FIRMA
SIGNIFICADO GENERAL DE LA FIRMA
1. ES UN GESTO AUTOMATIZADO, INCONSCIENTE ELEGIDO Y
TRAZADO CON MUCHA LIBERTAD TANTO EXPRESIVA COMO
REPRESENTATIVA
2. ES LA EXPRESIÓN DEL COMPORTAMIENTO ÍNTIMO Y EL
NIVEL DE AUTOACEPTACIÓN
1
FIRMA ≠ TEXTO
• LA GRAFÍA QUE USAMOS EN EL TEXTO SIMBOLIZA
NUESTRA FORMA DE ACTUAR EN LO SOCIAL Y EN
LO PROFESIONAL, ES DECIR, COMO QUEREMOS
SER VISTOS, ES LA MÁSCARA QUE USAMOS PARA
MOSTRARNOS AL MUNDO. (YO SOCIAL)
• EN CAMBIO EN NUESTRA FIRMA ESTÁ LO MÁS
ÍNTIMO, NUESTRA VERDADERA FORMA DE SER.
(YO ÍNTIMO) 2
• La grafología de la firma no es ni fácil ni simplista, sino todo
lo contrario, por cuanto si bien es fácil hallar un número
determinado de estereotipos y prototipos en número y
especificidad bien determinada, ello se complica cuando se
le une el espaciamiento por colocación (lugar o distancia del
texto) y la concordancia o discordancia de la firma con
respecto a las constantes del imprescindible texto.
LA FIRMA Y RÚBRICA
DEFINICIÓN DE LA FIRMA
• Puede definirse la firma como un conjunto de gestos habituales y
automatizados elegidos libremente sin restricción alguna que plas-
ma la autoimagen, la autorrepresentación de sí (autorretrato o
autobiografía abreviada) y la expresión de núcleo más íntimo,
privado y más real de la personalidad.
• La rúbrica es la expresión de mecanismos de defensa y
autoprotección, del grado de sencillez intencional y del grado de
autonomía y adaptación versus la deficiente implicación en el
compromiso por temor a perder la seguridad o la evasión o
evitación de la vida social, la angustia, el sentimiento de culpa y la
consciencia de la realidad.
COMPARACIÓN FIRMA Y TEXTO
• No es posible realizar un grafodiagnóstico con
unas garantías mínimas de fiabilidad únicamente
por la firma, siempre debe compararse con el
texto a fin de poder apreciar la congruencia o
incongruencia con el mismo; en dicha
comparativa podemos decir que constituiría el
factor más importante que nos puede aportar la
firma.
• LA COHERENCIA Y HOMOGENEIDAD ENTRE FIRMA Y TEXTO ES
GENERALMENTE POSITIVA
• La firma idéntica al texto suele serlo básicamente en la legibilidad, tamaño
y orientación (inclinación, dirección, línea, etc.).
FIRMA CONGRUENTE: Tendencia a mostrarse con naturalidad y estabilidad
tanto en la vida privada como profesional. Asunción adecuada de las res-
ponsabilidades. Buen compromiso con la conciencia moral (Super Yo).
Solidez interna para responder de la acción emprendida. Ajuste entre
aspiraciones y realidad. Identificación entre logros y ambiciones. Armonía
entre la imagen exteriorizada y la propia. Homogeneidad entre la realidad
íntima y la realidad social. Posibilidades no desproporcionadas.
• (en sentido negativo): Dificultad para modular el registro de intervención
debido al excesivo monolitismo de la personalidad.
FIRMA CONGRUENTE FIRMA INCONGRUENTE
• Tendencia a mostrarse con natu- Insinceridad. Deseo de aparecer
ralidad y estabilidad tanto en la vida diferente.
privada como profesional.
Promete pero no hace; se evade de
• Asunción adecuada de las respon- sí [Link] doble.
sabilidades.
Inmadurez. Inconstancia en los
• Buen compromiso con la conciencia objetivos.
moral (Super Yo).
Comportamiento incoherente.
• Solidez interna para responder de la
acción emprendida. Se presenta y expresa ante los de-
más de forma diversa a cómo es su
• Ajuste entre aspiraciones y realidad. exigencia interior (Torbidoni).
Identificación entre logros y
ambiciones. Rompimiento entre el rol
socioprofesional y la "autoimagen".
• Armonía entre la imagen exterio-
rizada y la propia. Oportunismo. Adaptación a toda
costa.
• Homogeneidad entre la realidad
íntima y la realidad social.
EL PREDOMINIO DEL ASPECTO
"FORMA" AL MOVIMIENTO
• La firma de letras bien estructuradas permite valorar el ego
del escritor como "persona" que quiere mantener, por encima
de todo deseo, impulso o necesidad, los aspectos favorables al
prestigio, a la categoría social, es decir, las señales externas
que inspiren respeto, aprobación, autoridad, posición
económico-profesional, etc.
• El sujeto concede gran valor a las apariencias exteriores y su
comportamiento sigue los patrones de conducta
convencionales exigidos en su medio ambiente y según su
función social.
PREDOMINIO DEL ASPECTO
"MOVIMIENTO" A LA FORMA
• Las firmas en que predomina el movimiento expresan
generalmente una buena madurez de pensamiento,
sentimiento y acción que permite al sujeto moverse en su
ambiente, sea con una confianza más o menos plena en si
mismo y en su capacidad de improvisación para reaccionar
a las diversas situaciones de la vida (buen dominio de las
realidades externas), por lo que el sujeto no necesita apoyo
en los patrones de conducta convencionales, o en la
opinión de los demás
EL NOMBRE EN LA FIRMA
• El nombre es la palabra con mayor contenido emocional que
poseemos. Depende mucho el eco que puede tener dentro
del concepto de nosotros mismos, la forma cómo ha ido
siendo pronunciada esta palabra por la madre desde los
primeros momentos de nuestra vida. El cariño (grado de
ilusión, de afecto o de mimo) que empleó la madre al
pronunciar el nombre de su hijo, será más tarde la causa de la
magnificación, reducción o supresión del nombre en la firma.
Cuando nuestro nombre está asociado a recuerdos infantiles
positivos (reflejo de que hemos sido tratados y aceptados con
grandes muestras de amor y de ternura) es lógico que destaque el
nombre en la firma. Por el contrario, cuando está asociado a
experiencias frustrantes o dolorosas (madre poco afectuosa, trato
discriminativo, postergación por la llegada de un hermanito, etc.) el
nombre decrece, aparece ilegible o poco claro o se evita
reduciéndolo a la inicial.. Por tanto, resumiremos diciendo que el
nombre, en la firma, indica la importancia que tiene o ha tenido el
sujeto dentro de su ambiente familiar.
El primer apellido
Nos representa socialmente, está ligado al modo cómo sentimos la imago
del padre y a la forma cómo hemos sido tratados por éste. Si la
admiración por el padre es elevada el sujeto le imprimirá tanto énfasis
(volumen) como notable sea su imago paterna. Lo contrario también es
cierto: le quitará tanto volumen al apellido como desafecto o desinterés
inconsciente le produzca su imagen o recuerdo.
Sin embargo, esto no es siempre así. Cuando pese a la imagen que el
sujeto pueda tener de su padre, ha llegado por si mismo al éxito social o
profesional, el apellido puede registrarlo en forma enfática. También
puede disminuir por el efecto moral de fracasos, abandono del cónyuge,
situaciones de paro, pérdida de prestigio, sensación de impotencia o
declive., etc.
El segundo apellido
Nos representa socialmente en relación con la madre. Tanto si la
madre ha sido amorosa y tierna, como si socialmente tiene un rol
importante del cual el sujeto se enorgullece, el apellido materno
adquirirá la importancia que el sujeto le atribuye afectivamente.
Ahora bien, puede ocurrir lo mismo cuando el sujeto, pese a ser
adulto, no ha liquidado su complejo de Edipo, es decir, cuando
aún vive fijado a la madre.
Lo fundamental para una buena evolución del carácter es que la
madre haya sabido impregnar al niño de fe y confianza, pues de
este trato inicial entre la madre y el hijo, dependerá la actitud de
seguridad, confianza y decisión que tendrá el adulto.
Lo normal será una igualdad relativa
en las dimensiones y en el espacio
ocupado por el nombre propio y los
dos apellidos, o en todo caso un ligero
aumento de la dimensión y del espacio
que ocupa el primer apellido
(simbólicamente relacionado con los
logros profesionales y sociales
alcanzados).
NOMBRE APELLIDOS
• Yo infantil • Yo laboral.
• Sentimiento de la infancia • Madurez; rol de adulto. Aceptación rol
social
• Narcisismo
• Orgullo familiar. El sujeto quiere ser
• Deseo de figurar (grande) reconocido como alguien especial
(grande)
• "Niño mimado" (grande)
• Énfasis en los roles de protección y
• Exclusivismo autoridad (si predomina sobre el
nombre).
Nombre suprimido o abreviado:
• Deseo de éxito social
Represión o rechazo de las experiencias de
la infancia, a veces desgraciada (sólo Supresión apellido paterno
inicial).
También, actitud conservadora. Olvido del Problemas con el padre. Complejo de
pasado. Edipo. Inexistencia psíquica o física del
padre.