Las tortugas marinas son animales que pasan sus vidas enteras en hábitats marinos o estuarinos,
saliendo a tierra firme solamente al momento del desove. Por ello su fisiología, anatomía y
comportamiento han evolucionado bajo presiones de selección que han hecho que estos animales
compartan muchos elementos en común con peces grandes y cetáceos. Luego de salir del huevo
(eclosionar) las pequeñas tortugas juegan una carrera desenfrenada hacia el mar, hecho que ocurre
generalmente en la noche, luego nadan activamente hacia el mar abierto, para tomar refugio en
sistemas de corrientes circulares (Gyres). Finalmente cuando las tortugas son adultas periódicamente
dejan sus áreas de alimentación y migran hacia las áreas de apareamiento y anidación, luego de lo cual
muchos retornan a sus áreas individuales de alimentación. El estilo de vida que llevan está ligado
estrechamente con la habilidad de navegar correctamente a lo largo del océano.
Sin embargo muy poco es lo que se sabe sobre cómo los adultos navegan esas largas distancias o cómo
ellos relocalizan su sitio de nacimiento. Dos hipótesis tratan de explicar esta capacidad, la primera
plantea la existencia de señales químicas provenientes de las playas de las playas de anidamiento, serían
estas las que guiaran el retorno de esos individuos a las playas, la segunda plantea la capacidad de los
individuos en utilizar las características del campo magnético y de esa manera migrar desde y hacia los
sitios de alimentación. Debido a que los animales que migran grandes distancias frecuentemente usan
muchas señales en la navegación ambas hipótesis no son excluyentes.
Para determinar las migraciones de las tortugas que están en aguas uruguayas, se realizara un marcado
con una placa de identificación, de todas las tortugas marinas capturadas en las diferentes áreas donde
hay presencia de las mismas. Esto permitirá saber que migraciones realizan las mismas, si viajan a países
vecinos y que movimientos tienen dentro de nuestra plataforma continental.
Los casos de migraciones reportadas para Uruguay son tres:
1. Tortuga verde juvenil que fue marcada por Jim Wood en Surinam en 1978. La misma quedo atrapada
en una red en Valizas en ese mismo año.
2. Tortuga cabezona (hembra, adulta) que fue marcada por el Projeto TAMAR (Brasil) en Pontal de
Ipiranga en 1991. La misma apareció varada muerta en Punta del Diablo en 1999 (Dato relevado por
Ricardo Praderi)
3. Tortuga cabezona (hembra, adulta) que fue marcada por el Projeto TAMAR (Brasil) en Arempebe en
1995. La misma quedó atrapada en una red de arrastre frente a costas montevideanas en abril del 2002.