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Este documento es la tesis doctoral titulada "El pensamiento científico-humanístico del Prof. Dr. Luis de Castro García (1912-1977)" presentada por Álvaro de Castro Palomares en la Universidad de Santiago de Compostela. La tesis analiza la obra y trayectoria académica y profesional del doctor Luis de Castro García, médico gallego que desarrolló su carrera en Valladolid. La tesis estudia las diferentes etapas de Castro García, desde su formación en Galicia y Valladolid hasta su trabajo durante la gu

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Rep 2386

Este documento es la tesis doctoral titulada "El pensamiento científico-humanístico del Prof. Dr. Luis de Castro García (1912-1977)" presentada por Álvaro de Castro Palomares en la Universidad de Santiago de Compostela. La tesis analiza la obra y trayectoria académica y profesional del doctor Luis de Castro García, médico gallego que desarrolló su carrera en Valladolid. La tesis estudia las diferentes etapas de Castro García, desde su formación en Galicia y Valladolid hasta su trabajo durante la gu

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TESIS DE DOCTORADO

EL PENSAMIENTO CIENTÍFICO-
HUMANÍSTICO DEL PROF. DR. LUIS
DE CASTRO GARCÍA (1912-1977).

Álvaro de Castro Palomares

ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO


DE COMPOSTELA
PROGRAMA DE DOCTORADO (E5041V01) EN FILOSOFÍA.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2021


DECLARACIÓN DEL AUTOR/A DE LA TESIS

D./Dña. Álvaro de Castro Palomares


El pensamiento científico-humanístico del Prof. Dr. Luis de Castro García (1912-
Título de la tesis:
1977).

Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento y declaro que:

1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo.


2) De ser el caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones que tuvo este trabajo.
3) Confirmo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros autores ni de
trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos.

Y me comprometo a presentar el Compromiso Documental de Supervisión en el caso que el original no


esté depositado en la Escuela.

En Ourense, 12 de abril de 2021.

Firmado:
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/TUTOR DE LA TESIS

D./Dña. Fernando Julio Ponte Hernando


En condición de: Tutor/a y director/a
Título de la El pensamiento científico-humanístico del Prof. Dr. Luis de Castro García
tesis: (1912-1977).

INFORMA:

Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por D/Dña Álvaro de Castro Palomares,
bajo mi dirección/tutorización, y autorizo su presentación, considerando que reúne los requisitos
exigidos en el Reglamento de Estudios de Doctorado de la USC, y que como director/tutor de
esta no incurre en las causas de abstención establecidas en la Ley 40/2015.

En Santiago de Compostela, 09 de abril de 2021

Firmado:
El pensamiento científico-humanístico del Prof. Dr. Luis de
Castro García (1912-1977).

Luis de Castro en plena guerra civil.


Estrellas de teniente médico en la bata.
ÍNDICE
ABREVIATURAS UTILIZADAS ......................................................................... 13
DEDICATORIA ...................................................................................................... 15
AGRADECIMIENTOS ........................................................................................... 15
RESUMEN. Palabras clave. .................................................................................... 17
RESUMO. Palabras chave. ...................................................................................... 17
SUMMARY. Key words. ........................................................................................ 18
INTRODUCCIÓN. .................................................................................................. 21
JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS.......................................................................... 21
HIPÓTESIS DE TRABAJO .................................................................................... 25
MATERIAL Y MÉTODO ...................................................................................... 27
FUENTES PRIMARIAS ..................................................................................... 27
FUENTES SECUNDARIAS............................................................................... 28
OTRAS FUENTES ............................................................................................. 28
ESTRUCTURA DEL TRABAJO ........................................................................... 29
RESULTADOS Y DISCUSIÓN ............................................................................. 31
1. OBRA CIENTÍFICA DE UN MÉDICO GALLEGO ...........................................31
1.1 ETAPA GALLEGA. ..................................................................................... 31
1.1.1 Orígenes familiares. Entrimo. Primeros años de escolarización. ........... 31
1.2 ETAPA VALLISOLETANA. ....................................................................... 40
1.2.1 Valladolid en el momento....................................................................... 44
1.2.2 Universidad de Valladolid. Facultad de Medicina. ................................ 45
1.2.3 La Universidad de Valladolid durante la II República. .......................... 48
1.2.4 Luis, como alumno interno. .................................................................... 50
1.2.5 La «Santiña de Seijomil». Un caso sorprendente de inedia.................... 56
1.2.6 Continúan las publicaciones en el último curso de carrera..................... 58
1.2.7 El Curso de Tisiología de Vigo de 1933. ............................................... 59
1.2.8 Premio Fin de carrera y apoyo de la familia........................................... 63
[Link] Un invento propio: El Estalagmógrafo. ........................................... 69
[Link] Inauguración de los Servicios de Electro-Radiología. .................... 72
1.2.9 Primer trabajo científico-humanístico. ................................................... 74
1.3 ETAPA MADRID-ALEMANIA. ................................................................. 76
1.3.1 Doctorado. Beca de la J.A.E. .................................................................. 76
1.3.2 La tesis doctoral, su primer libro. ........................................................... 81
1.3.3 J.A.E. La experiencia en Münich. El regreso a España, comenzada la
Guerra Civil. ........................................................................................................... 95

9
1.3.4 Regreso precipitado de Alemania. Situación política devastadora para la
investigación. ........................................................................................................ 106
1.4 GUERRA CIVIL. ........................................................................................ 118
1.4.1 La táctica y la técnica de la evacuación. ............................................... 120
1.4.2 Traslado al Hospital de Griñón, enfermo. Regreso a Valladolid. El
bombardeo de 1937. ............................................................................................. 125
1.4.3 Del frío en la guerra al calor en el grupo de los Mosqueteros. ............. 129
1.4.4 El Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» de Milicias F.E.T y
de las J.O.N.S. ...................................................................................................... 134
[Link] Inauguración y descripción arquitectónica del Sanatorio. Puesta en
marcha. ............................................................................................................. 140
[Link] El trabajo en el Sanatorio. Servicios. Casuística especial. ............ 148
[Link] Cierre del Sanatorio. Consulta privada y continuación de la labor en
el Dispensario Antituberculoso de la Calle Muro. ........................................... 154
1.5 ETAPA POLÍTICA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL. ................................ 161
1.5.1 Otras mociones y Actos como Diputado. ............................................. 173
1.5.2 El 7 de junio de 1940. La irreparable pérdida de un hermano. ............ 180
1.5.3 En el Instituto Carlo Forlanini. ............................................................. 186
1.5.4 Las sesiones científicas en el Dispensario de Muro. Política y
Universidad........................................................................................................... 199
1.5.5 Cursillo de Tisiología de 1942 de la Academia de Alumnos Internos. 223
1.6 SEGUNDA ETAPA VALLISOLETANA. ................................................. 225
1.6.1 La Semana de Estudios Castellanos (1941). Dos nuevas publicaciones.
.............................................................................................................................. 227
[Link] Reumatismo en Castilla. «La secuela cardíaca y la enfermedad
reumática». ....................................................................................................... 227
[Link] La «Actitud terapéutica en el empiema pleural». .......................... 235
1.6.2 III Jornadas Médicas de Zaragoza en 1943. ......................................... 237
1.6.3 Oposiciones del P.N.A. De médico ayudante a director de centros. .... 243
1.6.4 Otras publicaciones en medicina clínica y experimental. .................... 246
[Link] Publicaciones médico-clínicas....................................................... 246
[Link] Publicaciones médico-científicas. ................................................. 250
1.6.5 Socio fundador, y primer Presidente, de la Casa de Galicia en Valladolid.
.............................................................................................................................. 254
1.6.6 Reconocimiento Académico. ................................................................ 262
1.6.7 Socio Fundador de la Sociedad Española de Historia de la Medicina. 274
1.6.8 Inmerso en la cultura Vallisoletana. Interés por la Filosofía. ............... 283
[Link] Los paseos comentados. ................................................................ 298
2. OBRA HUMANÍSTICA ................................................................................... 301

10
2.1 El Enigma de Berruguete: la danza y la escultura. (1953). ......................... 301
2.1.1 El posterior homenaje a Escudero. ....................................................... 321
2.2 Un Médico en el Museo. (1954). ................................................................. 325
2.2.1 Prólogo de Marañón y Epílogo de Cossío. ........................................... 329
2.2.2 Cuando las piedras cantan. La Simbología. Arquitectura y Música..... 334
2.2.3 El caso del Busto de la Beata Mariana de Jesús. .................................. 340
2.2.4 Los patronos de la medicina: San Cosme y San Damián. .................... 342
2.2.5 La visión de un médico es diferente. .................................................... 344
2.2.6 Las armas de la publicidad. Políticos, escritores, periodistas y amigos.
.............................................................................................................................. 347
2.3 Historicismo simbólico y médico en San Juan. (1963). .............................. 357
2.4 Los artículos sobre la Sábana Santa. Un libro que no fue. .......................... 359
2.4.1 La Cruz y la Medicina. (1951). ............................................................ 360
2.4.2 El Santo Sudario en Libertad. .............................................................. 363
2.4.3 De la Sábana Santa a la Semana Santa Vallisoletana. .......................... 375
2.5 De aquellos tres años. (1967). La huella de la guerra. ................................ 381
2.5.1 Premio de La Hora XXV. Un accésit que sabe a Gloria. ..................... 383
2.6 Publicaciones del ámbito de Filosofía y Letras: rama de Historia.
Antropología. ............................................................................................................ 385
2.6.1 El Coloquio Internacional «Rocha Peixoto» (1966). Etnografía.......... 388
2.6.2 Congreso Luso- Español de Estudios Medievales. (1968). .................. 394
2.6.3 Ambos congresos en el recuerdo. ......................................................... 395
2.7 Miscelánea. Escultura. Prensa. .................................................................... 398
2.7.1. Nefertiti. La belleza ha llegado. (1956). .............................................. 399
2.7.2 El Santo Rostro de Turín. Una escultura que llegó al Vaticano. .......... 403
2.7.3 Colaborador en prensa. ......................................................................... 405
2.7.4 El aciago destino. Octubre de 1977. ..................................................... 411
3. CONCLUSIONES. ............................................................................................ 421
4. BIBLIOGRAFÍA. .............................................................................................. 423
ANEXO. ............................................................................................................. 457

11
ABREVIATURAS UTILIZADAS

-ACGV: Archivo de la Casa de Galicia en Valladolid.


-ADENDC: Archivo del Diario El Norte de Castilla.
-ADLR: Archivo del Diario La Región.
-ADPV: Archivo de la Diputación Provincial de Valladolid.
-AFJD: Archivo de la Fundación Joaquín Díaz.
-AFLC: Archivo familiar Luis de Castro.
-AFMD: Archivo de la Fundación Miguel Delibes.
-AGMS: Archivo General Militar de Segovia.
-AHUS: Archivo Histórico Universitario de Santiago.
-AHUV: Archivo Histórico Universitario de Valladolid.
-AICOMV: Archivo del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valladolid.
-AJAE: Archivo de la Junta de Ampliación de Estudios.
-AME: Archivo Municipal de Entrimo.
-AMV: Archivo Municipal de Valladolid.
-APDO: Archivo Provincial de la Diputación de Ourense.
-BCG: Bacilo de Calmette-Guerin.
-BDH: Biblioteca Digital Hispánica.
-BOE: Boletín Oficial del Estado.
-BVPH: Biblioteca virtual de prensa histórica del ministerio de cultura
-BNE: Biblioteca Nacional de España.
-CSIC: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
-Dpto: Departamento.
-DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.
-Exp: expediente.
-FET: Falange Española Tradicionalista.
-F.U.E: Federación Universitaria Española.
-Hh: Hermanos.
-ILE: Institución Libre de Enseñanza.
-I.N.P.S: Instituto Nacional de Previsión Social de Italia.
-JONS: Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.
-L.C.R: Líquido cefalorraquídeo.
-Leg: legajo.
-NSD: Nationalsozialistische Deutsche Arbeiter Partei o Partido Nazi.
-Núm: Número.
-O.M.S: Organización Mundial de la Salud.
-P.A.N.A.P: Patronato Nacional de Asistencia Psiquiátrica.
-P.N.A: Patronato Nacional Antituberculoso.
-RAE: Real Academia Española.
-R.E: Retículo Endotelio.
-SEHM: Sociedad Española de Historia de la Medicina.
-S.E.U: Sindicato Español Universitario.
-S.O.E.: Seguro Obligatorio de Enfermedad.
-S.R.E: Sistema Retículo Endotelial.
-s.f: sin fecha.
-SS: Schutzstaffel. Policía Política.
-TBC: Tuberculosis.
-T.S: Tensión Superficial.

13
Álvaro de Castro Palomares

-UICT: Unidad Internacional Contra la Tuberculosis.


-Vol.: Volumen.
-V.S: Velocidad de Sedimentación.

14
DEDICATORIA
A Leopoldo y María Antonia por enseñarme que sus vidas, plenas en autenticidad y
compromiso, aunque prematuramente truncadas, siguen estando muy presentes en mi
proceder.
A mi mujer Mónica, y mis hijas Leire y Naia, por ser ejemplos de generosidad,
comprensión, respeto y lecciones vitales, además de esencia de este maravilloso equipo
llamado familia.

AGRADECIMIENTOS
El primero de mis agradecimientos, lleno de admiración, honestidad y respeto para
el Prof. Dr. Ponte Hernando. Sin duda, la persona que me ha guiado en esta misión
propuesta desde mi sentimiento y razonada desde el orden y la disciplina dada a conocer
por un afectuoso Capitán.
A los Profs. Dres. Juan del Río Hortega y Enrique Berzal de la Rosa, así como al
oftalmólogo José Manuel López, por ser, en tantas ocasiones, mis ojos, nariz, manos y
oídos, en Valladolid.
En el Prof. Dr. Marcelino Agís he tenido apoyo desde la discreción, pero con
firmeza, en esta maravillosa etapa de doctorando.
Por supuesto, mi reconocimiento al Dr. David Simón Lorda, amigo personal al que
considero mi «iniciático mentor».
A los diversos miembros de la familia De Castro que, incluso desde Holanda o
Chile me han apoyado en este proyecto. Comienzo por mi hermano Leopoldo y
continúo con Ramón de Castro y sus hermanas, Marié y Marisé (nietos del gran José
Ramón) así como mi tía abuela Pastora (Viuda de Evencio de Castro).
De los doctores Velasco Martín (Emérito de Farmacología en Valladolid); Dr.
Vázquez Tapioles (Emérito de Anatomía en Sevilla); Dr. Ovidio Fernández Álvarez
(Emérito de la Sanidad Gallega) y del Prof. Joaquín Díaz me llevo cartas, publicaciones
y los recuerdos respetuosos hacia mi abuelo.
También mostrar mi perenne gratitud a las familias de los Dres. González Garzo,
Sinova Andrés, Carrascal, Zapatero y Álvarez Coca. Así como a la hija del “Vello dos
contos”, Dña. Dolores Mosquera y al Presidente de la Casa de Galicia en Valladolid, D.
Antonio Barbosa.
Del personal de los diversos archivos consultados aparte de su paciencia,
amabilidad y disposición, puedo presumir de la amistad de muchos de ellos. Pero sabrán
disculparme al personalizar en mi amigo Fernando Valcárcel, del Archivo Municipal de
Ourense, los nombres de todos estos imprescindibles profesionales.
Precisamente, porque «el que recuerda será recordado». A todos , GRACIAS.

15
RESUMEN. Palabras clave.
La figura del Prof. Dr. D. Luis de Castro García, no está profundamente estudiada.
Son muy escasas las referencias a este médico de marcado carácter humanista
perteneciente a una saga de galenos que llega a nuestros días. Su origen familiar está
vinculado al sur de Galicia concretamente, a la localidad ourensana de Entrimo, de la
que fue Hijo Predilecto. Luis de Castro García fue Doctor en Medicina y Licenciado en
Filosofía y Letras. Estuvo pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios (J.A.E)
en Alemania, en el año 1935; por el Patronato Nacional Antituberculoso (P.N.A), en el
Instituto Forlanini de Roma, en 1941; por el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (C.S.I.C), en Florencia y Roma, en 1959; y por el Seminario de Arte
y Arqueología en Holanda, en 1958. Fue miembro correspondiente de la
Academia de Ciencias Médicas de Barcelona; de la Academia de Medicina y Cirugía
de Valladolid y de la Academia Nacional de Historia de la Medicina de Roma. La obra
del Dr. De Castro abarca diversas áreas: Tisiología; Historia de la Medicina;
Humanística: Historia del Arte, Arqueología, Etnografía y Religión. Además, obtuvo
reconocimientos como escultor, escritor y promotor de la Cultura Gallega en
Castilla y León, como fundador de la Casa de Galicia en Valladolid, en 1954.
Estos aspectos, así como la relación intelectual y de amistad que mantuvo con
relevantes figuras de la cultura, la ciencia y la sociedad de la época: Marañón,
Delibes, Vicente Escudero, entre otros; le hacen, a nuestro juicio, merecedor de
atención en una investigación académica. Precisamente, Gregorio Marañón
prologó la principal obra del Dr. De Castro titulada: Un Médico en el Museo (1954).
Se trata de dos volúmenes, en los que el autor realiza un estudio «biológico-artístico»
del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, cuyas obras maestras se guardan
en el Colegio de San Gregorio. El epílogo de este trabajo es de Francisco de Cossío.
Muestra un pensamiento propio tanto humanístico como científico en sus
colaboraciones de prensa: diario Libertad, El Norte de Castilla o La Región; y fue
generador de opinión, sindonólogo, promotor de la cultura gallega y pucelana e,
incluso participó en programas de la radio local de Valladolid. Ejemplos todos de
una dedicada labor de difusión de conocimiento en la sociedad. También
analizaremos su labor en Sanidad Militar y como gestor político local, brevemente,
en los años de la Guerra Civil Española y el franquismo.

Palabras clave: Luis de Castro, Tuberculosis, Historia de la Medicina, Humanidades,


Valladolid.

RESUMO. Palabras chave.


A figura do profesor doutor D. Luis de Castro García non está profundamente
estudada. Son moi escasas as referencias a este médico de marcado carácter humanista
pertencente a unha saga de galenos que chega aos nosos días. A súa orixe familiar está
ligada especificamente ao sur de Galicia, coa localidade ourensana de Entrimo, da que
era Fillo Predilecto. Luís de Castro García foi doutor en Medicina e licenciado en
Filosofía e Letras. Foi pensionado pola Junta de Ampliación de Estudios (JAE) en
Alemaña, en 1935; polo Patronato Nacional Antituberculoso (PNA), no Instituto
Forlanini de Roma, en 1941; polo Consello Superior de Investigacións Científicas
(CSIC), en Florencia e Roma, en 1959 e polo Seminario de Arte e Arqueoloxía
en Holanda, en 1958. Foi membro correspondente da Academia de Ciencias
Médicas de Barcelona, da Academia de Medicina e Cirurxía de Valladolid e da
Academia Nacional de Historia da Medicina de Roma. A obra do doutor De Castro

17
Álvaro de Castro Palomares

abrangue diversas áreas: Historia da medicina, Humanística: historia da arte,


arqueoloxía, etnografía e relixión; e Tisioloxía. Ademais, obtivo premios como escultor,
escritor e promotor da cultura galega en Castela e León como fundador da Casa de
Galicia en Valladolid, en 1954. Estes aspectos, así como a relación intelectual e de
amizade que mantivo con figuras relevantes da cultura, da ciencia e da sociedade da
época: Marañón, Delibes, Vicente Escudero, entre outros; fano, ao noso xuízo, digno de
atención no que a unha investigación académica se refire. Precisamente, Gregorio
Marañón prologou a obra principal do doutor De Castro titulada: Un médico en el
museo (1954). Trátase de dous volumes, nos que o autor realiza un estudo «biolóxico-
artístico» do Museo Nacional de Escultura de Valladolid, cuxas obras mestras están
gardadas no Colexio de San Gregorio. O epílogo deste ensaio é de Francisco de Cossío.
Tamén é posible rastrexar o seu propio pensamento, tanto humanístico coma científico,
nas súas colaboracións de prensa: Diario Libertad, El Norte de Castilla ou La Región; e
foi xerador de opinión, sindonólogo, promotor da cultura galega e pucelana e, mesmo
participou, en programas locais de radio en Valladolid. Exemplos todos dun traballo
dedicado á difusión do coñecemento na sociedade. Na nosa investigación, analizaremos
tamén o seu traballo en Saúde Militar e como xestor político local nos anos da Guerra
Civil española e durante o Franquismo.

Palabras chave: Luis de Castro, Tuberculose, Historia da Medicina,


Humanidades, Valladolid.

SUMMARY. Key words.


The important figure of Prof. Dr. Mr. Luis de Castro García, has not been deeply
studied. There are very few references to this doctor of distinctly humanistic nature
belonging to a saga of physicians who lives on today. His family background is
linked specifically to the south of Galicia, to the village of Entrimo in Ourense,
where he was appointed as Favorite Son. Luis de Castro García was a Doctor of
Medicine and Bachelor of Philosophy and Arts. He was pensioned by the Junta de
Ampliación de Estudios (JAE) in Germany, in 1935, by Patronato Nacional
Antituberculoso (PNA), at the Forlanini Institute in Rome, in 1941, by the Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), in Florence and Rome, in 1959 and
by the Seminario de Arte y Arqueología in The Netherlands, in 1958. He was a
corresponding member of the Academia de Ciencias Médicas of Barcelona, of the
Academia de Medicina y Cirugía of Valladolid and of the Academia Nacional de
Historia de la Medicina of Rome. Dr. De Castro's work covers several areas: History
of Medicine, Humanistic: History of Art, Archeology, Ethnography and Religion;
and phthisiology. In addition, he received awards as a sculptor, writer and promoter
of the Galician Culture in Castilla y León as founder of the Casa de Galicia in
Valladolid, in 1954. These aspects, as well as the intellectual and friendly
relationship that he maintained with relevant figures of culture, science and society
of the time: Marañón, Delibes, Vicente Escudero, among others; they make him, in
our opinion, worthy of attention when it comes to academic research. Precisely,
Gregorio Marañón prefaced the main work of Dr. De Castro entitled: Un Médico en
el Museo (1954). These are two volumes, in which the author carries out a
«biological-artistic» study of the National Sculpture Museum of Valladolid, whose
masterpieces are stored in the Colegio de San Gregorio. The epilogue of this work is
by Francisco de Cossío. He shows his own thought, both humanistic and scientific, in

18
his press collaborations: Diario Libertad, El Norte de Castilla or La Región, and
opinion generator, syndologist, promoter of the culture of Galicia and Valladolid or,
even in local radio programs in Valladolid. These are other examples of a work
focused on promotion of knowledge in society. We will also analyze his
achievements in Military Health and as a political manager during the years of the
Spanish Civil War and Franco.

Key words: Luis de Castro, Tuberculosis, History of Medicine, Humanities, Valladolid.

19
Introducción

INTRODUCCIÓN

JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS

JUSTIFICACIÓN
La presente tesis doctoral es una investigación, sobre la labor en filosofía, historia y
medicina, del Profesor. Dr. D. Luis de Castro García1 (1912-1977) sobre quien nos
proponemos llevar a cabo un análisis crítico biográfico y de su producción intelectual.
Todo hombre es producto de su época y Luis no puede ser una excepción. Por edad
forma parte de la generación de médicos que beben en las fuentes del liberalismo
marañoniano, del cientifismo europeísta de la esplendorosa Edad de Plata de la cultura
española, y que van a quedar profundamente marcados por la guerra civil y la
posguerra.
A la hora de estudiar el pensamiento y la obra del tisiólogo2 Luis de Castro es
preciso valorar el contexto histórico en el que se desarrollaron sus etapas: formativa,
profesional académica y laboral, así como sus vivencias personales; en resumen, toda su
trayectoria vital, su «yo» y su circunstancia. Sus viajes a Italia y Alemania en época de
formación y la etapa profesional en Valladolid, como médico y miembro de la
comunidad universitaria, así como sus raíces gallegas, son aspectos que le marcarían de
por vida. Luis perteneció a esa minoría, de origen rural, con sólida inquietud, constancia
y afán de superación, en pro de la adquisición de un saber casi enciclopédico.
La prevalencia de la tuberculosis, la religiosidad de la población, la Guerra Civil, el
Franquismo, la Universidad, la política, el arte o los medios de comunicación
vinculados al Movimiento, entre otros, fueron aspectos de gran influencia en su obra e
impregnaron el pensamiento subyacente en la misma.
Los primeros años del siglo XX, así como los orígenes familiares del Dr. De
Castro, vinculados a la localidad orensana de Entrimo, ayudan a comprender por un
lado su nexo con Portugal, pues su abuela paterna era oriunda de Oporto, y, por otro,
sus contribuciones al campo de la etnografía, arqueología e historia de la comarca de la
Baixa Limia, situada en el suroeste de la provincia de Ourense, en lo que se conoce
como, A Raia, haciendo referencia a la frontera con Portugal.
Plantearemos la hipótesis de considerar a Luis, como una persona ilustre, no
suficientemente reconocida, que probablemente pudiera estar, en parte, en la esfera de la
Generación “Nós” o el grupo de los “Laínes”3, por, paradójico que pueda resultar.

1
En lo sucesivo, en términos generales, nos referiremos a él como «Luis» o «Dr. De Castro», para no fatigar al
lector.
2
Tisiólogo hace referencia al especialista en tisis o tuberculosis pulmonar. No obstante, el diccionario de la
RAE también recoge tisis, en su acepción más antigua, como proceso consuntivo debido a otras enfermedades:
Del ant. ptisis, este del lat. pthisis o phthisis, y este del gr. φθίσις phthísis 'consunción'.

3
Grupo compuesto por: Laín Entralgo, Dionisio Ridruejo, Antonio Tovar, Luis Rosales, Torrente Ballester,
Eugenio D´Ors, Luis Felipe Vivanco, Rodrigo Uría y otros, que impulsaban bajo su autodenominación de “Ghetto al
revés” una liberalización del régimen de Franco recuperando para la vida académica a todos los profesores e
intelectuales sancionados o exiliados que fuera posible, Zubiri y otros. Sobre este tema habló Laín en numerosas
ocasiones y trabajó en él, intentando recuperar personalidades del exilio interior o exterior, para la universidad, muy
especialmente, durante su etapa como rector de la Universidad Complutense en los años 50. De modo destacado

21
Álvaro de Castro Palomares

Aunque, la producción literaria del Dr. de Castro es de menor amplitud que la de los
miembros de estos importantes movimientos culturales, son patentes los contactos
mantenidos con ellos, en diferentes reuniones y congresos.

Imagen 1. De izquierda a derecha, Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales, Rodrigo


Uría, Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo, Gonzalo Torrente Ballester y Antonio
Tovar.

En sus inicios, probablemente, como veremos, tuvo sobre él una importante


influencia su pariente el Dr. José Ramón de Castro Rodríguez (1900-1944)4, ilustre
tisiólogo del Estado--discípulo del Dr. Miguel Gil Casares, catedrático de Clínica
Médica de la Universidad de Santiago--e importante dinamizador cultural en Vigo. El
curso5 de ámbito nacional, sobre Tuberculosis, en el Hospital de Vigo de 19346, en el
que ambos participaron y que fue organizado por el primero, es una buena muestra de
ello.
La mayor parte de la labor intelectual de Luis tuvo lugar en Valladolid. Allí
desarrolló su actividad docente universitaria, asistencial y de promoción de la cultura
gallega y vallisoletana. Además, cabe destacar su período como Diputado Provincial o
como primer presidente y fundador de la Casa de Galicia en Valladolid.
Por estos y otros aspectos que se abordarán en la presente tesis doctoral,
consideramos de interés el análisis del pensamiento, en la órbita del humanismo
cristiano, de la obra científica del Profesor De Castro, teniendo muy presentes el
contexto histórico y social de la época en la que le tocó vivir.

insiste en el asunto en su libro Descargo de conciencia (1930-1960), Barcelona. Ed. Barral.1976. que dedica a la
memoria de Dionisio (Ridruejo) Luis Felipe (Vivanco) y José Luis. N. del A.
4
Sobre esta época médica en Vigo y la figura del Dr. De Castro, vid.
Domínguez Freire, F. (2020). Evolución del pensamiento médico de entresiglos (1878-1932) en Galicia: De la
caridad a la asistencia. El caso de Vigo. [Tesis Doctoral. Universidad de Santiago de Compostela].
Domínguez Freire, F. (2018). De la Antisepsia a los Pabellones Sanitarios. El Doctor Enrique Lanzós Sánchez
(1858-1930). Vigo. Instituto de Estudios Vigueses.
5
Martínez Morás, A. (1934). Un cursillo de tisiología en el Hospital Municipal de Vigo. España Médica,
Madrid. Enero de 1934. Año XXV. Nº 640. pp. 19-22.
6

[Link]
eation&l=600&l=700&s=0&lang=es [consultada por última vez el 25 de abril de 2020]

22
Introducción

Su condición de Hijo Predilecto de Entrimo, así como su dedicación a la medicina,


continúa con una saga que forman su hijo el Dr. Leopoldo de Castro Sánchez7 y su
nieto, autor del presente trabajo, a quien no llegó a conocer. Esta última circunstancia,
ha sido uno de los motivos principales de elaborar este estudio.

OBJETIVOS.

OBJETIVO GENERAL.
Dar a conocer la figura del Prof. Dr. D. Luis de Castro García, en su aspecto biográfico
y, sobre todo, su pensamiento científico y social, así como su labor médica asistencial y
científica. Dado los diversos enfoques del pensamiento médico de la época sobre el
abordaje de determinados problemas clínicos comunes y graves, nos parece de especial
interés analizar su postura personal en los artículos científicos en revistas especializadas
del campo de la Tisiología y la clínica médica. En cuanto al ámbito humanístico, es de
especial relevancia analizar sus contribuciones al conocimiento del Museo Nacional de
Escultura de Valladolid o la Sábana Santa de Turín.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS.
1.-Poner en valor el pensamiento del Dr. De Castro y su polifacetismo, contextualizado
en su época.

2.- Analizar si es posible considerar al autor, como un estudioso con pensamiento


original no suficientemente reconocido, entre los miembros de la generación
denominada “Xeración Nós” y el grupo de los “Laínes”, término empleado por
Francisco Umbral, refiriéndose a lo que Pedro Laín Entralgo denominaba “El ghetto al
revés”, grupo de intelectuales de origen falangista que evolucionó hacia el liberalismo y
la lucha por la recuperación de las figuras marginadas en el interior o el exterior de
España, tras la guerra civil. Dionisio Ridruejo, Luis Rosales, Antonio Tovar, Torrente
Ballester, D´Ors y el propio Laín, entre otros. De Castro coincidió y dialogó con
algunos de los miembros de estos grupos en Congresos y diversas reuniones científicas.

3.-Proporcionar información sobre su pensamiento científico, aplicado en la gestión del


Sanatorio Antituberculoso “Onésimo Redondo”, del cual fue director y que representó
un Centro asistencial de singulares características arquitecturales y funcionales, en la
última etapa de la Guerra Civil Española en la Provincia de Valladolid, con un

7
Leopoldo de Castro Sánchez (Valladolid 1940-Ourense 1986). Único hijo de Luis de Castro García. Nació en
Valladolid el 26 de septiembre de 1940. A los 16 años obtiene el premio “San Isidoro de Sevilla”, dentro del
Certamen anual científico-literario para alumnos del Curso Preuniversitario, convocado por el Colegio Oficial de
Doctores y Licenciados de la Universidad de Valladolid, por su trabajo La expresión de la indumentaria y la
policromía de las esculturas de nuestro Museo Nacional. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de
Valladolid en 1965, con sobresaliente. Fue considerado «discípulo predilecto del Dr. Villacián». Médico Interno por
concurso-oposición y Becario del Departamento de Neurología y Psiquiatría de la Casa de Salud de Valdecilla
(Santander), en 1966. En 1967 se presenta al concurso-oposición de Médicos Ayudantes de Sanatorios y Dispensarios
del P.A.N.A.P, obteniendo el número dos; el 10 de junio de 1968 toma posesión de su plaza en el Sanatorio
Psiquiátrico de Toén (Ourense), en donde desarrollará el resto de su carrera profesional. Obtiene la especialidad en
Neurología y Psiquiatría en 1969. En 1972 obtiene la Jefatura de Servicio-Departamento, del Sanatorio «Cabaleiro
Goás» que funcionó hasta el año 2010. Fue vocal de la Academia Médico-Quirúrgica Provincial de Ourense y,
además fue Miembro de Honor a título póstumo de la misma. Falleció el 21 de Julio de 1986. Leopoldo de Castro fue
recordado en una sesión necrológica especial de la Academia Médico Quirúrgica de Ourense en noviembre de 1986,
de la que se editó un librito. Lo cita, en numerosas ocasiones, en su Tesis el Dr. David Simón Lorda. Vid. Simón
Lorda, D. (2005). Locura, medicina, sociedad: Ourense (1875-1975). Ourense, Fundación “Cabaleiro Goás”-
Complexo Hospitalario de Ourense. Libro derivado de la Tesis Doctoral de este autor.

23
Álvaro de Castro Palomares

pensamiento médico de enfoque rehabilitador del enfermo, de cara a la sociedad.

4.- Se abordará su labor científica y producción humanística en el contexto sociopolítico


y cultural de la época comprendida entre la Segunda República y los últimos años del
Franquismo, en las Provincias de Ourense y Valladolid.

5.- Reflexionar sobre su pensamiento a través del análisis de sus colaboraciones en el


diario Libertad, no tratadas en otros trabajos hasta la fecha, que se consideran
interesantes artículos de divulgación y educación sanitaria, que reflejan un marcado
interés en la mejora del conocimiento en salud y manejo de la enfermedad, de utilidad
para pacientes y familiares.

24
HIPÓTESIS DE TRABAJO.
Con el origen del pensamiento filosófico el ser humano se cuestiona de dónde viene y a
dónde va. Y aunque una de las acepciones del pensamiento sea: el conjunto de ideas
propias de una persona, de una colectividad o de una época8, en el caso que nos ocupa,
resulta inevitable incluir a Luis como miembro activo de la comunidad universitaria,
con el espíritu crítico que conlleva y en una época de intensos cambios políticos y
sociales acontecidos durante buena parte de su vida, en pleno s. XX.
La ventaja de disponer de abundante documentación de la vida de nuestro
protagonista, así como de testimonios escritos de las vivencias personales,
correspondencia recibida y, en ocasiones, emitida; o el poder mantener comunicación
con diversas personas vinculadas al mundo de la cultura, con las que Luis tuvo trato,
hace necesario y estimulante el dar a conocer a este autor.
Buena parte de su creación escrita, en definitiva, del pensamiento proyectado en su
obra, está condicionada por sus vivencias, que, en determinados momentos, adquirieron
considerable intensidad. Así, las raíces de una familia con cierta significación política,
la necesidad de afincarse en la ciudad pese a nacer en una aldea del medio rural
orensano; la experiencia universitaria de la época, la Guerra Civil o el arraigo a la
tradición católica, son aspectos que orientan y motivan suficientemente su pensamiento.
El desconocimiento, incluso por los descendientes de quienes fueron sus vecinos y
conocidos, las escasas referencias a su obra, y un interés como familiar al que no hemos
llegado a conocer, son una consistente base de la motivación para emprender este
trabajo.
Necesariamente, creemos en la conveniencia de ligar su pensamiento, reflejado en
su producción escrita o artística, a su biografía. Tratando en numerosas ocasiones,
ambas en paralelo, a lo largo del trabajo.
Con sorpresa hemos conocido, recientemente, una pequeña novela que es fiel
reflejo de nuestra hipótesis. Pues trata de sus intensas vivencias en el campo de batalla,
entre la miseria, la enfermedad y el riesgo vital.
La muerte le sorprendió en plenitud de capacidad creativa a los 65 años, dejando
algún proyecto inédito.
La doble vertiente académica de Luis, en Medicina y en Filosofía y Letras, crea un
espíritu crítico a la hora de abordar asuntos tan dispares como la Cristología, el Arte o la
Tuberculosis, áreas en las que alcanzó cierta autoridad entre la comunidad científica.
Nuestra hipótesis de trabajo es considerar la figura del Dr. De Castro un nexo entre
la cultura gallega y castellanoleonesa de su época, de suficiente entidad como para darla
a conocer en la esfera académica y cultural. Por esto, pretendemos analizar buena parte
de su obra, evaluándola en su contexto histórico, científico y humanístico.

8
D.R.A.E.

25
MATERIAL Y MÉTODO.

Las fuentes tratadas en el presente trabajo se analizan de forma crítica, procurando


evitar, en lo posible, apreciaciones subjetivas por la relación familiar entre el autor y el
personaje estudiado.
Además, hemos estructurado y referenciado el contenido de la presente tesis, de
manera exhaustiva conforme a las Normas APA. 7ª Edición. (2020).
FUENTES PRIMARIAS
Archivo del Dr. De Castro: constituido por libros, artículos científicos y de prensa
general, trabajos inéditos, epistolario personal, conferencias, esculturas o fotografías del
autor, fondo radicado en la Casa familiar de Entrimo9.
El Análisis de la memoria del Sanatorio «Onésimo Redondo», de la milicia de
F.E.T y de las J.O.N.S realizada por Luis, como director médico, pone en valor una
parte de la historia de una institución civil, de la que apenas existen referencias, hasta la
actualidad.
Del mismo modo se han revisado los fondos de interés para el tema disponibles en
las siguientes instituciones:
Archivo Histórico Universitario de Valladolid, en donde han sido estudiados los
expedientes personales de Luis y Leopoldo de Castro Sánchez.
Archivo General Militar de Segovia, consulta de la Hoja de Servicios de Luis de
Castro García.
Archivo de la Junta de Ampliación de Estudios, consulta del expediente de Luis de
Castro García, así como títulos de publicaciones y alguna correspondencia.
Archivo del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valladolid, expediente del
Colegiado 215.
Archivo de la Fundación Joaquín Díaz, en donde hemos obtenido artículos de
prensa sobre costumbres y folklore castellano y leonés, además de mantener
correspondencia y comunicación con el Profesor Joaquín Díaz, músico y folklorista
(Zamora ,1947-).
Archivo de la Fundación Miguel Delibes, consulta de correspondencia.
Archivo Provincial de Valladolid, consulta de libros de actas de la Diputación entre
los años 1939 y 1943 y distintas mociones e iniciativas llevadas a cabo como
gestor-diputado de Luis, así como la Comisión a la que pertenecía.
Archivo Municipal de Valladolid, consulta de expedientes en los que se registraron
iniciativas de Luis referentes a Semana Santa, propuestas de reconocimientos, como por
ejemplo al Dr. Misael Bañuelos, o solicitud de subvención del libro Un Médico en el
Museo.

9
Ver La Voz de Galicia. (30 de enero de 2006). Los De Castro, eruditos en A Raia.
[Link]
raia/0003_4470166.htm[Consultada por última vez el día 24 de abril de 2020]
En este editorial del diario La Voz de Galicia: «Los De Castro, eruditos en A Raia», se cita textualmente: «En la
capital del municipio radica el pazo familiar y la biblioteca, actualmente gestionada por su hijo el doctor Álvaro de
Castro, médico residente de familia en el Complexo Hospitalario de Ourense».

27
Álvaro de Castro Palomares

Archivo Municipal del Ayuntamiento de Entrimo, con la consulta del registro civil
y alguna revista del Ayuntamiento.
Archivo Provincial de la Diputación de Ourense, consulta de fondo del diario La
Región, Revista cultural Orense.
Archivo Histórico Universitario de Santiago, consulta de expedientes de Jaime de
Castro y José Ramón de Castro.
Archivo del diario La Región, de Ourense, consulta de artículos y colaboraciones de
Luis.
Archivo de la Casa de Galicia en Valladolid, consulta de artículos en revista
Abrente.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica del Ministerio de Cultura, consulta de
artículos y colaboraciones de Luis.
FUENTES SECUNDARIAS
Bibliografía de tisiólogos, médicos, historiadores y otros protagonistas relacionados
con la cultura española, en particular gallega y castellanoleonesa, de la época.
Adquisición de obras que se han considerado interesantes para este trabajo, en
librerías de viejo, tanto físicas como en páginas web especializadas ([Link] e
[Link], Todocoleccion, buscalibre, entre otras).
OTRAS FUENTES
Además, hemos consultado catálogos y bases de datos automatizadas como:
-Hemeroteca de la Biblioteca de Galicia. Galiciana. Hemos encontrado diversas
referencias de prensa sobre el autor y su familia.
[Link]
-Catálogo bibliográfico de la Real Academia de Medicina. Encontramos referencia
a la Tesis Doctoral de Luis, así como algunas publicaciones de carácter científico.
[Link]
-Catálogo de la Biblioteca Nacional de España. Hemos encontrado referencias
bibliográficas sobre el autor. Con apreciación de errores de autorías adjudicadas a Luis.
Además, se han consultado revistas de la hemeroteca digitalizada, como la Revista
Española de Medicina y Cirugía de Guerra.
[Link]
-Biblioteca Nacional de Cataluña, con referencias bibliográficas sobre el autor.
Principalmente, de carácter científico.
[Link]
-TESEO10. Base de Datos de Tesis doctorales. Ministerio de Educación, Cultura y
Deporte. Consulta de trabajos y tesis doctorales con temática principal sobre la
tuberculosis, Valladolid o la Guerra Civil en Valladolid.
[Link]
-Index Catalogue de la Biblioteca Nacional de USA.
[Link]
En estos catálogos se ha podido localizar alguna de las publicaciones científicas del
Dr. De Castro.
-Hemeroteca digital de ABC, El País y La Vanguardia.

10
Las tesis consultadas en TESEO están registradas desde finales del s. XX y nos resultan de interés las que
tratan sobre Tuberculosis y Valladolid en los años en los que desarrolló Luis su vida profesional, principalmente.

28
ESTRUCTURA DEL TRABAJO.

Hemos distribuido nuestra investigación, teniendo en cuenta que no se trata de una


mera biografía, en los capítulos más destacables de su vida personal y profesional, que
perfilan el curso de su pensamiento científico, social y artístico y, consecuentemente, su
obra escrita.
Infancia, época universitaria, vivencia de la Guerra Civil y posguerra, como adulto
joven, en constante formación académica, hasta llegar a la madurez, con un afianzado
carácter humanista, y la plenitud de una vida profesional como médico, son
compartimentos en los que dividir el pensamiento de este singular universitario, en el
más amplio sentido de la palabra.

29
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

1. OBRA CIENTÍFICA DE UN MÉDICO


GALLEGO
1.1 ETAPA GALLEGA

1.1.1 Orígenes familiares. Entrimo. Primeros años de escolarización.


Luis Lorenzo de Castro García Correa Fernández nació a las 14 horas del 10 de
agosto de 1912, en la casa familiar de Terrachán, capital del Municipio de Entrimo11.
Fue el primogénito del matrimonio formado por Luis de Castro Correa (1886-1957) y
Dolores Modesta García Fernández (1886-1955). Sus otros dos hermanos, Leopoldo
(1914-1940) y Evencio (1919-1974) son citados en numerosos artículos periodísticos de
Luis. Especialmente, Leopoldo, a quien Luis dedica el libro derivado de su tesis
doctoral, en 1940. Una publicación a la que prestaremos atención. Luis crece en el seno
de una familia católica, conservadora y acomodada, de notables terratenientes, en la
comarca de la Baixa Limia. Estamos en disposición de confirmar el asentamiento de la
familia en Entrimo, desde principios del [Link].
El abuelo paterno era Evencio de Castro García (1857-1918), comerciante y alcalde
de Entrimo12 entre los años 1899 y 1904, de cuyo matrimonio con Rosa Correa Alonso,
natural de Oporto, nació Luis de Castro Correa, que fue abogado, Inspector del Timbre,
y Oficial de la Audiencia Territorial de Valladolid.

11
AME. Registro Civil. Tomo 30. Núm. 58. Folio 169.
12
En el Anuario Riera, primer volumen del año 1905, página 2882, aún consta como alcalde en marzo de 1905,
Evencio de Castro García. Esta publicación, de la que reproducimos la página referida a la población de Entrimo, ha
sido adquirida por el autor. El Anuario Riera comienza su publicación en 1896 como «guía general de Cataluña» con
miles de datos del comercio, la industria, las artes y oficios, sobre la propiedad urbana, rústica y pecuaria,
información estadística, geográfica y descriptiva y una amplia sección de publicidad, siendo su director Eduardo
Riera, propietario también del Centro de Propaganda Mercantil. A partir de 1901 se extiende al ámbito nacional. Vid.
[Link] por última vez el 24 de abril de
2020]

31
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 2. Anuario Riera (1905), Información sobre Entrimo. Página [Link] I.


Alcalde de la localidad: Evencio de Castro García. Médico: Jaime de Castro García.
Biblioteca particular del autor.

32
Obra científica de un médico gallego

Imagen 3. Foto Agustín Álvarez. 1914. Rosa Correa, Luis de Castro Correa y Evencio de Castro.
Fotografía tomada de Vida Gallega: ilustración regional. Núm.51, Vigo, (31-1-1914), p.22.

Jaime (1859-1905), hermano de Evencio de Castro, ejerció como médico en


Terrachán a finales del [Link] y principios del XX.13 Licenciado en Medicina por la
Universidad de Santiago de Compostela, en el año 188414, Jaime de Castro García, era
tío de José Ramón de Castro Rodríguez, ilustre tisiólogo ya citado.
Evencio, además de comerciante, fue alcalde del partido conservador, vinculado a
Gabino Bugallal, importante político próximo a Eduardo Dato, tejedor de una densa red
de influencias personales y familiares, que le otorgó el control político de varios
distritos, como el de Bande.15 Evencio era considerado un «cacique» por los grupos
agraristas que, posteriormente, serían liderados por el controvertido cura Basilio
Álvarez. Por aquel tiempo, los puestos de diputados se peleaban por puñados de votos y
se ejercía presión sobre la masa de votantes de los distintos bandos políticos. El propio
Basilio Álvarez16 fue procesado por ataques a los funcionarios judiciales de Entrimo17.
La familia y, fundamentalmente, Evencio, sufrieron acciones violentas.
Así lo podemos atestiguar con referencias de prensa de la época, que a continuación
detallamos y de las que transcribimos algún párrafo:

Salvaje atentado. La dinamita en acción. Noticias recibidas de Bande, dan


cuenta de haber explotado dos bombas de dinamita en la casa del rico

13
AME. Boletín Informativo del Ayuntamiento de Entrimo. (1989). Entrimo hace cien años; Núm.2. Acuerdos,
actos y resoluciones municipales. Sesión de corporación y Junta de Asociados de 8 de Noviembre de 1889: “Fue
presentada instancia de don Jaime de Castro García licenciado en Medicina y Cirugía en la que solicita la nueva plaza
de médico titular de este ayuntamiento, creada por la Corporación por acuerdo de Otoño último, además del anuncio
publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de 23 del mismo mes, con las condiciones que se exigen en la Ley de
Sanidad, Reglamento de Partidos Médicos y las siguientes estipulaciones del Ayuntamiento […] En su vista la
Corporación acordó unánimemente nombrar médico titular en propiedad de este Ayuntamiento al solicitante,
sujetándose a las condiciones mencionadas y por el plazo de diez años. Él, estando presente, aceptó el cargo y ofreció
cumplir fielmente, previo juramento que prestó en forma acostumbrada, según las prescripciones de la Ley […]”.
14
AHUS. Leg. 233. Núm. 7.
15
Modificado de: [Link] [Consultada por última vez el 25 de
abril de 2020] Gabino Bugallal (Ponteareas, 1861- 1932, París), II Conde de Bugallal llegó a ser Diputado electo en
17 ocasiones, de estas, 8 lo fue por el Distrito de Bande. Llegó a ser Ministro de Instrucción Pública en el mandato de
Raimundo Fernández Villaverde, entre otros relevantes cargos, a saber: Director General de la Administración Local,
Director General de Deuda Pública o Fiscal del Tribunal Supremo.
16
Basilio Álvarez Rodríguez (Ourense, 1877- 1943, Tampa, Florida, USA) Sacerdote, periodista y político
español, comprometido con el movimiento agrarista gallego. Diputado por Ourense en la II República por el Partido
Republicano Radical. Heterodoxo en su forma de vida, tuvo dos hijos y fue suspendido por la Iglesia entre 1914 y
1928. Falleció en el exilio.
17
El Correo de Galicia: Diario Independiente de avisos y noticias. (06 de mayo de 1914). Núm. s.n.

33
Álvaro de Castro Palomares

propietario D. Evencio de Castro, vecino de Entrimo. Créese que se trata de


una venganza política […] La benemérita practica activas gestiones para
descubrir a los actores de tan salvaje atentado. (Diario de Galicia. 10 de
enero de 1914. Santiago).
Explosión de una bomba. […] Estalló una bomba en la puerta de la casa del
comerciante don Evencio de Castro, produciendo en el edificio grandísimos
desperfectos. La detonación causó gran alarma en todo el vecindario y el
consiguiente pánico en los habitantes de la casa aludida. […] Hasta ahora
desconócense los autores de tamaña salvajada. […] Esto produjo gran
indignación en toda aquella comarca, donde el señor Castro cuenta con
numerosas simpatías. No nos extraña la santa indignación que ha producido
en Entrimo hecho tan salvaje, pero lo que sí nos inspira repugnancia, es que
personas que se jactan de ilustradas y, aíndamáis [sic], de redentores,
prediquen al pueblo ideas destructoras que no están conformes con el cargo
que desempeñan. (Noticiero de Vigo: Diario Independiente de la mañana.
10 de mayo de 1914) Año XXIX. Número 11614.

Imagen 4. Casa familiar de los “De Castro”, hacia


1914. Foto Agustín Álvarez. Con una cruz en blanco,
se señala el lugar donde se colocó la dinamita. Tomado
de Vida Gallega: ilustración regional, núm. 51, Vigo,
(31-1-1914), p.22.

Podemos leer entre líneas, a propósito de la última noticia del Noticiero de Vigo,
que se apuntaba al entorno del agitador Basilio Álvarez, como autor del atentado.
Coincide, además, cronológicamente, con un controvertido discurso pronunciado por él,
en Entrimo, el 17 de diciembre de 1913, (Montero Mejuto, 1916):

[…] pueblo […] que tienes en el vigor de los músculos, en la sangre de tus
venas y en la hiel de tus indignaciones, el secreto de tu liberación. ¡Azadón,
noble azadón, muestra en lo alto tus garfios de acero! ¡Hoz, celta hoz, enseña
a los verdugos el brillo de tus tragedias!

Luis recordaría estas acciones violentas, reflejándolo en uno de sus artículos que
lleva por título «El contorno histórico de dos bombas», del diario La Región.18
Reproducimos alguno de sus párrafos:

[…] La otra más lejana en el tiempo, […] se remonta a principio de siglo,


fue puesta en la que ahora es mi casa de Entrimo, cuando yo estaba en la
lactancia, por lo que su acontecer me ha sido referido. Era también en una
época de contienda política, sin el alcance y consecuencias mortíferas que
tuvo la de “aquellos tres años”, que con este título he publicado, en algunos

18
ADLR. De Castro García, L. (24 de septiembre de 1969). El contorno histórico de dos bombas. La Región.

34
Obra científica de un médico gallego

aspectos vivenciales, en una novela premiada de “La Hora XXV”, de


Barcelona. Por aquel entonces la lucha estaba entablada entre
“conservadores” y “agrarios”. Estos representaban la izquierda, tan
moderada en sus aspiraciones e ideales sociales que, si hacemos la
comparación, con los partidos actuales de la derecha, podríamos calificarlos
de derecha extrema, hasta el punto de que uno de sus líderes, por este partido
de Bande, era Basilio Álvarez, sacerdote, aunque un tanto “sui generis” en su
vida particular y costumbres, pero los procedimientos de la rivalidad eran
semejantes a los de siempre. […] Mi abuelo paterno, era un significado
político del partido conservador, tal como aparece al pie de su fotografía, en
un número de aquellos días de “Vida Gallega” […] Basilio y él eran
enemigos políticos, pero ello no obstaba para que sus relaciones, aparte de
sus ideas, fuesen en cierta manera amistosas. Recuerdo la graciosa
referencia de una relación similar, referente a un seguidor agrario, que decía
a mi abuelo: “mire D. Evencio, a súa disposición está o carro, miñasmaos
[sic], a muller y a filla, pero o voto non”. […] Por aquella ocasión había
cenado en casa el cura agrario y, medio en broma, medio en serio, le
amenazó con ponerle una bomba, si con los votos que reunía, juntamente
con los de Lama de Grou y Lobera, decidía con los suyos el triunfo de la
candidatura de Gabino Bugallal, para diputado a Cortes […]. No se puede
asegurar si fue Basilio el que ordenó a unos mercenarios el poner la bomba,
pero lo cierto es que al salir victorioso Bugallal, fuese legalmente o por lo
que entonces se llamaba “pucherazo” […] se pusieron tres cartuchos de
dinamita en el bajo de la casa […] justamente debajo del despacho, donde
solía trabajar, en aquellas horas nocturnas, pero un catarro del abuelo le
había forzado a guardar cama, por lo que quedó fuera de la órbita del
artefacto. [..] Mi pobre madre, con la impresión de la explosión, […] no
pudo seguir lactándome. […] Hoy día con la perspectiva histórica que
proporciona el tiempo, podemos referir esos hechos sin rencores ni
resentimientos, pensando cristianamente, aprendiendo a perdonar a los
enemigos. Él los definía como los que no le seguían en el camino de la
Verdad, pues estaban en contra, lo cual es un recto modo de conocerlos, pero
deben ser perdonados, ya que a ellos les debemos nuestra buena formación.
Los enemigos nos tallan, la persecución hace a los hombres y a las razas más
inteligentes y por ello la venganza es absurda. […].19

El abuelo materno de Luis era Emilio García Rodríguez (1843-1922), quien, en


1915, encargó al arquitecto Daniel Vázquez Gulías, levantar sobre la fonda que
regentaba, el edificio del Hotel Roma de Ourense (Valcárcel, 2019, p.81). La familia fue
propietaria del inmueble hasta 1964, en que comienza su venta parcial.
Del matrimonio de Emilio García con Isabel Fernández, natural de Celanova,
nacerían cuatro hijos: Ubaldina, Emilia, Dolores, madre de Luis de Castro García, e
Higinio.
La figura de Higinio García Fernández (1880-1947), resulta de especial interés para
su sobrino Luis. Higinio estudió Derecho20, acabando su vida profesional como
presidente de la Audiencia Territorial de León. Además, fue pionero, con la supervisión

19
Especialmente de interés, resulta este artículo, que hemos reproducido en buena parte. Aporta pistas de cómo
las vivencias personales del Dr. De Castro, condicionan el pensamiento en la obra de un autor. Veremos que la
tendencia política y del pensamiento en su obra muestra una definida posición católica conservadora. N. del A.
20
La Idea Moderna: diario democrático de Lugo. (6 de mayo de 1908). Núm. 5202. «En las oposiciones a la
judicatura ha obtenido la calificación de 235 puntos, que le coloca en el número 5 de los aprobados, el joven
estudioso e ilustrado abogado de Entrimo D. Higinio García Fernández […]».

35
Álvaro de Castro Palomares

de Florentino Cuevillas21, en las excavaciones del castro del monte de «Os Castrelos»22,
también llamado de la «Pía da Moura», en 1921, continuadas años más tarde, por su
sobrino Luis.
Además de la posición económica desahogada, no resulta de menor importancia
recordar la asistencia de dos significativas personalidades a la boda de los padres de
Luis, el 22 de Julio de 1911. De este modo se informaba de la boda, celebrada en el
lugar de Casas Vellas en Terrachán (Entrimo), por diversos diarios:

Los que se casan. Mañana se celebrará en el pueblo de Entrimo, partido de


Bande, la boda de la señorita Lola García con el joven abogado D. Luis de
Castro Correa.
Para asistir a la ceremonia a la que concurrirán también distinguidas
personas de Orense, ha llegado a dicha capital el Magistrado del Tribunal
Supremo, señor Ruz. Están invitados al acto el matador de toros Ricardo
Torres “Bombita”23, íntimo amigo del novio y el ilustrado Doctor Ruíz
Albéniz. (Noticiero de Vigo: diario independiente de la mañana. 20 de julio
de 1911. Año XXVI. Núm. 10.978).

Del 20 al 25 del actual contraerán matrimonio en la villa de Entrimo la señorita Lola


García con Don Luis de Castro. El Correo de Galicia: diario independiente de avisos y
noticias. (20 de julio de 1911).

21
Florentino López Alonso-Cuevillas (Orense, 1886-1958), considerado el “Padre de la Arqueología Gallega”
y como una de las tres figuras que, habitualmente, se citan como creadores e impulsores de la Xeración Nós junto a
Vicente Risco y Ramón Otero Pedrayo. Fue miembro del Seminario de Estudios Gallegos, de las Irmandades de
Fala, así como numerario de la Real Academia Galega y del Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento. Vid.
De Juana, J., Prada, J., Rodríguez, D. (sordos). (2012). Galegos de Ourense. Ourense, Ed. Deputación de Ourense.
La mayor contribución de Florentino Cuevillas, como dice (Fariña Busto, 1986) quizás sea la proyección
internacional que logró dar a la investigación prehistórica en Galicia. Intercambiará datos, publicaciones, estudios y
diversa información sobre prehistoria con científicos de toda Europa, entre los que destaca Hugo Obermaier, entre
otros. Citado en: De Juana, J., Prada, J., Rodríguez, D. (sordos). (2012). Galegos de Ourense. Ourense, Ed.
Deputación de Ourense.
22
El Progreso. (22 de julio de 1922). Núm. 2976. Año XVI., p.3. «Han comenzado a realizarse excavaciones
en el «Monte dos Castelos», situado en la provincia de Orense, a unos tres kilómetros de Entrimo […] Obtuvo
autorización para realizar esos trabajos D. Higinio García, quien publica en el Boletín de la Comisión de
Monumentos de Orense, una interesante reseña de los aspectos dignos de estudio en el citado monte […]».
23
Ricardo Torres Reina «Bombita» (1879-1936), importante figura de la Tauromaquia española. En 1900
fundó el Montepío de Toreros, asociación concebida «para pensar en las cogidas, en los toreros heridos, en los viejos
y en los muertos y en sus familias». Ver revista La Lidia. Año I. Núm. 8. (16-06-1914). Además, en este editorial de
la revista, se informa de que la asociación se hallaba en un estado floreciente aumentando el número de socios y de
ingresos. Con un activo social de 50.000 pesetas en el año 1914, la mitad se destinaría a la creación de un sanatorio y
la otra mitad para ahorro y provisión de socios. El sanatorio contaba ya, según se refleja en el artículo de la revista,
con una excelente sala de operaciones establecida en el local de la Asociación en la calle Echegaray. Como «almas»
de la sociedad, figuran el administrador Carlos Caamaño, el abogado Don Fernando Guitarte y el médico Víctor Ruíz
de Albéniz. Ver [Link]
por última vez el 25 de abril de 2020]

36
Obra científica de un médico gallego

Imagen 5. Portada de la revista La Lidia. Retrato de “Bombita” en la esquina superior


izquierda y del Dr. Ruíz Albéniz (segundo por la derecha) en la fotografía del margen
inferior derecho, con un paciente. Revista La Lidia. (16-01-1914). Año I. Núm 8. Tomado
de
[Link]
sultada por última vez el 25 de abril de 2020]

37
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 6. Boda de Don Luis de Castro Correa y Dña. Dolores García el 21 de Julio de 1911, de pie al
fondo. Foto atribuida a Agustín Álvarez, corresponsal de Vida Gallega en Entrimo y fotógrafo.
Fotografía de AFLC. N del A.

Imagen 7. De izquierda a derecha: Leopoldo, Evencio


y Luis de Castro García. Ca. 1919. Fotografía de
archivo AFLC.

Sobre «Bombita», escribe un artículo periodístico Luis de Castro en el diario La


Región, del 25 de agosto de 197024. En él, acude nuevamente a recuerdos de la infancia,
con guiños a la terminología e historia de la tauromaquia, y evocando otro de los

24
ADLR. De Castro García, L. (25 de agosto de 1970). Un recuerdo a Bombita. La Región.

38
Obra científica de un médico gallego

incidentes con bombas a la familia De Castro, que más adelante citaremos. A


continuación, reproducimos parte del artículo:

Mi padre era un entusiasta admirador de Ricardo Torres Reina, “Bombita”,


al que seguía en sus recorridos de temporada, por las plazas españolas,
cuando era estudiante. Tuvo con el célebre torero una entrañable amistad,
hasta el punto de que asistió a su boda en Entrimo y hacerle un valioso
regalo, consistente en un gran reloj de los llamados “de balancín” […].
Lamentablemente el reloj desapareció cuando explotó, en nuestra casa de
Valladolid, una bomba de aviación, durante la última contienda. […] Tuve
ocasión de conocer al torero ya retirado, pues me lo presentó mi padre en
Madrid, cuando yo hacía el doctorado de medicina.
A pesar de que no tuve la suerte de haberle visto torear, conozco muchas
anécdotas y éxitos de “Bombita” por lo que me contaba mi padre y los
recortes de periódico que se conservan en casa, de este sevillano de
Tomares, que fue un valiente sensato, muy uniforme en su arte y de gran
mesura y temple en la plaza y en la vida común, que llegó a crear el
Montepío de Toreros […], de magnífica función social benéfica, que fue el
torero que más cicatrices ha llevado en su cuerpo y su figura resume una
época del toreo, caracterizado por el equilibrio del arte y el gran pundonor en
el buen estar en la plaza.

Como comentario a este último párrafo, se pueden percibir cualidades apreciadas


por De Castro, ya con la plenitud de los 58 años.
No hemos encontrado referencias escritas suyas sobre otra de las personalidades
que acudió a la boda de sus padres, el Dr. Ruíz Albéniz.25
Hasta los 8 años, la vida de Luis transcurre en Entrimo. Acudía a la escuela
municipal y, de esos tiempos, guarda un especial afecto por el maestro D. Gerardo. A
quien dedica otro artículo en el diario La Región26, que reproducimos parcialmente:

De aquel que algo nos enseñó es menester tener perenne y agradecido


recuerdo. Regularmente se suele dar categoría únicamente a los maestros de
estudios superiores, empero se olvida al que nos enseñó a leer, el que nos
guió en los primeros pasos de la matemática y el álgebra, […] el
comportamiento y el respeto en la convivencia.
El maestro de escuela […] representa el primer escalón imprescindible en el
puesto del habitante civilizado, y en el ámbito de lo moral y lo ético, pues a
él también corresponde la formación espiritual.
[...] se perfiló netamente en nuestra memoria, aquella respetable figura; su
buen porte y altura, su seriedad, comprensión y paciencia, sus grandes
bigotes, el tono grave de su voz, el gesto severo, la mano dura o
acariciadora, su sonrisa y carcajada, el consciente disimulo ante el engaño;
en resumen, su vocación en el enseñar, su magnífico método; […] Todavía
vive y deseamos que sea por muchos años, nuestro primer maestro, Don
Gerardo Rodríguez Blas […].

25
Víctor Ruíz Albéniz (1875-1954). Médico militar y periodista. Firmó numerosas crónicas bajo los
pseudónimos de Chispero, El Tebib Arrumi, Acorde o Don Sincero. Con este último, y a propósito de la referencia al
mundo de la tauromaquia en esta tesis, ejerció la crítica taurina en el Diario Universal de Madrid, del que llegó a
desempeñar cargos de director y subdirector entre los años 1912 y 1924. Asimismo, entre los años 1939 y 1944 fue
director del La Hoja del Lunes, en el que Luis de Castro publicó alguna colaboración. Durante la Campaña de África
y la Guerra Civil, tuvo labores de cronista, utilizando el citado pseudónimo de El Tebib Arrumi (El médico cristiano,
como fue bautizado por los rifeños). Vid. [Link] Era el abuelo del ex
ministro Alberto Ruiz Gallardón. N. del A.
26
ADLR. De Castro García, L. (14 de agosto de 1962). Eu fun a escola de D. Gerardo. La Región.

39
Álvaro de Castro Palomares

Este artículo es uno de los muchos ejemplos del autor, para dejar constancia de sus
vivencias. En él, recupera una frase que empleaba la gente de Entrimo, cuando echaba
las cuentas en una partida de cartas, para dotarse de fundamento: «Eu fun á escola de
Don Gerardo».
Finalizamos esta etapa de infancia rural con una descripción del cronista y
fotógrafo Agustín Álvarez, de la vida en el pueblo de principios del [Link], en la revista
Vida Gallega27:

Entrimo es una plaza comercial de importancia, con alumbrado eléctrico,


Telégrafo, Correo en automóvil, líneas de autos entre Ourense y este pueblo.
Tiene dos fábricas de aserrar y molienda, dos de muebles y carrocerías para
autos, dos pescaderías, dos tablajerías, dos barberías, entre otras varias casas
de comidas.
Tenemos dos fondas de primer orden con todo confort, las de González y
Gumersindo; magníficos comercios, una farmacia, con médico en la misma,
D. Luis Artiaga, persona de gran inteligencia, y gracias al muy inteligente
secretario, D. Ricardo Baños, tenemos un ayuntamiento muy bien
organizado. Sus grandes iniciativas han contribuido grandemente al progreso
de esta villa jardín.
Se celebran tres ferias mensuales muy concurridas.
Entrimo tiene tanto atractivo para el turista que su visitante, al dejar esta
pintoresca villa, siente deseos de volver, preso al encanto de los paisajes.
Perdonad, queridos entrimeños, si ofendo vuestra modestia, pero pecaría
grandemente al hablar del pueblo que os vio nacer, si no pusiera de relieve
vuestras virtudes e intelectualidad. Hoy muchos de vosotros ocupáis altos
cargos, y algunos que no tuvieron otra universidad que el mundo, esa gran
cátedra, han sabido abrirse paso en todo género de actividades.

1.2 ETAPA VALLISOLETANA.


Hacia los 9 años, Luis empieza con su familia una nueva vida en Valladolid, debido al
trabajo paterno como oficial de sala en la Audiencia Territorial28e Inspector del Timbre.
Allí, se instalan en la Calle Miguel Íscar n.º 2, piso 2º, en la «Casa Mantilla», edificio
emblemático en la ciudad que resulta digno de mencionar, ya que, en 1937, la familia
sufriría un bombardeo de la aviación del Frente Popular.

27
Vida gallega: ilustración regional. (28 de febrero de 1931). Vigo. Núm. 477, pp. 10-11.
28
Ver [Link] del Boletín Oficial de
la Provincia de León, número 194, de Miércoles, 17 de agosto de 1932. «Don Luis Castro Correa abogado y Oficial
de Sala de la Audiencia Territorial de Valladolid». p.4.

40
Obra científica de un médico gallego

Imagen 8. Fotografía de la «Casa Mantilla» de Valladolid, hacia finales del [Link], en la que residió
hasta finalizar los años de Universidad, Luis, con su familia. Imagen tomada de
[Link] por
última vez el 2 de febrero de 2020]

Antes de cursar el bachiller superior por ciencias, hasta 1928, en el Colegio de


Nuestra Señora de Lourdes, La Salle en Valladolid, termina el bachiller elemental en el
Colegio La Providencia, que, a partir de 1943, pasaría a los Hnos. Maristas.

41
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 9. Fotografía de Luis de Castro García, Colegio La


Providencia de Valladolid. Año [Link] AFLC.

En los años en que cursó Luis sus estudios, el Colegio de La Providencia, situado
en la calle Torrecilla número 16, disponía de un internado para huérfanos de médicos29.
En el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes en Valladolid, finaliza el bachiller. En
su promoción estaba Jesús González Garzo30, luego ginecólogo, con quien mantendría
amistad durante toda la vida. Además, coincidió con diversos futuros médicos como
Miguel Sebastián Herrador, con quien tiene una publicación científica, que
comentaremos, o José Quemada, fundador del Sanatorio Quemada, entre otros. Su

29
Vid. [Link] . «En septiembre de 1943 se tomaba la sucesión del
Colegio de La Providencia regido por seglares y situado en la calle Torrecilla 16, en Valladolid. Poseía un internado
constituido en su mayor parte por huérfanos de médicos». [Consultado el 02-02-2020].
30
Jesús González Garzo (1912-1995). Licenciado en Medicina por la Universidad de Valladolid, promoción de
1934. Ginecólogo formado en el Hospital de Valdecilla de Santander bajo la dirección del Dr. Manuel Usandizaga
Soraluce, con quien realizaría su tesis doctoral Eritrosedimentación en seis tiempos de lectura: curvas que forma en
el curso del embarazo, parto y puerperio en comparación con las obtenidas en las inflamaciones genitales: sus
aplicaciones prácticas. (1944). Universidad Central de Madrid.
Fue jefe de cupo en la Residencia Onésimo Redondo, jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia desde 1975,
ya en el Hospital conocido como «Río Hortega» donde desarrolló su vida profesional hasta su jubilación en febrero
de 1982. Com. Pers. Dña. María Jesús González, hija del Dr. González Garzo, en octubre de 2019.

42
Obra científica de un médico gallego

hermano Leopoldo31también estudió allí y, parece muy probable que comenzase una
relación de amistad y afinidad política con Onésimo Redondo y su entorno, pues fueron
numerosos los futuros militares que se formaron en el Colegio en esas promociones.32

Imagen 10. Orla de la promoción de Bachilleres, 1928, del Colegio Nuestra Señora de Lourdes.
Marcados con una cruz, en primera fila Jesús González Garzo y en tercera fila Luis de Castro García.
Imagen tomada de:
[Link]
[consultada por última vez el 2 de febrero de 2020]

Durante toda su vida, De Castro mantuvo relación con esta institución educativa. El
marcado carácter religioso de Luis, centrado principalmente en la Pasión de Cristo, la
Sábana Santa o la imaginería, tiene indudable relación con esta etapa. Así se atestigua
en referencias y publicaciones en la revista Unión, que era el boletín mensual del
Colegio y diversas cartas con personal de dirección de este.

En víspera de la Semana Santa, el Antiguo Alumno. Dr. Don Luis de Castro,


médico-escritor, mantuvo la atención de los asistentes presentándonos con
numerosas proyecciones, los problemas que plantean los nuevos estudios de
la Sábana Santa de Turín.

31
Leopoldo de Castro García (Entrimo, 1914- 1940, Reus). Hermano siguiente de Luis. Abogado, licenciado en
Derecho por la Universidad de Valladolid en 1934. Jefe de Tercio y camisa vieja de F.E.T y de las J.O.N.S. Teniente
Piloto, jefe de observadores, en el bando nacional durante la Guerra Civil. Falleció el 7 de junio de 1940 en acto de
servicio.
Vid. “Canario” Azaola. (2014). Hace 100 años. Revista Aeronáutica y Astronáutica. Núm. 838. Noviembre
2014. p. 996. En [Link]
32
Vid. Colegio de Nuestra Señora de Lourdes. Reseña Histórica. (2015). Editorial Maxtor. Reproducción de
libro Homenaje de los antiguos alumnos al Colegio en el cincuentenario de su fundación (1935).

43
Álvaro de Castro Palomares

A los datos científicos irrefutables añadió Don Luis el calor de un


entusiasmo y una fe ardiente a la persona de Cristo. Pórtico admirable de los
Santos Misterios que pocos días después íbamos a celebrar.
Aprovechamos estas líneas, para demostrar a tan ilustres conferenciantes
nuestro agradecimiento, no sólo por sus documentadas exposiciones, sino, y
muy particularmente, por el cariño con que aceptaron nuestra invitación.
Firmado por el Hermano Ladislao, en el boletín Unión, núm. 182 de abril de
1961.

Reproducimos fragmentos de una de las numerosas colaboraciones de Luis para la


revista Unión, que lleva por título «Evocación», concediendo importancia a las
vivencias:

Existe un libro en la vida de cada hombre. Hoy abro una página de añoranza
en el mío […] Ciertamente, cuando nos referimos a nuestra época formativa,
tenemos que aceptar su presencia en el presente.
Dice un proverbio chino que “el hombre siempre vuelve donde fue” y
recorre los lugares hollados por su estar, con la riqueza que suministra el
delicado y perfumado recuerdo. Decía D’Ors glosando sobre el “maestro”
que: “en el jardín de las miradas es donde más frescamente se respira aquel
perfume exquisito que se llama el respeto.
Gracias en nombre de mis hermanos, uno de ellos ausente, cuyo nombre, con
calidad de héroe, figura en el monumento de los Caídos del Colegio, como
portavoz de iguales sentimientos por parte de condiscípulos de entonces,
compañeros de hoy, en cuyos títulos tienen buena parte y en cuyas almas
magníficas cosechas.33

Vuelve a nombrar a su hermano Leopoldo, fallecido 20 años antes. En alguna


entrevista recordó su figura. El sentimiento de religiosidad, el respeto a la docencia y a
quien la ejerce, así como el recuerdo del pasado, son recursos a los que De Castro suele
acudir.
Acabado el bachiller, en plena Dictadura de Primo de Rivera, encara Luis la etapa
universitaria en Valladolid.

1.2.1 Valladolid en el momento.


El ritmo de vida en la ciudad, pese a tratarse de una capital, tenía marcado carácter
provinciano. El entorno de la Plaza Mayor, y calles como la de Santiago, eran el
centro neurálgico de la vida local.34La familia De Castro residía muy cerca de ambas.
La alta burguesía, estaba conformada por alto funcionariado, rentistas, propietarios
acaudalados y profesionales liberales. Su zona residencial comprendía el área de las
plazas Mayor y Zorrilla, así como las calles Miguel Íscar y Recoletos. Aquí se
fusionaban la vida y la actividad económica de la ciudad.
Los primeros treinta años del S. XX, con el empuje de la clase media, hacen la
actividad cultural y la educación, accesibles a mayores capas de la sociedad. La
escolarización temprana, la formación cultural en centros privados, promueven un
cambio de valores y de comportamientos políticos. Con la caída de la Monarquía y la

33
De Castro García, L. (1960a). Evocación. Unión. Boletín del Colegio Nuestra Señora de Lourdes. Núm. 127.
Mayo-junio de 1960.
34
Vid. Sainz Tamayo, A. (2011). La Dictadura de Primo de Rivera y el Municipio: El Ayuntamiento de
Valladolid. [Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid]. pp. 16-17.

44
Obra científica de un médico gallego

llegada de la Segunda República, la nueva actividad política hace tambalearse al viejo


caciquismo, y al poder de la Iglesia.
A los ojos del joven Luis, a sus 16 a 18 años, con los que encararía el ambiente
universitario de la ciudad, no pasaban desapercibidas las tramas y luchas de poder para
controlar instituciones como el Ayuntamiento o la Diputación Provincial. La postura de
la familia era clara: mantenimiento de la clase social, apoyo al régimen establecido y
desarrollo profesional, como posibilidad de integrarse en la élite local. En definitiva,
podríamos decir, que la hoja de ruta a seguir era adaptarse al medio, sin renunciar a la
coherencia y a los orígenes familiares.
Las clases sociales, no sólo se diferenciaban por la zona de residencia, sino por el
modo de vida y vestimenta. El sombrero, utilizado por Luis Correa, se correspondía con
la media o alta burguesía, frente a las gorras y boinas utilizadas por clases más
modestas, a fin de combatir el inclemente invierno en la ciudad.35 La sociedad,
comenzaba a promover el asociacionismo, tanto de la clase obrera como de los
patronos. Se va consolidando, por tanto, una identidad de clase36 en la ciudad.
En un artículo de la revista del Movimiento Acción 6537, Luis escribía sobre esos
últimos días antes de la Guerra Civil:

Mi padre me escribía: ha estallado lo que tenía que explotar, ya que, aparte


de ideales políticos, aquí ya no era posible tener un porte digno en la calle,
especialmente corbata y sombrero, sin ser provocado; se trata ya de una
cuestión de dignidad, de poder vivir tranquilos y sin ser vilipendiados. Los
culpables solían ser mozalbetes y mozos y se les llamaba “pioneros” […].

A partir del 1931, con constante organización y asociacionismo obrero, agrario y


proletario, así como la creación, por Onésimo Redondo o Ramiro Ledesma, entre otros,
de las J.O.N.S, nos adentramos en los breves años de la Segunda República.

1.2.2 Universidad de Valladolid. Facultad de Medicina.


En 1928, comienza su andadura en la Facultad de Medicina de Valladolid.
En las normas administrativas sobre la enseñanza en general y, particularmente la
Universitaria, late un trasfondo político, social, económico y, por supuesto, científico,
así como una permanente búsqueda de identidad. Esta resulta notoria en la creación de
las «Escuelas de saber científico», a las que Luis hace mención en numerosos escritos.
La Facultad de Medicina de Valladolid, un edificio, fechado en 1889, con
numerosas reformas de pabellones, hasta la década de los años 30, se abre, citando a
Letamendi, «…en el período más asombroso de progreso en lo médico y en lo
quirúrgico, en lo científico y en lo clínico…».38
El 19 de mayo de 1928, se publica un Real Decreto Ley con el Nuevo Plan de
Estudios Médicos rubricado por Eduardo Callejo de la Cuesta39. Dividía la Licenciatura
35
Ibídem, p.34.
36
Ibídem, p.32.
37
De Castro García, L. (1965d). Problemas de nuestra juventud. Acción 65. (noviembre-diciembre de 1965).
Boletín del Movimiento. II época. Núm.6. Sobre esta publicación, Acción 65, no hemos encontrado ninguna
referencia en la red o en Archivos Municipal y Provincial de Valladolid. N del A.
38
Vid. Rojo, A. y Riera, J. (1989). Cien años de Medicina vallisoletana. (1889-1989). Valladolid. p. 27.
39
Eduardo Callejo de la Cuesta. (Madrid, 1875-1950). Doctor en Derecho por la Universidad de Valladolid.
Catedrático de Derecho Natural y de Filosofía del Derecho en esa Universidad. Así mismo, fue Ministro de
Instrucción Pública y Bellas Artes durante la dictadura de Primo de Rivera, entre los años 1925-30. Durante ese
período, reformó la enseñanza secundaria y la universitaria. En 1928, mediante el conocido como «Plan Callejo»,
introdujo una reforma universitaria que concedió, entre otras medidas, un cierto grado de independencia respecto a
los estudios a cada centro universitario y el establecimiento de asignaturas obligatorias y optativas, dando carácter de

45
Álvaro de Castro Palomares

en 7 cursos. Se cursarían 29 asignaturas, atendiendo a la finalidad, contenido, o forma


del saber. Un grupo de carácter básico, para dotar al alumno de unos primeros
conocimientos indispensables. Un segundo grupo de cursos teóricos y prácticos con
finalidad profesional, y el tercero con la búsqueda de una formación intelectual más
completa, como fundamento de la investigación científica.
Hasta entonces, se habían sucedido los planes de estudio de la época de la Primera
República, de 1884 y 1886.
Sobre estos cambios, escribe Luis en el diario Libertad40:

Habíamos terminado en el año 1934 y nuestra promoción ha sufrido una


serie de cambios en el curso de los estudios y en relación con diferentes
regímenes dándose la circunstancia de que casi todos nosotros poseemos el
título de Bachillerato del tiempo de Alfonso XIII, el de licenciados firmado
por el presidente de la República y el de Doctor por el Caudillo. Ello es un
índice de que nuestra formación se desenvolvió en una época de transición
con los consiguientes cambios, tanto en lo político como en el vivir.

En la línea de apreciación de Letamendi, en ese mismo artículo, Luis dice:

Desde la revolución llamada de octubre, la Reforma de la Enseñanza por


Callejo, la Monarquía, la Dictadura, la República hasta el régimen actual, la
aparición de las sulfamidas, los antibióticos, los isótopos, los ultrasonidos
hasta la desintegración atómica, somos testigos de una evolución rápida y
pesa sobre nuestros hombros una pléyade de historia y ciencia.

Nos referíamos a las «escuelas de saber científico”, unos párrafos antes. Luis
aprovecha el Diario Regional41 para nombrar al Dr. Misael Bañuelos creador de una de
esas escuelas en la Facultad de Medicina de Valladolid:

El doctor Bañuelos se rodeó de un selecto grupo de colaboradores que son


prestigios de la Medicina Española actual, como los doctores Villacián,
Casas, Andreu y Querol, todos los cuales llegaron a ser profesores. A partir
de este núcleo y con otros hoy ausentes, como Baena y Calvo Criado, llegó a
constituir una escuela de Medicina en Valladolid, cuyo fruto es una obra de
Patología Médica hecha bajo la dirección del doctor Bañuelos.
De esta manera hay en Valladolid una escuela como la de Madrid dirigida
por Hernando y Marañón y, posteriormente, por Giménez Díaz [sic] y la de
Barcelona por Pedro Pons. Por ello, yo estimo que el principal mérito del
ilustre maestro hoy fallecido es éste de haber creado, dirigido y encauzado
una Escuela.
Es muy probable, que Luis, recibiera gran influencia de quien fue uno de sus
maestros, en Patología Médica. Como Luis, muchos alumnos y colaboradores del Dr.
Bañuelos le acompañaban en sus caminatas, desde su domicilio en la Plaza Mayor de
Valladolid hasta la Facultad de Medicina, deseosos de escuchar sus continuas lecciones

cierta uniformidad al sistema de titulaciones en España. Sin embargo, propuso una adecuación de la educación
universitaria estatal al sistema establecido por las universidades privadas, gestionadas por agustinos y jesuitas, que
provocaron rechazo entre profesores y estudiantes, con numerosas huelgas.
Llegó a ser Presidente del Consejo de Estado en España entre los años 1945-1949.
Adaptado de: [Link] [Consultado del 19/09/2020].
40
De Castro García, L. (15 de febrero de 1953). Recuerdos Tunos. Libertad.
41
De Castro García, L. (22 de junio de 1954). Juicios sobre la personalidad de Bañuelos- su mayor éxito, haber
creado una Escuela. Diario Regional.

46
Obra científica de un médico gallego

y sus ideas, en cualquier momento. Bañuelos no tuvo descendencia y consideraba


a estos discípulos como sus verdaderos hijos. (Cortejoso, A. et al, 2006, p.218).
El profesor Antonio Cortejoso, en el libro conmemorativo del VI Centenario de la
Facultad de Medicina de Valladolid, escribió sobre Bañuelos: «Su escuela tuvo
magníficos continuadores que dieron en su ejercicio profesional un claro testimonio de
las enseñanzas de Don Misael, orgullosos de lo que con ellos había logrado aquella forja
de hombres que, 34 años atrás, se convirtió en vallisoletano de adopción». (Cortejoso,
A. et al, 2006, p.221).
Luis recibió el título de Licenciado en Medicina y Cirugía el 30 de junio de 1934,
siendo Decano, el Profesor Bañuelos.42
El diario Galicia43, se hace eco de la noticia del grado de Licenciatura y su
desempeño en la realización de la tesis doctoral, en 1935:

Terminó la carrera en junio de 1934, con 24 matrículas de honor. Llevó


sobresaliente en la Licenciatura y en septiembre del mismo año, por
oposición, el Premio Extraordinario de la Facultad de Medicina de
Valladolid.
Actualmente se encuentra en Madrid trabajando bajo la dirección del Dr.
Teófilo Hernando, catedrático de la Facultad de San Carlos, haciendo su
tesis doctoral sobre Sistema Reticuloendotelial y Tuberculosis.

Si en 1928 comenzaba la etapa universitaria de Luis, no es menos cierto que sus


vínculos con el mundo académico nunca desaparecerán. De hecho, más adelante
abordaremos otra época universitaria suya, ya con 50 años cumplidos, como estudiante.
de Filosofía y Letras.
El diario El Norte de Castilla44, hace una reseña sobre la obtención del título de
licenciatura de Luis:

Con brillantes calificaciones ha terminado la carrera de Medicina, seguida


con ejemplar aprovechamiento en esta Facultad, en la que ha sido
distinguido alumno, don Luis de Castro García, hijo del Inspector Técnico
del Timbre, don Luis de Castro Correa.
El nuevo médico señor Castro García recibe muchas enhorabuenas, a las que
unimos la nuestra deseándole muchos éxitos en el ejercicio de su profesión.

Luis se pone manos a la obra, para obtener el grado de Doctor por la Universidad
Central.
Durante los años de universitario, se fraguan importantes amistades que perdurarán
toda su vida. A continuación, destacamos algunos nombres de profesores de los que
conservamos epistolario y con los que, incluso llegó a publicar en diversas revistas
científicas, desde los primeros años 30 hasta, aproximadamente, 1950.
-Catedrático de Microbiología e Higiene: Dr. D. Emilio Zapatero Ballesteros.
-Catedrático de Patología General: Dr. D. Vicente González Calvo.
-Catedrático de Obstetricia y Ginecología: Dr. D. Isidoro de la Villa y Sanz.
-Catedrático de Otorrinolaringología: Dr. D. Marcelino Gavilán Bofill.
-Catedrático de Medicina Legal: Dr. D. Ricardo Royo Villanova.

42
Vid. García González, R. (1979). Licenciados en medicina y cirugía en la universidad de Valladolid (1871-
1936). Ediciones del Seminario de Historia de la Medicina. Valladolid: Secretariado de Publicaciones. p.66.
43
Diario Galicia. (21 de marzo de 1935). Jóvenes médicos gallegos. p.3.
44
El Norte de Castilla. (14 de junio de 1934). Nuevo médico.

47
Álvaro de Castro Palomares

O profesores auxiliares como los doctores Martínez Bruna o Suárez López, entre
otros.

El 7 de Julio de 1931, Luis es nombrado, junto con otros dos compañeros, José
Díaz Guerra y Aurelio Rodríguez Barroso, Alumno Interno Provincial45. Desarrolla
labores asistenciales y prácticas en el Hospital de la Diputación. Pasa a cobrar 750
pesetas anuales.

Asimismo, y a propuesta del Señor presidente se acuerda designar Alumno


practicante interino a D. Luis Lorenzo de Castro García para ocupar la
vacante que deja el hasta ahora alumno practicante D. Leandro García
Cabello46.

Instituciones como la Diputación (que gestionaba la mayor parte del Hospital


Provincial), el Ayuntamiento y el Estado, eran los actores por los que se regía el
funcionamiento de la Facultad de Medicina en la Universidad de Valladolid.
Confiriendo, así, gran protagonismo a la política en la formación de los futuros nuevos
médicos.
1.2.3 La Universidad de Valladolid durante la II República.
La proclamación de la República en 1931 sería uno de los puntos de inflexión en lo
que respecta a la convivencia en sociedad. Las organizaciones de izquierda exigieron,
airadamente, la puesta en libertad de los detenidos políticos. Ese acto, será esgrimido
por grupos conservadores como símbolo de anarquismo, al que se pretendía asociar al
régimen recién nacido. Se crea, de ese modo, alarma social avivada por los partidarios
del «orden» y amparando posturas de fuerza en la disputa política. (Martín Jiménez,
2008, p.16).
En junio de 1931, Onésimo Redondo funda el periódico Libertad de marcado
carácter antirrepublicano. Tenía tirada quincenal y, posteriormente, semanal. En él Luis,
publicaría diversos artículos, a partir de 1940. Alguno será abordado en este trabajo.
Desde 1932, Onésimo había declarado a sus seguidores la necesidad de prepararse
para una «inminente guerra civil», adoptando posiciones de cierta controversia en el
modelo de convivencia. En la ribera del Pisuerga se sucedían marchas y entrenamientos
paramilitares a cargo de las «patrullas” jonsistas (posteriormente jonsistas-falangistas),
ciertos actos de provocación a gritos de prensa proselitista o, incluso invasiones de las
aulas por jóvenes que portaban armas. (Martín Jiménez, 2008, p.22)
Progresivamente, la conflictividad es constante en los siguientes años de la
República. Enfrentamientos en la calle, ataques directos a las respectivas sedes sociales
de los diferentes partidos, choques en los centros universitarios e institutos y otros en
forma de panfletos o pasquines.

45
ADPV. Leg. AD. Caja 522. Exp. 004623.
46
Leandro García Cabello, es nombrado en el Discurso de Apertura del Curso Académico 1933-34, leído por el
Dr. Abelardo Bartolomé del Cerro (Catedrático de la Facultad de Ciencias de Valladolid). En la página 22,
literalmente: «Cesan en su trabajo como alumnos internos don Antonio Petschen Kutz [...], don Leandro García
Cabello, […]» y en la página 23: «Y daré la bienvenida a los nuevos internos que han entrado durante el curso […] a
don Arsacio Peña Yáñez, […] a don Luis de Castro García». Vid. Bartolomé y del Cerro, A. (1933). Discurso leído
en la solemne inauguración del curso académico de 1933 a 1934. Universidad de Valladolid. Ed. Cuesta. Obra en
biblioteca particular del autor. pp. 22-23.
Aunque la orden referida en el expediente sea de 1931, es de suponer cierta continuidad entre lo que significa
ser alumno practicante y alumno interno. Promocionando a lo largo de 1932 y 1933 en los casos de Leandro García y
Luis. N del A.

48
Obra científica de un médico gallego

Onésimo había estado en la Universidad Alemana de Mannheim, donde trabajó


enseñando español. Es común, encontrar ciertas semejanzas en la formación en el
extranjero, principalmente en Alemania, de muchos destacados nombres relacionados
con la ciencia, la literatura o las artes, durante la Guerra Civil y la Postguerra. Al igual
que, Luis, nombres como Jiménez Díaz, Antonio Tovar, Fernando Cuadrado Cabezón,
Emilio Díaz Caneja, Alejandro Novo, Juan Rof Carballo, entre muchos otros, ampliaron
sus estudios en Alemania, pensionados por la JAE.
Sin duda, atendiendo a la proyección política de Onésimo, éste adquirió notoriedad
desde la unificación, en 13 febrero de 1934, de las «Juntas Castellanas de Actuación
Hispánica-JONS» con Falange Española. Pero las discrepancias en el seno de F.E y de
las JONS serían permanentes. Peor sería, cuando Franco con el decreto de unificación
del 20 de abril de 1937, en plena guerra, impone la unión con la Comunión
Tradicionalista Carlista, constituyéndose FET y de las JONS. Así se percibirá, en
múltiples aspectos de la vida política, por ejemplo, en las luchas por el control del
P.N.A (Patronato Nacional Antituberculoso) en la lucha antituberculosa durante años.
En tiempos de la II República, un grupo de estudiantes católicos, liderados por José
Antonio Girón de Velasco, participaba con frecuencia en enfrentamientos políticos.
No resulta extraña, la presencia del hermano de Luis, Leopoldo, en ese entorno.
Primeramente, por cercanía de la familia De Castro con el mismísimo Girón, como se
puede atestiguar en diversas cartas de las que reproducimos algún fragmento:

Imagen 11. Carta de José Antonio Girón de Velasco a Luis de Castro García, con motivo de la
felicitación del nacimiento de Leopoldo de Castro Sánchez. (19 de octubre de 1940). AFLC.

“Mi querido amigo y camarada:


He recibido la participación del natalicio de tu hijo LEOPOLDO, y al
felicitarte efusivamente, deseo al nuevo Camarada toda suerte de venturas.
Un abrazo y un saludo brazo en alto de tu buen amigo y camarada”
José Antonio Girón.

49
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 12. Carta de José Antonio Girón de Velasco a Luis de Castro Correa (padre de Luis), en
recuerdo del fallecimiento de Leopoldo de Castro García. (31 de mayo de 1941). AFLC.

“Mi distinguido amigo:


Muy agradecido el recordatorio, que ha tenido Vd. la atención de enviarme,
de su hijo Leopoldo, tan magnífico camarada y amigo al que encomiendo a
Dios como Católico [sic] y como falangista tendré siempre presente en mi
recuerdo.
Reiterando a Vd. Y a su familia mi sentimiento, cordialmente le saluda brazo
en alto”.
José Antonio Girón.

En otras cartas de Girón, se habla de Evencio, hermano de Luis e incluso algunas


van dirigidas a Dolores García (madre de Luis). Son clarificadoras de la relación de la
familia, con uno de los miembros destacados de la Falange y del Gobierno, durante
buena parte del régimen de Franco.

1.2.4 Luis, como alumno interno.


Sabemos que Luis fue nombrado Alumno Interno por Oposición el 6 de marzo de
1933.47
Según consta en el expediente personal, al menos, lo fue en la Cátedra de
Histología y Anatomía Patológica, con el Profesor Suárez López y del Laboratorio de
Patología General con el Profesor Vicente González Calvo.
Ser miembro de la Academia de Alumnos Internos, requería unas condiciones,
según el Boletín de la misma48:

47
AHUV. Exp. 47186. 253/2. Expediente personal de Luis de Castro García. Ver ANEXO .
48
Vid. Zapatero Ballesteros, E. (1940). Discurso de apertura. Clínica. (Boletín de la Academia de Internos).
(1940). Universidad de Valladolid. Facultad de Medicina. Número extraordinario. pp. 2-5. Se trata de un discurso de
apertura del curso académico en calidad de antiguo presidente de la institución. N del A.

50
Obra científica de un médico gallego

Sus miembros se agrupan en ella por selección y esta selección se determina,


por capacidad (de inteligencia y voluntad), por aptitud (compulsada por el
maestro), y por vocación (informada tanto de afán científico como de sentido
humano, de sentido de caridad).
La Academia […] tiende a fundir en ideales de superación el adiestramiento
difícil y delicado que de un modo particular puede y debe conseguir el
internado, en sus afanes de más honda preparación para ese noble destino de
aliviar y sanar al doliente, que constituye el ejercicio de la Medicina.

La Academia de Internos, fue la nueva denominación del Ateneo de Internos tras la


Guerra Civil. Muchos de sus miembros se integraron en el S.E.U. La afiliación al S.E.U
fue obligatoria en los años posteriores a la guerra hasta el años 65 en que desapareció
este sindicato49
Según consta en el expediente de Luis, en el Colegio de Médicos de Valladolid:
«Nunca estuvo afiliado, antes del Movimiento, a ningún partido político ni sindical, ni
ejerció actividades de tal índole, por dedicar toda su atención a los estudios»50.
Sabemos por un recorte de periódico encontrado, a modo de marcapáginas, en uno
de los libros de la Biblioteca particular de Luis, que impartió una conferencia, a
principios de los años 40 en la Academia de Alumnos Internos. Por aquel entonces, la
Academia, por lo que dice el recorte, tenía vínculos con el S.E.U.

49
S.E.U: Sindicato Español Universitario. Constituido en 1933. Con el objetivo de obtener el «pleno dominio
de la Universidad». Base del Falangismo. Esta organización fue impulsada por José Antonio Primo de Rivera. Rival
directo de la F.U.E (Federación Universitaria Escolar) con el fin de introducir doctrina y propaganda de Falange en la
Universidad. Para más información, Vid. Ruiz Carnicer, M. Á. (1996). El Sindicato Español Universitario (SEU),
1939-1965. La socialización política de la juventud universitaria en el franquismo. Madrid: Siglo Veintiuno de
España Editores.
50
AICOMV. Exp. del colegiado núm.215.

51
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 13. Recorte de prensa (desconocemos periódico, pero por la maquetación


consideramos que puede ser el diario Libertad), a principios de la década de 1940 (por el
reverso del recorte vemos noticias sobre la 2ª Guerra Mundial). Interesa el detalle de vínculo
entre el S.E.U y la Academia de Alumnos Internos de la Facultad de Medicina de Valladolid.

Sin embargo, encontramos el carné de afiliación al S.E.U, de Luis, en su segunda


etapa Universitaria, cuando con 43 años ya cumplidos, estudia Filosofía y Letras; que
abordaremos más adelante.

52
Obra científica de un médico gallego

Imagen 14. AFLC. Carné de afiliado al S.E.U, de Luis de


Castro García. (1955).

Según Martín Jiménez, (2008, p.46), a comienzos del curso 1931-1932, el 10 de


octubre de 1931, tuvo lugar un violento enfrentamiento, entre miembros de la F.U.E y
del S.E.U, en la Universidad que se saldó con varios heridos. El problema de
convivencia entre estudiantes universitarios constituía, sin duda alguna, uno de los
principales quebraderos de cabeza de los agentes de orden público. Por supuesto, en este
tipo de incidentes no todos los involucrados eran realmente estudiantes, también era
frecuente la implicación de alborotadores. El propio rector, Torre Ruíz, decreta el cierre
temporal de la Facultad de Medicina. Con la reapertura, se modifica la entrada de los
alumnos hacia la calle de las Doncellas y se exige carnet de estudiante para acceder al
centro. En abril de 1932, la Facultad de Medicina queda bajo estrecha vigilancia de
guardias de asalto llegados desde Madrid. (Martín Jiménez, 2008, pp. 48-49).
Precisamente, del año 1932 son los apuntes de Patología Médica de la Cátedra del
Profesor José Casas Sánchez, luego catedrático en Madrid, y que Luis mecanografió.
Consideramos ésta, la primera obra de Luis, que mereció reconocimiento en el ámbito
estudiantil de la Facultad de Medicina.
Aunque no conservamos cartas del Prof. Casas, es de suponer que Luis haría
méritos para la colaboración docente, relaciones académicas y contactos para las
publicaciones de carácter científico en los siguientes años. Es en esa cátedra, donde
comienza una estrecha relación de amistad y colaboración científica con el Dr. Vicente
González Calvo51.

51
Vicente González Calvo (Toro-Zamora, 1904- 2001, Valladolid). Estudió en la Facultad de Medicina de
Valladolid, ganando por oposición la plaza de alumno interno al servicio de Clínica Médica. En 1929, presentó su

53
Álvaro de Castro Palomares

Respecto a los doctores Casas y González Calvo, Luis se refiere a ellos en la


primera página de su tesis, en los siguientes términos:

Después, Interno del Servicio de Patología General, trabajé durante cuatro


años con el Profesor Dr. D. Vicente González Calvo, a quien todas las frases
que le dedicase no servirían sino para evidenciar omisiones de trascendencia.
Mi último año de internado y algún tiempo como Profesor ayudante de
clases prácticas, los cursé con el Profesor. Dr. D José Casas Sánchez,
Catedrático de Patología General de aquella Facultad entonces y hoy de ésta.
Teniendo en cuenta mis aficiones y modestas aptitudes, la mente del Dr.
Casas fraguó las bases de mi aportación, y preso de inquietud, con deseos de
desarrollar en nuevos horizontes lo que de ellos aprendí, por su consejo vine
a esta Facultad para verificar mis investigaciones bajo la dirección del
Profesor Dr. D. Teófilo Hernando. (De Castro, 1935a)
A estos grandes hombres que trazaron la directriz de mi vida, mi más
entusiasta y sincera gratitud. (De Castro, 1935a)

La primera publicación de Luis en una revista científica, como coautor, la


encontramos en La Medicina Íbera (1933a). Con el título «Embolia pulmonar oleosa
con absceso subsiguiente de la base pulmonar derecha»52. Como autor principal figura
José Ramón de Castro Rodríguez. El interés de Luis por el estudio de la Tuberculosis,
creemos que puede tener su origen en la admiración por los trabajos y la figura de su
pariente, José Ramón.
Este artículo resulta de interés, no sólo por ser el primero del que tenemos
constancia, firmado por Luis, sino por mostrar un caso clínico de cierta
excepcionalidad.

Nuestra observación es en extremo interesante, no sólo porque la embolia se


produjo a expensas de un cuerpo graso, sino también por las circunstancias
que acompañan al caso53
Entre los pocos casos de esta materia (embolias grasas), refiere H. Koch54 en
el año 1924 una sola observación, registrada con el título de «Embolia
aceitosa por humanol». Desde entonces no han menudeado mucho las
comunicaciones en este sentido.

tesis Significación práctica de las reacciones de fijación de complemento y de floculación en el diagnóstico de la


tuberculosis, que obtuvo Premio extraordinario. La Facultad de Medicina y la J.A.E premiaron sus méritos
pensionándole por un año en Clínicas de Paris y Estrasburgo, colaborando allí con el prestigioso Profesor Emile
Sergent y visitando clínicas de Medicina Interna de Berna, Zurich o Heilderberg. Durante el curso 1932-1933 asume
la Cátedra de Patología General. En el Boletín del Ateneo de Internos de la Facultad se cita la conferencia
pronunciada en el Curso del Hospital de Vigo en 1933, titulada «Tuberculosis y sistema Neurovegetativo» y la
titulada «Ictericia Inaparente» en el Centro de Fomento Cultural de Valladolid. Esta última se basa en un artículo
publicado con Luis de Castro García. Vid. Boletín del Ateneo de Internos. (1936). Número extraordinario. Gráficas
Afrodisio Aguado. pp. 99-100. Discípulos suyos, aparte de Luis, fueron Miguel Sebastián Herrador y el Dr. Martínez
Bruna (con quien Luis también tiene publicaciones). N de A.
Vicente González Calvo fue, además (1946-1948) presidente del Colegio de Médicos de Valladolid y de la Real
Academia de Medicina y Cirugía pucelana. Durante su mandato como presidente de la Real Academia, sucedieron
importantísimos hechos en la vida de la institución. Se celebraron los 250 años de su fundación y se inauguró su sede
en el Palacio de los Vivero en 1986. Vid. Colegio de Médicos de Valladolid. (1996). Historia del Colegio de
Médicos de Valladolid (1895-1995). Grupo Telegráficas SL Valladolid. pp. 55-60.
52
Vid. De Castro Rodríguez, J. R., y De Castro García, L. (1933a). Embolia pulmonar oleosa con absceso
subsiguiente de la base pulmonar derecha. La Medicina Íbera. Núm.796. (11-02-1933). Madrid. pp. 3-12.
53
Ibídem, p.4.
54
Vid. H. Koch. (1924). Fettembolie durch Humanolinfektion. A: Deutsche Zeitschrift für Chirugie. Vol.186,
pp. 273-278.
Es muy frecuente la bibliografía científica alemana, en la producción científica de Luis. N del A.

54
Obra científica de un médico gallego

El caso aportado es el de un marinero de Vigo, de 45 años, al que se


diagnostica de una bronquiectasia pulmonar, en base derecha, que ocasiona
hemoptisis. Se le trata con Azotyl, en un primer momento, para
posteriormente tratar con Lipiodol (sustancia para rellenar la bronquiectasia).
Por error del practicante que administra el Azotyl, se elige en una cuarta
inyección, la vía intravenosa (siendo de elección intramuscular). Tras sufrir
el paciente, intenso dolor torácico, disnea y fiebre en siguientes horas,
aparecen esputos hemoptoicos y purulentos en días posteriores. En
radiografía se ve un absceso pulmonar, aproximadamente 1 mes más tarde,
del tamaño de una naranja [sic]. Se trata con Neosalvarsán (derivado
arsenical) para, posteriormente, realizar una frenicectomía. El paciente,
después del tratamiento, «se halla, según sus noticias perfectamente bien, y
hace su servicio de marinero en un transporte de la ría de Vigo».

Como consideración final, los autores escriben:

La simple embolia aceitosa es verosímil que, por tratarse de una inyección


aséptica, no hubiera traído por sí sola más que un infarto pulmonar, sin pasar
al absceso, como ocurrió en nuestro caso.
Este caso trae consigo, entre otras, la enseñanza de que en todo absceso
pulmonar debe intentarse previamente, sea cual fuera la flora existente, una
terapia arsenical previa, antes de decidirse a otras intervenciones médicas o
quirúrgicas, que muchas veces van al fracaso.55

En agosto de 1933, Miguel Sebastián Herrador56, en coautoría con Luis, publica un


artículo en la Revista Española de Tuberculosis57 titulado «Dermatitis áurea grave en un
tuberculoso pulmonar»58. Luis firma como alumno interno numerario. Y Miguel
Sebastián Herrador como profesor ayudante de clases prácticas en el Servicio de
Patología General del Dr. Casas.
Comienza el artículo aludiendo a la particularidad de un caso clínico, de
consecuencias funestas, que versa sobre una rama terapéutica de la tuberculosis, como
era el tratamiento con sales de oro, la auroterapia.

55
Vid. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1933a). Embolia pulmonar oleosa con absceso
subsiguiente de la base pulmonar derecha. La Medicina Íbera. Núm.796. (11-02-1933). Madrid. pp 3-12.
56
Miguel Sebastián Herrador (1908-1969). Cursó la carrera en Valladolid con un expediente ejemplar. Ganó la
plaza de interno, primero en el Departamento Anatómico de Barcelona, luego de Clínicas en la Facultad de Cádiz y
posteriormente en la Clínica de Patología General de Valladolid. Ocupó los puestos de Ayudante de clases prácticas
de Patología General de la Facultad de Medicina de Valladolid, desde 1931 hasta 1936. Auxiliar de Patología Médica
del Dr. Bañuelos del 1936 a 1940. También ocupó el puesto de Médico de Guardia en 1931-1932 y Profesor
encargado de Cátedra en 1939-1940. Obtuvo la beca Conde de Cartagena en 1934 y 1935, para altos estudios clínicos
de investigación en Münich, en Clínica Médica Universitaria de F, Lange y W. Stepp. Desde 1935 Médico de la
Beneficencia Municipal de Valladolid. Fue Decano de la Facultad. Tiene, asimismo, numerosos trabajos publicados
en diversas revistas españolas y alemanas. Vid. Clínica. Boletín de la Academia de Internos. S.E.U. (1941). mayo de
1941. Núm.3.
57
La Revista Española de Tuberculosis se convertiría, a partir de 1940, con el Dr. Bartolomé Benítez Franco
como director de esta, en el órgano oficial del P.N.A. Disposiciones Oficiales del P.N.A, información sobre
oposiciones, labores de los servicios territoriales o centrales, así como publicaciones científicas de tisiólogos del
Estado o Extranjeros, tenían cabida en el contenido de esta publicación de carácter mensual. Ver Palao Ibáñez, M. D.
C. (2012). La Revista Española de Tuberculosis como fuente para el estudio de la lucha antituberculosa durante la
Segunda República. En Prensa y periodismo especializado V (pp. 167-178). Asociación de la Prensa de Guadalajara.
Además, Vid. Palao Ibáñez, M. D. C. (2017). La lucha antituberculosa en España, (1874-1958): medios de
comunicación, sociedad y sanidad. [Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid]. p.74.
58
Ver Sebastián Herrador, M., y De Castro García, L. (1933). Dermatitis áurea grave en un tuberculoso
pulmonar. Revista Española de Tuberculosis (1933). Año V. Nú[Link] IV-Fascículo VIII. pp. 704-712.
A Luis, por errata en el artículo, le adjudican el segundo apellido como “de Hoyos”. Esto es explicable por
haber realizado prácticas asistenciales en el Hospital de Hoyo de Manzanares (Madrid). N de A.

55
Álvaro de Castro Palomares

En el grupo de accidentes descritos en el tratamiento áurico de la


tuberculosis pulmonar figuran, sin duda alguna, entre los mejor conocidos
aquellos que se deben a la reacción de los tejidos epiteliales de tipo
tegumentario, externo o interno; mas son contados los casos de la literatura
con manifestaciones de intensidad desusada o que acarreen consecuencias
funestas; de aquí que juzguemos útil la publicación de este caso en que tales
características se ofrecen.59

El caso clínico que detallan ambos autores es un ejemplo de reacción anafilactoide


o de hipersensibilidad en el tratamiento, con sales áuricas, de un proceso de tuberculosis
pulmonar cirrótica bilateral, con focos exudativos, en una mujer de 42 años. Con
desenlace de exitus.

Examinemos, finalmente, el influjo ejercido por el accidente cutáneo en la


marcha de la infección tuberculosa. Es clarísima, sin duda, su nefasta
influencia. Como lo demuestra la exploración practicada el 11-2-33, dio
lugar, bien directamente por el accidente en sí, bien de modo indirecto
provocando un descenso brusco de las defensas, a una diseminación de gran
amplitud en el otro pulmón, menos interesado hasta aquel momento, y
posteriormente la evolución rapidísima en el sentido de la fusión de estos
nuevos focos trajo consigo el brusco derrumbamiento de la enferma hasta
terminar con su vida.60

La base clínica, terapéutica y orientada a la excepcionalidad del caso observado, es


frecuente en las publicaciones científicas de Luis. Así lo iremos viendo en publicaciones
que analizaremos con el avance del presente trabajo.
1.2.5 La «Santiña de Seijomil». Un caso sorprendente de inedia.
A lo largo de 1933 y 1934, últimos años de carrera de Luis, se suceden diversas
colaboraciones con José Ramón de Castro. En el diario El Pueblo Gallego, en el verano
de 1933, hay constancia de un singular suceso en el que están involucrados, una vez
más, tío y sobrino61. La firma de la noticia es del propio José Ramón que la escribe
desde Entrimo.
De nuevo, un caso entre lo clínico y lo social, además de abordar el paradigma
místico de las inedias o ayunadoras. Se trataba de desenmascarar a una supuesta
ayunadora milagrosa. Y, en efecto así sucedió. Reproducimos algunos fragmentos del
caso, en el que Luis, asistió como testigo y actor:

¿La historia? No es la primera vez que de ella se hacen eco los periódicos.
Era un acontecimiento insólito e inverosímil; se decía que la ciencia se
detenía absorta ante una frontera infranqueable. Fracasaba la terapéutica y el
vulgo, ingenuamente supersticioso, esparcía por la comarca la idea de un
milagro.
Una niña de 15 años, Celsa Nogueira, conviviente con sus padres y sus seis
hermanos en el término celanovés de Seijomil (Seixomil), llevaba cuatro
meses sin probar alimento.62

59
Ibídem, p.704.
60
Ibídem, p.711.
61
De Castro Rodríguez, J. R. (29 de septiembre de 1933). Donde empieza y donde acaba la curiosa historia de
la Santiña de Seijomil. El Pueblo Gallego. p.12.
62
Vid. De Castro Palomares, A. (2017). Estados inédicos en la Galicia de los siglos XIX y XX como relatos de
cultura inmaterial de un pueblo. Sancti Medicina Songemiri. Libro de actas del XVII Congreso de la Sociedad
Española de Historia de la Medicina. SEHM, San Feliu de Guíxols. (Eds.) Zarzoso, A y Arrizabalaga, J. pp. 585-591.

56
Obra científica de un médico gallego

Celsa era un fenómeno curioso. No comía. No bebía. No sentía la menor


necesidad personal. Y vivía alegre, sonrosada, inmóvil en su pobre cama
rudimentaria. […] La comarca es ahora la que se conmueve y la curiosidad
de la Provincia gravita sobre el extraño caso de la niña Celsa, la «Santiña de
Seijomil». […] Milagro o mixtificación, el caso pone en juego todas las
supersticiones.
No me detendré a describir la intervención nuestra, con mi sobrino Luis,
dentro de capítulos vulgares de exploración médica y que cualquier
facultativo medianamente preparado puede realizar mejor que nosotros.
[…] Verificamos inmediatamente una fuerte compresión de los globos
oculares […] a las cinco o seis compresiones, veía perfectamente y, como es
natural, se produjo el reflejo vomitivo, que nosotros buscábamos con
verdadero anhelo. En efecto, la niña vomitó. Pero no vomitó en blanco, sino
que expuso una gran cantidad de pulpo, habas y hollejos de uvas ingeridos
aquella misma mañana, pues se hallaba en plena digestión gástrica.
Muchas personas asistieron al «revivir» de la Santiña, entre ellas: D. Carlos
del Río, don Víctor Míguez, don Jesús Míguez de Celanova, y el médico de
Verea, natural de A Bola, don Ricardo.
Si este suceso fuera un hecho aislado, cuyas ondas terminasen en la familia o
aún en el pueblo, nada ni nadie tendría razones para enjuiciar este episodio y
comentarlo en la peña de amigos; pero aquí se da el caso de que la Prensa
Regional dio a conocer el hecho sin análisis de genealogía y curiosidad.
¿Se trata de un simple error de apreciación popular? Pues borrón y cuenta
nueva. ¿Palpita aquí, como parece a todas luces, el torpe afán de
aprovecharse de un estado circunstancial de conciencia pública? El señor
inspector provincial de Sanidad de Ourense tiene la palabra para actuar
conforme su criterio señale y, por lo que a nosotros respecta dispone en
absoluto para extirpar radicalmente estos tristes resabios de épocas
pretéritas, mezclas de superstición, de ignorancia y de timos místicos, que
benefician poco a provincia tan progresiva, inteligente y de historial tan
culto como ésta de Ourense.
.

57
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 15. Detalle parcial de la página 12, del diario El Pueblo Gallego. (29/09/1933). Artículo
firmado por el Dr. José Ramón de Castro (Entrimo-Provincia de Ourense). Tomado
de:[Link] [Consultado el
15/05/2020].

El inspector de Sanidad de la provincia de Ourense, en esta época, era D. José Luis


García Boente63. Nos consta relación profesional y de amistad del Dr. Boente, tanto con
José Ramón como con Luis. Más adelante, al abordar el Sanatorio Antituberculoso
«Onésimo Redondo», de Valladolid, detallaremos con alguna carta esta relación.
1.2.6 Continúan las publicaciones en el último curso de carrera.
Avanzado el año 1933, comprobamos una nueva publicación científica, de nuevo
en coautoría con José Ramón y con Eduardo Bouzón64 en la Revista Española de

63
José Luis García Boente. (Ribadavia-Ourense, 1891- 1957, Ourense). Importante figura de la Sanidad
Orensana y Estatal del primer tercio del siglo XX y la postguerra. Colegiado en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos
de Ourense en 1920, llegaría a ser Inspector Provincial de Sanidad en esa ciudad. Fue también, presidente del
Colegio de Médicos de esa provincia de 1928 a 1929, pero su labor principal fue la de Jefe Provincial de Sanidad.
García Boente fue el encargado de la coordinación del acontecimiento científico-social orensano de mayor relevancia
en el período previo a la Guerra Civil: las «Jornadas Médicas Galaicoportuguesas”, celebradas en Ourense en
septiembre de 1935. José Ramón de Castro participó en las mismas. Durante el período de la Guerra Civil y la
postguerra ocupa puestos de relevancia en la Lucha antituberculosa. Tomado de Simón Lorda, D. (4 de marzo de
2012). Por la Plaza del Dr. García Boente (Ribadavia-Ourense):
[Link] [Consultado el
15/05/2020] Blog sobre Historia de la Sanidad Orensana.
64
Eduardo Bouzón figura en el artículo, como médico de cabecera del paciente caso. Es llamado por su
paciente para ir a domicilio y recoge clínica de fiebre y tos mucosanguinolenta que no cede con medicación habitual.
Tras progresión de enfermedad en los siguientes quince días, «Reclama, con justa razón, el auxilio de un compañero
para decidir sobre la naturaleza de ese proceso pulmonar agudo». N del A.

58
Obra científica de un médico gallego

Tuberculosis. El título del artículo era «Sarcoma primitivo de mediastino y pleuresía


purulenta interlobular».65

Por las enseñanzas que suministra hacemos la relación de un enfermo, cuyo


cuadro clínico radiológico y aun los elementos primeros de laboratorio no
pudieron traer directrices exactas, sino sólo sospechas de la verdadera
etiología del proceso.

El diagnóstico histológico, lo realiza el Dr. Germán Vidal Antonio66, director a la


sazón del Laboratorio Cajal de Vigo. El paciente del caso tratado presentaba un
«Linfosarcoma de mediastino». De pronóstico funesto.

El curso de la enfermedad fue rápido y el fallecimiento acaeció […] en tres


meses poco más o menos, después de las primeras manifestaciones.
En todo el interregno de la infección no hubo disnea y ésta se produjo muy
tardíamente, unos veinte días antes de la muerte, y precisamente antes de
romperse la pleuresía interlobular purulenta y ser expulsada por vómica.67

Del caso presentado se pueden extraer como conclusiones: la fácil posibilidad de


una sobreinfección de los focos tumorales malignos en el pulmón; la extensión de la
infección purulenta con predilección por el interlóbulo pulmonar; la intrincación de los
síntomas ordinarios de los tumores pulmonares con cuadros similares a los de procesos
neumónicos y, por supuesto, la necesidad de realizar el diagnóstico precoz de un
proceso tuberculoso, en el diagnóstico diferencial.
Como resumen del artículo:

Los autores estudian un curioso caso de sarcolinfoma primitivo de


mediastino anterior, bajo la luz de su diagnóstico diferencial, por la forma
aguda de comienzo y por coexistir una pleuresía purulenta interlobular
neumocócica del mismo lado.68

1.2.7 El Curso de Tisiología de Vigo de 1933.


En diciembre de 1933 tiene lugar, en Vigo, el Curso de Tisiología en el Hospital
Municipal. Allí, Luis aprovecha la oportunidad de darse a conocer en la comunidad
médica. Y lo hace, nuevamente, con José Ramón como mentor.

65
De Castro, J. R., De Castro, L. y Bouzón, E. (1933). Sarcoma primitivo de mediastino y pleuresía purulenta
interlobar. Revista Española de Tuberculosis. Año V. Núm.28. Tomo IV. Fascículo X. pp. 859-866.
66
Del Dr. Germán Vidal Antonio, José Ramón de Castro se refiere a él en los siguientes términos «En el sector
de Laboratorio fui ayudado muy eficazmente por mi fraternal amigo Dr. Germán Vidal Antonio (discípulo predilecto
del Dr. Nóvoa Santos), cuyos servicios, respaldados en la más acrisolada seriedad técnica, me han sido preciosos».
Ver. De Castro, J. R. (1936). Diagnóstico de actividad en la Tuberculosis Pulmonar. Barcelona. Ed. Labor. Prefacio.
N del A.
67
De Castro, J. R., De Castro, L. y Bouzón, E. [Link]., p.865.
68
Ibídem, p.866.

59
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 16. Fotografía tomada en el Cursillo de Tuberculosis del Hospital de Vigo. Diciembre de
1933. (Foto Villar). Luis de Castro García, primero por la izquierda. El Dr. Troncoso, tercero por la
izquierda. El Dr. Valdés Lambea, cuarto por la izquierda, al lado del Dr. José Ramón de Castro, de
gafas, cuarto por la derecha. Imagen de AFLC.

Sería la primera vez que en Galicia se celebra un curso especial de tuberculosis de


la envergadura del que José Ramón de Castro es iniciador, director e impulsor. Un buen
plantel de la medicina viguesa e importantes tisiólogos nacionales se reunieron en esa
actividad científica. Nombres de ilustres médicos como Larramendi, Vidal, Manuel
Tapia, Valdés Lambea69, Hervada, Fontoira70 o, de nuevo, Vicente González Calvo,
coinciden con Luis en los escenarios donde se exponían avances y aspectos de la tisis.71

69
José Valdés Lambea (Villanueva de la Serena-Badajoz, 1888-Madrid, 1969). Estudia Medicina en Oviedo.
Posteriormente, ingresa en Sanidad Militar. En 1910, es destinado a Marruecos con el inicio de la Campaña del Kert,
en la que Valdés fue condecorado. Su contacto con la tisiología se inició en una etapa previa, como médico de
Dispensario en Nador, atendiendo a numerosos pacientes afectados de tuberculosis. En 1914, publica sus dos
primeros libros El Dispensario Indígena de Nador y Pronóstico actual de la tuberculosis de los pulmones. En 1916,
regresa a la Península, a la fábrica de Armas de Trubia. En Asturias escribe 3 libros y numerosos artículos médicos.
Uno de ellos es una extensa obra de 742 páginas titulada Estudios sobre Tuberculosis. Los otros dos, Juicio crítico
sobre el estado actual de la Tuberculosis en sus tres aspectos: higiénico o profiláctico, médico o farmacológico y
quirúrgico y Tuberculosis experimental: Estudios experimentales clínicos sobre quimioterapia de la Tuberculosis
fueron premiados en el Concurso “El siglo de Oro” y el Victoria Eugenia, respectivamente. En 1928, con 40 años y
siendo Capitán Médico, se decide por la medicina Hospitalaria, obteniendo plaza de Internista en el Hospital Militar
de Carabanchel, actualmente Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. En 1930, crea la especialidad de
Fimatología en dicho Hospital. Ese mismo año, ostenta el cargo de Contador del Colegio de Médicos de Madrid. Se
suceden numerosos libros, entre ellos Prontuario terapéutico de enfermedades del aparato respiratorio, que tuvo un
gran impacto. Fue director del Nuevo Sanatorio Antituberculoso de Hoyo de Manzanares, en el que llegó a estar
ingresado Camilo José Cela. Es citado por esto en los “Papeles de Son Armadans”. En 1994, publica su último libro
Vidas de Sanatorio (tipos, ocurrencias y conversaciones). Su legado es fecundo como investigador y escritor, con una
treintena de libros y centenares de artículos científicos. Vid. Albiach, J. M. y de Granda Orive, J. I. (2008).
Homenaje a un científico: el doctor D. José Valdés Lambea. 80 años de historia de un Servicio de Neumología.
Revista de Patología Respiratoria, 11(3), 136-140.
70
Celestino Fontoira Peón, ginecólogo pontevedrés. Propietario del Sanatorio Santa María de Pontevedra, junto
con su hermano el pediatra Manuel Fontoira y su cuñado José García Pintos (cirujano), en la década de 1940. Vid.
Abilleira, M. (25 de octubre de 2015). No queda ningún sanatorio privado gestionado por pontevedreses en la ciudad.
Diario de Pontevedra. Tomado de [Link]
privados-en-manos-de-pontevedreses/[Link] [Consultado el 16 de junio de 2020].
71
Martínez Morás, A. [Link]., pp. 19-22.

60
Obra científica de un médico gallego

La prensa regional de la época, como el Faro de Vigo o el Pueblo Gallego, realizan


un seguimiento de las comunicaciones presentadas en el Curso.

Imagen 17. Fotografía del Hospital Municipal de Vigo, tomada de Martínez Morás, A. (1934).
Un cursillo de tisiología en el Hospital Municipal de Vigo. España Médica, Madrid. Enero de
1934. Año XXV. Nº 640. pp. 19-22.

Imagen 18. Caricaturas realizadas por Pardo para España Médica. Luis, señalado en rojo.
Tomado de Martínez Morás, A. (1934). Un cursillo de tisiología en el Hospital Municipal de Vigo.
España Médica, Madrid. Enero de 1934. Año XXV. Nº 640. pp. 19-22.

Reproducimos algún párrafo de El Pueblo Gallego72, sobre el curso de tuberculosis


del Hospital Municipal:

Del Dr. Vicente González Calvo, precedido de una justa fama de hombre de
cátedra […] la presentación fue hecha por su alumno interno D. Luis de

72
Ver. El Pueblo Gallego. (10 de diciembre de 1933). Año X. Núm.3028. p.8.

61
Álvaro de Castro Palomares

Castro García, quien brevemente hizo un recorrido del historial universitario,


de las aportaciones científicas, de su labor docente y de sus trabajos en el
extranjero al lado de los profesores Ambard, Sergent, Reymond y Váquez.
El joven y aventajado discípulo del Dr. Casas, catedrático de Patología
General de la Universidad de Valladolid, don Luis de Castro ofrece a la
concurrencia el interés de una deliciosa disertación, con la que sustituye a su
maestro, que por causas imprevistas no ha podido asistir al acto.73
Titula su conferencia este joven esperanza de la Medicina: «Gama biológica
en los tuberculosos» relatando principalmente trabajos personales de interés
capitalísimo para la explicación de ciertos caracteres clínicos o fenómenos
reaccionales que en los tuberculosos se presentan y que el señor Castro ha
llevado con una base de conocimiento, una dirección clara y una perfección
de técnica verdaderamente excepcionales hasta el punto que en el ánimo de
los oyentes quedó bien patente la madera de investigador de altos vuelos
existente en el disertante.74
Elabora a partir de aquí, y de notables trabajos personales de índole
experimental, una teoría que explique de manera racional la aceleración de la
velocidad de sedimentación en los tuberculosos pulmonares […] Después
expone, amenísimamente, los trastornos que en el tuberculoso recaen sobre
su tiroides y sobre su esfera psíquica, enraizando magistralmente las
pequeñas alteraciones ocurridas en la psiquis de los tuberculosos y los más
amplios trastornos mentales que en ellos mismos ocurren en concepciones
muy sugestivas y en las que se echa de ver bien claro el copioso bagaje de
conocimientos científicos que el exponente posee.75
La concurrencia, satisfechísima de la disertación escuchada, hizo fervorosos
elogios tanto de la facilidad de dicción, como del entusiasmo científico que
anima al señor Castro, uniéndolo a dotes de inteligencia excepcional que
llevan a vaticinar que este joven hará honor constante a su apellido.76

73
Ver. El Pueblo Gallego. (19 de diciembre de 1933). Año X. Núm.3035. p.9.
74
Ibídem.
75
Ibídem.
76
Ibídem.

62
Obra científica de un médico gallego

Imagen 19. Carta del Dr. Celestino Fontoira Peón a Luis. (28 de julio de 1934). El Dr.
Fontoira muestra interés por la conferencia de Luis respecto a la medida de T.S en orina de
embarazadas. AFLC.

1.2.8 Premio Fin de carrera y apoyo de la familia.


El verano de 1934 resulta especialmente provechoso para Luis. A la obtención del
Premio Fin de Carrera, se añaden numerosas publicaciones científicas en revistas
especializadas. Las amistades que surgieron durante el Cursillo de Vigo se consolidan y
va creando su hueco entre los miembros de los foros especializados en tuberculosis.
La publicación de tres artículos, nuevamente con José Ramón, en la Revista de
Sanidad e Higiene Pública77 en septiembre de 1934, le da un privilegiado lugar de
promoción.78

77
La Revista de Sanidad e Higiene Pública es un «órgano privilegiado de publicación a lo largo de los años del
Régimen de Franco». Vid. Marset Campos, P., Sáez Gómez, J. M. y Martínez Navarro, F. (1995). La Salud Pública
durante el franquismo. Dynamis: Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque. Historiam Illustrandam, 15, 211-
250.
78
La Revista de Sanidad e Higiene Pública es el Boletín Técnico de la Dirección General de Sanidad. Esta
publicación comenzó en 1926, bajo el nombre de Boletín Técnico de la Dirección General de Sanidad en 1926. Desde
el año 1932 y hasta 1995, mantuvo el nombre de Revista de Sanidad e Higiene Pública. Entre sus objetivos está el dar
a conocer las investigaciones originales y los estudios técnico-sanitarios nacionales, así como los trabajos y
documentos de procedencia extranjera que fueran de interés para la Sanidad Nacional. Ver: Ministerio de Sanidad.

63
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 20. Portada de la Revista de Sanidad e Higiene Pública. Año IX. Núm.1.
Enero, 1934. Biblioteca particular del autor.

Los tres artículos mencionados, en coautoría con José Ramón de Castro, llevan por
título: «La ficha de salud y la cartilla de enfermedad», «El reconocimiento de salud» y
«Desarrollo y funcionamiento de las créches en Rusia».79
Los inicios científicos de Luis no se entienden sin la figura de José Ramón de
Castro.
En el libro de José Ramón, titulado «Sinfonía ácido resistente»80, terminado de
escribir en 1933 y editado en 1935, la coincidencia de varios capítulos con, al menos 3
comunicaciones firmadas, en coautoría con Luis, son obvias. Por no decir, idénticas.

[Link]
[Consultado el 11-02-2020].
En el año 1934, como Redactor Jefe y director del Instituto Nacional de Sanidad estaba Gustavo Pittaluga. En el
comité de redacción, nombres como Francisco Bécares (Inspector Provincial de Sanidad de Valladolid), Gregorio
Marañón (Consejero de Sanidad), Teófilo Hernando (director del Instituto de Farmacología), Pío del Río Hortega
(director del Instituto Nacional del Cáncer) o Manuel Tapia (director del Hospital N. de Infecciosos), entre otros
relevantes médicos. Muchos de estos nombres, están involucrados en los progresos académicos y profesionales de
Luis. N del A.
79
Vid. De Castro Rodríguez, J.R. y De Castro García, L. (1934c, 1934b, y 1934a), según orden de citación en
el párrafo.
80
En el libro Sinfonía ácido resistente. (De Castro, J.R., 1935) hay claras coincidencias con las publicaciones
en coautoría con Luis. Estos capítulos son: «El reconocimiento de salud», «La ficha de salud y la cartilla de

64
Obra científica de un médico gallego

Imagen 21. Portada y primeras páginas de los capítulos aludidos, en el libro Sinfonía ácido
resistente (1935). Las ilustraciones son de Ignacio Senra,
muy en la línea de la Lucha antituberculosa.

enfermedad» y «Tuberculosis y prostitución». Este último lo trataremos más avanzado el trabajo. Estas coincidencias
apoyan la importante relación familiar y de promoción de José Ramón hacia el que consideraba su sobrino, Luis. No
cabe hablar de plagio o autoplagio. Las colaboraciones y reconocimientos entre ambos familiares son de sobra
conocidos. Estas coincidencias no tenemos constancia de que se hayan apreciado en otras investigaciones, en las que
se investigara sobre José Ramón de Castro. N del A.

65
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 22. Contraportada, SUMARIO, de la Revista de Sanidad e Higiene Pública. Año


IX. Núm.1. Enero, 1934. Biblioteca particular del autor. Subrayada, en rojo, la
coautoría de Luis.

Reproducimos algunos párrafos de interés:

Hace varios años, la prensa profesional norteamericana y luego la francesa


se ocupaban del examen sistemático anual, como medio de prevenir la
eclosión de múltiples enfermedades y de evitar el progreso de otras
adquiridas y abandonadas por el enfermo en el tráfago diario de su actividad
social. Tal llamada de atención no halló un eco práctico en los medios
sanitarios europeos, acaso por traer de un lado el cuño americano y por
ofrecerse de otro, a primera vista, como un problema insoluble
económicamente.81

81
De Castro, J.R. y De Castro, L. (1934b). El reconocimiento de salud. Revista de Sanidad e Higiene Pública.
(septiembre, 1934). Año IX. Núm.9. pp. 279-286. Los autores describen el recelo de la comunidad científica europea
hacia las iniciativas norteamericanas. Este artículo está escrito en los últimos años de la II República. El
nacionalsocialismo estaba en desarrollo en Alemania. N de A.

66
Obra científica de un médico gallego

[…] Con el alcohol y el tabaco. La lucha contra estos dos semivicios [sic],
incorporados tácitamente a la moral de los pueblos, parece una utopía.
Norteamérica, después de algunos años de efervescencia inaudita
desplazando cuerpos de vigilancia y leyes prohibitivas vio desperezarse una
serie de gangsters, bandidos y logreros, como mal compensador de la
suspensión oficial del alcohol. Y es que el error de los dirigentes yanquis
estuvo en que la interdicción de los vicios y placeres del hombre por medio
de la violencia levanta el clamor de las multitudes, y en cambio, su supresión
lenta, suave, inapercibida [sic], gracias a impuestos progresivamente
crecientes y a la educación de la masa, es viable y llega a ser una realidad.82
El reconocimiento de salud debiera ser algo por encima de los Dispensarios
de toda especie, La oficina de salud polariza sus elementos exploratorios
hacia el individuo fisiológico o supuesto tal. Opuestamente, el Dispensario
intenta buscar lo patológico en el sujeto que cree tener motivos para hallarse
enfermo. No existe la menor sutileza diferencial entre ambas definiciones: el
primero previene y el segundo actúa.83
Un reconocimiento de salud con todas las ventajas para el consultante y con
tan innumerables beneficios para el Estado merece algún sacrificio por
ambas partes, y la manera de obtener el dinero preciso se resolvería también
sin grandes aspavientos con el estudio de las condiciones de tributación de
cada ciudadano mediante un timbre especial, el timbre de salud, obligatorio
sobre el ingreso diario de los individuos.84

De los tres artículos publicados, sorprende el que lleva por título: «Desarrollo y
funcionamiento de las créches en Rusia».
Nos encontramos en los últimos años de la II República. La descripción que José
Ramón y Luis, hacen sobre este sistema de puericultura en Rusia85 es tomada de
ejemplo por lo positivo de sus virtudes.

Para emancipar a la mujer, borrar las desigualdades civiles respecto al


hombre y estimular su productividad social, Lenin pedía, ya en los principios
de la revolución de octubre, comedores públicos, «créches» y jardines de la
infancia, como medios de protección a madres y niños.86
Los fines de la «créche» son: liberar a la mujer del cuidado de su hijo
mientras trabaja o estudia y crear una generación «fuerte, sana, con nervios
de acero y músculos de hierro» (Lenin). Su funcionamiento se basa en la
máxima adaptación a los intereses del niño y de su madre trabajadora,
permaneciendo aquel allí durante la jornada normal de la obrera […] se
observó que así se favorece el desarrollo físico del niño, pudiendo la madre

82
Ibídem, p.282.
83
Ibídem, p.279.
84
Ibídem, p.284.
85
De hecho el monstruo comunista no había aparecido en toda su crudeza pues la Asociación de Amigos de la
Unión Soviética (AUS) fue creada por un grupo de intelectuales españoles el 11 de febrero de 1933 como plataforma
para el conocimiento y el contacto recíproco entre España y la Unión Soviética.
[Link] por última vez el 2
de noviembre de 2020]
En su fundación estuvieron intelectuales de todas las procedencias, algunos, bien se vio después, demostraron
mucha ingenuidad en ello, pues tuvieron que escapar del Madrid revolucionario para salvar su vida, como Teófilo
Hernando; Gregorio Marañón o Pío Baroja. También estuvieron Nóvoa Santos, Valle-Inclán (ya fallecidos cuando se
inicia la guerra civil). Otros médicos ilustres firmantes fueron: José Sánchez Covisa; Luis Calandre, Ángel Garma;
Fernando De Castro; Pío del Río Hortega; Juan Madinaveitia; Isaac Costero; y personalidades procedentes de
variados ámbitos: Victoria Kent, Regino Sáinz de la Maza; Ramón Sender; Jacinto Benavente, Julián Zugazagoitia;
Víctor Macho, Concha Espina; Augusto Barcia Trelles, destacado masón; Luis Jiménez de Asua; Federico García
Lorca; Wenceslao Roces Súarez. Había comunistas, socialistas, liberales etc. N. del A.
86
De Castro, J. R. y De Castro, L. (1934c). p. 286.

67
Álvaro de Castro Palomares

trabajar, reposar y estudiar cuanto necesite. […] Resulta así la «creché»


institución abierta, que jamás intenta arrebatar el hijo a su familia.87

El artículo continúa con la descripción de funciones del director médico, enfermería


y administración doméstica de la «créche». Destaca la implantación de los hábitos de
higiene, lavado de manos y dientes, la puesta en contacto de los niños con la Naturaleza
tratando de introducirles en una concepción realista de la vida.
El artículo titulado: «La ficha de salud y la cartilla de enfermedad»88, está redactado
a modo de introducción para el que aborda el reconocimiento de salud:

Son las arriba apuntadas dos palabras que expresan conceptos encontrados,
pero que a la postre coinciden en las mismas aspiraciones.
La primera, la ficha de salud, expresaría el resultado de los reconocimientos
periódicos en estado hígido, y vendría a ser no sólo un visto bueno sobre las
condiciones de fisiologismo del portador, sino también sobre sus
posibilidades psíquicas, profesionales y dinámicas.
La cartilla de enfermedad sería la contrafigura de la ficha, esto es, la
recolección sucesiva y acertada de cuantos episodios morbosos pasados y
presentes cargaran en la historia del ciudadano explorado.89

En lo que respecta a la ficha de salud, los autores la dividen en 5 etapas, a ser:


infancia, pubertad, juventud, edad adulta y vejez. Sin segmentaciones exactas de rangos
de edad.
Consideran a la cartilla de enfermedad como el «complemento insustituible» de la
ficha de salud.

Nada tan mal retenido y recordado como las propias dolencias del individuo.
Es menester un hombre muy meticuloso y culto para que pueda pasearse
sobre el pasado, extrayendo de su memoria datos de cierta garantía para ser
tenidos en consideración.
[…] La cartilla de enfermedad viene a suplir estas deficiencias históricas,
dando la veraz narración de los actos patológicos acaecidos, en forma
intachable.90

Concluyen la publicación, aludiendo a ambas herramientas de anamnesis e historia


clínica, como contribuyentes a la mejora y selección de la especie. Haciendo un claro
guiño a las tesis de la raza o la eugenesia (entendida como mejora de la especie) que se
consolidaban en la Alemania del momento.

No en balde la ficha de salud y la cartilla de enfermedad se interfieren y


compenetran para establecer entre ambas durante el curso de la existencia
del hombre un continuo ir y venir de intercambios que culminan en la
máxima conservación del individuo, en la selección y mejora de la especie, y
como término, en la alborada de un nuevo orden social, lógico resumen de
esas dos sublimes aspiraciones.91

87
Ibídem, p.287.
88
De Castro, J. R. y De Castro, L. (1934c). La ficha de salud y la cartilla de enfermedad. Revista de Sanidad e
Higiene Pública. (enero, 1934). Año IX. Núm.1., pp. 51-59.
89
Ibídem, p.51.
90
Ibídem, pp.56-57.
91
Ibídem, p.58.

68
Obra científica de un médico gallego

Continuando el verano de 1934, encontramos publicaciones científicas de Luis, en


la Revista Clínica Castellana, Anales de Medicina Interna o La Medicina Íbera.
En un ejemplar de la Revista Clínica Castellana de 193492, tomo que recopila las
publicaciones de todo el año, encontramos dos artículos en coautoría que llevan por
títulos: «Las estalagmonas urinarias en la tuberculosis pulmonar» y «Estalagmonas
urinarias en el embarazo». Ambos títulos también figuran en la revista Anales de
Medicina Interna, mejor referenciados que en la Revista Clínica Castellana.

[Link] Un invento propio: El Estalagmógrafo.


El primer trabajo, en coautoría con el Dr. Martínez Bruna93, titulado «Las
estalagmonas urinarias en la tuberculosis pulmonar»94 conlleva la creación de un
aparato de laboratorio denominado «Estalagmógrafo».

El primer problema que se nos planteó fue la elección de técnica para la


determinación de la tensión superficial. El aparato más corrientemente
utilizado para este objeto, y del que disponíamos en el laboratorio, es el
estalagmómetro de Traube. Al empezar a manejarlo con el fin de
adiestrarnos en su técnica, pronto nos dimos cuenta de lo fatigoso que
resultaba la cuenta de las gotas durante los 10 minutos que aproximadamente
tarda en vaciarse.
Pensamos inmediatamente el empleo de un método gráfico, y al efecto
construímos el sencillo aparato que llamamos Estalagmógrafo, que puede
verse en el esquema, empleando como cilindro registrador el del
metabolímetro de Kroch[sic], y como señal eléctrica el cronógrafo del
mismo, por disponer de este aparato, siendo muy fácil encontrar en todo el
laboratorio regularmente montado, accesorios para improvisar este sencillo
dispositivo.95

92
AFLC. Biblioteca particular. Encontramos un tomo de la Revista Clínica Castellana (1934), editada en
Valladolid, con periodicidad mensual, vinculada a la Facultad de Medicina y al Colegio de Médicos. Comenzó a
publicarse en 1910. El propósito de los fundadores era elevar el nivel científico y profesional de los médicos. Tenía la
Dirección, Redacción y Administración en la calle Macías Picavea 38-40, siendo el primer director de la revista el Dr.
Nicolás de la Fuente Arrimada, catedrático de clínica quirúrgica de la Facultad de Medicina. y Rector de la
Universidad. Colaboraron en ella: Misael Bañuelos, Blas Sierra, Ricardo Royo Villanova o Vicente González Calvo
entre otros. Vid. Colegio de Médicos de Valladolid. (1996). Historia del Colegio de Médicos de Valladolid (1895-
1995). Grupo Telegráficas SL. Valladolid. p.97. N del A.
93
Julio Martínez Bruna fue profesor auxiliar de la Cátedra de Higiene, por oposición, en la Facultad de
Medicina de Valladolid, en 1933. Ver La Vanguardia. (2 de abril de 1933). p.27. En
[Link] [Consultado el 3 de Junio de
2020]. Además, el Dr. Martínez Bruna impartió el curso de 30 lecciones sobre técnicas de laboratorio en la Facultad
de Medicina en marzo de 1934, en el que Luis fue alumno. N del A.
94
Vid. Martínez Bruna, J. y De Castro García, L. (1934). Las estalagmonas urinarias en la tuberculosis
pulmonar. Anales de Medicina Interna (1934). Tomo III. Julio de 1934, pp.533-541.
95
Ibídem, p.536.

69
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 23. Esquema del «Estalagmógrafo”, ideado por Luis y el Dr. Martínez Bruna. (1933).

En la publicación se trata la importancia del parámetro de laboratorio, velocidad de


sedimentación, en el diagnóstico y pronóstico de la Tuberculosis Pulmonar.

Si bien hemos de reconocer que se trata de un proceso inespecífico y por lo


tanto que pueden existir causas múltiples susceptibles de provocar aumento
de velocidad de sedimentación, no es menos cierto que en la práctica,
conforme indica Radecker, Una V.S. alta nos hará extremar nuestro celo y
preocuparnos por un examen completo y detenido del enfermo para
asegurarnos de si padece o no un proceso tuberculoso.96

Las estalagmonas eran sustancias contenidas en plasma sanguíneo, productos de la


destrucción parcial de las albúminas corporales y que son las responsables del aumento
de velocidad de sedimentación en el análisis de laboratorio. Estas sustancias se
eliminaban por la orina. Con el método del análisis de tensión superficial en orina,
pretenden Martínez Bruna y Luis, el evitar analítica de sangre en el paciente y librarle,
por tanto, de esa molestia.
Concluyen su investigación reconociendo que:

1º: Las cifras de tensión superficial en orina son más elevadas en mujeres
que en hombres.
2º: Las cifras de tensión superficial descienden en estado de enfermedad y
sensiblemente lo mismo en el hombre que en la mujer.
3º: En la Tuberculosis Pulmonar el descenso de T.S es más marcado que en
las demás enfermedades por regla general.
4º: No existe relación entre el descenso de T.S y el aumento de V.S.
5º: No estamos autorizados para creer que el aumento de V.S. sea debido a la
presencia en el plasma de productos proteínicos incompletamente
degradados.

96
Ibídem, p.533.

70
Obra científica de un médico gallego

6º: La determinación de la T.S. con la técnica señalada, es un proceder


cómodo, exacto y seguro, digno de un uso más general del que disfruta
actualmente.

Entre la bibliografía del artículo, como es habitual en las publicaciones científicas


de Luis, abundan las referencias a científicos alemanes.
En el expediente personal Universitario97, consta como descubrimiento científico,
el Estalagmógrafo, en el apartado de Publicaciones de obras y trabajos científicos o
literarios, descubrimientos científicos y comisiones facultativas.
Con motivo de las VII Jornadas de la Asociación Nacional de Médicos especialistas
en análisis clínicos, en el año 1958, en Valladolid, Luis presenta en la sección de
comunicaciones libres, «Estalagmógrafo original». En este congreso médico coincide
con los doctores Varela Núñez de Santiago de Compostela que llegaría a Decano de
Medicina, y Dimas Romero Vázquez, de Coruña, entre otros ponentes.98

Imagen 24. Certificado del curso de Análisis Clínicos en marzo de 1934 y en el cual Luis aprendió
diversas técnicas de laboratorio. Imagen tomada del Expediente AJAE 344414.

El otro trabajo, de nuevo en coautoría con Teodosio Medrano99 aunque como


primer firmante consta Luis, lleva por título «Estalagmonas urinarias en el
embarazo».100
En el artículo, se agradece la colaboración del Dr. Isidoro de la Villa, que
proporcionó pacientes del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Provincial,

97
AHUV. Exp. 47186. 253/2. Expediente personal de Luis de Castro García.
98
El Norte de Castilla (16 de octubre de 1958). VII Jornadas de la Asociación Nacional de Médicos
especialistas en análisis clínicos, en Valladolid.
99
Teodosio Medrano figura como alumno interno agregado en el servicio de Patología General de la Facultad
de Medicina de Valladolid. N del A.
100
Ver. De Castro García, L. y Medrano, T. (1934). Estalagmonas urinarias en el embarazo. Anales de
Medicina Interna (1934). Tomo III. Núm.7. Madrid. Julio de 1934. pp. 617-623.

71
Álvaro de Castro Palomares

para casuística y al Dr. Félix Domingo Calvo que suministró material de laboratorio del
servicio de higiene antivenérea.
Se extraen las siguientes conclusiones:

1º: En el embarazo las cifras de tensión superficial en orina son más bajas
que en la tuberculosis (referencia del trabajo anterior).
2º: Hay una relación inversa evidente entre la V.S y la T.S conforme los
trabajos de Bechold, Reiner, Schemenski y Oetingen.
3º: La determinación de tensión superficial en orina de embarazadas, si es
baja la cifra obtenida alrededor de 0,764, es un dato diagnóstico.
4º: En los primeros meses del embarazo, puede ser un signo de diagnóstico
precoz.

[Link] Inauguración de los Servicios de Electro-Radiología.


En el año 1934, Luis pudo ser testigo de grandes innovaciones en la Facultad
de Medicina de Valladolid y en el Hospital General. En la Revista Clínica Castellana de
ese mismo año, se anuncia la Inauguración de los Servicios de Electro-Radiología.

En nuestra Facultad de Medicina había muchas cosas por hacer. En el


Hospital general, pese a la buena voluntad de los profesores encargados de
los servicios del mismo, la instalación defectuosa y anticuada, esterilizaba
sus esfuerzos.
[…] El pasado día 1 de marzo tuvo lugar la inauguración de los nuevos
servicios de Electro-radiología. Representaciones del Ayuntamiento, de la
Academia de Medicina, del Colegio Oficial de Médicos, del General de la
Séptima División, fueron recibidos por el Decano doctor Bañuelos y los
catedráticos señores Argüelles, Casas, Monterde, Morales, Salazar, Sánchez
y Sánchez y De La Villa, que con el señor rector de la Universidad, el señor
Martín, secretario de la misma, el señor Bécares, inspector provincial de
Sanidad y numerosos médicos invitados al acto, se trasladaron a las salas de
Electro-radiología en donde aguardaba se visita el profesor de dichos
servicios, doctor Adolfo Pardo, con todo el personal auxiliar y las Hermanas
de la Caridad adscritas al Departamento.101

La necesidad de formación en las técnicas radiológicas y la interpretación de las


radiografías, es cardinal en la especialización en tuberculosis, pulmón y corazón, que
sería la elegida por Luis, desde ese año.
En septiembre de 1934, en coautoría con Luis, Vicente González Calvo publica en
La Medicina Íbera: «Ictericia inaparente en la Tuberculosis Pulmonar».102

Los estudios referentes a la colemia tienen siempre interés, pero aún de más
significación en los denominados estados de icterus larvado o inaparente,
puesto que su determinismo aporta valiosos elementos de juicio respecto a su
exteriorización, considerando que no otros datos suscitarían esa posibilidad.
Si además de esto tenemos en cuenta que las modificaciones de tenor de
bilirrubina en sangre nos son muy útiles a los fines de evidenciar el conjunto

101
Ver. La Clínica Castellana (1934). Las grandes innovaciones en nuestra Facultad de Medicina y en el
Hospital general. Inauguración de los Servicios de Electro-Radiología. pp. 179-194. Por el Dr. Ledo. La firma del
artículo corresponde al Dr. Ledo Dunipe. N del A.
102
Ver. González Calvo, V. y De Castro García, L. (1934). Ictericia inaparente en la Tuberculosis Pulmonar.
La Medicina Íbera (1934). Año XVIII. Núm.880. Tomo XXVIII. Vol. II. Madrid, 22 de septiembre de 1934, pp.385-
389. También, en la biblioteca del autor, en separata, pp.1-5. N del A.

72
Obra científica de un médico gallego

de factores que concurren en la producción, desplazamiento y eliminación de


pigmentos biliares, fácil es colegir la importancia de esta cuestión.103

Los autores llevan a cabo su investigación en 51 pacientes afectados de tuberculosis


pulmonar en los que se ha investigado niveles de bilirrubina en sangre, pápula
histamínica y prueba de Zink y Seide104en orina. Las tres determinaciones concurren en
la exteriorización del «Icterus inaparente», según sus observaciones.
Concluyen afirmando que:

Consideramos que la intradermorreacción histamínica es un dato de gran


valor diagnóstico del «Icterus inaparente».
La ictericia local histamínica se ha hecho manifiesta a partir de un tenor de
bilirrubina en sangre por encima de 0.80 centigramos por 100.
La sensibilidad de la prueba de Zink y Seide en orina es inferior a la
precedente, puesto que sólo se hace positiva cuando la intensidad de aquella
alcanza el tipo ++.
La intradermorreacción histamínica se comporta tanto más pronunciada
cuanta más actividad tengan las lesiones tuberculosas.105

Ese septiembre de 1934, Luis obtiene el certificado del curso sobre Metodología en
exploración clínica, impartido por el Prof. Dr. Casas. Este curso, es valorado en el
expediente de la pensión que, en 1935, le concede la JAE para ir a Alemania.

Imagen 25. Certificado del curso “Los modernos métodos de exploración clínica en Medicina”,
impartido por el Dr. Casas en mayo de 1934. Expediente AJAE 344414.

103
Ibídem, p. 385.
104
Se corresponde con los autores de la siguiente publicación: Zink, K. & Seide, J., Histaminquaddel und
Methylenblauprobe zum Nachweis des latenten Ikterus. Zschr. klin. Med., (1932), 122: 52-6. Recogido en Index-
catalogue of the Library of the Surgeon-General's Office, United ... - National Library of Medicine (U.S.) - Google
Libros [Consultado el 30 de diciembre de 2020].
105
González Calvo, V. y De Castro García, L. [Link], p. 389.

73
Álvaro de Castro Palomares

Esta prolijidad de publicaciones científicas en el último año de carrera puede


guardar relación estrecha con el impulso que le brindó José Ramón de Castro y la
exitosa intervención de Luis en el Curso de Tuberculosis de Vigo.
Como veremos más adelante, las publicaciones con González Calvo, Sebastián
Herrador, Martínez Bruna y, alguna de José Ramón, sirven de base clara para la Tesis
de Luis, en 1935.
1.2.9 Primer trabajo científico-humanístico.
Antes de ahondar en la tesis de Luis, creemos conveniente analizar el que
consideramos su primer trabajo científico-humanístico. De carácter ensayístico, no tanto
por la extensión, sino por la pretensión. Abarca distintos conocimientos, como la
Endocrinología, la Sociología, la Historia e incluso la Filosofía, como veremos. Es,
asimismo, la primera publicación de De Castro vinculada a la Historia de la Medicina.
Disciplina ésta de la que llegaría a impartir docencia en la Facultad de Medicina de
Valladolid.106
El título de este breve trabajo es: «Ensayo sobre Gigantografía». Publicado en El
Siglo Médico.107
Recomendado por el Dr. Casas, Luis continúa los estudios de doctorado en la
Universidad Central de Madrid. Allí, recibe formación con Teófilo Hernando Ortega y
con Gregorio Marañón. Si el interés por la Farmacología Aplicada se lo estimula
Hernando, el que muestra por la Endocrinología y las humanidades médicas,
seguramente se deba, a la influencia de Marañón.
A continuación, reproducimos los párrafos que consideramos de más interés en el
ensayo sobre la Gigantografía:

Se deben a V. Langer las primeras observaciones científicas de esta


manifestación, y los gigantes que tienen nacimiento en la leyenda, largo
tiempo considerados por la credulidad popular como los últimos testimonios
de una raza sobrehumana desaparecida, están hoy desprovistos de todo el
esplendor que antiguamente tenían al hermanarse la Sociología con la
Medicina, con la Endocrinología, que no reconoce en tales ideas más que
ficciones vulgares.108

Al igual que con el caso de la «Santiña de Seixomil», Luis completa el


conocimiento humanístico con el científico. Son años de interés por la antropometría y
el concepto de raza. En esta publicación, cita en bibliografía el «Mein Kampf» de Hitler
y cuestiona la teoría de superioridad racial:

Tampoco se puede hacer de la talla un índice racial de superioridad, como


quiere Hitler, al describir la raza aria germana. Las variaciones dentro de la
normalidad, la decadencia, el regenerar o despertar de los pueblos hay que

106
Ver ANEXO
107
De Castro García, L. (1935c). Ensayo sobre gigantografia. El Siglo médico. 1935, 96: 244-50. Como autor,
consta Luis de Castro García Correa.
Esto de añadir el “Correa”, segundo apellido de su padre, parece una cierta extravagancia por su parte. N. del A.
Viene indexado en el Index Catalogue of the Library of the Surgeon General´s Office United States Army
(Army Medical Library) Fourth Series. Vol. 6. Washington, 1941. Ver
[Link]
PA287&dq=%22ensayo+sobre+gigantografia%22&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiUnqywuMzpAhWLHxQKHZftD
AEQ6AEINDAB#v=onepage&q=%22ensayo%20sobre%20gigantografia%22&f=false[Consultado el 21 de Mayo de
2020]. N de A.
108
De Castro García, L. (1935c). Ensayo sobre gigantografia. El Siglo médico., 1935, 96: 244-50.

74
Obra científica de un médico gallego

cifrarlo en la evolución de los siglos, como algo que camina de una manera
ondulante y sin que lo pueda definir o representar los centímetros.
Los gigantes del Mito tienen características que difícilmente se pueden
encasillar en el cuadro nosológico del Gigantismo Endocrino, y son estas
diferencias que crea la fantasía, sin fundamento científico, las que dan un
matiz interesante a la cuestión como prueba de su existencia, supuesta o
verdadera.
Pues bien: trato de recorrer en el Mito y en la Historia aquello relacionado
con la vida de los Gigantes, deteniéndome en aquellas leyendas que, por
curiosas, considero oportuno transcribir en este trabajo. Los Gigantes o el
conocimiento de los Gigantes que nos transfieren los libros de
Endocrinología modernos, el contraste con los de Historia primitiva, hacen
que en estas líneas de recopilación trate de saciar la sed de la fantasía y que
al hojear las fuentes que de ellos me dan relación y encontrar materias
relacionadas con la Medicina, tomo a modo de derivaciones que creo
oportuno y curioso mencionar.109

Resulta muy verosímil la influencia, por cercanía y magisterio, del Prof. Bañuelos,
autor que dedicó libros y trabajos, como Antropología actual de los españoles110, a estas
cuestiones de la eugenesia y la antropología.
En el desarrollo del ensayo, la mitología india, griega y romana o las referencias
bíblicas al Gigantismo, se suceden para rematar con el Gigantismo patológico y el
Gigantismo normal:

El gigante patológico, cuyas primeras observaciones se deben a V. Langer,


que distinguía dos tipos, el normal y el patológico, ha pasado por épocas de
interpretación diferente y confusa, hasta el estudio definido de la
Endocrinología, con el cual podemos hacer una clasificación y hasta tratar
esta anormalidad, que se separa de lo normal, sobre todo en lo grande.
Langer describió tres esqueletos de gigantes normales: uno del Berliner
Pathologischen Institut; otro del Hunterschen Museum y, el tercero, del
Trinity College de Dublín, que gozaron en vida de buena salud, y
presentando en general proporciones normales de su esqueleto, pero se
pueden considerar extraordinariamente raros. Describe también alteraciones
en los patológicos en todo equiparables a las que hoy consideramos como
debidas a la Acromegalia.
El Gigantismo normal, efectivamente existe, pero son raros los casos, y
acaso fueron éstos descritos por Langer y Virchow, los representantes de
aquellos que hemos visto a través de los legados mitológicos y religiosos;
pero aun estos normales, a la larga se acromegalizan o anormalizan, en el
sentido de tener que ser considerados como patológicos.111

Luis recoge aspectos, diagnósticos y clínicos, como la radiografía de cráneo,


deformaciones de esqueleto, la astenia, la sexualidad, visceromegalias, etc. Recurre a
nombres conocidos de la ciencia antropométrica o de la endocrinología, como Cushing,
Ewans o Pierre Marie, e incluso estadísticos como Quetelet112:

109
Ibídem, p.245.
110
Bañuelos, Misael (1941) Antropología actual de los españoles. Barcelona. Ed. Científico-Médica. 226 pp.
111
De Castro García, L. (1935c). [Link]., p. 249.
112
En diversos trabajos científicos de la época, sobre bioantropometría, se puede observar también esa
inf uencia de Quetelet, que hace de la estadística una herramienta útil en los estudios antropométricos. Ver.
Escribano Ródenas, M. D. C., y Fernández Barberis, G. M. (2013). Quetelet: Instigator of the european statistics
structuration and his influence in Spain. BEIO, Boletín de Estadística e Investigación Operativa, 29(3), 214-228.

75
Álvaro de Castro Palomares

Ewans describe el descubrimiento suyo de la hormona del crecimiento en el


1922, con la cual los animales normales inyectados adquieren mayor
desarrollo, y los retardados crecen, y de esta suerte se sabe perfectamente el
mecanismo de la fisiopatogenia de la acromegalia, descrita por primera vez
por P. Marie en el año 1885, para el cual, cuando el adenoma eosinófilo es
en la edad adulta, surge la acromegalia, y cuando es joven el gigantismo,
pero casualmente les separa algo más que la edad, pues el gigantismo es una
hiperfunción de las hormonas del crecimiento, y en el acromegálico, de las
genitales y tendencia a la virilización.

Concluye reconociendo que:

No es posible el ver desde un punto de vista endocrinopático a los gigantes


del mito, y esto, relacionado con los hechos sobre la evolución de la talla
humana, nos hace dudar de la existencia de aquellos seres que dieron motivo
a tan curiosas y lindas leyendas, así como a bellas obras artísticas.113

1.3 ETAPA MADRID-ALEMANIA.


1.3.1 Doctorado. Beca de la J.A.E.
Por la trayectoria de las investigaciones llevadas a cabo por Luis y su entorno,
podemos comprender una deriva hacia la investigación de la Tuberculosis.
Trabajadas las disciplinas de laboratorio, ciencias básicas o clínicas con el Dr.
Casas, se asientan los cimientos hacia el estudio del Sistema Retículo Endotelial. Hoy
en día, conoceríamos este Sistema en relación con la Hematología, la Inmunología, la
Medicina Interna o la Farmacología Aplicada, en la que Teófilo Hernando y su equipo
tenían mucho que aportar.
Gregorio Marañón, no menos relevante que Hernando como influencia en las bases
del conocimiento científico de Luis, evalúa su paso por la asignatura de Endocrinología
en el Doctorado, con la máxima calificación. De nuevo, Luis vuelve a mecanografiar los
apuntes del Dr. Marañón en la clase de Endocrinología, haciendo lo mismo que años
antes con la Patología General del Dr. Casas. Lo que le supone ser considerado un
alumno «de la Cátedra».

113
De Castro García, L. (1935c). [Link]., p.250.

76
Obra científica de un médico gallego

Imagen 26. Certificado, expedido por Gregorio Marañón en 1958, del aprovechamiento en el curso
de Endocrinología en el período de doctorado, curso 1934-1935, de Luis. AFLC.

El curso académico 1934-1935 en la Facultad de Medicina de la Universidad de


Central de Madrid y el Hospital de San Carlos, fue testigo de importantes tensiones
políticas. Estudiantes, profesores e incluso personas ajenas al mundo universitario, se
vieron involucrados en múltiples sucesos previos a la Guerra Civil.
Gregorio Marañón estuvo implicado en la gestación de la República, años antes.
Gustavo Pittaluga o Sánchez Covisa (José), participaron políticamente, como Diputados
en Cortes, durante este régimen. E incluso Teófilo Hernando desempeñó cargos en el
Ministerio de Instrucción Pública. (Pérez Peña, 2005, pp.24 y 29). Estos nombres tienen
influencia en la elaboración y evaluación de la tesis de Luis.
Consecuentemente, De Castro continuaba impregnándose de cierto conocimiento
político, que, si bien no le llevaría a militar en ninguna formación hasta agosto de 1936,
como veremos, le suscitaba cierta inquietud e interés.

En la Facultad de San Carlos, la mayoría de los profesores que gozaban de


mayor prestigio (Jiménez Díaz, Teófilo Hernando, Gregorio Marañón, entre
otros) y pese a estar algunos relacionados con actividades políticas, se
reintegraron rápidamente a la España autoritaria del General Franco
(olvidando todos ellos su talante liberal y republicano), donde fueron
partícipes de suficientes condiciones para su desarrollo científico y
enriquecimiento económico con la profesión, sin exclusión en algunos casos,
de una cierta manipulación política por parte del Gobierno de Franco, y
pérdida de memoria, por muchos de ellos, del concepto de dignidad humana.
(Pérez Peña, 2005, pp. 359-360).

Luis comienza los estudios de doctorado coincidiendo con su formación militar de


Alférez de Complemento, milicias universitarias, en 1934.114La decisión de vincularse

114
En 1933 ingresa en la caja de Recluta de Valladolid núm. 44, perteneciente al reemplazo de 1933. Tras unos
meses de formación militar, fue declarado apto para el ascenso a Alférez de Complemento de Sanidad Militar y pasó
a situación de disponibilidad de servicio activo, con residencia en Valladolid. Hoja de Servicios de Luis de Castro
García. AGMS.

77
Álvaro de Castro Palomares

con el mundo castrense, marcará su carácter y su compromiso en actitudes


profesionales, en años posteriores.
En los últimos años de carrera, aprendió alemán e italiano, lo que le permitió
traducir algunos trabajos publicados después.115
Italia y Alemania son los dos países en los que Luis recibiría mayor formación
académica durante los siguientes 7 años.
Pese a las vicisitudes acontecidas en la Universidad Central y el Hospital Clínico de
San Carlos, mantuvo buena relación con figuras como Marañón, Jiménez Díaz o
Enrique Suñer, entre otros, a lo largo de su vida.
En la época de doctorado, escribe una anécdota referente al Dr. Jiménez Díaz, quien
le llamaba «Castrito», por los pasillos de la Facultad y el Hospital de San Carlos.116

[…] Representan las escuelas de Medicina de nuestra Patria: nuestro querido


maestro el profesor Teófilo Hernando, el profesor Pedro Pons, de la Facultad
de Barcelona, y don Carlos. Estos hombres, de alta jerarquía intelectual y
científica, suponen para España el mantenimiento de un prestigio en el
elenco de las naciones cultas. Recuerdo un extranjero de un país nórdico,
que no sabía exactamente dónde estaba justamente España geográficamente
y tampoco conocía los colores de nuestra Bandera, pero al nombrarle a
Marañón, inmediatamente asoció la idea a nuestro suelo. Con esto pretendo
dar a entender que, en ocasiones, estas personalidades humanas tienen una
insospechada significación simbólica y un valor universal.

En este párrafo percibimos ese interés permanente en reconocer y poner en valor


los ideales de bandera y Patria, así como el recuerdo a las escuelas de Medicina, a las
que nos hemos referido.

Una faceta de don Carlos, para mí de máximo valor, es su contenido humano


en la fusión de la cultura y el ingenio, su personalidad abierta a la
comprensión y a la solicitud desinteresada para todo aquel que se le acerca.
Como anécdota de este singular aspecto […] quiero referir aquí lo que me
sucedió al comprobar su gracejo en cierta ocasión de hace treinta años.
Cursaba yo el Doctorado y hacía mi tesis con el profesor Hernando, en la
vieja Facultad de san Carlos, cuando recibí la visita en el Laboratorio, muy
de mañana, de un tío mío que pretendía le viese don Carlos en consulta. El
día anterior le había solicitado hora, valiéndose además de una
recomendación de don Antonio Martínez Campos, entonces secretario de
Alcalá Zamora, pero con toda esta valiosa influencia de peso, el tiempo del
maestro estaba ocupado y no podía recibirle hasta diez días más tarde.

El familiar era Higinio García117, su tío, de quien hemos hecho alguna referencia en
la etapa de Entrimo y los orígenes familiares.
El interesado enfermo me solicitó interviniese acerca de don Carlos para que
le recibiese aquel día, en el que me visitaba, ya que ocupando el cargo de

115
Vid., por ejemplo: Sammlung von Vergiftungsfällen. Band 7, Lieferung 8. 1936. «Schwere Gold-Dermatitis
bel Orosanil-Behandlung einer Lungentuberkulösen». Traducción al alemán del artículo publicado en Revista
Española de Tuberculosis (1933). Año V. Núm.26. Tomo IV- Fascículo. VIII. «Dermatitis áurea grave en un
tuberculoso pulmonar”. Por Miguel Sebastián Herrador y Luis.
116
De Castro García, L. (11 de enero de 1965). El Profesor Jiménez Díaz. La Hoja del Lunes.
117
Otro ejemplo de la capacidad de influencia de Higinio García, tío materno de Luis de Castro García,
valiéndose de una recomendación del secretario de Alcalá Zamora. N del A.
Luis, omite el nombre de su tío Higinio, en el artículo, y se refiere a él como «presidente de la Audiencia de
León». N del A.

78
Obra científica de un médico gallego

Presidente de la Audiencia de León, no disponía de permiso para esperar la


señalada consulta diez días después. Yo era un estudiante, médico, sí, […] y
a pesar de que hacía mi vida independiente de la familia en aquel simpático
y acogedor Madrid, no me sobraban los medios económicos [...], mi tío lo
sabía, por lo que para interesarme en la consecución de la consulta […] me
ofreció cincuenta duros […].

No deja de sorprendernos ese «simpático y acogedor Madrid» del que habla Luis,
es posible que con cierta ironía. Pues, precisamente, en 1934—Suñer, catedrático de
Pediatría y Director de la Escuela Nacional de Puericultura, cesado por la república,
recogería estas escabrosas cuestiones y otras, fundamentalmente universitarias, en un
polémico libro en 1937118-- se volcaban tranvías en las calles de Madrid y algunos iban
con pistolas a las clases de San Carlos, mientras Jiménez Díaz escribía en el boletín de
la FUE sobre la «inquietud cultural» y recordaba la necesidad de que, a través de la
JAE, se continuase enviando a Alemania a los mejores cerebros. (Pérez Peña, 2005,
p.105).

Aquella misma mañana, me acerqué a la salida de su Cátedra, de las doce, y


en el pasillo abordé a Jiménez Díaz, el cual me solía saludar con el
diminutivo de «Castrito», le expuse mi pretensión y resaltando cómo mi tío
me daba una cantidad si conseguía que lo recibiese aquel mismo día y, con
una simpática sonrisa me dijo que lo haría y que nos presentásemos ambos a
las diez de aquella tarde [sic], en su consulta.
Esperamos hasta las once y media, hora en que se abrió la puerta de la sala
de espera […] y apareció don Carlos mirando su reloj, al tiempo que decía:
«falta media hora para que concluya el día y, por lo tanto, señor, debe usted
a su sobrino 50 duros, que hará efectivos ahora mismo, pues solamente por
atender a este joven y querido compañero hago esta excepción. Muchas
gracias, don Carlos, y a curarse pronto.

Este artículo coincide con un accidente sufrido por el Dr. Jiménez Díaz, en
1965, y del que se hizo eco un buen número de medios de comunicación119 del
momento. De ahí el deseo de curación de Luis a D. Carlos.

118
Suñer Ordoñez, E (1937) Los intelectuales y la tragedia española. Burgos. Editorial española.
[Link] por última vez el 17 de marzo de 2021]
119
Vid, por ejemplo, ABC (5 de enero de 1965). El doctor Jiménez Díaz, gravemente herido en accidente de
automóvil. p.40.
Disponible en: [Link] [Consultado el 29 de
mayo de 2020].

79
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 27. Carta de Gregorio Marañón Moya, Embajador de España, Marqués de Marañón, (hijo de
Gregorio Marañón y Posadillo), fechada a 22-2-1965, a Luis, agradeciendo el artículo publicado en la
Hoja del Lunes sobre Carlos Jiménez Díaz (11-1-1965).

En muchas ocasiones, no existe proporción entre la medicina que se sabe y el éxito


profesional que se alcanza en la consulta privada. Con frecuencia, médicos poco o nada
afamados, tienen mayor éxito en el ejercicio de la medicina privada que ilustres
catedráticos de medicina.120
Como estudiante de Doctorado, Luis solicitó pensión de la JAE para completar
estudios en Alemania, en enero de 1935, siéndole concedida, en junio de 1935. 121
120
Vid. Pérez Peña, F. (2005). Exilio y depuración política: En la Facultad de Medicina de San Carlos. Visión
Libros. pp. 111-112. Pérez Peña, considera la consulta privada de Jiménez Díaz, como «clandestina» una vez se
exilió en Francia, pues no tenía convalidado el título en ese país. Estos aspectos, están reflejados en la conversación
de L.F Jacob con Pérez Peña, a propósito del exilio en 1936 y la consulta privada en París, de Jiménez Díaz.
Concluyen ese pasaje sobre la consulta privada de Jiménez Díaz en Francia: «Nunca debe considerarse famoso a un
médico sólo por su éxito profesional privado, sino que es preciso que se valoren otros parámetros: aptitudes
profesionales, sencillez, honestidad, ética, altruismo, etc. que, con frecuencia, se echan de menos». Esa sencillez y
honestidad, se puede ver reflejada en el artículo de Luis, sobre el Dr. Jiménez Díaz. N de A.
Respecto a L.F Jacob, este nombre corresponde a un «alter ego», basado en un apellido familiar, del Profesor
Pérez Peña con el que este realiza alguna conversación figurada, literaria. Según nos aclara en Com. pers [mantenida
el día 2 de Junio de 2020], el Prof. Dr. Ponte Hernando, que fue amigo del Prof. Pérez Peña (1938-2015), en los
últimos años de su vida. N del A.
121
Ver AJAE. Expediente de Luis Castro García, núm. 344414. Consta de apartados de ayudas, ficha,
expediente y trabajos. «Don Luis Castro García. Licenciado en Medicina, por nueve meses, para estudiar en

80
Obra científica de un médico gallego

Imagen 28. Ficha de alumno Luis de Castro García, en el AJAE.


Expediente 344414.

1.3.2 La tesis doctoral, su primer libro.


La tesis doctoral de Luis lleva por título «Contribución al estudio de la
intervención del sistema retículo endotelial en la terapéutica de la tuberculosis:
(pruebas de Komuso-Nakamura y Adler y Reimann)122». Fue leída en 1935123. Da
origen a su primer libro, con el mismo título. Impreso en Valladolid, en la Tipografía
provincial, en agosto de 1940.
En la introducción de la tesis, Luis reconoce que:

Ha sido para mí, motivo de curiosidad continuamente en la Clínica


Tisiológica, el mecanismo de acción de la quimioterapia, en cuanto a sus
efectos benéficos, así como a las consecuencias nefastas, en algunas
ocasiones para los enfermos de tuberculosis.

Si en páginas anteriores, sobre los Dres. Casas, Hernando o Vicente González,


comentábamos que constaban entre los agradecimientos en la tesis, traemos otros
nombres que también menciona:
Mi agradecimiento también para el Dr. Crespo Álvarez124, Director del
Dispensario Antituberculoso del Distrito del Hospital; Doctores Márquez125,

Alemania, Farmacobiología del Retículo Endotelio, con la asignación de 425 pesetas mensuales y 600 para viajes de
ida y vuelta».
122
Ver [Link] [Consultado el 02 de junio de 2020]
123
Ver última página del Libro Contribución al estudio de la intervención del sistema retículo endotelial en la
terapéutica de la Tuberculosis (Valladolid, 1940b), derivado de la Tesis de Luis: «Verificados los ejercicios del
grado de Doctor el día 23 de noviembre de 1935 ante el Tribunal integrado por los señores: presidente: D. Teófilo
Hernando Ortega. Vocales: D. Gustavo Pittaluga, D. José Sánchez Covisa y D. José Azcárraga. Secretario: D. Ramón
Zozaga Zumaya. Obtuvo esta Tesis la calificación de Sobresaliente».
124
Antonio Crespo Álvarez (Zamora, 1891- 1972, Madrid). Estudió Medicina en la Universidad de Salamanca.
Se doctoró en la Universidad Central, especializándose en Pulmón y Corazón. Fue médico de Sanidad Militar, jefe

81
Álvaro de Castro Palomares

Castañón y García del Real126, Auxiliares del mismo; Dr. Merino Zumárraga,
Director del Dispensario Antituberculoso de Valladolid, de cuyos centros,
así como del Hospital Clínico y de la Facultad de Medicina, proceden los
enfermos de nuestra casuística; para el personal universitario de la Cátedra
de Higiene de la Facultad Central (muy especialmente para el Dr. Herráinz
[sic] que me facilitaron el espectrofotómetro, con el que están hechas la
mayor parte de nuestras determinaciones.

En esas primeras páginas introductorias, Luis cita sus trabajos con González Calvo,
Sebastián Herrador, o su comunicación en el Curso de Tuberculosis de 1933, en los que
«hemos tratado de explicarnos todo esto que ha hecho vibrar en nosotros deseos de
investigar sobre el particular». Inteligentemente, no desaprovechó las oportunidades
brindadas en el período final de carrera.
Sobre el S.R.E, versan múltiples trabajos de la época, a partir de la segunda década
del S. XX. El mismísimo José Casas, quien fuera profesor y referente para Luis, había
presentado cinco años antes, su tesis titulada «Estudios sobre la intervención del
sistema retículo endotelial en el metabolismo» (1930).
El concepto de S.R.E, es el nombre dado por Aschoff, en 1914, a una categoría
celular, cuyos elementos se encuentran profusamente distribuidos en la trama de sostén
de muchos órganos y tejidos. Todos estos elementos, presentan características comunes
que pueden justificar un sistema celular especial.127
Luis va más allá y conceptúa el sistema retículo endotelial, como «conjunto de
células mesenquimatosas que, morfológica y morfogenéticamente, tienen entre sí

del Servicio de Tuberculosis de la Facultad de Medicina de Madrid, médico y director de los Dispensarios
Antituberculosos de Madrid. Desempeñó la Dirección de la Escuela Nacional de las Enfermedades del Tórax y de la
Escuela de Enfermería Victoria Eugenia. Nombrado presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, desde
febrero de 1946 hasta abril de 1948. Presidente de la Organización Médica Colegial de España, desde 1948 hasta
1963. Fue Procurador en Cortes, y formó parte del Consejo del Reino. Ver. Rodríguez, J.M., y Sanz, J. (2018).
Historia de la Fundación Patronato de Huérfanos y Protección Social de Médicos Príncipe de Asturias. Madrid. Ed.
OMC. pp. 570.
Antonio Crespo mantuvo relación de amistad y correspondencia con Luis. Reproduciremos, más adelante,
alguna de sus cartas. N del A.
125
Tenemos dudas de si se refiere al Dr. Manuel Márquez Rodríguez (Catedrático de Oftalmología de San
Carlos, y decano de la Facultad desde octubre de 1934, perteneciente al grupo de claustrales con más poder) o a
Joaquín Márquez Blasco (Ayudante temporal de terapéutica desde 1932, en la Facultad de San Carlos. Además,
trabajó como médico del Dispensario Antituberculoso en Madrid). Esta información de ambos doctores Márquez, la
recogemos del libro de Pérez Peña. Teniendo en cuenta que, según nos cuenta este autor, durante la Guerra Civil,
Manuel Márquez se hace ver por la Facultad, habitualmente, acompañado, entre otros, de Hernando, Pittaluga y José
Sánchez Covisa, es de suponer, que Manuel Márquez sea el aludido en agradecimientos y no Joaquín. N de A.
126
Del Profesor Eduardo García del Real, con motivo del I Congreso Español de Historia de la Medicina,
escribe unas líneas en el diario ABC (17-4-1963), José Álvarez Sierra: «Su resurgimiento (Historia de la Medicina en
España) se inicia cuando el año 1923 gana la cátedra el profesor García del Real, también muy ligado a la clínica
internista como antiguo catedrático de Patología Médica en la Universidad pinciana. Gran publicista e historiador, se
da cuenta de que la asignatura de Historia debe tener obligatoriedad para todos los médicos y en todas las facultades
[…] García del Real actuó como precursor, y le sigue en el sitial de su aula el profesor Laín Entralgo, médico,
escritor y profundo filósofo, gran autoridad, quien consigue del Gobierno de Franco, que en el cuarto año de carrera,
más el doctorado, se exija aprobar Historia de la Medicina”.
García del Real también fue catedrático de pediatría en Santiago de Compostela, unos años. Entre sus obras
más conocidas en esa materia, destacamos: Terapéutica infantil (1899), Apuntes sobre las alteraciones digestivas del
niño de pecho (1906) y su memoria premiada por la Real Academia de Medicina titulada ¿Debe emplearse en la
lactancia artificial la leche esterilizada o la cruda? (1911). Ver: Ponte Hernando, F.J., Pandelo Louro, C. y García
Esmorís, A.M. Historia de la cátedra de pediatría en Santiago de Compostela (1887-1942), en Retazos de la Pediatría
gallega, [s. l.], Asociación Española de Pediatría, 2017, págs. 6-21 (Cuadernos de Historia de la Pediatría Española,
13). [Link]
Además, ver: [Link]

127
Ver. Cuartas, C. J. (1935). El sistema reticulo-endotelial. Revista de la Facultad de Medicina, 4(1), 18-31.
En [Link]

82
Obra científica de un médico gallego

analogías y relaciones estrictas, y, que generalmente, están dispuestas en los órganos de


una manera precisa; como células marginales de los capilares, por ejemplo, las células
de Küpffer del hígado, o tal que una red de células en la cual desemboca la corriente de
linfa o de sangre». Además, relaciona el concepto de este sistema celular, con otros
nombres de científicos como Landau, Mc Nee, aparte de Aschoff128. Reconoce los
trabajos del discípulo de Aschoff, Kyono, quien amplía considerablemente los de su
maestro y establece límites de este sistema, bajo un concepto morfológico.
Las células del sistema retículoendotelial, tenían la capacidad de captar tinciones.
Con lo que, en la parte experimental de Luis, esta capacidad es de especial relevancia
para su estudio histológico.
Las publicaciones de Pittaluga, quien también había sido profesor de Luis en la
Facultad de San Carlos, son de obligada cita bibliográfica en la tesis de éste.
Gustavo Pittaluga129, además de formar parte del tribunal de tesis de Luis, le escribe
en marzo de 1936, a Münich, agradeciendole la entrega de sus trabajos a Alfred
Schittenhelm y animándole a aprovechar el tiempo. Se despide con un saludo de todos.
Pittaluga consideraba como componentes del S.R.E:

-Las células dendríticas del llamado «retículo adenoideo» de órganos como


los ganglios linfáticos, bazo o médula óseas, como verdaderas células
reticulares.
-Los endotelios que limitan los espacios vasculares, senos, lagunas y
capilares de órganos glandulares como el hígado, páncreas, timo, hipófisis,
suprarrenales y, probablemente de todos los órganos de secreción interna, así
como los pulmones.
-En función parcial, los elementos endoteliales propiamente dichos de todo
el territorio capilar.
-Los elementos del conjuntivo joven perivascular, movilizables y capaces de
actividades neoformativas leucopoyéticas.
-Los elementos de la mesoglía o microglía del sistema nervioso central. (De
Castro, 1935ª, p.3).

128
Sobre Ludwig Aschoff, para ampliar información de este investigador en la época, ver: Ferrer, D. El
profesor Ludwig Aschoff. Ars Medica, 4 (34), 140-142.
129
Gustavo Pittaluga Fattorini. (Florencia, 10-10-1876 – La Habana, 27-4-1956). Personalidad de sobra
conocida, hemos de decir que sobre el sistema retículo endotelial, tiene obras como: Pittaluga, G. (1934). Las
enfermedades del sistema retículo-endotelial o Pittaluga, G. (1943). La patología de la sangre y el sistema retículo-
endotelial:(fisiopatología, semiología y terapéutica). Ed. Cultural. Esta última obra, es posterior a la tesis de Luis. N
del A.

83
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 29. Carta de Gustavo Pittaluga a Luis, fechada en 13 de marzo de 1936. Consideramos,
como hipótesis sólida, que Pittaluga junto con José Casas y Teófilo Hernando podrían haber
recomendado a Luis, para ampliar estudios de doctorado en Alemania.

Luis, respecto a las propiedades funcionales del S.R.E, escribe:

Todo este conjunto de células histogenéticamente similares, tienen


características funcionales semejantes y en proporciones diferentes. El
sistema retículo endotelial es de un interés considerable, como lo demuestran
los múltiples comentarios que ha suscitado, pero esto mismo, haciendo de él
un cajón de sastre le ha colocado en crisis científica.

En la tesis se fija como objetivos analizar la función péxica (capacidad de fijar y


poner en reserva coloides electronegativos), el papel del S.R.E en las infecciones en
general y en especial en la Tuberculosis en cuanto a las funciones fagocítica e
inmunitaria, así como la intervención en fenómenos de alergia y las relaciones del S.R.E
con la pigmentogénesis. Analiza, también, las aplicaciones prácticas que sugieren los
conocimientos sobre las funciones de este sistema en la farmacología y, especialmente,
en la quimioterapia de la tuberculosis.
Como estudio de pruebas funcionales en el S.R.E, recurre a los procedimientos
habituales de supresión e hiperfuncionamiento de órganos. Luis emplea la sustancia
Rojo Congo.130Esta técnica se explica minuciosamente en el trabajo, para experimentar
en la función péxica del S.R.E.

130
Sustancia colorante vital que sirvió a autores como Adler y Reimann como método de exploración del
S.R.E. N del A.

84
Obra científica de un médico gallego

En relación con los procesos infecciosos, que merecen un capítulo aparte, afirma
que el papel que el S.R.E desempeña en las enfermedades infecciosas, está representado
por el poder fagocítico, por la intervención en la inmunidad natural y adquirida, así
como en los fenómenos de alergia y anafilaxia.
De especial interés es el capítulo dedicado a S.R.E y Tuberculosis. De nuevo,
vuelve a citar a Pittaluga:

Ante la infección tuberculosa, la reacción primaria de los tejidos del hombre


a la localización y proliferación bacilar consiste en una neoformación y acúmulo
de elementos de origen retículo endotelial. La monocitosis reactiva es, en
ocasiones, una expresión precoz, intensa y de un innegable valor indiciario en la
primoinfección, incluso en las infecciones atenuadas y premunitorias [sic], como
en la vacunación por B.C.G.

El mismo autor ha demostrado, con la observación hematológica repetida de


cien niños vacunados con B.C.G., una monocitosis reactiva de proporciones
considerables, entre la segunda y la sexta semana después de la
administración de la vacuna, en un promedio del 15 por cien respecto a los
leucocitos totales. Trabajo sometido a crítica por losautores americanos
Vera, Dolgopol y Richard, bajo la dirección de Sabin131, con una estadística
insuficiente y resultados variables, que da motivo para que Pittaluga afirme
que no ha sido rebatida la reacción monocítica contra la infección
premonitoria en el niño.

En otro párrafo, hace un guiño a la Historia de la Medicina, atribuyendo a Cajal un


criterio mal asignado a Grawitz:

Cajal, en 1880, hizo resaltar la proliferación de los elementos del tejido


conjuntivo joven periteliales en los procesos inflamatorios, en contra de la
opinión de Cohnheim, respecto a la reacción inflamatoria, el criterio del
sabio español se atribuye, falsamente, a Grawitz, que lo describió en 1914.

Tras citar, varios estudios de diferentes autores, relacionando el S.R.E con la


tuberculosis, a modo casi de metaanálisis, recurre a Calmette para afirmar que la B.C.G.
confiere una resistencia frente a las más diversas infecciones y mejora el estado general.

Esto viene a corroborar la idea de que toda vacunación aumenta la capacidad


reactiva celular frente a las ofensas externas de cualquier orden y que los
fenómenos de reactivación mesenquimatosa son, por lo tanto, de naturaleza
no específica.

En otro capítulo se aborda la Farmacología en relación con el S.R.E, donde se trata


la capacidad péxica y de circulación de sustancias a través del torrente sanguíneo.
Pensando en la vehiculización de sustancias de acumulación en lo que se refiere a
modificaciones leucocitarias, nombra a Schittenhelm132 quien había sido su referente en
Münich, como Luis reconoce en un artículo133, con motivo de la muerte de aquel:

131
Albert Bruce Sabin (Polonia 1906- Washington D.C.1993) descubridor de la vacuna antipoliomielítica oral
en 1957, autorizada en 1962.
132
Alfred Schittenhelm (Stuttgart, 1874-1954, Rottach-Eggem). Médico de la Clínica Médica de Breslau.
Profesor de la Universidad de Gotinga. En 1921, profesor titular de Propedéutica Clínica e Historia de la Medicina en
la Universidad de Erlangen. En 1916, es nombrado Catedrático de Clínica Médica en la Universidad de Kiel.
También fue Catedrático, en los años en los que Luis desarrolló sus estudios de doctorado, de Clínica Médica en la
Universidad de Múnich. Este médico, tuvo relación con el régimen de Hitler, como miembro de las SS (No. 259429),

85
Álvaro de Castro Palomares

Su nombre es suficientemente conocido entre los médicos, y yo tuve la dicha


de trabajar bajo su dirección, en el año 1935-36, cuando estaba pensionado
por la Junta de Ampliación de Estudios, en aquella nación, para investigar
modificaciones sanguíneas en el tratamiento de la tuberculosis, Su recuerdo
está grabado en lo más profundo de mi espíritu, y mi admiración por tal
insigne investigador y modelo de caballerosidad sobrepasa los límites de lo
netamente especulativo, para sentir […], el dolor que la falta del amigo y
maestro acarrea.134
No se trata de una figura alemana desligada en vínculos a esta ciudad, pues
con él estudiaron e investigaron dos profesores vallisoletanos, distinguidos
catedráticos hoy, el doctor Casas y el doctor Querol.135
Sus encuentros, en la investigación, tienen una importancia extraordinaria y
demasiado prolijos para citar en su totalidad, pero alguno de ellos tiene una
dimensión popular ya que es el creador de la teoría de la anafilaxia, uno de
cuyos fenómenos es bien conocido: la urticaria. Schittenhelm fue el primero
que explicó científicamente este accidente como una reacción del antígeno y
anticuerpo por la entrada y la rápida digestión de ciertos productos
albuminoideos en la sangre. Fue también, el mejor conocedor y descubridor
del metabolismo del ácido úrico en la génesis de la gota. Definió esta
enfermedad, el reumatismo gotoso, como un proceso caracterizado por
retardo en la transformación, destrucción y eliminación del ácido úrico.136

Los hallazgos de José Casas, se nombran en un capítulo posterior, en la tesis de


Luis:

Andreu y Casas, estudiando el papel del sistema retículo endotelial en el


metabolismo de la colesterina, encontraron cifras divergentes de otros
autores, que hizo proseguir estos estudios a Casas, motivo de su tesis
doctoral, y en su tercera conclusión dice que la intervención del sistema
retículo endotelial en el recambio de la colesterina es consecuencia de sus
funciones hemolítica y de fijación.

Tratamientos con vitaminas A, D y B, así como otros preparados como la tiroidina,


adrenalina o la cura de engorde con insulina, son terapias a las que Luis presta atención
en este capítulo de su tesis.
Como modelo de terapéutica excitante en la Tuberculosis, menciona la
tuberculinterapia de Koch en 1890, con cierta controversia.
La tuberculinterapia […], desde los trabajos de Roberto Koch […], en los
que afirmaba «se podrá curar» una tuberculosis incipiente, y que
rápidamente desaparecerían la tos, la expectoración, la fiebre y los sudores,
ha sufrido desde entonces las más variadas consideraciones benéficas o
nefastas. Su estudio nos llevaría demasiado lejos.

la asociación de conferenciantes de NSD, el Frente Laboral alemán, la Asociación de Bienestar del Pueblo de NSD, la
Asociación de Médicos de NSD o con la Asociación de Protección del Aire del Reich. En las SS fue promovido a
comandante con efecto desde el 30 de enero de 1935 y al hoy equivalente a coronel en 1938. N del A.
Hay numerosas referencias biográficas a Schittenhelm en Internet. Destacamos, para completar información, la
siguiente: [Link] [Consultado el 28 de mayo de 2020].
133
Ver revista CISNE (Revista del Sindicato Español Universitario de Valladolid). Época V. Núm.15. Enero-
febrero de 1955. «Schittenhelm ha muerto». Por el Dr. Luis (vicepresidente de la Academia Nueva).
134
Ibídem.
135
Ibídem.
136
Ibídem.

86
Obra científica de un médico gallego

El tratamiento de la tuberculosis por las sales de oro en sus dos aspectos


excitante e inhibitorio será objeto de un estudio aparte, así como el de la
calcioterapia, ya que nuestros enfermos están tratados con ambos procederes.

Sobre la auroterapia, reconoce estudios de autores como Bruck, Gluck y Bettmann


con el empleo de oro en forma de cianuro en el tratamiento de la tuberculosis,
asociándolo a la tuberculina, con la idea de vehiculizar el producto a las lesiones
tuberculosas. Esto sería un aprovechamiento de la capacidad péxica del S.R.E.
Se mencionan otros derivados de oro, como la Sanocrisina137 (Tiosulfato de oro y
sodio), el Aurocantán, el Trifal y el Krisolgan, en este apartado de la tesis.
En este capítulo cita a Valdés Lambea, con quien recordamos que coincidió en el
Curso de Tuberculosis de Vigo, en 1933:

[…] teniendo en cuenta los elementos del tubérculo, las células epitelioides y
las células gigantes, histológicamente emparentadas con los elementos del
sistema retículo endotelial, nos ponemos en buenas condiciones para
comprender las acciones de ciertos preparados en los procesos tuberculosos.
Cree verosímil que los agentes quimioterápicos eficaces, depositados en las
vísceras, en las células reticulares, vayan pasando lentamente a la sangre sin
haber sido modificados o después de sufrir ciertas transformaciones en los
reticulocitos, y éstos, impresionados por los agentes quimioterápicos,
modifiquen sus funciones movilizándose de una manera más eficaz desde el
punto de vista defensivo.

En cuanto a la dosificación de las sales de oro, como referentes en España, nombra


a Luis Sayé Sempere138, que sigue tres pautas generales:
Un tratamiento de tanteo, un tratamiento complementario y un tratamiento
de fondo. En el primero, utiliza dosis pequeñas y espaciadas, y como dosis
total, 3-4 gramos; este tratamiento precede a una cura higiénica o
colapsoterápica. El segundo objetivo, como complemento de un neumotórax
o de otro tratamiento, lo hace con dosis medias fraccionadas y dosis totales

137
Sanocrisina: Tiosulfato o hiposulfito doble de oro y de sodio. Vid. Novo Campelo, A., y Villarino Ulloa, R.
(1936). Tratado de Farmacología Experimental y Terapéutica. 2. ª Ed. Santiago: Lib. González., p. 316. Citado EN
Ponte Hernando, F. J. (2019). El concepto" Un mundo, una salud" en los inicios del siglo XX: El Dr. D. Marcelino
Ramírez García (1864-1940) veterinario militar y médico (Tesis doctoral. Facultad de Veterinaria. Cáceres.
Universidad de Extremadura). pp. 165-167.
138
Luis Sayé Sempere (Barcelona, 1888-1975). Médico tisiólogo. Licenciado en Medicina, por la Universidad
de Barcelona, obtuvo el doctorado en 1912 con el trabajo titulado: «Neumotórax espontáneo». En 1914, fue
pensionado por la J.A.E en Hamburgo donde trabajó con el Profesor Ludolf Brauer. Profesor Auxiliar de Anatomía
Patológica en la Universidad de Valladolid (1913), profesor agregado de Tisiología en la Universidad Autónoma de
Barcelona (1916). Tras la Guerra Civil, trabajó en París durante un año en el Instituto Pasteur y más tarde se hizo
cargo de la lucha antituberculosa en Chile, Uruguay, Colombia y Perú. En 1951, a su regreso, en Barcelona, trabajó
en la Obra Antituberculosa de la Universidad. Es uno de los médicos españoles más destacados en Tisiología.
Además, fue uno de los pioneros en aplicar la vacuna antituberculosa de Calmette y Guerin, la B.C.G, en 1924.
Describió junto a René Burnand, el Síndrome Burnand-Sayé, la granulia crónica o fría, una forma de evolución lenta
de tuberculosis, poco sintomática y tributaria de auroterapia. También, fue pionero en la introducción del tratamiento
quirúrgico de la tuberculosis en España. De hecho escribió el capítulo de Tuberculosis quirúrgica del Manual de
Medicina Interna de Hernando y Marañón.
Creó el Servicio de Asistencia Social a los tuberculosos de Cataluña, instalando el primer dispensario en 1921.
Ingresa como académico de número en la Real Academia de Medicina de Barcelona, en 1930, con el discurso titulado
«Las fases iníciales de la Tuberculosis Pulmonar en el adolescente y en el adulto». Llegó a ser vicepresidente de esa
institución.
Entre sus obras más destacadas, incluimos: Quimioterapia de la tuberculosis (1928), Crisoterapia de la
tuberculosis (1933), Doctrina y práctica de la profilaxis de la tuberculosis (1940), La tuberculosis
traqueobroncopulmonar (1950) o La obra antituberculosa internacional (1963). Información adaptada de:
[Link] [consultado el 19/9/2020].

87
Álvaro de Castro Palomares

medias. En el tratamiento de fondo llega a poner 2 centigramos por


kilogramo de peso, y alcanza dosis totales de 10-14 gramos por período.

De José Ramón de Castro, dice que recomienda dosis medias y hace la disolución
en afenil cálcico.

Nosotros, en el Dispensario, con el Dr. Crespo, empezamos con dosis de 5


centigramos y no sobrepasamos la dosis de 0,25 gramos, llegando a un total
de tantos gramos como decenas de kilogramos de peso. Empleamos el
Orosanil139 (Thiosulfato de Au y Na) y el Solganal B oleoso Schering. El
Orosanil intravenosamente con espacio de una semana y el Solganal
intramuscular, una inyección cada tres días […].

Finaliza el capítulo de la Auroterapia, con las contraindicaciones y accidentes,


recurriendo a las publicaciones propias mencionadas en páginas anteriores:

A nuestro entender, sería muy interesante, antes de comenzar un tratamiento


áurico, una exposición funcional del hígado, ya que es este órgano […],
donde selectivamente se almacenan las sales de oro y ha de ser orientada esa
exploración en el sentido de la capacidad funcional de esta parte reticular
primordialmente. Hacíamos hincapié en un trabajo anterior (Herrador y
Castro) sobre un caso de dermatitis áurea grave con éxitus por las lesiones
hepáticas comprobadas en la necropsia; también en otro trabajo (González
Calvo y Castro), nos ocupábamos de las alteraciones hepáticas en la
tuberculosis.

A la Calcioterapia dedica otro apartado, con resultados que desglosa en tablas, en la


parte del protocolo de la tesis.

La intervención del sistema retículo endotelial en el metabolismo del agua


(Sanz Villaplana y Ortíz de Landázuri), así como en la concentración de
iones […], calcio, fósforo, sodio, magnesio con sus elementos celulares
parietales […] ha sido englobada por Pittaluga con el nombre de función
diatónica.
Nosotros hemos investigado la influencia del tratamiento cálcico (gluconato
de cal intravenoso preferentemente), en tuberculosos, sobre la prueba de
Adler y Reimann y sobre la pigmentogénesis biliar; nuestros resultados
aparecen más adelante.
Es patente la relación del S.R.E con el hígado y la formación de sus
pigmentos, Así, la hemoglobina y la bilirrubina son pigmentos que guardan
relación con la sangre.

Desde el punto de vista celular, el glóbulo rojo sanguíneo está constituido, advierte
Luis, por estroma y hemoglobina. Y, en el laboratorio, los procesos que se estudian
experimentalmente recaen sobre la hemoglobinólisis, la globulólisis y la hemólisis.
Respecto a la globulólisis es el proceso referido a destruir hematíes viejos. La
hemoglobinólisis trata el proceso de destrucción de la hemoglobina y, como resultante

139
Sobre el Orosanil, escribe Valdés Lambea: «El clínico se procurará en todo caso un compuesto
perfectamente puro, de una casa de solvencia científica». Valdés añade una N del A: «Desde que apareció en el
mercado yo trabajo casi exclusivamente con el preparado español Orosanil, de absoluta pureza. En España no
tenemos necesidad de recurrir a marcas extranjeras». Vid. Valdés Lambea, J. (1934). Terapéutica fundamental de la
Tuberculosis. Madrid. Imp. Juan Bravo. p.155.
El Orosanil era preparado por el químico farmacéutico Juan Abelló Pascual, en Madrid. N del A.

88
Obra científica de un médico gallego

de ello, se producen una serie de pigmentos, de los que interesan los biliares. El término
de hemólisis se refiere a la destrucción globular roja con la liberación del colorante del
glóbulo.
En esta parte de la tesis, la Hematología es clave. Así como las técnicas de
laboratorio para producir este tipo de procesos.
Se tiene en consideración la afirmación de Jiménez Díaz:

[…] No es que podemos resolver de una manera definitiva si los pigmentos


se producen en el sistema retículo endotelial y la célula hepática es la
encargada de tomarlos, o si es la célula hepática sola la que los produce; pero
sí lo que podemos concluir es que sigue en pie la tesis de que sin hígado no
hay ictericias y que la orientación de toda una serie de experiencias ha sido
para llegar a la conclusión de que si es dudoso que la bilirrubina la produce
sólo la célula hepática; lo es también que sea todo el sistema retículo
endotelial; pero que es casi seguro que la bilirrubina la produce, como
clásicamente se aceptaba, la célula hepática y que el sistema retículo
endotelial no es más que un depósito de la bilirrubina circulante.140 (Jiménez
Díaz, 1931).

El capítulo de S.R.E y pigmentogénesis lo termina, afirmando:

De todas estas consideraciones podemos sacar la conclusión de que el


problema de la biliogénesis no está todavía dilucidado y que las dos escuelas
de pigmentogénesis extra e intrahepática están en litigio actualmente, aunque
según la consideración más actual parece ser más cercana a la realidad la
formación a base de una teoría ecléptica [sic] de tipo retículo endotelial en
todo el sistema y en la representación local del mismo en el hígado.

Luis, no sólo aplica la técnica de laboratorio de Adler y Reimann, del rojo Congo.
Además, para hacer determinaciones de hipercolemia en contexto de hemólisis, aplican
la técnica de Komusi y Nakamura, con agua destilada.
Este método de investigación japonés consiste en la extracción de 8 a 10 c.c. de
sangre por la mañana, en ayunas y después de un descanso de 15 a 30 minutos, en
condiciones basales. El reposo nocturno es necesario, puesto que el trabajo o el
cansancio elevan la colemia. Así como también aumenta en períodos de digestión y, al
levantarse.
Tras hacer la primera extracción, en ayunas, se inyecta en vena, agua destilada
estéril, «procurando hacer tres emboladas en relación a tres tercios de la jeringa,
retrocediendo con el émbolo el mismo número de veces, para asegurar una hemólisis
dentro del inyector y tener así la seguridad de que introducimos cierta cantidad de
hemoglobina libre».
Se trata de una tesis doctoral con mucha carga técnica de laboratorio, que, si bien
debe tener el justo interés en este trabajo, por lo científico y metódico de su
fundamento, no debe acaparar un exceso de líneas en el mismo. Pudiendo ser
desmenuzada en otros trabajos que surjan sobre Luis, en un futuro.

140
Cita literal en (De Castro, 1935a). «Contribución al estudio de la intervención del sistema retículo
endotelial en la terapéutica de la Tuberculosis». p.63. Tesis Doctoral. Madrid. Cita de los apuntes de Jiménez Díaz y
Lorente, «Apuntes de Patología Médica», 1931.
Aunque Luis de Castro cita estudios de muchos autores, procuramos nombrar los trabajos de españoles que más
puedan haber influido en sus planteamientos. N del A.

89
Álvaro de Castro Palomares

Creemos conveniente mostrar, a continuación, las principales líneas de la tesis de


Luis, mostradas en Sesión Científica del Instituto «Nóvoa Santos» de Patología General,
en la Facultad de Medicina de Madrid, el 13 de noviembre de 1935.141

Nuestras investigaciones encaminadas al estudio de la influencia de la


crisoterapia y calcioterapia sobre el espejo funcional del S.R.E en
tuberculosos, se han realizado verificando el análisis en dos aspectos de
actividad de dicho sistema: la capacidad biligénica y la facultad de
acumulación (speicherung), según la pauta que nos indicó el Dr. Casas. El
primer aspecto funcional lo estudiamos controlando la marcha de la
bilirrubinemia después de propinar 10 c.c de H2O destilada endovenosa y el
poder acumulativo, por la prueba de Rojo Congo de Adler y Reimann, La
reacción hipercolémica la consideramos como test del sistema, por la
concordancia con la segunda, instituida anteriormente en ese aspecto y por
los resultados aislados que con ella hemos obtenido.
En nuestro protocolo (281 casos) figuran también algunos con estreñimiento
pertinaz, insuficiencia circulatoria y embarazadas, desmembrados del cuadro
general, por escaso número y discrepancia causal, al comprobar valores
iniciales altos de bilirrubinemia y reacción hipercolémica elevada. Hemos
dosificado en la mayor parte de los casos bilirrubina total e indirecta, por el
proceder de Heilmeyer-Krebs (espectrofotométrico).

De la tesis obtiene 13 conclusiones142:

1ª: La cantidad de bilirrubina indirecta del suero en condiciones basales es


de 65 por 100 con relación a la total en 21 casos normales examinados.
2ª: La inyección de 10 c.c de agua destilada provoca un aumento de la
bilirrubinemia, que se hace evidente a la media hora, llega al máximo a la
hora, y tiende a recuperar el valor inicial a las tres horas.
3ª: Este aumento se hace a expensas de la bilirrubina indirecta.
4ª: En las formas agudas tóxicas y en las crónicas con focos exudativos de
tuberculosis pulmonar existe un ligero aumento de la reacción
hipercolémica, en contraposición con una inhibición en las diseminaciones
hemáticas (brote).
5ª: En las diversas formas de tuberculosis pulmonar no desciende el valor de
bilirrubina a las tres horas.
6ª: En las tuberculosis serosas hay un descenso manifiesto a la media hora,
con aumento de nuevo a la hora y a las tres horas muy elevado. Las cifras
iniciales en ayunas también son altas,
7ª: En los tuberculosos tratados con calcio la curva tiende a recuperar el
valor inicial a las tres horas. El calcio favorece la eliminación de la
bilirrubina de la sangre.
8ª: El efecto de ambos procederes terapéuticos (calcio y oro) sobre la
hipercolemia provocada depende de la dosis total y de los días transcurridos
desde la última dosis.
9ª: Las dosis totales de oro, por encima de dos gramos, inhiben la formación
de bilirrubina cuando la última dosis no es muy distante de la prueba. En el
caso de haber transcurrido más de seis días se obtiene un efecto contrario,
hipercolémico.

141
Ver Revista Archivos de Medicina, Cirugía y Especialidades. (30 de diciembre de 1935). Sesiones
científicas. Instituto «Nóvoa Santos» de Patología General. Castro García (L.) «Contribución al estudio de la
intervención de S.R.E. en la terapéutica de la tuberculosis». (1935c).
142
Ver De Castro García, L (1935a). Contribución al estudio de la intervención del sistema retículo endotelial
en la terapéutica de la Tuberculosis. Tesis Doctoral. Madrid.

90
Obra científica de un médico gallego

10ª: Las pequeñas dosis de oro tienden a elevar la curva hipercolémica.


11ª: Existe concordancia entre los resultados de la prueba de Adler y
Reimann y la de Kemusi-Nakamura (hipercolemia provocada). Las dosis
altas de oro provocan retención de rojo congo en la sangre.
12ª: Los efectos terapéuticos del oro se deben a su acción sobre el R.E.
13ª: Creemos conveniente ambos procederes de exploración funcional del
retículoendotelio para controlar el tratamiento de la tuberculosis por las sales
de oro.

Imagen 30. Título del Grado de Doctor otorgado en octubre de 1940, de Luis de Castro García. Tesis
leída en noviembre de 1935. Claramente, la Guerra Civil, tuvo que ver en la demora de entrega.
AFLC.

Comentábamos, que de la tesis derivó un libro, en 1940, que recibió crítica en la


Revista Clínica y Laboratorio143, dirigida por el Dr. Ricardo Horno Alcorta. Luis

143
La Revista Clínica y Laboratorio, en la que Luis tiene alguna publicación, como veremos más adelante, va
ligada al Dr. Ricardo Horno Alcorta. Este médico aragonés llega a reconocer en el editorial de la Revista, en 1941,

91
Álvaro de Castro Palomares

mantuvo correspondencia con él y con su hijo el Dr. Horno Liria, ambos reconocidos
médicos aragoneses.
Detallamos la crítica recogida en Clínica y Laboratorio en marzo de 1941144, sobre
el libro:
Encontramos de verdadero interés esta publicación, ya que aparte de todo el
trabajo personal del autor […], precede la exposición de dicho trabajo, de
varios capítulos que aclaran y fijan las ideas actuales sobre este nuevo
sistema, al parecer llamado a explicar muchos hechos hasta hoy en patología
inexplicables.
Reproducimos el título de dichos capítulos, para demostrar cómo nuestra
afirmación no es gratuita: «Concepto y extensión del S.R.E. (propiedades
funcionales, función péxica, pruebas funcionales, etc.)», «Sistema R.E. y
procesos infecciosos», «Sistema R.E. y Tuberculosis», «Farmacología y
sistema R.E.», «Terapéutica excitante en tuberculosis. Auroterapia.
Calcioterapia.», «Sistema R.E. Pigmentogénesis extra e intrahepática.»,
«Calcio. Ictericia y bilirrubina.», «Clases de bilirrubina».
Como se ve, es un tratado completo; sólo un defecto le encontramos, y es su
brevedad; es lástima que el doctor de Castro no haya dedicado más extensión
a cada uno de estos capítulos, pero aún [sic] así y todo lo fundamental, a
través de toda la bibliografía mundial, queda perfectamente expuesto.

Ésta y otras referencias, sobre la tesis, en revistas, sirvieron a Luis para


intercambiar información sobre el S.R.E. con otros compañeros, como podemos
apreciar en la carta del Dr. Alfredo Hernández Díaz145, en enero de 1941:

que «La historia de Clínica y Laboratorio va indisolublemente unida a mi vida misma». Vid. Horno Alcorta, R.
(1941). El pasado y el presente. Revista Clínica y Laboratorio. Año XXVI. Núm. 178, p.1.
Figuras de la Medicina Española como Nóvoa Santos, Recasens, Royo Villanova, Salvat o Vital Aza, entre
otros, contribuyeron a la producción científica de la revista.
144
Revista Clínica y Laboratorio (1941). Año XXVI. Núm. 178. Zaragoza. p. 310. Libros. Autores Nacionales.
«Contribución al estudio de la intervención del sistema retículo endotelial en la terapéutica de la tuberculosis». Vol.
En 4ª, de 147 páginas, en rústica. Edit. Imprenta Provincial de Valladolid (1940). Crítica realizada por Riera Aisa.
145
Alfredo Hernández Díaz (1909-1986). Neumólogo sevillano que fue director del Dispensario
Antituberculoso de Capuchinos y Triana y Académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Sevilla.
Ver [Link] [Consultado
el 31 de Mayo de 2020]. También ver :
[Link]
emorias_%20academicas_ramse_%202018%20(2).pdf [Consultado el 31 de Mayo de 2020].

92
Obra científica de un médico gallego

Imagen 31. AFLC. Carta del Dr. Alfredo Hernández Díaz a Luis de Castro García. (20-1-1941).

También hay constancia del intercambio de conocimientos con el farmacéutico


Roberto Midy146, como demuestra la carta que recibe Luis, desde los laboratorios Midy,
de París:

146
Farmacéutico francés. Heredero de los laboratorios Midy, consolidados en Francia desde finales del s. XIX.
Su tesis doctoral versaba sobre el sistema retículo endotelial. N del A.

93
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 32. AFLC. Carta de Laboratorios Midy (18-06-1936). Con intercambio de conocimientos
sobre el Sistema Retículo Endotelial, con Robert Midy. La tesis de este farmacéutico forma parte de
la biblioteca particular del autor y tiene dedicatoria autógrafa.

Treinta y un años después de obtener el grado de Doctor, Luis escribe un artículo de


prensa que titula «Investidura de Grado de Doctor»147. La Universidad, y el mundo
universitario están muy presentes a lo largo de su vida, en sus conferencias en Colegios
Mayores, asistencia a diversos actos y, por supuesto, contribuciones al conocimiento.
En este artículo nos recuerda la tradición, la solemnidad y la huella que marca de
por vida al estudiante y al profesional reconocido como «doctor»:

Antes de finalizar el año 1965 […] se reinstauró la abandonada ceremonia de


investidura del grado de doctor en nuestra Universidad. El acto revistió gran
solemnidad. Presidía el magnífico y excelentísimo señor rector, los ilustres
decanos de las respectivas Facultades y el conjunto del Claustro, en sillones
de preferencia, con su correspondiente birrete, muceta y toga con los colores
adecuados en la borla y flecos […].

147
De Castro García, L. (14 de febrero de 1966). Investidura de Grado de Doctor. La Hoja del Lunes. p.13.

94
Obra científica de un médico gallego

[…] Seguidamente, a estos preliminares formularios, el padrino se dispone a


la investidura, que engloba cinco ceremonias acompañadas de palabras
adecuadas: en primer lugar, al tiempo que le impone el birrete, le comunica
que lo reciba como signo de corona y de la excelencia de la dignidad de
doctor […]. En segundo lugar, colocándole el anillo en su mano derecha, le
dice que se lo da en señal de desposorio y unión perpetua con la Ciencia y
con la Universidad de Valladolid. Este anillo, con el escudo de la
Universidad en esmalte […] es símbolo patente de esa boda o «ninfeo», por
cuyo motivo, lo que hoy se llama Aula Magna, antes se denominaba
«paraninfo»; a continuación, el padrino acompaña al graduando hasta los
sillones reservados para los doctores y le insta a que se debe sentar en aquel
lugar como significación de que debe enseñar cátedras públicas, con toda
firmeza; después le entrega un libro, con las siguientes palabras: «Recibid
este libro de la Ciencia en señal de cuanto debéis estudiar, leer y
aprovechar». Por último, le abraza y le expresa que recibe ese abrazo de paz,
como signo de afecto y caridad fraternal.

A mitad del artículo, nombra a quien sería referente en la Cátedra de Historia de la


Medicina en Valladolid, Dr. Zapatero y compañero suyo a lo largo de los años. Describe
en palabras de Zapatero, lo que significaba el acto de investidura de doctor desde la
Edad Media y el Renacimiento hasta esta «acertada reinstauración»:

[…] especial hincapié en los dispendios que suponía el alcanzarlo, entre los
que era de obligación el pagar una corrida de cuatro toros, que primeramente
se celebraba en la Plaza Mayor, pero por ciertas discusiones en relación al
pago del balcón presidencial por el Claustro, se decidió hacerlo en la
respectiva de la Universidad. Por si fuera poco, también gravaba sobre el
doctorando el sarao de la comida y de la cena.

Concluye, haciendo una crítica sobre el uso del grado de doctor por los médicos de
la Provincia:

[...] a este respecto, en cuanto concierne a los profesionales médicos de


nuestra capital y provincia, que sobrepasan los cuatrocientos, solamente
somos doctores una setentena. Efectivamente, en las placas anuncios que
figuran en los domicilios de los profesionales médicos, es el único lugar
donde se respeta este título y solamente el que es doctor puede significar en
tal sitio, pero también es cierto que es la sola manifestación exterior que nos
diferencia, cuando en el fondo significa mucho más y con el acto que
reseñamos, una distinción que nos honra.

1.3.3 J.A.E. La experiencia en Münich. El regreso a España, comenzada la


Guerra Civil.
En páginas anteriores, hemos expuesto la ficha de concesión de Pensión, por la
JAE, a Luis. La JAE consideraba a las pensiones como una herramienta esencial para el
desarrollo cultural y científico de España. Se concedían individualmente y en grupo,
para desarrollar trabajos dentro de nuestro país y también en el extranjero. (Sánchez
Ron, 1988, p.31).
En el caso de Luis, se le concede una para completar estudios en Alemania, en
junio de 1935. Con una cuantía de 425 pesetas al mes y 600 pesetas para el viaje. Estas
cantidades, apenas daban más que para una modesta estancia y mantenimiento, como lo
prueban las cartas de algunos pensionados exponiendo las penurias que, a veces,

95
Álvaro de Castro Palomares

pasaban. (Sánchez Ron, 1988, p.32). Así lo demostramos con una carta148 que vale de
ejemplo de lo comentado. La dirige Luis, a Gonzalo Jiménez de la Espada149 y, a
continuación, transcribimos el primer párrafo para facilitar la comprensión de la letra
caligráfica:

[…] Me atrevo a molestarle de nuevo para comunicarle que no he recibido


todavía ningún dinero y que me encuentro en una situación nada envidiable,
puesto que tendré que pedir dinero al Sr. Cónsul; por lo tanto, le ruego actúe
en esto […].

En esa misma carta, en el penúltimo párrafo, escribe:

Le agradecería saludara en mi nombre a Don Ramón Prieto Bances y le


dijera que ya le escribiré extensamente sobre mis impresiones en esta [sic]
todavía no muy claras.

Ramón Prieto Bances150, fue Ministro de Instrucción Pública durante la Segunda


República, en el gabinete de Lerroux. Pero si debemos reflejar en este párrafo a este
ovetense, es por ser claro impulsor del libro en España. Creó, por Decreto de 27 de abril
de 1935, el Instituto del Libro Español, en la Biblioteca Nacional, uno de los órganos de
más clara expresión de la unidad idiomática y cultural española.
Luis atesoró miles de volúmenes en su biblioteca personal de la casa familiar de
Entrimo, con muy variadas temáticas, Filosofía, Medicina, Historia, Arte y Religión,
fundamentalmente. Labor que continuó su hijo Leopoldo, añadiendo la psiquiatría,
escritos personales o el esoterismo, entre otros registros, llegando a ser calificada como
biblioteca «meiga».151
Junto con esa carta, en el expediente de AJAE disponemos de otras en la misma
línea, respecto al problema del cobro de las mensualidades. Destacamos la

148
Carta de Luis a Gonzalo Jiménez de la Espada, fechada en (10-3-1936). De Castro llevaba desde enero en
Múnich y aún no había recibido ayuda económica de la JAE. Esta carta figura en el Expediente AJAE 344414. N del
A.
149
Gonzalo Jiménez de la Espada (1874-1938). Es hijo de Marcos Jiménez de la Espada, reconocido científico
y americanista español. Gonzalo tomó contacto desde su juventud con la ILE, a cuyo ideario se mantuvo siempre
fiel. Ejerció de profesor de español en Japón, en la Universidad de Tokio, durante 10 años. A su regreso a España,
trabajó para el Centro de Estudios Históricos. Gonzalo fue fiel representante del Krausismo y la Institución, pues por
medio de la traducción, prestaba gran atención a la renovación cultural del momento. Su mayor aportación intelectual
es la versión que hizo en 1913, en Tokio, de los cuentos tradicionales japoneses. Bajo el título de «Cuentos del Japón
Viejo». Otro gran mérito suyo es el haber formado una generación de hispanistas japoneses, entre ellos, al primer
traductor del Quijote a esta lengua de oriente. Ver El Imparcial. (27-4-2009). «Gonzalo Jiménez de la Espada,
emisario cultural de primera categoría”. Por Hidehito Higashitani.
Ver
[Link]
[Link]
150
Ramón Prieto Bances (Oviedo, 1889-1972). Doctor en Derecho por la Universidad Central. Catedrático de
Historia del Derecho en la Universidad de Murcia (1921) y en la de Salamanca (1922). Allí entabló amistad con
Unamuno o Filiberto Villalobos, entre otros. En 1924, fue nombrado Catedrático numerario de Historia General del
Derecho Español en la Universidad de Oviedo. Al estallar la Guerra Civil, Prieto, que había estado vinculado a la
gestión del Frente Único de Maestros, salió de Madrid a través de la Embajada inglesa. Ver
[Link] [Consultado el 4 de junio de 2020].
151
Ver. Rivas Villanueva, L. (1 de agosto de 1987). Gentes de Ourense. Bibliotecas orensanas. La Región. «A
da familia do finado Leopoldo de Castro e máis do Pepe Quiroga de A Rúa tampouco deben ser mancas», «Le
agradezco mucho su contestación y al mismo tiempo me comenta que está arreglando la biblioteca en y para Entrimo
y es calificada un poco como “meiga”. La calificación de la biblioteca me encanta y es fiel reflejo de la prolongación
de nuestro Leopoldo que sigue vivo entre nosotros».

96
Obra científica de un médico gallego

intermediación de Luis Recaséns152, dirigida a Jiménez de la Espada, y la contestación


de resolución del pago al becado:

La Junta de Ampliación de Estudios concedió una pensión en Münich a D.


Luis, llevando en dicha población […] aún no se le han abonado los gastos
de viaje ni la mensualidad correspondiente y me permito rogar a V. sea tan
amable de interesarse eficazmente a ver si hay posibilidad de que en plazo
breve pueda complacerse al Sr. Castro, por quien tengo mucho interés.153

Obtuvo respuesta el 16 de marzo, en carta154 de Jiménez de la Espada a Recaséns:

[…] En contestación a su grata del 13 […] tengo el gusto de comunicarle


que el giro para don Luis, importante 484 ptas, oro, se impuso el día 3 del
corriente […] Muy complacido de poder dar a usted esta buena noticia,
quedo de usted affmo., amigo, que le saluda.

152
Luis Recaséns Siches (Guatemala, 1903-Ciudad de Méjico 1977). Sociólogo y filósofo del Derecho. Doctor
en Derecho, amplió estudios en París, Berlín y Viena y desde 1928 a 1936 fue catedrático de Filosofía del Derecho en
las Universidades de Santiago de Compostela, Salamanca, Valladolid y Madrid. Se involucró en la política de la
Segunda república, en la que fue Diputado en Cortes por el partido Republicano Progresista encabezado por Miguel
Maura. Exiliado en 1936, fue nombrado en 1937 catedrático de Filosofía del derecho en la Universidad Nacional
Autónoma de Méjico. Se le considera uno de los tres sociólogos españoles exiliados más relevantes y forma parte,
junto con José Medina y Francisco Ayala, del grupo de los denominados «sociólogos sin sociedad». Su obra tiene
marcadas influencias del pensamiento de su maestro, Ortega y Gasset. Citamos alguna de sus obras: El poder
constituyente: su teoría aplicada al momento español (1931), Vida humana, sociedad y derecho (1939) o Tratado
General de Filosofía del Derecho (1939). Ver: [Link] [Consultado el
7 de junio de 2020]
153
Carta de Luis Recaséns Siches a Gonzalo Jiménez de la Espada, interesándose por la situación de Luis.
Fechada en (13-3-1936). Reproducimos un párrafo. Ver AJAE, exp. 344414.
154
Carta de Gonzalo Jiménez de la Espada a Luis Recaséns con motivo de la anterior. Comunicando que el
pago ha sido realizado. Fechada en (16-3-1936). Reproducimos parcialmente. Ver AJAE, exp. 344414.

97
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 33. AJAE, expediente 344414. Carta de Luis A Gonzalo Jiménez de la Espada. (10-3-
1936).

La organización del viaje, así como la lectura de la tesis doctoral, en noviembre de


1935, hacen que Luis no pise Münich hasta enero de 1936. Allí estará 8 meses,
formándose en la Clínica del Dr. Schittenhelm entre otros.155
Los doctores Oliver Pascual y Jiménez Díaz, se refieren a Schittenhelm, en 1935,
como «Uno de los prestigios médicos actuales más sólidos».156

155
En otra carta, de Luis al Señor Habilitado para la JAE, recogida en el Expediente AJAE 344414. Carta (2)
desde München, fechada en (10-3-1936): «Estoy trabajando en la Clínica del Prof. Schittenhelm […] y tengo
asignado un tema de investigación sobre el Sistema Retículo Endotelial y recambio del Ácido úrico […] He podido
ponerme al tanto sobre determinación de Yodo en sangre por cuatro técnicas micrometódicas y hago clínica
acompañando al Consultor Senior Zimman en el recorrido diario del Hospital. Esta clínica tiene 800 camas de
Medicina Interna y la mitad para cada profesor de Médica», «También me ha comunicado el Profesor Schittenhelm la
idea de otro trabajo sobre S.R.E y agranlulocitosis».
156
Vid. Revista España Médica. (1935). «Los Dres. Oliver Pascual y Jiménez Díaz enjuician la Medicina del
pasado año». Año XXVI. Núm. 652., p.1. En este artículo editorial de la revista, estos médicos anuncian la puesta en
marcha de la medicina eugenésica en Alemania orientada al perfeccionamiento de la raza aria y basada en la
aplicación de la Genética al ser humano. Además, se habla de un Congreso de médicos Internistas alemanes,
presidido por Schittenhelm en el que se recomienda a los investigadores alemanes hacer una Medicina e investigación
médica al servicio del Estado. N del A.

98
Obra científica de un médico gallego

Imagen 34. AJAE Expediente 344414. Carta (2). Fechada (10-3-1936). De Luis al señor
Habilitado de la Junta para Ampliación de Estudios.

99
Álvaro de Castro Palomares

También cita varios nombres de médicos con los que entabló contacto en su
estancia en Alemania, como los Profesores Jahnel, Vogt, Borst o el Dr. Ortiz Picón,
entre otros.157
En el Archivo de la JAE, como trabajos aportados para optar a la pensión, aparte de
los mencionados en páginas anteriores,158 figuran dos nuevas publicaciones. Aunque
por orden cronológico podrían haber sido incluidas en 1933, las incluimos en esta
sección, pues hemos tenido constancia de ellas, por vez primera, en este Archivo.

Imagen 35. Tomada del Libro Sánchez Ron, J. M. (1988). La Junta para Ampliación de
Estudios e Investigaciones Científicas. 80 años después. Vol.2. Estudios sobre la Ciencia. Madrid:
CSIC. p.682 Biblioteca del autor.

Se trata de «Tuberculosis y prostíbulo» y «Psiquismo y Psicopatología del


tuberculoso»159. Ambas fechadas en Vigo, en 1933, publicadas en coautoría con José
Ramón.
Comenzamos analizando lo expuesto en el primero de ellos. José Ramón, dos años
más tarde, en 1935, dedicará en su libro Sinfonía Ácido Resistente, un capítulo a este
binomio entre Tuberculosis y prostíbulo. Con inevitable carga moral subyacente, pero
con el análisis, cuantitativo y cualitativo, de los casos, en clientes y prostitutas, respecto
al Bacilo de Koch.
Citan una estrofa de una poesía que conforma «La vejez del Padre Eterno» /«A
velhice do Padre Eterno” (1885), de Guerra Junqueiro160, que dice:

157
En com. pers. mantenida con el Prof. Dr. Juan del Río-Hortega Bereciartu, el día 8 de junio de 2020, nos
facilita notas del Dr. Jahnel, amigo personal del Dr. Pío del Río Hortega. En 1935 estuvo en Madrid pensionado por
Alemania para aprender técnicas de D. Pío, del Dr. Oskar Vogt, que se dedicaba a la arquitectonia de los cerebros de
élite, Dr. Borst, director del Instituto de Patología de la Universidad de Münich, o el Dr. Ortiz Picón, conocido
discípulo de Pío del Río Hortega, con quien también viajó a Alemania, pensionado por la JAE. De este último ver
[Link]
Nos recuerda el Prof. Dr. Juan del Río-Hortega que: «esta carta es una muestra más de la impresionante
relación científica germano española en aquel período. Y que se rompió tras los exilios de los españoles,
fundamentalmente, a América a partir del otoño de 1936. El intercambio era mutuo, en aquella época venían
alemanes a los laboratorios españoles». A este respecto es muy esclarecedor, entre otros, el libro del Dr. Fernández
Santarén, Santiago Ramón y Cajal: Epistolario. N. del A.
158
Ver notas a pie 55 y 58.
159
No tenemos constancia de la publicación en ninguna revista científica de este trabajo titulado «Tuberculosis
y prostíbulo». Por lo tanto, lo referenciamos como inéditos, De Castro Rodríguez J.R y De Castro García, L. (1933b,
1933c). N del A.
160
Abilio Guerra Junqueiro (1850-1923). Poeta portugués. Graduado en Derecho por la Universidad de
Coímbra en 1873. Allí tomó contacto con el grupo literario «vencidos de la vida» al que pertenecían, entre otros, Eça
de Queiroz y Oliveira Martíns. Fue diputado en Cortes en la Primera República de Portugal. En la obra de Víctor
Hugo, Guerra Junqueiro encontró un modelo literario inspirado en la violencia de la sátira, la abundancia de las
imágenes o el dramatismo alegórico. Le dieron fama los poemas «La muerte de Don Juan» (1874) y «La vejez del

100
Obra científica de un médico gallego

“O punch, iluminando as faces cadavéricas,


Faz-nos imaginar as saturnaes ciméricas,
Que á noite debe haver na morgue de París,
Aonde as cortezás, maís roxas que as violetas,
Ao luar catarao as verdes cançonetas
Das podridoes gentís “.

A modo de justificación, comienzan el artículo reconociendo un problema que


advierten en el día a día de la consulta clínica:

El empuje que toman en nuestro país los rumbos sanitarios nos mueven a
colocar sobre el tapete y meditar algo sobre las relaciones del lupanar con el
B. de K [sic]. Por nuestra consulta particular están pasando constantemente
prostitutas, afectas de variadas formas de tuberculosis pulmonar y en
distintos estadios.

Admiten la dualidad entre la prostituta y el cliente, a la hora de abordar el caso:

Ante nosotros surge el doble problema de la protección a la meretriz, y el de


protección al buscador de amor.
A la prostituta se le reconoce con minuciosidad en el sentido antivenéreo y
antisifilítico. […] Pero se descuida, por el mismo carácter de inspección del
examen la observación del pecho en la interesada, soslayando la mayor parte
de las veces estados catarrales a los cuales no se les concede valor de
momento, y que son en un alto tanto por ciento manifestaciones sintomáticas
de una tuberculosis pulmonar.

Ramón y Luis hacen una descripción de la situación y el contexto de la prostitución


en el inmueble tipo de la época. Además, observan patología tuberculosa no referida en
la anamnesis por las pacientes:

La casa, por regla general y aparte del ambiente de tristeza de lo prestado es


de una higiene precaria, pues se comprende que la repartición y el
aprovechamiento de cámaras, haga utilizar de manera perenne o transitoria a
las empleadas, cuartos con ventilación deficiente, de cubicación restringida,
en donde el sol no entra en todo el año, y en donde la limpieza aparente tiene
que estar subordinada a la rapidez del servicio prestado, máxime pensando
en que, en los momentos libres que tienen estas mujeres para la atención de
la toilette de su alojamiento, se hallan mediatizados por las muchas horas de
servicio, la irregularidad de los instantes de su trabajo y el noctambulismo
habitual de esta clase de vida.
También otro de nosotros constató extremos parecidos, […] en donde entre
el volumen de enfermas prostitutas clandestinas […] que venían solicitando
examen de otros aparatos como el circulatorio o digestivo halló un crecido
porcentaje de portadoras de procesos fímicos de pulmón, a los cuales no
hacían referencia las consultantes.

En otra parte del artículo, los autores hablan del signo del «mareo genital» como:

Padre Eterno» (1885). Su producción literaria sigue siendo objeto de controversia entre un verbalismo incoherente,
carencia estética y una convincente intensidad caricaturesca o la elevación espiritual de su última etapa de
producción, en la que se advierte una tendencia a una síntesis personal filosófico-científica. Ver Ruiza, M.,
Fernández, T., y Tamaro, E. (2004). Biografía de Abilio Guerra Junqueiro. En Biografías y Vidas. La enciclopedia
biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado en
[Link] el 6 de Junio de 2020.

101
Álvaro de Castro Palomares

[…] aparecido en muchas tuberculosas y que depende unas veces de


descargas tóxicas a distancia sobre el ovario y otras de influencias tóxicas
inmediatas cuando el aparato genital se halla enfermo por el bacilo. […] Esta
constante incitación ovárica se refleja asimismo sobre la psiquis con
ampliación de las facultades perceptivas con agudización de la sensibilidad
emocional […].
A lo largo del artículo, se recurre a eufemismos de lo más variopintos para designar
a las prostitutas y su entorno de trabajo. Las «cortesanas», «Prostibulario»,
«Trabajadoras del amor», «Cama de Venus», «Gozadoras», «Las pobres», «mujeres
públicas», «ama del lupanar», «meretrices», «vendedoras de amor», «cantinas
prostibularias», «pobres placedoras», «trabajadora genital» o la «casa del placer». Puede
apreciarse la valoración peyorativa de muchas de estas expresiones, sin caer en lo zafio
o tosco de otras, de sobra conocidas, y aun reflejadas, en el diccionario de la R.A.E.
Para los clientes, recurren a las expresiones de «juerguistas», «concurrentes a la
casa del placer», «buscador de placer».
No es posible la separación del conocimiento o «episteme» aportado en el artículo,
de la opinión o «doxa» o, incluso de la carga moral y adoctrinante, reflejada en el
mismo. Recordemos la profunda formación católica y conservadora de los autores.
Concluyen con un claro ejemplo sobre lo expuesto en el anterior párrafo:

Si al juerguista le basta ya, la dilapidación de energías a expensas de las


horas de amor, de alcohol y de actividad desarreglada; si es bastante también
cuando tiene el infortunio deenlazarse con el gonococo o con espiroquete
[sic] la cepa se colma desdeñando el papel de la tuberculosis prostibularia
como elemento fundamental cabalgando sobre la anterior procesión de
miserias orgánicas.
Por eso, si es fundamental el reconocimiento antivenéreo de la mujer en la
que se refiere a boca y genitales nos esperamos que se dude de la utilidad
práctica que puede reportar a la sociedad el examen de aparato respiratorio
sistemático en los dispensarios oficiales de las prostitutas para beneficio de
ellas mismas y como esencial defensa para los concurrentes a las casas del
placer. ESTO ES LO QUE LLAMAMOS VERDADERA RELIGIÓN
MÉDICA.161

La otra publicación que mencionábamos, como una de las cuatro que figuran en el
expediente de la AJAE, lleva por título: «Psiquismo y psicopatología del Tuberculoso».
Este artículo es anterior al de «Tuberculosis y prostíbulo». De hecho, dedica una de
las cuartillas del trabajo, a anticipar y explicar ese siguiente título:

El Dr. José Ramón de Castro y yo en un trabajo que saldrá a la luz


próximamente nos referimos al problema de la tuberculosis y el prostíbulo
[…].

Ninguno de los dos artículos (De Castro Rodríguez J.R. y De Castro García, L.
1933b, 1933c), aportan bibliografía. E, incluso en este último que, a continuación,
analizaremos, se habla de «disertación». Son abundantes las referencias a autores
alemanes, pero sin entrar en detalle sobre sus trabajos. Además, nombres como los del

161
Hemos respetado las mayúsculas de la frase final, presentes, en el artículo mecanografiado original en el
AJAE expediente 344414. De Castro Rodríguez J.R. y De Castro García, L. (1933b). Queda patente la carga moral
percibida en el artículo. N del A.

102
Obra científica de un médico gallego

Dr. Villacián, de nuevo el Dr. Valdés Lambea, o el Dr. Vallejo Nájera, tienen cabida en
el mismo.
Este trabajo está firmado por Luis el 19 de diciembre de 1933, y, dadas las
referencias a José Ramón, lo consideramos en coautoría.
Justifican (De Castro Rodríguez J.R. y De Castro García, L. 1933c) su escrito
atendiendo a casuística de la clínica diaria:

Recogemos frecuentemente en clínica fimatológica una serie de transtornos


[sic] neuro-psíquicos de carácter patológico unas veces, demencias
propiamente tales y en otras ocasiones simples desviaciones del psiquismo.
Es interesante el estudio de estos transtornos porque influyen de una manera
directa en el curso del tuberculoso.
Son múltiples los trabajos que han sido destinados a este estudio. Villacián y
Cabello en un estudio publicado en enero de 1933 establecen conclusiones
interesantes a este propósito, diciendo que la tuberculosis no origina nada
nuevo, sino que su acción se limita a exagerar lo que sólo se deja entrever, o
a poner de manifiesto lo latente.

La figura de Valdés Lambea, con quien recordemos que Luis coincidió en el


Cursillo de Tuberculosis de Vigo en las fechas de elaboración de este artículo, es un
referente para él.

El Dr. Valdés Lambea, ya sólo o en colaboración con el neuro-psiquiatra


Vallejo Nájera se ocupa en diversas publicaciones de estas manifestaciones
psíquicas del fímico162.
[…] Como dice muy bien Valdés Lambea, para explorar en fimatología es
preciso estar avezado en cuestiones psiquiátricas, pues es el aspecto psíquico
del tuberculoso un factor de gran importancia en la gama de todas sus
alteraciones.

Atendiendo, nuevamente, a la fecha de publicación de este artículo (De Castro


Rodríguez J.R. y De Castro García, L. 1933c), al que, en varias ocasiones, Luis se
refiere como conferencia o disertación, el que formara parte de alguna intervención en
el Cursillo de Tuberculosis de Vigo, es una hipótesis.

Como veremos en el curso de esta disertación son varios los factores


representados por los bacilos, virus filtrables y simples toxinas, a los que se
atribuyen estos aspectos psíquicos. Hemos de hacer notar, sin embargo, y en
relación con la parte anterior de mi modesta Conferencia el papel que al
hígado le corresponde en este mecanismo […].

Aspectos como la patología tiroidea y el psiquismo en relación con la tuberculosis


resuenan aún en aquel Curso y, de nuevo en este escrito de Luis:

162
Otro afamado tisiólogo español de la época, el veterinario militar y médico Marcelino Ramírez García,
director del dispensario antituberculoso de A Coruña, ya había trabajado sobre el tema. Vid. Ramírez García, M.
«Psicología del niño tuberculoso». Trabajo presentado al Congreso Pedagógico de Lugo del 9 al 12 de octubre de
1923. La Coruña: Imprenta Moret, 1923, 35 pp. EN: Ponte Hernando, F.J. (2020). El concepto “Un mundo, una
salud” en los inicios del siglo XX: El Dr. D. Marcelino Ramírez García (1864-1940) Veterinario Militar y Médico.
Tesis Doctoral. Univ. De Extremadura. Depto. De Sanidad Animal. Facultad de Veterinaria de Cáceres 2019.
Ministerio de Defensa. Servicio de Publicaciones. p. 220.

103
Álvaro de Castro Palomares

El fímico tiene en algunas ocasiones el aspecto de preocupación y depresión,


estos enfermos son deprimentes [sic] constitucionales en los que la
tuberculosis acrecienta la afectividad, otras es el tuberculoso resignado,
impasible en el antagonismo con el melancólico ansioso con abscesos de
pena aguda. El fímico excitable se dá [sic] en el de temperamento
ciclotímico, hipomaníaco y en el basedowoide o tiriolábil y nos sugiere
inmediatamente la idea de que una cura de silencio será fácil de practicar en
un autista, pero imposible en un locuaz hipomaníaco.

Luis, dedica un buen párrafo a la relación entre sexualidad y tuberculosis. Cita al


Dr. Julio Noguera Toledo163, quien llega a plantear dudas de convivencia de ambos
sexos en la vida sanatorial:

Como indica Julio Noguera Toledo es muy interesante el instinto sexual del
tuberculoso y de hecho comprobamos al erótico fímico. […] Noguera indica
las fases de paso, 1ª estado de resignación psico-asténica; 2ª optimismo y
excitación psíquica; 3ª neurosis de angustia; 4ª onanismo frente a la
insatisfacción del instinto sexual y la creación en la mente del tuberculoso de
su ídolo, ser psíquico con quien comparte sus cuitas y plantea el problema a
resolver de la convivencia de ambos sexos en el Sanatorio sin inconvenientes
en las relaciones sexuales.

Finalizando esta disertación, nombra diversos personajes históricos o literarios,


relacionados con las artes o la filosofía, que sufrieron tuberculosis y alteraciones
psíquicas:

En muchos personajes históricos o literarios la tuberculosis se exteriorizó en


un fondo constitucional de una forma cicloide como en Chopin, Margarite
Gautier164, Masceleau, Laennec, Molière, Voltaire, y en Mozart cuya
hipermovilidad y afectividad le llevó a una vida de desenfreno, con la
obsesionante idea de que para vivir hay que hacerlo aprisa, recayó
gravemente con un síndrome fímico agudo y al recobrar de nuevo la salud le
hizo el amor a […] volviendo a recaer y muriendo tísico. Otros son de tipo
esquizoide como Schiller, Espinoza, Calvino o Kant.

La etapa alemana, deja en Luis una profunda huella. Meses de intenso trabajo en la
clínica y el laboratorio, se turnaban con períodos en los que se impregnaba de muchos
aspectos de la cultura germana. La zona de Baviera, la Selva Negra con su gastronomía,
el vocabulario alemán y las costumbres de sus gentes, o incluso el busto de Nefertiti, del
museo de Berlín, como veremos más adelante, son imágenes y experiencias que
aflorarán en distintas creaciones artísticas y literarias del autor, a partir de entonces.

163
Julio Noguera Toledo, tisiólogo nacido en 1912. Director del Sanatorio-enfermería antituberculoso de Santa
Teresa de Ávila. Consideraba al bacilo bovino como responsable de casi todas las tuberculosis verrugosas de los
adultos, las adenitis tuberculosas cervicales y las adenitis abdominales de los lactantes. Vid. Gutiérrez García, J. M.
(2004). La tuberculosis bovina como zoonosis en la España contemporánea (1850-1950). Universidad Autónoma de
Barcelona. p.118.
164
E incluso literarios como Margarita Gautier, protagonista de La Dama de las Camelias. Personaje de ficción
que Luis califica, por error, como histórico, o bien por analogía con su alter ego real la cortesana Marie Duplessis
(1824-1847). N del A.

104
Obra científica de un médico gallego

Imagen 36. AFLC. Fotografía en el aeropuerto de Berlín. (1936). Desconocemos identidad del
acompañante. Luis a la izquierda.

En el diario El Norte de Castilla165, escribe sobre alguno de esos aspectos


mencionados. Y aprovecha para recordar y tener muy presente a la madre del Dr. Jesús
González Garzo, con quien Luis mantiene una excelente amistad toda su vida. En 1970,
fecha del artículo, Luis ya era huérfano de padre y madre. Con habilidad y riqueza de
contenidos, alude a esa pérdida materna, a la vez que lo engrana con recuerdos de
agradecimiento a quien suplió esa función en los meses de estudio postdoctoral, en
Alemania, su «Deutschemutti».

El hombre con su aparente rudeza, como aparejada a su virilidad, no deja de


ser en el fondo un «niño grande», que requiere a través de toda su vida, de la
presencia a su lado, muy cercanamente, del cariño de la mujer, pero no
solamente como compañera y pareja, sino como algo semejante a la propia
madre, especialmente cuando le falta y sufre el duro golpe de su ausencia.
[…] suena un cantar en mi «meiga» tierra gallega, que traducido dice así:
«Mi madre cuando era niño, /como era tan pobre/ y no tenía pan que darme/
me llenaba la cara de besos/ y después rompía a llorar». Que plasma y hace
patente esa justa correspondencia entre la actitud maternal y el tierno
recuerdo lleno de añoranzas y «saudades» del hijo.
[…] en el extranjero, sobre todo, y ello es lo que los alemanes han
personalizado en lo que denominan «Deutschemutti» (madrecita alemana o
mamaíta), que no es realmente similar a madrina, que ellos denominan
«Patin», sino algo más que el simple lazo que el madrinazgo implica, en
ciertos momentos establecido.
[…] Durante una de mis prolongadas estancias en Alemania,
superdesarrollada [sic] nación que lleva el cetro de la cultura mundial desde
hace más de dos siglos, justamente en Baviera, la región de más exquisitas
costumbres de la Germania, me designaron una «Deutschemutti»; era rolliza,
de frescachona cara sonriente, más bien gruesa y se llamaba Frau Lisel
Petchnick, que juntamente con su marido llevaba el negocio de una especie
de taberna, como simpática patrona en el distrito universitario

165
De Castro García, L. (5 de julio de 1970). La madrecita o deutschemutti. El Norte de Castilla.

105
Álvaro de Castro Palomares

(Universitaebezirk), lo que se conoce por «Eine Beinstube». […] frecuentaba


aquel establecimiento donde se servía una magnífica «Ghoulashesuppe» […]
una buena cerveza negra de la más acreditada marca bávara de la
«Loewenbrau» en típico tarro de bella cerámica «Krug» de medio litro, […]
cuando no para hacerlo con la «Mutti» y quedar bien satisfecho con su fuerte
sopa y la sabrosa cerveza, bien simplemente para tomar una «Mokacafe» y
un «Snaps», especie de aguardiente que suple al «cognac» en Alemania.
[…] en ocasiones frau Lisel me obsequiaba con el típico pastel de manzana
«Pfanekuchen» [sic]. Yo procuraba corresponderla con flores y café
«caracolillo» que me mandaban los míos desde Galicia y que resultaba la
más sabrosa infusión para los «Petchenicks» [sic].

Más adelante, veremos que la Guerra Civil, sorprende a Luis en Alemania, con las
dificultades económicas y burocráticas consecuentes. Reconoce que recibió ayuda de,
entre otras personas, su «mutti»:

En ocasiones en las que estuve necesitado de dinero, al surgir la guerra, me


invitaba a diario en su establecimiento y no faltaban los regalos entrañables,
prácticos e íntimos, como los pañuelos, calcetines, que veían con buenos
ojos, sin recelo, como lo más natural del mundo, sus íntimos familiares, un
cariño sano, con la distancia de la edad y el respeto mutuo, que colocaba a
mi «mutti», con una cierta autoridad y bajo su protección.

Al final del artículo, tiene espacio para el recuerdo de la buena relación mantenida
con la familia de Jesús González Garzo y, concretamente para su madre, a quien Luis
también consideraba su «mutti española»:

Ya en mi patria, cuando tuve la desgracia de perder a mi madre, no dejé de


tener la suerte de poseer una «mutti» española, una íntima amiga de la mía,
como lo era su marido de mi padre y sus hijos míos y de mis hermanos […]
Sé que tengo una protección, un «agarimo», que, si necesitamos algo,
podríamos recurrir a ella con toda confianza: en lo que pudiese nos ayudaría.
Se llama Pilar Garzo Azcárate, viuda de G. Muro, y deseo que su estancia
entre nosotros se prolongue en muchos más años, pues cuando se tiene una
«madrecita», parece que estamos salvaguardados de los avatares de la vida.

Coinciden en este artículo variados aspectos característicos en la obra de Luis,


como es la importancia que da a los recuerdos y vivencias, así como una fusión de
culturas que él mismo ha vivido, a través de diversas estancias en distintos sitios. Las
definiciones y el uso de palabras propias de un determinado lugar, las costumbres o las
tradiciones, entre otros aspectos, tiñen de matices de antropología y sociología muchos
de sus escritos.
No resulta de menor interés, el recuerdo que dedica a personas que se han cruzado
en su vida, en numerosos artículos. Lo veremos en próximos apartados.
El hecho de haber conservado correspondencia con alguna de esas personas denota
un interés en lo vivido y en la consolidación de esos recuerdos, momentos o
experiencias, dentro de cierto orden y método. Fruto de ese orden, resulta buena parte
de nuestro trabajo.
1.3.4 Regreso precipitado de Alemania. Situación política devastadora para la
investigación.
En el AFLC se conserva el pasaporte de 1936, de Luis. Nos informa de la fecha
exacta en que pisa suelo alemán y cuándo regresa a España. Así hemos determinado que
106
Obra científica de un médico gallego

estuvo en Alemania 8 meses, no pudiendo agotar la pensión de 9 meses, que tenía


concedida para ampliar estudios. La falta de medios y la incertidumbre por lo que
pasaba en España, precipitó su regreso y truncó muchos resultados de investigaciones,
tras meses de trabajo. Podemos afirmar que cruzó la frontera con 100 francos.

Imagen 37. Páginas 2 y 3 del Pasaporte de Luis.


AFLC. 3 de enero de 1936. El Gobernador Civil es Alonso Velarde Blanco.166

166
Quien, como Gobernador Civil de Valladolid, en 1934, destituyó al alcalde socialista Antonio García
Quintana, en los conocidos sucesos como «La revolución de octubre de 1934». Ver El Norte de Castilla. (14 de abril
de 2011). «El impacto de la revolución de octubre en 1934».

107
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 38. Páginas 7 y 13 del pasaporte de Luis.


Comprobamos que estuvo desde el 15 de enero al 19 de agosto de 1936 en Alemania. Entró por la
frontera de Canfranc con 100 francos franceses. AFLC.

Con fecha 10 de agosto de 1936, Luis escribe una clarificadora carta de su situación
en Münich167 e informa de ello a Jiménez de la Espada:

[…] aprovechando esta ocasión para saludarle y desearle al mismo tiempo


que no tenga nada que lamentar con este estado de las cosas, así como los
suyos en igual forma, tengo el gusto de comunicarle que sigo haciendo mis
trabajos en la misma clínica y en la misma dirección, aunque este mes por
falta de dinero he tenido que prescindir de mi asistenta, y la marcha no es tan
rápida. Gracias a la amabilidad del Profesor Schittenhelm puedo comer
gratis en el casino de la clínica, con los demás asistentes y Oberärzte168 y por
otra parte vivo en casa del jefe de mi Laboratorio, el Prof. Dirr, de modo que
la vida la tengo por el momento en algo solucionada, ya que también me dan
tres marcos por página de traducción, que claro supone una pérdida de
tiempo lamentable, Le ruego, por lo tanto, me comunique si hay esperanzas
de cobrar, aunque nada puedo exijir [sic] por el momento dada la situación
política de nuestra patria.

Vemos cómo continuaban los retrasos en pagos de pensiones. Esto repercutía en la


calidad de la investigación, puesto que, Luis, como muchos otros, realizaba
traducciones para costearse los gastos.

167
AJAE. Exp. 344414.
168
«Oberärzte» es un vocablo alemán para designar a los médicos adjuntos o senior de la Cátedra Clínica. N
del A.

108
Obra científica de un médico gallego

Los últimos años de la JAE y el conflicto de la Guerra Civil hicieron mella en el


capital humano investigador español, que buscaba alternativas, como Inglaterra, Francia
o América, para exiliarse y poder seguir desarrollando su labor investigadora.
En otro fragmento de la carta, podemos comprender la angustia y preocupación de
Luis, por no saber de su familia.

Por otra parte, estoy sin noticias de mi familia desde hace 25 días y mi
estado de nervios es de lástima, aunque sin dejar de luchar. Aquí ha dimitido
el Cónsul y para España, por el momento, no puedo ir ya que no tengo
dinero y aquí debo también, […] Deseando que se arreglen las cosas para
todos de la manera más buena le saluda […].

Imagen 39. AJAE. Expediente 344414. Carta de Luis a Jiménez de la Espada. (10 de agosto de
1936)

109
Álvaro de Castro Palomares

Podemos imaginar la influencia política del nacionalsocialismo alemán, teniendo en


cuenta que en 1936, según fotografías de archivo, constan cruces gamadas en las
dependencias de la clínica.

Imagen 40. AFLC. Fotografía de una dependencia del


laboratorio del Prof. Schittenhelm. (1936). Se
identifica a Luis, de perfil, segundo figurante por la
izquierda. Se aprecian las esvásticas al fondo. No se
identifican más personajes.

Imagen 41. AFLC. Fotografía de Luis en la Clínica del Prof. Schittenhelm. (1936). No
identificamos al resto de personal.

Recordamos dos artículos más, de Luis, en el diario La Región, en los años 70,
evocando esta etapa de formación en Alemania.

110
Obra científica de un médico gallego

En el primero, titulado «La cara y el ojo clínico»169 es una puesta en valor de la


exploración física y la inspección durante la anamnesis frente al exceso de
protagonismo de las pruebas diagnósticas. Recuerda la importancia del llamado «ojo
clínico» durante su etapa formativa en Münich, además de dar protagonismo a la cultura
del libro. Otro de los elementos fundamentales en la obra de Luis. Recuerda la
costumbre típica alemana de llevar un obsequio, en este caso un libro, cuando se visita a
alguna amistad.

En mi primera estancia en Alemania […] pensionado entonces por la Junta


de Ampliación de Estudios, coincidiendo con los tiempos del nacional
socialismo hitleriano, trabajaba con el Prof. Dirr, el médico algobiano [sic],
que fue después mi mejor amigo en Baviera, George Epple.
Una buena mañana se me presentó él mismo diciéndome que era un Jefe
Clínico (Assistantarzt), de una de las estaciones (departamentos de
asistencia), de aquel gran Hospital, que albergaba más de tres mil camas. Me
dijo que había aprendido el castellano por método autodidáctico en el
Quijote, al tiempo que se expresaba en un perfecto español cervantino, al
que sólo se le podía poner el defecto de la pronunciación arrastrada de las
«erres» y de algún diptongo.
Pretendía relacionarse conmigo para perfeccionar su adquisición idiomática.
Ni que decir tiene, que me ofrecí a ayudarlo, estableciendo charlas con él,
pues yo también ganaría en mi conocimiento del alemán […].

Esa es la actitud de intercambio cultural y de conocimientos que fomentaba la JAE,


y que hoy en día, puede ser equivalente a una beca del CSIC en el extranjero170.

[…] como todo alemán que hace una visita protocolaria, portaba un
obsequio. Se trataba de un libro perfectamente encuadernado del Prof.
Baumgarter171, de la Universidad de Berlín, titulado «Kranken
fisiognomie»172 (Fisiognomía del enfermo). Ojeé el libro […] y pronto
reconocí la originalidad de su temática. Las últimas páginas eran dibujos,
muy perfectos, de gran artista, en policromía, de cara, busto y manos de más
de doscientos enfermos que presentaban, en sus rasgos fisionómicos,
actitudes, coloraciones y particular expresión, características típicas de
determinadas enfermedades. La leyenda de cada una de aquellas
representaciones, perfectamente reproducidas, estaban realizadas en mil
novecientos veintiocho, cuando no se conocía la fotografía en color, y hacía
una referencia de número a la historia clínica del enfermo […].
[…] En la introducción se recomendaba mirar las láminas y hacer un
esfuerzo y decidida intención de llegar al diagnóstico posible del enfermo y
después comprobar el error o el acierto en las hojas de referencia.
Me pareció, desde el primer momento, una obra de mérito, práctica,
entretenida y que ofrecía una atracción de curiosidad al alumno, enseñándose

169
De Castro García, L. (16 de agosto de 1972). La cara y el ojo clínico. La Región.
170
No parece que el programa Erasmus, entre otras cosas por ser para pregraduados, haya llegado a ese nivel de
excelencia ni de lejos, aún sin dudar de sus evidentes ventajas. N. del A.
171
Karl Heinrich Baumgärtner (1798-1886) fue un famoso médico alemán y profesor universitario. Sus
principales áreas de actividad fueron la patología y la fisiología. N. del A.
172
Creemos un error de transcripción de Luis. Suponemos quiso decir Baumgärtner, y la obra en cuestión, no es
de 1928, sino de 1929 (una reedición). Se referiría a Kranken physiognomik. (1842). Ver
[Link]
en&source=bl&ots=R4NDH0f_4K&sig=ACfU3U26GU932MnzlnSDx2czQ2-
gmbKeAw&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiui5LRlvPpAhXpAGMBHaOjAKcQ6AEwA3oECAcQAQ#v=onepage&q
=kranken%20physiognomie%20baumgarten&f=false [consultado el 8 de Junio de 2020]

111
Álvaro de Castro Palomares

eso que clásicamente se llama «ojo clínico», que juntamente con la historia
del enfermo, constituyen los dos capítulos más importantes para conseguir el
diagnóstico, con un valor práctico y más humano que toda la serie de
exploraciones tanto biológicas como electrónicas que hoy inundan la clínica.

Este último párrafo es perfectamente extrapolable a lo que sucede actualmente con


un exceso de pruebas diagnósticas en detrimento de la exploración física y la relación
médico-paciente de tintes humanos173.
Continúa el artículo recordando terminología descriptiva de las facies, los rostros,
en la clínica. Enumerando desde la facies hipocrática premortem a la lesión rinofímica
del alcohólico. Y reconociendo que sería pretencioso tratar de abarcar en un artículo las
descripciones de todas las facies patológicas.
El otro artículo que queremos comentar, a propósito de un buen recuerdo de Luis,
vivido en Alemania, y con tintes de historia lleva por título «El cenicero y
el Zeppelin».174 En esta ocasión, enlazando la memoria de un cenicero en el que
apagaba los cigarros el abuelo de Luis (Evencio de Castro) y la vista un
Zeppelin, en Frierdrschaffen.

Con anterioridad a probar mi primer pitillo me asombraban las bocanadas de


humo, de buenos cigarros puros habanos que mi abuelo fumaba y tenía gran
ilusión, por agradarle, de vaciarle su cenicero en despacho, que conservo
todavía como una reliquia «por riba da mesa d’adega». Es de plomo y tiene
forma trapezoidal alargada, de color grisáceo oscuro y en el fondo tiene
representada en relieve el «Zeppelin alemán» con su forma de «cigarro
puro» y fundido con motivo de la botadura inaugural de la célebre máquina
aerostática, lo cual denuncia su data de 1908 [...].
Lo coincidente y anecdótico es que siendo fumador de «cigarro puro» […]
usase también un cenicero conmemorativo de la construcción del primer
«cigarro puro», de 128 metros de longitud, el gran globo del conde prusiano
Ferdinand Von Zeppelin [...].

Continúa el artículo, con unas pinceladas históricas, sobre el personaje Von


Zeppelin y la implicación de la sociedad alemana, al igual que si de la carrera espacial
se tratara, en competición con la industria francesa.

[...]a los setenta y dos años, en 1900, disputaba con los franceses en la
supremacía del aire, con la aeroestación e invertía su fortuna en la
fabricación de globos […] en las proximidades de Friedrischaffen, la finca
imperial de Manzell y tras un ensayo con el Zeppelin 1 (Z.1), en junio de
1900, en agosto de 1908, [...] lanza el espectacular «cigarro puro» que se
llenaba con 11.500 metros cúbicos de Hidrógeno, con dos barquillas en su
parte inferior que portaban dos motores Daimler de 16 HP […] con dirección
a Maguncia pero […] se vio en la necesidad de lanzar lastre y descender
sobre el Rhin, para tomar combustible y la aventura debió ser azarosa, pues
tres de sus pasajeros abandonaron la barquilla de navegación.
[…] sin embargo, a la mañana siguiente pasaba triunfal por encima de
Sttutgart, pero por fallo de motores, el conde Ferdinand, pues el mismo
inventor y constructor lo pilotaba, se vio obligado a aterrizar en
Echterdingen y, en el momento de ser estibado, el globo estalló y una gran

173
En este sentido, sigue siendo imprescindible la lectura del libro de P. Laín Entralgo (1964). La relación mé-
dico-enfermo: Historia y teoría. Madrid. Ed. Revista de Occidente. N. del A.
174
De Castro García, L. (4 de septiembre de 1975). El cenicero y el Zeppelin. La Región.

112
Obra científica de un médico gallego

llamarada terminaba con el monstruo. Zeppelin se encontraba arruinado,


pero no tardó en encontrar el apoyo del Gobierno y del mismo pueblo
alemán, por suscripción pública y, como el Ave Fénix, renace de sus cenizas
su compañía constructora con el nombre de «Luftschffbau Zeppelin» y
logrará en los años siguientes construir 119 dirigibles más [...].

Al no aportar bibliografía, en un artículo de prensa, podemos comprender que los


datos históricos que comparte Luis son de clara cultura libresca y de devoción por la
lectura. Lo que, sumado a sus vivencias, genera este estilo de escribir.

De nuevo casualidad y esa pequeñez del pañuelo del mundo, hace que en
1936 tengo yo ocasión de visitar el famoso dirigible en Friedrischshaffen, en
un viaje que hacía «beide Rhin», con el Prof. Reuter, y subí en el ascensor de
la torre de estibaje [sic] y subimos al puente de mando, por la irrisoria
cantidad de 1 marco, que por entonces equivalía a tres pesetas. Aquella visita
fue para mí, de gran emoción y recordaba el «cenicero» del abuelo [...].

Luis pasa a recordar el incendio del famoso dirigible «Hindenburg» y concluye


justificando por la inseguridad de estas aeronaves, su destrucción por Hitler, en la
Segunda Guerra Mundial, con protagonismo indiscutible de la aviación. Concluyendo
con una frase en gallego y haciendo un guiño al recuerdo duradero de quien fue su
abuelo.

Las monstruosas y mortíferas máquinas que eran los dirigibles tuvieron una
definitiva acción de bombardeo en la Primera Guerra Mundial, pero
recibieron el golpe definitivo con su desaparición en la Segunda, al ser
descartados por los más efectivos aviones bélicos y fueron destruidos en sus
hangares por orden del propio Hitler, pero todavía pervive sin quemarse el
cenicero del abuelo que sigue haciendo su servicio «co seu cigarro puro e de
chumbo».

Así se cierra la etapa de formación en Münich. Con recuerdos agradables y


conocimientos que perdurarán durante buena parte de su obra. Y con el aspecto más
duro, del regreso a España, preocupado por la situación política del país y su familia.
Con Leopoldo y Evencio ya comprometidos con el bando nacional, tras un mes del
Alzamiento.
En páginas anteriores reproducíamos el visado del pasaporte de Luis hasta
Canfranc. Pero aún tenía que pisar Jaca, pues tuvo que sortear a miembros del Frente
Popular Francés y, durante los 20 km que separan Canfranc de Jaca, lo tuvo que pasar
realmente mal. Con la inseguridad de saber con quién hablaba y la confianza de que las
gestiones de su hermano Leopoldo, le aseguraran estar en el mismo terreno y bando que
sus hermanos.
Luis entraba como Alférez Médico de Complemento a España. Y, en esa condición
tomará parte en la Guerra Civil, al lado de sus hermanos.

113
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 42. AFLC. Autorización para incorporarse a Valladolid, como Alférez de Complemento.
Firmado en Jaca a 20 de agosto de 1936.

En declaración jurada, para el informe de colegiación en el Colegio de Médicos de


Valladolid, declara «dificultades en Francia para pasar y llegar a la frontera que se cerró
al día siguiente de parar en Canfranc. Persecución por el Frente Popular Francés y
guardia francesa»175
En el informe del AICOMV176 queda explícito que como actuación antes del
Movimiento:

No estuvo afiliado a ningún partido político ni sindical, ni ejerció actividades


de tal índole, por dedicar toda su atención a los estudios. En marzo de 1936
escribió desde Alemania a su hermano Leopoldo para que le afiliase a la
Falange.
Se encuadró al estallar el Movimiento en F.E de las JON-S [sic] el 25 de
agosto de 1936. «Fecha de ingreso en F.E.T y de las J.O.N.S: adherido el 20
de agosto de 1936»177

175
AICOMV. Exp. del colegiado número 215. Hoja de informe núm. 22.251.
176
Ibídem.
177
El 20 de abril de 1937, Franco promulga el «Decreto de unificación» por el que se creaba el Partido único
Falange Española Tradicionalista y de las JONS. El decreto constaba de un extenso preámbulo y tres artículos en los
que se creaba un «partido único al estilo fascista, al que llamaba Movimiento, colocaba a Franco a su frente, y lo
entendía como el soporte del Estado, intermedio entre la sociedad y un Estado al que se designaba como Nuevo
Estado Totalitario» (Aróstegui, 1997). Ver: Aróstegui, J. (1997). La Guerra Civil. La ruptura democrática. Madrid:
Historia 16. pp. 92-93.
En el expediente del AICOMV de Luis, fechado en 1940, constan en la ficha, ambas fechas de 20 y 25 de
agosto de 1936 y como «Fecha de ingreso en F.E.T y de las J.O.N.S». Consideramos, por tanto, un error del redactor,
motivado, seguramente, por el impreso de dicha ficha. Hacemos este matiz, por considerarlo un error a posteriori. N
del A.

114
Obra científica de un médico gallego

Sorprendióle el Movimiento en Alemania trasladándose tan pronto pudo a la


España nacional, en la que se incorporó voluntario a Sanidad Militar como
Alférez de Complemento […].
Antes del Movimiento: apolítico.

El hecho de haberle dedicado el libro de la tesis a su hermano Leopoldo. Así como


ponerle su nombre a su hijo, es de suponer que también guarda relación con la ayuda
que le prestó, entre otras cosas, para llegar a Valladolid y juntarse la familia. A muchas
personas les sorprendió el Alzamiento en localidades muy separadas de sus familiares,
con el horror de tener que militar parientes en bandos enfrentados.
En septiembre de 1936, Luis recibía una carta de su compañero médico y mejor
amigo en Münich, George Epple:

115
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 43. AFLC. Cara anterior de la carta que George Epple envía a Luis. (23-9-1936).

116
Obra científica de un médico gallego

Imagen 44. AFLC. Cara posterior de la carta que George Epple envía a Luis. (23-9-1936).

Siendo George Epple178, probablemente el mejor amigo que tuviera Luis en su


estancia en Münich, notamos lo accidentado, impremeditado, y rápido, de su regreso a
España, sin lugar a despedidas:

178
De Castro García, L. (16 de agosto de 1972). La cara y el ojo clínico. La Región. Luis escribe: «[…]el
médico algobiano [sic] que fue después mi mejor amigo en Baviera, George Epple».

117
Álvaro de Castro Palomares

Lo siento mucho que no podía acompañarte a la estación y que tan corta y


abrupta fue la despedida.

En la carta se advierte el carácter político, así como el temperamento alemán y


ambiente prebélico, del nacionalsocialismo, ya arraigado en la sociedad alemana, y en el
compañero Epple:

Pero espero que volveremos a vernos, después de la victoria de vuestras


tropas sobre esos bribones y asesinos.
[…] en Alemania estamos convencidos que seguramente resultará victoriosa
la casa buena, la de los hombres honrados y [sic] inteligentes. Pero después
hay que ahorcar, fusilar, ahogar a todos estos criminales. No hagáis [sic] la
falta imperdonable de dejar vivo aí [sic] a uno de los bandidos para evitar
seguramente una nueva desgracia. Espero que en el momento en que estés
leyendo mis renglones ya estén salvados los heroicos jóvenes que defienden
el Alcázar de Toledo.

Además, en la carta de Epple, recibe recuerdos de su «mutti»:

Mutti me manda te salude y te escriba que te augura todo lo bueno, y que se


alegraría si volviera a verte.
La fórmula de despedida de la carta es representativa de lo que en ese
momento acontecía en Europa y, más concretamente, en Alemania y España.
Heil Hitler-Arriba España.

En esta misma carta, Epple informa a Luis sobre un telegrama del Dr. Hans
Madaus179 y nos muestra una relación de conocimiento y reconocimiento entre los tres:

Después de que te habías marchado, vino un telegrama de M. que puedes


venir a Dresden y que el dinero para el viaje estaba en el Reischbank. Yo le
telefoneé que ya te habías marchado a España. Me puso una carta con el
contenido que si tuvieras gana de volver a Alemania después del
restablecimiento del Orden en vuestra patria, te invita a venir a Dresden para
trabajar en su casa”.

1.4 GUERRA CIVIL.


Citando las palabras de Laín «Inexcusable en todo empeño biográfico o autobiográfico
medianamente riguroso, el examen del curso temporal de las ideas, las opiniones y las
creencias hácese imperioso y urgente cuando la circunstancia es tan crítica y violenta
como viene siendo […], la de nuestra vida de españoles»180, comenzamos esta intensa
etapa de la vida de Luis.
Sabemos por la anterior carta de Epple, que Evencio o Leopoldo habían resultado
heridos, seguramente en combate. Pero, además, en declaración jurada de servicios
prestados en la hoja de servicios de Luis, se matiza un poco más esta información sobre
sus hermanos:

En fecha 18 de julio de 1936 me encontraba en Alemania (München)


ampliando estudios de Medicina, sin dinero, pues desde julio no se recibían

179
Farmacéutico alemán, director, junto con sus dos hermanos, de los laboratorios Dr. Madaus & Co. Vid.
Blessing, B. (2011). Pathways of Homoeopathic Medicine. Springer Science & Business Media. p.21.
180
Vid. Laín Entralgo, P. (2010). Reconciliar España. Triacastela. p.19.

118
Obra científica de un médico gallego

pensiones y en agosto recibí una carta de España, en la que se decía que un


hermano había sido herido y otro prisionero y después liberado en el Alto de
los Leones, con dicha carta, me facilitaron los alemanes, billete hasta Peau, y
entré en la ciudad de Jaca […] y me presenté al Comandante Militar de la
Plaza con la credencial de Alférez de Complemento, con lo cual me facilitó
dinero para presentarme en el Grupo de Sanidad de Valladolid al cual me
incorporé el 23 de agosto. Fui destinado a la compañía mixta y encargado de
la Organización e instrucción de la 1ª Sección de Montaña.181

Imagen 45. AFLC. Fotografía de Luis, en 1937. Visible la Cruz


de Malta laureada, sin distintivos visibles de rango militar que
iban en la bocamanga. Suponemos que como Teniente Médico.

Portar sobre el uniforme, la Cruz de Malta orlada de laurel, suponía la obligación y


el deber de reintegrar a la Patria, en el mejor estado de utilidad, a los hijos víctimas del
«plomo enemigo». La recuperación para la vuelta al servicio debía ser provechosa y a la
vez rápida. Esto obligaba a luchar contra muchas adversidades entre las que destacaba,
sin duda, la infección, propia y casi segura, de toda herida de guerra.
La acumulación de heridos, el tipo de traumatismo y el estado general del que lo
recibe, son hechos muy ligados a la evolución y pronóstico. A suprimir o a atenuar estos
hechos, han de ir encaminados todos los servicios sanitarios, apoyándose en sus dos
funciones básicas, la evacuación y la curación.182
Durante los meses comprendidos entre agosto y diciembre de 1936, Luis va a vivir
la Guerra Civil en primera línea. Asumiendo la importante labor de evacuación de
heridos en el Frente de Madrid (Periferia y Ciudad Universitaria, principalmente).
Consta que diseñó las artolas/camillas de evacuación, entre otras funciones.

181
AGMS. Hoja de Servicios de Luis de Castro García. Declaración jurada de servicios prestados por el
Teniente Médico de Complemento don Luis de Castro García. Información referente al año 1936.
182
Vid. Gandullo Solsona, L. (1939). Servicios divisionarios de Sanidad. Revista Española de Medicina y
Cirugía de Guerra. (1939). Valladolid. Año II. Núm. 12. pp. 104-114. Luis Gandullo Solsona fue Capitán Médico,
Jefe de Sanidad de la División 14. N del A.

119
Álvaro de Castro Palomares

Haciéndose cargo de dichos cometidos, dibujando los esquemas de las


artolas, con las cuales se inició la Fabricación en los talleres de la Compañía
del Norte, prestó sus servicios en el Grupo hasta el 13 de Octubre que al
mando de dicha Sección, salío al objeto de incorporarse a la columna del Sr
Coronel [sic] Rada […] con la que tomó parte como Jefe de los Servicios de
evacuación de la columna en las operaciones de Valmaqueda, Robledo de
Chavela, Navas del Marqués, Peguerinos, Navalagamellla, Fresnedillas de
Oliva, Santa María de la Alameda y Cerromolinos, vivaqueando y
pernoctando con la columna y, la mayor parte de las veces con el 2º Tabor de
Tetuán al mando del Comandante Vicario, en dichos puntos.183

1.4.1 La táctica y la técnica de la evacuación.


La táctica de la evacuación abarca todo cuanto haga referencia a material empleado,
su organización y distribución, así como su aprovechamiento.
Respecto a la técnica, consiste en la instrucción del personal sobre la práctica de
este servicio.
Sobre las artolas, se precisa su uso cuando se trata de evacuar heridos en terreno
abrupto. Son medio de transporte de heridos insustituibles en las Secciones de Montaña,
de singular uso en la guerra de África, reciente en ese momento. La sustitución de mulas
por autoambulancias tipo oruga o más vehículos mecanizados, suponía el consecuente
ahorro en gasto de entrenamiento y manutención del ganado.

Imagen 46. Camilla artola sobre mulo184

Los distintos puestos de socorro, tanto los avanzados, como los clasificadores
debían disponer de material reglamentado de botiquines, cestones de repuesto y
mochilas de curación.185
Datos como la posición enemiga, el punto de partida del combate, y la distancia
entre este punto y el Hospital de Campaña, en que se realiza la cura o intervención
definitiva del combatiente herido, eran proporcionados por el Estado Mayor.
El personal de las Secciones de Montaña debía recibir instrucción en el manejo del
arma reglamentaria y del material de dotación, y formar al personal auxiliar en cuidados
y conservación del ganado.

183
Ver nota a pie 181.
184
Ponte Hernando F.J., González Castroagudín S., y Pascual Bueno J. Contribución a la Ciencia del General
Médico D. Mariano Gómez Ulla (1877-1945). Sanidad militar. 2018; 74 (1): 49-60.
185
Gandullo Solsona, L. (1939). [Link]., p.107.

120
Obra científica de un médico gallego

Podemos imaginar lo complicado de trasladar al herido, teniendo presente la idea


indispensable de que la región en que asentaba la herida se moviese lo menos posible.
Luis tuvo que asumir el mando de una Sección de Montaña de Sanidad Militar y no
debió realizar mala labor.
Ciertas felicitaciones tendrían que ver con su posterior ascenso a Teniente Médico
de Complemento de Sanidad Militar, en marzo de 1937:

Fue felicitado por el Excmo. Sr. General Varela, por los servicios prestados
con una ambulancia en la Casa de Campo.
Además, entre otras felicitaciones, consta como distinguido en la columna
del Coronel Rada, por las operaciones de evacuación de heridos.

La Sanidad Militar es una parte esencial dentro del organigrama de cualquier


ejército. Su impulso forzado durante los conflictos bélicos, como fueron la Guerra de
Cuba a finales del s. XIX, la Guerra de Marruecos o la Guerra Civil, hizo aparecer
técnicas sanitarias como la cura oclusiva con escayola denominada el «Método
Español»186 o incluso el Autogiro de Juan de la Cierva, predecesor de los helicópteros187
que serían, años más tarde, método importantísimo de transporte de efectivos y
evacuación de tropas.
En el Cuerpo de Sanidad Militar, al que pertenecía Luis, recaía la responsabilidad
centrada en la ejecución de acciones para la protección de la salud del personal militar, a
través de su conservación y recuperación sanitaria, tratando de minimizar el efecto que
las lesiones y enfermedades (incluida la tuberculosis, como veremos más adelante)
puedan tener sobre la efectividad, la moral o la disponibilidad de las diversas unidades.
Si durante la Guerra de Marruecos (1902-1927), tenemos constancia del empleo de
mulas que cargaban las artolas con los heridos, también estamos en condiciones de
afirmar que, en la Guerra Civil, en algún momento, Luis reconoció usar ese método de
evacuación de heridos:

A una distancia temporal, que sobrepasa las tres décadas, retornamos, en


lejana perspectiva, a la época en que, como teniente médico, al mando de la
Quinta Sección de Montaña, de Sanidad Militar, servimos, como tropa
regular, en el Cuerpo de Ejército de Reserva que, a la sazón, mandaba el
General Yagüe. […] Nosotros teníamos mando de tropa, fusileros de
Sanidad, con una Sección de cincuenta mulos con artolas-sillas y artolas-
literas, para el traslado, sobre los cuadrúpedos, de los heridos, ciento veinte
hombres y solamente actuábamos bajo el mando del entonces coronel Carlos
Asensio188.189

186
Vid. Ponte Hernando, F. J., Rodríguez Botana, B. y Álvarez Fernández de Arroyabe, N. (2018). El doctor
D. Manuel Gómez-Durán Martínez (1898-1984), general, laureado y académico de Medicina. Sanidad Militar, 74
(2), 120-133. Donde los autores literalmente dicen «En este punto, coincide con Massons, Moral Torres, que le llama
“Método Español” o Técnica de Orr-Bastos-Trueta, afirmando que Trueta no fue su inventor, pero sí un gran
divulgador del mismo, lo que hizo que autores extranjeros le atribuyesen su paternidad».
187
Vid. Mora Urda, A. (2018). La Sanidad Militar española durante la primera mitad del siglo XX. Una
aproximación histórica. Antecedentes, Guerra Civil- “Método Español” y Proyección Internacional-Autogiro de Juan
de la Cierva. Sanidad Militar, 74(4), 266-273.
188
Carlos Asensio Cabanillas (Madrid, 1896-1970). Teniente general y ministro del Ejército (1942-1945), jefe
del Alto Estado Mayor, jefe del Estado Mayor Central, jefe de la Casa Militar del jefe del Estado, alto comisario de
España en Marruecos, consejero del Reino, consejero nacional del Movimiento, procurador en Cortes. Ver
[Link] [Consultado el 19 de junio de 2020].
189
El Norte de Castilla. (16 de enero de 1970). «In memoriam. Carmelo Balda». Por el doctor Luis.

121
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 47. AFLC. Carta de Carlos Asensio a Luis, (20-01-1970), sobre artículo de periódico del El
Norte de Castilla. Asensio comenta el «interés y cariño» con el que ha leído el artículo. Creemos
que se trata del artículo sobre Carmelo Balda, que tratamos más adelante. N del A.

Al comienzo de la Guerra Civil, la primera respuesta sanitaria al conflicto se


caracterizó, en general, por falta de experiencia e improvisación. Si bien, el bando
nacional podía contar en las filas de sanidad, con la experiencia de muchos de sus
oficiales en la Guerra de África, bastantes más que el bando enemigo en el que, sin
embargo, permaneció el gran maestro de la traumatología militar Manuel Bastos Ansart
(1887-1973).190
No son abundantes las obras en las que específicamente se estudia la organización
sanitaria en los dos bandos enfrentados en esta contienda. Sin embargo, encontramos en
Los médicos y la medicina en la Guerra Civil Española191 un importante referente
donde recabar cierta información, al respecto192
Como afirma el Dr. Domingo García-Sabell en el prólogo de esta obra: «La guerra
civil produjo atroces desgarros y sembró toda clase de desdichas físicas y morales.
España fue un enorme hospital y, en gran parte, un triste manicomio».193
Del mismo modo, Gregorio Marañón, sobre el médico y la guerra, nos dice que «El
médico en la guerra, es el único que no quiere matar, el único para quien no existe el
enemigo, porque no hay enemigo capaz de esconderse dentro de un hermano”.194

190
Excelente cirujano y traumatólogo, iniciador de la rehabilitación en España. Sujeto extraño y egocéntrico.
Escribió unas memorias “De las guerras coloniales a la guerra civil” en las que sólo habla de él mismo, sin citar ni
una vez a Gómez Ulla, Pagés, etc. compañeros suyos tan brillantes o más que él. Se casó con su sobrina carnal, de
modo que su hermano era su propio suegro. Creemos que estas circunstancias dan para un estudio psicobiográfico del
personaje. N. del A.
191
[Link]. Los médicos y la medicina en la Guerra Civil Española. (1986) Madrid. Laboratorios Beecham.
192
La obra colectiva de Laboratorios Beecham es un texto de referencia, al igual que Fernández, J. A.,
González, R. M., y Díaz, B. D. (2019). Asistencia sanitaria y salud pública en Talavera de la Reina durante la Guerra
Civil (1936-1939). Asclepio, 71(2), 282.
193
Vid. Garcia-Sabell, D. (1986). EN: Los médicos y la medicina en la Guerra Civil Española. Madrid.
Laboratorios Beecham. Prólogo. p.13.
194
Vid Marañón, G. (1936). El médico en la guerra. Terapéutica de los gaseados de guerra (Antonio Piga).
Espasa Calpe, 179-80.

122
Obra científica de un médico gallego

Otras palabras, con las que creemos que podría estar de acuerdo, Luis, son las
pronunciadas por el insigne médico militar, Bastos Ansart:

Nunca dejé de creer que el prestigio del Cuerpo de Sanidad castrense radica
por entero en su proceridad científica y en su eficacia, no en su imitación de
los modos y maneras peculiares a las armas del ejército. Pensar así me valió
muchas satisfacciones; entre ellas la de sentirme rodeado de una atmósfera
de respeto y de afecto durante toda mi vida militar.195

De nuevo, en la hoja de servicios de Luis, se relatan más actividades durante el


primer año de Guerra Civil:

Se incorpora con su Sección en dicho día (15 de Noviembre) a las fuerzas


que vivaqueaban en la Casa de Campo, teniendo a su cargo en la Ciudad
Universitaria (Pabellón del C.N. de Firmes Especiales), una sección de
carros de asalto, para la evacuación de los heridos a la Casa de Campo, un
puesto de Socorro, una Sección de Artolas y camillas, y haciendo convoyes a
la Ciudad desde el Sector de Firmes196 entonces al mando del Comandante
Barbasán197 del Regimiento de la Victoria 2 de Salamanca, todas las noches
a través del Manzanares llevando heridos al puesto desde la Ciudad
Universitaria y acarreando sacos terreros, palas, picos y armamento con la
Sección.

Imagen 48. BNE. Fotografía de la BDH. En el reverso, literal: «Madrid. Servicio Sanitario de camillas,
que ha prestado importantes servicios en las últimas operaciones realizando su misión en los sitios

195
Palabras del Dr. Manuel Bastos Ansart, citadas EN: Fernández Sabaté, A. (2013). Nuestros maestros y
fundadores en 1935 y 1947. Madrid. Ed. Secot (Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología). p. 173.
196
Por las dos márgenes del río Manzanares discurrían paralelas sendas carreteras, la de la margen derecha es la
denominada carretera de Castilla, la del margen izquierdo baja por el parque del Oeste y sigue hasta la Puerta de
Hierro y formaba parte del Circuito Nacional de Firmes Especiales. En la Ciudad Universitaria, debía, por tanto, de
existir un pabellón en donde albergar el transporte sanitario. N del A.
197
Opinamos que se trata del comandante D. Alberto Barbasán Cacho, que fue habilitado como Teniente
Coronel, según consta en B.O.E del 30 de enero de 1937. Núm.102. p. 252. Burgos. N del A.

123
Álvaro de Castro Palomares

más peligrosos habiendo salvado con su intervención numerosas vidas, por la cual han sido
propuestos para una recompensa». P. Luis Torrents, repórter gráfico. Barcelona.

Recogemos en una carta que dirige el médico León Romero Corral198 a Luis, en
1941, una postal de la placa en memoria de los oficiales y soldados médicos caídos en
combate durante la guerra civil, expuesta en el Hospital Militar de Valladolid. En ese
Hospital estuvo trabajando Luis, como Jefe de Sala.

Imagen 49. AFLC. Carta de León Romero Corral a Luis. Con envío de fotografía postal de la placa en
memoria de los oficiales de Sanidad caídos en combate durante la Guerra Civil. Placa colocada en el
Hospital Militar de Valladolid.

198
León Romero Corral (A Coruña, 1884-1973). Médico del Cuerpo de Sanidad Militar. General de Sanidad
Militar en 1948. Con destinos en varias ciudades del territorio español. Por citar algunas: Valladolid, Lugo, A
Coruña, Bilbao o Ceuta. Participó en la Campaña de Marruecos. N del A. Ver Romero Vázquez, D. (1977) Galería
de médicos gallegos ilustres: 1ª serie. A Coruña. Ed. Moret. pp. 147-151.

124
Obra científica de un médico gallego

Imagen 50. AFLC. Fotografía postal de la lápida en memoria de oficiales médicos caídos en combate
durante la Guerra Civil. (1940). Hospital Militar de Valladolid.

1.4.2 Traslado al Hospital de Griñón, enfermo. Regreso a Valladolid. El


bombardeo de 1937.

Imagen 51. BNE. Foto del banco de imágenes de la BDH (Biblioteca digital
hispánica). Imagen del paso trincheras en el Frente de Madrid (Ciudad
Universitaria). (9-5-1938). Al fondo, sacos terreros. Observamos el sinuoso
recorrido de la trinchera.

Con fecha 15 de diciembre de 1936, Luis padece enterorragias y precisa ser


evacuado al Hospital de Griñón y, posteriormente trasladado a Valladolid, para
restablecerse en su domicilio hasta finalizar el año.199

El 15 de diciembre tomó parte con su Sección y bajo las órdenes del Coronel
Barrón200, en Bohadilla (sic) del Monte, siendo en este día y después de la

199
AGMS. Hoja de Servicios de Luis de Castro García.

125
Álvaro de Castro Palomares

operación evacuado por enfermo a Griñon, con enterorragias y desde este


punto a los dos días a Valladolid, en cuya plaza quedó hospitalizado en su
domicilio, continuando en esta situación hasta finalizar el año. Con motivo
de su actuación en el Frente con la Sección de Montaña en todas las
operaciones en que tomó parte, fue felicitado por el Jefe del Grupo
Comandante, Sr. Olea201 con fecha 25 de Noviembre de 1936 […].

Pasado el período de convalecencia de esa enfermedad que cursaba con


enterorragias, que bien pudiera haber resultado un tifus, la familia sufre uno de los
bombardeos de la aviación del bando enemigo en Valladolid. Corría el mes de abril de
1937.
En esta ocasión, recurrimos, de nuevo al artículo mencionado «Contorno histórico
de dos bombas»202 donde retoma recuerdos familiares. Recurso muy empleado por él:

Repasando vieja correspondencia, durante estos días de mi estancia en


Entrimo, me encuentro con una tarjeta, con la fotografía de la calle del
Progreso, en Orense, hoy del Generalísimo, que lleva el pie del que la realizó
(L. Roisín, fotógrafo). En la que se puede ver la fachada del antiguo Hotel
Roma, cuyo edificio elevó nuestro abuelo materno […] La misiva está
firmada por Lisardo Álvarez, lejano pariente y buen amigo, que
posteriormente llegó a ser Comisario General de Fronteras y, a la sazón,
destinado entonces en la División de la Zona Norte de la frontera
portuguesa; está dirigida a mi padre y el texto dice: «Querido Luis, protesto
con toda mi alma del crimen cometido por la aviación enemiga contra esa
leal ciudad de Valladolid y celebro que tú y tu familia no hayáis tenido nada
que lamentar.

Imagen 52. AFLC. Fotografía de la postal de Lisardo Álvarez a Luis de Castro Correa, sobre el
bombardeo en Valladolid. (10-4-1937).

200
Fernando Barrón Ortiz (1892-1953). En septiembre de 1936, tomó el mando de una columna del General
Varela, con la que operó hasta la conquista de Toledo y liberación del Alcázar. Continuó después hacia Madrid y
ocupó diversos pueblos de las inmediaciones. En 1945, fue nombrado General subsecretario del Ministerio del
Ejército y en 1950 jefe del Alto Estado Mayor Central. También fue presidente del Consejo Supremo de Justicia
Militar. Vid Diario ABC (17-6-1953). Pág.25. [Link]
[Link]?ref=https:%2F%[Link]%2F [Consultado el 19 de junio de 2020].
201
Ignacio Olea Herráiz, Teniente Coronel Médico, jefe de Sanidad Militar del Cuerpo del Ejército de Castilla,
que llegó a publicar varios artículos en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Amigo personal de
Luis, de quien se conservan diversas cartas. N del A.
202
Ver. De Castro García, L. (24 de septiembre de 1969). El contorno histórico de dos bombas. La Región.

126
Obra científica de un médico gallego

Sorprende, cómo Luis, no cita literalmente lo que, en la postal, Lisardo Álvarez


escribe. Pues se acoge a eufemismos como «aviación enemiga», por «aviación roja» y
también muda «ataque» por «crimen». Es posible que adecuara ciertos términos con la
perspectiva de treinta años después del suceso. Corrige a Lisardo en que sí tuvieron
mucho que lamentar:

Sí tuvimos que lamentar, pues una de las bombas entró por el hueco externo
del despacho de mi padre, ya que había sido lanzada desde un avión a poca
altura, con la lógica dirección inclinada y, por ello no penetró por el tejado,
sino por la fachada de la Casa Mantilla, donde vivíamos. Mi padre fue
alcanzado en la cabeza y milagrosamente no falleció, pues el accidente
ocurrió en el momento que sacaba su sombrero «borsalino» del armario de
luna, donde cuidadosamente solía guardarlo, lo cual fue motivo de alguna
burla por parte de nosotros, los tres hermanos, pero él sostenía que debe
resguardarse del polvo al que está sometido en el perchero.

A continuación, en este artículo, relata con buena literatura, aquel momento, que,
sin duda, marca la vida y el carácter de cualquier persona:

Precisamente, esa ordenada y meticulosa costumbre, le libró de una muerte


segura, pues quedó materialmente enterrado entre los escombros. Cuando
llegué a casa mi madre le había desenterrado, retirando con sus delicadas
manos, en una labor dolorosa y angustiada, el material de los tabiques que
sobre él habían caído, pues por la hora intuyó el lugar de la casa donde debía
encontrarse. Sus dedos estaban ensangrentados, le faltaban casi la totalidad
de las uñas, pero había conseguido, por la rapidez inconcebible de su
cariñosa labor, sacarle del armario donde en parte fue impulsado y en cuyo
interior superior pudo resistir y respirar, mientras ella sin cejar en su
escarbar, lloraba y gritaba al liberarlo. Recuerdo que el polvo de la explosión
todavía se mantenía en su pelo, pestañas, cejas y estaba pegado en la
comisura de sus bellos y queridos labios. La onda explosiva, la herida de su
cabeza, que no logró proteger, en todo, la puerta del armario y,
especialmente, la desaparición de todas sus cosas más íntimas y recuerdos,
que un hombre guarda, durante el transcurso de su vida, en el lugar de
trabajo, su despacho, dieron, a los pocos días, cuando la meditación y lo
inevitable surge con su cruda verdad, al traste con su carácter alegre, y entró
en una fase depresiva que le acompañó hasta la muerte y estableció los años
de sufrimiento que, como un calvario, sufrió mi nunca suficiente llorada
madre y que, con seguridad, aceleró su muerte apenas pasados los setenta
años.

127
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 53. BNE. Fotografía del archivo BDH. Foto Cacho. En el anverso: «Casa sita en la calle de
Miguel Íscar completamente separada de todo objetivo militar bombardeada por los rojos». (8-4-
1937). En ella se aprecia el orificio de entrada de la bomba, tal y como la describe en su artículo
Luis. N del A.

Desde el 27 de febrero hasta el 10 de mayo de 1937, Luis presta servicios a las


Fuerzas de F.E.T y de las J.O.N.S, como jefe de Reconocimiento Médico de la Plaza de
Valladolid y, desde el 10 de mayo hasta el 10 de julio, por «orden superior» como jefe
de la Clínica de Medicina del Hospital Militar de los Filipinos de Valladolid.
En este último destino, conoció a la que se convertiría en su mujer dos años más
tarde. Un documento acredita la labor desempeñada por Ángeles Sánchez Lon203, como
enfermera en el Hospital Militar de los Filipinos de Valladolid. Este Hospital recibe el
nombre de «Filipinos» por edificarse en el terreno donde antaño se situaba el Colegio
de Filipinos Agustinos construido en el [Link].

203
Ángeles Sánchez Lon (Angamadán-Filipinas, 1916-2004, Valladolid). Conocida bajo el nombre de «Ubín»,
diminutivo de «pequeña» en dialecto tagalo. Esposa de Luis desde 1939, con quien tuvo a su hijo, Leopoldo de
Castro Sánchez. Hija del matrimonio formado por Margarita Lon y Joaquín Sánchez Mena (alto cargo de Tabacalera
Española en Filipinas, en los años 1910-1930). Formada en mecanografía, desenvuelta en inglés, además de
desarrollar labores como enfermera en el denominado Auxilio Social y en la consulta privada de Luis. N del A.

128
Obra científica de un médico gallego

Imagen 54. AFLC. Certificado de servicios prestados como enfermera en el Hospital Militar de
Valladolid, de Ángeles Sánchez Lon, entre el 15 de mayo y el 12 de julio de 1937. En el escrito, se
hace constar «su esmero en el desempeño del trabajo que tenía encomendado y por su gran espíritu
de sacrificio». N del A.

Con fecha 10 de Julio de 1937, Luis regresa al Grupo de Sanidad Militar de


Valladolid, haciéndose cargo de la 8ª Sección de Montaña, al mando de la cuál salio el
día 13 de Julio para el Frente de Madrid, incorporándose a Griñón, en la Compañía
Mixta de Evacuación.
1.4.3 Del frío en la guerra al calor en el grupo de los Mosqueteros.
Luis cuenta una anécdota en otro de sus artículos204, sobre vivencias en la Guerra
Civil. Esta vez, sobre las noches frías en el Frente de Madrid y los soldados de ambos
bandos.
Luchamos contra el frío externo por medio de cambios nerviosos,
circulatorios y nutritivos, pero también se modifica el carácter. Recordamos
un hecho que se repetía durante la pasada contienda entre los centinelas
expuestos a los rigores del frío por la Sierra de Ávila. En aquellas noches en
que por el intenso frío ninguna de las dos partes puestas frente a frente
mostraba el menor interés por la lucha, se desencadenaba un intenso tiroteo

204
De Castro García, L. (25 de enero de 1953). En torno al frío. Libertad.

129
Álvaro de Castro Palomares

que no dejaba de tener funestas consecuencias, y el motivo era a menudo el


que un centinela, no teniendo con qué calentarse, pues el encender unas
ramas le era prohibido, disparaba su fusil sin objetivo bélico y únicamente
para lograr un calentamiento del cañón del arma para proporcionar calor a
sus manos. El frío lograba esa indiferencia ante las consecuencias hasta en el
buen soldado.

En su obra periodística, hay lugar para multitud de los que en algún momento
fueron sus compañeros o subordinados.
Muchas de estas amistades, se mantuvieron durante toda su vida. Tal es el caso del
Dr. Carmelo Balda Galarraga205. A él, y al denominado grupo de mosqueteros, dedica
Luis un artículo obituario al que ya hemos hecho referencia206. Es preciso retomar
alguno de sus párrafos. Puesto que describen alguna escena en Griñón y el sentimiento
de pertenencia al grupo, cuando la adversidad y la dureza del contexto acechan.

Residíamos en Griñón, donde se había montado un Hospital Militar, en el


noviciado de los HH. de las Escuelas Cristianas, en el que prestaban servicio
muchos médicos de Valladolid, como el hoy inspector general Guzmán; el
fallecido cirujano Félix Escudero; el también cirujano Fernando Cuadrado,
del que recuerdo padeció un afecto circulatorio periférico de extremidades
inferiores, por una permanencia, de dos días consecutivos, operando en el
quirófano sin descansar, a consecuencia de los múltiples heridos del primer
desastre de Brunete, en aquella famosa bolsa que mandó personalmente
Indalecio Prieto; el urólogo Martínez Sagarra; el otorrinolaringólogo Sáez de
Miera; el oftalmólogo Ramón Álvarez, y nuestro querido Carmelo Balda,
donostiarra de pro, encargado del equipo maxilofacial.

A continuación, destaca la labor del compañero Balda, justo homenaje a uno de los
padres de la cirugía maxilofacial en nuestro país. Y aún, no suficientemente reconocido
por ello.

La sala de Carmelo en Griñón era dantesca, pues todos los heridos eran de
cara, deformados y mutilados de manera impresionante, en la parte más
visible de nuestro cuerpo, con destructoras heridas de mortero, cañón, bomba
de mano o bala explosiva, que originaba monstruos, como aquellos de la
Gran Guerra, que se veían obligados a llevar una «máscara de hierro» antes
de la perfección técnica de tipo correctivo. Por las fracturas múltiples del
maxilar, tanto superior como inferior, eran obligadas las suturas metálicas de
ambas piezas óseas, y el herido debía alimentarse por sonda, bien por boca, a
través del orificio que permitía la falta de algún elemento dentario, o por
nariz, hasta la consolidación y la mejor posible cirugía estética del
semblante.

205
Carmelo Balda Galarraga (Andoain, 1896-1969, San Sebastián). Capitán Médico Honorífico de Sanidad
Militar. Destacado odontólogo. Insigne pelotari guipuzcoano. Desde los 23 años actuó en competiciones, tomando
parte en los Campeonatos organizados por la Federación Atlética Guipuzcoana, y desde 1925, por la Federación
Guipuzcoana de Pelota. Campeón de España de pala los años 1927, 1930 y 1933. Fue presidente-fundador de la
Federación Internacional de Pelota Vasca. Es considerado como uno de los más firmes puntales de este deporte.
Además, fue jefe de los Servicios de Maxilofacial/Odontología del Hospital General Mola de San Sebastián. Tomó
parte en la puesta en marcha del primer servicio Oficial de Cirugía Plástica en España. Uno de los frontones de San
Sebastián, construido en 1974, lleva su nombre. Adaptado de:
[Link] y de
[Link] [Consultado
el 21 de Junio de 2020].
206
De Castro García, L. (16 de enero de 1970). In memoriam. Carmelo Balda. El Norte de Castilla.

130
Obra científica de un médico gallego

[…] Una vez que se conseguía el objetivo, retornábamos a la base de Griñon,


donde tuvimos la fortuna de conocer a Carmelo, pleno de salud, de fuerza y
de una impresionante corpulencia, que se hacía ostensible en su ancho cuello
hercúleo. Había sido campeón «amateur» cinco años consecutivos de punta
de cesta y pala de España […]. Él nos presentó al capitán Calvo García del
Moral, por entonces administrador del Hospital y flor de caballeros.
Nosotros incorporamos al trío, al teniente Fausto Rodríguez, actualmente
coronel de Intendencia, retirado, en Puente el Congosto (Salamanca), y los
lazos de mutua amistad crearon entre los cuatro una fuerte camaradería,
hasta el punto de constituir, medio en broma, medio en serio, una comunidad
de «mosqueteros». El más fuerte era Carmelo, y fue llamado Porthos; José
Calvo era nuestro capitán D’Artagnan; Athos le correspondió a Fausto y, a
mí, Aramis. Hicimos nuestra formal ceremonia de compromiso y rito de
amistad al grito de «todos para uno y uno para todos», y llevamos nuestro
concepto de caballeros y mutua defensa hasta el «campo del honor» […].

Como cierre del obituario a Carmelo Balda, Luis se despide de su compañero con la
solemnidad del reconocimiento y el anhelo del reencuentro:

Se derrumbó una de las cuatro tizonas, la que parecía un baluarte


inexpugnable, y perdió la odontología y el deporte español, una de sus más
señeras figuras, con la mirada del buen amigo, la nobleza del fuerte y la
sonrisa del triunfador. Que Dios le acoja en su seno y ¡hasta pronto,
Carmelo!

Ignacia de Olasagasti, viuda de Carmelo Balda, remite a Luis una tarjeta de


agradecimiento por el artículo en memoria del primero de los Mosqueteros, en caer, y le
adjunta un recordatorio. Reproducimos ambos documentos de interés para completar
información de este médico vasco.

131
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 55. AFLC. Tarjeta de agradecimiento de la viuda de Carmelo Balda a


Luis, por el artículo obituario. N del A.

Imagen 56. AFLC. Recordatorio de Carmelo Balda, enviado a Luis por su viuda. En él,
se matiza fecha de nacimiento de 1896, cuando en numerosas reseñas en internet, consta
1897. N del A.

132
Obra científica de un médico gallego

Imagen 57. AFLC. Copia de la Carta de Carmelo Balda a Luis. (11-11-1966). Los apodos del grupo,
reflejados.207

El año 1937, termina para Luis tras una rotura de menisco por caída de caballo,
como se refleja en su hoja de servicios:

[…]Formando parte de la Compañía Mixta de Evacuación, y participó en las


Operaciones de Toledo, Casa de la Legua, Palacio de Sisla y Casa de la
Escala y el día 13 de diciembre después de una rotura de menisco por caída
de caballo al visitar la Sección en Serranillos, por Orden Circular del 9 del
mismo mes […] fue destinado al Patronato Nacional Antituberculoso a las
órdenes del Excmo. Sr. General Dn. Severiano Martínez Anido.

207
La broma de «seguirte a caballo con una jaca mal domada» creemos que tiene que ver con el episodio de
caída de caballo de Luis y su rotura de menisco en una evacuación en Griñón. N del A.

133
Álvaro de Castro Palomares

En 1938, el Dr. De Castro será el director del Sanatorio «Onésimo Redondo» de


F.E.T y de las J.O.N.S y en 1939 , también director del Dispensario Antituberculoso de
Muro en Valladolid.
1.4.4 El Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» de Milicias F.E.T y de
las J.O.N.S.

Imagen 58. AFLC. Fotografía del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» de la Milicia de las
F.E.T y de las J.O.N.S (1938). Foto Garay.

Desde que se tiene constancia del primer sanatorio antituberculoso, creado en


Goersberdorf (Alemania) por Hermann Brehmer, en 1859 hasta nuestros días, la
morbimortalidad de la tuberculosis ha descendido de manera espectacular en Europa y
también en España.
El desarrollo de la Higiene, como disciplina asociada a la Microbiología, la
Medicina Preventiva y la Salud Pública, la aparición de nuevas terapias farmacológicas,
así como la promoción de la figura del Tisiólogo, son parte necesaria de ese logro que
persiste en el momento actual.
En 1938, la tuberculosis presentaba una tasa de mortalidad en España de 116
muertes por 100.000 habitantes, según se muestra en la tabla.208

Tabla 1. Datos oficiales de mortalidad por tuberculosis en España. 1936-1938


Tuberculosi Otras Toda clase Tasas de mortalidad por
Años
s pulmonar formas de TBC de TBC mil habitantes
1936 19.937 5.165 25.102 1,00
1937 23.305 5.584 29.159 1,17
1938 23.739 5.409 29.148 1,16

208
Ver Benítez Franco, B. (1940). El problema social de la tuberculosis. Publicaciones RET. p.23. A
propósito de esas estadísticas, el autor considera que esas cifras estén por debajo de la realidad, y recomienda esperar
a ver las estadísticas correspondientes a 1939, 40 y 41 como las que verdaderamente orienten en la magnitud del
problema, dado que reflejarán mejor los efectos consecuentes de la Guerra.

134
Obra científica de un médico gallego
Realizada a partir de Benítez Franco, B. (1940). El problema social de la tuberculosis. Publicaciones
RET. p.23.
En paralelo, la Lucha Antituberculosa, se erige, promocionada, en muchas
publicaciones, de manera épica y heroica como un «enemigo común» de los dos bandos
enfrentados en la guerra.
Por medio de la memoria del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» de la
milicia de la F.E.T y de las J.O.N.S, escrita por Luis, damos a conocer aspectos sobre el
funcionamiento y la historia de esta institución sanitaria del P.N.A.
Dicha memoria supone un relevante documento para las páginas de nuestra Historia
de la Medicina, en la Guerra Civil. Luis la firma y aporta singulares aspectos de la
puesta en funcionamiento del centro, recogiendo detalles asistenciales, arquitectónicos y
de recursos humanos. Los pacientes tuberculosos eran todos combatientes de las
Milicias de F.E.T y de las J.O.N.S. A continuación, iremos comentando su contenido.
Los catorce puntos contemplados en el índice ayudan a comprender detalles
pormenorizados de la vida sanatorial de un Antituberculoso, en general, y de este en
particular.

Tabla 2. Estructura de índice de la Memoria del Sanatorio “Onésimo Redondo” de la Milicia de


F.E.T y de las J.O.N.S (1938-1939) cuyo autor fue Luis de Castro.
ÍNDICE DE LA MEMORIA DEL SANATORIO “ONÉSIMO REDONDO” DE LA MILICIA DE F.E.T. Y
DE LAS J.O.N.S (1938-1939), por Luis de Castro.
Capítulo Título
1 Proemio
2 Dedicatoria
3 Personal
4 Bosquejo de la Lucha Antituberculosa Provincial
5 Emplazamiento y datos meteorológicos y climatológicos
6 Descripción del Inmueble
7 Régimen Sanatorial
8 Régimen de comidas
9 Personal administrativo y Servicios
10 Ritmo económico
11 Vida religiosa
12 Ritmo del trabajo médico del Sanatorio
13 Estadística General y Estadísticas Oficiales
14 Trabajos, conferencias y artículos de divulgación y propaganda por el personal facultativo
Elaboración propia a partir de De Castro García, L. (1939).

En el capítulo 4, titulado Bosquejo de la Lucha Antituberculosa Provincial, Luis


muestra su parecer, apoyo e implicación en la misma:

Con esta ocasión daremos a modo de guión algunas de nuestras modestas


opiniones a favor del logro de una lucha antituberculosa ya encauzada, pero
con múltiples lagunas como es lógico en los albores de toda iniciación.
Consideramos necesaria la institución de la declaración obligatoria de la
tuberculosis, al mismo tiempo que exigimos el secreto de quien la recibe, lo
mismo el examen bacteriológico obligatorio de todas las excreciones
pulmonares. La fiscalía de vivienda debe llevar a cabo la higiene de
habitabilidad. Debe hacerse un control de todos los ramos profesionales por
entidades, pero especialmente debe ser dirigido nuestro primer ataque a las
aglomeraciones escolares y profesorado, explotaciones industriales y
comerciales. Debe ser absolutamente prohibido [sic] la venta de anuncios de
recursos terapéuticos de cuarta plana de periódico en contra de la
tuberculosis. Se ha de fomentar la creación de Preventorios, estaciones de
convalecencia o casas de vacaciones para sospechosos, dispensarios, centros

135
Álvaro de Castro Palomares

médico-quirúrgicos provinciales con carácter de centralización,


establecimientos de tratamiento y de readaptación al trabajo.

El Sanatorio antituberculoso era un eslabón más de la cadena de recursos contra la


tuberculosis que, en el caso del «Onésimo Redondo», aplicaba tratamientos modernos,
actualizados y perseguía la pronta recuperación de los enfermos, con el objetivo de que,
de nuevo, fueran útiles a la Patria.

Tabla 3. Estructura de la Lucha Antituberculosa en cuanto a acciones.

DISPENSARIO

ASISTENCIA SANATORIAL*

OBRAS POSTSANATORIALES/
HOSPITALES

ACCIÓN
DECLARACIÓN OBLIGATORIA
OFENSIVA

PROPAGANDA

DESINFECCIÓN

LEGISLACIÓN SOCIAL
LUCHA
ANTITUBERCULOSA EDUCACIÓN

VIVIENDA

ALIMENTACIÓN

ACCIÓN MEJORA
HIGIÉNICA
DEFENSIVA
AISLAMIENTO

PREVENCIÓN
INFANTIL

VACUNACIÓN

Fuente: Elaboración propia a partir de Cortejoso, (1939). Ver Cortejoso, L. (1939). La


enfermera en la Lucha Antituberculosa. Valladolid. Imprenta Castellana.

El plan de la Lucha Antituberculosa era tratar de evitar la enfermedad, fomentando


la Higiene Social. Además, descubrir, aislar y clasificar a los enfermos, desarrollar la
epidemiología, disponer de un número suficiente de establecimientos de cura y
organizar la asistencia postsanatorial. También el llevar a cabo una intensa campaña de
divulgación y propaganda de toda acción realizada en la lucha contra la enfermedad, e
indirectamente del Régimen, en todas las clases sociales.
Luis, habla de cultura tuberculosa, de nuevo en el Capítulo 4 de la Memoria:

136
Obra científica de un médico gallego

La cultura tuberculosa, valga la frase, es la base de una lucha bien orientada.


El formulario de las enfermeras visitadoras es la mejor colaboración de la
lucha social. Las cajas de enfermedad y seguros mutuos es el completo de la
hospitalización, la propaganda en todas sus manifestaciones es el modo de
ponernos al habla con los focos de contagio. Estos guiones de ninguna forma
pretenden decir nada nuevo, pero sí recordar lo que falta.

Desde el año 1939, y hasta bien avanzada la década de los 50, Luis publica en el
periódico Libertad, una serie de artículos de divulgación sobre la Lucha
Antituberculosa, educación para la salud, o divulgación científica, entre otras materias.
Precisamente, en 1939, es director del Sanatorio, del Dispensario Antituberculoso de la
Calle Muro, y Diputado Gestor Provincial en la Diputación de Valladolid. A finales de
1939 o principios de 1940, desconocemos fecha exacta, escribe un artículo que lleva por
título «Tisiología»209, y que es claro ejemplo de función propagandística, divulgativa y
educativa, dentro de lo que denominamos Cultura de Tuberculosis en la Lucha contra
esta enfermedad.

La Medicina es una ciencia biológica que en un continuo evolucionar en el


transcurso del tiempo ha llegado a ser suficientemente vasta como para
requerir una diferenciación de trabajo tan evidente que en su ejercicio cabe
el adagio vulgar que dice «zapatero, a tus zapatos». Después de una continua
transformación a través de la Mitología, la Historia y la Ciencia ha llegado a
estar tan dividida y subdividida que actualmente no sólo hay especialistas de
sistema como el nervioso, sino que dentro de esta especialidad hay psiquiatra
que se dedica a diagnosticar y curar los síndromes demenciales, y neurólogo
que trata de las enfermedades de los nervios, hay además especialistas de
órganos, hepatólogo, oculista, y de la misma forma se ha diferenciado en el
campo amplio de la Medicina la Tisiología, que trata de la tisis,
denominación que dio Hipócrates, a las enfermedades consuntivas y que no
eran precisamente del mismo origen que la tuberculosis, ya que él abarcaba
bajo tal denominación el cáncer del pulmón, la gangrena y diversas fiebres
hécticas. […]Desde esta etapa (por el descubrimiento del Bacilo de Koch)
hasta el momento actual ha sido el famoso bacilo y sus consecuencias al
anidar en nuestro organismo objeto de estudios laboriosos, con los cuales se
puede hablar hoy de tuberculosis y en el concepto genérico de Tisiología,
especialidad que requiere un estudio unilateral, y merced al cual se puede
diagnosticar precozmente, una tuberculosis de comienzo y curar la
enfermedad con los métodos apropiados modernos.
En siguientes párrafos, vuelve a recurrir a la Historia de la Medicina, para explicar
ciertas medidas tomadas por el Estado, desde tiempos de Fernando VI, hasta la
actualidad. Puesto que se trata de un artículo periodístico y, no tiene referencias
bibliográficas, creemos que Luis obtiene valiosa información facilitada por su buen
amigo Antonio Crespo Álvarez, que llegaría a editar en un libro, esos aspectos
históricos de la enfermedad en España. Del mismo, reproducimos la portada puesto que
la consideramos representativa de la publicidad en la Lucha Antituberculosa.

Desde que Fernando VI, en 1752, y antes de que se descubriese el bacilo


(1882), por Real Cédula legislaba el modo de evitar el contagio de los
tísicos, sin haber sido demostrada su contagiosidad en el mundo médico, y

209
Ver artículo en Libertad (s/f). «Tisiología». Ca.1939-1940. Por Luis. Consideramos próximo a esas fechas,
puesto que anuncia el Curso para Médicos sobre Lucha Antituberculosa que tuvo lugar en Valladolid en 1940, y del
que Luis fue uno de los organizadores. Este artículo, ha sido encontrado en hoja suelta, sin fecha en el AFLC. N del
A.

137
Álvaro de Castro Palomares

adelantándose a la ciencia y a la civilización, hasta la época actual, ya creada


la Lucha Antituberculosa, ha sido esta rama de la Medicina social motivo de
preocupación por parte de médicos y estadistas. Así como si no existiese la
tuberculosis no existiría lucha antituberculosa, sin tisiólogos o especialistas
tampoco es posible la lucha […]

Imagen 59. Portada del libro del Dr. Crespo (1941) La lucha social contra la tuberculosis. España
Antorcha del Mundo. Dedicado a Luis. Sugiere a España como una gran antorcha que da luz al resto
del mundo en la Lucha Antituberculosa. Además, la Cruz de Lorena en un primer plano con la
antorcha.210

El Dispensario, en lo que respecta a Higiene Social, descubrimiento de enfermos,


estudio epidemiológico, así como tratamiento en algunos casos; junto con el Sanatorio,
encargado de la asistencia, mientras dura la incapacidad física del enfermo; los
Hospitales y el Organismo Central de la Lucha, este último como institución gestora u
organizadora, eran las entidades ejecutoras de la Lucha Antituberculosa.
En el capítulo 4 Luis nombra alguna de las infraestructuras vallisoletanas de lucha
contra la tuberculosis:

Antes del Glorioso Movimiento Nacional, no se contaba en la provincia más


que con camas de tipo hospitalario, tanto en el casco de la población como
en la provincia, no existiendo ningún centro ni oficial ni particular de
carácter sanatorial. Merced a la labor ardua del Excmo. Sr. General D.
Severiano Martínez Anido (q.p.d) Presidente del Patronato Nacional
Antituberculoso, existe un Sanatorio-enfermería, emplazado en el Prado de

210
Paradigma de la publicidad de la Lucha Antituberculosa, como “cruzada”, es el símbolo de la Cruz de
Lorena, utilizada internacionalmente desde 1928, tras el Congreso Internacional de la Tuberculosis, celebrado en
Roma. N del A.

138
Obra científica de un médico gallego

la Magdalena de esta Capital para cien camas de formas abiertas, un


Dispensario Antituberculoso situado en la calle Muro, también bajo nuestra
dirección, y en el cual además de la labor social de tipo general tisiológico y
tratamiento deambulatorio, hemos iniciado un reconocimiento de tipo
obligatorio para los obreros parados de acuerdo con el Camarada Jefe
Provincial de C.N.S y la Oficina de Colocación Obrera por medio del cual
logramos, por el momento, de una manera no muy completa, una selección
profesional de control higiénico del trabajo.
Cuenta Valladolid además un dispensario del Estado establecido en la
Inspección Provincial de Sanidad y tres Centros secundarios de tipo
dispensarial, en Villalón, Medina y Rioseco.

La insalubridad de las viviendas, el hambre y la consecuente aparición de las


«enfermedades del hambre»211, el hacinamiento y la carestía de productos de primera
necesidad, acabada la Guerra, contrarrestaban los esfuerzos titánicos llevados a cabo por
médicos, personal de enfermería e incluso el Estado y las Instituciones públicas de
entonces, para tratar de erradicar la «Peste Blanca».
Las categorías de «Obra Nacional», «Lucha social», «España, Antorcha del
Mundo», «Lucha Antituberculosa», «Cruzada Antituberculosa», son expresiones
empleadas de manera reiterativa en las publicaciones científicas y no científicas (como
diarios, pasquines publicitarios, acontecimientos benéficos, etc.) de los años 1930 hasta
bien avanzada la década de los 60, años de especial incidencia de la enfermedad. En
palabras del Dr. Almansa de Cara212:

La dotación del armamento antituberculoso, necesario para llevar a


efectividad una lucha contra un enemigo tan ubicuo y arraigado en nuestros
medios como es el bacilo de Koch, es lo que en conjunto se llama Lucha
Antituberculosa.213

Sin duda, se trataba de llegar a la población y hacerla copartícipe de ese cometido


en lenguaje vinculado a lo bélico, dentro de lo que sería el encabezamiento del
programa de la llamada Cultura Antituberculosa. Esta idea de Cultura Antituberculosa
está defendida también en la obra de Marcelino Ramírez (Ponte Hernando, 2019, p.
155), cuando como Jefe de veterinaria militar, además de médico tisiólogo, hizo énfasis
en aplicar una «cultura popular tisiológica».214

211
Vid. Cabezuelos, J. C., y Carrión, J. M. M. (2018). Crisis nutricional y brecha social en la España de la
autarquía. Un estudio de caso a partir de la talla adulta. Nutrición hospitalaria: Órgano oficial de la Sociedad
española de nutrición parenteral y enteral, 35(5), 108-115.
212
Salvador Almansa de Cara (Almería, Final del [Link]-1988). Higienista y Tisiólogo. Una figura interesante
de la tisiología española del pasado siglo. Médico del cuerpo del P.N.A y director del Sanatorio Antituberculoso de
Campanillas (Málaga). Fue Inspector Provincial de Sanidad en Almería, al finalizar la Guerra. Cruz y Medalla al
Mérito Sanitario y Medalla del Trabajo. Miembro de Honor del Cuadro de Médicos Españoles del Consejo General.
Leyó la tesis en la Universidad Central, en 1924, titulada: Contribución al estudio de la bismuterapia en la sífilis.
Además publicó obras como: Lecciones para enfermeras de Lucha Antituberculosa (1940), Ed. Dardo. Málaga o
Accidente hemoptoico y la terapéutica de la hemoptisis (1939), Ed. Dardo. Málaga. Ver:
[Link] [consultado
por última vez el 19/9/2020].
213
Vid. Almansa, S. (1940). Lecciones para enfermeras de Lucha Antituberculosa. Ed. Dardo. Málaga. (pp. 15-
16).
214
Idea defendida y sostenida en la trayectoria profesional de Marcelino Ramírez, y en su obra Ramírez Gar-
cía, M. (1924). Herencia, predisposición y pretuberculosis desde el punto de vista de la cultura popular tisiológica.
Ponencia en el Congreso Nacional de Ciencias Médicas de Sevilla. La Coruña. Imprenta. Moret; según Ponte Her-
nando, F. (2019). El concepto, «Un mundo, una salud», en los inicios del siglo XX: El Dr. D. Marcelino Ramírez
García (1864-1940) Veterinario militar y Médico. [Tesis doctoral. Universidad de Extremadura. Dpto. De Sanidad
Animal]. p.155. Edit. Ministerio de Defensa, Servicio de Publicaciones, Sec. Tesis Doctorales (2020).

139
Álvaro de Castro Palomares

[Link] Inauguración y descripción arquitectónica del Sanatorio. Puesta en


marcha.

Comienza Luis, el punto primero de la Memoria del Sanatorio, con un proemio


firmado a 29 de Julio de 1939, que reproducimos parcialmente:

Con la responsabilidad de la Dirección de un Centro Sanatorial en el cual


hemos laborado durante un año con la mejor intención de llevar a cabo una
labor en bien de los camaradas enfermos de tuberculosis pulmonar, hacemos
hoy más que nada con la intención de la objetividad en la exposición de los
datos que a continuación suministraremos la evidencia impresa de un duro
trabajo que no tratamos de poner en parangón de ejemplo y modelo, pero sí
como ruta desde nuestro modesto puesto para el encauzamiento y
continuación en el horizonte de nuestra nueva España para conseguir la
reducción de la peste blanca que tan tensamente azota nuestro pueblo.

Según datos de prensa y que constan en la Memoria del Sanatorio, en su primer año
de funcionamiento, el centro fue inaugurado el 29 de junio de 1938 con asistencia del
Excmo. Sr. General D. Severiano Martínez Anido215; el Jefe Nacional de Sanidad de la
Milicia; Jerarquías de la Falange y Autoridades locales.

Imagen 60. Fotocopia de la Portada de El Norte de Castilla (30/06/1938), con la noticia de la


«Solemne Inauguración del Sanatorio Antituberculoso “Onésimo Redondo” para la Milicia de
Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S, facilitada por el Prof. Dr. Enrique Berzal de la
Rosa, desde los archivos de El Norte de Castilla.

215
Ministro de Gobernación, responsable de Sanidad. Vinculado ya a la lucha antituberculosa en tiempos de Al-
fonso XIII. (vid. Molero Mesa, 1989).

140
Obra científica de un médico gallego

Pese a que no hemos encontrado ninguna monografía216 sobre el sanatorio, creemos


de interés reflejarlo en este trabajo.
Citaremos las autoridades presentes en la inauguración, según constan en prensa:

Poco antes de la hora anunciada para la solemne inauguración fueron


llegando al delicioso lugar las autoridades, representaciones e invitados al
acto, los cuales fueron recibidos por el Dr. Castro […] Entre las autoridades
e invitados recordamos a:
Su Excelencia el Presidente del Patronato Nacional Antituberculoso y
Ministro de Orden Público, teniente general don Severiano Martínez Anido,
acompañado de su distinguida esposa, Doña Irene Rogí […]
Jefe Nacional de Sanidad del Estado, doctor Palanca, que ostentaba la
representación del excelentísimo señor ministro del Interior, señor Serrano
Súñer […]
Jefe Nacional de Sanidad de la Milicia de Falange Española Tradicionalista
y de las J.O.N.S, don Antonio Petschen Kutz.
Inspector Provincial de Sanidad, doctor Bécares […]
Una vez bendecido el Sanatorio, el Ilustre Presidente del Patronato Nacional
Antituberculoso, acompañado del señor Petschen y del director señor Castro,
recorrió todas las dependencias del edificio, elogiando las instalaciones de
las distintas salas y de los servicios médicos.

Intervinieron con discursos Antonio Petschen, Severiano Martínez Anido y el Dr.


De Castro.
Del Diario Regional217 encontramos la noticia de inauguración del Sanatorio:

[…] especializado en Alemania en enfermedades pulmonares y distinguido


por su brillante actuación, como teniente médico, en la evacuación de
heridos y enfermos de Aravaca y Pozuelo. A sus órdenes tendrá dos médicos
y un practicante. […] Asimismo prestarán servicio en el Sanatorio las Hijas
de la Madre Rafols, Hermanas de Santa Ana.218

216
Salvando el nuestro publicado en el Libro de Actas del XVI Congreso Nacional de Medicina, celebrado en
Madrid en junio 2014. Vid De Castro Palomares, A. y Simón Lorda, D. (2014). La Sanidad de la FET y de las JONS:
el Sanatorio Antituberculoso" Onésimo Redondo". Valladolid, 1938-1939. En Medicina y poder político: XVI
Congreso de la Sociedad Española de Historia de la Medicina: Madrid, 11-13 de junio de 2014 (pp. 491-498).
El Profesor Enrique Berzal cita al “Hospital Onésimo Redondo” en un párrafo de su libro Berzal de la Rosa, E.
(2010) 50 años, 50.000 sueños. Historia del Centro San Juan de Dios en Valladolid. Valladolid, San Juan de Dios.
p.19: «[…] había sido edificado el Hospital “Onésimo Redondo”, con capacidad para 50 camas; una vez finalizada la
contienda, el local fue proyectado por Falange como “refugio infantil” en contra del parecer de los dueños, que
reclamaron la devolución de los edificios ocupados». El profesor Berzal etiqueta al centro como Hospital, pudiendo
generar cierta confusión con la Residencia Onésimo Redondo que se inauguraría en la década de los años 60 en
Valladolid. Sin embargo, nos da una pista para pensar que el Edificio y los terrenos donde estuvo el Sanatorio,
pudieron haber sido confiscados, o con una cesión de carácter no muy voluntario, por parte de la propietaria,
Salustiana de Cuesta, aunque su verdadero nombre era Salustiana Maroto Aguilar. Salustiana fue la segunda esposa
de Narciso de la Cuesta, hijo de José de la Cuesta y Santiago, potente comerciante, senador y concejal en el
Valladolid del s. XIX. N del A. Com. Pers. Profesor Enrique Berzal [6 de octubre de 2020].
217
Diario Regional (s/f). «Se inaugura un Sanatorio de la Milicia de Falange Española Tradicionalista y de las
J.O.N.S». Aunque hemos encontrado el recorte de periódico, sin fecha. Es de suponer junio de 1938. En el subtítulo
de la noticia, consta que «Preside el acto inaugural y pronuncia un interesante discurso el general Martínez Anido».
Este recorte de prensa, lo hemos encontrado en el interior de la Memoria del Sanatorio “Onésimo Redondo”, como
hoja suelta. N del A.
218
Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, fundada por la Madre María Rafols y el Padre
Juan Bonal en el s. XIX, en Zaragoza. Ver [Link] [Consultado
por última vez el 29-12-2020].

141
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 61. Recorte del Diario Regional s/f Ca.1938. Encontrado como hoja suelta, en el interior de
la Memoria del Sanatorio Antituberculoso de la Milicia de FET y de las JONS «Onésimo Redondo»
(1938). N del A.

Actualmente, en el recinto donde se ubicaba el Sanatorio, sólo queda en pie una


construcción anexa, que era un palomar. En el terreno del antiguo edificio hay un
Centro Social de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, localizado en el
Ayuntamiento de Laguna de Duero.
Sobre la situación de los terrenos, consta:

142
Obra científica de un médico gallego

El inmueble está situado en dirección sur, a seis kilómetros de la Capital, a la


derecha de la Carretera de Madrid, en medio de pinares y frondosa
vegetación con un cercado de quinientos metros cuadrados con árboles
frutales y huerta, donde hace el paseo los enfermos sometidos a reposo
relativo.
[…] Gracias al ímpetu juvenil y magníficamente orientado de nuestro Jefe y
Camarada Antonio Petschen Kutz, guiado con la luz de favorecer a los
camaradas que contraen una lesión evolutiva con las penalidades de la
campaña, se ha creado en un edificio219 cedido voluntaria y generosamente220
por la Señora. Dña. Salustiana de Cuesta el Sanatorio “Onésimo Redondo”,
motivo de esta memoria.

El acondicionamiento del edificio, debió realizarse de forma apresurada. Nos dice


Luis:

Efectivamente el edificio requiere una serie de ampliaciones y mejoras para


reunir las condiciones óptimas sanatoriales; pero sin embargo desearíamos
que existiesen en nuestra Patria muchos del mismo formato y con los cuales
se podría resolver el problema de encamamiento, no resuelto hasta el
momento, a pesar del esfuerzo del P.N.A, ni en una quinta parte.221222

El punto VI es de especial relevancia puesto que no existe, que sepamos, otra


descripción arquitectónica.

El edificio constaba de cuatro plantas, de las cuales sólo se presentan planos


de tres.
El piso superior, que tiene tres habitaciones para el personal femenino, con
un solárium, no existen servicios de higiene. El primer piso, tiene un
solárium que es capaz para las hamacas de los enfermos que hacen reposo
relativo, una Capilla, una antesala y dos salas, con un servicio de higiene
común para las dos y capaces para alojar 32 camas con la cubicación
reglamentaria.
El piso principal consta de: un solárium, quirófano, antiquirófano [sic] y en
el lugar que figura en el plano para postoperados, están actualmente
colocados los Rayos X, dirección, ropero, comedor de personal técnico y
administrativo, dormitorio de parte de dicho personal, con su servicio de
higiene, una antesala amplia para visitas y una sala capaz para 16 camas. Son
por lo tanto en total 48 camas, pero que por necesidades de ingreso han
llegado a ser de 55.

219
Dada la premura con la que se creó el PNA, mediante el Decreto-Ley de 20 de diciembre de 1936 y la
imposibilidad de hospitalizar a todos los tuberculosos, Franco destacaba ya en 1937 la creación en tan sólo ocho
meses, de 39 sanatorios para tuberculosos. Ver. Molero Mesa, J. (1994). Enfermedad y previsión social en España
durante el primer franquismo (1936-1951). Dynamis: Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque Historiam
Illustrandam, 14, 199-225. p.203.
220
Centros como el Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» eran, realmente, salas acondicionadas en
locales cedidos o confiscados tras la ocupación de territorio. Ver. Benítez, B. (1944). Informe técnico al proyecto de
organización sanatorial. Madrid. P.N.A, 77 pp. (pp. 4-5) en Molero Mesa, J. (1994). [Link], p.204.
221
Esto apoya la teoría, de la premura de creación de sanatorios, de Molero Mesa, J. (1994). N del A.
222
Advertimos otro refuerzo en la tesis contemplada por Molero Mesa, J. (1994) sobre la necesidad de
aprovechamiento de edificios tipo Sanatorio-Enfermería, destinados en un principio a otras funciones, en López
Sendón, M. (1940) Trabajos del Sanatorio-Enfermería Antituberculoso Provincial de Santiago de Galicia. Vol. I
(1938-1939), p. 215: «Por eso, al iniciar la obra antituberculosa en los momentos terribles a que la Patria estaba
sometida, hubo necesidad de aprovecharse de edificios destinados con anteriormente otros menesteres y servicios,
siendo elegido para centro sanatorial de la provincia de la Coruña, el edificio destinado a Reformatorio de Menores
en el lugar denominado “La Choupana”, en Santiago de Compostela». N del A.

143
Álvaro de Castro Palomares

En el sótano, […] se ha adaptado como comedor general de enfermos, que


tiene una dependencia que no se representa en el esquema y que está
destinada a la desinfección de la loza de los enfermos. En el frontis [sic]
coincidiendo con el solárium antes descrito y también debajo del quirófano
disponemos de un hermoso laboratorio.

Además, este sótano albergaba cuarto de plancha y costura, servicio de duchas y


lavabos para enfermos, otro para el servicio, zona de desinfección de escupideras y
enseres de enfermos.

Imagen 62. Planos del sótano y principal, sin detallar estancias sobre plano. Memoria del
Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» (1939). Creemos, pues la caligrafía y el trazado
de líneas de los planos no semejan ser copia al haber surco de escritura, que la autoría de los
mismos corresponde a Luis de Castro. N del A.

Sobre el régimen sanatorial, que se aborda en el punto VII destacamos la marcada


influencia militar en lo que, a elementos de normas y disciplina, se refiere:

Uno de los factores que más influyen en el rendimiento curativo de un


Sanatorio, es la disciplina en lo que se refiere a la cura de silencio, reposo y
régimen higiénico dietético, y nosotros contando con la de nuestra
organización, bien imbuida en la mente de nuestros camaradas desde las
Unidades de nuestro frente y más tenaz al mismo tiempo que más
dificultosa, pero conseguida, en el Centro merced a las medidas tomadas, por
las cuales, ya que F.E.T y de las J.O.N.S proporciona a sus afiliados de
Milicias ocasión para curarse en lugar de ser declarados inútiles e
incorporados a su casa, el enfermo ha de someterse a todas las prescripciones
y reglamento y en caso de faltar es expulsado.

Así, quedaba prohibido expectorar fuera de las escupideras, fumar, tertulias en las
habitaciones, jugar a las cartas o a cualquier juego en el que se cruzase dinero, o salir
del establecimiento sin previa autorización del Médico Director, entre otras.

144
Obra científica de un médico gallego

Otra muestra del marcado carácter militar es el abordado en el apartado de


reclamaciones:

Las reclamaciones se harán individualmente al Médico Director, al Médico


Residente, o, cuando de orden técnico, al Administrador, quedando
terminantemente prohibidas las reclamaciones colectivas, que no han
encontrado nunca cabida en nuestra Organización.

El régimen de comidas comprende doce páginas, siendo mucho más desarrollado


que en el citado trabajo de López Sendón, M. (1940), en el Sanatorio compostelano,
quien sólo le dedica cuatro páginas y sin proporciones o pesos de alimentos.
Consideramos interesante la comparativa con este Sanatorio de La Choupana, que pasó
a llamarse en los años 70, Hospital de enfermedades del tórax Dr. Gil Casares, dirigido
por el Dr. López Sendón, pues pese a que se trata de un establecimiento no castrense,
comparte características funcionales aunque doblase con creces el número de
asistencias, durante su primer año de funcionamiento, respecto al Sanatorio «Onésimo
Redondo».223
Probablemente por estar poco anunciada la puesta en marcha del Sanatorio, se
refleja escasa actividad en el primer mes de funcionamiento, con tan sólo un paciente. Y
aunque no hay referencia a las estancias, suponemos que se trataba de períodos largos, a
tenor de lo que muestran las estadísticas de movimiento de pacientes durante el primer
año de actividad.
En carta enviada desde la Jefatura de Sanidad Militar de la 7ª Región, de Mariano
Escribano224 a De Castro, fechada en 2 de febrero de 1939, se aprecia la necesidad de
una mayor publicidad del establecimiento, a fin de ingresar o captar más pacientes:

Imagen 63. AFLC. Carta de Mariano Escribano a Luis de Castro, en respuesta a la solicitud de mayor
publicidad del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo». (2/2/1939). Después de 9 meses de
funcionamiento. N del A.

223
En el Sanatorio de La Choupana (Santiago de Compostela), constan, entre junio de 1938 y mayo de 1939,
entradas de 236 pacientes tuberculosos. Ver López Sendón, M. (1940) Op. cit. Entre los meses comprendidos entre
junio de 1938 y mayo de 1939, constan 104 entradas de pacientes en el Sanatorio Antituberculoso «Onésimo
Redondo». N del A.
224
Mariano Escribano Álvarez (Peñafiel, 1880-1968). Coronel Médico Jefe de Sanidad Militar, de la 7ª Región,
según consta en el B.O.E (24-03-1939). p. 1694. General Inspector Médico de Tropas y Parques de Sanidad Militar.
Además, fue alcalde de Valladolid entre el 11 de octubre de 1934 y el 8 de junio de 1935. Padre del General Mariano
Escribano de la Torre, director de la Academia de Caballería de Valladolid. Modificado de Guillermo C.R.G Pérez.
(5 de julio de 2015). La academia de Caballería y sus directores (46) Mariano Escribano de la Torre. Blog.
[Link] [Consultado por última vez el 22
de septiembre de 2020].

145
Álvaro de Castro Palomares

Tras esta carta, pudo haber un incremento de ingresos de pacientes en el Sanatorio.


Desconocemos estadísticas de movimiento de enfermos a partir de mayo de 1939, dado
que la Memoria abarca el primer año de actividad.

Imagen 64. Tabla de movimiento de pacientes Contenida en el Apartado XIII de la Memoria del
Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» (1938-1939). Subrayado en rojo el mes de Marzo de
1939, donde se produce un mayor incremento de entrada de pacientes. Además, resaltamos con
círculo rojo la ausencia de defunciones intramuros del Sanatorio. N del A.

Otro ejemplo de promoción del Sanatorio, lo encontramos en la visita de 22


representantes rexistas belgas. Con motivo de esta misión225 en España, visitaron
también las instalaciones del diario nacional sindicalista Libertad o el Archivo de
Simancas, así como algunas instituciones del Régimen en Valladolid.
Desconocemos la repercusión de esta publicidad en cifras de entrada de pacientes
en los meses siguientes a la visita.
Acabada la Guerra, no es de sorprender la actividad política de Luis, como Gestor
Diputado Provincial. Conocedor del funcionamiento de instituciones, a muy diversos
niveles, con marcadas relaciones de amistad con cargos militares y políticos del
momento.

225
El movimiento Rexista era el movimiento fascista belga en la década de 1930. Creado por León Degrelle,
autor de Almas ardiendo, notas de paz, guerra y exilio, prologado por Marañón; quien, acabada la Segunda Guerra
Mundial vivió el resto de sus días en España. El Rexismo se inició desde la editorial católica denominada Christus-
Rex, que derivó en el partido político «Rex», con un perfil de militante joven, estudiante católico. El emblema del
partido era una escoba con la que barrer a los políticos que considerasen corruptos. Su política se basaba en la lucha
contra la democracia, renacimiento moral de la sociedad belga, la recuperación de una sociedad fundamentada en el
trabajo o el combate contra la corrupción. Ver Marotte, J. (s.f). Fascismos contemporáneos: una comparación entre
Rexismo belga e integralismo brasileño. Revista de Ciencia Política. Núm.23. Consultado en:
[Link] [28 de septiembre de 2020].

146
Obra científica de un médico gallego

Imagen 65. Noticia del diario ABC (22/7/1939). «La estancia en España de los representantes
rexistas belgas».

Bajo el lema nacional de «Por el Imperio hacia Dios», la vida religiosa también
tiene cabida en la memoria del Sanatorio. Luis dedica una página a la redacción de
horarios, estadísticas de actos religiosos, y actividades llevadas a cabo por el capellán
castrense del Centro, D. Juan Manuel Hernández Núñez.
Así, se registraban hasta las comuniones que se administraban. Disponían de una
Escuela de analfabetos y se diferenciaba entre pláticas Dominicales, Religioso-
catequistas, Morales y Patrióticas. Y la lectura diaria de un capítulo de la obra de Tomás
de Kempis «Imitación de Cristo».
Constan una serie de trabajos, conferencias y artículos de divulgación y propaganda
por el personal del centro. Los referenciamos, según constan en esa memoria:

1. L. de Castro. “22 Conferencias en el curso de enfermeras organizado por


la Jefatura Provincial de Sanidad, en la Facultad de Medicina de Valladolid.
2. L. de Castro. “La enfermera en la clínica de tuberculosis”. Conferencia
pronunciada en la Universidad de Valladolid en el Curso organizado por la
Regidora Local de Enfermeras de F.E.T y de las J.O.N.S.
3. “El bacilo de Koch es rojo”. Artículo de divulgación226, Norte de Castilla.
1939. L. de Castro.
4. Nuevo Dispensario del P.N.A. Artículo de propaganda. Norte de Castilla.
1939. L. de Castro.
5.” Las curas de silencio y reposo”. Conferencia en el Sanatorio “Onésimo
Redondo”. L. de Castro.

226
No hemos podido encontrar este artículo que se nombra en la Memoria. Es posible que fuera publicado en
otro periódico. N del A.

147
Álvaro de Castro Palomares

6. “La cura de compresión pulmonar”. Conferencia en el Sanatorio


“Onésimo redondo”. L. de Castro.
7. “Tuberculosis, menstruación y hemoptisis ocultas”. Trabajo original
remitido a Medicina Española (en vías de publicación). L. de Castro y J.
Arias.227
8. L. Fariña Couto, “Visión nacional sindicalista del Imperio”. Conferencia
en el Sanatorio “Onésimo Redondo”.
9. L. de Castro. “Antonio Petschen Kutz. Su vida. Su ejemplo”. Conferencia
en el Sanatorio “Onésimo Redondo”.
10. Antonio Becerra Ortiz. “Sobre la Camisa Azul”. Conferencia en el
Sanatorio “Onésimo Redondo”.

[Link] El trabajo en el Sanatorio. Servicios. Casuística especial.


Al igual que en anteriores apartados, los datos referentes al Sanatorio se
obtienen principalmente de la Memoria citada.
Que además se disponga de cartas o referencias en prensa, es una información
complementaria, que tratamos de poner en relación con los datos de la misma.
Creemos que, el que Luis, en 1934, hubiese diseñado unas cartillas o fichas de
salud con José Ramón le inspiró para hacer las del Sanatorio.
Desde el ingreso del paciente, se procede a cubrir, al menos cinco fichas en las
que se recogen datos de filiación, clínicos, exploratorios o de tratamiento, entre otras
cuestiones.
Luis realizó labores asistenciales y organizativas. Llegó a practicar, incluso,
alguna intervención de cirugía torácica.
La visita de cada enfermo era diaria y tenía lugar en el período de reposo. Tras
la higiene matutina se procedía con los tratamientos aplicados, a partir de las 9 de la
mañana.

A su ingreso el enfermo es fichado según el modelo nº1, historiado y


explorado, cuyos datos se insertan en la historia nº2, si tuviese molestias
gastrointestinales, es historiado y explorado según el modelo nº3. Cada
quince días sufre un reconocimiento periódico que se anota en el modelo
nº4.

227
Este trabajo lo abordamos más adelante. No nos consta en la revista Medicina Clínica. Si bien, lo
localizamos en Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1940). Núm.19. pp. 1-20. Con Luis de Castro
como Ayudante de Clases Prácticas, director del Dispensario Antituberculoso del P.N.A y del Sanatorio «Onésimo
Redondo» y Jesús Arias, como interno agregado. N del A.

148
Obra científica de un médico gallego

Imagen 66. Diversas fichas de trabajo del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo»,
diseñadas por Luis de Castro.

Al día siguiente del ingreso del paciente, respetando el ayuno, se tomaban y


analizaban las muestras de laboratorio, del que se encargaba el estudiante de medicina
Pablo de Castro Llorente, que no era pariente de Luis.

149
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 67. AFLC. Fotografía del laboratorio del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo». Ca.
1939. Luis de Castro sentado al fondo. Pablo de Castro al microscopio y personal de enfermería.

En el punto XII de la Memoria, Luis se refiere a Pablo de Castro Llorente en los


siguientes términos:

Quiero hacer constar la labor digna de todo encomio por parte de mis
colaboradores y muy especialmente del Interno Pablo de Castro Llorente,
que realiza sistemáticamente todos los análisis para cada reconocimiento
periódico y que tanto ha aportado a esta memoria.

Aparte del laboratorio, recordamos que el centro disponía de los servicios de


Odontología, Otorrinolaringología y Radiología. De este último servicio, consta:
El montaje técnico de Rayos X ha sido hecho desinteresadamente por el
Rvdo. Padre Pérez del Pulgar228 y sus dos ayudantes.

El aparato de rayos prestó 1.350 servicios durante el primer año de funcionamiento


del Sanatorio.

228
José Agustín Pérez del Pulgar (Madrid, 1875-1939). Físico y jesuita. Fundador del Instituto Católico de
Artes e Industrias (ICAI) de Madrid. Fundador del Observatorio Meteorológico del Colegio de Chamartín de la Rosa
donde fue profesor de física. Montó, durante la Guerra Civil, un laboratorio para la reparación de aparatos de
electromedicina que prestó innumerables servicios en Hospitales. Se estableció en Valladolid en 1937. Distinguido en
1929 con la Medalla de Oro en el Trabajo y en 1940 con la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (a
título póstumo). Ver: [Link]
[Consultado por última vez el 24 de Septiembre de 2020].

150
Obra científica de un médico gallego

Las intervenciones quirúrgicas que se realizaban en el Sanatorio, en las que


participaba Luis, con la colaboración de los doctores Fernando Camino229 y Eulogio
Renedo Ruiz230, consistían en pleurotomías, frenicectomías e, incluso, toracoplastias.

Imagen 68. AFLC. EL Dr. De Castro auscultando a un paciente


en el Sanatorio «Onésimo Redondo». Ca.1938. N del A.

Imagen 69. Resumen total de servicios realizados durante el primer año de funcionamiento del
Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo», contenido en la Memoria del establecimiento.

229
Fernando Camino Zamalloa (Valladolid, 1911-1994). Médico cirujano y coleccionista especializado en
filatelia. Académico de número de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal. Ver
[Link] [Consultado por última vez el 25 de septiembre de 2020].
230
Eulogio Renedo Ruiz. Urólogo que ejerció en Burgos. Doctor en Medicina con la tesis El Uroselectan en
urología: nuevas aportaciones. (1935). Universidad Central. Madrid.

151
Álvaro de Castro Palomares

Además, la Odontología corría a cargo del Dr. F. Luque y la Otorrinolaringología


del Dr. Luis Suárez Sinova231. Con este último, mantuvo correspondencia Luis de
Castro.
Se describen las formas anatomoclínicas observadas como casuística del primer año
del Sanatorio:

Imagen 70. Estadística registrada en la Memoria del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo»
1938-1939, que clasifica las formas anatomoclínicas diagnosticadas en los 104 pacientes.

Luis recoge, en la memoria, algún caso de interés:

Un caso interesante es el de una pleuresía purulenta por herida de guerra con


metralla concomitante con un quiste hidatídico del mismo pulmón. Otro caso
digno de mención es el de una forma en púrpura hemorrágica. En el mes de
junio del corriente año se dio un caso de viruela en el Sanatorio procedente
de un campo de concentración y que no floreció hasta los cuatro días de
haber ingresado, lo que nos produjo una gran alarma y fueron vacunados
veintiún enfermos con reacción positiva, siete con negativa y los veintidós
restantes no fueron vacunados por encontrarse en una fase activa evolutiva,
no produciéndose ningún otro caso.232

231
Luis Suárez Sinova. Otorrinolaringólogo pucelano, Colegiado en Valladolid, con el número 117, según la
Lista Oficial de señores colegiados del Colegio Oficial de Médicos de Valladolid (1941), adquirida por el autor en
una tienda de libro antiguo. También ejerció en el Hospital Militar, ubicado en el Paseo de Filipinos de la ciudad.
Mantuvo amistad con Luis de Castro, como atestigua la correspondencia archivada en AFLC. N del A.
232
De estos tres casos anecdóticos, el referente al quiste hidatídico en la pleuresía purulenta por herida de
metralla fue publicado en De Castro García, L. (1940a). «Coincidencia de un quiste hidatídico pulmonar en un herido
de tórax por arma de fuego con fistulización subsiguiente». Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Año
III. Núm.26. pp. 221-225. Se abordará más adelante. N del A.

152
Obra científica de un médico gallego

Imagen 71. AFLC. Fotografía de otra de las fachadas del Sanatorio, Ca.
1939. Sobre el vehículo, probablemente dos estudiantes de medicina
del personal233.
En el Sanatorio, era común ver las curas de los internos al sol, aprovechando el
recinto ajardinado del que disponía el Centro, así como las amplias terrazas solarium.

Imagen 72. AFLC. Fotografía de pacientes en la terraza solarium del


Sanatorio Antituberculoso “Onésimo Redondo”. Ca.1939.

233
En la Memoria del Sanatorio, Luis nombra a cuatro colaboradores que prestan sus servicios con carácter
permanente en la institución. Se trata de Bernardo Solís Orviz (Médico Residente), Pablo de Castro Llorente (de
quien se conservan cartas en el AFLC), Salustiano Flores Barrio (También se conserva alguna carta) y Antonio
Becerra Ortiz. Estos tres últimos debían ser todos aún estudiantes de medicina. N del A.

153
Álvaro de Castro Palomares

[Link] Cierre del Sanatorio. Consulta privada y continuación de la labor en el


Dispensario Antituberculoso de la Calle Muro.

Nos consta el cese del funcionamiento del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo


Redondo», por el certificado enviado desde la Delegación Provincial de Auxilio Social
a Luis, en marzo de 1941.

CERTIFICO: que según datos que obran en esta Delegación Provincial, el


camarada LUIS DE CASTRO GARCÍA, fue nombrado en 23 de junio de
1938 Director del Sanatorio «Onésimo Redondo» por el entonces Jefe
Nacional de Sanidad de la Milicia, camarada ANTONIO PETSCHEN
KUTZ; que desde entonces ha venido prestando servicios en el mismo como
Director, después de haber intervenido directamente en la instalación y
organización del Centro, de una manera desinteresada.
A partir del 1º de noviembre de 1940, fecha en la que se hizo cargo de dicho
Sanatorio la Obra de «Auxilio Social»234, ha prestado igualmente servicios
gratuitos en dicho cargo, hasta el 20 de febrero de 1941, fecha en que cesó
por cierre del Centro.

Este certificado contribuye a completar la investigación sobre el edificio que, en


1946, pasaría a la Orden de San Juan de Dios, según el Profesor Berzal, E. (2010).235
Aún avanzado 1940, es posible que el Sanatorio no fuera suficientemente
publicitado como muestra esta carta del Dr. Sinova Andrés236 a Luis:

234
Auxilio Social fue una Organización de Socorro Humanitario, creada en los inicios de la Guerra Civil,
presente durante el Régimen Franquista. Denominada, en un principio como «Auxilio de Invierno». Tuvo su origen
en Valladolid, de la mano de Mercedes Sanz Bachiller, quien fue viuda de Onésimo Redondo. Ver. Molinero, C.
(2005). La captación de las masas. Política social y propaganda en el régimen franquista. Madrid: Cátedra.
235
Berzal, E., 2010. [Link]., p.21.
236
Dionisio Sinova Andrés (Renedo de Esgueva, Valladolid 1908-1998, Valladolid). Fue médico generalista en
Dueñas (Palencia) donde Llegó a ser alcalde. Principal impulsor de las fiestas en Honor a la Virgen de Onecha,
también denominadas botijeras, y dinamizador cultural de Dueñas. Ver Revista Cultural La Eñe. Dueñas. 8 de agosto
de 2012. Núm. 72. p.6. Consta Licenciatura en Medicina, por la Universidad de Valladolid, en 1932. Ver García
González, R. (1979). Licenciados en Medicina y Cirugía graduados en la Universidad de Valladolid 1871-1936. p.
325. Además, mantenida Com. Pers con hijo. D. Jesús Sinova Izquierdo [1 de octubre de 2020].

154
Obra científica de un médico gallego

Imagen 73. AFLC. Carta del médico Dionisio Sinova Andrés a Luis, interesándose por la existencia de
un Centro sanitario militar para el tratamiento de tuberculosis. (16-12-1940).

La transcripción literal de la carta es la siguiente:

Apreciable compañero y amigo:


Seguramente te extrañará recibir estas cuatro líneas mías, pero el objeto de
ellas, después de saludarte es rogarte me indiques si en Valladolid o su
provincia o bien en las limítrofes existe algún establecimiento militar

155
Álvaro de Castro Palomares

(Sanatorio) para enfermos de pecho. Dado tu cargo dentro de la


Organización Antituberculosa237, creo me podrás informar mejor que nadie
por eso me tomo el atrevimiento de molestarte seguro de que sabrás
dispensarme.
En espera de tu contestación sabe dónde queda su compañero y amigo.

P.D: El motivo de molestarte es porque tengo un oficial (alférez) que


necesita estos datos.

Imagen 74. AFLC. Certificado remitido a Luis, desde la Delegación Provincial de Auxilio Social. (10-
3-1941). Subrayada en rojo, la fecha de cierre del Centro.

Luis, ya prestaba servicios, desde 1939, en el Dispensario Antituberculoso de la


Calle Muro. Edificio singular en Valladolid que, actualmente, sigue en pie. Además, por
la prensa, conocemos cierta actividad de su consulta privada en la Calle Zúñiga, nº. 27.

237
El cargo de Luis más bien era dentro del P.N.A, como director de un dispensario y de un Sanatorio
antituberculosos. Quizás Sinova Andrés se refiera, dado que la carta es de 1940, al cargo de Diputado
Gestor Provincial. Aun así, el que tenía un cargo dentro de esa organización, era José Ramón de Castro. N del A.

156
Obra científica de un médico gallego

Imagen 75. Desconocemos fecha y periódico, suponemos que se trata de El Norte de Castilla,
Ca.1939. Recorte encontrado en el AFLC. Es un buen resumen del trabajo de Luis hasta esa fecha. N
del A.

En el Dispensario Antituberculoso de la calle Muro, inaugurado en 1939, el perfil


de pacientes era más variado, pudiéndose incluso ver niños tuberculosos. Era habitual la
derivación de enfermos desde los centros médicos de los pueblos al dispensario, para
ser estudiados por rayos X.

157
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 76. AFLC. Carta del Jefe Provincial de Sanidad, Dr. Francisco Bécares238, a Luis, invitándole
a prestar colaboración en el Curso de Tuberculosis para médicos de la provincia. (10-4-1940).

En la inauguración del Dispensario239, estuvo presente, entre otras autoridades,


Francisco Bécares. Según consta en prensa, el edificio se tuvo que restaurar después de
sufrir varios bombardeos por la aviación del Frente popular.

238
Francisco Bécares Fernández (1874-1945). Médico del cuerpo de inspectores de Sanidad. Ocupó las
inspecciones provinciales de Oviedo, Ourense y Valladolid. Fundador de la Revista El derecho sanitario español.
Ver: Fernández de Miguel, C. (1997). Vida y obra de Francisco Bécares (1874-1945). [Tesis doctoral, Universidad
de Valladolid]. Además, fue promotor, junto a Luis, de las sesiones clínicas de los jueves, en el Dispensario de la
calle Muro, que fueron publicadas entre 1940 y 1942 en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra y de
las que, más adelante, trataremos. N del A.
239
La noticia corresponde a una nueva inauguración, tras una reconstrucción, puesto que el Sanatorio había
sido inaugurado en septiembre de 1919, con el nombre de Real Dispensario Antituberculoso Victoria Eugenia. N del
A.

158
Obra científica de un médico gallego

Imagen 77. AFLC. Carta de José Luis García Boente a Luis, sobre organización de Cursillo de
Tisiología. (25 de enero de 1940).

Imagen 78. ADENDC. Portada de El Norte de Castilla (30-4-1939). «Solemne inauguración del
Dispensario Antituberculoso provincial». Señalado con una flecha, Luis. N del A.

En la noticia de la inauguración del Dispensario de la Calle Muro, que


reproducimos parcialmente, se informa de autoridades asistentes:

Ayer a las 5 de la tarde, se efectuó la inauguración solemne del Dispensario


Antituberculoso de la calle de Muro, destruido por las bombas de los
marxistas y reconstruido totalmente en estos últimos meses.
Las obras efectuadas no se limitaron solamente a la reproducción de los
antiguos servicios, sino que han imprimido un sello de modernidad y
eficiencia que hacen de este Centro profiláctico uno de los mejores de
nuestro país e incluso de condición ejemplar para codearse con sus similares
extranjeros.

159
Álvaro de Castro Palomares

El Comité delegado provincial Antituberculoso de Valladolid, con su


presidente el Excelentísimo Gobernador Civil, don Emilio de Aspe, y
vicepresidente ilustrísimo señor inspector provincial de Sanidad, don
Francisco Bécares, han puesto por su parte el máximo interés en conseguir
este magnífico resultado.
Asistieron al solemne acto doña Irene Rojí, viuda del llorado general don
Severiano Martínez Anido […]; el vicepresidente del Patronato, en
funciones de presidente, coronel don Juan Oller; gobernador civil, señor
Aspe; jefe nacional de Sanidad, doctor Palanca; secretario del Patronato,
doctor Castro; alcalde, señor Funoll; rector de la Universidad, doctor Rubio;
fiscal superior de la Vivienda, doctor Sierra […].
Recibieron a las autoridades el director del Dispensario, Dr. Castro, con el
personal facultativo, doctores Salazar, de pediatría; Suárez Sinova240, de
otorrinolaringología; Cuadrado, de aparato digestivo […].
Servicios de espera de enfermos y familiares, laboratorio completo de
análisis, departamento de fichaje, sala de consulta, salita de neumotórax,
cabinas de vestuario, playa artificial, consulta de otorrinolaringología, de
infancia, de odontología y equipo novísimo de Rayos X.
La distribución de las diversas dependencias del establecimiento ha sido
inspirada por el director, Dr. Castro […].241

En los primeros años de funcionamiento, desde 1919, tuvo a su insigne director Dr.
Román Durán242 como baluarte en los inicios de la lucha contra la tuberculosis en la
ciudad.
Actualmente, el edificio del Dispensario Antituberculoso de la Calle Muro243, sigue
operativo, pero como centro de enseñanza de personas adultas en Valladolid.

240
Se refiere al Dr. Luis Suárez Sinova, al que ya hemos hecho referencia. N del A.
241
ADENDC. El Norte de Castilla (30 de abril de 1939). Portada.
242
En numerosos trabajos, mal llamado por incitar a confusión, Román Durán, cuando en realidad su nombre
era Román García Durán (Palencia, 1863- Valladolid, 1951). Importante médico higienista y epidemiólogo. Profesor
clínico en la Universidad de Valladolid durante más de 25 años, desde 1899. Inspector Provincial de Sanidad en esa,
desde 1905 hasta 1920, tiempo en el que llevó a cabo un gran trabajo en la lucha antituberculosa. En 1916 se le
concede la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia. Además, fue académico de número en la Real Academia de
Medicina y Cirugía de Valladolid. Entre sus obras, destacamos el trabajo Real Dispensario Antituberculoso Victoria
Eugenia. Memoria anual. (1920). Valladolid. Tipografía Cuesta. Información recogida de:
[Link] [consultado el 1 de octubre de 2020].
243
Para más información de este edificio, ver Puerta, C. V., Brizuela, J. A., y Viloria, L. S. (2018). Historia de
los hospitales de Valladolid. Anales de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid, (55), p.169.
Consideramos relevante nuestra aportación a propósito del Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo»,
puesto que completa la información contenida en el trabajo que referenciamos en esta cita a pie de página. N del A.

160
Obra científica de un médico gallego

Imagen 79. Fotografía del Dispensario Antituberculoso de la Calle Muro recogida


de: [Link]
[Link]
A su vez de la Colección de la Fundación Joaquín Díaz. (AFJD) Ca. 1920.
N del A.

1.5 ETAPA POLÍTICA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL.


El vínculo de Luis con la Diputación Provincial de Valladolid comienza con su
designación como alumno en prácticas en 1931.244
Como es habitual en Luis, el trasfondo universitario y los múltiples contactos que
iba haciendo en la institución, sumado a los periplos en la Guerra y una cierta amistad
junto a José Ramón, con el Teniente General Severiano Martínez Anido, le sitúan en
buena posición para irse promocionando en Valladolid. Un ejemplo, lo constatamos en
la noticia del entierro de Martínez Anido, en 1938.
Es muy probable que muchas autoridades locales estuvieran presentes y se hicieran
eco de esa labor de Luis, como ayudante del Catedrático de Anatomía, Mariano
Sánchez.
Un año más tarde de este sonado entierro, Luis formaría parte de una de las
Comisiones Gestoras en la Diputación Provincial.

244
ADPV. Caja 522. Exp. 4623. Expediente para cubrir tres plazas de alumnos practicantes interinos del
Hospital Provincial.

161
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 80. ADENDC. Encabezamiento de la portada de El Norte de Castilla (27/12/1938). En la


noticia, se comenta que Luis ayudó a realizar el embalsamamiento del cadáver de Martínez
Anido. N del A.

Imagen 81. ADENDC. Detalle ampliado de una de las columnas de la Noticia sobre el
enterramiento del cadáver de Martínez Anido.

162
Obra científica de un médico gallego

En diciembre de 1939, Luis, toma posesión como miembro de la Comisión Gestora


que se hace cargo de la Diputación Provincial.245
El 1 de diciembre de 1939 se celebra la Renovación de la Comisión Gestora de la
Excelentísima Diputación Provincial, bajo la presidencia del Gobernador Civil de la
ciudad, D. Jesús Rivero Meneses246 y de los presidentes de la institución. El saliente era
D. Eladio Cianeas Gallo-Mayorga y el entrante era D. Eusebio Rodríguez Fernández-
Vila247.

Imagen 82. ADPV. Detalle de la página de Sesión de Renovación de Gestora en la Diputación.


Subrayado el nombre de Luis. (1-12-1939).

245
ADPV. Libro de Actas de Sesiones de la Diputación Provincial. Referente a la Comisión Gestora. entre
febrero de 1939 y marzo de 1940. Caja 5466. Exp. 54031.
246
Jesús Rivero Meneses (1905-1950). Abogado. Fundador del Valladolid C.F, presidente de la Federación
Española de Fútbol entre 1946 y 1947. Propietario y director de una revista deportiva llamada Olimpia. Fue Jefe de
Falange en Valladolid, además de Gobernador Civil entre los años 1939-1941. Ver: Martialay, F. (2009). Jesús
Rivero Meneses. Cuadernos de Fútbol: Primera revista de historia del fútbol español, 1(1), 12-13. Además, ver
Palomares Ibáñez, J. M. (2001). La guerra civil en la ciudad de Valladolid. Entusiasmo y represión en la «Capital
del Alzamiento», Valladolid, Ayuntamiento, 2001. p.40.
247
Presidente de la Diputación de Valladolid hasta 1944 y, posteriormente Gobernador Civil de Zamora. Vid.
Martínez Jiménez, I. (2002). La posguerra en Valladolid: 1939-1950: la vida en gris. Ámbito. p. 332.

163
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 83. ADPV. Tarjeta de Diputado Provincial de Luis. (12-1-1940). Caja 579. Exp. 6434.

Durante el período inmediato de postguerra, la corporación provincial experimentó


renovaciones de sus gestoras en 1939 y en 1943. Este cambio se producía con personal
de confianza del gobernador Civil.248 En el caso de Luis y pese a una diferencia de edad
de 7 años con respecto a Rivero Meneses, cabe decir que fueron compañeros del
Colegio Nuestra Señora de Lourdes, donde coincidieron bastantes estudiantes que, años
más tarde, tuvieron cargos de relevancia durante la Guerra o a lo largo del Régimen.249
Luis cesa voluntariamente del cargo de Diputado Gestor Provincial, el 15 de junio
de 1943250. Con 30 años, acaba su incursión en la política, volviendo a dedicarse a
labores asistenciales o de investigación, y de promoción cultural en su ciudad, como
universitario comprometido.
En carta dirigida al presidente de la Diputación, a la sazón Eusebio Rodríguez,
fechada a 15 de junio de 1943251, explica los motivos para solicitar el cese del cargo:

Mí estimado amigo:
Tengo que comunicarte que comprendiendo, por la acumulación de trabajo
profesional que pesa sobre mí, no puedo sobrellevar las obligaciones
inherentes a mi cargo como Gestor, debes considerar esta carta como
renuncia, manifestándote que al mismo tiempo que habiendo dado a conocer
esta mañana mi deseo al Excmo. Sr. Gobernador Civil ha considerado
admisible mi dimisión.

248
Vid. Palomares Ibáñez, J. M. (2004). Las elecciones de diputados provinciales en el franquismo: la
Diputación provincial de Valladolid (1949-1979). Revista de Estudios de la Administración Local y Autonómica. p.
313.
249
Por citar algunos nombres: Onésimo Redondo que, aunque fuera fusilado en 1936 fue figura reconocida
como mártir del Alzamiento, Manuel Bustamante (Capitán de Artillería), Roberto Alonso (Capitán de Estado Mayor),
Anselmo Allué (secretario de la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid), Gonzalo Ortiz (Capitán de
Caballería) o Alberto Stampa (Juez en Ourense). Op. cit. Colegio de Nuestra Señora de Lourdes. Reseña Histórica.
(2015). Editorial Maxtor. Reproducción de libro Homenaje de los antiguos alumnos al Colegio en el cincuentenario
de su fundación (1935). N del A.
250
ADPV. Caja 579. Exp. 6434. Negociado de Gobierno. Asunto: Comunicación de cese del diputado Luis de
Castro García.
251
Ibídem.

164
Obra científica de un médico gallego

Adjunto te remito el carnet [sic] justificante del cargo que hasta el momento
he venido ostentando y que no puedo atender como yo quisiera por la razón
que te indico de índole personal profesional, celebrando que el Excmo. Sr.
Gobernador lo haya comprendido […].

En estos términos, tras años de múltiples iniciativas, Luis cierra una etapa en la que,
de modo sagaz, establece relaciones con personas vinculadas a la cultura o la sanidad,
conoce los entresijos de la Administración del Movimiento, y realiza actividades y
obras de calado en la Sanidad de la provincia.
Como gestor, Luis asiste al primer trienio de funcionamiento de la Caja Provincial
de Ahorros de Valladolid. Esta entidad, estaba en el mismo edificio que la Diputación.
En la memoria de la entidad, correspondiente al ejercicio 3º cerrado en 1943, último
año como gestor de Luis, se le nombra y agradece su colaboración.

Y a fines del mismo año nos hemos visto privados también, con motivo del
cambio habido en la Comisión Gestora de nuestra Excma. Diputación, de
otras valiosas colaboraciones, al cesar con tal motivo en sus cargos de
Consejeros-Diputados, los señores don Santiago Rodríguez Monsalve, don
Saturnino Rivera Manescau, don Francisco Fuentes Carnicer, don Elías
Iglesias Gómez, don Luis de Castro García y don Fausto Martín Sanz; todos
los cuales han dejado grabado también el más grato recuerdo, por el interés
demostrado por nuestra Caja.252

Es de suponer, la colaboración para proyectos de ambas instituciones.


Corroborándose, de este modo, la implicación o responsabilidad social corporativa de
las Cajas.

252
Memoria de la Caja Provincial de Ahorros de Valladolid. (1944). Correspondiente al ejercicio 3º cerrado a
31 de diciembre de 1943. Imprenta y encuadernación de la Diputación Provincial de Valladolid. Memoria que forma
parte de la biblioteca del autor. N. del A.

165
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 84. Imagen de la Memoria de la Caja Provincial de Ahorros de Valladolid


(1944). Biblioteca particular del autor.

En este apartado del trabajo, comentaremos algunas iniciativas llevadas a cabo por
Luis, como Diputado y Gestor Provincial. Sobre la Inclusa, el Hospital Provincial,
Beneficencia, Hospital de Esgueva o el Manicomio, Luis tenía margen de actuación,
entre otras competencias. Lo primero que hizo, fue visitar los centros sanitarios
dependientes de la Institución:

166
Obra científica de un médico gallego

Dada lectura de una moción del Gestor Sr. de Castro, que es como sigue: “ A
la Excma. Comisión Gestora, El diputado gestor que suscribe tiene el honor
de proponer a V.E la siguiente moción: Después de una visita a la
Residencia provincial y cambio de impresiones con el personal técnico,
administrativo y Religioso, así como de una apreciación objetiva de los
hechos, a pesar de tener un criterio sobre la inutilidad del inmueble para los
fines que hoy le están encomendados, es para mí, una obligación el hacer
patente una serie de necesidades de tipo urgente y que según mi criterio
deben abordarse mientras tanto no se lleve a cabo la obra global y de mayor
magnitud respecto al particular y de todos nosotros conocida. A este
particular expongo las necesidades siguientes: 1ª: Existiendo cuatro baños de
porcelana para los servicios de higiene de lactantes y destete que no hacen
servicio por no disponer de agua, es necesario el arreglo de la caldera y
tuberías dispuestas ya en el edificio a este fin. 2ª: Por la mala disposición en
el drenaje de los lavabos de niñas están fuera del uso corriente y necesario y
propongo se aprecie el modo de ponerlos en marcha. 3ª: Dada la falta de la
mayor parte de la cristalería y teniendo en cuenta la crudeza del invierno
creo necesaria esta reposición. 4ª: Estando desprovisto el ropero de la
reserva necesaria para la indumentaria de los residenciales, por paro forzoso
de los telares a falta de hilaza para confección, así como de reposición a
provisión de un oficial tejedor, hago hincapié sobre la necesidad de atender
este servicio. 5ª: En vista de las condiciones antihigiénicas de los servicios
sanitarios en el patio de niños y niñas, he de manifestar la necesidad de su
reposición total con el saneamiento correspondiente. 6ª Estando el lavadero
mecánico funcionando con un rendimiento mínimo debido al mal estado del
termosifón se requiere su arreglo inmediato. 7ª: Por falta de materias primas
en el taller de zapatería, así como de su mala organización, ya que según el
informe de un técnico requerido por nosotros en la última visita, de una hoja
de curtido con otro patrón que el que automáticamente utiliza en esta
dependencia, se puede ahorrar el número de cuatro pares por cada hoja se
hace necesaria la adquisición o fabricación de 188 pares de calzado que ya
está en parte gestionado, pero creo oportuno manifestar que este número de
pares no haría más que cubrir las necesidades del momento y de ninguna
manera asegurar la reposición continua del calzado que los residenciales
necesitan, y propongo ante todo el estudio de una organización del taller que
sería beneficioso y lucrativo logrando el suministro de zapatería de las tres
dependencias de Beneficencia. 8ª: Figurando en el Reglamento una ficha de
ingreso de tipo sanitario y teniendo en cuenta la falta de Rayos X en el
Establecimiento considerando necesaria la revisión radioescópica [sic] de
todos los allí existentes y que nos daría normas de aislamiento y precaución
sanitaria necesaria en todas las colectividades, propongo se haga en el
Dispensario de mi Dirección lo cual sería de un modo totalmente gratuito y
para cuyo fin sólo se necesita el requerido del Inspector provincial de
Sanidad. 9ª: Para la puesta en marcha del departamento de chocolatería se
requiere la traída de gas a dicha sección teniendo en cuenta que ya existe en
el edificio. 10ª: Creo imprescindible la composición de un régimen
alimenticio y confección de menús, para lo cual no tengo inconveniente ya
solo o en unión del pediatra Dr. Salazar253, el estudio a este particular.

253
Se refiere a Evelio Salazar García, quien llegó a ser catedrático de pediatría en Santiago, el año 1932. Ver.
diario El Compostelano. (23-12-1932). Citado en: Historia de la cátedra de pediatría en Santiago de Compostela
(1887-1940). Ponte Hernando, F; Pandelo Louro, C; García Esmorís, A Mª; (2017) EN: Cuadernos de Historia de la
pediatría española, 13(6). Madrid. Ed. AEP. [Link]
pediatria-espanola-n-13-retazos-pediatria-gallega , Consta como colegiado en el Ilustre Colegio de Médicos de

167
Álvaro de Castro Palomares

Expongo a V.E por lo tanto las necesidades de carácter más urgente que
somete a la consideración oportuna”.254

Derivada de esta moción y, seguramente, habiendo coincidido juntos en diversas


visitas de inspección a la Inclusa, el Dr. Salazar redacta un escrito dirigido al presidente
de la Diputación que, en algún párrafo, molesta a Luis. En libro de actas de sesiones255,
se recoge un requerimiento a Salazar, a propósito de unos conceptos vertidos sobre
Luis:

El Vocal Gestor Sr. de Castro, dice que ha de referirse a un escrito del Sr.
Salazar, dirigido al Sr. Presidente, en el cual se expresan, de una forma
irreverente, conceptos de censura por una moción suya sobre la asistencia
médica en la Inclusa de la Residencia provincial, donde existen bastantes
casos de viruela y hoy mismo se da cuenta de otros tres. Manifiesta a este
efecto que entre los párrafos comprendidos en dicho escrito aparece el
siguiente: « Pero es el caso que con una ligereza explicable solamente, claro
está, en quien no vive la angustia, por no decir la tragedia, de una Inclusa en
condiciones higiénicas afrentosas, con poco conocimiento de las condiciones
biológicas y de salud de los niños recogidos en ella, en algunos de sus
párrafos se encuentran censuras a la gestión del personal médico de la
Inclusa que, por depender de la Facultad de Medicina, dirige quien estas
palabras escribe», y como algunas expresiones de este párrafo expresan
conceptos en ninguna forma admisibles tanto en el aspecto personal como en
el oficial, propone a la Comisión que acuerde pedir al Sr. Salazar, de manera
oficial, explicación sobre el principio y final del párrafo transcrito. La
Comisión acuerda delegar en el Sr. Presidente para que requiera al Sr.
Salazar con el fin de que explique la idea expresada en el párrafo por el Sr.
de Castro.

Con la descripción de la moción presentada, nos podemos hacer una idea de la mala
situación estructural y funcional de la Residencia. Hay otras mociones de Luis que
abordaban las deficiencias de los edificios sanitarios adscritos a la gestión de este
organismo provincial. En la manera de actuar de De Castro está la denuncia y la
corrección de estas deficiencias, teniendo en muchas ocasiones, el visto bueno de la
Corporación.

Valladolid, con el número 501, en 1941. Información obtenida de la Lista oficial de señores colegiados del Colegio
Oficial de Médicos de la Provincia de Valladolid. N del A.
Además, Evelio Salazar fue inhabilitado para cargos directivos y de confianza según consta en el B.O.E (27-08-
1937). Núm.311. p.3058. Diversos profesores destacados fueron apartados o inhabilitados para cargos directivos
durante la posguerra en Valladolid. El mismísimo psiquiatra Villacián o el que fuera Vicerrector de la Universidad,
Dr. Argüelles, entre otros, sufrieron inhabilitaciones temporales de cargos. Ver Diario El Norte de Castilla (14-07-
2011). «Persecución de maestros y funcionarios». Por Enrique Berzal de la Rosa.
Es preciso valorar en su contexto estas cuestiones de la primera posguerra. Ya que, en multitud de ocasiones,
personas, en principio, investigadas y sancionadas con inhabilitación para cargos de confianza, pocos años después
fueron elevados a cargos directivos, una vez pasados los primeros momentos de tensión de la posguerra. Del mismo
modo es innumerable la cantidad de condenados a pena de muerte que cumplieron escasos años de cárcel saliendo
amnistiados. Creemos que estos aspectos no han sido bien estudiados aún en general. N. del A.
254
ADPV. Libros de actas de la Comisión Gestora. Moción presentada en Sesión del día 15 de diciembre de
1939. A penas 14 días desde la toma de posesión de Luis como diputado. Esta moción le costó a Luis algún que otro
roce con el pediatra Evelio Salazar. N del A.
255
ADPV. Libros de actas de la Comisión Gestora. Sesión del 24 de enero de 1941.

168
Obra científica de un médico gallego

Las instituciones de Beneficencia de la ciudad nunca presentaron buen


mantenimiento ni estado de conservación, ya desde sus orígenes a finales del S. XIX.256
Y, después de la Guerra Civil, es de suponer que no iban a presentar mejor aspecto.
Eran numerosos los donativos de iniciativa privada para suministros y mejoras en el
funcionamiento del Hospital provincial. Así, en una sesión de la comisión gestora257, los
miembros hacen constar en acta el agradecimiento a una empresa constituida en
Sociedad Anónima para el suministro de hielo:

Se acuerda aceptar el donativo de 270,80 pesetas a que asciende el


suministro de hielo al Hospital provincial para las Clínicas Militares en los
años 1938 y 39, que hace la Sociedad Anónima Cervezas de Santander, y
que se le manifieste el agradecimiento de la Corporación.

En esa misma sesión, Luis vuelve a mencionar carencias, esta vez en el dispensario del
que es director:

El Vocal Gestor Sr. de Castro hace constar que estando efectuándose el


reconocimiento de los asilados de la Residencia provincial en el Dispensario
Antituberculoso de la calle de Muro como en este Dispensario no existen
elementos para realizar ciertos análisis, propone a la Comisión que acuerde
dirigir oficio al Sr. Inspector Provincial de Sanidad rogándole que,
gratuitamente, efectúe algunos trabajos sobre reacciones de Wasserman y
otros complementarios en los niños que resulten estigmatizados, así como
otros tratamientos en casos de los mismos que de tal reconocimiento
aparezcan con estigmas de sífilis hereditaria. La Comisión, de conformidad
con la propuesta del Sr. Castro, así lo acuerda.

Sobre la sífilis mucho se ha escrito. Y tampoco es nuestro cometido en este trabajo el


profundizar en esta enfermedad. Pero atendiendo a los conocimientos de la época,
reflejamos alguna idea que bien representa esa situación descrita en el párrafo anterior:

La enfermedad se adquiere casi siempre por contacto sexual, pero también se


producen las infecciones llamadas inocentes, ya que se puede dar la
penetración del parásito a través de la piel o las mucosas escoriadas por
simple contacto con material infectante.
Una forma muy importante de sífilis inocente es la congénita, y la
heredosífilis constituye un capítulo muy importante en los Tratados de
Pediatría.
La reacción de Wasserman, a la que ya nos hemos referido y de la que
hemos expuesto el fundamento (página 173 y siguientes), así como de sus
diversas modificaciones, prestan buenos servicios en el diagnóstico de
sífilis.258

256
En 1884 se celebró la primera sesión del Cuerpo Facultativo de la Beneficencia Municipal, contando en sus
orígenes con 19 profesores y 3 practicantes, Carecían desde el principio de edificios apropiados para los servicios de
guardias médicas, debiendo prestar asistencia en edificios habilitados y provisionales, emplazados en diversos
domicilios de la ciudad. La Diputación se hacía cargo desde principios de S. XX del Hospital Provincial, el Hospicio
y el Hospital de Dementes (Manicomio) y después asumiría las Casas de Misericordia, de Maternidad y de Huérfanos
y Desamparados, entre otros edificios. Vid. Rojo, A. y Riera, J. (1989). Cien años de Medicina Vallisoletana (1889-
1989). Gráficas Martín. Valladolid. pp. 51-63. Las dificultades económicas salían a relucir, también en el período de
postguerra. N del A.
257
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. Sesión del 12 de enero de 1940.
258
Textual de Zapatero, E. (1945). Microbiología médica. Valladolid. Aldus, S.A. pp. 470-471. Escogemos
esta obra de Emilio Zapatero por haber sido compañero y profesor de Luis, además de un referente en Higiene. N del
A.

169
Álvaro de Castro Palomares

Luis puede jugar con ese doble sentido referente a la estigmatización, sufrida por
los niños sifilíticos, sumada a procesos tuberculosos o epituberculosos. Los estigmas
sifilíticos consisten principalmente en cicatrices, residuales a procesos específicos con
una evolución rematada e incluso conllevando, en ocasiones, lesiones del esqueleto.
Recordemos que son muy características las cicatrices de los bordes labiales, en sentido
radiado, las situadas en las inmediaciones del ano o las inmediatamente reconocibles
como son la nariz en silla de montar o las marcadas eminencias frontales.259
Por otra parte, la intervención de Luis, sobre el brote de tracoma registrado en la
Inclusa, es otro ejemplo de compromiso con los niños de este centro.260

Dada cuenta de una moción del Diputado Sr. de Castro, en la que manifiesta:
«que el número de tracomatosos en total es de 36, diez niños y veintiséis
niñas, sin incluir 21 sospechosos de la misma afección (once niños y diez
niñas). Que la importancia de esta infección es doble, ya que por una parte se
evita con su lucha la extensión a los demás niños y además, como su
consecuencia más corriente es la ceguera, tratando la enfermedad con los
procederes modernos, publicados en Revistas médicas de este mismo mes,
alejamos el peligro de una ceguera que habrá que sostener en la Residencia
hasta la muerte, pues no podemos de ninguna manera dejar sin amparo a una
persona, sin este sentido tan esencial en la vida social. Propongo, por lo
tanto, el aislamiento de los niños atacados y de los sospechosos, de todos los
demás residenciados, para lo cual se puede habilitar el pabellón que esta
Excma. Diputación tiene en Medina del Campo, así como el que le
corresponde al Ayuntamiento, el cual, no utilizándolo actualmente, espero
que muy gustoso lo cedería para dicho fin. Por el interés que presenta el
problema, espero de los Sres. Gestores sea acogida esta propuesta y prestado
el calor que necesita para su realización». Se acuerda aceptar la moción del
Sr. de Castro y, dada la importancia y trascendencia del problema planteado,
que se hagan las gestiones oportunas con toda rapidez por el Sr. Presidente
[sic] y el Diputado Sr. de Castro, y pase a la Comisión de Presupuestos para
que se habilite en la partida 374 la cantidad necesaria.

Para esta empresa, Luis cuenta con un buen amigo y compañero oftalmólogo. Se trata
del Dr. Manuel Pelayo y Martín del Hierro261.

El Diputado Gestor Sr. de Castro hace constar que D. Manuel Pelayo,


oculista de la Residencia provincial, le ha manifestado que los asilados del
Establecimiento que padecen tracoma en la vista y que se encuentran
asilados en el Pabellón del Balneario de Medina del Campo, se hallan muy
mejorados y como es necesario someterles al raspado del tracoma, para lo
cual no dispone de elementos en aquella localidad, es necesario su traslado a
la Residencia donde convenientemente asilados, pudieran continuarse su

259
Vid. Feer, E. (1932). Tratado de las enfermedades de los niños. Barcelona: Manuel Marín 4ªed. p. 876.
260
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. Sesión del 18 de marzo de 1940.
261
Oculista del Hospital Militar Central de Valladolid y de la Residencia provincial. Doctor en Medicina y
Cirugía. Miembro del Colegio de Médicos de Valladolid, en 1941, con el número 423. [Link]. (1941). Capitán
médico de Sanidad Militar. Pensionado por la JAE en Francia. Ver:
[Link] Y ver, AJAE (Exp. 111-168. Pelayo
Martín del Hierro).
Mantuvo correspondencia con Luis. Realizó numerosas publicaciones sobre oftalmología en la Revista
Medicina y Cirugía de Guerra. Además, participó en sesiones clínicas del Dispensario Antituberculoso de la Calle
Muro, dirigidas por Luis y recogidas en la Revista de Medicina y Cirugía de Guerra, o en Clínica y Laboratorio,
entre los años 1940-1942. N del A.

170
Obra científica de un médico gallego

curación. A este efecto dice el Sr. de Castro, que el aislamiento de dichos


enfermos puede realizarse trasladando los asilados pequeños de la
Residencia a aquel Pabellón cuando éste se halle perfectamente
acondicionado por las obras que van a ejecutarse para dotarle de calefacción
por humos de otro procedimiento; la Comisión acuerda de conformidad con
lo expuesto por el Sr. de Castro, debiendo realizarse en la forma expuesta.262

La Diputación, a propuesta de Luis, aumentó las retribuciones del Dr. Pelayo, que le
escribió agradeciéndoselo:

Imagen 85. AFLC. Carta de Manuel Pelayo a Luis de Castro (29-01-1941).

Mi querido amigo y colega:

En efecto al firmar este mes el recibo de mis emolumentos como Oculista de


la Residencia, he visto que ha habido un aumento de quinientas pts. anuales.
Aun teniendo presente la buena disposición del Excmo. Sr. Presidente y
demás gestores no puedo olvidar que de Vd. Partió la iniciativa para
conseguir este beneficio y por esto le escribo para que conste mi gratitud
muy expresiva.
Se reitera su affmo. amigo y compañero.

Manuel Pelayo.

262
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. Sesión del 25 de octubre de 1940.

171
Álvaro de Castro Palomares

Conocedores de las limitaciones de Luis en lo que a oftalmología se refiere, como


Gestor formado en Medicina y con competencias en radiodiagnóstico, aportó en
diversas ocasiones estos conocimientos en beneficio de numerosos enfermos de la
provincia. Dispuso de grandes cohortes para elaboración de estudios que posteriormente
se traducirían en un buen número de publicaciones científicas263. Destacamos en la
siguiente carta remitida desde la Comisión Gestora de la Diputación Provincial de
Valladolid, su labor epidemiológica, que le valió otro reconocimiento por la Institución.

Imagen 86. Carta de la Comisión Gestora de la Diputación Provincial de Valladolid a Luis. (03-06-
1941). Tras 1.600 radioscopias, se refleja una prevalencia del 1,8% de tuberculosis en los enfermos
del manicomio. AFLC.

263
Vid. De Castro, L (1943a). Psicopatología y tuberculosis. Revista Española de Tuberculosis. Año XII. Núm.
101 pp. 517-552 y Núm. 102 pp. 629-631. Se trata de un artículo extenso, derivado de una conferencia de apertura del
Curso 1942, de la Academia de Alumnos Internos de la Facultad de Medicina de Valladolid. Luis aprovecha la
casuística de los enfermos del Manicomio Provincial. N del A.

172
Obra científica de un médico gallego

1.5.1 Otras mociones y Actos como Diputado.


Son numerosas las mociones presentadas por el Dr. De Castro como miembro de la
Comisión Gestora para reflejarlas en este trabajo. Sin embargo, iremos tratando algunas
iniciativas, además de las comentadas en el apartado anterior, de interés médico,
académico o cultural.
La Universidad sigue siendo un buen pilar en la vida profesional de Luis. Son
numerosos los actos a los que asiste como representante de la Diputación. Aprovecha
los medios que brinda la Institución Provincial. Desde los servicios de imprenta,
relaciones con medios de radio y prensa, hasta la posibilidad de visitas oficiales a otras
ciudades o la elaboración de redes de contactos que se consolidarían con el paso del
tiempo.
Uno de los actos académicos más solemnes a los que acudió en su etapa de diputado
tuvo lugar en el anfiteatro de la Facultad de Medicina de Valladolid en el año 1940, con
motivo del cincuentenario de la Academia de Alumnos Internos264:

Con extraordinaria solemnidad celebramos el día primero de julio, el


cincuentenario de la fundación de nuestra Academia.
1º A las once de la mañana, se celebró una misa en la capilla del Hospital,
por el eterno descanso de los caídos, a la que asistieron nuestras primeras
autoridades académicas, invitados especiales y numeroso público, entre el
que destacaba el elemento estudiantil y médicos de la localidad.
2ª Seguidamente, en el anfiteatro de Anatomía, dio comienzo la solemne
sesión académica.
Ocupaban la presidencia el Excmo. Rector; a su derecha, el Dr. Mariano
Sánchez, como Decano, y el presidente de la Academia, Julián Peña Yáñez;
a la izquierda, el Dr. García Barón, cirujano jefe del Servicio del Aparato
Digestivo del Hospital de Valdecilla, y el Dr. Zapatero, antiguo presidente
de la Academia y hoy catedrático de Microbiología e Higiene en esta
Facultad de Medicina.
Delante de la Presidencia y en primera fila, tomaron asiento todos los
catedráticos y Auxiliares encargados de Cátedra de esta Facultad y los
invitados especiales al acto: Superiora de las Hermanas de la Caridad, Fiscal
Superior de Vivienda Dr. Sierra; Inspector Provincial de Sanidad Doctor
Bécares; Presidente del Colegio Médico Dr. Gavilán; representando a la
Excma Diputación el Dr. Castro; Secretario de la Universidad señor Martín
Sanz, Farmacéutico del Hospital Sr. Ruiz y distinguidos miembros de Honor
de nuestra Institución.
El magnífico anfiteatro estaba totalmente lleno de público que prodigó
nutridos aplausos a los meritísimos trabajos desarrollados por los disertantes.

El 8 de noviembre de 1942, pronuncia aún con la condición de Diputado. una de sus


primeras conferencias en la apertura de curso de la Academia de Alumnos Internos, en
el salón de actos de la Universidad.
En esa conferencia titulada «Psicopatología y tuberculosis», Luis concluye con la cita
de Daremberg265:

264
Vid. Boletín de la Academia de Internos S.E.U. Número extraordinario. (1940). Valladolid. Gráficas
Afrodisio Aguado. p.18.
265
Charles Victor Daremberg (Dijón 1817-1872, Mesnil, Francia). Importante médico francés de origen
austriaco, principal protagonista de los estudios de Historia de la Medicina en la Francia de la segunda mitad del s.
XIX. Sus métodos de investigación se basaban en erudición, bibliografía y filología. Llegó a ser bibliotecario de la
Academia de Medicina de Francia. Dejó una biblioteca de más de 12.000 volúmenes a esa Institución. Ver
[Link] [Consultada por última vez el 19 de octubre de 2020].

173
Álvaro de Castro Palomares

El médico debe tratar al enfermo con mano de hierro y guante de


terciopelo», y así como el médico no debe olvidarse de su espíritu al lado de
su ciencia, pues sin alma no se cura, tampoco debe olvidar que el enfermo la
tiene.
Esta frase a la que apelaba Luis puede identificarse con cierta actitud paternalista
vigente en la práctica médica durante muchos años en España.
Eran frecuentes las donaciones o partidas para Libertad, por la Comisión Gestora266. Sin
duda, era el medio de prensa, junto con El Norte de Castilla, que servía de propaganda a
la Institución y, por ende, al Régimen.
Podemos citar varios artículos de divulgación o labor social en Libertad, con la firma de
Luis de Castro, cercanos a esas fechas:
- Libertad. (01-02-1940). «Qué es un Dispensario Antituberculoso?».
- Libertad. (26-03-1940). «Sol y tuberculosis».
- Libertad. (28-05-1940). «Son peligrosas las anginas?».
- Libertad. (21-09-1941). «Tisiomanía o manía de tisis».
- Libertad. (25-09-1941). «La hemofobia, horror a la hemoptisis».
- Libertad. (22-10-1941). «Escuelas y tuberculosis».
- Libertad. (30-04-1942). «Doble anatomía humana».
- Libertad. (17-12-1942). «El concepto vulgar de pleura».
- Libertad. (13-01-1943). «Quiste parasitario».
Hemos citado algunos artículos a lo largo de la etapa como diputado, de claro trasfondo
divulgativo de la enfermedad, en la que Luis ya tenía cierta autoridad.267
Trataremos su faceta como colaborador en prensa.
Podemos decir, que al igual que su coetáneo Dr. Cándido Asensio García268, promovió
una cierta «Cultura para el tuberculoso». Y, en esta ocasión, reflexionamos sobre un
importante artículo en Libertad que lleva por título «Alimentación y Tuberculosis”269.
Lo hemos escogido por estar fechado una semana antes de tomar posesión como
diputado en 1939 y como justificante de una labor divulgativa de la enfermedad, incluso
antes de ser cargo público. La relación de Luis con Libertad fue previa a su cargo de
diputado.

Desde tiempo inmemorial reina el concepto de que el tuberculoso necesita,


por encima de toda terapéutica, una buena y rica alimentación para curarse.
Este concepto, que no deja de tener un fundamento científico, ha sido bien
interpretado por los menos y mal por la generalidad, hasta el punto de
producir efectos nefastos en la clínica práctica diaria de tuberculosis.
A continuación, Luis describe de una manera sencilla aspectos diagnósticos
y etiológicos de la tuberculosis, con especial atención a los órganos de
diseminación en el cuerpo humano. Después pasa a contar y contradecir
creencias erróneas por parte de la población.

266
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (01 de marzo de 1940). En el margen lateral
izquierdo, literal «Cantidad a Libertad». En esa ocasión, 1.000 pesetas para imprevistos y concepto de propaganda en
pro de la Semana Santa y Medina de Ríoseco. N del A.
267
Luis llegó a ser miembro del comité de redacción del diario Libertad. Tenemos constancia de ello, por lo
menos hasta el año 1957. Ver diario Libertad. (16-12-1956). «La nueva etapa de Libertad. Una redacción con el
mejor espíritu de servicio». N del A.
268
Cándido Asensio García (Villarino de los aires, 1910- 2003, Salamanca). Médico Tisiólogo. Director del
Dispensario Antituberculoso de Arrecife y de Peñaranda de Bracamonte, y de los Sanatorios Antituberculosos de
Cáceres y León. Amplió estudios en el extranjero, un curso más tarde que Luis, en el Instituto Forlanini de Roma
(1941-42). Su tesis doctoral fue «Estado actual de la aspiración endocavitaria de Monaldi» (1942). Universidad
Complutense. Autor de la obra; Cultura para el tuberculoso (1941). Valladolid. Librería Santarén. N del A.
269
De Castro García, L. (25 de noviembre de 1939). Alimentación y tuberculosis. Libertad.

174
Obra científica de un médico gallego

Está muy extendida la creencia y hasta se ha caricaturizado al tuberculoso


presentándolo en una cama, sito en una habitación con ventana abierta, un
vaso de leche en su mesilla y con un jamón colgado del techo al alcance de
su mano para que continuamente pueda dar bocado al pernil y expresar, de
esta forma, la necesidad de su alimentación abundante siendo esto el motivo
esencial de nuestras líneas para desechar y al mismo tiempo divulgar esta
falso concepto, que entorpece la curación de muchos enfermos, que por ser
ambulatorios y sin estar bajo el control del régimen sanatorial, hacen
alimentaciones copiosísimas a espaldas de la prescripción del médico y de su
consejo moderado. A muchos de ellos les suelen dar ocho y diez huevos al
día, aparte de atascarles con una comida superior a la de un individuo sano, y
como propina increíbles cantidades de leche. Pues bien, con todo esto lo que
consiguen es desviar la buena indicación del médico y acarrear tristes
consecuencias al enfermo ya que un individuo normal y sano no se alimenta
de esa forma, porque no lo soporta ni su hígado ni su estómago. ¿Cómo lo
soportará un enfermo de tuberculosis que, por el hecho de serlo, no tiene
ninguna víscera en normal funcionamiento y menos las digestivas?270

Además, justifica que esa alimentación insana, sumada a la cura de reposo, produce
individuos obesos que presentan dificultades respiratorias. Y comenta que esa mala
alimentación puede empeorar técnicas como la colapsoterapia, que Luis considera
importante, junto con la aspiración.

Entendemos por alimentación reglamentaria o régimen alimenticio de un


tuberculoso, aquel estudiado por el médico y a salvo de caprichos y normas
exageradas del enfermo mal enseñado o de sus familiares, que por creencia
falsa esperan que a fuerza de jamón pueda curarse su allegado animados de
un cariño, naturalmente mayor que el del médico, pero nunca con su base
científica […] Es más importante saber que a un enfermo de pleuresía no le
conviene la sal, que proporcionarle una buena porción de jamón salado.271

Luis está en la línea del Dr. Asensio, en lo referente a la Alimentación en el tuberculoso,


considerando vulgar la opinión de que la enfermedad se cura con comidas abundantes.
Apoyado en la frase de «No se vive de lo que se ingiere, sino de lo que se digiere».272
Su interés por la alimentación de los pacientes del Manicomio, así como su ganancia
ponderal, se ve en otra propuesta:

El Vocal Gestor Sr. de Castro, dice que ha recibido de D. José María


Villacián un estudio teórico llevado a cabo por este sobre la alimentación
que se da a los asilados en el Manicomio provincial y calorías que esta
alimentación proporciona; que como término medio se les facilitan 2.203
calorías por persona. Lo que supone, según el Sr. de Castro, una comida casi
normal que además puede ser probado con el aspecto de los enfermos que no
aparecen desnutridos; y siendo preciso dar realidad práctica a este estudio,
estima que el procedimiento más conveniente sería el de comprobación por
peso, por lo que propone que el día 1º [sic] del mes próximo se tome el peso
individual de cien hombres y cien mujeres, y al final del mes, previos los
cuidados precisos, se compruebe dicho peso estableciendo la diferencia en

270
Ibídem.
271
Ibídem.
272
Vid. Asensio, C. (1941). Cultura para el tuberculoso. Valladolid. Ed. Santarén. p.69.

175
Álvaro de Castro Palomares

más o menos. […] La Comisión acuerda de conformidad con la propuesta


del Sr. de Castro, referente al procedimiento a seguir con los enfermos.273

La relación con José María Villacián continuó a lo largo de sus vidas. Leopoldo,
psiquiatra, hijo de Luis, consideraba a Villacián su primer maestro y, tanto a este como
a Bañuelos, los etiqueta como «indelebles y perennes en Valladolid».274
Los brotes epidémicos de viruela se sucedían en dependencias de la Residencia
provincial. Eran frecuentes las notificaciones a la Comisión Gestora por parte de los
directores de esos centros.
El Dr. De Castro, presentó la siguiente moción que resultó aprobada por la Comisión
Gestora:275

Dada cuenta de una moción del Diputado Sr. de Castro, en la que,


estudiando el problema epidémico en la Residencia provincial, hace la
siguiente proposición: «1º: la confección de una ficha según el modelo
adjunto, que se debe someter al criterio del Inspector provincial de Sanidad.
2ª: En dicha ficha figuran todas las medidas preventivas bajo [sic] el punto
de vista infectocontagioso de vacunación. 3º: El fichero debe ser doble y el
control de lo que en la ficha se exige debe estar sometido a la autoridad de
un solo médico. 4º: Habiendo además de 276 chicos, 70 adultos entre
residentes y personal que cotidianamente asiste a la Residencia, que hacen
746 personas, deben ser todos vacunados y sometidos a los guiones de la
ficha según lo que la edad imponga. 5º: Un fichero se llevará en la
Residencia y la ficha doble debe remitirse a la Inspección provincial de
Sanidad para llevar de esta manera aparejado el deber sanitario y datos
estadísticos que deben figurar en la Sanidad Provincial. 6º: Debe exigirse la
máxima responsabilidad en todo lo que a vacunación se refiere, pues ya que
no es posible el aislamiento, dadas las condiciones del edificio y el sobre
número [sic] de residentes, hasta que veamos con alegría el nuevo centro
que es preocupación de esta Comisión, son las medidas preventivas lo que
nos evitará estos brotes epidémicos. Hasta el momento actual no se vacunaba
en la Inclusa hasta después de los 12 meses y ahora ante el peligro de la
extensión de viruela se hace a los recién nacidos que es en ese tipo de Centro
como debe hacerse siempre y no sólo cuando el peligro es ya un hecho.
Existen todavía unas 30 personas entre niños y adultos que no están
vacunados, por lo que: 7º Si se trata de personal no se deben hacer efectivos
sus honorarios sin haber sido vacunados, y si es un residente debe pensarse
en la sanción oportuna ante una elusión que no se puede admitir”. Se acuerda
ver con gran complacencia dicho escrito que se aprueba y que se dé traslado
de sus propuestas a los Sres. Técnicos y Director [sic] del Establecimiento,
delegando en el Sr. de Castro para que se lleve a efecto con su intervención
todo el contenido de la moción aprobada.276

273
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (22 de noviembre de 1940).
274
Ver. De Castro Sánchez, L. (27 de enero de 1973). «Villacián». Noticias Médicas. p.3. Se trata de un
obituario de Villacián. Leopoldo escribe: « […] para poder expresar lo que siento ahora que nos has dejado solos en
esta fría tierra de cáscara azul necesitaría haber sido primeramente huérfano, pero, no siendo así, hago de mi dolor un
sereno vacío».
275
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (10 de enero de 1941).
276
Ibídem.

176
Obra científica de un médico gallego

Otra interesante moción es la que tenía que ver con los Servicios de Odontología en el
Hospital.277 Consciente de las deficiencias en algunos edificios y en la dotación de
servicios en ellos.

El Vocal Gestor Sr. de Castro hace constar que sería muy conveniente, al
confeccionar el Reglamento de relaciones entre la Facultad y el Hospital
provincial, que la Ponencia tuviera en cuenta lo referente al servicio de
odontología, que prácticamente no existe, pues cuando se da el caso de tener
que hacer una extracción de muelas, un médico de la visita es el que la
realiza, desde luego en condiciones muy deficientes y por ello estima que
debiera habilitarse en el Hospital un local adecuado, con el material preciso,
cuyo coste sería muy pequeño, para el servicio odontológico.
Le contesta el Sr. Presidente [sic] manifestando que, siempre que este
servicio sea de cuenta de la Diputación, y vista la forma en que hasta ahora
se realiza, habrá de considerarse como una necesidad la instalación de este
gabinete, en cuyo caso se estudiará la manera más conveniente de llevar a la
práctica la propuesta del Sr. Castro. La Comisión queda enterada.

También, el Sanatorio Antituberculoso Onésimo Redondo disponía de un odontólogo.


278
En la tónica de esta moción anterior, y con el apoyo del Dr. Villacián ,
reproducimos otra iniciativa de Luis para disponer de local de autopsias en el
Manicomio:
A propuesta del Diputado Sr. Castro, quien manifiesta que en el Manicomio
provincial no existe un local adecuado para realizar las autopsias en los
cuerpos de los dementes que fallezcan, elemento principal para poder
diagnosticar en vida sobre la enfermedad de cada uno con más
probabilidades de éxito; la Comisión acuerda que se comunique al Sr.
Arquitecto esta necesidad para que con intervención del Sr. Villacián se
habilite un local de debidas condiciones para que el médico operador [sic]
realice esta autopsias en forma debida.279

Por otra parte, la asistencia prestada a los ancianos en el Hospital de Esgueva, la trata en
otra interesante moción280 que refleja ciertas necesidades:

El Sr. de Castro hace constar que en la instalación efectuada en el Hospital


de Esgueva para albergar los ancianos que existen en el Hospital provincial,
aparte de los elementos de las salas. No disponen de lo necesario para clínica
de viejos [sic] y que asimismo no se les puede tener privados de la necesaria
asistencia facultativa, debiendo, por lo tanto, atender a estos dos aspectos. El

277
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (03 de enero de 1941).
278
José María Villacián Rebollo (Salas de Bureba, Burgos 1898-1973). Importante figura de la psiquiatría
española del s. XX. Con sólida formación en patología general, fue profesor auxiliar de la Facultad de Medicina de
Valladolid adscrito a la cátedra del profesor Bañuelos. Médico del Manicomio de Valladolid, por oposición, desde
1927. Pensionado por la Facultad de Medicina y Diputación provincial varios meses en la Facultad de Medicina de
París y en la de Múnich. Fue director de Asistencia Médica y Enseñanza en el Instituto Psiquiátrico, desde 1942.
Colegiado en Valladolid número 426. Médico de la Beneficencia provincial. Villacián fue el primero en España que
contribuyó a la docencia de la Psiquiatría desde un puesto de gerencia de un Manicomio provincial. Antes de crearse
las cátedras de Psiquiatría en España, ya fue considerado catedrático pues resulta acreditada su promoción de tesis
doctorales. Escribe en 1935 el capítulo relativo a enfermedades mentales en la obra Patología Médica de Bañuelos.
Pionero en el uso del fármaco Cardiazol intravenoso para la terapia convulsivante, antecesora del electrochoque.
Académico de la Real de Medicina y Cirugía de Valladolid, promotor de la Asociación de Alcohólicos Anónimos en
Valladolid. Entre sus discípulos reconocidos: Benito Arranz, Conde López, Cano-Hevia, Bombín o Leopoldo de
Castro, entre otros. Ver Cortejoso, L. (1986). Académicos que fueron. Valladolid. Ed. Institución Cultural Simancas,
Diputación de Valladolid. p. 369-381. En el AFLC se conservan cartas de Villacián a Luis. N del A.
279
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (08 de noviembre de 1940).
280
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (28 de junio de 1940).

177
Álvaro de Castro Palomares

Sr. Presidente manifiesta que la Comisión de Presupuestos, en su día, tendrá


en cuenta las atenciones que reclama el Sr. Castro en cuanto a clínica y por
lo que respecta a la asistencia facultativa, a su requerimiento, la Facultad de
Medicina ha designado al Dr. Vicent281 para que diariamente les atienda y
medicina [sic]. La Comisión queda enterada.

La labor de Luis como gestor sanitario es patente en otra moción sobre el


aprovechamiento de camas hospitalarias del Instituto Oftálmico Alvarado282:

El Vocal Gestor Sr. de Castro dice que existiendo dos camas costeadas por la
Corporación provincial en el Instituto Oftálmico [sic]«Alvarado»283, las
cuales pueden ser ocupadas por enfermos de la vista, es muy conveniente
aprovecharlas en todo momento, ya que tiene el conocimiento de que las
mismas se hallan vacantes durante casi todo el año, por lo cual estima
preciso que al objeto de descongestionar la sala del Hospital provincial
destinada a estos enfermos, que no reúnen las condiciones debidas, se debe
ordenar el ingreso de tales enfermos en aquel Instituto, mientras haya cama
desocupada, no realizándolo más que en caso necesario en el Hospital
provincial. La Comisión así lo acuerda.

Otro ejemplo de gestión sanitaria se refleja en una moción para no ingresar más
pacientes en una de las salas abuhardilladas del Hospital Provincial, conocida como San
Roque:284

Expuesta por el Vocal Gestor Sr. de Castro la situación inadecuada en que se


hallan los enfermos del Hospital instalados en la parte alta del edificio, o sea en
la llamada buhardilla, a propuesta del mismo, la Comisión acuerda que se
prohíban nuevos ingresos en la Sala de San Roque y demás abuhardilladas del
Hospital, y que por el Director del Establecimiento no se den las vacantes de
camas que se produzcan en las misma para conseguir su total amortización.

Es fácil comprender, que en lo que respecta a Recursos Humanos, Luis, disponía de


cierta potestad para sugerir candidatos y personas del entorno académico también le
dirigían propuestas. En el epistolario del AFLC, se recogen unas cuantas cartas de
recomendación, para exámenes o para puestos de trabajo, como es de suponer. A Luis,
no le resultaban ajenos estos procedimientos ya en tiempos de Guerra, con
reconocimientos de soldados, personal de tropa o de administración. Escogemos un par
de ejemplos paradigmáticos.

281
Creemos, pues no lo encontramos detallado, que se trata del Dr. Luis González Vicent. A veces, el apellido
lo encontramos escrito como «Vicén». Este médico, llegó a ser unos de los que atendió a Francisco Franco. Integrado
en Falange, llegó a ser Gobernador Civil de Alicante. Fue miembro del Consejo Nacional del Movimiento y
Procurador en Cortes durante el Régimen franquista. N del A.
282
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (08 de marzo de 1940).
283
Instituto situado en el antiguo Asilo de la Caridad de Valladolid. Rojo, A. y Riera, J. (1989). [Link]., pp. 79-
82.
284
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (23 de mayo de 1941).

178
Obra científica de un médico gallego

Imagen 87. AFLC. Carta de José Abelló Pascual285 a Luis, por una recomendación del cabo Eusebio
para el Ingreso en el Cuerpo de Agentes Auxiliares de Investigación y Vigilancia. (14-01-1939). La
parte escrita a mano denota una buena relación entre el Dr. Abelló y Luis. Literalmente: «No seas
calvorota y no me digas que sí…y luego sea que no… (con canción y todo)».

Imagen 88. AFLC. Carta de Isidoro de la Villa286 a Luis. (s.f). Recomendación para unas plazas de la
Diputación en las que Luis era miembro del tribunal.

285
José Abelló Pascual (Reus, 1901-1964, Madrid). Doctor en Medicina por la Universidad Central. Profesor
de la Escuela de Tisiología y miembro fundador de la Sociedad Española de Tisiología. Premio Cajal de la Academia
Nacional de Medicina en 1962. Ver
[Link]
C3%B3+Pascual%2C+Jos%C3%A9+%28ca.+1901-1964%29 [Consultado el 25-10-2020]. Además, autor de varias
obras sobre tuberculosis entre las que destacamos Estudios sobre la colapsoterapia en la tuberculosis pulmonar
(1947). Madrid. Ed. Morata, 506 pp.
286
Isidoro de la Villa Sanz (Madrid, 1879- 1944, Valladolid). Destacado catedrático de tocoginecología en la
Universidad de Valladolid. Llegó a trabajar al lado de Ramón y Cajal como alumno interno de Histología en la

179
Álvaro de Castro Palomares

1.5.2 El 7 de junio de 1940. La irreparable pérdida de un hermano.


Ese mismo día en el que la localidad vallisoletana de Quintanilla de Abajo recibe
propuesta287 de cambio de topónimo por Quintanilla de Onésimo, con la votación
unánime de todos los miembros de la Comisión, salvo Luis de Castro por justificada
ausencia motivada por el repentino fallecimiento de su hermano Leopoldo.

El Sr. Presidente hace constar que con gran sentimiento y dolor ha de dar
cuenta del fallecimiento de D. Leopoldo de Castro, hermano del querido
compañero de Comisión, D. Luis […] ante ello propone que por la
Corporación se exprese el más sentido pésame a la familia del Sr. de Castro
y que una representación asista al funeral que se celebrará el día de mañana
en la Iglesia del Salvador y al entierro por la tarde; la Comisión, de absoluta
conformidad con lo expuesto, por unanimidad, así lo acuerda.288

Imagen 89. ADPV. Caja 579. Expediente 6402. Asunto: “Pésame por la muerte de Pedro de Castro
hermano del miembro de la Comisión Gestora Luis de Castro”. Alertamos, en el ADPV, del error de
la carpeta, donde pone Pedro debe figurar Leopoldo. N del A.

Universidad Central. Académico de la Real de Medicina y Cirugía de Valladolid, de la que llegó a ser presidente.
Rector magnífico de la Universidad en 1934. Fundador del Ateneo Vallisoletano en 1909, llegando a organizar algún
ciclo de conferencias en el que participó Unamuno. Alcalde de Valladolid (1922-1923). Rojo, A. y Riera, J. (1989).
[Link]., pp.101-104.
287
Propuesta desde la Jefatura de F.E.T y de las J.O.N.S, así como del Ayuntamiento de Quintanilla de Abajo,
en solicitud al Ministro de Gobernación y a la que se suma la Diputación de Valladolid. N del A.
288
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (07 de junio de 1940).

180
Obra científica de un médico gallego

.
Imagen 90. AFLC. Recorte de prensa sobre la muerte de Leopoldo de Castro. Puesto que se habla de
que el entierro será «esta tarde», consideramos fecha de 8 de junio de 1940. La redacción del
artículo supone la fecha de 8 de junio. Sin embargo, Leopoldo fue enterrado en Entrimo en el
panteón familiar. N del A.

Como es de suponer, esta luctuosa noticia hace profunda mella en Luis. Ya nos hemos
referido a la dedicatoria del libro derivado de la tesis de Luis289, así como de alusiones
en artículos a su hermano. Comentamos alguno:

No soy yo precisamente el indicado para hacer un panegírico de mi hermano


Leopoldo, fallecido en acto de servicio en el Ejército del Aire, con el grado
de Capitán290, recién cumplidos los veinticinco años y abogado desde los
diecinueve, ya que me cabe a mí el alto honor de pertenecer a su estirpe,
pero el cariñoso reconocimiento a su simpática y heroica personalidad se lo
acaba de hacer la Comisión Gestora del Ayuntamiento de Entrimo […] al
tomar el acuerdo de dar su nombre a una calle de este simpar «pobiño», en
un trayecto que pasa por delante de la casa donde nació […].
Igual acuerdo ha tomado el Excmo. Ayuntamiento de Valladolid, hace ya
dos años, pero que todavía no se ha realizado, por esperar la abertura de una
arteria urbana más céntrica y nueva, que las que disponen innominadas.291

289
De Castro, L. (1940b). Op. cit., Dedicatoria impresa.
290
Leopoldo falleció como Teniente Piloto, puesto que ya disponía del título de piloto de caza. El empleo de
Capitán, le fue concedido a título póstumo. N del A.
291
De Castro García, L. (3 de septiembre de 1970). Una calle para Leopoldo. La Región.

181
Álvaro de Castro Palomares

La familia y Entrimo, en este caso su hermano y su pueblo natal, son lo principal de este
artículo.
Pretendo con este artículo, cargado de emoción, dar las entrañables gracias a
mis paisanos que llevan las riendas del Municipio, por esta postura ante
Leopoldo, que tenía sobradamente ganada la amistad de cuantos le trataban,
y, cómo no, de todos aquellos que nacieron en el mismo terruño y con los
que compartió, con su humano trato, buena parte de sus alegrías, de sus
tristezas, cuando perdimos a los nuestros, y de sus triunfos y laureles en la
tierra y en el aire junto a su «novia azul», como llamaba la peligroso cielo
que volaba.292

Resulta importante un párrafo que, teniendo en cuenta que fue redactado en los últimos
años del Régimen franquista, acredita la magnanimidad de Leopoldo con los que fueron
sus vecinos en Entrimo:

En el Alto de los Leones, donde recibió el primer impacto de bala en el


hombro izquierdo, por lo que vino a Entrimo de baja y con su autoridad, en
aquellos primeros días recomendó y hasta exigió, del jefe local, que en su
pueblo no hubiese represalias de muerte.
Resaltamos, en contraposición con lo expuesto en el recorte de prensa expuesto en
la página anterior, que Leopoldo recibiría sepultura, previo embalsamamiento, tres
días después en la localidad natal.
En la conducción de su cadáver, el cortejo y múltiples acompañantes, a pie y
con cruz alzada, atravesaron Valladolid hasta su salida, se atravesó
Ponferrada de la misma manera, acompañado de su Tabor, al igual que en
León, con sus compañeros de Arma, lo que se repitió en Orense ante sus
amigos, en Celanova y Bande ante sus paisanos y familiares y después de
tres días, previamente embalsamado, estuvo expuesto en Entrimo, en casa de
su abuelo materno, hasta que por fin descansó en su nicho […].

Finaliza relatando alguna anécdota de su hermano:

Era inteligente e hizo su carrera de Derecho con brillantez, terminando muy


joven, por lo que, con cierta inexperiencia, fue objeto de una anécdota
graciosa: unos paisanos, con el pollo por delante, le consultaban, uno de los
asuntos enrevesados sobre el derecho de aguas, por lo que les dijo que
volviesen al día siguiente para aconsejarlos y entonces les dijo «tomen o
polo, o asunto non está no código». […] En verdad Leopoldo que tengo
ganas de verte después de treinta años largos de tu ausencia.

En otro artículo Luis recuerda el tipo atlético de su hermano Leopoldo, como «Tarzán
del Pisuerga»293:

En Valladolid había una playa. Una especie de playa. Van pasando los años,
pero se recuerda más. Y mejor, cuantos más pasan.
Por aquel entonces John Weismüller había alcanzado fama universal con su
«Tarzán», y una juventud, plena de músculos, trataba de imitarle.
La playa, o así, se llamaba de «Los Tarzanes» y no era fácil ni melindroso
entrar en aquel grupo.

292
Ibídem.
293
De Castro García, L. (15 de diciembre de 1952). Semblanza y réplica. Revista Disco.

182
Obra científica de un médico gallego

para soportar esas bromas que organizaba Leopoldo, mi hermano


inolvidable: rebozarse en barro, camuflarse con ramos y flores silvestres,
encaramarse a un árbol y lanzarse desde diez metros de altura entre raíces de
chopos ancianos. O el empujón a destiempo y por sorpresa que pone al
hombre en trance de tragarse el Pisuerga.

En una entrevista del periodista Luis Calabia Ibáñez, para Libertad294, el Dr. De Castro
vuelve a hacer alusión, de broma, con un hipotético fantasma de su hermano Leopoldo,
que merodea por su propio domicilio:

Nuestro querido colaborador tiene tanta historia en su vida, que una


entrevista somera, con prisas de platina, no le enaltecerá debidamente. La
vida del doctor Luis de Castro está centrada en el Medicina; pero hombre
ciclónico en el apasionamiento de múltiples aficiones, lo arrolla todo cuando
siente la llamarada de la inspiración.
Hay que ir a su casa y descubrir su casa. Es un pequeño museo, con historias
en cada rincón. A nosotros nos emociona una banda de músicos alemanes de
tiempos del gran Federico. […] Saca coñac Martell. Se le acabó el Licor de
café, delirio gallego para los castellanos […] en el silencio de la casa, a altas
horas de la madrugada hay un ruido extraño. Otro compañero que nos asiste
en el grato momento de esta invención pregunta: ¿Qué ruido es ese? Mi
hermano el aviador que murió. Anda por ahí, dando una vuelta. El amigo se
sobrecoge y se echa un trago para olvidar el mal rato.

En el artículo de Calabia295, se mencionan una serie de aspectos que orientan al lector


sobre la base artística de Luis de Castro y una de sus pasiones, el coleccionismo.

Luis tiene ocasión formal, una semana después del fallecimiento de su hermano,
de mostrar agradecimiento a la Comisión Gestora de la Diputación296:

El Vocal Gestor Sr. de Castro, expone que ante el dolor experimentado en la


familia por la muerte de su querido hermano Leopoldo, existe una
compensación y consuelo en el sentimiento y pésame expresados por sus
compañeros de la Comisión Gestora provincial, a los que hace presente su
sincero agradecimiento por la condolencia en tan tristes momentos.

De Castro recibió numerosas muestras, por carta, de afecto y pésame por su hermano.
Incluso transcurridos varios años, con motivo del aniversario de esa muerte.

294
Calabia Ibáñez, L. (7 de octubre de 1956). El Dr. Luis de Castro, escultor. Libertad.
295
Luis Calabia Ibáñez (Valladolid, 1904-1989). Periodista y escritor que cultivó todos los géneros, desde la
crónica, hasta la crítica cultural, reseñas artísticas o incluso deportes. Fue redactor jefe del Diario Regional. También
trabajó para Libertad. Corresponsal de Marca y La Hoja del Lunes en Valladolid. Reconocido cronista de Valladolid
y Académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción. Autor del libro Vinos de
Valladolid (1980). Valladolid. Ed. Caja de Ahorros de Valladolid. 133. pp. Ver. De Dios, L.M. (16 de enero de
1989). Necrológicas. Luis Calabia Ibáñez, periodista y escritor. El País.
296
ADPV. Libro de actas de sesiones de la Comisión Gestora. (14 de julio de 1940).

183
Álvaro de Castro Palomares

En esta carta que hemos reproducido, remite a una paciente de su consulta, a la privada
de Luis. El Dr. Gavilán la tenía en la Plaza Rinconada de Valladolid, próxima a la de
Luis.

Imagen 91. AFLC. Carta de Marcelino Gavilán Bofill297 a Luis en la que escribe en el último párrafo:
«El domingo pasado no pude acompañarle, pero me asocio de todo corazón a su pesar. Le saluda su
buen amigo y compañero». (15 de junio de 1940).

297
Marcelino Gavilán Bofill (Mahón, 1889-1981, Valladolid). Otorrinolaringólogo. Catedrático de la disciplina
en la Universidad de Valladolid y Presidente del Colegio de Médicos (1937-1946). Presentó la tesis titulada
«Raquianestesia», evaluada con Sobresaliente cum laude. Formado con el Dr. García Tapia en Madrid. Académico
de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. Amante y conocedor de la Música, fue uno de los
propietarios del Teatro Calderón de la Barca. Vid. Historia del Colegio de Médicos de Valladolid. (1996). Colegio de
Médicos de Valladolid. pp. 51-53. El Dr. Gavilán realizó numerosas publicaciones en la Revista Clínica Castellana
entre las que destacamos: Sobre un cuerpo extraño bronquial (1930), Dos casos de cuerpo extraño en bronquios
(1932), El tratamiento endoscópico de las enfermedades supurativas de bronquios y pulmones (1932), Corrección de
deformidades nasales (1933) o El Papel del laringólogo en la lucha antituberculosa (1935). Además, cuenta con
publicaciones en otras revistas como la de Medicina y Cirugía de Guerra, Revista Española y Americana de
Laringología, Otología y Rinología. Vid. Cortejoso Villanueva, L (1986). [Link]., pp. 515-521. Mantuvo abundante
correspondencia con Luis de Castro, sobre pacientes, recomendaciones de personas y aspectos personales. N del A.

184
Obra científica de un médico gallego

Imagen 92. AFLC. Carta de Manuel Pelayo Martín del Hierro, a Luis, con motivo del segundo
aniversario de la muerte de Leopoldo. (07 de junio de 1942).

Imagen 93. AFLC. Carta de pésame de Antonio Tovar Llorente a Luis de Castro. (14 de junio de
1940).

Pocos días tras la muerte de su hermano, Luis recibe una carta que, sin duda, le ayudará
a reponerse de esa pérdida, a la vez que profundizar en su especialidad, y completar un
período de formación en Italia.

185
Álvaro de Castro Palomares

298
Imagen 94. AFLC. Carta del funcionario del P.N.A, D. Ángel Palomar Gonzalo , notificando a Luis,
la concesión de una beca de formación en el Instituto Carlo Forlanini (Italia). (04-07-1940).

Podemos comprobar cómo «A propuesta del Dr. Boente»299, a Luis se le asigna una
de las becas para completar formación en el prestigioso Instituto Carlo Forlanini.

1.5.3 En el Instituto Carlo Forlanini.


La estancia de Luis de Castro en el Instituto Carlo Forlanini300 de Roma tiene lugar
en el período en el que consta como Diputado Provincial301. Es por esto, que
consideramos incluir este apartado de nuestro trabajo dentro de su etapa política. De
hecho, la actividad gestora de nuestro protagonista a finales de 1941 e inicios de 1942
fue, sensiblemente, menor que hasta entonces.
La investigación de la Tuberculosis, así como la precocidad en el diagnóstico eran,
indudablemente, factores de éxito en la lucha contra esta enfermedad. No existía en
España, aún con el impacto reciente de la Guerra Civil, un centro de investigación
monográfico de tuberculosis que pudiera competir con el Forlanini.

298
Hemos asignado esa firma de la carta, al funcionario Ángel Palomar Gonzalo, en base a la pista encontrada
en la publicación de Benítez Franco (1945). Información sobre la lucha antituberculosa en España. Memoria corres-
pondiente al año 1944. Madrid. p. 13. Obra que forma parte de la biblioteca particular del autor. N del A. Además,
ver. B.O.E de 10/07/1938. Núm. 10. p. 156, donde dice: «Patronato Nacional Antituberculoso. Ángel Palomar Gon-
zalo, Oficial administrativo, reemplazo 1933, Tercer Grupo Comandancia Sanidad Militar».
299
Ya citado. En el P.N.A. desempeñó el cargo de Secretario General. N del A.
300
Carlo Forlanini (Milán 1847- 1918, Nervi). Figura de la Tisiología de relevancia mundial. Reconocida, prin-
cipalmente por su método en terapia de la tuberculosis, conocido como Neumotórax artificial, Colapsoterapia Gaseo-
sa o Método de Forlanini, implantado en Pavia (Italia) a finales del s. XIX. Doctor en Medicina, por la Universidad
de Pavia, con la tesis titulada Contribuzione allá teoría della Piogenesi (1870). Forlanini cultivó la música y el arte,
además de ser un excelente orador. Vid. Sakula, A. (1983). Carlo Forlanini, inventor of artificial pneumothorax for
treatment of pulmonary tuberculosis. Thorax, 38 (5), 326.
301
Aunque la beca es concedida en el año 1940. El disfrute de esta fue bien avanzado el año 1941, puesto que
había una cierta demora organizativa para gestionar viajes y estancias de los becarios. N del A.

186
Obra científica de un médico gallego

El Instituto Carlo Forlanini, en honor al importante investigador italiano302, estaba


enmarcado dentro del «Istituto Nazionale Fascista della Previdenza Sociale e dai
Consorzi Provinciali Antitubercolari»303.
El edificio se inauguró el 1 de diciembre de 1934304. Y, fue conocido desde el primer
momento y durante muchos años, como el «Istituto Benito Mussolini». Fue concebido
con la pretensión de ser el mayor centro de investigación social y científica, así como de
tratamiento de tuberculosis, referente a nivel mundial. Se construyó como una auténtica
ciudadela, con parques, avenidas, pabellones y espacios de entretenimiento.305
En Italia, funcionaba un seguro de salud específico contra la tuberculosis desde 1927.
En esos años, la situación económica y social era dura. Un seguro de cobertura sanitaria
amplia era difícil de sostener por las cifras de paro, la carestía de vida o lo imperativo de
doblegar las cifras de mortalidad, y utilidad de recursos que, de manera singular,
acarreaba la tuberculosis.306
Mussolini decide ir al modelo de un seguro antituberculoso con el propósito de dar
solución a problemas sanitarios de carácter emergente. La tuberculosis se beneficiaba de
este modelo, siendo éste garantía, desde el punto de vista epidemiológico, de permitir el
aislamiento de enfermos contagiosos, a modo de medida fundamental profiláctica.307
Del mismo modo, (Benítez, 1942), afirma que:

De aquí que en ninguna enfermedad se puedan mejorar tanto las estadísticas


como en ésta. (Referido a Tuberculosis). Las enfermedades del corazón, de
la nutrición y otras de carácter crónico pueden atenderse mejor o peor con un
seguro; pero la disminución en el número de enfermos en ninguna será tan
apreciable como en la tuberculosis. […] El cáncer, con ser una de las causas
mayores de mortalidad, influye menos sobre la vida económica de un país
que la tuberculosis, por ser la primera enfermedad propia de edades
avanzadas, y la segunda, de individuos jóvenes en plena actividad de trabajo.
En fin, señores, para nosotros mismos, no resulta igual atender a un enfermo
de cualquier afección que a un tuberculoso, que exige tiempo y atenciones
que no es posible ofrecerles en la visita domiciliaria.308

En este artículo, fruto de una conferencia pronunciada en el Colegio de Médicos de


Barcelona, el 4 de junio de 1942, Benítez se apoya en los estudios epidemiológicos

302
Algunos autores consideran otros nombres como precursores del Neumotórax Artificial anteriores a Forlani-
ni. Vid. Cetrángolo, A. A. (1944). Treinta años cuidando tuberculosos...Buenos Aires. Hachette. p.52, el autor escri-
be: «Pero en el caso del neumotórax artificial, como en el de la misma cura higiénica, hubo un precursor que, no
obstante el triunfo del que logró llevar el descubrimiento a buen término, cayó en el olvido más completo, del que
sólo sale cuando los que quieren saber el origen lo encuentran y lo hacen surgir a la luz. Forlanini también tuvo un
precursor, el fisiólogo inglés James Carson, quien fue tal vez el primero en proponer la colapsoterapia sobre la base
de argumentos muy semejantes a los que utilizara el sabio italiano para defender su método».
303
Una organización similar a la del P.N.A de España, en lo que se refiere a elementos estructurales y funcio-
nales como Sanatorios, Hospitales, Dispensarios o Colonias postsanatoriales. Vid. Federazione Italiana Nazionale
Fascista per la lotta contro la tubercolosi. (1934). La lutte contre la tuberculose en Italie. Obra de la biblioteca parti-
cular del autor. N del A.
304
Ibídem, p. 64, literalmente: «Il nuevo Istituto Benito Mussolini sará inaugurato il 1º diciembre 1934-XII».
Nótese que se anunciaba su inauguración el primer día de diciembre de 1934 y, en algunas referencias en Internet que
hemos podido consultar, consta como inaugurado el día 10 de diciembre. N del A.
305
Vid. Venanzetti, M. (2011). Anch'io fui studente al Forlanini: una giornata con il suo fondatore, trasegreti e
curiosità. Scienze e lettere. p. 21-22.
306
Vid. Revista Española de Tuberculosis. (1942). «El seguro de enfermedad y la lucha antituberculosa». Por
Benítez Franco. Año XI. Núm.91. p.607.
307
Ibídem, p.607.
308
Ibídem, p.607.

187
Álvaro de Castro Palomares

llevados a cabo por Gottstein309. Precisamente, Gottstein afirma sobre el estudio de la


epidemiología en la tuberculosis que «la pesquisa debe ser lo suficientemente sagaz, ya
que frecuentemente no bastan las estadísticas oficiales para el objeto propuesto», siendo
sumamente importante en la recogida de datos comparar y analizar toda información
que a esta recogida se refiera.310

Benítez (1942), se atreve a dar cifras, referidas actualizadas sobre el impacto en


morbimortalidad y económico de la enfermedad en España:

Juzgo innecesario señalar las cifras acusadoras de la gravedad que hoy -por
circunstancias de todos conocidas- tiene en España la epidemia tuberculosa.
Bien sabéis que el número oficial de muertos se acerca a los 30.000 y al
cuarto de millón el de enfermos; que más de 80 españoles caen cada día
víctimas del bacilo de Koch; que en esta hora que hemos pasado juntos, tres
o cuatro compatriotas habrán muerto víctimas de la terrible enfermedad. Y
este balance trágico, este escape de fuerza productora, de energía perdida,
supone para la Nación un déficit de más de 1.000 millones de pesetas al año
y tener una juventud amenazada siempre por la epidemia. (Benítez, 1942.)
p.608.

Era característico de cualquier régimen fascista el predominio del Estado y la


colectividad frente al individuo en sociedad. Con Mussolini, resulta paradigmática esta
apreciación, esgrimida en su famosa frase «Todo dentro del Estado, nada fuera del
Estado, nada en contra del Estado». El Estado estaría por encima de todo, incluso de
cada individuo que lo forma. De este modo, el interés explícito de lo que suponía la
tuberculosis a las arcas de cada estado311.
España, bajo el régimen imperante, no era menos en frases pronunciadas con motivo de
las inauguraciones de infraestructuras de la lucha antituberculosa. Así, con motivo de la
Inauguración del Sanatorio Antituberculoso de Iturralde, Serrano Súñer realizó ciertas
consideraciones sobre aspectos de la lucha antituberculosa bajo los siguientes términos:
«Cada vida que se pierde es una fuente que se ciega para la economía y para el poderío
de la Patria».312
Benítez Franco, quien recibió formación en el Instituto Forlanini en higiene, medicina
social y epidemiología313, también se refiere al protagonismo del Estado a la hora de
llevar las riendas en el abordaje de la tuberculosis:
309
Adolf Gottstein (1857-1941). Relevante médico alemán, referente en estudios de Higiene y medicina social,
además de en epidemiología. Realizó investigaciones en el laboratorio de Robert Koch. No resulta abundante la
producción bibliográfica sobre epidemiología de la tuberculosis hasta el primer tercio del s. XX. Gottstein y su obra
Allgemeine Epidemiologie der Tuberkulose (1931), traducida al castellano por los doctores Barquero Gil y Paz Espe-
so en 1943, es obra de referencia para este campo de la enfermedad. Vid. Gottstein, A. (1943). Epidemiología general
de la tuberculosis. Madrid. Traducción al castellano. Ed. Morata. 1ª Ed. Esta obra forma parte de la biblioteca parti-
cular del autor de este trabajo. Benítez Franco cita a Gottstein en 1942, teniendo en cuenta que los datos en los que se
basa para poner de ejemplo el Seguro Antituberculoso italiano son referidos al año 1927 y próximos. En la biblioteca
de De Castro, la obra a la que hacemos referencia forma parte de los volúmenes leídos, subrayados, y anotados por
Luis. N del A.
310
Vid. Gottstein, A (1943) [Link], en Santa María, F.E (1948). Los errores estadísticos en la epidemiología de
la tuberculosis. (Estudio crítico y estadístico de la tuberculosis en Galicia). Bilbao. Ed. Imp. Ed. Moderna. p.13.
Biblioteca particular del autor. N del A.
311
Recordamos esas 25.000 pesetas ahorradas al Estado, por cada individuo tratado contra la tuberculosis, con
éxito, que estimaba Luis. De Castro (1939). [Link]. N del A.
312
Benítez Franco, B. (1940). El problema social de la tuberculosis. Madrid. Publicaciones R.E.T. p. 19. Bení-
tez realiza el siguiente comentario sobre las palabras de Serrano Suñer: «La frase es tan elocuente que no necesita
comentarios».
313
Vid. Omodei Zorini, A et al. (1971). L’Institut «Carlo Forlanini» de L’I.N.P.S. Roma. Officinegrafiche Fi-
renze s.p.a. p.55. En la biblioteca particular del autor.

188
Obra científica de un médico gallego

[…] Casi resulta ocioso plantear el dilema de si debe ser o no el Estado


quien se encargue de la lucha antituberculosa; todavía, en su aspecto
económico, se comprende que la pesada carga haya de repartirse
proporcionalmente entre todos los interesados; pero en lo que atañe al
sistema y normas directrices del mismo, está ya fuera de dudas que sólo el
organismo rector de la política de un pueblo tiene capacidad para imponer un
criterio severo y científico para el buen éxito de la empresa; y no sólo ha de
estimarse como facultad de gobierno ésta de dirigir y encauzar el problema,
sino como deber estatal intransferible y de primer orden.314

Es habitual, en las publicaciones científicas en revistas de la época de los años 40, el


hacer mención al Caudillo, así como la comparativa con países en similar régimen
político. Así, en julio de 1940, aparece el primer número de la prestigiosa Revista
Clínica Española, bajo la dirección del Dr. Jiménez Díaz, como otro instrumento para
mantener y elevar el prestigio científico de la medicina nacional. Esto es patente en la
nota bibliográfica de Revista Española de Tuberculosis de 1940315, sobre la nueva
publicación periódica del Dr. Jiménez Díaz:

Sus primeras palabras son para saludar al Caudillo y después a Portugal316 y


demás países hermanos en cultura, historia o lengua.
Estamos seguros de que la invitación que hace a estos países será
correspondida con la colaboración científica de los mismos y acogida cordial
de la labor que supone dar a la publicidad los trabajos e investigaciones que
aquí se realicen en los diferentes servicios.

De la colaboración científica con Italia, puntera junto con Alemania en el abordaje de la


tuberculosis, encontramos una muestra de la gira de conferencias por España, de
tisiólogos italianos de relevancia internacional:

314
Benítez Franco, B. (1940). [Link]., p.20.
315
Vid. Revista Española de Tuberculosis (1940). Año IX. Núm. 66. Sección de Notas bibliográficas. p. 604.
Expondremos dos publicaciones de la dirección del Dr. Jiménez Díaz. N del A.
316
Portugal estaba bajo el gobierno autoritario de Salazar, así como Italia bajo el del Duce Mussolini y España
en los inicios del régimen franquista. Muchos artículos científicos rematan con un «Saludo a Franco. ¡Viva España!».
Un ejemplo de este cierre de artículo lo encontramos en Benítez (1942). [Link]., N del A.

189
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 95. Fotografía de Revista Española de Tuberculosis (1940). Año IX. Núm. 64. p.5. Con las
fotografías de los doctores Monaldi, Morelli y Ulrici. Los dos primeros, profesores en el Instituto
Carlo Forlanini. Biblioteca particular del autor.

Invitados por los Gobiernos de Alemania e Italia, en 1941, para profundizar en


problemas de índole organizativa, científica y sanitaria, hicieron un viaje el Director
General de Sanidad, Dr. José Alberto Palanca Martínez-Fortún317 acompañado por el
Dr. García Boente, en calidad de secretario general del P.N.A, entre otros
facultativos.318
La visita de Monaldi, Morelli y Ulrici a España, en 1940, conlleva el anuncio de
becas de formación en el Instituto Forlanini para cinco alumnos españoles.319
El Instituto Carlo Forlanini es, sin duda, la obra cumbre del Instituto Nacional
Fascista de Previsión Social (I.N.P.S). El gran centro de enseñanza tisiológica, de fama
universal, era capaz para 1.400 camas, y sus servicios, tanto clínicos como
administrativos o formativos, bien podían servir de modelo a la mejor organización.320

317
General Inspector de Sanidad Militar, Catedrático de Higiene y Académico de la RANM. Vid.
[Link]
318
Vid. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm. 40. Sección de Varia. p. IX.
319
Benítez Franco, B (1940). [Link]., p.72. Benítez comenta: «El profesor Morelli, director del Instituto C. For-
lanini, de Roma, en su reciente visita a España ofreció, en nombre del Gobierno italiano, cinco plazas para alumnos
españoles en el gran Centro de estudios que él dirige. El profesor alemán Ulrici, que coincidió con el anterior maestro
en nuestro último cursillo de ampliación, hizo una oferta en sentido semejante. Estas plazas (y aprovecho personal-
mente la ocasión para expresar, una vez más, nuestra gratitud por la ayuda que nos prestan estos países amigos) deben
ser destinadas a los mejores alumnos […] obligándose éstos a publicar, a su regreso, una comunicación de los traba-
jos realizados y enseñanzas recibidas». Luis de Castro, efectivamente, realizó publicaciones que abordaremos más
adelante en nuestro trabajo. N del A.
320
Ibídem, p.99.

190
Obra científica de un médico gallego

La organización de la lucha italiana declaraba al Estado como director técnico y


coordinador además de reservarle el control de los servicios de profilaxis
antituberculosa. Italia era de los países en donde el Estado intervenía en la lucha
antituberculosa de la manera más directa e intensa.321
Para el Estado italiano la higiene y el tratamiento antituberculosos eran
eminentemente sociales322. Además, en algunos dispensarios se podían ver instalaciones
especiales para procedimientos terapéuticos determinados, como por ejemplo el
neumotórax artificial o colapsoterapia.
Durante los meses que Luis pasó en el Instituto Forlanini, creemos que,
principalmente, se interesó por técnicas quirúrgicas e invasivas, así como por las de
diagnóstico radiográfico. Pues su producción científica, en los siguientes años, guardó
estrecha relación con estos aspectos de la patología torácica. La interpretación
radiográfica y la práctica de neumotórax, además de llegar a proponer una técnica
quirúrgica experimental en el tratamiento de la tuberculosis en 1942323, son pistas para
opinar en este sentido.
A continuación, exponemos unas imágenes que reflejan la magnitud arquitectónica
del Instituto Forlanini, dado que consideramos escasa la información existente acerca de
este relevante centro de investigación sobre tuberculosis.

Imagen 96. Dibujo panorámico del Instituto “Benito Mussolini” en construcción, posteriormente
llamado “Carlo Forlanini”. Tomado del libro de Jiménez Ontiveros (1933). Op. cit. Dibujos entre pp.
106-107. Biblioteca particular del autor

321
Vid Jiménez Ontiveros (1933). La organización actual de la lucha antituberculosa. Sevilla. Librería Inter-
nacional de Lorenzo Blanco. p.101.
322
Ibídem, p.104.
323
Esta técnica quirúrgica de terapia antituberculosa denominada «Osteocostosíntesis inversa», en la que Luis
es coautor, se abordará en este trabajo más adelante. No tenemos constancia de que fuera aplicada en humanos. Por lo
que la consideramos una técnica en fase experimental. N del A.

191
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 97. Dibujo sobre plano del Instituto “Benito Mussolini” en construcción, posteriormente
llamado “Carlo Forlanini”. Tomado del libro de Jiménez Ontiveros (1933). Op. cit. Dibujos entre pp.
106-107. Biblioteca particular del autor.

Sobre la superficie construida, además de sus servicios desglosados en los diversos


pabellones, así como dependencias museísticas, zona de quirófanos e incluso anfiteatro
con aforo para trescientas personas, existen numerosas publicaciones. Pero hemos
preferido tomar como referencia la que editó el propio Instituto en el año 1971324,
transcurridos ya 36 años desde la inauguración del centro. Publicación esencial para este
apartado no sólo por la riqueza de sus fotografías, sino por aportar los nombres de los
becarios formados en el Instituto a lo largo de 35 años de existencia.

324
Vid Omodei Zorini, A et al. (1971). L’Institut «Carlo Forlanini» de L’I.N.P.S. Roma. Officinegrafiche Fi-
renze s.p.a. 185 pp. En la biblioteca particular del autor.

192
Obra científica de un médico gallego

Imagen 98. Fotografía de la escalinata y los jardines centrales del Instituto Forlanini de Roma.
Omodei Zorini et al (1971). [Link]., p.28. Biblioteca particular del autor.

Desconocemos el tiempo exacto que Luis estuvo en este Instituto, pero suponemos
que, entre 3 y 6 meses, que era el tiempo que solían durar las becas del P.N.A, en los
años 40, para este destino.325
Desde el inicio del funcionamiento del Forlanini hasta la publicación de 1971,
pasaron por él 588 médicos de 88 nacionalidades. Se trataba de una formación avalada y
supervisada por la O.M.S.326
Durante la estancia del Dr. de Castro, el Dr. Eugenio Morelli327 era el director, con
el Dr. Vicenzo Monaldi de subdirector.
En el Instituto Forlanini era condición pasar por el dispensario anejo al mismo antes
de ocupar una cama en el Sanatorio.328

325
BOE (12 de diciembre de 1940). Núm.347. p 8510. «P.N.A. Anunciando cuatro becas de estudio en el Insti-
tuto Carlo Forlanini, de Roma». Se habla del Curso de invierno en el Instituto, con una duración de 3 meses, entre el
15 de enero de 1941 y 15 de abril de 1941. Creemos que Luis pudo asistir a la formación en el Instituto, por una
duración similar. N del A.
326
Omodei Zorini, A et al (1971). [Link]., p. 168. Esto nos da una idea del alcance internacional del Instituto
Forlanini. N del A.
327
Eugenio Morelli (Teglio, Italia 1881-1960, Roma). Médico tisiólogo asistente de laboratorio de Carlo Forla-
nini. Perfeccionó la técnica del Neumotórax artificial y el aparataje ideado por Forlanini. Morelli fue Capitán médico
durante la Primera Guerra Mundial, en un hospital militar, en la zona de Brescia. Catedrático de Patología Médica en
Pavía. En 1927 nombrado vicepresidente de la Federación Italiana contra la Tuberculosis, y presidente en 1955.
Ocupó, también, la cátedra de tuberculosis y enfermedades respiratorias en la Universidad de Roma, siendo la segun-
da cátedra de esta área en el mundo, tras la de París. En 1936 fundó la revista Annali del Istituto Carlo Forlanini para
difundir los trabajos de investigación llevados a cabo en dicho Instituto. En 1941, creó el Museo de Anatomía Carlo
Forlanini, considerándolo como una importante herramienta para la formación de especialistas con la importante base
en morfología y anatomía patológica. Desempeñó cargos públicos como Senador y Parlamentario en el Gobierno
Italiano de Mussolini. Ver [Link] [Consultado
por última vez, el 19/12/2020].

193
Álvaro de Castro Palomares

Los principales objetivos formativos del Instituto eran329:

1) Perfeccionamiento de la técnica terapéutica y el conocimiento del Neumotórax


pulmonar intrapleural. Así como mejor conocimiento sobre el mecanismo de
acción y tratamiento médico de las pleuresías y empiemas metaneumónicos.
2) Estudios sobre la frenicectomía y otras técnicas de cirugía torácica.
3) Propuestas de realización de nuevas técnicas de toracoplastia. Ahí es donde
creemos que Luis centró su formación.
4) Realización de la técnica de apicolisis simple y neumotórax extrapleural.
5) Técnicas de aspiración endocavitaria. Técnica de Vicenzo Monaldi.330
6) Consideraciones sobre el Neumoperitoneo en la terapia de la tuberculosis
intestinal y pulmonar. Sobre este tema también cuenta Luis con alguna
publicación en años posteriores.
7) Estudios sobre púrpuras hemorrágicas tuberculosas y sobre la esplenectomía.
8) Bronquiectasias.
9) Anatomía patológica y anatomía comparada de la tuberculosis pulmonar. Con
especial interés en la comparación anatomopatológica y radiológica.
10) Investigación serológica y bacteriológica.
11) Investigación bioquímica.
12) Investigación cardiorrespiratoria en la fisiopatología de la tuberculosis
pulmonar.
13) Consideraciones sobre enfermedades respiratorias, aparte de la tuberculosis.
14) Aportaciones a la rehabilitación respiratoria.
15) Contribución en terapia vacunal.
16) Estudios de higiene, medicina social y epidemiología.

En 1940, la Medicina a nivel mundial se hacía eco de la técnica de aspiración


endocavitaria y posterior colapso de la cavidad. Esto es, el colapso de la caverna
tuberculosa. Se procedía, mediante punción de la caverna con un trócar, a través de la
pared torácica. Con el control que ofrecía la radioscopia, se facilitaba la precisión. El
trocar servía de guía a una sonda de goma, que se introducía hasta el fondo de la
cavidad, retirando luego el trocar y dejando permanentemente la sonda de goma en el
interior de la caverna. Mediante un dispositivo apropiado se ejercía aspiración, presión
negativa por tanto, con el propósito de someter las paredes de la cavidad a una
aspiración persistente, favoreciendo de esta forma el posterior cierre de la caverna.331

328
Benítez Franco, B (1944). Revista Española de Tuberculosis. Estado actual de la lucha antituberculosa. Año
XIII. Núm. 106. p. 913.
329
Omodei Zorini, A et al (1971). [Link]., pp.40-41. Adaptado y traducido del francés por el autor. N del A.
330
Vincenzo Monaldi (Italia, 1899- 1969). Otra insigne figura de la Tisiología a nivel mundial. Excombatiente
en la Primera Guerra Mundial. Como tratamiento directo de las grandes cavernas pulmonares tuberculosas, propuso
en 1930, la técnica de aspiración endocavitaria que lleva su nombre. Vid. Palomero, M. C., Porta, R. R., & Navarro,
M. M. (2001). La cirugía torácica y la radiología. Recordando a Wilhelm Conrad Röntgen en el 106. ° aniversario del
descubrimiento de los rayos X. Archivos de Bronconeumología, 37(10), 449-453.
331
Vid. Soriano, M. (1940). Síntesis Médica Mundial de 1940. Barcelona. Ed. A. Wassermann. pp. 57-58. So-
bre la técnica de Monaldi en el Neumotórax Espontáneo: «Es una técnica sencilla y desprovista de peligros, si se
practica en buenas condiciones, habiéndose publicado resultados favorables. El procedimiento está en plena fase
experimental, no habiendo formulado todavía la crítica científica su dictamen definitivo respecto al mismo».

194
Obra científica de un médico gallego

Luis recibió durante muchos años la revista332 del Instituto Forlanini en su


domicilio, incluso se conserva una carta en francés del Dr. Omodei Zorini.

Imagen 99. Portada de la revista del Instituto


Forlanini. Correspondiente al volumen XXII.
Fascículo 2. (1962). Biblioteca particular del
autor.

Tabla 4. Listado de médicos becarios españoles en el Instituto Forlanini (1937-1967).


Nombre de los becarios españoles en el Instituto Forlanini Período
Leopoldo Cortejoso Villanueva 1937-38
Jesús González Martín 1937-38
Pedro López García 1937-38
José Argemi Lloveras 1938-39
Ernesto Ollero de la Rosa 1938-39
Francisco Partearroyo 1938-39
Félix Beltrán de Heredia 1939-40
José Leal y Leal 1939-40
Javier Viar Flores 1939-40
Álvaro Vicente 1940-41
Luis González Rubio 1940-41
Rafael de Lacy Sureda 1940-41
Bartolomé Benítez Franco 1940-41
A.V Navarro Marco 1940-41
Manuel Morales y Romero – Girón 1940-41
Luis Nistal Luengo 1940-41
Julio Noguera Toledo 1940-41
Francisco Díez Melchior 1940-41
De los Ríos Lechuga 1940-41
Rafael Machal Ceballos 1940-41
Salvador Almansa de Cara 1940-41

332
En el AFLC se conservan 20 números de la Revista Annali del Istituto Carlo Forlanini, remitidos a Luis. Si
bien, no tenemos constancia de ninguna colaboración suya en esa revista científica. N del A.

195
Álvaro de Castro Palomares

Luis de Castro García 1940-41


Norberto González de Vega 1940-41
Mario Alonso-Villalobos y Solorzano 1940-41
Rodrigo Fernández Díez 1941-42
Esciquio Sánchez Cuesta 1941-42
Segundo Pardo Gil 1941-42
Cándido Asensio García 1941-42
Luis Fernández Jardón 1941-42
Félix Lobo de la Rúa 1941-42
Valeriano Bozal Urzay 1941-42
José Civil Inglés 1942-43
Eusebio Álvaro Sanfiz 1942-43
Carlos Palanca 1942-43
Aurelio Rapado Pozas 1942-43
Emanuel Suárez Molezun 1949-50
Manuel Durán Sacristán 1951-52
Augusto López Portana 1952-53
Martín Ongil González 1952-53
Rafael Pita Álvarez 1955-56
Gonzalo Montes 1955-56
Vicente Díez Antonio 1957-58
Ramón Díaz Barros 1958-59
María del Carmen Arregui Llabres 1958-59
Carlos Rubio Martínez 1960-61
Palmeiro Troitiño Ramírez 1962-63
Carlos Zurita 1964-65
José Álvaro Hernández 1965-66
Antonio Sierra 1966-67
Fuente: elaboración propia a partir de Op. cit Omodei Zorini, A et al (1971). Luis de Castro
consta con período de formación 1940-41, pero consideramos que fue posterior. Además no figura
el nombre del Dr. Andrés Asensio que venía citado en la carta del funcionario del P.N.A, Sr.
Palomar. N del A.

Por contextualizar la situación de la lucha antituberculosa en el vecino Portugal, el


7 de mayo de 1941 se decreta su incorporación al Estado, para centralizar y coordinar
todos los servicios333. Figuras como los Dres. Lopo de Carvalho Cancella de Abreu334,
con el que Luis pudo coincidir en el Forlanini, o el español Manuel Tapia335, quien llegó

333
Vid. Benítez Franco, B. (1950). Tuberculosis. Estudio de la lucha contra esta enfermedad en España (1939-
49). Madrid. Publicación del P.N.A. p. 237.
334
Lopo de Carvalho Cancella de Abreu (Guarda, 1913- 1990, Cascais). Doctor en medicina por la Universi-
dad de Lisboa, con su trabajo sobre «Suberosis», premiado con varios galardones entre los que destaca el Premio
Internacional en Medicina del Trabajo dado en Nueva York durante el XII Congreso Internacional de la Especialidad.
Tisiólogo formado en el Instituto Forlanini durante los años 1939 a 1941. Omodei Zorini, A (1971). [Link]., p. 180.
Además, especializado en Medicina del Trabajo. Llegó a ser director del Instituto de Asistencia Nacional a los Tu-
berculosos y Ministro de Sanidad en Portugal en 1968. Ver [Link]
[Consultado el 18/12/2020].
335
Manuel Tapia Martínez (Cartagena, 1895-1971, Madrid). Médico neumólogo y tisiólogo. Compartió trabajo
con el Dr. Marañón junto a la Sala de enfermedades infecciosas que este último dirigía en el Hospital Provincial de
Madrid. Implicado en los estudios sobre la pandemia de gripe del 1918, junto a los doctores Tello y Ruíz Falcó.
Mantuvo contacto con figuras como Pittaluga, Ortiz de Landázuri o Ramón y Cajal, entre otros. Doctor en Medicina
con la tesis «La profilaxis de la Difteria», leída en 1924. Fue director del Hospital Nacional de Enfermedades Infec-
ciosas. En 1932 director del Sanatorio de la Fuenfría, Ocupó la Cátedra de enfermedades infecciosas de la Escuela
Nacional de Sanidad en 1930. Tras una breve estancia en París, realizó viaje a Oporto y lo nombraron director del
Hospital do Caramulo. Fue uno de los fundadores de la Revista Española de Tuberculosis. Tiene numerosos artículos
científicos, monografías y libros sobre tuberculosis, entre los que destacamos: Formas anátomoclínicas: diagnóstico
y tratamiento de la tuberculosis pulmonar. (1939), Formas anátomoclínicas de la tuberculosis pulmonar (1941), El
neumotórax extrapleural (1947), La tuberculosis de la base del pulmón (Patogenia, formas anátomoclínicas y trata-
miento). (1948). Vid. [Link] [Consultado el 20 de diciembre de
2020]. Además, vid. Archivos de Bronconeumología (1971). Tello Valdivieso. «In memoriam». Manuel Tapia: una

196
Obra científica de un médico gallego

a ser director científico del Hospital do Caramulo (Oporto, Portugal), desempeñaron una
importante labor contra la enfermedad en el país lusitano.
Tenemos constancia, al menos de tres estancias de Luis de Castro en Italia, a lo
largo de su vida. Las tres con carácter formativo. En el Instituto Forlanini de Roma a
principios de los años 40, en estudios arqueológicos en Florencia y Roma en el año
1959336 y el viaje de estudios con los alumnos de último curso de medicina a Roma en
1968.
Luis perteneció a una asociación de antiguos alumnos del Instituto Forlanini, como
podemos comprobar con la siguiente carta que le envía el Prof. Omodei Zorini337.

gran figura de la Bronconeumología española. Vol.8. Núm.1. pp 11-14. Manuel Tapia mantuvo intercambio de pu-
blicaciones científicas y correspondencia con Luis de Castro. N del A.
336
Vid. Sánchez Salas, F. (2018). Las relaciones internacionales entre la arqueología española e italiana en la
Historia de la Arqueología Española (siglo XX). (Tesis doctoral, Universidad de Barcelona). p.139.
337
Attilo Omodei Zorini (Pavia-Italia, 1897-1983, Roma). Tisiólogo italiano de fama internacional. Discípulo
de Eugenio Morelli. Ocupó la Dirección del Instituto Forlanini tras Morelli. Publicó más de 500 trabajos científicos,
principalmente en relación con la tuberculosis y la patología respiratoria. N del A.

197
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 100. AFLC. Carta del Dr. Omodei Zorini, director a la sazón del Instituto Forlanini, sobre la
membresía de una Asociación de Amigos y exalumnos del Instituto. Además de remitirle otro
ejemplar de la Revista Annali dell’Istituto Carlo Forlanini. N del A.

Defendemos la hipótesis de la huella de estas visitas en la producción científica y


humanística del Dr. De Castro en los años que damos en llamar, la Segunda época
vallisoletana. Se trata de unos años con producción e investigación en tuberculosis que
van derivando en un interés en campos como la Historia, el Arte, la Filosofía o la
Cristología, en detrimento de lo netamente tisiológico o biológico.

198
Obra científica de un médico gallego

1.5.4 Las sesiones científicas en el Dispensario de Muro. Política y Universidad.


Luis, como director del Dispensario Antituberculoso de la Calle Muro de
Valladolid, creyó conveniente llevar a cabo una iniciativa similar a las Sesiones Clínicas
que tenían lugar en la Sociedad Española de Higiene o la Academia Médico Quirúrgica
Española. Contó con el apoyo del Dr. Bécares, compañero con inquietudes científicas y
filantrópicas, e incluso destacados miembros de la política provincial o estatal.
Tenemos constancia del comienzo de estas sesiones a principios de 1941. Se
celebraban en las dependencias del Dispensario y, serían recogidas parcialmente en
publicaciones científicas como la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra338
o en Clínica y Laboratorio339, durante 2 años.

Por iniciativa de la Dirección del Centro, y contando con el apoyo del Ilmo.
Sr. Inspector de Sanidad, de los Médicos y Ayudante del Dispensario, así
como de un grupo selecto de compañeros con espíritu de inquietud
intelectual y ánimo de intercambio, se organizaron- con el correspondiente
permiso oficial- las «Sesiones Científicas», comenzando el 25 de enero de
1941, a las siete de la tarde, hora en que se vienen celebrando todos los
jueves correlativamente.

La sesión de apertura, correspondiente al día 25 de enero340, la realizó el Dr. Jesús


González Garzo, disertando sobre la «Tuberculosis Genital»:

El Dr. González Garzo desarrolla el tema, haciendo un repaso sobre los


datos anatomopatológicos clásicos, hasta llegar al concepto clínico actual.
Insiste más que nada en la afección anexial como más frecuente y da las
características de su cuadro clínico y diagnóstico diferencial.

Por su parte, Luis aprovecha para presentar un caso de «neumolitiasis», que


consecuentemente consta como artículo científico y al que haremos referencia.

El Dr. Luis de Castro presenta un interesante caso de «Neumolitiasis» que


juntamente con el Dr. Remolina341 constituye, con un estudio documentado,
el tema de un trabajo en vías de publicación. Hace un recuerdo clásico de la
tisis calculosa de Bayle, estudia el problema de las calcificaciones
pulmonares y termina con la presentación de la radiografía de este caso de
forma maligna de tuberculosis, coincidiendo con calcificaciones y expulsión
de litos en esputo, cuya fotografía reproduce. Finaliza con las
consideraciones patogénicas que se desprenden de la evolución de la T.P. a
partir del estado residual, abundando en las ideas de Anders, Breauning y
Redeker, Lubarsch y Tapia.

338
Vid. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (1941). Año IV. Núm.32. En la sección de Sesio-
nes Clínicas. p.254-256.
339
La última sesión de la que tenemos constancia, una vez revisadas la Revista Española de Medicina y Cirugía
de Guerra y Clínica y Laboratorio es del 28 de Mayo de 1942. Ver Clínica y Laboratorio (1942). Núm. 196. pp. 78-
79. N del A.
340
Ibídem.
341
Del médico Ramón Luis Remolina Pardo no hemos podido encontrar más información que la contenida en
el epistolario de Luis y la colaboración en artículos científicos de ambos autores, que detallaremos más adelante. Su
nombre, como el de Luis, consta en el libro Historia de la Endocrinología Española, con el apellido mal transcrito
como «Remolino». Vid. Orozco Acuaviva, A. (1999). Historia de la endocrinología española. Ediciones Díaz de
Santos. p. 288. N del A.

199
Álvaro de Castro Palomares

Por lo extenso de las intervenciones, expondremos algunas llevadas a cabo por Luis
y mencionaremos a algunos médicos que tomaron la palabra.
En sesión de 6 de febrero de 1941, la disertación de Luis versa sobre «Neumotórax
espontáneo por goma sifilítico subpleural», con la participación del Dr. José María
Villacián.

El Dr. Luis de Castro presenta este curioso caso, motivo de un trabajo con el
Dr. Remolina, en vías de publicación. Hace el estudio histórico y de
concepto actual etiopatológico del N.E, lo mismo que de la sífilis pulmonar e
insiste en el interés del caso, por su rareza en la etiología del N.E, que no se
ha referido en literatura, y, por otra parte, la coincidencia de lesiones
terciarias y metasifilíticas.
Interviene el Dr. Villacian, que conoce el caso y en cuyo trabajo aporta el
estudio neurológico por P.G.P342. Hace resaltar el interés de la coincidencia
citada y recuerda otro caso suyo con lesiones terciarias y cuaternarias
concomitantes, lo que obliga a repasar el problema.
Contesta el Dr. Castro, abundando en las ideas del Dr. Villacián y la
imposibilidad de esquematizar los estados escalonados de la sífilis, como
ocurre también en el esquema de Ranke de la tuberculosis, ni aun contando
con el período de Pagel.

En sesión del 6 de marzo de 1941343, otra vez, Villacián y Luis, protagonizan la


sesión sobre atención a pacientes psiquiátricos y la afección de estos por tuberculosis:

El Dr. Villacián empezó su disertación preocupándose de los síndromes


psíquicos de tipo alucinatorio y de ofuscación con que suele presentarse a
manera de aura, la meningitis tuberculosa, refiriendo algunos casos, motivo
de una publicación suya. Soslayó los trastornos psíquicos del tuberculoso,
haciendo mención de un trabajo que publicó en 1933 con el Dr. Cabello,
dejando para próxima comunicación este interesante motivo. Pasó después al
problema de la esquizofrenia y la tuberculosis, repasando la literatura y
planteando el problema que presenta la tuberculosis en la etiología de la
demencia precoz, todavía no dilucidada, citando cifras estadísticas y el
camino a seguir para su solución, insistiendo en la colaboración del alienista
y del tisiólogo, por lo que actualmente, de acuerdo con el Dr. Castro, se hace
reconocimiento respiratorio en todos los enfermos del Centro. El Dr.
Villacián expuso brillantemente este interesante tema, en el cual solicita la
colaboración de los concurrentes.
[…] El Dr. Castro citó un caso reciente de meningitis tuberculosa con un
síndrome premonitorio de alucinación, después de un traumatismo cefálico,
con comprobación de b. de Koch [sic] en l.c.r; describió la fobia del
desplazamiento contralateral del dolor en los tuberculosos y la influencia de
la psiquis en los síntomas orgánicos, motivo de una comunicación suya en el
Curso de Tuberculosis de Vigo, en 1933344. Citó los trabajos de Abelin sobre
la producción de síndromes catatónicos experimentalmente con líquido
pleural tuberculoso y sus trabajos sobre el icterus del tuberculoso y la
influencia de las sales biliares en los síntomas de excitación.

342
Se refiere a la Parálisis General Progresiva en el marco de una neurolúes avanzada. N del A.
343
Vid. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (1941). Año IV. Núm.34. En la sección de Sesio-
nes Clínicas. p.379-384.
344
Luis y Villacián tuvieron una intensa colaboración en la gestión del Manicomio Provincial de Valladolid. La
época de gestor provincial de Luis se solapa irremediablemente con la época de investigación y asistencia médica
durante este tiempo. N del A.

200
Obra científica de un médico gallego

La producción científica y humanística de Luis de Castro no es sobre tabula rasa.


Aunque resulte obvio, es perfectamente defendible una línea marcada en datos de
clínica e investigación de laboratorio, que apoya los hallazgos científicos o teorías del
momento, de quien Luis consideraba sus maestros345.
Sobre la «Cancerización» versa la sesión del 13 de marzo de 1941. El protagonista
es un alumno interno que tendrá renombre en la Facultad de Medicina de Valladolid, en
Patología Médica. Se trata del futuro Dr. Romero Velasco.

El alumno interno Sr. Romero Velasco346 hace un repaso histórico del


cáncer; pasa al estudio de la cancerización en sus dos formas, espontánea o
evolutiva y experimental. Hizo un repaso completo de las modificaciones
metabólicas del canceroso y demás consideraciones patogénicas [sic],
insistiendo en la intervención de las endocrinas y sustancias carcinogenéticas
identificadas en su estructura química.
[…]El Dr. Castro, entre los productos del catabolismo preferentemente
evidenciables en el canceroso, refirió trabajos propios sobre el pentdyopent
de Bingold y Fischer, de las estalagmonas urinarias verificadas con su
estalagmógrafo. Entre las sustancias carcinogenéticas citó las plantas del
género de las linoceras.

En esta misma sesión científica participa Pablo de Castro347, como alumno:

345
Algunos de los nombres que hemos podido citar son José Casas, Vicente González Calvo, José Ramón de
Castro, Valdés Lambea, Schittenhelm, Bañuelos, Sebastián Herrador, Marañón o Teófilo Hernando, entre otros. N del
A.
346
Enrique Romero Velasco (Madrid, 1918-2008, Sevilla). Fue Presidente de la Academia de Alumnos Inter-
nos de Valladolid. Organizaban sesiones clínicas los sábados. Fue director de la revista Clínica, que era el famoso
Boletín del Ateneo de Internos de antes de la guerra civil. Acabó medicina en 1942. En 1943 presenta su tesis titula-
da: La permeabilidad capilar como factor condicionador en la evolución de las enfermedades infecciosas. Jiménez
Díaz fue el presidente del tribunal. En 1946, estuvo formándose en endocrinología, con el prestigioso endocrinólogo
Dr. Nicola Pende (1880-1970) del Policlínico Umberto I. Desde que, en 1916, Roberto Nóvoa Santos publicara su
Patología General, no hubo hasta 1959 otro libro de similares características, que fue el que publicó Romero Velas-
co, titulado Patología General y Fisiopatología (1959). Ed. Paz Montalvo. Libro prologado por Marañón, quien dijo:
«Un gran libro de un excelente maestro». Jefe y fundador del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la Cruz Roja
de Valladolid, entre 1949 y 1975. Catedrático de Patología Médica en Cádiz (1965). En 1966, Catedrático de Patolo-
gía y Clínica Médica en Valladolid y en 1975 Catedrático de Patología General y Propedéutica en Sevilla. Además
fue director del departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario de Sevilla. Académico corresponsal de
la Real de Medicina y Cirugía de Valladolid en 1943. En 1970 nombrado Académico Correspondiente de la Acade-
mia de Medicina de Madrid. Entre sus pensamientos: «Lo que no se empieza es lo que nunca se hace, pero jamás se
deben empezar cosas que no se terminen. Las buenas intenciones no sirven para nada y lo que valen son los hechos».
Vid. Martínez Manzanares, C. (1987). Libro homenaje al profesor Enrique Romero Velasco. Barcelona. Gráficas
I.C.I. 576 pp.
347
Sobre Pablo de Castro Llorente, ya hemos tenido ocasión de citarle antes. En el AFLC consta corresponden-
cia de Luis con este médico que llegó a ejercer en Pedrajas de San Esteban (Valladolid) o en Berantevilla (Álava). N
del A.

201
Álvaro de Castro Palomares

348
Imagen 101. AFLC. Saludo e información del Dr. Mariano Sánchez a
Luis de Castro, sobre alumno Pablo de Castro. (27/10/1941). En el
epistolario de Luis hay numerosas solicitudes y gestiones de
recomendación. N del A.

En sesión de 20 de marzo de 1941, Ramón Luis Remolina Pardo y Luis de Castro


protagonizan el acto con el título sugerido de «Hipertiroidismo y Tuberculosis» que
sería, como hemos comentado anteriormente, una publicación científica considerada en
la Historia de la Endocrinología Española349:

El Dr. Ramón Luis Remolina hace una comunicación de un trabajo, motivo


de un tema en colaboración con el Dr. Castro, sobre el debatido problema de
la influencia mutua del hipertiroidismo y la tuberculosis, con un repaso

348
Mariano Sánchez y Sánchez (1872-1958). Catedrático de Anatomía en la Facultad de Valladolid hasta 1941,
en que se jubiló. En 1898 ganó por oposición la plaza de Director de Museos Anatómicos. Académico de número de
la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. En 1928 realizó un viaje científico para visitar los servicios
anatómicos de París, Estrasburgo, Praga y Múnich, presentando comunicaciones sobre la organización y funciona-
miento del Instituto Anatómico vallisoletano. Fue concejal, Teniente de Alcalde, Alcalde e Inspector Provincial de
Sanidad. Miembro de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria. Su concienzudo trabajo, foca-
lizado en coleccionar anomalías anatómicas, le autoriza a considerar las analogías y derivaciones con la Anatomía
comparada, a la par que a desentrañar ciertas nociones sobre embriología y sacar conclusiones fundamentadas en la
Anatomía filosófica. Contribuyó a la fama del Instituto Anatómico Sierra. Además de ser un claro protagonista en el
florecimiento de la anatomía en Valladolid. Destacamos un libro suyo titulado La Medicina en el [Link]. (1954). Con
prólogo de Emilio Zapatero Ballesteros. N del A. Ver Clínica (Boletín de Alumnos Internos). (1942). Núm. 6. p. 179-
181. También Cortejoso, L. (1986). [Link]., pp. 168-176.
349
Vid. Orozco Acuaviva, A. (1999). Historia de la endocrinología española. Ediciones Díaz de Santos.

202
Obra científica de un médico gallego

histórico sobre los primeros datos en que aparecen descripciones de


manifestaciones pulmonares en el hipertiroidismo, primeros datos
anatomopatológicos de la tuberculosis del tiroides y descripciones clínicas
de asociación a través de la literatura, con resultados francamente
discordantes. Una revisión de los datos clínicos para el diagnóstico del
hipertiroidismo en la tuberculosis.
Se presentan 5 casos con sus radiografías, curvas metabolimétricas,
electrocardiográficas y fotografías, El primer caso de tuberculosis pulmonar
fibrosa y difusa de Basedow, el segundo de adenoma tóxico y forma fibrosa,
el tercero de hipertiroidismo simple e infiltrado indurado de base derecha, el
cuarto de infiltrado cavitado de Assmann e hipertiroidismo simple juvenil y
el quinto con el mismo tipo de infiltrado e hipertiroidismo simple.
Se describe la imagen de «pulmón plateado» y se emite una teoría sobre la
influencia de la circulación linfática pulmonar y la evolutividad [sic] de las
lesiones.
[…] El Dr. Castro, por tratarse de un trabajo en conjunto con el
conferenciante, critica los trabajos citados por el Sr. Buylla350,
fundamentados en encuentros experimentales que de ninguna manera pueden
reproducir las formas de la clínica, como ha manifestado la escuela de
Marañón, y con respecto a lo manifestado por el Dr. Suárez López351, está de
acuerdo en la dificultad de discriminar el carácter específico de las lesiones
tuberculosas del tiroides, que solamente es seguro cuando la inoculación es
positiva.

La psiquiatría del tuberculoso vuelve a ser tratada en sesión de 27 de marzo de


1941, bajo el título «Psiquismo del tuberculoso». El Dr. Villacián, el Dr. Olea y Luis,
son los ponentes:

El Dr. José María Villacián empieza manifestando que no es posible hablar


de un modo general sobre el carácter del tuberculoso, pues su gama es
variada, y refiriéndose a las modificaciones psicológicas del tuberculoso
crónico, divide su conferencia en fase de revelación, fase de
estacionamiento, muerte del tuberculoso, y el criterio del tuberculoso sobre
los médicos, la Medicina y sus relaciones con el mismo, y pinta
magistralmente las modificaciones impuestas por la enfermedad y su
ambiente, por las impresiones propias como médico y cliente en un
Sanatorio, desde que el tuberculoso sabe que lo es hasta cuando sana o
muere, así como la habituación de nuevo al medio externo después de pasar
por las vicisitudes de la enfermedad. Hace citas literarias y analiza escritos
de diferentes tuberculosos célebres, recogiendo de la literatura todo lo que es
cierto y desechando lo novelesco. […]
Interviene el Dr. Castro […] queriendo recalcar y dejar bien sentado de
cómo el cuadro psíquico descrito corresponde al tuberculoso crónico
sanatorial u hospitalario y no es, por decirlo así, el del tuberculoso moderno,
con escasa estancia sanatorial y tratado por neumotórax deambulatorio [sic],
y que si bien es verdad la influencia de la vida en el ambiente del

350
Desconocemos si se trata del Dr. Plácido Álvarez-Buylla, del Dr. Arturo Álvarez-Buylla o del Dr. Valentín
Álvarez-Buylla. No hemos encontrado evidencias para afirmar de quién se trata. En el AFLC se conservan dos cartas
de Plácido y una de Arturo. N del A.
351
Francisco Suárez López, fue profesor auxiliar en la cátedra de Histología y Anatomía patológica de la Facul-
tad de Medicina de Valladolid. Ese Departamento, contaba, en 1936, con un rico archivo de libros, revistas y mono-
grafías de la disciplina, con 15.000 fichas. La Histoteca contaba con 1.500 preparaciones de Histología y Anatomía
microscópica normales y unas 4.000 de histopatología. Ver (1936). Op. cit., pp. 79-83. En alguna sesión científica del
Dispensario Muro, el Dr. Suárez pudo mostrar alguna de ellas. N del A.

203
Álvaro de Castro Palomares

tuberculoso sobre la lívido, no hay que relegar el factor de espolazo [sic]


tóxico genital, y cita sus trabajos sobre «tuberculosis, menstruación y
hemoptisis» y «tuberculosis y prostíbulo».

El Dr. Ignacio Olea Herraiz, afirma que «el tuberculoso culto no tiene el shock
psíquico del trauma ocasionado por revelación». Asunto que Villacián matiza
exponiendo que, tras su observaciones y experiencia, no deja de existir ese shock de
revelación, aunque fuese de menor intensidad que en los tuberculosos no cultos.
Además, Villacián finaliza la sesión con una interesante reflexión que Luis ha vivido y
vivirá a lo largo de su vida con sus pacientes: «Una de las características del tuberculoso
curado es el eterno agradecimiento hacia el médico que le ha curado y todos los que en
ello han intervenido».
Luis comienza la sesión del 3 de abril352 adentrándose en el diagnóstico
radiográfico de la tuberculosis con estenosis mitral concomitante, recorriendo el
binomio tuberculosis y cardiopatías:

[…] La importancia del error en la interpretación de las imágenes apicales y


las graves consecuencias en la orientación terapéutica del enfermo. Hace una
enumeración de las circunstancias anatómicas que pueden falsear la imagen
radioscópica del ápice, así como de todos los procesos no específicos del
mismo y los de tipo extrapulmonar que imprimen alteraciones de la región
apical.

Se trata de una comunicación que se basa en el diagnóstico radiográfico para


ahondar en el diagnóstico diferencial de una enfermedad, como la tuberculosis, que
también puede desembocar en enfermedad cardíaca353. Esta concomitancia resulta de
interés para centrarse en ofrecer una buena terapia al paciente.
Describe la imagen seudotuberculosa de la estenosis mitral, repasando las
descripciones en la literatura, un tanto perdidas y sin la importancia que ella tiene, así
como las teorías escasas sobre su interpretación y, criticándolas, emite la propia, que
con el estudio hecho, constituirá motivo de un próximo trabajo con el Dr. Remolina.
Luis expone cinco casos típicos de la imagen de atelectasia pulmonar apical, así
como la evolución hacia la lesión de Loeschke354. Complementa las imágenes con otras
de naturaleza tuberculosa y de otras lesiones que intervienen en el desplazamiento de
órganos en el área mediastínica.
De entre las radiografías expuestas, destaca una del caso de un niño que presenta
desviación del pedículo vascular y del corazón hacia la derecha, que Luis interpreta
como una atelectasia masiva del lóbulo medio del pulmón derecho, dada la afectación
de ganglios en el hilio pulmonar.

352
Vid. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (1941). Año IV. Núm.34. En la sección de Sesio-
nes Clínicas. p.383-384.
353
En los casos de tuberculosis en estado avanzado, las manifestaciones cardíacas se diluyen dentro de la sin-
tomatología general de una afección orgánica generalizada. Un diagnóstico clínico de miocarditis tuberculosa revierte
con extrema dificultad. Así como la endocarditis valvular de etiología tuberculosa resulta ser excepcionalmente rara.
Vid. Cobet, R. (1942). Tuberculosis y circulación. Madrid. Ed. Morata. 1º Ed. pp. 26-27. Obra traducida por los
doctores R. Navarro Gutiérrez y F. Paz Espeso. Biblioteca particular del autor.
354
La tuberculosis apical era considerada casi exclusiva de la edad juvenil. Loeschke consideraba toda lesión
situada en ápice pulmonar como sugestiva de tuberculosa. Además, desde el punto de vista anatomopatológico, va-
liéndose de la técnica tomográfica, demuestra cómo es posible que los focos tuberculosos apicales reblandecidos
puedan originar por vía broncógena infiltrados en las regiones más inferiores del lóbulo pulmonar superior. N del A.
Ver Simón, G. (1941). Diagnóstico y clínica de la tuberculosis infantil. Madrid. Ed. Morata. 1ªEd. p.68. Obra tradu-
cida por los doctores R. Navarro Gutiérrez y F. Paz Espeso. Biblioteca personal del autor.

204
Obra científica de un médico gallego

Una colaboración de relevancia, en las sesiones científicas del Dispensario, que se


desarrolló el 17 de abril de 1941, fue la del Dr. Rodríguez Candela355, a propósito de la
«Teoría funcional de la inflamación»:

El Prof. Rodríguez Candela recorrió desde los tiempos del gran aficionado
Celso, la evolución sobre el concepto de inflamación hasta Rössle. Expuso
brillantemente las constantes oncóticas y sus variaciones en el proceso
inflamatorio, analizando todos los factores y meditando particularmente
sobre el factor vascular, la histaminasa y la leucotaxina de Menkin, así como
la Teoría de Schade y el concepto del eucocoloidalismo.
[…] Definió la inflamación «como una función patológicamente exaltada del
sistema conjuntivo vascular y en su curso ulterior como una enfermedad del
aparato mesodérmico o tejido de sostén de Fischer-Wasels». Insistió en la
importancia sobre la patología del sistema de sostén y el interés que ha
despertado su estudio y sus modificaciones como base patogénica de
múltiples procesos morbosos.
Intervino el Dr. Castro sobre el mecanismo natural o genético que guió a
Rossle y el emprendido por Metschnikoff, que fue el primero que buscó la
reacción celular por patología comparada en organismos primitivos como las
esponjas.
Hay un abundante uso de epónimos en las publicaciones, comunicaciones y
conferencias médicas de la época356hasta mucho después; al que Luis también
sucumbió.
El oftalmólogo Dr. Pelayo Martín del Hierro es el encargado de la propuesta de
sesión científica de 27 de abril de 1941, titulada «Senilidad del ojo»357.

El Comandante Médico Dr. Pelayo comenzó con un estudio filosófico sobre


la senectud y después de analizar las diversas teorías tóxicas, hormonales,
involución, etc., y los pretendidos, así como fracasados métodos de
rejuvenecimiento, después de retratar lasa características somáticas del viejo
[sic] ordenadamente por órganos y sistemas, pasó a las alteraciones propias
de la vejez, insistiendo fundamentalmente en la catarata y en la presbicia y
proyectando magníficas láminas de fondo de ojo con múltiples y variadas
lesiones tanto del sistema nervioso como del vascular y pigmentario.
Intervino el Dr. Castro sobre la unión cíclica entre el ojo del niño y del viejo
al coincidir, hasta cierto punto, en la acomodación, en un caso por exceso y
en el otro por defecto, y sobre el papel del factor hormonal, genital [sic] en
la involución del ojo, recordando los trabajos de Binet y Champy en el tritón,
faisán, camaleón, etc., que hacen decir al primero, que «el ojo es el espejo
del estado de las glándulas genitales».

En una carta que reproducimos y transcribimos para facilitar la lectura del


manuscrito, el Dr. Pelayo solicita a Luis certificados de participación en dos sesiones.

355
José Luis Rodríguez-Candela Manzaneque (Madrid, 1903-1985). Doctor en Medicina, con Premio extraor-
dinario, con la tesis titulada Estudios sobre diabetes experimentales: influencia del páncreas en el metabolismo del
calcio y fósforo. (1935). En 1941, Catedrático, por oposición, de Patología Médica y Propedéutica Clínica en Valla-
dolid. Director del Instituto Marañón y del Instituto de Metabolismo y Nutrición del CSIC. Presidente de la Academia
Médico Quirúrgica Española entre 1951 y 1953. Investigador de referencia en el campo de la diabetes. Ver
[Link] [Consultado el 22/12/2020].
356
Hoy en día, se tiende a describir con el nombre de la enfermedad alguna de sus características, sin recurrir
abusivamente al epónimo. N del A.
357
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm.35. p.56.

205
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 102. AFLC. Carta (s.f) del Dr. Pelayo a Luis, solicitando certificado sobre intervenciones en
las sesiones científicas.

Querido Castro: por tener que estar en casa a la 1 no puedo esperarle como
era mi deseo.
Recuerdo que una de mis charlas en el Dispensario fue sobre «Los ojos de
los viejos» y la otra acerca de tratamiento del Estrabismo en el niño. Con
hacer constar esto y que asistí a las sesiones científicas del Dispensario en
los años tal y cual es bastante. Como le dije todo ello es para el Seguro de
Enfermedad.
Muchas gracias y un abrazo de su buen amigo y colega.
Fdo. M. Pelayo.

El Seguro Obligatorio de Enfermedad (S.O.E) comenzó a finales de 1942. Y los


médicos que participarían de ese modelo de asistencia, lógicamente para concursar,
debían presentar méritos.
Continuando con la sesión del Dr. Pelayo, interviene el Dr. Villacián:
El Dr. Villacián hizo disquisiciones filosóficas sobre la senectud desde el
punto de vista psicológico y recalcó con el conferenciante, cómo el viejo
vive de sus recuerdos, que afloran a su mente con gran fuerza
conmemorativa, y de cómo el melancólico era el único síndrome
psicopatológico con negación para la vida.

La afirmación de Villacián, si bien Luis fallecería con 65 años, es significativa en


numerosos artículos de prensa en los últimos años de su vida. Con múltiples guiños a
sus recuerdos de infancia en Entrimo, en el período universitario y, por supuesto, las

206
Obra científica de un médico gallego

intensas vivencias en la Guerra Civil con el ejemplo de su novelita autobiográfica


titulada De aquellos tres años (1966).358
En sesión del 1 de mayo de 1941359, el Sr. Álvarez Buylla360 expone la «Influencia
de la vitamina E en las distrofias musculares».

El Sr. Álvarez Buylla, después de repasar las diversas variedades de


distrofias, llega a las de tipo mielopático y esclerosis lateral amiotrófica, con
sus características de progresividad e incurabilidad, así como de los intentos
de terapéutica, refiriéndose principalmente a la cura de Ken Kuré por la
pilocarpina y adrenalina y a la autoobservación [sic] y publicaciones del Dr.
X [sic] en sentido negativo y que tienen el valor de la apreciación como
médico y enfermo. Así también los fracasos de la terapéutica por la glucola
de Thomas y la creatina por Chauntin, hasta llegar a los trabajos de Eniarson
y Rignsted y escuela japonesa de tipo experimental y clínico sobre el efecto
beneficioso de la vitamina E en estos procesos. […]. Hizo un estudio sobre
el metabolismo de la creatina y la prueba de la creatinuria provocada, de
Jiménez Díaz, como test del tratamiento y también se refirió a los trabajos de
Vivanco361, alentadores, pero sin éxito definitivo, al parecer por la escasez de
tiempo de tratamiento, proyectando estos resultados.
El Dr. Castro interviene reclamando prioridad para Evans que en 1928362
encontró parálisis y atrofias en ratas con dietas carentes en vitamina E al
hacer experiencias sobre esterilidad, y cita asimismo los trabajos de
Wechsler y Verzar sobre la creatinuria en las deficiencias de vitamina E y su
curación por el D, L, Alfa-Tocoferol y los de Lipshuts sobre trastornos
degenerativos del sistema nervioso por avitaminosis E.

La sesión de 8 de mayo de 1941363 se centra en aspectos de patología respiratoria y


tiene como protagonista al Dr. De Castro. El título sugerido es «Derrames y
neumotórax, piotórax y sulfamidas por vía intrapleural».

El Dr. L. de Castro hace un recorrido sobre la frecuencia de los derrames en


el curso del neumotórax, su patogenia, complicaciones, profilaxis y ventajas,
así como de la indicación de punción y evacuación, citando sus trabajos
sobre «Plasticidad de los derrames», y expone el mecanismo sugestivo del
«émbolo cutáneo» portado por la aguja en su producción y la contraprueba
en el cultivo del mismo [sic]. Analiza el tratamiento del piotórax tanto
médico como quirúrgico, la utilización del aceite de hígado de bacalao
intrapleural, las ventajas del lavado pleural con la jeringa «Rotandex» y la

358
Esta novela corta y algún artículo periodístico serán analizados más adelante. N del A.
359
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (1941). Año IV. Núm. 35. p.57.
360
En las sesiones, se discrimina entre Sr. y Dr. Por eso, nos inclinamos a pensar, que cuando se refiere al Sr.
Álvarez Buylla, quizás sea a Valentín, alumno de la Academia de Internos, al igual que era Enrique Romero Velasco,
también aludido como Señor y no Doctor. Sabemos que Valentín Álvarez Buylla era alumno interno de cátedra de
Histología de la Academia de Internos, pues consta su fotografía en Clínica (Boletín de la Academia de Internos)
(1942). Núm.6. Ver anexos de fotografías de «Actuales alumnos internos de Cátedras» al final del volumen. N del A.
361
Debe tratarse del Dr. Francisco Vivanco Bergamín (1911-2002). Se formó en el campo de las vitaminas en
varios centros de Berlín, Londres y Estocolmo. En 1955, jefe del departamento de Metabolismo, Nutrición y Hormo-
nas de la Clínica de la Concepción en Madrid. Entre 1960 y 1964 ocupó la vicepresidencia y la presidencia de la
Sociedad Española de Endocrinología y en 1978 fue uno de los cofundadores de la Sociedad Española de Nutrición.
Información recogida en [Link]
[Link] [Consultado el 24/12/2020].
362
Encontramos múltiples referencias al descubrimiento de la vitamina E, en las que se considera que el año de
descubrimiento e inicio de experimentos es 1922, en vez del detallado por Luis. Ver Bravo, M., Puratic, O., Stephan,
R., y Oviedo, I. (1976). Vitamina E. Revista Chilena de Pediatría, 47(5-6), 402-408. N del A.
363
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (1941). Año IV. Núm. 35. p. 58.

207
Álvaro de Castro Palomares

distensión continua, así como el consejo de utilizar en el Bülaw el drenaje


con un solo agujero distal que explica con un esquema que proyecta.
Después de analizar el problema candente en la terapéutica moderna de las
sulfamidas y su mecanismo de acción, sus trastornos y aplicaciones diversas
en distintos procesos y en cirugía, cita los trabajos de Green sobre la acción
en el crecimiento del b. de Koch y la aplicación del Prontosil y Albucid
intrapleural en tres casos de piotórax en el curso de neumotórax. Termina
proyectando 15 radiografías de empiemas tratados por sulfamidoterapia
intrapleural y algunos de ellos por simple Bülaw con el drenaje indicado,
lavados con Rotandex y aceite de hígado de bacalaointrapleural […].

En esta sesión también interviene el Dr. Villacián comunicando el éxito obtenido


con sulfamidoterapia en dos casos de meningitis meningocócica.
Además, el Dr. Cipriano Pastor Soto364 advierte sobre la ventaja de incidir la piel
para evitar el embolismo cutáneo en la punción de neumotórax conforme a los trabajos
de Eizaguirre sobre drenaje amplio en los piotórax no tuberculosos.

El Teniente Coronel Médico Dr. Olea prevé la ventaja de descartar los


gérmenes cutáneos profundos con caldeamiento local y que tiene más
importancia la infección que la irritación del gas.

Enrique Romero Velasco manifiesta interés en el tipo de aguja «Rotandex».


Luis contesta a los doctores Pastor Soto y Olea:

Al Dr. Pastor Soto, que se ha referido al mecanismo en la técnica hasta ahora


empleada y que el inconveniente de drenaje amplio es la falta de distensión
pulmonar que Eizaguirre evitaba en parte con ventosas sobre la abertura. Al
Dr. Olea, con la imposibilidad de esterilización cutánea profunda y con la
teoría linfática sobre la acción de presión del gas. Y termina agradeciendo
las intervenciones, y al Dr. Remolina su aportación como colaborador
valioso en este trabajo en conjunto.

José María Villacián presenta en sesión de 15 de mayo de 1941365, «La imagen


corporal del “yo” y sus trastornos», a la que Luis también realiza aportaciones:

El Prof. Dr. José María Villacián establece la importancia relevante del


conocimiento y aplicación a la neuropsiquiatría y neuropatología de la
imagen corporal del «yo», que ha podido explicar síndromes neurológicos
que venían describiéndose con el apelativo de pitiáticos y que fueron motivo
de las célebres sesiones de los jueves en la Selpetrier por Charcot.
Pasa después al análisis de los elementos del sistema perceptor, dando más
importancia a la percepción estereoceptiva visual, que, a la propioceptiva,
para llegar a la imagen corporal, así como la tendencia de los
localizacionistas [sic] cerebrales de asentarla en la circunvolución parietal
ascendente y, por el contrario, el que sea producto de una función de
conjunto cerebral, como quiere Head. Ciertos fenómenos de la clínica de la
tabes dorsal, en lo que se refieren a la localización postural, alterada, pero,
sin embargo, con sensación del estímulo a pesar de la falta de conductores
sensitivos, han sido explicados con experimentos de hemisección medular y

364
Cipriano Pastor Soto. Médico militar. Doctor en Medicina, por la Universidad Central, con el trabajo Las
variaciones postoperatorias de la reserva alcalina y de la glucemia. (1933). Fue director de la Revista Española de
Medicina y Cirugía de Guerra. En el AFLC se conserva alguna correspondencia con Luis. N del A.
365
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm. 35. p. 59.

208
Obra científica de un médico gallego

percepción opuesta de la sensación como resultante de la imagen corpórea.


[…]
Describe los fenómenos de autoscopia que hacen a Pick célebre en
neuropsiquiatría; estudia magistralmente las aloquirias, las alucinaciones
auditivas coloreadas, el papel de concentración de nuestra imagen corporal.,
atribuida por Goldstein al cerebelo y rememora las alteraciones del volumen
y extensión de esta imagen corpórea durante el sueño y la sensación del
miembro fantasma de los amputados, que llega hasta a percibirse durante
años, y las alteraciones de la representación de la imagen postural
producidas por la mescalina y estados postencefálicos, planteando
numerosos problemas en la interpretación de las alteraciones sobre la imagen
del «yo» corpóreo.
Interviene el Dr. Castro sobre el papel del instinto colocado entre el soma y
lo psíquico para llegar a la imagen del «yo», sobre la explicación del
fenómeno de observación corriente, de cómo el individuo, dentro de un
vehículo móvil, con desplazamiento de la función cerebelosa, en mantener el
equilibrio, pierde la sensación exacta de hasta dónde llega su «yo» y molesta
a los que le rodean, y de acuerdo con las manifestaciones del conferenciante
sobre el alargamiento de nuestra imagen al ascender y el achicamiento al
descender en un móvil en sentido vertical. También le plantea la
interpretación psiquiátrica sobre la semejanza de las pinturas de los
intoxicados por mescalina de Marinescu y las de los artistas impresionistas,
vanguardistas y cubistas y el factor de anormalidad o por lo menos distintos
de estos pintores.

Vamos apreciando una sensibilidad en la investigación sobre la relación entre arte y


ciencia, por parte de Luis366.

Contesta el Dr. Villacián de acuerdo con el Dr. Castro sobre el papel del
instinto y de la fina observación del papel del cerebelo en la representación
de la imagen concretas y cómo se altera con el desplazamiento en el
movimiento propulsado y explica la identidad en la interpretación de la
imagen de los intoxicados por mescalina, en los esquizoides, esquizofrénicos
y artistas impresionistas por falta del mecanismo frenador en la concepción
de la imagen real.

El 29 de mayo de 1941367, el Dr. Suárez López ahonda en la anatomía patológica de


la tuberculosis, con el título «Formas histopatológicas atípicas de tuberculosis uterina».

El Dr. Suárez López expone las formas de tuberculosis genital y su


mecanismo de producción y características histopatológicas específicas, pero
hace hincapié preferentemente sobre aquellas formas que clínicamente son
de sospechar tuberculosis, así como otras en las cuales, por descarte, se llega
a esa deducción y que el clínico manda una biopsia al anatomopatólogo,
encontrándose con que es raro hallar una forma folicular típica y casi se
puede considerar como una suerte el tropezar con cortes, por ejemplo de un
raspado, con un tubérculo, por lo que es necesario conocer las características
que el conferenciante considera como acompañantes de esas tuberculosis
atípicas y que se encuentran en casos donde no hay duda por la presencia del
tubérculo y en otros, en los que al no hallar éste han de ser la pauta

366
Es, sin duda, una de las primeras manifestaciones que constan por escrito, sobre el interés de Luis por la re-
lación entre Arte y Ciencia. De la mano de la pintura «psicopatológica». N del A.
367
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm. 35. p. 60.

209
Álvaro de Castro Palomares

diagnóstica de una tuberculosis uterina. Estas características son: 1)


neoformación vascular; 2) presencia de células plasmáticas; 3) linfocitosis
local, y 4) relativo estado esponjoso del conectivo.
Interviene el Dr. Castro y reconoce la dificultad en el diagnóstico
histopatológico de la tuberculosis genital y felicita al conferenciante por
suministrar esas características atípicas, de tanto valor para reconocer estas
formas crónicas tórpidas y expone la dificultad del estudio histopatológico
en el caso de simbiosis de cáncer y tuberculosis, ya que se reconoce que ésta
prepara el terreno para el desarrollo de las neoplasias de esa localización.
El Dr. Suárez proyecta bellísimas preparaciones, donde es ostensible la
característica señalada en los cuatro elementos citados y que son de su
protocolo particular, y contesta al Dr. Castro sobre que, efectivamente, se
prepara el terreno para el desarrollo de una neoplasia y que entonces el
diagnóstico de la tuberculosis enmascarada es harto difícil.

En sesión del 5 de junio de 1941368, Luis contesta a la intervención del Dr. Olea
sobre «Teoría del ensueño» quien afirma que «Las imágenes del ensueño serían como el
chisporroteo de la tensión del trabajo de las neuronas durante la vigilia»:

Interviene el Dr. Castro interpretando el ensueño en algunas ocasiones, como


un método de catarsis o camino de plata para el sano, que sin esa válvula de
seguridad podría crear una neurosis y valdría la expresión de que el sano
tiene ensueños durante el sueño y el loco sueña despierto.

El Dr. Villacián da la razón a Luis.


El 19 de junio de 1941369, Luis diserta sobre el tema que titula «Adenopatías
calcificadas múltiples tuberculosas. Vía cérvico-torácica».

Plantea el problema de la discutida vía cérvico-torácica, empezando por la


exposición de las puertas de entrada extrapulmonar, cérvico-cefálicas, ocular
(Schmierer, Moro, Rist y Morax), nasal (Ghon y Winternicht), auditiva
(Kudlich), faríngea (Aufrecht y Jousset), heridas y traumatismo faciales
(Berthet, Campani, Balli), los trabajos de Opie, Orth y Calmette, sobre la no
aparición de la lesión en puerta de entrada, la infección primitivamente
ganglionar (Alexander), el problema de las calcificaciones, especialmente
intraganglionares y su diagnóstico (Claoué, Partearroyo y Miñana), las
relaciones de la tuberculosis externa y la pulmonar (Urbanek, Lewandosky,
Piery, Rost, Tello Valdivieso, etc.) y entra en el estudio de la vía cérvico-
torácica (Campani, Grossi, Balli Berthet, Sergent, etc.), los fundamentos ante
observaciones clínicas en tuberculosis y otras afecciones (Takino, Funa-Koa,
Campani,etc.), la base anatómica (Rouviere) y patológica (Reinders y
Betollo, Wigniolle, etc.) y la discusión experimental (Sergen [sic] y Gaspar,
Gadaud, Tapia, Eizaguirre, Partearroyo y Blanco) y terminando por
considerarla verosímil y de acuerdo con Alexander, en la necesidad de
invocarla ante observaciones clínicas como el caso que se presenta, con
traumatismo facial y múltiples calcificaciones intraganglionares de las
cadenas cervicales izquierdas, supraclaviculares de ambos lados e
hiliomediastínicas generalizadas y el informe anatomopatológico de
tuberculosis caseosa ganglionar con intensa calcificación, su interpretación
como primitiva (Stefko, Huebschmann) y coincidiendo con trastornos
psíquicos, como en un caso de Ramond, también esquizofrénico.

368
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm.37. p. 236.
369
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm.37. p.237.

210
Obra científica de un médico gallego

Interviene el Dr. Pelayo haciendo una magistral referencia de la vía de


entrada ocular y de las diferentes formas de tuberculosis de esta localización,
muy especialmente en la oscura etiopatogenia de las periflebitis retinianas
con sufusiones hemorrágicas de repetición.
Contesta el Dr. Castro sobre la difícil interpretación de ciertas formas de
tuberculosis ocular con manifestación ganglionar en ganglio preauricular,
que dejan de ser interpretadas como primarias por esa falta de colaboración
entre el oftalmólogo y el tisiólogo, y refiriéndose también a los trabajos de
Urbanek sobre la periflebitis tuberculosa y hemorragias retinianas.

El Dr. González Garzo plantea la ponencia: «La velocidad de sedimentación con


lectura en seis momentos». En la que expone diversas investigaciones llevadas a cabo
en su tesis doctoral.

El Dr. González Garzo empieza con datos históricos de la «costra flogística»


y hace un ligero repaso del mecanismo de producción de la reacción de
Fahreus, citando las leyes de la gravedad, el contenido en sangre de
globulinas y la teoría de Höber sobre la carga eléctrica y pasa a la
exposición, con proyecciones, de sus encuentros [sic] sobre 623 casos en
embarazadas y enfermas de la Casa de Salud de Valdecilla, con la técnica
gráfica de la lectura, durante los seis primeros cuartos de hora de la reacción
y su comparación con la cifra única seidométrica de los noventa minutos. La
gráfica se obtiene haciendo constar en un sistema de coordenadas las lecturas
en número de seis en las abscisas y en las ordenadas, la diferencia en
milímetros en el descenso de la columna globular cada cuarto de hora y
caracteriza a la curva normal con un vértice como máximo a 4 mm y a nivel
de la quinta lectura con un ángulo muy abierto o formando, como en el
protocolo de Eufinger, una meseta con la de la cuarta. Es cuestión de
costumbre la anotación de la V.S de esta manera gráfica y las características
patológicas corresponden a la agudización del ángulo, altura del vértice y
desviación hacia la izquierda y proyecta el conferenciante las curvas en el
embarazo y en las infecciones que clasifica, según el tipo, en agudas,
subagudas y crónicas, en comparación con la curva normal y con la curva
fisiológica del embarazo. […]
Interviene el Dr. Castro que recuerda a Biernavick como el primero que
utilizó en clínica la observación de Galeno y después, sobre el mecanismo de
genético, recuerda los trabajos de Oetingen, Siemeninsky y Bengold, etc.,
sobre la existencia de sustancias halohemáticas en sangre, que aceleran la
V.S al presentarse en procesos patológicos y disminuirían la tensión
superficial de la orina, proyectando el estalagmógrafo construido con el Dr.
Julio Martínez Bruna, completamente original y en comparación con el
primitivo método que aún se sigue utilizando para la estalagmometría,
habiendo encontrado discordancia entre la V.S.G y la T.S. en orina en la
tuberculosis pulmonar y bastante concordancia en el embarazo. Cita los
trabajos de Jores y Strutz que encuentra, haciendo determinaciones cada dos
horas, discordancias hasta de 38 mm en procesos patológicos, por lo que el
método sólo tiene valor en el protocolo cuando se hace a la misma hora del
día y mejor a la tarde, ya que Lizenmeier no encuentra influencia por la
alimentación. Los trabajos de Domarus sobre la importancia comparativa del
descenso en la primera hora en razón inversa con la de la segunda, en
relación con las fases de conglomeración, descenso máximo y saculación, lo
que explica las características de la curva y el escaso valor de una medición,
la necesidad de la medida de la segunda hora y descartar la de 24. Que
Naegeli considera patológico todo ascenso de la V.S por encima de 48 a 50

211
Álvaro de Castro Palomares

mm, en el embarazo, lo que confirman Zarco y Cardieff y respecto a la


discordancia del protocolo del Dr. G. Garzo con sus encuentros y los de los
autores alemanes, puede considerarse en relación con la característica
regularmente anormal de los embarazos en los hospitales españoles,
comparando con el tipo eutócico de las clínicas maternales alemanas.

Cierra la sesión el Dr. Garzo agradeciendo las puntualizaciones de Luis y


matizando que las determinaciones fueron realizadas en período de guerra con el déficit
alimentario consecuente, como posibilidad de influencia en los resultados.
El 3 de julio de 1941370, se cierra el ciclo de sesiones del curso siendo el
conferenciante el Dr. Adolfo Enciso Sagarra, con la propuesta «Comentarios a un caso
de extrofia vesical».

Dr. Adolfo Enciso Sagarra371 […] dedica unas frases de agradecimiento a las
autoridades asistentes al acto: el Prof. Dr. R. Royo-Villanova, Decano de la
Facultad de Medicina; Dr. F. Bécares, Inspector Provincial de Sanidad; Dr.
Cuesta, Comandante Médico, en representación del jefe de Sanidad Militar y
director del Hospital; Dr. Marcelino Gavilán, presidente del Colegio de
Médicos; Dr. J.Mª. Villacián, Decano de la Beneficencia Provincial, y pasa
después a la exposición del desarrollo embrionario a nivel del segmento
abdominal y pelviano, dando importancia sobre todo al hecho de la
existencia o no de la mesodermización que en el caso de que no se produzca,
tanto en la formación que procede del ectodermo como del endodermo se
elimina, como ocurre, por ejemplo, con el cordón umbilical y la membrana
anal.

Enciso Sagarra detalla una anécdota histórica en su intervención, sobre el monarca


Enrique II:

Habla del poder fecundante de los hipospádicos que a veces deben hacer el
coito a «modux ferox» [sic] como el caso de Enrique II que dió tres hijos a
Francia, y relaciona después el trastorno embriológico en el distrito medio
que va a originar la extrofia vesical, ocupándose de las características y
variedades de la misma.

La epidemiología de la extrofia vesical, la estima Segarra en 1:50.000 niños y se


relaciona esta enfermedad con otros trastornos del segmento cloacal además de suponer
dificultades sociales a los que lo padecen.

Interviene el Dr. Castro sobre la poca supervivencia de estos casos, así como
de la rareza, pues no ha visto ninguno y cita la estadística de Berger sobre 71
extróficos, de los cuales 34 nacieron muertos y el resto no alcanzaron

370
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm. 37. p. 239. Las sesiones ce-
lebradas desde enero de 1941 hasta julio se consideran pertenecientes al curso académico 1940-1941. Reanudándose
las correspondientes al curso 1941-1942, en octubre de 1941 hasta mayo de 1942. Exponemos algunas de las sesiones
científicas, dado que no constan en ningún trabajo del que tengamos constancia hasta la fecha y por ser un proyecto
impulsado, principalmente, por Luis. N del A.
371
Adolfo Enciso Sagarra. Médico pediatra vallisoletano de la familia directora del Colegio El Salvador. Traba-
jó en le Residencia Provincial de Valladolid y es citado en un artículo de Luis en Revista Clínica Española. (1946).
De Castro, L. Patología Clínica del Foco Séptico. Tomo XXIII. Núm.2. p. 107. Es frecuente ver referencias a este
médico con el segundo apellido mal escrito, como «Segarra». Con el apellido Sagarra figura como médico de la
Beneficencia Provincial en el listado de miembros del Colegio de Médicos de Valladolid (1941). Propiedad del autor.
N del A.

212
Biograf
Obra científica de un médico gallego
supervivencia mayor de 10 años y sobre la frecuencia con que va
acompañado de epispadias y espina bífida.

Imagen 103. AFLC. Carta (s.f) del Dr. Enciso Sagarra


recomendando a paciente para ser valorado en el Dispensario de
la Calle Muro.

Francisco Bécares hace un resumen de la labor realizada por el Dispensario con las
conferencias y felicita a los ponentes y, de manera especial, a Luis por la organización
del Dispensario y por la «gigantesca» obra hecha en los años de funcionamiento del
Centro. Además, agradece su esfuerzo personal por la creación del Dispensario
Quirúrgico. Envía un mensaje de aliento para que las sesiones tengan un marco más
amplio en el próximo curso, así como su apoyo personal al proyecto y el compromiso
presupuestario para la ampliación del sector quirúrgico «que hará de este Dispensario,
que tiene todas las especialidades, un Centro modelo».

Interviene el Dr. Castro agradeciendo las frases inmerecidas de elogios por


parte del Dr. Bécares, al que se debe una serie de facilidades desde su cargo
para haber conseguido lo que hoy es el Dispensario, así como sus consejos y
orientaciones y además la labor de colaboración desinteresada y magnífica
de los especialistas del Centro: Dr. Ramón Luis Remolina Pardo, Dr, Enciso
Sagarra, Dr. Emilio Cuadrado372, Dr. Martínez Bruna, Dr. Payerpaj373, Dr.
Suárez Sinova, Dr. Garzo, Dr. Pastor Soto, Dr. Suárez López y los alumnos

372
Emilio Cuadrado Briso-Montiano. Colegiado número 484 del Colegio de Médicos de Valladolid. Según lis-
tado de colegiados del Colegio de Médicos de Valladolid (1941), propiedad del autor.
373
Ángel Payerpaj Gredilla. Radiólogo que ejerció en Valladolid, colegiado con el número 436. Según [Link]
(1941).

213
Álvaro de Castro Palomares

M. Díaz Sirgo374 y Castro Llorente y los alumnos internos que han ocupado
esta Tribuna, así como la labor de las Enfermeras del Centro. Se dirige al Sr.
Decano agradeciendo su asistencia y considerando que la enseñanza no debe
ser extrauniversitaria, contando con él y el Sr. Rector, que busquen cobijo
estas sesiones en la Universidad, así como su apoyo y protección.

Interviene el Sr. Decano y manifiesta el deseo de la Universidad que ha tenido y


tiene por captarse al Dr. Castro, al que ofreció un puesto en el Profesorado y no aceptó
en aquella ocasión375 porque no se trataba de su especialidad, pero que espera el poder
hacerlo de otra forma para dar cabida en la Universidad a esta magnífica labor cultural.
Ricardo Royo-Villanova, a la sazón Decano de la Facultad, mantuvo una excelente
relación con De Castro como atestigua la correspondencia conservada en el AFLC. En
esta ocasión, mostramos otro ejemplo de recomendación de aprobado de una asignatura
para alumna de enfermería.

374
Creemos que se trata del médico de familia Manuel Díaz Sirgo quien además fue Alcalde de La Solana
(Ciudad Real) entre los años 1965-1968. Ver Gaceta de La Solana. (2018). Año XXXIX. Núm.271. p.23. En
[Link] [Consultado por última vez el 24/12/2020]. N del A.
375
Desconocemos a qué puesto de profesorado se refiere. No hemos encontrado ninguna solicitud formal en el
expediente universitario de Luis, a ese respecto. N del A.

214
Obra científica de un médico gallego

Imagen 104. AFLC. Carta informativa del Decano de la Facultad, Dr. Royo Villanova, a Luis
sobre alumna recomendada. (25 de noviembre de 1940). Hemos escogido esta carta por dirigirse a
Luis como «querido amigo», por confirmar la práctica habitual de la recomendación, y por la fecha.
N del A.

A partir del 1 de octubre de 1941, la Revista Española de Medicina y Cirugía de


Guerra, se edita en Madrid376. Las sesiones del Dispensario Muro se seguirán
publicando en ella y en la zaragozana Clínica y Laboratorio.
Las sesiones se retomaron el 9 de octubre de 1941, con la presencia política del
Fiscal Superior de la Vivienda377, autoridades civiles, militares y académicas «para
continuar la labor iniciada el curso pasado por el doctor Castro García».378
Comenzó el acto con un resumen de la labor realizada en el año anterior
expuesto por el secretario de las sesiones doctor Castro García. A
continuación, el presidente de las mismas, doctor Pastor Soto, hace una
invitación especial a la clase médica, como el estímulo en su valiosa
colaboración y concede la palabra al señor profesor doctor Sebastián
Herrador, que desarrolla el tema «Estenosis intestinal».
[…] El Ilustrísimo señor Fiscal Superior de la Vivienda, felicita al presidente
y secretario de las sesiones por la organización de estas conferencias, así

376
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm.40. AVISO. p. XX. « […] por
lo que rogamos que toda correspondencia, trabajos, órdenes de publicidad, etc., se dirijan a Revista Española de
Medicina y Cirugía de Guerra, 6, Mayor, Madrid».
377
Se refiere a Blas Sierra, quien además fue vocal en el P.N.A. Ver Molero Mesa, J. (1994). Enfermedad y
previsión social en España durante el primer franquismo (1936-1951). Dynamis: Acta Hispanica ad Medicinae Scien-
tiarum que Historiam Illustrandam, 14, 199-225. (p. 220). En el AFLC se conserva una carta de Blas Sierra a Luis.
N. del A.
378
En Clínica y Laboratorio (1942). Año XXVIII. Núm. 190. Sección de Academias. p.75.

215
Álvaro de Castro Palomares

como también a ilustres conferenciantes que tan brillante labor desarrollaron


en el curso pasado, y hace votos por el éxito y rendimiento de las mismas en
el ciclo de las que hoy se inauguran.

Creemos que se siguieron celebrando hasta el curso 1941-1942, en las dependencias


del Dispensario y no en aulas o salones de la Universidad, pese al empeño de Luis.
En sesión de 16 de octubre, Luis expone características de la «Enfermedad
Neumoquística».

Por el carácter de las comunicaciones por el conferenciante organizadas, de


un sentido práctico, trae a consideración, a propósito de un caso de pulmón
quístico, el concepto de esta enfermedad más diagnosticada actualmente por
la investigación radiológica sistemática. Comienza con un repaso histórico
del proceso desde Fontanus hasta Lotte Landé y hace hincapié en las teorías
patogénicas de King y Harris, Müller, Benda, Bosquet, etc., considerando la
enfermedad como congénita con Simpkins y planteando el mismo problema
respecto al tipo adquirido que el que plantea Karlstorf a propósito de las
bronquiectasias, con las cuales coincide en ocasiones un tipo de pulmón
quístico.

En la etiología no desmiente la posibilidad de una intervención luética o la


coincidencia con otras malformaciones congénitas.
Considera las diferentes clasificaciones de la enfermedad atendiendo a la extensión,
la anatomía patológica o a características clínicas de escuelas como la francesa o la
alemana.

Hace un estudio detenido de la sintomatología desde el cuadro mudo al


hemoptoico o asfíctico, que obliga a intervenir en los diversos tipos de
quistes pulmonares y en conjunto desde la tos y la expectoración, la disnea,
la hemoptisis y formas paroxísticas semejantes a crisis de asma. Ofrece
después con proyecciones la evolución de algunos casos y pasa después al
diagnóstico de esta enfermedad rara, pero más frecuente a medida que más
se piensa en ella y en el diagnóstico diferencial con el neumotórax
espontáneo, las cavernas tuberculosas, los abscesos y las bronquiectasias, el
quiste hidatídico y los quistes dermoides […].
Presenta la observación en un camarero que hasta que le requirió el ejercicio
en la campaña marcha forzada no tuvo molestias, por esa compensación que
existe en las afecciones congénitas, con pulmón poliquístico total unilateral
con intensa retracción y desviación, como en los casos de Urgoiti379, y que
por hemoptisis copiosas fue intervenido con freniexéresis, curando y
mejorando de una manera notable las condiciones cardiorrespiratorias y el
estado general hasta su curación clínica.

En sesión del 23 de octubre de 1941380, González Garzo diserta sobre «Amenorreas


por carencia». En esta sesión, Pastor Soto disculpa la asistencia en carta a Luis.

379
Se refiere a Álvaro Urgoiti Somovilla (1907-1997). Neumólogo que fue correspondiente en la Real Acade-
mia de Medicina y Cirugía de Galicia. Importante figura de la tisiología en Galicia, junto a los doctores Gil Casares,
Enrique Hervada o José Ramón de Castro, entre otros. Vid. González Castroagudín, S. (2017). Sífilis, tuberculosis y
alimentación, la obra de Enrique Hervada García-Sampedro (1883-1953) y la salud materno-infantil [Tesis. Univer-
sidade da Coruña]. p. 444. Dir. Prof. Dr. F. Ponte Hernando.
380
En esta sesión, hay dos ponentes. Se trata de los Dres. González Garzo y Pelayo. Este último titula su confe-
rencia «Catarata en caso de distrofia muscular miotónica». Hemos preferido exponer la del primero por adecuarla en
la extensión de nuestro trabajo. N del A. Vid. Clínica y Laboratorio (1942). Año XXVIII. Núm. 190. Sección de
Academias. p. 77.

216
Obra científica de un médico gallego

Imagen 105. AFLC. Carta de Cipriano Pastor Soto a Luis. (23 de octubre de 1941). Hay una
anotación manuscrita en el margen izquierdo de la carta, con una Orden de 18 de octubre en el que
pone «ascendido a Capitán de complemento”. Creemos que se trata del ascenso de Luis, que debió
anotar con prisa en la carta, la referencia de dicha orden. N del A.

Transcribimos la carta, por estar manuscrita y poder ofrecer dificultad leerla:

Mi querido Director y amigo:


Una indisposición por fortuna leve me retiene en cama impidiéndome por
tanto concurrir hoy a esas sesiones científicas que con tu entusiasmo y éxito
sostienes y animas.
Te ruego saludes a los amigos y tu dispones siempre de tu afto. amigo.
Fdo. C. Pastor Soto.

El Dr. Garzo expone las características fisiológicas del ciclo ovárico y una
clasificación de las amenorreas fisiológicas y patológicas.

Sitúa las amenorreas por hipoalimentación en la consecuencia de una causa


general, en la falta de aporte de los elementos esenciales nutritivos.
Tema de interés en todas las circunstancias de la guerra acaecidas en otros
países y en las condiciones actuales, presenta una estadística de 33 pacientes
con amenorrea por hipoalimentación, llegando a su diagnóstico por descarte
de las causas locales y generales que pueden producir la falta de
menstruación y ajenas a la alimentación. Señala la coexistencia de trastornos
psíquicos en un 9% de sus observaciones. […]

217
Álvaro de Castro Palomares

Luis cita varios trabajos sobre la acción de las vitaminas A, B y C sobre la función
ovárica.381
El 30 de octubre, el Dr. Antonio Carrasco382 será el encargado de presentar la
sesión titulada «Radiodiagnóstico de las afecciones pulmonares».383

Comenzó precisando el papel de los Rayos X en el diagnóstico que forma


parte del conjunto de los medios de exploración, aunque de un gran valor e
imprescindible, y por tratarse de un tema demasiado amplio hace un análisis
morfológico al estilo de Schmiedt. Analiza primero los aumentos de dibujo
como la tramitis y perilobulitits, después las imágenes nodulares, haciendo
hincapié en las formas hematógenas, tuberculosas y la semejanza con formas
nodulares silicóticas. Puntualiza las localizaciones más frecuentes en la
repartición parenquimatosa de ambas afecciones. Se ocupa después de las
imágenes anulares con sombra positiva, como son el sarcoma, quiste
hidatídico, infiltrado redondo y nódulos gomosos y pasa a las imágenes en
anillo en las propias cavernas tuberculosas, las imágenes bronquiectásicas, el
pulmón quístico y especialmente las cavernas de intervalo.
Estudia las imágenes unilaterales y bilaterales y las totales unilaterales, y los
síndromes de retracción o fibrotórax total unilateral y las imágenes por
colecciones líquidas.

Ya hemos comentado la importancia que Luis da a los estudios de imagen. Una


sólida formación y la experiencia adquirida, le permiten desempeñar su labor asistencial
y docente con progresivo rigor.

La conferencia fue animada con atinadas interpretaciones radiográficas con


motivo de las proyecciones de placas y reducciones de cada una de las
típicas sombras morfológicas. Siendo interesantes las radiografías de
neumoconiosis y un caso de imágenes anulares en un sarcoma de pulmón.
El Dr. Castro interviene presentando una radiografía de una linfangitis
carcinomatosa y sobre el origen de la caverna de intervalo. Señaló también la
imagen de la periarteritis nodular.

Con fecha 6 de noviembre384, el Dr. Gallego habla de la «Cardiazolterapia».

Comienza con un repaso histórico recordando una cierta incompatibilidad


encontrada en la presentación de la epilepsia y de la esquizofrenia
simultáneamente, que llevó a von Meduna385 y su escuela386 a la terapéutica
convulsionante en la esquizofrenia. Analiza la composición química de
algunos preparados utilizados en el ataque convulsionante, desde el alcanfor
hasta el pentametilenotetrazol por su carácter de solubilidad y exacta
dosificación, como más ventajoso. Retrata de una manera muy gráfica el
cuadro del ataque, desde el período de excitación, intervalo y período útil,

381
No disponemos de lista bibliográfica de esos trabajos, pues en el acta de la sesión no figuran. De hecho, en
ningún resumen de las sesiones consta bibliografía, siendo los estudios a los que los autores aluden, difíciles de loca-
lizar. N del A.
382
No hemos podido reunir información de este médico, del cual desconocemos segundo apellido. N del A.
383
[Link]. (1942). p. 77.
384
Ibídem. p. 78.
385
Ver Soriano, M. (1940). Síntesis Médica Mundial de 1940. Barcelona. Ed. A. Wassermann. p.147.
386
La escuela de Von Meduna en el Hospital Psiquiátrico de Budapest preconiza que entre esquizofrenia y epi-
lepsia existe un antagonismo. Soriano, M (1940). Op. cit., 147.

218
Obra científica de un médico gallego

citando la monografía387 de su maestro el doctor Villacián y refiriéndose


principalmente a las manifestaciones de horror de los enfermos, que siempre
se registran, y en contra del criterio de Valverde, no conoce medio de
evitarlo, aunque se mitigan con tratamiento previo de insulina, que
disminuye notablemente el período de intervalo. Cita después las
complicaciones o accidentes más frecuentes, desde las fracturas óseas hasta
el estado sincopal.
[…]Hace consideraciones sobre el mecanismo de acción del tratamiento
convulsionante desde la conmoción celular y la teoría de las cadenas
celulares patológicas, pero concluyendo en la obscuridad [sic] de la acción.

Esta sesión, en la que también intervienen Villacián y Luis, resulta de interés por el
momento de la aplicación de la Cardiazolterapia, en coexistencia con la terapia
electroconvulsivante, en ciertas enfermedades psiquiátricas. Años más tarde, se
impondría la terapia electroconvulsivante, con sus estrictos criterios de uso.

El Dr. Villacián felicita a su discípulo y de acuerdo con el mayor efecto


sobre los estados melancólicos, teniendo con este método en la mano un
medio terapéutico que en un principio por su boga fue exagerado en su
acción y actualmente de una manera fría en su justo lugar en el tratamiento
de las psicosis. Sobre todo, esa actitud expectativa del médico ante estos
enfermos ha pasado a ser activa y con grandes esperanzas, disponiendo hoy
la psicoterapia de un modelo eficaz, que en parte viene a representar aquellos
métodos clásicos de la silla giratoria, corrientes eléctricas y aspersiones frías
que provocan una conmoción de la cual sale el sujeto mejorado.
Interviene el Dr. Castro citando la teoría de Bini, que creyó que el efecto del
Cardiazol y de la insulina es sobre el metabolismo celular nervioso,
modificando el contenido en glucógeno y pregunta al doctor Gallego si ha
tenido con el tratamiento alguna reactivación tuberculosa señalada por
algunos autores con Denayss y teniendo en cuenta que él ha practicado los
1.600 reconocimientos de los enfermos del Manicomio y ha proporcionado
los estados residuales de algunos de ellos.
Contesta el Dr. Gallego corroborando las ideas de su maestro, y al Dr.
Castro, que no ha registrado ninguna reactivación, pero que tampoco se ha
investigado de una manera sistemática, y hace al mismo tiempo alguna
disquisición sobre el tratamiento por electro-schok [sic].

En sesión de 13 de noviembre, impartida por Martínez Sagarra388 y titulada


«Exploración radiológica del aparato urinario», apenas hay una intervención de Luis
comentando los problemas que plantea, en la práctica, la Tuberculosis renal.
La técnica sobre la que se centra la disertación es la pielografía:

El Dr. Martínez Sagarra se ocupa de la pielografía en la tuberculosis renal,


hidronefrosis, litiasis renal, riñón movible, pionefrosis, litiasis ureteral y
malformaciones congénitas, especialmente en los casos de uréter doble y
dilatación congénita con reflujo vesico-renal.

387
Aunque no hemos encontrado datos del Dr. Gallego, el que considerase a Villacián su maestro nos dio la
pista de una comunicación en la que firmaba en coautoría con él: Villacián, J. M.; Pérez, García, A; Corral, L. M.;
Gallego, M. Resultados del tratamiento de las psicosis con insulina y cardiazol. Actas Españolas de Neurología y
Psiquiatría. 1942; 3 (1-2): 198-203. En Huertas, R. (2017). En los inicios de la psiquiatría franquista: el Congreso
Nacional de Neurología y Psiquiatría (Barcelona, 1942). Dynamis, 37(1), 23-43. N del A.
388
Se trata del Dr. José Martínez Sagarra, colegiado en Valladolid, con el número 526. Aparece en el listado de
miembros de 1941 con la especialidad de «vías urinarias», al lado de Jesús Martínez Sagarra, médico general. N del
A.

219
Álvaro de Castro Palomares

El 20 de noviembre de 1941, el Dr. D. Tomás Caro Patón389expone el tema «Ezcemas


en la infancia»390.

Comienza diciendo, que bajo la denominación común de eczemas infantiles


se confunden en la práctica procesos que conviene distinguir: la dermatitis
seborreica, dermatosis eritematoescamosa, debe separarse del eczema,
dermatosis exudativa pruriginosa con status [sic] punctosos, si bien
anatómicamente la primera es en realidad un eczema atenuado.

El conferenciante profundiza en diagnósticos diferenciales de diversos cuadros con


clínica de eczema. Además, en el tratamiento propone aporte vitamínico:

[…] Además, debe aumentarse el aporte de vitaminas H, con alimentación


de la madre rica en riñones, hígado y patatas y pobre en grasa y huevos. Al
niño darle alguna toma de leche de vaca.
En el eczema verdadero, tratamiento tópico únicamente protector con pastas
al agua y polvos secantes y tratamiento antialérgico, provocando pequeños
shocks, con calcio, inyecciones de leche evitando reacciones violentas, y
vacunas en caso de asociación con dermatitis seborreica. Las inyecciones
intradérmicas de clara de huevo diluida son más peligrosas que la leche,
existiendo la conocida alergia específica a la clara de huevo.
El eczema numular o neurodermitis es susceptible de tratar tópicamente con
alquitrán de hulla puro, obteniendo muchas veces resultados sorprendentes.
En este grupo debe tenerse en cuenta la gran poliintolerancia de estos niños,
la tendencia a urticarias, asma, espasmofilia, estando siempre indicado el
calcio y un régimen cuidadosamente hipotóxico de la madre.
El Dr. Castro interviene señalando la influencia alérgica que Feimberg hace
ostensible en un caso por las plumas de la almohada y en el otro al descartar
de la alimentación de la madre los huevos y desaparición del eczema del
lactante.

Isidoro de la Villa es el protagonista de la sesión de 27 de noviembre titulada «Fibroma


con embarazo gemelar»391.

Comienza con una exposición sobre el oscuro problema de etiogenia de los


fibromiomas uterinos, recordando las ideas de Bayle, Hofmeier,
Kleinwächer en el discutido problema de la esterilidad y el fibroma.
Recuerda la frase de que «el útero cuando no da frutos da espigas»,
queriendo señalar la energía potencial del mismo que, desorientada en la
función, hace displasia en lugar de anidar un huevo fecundado.
En contra de la esterilidad de las miomatosas se levanta el hecho del
embarazo en el fibroma uterino que, aunque con escasa frecuencia (1/2%
según Francke), se registra y no solamente único sino hasta gemelar, y por
esta característica presenta el caso que se refiere a una mujer
hipermenorreica en la que cesan las reglas coincidiendo con un aumento de
volumen de abdomen y donde se palpa una tumoración dura en el polo

389
Tomás Caro Patón, importante dermatólogo vallisoletano. N del A. Además, ver Diario Adelante. Periódico
Republicano. (16/06/1936). Año VII. Núm. 247. p. 5. «Regresó de Granada, donde asistió al Congreso Internacional
de Dermatología, el prestigioso Dr. D. Tomás Caro Patón, acompañado de su distinguida señora». fi-
le:///C:/Users/adeca/Downloads/[Link] [consultado el 25/12/2020]. Fue autor del libro: La mujer caída:
memorias y reflexiones de un médico de la lucha antivenérea. M. Montal. Madrid.1954.
390
Clínica y Laboratorio (1942). [Link]., p.79.
391
Clínica y Laboratorio (1942). Op. cit., p. 80.

220
Obra científica de un médico gallego

superior y blanda en el inferior. No fue difícil llegar al diagnóstico en el caso


que se refiere, por la edad de la enferma, por el cese de la hipermenorrea, por
el aumento progresivo del útero, propio del embarazo […].
Interviene el Dr. Castro García sobre la frecuencia de fibromas uterinos en
las hermanas de Órdenes religiosas, en corroboración de las ideas de Bayle y
en contra de Hofmeier.

Las teorías expuestas en las sesiones del Dispensario, que hemos reflejado en las
anteriores páginas, responden al estado de la ciencia en su época, como hemos podido
comprobar en los distintos apartados, por especialidades referidas, en la obra de Síntesis
Médica Mundial, correspondiente a los volúmenes de 1940 a 1942 y que forman parte
de nuestra biblioteca particular.
Las sesiones científicas se dejaron de publicar en Revista Española de Medicina y
Cirugía de Guerra, en diciembre de 1941. Pasando posteriormente a la revista Clínica y
Laboratorio durante el curso 1941-1942. La sesión inaugural de las correspondientes al
curso académico 1942-1943, tuvo lugar en la Universidad de Valladolid392, mérito de
Luis, a base de insistencia y tenacidad.
Las autoridades políticas más relevantes de la provincia de Valladolid, junto a
académicos y miembros de instituciones como el Colegio de Médicos, junto a médicos
militares, se reunieron en el acto inaugural el 29 de octubre de 1942.

Con asistencia del Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia, Presidente


del Comité Delegado Provincial del PNA, del Ilmo. Sr. Vicerrector de la
Universidad, Dr. Morales en representación del Excmo. Sr. Rector, el
Director del Hospital Militar, Presidente del Colegio de Médicos, Decano de
la Beneficencia Provincial y Municipal, Jefe del Laboratorio de Higiene del
Hospital Municipal, Presidente de la Academia de Alumnos Internos en
representación también del camarada Jefe del Distrito Universitario del SEU,
el asesor médico del Frente de Juventudes, Director de la Revista CLÍNICA,
Médicos del Instituto de Puericultura, Jefes de Sanidad Militar y
representaciones de autoridades médicos sanitarias, civiles y militares,
estudiantes de medicina y numerosos médicos.

El acto lo abrió Luis de Castro como Director del Dispensario y organizador de la


sesiones, que había iniciado en el curso 1940-1941 y que «por el auge que han tenido en
los cursos anteriores, por deseo del Excmo. Sr. Rector de esta Universidad, han pasado
a formar parte de la labor universitaria».

Hizo un resumen de la labor realizada el año anterior, en que se dieron 21


conferencias científico-médicas, referidas en la Revista «Clínica y
Laboratorio» por la eficaz colaboración del Dr. Horno Alcorta, Director de la
misma. A continuación, el Presidente de las Sesiones, Dr. Pastor Soto,
después de agradecer la colaboración de los conferenciantes del Curso
anterior y alentar a los presentes en la labor del Curso que se abre, presenta
al Prof. Dr. Emilio Zapatero393, de relevante prestigio como Profesor y

392
Clínica. (Boletín de la Academia de Alumnos Internos). (1943). «Sesiones de los jueves del P.N.A». Valla-
dolid. Núm.7. pp. 71-73.
393
Emilio Zapatero Ballesteros. (Valladolid, 1900-1987). Doctor en 1932 con la tesis: Estudio epidemiológico
de la poliomielitis aguda epidémica. Catedrático de Higiene en la Universidad de Santiago de Compostela de 1933 a
1935 (Olagüe y Ponte, 2016). Catedrático de Microbiología e Higiene y Sanidad en la Facultad de Medicina de Va-
lladolid desde 1935. Realizó formación especializada en Microbiología en Madrid, París (Instituto Pasteur) y en el
Instituto de Bacteriología de la Universidad y el Instituto Superior de Sanidad de Roma. Ponente en el Congreso de la
Sociedad Francesa de Microbiología (París, 1957-1959), Congreso Internacional de Microbiología (Roma, 1954) y de

221
Álvaro de Castro Palomares

Bacteriólogo a través de su labor de enseñanza y bacteriología, con múltiples


publicaciones científicas.

La conferencia de apertura de las Sesiones, en este período, se titula «El descubrimiento


del Bacilo de Koch. Anecdotario Histórico». En ella, Zapatero se remonta a la
tuberculosis comprobada en la columna vertebral en las momias egipcias por los
investigadores ingleses.

Recorre las investigaciones de Laennec del s. XVIII, Virchow y Villemin en el s. XIX,


hasta llegar al 24 de marzo de 1882, cuando Koch comunica a la Sociedad de Fisiología
de Berlín su descubrimiento del bacilo.
Sigue la vida del insigne investigador desde 1860-70 con sus primeros pasos en clínica
en el Manicomio de Hamburgo, de cómo tuvo que dejarlo por sus necesidades
económicas, una vez que se casó con Emmy Fratz, porque le prohibían el ejercicio de su
profesión al cobrar el sueldo del Hospital. El recorrido a través del médico rural en
diferentes pueblos. Los primeros conocimientos que tuvo Lister de sus trabajos, sus
investigaciones sobre el carbunco desde que su mujer le regaló un microscopio que
había de separarlos, ya que Koch desde entonces era un esclavo de tal instrumento y no
atendía ni a la consulta, ni nada le importaba más que la observación a través de sus
lentes. La vida de Koch en Wolstein, sus relaciones con Cohnheim en Breslau en 1876,
al ser llamado por él para exponer sus trabajos sobre carbunco. La explicación que dio a
la fase esporular de la bacteridia por Pasteur y que éste no había previsto al ocasionar su
terrible tragedia de vacunación en el ganado, y llega Koch con sus trabajos a percibir la
suma de 2.250 RM. al año, por lo que tiene que regresar a Wolstein, donde trabaja hasta
1880, en que va a Berlín reclamado al famoso Triangl en la Schumann Strasse. Su
empleo de los medios sólidos en bacteriología por primera vez. La oposición de
Virchow y la frialdad con que recogió el fruto de su investigación, desde el estudio de
las vísceras de aquel obrero de 36 años, muerto de T.P., en fase interminable de ensayos
con sus colaboradores Löfler y Gafky, las inoculaciones sucesivas a cobayas, las
distintas coloraciones que utilizó hasta teñir el famoso bastoncito en pardo, su continuo
recorrer de Hospitales y mataderos para proporcionarse material de estudio, el encontrar
animales refractarios a la enfermedad que al inocularlos no enfermaban, como
contraprueba, los cultivos en medios sólidos esperando días y días, el ver florecer las
colonias, el experimento de la inhalación de polvos de cultivos en el célebre cajón que
adhirió al laboratorio con cobayas que logró tuberculizar por vía aérea. La meta con
innumerables medallas y recepciones que le molestaban. El fracaso terrible de la
tuberculina como tratamiento, y la recuperación de la fama después del mismo sobre
Cólera en Egipto, en emulación con los investigadores del Instituto Pasteur, y lo mismo
en la India y su glorioso regreso con el Premio Nobel, en 1905, hasta 1910, en que dejó
de existir este célebre investigador, ejemplo de constancia, seriedad y tenacidad, que
marca una ruta en la investigación y señala con su descubrimiento una etapa en la
tuberculosis definitiva en el estudio de la misma.394

Patología Clínica (1968) e Internacional de Microbiología de Méjico. Participante en varios seminarios nacionales y
extranjeros de microbiología, virología o cáncer. Su libro Microbiología Médica (1940) sirvió durante décadas como
texto de referencia para los estudiantes de medicina en países de habla hispana. Además, fue traducida al inglés. Entre
otras obras suyas, destacamos Higiene y Sanidad del ambiente rural (1953), Higiene y Sanidad de los municipios
pequeños (1949). Fue columnista en el diario El Norte de Castilla, destacando con sus artículos sobre Benito Pérez
Galdós. Presidente y secretario general perpetuo de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. Fue
fundador y también director de la Agrupación Musical Universitaria de Valladolid. En la Universidad hay un aula que
lleva su nombre. Amigo personal de Luis de Castro, con correspondencia conservada en el AFLC. N del A. Para
completar más información sobre este médico, ver: Diccionario Médico Biográfico Español (1971). Madrid. Ed.
Consorcio Americano de Ediciones. Castilla. S.A. p. 250. Además, existe un blog realizado por uno de sus nietos con
el que hemos mantenido comunicación. Se trata del Prof. Dr. Luis Arroyo Zapatero (Jurista y Rector Honorario de la
Universidad de Castilla la Mancha). El blog es [Link]. [consultado por última vez el
20/12/2020]. Com. Pers. con Luis Arroyo Zapatero [20/12/2020].
394
Clínica (1943). [Link]., pp.71-72.

222
Obra científica de un médico gallego

1.5.5 Cursillo de Tisiología de 1942 de la Academia de Alumnos Internos.


El 16 de noviembre de 1942, comienza el Cursillo sobre Tuberculosis Pulmonar
organizado por la Academia de Alumnos Internos, bajo la presidencia del Dr. Álvarez
Coca.395 Se celebró la última sesión el día 4 de Diciembre de 1942.396
Disertó el antiguo Presidente de la Academia, actual Catedrático de Microbiología,
Dr. Zapatero, quién desarrolló el tema «El bacilo tuberculoso. Morfología, propiedades
biológicas y método de investigación».

[…] Antes del Dr. Zapatero tomó la palabra el Vocal de Actos de la


Academia, camarada Fernández Calvo397, que expuso en breves palabras el
propósito de la Academia y su afán de mejorar la formación profesional de
médicos y estudiantes de Medicina, así como su satisfacción por el éxito
indudable del cursillo, cuya inauguración se realizaba con tanta brillantez.

En la Junta Directiva de la Academia de Internos, de 1942, identificamos a varios


médicos que compartieron actos académicos con Luis.

395
Se trata de Mariano Álvarez Coca (Trigueros del Valle, Valladolid, 1918-Madrid, 2003), endocrinólogo dis-
cípulo de Gregorio Marañón. Fue Jefe Clínico de Endocrinología y Nutrición en el Hospital General de Madrid.
Consta como Alumno de la Academia de Internos, en la Clínica Médica Universitaria dirigida por el Dr. Sebastián
Herrador. Clínica (1942). Op. cit., p.123. Jefe de Departamento de Medicina Interna del Hospital de Cruces. Baracal-
do. Com. Pers. Dr. D. Mariano Álvarez-Coca González, San Sebastián, 17 de febrero de 2021.
Conocemos, al menos tres publicaciones. Ver. Álvarez Coca, M (1942), Clínica. «Agranulocitosis y vitamina
M». Y, al igual que Luis, cuenta con un libro prologado por el Dr. Gregorio Marañón, titulado Las insuficiencias
gonadales en el hombre. (1957). Madrid. Op. cit (1999). p. 244. Publicó otro titulado: doce lecciones sobre patología
del tiroides y otro La pubertad normal. N. del A.
396
Clínica (1943). Op. cit., p. 66-67. «Este interesante cursillo, que con tan brillante éxito estaba celebrando
nuestra Academia, tuvo que ser suspendido por las circunstancias del momento, pero reanudada la vida activa de la
misma, por la presencia de todos sus miembros, habrá continuada con la misma brillantez, para cuando vean la luz
pública estas líneas». No tenemos constancia de su reanudación y desconocemos las circunstancias del momento
referidas. N del A.
397
Se refiere al Dr. Francisco Fernández Calvo, quien constaba ya como alumno interno de la Academia de In-
ternos, en Oftalmología. Además, conocemos una publicación titulada «El metabolismo de los centros nerviosos».
Clínica (1942). [Link]., p. 139.

223
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 106. Fotografía tomada de Clínica (1942). Op. cit., p.185. Hemos podido identificar a
Enrique Romero Velasco en el medio de la fila de abajo, a Mariano Álvarez Coca de uniforme, a
Pedro María Goñi Velilla segundo por la izquierda de pie y a Francisco Fernández Calvo primero por
la derecha, de pie. N del A.

Zapatero volvería a intervenir al día siguiente de la inauguración de Cursillo con el


título «El problema de la filtrabilidad del bacilo tuberculoso».
El día 19, el Dr. Antonio Llombart398, se ocupa de las «Lesiones fundamentales de
la infección tuberculosa y anatomía patológica de la primoinfección» y el 20 explica la
«Anatomía patología de las lesiones exudativas, productivas y cirróticas».
El Dr. Vicente González Calvo desarrolló el tema «Exploración clínica del pulmón
tuberculoso», el Dr. Evelio Salazar se ocupó de la «Primoinfección tuberculosa».
Luis de Castro participa en dos clases que se celebraron los días 25 y 27 de
noviembre, con los títulos respectivos de «Técnicas especiales de exploración
radiológica»:

Se refiere a la fotorradioscopia, estudiando sus fundamentos, así como los de


la estereorradiografía, hiperestereorradiografía, seriorradiografía,
tomografía, etc., y termina apuntando sus estudios tan interesantes sobre
microrradiografía399.

Y «Tisis primaria y primoinfección del adulto»:

398
Antonio Llombart Rodríguez. (Valencia 1905-1997). Doctor en Medicina, Especialista en Histología y Ana-
tomía Patológica. Entre 1924 y 1927 trabajó en el Laboratorio de Pío del Río Hortega. Cofundador en 1978 del Insti-
tuto Valenciano de Oncología. Catedrático de Histología en Valladolid, desde 1945, y de Histología, Embriología
General y Anatomía Patológica en la Universidad de Valencia, hasta su jubilación, en 1975. Considerado uno de los
pioneros de la Oncología Española. Como político, llegó a ser Teniente de Alcalde de Valencia en 1957 y ocupó la
Concejalía de Sanidad. También fue Presidente del Comité Técnico Nacional de la Asociación española contra el
cáncer (AECC). Ver [Link] [Consultado el 26-
12-2020].
399
No hemos podido documentar esos estudios sobre microrradiofotografía que se mencionan. N del A.

224
Obra científica de un médico gallego

Exponiendo el concepto de tisis primaria como evolución desfavorable del


complejo primario. Pasa al estudio de su clínica, evolución y complicaciones, para
terminar refiriéndose a la primoinfección del adulto, con sus manifestaciones clínicas y
señalando su profilaxis.
Sin embargo, la más destacada, junto con las de Zapatero y Bañuelos, se llevaba a
cabo el día 28 de noviembre a las 12 de la mañana. Corrió a cargo del ilustre tisiólogo
Emiliano Eizaguirre400 que desarrolló la «Tisiogénesis».

Fue presentado por el Presidente de la Academia, camarada Álvarez Coca.


El Dr. Eizaguirre […] entrando luego en el problema de la tisiogénesis,
distinguiendo tisis primaria, secundaria y terciaria. El concepto de tisis
secundaria, creado por el conferenciante, es objeto de amplio estudio,
señalando que tiene una participación primaria y terciaria.

Misael Bañuelos disertó el 1 de diciembre sobre el tema «Tisis terciaria. Formas


clínicas».
Entró primero en el estudio de las clasificaciones que de la tisis se han hecho
y que no correspondían en ningún momento con la clínica. Establece el
concepto personal de tisis terciaria. Señala que las lesiones se pueden
reactivar por infección masiva, por la acción de la tuberculosis que
determina una reacción local, focal y general. Pone de manifiesto que las
formas fibrosas y nodulares pueden coexistir, pero hace un estudio detenido
en los casos que dominan cada una de ellas. Se acompaña de interesantes
radiografías, en las que se ven desfilar las lesiones fundamentales de la tisis
terciaria.

Finaliza Bañuelos indicando la evolución y anunciando un pronóstico fatal si se


llega a la diseminación broncogénica.
Otro curso en el que participó Luis fue: Curso de Enfermeras. (1939). En la
Facultad de Medicina de Valladolid. «Primero Organizado durante el Movimiento
Nacional».401
1.6 SEGUNDA ETAPA VALLISOLETANA.
En esta etapa, tiene lugar la mayoría de la producción escrita del Dr. De Castro. La
acotamos entre principios de los años 40 hasta el final de sus días, en 1977. Tras la
jubilación, Luis pasaría largas temporadas en su Entrimo natal.
Las conferencias, de variada temática, el interés progresivo en el conocimiento
humanístico: Historia, Arte, Filosofía o Religión, en detrimento del netamente
tisiológico o médico, se van afianzando, con su inmersión en la cultura vallisoletana y
en círculos frecuentados por intelectuales de la ciudad en esos años. El Ateneo, los
Colegios Mayores, el Museo Nacional de Escultura y la propia Universidad, donde
cursará su segunda carrera, son instituciones que confieren a nuestro protagonista una

400
Emiliano Eizaguirre Marquínez. (San Sebastián, 1888-1967). Condiscípulo de Gregorio Marañón. Doctor
en Medicina en 1911 con el trabajo: El pulso venenoso en el ritmo del corazón y sus modificaciones (1911). Impulsor
de la Fiesta de la Flor para conseguir fondos para la Lucha antituberculosa. Con participación destacada en el III
Congreso Español de la Tuberculosis, celebrado en San Sebastián (1912). Presidente del Colegio de Médicos de
Guipúzcoa en 1934. En política fue Concejal del Ayuntamiento de San Sebastián en 1936. Ver
[Link] [Consultado el 26-12-2020]. Entre sus
obras, destacamos Tuberculosis Pulmonar (1931). Que forma parte de la biblioteca particular del autor. Además, ver
[Link] [Consultado por última vez el 26-12-
2020] en Solorzano Sánchez, M. (2020). Clínica San José de San Sebastián 1922 [Recurso electrónico].
401
Referenciado en AHUV. Expediente Es 47186. 253/2. Expediente personal de Luis de Castro García. Ver
ANEXO
225
Álvaro de Castro Palomares

tribuna desde la que divulgar conocimientos en diferentes ramas del saber, como
veremos. Participaciones en la Radio Vallisoletana e invitaciones para ponencias en
otras ciudades como Gijón, Cuenca, Bilbao, Orense o Vigo, aderezadas con incursiones
en el mundo de la escultura y, anecdóticamente, intensas partidas de ajedrez, satisfacen
su inquietud creadora.

Imagen 107. AFLC. Portada del guión del programa de radio «Galería de intelectuales»,
presentado por Julio del Val Trouillhet, de Radio Valladolid EAJ.47. Del 12 de febrero de 1955.
Protagonista invitado, Luis de Castro.

Cuando nos referimos a Luis como intelectual, no se trata sólo del escritor, del
hombre de ciencia, del profesor o del pensador. Realmente, estos calificativos no dejan
de ser nombres de oficios, de profesiones o figuras sociales que un individuo adopta y
que no son garantía de una auténtica vocación intelectual en el hombre que los ejerce.402
Luis fue un intelectual, primeramente, para sí mismo. También, a pesar de sí mismo,
sacrificando en numerosas ocasiones, tiempo para la familia y la salud.
Se trata de la época en la que consolida su labor profesional, con oposiciones y el
encargo de la docencia de Historia de la Medicina en la Facultad de Historia de la
Medicina en la Facultad. En la que, con el respeto a sus orígenes gallegos, funda la Casa
de Galicia en Valladolid, aglutinando a paisanos desplazados en esa ciudad, siendo una
de las primeras casas de Galicia en España. Participa en Congresos de la Sociedad
Española de Historia de la Medicina, de la cual es socio fundador, Congresos de
Etnografía o de Historia Medieval. Es un período en el que recibe el reconocimiento de
figuras como Carlos Jiménez Díaz, Marañón o Delibes, entre otros, por su afán creador.
Recibe solicitudes de recomendación en tribunales académicos, puestos de trabajo,
mejoras en Entrimo o relaciones transfronterizas con Portugal, como se atestigua en
cartas que día tras día, seguimos recopilando en su epistolario, que no damos por
concluido y clasificado en el momento de realizar este trabajo, cuando ronda las 1200
cartas.

402
Ortega y Gasset, J. (29 de diciembre de 1940). El intelectual y el otro. La Nación. Recopilado en La Nación
(2005). Los escritos de Ortega y Gasset en La Nación. (1923-1952). La Nación. pp.197.

226
Obra científica de un médico gallego

En ese período en Valladolid, comenzamos por una actividad cultural que se


celebró en 1941, y sobre la que consta poca información previa. Se trata de la Semana
de Estudios Castellanos.

1.6.1 La Semana de Estudios Castellanos (1941). Dos nuevas publicaciones.


La Universidad de Valladolid y la Asociación Universitaria organizaron la Semana
de Estudios Castellanos, del 21 al 28 de septiembre de 1941403. Según (Palomares, J.M,
2012), las interferencias entre Universidad y el Arzobispado, hicieron fracasar esta
manifestación cultural404 de la que desconocemos cuántas ediciones se pudieron
producir.
Organizada a base de conferencias y comunicaciones, se dividió en seis grupos:
1º Estudios Eclesiásticos.
2º Legislación del Nuevo Estado.
3º Medicina.
4º Ciencias.
5º Letras y Arte.
6º Ciencia y Arte militar.
Estos grupos se subdividían en Secciones. El tercero lo conformaban cinco:
a) Médica.
b) Especialidades médicas.
c) Quirúrgica.
d) Especialidades quirúrgicas.
e) Medicina Social.
El director del grupo tercero fue Ricardo Royo Villanova405, Decano de la Facultad de
Medicina, y la secretaría la ejerció el Dr. Manuel Carnicer Arrontes406, Secretario
General del Colegio Médico.
Luis de Castro participó con dos comunicaciones que pasamos a comentar.

[Link] Reumatismo en Castilla. «La secuela cardíaca y la enfermedad


reumática».
La primera, del día 24, está incluida en la Sección de Especialidades Médicas,
versa sobre el Reumatismo en Castilla, sus aspectos y problemas y, lleva el título «La
secuela cardíaca y la enfermedad reumática»407, presentada en colaboración con el Dr.
Remolina, ayudante del Dispensario de la Calle Muro.

403
En Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. (1941). Año IV. Núm. 40. Sección Aviso. pp.
XXVI-XXVII.
404
Vid. Palomares Ibáñez, J. M. (2012). Birretes y mitra defienden sus derechos: confesionalidad y conflictos
entre la Universidad y el Arzobispado de Valladolid. Universidad. p. 256.
405
Ricardo Royo Villanova y Morales. (Zaragoza, 1899-1975, Madrid). Licenciado en Medicina por la Univer-
sidad de Zaragoza, con premio extraordinario, en 1922. Doctor en Medicina con el trabajo: Sobre un capítulo de
responsabilidad médica: varios aspectos del secreto médico profesional. Fourense, por oposición. En 1928, Catedrá-
tico de Medicina Legal en Valladolid. Entre 1944 y 1950 Interventor General de la Universidad de Valladolid. miem-
bro honorario de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. En 1953 Académico de número de la Real
Academia Nacional de Medicina, sillón número 19. También desempeñó el cargo de Tesorero en esa institución. En
1951 Director de la Escuela de Medicina Legal de Madrid. Catedrático de Medicina Legal, en 1950, en la Complu-
tense. Ver [Link] [Consultado el 27 de di-
ciembre de 2020]. Amigo personal de Luis, con quien mantuvo correspondencia. N del A.
406
Manuel Carnicer Arrontes, doctor en medicina con el trabajo: Fracturas diafisarias de húmero: su trata-
miento. (1919). Colegio Médicos Valladolid (1941). Op. cit., p.13. Consta como colegiado con el número 70, con la
especialidad de Pulmón y Corazón.
407
Consideramos esta comunicación inédita. No nos consta en ninguna de las revistas científicas que hemos
abordado. Disponemos de ella en hojas sueltas, dentro del AFLC. N del A.

227
Álvaro de Castro Palomares

El carácter regional es más fácil de definir por el folklore o por ciertas


características sociales que por manifestaciones de enfermedad o
epidemiología, cuando aquella región se encuentra entre paralelos y
meridianos poco distantes, y el sello típico que en este sentido pretende darse
en ocasiones, es más bien una utopía y depende de que las estadísticas se
hagan mejor o peor, como razón fundamental en las grandes diferencias. El
problema que nos plantea el estudio de la secuela cardíaca y la enfermedad
reumática en Castilla, como parte de la Ponencia de los aspectos y problemas
del reumatismo en esta región, con las salvedades que implican las
consideraciones anteriores, hemos tratado de estudiarlo con las impresiones
personales del protocolo que a continuación se comenta, sacando como
conclusión primordial ante la proporción de cardíacos, que supera en un
cierto número al de tuberculosos, que si estos presentan por su existencia un
problema social, también nos lo presentan los otros.

Sobre el germen patógeno causante de la enfermedad reumática408, se analizan distintos


autores, con sus teorías (Estreptococo, Estafilococo, Virus, etc.) pero Luis apoya la del
Dr. Jiménez Díaz considerando al estreptococo como el «último germen que él conoce
entre la serie interminable de los que se han considerado como causantes de la
enfermedad reumática».

El criterio predominante es la tendencia a que sea un estreptococo,


desechando el estafilo [sic], y que ese estreptococo está muy cerca del
hemolítico, que, si no es el agente específico, interviene mucho en la génesis
del reumatismo.

En la comunicación, la anatomía patológica se refiere al nódulo reumático de Aschoff


quien, en 1904, lo situó en el miocardio y en todas las demás localizaciones de la
enfermedad.

[…] el acuerdo es general sobre la especificidad de la lesión, que se


manifiesta como un infiltrado reumático difuso, como tal nódulo de Aschoff,
como nódulo tendinoso de Coombs, Gräaf y Talalajew, que para este último
son las diversas manifestaciones de la lesión reumática y que para Talalajew
serían tres estadios de la misma lesión específica, dependiendo su aspecto
del tejido donde asienten y pasando por las fases exudativo-degenerativa,
proliferativa y esclerosa, y que se hallan en toda parte del organismo donde
el reumatismo afecte como tal lesión específica.

Los autores recogen los antecedentes personales de carácter infeccioso en los enfermos
introducidos en el protocolo de investigación:

En número de 887 han sido seleccionados, de los 6.052 de la consulta


dispensarial, como cardiovasculares, y de los cuales es necesario desprender
300 que, procedentes del Manicomio Provincial, tienen por su antecedentes
etiológicos, así como por su enfermedad actual, unas características
especiales, por lo que no deben ser englobados con los de la consulta regular.

408
Sobre esta nidación reumatológica de microbios, los hermanos Oriol Anguera (1944), escriben: «Tratad de
sembrar bacilo de Koch en un músculo y no pasa nada. ¿A que nadie ha visto jamás la tuberculosis muscular?. Otros
microbios […] no les importa el paraje. Tales, por ejemplo los citados estreptococo y estafilococo, los cuales anidan
en donde quiera que haya madriguera. Son las siemprevivas de la Patología». En Oriol Anguera, J., y Oriol Anguera,
A. (1944). Historia de la tuberculosis. Ed. Salvat. p. 239.

228
Obra científica de un médico gallego

A continuación, se refieren a cuadros tanto en adultos como en niños, en los que


destacan las anginas o brotes de amigdalitis, y después el reumatismo, seguidos del
Sarampión.
Llama la atención, que también incluyen a la gripe, como antecedente reumático.
Confiriéndole un protagonismo, en los procesos catarrales banales y que en el hombre,
se puede confundir por el «hecho de fácil culpabilidad al tabaco».
Respecto a la pulmonía, destaca, según el protocolo de los autores, inmediatamente
después del sarampión, en adultos varones. La importancia de la pulmonía en la
etiología de los reumatismos infecciosos era motivada por el hecho del hallazgo de
neumococos en el líquido obtenido tras punción de las articulaciones afectadas. Si bien,
destacan Remolina y Luis, en la casuística suya era menos común este hallazgo en la
endocarditis.
También se refieren al denominado «Artrotifus» como las manifestaciones reumáticas
del tifus abdominal, al que consideran muy semejante al reumatismo poliarticular
agudo. Esta manifestación reumática del tifus abdominal es considerada como rara en la
etiología endocardítica.
El popular «Baile de San Vito», la corea, tiene, según ellos, una significación reumática.
Comentan que, en ocasiones, aparece combinado con el reumatismo y la nefritis.
Respecto a la anexitis de las mujeres:

Es hallada con cierta regularidad en las consultas de tipo dispensarial y


puede explicarse su frecuencia por la clase social que a estas consultas
concurre, en la cual la falta de higiene y la frecuencia de las inflamaciones
colibacilares es a menudo registrada, y por lo tanto este foco de infección
local debe ser aceptado en la etiología endocardítica con cierta reserva.

Con la Disentería, asumen que pudiera estar englobado con los cuadros tíficos en la
anamnesis del paciente, dado que no disponen de casos en su estadística.

Los focos en oídos, dientes, senos accesorios, flebitis, prostatitis, vesiculitis,


osteomielitis, forunculosis, foco intestinal o reumatismo entérico de
Schittenhelm […], pueden ser invocados y de hecho tienen una gran
importancia […]; pero lo que a nosotros nos interesa más especialmente es el
reumatismo y su frecuencia en nuestra región, como causa de las lesiones
endocárdicas, en un 15 por 100, según nuestro protocolo, e inmediatamente
después de la angina, que da el 28 por cien.

229
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 108. AFLC. Clasificación proporcional por antecedentes infecciosos, recogida en la


comunicación inédita del 24 de septiembre de 1941 en la Semana de Estudios Castellanos, por Luis
de Castro y Ramón Remolina. N del A.

A tenor de los resultados, los autores comunican la siguiente impresión sobre la


enfermedad reumática:

Debemos considerar que la enfermedad reumática es una infecciosa que


tiene lesión específica y que penetra por las amígdalas, desde donde va
extendiéndose en dirección caudal para hacer después de esta localización en
vías altas respiratorias la siembra visceral o articular por el mecanismo de
emigración reumática, no siendo necesaria la lesión articular para el
concepto de enfermedad, ya que la artritis es una de tantas localizaciones
entre las viscerales y de sistemas, debiendo darse una importancia especial a

230
Obra científica de un médico gallego

la angina, pues puede ser, y de hecho muchas veces lo es, de naturaleza


reumática, y lo mismo la endocarditis, que se registra después de la misma, y
hasta pueden aparecer las manifestaciones articulares después de la
endocarditis que ha provocado la angina.

Sobre la flebitis, De Castro y Remolina, la consideran como un foco de infección local,


manifestada, en ocasiones, por varices, y que debiera ser interpretada como una
metástasis reumática, con frecuencia, ya que la afectación reumática vascular «ha sido
bien estudiada y en nuestro protocolo se da en algunos casos».

La frecuencia de la lesión cardíaca depende de la edad, tipo de reumatismo e


intensidad del mismo: Loeschke la encuentra en un 20 a 60 por ciento de los
reumáticos; Romberg, del 10 al 20 por 100 […] y la escuela española de
Jiménez Díaz, un 60 a 70 por 100; probablemente por la falta de medidas
profilácticas en nuestra Patria, pues la proporción es mucho mayor, y las
otras estadísticas son extranjeras.

Los autores comparten el criterio de Jiménez Díaz afirmando que: «ante un niño con
amígdalas sucias, con dolorcitos que regularmente se llaman de crecimiento y que
muchas veces son reumáticos, merecen una atención especial para que no sorprenda
después una lesión valvular».

Esos dolorcitos suelen ser acompañados de fiebre y a veces de vómitos, y


dice el autor (por Jiménez Díaz), que los médicos antiguos suelen achacar a
indigestión y los más cultos a acetonemia, debiendo ser interpretados
certeramente y aconsejando la extirpación de las amígdalas, con lo que se
logra evitar el reumatismo en muchos niños y disminuir su gravedad y la
frecuencia de las lesiones valvulares.

Luis y Remolina, respecto de las anginas, apoyan, como regla general, la


amigdalectomía, dado que, en muchas ocasiones, el foco de la amígdala es lo que
antecede a la lesión valvular o miocárdica.
Atendiendo a las consideraciones sobre el tipo de lesión, recurren a la teoría de
Gregorio Marañón, sobre el reumatismo cardioarticular, quien afirma que «basta la
aparición de una taquicardia, el apagamiento de los tonos, adquiriendo la auscultación lo
que gráficamente se llama chasquido valvular con burlete, para ponernos sobre aviso en
la presencia de una endocarditis». Posteriormente, aparecerían los soplos,
estableciéndose la lesión definitiva.
Respecto a las secuelas cardíacas por reumatismo, en la afección de las válvulas del
corazón:

Las secuelas se reparten preferentemente entre las mitrales y las aórticas,


siendo poco frecuentes en las tricúspides y pulmonares, interviniendo en la
etiología de las mitrales de un modo preferente el reumatismo y después la
arterioesclerosis, y en menos proporción la etiología funcional, mientras que
en las aórticas, aunque a veces son también lesiones reumáticas, es, sin
embargo, la sífilis y la arterioesclerosis, casi en la misma proporción, las de
frecuente asiento en las semilunares.

Atendiendo al protocolo llevado a cabo por Luis y Remolina:

231
Álvaro de Castro Palomares

En nuestro protocolo puede observarse en el cuadro número 1 de adultos,


comparado con el 2 de hembras, un predominio en los primeros de
insuficiencia mitral y de doble lesión mitral en relación con un predominio
de estenosis mitral relativo a las hembras, y aunque la influencia del sexo, en
el sentir general, parece tener poca importancia para el tipo lesional, vemos
que los antecedentes infecciosos en las hembras están repartidos entre mayor
número de enfermedades, aunque pensando en el mayor número de hembras
reconocidas no es tan ostensible esta diferencia como en los cuadros
siguientes 3 y 4 de niños y niñas, donde en los primeros es más frecuente la
insuficiencia que la estenosis mitral, que se da en mayor proporción en las
niñas; y bajo el punto de vista de antecedentes infecciosos, se observa que el
sarampión ocupa un lugar preferente en los niños, viniendo, sin embargo,
después del reumatismo en las niñas, siendo los antecedentes infecciosos, en
cuanto a clase de enfermedad, próximamente lo mismo.

Imagen 109. AFLC. Clasificación (cuadro número 1) por antecedentes


infecciosos y lesión en adultos varones. Según protocolo de
comunicación presentada en la Semana de Estudios Castellanos.
(24-09-1941).

232
Obra científica de un médico gallego

Imagen 110. AFLC. tabla (cuadro número 2) de clasificación por


antecedentes infecciosos y lesión en adultos hembras.

Imagen 111. AFLC. tabla (cuadro número 3) de clasificación por


antecedentes y lesión en niños varones.

233
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 112. AFLC. Tabla (cuadro número 4) de clasificación por antecedentes y


lesión en niños hembras.

En la comunicación presentada, hay una contribución a la paremiología del saber


médico, que a continuación reproducimos, sobre el «Aserto de Bouillaud»409:

La conocida frase de que «el reumatismo lame las articulaciones y muerde


en el corazón», no exacta, como hemos apuntado, ya que puede haber lesión
endocardítica sin manifestaciones articulares o ser las manifestaciones
articulares posteriores a la lesión de la serosa, es, sin embargo, una frase de
una gran grafismo y a la cual nosotros hemos añadido una coletilla que la
hace aún más gráfica, y es, «y rasca la pleura», queriendo con ella recordar
la relativa frecuencia con que la serosa torácica es afectada en el cuadro de la
enfermedad reumática, y queremos llamar la atención sobre esta metástasis
por ser una manifestación más que se añade a la sintomatología común con
la tuberculosis.

Detallan, además, once casos de pacientes con enfermedad reumática y afección


cardíaca de la época del Hospital de Filipinos, con Luis como jefe de sala clínica. No
exponemos ejemplos al no ser anónimos y presentar datos muy concretos de filiación.

Los autores concluyen expresando la impresión de que hay un predominio de


reumatismos en el rural, «como si pasásemos por una fase de reumatización en el
campo».
Con estas consideraciones y comentarios hemos querido llegar a poner un
toque de atención sobre la frecuencia de las secuelas cardíacas en nuestra
región como consecuencia de la enfermedad reumática manifestada ya por
unas anginas o por afectos articulares, como formando parte del tema de esta
Ponencia, y que las medidas profilácticas en este sentido deben ser tomadas,
tanto en lo que se refiere a extirpación de focos de infección (amígdalas

409
Mal asignado a Bouillaud. En verdad, la frase es de Charles Lasègue. Vid. Pentón, D. P. (2014). Celebrida-
des médicas y acontecimientos políticos, una mirada desde la historia de Francia. Panorama. Cuba y Salud, 9 (1), 20-
28. p. 27. N del A.

234
Obra científica de un médico gallego

sobre todo) como a hacer un tratamiento antiinfeccioso en las endocarditis


(sulfamidas), así como a practicar un tratamiento de fondo en el reumatismo,
sin reparos, para llegar a los 14 y 16 gramos diarios de salicilato, que
siempre son tolerados si al mismo tiempo se administra doble cantidad de
bicarbonato, y no dejando de propinar este fármaco hasta que la velocidad
de sedimentación y la fórmula sean normales, en menor dosis después de la
fase aguda (4 a 6 gramos) para evitar las recidivas y en total las catástrofes
post-reumáticas, que proporcionan a Castilla un buen número de
valetudinarios.

[Link] La «Actitud terapéutica en el empiema pleural».410


La segunda de las conferencias pronunciadas en esta Semana, se celebró el día
26. Con los mismos protagonistas.

En varias ocasiones hemos sido llamados urgentemente para un


agravamiento en el curso de una pulmonía cuando justamente debía haber
hecho crisis; otras veces, ante una vómica con neumotórax asfixiante;
algunas, por empiema necesitatis [sic], y lo más lamentable es cuando acude
el enfermo con la secuela de una pleuresía supurada crónica, las temidas
cavidades rígidas pleurales de Alexander y Lewy, con un déficit pulmonar
por imposible reexpansión [sic] del parénquima, pérdida de la elasticidad
pulmonar y fijación en su más alto grado de retractibilidad [sic] ante una
coraza pleural; esos enfermos sobre cuya solución tanto han insistido
Neumann, Steinmeyer, Dorn, Schede, Sauerbruch, etc., y que la mayor parte
de las veces terminan con una toracoplastia extensa.

Los autores explican las diferentes técnicas de drenaje de los empiemas,


recomendando el «trócar sin bisel y mandril cónico que sobresalga, y que es el punzante
en lugar de serlo la vaina, para evitar el émbolo séptico cutáneo».
El pus se clasifica según color, olor y densidad. Lo atribuyen al pus tuberculoso, un
«sedimento de aspecto grisáceo en la parte superior».
Ante la pleuresía purulenta, recurren nuevamente al Dr. Jiménez Díaz afirmando
que es «donde encaja a la perfección aquel aforismo de que es necesario evacuar el pus
allí donde lo hay, bien y pronto».

Imagen 113. AFLC. Técnica de punción con trócar, propuesta por los
autores. Según consta en la comunicación «Actitud terapéutica en el
empiema pleural».

410
AFLC. Conferencia inédita firmada por los doctores De Castro y Remolina, con motivo de la Semana de Es-
tudios Castellanos, sección de especialidades médicas. (26-09-1941). Biblioteca particular del autor.

235
Álvaro de Castro Palomares

La jeringa que emplean para la evacuación, drenaje y lavado en el empiema, es


denominada «Rotandex»411 y es de interés mostrar el dibujo del instrumento, dado que
no hemos encontrado ninguna fotografía en nuestra búsqueda.

Imagen 114. AFLC. Dibujo de la jeringa «Rotandex».

Plantean el uso de Sulfamidoterapia, en los siguientes términos:

Ahora vamos a ocuparnos, y a propósito lo hemos dejado para último


término, del empleo de las sulfamidas en los empiemas por vía bucal y
especialmente por vía intrapleural, que nosotros hemos utilizado, y de lo cual
no tenemos referencia en la literatura nacional.
[…] Nosotros, considerando el poder bactericida de estos productos, que han
sido utilizados por Becart y Philipe para la conservación del plasma en
transfusión; los lavados de la pelvis renal hechos por Austin directamente; la
acción bacteriostática in vivo sobre heridas, y antes de conocer las
comunicaciones de la utilización de la vía endopleural en el extranjero,
empezamos a utilizar la sulfamida intrapleural con el albucid y el prontosil
rubrum, preferentemente este último, en empiemas complicados de
neumotórax, en 1938, haciendo punciones evacuadoras e introduciendo 10 o
20 c.c de prontosil cada diez días, habiendo conseguido esterilizaciones
maravillosas.412

Luis trata de evitar la toracotomía, tan cruenta, con el empleo de la sulfamidoterapia


endopleural. Presenta nueve observaciones de casos entre los años 1933 y 1941,
tratados con lavados endocavitarios.
Como resumen de la comunicación:

Se hace un recorrido sobre los diversos tratamientos recomendados ante el


empiema pleural; se desecha la toracotomía abierta y se recomienda el
411
Con la búsqueda de «Rotandex» en la red, obtenemos 32 resultados. Destacamos el primero, que cita el Tra-
bajo de Luis de Castro y Ramón Remolina en la bibliografía. Vid. Monteys Porta, J. (1946). ORIGINALES: Médico
internista en el tratamiento del empiema grave. En Anales de medicina y cirugía (pp. 329-333). Recogido de 183223-
Text de l'article-252436-1-10-20100531 (1).pdf [Consultado el 27-12-2020].
412
En Clínica (Boletín de la Academia de Internos) (1942). Núm. 6. p. 119. «Experimentalmente, en animales,
la administración de altas dosis de compuestos sulfamídicos han impedido el desarrollo de la tuberculosis, pero los
ensayos llevados a cabo para el tratamiento de la enfermedad en el hombre, con sulfopiridinas y sulfanilamidas, no
han dado éxitos apreciables, si acaso mejoría en las infecciones asociadas que tan frecuentemente se presentan en
estos enfermos. L. de Castro (Valladolid) ha tratado varios derrames infectados, en el curso del neumotórax, con
punción evacuadora e intrapleural de 10-20 c.c. de prontosil cada 4-6 días, con muy buenos resultados». Nos llama la
atención que esto sea publicado en 1942, con las pruebas hechas en 1938 y la posología cambiada de cada 10 días a
entre 4 y 6 días. N del A.

236
Obra científica de un médico gallego

Bülau, aspiración continua y lavado comedido, como actitud terapéutica en


general, y de una manera especial y con prioridad la sulfamidoterapia
endopleural; se aconseja, por los buenos resultados obtenidos, tal tratamiento
intrapleural por sulfamidas en los derrames purulentos complicados del
neumotórax, y se presentan varios casos demostrativos de tal actitud y
particularmente en un interesante proceso de derrame pútrido interlobular, en
el que se comprueba el efecto sorprendente de la sulfamidoterapia por dicha
vía. En general se dan normas prácticas para la aplicación del drenaje
cerrado con aspiración continua y lavados pleurales.

Estas dos comunicaciones sirven de ejemplo de pensamiento científico, con revisión del
estado del arte, método científico con exposición de casos y posterior análisis de
resultados. Cuentan con las publicaciones previas de las que han sido autores,
autocitándose, con fundamento y consistencia de teorías, sin recurrir al autoplagio.
En Clínica y Laboratorio413 encontramos una reseña de este trabajo, tratado en la
sección de libros.

El resumen de esta interesante puesta al día de cuestión tan importante como


la conducta a seguir en el empiema pleural es el siguiente:
Abandonar el antiguo procedimiento de la toracotomía a cielo abierto y
recurrir al Bülau, con aspiración continua y lavados directos. Emplear la
sulfamidoterapia414 intrapleural, con la que se obtienen resultados
sorprendentes, lo mismo en los derrames primitivos como en los
consecutivos a neumotórax.

Sin embargo, no hemos encontrado reseña de la primera comunicación en la Semana de


Estudios Castellanos.

1.6.2 III Jornadas Médicas de Zaragoza en 1943.


Durante los días 26 a 30 de septiembre de 1943, se celebraron en Zaragoza, las III
Jornadas Médicas Españolas. Se celebraban anualmente, tras las de San Sebastián, en
1941, y Barcelona, en 1942.
En la sesión de clausura de las Jornadas Médicas de Barcelona, se designó a
Zaragoza como sede de las que se celebrarían en 1943. Como presidente se nombró al
Dr. Horno Alcorta y, como vicepresidente, al Dr. Ariño Cenzano415.
Con un innegable componente promocional para la ciudad aragonesa y de
exaltación patriótica, se venían anunciando estas Jornadas desde el mes de mayo, al
menos, en la revista Clínica y Laboratorio416.

413
En Clínica y Laboratorio (1942). Año XXVII. Tomo XXIII. Sección de libros de autores nacionales. p. 453.
«Actitud terapéutica en el empiema pleural». Por los doctores L. de Castro García y R.L. Remolina Pardo- Un folleto
de 27 páginas y 18 radiografías. Conferencia dada por los autores en la Semana de Estudios Castellanos. Ed. Afrodi-
sio Aguado. Valladolid. 1942.
414
El Prontosil (sulfanilamida), con el que experimentó Luis, fue la primera de las sulfamidas en emplearse
frente a la tuberculosis. Autores como Rich y Follis comprobaron el efecto inhibidor del Prontosil en el campo del
tratamiento de la tuberculosis experimental en cobaya (1938). Pero, los resultados no se pudieron repetir en clínica.
Vid. Báguena Cervellera, M.J. (1992). La Tuberculosis y su historia. Ed. Fundación Uriach. p.101.
415
Julio Ariño Cenzano (Zaragoza, 1880-1968). Otorrinolaringólogo. Doctor en medicina, con el trabajo Tra-
tamiento quirúrgico de las cirrosis hepáticas por el método de Talma. (1906). Completa su formación en centros de
Friburgo, Berlín o París. Capitán médico asimilado en la Guerra Civil. Creador del Servicio de Otorrinolaringología
del Hospital Provincial de Nuestra Señora de Gracia en Zaragoza. En 1942, es elegido Académico en la Real Acade-
mia de Medicina de Zaragoza. En 1944, ingresa como Académico numerario, ocupando la medalla número 16, con el
discurso titulado «Los traumatismos de la nariz». Fue presidente de la Sociedad española de Otorrinolaringología.
Ver Biblioteca Complutense. Médicos Históricos ([Link]) [Consultado por última vez el 28-12-2020].

237
Álvaro de Castro Palomares

Pretenden las Juntas que en los días de las Jornadas se estrechen los lazos
espirituales entre cuantos dedican su vida al bien de los demás y a este fin
unen a la labor puramente técnica, actos de expansión y confraternidad que
dejen en todos grato recuerdo de su estancia en esta invicta ciudad de
Zaragoza.
Por ello nos dirigimos a todos los médicos; a los aragoneses, diseminados
por toda la nación, portadores de su aragonesismo y de su amor a la cuna; a
los compañeros de las tres provincias aragonesas por su amor a la propia
región; a los españoles todos, les llama la muy Noble y Benéfica Ciudad,
lugar de heroísmos y de exaltaciones patrias, símbolo de las virtudes de la
raza; a todos, en fin, los que sienten la necesidad de aprender o de enseñar,
para lograr así el progreso médico de España.

Imagen 115. Cartel de las Jornadas Médicas Españolas de Zaragoza.


Tomada de Clínica y Laboratorio (1943). Año XXVIII. Tomo XXVI.
Núm.209. Boletín Informativo Clínica y Laboratorio. p. I.

416
En Clínica y Laboratorio. (1943). Año XXVIII. Tomo XXXV. Núm. 206. Boletín informativo de Clínica y
Laboratorio. Jornadas Médicas Españolas en Zaragoza. p. I. En biblioteca particular del autor.

238
Obra científica de un médico gallego

Las Jornadas estaban estructuradas en Secciones417, que permitían ordenar las


conferencias y comunicaciones por áreas:
-Medicina General.
-Cirugía.
-Medicina Militar, Naval y del Aire.
-Anatomía, Histología y Anatomía Patológica.
-Fisiología Patológica.
-Laboratorio.
-Neurología.
-Oftalmología.
-Otorrinolaringología.
-Obstetricia.
-Pediatría.
-Maternología y Puericultura.
-Aparato Circulatorio.
-Aparato Respiratorio.
-Urología.
-Hidrología y Climatología.
-Traumatología (accidentes).
-Huesos y Articulaciones.
-Dermatología.
-Radiología.
-Odontología.
-Higiene y Sanidad Pública.
-Medicina Legal y Social.
-Historia y Literatura Médicas.
-Deontología.

Luis de Castro, participó en la Sección de Aparato Respiratorio, presidida por el Dr.


José María Andrés Asensio418.

417
En Clínica y Laboratorio. (1943). Año XXVIII. Tomo XXV. Núm. 206. Boletín Informativo de Clínica y
Laboratorio. p. II.
418
José María Andrés Asensio. (Zaragoza, 1899-1970). Especialista en Tisiología y Cirugía Torácica. Inspector
Municipal de Sanidad en el Ayuntamiento de Zaragoza, en 1920. Académico de número en la Real Academia de
Medicina de Zaragoza, en 1946, con el discurso «Estado actual de la cirugía de la Tuberculosis Pulmonar». Ver
Biblioteca Complutense. Médicos Históricos ([Link]) [Consultado el 27-12-2020]. En las Jornadas Médicas Españo-
las de Zaragoza participó con la conferencia titulada: «Estado actual de la toracoplastia en el tratamiento de la tu-
berculosis pulmonar». N del A.

239
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 116. Facultad de Medicina y Ciencias de Zaragoza, donde se celebraron las Jornadas.
Tomada de Clínica y Laboratorio. (1943). Año XVIII. Tomo XXVI. Núm.211. Boletín Informativo de
Clínica y Laboratorio. p. III.

Concurrieron unas 1.600 personas, de los que 800, aproximadamente, eran médicos.
La afluencia de tal cantidad de adheridos pertenecientes a todas las regiones
españolas, creó en la ciudad no pocas dificultades para un adecuado
alojamiento y aun para el desarrollo de las tareas científicas. Pero la labor
preparatoria, cuidadosamente realizada, obvió todos los obstáculos.419

Encontramos un error en la descripción de las secciones reflejado en Clínica y


Laboratorio, incluyendo a Luis en la sección de Urología420, cuando la suya era Aparato
Respiratorio, como hemos podido comprobar en las Actas. El título de su comunicación
era «Enfermedad quística de los pulmones».421
Como de costumbre en los artículos científicos de Luis, se comienza con un guiño
histórico, en este caso sobre los hallazgos de quistes pulmonares.

Los quistes gaseosos del pulmón o quistes aéreos o quistes congénitos, según
algunos, quistes broncopulmonares, por corresponder su conocimiento a
observaciones anatómicas que no dejaban de ser más que una curiosidad, no
llamaban la atención de los clínicos como tal entidad patológica.
Los anatómicos del siglo XVII describieron su presentación como un
hallazgo de autopsia. Fontanus en 1638 y Nonus y Barolinus en 1687
comunicaron estos encuentros; el primero, en la autopsia de un niño de 3
meses muerto en el curso de un acceso de cianosis, observó que «los dos
pulmones habían sido reemplazados por una vesícula de aire comunicando
con los bronquios», y Nonus encontró en un niño de 3 años que los
pulmones se componían de un «saco de aire».
Hasta 1930 no aparece su descripción clínica, que hizo Steinmeyer.

419
Clínica y Laboratorio (1943). [Link], p. I.
420
Ibídem, p. V. Incluyen a Castro en la Sección de Urología y no en Aparato Respiratorio. N del A.
421
Vid. Jornadas Médicas Españolas en Zaragoza. (1943). Libro de Actas. Tomo I. pp. 536-546. En biblioteca
particular del autor.

240
Obra científica de un médico gallego

Se adentra en la patogenia de esta enfermedad, planteando el problema de si el quiste


gaseoso del pulmón corresponde en realidad a bronquiectasias congénitas o a
alteraciones embrionarias.

Hay causas de tipo clínico y radiológico y sintomático para establecer una


diferencia y estudiar en un apartado la enfermedad quística del pulmón como
una entidad ante la cual puede enfrentarse el clínico de vez en cuando y que
su mejor conocimiento actual hace que por la relativa frecuencia con que
puede ser registrada […] un capítulo de interés dentro de las malformaciones
congénitas.

En la etiología recurre a Urgoiti para no descartar la posibilidad de que se trate de un


estigma de la sífilis, pues la ausencia de mejoría con el tratamiento contra la sífilis no
basta para desconsiderar en absoluto ese origen. Y, por tanto, pudiera resultar atrevido
el no tener en cuenta la posibilidad del papel que pueda ejercer en su producción la
sífilis heredada.
Luis explica la clasificación de Tapia, destacando que lo más importante no sería el
estudio completo y detallado de la enfermedad quística pulmonar, sino la diferenciación
con algunas formas respecto a la tuberculosis pulmonar:

1º Los quistes aéreos aislados asintomáticos, propios de los primeros años de


la vida y que son diagnosticados por casualidad o por un episodio
broncopulmonar ajeno y que por la forma anular finamente bordeada y
geométrica, ofrecen una similitud con las cavernas y ante los cuales la
reacción de tuberculina negativa en el niño que lo padece, así como el
examen negativo baciloscópico y la ausencia de fiebre con un buen estado
general, son datos de interés.
2º Quistes aéreos gigantes, producidos por la mayor intensidad o extensión
de la alteración embrionaria o por insuflación de un quiste de pequeño
tamaño por el mismo mecanismo de la válvula insuflada y que tienen una
sintomatología semejante a la del neumotórax espontáneo, para cuya
diferenciación se puede hacer una punción pleural y obtener un neumotórax,
si no hay adherencias, que permitirá determinar los límites del quiste. […]
3º Quistes pulmonares de contenido líquido que pueden tener una evolución
asintomática o ser asiento de infección secundaria con toda la sintomatología
de una neumonía, bronconeumonía o tuberculosis, y
4º Quistes y bronquiectasias quísticas infectadas con toda la sintomatología
de la supuración pulmonar.

Expone otras clasificaciones, atendiendo a criterios radiológicos, morfológicos o


sintomatológicos, con otros autores.
Reconoce la dificultad de clasificación, dada la variedad de las mismas, pero concluye
que deben ser tenidas en cuenta para la agrupación de los casos que se vayan publicando
y las valora por el interés clínico que tengan.
Como la sintomatología de esta enfermedad puede ser muy amplia, propone la
exploración radiológica y diversos procedimientos para concretar el diagnóstico
diferencial.
Sobre la evolución de la enfermedad, Luis comenta que ciertos quistes
broncopulmonares «persisten largo tiempo sin alterar gravemente la salud, siendo, en
ocasiones, un simple esfuerzo el que origina la crisis disneica inicial».
En otras, el quiste aumenta, puede disminuir o perforarse creando un verdadero
neumotórax abierto.

241
Álvaro de Castro Palomares

Respecto al pronóstico de la enfermedad:

Algunos incompatibles con la vida. Y han sido observados casos de recién


nacidos muertos, pero por lo general, la afección es relativamente benigna y
el pronóstico depende de la intensidad de los accidentes hemoptoicos, de las
crisis asfícticas, de la perforación con neumotórax asfixiante y de la
infección secundaria. La tolerancia, vista en algunos casos durante un buen
número de años, depende de la compensación que se ha establecido
lentamente, por ser una malformación congénita.

En cuanto al tratamiento, habla de la aspiración endocavitaria de Monaldi como una


esperanza, pero por la tolerancia «ha de ser la regla la actitud expectativa, vida higiénica
y régimen saneado de vías altas respiratorias, recurriendo solamente en casos necesarios
a los procedimientos radicales».
Cierra la comunicación con cuatro observaciones de pacientes que ha tratado en el
Dispensario y en el Sanatorio «Onésimo Redondo», de los que aporta cuatro
radiografías.
Un joven Luis, de 31 años recién cumplidos, comparte impresiones y atiende a las
comunicaciones de médicos de la talla de: Antonio Piga Pascual, Pedro Pons, Del
Cañizo, o Royo Villanova, entre otros relevantes nombres de la medicina nacional
asistentes a la Jornadas.

Se inauguraron las Jornadas con una conferencia del Presidente doctor


Horno sobre «Medicina y matrimonio», y se clausuraron con otra del
Presidente de la Junta Rectora Central, doctor Blanco Soler, sobre
«Consideraciones sobre el estado actual del concepto de la obesidad» […]
Durante los días de las Jornadas se pronunciaron conferencias magistrales
por los doctores Andreu Urra, Casa, Cañizo, Gimeno Riera, González
Bueno, Larrú, Lorente Sanz, Mogena, Nubiola, Vallejo Nájera, Pedro Pons y
Sainz de Aja. Y lecciones clínicas por los doctores Azoy, Codina, Felipe
Pallardo, López Buera, Llopis, Soler Roig, Martín Calderín, Martínez
Vargas, Nogueras, Piga, Roca, Rocha, Rodríguez Arias, Royo Villanova,
Subirana, Tello, Valdés y otros.422

422
Clínica y Laboratorio (1943). [Link]., p. VII.

242
Obra científica de un médico gallego

Imagen 117. Participantes en las III Jornadas Médicas Españolas de Zaragoza. Patio de la
Diputación Provincial. Clínica y Laboratorio (1943). [Link], [Link].

Incidiendo sobre la repercusión de estas Jornadas, a nivel científico y promocional de la


ciudad, el director de Clínica y Laboratorio, Dr. Horno Alcorta, da somera cuenta a sus
lectores:

Los ministros de la Gobernación, Guerra, Marina, Aire y Educación


Nacional, que ostentaban las presidencias de honor, no pudieron concurrir
como tenían proyectado por celebrarse en aquellos días Consejo de
Ministros. Pero en la sesión de clausura estuvieron representados por el
General Gómez Ulla, presidente del Consejo General de Colegios Médicos y
por el excelentísimo señor Director General de Sanidad don José A.
Palanca.423

1.6.3 Oposiciones del P.N.A. De médico ayudante a director de centros.


Sabemos por el expediente universitario de Luis que, en 1947, obtuvo plaza, por
oposición, de médico ayudante del P.N.A.424

Vista la propuesta formulada por el Tribunal calificador de las oposiciones


convocadas en 6 de febrero último («B.O. del E» del 24) para cubrir 15
plazas de médicos ayudantes de los Servicios del Patronato Nacional
Antituberculoso, y lo resuelto por la Junta Central de dicho Organismo,

423
Ibídem, p. VII. Palanca tuvo una vida variada, fue Director general de Sanidad, civil; General Inspector de
Sanidad militar, catedrático y Académico. N. del A.
424
Revista Española de Tuberculosis (1947). Resolviendo la oposición de médicos ayudantes del P.N.A. Año
XVI. Núm.142. p.926.

243
Álvaro de Castro Palomares

ampliando a 24 el número de plazas a proveer, y de acuerdo con lo


informado por el Consejo Nacional de Sanidad,
Este Ministerio ha tenido a bien resolver lo siguiente:
1º Aprobar la propuesta del referido Tribunal calificador y nombrar médicos
ayudantes de los Servicios del Patronato Nacional Antituberculoso, por
orden de puntuación obtenida, a los señores que a continuación se
relacionan.425

Ocupó la plaza número 14 de la relación de nombres facilitada. Y pasó a obtener


un sueldo de 10.000 pesetas anuales.

Imagen 118. AFLC. Cena celebrada en Madrid (30-11-1947) con los nuevos médicos ayudantes del
PNA tras la oposición.1: Eduardo Dodero Martínez. 2: Segundo López Vélez. 3: Emilio García del
Barrio. 4: Ramón Velasco Alonso. 5: Luis de Castro García. 6: Miguel Capó Porcell. 7: Juan Guallar
Segarra. N del A.

Los diarios Libertad y El Norte de Castilla hacen una pequeña referencia el 2 de


diciembre de 1947.

Triunfo en unas oposiciones:


En las recientes oposiciones a médicos ayudantes del Patronato Nacional
Antituberculoso celebradas en Madrid, ha obtenido plaza el doctor Luis de
Castro García, querido amigo nuestro, al que felicitamos por este triunfo.426

En 1949, volvería a ganar plaza en otra oposición del P.N.A427. Esta vez para
Director de Centros.

425
Entre otros, José Luis López Sendón, Ramón Velasco Alonso, Segundo López Vélez, Andrés Pursell Mín-
guez o José Luis Martínez de Salinas. Adjudicadas las 24 plazas. N del A.
426
El Norte de Castilla. (02 de diciembre de 1947). En AFLC, recorte de periódico. Y diario Libertad, en la
misma fecha. N del A.
427
B.O.E (14 de febrero de 1950). Núm.45. p.664. [Link] ([Link]) [Consultado el 28-12-2020].

244
Obra científica de un médico gallego

Imagen 119. AFLC. El Norte de Castilla (04-12-1949). Vemos que, además obtuvo el diplomado
de Sanidad con el número 1.

En el expediente universitario de Luis, (Ver ANEXO ) constan, además, las


siguientes titulaciones y cargos, que transcribimos literalmente:
-Diplomado de Sanidad, con la máxima puntuación (credencial firmada por el
Excmo. Director General de Sanidad, 15-Julio, 1949).428
-Diplomado en Puericultura, de la Inspección Provincial de Sanidad (15-VII-50).
-Médico de A.P.D. desde Concurso-Oposición, de Octubre de 1935, en excedencia
voluntaria.
-Jefe Provincial del Servicio Sanitario Sindical Antituberculoso. Nombrado por el
Jefe Nacional Dr. Alfonso de la Fuente Chaos.429 (21-II-1941).

428
No hemos podido encontrar la credencial firmada a la que se hace referencia.
429
Alfonso de la Fuente Chaos (Madrid, 1908-1988). Médico cirujano. Médico interno del Hospital de San
Carlos en 1932. Doctor en Medicina con el trabajo: El síndrome humoral en las estenosis intestinales y sus aplicacio-
nes en clínica quirúrgica (1942). En 1946, director del Instituto Nacional de Medicina del Trabajo. En 1962, funda-
dor y director de la Escuela Profesional de Cirugía Torácica. Fundó y dirigió la revista Medicina y Seguridad del
Trabajo. Entre sus publicaciones destacamos el Tratado de Patología Quirúrgica. En 1961, ingresó en la Real Aca-
demia de Medicina como académico de número, con el discurso titulado: La técnica quirúrgica en el siglo XX, cuan-
do la ciencia se hace técnica. Gran Cruz del Mérito Civil en 1959. Ver Alfonso de la Fuente Chaos | Real Academia
de la Historia ([Link]) [Consultado el 28-12-2020].

245
Álvaro de Castro Palomares

-Médico especialista de Pulmón y Corazón, del S.O.E., desde la creación de la


especialidad en 1948.
-Médico Director del Dispensario Antituberculoso de Segovia (B.O del E. 12-07-
63).

Imagen 120. AFLC. Carta del Dr. Antonio Crespo Álvarez a Luis, (17 de julio de 1963), alegrándose
su nombramiento como Director del Dispensario Antituberculoso de Segovia.

1.6.4 Otras publicaciones en medicina clínica y experimental.


Hemos abordado alguna de las publicaciones científicas y médicas en los albores de
la tesis de Luis. No entendemos la obra del Dr. De Castro en compartimentos estancos,
pues también hemos tratado su primer ensayo de 1935, sobre gigantografía, que,
indudablemente, muestra unos primeros pasos hacia la historia de la medicina y la
antropología.
La biografía y circunstancias de este autor, van inexorablemente ligadas a su
producción escrita e interés por determinados conocimientos con mayor o menor
relación temática, ocasionalmente concatenada. Este caso es el relativo a los binomios
Arte y Religión o Historia y Antropología, como veremos más adelante.
En este punto, creemos conveniente realizar una división entre lo que consideramos
publicaciones médico-clínicas y publicaciones médico-experimentales. No entramos en
disquisiciones del tipo, neumología, tuberculosis, endocrinología o farmacología, etc;
pues, aunque enumeraremos los trabajos que hemos podido recopilar de este autor en
esas dos categorías que hemos convenido, no podemos adentrarnos
pormenorizadamente en cada publicación. Esto puede resultar interesante para
posteriores publicaciones en materia médica y científica.
[Link] Publicaciones médico-clínicas.
Hemos recopilado las siguientes publicaciones, artículos y monografías, de
índole médico-clínico, esto es, casos clínicos, principalmente, además de revisiones,
gestión clínica y actualizaciones en terapéutica.

246
Obra científica de un médico gallego

1. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1933a). Embolia pulmonar


oleosa con absceso subsiguiente de la base pulmonar derecha. La Medicina Íbera.
Número 796, correspondiente al 11 de febrero de 1933.
2. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1933b). Psiquismo y
psicopatología del tuberculoso. Trabajo inédito en publicaciones científicas. Consta en
el AJAE. 10 páginas numeradas desde la 33 a la 42.
3. De Castro Rodríguez, J. R., y De Castro García, L. (1933c). Tuberculosis y
prostíbulo. Trabajo inédito en publicaciones científicas. Consta en el AJAE. 5 páginas.
4. De Castro Rodríguez, J.R., De Castro García, L., y Bouzón, E. (1933). Sarcoma
primitivo de mediastino y pleuresía purulenta interlobar. Revista Española de
Tuberculosis. Tomo IV. Fascículo X. Número. 28. pp. 859-866.
5. Sebastián Herrador, M., De Castro García, L. (1933). Dermatitis áurea grave en
un tuberculoso pulmonar. Revista Española de Tuberculosis. Tomo IV. Fascículo VIII.
Número. 26. pp. 704-712.
6. Martínez Bruna, J., y De Castro García, L. (1934). Las estalagmonas urinarias en
la tuberculosis pulmonar. Anales de Medicina Interna. Tomo III. Número. 6. pp. 533-
541.
7. De Castro García, L., y Medrano, T. (1934). Estalagmonas urinarias en el
embarazo. Anales de Medicina Interna. Tomo III. Número. 7. pp. 617-623.
8. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1934c). La ficha de salud y la
cartilla de enfermedad. Revista de Sanidad e Higiene Pública. Año IX. Número. 1. pp.
51-58.
9. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1934b). El reconocimiento de
salud. Revista de Sanidad e Higiene Pública. Año IX. Número. 9. pp. 279-285.
10. De Castro Rodríguez, J.R., y De Castro García, L. (1934a). Desarrollo y
funcionamiento de las creches en Rusia. Revista de Sanidad e Higiene Pública. Año IX.
Número. 9. pp. 286-291.
11. González Calvo, V., y De Castro García, L. (1934). Ictericia inaparente en la
tuberculosis pulmonar. La Medicina Íbera. Año XVIII. Tomo XXVIII. Volumen II.
Número. 880. pp. 385-389.
12. Sebastián Herrador, M., y De Castro García, L. (1936). Schewere Gold-
Dermatitis bei Orosanil-Behandlung einer Lungentuberkulösen. Sonderabruck aus
«Sammlung von Vergiftungsfällen”. Band 7, Lieferung 8. pp. 127-130. Se corresponde
con la traducción al alemán del artículo mencionado en el punto 5.
13. De Castro García, L., y Arias, J. (1940). Tuberculosis, menstruación y
hemoptisis ocultas. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Año III.
Número. 19. pp.217-236.
14. De Castro García, L. (1940d). Nueva aportación a la plasticidad de los derrames
pleurales. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Año III. Número. 25. pp.
142-148.
15. De Castro García, L. (1940a). Coincidencia de un quiste hidatídico pulmonar en
un herido de tórax por arma de fuego con fistulización subsiguiente. Revista Española
de Medicina y Cirugía de Guerra. Año. III. Número. 26. pp. 221-225.
Sobre esta publicación, creemos conveniente hacer alguna mención, dado que se
trataba de un caso clínico evacuado al Sanatorio «Onésimo Redondo», al que llegó el
paciente con una sospecha de tuberculosis pulmonar, cuando se trataba de un cuadro de
distinta etiología.

El caso nos parece digno de su luz, por las dificultades que arrastró su
diagnóstico y sacar la conclusión, si bien rara, posible, de una supuración

247
Álvaro de Castro Palomares

mantenida en un enfermo de arma de fuego en tórax por la coincidencia de


un quiste hidatídico, eventualidad que puede darse también en cualquier otra
de las localizaciones preferentes del mismo, como hígado o peritoneo. Es al
mismo tiempo interesante el caso, por no haber sido producido exitus al ser
perforado el quiste, por lo que nos inclinamos más bien a su perforación
posterior al traumatismo, por el proceso supuratorio, a pesar de los síntomas
señalados, y cabe también la posibilidad de haberse producido en la primera
intervención o por causa de la misma o de la sonda de Nélaton que entraba
profundamente y que el enfermo mantenía desde la costotomía, siendo,
además, cada vez más penetrable el trayecto, en contraposición con lo que
ocurre habitualmente, así como otras conjeturas que harían interminable
nuestra relación que no pretende más que dar una nota de tipo clínico
práctico.430

16. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941d). Comentarios a un caso
de neumotórax espontáneo por goma sifilítico subpleural. Revista Española de
Medicina y Cirugía de Guerra. Año IV. Número. 31. pp. 139-166.
17. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941e). Hipertiroidismo y
tuberculosis. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Año IV. Número. 32.
pp. 233-248 y Número. 33. pp. 283-301.
18. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941f). Imágenes
seudotuberculosas de vértice en cardiopatías, mecanismo genético. Revista Española de
Medicina y Cirugía de Guerra. Año IV. Número. 34. pp. 345-368.
19. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941c). Algunas consideraciones
a propósito de un caso de neumolitiasis. Clínica y Laboratorio. Año. XXVI. Número.
183. pp. 534-549.
20. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941b). Adenopatías
tuberculosas múltiples calcificadas. Vía cérvico-torácica. Revista Española de Medicina
y Cirugía de Guerra. Año IV. Número. 36. pp. 89-105.
21. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941g). Reumatismo en Castilla.
Sus aspectos y problemas. Inédito. Comunicación presentada en la Semana de Estudios
Castellanos. Sección de especialidades médicas. 24 pp.
22. De Castro García, L., y Remolina Pardo, R.L. (1941a). Actitud terapéutica en el
empiema pleural. Inédito. Comunicación presentada en la Semana de Estudios
Castellanos. Sección de especialidades médicas. 27 pp.
23. De Castro García, L., y Romero Velasco, E. (1942). Comentario a un caso de
enfermedad de Besnier-Boeck-Schaumann. Clínica y Laboratorio. Año XXVII.
Número. 198. pp. 203-221.
Sobre esta publicación reproducimos el resumen, pues consideran los autores que se
trata del cuarto caso de esta enfermedad en España.

Se hace visión de conjunto abarcando la historia […], como síndromes


aislados, pasando después al resto de manifestaciones de la enfermedad de
Besnier-Boeck, objeto de la comunicación, como anatomía patológica,
cuadro clínico, diagnóstico diferencial, evolución, pronóstico y tratamiento.
Desde el punto de vista etiopatogénico, después del análisis de criterios y
algunas consideraciones personales a propósito del caso que se presenta, se
inclinan a considerar la enfermedad como general sistematizada por la base

430
De Castro García, L. (1940). Coincidencia de un quiste hidatídico pulmonar en un herido de tórax por arma
de fuego con fistulización subsiguiente. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra. Año. III. Número. 26. p.
225.

248
Obra científica de un médico gallego

anatomopatológica, infecciosa, de etiología no determinada, pero


probablemente más cercano a la tuberculosis más que a ninguna enfermedad
y en la cual el bacilo de Koch o una fase evolutiva del mismo en su variado
ciclo, intervendría como factor de realización sobre un retículo […], como
factor de determinación (sospechando la intervención del complejo
vitamínico) originándose una retículo-endoteliosis.
Se presenta un caso de enfermedad de Besnier-Boeck-Schaumann, con
sarcoides cutáneo (lupus pernio de nariz), alteraciones óseas […], afecto
ganglionar y alteración pulmonar, con esplenomegalia ligera, adjuntándose
fotografía de cara, radiografía pulmonar y de manos.431

24. De Castro García, L., y Bartolomé Fernández, F. (1943). Cuerpos fibrinosos


intrapleurales. Clínica. Número. 7. 11 pp. 432
25. De Castro García, L. (1943b). Enfermedad quística de los pulmones. Jornadas
Médicas Españolas en Zaragoza. (1943). Libro de Actas. Tomo I. pp. 536-546.
26. De Castro García, L. (1943a). Psicopatología y tuberculosis. Revista Española
de Tuberculosis. Año XII. Número. 101. pp. 517-552 y Número. 102. pp. 629-631.
27. De Castro García, L. (1946a). Embolia oleosa. Clínica y Laboratorio. Año
XXXI. Número. 239. pp. 117-128.
28. De Castro García, L. (1946e). Perforación gangliobronquial o secuestro
pulmonar. Revista Española de Tuberculosis. Año XV. Número. 131. pp. 11-24.
29. De Castro García, L. (1946f). Problemas de calcificaciones torácicas.
Calcificaciones musculares. Medicamenta. Tomo V. Número. 95. pp. 73-75.
30. De Castro García, L. (1946g). Problemas de calcificaciones torácicas.
Calcificaciones múltiples pulmonares. Chancro múltiple. Medicamenta. Tomo V.
Número. 96. pp. 105-108.
31. De Castro García, L. (1946h). Problemas de calcificaciones torácicas.
Neumolitiasis. Expulsión de calcificaciones. Medicamenta. Tomo V. Número. 98. pp.
166-169.
32. De Castro García, L. (1946c). Neumoperitoneo. Revista de Información
Terapéutica. Año XXI. Números 13 y 14. 11 páginas. Aparte de la revista.
33. De Castro García, L., y Carrascal Antón, F. (1946). Esputo y embolismo graso.
Clínica y Laboratorio. Año XXXI. Número. 248. pp. 328-339.
34. De Castro García, L. (1946b). Evolución tísica del complejo primario. Clínica.
Número. 10. 9 pp.433
35. De Castro García, L. (1946d). Patología clínica del foco séptico. Revista Clínica
Española. Año VII. Tomo XXIII. Número. 2. pp. 93-114.
36. De Castro García, L., y Montes Cid, D. (1948). Hidatidosis pulmonares. Revista
Española de Tuberculosis. Año XVII. Número. 154. pp. 33-47; Número. 155. pp. 109-
122 y Número. 156. pp. 179-194. En total, se trata de un extenso artículo de 42 páginas
que podría considerarse una monografía.
37. De Castro García, L., y Carrascal Antón, F. (1950). Dextrocardias e inversión
visceral. Revista Española de Tuberculosis. Año XIX. Número. 178. pp. 659-667.
38. De Castro García, L. (1952). El dolor. Revista de Información Médico-
Terapéutica. Año XXVII. Número. 5. pp. 218-230.

431
De Castro García, L., y Romero Velasco, E. (1942). Comentario a un caso de enfermedad de Besnier-
Boeck-Schaumann. Clínica y Laboratorio. Año XXVII. Número. 198. p. 221.
432
Disponemos del aparte de la revista Clínica (Boletín de la Academia de Internos). Valladolid. Se trata de
una publicación de 11 páginas. N del A.
433
Disponemos del aparte de la revista Clínica (Boletín de la Academia de Internos). Valladolid. Se trata de
una publicación de 9 páginas. N del A.

249
Álvaro de Castro Palomares

[Link] Publicaciones médico-científicas.


Excluyendo la tesis doctoral, sobre la que ya hemos comentado varios
aspectos, hay menos publicaciones de las que llamamos médico-científicas. Aquí
incluimos experimentación con fármacos, una técnica quirúrgica novedosa, pero que no
se llegó a aplicar en humanos o artículos que se adentran en el campo del laboratorio.
1. De Castro García, L. (1940c). Contribución al estudio de la progresión del
espermio. Clínica y Laboratorio. Año XXV. Volumen. 30. pp. 575-579.
2. De Castro García, L., Cuadrado, F., y Sáez, J. (1942). Nota previa sobre una
nueva técnica quirúrgica de colapsoterapia toracopulmonar «osteocostosíntesis inversa».
Clínica. (Boletín de la Academia de Internos). Número. 6. Extraordinario. pp. 79-87.
La técnica propuesta por los autores no llegó a aplicarse en humanos. Podemos
hablar, como ya hemos comentado, de una técnica quirúrgica experimental.

Esta comunicación, que ya titulamos de antemano nota previa, es para poner


en conocimiento de los compañeros tisiólogos y cirujanos, que se
desenvuelven en medios quirúrgicos de la especialidad con mayores
posibilidades, esta técnica todavía en estudio, con el fin de su aplicación y
análisis para buscar la finalidad que todos pretendemos ante el problema de
la caverna. Por de pronto, por el carácter previo que decimos en esta
comunicación, contamos con las objeciones que a ella pudieran hacerse tanto
por la falta de material acumulado como del poco tiempo que relativamente
llevamos estudiándola; pero de todas suertes, sean en pro o en contra de su
aplicación técnica, de sus resultados, indicaciones, ampliación de las mismas
o justo aprecio a las estrictamente oportunas, y en fin, de su mecanismo de
acción, lo agradecemos de antemano, ya que todo irá orientado con la buena
idea de ayudar al tuberculoso enfermo, por lo que facilitamos su técnica.434

Imagen 121. Figuras esquemáticas del resultado de la «osteocostosíntesis inversa». De Castro


García et al (1942). [Link]., p. 84.

434
De Castro García, L., Cuadrado, F., y Sáez, J. (1942). Nota previa sobre una nueva técnica quirúrgica de co-
lapsoterapia toracopulmonar «osteocostosíntesis inversa». Clínica. (Boletín de la Academia de Internos). Número. 6.
Extraordinario. pp. 79-87.

250
Obra científica de un médico gallego

Imagen 122. AFLC. Portada del trabajo sobre «Osteocostosíntesis inversa» separata de la
revista Clínica (1942). De Castro García et al (1942).

Esta publicación detalla la técnica quirúrgica en cuatro tiempos. Los dibujos de


estos tiempos están elaborados por el doctor Segundo López Vélez435, a quien no se le
cita en el artículo y bien merecería ese reconocimiento, por tratarse de unas
ilustraciones, aun en blanco y negro por la edición, de fácil comprensión y claramente
demostrativas de la técnica.

435
Segundo López Vélez (Coín, Málaga, 1921-2000, Santander). Médico cirujano. En el momento de la elabo-
ración de esos dibujos era Alumno Interno de la Cátedra de Patología Quirúrgica en Valladolid. Después de ser ayu-
dante de centros del P.N.A, al igual que Luis, aprueba en 1949 las oposiciones a Director de Centros del P.N.A. En
1961, nombrado Jefe de Servicio de Medicina y Cirugía de Respiratorio de la Casa de Salud de Valdecilla. En 1969
asume la Dirección de Valdecilla. Es artífice de la conversión de Valdecilla en centro de referencia en la asistencia
sanitaria de España. Además, en 1972, fue impulsor de la creación de la Facultad de Medicina en Santander. Catedrá-
tico en esa, de patología quirúrgica. Condecorado con la Gran Cruz de Sanidad o la de la Orden del Mérito Civil,
entre otros galardones. Dirigió la Sección de Ciencias Médicas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Mantuvo correspondencia con Luis. Ver [Link] [Consultado el 24 de
febrero de 2021].

251
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 123. Detalle de los cuatro tiempos de la intervención, dibujados por Segundo López
Vélez. De Castro García, et al. (1942). [Link]., p. 83.

Desconocemos por qué no se sucedieron más publicaciones sobre esta técnica,


pudiendo comprender la obsolescencia a la que con el paso del tiempo sería condenada
la colapsoterapia, en aumento del protagonismo de la terapia farmacológica
antituberculosa.
Una autoridad en Tisiología, como era José Ramón de Castro Rodríguez, dirige una
carta a su sobrino, con importantes reflexiones sobre la técnica.

252
Obra científica de un médico gallego

Imagen 124. AFLC. Carta de José Ramón de Castro Rodríguez a su sobrino Luis. (25 de marzo
de 1942). Se ofrece José Ramón a echarle una mano en las oposiciones a Luis. Sin embargo,
Luis no aprobaría la primera oposición del P.N.A hasta 1947, como médico ayudante de esa
Organización. N del A.

Reproducimos algún párrafo de la carta, que expresa algunas opiniones de José


Ramón de Castro sobre la técnica quirúrgica descrita:436

[…] Leí el de la Osteosíntesis costal inversa, y desde luego lo creo útil el


procedimiento en determinadas circunstancias, entre las cuales figuran

436
Posiblemente, José Ramón considerara esta técnica como demasiado agresiva, teniendo en cuenta la reciente
aparición de sulfanilamidas, sulfonas, estilbenos y demás agentes farmacológicos involucrados en el tratamiento
antituberculoso. N del A.
Sobre la Toracoplastia, y ante comorbilidades en los pacientes, Rodríguez de Partearroyo, (1964, p.124), escri-
be: «[…] debemos pensar, […] que es siempre mejor hacer poco y útil, prolongando la vida del enfermo, que mucho
y radical precipitando a veces la muerte». Ver: Rodríguez de Partearroyo, F. (1964). Profilaxis y tratamientos actua-
les de la Tuberculosis Pulmonar. Ed. Instituto Ibys. pp. 119-125.

253
Álvaro de Castro Palomares

algunas cavernas de pequeño y mediano tamaño, con daños limitados en los


lóbulos inferiores, contando que ellas sean muy superficiales y que haya un
tejido denso como lecho de compresión. Es una idea que tiene, por
consiguiente, su utilidad, aun cuando no resuelva problemas
colapsoterápicos grandes y quede limitado su empleo a la sustitución de
pequeños plombages con la topografía mencionada. Ten presente que en
lenguaje anátomo-filosófico y real, el hueso no es nada, es un accidente, y el
órgano, es decir, el pulmón lo es todo, pues él condiciona según sus
exigencias la depresibilidad y retracción de la caja torácica. Por lo tanto los
hundimientos libres quedan al arbitrage [sic] del pulmón para que él tire lo
que crea oportuno de la pared reblandecida por deshuesamiento; en cambio
los hundimientos inextensibles limitados tienen un radio de acción
restringido, pues es una barrera ósea que se opone a las posibilidades
retráctiles del parénquima pulmonar.437

3. De Castro García, L. (1946i). Prueba del Veritol-Test preoperatorio.


Medicamenta. Tomo VII. Número. 124. pp. 222-234.
4. De Castro García, L. (1953). Inhalación de polvo finísimo de Conteben en
Tuberculosis. Revista Española de Tuberculosis. Año XXII. Número. 222. pp. 409-502.

1.6.5 Socio fundador, y primer Presidente, de la Casa de Galicia en Valladolid.


Sobre la Casa de Galicia en Valladolid, encontramos una primera pista en internet,
en página oficial438, que, sin embargo, debemos comunicar que es errónea, en cuanto al
tratamiento del segundo apellido del Presidente que formó parte de la Directiva
fundacional allá por el 1954.

Imagen 125. Captura de sección de impresión de pantalla en página oficial de la Xunta


de Galicia sobre Asociacionismo Galego en España y Castilla León. Ver nota a pie. 455.
Señalado en rojo el error en el segundo apellido de Luis. N del A.

437
AFLC. Carta de José Ramón de Castro Rodríguez a Luis (25 de marzo de 1942).
438
Ver
[Link]
html [Consultado por última vez el 5 de enero de 2020]. Se trata de una página de la Xunta de Galicia, sobre asocia-
cionismo gallego en el exterior, donde figura Luis de Castro GAROIA como Presidente de la Directiva Fundacional.
Obviamente, se trata de un error en la trascripción del segundo apellido de Luis. N del A.

254
Obra científica de un médico gallego

El burdo error que acabamos de mencionar, sobre el segundo apellido de Luis,


también se mantiene en el trabajo de (Sixirei Paredes, 2001)439. Y es posible que se
perpetúe si no se notifican cambios o se acude a fuentes primarias para contrastar esa
información.
Encontramos una primera referencia en prensa escrita, en Libertad440, con una
entrevista a Luis, a propósito de una futurible Casa de Galicia en Valladolid.

Imagen 126. Detalle de artículo de Libertad. (6 de agosto de 1954). Los gallegos tendrán su Casa en
Valladolid. Incluye una caricatura de Luis, Desconocemos el autor de la caricatura. N del A.

439
Ver Sixirei Paredes, C. (2001). Asociacionismo galego no exterior, Tomo II. Santiago. Xunta de Galicia. p.
315. ACGV.
440
Sirpa, J. Libertad. (6 de agosto de 1954). Los gallegos tendrán su casa en Valladolid. El Dr. Castro nos ha-
bla de su próxima realidad.
255
Álvaro de Castro Palomares

Reproducimos algún pasaje del artículo de Libertad que adjuntamos sobre estas
líneas.

Dentro de sus inquietudes culturales, el doctor Luis de Castro emprendió también la


ingente tarea de hermanar a los diversos paisanos desperdigados por nuestra ciudad, a fin de
fundar una asociación gallega.

No obstante es él quien nos dice:

Realmente los esfuerzos, en los que cooperé entusiásticamente, de un grupo de gallegos


dieron su fruto. El principal obstáculo ha sido vencido, y contamos desde hace unas horas con
un amplio local en la calle López Gómez, donde espero nos reuniremos para tratar de dar forma
tangible a lo que hasta ahora ha sido descabellado propósito (al menos eso se ha dicho) de unos
cuantos amigos que querían fundar en Valladolid un Centro Gallego.

El centro llegó a contar con más de 300 asociados. Luis, asumió la primera
Presidencia. Figuran entre las iniciativas llevadas a cabo: conferencias, actuaciones de
grupos de folklore y, la edición de la revista Abrente, en la que Luis colaboró con
numerosos artículos.

Imagen 127. AFLC. Portada de Abrente, de 1965. Archivo particular del autor. No se conserva el
número completo. N del A.

En la revista la cubierta contenía, en página interior, el Cuadro de Honor de la


Institución. La que representamos a continuación es de 1965, en la que Luis constaba
como Presidente de Honor, acompañada de una carta que el Presidente de la Junta
Directiva, Miguel Pérez Fernández-Simán441, remitió a Luis en 1969.

441
Quien fue secretario en la primera presidencia de la Casa de Galicia en Valladolid. Com. Pers. Con el Presi-
dente de la Casa de Galicia en Valladolid, D. Antonio Barbosa Fernández, el 14 de Noviembre de 2014. N del A.

256
Obra científica de un médico gallego

Imagen 128. AFLC. Carta del Presidente de la Casa de Galicia en Valladolid a Luis de Castro. (30-4-
1969). Rogando colaboración para la Revista Abrente de ese año.

257
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 129. AFLC. Página suelta, correspondiente a Abrente (s.f). Destacan como Presidentes de
Honor, Francisco Franco, jefe del Estado, natural de El Ferrol; e inmediatamente por debajo, Luis
de Castro. La fecha es próxima a la Presidencia en junta directiva, de Pérez Fernández-Simán. Ca.
1968. N del A.

258
Obra científica de un médico gallego

Entre los socios de honor de la Institución, destacan Juan Beceiro Amado442 o José
Mosquera Pérez443 (a título póstumo).
Y entre los socios honorarios, nombres como Francisco Javier Martín Abril444, con
el que Luis mantuvo correspondencia.

Imagen 130. AFLC. Tarjeta de Francisco Javier Martín Abril a Luis, a propósito de un artículo
publicado en La Hoja del Lunes y deseándole pronto restablecimiento. (16 de noviembre de 1964).
Creemos que se trata del artículo «Mi viaje en quietud». La Hoja del Lunes. (16-11-1964). En el que Luis
escribe sobre la convalecencia y el ingreso por cardiopatía isqumica que sufre en esos días. N del A.

442
Juan Beceiro Amado (Ferrol, 1903- 1990, Madrid). Militar gallego y traductor. Participó en 1934 en en la
represión de la Revolución de Asturias y en la guerra civil. En 1966, fue general gobernador militar de Melilla. Autor
de la primera traducción al gallego de El Quijote y de La vida y milagros del Lazarillo de Tormes. Estas obras per-
manecen inéditas y fueron donadas por su hijo a la Real Academia Gallega, en el año 2013. Antes de fallecer, Amado
Beceiro intentó publicar sus traducciones, pero la Xunta le respondió que no podía editarlas por no presentar norma-
tivización lingüística. Ver El País. (08-11-2013). El descanso del guerrero era traducir. Por Xosé Manuel Pereiro. En
[Link] [Consultado el 6 de enero de 2021].
443
José Mosquera Pérez. Al parecer Director de La Unión y el Fénix en Valladolid y de potente posición eco-
nómica. [Com. pers. Dª Dolores Mosquera, hija del popular “Vello dos contos” de Santiago de Compostela, también
llamado José Mosquera Pérez, el 2 de febrero de 2021. Ambos homónimos se conocían epistolarmente y Dolores
siendo una joven de 16 años, en una excursión a Valladolid fue atendida, a cuerpo de reina por esta poderosa familia,
durante una visita que les hizo a invitación de ellos].
444
Francisco Javier Martín Abril (Valladolid, 1908-1997). Licenciado en Derecho con premio extraordinario.
Director artístico de Radio Valladolid entre 1937 y 1962. Director de Diario Regional entre 1939 y 1952. Colaboró en
La Vanguardia, ABC o El Norte de Castilla. Académico de la Real de Bellas Artes de la Purísima Concepción en
1948. Premio Nacional de Periodismo en 1961. Premio Poesía Ciudad de Valladolid en 1966. Considerado el cronista
de la vida vallisoletana. Sus herederos donaron el fondo documental y su biblioteca a la Fundación Guillén. Entre sus
obras, destacamos en Poesía: Castilla y la Guerra (1937), Ahora y siempre (1953) o Nostalgia en la meseta (1964).
En ensayo: Castilla (1944), Cada mañana (1973). Ver [Link]
[Link]?id=000000002L [Consultada por última vez, el 08 de enero de 2021]

259
Álvaro de Castro Palomares

Otros socios honorarios fueron Félix Antonio González445, María Teresa Íñigo de
Toro446 y Eloísa García de Watemberg447, reconocidos nombres relacionados con la
cultura del momento.
En este centro gallego impartió Luis, la que consideramos su última conferencia en
Marzo de 1977. Adjuntamos el díptico que la anunciaba. En él consta un resumen de
méritos del conferenciante hasta esta fecha.

Imagen 131. AFLC. Frontal del díptico de la conferencia que impartiría Luis el 26 de Marzo de 1977
en el centro gallego de Valladolid.

445
Félix Antonio González (Valladolid, 1921-2009). Poeta, académico y pintor que llegó a ser director de El
Norte de Castilla entre 1963 y 1967. Estudió Filosofía y Letras y Derecho. Realizó crítica de arte en Diario Regional.
Rubricó numerosos artículos en El Norte de Castilla bajo el pseudónimo de «Ansúrez». Fue numerario en la Real
Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción. Mantuvo vinculación estrecha con la Semana Santa Vallisole-
tana, siendo pregonero de la de Medina de Rioseco de 1958. Ver El País (06-10-2009) Feliz Antonio González,
poeta, pintor y periodista. Por Elisabet Sans. En
[Link] [Consultado el 08-01-2021].
446
María Teresa Íñigo de Toro (Valladolid, 1929-1988, Madrid). Estudió Magisterio y Filosofía y Letras en
Valladolid. Locutora de Radio Valladolid desde 1953. En 1961 asumió la Dirección de la Emisora, siendo la primera
mujer española en ocupar un puesto así. Redactora en Libertad. Premio Nacional de Radio y Televisión (1968).
Miembro electa de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción en 1985. Pregonera de la Semana
Santa de Medina de Rioseco [Link] [Link] [Consultado el
08-01-2021].
447
Eloísa García de Wattenberg (Valladolid 1923-2017). Su nombre correcto es Eloísa García García. Y Wat-
temberg escrito con doble “T”. Conocida Historiadora, archivera y conservadora de museos. Estudió Filosofía y
Letras en Valladolid. Fue directora del Museo Nacional de Escultura entre 1968 y 1988. Académica de la Real Aca-
demia de Bellas Artes de la Purísima Concepción. Medalla de oro a las Bellas Artes (1997). Premio Castilla y León
de la Restauración y Conservación del Patrimonio en 2010. Ver Martín Valls, R. (2017). Eloísa García de Wattenberg
(1923-2017). BSAA arqueología, (LXXXIII), 3-5. EN [Link]
Texto%20del%20art%C3%[Link] [Consultado el 08 de enero de 2021].

260
Obra científica de un médico gallego

Imagen 132. AFLC. Díptico motivo de la conferencia de Luis de Castro, titulada «La bella
Nefertiti y su origen indo ario». En él, consta un curriculum448 de Luis.

Desde la fundación de la Casa de Galicia, Luis participó en numerosas actividades como


las Semanas Culturales449.
Sobre la disertación de Luis, del 26 de marzo, hay una reseña a dos columnas en El
Norte de Castilla.450

Ayer, sábado, pronunció, en la Casa de Galicia, una conferencia titulada «La


bella Nefertiti y su origen indoario» el prestigioso médico y escritor doctor
Luis de Castro, licenciado en Filosofía y Letras, que fue profesor de Historia
de la Medicina de nuestra Facultad y director del Dispensario Central
Antituberculoso de Segovia. Es presidente de honor de la Casa de Galicia y
fue presentado por el actual presidente de la Casa, don Jesús Rodríguez-
Chas.
Comenzó analizando el significado de «celta» y «celtismo», para adentrarse
después en el primitivo asentamiento geográfico de esta cultura en el Este,
para pasar seguidamente a describir la expansión de estas razas celtas,
llamadas también indogermanas, indoeuropeas, indoarias o simplemente

Hay méritos que no hemos podido comprobar más que por prensa. Nos falta recopilar algún artículo de
448

investigación y clínica, (habiendo recopilado a penas medio centenar). Dejamos,por tanto, puertas abiertas a
posibles ampliaciones y hallazgos. En cambio, sí hemos encontrado alguna obra inédita. N del A.
449
La semana cultural de 1977, se celebró entre el 21 y el 27 de marzo. El día 25, anterior al de la conferencia
de Luis, disertó Francisco Díaz Rey, como comisario del Año Santo Compostelano, con el título: «Año Santo Com-
postelano y Galicia». Hubo actuaciones de coros gallegos, exposiciones de cerámica de Sargadelos y pinturas. En el
programa de la Semana Cultural de 1977, que forma parte del archivo del autor. N del A.
450
El Norte de Castilla. (27 de marzo de 1977). Conferencia del doctor Castro en la Casa de Galicia.

261
Álvaro de Castro Palomares

arias, primeramente estudiadas por la Escuela Alemana, a finales del siglo


pasado, que inician desde el V al II milenio a. C., para llegar a dominar gran
parte de Europa hasta el extremo de nuestra Patria, por la franja Norte y
terminando en el Noroeste, Galicia, y por el Sudeste en la Mesopotamia, en
el Indo y Egipto.451
Estudia posteriormente la dinastía XVIII egipcia, especialmente la figura de
Nefertiti, esposa de Amenhofis IV, y su bellísimo busto, documento artístico
de intemporal belleza, y razona su origen ario, céltico en el reino Mitanni,
entre el Tigris y el Éufrates. Refiere cuatro anécdotas vivenciales con la
imagen de Nefertiti, que quiere decir «La belleza ha llegado», en Alemania,
durante su estancia como pensionado de la Junta de Ampliación de Estudios,
en 1935-36, durante el más apasionado racismo, y de cómo fue considerada
la mascota aria de Hitler.

En la edición de la Semana Cultural de 2014, tuvimos ocasión de participar con una


conferencia titulada «Memorias de la Peste Blanca desde el río Limia hasta
Valladolid»452 y, en la que aprovechamos para dialogar con el Presidente de la entidad,
D. Antonio Barbosa.
1.6.6 Reconocimiento Académico.
Sabemos, por la prensa, del primer reconocimiento como Académico de Luis, en la
Academia de Ciencias Médicas de Barcelona, en 1961.453

En la reunión de la Junta Directiva de día 18 de diciembre de 1961, con la


presidencia del doctor J. Gibert Queralto454[sic], la Academia de Ciencias
Médicas de Barcelona, reconociendo los méritos y circunstancias que exigen
sus estatutos, acordó nombrar académico corresponsal de dicha Corporación
al doctor Luis de Castro, tisiólogo del Estado, licenciado en Filosofía y
Letras y profesor de Historia de la Medicina en nuestra Facultad.

451
Ibídem.
452
Conferencia impartida por el autor de este trabajo. Ver [Link]
peste-blanca-desde-rio-limia-hasta-valladolid/ [Consultado el 8 de enero de 2021] y La Región. (22-11-2014). Diser-
tación en Valladolid del médico Álvaro de Castro. p.22. Por Laura Fernández. La recopilación de información em-
pleada para el presente trabajo no se ciñe exclusivamente al período académico de la elaboración del mismo, siendo
esta una empresa de varios años. N del A.
453
Diario Regional. (07 de febrero de 1962). El Doctor Don Luis de Castro, académico de Ciencias Médicas de
Barcelona.
454
Juan Gibert Queraltó (Tarrasa, 1907-1998, Barcelona). Doctor en Medicina con la tesis El proceso desensi-
bilizante de la carditis reumática. (1940). Catedrático de Patología y Clínica Médica en Zaragoza en 1943. Al año
siguiente, por concurso de traslados, en Barcelona. Fue un internista que mostró gran interés y formación por la car-
diología, siendo nombrado Jefe de la Lucha Sanitaria contra la cardiopatía y Ayuda al Cardíaco del Instituto de Sani-
dad de Barcelona en 1951. Es considerado uno de los introductores de la cardiología científica en España. En 1949,
se realizó por vez primera en España un cateterismo de cavidades cardíacas derechas. Colaboró en el Tratado de
Patología y Clínica Médicas de Agustín Pedro Pons, como responsable de enfermedades del aparato circulatorio
(tomo II, primera edición de 1958). Presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Barcelona entre 1958 y 1966.
En 1961, ingresó como numerario en la Real Academia de Medicina de Barcelona. Académico de número, en 1991,
de la Real Academia Nacional. Entre sus obras: Enfermedades del aparato circulatorio (1958). Salvat; Diagnóstico y
tratamiento de los síndromes dolorosos. (1950). Teide. Ver [Link]
[Consultado por última vez el 09 de enero de 2021].

262
Obra científica de un médico gallego

Imagen 133. AFLC. Anotación manuscrita de Luis, con información sobre el diario en el que se
publicó y la fecha. La Región. (22-02-1962). N del A.

En 1963, recibe el título de Académico Corresponsal de la Real Academia de


Medicina y Cirugía de Valladolid, en un acto encabezado por el presidente Dr.
González Calvo.455

Ayer por la tarde, en el Aula Magna de la Universidad, tuvo lugar el solemne


acto de la apertura de curso de la Real Academia de Medicina y Cirugía.
[…] el académico de número doctor Ramón Velasco Alonso da lectura al
discurso inaugural reglamentario, disertando acerca de «Ideas actuales en
Medicina».
[…] A continuación, el secretario general lee el acta con la concesión de
premios del presente curso, correspondientes a la Sección de Historia de la
Medicina y, abiertas por el presidente las plicas de los trabajos premiados,
resultaron corresponder el primero- título de académico corresponsal y tres
mil pesetas- al doctor Antonio Planas Utrilla y el accésit – con expresado
título- al doctor don Luis de Castro García. Al hacerles entrega el doctor

455
ADENDC. El Norte de Castilla. (27 de enero de 1963). Solemne apertura de curso en la Real Academia de
Medicina y Cirugía.

263
Álvaro de Castro Palomares

González Calvo de los respectivos premios, los doctores Planas y Castro


escucharon muchos aplausos.

El trabajo premiado de Luis se titulaba «Medicina Popular en Castilla: mitos,


supersticiones y creencias», y fue presentado con el lema «Añoso, provechoso». Los
trabajos se presentaban en cuartillas. Disponemos del original, mostramos la portada.

Imagen 134. AFLC. Portada del trabajo premiado de Luis en la Academia de Medicina de
Valladolid. Obra inédita. N del A.

El trabajo consta de 60 cuartillas a una cara. Luis comienza con una justificación de
su investigación:

Habiéndome propuesto que el trabajo destinado al Concurso de la R.


Academia fuese, casi exclusivamente, el fruto de una investigación personal,
sin desdeñar la bibliografía existente sobre la materia, hicimos un
cuestionario que se envió a mil médicos ejercientes en la región castellana;
el número y calidad de las respuestas recibidas nos ha permitido reunir un
material de trabajo tan numeroso, que nos ha obligado a hacer una
clasificación por temas o asuntos que nos permitiese elaborar, a su vez una
interpretación lo más cuidada posible de los hechos en ellos contenidos.
Consecuencia de todo ello, ha sido un trabajo, cuyo texto sobrepasa con
mucho el límite exigido en las bases del Concurso […].

En la introducción, explica la metodología seguida que, para la ordenación de la


información, es la que propone Laín Entralgo:

En la ordenación hemos seguido las tres etapas sucesivas que señala Laín
Entralgo, en el Estudio Histórico-Cultural de la Medicina Popular, cuyo
interés radica en el estudio crítico. […]
Los problemas que plantea el hecho recogido hemos procurado analizarlos
en la trayectoria de las etapas lanianas [sic]:

264
Obra científica de un médico gallego

a) La etnográfica: es la etapa en la que el hombre de ciencia reúne y ordena,


de un modo puramente descriptivo, el acervo de aquellas costumbres
médicas, obtenidas, tanto a través de observación directa, como de diversas
fuentes literarias.
b) Etapa historiográfica: esforzarse por determinar –y si esto no es posible-
conjeturar, el origen de la práctica, ciencia o el rito en cuestión, pues como
decía Unamuno, toda actividad intrahistórica, es el parcial y duradero
precipitado de un acto histórico, que en un tiempo fue original, inventado
por alguien o acarreado desde fuera, por otra colonización o conquista.
c) Etapa antropológica: interpretar y comprender la significación que, dentro
de la Naturaleza y la vida del hombre –del hombre en cuanto a tal- tiene la
costumbre estudiada. […] En esta etapa antropológica cabe la interpretación
médica, al tratarse de folklore médico.
El resto de contenido del trabajo, Luis lo divide en 25 capítulos:
I. CURANDERISMO EN GENERAL, capítulo que proporcionamos íntegro.
II. SUPERSTICIONES Y MEDICINA MÁGICA SUPERSTICIOSA, del
que, así como los siguientes sólo damos nota de los apartados: a) Definición:
vanas creencias, augurios, auspicios, agüeros, astrología, mancias y brujería;
b) Recursos y medios: amuletos, conjuros y ensalmos; c) Intermediarios:
brujos, hechiceros, saludadores y otros oficiantes; d) Demonística:
posesiones; e) Estigmatizaciones.
III. MEDICINA RELIGIOSA, devociones, patronazgos médicos y lugares
sagrados de cura.
IV. MEDICINA NATURAL: remedios de los tres reinos de la naturaleza y
en especial de las plantas medicinales, medicina casera.
V. MISCELÁNEA: literatura médica popular; refranes y dichos; arte
popular; costumbres populares relacionadas con la medicina; vocabulario
médico-popular; fisiognomía y gestos; mitos.
VI. AFECCIONES DERMATOLÓGICAS: verrugas y clavos, herpes, acné,
boceras, escoceduras, rágades, pruritos, calvicie, erisipela, forúnculos y
demás inflamaciones locales, heridas simples y supuradas, hemorragias
cutáneas, quemaduras, insolación, mordeduras de animales venenosos.
VII. TOCOLOGÍA, PUERICULTURA Y PEDIATRÍA POPULAR:
embarazo, antojos, aborto, determinación del sexo, partos, mellizos y
gemelos, alumbramiento, hemorragias post-partum, puerperio, lactancia y
puericultura, grietas y mastitis, hipo, diarreas, raquitismo, tartamudez,
alunamiento, tosferina, sarampión, difteria, hernias infantiles.
VIII. GINECOLOGÍA: menstruación; virginidad simulada; esterilidad e
infertilidad.
IX. SEXOLOGÍA: impotencia; gerocomía; perversiones sexuales.
X. VENEREOLOGÍA: flujos y bubas.
XI. OTORRINOLARINGOLOGÍA: anginas, ronquera, dolor de oído, canto,
epistaxis.
XII. OFTALMOLOGÍA: rija, nubes, espigazos y orzuelos.
XIII. REUMATISMO: reuma y lumbago.
XIV. INFECCIOSAS Y PARASITARIAS: fiebres, gástricas, pleura,
calenturas, herpes labial, tercianas, rabia y saliva, cólera, lombrices, solitaria
y moscarda.
XV. APARATO DIGESTIVO Y ESTOMATOLOGÍA: empacho, cólicos,
flato, gastralgia, caída de asaduras, constipación, diarreas, ictericia y
almorranas; dolor de muelas e infecciones de la boca, con un apéndice de
alimentación y bebidas.
XVI. APARATO RESPIRATORIO: Enfriamientos y catarro, estornudo e
hipo; hemoptisis y tuberculosis, tumor blanco.

265
Álvaro de Castro Palomares

XVII. APARATO CARDIOVASCULAR: la tensión y las reanimaciones,


varices.
XVIII. APARATO URINARIO: cólicos, enuresis, posos.
XIX. HEMATOLOGÍA: Anemia, bacera y sangre infestada.
XX. SISTEMA NERVIOSO Y PSIQUIATRÍA: parálisis, alferesía,
jaquecas, insomnio, mareos, heridura, locura, dolor moral, celos y tarados.
XXI. CANCEROLOGÍA: al zaratán y el bicho: influencias psíquicas.
XXII. GERIATRÍA: la vejez y la jubilación.
XXIII. ACCIDENTES: esguince, luxaciones, fracturas; caída de la espinilla
y de la espinela, el espinazo; las inmersiones y las lamparillas; calambres;
fulguraciones; dormiciones.
XXIV. TOXICOMANÍAS Y ENVENENAMIENTOS: el vino, el gas, el
cardenillo y las setas.
XXV. HERENCIA Y CONSTITUCIÓN: tipos, consanguinidad; caracteres.

En el trabajo aparecen los nombres y los destinos de trabajo de más de 30 médicos. En


numerosas ocasiones, Luis se refiere a los médicos Víctor Lis Quibén456 y Antonio
Castillo de Lucas457, con los que mantuvo correspondencia.

456
Víctor Lis Quibén (Buenos Aires, 1893-1963, Pontevedra). Médico. Encargado de la organización de Falan-
ge en Pontevedra. Jefe de la Guardia Cívica de la ciudad. Terminada la guerra civil se dedicó a la investigación etno-
gráfica. Autor de uno de los textos de referencia de investigación en medicina popular y etnografía médica. Obra
titulada La medicina popular en Galicia (1949). Ed. Torres.
457
Antonio Castillo de Lucas (Madrid, 1898-1972). Médico, etnólogo, escritor. Paremiólogo. Doctor en Medi-
cina con una tesis dirigida por Gregorio Marañón titulada La investigación de la prueba de la adrenalina en los
estados tiroideos y su valor clínico (1925). Adjunto a la Cátedra de Hidrología Médica en Madrid. Publicó más de un
millar de artículos en prensa. Especializado en Medicina Popular o «Folkmedicina». Entre sus obras más relevantes:
Folkmedicina. Medicina popular, folklore médico, etnomedicina. (1958). Ed. Dossat; El doctor Sorapán de Rieros
(1959). Imprenta Cosano; Paremiología de la Ataraxia. (1963). Instituto Ibys. Ver
[Link] Coincidió en varios congresos con Luis. Destacamos los
de la Sociedad de Historia de la Medicina en 1963 y 1965, así como el Coloquio Internacional de estudios etnográfi-
cos Rocha Peixoto, de 1966. N del A.

266
Obra científica de un médico gallego

Imagen 135. AFLC. Página 3 de la obra de Castillo de Lucas Medicina en refranes (1956). Ed.
Rivadeneyra S.A. Con dedicatoria autógrafa del autor: «Al Prof Castro con la gratitud de su
cordial amigo». Fechada el 9 de noviembre de 1962. Tiene anotaciones manuscritas de Luis.
N del A.

Conservamos una carta de Castillo de Lucas, dos años antes de su fallecimiento, en


la que comprobamos que, una vez jubilado, sigue con entusiasmo todo lo relacionado
con medicina popular o actividades congresuales, además de mostrar un buen grado de
amistad con Luis.

267
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 136. AFLC. Carta de Antonio Castillo de Lucas a Luis. (14 de enero de 1970).

Transcribimos la carta de Castillo de Lucas:

Muy querido amigo Luis de Castro


Te escribo a vuelta de correo, al recibir tu carta para tres cosas.

268
Obra científica de un médico gallego

1º de agradecimiento, por tu recuerdo, pues sabes cuanto [sic] me interesa la


medicina popular; tiene palabras que no conocía y pasaran [sic] a mi
archivo.
2º Por ofrecerte mi nueva casa. Paseo de la Habana 80 es vivienda pequeña,
pero grata para un jubilado.
3º Desearte con los tuyos un venturoso 1970.
De Porto, sigo esperando noticias de un Congreso.
Con mucho gusto te mandare [sic] las separatas de nuevos trabajos. Espero
que, ya jubilado, me dedique a esta pasión folklórico-medica, con mayor
tiempo.
Un fuerte abrazo y con deseos de verte
Saludos de mi mujer
Fdo. Antonio

Luis finaliza su trabajo premiado en la Academia de Valladolid con una interesante


reflexión:

Desde la ultramedicina a la inframedicina, hay un gran intervalo y en todo


ese trayecto no debemos olvidar que la magia duerme en el corazón de las
multitudes y la masa impone una actitud, que exige una adaptación, pero no
una disculpa, pues disculpar es tanto como aceptar la propia limitación.

El Presidente de la Academia, se dirige en una carta a Luis, como Académico


Corresponsal en 1964.

269
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 137. AFLC. Carta del Presidente de la Real Academia de Medicina de Valladolid a Luis,
dirigiéndose a él como Académico Corresponsal. (20 de febrero de 1964). La hemos separado en dos
imágenes por ser anverso y reverso de la carta. N del A.

No vamos a transcribir la totalidad de la carta, pero explicamos que en ella


González Calvo informa sobre normativa para publicar en la Revista de la Institución y,
en nombre de la corporación, se dirige a Luis en el último párrafo en los siguientes
términos:

Esta Corporación que en estos dos últimos años se ha esforzado en


reivindivar [sic] la significación y alta estima de la colaboración de los
Académicos Corresponsales, le honrará mucho, contar siempre con la
valiosa colaboración de tan prestigiosos colegas.
Un cordial saludo de su incondicional amigo y compañero.
Fdo.
V. González Calvo.

La tercera Academia de la que formó parte Luis de Castro, fue la «Academia


Nazionale dell’Arte Sanitario», del Centro Campano de Roma.
No se ha encontrado documentación oficial del nombramiento de Luis en la
Academia Italiana. Sí en prensa. Y se conserva correspondencia con el Dr. Giuseppe
Pezzi 458, así como intercambio de trabajos entre ambos. El Dr. Pezzi fue quien elevó la
propuesta de nombrar a Luis académico de esa Institución.

458
Giuseppe Pezzi. (Alghero, 1902-1987, Roma). Médico militar investigador en Medicina Naval y Militar.
Especialista en Radiología y defensa atómica. Catedrático de Historia de la Medicina en la Universidad de Nápoles.
Director General de Sanidad de la Marina Italiana. Ver El Norte de Castilla. (29 de mayo de 1968). El profesor Pezzi,
en la cátedra de Historia de la Medicina. p.13.
Socio de la Accademia Internazionale dell’Arte Sanitario di Roma. Intercambió trabajos de investigación con
Luis de Castro. En el AFLC se conservan, al menos 3 publicaciones: Pezzi, G. (1964). Ferdinando Palasciano, Scien-
ziato e Patriota. Atti del III Symposium Internazionale di Storia delle Scienze. (Torino, 28-30 Luglio 1961); Pezzi, G.
(1967). La Medicina Indigena, le infermita’ degli equipaggi e la fine di Magellano nella relazione «notizie nel mondo
nuovo» du Antonio Pigafetta. Rivista Marittima. Estratto del fascicolo di giugno 1967); Pezzi, G. (1959). Della Me-
dicina e Chirurgia in Sicilia dal XVI al XVIII sec. e di alcuni valenti medici e chirurghi siciliani dell’epoca finora
poco noti. Estratto dagli Annali di Medicina Navale e Tropicale. Ministerio della difesa Marina. Accademia
Naziona-le di Storia dell’Arte Sanitaria. Los tres trabajos son separatas. Ver ANEXO . N del A.

270
Obra científica de un médico gallego

Imagen 138. AFLC. El Norte de Castilla. Anotación manuscrita de Luis de Castro sobre la fecha
del artículo. (27 de agosto de 1959). N del A.

A este respecto hemos hallado un trabajo de De Castro, muy anterior, en una obra
colectiva de 1960459, con autores de todo el mundo, desde Estambul a Chicago o
Estocolmo, titulado Sugerencia de la visita al Museo de Historia de la Medicina en el
que refiere que, hallándose, en 1959, en Roma «tuve la ocasión y el honor de conocer al
prof. Pazzini» catedrático de Historia de la Medicina de Roma y habiendo sido
distinguido con el nombramiento de miembro honorario de la Accademia Nazionale di
Storia dell´Arte Sanitaria a propuesta del Prof. Dr. Giuseppe Pezzi, que le habló de su
amistad con los Profs. Marañón y Laín Entralgo, decidió visitar el museo, del que hace
una glosa en el artículo.

459
De Castro García, L. (1960c) Sugerencia de la visita al Museo de Historia de la Medicina EN: Il museo Do-
cumentario. nel XX aniversario della sua fondazione. Istituto de Storia della Medicina Dell´Universitá de Roma.
Pp.21-23.

271
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 139. Biblioteca particular del autor.

En el currículum que figura en el díptico de la Casa de Galicia, a propósito de la


que consideramos última conferencia de Luis460, aparece como «Académico
correspondiente de la Nacional de Gastronomía». Este mérito no lo hemos podido
corroborar. Si bien, Luis recibió el premio «Lechazo de Oro» por una buena serie de
artículos relacionados con la gastronomía castellana, publicados en prensa. Esta

460
Ver. p. 261. Díptico Semana Cultural Casa de Galicia 1977. Imagen: Interior del díptico motivo de la
rencia de Luis de Castro, titulada «La bella Nefertiti y su origen indo ario».
confe-

272
Obra científica de un médico gallego

condición, sumada a la que consta entre los méritos461 como «Vocal de la Junta
Provincial de Turismo» podría reforzar ese reconocimiento académico.
En El Norte de Castilla462, en la sección de vida local, encontramos una noticia a
una columna sobre la entrega de este galardón, conocido como el «Lechazo de Oro»:

Cinco son los distinguidos este año […] galardón instituido por el Sindicato
Provincial de Hostelería y Actividades Turísticas tomando como base uno de
los platos más típicos de la cocina vallisoletana para premiar a quienes –
personas o entidades- contribuyen a difundir los valores de nuestra
provincia. Los cinco distinguidos son: Diputación Provincial de Valladolid,
Sindicato Nacional de Hostelería y Actividades Turísticas, Feria Nacional de
Muestras, Hotel Inglaterra y el doctor don Luis de Castro. La entrega de
placas y distintivos tendrá lugar en la primera quincena del mes que viene.463

Sabemos que Luis fue miembro de la Asociación de Escritores y Artistas


Españoles, aunque desconozcamos la fecha exacta en que fue admitido en esa. Además,
acudía con 58 años cumplidos, a la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de
Valladolid. Esto avala nuestra consideración de médico polifacético, de profunda huella
humanística.

Imagen 140. AFLC. Tarjeta de identidad como alumno de la Escuela de Artes


Aplicadas y Oficios Artísticos de Valladolid. Luis esculpió y pintó sin grandes
pretensiones. Pero obtuvo algún reconocimiento, por alguna escultura.
N del A.

461
AHUVA. Es. 47186. p.1. Ver ANEXO.
462
El Norte de Castilla. (13 de noviembre de 1973). VIDA LOCAL. Proclamación de los «Lechazos de Oro»
1973.
463
Ibídem.

273
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 141. AFLC. Carta de José Estévez Ortega, de la Asociación de


Escritores y Artistas Españoles, a Luis. Se dirige a Luis como «distinguido
consocio». N del A.

1.6.7 Socio Fundador de la Sociedad Española de Historia de la Medicina.


La Sociedad Española de Historia de la Medicina (SEHM) se fundó en 1959. Los
socios que solicitaron adhesión en el primer año de vida de la institución, fueron
considerados socios fundadores464.

464
Ver [Link] En la página web de la Sociedad Española de Historia de la Medicina.
[Consultada por última vez, el 13 de enero de 2021].

274
Obra científica de un médico gallego

Imagen 142. AFLC. Carnet de socio FUNDADOR de la Sociedad Española de Historia de la Medicina..
Firmado por Pedro Laín Entralgo, presidente; y Silverio Palafox, secretario.

Luis forma parte de ese grupo de médicos que considera que el ejercicio de la
medicina no es sólo el de una profesión, más o menos lucrativa o un mero conjunto de
técnicas asistenciales protocolizado o reglado, ajeno al saber histórico recopilado a lo
largo de los siglos.
El médico, en cuanto a médico y ser humano debe aspirar a poseer «cultura». Esto
es lo que Laín Entralgo (1963) considera para quienes como médicos no se conformen
con ser «técnicos repetidores de técnicas» y ansíen disponer de la doble condición de
«hombre culto» además de «técnico intelectualmente ambicioso».465

[…] he aquí el elenco de las principales razones por las cuales posee alguna
«utilidad» el conocimiento de historia de la Medicina:
1º. Ese conocimiento otorga, en primer término, dignidad intelectual. No
parece ilícito afirmar que la formación histórica en el campo de su propia
disciplina concede al médico, en cuanto tal médico, esa a la vez básica y
cimera nobleza que la lengua popular castellana suele llamar «buena
nacencia» o condición de «hombre bien nacido». ¿Quién es, en efecto, «bien
nacido»? No simplemente el que tiene origen noble, sino, de modo más
amplio y hondo, quien deliberada, consciente y agradecidamente quiere y
sabe asumir en su propia vida lo mejor de cuando [sic] hubo en las de
aquellos de quienes como hombre procede.
2º. La frecuentación de la historia de la Medicina regala al médico, por otra
parte, claridad intelectual y hasta «claridad» a secas, esa a que los viejos
escritores de nuestra lengua aluden cuando dan a un hombre el título de
«claro varón». […] He aquí, pues, una tarea ineludible de los historiadores
de la Medicina, si éstos quieren que su disciplina sea considerada como
«útil» por parte de los médicos intelectualmente ambiciosos: construir y
exponer sugestivamente la historia de los problemas fundamentales del arte
de curar, desde los morfológicos y fisiológicos hasta los médico-sociales.
3º. Tercer fruto principal del saber histórico, sea o no sea médico su carácter,
es la libertad intelectual. Conocer la Historia de un modo comprensivo y no
puramente memorístico da libertad a la mente respecto de aquello que se

465
Ver Laín Entralgo, P. (1963). Sobre el sentido y la utilidad de la historia de la Medicina. Medicamenta. To-
mo XL. Núm. 397. pp. 285-287.

275
Álvaro de Castro Palomares

sabe, y tal es una de las más profundas razones que justifican el cultivo de
ese conocimiento. […] La Historia, el saber histórico, es el recurso supremo
para conseguir aquel sano «antidogmatismo» que tan oportuna y
certeramente propuso a los médicos Gregorio Marañón como antídoto contra
la tiranía de los «sistemas».
4º. La formación histórica concede al hombre de ciencia, por último, cierta
opción a la originalidad. […]466

Este paradigmático artículo del Prof. Laín, concluye justificando la utilidad de la


historia de la medicina conforme a la «dignidad, claridad, libertad y opción a la
originalidad personal» si se estudia y cultiva de forma seria y decorosa. Además, recurre
a Ortega y Gasset, pensador al que Luis dedicó alguna conferencia como hemos visto:

El recuerdo, dijo certera y donosamente Ortega y Gasset, es la carrerilla que


el hombre toma para saltar hacia adelante en la ejecución de sus proyectos.
El hombre recuerda el pasado para lanzarse hacia el futuro.
Ampliando al orden de la vida colectiva la validez indudable de esa
sentencia, bien puede decirse que la Historia – el saber histórico- es un
recuerdo al servicio de una esperanza. Cuanto más profunda y articulada,
cuanto menos gratuita y ligera sea la esperanza, tanto más hondo y
pormenorizado habrá de ser el conocimiento del pasado. El hecho de ser
médico no constituye una excepción a esa regla áurea de la existencia de los
hombres en el tiempo.467

Señala Juan Rof Carballo, (1963, p. 39), que el núcleo que nos devuelve al
equilibrio perdido frente a los extremismos recibe el nombre de «humanismo médico».
Recurre este autor a la definición de Heidegger sobre el humanismo como
«preocupación por el ser del hombre, por aquello que hay de más entrañable y esencial
en el ser humano». Y considera que el cultivo de las humanidades clásicas responde a
uno de los disfraces que adopta la preocupación por la entraña esencial del hombre en la
Medicina.468
En 1960, ya constituida la SEHM, Laín ocupaba la presidencia, en compañía de Luis
Sánchez Granjel y Francisco Oliver Rubio como vicepresidentes de la institución. La
secretaría la ocupaba Silverio Palafox; tesorería Agustín Albarracín y entre los vocales,
destacaban los nombres de Antonio Castillo de Lucas, Manuel Usandizaga o José María
López Piñero. (Urkia Etxabe, 2018). En ese año, Gregorio Marañón era nombrado
Presidente de Honor de la entidad y, al poco tiempo fallecería.469

Luis, como socio fundador, conservó los balances de cuentas470 de la institución


durante los 5 primeros años de su funcionamiento. Estos datos, consideramos que no
han sido suficientemente analizados y, además, aportan cierto interés como el
importante aumento de la cuantía en las cuotas de socios y el gran peso del remanente
monetario que supuso el XV Congreso Internacional de Historia de la Medicina
celebrado en 1956.

466
Ibídem, p. 285-287.
467
Ibídem, p.287.
468
Vid. Rof Carballo, J. (1963). Homenaje a Pedro Laín Entralgo. Medicamenta. Tomo XL. Núm. 393. pp. 38-
41.
469
Vid. Urkia Etxabe, J. M. (2018). Vida y obra de Luis Sánchez Granjel. Ed. Universidad de Salamanca.
p.162.
470
Estos balances de cuentas, que constan en el AFLC, vienen con el visto bueno de Laín y de Albarracín, pero
sin firma manuscrita. N del A.

276
Obra científica de un médico gallego

Imagen 143. AFLC. Balance de cuentas de la SEHM en 1959. Aún sin cuotas de socios. N del A.

Imagen 144. AFLC. Balance de cuentas de la SEHM en 1960. Nótese el considerable incremento en
ingresos, a expensas del «Remanente en Banco del XV Congreso Internacional de Historia de la
Medicina» y la cuota de los primeros socios. N del A.

277
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 145. AFLC. Balance de cuentas de la SEHM en 1961. Nótese el incremento del total de
cuotas de socios que, incluso ya sufragarían holgadamente los gastos de la entidad en ese año.
N del A.

Luis mantuvo correspondencia con Sánchez Granjel, Laín Entralgo, Albarracín


Teulón, Silverio Palafox o López Piñero, entre otros. Además presentó comunicaciones
a los dos primeros congresos nacionales de la SEHM, celebrados en 1963 y 1965 en
Toledo y Salamanca, respectivamente.

278
Obra científica de un médico gallego

Imagen 146. ALFC. Carta de Sánchez Granjel a Luis de Castro. (11 de marzo de 1961).

El primer Congreso de la SEHM, que se celebró en abril de 1963 en Toledo, iba a


celebrarse unos meses antes, pero, según conocemos por una circular a los socios, de
Agustín Albarracín que, lógicamente, recibió Luis, tuvo que aplazarse por una
indisposición de Laín Entralgo.

279
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 147. AFLC. Carta de Agustín Albarracín Teulón recibida por Luis, a propósito del
congreso de la SEHM. (4 de septiembre de 1962).

Las tres comunicaciones de Luis, en el I Congreso de la SEHM, resultaron abordar


temáticas tan dispares como música, cristología y etnografía africana471. En ese
congreso coincidió con Castillo de Lucas, Leopoldo Cortejoso Villanueva, Teófilo
Hernando, Emilio Zapatero Ballesteros, José María López Piñero, o el conocido como
«padre de las letras gallegas», limitado como historiador médico, Ramón Otero
Pedrayo, entre otros reconocidos nombres.

471
Las comunicaciones de Luis a los congresos de la SEHM, así como a otros congresos, se analizarán como
publicaciones, dado que fueron publicadas en actas congresuales y separatas. N del A.

280
Obra científica de un médico gallego

Imagen 148. AFLC. Fotografía en el II Congreso de la SEHM, celebrado en Salamanca en 1965.


De izquierda a derecha: Emilio Zapatero Ballesteros, Ramón Otero Pedrayo, Antonio Castillo de
Lucas y Luis De Castro.

Las actas congresuales se remitían a los ponentes pasado un tiempo. Se trataba de


libros de actas de buen grosor y en los que las imágenes y fotografías no eran de buena
calidad. De hecho, en el siguiente congreso de la SEHM, se procuraba informar y
persuadir a los ponentes para que no dispusieran de tanta carga iconográfica.
Así lo encontramos explícitamente en una carta de Juan Riera Palmero472:

472
Juan Bautista Riera Palmero (Favareta, Valencia, 1938- ). Catedrático de Historia de la Medicina en Valla-
dolid desde 1973. Discípulo de Sánchez Granjel. Secretario del II Congreso de la SEHM, celebrado en Salamanca en
1965. Nos hemos puesto en contacto con él, pero ha declinado ayudar por supuestos motivos de edad que no le han
impedido colaborar recientemente con su familiar Cristina Riera, con la que ha realizado diversas comunicaciones.
Opinamos que esta falta de colaboración se debe a antiguas rencillas con Luis. Ver.
[Link]
bellogin-toman-protagonismo-valladolid [Consultado por última vez, el 10 de Enero de 2021]. N. del A.

281
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 149. AFLC. Carta de Juan Riera a Luis, reconociendo el elevado coste de impresión de
imágenes en las comunicaciones. Sorprende esta excusa, teniendo en cuenta lo saneado de las arcas
de la institución, hasta al menos 1964, fecha de que disponemos datos. N del A.

No podemos demostrar una estrecha relación de Luis con Laín Entralgo, del modo
que la mantuvieron sus magistrales discípulos Sánchez Granjel o López Piñero, entre
otros. Pero no hay duda de que hubo relación y, en todo caso, afinidad con las ideas del
entorno de Laín.
Por edad, siendo Laín sólo cuatro años mayor que Luis, así como por el nexo de
Eduardo García del Real, a quien Luis cita en agradecimientos en la tesis, y que fue
antecesor de Laín en la cátedra, afirmamos una coincidencia de ideas e intereses en
historia de la medicina.
La revista Medicamenta, contaba con la dirección de García del Real y de Laín, en
el tiempo en el que Luis publica algún artículo en ella. Una revista en la que había una
apuesta por el pensamiento humanista. Tenía una sección de arte, historia, filosofía y
literatura, todas ellas «en relación con la medicina».473

473
El título de la sección en Medicamenta era «Arte, historia, filosofía y literatura en relación con la medicina»,
lo que significaba una clara apuesta por el conocimiento de las humanidades. N del A.

282
Obra científica de un médico gallego

Asimismo, Teófilo Hernando y Gregorio Marañón, con los que Luis estuvo
trabajando, dedican en un editorial de Medicamenta474, unas palabras de recuerdo a su
compañero García del Real, fallecido en 1947.

El doctor García del Real, cuya muerte nos duele en estos momentos,
pertenece a una generación de las que han ejercido una mayor influencia en
el avance de la Medicina en nuestro país. […]
Destacaba […] la figura de García del Real, por lo vasto de su cultura, su
independencia de carácter, la afabilidad y gracejo de su trato y la austeridad
de su vida.
Fué uno de los médicos más cultos de nuestro tiempo. Después de una buena
preparación lograda en España, completó sus estudios en Alemania,
trabajando con los clínicos e investigadores más notables de aquel tiempo.
[…]
Su ironía, no llegó nunca a ser mordaz, pero fué quizá ella, con su
liberalismo y su sinceridad, los que le pusieron topes para ciertas
consagraciones oficiales […].
Todos los médicos españoles, de mi generación (Marañón, G, p. 277) hacia
adelante, han sido discípulos suyos. Todos hemos tenido en las manos los
libros de García del Real o le hemos oído disertar sobre un problema
médico, siempre con precisión […].

Imagen 150. AFLC. Carta (16 de octubre de 1963) de Pedro Laín Entralgo a Luis. En 1963, Luis como
Director de Centros del P.N.A, en el dispensario antituberculoso de Segovia. N del A.

1.6.8 Inmerso en la cultura Vallisoletana. Interés por la Filosofía.


A partir de 1950, empezamos a encontrar mucha información en prensa sobre la
frenética actividad de Luis. Ya no sólo es la tuberculosis o las enfermedades del pulmón
y el corazón, lo que interesa a este eterno universitario.
Haciendo caso a quien fue uno de sus principales maestros, Bañuelos, se propone
poner en práctica aquello de que «la enseñanza universitaria de tipo profesional no es

474
Marañón, G. y Hernando, T. (1947). Recuerdo de don Eduardo García del Real. Medicamenta. Tomo VIII.
Núm. 138. pp. 276-277.

283
Álvaro de Castro Palomares

nunca una enseñanza superior, sino simplemente una enseñanza elemental profesional,
cualquiera que sea la disciplina o profesión que se considere».475

Nosotros designamos como enseñanza superior la enseñanza dirigida a


comprender los grandes principios fundamentales de la Ciencia, de la
Filosofía, del Arte, en cualquiera de los aspectos en que se pueden
considerar estas esferas del saber humano.476

Precisamente, esos tres aspectos definidos por Bañuelos, con la marca personal de
Luis, añadiendo la Religión y la Historia es lo que vamos a ver tratando a nuestro
protagonista como docente, divulgador, investigador y alumno.
Hacer todo esto, requiere desarrollo de talento crítico, de capacidad y de confianza
en las propias facultades intelectuales. Acaba Bañuelos este singular artículo con dos
párrafos en los que bien se puede Luis mirar al espejo:

No debemos olvidar jamás que sólo haciendo se aprende a hacer; que sólo
somos diestros y hábiles después de haber sido, antes de nuestros primeros
movimientos, torpes e inhábiles; y que si logramos la destreza y la habilidad
fue precisamente a fuerza de repetir los movimientos que hacíamos
torpemente, perfeccionándolos en cada repetición un poco.
Del mismo modo insistiendo constantemente en nuestros trabajos de crítica,
en nuestros trabajos de análisis y en nuestros trabajos de investigación,
podemos llegar a ver lo que los demás no vieron, a comprender lo que los
demás no comprendieron, a realizar lo que los demás no realizaron, y a
descubrir lo que los demás no lograron hallar, aunque pasó quizás por cerca
de ellos, o ante ellos.

Se trata de una publicación, poco o nada conocida, de Bañuelos que hemos creído
conveniente reproducir, parcialmente, en nuestro trabajo por establecer un gran
paralelismo en la producción de Luis a partir de estos años.
Seguramente, en recuerdo a su hermano Leopoldo participa en los inicios de
formación del Real Aeroclub de Valladolid477, ubicado en el campo de Villanubla,
próximo al aeropuerto de la ciudad. Fue uno de los primeros socios de esta institución
cultural, dedicada no sólo a la aviación, sino también comprometida socialmente, que se
fundó a finales de los años 40. Allí, entre otras actividades, Luis jugaba, a cierto nivel,
al ajedrez.

475
Bañuelos García, M. (1942). Técnica de la enseñanza superior. Clínica (Boletín de la Academia de Alumnos
Internos). (1942). Núm. 6. p.25.
476
Ibídem, p.25.
477
Muy poca información hemos podido obtener sobre esta Asociación. El Real Aeroclub de Valladolid se creó
en 1949. Narciso Carrión fue su principal impulsor. N del A. Hay un velódromo en la ciudad que lleva el nombre de
Narciso Carrión. Ver EL HANGAR DE TJ: EL STAMPE VERTONGEN RSV-32 EC-RAR DE RAMÓN FRANCO
EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA [Consultado el 28-12-2020]. Y ver
[Link] [Consultado el
28 de diciembre de 2020].

284
Obra científica de un médico gallego

Imagen 151. AFLC. Cheque de socio del Real Aero-Club de Valladolid, con contribución de 35
pesetas. Luis de Castro, socio número 29. (Julio de 1962).

Imagen 152. AFLC. Imagen de Luis (Ca. 1960), en el Aeródromo de Villanubla,


montado en un biplano. Es una foto en tono jocoso, pues Luis nunca obtuvo
licencia de vuelo. N del A.

285
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 153. AFLC. Recorte de El Norte de Castilla (13 de diciembre de


1952). Noticia sobre el Torneo Social del Aeroclub de Valladolid que
ganó el Dr. Castro.
El ajedrez le proporcionó ratos de entretenimiento y relaciones en esferas culturales
en la ciudad. Nunca dejó la afición.

286
Obra científica de un médico gallego

Sobre los caminos del conocimiento, escribía José Ramón de Castro: «El hombre
no es otra cosa que un conducto de capacidad variable por donde fluye el infinito
océano del conocimiento que yace oculto».478
Luis empieza a impregnarse de conocimiento filosófico y artístico. Este último, se
fundamenta en vivencias emocionales de la realidad objetiva expresadas en simbología
estética, como son las formas, los colores, la rítmica o la melodía, entre otros muchos.
Como dice Gómez Bosque479 (1969), «Pocos factores pueden frenar tanto a la Ciencia
como una falsa delimitación del conocimiento científico con respecto al conocimiento, a
la experiencia, a la representación y a la experiencia estética del universo»480. Podemos
comprender, por tanto, que no cabe una contraposición Ciencia-Arte. Al Arte, no se le
pueden poner cotas, pues carece de criterios determinados de verificación. Luis
encuentra, como hombre que se ha hecho racional y cauto en su trabajo técnico y
científico, una distensión en la vivencia estética. Se convierte, por ende, en hombre de
Cultura, sabiendo soportar la tensión entre Ciencia y Arte.
Para Gómez Bosque (1969), existe una tensión semejante entre Ciencia y Filosofía.
Y ahí, es donde la Universidad tiene como misión cardinal la búsqueda del equilibrio en
dicha tensión.481
Reproducimos las palabras de Gómez Bosque, por considerarlas paradigmáticas del
pensamiento que mueve a la producción cultural, de marcado carácter universitario, en
Luis.

El científico humanista482, esto es, la persona, que sabe unificar y coordinar


las actividades básicas de ambos tipos de conocimiento, es el prototipo y el
modelo ideal que debe seguir el universitario; y esto vale tanto para el
universitario que se encuentra en período de maduración como para aquel
otro que ya ha tenido acceso a los puestos docentes de la Institución
Universitaria.

La Medicina, la Historia o el Derecho tratan aspectos parciales del ser humano. Sin
embargo, es en la Antropología filosófica y, desde la reflexión filosófica, donde
encontramos una imagen holística que ayuda a orientar y cohesionar otros
conocimientos relativos o particulares.
Luis se percata de que, en el curso de la historia, la formación humanista se ha ido
sustituyendo por una formación con excesivo protagonismo científico y técnico. El
saber científico no basta para cultivar a la persona y, por tanto, es preciso conjugar
Ciencia y Filosofía.
Respecto al saber médico, el progreso tiene lugar en la medida en que se abraza una
cosmovisión secular, racionalista, materialista, cientificista y humanista (Bunge, 2012).
Para Mario Bunge, «La historia de la medicina muestra que la medicina está saturada de

478
Vid. De Castro Rodríguez, J.R. (1934). Cuatro pies de tribuna. pp. 12-13.
479
Pedro Gómez Bosque. (San Lorenzo del Escorial, Madrid, 1920-2008, Valladolid). Catedrático de Anatomía
de Valladolid durante más de tres décadas. Compatibilizó los estudios de Medicina con los de Filosofía. Estudioso de
las teorías de Kant, Ortega y Gasset o Unamuno. Fundador de la Academia de Psicología. También se adentró en la
Política, siendo senador a finales de la década de 1970. Ver. Cantalapiedra, F. (22 de junio de 2008). Pedro Gómez
Bosque, filósofo, catedrático de Medicina. Necrológica. El País. En
[Link] [Consultado por última vez, el 18 de
febrero de 2021].
480
Vid. Gómez Bosque, P. (1969). La ciencia y la filosofía en la formación del universitario. Lección inaugural
del curso 1969-1970. Universidad de Valladolid. pp. 13-15.
481
Ibídem, p.15.
482
No debemos confundir la literalidad del adjetivo «humanista» como referido al conocimiento exclusivamen-
te humano sino como un saber filosófico que es capaz de «humanizar al hombre». N del A.

287
Álvaro de Castro Palomares

filosofía»483 y 60 años antes de esa aseveración, Luis se siente atraído por esas
disciplinas.484
López Ibor (1965), define al intelectual como «un testigo de las preocupaciones
históricas del hombre». Como un rebelde en esencia que piensa que «la condición
humana presente debe mejorarse». El ser humano ha pensado desde siempre en su
salvación. Y en Luis ese sentimiento no es menor. Afirma López Ibor (1965), que
incluso el hombre más vulgar, en algún momento de su vida, cuando suspende lo
cotidiano, reflexiona sobre su destino. Además, asevera que «la vida humana no puede
vivirse sin sentido»485. Para De Castro, el sentido de la vida humana aflora desde un
profundo y arraigado sentimiento religioso, que no duda en anunciar en muchas de las
principales conferencias que impartirá en estos años.
En el siguiente párrafo que reproducimos del Dr. López Ibor, vemos resumidas
unas cuantas características del pensamiento de nuestro protagonista:

La noble lucha que se mantiene a favor de las Humanidades, como principio


de la formación universitaria, tiene su fundamento. Aprender la propia
historia, descubrir en el lenguaje el hogar del ser y tantas otras cosas, es
acercarse a las raíces del hombre.
Lo que ocurre es que secularizar al hombre, pretender amputarle las
dimensiones religiosas, es arrancar las propias raíces de la existencia
humana.486 El positivismo que al principio se mostró tan fructífero, hoy
aparece como agostador. Ha querido que creamos en la grandeza del César y
no en la divinidad de Jesucristo. Y lo cierto es que, en los momentos más
silenciosos de nuestra existencia, necesitamos más creer en ésta que en
aquella.487

En el Diario Regional488 encontramos una referencia a una de las primeras


conferencias de Luis, que versa sobre temática filosófica:
Organizado por el Seminario de Literatura del Colegio «El Salvador», se viene
desarrollando en dicho Centro un curso de cinco conferencias humanísticas sobre temas
literarios.
La conferencia de ayer fue desarrollada por el Dr. Castro en torno a «El alma de
Goethe».

Hizo el Dr. Castro un somero estudio de la bibliografía médica y narrativa


del poeta alemán, y de seguido expuso progresivamente el problema
individual goethiano: hombre de la duda, hombre que no encuentra su
destino- según afirma Ortega-, y sus características filosóficas, médicas,
poéticas y culturales. Dijo que en su opinión las peculiaridades de Goethe se
cifraban esencialmente en la bipolaridad, la religiosidad y el sentido
mariológico de su vida y pensamiento. Analizó detenidamente cada una de
ellas y acabó estudiando su obra, singularmente Fausto, donde se refleja la
trilogía- Margarita, Fausto, Mefistófeles-, símbolos de su vida dubitativa y
antinómica.

483
Vid. Bunge, M. (2012). Filosofía para médicos. Ed. Gedisa. p. 123.
484
Medicina, Historia, Filosofía y, añadimos, Arte. Consideramos, en la línea de Bunge (2012), que el ejercicio
de la medicina moderna es fruto de lo multidisciplinar. Y reconocemos un ejemplo en Luis. N del A.
485
Vid. López Ibor, J. J. (1965). La aventura humana. Ed. Rialp, S.A. pp. 99-102.
486
López Ibor, con quien Luis mantuvo correspondencia y cierta familiaridad, pues este reconocido psiquiatra
que trató al padre de Luis, se confiesa «intelectual español y cristiano». Ibídem. p. 117. N del A.
487
Ibídem, pp. 105-106.
488
Diario Regional. (27 de marzo de 1952). «El alma de Goethe», tema de otra conferencia del doctor Castro.

288
Obra científica de un médico gallego

Terminó esbozando un estudio racial y cultural del poeta, mezcla de


Occidente y oriental, de fáustico y apolíneo, encuadrado a un tiempo en el
Clasicismo y el Romanticismo.

Es comprensible el interés de Luis por la figura de Goethe. El escritor alemán,


resultó ser un innovador y reaccionario contra el racionalismo extremo y, puso en el
mismo terreno de juego al sentimiento y a la razón. Esta es una de las bases del Stürm
und Drang o prerromanticismo alemán que dio origen a un extenso movimiento de
imaginación y creatividad, denominado Romanticismo y que avanzado el s. XX dejó
impronta en escritores, artistas, científicos y pensadores a uno y otro lado del
Atlántico.489
Goethe muestra en Fausto, su preocupación por la epistemología médica y
científica, embebidas en la humildad, cuestionamiento, análisis, reflexión y
responsabilidad del médico o del investigador, como expresión de la duda de que el
científico, y por ende la ciencia, considere que la única verdad válida es la que él
descubre en su tiempo, espacio y circunstancias. (De Castro-Peredo, 2006). Luis cita a
Ortega y Gasset en la conferencia y en este punto recordamos la famosa frase del
filósofo, al cual Luis recurre en numerosas ocasiones, de «yo soy yo y mi
circunstancia».
En otra conferencia, de la que se hace eco Libertad490, Luis contrapone aspectos del
pensamiento goethiano con el del del Nobel literario Knut Hamsun491.

Ayer se celebró la clausura del curso de conferencias organizado por el


Seminario de Literatura del Colegio «El Salvador». Disertó el doctor Luis de
Castro en torno a «KNUT HAMSUN Y EL FRÍO».
Comenzó analizando las características raciales del nórdico, diferenciándolo
del latino y equiparando a este respecto las personalidades de Goethe y
Hamsun. Sugirió más tarde el origen de la separación habida entre la cultura
hispánica y la escandinava, que a su juicio se cifra en la barrera francesa.
De seguido estudió el frío en su sentido anímico y cultural, como símbolo de
humorismo, la añoranza del eterno femenino – perdida la mujer entre las
brumas – y la melancolía, deteniéndose por último en su pasión de Dios,
ansia de religiosidad que la cultura oriental y mediterránea transformó.
Aludió en este sentido a la obra cristianizadora del pensamiento de Hamsun.
Trazó, en suma, una semblanza del gran escritor, noruego, enmarcando el
ambiente que le caracteriza. Citó como fases representativas de su vida, la
melancolía, el afán de religión, la inquietud vital, solución afirmativa, no a la
manera de Goethe, el vagabundismo, la búsqueda de la mujer – hallada en su
mal romántico y permanente- y el hambre, factor representativo de su
profunda espiritualidad, traducida en la cristiandad de su obra.

489
Vid. De Castro-Peredo, H. F. (2006). Las máscaras filosófica-médicas de Goethe, en Fausto. Gac Méd
Méx, 142(6). En [Link] [Consultado por última vez, el 3 de
enero de 2020].
490
En Libertad. (29 de marzo de 1952). Vida cultural. El doctor De Castro disertó sobre Hamsun.
491
Knut Hamsun (Noruega 1859-1952). Su verdadero nombre era Knut Pedersen. Considerado uno de los pa-
dres de la novela moderna. Premio Nobel de Literatura en 1920. Su proximidad, manifestada explícitamente, al régi-
men Nazi Alemán, en numerosas ocasiones, le costó una cierta condena al ostracismo y falta de reconocimiento en su
propio país de origen. Su obra Hambre (1890), es valorada como ejemplo del alcance de la crisis del Racionalismo.
Entre otras de sus obras destacan: Pan (1894), Victoria (1898), Vagabundos (1927) o Por senderos que la maleza
oculta (1949). Para ampliar más información, ver: Mirón, J. L. H., & Luis, J. (2010). Victoria, de Knut Hamsun: entre
el vértigo y el peregrinaje del amor. Revista Espéculo de estudios literarios, (44), 30-35. En
[Link] [Consultado por última vez, el 4 de enero de 2020]. Tam-
bién Martín Fernández, L (1993). La recepción de Knut Hamsun en España. [Tesis doctoral. Universidad Compluten-
se de Madrid]. N del A.

289
Álvaro de Castro Palomares

Esbozó más tarde su perfil poético; al tiempo vitalista, para terminar,


proclamándole como médico de lo fisiológico, frente a la medicina anímica
goethiana.
En ese ciclo de conferencias, coincidió con José Ramón Cano Hevia492, que expuso
las conferencias tituladas: «Los tipos humanos en el Hamlet», «La personalidad
psicopática y el genio de Dostoievski» y «La lírica de Antonio Machado».
No disponemos del guión de estas dos conferencias, de Luis. Sin embargo, sí de la
primera, que conozcamos, de índole filosófica, cristiana, médico-legal y artística,
impartida por él493. De nuevo en el ambiente universitario de un Colegio Mayor, el
«Reyes Católicos» de Valladolid. Esta conferencia fue publicada en un folleto editado
por el propio Colegio.
En el texto introductorio de la conferencia, volvemos a percibir en Luis, su
permanente vínculo con la universidad, el sentimiento cristiano, o la evidencia de su
base médica:

Es para mí una satisfacción renovar recuerdos en un ambiente estudiantil


logrando de hecho un rejuvenecimiento espiritual al que cotidianamente
tendemos, una vez que, de aquí en adelante, estamos ante una meseta y un
declive. Por este aliciente, cuando se me lanzó de sorpresa la invitación para
esta charla de hoy, acepté sin preámbulos. Mas cuando, ya solo, meditaba
sobre la variedad de estudios y actividad de los componentes del auditorio,
pude hacerme cargo de la dificultad para hallar un tema que pudiese
interesar a todos. Como suponía una cruz transitoria que venía a sumarse a la
gravitación del trabajo médico que pesaba sobre mis hombros, surgió el tema
de «La Cruz y la Medicina». Ello reunía no solamente la impresión del
momento en que tratábamos de elegir la materia apropiada, carga y
profesión, sino también que, por tratarse de tema cristiano, tendría
necesariamente que encontrar una atención por parte de todos, que, si no la
logro será por culpa mía, no por la intención y contenido.
El desarrollo de esta idea, partiendo de dos vertientes: la Cruz en la
Medicina y la Medicina en la Cruz, es harto imposible de estudiarla en toda
su amplitud, pero trataré de hacer un recorrido, aunque sea somero, con
pinceladas precisas, para seguir los matices de la hipótesis de trabajo en este
doble aspecto.

Esta conferencia, sienta las bases de la que será una de las líneas de investigación
del Dr. De Castro durante los siguientes 15 años.
La conferencia se estructura en cuatro apartados. Enunciaremos algunos aspectos
del primero, titulado «Simbolismo de la Cruz». Los otros tres, serán analizados en el
capítulo correspondiente a Cristología, y Sábana Santa.

492
José Ramón Cano Hevia, psiquiatra vallisoletano, que además fue vocal del Colegio de Médicos de Vallado-
lid, durante la presidencia del Dr. Ramón Velasco Alonso, entre los años 1962 y 1976. Ver Riera Palmero, J (2016).
El Colegio de Médicos de Valladolid (1895-2016). Anales de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid.
Vol. (53). Universidad de Valladolid. p. 26.
493
Se trata de La Cruz y la Medicina. Impartida el 11 de diciembre de 1951 y de la que se editó un folleto de 23
páginas, que contempla su totalidad. Ver De Castro García, L. (1951). La Cruz y la Medicina. Valladolid. Ed. Publi-
caciones del Colegio Mayor «Reyes Católicos». En la biblioteca particular del autor. N del A.
En la Biblioteca Nacional de España, B.N.E, esta obra viene referenciada como libro. Sin embargo se adjudican
otras a Luis, con una fecha de nacimiento errónea. Ver [Link] . Esta insti-
tución mezcla obras de Luis Nazario de Castro, con obras de Luis de Castro García. Esto lo hemos observado y, en el
presente trabajo, ponemos orden y asignamos correctamente las correspondientes a nuestro autor de referencia. N del
A.

290
Obra científica de un médico gallego

Se puede asegurar que el hombre trazó la señal de la Cruz de una manera


espontánea cuando trató de señalar un lugar de referencia ya sobre el árbol,
la piedra o el suelo, pues la simplicidad de este signo, formado por el
encuentro perpendicular de dos elementos lineales que se atraviesan o
cortan, cumple a la perfección este cometido de indicación.
Por ello, no es extraño que encontremos la Cruz entre las más antiguas
manifestaciones gráficas del hombre y que constituya, por su fácil
construcción, un recurso primitivo de ornamentación.

Destacamos otro párrafo en el que trata de dar luz al posible origen de la cruz
gamada y la simbología consecuente por el empleo del saludo romano, característico del
régimen hitleriano.

El hombre, que sintió poesía desde sus albores con sólo mirar a las estrellas
con sus cuatro radios refulgentes, es natural que hiciese mimetismo, y
cuando trató de representar estas brillantes joyas del cielo o deseó
representar al sol cruzó líneas e hizo cruces. Cuando pretendió hacerlo de la
luna, para apagar la luz de este pálido satélite, truncó los radios, y nació
acaso la cruz más antigua, que es la llamada «gammata» o «swástica»;
aunque algunos creen que este tipo crucial con sus brazos en escuadra es un
símbolo de la rotación solar, fundándose en su aparición en templos
dedicados al sol en la antigua Troya, distintos lugares desde Chipre al norte
de África y hasta en el continente americano. Este antiguo símbolo en forma
de cruz truncada o angulada es el que enarboló un reciente movimiento
político-social de Centro-Europa, al mismo tiempo que saludaban al sol con
su brazo extendido a la romana. Hay opiniones de que se trata de una
alegoría lunar, pues remeda un anagrama o esquema del sagrado pájaro Ibys
egipcio, cuyo culto entrañaba una religión lunar. Efectivamente, no es difícil
ver representado al Ibys en la cruz gammata, con el truncamiento del radio
del cuello en el pico, del cuerpo en la cola, la quilla de su pecho y las
prolongaciones digitales de sus patas, no es menester extenderse.

A continuación hace un recorrido histórico sobre la Cruz de Malta, las órdenes


religiosas o la fiebre de Malta. Concluye el apartado, haciendo una mención a la Cruz
de Lorena:

Por si no tuviese, a través de lo anteriormente expuesto, una gran


significación de la cruz en la medicina de la historia humana, podemos
añadir que, desde la Reunión de Lorena494, se adoptó como divisa de «La
Lucha Antituberculosa» esa cruz roja atravesada en palo vertical superior
por otro más pequeño que el transversal. Y, en todos los tiempos, al incidir o
al cauterizar, suele trazar con sus instrumentos de trabajo una cruz que es un
símil muy significativo, de salida por las aberturas de sus brazos a nuestros
males.

494
Efectivamente, en la Reunión de Lorena, o IV Congreso Internacional de Tuberculosis, celebrado en Berlín
en 1902, Gilbert Sersiron, secretario general de la Federación de Asociaciones Francesas contra la Tuberculosis,
propuso adoptar la Cruz de Lorena de doble barra como insignia internacional de la lucha contra la tuberculosis. Esta
propuesta tendría nivel de recomendación por la (UICT), en 1928, en el Congreso Internacional de Roma de 1928,
para adoptar como símbolo de la lucha mundial antituberculosa la Cruz de Lorena de doble barra. Resulta importante
esta precisión, puesto que en muchos trabajos se toma como referencia el año 1928 frente a 1902, como origen de
esta simbología. N del A. Ver Pérez Cruz, H., García Silveira, E., Pérez Cruz, N. y Samper Noa, J. A. (2009). Histo-
ria de la Lucha Antituberculosa. Revista Habanera de Ciencias Médicas, 8 (2) Recuperado en 05 de enero de 2021,
de [Link] N del A.

291
Álvaro de Castro Palomares

Los apartados de «La Cruz como suplicio», «Análisis médico de la Pasión» y


«Posible muerte por edema agudo de pulmón», los veremos en el capítulo de
Cristología y Sábana Santa.
La misma Conferencia495, la repitió, unos meses más tarde, en el Colegio Mayor
«Santa María del Castillo» según consta en Diario Regional496:

El doctor De Castro dijo que la línea directriz es hacer resaltar cómo, lejos
de la opinión vulgar del materialismo de las ciencias biológicas, se puede
también llegar al conocimiento de la personalidad sobrenatural de Cristo por
el camino material de la medicina. Los continuos arcanos y problemas
indescifrables con que tropieza diariamente el médico, le llevan al
conocimiento de una Causa superior. El misterio de la vida, el del impulso
que ordena las células para llegar desde el niño que es sólo promesa, al
hombre pleno de virilidad, y mil otros problemas apasionantes e insolubles a
la sola luz de la razón, dan al traste con la vanidad del hombre materialista y
ateo.

En ese mismo artículo, hay una mención de otras palabras de Luis, que podemos
tachar de opinión, sobre las «curaciones milagrosas de Jesús».

[…] siguen siéndolo aún en nuestros días; la ceguera, la lepra, la parálisis y


el cáncer (que sería seguramente la afección de la hemorroísa, con
localización en la matriz), todas ellas curadas por Cristo, siguen siendo el
escollo invencible en que tropiezan los cerebros extraordinarios, con toda su
ciencia y trabajo tenaz.
En cambio no se nos dice que Jesús curase ningún tísico. Hoy se habla de
nuevas y portentosas drogas para el tratamiento de la tuberculosis. Parece
como si Dios hubiese pretendido dar al hombre una eterna lección de
humildad permitiéndole en siglos y siglos de trabajo, lograr algunas
pequeñas cosas, mas dejando en el arcano aquellos males que Él, con un solo
gesto de su mano, curó.

Queda patente, y numerosas veces expresado en nuestro trabajo, el matiz


antimaterialista, no reduccionista, por tanto, y cristiano del pensamiento de Luis.
Con algunas conferencias más, de las que tenemos conocimiento, y que a
continuación enumeramos, Luis se decide a comenzar la Carrera de Filosofía y Letras,
rama de historia, que finaliza en 1960. Para entonces, numerosas publicaciones y dos de
sus principales libros, ya habrían sido terminadas.497 Suponemos que muchos de esos
trabajos, sirvieron a Luis a lo largo de su segunda carrera universitaria.
-Conferencia en el Ateneo de Valladolid, el 21 de diciembre de 1952498. Titulada
«El enigma de Berruguete. La Danza y la Escultura».

495
Para Diario Regional, el título de la conferencia impartida en el Colegio Mayor «Santa María del Castillo»,
compartía el mismo título que la del Colegio Mayor «Reyes Católicos». Sin embargo, en El Norte de Castilla, en
noticia del 20 de marzo de 1952, el título de la conferencia de Luis, en el Colegio Mayor «Santa María del Castillo»
era: «Desde la Medicina a Cristo». N del A.
496
Diario Regional. (20 de marzo de 1952). «También la Ciencia es camino para llegar a Cristo-Dios».
497
Nos referimos por orden cronológico a: El Enigma de Berruguete. La danza y la escultura. (1953) y Un Mé-
dico en el Museo (1954), que analizaremos en el capítulo de Obras en el presente trabajo. N del A.
498
Anunciada en Hoja Oficial del Lunes. (1 de diciembre de 1952). CONFERENCIA ORIGINAL. «El doctor
don Luis de Castro, que además de doctor es un brillante escritor e investigador, dará próximamente una conferencia
que, por su tema, consideramos sensacional. Ignoramos el título exacto de la conferencia, pero sabemos que el fondo
está motivado por la obra escultórica de Berruguete y el baile flamenco. Nada más, que esto. Tan insospechado tema
constituye un triunfo de investigación que asombrará a doctos y profanos. Y si no, al tiempo». Firmado por Rodín.

292
Obra científica de un médico gallego

Imagen 154. AFLC. Díptico que anuncia la conferencia de Luis de Castroen el Ateneo. (21-12-
1952). Vemos que alguna de sus conferencias terminan siendo editadas como libros. N del A.

Imagen 155. AFLC. Interior del díptico de la Conferencia de Luis en el Ateneo. (21 de diciembre de
1952). En este trabajo, sólo hemos podido recopilar parte de esas 42 publicaciones científico-
médicas y algunos artículos periodísticos que más adelante expondremos. N del A.

293
Álvaro de Castro Palomares

En el mes anterior, acudía Luis de Castro al Ateneo a escuchar el recital de poesía


de Dionisio Ridruejo499.

Imagen 156. AFLC. Recorte de prensa sobre el recital de poesía de Dionisio Ridruejo, al que
acudió entre otros, Luis de Castro. Celebrado en el Ateneo, el 17 de noviembre de 1952. Libertad
(s.f). N del A.

499
Dionisio Ridruejo Jiménez (El Burgo de Osma, 1912-1975, Madrid). Poeta y ensayista español pertenecien-
te a la primera generación de posguerra, también llamada del 36. En Segovia tuvo de profesor a Antonio Machado.
Fue amigo de José Antonio Primo de Rivera y llegó a ser miembro destacado de Falange. Voluntario de la División
Azul. Posteriormente rompió con el Régimen Franquista y llegó a ser represaliado con pena de cárcel. Cumplió exilio
en Francia en los años 60. Formó parte del grupo de los «Laínes». Entre sus obras, enunciamos: Plural (1935); Poe-
sía en armas (1940); En la soledad del tiempo (1944); Elegías (1943-1945); Entre literatura y política (1973) o
Sombras y Bultos (1974). Vid. Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Dionisio Ridruejo. En
Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de
[Link] el 25 de enero de 2021.

294
Obra científica de un médico gallego

-Conferencia en la Academia de la Congregación Mariana de Luises el 25 de


mayo de 1953, titulada «Medicina, periodismo y censura técnica».500
Sobre esta, creemos apropiado, dado que no disponemos de un guión de la misma,
reproducir algunos de los párrafos de Libertad, donde se dedicó una columna a la
disertación:

El periodismo se mueve en vasto panorama de ideas, ambientes,


preocupaciones; aduce la simple noticia, se introduce en el mecanismo
psicológico de lectores individuales y de masas, orienta en determinada
dirección, que puede ser adecuada o torcida; apoya ideologías, doctrinas,
valores y categorías diferentes, y como llega a las masas puede llegar su voz
a los poderes constituidos. Sanciona con aprobaciones o repulsas posturas
humanas, alecciona, es vehículo de la cultura y de unión en intercambio de
ella, cumple una misión social y por eso entra de lleno en la serie de medios,
como el más eficaz de que pueda servirse un médico para dirigir las
conductas que repercuten en el bienestar de la sociedad, procurando una
mejor higiene y una recuperación de las fuerzas de la producción.

Luis concluye en los siguientes términos:

Al fin y a la postre el ámbito de lo cierto de la verdad es la vida humana en


su aspecto cultural, higiénico y trascendental, que se mantiene con el cuerpo
sano imbuido de un espíritu cultivado que se continúa en el más allá, en la
bondad y la caridad.

500
Libertad. (26 de mayo de 1953). El Dr. De Castro, en la tercera conferencia de prensa. «El doctor don Luis
de Castro, asiduo colaborador de Libertad, tuvo la tercera conferencia del Ciclo de Prensa, en el salón de actos de los
Luises, el día de anteayer». Por L. A. V. Esta referencia es incorrecta. Pues no se trataba de la tercera conferencia, si
no de la cuarta y, se celebró el día 25, lunes, y no el 24. N del A.

295
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 157. AFLC. Díptico del ciclo de conferencias, correspondientes a un Cursillo de


Prensa, celebrado en mayo de 1953, en varias sedes. Cerró el ciclo, Luis de Castro, el día 25
de mayo. N del A.

- Conferencia en el aula de Cultura del SEU de Valladolid, 8 de mayo de 1953,


titulada «El Arte en Ortega y Gasset».501

Imagen 158. AFLC. Invitación al Coloquio sobre Ortega y Gasset. Con la comunicación de Luis: «El
Arte en Ortega y Gasset». (8 de mayo de 1953).

501
En este coloquio sobre Ortega y Gasset, Luis vuelve a coincidir con el psiquiatra José Ramón Cano Hevia.
N del A.

296
Obra científica de un médico gallego

-Conferencia en el Palacio de Santa Cruz, el día 12 de septiembre de 1953, titulada


«Biogénesis del baile hondo».
-Conferencia en el Hogar de la Falange, el día 12 de noviembre de 1953, titulada
«Ritmo en la vida y el Arte».
-Conferencia en la Casa Social de Acción católica de Valladolid, el 11 de febrero
de 1955, titulada «El Santo Lienzo ante la Ciencia».
-Conferencia en la Residencia Sanitaria «Onésimo Redondo» de Valladolid, 12 de
abril de 1955, titulada «Muerte de Cristo ante el prisma médico».
-Conferencia en el I Ciclo de disertaciones de la Facultad de Filosofía y Letras,
curso 1957-1958, el 14 de abril de 1958, titulada «El simbolismo en la arquitectura
hispano-flamenca: Colegio de San Gregorio». De esta comunicación se conserva el
díptico anunciador de la misma.
-Conferencia en la Escuela de Maestría Industrial de Valladolid, el 12 de noviembre
de 1965, titulada «El paso del fuego en España».
-Conferencia en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, el 3 de febrero de 1967,
titulada «La serpiente y la medicina».502

Con gran erudición e ingenio, analizó el significado de este símbolo,


heterogéneo y misterioso, entroncado con la vida y la muerte, con el bien y
el mal. Recogió las primeras manifestaciones artísticas de la Prehistoria en
que aparece el caduceo, para ir paso a paso siguiendo su evolución a la luz
del arte y la mitología. […] El doctor De Castro explicó la relación que
siempre ha guardado la serpiente con la medicina, relación que se hace más
patente en Asclepio, el legendario médico de la antigüedad.503

502
ADENDC. El Norte de Castilla. (05 de febrero de 1967). En el Colegio San Juan Evangelista. Conferencia
del doctor don Luis de Castro.
503
Ibídem.

297
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 159. AFLC. I Ciclo de Disertaciones, organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de
Valladolid, en el curso 1957-1958, celebrado en el Seminario de Estudios de Arte y Arqueología.
En recuadro rojo el título y fecha de la conferencia de Luis. N del A.

Por la extensión de nuestro trabajo, omitimos otras conferencias en este apartado.


Enunciaremos algunas más en una sección de anexos y en otros epígrafes.
[Link] Los paseos comentados.
Es de interés, el hacer mención de los «paseos comentados»504 llevados a cabo
por el Dr. De Castro en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, aprovechando la
cantidad de horas que permaneció investigando y recopilando información para la que
sería su principal obra, Un médico en el museo (1954), que analizaremos.
En El Norte de Castilla, con fecha 17 de diciembre de 1953505, se hace una reseña
de esta actividad cultural. Se trata de una crónica realizada por Publio, titulada «De ayer
a hoy»:

Vuelven los paseos comentados. […] se celebraron varios […] y resultaron


un éxito, por el numeroso público que formaba en la comitiva, el buen orden
y el acierto de las explicaciones, tanto previas como en marcha, que recibían
los «paseantes» […].
El primero de esta temporada se realizará el próximo domingo y lo
constituirá una visita al Museo Nacional de Escultura, estando la lección
correspondiente a cargo del conocido publicista506 don Luis de Castro,
especializado en este tema de la escultura policromada.

504
Los «paseos comentados» se llevaron a cabo algunos domingos durante, al menos, el año 1953 con el fin de
dar a conocer el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Luis hacía de guía, tras haber permanecido muchas
jornadas investigando sobre la obra allí custodiada. N del A.
505
Publio (17 de diciembre de 1953). De ayer a hoy. El Norte de Castilla.
506
Llama la atención la referencia como «publicista» a Luis. Se ve que la asiduidad como columnista en la prensa lo-
cal, así como las conferencias previas lo dieron a conocer en esta faceta. N del A.

298
Obra científica de un médico gallego

Imagen 160. AFLC. «Paseo comentado» en el Museo Nacional de Escultura (Patio de San Gregorio).
Luis de Castro, con pajarita, en actitud de explicación. 17 de diciembre de 1953. N del A.

Concluimos este apartado en el que hemos querido presentar la actividad de Luis


relacionada con la cultura de la ciudad, como conferenciante, demostrando
predisposición e interés hacia el conocimiento humanístico, hasta llegar a obtener el
título de Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid en el año
1960.

299
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 161. AFLC. Título de Licenciado en Filosofía y Letras (Sección de Historia) por la
Universidad de Valladolid, dado en Madrid a 6 de marzo de 1961. N del A.

Sin embargo, Luis tuvo dificultades en una asignatura de la Licenciatura de


Filosofía y Letras507. Concretamente, debió de tener un enfrentamiento con el
Catedrático José María Azcárate Ristori508, quien impartía la asignatura de Historia del
Arte Moderno y Contemporáneo. De hecho, tuvo que solicitar traslado de expediente
desde la Facultad de Valladolid a la de Santiago, donde un año más tarde, aprobaría con
Sobresaliente esa asignatura y tras un nuevo traslado de expediente509 a Valladolid,
obtendría el título de licenciado.
Consideramos muy probable que la fricción entre Azcárate y Luis fuera motivada
por la figura de Alonso Berruguete. Como veremos, Luis ya había publicado su obra El
Enigma de Berruguete: la danza y la escultura. (1953), no sin controversias por lo
novedoso de la teoría manifestada en dicha obra.

507
AHUVA. Exp. 47186. Leg. 0004939. Expediente personal de Luis en la Facultad de Filosofía y Letras de
Valladolid. Luis dirige una instancia al Rector de la Universidad de Valladolid en tono de súplica para que pueda
trasladar el expediente a Santiago. «Suplica le sea concedido el traslado del Expediente académico […] para hacer las
pruebas de examen de la asignatura de Historia del Arte Moderno y Contemporáneo, como única asignatura que le
falta para completar la Licenciatura, por razón de incompatibilidad personal con el Profesor de dicha disciplina en la
Facultad de Valladolid, cuyas causas puedo exponer si se me requieren». Desconocemos qué motivos provocaron este
asunto. N del A.
508
José María Azcárate Ristori. (Vigo, 1919-2001, Madrid). Historiador del arte. Doctor en Filosofía y Letras
con la tesis La arquitectura gótica del s. XV y principios del s. XVI en Toledo y su comarca. (1947). Catedrático de
Historia del Arte en Santiago en 1949, En Valladolid, en 1956. En esta ciudad residió hasta 1963 y centró sus estu-
dios en la figura de Alonso Berruguete. En 1963, se traslada a Madrid y es nombrado Director del departamento de
Historia Medieval, árabe y cristiana. Entre 1953 y 1955 realizó en el Instituto Diego Velázquez la edición revisada de
los Monumentos Españoles, en tres volúmenes. En 1973 es Académico de número de la Real Academia de Bellas
Artes de San Fernando por pintura, en la vacante del duque de Alba. Fue redactor de la revista Archivo Español de
Arte y miembro del Patronato del Museo del Prado. Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes en 1990. Autor de
numerosas publicaciones, entre las que destacamos; Alonso Berruguete: cuatro ensayos. (1963). Dirección General
de Bellas Artes; Arte Gótico en España. (1990). Ed. Cátedra. Ver [Link]
azcarate-ristori [Consultado el 6 de enero de 2020].
509
AHUS. Expediente personal. Leg. 233, Exp. 19. «Con fecha 17 de febrero de 1961, se remiten certificacio-
nes oficiales a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid». Luis termina la licenciatura con 18
Matrículas de Honor. N del A.

300
2. OBRA HUMANÍSTICA

Alguno de los trabajos publicados por Luis, en colaboración o en solitario, han sido
tratados en su Biografía. No es ésta, una cuestión de desorden en la redacción de esta
tesis, sino un énfasis en la consideración de la producción de este autor, íntimamente
ligada con los intereses que le despertaban temáticas tan diversas como las que vamos a
tratar en esta sección sobre su obra. Siempre en consonancia con su experiencia vital.
Hemos enunciado trabajos científicos, numerosos artículos de prensa y conferencias.
Continuaremos con la obra de este autor, comenzando con el primero de sus dos
principales libros, y que lleva por título El Enigma de Berruguete. La danza y la
escultura. (1953).

2.1 EL ENIGMA DE BERRUGUETE: LA DANZA Y LA ESCULTURA. (1953).


Esta obra está considerada como libro, pese a tener su origen en una Conferencia
pronunciada en el Salón Luises Kotskas de Valladolid, el día 21 de diciembre de 1952,
organizada por el Ateneo de esa ciudad.
En Diario Regional510 hay una reseña a dos columnas sobre la disertación:

Entrando en el desarrollo del tema, expuso cómo la materia de la conferencia


era el resultado de su contacto con diversas realidades vallisoletanas durante
tres décadas, en el barrio de San Ildefonso, primero, en los de San Martín y
San Pedro luego, surgiendo en él los primeros conceptos e intuiciones sobre
la danza española, principalmente la flamenca, y sobre Alonso Berruguete y
su obra escultórica. Se extendió en consideraciones sobre el ritmo y la danza
y ésta y la escultura de Berruguete, en cuya principal obra, el retablo de San
Benito el Real, vió [sic] un armonioso conjunto de formas en reposo
narrativas y de formas activas y rítmicas, de danza, de las que había logrado,
con la colaboración del dibujante «Ito»511, obtener los esquemas
correspondientes en los que se acusaban cuatro de las cinco posiciones o
figuras fundamentales de la danza o baile clásico […].
Terminó el doctor Castro su amena e interesante disertación proyectando las
esculturas de Berruguete y sus esquemas correspondientes, haciendo resaltar
el hecho curioso de haber obtenido igual esquema de esculturas diferentes.

510
Diario Regional. (23 de diciembre de 1952). Sobre «El enigma de Berruguete» disertó el Dr. D. Luis de Cas-
tro.
511
Se refiere a Luis González Armero. «ITO». Dibujante en el Norte de Castilla. Fue director de La Hoja del
Lunes, en 1970. Redactor en Libertad. Vid. Martín de la Guardia, R. (1994). El modelo propagandístico en la prensa
del movimiento ante el aislamiento internacional: Libertad de Valladolid, 1945-1951. Investigaciones históricas:
Época moderna y contemporánea, (14), 237-258.

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Álvaro de Castro Palomares

Imagen 162. Portada512 del libro de Luis de Castro, El Enigma de Berruguete. La danza
y la escultura. (1953a). Biblioteca particular del autor.

Además, se trata de la primera obra en la que figura el exlibris de Luis de Castro. Este
sello personal, aúna la imagen del búho (como elemento de filosofía) y el bastón513 con
silueta femenina, con la serpiente de Asclepio, que emana de una palmatoria, como
signo de medicina.

512
Portada diseñada por Federico de Wattemberg, en la que figuran las tintas chinas que representan los es-
quemas de danza, dibujadas por «ITO» y una imagen de Santo o Patriarca, de Alonso Berruguete, sin identificar en el
Retablo Mayor de San Benito el Real en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. N del A.
513
Resulta fatigosa para el especialista la permanente confusión del bastón de Esculapio, símbolo
netamente médico desde la más remota antigüedad, con el caduceo de Mercurio, dios del comercio, que
nada tiene que ver con la Medicina. N. del A.

302
Obra humanística

Imagen 163. Exlibris de Luis de Castro. Antepenúltima página del libro El Enigma de
Berruguete. La Danza y la escultura. (1953).

En este libro, Luis se adentra en la interpretación de la personalidad de Alonso


Berruguete, el valor musical de la escultura, el psicoanálisis en el arte, el contexto del s.
XVI, las raíces del «aire hondo» de danza castellana y cómo lo interpretaron Berruguete
y los gitanos. También analiza los movimientos y expresiones de las tallas
policromadas, estableciendo paralelismos con el ritmo danzante que éstas encierran.
Se vale, para reforzar esa tesis, de los comentarios del bailarín Vicente Escudero514.

En este libro […] se añade la clasificación y el comentario de los esquemas


dinámicos de las esculturas, que hace el genial y mundialmente conocido
bailarín Vicente Escudero. Coincide la apreciación y análisis de Escudero
con las ideas y objetivaciones que el autor ha expuesto anteriormente.515

Sobre el «Baile hondo» o el «Arte hondo» de la danza castellana, ya había


conferenciado Luis, en ese mismo año:516

514
Vicente Escudero Uribe (Valladolid, 1888-1980, Barcelona). Bailarín y coreógrafo de flamenco español.
También teórico de la danza y pintor. Realizó numerosas actuaciones en París, Ámsterdam, Copenhague, Berlín,
Londres o Nueva York. Con lo que queda demostrado su reconocimiento como bailarín de fama internacional. Meda-
lla de Oro de la ciudad de Valladolid (1941). Premio Nacional extraordinario de Interpretación Coreográfica (1971).
También fue escritor. Destacamos algunas de sus obras: Mi Baile. (1947) Ed. Montaner y Simón; Pintura que baila.
(1950). Ed. Afrodisio Aguado. Hemos destacado estas dos obras, por considerarlas inspiradoras para Luis de Castro,
quien aplicó, por similitud, esos conocimientos en las tallas policromadas de Berruguete. N del A. Hay una completa
biografía del bailaor que recomendamos para ampliar más información de este personaje ilustre vallisoletano. Vid.
Navarro García, J. L. (2012). Vicente Escudero: Un bailaor Cubista. Ed. Libros con duende, S.L.
515
En el anverso de la cubierta de la portada de De Castro García, L. (1953a). El Enigma de Berruguete. La
danza y la escultura. Ed. Ateneo.
516
Diario Regional. (15 de septiembre de 1953). Estudios para extranjeros. Conferencia del doctor don Luis de
Castro.

303
Álvaro de Castro Palomares

Comenzó su interesante disertación hablando de cómo el baile es el modo de


expresar el alma de España, habiendo una serie de danzas representativas del
espíritu español: jota, sardana, etc. y llamándose el baile típico español
«flamenco», porque es en tiempos de Carlos V cuando entran en España los
flamencos que, juntamente con los gitanos representan de una manera
bastante exacta este espíritu español. Por muchos ha sido considerado como
baile gitano solamente, pero es profundamente español.
Las fuentes de de este baile hay que buscarlas en la leyenda y en la historia.
Remontándose a la época bíblica, pasando después a Tartessos [sic], se
encuentra una cítara greco-oriental, que con la gitana-morisca daría origen a
la guitarra española, instrumento folklórico español.
Se han encontrado bajorrelieves en los que se ve que (en) España, desde
tiempos primitivos, se bailaba al son de la flauta. […]
Al apogeo de la danza se llega en el s. XVI; su origen jónico se extendió
paulatinamente por todo el mundo.
Del baile hondo dice que es un arte que no carece de técnica a base de
alegrías, zapateados y seguidillas., y dice el doctor Castro que está esto
recogido de un modo perfecto en la escultura de Alonso Berruguete.517

El prólogo de este libro de Luis, corre a cargo de Antolín de Santiago Juárez:

El doctor don Luis de Castro, llega a la tribuna del Ateneo de Valladolid con
todos los honores. Su personalidad es bien conocida por todos, no sólo como
tisiólogo ilustre, hombre de estudio, de clínica y de laboratorio, sino también
como pensador profundo, publicista y escritor fácil y ameno, que sabe
comunicar a los lectores sus inquietudes, sus preocupaciones, sus agudas
observaciones críticas, interesando y deleitando. Sus artículos en la prensa
diaria lo demuestran.
Es el médico, el escritor y el artista- arte es también interpretar el arte de los
demás -, el que va a hablarnos, penetrando en el alma de las tallas
incomparables de nuestro Berruguete.
Dejo paso con estas líneas a la conferencia y su resonante contenido, cuya
médula, analizada y sintetizada por el Dr. Castro, es ratificada con acertados
y emotivos comentarios por Vicente Escudero, con su reconocida autoridad
en materia de nuestro baile.

Luis justifica este libro, apelando a los recuerdos de más de tres décadas en
Valladolid, con sus observaciones y su profunda curiosidad. Estas características
vuelven a aflorar en este autor, tiñendo con abundantes detalles autobiográficos el
trasfondo de su obra.

Aquel barrio conservaba todavía una estancia gitana, y nosotros oíamos el


son de su arte, y a través de los quicios podíamos ver sus aires de baile. Este
fue nuestro primer encuentro con el arte flamenco de cante y baile. […] El
por qué de un estilo gitano en pleno corazón de Castilla, con unas esencias
que posteriormente venteamos, el por qué de un oasis flamenco distanciado
del Sur, era para nosotros un arcano y continuó siéndolo mucho tiempo, y
aumentó más el misterio la comprobación de aquel aire y de aquel son y un
arte similar entre los nativos de esta región.

517
Ibídem.

304
Obra humanística

En esos años, consideramos muy probable el interés de Luis de Castro en Vicente


Escudero, pues aún con una diferencia de edad de 24 años, el inquieto Luis no dudaría
en adentrarse en los ambientes que el bailaor frecuentaba en la ciudad. Hasta que
consiguió su propósito, que no era otro que conocer y dar luz a una inquietud en el
pensamiento.

En la segunda década tenían nuestros pasos una dirección opuesta que nos
guiaba hacia […] el Museo Nacional de Escultura. Fueron frecuentes
nuestras escapadas al Colegio de San Gregorio desde la Facultad de
Medicina. En los últimos años de nuestra carrera hacíamos guardia como
Alumno Interno en el Hospital Provincial y también especie de guardia con
una pregunta admirativa y expectativa, ante aquel acumulo de madera
policromada, que encerraba tanto arte, mucho que discernir, vislumbrar y
pensar, no ya desde el punto de vista artístico solamente, sino también en el
problema biológico que aquellas esculturas nos ofrecían.

En este párrafo, Luis introduce la que será su gran obra ensayística, Un Médico en
el Museo (1954). Ambas conllevan un esfuerzo horario y de escrupulosa observación en
las dependencias de ese emblemático museo del arte policromado nacional. Veremos
cómo pese a lo irreverente que pudiera parecer ver a San Jerónimo o a San Juan en un
retablo con sensación de movimiento por «alegrías», Luis obtiene el visto bueno del
censor eclesiástico.

En ese libro se encuentran vertidas las ideas que hoy trato de exponer, y
quiero hacer antes de nada la advertencia de que ha sido sometido a la
censura Eclesiástica, habiendo estado más de un mes bajo el estudio de un
censor competente, nombrado por la autoridad Arzobispal; y después de
pasar por este cedazo fino, ha obtenido el permiso para su publicación. Esta
medida por mí tomada y con esta ocasión advertida, es la posición lógica que
se debe adoptar al tratar de materias que rozan el tema religioso, que no se
puede evadir al bucear en la senda artística de la escultura de esta naturaleza.

Tampoco se podía esperar menos, de Luis, teniendo en cuenta sus profundas


creencias católicas y conservadoras, plasmadas en una buena representación de sus
investigaciones científicas y humanísticas. Siguen siendo características homogéneas, a
nuestro parecer, en su producción literaria.
En El Norte de Castilla,518 Miguel Delibes entrevista a Luis de Castro a propósito
de su libro sobre Berruguete. Reproducimos alguna de las contestaciones que
consideramos más relevantes:

El doctor Castro afirma haber desvelado el enigma de Berruguete. Su libro


“La danza y la escultura”, nacido anteayer con buena salud, es en verdad un
testimonio contundente de que entre Berruguete y el baile flamenco existe
mayor afinidad de lo que parece a primera vista. El tema es sugestivo.
-Dígame, ¿es usted el primero que vio en Berruguete un parentesco con el
flamenco?
- Soy el primero. Pero no lo llame flamenco, llámelo “aire hondo”.
- ¿El aire hondo vino de Berruguete o Berruguete vino del aire hondo?
-Berruguete lo encontró en el ambiente que vivía. Los gitanos interpretaron
así los aires castellanos de romera, zarabanda y seguidilla.

518
El Norte de Castilla. (18 de junio de 1953). 3 minutos con el Dr. Castro. Firmado «De Seco». Ese era uno de
los seudónimos empleados por Miguel Delibes. N del A.

305
Álvaro de Castro Palomares

- ¿Va al Museo con frecuencia?


-En los dos últimos años, todos los días.
- ¿Contempla?
-Estudio. De ahí salió mi libro “Un Médico en el Museo” y este pequeño
ensayo.
- ¿Cuándo le asaltó la idea de referir Berruguete al aire hondo?
-Leyendo críticos que interpretaban su arte como desconcertante. Buceé en
movimiento y expresividad de este artista, y entonces lo hallé.
- ¿Qué dice Vicente Escudero?
-Ratifica mi opinión.
- ¿Qué dice el clero de que vea a los santos bailando flamenco?
-La obra fue sometida a censura eclesiástica y obtuvo permiso para su
publicación. Se trata de una danza homenaje, además.
- ¿Somos flamencos en Valladolid?
-Hay un flamenco castellano más puro – sin las cadencias árabes – que el
andaluz. Ahí tiene a Mariemma y Escudero. […].
- ¿Misterio de Berruguete?
-Incomprendido durante cuatro siglos, aunque su arte subyugaba.

La entrevista se acompaña de una caricatura de Luis de Castro, firmada por


Delibes, bajo su característica firma en los dibujos de «M» o también «MAX».

Imagen 164. El Norte de Castilla. (18 de junio de 1953). Caricatura de Luis de Castro realizada
por Miguel Delibes, bajo seudónimo «M». N del A.

De nuevo, Miguel Delibes, vuelve a mencionar la teoría de Luis de Castro en un


guión para un espacio televisivo y que recoge su libro Vivir al día (Delibes, M, 1968).
Esta información la obtenemos de ABC519.

519
Delibes, M. (16 de julio de 1996). Tierras de Valladolid. ABC. p. 9. «Reproducimos a continuación un ex-
tracto del guión que escribió Miguel Delibes para un espacio televisivo y que recoge en su libro «Vivir al día», edita-
do por Destino en 1968. El autor lleva a cabo una descripción viva de los símbolos del Valladolid de entonces, que
son los del Valladolid de hoy». Recogido en [Link]
[Consultado por última vez, el 24 de enero de 2021].

306
Obra humanística

Imagen 165. ABC. (16 de julio de 1996). Tierras de Valladolid. Miguel Delibes. p.9.

También Francisco de Cossío520 realiza una reseña, a dos columnas, del libro de
Luis de Castro en El Norte de Castilla:521

Luis de Castro, no sabemos sino como vagar y divertimiento de la profesión


médica que es centro de su actividad, o, más bien, por una indeclinable
vocación a la estética, acaba de publicar un libro […] por muchos motivos
interesante.
Dentro de las aficiones artísticas del doctor Castro, advertimos en él una
predilección decidida por la escultura policromada española, penetrando en
el sentido de este arte nacional, por caminos de indudable originalidad.
En este ensayo que es una exaltación del ritmo y el movimiento en la
plástica, trata el autor de hallar una analogía en la estatuaria de Berruguete,
con los pasos de la danza española en sus movimientos más representativos,

520
Francisco de Cossío Martínez- Fortún (Sepúlveda, 1887- 1975, Segovia). Escritor y periodista. Licenciado
en Derecho en 1909, aunque nunca ejerció como abogado. Asiduo a las tertulias literarias celebradas en el Café Cal-
derón de Valladolid. Conoció y se relacionó con miembros de la Generación del 98 y del 14. En 1919 fue nombrado
Director del Museo de Bellas Artes de Valladolid, y trasladó la sede del mismo, desde el Palacio de Santa Cruz al
Colegio San Gregorio. Además, conseguiría años más tarde, la denominación de Museo Nacional de Escultura para
esa institución. Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Valladolid, con un discurso sobre el retablo de San
Benito, de Alonso Berruguete. Premio Mariano de Cavia (1929) por una serie de artículos periodísticos publicados en
El Norte de Castilla. Fue Director de El Norte de Castilla y subdirector de ABC. Ingresó en la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando en 1962. Entre sus obras, citamos: La Rueda (1927). Imprenta castellana; Manolo
(1937). Librería Santarén; Meditaciones Españolas (1939). Librería Santarén; Confesiones, mi familia, mis amigos y
mi época (1959). Espasa Calpe. Ver [Link] [Consulta-
do por última vez el 24 de enero de 2021].
521
De Cossío, F. (28 de junio de 1953). El enigma de Alonso Berruguete. El Norte de Castilla.

307
Álvaro de Castro Palomares

y es curiosa la coincidencia del juicio de Luis de Castro, con los del bailarín
Vicente Escudero […]
Las demostraciones gráficas con dibujos de línea, junto a las figuras de
Berruguete, son por lo demás sugestivas, en demostración de una tesis que,
aun juzgándola aventurada, tiene evidente originalidad, y nos sirve, además,
para descubrir no pocos secretos o enigmas de un escultor como Berruguete,
que aún no ha sido debidamente estudiado por la crítica, como ejemplo de la
mayor potencia creadora en la plástica del Renacimiento español. […]
Muchos juzgarán este libro como un rasgo de audacia. Debemos pensar que,
en el mundo, donde verdaderamente existen inquietudes estéticas, son libros
de este tipo los que más luz dan para el conocimiento de lo más recóndito y
entrañable de la creación artística. […]
El estilo es diáfano, y en ningún momento superficial, y la tesis se desarrolla
con la seriedad que corresponde a un tema que, en otro caso, sería juzgado
de frívolo.522

Esta obra de Luis no contiene bibliografía. Si bien, la hay y extensa, sobre este
importante escultor del s. XVI, en Un Médico en el Museo. (1954b). Y Luis, no duda en
citar en su conferencia, relevantes nombres relacionados con la Historia del Arte, como
Eugenio D’Ors, que fallecería al año siguiente, Ricardo de Orueta523 o el propio Cossío,
entre otros.
En esta obra, y para posteriores años, la Historia del Arte constituye para Luis una
de las más apasionantes ramas del saber. A principios de los años 50, aún no había
comenzado Filosofía y Letras y toda su formación en la materia, hasta el momento, no
reglada, se construye a partir de lecturas de los principales críticos de arte e
historiadores. El contacto más estrecho que tendría en los años anteriores con el mundo
estético del arte, es a base de dedicar mucho tiempo a la observación, al detalle, a la
anécdota y a escuchar tertulias y acudir a foros sobre esa disciplina.
Casi de una manera innata, Luis abarca dos posturas que se suscitan entre los
historiadores del arte. Por una banda, los que consideran fundamental el estudio de los
artistas, y por otra, los que estiman que se debe tratar fundamentalmente la problemática
de las obras. Y, efectivamente, ambas posiciones deben ser consideradas.524
En el título de la obra de Luis, la palabra «enigma» se contempla como misterio y,
el mismo Camón Aznar525 indica que, en esencia el arte es un puro misterio.526
522
Ibídem.
523
Ricardo de Orueta y Duarte (Málaga, 1869-1939, Madrid). Importante crítico de arte español del primer ter-
cio del s. XX. Especialista en escultura de los s. XVI y XVII. Director General de Bellas Artes, durante la II Repúbli-
ca. Profesor del ILE, ingresó en el Centro de Estudios Históricos que se consolidaría como la vanguardia de la inves-
tigación humanística en España. Considera a Berruguete y a Gregorio Fernández como la quintaesencia de la vitali-
dad creadora española. En 1924 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. También artífice de la
creación del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Impulsor del Museo Sorolla en Madrid o el Romero de
Torres de Córdoba. Ver. Bolaños, M. (2013). Ricardo de Orueta, crónica de un olvido. Revista de la Subdirección
General de Museos Estatales, 9, 180-189.
524
Vid. Martín González, J.J. (1982). Historia del Arte. T.I. Ed. Gredos. 3ª edición. p.8.
525
José Camón Aznar (Zaragoza, 1898-1979, Madrid). Historiador y crítico del arte. Filósofo y escritor. Estu-
dió Historia de la Literatura y de las Artes en la Universidad de Zaragoza. Fundó la Revista de Ideas Estéticas en
1943 y fue su director durante 35 años. Como Historiador del Arte publicó numerosos ensayos, monografías y trata-
dos. Firmó importantes capítulos en la Enciclopedia Summa Artis. Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de
San Fernando (1956) y en la Real Academia de Historia (1963). En filosofía publicó El Tiempo en el Arte (1957).
Considerado escritor polifacético, en poesía, teatro, novela y artículos literarios. Catedrático de Teoría de la Literatura
y del Arte en 1927 en Salamanca. Catedrático de Historia del Arte en Zaragoza en 1939. Desde 1942, Catedrático de
Historia del Arte Medieval y decano de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid (1958-1967). Se encargó también,
del Instituto de Estética del CSIC. Alguna de sus obras fueron: Las Artes y los Pueblos de la España primitiva.
(1954). Ed. Espasa Calpe; El Greco. (1954). Ediciones de Arte; Picasso y el cubismo. (1956). Ed. Espasa Calpe. Ver
[Link] [Consultado por última vez, el 24 de enero de 2021].
526
Martín González, J.J. (1982). [Link]., p.8.

308
Obra humanística

Imagen 166. AFLC. Dedicatoria manuscrita (s.f) de José Camón Aznar a Luis de Castro, por el
intercambio de trabajos. N del A.

Al mismo tiempo que Luis publicaba esta obra, iba apalabrando el prólogo de su
siguiente obra, aprovechando la relación profesional y de amistad con Gregorio
Marañón. Del mismo modo, que el contacto mantenido con Francisco de Cossío, le
permitiría contar con él para el epílogo de ese libro que publicaría en 1954.

Imagen 167. AFLC. Carta de Gregorio Marañón a Luis, 1 de julio de 1953, comentando el
tratamiento puesto a un paciente común; agradeciendo el envío del libro «sobre Berruguete y la
Danza» que considera «sugestivo e interesante» y anticipándole el envío del prólogo de Un Médico
en el Museo (1954). N del A.

309
Álvaro de Castro Palomares

La teoría de Luis sobre las tallas de Berruguete, encuentra reconocimiento en un


artículo de Martín González527 que lo cita en el cuerpo del artículo y en la bibliografía
asociada a nota a pie de página.528

En presencia de las figuras de Berruguete, en actitudes tan inestables, se


tiene la impresión de que danzan. Así lo han percibido diversos autores,
entre ellos Orueta, Cossío, María Luisa Caturla, pero singularmente Luis de
Castro, quien ha desarrollado toda una teoría en torno a este punto. Desde
luego las posturas inestables, con punto de danza, las emplean todos los
manieristas, de suerte que ello constituye un hecho europeo. Pero nada
impide que los artistas se hayan podido inspirar o hayan rejuvenecido esta
sugestión por la contemplación de determinadas danzas.
Los manieristas se entregan igualmente a la consecución de bellos ritmos
curvos. La obra es concebida como una hermosa caligrafía curvilínea, dando
lugar a lo que se ha denominado línea serpentinata.529

Diez años más tarde del libro de Luis, José María de Azcárate publica el libro sobre
Berruguete y, como no podía ser de otra manera, no cita la teoría contemplada en el de
Luis y presenta varias discordancias con él. El haber publicado esa obra, sin ser Luis
académico de arte, pudo revolver el estómago de Azcárate, que, años más tarde, tendría
a Luis como alumno.
Un primer desencuentro entre ambos lo encontramos en la fecha de nacimiento de
Berruguete. Azcárate la señala a «fines del penúltimo decenio del s. XV»530. Luis se
aventura a concretar «hacia 1486»531, tomando como referente a Giovanni Papini532.
Del mismo modo, confrontan el primer viaje a Italia de Berruguete y la
consideración de «discípulo de Miguel Ángel». Azcárate no sitúa a Berruguete como
discípulo de éste. Considerando la influencia de varios artistas del Cinquecento.

527
Juan José Martín González (Alcazarquivir, Marruecos, 1923-2009, Valladolid). Historiador del arte. Licen-
ciado en Filosofía y Letras, rama Historia, en Valladolid (1945). Doctor con el trabajo titulado Arquitectura domésti-
ca del Renacimiento en Valladolid (1948). Sucedió como catedrático a José María de Azcárate en la Universidad de
Santiago, en 1959. En 1964, catedrático en la Universidad de Valladolid, fue decano de la Filosofía y Letras entre
1965 y 1968. Director del departamento de Historia del Arte en la Universidad vallisoletana. Académico correspon-
diente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1967. En 1976 miembro del Consejo Superior de
Bellas Artes. Doctor honoris causa por la Universidad de Coímbra (2002). Participó en la redacción del volumen de
Summa artis dedicado a la arquitectura y escultura españolas del s. XVII. Medalla de las Bellas Artes en 1973. Entre
sus obras destacamos: Historia del Arte (1974). Ed. Gredos; Monumentos civiles de la ciudad de Valladolid (1976).
Diputación provincial; Escultura Barroca en España, 1600-1770. Ed. Cátedra o El Retablo Barroco en España
(1993). Ed. Alpuerto. Vid. [Link] [Consultado por última vez,
el 25 de enero de 2021].
528
Martín González, J.J. (1961). Consideraciones sobre la vida y la obra de Alonso de Berruguete. Boletín del
Seminario de Estudios de Arte y Arqueología. (27), 11-30.
529
Ibídem, pp. 28-29.
530
Azcárate Ristori, J. M. (1963). Alonso Berruguete: cuatro ensayos. Dirección General de Bellas Artes. p.11.
Obra de la biblioteca particular del autor.
531
De Castro, (1953a). [Link], p.1.
532
Giovanni Papini (Florencia, 1881-1956). Importantísimo intelectual católico. Escritor y poeta italiano. Des-
tacó en la crítica literaria, filosófica, religiosa y política. De formación autodidacta. Lector infatigable. Obtuvo el
título de maestro. En 1903, fundó la revista Leonardo, importante instrumento para la difusión del pragmatismo. Pasó
del agnosticismo y anticlericalismo al más ferviente catolicismo, tras la experiencia de la Primera Guerra Mundial.
De sus obras, destacamos: Historia de Cristo (1921); San Agustín (1929); Dante vivo (1933) o El Diablo (1943). Ver.
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografía de Giovanni Papini. En Biografías y Vidas. La enciclopedia
biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de [Link] el 29
de enero de 2021.

310
Obra humanística

No es posible precisar con certeza el año de su marcha, aunque, según se


desprende de su estilo y prestigio en los medios artísticos italianos, todo
induce a pensar que este viaje lo hizo hacia 1510, como más pronto, y, lo
que es fundamental, contando ya con una formación hispánica, castellana,
que le mantuvo en sus principios y que le permitió adoptar del Renacimiento
florentino y romano únicamente aquello que habría de servirle para mejor
expresar su ideal artístico. […]533
La influencia miguelangelesca en Berruguete […] es como la savia que da
vida al árbol, no es visible exteriormente, por lo que es preciso rastrearla con
cuidado.534

Aunque se aceptan diversas fechas como probables del nacimiento535 de


Berruguete, aún en la actualidad, no hay un claro consenso en el año exacto de
nacimiento.
Luis escribe, respecto al primer viaje a Italia y la huella de Miguel Ángel en
Berruguete:
Según Papini, fue a Italia en el año 1506, visitando sobre todo Roma y
Florencia. Volvió a Valladolid en 1515 y esculpió en esta ciudad y en
Toledo; Miguel Ángel tuvo tres discípulos o secuaces españoles, entre los
que se cuentan: a Berruguete, Gaspar Becerra y quizás Luis de Horozco.
Papini considera exagerada la influencia de Miguel Ángel en Berruguete, tal
como lo han puesto de manifiesto Palomino y Velasco en «Parnaso español
pintoresco» y Cean en su «Diccionario». Encuentra, sin embargo, una cierta
concordancia natural entre la «terribilidad» de Miguel Ángel y algunos
rasgos del alma y del arte de España; una atmósfera dramática, trágica,
patética, romántica, en fin, propia del Iberismo, y que es acento de
miguelangelismo. De ahí que se le llame también «Miguel Ángel
español».536

Pretendemos, con los párrafos anteriores, exponer ciertos matices de apreciación


entre Azcárate y Luis. Somos conocedores de nuestra limitación en el campo de Historia
del arte y no es pretensión de este trabajo el realizar un profundo análisis en este campo.
Con esa breve introducción, Luis continúa su libro adentrándose en la personalidad
del escultor castellano.

La naturaleza de Berruguete tiene para nosotros una gran significación, pues


aún hoy día, en Paredes de Nava, existe un núcleo visigótico, conservado
racialmente con cierta pureza y escasas mezcolanzas. Los visigodos se
caracterizan por una mezcla de virtudes y vicios y una pasión decidida por la
libertad y la independencia. […]
Dice Cossío que en la obra de Berruguete hay algo desconcertante, frente a
la que fallan todas las preceptivas, que como todo revolucionario o
renovador no tiene su arte un solo efecto de Academia, y no pueden tener
discípulos, ni ser clásicos, al igual que le sucede al Greco. El artista debe
atender sobre todo a la expresión y objetivación de lo inconsciente y
primitivo sin olvidar lo consciente y racional. […] Debe sacrificar su «yo»
personal por el «yo» colectivo. Poner en juego, generalizando sobre las

533
Azácarate Ristori, J.M. (1963). [Link]., p.29.
534
Ibídem, p.39.
535
Ver. [Link] [consultado por última vez, el 29 de enero de
2021]. Observamos que en [Link] [consultadopor última vez, el 29 de
enero de 2021] se da por buena la fecha «ca.1486». N del A.
536
De Castro García, L (1953a). [Link]., p.1.

311
Álvaro de Castro Palomares

regiones impulsivas, instintivas y primitivas, buscar la expresividad del amor


y saber que éste se manifestó humanamente con el gozo, la alegría y la
danza. 537

De esta forma, Luis introduce la palabra «danza» en este libro. Comenta también
una faceta nietzscheana percibida en Berruguete al considerarlo como un «rebelde
heroico» y que, no por eso, es menos creador que otros. Adjudica al escultor un
temperamento trágico y le considera dotado de un sexto sentido, situado entre la
sensibilidad y la racionalidad, con un «cierto carácter misterioso”. Así va introduciendo
al lector en el enigma.

El hombre que quiere decir o hacer algo puede adoptar dos maneras de
expresarlo: bien copiando a la naturaleza o haciendo florecer a la naturaleza
que lleva dentro como resultado de lo que siente, de lo que ve y de lo que se
imagina, y este camino es el de la independencia. […]
Miguel Ángel y Berruguete convienen en notas comunes a todo el arte de su
tiempo, pero la idea capital de ambos, aun siendo abstracta y general, en
Berruguete nunca es simple ni una sola vez.538

En este apartado sobre la personalidad de Berruguete, Luis recurre a Orueta o a


Eugenio D’Ors para explicar la riqueza de matices en el escultor y la capacidad de
«volatilizar su materia para convertirla en música, poesía, lirismo y carácter”, aspectos,
por otra parte, comunes al arte español. (De Castro, 1953a, p.5).
Comenta Luis, que, a Berruguete, también se le reconoce como el «Greco de la
escultura». Y enumera una serie de caracteres que personifican a ambos artistas:
Un alejamiento soberano de cuanto en la evolución significa tradición,
academia y aún racionalidad, siendo sus anticipaciones prodigiosas. En
ambos triunfan las manifestaciones que llamaba Pascal «razones del corazón
que la razón no conoce».539

Luis continúa presentando el valor musical en la escultura. Como reacción barroca contra
el racionalismo, habla de actitudes «torturadas» y miembros torcidos, con una música
inconsciente existente entre ritmo y razón. Coincidiendo con la apreciación de D’Ors en el
contenido de valores del arte como «un valor arquitectural por el que las obras se presentan en
el espacio y un valor funcional por el que encierran una expresión». A ese valor funcional, Luis
opta por llamarle valor musical. (De Castro, 1953a, p.7).
Presenta la teoría de Ada Avancini540 sobre la relación entre el ritmo y la música con la
pintura. Que, posteriormente, Luis, extrapola a la escultura policromada.

Ada Avancini sostiene que cada tono musical corresponde a un tono-color


buen precisado, lo que se ha llamado recientemente entre los artistas «la
criba armoniosa». El color tiene el mismo estímulo sensacional que el
poema, que la música y estas investigaciones se han fundado en la aplicación
de principios de física nuclear, siendo el resultado reconocer que «el arte es
único», siendo la pintura, la música, la escultura y la danza, etc., expresiones
de la misma unidad. […] Por lo tanto, la gracia estética está en el valor de
seducción y allí no es raro reconocer algo impuro que lo da su contenido de

537
(1953a). [Link]., pp.3-4.
538
(1953a). [Link]., p.5.
539
(1953a), [Link]., pp. 5-6.
540
Sobre esta autora no hemos encontrado información. Sirviéndonos, únicamente, de lo que referencia Luis:
«Esta sugestiva teoría será sostenida por la citada investigadora y pintora en próxima conferencia en el Instituto de
Cultura Italiana de Madrid». De Castro (1953a). [Link]., p.9.

312
Obra humanística

fantasía, de ritmo, de música o de sugerencias históricas. Esa gracia la


encontramos en ese mundo barroco de formas que vuelan, en contrapunto
con el clasicismo de las formas que se apoyan.541

Luis pasa a abordar, en un tercer capítulo, el «psicoanálisis en el arte». Y reconoce


la importancia de esta herramienta, dado que la producción de un artista, tiene la
capacidad de hacer soñar, sugerir, orientar el espíritu. A este respecto, Luis recurre a un
caso clínico y a su experiencia como médico:

Recordamos un caso curioso […], hombre muy aficionado al arte y


entendido, que nos consultaba sobre una sensación extraña que le producía
[sic] la contemplación de una obra bella. Refería que ante la belleza era
atacado súbitamente, en la primera impresión, de una sensación dolorosa
lumbar. La explicación que acertamos a dar de este dolor en la región renal
es por una descarga de adrenalina por las cápsulas suprarrenales, a
consecuencia de la emoción estética. […]
Sin duda posee la obra de arte, una influencia hipnótica y sugestionadora
sobre el contemplador. Cautiva e inmoviliza la atención, siendo el método el
ritmo, conteniendo quietud, atención, tensión y, por fin, la persuasión para
conmover al sujeto. […]
Así logra Berruguete una impresión en el contemplador entre lo imaginario
del sueño y el objeto real. Es una proyección de lo imaginario en lo real y
discernible por los demás. Es lo que llaman los alemanes «Einfülhung»542, o
sea, la proyección de la propia sensibilidad en el objeto, una «extraversión»,
y de ahí la virtud liberadora del arte como medio de expresión catártica en
comunicación con el prójimo, con los demás hombres con ansias
universales.543

La tesis principal contemplada en el libro de Luis, se aborda en el capítulo cuarto,


titulado «La danza en la escultura de Berruguete». Y es perfectamente descriptiva con la
frase de comienzo del mismo:

Berruguete al igual que Miguel Ángel busca como fin expresivo el


movimiento, por el único medio de la apariencia que toman los cuerpos.
Luis desarrolla su teoría, no como tabla rasa, sino atendiendo a lo también
observado por Orueta y Cossío.
Dice Orueta que las imágenes en Berruguete tienen una postura como de
«baile», que sus gestos y movimientos se apoderan de la tensión, detrás de
cada imagen sigue otra y la que está a su lado, y la que viene después,
sucediéndose las aptitudes, fundiéndose unas con otras, consiguiendo un
movimiento continuo, y lo mismo que en la danza, una sucesión rápida y en
posturas fantásticas, no siempre imitadas, sugieren una acción bella y muy
honda, merced al movimiento y a las representaciones reales y vivas […].544

Según Luis, Orueta no realiza ninguna concreción, al igual que Cossío. De quien
comenta que:
541
Ibídem, pp. 8-9.
542
Vocablo mal escrito por Luis. Se trata de «Einfühlung». Sobre este término, ver: Infante del Rosal, F.
(2012). De la mediación a la Einfühlung: la crisis de la idea moderna de identidad en el [Link]. ∆αι´µων (Daimón).
Revista Internacional de Filosofía, nº. 56, 2012, 85-99. Este autor dice: «La Fenomenología pretendió definir la
Einfühlung como forma de acceso a la conciencia ajena; el Psicoanálisis recurrió a la identificación, idea vaga y
difusa tomada de la experiencia de lo sagrado principalmente, por ajustarse más a los modos de la vida». p. 99.
543
(1953a). [Link]., pp.11-12.
544
Ibídem, p. 14.

313
Álvaro de Castro Palomares

[…] encuentra que los personajes del retablo danzan, se estiran y se


retuercen exaltados por el oro que los envuelve y por la pintura alucinante
que los [sic] presta un vestuario de gran espectáculo, donde hay un conjunto
de pintura, escultura y decoración.545

Lo que aporta Luis, apoyado y reforzado con la opinión de Vicente Escudero, es


proponer el estilo de danza que sugieren esas esculturas policromadas.

Vemos que los dos críticos que se han ocupado en sendas obras, con su
reconocida autoridad, […], esbozan esa nota danzante en las imágenes de
Berruguete y esta impresión no especificada, estoy seguro que la han sentido
muchos que delante de aquel conjunto del retablo pasan, pero nadie ha
concretado lo que danzan y el estilo de su danza, seguramente por dispersar
la idea, el medio, en que se encuentran aquellas expresivas y renacentistas
figuras.546

Por tanto, profundiza sobre las observaciones de otros críticos de arte, y va más allá
en esas teorías. De hecho, recordemos que el propio Cossío reconoce esas matizaciones
realizadas por el Dr. De Castro.
Para Luis, la danza es la primogénita de todas las artes, además de la más expresiva.
(De Castro, 1953a, p.16). Y del mismo modo, advierte que la danza es un «arte emotivo,
un arte cantante: cuando se dice que un cuerpo humano «canta», es la expresión real y
metafórica de que danza». (1953a, p.17).
El autor observa «rítmica» en el arte de Berruguete. Y comienza el capítulo quinto
que lleva por título «En el principio era el ritmo…» Para ello, escribe unas curiosas
palabras pronunciadas por el bailarín Sergio Lifar547:
El orden y la medida […], lo encuentra en aquellas palabras melodiosas con
que comienza San Juan su Evangelio y que son las mismas con las que se dió
comienzo a una resonante conferencia que pronunció Sergio Lifar […] en la
Sorbona de París: «En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y
el Verbo era Dios. Todas las cosas han sido hechas por Él, y nada ha sido
hecho sin Él». Parafraseando decía: «En el principio era la Danza, y la
Danza estaba en el Ritmo, y el Ritmo era la Danza. En el comienzo era el
Ritmo, y todo ha sido hecho por él y nada ha sido hecho sin él». Por ley
natural, tan pronto como el baile y el cante fueron conocidos, se
encaminaron principalmente a alabar y festejar al Ser Supremo, en señal de
gratitud nacida de un sentimiento religioso innato al corazón del género
humano.548

En el capítulo sexto, titulado «La plástica y el dinamismo», se expone la


característica del dinamismo, de la sugestión del movimiento, en la escultura.
Berruguete posee esa capacidad, según Luis. En ningún momento se nombra la palabra

545
Ibídem.
546
Ibídem, p.15.
547
Luis castellaniza el nombre de este conocido bailarín de origen ruso y de nombre Sergei. Sergei Lifar (1905-
1986). Se inició en los ballets rusos. Desde 1923, asentado en Francia. Vinculado al ballet de la Ópera de París. Dio
prioridad a la danza sobre la música. Autor de obras teóricas como Danza académica (1949) o Historia del Ballet
(1966). Aseveraba que la danza poseía ritmo por sí misma y, por tanto, la creación de la coreografía debería preceder
a la de la música. Se retiró de los escenarios en 1956. Ver. Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografía
de Serge Lifar. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). [Recuperado por
última vez de [Link] el 29 de enero de 2021].
548
(1953a), [Link]., p.19.

314
Obra humanística

«manierismo», que realmente ya contempla esta posibilidad, si bien, más alusiva a la


pintura.
Si plástica es el arte de plasmar o formar cosas con la materia y es sinónimo
de escultura, esta es la plástica inmóvil, pero cuando es arte, logra ser como
la danza una plástica del movimiento. Se llaman en filosofía fuerzas
plásticas, en contraposición con las fuerzas puramente mecánicas, las que se
refieren a un poder activo y permanente, característico, que tiene una
finalidad intrínseca y propia, que produce efectos específicos distintos del
puro movimiento mecánico. La fusión del alma del artista y la materia, da
origen a la plasticidad. […]
Si el arte, en manos del genio, logra expresar un estado del alma, consigue
un carácter social al unir a los hombres en un sentimiento. Deshumanizar la
figura para darla [sic] expresión capa de ser captada para lograr un fin, como
el sentimiento de la elevación y lo sublime que conduce a Dios. Sentimiento
creado con imágenes materiales y en este caso con la danza que es en todas
partes y siempre una manifestación colectiva. […] He aquí el camino de
llegar al sentimiento religioso desde el elemento estético.549

Este capítulo finaliza contextualizando la historia de la música en España, en el s.


XVI.
El siglo XVI está caracterizado por una exaltada pasión política y religiosa y
por un pueblo que canta y danza con gran ardor, siendo para él la musa de su
baile y de su música, la leyenda piadosa, como lo fué también para el
trovador y para el juglar que era el poeta provenzal del siglo XI. Berceo fué
[sic] a la par juglar de Santo Domingo y trovador de la Virgen. El siglo XVI
corresponde al segundo período de florecimiento de la canción musical,
expresando el estado sugestivo del ánimo como en un poema lírico en donde
las palabras son cantadas y nos hablan de las alegrías, de las tristezas, goces,
penas y toda clase de sentimentalismos, tomando carácter dramático a veces.
[…] Asimismo, en aquella época secular y en la anterior, estaban muy en
boga las canciones de danza que señalaban los movimientos de las figuras
coreográficas. Canciones narrativas y sentimentales como la «seguidilla».550

El capítulo séptimo trata sobre la «Danza religiosa». Reproducimos tres


interesantes párrafos de este capítulo en el que Luis aborda diferentes tipos de danzas
españolas que percibe representadas en la obra escultórica de Berruguete, como son el
«zapateado», la «morisca» o la «seguidilla» entre otros.

Es criterio general, y así lo manifiesta Capmany551, que todos los bailes


debieron tomar su origen de danzas religiosas o sagradas. La profanación de
la antigua costumbre los convirtió en objeto de mundana y liviana diversión.
Así, los bailes religiosos de los griegos, se convirtieron en lúbricos y
lascivos entre los romanos.

549
Ibídem, pp. 24-25.
550
Ibídem, p.26.
551
Autor recurrentemente citado por Luis. Se refiere a Aurelio Capmany Farrés (Barcelona, 1868-1954). Emi-
nente folklorista y escritor. Estudioso de la danza catalana. Su obra fue muy extensa pero quedó dispersa en publica-
ciones y ediciones esporádicas. Entre sus escritos destacamos: La dança grega. Rondalles per a nois (1904) o El
baile y la danza (1931). Ver.[Link]
donatius/bio-ac/[Consultado el 30 de enero de 2021].

315
Álvaro de Castro Palomares

Es frecuente, en la obra de Luis, las referencias a sus propios artículos de prensa552.


En este capítulo cita el titulado «La danza y la farsa de Carril»553 en el que explica la
danza de las espadas y cómo el cura de esa localidad bailaba con los marineros
consistiendo el paso del baile en realizar una pisada a la espada, como alegoría del
sarraceno expulsado. (De Castro, 1953a, p. 38).

El pueblo en el transporte religioso ha hallado su expresión con la danza y la


exaltación. Todos los pueblos han tenido danzas sagradas, movimientos y
gestos rituales. Difícil es averiguar si hubo o no bailes sagrados en la
primitiva religión de los iberos, pero no cabe duda que España, durante la
dominación romana, practicó bailes idólatras. La luz del Evangelio iluminó a
los iberos y se desarrollaron bailes y danzas religiosas referidas en libros
eclesiásticos, nacionales y extranjeros, en los que se detalla cómo los
españoles bailaban en los templos, en las grandes festividades y al son de los
cánticos sagrados. Esto es una tesis en contra de la calumnia de tristeza con
que se ha pretendido envolver nuestra religión.554

Luis, en su intento de promocionar el arte de Berruguete, además de nombrar las


tesis del insigne director de orquesta Leopoldo Stokowski y a su amigo orensano y
afamado pianista Antonio Iglesias, conseguiría en 1956555 traer a ese director de
orquesta y guiarle en una visita al Museo Nacional de Escultura.556

Las variaciones raciales se superponen a esta base común: taconeo del


bailarín andaluz, castañeteo del negro, vueltas del musulmán y fetichismo
del tibetano. Cita un dato curioso recogido por él (se refiere a André
Levinson557) en Brasil, y que se refiere a la bailarina española «Argentina», a
la que vió [sic] bailar una danza enseñada por una vieja india de aquel país y
en la que había aires indudablemente rusos. Igualmente, nosotros pudimos
oír lo mismo a Stokowsky, respecto a canciones y bailes gallegos con aires
rusos, durante su estancia por aquella tierra recogiendo el folklore céltico
con nuestro amigo el magnífico pianista Antonio Iglesias.558

Del capítulo octavo, sobre cómo Berruguete capta el ritmo, reproducimos el párrafo
que consideramos de mayor relevancia, por dar una perspectiva al capítulo:

En Berruguete hay algo de su patria, de su hogar, de su misma sangre, de lo


que vibraba en su tiempo, arrancado de su corazón, para elevarlo a las alturas
y el espectador general se encuentra con algo conocido, aunque no sepa qué

552
De hecho, en su libro Un Médico en el Museo (1954b), en el que consta abundante bibliografía, hay referen-
ciados más de 40 artículos en prensa, suyos. N del A.
553
No es ese el título correcto del artículo. El verdadero es: De Castro García, L. (21 de septiembre de 1952).
La Farsa de Carril. Cuando el pueblo canta y danza. Libertad. N del A.
554
De Castro (1953a). [Link]., p.34.
555
Referencias de esta visita en: León, J. (12 de mayo de 1956). Leopoldo Stokowski en Valladolid. En com-
pañía del doctor Castro visitó el Museo Nacional de Escultura. Libertad.
556
Ver. De Castro Palomares, A. (2019). Stokowski con dous ilustres ourensáns. En Solfado. Revista del Con-
servatorio Profesional de Música de Ourense. Núm.7. pp. 19-20. En este artículo hay referencias biográficas a Leo-
poldo Stokowski y a Antonio Iglesias, así como de la visita de estos al Museo Nacional de Escultura de Valladolid en
mayo de 1956. N del A.
557
De nuevo, Luis, castellanizando el nombre de Andrei Iakovlevich Levinson (1887-1933). Crítico de la danza
y el ballet como parte de la investigación filosófica y estética: la danza como encarnación de las ideas. Ver. Kant,
Marion. "Levinson, André (Andrei Iakovlevich Levinson) (1887–1933)". La Enciclopedia Routledge del Modernis-
mo: Taylor y Francis, 2016. Fecha de acceso 30 de enero de 2021 [Link]
andre-andrei-iakovlevich-levinson-1887-1933. doi:10.4324/9781135000356-REM1922-1
558
De Castro, (1953a). [Link]., p.30.

316
Obra humanística

es, se encuentra emocionado. No en balde, Berruguete es heredero del gótico


y trata de perfeccionar el lenguaje de las formas clásicas que renacen, dar
aliento al clasicismo en la aurora del romanticismo. No son sus figuras
melindrosas, él no se dedicó a eso, sino que se volcó en los sentimientos, en
la gracia natural y en la expresión y sabía que con elementos simples es más
fácil comunicar. Esboza las cinco posiciones de la danza y supo dar
desenvoltura y brillantez al encadenamiento de los pasos y a la oposición
entre brazos y piernas.

En el siguiente capítulo, Luis se acerca al mundo gitano, proporcionando


considerable información sobre la etnia y su origen indio, su idioma y las respectivas
variantes, la llegada a Castilla, el concepto de «duende», citando incluso a Federico
García Lorca:

Es un poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar, como decía García


Lorca, que sube por dentro desde la planta de los pies y que en el gitano es
más general, aunque cualquier español puede tenerlo, pues ese duende […]
era el duende pensante y estoico de Séneca […] y fué [sic] el duende rítmico
y danzante de Berruguete. No es «ángel» que derrama gracia ni la musa que
dicta o sopla, es algo que viene de dentro y que hay que despertarlo en las
últimas habitaciones de la sangre, esa sangre primitiva que danzó. Es el
duende del arte popular también y por el que los iberos danzaron mejor que
en ningún otro lugar de la tierra.559

Concluye la primera parte del libro, que no contiene iconografía, con el capítulo
décimo titulado «El aire hondo español».

Cuando los gitanos llegaron aquí ya existía la «zarabanda», la «seguidilla»,


el «bolero» y la «romera». La zarabanda se bailaba mucho en el siglo XVI,
al mismo tiempo de converger en Castilla con Carlos V, núcleos gitanos, y
hagamos la observación, que al mismo tiempo estaba Berruguete como
escultor en la Corte del Emperador, con un empleo en la Chancillería de
Valladolid. [….] Ahora bien, como afirman todos los que han buceado en el
origen del flamenco español (Puig, Gasch, Marrero, Escudero y Capmany),
el «zapateado» es derivado de la primitiva zarabanda, así como las alegrías
se derivan de la antigua «romera».560

Luis cita, recurrentemente, a Vicente Escudero. Y a él se refiere, en términos de


respeto y agradecimiento, en numerosos pasajes:

Sin ninguna duda para nosotros afirmamos sobre el contenido danzante de


Berruguete, pero para complementar nuestra idea nos ha parecido
conveniente añadir el criterio de un técnico y artista del baile de esta
naturaleza, que el vulgo ha dado en llamar «flamenco», pero como decimos
anteriormente es aire hondo español. Con este propósito nos dirigimos a tan
reconocida figura internacional, como lo es Vicente Escudero, tan artista y
erudito en esta materia como cortés y amable, y procedimos con el método
de la investigación, pues solamente le mandamos los esquemas de las
esculturas de Berruguete, pero sin determinar a cuáles pertenecían y el
resultado ha sido altamente satisfactorio. Escudero ha respondido con un

559
Ibídem, pp. 53-54.
560
Ibídem, p. 55.

317
Álvaro de Castro Palomares

comentario amplio y especificando a nivel de cada esquema lo que él veía y


sentía. […]
Hacemos notar. Como Escudero manifiesta, que esquematizó sólo en su
interior lo que sentía ante aquellas esculturas, y no nos extraña, pues
nosotros, sin haber practicado el baile de este aire ni sentirlo con la
intensidad y emoción de él, lo hemos encontrado, lanzamos la idea al
exterior y logramos plasmarla con sentido comunicativo. Consideramos que
Escudero, por su raza, califica de «seguiriya gitana» lo que realmente es
«seguidilla castellana» interpretada con el duende gitano y nos habla de
«jondo» cuando cabe lo castellanamente «hondo». Ya aseguramos cómo él
es para nosotros el mejor intérprete de este baile hondo castellano, con
acentos geniales y personales que dan visos creacionales.561

En la segunda parte del libro, constan 21 figuras y sus respectivos esquemas a


tamaño (22 x 16). Reproducimos un ejemplo de figura y esquematización:

561
Ibídem, pp. 63-64.

318
Obra humanística

Imagen 168. Profeta, según Cossío, del Retablo Mayor de San Benito el Real, por Alonso
Berruguete. Y esquema, a tinta china, dibujada por «ITO», e identificado por Escudero como de
«medio desplante» en «alegrías». De Castro García, L. (1953a). Op. cit., Figura 9 y esquema 9.
(Medidas de 22x16).

Aunque conocemos dibujos y bocetos de Luis anteriores a estos años, consideramos


que los primeros contactos con la escultura los encontramos en la siguiente noticia562:

562
González Armero, Luis. «ITO». (11 de julio de 1953). En la fragua entre sones de «martinete». El doctor
Luis de Castro realiza en hierro forjado los esquemas del baile «hondo». Libertad.

319
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 169. Libertad (11 de julio de 1953). Se ve a Luis modelando, en hierro, uno de los
esquemas del libro El Enigma de Berruguete. La danza y la escultura. (1953a). N del A.

En este artículo de González Armero al que hacemos referencia, también se


entrevista a Luis:
[…] nos dirigimos al taller mecánico de Tomás Soto, que es donde el doctor
Castro realiza con él sus creaciones. El doctor Castro esgrime y hace rebotar
en este momento, un pesado martillo de forja sobre una figura de hierro al
rojo que se retuerce entre los compases rítmicos del «martinete». Es una de
esas figuras esquemáticas en actitud de baile, definidas en «El enigma de
Berruguete».

320
Obra humanística

- ¿Qué persigues con esto, doctor?


-Una expresividad más fuerte que los conceptos expuestos en mi libro.
- ¿Conceptos?
-El baile hondo, ardid de movimientos en las esculturas de Berruguete.563

2.1.1 El posterior homenaje a Escudero.


El 2 de febrero de 1954, el Teatro Carrión de la ciudad, acoge uno de los homenajes
que se le rinden a Vicente Escudero a lo largo de su vida. El Norte de Castilla, Libertad
o La Hoja del Lunes564 cubren la noticia.

Se celebrará mañana, […], con la actuación de Escudero, Carmita García,


Almadén, Luzuriaga, Gombau y la extraordinaria de Mariemma.
[…] patrocina nuestro gobernador civil y jefe provincial del Movimiento y el
alcalde de la ciudad. Por varias causas el homenaje constituye uno de los
acontecimientos artísticos de más relieve que han tenido lugar en Valladolid.
[…]
Con Vicente Escudero bailará también, posiblemente como él por vez última
en la actividad de los escenarios, Carmita García, su compañera durante
tantos años en el triunfo. Y es motivo grande, que salta hacia lo elevado del
motivo, la actuación junto a Escudero, en ocasión de fundir afectos, de
nuestra sin par Mariemma, partícipe emocionado, como ha hecho público en
la carta abierta que ha publicado la prensa diaria. Por si todo esto fuera poco,
los organizadores del homenaje, entre los que se encuentra el prestigioso
doctor y publicista don Luis de Castro, han compuesto un programa de
extraordinaria altura, dentro de su especialidad. Con los tres citados, y con
Luis de Castro, que hará la presentación del homenaje actuarán el famoso
cantaor «Almadén» los prestigiosos pianistas Luzuriaga y Gombau y los
guitarristas Vargas Araceli y Antonio de Linares.565

No hemos encontrado el díptico anunciador del homenaje en ningún trabajo


publicado sobre Escudero, como tampoco consta, por inédito, el discurso que pronunció
Luis de Castro en dicho acto.
Por lo interesante del folleto en cuestión, lo plasmamos a continuación con las
cuatro caras del mismo, en el que además se contemplan los puntos del «Decálogo de
Vicente Escudero sobre el baile flamenco puro»:

563
Ibídem.
564
González Armero, Luis. «ITO». (1 de febrero de 1954). Homenaje de Valladolid a Vicente Escudero. La
Hoja Oficial del Lunes.
565
Ibídem.

321
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 170. AFLC. Portada y reverso del díptico de Homenaje a Vicente Escudero celebrado en
Valladolid el 2 de febrero de [Link]áfica Manolete. Destacan los dos dibujos de Escudero. N
del A.

322
Obra humanística

Imagen 171. AFLC. Páginas interiores del díptico de Homenaje a Vicente Escudero celebrado
en Valladolid el 2 de febrero de 1954. El comentario al homenaje corre a cargo de Luis de
Castro y destacamos algunos comentarios técnicos sobre los bailes allí representados. N del A.

El discurso inédito de Luis (1954a), consta de tres folios mecanografiados y con


alguna anotación manuscrita y algún tachón.
Reproducimos el primer párrafo:

Dignísimas autoridades, señoras y señores:


La circunstancia de la presencia en este merecido y justísimo homenaje que
rinde Valladolid a la ingente figura de Vicente Escudero, al igual que en sus
bodas de plata ofreció Madrid en 1941, tiene su razón, su gesta:
lacónicamente me telegrafío Vicente hace unos días, con el siguiente texto:
Favor pequeña charla tuya, presentación en mi homenaje. En otra ocasión,
cuando había terminado yo mi libro sobre el Enigma de Berruguete, La
Danza y la Escultura, hallando movimientos de danza, de los tres tipos del
baile grande y hondo, español, concretamente castellano, en la escultura del
inimitable y genial artista, le solicité, también con lo conciso de un
telegrama, la clasificación urgente de los pasos de baile. Me atendió con
rapidez y diligencia, con su autoridad en esta materia, poniendo ese acento
de peso que aporta siempre en sus criterios, rígidos y certeros. Es natural que
yo le atienda ahora, al mismo tiempo que me honro con presentarle y me
atendré a su petición telegráfica de que mi charla sea pequeña, por lo que

323
Álvaro de Castro Palomares

solicito de Uds. tres minutos de impaciencia, de la que me hago yo partícipe


ya que estoy tan intranquilo y tan deseoso de verle bailar, como Uds.566

Continúa con abundantes reseñas históricas del baile y la danza en España,


efemérides en la trayectoria de Vicente Escudero y referencias a los músicos y demás
participantes en el acto.

Imagen 172. AFLC. Fotografía de fragmento del discurso de Luis de Castro en el homenaje a
Vicente Escudero celebrado en el Teatro Carrión de Valladolid, el 2 de febrero de 1954.
Documento inédito. N del A.

No disponemos de correspondencia con Vicente Escudero y pese a que nos consta


algún roce entre ambas personalidades, por ciertas vanidades en el logro de hallazgos en
la investigación567, nunca hubo denuncias o amenazas de plagios o falta de
reconocimientos entre Vicente Escudero y Luis de Castro. Aunque el mérito de escribir
el libro y redactarlo es de Luis, no se obvian en el cuerpo del libro, las colaboraciones
tanto de González Armero, como de Escudero o Cossío. Este último, recordemos que
firma una excelente crítica al libro en cuestión.

566
AFLC. Discurso, inédito, de presentación de Luis de Castro en el Homenaje de Vicente Escudero en Valla-
dolid. Fechado a 2 de febrero de 1954. (1954a)., [Link].
567
Vid. De Castro García, L. (2 de abril de 1957). Un «bailaor», Berruguete y yo. Libertad. También, Vid. De
Castro García, L. (16 de abril de 1957). Fútil vanidad de un clasificador. Libertad.

324
Obra humanística

Imagen 173. AFLC. Fotografía en el homenaje a Vicente Escudero. Luis a la izquierda, Escudero
a la derecha. (2 de febrero de 1954).

2.2 UN MÉDICO EN EL MUSEO. (1954).

Se trata de la obra más extensa de Luis. Fruto de tenacidad, esfuerzo y activa


observación del arte escultórico contenido en el Museo Nacional de Escultura. La
formación de Luis en esos momentos, en arte o historia del arte era, oficialmente,
ninguna. Toda base en ese campo sería consecuencia de ser un lector infatigable y de
una profunda curiosidad e interés en algo que pertenece al ámbito de la estética, el saber
filosófico en cuanto a gusto por el conocimiento y un sentimiento de atracción
inevitable por la belleza.
Lo estético es un tema recurrido dentro de la especulación filosófica. Las publicaciones
sobre asuntos relacionados con la estética abarcan diversos aspectos a los que la
apreciación de la belleza y el arte pueden dar lugar; desde los estudios doctrinales e
históricos de sistemas filosóficos clásicos hasta la problemática planteada en nuevas
concepciones o tendencias del hacer artístico o del pensamiento alternativo568. A caballo
entre esas corrientes, podríamos encuadrar este ensayo firmado por Luis.
Hay una indiscutible formación científica y médica en el autor de esa obra que, él
mismo tilda de «Ensayo biológico-artístico». Ya lo advierte el título, es la presencia, la
visión de un médico, y no de otro profesional, en el museo. Inexorablemente esto
conlleva un análisis, un estudio clínico, antropológico, físico y psíquico de las obras que
contempla. No tener esto en cuenta es lo que lleva a yerros como el que comete el gran

568
Vid. Soria, F. Orden de Predicadores. (1963). Boletín de Estética. Estudios Filosóficos. (Aparte). Vol. XII.
p.137. En la biblioteca del autor.

325
Álvaro de Castro Palomares

Sánchez Cantón en la carta que veremos. Sí lo entiende con nitidez Marañón en el


prólogo, por ser don Gregorio el creador del Ensayo biológico, de la patobiografía, en
sus conocidos trabajos sobre Tiberio, El Conde-Duque de Olivares o Antonio Pérez,
entre otros. Si Sánchez Cantón hubiese meditado sobre el prólogo de Marañón, quizás
hubiese visto más luz, dada su nula autoridad en materia biológica y clínica. El
argumento de autoridad no encerraba validez universal, ya hacía mucho tiempo.
El libro, generó controversia tanto en su concepción, pues contó con financiación del
Ayuntamiento de Valladolid569 y, también con dinero del propio bolsillo de Luis, como
por las singulares ideas contempladas en la obra. Por supuesto, obtuvo el permiso de la
Censura Eclesiástica. Es, también, la obra más extensa sobre el Museo Nacional de
Escultura, hasta el momento, que tengamos conocimiento. El que fuera realizada por un
médico neófito en el mundo del arte, levantó muchas suspicacias, entre ellas,
seguramente la de Azcárate, quien nunca citó bibliográficamente a Luis; o Sánchez
Cantón, que remitió una carta a Luis en 1960, con cierto sarcasmo en la apreciación de
la obra.

Imagen 174. AFLC. Anverso de la carta de F.J Sánchez Cantón570 a Luis (31 de octubre de 1960). Le
felicita por la Licenciatura en Filosofía y Letras, a la vez que comenta impresiones, solicitadas por
Luis, sobre Un Médico en el Museo (1954).

569
AMV. Expediente de subvenciones. Serie 41017. Año 1953. «Subvención de 40.000 pesetas para la edición
de la obra del doctor Luis de Castro titulada Un Médico en el Museo, con el compromiso de la entrega de 50 ejempla-
res a esta Alcaldía».
570
Francisco Javier Sánchez Cantón (Pontevedra, 1891-1971). Relevante Historiador y Crítico de Arte Español
del S. XX. En 1943, Catedrático de Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. Durante la gue-
rra civil se encargó de la salvaguarda de las obras del Museo del Prado. Director del Museo del Prado en 1960. Ade-
más Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de Historia. Desde 1968,
Director Honorario del Museo del Prado. Ver. [Link] [Con-
sultado por última vez, el 10 de febrero de 2021].

326
Obra humanística

Imagen 174. AFLC. Reverso de la carta de F.J. Sánchez Cantón a Luis (31 de octubre de 1960).

Transcribimos la carta de Sánchez Cantón, por considerar la crítica a la Obra de


Luis, así como el reconocimiento de la falta de fondos para imprimir, por ejemplo,
catálogos museísticos. Suponemos la profunda decepción que causó en Luis, con su
segunda licenciatura lograda, la frase escrita de Sánchez Cantón, aludiendo a que la
«aportación personal cabría en un folleto».

Muy Sr. mío y amigo: Le felicito por haberse licenciado en F. y L [sic] a lo


que le ha llevado su afición ferviente.
Es la misma que lleva su libro Un Médico en el Museo; lo he visto con
atención grande. Ya que me pide mi pensar, no debo callar que me ha
apenado el empleo de tanto esfuerzo y, sobre todo, de tan crecidos recursos
económicos, en publicar una obra en la que la aportación personal cabría en
un folleto. España es pobre y no puede permitirse lujos tales, cuando no hay
medios para imprimir catálogos de Museos, como el Arqueológico Nacional,
el de Arte Moderno, etc., etc.
No soy capaz de ser insincero ante las preguntas que se me dirigen.
De V.a.s.s., que cordialmente le saluda.

No cabe duda del esfuerzo personal en hojas, en todo caso superior a las contenidas
en un folleto, así como de la inversión de horas en las dependencias del Museo por Luis.
Aunque se trata de una crítica tan solvente, por su autor, como escueta por su desarrollo
y nulo fundamento, al menos, explícito.
Luis supo cimentar esta obra, con lo aportado en El Enigma de Berruguete. La
danza y la escultura (1953a). Alonso Berruguete, ocupa 213 páginas en Un Médico en
el Museo. Y, con acierto, pensó en dos relevantes figuras para prologar y epilogar esta
obra, como eran Gregorio Marañón, aunque es conocida la bondad de Marañón

327
Álvaro de Castro Palomares

haciendo prólogos a todo el que se los pedía, recordemos que se trata de un colega y ex
alumno suyo de Endocrinología en el doctorado, y Francisco de Cossío. Marañón
destaca la discreción con la que habla Luis así como la «perspicacia literaria y artística y
consumado en los conocimientos médicos». Por su parte, Cossío incide en el perfil de
Luis como «vivisector» de las esculturas contenidas en el Museo.
El estilo en el que Luis se desenvuelve con cierta soltura, es el ensayo. Este género
conoce un auge notable con figuras como Ortega y Gasset, Eugenio D’Ors o Laín
Entralgo, a quien Luis, no duda en citar en la bibliografía de esta obra. Salvando a Laín,
hay consenso en considerar los otros nombres como novecentistas.571
Pero, podemos establecer ciertos paralelismos entre la pertenencia a un grupo o
corriente, y la actitud no consciente de esa pertenencia, en el pensamiento de la obra de
Luis:
- Existe una sólida preparación intelectual en los autores. En Luis, concretamente,
en constante formación académica y nunca desvinculado del ambiente
universitario.
- Obsesión constante por la obra «bien hecha». Para ello, no duda en establecer
relaciones con quien sabe y de quien puede obtener información.
- Cuidado exquisito en la forma. Existe un estilo personal en la redacción y
estilística de Luis. Además de una concatenación en lo que, verdaderamente, le
interesaba.
- Una vocación de magisterio, bien sea a través de la cátedra (Luis tendría ocasión
de demostrarlo en años posteriores), la prensa o la tribuna pública. Estas últimas
ya experimentadas por Luis, en conferencias y ciertos foros de actividad cultural
en la ciudad.
La investigación histórica, literaria y filológica tiene gran esplendor en los años
anteriores a la Guerra Civil. Sin embargo, no conocemos mucha literatura del momento,
que relacione el saber científico y médico con el conocimiento del arte. Con toda la
riqueza que esta óptica puede aportar al arte como manifestación de cultura. Esta
característica dota de especial singularidad a Un Médico en el Museo (1954b).
Luis, sin embargo, ha expresado en otras ocasiones, su pertenencia a la escuela de
Bañuelos, por quien Luis, mostraba especial respeto y admiración. Y aunque no lo cita
en la bibliografía, lo tiene muy presente en su obra.
Precisamente, Bañuelos expone, de manera clara y concisa, lo que considera unos
grados de cultura que, bien pudieran ser aplicados por Luis en su metodología de trabajo
y que, claramente, Sánchez Cantón no percibió en el, ya doctor, De Castro.

Repitamos, una vez más, que los grados de la cultura en grado progresivo
son: saber por haber leído u oído, meditar y pensar sobre lo leído u oído,
observar que no es igual que ver, sino ver con atención y estudiando, y,
finalmente, adiestrarse en la capacidad para poder hacer; y aquí poder hacer
y poder crear aparecen como cumbre de toda cultura y como grado supremo
del cultivo del espíritu humano.572

571
El concepto de Novecentismo fue acuñado por Eugenio D’Ors, para designar al movimiento literario cuyos
componentes comienzan a publicar en las primeras décadas del s. XX, con los representantes de la Generación del 98
ya afianzados. Vid. Lázaro Carreter, F. y Correa Calderón, E. (1968). Literatura Española Contemporánea. Ed.
Anaya, S.A. p. 175.
572
Vid. Bañuelos García, M. (1936). Problemas de mi tiempo y de mi patria. Cuestiones político-biológicas.
Volumen I. p. 43. Imprenta Castellana.

328
Obra humanística

Del mismo modo, Bañuelos, recurre a Goethe, al igual que lo hizo Luis en alguna
de sus conferencias, y afirma que «más útil que pensar es observar».573
2.2.1 Prólogo de Marañón y Epílogo de Cossío.
No era la primera vez que Gregorio Marañón prologaba un libro de la familia. Ya
había sentado precedente José Ramón de Castro Rodríguez con su obra Diagnóstico de
actividad en la Tuberculosis Pulmonar (1936).574

Gran alegría la que se siente al ver este renacer de los maestros, en la


juventud actual. Muchas veces lo he dicho: El hombre de ciencia no puede
aspirar a perpetuarse en su obra, Es su gran tragedia. Nadie siente como él,
ni el artista, la necesidad de crear; y crear es sólo afán de perdurar hasta el
fin.575

Luis conseguía que Marañón colaborara prologando su principal obra, bajo un


sugerente título: «El ocaso del arte».576

En los últimos años ha adquirido auge singular, entre la producción literaria,


el Ensayo Científico. Es natural que sea así. El arte puro, desde el punto de
vista de la creación, está en su ocaso. Yo no creo, como otros, que se trate de
una fase de depresión más o menos larga, sino de un crepúsculo definitivo.
No nos hagamos ilusiones. Las artes, en los últimos cincuenta años, pueden
exhibir creadores insignes aquí y allá, pero no un conjunto de obras maestras
que dé la impresión de que continúa el antiguo esplendor de la Música, de la
Pintura y la Escultura, de la pura Literatura.577

Marañón, reflexiona en el prólogo sobre el género literario del Ensayo. Expone al


libro de Luis como un Ensayo Biológico que, por medio del conocimiento científico
trata de explicar los hechos o las actividades en la existencia cotidiana del ser humano,
como es la obra artística.

En el siglo nuestro surge el Ensayo decididamente científico en el que se


abordan los temas de diversas disciplinas, antes relegadas a la literatura
universitaria, con un criterio artístico, en el sentido de exponer los problemas
con el minimum de expresiones técnicas, engarzándolos en la gracia de la
prosa literaria y dirigiéndolos no a los competentes sino a los poco doctos.
Esta última intención es lo que más exactamente caracteriza al Ensayo,
aunque en la práctica suele frustrarse pues los que, en verdad, aprenden del
Ensayo bueno, son los llamados doctos, los profesores o los que pudieran
serlo, que suelen tener la mente anquilosada por la rutina pedagógica y
oscurecida por el aflujo de la erudición sin crítica; y nada les sienta mejor
que la explicación clara, sencilla, humilde (todo gran Ensayo es humilde) y
aparentemente escasa de material erudito y suele ser armatoste de pedantería.
[…]

573
Ibídem, p. 39.
574
De Castro Rodríguez, J. R. (1936). Diagnóstico de actividad en la Tuberculosis Pulmonar. Ed. Labor, S.A.
Prólogo de Marañón, G. (1935). Diciembre de 1935. pp. V-VII.
575
Ibídem., p. VI.
576
Marañón, G. (1954). El ocaso del arte. Prólogo EN: De Castro García, L. (1954b). Un Médico en el Museo.
Ed. Miñón. pp. VII-XIX.
577
Ibídem., p. VII.

329
Álvaro de Castro Palomares

La sabiduría podría definirse como «saber con crítica y, por tanto, con
comprensión y sin pedantería»; virtudes, todas estas comúnmente ajenas al
simple erudito.578

Recuerda la frase de Marañón, a la teoría de Bañuelos sobre los grados de


adquisición de cultura. Con la relevancia dada a la crítica y la comprensión.
Marañón, advierte al lector de dos peligros o dificultades que pueden acechar al
Ensayo, en general. Se trata de peligros que, según él, los puede evitar la edad del
escritor. Uno sería el considerar la redacción del ensayo como una actividad menor que
precisa de poca preparación. La otra dificultad estribaría en caer en pedantería o en
vanidad.

Son, por todo ello, no muchos los buenos Ensayos biológicos. En ese
número reducido ha de incluirse, por propio derecho, el del Dr. Luis de
Castro sobre el Museo de Escultura de Valladolid.
Cierto que en los últimos años las prensas no han dado paz a su actividad
para infundir vida impresa a múltiples interpretaciones biológicas o
concretamente médicas de la humanidad creada por los artistas, y de los
artistas mismos. En muchas ocasiones se ha comentado este hecho y se ha
buscado su símbolo mítico en Apolo, rector de las Musas y a la vez
inspirador de Asclepíades, el precursor de la ciencia de curar.579

Marañón justifica el «puesto del Médico en el banquete del arte» si éste lo hace con
discreción, claridad, y sin dogmatismo en los comentarios.

Con esa suprema discreción nos habla el Doctor Castro – lleno de


perspicacia literaria y artística y consumado en los conocimientos médicos-
de ese maravilloso mundo que vive, con vida más eficaz que la de muchos
hombres vivos, tras los muros insignes de San Gregorio, de Valladolid, en el
más original Museo de España y uno de los más hermosos de todo el
mundo.580

Estas afirmaciones del anterior párrafo, posiblemente incordiaran a Sánchez Cantón


o Azcárate, entre otros y, consecuentemente, generase en Luis un profundo sentimiento
de necesidad de continuar formación reglada en Humanidades, unos años más tarde.
Lejos de la apreciación de «folleto» realizada por Sánchez Cantón, años antes, se
encarga Marañón de dotar de «auctoritas» al libro de Luis:

Lo que les hace poseer esa perenne vida irreal [sobre las Esculturas], es la
pasión: la misma pasión inefable, y de puro misteriosa abierta a todos, que
creó el misticismo y la pintura del Greco. Y esa pasión, que está siempre a
punto de ser sufrimiento y por lo tanto, a punto de ser enfermedad, es lo que,
en realidad, estudia el autor de este libro. Son las pasiones momentos eternos
y universales; mientras que la enfermedad es circunstancia pura; la
distinción tiene su interés. Es este vasto libro, como una visita trascendente y
definitiva que el lector hace a las Salas del Museo. Nada queda por analizar
[…]. El lector se olvida de la interpretación médica y queda prendido en la
exacta descripción de las figuras y en su ferviente interpretación.

578
Ibídem, pp. XII-XIII.
579
Ibídem, [Link].
580
Ibídem, [Link].

330
Obra humanística

Todo el argumento atrae y subyuga. Pero a mí, nada, con el libro en la mano
o recorriendo el Museo, como la obra de Berruguete. Lo mismo creo que le
ocurre al autor.581

Tras abordar algunas de las líneas de investigación de Luis en su libro sobre


Berruguete, Marañón concluye el prólogo de Un Médico en el Museo, tildándolo de
«Ensayo Creador».

El hombre actual y el futuro inventarán cosas extraordinarias y la vida será


cada vez mejor. Pero la ingente capacidad creadora que llenó el planeta de
realidades de maravillosa hermosura, como las que alientan todavía en el
recinto de San Gregorio, se ha extinguido para siempre jamás.
¿Durará mucho su influjo sobre la humanidad futura? Tal vez, sí. El gran
Ensayo del Doctor Castro, que ilumina la pasión creadora de la mejor hora
de España. Contribuirá a mantener esta luz encendida en la curiosidad y en
el amor de las gentes.582

Imagen 175. AFLC. Carta de Gregorio Marañón a Luis, con fecha de día y mes, creemos que del año
1953. (10 de noviembre de 1953). Marañón a Luis: «Mi querido amigo: Como siempre he tenido
mucho gusto en saber de Vd. Me parece muy interesante el tema que ha escogido Vd. Para su
libro».

Imagen 176. AFLC. Carta (s.f), de Marañón a Luis, devolviéndole las pruebas y rogándole vigile
su corrección. Además, augurándole que «Su libro tendrá un gran éxito»583. Ca. 1954.

581
Ibídem, [Link].
582
Ibídem, p. XIX.
583
De Un Médico en el Museo (1954b), se editaron tan sólo 500 ejemplares numerados. Posiblemente justifi-
cado por lo caro de la edición y la salida de precio de venta al público. Si bien es cierto, que los ejemplares que hoy

331
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 177. AFLC. Recorte de prensa sin fecha (Ca. 1954), anunciando el libro Un Médico en el
Museo. Es posible que se trate de El Norte de Castilla o Libertad, donde cabría influencia de Luis a
la hora de publicar el anuncio. N del A.

Hemos comentado que el Ayuntamiento de Valladolid, subvencionó con 40.000


pesetas la edición de esta obra. Sin embargo, conocemos que el total del importe de la
edición ascendió a unas 180.000 pesetas584, por los 500 ejemplares.

puede haber en venta en portales como Segundamano o Iberlibro, llegan a precios de hasta 400 euros por ambos
tomos. N del A.
584
AFLC. Carta de Luis de Castro García a sus padres. (13 de agosto de 1953): «El libro de Un Médico en el
Museo es una edición muy cara, de 180.000 pts. y el Ayuntamiento me ha subvencionado con 40.000 pts. a cambio
de 50 ejemplares. La he terminado hace ya casi dos años y ahora al editarla resulta ser una obra corregida y aumenta-
da. Por lo tanto tengo que elaborar material cada día para que los linotipistas no paren en la labor y corregir primeras,

332
Obra humanística

No nos consta otro tipo de financiación o pago del resto de la edición, que no fuera
el propio bolsillo de Luis. De hecho, en una carta que dirige a su madre, Dolores García,
en fecha 28 de Noviembre de 1954, escribe:

La vida no está para bromas, yo tropiezo con grandes dificultades para


sostenerme y por otra parte bien me hubiera gustado ir estos dos últimos
años de veraneo y descansar, que buena falta me hace, mas no he podido y
tengo, en este momento, al tener que pagar 100 mil pesetas de primera
intención, por la edición, más gastos […].585

Por esa época, Leopoldo de Castro, hijo de Luis, había sufrido un atropello en
Valladolid y precisó de cuidados en el hospital por una cuantía superior a las 20.000
pesetas.586
El epílogo de este extenso ensayo de Luis, corrió a cargo de Francisco de Cossío,
como ya hemos comentado.

Tan sólo el ser director del Museo Nacional de Escultura de Valladolid,


puede darme un título, más afectivo que de autoridad, para poner un epílogo
a este Ensayo sobre nuestra escultura en madera, que lanza al público Luis
de Castro, Constituyen estas páginas una recopilación de las observaciones y
estudios del autor unidos a su competencia en la Medicina, que es, quizá, la
más humana de las profesiones, y que, por preocuparse de la vida de los
hombres, se halla tan relacionada con la Estética, y muy especialmente, con
la plástica. El bisturí del cirujano, por mucho que rebusque en la materia
humana, no ha llegado nunca a encontrar el alma. Pues bien, Luis de Castro,
con una técnica de vivisector, ha sabido intuir hasta encontrar el aliento
espiritual que de estas esculturas emana, y no sólo en aquellos órganos en
que suele hacerse más evidente, sino en aquellos otros más recónditos y
ocultos, descifrando en su vibración, en su tensión y movimiento, los estados
del alma más sutiles, que el artista ha tratado de expresar […].
Pues bien, el conocimiento que Luis de Castro tiene del cuerpo humano, y
aun de los estados morbosos que en él produce la inspiración, el éxtasis, la
meditación, la elocuencia, el amor, el dolor, la muerte… le ha llevado a
penetrar en no pocos secretos del espíritu. […] Nos descubre la intención del
artista, y después de copiosas lecturas y muchas horas de meditación, ha
conseguido el más perfecto estado que puede lograr el hombre: el de
espectador. Es para mí singularmente halagador el que esta potencia de
expectación la haya encauzado el doctor Castro en el Museo de talla
religiosa policromada de Valladolid, uno de los Museos más originales del
mundo, por reunirse en él la colección más representativa del arte español en
un momento culminante de nuestra historia.587

El epílogo de Cossío, confiere, si cabe, otro impulso de autoridad, solidez de


fundamentos y justificación, a la obra de Luis, afirmando que se trata de un «análisis

segundas, terceras ajustadas y maculaturas o sea leer todo cuatro veces y con atención. Una vez empezada no se
puede dejar pues el material de plomo utilizado debe ser refundido para hacer nuevos cuadernos y ello no se puede
parar un solo día ya que ese plomo vale mucho dinero y se necesita en la editorial».
585
AFLC. Carta de Luis de Castro García a su madre, Dolores García. (28 de noviembre de 1954).
586
Ibídem.
587
De Cossío, F. (1954). Epílogo de Un Médico en el Museo. EN: De Castro García, L. (1954b). Un Médico en
el Museo. Ed. Miñón. Volumen II. pp. 705-707.

333
Álvaro de Castro Palomares

capital» y con un valor esencial por las «grandes facultades de observador» que tiene el
doctor Castro.

Este libro presenta al lector el panorama completo del Museo de Valladolid,


y ninguno hasta ahora ha hecho de él un análisis tan minucioso y reflexivo
como Luis de Castro, consiguiendo una obra de conocimiento y divulgación
extraordinaria en torno al arte religioso español. […] Ante cualquiera de las
esculturas que analiza empieza por hacer un diagnóstico, se constituye en
médico a la cabecera de un enfermo; más bien pronto abandona esta actitud
para entregarse íntegramente a la pura observación estética, y es que por
todos los caminos se llega al fin propuesto.588

Cossío no evita optar por una de las aportaciones más relevantes de Luis en el libro,
que es aquella que concierne a un singular aspecto de la Arquitectura del edificio donde
están albergadas las esculturas. Se trata del Colegio de San Gregorio. Sobre esa parte
del libro, a propósito de la simbología musical en las figuras de los capiteles del claustro
del edificio:

En cierto modo se aparta de su propósito inicial, y pudiera constituir una


monografía aparte, nos demuestra hasta qué punto el espíritu de observación
y de estudio del doctor Castro, descubre no ya lo que encierra el edificio del
Museo, sino el lenguaje de sus piedras, que, a través de los siglos, siguen
diciendo palabras bíblicas y cantando salmos.
Ello, unido al análisis de todas las obras del Museo, hace que este libro
encierre una enseñanza provechosa y sea una guía completa no sólo del
contenido sino del continente de este recinto […].589

2.2.2 Cuando las piedras cantan. La Simbología. Arquitectura y Música.


Las primeras 110 páginas del segundo volumen de Un Médico en el Museo, se
dedican al Patio Grande del Colegio de San Gregorio. Al igual que los órganos del
cuerpo humano, que por lo general tienen una luz590, Luis establece paralelismo con lo
que representa el patio de San Gregorio.
Luis destaca los «profusos ornatos y arranques de originalidad» que dotan a la
fisionomía particular del Colegio. Además, pone en valor las cualidades de higiene, en
cuanto a luz y ventilación, de este elemento arquitectónico. Por supuesto, el placer
estético que le produce es finalidad esencial en el patio. También es apreciado por Luis,
como lugar de descanso ante la fatiga psíquica que produce en el espectador la visita a
tanta visión artística.591

Una cierta depresión, que la emoción estética provoca, por consumo de


hormona suprarrenal, se palia con esa luz, al igual que se obtiene el mismo
efecto con la claridad de los recintos hospitalarios y sanatoriales, sobre los
enfermos deprimidos. Claridad, luz, luminosidad, esencial en todo centro

588
Ibídem, p. 711.
589
Ibídem, p. 713.
590
En cuanto a oquedad. Para Luis, los patios son la luz del organismo, que metafóricamente sería el edificio.
N del A.
591
De Castro García, L. (1954b). Volumen II. [Link]., pp.6-7. «Esa fatiga no se resuelve con el reposo físico,
como aquella que se sufre después de un esfuerzo de la misma naturaleza, sino, más bien reclama, un remanso estéti-
co, como el que nos ofrece en el “encantador patio” […]».

334
Obra humanística

asistencial, que alegra el espíritu y es colaborador eficaz de la Medicina


aplicada.592

De los efectos antidepresivos de la luz solar no cabe ya dudar en estos tiempos del
siglo XXI, en los que países como Inglaterra, la usan por sistema. Es indudable la
influencia lumínica que llega a la glándula pineal, tan involucrada en la psique del ser
humano. Descartes describió esta glándula como la «sede del alma». Hasta mediados
del s. XX no se dispone de un cuerpo sólido de conocimiento sobre las funciones de la
glándula pineal. Kitay y Atschule (1954) afirman que la pineal está relacionada con la
función gonadal, interviene en la respuesta cromática dérmica a los cambios lumínicos y
también está vinculada a la conducta humana.593
Luis va introduciendo, al igual que en el libro El Enigma de Berruguete. La danza y
la escultura (1953a), el concepto de rítmica en las piedras de la construcción.
El juego de luces y sombra proporciona más categoría a la labra de las piedras y el
ritmo del todo nos retiene en el patio, con un deseo inexplicable de permanecer allí, que
sin duda tiene dependencia con el reposo que nos concede […].
Esta apreciación guarda semejanza con la producida al escuchar el canto
Gregoriano y la melodía que, el autor está a punto de descifrar como notación musical
en la simbología de las representaciones contempladas en el Claustro del patio. Y que,
sin duda, es una de las principales aportaciones de esta obra. Siendo conscientes, de no
poder adentrarnos en todas las hipótesis plasmadas en este libro, por extensas y por
enjundiosas en el análisis y la explicación. La relevancia de las fotografías e
ilustraciones, que aporta Luis, es incuestionable, aun impresas en blanco y negro. Sin
duda, es uno de los motivos del elevado coste de esta obra. El agradecimiento a estas
personas que aportan iconografía, es manifiesto a lo largo del cuerpo de ese Ensayo.

Previamente a traspasar la puerta del Colegio de San Gregorio, queremos


manifestar en las líneas siguientes nuestro profundo agradecimiento a los
que nos dieron ánimo, facilidades, datos, publicaciones, fotogramas y en
total, colaboración directa o indirecta en esta obra. […]
Al antiguo colaborador, meticuloso laboratorista [sic], excelente dibujante,
autor de Estampas Vallisoletanas, el Doctor Carrascal Antón594, que nos
prestó amistosa colaboración en la toma de notas y de fichas en nuestras
primeras visitas al Museo. […]
Los amigos son para las ocasiones y cuando en la elaboración de un libro se
encuentran los tropiezos lógicos e inherentes a toda obra, es precisamente
cuando el hombre sabe que se encuentra acompañado sin esa tristeza
desesperante que proporciona el aislamiento, y una de las satisfacciones más
íntimas que nos ha proporcionado este trabajo ha sido el encontrar al amigo
solícito y desinteresado que ofrece la sincera colaboración ya de una manera
espontánea o ante la pequeña indicación en la necesidad de ayuda. Por parte

592
Volumen II. [Link] (1954b). p.8.
593
Ver. Otero Costas Jesús. (1998). Ritmos biológicos y glándula pineal. EN: Paz Doel, G. (1998). Clima y
psiquiatría. Graficolor Lugo, S.L. pp. 60-61.
Sobre los estudios de Kitay y Atschule, se refiere a las aportaciones sobre la glándula pineal en Kitay, J.L. y
Atschule, M.D. (1954). The Pineal Gland: A Review of the Physiologic Literature. Harvard University Press. Cam-
bridge, Mass. 280 pp. N del A.
594
Federico Carrascal Antón fue un médico especialista en Análisis Clínicos y laboratorio. Dibujante. Acadé-
mico de la Real de Medicina y Cirugía de Valladolid. Autor de Estampas Vallisoletanas (1949). Ed. Sever-Cuesta.
Con Luis de Castro publicó, como segundo firmante, al menos dos trabajos científicos. Vid. De Castro García, L., y
Carrascal Antón, F. (1946). Esputo y embolismo graso. Clínica y Laboratorio. Tomo XLII. pp.328-339; De Castro
García, L., y Carrascal Antón, F. (1950). Dextrocardias e inversión visceral. Revista Española de Tuberculosis. Año
XIX. Número 178. pp. 659-667.

335
Álvaro de Castro Palomares

del Doctor Pascual Ager595 y de don Luis F. Troncoso hemos tenido a


nuestra disposición la colaboración de sus objetivos fotográficos que han
captado en bellos fotogramas aquellas esculturas que no las poseían en la
colección del Museo. Con sus múltiples obligaciones han cargado, con la
sonrisa amable, con el trípode y la máquina buscando luces y ángulos en
aquellas salas de arte. La mayor parte de las ilustraciones son reproducciones
de fotogramas de don Luis García Garrabella, de Zaragoza, que bellamente
conseguidos y con especial arte de esta especialidad, de la fotografía
artística, constituyen la colección del Museo y a disposición de sus
visitantes.

Imagen 178. AFLC. Grabado de Federico Carrascal Antón, que representa la Galería del Patio de
San Gregorio. Ca. 1949. Hoja suelta, encontrada con otros grabados de Mucientes o Cantalapiedra.
Asociado a una poesía y a pie de página numerada con el número 10. Posiblemente pertenezca a
la obra Estampas Vallisoletanas (1949) de Carrascal Antón. N del A.

También Luis, cita en una extensa bibliografía, muchos nombres, incluso a Sánchez
Cantón, y no duda en reconocer que:

Para conocer el Museo hay que recorrer las páginas escritas por Agapito y
Revilla, Martí y Monsó, Sánchez Cantón, Antón, Candeira, Cossío,

595
Creemos que se trata de Felipe Pascual Ager, médico que en 1976, consta como Director de la Residencia
Sanitaria «Teniente Coronel Noreña», de la Seguridad Social de Córdoba. Vid. BOE del 19 de agosto de 1976. Nú-
mero. 199. p. 16180. En [Link] [Consultado el 13 de febre-
ro de 2021]. Además, en el epistolario de Luis de Castro, se conservan dos cartas con el doctor Felipe Pascual Ager.
En una fechada el 3 de enero de 1954, consta en membrete como Médico en Cádiz. En la otra, fechada en Junio de
1950, es una carta saludo a Luis, con el membrete de Inspector Provincial de Servicios Sanitarios del Seguro Obliga-
torio de Enfermedad en Valladolid. N del A.

336
Obra humanística

Barberán, García Chico, Martín González, Gómez Moreno, Marqués de


Lozoya, Lampérez, Orueta, Arriaga, Pantorba, Weise, etc.596

La teoría de la notación musical conservada en los capiteles, la explica Luis del


siguiente modo:

El claustro reúne, en la arquitectura religiosa, las mejores condiciones para la


meditación y el reposo, por lo que no es de extrañar que su decoración u
ornamentación, más o menos prolija según los estilos, se refiera a motivos
religiosos del Antiguo y Nuevo Testamento. Las leyendas sagradas del
románico, especialmente en los capiteles historiados, no desaparecen hasta el
siglo XV, de una manera general, conservándose en muchos monumentos
españoles hasta en pleno Renacimiento. Se fueron desterrando de las
iglesias porque distraía a los fieles, pero perduró en los claustros y por la
introducción, en el gótico, de variados motivos, se hacen confusas las
inscripciones de los capiteles y la de los muros o paños. Las grafías pétreas
responden a un conocimiento por parte de los que dirigen la obra y de los
operarios duchos en la especialidad de estas construcciones, sabedores de los
símbolos místicos. La interpretación de estos signos responde a una idea
expresiva, con una significación, que alcanza desde el proverbio hasta el
valor musical del salmo. Existe una correspondencia entre el signo, la letra,
la figura y la nota. Así por ejemplo, dos líneas convergentes en ángulo
pueden significar: el pico del águila, la primera letra del alfabeto y un matiz
«crescendo» de intensidad musical, si el ángulo está abierto hacia la derecha
y un «diminuendo» si es a la izquierda. La disposición de signos o figuras,
en el modo de articularse, puede indicar la manera de atacar las notas, como
el «ligado», «stacatto» o el «picado ligado». Si el ángulo es corto, equivale
al «pianoforte» y si está colocado verticalmente debe acentuarse la nota con
rudeza y pesadez. Se comprende cómo valiéndose del pico del águila y de la
disposición de su cuello, combinación de dos águilas y de sus respectivos
picos y pescuezos, es posible indicar el matiz musical y el modo de
expresión, articulación o manera de atacar la nota. […]
No cabe duda que ciertos emblemas convencionales siguen teniendo el
mismo significado que en los primitivos tiempos: el águila para San Juan; un
buey alado para San Lucas; un león alado para San Marcos y un hombre
alado para San Marcos. […]
En el simbolismo natural se favorece la exigencia de nuestro pensamiento y
la comodidad para sugerirlo, mientras que en el filosófico o sistemático la
realidad objetiva queda afuera del entendimiento y dentro del conocimiento,
a la par que el simbolismo teológico encierra ambos modos.597

Respecto al simbolismo animal, Luis acude a los estudios de Marius Schneider598,


para hacerlos corresponder con sonidos. Schneider demuestra contenido musical en los
capiteles de los claustros románicos de San Cugat del Vallés y en la Catedral de Gerona,

596
De Castro (1954b), Vol. I. [Link]., p.20.
597
De Castro (1954b). Vol. II. [Link]., pp. 11-13.
598
Marius Schneider (1903-1982). Musicólogo alemán. En 1944, llega a España y es nombrado director de la
Sección de folclore del Instituto Español de Musicología de Barcelona. Destaca su profundo conocimiento en simbo-
logía, mitología e intuiciones antropológicas. Su principal obra es El origen de los animales-símbolos en la mitología
y la escultura antiguas (1946).CSIC. Donde propone un sistema de correspondencias de simbología con la sinestesia.
Ver [Link] [Consulta-
do el 13 de febrero de 2021].

337
Álvaro de Castro Palomares

aplicando sonidos conocidos en la India aun reconociendo la anterioridad de esas


construcciones al tratado hindú de Sarngadewa.599
Luis comenta que, en Occidente, estas teorías llegaron más tarde y de la mano de
Atanasio Kircher, entre otros.

Kircher fue un conocido polígrafo alemán, nacido en 1601 y muerto en


Roma en 1680. Fue profesor de matemáticas, filosofía y lenguas orientales
en el Colegio de la Compañía de Jesús. […]En el libro X, pág. 393, de su
«Musurgia universalis», comunica una serie de correspondencias místicas,
que reproducimos (figura 17), esquemática y clara fuente para la
interpretación musical de los animales-símbolos. Como dice Schneider, no
se encuentra, más que en las obras referidas y algo desperdigado entre otras,
mucho sobre este simbolismo, pues esta ciencia debió constituir seguramente
un saber secreto, que no tenía entrada en la enseñanza oficial de música.600

Imagen 179. Un Médico en el Museo (1954b). Vol. II. p.52. Esquema de simbolismo musical de
Kircher.

Desde esta simbología escritural y musical sagrada, Luis se introduce en el Canto


Gregoriano para explicar las teorías de los ocho tonos reconocidos entre los tratadistas
de la Edad Media en torno a este singular canto. Respecto al octavo tono, que Luis
considera como pleno de calma y moderado en la respiración dice que se reconocía
como propio de espíritus santos y reposados.

En este tono está escrito, en los capiteles del Patio de San Gregorio, por
animales-símbolos-musicales, el himno «Iste Conféssor». Las alegorías de
estos «tonos», de las antiguas melodías gregorianas, se hallan representadas

599
Tratado de música hindú del s. XIII. Vid. Schneider, M. (1948). La Danza de la espadas y la tarantela. En-
sayo musicológico, etnográfico y arqueológico sobre los ritos medicinales. Reedición en 2016. IFC-CSIC. Prólogo
de Jaime D. Parra. pp.11-12. En La danza de las espadas y la tarantela. Ensayo musicológico, etnográfico y arqueo-
lógico sobre los ritos medicinales ([Link])[Link] [Consultado el 13 de febre-
ro de 2021].
600
De Castro, L. (1954b), Vol. II. pp.50-51.

338
Obra humanística

en los capiteles de la Abadía de Cluny, Monasterio de la Orden de San


Benito, uno de los más ilustres de todo el mundo y cabeza de la
Congregación Cluniacense, en el cantón del departamento de Saona y Loira
(Francia), donde se guardaban 1.800 códices manuscritos, fruto de la
paciencia y laboriosidad benedictinas, que habían recogido allí los escritos
de los Santos Padres y autores antiguos. El claustro, que se conserva, de la
antigua abadía, muestra en los capiteles los símbolos de los «tonos».
Sirviéndose de figuras humanas en distintas actitudes y con diferentes
atributos.601

Luis, lejos de plagios en su teoría, comenta cómo empezó su observación crítica en


los capiteles de San Gregorio.

En el dedicado a «Cantan las piedras», Schneider aplica su estudio a los


claustros medievales de San Cugat del Vallés y de la Catedral de Gerona, en
cuyos capiteles se representan una serie de animales que, por su selección, le
sugirieron la relación musical, con los sistemas simbólicos de la India. El
conocimiento de su trabajo llegó a nosotros por un artículo de José Pla, a
pesar de que en él para nada cita al pacienzudo y erudito investigador de
etnografía musical, pero fué [sic] la orientación para la búsqueda de los
antecedentes sobre esta materia y sobre todo al afirmar que aquel
descubrimiento, de los referidos claustros, no tendría más importancia, si se
limitase a aquellos, que la de las cosas excepcionales.602

Imagen 180. Un Médico en el Museo (1954b).[Link], p. 79. Esquema del contenido simbólico-musical
del Claustro de San Gregorio, según Luis de Castro. Dibujo de Diego Ruíz.

601
De Castro, L. (1954b). Vol. II. [Link]., p 62.
602
Ibídem., p.73.

339
Álvaro de Castro Palomares

Hemos expuesto de manera muy resumida, la teoría de Luis, que toma como base
las de otros investigadores, para desarrollar la simbología musical contenida en las
figuras esculpidas en piedra en el patio de San Gregorio. Si bien guarda escasa relación
entre medicina y arte, hemos creído conveniente nombrarla por su originalidad y por
estar de acuerdo con la apreciación de Cossío de poder considerarla como un aparte
dentro de esa obra.

2.2.3 El caso del Busto de la Beata Mariana de Jesús.


Hemos escogido este capítulo del ensayo de Luis, por corroborar la teoría
contemplada por otros autores, de que se trata de una escultura cuya faz es compatible
con el rostro de la beata fallecida.

Entre un conjunto de esculturas del siglo XVII, figura un busto de la Beata


Mariana de Jesús, […] terciaria de la Orden de la Merced y muerta en
Madrid en el año 1624. Según Candeira, lo que repite Barberán, consta que
el pintor Vicente Carducho, vació tres mascarillas de la santa pocos días
después de su fallecimiento. Asegura María Luisa Antón, que este busto
corresponde a un vaciado de la muerta […]
Analizando esta talla, podemos observar, desde nuestro plano médico, una
serie de particularidades que corroboran la suposición de que se trata de una
reproducción de la mascarilla o vaciado. En primer lugar: destaca el
hundimiento de los globos oculares, tal como suele obtenerse en un vaciado
del rostro de un cadáver, primero por la desecación que se produce al morir,
el lógico hundimiento que acarrea la enfermedad y por la pérdida de tensión
del globo ocular, que es un signo de muerte, y en segundo lugar por la
presión que hay que realizar sobre la escayola para su adaptación a las
prominencias y oquedades de la cara.603

Luis también explica que el artista ha tenido que retocar párpados, acortarlos en un
intento de imaginar, esculpir y pintar unos «ojos imaginativos» que a la vez son
desiguales y que transmiten una clara falta de «ánimo vital».
Respecto a las cejas, muy revueltas, por la adhesión de la escayola a los pelos de las
mismas al retirar la máscara de vaciado.

Digno es también de atención, observar una cierta rigidez en la mandíbula


inferior, como en un «trismus» [sic], esto es, un forzado y tetánico cierre de
la boca, con seguridad reproducción fidedigna, de cómo la ofrecía el
cadáver, que fielmente plasmó el yeso. Esto es el resultado de esa costumbre
de ocluir la boca al cadáver con un pañuelo a manera de barboquejo, para
evitar la caída flácida de la mandíbula inferior, que es inevitable en el
muerto por falta de tono del músculo masetero. Observamos también una
verruga o prominencia cutánea, un tanto exagerada, debajo de la comisura
labial derecha, que sin duda alguna depende de que la escayola, por la misma
razón antes aducida, de su adaptación, hace destacar toda formación en
relieve de la piel, que probablemente en la Beata viva no fué [sic] tan
prominente, puesto que los artistas generalmente, no suelen exagerar los
defectos cutáneos, sino más bien tienden a disimularlos o prescinden de
reproducirlos, por esa actitud, aduladora del artista, nunca aparecen en los
retratos de Santa Teresa, las llamativas verrugas y lunares que tenía en la
cara. […]

603
Ibídem, p. 163.

340
Obra humanística

Por lo tanto, estamos de acuerdo médicamente con el criterio, que se trata de


un busto que reproduce el vaciado de la cara de una muerta, en el que, a
pesar de que la pintura del rostro viene a sonrosar imaginativamente sus
mejillas y a colorear sus labios, no se consigue la expresión propia de una
obra lograda con un modelo vivo.604

Otro de los motivos de escoger, de entre la multitud de esculturas analizadas en el


libro, a la Beata Mariana de Jesús, es por encontrar algún trabajo605 que cita a Luis y,
del mismo modo, estar referenciado el libro de De Castro en la página web de
Colecciones en Red del Ministerio de Cultura del Gobierno de España.

Imagen 181. Beata Mariana de Jesús. Recuperada de la página de Colecciones en Red del
Ministerio de Cultura del Gobierno de España.
[Link]
magen=1&txt_rotar=0&txt_contraste=0&txt_zoom=10&cabecera=N&viewName=visorZoom
[Consultado por última vez, el 13 de febrero de 2021]. Entre las referencias bibliográficas se
cita la obra de Luis de Castro.

604
Ibídem, p. 164-165.
605
Vid. Olivares Martínez, D. (2010). Iconografía de la Beata Mariana de Jesús. Anales de Historia del Arte.
Volumen extraordinario. pp.239-255. En
[Link]
C_oQFjAAegQIBRAC&url=https%3A%2F%[Link]%[Link]%2FANHA%2Farticle%2Fdownload
%2FANHA1010220239A%2F30748%2F0&usg=AOvVaw2DswTUkCEg1clQ2Lz_ebAH [Consultado por última
vez, el 13 de febrero de 2021].

341
Álvaro de Castro Palomares

2.2.4 Los patronos de la medicina: San Cosme y San Damián.


No es nuestra pretensión, poder abarcar toda la obra de Luis de Castro, siendo
conscientes de que se nos quedarán en el tintero artículos científicos, publicaciones en
prensa o multitud de esculturas tratadas en la que consideramos su principal obra.
Por este motivo, escogemos las tallas de San Cosme y San Damián, por su vínculo
con la medicina. Se trata de un bajorrelieve en el que aparecen ambos santos, realizado
en madera de peral y atribuido al escultor palentino Manuel Álvarez. Sin embargo,
Constantino Candeira606, considera la obra de autor desconocido.607

El relieve de nuestro Museo […] procede de un convento de la provincia,


mide 0,84 metros por 0,74 metros. Se hizo para la Cofradía Médica de San
Cosme, cuya iglesia estaba en extramuros […], luego se pasó a la Ermita del
Val, donde hoy está la fuente, desde allí se trasladó a la iglesia del Rosarillo,
recogiéndose luego en este Museo. […]
Tanto el arte pictórico como escultórico y arquitectónico han dedicado a San
Cosme y San Damián múltiples representaciones, sobre todo en la época
renacentista […]. La iglesia romana de San Cosmato está llena de bellas
pinturas murales que son un resumen de todo cuanto las fuentes
hagiográficas enseñan de la vida y relación de los dos Santos médicos,
apareciendo por primera vez en elegantes dípticos latinos la condición
profesional médica de ambos.
En la iglesia del Rosarillo de Valladolid, que es del tiempo de Felipe II y
transformación de un antiquísimo hospital que en el mismo sitio tenía la
Cofradía de San Cosme y San Damián, se puede contemplar el altar de estos
santos, que simbolizan la espiritualidad y sacerdocio de la Medicina.608

Luis etiqueta este bajorrelieve como la «tabla más profesional»609 de todo el


Museo. Jugando con el doble sentido de bien realizada y de la profesión médica.

[…] aparece un negro vivo, medio incorporado, en el espasmo de la cruenta


avulsión, verdadera «ánima vili», según el concepto despectivo de aquellos
tiempos y en los antiguos hacia la raza negra, que sigue constituyendo hoy
un verdadero problema de convivencia en los Estados Unidos de América y
ha dado origen a la más diversa literatura, siendo curiosa la evolución
histórica de los derechos de los negros y demasiado conocidas las
sangrientas luchas por la libertad de los esclavos en ráfagas de señorío desde
el Sur y democracia desde el Norte. Con seguridad que este relieve no podría
estar expuesto a la mirada pública en aquel continente.610

606
Constantino Candeira Pérez (La Guardia-Pontevedra, 1892-1962, Valladolid). Arquitecto restaurador. Ar-
quitecto municipal en Santiago de Compostela entre 1924 y 1930, donde también ejerció como arquitecto de la Ar-
chidiócesis. Otero Pedrayo, lo define como «arquitecto incomparable». En 1930, gana la plaza de arquitecto de la
Diputación Provincial de Valladolid. Plaza que ocupa hasta 1960. Interviene en el proyecto de rehabilitación y expo-
sición del Colegio de San Gregorio. En 1933, subdirector del Museo Nacional de Escultura. Su archivo fotográfico
está en la Fundación Joaquín Díaz. En 1947 es nombrado Académico de la Real de Bellas Artes de San Fernando.
Entre su obra escrita, citamos la Guía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid (1945). Gráficas Perdiguero.
Ver [Link] [Consultado por última vez, el 13 de febrero de
2021]. Además, en el epistolario de Luis de Castro, se conserva una carta que implica a Candeira en la rehabilitación
del Dispensario Antituberculoso de la calle Muro de Valladolid. N del A.
607
De Castro, L. (1954b). Volumen I. [Link]., p.72.
608
Ibídem, p.72.
609
Ibídem, p.84.
610
Ibídem, pp.72-73.

342
Obra humanística

Imagen 182. Un Médico en el Museo (1954b). Vol. I. Figura 11, contigua a la página
72. Bajorrelieve de San Cosme y San Damián. Atribuido a Manuel Álvarez. Siglo
XVI.

Respecto a la revisión de este prodigio se ha ocupado también Sánchez


Cantón que nos dice que no son raras las imágenes de San Cosme y San
Damián, suministrando la Leyenda Áurea, material iconográfico inagotable
con todos los pormenores sobre la representación de los Santos hermanos en
diversas curaciones y entre ellas la más prodigiosa, interviniendo como
verdaderos cirujanos en la escena que se ofrece en el relieve que
comentamos y que refiere Jacopo de Voragine en la siguiente forma: «un
servidor de la Iglesia consagrado a los Santos en Roma, tenía un cáncer en

343
Álvaro de Castro Palomares

una pierna, y estando dormido, se le aparecieron los gloriosos titulares


llevando instrumentos de hierro y ungüentos, y oyó cómo uno de ellos decía
al otro - ¿de dónde tomaremos carne para reemplazar con ella la podrida que
cortamos? – a lo que el otro respondió – recientemente han enterrado un
etíope en el cementerio de San Pedro, traeremos carne suya, para ponerla
aquí – entonces, el que primero había hablado fué [sic] al cementerio y llevó
la pierna de aquel muerto y cortando la del enfermo pusieron la suya en su
lugar, y cuando despertó contó a todo el mundo lo que le había sucedido, y
encontraron en el umbral la pierna cancerosa». No es extraño que esta
prodigiosa cura del injerto sugiriese a muchos artistas y entre ellos a los
españoles, siempre aficionados al realismo, el pergeñar en la madera esta
escena. 611

En el desarrollo de este capítulo, Luis expone la relación entre religión y medicina,


comentando la actividad de curanderos, chamanes, hechiceros y sus diferentes
denominaciones, por la geografía mundial. Respecto al cristianismo, considera lógica la
aparición de mediadores, patronos o abogados próximos a Dios, como posibles actores
de éxito en la cura de enfermedades en las que la ciencia ha desfallecido. Nombra a San
Lucas evangelista, patrono de la Medicina y médico de San Pablo; San Cosme, San
Damián y San Pantaleón, como médicos indudables dentro de la religión cristiana.612
Sobre la aparición de los primeros hospitales cristianos, Luis afirma que fueron
regidos y administrados por sacerdotes, fruto de esa primitiva asociación de las
funciones sacerdotales y de la práctica médica, con un matiz de espíritu de caridad.
Asuntos como la sugestión, el hipnotismo o el yoga, se abordan en este capítulo.
También explica las diferencias entre médico y cirujano. Con una más fácil separación
entre ambos y el curandero. Los árabes diferenciaban entre médico, cirujano y
farmacéutico.

Las escuelas de medicina surgieron en los primitivos hospitales y en la Edad


Media, en los monasterios. Solamente en Italia nacieron instituciones
destinadas exclusivamente a formar médicos, como la Escuela de Salerno.
La cirugía quedó algún tiempo en manos de barberos y el hecho más
importante de la evolución histórica médica, es la aparición de publicaciones
científicas, que ponen en comunicación los centros de enseñanza, los
cuerpos constituidos y la profesión entera, así como la persecución de los
heréticos no autorizados.613

2.2.5 La visión de un médico es diferente.


Insistiremos enfatizando en aportaciones clínicas, anatómicas y, en definitiva,
médicas que redundan en la singularidad de esta obra de Luis.
Aborda el «Arte psicofísico», concepto que Luis percibe en la talla de San
Buenaventura. Se trata de una talla anónima, que se adjudica a la Escuela de Leoni, en
la que Luis aprecia la dualidad cuerpo-alma. Atendiendo a una confluencia entre el
intelectualismo artístico y la búsqueda del detalle «que habla», la «originalidad» y la
«personalidad» en este Santo franciscano. La máxima expresión psicológica en la
escultura se da no sólo en el rostro, sino que debe acompañarse del gesto, actitud del

611
Ibídem, p. 73.
612
Ibídem, p. 76.
613
Ibídem, p. 84.

344
Obra humanística

personaje y una «ordenación de los valores y las líneas de conjunto».614 El matiz


psicológico es, frecuentemente, recurrido en las observaciones de Luis.
Le suscita interés médico, la talla de San Juan Bautista de Gregorio Fernández, en
tanto a:
[…] la delicada y bien conformada musculatura, detallada y señalada debajo
de una piel exquisitamente modelada, proporcionándonos un tipo, que
corresponde constitucionalmente al mixto, asténico-respiratorio, o sea la
mezcla del tipo longuilíneo con el del sujeto que, por el desarrollo del tórax,
de la nariz y los senos maxilares, se denomina respiratorio, y se origina la
imbricación constitucional. Es harto difícil el encontrar los tipos puros,
hallándose regularmente mezcolanzas de los dos, como en este caso, así
como el San Bruno, es un ejemplo del atlético-respiratorio.615

Precisamente, sobre la talla de San Bruno, también atribuida a Gregorio Fernández,


Luis, admite que el imaginero se sirvió de un modelo gallego, o, considerando a
Fernández, oriundo de Galicia, como causa de llevar a la madera, los rasgos que Luis
percibe como característicos de la raza celta.

Antropológicamente se recogen las características raciales de ese grupo de


los celtas, que permanece en el extremo norte de Portugal y Galicia con gran
pureza, especialmente «caporos», «ártabros» y «límicos», desde el siglo III
antes de Jesucristo, donde no fueron absorbidos ni asimilados por los otros
pobladores indígenas: gran capacidad craneal, marcada braquicefalia, frente
ancha y llena, occipucio cerca de la vertical, eminencias supraciliares muy
desarrolladas, arco cigomático oculto en la línea vertical de la norma de
Blumenbach616, por lo que el ángulo parietal suele ser negativo, cara ancha
con relación al cráneo, leptorrino y ortognato, nariz corta y derecha, con
dorso cóncavo y extremo un tanto levantado, con un conjunto poco saliente,
como si hubiese sido implantada en una depresión en medio de la cara,
pómulos muy marcados y apartados, cuadrada la mandíbula inferior, cabeza
grande e insertándose sobre un cuello relativamente estrecho, en el que
sobresalen los ángulos de la mandíbula. Una síntesis tipológica, robusta,
musculada, con miembros fuertes y gruesos y, en total, con más anchura que
altura en la impresión de volumen, tal como esta imagen reproduce.617

También se recuerda al lector, que San Bruno es considerado como el «Patrono de


los Tuberculosos» y de los médicos dedicados a la especialidad de la tisiología.

Es el verdadero creador, San Bruno, de la cura de silencio, enmudecimiento


que tanto beneficia al tuberculoso y es colaborador eficaz en su cura, pues si
bien el sonido, la articulación de la palabra, se hace en la laringe y cavidades
adjuntas de resonancia y modulación, se habla merced al pulmón, al aire por
él espirado, lo que representa un esfuerzo para el mismo, cuando lo que
necesita es el reposo coadyuvante en la cicatrización de las lesiones, en él
minadas, por el bacilo de Koch.618

614
De Castro, L. (1954b). Vol. II. [Link]., pp. 168-171.
615
Ibídem, p. 251.
616
Se trata de las proporciones craneales observadas por el médico, antropólogo alemán Johann Friedrich Blu-
menbach. Ver [Link] [Consultado por última vez, el 13
de marzo de 2021].
617
Ibídem, p. 257-258.
618
De Castro, L. (1954b). Vol. II. [Link]., p. 261.

345
Álvaro de Castro Palomares

Si bien, Luis matiza que, en este período actual, tiene más importancia en la terapia
de la tisis, «el cómo se cura y no dónde se cura» y justifica el trato de ternura de
Fernández con la talla de San Bruno, puesto que De Castro considera a Gregorio
Fernández un enfermo más de esa afección.619

Imagen 183. San Bruno. Obra de Gregorio Fernández. Fotografía de Un Médico en el Museo (1954b).
Vol. II. Fig. 63.

Encontramos en la talla de San Sebastián de Gregorio Fernández, otra descripción


anatómica exhaustiva. Luis advierte en esta escultura aciertos y errores de
correspondencia entre anatomía y fisiopatología del proceso de martirio sufrido por el
Santo.
Sobrepasando Fernández los límites de la observación, se desorbita cuando
su gubia señala, de manera harto exagerada, el relieve de unas venas
turgentes en la cara ventral del antebrazo derecho, la mano y el dorso de los
pies. La ligadura o atadura de la muñeca, a la rama del tronco, da
efectivamente una sensación de gran presión, pero lo natural sería que
únicamente las venas del dorso de la mano apareciesen hinchadas, pues si la
sangre asciende por las venas, que son las superficiales, y desciende por las
arterias, que ocupan planos profundos, toda presión aplicada, en la superficie
de un miembro, produce un estancamiento, con el consiguiente
amoratamiento, de la sangre por debajo de la misma, pero nunca por encima,
donde por el contrario lo que se observa es una palidez y colapso de los
vasos, por la no llegada de la sangre, que iba ascendiendo por las venas, al
ser detenida con el cierre inferior, en la luz de las mismas. Sólo así sucede, y
es realmente cierto en esta talla, a nivel de los pies, donde la turgencia de las
venas solamente se hace patente en el dorso, pero en el antebrazo no
corresponde con la realidad, aunque la postura colgante del mismo favorezca
al estancamiento de aquellas, en todo el miembro superior. La ligadura

619
Ibídem, p.262.

346
Obra humanística

puesta en la muñeca con esos vasos turgentes superiores, da la impresión de


que la sangre desciende en lugar de subir, o sea con un camino contrario, al
fisiológico circular en su luz, de la corriente sanguínea.620

Estos son más ejemplos de lo que la visión de Luis aporta al mundo del arte. Sus
pareceres y puntos de vista son perfectamente compatibles, enriquecedores en todo
caso, además de ser un complemento en la interpretación de las numerosas esculturas
policromadas atesoradas en el Museo.
2.2.6 Las armas de la publicidad. Políticos, escritores, periodistas y amigos.
Si algo hizo Luis, sin pertenecer claramente a un determinado grupo intelectual, fue
rodearse de personas de intelecto en toda empresa que se propusiera. En mayor o menor
medida, partícipes del régimen político del momento, de corte católico conservador y
con interés en enseñar, divulgar y formar, educativamente, a una sociedad que aun con
los convulsos cambios políticos y necesidades, comenzaba a abrirse a la
industrialización, la universidad, las urbes y la cultura. Hablamos de la España de la
década de los años 60 del pasado siglo.
Un Médico en el Museo, no era, ni mucho menos una obra para todos los bolsillos.
Pero, tuvo distribución por bibliotecas de Castilla y León, Galicia, Madrid, etc. Y, bien
en la Casa de Galicia, en Colegios Mayores Universitarios, en Casas de Cultura,
Hogares de Falange, siempre hubo foro abierto para las conferencias y charlas que Luis
pudo ofrecer al público en general. Aunque reconocemos que el interés en las células de
la sociedad no fuera homogéneo. La apertura de la sociedad a la cultura fue lenta y
progresiva. Pero para nadie, el Dr. Castro estuvo al margen de ese esfuerzo, en afán de
superación y mejora en la calidad y el progreso de su propia vida y de la sociedad en la
que vivía. A partir de los años 60 del s. XX, hay un incremento de oportunidades en
formación, consolidación de la Universidad y concienciación y lucha contra el
analfabetismo.
La prensa, era y es un buen trampolín publicitario. Ya hemos hablado de alguna
entrevista a Luis en fechas anteriores a la publicación de su principal ensayo. Con
motivo de esa obra, se suceden una serie de artículos, columnas, reseñas y conferencias
que impulsan, más si cabe, la promoción de De Castro en foros culturales.

620
Ibídem, p.264.

347
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 184. AFLC. Portada de la revista Bibliografía Hispánica. (1955). Año XIV. Número .9.
Del Instituto Nacional del Libro Español. Luis de Castro «autor de la celebrada y original obra» en la
fotografía de la portada.

El laureado poeta salmantino, Lope Mateo Martín621, escribe en el periódico La Voz


de Castilla622, un extenso artículo sobre el ensayo de Luis.

El último de los grandes críticos del Museo de San Gregorio es el doctor


Luis de Castro; el último en el orden cronológico, porque en el cualitativo y
cuantitativo es de tal importancia, que ya en adelante no se podrá prescindir
de él, después de publicado su voluminoso estudio biológico-artístico, en dos
tomos en cuarto mayor, que componen un total de 1.318 páginas y 290
láminas intercaladas en el texto. La obra va escoltada por un prólogo del
doctor Marañón y un epílogo de don Francisco de Cossío, que desarrollan
sendos ensayos magistrales en torno al arte escultórico de la madera.
“Un Médico en el Museo” es el afortunado y exacto título que el autor ha
puesto a su obra. Y digo exacto porque la condición específica de médico es
la que confiere a este estudio la densidad y originalidad del comentario a lo
largo y ancho del bosque de estatuas del Museo. Ya de antes venía
acreditado el doctor Castro como sutil intérprete de Berruguete […] adivinó

621
Lope Mateo Martín (Salamanca, 1898-1970). Periodista y poeta español. En Valladolid, conoció a Narciso
Alonso Cortés, de quien recibió importantes enseñanzas. Licenciado en Derecho por la universidad de Valladolid.
Formación en Filosofía y Letras en Valladolid. Alternó poesía con actividades periodísticas. Redactor en los diarios
Arriba, ABC, Informaciones y La Vanguardia, además de en la Voz de Castilla. Académico de la Real de Bellas
Artes de la Purísima Concepción en 1957. Entre sus obras poéticas citamos: Madre Castilla; Última canción de Oc-
cidente; Y el tiempo se hizo carne (1948); Hablo contigo, España (1966). En prosa, El sendero enamorado (1951).
Hijo adoptivo de Valladolid, fue pregonero de la Semana Santa Vallisoletana en 1954.
622
Mateo Martín, L. (16 de febrero de 1956). Un Médico en el Museo. La Voz de Castilla. p. 6. Y con el mismo
autor e idéntica fecha, en Diario de Zamora. Ver BVPH.
348
Obra humanística

y probó en el escorzo de sus figuras un sentido hierático, no sólo de ritmo y


movimiento, sino de auténtica danza, dando con ello el autor nueva luz para
descubrir lo que el doctor Marañón llama el misterio de Berruguete. […]
Todo esto ha sido tomado en cuenta por el doctor Luis de Castro, que, una
por una, va recorriendo todas las piezas del Museo de Valladolid. Su actitud,
viene a decir Francisco de Cossío, es la de un médico ante un posible
enfermo, en el que estudia el diagnóstico, para alzarse luego a la
consideración estética, después de examinar síntomas y expresiones de
dolor, angustia, ensoñación, idealidad, reflejados en la materia. Y no sólo
eso, sino que, a costa de interesantísimas digresiones estudia cada figura o
escena en su aspecto histórico, con muy gallardas incursiones a la
cristología, historia bíblica, demonología, teología, literatura, anatomía,
patología y demás ciencias médicas. […]
Y por si todo este cúmulo de saberes no fuera bastante, casi desbordando los
mismos límites del objetivo del libro, el doctor Castro traza un acabado
estudio interpretativo de la maravillosa Semana Santa de Valladolid y
desarrolla, a manera de agudísimas y profundas monografías, el tema de la
Sábana Santa de Turín y el simbolismo arquitectónico, geométrico y
decorativo de la portada y patio bellísimo del Colegio de San Gregorio.623

Lope Mateo concluye su artículo lamentándose de un más amplio comentario a la


obra de Luis, que adjetiva de «monumental y extraordinaria» y que le confiere a su
autor el mérito de un «auténtico polígrafo y de un ilustre y benemérito promotor de
temas artísticos y científicos en los más variados sectores de la cultura».
En una segunda ocasión, Lope Mateo se referiría, nuevamente, esta vez en La
Vanguardia624, a la obra de Luis en términos semejantes al artículo que hemos
reproducido en esta página.
En otra ocasión, su buen amigo, el periodista Carmelo Martínez, le escribe una
columna en Libertad625 con forma de «carta abierta»

[…] Los que no tenemos, como tú, esa implacable disciplina para organizar
cada minuto – incluso los minutos para perder - , no podemos responder ni
una carta a tiempo, ni leer a tiempo, y no digo nada de trabajar a tiempo, ya
que – bien o mal – hay que trabajar con este imperioso y tajante quehacer del
cada día del periódico. […] después de tantos meses aguardando la ocasión
para leer una obra que es hija tuya, y un poco sobrina mía, por eso de que
tantas veces la he visto crecer. […]
Yo la verdad, el único inconveniente que le veo al libro es el peso. Conste
que no digo nada de la edición, que es francamente buena por todos los
estilos, pero ¿tú sabes que tenía que hacer gimnasia por las mañanas para
poder leerlo por la noche? En fin, bienvenido sea el desarrollo de mis bíceps,
para que no sólo trabaje el cerebro. […] Pero dejo esto, que es accidental,
para decirte en seguida que bien puedes estar satisfecho, Luis, por haber
escrito una obra que, sin duda, es definitiva. Ni nunca se ha publicado un
ensayo tan acabado y completo sobre el Museo Nacional de Imaginería, ni
creo que nadie vuelva a hacerlo, por muchas razones, empezando por el
hecho de que lo que se escriba en el futuro tendrá que contar con tu obra, no
sólo a través de tu visión estética […], sino, además, a través de tu visión de
médico.626

623
Ibídem.
624
Mateo Martín, L. (20 de abril de 1962). El Museo Nacional de las Artes de Valladolid. La Vanguardia. p.8.
625
Martínez, C. (27 de agosto de 1955). Un Médico en el Museo. Carta abierta a Luis de Castro. Libertad.
626
Ibídem.

349
Álvaro de Castro Palomares

El periodista Manuel Santaella627, publicita en El Ideal Gallego628 las dos obras de


Luis. Con lo que, también llega información de este médico polígrafo a la tierra que le
vio nacer.

“Un Médico en el Museo”, que podría ser muy bien, por sus proporciones
extraordinarias, tanto como por su maravillosa documentación la obra de una
vida, es solo, sin embargo, la promesa de otros logros aún más
sorprendentes. Luis de Castro tiene en la mente, y en cierto modo en el telar,
libros de tanto empuje que no es aventurado predecirle éxitos aún más
resonantes.
[…] Con verdadera intuición artística – sin la cual no existe maestría literaria
– Luis de Castro no se limita a exponer y criticar la obra del Museo Nacional
de Escultura policromada. Los autores le llevan de la mano a sus épocas
respectivas. Y en la época de cada cual, Luis de Castro encuentra un
ambiente, unas costumbres, una tónica. Todo esto le inspira, aquí una
evocación de costumbres; allí, una semblanza; más allá, una disquisición
médica; más acá, una anécdota.
Concluye Santaella diciendo que muy probablemente se trate de un libro de
minorías, pues no es posible que una obra de semejante envergadura pudiera
llegar al gran público. Pero, aun siendo libro de minorías cultas, alienta a que
las bibliotecas municipales, las corporaciones castellanas, centros culturales
no debieran desconocer esa obra porque «resume una gloriosa hora de
España».629

A estas críticas expuestas, podemos sumar la de Diario Regional630, de la mano del


periodista Leandro Pérez (Firma como L. P); Libertad631, con González Viana o El
Norte de Castilla632, con el periodista Carlos Campoy.
Entre la correspondencia recibida por Luis, con felicitaciones por la que
consideramos su principal obra, destacamos y reproducimos las siguientes:

627
Manuel Santaella Pérez (Loja, Granada, 1916- 1977, Vigo). Periodista granadino, que llegó a ser director de
Diario Regional, El Ideal Gallego y en 1970, sustituye a Álvaro Cunqueiro en la dirección de El Faro de Vigo. San-
taella fue colaborador asiduo de La Región de Ourense. Vid. Santaella López, M. (2008). La Editorial Católica.
Notas sobre la prensa y los periodistas católicos de hace cincuenta años. CEU ediciones. pp.41-51. En repositorio:
[Link] [Consultado el 14 de febrero de 2021].
628
Santaella, M. (15 de noviembre de 1955). El arte diagnosticado. El Ideal Gallego.
629
Ibídem.
630
Pérez, L. (14 de diciembre de 1955). Libros. “Un Médico en el Museo”. Diario Regional.
631
González Viana, N. (26 de junio de 1955). ¿Qué nos dice usted?. Esta semana aparecerá la obra del doctor
de Castro. Libertad.
632
Campoy, C. (10 de junio de 1956). La obra del doctor Luis de Castro es una de las más valiosas interpreta-
ciones del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. El Norte de Castilla.

350
Obra humanística

Imagen 185. AFLC. Carta de Camilo José Cela a Luis. (02 de febrero de 1962). Comentando que
«a través de sus páginas se respira un gran aire». Intercambiaron ejemplares de sus obras,
debidamente dedicados, y así se conservan en la Biblioteca de Luis de Castro. N del A.

En la carta de Cela, hay una interesante reflexión sobre los médicos y la literatura:

Algún día habrá que detenerse a pensar por qué los médicos tienen, sobre
cualquier otro profesional, la pluma atenta y cortada con gracia. Quizás el
objeto de su oficio – el hombre – sea lo que les predispone en bien para
asomarse al brocal del pozo literario.

351
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 186. AFLC. Carta de Gratiniano Nieto Gallo633 a Luis. (22 de junio de 1960). De nuevo,
el roce con Azcárate, «tu buen amigo» al que se refiere Nieto, y el traslado de expediente de
Luis desde Valladolid a Santiago. N del A.

633
Gratiniano Nieto Gallo (1917-1986). Arqueólogo, historiador del arte y político. Fue Director General de
Bellas Artes. Licenciado en Filosofía y Letras, rama historia, en Valladolid con premio extraordinario. Alumno de
Cayetano de Mergelina y Camón Aznar. Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, en 1954, con el
trabajo titulado Los Monumentos de Lerma (Burgos). Ese mismo año, publicó la Guía del Museo Arqueológico Na-
cional. Catedrático de Arqueología, Numismática y Epigrafía en la Universidad de Murcia, en 1959. En 1971, Cate-
drático de las misma áreas en la Universidad Autónoma de Madrid de la quetambién fue Rector. Académico corres-
pondiente de la Real Academia de Historia y numerario y de honor de la Academia Alfonso X El Sabio de Murcia.
También se le concedieron las Medallas de Oro de Valladolid y Santiago de Compostela. Ver.
[Link] [Consultado el 14 de febrero de 2021].

352
Obra humanística

Exponemos a continuación la felicitación de José Ibáñez Martín634, Presidente del


Consejo de Estado.

Imagen 187. AFLC. Carta de José Ibáñez Martín a Luis. (28 de marzo de 1955). Con parte
manuscrita y parte mecanografiada.

Transcribimos el contenido de la carta de Ibáñez Martín:

Mi distinguido amigo:
Oportunamente recibí los ejemplares de su obra “Un Médico en el Museo”,
que paso al Instituto “Diego Velázquez”, de Arte y Arqueología, ya que
dado el carácter de este trabajo es el más indicado para su estudio.
Estuve viendo los volúmenes, y aunque no pude leerlos con el detenimiento
debido, me han dado la impresión de que es un trabajo muy cuidado del
interesante tema que sugiere su propia denominación.
Atentamente le saluda su afectísimo
Le felicito con todo afecto, por su trabajo, realmente lleno de interés y de
importancia singular.
Firma: José Ibáñez Martín.

En otra carta635, esta vez, de otro importante político, Blas Pérez González636, se
informa a Luis de la adquisición de dos ejemplares de su obra, por el Presidente del
Consejo de Estado.
634
José Ibáñez Martín (Valbona, Teruel, 1896-1969, Madrid). Ministro de Educación, Presidente del Consejo
de Estado y embajador en Portugal. Personalidad política sobradamente conocida. Licenciado en Filosofía y Letras y
en Derecho. Su carrera política estuvo muy vinculada a las ideas del Catolicismo. Miembro de la Real Academia de
Jurisprudencia (1953), de la de Bellas Artes (1956) y de la de Ciencias Morales y Políticas (1965). Entre sus leyes,
está la de la creación del CSIC, de 1939, entidad de la que llegó a ser presidente de honor en 1967. Ver
[Link] [Consultado por última vez, el 14 de febrero de 2021].

353
Álvaro de Castro Palomares

Ricardo Royo Villanova, en 1965, envía una carta de agradecimiento a Luis, por el
envío de los dos tomos de Un Médico en el Museo, tras haberle desaparecido en un
incendio, suponemos que en una de las propiedades de este catedrático de Medicina
Legal.

Imagen 188. AFLC. Carta de Ricardo Royo Villanova a Luis. (27 de octubre de 1965). Con parte
manuscrita y parte mecanografiada.

Transcribimos la carta de Royo Villanova a Luis:

Mi siempre muy querido amigo Castro: Recibí los dos tomos de su UN


MÉDICO EN EL MUSEO. Es obra que consulto con frecuencia para mis
trabajos, que como sabe me desapareció en el incendio. No puede figurarse
lo que le agradezco su envío.
Una vez más mil gracias querido Castro.
El fuerte abrazo de siempre de su incondicional.
Fdo: R. Royo- Villanova

Luis tenía claro que, otra manera de publicitarse, era la Fiesta del Libro. El 23 de
abril de 1954, asistió y, aunque Un Médico en el Museo estaba en capilla, ya disponía de
cierta consideración entre los intelectuales de la ciudad, como demuestra el catálogo de
la Exposición de Caricaturas de Intelectuales, a cargo del caricaturista y colaborador de
El Norte de Castilla, Juan Palencia.

635
AFLC. Carta de Blas Pérez González, Ministro de la Gobernación, a Luis. (31 de agosto de 1955): «Mi
querido amigo: Tengo mucho gusto en enviarle copia de la carta que he recibido del señor Presidente del Consejo de
Estado, por la que verá ha dado orden de que se adquieran dos ejemplares de su libro titulado un Médico en el Museo.
Atentamente le saluda: Blas Pérez González (Rubricado)». N del A.
636
Blas Pérez González (Santa Cruz de Tenerife, 1898-1978, Madrid). Político, jurista, catedrático universita-
rio y miembro del Cuerpo Jurídico Militar. En 1942, relevó a Serrano Suñer como Ministro de la Gobernación. Dis-
tinguido con varias condecoraciones como la Gran Cruz del Mérito Militar o la de la Orden de Isabel la Católica. Ver
[Link] [Consultado por última vez, el 14 de febrero de 2021].

354
Obra humanística

Imagen 189. AFLC. Díptico del Catálogo de Exposición de 33 caricaturas de intelectuales de


Valladolid, con motivo de la Fiesta de Libro, cuyo autor era Juan Palencia. (23 de abril de 1954).
Hemos subrayado en rojo los nombres que nos han parecido de mayor relevancia. N del A.

Luis de Castro fue caricaturizado en numerosas ocasiones pero, en la sección de


Figuras de Actualidad, de El Norte de Castilla, Juan Palencia tuvo ocasión en febrero de
1962, de hacer coincidir, con cierta curiosidad para nosotros, a Luis con Azcárate,
Cossío o Federico de Wattemberg, entre otros.637

637
Palencia, J. (11 de febrero de 1962). Figuras de Actualidad.10 Caricaturas. El Norte de Castilla.

355
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 190. AFLC. Caricaturas de Juan Palencia, en El Norte de Castilla (11 de febrero de
1962). Con el número 8, Luis de Castro. Con el número 3, José María de Azcárate. Con el
número 1, Francisco de Cossío. N del A.

356
Obra humanística

2.3 HISTORICISMO SIMBÓLICO Y MÉDICO EN SAN JUAN. (1963).


Reconocemos, como erróneos, ciertos datos que constan en la página de la Biblioteca
Nacional de España638:
-Luis de Castro García no nació en 1907, sino en 1912.
-Luis de Castro García no es la misma persona que Luis N. de Castro639.
-Luis de Castro García no es autor de: Ante el dolor y la muerte; El dolor de vivir;
Hombres rotos.
-Luis de Castro García no colaboró en la obra titulada: La locura de Jesús: resumen
de la célebre obra que ha producido más emoción en el mundo. Con autoría adjudicada
de Binet-Sangle, Charles.
Hechas estas aclaraciones, también nos sorprende la valoración como categoría de
libros, a las obras de las que sí que es autor Luis: La Cruz y la Medicina (1951) e
Historicismo simbólico y médico en San Juan (1963e). Se trata, al igual que El Enigma
de Berruguete. La danza y la escultura (1953a), de conferencias pronunciadas y
editadas. Sin embargo, esta última, por extensión, bien pudiera considerarse con entidad
de libro o de pequeño ensayo.
Respecto a Historicismo simbólico y médico en San Juan (1963e), se trata de una
obra publicada por Ediciones Duero, en Valladolid, y se corresponde con una
conferencia de Luis, en el Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista, de esa
ciudad, el 1 de diciembre de 1963.
Responde a las características de un Ensayo de breve extensión640, y con la
coherencia y fundamentos de base de ciertas teorías expuestas por Luis en publicaciones
previas.
La obra está dividida en cuatro capítulos:
-Capítulo I: Notas biográficas de San Juan.
-Capítulo II: El Verbo en Juan.
-Capítulo III: Precisión y realismo médico de San Juan.
-Capítulo IV: San Juan y su simbolismo.
Luis se aventura a estimar la fecha de nacimiento de San Juan, hacia el año 17 «de
nuestra Era».
[…] Según la nueva cronología de Cristo, por la cual se admite su muerte a
los 38 años y, como sabemos que quedó privado del Maestro a la edad de
poco más de 20 años, que desde muy joven fue discípulo de Juan Bautista,
antes de seguir a Jesús, obtenemos esa data restando del año 38 (muerte de
Cristo), los 21 años, que podría tener en aquel momento. […]
Pescaba con las barcas de su padre, con su hermano y los mercedarios que
aquél tenía a su servicio, luego será, como los otros, pescador de hombres,
de sus espíritus en Cristo. Es de notar este oficio de pescadores, entre los
Apóstoles, que entraña un símbolo, y aunque sabemos que el “pez”, es
alegoría simbólica de Cristo, porque su nombre en griego encierra su
anagrama (irthus: Iesus Xristos theou uios soter), y era el modo de
reconocerse entre los cristianos, en los momentos primeros de persecución,
por la figura del “pez”, bien trazándola en el aire con un dedo, en la arena o
en la nota, sin duda, también está relacionado con ese oficio de los
predicadores de la Buena Nueva.641

638
En [Link] [Consultado el 14 de febrero de 2021].
639
Luis Nazario de Castro no es la misma persona que Luis de Castro García. Aunque ambos sean médicos y
escritores. Este error, que sigue vigente en la página web de la Biblioteca Nacional de España, queremos matizarlo y
expresar las correcciones pertinentes. N del A.
640
De Castro García, L. (1963e). Historicismo simbólico y médico en San Juan. Ed. Duero. Consta de 23 pági-
nas y 26 ilustraciones. Consideramos esta obra como un ensayo breve. N del A.
641
Ibídem, p. 5.

357
Álvaro de Castro Palomares

En este primer capítulo, Luis hace un bosquejo histórico y biográfico de San Juan,
y, entre otros datos, como atestigua el “papiro Egerton”, sitúa el conocimiento del
Evangelio de Juan, en torno al año 130 d. C en Egipto. (1963e, p.7).
Sobre el Verbo de Juan, Luis introduce el capítulo explicando la palabra Logos y se
adentra en conceptos filosóficos de Heráclito, Zubiri, Kant o Goethe en torno al vocablo
«Verbo».
El comienzo del Evangelio de Juan: “En el principio era el Verbo y el Verbo
era Dios” tiene la dificultad de la traducción de la palabra “Verbo”, que en el
Evangelio griego es el “Logos”, que es la palabra, el dicho, la expresión, la
razón o explicación y en fin, la expresión de la razón. […]
Para Heráclito la realidad no era un nombre, sino un verbo. El hombre en su
vanidad ha convertido el verbo impersonal “crear” en “hacer” o “descubrir”,
que son totalmente personales, y el verbo impersonal, latino y castellano,
tiene un sentido infinito, así decimos mejor “ te es lícito hablar” que “es
lícito que hables”. Precisamente sólo es dable a Dios crear, mientras que el
hombre puede únicamente descubrir o “quasi crear”, como admite Zubiri.642

En el capítulo tercero, habla sobre aspectos médico legales y hallazgos en la Sábana


Santa de Turín y sobre los milagros de Jesús, según los refiere Juan en la redacción del
Evangelio, con apreciaciones desde la medicina.

Entre los siete milagros de Jesús que refiere Juan, como siempre el “7”,
viene a destacarse, de los cuales, cinco de ellos, no se encuentran en los
Sinópticos, solamente nos interesan los curativos o médicos.
En la curación del paralítico de la Piscina Probática, nos da la edad del
enfermo (38 años) y la duración de la enfermedad. En la referencia de la cura
del hijo del cortesano, enfermo de Cafarnaún, con fiebre, precisa “la hora
séptima”, en la que desapareció, que es justamente la de más ascenso.
Cuando Jesús da vista al ciego de nacimiento en Jerusalén, hace constar que
los discípulos preguntaron al Rabbí, si era culpa del pecado o bien culpa de
sus padres, dato que se refiere a herencia o bien a gonorrea, enfermedad
frecuente entre los judíos, y al explicar, por boca del Maestro, que la
enfermedad no es siempre flagelo de Dios, como creían los antecesores y
culturas precedentes (sumerios, caldeos y asirios), sino por falta de Luz o
Verdad, nos proporciona un dato de un cambio radical en el concepto
médico de origen de la enfermedad.643

En el desarrollo del último capítulo, Luis recurre a la teoría del simbolismo musical
que pudo comprobar en el Patio de San Gregorio y que escribió en su obra Un Médico
en el Museo.
La música siempre ha ido unida a lo más respetable de la vida espiritual
(creencia, ritos e historia) o a lo más útil y necesario, tal la prevención y
curación de las enfermedades. Esta relación se registra desde los más
remotos tiempos. Dada la suma importancia que ambos aspectos de la vida
tienen para el hombre y el carácter específico del canto o la tonada, de
diferente categoría y clase, según el fin a que está destinada la música, es
lógico que traten de perpetuar la misma de una manera gráfica o simbólica.
Por esta razón nace la notación simbólica y pictográfica, la que por medio de
pinturas-símbolos recuerda la melodía de un canto. […]

642
Ibídem, p. 9.
643
Ibídem, p. 13. También escribe, en este capítulo, sobre la Resurrección de Lázaro y sobre las huellas de las
lesiones redactadas en el Evangelio de San Juan, durante la Pasión de Cristo, plasmadas, según él, en la Sábana Santa.
N del A.

358
Obra humanística

En esta relación del ritmo y la música, con la medicina, hemos de colocar la


ingente figura de San Juan Evangelista que, como veremos, tiene un papel,
en rigor indirecto en la mística musical simbólica. […]
En la tradición románica: el águila644 es el “do”; el pavo real es el “re”; el
buey es el “mi”, y el león es el “fa”. Sin entrar en disquisiciones complicadas
del simbolismo musical, según Schneider, el llamado “tetracordo místico”
(do, re, mi, fa), sería el mediador entre el cielo y la tierra. Precisamente entre
este tetracordo intermedio y el divino, “sol”, “la”, “si”, “do”, es el águila el
“do”, común a los dos, pues por su vuelo rápido, de fácil comunicación entre
ambos, es símbolo de la oración humana, que alcanza la altura de lo
divino.645

Imagen 191. Tetramorfos en la Bóveda del Panteón Real de la iglesia de San Isidoro de León.
Imagen del libro de De Castro García, L. (1963e). Historicismo simbólico y médico en San Juan.
Figura 15. La flecha negra señala la cabeza de águila que simboliza a San Juan Evangelista. N
del A.

2.4 LOS ARTÍCULOS SOBRE LA SÁBANA SANTA. UN LIBRO QUE NO FUE.


En la obra de Luis, se puede apreciar una cierta concatenación de ideas que, en paralelo
con conferencias y artículos, forman un corpus de temáticas que le han interesado, por
lo que ha tenido el impulso de plasmarlas en papel.

644
En la representación antropozoomórfica a San Juan Evangelista le corresponde la cabeza de águila. Sobre el
Tetramorfos, vid. González Hernando, I. (2011). El Tetramorfo. Revista Digital de Iconografía Medieval. Volumen
III, núm.5, pp.61-73. En [Link] [Consultado por
última vez, el 14 de febrero de 2021].
645
De Castro, L (1963e). [Link]., p. 17, 18 y 22.

359
Álvaro de Castro Palomares

Cristo, la Sindón, la simbología religiosa, el análisis comparativo del Cristianismo


con otras religiones o los binomios conformados por arte y religión o medicina y
religión, son ideas centrales dentro de ese corpus de carácter religioso en su obra.
El primer escrito suyo que tenemos, que relaciona cristología y medicina, lo
encontramos en La Cruz y la Medicina (1951). Como hemos dicho, catalogado como
libro en la Biblioteca Nacional de España, aunque se trate de la publicación de la
conferencia del mismo nombre, pronunciada en el Colegio Mayor «Reyes Católicos” de
Valladolid, en diciembre de 1951.
Continúan, a esta conferencia, una serie de artículos con considerable extensión,
publicados en Libertad entre el 12 de abril y el 13 de septiembre de 1953. Se trata de 21
artículos, que abordan la Pasión de Cristo y la Sábana Santa de Turín. Nunca llegaron a
formar un libro, si bien, Luis tenía en mente el título de La Medicina y el Santo
Lienzo646 en la información contenida en la cubierta647 de la portada de la obra El
Enigma de Berruguete. La danza y la escultura (1953a) y que, por razones que
desconocemos, no se llevó a término.

2.4.1 La Cruz y la Medicina. (1951).


A esta obra ya nos hemos referido en el apartado 1.6.8 de este trabajo. Sin embargo,
expondremos, a continuación, ciertos aspectos a modo de introducción del interés de
Luis por esta materia. Contiene necesarios guiños a la Historia, fisiopatología médica y,
por supuesto, a la Religión.
Se remonta, a las civilizaciones persa, india y egipcia como administradoras de este
antiguo suplicio de la crucifixión. Advierte que, excepcionalmente la civilización
griega, a tenor del testimonio de Demóstenes y Platón. Atribuye a Dionisio de Siracusa
la condena a sufrir este castigo a aquellos griegos que auxiliaron a los cartagineses.
Posteriormente, esta práctica llega a Roma, donde se aplicaría a salteadores y
desertores. Ya el pueblo hebreo emplearía la crucifixión tras la ocupación romana.648

[…] Se aplicó en un principio en simple clavazón del condenado a un poste


afianzado en el suelo, hasta que el reo moría de hambre y sed. Luego se
aplicó clavando los brazos a las dos ramas de una «cruz bífida», que se llama
«decussata». Más tarde se sustituyó por la forma de aspa o X, «cruz de San
Andrés», apareciendo posteriormente la denominada «inmisa», o en T, tipo
utilizado en Grecia y Roma. En el primer tiempo del cristianismo, por cierta
repugnancia a venerar el leño de la Cruz, pues recordaba al suplicio de reos,
no se representaba claramente sino con símbolos, como el áncora, la letra
griega «thau», o ciertos monogramas o anagramas cristianos. Aparece
solamente esbozada en los primeros siglos de nuestra era, a pesar de que San
Pablo hizo una continua labor en pro de la universalización de la misma.

646
En la cubierta de El Enigma de Berruguete. La danza y la escultura (1953a): «La Medicina y el Santo
Lienzo. Serie publicada en diario Libertad, pendiente de recopilación». Hemos podido reunir un total de 21 artículos
que consideramos pueden formar parte de esa serie publicada en Libertad. N del A.
647
Del mismo modo, constan en esa cubierta del libro, como «Publicaciones del autor»: Luz en la sombra,
Cuarenta y dos trabajos científicos y Ciento treinta y cinco artículos de prensa. De estas publicaciones, no tenemos
constancia ni manuscritos ni proyectos como tal. Sí que hemos encontrado más de 135 artículos de prensa en total y,
efectivamente, sobre la cuarentena de artículos científicos y humanísticos. N del A.
648
De Castro García, L. (1951). La Cruz y la Medicina. Valladolid. Ed. Publicaciones del Colegio Mayor «Re-
yes Católicos». p.7.

360
Obra humanística

El autor introduce el Análisis Médico de la Pasión afirmando que «Si la Cruz tiene
un gran significado para la medicina, no es menos cierto que hay sobrada materia
médica en la Cruz». (De Castro, 1951, p.8).

Este aspecto médico-legal de la Pasión ha sido analizado por algunos


investigadores, tanto pertenecientes a escuelas ortodoxas como heterodoxas,
positivistas y materialistas, pudiéndose asegurar que la conclusión de todos
es el encontrarse ante la falta de explicación para aclarar el enigma, aceptar
la resistencia sobrenatural de Jesús y que, sin contar con ella, no es posible
concebir la variedad de sufrimientos y penalidades que soportó hasta
culminar en el último suspiro, tal y como estaba profetizado. Es un terreno
sumamente delicado que ofrece especiales arcanos adonde nuestra mente
difícilmente llega; pero caminando aún desde el campo médico por esta
vereda de sufrimientos, se llega al convencimiento de su naturaleza divina.

De este modo y, teniendo siempre la censura eclesiástica al acecho, con sus


investigaciones, aporta postulados en la senda del pensamiento del Vaticano y
compatibles con la doctrina eclesiástica. Luis se convertirá en un amplificador de la
corriente ortodoxa en la interpretación de la Pasión de Cristo y de la Sábana Santa de
Turín. Dando a conocer las investigaciones punteras, pero también las controversias que
surgen en este campo de investigación cargado de moral y sensibilidades religiosas.
El comienzo de la Pasión, tiene lugar en el Huerto de Getsemaní. Ahí empieza la
«Agonía de Jesús». Ante las angustias vividas por Jesús, en esos momentos, explica el
fenómeno de la «cromhidrosis». Esto es, una alteración del color del sudor.

Se hace amarillo en el ictérico, verde en la intoxicación por el cobre, azul


con la presencia de gérmenes piociánicos, negro en la alcaptonuria por el
ácido homogentisínico y fosforescente en la fiebre miliar y por la ingestión
de pescados con esta cualidad. Se denomina hematidrosis, y ha sido citada
por varios patólogos, la trasudación de sangre en esfuerzos supremos,
emociones terribles y en algún caso de menstruación vicariante. Este
fenómeno ha sido analizado por Lessetre en su Diccionario de la Biblia.649

Describe, a continuación, ejemplos de otros casos de hematidrosis en la historia y


justifica con reacciones del sistema nervioso simpático y colinérgico, este fenómeno que
«No está reñido con la ciencia el sudor de sangre, y se admite ante el gran
sufrimiento».650
El autor entra en detalles de terminología, empleo histórico y metodología del
denominado «castigo de varas», así introduce el vocablo «verdugo»651 y los conceptos
de «Flagrum»652 y «Flagelación».

Los romanos practicaban la flagelación atando al condenado a una argolla


fija en un poste, despojándole de sus vestidos y recibiendo la lluvia de
golpes en las espaldas. Los líctores eran los azotadores en los consulados,
pero como Pilatos no tenía mando consular, a Jesús lo azotaron los fuertes

649
Ibídem, p.9.
650
Ibídem, p.10.
651
Del latín «Viridis» que significaría vástago del árbol y que Luis comprende que enlace las acepciones del
elemento de la vara y el que aplica el castigo, como verdugo. N del A.
652
De Castro, L. (1951). [Link]., p.11. « […] también usaron el “Flagrum”, que eran cordeles o tiras de cuero
ensartadas con huesecillos o bolas de plomo, así como también cadenillas de hierro terminadas por abrojos metálicos.
La instrumentación de esta pena ha sido muy variada y es conocido de todos la verga seca, el “Knut” ruso y el látigo
de cinco colas de la torre de Londres, lo que supone un sádico ascenso en la búsqueda del suplicio humano».

361
Álvaro de Castro Palomares

soldados, diestros en este martirio de «verbera», que eran verdaderos


especialistas, verberones a «flariones», pues así se llamaban a esos
aplicadores de la pena.653

En esa misma página, encontramos la primera alusión de Luis al Santo Sudario de


Turín. De ahí, que consideremos una concatenación de temas en el corpus de la obra del
Dr. De Castro.

Los judíos daban todos los golpes por la espalda; pero si fué sentenciado por
los romanos que no respetaban la parte anterior, no es posible aclarar este
punto, lo que tiene una gran importancia en cuanto a la intensidad del
traumatismo, por abarcar mayor superficie. Si bien la profecía decía que no
quedaría parte sana en Él desde la planta del pie hasta lo más alto de la
cabeza, no implica ello que todas las heridas fuesen por el azotamiento, pues
aun quedan muchas ocasiones de herirle por todas partes antes de ser
clavado. Actualmente se ha podido estudiar este tema en las impresiones del
Santo Sudario de Turín. El Cardenal Bon, observando estas huellas sobre la
sábana, asegura que fué [sic] azotado con «flagrum» o correa terminada con
un cordón metálico en forma de péndulo o halteres.654

También hay cabida para el arte y la representación de episodios de la Pasión:

Hay discrepancias de opiniones respecto a si fué clavado en tierra o en la


Cruz ya izada. Son más los que suponen que fué clavado en tierra, acostado
sobre el madero, y después levantado éste con aquella carga martirizada.
Esta operación la representa Gregorio Fernández en los soberbios pasos
procesionales que se conservan en el Museo Nacional de Escultura y aquel
momento está con minucia de detalle recogido en el conjunto grandioso e
impresionante del paso de los Reventados. […]
[…] Desciende y ahora le toca la vez a los pies, y en la clavazón de los
mismos, surge otra discusión sobre si fueron dos o uno. Pintores como
Velázquez, Murillo, Zurbarán, Ribera, Cousén, etc., utilizan cuatro clavos en
sus Cristos, mientras que escultores como Fernández, Carmona, Berruguete,
Cellini y otros renacentistas italianos y pintores como el Greco lo sujetan
con tres.655

El autor concluye esta pequeña obra considerando al edema agudo de pulmón,


como causa fundamental de la muerte de Jesús.

Se ha dicho que Cristo padeció una pleuresía tuberculosa y muchos se han


alzado en contra de esta suposición que se ha dado para explicar el líquido
que manó de su costado. No hubiera podido subir la montaña, sufrir 40 días
de ayuno en el sol del desierto, predicar, atravesar collados, bajar valles,
caminar desde el Cenáculo hasta la Betania y de ésta a Jerusalén, soportar la
vía dolorosa con la carga de la Cruz y hablar con fuerte voz cuando estaba
clavado, si tuviese sus pulmones enfermos. […]
Ya hemos visto como el desfallecimiento cardíaco va presentándose en este
recorrido médico de su Pasión y es natural que muera por fracaso de su
corazón y entrase en edema agudo de pulmón. Aquellos pulmones
encharcados y convergiendo todos los mecanismos para la presencia del

653
Ibídem, p.12.
654
Ibídem, pp.12-13.
655
Ibídem, p.18.

362
Obra humanística

edema, es precisamente la causa de la exudación y trasudación de ese


líquidos sero-sanguinolento a la cavidad pleural, como encontraríamos
siempre en los cadáveres de los fallecidos por edema agudo de pulmón. La
postura de los brazos, la avidez de la sangre o líquidos desde aquella espalda
escoriada, cruzada de heridas, hace por la expansión del tórax que todo actúe
como una ventosa, y aquel líquido que destilaba el pulmón edematizado fué
más bien hacia la cavidad pleural que hacia los bronquios, y aunque estos se
encontraban también encharcados, pues su respiración era estertorosa, siguió
el camino donde más líquido se solicitaba y fué el que salió con la
lanzada.656

Para Luis, queda descartada la opción de que Jesús padeciera tuberculosis y


considera sólida la posibilidad del edema agudo de pulmón, como causa del extraño
líquido que resultó del costado de Cristo, tras la lanzada de Longinos.

2.4.2 El Santo Sudario en Libertad.


Traemos una serie de sus 21 artículos publicados en Libertad, durante el año 1953.
Con el tema principal de la Sábana Santa y, también con la Pasión de Cristo. Por lo
extenso de los mismos, y el formalismo en extensión de nuestra investigación,
citaremos y referenciaremos la serie de artículos y expondremos ideas que
consideramos de interés.
- 12 de abril de 1953. En torno al Santo Sudario.657
- 19 de abril de 1953. La Ciencia y el Santo Sudario.
- 26 de abril de 1953. Investigación en el Santo Sudario.
- 3 de mayo de 1953. La perfección en el Santo Sudario.
- 10 de mayo de 1953. El Rostro en el Santo Lienzo.
- 17 de mayo de 1953. La Espalda en el lienzo de Turín.
- 24 de mayo de 1953. Cabeza y huella del hombro de Jesús en el lienzo de Turín.
- 31 de mayo de 1953. El costado derecho en el lienzo de Turín.
- 7 de junio de 1953. Agua y Sangre en el lienzo de Turín.
- 14 de junio de 1953. Muerte y luz en el lienzo de Turín.
- 21 de junio de 1953. Crucifixión de las manos en el lienzo de Turín.
- 12 de julio de 1953. Antebrazos y manos en el lienzo de Turín.
- 19 de julio de 1953. Extremidades inferiores en el lienzo de Turín.
- 26 de julio de 1953. Clavazón de los pies en el lienzo de Turín.
- 2 de agosto de 1953. Instrumentos de la Crucifixión a la luz del Santo Lienzo.
- 9 de agosto de 1953. Santa Faz y lienzo de Turín.
- 16 de agosto de 1953. Corona de espinas y lienzo de Turín.
- 23 de agosto de 1953. El arte y el Santo Lienzo.
- 30 de agosto de 1953. Los copistas del lienzo de Turín.
- 6 de septiembre de 1953. Reflexiones sobre el lienzo de Turín.
- 13 de septiembre de 1953. Datos históricos del lienzo de Turín.

Hemos sentido un gran interés por materia cristológica y especialmente con


apasionamiento por este tema sindonológico, por sus relaciones con nuestra

656
Ibídem, pp. 21-22.
657
Utiliza indistintamente el término sudario o lienzo para referirse a la Síndón. Posiblemente por un descono-
cimiento de las diferencias de cada concepto. «Sindón», del antiguo francés «sindoine» y del italiano «sindone» es,
una tela de lino más larga que ancha que envolvía el cuerpo, a diferencia de «sudarium» que en latín significa peque-
ño lienzo útil para enjugar el rostro. Vid. Alarcón Benito, J. (1984). El Quinto Evangelio. Ediciones Alonso, S.A.
p.23.

363
Álvaro de Castro Palomares

profesión médica. Después de los estudios recientes y de los últimos años


sobre la Sábana Santa de Turín ha venido de nuevo a tomar interés palpitante
en la Prensa nacional este interesante tema. La primera llamada desde las
páginas del periódico fue debida a Muñoz Cardona que publicó un extenso
artículo en «El Español» por el año 1944. En estos días «Arriba» insiste
sobre lo mismo, y «Ya» publica la reproducción de la escultura hecha por
Lorenzo Ferri después de estudiar las huellas del Santo Lienzo de Turín,
durante veintiún días y que ha ofrecido al Santo Padre.658

En este primer artículo de la serie, hay una declaración de intenciones, que, en todo
momento se mostrará acorde con la postura eclesiástica y, enunciará y explicará, los
hallazgos científicos del momento cotejados con los relatos evangélicos.

La divulgación de las investigaciones realizadas es siempre provechoso ya


que hermanando lo científico con lo religioso en el sentir de las gentes, lleva
muchas veces luz a conciencias cegadas. La técnica ha conducido al hombre
por senderos de extravío, alejándose del espíritu y acercándose al
materialismo, pero en esta última etapa, de nuevo le ha guiado a su primitivo
cauce y demostrándose la concordancia entre los hechos referidos por los
Libros Sagrados, sinópticos y apócrifos con los encuentros científicos, se
viene a reforzar hechos de fe.659

Para Luis, la Sábana Santa es un auténtico «Quinto Evangelio», reliquia en la que


«es posible registrar la huella del suplicio que sufrió Cristo con sobrado detalle».
Además, publicita el calco de la Sábana Santa de Turín que se conservaba en
Valladolid, en el Convento de las Lauras660. Un edificio que fue derribado a finales del
s. XX. Esta es, sin duda, una de las valiosas aportaciones de este artículo, que da a
conocer este edificio histórico de la ciudad. Ese calco o copia del Lienzo, se conserva
actualmente en el Convento de Santa Catalina de Valladolid.
Sin entrar en los pormenores anatómicos que se pueden contemplar en la Sábana
Santa, aprovecha los cuatro primeros artículos de la serie, a modo de introducción en
técnicas que se han aplicado sobre la reliquia. Así, señala que desde 1898, con la
fotografía tomada por Secondo Pia661, se despierta un interés evidente y un
«acercamiento del hombre de ciencia a la materia religiosa».
De la imagen de Pia, se obtenía que el «color pajizo de la tela resultaba negro en el
negativo fotográfico y las sombras de la imagen se aclaraban».662
Con esta imagen, se reforzaba, según De Castro, la idea de que no se trataba de una
imagen pictórica:
[…] pues la imagen positiva obtenida correspondía a una técnica realista de
un rostro singular y de un cuerpo perfecto, muy lejos de ser posible su

658
De Castro García, L. (12 de abril de 1953). En torno al Santo Sudario. Libertad.
659
Ibídem.
660
Vid. Forjas, F. (1 de noviembre de 1998). El Ayuntamiento de Valladolid destruye edificios antiguos para
propiciar operaciones inmobiliarias. El País. En el artículo de Luis, 45 años antes, se pone en valor el continente y el
contenido de ese edificio que terminó siendo derribado para la construcción de un aparcamiento. N del A.
661
Secondo Pia. (1855-1941). Abogado interesado en Arte y fotógrafo aficionado, autor de la primera fotogra-
fía autorizada de la Sindón. Fue presidente de la Asociación Fotográfica de aficionados de Turín. Comenta Luis,
sobre la fotografía de Pia: «Esta sencilla aplicación de la ciencia fotográfica a la borrosa imagen de la Sábana vino a
dar luz sobre la naturaleza de la huella. Sólo cabía la explicación de que aquella huella era un negativo en el lienzo y
que al ser revelado se convertiría lógicamente en positivo». En De Castro García, L. (19 de abril de 1953). La Ciencia
y el Santo Sudario. Libertad.
662
De Castro García, L. (19 de abril de 1953). La Ciencia y el Santo Sudario. Libertad.

364
Obra humanística

realización por pintores del siglo XIV, en que indiscutiblemente la Sábana


ya se veneraba.
[…] Bajo otro punto de vista, tampoco era posible que ningún pintor de
aquella época fuese capaz de reproducir en el lienzo una imagen negativa del
hombre, cuando actualmente se ha invitado a pintores actuales para hacerla y
no es posible no siendo a la vista de un negativo como una placa fotográfica
con tal inversión, y no se ha dispuesto de tal técnica hasta el siglo XIX.663

Imagen 192. Huella frontal en el primer negativo de Pia, en 1898. Imagen obtenida de VVAA.
(1950). La Santa Sindone nelle rícerche moderne. Risultati del Convegno Nazionale di studi
sulla Santa Sindone. L.I.C.E. R. Berruti . Fig. 32. Biblioteca particular del Autor.

El siguiente campo científico de aplicación en la investigación de la Sábana, era la


química. Esto concernía, principalmente, a la técnica de embalsamamiento.

La química vino a demostrar una posibilidad explicativa de las huellas del


Santo Lienzo. En los embalsamamientos de la antigüedad se han utilizado
substancias amargas como la resina, y preferentemente el áloe y el acíbar por
su carácter aromático. Lo que se buscaba era el ahuyentar los insectos que se
alimentan del cadáver […]. Los judíos también las usaron, y sabemos cómo
Nicodemus aportó cien libras de mirra y áloe para embalsamar a Jesús.664

Se enumeran una serie de experimentos científicos con cadáveres y las sustancias


que estos emanan, así como las reacciones que producen al mezclarse con áloe y otras
sustancias empleadas en el embalsamamiento. Recordemos, que Luis, ya tenía cierta
experiencia tras el embalsamamiento de Martínez Anido. Aún no ha experimentado
sobre esta técnica en cadáveres. Lo hace más adelante, para comprobar lesiones en las
manos y en tórax, que serán sus aportaciones más valiosas en este campo, acordes a los
663
Ibídem.
664
De Castro García, L. (26 de abril de 1953). Investigación en el Santo Sudario. Libertad.

365
Álvaro de Castro Palomares

resultados vigentes y aceptados por la Iglesia. Divulga las técnicas de los investigadores
más reconocidos del momento, como Romanese (Catedrático de Medicina Legal de la
Universidad de Turín), Judica-Cordiglia (Profesor de Medicina Legal de la Universidad
de Milán), Vignon (Profesor de Biología en el Instituto Católico de París) y Colson
(Físico, miembro de la Academia de Ciencias de París), entre otros.
Luis explica las diferencias entre las teorías de Romanese y Judica-Cordiglia frente
a las de Vignon y Colson, del siguiente modo:

Las explicaciones de estos dos investigadores son distintas de las de Vignon


y Colson, con su teoría de la vaporización. Para estos últimos no hace falta
que la Sábana estuviese en contacto directo con la piel, pues los vapores
llegarían a la misma sin la inmediata superposición, Para Romanese y Judica
es necesario un contacto y presión sobre la piel. En pro de la teoría de estos
últimos parece estar el hecho de que la huella en el Lienzo de Turín es más
nítida en la espalda, pero creemos que no es razón suficiente para descartar
la vaporización, pues si la impresión puede producirse a distancia, el proceso
químico se hará más fácilmente por contacto, como ocurre con el dorso del
cuerpo al depositarlo encima de la sábana.665

Sobre la Verónica, lamenta Luis que se hayan borrado las huellas de la Faz,
explicándolo por la falta de un fijador como la mirra o el áloe que impregnara el
profundo sudor y sangre manifiestos en el rostro de Jesús. Al respecto, comenta
características fotoquímicas de sudor y sangre.
En el artículo titulado «La perfección en el Santo Sudario», que consideramos
último de los 4 introductorios o de presentación de la reliquia, antes de abordar
secciones anatómicas o aspectos más particulares, vuelve a nombrar las investigaciones
de otras importantes figuras en la Sindonología. Como Giussepe Enrie, fotógrafo
profesional que perfeccionó la técnica fotográfica aplicada al Lienzo, obteniendo una
mejor calidad, en los positivos, que la de Pia; Luigi Gerida (Profesor de la Universidad
de Roma, importante constitucionalista y especialista en antropometría); Luigi Gedda
(Destacado médico genetista); Henri Bon (autor del libro Compendio Medicina Católica
(1942) y estudioso del fenómeno de las estigmatizaciones) o el Dr. José Riquelme
Salar666, con quien nuestro autor, mantuvo correspondencia.

665
Ibídem.
666
José Riquelme Salar. (Abanilla, Murcia, 1904-1998, Alicante). médico homeópata y abogado, que incluso
llegó a trabajar en el Instituto Psiquiátrico de Lima (Perú). Académico de la Real de Murcia y Sevilla. Miembro de la
Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas. Miembro de la Academia Italiana de Historia del Arte. Miem-
bro de honor de los Médicos Españoles por el Consejo General de Colegios Médicos de España. Mantuvo correspon-
dencia con Luis de Castro y fue mentor suyo para entrar en la Academia Nazionalle di Storia dell’Arte Sanitaria di
Roma con mediación del Prof. Pezzi, que también se lo presentó a Luis, Riquelme Salar. N del A.
Autor, entre otras obras, de Examen Médico de la vida y Pasión de Jesucristo. (1953). Madrid. Tipografía: Pa-
blo López. Esta obra está referenciada en la bibliografía de De Castro García, L. (1954b). Tomo II. [Link]., p. 771. N
del A.

366
Obra humanística

Imagen 193. AFLC. Anverso de la postal de la fotografía oficial de la Santa Sindone. Giussepe
Enrie (1933). Positivo y negativo fotográficos. N del A.

En aquel lienzo se aprecian con toda nitidez, como escribe el doctor


Riquelme, no solamente las heridas de la flagelación, sino las cinco llagas y
en total se ve, sencillamente, la figura de un hombre vista en sus dos planos:
dorsal y frontal, pues según toda verosimilitud el cadáver de Cristo fue
puesto en decúbito supino sobre la mitad del lienzo dejando la huella del
plano dorsal del cuerpo, mientras que la otra mitad del lino recubría toda la
parte frontal del mismo y los contornos son tanto más definidos donde el
contacto fue más directo.667

Luis ya disponía del interesante ensayo de Riquelme Salar, de 1953, y obtiene


mucha información del cuerpo de sus artículos, en esta obra. En 1957, Riquelme
manuscribe una dedicatoria en la primera página tras la portada de su libro Examen
Médico de la vida y Pasión de Jesucristo (1953), a Luis:

667
De Castro García, L. (3 de mayo de 1953). La perfección en el Santo Sudario. Libertad. Este párrafo es cita
parafraseada de Riquelme Salar, J. (1953). [Link]., pp. 144-145.

367
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 194. AFLC. Dedicatoria manuscrita de la obra de Riquelme Salar, Op. cit (1953) a Luis;
«de profesión y aficiones comunes al autor de este libro».
Biblioteca particular de Luis de Castro.

Tomando como referencia la cronología de la serie de artículos, no podemos


afirmar que exista un determinado orden o sistematización en el recorrido por las
distintas partes anatómicas del cuerpo plasmado en el lienzo, aunque se puede intuir un
cierto orden cráneo-caudal o sea, a capite ad calcem, de la cabeza a los pies, siguiendo
el método tradicional usado desde antiguo en tratados anatómicos y clínicos. Este
recorrido lo apreciamos a partir de los cuatro artículos introductorios hasta los últimos
siete expuestos en la enumeración, que pudiéramos llamar de miscelánea.
Respecto al rostro observado en la Sindón, Luis ve compatibles las agresiones
sufridas por Jesús tanto con las bofetadas como con la colocación de la corona de
espinas, que pudiera provocar un sangrado del cuero cabelludo, «en sábana» y que la
huella del Santo Sudario tiene aspecto de «facies echimótica».

Calcúlese la que brotaría (se refiere a la sangre) del rico nexo vascular de la
piel de la cabeza herida por las múltiples espinas, igualmente la hemorragia
de las arterias de la frente, y especialmente de la frontal temporal superficial
alcanzada por alguno de los elementos espinosos constitutivos de la corona.
De esas manchas rojizo-oscuras que se observan en la frente destaca una
que, a manera de una gota, se desliza hasta la ceja izquierda, surcando
aquella superficie.668

Coteja esas lesiones con los relatos de San Marcos y San Juan sobre esos pasajes
sucedidos en un primer tiempo ante Anás y Caifás y, posteriormente en el Pretorio
Romano con Pilatos.

668
De Castro García, L. (10 de mayo de 1953). El rostro en el Santo Lienzo. Libertad.

368
Obra humanística

No duda en poner unas notas de cierto sensacionalismo o persuasión concluyendo


el artículo del siguiente modo:

Rostro que es testigo de relatos evangélicos y símbolo admirable del triunfo


del espíritu sobre el dolor, como ha manifestado Hounder, y que aún hoy nos
mira, miramos y admiramos.669

Respecto a las lesiones de la espalda, cita las investigaciones de Vignon y añade las
siguientes observaciones:

Existen además otros detalles sobre los que nosotros hemos llamado la
atención. Al estar depositado el cuerpo sobre una parte de la Sábana, ya que
la otra, en su largo, va a doblarse por la cabeza para cubrir la parte anterior,
hay porciones del dorso que no pueden señalarse tanto, como son las partes
superiores y laterales por fuera de los omóplatos, que aparecen como dos
sombras claras y, sin embargo, muy marcado el espinazo. Se observan
también en los precisos bordes del bien constituido tórax, hinchazones o
deformaciones, así como embalses sanguíneos que alteran el contorno y que
deben corresponder al enroscarse los látigos o a golpes del madero de la
Cruz y de las caídas. Otra curiosa huella sobre la que nosotros llamamos la
atención es una especie de rombo que aparece aproximadamente desde sexta
dorsal a décima, y que sin duda es prueba del contacto de la parte más
sobresaliente de la espalda con el madero, y que aún sin convulsiones tiene
que producirse al ser el sitio en que descansa, si cabe la palabra, el Cuerpo
atenazado por los hierros de las extremidades, colgado de los brazos en
contacto con la Cruz.
Vaga idea, pero impresionante, nos ofrece esa espalda martirizada y que en
verdad es testimonio de la profecía de Isaías que anunció los dolores de
Jesús.670

Queda patente, una vez más, la ferviente creencia de Luis en la reliquia cristiana.
En el artículo que aborda cabeza y hombro de la imagen observada en el Lienzo,
analiza la representación en Arte, de la carga del madero sobre la articulación:

Los escultores y los pintores primitivos y modernos no han tenido en


consideración esta huella traumática sobre el hombro derecho especialmente
y se han olvidado de reproducirla en los Cristos crucificados y yacentes que
han de ostentar tal llaga, ya que Jesús llevó antes la Cruz. Tampoco suelen
figurar en los Cristos del Descendimiento. Sin embargo, nosotros hemos
hecho la observación de que el imaginero Gregorio Fernández, realista y
observador, suele no echar en olvido este detalle y su gubia martiriza en
herida impresionante el hombro de sus Cristos y puede ser un detalle a
considerar como su firma e identificación de sus tallas en este motivo, pero
no sabemos por qué la herida aparece en el hombro izquierdo, como puede
observarse en el Yacente del Museo Nacional de Escultura, y suele cargar
sus Nazarenos con la Cruz a la izquierda, como en el «paso» del «Camino
del Calvario», y al igual que hacen otros artistas, tanto pintores como
escultores, aunque no todos, cuando lógicamente el hombre suele echar la

669
Ibídem.
670
De Castro García, L. (17 de mayo de 1953). La espalda en el Lienzo de Turín. Libertad.

369
Álvaro de Castro Palomares

carga sobre su lado derecho, más fuerte, y es más fácil de asir la Cruz. La
Sábana Santa nos muestra la huella de la Cruz sobre el hombro derecho.671

Imagen 195. Fotografía del paso del «Camino del Calvario», obra de imaginería de Gregorio
Fernández, Ca.1610. En: Colecciones en Red, del Ministerio De Cultura y Deporte,
[Link] [Consultado el
18 de febrero de 2021]. El Nazareno carga con la Cruz en el hombro izquierdo.

El artículo que trata el Costado derecho en la imagen de la Sábana es otra


declaración sobre la fe del Dr. De Castro en la reliquia:

Las características de esta herida han sido perfectamente delimitadas: es de


forma ovoidal, algo caída hacia el interior del pecho con un eje mayor que
mide cerca de cinco centímetros y en el menor de uno y medio, por lo que es
posible también que Tomás pudiese introducir parte de la mano en la misma.
Es esa herida que Tomás tuvo que tocar porque sus ojos se resistían a mirar
las cosas que sus manos no hubieran podido tocar, cuando se volvió a helar y
volvió a su naturaleza primitiva, buscando con los sentidos las cosas
sensibles y esperando de la materia la certeza. […]
Pues bien, ahí está la huella abierta en aquel costado, que llega a nosotros
fidedigna, después de tantos siglos, para que vuelvan a cerciorarse los
hombres de poca fe de que es posible introducir la mano en la misma.672

El costado derecho resultó ser una de las áreas de la Sábana mejor estudiadas por
Luis, junto con el clavado de las manos en la Crucifixión. Realizó estudios en cadáver y
llegó a modelar una lanza, similar a la que pudiera haber empleado Longinos. Llegó a
emitir algún informe médico-legal junto con el Profesor Gómez Bosque y, como
resultado de la investigación, surgieron publicaciones y comunicaciones unos años más
tarde al artículo de Libertad.

671
De Castro García, L. (24 de mayo de 1953). Cabeza y huella del hombro de Jesús en el Lienzo de Turín. Li-
bertad.
672
De Castro García, L. (31 de mayo de 1953). El costado derecho en el Lienzo de Turín. Libertad.

370
Obra humanística

Imagen 196. AFLC. Informe del Dr. Gómez Bosque sobre el Trayecto de la Lanzada de Cristo.
En la parte de abajo, Experiencia sobre el Trayecto de la Lanzada de Cristo en un cadáver
según datos de entrada y salida de la moharra romana en la Sábana Santa de Turín. (1957b).
Inédito. Por Luis de Castro García. Estos resultados fueron publicados parcialmente en el I
Congreso de la Sociedad Española de Historia de la Medicina, en Toledo en 1963. N del A.

El contenido vertido a través de la herida del costado derecho, así como teorías del
alcance de la lanzada de Longinos, conforman el eje del cuerpo del artículo siguiente de
la serie.

371
Álvaro de Castro Palomares

Se cuestiona la teoría de Pierre Barbet673, emitida en 1937, en la obra Las cinco


llagas de Cristo. Luis escribe:

Esta teoría no puede ser sostenida, ya que el golpe asestado por Longinos fue
brusco y fuerte y por lo tanto en distintas condiciones que la experiencia de
Barbet, y para nosotros, esencialmente, porque no creemos que fue
alcanzado el corazón. Para que así sucediese la lanza tiene que seguir en
trayecto casi horizontal, como efectivamente se observa en los esquemas
anatómicos del citado investigador. Aun contando con un tipo de Cruz
romana, que solía ser baja, los pies del condenado suelen estar a un metro
del suelo, quedando las extremidades superiores, como dice el doctor
Riquelme, a la altura aproximada de una persona. Fácil es imaginarse la
altura a que resulta estar el costado y de cómo es natural que el lanceamiento
se haga en sentido de abajo a lo alto, no a la manera que se toma una
jabalina. Si así se hiciese, posiblemente se atravesaría el tórax de parte a
parte y de una manera poco en consonancia con el espíritu con que lanceó
Longinos, más bien por un sentimiento de compasión y de conciencia al
verle ya muerto y dar el último golpe de gracia, que no fue de ensañamiento
siendo el primer gentil que se convierte inmediatamente de muerto Jesús.674

Insiste, Luis en que la causa probable de muerte de Jesús fue el edema agudo
pulmonar675, y coincide con la tesis sostenida por el Dr. De Palacios Carvajal, 54 años
más tarde, en su libro La Sábana Santa. Estudio de un Cirujano (2007), quien escribe:

Actualmente estamos en condiciones de explicar porqué salió sangre y suero


tras la lanzada en el costado. El suero se debería, según algunos autores, a la
acumulación de líquidos en el pericardio como consecuencia de una
pericarditis serosa traumática provocada por los golpes de la flagelación
sobre la zona del corazón. No niego que los traumatismos provocados por la
flagelación pudieran haber afectado al pericardio, inflamándolo, pero
sinceramente, en la Síndone la zona del corazón está deliberadamente
respetada, y no creo que los romanos, expertos como eran en estos
menesteres, se arriesgaran a castigar esta zona, porque sabrían del peligro
que habría entonces de que se les muriese allí mismo.
Otros se inclinan por el hidropericardio de origen agónico. Me considero
más a favor de la existencia de un proceso edematoso a nivel pulmonar, por
las causas ya explicadas, y también por la presencia de un derrame pleural
producido por los traumatismos y la insuficiencia cardíaca.676

Luis se declara partidario de que «fue clavada la mano por la palma y atravesándola
por el segundo espacio intermetacarpiano»677 en contraposición con la teoría sostenida
por Pierre Barbet.
Esta teoría, la explica en detalle, en un artículo de la revista Sindon678, años más
tarde:

673
Pierre Barbet. (1884-1961). Patólogo fourense y cirujano del Hospital San José de París. Fue uno de aque-
llos hombres de cultura y ciencia que sintió atracción por las primeras imágenes fotográficas de la Sindón. Realizó
numerosos experimentos con cadáveres para refutar o refrendar las heridas y secuelas de la Pasión. Autor de otra
obra, La Passion de Jésus-Christ selon le chirugien. (1935). Ed. Dillen. Vid. De Palacios Carvajal, J. (2007). La
Sábana Santa. Estudio de un Cirujano. Ed. Espejo de Tinta, S. L. p.345. Libro en la biblioteca del autor.
674
De Castro García, L. (7 de Junio de 1953). Agua y sangre en el Lienzo de Turín. Libertad.
675
De Castro García, L. (14 de junio de 1953). Muerte y luz en el Lienzo de Turín. Libertad.
676
De Palacios Carvajal, J. (2007). La Sábana Santa. Estudio de un Cirujano. Ed. Espejo de Tinta, S.L. p. 150.
Coincidencia con la tesis defendida por varios autores, entre ellos Luis. N del A.
677
De Castro García, L. (21 de junio de 1953). Crucifixión de las manos en el Lienzo de Turín. Libertad.

372
Obra humanística

El Autor con sus investigaciones ha llegado a la convicción que Jesús no fue


clavado en el carpo, como sostienen Barbet y otros, si no en la región palmar
a la altura del segundo metacarpo, o mejor dicho, en el mismo punto de
unión del tercio medio, con el tercio superior. En confirmación de esta
aseveración suya, el Autor añade que no existen regiones científicas,
anatómicas o experimentales que, en una crucificción [sic], de este tipo, nos
lleven a pensar en la producción de laceraciones en sentido longitudinal de la
región palmar. Para explicar la introducción del clavo en esta zona, concluye
el Autor, no es necesario que se fuerce la terminología anatómica asociando
mano y muñeca.679

Otra vez, cita la investigación con Gómez Bosque y explica la causa de una imagen
a la que quizá Barbet, no haya hecho alusión:

Esta imagen intermetacarpiana, que aparece bien destacada en el negativo,


que es la Sábana en oscuro, y que aparecerá en el positivo, que es el negativo
de la Sabana, en blanco, y por lo tanto muestra de hemorragia, en contraste
con la del carpo, demuestra una claridad central, interrumpida, posiblemente
por débiles coágulos y esfacelos cutáneos, pero concierta forma
cuadrangular, como corresponde al vacío que ha dejado el clavo utilizado,
descartado al desclavarle y sepultarle, y que no posee la homogénea imagen
del carpo, pues ella no es reflejo del paso del clavo.
Nuestra imagen o mancha, no ha sido interpretada por ningún investigador
anterior, como si hubiera estorbado su presencia, para poder explicar la
transfixión en la muñeca, cuando la imagen del dorso de esta izquierda, no es
para nosotros más que producto del roce del dorso de la muñeca sobre el
tosco madero, una vez que la mano está clavada por la palma, y como parte
más prominente, el dorso de esa muñeca, sufre escoriaciones en sus relieves
anatómicos o eminencias propias, que se señalan muy diferenciadas […].680

Por lo tanto, la tercera conclusión a la que llega en el artículo de Sindon, es la


siguiente:

Con la clavazón en este segundo espacio intermetacarpiano, no hay


necesidad de forzar terminología anatómica, asimilando la mano a la
muñeca, sino que hay un completo acuerdo entre lo que se encuentra en la
Impronta de Turín y los Textos proféticos y evangélicos, de que fueron
precisamente las manos, las «taladradas» por los clavos, no sus pulsos o
muñecas, amén en que la forma de «hendidura», que se obtiene con la
clavazón en este lugar de la palma, se atiene, con puntual reproducción, a lo
que el Evangelista óptico describe.

678
De Castro García, L. (1960b). La Crucifixión de las manos en el Santo Lienzo de Turín. Sindon. Anno II.
Quaderno número. 2. pp.25-38.
679
De Castro García, (1960b). Op. cit., p. 26. Resumen.
680
Ibídem., pp. 27-28.

373
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 197. Figuras 1 y 2 en De Castro García, L. (1960b). La Crucifixión de las manos en el


Santo Lienzo de Turín. Sindon681. Anno II. Quaderno número. 2. pp.25-38. En círculo rojo,
zona de 2º espacio intermetacarpiano. El dibujo de la mano, posiblemente, corresponda al Dr.
Conde Andreu. N del A.

En el artículo de Sindon, cita las investigaciones de su «malogrado amigo» el


Profesor José Conde Andreu682, sobre la crucifixión de nueve cadáveres en su
departamento anatómico:

681
La revista Sindon era publicación oficial de la Real Confraternitá del SS. Sudario del Centro Internazionale
di Sindonologia de Turín. Con lo que el artículo de Luis tuvo extensa divulgación. Y, sin embargo, no hemos encon-
trado citas del mismo en otros trabajos de la materia. N del A.
682
José Conde Andreu (Paniza, Zaragoza, 1895-1958, Zaragoza). Catedrático de Anatomía y Técnica Anató-
mica en la Universidad de Zaragoza. Académico de la Nacional de Medicina. En los años 50 fue vicedecano de la

374
Obra humanística

Que se han sostenido hasta 15 días sin rasgarse, sin sujeción en los pies, y
que solo uno de ellos tuvo una rasgadura de la palma izquierda, quedando
pendiente solamente de la mano derecha, todo su cuerpo, sin rasgarse la
mano, lo cual es una experiencia positiva, ya que pudo demostrar, por
disección posterior, que su «ligamento transverso profundo», de aquella
mano izquierda, del que él mismo decía, en su Conferencia, dada el 16 de
marzo de 1956, en el Aula Magna de la Universidad de Valladolid, con
asistencia de los Profesores de Anatomía de esta Universidad, López Prieto y
Gómez Bosque, «han olvidado algunos investigadores, para asegurar la
debilidad de esta región de la mano», estaba debilitado, seguramente por un
traumatismo sufrido en vida, apareciendo atrófico en esa mano rasgada.683

Atendiendo a la extensión de nuestro trabajo, estamos en disposición de considerar


que la suma de artículos de Luis, que versan sobre la Sábana Santa, las contribuciones
aportadas a los Congresos de la Sociedad Española de Historia de la Medicina684 sobre
esta temática, así como las investigaciones con el Dr. Gómez Bosque, pueden
sobradamente constituir el cuerpo de una monografía al respecto.
Hemos destacado las dos aportaciones principales de Luis sobre la Sábana Santa,
que tratan sobre la probable causa de muerte de Jesús y la transfixión de las manos en el
madero. Valora como cristiano el aporte de la Sábana y se erige como divulgador y
estudioso de las diversas teorías que circundan sobre la reliquia. De nuevo, hay un claro
componente metodológico científico en la experimentación con cadáveres y otro
humanístico entorno a los pensamientos y teorías históricas, alrededor del Lienzo.
Aunque hemos enunciado el resto de artículos publicados en Libertad, no
desarrollamos más aspectos de los restantes, por considerar suficientes para nuestro
propósito los extractos en cuanto a pensamiento científico y humanístico de De Castro
en esta materia.

2.4.3 De la Sábana Santa a la Semana Santa Vallisoletana.


Estos estudios sobre la Sábana Santa o los registrados en Un Médico en el Museo
(1954b) sobre imaginería, valieron a Luis para impartir diversas conferencias y actos de
promoción de la Semana Santa de Valladolid en distintas ciudades españolas. Aún, en
estos días, algunos autores como el médico militar Pérez Alé, siguen empleando la
fórmula de difusión de sus propios estudios de investigación sobre la Pasión de
Cristo685, en actos y conferencias en torno a la Semana Santa en diversas localidades o
en medios de comunicación como la radio686. Valorando, por tanto, la temática de la
Pasión de Cristo y la Sábana Santa como asunto de interés actual y permanente.

Facultad de Medicina de Zaragoza y también llegó a desempeñar la segunda tenencia de Alcaldía de la ciudad. De-
fensor de las teorías del Naturismo médico. Entre sus obras, nombramos: Naturismo y naturismo médico (1925).
Tipografía Guillén. Vid. Arteche García, A. (1999). El naturismo médico español. Medicina e Historia. pp.2-15. En:
[Link] Repositorio de la Fundación Uriach. [Consultado el 19 de febrero de 2021].
Este trabajo fue galardonado con el XXIX Premio Uriach de Historia de la Medicina en 1999. N de A.
683
De Castro García, (1960b). [Link]., p.30.
684
Vid. De Castro García, L. (1963d). Historia y reconstrucción médico-anatómica de la Lanzada. Actas del I
Congreso Español de Historia de la Medicina. [Toledo, 15-17 de abril de 1963]. Ed. Paraninfo. pp.321-339; De
Castro García, L. (1965b). Historiocronología médica de Cristo. Actas del II Congreso Español de Historia de la
Medicina. [Salamanca, 23-25 de septiembre de 1965]. Gráficas Cervantes, S. A. Volumen II. pp. 93-108.
685
Ver Pérez Alé, M. (2018). ¿Murió Jesús en la Cruz? Fisiopatología de la muerte de Jesús de Nazaret. Ed.
Samarcanda. 234 pp. Libro que es fruto de varias conferencias impartidas por diversas localidades andaluzas. El Dr.
Pérez Alé, es Teniente Coronel. Médico Intensivista en la Fuerzas Armadas españolas y Doctor en Medicina por la
Universidad de Sevilla.
686
Entrevista al Dr. Pérez Alé en Cadena Cope. En el programa de Herrera en la Cope, el 24 de marzo de 2021.
Ver [Link]
que-podamos-explicarlo-futuro-20210324_1205199 [Consultado el 25 de marzo de 2021].

375
Álvaro de Castro Palomares

Con gran satisfacción recogemos de la prensa bilbaína, el buen éxito


alcanzado por el doctor don Luis de Castro, el pasado día 10, al pronunciar
en la capital del Norte, una brillantísima conferencia sobre sus estudios e
investigaciones acerca del Santo Lienzo de Turín.
[…] fue invitado por el excelentísimo y reverendísimo señor obispo de
Bilbao, doctor don Pablo Gúrpide687 para intervenir en la Semana Evangélica
por él organizada y que ha constituido un triunfo señalado. En esta Semana
ha sido el doctor Castro el único seglar que ha disertado junto a figuras tan
descollantes dentro de las Letras e Investigaciones sacras como los padres
González y Arriola, jesuitas, Enrique de Cabo, canónigo de Santander;
doctor Urbieta, profesor de Sagrada Escritura en el Seminario de Derio;
padre Gregorio de Jesús Crucificado, carmelita, y padre José de Jesús
Nazareno, trinitario.
Ante unas setecientas personas que llenaban el amplio paraninfo de la
Biblioteca Municipal de Bilbao, y los vestíbulos y corredores adyacentes,
habló el doctor Castro con gran elocuencia y profunda documentación
[…].688

Además de esta conferencia en Bilbao, tenemos constancia de otras en Gijón689,


Orense o Vigo690.

En los Salones del Círculo Recreativo Mercantil e Industrial tuvo lugar, a las
ocho de la tarde de ayer, la primera conferencia de don Luis de Castro […]
Entre las numerosas autoridades y personalidades que se encontraban
presentes, se hallaban el general gobernador militar, Excmo. Señor don
Antonio Pérez Soba García y el doctor Adrio, en representación del alcalde
de la ciudad. […]
A continuación, el doctor De Castro inició su conferencia dedicando un
cariñoso recuerdo al doctor don Ramón de Castro, con quien él se inició en
los estudios de Tisiología.691

En la entrevista que le hacen a Luis, entre otras cuestiones, afirma haber impartido
conferencias sobre este tema en Cuenca, Bilbao, Orense y varias en Valladolid. Y como
intención de las mismas, Luis no duda en señalar la contribución al apostolado de
nuestra Fe «por el acercamiento de la ciencia médica al estudio científico del proceso de
la Pasión del Señor».692

687
Pablo Gúrpide Beope (1898-1968). También fue Obispo de Sigüenza entre 1951 y 1956. Participó en el
Concilio Vaticano II, con escasas aportaciones. Como Obispo de Bilbao se preocupó por las actividades misioneras
diocesanas y la creación de nuevas parroquias suburbanas en la capital, además de desempeñar una relevante activi-
dad cultural. Ver [Link] [Consultado por última vez, el 22 de febrero
de 2021].
688
ADENDC. El Norte de Castilla. (14 de noviembre de 1956). Conferencia del doctor don Luis de Castro en
Bilbao. Referenciada también en: Dom Aurelius. (13 de noviembre de 1956). Vida Religiosa. Hierro: La Gaceta del
Norte. (11 de noviembre de 1956). El Santo Lienzo de Turín. La Conferencia del Dr. D. Luis de Castro. Por M.J.V.
689
Diario Voluntad. (3 de mayo de 1964). Actividad cultural. Interesante conferencia de don Luis de Castro so-
bre la «transfixión de las manos». Esta conferencia se celebró en el Ateneo Jovellanos. N del A.
690
El Faro de Vigo. (14 de abril de 1962). Conferencia del doctor don Luis de Castro. Sobre la Sábana Santa
que se conserva en Turín.
691
Ibídem.
692
Ibídem.

376
Obra humanística

Imagen 198. Recorte de la fotografía de la noticia de El Faro de Vigo (14 de abril de 1962).
Sobre una de las conferencias que Luis pronunció en la ciudad olívica.

Sabemos de la relevancia de las conferencias impartidas por él, en Vigo y


Orense693, en tanto que constituían una promoción de la Semana Santa de Valladolid y a
que venía respaldada por una expedición vallisoletana en la que, entre otros, estaba el
presidente de la Asociación de Prensa de Valladolid, Pedro Sánchez Merlo.694

El Dr. De Castro, que ha pronunciado esta conferencia en Vigo, bajo los


auspicios de la Asociación de la Prensa vallisoletana en colaboración con la
de Vigo, ha accedido a los requerimientos de la de Orense para, en su viaje
de regreso a la capital castellana, detenerse en la nuestra para ofrecer a
nuestro público la bella conferencia, en el transcurso de la cual desfila toda
la inmensa riqueza de la imaginería que constituye el tesoro artístico de la
Semana Santa vallisoletana, la mayor parte del mismo obra del escultor
gallego Gregorio Fernández.695

693
ADLR. La Región. (6 de abril de 1965). Ourense al día. «Proyección de Galicia en la Semana Santa de Va-
lladolid». Acto patrocinado por la Asociación de la Prensa. En esa ocasión, conferencia negociada con la Asociación
de la Prensa de Ourense. N del A.
694
Ese acto cultural estaba patrocinado por la Asociación de la Prensa de Valladolid, y Sánchez Merlo, también
director de La Hoja del Lunes en Valladolid, acudía en representación del Alcalde de Valladolid, Santiago López. N
del A.
695
Ibídem.

377
Álvaro de Castro Palomares

En Orense, también pronunció otra conferencia titulada «Consideraciones médico-


teológicas en torno al Santo Lienzo de Turín». 696

Imagen 199. ADLR. La Región. (7 de abril de 1965). Detalle de la fotografía del artículo en la
sección de «Orense al día», titulado «Brillante conferencia del Dr. D. Luis de Castro sobre la
Proyección de Galicia en la Semana Santa de Valladolid». La conferencia se celebró el día 6 de
abril de 1965. En la imagen, Luis señala con puntero de madera a la diapositiva de «La Piedad» de
Gregorio Fernández. N del A.

En la Semana Santa de 1965, La Hoja del Lunes (Edición Valladolid), bajo la firma
S. M., hay un artículo sobre las conferencias de Luis en Vigo y Orense. Y considera
ambos actos culturales, como «pregón» de la Semana Santa en esas ciudades.697

696
ADLR. La Región. (24 de marzo de 1961). Interesante conferencia del Dr. Luis de Castro. En el cuerpo de la
noticia: «a las siete y media de la tarde de ayer, en el salón de actos de la Casa Sindical, y organizada por la Jefatura
provincial del Movimiento […]. En la presidencia, entre otras autoridades, estaban el señor Obispo de la diócesis, el
gobernador civil de la provincia y el subjefe provincial del Movimiento».
697
AFLC. La Hoja del Lunes. (s.f). Ca. 1965. Nuestra Semana Santa en Galicia. El doctor Castro pronunció el
pregón en Vigo y Ourense. Por S.M.
Creemos que esas siglas corresponden a Sánchez Merlo. N del A.

378
Obra humanística

Imagen 200. AFLC. Fotografía de recorte de prensa La Hoja del Lunes (Ca. Abril de 1965). Señalado con
flecha negra, Luis. En la fotografía: Portolet (creemos que mal referenciado por Portanet, alcalde a la
sazón de Vigo), Eloy Hernández (Corregimos como orfebre gallego que ejerció en Valladolid), Romero
(Delegado de Información y Turismo) y Gonzalo Rey Alar (Presidente de la Asociación de la Prensa en
Galicia). N del A.

En Galicia hemos vivido jornadas memorables de exaltación vallisoletana y


de conocimientos y admiración por el espléndido momento de Valladolid y
de aquellas ciudades, especialmente Vigo en una situación de explosiva
expansión económica y urbanística que está superando las más optimistas
previsiones. […]
Después en Orense, la capacidad de organización, la simpatía y la
competencia de […] la Asociación de la Prensa de aquella ciudad […] sirvió
para que en la capital gallega se exaltase la grandiosidad de nuestras
procesiones y la importancia singular de nuestra Semana Santa […].698

Luis, también participaba en los programas de la radio local de la ciudad, en las


fechas de Semana Santa.
Antolín de Santiago Juárez, dirige una carta a Luis, agradeciendo su colaboración
en un programa de la Emisora EFE, La Voz de Valladolid, en la Semana Santa de 1957.

698
Ibídem.

379
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 201. AFLC. Carta de Antolín de Santiago Juárez a Luis (13 de abril de 1957).

Imagen 202. AFLC. Portada del programa de emisiones de La Voz de Valladolid, durante la Semana
Santa de 1957, que le envió Antolín de Santiago a Luis adjunto a la carta. Luis participó el
Miércoles Santo a las 15:15 horas, con una intervención titulada «Clave, Lenguaje y Unión de la
Cruz». N del A.

380
Obra humanística

Concluimos, por tanto, en este punto, que Luis fue un divulgador y promotor de los
aspectos de la Semana Santa Vallisoletana, sin olvidar sus raíces gallegas, y con la
solidez de estudiar detalles de sindonología e imaginería.

2.5 DE AQUELLOS TRES AÑOS. (1967). LA HUELLA DE LA GUERRA.


Durante uno de los ingresos hospitalarios por la cardiopatía isquémica que padecía,
Luis dicta a su mujer, la que sería la única novela que conocemos de él. Sabemos que
fue Ubín quien la escribió a máquina, con las instrucciones de su marido. Se trata de
una novela autobiográfica en primera persona, con intensas vivencias de los tres años de
Guerra Civil. Podemos considerarla inédita por la imposibilidad para encontrarla en los
múltiples archivos a los que nos hemos dirigido. Disponemos de ella en la biblioteca de
la casa familiar de Entrimo. De aquellos tres años (1967) es una novela corta, no supera
las 30 páginas. Reúne, como defendemos en esta tesis, creencias, vivencias y
experiencia profesional de un Luis en su cumbre intelectual, con la perspectiva de tres
décadas tras la Guerra. Hay escasos momentos para el humor, y detallados relatos de la
crudeza de una guerra y la miseria de la condición humana con guiños a la amistad, la
lealtad y la jerarquía castrense. Antes que militar, Luis se reconoce médico. Y antes que
médico, hombre al que le ha marcado esa etapa de su vida. Lo deja claro desde la
primera página.
La novela comienza con el pretexto del interés mostrado, en el rincón de un club
por el joven hijo de un amigo de Luis, por escuchar algún relato sobre la contienda.
La obra está dividida en 6 capítulos:
-I. En Alemania vendí mi sangre.
-II. En torno a los hombres de mi Sección de Montaña.
-III. La muerte rondaba el hospitalillo de Sevilleja.
-IV. El puente de los muertos.
-V. El sargento Campillo y los lanzallamas.
-VI. El Teniente es un padre «pa tos» nosotros.

En un rincón de un club, discurría la conversación que sostenía con un joven,


hijo de un compañero mío de estudios, que mostraba un gran interés por
algún relato de la guerra pasada en nuestro suelo […] al tiempo que me
imprecaba el silencio que solemos mostrar sobre aquellos recuerdos, con el
peligro de que el tiempo borre las huellas del pasado, que ningún español
debe olvidar o desconocer. Me animé a darle cuenta de los que más
vivamente habían impresionado mi espíritu y dejan huella imborrable en mi
memoria, ya lejos o cerca del «fuego» y comencé por mis primeras
dificultades fuera de España, hasta lo que denomino «sublimes escorias de la
humanidad». Me quedan en el tintero muchos, diversos e imperecederos
relatos; he escogido aquellos que podían serle más beneficiosos a mi joven
interlocutor.699
El cúmulo de experiencias de las que un médico es testigo de excepción, le
convierten en un narrador inmejorable. Además en una guerra, es un cronista en la
mejor situación de dar fe de lo que es el hombre, lo que hace, siente y padece.
Comparando la hoja de servicios militares y la minuciosidad del relato de Luis,
apenas caben atisbos de imaginación o confabulación en lo expuesto por él.
Con lo emotiva que nos resulta cada página, nos ha causado especial impresión el
capítulo titulado «El puente de los muertos». Se trata de un suceso que sitúa en

699
De Castro García, L. (1967). De aquellos tres años. Ed. LYE. Nuevamente, encontramos un Luis con deseo
de contar y de enseñar al joven. Vocación docente. N del A.

381
Álvaro de Castro Palomares

noviembre de 1936, en las inmediaciones del Río Manzanares en un puente construido


para mejorar las comunicaciones con la Ciudad Universitaria.

[…] hecho con pontones, tableros y muertos, que fueron testigos de


sacrificios heroicos. Podemos considerarlo como un mausoleo de héroes que
cayeron en una labor oscura, con la espalda encorvada y la atención puesta
en el agua, salpicado por las balas. Trabajo auxiliar, para establecer una
comunicación, que fue como el cordón umbilical de la Ciudad Universitaria.
Aquellos soldados les vi caer, como si fuesen figuras siluetadas de un blanco
y, sobre sus cadáveres se colocaban las tablas, firme humano bajo el agua,
sepultura olvidada, esfuerzo tapado para pisar sobre él.
El paso sobre aquel puente, lo solíamos hacer con el hálito contenido, se
inspiraba primero aliento y vapor, al tratar de cruzarlo y, en la otra orilla se
exhalaba el aire tomado en la primera. […] Allí perdí ocho mulos de mi
Sección de Montaña […] la subida era empinada, pues se había mirado nada
más que la estrechez del río para montar el puente y, en aquel talud, con un
barro arcilloso, se ascendía mal, los hombres resbalaban en aquella carrera
acelerada por el miedo.700

A continuación, describe con sumo detalle, las sensaciones de una evacuación por
ese puente:

[…] cada vez que se atravesaba dejaban esa sensación que se ha expresado
como «el aleteo de la muerte», sentida tan cerca como para notar el frío de
su caricia y un sudor espeso no menos frío, en medio del frío y del silbar de
las balas, el caer de los hombres que hacían una mancha roja en el agua del
río, la terrible agonía de algunos chapoteando, emitiendo gritos de dolor o
respirando fuerte con los estertores de la muerte y la asfixia, y el profundo
silencio de la vida que se esfuma y el cadáver que se sumerge. En aquella
orilla empinada nos agarrábamos a la cola de los mulos que, hambrientos y
famélicos, tenían la mansedumbre de la oveja, y eran de eficaz ayuda en la
escalada.
Con los días se estableció un servicio, con mi primera sección de montaña
sobre la que, a pesar de ser de Sanidad, pasó sobre ella la obligación del
suministro a la Ciudad Universitaria. […] El regreso daba al convoy, con la
hilera de animales cargados con hombres maltrechos, unos silenciosos con
su dolor y otros con la monótona queja o el jadeo, en el vaivén que impone
la marcha del mulo, sentado o tendido sobre la Artola.701

Lo más duro de este relato, viene en la siguiente página, paradigma de la actuación


irracional del ser humano ante el miedo y la crudeza de todo cuanto puede rodearle en
una guerra.
Ninguna escena ha logrado impresionarme tanto, incapaz de creerse si no se
presencia, como el drama de unas mujeres madres que yo evacué a través del
puente de los muertos. Ríos Capapé702, nos requirió para hacer aquella
evacuación; numerosas mujeres estaban alojadas entre los sótanos de la Casa
de Velázquez, algunas solteras, pero la mayoría eran madres con sus hijos,

700
Ibídem., pp. 268-269. Las páginas referenciadas se corresponden con las del compendio de 10 relatos pre-
miados en La Hora XXV, con motivo del IX certamen literario de La Hora XXV, en 1966. N del A.
701
Ibídem, p.269.
702
Joaquín Ríos Capapé (Figueras, Gerona, 1898- 1963, Madrid). Llegó a Teniente General. Constituye un
ejemplo de oficial de las tropas de choque del Protectorado Español, en la Guerra de Marruecos, a los que la Guerra
Civil promocionó a altos escalones del Ejército. Durante la Guerra Civil fue Jefe de la Brigada de Vanguardia en el
frente de Madrid. Ver [Link] [Consultado el 22 de febrero de 2021].

382
Obra humanística

niños pequeños o de pecho. Eran las que se alojaron allí en aquellos


primeros momentos de peligro, ya que el choque de ambos bandos se hizo en
las casas vecinas del Parque del Oeste y de la calle Princesa, se refugiaron, y
nuestras tropas las protegieron […].
En un regreso del convoy, al lado de nuestros mulos y protegidas por
sanitarios, un numeroso grupo de mujeres, cargadas de niños, venían a
sumarse a la hilera de dolor […].
Cuando llegamos al paso del «Puente de los Muertos», no fue fácil
convencer a aquellas amedrentadas mujeres, para que pasasen a oscuras, por
encima de aquellos tablones, y resultaba imposible mantenerlas en silencio,
mucho menos a los niños, por lo que se atraía la atención del enemigo, que
disparaba sus ametralladoras, con dirección al puente […].
Las más dispuestas se lanzaron para cruzar el puente, y venturosamente, se
produjo una reacción llamada de los «borregos», por la que las demás las
siguieron en masa y sólo hubo que lamentar dos heridas. Pero habíamos
visto asombrados, como algunas, presas del pánico, invadidas por un terror
incontenible, se habían liberado de sus cargas, habían tirado a sus hijos al río
y siguieron su veloz carrera, sin mirar para atrás, con la sola idea de poner a
salvo sus vidas. Aquello me parecía increíble y me indigné con las que
lloraban y, entre sollozos decían haber perdido a sus hijos.703

2.5.1 Premio de La Hora XXV. Un accésit que sabe a Gloria.


Con su novela corta, Luis gana el accésit del IX Certamen Literario de la revista La
Hora XXV en 1966. No tenemos constancia de más obra de Luis en este género. Desde
entonces, existen algunas pequeñas monografías sobre antropología o etnografía y, por
supuesto, sus colaboraciones en prensa (principalmente en La Región y en El Norte de
Castilla).
El presidente del jurado, que concedió el premio, era Ramón Sarró Burbano704,
eminente psiquiatra español del s. XX.

703
Ibídem., pp.270-271.
704
Ramón Sarró Burbano (Barcelona, 1900-1993). Psiquiatra. Doctor en medicina con la tesis titulada La psi-
cología de la esquizofrenia. Pensamiento simbólico y existencia mítica en la esquizofrenia (1931). Catedrático de
Psiquiatría en la Universidad de Barcelona desde 1950. En 1967, sustituye a Manuel Usandizaga Soraluce en la cáte-
dra de Historia de la Medicina en Barcelona. Cofundador de la revista Medicina Clínica, con el Dr. Pedro Pons, a
principios de la década de los 40. En 1963 ingresó como Académico de número de la Real Academia de Medicina de
Barcelona. Estudioso de la Historia de la Psiquiatría española desde el Renacimiento hasta los albores del S.
XX. Doctor honoris causa por la Universidad de Besançon (Francia). Posee la Gran Cruz de la Orden Civil de
Sanidad. Vid. Diccionario médico biográfico español. (1971). Ed. Consorcio Americano de Ediciones, S.A. pp.
338-339. En el AFLC, se conserva una carta a Luis de Castro. N del A.

383
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 203. AFLC. Portada de La HORA XXV, enero de 1967, número.116 y página interior
donde se comunican los fallos del jurado de los concursos. Luis de Castro, en rojo.

Sabemos, por Diario Regional, que la entrega de premios tuvo lugar en el Hotel
Avenida Palace de Barcelona, el 17 de diciembre de 1966.705

705
Diario Regional. (20 de diciembre de 1966). Fiesta del Médico 1966. En la noticia: «Por último, en este acto
ya tradicional, se dan a conocer los fallos de los premios literarios […] que anualmente otorga en esta gala social la

384
Obra humanística

Imagen 204. AFMD. Carta de Miguel Delibes a Luis de Castro (9 de enero de 1967). (Referencia
en la Fundación Miguel Delibes, AMD, 28, 115). Cortesía de dicha Fundación.

En la carta de Delibes a Luis, vemos que le da la «más cordial enhorabuena por el éxito
de esa novela escrita en unos días crudos».

2.6 PUBLICACIONES DEL ÁMBITO DE FILOSOFÍA Y LETRAS: RAMA DE HISTORIA.


ANTROPOLOGÍA.

Aquí creemos conveniente incluir comunicaciones a los Congresos de la Sociedad


Española de Historia de la Medicina, que no han sido referenciadas en páginas
anteriores. Se trata de comunicaciones y artículos en revistas que versan sobre aspectos
tan variados como historia, filosofía de la ciencia, arqueología, etnografía, música y
paleografía.
No incluimos el que consideramos su primer ensayo de carácter científico-
humanístico706, por haberlo abordado en anteriores epígrafes.
1. De Castro García, L. (1955a). «Ex-libris y personalidad». Ensayos breves
«Academia Nueva». [Link]. Ed. Libertad. pp. 115-127.707 Ilustrado con 24 figuras.

revista “La Hora XXV”. También fueron concedidos nueve accésits, uno de los cuales fue otorgado, por su novela
“De aquellos tres años”, al médico de Valladolid doctor don Luis de Castro García».
706
De Castro García, L. (1935c). Op. cit.

385
Álvaro de Castro Palomares

En este ensayo, Luis hace interesantes reflexiones sobre cómo, entre sus muchas
aficiones, se decidió a coleccionar Ex-libris:
En la vida del hombre, corta de por sí, existe un contenido de dignidad,
aparte de las ideas trascendentes, que está en íntima relación con la fidelidad
a su firme vocación. En esta trayectoria estoy convencido que yo soy
primordialmente médico y que mis actividades adláteres, aun cuando llenen
días de mi vida, suponen un reposo poético, como respuesta a la prosa del
dolor. Entre algunas de ellas ha cubierto parte de ese tiempo que sobra a todo
hombre, aun cuando presuma de lo contrario, mi afición por la colección de
«Ex-libris». Es tan vasto y de tal dimensión este arte del pequeño grabado,
que no pretendo, en la cabida de estas líneas, dar ni siquiera un esbozo de su
contenido, pero desearía atraer, con estas mis pobres observaciones, la
atención hacia una de las manifestaciones más artísticas que adornan ese fiel
amigo: el libro.708

2. De Castro García, L. (1957a). Arqueología clínica y endocrinología de Nefertiti.


Libro de Comunicaciones de la III Reunión Hispano-Lusa de Endocrinología.709
[Valladolid. 9-11 de octubre de 1957]. Ed. Laboratorios CIBA, S.A. pp. 329-336.
3. De Castro García, L. (1962a). Historia e interpretación fisio-anatómica de la voz
«uncial» como atributo de un tipo de letra paleográfico. Archivo Iberoamericano de
Historia de la Medicina. Volumen. XIV. pp. 285-291.710
4. De Castro García, L. (1962c). Huellas dermopapilares del hombre remoto.
Boletín del Consejo General de Colegios Médicos de España.
5. De Castro García, L. (1963a). Espejo histórico médico. Axis. Revista del Colegio
de Médicos de Valladolid. Núm.2.
6. De Castro García, L. (1963b). Historia de la terapéutica musical sobre las
alteraciones del ánimo. Actas del I Congreso Español de Historia de la Medicina.
[Toledo. 15-17 de abril de 1963]. Ed. Paraninfo. pp. 211-250.
7. De Castro García, L. (1963f). Medicina primitiva: la circuncisión femenina en el
Congo actual. Actas del I Congreso Español de Historia de la Medicina. [Toledo. 15-17
de abril de 1963]. Ed. Paraninfo. pp. 341-351.
8. De Castro García, L. (1963c). Historia y perennidad de Spitzweg (El boticario
pintor). Boletín del Consejo General de Colegios Médicos de España.
9. De Castro García, L. (1964a). Análisis histórico de las drogas y productos
alucinógenos. Lecciones de Cátedra. Número. 45, pp. 25-38 y Número. 46, pp. 5-48.
10. De Castro García, L. (1965c). Nuestro saber médico del XVII en Andrés Ferrer.
Actas del II Congreso Español de Historia de la Medicina. Vol. I. [Salamanca. 23-25 de
septiembre de 1965]. Ed. Gráficas Cervantes, S.A. pp. 439-453.
11. De Castro García, L. (1965a). El «paso del fuego» en España. Actas del II
Congreso Español de Historia de la Medicina. Vol. II. [Salamanca. 23-25 de
septiembre de 1965]. Ed. Gráficas Cervantes, S.A. pp. 73-92.

707
Este ensayo de Luis está publicado en Ensayos breves de la «Academia Nueva» que era la publicación del
departamento central de seminarios de la Delegación Nacional de Provincias de F.E.T y de las J.O.N.S editado con la
subvención de la Jefatura Provincial del Movimiento de Valladolid. N del A.
708
De Castro García, L. (1955a). «Ex-libris» y personalidad. Ensayos breves «Academia Nueva». Vol. III. Ed.
Libertad. p. 115.
709
En esta ocasión, se trataba de una exposición patrocinada por la Real Academia de Bellas Artes y el Colegio
Oficial de Médicos, Luis presenta el busto de Nefertiti que modeló, con motivo de la exposición de pintura, dibujo y
escultura de los Artistas Médicos de España. Le hace merecedor de la medalla de plata de la exposición. N del A.
710
Esta publicación lleva una nota final que reza lo siguiente: «El contenido esencial de esta Comunicación la
hicimos en el año 1960, en la Cátedra de Paleografía, al Prof. D. Filemón Arribas, el cual nos animó a su publicación
por lo sugerente y posible». N del A.

386
Obra humanística

12. De Castro García, L. (1965b). Historiocronología médica de Cristo. Actas del II


Congreso Español de Historia de la Medicina. [Salamanca, 23-25 de septiembre de
1965]. Gráficas Cervantes, S.A. Volumen II. pp. 93-108.
13. De Castro García, L. (1968b). Huygens, Young, Granit (El que recuerda será
recordado). Pagine di Storia della Medicina711. Anno XII. Número. 6. pp. 5-16.
En este artículo, Luis hace reflexiones sobre 3 hombres de ciencia y las
investigaciones de Huygens y Young, que fueron soporte de las que realizó Granit y que
le valieron el Premio Nobel de Medicina en 1967.

El investigador no puede ni debe prescindir de la Historia y, bien es cierto,


que cabe la posibilidad de eludirla en determinados momentos, al olvidar
hechos que suponen obstáculos para edificar el presente, cuando se trata de
construir o crear algo, hemos de recurrir a ella […] para sentir el estímulo de
la vida científica, combatir errores o descartarlos. […]
Hace notar Laín Entralgo, que el estudio histórico-médico otorga al
estudioso una opción a la «originalidad» (descubrir, redescubrir, completar),
entre otros bienes éticos, como la inefable y humana «nobleza», que adorna
al que es «reconocido» con los que le antecedieron, amén de la «claridad»,
«libertad» y «humildad», que ello confiere, en el «bien saber», desligado del
dogmatismo, con el aprecio de lo que perdura poco a lo perenne.712

Luis recibiría una carta de Ragnar Granit agradeciéndole el envío de otra suya con
el artículo.

711
Era el Boletín del Instituto de Historia de la Medicina de la Universidad de Roma. El Dr. Pezzi era miembro
del comité de redacción. N del A.
712
De Castro García, L. (1968b). Huygens, Young, Granit (El que recuerda será recordado). Pagine di storia
della Medicina. Anno XII. Número. 6. p. 5.
387
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 205. AFLC. Carta de Ragnar Granit a Luis de Castro. (22 de abril de 1969).

Las firmas de Camilo José Cela y la de Ragnar Granit713conforman los dos


recuerdos, en el epistolario de Luis, de premiados con el importante galardón sueco.
2.6.1 El Coloquio Internacional «Rocha Peixoto» (1966). Etnografía.
Luis contribuye con tres obras a este importante Coloquio, con declarados tintes de
Congreso Internacional, sobre etnografía. Se celebró en el Casino de Póvoa de Varzim
(Portugal) y reunió a importantes nombres de la etnografía y la cultura galaico
portuguesa de entonces.
Son escasas las referencias714 sobre este evento que consideramos de suficiente
relevancia y vemos como otra prueba de la relación entre Portugal y Galicia en pro de la
cultura.

713
Ragnar Arthur Granit (Helsinki, Finlandia, 1900-1991, Estocolmo, Suecia). Médico neurofisiólogo. Premio
Nobel de Fisiología y Medicina en 1967, por los descubrimientos en la química y fisiología oftalmológica. Aparte de
Medicina, tuvo formación en Humanidades con un Bachiller en Filosofía en 1924. En 1945, director del Departamen-
to de Fisiología del Instituto Nobel. Sus trabajos ayudaron a comprender la percepción de los colores y el funciona-
miento de la retina. Ver. [Link] [Consultado por última vez, el 25 de febrero
de 2021].

388
Obra humanística

Imagen 206. Detalle de prensa sobre el Coloquio715. El Pueblo Gallego. (6 de noviembre de


1966). p.14.

714
La más completa referencia impresa sobre este evento, es la que hemos podido adquirir en una librería de
antiguo en Oporto. Ver. Ferreira Pires de Lima, M.C. (1967). «Colóquio Internacional de estudos etnográficos Rocha
Peixoto». Separata de la Revista de Etnografía. Del. Museo de Etnografía e Historia. Junta distrital do Porto. Núme-
ro. 14. 86 pp.
715
Celebrado en Povoa de Varzim (Portugal) entre los días 25 y 30 de octubre de 1966, para conmemorar el
centenario del nacimiento del gran etnógrafo Antonio Augusto da Rocha Peixoto. N del A.

389
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 207. Portada de la Revista de Etnografía. Separata que trata el Coloquio Internacional
de Estudios Etnográficos de 1966. Ferreira Pires de Lima, M.C. (1967). Op. cit.
Biblioteca particular del autor.

Luis coincidía, de nuevo, con Otero Pedrayo y Castillo de Lucas en otro congreso,
aun próximo en fechas a los celebrados por la Sociedad de Historia de la Medicina en
España.
Las tres comunicaciones de Luis son:
1. De Castro García, L. (1968c). La leyenda en la pesquisa prehistórica (Tres
leyendas, tres monumentos). Revista de Etnografía. Volumen X. Tomo 2. Número. 20.
pp. 253-281.
De la misma manera que el hombre, desde los primitivos tiempos, se sintió
inclinado hacia la creación de relatos fantásticos y fabulosos, acaso producto
de sus sueños o estimulada su imaginación por el delirio de la fiebre,
sentimos en la actualidad también atracción por lo legendario, esto es, por
todo aquello que contiene una narración de carácter más imaginativo y
maravilloso que de histórico y verdad. Hemos de reconocer que este
producto de la imaginación humana, estas narraciones legendarias,
constituyen los inicios de la Historia. Podemos decir que la leyenda es a la
historia como la música a la matemática, pues si el elemento estético
predomina en la música, no cabe duda que en ella hay medida, métrica,
matemática, y de la misma manera que descubrimos en la música ese

390
Obra humanística

compás racional, también lo encontramos como verdad histórica, en la


leyenda.716
2. De Castro García, L. (1969). Medicina Popular: donde están las enfermedades
están los remedios. Revista de Etnografía. Volumen XII. Tomo 2. Número. 24. pp. 379-
397.
3. De Castro García, L. (1970). Deformaciones craneales. Contribución
Bioetnográfica. Revista de Etnografía. Número. 30. pp. 251-320.

Nos proponemos hacer una contribución, siquiera somera, con la opción a


una interpretación, original en algunas de las facetas, de las deformaciones
craneales, sean naturales o artificiales y que forman parte, al presentarse en
todos los continentes, de la igualdad esencial del espíritu humano en todas
las razas y latitudes.717

Imagen 208. AFLC. Portada de la monografía de Luis, Deformaciones craneales. Contribución


Bioetnográfica (1970). En Revista de Etnografía.

716
De Castro García, L. (1968c). La leyenda en la pesquisa prehistórica (Tres leyendas, tres monumentos). Re-
vista de Etnografía. Volumen X. Tomo 2. Número. 20. p. 253. Otro ejemplo en el que Luis concatena ideas defendi-
das en anteriores publicaciones suyas. Esta vez, en lo que respecta a la medida musical y cómo, perspicazmente,
establece ese paralelismo entre los binomios leyenda-historia y música-matemática. N del A.
717
De Castro García, L. (1970). Deformaciones craneales. Contribución Bioetnográfica. Revista de Etnogra-
fía. Número. 30. p. 251.

391
Álvaro de Castro Palomares

Esta separata o, mejor, monografía, tanto por su extensión como por el detalle de la
materia tratada, así como de sus 56 imágenes; cuenta con la colaboración, en alguna
ilustración, de su hijo Leopoldo.718
La obra se divide en cuatro apartados:
-I. Deformación natural prehistórica.
-II. Deformación craneal artificial.
-III. Otras deformaciones.
-IV. Significación teleológica.
La cabeza resulta, para el primitivo, acaso la parte más importante desde el
punto de vista vital […].
Esta parte más alta y superior del hombre, no ya solamente desde el punto de
vista vital, sino también metafísicamente ha sido considerada la más digna,
especialmente en su zona superior y posterior, la «coronilla», sobre la que se
han colocado los distintivos de superioridad y mando, lo mismo en reyes que
en guerreros. Señala el nivel de soporte o aguante del hombre. […]. Esta
zona de la cabeza es también el lugar de la «tonsura» que distingue al clero
del fiel laico, como símbolo de sacrificio y alegoría de perfección, por su
forma redonda o circular. […].719

Imagen 209. Dibujo del esquema de las relaciones endocraneales del cerebelo en norma lateral
(corte sagitomedial). Por Leopoldo de Castro Sánchez. En De Castro García, L. (1970). Op. cit., p. 281.

718
Que ya como Neuropsiquiatra, tendría mucho que aportar. N del A.
719
De Castro García, L. (1970). Deformaciones craneales. Contribución Bioetnográfica. Revista de Etnografía.
Número. 30. pp. 316-317.

392
Obra humanística

En Povoa de Varzim, Luis conoce, entre otras figuras, a Fernando de Castro Pires
de Lima720 que fue el presidente del Coloquio. En 1972, escribe un artículo en la Revista
de Etnografía, en reconocimiento a él:
4. De Castro García, L. (1972). Un gran hispanista. Fernando de Castro Pires de
Lima. Revista de Etnografía. Volumen XVI. Tomo 2. Número. 32. pp. 462-463.

A pesar de la coincidencia de nuestro primer apellido, no tengo relación de


parentesco con esta ilustre figura de la intelectualidad portuguesa. Fernando
es médico por la Facultad de Oporto […]. Actualmente es presidente del
Instituto de Etnografía y Ciencias Humanas y director del Museo de
Etnografía e Historia en su ciudad natal, que es una muestra de su exquisito
arte colectivista, que logra un acervo cultural del más grande interés, tanto
por los objetos como por las manifestaciones impresas, desde lo lúdico al
fino saber popular, sin que falte la folkmedicina, lo supersticioso, la
artesanía y los tesoros de la más diversa curiosidad, que hacen la delicia del
visitante. Su personalidad es multiforme, procedente de la clínica médica, ya
que fue director de Servicio de Medicina del Hospital de San Antonio,
dirigía la «Biblioteca popular» y el «Arquivo de Medicina Popular», abarca
estos últimos años una labor polifacética, tanto en conferencias como en
publicaciones y coloquios internacionales.
Algo atrayente de su persona, que queremos señalar, es en primer lugar su
amor a España, un acendrado hispanismo, por lo que nuestra nación le
corresponde con distinguidos galardones. Posee la Medalla de Alfonso X el
Sabio, tiene el título de «ciudadano de Pontevedra» y, asiduo en los veranos
de San Sebastián, esta ciudad le concedió el «Tambor de Oro». Valladolid y
Oporto son ciudades hermanas y él se preocupa de hacernos «huéspedes de
honor» en los Congresos que organiza, no solamente con la invitación
personal que nos hizo al «Coloquio Internacional de Estudios Etnográficos
Rocha Peixoto» […], y en el «Congresso Luso-Espanhol de Estudos
Medievais», de 1968, en la ciudad de Oporto, sino que además nos permitió
invitar y proponer, en las mismas condiciones, a otros compañeros […].721

Estos párrafos nos ayudan a situar esta figura y la admiración le profesaba Luis.
Tras referir más méritos y publicaciones de Pires de Lima, Luis concluye:

Acaso su valor humano es el que ocupa la cúspide de todos sus méritos y,


para nosotros, primordialmente los lazos de amistad y la relación intelectual
con España y Galicia. Su trato es muy grato, su conversación, amena, en la
que trasluce tanto su formación de hombre culto como la posesión de
cualidades trascendentes que le hacen acreedor de los mejores sentimientos
por parte de todos los amigos que tenemos el honor y la suerte de conocerlo
y gozar lo que irradia de su insólita personalidad.
Gracias por todo, excelentísimo señor, hombre acabado, de espíritu pleno e
inefable.
Dios te guarde.722

720
Fernando de Castro Pires de Lima, a la sazón, director del Museo de Etnografía e Historia de Oporto. N del
A.
721
De Castro García, L. (1972). Un gran hispanista. Fernando de Castro Pires de Lima. Revista de Etnografía.
Volumen XVI. Tomo 2. Número. 32. p. 462.
722
De Castro García, L. (1972). [Link]., p. 463.

393
Álvaro de Castro Palomares

2.6.2 Congreso Luso- Español de Estudios Medievales. (1968).


Luis participó con una comunicación a este Congreso que, de nuevo, volvió a
reunir, dos años más tarde del Rocha Peixoto, a relevantes nombres de la cultura ibérica,
como Joaquim dos Santos Júnior, con quien Luis mantuvo correspondencia, o
Joaquín Lorenzo Fernández «Xocas»723 y Álvaro Cunqueiro, que coinciden en la
Sección de Arqueología y Arte del Congreso.
Además, asistieron a este evento un joven Francisco Tomás y Valiente, Antonio
Castillo de Lucas, Ramón Prieto Bances, Otero Pedrayo, Manuel Chamoso Lamas,
Jesús Taboada Chivite, Fermín Bouza Brey, Domingo García Sabell, Darío Álvarez
Blázquez y, por supuesto, Fernando de Castro Pires de Lima, entre otros.

Imagen 210. Portada del libro de actas del Congreso Luso-Español de Estudios Medievales
(1968). En la biblioteca particular del autor.

723
Joaquín Lorenzo Fernandez «Xocas» (Ourense, 1907-1989, Facós de Lobeira, Ourense). Considerado
«guardián de la memoria» de los miembros de la «Xeración Nós». Aun no perteneciendo por cronología a esa gene-
ración. Primer etnógrafo sistematizador de la cultura material tradicional de Galicia. Vid. Vázquez-Monxardín Fer-
nández, A. (2004). Xoaquín Lorenzo Fernández. Ed. Ir Indo. pp. 3, 5. Lorenzo Fernández coincidió, al menos, en los
dos congresos que referenciamos en este epígrafe. Luis se refiere a él como amigo en algún artículo de La Región. Y
no sería de extrañar, dado que ambos conocían a Santos Júnior y además, Lobeira es ayuntamiento próximo al de
Entrimo. Por otra parte, Vázquez-Monxardín no hace referencia a la participación de «Xocas» en ninguno de los dos
congresos referidos. N del A.

394
Obra humanística

La comunicación de Luis se titula «El simbolismo musical en el gótico español».

[…] Aceptado, en demasía y científicamente, el símbolo-musical en el


románico, transmitido desde la anotación védica y pasando por el cedazo
cristiano del arte bizantina, no se aceptaba, sin embargo, la existencia del
referido simbolismo en el «gótico», pero nosotros sospechamos, que en el
Colegio de San Gregorio, por tratarse de un estilo español rezagado, con
elementos de transición, con una riqueza plástica figurativa muy rica,
pudiera existir, y efectivamente comprobamos primero que mucha materia
de la labra era de naturaleza significativa escritural sagrada, guiados los
canteros por un teólogo de grandes conocimientos, como era Fray Alonso de
Burgos, a la sazón confesor de la Reina Católica y fundador del Colegio de
la Orden de Predicadores (dominicos); perros fieles labradores de la palabra
del Señor […]724

2.6.3 Ambos congresos en el recuerdo.


De la actividad congresual, constan referencias en prensa portuguesa y española. Y,
consideramos que nuestra principal aportación sobre estos eventos, celebrados en
Portugal, radica en poner en valor esta importante reunión cultural, así como reivindicar
a Luis como investigador y divulgador de cultura gallega y castellana en el resto de la
península ibérica. Con una inmersión clara entre los principales «herederos» de los
miembros de la Xeración Nós y la generación de postguerra en la cultura castellana, que
denomina Umbral como los «Laínes», por supuesto, sin ser hombre de ambas corrientes
culturales. Y realizando aportaciones en Historia del Arte o Historia de la Medicina,
campos no tan desarrollados como los cultivados por miembros de ambas generaciones.

Imagen 211. AFLC. Fotografía del Coloquio Internacional de Estudios Etnográficos Rocha
Peixoto (1966). De izquierda a derecha, «Xocas», Santos Junior y Luis.

724
De Castro García, L. (1968a). El simbolismo musical en el gótico español. Libro de Actas del Congreso Lu-
so-Español de Estudios Medievales. [Oporto. 18 a 23 de junio de 1968]. Ed. Tipografía Lito-Offset Inova. pp. 300-
301. En la biblioteca particular del autor.

395
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 212. Fotografía de Luis, señalado por nosotros con una flecha, en una de sus
intervenciones. Recogida en Ferreira Pires de Lima, M.C. (1967). [Link]., p.42.

Imagen 213. AFLC. Recorte de la noticia de Diario Regional (10 de noviembre de 1966).

396
Obra humanística

Imagen 214. AFLC. Recorte de referencia al Congreso Luso-Español de Estudios Medievales, O


Primeiro de Janeiro725. (22 de junio de 1968). Subrayado en rojo, Luis de Castro.

Imagen 215. AFLC. Carta de Joaquím Santos Junior a Luis (7 de noviembre de 1966).

725
El diario O Primeiro de Janeiro fue fundado en 1868. Diario de principal distribución en Oporto. Entre sus
colaboradores contó con relevantes firmas portuguesas, como Castelo Branco, Guerra Junqueiro o E˜a de Queiroz. N
del A.

397
Álvaro de Castro Palomares

Luis de Castro mantuvo estrecha relación e intercambio de trabajos con Joaquím


Santos Junior.726
Según el estudio del epistolario de Santos Júnior, llevado a cabo por (Alonso
Estraviz, 2011), no constan referencias a Luis de Castro en forma de correspondencia
directa. Tan sólo se transcribe una carta de Darío Álvarez Blázquez727 a Santos Júnior,
en el que Álvarez se dirige por vez primera a Santos Júnior y menciona de pasada a
Luis:

Para que me recuerde le diré que yo soy aquel al que Vd. en Porto quiso
dedicarle la fotografía perteneciente a nuestro colega el Dr. Castro García.
No soy tan ilustre como él, pero si más «guapo» o mejor, más fotogénico.728

En el epistolario que se conserva en al AFLC, hay 6 cartas de Santos Júnior a Luis


de Castro, comprendidas entre 1966 y 1976. Consideramos a Luis, un intelectual nacido
en Galicia, aunque desarrollara gran parte de su vida profesional en Castilla, merecedor
de haber figurado en alguna línea más del libro de Alonso Estraviz.
Luis de Castro rememora algunos aspectos de ambos congresos en dos artículos
periodísticos que escribe en La Región.729

2.7 MISCELÁNEA. ESCULTURA. PRENSA.


Bajo este epígrafe hemos querido reunir alguna obra de Luis, atípica frente a lo
expuesto en anteriores páginas. Sin tratarse de una obra extensa, consideramos una obra
vasta en diversidad de temáticas.
Hemos podido recopilar más de 200 artículos periodísticos, sabiendo que, es muy
razonable, que sigan surgiendo algunos más. Además, en lo que llamamos literatura
efímera730, Luis conservó un epistolario de más de 1.100 cartas, que tengamos
constancia hasta la fecha del presente trabajo. Esta información, daría para
publicaciones posteriores. Tanto la publicada en prensa, a modo de recopilación de
artículos con la firma de Luis, como la relevancia y asuntos diversos que constan en el
epistolario y que, en ocasiones, son fiel reflejo del contexto político, social y científico
en el que se desenvolvió este polígrafo autor.

726
Joaquím Rodrígues dos Santos Junior (Barcelos, 1901-1990, Maia, Portugal). Médico, antropólogo y Doctor
en Ciencias Histórico-Naturales en 1944, por la Facultad de Ciencias de Oporto. Catedrático en 1953 de Zoología y
Antropología en la Universidad portuense. Conservador del museo de Antropología de la Facultad de Ciencias. Aca-
démico de Honor de la Real Academia Gallega, en 1987, bajo la presidencia de Domingo García Sabell. Académico
correspondiente de la Real Academia de Historia de España, en 1984. Miembro Titular del Instituto Internacional de
Antropología de París. Miembro del Seminario de Estudos Galegos. Vid. Santos Junior, J. (1987). Curriculum vitae
1924-1986. Imprenta portuguesa. Biblioteca particular del autor.
727
Darío Álvarez Blázquez (Tui, 1910-1979, Vigo).Tisiólogo. Doctor en medicina por la Universidad de San-
tiago, en 1960, con la tesis titulada La vida y la obra del célebre médico Francisco Sánchez, “El Escéptico”, profesor
en Toulouse, 1550-1623. Entre 1960 y 1966, fue Profesor Ayudante de clases prácticas de Historia de la Medicina en
Santiago. Numerario de la Sociedad de Médicos escritores y artistas desde 1975. Socio fundador de la Editorial Gala-
xia. Vid. VV. AA. Comisión Homenaxe Dr. Darío Álvarez Blázquez. (1980). Homenaxe ao Dr. Darío Álvarez Bláz-
quez. Ed. Comisión de Homenaxe Sr. Darío Álvarez Blázquez. Biblioteca particular del autor.
728
Extracto de la carta de Darío Álvarez a Santos Júnior, con fecha 31 de octubre de 1966. Recogida en Alonso
Estraviz, I. (2011). Santos Júnior e os intelectuais galegos. Epistolario. Ed. Funda˜om Meendinho. p. 710.
729
De Castro García, L. (9 de octubre de 1969). Remedios populares. La Región; De Castro García, L. (12 de
septiembre de 1970). Hospitalidad lusitana. La Región.
730
Por no ser común la práctica de conservar las cartas. Y menos, en esa cantidad. N del A.

398
Obra humanística

2.7.1. Nefertiti. La belleza ha llegado. (1956).


Luis no fue escultor profesional en ningún momento. Pero sí que podemos
considerarle estudioso de la escultura, en ocasiones, crítico de arte y, por supuesto,
enamorado de la estética y la plástica.
Su escultura principal, modelada en escayola, es el Busto de Nefertiti. Galardonada
con medalla de plata en la exposición de arte celebrada en la III Reunión Hispano-Lusa
de Endocrinología de Valladolid en 1957 y en la exposición con motivo del VII
Congreso de la Sociedad Internacional de Cirugía Ortopédica y de Traumatología.

Imagen 216. Portada del díptico catálogo y primera hoja de la Exposición de Artistas Médicos731 de
España. En Valladolid, entre el 9 y el 11 de octubre de 1957. En rojo, Luis. Presentó 4 obras.
N del A.

Luis aprovecha el primer párrafo de la comunicación que presenta en la III Reunión


Hispano-Lusa de Endocrinología, para justificar su inmersión en el campo de la
escultura, como evasión a la práctica clínica diaria. Una evasión parcial, por presentar
innegables guiños a la que fue su profesión.
Aun cuando el médico desorbite su campo profesional, no le es posible substraerse
a los derroteros que le impone su vocación.

A la Medicina nada le es ajeno y cualquier aspecto que estudie el médico, o


practique, va ligado a una impregnación que le impone su naturaleza de
biólogo. Por esta razón, cuando yo incurrí, como evasión, en el campo de la
Escultura, busqué motivos relacionados con la Medicina. El primero fue el
relieve del Santo Rostro, de acuerdo con la Sábana Santa de Turín, en el que
se reflejan los traumatismos y padecimientos de que fue objeto Cristo, en su
Pasión. Otro motivo, fue el histórico y elegí el busto de la faraonisa Nefertiti,

731
En esta exposición se presentaron 92 obras. Entre los nombres conocidos de los artistas médicos que con-
formaron la exposición están Federico Carrascal y José Cilleruelo de Valladolid. N del A.

399
Álvaro de Castro Palomares

del siglo XIV a.J.C., por ser un arquetipo de feminidad, un genuino modelo
de constitución leptosomática y asténica, con un sustratum de
hipertiroidismo, al tiempo que, según la opinión de generalidad de los
críticos, como apunta Pijoan, poseedora y expresión de una belleza
enfermiza, tuberculosa, estigma que ejercía una mayor atracción para mí,
dada mi especialidad de tisiólogo. Sirva esta introducción como justificante
de esta comunicación, por los estrechos lazos de la constitución, con la
endocrinología y la predisposición.732

Luis menciona al Dr. Pareja Yévenes733 como estudioso de la biotipología de la


reina Nefertiti:

Encuadramos pues a la dulce esposa del faraón soñador, como hace Pareja
Yévenes734, en el tipo longuilíneo de Pende, en el leptosómico de
Kretschmer y en los linderos del hábito tísico de Hipócrates, con posible
taquipragia735, hipostenia, bajo índice funcional y débil resistencia orgánica,
pero arquetipo de feminidad pura, tipo II de Marañón, casi como una
abstracción de la feminidad, por lo menos en la apariencia constitucional y
de predominio foliculínico, más que en su aspecto maternal, aún cuando tuvo
cuatro hijas bellísimas y un malogrado varón.736

En esta comunicación, también expone aspectos de la técnica de modelado del


busto:

Por registro en el modelado de mi busto, me permito señalar otro carácter


sexual secundario, de la facies de la mujer que, si se desprecia, malamente
podremos obtener una boca femenina y, que después de haberlo comprobado
en la técnica artística, he podido recogerlo en la observación de numerosos
casos personales, encontrándolo constantemente en las mujeres de ostensible
feminidad y en los varones con cierto matiz intersexual. Se trata de dos
suaves prominencias un poco por debajo y adentro de la comisura labial
lateral, que llamamos «eminencias sublabiales laterales», con cuya ausencia
se desbarata el aspecto femenino de la boca y toma un matiz viril.737

732
De Castro García, L. (1957a). Arqueología clínica y endocrinología de Nefertiti. Libro de Comunicaciones
de la III Reunión Hispano-Lusa de Endocrinología. [Valladolid. 9-11 de octubre de 1957]. Ed. Laboratorios CIBA,
S.A. p. 329.
733
Podemos encontrar el segundo apellido de este autor, escrito con «B» y en otras ocasiones con «V». En todo
caso, se trata del Dr. José Pareja Yévenes (Granada, 1881-1951). Médico y político que fue Ministro de Instrucción
Pública dentro del gabinete de Lerroux, entre diciembre de 1933 y marzo de 1934. Doctor en medicina, en 1910, con
el trabajo titulado Las disoluciones iso e hipertónicas de mercuriales en el tratamiento de la sífilis. Catedrático de
Patología Médica en Sevilla y en Granada. Académico de la Real Academia de Medicina de Granada en 1929. De-
fendió la idea de prolongar la etapa de preparación en cultura humanística o general y de las humanidades clásicas en
la Universidad. Para este médico, los órganos vinculados a la cultura de la nación deberían de atender la transmisión
y difusión de la cultura,la instrucción profesional y la investigación científica. Ver.
[Link] [Consultado el 27 de febrero de 2021].
734
Ver. Pareja Yévenes, J. (1945). La escultura «Biotípica» de una reina de Egipto. Medicamenta. Tomo III.
Número. 81. pp. 416-418.
735
Este vocablo hace referencia a la rapidez de acción. Puede ser un síntoma típico del hipertiroidismo, donde
se produce una aceleración general del metabolismo basal. N del A.
736
De Castro García, L. (1957a). [Link]., p.332.
737
De Castro García, L. (1957a). [Link]., p.335.

400
Obra humanística

Imagen [Link]. Fotografía de portada y primera página del díptico de la exposición de pintura,
dibujo y escultura, de Artistas Médicos de España738, celebrada con motivo del VII Congreso de la
Sociedad Internacional de Cirugía Ortopédica y de Traumatología, en Barcelona, el año 1957.

Imagen 218. AFLC. III Reunión Hispano-Lusa de Endocrinología, celebrada en Valladolid. Gregorio
Marañón observa las esculturas de Luis de Castro.

738
En esta ocasión, se presentaron 104 obras. De nuevo, coincide con los médicos de Valladolid, Cilleruelo
Zamora y Carrascal Antón. N del A.

401
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 219. AFLC. Carta de Gregorio Marañón a Luis, felicitándole por la Nefertiti. (20 de
diciembre de 1956).

Imagen 220. Artículo de Francisco Álvaro en ABC. (9 de diciembre de 1956). p.21. Recogido en
[Link] [Consultado el 27 de
febrero de 2021].

402
Obra humanística

2.7.2 El Santo Rostro de Turín. Una escultura que llegó al Vaticano.


Este relieve en escayola quizá sea, junto con el busto de Nefertiti, la escultura de
mayor relevancia modelada por Luis.
Está clara la base de estudio que rodea a la fisionomía de ambas esculturas. Al
fondo médico legal, antropométrico, fisiopatológico, se une el relato histórico de los
personajes. Aspectos precisos para dotar de más coherencia y fidelidad a las dos obras.

Imagen 221. AFLC. Hoja, tipo postal, con la imagen del Santo Rostro modelado por Luis.
(1956). Una copia se remitió al Vaticano.

Hemos encontrado numerosas referencias739 en prensa sobre este relieve modelado


por el Dr. De Castro.

El doctor Luis de Castro ha dedicado su atención, desde hace seis años, al


estudio médico-legal de la Sábana Santa de Turín, de cuyos encuentros ha
dado a conocer, en parte, en su reciente obra “Un Médico en el Museo”. […]
También el doctor Castro ha publicado, desde 1952, una serie de artículos en
las páginas del diario “Libertad”, de Valladolid, que han sido seguidos con
suma atención […].

739
Regidor. (22 de julio de 1956). ¿Cómo era el rostro de Jesús? Los sitios. Este periódico era de Gerona. N del
A. Además, ver Regidor. (4 de julio de 1956). Un relieve en barro del rostro de Jesucristo, según el Lienzo de Turín.
Libertad. Además, González Viana, N. (18 de septiembre de 1956). El doctor Castro envió al Santo Padre unos
huecograbados con la representación del Santo Rostro del Señor. Libertad. p.3.

403
Álvaro de Castro Palomares

Conocedor el doctor Castro de los estudios del escultor italiano Lorenzo


Ferri, por conseguir una cabeza escultórica con arreglo a las medidas y
rasgos de la citada Reliquia de la Cristiandad […], el doctor Castro, y sin
haber modelado nunca, se decidió por realizarlo él mismo, habiendo
conseguido el alto relieve que reproducimos, el cual, según criterio de don
Antonio Vaquero, desde el punto de vista artístico “tiene mucho carácter y es
muy expresivo, debiendo considerarse además el otro aspecto médico-legal”
que sólo el profesional puede apreciar.740

Imagen 222. Carta de la Secretaría de Estado del Vaticano741, acusando recibo del envío de
Luis. Pío XII le concede la Bendición Apostólica. (s.f). Ca. 1956.

740
Esteban Vega, T. (4 de agosto de 1956). Valladolid. Alto relieve del Santo Rostro. La Estafeta Literaria. Es-
ta publicación fue una revista cultural de periodicidad semanal, que en ese año estaba dirigida por el renombrado
poeta Luis Rosales. N del A.
741
Siendo Papa, Pío XII. N del A.

404
Obra humanística

Entre las numerosas felicitaciones por el relieve del Santo Rostro, destacamos una,
por lo que representa quien la firma, para la Ciencia y el Humanismo en nuestro país. Se
trata del Dr. Carlos Jiménez Díaz, por quien Luis sentía admiración.

Imagen 223. Carta de Carlos Jiménez Díaz a Luis. (2 de enero de 1957).

2.7.3 Colaborador en prensa.


En este epígrafe tan sólo vamos a referenciar, más pormenorizadamente, tres
artículos (aparte de todos los de su autoría que hemos citado en el presente trabajo) y
dar a conocer que, Luis como articulista o colaborador de distintos periódicos742,
también tuvo un pseudónimo, al menos, que conozcamos: Carl Tesousdi.743
El primero de los artículos que reproduciremos parcialmente, redactado en la época
en la que Luis estuvo de director del Dispensario Antituberculoso de Segovia, es quizás
uno de los de mayor carga poética y alegórica que escribió:

Se asomaron mis ojos a la Sierra segoviana y contemplé la belleza que se


recorta en el cielo; el perfil de la llamada «Mujer muerta». Me cuesta creer
en la muerte de la Naturaleza, en la que todo está animado. Un conjunto
dinámico de energía y de fuerzas que convergen en la armonía y el divino
orden, que dan crédito del Creador. Precisamente, nuestra modernidad tomó
vida en la contemplación del paisaje. San Francisco se decidió por

742
Luis colaboró con artículos de crítica de arte, educación sanitaria, religión, tradiciones, sindonología, cultura
gallega, Entrimo, gastronomía gallega y castellana, divulgación científica, etc., en diarios que, a continuación, cita-
mos: La Región, El Norte de Castilla y Libertad, principalmente. N del A.
743
Se corresponde con las letras de su nombre y primer apellido alteradas en orden. Algunos artículos firmados
con este pseudónimo son: Carl Tesousdi. (7 de enero de 1958). ¿Prefinición o coincidencia? Los sitios; Carl Tesousdi.
(28 de enero de 1959). ¡Braceros de Clunia! La Voz de Castilla. Publicó una serie de 3 artículos con este título, en
fechas correlativas de 29 y 30 de enero de 1959. N del A.

405
Álvaro de Castro Palomares

considerar todo como parte de la familia humana; lo mismo era hermana la


piedra que la fuente, el lobo y la mariposa.
En estas meditaciones me sumergió la silueta de la Sierra segoviana, de
grandes faldas caídas hasta el valle, dejando desnuda, en un lecho alto, a la
mujer. Yo la veía más bien madre, reposando tras la «nacencia de sus hijos
de Segovia». No está muerta, sino que, en ininterrumpida maternidad, es más
bien la vida misma de tantos y tantos preclaros hombres, que tienen una cuna
de afiligranados balaustres en el Acueducto imperial, y aguas bautismales de
ciudad eterna. […]
He tratado, para mi bien, a muchos hijos de aquella maternal Sierra y, a fe,
que debo felicitarla.
¡Madre Sierra de Segovia! Sigue tu selecta «maternidad», aun cuando
reposes después, como si estuvieses muerta y amortajada, mostrándote tú a
mis ojos, por el camino, con tu bella silueta de madre y de mujer.744

Hemos escogido este artículo por generar una reacción en el ilustre segoviano que fue
Teófilo Hernando Ortega.

Imagen 224. ALFC. Carta de Teófilo Hernando a Luis. (13 de enero de 1964).

El siguiente de los artículos que hemos escogido es una colaboración en El Norte de


Castilla745, con motivo del IV centenario de la muerte de Berruguete. Esta colaboración
fue sugerida por Miguel Delibes, director del periódico.

En este tiempo del centenario, de nuevo se insiste sobre la genial y personal


escultura de Berruguete, buscando, si acaso, antecedentes en otro artista que
le procede temporalmente, Juan de Balmaseda, pero escasamente se concreta
sobre ese sello personalísimo, en sus tallas, después de su primera fase
donatelliana, como es obvio en el retablo de la Mejorada, en el que la

744
De Castro García, L. (8 de enero de 1964). ¡Madre Sierra! El Adelantado de Segovia.
745
De Castro García, L. (31 de diciembre de 1961). La genialidad de Berruguete. El Norte de Castilla.

406
Obra humanística

Anunciación constituye una tabla que es totalmente un plagio del


bajorrelieve florentino de Donatello en Santa Croce.746

Imagen 225. AFLC. Carta de Miguel Delibes a Luis. (24 de octubre de 1961).

El último de sus artículos publicados, lo seleccionamos por la carga de sensibilidad


que nos transmite. Ya hemos comentado que no conocimos a Luis de Castro en persona,
y con su hijo Leopoldo, apenas convivimos 8 años, dado su precoz e inesperado
fallecimiento. El artículo a que nos referimos lleva por título «O Pai» y, cuenta un
suceso ocurrido en un pueblo del Ayuntamiento de Entrimo, Guxinde, y la relación
paterno-filial.

La inefable relación entre hijos y padres resta aún por definir, pues los
términos del alma no tienen justa expresión gramatical, son inaprensibles.
Desde interpretaciones freudianas, de la mayor intensidad del cariño del hijo
a la madre y de la hija al padre, hasta las místicas de veneración, muy cerca
de lo santo, hay toda una gama de sentires, más o menos cercanos a la
realidad, pero que no dan una idea exacta. He pensado siempre que por la
madre se siente adoración y por el padre, admiración, ambas actitudes del
espíritu, amasadas con el amor.747

Por este artículo, Alejandro Outeiriño, Director de La Región, remite una tarjeta a
Luis, etiquetando el artículo como de «precioso».

746
Ibídem.
747
ADLR. De Castro García, L. (19 de agosto de 1970). «O Pai», La Región.

407
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 226. Tarjeta, deducimos que de la misma fecha que el artículo de Luis, (19 de Agosto
de 1970), del Director de La Región a Luis.

Uno de los objetivos que nos habíamos planteado en el presente trabajo, era el
reconocer a Luis como divulgador de salud y educación sanitaria. Podemos enumerar
una serie de 70 artículos comprendidos en Libertad748, que confirman esa faceta de
periodismo útil en el Dr. De Castro.
1. De Castro García, L. (6 de junio de 1951). Las décimas fantasmas. Libertad.
2. De Castro García, L. (23 de junio de 1951). Casos y cosas de los gusanos
parasitarios. Libertad.
3. De Castro García, L. (27 de junio de 1951). La estética influye en el apetito.
Libertad.
4. De Castro García, L. (29 de junio de 1951). Reposo, sí; pero no tanto. Libertad.
5. De Castro García, L. (4 de julio de 1951). La nariz y sus funciones. Libertad.
6. De Castro García, L. (11 de julio de 1951). La educación sanitaria, base de la
medicina preventiva. Libertad.
7. De Castro García, L. (14 de julio de 1951). La envidia como enfermedad.
Libertad.
8. De Castro García, L. (22 de julio de 1951). Aprenda Vd. A hablar con el médico.
Refiera bien su dolencia. Libertad.
9. De Castro García, L. (26 de julio de 1951). Reuma y corazón. Libertad.
10. De Castro García, L. (29 de julio de 1951). El recreo de los niños. La higiene
del patio. Libertad.
11. De Castro García, L. (2 de agosto de 1951). La cultura de la madre. Libertad.
12. De Castro García, L. (7 de agosto de 1951). La responsable maternidad.
Libertad.
13. De Castro García, L. (10 de agosto de 1951). La risa y la salud. Libertad.
14. De Castro García, L. (15 de agosto de 1951). El aceite y el pulmón. Libertad.
15. De Castro García, L. (19 de agosto de 1951). La medicina y la electricidad.
Libertad.

748
Artículos que hemos podido recopilar entre 1951 y 1952, que justifican esa labor médica divulgativa y de
formación e información en salud a la sociedad. N del A.

408
Obra humanística

16. De Castro García, L. (22 de agosto de 1951). Con el sueño se curan varias
enfermedades. Libertad.
17. De Castro García, L. (29 de agosto de 1951). Cómo tomar la temperatura sin
caer en errores rutinarios. Libertad.
18. De Castro García, L. (1 de septiembre de 1951). Fatiga, cansancio y astenia.
Libertad.
19. De Castro García, L. (5 de septiembre de 1951). El estornudo es algo más que
un fenómeno reflejo o patológico. Libertad.
20. De Castro García, L. (8 de septiembre de 1951). Cara y cruz del bostezo.
Libertad.
21. De Castro García, L. (12 de septiembre de 1951). «Hipo en el niño para vivir y
en el viejo para morir». Libertad.
22. De Castro García, L. (15 de septiembre de 1951). El calambre. Libertad.
23. De Castro García, L. (20 de septiembre de 1951). «En rascar todo es empezar».
Libertad.
24. De Castro García, L. (23 de septiembre de 1951). El temor a ruborizarse.
Libertad.
25. De Castro García, L. (26 de septiembre de 1951). ¿Qué es el miedo?. Libertad.
26. De Castro García, L. (29 de septiembre de 1951). El vértigo fisiológico.
Libertad.
27. De Castro García, L. (3 de octubre de 1951). No es verdad aquello de que «La
simpatía no se compra». Libertad.
28. De Castro García, L. (6 de octubre de 1951). Instinto y pasión. La cara es el
espejo del alma. Libertad.
29. De Castro García, L. (10 de octubre de 1951). La convivencia humana y el
asocial. Hay más gamberros que perros. Libertad.
30. De Castro García, L. (13 de octubre de 1951). Los celos del niño. La pelusa no
tiene excusa. Libertad.
31. De Castro García, L. (17 de octubre de 1951). La locura del pan. Del fuego
sagrado de la pelagra, pasando por el «Mal de la rosa». Libertad.
32. De Castro García, L. (24 de octubre de 1951). La mentira. Del niño mentiroso,
hombre enojoso. Libertad.
33. De Castro García, L. (27 de octubre de 1951). La luna y la vida. Libertad.
34. De Castro García, L. (31 de octubre de 1951). Terror a la muerte. Libertad.
35. De Castro García, L. (3 de noviembre de 1951). El miedo a los muertos.
Libertad.
37. De Castro García, L. (7 de noviembre de 1951). El humor es señal de buena
salud. Libertad.
38. De Castro García, L. (10 de noviembre de 1951). Tristeza y depresión. Ambas
pueden ser el heraldo de una enfermedad grave. Libertad.
39. De Castro García, L. (14 de noviembre de 1951). Dolor como consecuencia y
causa de enfermedad. Libertad.
40. De Castro García, L. (17 de noviembre de 1951). ¿Quiénes no deben viajar en
avión?. Libertad.
41. De Castro García, L. (21 de noviembre de 1951). Un accidente en la
Wilhelmstrasse. La alcoholemia y su repercusión en los accidentes automovilísticos.
Libertad.
42. De Castro García, L. (24 de noviembre de 1951). El mundo sorprendente de los
sonámbulos. Libertad.

409
Álvaro de Castro Palomares

43. De Castro García, L. (28 de noviembre de 1951). La medicina en el cine.


Libertad.
44. De Castro García, L. (5 de diciembre de 1951). La nueva ciencia de la geriatría.
Por qué envejecemos. La prisa, factor decisivo. Libertad.
45. De Castro García, L. (9 de diciembre de 1951). El diálogo como terapéutica.
Del café a los cafés, pasando por la «ventilación». Libertad.
46. De Castro García, L. (12 de diciembre de 1951). Los «sacaverdades químicos».
Las llaves del subconsciente. Libertad.
47. De Castro García, L. (15 de diciembre de 1951). Pensar y soñar. Libertad.
48. De Castro García, L. (21 de diciembre de 1951). Los tóxicos y las visiones
artísticas que provocan. Libertad.
49. De Castro García, L. (2 de enero de 1952). Medicina y surrealismo. La pintura
como medio de conocer los resortes íntimos de la personalidad. Libertad.
50. De Castro García, L. (9 de enero de 1952). Los «sacaverdades» en la
instrucción judicial. Libertad.
51. De Castro García, L. (12 de enero de 1952). Consanguinidad y matrimonio.
Endogamia y exogamia. Libertad.
52. De Castro García, L. (17 de enero de 1952). Más mata el calor que el frío.
Libertad.
53. De Castro García, L. (19 de enero de 1952). Aquí abundan los cojos.
Propensión al reumatismo y humedad. Libertad.
54. De Castro García, L. (23 de enero de 1952). El loto. De su leyenda poética a sus
aplicaciones medicinales. Libertad.
55. De Castro García, L. (26 de enero de 1952). Frutas antianémicas. Ventajas y
propiedades de melocotones y albaricoques. Libertad.
56. De Castro García, L. (30 de enero de 1952). No es buen síntoma sudar con este
frío y sin causa justificada. El sudor y el corazón. Libertad.
57. De Castro García, L. (2 de febrero de 1952). Atención a sus canas. Libertad.
58. De Castro García, L. (6 de febrero de 1952). Apatía y sosería de las bellas.
Libertad.
59. De Castro García, L. (9 de febrero de 1952). Indebido uso de medicamentos.
Graves repercusiones del empleo de antibióticos en procesos simples. Libertad.
60. De Castro García, L. (13 de febrero de 1952). Los ruidos y la salud. El sonido
como causa principal de alteraciones orgánicas. Libertad.
61. De Castro García, L. (20 de febrero de 1952). La maledicencia y el «sí mismo».
El difamador sólo prueba su inferioridad que, en su neurosis, le hace un enfermo
mental. Libertad.
62. De Castro García, L. (6 de julio de 1952). Antes el espíritu que las drogas. La
materia y la prisa han desbordado todo el vivir social. Libertad.
63. De Castro García, L. (12 de octubre de 1952). La manzana del mar. Por qué a
las sardinas no les gustan las gaseosas. Libertad.
64. De Castro García, L. (24 de octubre de 1952). La ciencia y el deporte. Fútbol y
oxígeno. Libertad.
65. De Castro García, L. (31 de octubre de 1952). Educación y sentido estético.
Libertad.
66. De Castro García, L. (23 de noviembre de 1952). Crujir de dientes. Libertad.
67. De Castro García, L. (30 de noviembre de 1952). Cerebros electrónicos.
Libertad.
68. De Castro García, L. (7 de diciembre de 1952). ¿Las máquinas piensan?.
Libertad.

410
Obra humanística

69. De Castro García, L. (14 de diciembre de 1952). Facultades de las máquinas.


Libertad.
70. De Castro García, L. (21 de diciembre de 1952). Hombres autómatas. Libertad.

2.7.4 El aciago destino. Octubre de 1977.


Damos comienzo a esta última etapa de Luis, hasta su muerte en 1977749, con una
cita del inolvidable sabio español, Ramón y Cajal:

Nos gustan los libros donde encontramos las hazañas que hubiéramos
deseado acometer; es decir, un programa de vida ilustre y fecunda, frustrado
por el aciago destino.750

Durante los últimos años de Luis, era habitual, fundamentalmente en los veranos,
su colaboración en La Región, con numerosos artículos, como ya hemos comentado,
sobre Entrimo y sus gentes, de tinte etnográfico, históricos, autobiográficos o
divulgativos médicos, entre otras temáticas751. En esta ocasión, y motivado por la
muerte repentina de la mujer de un compañero de infancia, por cardiopatía isquémica,
escribe:

Repentinamente fulminada por un ataque cardíaco, ha muerto Elisa, la


esposa de mi convecino y amigo de la infancia Pepe López, hijo de José
Luis. Pepe es un hombre trabajador donde los hay, además de ser un buen
artesano, su profesión es la de carpintero, pero él entiende de todo y es un
gran maestro de obras. […]
Seguramente debido a su constante estancia de pie tiene déficit circulatorio
venoso en las extremidades inferiores que le obliga a llevar medias elásticas
y, para ponerlas y quitarlas, requiere de ayuda. Me contaba el día de su
desgracia, que acababa de lavarse, al dejar la toalla, vio a través de la
ventana cómo su querida mujer caía hacia atrás en el campo vecino de la
casa, donde segaba hierba y aunque bajó rápidamente no llegó a alcanzarla
con vida, ni un último adiós tuvo tiempo de decirle. […] Él me decía:
«¡Cómo quedamos ahora, desamparados!» y a mí, con mi infartado corazón,
me entró una congoja que me introdujo en doloroso «angor» y tuve que
recurrir a la consabida gragea de nitroglicerina. Efectivamente, me parecía
en aquel momento un hombre totalmente desamparado sin que yo pudiese
hacer nada por él, más que el consuelo de mis palabras y deseos, la
compañía momentánea y el amistoso abrazo. Dios nos pone a veces a duras
pruebas y aunque sus decisiones son indiscutibles y siempre justas, nos deja
en ocasiones en un terrible desamparo […].
Considero que al llegar a cierta edad, se sublima el amor, la unión entre la
pareja humana, lo que llamo «amor en pantuflas» y con raras excepciones, el
deseo de ambos es ausentarse juntos ya que es tal la tristura que produce la

749
AME. Registro civil de Entrimo. Sección 3ª. Tomo 30. p.15. «Defunción: Hora veintiuna y cincuenta, día
cuatro de Octubre de mil novecientos setenta y siete. Lugar Terrachán. Causa Infarto de Miocardio –Arterosclerosis».
750
Ramón y Cajal, S. (1941). Charlas de café. Espasa-Calpe. Colección Austral. p. 203.
751
En esta nota, podemos poner un ejemplo de artículo de cada temática, clasificada por nosotros. Así, de En-
trimo, citamos: De Castro García, L. (11 de julio de 1973). Entrimo turístico. La Región; De personas de Entrimo: De
Castro García, L. (17 de julio de 1971). Tres generaciones de Gaiteiros. La Región; Sobre etnografía, citamos: De
Castro García, L. (30 de julio de 1970). «Teño una lareira». La Región; De corte histórico, referido a su pueblo natal.
destacamos el artículo: De Castro García, L. (29 de agosto de 1972). El vizconde de la Illa. La Región; Referente a
sus recuerdos, autobiografía: De Castro García, L. (17 de agosto de 1971). El cementerio nuevo. La Región.

411
Álvaro de Castro Palomares

falta de uno de ellos, que se dice «detrás de la soga va el caldero», pues el


vacío es insoportable.
Deseamos que el «agaritmo»752[sic] de los suyos supla en lo posible esa
tremenda ausencia y con el grato recuerdo de Elisa, perviva entre nosotros,
que sabremos rodearle del cariño y atención que merece.753

La muerte repentina, por infarto, sorprendió a Luis 4 años más tarde. Este artículo
de prensa diaria, es otro ejemplo de la idea principal que venimos defendiendo sobre la
experiencia vital, profesional, así como de cierto recuerdo a las amistades de Luis a lo
largo de su vida.
Pero, destacamos un artículo, que bien puede ser el resumen de la intensa vida de
Luis de Castro, redactado por el Dr. Santiago Benito Arranz754, en La Región, cuatro
años después del fallecimiento de Luis.755

Un aniversario es la rebelión contra los años que pasaron desde el final de la


vida de un hombre. […] Han pasado más de cuatro años y no he vuelto a oír
la voz tonante y expresiva de Luis de Castro. Excelentísimo señor doctor en
Medicina […] adivino, nigromante, oficiante espectacular de ceremoniales
diabólicos, conocedor de saberes ignorados por el conjunto total de los
restantes seres humanos, agitador entusiasta de hombres apagados, domador
de víboras, donante voluntario de emociones y afectos, impartidor [sic]
inmisericorde de sinapismos verbales merecidos, que disparaba como dardos
veloces camino de la diana.
Es bueno recordar cuando el recuerdo acarrea la presencia y la esencia del
evocado. Estremece el recuerdo de aquellos que dieron por finalizado su
existir. ¿Por qué se le apagó la voz de Luis de Castro cuando sonaba aún sin
desafinar ni un poco? ¿Por qué dejó de enhebrar el hilo brillante de su
pensamiento plural, incisivo, genial, capaz de despertar perplejidades y
asombros, cuando le sobraba todavía carrete? […]
[…] nació en Galicia, y a Galicia se fue a echar la firma postrera, cual señor
feudal, a su mansión solariega de Entrimo, […], acaso para guardar fidelidad
a su condición de hijo predilecto de esta villa tan hermosa, tan saturada de
paz, tan llena de soledad y buena compaña. […]
Luis de Castro era un hombre memorioso y caletrero. En Valladolid, fue
haciendo su vida a golpe de vitalidad exuberante, al compás de salmodias
monásticas, de gritos enardecidos de una vida gestada, degustada y gemida
como ha de ser la vida de un hombre, cuyo vivir consiste en jugar con el
fuego hasta quemarse. […]
El loco afán que a uno le invade en estas ocasiones trata de ponerse al
servicio de la interminable cuestión de enunciar los premios y distingos, los
honores recibidos y los que, siendo merecidos, no le fueron otorgados.
Escaparé, si puedo, por la mirilla más alta del edificio empíreo de su
existencia. Luis de Castro lo fue todo. Capitán de Sanidad y novelista
premiado, diputado y folklorista, gastrónomo, historiador, experto en

752
Mala transcripción de la palabra gallega «agarimo», en castellano: cariño, afecto. Si bien, era habitual en
esos años, el envío de manuscritos no mecanografiados, por parte de los diversos colaboradores de este periódico
local. N del A.
753
De Castro García, L. (10 de julio de 1973). Desamparado. La Región.
754
Santiago Benito Arranz. (Pamplona, 1926-¿?). Catedrático de Psiquiatría en Valladolid. Especialista en Neu-
rología y Psiquiatría. Pensionado por la Fundación March. Destaca su participación en la obra: El Sistema Nervioso
Central: Morfología, Estructuración y Funciones. (1968-1974). 2 Tomos. Ed. Server Cuesta. en colaboración con
otros profesores de la Universidad de Valladolid, entre los que destacaba Pedro Gómez Bosque. Biblioteca particular
del autor. N del A.
755
Benito Arranz, S. (9 de octubre de 1981). Cuarto aniversario del doctor Luis de Castro. La Región. También
fue publicado en El Norte de Castilla. (4 de octubre de 1981). N del A.

412
Obra humanística

Cristología, profesor de Historia de la Medicina, autor de libros suculentos,


fundador de la Casa de Galicia y presidente de honor. Seguir paso a paso la
trayectoria vital de este ejemplar humano inolvidable, que jamás se rindió,
que siempre estuvo en batalla, que aprendió para enseñar, que vivió porque
la vida es, por encima de cualquier otra cosa, una etapa veloz que merece ser
vivida. No puede quedar recordado, retratado, añorado con un poco de
puntualidad sincera, sin decir que, además de lo dicho, uso la pluma para ir
al grano en todas y cada una de las cuestiones que se alzaban a su
vertiginoso caminar por esta vida tremenda. Escribió para dar a conocer y
para que supiéramos los demás de su existencia interior, de su inmensa
fortaleza humana. […]
Para mí que fue un luchador sin fatiga contra molinos gigantes, contra sus
propias dimensiones físicas, contra su exorbitante pensar, contra los
enemigos del alma y aquellos otros, ¡ay!, que esconde cada esquina. […]
tuvo que producir mucha irritación a esos fanáticos que se empeñan en
ostentar la propiedad de la verdad como si hubieran firmado un acuerdo con
el organizador de los sistemas, con el empresario del gran espectáculo de la
vida. […]. Buscaba el conocimiento del hombre de la Naturaleza, de la
Historia. Buscaba a Dios de continuo. Tras mucho afanar, se me ocurre
pensar que tuvo que advertir de algún modo que estaba persiguiendo su
fantasma. […] quería saber de su persona y hacer rebotar su vida y sus
afanes en el trinquete de los demás mortales.756

En la madrugada del fallecimiento de Luis, La Región ya publicaba una reseña de la


noticia.

756
Ibídem.

413
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 227. ADLR. Imagen de La Región. Necrológica. (5 de octubre de 1977). El título más
preciado para Luis era el de hijo predilecto de Entrimo. No hemos encontrado el acta de sesiones
municipal donde se refleje esta condición. Pero así figura en su epitafio, en el panteón familiar,
también. N del A.

Al día siguiente, salía otra reseña en el mismo periódico, sobre la muerte de Luis.
Ese editorial era a cargo del Director de La Región, Alejandro Outeiriño, con quien Luis
mantuvo amistad.
En esta necrológica se recuerda a Luis como «colaborador asiduo de nuestro
periódico». Sin embargo, en el libro sobre este periódico ourensano (Valladares, 1996),
en ningún momento se nombra entre los colaboradores a Luis. Y, en cambio, sí cita este
autor a su hijo Leopoldo757. Padre e hijo fueron colaboradores de este emblemático
periódico gallego. Esto no deja de ser otra muestra del incomprensible olvido a nuestro
polígrafo Luis.

757
Ver. Valladares Fernández, E. (1996). Historia de una empresa periodística gallega: La Región. Ed. La Re-
gión. pp. 106-107. En este libro, el autor nombra a más de setenta colaboradores y matiza que «no se incluyen en esta
lista aquellos nombres de periodistas que colaboraron con La Región, a través de agencias de noticias». Por lo que no
deja de sorprendernos esa ausencia, entre los nombres referenciados, de Luis. N del A.

414
Obra humanística

Imagen 228. ADLR. La Región. (6 de octubre de 1977). «Necrología» Atribuida a Alejandro


Outeiriño, director de La Región. N del A.

En El Pueblo Gallego,758 también hay espacio para la noticia sobre la muerte de


Luis, a quien también se le reconoce como hijo predilecto de Entrimo:

758
El Pueblo Gallego. (6 de octubre de 1977). Doctor Luis de Castro. p.15.

415
Álvaro de Castro Palomares

Nos ha sorprendido la triste noticia del fallecimiento del ilustre doctor don
Luis de Castro García, en su casa de Entrimo, donde pasaba unos días de
descanso.
Fue presidente de la Casa de Galicia en Valladolid, estuvo encargado de la
cátedra de historia de la medicina en aquella universidad.
El ayuntamiento le había distinguido con el título de hijo predilecto.

Dos semanas antes de su repentina muerte, Luis mostraba interés por la habilitación
del entorno del Mirador del Pedreiriño en su pueblo natal. Convertido en realidad en
1980.

Para visitar a su amigo en su casa de Entrimo, el Dr. Luis de Castro García,


se desplazaron a esta localidad el presidente de la Diputación Provincial, don
David Ferrer Garrido, y el diputado de la misma Corporación José
Rodríguez Reza.
Después de haber sido obsequiado con un vino, visitaron, juntamente con el
Veterinario Municipal, don Ángel Enríquez Blanco, el “mirador del
Pedreiriño” en el que el Dr. Castro tiene un especial interés por la
facilitación de un acceso, aparcamiento y terraza con balaustrada, para poder
admirar el pintoresco e incomparable panorama que alcanza varios telones
de montañas y más de veinte pueblos de la comarca, y que lo considera
como uno de los miradores, no sólo más admirables de la provincia, sino de
los muchos que ha visitado tanto en España como en el extranjero, desde el
de Nerja hasta el de los Alpes dolomíticos en Dresden[sic].
Ambas personalidades quedaron favorablemente impresionadas,
permaneciendo bastante tiempo en el lugar y los dos representantes de la
Corporación provincial dieron por concedidas las pretensiones […].759

En el AFLC, se conservan cartas de recomendación para puestos de trabajo de


gente de Entrimo, otras sobre consultas de salud de vecinos de la localidad,
correspondencia de alguno de los alcaldes del pueblo o incluso una carta en la que el
Director General de Empresas y Actividades turísticas, se dirige a Antolín de Santiago
Juárez760, amigo personal de Luis, sobre la posibilidad de construcción de un Albergue
Nacional en Entrimo que nunca se logró.

759
ADLR. La Región. (24 de septiembre de 1977). Va a ser construido el «Mirador del Pedreiriño». Visita del
presidente de la Diputación. También encontramos reseña de esta visita en El Pueblo Gallego. (27 de septiembre de
1977). La provincia. Entrimo. p.14. N del A.
760
Antolín de Santiago y Juárez. (Salamanca, 1918-¿?). Abogado, profesor, periodista y político. Impulsor de la
Semana Internacional de Cine de Valladolid. Militó en la Falange. Subdirector general de Teatro en 1970. Alcalde de
Valladolid entre 1971 y 1974. Gobernador Civil en Cádiz (1974-1977) y Burgos (1977-1980). Medalla de Oro de la
Ciudad de Valladolid (1974). Prologó el libro El Enigma de Berruguete: la danza y la escultura (1953), de Luis.
Además, en el AFLC, se conserva correspondencia suya. N del A.

416
Obra humanística

Imagen 229. AFLC. Carta de Pedro Zaragoza Orts (Director General de Empresas y Actividades
Turísticas) a Antolín de Santiago y Juárez sobre la construcción de un Albergue Nacional en
Entrimo. (07 de octubre de 1970). Seguramente a instancia de Luis de Castro.761. N del A.

761
En una carta de Luis dirigida al Juez de Paz del Ayuntamiento de Entrimo, y de la que se guarda copia en el
AFLC, fechada el 29 de agosto de 1970, Luis escribe: «Hace doce años cedía mi acción en dicha Sociedad Recreativa
Cultural, al Ayuntamiento de Entrimo e invitaba a todos aquellos socios que solo [sic] poseían una o dos a hacerlo de
la misma manera, con el fin de ofrecer el solar y el local, por parte del Ayuntamiento al Ministerio de Información y
Turismo […] a fin de poder solicitar y obtener un Parador o Albergue Nacional que enriquecería nuestro pueblo […]
Pienso en el bien del pueblo de Entrimo y en la ventaja que para todos supone el conseguir una edificación digna, con
alojamiento higiénico para poder acoger a nuestros forasteros, al tiempo que se erige una construcción en un lugar
siniestrado y abandonado». Ese edificio había sufrido un incendio previamente. N del A.

417
Álvaro de Castro Palomares

Imagen 230. AFLC. Carta del párroco de Entrimo, Manuel Nóvoa Blanco a la viuda de Luis de Castro,
sobre la inauguración del Mirador «do Pedreiriño». (29 de mayo de 1980). Transcurridos casi 3 años
del fallecimiento de Luis, el día de la inauguración de la construcción del mirador, no se le hizo
mención explícita de esta iniciativa impulsada por él. N del A.

El último artículo de Luis, fue publicado en el primer número de la Revista Orense


en 1977.762 Versaba sobre termalismo, una de las potenciales riquezas de la provincia,
como se puede comprobar hoy en 2021.
Bajo el título del artículo hay una nota en negrita que dice lo siguiente:

El desaparecido Dr. D. Luis de Castro hizo el honor a la Revista Orense de


entregarle este artículo que, desgraciadamente, fue el último de su prolífica
vida de articulista y escritor. Como homenaje póstumo a su ilustre memoria
nos honramos en publicarlo.

El artículo hace un repaso histórico y geográfico de numerosas localizaciones de


aguas medicinales en la provincia de Orense. Hay numerosas referencias a Vicente
Risco, Otero Pedrayo o el médico Lis Quibén. Por supuesto, tiene un apartado dedicado
a la zona de la Limia Baja (Lovios y Bande) y un recuerdo a Entrimo, citando tres
fuentes y asignándoles ciertas propiedades medicinales.

En la Limia Baja se encontraban los llamados “Baños de Bande”, que


explotaba un buen amigo de mi familia, llamado Jaime Martínez y recuerdo
haber visto de pequeño todavía las pilas auténticas romanas, algunas de ellas
encintadas con el enigmático cemento romano, que no dejaban escapar el

762
APDO. De Castro García, L. (1977). Aguas Saludables de Ourense. Ourense. Revista trimestral de la Exc-
ma. Diputación Provincial de Ourense. (Octubre, noviembre y diciembre de 1977). Año I. Núm.1. En el sumario de la
revista, figura el título del artículo como «Aguas salutíferas de Ourense». Además, no existe numerado de páginas en
la revista. N del A.

418
Obra humanística

agua, mientras que nada se lograba en las hendidas y arregladas con el


moderno.
Estos baños fueron explotados por los romanos y era la antigua mansión
“Aquis Querquernis” de itinerario Antoniano, como lo demuestra la
existencia de lápidas u [sic] miliarios y el nombre de las aguas procedente de
la frecuencia de las encinas, han desaparecido sumergidas por el embalse de
la presa del Salto de las Conchas. Esta tierra de encinas (Querquernos) con
sus baños, han quedado sepultados y sin poder utilizar sus aguas sulfurosas,
recomendables para la buena digestión, el reumatismo y las dermatosis.
En la carretera de Bande a la frontera, por Lovios y Portela de Homen, a 6
kilómetros del mismo y en una desviación a la izquierda, se encuentra los
“Baños de Riocaldo” (Río caliente). La vena fluvial nace en una especie de
fumarolas de aguas calientes, cuyo vaho se ve ascender todo por las mañanas
frías, desde la carretera. Existe allí un lavadero, que es acumulación del
manantial termal intermitente, de 66 grados y un primitivo local de baños,
así como un hotel. Las aguas del bello color esmeralda se van enfriando a
medida que el río progresa. Son utilizadas las termas para afecciones
reumáticas por el pueblo, con gran fe y resultados ostensibles.763

Finaliza el artículo con unas líneas dedicadas a Entrimo:

No consideramos exhaustivo nuestro recorrido, sobre la riqueza de aguas


saludables de la provincia, pues son múltiples y desconocidas muchas de
ellas. En Entrimo existen tres fuentes de gran fama como eupépticas [sic]
entre mis paisanos, que son: “Fonte das Muxanas”, para mí la más
ferruginosa; la “Fonte da Xenra” y la “Fonte del Pedreiriño”, en el camino
de la Montaña, a 4 kilómetros del centro del pueblo, de gran finura y
frialdad, que considero muy útil en afecciones renales por su acción
diurética, y con esto cumplo, para la Revista Orense y con “meu pobiño”.764

Reconocemos, por tanto, a Luis, como una figura de cierto valor cultural y de
promoción del turismo provincial orensano. En la actualidad ha caído en el
olvido765que, a nuestro entender, no debiera estar justificado.
Hemos conocido, al menos, otras dos obras inéditas que Luis dejó, ya
mecanografiadas:
- De Castro García, L. (1964). Decálogo preliminar de divulgación
antituberculosa (5 de junio de 1964). Se trata de un folleto de 10 hojas
mecanografiadas. Luis lo firma como Director del Dispensario Antituberculoso
de Segovia.
- De Castro García, L. (1964). Historia Iatroantropológica y Metafísica de la
mano. Libro mecanografiado, con anotaciones manuscritas por Luis. Se
compone de 210 páginas y lista más de 300 imágenes.

763
Ibídem. Párrafos 19 y 20.
764
Ibídem. Párrafo 29.
765
Tan sólo hemos encontrado dos referencias publicadas, en formato impreso, sobre la semblanza de Luis
de Castro. Ver. Rivas Quintas, E. (2012). Orensanos Ilustres, Antiguos y Modernos. Ed. Eligio Rivas Quintas.
Impre-sión: Gráficas Orensanas, S.L. pp. 84-85 y Cañada Acebal, S. (1976). Castro García, Luis de. Gran
enciclopedia gallega. Tomo 6. Castro-Colga. p.6. N del A.
En la tesis doctoral del psiquiatra y Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia, Luis
Ferrer i Balsebre, hay espacio para unas líneas en las que nombra al Dr. De Castro como "personaje de gran peso
específico en el lugar" y como "eminente Tisiólogo y Humanista". Ver. Ferrer i Balsebre, L (1993). Antropología
médica de la parroquia de Olelas. Municipio de Entrimo. Orense. [Tesis doctoral. Universidad Complutense de
Madrid]. . p. 310. Libro derivado de la tesis leída en 1991, pero editado en 1993. En la biblioteca particular del autor.

419
Álvaro de Castro Palomares

Somos conscientes de que puedan seguir apareciendo nuevas publicaciones de Luis. Así
como que, por la extensión de este trabajo, no hemos podido referenciar todas las
colaboraciones de prensa y profundizar en toda la literatura científica, médica y
humanística del Dr. De Castro. Pero consideramos suficientes, a nuestro parecer, los
aportados en nuestro propósito.
Siguiendo una de las máximas del maestro Marañón, la vida en Luis, fue activa y
«llena de acción hasta el fin».766

766
Marañón, G. (1959). Conmemoración de las Bodas de Oro de la Promoción Médica 1909. Imprenta Soler.
p.43. Edición limitada de 250 ejemplares. En la biblioteca del autor consta el ejemplar núm.34.

420
3. CONCLUSIONES.

1. Hemos dado a conocer la figura de Prof. Dr. Luis de Castro García, de manera
mucho más profunda de lo que las referencias escritas lo han hecho hasta el momento.
Incidiendo en importantes aspectos de su vida personal y familiar, profesional o social
necesarios para contextualizar y comprender la obra de este polifacético médico.
2. No podemos defender que perteneciera por edad, temáticas tratadas, y
producción literaria, al entorno de la Generación «Nós» y la de postguerra de 1936 por
no mostrar una ideología especialmente marcada. Si bien, coincidió en diversos
congresos con relevantes representantes de ambas generaciones o corrientes
intelectuales.
3. Sus inicios en tisiología e investigación científica, pasan por su mentor y
pariente, el tisiólogo, prematuramente fallecido, a los 44 años, e insuficientemente
reconocido, José Ramón de Castro. Ambos tienen trabajos en coautoría, de notable
entidad y valor científico.
4. Existe una clara influencia de profesores como José Casas, Misael Bañuelos,
Vicente González Calvo o Emilio Zapatero en sus inicios universitarios. E,
indudablemente, de los Dres. Hernando y Marañón en el interés por las humanidades
médicas, ya en el período doctoral.
5. Luis de Castro, ya era oficial de las milicias universitarias en tiempos de la
Segunda República. Al inicio de la guerra civil estaba en Alemania becado por la J.A.E
y, a su regreso, se incorporó al bando en que militaban sus dos hermanos. Su retorno
desde el extranjero a Valladolid, ciudad del bando nacional desde los inicios de la
contienda, donde residía su familia, condicionaría sensiblemente su posterior actividad
intelectual. Perteneció al cuerpo de Sanidad Militar y realizó labores de atención y
evacuación de heridos y civiles en el Frente de Madrid.
6. Se han aportado relevantes datos arquitecturales y de funcionamiento del
Sanatorio Antituberculoso «Onésimo Redondo» de la Milicia de F.E.T y de las J.O.N.S
en Valladolid. Centro en el que desarrolló funciones de Dirección, Asistencia e
Investigación, aportando casuística en diversas publicaciones científicas.
7. Permaneció ligado al mundo universitario, llegando a ejercer labores de
magisterio y contribuyendo a la divulgación cultural en Colegios Mayores de
Valladolid, Academias y otros foros. Como estudiante, en diversas etapas de su vida,
dotó de andamiaje académico cualquier cuestión humanística o intelectual que le fue
interesando. Formándose, no sólo en la universidad, sino en la Escuela de Artes y
Oficios de Valladolid, en Escultura. Podemos considerarle como una persona
polifacética siempre en busca de una base académica.
8. Su marcado trasfondo religioso le llevó a estudiar la Sábana Santa de Turín y, su
interés en Arte, el Museo Nacional de Escultura. Con aportaciones originales, no tan
relevantes por el prisma de la crítica de Arte, cuanto por la visión médica, biológica,
científica y estética de las obras en cuestión.
9. Su etapa política transcurre entre 1939 y 1943. Fue breve, pero le sirvió de base
para establecer redes de contactos que le fueron útiles luego, a todos los niveles, por
ejemplo, en Instituciones como la Casa de Galicia en Valladolid, de la que fue
Presidente Fundador, años más tarde.
10. Pese a que se han citado numerosas colaboraciones en prensa, restan aún
muchas en otros periódicos aparte de Libertad, como son El Norte de Castilla y La
421
Álvaro de Castro Palomares

Región. Luis ayudó con sus artículos a consolidar relaciones entre las dos regiones en
las que residió. Promocionó la Semana Santa Vallisoletana y aspectos antropológicos y
culturales de Galicia y Castilla, hasta en el vecino Portugal.
11. Merced a su presencia en congresos como el de Rocha Peixoto sobre etnografía
o el de Estudios Medievales de Oporto, hemos descubierto participaciones como las de
Joaquín Lorenzo “Xocas” y otros destacados representantes de la cultura gallega, como
Otero Pedrayo, además de dar a conocer la existencia del epistolario de Luis con Santos
Júnior. De estas aportaciones no tenemos constancia en estudios en otros autores, hasta
el momento.
12. Mantuvo contacto con numerosos médicos del ámbito rural y urbano, algunos
no suficientemente reconocidos. La época de gestor sanitario en la Diputación
Provincial, así como el funcionamiento de su consulta privada de Pulmón y Corazón,
favorecieron estas relaciones, que están bien representadas en el epistolario que pudo
conservar. Es nuestra intención que sea motivo de publicaciones posteriores, al igual
que las obras inéditas o las recopilaciones de artículos en prensa.
13. Quizás su excesivo polifacetismo o «manía enciclopédica», como decía Cajal
de Letamendi, y enorme interés por muy variados ámbitos de la ciencia y la cultura le
impidieron destacar más en alguno de ellos, dado su exagerado carácter de hombre
renacentista que, no obstante, le tuvo que convertir en un excelente conversador y
conferenciante.
14. En su pensamiento científico es patente la impronta de factores como una
formación acreditada en Alemania e Italia, con pensión de la J.A.E y beca del P.N.A, así
como con el período en la Facultad de Medicina de Madrid y el Hospital de San Carlos
y el rigor de la Escuela vallisoletana de los Dres. Bañuelos y Casas, entre otros,
15.- En cuanto a su pensamiento humanístico, está, moderadamente, en la órbita del
nacionalcatolicismo y sus intereses en Historia, Arte o Religión, van tomando forma y
solidez con la obtención de la licenciatura en Filosofía y Letras, en una etapa de
madurez profesional.
Por tanto, ambos pensamientos en el autor tienen rigor formativo y clara influencia
del contexto social imperante.

422
4. BIBLIOGRAFÍA.

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Anexo

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Common questions

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El Sanatorio Antituberculoso "Onésimo Redondo" implementó diversas medidas para atender a los pacientes tuberculosos. Estas incluyeron la implementación de un régimen sanitario con normas estrictas de disciplina, terapia de silencio y reposo, y un régimen dietético . Se prohibió expectorar fuera de las escupideras, fumar, y jugar a juegos de azar, entre otras restricciones . Los pacientes eran sometidos a una rutina diaria que incluía tratamientos médicos, aprovechamiento del solárium para curas al sol, y servicios de hospitalidad como duchas, lavandería, y desinfección . Además, el sanatorio contaba con varias instalaciones médicas, incluidas salas para cirugía torácica , y un personal que realizaba visitas diarias para el seguimiento de los tratamientos y la evolución clínica de cada paciente .

El aislamiento internacional de España durante el periodo del franquismo afectó significativamente a la investigación y el desarrollo médico. Las restricciones a nivel económico y político limitaron el acceso a recursos y colaboración internacional, lo que provocó una carencia de medios para el desarrollo científico y publicaciones. Esta situación forzó a los investigadores a recurrir principalmente a esfuerzos individuales y creatividad para avanzar en la investigación médica . A pesar de estas restricciones, algunos médicos y científicos españoles, como Luis Sayé, lograron destacarse y realizar contribuciones significativas en campos como la tisiología . Este aislamiento generalizado afectó a la comunidad médica y científica haciendo difícil el intercambio internacional de conocimiento y tecnología, lo cual era crítico para mantener el desarrollo científico al paso con el resto del mundo .

Luis de Castro abordó la tuberculosis desde una perspectiva clínica y terapéutica. Participó en un curso especial de tuberculosis en Vigo, donde se discutieron avances y tratamientos de esta enfermedad . Trabajó en una obra mecanografiada titulada 'Decálogo preliminar de divulgación antituberculosa', que sugiere su implicación en la divulgación y gestión de estrategias antituberculosas . De Castro también colaboró en diversos estudios y publicaciones, como la 'Revista Española de Tuberculosis', discutiendo aspectos del tratamiento de la tuberculosis y exploró los efectos neuro-psíquicos de la enfermedad en sus pacientes . En cuanto a la neumolitiasis, no hay referencias específicas disponibles en las fuentes proporcionadas.

La obra de Luis de Castro en el Sanatorio Antituberculoso 'Onésimo Redondo' tuvo un impacto significativo en la investigación y el tratamiento de la tuberculosis durante la década de 1940. Como director, De Castro implementó modernos métodos terapéuticos y organizó el centro para optimizar la recuperación de los pacientes tuberculosos, que eran en su mayoría combatientes de las Milicias de F.E.T. y de las J.O.N.S . Realizó labores asistenciales y organizativas, incluyendo intervenciones de cirugía torácica, como pleurotomías y toracoplastias . Además, promovió conferencias y publicaciones para divulgar prácticas avanzadas en el manejo de la enfermedad, contribuyendo a la consolidación de recursos eficazmente orientados contra la tuberculosis . El Sanatorio sirvió como ejemplo de la implementación de recursos sanitarios en el contexto de la posguerra, utilizando un enfoque integral que abarcaba desde la estructura sanitaria hasta la participación en investigaciones científicas .

Luis de Castro García combina sus conocimientos médicos con sus aportaciones a las humanidades a través de un enfoque interdisciplinario que destaca en sus variadas obras literarias y científicas. Como médico especializado en tisiología, produjo trabajos significativos junto a su mentor y pariente José Ramón de Castro . Además, Luis fue un prolífico escritor y pensador que integró observaciones críticas de arte dentro de sus estudios, como se evidencia en su análisis de las esculturas policromadas de Berruguete empleando principios analíticos médicos . Su obra "Historia Iatroantropológica y Metafísica de la mano" también conecta los estudios anatómicos con exploraciones metafísicas, reflejando su interés por la intersección entre ciencia y humanidades . Luis de Castro promovió el conocimiento humanístico mediante conferencias y publicaciones en diversas áreas, incluyendo la historia, el arte, y la filosofía, lo cual subraya su capacidad para aplicar su formación médica a un contexto cultural más amplio .

Luis de Castro estableció una relación intrínseca entre arte y medicina en su obra "Un Médico en el Museo", interpretando el arte escultórico del Museo Nacional de Escultura de Valladolid desde la perspectiva médica. Su formación médica le permitió analizar las esculturas no solo desde un punto de vista estético, sino también biológico y antropológico, aportando una interpretación que considera el contexto físico y psíquico de las esculturas . Usuó la medicina como herramienta para entender y describir la "pura observación estética" de las esculturas, lo que le permitió penetrar en los "secretos del espíritu" que los artistas trataron de expresar . Esta fusión de disciplinas le permitió ofrecer un análisis minucioso y completo del museo, resaltando la "tensión y movimiento" de las esculturas y llegando a "descubrir la intención del artista" .

Luis de Castro García fue nombrado Director del Sanatorio "Onésimo Redondo" en 1938 y participó en su instalación y organización de manera desinteresada . Más tarde, en 1940, la gestión del Sanatorio fue asumida por la organización de Auxilio Social, aunque Luis continuó prestando servicios gratuitos hasta el cierre del centro en 1941 .

Luis de Castro organizó "Sesiones Científicas" en el Dispensario Antituberculoso de Valladolid, iniciadas en 1941, con el fin de replicar las Sesiones Clínicas de la Sociedad Española de Higiene. Estas reuniones, respaldadas por figuras del ámbito médico y político, como el Dr. Bécares, permitieron la discusión y difusión de avances en el tratamiento de la tuberculosis. Parte de los resultados y debates abordados en estas sesiones se publicaron en revistas científicas, lo que contribuyó a la difusión del conocimiento sobre la enfermedad .

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