se conoce como
disposición en anillo o anular, o pueden tener disposición sigmoidea, donde el polo inferior del
riñón izquierdo se une al polo superior del riñón derecho.
La cavidad abdominal presenta una pequeña excavación, llamadas nichos renales, pero
descansan en ella apoyándose antes en un colchón de grasa conocido como tejido o cuerpo
adiposo pararrenal (de Gerota). Los riñones están separados de los órganos vecinos gracias a
una envoltura fibrosa (distinta de la cápsula renal) que es llamada fascia renal, que es una hoja
de tejido conjuntivo extraperitoneal que rodea al riñón a distancia formando un compartimento
o celda renal.
465
Configuración externa
Presenta: dos caras (anterior y posterior), dos bordes (interno y externo) y dos extremidades
(superior e inferior).
a) CARA ANTERIOR: mira hacia delante y algo afuera, ligeramente abombada y lisa. La del
riñón derecho se relaciona con la cara inferior del hígado, y por el ángulo hepático del
colon y con la segunda porción del duodeno. La del riñón izquierdo se relaciona de arriba
abajo con la cola del páncreas, la tuberosidad mayor del estómago y con la porción
terminal del colon transverso.
b) CARA POSTERIOR: mira hacia atrás y adentro, es casi plana y lisa. Ambas caras
posteriores se relacionan por detrás y arriba con el diafragma; y por detrás y abajo con
el músculo cuadrado lumbar por medial, por lateral con el transverso del abdomen e
intermedio a estos con la aponeurosis que origina al músculo transverso abdominal.
c) BORDE EXTERNO: convexo y regularmente redondeado, se relaciona, en el caso del
riñón derecho, con el hígado, y el riñón izquierdo, con el bazo y colon descendente.
d) BORDE INTERNO: descansa sobre el músculo psoas, en su parte media presenta una
escotadura con una hendidura longitudinal, que corresponde al hilio renal, por la que
entran y salen del parénquima renal los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios renales.
De anterior a posterior, las tres estructuras mayores que atraviesan el hilio
corresponden a la mnemotecnia VAP: la vena renal, la arteria renal y la pelvis renal. El
hilio renal nos conduce al seno renal. La grasa perinéfrica se introduce en el hilio y seno
renal rodeando todas las estructuras. Las paredes del seno presentan dos prominencias,
unas en forma de cono, correspondientes a las papilas del riñón; y otras que se
encuentran entre las papilas y corresponden a las eminencias interpapilares. El borde
medial de ambos riñones tiene una región suprahiliar, que se relaciona con la cápsula
renal y por su zona infrahiliar, que se relaciona con la pelvis renal.
Además de estos detalles, que son comunes para ambos riñones, hay otros que son
únicos, como en el borde medial del riñón izquierdo, que se relaciona con el ángulo
yeyuno duodenal y también con la aorta abdominal. En tanto, el borde medial del riñón
derecho se relaciona con la segunda porción del duodeno y con la vena cava inferior.
Configuración interna
466
Tejido propio (parénquima): al cortar un riñón en el plano frontal se puede observar que está
compuesto por dos partes: una medular y una periférica o cortical.
Lóbulos del riñón: están compuestos por cada pirámide renal o de Malpighi y la
substancia cortical relacionada con ella, en consecuencia, en los seres humanos encontramos
entre 8 y 12 lóbulos. Por otra parte, se encuentran los lobulillos, que son representados por cada
pirámide de Ferrein y el tejido cortical circundante. Este último se denomina laberinto cortical
y contiene las partes contorneadas de la nefrona y los corpúsculos renales.
467
La unidad estructural del riñón es la nefrona, cada riñón tiene más o menos un millón
de ellas. La nefrona está constituida por: el corpúsculo renal (glomérulo + cápsula glomerular o
de Bowman), el túbulo contorneado proximal, el asa de Henle y el túbulo contorneado distal,
que desemboca en el tubo colector. Los tubos colectores se abren en el vértice de las pirámides
renales, zona que recibe el nombre de papila renal.
El riñón, a pesar de su tamaño, consume el 25% del gasto cardíaco, existiendo aquí una
distribución particular del sistema arterial conocido como red admirable. La arteria renal se
divide en cinco ramos segmentales (apical, superior, media, inferior y posterior). Estas ramas
segmentales transitan por el seno renal y se dividen en ramas interlobares que se van a ubicar
en las columnas renales. A nivel de la base de la pirámide renal, las arterias interlobares se
dividen en arterias arqueadas o arciformes. Estas contornean la base de las pirámides y dan
468
origen a las arterias interlobulillares. Las arterias interlobulillares se disponen en forma radiada
en la corteza renal y van a dar origen a las arteriolas aferentes.
Estas cortas arteriolas aferentes se van a capilarizar, formando el glomérulo renal (en el
interior de la cápsula glomerular o de Bowman); luego se forma la arteriola eferente del
glomérulo, que al salir de la cápsula glomerular se volverá a capilarizar, formando el plexo
peritubular en relación con los túbulos contorneados. Desde aquí seguirá el territorio venoso
interlobulillar, luego venas arciformes, interlobulares y, por fin, la vena renal. Como se puede
apreciar, en el riñón existen dos redes de capilares (el glomérulo y el plexoperitubular)
conectadas por la arteriola eferente, esto es una red admirable.
Las papilas llegan a una espacie de embudo que las recepciona. Esta estructura se
conoce como cáliz menor, existiendo tantos como el número de pirámides renales o de Malpighi
existentes, es decir, de 8 a 12. Habitualmente se organizan y reúnen entre sí en grupos de cuatro
y forman conductos colectores de mayor tamaño, que corresponden a los cálices mayores, en
el cual vuelcan su contenido; se presentan regularmente en un número de tres, uno superior,
uno medio y otro inferior. Todos los cálices mayores vierten su contenido en un receptáculo
infundibuliforme de mayor tamaño, que se sitúa por detrás de la arteria renal, conocido como
la pelvis renal.
La pelvis renal presenta una base que mira hacia el fondo del seno renal y un vértice
que se continúa con el uréter. Sus relaciones en su porción intrarenal son por delante con las
ramificaciones de los vasos renales y por detrás con la pared posterior del seno renal. En su
porción extrarenal se relaciona por delante con la fascia prerrenal, el peritoneo y en el riñón
derecho con el duodeno; en tanto por posterior se relaciona con la fascia retrorrenal y el
músculo psoas. Por fuera del riñón, se encuentran los uréteres (izquierdo y derecho), que
corresponden a conductos músculo membranosos que llevan la orina desde la pelvis renal hacia
la vejiga. El derecho presenta una menor longitud en relación con el izquierdo. Miden en
promedio unos 25 cm de largo y su diámetro es de 3 a 6 mm. En él, se aprecian cuatro porciones,
que se relacionan con las regiones que atraviesan: la porción abdominal (inicial), luego viene
una porción ilíaca, una porción pélvica y otra porción intravesical (intramural).
La porción abdominal es la más larga y se apoya en la parte anterior del músculo psoas
ilíaco. Son órganos retroperitoneales, ya que están por detrás del peritoneo (membrana que
envuelve a las vísceras de la cavidad abdominal).
La porción ilíaca, al cruzar los vasos ilíacos, en el caso del uréter izquierdo, cruza la ilíaca
común izquierda y el uréter derecho cruza la ilíaca externa derecha y se adosan en parte a la
pared lateral de la pelvis menor, forma además una curvatura de concavidad que mira hacia
delante, arriba y adentro.
469
En la porción pélvica del uréter izquierdo se adosa hacia medial de la arteria ilíaca
interna izquierda. En tanto el del uréter derecho se ubica hacia lateral de la arteria ilíaca interna
derecha.
Una vez que abandona la pared interna de la excavación pélvica, se dirige a la cara
posteroinferior de la vejiga, donde se adosa, introduciéndose en el espesor de la túnica muscular
y traspasando la mucosa de la vejiga, ahí encontramos la porción intravesical, que termina en
un orificio redondeado que comunica con el interior vesical.
Vejiga
470
Debe contener sin descanso la orina secretada permanentemente por los riñones, que
se acumula en la vejiga en el intervalo entre las micciones, y debe expulsar la orina sin esfuerzo
mediante un trabajo mínimo durante las micciones.
Configuración externa
471
La capacidad media de orina, con lo cual se genera la sensación miccional, va de 150 a
250 cc, pudiendo llegar su capacidad fisiológica a los 600 cc.
La vejiga presenta una forma ovoide, considerándose en ella una cara posterosuperior,
una cara anteroinferior, una cara posteroinferior, un vértice, una base, un borde posterior y dos
bordes laterales.
Tanto en hombres como en mujeres, la cara anteroinferior se relaciona con la sínfisis púbica.
El vértice, tanto en hombres como en mujeres, se relaciona con el uraco (tejido fibroso que se
dirige hacia el ombligo desde el vértice de la vejiga).
La cara posterosuperior, en la mujer se relaciona con el fondo de saco vesicouterino (pliegue del
peritoneo) y por su intermedio, con la cara anterior del útero.
La cara posteroinferior, en el varón se relaciona con las vesículas seminales, con los
uréteres, con la parte posterior de la base de la próstata e indirectamente con el recto.
Entre estos tres agujeros, hay una superficie triangular de base posterior, llamada
trígono vesical.
472
Capas de la pared vesical
La estructura de la pared vesical está compuesta por tres capas cuyo espesor varía de 8
a 15 mm, mientras la vejiga está vacía, y de 3 a 4 mm, cuando está llena. La capa externa es
tejido conjuntivo adventicio, que sirve de paso a vasos y nervios; la cara posterosuperior forma
parte de la serosa peritoneal. La capa interna, constituida por la mucosa vesical, puede ser el
emplazamiento de muchas patologías que se manifiestan por trastornos miccionales. La capa
media es el motor vesical, el detrusor, que está compuesto por fibras musculares lisas que
forman en conjunto un músculo plexiforme, resistente de las deformaciones y garantía de una
evacuación armoniosa de la orina durante las micciones. Se distinguen habitualmente tres
capas:
Una capa media de fibras circulares, más densas en la base de la vejiga a nivel del cuello
vesical.
Una capa interna de fibras longitudinales muy anastomosadas entre sí, de donde
procede el nombre de capa plexiforme. Del punto de vista estructural y funcional se reconocen
dos porciones en el músculo vesical:
473
arriba por los orificios de los uréteres, y por abajo por el orificio de la uretra.
En sí, las paredes de la vejiga urinaria están compuestas por el músculo detrusor. Hacia
el cuello de la vejiga masculina, sus fibras musculares forman el esfínter interno de la uretra, de
contracción involuntaria. Al eyacular, por ejemplo, el esfínter se contrae para evitar la
eyaculación retrógrada de semen al interior de la vejiga urinaria. Algunas fibras discurren
radialmente y ayudan a abrir el orificio interno de la uretra. En el hombre, las fibras musculares
del cuello de la vejiga se continúan con el tejido fibromuscular de la próstata, mientras que en
la mujer estas fibras se continúan con las fibras musculares de la pared de la uretra.
Histología
Se puede decir que, en general, las características histológicas de las vías urinarias son
similares, salvo en la uretra. Por este motivo, desde los cálices hasta la vejiga comúnmente se
distinguen tres capas: mucosa, muscular y adventicia. Solo una parte de la vejiga y uréteres están
revestidos por peritoneo. La mucosa está revestida de un urotelio, que solo aparece en las vías
de excreción y suele ser denominado “epitelio de transición”. Su espesor es variable, pasando
desde 2-3 capas en los cálices y pelvis renal a 6-8 capas en la vejiga. Su aspecto se modifica según
el estado de contracción del órgano. El urotelio se compone de varias capas de células, de las
cuales las basales son cúbicas a cilíndricas, por encima de ellas células poliédricas y en la parte
luminal células redondeadas.
Uretra
Conducto musculomebranoso que lleva la orina desde la vejiga hacia el medio externo.
Su estructura es diferente en el hombre y la mujer, por lo que existe una uretra femenina y otra
masculina, que se detallan a continuación.
474
1. Uretra masculina
Al salir de la vejiga se dirige hacia delante y abajo, al llegar bajo el nivel de la sínfisis, se
dobla hacia delante y arriba hasta el nivel de la raíz del pene. Una vez allí se dobla nuevamente,
formando el ángulo prepubiano, después del cual se dirige verticalmente hacia abajo. Presenta
dos curvaturas, una posterior de concavidad dirigida hacia abajo y adelante; y una anterior de
concavidad dirigida hacia abajo y atrás. Esta segunda curvatura desaparece al momento de la
erección.
2. Uretra prostática: cruza desde la base hasta el vértice a la próstata, en la pared posterior
se encuentra una elevación, el colículo seminal, en cuyo vértice se abren los conductos
eyaculadores derecho e izquierdo, que transportan el semen hacia la uretra. Desde aquí
hacia adelante la uretra es una vía mixta, urinaria y genital. A los lados del colículo
seminal se abren los conductos de las glándulas prostáticas, cuya secreción alcalina da
cuerpo al semen y ayuda a neutralizar la acidez del tracto genital femenino, para
mantener la viabilidad de los espermios. Desde el punto de vista de la configuración
interna presenta el colículo seminal o verumontanum, que se encuentra en la parte
media de la pared posterior de esta parte de la uretra. Se reconoce el colículo seminal
(verumontanum), una extremidad superior, una extremidad inferior, una base y un
vértice. En este último se presenta en la línea medio el orificio del utrículo prostático y
a los lados los dos orificios de los conductos eyaculadores.
475
3. Uretra membranosa: es la porción de la uretra masculina que cruza el diafragma
urogenital. Es una zona poco distensible de la uretra y en su pared se encuentra el
músculo estriado del esfínter uretral externo, voluntario. Además, en las paredes de
esta porción de la uretra se ven los orificios de las glándulas uretrales o glándulas
mucosas de Littre.
4. Uretra esponjosa: esta porción está contenida en el cuerpo esponjoso del pene, y lo
recorre desde el bulbo esponjoso hasta el glande. En la parte inicial, a nivel del bulbo,
se abren en la uretra los conductos de las glándulas bulbouretrales, cuya secreción se
agrega al semen y es rica en fructosa, sustrato importante para los espermios. Además,
en esta porción de la uretra se abren numerosas glándulas mucosas. El meato urinario
externo, ubicado en el vértice del glande, es una zona muy estrecha de la uretra. Desde
el punto de vista de la configuración interna, presenta en la parte anterior del fondo del
saco del bulbo los dos orificios de las glándulas bulbouretrales o de Cowper.
476
En general, la uretra
masculina posee cuatro
estrechamientos y tres
dilataciones. Los
estrechamientos son: el
meato, la parte media de la
uretra esponjosa y cuello del
bulbo, y el orificio del cuello
de la vejiga. Los tres
segmentos dilatados son: la
fosa navicular, el fondo de
saco del bulbo y toda la
porción prostática.
Las paredes de la uretra masculina están constituidas en casi toda su extensión por dos
túnicas concéntricas, que de dentro a fuera son: la túnica mucosa y la capa muscular.
477
denominan foraminulas. La lámina propia se caracteriza por su riqueza en fibras
elásticas y por la presencia de numerosas cavidades venosas, profundamente
anastomosadas entre sí. En las porciones prostática y membranosa, esta capa es poco
gruesa, en tanto en la porción esponjosa presenta un desarrollo considerable y adquiere
todos los caracteres de las formaciones eréctiles. Este es el cuerpo esponjoso de la
uretra.
2. Túnica muscular: fibras musculares lisas, dispuestas en dos planos. El plano interno con
fibras longitudinales (con mayor desarrollo a nivel del segmento prostático) y el plano
externo con fibras circulares, que en el cuarto inicial de la porción prostática se
continúan con las fibras circulares de la vejiga (del M detrusor), formando entre ambas
el esfínter liso de la uretra. En los tres cuartos inferiores de esta porción, las fibras
circulares se hacen poco visibles, en tanto en la uretra membranosa se restituyen en
forma gruesa y compacta, desapareciendo ya en el segmento esponjoso y
confundiéndose con los del cuerpo esponjoso, que viene a sustituir la presencia de la
capa muscular.
Esfínteres
ESFÍNTER LISO: la continuación de las fibras circulares de la vejiga. Rodea al origen de la uretra
prostática. Se adelgaza progresivamente hacia abajo hasta terminar en el tercio superior o
medio del colículo seminal o verumontanum. Desde aquí para abajo, hasta la uretra
membranosa, está el esfínter estriado. Este esfínter liso se cierra en el momento de la
eyaculación e impide el paso de semen a la vejiga.
ESFÍNTER ESTRIADO: para entender este esfínter, hay que recordar que la próstata se origina
como una evaginación de la parte posterior de la uretra. Es por ello que, por arriba, este esfínter
cubre solo la cara anterior y laterales de la uretra, mientras que en la porción final de la uretra
prostática, ya comienza a ser un anillo completo.
En la mujer, esta disposición del esfínter estriado es al revés: por arriba (4/5 parte), las
fibras son anillos completos, mientras que por abajo (1/5 parte), cuando se halla en estrecha
relación con la vagina, las fibras solo cubren la cara anterior y laterales. La uretra se halla
separada de la vagina por la fascia vésicovaginal (aponeurosis de Halban). En otras palabras, está
asociada al tabique que se encuentra entre el complejo uretrovesical y la pared anterior de la
vagina. Cuando hay prolapso de la pared anterior de la vagina, desciende la uretra.
478
2. Uretra femenina
Se relaciona por detrás con la pared anterior de la vagina, donde se adhiere íntimamente
en sus tres cuartos inferiores, lo que recibe el nombre de espacio perineal profundo o tabique
uretrovaginal. Por delante con el plexo de Santorini y el músculo constrictor de la vagina. Por los
lados con el plexo venoso de Santorini, el músculo de Wilson, el músculo de Guthrie y la raíz de
los cuerpos cavernosos del clítoris. El músculo de Guthrie corresponde al actual transverso
profundo del periné (aumenta el tono de la uretra y vagina), en tanto el músculo de Wilson
corresponde al esfínter uretral (su porción membranosa), es lo que algunos autores denominan
la estructura, en conjunto, como rabdomioesfínter.
479
En la zona media, al cruzar el diafragma urogenital, se agregan a la pared de la uretra
fibras musculares estriadas que forman el esfínter urinario externo, de carácter voluntario.
El orificio inferior o meato está situado en la parte posterior del vestíbulo, delante del
tubérculo vaginal.
Las paredes de la uretra femenina constan de dos túnicas: una interna, que corresponde
a la túnica mucosa, es delgada y elástica; y se une a la túnica muscular (capa externa) por medio
de una capa de tejido conjuntivo laxo, con plexos bien desarrollados con venas de paredes finas
que en su estructura asemejan al cuerpo esponjoso masculino. La mucosa se encuentra rodeada
de la capa muscular externa, que está compuesta por fibras lisas, las que en su mayor parte son
prolongaciones de la capa longitudinal externa de músculo liso vesical. En la primera porción,
dichas fibras transcurren en sentido casi transversal y ejercen la acción de esfínter involuntario.
En el diafragma urogenital, el exterior de esta capa se encuentra rodeada por un esfínter de
músculo estríado esquelético, el esfínter externo de la uretra, de control voluntario. No presenta
una adventicia, ya que el tejido conectivo de la vagina actúa como tal.
480
Fisiología renal
El riñón de los mamíferos es un órgano que está admirablemente cargado con una diversidad
de responsabilidades para mantener la homeostasis hidrosalina del cuerpo. Los riñones reciben
aproximadamente el 22% del gasto cardíaco. No solo debe el riñón filtrar esta sangre con el fin
de excretar los desechos metabólicos, sino que también debe retener aquellos materiales
filtrados que son necesarios para el cuerpo, incluyendo proteínas de bajo peso molecular, agua
y una variedad de electrólitos. También deben reconocer cuándo existe un exceso de agua y
electrólitos específicos, y responder deteniendo la reabsorción o secretando estas sustancias.
481
LA ESTRUCTURA DEL GLOMÉRULO PERMITE SUS PROPIEDADES DE FILTRACIÓN
Con el fin de comprender los factores que determinan la VFG, se hace necesario familiarizarse
con la ultraestructura de los glomérulos. El glomérulo está formado por una trama de capilares.
La sangre que viene de la arteria renal es entregada a la arteriola aferente, la cual se divide en
números capilares glomerulares.
El glomérulo se encuentra envuelto en una capa de células epiteliales conocida como cápsula
de Bowman. El área que se halla entre el glomérulo y la cápsula de Bowman se denomina espacio
de Bowman. Este es el sitio donde se recoge el filtrado glomerular, el cual se canaliza
directamente hacia el primer segmento del túbulo proximal. La estructura de los capilares
glomerulares es importante para determinar la velocidad y la selectividad de la filtración
glomerular. La pared de la membrana filtrante capilar está formada por tres capas: endotelio
capilar (que posee fenestraciones), membrana basal (barrera proteica) y epitelio visceral
(podocitos).
Figura 2: Presiones de la filtración glomerular. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
482
La presión de filtración neta (Pf), en cualquier punto a lo largo del capilar glomerular, representa
la diferencia entre la presión hidrostática capilar que favorecen la filtración y la presión oncótica
capilar e hidrostática del ultrafiltrado que se opone a la filtración. Esta relación se expresa
matemáticamente con la siguiente ecuación: Pf = Phc - (Pcc + Phcb).
A medida que la sangre viaja por el capilar glomerular, una gran parte del componente líquido
del plasma es forzado a atravesar la pared capilar, mientras que las proteínas plasmáticas se
retienen en la luz del capilar. En consecuencia, la presión oncótica del plasma aumenta de
manera significativa a lo largo de la cama capilar. Al mismo tiempo, la pérdida del volumen
plasmático a lo largo de la cama capilar causa una disminución en la presión hidrostática capilar,
aunque este cambio es pequeño, porque se crea una resistencia por la arteriola eferente. El
resultado es que la presión de filtración neta tiende a disminuir a lo largo de la cama capilar. La
VFG es el producto de la presión de filtración neta promedio (Pb promedio), la permeabilidad
de la barrera de filtración y el área de superficie accesible para la filtración. La permeabilidad de
la barrera de filtración se encuentra determinada por las características estructurales y químicas
de la pared capilar glomerular.
Normalmente, todos los componentes celulares y las proteínas plasmáticas, que tienen el
tamaño de la albúmina (69 KDal) o mayores, se retienen dentro de la corriente sanguínea,
mientras que el agua y los solutos se filtran libremente. En general, las sustancias con un radio
molecular de 4 nm o mayores no son filtradas, mientras que las moléculas que tienen un radio
de 2 nm o menos se filtran sin restricción. La carga eléctrica neta de la molécula ejerce un efecto
importante sobre su velocidad de filtración. Se ha demostrado que las sustancias catiónicas (con
carga positiva) forman una variedad de sustancias que son filtradas con más libertad que la
forma neutral, la cual es filtrada con más libertad que la forma aniónica (con carga negativa) de
la misma molécula.
Los cambios en la velocidad de filtración glomerular son moderados por factores sistémicos e
intrínsecos. El riñón tiene la capacidad de mantener la VFG a un nivel relativamente constante,
a pesar de los cambios en la presión sanguínea sistémica y en el flujo sanguíneo renal. Los
efectos renales sobre la presión y el volumen sanguíneo sistémico se encuentran mediados de
manera primaria por factores humorales, siendo los más importantes el sistema renina-
angiotensina-aldosterona.
483
convertidora de angiotensina que se encuentra ampliamente distribuida por todo el cuerpo,
concentrada principalmente en los capilares de los pulmones.
484
Angiotensinógeno (hígado)
Perfusión renina
renal
(-) Angiotensina I
ECA Pulmón
Angiotensina II
Renal aldosterona
Presión Volumen
sanguínea extracelular
Además de los controles que ejerce el riñón mismo sobre la VFG, varios de los factores
sistémicos pueden alterarla. Entre estos se incluye el control sistémico del volumen
sanguíneo y del tono en los vasos. El volumen sanguíneo se encuentra regulado por
numerosas hormonas. Además de la aldosterona, la secreción de vasopresina (ADH)
promueve la reabsorción del agua por el riñón en los túbulos colectores corticales y
medulares, aumentando el volumen sanguíneo. También los glucocorticoides (ej.: cortisol,
prednisona) y la progesterona incrementan el volumen sanguíneo.
Los factores sistémicos que afectan el tono de vasos también afectan la presión sanguínea
sistémica, la perfusión renal y la ultrafiltración. La vasopresina y las catecolaminas (adrenalina)
485
circulares pueden producir vasoconstricción y un aumento en la presión sanguínea. La
estimulación β adrenérgica puede activar al sistema renina-angiotensina-aldosterona, mientras
que la estimulación α adrenérgica puede causar una vasoconstricción renal, originando una
reducción y una redistribución del flujo sanguíneo renal.
Cx = Ux V
Px
La inulina es una molécula de carbohidrato compuesta por varias cadenas de fructosa, que se
filtra con libertad por el glomérulo, pero no es reabsorbida ni secretada por las células tubulares
renales. Debido a estas propiedades y a que la inulina no es producida por el cuerpo, entonces
después de la inyección intravascular de inulina, la velocidad de su desaparición de la sangre se
encuentra estrictamente relacionada con la velocidad de filtración glomerular. En consecuencia,
se puede expresar matemáticamente la medición de la VFG utilizando la ecuación de aclaración
cuando la sustancia X es la inulina.
U inulina V
Donde VFG es la VFG en ml/minuto, Ci es la velocidad de aclaración de inulina del plasma en ml/
minuto, U inulina es la concentración de inulina en la muestra de orina que se recogió sobre un
periodo (T) en minutos, V representa el volumen de la orina recogida sobre T y P inulina es la
concentración plasmática promedio de inulina durante T.
486
muscular que se maneja por el riñón en una manera similar a la inulina, es fácilmente filtrado,
pero su reabsorción tubular es nula.
Reabsorción de solutos
Es de vital importancia que la mayoría del ultrafiltrado que se origina sea reabsorbido por la
parte restante de la nefrona en lugar de que sea excretado hacia la orina, dado que el volumen
de filtración diario supera los 150 litros y el volumen urinario rara vez alcanza valores superior a
los 5 litros. Un 100% de la glucosa filtrada es reabsorbida rápidamente en las diferentes partes
del túbulo proximal; para el momento en que la orina final se forma en los ductos colectores
terminales, ya se ha rescatado un 98-99% aproximadamente del agua y del sodio filtrados.
Figura 3: Reabsorción y excreción en el Túbulo Proximal. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
Las forma anatómica del túbulo proximal y la relación de este con los capilares peritubulares
facilitan el movimiento de los componentes fluidos tubulares hacia la sangre por dos vías: la
transcelular y la paracelular. Las sustancias transportadas a través de la vía transcelular son
487
tomadas por la célula del fluido tubular, para descargarlas hacia el fluido intersticial por el lado
sanguíneo de la misma. En su mayor parte, el transporte a través de la vía transcelular ocurre
por un transporte mediado por portadores.
El área de superficie accesible para el transporte de los componentes del fluido tubular hacia el
interior de la célula es muy amplio, por la presencia de numerosos pliegues penetrantes de la
membrana plasmática apical. La segunda vía de transporte en el túbulo proximal es la vía
paracelular; esta vía atraviesa a la zonula occludens, una estructura muy permeable que une
entre sí a las células tubulares proximales y limita los dominios entre las membranas
plasmáticas basolateral y la apical. Las sustancias que son reabsorbidas a través de la vía
paracelular se mueven desde el fluido tubular por difusión pasiva, a través de la zonula
occludens y al interior del espacio intercelular lateral.
El movimiento del agua y del soluto del fluido intersticial hacia el interior de la corriente
sanguínea se favorece por la localización del capilar peritubular. El capilar peritubular se
origina en la arteriola eferente glomerular, se subdivide y se envuelve íntimamente alrededor
de los aspectos basales del túbulo proximal. El plasma que abandona al glomérulo posee una
presión oncótica elevada por la filtración selectiva de agua y de sales, y por la retención de
proteínas dentro de la luz capilar. La presencia de una baja resistencia, creada por el capilar
peritubular, causa que la presión hidrostática en el capilar sea también baja. Ambas
condiciones, la presión oncótica plasmática peritubular elevada y la hidróstática capilar
peritubular baja, favorecen el movimiento de fluidos y de solutos hacia el interior de la
corriente sanguínea.
La reabsorción de los solutos toma lugar por un número de mecanismos de transporte, que
van desde una difusión pasiva, hasta un transporte activo primario. En el túbulo proximal, gran
parte del transporte de las sustancias del fluido tubular que son llevadas hacia la sangre es
impulsado por el transporte activo de sodio (Na+) por una bomba Na+/K+ ATPasa, localizada en
la membrana plasmática basolateral. La Na+/K+ APTasa intercambia tres moléculas de Na+ de la
célula por dos moléculas de K+ del fluido intersticial.
El transporte de Na+ hacia afuera de la célula y hacia el interior del fluido intersticial disminuye
la concentración de Na+ dentro de las células. El transporte simétrico de la carga eléctrica (tres
Na+ por dos K+) polariza la célula, de tal manera que su interior se encuentra negativo con
relación al exterior. Entonces se establece un gradiente electroquímico para el Na+ a través de
la membrana plasmática apical, lo que promueve el movimiento de Na+ desde el fluido tubular
hacia el interior de la célula. El movimiento del Na+, a través de la membrana celular apical, es
facilitado por una variedad de transportadores específicos localizados en la membrana. El
movimiento del Na+ a través de la mayoría de estos transportadores se encuentra acoplado
con el movimiento de otros solutos en la misma dirección que el Na+ (cotransporte) o en la
dirección opuesta (contratransporte).
Las sustancias que son tomadas del fluido tubular proximal y llevadas hacia el interior de las
células por este mecanismo (llamado transporte activo secundario) incluyen a la glucosa,
488
aminoácidos, fosfato y aniones orgánicos. La reabsorción activa de estas sustancias aumenta
su concentración intracelular y permite que se muevan a través de la membrana plasmática
basolateral y hacia el interior de la sangre por difusión pasiva. La reabsorción del bicarbonato
(HCO3-) por el túbulo proximal, también es impulsada por el gradiente químico para el Na+,
aunque esto sucede indirectamente.
También son secretadas por el túbulo proximal los antibióticos como la penicilina G y
trimetropin; los diuréticos como la hidrocloratiazida y la furosemida. Los analgésicos morfina y
muchos de sus derivados y algunos herbicidas. Las aplicaciones prácticas de este aspecto de la
función tubular proximal son muy amplias. La secreción tubular de los iones orgánicos
endógenos, las drogas y las toxinas nos proveen de la base para realizar pruebas de orina, en
busca de hormonas y de sustancias extrañas como un reflejo de sus niveles sanguíneos, que
solo se pueden encontrar transitoriamente elevados.
Los segmentos del túbulo distal reabsorben sales y diluyen el fluido tubular
Los segmentos tubulares distales están formados por el extremo ascendente grueso del asa de
Henle y el túbulo contorneado distal, estas resorben al Na+, al K+, Cl-, y a los cationes divalentes
Ca++ y Mg2+. Aunque estos dos segmentos no poseen capacidad para la reabsorción como la del
túbulo proximal, para los momentos en que el fluido tubular abandona al túbulo contorneado
distal, más del 90% de las sales filtradas han sido reabsorbidas (Fig. 4).
489
Figura 4: Reabsorción en el túbulo distal. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
La reabsorción de sales en el segmento del túbulo distal es impulsada por el Na+/K+ ATPasa a
nivel de la membrana plasmática basolateral, en una forma similar a lo que sucede en el túbulo
proximal, pero en el túbulo contorneado distal se observa una mayor actividad de la Na+, K+,
ATPasa comparado con cualquiera de los segmentos de la nefrona.
Figura 5: Reabsorción y excreción en el túbulo distal y colector. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
490
Al igual que en otros segmentos tubulares ya explicados, el transporte de Na+ es activo en la
célula al fluido intersticial, estableciéndose un gradiente para el Na+ desde el fluido tubular y
hacia el interior de la célula principal. El Cl- se difunde en forma pasiva desde la luz hacia la
sangre, siguiendo un gradiente eléctrico establecido por la reabsorción Na+. Al mismo tiempo
se bombea activamente al K+ desde el fluido intersticial y hacia el interior de la célula, y
elevando la concentración intracelular de K+ por encima del fluido intersticial y del tubular.
491
Equilibrio del agua
Los túbulos renales mantienen el equilibrio del agua
Una de las funciones más importantes del riñón es el mantenimiento del contenido del agua del
cuerpo y de la tonicidad del plasma. Los animales terrestres deben ser resguardados contra la
desecación y el riñón está diseñado para reabsorber la mayor parte del agua presente en el
filtrado glomerular, sin embargo, el riñón también es capaz de responder a una sobrecarga de
agua excretando una orina hipotónica.
El Na+ es transportado activamente desde la célula hasta el fluido intersticial, el Na+ y otros
solutos son retirados del fluido tubular por un transporte activo secundario y el Cl- se difunde
pasivamente desde el fluido tubular hacia el interior de los espacios intercelulares laterales. La
reabsorción de estos solutos diluye el fluido tubular, creando un gradiente ligero que favorece
el movimiento del agua hacia el interior de las células y de los espacios intercelulares.
Debido a que el borde velloso del túbulo proximal nos provee de un área superficial grande para
la reabsorción y que el epitelio es muy permeable al agua, el pequeño gradiente da lugar a un
movimiento rápido de volúmenes grandes de agua, desde el fluido tubular hacia el fluido
intersticial. Como se explicó con anterioridad, la presión oncótica elevada y la presión
hidrostática baja de los capilares peritubulares favorecen el movimiento del agua y de los solutos
reabsorbidos del fluido intersticial y son rápidamente regresados a la corriente sanguínea
sistémica.
El segundo componente es la dilución del fluido tubular por el extremo ascendente grueso y por
el túbulo contorneado distal, que permite la formación de una orina diluida. El tercer
componente es la variabilidad en la permeabilidad para el agua que presentan los ductos
492
colectores (Fig. 6) como respuesta a la hormona ADH, lo cual determina la concentración final
de la orina.
La perfección de este sistema consiste en que todos los factores necesarios para la
concentración y la dilución de la orina se encuentran operando en un momento dado, de tal
manera que el riñón puede inmediatamente responder a los cambios en los niveles de ADH con
cambios correspondientes en la osmolaridad de la orina y en la excreción de agua.
Figura 6: Reabsorción de agua y urea en el túbulo colector. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
Como se puede apreciar en las imágenes, los escenarios posibles para orinas extremas en
fisiología son dos, una muy diluida en que la orina es muy abundante y el efecto de la ADH es
mínimo, por ende, la osmolaridad final es baja, cercana a los 50 mOsmol/L (Fig. 7). Por
contraparte, el otro extremo es una orina de concentración máxima, donde el efecto de la ADH
es muy notorio y la osmolaridad alcanza 1.200 a 1.400 mOsmol/L (Fig. 8).
Figura 7: Formación de orina diluida cuando los niveles de ADH son bajos.
493
Figura 8: Formación de orina diluida cuando los niveles de ADH son elevados.
Efecto ADH
La secreción de ADH está regulada por osmorreceptores en el hipotálamo anterior que envían
señales nerviosas a los núcleos supraópticos y paravnetriculares. La secreción de ADH está
influida por muchos factores. Los estímulos que aumentan la secreción de ADH son la
hipovolemia, la hipotensión, las náuseas, el dolor y el estrés, además de diversos fármacos como
la morfina, la nicotina y los barbitúricos. Los factores que disminuyen la secreción de ADH son la
hipervolemia, la hipertensión y el alcohol.
494
Esto se ve reflejado en la imagen de resumen, en la que se muestran los volúmenes de orina
producidos bajo el efecto de la ADH o en ausencia de la misma. En presencia de ADH se pueden
generar 0,2 ml por minuto de orina final, con lo que se generarían aproximados 300 ml de orina
por día, con lo que no sería necesario orinar más que una vez cada dos días. En ausencia de ADH,
por el contrario, se generan 20 ml por minuto, lo que se traduce en cerca de 29 litros de orina
diaria. Esto implicaría que debiéramos orinar cada 20 a 25 minutos con la vejiga completamente
llena.
Figura 9: Cambios en la osmilaridad del fluido tubular en los distintos segmentos tubulares con niveles
elevados de ADH. Imagen tomada de Guyton & Hall, 2012.
Así, podemos constatar que a pesar de que el proceso de formación de la orina es bastante
complejo y diferenciado en cada segmento de la nefrona, en la porción final de la misma y bajo
la influencia de varias hormonas, entre ellas la ADH, es cuando se define finalmente la
concentración y el volumen definitivo que terminará acumulándose en la vejiga.
495
¿Qué aprendiste del sistema renal?
496
Aparato genital masculino
Los genitales masculinos comprenden a los genitales internos y externos. Los genitales
internos incluyen un órgano glandular denominado testículo (encargado de elaborar el líquido
fecundante), el epidídimo, ducto deferente, vesículas seminales, conducto eyaculador,
próstata, uretra (ya descrito anteriormente) y glándulas bulbouretrales. Los genitales externos
comprenden al escroto y al pene.
Testículos
Son cuerpos ovoideos, de superficie lisa, que están suspendidos por el cordón espermático en
la bolsa escrotal. Miden aproximadamente 4,5 cm de largo, por 3 cm de alto y 2,5 cm de ancho;
su peso es de 18 a 22 gr, de los cuales 4 gr corresponden al epidídimo. Presentan una
consistencia firme y elástica. Generalmente, el testículo izquierdo es más pequeño y más
descendido que el testículo derecho.
Configuración externa
Cada testículo se compone de dos partes, una principal que corresponde al testículo
propiamente dicho, y una parte accesoria ubicada en la región posterosuperior, el epéndimo.
El borde anteroinferior y
las caras laterales de los testículos
están envueltas por la túnica
vaginal. La cavidad vaginal, que es
una pequeña extensión del
peritoneo, permite que el
testículo se desplace libremente
en la bolsa escrotal. El testículo
puede ser ascendido activamente
por la contracción del músculo
cremaster. Este músculo estriado
es una extensión del músculo
oblicuo interno de la pared
abdominal.
497
El testículo tiene una envoltura propia, fibrosa y de color blanco azulado, llamada albugínea
testicular o túnica albugínea. Desde la cara interna de esta túnica fibrosa se desprenden
tabiques testiculares que van a delimitar más o menos 300 lóbulos testiculares. En estos lóbulos
se ubican los túbulos seminíferos, en cuyo epitelio ocurre, en el sujeto postpuberal, la
espermatogénesis. Hacia el borde posterosuperior del testículo, los túbulos seminíferos
convergen formando una red testicular o rete testis. De la rete testis salen una veintena de
conductillos, los conductos eferentes, que perforan la albugínea y se abren, a nivel del borde
posterosuperior del testículo, en el epidídimo.
Epidídimo
Estructuralmente, está compuesto por una mucosa con glándulas y una capa muscular
lisa. El epidídimo sirve como un reservorio de espermios que, durante la eyaculación, serán
impulsados al ducto o conducto deferente hacia la uretra.
Vía espermática
498
porción inguinal y una porción pélvica.
5. CONDUCTO EYACULADOR: formado por la unión del conducto deferente y el conducto
de la vesícula seminal, los conductos eyaculadores miden alrededor de 2 cm y recorren
un corto trayecto, se encuentran en el espesor de la próstata, para desembocar en la
uretra prostática a nivel del colículo seminal.
Vesícula seminal
499
Próstata
Cabe recordar que el esfínter liso de la uretra es un músculo anular que rodea la parte
superior de la uretra prostática inmediatamente por debajo del cuello vesical. Por su tonicidad
presenta resistencia constante a la salida de la orina y al reflujo del líquido espermático a la
vejiga. El esfínter estriado, por su parte, rodea la porción membranosa de la uretra y se prolonga
sobre la cara anterior de la próstata. Es el músculo de la oclusión vesical voluntaria y asegura la
expresión de las glándulas prostáticas en el momento de la eyaculación.
Zona glandular
• ZONA DE TRANSICIÓN: a ambos lados de los dos tercios distales de la uretra prostática,
área de desarrollo de la hiperplasia prostática. En ella se origina el 20% de los
carcinomas prostáticos.
• ZONA CENTRAL: rodea los conductos eyaculadores, forma un tronco cono con la base
prostática estrechándose cerca del verumontanum. No sufre hiperplasia benigna y en
ella se origina el 10% de los carcinomas.
• ZONA PERIFÉRICA: en situación posterolateral a la próstata, delgada en su porción
cefálica, engrosándose hacia el ápex. No hay desarrollo de hiperplasia y en ella se origina
el 70% de los carcinomas prostáticos.
• GLÁNDULAS PERIURETRALES: adyacentes a la uretra, rodeadas por el esfínter proximal,
pueden sufrir hiperplasia benigna y en ella no se desarrollan carcinomas.
500
Zona no glandular:
Escroto
Pene
Órgano de la copulación del hombre, presenta una parte fija a la pelvis y a los músculos
perineales y una parte móvil, libre, que protruye bajo la sínfisis púbica. Sus dimensiones en
estado de flacidez van de 10 a 11 cm de largo por 8 o 9 cm de circunferencia; y en estado de
erección de 15 a 16 cm de largo por 11 a 12 cm de circunferencia.
501
Se considera en él un cuerpo y dos extremidades y se encuentra constituido por:
Los cuerpos cavernosos forman la mayor masa del pene y se fijan atrás a las ramas
isquiopubianas, por delante se unen a través de una envoltura fibrosa común. Debajo de ellos
se ubica el cuerpo esponjoso que desde la zona anterior del periné se extiende hacia adelante,
rebasando a los cuerpos cavernosos. El cuerpo esponjoso contiene a la uretra esponjosa o
peneana y presenta una dilatación posterior, el bulbo, y una dilatación anterior, el glande, que
cubre el extremo de los cuerpos cavernosos. En el vértice del glande se ubica el meato urinario
externo. Los tres elementos constituyentes del pene están envueltos por una fascia fibrosa firme
que se pone tensa durante la erección, durante esta, el pene se eleva en dirección al abdomen.
El tejido eréctil está formado por lagunas venosas que se ponen pletóricas de sangre durante la
erección, esta situación es mantenida por el bloqueo del drenaje venoso del órgano. La piel del
pene es delgada, sin panículo adiposo, y a nivel del glande forma un capuchón llamado prepucio.
502
Aparato genital femenino
El aparato genital femenino comprende genitales internos y externos; los genitales internos
incluyen los ovarios, la tuba uterina, el útero y la vagina; mientras que los genitales externos,
en conjunto llamados vulva, incluyen a monte del pubis (o de Venus), labios mayores, labios
menores, clítoris, vestíbulo vaginal e himen. En los fetos de sexo femenino, el ovario desciende
solo hasta la pelvis y el gubernáculum formará el ligamento uterovárico y el ligamento redondo
del útero, el cual se extiende hasta los labios mayores.
Ovario
Cuerpo con forma de almendra, de 4 cm de eje mayor y 1,5 cm de grosor, es la única víscera de
ubicación intraperitoneal; su superficie está tapizada por el epitelio germinativo en lugar del
peritoneo visceral. En el borde anterior del ovario se inserta el mesovario, que se extiende hasta
la hoja posterior del ligamento ancho del útero.
Su polo inferior está conectado al ángulo lateral del útero a través del ligamento uterovárico. Su
polo superior está unido a la pared pélvica por el ligamento infundíbulo pélvico, que transporta
a los vasos ováricos. A pesar de sus fijaciones, el ovario es relativamente móvil; puede elevarse
con el útero y puede ser movido algo durante el examen pélvico. Al corte, el ovario presenta
zonas, una periférica (corteza) y una en el espesor (médula), en la corteza, de aspecto grueso,
donde se hallan los folículos en diferentes fases de desarrollo, en tanto la médula está formada
por un tejido conjuntivo laxo, vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. En la corteza se localizan los
ovocitos y los folículos primordiales y en desarrollo. Se encuentra constituida por células del
tejido conectivo fusiformes y fibras. Se halla cubierto por un epitelio de capa única de células
cuboides (simple cúbico). Por debajo del epitelio se encuentra la túnica albugínea constituida
por tejido conjuntivo denso. La médula es la porción central constituida por tejido conectivo
laxo, que se continúa con el mesovario, arterias, venas y fibras de músculo liso que se continúan
con el ligamento infundíbulopélvico.
En edades menores, la superficie del ovario es lisa y de color rosada; en la mujer postpuberal,
en cambio, aparecen una serie de cicatrices amarillentas, debido a la maduración periódica de
los folículos ováricos. Como es sabido, la ovogénesis es un proceso cíclico en el cual cada ovario
produce, alternadamente, un óvulo cada 28 días. Cuando un folículo ha madurado se aproxima
a la superficie del ovario, rompiéndose la pared folicular, de modo que el óvulo es entregado a
la cavidad peritoneal; de allí será tomado por la tuba uterina y conducido hacia el útero. Después
de la ovulación, las paredes del folículo se colapsan y forman el cuerpo amarillo; si se produce
embarazo, el cuerpo amarillo persiste y crece merced a la acción hormonal del trofoblasto; si no
hay embarazo, el cuerpo amarillo se atrofia y fibrosa formando una cicatriz, el cuerpo albicans.
503
Tubas uterinas
Son dos estructuras tubulares de 10 a 12 cm de largo, extendidas desde los ángulos uterinos
hasta el polo superior o tubárico del ovario. Estructuralmente constituidas por una capa mucosa,
con un epitelio cilíndrico ciliado; una túnica de musculatura lisa, dispuesta en una capa circular
interna y una capa longitudinal externa, además de una túnica serosa, el peritoneo. Las tubas
son vísceras peritonizadas móviles, presentan un meso, el mesosalpinx, que las une al ligamento
ancho del útero. La irrigación para la tuba uterina, como también para el ovario, surge de la
anastomosis entre las ramas de la arteria ovárica y la arteria uterina que llegan a los respectivos
órganos, a través del mesosalpinx y del mesoovario.
INFUNDÍBULO O PABELLÓN: extremo lateral expandido de la tuba con forma de embudo. Desde
su borde surgen proyecciones digitiformes, las fimbrias, que recorren la superficie ovárica
buscando el lugar donde ocurrirá la ovulación. Su porción estrecha termina en el ostium
abdominal, que corresponde a la desembocadura del lumen de la trompa en la cavidad
peritoneal.
AMPOLLA O REGIÓN AMPULAR: región ensanchada y la más extensa de la trompa, aquí ocurre
normalmente la fecundación, mide alrededor de 7-8 cm de largo y 7-8 mm de diámetro. Los
espermatozoides, depositados dentro de la vagina cerca del orificio del útero, nadan a través de
la cavidad uterina para llegar al orificio uterino de la trompa. El óvulo fecundado continúa
progresando por la tuba uterina hacia el útero y sufre las primeras divisiones celulares del
desarrollo de un nuevo individuo. En raras ocasiones, el óvulo fecundado es detenido en su paso;
ocurriendo un embarazo tubario. La rotura de la trompa, una urgencia quirúrgica grave, termina
este embarazo ectópico. Más raro aún es un embarazo peritoneal abdominal, en el cual se
escapa un óvulo de las fimbrias, es fecundado y se implanta en el peritoneo.
La pared de la trompa se compone de tres capas: la serosa externa, constituida por el mesotelio
peritoneal y tejido conectivo delgado subyacente; la capa media muscular lisa, que presenta una
capa circular interna y longitudinal externa delgada, mal definidas; y la mucosa capa interna,
que presenta un epitelio con células ciliadas y secretoras, formando pliegues longitudinales
delgados que se proyectan hacia la luz en toda su longitud, estos pliegues son más abundantes
y complejos en la ampolla y más pequeñas en el istmo.
504
Útero
FONDO: porción superior convexa, cubierta por peritoneo, cuyo límite inferior corresponde al
plano que pasa a nivel de la desembocadura de las tubas uterinas.
505
CUELLO UTERINO: segmento tubular, de 2,5 cm de largo, es la porción más fija del útero. Forma
con el cuerpo del útero un ángulo obtuso, abierto hacia abajo, posición denominada anteflexión
uterina. En el cuello se reconoce una porción supravaginal, por sobre la inserción de la vagina, y
una porción intravaginal que se proyecta dentro del lumen vaginal, formando con ella un surco
circular denominado fórnix o fondo de saco vaginal. El conducto cervical se extiende desde el
orificio interno, que se abre a la cavidad uterina (os interno), hasta el orificio externo, que se
abre en la vagina (os externo).
506
la vida fértil, el endometrio está formado por dos capas:la capa funcional, parte gruesa
del endometrio, que se descama en la menstruación; la capa basal, se retiene durante
la menstruación y sirve como fuente de regeneración de la capa funcional.
La irrigación principal del útero proviene de la arteria uterina, rama de la ilíaca interna, que toma
relación con los bordes uterinos y que está contenida entre las hojas del ligamento ancho.
Extremadamente tortuosa, esta arteria puede elongarse acompañando al crecimiento del útero
gravídico.
El útero está sujeto a su posición en parte por pliegues peritoneales y ligamentos, y en parte por
la presión de los órganos adyacentes. El ligamento ancho es un pliegue doble del peritoneo que
507
se extiende a cada lado del borde lateral del útero hacia la pared lateral de la pelvis; a través de
él, llega la irrigación (arteria uterina) al útero. El ligamento redondo se dirige bajo el ligamento
ancho desde el ángulo del útero, atravesando el conducto inguinal hasta el labio mayor de la
vulva. El ligamento redondo se divide en bandas fibrosas para insertarse en la tela subcutánea
del labio. Desde el cuello uterino se extienden bandas de tejido fibroso hacia la fascia superior
del diafragma pélvico, formando los ligamentos cardinales, que se dirigen hacia la pared lateral
de la pelvis; los ligamentos pubocervicales, que se extienden hacia adelante hasta el pubis; los
ligamentos uterorectosacros, que pasan hacia atrás hasta el sacro. Estos ligamentos constituyen
los ligamentos verdaderos del útero.
Vagina
La lámina propia está constituida por tejido conjuntivo fibroelástico laxo que contiene
un riego sanguíneo rico en las capas profundas. Envía numerosas papilas muy adentro del
epitelio suprayacente, siendo más numerosas en la pared posterior. Son numerosos los
acúmulos de linfocitos y a veces se observan nódulos linfoides.
La adventicia está constituida por tejido conectivo fibroelástico denso, que se continúa
con el tejido conjuntivo laxo que une la vagina a las estructuras vecinas. Pueden encontrarse
plexos venosos amplios, haces nerviosos y pequeños grupos de células nerviosas. La vagina
posee escasas terminaciones nerviosas de la sensibilidad general, siendo más abundantes en el
tercio vaginal inferior, asociadas en especial con las sensaciones de dolor y de tensión.
El lumen vaginal es virtual y su extremo superior rodea al cuello uterino; los espacios
entre el cuello uterino y el extremo superior de la vagina se llaman fondos de saco o fórnix
anterior, laterales y posterior de la vagina.
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El fondo de saco posterior de la vagina es el más profundo y está en relación con el
fondo de sacoperitoneal rectouterino. El extremo inferior se abre en el vestíbulo vaginal. El
orificio vaginal está cerrado en parte por una delgada membrana, el himen, que tiene una
abertura central para el paso de los productos de la menstruación; una vez que se han
establecido las relaciones sexuales y/o se ha producido un parto, el himen queda reducido a
porciones de tejido alrededor de los bordes del orificio. A cada lado del orificio de la vagina están
los bulbos vestibulares, que contienen masas de tejido eréctil cubiertas por el músculo
bulboesponjoso.
La vagina se ubica detrás de la vejiga y de la uretra, y delante del recto. La zona media
de la vagina cruza el diafragma urogenital para aparecer en la región perineal.
Genitales externos
Prominencia redondeada sobre la sínfisis pubiana, formada por tejido adiposo subcutáneo. Se
caracteriza por la presencia de folículos pilosos oblicuos, con vello postpuberal generalmente
ensortijado y cubren un área cuyo límite superior es horizontal.
Labios mayores
Pliegues cutáneos pigmentados, homólogos al escroto, que se continúan por delante con el
monte de Venus y hacia lateral con la piel del muslo. En la mujer postpuberal se cubren de pelos.
Delimitan por su borde libre la hendidura vulvar. Se unen adelante y atrás formando la comisura
anterior y posterior, respectivamente. En el tejido subcutáneo se encuentran fibras musculares
lisas, el dartos, y aquí terminan las fibras del ligamento redondo del útero. Existen abundantes
glándulas sebáceas y sudoríparas en la superficie interna y externa.
Labios menores
Pliegues cutáneos pequeños, con abundantes glándulas sebáceas, ubicados por dentro de los
labios mayores. En la zona anterior se unen, formando un capuchón llamado prepucio, que
cubre al glande del clítoris. En la zona posterior se une formando el frenillo del labio menor. Los
labios menores delimitan al vestíbulo vaginal. Son lampiños, contienen tejido conjuntivo laxo
muy vascularizado y están recubiertos por un epitelio plano estratificado.
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Clítoris
Himen
Fina membrana fibrosa que rara vez se encuentra completamente intacta, se halla en el límite
inferior de la vagina. Su superficie externa o vulvar está cubierta por epitelio plano estratificado
queratinizado, y su superficie interna o vaginal se encuentra tapizada por un epitelio plano
estratificado no queratinizado, rico en glucógeno.
Vestíbulo vaginal
Espacio delimitado por los labios menores. En la zona anterior se encuentra el clítoris y
el meato urinario externo. La uretra femenina tiene un trayecto mucho más sencillo que la
masculina y mide más o menos 4 cm. La uretra desciende hacia abajo y adelante desde el orificio
uretral interno de la vejiga, a través de los diafragmas pélvico y urogenital, en este último se
ubica el esfínter estriado de la uretra (ver descripción de la uretra). Antes de terminar en el
meato urinario en el vestíbulo vaginal, la uretra se fusiona con la pared anterior de la vagina. En
la zona posterior del vestíbulo vaginal está el orificio vaginal y la desembocadura de las
glándulas vestibulares mayores. Rodeando el orificio vaginal por fuera del vestíbulo, se
encuentra, a cada lado, una masa de tejido eréctil, el bulbo vaginal, homólogo del cuerpo
esponjoso del pene en el hombre. Detrás del bulbo vaginal se encuentran las glándulas
vestibulares mayores o de Bartolin, homólogas a las glándulas bulbouretrales, cuya secreción
lubrica el vestíbulo vaginal durante el coito.
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Complejo músculo-fascial-pelviano desde una mirada morfofuncional
La pelvis ósea constituye el marco resistente que brinda inserción a un conjunto de músculos
encargados de cerrar parcialmente el espacio inferior entre dicho marco, y formar el llamado
piso o diafragma pelviano. Este diafragma tiene la función de soportar el peso de las vísceras
pelvianas (e indirectamente abdominales) y de permitir el paso en la mujer de las porciones más
caudales de los aparatos urinario, genital y digestivo, esto es: la uretra, la vagina y el recto.
511
estas constituirían un "U" abierta hacia adelante, con sus dos ramas insertadas en el pubis. El
resto de las fibras más externas tomarán inserción en las caras laterales del coxis a cada lado.
Visto en conjunto entonces, el músculo elevador del ano forma el piso de la cavidad pelviana.
En su porción anterior presenta la hendidura o hiato perineal y en su porción posterior, las fibras
tienen una disposición prácticamente horizontal en la mujer normal de pie, constituyendo la
placa o plato de los elevadores.
La uretra cruza en su trayecto la porción más anterior del hiato de los elevadores,
inmediatamente por detrás del pubis. En esta porción, la uretra está íntimamente vinculada a la
cara anterior de la vagina dado su origen embriológico común en el seno urogenital. Este tercio
distal constituye la porción fija de la uretra, pues esta se fija al pubis a través de la membrana
perineal o diafragma urogenital; esta es una hoja de tejido conjuntivo denso que ocupa el
espacio triangular entre ambas ramas isquiopubianas. Los músculos compresor uretral y uretro-
vaginal yacen inmediatamente por encima de la misma y, por lo tanto, aquí las fibras estriadas
están en íntimo contacto.
Los dos tercios proximales de la uretra son móviles, y la mujer en condiciones normales
puede controlar voluntariamente la posición de la uretra proximal mediante la contracción o
relajación de los músculos elevadores. De hecho, la mujer permite un descenso normal y
fisiológico del cuello vesical en el momento de comenzar la micción a través de la relajación de
los elevadores; esto determina un borramiento del ángulo posterior uretrocervical e
infundibulización del cuello para facilitar la salida de orina.
Esto concuerda con estudios electrofisiológicos que confirman que, al igual que el
esfínter anal, los elevadores tienen un tono de contracción permanente y se relajan solo durante
la defecación y la micción. La riqueza en fibras musculares tipo 1 permite este tono permanente
de base (que mantiene el cuello en una posición elevada), pero que puede ser variado
voluntariamente por la contracción más vigorosa o la relajación voluntaria.
512
de la fascia pélvica, 3 cm por debajo del arco tendíneo de los elevadores, y otra directamente
sobre la cara medial de los músculos elevadores.
Por medio de esta extensión y fijación lateral de la fascia, es que el músculo elevador
regula la posición de la uretra y el cuello vesical. Cuando el músculo se relaja, estos descienden
hasta el límite que permite la elasticidad del tejido fibroso fascial. Por lo tanto, si la tensión de
estos tejidos es correcta, la uretra queda suspendida en un sistema de hamaca formado por la
pared anterior vaginal y sus fijaciones, por intermedio de la fascia endopélvica a las paredes
pelvianas.
Toda relajación o desinserción de la fascia determinará una pérdida del soporte uretral
con la consiguiente hipermovilidad y descenso rotacional durante los esfuerzos abdominales, lo
cual predispone a la pérdida de orina.
Glándula mamaria
Las glándulas mamarias o mamas son glándulas especializadas de la piel. El estadio más
precoz del desarrollo mamario se produce a la cuarta semana de gestación, cuando el embrión
mide 2,5 mm y lo constituye un engrosamiento del ectodermo o cresta mamaria constituida por
una sola capa celular que se extiende a cada lado de la pared ventral, desde el esbozo del
miembro anterior hasta la región media del esbozo del miembro posterior. Este engrosamiento
da origen a la línea mamaria, o surco mamario, y aparece cuando el embrión mide entre 5,5 mm
y 11 mm, alrededor de la sexta semana de desarrollo. Las células ectodérmicas proliferan en
zonas concretas y dan lugar a unas formaciones lenticulares constituidas por varias capas de
células epidérmicas, llamados esbozos o primordios mamarios, en número de ocho en cada
línea. La mama adulta se desarrolla a partir del cuarto esbozo mamario. Alrededor de la séptima
semana (11-25mm), el esbozo mamario crece formando el bulbo mamario, unido a la epidermis
por un cuello adelgazado, que posteriormente dará lugar a unas invaginaciones epiteliales en
número de 16 a 24. El mesénquima mamario embrionario induce la diferenciación de la
epidermis hacia la formación de la glándula mamaria.
513
Las mamas se han desarrollado en los mamíferos para proporcionar nutrición a su
descendencia. Su diferenciación durante la vida embrionaria es semejante en ambos sexos. En
el varón hay un escaso desarrollo después del nacimiento.
Se encuentran situadas en la parte anterior y superior del pecho, a la derecha e izquierda del
esternón, delante de los músculos pectorales mayor y menor, entre la tercera y séptima costillas.
Tienen el aspecto de una semiesfera que descansa sobre el tórax por su cara plana y presentan
en el centro de su cara convexa el pezón. El volumen varía, siendo rudimentarios hasta antes de
la pubertad, cuando adquieren su desarrollo más perfecto, aumentan de volumen durante el
embarazo y sufren un proceso de atrofia después de la menopausia. Su peso varía entre 0,3 a
0,6 gr al nacer, 150 a 200 gr fuera del embarazo, 400 a 900 gr durante la lactancia.
Desarrollo
514
La glándula mamaria adulta inactiva está compuesta por 16 a 20 lóbulos irregulares,
formados por glándulas tubuloalveolares ramificadas que irradian desde la papila mamaria o
pezón. Los conductos lactíferos (galactóforos) y los lobulillos constituyen el parénquima
glandular que se encuentra en el estroma mamario. Con excepción de un pequeño segmento de
los conductos de mayor calibre en la proximidad de su desembocadura en el pezón, que tienen
el epitelio plano estratificado, las células del revestimiento interno del resto del parénquima son
las células epiteliales y mioepiteliales. La separación entre las células del parénquima y el
estroma se aprecia por microscopía óptica como una barrera única que se conoce como
membrana basal. Los lóbulos están separados por tejido conjuntivo denso, rodeados por
abundante tejido adiposo. Cada lóbulo está provisto de un conducto galactóforo de 2 a 4,5 mm
de diámetro, revestido por epitelio plano estratificado, que desemboca en el pezón en forma de
una abertura independiente de 0,4 a 0,7 mm de diámetro, debajo de la aréola, cada conducto
presenta una porción dilatada, el seno lactífero o galactóforo. Cada lóbulo está subdividido en
lobulillos, formados por túbulos alargados, los conductos alveolares, que presentan pequeñas
evaginaciones saculares, los alvéolos. El tejido conjuntivo interlobulillar es más denso que el
intralobulillar. Los conductos alveolares y alvéolos están formados por células secretoras
cuboides o cilíndricas bajas que reposan sobre una lámina basal y sobre las prolongaciones
subyacentes de las células mioepiteliales, estas células muy ramificadas envuelven a los alvéolos
glandulares en una red de mallas amplias y en forma de cesto.
515
Lobulillos
Los alvéolos se hallan revestidos internamente por dos tipos de células. Las células
epiteliales cilíndricas, cuyo polo apical limita con la luz y su eje mayor se dispone
perpendicularmente a la membrana basal y a la mayoría de las células mioepiteliales. Las células
mioepiteliales expresan antígeno de membrana epitelial (EMA) y citoqueratinas de bajo peso
molecular. El estroma lobulillar que engloba los alvéolos y la mayor parte del sistema ductal, en
este último a manera de un estrecho manguito periductal, es de tejido conectivo laxo y es más
celular que el resto del estroma mamario. Se considera una estructura especializada susceptible
de estimulación hormonal.
Estroma mamario
Pezón y areola
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9 a 10 mm de ancho, carece de glándulas sudoríparas y pelos. La base de la epidermis está
invadida por papilas dérmicas alargadas, que transportan sangre hasta cerca de la superficie,
dando el color rosado en personas inmaduras y rubias. En la epidermis del pezón pueden
encontrarse células claras dispersas que no contienen mucina ni antígeno carcinoembrionario
(CEA). La epidermis se pigmenta en la pubertad y aumenta durante el embarazo. Presentan
haces de músculo liso a lo largo de los conductos galactóforos y circularmente tanto dentro del
pezón como alrededor de su base. Este músculo produce la erección del pezón. La aréola
contiene grandes glándulas sudoríparas y sebáceas, que de ordinario carecen de pelo
acompañante. Se observan las glándulas accesorias de Montgomery o glándulas sebáceas, que
producen entre 15 a 20 elevaciones en la superficie areolar, son los llamados tubérculos
areolares o tubérculos de Morgagni, que son glándulas sebáceas casi todas con un pelo central.
Estos se hipertrofian durante el embarazo, alcanzando hasta 5 mm de diámetro,
denominándose tubérculos areolares, encontrándose la aréola muy oscura, casi negra,
alcanzando su máximo diámetro de unos 5 cm. La piel del pezón se encuentra inervada por
terminaciones libres y corpúsculos de Meissner. Hay nervios superficiales y órganos nerviosos
terminales a los lados del pezón y en la aréola. Alrededor de esta se encuentran plexos nerviosos
en torno a los folículos pilosos, asimismo discos de Merkel y bulbos terminales de Krause,
corpúsculos de Pacini en la dermis profunda y tejido glandular. La inervación sensitiva es de gran
importancia funcional, porque su estimulación por el lactante inicia fenómenos neurales y
neurohumorales que dan por resultado la eyección de la leche y el mantenimiento de la
secreción de prolactina.
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