El apego es un vínculo afectivo que se establece desde los primeros momentos de vida
entre la madre y el
recién nacido o la persona encargada de su cuidado. Su función es asegurar el cuidado, el desarrollo
psicológico y la formación de la personalidad.
El establecimiento del apego desde la infancia más temprana se relaciona principalmente con dos sistemas: el
sistema exploratorio, el cual permite al bebé contactar con el ambiente físico a través de los sentidos; y el
sistema afiliativo, mediante el cual los bebes contactan con otras personas.
El apego se compone de tres componentes:
la construcción mental que permite establecer la relación de pertenencia e incondicionalidad
la unión afectiva que proporciona sentimientos de alegría y bienestar
el sistema de conductas de apego focalizado en mantener un contacto privilegiado.
Bowlby después de realizar estudios con niños institucionalizados por robo, y con niños que habían sido
separados de sus madres a edades tempranas. Bowlby concluyó que la capacidad de resiliencia de los
menores estaba influenciada por el vínculo formado en los primeros años de vida. En este sentido, el tipo de
relación que se establece entre el bebé de pocos meses y su cuidador es determinante en la conducta y
desarrollo emocional posterior. El estilo de apego establecido durante la infancia puede ser visible en los
miedos o inseguridades del adulto, y en la manera de afrontarlos.
Los 4 tipos de apego
1. Apego seguro
Este tipo de apego está caracterizado por la incondicionalidad: el niño sabe que su cuidador no va a
fallarle. Se siente querido, aceptado y valorado. De acuerdo con Bowlby, este tipo de apego depende en gran
medida de la constancia del cuidador en proporcionar cuidados y seguridad. Debe tratarse de una persona
atenta y preocupada por comunicarse con el recién nacido, no sólo interesada en cubrir las necesidades de
limpieza y alimentación del bebé. Desde luego, el inconveniente es que esto supone una entrega casi total de
parte del cuidador o cuidadora, lo cual puede resultar complicado para algunas personas.
Los niños con apego seguro manifiestan comportamientos activos, interactúan de manera confiada con el
entorno y hay una sintonía emocional entre el niño y la figura vincular de apego.
No les supone un esfuerzo unirse íntimamente a las personas y no les provoca miedo el abandono. Es decir,
pueden llevar a una vida adulta independiente, sin prescindir de sus relaciones interpersonales y los vínculos
afectivos.
2. Apego ansioso y ambivalente
En psicología, “ambivalente” significa expresar emociones o sentimientos contrapuestos, lo cual,
frecuentemente genera angustia. Por eso, en el caso de un apego ansioso-ambivalente el niño no confía en
sus cuidadores y tiene una sensación constante de inseguridad, de que a veces sus cuidadores están y otras
veces no están, lo constante en los cuidadores es la inconsistencia en las conductas de cuidado y seguridad.
Las emociones más frecuentes en este tipo de apego, son el miedo y la angustia exacerbada ante las
separaciones, así como una dificultad para calmarse cuando el cuidador vuelve. Los menores necesitan la
aprobación de los cuidadores y vigilan de manera permanente que no les abandonen. Exploran el ambiente de
manera poco relajada y procurando no alejarse demasiado de la figura de apego.
De adultos, el apego ansioso-ambivalente provoca, una sensación de temor a que su pareja no les ame o no
les desee realmente. Les resulta difícil interaccionar de la manera que les gustaría con las personas, ya que
esperan recibir más intimidad o vinculación de la que proporcionan. Un ejemplo de este tipo de apego en los
adultos es la dependencia emocional.
3. Apego evitativo
Los niños con un apego de tipo evitativo han asumido que no pueden contar con sus cuidadores, lo cual les
provoca sufrimiento. Se conoce como “evitativo” porque los bebés presentan distintas conductas de
distanciamiento. Por ejemplo, no lloran cuando se separan de cuidador, se interesan sólo en sus juguetes y
evitan contacto cercano.
Lo constante han sido conductas de sus cuidadores que no han generado suficiente seguridad, el menor
desarrolla una autosuficiencia compulsiva con preferencia por la distancia emocional.
La despreocupación por la separación puede confundirse con seguridad, en distintos estudios se ha mostrado
que en realidad estos niños presentan signos fisiológicos asociados al estrés, cuya activación perdura por más
tiempo que los niños con un apego seguro. Estos menores viven sintiéndose poco queridos y valorados;
muchas veces no expresan ni entienden las emociones de los demás y por lo mismo evitan las relaciones de
intimidad.
En la edad adulta, se producen sentimientos de rechazo de la intimidad con otros y de dificultades de
relación. Por ejemplo, las parejas de estas personas echan en falta más intimidad en la interacción.
4. Apego desorganizado
Es una mezcla entre el apego ansioso y el evitativo en que el niño presenta comportamientos contradictorios
e inadecuados. Hay quienes lo traducen en una carencia total de apego.
Lo constante en los cuidadores han sido conductas negligentes o inseguras. Se trata del extremo contrario al
apego seguro. Casos de abandono temprano, cuya consecuencia en el niño es la pérdida de confianza en su
cuidador o figura vincular, e incluso puede sentir constantemente miedo hacia ésta.
Los menores tienen tendencia a conductas explosivas, destrucción de juguetes, reacciones impulsivas, así
como grandes dificultades para entenderse con sus cuidadores y con otras personas.
Evitan la intimidad, no han encontrado una forma de gestionar las emociones que esto les provoca, por lo que
se genera un desbordamiento emocional de carácter negativo que impide la expresión de las emociones
positivas.
De adultos suelen ser personas con alta carga de frustración e ira, no se sienten queridas y parece que
rechacen las relaciones, si bien en el fondo son su mayor anhelo. En otros casos, este tipo de apego en
adultos puede encontrarse en el fondo de las relaciones conflictivas constantes.
SEGURO EVITATIVO ANSIOSO DESORGANIZADO
Afronta los Evita los Vive los Vive los conflictos
conflictos conflictos conflictos con de forma
mucha angustia dramática
Expresas sus A menudo no Piensa más en Siente que no
sentimientos y expresa lo que las necesidades puede confiar en
necesidades siente, necesita de la pareja que nadie
y piensa en las suyas
Disfruta del Valora más el Necesita estar No se acerca
tiempo en tiempo propio todo el tiempo porque le van a
pareja y del que el de pareja posible en herir y defraudar
tiempo sin ella pareja
No crea Tiene Suele crear Relaciones
relaciones de dificultades para relaciones de inestables amor-
dependencia comprometerse dependencia odio
No siente La pareja no Siente temor Temor al
preocupación suele ser su excesivo al abandono, pero
por ser dejado/a prioridad abandono dificultades para
intimar.