UNIVERSIDAD SALESIANA DE BOLIVIA
CARRERA DE DERECHO
ILICITOS TRIBUTARIOS
ESTUDIANTE:
HELEN EYLIN TIÑINI JIMENEZ
SEMESTRE: SEXTO
DOCENTE: LIC. QUIROGA PEREDO JEANETTE
LOURDES
LA PAZ-BOLIVIA
ILICITOS TRIBUTARIOS
INTRODUCCION.
Vamos a conocer ampliamente sobre los ilícitos tributarios como se los controla y
como lo aplican estos normalmente. Es importante conocer este tema porque las
empresas se ven obligadas a pagar el tributo estimado, con la ley se evita la
evasión fiscal, el código tributario tiene como misión contribuir a modernizar la
administración tributaria ampliando las facultades de regulación, control y
penalización del fraude fiscal.
Se podría decir que las crisis fiscales son prolegómenos permanentes de las
catástrofes sociales. En América Latina todavía resuenan los ecos de la crisis de
los 80. Ella tuvo como componente primario el endeudamiento público y su
consiguiente déficit fiscal.
Giuliani Fonrouge nos señala una idea de esta: “la realización de maniobras
destinadas a sustraerse a la obligación tributaria no importa un mero atentado a
los derechos pecuniarios de un sujeto (el Estado) o una desobediencia a las
órdenes de la administración pública, sino que significa alterar el orden jurídico y
los principios de la moral pública”.
MARCO HISTORICO
El delito tributario tiene larga historia porque la materia fiscal es la base financiera
operativa de la organización pública desde todos los tiempos. También son de
vieja data los abusos del Estado en materia de impuestos. De ahí que opresión y
libertad son conceptos que han ido siempre de la mano del tema tributario. En el
Estado moderno, calificado de Derecho, por tener base constitucional
debidamente establecida, incluso elementos tan importantes, como el debido
proceso, nacieron de movimientos sociales que buscaban equilibrio entre la
capacidad impositiva del poder público y los derechos propios de los súbditos
administrados.
en todos los procesos que fueron definiendo las sociedades democráticas, el tema
fiscal fue uno de sus componentes decisivos, incluso originarios. La materia fiscal
fue chispa de más de una revolución y tanto en Inglaterra, como en Estados
Unidos y en Francia los tres grandes procesos históricos del sistema
representativo democrático moderno surgieron del protagonismo civil frente a
temas tributarios. En cada capítulo de las definiciones que fueron construyendo la
visión actual del contrato social, el espacio de la ciudadanía se fue definiendo
siempre acompañado de sus responsabilidades fiscales.
Si nos vamos muy atrás, el mismo concepto de representatividad electa nació de
los esfuerzos por poner cotos al poder estatal y uno de los reclamos más
universales fue siempre la arbitrariedad monárquica en materia tributaria. El tema
impositivo estuvo presente desde los orígenes mismos del sistema representativo.
Fue uno de los capítulos expresos desde sus albores anglosajones en la
Revolución de 1688, también llamada por ellos Gloriosa, que culminó con la
Declaración de Derechos (Bill of Rights) en 1689. Ella supeditaba la capacidad
impositiva real a su aprobación parlamentaria, retomando expresamente una
visión ya plasmada en la Carta Magna de 1215, es decir, casi 500 años antes.
Este vínculo, establecido expresamente en el “Bill of Rights”, asumió la forma de
consigna que levantaría a las colonias inglesas en América, en la fundación de la
primera república democrática moderna. La bandera inicial de la Revolución
Americana de 1776 fue “No taxation without representation”, tema claramente
tributario. Doce años después, la convocatoria de los Estados Generales, en
Francia, tuvo su origen en una crisis fiscal que desembocaría en la Revolución
Francesa, que conquistó derechos y deberes para la ciudadanía, aunque por muy
breve duración.
Cuando Luis XVI subió al trono, en 1774, Francia gastaba ya por encima de sus
ingresos y para suplir su rampante déficit público echaba mano al endeudamiento.
En 1788 la catástrofe financiera era inminente. Con una deuda pública 8 veces
mayor que sus ingresos fiscales, el 62% de los ingresos del Estado francés estaba
comprometido al servicio de esa deuda. Como el Estado gastaba el 30% de sus
ingresos en la manutención de la Corte y la milicia, quedaba apenas un 9% para
cubrir todos los otros servicios del Estado. Esta situación generaba un déficit fiscal
de más del 30% anual, que se cubría con endeudamiento.
MARCO TEORICO
Según Manuel Ossorio:
ILICITO: Lo prohibido por la ley a causa de oponerse a justicia, equidad, razón o
buenas costumbres.
TRIBUTARIO: Sometido a tributar.
Según el código tributario boliviano el ilícito tributario es: Constituyen ilícitos
tributarios las acciones u omisiones que violen normas tributarias materiales o
formales, tipificadas y sancionadas en el presente Código y demás disposiciones
normativas tributarias. Los ilícitos tributarios se clasifican en contravenciones y
delitos.
Un acto “Ilícito” es aquel que contraviene el Derecho en su conjunto, lo ilícito es
considerado generalmente sinónimo de “ilegal”, sin embargo, lo “ilegal” es
contrario a “la ley”, mientras que lo “Ilícito” lo asumimos con una etimología similar,
lo que asumimos con un significado de antijurídico haciendo referencia al Derecho
en su conjunto, lo que abarca no sólo sus leyes, sino también sus principios
fundamentales y normatividad en general.
Tanto las infracciones tributario-administrativas como los delitos tributarios
constituyen violación a las normas jurídicas (leyes y otras normas) que establecen
las obligaciones tributarias sustanciales y formales. En efecto, los ilícitos tributarios
son manifestaciones del derecho que tiene el Estado de sancionar a aquellos
sujetos que infringen las normas tributarias.
La expresión “Ilícito Tributario” es un término genérico que comprende la violación
de la norma tributaria, tanto en el plano administrativo como en el ámbito penal.
El delito tributario. - es toda violación dolosa de normas legales impositivas
sancionada con penas. Supone la realización de un comportamiento grave que
infringe normas tributarias. Se daña la recaudación tributaria de manera inmediata
y la función del tributo. Como todo delito, contiene los elementos constitutivos, de
Acción u Omisión, Tipicidad, Antijuricidad, Culpabilidad y Pena.
La Defraudación Tributaria. - La defraudación fiscal consiste en evadir o burlar
dolosamente las obligaciones fiscales.
NATURALEZA JURIDICA.
Tendencia Penalista. • (Derecho Penal). Surge en Alemania a fines del XIX frente
al aumento del no pago de los tributos establecidos, como una reacción ante la
teoría que consideraba los fraudes de índole tributario como infracciones de una
categoría especial sujetas al mismo régimen de contravenciones de policía, y
entre sus propulsores se encuentran Wagner, Meyer, Hensel, Soler, Jiménez de
Asua y Mujes. Meyer y Wagner, consideraron que el campo de los ilícitos
tributarios correspondía al derecho penal común por identidad de principios
jurídicos reguladores del bien jurídico tutelado – el aspecto normativo quedaría
diferenciado sólo por algunos aspectos accidentales, siendo en esencia iguales
debido a la base axiológico-técnica que poseen-, en razón que en ambos casos el
legislador busca restringir la libertad de acción del individuo en aras del bien
público y proteger los intereses superiores.
Así el delito de defraudación tributaria quedaría identificado con los delitos
patrimoniales previstos en el Código Penal en tanto se atenta contra el
patrimonio del Estado y de la comunidad, además de que se actúa
impulsado por los mismos móviles que justifican las penalidades ordinarias.
Los autores que tomaban posición de esta teoría sostenían que la represión
de las infracciones fiscales pertenecía al Derecho Penal ordinario, teniendo
entre sus principales postulados los siguientes: Tanto el legislador fiscal
como el penal persiguen idéntico objetivo, el mismo que refiere el hecho de
restringir la libertad de acción de los individuos, ello en aras del bien
público, teniendo como finalidad el proteger intereses superiores al orden
moral.
Los ilícitos tributarios constituyen verdaderos delitos contra el patrimonio,
dado que los ingresos por tributos corresponden a la denominada “fortuna”
de la comunidad.
En estos casos, el infractor fiscal trata de eludir sus responsabilidades en
base a la posibilidad de disminución de su riqueza personal (capital o
renta), impulsándolo los mismos móviles de las penalidades ordinarias
Tendencia Administrativista. (Derecho Administrativo). Nació en Alemania en
1794 como modo de reacción contra la doctrina penalista, propugnando un
Derecho penal administrativo. Para James Goldschmidt, quien en su obra
Verwaltungstrafrecht, del año 1902, desarrolló el concepto de Derecho Penal
Administrativo, partiendo de la distinción entre lo que es la infracción o conducta
antijurídica administrativa de lo que constituye delito criminal. A la primera la
define como “la omisión de prestar ayuda a la Administración estatal dirigida a
favorecer el bienestar público o el estatal”, en tanto a la segunda la considera
como” el menoscabo de bienes jurídicos que gozan de protección penal por sí
mismos”5 . El Derecho Penal tiende a reprimir situaciones consideradas violatorias
de deberes morales, en tanto el Derecho Penal Administrativo solo intenta eliminar
los obstáculos que se oponen a la realización del bien público, y la pena que nace
del poder punitivo autónomo de la administración el mismo que constituye una
reacción de ésta última contra el individuo que no colabora adecuadamente con
sus propósitos. Dentro de esta tendencia, se ha sostenido que la conducta
antiadministrativa representa la omisión de prestar ayuda a la administración
estatal dirigida al bienestar público. La pena administrativa reviste el carácter de
una simple pena de orden, y no de corrección, de seguridad ni de intimidación.
Rigen para las infracciones fiscales principios especiales respecto de la
culpabilidad y se admite la prueba de la falta de conocimiento no culpable de la
disposición administrativa vulnerada. Son de aplicación normas especiales sobre
la responsabilidad penal de las personas jurídicas y de terceros. Conforme a
Goldschmidt, la tesis de la autonomía del derecho penal administrativo no excluye
que éste y el derecho criminal formen parte de una unidad superior, de modo que
ella no impide recurrir a los principios generales el derecho penal, dado que son
principios generales del derecho Esta concepción resta importancia a la gravedad
del Ilícito Tributario en general, otorgándole como sanción penas leves, como
serían en nuestro caso las aplicables a las infracciones tributarias.
Tendencia Autonomista. (Derecho Tributario). Propiciada por Giovanni Carano-
Donvito, quien elabora un concepto unitario de infracción fiscal, el ilícito Tributario
y sus sanciones corresponden a una naturaleza específica, de carácter especial,
considerado como el aspecto positivo del derecho que no puede dejar de estar
integrado por el aspecto sancionatorio propio de toda norma jurídica. Considera
que el Ilícito tributario se rige por normas propias, especificas, distintas de las del
resto del Derecho, y admite solamente la aplicación de los principios del Derecho
Penal común cuando la ley omite regular un aspecto o efecto del orden
sancionatorio o sus efectos, y además siempre que no sean opuestos a la
naturaleza propia o especificidades del Derecho Tributario. Con la obra de
Dematties “Manuale di Diritto Penale Tributario” en 1993, surge el Derecho Penal
Tributario como disciplina autónoma, diferente tanto del derecho penal, Derecho
Administrativo y del Derecho Tributario. Este autor la concibe como “aquella rama
del derecho público que estudia los delitos de carácter tributario, esto es, las
infracciones a preceptos especiales que obligan a quienes residen en el Reino, a
contribuir, con ciertas prestaciones financieras, directas o indirectas, a las
necesidades de la colectividad”.
Tendencia Dualista. (Derecho Penal y Tributario - Administrativo). Aquí se
diferencia a los Ilícitos Tributarios en dos categorías jurídicas, según su
naturaleza, y las sanciones, en penales y civiles o administrativas. Es decir,
distingue a los delitos tributarios que comete quien se sustrae dolosamente o no
del cumplimiento de la obligación de pago, y son reprimidos con sanciones
penales; de las sanciones administrativas que corresponden a infracciones
fiscales, y tiene penas pecuniarias, multas y otras de índole accesoria, como el
comiso y la clausura de establecimiento Podemos afirmar entonces que esta
corriente propugnada por Giuliani Fonrouge establece una posición intermedia
entre la teoría penalista y teoría administrativista desarrollada en los acápites
precedentes. Dino Jarach, partiendo de una premisa distinta, llegó al concepto
dualista, al entender que la “idea penal” se halla en todo el derecho, incluso en el
derecho civil. Para este autor, las sanciones relativas a infracciones referidas a la
obligación sustancial correspondían al derecho penal, y las relacionadas con los
deberes formales de orden administrativo, no de carácter sustantivo, estaban
comprendidas en el derecho administrativo penal. Afirma que “la idea de pena no
es exclusiva del Código Penal, sino que los casos de su existencia se hallan
abundantemente esparcidos en todo el derecho y también, pues, en el derecho
tributario”.
De acuerdo con las teorías anteriores, en nuestra legislación interna podemos
distinguir dos tipos de ilícitos: los Delitos Tributarios y las Contravenciones
Tributarias, aspecto que coincide con las corrientes autonomista y dualista que
nuestro Código Tributario sigue con su propia normativa, estableciendo que
solamente se aplican otras leyes y códigos de manera supletoria, estos son:
ARTÍCULO 148. (Definición y Clasificación). Constituyen ilícitos tributarios las
acciones u omisiones que violen normas tributarias materiales o formales,
tipificadas y sancionadas en el presente Código y demás disposiciones normativas
tributarias. Los ilícitos tributarios se clasifican en contravenciones y delitos.
ARTÍCULO 149. (Normativa Aplicable). I. El procedimiento para establecer y
sancionar las contravenciones tributarias se rige solo por las normas del presente
Código, disposiciones normativas tributarias y subsidiariamente por la Ley de
Procedimientos Administrativos II. La investigación y juzgamiento de los delitos
tributarios se rigen por las Normas de este Código, por otras leyes tributarias, por
el Código de Procedimiento Penal y el Código Penal en su parte general con sus
particularidades establecidas en la presente norma. III. En delitos tributarios
aduaneros flagrantes corresponde la aplicación directa del Procedimiento
Inmediato para Delitos Flagrantes contenido en el Título V de la Ley Nº 007 de 18
de mayo de 2010.
ARTICULO 5. (Fuente, Prelación Normativa y Derecho Supletorio). II. Tendrán
carácter supletorio a este Código, cuando exista vacío en el mismo, los principios
generales del Derecho Tributario y en su defecto los de otras ramas jurídicas que
correspondan a la naturaleza y fines del caso particular
ARTICULO 74. (Principios, Normas Principales y Supletorias). Los procedimientos
tributarios se sujetarán a los principios constitucionales de naturaleza tributaria,
con arreglo a las siguientes ramas específicas del Derecho, siempre que se
avengan a la naturaleza y fines de la materia tributaria:
1. Los procedimientos tributarios administrativos se sujetarán a los principios del
Derecho Administrativo y se sustanciarán y resolverán con arreglo a las normas
contenidas en el presente Código. Sólo a falta de disposición expresa, se
aplicarán supletoriamente las normas de la Ley de Procedimiento Administrativo y
demás normas en materia administrativa.
2. Los procesos tributarios jurisdiccionales se sujetarán a los principios del
Derecho Procesal y se sustanciarán y resolverán con arreglo a las normas
contenidas en el presente Código. Sólo a falta de disposición expresa, se
aplicarán supletoriamente las normas del Código de Procedimiento Civil y del
Código de Procedimiento Penal, según corresponda.
DIFERENCIAS ENTRE DELITOS Y CONTRAVENCIONES TRIBUTARIAS.
Sin la pretensión de definir el tema de la naturaleza de los ilícitos tributarios ni de
las tendencias que al respecto sustentan una caracterización de ellos, vamos a
realizar un esquema de las diferencias detectadas entre delitos y contravenciones
tributarias. Cabe aclarar que no existen diferencias totalmente marcadas como si
se trataran de mosaicos definidos, ya que muchas veces una o más
características de los delitos están presentes en las contravenciones y viceversa.
Por ello se debe considerar la siguiente clasificación con el debido cuidado.
a) Por la protección de los bienes. Los delitos tributarios tienen la finalidad de
proteger el patrimonio del Estado a través del cuidado de la recaudación; están
destinados a proteger el cumplimiento de la obligación sustancial de la relación
jurídica tributaria que es el pago y cuidar que ese pago sea correcto y no se vea
afectado por acciones que disminuyan su verdadera cuantía. Las contravenciones
tributarias tienden a proteger las facultades formales de la Administración
Tributaria en el ejercicio de sus atribuciones de investigación, control, verificación
o fiscalización.
b) Por la gravedad de los hechos. Los delitos tributarios se consideran hechos
de mayor gravedad contra los intereses del Fisco y que por ese perjuicio
ocasionado merecen ser catalogados como delitos; en cambio, las
contravenciones tributarias se consideran como hechos que no revisten gravedad
en cuanto a la magnitud del perjuicio que ocasionan, por lo que no sobrepasan la
esfera administrativa.
c) Por el procedimiento para su sanción. Los delitos tributarios se procesan y
sancionan ante instancias judiciales, generalmente en procesos penales
ordinarios, al cabo de los cuales se emiten las sentencias correspondientes y
como emergencia de ellas se habilitan los recursos judiciales conforme a ley. Las
contravenciones tributarias se rigen por un procedimiento administrativo y las
sanciones se imponen por autoridades administrativas, generalmente de las
propias administraciones tributarias.
d) Por las sanciones. Los delitos tributarios tienen previstas penas más severas
que generalmente incluyen la privación de la libertad (prisión o arresto), además
de otras de carácter patrimonial (multa y comiso); asimismo, pueden establecer
penas impeditivas (inhabilitación, retiro de la personería jurídica y la caducidad de
permisos o concesiones). En las contravenciones tributarias las penas no son tan
severas y tienen un carácter eminentemente pecuniario (multas), sin perjuicio de
otro tipo de sanciones excepcionales que no impliquen la privación de la libertad,
tales como las clausuras.
e) Por el elemento de la culpabilidad. A decir de García Vizcaino, ésta no sólo
tiene un componente psicológico, sino también uno valorativo y, por tanto,
depende principalmente de la exigibilidad de la conducta a los sujetos por el
ordenamiento jurídico. El reproche sólo es posible cuando el hecho le es
desaprobado al autor, y esto será sobre la base de una valoración. Para decirlo
con las palabras del tribunal alemán (B.G.B., t. 2, p. 200): “Culpabilidad es
reprochabilidad. Con el juicio desvalorativo de culpabilidad se reprochará al autor
que no ha actuado conforme a derecho, que se ha decidido en favor del ilícito, aun
cuando podía comportarse conforme a derecho”.
La culpabilidad puede ser a título de dolo (voluntad deliberada dirigida hacia la
trasgresión) o por culpa (voluntad que por falta de precaución no actúa como la ley
lo exige; puede ser por imprudencia, negligencia, impericia en el arte o profesión,
inobservancia de reglamentos o deberes del cargo). El elemento básico del dolo
no pasa por la voluntad (requerida para la acción), sino por el conocimiento que
determina la voluntad. En el dolo eventual, el sujeto asiente a la producción
eventual del hecho ilícito por no desistir de su acción; en cambio, en la “culpa con
representación”, el autor “rechaza” el resultado, creyendo que no se producirá a
consecuencia de su conducta. El tipo penal comprende, además de los elementos
objetivos, al dolo o la culpa, según el caso, así como las específicas exigencias
para aquél (elementos subjetivos del tipo). Cabe destacar que para la
configuración de las infracciones basta la culpa, a menos que una norma exija el
dolo, como lo hacen los Arts. 46 y 48 de la ley 11.683. En los delitos, en cambio,
se exige el dolo, salvo que una disposición particular requiera la culpa para un
delito determinado. En definitiva, en los delitos tributarios es una exigencia
general, salvo excepciones, la demostración del Dolo; en cambio en las
contravenciones tributarias es suficiente la Culpa para configurar el ilícito tributario;
es más, en la mayoría de estas la responsabilidad es de carácter objetivo.
CONTRAVERSIONES TRIBUTARIAS. Se llama contravención al acto y el
resultado de contravenir: actuar en contra de lo establecido o de lo obligatorio. En
el terreno del derecho, una contravención es una conducta antijurídica que se
encuentra penada por la ley. Cuando una persona comete una contravención, su
conducta pone en riesgo un bien jurídico.
Según el código tributario boliviano se clasifican de la siguiente manera:
ARTÍCULO 160. (CLASIFICACIÓN). Son contravenciones tributarias:
1. Omisión de inscripción en los registros tributarios;
2. No emisión de factura, nota fiscal o documento equivalente;
3. Omisión de pago;
4. Contrabando cuando se refiera al último párrafo del Artículo 181°;
5. Incumplimiento de otros deberes formales;
6. Las establecidas en leyes especiales.
ARTÍCULO 165 bis. Comete contravención aduanera quien en el desarrollo de
una operación o gestión aduanera incurra en actos u omisiones que infrinjan o
quebranten la presente Ley y disposiciones administrativas de índole aduanera
que no constituyan delitos aduaneros. Las contravenciones aduaneras son las
siguientes:
a) Los errores de trascripción en declaraciones aduaneras que no desnaturalicen
la precisión de aforo de las mercancías o liquidación de los tributos aduaneros.
b) La cita de disposiciones legales no pertinentes, cuando de ello no derive un
pago menor de tributos aduaneros.
c) El vencimiento de plazos registrados en aduana, cuando en forma oportuna el
responsable del despacho aduanero eleve, a consideración de la administración
aduanera, la justificación que impide el cumplimiento oportuno de una obligación
aduanera. En este caso, si del incumplimiento del plazo nace la obligación de
pago de tributos aduaneros, estos serán pagados con los recargos pertinentes
actualizados.
d) El cambio de destino de una mercancía que se encuentre en territorio aduanero
nacional siempre que esta haya sido entregada a una administración aduanera por
el transportista internacional, diferente a la consignada como aduana de destino
en el manifiesto internacional de carga o la declaración de tránsito aduanero.
e) La resistencia a órdenes e instrucciones emitidas por la Aduana Nacional a los
auxiliares de la función pública aduanera, a los transportadores internacionales de
mercancía, a propietarios de mercancías y consignatarios de las mismas y a
operadores de comercio exterior.
f) La falta de información oportuna solicitada por la Aduana Nacional a los
auxiliares de la función pública aduanera y a los transportadores internacionales
de mercancías. 46Análisis Tributario • Revista g) Cuando se contravenga lo
dispuesto en el literal c) del Artículo 12° de la presente Ley.
h) Los que contravengan a la presente Ley y sus reglamentos y que no
constituyan delitos.
PRINCIPALES PROBLEMAS DE INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN
PRACTICA EN LAS CONTRAVENCIONES TRIBUTARIAS. Para ingresar en
aspectos prácticos del tratamiento de las contravenciones señaladas, nos
abocaremos directamente al análisis y posición respecto a los problemas que se
detectaron en la interpretación y aplicación de las normas contravencionales,
veamos:
a) Proporcionalidad. Según el principio de proporcionalidad, la gravedad de la
pena o de la medida de seguridad debe corresponderse con la gravedad del
hecho cometido o con la peligrosidad del sujeto respectivamente. Es obvio que
tiene una gran vinculación con el principio de culpabilidad, no obstante, en ningún
caso la proporcionalidad puede sustituir a la culpabilidad con la que siempre
concurre. Se ha manifestado constantemente que las sanciones establecidas en la
legislación boliviana para las contravenciones son muy severas y no guardan
relación proporcional con los hechos sancionados; así por ejemplo se dice que la
sanción por Omisión de Pago se sanciona con el 100% del tributo omitido
actualizado, lo cual, es similar a la sanción por defraudación tributaria. Entonces la
pregunta es por qué se sanciona una contravención culposa con la misma
rigurosidad que una acción dolosa y perjudicial. Las mismas interrogantes surgen
cuando vemos las multas por incumplimientos a deberes formales que en muchos
casos llegan al límite de [Link] cuando estos hechos no son tan perjudiciales
ni a la actividad recaudatoria del Fisco ni a sus facultades de control y
determinación. ¿Asimismo, se reclama el por qué una persona jurídica paga más
que una persona natural si la infracción es la misma? Estos aspectos son
importantes para que la Administración Tributaria reflexione respecto a la
aplicación del principio de proporcionalidad en las sanciones que aplica, principio
que es propio del derecho penal, pero que también se aplica a materia
sancionatoria administrativa tributaria. Sin perjuicio de lo señalado, también es
justo reconocer que la administración tributaria ha dado pasos en la aplicación de
este principio a través de reformas en las resoluciones normativas de directorio
sobre sanciones, haciendo menos gravosas éstas, excluyendo otros hechos y
tipificando contravenciones con una sanción más benigna y proporcional,
aplicando de manera retroactiva las normas favorables a los contribuyentes y
terceros responsables. Por lo tanto, se concluye que pese a esas reformas, aún
falta aplicar plenamente el principio de proporcionalidad en la sanción de las
contravenciones pero se ve un mejor camino de progreso en las normas que
sancionan estos hechos.
b) Una o más contravenciones y el límite. Esta situación se da más en cuanto a
las sanciones por incumplimiento a deberes formales en las cuales se aplican
sanciones por diferentes hechos pero que a veces están relacionados en cuanto al
periodo o la gestión. Por ejemplo, cuando se requiere documentación en un
procedimiento de fiscalización, cuantas veces se debe requerir, y si en cada
requerimiento el sujeto pasivo no cumple con la entrega de documentación, ¿se
deberá sancionar todas las veces que no cumplió? Asimismo, si la información es
incompleta surge otra contravención y la pregunta es si se debe sancionar esa
contravención más. Adicionalmente pueden presentarse otras contravenciones
respecto a similares hechos que sumando las sanciones de multa pueden pasar
de las [Link]. ¿La pregunta en estos casos es si se pueden considerar
hechos separados y cobrar multas más allá de ese límite señalado? Al respecto se
debe partir de la explicación de una de las características de las contravenciones y
es que estas son culposas y de responsabilidad objetiva, en la mayor parte de
ellas, lo cual nos lleva a manifestar que tratándose de contravenciones diferentes
debe aplicarse la sanción prevista para cada una de ellas siendo importante
recordar que el límite establecido de [Link] es para sancionar cada
contravención; por lo tanto, la respuesta es que se pueden sancionar varias
contravenciones de manera independiente y no se debe considerar a la suma de
sanciones como el total de la multa sino a cada contravención su sanción, por lo
que se concluye que la Administración Tributaria no está incumpliendo con este
aspecto por cuanto no ha establecido sanciones que superen el límite legal por
cada contravención y no ha multado a ningún contribuyente con cuantías
superiores a las establecidas en la Ley. Sin embargo, la Administración Tributaria
debería analizar e implementar reformas en sus Resoluciones Administrativas
para reducir la acumulación de sanciones y aplicar solo la más alta en casos
conexos.
CONTRABANDO. Sobre el tema del Delito - Contravención de Contrabando cabe
manifestar que es un tema de amplio análisis que corresponde sea explicado con
la debida amplitud en un capítulo especial desde el área aduanera, empero, al
tratarse de un ilícito tributario previsto en la legislación boliviana cabe señalar que
la tipificación para el delito prevista en el artículo 181 del Código Tributario
Boliviano es la misma que se aplica a la contravención con la única diferencia en
la cuantía.
DELITOS TRIBUTARIOS. Es toda violación dolosa de normas legales
impositivas sancionada con penas. Supone la realización de un comportamiento
grave que infringe normas tributarias. Se daña la recaudación tributaria de manera
inmediata y la función del tributo. Como todo delito, contiene los elementos
constitutivos, de Acción u Omisión, Tipicidad, Antijuricidad, Culpabilidad y Pena.
LA DEFRAUDACIÓN TRIBUTARIA. La defraudación fiscal consiste en evadir o
burlar dolosamente las obligaciones fiscales.
En nuestro país, al igual que en muchos otros, en la última década, se ha notado
una preocupación creciente en los legisladores por darle una mayor relevancia al
derecho penal tributario, situación que se advierte de las últimas reformas legales
con la tipificación de más delitos tributarios y el mayor control aduanero con
normas más severas en su sanción para castigar la evasión fiscal y tratar con ello
de mejorar la recaudación de impuestos; sin embargo, pese a este proceso
normativo, los resultados aún no son los que se esperaban.
Algunas dificultades para esta aplicación tienen que ver con la aplicación del
derecho procesal penal en general en Bolivia que hace que los procesos penales
sean largos, indefinidos y de difícil pronostico ya que en nuestro país uno de los
mayores problemas a resolver es precisamente el de la justicia; más propiamente,
resolver los problemas del órgano judicial que son de conocimiento público como
la retardación de justicia, injerencia externa, supuesta corrupción y falta de
especialidad.
En cuanto a la falta de especialidad, para hacer eficaz la sanción de los delitos
tributarios se necesita de jueces y fiscales que entiendan los conceptos de
Administración Tributaria y sus facultades, impuesto y hecho generador, deuda
tributaria y sus formas de determinación, crédito y débito fiscal, utilidades, gastos,
costos, exenciones, hechos no imponibles, evasión, elusión, defraudación,
contrabando, etc. En tanto no tengamos jueces, fiscales y tribunales altamente
especializados en materia tributaria, será muy poco lo que se pueda hacer para
luchar contra la evasión tributaria.
Otro aspecto en contra de la aplicación de los delitos tributarios es que al
establecerse la misma sanción, en lo pecuniario, del 100% del tributo omitido
actualizado, tanto para la omisión de pago como para la defraudación tributaria,
hasta las administraciones tributarias prefieren cerrar un poco los ojos al tema
penal y calificar la conducta del contribuyente como contravención. Esto con la
finalidad de imponer la sanción con prontitud y además recaudar más rápido para
las arcas del Estado. Antes que esperar el resultado de un proceso penal.
Según el Código tributario boliviano en su articulo 177 nos indican que es la
defraudación tributaria y dice: El que dolosamente, en perjuicio del derecho de la
Administración Tributaria a percibir tributos, por acción u omisión disminuya o no
pague la deuda tributaria, no efectúe las retenciones a que está obligado u
obtenga indebidamente beneficios y valores fiscales, cuya cuantía sea mayor o
igual a UFV's 10.000 Diez Mil Unidades de Fomento de la Vivienda), será
sancionado con la pena privativa de libertad de tres (3) a seis (6) años y una multa
equivalente al cien por ciento (100%) de la deuda tributaria establecida en el
procedimiento de determinación o de prejudicialidad. Estas penas serán
establecidas sin perjuicio de imponer inhabilitación especial. En el caso de tributos
de carácter municipal y liquidación anual, la cuantía deberá ser mayor a UFV's
10.000 (Diez Mil Unidades de Fomento de la Vivienda) por cada periodo
impositivo, A efecto de determinar la cuantía señalada, si se trata de tributos de
declaración anual, el importe de lo defraudado se referirá a cada uno de los doce
(12) meses del año natural (UFV's 120.000). En otros supuestos, la cuantía se
entenderá referida a cada uno de los conceptos por los que un hecho imponible
sea susceptible de liquidación.
Los delitos tributarios son:
ARTÍCULO 177. (Defraudación Tributaria)
ARTÍCULO 177 bis. El comprador en el mercado interno, que dolosamente
incluya, retenga o traslade el importe de un impuesto indirecto en el precio de
venta, repercutiendo el mismo al vendedor.
ARTÍCULO 177 quáter. (Alteración de facturas, notas fiscales y documentos
equivalentes).
ARTÍCULO 178. (Defraudación Aduanera). DELITOS TRIBUTARIOS
ARTÍCULO 179. (Instigación Pública a no Pagar Tributos).
ARTÍCULO 180. (Violación de precintos y otros controles tributarios).
ARTÍCULO 181. (Contrabando). ARTÍCULO 181 bis. Usurpación de funciones
aduaneras. ARTÍCULO 181 ter. Sustracción de prenda aduanera.
ARTÍCULO 181 quater. Falsificación de documentos aduaneros. DELITOS
TRIBUTARIOS ARTÍCULO 181 quinquies. Asociación delictiva aduanera.
ARTÍCULO 181 sexies. Falsedad aduanera.
ARTÍCULO 181 septies. Cohecho activo aduanero. ARTÍCULO 181 octies. Tráfico
de influencias en la actividad aduanera.
ARTÍCULO 181 nonies. (Delito de contrabando de exportación agravado).
DELITOS TRIBUTARIOS Respecto a la actividad de la comercialización de
facturas, notas fiscales y documentos equivalentes sin hecho generador, la
Sentencia Constitucional 100/2014, declaró su inconstitucionalidad. ARTÍCULO
177 ter. (EMISIÓN DE FACTURAS, NOTAS FISCALES Y DOCUMENTOS
EQUIVALENTES SIN HECHO GENERADOR). El que, de manera directa o
indirecta, comercialice, coadyuve o adquiera facturas, notas fiscales o documentos
equivalentes sin haberse realizado el hecho generador gravado, será sancionado
con pena privativa de libertad de dos (2) a seis (6) años.
BIEN JURÍDICO PROTEGIDO. - Diferentes han sido las concepciones sobre cuál
es el bien jurídico protegido, los que podemos considerar en nuestra legislación
son:
a) Bien jurídico – fe pública.
b) Bien jurídico – deber de lealtad.
c) Bien jurídico – patrimonio estatal.
d) Bien jurídico – orden social y económico.
e) Bien jurídico – erario público.
f) Bien jurídico – actividad financiera.
MARCO JURIDICO
Dentro del derecho positivo boliviano respecto al tema de ilicitudes existen
normativas y leyes que se pronuncian al respecto.
Ley N° 2492, Código tributario boliviano.
Artículo 149° (Normativa Aplicable). I. El procedimiento para establecer y
sancionar las contravenciones tributarias se rige sólo por las normas del presente
Código, disposiciones normativas tributarias y subsidiariamente por la Ley de
Procedimientos Administrativos. II. La investigación y juzgamiento de los delitos
tributarios se rigen por las normas de este Código, por otras leyes tributarias, por
el Código de Procedimiento Penal y el Código Penal en su parte general con las
particularidades establecidas en la presente norma.
Ley 037 de 10 de 08 de 2010, ley que modifica el código tributario y la ley general
de aduanas.
Sentencia constitucional 1663/2013. Donde hace mención a la ley N° 037 de 10
de 08 de 2010.
La constitución política del estado, donde en su artículo 108 (deberes), nos dice
que uno de ellos es el de “Tributar en proporción a su capacidad económica
conforme con la ley”.
Decreto Supremo N° 27874 de 26/11/2004, reglamenta algunos aspectos del
código tributario boliviano.
CONCLUSIONES
Los delitos y contravenciones tributarias en nuestra legislación están totalmente
separados doctrinal y normativamente como debe ser.
En la aplicación de las sanciones por contravenciones tributarias se identifican
muchos problemas referidos principalmente a la aplicación del principio de
proporcionalidad, suma de sanciones y falta de aplicación de normas favorables
en ejecución de títulos ejecutoriados. Situaciones sobre las que la administración
tributaria debe reflexionar
Deben aplicarse todos los principios del Derecho Penal y Procesal Penal y las
garantías constitucionales en el procesamiento de los delitos y contravenciones
tributarios.
Existen muchos delitos tributarios tipificados en la legislación boliviana pero muy
pocos casos penales con sentencia ejecutoriada favorable para las
administraciones tributarias.
Podemos advertir que una obstaculiza para la aplicación penal tributaria en Bolivia
es la falta de especialidad en derecho penal de los funcionarios (fiscalizadores)
que actúan en los procesos determinativos, ya que faltan conocimientos y práctica
que permitan identificar la teoría, principios y normas del Derecho Penal en
general y del Derecho Procesal Penal. El apoyo jurídico no es óptimo por falta de
especialidad en temas penales tributarios.
WEBGRAFIA
C:/Users/HP/Downloads/El_Ilicito_Tributario_FSamhan_RPDT_USMP_No17.
[Link]
60731462#:~:text=Importancia%20de%20los%20il%C3%ADcitos%20tributarios
%20Los%20il%C3%ADcitos%20tributarios%20son%20de,a%20modernizar%20la
%20administraci%C3%B3n%20tributaria
[Link]/ilicitostributarios/#:~:text=Constituyen%20ilícitos%20tributarios
%20las%20acciones,II.
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%3A1604715282801&ei=EgOmX5zIMJK75OUPrK-
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