INTRODUCCIÓN HISTÓRICA Y CULTURAL
La Edad Media española es el período comprendido entre el año 476 (la
caída del Imperio Romano) y 1492 (descubrimiento de América, reconquista
de Granada, fin de la Reconquista).
711: invasión musulmana. Comienzo de la Reconquista.
Convivencia cultural pacífica entre judíos, árabes y cristianos (Escuela de
Traductores de Toledo, Alfonso X).
Feudalismo: dependencia entre señores y vasallos → Fidelidad al señor y,
a cambio, les ofrece protección y tierras para trabajar.
Tres clases sociales: Nobleza (bellatores), clero (oratores) y pueblo llano
(laboratores). En la cúspide, la monarquía. Siglo XIII, nacimiento de las
ciudades (burgos) y de una nueva clase social: la burguesía.
Teocentrismo: la religión domina todos los órdenes de la vida.
La cultura reside en los monasterios, en los cuales se hallan importantes
bibliotecas. Los clérigos son magníficos copistas.
Camino de Santiago, ruta de creación de arte (románico → catedral de
Santiago de C.; luego, el gótico) y de influencia literaria (lírica provenzal).
Situación lingüística: dialectos romances (galaico-portugués, leonés,
castellano, aragonés, catalán, mozárabe) y el vascuence. Contacto lingüístico.
Creación de las universidades, gracias al impulso económico de las
ciudades, que trae consigo un resurgir de la cultura (primeros ejemplos de
mecenas). Palencia (Alfonso VIII) y Salamanca (Alfonso IX).
Literatura medieval española → Tres etapas:
Hasta el s. XIII: Tendencia al anonimato
Siglo XIV: primeras personalidades literarias
Siglo XV: Prerrenacimiento
La vida literaria y cultural de los monasterios medievales, sobre todo a partir del
siglo XI, giraba alrededor del scriptorium, que era el lugar donde los amanuenses
(scriptorius) copiaban a mano los textos, donde luego los iluminadores (rubricator) lo
decoraban con dibujos y, finalmente, los encuadernadores (ligator) cosían los
pergaminos y encuadernaban el códice.
El nombre de códice viene del latín caudex (`pedazo de árbol´), porque, una vez
encuadernado, tenía el aspecto externo de ello. Las tapas de una Biblia, por ejemplo,
solían ser de madera de haya, roble u olmo; estas y el lomo se forraban con cuero o
pergamino, lo que daba una evidente rigidez a muchas encuadernaciones. A veces,
las tapas llevaban cierres y tachuelas metálicas.
El scriptorium solía disponer de grandes ventanucos porque se trabajaba con luz
solar, y solo se trabajaba durante los meses de verano, final de primavera y
principios de otoño (copiar unas 1.200 páginas en formato folio llevaba de dos a tres
años de trabajo).
PARTES DE UN MONASTERIO
CÓDICES MEDIEVALES
El amanuense era el que llevaba el trabajo más duro (solía estar unas 12 horas
diarias casi sin descanso). De un copista visigodo de principios del s. VIII se conserva
este texto:
“¡Oh afortunado lector, lávate las manos antes de coger el códice, pasa las páginas con cuidado y aleja tus
dedos de las letras! Aquel que no sabe escribir no conoce el trabajo que comporta [...]
Oh, cuán difícil es la escritura: enturbia la vista, tortura los riñones e inflige un suplicio a todos los
miembros. Tres son los dedos que escriben, pero es todo el cuerpo el que sufre”
El número de libros de un monasterio oscilaba entre 30 y 60 ejemplares, casi
todos de uso litúrgico; esta es la razón de que el scriptorium se construyera junto a la
iglesia, para tener fácil acceso a los códices. Cuantos más códices, más prestigio,
porque algunos eran encargados y se vendían. Por eso, el monasterio que tenía
buenos amanuenses e iluminadores disponía de un tesoro, y eran tratados con
mucho mimo. También se elaboraban libros más austeros y sencillos, de uso
corriente, pero de fácil lectura. En el Informatorium bibliothecari del monasterio
cartujo de Basilea aparece escrita esta referencia:
LA BIBLIOTECA MEDIEVAL (III)
Monastirium sine libris est sicut civitas sine Un monasterio sin libros es como una ciudad
opibus, sin recursos,
castrum sine muro, coquina sine supellectili, un castillo sin murallas, una cocina sin
mensa sine cibis, hortus sine herbis, utensilios,
pratum sine floribus, arbor sine foliis una mesa sin platos, un huerto sin hortalizas,
un prado sin flores, un árbol sin hojas
El pergamino fue el soporte habitual de escritura a lo largo de 1.500 años en
Europa. La piel del animal se sumergía en agua de cal para eliminar los restos de
carne; esto lo hacía más duradero. Luego se estiraba en un armazón tensor y, por
último, se alisaba con un raspador. El amanuense solía también pulimentar el
pergamino con una piedra pómez antes de usarlo.
El pergamino era muy caro (para un códice de entre 600 y 800 hojas había que
sacrificar un rebaño de 300 a 400 ovejas). También se empleaba piel de cabra y de
ternero y, a veces, de burro, ciervo o gacela; en casos excepcionales se usaba la de
camello.
Las pieles debían ser lo más perfectas posibles (sin marcas de picaduras de
insectos, cicatrices o agujeros por fracturas óseas); los pequeños desgarros o
agujeros solían remendarse, pero también se escribía a su alrededor.
Si el pergamino era muy fino valía mucho más porque el animal sacrificado era
joven; de hecho, para la confección de los libros de horas de pequeño formato se
llegaba a usar piel de fetos (Libro de horas de la reina Doña Urraca, s. XII (~1130),
Biblioteca de la Universidad de Salamanca).
La literatura medieval española ofrece todavía muchas claves que tienen
que ver con su transmisión literaria: oralidad, labor de copia en códices,
anonimia y carencia de títulos.
Esto se traduce en: variantes textuales infinitas (LBA), muchos textos
perdidos y los conservados suelen estar incompletos (Cantar de Mio Cid).
A esto hay que sumar que la relación entre lengua, norma y el habla
particular de cada autor es muy difícil de analizar.
Condiciona el estudio de esta época el concepto de Edad Media literaria:
Negativo: Son los “siglos oscuros”, de decadencia literaria, situada entre la cultura
clásica greco-latina y la Edad de Oro (Renacimiento y Barroco).
Positivo: Gracias al Romanticismo, se ve como una época de valores universales, de
pureza sentimental, “bellamente salvaje”.
Hoy en día, sin embargo, ya es aceptado mayoritariamente que durante la
Edad Media:
Existe una asimilación de la cultura clásica a través de unos cuantos autores (Horacio,
Ovidio, Esopo, Terencio...).
Edad Media Latina: (ss. V-IX). Obras en latín (época “oscura”, de poca producción). La
única obra realmente destacable es las Etimologías de San Isidoro de Sevilla (s. VII), la
gran enciclopedia del saber medieval.
Literatura medieval española: desde las jarchas (ss. X-XI) hasta 1499 (La Celestina). El s.
XV es de transición al Renacimiento (Prerrenacimiento).
Presencia árabe en la Península Ibérica:
Introducción del papel en el s. X; su difusión fue lenta. El pergamino era muy caro.
Espléndidas cortes refinadas en Al-Andalus en las que se creó la mejor lírica de la
Península durante mucho tiempo.
Lengua mozárabe: mezcla de un incipiente castellano y del árabe coloquial.
S. XI: llegan los almorávides > la Península se divide en “reinos de taifas”, en los que se
persiguió a cristianos, judíos y a musulmanes heterodoxos. Todos huyeron al norte y allí
hubo focos de intercambio cultural importantísimos, origen de la primitiva lírica
peninsular. Es el llamado “renacimiento cultural del siglo XII”.
Influencia de Francia:
Fueron muchos los franceses que repoblaron las tierras que iban quedando libres
durante la Reconquista.
La lengua francesa influyó en la formación del castellano (primeros galicismos, apócope
de la –e [dulz, tien...]). El Camino de Santiago fue decisivo.
Muchos clérigos franceses trajeron la orden del Císter y acabaron regentando
monasterios castellanos, lo que supuso la imposición de costumbres en la predicación y
el control de lecturas y traducciones. Se habla de “europeización de la cultura clerical
hispana” gracias a los francos.
Bodas reales hispano-francas. La más importante fue la de Alfonso VIII con Leonor de
Plantagenet (hija de Leonor de Aquitania, hermana de Ricardo Corazón de León y de Juan
sin Tierra –reyes de Inglaterra- y bisnieta de Guillermo de Poitiers, que fue duque de
Aquitania y conde de Poitiers y el primer trovador provenzal conocido). Leonor y su
séquito trajeron a la corte castellana la principal moda literaria francesa: la lírica
provenzal.
Esquema general de la Literatura
Medieval Española
• Arábigo-andaluza, Provenzal, Galaico-portuguesa y Castellana
Poesía lírica tradicional
Poesía épica (M. de Juglaría) • Cantar de Mio Cid
Mester de Clerecía • Gonzalo de Berceo y el Arcipreste de Hita
Prosa medieval • Alfonso X el Sabio y Don Juan Manuel. Novelas de caballería
Cancioneros (s. XV) • Marqués de Santillana y Juan de Mena
Jorge Manrique (s. XV) • Coplas
Romancero (s. XV)
La Celestina (s. XV)
Teatro
Constituyen la primera manifestación de la literatura romance en la Península.
Hasta su descubrimiento en 1948 por Stern, se pensaba que la primera
manifestación literaria española era el Cid. Datan entre los siglos X y XI.
Escritas en mozárabe, se añadían al final de las moaxajas, escritas en árabe o
hebreo, en caracteres árabes. Es lo que se conoce como literatura aljamiada.
Los autores son anónimos, del sur de la Península (Al-Andalus): gracias a la labor
de los poetas musulmanes y hebreos, las jarchas fueron recogidas al final de sus
moaxajas, quizás por la belleza y dulzura de sus composiciones.
El tema es amoroso: una mujer expresa su amor hacia un hombre y se lamenta de
su ausencia. El tema es idéntico al de las cantigas de amigo.
JARCHAS
Se originó en el sur de Francia y Cataluña durante los siglos XII-XIII. Es culta
y refinada (vs. épica juglaresca, popular). Siempre acompañada con música.
Trovadores. Nobles y reyes (Guillermo de Poitiers, Alfonso II de Aragón).
Recitan en palacios (vs. juglares, en calles y plazas).
Tema. Suele tratar el amor pleno: idealizado, platónico, sublimador de la
amada, pero también pasional y ardiente (cançó > s. XV con Ausias March).
Tópicos, de gran importancia porque estarán presentes a lo largo de la
historia de nuestra literatura:
Locus amoenus
Separación de amantes al amanecer (tópico de la albada)
Descriptio puellae
Influencia:
Galicia (Camino de Santiago). Cantigas (de amigo, de amor y de escarnio)
Italia > Dolce stil novo (Cavalcanti, s. XIII) > Petrarca (s. XIV)
GUILLERMO DE POITIERS
Ab la doussor del temps novel Con la dulzura de la primavera
folhon li bosc e li auzel bullen los bosques y los pájaros cantan
chanton chascus en lor lati cada uno en su latín
segon lo vers del novel chan: según el ritmo del nuevo canto:
adonc esta ben qu'om s'aizi así conviene que cada uno se regocije
d'aisso dont om a plus talan. en lo que más desea.
La poesía galaico-portuguesa está influida por la lírica provenzal a
causa de las corrientes culturales que entraron en la Península por el
Camino de Santiago. Las primeras cantigas fueron compuestas en el siglo
XII y alcanzaron su apogeo en el XIII.
Las cantigas están recogidas en cancioneros del siglo XV; existe un
manuscrito que reúne las cantigas de un solo autor, Martín Códax, y la
música que las acompaña.
Por la temática, las cantigas se dividen en tres grupos:
Cantigas de amigo: expresan la tristeza de una joven por la ausencia de su amado.
Son las más importantes.
Cantigas de amor: expresan las emociones del amante.
Cantigas de escarnio o maldecir: expresan burlas hacia una persona o estamento.
CANTIGA DE AMIGO
Martín Códax
Se creó por la misma época que la lírica arábigo-andaluza y la galaico-
portuguesa; sin embargo, fueron recogidas por escrito por poetas cultos
castellanos entre los siglos XIV y XV.
La composición más representativa es el villancico de amigo, en la que una
mujer enamorada se lamenta por la ausencia de su amado.
Pero también hay canciones de boda, de siega, de romería (vida y tareas
del campo); hay canciones de serrana; y hay también canciones de albada.
Ya cantan los gallos,
amor mío, y vete:
cata que amanece.
Vete, alma mía,
más tarde no esperes,
no descubra el día
los nuestros placeres.
Cata que los gallos,
según me parece,
dicen que amanece
VILLANCICO DE AMIGO
Cancionero musical de
Palacio, 366
LÍRICA
(Carmina burana)
GOLIARDOS:
-Monjes que reniegan de la vida
monástica y se dedican única y
exclusivamente a disfrutar de la vida
como poetas errantes. Frecuentaban el
Camino de Santiago.
- Escriben poesías, que recitan en
tabernas y sitios públicos a cambio de
dinero o comida. Escritas en latín, que
luego traducían a lengua vernácula
(provenzal, catalán, galaico-portugués,
castellano).
- Temas:
- Vino, juego y mujeres
- Crítica eclesiástica
LÍRICA
(Carmina burana)
GOLIARDOS:
-Monjes que reniegan de la vida
monástica y se dedican única y
exclusivamente a disfrutar de la vida
como poetas errantes. Frecuentaban el
Camino de Santiago.
- Escriben poesías, que recitan en
tabernas y sitios públicos a cambio de
dinero o comida. Escritas en latín, que
luego traducían a lengua vernácula
(provenzal, catalán, galaico-portugués,
castellano).
- Temas:
- Vino, juego y mujeres
- Crítica eclesiástica
La épica castellana nace con los cantares de gesta:
Poemas narrativos que cuentan hazañas bélicas de héroes
Anónimos
Finalidad:
Dar a conocer los sucesos que ocurrían en una sociedad casi totalmente analfabeta y en la que
no existían medios de comunicación (Rodrigo Díaz de Vivar fue un soldado famoso por sus
éxitos en batalla).
Con las proezas narradas y la valentía de los héroes, servir de ejemplo y de estímulo al pueblo,
que solía ir a luchar a petición de su rey o señor (funcionalidad propagandística del arte visual).
Difusión oral, con instrumentos musicales y alguna ilustración pictórica, a cargo de los
juglares:
Gran prestigio social, admirados por su habilidad de memorizar miles de versos y recitarlos de
una forma amena tocando instrumentos musicales.
Recorrían pueblos y villas (las más importantes y pobladas) recitando estos poemas épicos, y, a
cambio, recibían unas monedas, alimentos o cualquier dádiva. Poema de Mio Cid: “El romanz
es leýdo: / dat nos del vino. / Si non tenedes dineros / echad allá unos peños / que bien nos lo
darán sobr´ellos”.
El oficio de los juglares se denomina Mester de juglaría:
El juglar se basaba en fuentes orales y construía sus historias con lo que había oído en
su deambular.
Versos de arte mayor (generalmente 16 sílabas) y rima asonante.
Empleaban fórmulas fijas como método mnemotécnico.
Referencias al auditorio: “Oíd lo que dixo”.
Usan el epíteto épico para nombrar a los héroes: “el que en buena ora ciñó espada”
El realismo y la verosimilitud son los principales rasgos que diferencian a la
épica castellana de otras europeas, como la francesa (Chanson de Roland).
Los cantares de gesta parecen ser el origen de los romances, que en el s.
XV fueron recogidos por escrito en los Romanceros.
Se sabe por las crónicas que hubo muchos cantares de gesta (sobre la
invasión musulmana, la formación de Castilla, etc.). En castellano
conservamos tres: Cantar de Mio Cid, Mocedades de Rodrigo y Cantar de
Roncesvalles. Ninguno de los tres está completo.
Es el primer poema épico que se conserva en lengua romance.
El único manuscrito existente fue copiado por Per Abbat en el año 1307 y posee,
en su estado actual, unos 3700 versos.
El original se compuso hacia 1120. Aunque es anónimo, existen varias teorías
sobre su autoría. La última: Dolores Oliver Pérez cree que fue Al Waqqasi, poeta y
jurista árabe, que ayudó a Rodrigo a gobernar Valencia.
El personaje cuyas hazañas se cuentan es Rodrigo Díaz de Vivar, caballero
castellano del s. XI, de la baja nobleza. Mantuvo tensiones políticas con Alfonso VI, lo
que le costó el destierro en 1081. Fuera de Castilla, siguió conquistando territorios
(Valencia fue el más importante) siempre en nombre de Alfonso VI. El rey,
finalmente, le perdonó.
A pesar de que el Cantar se basa en hechos históricos, no faltan en él datos
inventados (nombre de las hijas / Rodrigo tuvo un hijo y una hija) y recreación de
ciertas escenas (monasterio de San Pedro de Cardeña; el león que se escapa).
Estructura. Se divide en tres partes:
1. Cantar del destierro (1-1.084): El rey destierra al Cid, deja antes a su mujer e hijas
en el monasterio de S. Pedro de Cardeña y emprende la recuperación de su honra
(militar) conquistando tierras. Constantemente envía dádivas al rey para
recuperar su confianza y lograr su perdón.
2. Cantar de las bodas (1.085-2.277): El rey le perdona y consiente casar a sus hijas
(doña Elvira y doña Sol) con los infantes de Carrión, de la nobleza alta. Estos son
unos cobardes y unos canallas: solo pretenden a las hijas del Cid por motivos
económicos.
3. Cantar de la afrenta de Corpes (2.278-3.733): Tras la vergüenza sufrida por su
cobardía, se vengan los infantes de Carrión en las hijas del Cid: las ultrajan en el
robledal de Corpes. El Cid pide justicia para recuperar su honra (personal y
familiar); el rey manda a los de Carrión a batirse en duelo a muerte contra dos
soldados del Cid. Son vencidos y muertos, con lo que el Cid recupera su honra, y
decide casar a sus hijas con los infantes de Navarra y Aragón. El rey accede.
El tema principal es la recuperación de la honra: la pública y la privada.
El héroe se muestra mesurado (no se deja arrastrar por el desánimo ni por el
deseo de venganza).
Es, además, un ejemplo de fidelidad al rey, y cree firmemente en la justicia.
Se presenta como un ser humano que sufre por el destierro, que incluso llora
cuando tiene que abandonar a su familia. Es también valiente y capaz de superar
cualquier adversidad.
Por todo esto, el Cid es un ejemplo para el pueblo.
Métrica: versos irregulares de arte mayor y rima asonante que se agrupan en
tiradas monorrimas de un número variable de versos.
Estilo: sencillo (repeticiones paralelísticas, epítetos épicos, variación de
tiempos verbales para evitar la monotonía, expresiones para reclamar la atención
del oyente).
Realismo: topónimos, descripciones de paisajes, de la vida cotidiana y algo de
humor.
Cantar del destierro (vv. 1-25)
MESTER
Surge en el siglo XIII: desarrollo
DE CLERECÍA
económico acompañado de un
resurgimiento de la cultura: se fundan
las primeras universidades.
Se opone en técnica y estilo al Mester
de Juglaría.
Una de las diferencias básicas es que,
frente a la métrica popular de los
poemas épicos, las obras del Mester de
Clerecía se escriben empleando una
estrofa, la cuaderna vía, compuesta
por cuatro versos alejandrinos de rima
consonante. En el Libro de Alexandre
(principios s. XIII) se escribe (vv. 5-8):
Los dos grandes representantes del
Mester de Clerecía son Berceo (siglo
XIII) y el Arcipreste de Hita (siglo
XIV)
PRINCIPALES
DIFERENCIAS
ENTRE EL
MESTER DE
JUGLARÍA Y EL DE
CLERECÍA
Gonzalo de Berceo es el primer poeta en lengua castellana con nombre conocido, no
solo gracias a algunos documentos notariales, sino también a sus propios textos, de
donde extraemos algunos pocos datos para reconstruir su biografía. Así, en la Vida de
Santo Domingo recuerda que:
Yo Gonçalo por nombre, clamado de Berceo,
de Sant Millán criado, en la su merced seo,
de fazer este travajo ovi muy gran deseo,
riendo gracias a Dios quando fecho lo veo.
Nacería en el pueblo del que toma su nombre, Berceo (La Rioja), hacia finales del siglo
XII (¿1195?). Lo que sabemos de él es que fue un hombre educado en Palencia o en su
propia diócesis, que trabajaría al servicio del Monasterio de San Millán llevando sus
complicadas finanzas, organizando la documentación o ayudando en los numerosos
pleitos. Ignoramos cuándo pudo fallecer, pero es muy posible que superara la segunda
mitad del siglo XIII.
Con él se inicia el Mester de Clerecía, pero el cuidado de la métrica que este mester
exige, la sujeción a la cuaderna vía, no excluye una preocupación por hacer inteligible a
sus oyentes y lectores los temas religiosos dominantes en toda su obra, en la que no faltan
rasgos de humor.
Sobre la actitud de Berceo como escritor, la crítica ahora suele coincidir en que, más
que un autor con conciencia de tal y deseo de crear una obra original, se trata de un
hombre culto e instruido que quiere adaptar para el pueblo las historias sobre santos y
milagros que están recogidas en los libros de su monasterio y que él conoce bien.
No sigue el texto fielmente sino que intercala muchos elementos, sucesos, pasajes,
anécdotas de su cosecha, bien por gusto personal -estilo de autor- bien porque considera
que con estos añadidos se entenderá mejor la historia que quiere contar.
Su obra abarca vidas de santos -Vida de San Millán, Vida de Santa Oria y el Martirio de
San Lorenzo-; un poema sobre El sacrificio de la Misa; De los signos que acaescerán antes
del juicio, dentro de la tradición de la literatura apocalíptica; y poemas marianos como los
Loores de Nuestra Señora, el Duelo que hizo la Virgen el día de la Pasión de su Hijo y los
Milagros de Nuestra Señora.
En cuanto a su estilo, muestra predilección por los procedimientos juglarescos, como el
de dirigirse al público en primera persona, como si se tratara de un predicador (Señores, si
quisiéredes tender un poquiello...). Asimismo, son muy frecuentes los diminutivos, las
comparaciones y el uso de la alegoría.
De un clérigo leemos que era de sesos ido, Ya hacía treinta días que estaba soterrado: Lo que la Dueña dijo fue pronto ejecutado:
y en los vicios del siglo fieramente embebido; en término tan luengo podía ser dañado; abrieron el sepulcro como lo había ordenado
pero aunque era loco tenía un buen sentido: dijo Santa María: «Es gran desaguisado y vieron un milagro no simple, y sí doblado;
amaba a la Gloriosa de corazón cumplido. que yazga mi notario de aquí tan apartado. este milagro doble fue luego bien notado.
Como quiera que fuese al mal acostumbrado, Te mando que lo digas: di que mi cancelario Salía de su boca, muy hermosa, una flor,
en saludarla siempre era bien acordado; no merecía ser echado del sagrario; de muy grande hermosura, de muy fresco color,
y no iría a la iglesia, ni a otro mandado diles que no lo dejen allí otro treintenario enchía toda la plaza con su sabroso olor,
sin que antes su nombre no hubiera aclamado. y que con los demás lo lleven al osario». que no sentían del cuerpo ni un punto de hedor.
Decir no lo sabría por qué causa o razón Preguntole el clérigo que yacía adormentado: Le encontraron la lengua tan fresca, y tan sana
(nosotros no sabemos si se lo buscó o non) «¿Quién eres tú que me hablas? dime quién me ha como se ve la carne de la hermosa manzana:
dieron sus enemigos asalto a este varón mandado, no la tenía más fresca cuando a la meridiana
y hubieron de matarlo, deles Dios su perdón. que cuando dé el mensaje, me será demandado se sentaba él hablando en medio la quintana.
quién es el querelloso, o quién el soterrado».
Los hombres de la villa, y hasta sus compañeros, Vieron que esto pasó gracias a la Gloriosa,
que de lo que pasó no estaban muy certeros, Díjole la Gloriosa: «Yo soy Santa María, porque otro no podría hacer tamaña cosa:
afuera de la villa, entre unos riberos madre de Jesucristo que mamó leche mía; trasladaron el cuerpo, cantando Specïosa,
se fueron a enterrarlo, mas no entre los diezmeros. el que habéis apartado de vuestra compañía más cerca de la iglesia a tumba más preciosa.
por cancelario mío con honra lo tenía.
Pesole a la Gloriosa por este enterramiento, Todo hombre del mundo hará gran cortesía
porque yacía su siervo fuera de su convento; El que habéis soterrado lejos del cementerio si hiciere su servicio a la Virgo María:
apareciose a un clérigo de buen entendimiento y a quien no habéis querido hacerle ministerio mientras vivo estuviere, verá placentería
y le dijo que hicieron un yerro muy violento. es quien me mueve a hacerte todo este reguncerio: y salvará su alma al postrimero día.
si no lo cumples bien, corres peligro serio».
Se carecen de datos biográficos salvo los que él mismo da en el Libro de Buen Amor, su
única obra hoy conservada y con la que ha pasado a la historia como el autor cumbre del
Mester de Clerecía del siglo XIV y como el mejor poeta de su época.
Se dice llamar Juan Ruiz, ser arcipreste en Hita, que nació en la ciudad de Alcalá (¿de
Henares? ¿la Real?) en el año 1289 y que vivió en Madrid y Guadalajara, y que concluyó su
obra en 1330 o 1343 (dependiendo del códice). Aunque no se documenta en Hita por esos
años ningún eclesiástico de apellido Ruiz, sí es Hita un centro de la religión en que debió
moverse el poeta, pues en ella desarrolló concretamente la acción de su obra. El
Arcipreste de Hita murió en 1353 en un lugar desconocido para los historiadores.
El Libro de Buen Amor se ha conservado fundamentalmente en tres códices: el mejor se
halla hoy en Salamanca; los otros dos incompletos y más estropeados se conservan en
Madrid (Real Academia y Biblioteca Nacional). El conjunto de estos tres códices ofrecen
muchas y variadas diferencias que dificultan sumamente la reconstrucción del autógrafo
perdido.
El Libro es un largo poema de 7000 versos. Se encuentra dividido en setenta y siete
capítulos independientes fuertemente relacionados entre sí y al mismo tiempo estos
pueden dividirse en ocho grandes grupos.
Unos capítulos se interrelacionan más que otros, pero la mayoría se unen en un eje
común, pero ambiguo: la autobiografía amorosa del propio autor. Y es aquí donde se
centra parte de la polémica en torno a la ambigua obra: denominamos el hilo conductor
como “autobiografía”, por el simple hecho de que la obra se encuentra escrita en primera
persona (“Yo Johán Ruyz, el sobredicho Arcipreste de Hita”). Pero, aun siendo así, el relato
se interrumpe con frecuencia incluyendo análisis de estilo didáctico, fábulas o cuentos
que refuerzan los argumentos de los personajes. Según esto, muchos piensan que la obra
se basa en la técnica oriental de Las Mil y una Noches, un grupo de cuentos
independientes cuyo hilo conductor es el narrador.
El Libro de Buen Amor está escrito fundamentalmente en cuaderna vía, pero con
frecuencia intercala entre ellas piezas de metro muy variado. Una de las características
más importantes es que en su obra, por primera vez en las letras españolas, se produce
una recreación del habla popular, y un ejemplo claro de ello es el uso abundante de
refranes. Así que, sin habérselo propuesto nos ofrece una visión de la sociedad de su
tiempo donde no hay clase social ni circunstancia que no sufra sus ataques satíricos.
Encontramos también cómo a las anécdotas amorosas centrales se suman episodios de
tono entre realista y alegórico, como la batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma o la
victoria de Don Amor. Para todos estos elementos, el Arcipreste recurre generosamente a
la literatura, en especial latina medieval (es obvia la influencia del Panphilus de amore,
un relato del siglo XII que se decía atribuido a Ovidio). Juan Ruiz posee un prodigioso
don para concretar ambientes y perfilar personajes de forma realista y humana. Se deleita
en la acumulación de sinónimos, de metáforas atrevidas (animalización, cosificación), y
contrasta ideas y opiniones reuniendo interrogaciones llenas de vida y ejemplos
subjetivos.
Otro punto muy importante es la intención del autor. Según el propio Juan Ruiz es
didáctica-moral: “e Dios sabe que la mi intención non fue de lo facer por dar manera de
pecar nin por mal dezir, más fue por reducir a toda persona a memoria buena de bien obrar
e dar enxiemplo de buenas costumbres”. Pero se ha discutido mucho sobre esta actitud
didáctica del poema, pregonada desde el prólogo una y otra vez.
71 Como dise Aristóteles, cosa es verdadera, 493 Yo vi en corte de Roma, do está la Santidad,
el mundo por dos cosas trabaja: la primera, que todos al dinero tratan con humildad,
por aver mantenençia; la otra era con grandes reverencias, con gran solemnidad;
todos a él se humillan como a la Majestad.
por aver juntamiento con fembra plasentera.
494 Creaba los priores, los obispos, abades,
(...) arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;
490 Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar; a los clérigos necios dábales dignidades,
al torpe hace discreto, hombre de respetar, de verdad hace mentiras; de mentiras, verdades.
hace correr al cojo, al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
503 Yo he visto a muchos monjes en sus predicaciones
denostar al dinero y a las sus tentaciones,
491 Aun el hombre necio y rudo labrador pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
dineros le convierten en hidalgo doctor; absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dineros no es de sí señor.
505 Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
mas si huelen que el rico está para morir
492 Si tuvieres dinero tendrás consolación, y oyen que su dinero empieza a retiñir,
placeres y alegrías y del Papa ración, por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.
ganarás Paraíso, ganarás salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
Descripción de la serrana por el Arcipreste de Hita en su Libro de Buen Amor
“En el Apocalipsi, Sant Johan Evangelista
non vido tal figura nin de tan mal vista; [...]
non sé de quál diablo es tal fantasma quista. [...]
cabellos chicos e negros, más que corneja lisa; [...]
mayor es que de yegua la patada do pisa.
Las orejas mayores que de añal burrico;
el su pescueço negro, ancho, velloso, chico; [...]
mayores que las mías tiene sus prietas barvas. [...]
sus tovillos mayores que de una añal novilla.
Más ancha que mi mano tiene la su muñeca: [...]
boz gorda e gangosa, a todo hombre enteca [...]”
(Libro de Buen Amor, 1011-1017)
•Hijo de Fernando III, heredó el trono de Castilla y León (1252)
Vida • Importante labor cultural > Escuela de Traductores de Toledo
• Fuerte conciencia nacional > Primacía del castellano (documentos
extranjeros y nacionales solo en castellano)
• Estoria de España
Obras de historia • General estoria
• Fuero real: código único para todo el reino
Obras legales • Setenario: código sobre materias eclesiásticas
• Las siete partidas: código civil (basado en el Derecho Romano)
• Libro del saber de astronomía: sobre astronomía y astrología
Obras científicas • Tablas alfonsíes: sobre el movimiento de los planetas
• Lapidario: sobre las piedras preciosas (usos y simbología)
Obras de • Libro de axedrez, dados e tablas
entretenimiento
Lapidario, Alfonso X el Sabio
• Sobrino de Alfonso X, es aristócrata letrado, no rural como en el s. XIII
Vida • Primer escritor preocupado por la transmisión de su obra; guardó sus
documentos en el Monasterio de los Dominicos de Peñafiel e hizo copia de
ellos.
• Cuidadoso y perfeccionista
Estilo • Afán de obtener un estilo propio y personal
• Principal objetivo: claridad y concisión
• Libro del caballero y del escudero
Obras variadas • Libro de la caza
• Libro de las armas [...]
• 51 ejemplos (exempla) didácticos en los que un tutor aconseja a su
discípulo.
• Estructura: Lucanor plantea a su tutor Patronio un problema; este le
El Conde Lucanor cuenta un cuento que es la solución; don Juan Manuel escribe un pareado
como moraleja.
• Fuentes: obras orientales, tradiciones históricas hispánicas cristianas y
árabes, fábulas de Esopo, tradición eclesiástica,...
• Destacan la astucia y prudencia como normas esenciales de conducta
El Conde Lucanor (ejemplo XIII)
• Su origen se remonta a las leyendas del rey Arturo
Rasgos • Un caballero sale triunfante de innumerables aventuras inspirado
por una dama
Libro del caballero • Primera novela de caballería. Autor: Ferrán Martínez
• La fortuna interviene para que se reúna de nuevo la familia
Zifar • Principal objetivo: enseñanza con entretenimiento
• Es el más famoso. La versión definitiva es de Garci Rodríguez de
Montalvo
Amadís de Gaula • Hijo secreto de una princesa y un rey. Batallas y magia. Logra el
amor de Oriana. Posee fragmentos moralizantes.
• Joanot Martorell
• Cervantes: “El mejor libro del mundo”.
• Su originalidad radica en la humanización del protagonista: llora, se hiere
Tirante el Blanco en combate y muere por una pulmonía y no peleando contra un gigante o
un dragón.
• Hay ironía y humor, así como escenas sensuales y eróticas.
Ciclo artúrico (Chrètien de Troyes, El cuento del santo Grial) > Novelas de
caballería de los siglos XIV y XV (Amadís, Tirante el Blanco...). Ramón Llull,
Blanquerna, Libro del Orden de Caballería (normas de la orden de caballería).
Novela bizantina (s. XIII). Poco éxito. Dos amantes separados se encuentran de
nuevo tras varios viajes y aventuras < Dafnis y Cloe, Longo (s. II) < Odisea.
Cuentos populares transmitidos familiarmente, de padres a hijos. Alguno, en El
Conde Lucanor (“Lo que sucedió al Bien con el Mal y al cuerdo con el loco”, XLIII)
Exempla. Cuentecillos con moraleja con los que los clérigos adoctrinaban a los
fieles (influencia en la estructura de los cuentos de El Conde Lucanor).
Cuentos de procedencia oriental. Sendebar (India) > trad. El libro de los engaños
(s. XIII); Panchatandra (India) > trad. Calila e Dimna (s. XIII). Algunos de ellos, en El
Conde Lucanor (“Lo que sucedió a una mujer llamada doña Truhana”, VII).
Fabliaux. Cuentecillos populares de intención burlesca o satírica. Llegaron a través
del Camino de Santiago.
Lucidarios. Manuales para esclarecer dudas.
Herencia clásica. Se escriben pequeñas sátiras inspiradas en las comedias latinas
de Plauto y Terencio. Eran de creación propia (juglares, titiriteros, goliardos) y se
representaban al aire libre.
Teatro profano. Bailes (Danza de la muerte), momos (mimos que bailaban de
forma grotesca y, a veces, obscena). Se escenificaban al aire libre, pero a veces en
iglesias (había clérigos que se disfrazaban) > Duras sanciones (bulas papales;
Partidas de Alfonso X el Sabio).
Teatro religioso. En iglesias y conventos. Finalidad: explicar a los fieles (casi todos
analfabetos) escenas o episodios de la religión. Lo mismo que la pintura (los frescos),
la escultura (las portadas de las iglesias románicas) y la arquitectura (planta de cruz
latina).
Officium pastorum
Auto de los Reyes Magos (primera obra teatral conservada de nuestra literatura).
Misterio de Elche (Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco)
Canto de la Sibila (Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2010)
Officium in diem nativitatis Domini (Cód. 8, “Antifonario Mozárabe”-s. XI, catedral León)
La Sibila, de la Catedral
de Toledo
Textos contra prácticas teatrales
Bula del papa Inocencio III (h. 1210) Alfonso X, Partida 1, ley 34, título 6
Danza general de la muerte