24 Trastornos del desarrollo neurológico
Trastornos de la comunicación
Trastorno del lenguaje
315.32 (F80.2)
A. Dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en
todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de
signos u otro) debido a deficiencias de la comprensión o la pro-
ducción que incluye lo siguiente:
1. Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras).
2. Estructura gramatical limitada (capacidad para situar las pa-
labras y las terminaciones de palabras juntas para formar
frases basándose en reglas gramaticales y morfológicas).
3. Deterioro del discurso (capacidad para usar vocabulario y
conectar frases para explicar o describir un tema o una serie
de sucesos o tener una conversación).
B. Las capacidades de lenguaje están notablemente y desde un
punto de vista cuantificable por debajo de lo esperado para la
edad, lo que produce limitaciones funcionales en la comunica-
ción eficaz, la participación social, los logros académicos o el
desempeño laboral, de forma individual o en cualquier combina-
ción.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del
período de desarrollo.
D. Las dificultades no se pueden atribuir a un deterioro auditivo o
sensorial de otro tipo, a una disfunción motora o a otra afección
médica o neurológica y no se explica mejor por discapacidad in-
telectual (trastorno del desarrollo intelectual) o retraso global del
desarrollo.
Trastorno fonológico 25
Trastorno fonológico
315.39 (F80.0)
A. Dificultad persistente en la producción fonológica que interfiere
con la inteligibilidad del habla o impide la comunicación verbal de
mensajes.
B. La alteración causa limitaciones en la comunicación eficaz que
interfiere con la participación social, los logros académicos o el
desempeño laboral, de forma individual o en cualquier combina-
ción.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del
período de desarrollo.
D. Las dificultades no se pueden atribuir a afecciones congénitas o
adquiridas, como parálisis cerebral, paladar hendido, hipoacusia,
traumatismo cerebral u otras afecciones médicas o neurológicas.
Trastorno de la fluidez de inicio
en la infancia (tartamudeo)
315.35 (F80.81)
A. Alteraciones de la fluidez y la organización temporal normales
del habla que son inadecuadas para la edad del individuo y las
habilidades de lenguaje, persisten con el tiempo y se caracteri-
zan por la aparición frecuente y notable de uno (o más) de los
siguientes factores:
1. Repetición de sonidos y sílabas.
2. Prolongación de sonido de consonantes y de vocales.
3. Palabras fragmentadas (p. ej., pausas en medio de una pa-
labra).
4. Bloqueo audible o silencioso (pausas en el habla, llenas o
vacías).
5. Circunloquios (sustitución de palabras para evitar palabras
problemáticas).
6. Palabras producidas con un exceso de tensión física.
26 Trastornos del desarrollo neurológico
7. Repetición de palabras completas monosilábicas (p. ej., “Yo-
Yo-Yo-Yo lo veo”).
B. La alteración causa ansiedad al hablar o limitaciones en la co-
municación eficaz, la participación social, el rendimiento acadé-
mico o laboral de forma individual o en cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del
período de desarrollo. (Nota: Los casos de inicio más tardío se
diagnostican como 307.0 [F98.5] trastorno de la fluidez de inicio
en el adulto.)
D. La alteración no se puede atribuir a un déficit motor o sensitivo
del habla, disfluencia asociada a un daño neurológico (p. ej., ic-
tus, tumor, traumatismo) o a otra afección médica y no se explica
mejor por otro trastorno mental.
Trastorno de la comunicación social (pragmático)
315.39 (F80.89)
A. Dificultades persistentes en el uso social de la comunicación
verbal y no verbal que se manifiesta por todos los siguientes fac-
tores:
1. Deficiencias en el uso de la comunicación para propósitos
sociales, como saludar y compartir información, de manera
que sea apropiada al contexto social.
2. Deterioro de la capacidad para cambiar la comunicación de
forma que se adapte al contexto o a las necesidades del que
escucha, como hablar de forma diferente en un aula o en un
parque, conversar de forma diferente con un niño o con un
adulto, y evitar el uso de un lenguaje demasiado formal.
3. Dificultades para seguir las normas de conversación y narra-
ción, como respetar el turno en la conversación, expresarse
de otro modo cuando no se es bien comprendido y saber
cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la
interacción.
4. Dificultades para comprender lo que no se dice explícita-
mente (p. ej., hacer inferencias) y significados no literales o
ambiguos del lenguaje (p. ej., expresiones idiomaticas, hu-
Trastorno de la comunicación no especificado 27
mor, metáforas, múltiples significados que dependen del con-
texto para la interpretación).
B. Las deficiencias causan limitaciones funcionales en la comunica-
ción eficaz, la participación social, las relaciones sociales, los lo-
gros académicos o el desempeño laboral, ya sea individualmente
o en combinación.
C. Los síntomas comienzan en las primeras fases del período de
desarrollo (pero las deficiencias pueden no manifestarse total-
mente hasta que la necesidad de comunicación social supera
las capacidades limitadas).
D. Los síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica o
neurológica ni a la baja capacidad en los dominios de morfología
y gramática, y no se explican mejor por un trastorno del espectro
del autismo, discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo in-
telectual), retraso global del desarrollo u otro trastorno mental.
Trastorno de la comunicación no especificado
307.9 (F80.9)
Esta categoría se aplica a presentaciones en las que predominan los
síntomas característicos del trastorno de la comunicación que causan
malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u
otras áreas importantes del funcionamiento pero que no cumplen todos
los criterios del trastorno de la comunicación o de ninguno de los tras-
tornos de la categoría diagnóstica de los trastornos del desarrollo neu-
rológico. La categoría del trastorno de la comunicación no especificado
se utiliza en situaciones en las que el clínico opta por no especificar el
motivo de incumplimiento de los criterios de trastorno de la comunica-
ción o de un trastorno del desarrollo neurológico específico, e incluye
presentaciones en las no existe suficiente información para hacer un
diagnóstico más específico.