Yuku Jeeka: 100 Números de Cultura
Yuku Jeeka: 100 Números de Cultura
Editor
Gisela Fierro Colaboradores
Sandra Valenzuela
Consejo Editorial Rosalba Wong
Gregorio Patrón Danna Martínez
Margarita Montoya Lilia Beatriz Navarro
Lilia Navarro Deana Molina
Sandra Leyva
Portada y forros Elena Poniatowska
Enrique Espinoza Pinales Ma. Guadalupe Ramírez
Víctor Manuel Pazarín
Descansos visuales de Grabado: Guadalupe Velásquez
Ana Bertha Walldez Francisco Palacios
Evangelina Ley Esquer Margarita Paz Paredes
José María Ruiz Cuevas
Editorial Irma Arana
Primavera Encinas Abdul Machi
Lilia Beatriz Navarro
Llegar a los cien números de una revista cultural no ha sido fácil. Sin embargo,
es un privilegio formar parte del acervo de Cajeme desde 1993 año en que se
fundó la Agrupación para las Bellas Artes, A.C., APALBA. La revista se presenta
el primer número el 27 de agosto de 1993, proyectando a autores de talla
internacional y nacional como Elena Poniatowska, Marco Antonio Campos
o Silvia Molina y regional en los géneros de poesía, cuento, ensayo, crónica e
investigación; así como a artistas plásticos de diversas generaciones.
Durante su presentación inicial estuvo presente director del Instituto Sonorense
de Cultura Lic. Carlos Moncada, así diversas personalidades del medio. A partir
de entonces, la revista se ha presentado en diversas universidades y centros
educativos, promoviendo a sus escritores y artistas de diferentes amalgamas del
arte, con su contenido editorial a cargo de algún integrante de la Agrupación.
Desde sus inicios se ha contado con los medios de difusión.
Yuku Jeeka, que significa “Viento de lluvia” en yaqui, ha sido una plataforma
de divulgación cultural por más de veintisiete años, encabezada por la Sra.
Irma Arana, presidenta de la agrupación. Gracias a un esfuerzo constante para
obtener recursos, la revista trimestral ha aparecido impulsando el desarrollo y
creatividad de sus colaboradores.
Hoy nos sentimos orgullosos de llegar al número cien, disfrutando de su calidad
e impacto a nivel social y cultural. La revista es un reflejo de perseverancia y
amor a las artes. Sin ello, sería imposible promover el talento de quien merece
aparecer en sus páginas, y llegar a tantas personas dentro y fuera del estado. Yuku
Jeeka es un gran logro de APALBA, agrupación que no cesa de engrandecer el
espíritu humano en cada una de sus manifestaciones.
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Poemas
Estocada
de vendaval
POR SANDRA VALENZUELA
I Te añoro Elohim
aún soy embrión sin alas.
Otoño fundido con partículas gastadas, Leo el libro de Abraham en un crepúsculo detenido
el camino cotidiano es distinto en las ondas de un siglo XXI estallando en fuego
porque puse los pies en otra galaxia urbano
no hay ecos de risa serena. percibo el aroma de calles húmedas.
Murmuran gladiolos contragolpeados En los regalos del destino surge un réquiem
con estocadas de vendaval. para hablar con el sacerdocio restaurado.
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II
Mi alma posee la edad de los peces
Callada y de los anfibios de hace millones de años.
en precario páramo Soy el río Jordán donde Jesús de Nazaret fue bautizado
protegida en un cofre metafórico. soy la esposa virgen enterrada viva en catatumba
Tiempo de escuchar el graznido del viento romana
siempre existe una noche donde las olas del mar la soberana más joven de Egipto
se besan con las estrellas. Olimpia de Macedona
Catalina la grande
Piedras volcánicas trazan un camino Soy Agripina
hacia inexplicable destello de eternidad. la reina guerrera de los ícenos; Boudica
Asumo la odisea fascinante la princesa real de Hungría
desgajada en cíclica resurrección Soy la última emperatriz de Rusia
mis manos, pies, ojos, labios canté inocente en mi Hogar Celestial
en apariencia de poesía encarnada ¡Oh!, alguna vez
y yo, flor de era paleozoica he sido nombrada Kae-vanrash
impelo a un viaje sagrado. me he vestido de polvo perpetuo
de astros que no han sido descubiertos.
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Poemas
Fraguados
POR SANDRA VALENZUELA
4
La salvación de
una mujer es la
educación
POR ROSALBA WONG
A propósito del reciente mes de la mujer que nos lleva trabajo admirable, a puro pulmón y con esfuerzo per-
a reconocer el trabajo de mujeres admirables e inspira- sonal, a pesar de que el ambiente no ha sido favorable,
doras, y a recordar la lucha continua y persistente por ella nunca se ha dejado vencer. Además, afirma la au-
igualdad de oportunidades, por crecimiento personal tora de La noche de Tlatelolco, que desde un principio
y profesional, Doña Elena Poniatowska Amor afirma Irma Arana se propuso unir a ciudad Obregón con
que la salvación de todo en un país y en la vida de una la Ciudad de México, y lo logró, porque ha llevado a
mujer, es la educación. universidades y espacios Cajemenses a artistas como
Víctor Hugo Rascón, Paco Ignacio Taibo y ella misma
La escritora, periodista y activista mexicana nacida en ha podido visitar Cajeme por su conducto.
Francia, afirmó que entre más mujeres lleguen a estu-
dios superiores y que tengan carrera universitaria, más Poniatowska Amor atribuye este logro a la amabilidad
saldremos adelante como género. y la cortesía con la que la Originaria de Quetchechue-
ca les ha hablado. Y por ello ha reunido en la segunda
Agregó que cada mujer debería esforzarse para adqui- ciudad más poblada de Sonora a una serie de escri-
rir la mayor cantidad de estudios posibles, para poder tores muy reconocidos, que posteriormente, tuvieron
ejercer una carrera y así salir adelante, dijo que eso ha- apertura e invitaciones en otros lugares del norte del
ría la diferencia. país.
Entre las mujeres que admira “Doña Elenita”, como “Esta mujer se merece hasta un reconocimiento en Be-
la llamamos con cariño, se encuentran algunas aca- llas Artes por todo lo que es, Tovar y de Teresa, ex Se-
démicas universitarias y científicas, pero también la cretario de Cultura, estaba de acuerdo conmigo. Irma
Presidenta de la Agrupación para las Bellas Artes en unió a la capital con el norte y lo hizo con mucho gus-
Cajeme, Irma Arana Rodríguez, quien ha hecho un to y con capacidad de convencimiento”
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Mencionó también que Irma Arana no solo expandió han presentado han sido fallas de carácter, sin embar-
al norte el trabajo del centro y sur, sino que trasladó la go, su capacidad de trabajo no ha decaído y esa cons-
cultura yaqui hasta la Ciudad de México, antes, Distri- tancia y tesón es lo que más le ha ayudado para salir
to Federal. avante en cualquier situación y temporada.
Al preguntarle sobre las barreras de crecimiento que Elena Poniatowska felicita a APALBA AC. por su edi-
en algún momento tenemos todas las mujeres, men- ción número 100 de esta enriquecedora revista.
cionó que, en su experiencia, los obstáculos que se le
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2:37 a.m.
POR DANNA MARTINEZ
Una joven camina a lo largo de una carretera casi desierta. El canto de los grillos y la luz
de la luna es lo único que la acompaña durante su pesado caminar. Tiene frío. Su ropa está
empapada de carmín y rastros de maquillaje manchan su piel canela. De vez en cuando un
sonido fuerte la asusta y apresura el paso. El temblor de su cuerpo nunca cesa. Su sentido de
orientación es nulo, no sabe dónde está. Después de lo que parecen horas entre la oscuridad,
finalmente logra visualizar una luz. Sigue caminando, pues no tiene la suficiente energía para
correr, por más que lo anhele.
El sonido de una campanilla suena. La puerta de la estación de policía se abre. Dos hombres,
que previamente se encontraban jugando a las cartas, levantan la mirada.
— ¿Sucede algo? ¿Necesitas auxilio? —pregunta el oficial obeso, con un tinte de preocupación
en su voz.
Su compañero se levanta y rodea el mostrador. El caminar del hombre es curioso, brazos lar-
guiruchos se balancean de manera extraña hasta que se para frente a la joven y la mira con
curiosidad.
Ella permanece callada y luego de un par de segundos rompe en llanto. Sus manos se acercan
a su rostro. El policía retrocede y toca el arma que se encuentra en su costado. En una de las
manos de la joven hay una pistola. El otro oficial prende su radio, el ruido de la estática acom-
paña los sonidos que emite la muchacha cuando el hombre trata de reportar la situación.
— Creo que maté a Martín Casas.
La joven sube la mirada y establece contacto visual con la figura frente a ella. Levanta su brazo
y apunta. En la esquina se encuentra una cámara de seguridad, eternamente callada, eterna-
mente observando. El lente capta la imagen de un cuerpo golpeando el piso.
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Historia y
esfuerzo...
POR LILIA BEATRIZ NAVARRO FRAGOSO
El 27 de abril de 1993 nos reunimos 60 personas de cual estuvo repleto. El Lic. Carlos Moncada, en su ca-
edades, profesiones, actividades laborales y artísticas rácter de director del Instituto Sonorense de Cultura,
tan diferentes que creímos en la posibilidad de que la felicitó la aparición de la revista, recordó a quienes nos
Agrupación para las Bellas Artes (APALBA A.C.), que antecedieron en la promoción cultural y, con base en lo
es ese momento se estaba formando, tuviera el éxito es- que había pasado con otros intentos de publicaciones
perado y cumpliera con sus dos principales objetivos: culturales en la región, comenta que seguramente ha-
el apoyo a la creación artística y la creación de espacios brá sólo dos o tres números más. Este comentario, no
para su exposición. nos desanimó, sino que, al contrario, nos hizo pensar
Inmediatamente después, la Sra. Irma Arana Rodrí- en estrategias para la mejora de la revista. Aclaro que
guez, quien había convocado para la iniciación de la en el número 40 de Yuku Jeeka, el Lic. Moncada dijo
agrupación y había sido formalmente designada como “Que una revista cultural llegue a los 40 es, en cual-
presidenta de APALBA, empieza a planear la edición de quier parte de México, una hazaña. Y que lo logre en
una revista, con la convicción de que deberíamos tener Sonora, un milagro”.
un órgano oficial que nos vinculara con la comunidad. Para la publicación de la primera revista, algunos
Una vez decidido, lo siguiente fue buscar un nombre agrupados refilaron, compaginaron y engraparon las
que nos identificara. Don Santos García Wikit propu- páginas, en la mesa del comedor de Irma. Y así fue en
so, y fue aceptado, el nombre Yuku Jeeka, Vientos de muchas ediciones posteriores, en las que podía más la
Lluvia, nombre de la taumaturga más importante de la emoción y el deseo de continuar que las limitaciones.
tribu Yaqui, querida y respetada por sus conocimientos De este modo, se inició con precariedad; hasta el nú-
sobre la vida y su don para interpretar las predicciones mero 8 la revista requirió vender anuncios para poder
del árbol profeta, tales como: la llegada de los españo- publicarse. Posteriormente, con el apoyo de la Secre-
les, la aparición de los caminos negros, la detención de taría de Educación y Cultura del Estado y del Ayunta-
agua arriba de los cerros, entre otras. miento de Cajeme se pudo tener un diseño profesional,
El 27 de agosto del mismo 1993, se presentó la primera al mismo tiempo que se diversificaron y equilibraron
Yuku Jeeka en el Auditorio del Sindicato del IMSS, el los contenidos.
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En 1997, APALBA inició lazos con el Consejo Nacio- Juan Manz Alanís, poeta regional, publicado en anto-
nal de la Cultura y las Artes (CONACULTA) y con el logías nacionales e internacionales.
Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); estas co- Sergio Anaya, editorialista fundador de Yuku Jeeka,
laboraciones abrieron foros a los agrupados en el en- articulista y periodista. Investigador de la historia re-
tonces DF y también nos dieron oportunidad de que gional.
vinieran a la ciudad personalidades del arte y la cultura Guillermo Andrade, antropólogo y articulista.
a dar conciertos, impartir conferencias, cursos y diplo- Gregorio Patrón, maestro e investigador de la historia
mados. yuku Jeeka también se vio favorecida con estas regional. APALBA le ha publicado varias obras.
relaciones: a partir del número 13 y dentro de las pri- Santos García Wikit.
meras cuarenta revistas, se ampliaron sus colaborado- También, en las primeras cuarenta revistas publicaron:
res con articulistas, cuentistas y poetas de todo el país Mara Romero, Deanna Molina, Rodolfo Durón, David
como Adolfo Anguiano Valadez, César Arístides, Will Cibrián, Adolfo González Riande, Alejandro López,
Rodríguez, Marco Antonio Campos, Roberto Ariz- María Teresa León, María Eugenia Escobar, Raúl Va-
mendi, los miembros del colectivo artístico de More- lenzuela Araiza, el Rector de la ULSA Noroeste Dr. José
lia. También empezó a incluir artículos internacionales Cervantes, Ramón Terminel Puga, José Encarnación
de Chile, España, Cuba y Argentina. En enero de 2002 Alfaro Cázarez, Trinidad Ruiz, Gladis Félix, Antonio
Doña Elena Poniatowska nos visitó por primera vez y Romero Maciel, Carlos Ortiz, Fernando Tavares, Per-
desde entonces se convirtió en asidua colaboradora de la Ortiz Murray, Lauro Paz, Fermina Dávalos, Carlos
Yuku Jeeka, igual que las escritoras Cristina Rascón y Moncada, José Antonio, entre muchas otras personas.
María Trejo Sirvent. Hoy, que APALBA está en su 28 aniversario y que es-
Ante la imposibilidad de mencionar a todas las perso- tamos por editar esta Yuku Jeeka número 100, cele-
nas que participaron en ellas, lo haré de quienes fueron bramos y agradecemos a las y los autores y pintores
continuos colaboradores en las primeras revistas, con que con sus colaboraciones han hecho posible seguir
una breve reseña, como un sincero homenaje a su apo- publicando con calidad, para que nuestra revista siga
yo, y en orden de publicación: reconocida y apareciendo en los catálogos…
Ramón Iñiguez Franco, fundador y director por mu-
chos años de la Biblioteca Pública Municipal. Creador
de los Juegos Trigales del Valle del Yaqui. Periodista y
promotor cultural.
José Escobar Zavala, periodista y cronista de Ciudad
Obregón. APALBA publicó sus Glosas de Cajeme.
Dr. Óscar Sánchez Márquez, médico urólogo, profe-
sión que compartió con la docencia en varias univer-
sidades de la ciudad, amante, investigador y promotor
de la historia regional.
Yolanda Franco de Vivas, maestra, poeta y declama-
dora. Ha encabezado muchas iniciativas para apoyar a
jóvenes con capacidades diferentes.
Juan Noruega López, médico internista, amante, inves-
tigador y promotor de la historia regional.
Claudio Dabdoub Sicre, autor del primer libro regional
en México Historia del Valle del Yaqui (1964) Cofunda-
dor del cuerpo de bomberos en 1949.
Ana Bertha Walldez
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Ave transitoria
Sostenido en la sangre
que no habita, descansa
su cuerpo de ceniza
entre las quietas aguas
de un mar bajo la luna,
mientras arriba el día,
el sol y el movimiento
de ese mar que le posee
y puede, manifiesto,
poemas
abrazarlo por siempre
o echarlo al firmamento,
POR DEANA MOLINA
transfigurado en ave
transitoria de vuelo
crucial, por trascendente.
Emociones
ineludibles
Las mismas expresiones
sujeta cada hombres
a su historia y su tiempo,
réplica de emociones
ineludibles, copia
de la copia, incontable
secuencia de lo mismo:
registro de pasiones
nutriéndose en las sombras
del pensamiento ausente,
lo cómodo y lo fácil
porque la voluntad
—engendro de los locos—
permanece arraigada
en la locura y ajena
a los ruidosos cuerpos…
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¡Mi Buenos Aires
Querido, cuando
yo te vuelva a ver!
-Carlos Gardel-
Cargan bajo el brazo un termo con Mate, té que los ar- Subo los escalones con la sensación de estar inmersa en
gentinos toman a toda hora, en cualquier lugar y bajo un mundo lleno de arte. Mientras camino por sus salas,
cualquier pretexto. Un novato no podría hacerlo así, antes de entrar al salón de las presentaciones, aprecio
necesita acostumbrar al paladar para recibir el sabor cortinajes muy altos de terciopelo dorado y rojo, gran-
amargo y profundo de la hoja del árbol de yerba. des candiles de araña que emiten destellos luminosos
¿Será que la sustancias que contiene hacen de ellos per- y cristalinos, pinturas antiguas con marcos en hoja de
sonas tan inquisitivas? En Buenos Aires hay muchos oro, espejos enormes también enmarcados con anti-
motivos que despiertan los sentidos para quien sabe guos decorados en láminas de oro artísticamente labra-
apreciar la belleza cultural de una ciudad organizada dos, muchas esculturas talladas en mármol, me atrae
por barrios, la estética en sus parques y edificios con una en especial, la de Cupido con su madre.
un teatro Colón de esplendor arquitectónico y con una Me pierdo entre una sala y otra, busco la entrada al au-
acústica que lo hace ser el preferido de los cantantes ditorio, por fin la encuentro, bajo por los escalones y
de ópera a nivel mundial. Desde su fachada intuyo que me acomodo en una de las butacas, hoy no es un día
el interior será igual o más interesante. Somos recibi- de conciertos, es una lástima. Volteo a mi alrededor, los
dos por mármoles de Carrara, tanto en los pisos como palcos principales están en los pisos superiores, en su
en los pilares que dan la bienvenida para ascender por parte central está reservado para Presidentes y embaja-
una amplia escalinata central. La guía comenta que en dores. El escenario es muy amplio, los telones están re-
sus inicios, por esa entrada sólo podían tener acceso la cogidos a ambos lados, hay ensayos para los conciertos
gente más importante y poderosa, en el sentido social, de la próxima semana. Levanto la cabeza para observar
económico y político. Afortunadamente con el tiempo el interior de la gran cúpula. Parece que veo una línea
eso cambió. circular casi topando con lo más elevado, no distingo
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su utilidad, la observo bien, sorprendentemente son los éste dedicados a ello, pero también un “Caminito” ca-
lugares donde se acomodan los músicos de las orques- llejón y pasaje pintoresco, alegre y de gran valor cultu-
tas, quizás por eso tiene una de las mejores acústicas. ral, donde el tango se acompaña saboreando el típico
Me los imagino ahí, lucirán como hormiguitas. asado, que es el costillar de res a las brasas,” Todo bicho
Hoy es “Noche de Tangos”, el lugar es un antiguo edifi- que camina va a parar al asador” – La vuelta de Martín
cio con decoración barroca acondicionado como salón Fierro- o con las mejores empanadas rellenas de pica-
de eventos. Antes de iniciar el espectáculo nos sirven la dillo picante por las especias. De postre los alfajores,
cena. Vino tinto argentino por supuesto, al igual que los dulces de maicena dentro de dos galletas a modo de
cortes y el asado de la carne, sus sabores son fuertes. Al sándwich. No puede faltar el queso y el buen vino tinto
terminar la cena nos dicen que podemos pasar al salón de la región de Mendoza.
a recibir una clasecita de tango con dos parejas de bai- Recorrer Caminito es como formar parte de una pintu-
larines, no todos se animan, yo sí. El joven tanguero me ra fauvista, llena de colores vibrantes, de plantas y flo-
toma de la mano, me lleva a la pista. Su brazo derecho res de todos colores, su vecindario se muestra alegre,
cruza mi espalda y su mano izquierda se alza tomando folklórico. A ambos lados de sus callejuelas están los
la mía. Empieza la odisea. Lentamente me va indicando restaurantes amenizados por acordeones y parejas de
los pasos, los repetimos dos veces y luego más rápido bailarines de tango, hay venta de mercancías prepon-
ya con música, cambiamos el paso repitiendo el mis- derantemente artesanal, se escucha el bullicio de los
mo procedimiento. Estoy un poco nerviosa, pero poco comensales, de los compradores y de los turistas. Es en
a poco me voy soltando. Empiezo a disfrutarlo, pero ya definitiva un espacio imperdible en la visita a Buenos
va a dar inicio el programa. Aires.
En el escenario van apareciendo las parejas de baila- Como todo pueblo latino, celebran la fiesta de muchas
rines, perfectamente sincronizados, elegantes, derechi- maneras: En el futbol sus jugadores se desplazan dentro
tos, aun cuando sus movimientos se presten para incli- de una Bombonera del barrio de La Boca. Han dado
narse y dar vueltas, siguen estando erguidos siempre en al mundo futbolistas extraordinarios como Maradona
actitud de poder con la vida. y Riquelme. También hay festejos entre los gauchos,
El Tango es un mundo aparte. El acordeón abre y cierra palabra que deriva del término quechua ”huachu” que
la vida una y otra vez provocado por los sonidos que significa “sin padres”, son los jinetes de la pampa dedi-
entremezclan tristeza y desolación, ilusiones y espe- cada a la ganadería, gente abierta, gente del campo, de
ranzas, perdón y venganza, deteniéndose en momentos las llanuras, con destrezas muy bien descritas en la no-
específicos de la existencia. La tragedia está presente, a vela “ Martín Fierro”. Parte de su cultura está formada
veces hay sentido del humor. Es acompañado por voces por la música y la danza, lo más conocido es el malam-
entonadas mostrándose desgarradoras, pero también bo, con zapateo de ida y vuelta con un cuchillo atado
conmovidas, alegres y pícaras. Existen salones como en cada pierna, algunas veces es bailado por boleadores
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con tres bolas unidas por tiras de cuero, las hacen girar fuete y afinado. Llega la hora de dar la paz saludando
sobre la cabeza o en torno al cuerpo provocando un con la mano, hay muchas familias, padres, hijos y abue-
ritmo musical. los, nariz aguileña, cabellos rubios y castaños, ojos cla-
Es el mes de abril, acá no es primavera como en México. ros, pieles blancas y trigueñas que sonríen con amabili-
Las hojas amarillas, anaranjadas y ocres soplan la esta- dad, al menos ahí.
ción del año, las ramas de los árboles azotan los crista- Al terminar y cruzando la calle regreso a la Plaza. El
les de las vidrieras de los almacenes, la gente anda de viento y la llovizna han dado una tregua para que me
prisa, aprieta sus gabardinas, detienen con una mano acerque a la Casa Rosada, palacio de gobierno de Ar-
los sombreros, los paraguas son volteados por un gran gentina, antes residencia de gobernadores y virreyes
ventarrón y otros vuelan alegres y veloces fuera de las españoles.( Imagino a) Evita Perón de pie en el balcón,
manos de sus dueños, unos ríen, otros se enojan y a mí saludando con la mano enguantada de blanco, alta,
me hace gracia porque yo no tengo uno en ese momen- delgada, cabello rubio recogido en un elegante chon-
to, prefiero recibir la llovizna que empieza a humedecer go, traje sastre gris, aretes y collar de perlas, y un som-
las calles. brerito coqueto que le tapa un poco el ojo y la mejilla
Estoy en la Plaza de Mayo, todo a mi alrededor da vuel- izquierda. da su discurso con voz firme y amable a sus
ta como una vorágine de colores, como los cuadros de descamisados quienes con ilusión y alegría le aplauden
Van Gogh donde sobresale el amarillo. a la Presidenta del Partido Peronista
Buscando un sitio dónde entrar para huir un poco de Los restos de Evita declarada como Jefa Espiritual de la
ese torbellino de sensaciones veo la Catedral, justo en- Nación se encuentran en uno de los lugares más em-
frente de mí, no estoy segura de que lo sea ya que la blemáticos de la ciudad, el Cementerio en el barrio de
fachada parece más un templo estilo griego que una la Recoletta que parece más un enorme museo al aire
iglesia. Hay carteles con anuncios de misas, confesiones libre, recorro sus pasillos. A uno y otro lado están las
y festividades próximas, a un costado de la pared está tumbas, son construcciones que parecen palacetes muy
una leyenda que dice: “ Aquí descansan los restos del pequeños, capillas con diseños arquitectónicos de gran
General San Martín y del Soldado desconocido”. calidad artística, esculturas grandiosas en calidad y ta-
Soy recibida por olores a incienso, cirios y gente. Da maño. Hay otras tumbas que no son tan monumenta-
inicio la misa, pongo atención un rato porque el resto les, aunque tampoco muy comunes. Una de ellas es la
del tiempo me dedico a conocer la Catedral. decorada de Evita, sepultada junto a su esposo Juan Perón.
con el estilo barroco y neoclásico que también he vis- Recorrí otro barrio, el de Puerto Madero. Donde todas
to en diversas catedrales del México colonial, con sus las calles tienen nombre de mujer y un artístico puente
naves y capillas laterales, una cúpula muy alta también atirantado en forma de mujer bailando tango, ¿Habrá
decorada con los mismos estilos. El piso cubierto por sido Evita quien los inspiró para darle un reconoci-
diminutos mosaicos de colores que me invitan a seguir miento a la mujer y nos quisieron homenajear de esa
caminando con la cabeza inclinada para seguirlo ob- forma y de cierta forma?
servando. Reinicia el viento. Corro para escapar un poco de la tor-
Sobre un grande y pesado confesionario hecho de ma- menta que amenaza con ponerse más fuerte, ya le había
dera de cedro con decoración barroca está un póster echado el ojo a un pequeño, pero acogedor restaurant,
con la fotografía del Papa Francisco quien había sido a través de sus ventanales pude apreciar su decorado.
Arzobispo de Buenos Aires, en ese templo había oficia- Hermosos candiles, espejos y mobiliario. Está justo al
do durante quince años. atravesar la calle.
La misa continúa, el lugar está lleno, apenas puedo mo- El lugar está lleno. Un amable mesero me encuentra un
verme, no alcanzo asiento. En lo alto y sobre la entrada rinconcito, pido un café, lo acompaño con alfajores. Me
el coro, voces perfectamente entonadas, místicas acom- siento relajada ahí adentro. Por un gran ventanal aún
pañadas por un órgano tubular que emite un sonido puedo ver el torbellino amarillo desatado en las calles.
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La hija del
ÁPzWSJS
A Sandy Celorio de Burak
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vayamos directamente a las fuentes, la cultura, para sus extensas discusiones. Afuera, viento, lluvia
señores, es un asunto muy serio. ¿Quién de todos o rayos de sol. Adentro, grandes palabras, cenizas
ustedes fue el que dijo hace un momento, ‘sólo sé de cigarro y forros de color salmón para los libros
que no sé nada’?” Silencio. Ha comenzado a hablar paternos.
otra vez el Maestro, el jefe de la banda de asaltantes Pero un día ocurrió lo imprevisto, y la suerte
de libros. apuntó en dirección del celoso. Cansado de com-
Con voz pesada, como quien hace su testamento, batir como un enano frente a la gigantesca oratoria
va poniendo el punto agudo de su inteligencia en del Maestro, optó por batirse en retirada. Sus cuatro
cada inerte pensamiento. Y todas las inteligencias palabras miserables yacían en la sombra, definitiva-
que le están subordinadas ceden y se ablandan, se mente opacadas por la brillantez ajena. Resolvió no
dejan henchir poco a poco y los cerebros son como volver más a las reuniones, alejó por de pronto su
esponjas que se sumergen en aguas vivas. Hay un silla del círculo de luz y sus ojos se dirigieron al rin-
momento en que no pueden ya alojar una gota más cón más oscuro. Allí estaba la niña como un dulce
de talento, y los rostros sonríen rebosantes. Sólo territorio, lejos de las murallas dialécticas, despro-
un joven intelectual de reciente ingreso no cede vista de alambradas irónicas. Y el resentido apuntó
a la sugestión del Maestro, y se queda aislado y sus baterías a esa desmantelada posición del enemi-
seco, en la orilla del círculo luminoso, que, celoso, go. Aprovechando una ardua discusión, un brusco
apenas roza con la punta del pie. La sabiduría del cambio de golpes entre el Maestro y su adversario
Maestro ahoga su corazón rencoroso, mientras más calificado, fue hacia ella y se sentó a su lado.
cuatro palabras miserables vagan por el desierto de La niña solitaria dejó de sonreír al hada madrina,
su cabeza vacía. a la carroza encantada, al zapatito de cristal y al
En un rincón de sombra a donde las voces y la pozo de agua, y se puso a mirar gravemente la punta
luz no llegan, sentada en una silla aguarda una de sus dedos picados. Él se puso a decirle que las
niña rubia, de pelos enmarañados, con sueños y páginas de la vida se habían abierto para ella, y que
pesadillas enredados en sus pestañas, una niña que eran más hermosas que las de los cuentos infantiles.
borda y que se pica con la aguja las yemas de los Comenzó a contarle el cuento de la rosa inexperta
dedos. Forra en soledad los libros de su padre con y el ruiseñor verdadero, que le fue abriendo con
una tela de irresponsable color salmón. Y en el lomo su voz todos los pétalos. Y ella sintió miedo y
de las metafísicas alemanas borda con hilos de seda fue en busca de las tazas vacías y de los ceniceros
sus azules faltas de ortografía. colmados, y llenó otra vez las copas de oporto,
De vez en cuando la llama su papá, filósofo, jefe y y sació el hambre metafísica de los sofistas con
maestro. Va y limpia los ceniceros, recoge los restos abundantes galletas rellenas. Quiso intervenir en las
de una copa aniquilada por una frase violenta, discusiones diciendo son ton ni son que Confucio
renueva las dotaciones de oporto y añade galletas era un chino analfabeta, que la batalla de Austerlitz
a la bandeja que los infatigables pensadores han había sido ganada en virtud de un error estratégico,
dejado vacía. Los oye hablar, pero no les entiende; y que la pobre Josefina se aburría esperando a
cuando alguien recita un poema también se queda Napoleón, redactor de cartas ineficaces, dedicadas
sin entender, pero cuando menos las palabras exclusivamente a la posteridad. “¡Niña cállate!” Y el
suenan bonito y se pone contenta. inconsciente y sabio papá la devolvió al rincón ya
Así pasa la vida. Dos veces por semana, mientras el peligroso.
sol de la tarde lucha contra la espesura de las cortinas La entregó al brazo secular, como una Juana de
o cae lentamente la lluvia, los escritores se reúnen Arco irrisoria y desarmada. Ella que sólo sabía pen-
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sar en hojas muertas y en la crueldad del viento que licitud. Afable y bondadosa, quiso comprar a fuerza de
se las lleva, en los elfos que danzan a la luz de la luna humildad todo aquel mal que no le pertenecía, toda
y en brujas que desconocen el latín escolástico, fue aquella vileza compartida sin derecho. Era buena sólo
a dar manos del rufián cauteloso que iba a emplear para conservar su libertad personal, para esconder su
toda la pólvora de su inteligencia aplazada en nue- culpable botín. Su rostro brillaba afuera, ocultando la
vos y deslumbrantes fuegos de artificio sentimental. oscuridad interior.
Un día los dos salieron a pasear, mientras el filósofo El cónclave de sabios seguía funcionando, rodea-
escribía una extensa refutación a un malvado que do de cortinas, presidido por el gran filósofo indi-
atacó su último libro. El celoso planeó una retardada ferente, incapaz de advertir en el forro salmón que
caminata otoñal, en un escenario escogido adrede de vez en cuando asomaba al rostro de la niña. Dos
para perder a la niña. Un laberinto de palabras y veces por semana, los sofistas encendían la luz roja
ramajes, hecho con lentas pisadas sobre un suelo de la inteligencia y naufragaban en el espeso mar de
dorado, lleno de suaves ademanes que se recortaban la lectura, como un coro de voces embriagadas: “El
como un vuelo de pájaros en el aire blanco. Leyó yo y el ello, ser y tiempo, experiencia de la muer-
en las páginas de un libro rancio viejas poesías te, Parerga und Paralipomena, prolegómenos a una
que estaban escritas para ellos, rimadas por un teoría de la incomprensión mutua, Hölderrlin y la
genio malévolo, experto en renuncias y promesas imposibilidad verbal, Exra Pound y la confusión de
baldías… Árboles brotaban de las frases, cubiertos las fuentes, Neruda y la enumeración caótica…”
de hojas cómplices, de flores malsanas y de frutos Y el poeta traidor seguía asistiendo a las reunio-
prohibidos. Y la niña mordió manzanas que ya no nes. Se sentaba como Judas a la mesa del Maestro.
eran infantiles. Asombrada y lánguida abandonó Al abrirle la puerta la hija del filósofo lo recibía en
su mano entre las suyas. Pájaro ensimismado y cada como a un malhechor, pero no lo desenmas-
tenaz, blanda y ya sometida. En la esquina de calles caraba.
inesperadas, él inventó pastelerías fantásticas llenas El celoso entraba en la sala de los intelectuales como
de merengues y tazas de té, resúmenes fragantes un tropel de caballos. Y los cascos duros y cortantes
del otoño. Y de sus bolsillos sacaba más y más destrozaban primero el corazón de la niña; luego se-
libros turbadores. Páginas que hablaban al corazón guían su devastación por toda la casa. Cada mueble
dormido y querían llenarlo con vagas plenitudes. (La que el poeta tocaba se venía al suelo hecho pedazos. La
hija del filósofo sólo había leído cuentos de hadas niña debía reconstruirlo pieza por pieza rápidamente,
y el viaje del gran historiador y geógrafo don José sin que su imaginación dejara de colocar el más míni-
Pardiñas y Llanes a través de Persia, Mesopotamia mo detalle. La taza de café se le evaporaba en la mano
y otros remostos lugares.) Para defenderse, ella y ella tenía que hacer un gran esfuerzo para devolverle
hablaba de los mamelucos, de la reina Zenobia, y su realidad y evitar que los demás fueran a darse cuen-
hacía barquitos con las servilletas de papel. ta de todas sus destrucciones. Pero todos se quedaban
Interrumpió la lectura de un poema exclamando sin comprender.
con voz quebrada: “Papá, por amor de Dios, ¡las Alegre, victorioso, ineludible, él tomaba ahora parte
sirenas son doncellas!” en las conversaciones, y sus cuatro palabras no dichas
Y la tierra se cubrió de tinieblas. Por primera vez, la cayeron una vez de golpe, parando en seco todos
hija del filósofo se dio cuenta del crepúsculo. Y com- los discursos agresivos. Lo miraron con benevo-
pró veladoras y libros de misa, y se arrodillo en todas lencia, luego con estupor. El Maestro se le acercó
partes pidiendo perdón con un cirio en la mano. Cam- tímidamente y le dio una palmada en el hombro.
bió su indiferencia hacia los demás por una cordial so- Y quedó armado caballero. El tropel salvaje se hizo
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entonces más poderoso que nunca, y la niña sin-
tió que su falta estaba justificada por la aprobación
general. Sonaron trompetas entre el redoble de los
cascos dorados, y el poeta apareció con una arma-
dura magnífica, recién adquirida y blandiendo una
espada de corte infalible. Y sus espuelas relucientes
se clavaron para siempre en la conciencia infantil y
malograda.
Pero cuando estaban solos ella era dichosa. Se
rendía a su amor pensando que en esta vida lo único
que vale la pena es la concesión gratuita y espantosa
de uno mismo. Los reproches se apagaban en la flor
de sus labios porque él sabía clausurarlos. Su poder
era inquebrantable y ajeno a la vida real, triunfaba
sobre todas las cosas, y ella no era más que un
riachuelo en donde él se lavaba las manos culpables.
Y un día volvió a pasar lo imprevisto. El celoso,
en su ambición inconmensurable, inventó una
quinta palabra. Una palabra de posesión y dominio
que hirió al Maestro por primera vez en su carne,
muy lejos de la vanidad y el amor de sí mismo. Y el
filósofo miró por primera vez fuera de sí y encontró
los ojos de su hija inundados de lágrimas. No había
modo de reducirla, en el espacio verbal de una frase
brillante; allí estaba, innumerable, muda y dolorosa.
Era la vida. Y la vida iba a irse para siempre de su
lado, arrebatada por aquella mano intrusa en la que
él mismo había puesto un arma violenta. (Afuera,
se apagaba la luz del último día verdadero. Adentro,
sitiado por las cortinas, se empequeñecería el
universo de las grandes palabras, de las cenizas de
Ana Bertha Walldez
cigarrillo y de los libros forrados de tela salmón.)
La hija del filósofo se despidió de su amigo y cerro
cuidadosamente la PUERTA. Pero la última pisada
de caballo se ancló para siempre en su corazón. Al
volver la vista, halló los destrozos de un mueble, y
ya sin temor, lo reconstruyó. El filósofo pidió con
humildad más oporto y galletas. Los intelectuales
se reunieron de nuevo en el círculo de la luz roja y,
más por costumbre que por convicción, entonaron
un himno a la cultura.
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ENTREVISTA A
SILVIA MOLINA:
Increíble escritora,
maravillosa persona.
Dentro de la impresión de la Revista Yuku Jeeka nú- Campeche de la Academia Mexicana de la Lengua. Es
mero 100, editada por la Agrupación para las Bellas un honor para nosotros tener una entrevista con esta
Artes A.C. (APALBA) tuvimos el honor de entrevistar reconocida escritora hoy en día.
a la reconocida escritora Silvia Molina.
Silvia ha escrito novelas, ensayos, cuentos, crítica lite- Iniciamos con la entrevista:
raria, teatro, crónica y literatura infantil y juvenil; su Silvia ¿de dónde surge tu inquietud para escribir
obra ha sido traducida a varios idiomas. literatura infantil? Y ¿Por qué?
Ha sido acreedora a múltiples reconocimientos: Pre- “Mira Guadalupe, fue por casualidad, no pensé que
mio Xavier Villaurrutia, Premio Nacional de Literatu- me dedicaría a escribir para niños, la verdad. Nunca.
ra Infantil Juan de la Cabada, Premio Sor Juana Inés Estuve al frente de una Editorial, cuando su dueña se
de la Cruz de la Feria Internacional del Libro en Gua- tomó un año sabático. Y en ese momento me llegó un
dalajara, Premio Leer es Vivir de la Editorial Everest proyecto de una coedición latinoamericana, para una
en España, Premio Antonio García Cubas, Premio a la colección de textos para niños. Y ninguno de mis ami-
Excelencia por APALBA. Fue distinguida con el Doc- gos quería escribir para niños. Porque en esa época,
torado Honoris Causa por la Universidad de Campe- nadie quería escribir para niños porque no estaba bien
che. Actualmente es vocal de la Sociedad Alfonsina de visto.
Cultura Mexicana, presidenta del Seminario de Cultu- Entonces porque nadie quiso escribir. Yo escribí ese
ra Mexicana y miembro corresponsal por la Ciudad de texto. Fue mi primer intento.
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Y luego, yo todas las noches, les leía a mis hijas y en a mí me gustara. Incluso me hizo terminar la carrera
México realmente no había muchos libros, ni librerías de Letras cuando comencé a escribir. Estaba yo en el
para niños, había una sola. Y los libros eran muy ca- segundo año de la carrera y me publicaron la primera
ros porque venían de España o de Sudamérica. Así que novela que escribí “La mañana debe seguir gris” y me
yo les inventaba cuentos, o les adaptaba las leyendas dieron un premio. Entonces ya no quería seguir en la
de la creación del mundo prehispánico. Y en una oca- universidad, quería seguir escribiendo solamente. Y él
sión una ilustradora me pidió un material. Y le dije; dijo: no, no. Lo que se empieza se acaba. Y me recibí. Y
la verdad no tengo nada para niños, pero tengo una tuve dos hijas, que siempre iban con nosotros a todos
adaptación de leyendas de la creación, que les hacía yo lados, a las conferencias y lo más importante es que se
a mis hijas para que pudieran reconocer a los dioses hicieron lectoras”
y saber que habían hecho. Entonces publicaron una
colección con esos textos, pero en el único momento ¿Cómo lograr que los jóvenes ahora se vuelvan lec-
que me sentí realmente que estaba haciendo literatura tores? Estoy hablando de que realmente se pongan a
infantil, fue cuando mi esposo fue al súper y llevaba en leer, que se apasionen por la literatura.
el coche a una cachorrita que tenemos y se la robaron. “Yo pienso que lo primero es que la literatura empie-
Entonces cuando llegó a la casa de regreso, mis hijas se za en casa. Que los padres sean lectores, que haya li-
dieron cuenta que algo había pasado, por la cara que bros en su casa. Se da el caso que niños que, por una
tenía su papá. Y toda la casa se puso muy triste. Ahí u otra razón, se vuelven lectores e incluso hasta escri-
escribí un cuento para ellas (finalmente apareció la pe- tores, sin que haya libros en su casa, sin haber tenido
rrita, por cierto) que se llama “El misterioso caso de quien los guiara. Pero no es la mayoría de los casos.
la perra extraviada” y ahí me di cuenta que realmente Al contrario. Es más fácil cuando tú tienes libros en tu
podía ser muy divertido. casa, los niños se familiarizan, pero, sobre todo, con
Es un reto ya que los niños abandonan inmediatamen- una lectura diaria por la noche, de textos breves, si
te la lectura, si no entran de lleno a su gusto o a su son pequeños con cuentos ilustrados que empiecen a
interés. Así que, de ahí, empecé a escribir poco a poco identificar animalitos o personajes. Pero la escuela no
para niños” puede hacer todo, sin la ayuda de los padres sí es muy
difícil. Si tú vas a una escuela a leer a los niños, ves el
Que interesante. ¿Por qué dices que no era bien visto entusiasmo que tienen; pero se debe reforzar en casa
escribir para niños? todo eso”.
“Entonces no había mercado en México; realmente
fuera de una editorial que se llama Patria, que no tenía Silvia estudiaste Antropología y Letras ¿cómo has
realmente en ese momento buenos libros para niños, podido unir esas dos carreras?
tenían muy pocos libros de textos, pero de creación “Me encanta leer cosas sobre Antropología. La verdad
no. Y entonces a los escritores no les latía porque no que mi biblioteca es la mitad Literatura y mitad Antro-
había un cuento bien editado. Ahora lo que más se pología e Historia. Porque también me gusta mucho la
vende de derechos es el libro infantil” historia. Me gusta los libros sobre los mayas, los azte-
cas, los totonacas. En fin… Sobre todo, las escrituras
¿Cómo haces para compaginar tantos roles en tu prehispánicas siempre me han gustado mucho. Y yo
vida, como esposa, madre, abuela y escritora? creo que me inicié por dos razones: una porque vivía
“No es difícil. Tengo un esposo que siempre me ha con un primo en el estado de México, en un pueblo
ayudado en todo; le daba mucho gusto que yo escri- que se llama Tepexpan, y ahí montábamos en caballo
biera, que yo me desarrollara con una profesión que hasta las pirámides de Teotihuacán e íbamos encon-
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trando en el camino cositas de restos, de tepalcates, supervisados. Crecen con la televisión, con el teléfono,
de cabecitas o muñequitas. Y mi primo, con todo lo realmente los valores siguen siendo los mismos y te al-
que encontrábamos, montó un museo en el hospital canzan. Desgraciadamente, las épocas que vivimos no
de Tepexpan donde él era el Director. Luego el mundo han sido del todo benéficas para que los chicos crezcan
de mi padre, campechano, la cultura era maya. En fin. con libertad por un lado, porque sí es necesario, pero
Creo que eso me entusiasmó”. con orden por el otro, y con mucho amor que son las
cosas más importantes. Por ejemplo, antes salíamos a
Sé que pierdes a tu padre a muy temprana edad, sin jugar a la calle y no pasaba nada, te divertías, andabas
embargo, utilizas el nombre de Silvia Molina, por- en bicicleta por todo el barrio y no pasaba nada. Ahora
que querías ser tú de alguna manera. Pero, ¿Qué es tanto el miedo que tenemos que los niños no salen
significó tener esa figura paterna, que la conoces a a jugar a la calle”
través del tiempo, no por haber tenido la dicha de
vivirla? Me comentaste Silvia que tu mamá es de Sonora y tu
“Yo tenía unos meses cuando él murió así que no lo padre de Campeche ¿Cómo es que se da esa fusión
conocí. Mi padre fue un hombre público. Primero fue entre Campeche y Sonora?
periodista, historiador, investigador, trabajó en la Se- Bueno, pues mis padres se conocieron en la Ciudad
cretaria de Educación Pública, hizo una carrera bu- de México. Ahí se hicieron novios y se casaron. Y se
rocrática. Y luego fue político. Se hizo gobernador de quedaron a vivir ahí. Se conocen por Juan de Dios
su Estado. Luego fue Oficial Mayor y Subsecretario de Bojórquez que era amigo en común. En mi casa eran
Gobernación. Y gracias a él, yo conocí a muchos de mitad y mitad las culturas, sobre todo, la cultura sono-
sus amigos y a cantidad de gente que siempre se ex- rense. Mi mamá, mi abuela y mis tías tenían mucho la
presaba muy bien de mi padre. Porque fue afortunada- tradición de la literatura oral, sobre todo los cuentos
mente un hombre honesto. Mi madre nos decía que la para niños, me contaban cantidad de cosas de la tra-
única herencia que él nos dejó, fue un nombre limpio. dición sonorense. Comíamos mucha comida sonoren-
Cuando yo me puse Molina, mi mamá me decía, ¿pero se, como machaca, tortillas de harina, caldo de queso,
por qué? Mi padre era Pérez Martínez, y mi mamá, de gallina pinta. Por el otro lado, la parte de mi padre de
origen sonorense, Celis, y le decía; es que Silvia Pérez, Campeche. La comida de ahí. Yo me crie en ese mun-
no me gusta. Y Pérez Celis, no me agradaba mucho la do dividido, pero divertido”.
combinación. Entonces me puse así, el apellido de mi
esposo: Silvia Molina. ¿Qué significó para ti Silvia, el reconocimiento de
APALBA?
Gracias por haber compartido ese recuerdo, te lo “Fue un reconocimiento entrañable, por venir del esta-
agradezco mucho. ¿Qué piensas de los jóvenes a do de Sonora. El Estado de mi madre, que le encanta-
través del tiempo, sientes que han cambiado sus va- ba, y después por la trayectoria de ese reconocimiento.
lores, sus intereses, su cultura? Si es que consideras Los escritores que lo han ganado le han dado prestigio
que han cambiado. y eso representa mucho. Y todo eso en realidad fue un
“Creo que sí han cambiado un poco, han cambiado orgullo. Para mí fue entrañable.
las costumbres; el mundo está cada vez más difícil, Yo pienso que todo eso se debe a la labor que ha te-
más complicado, las relaciones familiares no son las nido Irma Arana, porque se ha movido como pocas
mismas. El respeto a tus padres que antes estaba se- personas, porque ella no ha trabajado en el gobierno.
veramente cuidado, ahora no se da porque los padres Es un reconocimiento de la sociedad civil, y lo difícil
no están totalmente en casa. Y los niños crecen medio es conseguir el dinero, el apoyo económico, para lle-
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var a cabo el festival, la premiación y la medalla. Aquí “Si, ha abarcado todo, la literatura, la música. Casi
en México se reconoce mucho a Irma, se reconoce su toda el arte ha tratado de promover y lo ha hecho muy
trayectoria. Aquí ella era muy simpática porque ella bien. Yo recuerdo a Rafael Tovar y de Teresa, muy en-
llegaba a las oficinas de los altos funcionarios a tocar tusiasmado por su trabajo; merece el apoyo del gobier-
la puerta y decirles que la tenían que ayudar. Porque no. Ojalá alguien valorara su trayectoria. Merece no
ella cree en lo que está haciendo. Yo la admiro mucho perderse”
porque sé la historia de su vida, hija de un líder cam-
pesino; ella aprendió ese liderazgo ahí, y aprendió ese Agradezco muchísimo el tiempo, tus palabras de
temperamento. No es fácil que una revista cumpla 100 aliento para Irma Arana ya que ha tenido momen-
números. Sobre todo, ahora, que ninguna editorial tie- tos muy difíciles y, quienes la admiramos y la quere-
ne medios económicos para imprimir, ya que ahora mos, estamos ciertos que debemos seguir luchando
todo es electrónico. Reitero que la admiro y tiene todo para que la obra continué.
mi reconocimiento, nunca he visto pelear a alguien Me da mucho gusto que ahora que cumples 10 años
como a ella” en el que se te reconoció con el Premio a la Excelen-
cia de APALBA, nos hayas concedido esta entrevista
Sí, como dices, ella ha luchado, no con el apoyo del y poder tener el honor de platicar contigo. Muchas
gobierno, sino que, por ella misma; gracias a ella, Gracias.
Sonora ha tenido un poco más de acercamiento a la “Muchísimas Gracias, al contrario. Saludos a Irma Ara-
cultura. na, a todos ustedes y gracias por la labor que hacen”.
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Cuatro visiones
sobre Arreola
POR VÍCTOR MANUEL PAZARÍN
A Daena Molina
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El poema es como un sueño de un adulto que va ha- chillerato, Margarito Chávez— abrimos desmesurada-
cia la infancia en busca de un tiempo ya perdido para mente los ojos y la boca llenos de un doble asombro.
siempre, pero avivado gracias a la memoria, al lengua- Ante nosotros Juan José Arreola leía —sólo para no-
je. Como casi todos los textos de Arreola, la palabra sotros— un poema. Ese privilegio nunca lo olvidaré.
está puesta en escena y logra que en su movimiento Con toda seguridad quienes se acercaron a Arreola en
sea efectiva y, en este caso, afectiva. Evoca e invoca. los años sesenta en la calle de Río Volga, donde leía en
Rememora y hace que de inmediato quien lo lee se voz alta los textos de quienes luego fueran los grandes
sienta obligado a decirlo en voz alta. Toda la obra de autores de esa generación (y otras), les había ocurrido
Juan José Arreola nos recuerda que fue un actor, un lo mismo que a nosotros. Guardadas las distancias, de
recitador y, claro, un pulcro prosista. algún modo de la voz del autor de La feria aprendi-
Es, entonces, la descripción de un sueño y nos hace mos a amar el lenguaje como él siempre lo hizo. En
ensoñar un mundo perdido, ya en Zapotlán no existe ese taller surgirían grandes textos que ahora son obras
exactamente la barranca y ahora es casi imposible mi- parte de la historia reciente de nuestra literatura na-
rarla. O ya no se puede mirar. Nos queda solamente cional. Leídos y corregidos por Arreola (algunos dicen
el poema de Arreola. Es, pues, un vestigio de un lugar que veía las fallas al vuelo), esos materiales de escri-
que ya no está. Yo a los doce años leí el poema y enton- tura donde hubo poemas, cuentos, obras de teatro y
ces busqué el lugar, pregunté por él, pero ya nadie me hasta novelas como La tumba de José Agustín, serían
supo decir con exactitud si realmente existió. los materiales que dieron forma a una revista, que a la
Quedan, eso sí, el bosque y los helechos; y si se tiene postre es una de las más importantes (y menos estu-
fortuna alguno podrá encontrar en algún camino la diadas) de nuestra vida literaria.
blanca flor, “la perfumada estrellita de San Juan”. Mester, fue el nicho de grandes poemas como “Oscura
Cada vez que leo La feria me nace el deseo de volver a palabra” de José Carlos Becerra y albergaría trabajos
los campos de Zapotlán. de —pongo otros ejemplos— Jaime Sabines y Rosario
Castellanos.
ARREOLA Y LOS TALLERES LITERARIOS En esa dirección y ese año, Arreola no solamente fue el
Vi entonces las manos de Arreola elevarse y, en segui- mentor de muchos escritores entre los que se cuenta a
da, hacer figuras en el aire. Había dejado sobre el es- Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco y Vicente Leñero,
critorio el grueso libro de poemas que había extraído sino que fundaba una forma de trabajo y una revista
del librero de su oficina de la Casa de la Cultura de que daría nombre a ese taller y a una generación de
Zapotlán. Leía, en ese instante, el poema de Manuel escritores que ya hacían una vida cultural, pero que
Gutiérrez Nájera “Para entonces” con una impecable no habían tenido un espacio donde se les respetara y
dicción, una voz pequeña pero bien timbrada y exacta diera el apoyo para que afinaran sus voces.
en la emoción. En mi libro Arreola, un taller continuo (1995), recogí
De sus delgados labios surgían las palabras como de las palabras de algunos de los pilares del taller y la re-
un maná. vista Mester (Eduardo Rodríguez Solís, Tita Valencia,
Guillermo Fernández, José Agustín, Arturo Guzmán,
Quiero morir cuando decline el día, Elsa Cross, Elva Macías, René Avilés Fabila, Federi-
en alta mar y con la cara al cielo, co Campbell, Carmen Ronsenzweig, Vicente Leñero,
donde parezca sueño la agonía Álex Olhovich-Greene, Jorge Arturo Ojeda, Carlos
y el alma un ave que remonta el vuelo. Bracho, Víctor Villela, Rafael Rodríguez Castañeda,
Orso Arreola, Leopoldo Ayala y Alejandro Aura), que
Y nosotros —mi amigo y compañero de clase en el ba- solamente perduró doce números, pero que guarda
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una importancia fundamental.
En la entrevista a Arreola declaró su principio sobre
su forma trabajo en el taller: “Hay que buscar perfec-
tamente (hasta en el texto más débil) —dijo— los ele-
mentos positivos que contiene. El mejor texto para un
taller de literatura es el texto regular, que puede llegar
a bueno. Ése es el mejor. Porque hay textos, natural-
mente, insalvables. Y el texto bueno-bueno, pues es
nomás cosa de revisar detalles, pero el texto regular,
con posibilidades, es el más fértil”.
El dramaturgo Eduardo Rodríguez Solís recuerda que
“En mayo del 64 sacamos el primer número de la re-
vista. Desde mayo de 1964 hasta diciembre del mismo
año, salieron seis números; el grupo empieza como
una cosa tremenda, gracias al apoyo de Manuel Casas
quien nos dio crédito para sacar la revista, y el mejor
papel”.
Hasta mayo de 1967 aparecieron doce números de
Mester —afinó el dato Rafael Rodríguez Castañeda,
en un artículo publicado sobre Arreola, un taller con-
tinuo, en la revista Proceso, en 1995—, nombre que
bautizó a la promoción de escritores nacidos alrededor
de los años cuarenta que allí publicaron por primera Evangelina Ley Esquer
vez. Arreola conducía las sesiones, leía en voz alta, cri-
ticaba, descubría lo valioso o rescatable de los textos, México, contiguo al Bosque de Chapultepec, que había
impulsaba correcciones y cambios que los mejoraban pertenecido a Arreola.
y elogiaba sin reservas los aciertos que hallaba. Y eso mismo es lo que percibimos nosotros —una tar-
“Era excelente lector —dijo de Arreola Vicente Leñero de del mes de abril de principios de los años ochen-
—. De pronto uno oía sus cuentos en boca de Arreo- ta— cuando Arreola terminaba de leernos el poema
la y le parecían buenos. Además los corregía al vuelo; de Gutiérrez Nájera:
había en el texto alguna palabra mal empleada y él po-
nía la buena. Y era muy agudo para opinar, pero hacía Morir, y joven; antes que destruya
también participar a todos. Era un gran animador”. el tiempo aleve la gentil corona,
“De pronto no sé por qué, decía: ‘Esta línea me gus- cuando la vida dice aún: “Soy tuya”,
ta, ¿por qué? Quién sabe, pero por algo’. Ese estado de aunque sepamos bien que nos traiciona.
sensibilidad él lo definió un día. ‘Así como hay catado-
res para ver dónde hay irradiaciones, debería de haber ARREOLA, EL EVANGELISTA
catadores de poesía: que pudiéramos pasar sobre un En términos bíblicos, Juan José Arreola pertenece a
poema y en un momento dado, cuando hay poesía, se esa estirpe de los Evangelistas, y que el Diccionario
moviera la aguja’. Quizá él tenía eso de la pura sensi- Mundo Hispano define como “el que anuncia buenas
bilidad. Un estado como de entusiasmo”, recordó Jor- nuevas” (según la etimología griega euangelistes) y es
ge Arturo Ojeda en un departamento de la Ciudad de usado —de acuerdo con el diccionario— en un senti-
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do general para “cualquiera que proclama el evangelio día volví a su casa de Zapotlán y conversamos larga-
de Jesucristo”, o “una clase particular de ministerio”. mente. Una parte de esa entrevista (que aún conservo
Arreola, en todo caso, desde siempre trajo a los oídos en casete), la coloqué en lo que fue mi primer libro,
las antiguas primicias de la palabra y las novedades que que se publicaría años después, en 1995.
no siempre tienen que ver con lo nuevo, si no aquello Cuando Arreola iba a cumplir ochenta años, la revista
que uno no conocía y es relevante y enriquecedor. Es, Tierra Adentro me pidió una entrevista; fui a su casa el
pues, un ser —aún lo es— que a través de la palabra es- 3 de mayo —día de la Santa Cruz— de 1998 y habla-
timula el amor hacia el lenguaje, la palabra, y nos lleva mos yo digo que a profundidad. Supo entonces que yo
siempre por el sinuoso camino de la imaginación. De escribía y leyó en voz alta uno de mis poemas de La
hecho a Juan José Arreola lo escuché hablar a lo largo medida; me dijo que había sido amigo de mi abuelo
de treinta años —casi la mitad de mi vida— y fue él Gabino Pazarín y me confesó algunas cosas personales
quien me estimuló el gusto por la lectura y, luego, la que yo guardé —y guardo— como un regalo. Luego
escritura. enfermó y al comienzo de este nuevo siglo fui a despe-
Soy, debo decirlo de una vez, un hechizado por la pa- dirlo en su funeral. Al subir el féretro la escalinata del
labra del Maestro que alguna vez fue mi vecino pero Paraninfo universitario, robé una blanca flor que aún
que yo no sabía quién era. Fue hasta finales de los años conservo con orgullo y que me recuerda siempre a su
setenta que un amigo me dio a leer un libro suyo, lue- palabra.
go de que en los cuadernos de textos de la primaria lo Las palabras del evangelista que siempre fue Arreola.
descubriera yo con un fragmento de La feria. Porque Arreola fue sobre todo el “verbo encarnado”
Leí entonces la novela y, acto seguido, justo frente a la de las letras mexicanas. Y esa blanca flor: “La perfu-
catedral, Arreola cruzaba en su moto y mi amigo me mada estrellita de San Juan que prendió con su alfiler
dijo: “Quieres conocer al escritor de La feria”; a lo que de aroma el primer recuerdo de mi vida terrestre: una
yo contesté casi en automático que sí. tarde de infancia en la que salí por vez primera a cono-
Es un síntoma de los lectores creer que los grandes cer el campo. Campo de Zapotlán, mojado por la llu-
escritores ya están muertos, sin embargo fue el caso via de junio, llanura lineal de surcos innumerables…”,
que Arreola estaba vivito y coleando, era mi vecino, y como él mismo dijo.
estaba ante mis ojos. Mi amigo lo señaló con el dedo
y fue que le dije: “¿Él es Arreola?, no es cierto. Él es mi EL LENGUAJE DE ARREOLA EN ESCENA
vecino…”. Dueño de una pequeña pero bien timbrada voz de de-
Entonces mi vida cambió. Y seguí al Maestro por largo clamador, todo en Arreola fue una forma de colocar
tiempo. Algunas veces lo espiaba desde la azotea de en escena el lenguaje verbal y corporal. Su persona y
mi casa: lo veía salir de su casa del bosque y lo miraba su obra estuvieron ligadas siempre a ese histrión que
perderse; otras lo veía en la televisión; lo escuchaba quiso ser y fue. No hubo un solo gesto en el fabulador
desde el fondo de sus libros y, más tarde fui su alumno que no hubiera puesto en el escenario que es la exis-
de lectura en voz alta, primero en la Casa de la Cultura tencia misma. Toda su obra está dispuesta como si la
de Zapotlán y, en seguida, en su casa. hoja en blanco fuera un teatrino que de inmediato lo
Ya en Guadalajara lo escuché una vez por semana en ocupa la palabra, el lenguaje y la escritura.
el ex Convento del Carmen; luego en la Facultad de La prosa de Arreola, entonces, es una que siempre está
Letras de la Universidad de Guadalajara. Cuando fue en escena. Es decir, Arreola casi invariablemente colo-
el momento, hice el libro Arreola, un taller continuo ca el lenguaje en un espacio cuyos elementos son tea-
donde entrevisté a algunos de los alumnos de su taller trales. Si leemos con atención la obra del narrador za-
de los años sesenta; en todo caso lo seguí: hasta que un potlense, desde el comienzo sabremos que una de sus
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más grandes aspiraciones fue la dramaturgia, el teatro. usted), y una vasta producción narrativa que descri-
Uno de sus primeros textos, “La vida privada” (Varia ben al gran dramaturgo que fue; ¿o acaso “El guarda-
invención), es una historia que se narra en derredor gujas”, una de las piezas centrales de su narrativa, no
de una puesta en escena de un acontecimiento “real”, es una obra teatral, una puesta en escena en la que con
que va muy ligada a La vuelta del cruzado, melodrama toda claridad podemos ver al Arreola en la estación, a
inmerso en una comedia que, aparentemente, ocurre la espera de un tren inexistente?
en Zapotlán. Este cuento, que Arreola considera entre El lenguaje de toda la narrativa arreolina está impreg-
su producción como uno de sus textos “inmaduros”, nada del actor-autor que invariablemente fue; y Juan
en realidad nos revela la clara visión de que Arreola José Arreola fue un actor que desplegó en sus trabajos
siempre se mantuvo en la escena. todas las posibilidades dramatúrgicas. No en balde sus
Él mismo fue un actor de sí mismo. Como declamador poemas en prosa del Bestiario fueron dictados (a José
que fue, desde muy temprano en su vida, esta disposi- Emilio Pacheco) y no escritos. Arreola, pues, es uno de
ción en todos sus cuentos se plantó con fuertes raíces. los más grandes y queridos prosistas de México y este
Arreola, en todo caso es un dramaturgo con unas pie- año se cumplen cien años de su nacimiento. Arreola,
zas de teatro muy menores y poco recordadas (La hora su obra y su personaje, serán celebrados y con ellos el
de todos, Tercera llamada, ¡tercera!, o empezamos sin idioma castellano de Zapotlán el Grande.
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Poemas
POR GUADALUPE VELÁSQUEZ ARBALLO
Medusa
En madejas
de tiempo
desato
mis tristezas
Y las vuelvo
a tejer
A la deriva
con colores
distintos
Se disuelve Naufrago
el alma en la muselina
en superficies de tus noches
marinas efervescen
Cubro sueños de sal
mi rostro en ondas de coral.
marcado de
escamas Resguardan
arrecifes
Lágrimas el embate enfurecido
de lluvia de tu oleaje
de gélida luna paraíso temporal
Visión de agonías de mis tristezas
caricias
de espuma. Cardumen
en azul iridiscente
bordean escamas
al filo de mi alma
reflejo lunar de lo que
fuiste.
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ENTREVISTA CON EL ESCRITOR
Martes 9/Marzo/2021
Celebrando el número 100 de la Revista Yuku Jeeka
- “ Memoria de la Cultura y el Arte en Sonora”
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las dificultades de diferente índole que ha enfrentado Dos de los pilares que la ayudaron a lo largo de los
para su publicación. Por ello el reconocimiento por su años y nunca dejaron de apoyarla, fueron Rafael To-
gran labor a la Sra. Irma Arana quien preside la Di- var y de Teresa y Elena Poniatowska. La historia de la
rección de APALBA y a todo su equipo de trabajo por cultura de Sonora se vería empobrecida sin la tarea de
esta incansable tarea de hacer posible la promoción de promoción de Doña Irma.
la Cultura en sus diferentes expresiones.
“Los sonorenses y los que no lo somos, le debemos a ella
Incansable promotora Cultural: Irma Arana Rodríguez, porque no solo es una gran promotora sino que es un
“Tenaz luchadora por la cultura regional y apasionada ser humano lleno de afecto, excelente amiga que me ha
por el Arte y la literatura” premiado siempre con su amistad.”
La Sra. Irma Arana, poeta, mujer fuerte y luchadora, LVA – Considerando que la Sra. Irma Arana es un pi-
es inspiración de la mujer sonorense, además de ser lar muy importante en la difusión de la cultura en el
la verdadera protagonista e impulsora del desarrollo Estado de Sonora, ¿cree que si ha dado frutos ese tra-
y cambio en sus respectivas realidades del Arte y la bajo y su enorme labor, gracias al apoyo de personali-
Cultura en Cajeme y el Estado de Sonora, rompiendo dades como las que mencionó anteriormente?
muros y desavenencias, ha construido una base muy
importante para su promoción y difusión. MAC – Han sido importantes pero no esenciales, por-
que ella ha tomado el apoyo de otras partes. Hay una
Marco Antonio Campos: “La Sra. Irma Arana puso a diferencia, ya que si fueran esenciales, sin ellas no hu-
Ciudad Obregón en el mapa literario de México” biera podido trabajar, pero a pesar de ellas ha conti-
nuado, debe haber otros nombres que de pronto se me
Con motivo de la edición número 100 de la revista van.
Yuku Jeeka, el escritor Marco Antonio Campos, acep-
tó dar una entrevista para platicarnos su experiencia LVA – Para tener una proyección del trabajo que se
con la literatura de Cajeme, así como su opinión sobre hace en el norte del país, específicamente en el Esta-
el trabajo que ha realizado la Sra. Irma Arana en esta do de Sonora, ¿Qué percepción tiene con respecto a
empresa tan difícil como lo es la promoción de la Cul- lo que ha conocido de su literatura, a través de la Sra.
tura en México. Irma Arana?
Marco Antonio Campos quien cumplió años el pasado MAC – Ha sido un fuerte impacto, pero no puedo
23 de febrero, es uno de los más destacados poetas, decir que conozco al poeta de Nogales o el poeta tal,
ensayista y traductor contemporáneo de nuestro país, porque no llega la información al centro del país. Sin
quien amablemente concedió tener una entrevista, vía embargo con sus festivales, con la entrega de su meda-
telefónica desde su residencia de la Ciudad de México lla y con sus conferencias, siempre tratando de hacer
el martes 9 de marzo de 2021, por la mañana. El escri- las cosas para promover la cultura en su región, lo ha
tor inició la conversación, puntualizando que hablaría ido logrando.
sobre el trabajo y trayectoria de la Sra. Irma Arana.
Doña Irma como poeta, tiene singular debilidad por la
MAC - Durante 28 años, lo que lleva la Asociación poesía. La conocí en 1997, en el Auditorio Manuel M.
de APALBA, Irma Arana ha sido una obstinación ad- Ponce de Bellas Artes, cuando di una lectura para pre-
mirable y más admirable aún que lo ha hecho por el sentar mi poesía reunida; ella iba con su esposo Rigo,
solo amor. La he visto sufrir entre los obstáculos, pero se me acercó al final y me dijo que le gustó mucho lo
siempre encuentra una manera de abrir las puertas. que leí y que le gustaría mucho que fuera a Ciudad
29
Obregón, le contesté que sí, que no conocía la Ciudad
de Obregón, pero pensé que era una de esas veces que
no pasaría nada, digamos porque de pronto se le acer-
can a uno y le dicen: -¡Ah!, lo queremos invitar a tal
parte – y al poco tiempo después, me llegó la invita-
ción y desde entonces hemos sido muy buenos ami-
gos, además que tiene la gran atención de consultarme
algunas cosas sobre literatura y todas las veces que he
ido directa o indirectamente, ha sido por ella, incluso
la primera medalla de la Agrupación para las Bellas
Artes (APALBA), me la dieron a mí. Siempre tengo un
recuerdo conmovido, lleno de afecto, porque con ella
he tenido – para decirlo como López Velarde – “la pre-
ciosa dádiva de su trato”. Presentación en la Escuela Normal Superior,
sede Ciudad Obregón, Sonora (ENSO)
“Irma Arana ha puesto a Ciudad Obregón
en el mapa literario de México” es sólo hacer la promoción, sino también es una vía de
conocimiento para las personas y el privilegio de ser
LVA – Respecto al trabajo de la revista Yuku Jeeka, que tratado como un amigo, es la parte humana y la parte
cumple su edición número cien, ¿qué nos puede co- cultural. No llegas y te vas, si recibes un trato correcto
mentar? y afectuoso.
MAC – Ha tenido la generosidad de incluirme varias LVA – Cómo viajero incansable, se autonombra “pies
veces y me dedicó una revista completa. Es parte de de viento”, -¿qué opina del paisaje y de la gente de
ese conjunto de actividades que la Sra. Irma Arana ha Sonora?
llevado a cabo y quizás lo que más quede sean las re-
vistas y los libros que se han publicado. Imagínese cien MAC – El paisaje semidesértico en general del norte
números, - ¿quién aguanta esa cantidad? -, para una del país, me gusta mucho. El mejor trato que he reci-
revista literaria, artística y a veces con tan escaso pre- bido, es en el norte del país y uno de ellos es Ciudad
supuesto, es una gran hazaña, en condiciones a veces Obregón, si a mí me gusta ir a Obregón, es por Doña
muy adversas. Irma, que mucho influye en el trato que recibo y lo
digo sin ninguna exageración. Me ha llevado a cono-
“Irma Arana ha sido un parteaguas en Sonora cer el Quiriego, Álamos y considero al pueblo de Có-
por su perseverante labor cultural” corit como mi casa, pero aún está pendiente cuando
vuelva, que me lleve a conocer San Carlos.
LVA – He conocido a personas que han llegado a Caje-
me a promover la cultura por amor al arte y no con la Para concluir la entrevista, le hice preguntas un
intención de obtener algún lucro, sino de producirla y poco más a su persona cómo escritor
compartirla con los demás, pero al paso de un tiempo,
han hecho sus maletas y se van, porque duran muy LVA – Del escritor joven que fue, al escritor que es
poco los proyectos por falta de apoyos. ¿Qué opina al hoy, ¿cómo se visualiza?
respecto?
MAC – Le contestaría que uno es siempre inferior a
MAC – Eso es lo que he querido decir, sobre todo no sus sueños.
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LVA – En este tiempo de pandemia, ¿considera que es cuenta, muchas veces si se quita una letra o un blanco
importante la lectura de poesía o de otro género litera- o se coloca mal, el verso se cae, esto en todo tipo de
rio para mitigar un poco este apartamiento social que verso, (libre, blanco, etc.).
estamos viviendo?
Ante todo la poesía debe emocionar, si no emociona
MAC – Si no leemos, -¿qué hacemos?- La lectura es como el arte en general, por ejemplo si una película no
lo que ha permitido una menor angustia e irritación. me cuenta una historia bien, que me toque, pues me
Yo sigo trabajando como siempre, en la cuestión de la aburre y no me interesa. Si hay una experimentación
literatura, de escribir y leer, sigo igual con mi trabajo, dentro de las artes, debe también tener un contenido
lo que se ha roto si es la vida social y la vida cultural. humano.
Aunque el trabajo literario sigue igual, considero muy
tedioso hacer la vida cultural a través de las platafor- La poesía nace del corazón y debe caber en el corazón
mas virtuales como el Zoom, pero uno lo tiene que del otro y al mismo tiempo la poesía dice una cosa y
hacer. también otra, esa es la diferencia con la prosa; la prosa
va directamente a lo que cuenta, en cambio un verso
LVA - Si pudiera regresarse en el tiempo y dedicarse a puede decir una o más cosas.
otra actividad, ¿lo cambiaría?
LVA – Sobre la frase “la poesía no necesita explicarse
MAC – Si, me iría al cine. Me hubiera gustado ser di- sino sentirse”, ¿qué opina?
rector de cine. El cine y la literatura son mi pasión.
Mi mayor gusto en lo que veo, es ver tres películas a MAC – Sí, claro, vamos por partes. Cuando se lee un
la semana, el cine italiano de los 40’s, 50’s, 60’s y 70’s. verso, muchas veces impacta, pero no se ha entendido
Cuando veo las películas italianas, no solo de los gran- del todo, se comprende antes incluso de explicárselo.
des como Antonioni, Fellini, Visconti, sino de directo- La poesía puede ser legible, pero no puede explicarse,
res que están un poco olvidados como Pietro Germi, se puede entender hasta cierto punto. Cuando se ex-
Antonio Pietrangeli y Mario Monicelli, me parece que plica se borra todo, por ejemplo, en el siguiente ver-
estoy en ese mundo, que ese mundo lo hubiera vivido, so del poeta alemán Novalis: “En sus ojos dormía la
como cuando veo las películas del cine de oro mexica- eternidad”, si usted me dice que habla de la muerte,
no de los 30’s, 40’s, mediados de los 50’s, ese es el mun- ya me lo contó todo, ya lo derrumbó y lo hizo prosa.
do en el que vivía y que me tocó después; por eso lo Como dice Borges, “si quieres hablar del tiempo, no
que más me gusta es ese cine en blanco y negro y suelo menciones la palabra tiempo”. El verso está hablando
decir que la vida la veo también en blanco y negro, no de la muerte sin decirlo.
en el sentido maniqueo, sino en el sentido visual.
En sus ojos se acumula todo el tiempo que haya habido
“Realmente la época de oro del cine mexicano y del en el mundo o en el universo, si lo explica, se pierde la
cine italiano, son para mí las vidas que viví” emoción de las cosas. Este verso me conmueve, habla de
un profundo amor perdido en la forma como está dicho.
LVA - ¿Qué opina sobre la poesía y la ciencia?
Agradecemos al escritor y poeta Marco Antonio Cam-
MAC – Paul Valery decía que “la poesía era la más pos por conceder de manera generosa su tiempo y pa-
exacta de todas las ciencias”. Lo que quería decir de ciencia para la entrevista, no sin antes hacer el com-
alguna manera, es que la poesía a pesar de todo es mú- promiso de invitarlo nuevamente a Ciudad Obregón
sica, música y palabra, pero si esas palabras no tienen para que nos deleite con su poesía y también llevarlo a
música en los poemas, no son poemas. Cada palabra conocer San Carlos, Nuevo Guaymas.
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Apalba: de lo adverso
a lo adverso
Transmitid la cultura a todo el mundo, sin distinción de razas ni de categorías.
Confucio
A Irma Arana
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El camino de la paz social se encuentra en todo aque- El denodado esfuerzo, el nervio tirante, la convicción y
llo que inspire a lo extraordinario como la Novena por encima de todo, la congruencia en el compromiso
Sinfonía de Beethoven, el Guernica de Picasso, El Qui- con ella misma y su gente, fueron y son los estandartes
jote de la Mancha de Cervantes, el Ciudadano Kane de esgrimidos por Irma; un buen día decidió enfrentar la
Orson Welles, El Lago de los Cisnes interpretada por problemática con decisión, ese día se fundó esta aso-
Rudolf Nuréyev, El Pensador, de Auguste Rodin y el ciación dándole presencia y respeto a la cultura a par-
Templo de la Sagrada Familia en Barcelona de Anto- tir de entonces, hasta estos nuestros días.
nio Gauidi. Quizá una sociedad perfecta en el empleo Irma Arana, directora de APALBA está convencida de
de los valores humanos es una utopía, sin embargo, no la veracidad del pensamiento de José Vasconcelos: “La
todas sus máximas se encuentran vedadas, además no cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir a
es aceptable una renuncia, no podemos vencernos a los pueblos ninguna conducta moral” y como lo ha-
nosotros mismos. cen las almas elevadas, de manera altruista, ha logrado
excelentes resultados, resaltando la organización de
múltiples actividades culturales de gran relevancia,
III muestra de ello, el Festival Anual de APALBA (música,
La criminalidad es esa raíz de hierba mala en el seno canto y danza).
de las sociedades, en todas las civilizaciones, a través
de los tiempos, prevaleciendo hasta nuestros tiempos,
la historia muestra como los fenómenos delictivos V
nos han hecho temblar, haciendo imposible quedar- Como escritores sumamos un cantidad considerable
nos con una mirada distante frente a la dura y violenta favorecida por Irma Arana y APALBA, ahí encontra-
cordillera por la que caminamos a diario, somos pe- mos inspiración a la excelencia, además nos permite
regrinos sin descanso de estos acontecimientos de la encontrar en el mundo actual la cercanía al legado
vida, pero justo en ese descontento las bellas artes se vivo de una de las mujeres más singulares que han im-
muestran como una luz en el camino, como la subli- pactado la historia del arte y la cultura en México, ella
mación del alma. es una de las feministas más revolucionarias del siglo
XXI, catapultando a las mujeres al empoderamiento
teniendo como base el intelecto, de ahí, el combate a
IV una de las esclavitudes más lacerantes y enmascaradas
APALBA es un universo multidisciplinario sobre los padecidas por el ser humano a lo largo de su existen-
campos de esta sociedad contemporánea, plenitud cia, permanecer sojuzgado a la ignorancia.
de luz lunar bajo la oscuridad, como una voz cantan- Según sus preceptos, los pueblos merecen una cultura
te ante tanto silencio. La Agrupación para las Bellas viva al alcance de la mano de los más vulnerables. Pe-
Artes, A.C. se funda un 27 de abril de 1993 en el mu- lea a diario para que los libros sean un astro alcanzable
nicipio de Cajeme, en Ciudad Obregón, Sonora, mar- para las multitudes, APALBA ha publicado más de 200
cando un parte aguas en la cultura del Estado, colman- obras en distintos géneros literarios. Es importante ex-
do de plenitud, de certidumbre, este tan ignorado y presar que la revista Yuku Jeeka de publicación trimes-
trascendental ámbito de la sociedad, proporcionando tral es uno de los grandes aciertos de APALBA, porque
educación, instrucción, formación, ilustración, erudi- al igual que las flores de choya Yuku Jeeka florece a
ción, saber, conocimiento, goce, deleite, todos ellos a pesar de las sequias a las que se enfrenta.
través de las Bellas Artes.
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Saturno
Año 4,000
POR MARGARITA PAZ PAREDES
El sueño debe ser como una nube violeta, mullida y más extrañas formas de vida. Y pienso que un perfu-
suave, donde el cuerpo reposa y olvida su mundo coti- me misterioso debe esparcirse en el ambiente. Y aspi-
diano para viajar por rutas incógnitas. ro, ávida. Pero sólo llega a mis pulmones encarcelado
Pero mi despertar sigue siendo el enigma, el estadio viento de cisterna.
donde las preguntas son círculos concéntricos alrede- Presiento los torrentes y los mares lejanos, detenidos
dor de la Esfinge, que calla toda respuesta. en lo alto y sé que nunca llegará su arrullo a la ladera
Yo sigo buscando anhelante, una señal, un peque- inhóspita. Porque sorprendida, miro las gotas cristali-
ño descanso al que mi corazón se acoja. Pero aquí, en nas que descienden frescas por la atmósfera densa que
Saturno, la belleza indecible es también aterradora. De las evapora en un segundo.
la oscuridad angustiosa del firmamento, emerge inter- Aquí la sed es infinita y el castigo de la sequía es
mitentemente una luz fantasmal, que dora las rocas in- implacable.
hóspitas y multiformes. Portentoso laberinto amarillo, Mi cuerpo ingrávido no es más que pajilla endeble
donde giran y giran anillos luminosos, incrustados de arrastrada hacia uno y otro confín, por el capricho de
pequeñas partículas de hielo, que extrañamente en- duendes vagabundos.
ciende el reflejo del Sol, oculto bajo el horizonte. Sólo a ratos cesa este oleaje alucinado. Todo se detie-
Mis ojos contemplan asombrados mágicos calidos- ne y una calma brevísima pliega sus alas en el espacio
copios, movidos por el aire sin ruido, en el espacio del inmóvil.
detenido prodigio. Es entonces que añoro la Tierra, su convulsión cá-
De improvisto cae una lluvia de repentinos bólidos, lida y constante, y es entonces que vuelvo a oír tu voz;
escapados tal vez de su cárcel circular. El suelo ardien- tu voz que tan pocas veces dejaste en mi oído; tu voz
te hierve. En la enrarecida atmósfera flotan plantas entrañable, que llenó por unos instantes, de extrañas
que nunca dejan caer sus raíces al suelo, porque el resonancias, mi pequeña isla terrestre, hondamente
calor intenso las abrasaría. Florecen en el aire con las desolada.
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“Un destello de esperanza”:
Una novela histórica…
llena de pasión
POR JOSÉ MARÍA RUIZ CUEVAS
La novela histórica siempre nos trae aprendizajes. Re- teniendo el imperio español, formaban el caldo de cul-
cordemos que el que no conoce la historia, está con- tivo para que emergiera la Guerra de Independencia
denado a repetirla. Este género literario es en verdad encabezada por el cura Miguel Hidalgo en el año 1810.
fascinante y muy satisfactorio leerlo cuando está bien Una de las intendencias en el Virreinato de la Nue-
escrito, cuando a mí como lector me atrapa la tra- va España era la de Valladolid, capital de la provincia
ma entretejida con personajes ficticios plantados en de Michoacán, actualmente lo que hoy es la ciudad
hechos históricos. Y precisamente eso fue lo que me de Morelia; y es hasta allí donde la autora nos lleva y
ocurrió cuando leí “Un destello de esperanza”, la más retrata la sociedad de la época: sus carruajes, la vesti-
reciente obra de la escritora Primavera Encinas y pu- menta de las damas de la alta sociedad, el habla popu-
blicada con el apoyo de Apalba. lar de la clase trabajadora y nos conduce al seminario
donde estudió y posteriormente fue rector el propio
En ella la autora, con una maestría notable, nos tras- Hidalgo, llamado Colegio de San Nicolás.
lada a los tiempos de la Nueva España, cuando ya
habían transcurrido trescientos años de colonización Con este telón de fondo, Primavera Encinas coloca
por parte de los españoles. En un escenario en don- personajes con temperamento y personalidades dis-
de el problema estaba en la repartición del poder y en tintas y relaciones complejas como la de los hermanos
toda clase de injusticias. A pesar de que buena parte Adolfo y Joaquín que se enamoran de la misma mujer:
de la población eran mestizos, la autoridad se hallaba María, una chiquilla juguetona y valiente que a lo lar-
en manos de gente que ni siquiera había nacido en el go de la narración vemos y somos testigos de su creci-
continente. Incluso los criollos se quejaban de la situa- miento y paso por la adolescencia que desencadenará
ción, y con más razón lo hacían los mestizos y la clase un torbellino de emociones en su interior.
indígena, que era la más explotada.
Joaquín, siendo seminarista, se ve en la encrucijada de
Estos elementos, aunados a los problemas que estaba cuál camino tomar. Mientras que su hermano menor
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decide unirse al Ejército Insurgente y luchar por la In- a tu lado” y “La elección”, publicadas y promocionadas
dependencia de nuestro territorio. también por Apalba, así lo demuestran.
Otros personajes muy bien perfilados por la autora Por este medio agradezco y felicito a Primavera Enci-
son Susana y Martín que vienen a complicar –y a hacer nas por su obra literaria tan llena de historia, de amo-
más interesante– esta historia llena de amor, pasiones res y de pasiones, elementos que indudablemente nos
y un ferviente deseo por la libertad y la independencia. caracterizan a los seres humanos. Leerla, para mí, ha
Resulta muy interesante la descripción que se hace de sido una experiencia de lectura inolvidable y de gran
la Batalla del Puente de Calderón llevada a cabo en el aprendizaje. Gracias Primavera.
municipio de Zapotlanejo entre el Ejército Realista y
las fuerzas Insurgentes. Fue una cruenta batalla cuya
victoria la obtuvieron los realistas. Aquí vemos a per-
sonajes, hombres y mujeres independistas, luchando
con pasión, con coraje y con rabia por querer expulsar
a los colonizadores. Por nuestros ojos –y por nuestra
alma– transitan fuertes emociones como el dolor por
una derrota, la muerte de personajes entrañables en
la novela y la desgracia que para los seres humanos
siempre acompaña a las guerras.
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Mi Casa
POR IRMA ARANA
Casa con sabor a fruta recién cortada, Casa, arco iris, donde el amor habita amurallado,
enredadera que cubre, de lado a lado, la barda, sol que duerme orgulloso en la punta de los árboles,
donde la tierra besó mis pies, con labios de pitahaya suspirando aquellas hojas, como palomas en el
y acariciaron mis ojos, un par de mariposas blancas. tiempo
y cayendo cual poemas, al ser besadas por el aire.
Casa pequeña, con aroma a tierra encantada
alegría por el viento, rociada con binoramas, Casa pequeña, mi casita de madera,
trinos de pájaros que deleitan las ventanas, donde cada planta aspira el esmeralda de los sueños
entrada de buganvilias, espejo de la mañana. donde mis padres cantaban con la luz de la alegría,
casa de mi niñez, de colores sin medida.
Casa pequeña y grande, como el rostro del abuelo
de amaneceres tan claros, como los ojos del cielo Casa de mi nostalgia cubierta de auroras,
que, al levantar sus pestañas, más bello se mira el hoy vives en mi corazón como una niña mimada
monte y tengo por toda mi piel tu alma dibujada,
y un girasol que sonríe y está diciendo: te quiero. en mis pies, aquel beso, de tu sabor a pitahaya.
37
Nostalgia
POR IRMA ARANA
Si pudiera definir
mi nostalgia recién nacida,
criatura de imagen tibia,
descifrar estos sueños
que me deben
en un goce de dolor que agota;
hablarles de este viaje apenas vislumbrado.
Irremediable fuga
en el espejo cotidiano.
Este sentimiento
que se pierde con la niebla.
Emoción que camina por mis ojos
para huir más tarde por mi boca
otra imagen cálida
como campanario de mi corazón ansioso
de escucharse.
Pudiera describir el temblor
de un ave en pleno vuelo
la frescura del alma
que desvanece entre mis dedos
mi solitario mundo.
Magia
que me conduce al recuerdo
de un mar extraño
donde alguna vez anclaron mis tormentas.
¿Por qué mis manos
ya no persiguen
mariposas en el árbol?.
¿Por qué mis ojos lloran
con las pequeñas cosas,
y mis labios te visten
sólo con nombrarte: Tierra?.
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Cuando llega el
tren de tu destino
POR ABDUL S. MACHI
Seguimos por horas las vías del tren. Cuando aparecía tren. Nadie cayó, el abordaje a la maquina en marcha
una sombra o se escuchaban ruidos, nos escondíamos parecía desde tierra sencillo y semejante a un juego
entre los matorrales a la orilla del camino, asustados, infantil.
aterrados de todo y de nada; era como temerle a un Por fin, era el momento, mi momento; no había más
fantasma. tiempo y el futuro había llegado. Corrí hacia el ferro-
A lo lejos, entre la oscuridad, vimos la luz del tren carril y me lancé contra de éste como un toro enfrenta
como una luciérnaga furiosa que se acercaba vertigi- a su agresor de capa roja. De entre todos los que abor-
nosa hasta el cruce infame donde nos refugiamos, y su daron la máquina, el destino me alcanzó a mí en ese
silbato acompasado, que en otros tiempos me parecie- momento. A otros tal vez después les llegaría su rui-
ra hermoso, mágico, ahora nos hacía temblar, pues lo na. Mientras caía sentí un nudo en el estómago, qui-
percibíamos como un rugido, como el grito mismo de zá era el hambre de los que dejaba en el olvido. Vi las
nuestras almas asustadizas. vías cerca de mi rostro y alcancé a pensar que en ese
Pese a eso, nos montaríamos sobre el lomo de la bes- mismo punto se cortaba mi camino para siempre y se
tia. Estábamos convencidos que antes de llegar al cielo bifurcaba el de mi familia, ellos que tanto esperaban,
tendríamos sin duda que entrar al mismo infierno; allí que imaginaban, como yo, un mundo distinto, justo y
era nuestro infierno y para unos quizá el último lugar prometedor. Ahora me desplomaba desde el tren en
en el que estarían. movimiento. Pensé que si pudiera volver el tiempo
Una vez que los vagones desfilaban frente a nosotros atrás no tomaría esa decisión.
comenzó la macabra danza y de uno en uno saltaban ¡Y caí! Yo que deseaba levantarme, caí como nun-
hacia la maquina intentando sostenerse de cualquier ca. Se oscureció todo en ese instante, como dicen que
cosa que sobresaliera del furgón más cercano al as- ocurre cuando nos morimos. Nadie piensa que se pue-
pirante. Vi media decena de sombras saltar hacia el da sobrevivir a tan aparatoso descenso. Pero alguien
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me levantó del terregal en el que estaba ensangrenta- "CEVM4.BDIJ.ÞTJDP
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do, adonde en mi intento de abordar la bestia me lanzó EFODJBÈSBCF4FIBOQVCMJDBEPTVTMJCSPT&MEÓBRVFMB.VFSUF
con violencia y sin misericordia alguna. NVSJØ
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Retorcido por el hambre, con el dolor incrustado en
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el estómago, aguardo otro tren, en las mismas vías, con TJEPJODMVJEPTFOMBTBOUPMPHÓBT-BCFSJOUPTFODFSBEPT
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el mismo horror, con el mismo destino, pero con dis-
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tintas personas. Tengo un brazo menos, sin embargo
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espero que mi única mano, la que me queda después
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de aquella caída, pueda estar en unos días cosechando
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la fortuna de otros en un verde y rico campo. El norte
y sus promesas parece tan lejano, pero está tan sólo
a un brinquito para el tren que de nuevo se acerca al
mismo cruce de antes; ahora su ruido y sus luces son
más terribles, y sostenerme de ella será más difícil con
un solo brazo que tiembla de miedo y de hambre ante
la bestia y la pobreza.
40
Enrique
Espinoza
Pinales
Originario de ciudad Obregón, es
Maestro Normalista con estudios de
Artes Plásticas en la Universidad de
Guanajuato y la maestría en Artes Vi-
suales en la Escuela Nacional de Artes
Plásticas de la UNAM entre 1993 y
1994. Cuenta con un posgrado en
Gestión y Políticas Culturales en la
UAM-CONACULTA.
Realizó un curso para profesionales
del grabado con el maestro Alfredo
Zalce en el año de 1987 y ha partici-
pado en más de 40 exposiciones col-
ectivas de grabado tanto en el país
como en el extranjero y más de 20 ex-
posiciones individuales en diferentes
galerías e instituciones de educación
superior en México y el extranjero
Ha sido docente de historia del arte
y grabado en Artes Visuales del
ITSON, en la carrera de Artes Plásti-
cas de la UNISON y en la Licenciatura
en arquitectura de ITESCA y de ULSA
noroeste. A participado en el diseño
e implementación de diplomados y
especializaciones en pedagogía y la
enseñanza de las artes en el Instituto
de Formación Docente del estado d
Sonora.
Fue Coordinador del Centro de Edu-
cación Artística Infantil de la SEC
(1993-1997) Director de Cultura en
la Administración Municipal 1997-
2000 y Director Artístico-Educativo
de Casa Rosalva del 2004 al 2009. Ac-
tualmente es director del Museo de
los Yaquis, en Cocorit, Sonora.