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Tema 1

El documento discute las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y su influencia en el periodismo. Señala que la tecnología digital no supone una revolución y que factores socioeconómicos son más importantes para explicar los cambios. Internet ha cambiado la relación entre lectores y distribuidores de información haciéndola más horizontal e interactiva. Sin embargo, la lógica de los medios sigue siendo similar. La convergencia multimedia y digitalización han traído cambios al periodismo pero también continuidades. La crisis del
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Tema 1

El documento discute las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y su influencia en el periodismo. Señala que la tecnología digital no supone una revolución y que factores socioeconómicos son más importantes para explicar los cambios. Internet ha cambiado la relación entre lectores y distribuidores de información haciéndola más horizontal e interactiva. Sin embargo, la lógica de los medios sigue siendo similar. La convergencia multimedia y digitalización han traído cambios al periodismo pero también continuidades. La crisis del
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TEMA 1: CIBERESPACIO Y PERIODISMO.

1. Tecnologías de la Información y de la Comunicación.


La tecnología por sí sola no explica nada en profundidad, siempre viene determinada por
motivos socio-económicos. Internet surge como un servicio que cubre una necesidad militar
y que luego se desarrolla con matices diferentes.
1.1. Determinismo tecnológico.
La digitalización no supone una revolución. La tecnología nunca es neutra, siempre tiene un
interés detrás y hay que saber de dónde surge y no utilizarla como punto de arranque para
explicar cualquier proceso social, cultural, político o económico.
Hay posturas demasiado optimistas que conciben la digitalización como panacea para todos
los problemas de incomunicación y acceso al conocimiento. Pero tampoco es un continuo
peligro para el rigor informativo, la autoría intelectual y supone la muerte del periodismo.
El nuevo paradigma sitúa la tecnología digital como una respuesta abrupta del sistema
capitalista para superar sus contradicciones internas y, simultáneamente, como reacción
defensiva frente al reto de la Unión Soviética en la carrera espacial y nuclear. Una visión más
completa debería identificar más líneas de continuidad que de ruptura en este proceso.
La tecnología supone un elemento fundamental en las sociedades del siglo XXI y una de las
claves principales para entender muchas de las transformaciones suscitadas en el escenario
cultural y comunicacional de la sociedad globalizada. Ante este elemento, la acción de los
gobiernos y de las instituciones supranacionales tiene mucho que decir y hacer. La
implicación de los ciudadanos en la apropiación de la tecnología digital para sus necesidades
comunicativas más genuinas y la liberación del conocimiento.
Gaëtan Tremblant cree que lo que sustenta a este proceso de digitalización no supone ninguna
revolución, dado que mantiene el objetivo principal del sistema capitalista.
1.2. El papel de las TIC en la conformación de la Sociedad de la Información.
Una de las principales claves de la digitalización consiste en el cambio fundamental en la
relación entre los lectores y los distribuidores de información. Internet es una red horizontal,
multidireccional, descentralizada e interactiva. Tales características hacen de internet el
“Tercer entorno” (Javier Echevarría): un nuevo espacio vital que supone la tercera gran
conquista de la humanidad tras la sedentarización y la urbanización.
La colonización de este nuevo entorno está empezando, y casi todo apunta a que los grandes
terratenientes virtuales son los que acapararan la mayor parte de la extensión del
ciberespacio, por infinito que sea. En este nuevo territorio operan condicionantes muy
diferentes a los otros dos, que lo convierten en una arcádica esperanza de libertad e igualdad.
Las especiales virtudes del ciberespacio actúan de manera decisiva a la hora de construir
nuevas iniciativas.
1.3. La influencia de las redes en los medios de comunicación.
Internet no es un medio de comunicación de masas. La naturaleza distintiva de Internet
respecto a los medios es lo que aportan sus enormes potencialidades. “Se trata de mensajes en
todos los sentidos, enviados por cualquiera y organizados por nadie” Dominique Wolton.
Ello supone el problema de que la era de la globalización no favorece el necesario vínculo
social de la democracia, pues cada individuo se conecta a partir de sus intereses personales.
Esta desvinculación tiene gran parte de su explicación en los fenómenos de
desintermediación, remediación y personalización.
Internet como sistema de telecomunicaciones, la red está formada por un conjunto de
herramientas para la comunicación interpersonal, o utilidades para la provisión de servicios.
Desde esta perspectiva, internet podría asemejarse a otros sistemas de comunicaciones, como
el teléfono o el fax. Se trata de un conjunto o red que conecta ordenadores y otros
dispositivos en cualquier parte del mundo. La digitalización ha producido muchos cambios
evidentes en el plano técnico y social, ha desdibujado significativamente las diferencias entre
los roles clásicos de emisores y receptores, ha modificado las formas y los procesos de la
cultura dominante, pero también ha reforzado sus resortes como herramienta de control y de
reproducción del sistema.
La comunicación digital tampoco presenta ingredientes realmente revolucionarios. Puesto
que la digitalización no supone realmente ninguna revolución, no debemos caer en creer que
la evolución del periodismo viene marcada de manera determinante por la aparición de
determinadas tecnologías.
2. Introducción y análisis de las principales pautas y claves de los cibermedios
como escenario de información en red: los puntos cardinales del ciberespacio.
La dimensión comunicativa del escenario digital se caracteriza por 4 pautas que han marcado
profundas transformaciones en la forma de entender y desarrollar la comunicación pública e
interpersonal.
Los 8 nuevos paradigmas que sirven de brújula en el ciberespacio nos muestran la pertinencia
de no perder de vista esas líneas de continuidad y constatar que los muchos cambios que
vivimos en esta sociedad líquida tienen una explicación más clara en el ámbito
socioeconómico que en el tecnológico.
● Actualización: esencias que han mantenido vivo al periódico, que cuando empieza a
entrar en el periodismo en la red, se refuerza el “directo permanente”. El periodismo
se empieza a producir de manera sistemática en el ámbito de la instantaneidad.
● Multimedialidad: estamos asistiendo al máximo nivel conocido de convergencia
tecnológica. La estructuración de los medios y recursos que dan lugar a esa
multimedialidad también se manifiesta de manera convergente en un sentido
funcional y empresarial en forma de concentración mediática. Se está provocando la
copia del sistema del que venimos.
● Hipertextualidad: la información en Internet se estructura a través del hipertexto. Es
una combinación de formatos y una extensión de la información que la conecta con
otras informaciones relacionadas. Sostiene el funcionamiento de internet como las
neuronas el pensamiento.
● Interactividad: estamos en un escenario donde prima la capacidad de que la
comunicación fluya en varios sentidos. La interactividad más pura es la conversación,
No se ha alcanzado un nivel de desarrollo que permita pensar que se ha modificado la
lógica con la que siguen funcionando los medios.
● Universalidad: la globalización se concibe como un modelo de sociedad basado en
criterios económicos y geopolíticos antes que tecnológicos. El valor de la
universalidad que ha acompañado hasta ahora en internet convive con una brecha
digital que reproduce los desequilibrios de siempre en el acceso al conocimiento.
● Espacio limitado: en internet no hay límites espaciales para la cantidad de medios ni
para el volumen de su información. Además, en los medios electrónicos, se suma otro
recurso escaso: el espectro electromagnético. Por otra parte, la complejidad de los
sistemas de producción de medios escritos y audiovisuales hacen que solo algunas
empresas puedan disponer de la infraestructura necesaria para poner a disposición del
público sus mensajes.
● Horizontalidad: la mediación deja de ser una facultad exclusiva de los profesionales
de la comunicación, desplazados de su exclusividad por procesos de
desintermediación y remediación en la comunicación social
● Personalización: la segmentación de la audiencia iniciada por los medios tradicionales
revoluciona hasta un modelo de comunicación potencialmente ajustado a la medida de
cada usuario.
3. Repercusiones de la convergencia multimedia y la digitalización en una actividad
en crisis.
En este cambio de siglo, de milenio y de era, el factor tecnológico cobra especial relevancia
por su carácter convergente. Hasta ahora los nuevos medios y las nuevas herramientas de
cada etapa podrían provocar cambios más o menos aislados en los usos y formas de ejercer
periodismo, e incluso causar modificaciones estructurales en el desarrollo de la profesión.
Estos episodios demuestran que conforme la digitalización ha ido empapando los procesos de
trabajo y la globalización ha hecho más reducido el escenario económico mundial, los efectos
de la tecnología no se producen de manera separada o estanca, sino convergente, tanto en la
propia confluencia técnica de herramientas y codificaciones que permite lo digital.
4. Crisis de identidad en el periodismo.
La digitalización ha traído demasiados cambios en muy poco tiempo, y uno de los ámbitos
más afectados es el de la financiación de los medios en un ecosistema de máxima
competitividad caracterizado por la gratuidad en el acceso a los contenidos y la entrada de
nuevos actores, incluida la ciudadanía, en la producción informativa.
La crisis no está en el periodismo sino en la industria, en los medios, y se inició hace mucho
más tiempo por factores muy variados. La industria periodística viene arrastrando un
profundo y creciente deterioro desde los años 70, marcado por una progresiva pérdida de
lectores en el caso de los periódicos y por un notorio descrédito y desafección de la
ciudadanía hacia los medios en general.
Detrás de todas estas disfunciones subyace la crisis de credibilidad en los medios. El
desmantelamiento de la industria periodística en España es especialmente dramático. Vemos
un panorama de extremada vulnerabilidad financiera que pone a las principales cabeceras a
merced de las presiones del poder político y económico. El sistema de medios español está
formado por un sector público robusto y muy politizado, un sector privado fuerte y partidista
y una reducida prensa elitista.
La crisis del periodismo no solo viene desde la introducción de la digitalización, esta no es su
única ni su principal causa. El periodismo está muy cuestionado actualmente, pero también es
muy necesario a la vez, a causa del ruido y la desinformación. No es casual que la pérdida de
influencia de los medios coincida con la creciente polarización ideológica y la reducción del
alcance cognitivo que suponen las cámaras de eco que se producen en el ecosistema
mediático.
Desde los años 70 se viene experimentando una pérdida en la calidad de la información, la
producción de periódicos, la financiación por parte de la publicidad. Cada vez se hace más
periodismo sin salir a la calle, dependiente de las agencias de noticias y de comunicación.
Podemos identificar 3 crisis sucesivas y solapadas:
Crisis endógena: desde los 70, por reducción de costes y mercantilización. Reducción de la
calidad y pérdida de credibilidad y rentabilidad. Profesionalización de fuentes,
homogeneidad, especularización, precarización laboral y profesional, etc.
Crisis digital: desde 2000, por la inadaptación de los modelos de negocio al nuevo escenario.
Todo gratis, desplazamiento en la exclusividad mediatizadora.
Crisis financiera: desde 2008. Cierre de medios, desempleo vertiginoso en un panorama más
complejo. Esta crisis triple está marcada por el retraimiento progresivo de la fortaleza de los
medios. La debilidad acumulada en los medios se ha puesto en evidencia ante los desafíos
que ésta plantea, con la que han emergido formas alternativas de hacer periodismo al modelo
de los medios convencionales y nuevos actores en el escenario de la comunicación
periodística.
El medio que representa el comienzo de la sociedad de masas es el periódico. Todos los
procesos y soluciones tecnológicas que han ido incorporando al periodismo han ido
fomentando esa comunicación de masas. Internet se presentó como la plataforma más idónea.
Pero este poder de influencia se ha visto mermado por una sociedad de red donde la
masificación y la universalidad se ven cuestionadas.
5. Cibergéneros argumentativos.
5.1. Los cibergéneros periodísticos.
La adaptación de los géneros clásicos estuvo marcada en los primeros años por intensos
debates sobre el sentido de mantener los cánones formales a la hora de desarrollar y
estructurar la presentación de los contenidos. La conclusión viene a corroborar aquí también
más continuidad que ruptura. Se ha producido una adaptación bastante natural en general de
todos ellos, lo que ha implicado diferentes grados de transformación en función de sus
posibilidades expresivas.
En algunos casos, como en el caso del reportaje, el paso de género a cibergénero supone una
transformación profunda en su estructuración y elementos narrativos. Uno de los rasgos más
visibles de esta adaptación de los géneros clásicos es el de la hibridación que podemos
encontrar en muchos de ellos, donde confluyen características de unos y otros en el mismo
contenido.
Una de las claves fundamentales para abordar activamente la configuración de la narrativa
periodística a través de los cibergéneros es la imprescindible experimentación.
Esa experimentalidad debe definir muy bien los límites entre la información y la opinión,
manteniendo el rigor que caracteriza normativamente al periodismo clásico. Por ello es
imprescindible identificar con plena claridad cuando un contenido es argumentativo.
5.2. La opinión como género en la Web.
El cibergénero argumentativo no requiere completar la documentación imprescindible para
cualquier contenido periodístico con el trabajo de campo que sí necesitan los demás géneros.
Los artículos de opinión o los editoriales no suelen tener una verdadera dimensión
multimedia. No hay ningún motivo para explicar que las piezas argumentativas de los medios
digitales se hayan desmarcado de la revisión que han sufrido los demás géneros periodísticos,
por lo que también este tipo de artículos resultan un campo muy interesante para la
experimentación más pura y abierta.
Avanzado el siglo XX, los periodistas empezaron a erigirse en mediadores de vocación
aséptica con el principal afán de describir la realidad buscando la máxima fidelidad,
neutralidad y objetividad posibles. La transformación del sistema de comunicación social
concedía al periodista el papel de notario de los acontecimientos y le confiaba el difuso
mandato de registrar y transmitir todo aquello que pudiera interesar a la sociedad. Pero el
modelo del gatekeeper pronto se vió cuestionado por un modelo profesional mucho más
comprometido, y que dio origen a las aportaciones de lo que se conoce por Nuevo
Periodismo.
La desregulación de los mercados y la creciente concentración empresarial han ido
debilitando el tradicional sostén de la profesionalidad del periodista: tanto la objetividad
como la vigilancia del poder de los medios de comunicación pierden valor en un escenario
cada vez más sometidos a los dictados de la racionalidad comercial y a los algoritmos de la
atención, lo que convierte a la mayoría de los informadores en meros difusores de contenidos.
Si hace 50 años la objetividad era una virtud a la que había que aspirar, hoy se ha convertido
en una imposición vacía como mecanismo para ahuyentar la crítica dialéctica. La objetividad
no solo no es posible, sino que deviene en un instrumento de control del sistema para hacer
más difícil la transgresión narrativa en los relatos.
La gran diferencia entre la opinión del resto de los géneros es que la misma subjetividad
cuenta con recursos y licencias retóricas que la hacen más visible.
Subgéneros argumentativos y algunas pautas.
El editorial presenta el criterio del medio sobre los hechos de la actualidad. Su redacción debe
guardar cierto protocolo, y su exposición presenta, en este orden, los hechos que dan pie a la
opinión, los principios aplicables al caso y la argumentación y una conclusión razonada.
La columna es una pieza que analiza, interpreta y orienta al público sobre cualquier aspecto
de la actualidad. Tiene una frecuencia, extensión y ubicación estable dentro del medio. El
tono de la columna es personal y emotivo.
El artículo analiza y opina sobre la actualidad, pero no forma parte de una serie y su
extensión es mayor que la columna.
Otras opciones son la viñeta y el vídeo-análisis.
En cualquier caso, los titulares deben ser claros y han de redactarse pensando no solo en las
personas que lo van a leer sino también en su visualización en buscadores y redes sociales.

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