Ensayo sobre la filosofía de
Benedetto Croce
Cúccaro, J. J.
1921
Tesis presentada con el fin de cumplimentar con los requisitos finales para la
obtención del título Doctor de la Universidad de Buenos Aires en Filosofía y
Letras
I 2[6 1 og Q
I I I nt r o G. Qo c f 6n
III "De consola% ione pl.ilosophise~..........
IV Ls estímulos
V La limpios como oier. is uel concepto puro " 96
VI F~losofis d.e ls práctica- Zoonomica g
é tics lT 1/Q
VII Teoris e stor fa ~elis Storiogra.lis- Z1
concepto d.e ls h,i„-,' oria ................ "
VIII El circulo de ls -ilosoffs (Gonclusi6n) ~ ' lda
ZX apendioe
X Ind.ioe de los nombres - ~ ~ ~ -- ~ ~ ~ - ~ -- ~ ~ ~ - 134
Il Bibliogrsiis ....... - .. - . - . - - ..
La
Precisamente, el fracaso del positivismo que pretendi6 erguirse,
candorosamente, a pensamiento filos6fioo, se explica
de sentido liist6rico que le llevb a desconocer la labor, fecundfsi
ma, anterior¡ y con ess apostura, entre c6mica e infantil, de pre-
sentarse como descubridores originarios d,e todas las verdades, CQ61
modernos videntes, prometieron,sl son d~ estruendosos anuncios, la
revelaci6n de todos los misterios por medio
por ellos inventscia: el laboratorio.
De esa falta de conocimiento de la historia, caso trópico
es Hebert Speacer, el condensador más afamado del poeitivismo y el
oorifeo g~e ha, llegado a ser el sumo maestro, asf como lo fu4
l,a masonería, de ese decsi.iiento filos6fico del siglo XIX. Y asT,
desconociendo a Zsnt o a Schelling, se propone escribir, por prime
blica un extenso catilogo ~e
I,
Sc¡ pero que ers "un sutox tudesco de quien no recordaba el
al
Dios abstraoto.'4o los olerigos y de los naturalistas, en los bra-
sos de la historia,
hasta afirmen la d.ivinidac1 4e su propia existencia. La eternid.aL
que Plat6n vefa en sus"ideas" que siempre habfan sid.o, siempre
.son y siempre
el oual el pensamiento inutilmente se fatigaba
alguna
hombres miaaos tienen la eternitad en su oGzloienoia y en su. penss
miento, ellos mismos son esas "ideas", y Dios, mis que estar oon
ellos,
do del oritioiano kantiano, del idealismo de Eegel y de la histo-
/
rioilad. de Vioo, en la severidad de sus problemas y en la oposi-
oi6n a toda trasoendenoia, afirma también una religiosidaa. y esti
ma que el oristianismo ha, sido la 4pooa hist6rioa ¹ue ha feoar~ua,-
do la soluoi6n de sus problemas.¹ Y no es, acaso, esa encarnaci5n
4e la humanidad. en Cristo ¡ el problema fundamental de la filoso-
fía que reoien ouan~o el cristianismo form6 la conoieroia, pudo
I
oho carne, < no es, en e=e'to, el problema de la f
en que lo eternu es el ic divid.uo y el inLivia.uo lo eterno~
Libre de todo pre]uioio, y dejando as ouestiones sobre
la
los
tiempo, con la seriedad. que le da e1 oonooimiento 4e los prob~
mas, el idealiano afirma 1s religi6n oomo actividad. espiritual y ~.
su necesid.ad. para la ca~yleta vida del pensamiento, aunque, al
tiempo milano 4e afirmarla, pone la exigencia d.e que le religi6n,
Zste caziñ™o del primer momento hacia
vertl.cLo
especie Ce venerso16n, y i~entiiia s1 afirmase que mi pensamiento
h~a ultrapasaclo ese período.
la histori~ Le los problemas que; ~rata, como han naciclo y como
se han desarrollado¡y exponer ana filo ofia quiere deoir hacer
propios les problemas de ella, sentirlos, vivirlos y prensarlos;
y cuand.o ~ problema se piensa, llega a ser, en el momento d.e
pensarlo, oritioado: aceptado o negado.
Este mhtod.o es el único que creemo«posible; pues no
conoebimos una historia yue pueCa corsis'-ir en una reoeticibn d.e
hechos que no sean ni pensados ni sentiLos; o, una filosofía cu-
ya historia se haga y no sea, en alguna; forma, una filosof16 fue
haoemos nuestra. Estos dos puntos de vista cor tolas las exigen'.
o1as que llevan oonsigo, los hemos tenido presentgy nos hemos
esforzado en
hemos d.eclarado g por ls cultura mental que hemos pod.ido slcan-
sar en las conaicones yac pueden imaginarse por lo expuesto, una
conformidad. aosoluta no tenemos
Que para un oompleto pens~raiento sobre la filosofía crociana es
los- q,ue onnan la trahici.'n cultural italiana y encontrarse en
condiciones espirituales canacos de rlefinir la situación personal
Qrooe ' para
lo en quien hemos oifraáo todas
/
Z RTROQUCQ.IOE-
ligidn, inteleo4o y raedn esye)ulativa, fantasfa p filosofía, g
/
tad,, que dieron lugar a un genezal arreglo burgués-constitucio-
nal : d e allá' el yr evalúo er Le l int sr h s po r las c ienc
y naturales, promotoras Ke la industria y
las ciencias emp(rico-sociales, aptas a resolver, por la expe-
riencia g la comparaoi6n, d.ifieultetes
Groce-Critica, XVII-lT-V9) .-
iniciado,
d,el hombre era de fecha, L'aoiente y los mismos propulsores, d.e esa
ooncepoi6n histbr1oa a ~„ue nos referíamos, bien pronto estrecha-
rén sus limites g perd.ieron 1os frutos de su conciuista: Hegel,
al d.eolarar como centro del mundo
cierto vage platonimo la escuela hist6rica del derecho p a la
afirmada realifgd, concreta d.el pensamiento se agregaban ar.e
resabios de abstkactismo ; Spaventa, que habfa declarsdo c,ue
spirito non b oome la. i~tezia, ohe opera e ei comunica da fuori;
tenla coque limitarse a defenderse en su puesto conquistado y su
voz no tuvo resananoia. Los odigenes de la escuela naturalista
samente, el
F. los problemas que, este, de)6 de resolver. El problema critico,
Que es el gran problema fundamental del s1glo XIX, de saber ~de
9ue podemos tener conocimiento®, habla sido resuelto por Eant
af1%1Kádo Que el 6nico sb j eto @el conocimiento humano, dadas
sus posibles condiciones, es la afirmac16n cLel mundo
g a baee tel fenbmeno, para explioar la „/
/
ponla por el anQ.isis hecho d.e la experiencia, la conclusión de
que todo es dado por le cooperaoi6n Lel sujeto, Sentado esto co-
mo base pod.ia facilmente d.arse contestaci6n a las preguntas so-
bre el valor d.e 1a ciencia' basad.o en la experiencia, oontestando
que ella
siempre qu.e la inteligencia d.h un esquema o construya,
nos en parte, esa,
lidad. de nuestros cono;.intentos (principios científicos) no pue-
den provenir sino de lo
te de necesario y universal en el conocimiento humano esta dado
por la inteligencia) pero~ 1e contigente, lo que forma 1@ mate-
ria de esa inteligencia~ q.u4 natural z~. tiene. Le dónde proced.e?
Y Kant ha contestado que esa procedencia es el
indetezminad.o e ind.ete~iinable, irred.uctible y d.el cual nad.a po-
demos decir, ala estando obligados a admitir su existencia
dar enp1icaci5n
buscando, bien en eliminar Ka
tranQo la conexibn reci-.roes de las categorías y oue la realid.ad.
est4. ea su relaci6n y en su proceso ¡ hasta l' e@ar. a través de Her'
poderosa tentativa llev;.da a
realidad. pued.e resolverse en pensamiento, siempre que este no se
conci'ba sblo oomo pensamiento analítico (formal), sino como pro-
«so sint4tióo, productor, por íntima necesidad„de nuevas formas
«nteniáas (indeduoibles) M las antecedentes".(1)
'triunfaba Hegel y su voz tenla eco en tocLas partes,
(1) pp
-15-
oomo d,calamos,
-/
pi, Rosmini y Gioberti, aun. cuando fieles a sus creencias y¡
cien manera, opuestos a la. filoso ~a olemana, se vieron obliga-
principios que no oontrariaban sa cristianismo, fueron aceptacLos
y d.itulgad.os. Spaventa mismo, el auks conspiouo f il6sof o de esa
hpooa, en su puuro he elianlsmo, veta
representantes Le la trautoiSn .ilos6f loa italiana
Vioo, precursor de la nu~a metafísica«quien " descubri6 la dis
tincibn real d.e las do.. pxevid.encias, la natural y la hur:ana,
adivinb en su uniüad el libre :~ absoluto espíritu, o sea el verda
d.ero Dios, resolvieno.o a absoluta id.ertid.acl (el principio üe la
filosofía mod.ernar el .'-nte oaetesiano) como simple infinita
italia del nuevo antro ~ologismo, de la nueva so3uci6n cLel proble-
ma üel conocimiento«, en Rosmini " el oonocimiento puro o trcsoe-
Qental como unicLaü sintética originaria (raz6n, sentimiento fun-
damental) y el ente ( el ser ind.eterminad.o) como primer pens~ien-
to y p
berti «la intuición como infinita potencialicLaü tel conocimiento,
7, por esto, la verdader- uaidacL a.ol espíritu, á.eseada, por Vico:
el verüaüero concepto Q.el üesirrollo (la uniüac üe'las .'.os
<os activiüad.es es una
es un 41co ciolo. ( el crear y el recrear, la mentaliüaüe como
infinito acto creativo) : Dios como absoluto espíritu, o el Crea-
dor«e(a)
(1) Ob. cit. pag.
(2) " " " 24.—
-17-
guien que capte;
naturalistas se olvid.aban o no conocían a Leibnits y, por supue
to a
Recuerdo que un
para explicar la natu alesa similar <Le las prod.ucoiones d.e 3aud.e-
laire y de Hietsche, encontraba. una base
aralisis
fleurs du mal (!) kl mecLitar sobre los postulados del naturalis-
mo
ser distinto y hasta opueiAo a la religión, resulta ser més d.og-
mítico r,ue el mismo catolicismo, por cuanto el cLogma de Sste hes—
ta puede responder a una recesicLad. 1)g 'ca y humana y, si se c.uie-
cLue constituye el verc'achero problema de la f ilo of~" : el mund.o
feñomenioo, el hambre que es el objeto y el mund.o subjetivo, el
S
pensamiento, que es el
dad. Cristo; unida@ rue por limitase y abstraerse resulta. un cLog-
ma. Pero el naturalismo, al afirriar la burda, realidad. y proclamar
la supremacía ds los so-.'+idee profesa un cLogma estreoho, recLucido
y hasta villano,
miento y d.e la creaci6n.
Qna segunda c:~u~ para el florecimiento del naturalismo
ha sido la
/
multiples relaciones exteriores del hombre cgue han id.o aumentancLo,
Sia a uia. Ló ~ cambio politioos y los problemas ecoo6mioce que
a tener en cuenta a la sociedad. y llegd el momento en cLue la in-
k'
-18-
dividuslidsd
,/
l
ciecLsd. Zl pensamiento individual se callaba para dar paso al par.
/
samiento colectivo. Y la lucha se emperio,violentisima, entre uni-
mund.o y ooncepci6n entre si el hombre debe el conte-
nid.o de su. vid.a
aplesta. Zsta lucha se puede observar a través de toM la litera
tura filos6fica del si',le XIX, en la cuesti6n de saber dentro Ke
/
que limites la
rnetid.a a la d.octriz.a d.e laa ciencias naturales; la psicología
que, venid.a en auge por el Cecaimiento c e la metafísica y d.e us
problemas g como reacci6n del pensamiento especulativo que tod.o 3s
habia invad.ido, busca separarse de la filosofía p contituir e en
ciencia empírica
hoy, si gracias a prud.entes psic61ogos, como l'aine d.e 3irar. g~,
mas tard.e¡Renouvier, l ~sicología ha podido conseguir, por lo
menos respecto a su.s principios, esa anhelad.a autonomía g. busca,
aceptar
fía le impone p por otro librarse Qe los tenté,culos d.e las cien-
cias naturales gue forzossmente tuvieron que
cercano y certero cuando la psicologie. se vi6 aban~onadc.
metafísica, no obstante, como veremos mas ad.elante, las preten-
siones 4e la psicología ~.
Los los <Lías, aunque con terminología c„ue ha variad.o un tanto.
Quien llega, a una neta separaci6n entre la comente
f
idealog& gue sostení-,
filosofía inglesa (psicólogía ds la asociaci6n y del sentido co-
mun) es Qab®xis que es el jefe cle 'a d.irecci6n materialista con
-22-
d,o: frailes de gabinetes y fra1les de sotana
..i
/
desertado por los filósofos"( X) 'El icLeal supremo d.e cultura d.e
este 41timo med,io siglo fue la ggltura naturalista g matemática,
o sea "aquella forma que no representa la concreeibn de la mente
y que se explica forj~nd.o esquemas vacios o manipulando'datos de
la experiencia".(8) antiguamente los héroes del mund.o eran los
poetas, los fi16sofos y los h- storiadores; hoy, por sobre y con
la exclusión d.e 4stos, "aparecen los
los zoólogos .(5) Los llamados a pronunciarse sobre la vida so-
cial, sobre los proble"iaa le 'a educación, de la administración
y de la pol& ica, no son ~ni siquiera los abogaKos (c ue aun cier
to conocir~ieWo de la vi4a ~ral poseían,,' si quiera por razones
de antítesis! ) ; pero ~n los médicos y los cirujanos y los alie-
nist as y los obstréticos y los odont51ogos, los cuales, con mu.—
cha graved.ad., se d,eran "ond.eaorar o se d.ecoran d.e por - con el
tftu.lo d.c"hombres d.e c. "ncig (4). Hombres 4e ciencia/ a qu.ienes
nad.a se pu,ed.e objetar en cuanto ojerciten la med.icina prActica.,
pero que, en f ilosofia, representan "el barbarismo lógico" por
spetituir esquemas por conceptos y grupitos d.e noticias al or-
gsñi=rno iilosdfioo-ni t6rioo.
da social son completar~ente insers-'bles
historia, sonríen,
y satisfacen, tal vez ¡ su. necesidad. religiosa en esos sagrados
/1
lugares que son las logias
Earalelanente s la-~cologig, o al probleria del alma,
ha aparecid.o y se ha d.es-rrolg,ad.o el otro
e historia" qu.e ha venid.o a rematar en la sociología.
Ls invasi6n d.t.l naturali=mo, senaraclo netamente, por
(1) Groce- Gul.ura e vital, morale.,~ag. 5$
( R) " Ibi~. pe:-. 23
(-) Ib id..
(c)
obrs de la psioologfa, Ce
/
tehfa cIue encontrar, forsoso y logicamente,
oos hallaba los elementos necesarios para construir su métod.o.
Qomo .-primera batalla, entere estas d.os concepcioües, na,—
turalista e hi st6rica tel arme., debe considerarse a la empeñam.,
en Pran ia, oontra lo.. postul=~'.os d.e la Revoluci6n, por e.~. oo-
rriente naocet61ic~ c u-; for! i~i <'
sentada ..>or St, Ksrt~n., 3~ai"-,tic g~ do pnss ..pnn. Za,,bonala,
quien opone una
sociales d.el siglo XVIII. Z)e Zona,3.4 combate a la nueva d.iosa, la
Raz~S .a quien se aK J uLi c aban t o d o s lo s atributos necesarios pa-
ra dirigir la ociedad. p afirma que la vida espiritual
d.ucto de la
lenguaje g, como este e d.ivino, como que ué Q.aüo al hombre por
d.e la sociedad. no pued.e seI, pues, sino esta revelacion y d.eposi
taria de esta tradición es la Iglesia. aspecto Li..tinto presenta
el problema, cuand.o se le temó en foro psicoló;-ica g~ empírica.
Zl hombre, el izad.iviCuo, no e.-.iste sino como ".ate del todo g mdl
tiples elementos consti.uqen su 6rbita; al contrario ue los he-
chos psicológicos que re-.,gonden a leyes naturales, esto. ele~sen-
tos son d.eterrsinad.os hi,,~líricamente
ciones : lenguaj e, costuribrea, instituciones pdblicas. Ie la psi-
1E4 t 1,L:. p:8t' i 1,'
l
esta psicología sin ese
ciencia natural, como toca la sociología. Y ga no encontramos
toe puritos, pero en el oonjuito,ee completamente arbitraria y ds
/
s menud.o prueba-d.e ignorancia y prej~io, d.ebe tomarse simplemen
te como uns oonstruooi6n hecha por Comte por su ideal de reforma
ponde s las profundas exigencias 4e ls vida del pensamiento, sue
le referirse al juicio de sez, la de Comte ¹ una fi~ogo„fs tan po
oo filos6fias. Como recuerd.o similar, es lo g,ue se narra de Spen
.-@be que,
conspicuo, emprencli6 la constzucci6n d.e su sistema filos6fico,
d II
pios de Sociología". Y como fatalidad. do su sisteme,, Gomte debfa
experimentar¡primero, u circulo 4e lss tres fases.
período intelectual revino s la teología; habiendo partido d.e un
puro intelectualismo llega a afirmar que la actuaoi6n del positi
vimo debe e.perarse delgrinciyio afectivo "> el
tes, ls inteligencia obre las pasiones, ahora es la prevalencia
del coraz6n quien da e' elemento especificamente humano, y como
Gsll h&bis demostrado cIue esa prevalencis es una propiedad. funda
mental del cerebro femenino, Comte se hizo .... feminists!....,
d.e allí. su culto hacia ls mujer, como parte esencial d.e la reli-
gi6n humana.
Otra consecuencia de las doctrinas contianas, fue el
llar~sdo "método hist65ico" yaga su "sociología"; método c.ue en
los continuadores debfa ormar el "método naturalista" con sus
parangonee y analogías y repercutiendo, este pensamiento nacio-
naliet&
hi<ozis, cre6, oon Karx y Engels, el
soci&izantes, llegaron a encontrar, en el
( l ) Ob
-26-
(geun16n arbitraria e il6gica 4p dos vocablos irreductibles) la
3.lave de sus teoría as socialistas ¡ comunistas y hasta maxima3.islas;
en su breve fortuna, los representantes del materialieno his-
t6rioo,
frailes cLe la or4enaci6n feudal de la propiedad.. Resulta, pues,
que la'breaoi6n "mks "básica" de lote, seria la sociología; y es
ta pretenu.ida nueva ciencia no ha pod.ido resistir a un
examen filos6fico.
ficamente), dice Croce,
en la gnoheologia; o
qo s4 que cosa pued.e ser .(1) Si llegase a entenderse como
blos, lo estudia la historia antigua y moderna, si
empírico, las distintas o.iwiplina.s económicas „'
)aun en la cua tión d.e "u util cLed. práctica, agre„-c.
Groce, no queclc. como
soci6logos: o sea aquello, ca6t ica mezcla Pe ciencias n=turales ~
ciencias morales,— se.'e„~ntes ~. las '"enciclopeclies' medioev-les-,
en la cual 'e parte
gar al socialismo y a u reforma tributaria y
nomía, en i~ntesis, no cie una nuev. ciencia, sino c'.el confusio-
nismo mental :.r Ce a impericia científica".(Ibid.)
l'os falta Iabl.nr ligera..ieiitc, por cuanto tend.remos
oportunidad. de volver sobre el, del positivismo cLo
ha. inundsdo ~ la hgmanic
>i<(e11
7 por haber siclo el
mos
~1 principio d.e
(1) Conversazioni critiche- S ~ I- pag.l~l ~—
enunoiaci6n,
lo que ha llegad.o a ser real o.n la cosa mediañ55-la-forma. Zn la
/
la aotuaci6n, por la forma,'
d.ad.; 'y esta realida@ no es estática o material; es er la sucesián
cLe los fen6menos cLond.e se realiza; como c".ijera, hoy, Gertile, lo
universal es real en cuan%o particular, individuo; „ lo particu-
lar
pusieron ese principio filosof :cemento segun principios lógicos
extratemporales. Oken, aventur6 su "arqueología, n tural", po-
niend.o al hombr
tante que en 1os futuros positivistas, Haeckel por ejemplo, de-
bía l'egar a ser un~celeste
"con grifos, a veces, „no cLomesticable". Tamar'= en 1603 crió la
teoría de la descenceneia en su filosofía soo16gica., e -nlicando
la variaci6n, descLe un ascendiente dnico, por mecLio de la heren-
cia y de la adaptaei6n: Darvrin expuso la
cha por la existencia, gregazdose a la ley de herencia, el prir.
eipio de variabilidad; está hip6tesis bio16giea, cu.e cLaba una ex
plioaci5n puramente meck".=ca cLe la finalidad., bien prorto fue
aplicada como metodo
psicología. y fu.4 as4 cerio eibe unieo métod.o científico fu.e la
base para la e:.plicaoión d.el' mundo en6ménico, eon undiencLo la
historia (la evolución c,:ue no es ..á. que hi sto ia y no puede
con ese método neturalí=-.ico podría e:aplicarse el
el
Del evolucioni'-'ao
tsron 4e su bandsra "IJanca lleq6
0
vista que Kant llam6
nacimiento y gued6 siempre perd.ido en el analisis puramente psi-
col6gioo y empírico"(1) .
Una d.irecci6n se periila en Juan Liaría ertinp, quien
siguiend.o las huellas 4e Roanini.p-Qic4erti que habían introd.u—
cid.o,con notables mod.i~ icaciones, el viejo platonimo, llega, a
vencer el dogmatismo c~ue enoierra ese postulad.o Qe o ue el pensa—
miento es el simple ver, sin acci6n y sin pasi6n
vid.ente, inspirandose en Zaoobi, d.e c,uien fu8
cfpulo, y postula la intuie%6n direota, inr~.diata de la realidad.
guq alcanza, m6s allá c" e lo finito a lo infinito,
otra parte ¡la f irme oonvicoi6h d e que todo j ui cio sobre la n-tu—
raleza, sobre el valor .~ el d.estino de la vida, implica la solu-
ci6n cLel problema de la realidad., da a su penso.ciento, cierta en
tonaci6n conmovid.a y religiosa.(2) Pero para él, Kent no fué mas
que un egcepticoy, segun él, nosotros no poseemos er. la mente el
principio vivo de. la z ealid.ad.. La revoluci6n
vada a cabo por la Crítica de la ura, $e pask inad.vertid.a;
"Dios, el ser, la resalid.ad., gued.6 para el L'uera d.e la mente, eter
Luis P&~r es
reoáa d.e üaaiani, profesor d.e f-'loscfía d.ura.ate tod.a su vid.a. in-
telectual, le fué fácil conseguir fe~a; pero a través ce st s li-
bros p«ss id.eas pued.en s" carse en limpio. Se .Dota, es verdac1,
un progreso sobre 3(amiani, por cuanto se perfila una d.irecci6n
que ha d.e
del pensamient.o y del 'er y la tentativa por conseguir una terce
ra serie que forme la unidad. del real.(4) Le faltaba a Perri
( l) Gentile- Ob. cit.— p =.„=. 104.—
f S)
( 4) De >GggiSI'o- pag
eas alma orotundamsnte religioa~ de Bertini, su inquietud „' su.
mismo sfar arse hacia la idea ; t ui s Perri, "espir itu superficial,
buscador d e ls eud i c i6n
sidacLes má s pro undas c' . 1 e s,. ir it u" . ~ ~ ~ ~ "e s el prot ot ipo de
aquel los f il6sof os,.... cLue se pasan ls vida
biendo
d uali smo no ssli6 nunca ¹ f ue plat6nico Z~ "1 mismo tiempo, con-
tra su maestro 2amiani, ari st ot é 1 ico ; era s soc iacionista pero
contra los d.e esta. escuela af irriaba la unicLsd a priori cLel e pi-
ritu; sub j etivicLad pero también ob„' et ivid acL eMrssub
mo e inmanenc ia al mismo tiempo
con las do s manos ; ... ~ partido c6mocLo, t sl vez, pero no muy f i-
losof ico
cLue f ue ur. "spirit ual -' ata d' impronts rance se" q ue bu sc- ura Lo<
trina p sicol Sgica cLue c ore iglie lss t encLencias cLe los snt 61 ogo s
it s 1 i sno s, e sp e " ia3 ment e de Lamiani,
quien ¡ como her~o s visto r.~a~.s arriba, repr e sent ab- en Fr~~.c ia la
tend encis rias cLe st res~;.. nt e f il o sdf ica, en 1" época, precisa~en
te, en 'iue Ferri seguía . us estucLios en Zaris. Y ese sello d4
cultura francesa fue lo c' ue lo llev6 s ess
Bert ini, "reconocer l o .c, ut' de. af ir t ivo g d e Q urablement e sano
en l s
d.e nu.estrss escuelas".( .~ )
con lo s otros cLo s citados orean esa t enc enc ia q ue se ha 1
escept ica, en Italia. Cont inua(ores, o pretend.idos, d.el tracLicio
nali smo italiano, ae Wr: n id.o ale'¹ ..nd.o, d,ecagend.o, d.e l o c'ue f uh
Su d.ir eCt Or, PO Smini . o .-> l'errari e t a deoadenoia e S máS eVid ert e;
( l) Gentile- pag, glg.
( 2) " " alS.-
( 5)
Italia. Em realidad,el, positiviq~ no hs tenido allá' esas
pretenciosas con gue se ha presentado en otros paf see; tal vez
porque conscientes de lo pooo oue tenfan eue decir, tal vez por-
gue no estaban profundamente convencidos, lo cierto es g,uÓ en
cuanto el positivismo tendi6 ~ convertirse en neto materialismo,
la deserción de los positivistas italianos se hizo evidente: Vi-
llari gue polemiss con los materialistas franceses, Gabelli gue
declara su sdversi6n a lss nuevas doctrinas,etc. El positivi~o
se presentd en Italia como un
tend.encia intelectual » cmo un llamado, a los gue predicaban al
aire, de volver s la realkdsC y preocuparse d.e elle En este sen
tido es justificable y hasta simpstico el positivismo italiano;
y no asf ouando los Lombraeog los Ferri, etc
voz y encierran su filosofía en los tribunales y en los laborado
rios.
risueña d.e tod.s I%y.li.a, que todos los años se reuniesen en un sn
fitestro a todos los filósofos (no positivistss) y se les dejara
gue se hcharan. en cara sus f6rmulss huecas, insultos y vituperios
y que los ~htsnes preserciaran ese espectáculo para tomar
plo
tos íínicos fildsefos re onocidos legítimos, y rodeados de res-
pl o, eran aquellos que prometuan con gestos Ke saosmuelas que
ngan a ls multitud d.e d.e
tas, hacer ls filoso f fs en loh "gabinetes, con los "instrumen-
tos" y con las"mezquinas .(1)
un fraile disfrazado
las masas pare. ls
Uno de lo s pr imero
(1) Orooe- Cultura .e vite mors1e- psg. 46.—
-34-,
do
formulado Kant y Bosmini, los cuales resultarían, asf, mas posi-
tivistas que el mismo Cattaneo. Esta es una d.e las tantas irge-
nuiLades positivistas que Se agradarán por una total ignorancia
Ce la historia d.el pensamiento".(1)
Io mismd que Cattaaeo, la tenLencia Le Villari, de gg-
belli¡ de kngku~li, etc. Os iLéntica: toLos Zuieren alejarse Lel
fantasma d.e la metafísica,
Una característ Coa en estos, y especialmente en Villszi,
es la Ce citar a Yico
la Lo la conversi6n d.e la verdad. con. el hecho, verum ipsum factum
( la id.entidad. Lel pensamiento con el .er, ~u.e e. pura iLealiQaQ,
como mentalid.ad. o
en el hecho y no en la riente. Esto, con toLo, fu.e lo ou.e salvó a
los positivistas itali"-nos, d.e esta 4¹ioca, fe caer en una metafí
sica materialista, cuya. trivicliLaL no tard6 en manifestarse.
Del connutio entre biología y filosofías naoi6 uns aemte de monie-
cuya obra estI, reco
fis ec-'entificse l~cual " guedarK como precioso docum
mentalidaL italiana a 9ines del siglo XIX".(S) Las exageraciones
mayores Lel positivismo iiaterialista ueron daLas por Cesar Zom-
broso y su d.iscípulo n..iou.e ]Perri. Lombroso fanL6 la e"-cu.el"
antropolÓgioa y escribió libros a granel; libros en i,ue el genio
y le Lelincuencia se Junt -.ban en unía feli" coincidencia de opues
tos- "D®'sus doctrinas nada <ueremos decir, manifiesta Se Buggie
ro ¡ po rQue han llegado c. ser de competencia forense y entriste-
cen las de=iertas aulas úe nuestra Sgte de 4ssise".(IbiLe )
( 1) De Buggiero- pag
(a) — 3ea.—
prefacio o una "sgrammat 1cat a tradu.cc 16n da la kntidlihring d.e
Engals qua as
tro socialismo". Ya sabemos como el nombre de Perri lleg6 s pa-
sar ls frontera natal y f u4 t unido como uno d e los conspicuos re
presentantes del pensamiento itslisno,
innovadorei" que profesaron ls fe mis ciega del positivi:mo m4s
estrecho. Paro su. gloria fua breve y su ocaso definitivo; hoy
ninguna persona med.isnamanta culta hace caso, en Italia y fuera
de ella, de los pobres conceptos de 7erri.
ce Croce, como hombre d.e ciencia, .u.ena, hoy, aomo anécdota d.e
tiempos lejanos" (1). Como Perri, por su estscLfs entre no otros,
ha tenid.o y tiene ¡ sus fervientes ador-dores, quiero
nos parrsfos, c,ue extraigo de uns crítica de Croce, como modelo
de estilo y pensamiento Positivistas.
es el caracter del genio, el cual "ti~.ne sus ratees en las zonas
misteriosas de la degen rsci6n y de la patologis, en l;.gsr Qe ser
la mata y el producto cLe ls perfecc16n humana" o c,ue "Csgour y
Zszzlni tuvieron graves por
I
cuanto no sospechadas anomalías habien
d.o el Primero intentsu.o suicid.ar, e d.os veces y el segundo sufri-
do de amnesias, da epilo ;sia, cLe balbuceo psic,uicos y de abulia",
o ~ue Zeonsrdo fué an6mslo porque fué esteril (o ea,
poesía científica: "Zo ho penssto~che un grsnello di radio
11 cervello di una formics — la terrón ci Toscana- siano le cose
Pi~ meravigliosa del mondo ~ Basta ricordsre che nei suoi Pochi
ohilometr1
na ha dato sl mondo uomini come Dsnte e Leonardo, Giotto e Boc-
(1) Conversazione critich — Se-< 2s.— pag. 2ó.—
"l
Eo podemos Lejar de hablar del positivismo italiano sin
d.eteaernos un instante en Robe&o i 6, que fue como el con
densador de la filosofía positivista italiana y cuyo trágico fin,
a edad. muy avanzaría, parece
ra el buen anci-no ante el fracaso de su mismo pensamiento. Dis-
oipulo de Stuart %111 „-
y sin las amplias, aunc~ue super i "iales miras d.e este, Lrd.ig6 se
aparta de ellos en cuanto al principio Le u filo offa no
de ah.lf derivaban la d.istinoi6n entre .ujeto y objeto) y agite
c omo f unLament o la entre sent id.o int erno y sentido ex
terno . Su "ind.istinto" fue por muchos ha id.o consid.credo como
una corrccci6n a lo "incognosoible d.i '!pencer, no tiene ninguna
sentido religioso; Dios no tiene cabida
intento de ver
pobre Spencer podiagr ilu ionarse Ke ver
ble", mientras en el c so del inc.isfinto", ni esto es posible".(2)
Kn sus últimos ano',
desc1e la un='versid.acl. c' ad.ua l.anzs.ba. cond.enas contra los fil6 o-
Los idealistas y, como todos los po=-itivistas,habla llegacLo a esa
hueca fraseología
cedores de hechos", "che=-lcAanes", etc., sin percatarse cjue mier.—
-ras tanto los "filosofi noveUini", trabajaban intensamente
solida cultura hist6rica tufo~aba tod.t su labor, hasta lle-
garse al hecho que pareciera
l
nes llarmban a los positTvistag al terreno de los hechos. En una
d.iscuci6n sobre Vico, Croce invfCg, a krd.ig6 a que le ayude a
( l) Croce- Ob. cit.—-,ice. 4-
( 2) 3e 2~g i~rc —
-39
no se le atribuye mds cLue la s~le mocLifioacidn sensible, o ses,
ls materia.(1)
Carlos<C.n ni fu8 cLisofpulo d.e Ferri g de Zertini; si-
gui6 un ourso d.e Totze en 186 p es oonsicLeracLO como uno d.e los
m4s oonspicuos sosteneclores d.e .' ant. Tsmbien 81 forma parte d.e
esos duelistas o neo»plston" zantes, cLue no alcanzancLo el punto de
vista kantiano, se e.""-ueresn por r~antener los derechos del espí-
ritu sin sobrepasar lo., presucuestos del n ;turalismo v buscan
cLa en el sentiI! Lento. 'u. obra. principal es:
tres volumenes, premiada en la academia d.e los Linoei; aparte de
esta obra de e~posici6n y de historia, puecLe citarse
como profesor.(E)
Pranoisoo,.-Lcri, otro platoniz nte, se ha caract
por su. vehemencia v valentía en combatir abiertamente a -.s -ao i-
tivistas, en una evoca én cLue
lismo. Pero entre llat6n Z~ Zant, su. pensamiento se ahoga g da s
sus escritos esa nota. c'e simpático misticismo c,ue lo hace atra-
gent e.
B
temente (leal") una salicl- cle ese c".u.olismo
ble obra bu..c,".nclo los
ku~nu.sto Contk e,.; un
intolectual. autor Qe muchas obra, alrecledor d.e trece, =u.
obra cLue hs recorrido por todas las universida4es itálicas, si
vale por e e tono mfstico cLue es una entonaoi6n necesaria para ls
filosoffa, por ls incli+erenois g por la insensibilidacL filos6fica
( l) De Ruggiero- pb. c it . yag 386.—
02) Cfr. Gentile-psgs 289 ; De Ruggiero- pag. 386; G.Iarzellotti-
pag. 352; Crooe Conver sszioni ori ~ iche-Se -2s. — psg
(5) Cfr. ventile pag. 507 y s. g
(4) Desde 191$ clirige ls "Fivista di Filosofis"- Cfr. -Gentile-
Guerra, e'fed.e"- psg. 294-.
-40-
uue 'reina en sus /
nilo mayor fama como divulgsdor de cosas filosóficas y que ha re-
corrido, con honor¡ toda la carrera d.e profesor hasta llegar a
enseñar Historia de la Filosof xa en la Universidad. de Roma; lo
que ha sido,
no, como algunos quieren, file;:ofof. Hi fi16sofo, ni arti ta; ha
sido un noble escritor que ha promovid.o y discutido problemas mo-
rales y religiosos, olvida4es en Italia.(2)
&ra tendencia q~~ por muchos motivos tiene u. impor-
tancia en Italia, es la representada p@r Zasci y Liartinetti. Son
neo-)canteanos que, partiendo de Zant, quieren hacer psicología y
filosofía positivista y acaban por volver al punto desde el cual
salieron. (8) Su importancia esta, m8,: c ue en . usdoctrinay, en
el interés que han despertado para esos estuLios kanteanos y de
las discusiones que han avivado ~ Forman parte, con Cantoni, cie
ede "retorno a Zant», do ess voz de orden que vino de lenxnia
como protesta contra el posit iviuno y que en Italia prepar6 el
terreno s la filosofía c„ue, amorosa y tacitamente cultivada por
Verse Bpsventa,
Groce v con Gentile y ha
el puesto oue le corresyionde en ls histor-,'a cLel pensamiento
Italia, en efecto, aunqu.e aparentemente d.ormida en ese
batallar de las ideas y como vencida de. initivar~ente por el po i-
tivi mo, nunoa de)6 de
en Hhpoles, la ciudad tocLs aparentemente bulliciosa y chabacana,
donde. en silencio, se fecunda4sn los problemas cLe la filosofla
como paterno tesoros so cuidsbs cLel legad.o histbrico para pre-
sentarlo en su. momento o¹iortuno, s pesar de la ind.ifercncia y
(1)
( R) Cfr. Gentile- país. "~35-65.-
(5) k eets tepd.encia puede unirse a ~ Ssrlo.—
(4) Sobre llagfci, cfr.
S ~ 2a ~ pags. 42-52- pera l'artinetti- cfr. De ;.uggicro- ibik.
hg,sta de la burla con c.ue oran,jpirados "los hegelianos de Edpo-
les". Y a,sC, tenemos, para no
a Spaventa, a .ari~ a De Saiictis, etc.
Ihs ZertrancLo
mente de s6lida cultura y de t" lento sereno y agudo, es la perso-
nalidad iahs conspicua d.e la It .lia mod.ema cLuien, debatiéndose
con Hegel, f en esto, tal vez cons- ste su hegelianismo) desarroll-
en todo su profundo sentido al "co~ito ergo sum" csrtesiano demos
trando el valor
afirmar c,ue la dud.a, e "e
mo pensar y cLue el ser ¹ue se =-.nid- en la cLud.a, resurge como el
nuevo ser, el ser del iens6X. Zs el motivo d.e la l6gic- hegeliana
cLue Spaventa d.esarrolla con mds .~rofundicLa.cl. Zl debía "er c uien
daba el punto de partida a la actual filosofía idealista. (1)
Lugusto.V<ri., uh colega d.e "oaventa
de i)Cnoles: viejo hegcliano para cLuien Hegel era. una ucrte de
Cristo, una revelaci6n, a cuya excelsitud. se
con librarse¡ en brahardnica manera, d.e todas las icLeas de otras
J iloeoilas q@e nos no jorniten
filo.'o fa de la naturaleza de Hegel", la "IntrocLucci6n a la filo-
sofía de Zagal, etc. y tradu)o la "26gica" de Eegel. Si por su
hegalianisrpo, debido a ese platonis..io con que lo circuncLo, no con
siguid afirnar ¡ o en parte, lo que en !='egel habla cLe vital p dura.
dero, a Vera hay cLue cor. ider®ilo como a un
ce a la historia d.e la entera humanidad.(2) ;
4ntonio gazg, ha sido el m4s simpático profesor de la
cLra de Estíptica.
oyente de chari),
(1) Sobre Spaventie.. Cfr. Qe Eqggiero- ob. cit. p. IV, cap.III-
Crooe- en todos sus libros y espec. ~Saggio sullo "Hegel"
p' en partpcul.ar Gentile: La riforma della dialettica
(2) Cfr. espec ~ ' entile- ob. cit.—
l
universitsz ios ( de medicina, abogacia, ingeniería, etc.) el anun-
.,/
cio o el dfs.en que Tsri d.ictabs uns clase. Hombre cLe erudición
vsstisima que hacia chi 'pear en sus labios una
ms, viva, aguda, perp1ssz,
taba p cuando las imagenes se agolpaban en su fantssSa, en expre-
sarse en dialecto napolitano c.ue, s veces, scorips~aba. con ge "tos
o mímicas opropiacLas.
Su libro r.st ética ~' meta isica,", editado
Croce es de los mis atrayentes; si cansa, s veces, por la d.ema-
siada erudici6n, cautiva p©r esa casi presti d. con que tra-
ta sus conceptos.(1)
Otro d e lo s repre sent e nt e s de e st s tendencia idealista
que nos falta citar p'ra dar termino s este ligerisimo esbozo de
ls filosofía italiana contemporanes, s Francisco de Sarctis.
"Dans 1"esprit d.e la ..enaissance...s'insin5e un prircipe de rui-
ne que persorne peut-etre n'a
ni mieux nomme qu'un critique italien, Frarcesco de Sarctis, en
l'sppelant
fu~ verdaderamente un cr>tico: sus
por todos sus escritos -.- no tienen
guno y +agobien, como di-e Brunetiere, fue el crítico del conte-
sfak de tod.a „:-u. vida; librar a ls estíptica cLe toda la artificio-
sidad d.el clacieieno o del
tioo, de toda la trabaz5n cLe reglas y conoeptos; poner al crftico
frente, solo a solo, a la obra de ~e y sentirla íntima, g desin-
teresadamente, ess fu4 la obra cle De Sanctis, que debfa preparar
el camiho a la "XiricicLad del Lote" de su discípulo, Benedetto
Croce.
(1).
~Genti e=0ritica IV- 9ags. 400-403 y
La Historia de la literatura italiana" es un morumento
en la cultura europea v sus"eneapos", los dantescos principalmen-
e
De De Sanctis tencirenos oportunid.ad de hablar a menud.o
durante el curso cLe e te traba/o; por el momento nos basta con
declarar que fuh quien marca el punto inicial, en la historiogra-
ffa de la literatura, de la nueva forma alcanzada por la crftica
literaria de la mod.e na estíptica, como "superamento" de las
tod.os los connubios con 1®s c.er 6,s elementos d.e la activid.ad. e;:—
piritual. (2) Ia historia ¡ y el tiempo, le hadado
fo de sus doctrinas se evitencia en la obra de sus continuecLores
a las ci éticas ~jue recibiera en su viLa un tanto d.olorosa, el
autor de "Jettere a Virginis, pudo exclamar con ~indaro: h'~ /J
/
/Qp (U gis
(1) Lecieü, hoy tenemos una obra.similar: "~ poesia di Dante~
por B. rooe.—
"anc ~ ts — B<ce ceca
~ ~ ' t. R ~ 41 .— . " -t
mantica- paga. PG"-60 ~—
satisieoho, una especie de a~u ia le atormentaba; la imprenta
habla ~ra compues o su
dad.; ou ndo, de repente, cono una luz, ee d.i6 cuenta de su equi
vocaoi6n: "rZo habla comprendido nada". Ia historia no e cien-
cia, es arte; porque la oiencia es de lo abstracto, 1a historia
es de lo concreto como lo es e' arte; individualista. 7 oorri6
a la imprenta para mandar descomponer g preparó su. "
1 ', q
d.ias: 18 dq lLebrero,
XsT y todo, esa.tardanza en
debia ser benefica, p-ra
erud.ici6n varkadiaima que hs conseguido, (hatlarC~o ccn él, dicen,
asombra el cúmulo de anécdotas, citas, ~;jemplo., da4bs, párrafos
C
de memoria, eto. ) además del hábito y4guirido Le inve t izarlo to
do y de tener en. cuerta cuanto se diga o eqcrib"- Sobre asunto.
que le interesen -(nad.ie,c@seria,
que tiene que hacer, pueda ocuparse
o la "Revist®, d,e ~ iloso ia," d.e Euer.os Aires), además d.e ésto,
esos aríos transqurridog er~peñosamente en contac o afectuo.o con
los litros, ha dado s,
historia, ue su. sabiZuric ; ense.=an=ac g la convicoi6n
originalidaú. de un
<iab6lica,
d.esarrollo a través de la
Q~n Que
por~u~ eterno es el os.~fritu¡,qa~la época, como oade. pensador, o
cada individuo. a su, .-iozera, va dg~clo nueva,s soluciones a los
eterno s problemas, re s~u,d.iend o a las exigen" ias de la vida p 46
tura, storia e filosofie~, desd.e,~ fundaci6n Z allí ostíon despa
/
rrema4os .caudales de savia, e uberante g~ sana: artículos doctri
narios, su
parecer en dos volumenes, bibliografías, críticas, traducciones,
comentarios y sus famosas apostillas, po=tille
g eficacia, son insuperables. X osto debe agregarse la traducción
que hiso de 1s "Enciclopedia d.e Hegel, la ed.ici6n d.e ~autores
clásicos d.e la filosoffe mod.ema", en compaziia d.e Gentile, y la
reivindicaci6m, que ha cumplido con Vico,
briani, etc. j hasta llegar a ser, lo cue es hoy, un padre espiSí
tual que para todos tiene un consejo, una palabra Le acicate,
ana voz de orlen, afectuoso g recto; arist6crata en su noble la-
bor „~ amigo d.e todos lo <ue trabajan» toman en er' o los e..tu—
d.ios, como la parte más noble d.e la vid.a.
~ 1 punto d.e partid.a de Croce, para su filo ofía, es la
estíptica con su concepto d.e la "intuici6n-expresi6a" y que forma
el primer grado del conpciriiento; base o d.istinci6n que no res-
ponde a una simple nece.idad. de divi,i6n o clasificacidn, sino a
la afirmaci6n de que el pririsr grado de conoci.:iento forma parte
de la vida del espíritu. i:. filosofía es la ciencia del espíritu
g el espíritu es realidad., ls divisi6n en grados, o grupos Le co
hocimientos, re o~e a l~: especialid.acL del nexo d.e oad.a uno j.
de su
to de otro, Cebido a que la filosofía es la realidad. toda.
La nueva exposici6n
tan los problemas d,e,la Filosofía que son los problemas eternos
del Es~irftu, no es arbitrario;
tan los hechos, ord.en qu.e coincid.e. con la ind.iviclualid.ad d.el fi-
l6sofo ~e foxaa parte del tod.o.
4 la. aeeversei6n muy gen+alisada, no s6lo entre el gres
so pueblo, para también entre lo
es ciencia de lo abstracto y d.e que sus problemas forman an mundo
~arte
turalezs "sriuh generis", Croce afirma oue la filosofía es la cien
cis de lo concreto y deilo real y que, s su manera, tocLo hombre
es filhsoEo, como es poeta,
llamamos fil6sofo, o poeta, se cLi..tingue por la forma especial y
ks filosofía e„tudis lo concreto, pero no ese concreto
de lss oiencias naturales, gus es un falso concreto. Las ciencia:
naturales se basan en lo., esqoehss, en ls clasificsci6n, en la
aprozimecidn; ls filoso i~ parte d.el tdho como unidad ind.isolu.—
ble, puesto que la naturaleza del espiar <ti no es "frsgmentarie-
dsd.", sino totalidad..
naturales, ls filosofia . firma la universalidad oel espíritu. y,
en lugar de esquemas o clasificaciones, presenta su.
tema que es ls historia d.el espíritu. en su. deeenvolvimiento, la
dialectics del espíritu cn su. distinción. E te de envolvimiento
o dialéctica o historia es la concreta realid.acL; fuera d.e ese pro
ceso no h-y ot a realicLad. ~.'ue la abstracci6n de los fi16sofos o
ls fe de los creyentes. Xde~ks, hay que tener presente, que esa
hist»is del espíritu no es distinta cLel espíritu; es el espíri-
tu mismo que se d.ialectizs, qm
f ilo sof 5s al estudiar o pi e sentar los problemas d el e spf r it u
hace 1a historie, de gste
presenciara la exposici6n cLe un espectáculo o cinta cinemstogrd.—
: fica; la historia es ls filosofía rnisrna, como esta es aquella,
i el fi16sofo sl.'.dsr forma incLividusl y personal sl sistema del es
-5G-
p(ritn no 'ts mis Sas la isterrninasp6n Sel esp(ritn universal en.
ese menento hist6rioo que representa el il6sofo; no es mks que
ls etsrnids,d que se conoreta en uns nueva forma; es el
cho carne por esenois misma d.e '. u naturaleza que vive en esa en-
osrnaoi6n o distinoibn.
O
~or eso es que la filo ofia tampoco es un mks alla,, algo
que transcienda al espíritu mismo que ls forma..Una seme)ante can
oepci6n serla una abstrseci6n y algo que'escsparia de nuestro al-
oanoe, por cuanto, sl afirmar un mund.o que est5 uera del ind.ivi-
duo, se postularfs un algo ia4eterminado y diferente sl irdividuo
que lo contempla, que av.edarfs un eterno enigma ante el cual inu-
tilmente el pensamiento .e al~aria en descifrar sus misterios.
Por eso es que Qroce declara que su. filosofía es ante-metafísica,
si
lo sobrenatural de lo te61ogos o la creencia de la concepci6n na
turslista; será meta isie~. cuando el vooablo se libre de lc. sdul-
tersci6n que hs sufrido entre los positivistas y sigrific.ue, pre
cisamente, todo lo oouesto de las ciencias naturales, un mss allí
d,e ls empiris, o d,e ls física.
Zl espíritu tiene dos activi:isdes: ac ividad te6rics y
actividad prdctica; la pr-'.iera está representada por e' connoi-
miento, actividecl te6®ics; la segurd;; que es actividad. préctics,
p» la voluntads Zl oonocimiento
dos ormss: conocimiento intuitivo g Oóndcimiento l6gioo.Ls acti-
vidad. práctica se divide: en aotXvidad econ6mios y actividad. hti-
oa. Zritre la actividad. te6rioa g ls actividad. practica se gota
todo lo real. E'or la, inteligencia y ls voluntad. vivimos la vida
del espíritu. Pero el conocimiento aue forma la inteligercis no
es diferente aX mundo exterior, hay una relaci6nwentre ambos.
-51-
Para Croce, la aolivida4 práctica.presupone la te6rica. Sin cono-
oiniento no hay posible voluntad.; tal el conocimiento, tal la vo-
lentas. (1) Y esta relaci6n, no ex',s%e a la inversa; la voluntad.
necesita del conocimiento, pero éste no de aquella; todo conoci-
miento tiene una acoi6n
tad. para conocer, y el conooimien+o que se actúa no depende de
ninguna otra forma mental inferior
te entre el mando te6rico y el pr=otioo, es idéntica a la que
hav entre las d.os
práctica. 1 conocimiento infinitivo no tiene necesidad. deigatro-
nes, no tiene necesid.e.cL 0.e
prestado los ojos ajenos porque tiene en la frente los propios,
gu.e son valid.isDaos (%) ; pero presupu.esto d.e 1;.; ~ctivid.ao. logica,
son las intuiciones (k) ; la eoonomfa es a, la ética como la intui-
ci6n al concepto y asf. con~ la intuicibn no necesita d.el conoci-
miento 16gico, la economía no neoesita de la etica y est:., asi co
mo el conooimiento l6gico presu.»one el
cesta de la actividad.d. económica. Luego, pues, tod= la activic.ac
d.el espíritu.¡ gae coro~>re,".de %cela la
mas : la actIvidad. te6rica — la actividad práctica, en us cuatro
momentos: el ostético, el 6„-.ico, el econ6mico „-v- el ético, rue
son los
lidad., con su.s. cuatro
utilidad v 5on~z. ':uesto as> el problema, uno puede pre-
Kuntar 'e: 84 hay sola-.'.ente cLos 6rdenes d.e actividad e ' -ritu. 1,
el te6rico y el práctico, y la actividad te6rica no necesita de
,/
la práctica,
te6rico'? o, mejor, de que vive 0'se nutre el conocimiento>
/
0. en todo caso,< como el sund.o e&erior, que es el mend.o de la
( 1) Zilo sol ia d ella pht~ca- p'. 2
(2)='stética- p~. 4
(3)
(~) Z,6gica
-52-
el mundo cLe la fsntssia y del conaep4o'F
un mero proceso exterior ante el cual permanece indilhente el es-
/
pfrituT Esa dualidad. de Rügeto y objeto, como se resuelve? Logica.
mente, notamos con claric1acL, cor~o del mundo tebrico pasamos a la
actividad prlctioa¡ por cuanto Crece afirma „-' demuestra cLue ~re u.
puesto de la voluntad. e" el conocirlieate y ninguna- escisi6n puede
notarse en ese encadenamiento d.e lo s grados cLel espíritu; pero el
yeso, para
Habrk una tercera forma de conoci",iento c.ue sirve para
unir o salazar a las do= formas anteriores? "roce ni ega una terce
ra forma espiritual y el concepto de sentimierito, al cual .e ha
referido esa pretencLiCLa
f la, no tiene cabida en el espíritu. "Uessun f&tto dello spirito,
ossia nessuns manifestazione d.i attivita, si puo
minata non superficialmente, non si ri olva 4n un atto di fanta-
sias l'intelletto e d.i,'~ereezione, oioh di
sveli ad4irittura come a tí.a.:;ione o classe meramellte p..-icologica
di c~desti atti) ; cvvero a un atto di volizione utilitaria o eti-
ca (quancLo non sia, d.i nuovo, claaae .~ icologica, de ignata varia
mente come d.i aspirazioni, - a "sioni, affetti e simili) ciclo di
pratica.~ (1) Desechada esa tercera forrla d.e aetivicLad., Croce bus
oa ea la lltima constituci6n del conocimiento, la soluoi6n cLe es-
te problema. Si por el análisis
oi6n es el conocimiento", con la investigaci6n sucesiva de la ac-
tividad proa,ctica en su dialéctica, 'habiendo llegado al resultad.o
Que la actividad. pr4ctioa es la m1sma realidacl
(1) ~~. della Zratica- pag. 21--
~ qSS
conclusi6n inversa d.e que la voluntad' es recedente necesario del
co iraplica la voluntad. como vo untad, de conocer ( e'ta es una vo-
luntad subsidiaria
si llega a ser constitutiva, genera la arbitrariedad. y el error
teobkao) ; es precedente en el significado, precjsamente, de una
voluntad. constitutiva, sin la cubil ningún oonocimicnto seria yen-
sable.(1) El conocimiento es conocimiento cLe alguna co a, es reha
cer un hecho, recrear idealmente una creaciór. 16a2l "Se non c'8
un desid.erio, un'aspj.razione, una nostalgia, non si pu6 avere poe
sia; se non c'4 an atto o un insto eroico, non pu6 sorgere l'epos;
gio di sole sul paesaggio, non si ha la p5ttura di un paesa~gio
luminoso. Z se non c'e un mondo d.i realtC che generi un mond.o d.i
rappresentazioni, non 8 concepibile la riceroa dell'un-.'versale,
la Filosofia, n4 l'irtelligenza dril' individmle, la Storia".(R)
Concebir un momento teórico separado
privado d.e voluntad., seria caer en abstracci,6n
dad. del espíritu. ~s forras.s del espiritu no pueden separarse; se
d.istinguen en sus momentos „" cuando se habla de una de sus ormas,
no quiere decir que las otras est4n au..entes;
haoe
tad na es teoría¡ pero promueve jr frena la uer™a de la extasía
l' «l pensamiento, a fin de
lo aue en verdad debe ser fantagia
/
e pensiero nella piu
nifestazione" f ib.id.) .
Esto nos parece el punto bapital (le la filosofía
as y el problema que ha Qe d~'batir a traveg de tod.a la exposición
(1) P. delle Pratica- pag. 201.-
(a) <
4e
al mismo tiempo, su ind.isoluble unid.aá., forman la vMa d.e este
ganismo. Y en esta dualidad.-unid.ad. hag pue tener firme, por que
en cuanto admitamos, o d.ejemos ver la posibilid.ad. d.e admisión d.e
un fen6meno o hecha cual(~uiera ciue escape a esa unidac.
caeríamos en un verdad.ero misticisrao. 41 concebir cualquier fenb.
O
meno fuera Q.el espíritu, el conos-i+o tel mur.do externo, por
plo: ¡se admite vue el conooXmiento del 4bjeto es separable cLel ob
feto mjeno, la escision c el espíritu es evidente p la resolución
de ese problema Wo se obtiene- sino por med.io d.e la fe. Y d.e esta,
fe, o misticismo, como ole las ciencias naturales, Croce rechaza,
sus funds~aentos p no admite. hinquen ~mas alla" aue e%4 fuera c e'
espíritu,como ningún incognoscible que ~ no est8 uperad.o por la
/
idealidad. de la mente. "ara Croce, no hep- dad.~ ene est fuera d.el
espíritu: los mismos conce»tos d.e mur.d.o externo, iecAnic® o natu-
Sal no son
llamado "e:-terno" ¡ por que le convien~ for„'arlo pare anularlo cuazi
do no le convexa.mis ; "tutta la filesofia che andiamo svolgendo
sono d.i fronte
chisma fede ci si e mostrato, sempre che l'abbiamo asaminato d.a
>ieino, o come atto d.i cono, cenas o come at5o di volonth, come
forma teoretioa o come
es unid.a4 ind.isoluble Z no ha~g otra realidad. fuera,de 41.
Pelo no basta negar esta resalid.a<1 fuera cLel espíritu; es neceea-
su d.istinci6n en sus partes. Si uno es el concepto
con...que conocemos lo real, una es la realidad; siendo una la
ína del pensamientc, uno e su contenido. Pero al afirmar esa exi-
gencia, se suele no afirmgr las d.istinciones y se orea una unid.ad
vaoie y abstraota que es, otra ves/j an verdadero mi ticismo. ~n
todo es todo s/lo porque y
nes; una unidad. es pen"able s61o en ouanto tiene en sf di tincio-
nes y es unidad. de las dietinciones. Unidad. s-.'n d.istinci6n es tan
rqpugnante al pensamiento, oomo Ciistincidn sin unid.acl .(1)
Si toda la resalid.ad. es.c; comprend.id.a por esos cuatro gra
dos o momentos que form~.:i el es-.íritu., ¹que lugar ocu~tn, o que
pu.esto+ se les
verdad.era cienoia, es .~ara Croce, concepto, no individ.ualidad. si-
go u.niversalid.ad., y no ¹iu.ed.e ser sino la oiencia d.el es.~fritu, o
sea lo que la realidad tiene de universal:
/
L® esta, se habla de
4stas son ciencias impropias, o sea con justo de conooiriicntos, ar
bitrariamente abstraigo. v fiJad.os ~. Zl admitir, como lo h" con,
las ciencias naturales,
t6rioos o intuitivos. Calculan, miden, forjan tipos ; cla es, po-
nen iguald.adee, ormulan leyes, etc. ; pero tod.os sus progresos
llegan a llniteg qu.e se a ~rend.en hist6rica, o intuitivaucntee
geometría, por eJemplo, afirma desc~.nsar sobre hip6tesis y su. es~
cio trid.iraensional o eucli~~.eo es
cien naturales, es o filosofía
/
de propiamente naturakiitico
Una prueba nos la dan lvs mismai ciencias naturales que, cuand.o
Quieren elevarse a ciencias @sr&atas, saltan la valla de su cam-
son "verclaLeros y
(1) L6gloa- pag. Gp.
-66-
labras hueoas .(1) Las matemáticas, como ~ja se cleJa entrever por
lo que se afirma de la geometría, al hablar en general Ce las
ciancias naturales, tampoco ent=an en la esfera de la realidad.
por cuanto esoapan al esp>rito ( ~ us es Pura realidad) Pebiao a su
carácter ab tracto. Eara Croce hay~, al 1sd.o de los conoeptos pu—
ros, pseud.os-Juicios ind.ivid.uales y Juicios d.ff'initorios, ambos
de naturaleza abstraota. Los pririeros son los conceptos empíricos
que la mente, al querer formar Ju='cio de realic~ad., los coloca en
Mgar de los Juicios inc.ividuale"- puros. Para las matematicas, en
cambio, d.e'be consid.erar e. el concepto
del enpfiitho, por cuanto acepta como presupuesto, el concepto pu—
ro, no presupone un Juicio igdivid.ual. Zs ~ Juicio aue aceptan-
do la universalidad., le falta la concreción individual ~Z, por e
to es una falsa universalidad., una abstracción sin cortenid.o
presentativo. Lo de las matemáticas son, „'uicio. defiritorios,
abstractos y la misma definición Juicio individual ab=tracto"
lo prueba,
sea una abstracci6n, ni lo abstracto nunca es inclividual. Aun los
juicios ie ~es aoio y
tivos, también pon, para troce, abstracciones. La misrja
estd, co~tenicle. on la docta-.na kantiana, de la
i~l'' I. f . Il 1 f
se hagan Jariás
la historia tel pensamiento, debe aceptrrla kceyt/wdola, pues,
'también nosotros, agregar~os solamente la glosa ( Justificacls, por
' las «mo™traoiones anteriores), que ese caracter del tiempo y del
: espacio matemáticos, no se deberfe llamar idealicLa4 (porque la
id.ealiclad. es la verd,ad.era r alid.ad,), pero ma ' bien
~ (1) Cfr. Estética- pag. 36 „-' L6gica — pag. 223.—
Resumiendo, pues, queda eetablecid.o que dos son las :or-—
mas paras d.el conocimiento: lo intuición y el concepto; el Xrte y
la Ciencia o Filosofía. La intuici6n nos da el muhdo, el fenómeno;
el concepto nos da e3. noumeno, r.l espíritu-(G.) Entre ambos térmi
nos se re uelve la Historia, que, como hemo visto y mds
te determinaremos en otro lugar, es idéntica a la Tilo ofía. Esta
/
filosofía es la ciencia del espíritu, o Piloso Sa del "spiritu y
su. carácter esencial es
hacer la m6s pequeña modifioaeión a un concepto, tiene .iempre en
vista a todo el sistema., porque abe que aquella modificaci6r, por
pequeña y circunscrita que parezca, mod.ifica en alguna manera al
todo.(5) Y éste
ria que es
~ de identidad de historia y filosofía, (lo trataremos al hablar
de au "Storis della -"tor iografia") debemos dej.r sertacLo ..ue la
comienzo o al final, ni se obtiene en un mo'iento o en algunos mo-
to, está. 'iemare
c»<iaionalidad., do la Filosofía que condiciona a la Hi toria y
de esta a aquella, poderío ~ens@rse en
píritu cjue estan en mutug ayuda. Mo ¡ dice Groce; ; iloso+Ta
toria no son „-a dos formas, y
nan mutuamente, -„gg se i'entifican @el todo. Ie síntesis a
es cor juntam: nte la concreci6n de la filosofía y de la hi.toria;
(l) X6gica-
( 5) Lógica.— p'. 182.—
(4) " " t 218.-
y el pensamiento, creand.o a si mismo, cualifioa la intuioi6n y
orea la historia. Ei la historia precede a la filosofía ni la fi-
losofga
( Q)it. )
Como hemos ligeramente expresado mIs atrás, del carácter
antimetafisioo de la filosofía croeiana, podemos ahora confirmarlo
al averiguar como, Lespuhs Ce esta identificaoi6n entre Filosofía
e Historia, Crooe llega a otro resultado que vence, diríamos, el
ultimo obstáculo de su si te~®, al (acuitar a la Pi.l,osoffa, o Histo-
ria, todo caracter metaíxsico o teo16gico:
Ia filosofía, l echa 1a relcci6n entre Historia y iloso-
fis, no puede ser sino el momento metodo16gico cLe la Historiogra ia:
dilucidaci6n de las categorías constitutivas de los juicios hi"-t6
ricos o sea de los conceptos directivos de la interpretaci6n hist6
rica~.(1) Y como la historiograffa tiene por contenido le vida del
espíritu, fantasxa y pensamiento, aoci6n o moralidad., sus d.ilucida
ciones se mueven en el ca~~po d.e la Zstetica, d.e la L6gica, d.e la
Economía y de la ética., variedades de formas oue, como ya sabemos,
tenerse como
al contrario, afirma, que la metodología por ál propuesta viene a
corregir y a sust4tuip la metüdOlogfa empírica "Le lo historiado-
res ' de oficio y otros seme)antee especialistas" en su conatos
hacia la soluci6n filosó="ica de los -.roblemes te6ricos que su-cita
el estudio d.e la historia.
Si esta primera ct.uda viene disipada en ouanto se enuncia
(1) Teoria e Storia Le/la Stoliogra
-53-
al problema, no psss 3.o mismo cuando se afirma que la filosofías de
bs resolver el
so o mito16gioo qua hs persistido sin entre los f.16sofos que di
rigieron sl pensamiento hacia lo h~ano y terrenal como única
lidsd: pardurd en Kant oua lo admiti6 como limite a u crftica y
en Hegel en eu "mitolcp use iLa. le.
~sa miento contraste entre los d.o.. oonceptos d.a una Filo
sofás trascendente y u-".c. Filosofie. innanente puede observarse en
el siglo ZL en la luct u, entsblacla por la Psicología contra la Ke
taf f sica ; lucha cuyo r~otivo era leg~t imo, aun cuando, por la mal
llevada d.iscusi6n, acp.baban los psic61ogos por volver a abra"ar
el enemigo contra e cue.' se habian levantado. 'í la .'ilosoffa co-
mo hetoKologfs ha hecho eugkr esta lucha y he. hu=,calo hasta una
concepci6n psiool6gica de la filosofía: p:ico16gica s4, pero de
sicolo fa es eculativa; una Filosofía que fuese inminente, pero
no como lo pretondfa cl positivismo qua l~acta a lo nece ario con-
tingente; la filosofía es ir~~anente, pero
te, con la aseveraci6n de que 1o contingente e r ece ario y afir
mando el derecho de la heger~onCa del pensamientos
La superioridad deis Filo.offa oomo Ltetodologfa sobre
la 3'iloso fe como Hetafzsica, está dermstrads porque la primera
lo no puede resolver los de la Ketodologfa sino que ni los pro-
pios resuelve sin caer en lo fantástico o en lo arbitrario.
«<, por ejemplo, para citar algunos, los problemas de la reali-
dsd del mundo externo, del alma substancia, de lo incognosible,
etc. han tenido
tenerlos corio aspectos eternos, que renacen y se superan eterna-
mente, de la fenomenologga del conooii~iiento. Y an la actualidad.
aunqu® no se presente abiertamente, la iLatafisica extiend.e su„rai
/
oes an ciertos sspeotos oon que suele presentarse. Entre estos ra
sabies de ls antigua Metafísica, Croce evidencia seis: 1®. Ls sd.
misi6n de un
oia que lleva
que busca una filosofía
Le la Pilosofla a la sola
anhelo de que ls Pilosoffs tenga
De estos preeonceptos Croce demuestra ls proveniencia ...
como veremo~ oportunamente, la neoesidsd. que ha~~ d.e conocerlos
bien y extirparlos de rapaz a fin de que, no sean estorbo para, que
la Filosofía proeeLa con la conciencia que se ha formado por su
unidad. oon la Historia. "Si se mira e el a enorme ziaterisl
el curso del siglo XIX ls poesía, la novela y el
Ludas morales, y se considerase que en gran parte oueds sin elsbo
raci6n cr5tics,
ella tiene que cumplir. Y si por otra. parte se observara, ~ra no
decir otra oosa, la multitud de ansiosas preguntas, que ha susci-
tsd.o desde todas partes ls gran guerra europea -sobre el Estado,
ls historia, el derecho, el oficio d.e los diversos pueblos, la ci
vilizac16n, la cultura, ls barbarie; la ciencia, el arte, ls reli
gio»La4, al fin y el iLeal de 15 vida, etc.— se adcuirirfa olsri
Lad sobre el deber qua oorresponde a los fil6sofos da salir de
Y la filosofía de Crooe, Qs filosofías oomo metodología,
quiere estudiar y oompreiider, además Le los problemas d.e la inma-' "'
nencia y La la trascendencia, del mundo y Lel otro mundo, todo lo
(1) Teoris a Storis dalia Storiogrsfia- psgs. 136 y 147.-
-61
que ha servMo para acrecentar
todos los conceptos cue nos ha dalo la historia, en su efectiva
inteligencia, para formarnos la rea1idad. del pensamiento, reali-
dad, que comprend.e, oonmueve p' anima, a nuestra propia existencia.
Existencia o vicLa hi stóriea que esta filosofía quiere
d.ivinissr v humanizar al miano tiempo. La d.ivinisa cuancLo
ma la id.ealid.al d.e tocLo conocimiento, o B.e la historia que forma
la exposición de ese conocimiento en sus fases sucesivas, o de la
vida cLue es el mismo conoohsiento en su. continua lucha por adqui-
rir siempre nuevas forrias que, respond.iendo a las e: igencias de
un momento d.eterminacLo, han 4e ser superad.as por otra aún mds
nuevas y estas, eternamente¡ por otras mk. El espíritu es
no p la filosofía también es eterna: en ésto esta la d.ivinicLacl do
esta teoría; pero esa eternidacL, por et~.rr a g ue =ea, no debe con
tituir una abstracci6n. ";unto esencialisimo en el sistema. crocia-
no
eternicLad. de los .irobler~as cLe la filosofía, como u universalidad.,
son realmente eternos e~ cuanto adquieren forma deterrninccLa g sin
es lo que se vive en cada 'nstante c" e la vida del espíritu; en
Rr~ intuición, como en un oncepto, e:,tA la vida eterna del esyi-
>itu encarnau.a g cLetermine,cLa en ese instante. Y esto forma, a
nuestro criterio, la humanisación de la f ilosofia croMsna: arran
oar la filosof fa dc;l reino d.e las ab, tracciones, sea el Dios cLel
/
zos d.e la historia para que cLe esa unión brote la varead.era. filo-
soffe., cgue no es ;n4.s que la vicLa misna, la vid.a d.el es>fritu que
sentido, ha hecho, Ge la poesía, prosa, ve en 5.a hunonid.acL, en su
-68-
desarrollo hist6rioo, los motivos
cesita recurrir a ningún do~a ~~ara darse
en la vid.a misma halla sus fundamentos g la alegría que da esa lu-
cha para encontrar la verdad., es su verdadero y unico consuelo.
Vida operoea Ke fuertes es ls cque prekios esta filosofía: tue aex
oomo sfirmel,s imposibiliasa Ke unafiloeoffs
bien d.esecha el
darse por terminada: un problema que se tenga por definitivamente
resuelto no es realidad; contrariaría a la misma esenoia del Xspz
ritu que
Bi filosofía
sofo que pudiera creer haber resuelto para sieripre los problema
o un problema, de 1a filosofía.'...Que en <1 mismo in.tante en cue
afirmarfa esa, creencia» c.uisiera
problema trascenderfa a su espíritu» cabria en el dogma; ur mis-
terio a~arte g diferente e su e~fritu jue repugna esa pa. ivid.-d..
Pero 'es desesperan+o una ilosofia que afirma que us problemas
Jam6s pueden ser solucio;.ados definitivamente ? Xo
espíritus debiles, para ls ' almas ~f sticas que piden
providencia; pero,
na lucha hallan g c-'fran ei valor d.e :u vid.a. Zs en esa continua-
« lucha, en e os triunfos paulatinos de la verdad sobre el
«e la belleza sobre lo feo, o de lo bueno sobre lo malo, etce
en que el fi16sofo, como el hombres hallaqsu felicidad.. Cada'pro-
1
blema
calma g reposo q ue e s un momento d.e pausa para iniciar la luoha
de nuevo con ese mismo problema qu~., al d.amos una soluci6n, nos
presenta, a1 mismo tier>po nuevos problemas, p asf,
Croce no admite una filosofía como %esconsoladora" g, ®3. discutir
-63-
sobre este antiguo tema de la Xil+ofia, niega, si la Filosofía
es la ciencia de ls realidad., cLue haya una filo ofKa, o realidad,
triste Zars )uzgar una realicLacL triste seria necesario admitir,
sl lacio d.e la idea d.e ella, la de otra realid.ad., gue fuese meJor
de la realidad
te no podrida formarse id.ea alguna de ella .(1) Tal el concepto de
gue el consuelo lo daba ls idea cLe un Dios personal, creador y
regidor del mund.o y 1a de un® vida .inmortal, conoeptos gue se hsn
desvaneoid.o en la nueva filosofía..n realic'acL, opina Croce, ese
ooncepto d.e Dios como eX d.e ls inmortalidad d.el alma, vive en su
filosofía pero librado de todos los estorbos fmt6sticos v empíri
cos. Dios vive con esa s irmsda eternidad. cLel E píritu y la Inmor
talidacL es 1a misma inmortalicLad gu.e tra,sciende nu.estro., actos
singulares, y "1 trascenderlos los eterniza. ~n vercLed, en el es
fuerzo d.e pensar a un Dios fuera del mundo, d.espota del —.:und.o,
nos toma un sentido de horror hacia acLuel Dios, qu.e sería, un ser
solitario que se.cLu.ele en su. omnipotencia, la cual le haría impo-
sible la actividad., y ¹-.eligroso para us criaturas gue serían' sus
3ugu.etes".(Z) E igu.almente, " en el pensar seriamente sobre nu'es-
tra inraortaliclad en cuanto ind.ividuos empíricos, inmovilizados en
nuestras obra y en nuestros afectos ( cLue son bellos en cuanto se
mueven y huyen), el horror nos invade, no de la muerte, pero de
esta ia>mortalidad, impensable porcLue afligente y afligente porgue
impensable . (Zbid)
Sin embargo no hay g,ue creer cLue Croce pretende que su
filosofía.ses un
de pod.rían acudir todo para curar su.s aflicoiones. "Ella no tie-
ne pañuelos para enJugar las lágrimas que vierten los hombres
(l) L6gica-gd,g. 340.
( a) " 34'.
-64-
que hsoe la
Tod.a forme. d.e activid.sd. e+irituag, el arte o la filosoff.s, la
vida pr6ctioa oomo la te6rios, todas son fuentes de con uelo y lo
ayuda cLisipando la obscuridad. teórica, las tinieblas mentales oue
s menudo irritan y enconan los dolores e impiden o retardan cLue
sy produzca ls aooi6n". Y el dolor, del que uno cLuiere verse li-
bre, no se anula, en esta filosofia. k un conocimiento cLue se ele
vs, corresponden nuevas fuentes de dolor, desconocidas, tal vez,
por el que permanecis en un grs~o inferior ce conoci iento. Y ls
afirmaoi6n del d.olor, en. este sent ido tan noncLo de elevaci6n, es
otra característica cLe esta nueva filosofía cLue lo acepta porc,ue
acepta la vida en su totalMad., con sus alegrías y con sus penas,
y oon virilidad. cristiana ve en el mismo dolor una fuente cle ac-
ción o un fundamento d.e la vid.s misma. liufrir pa.ra elevar e;
cuango m4s alto, su ri= más elevadamente. Croce toma .~ara i la
expresi6n de un escritor i.aliano de cLue la superioridad "no es
más que el derecho a sufri" mas en alto". "Khs en alto,
Ceooe; pero ni m4s ni menos oue otros ciue estan en un gr;.d.o in-
ferior de conocimiento ; — y su. rir m4,s en alto para obrar mhs alta
ment e".—
"La fantasia tanto 5 piu robusta qu.anto e pid. debole il
raciocinio" afirm6 Juan Bautista Vico en su De~ii Elementi "(1),
reivindicando para la eterna, hasta entonces, "ancella", el pue-
to aut6nomo p primero que esta facultad. ocupa en e1 reino del 7s-
pfritu y fundamentando el principio de autonomía de la ciencia e
táctica que hasta entonces no hab4a descubierto "ant en su. "Griti-
ca d.el juhio" o en su "Estíptica trascend.ental", ni Legel en su.
a. irmaci6n"d.e que el arte tenla su1nuezte en la filosofía" Fu.é
Vico, quien., en la soleclad. d.e su pen amiento, in conocer, tal
ves, lo (.uo alred.edor d.e él elaboraba el pe amiento ilos6fico „'
1NLsi incon-cientc de su' descubrimiento, afirma,
en la historia de la e teórica, que aparte y antes Le un conoci-
miento 16gico (re fle.-ivo) hs-„r un conocir.-iiento anH,stico que est4
como
creaci6n poética
Zos hombres primero
Animo ~erturbad.o y conmovid.o, flnalzent e ref3.exion~r con
(l) Sciensa nuova- libro Z, .ecci6n II- Z 'VZ- edio.-IJicolini-l~EL.
-66-
est4n formadas con sentidos
de las sentencias filosbficas, que se forman por la reflexi6n con
raciocinios; de cLond.e Astas mf s se aproximan a la verd.ad..cuanto
m4s se eleven a
Il t ü ü ' 'I ll ü
d.avfa ¡ la afirmad.a prioíid.ad d.e la ac4ivid.ad. fantástica qu.e hemos
visto en Croce (la intuición que es base del concepto) está decla
rada claramente por Vico: Y por todo este libro ( Sapienza poeti-
ca) se mostrard, que "quanto ~ rima" avevano sentito d.'intorro alla
~~1'
/
ienga rito a i filosofi .(R) Y d.espKes d.e profundgr análisis
/
traves de su. ~sapienza poetioa, met,.fisica poetica", etc., al
hablar del verdadero l:omero", concluí~e terminantemente ~ la meta
física se eleva sobre los universales, la facultad. poética d.ebe
sur~irse en los particulares"(3) y que "gli piu. sublimi misterii
l
diritta ord.inata e
Es indudable, y Croce mismo se honra en declararlo, que la estet4
ca crociana parte Qe los principios Qe Vico. Parte, entenHmor.os,
pero Pesques de habey lle<~ario, mediante una ~everisirx. critica V
un profundo conocimiento C.e las vicisitudes del problema, -como
puede comprobarse en la segunda parte de su. ~stdtica~, que es la
parte hist6rica- al resultado de que esos principios viquianos
res.ionden a las exigencias del problema c.-ue el se ha propue to;
es decir que, hecha carne propia esos j'.rincipios, elabora su~
teoría estética. Lsf oeee
de Eant, crPtica la posici6n d.e 4 te d.e colocar al conocimiento
estíptico como el grado su..~erior tel espíritu humano» parte desde
( 1) Scienza Huova. libro X- secci6n II- elem. -X III.—
(a)
II- Prolegomeni- Introduzione- pag.19'7-—
-67-
m(s ínfimo del espíritu .(1) (Ya vibremos en que sentido es el mis
infamo )
Vimos oual era el punto 4e partid.a para Crooe (Cfr.oap.g:
"El oonocimiento tiene do ' formas: es o conocir»iento intuitivo o
oonoci,iento ~16 ico; oonocimiento por
el
t.t1tt
En la vida ordinaria se tiene concieno-a-de este conociniento in-
mente, del político que tiene
las facultades
te, en el campo Qe la filosofía, no exite un idéntico reconooi-
miento; y asf, mientras todos reconocen xoa ciencia d.el intelecto,
ls
la intuici5n, se dice, es ciega y necesita la luz del intelecto
para
le6n; y, cuando no devore del todo a su compañera, le concede
(1) Confr ~ "Una idea estética no puecie llegar a ser un conocimien—
to, porque ella es una i»+ui "ión"...... "Moza yo creo que se po-
dría lle~~ar a la idea estéü-'ca una representación inexponible Qe
I I-:.'» 1 -*II ' ' 1 ' *t t-'.~
faault des cog.".oscitivas" ' iritica del giudizio". ed. Laterza-
parte —. s.IZ- pega. 196-37.— o~gadiL Xntuici6n contiene en sf un
ice"..... c„ue no puecle
venoi n cLe una .<nt esi s". "Crxt ioa delle ragion pura"-Laterza.
apéndice- p'. 640.—
Sien sabemos como Eant, ad.emas, vi6 bien claro la "intuici6n
Pura : "Todas las repre .enteciones en las cuales no hay mezclado
nada d.e lo que pertenece a la sensaci6n, yo las llamo puras (en
sentido trascendental). Luego la foro>e pura <le las intuicione
sensibles debe encontz.arse
ma pur- se llamara ella mi~a
t " .,
preci amente, la estética raecendental. (Gritioa dalia rspion ¹u
ra- ed.. oit.-p'. 6 . ~ero en
Xant no comprende le, facult-d. estíptica, como la vi6 Vico, y redu.—
ce a dos esta.. formas puras: 'Tz. esta búsqueda se encontrard, ame
se dan dos formas puras d.: la intuici6n sensible, cor»o principio
a priori del conocimiento, o ees,
Zn esta
(2) Estética- pag-
apenas un humilde puestito de f4~uga o portera"(pag. 4).Mora bim:
el primer -punto que hay que fijar claramente en la mente es que el
conocimiento intuitivo tiene complets independencia: "no tiene ng
cesidad. de patrones; no tiene necesidad. de apoyarse en alguien;
oeo
no tiene que pedir prestado lós ojos ajenos porque el tiene en la
frente los propios, validfsimos'< (subid.) . HG~J' intu.iciones sin
guna
prod.u.cid.a por un pintor; los contornos d,e u.n país trazad.o por u.n
cart6grafo;
una amgpirosa lírica o aqu.ellas con las cuales pedimos, mandamos y
nos congojamos en la vida. ordinaria, etc., etc.
se est4, y se cree, al cozltrario, que no ean intuiciones, es en
las obras de arte donde encontramos concep..os filósóficos, m4.1-
mas morales, etc. Pero una obra de arte, es un oonjunto y el to-
do, dice Croce, determina las cualidades d.e las partes". Los con- ~
arte, si en realidad están mezclados y fusionado-, de jan de ser
conceptos para convertir.,e en puros
I
'i
to qu.e han perd.ido su. inQ.G, end.encia y autonomía. 'sz
en una pizit
elemento qu.e caracterisa a eso, figura,, las máximas filos6ficas,
p»nunci.adas por un
lor de concepto sino d.e características de aquellos personajes.
Todas las observac1ones y distinciones éticas que pueda h-ber en
"I promessl sposi", no pueden hacer Pe e ta novela un tratado d.e
filosofía, como éor todo lo que de atzrico, azccd6tico, etc. que
haya
ter de tratados intelectivo- ~
gqn reconocer la inc!Le»esencia d.e la intuici6n con
ci6n al coüoepto, se ha dad.o el .primer paso
clara y
persisten otros errores: X-'.
(es el error realista) ; 2-' ~ Consid.erar a la intuici6n como la en
sac16n forr>; La y ord.enú.<c, simp' tni;c -ite segíín la categorías del e
pacio y d.e 1 t iempo ( error int clo ct ualista) ; 5-'
o16n oon la sensaci6n, o asociaci6n o representaci6n (error de la
p sloologf a) ~
Muy a menucLo se toma a la intuioi6n como si fuera una
percepci6n y que ella sea el conocimiento d.e la realidad. acaecida
o el acto aprehensivo d.e alguna cosa como resalid.ad.. Y asf, par-
tiendo de este punto de vista, se afirma que hay artistas realis-
tas cuyo exito o acierto consistiría en reproducir fielmente los
objetos que observe en el mundo e~<erior-.
Qgu~grnente, Lice Croco, ls percepoi6n es intu-'ci6n: la
percepci6n del cuarto en donde
Que tengo .delante, d.e la pluma d.e que me sirvo,
que toco y uso como instrumentos Ge mi persona, la cual, si escri
i
be, lue~-;o existe; -son toCas intuiciones. Pero es igualmente in-
tuioi6n ls
escribe en
distintos".( l) Z deoir oue la di "tinci6n entre real y no real
e>iste para la intuic16n, y ea secundaria; aun en el caso en
g,ue se imagina un. sujeto cue d.e repente y
cara frente a la realidad, tanipooo podría
tuiciones Ke la realic1~d., pdesto cjue la conoiencia de la
se forma d.lstinguienfo la realidad de la no realid.ad., lo (iue, en
el primer momento, no es posible,' y asf, aquellas no serán ni in-
( l) Estetica- pag. 6.
tu.ioiones reales ni no reales, no. serán .~eroepcione sino
tuiciones. "Donde tod.o es real, ns(Cs es real L& intuici6n es ls
unidad' ind.iferenciads d.e la percep016n de lo real y d.e la simple
imagen Qe lo posible~.(IbicL.)
lidsd. como ind.ividuos empíricos;yn ls intuioiSn simplemente obste
tivsmos nuestras impresiones, ean ellas las cLue fueren.
De e%e
d.os los que hsn afirmado que el erte no es míe nue la oopia cLe ls
naturaleza, o, haste, "un'.luplioad.o mis o menos perfecto de un ob
)eto natural (l), sin adverbir, los cLue así afirman, c,ue ellos
milanos, sin darse cuenta, al buscar un significado a los hechos
que la naturaless les presentaba, daban expresiSn a su propio sen
timiento o a lo cLue la nsturcQ.ezabsbfa en ellos cLespertado. Es
ssf oomo se hs afirmado "uns 14ealizscidn de la naturaleza" o una
"naturaleza idealizada" y como artistas .u( hicieran esfuerzos so-
brehlmsnos para hacerse oreer realistas, llegaron a procLucir
dan Le sus precenQeytos y de)sn cLue libremente se expanM su fan-
tasfs. Caso trópico es "c;ine cLue, como contrscLiciend.o sus doctri-
nas, nos ds páginas
Filosofía d.el
pondrás su. estado d.e Animo conmovido, rente al espectáculo d.e la
naturaleza o por el calor de un pen eriiento. Y caso trópico tam-
bien es Kola, el ms declvracLo realista, que, aún con su pobre
concepto estíptico, es
social en'gana» o cuando da vida a la visarla h~ana.
guin".
El segundo
tuici6n co~o la senaacion oreada y ordenada simplemente según lss
(l) Estíptica- pag. 80.—
-71-
espacio y el tiempo y la actividad intuitiva consistiría en esta
d.oble fw.ci6n Ke espgpialidaá. y ternyoraneid.ad. Pero, dice Croce,
en este caso hay' que haoer la misma observaci6n c.ue se hizo para
las Qistinciones intelectuales. lfosotros tenemos iptuiciones sin
espacio. y sin tiempo: una tinta di cielo e una tinta d.i sentimer
to, un ahi.'" d.i d.olork e uno slancio di volonts. oggettivati nel&
coscienza, sono intu.izioni che possed.iamo, e dove nulla é formato
nello spazio e nel tempo".(p'. ó) La misma diversidad. de opinio- /
nes: Le que
tiempo; el oonihMeragga 1@s funciones d.e espacio y tiempo no como
hechos primit ivos, sino como oonstrucciones intelectuales muy coa
pljcadas; la reduccion, iqu=- se hace de la intuici6n a la sola esp'.
oialid.ad. sosteniendo que el tiempo no se iiituye sino como e pacio;
el abandono del espacio tridimensional y la concepción d.e la fun—
ción de e pacialidad como hueca de toda partioular dete-.~~inaci6n
., espacial, etc., prueban ~ue se va. abandonando esas miras. "Xo qm
' se int~e, en una obra de arte, no es espacio o tiempo, sino
bamos de exponer, forman, ;.o~, la independencia sostenida mAs atr6
de la intuición con los concha.,~tos, un .-olo y general error: "el
Sntelectualizno', c.ue ha per;:istido en ls historia de la Z tética,
estorbando su independencia .- autonomía. ~s el misno error que en
la filosofía, en sus di;.;tint=.". determin ciones, ha con=-ic erado
sus ;>roblemas cono objeto-„- ."uera del ho;rabí e, trascendentes" en
el sentido de que no vivían la vid.a "in".~anente del em-íritu.
intuición, no se pretende hacer de osta facultad algo rzi "terioso
o suoerior a las Q.emhs a,ctividades ; al contrarig : declarando su
inleyenlenoia y eatonomia se
esferas arbitrarias en que la soñaban los que haoiln d.el arte el
"superiores" o "escogidos como lo pretenden los místicos a. lo
Maeterlinck-, p' se afir:ía su ingenuidad., su. simpleza p' su humana
naturaleza. Como en toda su filosofía, Groce empe;=.a siempre dos
batallas: una contra los cjue quieren arranoar a la filosofía de
su propio asiento, gue e. la h~-"-anidad., y transportarlas a
"perversi6n de 1a filosofía~, d.e end.erla d.e la intromibi6n de las
cisncias naturales guienes, epuestament e, guieren arrastrar a la
filo .offa d.e su profund.o operar, gu.e es la historia, a la f6rmula
rfgida de un esquema o al microscopio de algún naturalista. Y
el caso particular d-e la ""stética, Croce
tallas: contra el intelectualismo (~g son los errores citados)
contra el naturalismo, en u. rama mds pretenciosa, la psicología
(como veremos en seguid.a.) ~ Para el prime.: caso, resu-. iendo, pocLe-
mos aZiniar: la intu.ici6n, o el arte, no necesita ser elevad.a más
allá del puesto gue ocupa cn el espíritu, c,ue no
ca1Ón d.e una escalera está al Cltimo, tan necesario aguél como és
te 7,mhs, aquél condiciona la existencia d.e 4ste. ". ~ ~ ~ .la intui-
ci6n Pura o represont ci6n artística repugna con todo su ser la
abstracciÓn; o, más bien, no la
Precisamente
mad.o auroral".(l) El error opuesto o, diríamos, que está más acá
de la intuiciÓn, (mientras los.
rian más allá',) es el error de la ps-.'cologfa que
la intuic1.6n con la sen aci6n, con la asociaciÓn o con la represen
tao16n.
La materia nos es data
no es posible alg6n conocimiento o aativiLad. humana. Partiendo d.e
esta base, que es seguramente cierta, se ha llegado a confundir
la intuic16n!con la bruta sensaci6n. La materia es base de tilo
conocimiento, es cierto: pbro le materia bruta, abstractas ~ inmó
vil, es una arbitrareicLad.; en su abstraeci6n, la materia represer
ta lo pasivo, lo mecanico experimenta o siente, pero c~ue
duce. La materia, a fin cLe que tenga significado, cLebe idealizar-
se, comprenderse, dársele viCa; es menester que a tod.o ese mundo
informe, se le 4L fQrma; es Asta que, eri su concreci6n, puede dar
nos un aspecto de la materia. Una materia o un cortenido oue per-
manece inerte v fuera del espíritu es algo ciue en realidad no
ex1ste; existe en cuanto iene forma, es.'cuanto tiene representa-
firma De Sanctis, lo nue Ca vida a la materia. "Lo indeterminado,
lo confuso, lo a."ectado, lo conceptuoso, lo aleg6rico, lo abstrae
to, lo general, lo --.articular, todo e to no es forma, es lo con-
trario d.e la forma, es lo informe ~ lo deforme, es la impotencia,
y revela veleidad., no voluntad; d.e pzoducc16n."(1) Croce, d.esarro-
llancLo este motivo d.esanctisiano, llega a la corclusi6n: "La mate
teWa, investida y triunfada por la forma, da lugar a la forma
concreta. Zs la materia, e el contenido lo cue diferencia una
nuestra 1ntuic16n de otra: la forma es constante, y es la activi-
<si e"-giritasl; ~ la materia
ri«al no saldrfa de su. abstracci6n para llegar a ser actividad.
concreta y real, este o aquel contenido espiritual, esta o aque-
lla determinada 1ntuici6n"- Y la materia y la f orma "no son „-a
dos:.actos nue=tros de <quieres el uno est8 frente al otro, sino
(1) De Ssnctis- Ssggi Qritici. eS. Trevee.+ I=Z- paa. 95.—
que el uno es un hao$a afuera que nos asalta y transporta, el
otro un hacia adentro que tiende a absorber el de a uera y hacer
lo suyo".(pag. 8)(.l) . Xdemks, los mismos psicólogos ae han conven
cida de la insostenibilic ad. de esa identificación entre intuición
y sensación bruta y elkztituyen a esta¡ bien la asociaci6n, bien
ja representaci6n. La "asociación" suele tener, entre los psic61o
gos, tres significados: o as memoria y en tal ca o sus elemerlto
tienen que ser en alguna forma producidos por la conciencia, por-
que sino seria inconcebible su. union. en la misma; o es a,.ociación
de elementos inconscientes, y en este caso estamo con la bruta
'I! ' /
la cosa y se niega la palabra. Si en lugar cLe "asocisci6n" se co-
loca "re ~resentaci6n", se puede observar lo mismo: si
sentación se entiende al¹.:o c.ue se limita o se des.aca del chulo
de sensaciones, tencirez~os la intuici6n; si se toma como cííziulo d.e
sensaciones, terdremos la sensaci6n, puesto cue el numero no csri-
bia la esencia; la cantidad no influye en la esencia de c:,Qa una
de las partes; y en este caso la intuicion se confurdiric.,otra
vez oon la ensaoi6n 'bruto,. ~ Rn c,u4, oues, se lli tinbue un-
in+uici6n?
"Toda vercLadera irl+uicibn o representación es, al mismo
tiempo, ezpresión. Lo que no se objetiva en una e~presión no es
intuici6n o renresertaci6n,,~ino sensación y natur~liciad. "=l espi
ritu no intuye sino hsciend.o, formando'
(1) Con esta afirmación de l.- forma, sostenida
por Croce y con la nogaci6n
ll l,»,.l l, tl 11
ralida< o inmoralicL&8. del srte, déclarando, también en este ca o,
que el arte es
lidad. en el mismo hecho do crear que, como obra sincera y pura de
la fartasfa, no puede ser sino neral,. Este problema, puss, se.re-
suelve conjuntamente al fundamental (que niega valor al contenido.
(Lara mayor clrridad pazq e,.to punto especial, véase un peoueñ™o
articulo po3.émico que fue. uno de mis primeros ensayos y un prir.er
resultado de mis lecturas en De Sanctis y Croce. Cfr. "Verbum"-
XI- ~74 ~ 57-38- pan. 50.)
intuiciÓn Óe
Cono vemos es el mismo
ce para no d.e)sr escapar a la real',ad.. Ls realid.ad es rea].id.ad.
verdadera en cuanto se concreta en en ind.ividuo, como el ind.ivi-
d.uo es ind.ividuo
d jvid.uación, sl ehiverso. Esta es la base y como la llave, a nues
tro parecer, de la 'losoffa d.el spfritu y si parece,
un eoleticimo
fel intelectualismo v lc. materia,licLad. d.el naturalizo, se escoge
Rn t8rmino med.io) hhy q.ue oponer a esa apariencia, una rotunda ne
festiva pue to oue esa
es motivo ~rofunLauente ' cLealista mientras e ue el llamad.o "eeleti-
cismo es una d. L c(el naturalismo ; la una es
Y esta llave c ue Croce emplea para la óptica, la iloso
ffa de la práctica ¡ la f(i storia,. es la misma cue se rece ita para
este problema fu-.d.amenta G.e la Estética. Si la irtu.ici6r. e une
funci6n que d.epend.e cLel inte" ecto o es una catygorxa d.el espacio
y del tiempo, tend.remos ur;a hueca intu.- ci6n
esencial: la vida, vida nue
ria o, s: ::e quiere,la
Wl que entra a formar parte de una clasificaci6n de las ciencias
naturales, sensación, .~croe ~ci6n, etc, en sentid.o naturalista -o
es una copia de la realidad,-tendremos una intuici6n que, aparen.-
temente llena de la informe materia, es también. hueca: hueca de
sentido ; de sigo lficado, faltándole, lo q.ue a la primera, la vi-
da, la verdadej."a vicLa ciue e . acto creativo, que se r.ueva, palpite,
hable o d.i=-.a en ana cierta
en otras oa'obras, ni
ysre este vund~entsl yroblems
d.e toda la f ilo so f la.
Luego una intuici6n, bien entendida, no es, en realidad
intui ci6n olamente, sino intuici6n con cor!tenido, con oncLo, ole
na; g u > contenicLo, un oncLo sor tales en cuanto tienen vida, en
cu.anto se le d.e una or~a,, en cu.anto e~fresen algo. De allá' 1=
"intuici6n" que es "intuición-e~pre i6n,' ~~ tampoco como una. "e.-
pre i6n" que esté frente, g espere, a la intuición", ni como una
exu'
o, mas sencillamente,
tupe cuan' expresa", c ice
Pesuelto este problema „~ como Croce ha icLentificaho la
intuici6n o ewpresi6n con el hecho arte; tico, plantea el otro pro
blema fundamental: "iccenticLacL de arte ~g conocirqiento intuitivo"
problema, despues, que es icLéntico al anterior y como ac„uél .e re
suelve p oomo el otro ~u'.dementel que hemos llsnedo "lleve" (se
ent<end.e por comodicLacL práctica, g no porque creamos que
ve", cLe
ce con el cual abra lo . senclos ca)oncitos d.el Espíritu; "la llave".
Wa que nos
opone, en tod.a la historia cLe la Estética, el concepto d.c c ue la
intuici6n que forria el arte, sea unaparticular irtuici6n cLue se
distingue de
en la filosofía, bien como un mis allá cLe la filosofía, bien como
un gracLo en la misma; vr, por otra parte, no dancLole el valor que
merece la intuici6n, cor!o acto cognoscitivo, se le ha confundido
con los sentimientos o los sentidos g se ha yropugnacLo un
-80-
uriverealmente, es conooer la
se oonocen
tuioi5n. Lo que hace perder esa relaci6n es la
universal deja, completamente, d.e sir intuici6n. Zero, cLice (jro
oe, el concepto, lo universal, "i
por otro es, y no puede no ser, intuición. También el hombre que
piensa, en cuanto piensa,
si6n y emoci6n serd,, no la.pasión d.el hombre no fil6sofo, no el
amor u odio hacia ciertos ob)etos o individuos, sino el
ocLio, que a él van u~id.os; es fuerzo que,,~ara llegar a ser obje-
tivo delante d.el espiritu.,
mo tiempo,
+er: que puede pensarse
freo algebráicas,etc., sin
piensan y razonan
testa con sendos arg~ento" : Que si hay conceptos que pueden ex-
presarse sin palabras, no est4 demostrado, por ello, que halara
4eptoe sin ezgresi6n; y cuaiido se ha dicho
significado de e~g~resi6n que -pued.e no ser verbal; no hsbr4 ex-
agresiones fonéticas, pero habra expresi6n. Que si los animales ha
bien o », p en que forma, ~oco interesa a la Estética: cuando el
fi16sofo habla de esas co as, lo hace para referirse a lo que he
animalesoo o brutal ha-„y en el hombre y que si los di..tintos anima
les ten¹an alg- de comun con el hombre, "tanto me jor, o peor, pa-
ra ellos"; g si se acLziticra que los animales tengan uzia analogía
(1) Estética- pag.
-81-
oon el horzbre g cLue en alguna
no se demuestra que no hablen; lo cLqy nos abligsris s aceptar ess
'hipótesis 45 cLue, si en alguna i~sne& hablan, en alguna manera tw
dr4n cLue
~e habla comur~went e, c e libros pen anos bien y escrito
o, ~Zutano tiene muchas ideas buenas pero no sabe e oribir",
afirmando ls existenoia de conce ~tos fuera de la expresi6n. ~ero
lo cLue casa en realidad es 1o mismo cLue se dice del artista, "que
tiene intuiciones pero no puede o sabe expresarlas"; a lo oue
ce habas dicho, poco más o megos, (oito,de memoria) que,"si es" s
intuiciones uesen verdaderas intuiciones, monedas d.e oro, ten-
drfsn expresi6n, serían ellos Mismos e~~resi6n, cor~o las monedas
d.e oro, si .son d.e oro y no d.aradas, son vélicLss y tienen sonic o".
Lo mismo son los condeptos:
escrita verclsder~ente msl, esta penssd.s tambien mal". Io que pue
de sdmit irse, uniosr>ent e, es que a veces ".enemo co.-..cepto
facilidad. s otros; uns expre "16n d.ebil o una expresi6n =uerte, pe
ro iempre hay expresi6n y de allá' que tampoco se so tiene sgue-
'I
llo c.e "lenguaje interno y ' engusje e~terna" por cuanto el "len-
gua]e interno', en alguna orma tiene expresi6n; suncLue para noso
<>os solos, y el "lengua)e e.eterno" no es más c.ue ls misma ex~re-
si6n, que ya tenis, cLue toma facilidad psrs entrar en el muncLo de
ls1 diremos, sociabilidad. ( 1)
Evidenciada pues, esta relsci6n y como el concepto for-
ma
Cieno. s es la misma: E" i.rte no neqesita de la Ciencia, pero la
Ciencia tiene como base gl krte ~ X)e esta demostrsoi6n pueden reos
barse do corolarios. 12. ls exaotitud cie ls f6rmuls e tetics fue
(1) Estetics- osp.
-82-
niega
igual
*i
c,us no hap
rosa sin -~cesara.
Hemos demostrado, en el primer capitulo, como Croce,
por los fundamentos Que acabamo. d.e exponer, agota toda la acti-
vidad espiritual en sus Cos formas o grados: la intuici6n y sl
concepto, aquella al q~rimero y "='ste al segundo ~rado, en la. rela-
ci6n estableoida d.e oue el primero puede estar s1n el segundo, pe
ro Sste no lo puede sin el primero.
Fuera de estas dos formas teór1cas, el espíritu copnos
citivo no tiene otra.; todo e1 mul.do ext~ rior, de lo acaecido, de
lo concreto, d.e lo que sc llama el mundo d.e la realidad. y Che lc,
naturaleza, es irtuici6n o a&e; la cienc1a, la verdadera ciencia
que obra por conceotos y por universales es la Filosofar, o cien—
cia del e~~xritu: y esa relaci6n ent re intuición y conos.'.>to e la
q.ue corre entre íLrte y '1losoffa.
Pero es evidente que algu".a diferencia Ceba, existir en-
tre, pongamos, ~ fantasma C.antesoo del Farinata que
to indivicluo que ha vivido en Florencia, ~ ue ha»ertenecido a un
partido gol> ioo y ~,'ue el '.e ho de haber sido éibelino le produje
cierta ituaciones aue, a rCQC. vez, determinaron tales o cuales
acoiones, etoe
oo nosotros tenemos un individuo que tiene una característica
que no es necesaria para la fantasfa poética. 2ara el gaceta, en
efecto, no interesa que su.'criatura,", al decir de De Sanctis, sea
c no real en el sentido de coque represente una realidad dete~ina-
-83-
ble en el tiempo g
de su frntasfa: W poeta -pera no hablar sino d.e un srtiita- le
interesa y le basta cLue su cresci6.. tenga vida p represente una
concreta individualidad: concroci6n que si es realiclad., como he
mos afirmad.o d.e la intuici6n, es una realid.acL distinta s la c.ue
determina a un ind.ivid.u.o en su vicLa como fenómer.o hi t6rico.
decir, entonces, para er %reves, cj ue además de un individuo c,uc
puede ser creado por el poeta, hsv un individuo cLetormirsclo por
la historia.
Mora bien: si troce .firma, c.ue toda la realidad se sgo
ta entre intuici6n ~g concepto ¡ o entre ~rte g~ Filosofía, la 8i to
/
ria 'como se resuelve ertre o en e@os cLos grsclos de la activiclad
espiritual? la }fistoria es Arte o Filo-,offa? Y troce, er. e'.e
primer perfocLo de su. actividad. mental,( 1) af irma rotuncLamente
"Inexactamente se ha enumerado como tercera forma teSriaa a la
es m4s que intuicion o hecho estético. 1a historia no bu~cs leyes
ni forJa conceptos; ni induce ni deduce: este. dirigicLa
es su. do.,plinio, como es el dominio del arte.
ero16 sotto el conoetto ger
-icaci4n estd, lo irgue va, de =.istoria " ~rte; pero, v es corvenien-
te
allí, de ese "general~~ de urgir la
na :r e ' lo que, por el momento, puede apartarnos de esos críticos,
gue loa bap a la mar, uue bun viato en eea enuñoiaci6n una cumpleâ
pone un distingo entre una intuici6n artística g una irtuición
(l) lluevamente postergamos 1a elaborsci6n d.e este ooncepto de la
historia que~ enunciado como kzt e, ha cle llegar s ser id.entifi
csdo con la gilosoffa: oambio ~ue, como
ce.. en esta primera elaborsci6n.—
( 2) Z s+e tics- pag
-64-
hist6rioa, (la identifioaci6n e Ck en que embos proce.,os son in
tuiciones) : Ml mundo d.e lo acaecido, de lo concreto, de lo hi.,t6
rico ¡ es lo que se llana el mundo de la realidad y de la natural'
za, ice 'c~as sef ls reklieaL ice eo atice E
que se d.ice espiritual y humana. Todo este mundo es intuici6n; fn
tuioi6n hist6rioa, si lo presenta cual es realisticanente; intui-
e
ci6n fantástica g artistica<en sentidc estrecho, si lo presenta
bajo el aspecto de lo posible.e, o ea de lo imaginable".(1) Esta-
bleoida esta idantidad. de historia y arte y desechada la teoría,
(y esto para siempre) d.e que. la hi:toria sea cienoia, no queda,
d.e pués d.el arte, sino u>a
ter'or forman toda la viia del espíritu: la Filosofía. Irte y Pi-
losoffa, pues, con la
envolviendo en el as la Ei "toria.
Y las ciencias naturcles> de todo ~bag;aje que/a ocu—
pado y ocupa
~qu4 queda~ Y la .~sicología que ha sido
ciencias naturales'f~ a que se reduce+ Si fuera d.e 6sta, (la filo
sofoca) se habla de ciencias naturales, es necesario notar que 4s-
ta .;on ciencias impropias, o sea conjunto de conooimientos, ar-
bitrariar~ente abstraídos y ' jados" y 'todo lo que hay de verdad.
en.las ciencias naturales, es o filosoffe o hecho hi.t6rico".(ZbK)
Za realid.ad. es 'istema i esto solo puede darlo el espíritu que
mira, y es el mimo, el un:verso en su totalidad. ~
Las ciencias naturales que se hasan en la gragt~entarie-
dad. de las leyes naturales, no pueden @er
ximaciones o palmitos" de la realidad, ~ero no la realidad. como
un tocLo. El método
ci6n abstracta por ouanto distinto al proceso mismo de las cien-
c%as que va a estudiar, es la, cla..ificaci6n. " asf la p icolog1G
( 1) Estíptica- pag BG.—
deteniéndonos en un caso particular, postula le«es, fi„'a norma.,
preveji tipos; pero la realidacl esoapa a sus manos, es más que elle.
misma e infinitamente eterna no puede captarse con una, cggsifica
ci6n. Y "laalhsificaci6n, dice Croce, no es mes que la pro~ecei6n,
en el espacio, del proceso uno-di tinto, del proceso inqu eto del
espíritu; en c~a proyección el uno llega a ser un término uera
d.e los términes, que or..e, el pu.e:-to suoerior, y los otros términos
le estan subordinados, pero también ellos sin capacic ad para liqerss
el uno con el otro, sino c uedando e' uno foun6vil al lad.o del
Zer o con cLeclarar que las eienc ias naturales no son la
verdadera ciencia, no s-'unifica, desoreeiarlas. Otra caracterxsti-
ca cLel sistema crociano e tA,' preci agente, en esta afirr".@da v" li
dez cLe las cienoiss naturales, con su. reconociriiento en el ce~po
de las actividades humanas; característica que forma une dd@deta
lles en que no concuerdan muchos discípulos p~ par+ií arios Qe su
cLoctrinas, discorQaneia que trataremos oportunamente. Ya en su.
memoria Juvenil, la Estética, Crece habla dicho: "los conceptos
naturalistas son, in PucLe,, utiles" (E:=t. pag.36) „-~ después de
oesi veinte años, al hablar sobre "El conoepto e~traestético de
lo bello" aclara,ana vez mAs 'f
te en toda su obra)- ei a utilidad. de las ciencias naturales. ~es
distinoiones psico16gicas sir ven también, como instrument os en
los tratados críticos", lo instrumentos, se entiende, no on J%le
oios o filosofemas y "e
para que se pose sobre 15 propio e ind.ividual g, en cuanto tal,
logicar~ente 1ngfhlle de una poesía o de una obra Qe arte". Para
los que piden, puesto q.ie los instrumentos en cuanto se fuerzan
"empebrecen el obJeto, lo vuelven rfgido p lo fsl.ifican"., que
(1) Ouovi eaggi Q.i Estetica- »ag. 310.—
se rocha& ilel todo toda syu<s Ce la psicología, Croco afirma quo
no es posible y lo seria si "el espíritu humano fuera heoho
tra manera d.e lo que es"- "Lss clasificaciones y d.istinciones em-
pirfcas son y se forman y aumentan continuamente y no hay ningíín
hecho, ni obra d.e arte y ni artista que no se nos ..~aposente cubier
to de relativas calificaciones" y "lo mo)or cjuo puecLo hacerse, o
ses lo que sSlo debe hacerse, es rechazar lss d.istinciones mal
oonstruids s e ineptas con otras mejor construicLas y más útiles,
las imprecisas con las más precisa, ac.uellas que. apartan de la
incLivicLualicLad. d.e lss obras con v.cgn.ellss qu.o no la. Kan ciertamen-
te tampoco ellas porque darla no puecLen, pero nos llevan a ella".
(lluovi saggi d.i est. pag.232 g pass.) .
Otra 'supuesta realidad. cognosc:it ivs, ls religiosidecL,
tambien es rechazada por Crooe. Espíritu íntima „-
religioso como Croco que 1 s afirmado, on "Cultura e vita norsle",
"qu.e, cLespués d.e Esnt, no ser kantiano y, d.espu.és c e Cri.to, no
ser cristiano, es no saber lo que se dice", la religio idscL, no
obstante, no mata su penssmionto y su. id.ealismo esc~pa s toda
trascendencia, sea empírico o mistics; y asf como neg6 s los cien
cias
miento cor~o uns toroera act:vidsd. cognosoitiva, ls roligiosicLad.
v1ene cozsicLera.cLa como uns .orms misma. d.e conocimiento aue no so
distingue de el; es deoir, <.uo la religiSn, base sin duda ..sra to
da la vida del Z,-,píritu, o -. un grado o estadio que el pen s ~ionto
supera, al comprenderlo, y que le ds su vorc sdero valor sl quitar
le ese aspecto de trascendente, de arbitrario „-' dogmático que
Benta entre lo s quo hacen d e la relipi6n o el grado sumo de la 80
tividad. ospiritusl cLoncLe hallarla su. fin ls vicLa dol pensamiento ¡
~ finslicLad imposiblo cusncL~ se ha afirmado la eternidad. dol Es;-.f-
ritu) o u>s grado limitad.o, a, parte Oe las cLemks actividades, cLue
formarfo el arte. ibas conoepcionea rechaza Crece: . - ~ ~ "la reli-
gi6n no es sino oonooimiento, :~ no se distingue de otras formas o
si6n de asoiraciones e ideales
narraoi6n hist6rica ( leyenda) o ciencia por conceptos (dogmática)+
Grados inferiores o, mejor, conocimientos imperfectos cLue la filo
sofía,en general, ha superado» e a especie de tendencia religio-
sa que se observa en lá áetualicáci, es debicLo ( ;parece parácLoja.' )
a las ciencias naturales ( '.'.). wi efecto, cLice Croce: "Zl cetoli-
c-' mo, siempre coherente, no' tolera una, ciencia, ur a, hi toria,
una etioa en contradicei6n ccm sus mires v doctrinas: meno cohe-
rentes, les racionalistas se disponen a hacer un poco de lugar er.
su. ánimos a antreligi6n, c.ue
mullido teórico".(ibid. ~ ) El or gen de esta "ternuras" religiosas .
estC en el culto superticioso hacia las ciencias naturales; como
estas con "irr; n teWer
pueden explicar tienen que invocarlo a la religi6n.. "Ll materiaâ
limo, al positivismo, a' n "turalisrao 'omos, pue, deuclore de
este i:i'-.' ano, g a menudo no ingenuo ¡ re~lorecimiento c1e exalte-
ci6n religio"a, cgue e roba c ncLo non 8 roba cLe po-
X(o es el momento cle tratar ampliamente este punto ; por
ora, en su relaei6n con el "rte, no ba ta repetir, lo c.ue en
el curso d.e esta exposici6n herpes venido afirmando, cLue el Mte
pued.c vivir para su vid.a de intuici6n d.e tocLo lo cLue forma el pa-
trimonio hist6rioo de cada artista 'y la. Heligi6n, cor~o hemo
cho, es uno
trimonio. Zn este sentiQ.y, la Heligi6n esté, intimamente unida al
(l) Estética- p g. 75.
-88-
te y hosta, a fuer de pasar por ©leyente clericale, afirma-
r/amos tgue no hay arte sin religión, que no hay
ca sin esa congoja eue despierta el universo en nuestro coraz6n y
que una verdadera intuición est~ pugaada siempre de ese misterio
que tanta melancolía infunde a Leopar4i en su '. L'Infinito";
afirriación, esta, que, después, puede ser valedera para toda la i
loso fa. La religi6n es, con res ~coto al arte, el mund.o oue el
poeta intuye o con el cual el sujeto se objetiva y.
do, todo lo que nos rodea, el mundo ante el cual se asoma la fan-
tasfa, es la religión, es Dios: mundo o religión; o Dios c.ue, en
tanto no son abstracciones on cuanto haya un sujeto cue las obje-
tive. Diríamos, con 3entile ¡ gue la religión .e resuelve en el ar
te. ~Le pura abjetividad no
tracta y[l sujeto; y -el proceso que la realiza orocede del mismo
su.jeto', asf cono la su.bjetivid.ad. pur&, en cu.anto subjetivid-d ds- <
terminada, movía Qesde el objeto,y era su soluci6n. En el ritmo
del espíritu el sujeto igualmente se resuelve en el objeto; y la
objetividad, pues, se con tituye Como resoluci6n d.e la subjetivi-
dad". ( 1)
puesto las linces principales de 'la E ~ ética, e podría preguntar.
~iue ha fatigado, y fatiga ¡ . la, mente de tantos fi16sofos, y no fi
16sofos'?
ciencia estética y cna ciencia ée lc
blema y se busca d.istinguir una
( 1) Qent ile- Solario di l'edagogia,— II- pag. 184.-
(R)
el arta no entra tod.o en la E tc;tic'. Zl error cLe esta. separacibn,
dice
o al lad.o d.e la ciencia cLel arte una ciencia de lo bello. Pero ~ra
Crece, en su. E tética, ha
En
tivicLacL del sentimiento, o actividad. econ6mica, tenemos lo útil o
lo nn útil
te a este
significa ausencia c1e valor, s1no ma,s bien la lucha entre valor .--
desva14r, lucha en que no hay triunfo. "Il va1or
que se desarro'la libremente, Cl desvalor e~ su. cortrario". Esta
definioi6n es la que sirve para esclarecer el concepto de lo Be-
ecoh6micos y etioos tienen distintas dez.orinaciore en el lenccua-
j e común :
XÃtualj la acei6n, la busca. científica, la producei6n artística,
que har, resultado bien; ~>
representa. lo que ha re. u't "do mal.
sos ; as>,
eientifico., de una, acci6n útil o moral ; pero como la tendercia
prevaleciente es la cLe restringir el ignificado del vocablo "be-
o mejor, expre i6n, y nada m4s, puesto'que la ex~re-
conseguida no, es expresi6n" ( ibid.. ) n uno de us lltimos
esc itos, Orooe aclara este concepto de
bello" evidencierlclo su origen y asignándole el
llo halla su. f6rmula yn lo eseold,stia4:
( l) lluovi saggi di Zstet1ca- p' ~ 207.—
g] wr pas
( 3) :atetics- Il concepto extrae tetioo del bello-
'vais. 288-83 .—
70do lo n. ue t en@a algún apre cio : lo que e s bueno
lo gue es verdad., y lo aue es también artísticamente aprecia>le;
de allá' un bello intelectual, r~oral, edoni=ta, artx tico; p de
allá' que se ponla como "bello esencial al
tar eientff icamente do lo Bollo, no hsy mCs remedio que tratar,
re pectivamente, o problemas del conocimiento, o probler..a. mora-
les, o problemas económicos, o problemas artísticos; ~~ una cien-
cia de lo Bello que e t8 /
tenerlo, nunca lugar ( lbid.) ~
Existen dos tentabMas para relacionar lo Bello con el
ate; uno consiste en concebir la activ-. dad. del arte como produc-
/
tora de imagenes de lo sir~p4tieo, y en e te caso e niega el cark
/
ter teórico del arte, eagendose en uns Zstetica edonistiea; el
Qtl o ~ en d ividir el arte en dos clases, una d e la "belleza" .— otra
de la "expresi6n~, eonoibiendose como arte "expresiva" una suerte
de sentir profetice g d.e edonismo, como el deleite, "o, a menudo,
el acre deleite, 4e la connoci6n"; con lo que se cae
~a7 Los clases de expresiones: expresiones de lo simpstioo y ex-
presiones que comprenden las clemha
e st
seteoien os), distintos de los
entonces se llamaban), no subsisten, ni son pensables".( ibid..)
>odo estado de mínimo, en su individualidad, es integral y total;
g la distinei6n no es filos6 ies sino empErioa o psicológica.
-91-
,/
psicologpe~pent
logga nece ita, bien puede
c ida de lo
si6n", d.amo s con otro problema cLue, con la "negación de los
ro literarios" y con la "icLenticlad de Zstética y Lingüistica",
/
representen las consecuencias a%5 .obresalientes y originales de
e ta estética crooiana: nos referimos a la
Sernos visto como Cdoee, en brillantes polémicas (y es la
el 6nico método critico por el ~~tido )ha librado al
dos los oonnubios oon aetiv144des, cliremos asi, e=terioros del
arte: con 1a física, la edonistica, la ética/ la lógica;
cLuedaba, oara llegar a un exacto senticLo cLel "Arte como pura in-
tuioi6n", vencer una clisidencia interna, porciue, aceptado cue el
arte
Xn cLue se distingue una ima- en verdad.era de una falsa? C es que
el arte representa la una y la otra? E'or lo pronto sobre la cohe-
rencig de una imagene o la clistinoi6n entre una imagen .alsa y
otra verdad.era, ha sano criterios ciue la distinguen y bastaría
iotor. ecLuinam jungere si ve-
h®%os criticado.: erftioa cLue puede extencLerse a o ros errores que
son consecuencias de e a doctrinas la
ce~tos
un dualismo frio e insuperable.
y clasicismo, el uno pidiendolo todo al sentimiento o al
naturaleza clel arte y nos da una luz»ara comprender oomo esa lu.—
cha entro los cLue pedían tocLo a la
(l) Q. 2oratii Flacci- Xie ~rte poetica- p.gs.1-5.—
la
guardan sempre e non si toccan mai"; dos puntos de vista que, to-
mados aisladamente, ninguno tiene rag5n: no hay representación
sin pasi6n, ni yasi6n sin reyresentaci6n: y se les escapaba, a
los unos g a los otros, el verde.1ero ..significado de una obra de
arte, el nexo de la oreaci6n poéticas Se les escapaba, se entien—
de, a los artistas mediocres; que los
ros, no se .ont=ntaban con predio r este o aquel postulado o revo
lotear por to4os los po ibles os~pos de la teoría: "di qua, di lé,
d.i su, Li gid."(l),
con la vida, oon ella hacían tod.o uno a su fantasía y
los siete velos d.e la vir„=,ea Kaia", daban
das g vivifica0as
o, en general, la sentiraentalidad., la base efectiva obra-la -anta
sfa, como tod.a la vicla teórioa.
Za intuici6n es verc.arteramente ta1 porciue ro,'re enta
un se+ti.'iiento, g soleraente de hl y sobre ® hl puede
Sienda el sentiriiento lc. base para un- intuic16n (nótese bien: el
sentimiento es la base, pero no a intuición), toda, las Civisio-
nes en ~cesta- dramht1oa, h.iica o lírica, no tienen
son todas "divisiones pedagó-ioas de lo ind..visible:
a ",'
Luego, pues, a 1c ' id.entificaciones que Croce ha
haciendo entre intuición-e=--,-,resibn o intuición-arte, hay que
gar la otra: intuioi6n-lírica, ad]etivación que es un iqutil
gad.o en el canpo esthtico g Que s61o s;rve para distinguir la yu-
ra g verdadera intuici6n d.e la imagen arbitraria o cLel con)unto
de Magenes
arte", enunciada en "3reviario di Estetica",
(l) Or1ancLo Purioso- canto XXZV- 14.—
(8) Croce- Brev+rio di Estíptica- pag. 42.—
ha sido claramente desarrollada en nn artfoulo aparecido en
English ~.'eviem (1) : allí, entre' otrh8 aclaraciones, estA la reis
tiva a ls negaci6n hecha del sentimiento como intuici6n~y s lo
que atacan, por esto, a la intuici6n pura como fría", Croce les
recuerda que, precisamente, por estar libre de referencias inte-
lectualfsticss o 16gicss, la intuici6n pura expresa o intuve sier.
ore un estado de Animo y c~ue, 'bajo snuells aparente frialdad, hs~
calor; tod.e verd.adera cresci6n de . rte es juia-N4uici6n s6lo
con la oondici6n cLe ser
cs~, de especulativo aue es¡ sn ls emairia tiene el signif icedo
de un gónero de arte: 'el genero lírico", como hsy un ~género ó-.~-
co, o
pio: "La liricidsd., d.e aue hcblamos,' no es un gónero de poe xa,
sino que es la misma poesía, y mAs bión tod.a obre de arte, pict6-
rica, plastics,, are,uitect6nica, musical o en otra for m, que se
llame~.(R) Conoepci6n a<ue ro.'.uelve ls antítesis entre ls estótica
idealista v ls romántice, -la cual, bu:oando una me ~ eria
arte acababa por cifrarls en
~imitsci6n de ls naturaleza" y buscando uns forma creaba el sim-
'bolismo-, con la concopci6n de que le matcri e. el prActico san
~<> F la forma ls elevaci6n del sentimiento s intuici6n, o ea a
1»oblea te6rico, que el s te pone „" resuelve sl mimo tiempo,
creando la imagen". ( ibid. ) Y a ls fsls- scusaci6n de un arte as<
entendido, que reduce a este a la resonancia de ls pasi6n y pro-
mueve un ultra-'rpzanticismo, Croce, cont88ts que sdlo gracias s
esa concepc16n "se
entre rorakntico -„,~ clAsico, y que el uso que d.e las palabras "lfri
cs , "lirismo" » "liricidsd." haoen los desord.enanos y dosarm6nicos
( 1 ) Zn it al i ano ~ pued e
aasreoe en Muovi ssggi GT Eztetics"-l980.-
( R) "Ls l'oesfs d.i Dante"- jisg. 32
-94-
artistas de afgano, es la caricatura y la perversi6n romántica de
un conoe-~to no romántico, surgido como correccf6n del romanticis-
mo+
I,a aoeptaci6n del arte como ~pura liricidad" (lo qu.e tie
ne incluido la identificsci6n c'e irt&oi6n-expresi6n y de conteni
los "
si estamos bien oompenet-ados de la esenoia d.el arte. Ya Croce,
en su Zstetica~, hace ver el origen de s te problena: cLe una in-
tuici6n se pasa, a un
d.e respecto a aquella; un concepto, por lo riinao, destruye las iii
presiones y cambia lo ind.ividual en universal. Se ha demoetkacLo
que el concepto se concreta, a su vez, ~r una e'presi6n; pero e
to no quiere decir ue la' rineras e~ regiones
donado. troce ejempli:ica ésto en la siguiente manera: "quien pe-
netrara en una galeria de cuadros, o quien comenzara a leer une,
serie de poer~as, pu.eQ.e, d.esplines d.e habor mixad.o o lefáo, prooeder
m6s allá' e indagar la naturaleza y las relaciones de las cosa
allá' ez .resadas. Ese aquellos cuadros y aqu.ellas composiciones,
4e los cu.-les cada uno es u'> ind.ividuo logicarsente inefable, se
van r®solvien~o en universales y abstracciones, como
cuantitativae, como
ya no existe: de hombres estéticos nos hev>os vuelto hombres l6gi-
cos; de contemplad, ores en raoiouina4oree. Proced.iniento perfecta—
~iente acL~idkble en que se basa a ciencia cu» no trabaja con in-
tuiciones sino. con concaptos. "l error comienza cuand.o d.el con-
cepta se
encontrar les leyes del heoho sustitu/do, cuando no se nota la di
cep
ferencia entre. el ser.'und.o peldar.o v el primero, »
te, e tancLo en el segund.o, se afirma estar en el primero. ~.ste
error toma el nombre de teoría de los géneros artísticos y litera
rios"(1) . Croce des;..uestra posteriormente oomo ese problema naci6
d.el error que hemos llamad.o ~intelectualista" y corio el siglo
XVIII fué la época en que tuvo-mayor resonancia este problema de
los géneros,(S) y tanbién come pedir a la Estética esas dgfinicio
nes de "géneros" seria lo mismo que pedirle definiciones del amor,
del od.io, de la felicidad., etc. porque todas son pasiones que for
man la vidria pasiones o vida de que el arte vive. Y esto no seria
ina con."und.ir la Estética con la Psicolo fa descriptiva: o, peor,
entender la misma Zstética como
esos conceptos se usan y, "aliend.o d.e la Estética pura como trata
do filos6fico, tienen su explicaci6n, ~roce, con"ecuente con su.
criterio ~iue en otro
mite con la condición, idéntica.
tos psico16gicos como '~in trur>entos", de que se averigue qué uti-
lidad. tiene la Psicología descriptiva para la Crftics, 1-;ter'ris,gg
llegéndose
ven de subsid.io al orftico literario ; pero este debe entender al
1@dividuo determinada, delante del cual se coloca cara a cara".
( Zbid.. pag ~ 286) .
( 1) Est ét ica- a . 42 y ~~assim.
ag. y pas
(3 Po
) roblemi d.i 4e,'.,etioa- L'umorismo- pag. 275 y pass.—
-3 6-
Sólo rapidamente nos Lotes.X'amos a tratar .obre el
bledo.de "identidaL Le Xingüi "tica y es46tica", problema que
'breve no porque sea poco importante: ®l contrario, con ese proble
ma se iLentifica tod.a la Estetica; y por eso mismo, como los pro-
blemas de la lingüística son los mismos que los de la Estética, un
es'.iecial tratado sobre el lenguaje sería lo mismo cjue un tr"-taLo
filosófico de la oiencia est4tica.
2abienLose iLentificaLo el hecho estético con la emre-
si6n y no sienLo la ciencia Oel lenguaje sino el estudio de ex~re-
siones, la lingüistica no
en oue se afirme que el lengaaje no sea expresi6n; „- en la
/
forma pueLe demostrarse coque la XLentiLai ~e Zingüi tica v - stética
no es como si la primera .uese ina ciencia
/
segunda: lingüi atice
sola ciencia, por que para ser una ciencia especial Lel cría tra.ar
una olase especial de expresiones y ya ae ha Lemo traLo c ue no
existen
Una prueba m4s para esta iLent d.ad. la encontramos en el
hecho Le cyue los problemas Le la lingü-'stica son los mismos que
3.oa d.e la Z.tética y que la soluci6n Le lo unos es como la Le los
ot?Qs. "Así se ha disputado si la lingüistioa "=ea disciplina hist6
rica o científica; y, hecha la distinci6n entre científico e his-
t6rico, se ha preguntaLo si ella pertenezca al orden Le las cien-
cias naturales o de las psicol6gicas, cntenLiénLose por estas últi
mas tanto a la Psicología empírica oomo a las ciencias Lek espíri-
tu. Lo mismo ha aoaeoido para la Estetica, que alguno (confunLien
do la exyresi6n estíptica con la Ce significado filosófico) conside
ran oomo cienoia natural; otros ( eguivocanLose entre oxpresi6n en
-97-
u univer alidad. y clasificaci6n empírica de las expresione ) co-
mo ciencia psico16gics."( 1)
/
Las mismas teorías lingüisticas, la del ";ay! ;ay.'" (teo
el no reconooimiento Le la única realid.aC lingüistica: la
clasificaci6n de las obra artísticas; etcs
a quien "niega toda posibilidad. de normativa, tiene su. acept--
ci6n (lo mismo que se ha hecho con la p::icolozfa en cuarto "ins-
tramento") cuando se entienda como mera d.isciplina eapxrica o
sea ~una colecci6n de esquomas utiles para el aprendizaje ce las
lenguas, sin pretensi6n al,u xa de verdsd. filos6fica".( ibicl.page174)
Por último, el mismo error c.ue hemos notad.o en la :tética: Ke
la mediLa racionalista de lo bello o cle lo falso absoluto estéti
../
co, lo venos aparecer en lu, lingüistica cuardo se h:bla d.e u@a
cxeaci6n; lo c.ue se expresa una vez con la palabra no se repite
«-"M preciss'lente como re.iroducci6n clo lo ya producido; las 'im;
pre nuevas impresiones dan lugar a cambio continuos de solido y
de significados, o sea a ex;presiones siempre nuevas. Buscar una
lengua modelo es pues,
(ibid.. )
( 1) Estética- paga
linguaggio en Ccnver asioni crit iche — S.XS. cap ~ IV.—
'Recordemos: Kl conoehaiento tiene d.os forma@: es cono-
cimiento
de sus
.t .f l . - .
uni6n de estas dos forraas del mundo te6riooq 'fuera Qe las cuales
no existe una tercera: la intuioi6n oue es el pri>ser orad.o „-~ no
necesi.a del concepto g 4ste,
I
egoneis,
coas
d.e la intuici6n e pasa al juicio, no es intuioi6n; pero casi al
mismo tiempo, cuanc o en al¹u;;a manera e:a relaci6n o esa universa
1ida4 t,ome,' g no puede wo tomar, una d.etcrminc ci6n cualc,uj.era, o
I
sea, se
también i~tuici6n. Prccisaziente esa naturaleza del concepto Ze
ser concepto y, al miar~o tiempo¡intuic16n, constituye la verdade-
(l) Zstd+ica- -.~ay. 3.—
I
tiempo es lo mismo que afirmar el principio dialéctico de la uni
dad-distinci6n, corüo veremos ma adelante ~ Además, .„~ es convenien
te repetirlo antes de continuar, deb~os tener en cuenta que, si
probamos cjue el concepto es también intuici6n, puesto que es rela-
/
ci6n, de oosas p' las cosa son
que el concepto sea una consecuencia o an espejo de las cosas.
81 principio vital del conoepto e té, como tod.o lo te6rico, en sz
naturaleza creativa ~ 'Qué eshel conocimiento por conceptos? Zs co
nocimiento cLe relaciores de cosas, y las cosas son intuiciones.
Sin las intuiciones no .,or. posible los conceptos, como sin la ~s.
teria de las impresiones no ss posible la mima intuioi6n. Las in
tuiciones son: este ralo, este lago, e te arro~o, esta lluvia, es-
ta cosa eon agua; el concepto es: el ag< a, no esta o aquella a.ia-
rici6n y caso particular, sino el agua en general,
tiempo g lugar que se realice; materia de intuiciones in initas,
pero d.e un concepto solo g constante".(1) Y asi como henos a irma
do, en la Estética, que las intuiciones por mas que tengar, como
materia a las impresiones son actos creativos y no cocias o dupli
cedes, este principio debe
la ir..uici6n forman el conoci ~iento te6rico, cor och;.iento, a su
cuajo hace, en el sentido viquiano cLe :
» profunda concLici6n cLel
cosa hay que hacerla g ia, verdad. ss el hecho mismo. (
ner en cuenta, esa vitalic>Lad del corcep+o, o
<® Vico, y@r tomár esa exore i6n "verum i.~sum factum" en el senti
dc cLe que"la verGad es igu-1 al hecho" ( como han hecho los po4iti
vi<as)(5), se llega, en definitiva, a postular una realidad frer,
te al individuo, o, lo que es lo mismo, se llega al dualismo, cu-
(l) Estética- pág.
(2) Cfr. Croco- >La Pilo offa de G. 7j.co- cap.Z.—
(B) Para este punto, cfr., ademés de la.
-100-
pos ] Qite. se tienen por superados despues de la
priori . "Si el conocimiento no es hacer o re2iacer lo cue el mis-
®o espíritu ha producido, no se vuelve al cLualiuno, a la cosa
frente al pensamiento con tocLos lo absurdos conexo
Zor eso es oue Crece, para evicLencier c,ue lo conceptos
cLue forman su. L6gica , no son lo,. naturalistas, o psicol6gicos o
matera6ticos, ~y si los cLue responden a la tradición idoali tc, a
la
ra hacer resplandecer sobre las cabezas de los forjadores de la
ficciones coneeptusles la luz 4. 1a ola verdacLera forma de con-
~
rigor. 'Goqo
'b no acLvertir cLue la elecci5;r «sta bien hecha, si, en
nuestros iIas, esta d enominaci8n <le
pero asusta a muchos e irrita a muchfsimos, peor ciue el pario ro-
jo agitado m lo ojos del toro; o sea, si ella, co..o toda eficaz
med.icina, suscita reaeei6n en el organismo del enfermo' ? "( P.)
El concepto es un aspecto cLe lo real o una or~a del Es
pfritu y 1a ciencia
ta oodrrc siirmarse, uue 1::.
s%s forma" como manifestación del conocimiento lógico, forma c,uc
se efectáa eternamente en e: 'a instante de la vida del espíritu.
Cuales "on lo= c racteres d.el concepto puro> Primer
va, v co".zo tal expresad,c. -„b blad.a: no e" ya acto mu.d.o d.el esp',ri
tu, co ~o ser>a, en s4 considerado, un acto práctico".(5) Pera la
demo,":traci6n de este primer carácter puede tomarse cono
lo cLue e ha cLicho eon res afecto a la intuici6n cuanco se le nega-
ba etpresividad.: cLue cuando un poeta o artísta a iry~a tener muchas
(1) Crece- Prob3,erai d.i Zstotica- paga 486.—
< Z) " Z6gida- pag. SG ~—
(( s)
-101-
g vklidas- intuiciones pero oue no puede e: precarias, en realicLacL
no las tiene o, por lo
J no Ke oro, d.e ciar.>o s : y d.el cono ept
Duele somet er s uns prueba : "invit ar
sesi6n s exponerla con palabras y con otros mecLio Le ezpresidn
(símbolos gráficos u otros). Si ac uel se niega p dice cLue su. con-
cepto' es tan profundo cLue ysrs tracLucirlo las palabra no valen,
sa
se puede estar seguros o que 41 se ilusione de poseer un concepto
y posee siuyXsmente turbios fantasmas y pedazos de iuoss, o cue
el profundo concepto está solo vagamente por el presentido, o a
lo sumo se
ts po seid.o". ( ibii) . '
Segundo carc.cter 4s ls
no es como el anterior comdn al concepto p a la representsci5n,
sino que es propio cLal concepto: universalid.acL o ea trascercLen-
cia respecto s lss partes sir~ulsres, las cuales, en cualc.uier nu
mero que sean no igu:lsn sl concepto. Un concepto c.ue se G.emues-
tra no ser universal, por eWo miuuo e rechaza como concepto.
concepto rigoroso p prircioio de ciencia; „~ la crftica de ls ocio
logia tiencLe a p obar que e" concepto Qe sociedacL no es univer al
sino incLiviC.ual, o reis bien :.lguna cosa cLe general, el grupo cLe
algunos entes cLue la representación ha colo "ado frente al soci61o
go g .cLue el ha aislado Brb rariamente d. otros con5untos c>q en
tes con los cueles estaban li -ados o e pocLrfsn ligar .(p@g. B8)
al contrario, conceptos clue se han tenido como sepsr :d.os, hsn
sito clemostrado universales, lo cLue constituyo un merito cLel pen-
hs creiBo que la voluntad. -„ la acci6n fuesen conceptos di tintos;
-102-
oonoepto, ve
y se ha cumplido un progreso con
mo tiempo acoi6n. isla tarnbihn se tenga que la expresi6n del len-
gua)e fuese oosa distinta de la exgresl6n d.el arte; y ha ido pro
greso universalizar la expresi6n del ate, extendiénd.ola al len-
guaje, o la del lenguaje, extendiéndolo).a al arte".( ibid.)
Kl tercer carácter es 'a
sea pura univexsalid.ad y que ao e determine en alguna manera en
algo determinado o ooncreto, ser- a como ura intuici6n que c,ui.,ie-
ra representar la belleza en sf., co.io algo absoluto,
abstracto. Ro basta a >ante, ggara no repetir sino el caso citaDo)
intuir la lástima y la adriiriÜi6n, la
una mujer, cantan~o a lo lastimoso, a 1) .dmirc..ivo, a lo de "gra,—
oisfo, a lo altivo o a un conoepto que io~ara lo=-- cuatro; caerte.
en el artifioio y en la dec5.amaci6n;
con una vida,
al vento esser leggieri <.'ue aun en el infierno, la peor
cia, acepta ese amor con altivez increíble y que afirr;a que
'.~a de ser separada de eso hombre con quien hs pecado, etc., etc.,
es entonces, cuando y como Dance es poeta:
Ke repre entar un sentimiento que estL en tod.os los humanos.
nes de las cuales surge, no sea inmanente en todas las representa
ciones o no se ooncrete
una abstraoci6n a cguien le falta lo
la vida.
lidad., cgue cualldc se Peiiue "t;e que' un conoepto no es concreto oon
eso mismo se demuestra la falsedad del coi.cepto. "Y asf se ha con
futado el oonoep.o del Espíritu tomado como distinto de la Elatura
-108-
leza (espiritualismo abstracto) o d.e lo bueno como modelo coloca-
<io mas allá' del mundo real, o de los htomos como componentes de 3a
realidad, o de las d.imensiones d.el espacio, o d.e la d.istinta can—
tidad. de placer y dolor, etc.". Cosas todas que no se encuentran
en ninguna parte de lo real, no habiend.o ni aria realid.ad.
te natural y extrañ™a al espíritu, ni ~ mundo ideal fuera del
lor homogéneo a otro y por esto r~ayor o
sas c,ue no nacen, pues, de un pensamiento concreto y
"concept os" ( ibiu. gag. 29 ) .
Une. completa a,clarao$6n d.e este concepto del "concepto
puro", la tendremos si no d.apenemos un momento en consid.erar lo
que es para Zant la "síntesis
cual nos
propias de un pensador que busca aleccionarse en tod.a fuente d.e
verdadera filoso fa), tome u partida el pensamiento crociano pa-
ra llegar, después de batirse con Hegel, a su'concepto puro".
Y como la originalidac1 en asuntos kantianos seria pretensiosa
(aunque no egt+emos en el caso d,e S..vencer bagre al abrir un libro
que fué, por casualid.ad, la 'asÓn pura", lo cerr6 al momenta por
tenerlo como libro de poca o nula importancia- y fué lo único c.ue
transcribir una glosa de Gentile al respecto : "Ia síntesis a prio
ri de i an1 es
no es un pensad.o, ni, verd~4eramente, un pensable; porque, como
funci6n trascendental, est6 mÉís aci de la e~~eriercia, en que to-
do lo -.~ensable viene paulatinamente pensado en virtud. d.e la mima.
cate~oria, De donde e „-f un concepto, pero un concepto trascen—
Se
-104-
conexos en 1c sintesis de 8 experiencia; lo., cuales tienen en él
su. cond.ic16n y de allá' aparecen re~eato a él en toc.a su aposterio
rifad,. De raenera qu.e, si los ele.".lentos de la sCntesi se quieren
llaiaar conceptos ¡ ellos son tales eü virtu.d. d.e un concepto d.e
quien dependen, y sin el oual ellos no se representa5fan en ningu.
dental) por esto el concepto originario, el verdadero concepto, o
concepto puro".(1)
Ya veremos mAs adelante que elaboracion suoeradora o
uomplementaria puede su ' ir este significad.o d.e "concepto puro";
por el momento nos basta con e@a especi icaci6n y méi" nos urge,
para la ne„-'.or d.eterr~inaci6n d.e'1 "concepto pu.ro" crociaro, consid.e
rar que son esos otro= conceptos, tan er~ ~l~ ado y
las ciencias naturales -„en la mirona vida c1e todo„"- lo.. clias; o,
para entender%os me)or, <qué son los que roce llama pseudo-con—
cept os?
~1 lado tel concep.o ~uro existen "pseudo-concepto
es decir,
les que quieren negar la funci6n 16gica del concepto puro y colo-
car en, u lugar monientos del entendimiento c ue d.eben ser logica-
m@nte su,-.erad.os; es una
a4a4te, o mejor, admite por que los co~prendeg les da el lugar
~.'« les oorresponde» marcha m"s allá', para resolver la realid.=d.
en corceptos puros. E) e-plus de esa
la forma conceptual del estetimo que afirma no "er posible
sar -iior conceptoe y que debemos conformarnos con la comtemplaci6n
d.e los d.i;tintos yspecthculos que no presenta la vid.a, ~o trds
otro "
e en~.er e.o proceso es caer en lo vacio " ab
t o ~ e s el rui st i c i bao que afir-.iandc, como los estetas, la esteril~
( 1) G.Geatile- La
-106-
dad. del concepto y. la validez cle las representaciones, no se con-
forma
pretenden ~ esa calraa infinita o e=e silencio sublime a gue nuie-
ren llegar; pred.ioan el concepto d.el silencio p en ese como "pal
pito presienten la infinidad., la boloñesa, la verdad., lo eterno;
i .: .e *
acci6n de los ef sticos,
hace una representaci6n de un níínero infinito 5e representacio-
nes, que es coñac, clice Croco ~ c.uerer for)ar no s6lo cuchillos d.e
d.istinto tamaño v forria, sino un cuahillo d.e los ouchillos, mas
allá' d.e tod.os los cuchillo.s
el acero ~g que tiene foro p' eso cLeterminacLos".(1) 4 e ta ultima
forras Le scepsi" es a lo gue se llama seria Qe la "ficci6n" pr
a lo q ue Croce llmh: "f icciones intelect uales".
la verdad. estdi, en la oontemi~laci6n estíptica g no en el concepto.
Pero, por favor, esta afirnaci6n ~es tal vez canto, pintura, mdsi
oa, arquitectura> Qorcierne ciertar~e»te a l" intuici6n; pero no
es intuicibn: tiene por ms.".eria el arte pero no es :-rte; r o comu—
nica un estado de Animo, si»o que comunica ata pensamiento, o
%as afir":1aci6n de carácter universal ; luego es un concepto.
+oxLOepto, con el cual se
salt4
velas humorísticas, saltar sobre su propia sombra, o con asirse
al propio cole, ponerse en vivo fuera del rio." (ibid..) ~~os raistT
cos .~rec.ican el silencio y la necesidad d.e buscar lo
versal, el Yo oon replegarse p' encerrarse en sf mismo, 'pero con
hacer 4 st o con recae»d.ar el silenoió, no pabara el silencio en
I
s11sncto, -„~ van exgldoan lo „demostrando cuan@o sea e caz sc re-
( 1) L6gica — pag. 10.
-106-
esta
te osllarag es claro que no nos encontraríamos frente a su, doc-
trins, comó teoría y f6rmula preoisa Ce discusidn. Le d.octrina
silencio g de la tácita aoci6n g experiencia interior es, pues,
nada más que uns afirmaci6n oon lc. cual se rechaza, p se cree re-
ohazsr, otras afirmaciones. Pero s irmac16n, negaci6n
ci6n quiere decir universalidad d.e e:cigencia ~ d.e contenid.o ;
por esto aquella doctrina importa un concepto: contradictorio
cuanto se ouiera, que necesita, elhboraci6n, pero elaboraci6n
pre conceptusl y no va sensitiva, sien~re te6rica ~g no práctica,
la lltima de las cuales impondría a sus adeptos oellarse del todo.
f
Y quien, sn nuestro Aias, habla
trario, que hari anellos en altestros Kuas si no hablaran? Y Ron
de se les suele enooatrsr, en las soledades o más 'bien en los cir-
culos o oafes,.
ultimo 'los sostenedores de la teoría de 1n, «ficci6n" se olvidan
de un detalle: preguntarse si la "teoría de ls ficci6n", no ees
ella raisraa uha ficci6n. Groce
la naturaleza de lo que el he. llamado "ficci6n", la fo ~a concep-
tual de los empiristas, que represen.an los
conceptos", "uno d.e los términos de los cuales el concepto d.ebe
-alsos p arbitrarios, moral-.~unte reprobables? producciones espiri
tuales,
g.ue d.eben corregirse, o
Ya hemo s vf ato cuales soz lo s caract eres del concepto :
expresividad., universalic'ad >Z conoreci6n. Za. d.isou.si6n ciue hemos
dado de esto tres oarcctcres ~ la aclarac16n lkantiarc. c" ue hemos
traído al caso, nos permiten distinguir un conoepto "puro" cLe una.
-107-
"ficción" o pseudo-concepto. Pon dego trar irecissmcnte, que lo
~seudos-conceptos escampan " ess c.'ue hemos llaiiacLo carácter< tics
esencislisi~a del concepto: ls "unidad-distinci6n" o la "univer-
calidad-representaci6n", se
raleza d.e los pseud.os-conceptos.
"Un concepto verdadero y propio, precisamente porque no
es representsci6n, no pued.e tener en su
to representativo, ni referirse a e=ta o acLuella repre entaci6n
psrtioular,
vidusl de lss repre entaciones, se refiere s todas y s c-cLa uns
conjuntamente. Qonsiclérase cualquier concepto c'e carácter univer-
ssl: el de la
zo de resliclad., dsdonos en la representaci6n¡ por amplio que sea,
y abrate sun siglos y siglos de ls más rica historia o milenios
sobre nilenios de ls vida c6smica, agote en
dsssrrollo, la belleza o la finalidscL, cle
l
do representativo? Y se considere, sl contrario, un fragmento
cuanto se quiera pequeño de vida representativa: se puecLe alguns.
vez pensar <.ue en el, por»e.,ueño, por at6raico que ses, falte cus
lid' y desarrollo y belleza y finaliclad? "(1) Sun cuando se quie
rs
desarrollo sino iruautabilidsd; que mo hsy finelidad sino cau al»
dad., etc. y hasta cuando se c~uiers colocar uno de estos lit&os
oonceutos: mecanismo, inaobilidad., placer irdividual, etc., en lu
uno de estos conceptos se referirfs no a un solo hecho de repre-
(l) L6gios- p@g. 14.-
-108-
sentaci6n ni a un grupo áe represdntaciones; serrín conceptos que
reeraplazcrian a los otros en su caraoter constante g universal,
en cuanto concepto= ser>un simapre, como dice Croce, "ultra g azxi,
representativos~. Cuando se prueba coge un concepto proviene de he
cho. continentes, por eso mismo viene separado cLe los verd-deros
conceptos p. se le sustituye por otro: todavía, sin ser sustituido,
viene suprimido sencillamente, cor. lo que se red.uce la serie d.e
los conceptos verdaderos
pensamiento, pero c ue no puede nunca ser llevada hasta la aboli-
/
ci6n d.e tod.os los colloeptos,,por<.u.e uno por lo 1~enos qu.edará sio11
pre jneliminable : el concepto del pensamiento que piensa la aboli
ci6n; y este concepto, co1. orme a la exigencia deZ. concepto, será
nlt~s y onnirepreeentstivo".( i%id.. osg. 1E) .:ot-'vo, e,te ultino,
profundariente d.ieléctico, que nos hace acordar al "nulla del
nulla" d.e "ari
fa de Zegel, para quien "lo
no se destruye ( como malamente traducen los francesos el
fheben) ; -d.ice Spaventa (1)-pero tomando, diremos asi otra orma
o determinaci6n, no solo se conserva, sino que se aumenta en si
mismo,
Que el desnudo Z simple ser. Zsta negaci6n, como acto del ser, es
e1 primer acto del pensamiento, la pri;cera
terminac16n mi ma, raíz primera de toda deter~in®ci6n: deterruin~-
ción aún indet ~inada, oomo el ser de quien ella es el acto; pe-
ro, si bien indeterminada a i, no es, repito, la nada, lo cero,
un ~aso atras, sino un paso adelante, o sea el primer paso".
pero las 'Ticciores conceptuales" o pseudo -conceptos
( sobre su. ter~inologla no ha/ áue batallar, dioe Croce; llamara-
(1) B. Spaventa- 7rammento
pag. B7.
-10'3 -.
mos a las "ficoiones
ros
bien a4s conveniente que la de
4as a
cga en las escuelas)(X), no tienen esa caracteres =tica de ser ul
trb y onnirepresentativo. Igual c.:ue el error se.'.alado en la Zste-
tica, cuando se sfir~aba un contenido aparte, cListinto e indife-
rente d.e la
oa, referente a los "pseudos-conceptos", encontramos un erroz aná
lo@o: conceptos que son representa.ivos pero sin universalidad o
que son :univershhes pero sin iontenid.o concreto; e;. el primer ca-
so no son ultrarepresentativos y en el segundo no son onnirepre-
sentattvos. Croce ofrece ejemplos para ambos casos: los conoeptos
cLe
do e tA formado por
"pseud.o-concepto" in ningíín contenido representativo. "=n el
sar el concepto de casa, nos referimos a una estructura artifi-
cial d.e pied.ras o ladrillos o hierros o paja, dond.e seres, que
llsuanos hoshres¡ suelen
e%os enteros. Pero por numerosos oue ean aquellos ob„'etos con-
prendido bajo eso concepto, .u. numero es inito: hubo un tiempo
en gue no existía el hombre „< por consiguiente tampoco ls casa
«l hombre y otro tierno, en ~ue el hoiibre e~i."=tia sin la casa,
viviend.o en
bitados por los animales; pero nunca ser4. posible ser alar con
Sor l6pico la di=tinci6n entre artificial
cho de habitar hace al arabiezte más o menos artif icial, r odi ioan
oi6n de tres l/neas rectas que encierran un e. ~acio y forman tre
ánguZos cuya suma es igual a d.os angulos rectos; y un triángulo
Il
no puede ser confundido con un cuadriletero, o rombo; el novi-
~iento,libre es un concepto Qe un raov9aiento cjue no puede ser con
fund.id.o con un raovir~iento gue se .upone tenga obstaculos. "E tá
bién", dioe troce,
tuales dejan caer' la r~arai'a Le las representaoiones, huyen después
en una zona sin aire, dord.e no so vive; y si adquieren universali
dad., es oon la pérd.idea, de la reali":aZ.
hay nunca en la realid.ad., porque en la realicaK no hay líneas rea
tas, ángulos rectos y sur~as d.e ángulos i;-;uales a dos rectos. Un
raovtraiento libre
real se efeotua en condiciones determin:das y r ocesariamente en—
tre obstáculos.(1)
nad.a de real, no es pensamiento, y
son conceptos, sino fiooiones conceptuales".(ibideri) La refutación
de estos oonceptos como "oonceptos ficticios
de faoilmente oolegirse, a una exigenoi~ profundarien+e idealista
Ce una filosofía que ha declarado gue
tu y que uera
o ~xagnentos cle la realiGacL, que no on 'a
"-«1
to aguda y concienzuda;iente
ciones Cebe el .-mismo
y ab'oluto, Lebp ser y no puede
el espTri4u tiene de si mismo (oonc t i ) . Fue st a la r~ult ipli
/
cldad. de los objetos en si abstraotaruente consid.e a caos
plo, los hechos físicos), es olaro que no haya posibilidad. do eo-
(1) recuérdese el caso clá ico de la paloma coque pera volar
te d.- la
I
nocpr»pe en otra fezaa que
cosas
neg+, que se refiere
ellos. E'ero, entend.i@a la na.turalege Re toi o s.cto espiritual
como autooonciencie que encierra, en
adltiy>izad., g luego la resuelve en sa aai4a4 inraanente, cada uno
se convencer@ que el conoepta
determinado de este actq en que la multipliciiaL de los objetos
est4 envuelta g resuelta oomo. multiplicidad. de momento e~>iritua.
les o sea como aquella c.etermknad.'t ex qeriencia de quien concibe
el concepto".(1) Y en lda' referate al eje+~la particular d.el rik-
galo cor~o concepto sin c~ncreoi5n -ejemplo ~~ue Iuede e~ tender:e
tofas las matemáticas- Qentile demuestr. t agobien cono la realidad
de los conceptos de esa ciencia estA en la relaci6n, relaci6n t ue
no es sino una construcci6n mental, una fntesi de nue:tro esp-
ritu; pero que el trid~ulo, como toda ot:"a conce:.ci6n meter~"tila
no tiene realidad en sT : un triangolo non c'4 se ~on si co trui:;
ce .(
Eeohassda en est- urna la intronisi6n Re
significado
a©s su idealismo.' ha dicho por allá') .
ce que esos conce»to puedan ser extirpado por completo g~ eterna
;.ente sepultados, Se)ido a que, si son er"or s que hsy que venoer
tenemos>' no obstante, nece $~~ed. ds
tos errados", como se les llama oudhho e pid.e u exterminaoi6n
podemos orit-'carlos g
sean, totalmente g en todo significado, errores".(5) Pero el no
consid.erarios oomo errores no quiere deoir, cono otros pretonLen.
( i) Gentile-
8) Ob. oit
(S) L6gioa- pag. 18, páss.—
que dichos conceptos seon como ls i>rej~srsci6n o lo.. subsidiario„
para
espfgitu no s~e poso a poco de las representaciones -al contra-
rio, se ha tenido necesidad >le recurrig a la imagen de~balto pa-
ra explicar su
tos no se sirven d.e los yaeú&+corceptos. ni piden su apwda,, des-
truyéndolos y combatiénd.olas. ( ibi~i.-pag 13, pass. ) Si ro on au.—
xiliares ni esbozos del verdadero concepto <,uó son ello ". 'llos
se constituyen sobre el mundo de la práctica y el espíritu prácti
co si no prod.uco actos de conqpi.iientos, prod.uceg.actos que no da
1 ' t',rl.'- 'a .. '...z
tarás a todos los gatos", 57 a una rosa: "he alll, te d.ibujo en mi
tratado Le botánica, y tú representarás a todas las ros" s~; y al
triángulo: "es verdad', no puedo pensarte ni representarte; pero
supongo que tíí se-s el mismo del que yo trazo con lr-. regla „- la
escuadra y me sirvo de ti para pedir los aproximativos triángulo
cle la realidad."; con ésto reconoce que no cumple rinqun acto de
ciencia? ( .~ay.22) "El acto ue forjar ficciones intelectuales no eg
te racional y no es tampoco lopicamente irracional, pero es racio
~ Iw.
Determinada asf la naturaleza del pseud.o-concepto, vol-
vamos, nuevamente al conce'ato pury del cual ya hemos afirmado su.
naturaleza y sus caracteres, naturaleza y caracteros que pueden
resumir e en la genérica f
g lo que puede recabarse de este análisis y de la
/
p eudo-conce-~tos es la afirmaci6n de la unidad del pensamiento.
~l yensamiento es y%emyxi pbnsazniento '(llámese Pazón o Intelecto
o como guste), y piensa siempre por conceptos puros, nunca con
pseudo-conceptos~.(,l) Y este pensamiento por conceptos puros, es
la L6gioa, o ciencia del ooncepto puro, cgue ab orbe en sC a toda
la Filosofía, la cual no es mis ciue un sistema d.e conceptos, o
el
que se afirma su universalidad, como distinci6n y asf como en
otras ocalhiones hemos
lamente artista o, que es lo'-aisrao, fue una intuici6n sea sólo
una intuici6n -aunque en el eeRento d.e la creaci6n es pura intui-
oi6n- Q.'Ks misma msners póaemos afirmar cine on oonoepeo, ei 'bien
en el momento en que la intuioi6n viene kóada como tal o, es de
cir, cuando e' pensamiento d.e la forma contemplativa p.".sa a la re
flexiva y entonoes el concecto no es m4s que concepto,
oidad. libre de tocLo resabio, o parentesco con las demábs activida-
/
des mentales, no obstante, deciamos, el concepto no puede
sado sino en relación con los demhs grados
tos del 'Podo: un concepto no es intuici6n
ci6n, no es practicidad y nc obstante un ooncepto c„'ue no origine
Qn acto
9~rKtu que es opero,.idad y no estíptica; seria contrario a la vida
misma que es
ta eauivocado, entendemos el concepto crociano de "concepto puro"
heno' querido, en alguna
carne.
Crooe llama "momento" a la posici6n especial o al punto
e emergencia
tkOtioo as< ha
hay un momento lógico, oomo habr4 un económico y un-
( 1) Lógica- pag ~ 4/.-
eticogIa act'vidacL te6rioa se agóta en lo dos J. rimeros momentos,
estético „ I6gico, y cLando origen a la actividad práctica, viven
todos en la historia que es la vida. misma del Espíritu en su. desen
volvimiento, la vid.a gu.e el Espíritu. mismo recorre, crea y recrea
aso como para la Estética., Croce reinvindica para u
ilustre coterréneo¡la gloria d.e haber sid.o el d.escubridor Ce la
verdadera ciencia l6gica. Conocedor d.e pos problemas filos6ficos
en toda la "istoria de la Piloso fa ¹ admitiend.o que he ta en Só-
crates hubo e
un verdad.ero significado se alcanz6 en el siglo XVIII, como reac-
ci6n al abstractismo de Descartes; y quien present6 una formal
oposici6n a la filosofía .bstracta y al ce,'tesianismo cLel siglo
XVI:I, fue el italiano Qiambattista Vico ¡ gu.ien "antes y mas c a-
ramente d.e Hamann, entrevi6 1a unidad. d.e filosofía e historia, o,
como una
iaeal que corra en el t::eripo ; aboli6 las i-' tinciones del concep-
to como especies separaclas p las sustitup6 con la Ke los
considero al siglo abstracti -ta y matemático, c,ue veza urgir e
a<olante, co-.o una inminente decadencia de edad =ilos6fica, prc-
saciando los e coto' del antihistorici'mo de Gartesio (y el pre-
sagio se verific6) ; etc., o.c.(1) Zn Vico halla Croce el origen
de sus momentos", motivo o fundamento de la nueva filosof fa que
en Zant debía encontrar la evera y- rigorosa fórmula. Kant, olvi-
Cindonvs de otros motivos cjuo encierra su. filosofía, 'contie.,c
tanbien el concepto fundcmental de la nueva L6gica en su
sis a priori, juo es Qxlidad de necesario y contingente, Ce
( 1) I6gica- pag. 364.-
to e intuici6n> de pensamiento y repzesentaci6n, g es, pues, nada
menos que el concepto puro,
2sro Zant no llev6 hasta 'el f in la consecuencias d.e su. genia1
4escubrimientos la
temáticas, no al arte; la aprioriiad tel in.electo lo llev6 a la
física g no a la filosofía. "La síntesis es la realidad palpitan—
te gue se hace y' se conoce en lo hacerse p' la filo of ía 1:antiana.
la vuelve rígid.a d.e nuevo en los conceptos d.e las ciencias, g es
una filosofía, en qu.e el sentid.o d.e la vid.a, d.e la fantasía, d.e
la ind.ivid.u.alid.ad., d.e la histeria esta au.,".-ente".(pag. 569) Eagaue
estar con Zant o contra '.an4, se ha d.icho, g~ en verdad. la ilo o-
f ía }-antiana es un drama con el cual o se empeña combete o e hu.—
ye. huida c,ue es en cierta manera combate. "7<n m<eclio de una bata-
lla, d.ice Groce ¡ o se hu„'e o se combate: sent=rse trancuilo v en-
contrar/g, así, c6modo, es actitud. de inconcierte o ue extraviado
-cierto, mejor combatir c,ue huir, pero mejor huir cue c.usad.ur irr
uelto. ' uien hx.e, selva por lo menos, el propio q>ellejo, o sea,
fuera de metafora, salva la aí:eja filosofía, que también es algu.—
na cosa: el irresuelto pierde vida v gloria conjuntar ente, 14, vie
ja filo ofía y la nueva .( ibid..) Y lo nuevos filésofo que acec-
'haron a gnt ~- con el se batieron, fueron tres gran<!.es yost-l-.a..".—
t ianos pQ cht e, achlll ing v íegel, lo.; cuale
aue Croce llama "il quadril..tero della ilosofia"; pensadores és-
e" pecialc>ente Bchelling p Hegel, que, superando le po ici6n
kantiana uniéndose id.ealmente a Vico, inauguran la f ilosofía
del siglo X~~. Sin detenernos eñ particularidades, Groce quiere
ligar aun su concepto puro a la teoría
mente 'e doctrina del nuevo concepto.
ladero de la Idea, v la idee es absoluta unidad. del concepto ~z- Le
su. ob)ativid d; lo que, en el forc'.o, no .es más c ue la elaboraci6n,
-gas rigorosa de la síntesis l:antiana, Xa idea, lo universal cor,—
crato, el concepto puro repugna a las particiones mecáriess c,ue
se
psrtici6n, u. propio e íntimo ritmo, praeias sl cual se divide e
un-'fica, Zl concepto piensa la re..lidad., oue no es inmovil sino
movimiento, no s6r abstracto¡sino clevenir;
di'tinciones se generan la una cLe la otra y les opo iciones "e
concilian. Segel, no,.6lo ds el verdadero ipnificado a la
is a ariori ''-antiana, reconociénc.ol" como concepto eorcreto,
no es e coto d.el limitad.o .pensamiento hur~ario
tradictoria realidad., que el pensamiento :.r>a inca ~a.z de captar,
sino cLue es el carácter de la realidad. misma,, '."ue e contradice
en sf misma, ~g e 0:osici5n, coincidentic, o ositdr um, sint o. i s
d.e lo =. opu.est os, dialóct ica". ( 1)
Croce en su. "úaggio sullo '='egel", desarrolla a~~liamen-
te este motivo í.ilosófico „' aceptando tod.o el
les corrige
lal cLue lo atacaban como he„'-e" iano Z bioe pucLo decir que, a Zepeda
Su disicLencis con Zegel está, on breve, en cue'
abus6 del m4tocLo c ial/etico e: —.tendiéndolo ¡del problema de los
opuestos< a los conceptos cLi::-intos. "Los dist-ntos como tale son
distintos g no opuestos; v opuesto no pueden ser porque g a lle-
van en sf mismo la oiosici6n: la fantasfa estética tiene en sf. su
opuesto, la pasividad. fantástica fue es lo feo; y
ao es el opuesto del pen amiento, el cual,
sf su opuesto, la pasividad 16gioa, el ant ipensamiento, la fal e-
(l) ~6qica-
(p) Cfr. "Cultura e vita morale"- Siamo noi hegeliani,o.
L,
que el mismo
tros) :sn su mentada disoussione tra fiiosofi amici .(1)
"Es el temor al d.ualismo que t6 sospechas (so llrige a ',,'
Qentile)
y lo sospeohas en toda inooente propcsioi6n mía. Hg.y g ha habido
un dualismo que tambidn a mi infunde teaor: el Laalismo 'que pone
de aquf el pensamiento y el espiar-'tu, g Ce allá' el mundo externa,
la naturaleza, le
tos mnnioe
después
o sl misterio.
serla un uso oompletemonte nuevo Le la g..". abra), q,ue no ee ct
oosa sino la autodi.tinci6n del espíritu ea su ;"or~~ que son 41
I
mismo, o sea su animad, a mi no infund.e ningun
51 no nace ningün misterio, ninguna trascondenoia; sl contrario,
51 solemeiite explioa oomo
trascendencia".( R)
(l ) t i ohe- S.W. pag .
or".-
-
Hsy cLuien afirma cLue el libro náí:" "Jugoso", brotacLo cle
la pluma cce Grooe, es la "Filosofia della prstica,", como ha,„cenar;
afirma cLue el verd.acLero esp'.ritu filosófico d.e la cLoctrins crocia
na hay gue buscarlo en su. "hocica . 1Jo vamos a hacer cuestión d.e
gu tos; pero crefmos nece arias esas recorcLaoiones, por cuanto
bss nos parece cLue ten'~
Efectivsriente,' e en 18, Logics cLonde se evidencia el po
deroso pensamiento crociano, su formidable polernics» su. profundo
'@@xlocic~iento d.e ls histeria: la
tesis de opuestos, sino de cLi=.tintos, ls fenomenologfs cLel error,
la identidad. cLe >5gics y Filosofía, son conc uistss definitivas
Que ls ~ ilosof fs oont emporénes debe a Croce. Pero, oon t oc o, era
tan severamente sisterrr4tics su filosofías hasta entonces, tan rfqi
cLa cLue apenes su prosa brillar te daba un momento d.e pause olvicLs
psrec5s, casi del -abundo, olaborabs sus pensamientos con una
frialcLscL, aparente, pasmoso ~ De allá' lss criticas insinuativss a
sistema oomo cLe contextura germánica, por esa pretendicLs falta
-121-
de calor o vivacidad a 1® latina ~ Llae,
pratica, ha satisfecho también a los que c.uerian calor y entu-
si asma
Xoseidé d.e un hondo sentido humano, hay patinas, en e
te libro, vivid.fsimas por dond.e campeo el. refle)o de una cozcien-
cia que se nutre de la vida, donde bullan.las esperanzas y donde
el ecundo anhelo de un me.atoramiento ético esta acomparíado con la
imperiosa necesidad del hombre de -Gmitir una religi6n, aun cuan
do ésta deba
nec e sida'.
"Pilosofia della practica, os el tratado especial que
recibe un grado del espíritu:"la actividad. prActioa en sus momen-
tos: econ6mico y etico, » como tal, come „-".rano cLe la realidad, no
puede ser oonsideraQa sino como el todo,- toGa la realidad., 1c fi-
losofía; que si
problemas, que son aspeotos, de un solo y &ioo problema, el Esp'
ritu, se haoo un tratado espeoial, con ello, en ninguna manera se
traduzca, en cierta manera, en
de volun.ad es al mismo tiompo un hombre d.e pensc.miento, y vice-
versa. on monos derecho, toGavfa¡ podría confundirse esta "Filo-
sofía della pratioa con lo" tratados que buscan leyes, fine"
normas Le conducta para imponer a la aoc16n y toman esos po.tula—
dos como canones que han d.e servir d.e pula a nuestra voluntad. o
aoci6n; se dioe entonces que hay una
ci6n a una filosofía te6rica que
aquella se encarga d.e cumplir.
2ero para Crooe no hay acoi6n sin volioi6n ni volicidn
gue no sea aoci6n, como veremos, y por lo tanto no puedo haber
-122-
qormss precoZentes a la aeci6n; como hay une cienoia cLe la intui
ci6n y dol concepto puro, ssi ls hay cLe. ls actividad práotiea:
otra aetivíccad del Rspiritu que se resaelve en la esfera del Esp'
ritu. mismo ; os por ollo quo Croco llama a su. traCado:
la ciencia de la intuiei6n
formaban ls actividad teórica, as> ls Economías es ls ciencia de le
util „" la tioa d.e la moral, ambas formancLo la actividad. prácticas
Y asl como la sctivic:sd te6rioa nos os dada por el
(en sus dos momentos: ostetico y 16@ice), le actividacl práctica
nos es dada
ético) .
~Qué es la voluntad? "Esta palabra ( le voluntad) no está
tomada aquí por nosotros en el sentido de cierto sistema, en que
la voluntad. es el fu:idamento dol universo, es el principio cle las
cosas, es ls rsalicLad verdadera; y tampoco en el sentido amplio
de otros sistemas, los cuales enCienden por voluntad ls energía
dol espíritu., el espíritu o ls activicLacL on ~encral, haciendo d.e
cada acto clel espíritu humeo un soto do voluntscl. l)i acjuol senti
p»itü distinta do ls mera cortemplsoi6n te6rics de las cosa...r
productora, no de conoci!cientos, sino d.o acciones. La acci6n er,
tanto os verdaderamente scci6n
sitsrfa ni sicLuiexe recordar cLue en 'a voluntad. cLol hacer está in
cluido, en sentido científico, también lo cLuo vulgarmente se lls-
ma no hacer: la voluntad del resistir, d.ol repugnar, ls voluntad
prometeica, que es tn!obiar;n olla aeoi6n". "Con ls forma to6rics el
hombre compren'.e las cosas, con l prkctica las va cambian'.o, con
la una se apropia d.el universo, oon la otra lo crea. Pero le, pri
mera forma es base d.e la segunda; y se repite ertre las dos, ras
Ore la actividad. estetica y la lógica., Un conocivciento, indegen-
diente del querer es (por lo mero. en cierto sentido) pensable;
una voluntad independiente d.el conocimiento, e impensable. La vo
luntacL ciega no' es voluntad.; la verdadera voluntad tiene ojazos".Q
Ya hemos visto (cap. Z) en cnue sentido se adnite la ac-
tividad. te6rica oomo precedente de la voluntad y como un hombre
/
te6rico es también un hombre d.e aoción y como la voluntad. e t6 im
plfcita en todo acto del espíritu . De la mi ma manera, mutati
actividad. tebrica, debemos también afirrmr que el acto volitivo,
el gradd prdotioo d.el
teórico „que tiene su autonomía e independencia, a-e st8tico y
a16gico. Es por lo te6rico, pero no es teórico: es acto préctico,
voluntad. oreadora, pero no actividad intelectiva. l'.os encortramos,
diría Bosanquet
con t anta habilidad.
Una primera objeción a esta tesis surge de la misma cfr
maei6n que 'hace Croce <le oue i a 'Voluntad. ~reduce cl conocimiento' !
Bi la voluntaK
cimiento es producto de la voluntad. Pedí' esto, d.ice Croce, no e
m4s que un sofisma qg tanto vuelo ha tomado en el pragmatismo;
sofisma que surge del doblo significado que tiene la .clabra
iucci6n" : porque una ooea e
cimiento y otra es sustituif la obra de la voluntad g' la del
(l)) .Estíptica-
(2) Cfr. I pq. 65.-
ntrod" ione allo studio d.elle opere d.i BenecLetto Crooe-
~a filosofie. del C. o il
que necesita g que faltan al docto ~ a3.
brea que llamar por esto, propianente
tes .( ibid')
Desechadas estas objeciones y puesto que la actividad.
pr4ctica obra sobre la realidad g no en el vacio, y pa hemos
mado que el acto practico tiene como presupuesto. ei te6rico, vea
nos cual es la naturale a de esta bese o
to no es e1 conocir-iento que necesi.a el artista o el f il6 ofo,
ni intuici6n ni cono epto, puesto que e sos do conocim' entos no
dan nos que actas te6ricos: ~®s, mas bien, -dice Croce- estos dos,
pero s61o en cuanto se encuentren ambos como elementos coooeran-
tes en el conocimiento ííltimo p cumplido, que es el
el primero se llovía intu- ci6n,, el segund> .orcepto : el tercero
»ercepci6n, y del tercero se hace el re."faltado Qe los dos prime-
ros, se d.ira que el conoci:.iiento que es menester para el acto p -da
'I P
nocimiento hist6rieo y volici6n, co-;re su diferencia: .'1 histo-
riador como tal es contemplador, no hombre practico y polit ico :
si no estalla esa centella, que es la volici6n, el materi~.l del
conocimiento no se inflama y no se tran forma en material de la
botica. E'ero aqusl conooiii ento es lc: condici6n, ~ sin la cond'
c~6n no nace: lo condicionado: en cuvo ~ltimo significado es ver-
fue acoi6n e s conocimient o p' volu'..tad e s sabiduría Q „ea que
querer g obrar, como es bien claro, pre«uponen conocer
i ibid.. ) Y todas las exore iones que comúnmente empleamos. de accio
nes 16gicas","racionales", "juiciosas", etc. no son m4s que
/'
f
oras, puesto que la acci6n solo podr6 ser enérgica o debil, eche
rente o incoherente, etc. -.- aquellos' adjetivo son propio ae los
actos te6ricos. "Lío obstante, insiste Croce, cuales „on los actos
(1) L'ilo=ofia d.ella pratica — p~ ~ ".7.—
-12 ó-
te6ricos, tal nace el acto practico : tanto se puede cuanto se sa
be . Y vemos como la parado)a se hace m4s evidente: la voluntad
no es sin el conocimiento
to; pero la voluntad no o" conocimiento, es un hecho nuevo.
cirounlksnte que el espcritu percibe ; ee uns inicistivs, un hecho
nuevo: pero este llecho tiene sus r' Ices en el- mundo circun
esta iniciativa este. iri$ada por los
hombre ha percibido como espíritu. te6rico, ante de obrar como e"-
par-tu
en cuenta que el conoci~i'ento perceptivo de le realidaC que nos
rod.ea no es una base estíptica sobre la cual actúe la volici6n.
Tal suposici6n nos llevarla a admitir qu. ;1 mundo en el momento
en que el e~xritu. ~ercibe, se quedaría. inm6vil~Jo qu.e no es- ""n
cada instante aquel mund.o caribia, e1 acto perceptivo percibe lo
d.iverso y lo nuevo, y el acto volitivo cambia según a,(.uel cambio
real y perceptivo. l'ercepci6n Z> volicidn se subsiguen en cae.a in
tante; para querer, es mero ter
rra y recobrar fuerza y direcci6n. Zercepci6n continua g que cam-
bia continuamente: he a]1> 1 necesaria cordioi6n
TOlici6n i;.,cesa. -ia y única- Otro acto te6rioo no hace ialta,
/
Que cualquier otro est6 incluido en ese¡„'~,m6s allá' de ese,ningíín
«ro es pensable". ( ibid..
odavza pars, entend.er la verd.adera naturaleza d.e la vo-
lici6n, es necesario
do por ls historia,(en la forma
oio o conce.~to .»r6ct jco. Creeros comazviente,
telectualistas o sentiz~e~tulistas que lo admiten, que nosotros po
Icemos Juicios o conceptos ya establecidos y que on como
-127—
hacia las cuales hay que Airgir nuestras acciones: asi se habla
d.e
tgs
y que este debe alcansar. Zsta creencia nace por tomarse a los
juicios prácticos oomo distintos c e los te6ricos ."r que tienen por
objeto
futuro, lo que no e, no es objeto de conooiriiento; la materia
cajel juicio, consista ella eh acciones o en pensamientos, no. cam-
bia el carscter logico y te6rico de ac.uel; los conceptos de los
modos de acci6n son conceptos ni mds ni menos que lo de los mo-
dos del pensamiento. Con la cual negaci6~i, se niebla . l mimo ti'
po que ellos pued.an interponerse entre con~cimiento y voluntad.d..
'n lugar Q.e ser anteriore a la volici6n, aquellos juicios 1@e
presuponen~.(l) Del mismo orror nace aquella creencia, tan com6n,
de que "quien conoce el propio bien tambion lo quiere „' quien no
lo quiere no lo conoce", proposición que ¡ por las a:irmaciones
hechas, habría que intuir c.iciend.o c.ue conocer el propio bien
ignifica T.aberlo querid.o. Ee la mi ma manera vienen con MWac.as
las afirmaciones de
todo, a ls. naturale "a de un verdadero concepto, que es uriversali
particularid.ad. al mi ralo tiempo. "El fin en universal es el
concepto mismo do voluntad. -„~~considerado en el acto singular como
este o aquél fin, no es mu.s que esta o aquella volici6n determi-
nada ; de donde se puede tuibi4n aclarar la relaoi6n existente en
tre fin y med.io: "Un acto volitivo es unidad. inseparable, y s6lo
por pr~~ctioa comud.id.ad. se le pued.e tomar como d.ivid.id.o. "n el acto
volitivo tod.o es volici6n; nada es medio y todo es fin. Kl med.io
(1) Pilosofis Ko)ls yrstios- ps2.
-126-
no ee mis que la gitusci6n d.e hecho 4e ly, cual el acto volitivo
se mueve, y s61o asi se distingue el med.io verdad.eramente d.el fin.
Se distingue, es d.eoir, y se unifica al mismo tiempo,'porque si, co
mo se hs se.='a,lsd.o, ls volici6n no e. ls situaoi6n, por otra parte
tsl ls volici6n ousl ls situsoi6n: le ana cambia en funoi6n Q ls
otra".( ibid.-p'.SR)
medio en que sctds 'e volioi6n, o sea con la varisbilidsd Le la
situaoi6n do hecho, se niega la s irr~eci6n d,e un fin, inmovil „
fijo, hacia el cual d.eberian tender 'c s acciones d.el hombre. Cen-
bisndo la situeci6n osmbis el -fin, la relsci6n es rigoross; el hom
-bre
instante distintamente: lo que sctus
prop6sito; de alli que no es posible dar '.:pos fijo de ecci6n;
"aquél que busca y esoera e.,tos modelos y tipos e un individuo
que no sabe querer, privad.o Le aquella >iniciativa, d.e ec>uelle a-
I «, 6 I
sable
losofia .( ibicl. pag. 35) Con esto pareceris gae la volición fuese
volici6n Le lo ino6gnito y Croce se encarga de eolarer también ese
apariencia. Lo que es
La voluntad e voluntad. de >o inc6gnito: vale decir que es sf m- s
ms ¡ la cual, en cuanto c,uiere, no se conoce, y se oonoce solamen-
te cuando ha efectuado el querer~.(pag- S4) ~
Especificad.s ls neturalesa de ls volioi6n, otra conclu-
si6n importante a que llega Cruce nos toca puntualizar. Eabidndo-
se d.emostrad.o oomo
I
de aooi6n primero y Lespues la
ee desechan los postulado" que s irman una volici6n ~eneryl y una
-129-
particular, una volición ideal g otra xesl, o sea ura, diferencia
entre
ci6n p
tysctemente ~g, despues, concretamente. Peao querer en abstracto
es querer cosas que en realidad no existen, vale tanto como no
querer: no se puede querer, pongamos, sl amor o a la mujer. ab ~i,~
dg como tipo a la manera de nuchos de eso poetastros que miran
como con desdén a 1- mujer que ven todos los días o a las que
transitsn por las calles y d.icen ciue ellos dirigen su.:- en uer.os
hacia la mujer id.ea.l, 1- su.per-mujer, c,u.e está mC allá de ~ oda
las mujeres q. que ha de venir d.e ignotas regione : sensibler-'a en
fermiza o nietzchani mo" cándido que no tier.e má valor que el
de designar ~un caso como dirían los mé'i:o=, pero c.ue e' un fal
so querer, es un no-ciuerer, puesto que cuando realmente se c.uiere
al amor o a ls mujer, uno se enamora de esta o aquella
terminada.; el amor "se hace";~ se haoe con acciones „~ no con ente
seas
un concreto,
mente, uns concreta volición, una intención-volici6n. Ze la misma
manera, debe
4a volición pueda haber dos ratos volitfvos al mismo tiempo: uno
real que nace de la situación de hecho „- otro imagirado ; ar.uval
seria ls volicion „-. este 1. irtenci6n. Un hombre, por ejemplo;( el
templo es de experiencia .er: onal) sabe que en una
noche, a altas horas, penetrarían lad.rones en su propiedad para.
substraer algún valor (ys otras veces e ha visto
jud.icado por osos visitantes) ; en guardia, con el usil .;reparado,
aguarda la, llegada de los violadores de le prop- edad.
ley. 3a,ampara y ei pensauic nto de dar muerte a individuo se ju ti
-130-
.ioa, parece, por Ka necesiC.ad- do poner en alvo su propiedad.. Su
intenoi6n, pues ¡ se )ustifica; q ero su aeei6n, si es c.ue llega a
matar, no de)j,. de ser pecaninosa, no se )u tifica. Tendríamos,
entonces, una int4Lci6n separada d.e una
mera vista asf aparece, con meditar sobre las a irmscione crocia
nas y pensar un poco m<s hondamentes resulta inso tenible. 1 hom
bre obra sobre una situaoi6n de hecho y no sobre una situaci6n
imaginada; en el ca o expresado, el llombre actúa en presencia de
los lad.rones y no pueble separar la i(oca d.e su. segurid.ad. cor la d.e
la muerte Le un hombre ; d.e cLond.e, si ior c1efend.er' gu seguridad
oree defender su bienestar, con la muerte cLe un hombre perderla
ese oompleto bienestar, serza un falso bie.iestar, puesto c ue lo
que intencionalmente
calificada mala acci6n. ™!o basta fingis, c'ice troce, una situa—
oi6n d.i .inta de la real ¡ por~.ue a 6sta y no a otra se r;: ieze la
intenci6n; la cual no pued.e ser dirigida, o ea cambiada, si no
cambia la situaci6n de hecho".(1) L la objeci6n, que a esto puede
hacerse, d.e que hay caso er que el hombre no cónoce la situaci6n
de hecho y no obstante se ve obligado a obrar, y entonces tendría
mos un': volici6n que es lo c,uo
<lr1girfc s, la acci6n como so
Q«este caso es tan inconcobible como el precedente". Si no se
con~ce ¡ no se pued.e c uerer. Zl hombre, antes de re olverse, busca
de ver claro en sf y alred.eilor de sf, „.. hasta aue
hasta que no se aclara la Q.u(ta, su vúlu:ltad c'uecla en su asenso
( l%id') Groce pone el ejemplo d.e un hombre que ba$a por
=.<a cubierta d.e nieve: pone.ra el pie obre aquella, co tra d.e nieve
«Za resistencia no conoce ni puede conocer? pomo no !uede perder
«mpo y tiene ~iue seguir a,d.elante, se arriesga. 7arece un caso
( 1) Ibid.. pag. 3'3 .p-
en c,ue el hombro obra sin oonociriiento. Pero este caco no es singu
si no hubiera en nosotros ls fuerza. de la voluntad no podríamos
ni levantar un brazo o comer un pedazo d.e pan,
erioulis sunt lena" .' Lo cLue d.ebe conocerse psrs fornar la voli
ci6n no es lo que pudierhznos saber en. una situsci6n distinta (-en
e te caso tsmbien ls volici6n sería. c.istinta),
mos saber en la situsci6n en cLue rec.lriente no= encontramos. '~1
hombre de la monta~'s cubierta d.e nieve no tiene ni tiempo ni mane
l~
rs de ensayar la resistencia de la costrs helada; pero como h4&4
~necesidad, avanzar, ol obra no ya rriesgadsmente ¡ sino muy pru.
d.entemente, con poner conf iacLo el pie sobre ese 'banco de hielo,
que pod.rs serle traiclor.
tiempo, no harís la prueba sobre la resistencia; o
en que se en uerltra. Si conociera ls. cartas de mi adversario, oo
mo las conoce el tramposo, Jugarís cLiversamente; pero no porque,
como honesto Jugador, conozco sólo la mías, puede decirse c ue
Juegue al azar: Juego como debo, con las oogniciones cLue tengo, o
sea, con ls plena oonciencia de ls situsci6n real en que, me encuen
WWO (pag. 40 y pasa.) De la misma msners son acobrados por Croce
como podríamos elegir entre dos cosas idénticas; la e oisi6n
ertre intencg5n - volici6n es inconcebible y hasta cuando se hable
de eciuivoesrse cle buena fe,, por el imple hecho de enunciarse a
sí'mimo mal un problema, la u.nid.ad. subsi te. Zl error te6rico, s
cLue se re f iere e st o e J emplo, viene negedo como actividad t e6rics
del espíritu y demostrada su naturaleza prdctica. Como ya lo ha
ritu, en u. actividad. te6rica, pueda tener cabida el
to se le consid.ere como po itivo y G.e real exi "tencia. Xl error
ee
que la unioa positividad. que tiene es Xa de<negaci6n: negaci6n
que es momento d.e la síntesis d.ialéctica y
tiene ningun valor. La verdad. y el error no son do conceptos,
uno positivo y otro negativo de 'v. verdad.; la verdad.
surge de la lucha de la verdad. con el arror y los conceptos opues
tos no son ni separables
gae su. Rica real,idad. esta en el ooncepto: concepto puro c.ue e
síntesis o dialéctica de opuestos
guirse, el error no existe ~ Pero, es indudable que hay hechos „:ue
nosotro distinguimos como :L" stintos de la
afirmamos: el evolucioni ta (los
ma la formac16n bio16gica del apriori ; e utilitari'ta' c.ue ;esuel
ve el d.=ber en el interes ind.ivid.ual; el cristiano quc cree cue
Dios envi6 a su hijo Jesus para salvar a lo hombres d.e su.s peca-
d.os; el bud.ista que pred.ica la anu.laci5n, eto, etc, son tod.o
verdad., la tienen como
afirmamos le, ezi..tencia d.e errores. Como es eso'? "El error que
tic~e existencia -d.ice Croce- no es error o negativiclad., pero al-
go de positivo, un producto del espíritu. ' puesto gue aeuel pro-
ducto del espíritu estd,
espíritu te6rico; y puesto <jue, ademE-" de la forma te6rica Cel es
pfritu, no "e puede con iterar sino 1c forma prhctica, el error
que encontramos como algo existente d.ebe ser producto a "u
racional, del em~zritu prdctico ~ (1) La confirriaoi6n, mks aclarsds,
J
-135-
de
donde Croce demuestra que el origen del
que se hace de un soto te6rico
del espíritu de otra di.:tinta actividad. (la intuici6n que se ele-
ve a ooncepto, genera el estetisno, las ciencias naturales, o los
/
esquemas, elevados a conceptos, el e+lirismo, etc., etc. ),el
rico. El error no es la
ridad o la d.uda: un error, del cual no .e tenga. ningun conociuien
to, no es ya error sino aquel campo inagota.ble que la actividad.
espiritual va foro" nd.o y llenando al infin to. Zl erro. verdade=-o
y propio es la afirraaci6n d.e saber lo c.ue no se sabe, subrogand.o
una represertaci6n „" un concepto extrar™io 'i la representaci6n y al
concepto que faltan. Pero la afirmaci6n es el pensuiien+o mi mo,
es la misma verdad.' cumjhlida, una averiguaciSn, cerrado un proceso
cogitativo
mismo, no con un acto nuevo ~ sobreagregado, sino con el mismo ac
to del rrensamiento gue piensa. Por esto es imposible.que en la es
en sf la fuente de la verdad.; si en e" lecho de muerte no se mier
«porque se
el hombre, en cuanto piensa y piensa verdaderamente, est4 siempre
en el lecho d.e muerte ' cle la muerte, es d.ecir, d.e lo finito, y en
contacto con lo infinito. uede saber que ignora, pero esta con—
ciencia de ig~mrancia es el proceso cogitativo en su fieri y no
ya (repetimos) error .(1) r.l error, pues, es acto prCctico, y has
Óa bzOV neoesiiai oe iano "ar pera alcanzar le variad.; pero se P
(1) Filo ofia d.el/u, pratioa- pag ~ 44.-
hace
error practico), hay c ue consignarlo a une =ubdivi i6n del espfri
tu proa,ctico: s, la
co: porque la moralicLad. exige que el hombre piense la verdad., y a
ese deber los productores cLe errores se substraer. o, "iejor, no se
elevan".(X) Demostrada la naturale-" prdctica d.el error, los tam—
bien llamad.op
paces de escindir la uriclad
pre de mala fe, porque i no 3,o fuere; seria incorregible, cuando
por d.efinici6n .Ia irtenci6n es una sola eo a con
la volici6n y el hombre volitivo o no ti:-n: 1;-6 posibilidad del
error o asume la re ponsabilidad. de sus actos. "=:s er, e.t= .ent ido
cono Croce
te6rieos, a fin c e
d.o Cste sirva d.e admonici6n y d.e ejemplo. Y como mec ida pr6ctica,
viene Justificado
con>ingente debo de haber sido ¡ por un cierto tiempo, Ju ti icad<:.
y benÉífica ¡ si cueblo s entero la Justificaron „- defendieron, si
hombres cLe elevadf. imo espíritu la fundaron y
mente la sostuvieron, y los mismos adversarios la emplearon para
su, uso, y las hogueras fueron opue 'tas a la' hogueras; d.e donde
>ema cristiana persigui6 a,los her/ticos as1 como Loma im, erial
habla perseguicLo a los cristianos, V los protestantes
los cat61ioos asi como los cat6licos s los protestantes .(2)
( 1) L6gica — pag. 270.-
(2) Pilosofia de(la pratica- pag. 47.-
Z:-tableoid.a
laci6n entre la actividad teórica ~ la pr(ctica; en c,ue sentido
la volici6n est4 oond.iciona,d.e y oomo, di.remos, cond.iciona; y esta
bleoida la unicLad. de i enc16n g volici6n, hemos estud.iado un as-
peoto cLe las relaciones de la volición: la relación de la
dad. práctica con la actividad teórica; pero, como, clel lado opues
to, pensamos en una materialid.acL, en una naturalid.ad ¡ en una cor-
poreidad. que este como uera del es~iritu,
indagar que relación existe entre l;. actividad prhctica (volici6n)
y ese objeto que se considera aeteria de la voluntad (la
Problema que no trataremo con.la ex+ nsión del anterior por
cuanto ya ha t enido una szluc$5n similar ur problema semeje.nte :
el cLe intuición-expresi6n. Zl problema d~. '.a volici6n-acci6n, co-
mo el de intuici6n-expresión,
hacer entre el espíritu y la raturalesa. ~elación qu.e, en esta fi
losoffa, n' siquiera existe,
espíritu por un lado y la naturaleza por otro) ¡ pero ni sic uierg,
cor~o relación entre dos órd.enes coordinados de conocimientos: es
u..ia misma realidad, el Es.~~ itu,. que recibe dos
d.e el abo r ac i 6n.
:l acto volitivo del espíritu es por si milano realidad
y >a cóncreción no la encuantra en otro objeto, fuera de El, con
/
el cual debería unirse o combinarse, sino en sf. mismo. Xsi como;
en poesía una 1ntuición. e" t "l porque es, al mismo tiempo, expre-
s16n y no hay expres16n cLue no sea intuición, igualmente no se
concibe una volición que no sea, al mismo tiempo, aoci6n ni acci6n
que no ea volición. 'Lo <iue desde el punto de viste naturelista
se llama materia, movimiento ~~ nocL1 icac16n material, esta ya in-
clufd.o en el acto espiritual volitivo ; del cual, por esto, se po
sirvientes a la plasa, Qespues de la revuelta sc le encortr6 en
la cima d.el caz@yaario d.e San Lorenzo, dond.e hsb fa llegad.o con
sus propias gemas.(ibid..) Sin
lo expuesto por Croce, un e)ernplo .personal corrobora el citado:
después d.e penosa enfermed.ad. que Zw~d ala'ed.eEor d.e tres meses,
convaleoiente, 4espues de haber siDo vestid.o¡ levantado y sentc.—
Lo en un sill6n, permanecía,allá', inm6vtl, con le presoripci6n me
d.ice de la imposibilidad. d.e moverme, la opini6n d.e tod.os lo mios
que mis sxtremidades inferiores eran incapaces d.e articular movi-
miento alguno y, principalmente, con la oonciencia d.e que
fe i" situaci6n, que zm hermano mio menor llega, oon el coche al
cual habfa atado un brioso caballo; se a~s.i, penetra en casa, sala
ha y se vuelve a ir; yo, espectador desde adentro del balc6n, con
tinto inm6v11: pero hete que el coche bruscamente d.ir@ara p atra-
viesa oomo fleche mi espacio ocular y veo a mi hermano malmente
encaramado en la parte posterior; no N como fue, pero lo cierto
es que, sin d.arme cuenta, me encontré en el balo6n, d.erecho y
bien parad.o en mis inhtiles piernas......
Zo que queda pues, es una sdla cuest16n: s1 la volici6n
A
tuaoi4n y voli i6n, no pued.e, ni d,obe, titubear en a irmar c ue el
acto voíitivo es libre y necesit®ko (conclickonado) al .mi mo tiem-
po; identificación que, también 4sta, pued8 relacionarse, con la
actividad. esthtioa, oon el problema d.e contenido y
obra d.e arte no hay
asf como se decía qu.e -.l ac-o arte Cico es
sentido ;rueu.e deoirse c,uo el aoto volitivo es libre (condicionado
y libre, o, libre; contenido y forma, o forma).
-138-
aceptada la libertad. del acto volitivo, el hombre es li
bre y lo,ue representa lo opuesto a la contrae ici6n
ta.esd..
e es el
desigran la libertad. y su opuesto. Y, 6roce,
volici6n y con la di~lhctica d.e la enomenologla del error (ya
consigna a ~egd. ) 1" ega logicaoiente a,, a":rmar la
mo acto antivolitivo y negativo. =l mal, como el error, e=iste
solo en cu. nto contrasta con el bien „' es 'or 6st vercido no
es un heoho positivo; cuando el mal e un hecho positivo, enton-
ces en realidad no e
cabiendo
no juega, cumple un acto d.e voluntad.."~ sabe que el juego es un cLa
na; pero s v uelve a tomar las cartas y - u~ 1vc a jugar, en.onces
su. conocimiento cambia y con el su voluntad.: en el
el
recuperar lo perd.id.o; en ese momento el quiere un bien.
Otro problema c,ue mana d.e este mismo motivo e el d.el
placer y Lolor y su soluci6n pued.e referirse a la soluci6n general
del problema fundamental. La actividad. te6rica, consideraJa en
sf
oomo por la naturaleza del ~ spiritu, .odo acto te6rico
« la
vital. práctica, el 'Zspfritu
cLe lo
en y u ipuesto, el
si no es entendida psicologicamcnt e porque, entonces, en-
na
vid.ad. espiritual ya se ha d.esechad.o, Cebe ser consid.erada como
una distinci6n que pone la cctivi(taQ. espiritual en su momento
pr4otico. Toman'.o, en este caso, al "sentimient o" como sin6nimo
d.e aotivid.ad. prhctica, asf como t eoricegnente el 'sentimiento" no
era m4s que
sitivo y grado negativo del acto pr~ctico. Y la soluci6n ya la co
nocemos: el 'hombre quiere el placer, y el d.olor exi te solo como
grado negativo
hemos visto, tiene una pro unda positivicLacl: la positividad. d.e
ser negativo; encuadrado en un todo con la f'ilo offa crociana., el
d.olor se acepta y se afirma que sin el :eria incomprensible el
mundo y la vida: la
d.o, y quien acepta la vida en su realilad., acepta el color, como
se acepta el mal; acep+aci6r. o afirmaci6n que es
cuanto se "a considere como ur. momen+o que hay que superar, solo
como una contradicci6n que hay que vencer; triunfo, todo bien y
plaoer, (que, también el, ha d.e presentar en su proce o ulterior
nuevos aspectos de mal y de dolor,
, asf es la vid.a.
Con la d.ilucideciSn de e.to problemas que hemo . somera
mente presentad.o, la naturale=a d.el acto volitivo, en la filoso-
'~oortsntieins de e "taa 'olarocionee e." la. : olacidr; iice
entre lo teSrioa y'lo prfctico; problema que ya hemos tratsuo
ap. Z) y que ahora podría tener una i~As amplia d.-' scusi6n
cho que lo teórico es»re.u~uesto de lo pr6ctico y t..ibifn como
pr ctico e =- presug ue "tu, u, su vez, úe lo t e6rico.
/
lo pr4
c it ament e d ad.s por todo l o cLuo hemo s
mo l
El
prket ic o
cual es .l a naturaleza de este
ei6
q áe tener en euent4 a~unas aclaraciones: en pr imcr l~ar este ne
xo
t ic o, ni lo préet ic o a, lo t e6rico; lo te6rico tiene su. opo. ici5n
en sf. mismo en cuanto nc se resuelve, en e l error o en lo falso ;
mal o en la contradice i6n vol.itiva: lo t e6rico es tan posit ivo co
gr ad.o s, hemos vi to oomo la e-presi5n de un poeta est." c e por sz
como un conoept o, segu- do grado respecto al primero, al af irme.r
una universalidad ¡ es al mismo t iempo expresi5n. Este. rel-c i6n en
tre los dos grados de la, actividad. t c6rica. es idéntica a la g ue
existe éntre los dos grados de la act vidacL pr4ctica ( l ) ; pero .es
t a relaci6n existente entre la subdivi :iones de cace, orden de ac
t ividad, no puede hacerse e=t ensiva entre lo cLo 6rd ene s mismos ;
decir que entre lo te6ric o y lo prActico
de prhaero a eguncLo grado ( c ue hamo s visto existir entr e int ui-
a lo pzactieo, ni lo prWctico de lo te6rioo¡ como si uno fuera
universal g ot ro individual o
cimien o ( lo te6rico ) es fi»it o e infinito
pensamie nto, no restringe s u
pasando do l p ensami ent o a. l a acei6n ; o me
(1) Cfr. cop. Ip o continuoci6n.-
-141-
otro
se el camino hacia el pensamiento de le
acción, »era ofrecer su obro, indivicLual al
Le correspond.encie, pues, entre les d.o formes d.el cono
cimiento es evidente; on ls una como en le otra hey oreeoi6n; on
le uns oomo en la otra hsy Juicio ; en la uxx. como en la otre se
construyen oonoeptos y real empíricas g, como veremos enseguida,
hasta en oed.e una G.o sus formas poc emos evicLonoic:r ese enalo~fe:
ertre arte y economato, 16gioa y dtics, ccnoepto empíricos ~ lo-
yes cLe acci6n, eto., etc ~
para determinar esa uni<'sd. de te5rico y préctioo: los d.os 6rdenos
cLe conocimiento no puocLen ser ooncebic o: oor~o paralelos, no hsy
un espíritu y uns naturaleza,
zo de Crooe est4, prooi.samonte on esospar do este cLuc.limo y noso-
tros oreemos quo lo ha
oisrlo en estas padrinas: de une intuio16n
intuición y oonoepto nos d,an la reelicLad a le historia que os la
situso16n c1e heoho cLoncLe obra la volwi.ed.; y ol soto oroetivo cLe
ls voluntad, ls nueva aco16n, es matorie cLe una i"..tuici6n srtlst~ I
~4a hi t6rioe; d.e u,ll' ol -;„.nifioad.o cLol
«e~14at cLol spfritu quo o..i 4froulo, -cguo es un cfrculo do un
'~oro infinito cLe círculos-, agota tocLs le roelid.acL; do s115 como
er. esos "oorgg» y rioors1" s~ explica ls icLoalicLaZ de toda le
Filosofía,.
daC d.o ponsomiento y ~%o "or, d.e sujeto y objeto, do tel nenere
que pon er el sujoto velo pensar el sujoto cLe un objeto, y
(1) Croco- Pilcsofiet cLoll pro.tioe- p'. 804-
-142-
salir
.us dos formas parelelas que se ~ían a lo infinito y si Hegel
frente a una filosofía del espíritu ccloe6 un- iloso 'a de la na
turalesa,
o~cepcibn de la naturaleza, dada por lós naturalistas. "Disipa
das las sombras -de esta gnoseologia, la relaci6n entre teoría y
practica, sujeto g objeto, se mue tra en plena luz; y c la pregun
ta de como, donde todo es relcci6n ro invertible de condici6n a
condicionado, el pensamiento
/
ei6n g cor.d.icionado, ~i como se evit'e ol circulo vicio o, la con-
testaei6n se hace simple. La orítica misma d.e los
pensar>iento p ser no pon sucesión Ke d.o -'nitos, ino rel=cion
i
ab oluta, o sea lo rhbsolut a mismo. Si,— para expresarnos con la
imagenes cLe la mitología, la erevei6n del mundo es el .-.aso d.el
osos al cosmos, del no-ser al ser, e "te paso no comienza ni de lo
teSrico ni d.e lo profetice, ni de' sujeto ni del objeto, ino
lo lkbsoluto, que es. absoluta elaci6r. d;e los dos terminos. Jl
"*
3ilueidada, así, la naturaleza cLe la actividacL pr(ctiea
~«1 L8pfritu er. general nos detendremos brevement e a di„tirguiz
dos Iorlnaa de e ta actividad.¡' la breve(dad. re." ~ende, en+z c otras
a la raz6n d.e que pa, heno, en
ls, Econ6mica g la Etida.. Zcseohando t od.c clasif icaci6n y ieo16
ca (como siempre), Crece admite a la actividaQ. económica o utili-
cia que cada cual puede evidenciar por auto-observaci6n. «activi-
dad. ecor6mica es la que ouiere Z~ actua 1o que corresponde clemente
(l) Filosof ia d.e3gLe pratica- paga. POS-7.
a las condiciones
vid.ad. ética, la que quiere y aotíía lo que, aun siendo correspon-
diente a aquellas eenkicionbs, se re iexe también a alguna cosa
que les trasciendep
n® s fndivid.uales ; a la segunda, lo o ines universales :
se fundament e
acc16n tomada en
coherencia de,la acc16n
Como para tod.o s los problemas que hemo ven:d.o presen-
tsndo, Grooe emplea ps,ra e te¡ el mi@no metod.o. CuanLo hablamo
de una acci6n moral no
minada occi6n;&como en el caso citado por Croce ae lo que teca~
He@el "que no
ciru.elas, o estas guindas, estas peras, ~sta ciruela ', asf tam-
bién el consuelo efectivo es el que se hace a este o a acuel hom-
'bre, en tsles y cuales conli iones ;se haoe justicia en un momen-
to d.eterminado a un particular individuo. Como se ha dicho ac ura
e::presi6n azt'fstios c,ue es verdaderamente myresi6n cuantío reore-
8ent = cl univer so captado en un inste,nt e, o e ue un oyncept o es
>aX4ad.e@o conoepto cuand.o su sfirmcci6n univer'al es, =l mismo,
tiempo, univez.'alid.aC. concreta, es decir, cjue viva en un indivi-
d uo ' asi tQBb f $~ un acto moral, para no ser una abst racci6n o
falsa universal.idad., r'ebe encontrar su concreta cLeterminaci6n.
Esto seria una primer demostraci6r de una forma d.e actividad.
V
prCctica que
que est4n complo teniente privadas de moralidad. y otras c.ue senos
ta contraziac a la moralidad ~ Lociones que responden a un placer
individ.ual y otras que;moralmente condenarIwnos, las aceptamos,
(1) Grooe- Filos.'ia d.ella prat1ca- pag. 2ló.—
-145-
nit iFxsimas, ol contemplar todo lo
nuestra efemericLad.¡ y nuestra insi™ni' icancia frente s. lo ignoto
nos hace, oomo
riosa cLe la creaci6n y el primer pudor~ nos hace melancolicemen-
te meditar ; pero taribién en esos instantea¡ en contacto directo ~-
sincero con la naturaleza, por el mismo heoho d.e c'u.e nos sent irnos
capaoes Le meditar sobre nosotros mi=mos y de atreverno. a deci-
frar ese misterio, nos Q.a esa Q.t ~a. oonvioci6n qu.e, después M
tod.o, hay algo más allá', Ge nuestros yerros y de nuestra, imperfec
cibu~.y' gas, en alguna m-nera, esa eternidad. respond.e sonoramente
anaaeetra conciencia.
Y es asa como, por mdLs que en los fines incLividuWes ha
'I
liemos una conformidad, este no es sino mo.~entánea. Los anhelo
más queridos cuanu.o son alce.'madre pierden su. brillo; las ambicio
nes más soberbias, C.espues no satisfaoen; en esa ucesi6n de fini
tas satis. aciones, una completa conforrnid.ad. no hallamo „- .icmpre
buscamo una, nu.eva cosa, un nuevo afán, un nu.evo fin. "La. insati"
faci6n perd.ura -cLice Groce- y perdurar6 siempre, ~~ la palida Pura,
se asentará siaapre detrás de nosotros
hallo, si no abremos arrancar a lo contingente su carácter de
406tingente
ese
hacia e3. cual, el nos enrpuja " si no sabremos, en lo contingente,
insertar lo eterno, en lo irdivi4ual lo universal
el d.eber. Solo entonces se ad'.uiere la interna paz, la cual no es
ta en lo venidero sino en e1 presente, porque en el instante est4
la eternidad,
serán siempre nuevas, porque
adelante la reali~ad; pero en ellas, si las cumpliremos con animo
elevado
las eleve sobre si mismas, cad.a vez poeeeremos
capotar de la acción moral, que nos satisface no como ind.ivid.uos
sino oomo hombres, como individuo solamente en cuanto hombres y
en cuanto hombres' sblo por medio d.e la satisfacibn ind.ivilual ".(1)
Este querer en universal o este tra.scend.ernos como ind.ividuos y
ver en cada soto nuestro una corre pondencia con el tod.o, un mds
a114 d.e tod.as nuestras voliciones, es lo que constituye la forma
ética; forma que tambien ella ha siclo cantad.a por los artistas y
ant e la cual, fi16sofos considerado. c'e los mis rCgidos y met6di-
4
cos reverencia y han afirmad.o su im~~ortancia..
ble: los que as> lo han pretend5.do son los mismos que niegan todo
valor al espíritu. y todo, hasta lo mAs n~b e de la vida, lo invo-
can a la naturaleza empírica,, mecánica,'materialista, positivista
d.e esa concepci6n villana cleducen esa s .stériles f6rnulas que
quitan al hombre lo que mds d.e noble tione: la validez d.e su. pen-
samiento.
oer loa sumos problemas y tod.a actividad. espiritual, nos hacen
pensar, sabiend.o que también ellos son hombres y un pensamiento
o un espíritu tienen, a esa cita entre irónica y juguetona de Tari
r efe rir s e a lo s mulos :
3)i5 forte il calcio, e pid. l'ostinatezza;
coglioni por coglionatura.(R)
Y a sus prestas, condodosas a veces, o malignas¡ po-
/
bres o ininteligentes otras que se resumen en la básica; <dond.e
.esta. los universales?", como si quisieran que se ~s enseñara
con la mano, troce sutilmente contesta:
/
m4s ga de]arlos hablar: solo rogando en nuestro coraz6n al Señor
(l) Filosofia del).e, pratica — pag ~ 219.—
(2) Tari- Esteticg e iíetafisica- p'. 275.—
-147-
roque los ilumine y haga a ellos ver (a1 menos cuando esten pr6ximoe
a morir y su. d.enso cu.erpo
los universales f uesen cosas y se podría percibirlos como se hace
d.e las oosas singulares, no serían uriversales".(1)
Zas tentativas más importantes para negar la autonomía
de
a ls moral identif icándols con ls economía, M otra que, también
la niega, identifioa la economía con la moral. De la primera ten-
tativa surge, en su.s d.istintss formas, el
gunda las teorías que cLeclaran que el principio etico es
o hasta
El
volici6n sino la que corresponde a uns determinaci6n individual.
o el placer exclusivamente individual, de teoría edonista, que se
le hs llamg d.o, ha llegado e ser considerado como teor-'c.
(el deleite individual) „" taubien como raciozx lismo etico o
ce, y la actividad. práctica quedaría en esta f arma completemezte
explicada y reducida a un principio unico, si d.espu6s en le vid.a
real no so chooara a oada momentoaen la d.istinci6n entre mero pla
conciencia no surgiese incoercible la Qistinci6n entre las cosa
que tienen un precio y las c,ue no tienen ninguno, y un abimo no
diferenciase, en las acciones aparentemente semejantes, las rue
pienen motivo moral y las que lo tienen solamente utilitsrio".
(pag. 22ó) Y les mismas tentativas de los utilitaristas de salvsr
esta piedra angular de la moralidad: que la moralidad., siendo uti
litaria, es la
(1) Pilosofia deW~ pratics — pag. 224.—
-148-
etc., eto;, deakestran la impo ibilidad. del sostenimiento d.e esta
doctrina. "Entre un
tsttrs¡g tambthn ccsnRo ee habla cLe
rentes, d.e nuevos
cualitat ivas. Entre la acción d.e César Eorgia v la d.e Qiordano
Bruno hay diferenc ia no d.e complejicLad., sino d.e cualidad. ; entre
la bajeza y' la elevocibr. moral no h"-.- una medid.a comdn, como la
hay entre las ond.ulac'ba llanuras y l~s montañas . (pag. 227)
Por la otra t ente" iva, el principio etico ha sid.o con-
siderado, como un hecho oxtraño a lv. pr6ctica, cuand.o no irracio-
ns,l o d.el tod.o necio; y la d.octrina c.ue m6s fortuna ha tenid.o es
la cjue pred.ica un cierto
moralidad. en esta teoría viene considerada como lo c,ue es practi-
cemento irracional, neoio, estú, M.o, producto d.e confusi6n e ilu-
si6n: o sea como lo
perspioacia, racionalidad,, sabiduría,. Y, asf definida, viene a
ser al mismo ti erapo destruida. Porque la irracionalidaa es lo que
estA condenado a ser subyugad.o eternamente
asf llamado hombre moral, si fuese nad.» míe que falso asociad.or
ti<o> por- el utilitario, el cual le impedirla hacer la estupidez
de sacrificarse por los hijos, por la patria o por la ciencia,
en el ca o en que se obstinara en obrar como est61id.o, lo cu.bri
Los evolucionistas, para escapar
.postulan que ese utilitarismo es hereditario. "pro hereCitada o
adquirida (esa aeooiaci6n),-agrega Croce- es tan soluble que vimos
disuelta en la teoría propuesta:
-149-
obscureoerla. Q$y no obstante esta luz,. la moralidad no se dipips;
si sy está obligado s recurrir sl miserable subterfigio
(que se supera en el momento mismo en c.'ue se sclars. su. génesis) :
ésto qu.iere decir que, para el mismo utilitarista, ls moralidad.
no es lo irracional, sino alguna cosa bien racional. El no llega
a identificarla con. el mero util individual,
cond.ici6n de rechazar],a. como la
individual. Y no queriendo abandonar en ninguna forma ls hip6te-
sis utilitaria, otro canino nc le c:ueda para ensayar sino el de
recurrir al
lleva a las acciones, aparentemente divergertes, e
da. Dios premia o castiga
decido a ess
rista naufraga en el misterio, si es verd.sd. que 3lios, le inmorts-
lid.ad., ls otra vid.a, el mandato divino, las penas y lo ~ premios
no pueden definirse» )ustif icarse en el pensamiento y en el con-
cepto. El utilitarismo, haciénd.ose teo16gioo, se su.bstrae del cam
po de ls filosofía „- confiese la derrota sufrids, en e "tc terreno.
Y a la consid.eraci6n filo™6fioa, después de los reiterad.os y sur
+4®os asaltos del utilitarias, brilla +Es nitida la di.tinci6n
entre
dual y la afirmaci6n de la
)untamente de la utilitaria; o sea la
tra tod.o
Gonsoliídada aso 1a afirmaci6n del principio ético, nos
qa.eda por
hs sido negado o desconocido en su. efectiva realidad; cjue
-150-
~ba ads
cipio ético, cuando el
aquella es un grado superior ~g este un grado inferior -ga sabemos
en que sentido decimos superior o inferior. Por eso es que en ls
historia de esta asignatura, tenemos, al lado del utilitarismo,
>a doctrina opuesta, el
al concepto de util el puesto que le corresponde en 1&
espiritual.
Se hs dicho que lo
salud.. Pero pa se ha demostrado que el
tuaci6n d.e hecho
el acto prhctico correspondiente. Y si s~ hace la separeci6n entre
med.io g fin y como "med.io" se consid.era sl precedente que ha d.e
formar el acto prdctico, se abandona la ilosof fa de 1" prictics
se traslada en la
dio p fin ;: ralaci6n que»o es más que la de causa g e ecto, con-
cepto que, inseparable f ilosoficamente, se acepta en 1& empiri&
ls tener~os en el hecho Le ~lue por con idersr a lo util corzo una
44nica u.-i conocir.ie»to c ue tenga relaci6n con un& acci6n que se
hs cmaplido o estK por cumplirse, se han propuesto los imyerati-
vos
voluntad, y es por esto, sie.ipre, categ6rico e hipotético al mis-
mo tiempo: se quiere a (categoricamente), pero s no se cjuisiera,
si no fuese la condici5n de hecho o situaci6n b (o sea, se quiere
siempre ba$o hip6te" is, hipotetioamente) .71 imperativo merar ente
hipotético es el conocimiento c.ue queda, ou&ndo se abstrae del ac
to prhctico o de 1& voluntad; g
-151-
no afirmaoi6n te6rioa. En sma, dond.e no.hay voluntad. efectiva,
no puede hablarse d.e imperativos".(1) Zn la imposibilidad. de
cebir una separaoión entre medio y fin,
una conclusi6n te6rioa de causa y efecto, oonclusi6n o relación
que forma, ya lo hemos d.icho, un concepto empírico, la afirnaci6n
de que lo
la afirmaci6n de que es un acto volitivo. La expresión: "me es
(l
iBil dar un paseo", equivale, dice úcooe, a "me gu ta darlo",
«quiero darlo" /
sino de un movimiento volitivo. Ia voluntad. utilitaria e expre-
sa, no con meros imperativos hipotéticos, ino con esos imperati-
vos categ6ricos cjue .,on al mismo tiempo hipot/tioos. Su fórmula
general es> Quiere™ o ""uiere lo.que qi.i~res!", o "Sé cohererte
en tu querer'. ; e igualmente las fórmulas individualizaCias son
las que -ontinuamente decimos a nosotro. mismos: "Vamos, a la ca-
ma", "Vamos, levantémonos", y otras seme cantes ; 1@s cuale.', desa—
rrollacLas, valen lo mismo que: "Vete a la cama ( si quieres desear.
sar)"; «levk:tate ( si quiere" trabajar)", etc. La di tinci6n entre
la hipótesis cognosoitiva y la tesi volitiva se hace aquí evi-
4ent e". ( ibid. - pag. RS5)
Consecuencia de 1" demostrada imposibilidad de reducir
el 4oneepto d.e "útil" a la técnica, ha sido la doctrina que ha
surgido
es una cierta practioidaL 1e la cual hay que cuidarse o
llegdndose a consid.erario, cuando so le reduce
dual, hasta como
nes oomunes entre un hombre <dedicad.o a la utilidad y el hombre mo
ral, entre lo econ6mico y lo ético. E'ero
dad. d.e que un soto volitivo.puede ser inmoral: asf como
J
cién por hueca oue esté Ke conceptos f ilosóf icos no es contraria
a ls filosofía, que para serlo deber4s en slgurrs
nos conatos d.e filosofías para pod.er iniciar le lucha y por natu.—
raleara, sabemos, que la intuici6n ~es un
t4 mhs acú del conceoto, de la mi. ms manera ls volición, cuya re-
laci6n con ls intuición hemos d.etc reinad.o, es un,primer grado de
actividad. etics y con é ts no puede entra en lucha:.a lo umo será
lo util no s61o no es la negsci6n de lo moral, sino que,
sin la palabra un pensanicnto no pod .a ser concreto, con lo í:..il
va riu- bien unida le moral. ~'Que 'hora": re honesto .oporter's ..er
„~u-gado como inutil? ~"ue acci6n moral
sino fuese útil al mismo
no es mala, o sea porque excluye, en el momento en (.'ue se efectúa,
lo malo ; pero no es ciertamorte tsl
rio, por ser buena es el mismo tiempo util, porque encierra y re-
suelvg en si misma, en el monento en <'ue ella se e9ctúa, lo útil.
Ls unión de la moralidad con la utilidad. basta, pues ¡
mar el concepto de 1o útil como alguna cosa de negativo".( ibid..ggZP)
Una
de la practica, consiste en considerar a lo útil como apto para
designar ciarto grupos de pegueKos hechos éticos; y'cle allf la
ilu.sión de que haya actos utiles indi"erentes s ls moral. Zj he-
cho d.e comer o dormir, juger la. cartas o al billar,
son considerados como s)enos s ls moral y con los cusle cía in
divi~.'.uo puede compnrtar e arbitrariamente; „"
portar, :.e agrega, cuando se trata de cumplir obligaciones socia-
les e respectar ls vida
J
hechos relegados al arbitrio incliviLual pueden ser inmorales: in-
moral es cuier de+asia.Zo y d.ormir poco, porque contrerios a la sa
luL; $nmorel jugar
el alma; etc. Pero, adorna" Qe eas zefutacione. intrínseca a esa
afirmaciones,
Co eso; "lo util no es el conjunto d.e mioroorg'nimos éticos, en
los cuales se pueda observar cen un microscopio los mi mo hecho
de vida y de muerte que se ob.ervsn on lo macrosgganismos..lo
hay microscopio que pueda d.isceznir ..n lo util las oposiciones
d.el bien y d.el mal moral, porque al~u.ella.s opo iciones no su.bsis-
ten en su. caso, sub istiendo s6lo la ' del bien y del mal utilit.--
su. diferencia con la moral no es aproxim~ tiva, sirio rigorosa; no
psicol6gica, sino filo 6 ioa . (pag. RlB)
Por hltimo debemos consignar el rechazo que hace
de la doctrina que afirma ser lo íítil
Md.. Puesto roque lo util es individual (dicen), y lo útil inC;ivi-
d.ual tiene siempre en vista un fin universal que es 's. mozslid.ad.,
resulta (agregan) que lo individual soro, tambien u :. moralidad.,
pero inferior y, mirada asf desde arriba, puede presentarse como
;-l+moral. Con lo que¡ en realiu.ad., en lugar de rechazo, es una con
fiar®aai6zl. de 10 Ut il; una intuici6n
Punto ds vista filosófico puede
sa porcjue la falsifica quien la contempla al
Punto de vista ccrresponcliente, en el terreno cLel arto, ue de don
<8 la intuici6n es real y
16 '
~1
Leal, no presenta ninguna moralidad.: su verdad., mgs mocLesta sI se
-155-
arte que fuese desinteresado, ind.iferente, etc. : consideración
que cortaba negarlos, desde el momento en que saliendo del te-
rreno
no de la ilosoffa eran reprimid;os o rechasacLos. Igual~ente la
volicione cuando estan má.s
488 desinteresadas, et c. ; pero en e campo de la et ica, en la
conciencia moral, son perfeotamente d.istinguidas.
práctico, Croce re uelve las cuestiones referentes a la relaei6n
entre placer g moralidad., entre felicia'ad. y virtud.. "El placer no
es moralidad., pero la mor "lidad.
virtud., pero la virtu'.. es elieidyd."; on las condiciones a que
llega Crooe, despues ~le este razonamiento: la economía (placer)
d.g, lugar a la
el placer no es moralidad.; pero en cuanto la a4raliclad. afirma la
economía ( placer) es placer„. El
ael acto prdctico, puede compararse, en otro orden d.e id.eas, al
niend.o "pensamientos sin ex.:>".esi6n ; coráo 6ste que niega la unica
foses por '.ed.io d.e la cual u — i pensamiento puec'e er resiente tal:
la palabra; GS1 Bl ascetico niega la única forma por med.io de la
cual se concreta lQ
elición.ad. y d.e la virtud., ~.1pase lo mismo. ~ stos son, o nos han
pa1 ec ido
losof1a d.e la prdótica"; los innumerables problemas por nosotros
apenas mencionados. y otros no citados, ser1an mot1vo para un tra-
tado que tuviera otros pro@6 sitos que los nuestros que han . iv o
"exponer". y aclarar donde nos fuera posible, los problemas que,
-15 6-
e nuestro entender, constituyen el nexo de e.te tratado que discu
te sobre lo ~.ue oomunmen-e
plo, sin menci6n, a todo el oap~tulo sobre "Las leyes", no hemo.,
creid.o percLer la unidad. del pensamiento crociano obre la activi-
dad. pr4ctica del Espíritu; "las leyes, sin mencionarlas, han te-
nido, diríamos, su implícita determinación cuando hemc. hablado
de la libertad. del acto volitivo ~,ue tiene como única su1eci6n
la eitoaci6a hecho; p qoe, por lo t-ato, la e ecocióo Re le le
que crea una nueva ituaci6n d.e hecho podrá ser cumplida, pero no
la ley escrita o hablista, ante o
etc.
—
Ia
la historia es: "La üistoria, se reduce balo el concei:to
del lkrte", poniendo entre el
toria una diferencia con.:-i".ente en que lc primera e "represen-
taci6n de lo real" v la se¹unda una "repre :entaci6n de lo po ible",
empleand.o para esa d.i eren i" ci6n "el fa.la.z metod.o d.e la ubord.i-
naoi5n y coordinaci6n"; "no ont entiendo la verdadera relaci6n en-
tre filosofía y ciencias" „' "no libre del todo de la escorias
del método in';electualista
vi6 la verd.aíler;-'. naturaleza cLe la hi.=ton ie .(1)
Pero va, on la "~.=té.ioa" (»ag. 52), aunque afirme < ue
"la histo.ia e reQuce ba¹o el concepto general del arte, cumple
un primer paso para su ulterior conde.~to de la historia, cuando
busca. en la e~echa relaci6n entre. Arte „' .'ilosoffa, el origen o
la aparición de lu historia.~ ~ue4a e.tablecido
ciones que dos son les formas puras o fundamentales del conocimien
to: la intuioion g el concepto; al
(l) "
-159-
lición es -aecióg g la acción, volición' g, es»ecialmente, en ela—
boraz'el concepto de c ue no hay una intención (uc: no sea el mis~o
tiempo acción, se le hixa más eviuonte la imposibilidad Le =oste-
nar la independencia, o precedencia d.e g@a aotivid.ad. te6rica, la
losoffa, d.e otra actividad que h:.'ta entonces habia sid.o oomo
la actuación de ague11a, la Historia. 1ero, para llegar a ese re-
sultado, ademaa de la auto mihkec56n, mucho ha contribuido la la-
bor
4iovanni Gentile (.c, quien muchas otras ayudas debe mi vide mental)
~croa de la relaci6n entre historia. g ilosoffa~ (1)
Zn efecto, Gontile que parabién en ese tiem.'o elabor~bc.
sus fecund asimos motivos filosóficos ( se ocupaba, preoi "cmente, Le
ese problema: "Il concetto della Storia ue l- iloso:"is.", "Il C-..r
colo huella Filosofia e della Steria della Pilosofia", etc.), al
aparecer los "Lineamenti d.i Zogica etc.", se ocupa del probl ma
plantead.o por Croce sobre la naturaleza de la Historia, lo discu—
te y propone una
eterno esta en el tiempo ; o, mas bien, es del tiempo. podemos
crear un nuevo principio,
página ' la historia de la : ilosoffa (donde, natural~ente, no ten
d24 mgs lu hr la
«10 filosofar g de la historia) :
el antiamo, es m=-:ie ter leer los libros de Eant, los,li os que
leyó
de los pensamientos de Kant. Todo e to no será í:cnt, pero será la
materia de l'.ant, por la cual podrá, realizar=.e aquel
llaxnarios
sofía e Historia de lu Filoso-ia, o de la Histo.ia on general,
Centile acepta la elaboración crociana sobre el coroepto de la
pág. 821.—
.a dialottica hegelianp
-160-
historia,
pue hace consistir la ac ~ ividad, hi toriagréfica, como .unidad. Le
concepto o filosofía e intuici6n
s61o
tesis
elementos de ese juicio, on en sf mismos cada
szbitraria e irreal: ~ su realilacl esta en el juicio hi tóri o".
(ibid.. pag. ló3) Xa conclusi6n @e i ice sobre el concepto c e le
hi toria
piritual: "el hombre c ue vive la re.".licLad. en la intuición hi.tóri
ca, la piensa en e concepto filos6 ico, ls revive en la re~ eja
intuici6n hist6rica, en "a cual se descansa en forma completa,
porque el circulo del yensw~iento esta. cerrado" -Qentile, adz~itien
d.o tod.o e to, advierte gue "la filosofía c,ue .e cur pie en la
toria d.e una activid.ad. esoiritu5,1 no ilo.ofica
actividad.; y que la historia, en que sc cumple la filo: cfr.-
Groce dice: una historia
sentstiva, sino una sólid.a ."ilosoffa", Gentile agrega
gase en cuenta; o sea 1a historia que ruec1e filosoficamente ju ti
ficar a f misma g fuera d.e la cual no existe un arte abstracto
7 una abstracta
mitra, en definitiva., una actividad "ilo ófica di.tinta (le la
es
la que ju.tifica. a sX misma filosoficcz>ente ~
considerar al desenvolvi..iiento de la actividad. e piritual como
Que termina en la historia, ventile afina le terminación del cfr
culo en la Filosofías. "Yo d.irfa, on conclusi6n, guc la filoso
-161-
encuentra .su verdad en la pi storia : pero Que allf la encuentra y
cimie
allf
disggihguir bien la filosofía
historia, sino cLue es la historia misma¡ en cuanto la verdadera
historia es la historia d.e la filo..offa y ésta e' la verdadera i
losoffa. De donde en verdad el circulo no ee cierr-, cn la hi..to-
r'ia, sino en la filoso fa". (pa~. 164)
'í Croce, en su segunda ced.ici6n d.e la I;o~ice. ( se>undc.
edici6n Qae~zcomo él dice, es una 'e„;- u: Ga edición c.e u pen ;.—
historia se reduce bajo el c once' t o „-:«'-.eral clel art e", a ir ia c'ue
la historia es filo=o .fa, o que histori.; -.' filosofia, son lc :.~ima
cosa. Como»a lo he .os anunciado y
6rmula como la otra on y no son di tinta .
no identific6 la Ei 'toria con el.
contrarlas en esa cLiferenciac16n que ya l acta del
mente considexadh. Subsisto iempre la ne~'-ci6n básica, c ue encie-
rrs ese motivo de negar a la historicidad. como tercera forma de
ac.-.'vidad espiritual y, además, la afirmacion de cue el
una actividad te6rica y
Liaban 10 s po sit ivi't as de se algo plccent ero. En realidad. rer-
te a la concepci6n
ffa, no puede notarse un revés de su persnniento r i pueda Firmaâ€
mos, abor=ecerse la raíz cLe ese postulado.. 1 Qesden del cLantesco
"chi fió. li maggiaz tui'F, ha sid.o posible s61o cuancLo, falsamihte,
se ha toma.d.o a la primera afirmaoi6n g,ue "la hi t or ia se
identifica con el arte".
Croce ha demost:ado, como hemo" dicho en repetidas oca-
(1) gf r. Cap. I. pag. 60 y s ~ y Cap. II <,-ag 6é y s de e te tra
ba]o.- J
-162-
ione s g c omo 14 veremds mAs clarament e a c ont inu ao ibn, aue la hi
toria es imposible sin el elemento lbs' ice o le filo o fa. Veamos,
arrol
ahora, como elabora su. concept d opuc st o Ke que la 7iloso f fa e s im-
posible sin el elemento intaitivh o sea
fi jo s6f ica o LeTinic i 6n o si st eíaa
4c Snd iv icluo, en
entre cond iciones determinadas ; y e =- por 5 t o siempre h i st oric.—
mente condic ionada. Sin las cond ic io .es hi st b ricas c ue
preguzrt a, el sistema no sería lo gue e . la f ilo of f a
f~
:~odLs obtenerse on el tiempo d e Zericles, porcue
no decir otra cosa
ni a lo s descubrimiento ' geogrhf icos, la'. Zné u tri', l-. civilización
capit ali ta o burguesa, etc. ; y presupone también el ese e~t ici
mo a.e David. Eume, quien, a su. vez, presupone el deis io dc: lo:. prin
cipio dcl siglo XVIII, que
giosas d.e Inglaterra y ae tolla Europa en los .siglos ' VI .-' D' I,
suce sivm~ent e
tiempos no poEr f a escribir la
caciones tan pro undas que llegar tan a hacer no sólo un libro sino
una filosofía completamente nueva ¡ i bien compr end i era en sí u.
ant igua f ilo of f e.
vía rechazar las interpretaciones p lo desarrollos de 7ic?te e
ignorar a Schelli~ ; pero ahora no podría ignorar ni a a,.' él ni
este, ni a Hegel, ni a 'Schl eierm®cher, ni a He ~art '„~ tampoco a
Schopenhauer; etc. ( 1) Y el f il6sofo d c nue;tros
o no oui era, no pued e saltar uera de las cord ic iones hi st úricas
hacer que lo pasado sht es que 41 no hay= acaecido : a uello s ~con
t ec&ientoe est An en su s hueso s, en sa carne y en su sangre,
~ l) troce- Ldgicag pag. 809.—
163-
tenerlos en cuenta, o se8,, conocerlos hi toricamen4e: y, se-
la amplitud. que tome su conooim- onte histórico asf serfi la am-
plitud Ke su. filosofía . ( ibid.') Z te coaooimiento de la historia
por parte d.el ffiübsofo, se entiende (.ue loM ser cond.icionad.o
~uraleza Qe fi3bsofo: no tiene. porque ser botAnico o zoólogo,
sf conooer la botánica o la zoo1ogx-". cpmo conocimiento hi "tórico
sobre el estado de la zoología o l., botánica.. 2ero c e ac'uf no se
d.ed.uce que h~~a filó, ofos¡ ceno se ~'.ice, muy pro
'ben. historia7 g ua é:,ta se venga ]u ticierar~ante d.e ellos, y asa:
"Eerbert Spencer, i.uo no suizo nunca. leer ni a Platón ni ~ . : —.nt,
esté, puesto d.e las.o d.e "puvs Q.o alguno cZ.os que eetuvo en bog-,
Schelling y Hegel vuelven a las, xgmos do lo estudiosos".( ibiLpcg.&
Consecuencia impartan%e d.e est.~ conclusi6n es el oon"—
nuo cambio que experimenta la filosoiia.
visto .,cambia segun la situaci6n
hist6rico determina un nuevo motivo filo 'óf ico; como cLcl arte se
ha <firmad.o, en general, y tel lengua)e, en pa,rtioular, oue es
creaoión siempre nueva, a :f también tod.c elaboración filosófica
representa un/ aspecto nuevo o una nueva enunciación que cLA un
filóso .o ; y hasta ouando se
al dar una 'particular expo ici6n
un nuevo aspecto de su filo-"o+~ar. de allá' la insatis~bn de to
do
/
ta sabre su caLaver, anheland.o siempre nuevas formas q una me„'or
expresión de lo que constituye ya momento presente ¡ distinto Bel
anterior, pa elaborado ~ La filosofía es infinita, dice Grooa.Pero
.esa infinitud. no consi te en deshacer lo: problemas ya formulado
/
para vclvcrslcs a hacer;
significado lo pasad.o cuand.o vive en el presente, y vive paz% ser
-164-
compren4id.'o, o sea, ad.ecuad.o al insta,nté én ouc se evoca y, almis
mo tieso,'-superado, puesto que el ¹-ensiaiento es renovaci6n con,—
tinua
el amor pasa; y naCie deja de
ra.su l~ar a otros pensamientos. :" amor pasa pero genera otros
mientos, que tenferén tod.avia a
pensamiento se sobrevive en sus pro".='os hijos: en los hijos cue
nos contrarfan,' nos s.i" ituyen y no. se;multan (y
la piedad debida) .(1) Y esta eternid" cl, nos parece ocioso repetir
lo, debe entenderse en . u veriLadero ..igni."icado: eterno en el ser
tido de ~que se' ooncrete a caüa instante, una e iM.isuluble con lc.
historia, y a cada moqent o . a@juir iendo c'r' ct er-; t ice personal.
Contra los aue pretendon un' ilosoffa
1s relatividacL c1e toda filoso 4a, siempre que esa re ativids;d no
sea materialiaho histórico o determinismo econ6mico. ~a, filosofía
ni despues, ni fuera d.e la historia; sus problemas nacen en cada
momento y estan sienrpre unidos al
la identidad de f ilosofga e historia. Porque esa condicionalidad
que la filosofía recibe
lidad, ya aclarada, que la h=:toria recibe de la filosofía, no de
be tomarse como do. 6rcLenes de actividades distintas c,ue mutua~=os
te e condicionan. 'ía hemos dicho ( cop. I-pag. 57) como Historia
es. ilosofia y Pi3osofis e - -'.istodia, "las co= nacen en una misma
/
parici6n . Si alpina precedencia o primacia se quiere
la filo of fa, se pueú< sólo en el sentido que la única forma la
fi1o ofga-historia, toma su caracter' y por esto merece tomar el
nombre, no ya d.e la int uici6n sino d.e lo que transfigura a la in-
(1) Ldgica- pag. )15.—,
-165-
tuici6n: 401 pensamiento g de la filosofía" (1)
Gomupmente, por f ines diclascklicos
entre lilo soffa e Hist oria, aquella. como-, ciencia del concepto o
sistema Z~ ésta olmo ciencia del'hecho individual o narraci6n. Pero
as/ como la narraoián irve para ac arar el concepto, éste, c, su.
veg, d.s luz sobre, lc. narraci6n. Y, c un cusndo se ha.bl ~ cle
dor que expone sus 'octrinas
ma es
en realidad, ese fil6 ofo esta
intuiCián, que es individuaci6n
sal que es indiviLuacio'i cleterminacla; clel arte a la filoso xe., c.ue
es.historia. El
complejo que el pr-ibero; ~ero esta ccpplcj:daL no h:.oe que él que-
de como d.espsd.asad.o en Los orad.os menores, filosofi; e hi toria.
E3. coucepto, con un solo golpe de ala, afirma a sC mi:.mo g se aiue
Ka d.e tod.a la realiclacl, que no es d.i."-:tinta a el, pero es el mi.mo".
( ibid. ~ yag. RQ ) .
Qtra mira importante sQna que hay que tener en cuenta pa-
ra la concepción hist6rica cle Croce, es el problema del "marxismo",
que tan viva d.iscusibn tuvo en los ar,o en que Croce comenzaba su
especulaci6n. DaacfpüLo
Zoria eran los mas conspicuos ew>bsitores p' críticos del marxis!10,
y por las d.iscusiones que se sus©its.ban en casa d.el tio d.e Crocc,
d.el "materialismo hist6.rico", haat,a
mo La>riola. Pu4 oas1 l~ inic-aci6n de Groce para los e tudios es-
peeulattivos: "Entr6 después en la lisa un aguclo ingenio c.ue, fuer-
te de
ha sentic o llamad.o para estudios de carácter especulativos".(R)
(l)
(2) ventile- 1a Hilosofia d4 l arx- pag. lp.
-166-
+al vez
cionada, insinQgc16n que se hizo ent .e ncsotros, de que Croce "fuh
socialista y porque no lo elige,eron d.ipatado, se volvi6 id.ealist".
(fic.']. 1recisamen4e la aparic165 C.e Croce como e.,tud.ioso cLel mar-
ziaao, significa la n~aci6n de1 materialismo hist6rico como histo
ria de la filosofía y' el rechazo'de la interpretaci6n que lo..o-
cialistas ha.cian de ~ara..
Las consecuencia. de la yolemioa orociana, en este
to, pueden reducirsc a dos: primero,
nas de G. Sorel que vela en Harx no un hombre te6rico y cug~~ cioc-
trinas tampoco estaban encaminadas a sentar 'principios "ilo.,6f ico.:,
sino un hombre de "c.cci6n, impulsado por espíritu."revolucio~ ario"
mas que
mo y la.
mo ciencia Pilos6fica..
co no era mas que un
@ar esos resultados, Zl materialismo hi™t6rico e de origen comple
tamente empfrioo„dec~a Croco, p después habla de negar hasta esa
uni6n
historia.i 1) -.Y años después, debido a, que el socialismo lleg6 a
ser como la filosof fa del r~~terialismo-hist6rico,
claramente su po.' ic16n en un breee articulo, "la morte del .oci-—
liano", escrito sn 1911
Zl sockalismo? Creo <zue ha„"a muerto ~ Y creo c.ue convend.rfa
solemnemente anun61ar su muerte, siquiera para impedir a tantos
charlatanes que h~an alarde de creerlo a(in vivo y vegetante, g pa
encuentran, o de hacerse culpables de hipocresía, simulando una fe
(l)
sofic dell= yf rtica- pap. HóB Z> sa.
ss.-De ~ugg4ero, ob. cit. pag. Cl7 ~' especialmente,
—,3,67-
que no esta mA.. en sus
fa,
mor7 godas las cosas mueren, ~. sl socialismo sólo tendrfa el privi-
legio, o la desgracia, d.e no poder Iiorir (paga 169). Zl socia-
pasmo, la igualdad. cLe condiciones y de clases, no e.: riá que una
es luoha y desigualda,d,; y esa utopz murió en el momento mismo en
que
que importa una futura desigualdad üo concorde con esa
haSta en eX Sund.ioali,mc, tan Valie~-'e
do poz
taIQ+oco ya ex.i sC e
Hemos querido ligeramente apu.;t<.z este otro as,:seto c.o
la personalidad. Pie i roce, ~or cuanto constituye ur~ cLe ia
terfsticas de su. ormci6n cultural. En prirIer l~ar, es
estudio d.e e tos problemas,
representa Liara
socialista aunque fuera por,:ois me'e "¡ como Czoce, reacciorando
oontra las falsas consecuenci'-.s que los ociali +a. cleducfan ue
e a doctrina, )lega a su pri Icra afin..~ci6n de que le
es cienci'.,
concepto general del arte". De donde su socialismo, o me
/
bri3.istmo (p4esto que IIo se entusiasmo ino con las Q.ivul~aciones
de Labz iola), le sirvieron par" sublevarse coritra esa tendencia co
mo lo demuestra el hecho Cc ~tocar las r~iaua consecuenci : de La-
briola y afirmar~ contra le, uxterializeci5n de los positivi .- s-
aqyiI.listas, la id.ealidak d.e la historia. 41 mismo tiempo, otra
consecucücia, c.ue nos parece: importante, podemos recsbar de e o as
pecto inicial d.e Cgoce: la,:ositividaF de su sistema de l~, iloso-
la amplitud; con que acepta las
palmerrla, 1a efmisi5nnde an momento eoonhsico como actividad espi-
ritual en el circulo d.el Répfrites aspec4e g.ue lo d.iferencia fuad.u
mentalmente Ce Gentklo y su escuela
@~os hacen d.e tela actividad practica del espíritu, por la resolu
eidn cLe las acti+Jd.ad.es te6ricas en un solo
por la identifieaoibn de arte y religi6n, etc. 3iferencia que p"re
ce
Le Croco ~g d.e Gentile". ac.'uval surge d.el marxismo, clel hegelismo, d.i
remo, d.e la e;trem, izgaierM 8.e 3)c Ssnctis, d.e la 'ilosofi. e.e
Vico y, aunque pariente Le Spaventa, fue„en cierto mamentos, -u.
"enfant terrible ; e "te, en cambio, surge c.ircctsmente d e Spcventa;
c.:ue viene del semir~orio y 0e la teología. „" cae ¡ con tolla .u
rid.acL y toCo el merito r,-ue tiene d.e haber sia.o un d.isci~lin c.or d.e
conoiencias y d.e inteligencias, no lleg6 nunca. a superar el pz oble
ma Ke la religiosidad. pue lo preocup6 toda su vida; y el y rincipio
econ6mic o esth. =om,'~letamente ausente en la filosofía gen tilianae
Por lltimo, la concepci6n de la hi storia, : ozmulada por
Croce, se nos demuestra como una consecuenoia, progresiva se en-
tiende, sobre la historiogra f>a de su Epoca. Zl materialismo his-
t6rico, d.ivulgad.o por cabriola, que fe como su fi16sofo, d.i6 or—
gen
entre otros, por G. Sdlvemini y Qa Volpe, desarrollando esa ni to-
ria comunal como intento pa.ra abandonar las abstracciones y refe-
rir la historia
vid.uos, basad.ose en los documentos y en los hechos, y estrechando
racteri ticas y de este proceso evolutivo por que entrabr la histo
riograffa en Italia, es la obra hist6rice de Guillermo Ferrero,
ternecforal, 3p cual. verdaderamente ha
m/s biela que estima, descrddfto
lianos de ogro".(1) Xe, estructura d.e la historia d.e Ferrero es ne
tamente soci016gioa y a la sooiOlogxa habrfa Que imputar todas las
falsa pretensiones d.e Ferrero.
Y la nueva historiografTe, movi(ndose de su:.. verCiaLeros
maestros, De Sancti s y Spaventa, su..c.ra a esa historia "econ6mica-
socio16gica", uniéndose al materiali.-mo hist6rico
sitivismo y por tener, con e "0e, un origen comíín en E:egel, egreso
el ooncepto de la hi ;toria viviese, o sea, la hiel'oria c'ue sur„-.
so4re los hechos prescntcs, y
tioamente, antimocknic~ „anti-ecléctica. represen.ante de esta
nueva tend.encia es 3enedetto Crooe, quien .
a6n este pekfod.o d.e 1;-; hi "toriograffa: "p "Mero por<.ue es un movi-
miento id.eal que est4. en plcmo devcnir y talvez todavía en -us oo-
mienzos; y segund.o, por un~ rs.z6n f.tica d.e oue
autores y pensadores de ac.ue lla escuel~". ( ibid. p'. 334)
Consignada asf, c, ~r< ndes rasgos la ormsci6n id.eak6gica
del
+rav4a 4e su sistema ole la Pilosoffa del Espíritu, no nos queda, si
no
ria, expuesta en su cuarto libro ".Teoria e Storia della Storlogra-
-ia" que es la traducci6n en italiano del
chte
si® le. continuacion y el ma'„'or esclarecimiento de la teoría axpues
I
ta en la L6gicu, y que, por nuestra parte, hemos ya esbozado en to-
<o el curso del presente traba)o y especialmente al oomienzo de es
( 1) Groce- Cr
-170-
t e cap f denlo.
Una le las consecuencias más iberos-ntes, es lo que Cro
ce llama contemporaneidad» de la historia. Si .e ha llegecLO
4e lo universal, ci lé. d.ictinci6zí ue un tod.o eterno invité.nente en ca
da individuo; si por filo Qffa ée h.. llegado
tu que en su
ind.ivid.ua.l; o, en fin, ss el esp jri ~ u en acto, que en su
particulariza; etce
~~rhfica, no puede ser sino esa actué.ción c'el e piritu, uno, cor1';le
tamrente una, cOn la actividad. filoso ica... rótcse bien; dcci11os
quiere, porque ko roe Q" 1:. verdadera concepci6n croe-:..a e:: ~ c.
tiraa elaboraci6n. Ho bastél con
es un proceso cLe hace un siglo, o un
o un in tanto: todo
cendente, siempre
<que el idealismo quiere su.;el ar. Pero tampoco baste con rfir~xir,
yol-.-:~. ;+ e, "..ue el hecho hi torico es contemporáneo al hecho filosd
stbrico coI
si sol'. re 7 a c
g un
cel dercia: siempre <.ueuarlé.
loso 1G) gu» piensa a 'ogro ensau5iento (la l-.i toria). Y no e;:i=te
semejante cosa. Precisamente la posici6n
rrecci6n suscitad.. por Gentile, era esa: una cierta independencia
o precedencia de la filoso lc con
li mo subsistiría siempre, su. superaci6n se obtiene cuenoo se
-172-
~cerse distinci6n rigorosa. entre ur, juicio y otro, para dcmo trar
u va].id.ez, es necesario que ese Juicio
ser universal (recuérdese gas carncteristicas de un concepto)
afizmar una verdad, algo que pueda .~ensarse. Y los jucio de valor,
demuestra Croce, no resi,.ten
no pudiendo ser en otra orma. Eeg r la exi tencia = lo que existe
( o negarsela en el momento mismo en que se 1c s. izma) no e, cier-
tamente, acto 16gico. Que»Q desapz'uebe k, no cambia nacLa sl hecho
de que
ta en el mundo y se rze de mi Cesaprob .ci6n -;~or el simple he ho
que existe. La evid nte absurdidad. Ce 1- f6rmula negativa. riel jui-
cio de valor llevar-'a a con entir tambió..z son
d.el valor, los cua.les sostienen que solo la.s va,luaciG:les positivas
son j ustificables. Y, sin duda, s61o lo s j uhio - po E it ivo s e < us ~ i
fican, y los de forma negativa tienen ignificado sol~.~ente en
cuanto se pueden siempre convertir cn
mados )uicios Ce valor, o ea las v-:luaciones, de cue .'.hora,
ble ; „--, si escapan al ab=urdo de la contradicci6n 16gica,
al ot "o absurcLo quo es 1c. tautologza. ( contrsdicci6n también
ella, en ííltimo análisis). "k es pomo deber ser"' constitu„.-e t~uto-
logrea por la
ser. Desde cualquier pljIlto Que
pretendidos )uioios se muestra siem~ro -biert~mente ~ (1) Estas obs
curidades que prdvienen, en general, de HebArt, on ne~adas ., or
Croco como Juicios ( otra cazacterf+tica de
haber
(1) Croce- Saggio sullo Hegel- pan-. 409.-
g me gg.sta, es amad.o~ d.eseacLo, <querido
ser" aquiva9.e
volggf6n vs. en sentido contrario a él". Luego, pues, sea la que
fuere la eficacia de las ex~re<ione d.e valor, "no cotejan en nacLa
dad. 16gica, SinO Con la sentimiento.l y pr/ctice.". (ibicL. pag. 412)
Como sentimiento, ~;ues, viene
actividad. práctica, doncLe se le reconoce haste como necesario
la narracibn his46z ice,. QegCndolo or el
mitirlo en el cmnpo pfáctico;
admisibiliclal del juicio de valor en l«historia. "es menester con-
testar negand.o pa i:".truduoci6n de rerccionos . ub„-'etiva en el jui-
cio hist6rico, en cuanto se sustituyan ~ l.i vera.aCi. -„- l.'. alteren
(la pasionalidacL, c ue induce a la fal ...ific~ci6n de .. historia) ;
pero adniti6ndola en la
taci6n sentimental concomit:.ntet adzitiér,ciola por la potente sima
Rechazadas, en est" forma esas in inuaciones de juicio
de valor en la actividad e piritual, el Cualismo que se querido. ver
quecla, en realiiad.¡ relega.do como Kucli .mo exi:-tente entre
Pero'
como presupue,-.to m> -.onocir~ientO,' o, no hay hombre te6rico que no
sea,al mi mo tiempo
como la dualiclad. existente entre pensamiento y aoci6n es unidsd-
distinci6n, es d.ialoctico.; y como la verd.acera unidad. no es inmo-
vilidad. sino actividad, no es ser sino devenir, fieri.
~ora bier : puesto ~~ue "a historia es "oontempor"-nea"
-174-
filoso/j carte
no,/gen® h9ber hpstox ka sino d.el pro.",ente .( d.el presente es claro
instante al pasado; y que es preIent e pero en realiLaL no es yre-
sente,
gs.ya pasaLo; es presente, como par' toLos los momentos del
presente al mismo tiempo,
vir al pesado, que es la. vica; y
con iste, precisa@e'-,te, en esta u.nii;.c' Ke vicLa e hi toria. ~ ." chao
gueLe "cnocerse. al -.."~cLo o a la vi~'.=-?-'or los Locu~cnto . '7,-.ia
hi toria sin relación. con el Qocumento
cable; y puesto que ' a reeliLad. Qe la
ficabilic'ecL", y a
ci6n hist6- ica s61o en cuanto es Lol Lúe u".;cént o
( intuici6n y rcfle~i6n,
historia en aquella forma p-;ivsLa Le significaLo y d.e
d.icen hechas sin Locumentos, on huecas narraciones sin verc L al-
gt "a; g,".ra &.blar sohre alg".~v«~ cosa e:; menester
'gue 'e: va a hablar y e.,te concoNento no lo da .ino el Locumento;
palabra: .-ueca, o cono ótur-. m4s'. o menos imaginarias, no pueaen
mo:-. revivir esos hechos J ".ara esp' reviviscencia necesitamo: cono-
oer la realid.ad..
las cosa;.
r
y
histeria porque es la verL~Lera vida. En una historia semejante
no quedan más que los pa ~l>ras„soniLos o signos que nosotros guax
d.amos por un cto d.e voluntaD.: porque queremos o parque lbs oree=
(1) Groce- Teoriq o 'toria dalia Storiografia- p'¹;. 6--
-l'7 5-
ro ~ <í.tiles. "a mera narración no e:o, pues, más cue uv. con,suntto t e
palabra as huecas o ~6rmulas, afirmado por
Y
pera, nsrraci6n,
tas de historia, sino como cLo. act-'.udes espirituales Qi.quintas.
Le. historia es la historia viva, 1~ cr6nica es la hi.,toria muerta;
la hi toria, la bi .cric. contemporé;;ea; y la cr6nice, la hi:toria
pasada; la historia e"- precisamente un acto de pe» cmiento, ls. cr6
nica un acto cLe voluntad".( ibicL.)
ve al mi mo tioecnpo el. problema relativo ralo que la cr6nicc. es ante-
rior
Pero, 4ice Croce, la realidad es a la inversa.
de caLa
h- storia, muert~, se
sada, e 16pico admitir co» Croco que "primero el viviente, después
el cadáver; y hacer nacer 1~ historia cLe la cr 6nica v.'.ldrla, tanto
como
da ¡ como la cr6nica es e' 1 esid.uo de la his.oria ~ (,'..ag. 11) ~o<
)
otRa parte,
L
asi cono la
ssiofritssl, ol ose oso oto ss~~+üs 1c. viüs s tsrtbiCn os .i
prioridad de los documento .
previa observaci6n de '.".ue la misma distinci6r ertre n~rraci6n y do
cumento es arbitrária: una narraci6n que no se base en
a no es narraci6n como un documento .lue no se narre e — el¹o i ue
no nos interesa, oomo historiadores; ademes, con esa di: tinci6n,
se
gursmente, ls labor del historiador.
teadrKsmos, otra ves,
un ps sado que ao es pro sent e. 'Jn documento t iene valor cuando su-
fre interpretsciones; y Le ese documento y de esa iaterpretsci6a,
o critica, surge la verCsuers historia: cLocumeato o vida y crftiss
o pensamiento, soa los dos elementos que forma la .'nte -s hi't6-
rics; no presupuesto Qe ls si@tesis, se entiende, sino la vilo, mis
ma de la síntesis: constituyen la síntesis y son constituida s
ells.
llo obstante, alguna importancia deber. tener esos actos
de la voluntad y la tienen por que preparan el material sobre el
cual.el espíritu pourh trabajar y dar vida ~ esas cosas muerte s:
cr6nicss y documentos. 3e allá' el respeto que Croce profesa hacia
1
arque6logos, que llenan un oficio necesario, y por ésto util e im-
portante'?
con compssi6n. Verdad. es que a la burla o s ls sonrisa
testan
toria, y cLe abrir a su sato jo lss "fuentes" 4e donde la sedienta
>Aaani~sQ.
rio ¡ oa todos nosotros y cuyas fuentes estsn en nuestro pecho. 7
nuestro pecho
1
produoe ls historia". ( pag 1V )
Como para, tod,os sus problemas, Croce aclara sus conclu-
sioaes sobre la historia presentando los
do de ls verdadera, concepc16n del concepto hist6rioo. Hay pseudo-
historias, asi como habla p.eudo-conceptos, que nacen del cambio
-177-
indebido que se haoe entre sus elementos, o por la no conoienoia
del verdadero nexo de la historia, eto. Entre estos errores, o
pseudoehistorias ( errores que, en general, desde ga pueden ser afir
mados oomo
les g, además, raoionales a su
mentos en sC-cinismos sin relacionarlos
filosoficamente) y que termina por declarar su impogtgncia
una
nes, se deolara, al mismo tiempo, que a esa historia le falta vida.
3e allí que los fil61ogos hagan puesto de mod.a los vocablos de
da. l'ero "la hipercrítica es la prosecuci6n natural de la crítica,
es la misma crítica; y dividir. la
y admitir lo menos ) negar lo más
oir
sino que todas son inciertas, graduadas en la incertidumbre en for
ma "ompletamente extrínseco, v conjeturable".(1)
Consecuencia de ls historia ilo16gica, es la que, siem-
nes tomada - como cosas externss, busca salvar esa frialdad de pen-
samiento con el - alor del sentimiento: es la
problema que quiere resolverse con reemplasar el sentimien o a la
ineficaoia del pensamiento en la escuela filol6gica, er realidad
ao se resuelve. Que sobre hechos histárioos se pueda elaborar yoe-
sía es hecho innegable g el mismo
pero cuanto de poesía hist6rica, oon la misma fantasía necesaria
para el poeta, se quiere pensar el hecho hist6rioo, entonces nace
(l) Grooe- Teoria e storia, etc' psg. 24.-
problem
el error: porque la histor- a se hace con el pensamiento, con intui
ci6n y oon oonoepto, y cambiar ls fantasfs con la filosofía, no es
posible
verQadera y no pos fs hist6rics¡ desecharemos mitos e fcLolos, ami-
gos y queridos, simpatías y antipatías, y nos
desean términos
ls un- os mirada d.e' jenssmiento; y cuanQo alguien, en aquella esfe
rs o s esa
antes nos tumultusban cm el pecho, le escuci.arer:os como
nos hable de cosas ya muertas y lejanas, zwo participaremos ~más
con ellos, porque el solo sentimiento' e ja, verdsa., la busca de la
verdad. hist5rics". (1)
Además Le estos tos errores de concebir a la historia,
existen otros que no son ys propiamente errores te6riqos, sino
tos Le viste prácticos que quieren elevarse a teoría s. al la
ra fines praotioos: entusi mar o
4e actividad,: uns historia hecha y uns exyosici6r que se hace Le
esos hechos. Por eso, si puede desecharse oomo teorfs hist6ricss
prscticsmente es inofensiva y hasta util, respo:=Riendo a comodida-
des
Quien,
con un f in mersment e prác.
Otra clase
se invoca para, fir es educa.ivos o
( l ) Crooe- ibid. pág 31
poetioa a veces y práctica otra=, no piLeLe
las dos, sino que es, a la ves, o pootioa o prdctiva. Y cuando se
le atribuye of'cio de eLucaci6n morsl, se le pueLe acogotar con la
aclaraoi6n LebiLa que la historia eLuca., es cierto, pero eauca ~s
amplia y cumpliLamente de lo que pu=.d.e significar una "educación
moral" pedsgdgioa. "Si con 1a palabra'historia" se comprenden ta--
to la historia que us pensamien o como las que
gfa o voluntaL moral, esta claro que la "historia" entrará en el
bien, oomo historia propiamente Liclia, bajo una sola, que no es la
de la eLucaci6n moral, exclusive y abstractaiiiente eonsideraLa, si-
no de la educaoi6n y Lesarrollo del pensamiento".(1)
Por hltimo, a las donsiLeraciones preoedentes, podrá
agregarse lo que
ra crear la
siempre la misma, la que hemo s llamaLo hist oria viva, l.i st or
(idealmente) contemporinea".y son, han siLo y serán siempre las mis
mas la or6nica, la historia f ilol6gioa, 1a poética y la (llamhmos-
la también historia) praoticista".( ibiL. pag. 36) Zero si
forma se entienLe la continua superación que se hace en los proble
Ms Lel espíritu, entonces es admisible esa aspiraoi6n: admisi6n
que se relaciona, completamente,
error oomo forma exitente eh el Napfritu que es menester
en este sentido, pm s, la historia es un eterno perfeccionamiento,
un oontinuo proceso Lialdctico que triunfa sobre las falsas histo-
rias hacia una
Otro problema, para Lar t4rm;no a esta exposioi6n del
-180-
concepto crooiano de la historia, ee si puede admitirse una "histo
declaramos para
ma de lo universal o de lo infinito. Conocer el número infinito de
heohos que puede. presentar:.ha historia es imposible, porque la se
rie infinita es inaferrable; y oun cuando podría darse contesta-
ci6n a todas las preguntas que pueden hacerse sobre el mundo oono-
cido desde que el hombre es hombre, tampoco completaríamos el
ceso, porque nuestras ansias preguntarían mas forzosamente;
en el caso de una absoluta aquiescencia <que /
cuando tendríamos
sería de la vida del K"píritu (decíemc s
viera resueltos todos los
gabamos, repugna al espíritu que por naturaleza. originaria es desa
rrollo, devenir,
de aceptarse. así es que una "historia universal" no tiene raz6n
de ser, y la amargura que en algunas almas puede infu:-.dir ese pen-
samiento de la inagotabilidad de la historia no es desaladora y
es
patrimonio que nadie ha poseído
filosofís en general, sabemos que al afirmar la contemporaneidad o
concreci6n de la historia, afirmamos al mismo tiempo que cada he-
cho es conoreto porque es tsmbien
ci6n es la universalidad indiv5dualizada, hemos dicho, y a cada
instante vivimos la eternids~. Otro valor considerable de la filo-
sofía crociana est4, precisamente, en sostener esta inmanencia de
la historia como de la filosofía y escapar de los sistemas "defini
tivos~ s los cuales
-al decir de Groce- escap6, puesto que, "resistida interiormente
poz trastos vie)oe y completamente traicionada
se convirti6 también ella en una novela oosmol6gica" ( 1)
Con estos presupuestos y con ls lenta pero fecunda y de-
cisiva formsci6n que hemos tratado de evi4ehciar en estas páginas,
la nueva historiogrsffa, vive orgullosa en el puesto conquistado :
orgullosa no 4e entusiasmo pueril, sino por la íntima convicei6n
de que las exigencias que determinar. su ras6n de
fuzulsmentalmente filos6fioos y, ooruo tales,
la historia Le ls Historiograf
a los anteriores problemas g concretar el momento
atraviesa el pensamiento filoe6fico. Como para todos los problemas
de la filosofías, uns teoris de "historia viva y coatempor4nea,
pudo haber surgido en evocas en que los gr~supuestos faltaban.
Para no hablar sino Ce los mis cercanos, ni el movimien.o romknti-
oo pudo llegar
d.e ls inmaneneis se consigui6 después d.e Kant y d.e Hegel y como
profundizsci6n o eorrecci6n de sus doctrinas; y menos pudo haba&
dado el positivismo, que en Comte Cebfa termMar en teología y en
Spencer en el temi>le "incognosoible". Sin embargo, el mismo posi-
tivi®so representa an progreso por ousnto prepar6 el terreno s la
nueva historiogra
naturaleza; y hacer Ce 1a
oi6n; Cel espíritu, masa; etc., el,positivismo afirriaba
genois Justificable como contraria al romanticismo que invooabs la
formsci6n de la historia s
vida y de los hombres. Puesto que el romantici mo habfa Cegado
sin verdadera fusi6n el espíritu y la naturaleza, el
ls otra, ers justo que
lezs sin poderla
-162-
con Xclgntico e'coto, para el espíritu".(1) 3e all~ que antiguos
idealistas se convirtieran en los oís burüo materialistas-
sitiviüad, Xe la historia afirm&ü& .or el positivismo fue un adelan
to del pensamiento; y las extremas consecuencias del ma.erialismo
prepararon, por reacción, el terreno para la nueva soluci6n.
ofensiva para ls oonoiencia humana, es adelanto".(pag.
En fin, el perfoüo de esta historhgrsffa no puede ser to
dsvfa üeterminad.o; es un perfoüa qu.=- se inicia y cuyos problemas
tencLrán quien sabe que soluci6nes: "estamos entre las olas y toda-
vfs no hemos amsinado lss velas en el puerto para prepararnos para
un nuevo viaje . -
ta squi ha llegaüc la conciencia en su desarrollo: -decxa Eegel,
al final üe sus lecciones sobre 1a
tenla el derecho üe üeoirlo, porque eu de~arrullo, que de la iacon
ciencia üe la libertad llegaba s la plena concienois d.e ella
el munüo germ4nico y en el sistema üel id.eslismo absoluto, no admi
tfs prosecuci6n. Pero bien podemos decirlo nosotros, que
cid.o, Qe aquí en süelante, lo sbstrsct6 d.el hegelismo". (Z)
( l) Ibiü. pag. 861 ~—
(2) Teoria
-
El Espíritu es toda la realidad. y oon la exposición de
todos los momentos del Espíritu se ha ayo.ado toda la -ilosofza,
que e s toda la
Los momentos de esta filosofia son..cuatro: estético, 16-
gioo, econ6mioo g etico. Con el estudio del primer momento se ha
indagado la naturaleza de ls fantasfa,, facultad cognosoitiva que,
en s~ inocencia y por estar exauta de cualquier otro conocimiento
ulterior, repzesenta la
ri4u opta
miento completo en sf mismo v nos da la reali~ad. inmediatamente
concreta; oon ella nosotros afirmamos la realidad y
el momento miano en que el Espíritu en su estado contemplatiro,
intuye la
que en cuanto criatura fantlstioa, es en ella misma completa. De
allá' la identidad de inteioi6n-expresi6n. Libre de tudu canon o
preooncepto, la intuici6n que tanto intuge cuanto
-164-
pre "liar
expresa oaanto entupe, no tiene m4s postulado básico que la a eoti
duo. 5o sienio "sentimiento", sobre la base afectiva elabora
enes y de a11T que la expresi6n-intuici6n, o el arte, es siem-
Por el segundo momerto tenemos el oonoepto que,
se sobre el mundo d.e las intuiciones,
esa forma concreta<a en la iniivid.u~lid.acL d.el art'e. ul conce¹tc es
el pensamiento de la realidad. en su conoreci6n de un-'aad.-distinciSz
y forma la 16gica o.sea 'el pensamiento de la realidad. afirmada, co-
mo oonoeptos o
o pluraliano, la Lógica afirma el concepto d.el
la realiiaC y ei. rerlls<lezo oonoepto es el
Con Intuici6n y concepto se agota la activic.aZ te6r- ca
cLel Es¹iritu y por estas d.os
cuencias de esta. LSgica es ~ue el concepto debe ser síntesis ae 81
y de su opuesto, puesto que el opuesto es le misma esencia del coil
cepto: "es sangre ae su
sici6n que el concepto tiene ez
maci6n ~e que el r"spfritu o ls Realidad. es desarrollo, y que en
la vez%adora realiLad..
oepto es sjntesis 4e distintos, síntesis Ce 41 y de lo distinto a
41, síntesis de lo universal g de lo individual; y esto nos lleva
a corsiderar que la Pilosofia debe
losofia.—
Como
que sean propias d.e ella: -sujeto-objeto, universal-inaividual-,
s6lo d.ialectioamente hemos visto como se d.istingufa ux a activiiaC
-186-
te6rioa Ke uns actividad praotios. 'L asf
hemos encontrado en ls actividad te5rlos: la Z~thtics y la L6gioa,
ssf también en la sotividad. prhotics enoontramos d.os momertos: caco
n6mioo y ético ~ To BoonSmioo es ls sfirmsoi6n de ls voluntad en in
divj4ukl; lo Etioo, de ls voluntad en universal; por lo uno creamos
tie
lo útil; por lo otro, la moral.
relsoi6n entre Estetics y L6gica es ls que va entre Economías y 5io-
ral; ls Estíptica y ls Econcmfs
dos
2or lltimo, Remos Qete8hinsdo oomo esos dos 6rdenes d.is-
tintos de actividad espiritual,
dades paralelas, ls ana re'.te
la otra. Zllss forniw;
psss a un concepto, de l1Q concepto
econ6mics s ls ética. 71 hom're
por ultimo lo refiere sl ur.iverso. Todavía, se debe efirmsr que
ese circulo no es un soio
rumero infinito de círculos: el poeta es, a1 miento tiempo, fi15so-
f o, j es
oi6n es al mismo tiempo poeta, eto. isla como se ha sfirrmdo psrs
ls actividad te6rios
te5rico y pr4ct jco sl mi mo tiempo. ~s por 4stc que el c rculo
ciano implica deearroilo y progreso. ouancLo de ls i-tuici6n llega-
mos
mos ls realidad.
"corsi"
-Con a
~spfritu g que no liag otra -'ilosoff-- sino la
tu, se d,asecha la supvsici6n d.e un sund.o
~zeelic'au uera de lu realiuacL quo vivarnos. Un Dios trascendente,
fuera Re eá;to inundo ¹ Qe esta vida no existe; noso ros mismos 'o-
mos Dios g Dios es e~ nosotros:
eternidad, t ieüe cabida en esta figosoffa, cuan<io afirma ls
dad, de sus
ci6n que pueda prod.uoir una filosofía que quita tode. tra;.cendencia.
no yued.e ser otra que la iraplfcita en su votivo racional a.e la
inagr tatiliciad. de la
pensamiento del individ.up, es la mima
nuevas forroas; es la,
sea impenetrable y-ra el pensamiento, sino porque el amansamiento
la penetra, con potenoia igual a la suya, al infinito. z
instante,
fea llegaría
sus formas
losu ico puede jamhs er.cerrar en sf toco lo filosofable: ningún
sistama ilos6fico ss
his oricamente g los g prepara las cund.iciones para la posici6n
4e otros
pre, p asf siempre lo sera- Y en este significad.o, la Verdad.
siempre c-.rcunda4a cle misterio, o sea es una ascens16n hacia alta-
ras siempre
la
inciertas lineas de otra¡ que 41 mismo, o quien
-187-
41, llevaré
y no de mi personal sentimiento, co» esta modestia que es al mismo
tiempo corXianse de no haber pensado en vano, yo pongo fin a mi tra
)o, entregándolo
Y oon esta conmovedora y sincera página,
su sistema; el mundo que entrevió en l&00, y que, en pocos años,
%s
tuvo que ser necesariamente expuesto. Decimos necesariamente, por-
que ningún fin
ser la necesidad. imperiosa de su.conciencia que le ha d.ictacLu cum-
plir un mandato que inevitablemente ~obra obedecerse:
ridad a lo que tenla vida y forma en su pensamiento. E'or esto es
que la suoesibn de los problemas es chntinrs,, ininterrumpida y es-
ponténea> Despu4s de un problema resueltu a,e siente la necesiaa,i
de otras soluciones que se presienten, y n.e Astas otras nuevas y
sl llegar al final, todavía un nuevo m~dú se ..os presenta que
ta del
ce ha sido llámado el poeta de la filosofía: poeta, porque ha ca»-
tad.o una nueva canoibn y por que en su brillante prosa ha ir.fund.i-
Un nsero msnqo4, oresko Grooe: en ees 4yoos en qse el ~o
sitiviano sacrigicaba el yersaniento y ahogaba los blasones más
bles del
hecho caballería", verde,úero <u1.pote tuto que haber sirio quien,
atrevió a exclamar:
profanado .or los positivistas. Honda poesía y fe ardorosa viven,
evidentes, en esta filoso
(1) Crooe- Siloegfia della pratioa- pag. 410.-
-168-
individuo po4tico a quien da vila con el
Ms las
ksf como es poeta, Crooe también es religioso: hemos vii
to como a cacLa momento sus soluciones atacan al empirismo y a la
trascendencia, a la vez; la
excluida le su sistema y toda religi6n positivista, sea la cLel em-
viCad. espiritual y,
pfritu; pero es religioso cuantío afirma la eternidad de w vida,
cuando postula la i~calidad. de lo real y la infinitud, ciel pensa-
miento. Caraoterfstica, precisamente, de esta nueva filo offa, es
la afirmación d.e que, combatiendo al po~='tivismo, no lo hacee con
armas mfsti.cas; el iiistici-mo es una pos='ci5n,.mug horCa y muy no-
ble si se ~uiere, pero ~ue es menester superar
escapa e las leyes reales ~el Zspfritu.
Hasta Gentile, a quien
reprochado
reproche : "si nosotros rea irmamos contra el naturalizo los dera-
ohos 4e la irrealidad. largamen';e hollados, no insurgimos en nombre
del misticismo, sino en nombre de aquells,
4e toda
ler, no el de coto, del misticismo. Ha encontrado a Dios, y a él
se vuelve, pero no tiene necesidad, de reohasar ninguna d.e las co-
sas finitas; que al contrario, sin ellas
solamente, las traduce clel lengua)e ~el empirismo al cle ia filoso-
fía,
Dios. Y engrandece asi verdaderamente el riundo en una teogonfa
eterna, <ue se cumple en lo íntimo de nuestro ser".(P) La religivn,
(1) Ventile- La rg>rascitat ilell'idealismo- pag. 14--
(a) ~»
-183-
afirma La
fe para y en todas las ao "iones humanas; y coa-..d.o
gotabili-'ad. 4e los problemas d.el Zs¹-ritu,, afirma, al miano tiempo,
un motivo Qe lucha y
germina en nosotros 41 afán cle ae /oramos y Ke alcanzar siempre
nuevos aspectos y resolver nuevos „-roblemas de li
iosotros mismos, al dar término a e tas
tambi4n oomo una insa-i faoi6n y ha=te, creemos'~ue en otra
forma pu.d.irnos ha.ber cumplic o nu.estro~
D,eclaramos), cuand,o ya tod.o el material estaba listo y esos Lioros
/
alineados esperaban, como tantos espectros, a que les dieramos vi-
da ccn nuestra
/
bor que izamos a empresa.de-- y hasta como ma
cfa el atreverse a avalorar los pensamientos encerrados
bros g lis siempre uabiamo s tenido como a u ' sant uar io ; noéot ros, de
/
ciamos, nos cLetuvtmos y
cierta ~ en el momento decisivo, cuando ya vivir en nre~tra ~ente
la primera expresi6n: "Beuedetto Groce, antes ~e escribir, Larga-
mente oontemplsmos su. retrato y en 1a benevolencia de su. frente am
plia y serena, y en esas arrugas g,u.e parecen
tar y das explicación a todo lo 9ue sea intento de labor y perfec-
cionaaiento, enoontramo s como la anuencia para gritarnos :,
(1) Cfr. para la ooncepci6n viguiana de la religi6n: Scrocoa- G
B.
lfo
someramente, dos aclaraciones: el porque no hemos hablado de roce
f
oomo critico literario, primero, g, segundo, cual ha siuo la "fortu
na" de Crece, entre nosotros.
Zl aspecto
la reivindicaci6n que ha hecho de muchos escritores casi olv=uados,
(De Sanctis, Zmbxiani,
tes literarias que ol consideraba como perniciosas
del literaria áe su dyoca i el dannunzianismo,
o
ta ( la poesía clialectai de Di Piacorao) o la famosa polemica
Cariuc~i, por él iniciacia, etc., eto. Pero crefmos que áu cr vica
literaria na1a tiene ¹ue ver con su fil~='offa, en
conocer su "sistema", aunque, por muchas rasones,
verdadera critica literaria no puede ser sino esth bien informaia
filosoficamente, o, mhs, que la arztica es, en oierta manera, filo
sof fa; ~ero Q.iautir si Crooe como crTtico literario cumple o no
oon su sistema de fllosofia, o to4avia, sila critica literaria de
Crooe es mejor o
ha interesado; g, mis que interesar, nos ha /parecido hasta mal
planteado cuantío se ha querido
losofia y su crTtioa literaria o ana obediencia de hsta para con
aquella. mi planteado porque, para esa correspondencia en el ser.—
tido de que su iiosofia ueoe
obediencia, habría que suponer una repetici6n del pensamiento cro-
ciano y, adem4,s, quitarle tod.o poder creativo frente a una obra d.e
arte, lo que es, evidentemente, anticrooiano.
k simple titulo informativo, co»signamos a cortinuaci6n
el cathlogo de sus libros principales:
riosidad que puede de pertar on quien no conooe toda su obra.
Respecto a lá "fortu;a" de Groce, casi no valdría la pe-
na hablar, porque es doloroso deolarar que
dado Castellanos(l) la fama de Groce ha llegado a ser mundial. ¹us
libros»an sido comentados, disoutidos y traducidos
ses: hasta en ~aonhs, se ha tratlucXLo so. ")Xlosoffa aaelia pr ai
oa". En =asteliano
de la "Estetica' hizo el señor J. Sánchez Ropas, prologada
Unamuno. Hamiro de Liaetzu se ocup6 de Grooe, a yrop6sito del prS-
logo ue Unauuno: "Groce en ispa.m" (Eeraldo de 'adr-d.— S y 5
1916). ~ mismo escritor escribi6 para nuestra
( Junio
Groce ~ Za el Brasil se hau dado esos sas noticias sobre la "Zsteti-
ca
En nuestro pais, además del articulo citado de @aetzu,
que sepamos, no~el
sc ha escrito casi nada. Decimos casi »ada, porque,
aparte de alguna aislada oita hecha por
es forzoso haoernos los inmodestos: una nuestra aonogra fa sobre
(1) Oastellano- Iptroduzione allo studio delle opere d.i 3. Groce.-
La religi6n en la Filosofía contemporanea" en "Verbum" donde se
exponen algunos problemas Ge troce y de ventile y, allá' mismo, la
traduooi6n de "Il compito huella logica", aparecido en la "Enciclo-
pedia delle soienze filosofiohe",(1) el articulo "k prop6sito de
sobre an )uioio critico" (ya citado) ; y la critica a "Proposicio-
nes relativas al porvenir de la filosofía" de IrgenieroiL, apareci-
da en "Verbua"- bf-'. 45- Julio l318, y reproducida ea "Themis" (Se-
tiembre l318) (2).
Ifo obstante, Croce comienza a ser oonocido: de'de la cá-
tedra, se hahla, oon mas o menos oonoch~iento, de su ilosof>a,;
ohos estudiosos lo
obras, que agui llegan, se agotan rapidamente; y hasta en las pro-
vincias parece que comien
-to cuya iniciaci6n comienza a presentirse pueda echar
ces y hacer que, t~bi4n entre nosotros, la filosoffe ocupe su pues
to que esta abancLonado desde hace mucho tiempo
-Yol. I: Logioa come soienza del oonoetto puro, cuarta edizi~.
-Vol.I>I:Pilusofia della pratica. Economia ed Ztica, seconc'a ed.
-Voi.IV: Teoiia e sturia abolla Qtor-~gra. ia, secunda
-Vol. : Zxoblerni di ~ste ioa e
tGticai
-Vol.II: Le. f o vfi- di Ciaba tista Vico.—
(l) Cfr' Verbu-- 'I4. l'-4C- ldlG ~—
~ -"-) Critica,, lonciu, eiitrs lo& j ~i
oios vertidos Crece
-Vol ..ZII : Saggio sullo Heg el, seguito ~a eltr i scr it t i ui
-Vol. ZV: iksterialismo storio~ ed. economia
-Vol. V: Huovi saggi di este.i "a.—
-Vol. Z: Saggi sulle letterstura italiana del Seicentc.—
-Yol. IZ: Zs
oonti e ricerche, terza ed."zione.—
-Vol. III; IV, V e VI: Za letteretura Bella Zuovs Ztelis, s~¹i
critici, (voll. I, IZ, ZZZ e IV), oisscu-o.—
-Vol. VII: I
seeolo decimottsvo, nuove ec izione.-
-Vol.VZIZ: is Syagna zzella vita italiana durante la Einascenza.
-V01. IX-X:Ccnverzacioni critiche Serie Z e ZI ~
-Vol, XI: Storie e leggend.e nayoletane.
-Vol. XIZ: Coethe. Con una soelta delle liriche nuevamente
dotte.
-Vol.XIII: Una familia 4i pstrioti eL altri saggi storici e
orlticie-
-Vol. XZV: kriosto, Sha'-espesre e Corneille.—
-Vol. ZV-XVI: Storis uella storiogrsfia italiana, 2 voll.
-Yol..iVIZ:Za poesis di Dente.-
-Vol. I: E'z imi sagsi ~—
IHDICE DE LOS
$ngiulli ($) 34.
$1esr Li ( $) 92. $rd.ig6 (B) 36.
$11ievo (G) 59. $rios,i> (Z) 92.
kmpére ($) 13.
Bain ($) 19. Booaooio ( G) 35
Band.ello (X) 124. Bonald (L.G.d.e) 23.
Bar sellot t i ( G ) 31, 38, 40. Bonatelli (P) 3ó.
Benelre (P) 20. Borghese ($) 43
Bergson (E) 19, 28. Bosang,uet (B) 123.
Berireleg ( J) i7. Boutrcux (Z) 28.
Bmtini (J.r;.) 2S, 30, 31, 36, Bruno (G) 15, 148.
39 Bttohner (Z,) 28.
Csbsnis (E') 18. Gavour ( G) 35.
Gantoni (C) 38, g9, 40. Gomte ($) 23, 24, 25, 26, lál.
Gsrducci ( G) 190. Gondillao ($bhé Le) 24.
Csst ellano ( G ) li 1 ~ Conti ($) 38, 33.
Cattsneo ( G) 33 Grooe. En todo el texto.
-19 6-
Dante 34, 43, 47, Darwin ( C) 27.
l22, 144. Deeoartee (R) l~, 41, 44, lió ~
Enoielop ebria 192. Epiouro 21.
Engels (P) 25.
Pechner (i) 21. Zerri (L) 23, 30, 31, oS.
É'errari ( J) 31, 32, 33. Feuerbaoh (L) 21.
~ i cbt e ( J.G ~ ) 13, ll6, 162 ~
Perri (E) 33, 34, 35. Zortlage (C) 20.
Gabelli (a.) 33, S . Giaooz..o (S.d.i) 47, 1.0.
Galluppi (L') l-- Qioberti (V) ló,
Gall f P ) 19 Giot t o 35.
Gentile (G) 27¡ 29, 30, 31, 37,
3ú, 39, 40, 41, 42,
44, 46, 46, Bó, 33,
104,10ú,ll/,ll2,116,
153, 160, 166, 166, 16S,
170,188, 19 2.
Haeokel (E) 27. Herbart ( J.F.) 14, 162,
Hamilt on (N) 20.
Hamann (Q.Q.) ll6 ~ Horac io 91.
Hegel (Q) 14, 21', 26, 29, 41, 44, Hume (D) 17, 24, 162.
47, 46, 59, 66, 103
ll 6, 11'~', llá, 162, 163,
169,172, 16 1,lá2.
Ingenieros ( J) 192
Jaoobi (F-H.) SO. Jouffroy (T.S.) 19.
Kant ( J) 13, 17, 19, 21, 86, 2.9,
30, 31, 39, 40, 59, 6~,
67, 86, 105,115,116,
159, 162, 163, 161.
Labanoa (B) 59. Leibniz (G) 17, 27.
Labriola (L) 165 Leopardi ( G) 77, 68, 144.
Lsmarok ( J.3.) Lombrcs~ (G) 33, 34.
Iasarus ()K) 83, 27 Lotze (H) 36, 39.
Ksohisvelll fM) 124.
meterlino~ (r") Zaeoi
Qaetsu (R) l&1 mzzinZ (G) 35.
Iéaine >le Birsn 18, 19, 51 ~ iuzzoni (G)
mistre ( J.le) 23. llolesohott (E) 26.
aeisni (r) 29, 31, Sa. iuoreelli (E) 34.
Mrtinet~i (Z) 40.
Xsoi6a" (Ls) g7 líioolini (P) 65.
Plat6n 59, 165. Prezsolini (G) 166.
Pulid (E) 57.
Benoarier (C) lá, l9. Rl1ge
Renai (G) 5V ~ Ruggiero (G. Q.e) 12, 29, 30, 32,
Rivarola (R) 103. 34
ROMLini ( k) 15 llá, ll9, 166.
Saint-iCiart in ( L.C. ) 23. Schopenhauer (k) 14, 13, 162.
Saint-Simon ( J) 84. Shahcespeare 144.
Salvemini ( G) 166. Sor (G) 166, 16V.
Sanchez Rojas ( J) l91 ~ Spaveüta (S) l~, ié, 15, 16, 4C,
Sanotis (P.cLe) 40, 41, 42, 43, 41, 10á, i 6~,166, 163 .
46, V3, Spencer (H) 20, 25, 26, 2V,
163, 190 3~, 36, 103, 16~ ~
Sarlc (P.d,e) -lé, 40¡ Spinosa, (B) 15.
Sorocca (L) 189. Stechetti (i ) 33.
Sohelling (P) 8V, Va ¡ ll5, ll6, Steinthal (H) 2ó.
168, 163 Stirling ( J.ü.) 2á ~
Sohieirmacher (P.E. ) 162. Staazt iéill ( J) 13, 86, é6.
Taine (H) V0 Tari (k) 2V, 40i 41, 42, 4ó,146,
Tar@e (G) 83. 130.
Themi s 19 2.
Unamuno (R.) 191.
Varisoo';(B), 54, & ~ Viessieux ( J
Vera (k) 40, 41 Villari (Z) ~ 34
'Verbum~ V4, l92 Vinoi
V1oc (G B Volpe (G) 166
65
168, lá9 .
-19 6-
Wallaoe (W) 28.
TiífI14on
Sin oitar a los autores cLue noe hsn servid o, cLireao s, ~a.
rs s inf or~eoi6n general le los
namos s oont inuaoi6n aquellos gue mks cLirect smente hemos szroveohs
d.o yars el present e traba~ o :
ecL
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tuaterza ¡ l& l'l
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Zroblemi cLi Eet et ioa etc. - Bar i- Laterss, 19 10.
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-La yoeeis di Dsnte- Bsri- Laterzs, 1321.
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ñs Moderna.
We origini d.ella Filosofis Contemporsnes in Italia-
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Vol. I- I Plstonioi-
-Ls Riforma della d,islettios egelisna- iYiessina-
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-Xa Ri~onns Qell'educazione- Bari- Latersa, 1320 ~
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-I1 ~~tello d'irlecchino- Roma, Tipe ed..-.azlonsle
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-La morsle anglsise oontemyorsine,
Zstetlca- 2 tomos- madrid- Jorro, 1906.
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-Gritics della ragion pura-
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-Laeilusiones del Progreso- Sempere g Gis- 191'
-Zl porvenir de los sindicatos obreros-Sempere g GW.
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-Les
-Zz inoipes Ssiohologie- 2 tomos- 2aris-kloan, 1912.
- Is filosofiu della liberta-
-Ehilosophie de l'srt-
7.ax' i JL -Saggi di Zstetios e Ketsfisios-
-Studi i antiani- ed. Send.ron.
-Seienza nuova- ed.. lliovldni- é Vol. 1911-13-16.
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