TEMA 8 El tipo de cambio
El tipo de cambio es una referencia que se usa en el mercado cambiario para
conocer el número de unidades de moneda nacional que deben pagarse para
obtener una moneda extranjera, o similarmente, el número de unidades de
moneda nacional que se obtienen al vender una unidad de moneda extranjera.
8.1. El tipo de cambio real y nominal
El tipo de cambio real de una divisa respecto a otra es el poder de compra de una
divisa tras su conversión.
s decir, el tipo de cambio real es una medida que indica el poder adquisitivo de
una moneda frente a otra. Al contrario que el tipo de cambio nominal, tiene en
cuenta los precios en el país al que pertenece la moneda. Para entender esto, es
necesario conocer bien varios conceptos.
Par de divisas.
Tipo de cambio nominal.
Poder adquisitivo.
En los mercados financieros las monedas cotizan en forma de pares de divisas.
Cuando cambiamos una moneda, la cambiamos siempre en términos de otra. Por
ejemplo, tenemos euros y queremos cambiar a pesos argentinos. O, tenemos
dólares americanos y queremos rupias de indonesia.
La relación a la que cotiza una divisa frente a otra es lo que se conoce como tipo
de cambio nominal. Siguiendo con el ejemplo anterior, el tipo de cambio nominal
responde a la pregunta ¿por cada euro cuántos pesos argentinos me dan? O por
cada dólar americano cuantas rupias obtendré.
Por último y antes de adentrarnos en el concepto de tipo de cambio real, debemos
saber lo que significa poder adquisitivo. El poder adquisitivo nos dice algo así
como la cantidad de cosas que podemos comprar con una moneda en un país u
otro. Por ejemplo, 10 dólares son 10 dólares en cualquier lugar del mundo. Ahora
bien, ¿se compra la misma cantidad de bienes con 10 dólares en Nueva York y con
10 dólares en Memphis? La cantidad de dinero es la misma, pero Nueva York es
una ciudad muy cara y Memphis, en comparación, muy barata.
Cálculo del tipo de cambio real
La fórmula utilizada para el cálculo del tipo de cambio real es:
Dónde:
TCR = Tipo de cambio real
TCN = Tipo de cambio nominal
Pe = Precios en el país extranjero
Pn = Precios nacionales
Para verlo con más claridad realizaremos un ejemplo numérico:
Supongamos la existencia de dos países A y B. Tanto en el país como en el país B
solo se producen coches. Claro que en cada país el precio de un coche está en su
moneda. En el país A un coche tiene un precio de 300 dólares. Por su parte, en el
país B el precio del coche es de 6000 pesos
Tipo de cambio nominal (TCN): 30 pesos por dólar
Precios en el extranjero (Pe): 300 dólares un coche
Precios nacionales (Pn): 6000 pesos un coche
En términos reales con un dólar, podemos comprar 1,5 veces más que con el
equivalente en pesos. En otras palabras, un coche en el país A, equivale a 1,5
coches del país B. Más sencillo aún, podemos intercambiar 2 coches del país A por
tres coches del país B. En el cálculo lo que hacemos es pasar todo a la misma
unidad (pesos). De manera que un coche en A vale 9000 pesos y un coche en B
vale 6000 pesos.
Otro ejemplo. Supongamos ahora que todo se mantiene igual. Ahora bien, en el
país B un coche pasa a valer 9000 pesos.
En términos reales el dólar y el peso valen lo mismo. Con 30 pesos puedo comprar
en el país A, lo mismo que con un dólar en el país B. Puedo intercambiar un coche
del país A por un coche del país B.
El tipo de cambio nominal de un par de divisas es la cantidad de dinero que se
obtiene por unidad de la moneda de referencia.
El tipo de cambio nominal es un concepto muy simple. Lo primero que debemos
saber para entender de forma adecuada el concepto es que en el mundo existen
muchas divisas diferentes. Es decir, cada zona geográfica opera con una moneda.
Por ejemplo, en Indonesia se opera con la rupia, en Rusia con el rublo ruso, en
Estados Unidos con el dólar americano y en la zona del euro con el euro.
Podríamos seguir poniendo muchos más ejemplos, pero queda claro que existen
muchísimas divisas diferentes.
De esta forma, cuando vamos a comprar un bien en un país con otra moneda,
debemos hacer una conversión. Es decir, si tengo pesos chilenos y me voy a China
de vacaciones, para poder comprar allí, tendré que cambiar mis pesos chilenos por
yuanes chinos. Claro que, como es normal, nos surge una pregunta, ¿cuántos
yuanes chinos me darán por cada peso chileno? La respuesta a esta pregunta está
en el mercado de divisas, también conocido como mercado forex.
En el mercado de divisas la nomenclatura es la siguiente:
Divisa base / Divisa de cotización
Un ejemplo, es el euro contra el dólar. La nomenclatura del euro contra el dólar es:
Cotización EUR/USD: 1,25
Si la cotización en el mercado de divisas del EUR/USD es de 1,32, quiere decir que
por cada euro nos darán 1,32 dólares. Es decir, la cifra a la que cotice el par es la
cantidad de divisa de cotización por cada unidad de divisa base.
Lo único que debemos hacer es obtener el par de divisas contrario. Para obtenerlo
debemos hacer una operación muy simple. Únicamente debemos dividir uno entre
la cotización. En este caso 1/1,25 = 0,8 USD/EUR. Lo que quiere decir que por cada
dólar, nos darán 0,8 euros.
La diferencia entre tipo de cambio nominal y real se encuentra en que el
primero no tiene en cuenta el nivel de precios y el segundo sí que lo tiene en
cuenta.
a) Tipo de cambio nominal es igual al real.
Si el tipo de cambio nominal es igual al tipo de cambio real, entonces los precios
relativos son los mismos. Es decir, aunque en un lugar los precios estén en dólares
y en otro en pesos, de forma equivalente es lo mismo.
Por ejemplo, por cada dólar nos dan 30 pesos argentinos. Entonces, para que el
tipo de cambio nominal sea igual al tipo de cambio real, deberíamos, en promedio,
poder comprar lo mismo con un dólar en Estados Unidos que con 30 pesos en
Argentina. Siguiendo con el ejemplo, supongamos que el precio de referencia es el
café. Entonces si en Estados Unidos, en promedio, el café vale un dólar, entonces
en Argentina, en promedio, el café vale 30 pesos.
b) Tipo de cambio real es mayor que el nominal.
Si el tipo de cambio real es mayor que el nominal, quiere decir que los precios de la
divisa de referencia son mayores. En palabras más sencillas, mi moneda compra
más cosas en el extranjero que en mi país. Sigamos con el ejemplo anterior y
recordemos que por cada dólar nos dan 30 pesos argentinos. Esto querrá decir que
con un dólar se pueden comprar más cosas en Argentina que con 30 pesos en
Estados Unidos. Siguiendo el ejemplo del café. En Estados Unidos el precio del café
vale 1 dólar, mientras que en Argentina vale 15 pesos. Entonces, en realidad por
cada café que compramos en Estados Unidos, podemos comprar dos en Argentina.
c) Tipo de cambio nominal mayor que el real.
Si el tipo de cambio nominal es mayor que el real, quiere decir que los precios de
la divisa de referencia son menores. De forma más simple, con el mismo dinero
compro menos en el extranjero que en mi país. Por cada dólar nos dan 30 pesos
argentinos. Si el tipo de cambio nominal es mayor que el tipo de cambio real
compro menos cosas con 1 dólar en Argentina que con 30 pesos en Estados
Unidos.
En los ejemplos anteriores, hemos tomado siempre como referencia el dólar. Si lo
hacemos al contrario la conclusión será la contraria.
8.2. Los sistemas cambiarios
El concepto de régimen cambiario se refiere a todas las políticas asumidas por un
país en función a la valoración de una moneda y determinación del tipo de cambio
con respecto a otras divisas o patrones de referencia.
Un sistema de tipo de cambio, o también denominado régimen cambiario,
establece la forma en que se determina el tipo de cambio, es decir, el valor de la
moneda nacional frente a otras.
Los tipos de régimen cambiario son principalmente:
Tipos de cambios fijo: Se produce cuando una moneda está anclada al
valor de otra de manera directa y rígida, impidiendo cambios en su relación
y valoración y derivando la política monetaria de la moneda principal
Tipos de cambio flexible: Se produce cuando en una cesta de monedas
éstas pueden producir cambios en su valoración por la inflación o
transacciones entre diversos países. Permiten libertad en la convertibilidad
aunque suelen establecerse también restricciones para moderar los cambios.
Bandas de fluctuación: Es un sistema mixto a los anteriores. Las bandas de
fluctuación son restricciones flexibles a las que una moneda puede
someterse. En este caso, dos o más monedas tiene un tipo de cambio
flexible, puesto que se pueden producir ciertas variaciones en su cotización
con respecto a la contrapartida, pero sin salirse de unos márgenes
previamente establecidos, y que suelen ser del 1% al 3%, ayudando así a
dotar de estabilidad al sistema cambiario sin dejar de realizar acciones
encaminadas a mejorar los posibles desequilibrios macroeconómicos.
8.3. Tipo de cambio fijo
El tipo de cambio fijo es un tipo de cambio en el cual el gobierno de un país
establece el valor de su moneda nacional asociando el valor con el de la moneda
de otro país.
En el mercado, a pesar de que el valor de las monedas esté establecido, el mercado
provoca sus precios suben y bajan entre sí. Para establecer un tipo de cambio fijo y
evitar que el precio de la divisa fluctúe, el banco central compra y vende su propia
moneda en el mercado de divisas a cambio de la divisa a la que está vinculado,
ejerciendo una fuerte demanda u oferta de su propia moneda, para situar el precio
de su divisa en el tipo de cambio fijo establecido.
Por ello, para poder mantener los tipos de cambio fijos el banco central del país
vinculado debe tener almacenadas grandes cantidades de la moneda a la que está
vinculada en sus reservas.
Las dos principales razones para establecer un tipo de cambio fijo son:
El tipo de cambio fijo se establece normalmente ante la inestabilidad de una
divisa, para corregir una economía poco estable, o que depende en gran
medida del valor de la moneda. Estos constantes cambios en el valor no
ayudan en nada al crecimiento económico del país ya que hace perder la
confianza del comercio y de los inversores internacionales al no existir la
suficientemente seguridad económica.
También se establece una tasa de cambio fija para reducir el riesgo de
inversión de ciudadanos e inversores (como hace Suiza con el euro por
ejemplo).
Clasificación de tipos de cambio fijo
Dado que mantener un tipo de cambio fijo estable en el tiempo es costoso y poco
flexible, existen varios regímenes de tipos de cambio fijos:
Régimen de convertibilidad o caja de conversión: Es la categoría más
estricta de tipo de cambio fijo. En este caso, el tipo de cambio se establece
por ley. Sus reglas funcionan de la misma forma que el patrón oro, el banco
central se obliga a convertir de manera inmediata en la moneda vinculada
cada vez que algún ciudadano presente dinero en efectivo. Para ello, debe
tener el 100% de su masa monetaria respaldada por dólares guardados en
sus reservas.
Régimen convencional de tipo fijo: Un país fija su moneda con márgenes
de +/- 1% sobre otra moneda o cesta de monedas. Puede para ello utilizar
políticas directas de intervención (comprar o vender la divisa), o políticas
indirectas de intervención (bajar o subir los tipos de interés por ejemplo).
Tipo de cambio dentro de bandas horizontales: Las fluctuaciones
permitidas de la moneda son algo más flexibles, por ejemplo un +/- 2%.
También se conoce como tipo con zona objetivo.
Tipo de cambio móvil: Este tipo se ajusta de manera periódica,
normalmente ajustando por una mayor inflación con respecto a la moneda
vinculada. Se puede hacer de forma pasiva o activa, anunciado con
anterioridad e implementando los ajustes anunciados.
Tipo de cambio con bandas móviles: Es similar al tipo con bandas
horizontales, pero el ancho de las bandas se va incrementando poco a poco.
Se suele utilizar como paso intermedio a un tipo de cambio flotante.
8.4. Tipo de cambio flexible
El tipo de cambio flexible, circulante o flotante es un tipo de cambio que se
encuentra determinado por la oferta y la demanda de divisas en el mercado. El
Banco Central del país no interviene. Una moneda que utiliza un tipo de cambio
flotante se conoce como moneda flotante.
A diferencia del tipo de cambio fijo, el tipo de cambio flexible está continuamente
en movimiento, es decir, en un constante cambio. La oferta y la demanda hacen
variar la tasa de cambio entre monedas dependiendo de los factores que afectan a
las respectivas monedas, como el crecimiento económico, la inflación o los tipos de
interés.
El tipo de cambio flexible no tiene la capacidad de ir corrigiendo el déficit de un
país mediante la devaluación o revaluación de la moneda, sino que se debe ajustar
de manera natural según vayan por los mercados. El mercado corrige tanto los
déficits públicos del país (situación en la que los gastos superan a los ingresos)
como los superávits (situación en la que los ingresos superan los gastos). Por
ejemplo, si hay déficit comercial en un país quiere decir que se exporta menos de
lo que se importa, de manera que la demanda de la moneda nacional será débil y
el precio de esta moneda irá perdiendo valor. La consecuencia de esto será que las
importaciones se encarecerán y las exportaciones serán más competitivas,
corrigiendo de esta manera el déficit comercial.
Por esta razón, al tipo de cambio circulante también se le conoce como “auto-
correctivo”, ya que las diferencias en la oferta y la demanda se corregirán
automáticamente en el mercado. En el caso del tipo de cambio circulante si la
demanda de una divisa es baja, su valor disminuye, con lo que los bienes
importados son más caros y se estimula la demanda de bienes. Como
consecuencia generará más puestos de trabajo.
Clasificación de tipos de cambio flotante
Se pueden llegar a dar dos situaciones con el tipo de cambio circulante:
Flotación limpia: Aquella situación en la que se encuentran las monedas
cuya tasa de conversión se obtiene de la ley de la oferta y la demanda, sin
que el banco central intervenga en ningún momento. También se conoce
como tipo de flotación independiente.
Flotación sucia: Aquella situación en la que se encuentran las monedas
cuya tasa de conversión es la que se obtiene de la ley de la oferta y la
demanda, pero en este caso el banco central se ve obligado a intervenir
comprando o vendiendo para estabilizar la moneda y conseguir los
objetivos económicos. También se conoce como tipo flotante administrado,
ya que tiene una flotación dirigida pero que no se anuncia previamente.
8.5. Paridad de poder de compra
La paridad del poder adquisitivo (PPA) es un indicador económico para
comparar el nivel de vida entre distintos países, teniendo en cuenta el Producto
interno bruto per cápita en términos del coste de vida en cada país.
Cuando se quiere comparar el PIB de diferentes países es necesario compararlo en
una moneda común ya que cada país mide su producto en su moneda local.
Con este indicador, una apreciación o depreciación de una moneda no cambiará la
paridad del poder adquisitivo de un país, puesto que los habitantes de ese país
reciben sus salarios y hacen sus compras en la misma moneda.
La teoría de la «Paridad del Poder Adquisitivo» afirma que los tipos de cambio
entre las diversas monedas deben de ser de tal manera que permita que una
moneda tenga el mismo poder adquisitivo en cualquier parte del mundo.
Si con 1.000 dólares se puede comprar un televisor en Estados Unidos, con esos
mismos 1.000 dólares se debería poder comprar también en España, en Japón, o en
Timor Oriental. La ley que garantiza que esto se cumpla es el arbitraje
internacional, que controla vigilando los mercados internacionales en busca de
“chollos”. Es decir, situaciones en las que un producto esté muy barato en un lugar
y que eso permita después venderlo más caro y ganar así la diferencia de precio.
Si la paridad del poder adquisitivo no se cumple, los arbitrajistas pueden realizar
sus operaciones de compra-venta, y esta misma operatoria hace que el tipo de
cambio se mueva hasta que se vuelve a cumplir la ley de la paridad.
Normalmente, la paridad del poder adquisitivo se cumple, aunque hay productos
en los que no se cumple. Como, por ejemplo, los servicios. Si en un lugar cortarse
el pelo vale 10€, por muy barato que sea no se puede comprar y después venderlo
más caro en el mercado. Existe también el caso de bienes que se puede
comercializar pero su coste de transporte es tan alto que no compensa la ganancia
que puede resultar de ella.
Existen varias formas prácticas de medir el poder adquisitivo entre países. Por
ejemplo, el Índice Big Mac trata de comparar el poder adquisitivo de distintos
países en función de lo que cuesta la hamburguesa Big Mac de McDonald´s en
todos los países donde puede comprarse.
El índice sirve para comparar el coste de vida relativo de los ciudadanos de cada
país y saber si las monedas locales están sobrevaloradas o infravaloradas en
relación al dólar estadounidense. Bajo la teoría de la paridad del poder adquisitivo
el dólar deber de poder comprar la misma cantidad de bienes o servicios en todos
los países, cuando no se cumpla éste principio nos encontraremos ante monedas
sobrevaloradas o infravaloradas.
Pero el índice no solo sirve para comparar costes de vida, sino también para
analizar la situación del comercio exterior de un país, ya que una moneda débil
facilita las exportaciones, mientras que una moneda fuerte facilita las
importaciones. No hay que tener en cuenta este índice al pie de la letra, sino como
lo que es, un índice de referencia en la actualidad.
8.6. Crisis de tipo de cambio
Una crisis cambiaria es un fenómeno problemático con el que se encuentran países
o uniones económicas. Esta se da cuando es complicado mantener el grado de
paridad en el tipo de cambio de la moneda o divisa con la que operan
económicamente.
También se conoce como crisis de la balanza de pagos.
Se trata de un conflicto grave, y serio, para el bienestar económico de un territorio.
Esto se debe a que, frecuentemente, puede llegar a ocasionar, como consecuencia,
la devaluación o depreciación de la moneda. Todo ello, con el añadido que supone
dicha situación para su sistema económico.
La mecánica mediante la cual, una crisis cambiaria, tiene lugar, se basa en una
drástica reducción de la confianza de la paridad fija. Este hecho provoca que el
banco central se vea obligado a actuar inmediatamente, a través de medidas
específicas de la política monetaria. Algunos mecanismos usuales son la utilización
de gran volumen de sus reservas o, por otro lado, aumentar los tipos de interés.
Cuando las políticas llevadas a cabo por la autoridad económica en cuestión, para
defender la moneda, no son suficientes, se llega, como se ha señalado
anteriormente, a devaluaciones de los tipos de cambio. Esto es, el desplome del
valor de la moneda, así como la llegada de la crisis cambiaria en su máxima
expresión.
Causas de una crisis cambiaria
La especulación financiera suele ser la más común causa del origen de este tipo de
situaciones.
Esto se debe a que, a través de los mercados y sus operadores, afectan a la paridad
de las monedas de todo el mundo. De esta forma, afectando a la confianza de
inversores y, por lo tanto, a la actividad económica y financiera de esos lugares.
No obstante, distintos tipos de desequilibrios macroeconómicos, o la inestabilidad
de divisas en forma de cambios bruscos y repentinos de los tipos cambiarios, han
sido otros motivos para la existencia de crisis de balanzas de pagos.