Primera Iglesia Bautista de
San Antonio de los Altos
Ministerio de Educación Cristiana
HECHOS:
LA COMUNIDAD DEL ESPÍRITU AVANZA EN MISIÓN
“Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos
tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra”
(Hechos 1:8, NVI).
LECCIÓN 2
“El Espíritu Santo y los testigos del resucitado”
INTRODUCCIÓN
El Señor dará su
Las promesas que se han cumplido tienen fuerza para impulsar a la
naciente comunidad. Esto es cierto, especialmente con relación a la Espíritu a todos
palabra de Dios. Recordemos que en Joel 2 se hizo la promesa del 28
»Después de esto, derramaré
Espíritu. ¡Dios cumple todo lo que promete! mi Espíritu sobre toda la
humanidad. Sus hijos e hijas
En la lección anterior vimos cómo los discípulos fueron enviados por profetizarán, los ancianos
Jesús a ser sus testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y tendrán sueños, y los jóvenes
tendrán visiones. 29 En esos días
hasta los confines de la tierra (Hech. 1:8). Junto a aquel encargo, también derramaré mi Espíritu
recibieron la promesa del Espíritu Santo para cumplirlo. sobre los siervos y las siervas.
(Joel 2:28-29, PDT)
GUÍA PARA EL ESTUDIO EN EL SALÓN
Idea clave: La misión de la
iglesia, solo puede ser Palabras clave en este
Textos llevada por hombres y estudio: “Comunidad”,
mujeres llenos del Espíritu “Resucitado”, “llenura”,
Hech. 1:12-2:47
Santo. Estos es: “cuánto “comisión”, “Pentecostés”
tiene el Espíritu de nosotros y
sobre nuestras circunstancias”
Objetivo general: Reflexionar sobre la acción transformadora del Espíritu Santo en la vida
personal, familiar y de la comunidad (iglesia, trabajo, escuela).
Objetivos específicos:
Describir cómo se cumplió la promesa del Espíritu el día de Pentecostés.
Descubrir lo que significó para aquellos primeros hombres y mujeres la venida del Espíritu
Santo, el impacto en sus vidas.
Preguntarnos hacia dónde nos empuja la fuerza del Espíritu Santo a nosotros hoy.
Enlace: Siguiendo el programa trazado por Jesús, la primera etapa de la misión cristiana se
desarrolla en Jerusalén, donde los apóstoles dan testimonio de Jesús impulsados por el Espíritu
Santo. Cuando leemos los primeros capítulos de Hechos, uno se pregunta, con la venida del
Espíritu, ¿qué es lo que cambia en la vida de los discípulos?
LECTURA, REFLEXIÓN Y ORACIÓN EN LA CLASE
LEEMOS:
Ahora podemos compartir lo que cada uno ha descubierto en la lectura de estos capítulos:
• En 2:4-13: los apóstoles, llenos del Espíritu, salen de su encierro y comienzan a hablar con
valentía. Hablan de tal forma que su mensaje llega a todos. Note estas cosas:
Llenura no es tanto cuánto tiene uno del Espíritu, más bien es cuánto tiene el Espíritu de
nosotros y sobre nuestras circunstancias
Salen de su encierro (fisco, mental, emocional y espiritual)
Proclamaban con valentía las buenas nuevas de Jesús
• En 2:14-41: Pedro, en nombre de los apóstoles, da un testimonio claro sobre Jesús, anunciando
el Evangelio. En su testimonio podemos distinguir tres partes:
Introducción (2:14-21): Pedro intenta explicar lo que está sucediendo: los discípulos no
están borrachos, lo que ocurre es que se ha cumplido lo que dijo el profeta Joel
Anuncio cristiano o kerigma (2:22-36), que en griego significa "proclamación". En él se
recoge lo más importante de la predicación cristiana: Jesús, el que murió en la cruz, ha
resucitado y participa plenamente en la vida de Dios, por el Espíritu. Esta verdad
transforma la vida de los primeros creyentes
Conclusión (2:37-41): Pedro invita al arrepentimiento y a la conversión, invita al bautismo
para dar fe de esa experiencia, incorporarse a la comunidad cristiana y seguir a Jesús
• En 2:42-47: vemos que el acontecimiento de Pentecostés da lugar a las primeras comunidades
cristianas.
"Todos quedaron llenos del Espíritu Santo". Antes de comenzar buscamos 2: 1-13
REFLEXIONAMOS:
En el encuentro anterior vimos cómo los discípulos fueron enviados para ser testigos de Jesús en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra. Junto con aquel encargo
recibieron la promesa del Espíritu Santo que les llenaría de valentía y ahuyentaría sus miedos. Hoy
vemos cómo aquella promesa se cumplió en la fiesta de Pentecostés. En aquella fiesta los judíos
recordaban y celebraban el don de la ley en el Sinaí.
Miremos nuestra realidad. A veces experimentamos dificultades a la hora de vivir como
cristianos. Nos paralizan los miedos, el qué dirán; sentimos que no tenemos fuerzas para seguir
hacia adelante, para hacer aquello que Dios nos pide. ¿Qué nos paraliza? ¿Qué miedos nos
impiden comprometernos con Jesús?
Hablemos de esto: ¿Qué miedos tiene la gente hoy? ¿Qué miedos
tenemos nosotros?
Escuchemos la Palabra de Dios: Acabamos de hablar de nuestros miedos. Los discípulos también
sintieron miedo y permanecieron encerrados en Jerusalén. Con la llegada del Espíritu, los primeros
cristianos se atrevieron poco a poco a dar testimonio de Jesús resucitado más allá de las fronteras
del pueblo de Israel. Vamos a fijarnos en la descripción que Lucas hace del cambio:
Tomemos un tiempo para pensar: Volvamos a leer el pasaje de hoy. Estemos listos para ver:
o ¿Cómo se manifiesta la presencia del Espíritu Santo? ¿Qué te sugieren las imágenes del
viento y el fuego?
o ¿Qué hacen los apóstoles? ¿De qué hablan? ¿Actúan con sus propias fuerzas?
o ¿Quiénes escuchan su testimonio? ¿Qué reacción provoca en ellos la predicación de los
apóstoles?
o Volvamos sobre nuestra vida: En este momento se trata de descubrir el mensaje que
encierra el acontecimiento de Pentecostés para nosotros y nosotras, aquí y ahora.
Teniendo en cuenta los miedos y dificultades de que hemos hablado al comienzo y lo que
hemos descubierto en este pasaje del Libro de los Hechos nos preguntamos:
¿Sentimos al Espíritu como fuerza que nos libera de nuestros miedos?
¿A qué nos impulsa?
ORAMOS: Volvemos a leer 2:1-13:
• Permanecemos unos instantes en oración ante el Señor. Leer esta palabra, ¿qué nos enseña?;
¿qué nos hace sentir?; ¿qué nos hace pensar?; ¿qué desafío cristiano encontramos para el día a
día como testigos del evangelio?
• Cada uno expresa en voz alta su oración al Señor.
• Para terminar cantamos: “Yo soy testigo del poder de Dios”
EXPLICACIÓN DEL PASAJE
(Sólo para maestros. El maestro usará de esta información lo necesario para el
desarrollo de la clase. La información no es tanto para dar una conferencia, como para
guiar la “lectura, reflexión, aplicación y oración” entre todos)
El episodio de la venida del Espíritu Santo tiene lugar en la fiesta de Pentecostés. Era una fiesta de
acción de gracias por el don de la cosecha (Éxo. 23:16). Se celebraba cincuenta días (o siete
semanas y un día) después de la fiesta de la Pascua. En ella se conmemoraba también el pacto que
Dios había hecho con su pueblo en el Sinaí (Éxo. 20:22-23:33; 34:10-28). En el relato del
acontecimiento de Pentecostés aparecen unas imágenes (fuego, viento) que también se
encuentran en las narraciones de la revelación del Sinaí.
El autor del Libro de los Hechos describe la venida del Espíritu con los símbolos clásicos de una
teofanía (una manifestación especial de Dios en formas o materializaciones físicas). Elige el viento
porque en hebreo, "espíritu", es la misma palabra que viento (Juan 3:8); y el fuego que en el
Antiguo Testamento es a veces una manifestación del mismo Dios (Isa. 30:27; Ezeq. 1:4; 3:12; Sal.
18:13; 29:7; 50,3).
A muchos de nosotros, el relato de Pentecostés nos resulta extraño y fascinante a la vez,
precisamente por los símbolos e imágenes que utiliza. Pero esa extrañeza desaparece cuando
comprendemos que, a través de ellos, el autor del Libro quiere hacernos descubrir lo importante
que fue la experiencia de Pentecostés, y que en ella se dio una presencia muy especial de Dios. El
Señor envía al Espíritu Santo que había prometido (Lev. 24:29) y lo hace cuando están reunidos en
comunidad. Esto es interesante.
El fenómeno a continuación es "hablar en lenguas". La idea aquí es que hablaron en los idiomas
de las personas que habían llegado a la fiesta. ¿Qué es lo importante de esta manifestación?
Hablar en otras lenguas es hacerse entender por todos los pueblos. Dios quiere que todos
conozcan de su salvación. El Espíritu, supera la barrera del idioma para que oigan y entiendan. Así,
la iglesia debe saber que su misión es llevar el mensaje a todas las naciones, de toda lengua.
En el episodio de Babel (Gén. 11:1-9) las diferentes lenguas dividen a los hombres y mujeres.
Pentecostés parece darnos a entender que todas las personas pueden oír la buena nueva de Jesús.
La misión de los apóstoles, desde este momento, será hacer llegar a todos, sin excepción, la buena
noticia de la resurrección de Jesús. Es como si la confusión de Babel, que provocó la dispersión de
los pueblos, desapareciera, y todos los hombres y mujeres pudieran reunirse de nuevo en una
misma familia.
La venida del Espíritu hace que los discípulos se conviertan en testigos del resucitado ante todos
los pueblos del mundo. ¡Somos una comunidad para el mundo! La salvación ya no tiene fronteras;
no es solo para los judíos, sino que se dirige a todos. ¡Que todas las personas entienden, cada una
en su propia lengua y cultura!
En un primer momento el acontecimiento de Pentecostés solo se manifiesta entre los judíos
venidos a Jerusalén para la fiesta. No es correcto hablar de varios eventos del Pentecostés, pero si
del efecto de éste: 4:31; 10:44-45. El Espíritu Santo, que acompaña a los discípulos va
confirmando su predicación con estas presencias o manifestaciones extraordinarias.
Finalmente, es importante observar que el Espíritu desciende sobre toda la comunidad. En
comunidad reciben el Espíritu, en comunidad lo anuncian, y ese anuncio hace que aumente y se
consolide dicha comunidad con nuevos miembros. El nuevo Israel se hace misionero al recibir el
don del Espíritu Santo.
Este acontecimiento de Pentecostés nos enseña hoy, a las comunidades cristianas, a salir de
nuestros “guetos” o encierros, de nuestras nidos, de nuestras comodidades, de nuestras
preferencias, de nuestras fronteras, de nuestro pueblo, de nuestro Estado, de nuestra nación; para
anunciar, fuera de nuestras "fronteras", el mensaje de vida y esperanza en Jesús y para demostrar
su amor y poder entre los hombres.
PARA PROFUNDIZAR
El Espíritu Santo: Cuando Pablo fue a Éfeso se encontró con algunos discípulos que le dijeron: "Ni
siquiera hemos oído que existe Espíritu Santo" (Hech. 19:2b). Conocían de religión, seguían a un
líder religioso, pero no conocían a Cristo personalmente, no habían recibido el Espíritu. Asistir a la
iglesia; ser de cuna evangélica; saber de Biblia; seguir buenas enseñanzas no nos hace salvos, hijos
de Dios. Necesitamos conocer personalmente al resucitado, necesitamos recibir su Espíritu.
El Espíritu nos impulsa a vivir como hijos de Dios: nos convence de pecados; nos revela a Cristo;
nos conduce a la verdad; nos santifica; nos une a la familia de Dios; nos otorga dones para el
servicio. El mal ejemplo de algunos; el exceso de otros; y los extremos de algunas creencias y
prácticas no nos deben alejar de un estudio responsable y una vivencia genuina de la llenura del
Espíritu Santo.
La llenura del Espíritu se evidencia por el fruto del Espíritu en nosotros (Gál. 5:22-23), que no es
otra cosa que reflejar el carácter de Cristo. La llenura del Espíritu, si lo vemos con detenimiento,
no tiene que ver tanto con bulla, como con frutos; sino con vida, con santidad, con comunidad y
testimonio.
CONCLUSIÓN: REPASO, APLICACIÓN Y ENLACE
1. Repaso: (1) El Espíritu Santo se manifestó a los creyentes juntos y unánimes; (2) La
llenura del E.S. tiene una expresión práctica en la vida: nos entregamos todo a él,
incluyendo nuestras circunstancias; (3) El poder del E.S. capacita a la iglesia para cumplir
con la misión encomendada; (4) Llegamos a los demás, en su lenguaje y circunstancias por
la presencia y guía del E.S.
2. Aplicaciones: (1) El Señor espera que nosotros procuremos la unanimidad para
buscarle, discernirle, servirle; (2) El enfoque de la comunidad debe ser la procura de la
vida espiritual para cumplir con la misión personal; así como del cuerpo; (4) Las personas
deben constatar que somos una comunidad que exalta las maravillas del Dios trino de
manera integral.
3. Enlace con clase que viene: Para preparar el próximo encuentro, vamos a volver a leer lo
referente a la primera comunidad: en 1:12-2,47. Esta vez vamos a tratar de observar cómo se
constituye la comunidad cristiana descrita en 2:42-47. Tengamos en mente esta pregunta:
¿Cómo se va formando la comunidad cristiana y cuáles son los rasgos que mejor la definen?