¿Por qué ser perfectos cuando podemos ser imperfectos?
Podríamos definir a la perfección como una creencia irracional, donde el
individuo o su entorno deben ser perfectos en la lucha por ser el mejor.
Esto trae consigo el miedo al rechazo y al fracaso, se suele temer que los
demás te critiquen y condenen por los errores que puedes cometer. Y trata
de convencernos de que si no eres perfecto, se es un perdedor y no se tiene
valor en la vida; que si no eres el numero uno, es mejor olvidarse y dar un
paso atrás. Se vive con la contante cuestión de como tomaran o que
pensaran los demás de esto, es decir, vives buscando la aceptación social.
Pero la perfección es un concepto subjetivo, ya que cada quien la define
según sus prioridades y formas de mirar la vida.
Podríamos decir que hay tres tipos de perfeccionismo: el orientado a uno
mismo; el social, orientado a cumplir las expectativas de los demás; y el
inalcanzable, el de las ambiciones irreales.
Todos las hemos buscado alguna ves. Desde niños buscamos la
aprobación, ya que el que nos alaguen, feliciten y nos hagan cumplidos, de
alguna forma nos reconforta y nos genera una sensación placentera en el
autoestima y el ego.
A medida que vamos creciendo nos mentalizamos con que “Si soy perfecto
me querrán”. Buscamos ser el más querido, el que nunca se equivoca, el
elegido, el que obtiene las más altas calificaciones, el que lo hace siempre
todo más que bien, etc. Intentamos ser “la persona perfecta” de los padres,
la pareja, los profesores, el jefe, los amigos y hasta de la sociedad, algo
que cansa física, emocional y psicológicamente.
Y la tecnología, mas en concreto las redes sociales, nos a dado una visión
mucho más grande de otras personas en condiciones semejantes a las
nuestras, o en condiciones en las que nos gustaría estar. Todo lo que se
expone en redes sociales suele ser lo mejor de uno mismo, incluso hasta
fingiéndolo, y nunca nos comparamos con el que está abajo, sino con el de
arriba. Y la presión de ser cada vez mas perfectos en todo lo que podemos,
se incrementa al compararnos con el otro.
Pero ¿De que sirve ser perfecto si no podemos ser lo que queremos?
Cuando se busca ser perfecto aparecen sentimientos de culpa y nos
reprendemos o criticamos, por no haber podido ser un excelente en cada
situación.
A veces la búsqueda de la perfección intenta ocultar una baja
autoestima. Y se vive una crítica como un ataque personal o como un
comentario hiriente y vergonzoso.
Hacemos cosa como ir a sitios que en realidad no nos gusta ir, vemos
películas que en el fondo nos aburren o cultivamos aficiones que en verdad
no nos despiertan el más mínimo interés. También vemos ropa en la
vidrieras, que tal ves no encajan con nuestro estilo, y por miedo,
preferimos contemplarla en el maniquí o en otro cuerpo.
Ocurre también que ni siquiera nos damos permiso a nosotros mismos para
disfrutar de algo que consideramos que no es digno de nuestro disfrute, y
sentados en nuestra enorme dignidad, vanagloriándonos en esa búsqueda
de la perfección, nos perdemos muchas experiencias que nos habrían
encantado.
Alfred de Mussed dijo: “La perfección no existe. Llegar a comprenderla
es un triunfo de la inteligencia humana; desear alcanzarla es la mas
peligrosa de las locuras”
Entonces ¿Por qué en ves de buscar la perfección no buscamos la
imperfección?
Ya que ser imperfecto es ser una persona capaz de aceptar sus errores y
perdonarse por ellos. Ser imperfectos es ser nosotros mismos, con nuestros
logros y satisfacciones, pero también con nuestras pérdidas y errores. La
imperfección es esa huella que nos identifica, la que nos hace ser distintos
de la persona que tenemos al lado y nos hace ser auténticos. Ser imperfecto
no es un problema, castigarse por ello sí. La vida siempre será un camino
incierto lleno de intentos.
Las personas tienen que entender que no nacimos para ser perfectos,
sino reales, con emociones verdaderas, equivocaciones, olvidos y
descuidos. Nadie puede ser perfecto en todo lo que hace, pero si, buscar
ser lo mejor posible en ciertos aspectos. Y solo tú sabes lo que realmente
te gusta, lo que te hace feliz y lo que quieres. Y cuanto menos tardes en
reconocerlo, vivirlo y liberarlo, cueste lo que cueste, menos tardarás en ser
feliz y más tiempo de tu vida sentirás que estás aprovechándola realmente
Y esto te lo dice una persona que busco ser perfecta para conseguir la
aceptación de los demás, para encajar o para no sentirme una inútil.
Creyendo que si era perfecta todos la querrían.