Poséeme Kookv
Poséeme Kookv
by taeofkook
Kim no es el tipo de persona que se enfada con facilidad, mas, cuando Jeon Jungkook
abrió su boca de la forma más hipócrita que él conocía y dijo, "Vaya... Nos volvemos
a ver de nuevo, TaeHyung" El castaño sólo quiso parar el tiempo y lanzarle la
grapadora directamente en su frente.
menciones: x.
Queda completamente prohibida la copia y/o adaptaciones de esta novela. Todos
los derechos están reservados a su autora.
REGISTRADA EN SAFE CREATIVE©
taeofkook © 2017.
Poséeme.
Hola(?)
Diría algo a mi favor pero... ustedes ya saben como soy. Un fic por aquí, fic por allá,
capítulo subido, otro fic más... ¿qué puedo decir? Mi imaginación es un pozo sin
fondo, o eso espero :'D
Esta idea ha estado rondando en mi cabeza desde ayer por la noche, mientras
intentaba arduamente dormir y al mismo tiempo mantener una batalla contra Jeremy
el mosquito, así que me dije ¡tienes que escribirla! (claro, si no me olvidaba de ella
por la mañana), y nada más despertar, pues me puse en ello. Siempre he querido
escribir una novela de literatura homoerótica, una especie de 50 sombras de grey
pero sin ser realmente 50sdg porque... no me gusta siendo honesta xdddd, así que
me dije, ¿por qué no? Y... aquí está.
Título básico, probablemente una sinopsis igual pero... al estilo kookv y escrito por
mí.
Ese hecho, aún seguía sucediendo en la actualidad, dónde el joven Kim se había
transformado en un completo adulto emprendedor de veintitrés años, miembro de
una empresa rumbo al estrellato y propietario de múltiples terrenos. Alguien sereno,
pacífico, entregado en demasía a su familia, sus amigos y trabajo, difícil de
impacientar y que muy pocas veces llegaba a su límite del enfado. Tae apenas salía
de su propia zona de confort, dónde él se encontraba a salvo y en paz.
Años habían pasado desde la última vez que vio su rostro, y no precisamente en un
recuerdo que quisiese tener para toda la vida. TaeHyung no planeaba un segundo
encuentro luego de tanto tiempo. De hecho, luego de esa fatídica noche, Tae escapó
de su ciudad natal hacia el extranjero, lejos de falsas ilusiones, corazones rotos y
promesas vacías, en busca de una nueva vida dónde Jeon Jungkook no tuviera lugar
en absoluto.
Pero el destino es cruel, calculador e inesperado. Es por eso que semejante hombre
se encontraba en su oficina, alegando ser su nuevo asistente (porque Sasha
McGregory, quién solía ser su secretaria y además, asistente personal, se había
cogido la baja por maternidad, ¡otra vez! TaeHyung pensaba secretamente, que esa
mujer era un conejo.) La sonrisa egocéntrica y llena de burla en su rostro, entonces,
Tae se había dado cuenta de que no todo el mundo cambia con el paso del tiempo,
JeongGuk era la prueba exacta. No sólo por aquella sonrisa, si no por su mirada de
ojos negros repletos de superioridad.
Espero que les guste tanto como a mí me está encantando la idea principal. Debo de
decir que han cambiado algunas cosas, TaeHyung no será el dueño de la empresa,
pero sí el jefe de ya-sabemos-quién, créanme, les va a gustar más la idea de que Tae
tenga un jefe. Lo segundo es que no creo que haya pareja secundaria, puesto que no
están en Corea del Sur, si no que se hallan en América. Pero sí que contará con la
aparición con de un personaje que tendrá mucha controversia. Sin más, les dejo con
un primer capítulo de casi tres mil palabras, disfrútenlo y denme sus primeras
opiniones! Gracias, os amo
[...]
"Entonces, esa puta vieja arcaica quiso llevarse el último bote de Maltesers. Casi la
mato, ¿quién en su sano juicio es tan cruel para quitarle la comida a una pobre
embarazada?"
"Sí, qué despiadada" parpadeó el castaño, rodando los ojos ante el tono de
indignación que Sasha puso en su voz. Ella era tan dramática cuando tenía a alguien
alimentándose en su interior... Por muy raro y bizarro que sonase. Arrugó el rostro
sólo de imaginarse lo que abarcaban sus propios pensamientos, viéndose invadido por
la repugnancia y el shock repentino.
"Podría haberle dado un barrigazo por cerda, pero me contuve." TaeHyung no veía a
la mujer, pero se la imaginó apretando los labios.
Riendo, TaeHyung negó y se mordió el labio. Era tan jodidamente exagerada... Que
cada segundo que pasaba la adoraba más.
"¿Llevas la corbata que te regalé?"
"Quiero saber que vas guapo gracias a mí" respondió, como si no fuera la gran cosa,
y TaeHyung puso los ojos en blanco antes de caminar a lo largo de su apartamento
para guardar el cargador portátil en su bolso de trabajo.
"Vas a verme en unas horas, sabrás lo guapo que voy gracias a ti, Sasha."
El silencio inundó la línea, y TaeHyung no supo la gravedad del asunto hasta que la
voz de su asistente volvió a sonar.
Sasha carraspeó. "Estoy de seis meses ya, Tae... Mi doctor me ha aconsejado la baja
por maternidad"
Las cejas de TaeHyung se fruncieron, con confusión. "Pero nunca antes la has pedido"
"Lo sé, pero nunca antes estaba embarazada de gemelos, Tae. No es un embarazo de
alto riesgo tampoco, pero al ser múltiple mi tensión tiende a subirse de vez en
cuando." Carraspeando, notando el silencio de Kim como una oportunidad para seguir
hablando. "No puedo estar sometida bajo a mucha presión, y realmente ser tu
asistente ni tu secretaria me lo produce... Pero todas esas malditas reuniones me
producen ansiedad" Sasha suspiró, y TaeHyung supo que tenía una mueca de
angustia en su rostro. Odiaba dejarlo solo, y lo sabía. No quería imaginarla así.
"¿No estás enfadado?" Sasha cuestionó, el miedo palpable en su voz. Tae alzó una
ceja.
TaeHyung cerró los ojos, soltando un gemido que casi sonaba como un lamento. "Oh
Dios, no... ¿Ese ligón de metro que huele a Pachuli?"
"Tranquila... Podré con ello" aseguró. "Tú asegúrate de alimentarte bien y cuidar
correctamente de esos dos pequeños demonios que crecen en tu interior. No quiero
que me recuerden como el padrino hijo de puta que se enfadó con su madre por
exigir su merecido descanso, así que asegúrate de descansar, ver mucho a Ellie
Kemper."
Él sonrió sólo con escucharla, presionando el icono de la cámara para iniciar una
videollamada. "Acepta."
"Sash, te he visto toda demacrada y recién parida las dos últimas veces. Creo que
puedo soportar un poco de tu cara mañanera de embarazada. Acepta" insistió,
oyendo un bufido por su parte antes de que la cara perfectamente redonda de Sasha
McGregory en su pantalla. Su sonrisa se ensanchó. "¡Pero si estás preciosa, tonta!"
"Me ha salido un grano cerca de las tetas, TaeHyung. He engordado ocho putos kilos
y aún me quedan tres meses más" gruñó ella, sus labios apretados. "Voy a entrar en
recepción rodando."
"Te pasaré el número de mi asistente personal, si eso quieres." Volvió a rodar los
ojos.
"Por eso eres el mejor jefe de todos" suspiró, y el castaño sonrió de nuevo,
pasándose los dedos por la corbata. "¡Hey, esa es la que te regalé!"
"Ya que no podrás ver lo guapo que estoy en persona... —Gracias a ti, claro—,
puedes verme a través de una pantalla"
"¡Sasha, hora del masaje!" Tae oyó la voz de Beau y soltó una carcajada al ver como
los ojos de su confidente se hacían más grandes y brillantes. Poco después, Beau
apareció por la puerta, llevando una enorme botella de aceite de Rosa Mosqueta en
sus manos. "Oh, hola TaeHyung"
"Comienza con mis pies, cariño" Sasha pidió, acomodándose a lo largo de su cama
tamaño Rey y poniendo los pies en el regazo de su marido. "Tae, hablé con Gelbero
esta mañana, por lo de mi baja, y pedí que te buscasen al mejor sustituto del año. Sé
que he dejado el listón muy alto, pero de todos modos, él ya ha encontrado un buen
reemplazo."
"Sí, pero es incluso mejor, no tendrás que ser tú el que lo busques. Ponte cacao
labial, Beau dice que hace frío"
"Es cierto" el pelinegro asintió, masajeando las plantas de los pies de ¨Sasha.
"No, ni siquiera es alguien que conocemos." Sasha negó, arrugando su nariz ante el
olor fuerte que desprendía la Rosa Mosqueta. "No se trata de alguien de la oficina, en
realidad."
"¿Y eso qué significa?" TaeHyung tenía sus ojos entrecerrados cuando miró al teléfono
de nuevo, juntando sus labios y haciendo ruidos de chasquidos con el bálsamo en
ellos. "Gelbero no va a ponerme a un novato, ¿Verdad?"
"No tengo ni idea, sólo me aseguró que era bueno en su trabajo, nada más" viendo a
Sasha encogiéndose de hombros, TaeHyung asintió, suspirando.
Dios, TaeHyung se sentía como si estuviese en un barco sin rumbo. Sasha era como
su GPS personificado, sin ella estaba completamente-casi-perdido.
"Entiendo..."
"Pero no te sofoques, cariño, seguro que todo va a salir bien" Sasha intentó
tranquilizarlo.
Una puerta se abrió y se cerró en la entrada, y TaeHyung miró a través del pasillo
para ver a Marietta, su ama de llaves adentrándose a su hogar.
"Sasha, te veo luego del trabajo, ¿de acuerdo? Me pasaré con helado y cheesecake de
lima para quejarme de mi día en la oficina, ¿Está bien?"
"Uh" emitió, emocionada. "Está más que bien, nos vemos luego." Asintiendo, Tae se
giró, pero antes de que pudiera saludar a Marietta, Sasha habló de nuevo. "Y, ¿Tae?"
el castaño la miró. "Que sea lima y fresa, por favor. Tengo antojos"
"¡Serás desgraciado!"
Una vez finalmente colgó, TaeHyung miró los mensajes sin leer que tenía.
Chastity (Trabajo): Kim, Gelbero te quiere en su despacho a las diez en punto para
presentarte a tu nuevo secretario y asistente. Sé puntual.
Rodando los ojos, TaeHyung la dejó en visto. Tity —la asistente personal de su jefe—
era tan servicial como amargada, él prefería mil veces a Callie, aunque tuviese
nombre de perro con pedigrí.
"Marie."
"¡Cielo!" ella aclamó cuando sus ojos se encontraron. La mujer trabajaba en su casa,
pero llevaba cerca de un mes sin verla debido a sus horarios cambiados. "Pero qué
bonito estás, mi niño"
"No más que tú" se acercó para abrazarla. "Lamentablemente, no puedo tomar café
contigo, tengo una reunión importante para esta mañana" hizo un puchero, volviendo
a agarrar su bolsa. "Sasha está de baja por su embarazo, y mi jefe va a presentarme
a mi nueva mano derecha"
Con los ojos tristes de Marie sobre él, TaeHyung caminó hasta el extenso perchero en
la entrada, agarrando su abrigo largo y extremadamente calentito, poniéndoselo y
colgándose la bolsa en uno de sus hombros, a modo de mochila. "Tengo que irme,
Marie."
"Oh, ¿Quieres que te prepare algo de comer? Creo que el viernes vi algo de curry
para poder hacerte un buen arroz"
TaeHyung miró a su ama de llaves con diversión. "Marie... A las cuatro tu turno ya ha
terminado, no te voy a hacer trabajar más de la cuenta"
"No este lunes, cariño. Hoy es tres de octubre, hace doce años que tu hijo Diego
nació, no creas que me he olvidado" rió ante la sorpresa en los ojos de Marietta.
"Tienes su regalo encima de mi escritorio, dile felicidades de mi parte, y si necesitas
comprar un pastel o cualquier cosa, tienes dinero en el mueble de la televisión; toma
lo que te haga falta" caminó de nuevo hacia ella, dándole un beso en la mejilla.
"Eres un cielo, TaeHyung." Expresó Marie, sus ojos brillando con lágrimas.
Dándole una última sonrisa, TaeHyung agarró sus llaves del mueble en la entradita y
cerró la puerta a sus espaldas. El teléfono volvió a vibrarle, esta vez en una llamada
entrante, mientras que se adentraba en su ascensor.
"Ah, menos mal. Pensé que desde primera hora tendría que oír la voz de Tity." Dijo
con un suspiro de alivio, oyendo poco después la risa tonta de Callie. "Dime,
Chihuaha."
"Hoy tienes voz de rata, así que eres un Chihuaha. ¿Qué ocurre?" salió del ascensor,
"Buenos días, Joshe." Saludó al portero con una sonrisa amable, recibiendo una
reverencia por parte del hombre. TaeHyung salió al exterior, el aire frío golpeando su
rostro violentamente y haciéndole gruñir. Escuchó que la chica soltó un jadeó, y
frunció el ceño mientras que se dirigía a su coche. "Callie..."
"¡Oh, disculpa!" se lamentó con rapidez. "Es sólo que... Bueno, no importa. Te llamo
para decirte que Gelbero ya ha llegado y pregunta por ti, le he dicho que llegas en
unos minutos, así que espero que no me dejes en un mal lugar"
"Que te jodan" bufó, y antes de que el castaño colgase, su voz volvió a sonar. "Ah, y
Kim..."
"He visto a tu nuevo empleado... Y, honestamente, creo que mañana debes de venir
con pañales" después de eso, Callie colgó junto a una risita pícara.
TaeHyung simplemente rodó los ojos. Esa chica no tenía filtro, únicamente hormonas
que salían disparadas por todo su cuerpo.
Aunque bueno, ahora quizás no era tan bueno... Porque Sasha no se lo entregaría.
Una pena.
"¡Hey, me has dejado en buen lugar!" Callie lo saludó nada más poner un pie fuera
del ascensor, una enorme sonrisa jalándole de los labios.
"No le des órdenes a mi perro, Tity. Sólo yo puedo mandarle callar, y no lo he hecho"
"Silencio" TaeHyung le mostró su dedo índice, señal para que se callara. Él prefería
mil veces la voz chillona y alegre de Callie, que el tono seco y bajo de Chastity.
"¿Dónde está Gelbero?"
"En su despacho, con el chico guapo" Callie movió las cejas de arriba abajo, en un
movimiento sugestivo que hizo a TaeHyung carcajearse mientras que se dirigía al
despacho de su jefe, con la su Chihuaha yendo detrás de él.
"Imogen ha pasado su foto por el grupo de la oficina, ¿De verdad que ni siquiera has
leído el maldito mensaje?"
Las cejas de Tae se fruncieron, parándose en la puerta y golpeando con sus nudillos
dos veces. "Habláis un montón, como quinientos mensajes por día, y, honestamente,
tengo cosas más importantes que hacer que estar leyendo lo que decís de mi nuevo
secretario."
Él la miró por encima de su hombro, una ceja alzada. "¿Y eso por qué?"
"Es coreano, igual que tú" habló, y de forma casi automática, la puerta de Gelbero se
abrió.
TaeHyung se relamió los labios, mirando hacia el frente, para toparse con Ansel,
quién ya le estaba sonriendo. Ahorró el bufido innecesario que quiso salir de sus
labios con urgencia.
"Hola, Ansel"
"Hola, precioso" le guiñó un ojo, y las náuseas repentinas del castaño no tardaron en
llegar. Él respiró hondo. Era de mal gusto vomitarle a alguien encima. "Pasa, el jefe te
espera"
"Kim, muchacho, siéntate" Gelbero señaló el lugar entre su asiento y el del chico
desconocido. "Ven, ven. Tengo que presentarte a alguien"
Sintió una mano de Ansel posarse en su espalda baja y lo miró por el rabillo del ojo,
asegurándose de que no hacía ningún movimiento de más.
"Buenos días, señor." Hizo una reverencia, sin apartar la vista de las manos de Ansel.
No se fiaba de él ni un pelo.
"TaeHyung, como ya sabes, Sasha está de baja por maternidad, así que me he
tomado la molestia de buscarte el mejor sustituto para que esté a tu disposición hasta
que la señorita McGregory vuelva. Tengo el placer de presentarte a tu nuevo
secretario y asistente personal." Gelbero sonreía mientras que hablaba, señalando al
otro hombre que TaeHyung desconocía. Hasta que dejó de observar con desconfianza
a Elgort, y sus ojos chocaron con los de su nuevo asistente; congelándose de
inmediato. "Jeon Jungkook"
c.-002
N/A: Lo voy a repetir mil veces, y van a decirme que soy una pesada, pero es
importante. Me he creado dos cuentas de respaldo, porque Wattpad está borrando
cuentas por alguna razón que desconozco, y la verdad sería un alivio que me
siguieran en ellas, por si la próxima en ser eliminada soy yo. Mis cuentas son -
taeofkook y jimkeon, también estaré publicando mis fanfics en Sweek, allí pueden
encontrarme como jimkeon. Sólo era eso jeje, gracias xD
Tal vez sí que añado alguna ship secundaria, pero quizás es inventada por mí
[...]
TaeHyung apenas logró salir de su asombro cuando reconoció el rostro del hombre
sentado al otro lado de la mesa. Él tragó saliva, apartando la mirada con
incomodidad. Tenía todos los ojos sobre él, y nunca pensó que se sentiría mejor
mirando a Ansel, ni a su sonrisa pícara.
Cinco años. Cinco malditos años sin ver esa cara. Y ahora estaba delante suya como
si nada.
Su propio rostro se había quedado en blanco, habiendo perdido todo rastro de sangre,
relamiéndose los labios y apretando fuertemente los ojos antes de abrirlos de nuevo y
observar al azabache.
"Encantado, soy Kim TaeHyung" hizo un movimiento con la cabeza, poniendo la mejor
de sus sonrisas falsas. Vio como Jungkook se relamió los labios, haciendo un mohín.
"Igualmente"
"Claro, señor."
"TaeHyung" el jefe miró al castaño, alzando las cejas y anticipando lo que diría con un
deje de diversión brillando en sus ojos. "Sé que ser el jefe de alguien es prometedor,
pero no abuses del poder, ¿eh? Confío en ti" Riendo entre dientes, TaeHyung asintió.
En realidad no le hacía ni una pizca de gracia, pero también era de mal gusto no
reírse de los chistes de su jefe. "Jungkook, te instalarás en el despacho de la señorita
McGregory, que está junto al de TaeHyung. Él va a guiarte, ¿verdad?"
Por una milésima de segundo, ambos se miraron a los ojos, siendo TaeHyung el
primero el apartar la vista con los dientes apretados. Puto viejo decrépito.
"Por supuesto que sí, señor" asintió, juntando las manos en su regazo y dando un
pequeño saltito nada más notar como los dedos de Ansel bajaban por su espalda baja
hasta casi el valle de su trasero.
Carraspeó, dando un paso hacia delante para salir de las garras del Ewan McGregor
de Walmart pervertido, suspirando y mostrándole una sonrisa falsamente forzada a
su jefe.
"Bien, pues yo os dejo ya, tengo una reunión en quince minutos con Judah Bohn,
tengo que preparar el mejor whiskey en mi bar para que firme el acuerdo" les dio una
sonrisa socarrona a los tres jóvenes que lo acompañaban. "Con permiso, chicos.
Vamos, Ansel" haciéndole un gesto a su secretario para que lo siguiera, Gelbero se
dirigió hacia la puerta.
Ansel le dio un guiño a TaeHyung, quién puso una mueca de asco automática, casi sin
poder evitarlo. Finalmente ambos se marcharon, dejando al castaño a solas con
Jungkook, el cual se quedó observando su espalda.
"Vaya... Nos volvemos a ver de nuevo, TaeHyung" dijo, sonriéndole con superioridad.
Kim simplemente rodó los ojos, aguantando las ganas imperiosas de darle con una
grapadora en la cabeza.
"¿Vas a actuar como si no me conocieras, Kim?" oyó que Jeon hablaba detrás suya,
haciéndole rodar los ojos y apretar los dientes para no soltar cualquier incoherencia.
No quería pelear con su estúpido secretario en el primer día de trabajo.
"No estoy actuando" masculló, sin siquiera girarse, y caminando en dirección al
despacho que solía ser de Sasha. "Yo no te conozco"
Suspirando, Kim paró frente a una enorme puerta, girándose en sus talones y
encarando a Jungkook. "Este es tu despacho" señaló la puerta a sus espaldas,
alzando una ceja tras quedar cara a cara con el azabache y ver el orgullo notable en
su rostro. "Que lo disfrutes."
"Gracias"
"De nada. Mi despacho está justo ahí" indicó esta vez el despacho que quedaba frente
al de Jungkook.
"Bien"
TaeHyung asintió, dándole una sonrisa de labios sellados y pasando por su lado para
dirigirse a su sala. Pero antes de que pudiera alejarse demasiado, oyó como Jeon lo
llamaba.
"¿En serio vas a seguir haciendo como si nunca nos hubiéramos visto?" frunció el
ceño, oyéndole bufar. "Vamos, Kim, sé que eres más inteligente que esto"
TaeHyung gruñó, mirando a su alrededor para ver que nadie los estuviera
observando, pero se topó con Chastity y Callie, los ojos de ambas chicas
completamente fijos en ellos —concretamente en Jungkook, para variar, casi
babeando su vestido rojo—. Respiró hondo, acortando la distancia que lo separaba de
Jungkook y colocando sus manos en el pecho ajeno, empujándolo hasta que se
adentró en su propio despacho.
Jeon se rió, dejándose guiar por el castaño al interior de la sala, viéndolo cerrar la
puerta.
"Veo que te alegras mucho de verme" ironizó, aquella sonrisa llena de superioridad
apareciendo en sus labios. TaeHyung lo señaló con su dedo acusatorio.
"Jódete, Jungkook" escupió.
Jungkook frunció el ceño, confundido. "Me han contratado para ser tu secretario,
pensé que estabas al tanto de ello" se encogió de hombros. "¿Por qué estás tan
molesto?"
Él respiró hondo antes de responder, dando un paso hacia atrás. "Porque han pasado
cinco años, y ahora estás aquí como si nada. ¿Mi secretario y asistente personal?
Debe de ser una broma"
"Eh, oye, no sé qué estás pensando, pero esto no es por ti" entrecerró los ojos. "Llevo
tres años en Washington, trabajando para Seth Wallace como asistente hasta que me
despedí a mí mismo hace una semana. Un tal Ansel me llamó para ofrecerme el
puesto de tu secretario, pero nunca mencionó tu nombre. Yo ni siquiera tenía la más
mínima idea de que estabas aquí también, joder."
Esta vez, fue él quien parpadeó confundido. "¿Qué narices se supone que quieres
decir con eso?"
"Hace cinco años tú ibas detrás de mí todo el tiempo" alzó las cejas, viéndose
divertido tras recordar su pasado juntos. "En la actualidad, seré yo quien vaya detrás
de ti a cada rato... ¿No te parece asombroso?" se relamió los labios, sonriente,
orgulloso. "Tu sueño haciéndose realidad"
"Ja" bufó, evitando el sonrojarse bruscamente. No iba a dejarle ganar, por el amor a
Callie. "Lo que me parece asombroso es tu capacidad para creer que alguno de mis
sueños tiene algo que ver contigo"
Besos, TaeHyung»
"Evidentemente que no" puso sus ojos en blanco una vez más, pasándose la lengua
por el labio superior, tratando de no verse afectado por los recuerdos. "Han pasado
cinco años desde entonces, ¿Qué te hace pensar que iba a acordarme precisamente
de ti?"
"Sólo me gustabas, Jungkook. No eras realmente tan importante" negó con la cabeza,
dando un paso hacia atrás. Jungkook había quedado prácticamente mudo con su
confesión, y TaeHyung se sintió orgulloso. "Si me disculpas, tengo un montón de
papeleo que revisar antes de mi almuerzo. Tráeme un café a mi despacho, con
crema, espuma y un chorro de caramelo. Asegúrate de que tenga bastante azúcar."
"Por supuesto, señor Kim" hizo una reverencia a modo de ironía, pero aquello estuvo
lo suficientemente bien para TaeHyung. "¿Algo más?"
N/A: La verdad es que estoy muy emocionada, espero poder seguir continuando con
esta fic por mucho tiempo jiji xD
[...]
TaeHyung se puso la cucharilla del café en mitad de los labios para tener las manos
libres, ojeando algunos informes sobre ventas pendientes que tenía que firmar, y
otras muchas sin revisar ni confirmar. Cogiendo el bolígrafo más cercano, puso su
firma en el contrato con Boho Cosmetics, con una pequeña sonrisa en sus labios.
Estaba feliz de poder exportar productos de belleza que no testaban en animales, o
eso es lo que ponía en su web.
Dos toques en la puerta hicieron que levantase la vista de los papeles, viendo a Ansel
a través del ventanal gigante hecho de cristal, que permitía la observación al exterior
de su despacho, hacia el pasillo y toda la recepción. Le hizo una señal al hombre para
que pasase.
"Hola, Tae" saludó, paseando sus ojos por todo el cuerpo de TaeHyung, que estaba
sentado sobre su escritorio. Porque sí, a él le parecía mucho más cómodo que la silla
que llegaba hasta su coronilla. El cuero sintético le daba calor.
"Hola" suspiró, quitándose sus gafas de cerca y dejando los papeles que tenía en la
mano sobre el escritorio. "¿Qué necesitas?"
"No está aquí, así que no sabe cómo lo he llamado" se encogió de hombros, dándole
una sonrisa pícara. TaeHyung rodó los ojos, suspirando. "Así que, ¿has firmado, o
no?"
"Es la primera vez que trabajamos con algo que no sean productos tecnológicos,
evidentemente que Gelbero se va a sentir inseguro por ello" frotó sus manos, parte
de su emoción decayendo con frustración. Era su primer proyecto que estaba siendo
oído, se sentiría muy decepcionado de sí mismo si el gran jefe no lo llevase a cabo.
Sería un jodido fracasado. "Pero, de todos modos, hablaré con él."
"Te concertaré una cita para esta tarde con él. ¿Tal vez, después del almuerzo? Tiene
un hueco libre"
Una vez sus dedos estuvieron sosteniendo el otro extremo del papel, jaló de ellos
hasta que movió a TaeHyung también, acercándose lo suficiente como para acortar
toda distancia existente entre ambos, atrapando los labios del castaño con los suyos
propios.
TaeHyung se quedó congelado en su lugar ante la inesperada acción por parte del
otro hombre, sintiendo como la lengua ajena trataba duramente de hacerse un hueco
entre sus labios, queriendo separarlos para internarse en su boca. Al notar la
resistencia de Kim, Ansel se separó, sonriente; como si acabase de desbloquear un
maldito logro.
A pesar de que tembló por la amenaza del más bajo, Ansel se rió entre dientes,
dando un paso hacia atrás. "Ya cederás, Tae... Lo harás"
TaeHyung se levantó, molesto y algo furioso, casi empujando a Ansel con su hombro,
dirigiéndose hasta la puerta y abriéndola. "Largo" espetó en dirección al otro hombre,
el cual se encogió de hombros y sin decir nada más, se marchó por la puerta. Luego
de que se hubiera ido finalmente, TaeHyung la cerró con fuerza y suspiró.
Tapándose el rostro para evitar gritar, Kim vació sus pulmones, sacando de ellos una
enorme bocanada de aire, relamiéndose los labios y girándose para cerrar de nuevo la
puerta. Cuando lo hizo, sus ojos se encontraron con los de Jungkook, que estaba en
su propio despacho, mirando hacia él con una ceja alzada. Entonces, TaeHyung jaló
de las enormes cortinas negras, impidiendo la visión del exterior a su despacho, y
viceversa.
Tragó saliva, cerrando fuertemente los ojos y negando con la cabeza. Necesitaba un
maldito descanso, cuanto antes.
Para su sorpresa, al momento de abrir la puerta, se topó con que la persona detrás
de la dicha, no era nada más ni nada menos, que su jodido secretario.
"Jungkook, ¿qué quieres?" casi resopló cuando vio su rostro a través del cristal.
Sin embargo, se mordió el labio para no soltar ningún tipo de vulgaridad que no
viniera a cuento. Después de todo, por mucho que la presencia del azabache en su
misma oficina le molestara de sobremanera, con quién realmente estaba enfadado
por besarlo sin su consentimiento, era con Ansel.
"¿Mi... novio?"
TaeHyung sujetó el pomo, yéndose hacia atrás para que Jungkook pudiese entrar, y
así las cotillas —Callie y la chica que siempre solía acompañaba, que no era Tity, pero
tampoco recordaba su nombre— no pudieran curiosear a cerca de su conversación ni
tampoco comenzar a cuchichear sobre lo que Jungkook había dicho. No necesitaba
más rumores acerca de su persona, él ya era bastante feliz con la simple idea de que
el sesenta por ciento de los trabajadores en la empresa, se pensaran que era el
agujero preferido de Helmer Gelbero. Agradecía que Callie no indagase tanto en ese
absurdo rumor, por eso la adoraba —como a Sasha, por supuesto, y algún que otro
compañero que no le veía como un culo para el jefe—.
"Te crees más de lo que eres, y eso es triste, pero no importa" lamió sus propios
labios.
"Que te jodan, Jeon" bufó, rodando los ojos y dándose la vuelta, caminando alrededor
del despacho para ir de vuelta a su escritorio.
Detrás de él, Jungkook se rió con gracia. "Vamos, hombre... Que no te afecten tanto
mis palabras. Está bien si el tío ese y tú folláis o lo que sea que hagáis, las relaciones
de oficina ya no están tan mal vistas como antes, puedes estar tranquilo"
TaeHyung se abstuvo de rodar los ojos una segunda vez, pasándose la lengua por el
labio inferior y sentándose sobre la mesa, apoyando sus palmas abiertas en la
madera.
"No voy a hablar de mi vida privada contigo, mucho menos de la sexual" Sobretodo
porque contaba con una vida sexual digna de una orquídea, pero eso no era algo que
Jungkook necesitara saber, de todos modos. "Así que, si no hay nada más que tengas
que decirme, puedes volver a tu trabajo"
"Que vengas a almorzar conmigo, así me aclaras las dudas que tengo sobre la
empresa. Gelbero dice que nadie mejor que tú para hacerlo"
"¿Y bien?"
"¿Crees que podré soportarlo? Pasar cerca de una hora completa junto a ti, ¿seré
capaz?" abrió mucho los ojos, tratando de hacerse ver asustado por la idea. Jungkook
sonrió de lado, negando la cabeza y soltando una suave risa nasal.
"Apuesto a que muchas y muchos de los que trabajan contigo desearían estar en tu
lugar, así que no te hagas mucho de rogar, Kim"
"Vaya, cinco segundos sin ver al Jungkook ególatra, ¿Seguro que no va a ser un
sacrificio para mí tener que soportarte durante todo el almuerzo?" arrugó la nariz,
como si la sola idea le desagradase demasiado —aunque no era del todo incierto, a
decir verdad—. "No sé, ya tengo que lidiar el tiempo suficiente con un imbécil de
campeonato, como para que ahora te le unas"
TaeHyung trató de no verse tan afectado por las palabras del azabache, tragando
saliva cuando sintió su aliento cálido y mentolado chocando contra sus labios. Incluso
teniendo las manos del azabache alejadas de él, TaeHyung podía sentir su toque. Y
eso le enfermaba, por lo que terminó por casi salir corriendo de su cercanía,
carraspeando y mirándolo con resquemor.
"A las tres te veo en recepción." Dijo, su voz sonando dura y sus brazos cruzándose
instantáneamente. "Almuerzo en Hunan Delights todos los días, así que, si no te
gusta, te fastidias, no cambio mi rutina."
"Tiendo a olvidar las cosas sin importancia conforme pasa el tiempo, no es nada
personal" se encogió de hombros. "Tengo trabajo que terminar, nos vemos luego."
Señaló la puerta, indirectamente expulsándolo de allí. Jungkook entendió el mensaje
oculto, relamiéndose los dientes superiores y asintiendo.
"Me han llegado nuevos contratos que tienes que revisar antes de mandárselos a
Gelbero, por cierto."
"Mándamelos por correo, Sasha lo tenía escrito en un bloc de notas de color amarillo."
"Bien. Pues nos vemos luego... Jefe" le guiñó un ojo, antes de girarse en sus talones
y finalmente marcharse de allí.
TaeHyung sólo pudo respirar con alivio hasta que vio su cuerpo lo suficientemente
lejos como para que no pudiera notar su absurdo nerviosismo, tratando de calmar el
ajetreo innecesario y los latidos desmesurados de su corazón. Realmente lo
detestaba.
c.-004
En el próximo cap (si llego a publicarlo, idk) creeeeo que habrá una buena interacción
entre el kv.
[...]
Las ganas de reunirse y almorzar con su nuevo secretario eran nulas, básicamente,
bajo cero, pero debía de guiarle en el trabajo y explicarle todas las dudas con
respecto a su trabajo si quería que el suyo propio también saliese bien. Después de
todo, en muchas ocasiones, él había dependido de Sasha para un centenar de cosas,
y detestaba admitirlo, sin embargo, para hacer correctamente su labor, tenía que
necesitarlo a él también. Por mucho que le fastidiara.
"¡Tae!" gritó, y el castaño juró que al menos doce cabezas se giraron para verle. Él se
mordió el labio, dándole una sonrisa forzada y cargada de reproche a su adorable
cachorro con pedigrí —ahora, también con pulgas— al momento en que Jungkook se
giró, dejando de observar a Callie para posar sus ojos en él.
"Hola, Callie" saludó de vuelta, llegando a la enorme mesa circular que era el lugar de
trabajo de su amiga.
"Estaba por avisarte de que Jungkook te estaba esperando, pero nos entretuvimos
hablando" le dijo, soltando una risa boba mientras que miraba a Jeon como si
estuviese hipnotizada por él.
"Y yo que sé" se encogió de hombros, observándola y recibiendo una sonrisa tonta
por su parte. "Creo que le gusto"
"Oh, no. Dile a tu ego que cierre los ojos" espetó al instante, pasando su mano por
delante del rostro de Callie. "Callie, reacciona" pidió, moviendo la mano sin parar,
pero al no obtener respuesta por su parte, bufó. "Chihuahua, hazme caso"
Las mejillas de la rubia ardieron en un potente tono rojizo. "No, yo sólo... Estaba
pensando"
"Sí, ya" suspiró, mirando una vez más al azabache. "Jungkook, espérame en la
salida"
"Porque yo lo dijo" hizo una señal con sus cejas hacia el extenso pasillo que daba a
las escaleras y a los varios ascensores. Jeon le observó con molestia. "Ve. No tardaré
mucho"
"Si tardas más de tres minutos, volveré a por ti. Tengo hambre"
"Que sí, pesado" bufó, haciendo hincapié en su mano que señalaba el pasillo,
indicándole que se fuera de una buena vez. "Lárgate"
La rubia volvió a reírse, meneando su mano una vez más, a modo de despedida. Ella
ni siquiera fue consciente del azabache mencionando mal su jodido nombre.
"Adiós" balbuceó.
Jungkook se giró en sus talones, desapareciendo por el pasillo, entonces fue cuando
TaeHyung se giró y observó seriamente a su amiga.
Ella lo miró extrañada. Aparentemente, no entendía nada la muy tonta. "¿De qué
problema me hablas? No ocurre nada."
"¿Cómo que no?" casi gritó. "Prácticamente necesitabas un puto pañal tamaño Uluru
para no ahogarnos a todos con tus hormonas masivas. Hasta Jungkook se dio cuenta
de que estabas babeando por él, y no es alguien que precisamente cuente con
muchas neuronas, cabe decir."
Y TaeHyung bufó. Con Callie era mejor usar la técnica de palitos y bolitas para
explicar algo, si no, no funcionaba en absoluto.
Ella negó rotundamente. TaeHyung tuvo ganas de llorar. "¿Qué dices? Eso no es
cierto, Tae."
"¡Ni siquiera te diste cuenta de que te llamó Collie en lugar de Callie, idiota! ¡Collie,
Border Collie!" casi se jaló de su propio pelo, debido a la impotencia. "Tú jodidamente
enloqueces cuando te llamo Chihuahua —si es que me escuchas hacerlo, claro—, y él
te llamó por otra raza de perro"
"¿Existe una raza de perro con mi nombre?" preguntó, tan confundida y sorprendida
que TaeHyung quiso abrazarla por lástima.
Aunque claro, también seguía queriendo arrancarse los pelos y llorar mientras que se
daba cabezazos en su sangrante cabeza calva, contra la mesa gigante de Callie,
además. A ver si así, de ese modo, ella conseguía entender algo.
"Me rindo, eres idiota, comprobado" negó con la cabeza, y la rubia lo fulminó. Le
entendía cuando quería, por supuesto. "No babees mucho por Jungkook, y menos
cerca suyo. Se lo tiene muy creído desde siempre el pedazo de imbécil" le advirtió,
señalándolo con su dedo índice.
Entonces, algo hizo 'click' en la cabeza hueca de Callie. "Espera, espera. Dijiste 'desde
siempre'... ¿Eso significa que ustedes os conocéis de antes?"
Vaya, hombre... La única cosa de la que no tenía que enterarse, y es a la primera que
le presta atención.
"¡Claro que sí!" dio un salto, agarrando sus manos y zarandeándolo. "¿De qué os
conocíais?"
Ella asintió, lentamente. "Vale, pero quiero que me lo cuentes todo con lujo de
detalles. Luego me invitas a cenar"
"Porque cobras más que yo, evidentemente" resopló, y TaeHyung negó con la cabeza.
"Pero mira la Chihuahua... Qué lista es cuándo quiere" levantó y bajó las cejas,
haciendo a Callie reírse.
"Seguro que sí" se mordió el labio, observándola con diversión. "Luego cuando mi
turno termine, iré a visitar a Sasha, así que tendrá que ser más tarde"
"Sí, está bien, tú me dices hora y lugar"
"¡TaeHyung!" lo oyó que lo llamaba, y quiso esconderse debajo de una piedra para
nunca más ser visto por el imbécil. "¡Eh, Tae!"
Puta mierda.
Cerró fuertemente los ojos, antes de girarse —como siempre hacía cuando tenía que
encarar a Ansel— y darle una falsa sonrisa.
"¿Sí, Ansel?"
Él asintió. "Genial, gracias" le dio una sonrisa forzada por quinta vez en el día,
haciendo el amago de pasar por su lado para marcharse, pero siendo impedido por su
cuerpo que se había movido a modo de obstáculo.
"Invito yo"
"Lo siento"
"Tú eliges restaurante. Puede ser todo lo caro que quieras" le dio una enorme sonrisa.
Tae quería partirle los dientes, únicamente.
"Ansel..."
"¿Te gusta la comida italiana? Conozco un sitio donde preparan un Formaggio que te
mueres"
Finalmente logró alejarse de él, pero cuando pensó que podría tocar el cielo con sus
manos, justo cuando iba a poner un pie en las escaleras, esa jodida voz lo atrapó de
nuevo.
"¿Disculpa?"
"Sí. Siempre evitas estar cerca de mí, siempre estás evitándome. No sé si lo haces
porque te pongo nervioso, o porque sientes que notaré mucho tu atracción por mí."
Sus palabras sin sentido alguno, causaron que TaeHyung le mirase como si estuviese
loco.
"¿Que yo qué?"
"Tu atracción por mí... Sé que piensas que actúas bien intentando ocultarla, pero yo
ya la noto, y no me importa, en serio"
Kim tragó saliva, como si estuviese intentando engullir una enorme bola de caramelo.
Dios, esto era demasiado para él. Iba a explotar entre tanta cosa surrealista y
estúpida.
"Ansel, cielo... Yo no intento ocultar nada" lo miró atentamente, viendo como el brillo
en los ojos del moreno era esperanzador. Casi le dio ternura. Casi. Pero luego recordó
esa jodida lengua aventurera intentando adentrarse en mitad de sus labios y quiso
golpearle.
"Por supuesto que sí. Tratas de ocultar que no te gusto haciéndote el difícil, lo noto"
Ansel se quedó callado, y entonces Taehyung pensó que lo había sido. Pero entonces
sonrió y la estupidez digna de Callie llegó a él de nuevo. En forma de risa.
"No es cierto, estás loco por mis huesos. Lo noto, todos lo hacen. Incluso tu
secretario, el tipo nuevo ese por el que la gente babea lo hace. Él piensa que soy tu
novio, ¿o me equivoco?"
"Bien, pero que la gente lo crea no significa que sea verdad. También pensaban que
me acostaba con Gelbero para ganarme el ascenso y no era cierto"
"¿Ah, no?"
Un gruñido resurgió de la garganta del más bajo, quién se giró con los ojos lanzando
llamas. "¡Nunca, porque no me gustas, puto pesado!" gritó a todo pulmón.
Oops.
"TaeHyung" oyó una tercera voz, y nunca antes —después de lo ocurrido hace cinco
años—, pensó que podría aliviarse al oír la voz de Jungkook. Mucho menos con notar
su presencia. "¿Todo va bien?"
"¡Adiós, cariño!" Ansel le gritó, y cuando se giró para verlo por última vez, el imbécil
le guiñó un ojo.
Quiso vomitar, y sin decirle nada en absoluto, siguió caminando escaleras abajo, con
Jungkook siguiéndole de cerca.
"Menudo humor de mierda, jefe..." silbó Jungkook, admirando un costado del rostro
de TaeHyung, el cual parecía molesto y tan furioso que fácilmente podría tener humo
saliendo de sus orejas. "¿Qué ocurre?"
"Olvídalo" negó con la cabeza, saliendo primero del edificio y sintiendo por segunda
vez en el día como el viento frío impactaba de lleno contra su cuerpo.
"Como quieras" fue su turno de bufar. "Entonces, ¿Vas a aclararme las dudas?"
"¿Por qué te piensas que he accedido a almorzar contigo, si no? ¿Crees que disfruto
pasar tiempo contigo?"
Él lo miró con incredulidad. No podía creer que tenía que enfrentarse a dos personas
igual de idiotas en menos de quince minutos. "¿Tratarte como basura, Jeon, es en
serio? Eres el primero que saca su maldito ego a relucir cada cinco segundos"
"Ya, bien. Pero el caso es que con mi ego no daño a nadie, pero tú..."
"¿Yo, qué?"
"Te pasas el tiempo estancado en el pasado, como si nunca hubieras logrado superar
que te rechacé, joder." Apretó la mandíbula. "Aún me odias por lo de Youngkyun, y
no es justo. Yo debería de odiarte a ti"
"Es por ti que él nunca estuvo conmigo. Porque te quería demasiado como para
aceptar sus sentimientos por mí y dañarte."
Ante la mención de quién fue su mejor amigo por años, los ojos de TaeHyung se
humedecieron, anhelantes.
"¿Sabes qué, Jungkook? Vete mucho a la mierda. Que te aclaren todas las dudas
cualquiera de esas personas que dices que tanto babean por ti, a mí ya se me ha
quitado el hambre." Metió las manos en los bolsillos de su abrigo, "Hasta luego." Y
luego, él simplemente se marchó de vuelta al interior de la empresa.
c.-005
Nunca se sabe cuál va a ser mi último cap subido, conociendo a Wattpad y su fetiche
de borrar cuentas de la nada, así que no se extrañen si pongo mucho ''si es posible
publicar cap'' o cosas así.
[...]
Kim se miró al espejo cuando salió del baño que se encontraba en su despacho, un
tiempo después, soltando un suspiro para tratar de tranquilizarse. Relamió sus labios,
viendo sus ojos rojizos e hinchados y sorbiendo por la nariz. Estaba siendo un idiota
por llorar por algo que ya había pasado hacía demasiado tiempo, pero no podía evitar
sentirse melancólico y herido de sobremanera ante la simple mención de alguien que
significó tanto para él durante mucho tiempo.
Suspiró, inclinándose hacia abajo para abrir el grifo y tomar un poco de agua en sus
manos, enjuagando su rostro para eliminar el rastro de lágrimas.
Tenía que reunirse con Gelbero en tan sólo unos minutos, y se sentía con menos
fuerza que una abeja sin su aguijón, muriéndose lentamente. Pero necesitaba
mantenerse fuerte, para conseguir sus objetivos y seguid adelante con todos los
proyectos. Había sufrido mucho por Jungkook y por Youngkyun, pero también luchado
por llegar hasta donde estaba ahora, y no iba a permitir que nada lo arruinase.
"¿TaeHyung?" oyó que una voz lo llamaba desde el exterior, concretamente desde su
despacho, y automáticamente se secó las manos para salir del baño. "¿Kim?"
Cuando salió, él se encontró con Chastity. "Estoy aquí, disculpa." Sorbió por la nariz,
carraspeando. "¿Qué ocurre?"
"Buenas tardes" saludó de forma cordial, porque su educación estaba ante todo, por
mucho que quisiera vomitarle encima al tipo que volvía a observarle de arriba abajo,
como si esa pequeña disputa en mitad del pasillo nunca hubiera existido. Y es que el
muy estúpido era insistente por naturaleza, y eso, a TaeHyung, lo volvía loco de
remate.
"Hola, Kim" En su asiento, acomodado cual rey, Gelbero lo saludó, las manos unidas
en dedos entrelazados. "Ansel me ha dicho que querías comentarme algo sobre el
contrato con la empresa esa de cosmética coreana... No recuerdo su nombre"
"Boho Cosmetics, sí" asintió, relamiéndose los labios y acercándose a la mesa casi
kilométrica y sentándose al otro extremo, quedando cara a cara con Gelbero. "Firmé
el contrato con ellos hace unas horas, pero Ansel me comentó que no estaba seguro
de llevar a cabo el trato o no"
"Lo sé-" dijo, pero fue interrumpido por el sonido de la puerta siendo golpeada
suavemente por nudillos. Se giró, viendo a la susodicha abriéndose y viendo a
Jungkook.
"Disculpe, he tenido unos asuntos que resolver y no he podido venir antes" Jeon se
disculpó, haciendo una reverencia en dirección a Gelbero.
"Como iba diciendo..." Kim carraspeó. "Me imagino que no está seguro del acuerdo
porque para nosotros no es común exportar productos que no sean tecnológicos y
teme que algo salga mal."
"Lo sé, señor. Pero déjeme decirle que me he informado sobre ella, y uno de los pros
que relucen por destacar, es la ausencia de plásticos y parabenos, al igual que no
está testado en animales."
"Exacto" Jungkook señaló, haciendo hincapié en los motivos de TaeHyung para que el
contrato siguiese adelante. "A la gente le gusta saber que lo que se lleva a la cara no
lleva químicos que puedan fastidiarle la piel. Nadie quiere convertirse en una pasa a
los cuarenta por haber estado utilizando maquillaje lleno de químicos"
"Créeme que tengo mucha constancia de ello. Tengo tres hijas y un hijo. Priscila y
Trisha se maquillan muy a menudo, Ivone no tanto, pero, sin duda alguna, el que
más obsesionado con el cuidado de la piel y su aspecto físico es Jonah."
El jefe miró a su secretario antes de asentir. "Sí, bueno. Él está comenzando con su
línea de maquillaje, pero aún le quedan un par de años para lanzarla, pero sí.
Colabora con alguna que otra marca famosilla de maquillaje"
TaeHyung sonrió. Victoria casi asegurada. "Entonces tengo un punto más a mí favor,
señor." Dijo, demostrando su orgullo con la pequeña sonrisa que era imposible de
quitar. "Si el acuerdo con Boho Cosmetics sale bien, y más empresas de cosmética
nos contacta para que exportemos sus productos, quizás para cuando su hijo, Jonah,
saque a la luz su colección de maquillaje podamos ser los primeros en exportarlos al
mundo."
Gelbero arrugó los labios, pensando largo y tendido en lo que ambos chicos le decían,
habiendo concretado una idea sólida tras recibir toda la información por parte del
acuerdo.
"Está bien" asintió, relamiéndose los labios. "Supongo que tenéis razón y hay que
ampliar nuevos horizontes, tenemos que abrirnos más puertas. Dame ese contrato,
llamaré al director ejecutivo para contactar una cita"
"Se llama Yang Dongsun, es de origen surcoreano" TaeHyung informó, apretando los
labios para evitar chillar de la emoción. ¡Estaba consiguiendo su objetivo, al fin!
"Puedo estar presente en la reunión, si quiere, no tengo constancia de cuán bueno es
su inglés."
"Oh, sí, por supuesto. Me gustaría que tanto tú como Jungkook estuvieran en la
reunión"
TaeHyung ahuecó las mejillas, mirando a Jungkook por una milésima de segundo. ¿Es
que no iba a librarse del imbécil número dos ni un maldito segundo? Era injusto.
"Claro, cuente con ello" aceptó. "Tome, aquí tiene el contrato firmado y toda la
información de Boho Cosmetics necesaria."
"Yo iré llamando a Yang... ¿Dongsun? Para concretar una reunión cuanto antes.
Espero que me conteste alguien con un bajo nivel de inglés, por lo menos"
"Perfecto, pues dicho todo esto... Doy por finalizada la reunión" Gelbero se levantó,
resoplando y frotándose las manos. "Contactaré con ustedes cuando tenga una
respuesta por parte de Boho. Podéis marcharos"
TaeHyung fue el primero en levantarse, agarrando su teléfono móvil de la mesa y
haciendo una reverencia a su jefe.
"Adiós, señor."
"¡TaeHyung, espera!" oyó que, de nueva cuenta, alguien lo llamaba. Cerró los ojos,
negando con la cabeza al reconocer esa maldita voz. Jungkook aclamaba su nombre
en voz alta, y todo lo que Kim quería hacer, era salir corriendo lejos de él.
Tenía una importante visita que hacerle a su querida Sasha McGregory, una buena
cheesecake de coco a la que hincarle el diente, y un fatídico rostro —con nombre Jeon
Jungkook— del que olvidarse por al menos doce horas.
"Eh, espera, oye" lo siguió hasta el despacho del castaño, adentrándose antes de que
la puerta se cerrarse a las espaldas de TaeHyung y agarrándole la muñeca para que
no siguiera caminando. "TaeHyung"
"Pero yo tengo algo que decirte, así que, por favor, escúchame" pidió, ojos sinceros
mirándolo.
Antes de responderle, TaeHyung miró su reloj. "Tienes dos minutos antes de que mi
turno acabe, sé rápido"
Jungkook asintió, relamiéndose los labios. "Sólo quiero pedirte perdón por lo que
ocurrió a la hora del almuerzo. No pretendía culparte de lo que pasó con Youngkyun"
"Claro que lo hacías, Jungkook. Te conozco" Rodando los ojos, TaeHyung agarró todas
sus pertenencias, colocándose el bolso en un hombro.
"Vale sí, lo hice. Y sé que fui un estúpido por ello, pero en serio quiero disculparme.
No fue tu culpa que Youngkyun me rechazase, supongo que fue mi karma por haberte
hecho lo mismo a ti." Se mordió el labio, apretándolos luego cuando vio el ceño de
TaeHyung levantándose. "Lo siento por eso también... No te lo merecías"
"Bien" fue TaeHyung quién asintió esta vez, sus ojos abriéndose con angustia cuando
distinguió la cabeza pelimorena de Ansel caminando en dirección a su despacho.
Posiblemente su intención seguía siendo que TaeHyung admitiera una atracción por
él, y aquello lo ponía enfermo.
Demasiado. Tan enfermo que sus dedos se enroscaron alrededor de la corbata del
azabache, apretando y jalando de ella hasta que la distancia entre sus rostros fue
nula. Capturó los labios de Jungkook, sintiendo su sorpresa en los labios tensos
presionándose contra los suyos propios, aquellos que se amoldaban perfectamente,
moviéndose en un ritmo lento, pero casi hambriento. Succionó el inferior, notando
como una mano de Jungkook le agarraba de la cintura, estabilizándolo y siguiendo el
ritmo que él mismo estableció.
Jungkook soltó un silbido, sorprendido por sus reciente acción. "Wow, ¿Eso signfica
que aceptas mis disculpas?"
Y todo aquello cayó como un balde de agua fría sobre su cabeza. Dios... ¿Pero qué
mierda acababa de hacer?"
"Joder, joder" se frotó la frente, relamiéndose los labios y entrecerrando los ojos. "Lo
siento, yo-yo tengo que irme. Adiós" tragó saliva y prácticamente salió corriendo
fuera de su despacho.
No sé por qué, pero estoy obsesionada con una canción de Miley que sonó en BM,
ayuda :(
[...]
"¡Hola, TaeHyung!" Beau lo saludó nada más apareció por el marco de su puerta, una
gran sonrisa antes de jalarlo a un abrazo. "Pasa, pasa. Cuánto tiempo"
"Sí, la verdad es que he tenido poco tiempo para mí estos últimos meses, Sasha
sabrá de lo que hablo"
"Algo me ha contado, es bueno que ahora tenga algo de descanso, sobretodo para los
bebés."
"¿Tae?" la voz suave de su gran amiga sonó, saliendo de su habitación con una bolsa
de patatas fritas con sabor barbacoa. "Oh, aquí estás"
"Vaya... Te veo..." el castaño la observó de arriba abajo, con una pequeña sonrisa.
"Más bien, yo iba a decir que estás preciosa, realmente esta es la versión de ti que
más me gusta."
"¿Ves?" Beau se rió cuando vio el sonrojo en el rostro de su esposa. "Se lo digo a
cada rato, pero nunca me hace caso."
"Bueno, bueno... No os pongáis melosos que el tipo de azúcar que quiero es otra..."
miró a TaeHyung, sus ojos brillosos. "¿Los has traído?"
"Justo aquí"
"¡Por fin! Pensé que lo de la cheesecake era una falacia y vendrías con las manos
vacías"
"¿Cuándo miento yo?" cuestionó, alzando sus cejas y levantando la mano en la que
llevaba la bolsa, mostrándosela con orgullo. Kim siempre cumplía sus promesas.
"Id al salón para estar más cómodos, yo iré a por los cubiertos antes de ponerme con
los planos" Beau hizo una señal por el pasillo hacia la sala de estar.
Beau era un arquitecto envidiable, sus planos y sus construcciones eran las mejores
que TaeHyung había visto, tenía un centenar de aquellos planos personales de los
que, en secreto, se enorgullecía profundamente. TaeHyung se había topado con
muchos de ellas, alegando siempre que eran las mejores que había visto en mucho
tiempo. De hecho, los planos de su futura casa, los diseñó Beau. Kim admiraba al
hombre en todos los sentidos. Sasha no podía haber elegido un mejor padre para sus
hijos, al igual que él tampoco podría haber elegido mejor esposa.
"No te olvides de que tienes que ayudar a Cody con sus deberes de lengua" le dijo, a
lo que su marido asintió.
"Uh, sí, por favor. Tengo que estar despierto otras doce horas más... Me espera una
larga cena con Callie luego de esto"
Riéndose, Sasha lo agarró del codo mientras que se sostenía la hinchada barriga.
"Pobre... Callie Peterson es dura de roer" silbó ella, guiándolo por el extenso pasillo.
"Anda, ven conmigo"
TaeHyung hizo aquello mismo, dejando que Beau fuese hasta la cocina para preparar
el café y entregarle los cubiertos, fue con Sasha al salón, el cual era enorme, y había
sido diseñado especialmente para la familia, por Beau.
"He comprado algo de pastel de chocolate para los pequeños. Un pajarito me ha dicho
que ya empieza la temporada de competición para los del club de natación. Jaziel
debe de necesitar mucha energía para patear los culos minísculos de sus
compañeros"
Sentándose en el sofá como si llevase andando siglos, Sasha alzó una de sus
perfectas cejas depiladas. "¿Y por un 'pajarito' te refieres al propio Jaziel?" preguntó,
logrando así que TaeHyung apretase los labios, en su frente apareciendo
repentinamente la palabra 'culpable'. Su amiga suspiró, hastiada. "¿Otra vez ha
vuelto a coger mi teléfono para mandarte un mensaje pidiendo comida? TaeHyung..."
"¿Qué?" se quejó, casi lloriqueando. "Soy débil con tus hijos, Sash." Ante la severa
mirada por parte de la rubia, TaeHyung hizo un puchero, tendiéndole la bolsa en la
que estaban los dulces. "Pero te he traído una ración de bollos rellenos de crema para
que no te molestes."
El castaño se encogió de hombros. "Mi debilidad son tus hijos, y la tuya los dulces.
Creo que podemos llegar a un pequeño pacto inocente."
"Lo pensaré" dijo, sacando uno de los bollos de la bolsa y dándoles un gran bocado.
Masticaba con gula, cerrando los ojos por el sabor que explotó en su paladar y
soltando un gemido gutural. "Dios, voy a necesitar ese entrenador personal del que
me hablaste una vez de a luz a los gemelos" silbó, haciendo al castaño reír.
"Bueno, cuéntame cómo ha ido tu primer día de trabajo sin mí" pidió, agarrando otro
bollo cuando el que estaba comiendo se le acabó. "¿Has conocido a tu nuevo
secretario?"
Kim suspiró, apretando los labios. Joder, que si lo había conocido. "Bueno...
Técnicamente..." lo pensó. Su drama amoroso con Jeon Jungkook era algo del
pasado, no necesitaba traerlo de vuelta a la actualidad. "No, nada. Sí, lo he conocido"
"Oye, Tae... ¿Qué intentas ocultarme? Yo no soy Callie, me entero de las cosas."
Ante la mención de la otra rubia, TaeHyung no pudo evitar su risa. "Dios, no te creas
su apariencia, Sash... Callie es más inteligente de lo que parece"
"Ya lo sé, pero yo también, y mi querido amigo está tratando de ocultarme lo más
importante e interesante de la historia, así que será mejor que empieces a soltar por
esa boquita tuya... O me veré obligada a rechazar el trato del que hemos hablado"
apretó los labios, fingiendo lástima, y TaeHyung la fulminó.
"Eres tan cruel, McGregory..."
Sus cejas lo señalaron. "Habla, Kim" advirtió, tratando de verse amenazante, con
toda la crema desparramada por sus labios.
"Ah, está bien... Sí, hoy me presentaron a mi secretario, pero no fue realmente una
presentación, sino algo más bien como... Un reencuentro"
"Aquí está el café" Beau canturreó, portando dos tazas y un par de cucharas.
"Disfrutad de la merienda por mí"
"Gracias, eres un cielo" Sasha dejó que él le acariciase la mejilla, con una sonrisa de
pura ternura.
Beau se fue, y la rodilla de Sasha impactó contra la del castaño, avisándole de que
era su hora de seguir hablando.
"¿A qué te refieres con que fue un reencuentro?" cuestionó, sus ojos muy abiertos
luego de darle un sorbo a su café. "¿Ya os conocíais de antes?"
"Uhm, algo... Algo así" asintió, presionándose el tabique nasal con los dedos pulgar e
índice. "Es surcoreano, al igual que yo. Pero no sólo compartimos nacionalidad" dio
una sonrisa forzada, de esas que tanto lo caracterizaba. "Ambos estudiamos en la
misma escuela y compartimos muchos de nuestros amigos..."
"Espera, espera" Sasha pareció comenzar a entenderlo. Kim esperaba que Callie fuese
igual de rápida, porque si no iba a quedarse calvo. "¿Era tu novio?"
"Más bien, un desengaño amoroso, más que un novio." Se encogió de hombros,
viendo la confusión en el rostro de Sasha. "Salimos un tiempo, hasta que me confesó
que no sentía nada por mí y que la única razón por la que se había acercado a mí, fue
para conquistar a mi mejor amigo" cerró fuertemente los ojos, no queriendo ver la
mirada comprensiva y lastimera en los ojos de Sasha. "La persona a la que realmente
quería"
"¡Pero será capullo!" Dos horas más tarde, sentado en una silla de madera en Rasika,
oyó a Callie exclamar, justo después de haberle repetido la misma historia sobre él y
Jeon Jungkook. Por suerte, a ella no le había costado demasiado entenderlo, lo cual
era condenadamente bueno para su pobre salud mental.
"Tae, cariño..." El tono de Callie fue cálido, y por un momento le dio miedo de
escucharla, sobretodo cuando alargó la mano a través de la mesa, y le dio un leve
apretón a la suya propia. "Tú no tienes vida amorosa."
"Por eso es que la controlo." Guiñándole un ojo a la rubia, hizo que se riese, negando
con la cabeza y soltando un suspiro poco después. TaeHyung pudo ver la
preocupación que desprendía, relamiéndose los labios. "Oye, no tienes por qué
preocuparte por mí, Chihuahua... Yo estoy bien con mi pobre vida amorosa, no
necesito el cariño de nadie por el momento. Me conformo con las personas que me
rodean, mi perro, el trabajo y esta comida deliciosa" levantó el tenedor en su mano
derecha.
"Te creo, y sé que estás bien, pero a veces siento que necesitas desestresarte"
"Joder," ella bufó. "¿Y la descerebrada aquí soy yo? Me decepcionas, Kim." Se relamió
los labios. "Me refiero a follar, echar un polvo, ¿lo entiendes ahora?" Observó el rostro
del castaño arrugándose con desagrado y rodó los ojos. "Oh, vamos... No quieras
actuar como puro e inocente ahora, no conmigo."
"No estoy tratando de actuar como nada de eso, simplemente no entiendo a qué
viene sacar mi vida sexual ahora"
"Pues que te conozco más de lo que crees, y considero que es algo que deberías de
tener en cuenta. El sexo tiene un montón de propiedades, pero una de ellas es que
sueles olvidarte de la mierda de vida que tienes los minutos exactos que te dure el
orgasmo"
"¿Bueno?" metió otro trozo de pollo en su boca. La rubia asintió, esperando a que
masticase para oír su respuesta. TaeHyung tragó. "Casi un año, más o menos"
"Oh, vaya" el ceño de Callie se frunció. "Pensé que había pasado más tiempo"
comentó, extrañada.
"No, bueno..." Callie se encogió en su asiento. "Tal vez, sexualmente hablando, sí.
Pero ya te digo que es algo que fácilmente se puede solucionar"
"Ajá... Todo es fácil si se trata de follar sin ataduras, ¿No? Parece que todo el mundo
está predispuesto de usarse los unos a los otros como simples agujeros..."
"De algún modo... sí. Sin embargo, hay veces en las que uno tiene que pensar en uno
mismo y en su propio placer, siempre y cuando la otra persona sepa que no será algo
serio. Hay más personas que estarían completamente dispuestos a echarte un buen
polvo de esos que te mereces antes de que cumplas un aniversario vinagre"
"Callie, cielo... No soy yo el que quiere arruinar esta deliciosa cena hablando de cosas
obscenas... Pero, eres cien por cien consciente de que no me lubrico como tú lo
haces, ¿Cierto? Yo no tengo una vagina"
"Ya, bueno..." ella arrugó los labios. "Eso no es importante, de todos modos." Hizo un
movimiento con la mano, restándole importancia a que TaeHyung no fuera una chica.
"¿Sabes? Todos los viernes nos reunimos algunos chicos de la oficina y vamos a un
pub, cual sea. Todos pillamos con alguien, incluso Chastity"
"No era un 'él', sino un 'ella'... Y me temo que se ha cansado lo suficiente como para
dejarla, hace poco más de dos meses"
"Uh, terrible" formó una fina línea con sus manos. "Igualmente, el viernes-"
Callie emitió un sonido de negación rotundo, chistando. "Oh, no, no. No era una
pregunta, era una afirmación para la que no es válido poner excusas, Kim. Tú vas a
traer ese lindo culo con nosotros el viernes, vas a dejar que alguien te folle y volverás
a casa feliz y renovado, antes de que tu año vinagre se cumpla."
El castaño suspiró. Negarse era, realmente, la mejor opción. Pero Callie era
insistente, al mismo nivel que Ansel e incluso peor, y no tenía sentido intentar
negarse con ella. No si quería salir con pelo de allí.
"Me lo pensaré"
"No hay nada que pensar, Tae" silbó ella, dándole un sorbo a su vino tinto. "El viernes
a las diez iré a recogerte a tu casa, avisado con tiempo estás para que no puedas
inventarte ninguna excusa, y canceles todos los planes que se te pongan por delante
a partir de..." miró su reloj. "Hoy, martes."
TaeHyung cerró los ojos, asintiendo y sabiendo, de antemano, que había sido una
muy errónea y pésima decisión. La peor de todas, con notable diferencia.
c.-007
N/A: Estoy muy emocionada por lo que se vieneeeee, espero poder llegar hasta el
final!! xD
[...]
Kim no estaba especialmente emocionado con ello, y Callie pareció notarlo una vez él
entró en recepción con un vaso de café extra grande en su mano.
Ella le dio una gran sonrisa cuando lo vio llegar con una mueca de cansancio. "¿Has
dormido bien, señor Kim?" cuestionó, y automáticamente el castaño miró hacia ella
con confusión.
"¿Señor Kim?" miró a su alrededor para verificar que nadie los estuviera observando.
"¿Acaso hay una cámara oculta que me haya pasado por alto?" TaeHyung arrugó su
nariz, los ojos entrecerrados. "¿El gran jefe nos está observando?"
"No, sólo lo hago para fastidiarte" soltó una risa boba, relamiéndose los labios al
momento en que TaeHyung la fulminó. "Dicen de ir a Pegasus esta noche, así que ya
sabes, estate listo a las diez."
TaeHyung dejó su vaso de café sobre la enorme mesa de recepción nada más sentir
su teléfono móvil vibrando en uno de los bolsillos de su abrigo. Era un mensaje de
Marietta, su ama de llaves.
Marie: Cielo, aquí un señorito muy enfadado diciendo que su mascota está
embarazada, y que el supuesto padre es nuestro querido Yeontan.
Él casi se ahoga con el último trago de café que había bebido, tosiendo furiosamente.
"¡Tae!" Callie salió del mostrador para ir con él. "¡Chastity, trae agua!"
"¿Qué te ha pasado?" quiso saber la rubia, mirándolo con preocupación y una mano
apoyada en su hombro.
"Al parecer, mi perro ha dejado embarazada a otra mascota..." apretó los labios.
"Mira que le dije a su entrenadora que no era buena idea llevarlo al maldito café para
perros."
"Eso parece... Y el dueño de la mamá no parece demasiado feliz con el asunto" miró
su teléfono móvil y bufó, negando con la cabeza. "Escucha, hoy..."
"Hoy vamos a ir a Pegasus, digas lo que digas. Vas a beber, a echar un buen polvo y
a olvidarte de todo, incluso de que tu perro va a ser padre. ¿Entendido?"
"Callie..."
Ella golpeó suavemente su brazo. "No acepto un no por respuesta" dijo, y alzó las
cejas en su dirección, tomando el vaso de plástico lleno de café que TaeHyung había
apoyado en su mesa y dándole un sorbo considerable.
"Oye, ese es mi..." Callie tragó y TaeHyung bufó, haciendo un movimiento de restarle
importancia con la mano. "Olvídalo"
Rodando los ojos, TaeHyung se giró en sus talones y fue directo a su despacho,
adentrándose en él. Esperó encontrarse con una montaña de informes que Jungkook
debió de haber dejado en su mesa tan sólo una hora antes, pero se sorprendió al ver
que su escritorio estaba casi vacío, obviando su lapicero y algunos papeles de
contratos que habían expirado.
Frunció el ceño, cerrando la puerta y mirando a través del cristal hacia el despacho de
Jungkook, el cual estaba vacío y con las luces apagadas. Su ceño se frunció. ¿Dónde
estaba el imbécil número dos?
Se relamió los labios, yendo hacia su sillón y sentándose en él, agarrando el teléfono
de la empresa para contactar con el azabache. Tenía llamadas ilimitadas, pero no
quería que Jungkook tuviese su número teléfonico, de todos modos.
Marcando el número del azabache que tenía en un post-it pegado a la mesa, suspiró
mientras que se lo llevaba a la oreja. Los pitidos sonaron uno detrás de otro, en un
total de cuatro antes de que el sonido de estar siendo descolgado llenase sus
tímpanos, la voz de Jungkook llegando a ellos.
"He tenido unos problemas en casa, pero ya estoy llegando" se escuchó un claxon y
un bufido por parte del azabache. "Los informes están en mi despacho, en el segundo
cajón. Entra y búscalos."
"No puedo entrar, sólo tú tienes la llave, así que date prisa y ven ya."
"Que te jodan, Jeon. Te quiero aquí en menos de cinco minutos, un segundo más
tarde y le diré a Gelbero que mi secretario no es lo suficientemente profesional como
para llegar puntual ni en la primera semana."
Relamiéndose los labios, TaeHyung puso una sonrisa sarcástica en su rostro, mirando
el reloj de su muñeca. "Cuatro minutos..." Canturreó, mordiéndose el inferior.
"Cuanto más pase el tiempo, más amargado me volveré, Jeon."
"Serás-"
Él sonrió para sus adentros, dejando el teléfono sobre la mesa y poniendo una de sus
piernas encima de la otra. Si Jungkook se pensaba que siendo un egocéntrico iba a
sacarlo de sus casillas, le demostraría cómo de cabrón era que podía ser. Para no
querer intentarlo de nuevo.
Jungkook tenía que respetarlo como su jefe que era, no podía jugar con fuego y
pensar que todo saldría bien, que saldría ileso de ello. TaeHyung ya no era un juego
más. No era un trapo para usar y tirar. Él no era una maldita moneda de cambio.
Jungkook debía de saberlo.
"Tus putos informes." Escupió, colocando sus palmas en la mesa. "Señor Kim."
"Suele pasar cuando mi jefe se levanta con el pie izquierdo y la toma conmigo"
"Oh, no... Creo que me malinterpretas, Jeon" negó con la cabeza, echándose hacia
atrás y entrelazando los dedos a la altura de su barbilla. "Ni me he levantado de mal
humor, ni estoy pagando absolutamente nada contigo. No me gusta la impuntualidad,
además de que esa es una de las normas más importantes de la empresa: no llegar
tarde. Si llegas a incumplirlas, me dejas en mal lugar a mí"
"Y has llegado cerca de una hora tarde" reclamó, cruzándose de brazos esta vez.
"Tengo que tener estos informes leídos, redactados y firmados para las doce,
Jungkook." Dijo, señalando los papeles regados por todo su escritorio, con los ojos
entrecerrados. "Debería de haber empezado hace más de media hora, pero por tu
culpa tengo cuarenta y cinco minutos de retraso."
"Te vuelvo a repetir que ha sido un problema. No he llegado tarde intencionalmente"
La cabeza castaña cabeceó hacia delante. "Y yo vuelvo a repetirte que tengo tres
cuartos de hora menos para leer y redactar esas más de doscientas páginas." Sus
cejas se alzaron al verle bufar por cuarta vez. "Pero, ¿Sabes qué? No tengo tiempo
para seguir discutiendo contigo, algunos nos tomamos verdaderamente en serio
nuestros trabajos."
"No insinúo nada" negó sin mirarle, tomando una de las carpetas y abriéndolas para
leer el contenido. "Tu problema es si te sientes identificado con mis palabras, no el
mío..."
"Kim..." estuvo a punto de gruñirle, pero el castaño levantó la mirada de los papeles,
clavándola en él. "¿Sabes qué pienso?"
"No me importa, en realidad... Pero, adelante. Desahógate." Hizo una señal, dándole
pie a que continuase.
"Creo que estás viviendo tu maldito sueño de adolescente, el tenerme a tus pies para
hacer cada cosa que me pidas, pero sólo aquello que te interesa." El castaño soltó
una risa irónica, pero no le contestó, únicamente asintió. "Sólo soy tu secretario para
lo que te conviene, porque yo no recuerdo que me comentaras nada a cerca de la
reunión que tuvimos con Gelbero hace unos días, por lo de Boho Cosmetics. Chastity
me dejó un mensaje de voz quince minutos antes, y tuve que prepararme e
informarme sobre ellos durante el camino desde el restaurante hasta aquí" señaló la
puerta con brusquedad, sorprendiendo aún más al castaño, quién no parecía
afectado, sino algo divertido, en realidad.
"Que sería bueno que actuaras como lo que eres: mi jefe, y me enviases a hacer
cosas productivas" masculló el azabache, girándose en sus talones, muy predispuesto
a marcharse de su despacho.
Con una ceja alzada, TaeHyung aclaró su garganta. "Jungkook" pronunció, antes de
que el susodicho tomara el picaporte de la puerta entre sus dedos. Una vez se giró,
TaeHyung sonrió.
"El señor Gelbero no me paga por ser tu chico de los recados, Kim"
"Ya, bueno, apuesto a que tampoco te paga para que quieras llevarte a todas sus
empleadas a la cama, pero igualmente lo haces, así que..." Se encogió de hombro, el
ápice de la falsa inocencia pintando su rostro. "Con leche, mucha azúcar, un toque de
canela y espuma de nata, gracias"
Jungkook gruñó al perder la batalla, bufando y girándose sobre sus talones una
segunda vez.
"Eres un malfollado, jefe." Espetó con sorna y rabia. Esta vez, agarró el pomo, no
mirando atrás hacia TaeHyung, y simplemente se marchó.
[...]
Kim TaeHyung tenía las riendas de su vida tomadas por los extremos. Nadie más
podía controlarlo. Qué sentir, qué hacer... Sólo él era capaz de ser su propio dueño.
Había estado tanto tiempo, tantos años omitiendo lo que su cerebro decía y
únicamente haciendo caso a su ciego corazón, que ya no podía hacerlo de nuevo. No
cuando su corazón había elegido a Jungkook, equivocándose estrepitosamente y
dañándole. No quería ni necesitaba que eso ocurriese de nuevo. No, gracias.
Suspirando, TaeHyung alisó con las palmas de sus manos la tela de su fina camisa,
relamiéndose los labios y despeinando un poco su cabello. Marie se lo había rizado
levemente para darle un aspecto desenfadado y salir un poco de su zona de confort,
llevando siempre el cabello liso.
"Ya voy" le sonrió de vuelta, agarrando las llaves de casa, su cartera y el teléfono
móvil antes de acercarse a ella. "¿Necesitas que te llevemos a casa, Marie?"
Los ojos del castaño se suavizaron. "Oh, Marietta, yo me quedaré aquí cuidándolo,
puedes ir a casa"
"No, cielo. No has salido en meses, TaeHyung, sólo para ir al trabajo y volver."
El castaño arrugó los labios. "He ido a casa de Sasha y a cenar con Callie..."
Su mente se iluminó. Así que su temporada de sequía eran diez meses... Bueno, no
era tanto tiempo... ¿Verdad?
"Cuenta con eso. Pásalo bien" le dio un apretón en el antebrazo, recibiendo una
sonrisa dulce por parte de TaeHyung, el cual le otorgó un beso en la frente.
Kim salió hacia el salón, donde Callie lo esperaba sentado en el sofá, ojeando algo en
su móvil. Al oír pasos acercarse, ella miró hacia arriba y lo miró directamente. Sus
ojos brillaron al instante.
"Vaya... Pero qué guapo estás cuando no eres el señor Kim..." le dijo nada más verlo,
haciendo a TaeHyung bufar y rodar los ojos, negando con la cabeza.
"Sabes que no hay lugar para el arrepentimiento, jefe." Callie expresó, levantándose
del sofá. Y automáticamente tuvo un flashback indeseado de las palabras de
Jungkook.
"Sí, sí, lo que tú digas." Chasqueó la lengua, señalando el pasillo que daba hasta la
puerta de salida para que Callie entendiese en mensaje de que se marcharan ya. Sin
embargo, antes de que pudiera dar un paso hacia delante, un pequeño ser peludo se
acercó a él. Cuando miró hacia abajo, se topó con su tesoro más preciado. "Mi
bebé..."
Agachándose, agarró al pequeño animal entre sus manos, elevándolo con cuidado y
acercándolo a su rostro, juntando sus narices.
"El padre del año" bromeó Callie, dirigiéndose a ellos. Acarició la cabeza de Yeontan.
"Yeontan, papá se va a buscarte otro papá" Callie le dijo cuando TaeHyung le entregó
a Yeontan a Marie, obteniendo una mala mirada por su parte.
"No le hagas ilusiones, tonta. Luego se queda esperando a que vuelva con alguien
toda la noche, y se pone a llorar cuando no es así"
"Aw... Lo siento, cariño" acarició detrás de las orejas puntiagudas del perro. "Anda,
vámonos, Tae." Le hizo una señal para que fuera con ella. "Daphne nos está
esperando en la cola con algunos chicos de la empresa, no podemos llegar tarde o los
perderemos"
"Adiós, cariño"
"Adiós, Marietta" Callie se despidió también, recibiendo una enorme sonrisa por parte
de la encantadora mujer.
Una media hora más tarde, TaeHyung y Callie estaban en la cola de Pegasus,
esperando a poder entrar junto con Daphne y el asistente personal de Gelbero, Harry.
Aquel chico era guapísimo, y sabía por Tity que era gay también, pero nunca antes
habían tenido la oportunidad de conocerse, a pesar de llevar dos años trabajando en
la misma empresa.
"¡Oh, chicos!" Daphne chilló, revisando su móvil. "Logan está en el final de la cola,
esperando a Jeon. Le ha convencido de que venga" casi festejó, sonriendo
enormemente.
Kim negó. No estaba feliz de que Jungkook fuera con ellos también, pero no era nadie
para impedírselo, así que tenía que vivir con la idea de que el imbécil le aparecería
hasta en la sopa.
"Ah, qué genial" asintió TaeHyung, dándole una forzosa sonrisa al chico del pelo
rizado. Luego, él suspiró.
"¡¿Qué?!"
Ella dio un paso hacia atrás, sorprendida por el grito del castaño. "Bu-bueno... Él
siempre invita a copas extra... No podemos dejarlo fuera"
Notó como una mano se enroscaba alrededor de su brazo, y ni siquiera le hizo falta
mirar para saber que se trataba de Callie —sobretodo porque no había nadie más a su
lado, claro. Sería preocupante—.
¿En qué momento creyó que podría salir algo bien?
Para cuando consiguieron entrar al interior de Pegasus, ya eran pasadas las doce.
—Eso significaba que habían estado más de hora y media esperando por obtener un
maldito hueco.— TaeHyung pensó, para sí mismo, que podría haber malgastado esas
horas en ver un par de capítulos de Once Upon a Time, acariciando a Yeontan y
comiendo un picoteo ligero de zanahorias crudas y pepinillos en vinagre. Las
zanahorias posiblemente hubieran sido una orden por parte de Marietta, claro. Pero,
no. Ahora estaba en la barra de un pub ensordecedor, que olía a axila sudada, alcohol
y colonia barata. Incluso el Pachuli de Ansel olía mejor, joder.
"¿Qué vas a tomar? ¿Quieres un Bloody Mary?" Callie le preguntó, y TaeHyung arrugó
la nariz ante la mención del cóctel.
"No, gracias, después de oír la historia de esa mujer me traumé y llevo años sin
probarla."
"¿Entonces?"
Kim miró hacia el barman. "Quiero una coca-cola zero, por favor" pidió amablemente,
y el tipo lo miró con burla.
Entonces, Callie bufó. "No le hagas caso, es un bromista" lo último lo dijo entre
dientes, dándole una mirada severa al castaño. "Él quiere un Luna de Miel, y yo un
Daiquiri de fresa."
"Eh, pero-" quiso quejarse de forma inmediata el castaño, pero para entonces, el
barman se marchó a preparar sus órdenes. "Callie."
"Tae, relájate, ¿Está bien? Agradéceme luego que haya pedido por ti cuando consigas
olvidarte de todo, ¿vale?"
"Hola, chicos" la voz de Ansel llegó a ellos, y TaeHyung se dio un golpe voluntario
contra el mostrador de la barra. No, por Dios... "Tae, no sabía que venías"
Al mirarlo, Kim se dio cuenta de que el tipo le estaba sonriendo de oreja a oreja.
"Hola, Ansel..." hizo un movimiento de saludo con la cabeza, viendo como la sonrisa
ajena se ensanchaba aún más.
"Me alegro mucho de verte" dijo, relamiéndose los labios. "Estás muy guapo vestido
casualmente"
"Uhm, gracias" como siempre, puso una sonrisa falsa en su rostro, la cual se tensó
notablemente al ver, detrás de Ansel, como Jungkook bailaba con Daphne en la pista
de baile, tan pegados que casi formaban una misma persona.
No se había encontrado con el azabache desde que entró en el pub, lo cual agradecía
profundamente, sin embargo... Su suerte era una mierda.
"Aquí tienen, Luna de Miel y Daiquiri de fresa" oyó que decían a sus espaldas, el chico
de la barra.
"¿Te apetece bailar conmigo, Tae?" Ansel preguntó, sacando a TaeHyung de su nube
de molestia en la que sólo se encontraba Jeon Jungkook, para mirarlo a él.
"Claro" aceptó, sonriente. Agarró la mano que Ansel le tendía, y, sin despedirse de
Callie, lo siguió hasta la pista.
Sus ojos se encontraron con los de Jungkook entre todo el gentío, por encima del
hombro de Daphne y de Ansel, pero TaeHyung devolvió su vista al frente cuando
estuvo en la pista junto al moreno, Girls Like You sonando a todo volumen desde la
torre del DJ.
"¿Sabes? Eres muy divertido fuera de tu papel como empresario, Tae." Comentó
Ansel, moviéndose junto a él al ritmo de la música. El castaño alzó una ceja,
extrañado por sus palabras. ¿Es que acaso todos pensaban que era un amargado?
"Estoy seguro de que muchos están sorprendidos contigo ahora"
"Vamos... Siempre sueles ser tan frío y distante con todos... Aunque yo sé que en
realidad no eres así, sólo es una pequeña máscara que te pones a ti mismo. Pero me
gustas de todos modos" asintió, sonriendo casi de forma tímida.
TaeHyung entrecerró los ojos. "Te he rechazado cientos de veces, Ansel... ¿Por qué
sigues detrás de mí?"
"Wow... Nunca pensé en algo como eso antes..." se relamió los labios, luchando con
su propia sorpresa.
Kim se rió sin ganas. "Supongo... Que todos piensan que me falta un buen polvo,
¿verdad?"
"Algo... Algo así. Pero a muchos de ellos seguro que también, como a Chastity, por
ejemplo" se encogió de hombros. Aquello, hizo a TaeHyung reír.
"Ya, sí... Piensan que soy un amargado" formó una fina línea con sus labios,
suspirando al mirar de nuevo a Ansel y no ser capaz de apartar la mirada cuando vio,
por encima de su hombro, como Jungkook y Daphne se besaban. Apretó los labios,
apartando la mirada de nuevo hacia Ansel, sus ojos sombríos. "Pero yo también soy
una caja de sorpresas" dijo, soltando una bocanada de aire, antes de acercarse a
Ansel en su totalidad, acabando con la distancia entre ellos y juntando sus labios
hambrientamente.
Ansel pareció sorprendido al principio, quieto como una vela apagada, pero cuando
logró reaccionar, le devolvió el beso igual de ferviente, succionándole el labio inferior
y adentrando su lengua en la boca de TaeHyung con desesperación.
Era hora de demostrar que Kim TaeHyung no era ningún reprimido sexual pasando
por una época de sequía ni teniendo un maldito año vinagre.
c.-009
ME DUELE LA CABEZA!!
[...]
La luz cegadora chocó contra sus sensibles párpados que dormitaban, pesados y con
pestañas descansando sobre las tibias mejillas enrojecidas por el roce contra la
almohada. TaeHyung abrió los ojos, molesto y desconcertado por la claridad que
hacía palpitar su cabeza en un dolor agudo. No sabía qué demonios ocurría, puesto
que él siempre se encargaba de cerrar las ventanas y cortinas para que los rayos de
sol no fuesen un problema. Claro, que... Esas sábanas no olían como las suyas, ni la
comodidad del colchón se parecía en absoluto a la que tenía cuando dormía en el
suyo propio.
"Oh Dios" masculló, cerrando los ojos cuando el cubo de agua fría cayó sobre él.
"No... No, no, no... Joder" lloriqueó, removiéndose más lejos del cuerpo ajeno que
dormía profundamente a su lado, sin preocupaciones. Al sentir como su trasero
desnudo chocaba con las sábanas calientes, se sobresaltó, sus ojos grandes y la
garganta seca advirtiéndole de que algo iba mal. Terriblemente mal.
Se destapó con rapidez, sintiendo el agudo dolor que recorría su cabeza punzar en
sus sienes y extenderse hasta sus ojos, sensibilizándolos hasta el punto en que se
mareó nada más levantarse. Pero no dejó que aquello lo frenara a agacharse para
recoger todas sus pertenencias, poniéndose los boxers y la camiseta de cualquier
forma. Sus pantalones y calcetines estaban regados por el suelo, cada uno en una
punta de la habitación.
Al momento de encontrase vestido —o lo más parecido a ello, con sus ropas
arrugadas y mal puestas bailoteando sobre su cuerpo—, se giró en sus talones,
agarrando los zapatos que se encontraban a los pies de la cama, vueltos del revés.
"Hm..." Ansel emitió, haciendo que TaeHyung se girase, los vellos de punta en su
nuca cuando lo oyó. Se giró lentamente, viendo como el más alto se removía en la
cama, abrazando a la almohada como si se tratase del cuerpo ajeno. TaeHyung sintió
un escalofrío sacudirlo de la cabeza hasta los pies.
Se puso los zapatos con una rapidez veloz, mordiéndose el labio inferior a cada rato,
porque se sentía demasiado estresado en una casa ajena, con la última persona con
la que pensó que se acostaría a tan sólo unos metros, después de haber hecho
justamente hecho.
"¿TaeHyung?" oyó que Ansel lo llamaba, con voz pesada y ronca. Kim saltó en su
lugar. "Tae, ¿Dónde estás?"
Sin pensárselo dos veces, corrió hasta la puerta de salida, abriéndola con urgencia y
saliendo al exterior. Él cerró la puerta a sus espaldas, apoyándose contra ella y
suspirando nuevamente con alivio. Estaba de basura hasta el cuello.
Desesperadamente, TaeHyung lo sacó del enorme bolsillo, bajando los escalones del
apartamento de Ansel y apresurándose por la acera, rumbo a su propio hogar
mientras que atendía al teléfono, sonando ante una llamada entrante por parte de
Marietta.
"Marie, ¿qué pasa?" habló cuando descolgó, carraspeando para que su voz no sonase
tan deplorable —aunque sería todo un logro si lo conseguía, porque en serio era una
mierda— y guardó su fría mano libre en el bolsillo.
Se estaba congelando el trasero, que encima dolía como una mierda. Al menos estaba
orgulloso de haber sido lo suficientemente inteligente como para haber usado condón.
Kim suspiró. "No te preocupes, Marie, ya estoy de camino" miró a los lados de la calle
para verificar que ningún coche se estuviese aproximando a él y esparciera sus sesos
por toda la calzada. Porque, wow... Qué buena forma de empezar el día. O, bueno,
terminarlo.
"Te dejo, alguien más me está llamando, nos vemos ahora" Colgó a Marietta, bufando
al ver que se trataba de Callie llamándole. "Chihuahua, ¿qué quieres?"
"¡¿Te has follado a Ansel?!" prácticamente gritó cuando le dio la palabra, logrando
que TaeHyung sacara la mano del bolsillo para presionarse los dedos en la sien,
tratando de soportar el intenso dolor producido por la resaca y el poco descansar,
además de la voz chillona de Callie.
"Dios, cierra esa puta boca tan insoportable"
"Joder..." ella bufó. "Y yo que pensaba que te despertarías de buen humor después de
cortar con tu año vinagre... Y resulta que estás peor."
"Qué te jodan, Callie" gruñó. "Como se lo cuentes a alguien, te echo ácido sulfúrico
en la cara."
"Tae... ¿Estás bien?" al sentir el tono frío y seco del castaño, incrementar, Callie se
preocupó.
"Somos dos" soltó una bocanada de aire que prácticamente vació sus pulmones.
"¿Quién más lo sabe?"
"Creo que todos los que estábamos allí. Cuando estábamos en la barra, Ansel se
acercó a nosotros y te invitó a bailar, pensé que lo mandarías a la mierda y tú
aceptaste sin más. Un tiempo después, Daphne envió un mensaje al grupo para decir
algo como que te estabas morreando con Elgort en mitad de la pista"
"¿Daphne?" Entrecerró los ojos. Jamás pensó que la persona que lo viese fuese ella,
teniendo en cuenta lo ocupada que estaba. "Ella estaba de espaldas a mí, con... Con
Jungkook. Pensé que habían dormido juntos"
"No, nada de eso. Daph me contó que se besaron, pero ambos se fueron por
separado." Relamiendo sus labios resecos, TaeHyung se encontró demasiado
extrañado al respecto. "Bueno, técnicamente Jungkook se fue antes que ninguno de
nosotros, creo que antes de que Daphne enviara el mensaje... Nadie de nosotros
volvió a verlo."
"Ya, bueno..." Kim no entendía nada en absoluto. Jungkook no era del tipo que se iba
de una fiesta sin terminar por todo lo alto, ¿Qué narices estaba mal con él?
Mirando hacia el frente, vio la fachada de su casa. "Callie, tengo que dejarte, nos
vemos el lunes en la oficina."
"Sí, claro, tengo la suerte de no acordarme de una mierda como para ahora tener que
rememorarlo todo sólo para contártelo." Rodó los ojos. "Adiós, Chihuahua."
Sonriendo, sacó las llaves y las introdujo en la cerradura, logrando abrir la puerta a la
primera. Se relamió los labios cuando entró en su humilde —de humilde tenía una
mierda, honestamente— morada.
"Creo que es él" oyó a Marietta decir, posiblemente dirigiéndose al gilipollas valiente
que se atrevía a amenazarlo en su propia casa. Luego, sus pasos se acercaron, y la
mujer apareció por la puerta del pasillo. "Aquí estás, cariño."
"No... He conseguido que se calme un poco" se mordió el labio, una vez llegaron al
salón. "Aquí lo tiene, señor"
"Por fin..." la voz del otro tipo sonó, y cuando TaeHyung apareció por detrás de la
ama de llaves, casi se congeló en su lugar. "Tú..."
"Oh, no... Lo que me faltaba" se lamentó, tapándose el rostro antes de poder ver la
sonrisa egocéntrica en los labios de Jeon Jungkook. Su maldito secretario.
c.-010
Necesito que lean el comunicado que dejé en mi perfil, por favor, es importante.
Gracias <3.
[...]
Si por cada vez que había oído esa pregunta, TaeHyung recibiese un dólar...
Probablemente tendría dos ahora mismo, quizás tres. Pero eso no significaba que no
estuviese cansado de ella.
"Algo así..." se relamió los labios, viendo a Jungkook asentir, corroborando con su
respuesta. "Retírate, por favor, Marie" le pidió dulcemente a la mujer, quién asintió
con cordialidad y le dio una sonrisa. Ella se llevó a Yeontan lejos, posiblemente hacia
la cocina, donde solía pasar la mayor parte de su jornada.
Una vez la mujer se marchó, Jungkook dio un paso hacia delante, mirándolo con una
ceja alzada. "Vaya, es un alivio saber que no a todos tus empleados los tratas como a
una mierda" silbó, visiblemente gracioso, pero la honestidad hiriente estaba en sus
palabras, camufladas por la ironía.
Sin emitir palabra alguna, porque los ojos del castaño demostraban sinceridad —junto
con arrepentimiento y cansancio, por supuesto— y el brillo de adoración que indicaba
que amaba a esa mujer, le parecieron lo suficientemente humildes como para recaer
en el insulto que iba dirigido a él.
"Yeontan"
"¿Eh?"
"Mi pome." Señaló, refiriéndose al cachorro, que era un Pomerania. "Se llama
Yeontan"
Jeon lo miró con ojos grandes, molestos por su elección de palabras. "¿De verdad vas
a molestarme con el maldito nombre de mi perra, Kim?"
"Dios me libre de ser tan cruel" levantó las manos, en señal de inocencia. "Sólo
recalco tu pésimo gusto de elección, nada más."
"Sí, porque apuesto que mi elección de jefe ha sido la mejor, ¿No es así?"
El castaño se echó hacia atrás, una pequeña risa sarcástica resurgiendo de sus labios.
"Tú no me elegiste, Jeon... Yo era la única opción que Gelbero te puso sobre la mesa"
"Tú fuiste la quinta, en realidad" dijo, relamiéndose los labios con orgullo y
satisfacción cuando vio el rostro de TaeHyung descomponerse ante la credibilidad de
sus palabras. Él prácticamente se quedó sin aire. "Nancy Villegas, Regina Li, Daphne
Byrne, Victoria Lam, y tú, Kim TaeHyung."
El castaño frunció el ceño. "¿Por qué de todas esas chicas tan preciosas, inteligentes y
simpáticas, me terminaste eligiendo a mí?" bufó, negando con la cabeza al momento
en que la sonrisa de Jungkook se hizo más grande, a sabiendas de que lo que iba a
decir, afectaría en gran masa a TaeHyung.
"Honestamente, no. Cuando te vi por última vez eras un adolescente que me miraba
suplicante, ahora, cinco años después... Eres todo un hombre, y en lugar de súplica...
Distingo rencor en tus ojos."
"Para de joder con tu maldito egocentrismo, Jeon. No siento nada por ti, ni una
mierda en lo más mínimo. Y si en algún momento llegase a sentir algo, sería
repugnancia. Porque eres un ególatra y jodido hipócrita."
Con los ojos entrecerrados, TaeHyung se cruzó de brazos. "Mira, Jungkook. Te paso
que te comportes como un ser superior, que intentes burlarte de mí a cada segundo,
paso tu tardanza y tus insultos humillantes. Pero si hay algo que no paso por alto ni a
ti, ni a nadie, es que te creas con el derecho de meterte en mi vida privada, o siquiera
opinar de ella, cuando absolutamente no lo tienes."
"¡Tú me has metido en ella!" gruñó, apretando la mandíbula y dando el último paso
que lo puso terriblemente cerca de TaeHyung, sus narices chocando levemente.
"Cuando me besaste, usándome como un puto trapo sucio."
Kim lo miró con escepticismo, sus ojos brillantes. "Dios, lo lamento... No pensé que
podías sentirte mal..." hizo un puchero, que claramente era falso. "Jamás me di
cuenta que te estaba usando... Seguro que te has sentido como una basura, ¿Verdad?
Debe de ser horrible"
Jungkook soltó una risa nasal, relamiéndose los dientes superiores y rodando los ojos,
mirando hacia otro lado antes de que sus ojos se encontraran de nuevo. Él se inclinó,
respirando el mismo aire que TaeHyung, sus alientos mezclándose entre sí.
"Geni-"
"¿Qué?" estuvo a punto de lloriquear, pero se dio cuenta de que no era muy maduro
por su parte, y simplemente puso un mohín disconforme. "¿Por qué?"
"Al parecer la línea de cosmética Boho Cosmetics está abriendo una sede en
California, y prefieren que seamos nosotros quienes nos desplacemos para una
reunión concertada. Gelbero quiere que vayamos expresamente nosotros"
"Alégrate, jefe. Has conseguido convencer a Gelbero, el cual según tengo entendido,
tiene una gran cabeza tozuda que no ve nada lo suficientemente convincente para
que de su brazo a torcer. Tú lo has logrado"
"Triste" emitió, encogiéndose de hombros. "Aunque creo que odiarás más llegar tarde
a una cita con el gran jefe... Así que ve a ducharte y a vestirte como una persona
normal" lo señaló, como si sus palabras lo estuviesen describiendo.
"En realidad, es Gelbero quién las da ahora mismo... Y él quiere que estemos en Fiola
a las dos en punto. Así que haz todo lo posible para verte bien ante los ojos del gran
jefe"
Jungkook no pudo evitar que sus curiosos ojos viajasen hasta el culo perfectamente
redondo del castaño cuando se dirigió escaleras arriba. Una punzada totalmente
indeseada hizo que su miembro se sacudiera dentro de la tela apretada de sus
boxers. Jungkook se mordió el labio, mirando hacia otro lado.
Por supuesto que el muy hijo de puta siempre se veía bien. Incluso con la camisa mal
puesta y arrugada. Él lo haría todo el tiempo. Totalmente.
c.-011
N/A: Este cap me gusta... Porque mi bebé Tae vuelve a demostrar el corazón tan
enorme que tiene, y lo mucho que puede provocar inconscientemente con él, je je xD
[...]
"Así que... ¿Te vas a California?" Callie preguntó cuando el lunes por la mañana
temprano, TaeHyung llegó a recepción con su respectivo café en la mano.
"Hola a ti también, Chihuahua" ironizó, negando con la cabeza y pasándole una bolsa
de papel con el desayuno para la rubia.
"Hola, gracias, te amo" gimió al ver que se trataba de un donut glaseado. Le dio un
hambriento bocado. "Entonces, ¿Te vas?"
"A California."
"¿Con Jungkook?"
"Con Jungkook" afirmó, dando un asentimiento casto. "El destino me adora, ¿Eh?"
"Eso parece..." asintió, masticando lentamente. "Lo siento por ti, Tae" le dijo,
poniendo una mano amistosa en su antebrazo, por encima del mostrador de
recepción.
"Es igual" negó con la cabeza, girando el brazo y apretando la mano de Callie.
"Sobreviviré, o eso espero..."
"No sé yo que decirte" masculló, mirando por encima del hombro del castaño.
Frunciendo el ceño, ante lo que la rubia acababa de decir, TaeHyung se giró,
topándose con un sonriente Ansel que salía de su despacho y hablaba con uno de los
compañeros que se encontraban cerca de la máquina impresora.
Kim se mordió el labio, abriendo mucho los ojos, tan asustado por ser visto, que casi
soltó un grito estruendoso.
"Oh, no, no, no." Se lamentó, con los ojos fuertemente cerrados, girándose de nuevo
hacia Callie, la cual se encontraba mordiendo su donut de nuevo. "Yo... Te-Tengo que
irme, Chihuahua..."
"Apuestas bien" asintió, mirando hacia atrás, desesperado porque Ansel no se girase
y lo viera ahí parado. "Envía a Jungkook a mi despacho en cuanto lo veas, ¿Puedes
hacer eso?"
"Por supuesto"
Apuntando con su puño hacia el techo, con una enorme sonrisa jalando de sus labios
y mostrando sus pulcros dientes blancos, Callie le deseó la mejor de las suertes.
Aunque era obvio que Kim no contaba con ella.
TaeHyung caminó hacia su despacho lo más rápido posible, tratando de no ser visto
por el más alto, siendo extremadamente silencioso al respecto.
Pero, como era de esperarse —cosa con la que TaeHyung claramente contaba desde
que nació— su suerte no era la mejor del mundo, siendo atrapado con las manos en
la masa por Ansel al momento en que abrió la puerta de su despacho y las llaves se le
cayeron al suelo, formando un ruido algo estruendoso para la cantidad de voces que
sonaban a su alrededor.
"¡Tae!" su mente lloró, cerrando los ojos y quejándose en voz baja cuando la voz de
Ansel sonó detrás suyo. Se mordisqueó los labios, apretándolos y suspirando. Estaba
perdido.
Él se giró, poniendo aquella falsa sonrisa que solía caracterizarlo cada vez que se
trataba de Ansel o Chastity. "Ansel..."
"¿Qué tal? No volví a saber nada de ti desde el viernes en la madrugada. Pensé que
te había pasado algo, tampoco me cogías el móvil..."
"Ya, bueno, ehm... Lo siento mucho, es-es que he estado muy ocupado estos días"
"Lo sé, tienes un viaje que hacer a California, por esa línea de maquillaje, Gelbero me
lo ha comentado ya." Le dio una pequeña sonrisa. "¿Te apetece almorzar conmigo
hoy?"
TaeHyung dio un paso hacia atrás. Jodida mierda. Qué difícil era decirle que no a
alguien cuando te miraba con ojos llenos de esperanza.
"Uhm... La verdad es que no puedo, hay un montón de cosas que debo de terminar
antes de que mi turno acabe hoy. Tengo un vuelo que tomar en la madrugada."
Su sonrisa fue algo más sincera, pero seguía siendo incómoda, de todos modos.
"Muchas gracias, Ansel... Pe-"
"Pero para algo estoy yo" la voz de Jungkook sonó detrás de Ansel, haciéndole girarse
para verle con el ceño fruncido. TaeHyung observó la sonrisa de superioridad de
Jungkook, pero no quiso matarlo. "Su secretario" señaló, ante la mirada fulminante
de Ansel, sus cejas alzándose en un acto de parecer inocente.
"Eh, uhm... Claro. Pasa, Jungkook" girándose en sus talones, metió la llave en la
cerradura finalmente y abrió la puerta de su despacho. TaeHyung volvió a mirar a
Ansel. "Lo siento, Ansel, estoy ocupado. Adiós."
"Adiós..." recibiendo una última sonrisa de labios sellados por parte del castaño, Ansel
se marchó, y TaeHyung cerró la puerta una vez se adentró en la oficina, después de
Jungkook. Echó la cortina, y suspiró.
"Creo que me debes una" Jungkook comentó detrás de él, haciéndole abrir los ojos
para mirarlo y verlo con el rostro brillando con puro orgullo, apoyado en su escritorio
como si fuese el dueño de allí.
"¿Disculpa?"
"Te he salvado el culo ahí fuera" señaló las cortinas que tapaban la puerta,
relamiéndose el labio inferior. "Elgort es un tipo insistente, de no ser porque aparecí
probablemente aún estarías tratando de librarte de él"
Inhala... Exhala... Inhala. Exhala. Tenía que tranquilizarse si no quería saltar sobre el
azabache y graparle una oreja. Parecía que seguía adorando la adicción de perforarse,
él estaría encantado de regalarle uno.
"Claro..." juntó las manos en su regazo, inclinando la cabeza hacia delante a modo de
aceptación. "Muchas gracias, Jeon"
"De acuerdo, así que... ¿Qué es lo que puedo hacer por ti para agradecerte el enorme
favor que acabas de hacerme, Jeon?"
Pareciendo satisfecho por ello, aunque la sumisión de TaeHyung fuese más falsa que
otra cosa, le encantaba saber que iba en cabeza.
"¿Qué?" sus ojos se hicieron más grandes, espantados por lo que el azabache ofrecía.
"No, ni de broma"
"Oh, ¿En serio?" ladeó la cabeza, no mostrándose nada contento con su decisión.
"Bien. Le diré a Elgort que necesitas su ayuda" alzando las cejas a modo de
advertencia, Jungkook se giró en sus talones, caminando hasta la puerta.
Jungkook la estrechó. "Es un placer hacer tratos con usted, jefe. Trato hecho"
"Perfecto. Pues no perdamos más tiempo" dio un paso hacia atrás, separándose del
azabache y dirigiéndose hacia su escritorio. "Hay muchos informes que debemos de
revisar y firmar para que el jefe los tenga en mano mañana por la mañana. Nuestro
vuelo sale esta madrugada, así que... Espero que podamos terminarlo todo antes de
que acabe nuestra jornada. No habrá descanso hoy para nosotros, incluso para el
almuerzo..." suspiró, agarrando una fina carpeta que contenía toda la información
sobre un nuevo producto tecnológico con funciones de cocina listo para exportar.
"¿Qué ocurre?" se interesó, pasando una de las páginas del informe para poder ojear
la siguiente.
Jeon negó. "La dejo en el café para perros hasta que salgo de trabajar, el dueño del
lugar es un buen amigo mío y me hace el favor, pero no hay nadie que pueda llevarla
si no soy yo. No tengo tanto dinero como para poder permitírmelo"
Apretando los labios ante las palabras que Jungkook dijo, sincerándose con él,
chasqueó la lengua.
"Le diré a Maggie que la lleve al veterinario" murmuró, dejando los papeles en la
mesa de nuevo.
"Eh..." Jeon estaba sumamente extrañado ante la repentina bondad del castaño. "Que
diga que va de mi parte, el dueño, Jacob, sabe que Astra es mía. La conoce de
sobra."
"¿Por qué lo haces?" cuestionó Jeon, viéndolo que se dirigía de vuelta a su escritorio,
tomando asiento en él. TaeHyung se colocó las gafas de cerca, mirándolo por encima.
"¿Hacer el qué?"
Los ojos del castaño se entrecerraron mientras que tomaba asiento en su mesa,
ajustándose las gafas sobre el tabique. "Ella está embarazada de mi bebé, Jungkook"
arrugó la nariz. "Yeontan es lo que más amo en el universo, es mi hijo perruno. Y si...
si Astra va a darle a Yeontan todo eso que él significa para mí... Entonces haré todo lo
posible para que ella esté bien y tenga todo lo que se merece."
Sin embargo, Jungkook no sopesó la idea de darle una respuesta verbal, haciendo su
propio camino, claro y conciso hasta su jefe y acortando la distancia sin pensárselo
dos veces. Él acunó con ambas de sus manos la pequeña cara de TaeHyung,
inclinándose sobre él en la mesa hasta que sus bocas se unieron en un encuentro
desesperado.
TaeHyung se tensó al instante, sus ojos abriéndose y los labios quedando sellados
ante la abrupta acción inesperada, pero cuando notó el calor que el cuerpo ajeno
desprendía, apenas fundiéndose contra el suyo, y las manos fuertes de Jungkook
bajando desde su cara hasta la curvatura de su cintura, dejó que Jeon se hiciese
cargo del beso.
En mitad de las piernas de TaeHyung, con sus manos que estaban acopladas
perfectamente en la pequeña cintura del castaño, quisieron hacer el camino hasta la
parte trasera de sus muslos para elevarlo, su boca devorando la impropia y oyendo
los pequeños jadeos que ambos emitían de forma casi inconsciente, ambos fueron
interrumpidos por el sonido de la puerta siendo golpeada.
"TaeHyung, soy yo, tu Chihua-digo, Callie... Traigo café, abre." Oyó la voz de la rubia
desde fuera, y ahogó un grito antes de separarse.
Tragando saliva, TaeHyung miró con horror a Jungkook, recayendo en sus labios
hinchados y humedecidos por su culpa.
ME DERRITOOOOOOOOOO
[...]
"Maggie dice que todo con Astra está bien" TaeHyung mencionó entre dientes, su
cuerpo todo tenso junto al de Jungkook en los asientos del aeropuerto, mientras que
ambos esperaban.
Jungkook asintió, mordiéndose el labio sin mirarlo. Aunque ninguno de los dos quería
hablar del tema, era bastante obvio lo incómodos que se sentían al respecto,
incapaces de olvidar el beso que habían compartido apenas unas horas antes. Y es
que, joder, TaeHyung había pasado mucho tiempo de su vida en los Estados Unidos,
intentando olvidarse de todo lo que Jeon Jungkook causaba en él, como para que
todo el esfuerzo se fuera a la mierda en menos de un maldito mes.
La voz de megafonía logró aliviar al castaño, quién nada más oír aquella dulce
melodía avisando que los pasajeros con rumbo a California, tenían que dirigirse al
avión, se levantó del asiento, como si tuviera un resorte. Jungkook lo observó con el
ceño fruncido, yendo detrás de él mientras que soltaba un suspiro.
Él tenía muy claro que había cometido un pequeño error al besarle de forma tan
espontánea e inesperada, pero no se arrepentía en absoluto. Jungkook era consciente
de que había una intensa atracción sexual entre ambos, porque no era un ser
precisamente ciego. TaeHyung era caliente, con facciones finas y un cuerpo de
infarto, del tipo por el que Jungkook babearía sin problema. Y sabía que el castaño se
sentía del mismo modo por él, pero era demasiado orgulloso como para admitirlo.
Claro que, también tenía en cuenta el pasado entre ambos, algo que seguía muy
presente entre ambos.
Apretando los labios en una fina línea, TaeHyung tomó una de las pastillas en su boca
y bebió un poco de agua, tragando con facilidad. A pesar de que él trataba de
mantenerse sereno, Jungkook pudo ver el nerviosismo que brillaba en sus ojos.
Y el azabache se cruzó de brazos, una ceja alzada. "Sí, es cierto, yo te besé. Pero no
te vi muy disgustado al respecto, ¿O me equivoco?"
"De acuerdo, tú ganas" aceptó, relamiéndose los labios. "Aunque no creas que te vas
a librar"
Kim suspiró. "Y yo que me estaba haciendo ilusiones..." rodó los ojos, girándose en
sus talones y caminando hacia el avión.
Cuando una asistente de vuelo, pasó junto a él, ofreciéndole un pequeño cuenco con
almendras, Jungkook negó con la cabeza, sonriéndole a modo de agradecimiento.
"Disculpe, ¿Podría hacerme un favor?"
"Por supuesto, señor" aceptó sin problemas, causando una sonrisa de gratificación
por su parte.
"Muchas gracias"
Cinco horas y seis minutos más tarde, Jungkook bajó del avión, mirando hacia todos
los lados para ver si encontraba a su jefe por alguna parte. Se mordió el labio inferior
cuando no halló rastro de él, dirigiéndose hasta la máquina que exportaba las maletas
y agarrando la suya propia. Vio la del castaño y suspiró, agarrándola también.
Se dirigió a las escaleras del avión nuevamente, echándose hacia un lado para dejar
paso a los otros pasajeros. Al momento en que la cabeza castaña de TaeHyung
apareció por la puerta, suspiró. No se había dormido ahí dentro, menos mal.
"Finalmente llegas, jefe" silbó victorioso, recibiendo una mala mirada por parte del
castaño. "He agarrado tu maleta, espero que no te importe"
"Vaya..." alzó las cejas cuando TaeHyung se separó de él. "Cualquiera diría que
quieres volver a repetir lo que ocurrió."
"Agh" gruñó, dándole un empujón y arrebatándole la maleta que era la suya. "Que te
jodan, Jeon" escupió, dirigiéndose hacia la salida del aeropuerto con un caminar
rápido. Quería salir de ahí lo antes posible, aunque no pudiera huir del molesto
azabache.
Cuando finalmente salieron del extenso lugar, TaeHyung miró hacia todos los lados,
protegiendo sus sensibles ojos del sol con unas gafas especiales. Kim buscaba el taxi
que los llevaría hasta el hotel, pero no parecía encontrarlo por ningún lado.
A su lado, Jungkook resopló. "Se supone que debería de estar aquí."
"Sí, bueno. Al parecer has contactado con el peor trabajador, porque-" un claxon
sonó, y Jeon sonrió con superioridad.
"Ahí está" señaló, hacia el hombre que bajaba la ventanilla para saludarlos,
posteriormente saliendo del auto y abriendo el maletero para su equipaje. "No hables
tan rápido, jefe... Puedes arrepentirte luego" guiñándole un ojo, esta vez fue
Jungkook quién lo pasó de largo, acercándose hasta el taxi.
[...]
Para cuando llegaron al hotel, ya era pasado el mediodía, y la reunión con el CEO de
Boho Cosmetics, Yang Dongsun, era alrededor de las cinco de la tarde. Ambos tenían
el tiempo justo para comer algo, descansar un poco, asearse y alistarse antes de
presentarse en el local de la empresa. TaeHyung estaba emocionado y orgulloso de sí
mismo, debido a que logró algo que nunca imaginó que lo haría, y actualmente se
hacía cargo de ello. Aunque también se encontraba algo nervioso a partes iguales, por
el hecho de tener que estar trabajando codo con codo —más de lo literal, y de lo que
realmente le hubiera gustado; que era nada— con Jeon Jungkook.
Bajó del taxi, dirigiéndose hacia el maletero junto con Jungkook y el conductor, quién
lo abrió para ellos. Con su bolso colgado al hombro, y dejando que el azabache
agarrase la suya propia primero, siguiéndole al instante. No cruzó miradas con él,
ignorándole completamente antes de darle un billete de cincuenta dólares al taxista.
"Gracias, señor"
"A usted" le sonrió amablemente, poniéndose las gafas para protegerse del sol.
Arrastró su maleta por todo el pavimento, caminando hacia las puertas corredizas del
hotel con Jungkook pisándole los talones.
Una pequeña ola de anhelo lo arrulló cuando vio al chico de cabello rubio y
automáticamente lo asoció con su querida Chihuahua, a la cual aún no había avisado
de su llegada, conociendo su preocupación latente por él cada vez que viajaba en
avión. El castaño se sintió decepcionado de no ver a su fiel amiga detrás del
mostrador, pero era de esperar, pues Callie estaba en Washington, y ellos en
California.
TaeHyung estuvo a punto de pedirle la llave de su suite, hasta que recordó su trato
con el azabache y suspiró. "Tenemos una reserva desde I. Gelbero Enterprises, la
suite presidencial y la doscientos seis."
"En seguida, denme un segundo que confirmo su reserva y les entrego las tarjetas"
"La suite presidencial y la doscientos seis... Hay una planta de diferencia, ¿Seguro
que no quiere una habitación más cercana?"
TaeHyung miró al recepcionista con horror. "No, no... Muchas gracias, pero no es
necesario" Casi chilló, pero logró controlar el tono desesperado de su voz. En
realidad, era justo lo que deseaba: Espacio entre ambos, para mejorar su pobre salud
mental, y lograr olvidarse del pequeño descuido ocurrido entre ambos el día anterior.
Cuanto más lejos de Jeon Jungkook, más fácil sería todo.
"De acuerdo, aquí la tiene. Planta seis" le entregó la tarjeta de acceso a la habitación,
con el número puesto en el dorsal. TaeHyung asintió, agradeciéndoselo
silenciosamente. "Y aquí está la suya, situada en la última planta"
"Gracias" Oyó que Jungkook decía a sus espaldas, una vez se giró y fue hasta uno de
los ascensores. "Eh, jefe." La voz de Jungkook lo llamó de nuevo, haciéndole rodar los
ojos y soltando un bufido, sin frenar ni un segundo su caminata. "TaeHyung, espera."
"¿Qué quieres, Jungkook?" respiró hondo, fastidiado luego de haberse parado frente
al ascensor y haber llamado para que bajara.
Las cejas del castaño se alzaron. "¿Y qué? Te besé también hace unos días, para
librarme de Ansel."
"Esta vez no fue por conveniencia de ninguno, Kim. Te besé porque quise, y me
correspondiste por lo mismo, al parecer"
El castaño suspiró. "No pienses demasiado en ello, ¿Quieres...?" miró hacia el alto
techo y luego sus ojos viajaron de nuevo a Jungkook. "No importa que nos hayamos
besado, ni la razón tampoco."
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, TaeHyung se internó en él, resoplando y
viendo a Jungkook desde su lugar. "Que todos cometemos errores... Y también que
hay que olvidarse de ellos cuanto antes, Jungkook"
Las puertas se cerraron justo después de que TaeHyung viese los ojos del azabache
oscurecerse con desagrado.
Y él suspiró, porque sería el primero en ser desleal a sus propias palabras. Qué
fastidio.
Tres horas más tarde, TaeHyung se encontraba frente al espejo situado a una esquina
de la habitación, planchando la chaqueta de su traje Louis Vuitton azul oscuro sobre
su propio estómago. Él suspiró, relamiéndose los labios.
Había pedido comida del buffete, tomado una pequeña siesta de cuarenta y cinco
minutos y una ducha relajante con sales de baño con olor a coco. Se sentía renovado,
como si hubiera dormido treinta y cinco horas seguidas. Totalmente preparado para
enfrentar la reunión con Yang Dongsun, y también a su secretario.
Su teléfono móvil vibró sobre la cama, y cuando el castaño lo agarró, vio que se
trataba de un mensaje de Jungkook, aquello le hizo fruncir el ceño. ¿Cómo narices
tenía él su número telefónico?
"¿Nos vamos? Hay un taxi esperando por nosotros, creo que es el mismo tipo de
antes"
Caminando hasta la puerta de salida, Jungkook dejó a su jefe atrás, el cual bufó y fue
detrás suyo.
"Jeon" gruñó, saliendo a la calle también. Oyó el bufido del azabache, antes de que se
girara para encararlo.
"Bienvenidos, mi nombre es Yoo Taeyang, soy el asistente personal del señor Yang."
Les tendió la mano, a modo de saludo.
TaeHyung se la estrechó con una pequeña reverencia. "Yo soy Kim TaeHyung, y él es
Jeon Jungkook, mi secretario"
"Es un placer"
"Trabajamos para I. Gelbero Enterprises, estamos aquí para concluir con el contrato
de su empresa"
Se dirigió al ala este del local, donde se encontraban un montón de estanterías llenas
de productos de belleza.
"Sí, tenemos un almacén que produce cerca de quinientas unidades de cada producto
al día"
"Eso es como... Un montón" Jungkook murmuró, sorprendido. "Para una línea que
acaba de salir al mercado"
Aquello, hizo al muchacho reír. "Bueno, es cierto, pero somos una empresa
concurrida, desde que comenzamos las ventas han sido una pasada. De hecho,
estamos en el top treinta de las líneas de cosmética coreana más concurridas del
siglo."
"Así es, señor" Taeyang sonrió. "Aquí tenemos nuestra colección limitada de máscaras
de pestañas. Elaboradas con carbón activado, aloe vera sacada de las Islas Canarias,
en España, es uno de los tres mejores del mundo y aceite de vitamina E." agarró un
envase del producto, empaquetado en cartón con un diseño de grafito negro. "Es
nuestro producto estrella"
Unas horas más tarde, cuando la reunión terminó y consiguieron poner en marcha el
contrato, TaeHyung y Jungkook se marcharon de Boho Cosmetics, cada uno con una
bolsa de productos exclusivos de la marca como agradecimiento. El castaño estaba
feliz por ello, alegremente llegando de vuelta a su hotel. A pesar de que eran pasadas
las diez de la noche, se moría de sueño y su estómago parecía gruñirle con cada
bache que pasaban por encima, llegó con una enorme sonrisa a la puerta del hotel.
"Gracias por el viaje" le dijo al taxista, que seguía siendo el mismo. Le dio dos billetes
de cincuenta y se despidió con la mano. "Buenas noches"
Caminando a su lado con las manos en los bolsillos, Jungkook silbó para llamar su
atención. "Te veo muy feliz"
"Lo estoy" asintió. "Es la primera vez que llevo un contrato a cabo y que sale como
quería" se encogió de hombros.
"Oh, ¿Esto?" elevó la bolsa que llevaba en su mano. Jungkook asintió. "No es para mí,
sólo me quedaré con un tinte labial y un colorete. El resto es para Callie, Sasha, mi
ama de llaves, Marie, y para su hijo."
"Ya veo, eso está bien" asintió. "¿Te apetece que tomemos algo? Ya sabes... Para
celebrar lo que has conseguido."
"¿Lo que he?" alzó sus cejas, viéndose divertido. "Puede que no seas mi secretario de
preferencia, pero esto lo hemos conseguido los dos"
Los ojos del azabache brillaron. "Pensé que no ibas a darme crédito."
TaeHyung rió entre dientes, saliendo del ascensor cuando se paró, yendo
directamente hasta la suite de Jungkook, que era la del fondo, a más prestigiosa.
"Vamos, abre, me duelen los pies"
"No hemos estado más de cuarenta y cinco minutos de pie, Kim... Y encima tú has
dormido" se burló el azabache, pasando su tarjeta por la grieta.
"Y una mierda" bufó, adentrándose en la habitación primero. "Wow... Es más bonita
que las que suelo tener"
TaeHyung bufó, girándose en sus talones. "¿Otra vez? Jeon, ya te he dicho que no
hay necesidad de hablar sobre algo que no va a volver a repetirse..."
"Porque me conozco a mí mismo" respondió, como si fuera lo más obvio, sin ser
realmente consciente de que el azabache se acercaba lentamente a él.
"¿Hay alguna razón por la que no debería?" dio un paso hacia atrás.
"Nop, pero hay algo que me dice que no estás siendo sincero, ni conmigo, ni contigo"
se relamió los labios, acechándolo hasta que la parte trasera de las rodillas del
castaño chocaron contra la cama.
TaeHyung jadeó. "Por supuesto que lo soy" dijo, tratando de parecer seguro, pero
todo su cuerpo estaba temblando.
"Demuéstralo" dijo entre dientes, empujándolo por los hombros hasta que su espalda
chocó contra la cama, prácticamente rebotando en ella. Se posicionó sobre él, sus
manos a cada lado de la cabeza castaña. "Demuéstrame que estoy equivocado, jefe"
murmuró, inclinándose con lentitud y observando los ojos brillantes que le
observaban desde abajo.
Acortando la distancia entre ambos, Jungkook presionó sus labios contra los de
TaeHyung, amoldándose perfectamente a los suyos propios mientras que los
degustaba con parsimonia. TaeHyung jadeó cuando los dientes de Jungkook rasparon
la sensible piel de su labio inferior, y luego sentir la lengua ajena lamiendo su boca
mientras que sus labios se movían al mismo ritmo. Las manos de TaeHyung viajaron
hasta la cabellera negra del azabache, jalando de ellos antes de notar como la lengua
de Jungkook se adentraba en su boca, explorando con lujuria y enlazándose con la
suya propia. Luego, sus manos se acoplaron a la pequeña cintura de Kim, queriendo
tirar hacia arriba de su camisa para despojarlo de ella.
No podía ser. No podía estar haciendo esto. Caía de nuevo por Jungkook... No podía
permitirlo, de ningún modo.
"Yo... Y-yo no puedo hacer esto. No contigo" se acomodó la camisa con las manos
temblorosas, yendo hacia la puerta. "A-Adiós."
Luego, la puerta se cerró, y el castaño se había ido. Jungkook resopló, dejándose caer
en la cama boca arriba, con el brazo tapándole los ojos mientras que maldecía en un
montón de idiomas.
Maldita sea.
c.-014
[...]
La chica del taxi era amable, y ponía una emisora de radio que a TaeHyung realmente
le gustaba, pero el ambiente no era lo suficientemente bueno como para olvidarse por
completo de lo ocurrido con su secretario. Era incapaz al cien por cien de olvidarse del
pequeño —no pequeño en absoluto, ciertamente— percance de la noche anterior. Se
aseguró que era fuerte con todo lo que a Jungkook se refería, que no volvería a caer
en sus jodidos encantos de playboy, y que incluso ignoraría cada pequeña palpitación
alarmante realizada por su corazón.
Pero había fallado. Era un pringado que aún babeaba por el imbécil que tiempo atrás
había roto su corazón de la forma más trágica posible. Incluso cuando creyó que se
trataba de un tema zanjado. Cayó ante sus propios deseos y terminó quedando como
un completo gilipollas.
TaeHyung necesitaba alejarse de Jungkook cuanto antes, porque eso era lo mejor
tanto para él, como para su pobre salud mental, ya herida de sobremanera. Y aunque
fuese difícil a más no poder —debido a que era su secretario, convivían en el mismo
edificio y a que Yeontan había dejado embarazada a su perra—, lo intentaría sobre
todas las cosas. De hecho, lo conseguiría.
"Ya hemos llegado, señor" la chica le dijo, aparcando al final de la calle y señalando el
restaurante Cal Mare a unos metros de ellos, en la gran avenida. "Son veinte dólares"
Bufando, TaeHyung cerró los ojos, frenando y relamiéndose los labios. Maldita fuera
su desgracia. Cuánto antes pensaba en algo, antes todo se iba a la mierda a la
velocidad de un chasquido.
"¿Qué quieres?"
Un bufido por parte del azabache sonó. "¿Dónde mierda te has metido? Te he
buscado por todo el hotel, pero no hay rastro de ti"
"¿Entonces dónde?"
"¿Qué?" lo oyó exclamar. "Pero, ¿De qué coño vas, Kim? Te has ido sin mí."
"No me he ido sin ti, dramático" rodó los ojos, retomando su camino hasta la puerta
del restaurante y entrando en él. "Me he ido porque tú no estabas allí."
"Eres un desgraciado" escupió. "Ayer mismo me dijiste que esto era algo
conseguimos juntos, y hoy prácticamente me sacas fuera del andén como si no fuese
absolutamente nadie. ¿Quién te crees que eres?"
"Tu jefe" señaló, con voz seca. Vio a Taeyang, el asistente de Dongsun, sentado en
una mesa y alzando el brazo a modo de saludo para que lo viera. Le devolvió el
saludo a lo lejos, sonriente. "Además de alguien a quién le gusta bastante la
puntualidad. Yo cumplo con mi parte siempre y cuando tú lo hagas con la tuya,
Jungkook" caminó hasta la mesa del chico. "Si quieres que siga contando contigo para
esto, gánatelo"
"Pe-"
Y el castaño colgó, una vez hubo llegado frente a Taeyang. "Hola. Es un placer verle
de nuevo, señor Yoo"
Ante la señal de que tomase asiento en la silla que quedaba justo delante de él,
TaeHyung se sentó, viendo a Taeyang riendo y negando con la cabeza, estrechándole
la mano que le tendía el castaño.
TaeHyung abrió los ojos, soltando un jadeo de pura sorpresa. "Dios, hyung... Hace
tanto tiempo que no escuchaba esa palabra..."
"Te entiendo" Taeyang se relamió los labios, riendo entre dientes. "Mi pareja también
es coreano, y por molestarme nunca me trata como si fuera mayor que él. Ni siquiera
me respeta" haciendo al castaño reír como un niño.
"No tengo pareja, pero comprendo cómo te sientes, creo..." se encogió de hombros.
"Por cierto, lamento que mi jefe no se haya presentado, pero ha tenido un problema
personal y no ha podido venir"
"Bueno, pues mejor" Taeyang hizo una señal con las manos. "Más sitio para comida
hay en la mesa"
"Cierto" asintió, volviendo a reír entre dientes. Los nervios del castaño se habían
disipado poco a poco con cada risa que iba soltando, y es que su primer contrato
oficial estaba dando los frutos que esperaba.
"Buenas tardes, me llamo Flavio y hoy seré vuestro servidor. ¿Qué desean tomar?"
"Oh, me gustaría ordenar una botella de vino tinto, reserva del noventa y cinco, y de
entrante un Caprese con romero."
Una vez el sirviente se fue hacia la barra, Taeyang le sonrió al castaño, entrelazando
las manos.
"Bueno, cuéntame, ¿Cómo es que te has decidido por nuestra línea? Tengo entendido
que gracias a ti nuestra empresa ha conseguido un exportador para los Estados
Unidos."
"Emm, sí, algo así." Asintió, relamiéndose los labios y bebiendo un poco del agua en
la copa que habían servido antes de que él llegara. "La verdad es que nuestra
empresa nunca antes ha salido del negocio de la tecnología, y como me gustaba
mucho la idea de innovar, pues le planteé a mi jefe la idea de nuevos objetivos que
se saliesen un poco de esa zona de confort tan asegurada. Y bueno... Me costó siete
horas de información sobre Boho Cosmetics, tres tazas de café negro y un dolor de
cabeza terrible, pero aquí estoy" sonrió. "¿Qué hay de ti?"
"Mi historia para contar no es tan estresante como la tuya, pero al menos tengo algo
que aportar..." hizo una mueca de falso fastidio, que causó una pequeña risa en
TaeHyung —quien no estaba demasiado acostumbrado a reírse tanto en tan poco
tiempo, y ya sentía que iba a mearse encima, pero que no cundiese el pánico—.
"Empecé como becario en la empresa del socio de Dongsun, la cual quebró tres
meses después de que me ascendieran a secretario del gran jefe. Eso fue hace tres
años. A él le ofrecieron ser socio de Boho Cosmetics y aceptó con la única condición
de que yo iba junto a él. A Dongsun parecí gustarle mucho, porque me nombró su
asistente poco después."
"No tan estresante, o al menos yo no la viví así" se relamió los labios. "Aunque ahora
que lo pienso... El hecho de que todos mis antiguos compañeros pensaran que era un
enchufado del jefe, me causaba algún que otro dolor de cabeza. Pero lo he superado"
"Eso es un asco" Taeyang bufaba mientras que negaba con la cabeza, completamente
indignado por lo que el castaño había contado. "Pero en mi caso tenía más sentido,
puesto que mi pareja es el hijo de mi antiguo jefe"
"Lo sé, pero ya no trabajo para mi suegro y es un alivio. Siento que ya soy normal al
librarme de dolores de cabeza tanto para mí como para Youngkyun" sonrió al
nombrar a su pareja, haciendo que TaeHyung se ahogara instantáneamente con el
sorbo de agua que estaba tomando.
"¿El qué?" Yoo frunció el ceño. "¿Youngkyun?" TaeHyung asintió, sin palabras. "Oh, él
es mi pareja." Le mostró una sonrisa de labios sellados, mirándole con preocupación
por su repentino y pequeño accidente, luego sus ojos desviándose hasta un lado del
castaño.
"Al fin te encuentro, jefe Kim" TaeHyung oyó la característica voz de Jungkook a su
lado, y sintió ganas de llorar.
Youngkyun... Su Youngkyun...
c.-015
[...]
"No entiendo cómo has podido hacer esto, Kim" bramó Jungkook en el coche de
camino al aeropuerto.
El almuerzo con el asistente de Yang Dongsun, Taeyang, había finalizado apenas unos
minutos en los que ambos habían estado esperando al coche con sus maletas que
Gelbero había mandado especialmente para el último día.
Sin embargo, el azabache tuvo que conformarse con el silencio por parte de su jefe,
quién se mantuvo observando por el ventanal todo aquello por donde pasaban.
Jungkook bufó, al sentirse ignorado completamente.
Y por consecuente, el mencionado rodó los ojos, hastiado. "Aish, Jeon, déjame en paz
de una maldita vez."
Una sonrisa burlesca jaló de los labios rosados del castaño. "¿Y se puede saber por o
de qué?"
"Primero me usas para que un imbécil te deje en paz, luego te lo follas. Te beso, me
correspondes y cuando hay que hablar de eso, dices que es un error y que hay que
olvidarse. Pero cuando vuelvo a hacerlo, y vuelves a corresponderme, sales corriendo
y luego me ignoras y huyes de mí todo el tiempo."
"Es porque eres un maldito pesado, Jeon." Resopló, relamiendo sus labios resecos y
dirigiéndose nuevamente hacia el avión. Jungkook caminó junto a él, mirándolo con la
mandíbula apretada, recibiendo una mirada fugaz por parte del castaño, quién soltó
un suspiro, continuando con su charla. "Insistes en algo que tiene mayor explicación"
"Y una mierda que no, Kim." Escupió, dejando su maleta junto a la de TaeHyung en el
control. "Has sentido lo mismo que yo, y lo sabes. No trates de ocultarlo."
TaeHyung rodó los ojos, siendo el primero en subir al avión. No había dormido en
todo el maldito viaje, y su cabeza era un jodido caos en este preciso momento.
Una vez ambos subieron al avión, Jungkook abordó al castaño contra la pared,
presionando la espalda contra la puerta abierta. "Hablo del beso, o bueno, de los
besos. Sentiste lo mismo que yo, TaeHyung. Te conozco por muchos años que hayan
pasado, sigues temblando del mismo modo cada vez que te beso y eso no hay nada
ni nadie que pueda cambiarlo"
Los ojos del azabache se volvieron más oscuros, viendo a TaeHyung dirigirse al ala
business para internarse en su habitación. Con la mandíbula apretada lo siguió,
poniendo el pie antes de que pudiera cerrarse la puerta, internándose en ella. Kim se
giró, extrañado al oír pasos de más, topándose con Jungkook mirándolo.
Su rostro se convirtió en una mueca de cansancio. "¿Y ahora qué?" murmuró, dejando
caer la chaqueta de su traje sobre el diván que estaba al pie de la cama.
Sin mencionar palabra alguna, Jungkook dio dos pasos certeros en su dirección, las
manos escondidas en los bolsillos del pantalón de su traje negro, sacándolas cuando
se posicionó frente a él. TaeHyung miró al azabache con confusión, sin entender qué
estaba mal con él ahora.
"¿Jung-" Y sus palabras murieron en el aire al momento en que sintió como era
empujado brutalmente hacia atrás. Cuando parpadeó, sin comprender lo que ocurría,
se topó al azabache posicionándose sobre él en la cama, al igual que la noche anterior
en el hotel. "Pero, ¿Qué narices haces?"
"Jungkook, estás viviendo tu propia paranoia." Logró decir, antes de ser cruelmente
atacado por la boca experta del azabache, la cual se adueñó de ella como si tuviera el
permiso suficiente para hacerlo.
Sus labios chocaron con fuerza, tratando de demostrarle al jefe que sus palabras eran
una completa mentira que no lograban atrapar a nadie más que a él mismo,
chupando con avidez y lamiendo gruesas y finas líneas en el inferior, hambriento,
sediento de poder y de excitación por todo el cuerpo tembloroso de TaeHyung bajo
suyo. La decisión y seguridad con la que paseaba sus manos deseosas de tocar, por
todo el cuerpo del castaño, explorando al mismo tiempo que jalaba del labio inferior,
causando un gemido por parte de TaeHyung, el cual entreabrió la boca y permitió la
entrada de la lengua ajena en su boca.
"¿Q-Qué?" emitió, con los labios húmedos e hinchados, sus ojos brillantes por la
lujuria y algo desconcertados.
"Claramente quieres que te folle" señaló, echándose hacia atrás y poniéndose de pie.
Volvió a esconder las manos en los bolsillos, y TaeHyung pudo divisar su creciente
erección, también. Al menos no era el único. "Y yo quiero follarte" admitió, haciendo
una mueca y añadiendo poco después de que los ojos de TaeHyung se tornaran algo
oscuros: "Pero el siguiente paso tienes que darlo tú."
Cap dedicado a
Estoy triste :(
[...]
TaeHyung ya tenía más que suficiente con saber que se había topado con la pareja de
quién una vez en la vida, durante muchísimos años, fue la persona más importante y
a la que más quiso; su mejor amigo, como para también tener que lidiar con un
secretario gilipollas, que le ponía juegos absurdos para que cayese en ellos.
(Además, por supuesto, de una mejor amiga embarazada, un compañero que parecía
obsesionado con él, al que muy desgraciadamente por su parte le había dado falsas
esperanzas luego de un jodido polvo, un perro a punto de tener descendencia, y un
montón de facturas que pagar)
"TaeHyung" oyó la voz de Ansel detrás suyo, mientras que se adentraba a la oficina y
lloró en su mente. Perfecto, una de las causas de su dolor de cabeza temporal parecía
hacer acto de presencia. Y pensó que sería un día tranquilo...
"En cámara rápida" rió entre dientes, adentrándose en el ascensor junto al otro tipo.
Formó una fina línea con sus labios, si ahora se paraba en seco, todo se podría ir a la
mierda, y posiblemente acabase con un Kim TaeHyung tirándose al vacío.
"Pero, has conseguido un contrato exclusivo, ¿Verdad? Aquí hemos estado oyendo
noticias sobre Boho Cosmetics a cada rato, y la verdad es que Gelbero se siente
aliviado de haber aceptado tu propuesta"
Una ola de orgullo invadió al castaño, entregándole la carpeta que llevaba en sus
manos a Ansel. "Contrato exclusivo con cláusula de tres años" sonrió abiertamente,
emoción brillando en sus ojos.
"¡Callie, Harry, Chastity y Daphne nos deben cien dólares!" aclamó nada más salir
detrás de él. Callie salió del mostrador de recepción, bebiendo de su vaso de café
antes de corretear hasta el castaño.
"¡Tae!"
"Hola, Chihuahua" la abrazó con ganas cuando se lanzó sobre su cuerpo, porque él en
serio que había extrañado a Callie.
"¡Yay, lo sabía!" dio un par de saltitos. "¡Chastity, guarra, me debes cien dólares!"
"¿En serio habéis apostado?" TaeHyung miró a sus compañeros con el ceño fruncido.
"Bendito el momento en que lo hice" silbó la rubia, muy sonriente. "Ah, dijiste que
tenías algo para mí, ¿Qué es? Me dejaste muy intrigada por teléfono."
La mente de Taehyung hizo 'click'. El maquillaje. "Sí, es verdad. Pero, antes de que te
dé el regalo, quiero que me respondas a algo."
"¿El qué?"
"¿Rojo o rosa?"
"Rosa."
La sonrisa en el rostro del castaño no tardó en aparecer. "He acertado en todo, soy el
mejor. Toma, aquí tienes" le tendió la pequeña bolsita de papel que traía consigo.
Callie la agarró, despegando las asas para poder ver por encima lo que había en su
interior. "¡Joder, TaeHyung!"
"No es barato precisamente" se rió entre dientes. "Pero son productos exclusivos de
Boho. Orgánicos, sin parabenos y sin crueldad animal"
Él asintió. "Una gran parte de ellos sí, pero otros muchos los he comprado yo."
"Hola, TaeHyung" saludó ella cortésmente, con una sonrisa amable. "Me he enterado
de que has conseguido firmar un contrato con esa empresa de cosmética"
Casi se ahoga con el café nada más oírla, dándose un leve golpecito en el pecho.
"¿Perdona?"
Los ojos de Daphne viajaron por todo el lugar, menos en el propio TaeHyung,
visiblemente apenada por lo que estaba pidiendo y admitiendo. "Él... Jungkook me
gusta, TaeHyung. Eres la única persona a la que puedo pedirle ayuda"
"Él me contó que ustedes os conocéis de hace muchos años" dijo, en un suspiro.
TaeHyung la miró con ojos grandes. Maldito bocazas...
"Tú lo has dicho, nos conocíamos. Ya no. Ahora somos completamente diferentes..."
Daphne apretó los labios, y TaeHyung supo que iba a suplicarle. "Sé que no soy la
persona que mejor te cae de la oficina, y mucho menos luego de haber apostado por
tu fracaso, pero en serio me gustaría que me ayudarás, TaeHyung... Por favor, sólo
piénsalo."
TaeHyung suspiró. Si aceptaba, al menos esta vez era consciente de que estaba
siendo usado. "Bueno... Lo pensaré, pero no te prometo nada."
"¡Gracias, muchísimas gracias!" dijo, sonriéndole con las manos juntas. "Eres el
mejor, TaeHyung... Y, ahm... Felicidades por el contrato. Te lo mereces"
Viéndola marcharse, TaeHyung asintió. Y cuando ella cerró la puerta, bufó, rodando
los ojos. Será gilipollas...
Jungkook tenía la lengua demasiado suelta para el gusto del castaño, y no tenía ni la
mayor idea de guardar secretos. TaeHyung quería matarlo por ser tan idiota. No era
feliz conociendo que todos sabían su historia con Jeon.
"¿Dígame?"
El castaño rodó los ojos, suspirando. "Todo lo que nos concierne a ambos es malo,
Callie... Gracias por el café"
"No es nada, cielo. ¡Oh! Jungkook acaba de llegar, te lo envío ahora mismo.
¡Jungkook!"
"Sí, pasa y cierra la puerta" indicó, dejaba ambas cosas que tenía en las manos sobre
la mesa. Una vez Jungkook hizo lo pedido, alzó las cejas y se acercó hasta TaeHyung.
"Bien, ¿Qué es lo que querías?"
Cruzado de brazos, Kim relamió sus labios antes de responderle. "Daphne ha estado
aquí... Hemos hablado de un par de cosas y entre ellas, comentó que has ido diciendo
por ahí que tú y yo nos conocíamos de antes. ¿Puedo saber por qué?"
"Porque no es algo que haya que ocultar, ¿No crees?" se encogió de hombros.
"Además, estoy muy seguro de que no te ha especificado el contexto en el que se lo
dije, ¿Verdad que no?"
"Estábamos en la fiesta, Daphne dijo que todos allí estaban sorprendidos porque tú
estuvieras ahí... Que eras un tipo amargado y con una vida parecida al de un militar
jubilado" TaeHyung vio la lengua de Jungkook paseándose libremente por sus labios,
humedeciéndolos, su ceño frunciéndose ante lo que él estaba diciendo. ¿Un militar
jubilado? Pero qué narices... "Entonces yo le dije que no necesariamente tenías que
ser un amargado por no pasarte el tiempo libre en discotecas y bebiendo, y que esas
cosas nunca te habían gustado realmente."
"Ajá... Ella preguntó cómo es que tú sabías eso y le contaste nuestra historia..."
Jungkook hizo un sonido de afirmación con la boca. "Exacto..." asintió, abriendo los
ojos un poco más de lo normal. "Así que... Estás muy molesto ahora porque toda la
oficina sepa que... Tu secretario te rechazó en el pasado... ¿O te avergüenzas?"
Mirando hacia otro lado, TaeHyung carraspeó. Dios, era tan jodidamente difícil decirlo
en voz alta... "Gracias" logró murmurar, recibiendo una mirada cargada de sorpresa
por parte del azabache.
TaeHyung lo miró con confusión, recordando lo que había pasado ese día, cuando los
vio besándose en la pista, y la mañana siguiente, Callie le dijo que se habían ido cada
uno por su lado.
"¿Es por eso que no te fuiste esa noche con ella?" preguntó, dudoso de la respuesta.
"Por eso y porque no pretendía follar esa noche, menos con ella. No es en Daphne en
quién estoy interesado, TaeHyung" dijo, y por la mirada que le echó, supo que se
trataba de una indirecta más directa de lo normal. Un escalofrío recorrió su cuerpo de
arriba abajo al momento de reconocer la lujuria en los ojos del azabache.
"No es nada" repitió, inclinando levemente la cabeza. "Jefe." Le guiñó un ojo, antes
de girarse en sus talones y marcharse de allí.
[...]
"Así que... ¿Daphne ahora quiere que seas su confidente matrimonial?" Callie
cuestionó, apoyando la cadera contra el respaldar del enorme sofá en el despacho de
TaeHyung.
"Hmm... Exagerado, pero algo así" asintió el castaño, relamiéndose los labios sin
apartar la vista de los papeles que tenía en sus manos. Decenas de informes que se
habían acumulado durante su viaje. "Pensé que la empresa de la madre de Harry ya
había renovado con nosotros este año. Juraba haberlo firmado..."
"No, esa fue la madre de Henry, Fiona Collatee. La empresa de la madre de Harry, la
señora Cox, tiene un contrato que expira el catorce de este mes."
"Pues nada, ¿Qué se supone que debo?" miró a su amiga con interés.
"Decidir. ¿Le ayudarás o no? Ya sabes, con el tema de... Bueno, Jungkook."
"Uhm, aún no lo sé" apoyó los codos sobre la madera del escritorio, resoplando. "Es
algo complicado, en realidad"
Callie asintió. "Ya lo creo, amigo mío, ya lo creo" se rió entre dientes, relamiéndose
los labios al ver el cansancio y la duda en el rostro del castaño. "Estás entre la espada
y la pared al tener que elegir entre tu bondad y..." apretando los labios, Callie dejó de
hablar, recibiendo una mirada de extrañeza.
"¿Y qué?"
"Callie..."
La rubia suspiró. "Entre tu bondad y lo que yo creo que son tus sentimientos por
Jungkook"
"Mis senti-¿Qué?" sus ojos se abrieron al igual que su boca, impactados por las
palabras de su amiga. Él era incapaz de creer lo que Callie estaba diciendo-
insinuando.
"No, claramente que no lo sé, Callie. Porque si lo que estás tratando de decir es que
no voy a ser capaz de ayudar a Daphne con Jeon porque él me gusta... Estás muy
equivocada."
"Bueno... Tal vez he ido demasiado lejos refiriéndome a algo sentimental, pero... No
puedes negarme que existe tensión entre ustedes, atracción, como quieras llamarlo.
Al menos, sexual."
"Sabes... Te adoro y todo eso, lo sabes. Pero negándolo sólo consigues engañarte a ti
mismo" Callie dijo, apenada y encogiéndose de hombros.
TaeHyung rodó los ojos, ¿Por qué todo el mundo le decía lo mismo constantemente?
Estaba cansado de eso. Oyéndolo una y otra vez, sin parar, y lo peor es que siempre
iban revocados al mismo tema: Jungkook y su puñetera atracción inexistente por el
sujeto.
"¿Tú también?" bufó, dejando las gafas sobre la mesa y mirándola con inquietud, sus
manos entrelazadas.
"¿Quién más aparte de mí te ha hablado de este tema?"
Entonces, su risa llegó, como cánticos de delfines en slow motion. TaeHyung quiso
lanzarle su famosa grapadora —la que tenía exclusivamente preparada para
Jungkook— a la cabeza.
"El hecho de que el propio Jungkook admita que intentas engañarte a ti mismo con
respecto a vuestra tensión sexual dice mucho de la situación, Tae" dijo, entre dientes,
cruzada de brazos.
Por su parte, TaeHyung se sonrojó, mirando hacia otro lado. "Que te jodan, Callie..."
"Dios te oiga" suspiró. "Aunque digo lo mismo para ti, necesitas otro buen polvo
cuanto antes. Te van a salir canas verdes si sigues así"
Kim bufó. "No, gracias. La última vez que mencionaste eso, acabé despertando con
una resaca de muerte, un dolor de culo impresionante... Y con Ansel Elgort a mi lado.
Tuve más que suficiente"
"¿Y?"
"¿Y?" repitió, observando al castaño con incredulidad. "No creo que eso necesite una
explicación, de hecho. Con sólo verlo sabes a lo que me refiero."
"TaeHyung, no me seas ignorante. Todos se giran a verlo cuando pasa, ese hombre
es un puto Dios."
"Ajá, sí... ¿Y?" repitió nuevamente. "No entiendo a dónde quieres llegar,
exactamente."
"Pues que tiene pinta de ser un amante de lujo, TaeHyung, a eso me refiero. Si
necesitas un buen polvo, él podrá ayudarte."
"Ya, lo que tú digas, Callie" asintió, dándole la razón para que se callase. "Ahora, si
me disculpas, tengo algunos informes y contratos más por revisar." Sonrió, sus labios
apretados a modo de sonrisa. "Algunos trabajamos, ¿Sabes?"
"Que te den mucho por culo, Kim" le mostró su dedo corazón. "Y ojalá que Dios me
oiga" resopló, ocasionando una mala cara por parte del castaño. "Es broma, sabes
que te amo. Esta noche te invito a algo de tomar, ¿Vale?"
"Adiós, adiós... Piensa en lo que te digo, ¿Está bien? Sólo quiero lo mejor para ti, y
Jeon parece serlo"
Callie se fue sin decir nada más —Gracias a Dios, joder—, cerrando la puerta a sus
espaldas mientras que TaeHyung se quedó pensativo en su lugar.
Cuando miró hacia delante de nuevo para concentrarse en sus informes, volvió a
encontrarse con los ojos oscuros de Jungkook fijos en él, mordiéndose el labio.
TaeHyung se estremeció, los vellos en su cuerpo erizándose por la excitación que lo
invadió instantáneamente.
Maldita sea... Callie tenía razón, debía de echar un buen polvo antes de volverse una
jodida máquina de humo.
N/A: Algo medio soft para parar con toda esa tensión xD
[...]
TaeHyung juraba que, si volvía a ver un contrato de renovación en las próximas doce
horas, lloraría.
Aún le quedaba una hora más de su arduo trabajo, y sentía que se desvanecía
lentamente, el cansancio abordándolo segundo tras segundo. Necesitaba dormir, una
siesta de cuarenta y cinco horas.
Era incapaz de recordar cuando fue la última vez que durmió más de tres horas
seguidas sin desvelarse en mitad de la madrugada. De cuando despertó satisfecho
por un buen descanso. Probablemente fue antes de que Jeon Jungkook apareciese
nuevamente en su vida.
Suspirando, TaeHyung se dejó caer hacia atrás, quitándose las gafas y dejándolas
sobre el escritorio. Se frotó las sienes, cerrando los ojos antes de oír su teléfono
sonar a un lado de la mesa. Instantáneamente, lloriqueó. ¿Ni treinta malditos
segundos lograría descansar? Era lo más cruel que había vivido en su vida.
Por suerte, se trataba de Marietta. Ella nunca solía darle problemas, su dulce voz le
alegraba y su existencia le hacía ser extremadamente feliz, por lo que, con una
pequeña sonrisa, descolgó el teléfono, colocándoselo en la oreja.
"Dime, Marie"
"¿Si?"
"Ha ocurrido algo..." notando la angustia en la voz de Marietta, TaeHyung se mordió
el labio inferior. "Verás, es... Se trata de Yeontan, cielo"
"Maggie lo trajo del café y luego se fue, ella dijo que tenía algo urgente que hacer, así
que se marchó rápido. Al parecer tenía tanta prisa que no cerró bien la puerta, y...
Yeontan se escapó."
"¡¿Qué?!"
Marie sorbió por la nariz, mientras que TaeHyung sintió que el aire no llegaba
correctamente a sus pulmones, que se ahogaba lentamente. Su bebé... Su hijo
precioso y adorado...
"No, Marie, no es cierto" negó, presionándose el tabique nasal con los dedos pulgar e
índice, para tranquilizarse y poder pensar con tranquilidad. "¿Hace cuánto se ha
escapado?"
"Pues n-no lo sé... Calculo que como máximo diez minutos" por como ella hablaba,
TaeHyung imaginó que estaba temblando, angustiada y avergonzada, sintiéndose
culpable por algo que no era su culpa.
"Está bien" se relamió los labios, el corazón latiéndole a mil mientras que se
levantaba y agarraba todas sus pertenencias de forma descuidada. "Voy para allá,
espérame en la puerta y si puedes, pregúntale a todo aquel que veas si se ha topado
con un mini perro, peludo y que ladra como si fuera una rata. Yo... Llego en nada"
"T-Te llamaré, ¿De acuerdo?" sin mirarla siquiera, TaeHyung corrió escaleras abajo.
Ojos brillantes con lágrimas lo observaron. "No, nada" negó, tragando saliva y
sorbiendo por la nariz. "Le he preguntado a doce personas, pero nadie parece haberlo
visto."
"Sí, les he enseñado esta" dejó ver el marco de foto que tenía en su otra mano, en la
cual se podía ver una imagen del propio TaeHyung sosteniendo a Yeontan. Aquella
foto era reciente, de algunos meses atrás.
"No sé dónde puede estar... Generalmente cuando tengo tiempo y lo saco a pasear,
llevo a Tanie al parque que está aquí cerca, p-pero... No tengo ni idea"
Las lágrimas desbordaron sus ojos, deslizándose por sus mejillas. Ante la vista, Marie
se mordió el labio inferior, colocando una mano en el antebrazo del chico.
"Ven aquí, cielo" lo condujo hasta uno de los asientos en el porche, ayudándolo a
tomar asiento. "Escucha, mi hermana vive junto al parque ese que dices, le mandaré
una foto de Yeontan y le pediré que busque a ver si lo encuentra, ¿Está bien?"
Con los labios apretados por el llanto inminente, TaeHyung asintió, apoyándose en
sus rodillas.
"¿Quieres que te prepare un té, o algo de café?"
"No, gracias" dijo, su voz pequeña y baja, temiendo hablar muy alto por si se ponía a
llorar.
Inhalando, TaeHyung volvió a asentir, poniéndose los dedos índices contra los labios
mientras que veía a Marietta entrar de nuevo a la casa.
Una parte de él quería ponerse a llorar como un bebé de tan sólo imaginar que
Yeontan estuviese en peligro. Imaginar que algo malo pudiera pasarle le destruía
completamente. Yeontan era lo que más amaba en el mundo, si le faltaba, una parte
de él moría.
Una llamada entrante hizo vibrar su móvil en sus pantalones, y sin siquiera mirar
quién era, descolgó y se lo llevó a la oreja.
"Tae, soy yo, Callie" la voz de su amiga llegó a sus oídos. "¿Lo has encontrado?"
"Ni siquiera sé qué puedo hacer yo, Callie..." dijo, y esta vez el llanto fue palpable en
su voz, sollozando al instante de decir aquellas palabras.
"¿Q-Qué?"
"Sí" ella suspiró. "Verás, fue a entregarte unos papeles que quería que revisaras y al
no encontrarte acudió a mí. Le tuve que contar lo que estaba ocurriendo... Lo siento
mucho"
Kim sorbió por la nariz, negando con la cabeza, aunque ella no pudiera verle. "No
importa" se relamió los labios, secándose las lágrimas de las mejillas. "Está bien..."
"Oye, si necesitas que vaya, sólo tienes que llamarme, ¿De acuerdo? Sabes que iré
corriendo"
"Sí... Gracias, Callie."
TaeHyung sintió una mano en su hombro, topándose con Marietta cuando miró hacia
el lado y hacia arriba. Ella negó con la cabeza. No había rastro de Yeontan en el
parque, tampoco.
El castaño cerró los ojos, gotas saladas cayendo silenciosamente por su rostro,
empapándolo. Sin despedirse de ella, colgó. No quería que lo escuchara llorar.
"Marie... ¿Puedes dejarme solo?" pidió, escondiendo la cara entre sus manos.
"TaeHyung" otra voz más fue a parar a sus oídos, destapándose el rostro y mirando
nuevamente hacia arriba para encontrarse, esta vez, con el rostro preocupado de
Jungkook. "¿Qué ha pasado?" cuestionó, mordiéndose el labio y poniéndose de
cuclillas para estar a su altura.
"Y... Y Maggie, ¿Sabes si ella lo lleva a algún otro lugar aparte del café para perros?"
"Al veterinario"
Kim volvió a negar, esta vez más desesperado. "No, Jungkook, no sé..." sollozó,
volviendo a cubrirse el rostro con ambas manos.
"Está bien, está bien, tranquilo..." rápidamente dijo, agarrando sus muñecas y
apartándolas de su cara para poder verle, sosteniéndola. "Va a aparecer, ¿De
acuerdo?"
"¿Y-y si no?"
"Lo hará..."
Aquello logró causar una pequeña risita en el castaño, que sacudió sus hombros y lo
hizo asentir. "Es cierto... Yeontan no abandonará a sus hijos ni a Astra..."
"Yeontan es..."
Observando su teléfono móvil, Jungkook alzó las cejas. "¿Un padre responsable?"
El azabache rió, negando con la cabeza y dándole la vuelta al móvil para que
TaeHyung pudiera ver la pantalla también, mostrándole la foto de Yeontan con una
perrita a su lado. Los ojos de TaeHyung brillaron, mirando a Jungkook en busca de
respuestas.
"Mi amigo del café para perros me la ha mandado. La hembra a su lado es Astra,
supongo que la echaba de menos y ha ido a verla... Yeontan está allí"
TaeHyung inhaló con puro alivio, lágrimas de felicidad deslizándose por sus mejillas.
"Tanie es... Un padre muy responsable" rió suavemente.
"Sí... Él lo es." Jeon asintió, corroborando con él. Sus labios se estiraron en una
sonrisa inconsciente. "Así que... ¿Quieres que te lleve a recoger a tu hijo?" cuestionó,
refiriéndose a Yeontan.
Como acción-respuesta, Jungkook le tendió una mano. "Ven conmigo" guiñó un ojo,
viendo como TaeHyung aceptaba la mano que se le ofrecía.
c.-019
Hace mucho tiempo que no hago recomendaciones musicales... ¿Les gustaría que
aparecieran de nuevo, si es posible?
[...]
Una vez Jungkook aparcó su coche delante del café, ambos se bajaron y caminaron
hasta el lugar, con TaeHyung mirando asombrado la fachada.
"Qué va, quién siempre trae a Yeontan es Maggie, yo ni siquiera he venido por esta
zona" respondió, lamiendo sus labios. "Y si he venido, no me acuerdo"
"Eres un tonto" decía, soltando una pequeña risita ante las palabras de Jungkook,
negando con la cabeza.
"Pero este tonto te ha hecho reír" señaló, recibiendo una mirada cómplice por parte
del castaño.
"Touché." Esta vez, fue TaeHyung quién le guiñó un ojo al azabache, sonriendo en
grande y quitándole el aliento a un Jungkook que se quedó congelado al momento de
TaeHyung por pasar delante suya. Kim divisó una pequeña bola peluda caminando
por el centro del lugar, con orejas puntiagudas y adorables. Él no necesitaba que el
animal se diese la vuelta para confirmar que se trataba de Yeontan, pues su bebé era
el único macho de su especie en estar allí. "¡Yeontan!" Aclamó, prácticamente
corriendo hacia su mascota, el cual se giró ante el llamado, reconociendo a su dueño
y meneando la cola, para luego ponerse a ladrar y erguirse sobre sus dos patitas
traseras.
TaeHyung elevó a su bebé, abrazándolo como si llevara mil quinientos años sin verlo,
sin saber de él. Y es que, nadie podía culparlo de su efusividad, TaeHyung había
estado más preocupado que nunca, ni siquiera podía comparar la angustiosa
sensación de haber perdido a Yeontan con la de ser o no aceptado en el trabajo con
Gelbero, luego de que todas sus opciones se habían esfumado.
Suspiró con alivio, besando la cabecita de un Yeontan que intentaba lamerle toda la
cara.
"Mi amor... Me has asustado tanto, pensé que te había perdido" presionó su mejilla
suavemente contra la cabeza del animal.
"¡Hombre, Jeon Jungkook!" Una voz gruesa sonó, y para cuándo el castaño se giró,
Jungkook ya estaba sosteniendo entre sus manos a una hembra de Pomerania —Kim
suponía que se trataba de la famosa Astra, su nuera—, dándole un apretón de manos
al chico detrás del mostrador. "¿Cuánto hace que no nos vemos?"
"Uf, hará ya unos meses, por lo menos." Resopló el azabache, relamiéndose los
labios. "Siempre que vengo están Lea y Gordon, pero nunca te encuentro a ti"
"Es porque mi turno no empieza hasta las diez, así que cuando tú vienes yo aún no
estoy"
"Tiene sentido" asintió, riendo entre dientes. "Oye, muchísimas gracias por avisarme
de lo de Yeontan, estábamos muy asustados"
"Sí, ya veo a tu novio" lo imitó, riendo con ganas antes de señalar con la cabeza al
castaño, que se encontraba de espaldas abrazando a su cachorro. "No sabía que él
era su dueño, siempre lo trae una chica, la que vino hace una semana o así
preguntando por Astra"
"Sí, bueno..." Jungkook carraspeó, sin saber muy bien qué decir ante lo que su amigo
había dado por hecho que tenía con Kim. "Es que él no es mi novio, si no mi jefe, y
esa chica es quien se encarga de cuidar a Yeontan."
"Ah, eso explica que no lo haya visto mucho por aquí, si desde que tú trabajas en
esas empresas billonarias ni te he visto el pelo"
"Sí, es un trabajo tedioso de muchas horas. Pero me pagan lo suficiente como para
pagar mis gastos y los de Astra, prontamente los de sus cachorros"
Las cejas del azabache se alzaron, asintiendo. "Lo tienes justo allí"
"Yo honestamente no te entiendo, Jeon. Todos hacen lo posible por librarse de sus
jefes y jefas en el tiempo libre, y tú estás tan contento de que tu mascota vaya a
tener cachorros del perro del susodicho... Eres incomprensible."
Ante la mirada confundida de Jacob, suspiró. "Se está encargando de todo esto a
partes iguales conmigo, ha pagado las ecografías de Astra." Observó al castaño para
verificar que no estuviese al tanto de su conversación con Jacob. "Además, él no es
un capullo, en cierto modo. No me hace trabajar horas extras y me da crédito"
"Pues, en ese caso, que te jodan" le guiñó un ojo, viéndole rodar los ojos y negar con
la cabeza.
"Uh, no creo, tengo que ir al supermercado antes de que cierre" respondió, a lo que
TaeHyung asintió, comprendiendo. "Por cierto, te presento a Jacob, él es quién me dio
el aviso de que Yeontan estaba aquí, con Astra"
"No, claro que lo es." Insistió el castaño. "Yeontan es lo que más me importa en el
mundo. ¿Hay algo que pueda hacer para agradecértelo?"
"Jacob" gruñó el azabache. Y, como era de esperar, Jacob le ignoró otra vez.
"Jacob, detente"
"Oh, por supuesto" TaeHyung asintió, muy encantado. "¿Tiene por ahí algún cheque
en blanco? No he traído ninguno encima"
"Gracias" sonrió, tomando un bolígrafo que Jacob le tendía también. "¿Cuánto debería
de poner?"
"Nada-"
"Lo que puedas" su mandíbula apretada, le indicó a Jungkook que estaba muy
descontento con lo que intentaba, al igual que Jungkook se lo hacía saber a él.
"Cualquier donación es de ayuda" volvió a guiñarle un ojo, tomando un vaso y
llenándoselo de agua.
"De acuerdo" asintió, escribiendo una cifra en el cheque y pintándolo con su firma.
"Listo, toma. Espero que sea suficiente"
"No, no, no, es más que suficiente, de verdad." Jacob se relamió los labios, mirándolo
con sorpresa. "Es sólo que no pensé que alguien pudiera llegar a donar tanto..."
"Bueno... Este lugar es casi más el hogar de Yeontan que mi propia casa, si puedo
ayudar a que tanto mi bebé como todos los demás perritos que vienen aquí, estén
mejor cuidados y más felices, lo haré"
"No es nada" sonrió de vuelta, antes de que su teléfono sonase. "Disculpad," rió entre
dientes, sacando su teléfono móvil y mirando la pantalla, descubriendo que se trataba
de una llamada de Callie. "Tengo que contestar. Jungkook, te espero fuera."
"Ya..." asintió, sonriendo a medias. Pero luego, su mueca cambió a una seria.
"Olvídate."
Para cuando Jungkook salió del café, TaeHyung estaba hablando por teléfono todavía.
"No, estaba en el café al que siempre lo lleva Maggie, menos mal." Lo oyó suspirar de
alivio y luego soltar una pequeña risita. Por puro instinto, Jungkook sonrió. "Sí, claro,
te enviaré una foto cuando llegue a casa."
"TaeHyung" lo llamó el azabache justo después de que colgase a la rubia. "¿Nos
vamos?"
Quince minutos más tarde, Jungkook aparcó frente a la casa de TaeHyung. "Ya hemos
llegado" anunció, girándose en su espalda para ver a Astra sentada junto a Yeontan
en los asientos traseros.
Kim llamó a la puerta, ya que debido a la prisa que llevaba, había olvidado sus llaves
en su propio coche.
"TaeHyung, espera" Jungkook lo llamó desde atrás, así que Kim se giró, encarándolo.
"Dime" Marie abrió la puerta, llevándose una grata sorpresa al ver a TaeHyung con
Yeontan en sus brazos.
"En el café al que Maggie siempre lo lleva" el castaño permitió que Marietta agarrase
a su pequeño bebé. "El dueño es amigo de Jungkook, y le avisó de que se encontraba
allí."
"Dios, menos mal..." Marie miró por detrás del hombro de TaeHyung, al azabache.
"Muchísimas gracias, señor Jeon"
"Marie, cariño, llévate a Yeontan adentro y prepárale un baño, por favor. Yo iré
enseguida"
"Por supuesto"
"Verás..." Jungkook dio un par de pasos, acortando la distancia entre ambos. "Lo que
has hecho hoy, con el café de Jacob, ha sido increíble."
"Sí, exactamente a eso. Diez mil dólares es mucho dinero, jefe... Tienen para un
maldito hinchable indefinido para mascotas"
Aquella exageración por parte de Jungkook hizo a TaeHyung reír, y Jeon lo vio
encantado, porque no había tenido la oportunidad de verle reírse ni sonreír lo
suficiente.
"Bueno, supongo que puedo permitírmelo, se lo debía a tu amigo porque sin él nunca
hubiera conseguido recuperar a Yeontan, y sin su local, mi hijo nunca hubiera
conocido a Astra..." se encogió de hombros, demostrando que lo que había hecho no
había sido gran cosa. "Ya te lo dije en su momento, Tan es lo que más amo en el
universo... Él lo es todo para mí, y si puedo hacer algo por y para él, lo haré. Si eso
ayuda a más mascotas, lo hago encantado"
"¿Sabes, jefe?" apretó los dientes, sopesando las palabras que diría. "En menos de un
mes, has conseguido algo que nunca nadie, en mis veintitrés años de vida, había
conseguido"
Kim lo miró con los ojos entrecerrados, extrañado. "¿Y eso es?"
"Que me arrepienta"
"De haberte dejado ir" admitió, haciendo una mueca con sus labios y guardando las
manos en los bolsillos de su pantalón de traje. Sus palabras ocasionaron en TaeHyung
un shock tremendo, ya que, él jamás imaginó que diría algo como eso. Ni en un
millón de años. Dando pasos hacia atrás, Jungkook se alejó sin apartar la vista de él,
sus ojos conectados. "Te veo mañana en la oficina, jefe." Inclinando la cabeza hacia
un lado a modo de despedida, Jungkook finalmente se giró en los talones,
marchándose y dejando a TaeHyung con un terrible caos mental.
TaeHyung simplemente soltó un suspiro una vez no hubo rastro del azabache, como
si hubiera estado reteniendo el aire en sus pulmones.
c.-020
[...]
Para cuando TaeHyung llegó a la oficina, Callie lo estaba esperando en recepción con
un enorme vaso de café hasta arriba, haciéndole sonreír de inmediato.
"Eres la mejor, te adoro" le dio un beso en la mejilla, oyéndola reír. "Por cierto, no se
me olvida que te debo una copa, ni que tú invitas"
"Claro que no, nunca me olvidaría de eso" le guiñó un ojo, observando algo detrás del
castaño y abriendo los ojos desmesuradamente, como si acabase de recordar algo de
suma importancia. "Ahora que lo recuerdo... Harry quiere hablar contigo"
"¿Collatee?"
Callie arrugó el rostro, soltando una risa. "TaeHyung, ese es Henry. ¿Por qué nunca te
acuerdas?"
"Claro, dile que se pase por allí, ¿Te ha dicho sobre qué puede ser?"
"Está bien" asintió, relamiéndose los labios. Sostuvo el vaso en sus manos y dio un
paso hacia atrás, tirando al pasillo, haciéndole una señal a Callie en dirección a su
despacho. "Dile que vaya, lo estaré esperando"
"Gracias por aceptar verme, TaeHyung. Sé que estás muy liado, y con todos esos
papeles, seguro que no es nada fácil sacar un hueco" señaló la montaña ya reducida
de informes, viéndole asentir.
"Ya, pero Callie me dijo que se trataba de algo importante relacionado con la empresa
de tu madre y el contrato. Yo mismo firmé la renovación el martes y se la entregué el
miércoles a Gelbero a primera hora."
"Sí, pero ayer Gelbero llamó a mi madre y le dijo que no quería renovar, que los
maniquís no tenían el mismo éxito que antes, que no daba el mismo dinero y que ya
no lo ve ni la mitad de claro." Resopló, apoyándose en el respaldar de una de las
sillas que estaban delante de TaeHyung. "Nadie más quiere exportar maniquís,
TaeHyung... Esta empresa es la única que lo ha estado haciendo por años... Yo
mismo acepté la oferta de Gelbero como agradecimiento..."
"Es un asco, Harry... Pero, no sé qué puedo hacer por ti, honestamente" se mordió el
labio, viendo la amargura y desesperación en los ojos de su compañero.
"Te entiendo" mantuvo la lengua presionada contra el labio inferior interno, pensando
en sus opciones para con el gran jefe. Harry había apostado por él cuando el resto de
sus compañeros —excluyendo a Callie y a Ansel— lo hicieron en su contra. De algún
modo se lo debía. Suspiró, mirando a un angustiado Harry a los ojos. "Hablaré con
Gelbero y veré qué puedo hacer"
"Sí, está bien. Gracias, muchas gracias." Harry sostuvo las manos de TaeHyung,
apretándolas y dándole una enorme sonrisa con ojos lagrimosos. "Eres el mejor, en
serio"
Él apretó los labios, respirando hondo y soltando sus manos. "Te dejaré trabajar
tranquilo... Hazme saber si me necesitas para algo y lo haré encantado" dándole una
última sonrisa, Harry lo vio asentir y salió del despacho, feliz y satisfecho. Con esa
simple imagen, TaeHyung estaba sonriendo también.
Cinco minutos después, cuando ya se había acabado el enorme vaso de café, y había
recolectado algo de información sobre Anne Cox y su empresa de maniquís, Struttura.
Sus productos habían servido a líneas de moda como Louis Vuitton, Versace y algunas
empresas de textiles Inditex como Zara. En su página web, Anne aclaraba que todo
eso había sido gracias a la confianza que I. Gelbero Ent. Había puesto en ella y en su
empresa desde el primer momento. Dichas empresas se habían pasado a la moda de
los maniquíes de madera articulados y los usuales que Struttura había ideado, habían
pasado a segundo plano.
"Jefe, ¿Qué ocurre?" su voz lo abordó al instante, cuando el primer 'pi' llegó a sus
oídos.
"Verás, Harry me ha pedido que lo ayude con la empresa de su madre, Struttura, de
maniquíes estructurales. Gelbero siempre ha exportado sus productos, pero el martes
firmé el contrato de renovación y al parecer Gelbero no está seguro de seguir
adelante con ello."
"Exacto..." suspiró. "Así que, necesito que hagas una búsqueda de tiendas y contactes
con ellos. ¿Crees que podrás?"
"Sí, lo sé, es más como un favor personal, Jungkook..." suspiró, ladeando la cabeza.
"Entonces, ¿Lo harás o no?"
"A cambio de algo que harás por mí" le vio, sonriendo con arrogancia y suspiró.
"Aceptar una cena, conmigo. En mi casa. Mañana por la noche" Kim tragó saliva,
mordiéndose el labio y apartando la vista instantáneamente al momento en que sus
ojos se encontraron con los del azabache, recibiendo uno de sus típicos guiños que
tantas cosas causaban en él. "¿Aceptas, o no?"
Él suspiró. "Vas a buscarme las mejores tiendas para la madre de Harry, Jeon...
Gelbero tiene que aceptar las ofertas y posteriormente, el contrato. Entrégamelas
luego"
"Pero yo sí" señaló él, antes de colgar el teléfono y dejar a Jungkook con la palabra
en la boca.
Sus ojos se encontraron a través del cristal nuevamente, y TaeHyung alzó una ceja,
mostrándole su dedo del medio. Jungkook sonrió, relamiéndose los labios con ojos
cargados de lujuria. Pero esta vez, el castaño no se giró en su asiento para evitarlo, si
no que le mantuvo la mirada.
c.-021
N/A: Tengo sueño y ya no sé lo que escribo, si ven algún fallo es que me dormí xD
Hoy os recomiendo 'In my blood', pero una cover hecha por Woodz. Es arte, juju.
[...]
TaeHyung apenas había dormido en toda la noche, tratando de buscar una forma
para ayudar a la madre de Harry con la renovación del contrato. Jungkook le había
conseguido los nombres de algunas tiendas medianamente conocidas en el mundo
textil, justo lo que él le pidió el día anterior que hiciera.
"Oh, sí, lo recuerdo. Estamos interesados en ello, ¿Podría especificarme las medidas?"
"Bien, ¿Podría ver unas imágenes? Creo que le pasé a tu compañero que me llamé
ayer, el email de mi empresa, ¿O necesita que te lo pase?"
Con una sonrisa de labios sellados, Kim soltó una risita nasal, asintiendo a pesar de
que no podía ser visto. "Sí, concuerdo con usted"
"Bueno, por lo que veo hay diferentes modelos en la gama de color, negro, blanco y
grisáceo. Mates y brillantes, ¿No es así?"
"Sí, para concordar con la estética de todas las tiendas y que las prendas destaquen."
"Me parece un buen concepto, estoy harta de ver maniquíes de madera. Nos han
llegado miles de ofertas para vendernos esa basura, pero no combina ni de broma
con la decoración minimalista de nuestras boutiques." Ella parecía contenta con el
producto que TaeHyung intentaba venderle, y eso contentaba también al propio
TaeHyung. "¿Cuál es el precio de unidad?"
"Eso es considerablemente menos de lo que hemos estado pagando hasta ahora por
cada maniquí."
Una hora más tarde, cuando ya hubo contactado con todas las cadenas de moda con
las que Jeon había contactado para ofrecerles los servicios de Strutture, pulsó el
número dos del teléfono, buscó las demás líneas mientras esperaba oír la voz de
Jungkook.
"Quiero que me organices una reunión con Gelbero para esta tarde, Eleven Wonders,
Kamikaze y Celestes han aceptado la oferta" trató de que la emoción no fuera tan
notable en su voz, pero fracasó.
El castaño suspiró. "Quiero acabar esto cuanto antes, no quiero que Harry y su madre
pasen un mal fin de semana. No es necesario que estés presente en la reunión si no
quieres, puedes irte a casa"
"Es mi forma de quitarme el estrés" TaeHyung no necesitaba verlo para saber que se
estaba encogiendo de hombros, aunque simplemente tuviese que levantar la vista
para hacerlo. "No te olvides que esta noche es nuestra gran cita."
"Ya, como digas... Sigue engañándote a ti mismo" Mirando por encima de sus gafas
de cerca, TaeHyung vio a Jungkook observando su portátil con una sonrisa orgullosa.
"Tu cita con Gelbero es a las cuatro y media. Conmigo es a las nueve"
Rellenó los informes sobre las tres cadenas de moda que habían aceptado su
propuesta y elaboró uno detallado para que Gelbero tuviese toda la información
necesaria, como siempre le gustaba al gran jefe.
Sin darse cuenta de lo rápido que había avanzado el tiempo, TaeHyung se encontró
con que no probó bocado y que ya eran pasadas las cuatro y veinte. Su reunión con
Gelbero era en menos de diez minutos, y ya sentía que llegaba diez horas tarde.
Ordenó los papeles en su carpeta, tanto la información sobre las empresas que
aceptaron la oferta, como los de Struttura. Se relamió los labios, agarrando su
teléfono móvil y guardándoselo en el bolsillo antes de salir pitando fuera de su
despacho.
"Sí, necesito mascar algo" puso su palma, oyendo la risa divertida del azabache y
sintiendo un par de chicles cayendo contra su mano. "Gracias"
"De nada. Por cierto, no te he visto en el sitio al que siempre vas a almorzar, ¿Has
cambiado de gustos?"
TaeHyung rió, negando con la cabeza y saliendo del ascensor cuando llegaron a la
tercera planta, donde estaba el despacho de Gelbero, que era donde se reunirían.
Tanto Jungkook como él, lanzaron el chicle en la primera papelera que vieron.
"Porque Harry me cae bien, te has esforzado mucho, y para colmo estoy trabajando
hasta tarde en sábado." Bufó. "Ah, y porque gracias a esto, has aceptado tener una
cita conmigo"
Rodando los ojos, TaeHyung se mordió el labio para que Jeon no viese el leve sonrojo
en sus mejillas. "Ya..." apretó los labios, llegando frente a la puerta del jefe y
golpeándolo con sus nudillos.
Ansel salió en seguida, dándole una sonrisa a modo de saludo. "Hola, pasad." Se hizo
a un lado, dejándoles espacio para que se internaran, topándose con Gelbero.
"Jefe" TaeHyung le sonrió con cordialidad. "Le agradezco por sacar un hueco para
vernos"
"No es nada, Ansel me dijo que era sobre un tema importante y no pude decir que
no." Señaló las sillas que tenía delante de él mismo, para que los tres tomaran
asiento. "Tú dirás"
"Sí, y es por eso que estoy aquí" se mordió el labio, sopesando cuales serían sus
próximas palabras. Necesitaba ser conciso para llamar la atención de Gelbero y
convencerlo, pero estaba nervioso e inseguro. ¿Y si no lo conseguía? Tragó saliva,
parpadeando y mirando a su jefe. "Struttura lleva desde sus inicios contando con
nosotros para exportar sus productos, únicamente han confiado en I. Gelbero
Enterprises para hacerlo..."
"Sí, pero los maniquíes estándar ya no dan el mismo dinero que antes. Las empresas
textiles se han pasado a la moda de la maldita madera, y esos han quedado
anticuados"
"Oh, los cálculos están aquí" rebuscó en sus papeles, sacando una hoja llena de
números. "Celeste quiere maniquíes infantiles, que cuestan cuarenta dólares la
unidad. Cinco de cada, en siete sedes, lo que nos da un total de, alrededor de dos mil
ochocientos dólares por cada vez que renueven los maniquíes, lo cual es cada nueva
temporada. Finalmente, nos saldría por..." su ceño se frunció. "Ocho mil
cuatrocientos"
"Sí, Kamikaze tiene catorce sedes en Estados Unidos, dos en Francia, cuatro en Italia
y otras dos en España. Van a abrir próximamente una en Alemania, todas son de ropa
unisex... Adulta. Los maniquíes adultos son de sesenta dólares, son cerca de...
Cuarenta mil dólares al año"
"Y han firmado por cinco años, vaya..." Gelbero sonrió, agradablemente sorprendido.
"Sí, Eleven Wonders rondan los cien mil quinientos dólares también, tienen sedes por
toda Europa, Asia y América. Ocupan centenares de ambos modelos y colores, son los
mayores inversores"
"Vaya, Kim... No sé cómo lo haces" Gelbero alzó ambas de sus cejas, observando a
un TaeHyung que se moría del nerviosismo. "Pero siempre logras convencerme" rió,
haciendo que TaeHyung estuviese a punto de llorar cuando lo vio agarrar un bolígrafo
y rebuscar en su pequeño montoncito de contratos, hallando el de Struttura y
firmándolo. "Ansel, haz una copia, por favor"
"Claro, jefe" dijo, agarrando la hoja que el jefe le entregaba y saliendo del despacho.
"Gracias"
Los ojos brillantes y llenos de orgullo de TaeHyung, miraron con adoración a su jefe.
"¿Firmará?"
"Ya lo he hecho, cinco años de contrato más." se encogió de hombros. "Tienes una
gran capacidad para contentarme siempre, TaeHyung. Me gusta como trabajas y tu
empeño" entrelazó sus propias manos. "Estoy feliz de tenerte en mi equipo"
"Gracias, jefe..."
"A ti también, Jeon, has sido un gran fichaje para esta empresa" los señaló a ambos.
"Hacen un buen dúo juntos"
"Muchas gracias, jefe, yo también estoy muy contento de trabajar para usted"
Ansel le dio la fotocopia al castaño, quién le dio una pequeña sonrisa a modo de
agradecimiento. "Aquí tiene toda la información y cálculos de las empresas, también
he añadido un informe algo rápido sobre los productos que Celestes quiere que
exportemos, si necesita algo más elaborado avíseme y se lo entregaré el lunes a
primera hora."
"De momento creo que es más que suficiente hasta que me reúna con los
productores, aunque creo que os encarguéis de eso también" señaló, a lo que ambos
asintieron. "Gracias a los dos por su trabajo, Kim, Jeon."
Harry le sonrió, sus hoyuelos marcándose. "Verás, no quiero ser pesado, pero... ¿Has
conseguido hablar con Gelbero?"
TaeHyung devolvió la sonrisa con frescura. "Toma, es mejor que lo veas por ti
mismo" le entregó la fotocopia que el jefe le pidió que le diera, viendo como los ojos
de Harry se ensanchaban enormemente al ver la enorme firma del gran Gelbero.
"Quiere que te la quedes para que tu madre y tú estéis tranquilos. Hay tres grandes
cadenas de moda que quieren tener a Struttura como su principal proveedor, por
años"
Harry estaba llorando cuando elevó la mirada, y se lanzó a los brazos del castaño en
un apegado abrazo. "Dios, TaeHyung, muchísimas gracias... Esto es muy importante
para mí, y-y... Significa tanto que lo hayas conseguido"
"Oh, claro que no, Harry... Tú apostaste por nosotros cuando nadie más lo hizo...
Salvo Ansel y Callie."
"Sí, bueno... La mejor apuesta de mi vida. Fue lo mejor ver la cara que se le queda a
Chastity cuando pierde..." rió nada más recordarlo, suspirando y volviendo a sonreír
"De verdad, chicos, muchísimas gracias" elevó el contrato firmado por Gelbero.
"Nunca lo olvidaré"
"¿Qué es eso de que nadie más que esos tres apostaron por nosotros?"
"Sí, con lo de Boho... Pensaron que como Gelbero no aceptó el contrato de primeras,
todo saldría mal y fracasaríamos."
El ceño de Jungkook se frunció. "Pero Daphne me dijo que fue la única en apostar por
nosotros"
Ante las palabras de Jungkook, TaeHyung lo miró con sorpresa. ¿Que ella había dicho
qué?
"No, no lo digo por ti, es sólo que..." Había tenido la decencia de disculparse por no
hacerlo, cuando se dedicaba a mentirle a Jungkook para llamar su estúpida atención,
y pedirle ayuda al propio TaeHyung. Era vomitivo. Pero claramente, Jungkook no
quería oír eso. "No importa"
Jungkook ni siquiera lo pensó dos veces, cuando ya estaba asintiendo. "Claro, allí
estaré" le dio una sonrisa ladeada, inclinándose para presionar sus labios fugazmente
sobre la mejilla del castaño. "Jefe..." murmuró, guiñándole un ojo y finalmente
marchándose de allí.
N/A: Sé que van a matarme, pero llevo mucho tiempo sin dormir y realmente tenía
que acabarlo ahí xD
[...]
Yeontan estaba especialmente feliz de verlo cuando a las ocho en punto, Maggie entró
por la puerta, quitándole el arnés para que pudiera correr libremente. TaeHyung iba
saliendo del baño con su, usualmente enorme, albornoz blanco y la sonrisa en su
rostro se hizo enorme cuando vio la bola peluda, que era su mascota, correr
alegremente en su dirección.
"¡Pero mira quién llegó a casa!" aclamó el castaño, agachándose para recibir al
pequeño monstruito de cuatro patas. Yeontan meneó la cola cuando oyó sus palabras,
elevándose en sus dos patas traseras para llamar aún más la atención de TaeHyung,
quién rió con gracia y ternura al mismo tiempo. "Mi niño guapo, ¿Ha ido bien el
paseo?" Kim sostuvo en sus brazos al animal, acunándolo con un brazo y acariciando
su panza con el otro.
"Yeontan se ha portado muy bien, como siempre." Maggie le dijo, sonriente por la
escena. TaeHyung miró a la chica, devolviéndole la sonrisa y asintiendo. "¿Mañana
quieres que venga o...?"
"De acuerdo, pues... Yo me marcho ya, Marie me ha dicho que hoy tienes una cena
con el suegro de Yeontan" ella bromeó, relamiéndose los labios cuando vio a
TaeHyung rodando los ojos.
"Lo siento, Marie" se disculpó entre risas, siendo acompañada por el castaño. "Espero
que te vaya bien, Tae."
"Sí, yo también" rió entre dientes, soltando a Yeontan que luchaba por su libertad y
dejándolo en el suelo. "Bueno, iré a prepararme antes de que llegue, no quiero que
me pille en este conjunto tan casual y eso le dé más motivos para molestarme"
suspiró, dando un paso hacia atrás y viendo a Yeontan correteando por todo el salón
hasta la cocina. "Adiós, Maggie, hasta el lunes"
"Adiós, Tae, mucha suerte" la chica le lanzó un beso. "Marietta, te veo el lunes"
"Conduce con cuidado" la mujer le dijo de vuelta, y TaeHyung tomó eso como su
momento idóneo para marcharse.
Tampoco tenía pensado ponerse un traje de gala, con una camisa adecuada y unos
pantalones vaqueros estaba de más, para su gusto, ya era costumbre vestirse de
traje para el trabajo, no era necesario que ahora llevase uno.
Dejó caer el albornoz a sus pies, que se deslizó con gracia por sus hombros hasta
caer al suelo, y saliendo de ellos, se dirigió a la parte más 'importante': El atuendo.
Mordiéndose el dedo inferior, dio una larga mirada a todo aquello que lo rodeaba,
pantalones cortos, de deporte, vaqueros, largos de chándal, jeans, skinny jeans
—esos que eran jodidamente apretados, y que tanto amaba Callie como se veían en
él—, más holgados, de pinza, apretados por encima y cayendo en lo más parecido a
una forma acampanada... TaeHyung no tenía ni idea de cuál de todos era el más
idóneo para la situación.
Arrugando la nariz, pasó las manos por los más accesibles: los skinny jeans. Si a
Callie le gustaban tanto, es porque le quedaban bien, ¿no? No podría tratarse más
que de un acierto. Agarró los que más le convencían y se movió hasta quedar frente
al inmensamente enorme espejo de cuerpo completo, colocándose el pantalón por
encima para ver cómo le quedaba. Hasta la cintura. Perfecto. Su plano estómago se
contrajo cuando terminó inclinándose para ponerse los pantalones, subiéndolos y
abrochándoselos con un poco de dificultad por sus dedos aún humedecidos, luego de
la larga ducha.
Una vez estuvo vestido de cintura para abajo, sus ojos viajaron hasta la sección de
camisas, donde tenía una gran colección también, pero cuando se topó con aquella a
la que más uso le daba, sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa culposa.
"No es necesario, Marie, seguro que está tan buena como todo lo que haces,
muchísimas gracias."
"He preparado algo de ensalada de col, ya sabes... Para sentirme un poco mejor si lo
demás me salía horrible"
La risa del castaño fue algo más estridente, dejando de acariciar atrás de las orejitas
de Yeontan y levantándose para ir con ella. "Estoy muy seguro de que será la mejor
comida coreana en tierras extranjeras que he probado" le dio un suave beso en la
frente. "Es tarde, Marie, deberías irte a casa"
"Oh, pero debo de terminar con la limpieza en la cocina, no sabes cómo pringa la
salsa de soja"
TaeHyung adoraba a la mujer, sentía que ella lo cuidaba como su madre solía hacerlo
antes de que se marchara. Además, era tan cabezona como ella. "Trabajas incluso
más que yo, Marie. Toma un taxi y vuelve a casa, Diego y Thiago seguro que deben
de echarte mucho de menos" cuando ella se resignó, TaeHyung se movió a la
pequeña mesa frente al sofá, agarrando su cartera que estaba sobre ella y sacando
un billete de veinte dólares. "Toma, para el taxi"
"TaeHyung, cariño, puedo ir caminando, no está tan lejos..."
"Desde luego que no, hace un frío horrible y puedes enfermarte con toda la humedad.
Coge el dinero"
"Pero-"
"Marietta, por favor..." la miró con ojos brillantes, suplicantes por una aceptación.
"Hazlo por mí"
Suspirando, Marie negó con la cabeza y agarró el dinero, justo cuando el timbre sonó,
y Yeontan ladró.
"Te salvas porque tu cita ya llegó, y porque sabes que haría cualquier cosa por ti"
Sonriendo enormemente, TaeHyung la abrazó con fuerza. "Te amo, eres la mejor del
mundo. Aunque... Él no es mi cita"
"Iré a abrirle, te veo el lunes, cariño. Adiós Yeontan" Marie les lanzó un beso a
ambos, oyendo los ladridos de Yeontan a modo de despedida y desapareciendo por el
pasillo.
TaeHyung se mordió el labio cuando escuchó la puerta abrirse, y otro ladrido más
agudo, pero no demasiado estridente, sonó. Ahí estaba el rey y el causante de sus
peores pesadillas.
c.-023
N/A: Capítulo largo para recompensar por no haber subido ayer, creo que se lo
merecen xD
[...]
Segundos después de que la puerta se cerrase, Jungkook apareció con Astra en sus
brazos. El azabache sonrió al verlo, y TaeHyung sintió como algo dentro de él,
automática e innecesariamente se despertaba, el corazón acelerándose y palpitando
contra sus costillas, hasta el punto en que estaba poniéndose nervioso. Relamiendo
sus labios, TaeHyung entrelazó los dedos, apretándolos para, de algún modo, aliviar
sus nervios.
"Hey" El azabache saludó, una sonrisa de labios apretados apareciendo en sus labios.
Tras ver a Yeontan, Astra ladró, llamando la atención del distraído cachorro que
automáticamente —cuando ella consiguió su objetivo— le devolvió el ladrido.
TaeHyung suspiró. "Ala, pues ya se han saludado" se relamió los labios, apretándolos
cuando Jungkook se acercó a él, acortando lentamente la distancia entre ambos. Su
vientre cosquilleó y el corazón se le aceleró, ocasionando que diese un paso hacia
atrás. "Marie ha preparado tteokbokki, bulgogi y gimbap. También hay ensalada de
col, es su especialidad"
"Vaya, qué recuerdos" expresó, sonriendo con anhelo. Sus ojos brillaron cuando
chocaron con los del castaño.
"¿Recuerdos?" inquirió TaeHyung, dando otro paso hacia detrás y haciéndole una
señal a Jungkook, que acababa de dejar a Astra en el suelo, para que lo siguiese a la
cocina para mostrarle la comida. "¿Fue lo último que comiste antes de venirte a
Estados Unidos?"
"No, era lo que siempre comíamos cuando salíamos juntos" respondió, haciendo que
TaeHyung frenase en su lugar, tragando saliva, antes de girarse para encararlo. "¿No
te acuerdas?"
"Lo sé, también es la mía" succionó su propio labio inferior, dándole una sonrisa a
TaeHyung, quien asentía y volvía a girarse para señalar los platos y que el azabache
los viera. "Tenía pensado traer una botella de vino, pero no sabía si te gustaba ni cuál
era el que te gustaba."
"No te preocupes, en serio, siempre tengo algunas botellas que me trae Marie de la
reserva de su hermano. ¿Puedes ayudarme a llevar la comida?"
"Sí, claro" asintió, yendo junto al castaño para agarrar el plato de Gimbap y las copas
que TaeHyung sacaba de unos estantes.
"Mucho"
"Palillos. Los echo de menos" formó un puchero que hizo a TaeHyung reír.
"De acuerdo. Última pregunta, ¿Astra come pienso para cachorros? Yeontan aún no
ha cenado."
"Oh, sí, gracias." Le sonrió, yendo detrás suyo hacia el salón-comedor. Colocó las
copas una frente a la otra y los platos en el centro. "Cita doble"
"Jungkook... No es una cita" bufó, dejando los cuencos para que cada uno se sirviese
frente a las copas.
El azabache asintió, sin siquiera ser visto por TaeHyung. "Sí, seguro que te has
repetido a ti mismo eso muchas veces el día de hoy para creértelo"
"No seas tonto" rodó los ojos, aunque había sido totalmente pillado. "No es una cita,
porque allí se reúnen dos personas que se gustan, y nosotros..." al girarse, tras
terminar de colocar los palillos, TaeHyung se topó con Jungkook demasiado cerca de
su rostro como para pensar en algo coherente.
"¿Nosotros?"
"No nos... Ya sabes, no nos gustamos, Jeon." Tragó saliva, sintiéndose orgulloso de sí
mismo por haber tartamudeado, lo cual le daba una pequeña pizca de credibilidad a
su supuesto hecho.
"No es justo que des por hecho que no me gustas sólo porque no quieras aceptar que
yo también te gusto a ti" se relamió los labios, acortando la distancia entre su cuerpo
y el del castaño. "Porque creo que es obvio que existe cierta tracción sexual entre
nosotros, la cual es bastante notable, por mucho que te empeñes en negarlo"
Una sonrisa curvó los labios del azabache, sus ojos volviéndose intensamente oscuros
cuando volvió a mirar a TaeHyung. Elevó ambas de sus manos, colocándolas en el
rostro del castaño y acunándolo.
"Es admirable cómo tratas de seguir insistiendo en ello cuando todo tu cuerpo está
temblando" lamió su labio superior, mordisqueándose el inferior y entrecerrando los
ojos. "Sé lo que quieres, y lo sé porque yo también lo quiero."
TaeHyung sintió como una corriente eléctrica pasó velozmente por su espalda,
haciéndole sacudirse con brusquedad.
"No es cierto, Dios... Pero ¿qué estás diciendo?" bufó, negando con la cabeza y
cerrando los ojos para evitar contacto visual con el azabache. Jeon pasó su pulgar por
el labio inferior de TaeHyung, casi cortándole el aliento. "Para... N-No sé de dónde te
sacas esa mierda de que hay tensión sexual, pero... Te aseguro que no la hay, así
que puedes dejar de decir estupideces"
"Estoy lejos de decir estupideces, Kim."
"Es lo que haces todo el tiempo" tomó una profunda respiración, sintiendo como su
boca se secaba al ver a Jungkook acercándose a él lentamente. "Sólo para de-"
Hacerlo. Así es como acababa la frase que ni siquiera pudo acabar. Su frase estrella,
la que —tenía muy claro— que convencería a Jungkook de la veracidad de su
negación, cuando el imbécil ya le estaba besando.
A la mierda el seguir negando que no había nada entre ellos, a la mierda sus intentos
por convencerse a sí mismo de que Jungkook no ponía todo su mundo patas arriba.
Lo deseaba. Deseó al azabache desde que abrió la puerta de la sala de reuniones y él
estaba allí.
"S-Será mejor que vayamos a mi habitación" le dijo, inhalando con dificultad mientras
que Jeon se encargaba de succionarle los labios.
"Confía en mí, jefe" amasó con ambas de sus manos el trasero esponjoso del castaño,
apretándolo con dedos fuertes y ansiosos por seguir tocando.
Jungkook subió las escaleras con lentitud y cuidado, evitando a toda costa dar un
paso en falso y que una tremenda tragedia ocurriese. Una vez llegó victorioso a la
segunda planta, estampó a TaeHyung suavemente contra la primera pared que se
cruzó en su camino, volviendo a juntar sus labios con ansia.
Ladeó la cabeza y llevó las manos a la nuca de Jungkook, jalando de sus cabellos
mientras contenía sus gemidos ante los intentos completamente victoriosos de
Jungkook porque su miembro despertase.
Bufando, TaeHyung no pudo ver el blanco techo de su habitación por más de tres
segundos, antes de que Jungkook —quién ya se había quitado los zapatos— se
colocara sobre él, acorralándolo con ambos de sus brazos junto a su cabeza.
Rápidamente tuvo un pequeño flashback de su encuentro en California.
"Eres un imbécil" expresó, rodando los ojos, segundos antes de volver a sentir la
lengua hábil de Jungkook trazando una pequeña línea en su labio inferior, bajando
con suaves mordiscos hasta el cuello de la camisa.
Jungkook aprovechó la existencia del obstáculo como oportunidad para librarse de él,
despojando a TaeHyung de su preciada camisa favorita y lanzándolo a un lado de la
cama, concretamente en el suelo.
"Deja de maldecirme, Kim" Jungkook dijo, posteriormente a rodar los ojos. "Vas a
hacer que me enfade y estoy tratando de ser todo un tipo suave aquí."
"¿A cuento de qué? No necesito que seas suave conmigo, Jungkook. Puedo
soportarlo"
"Sí, apuesto que, si estás acostumbrado a follar con tipos como Ansel, podrás
soportarlo. Pero yo no soy así"
"Tú lo has querido" dijo, y acto seguido bajó sus manos ansiosas por el pecho de
TaeHyung, sus dedos presionando con suavidad en sus pardos pezones y trazando
círculos mientras que sus dientes de encargaban de jalarle el labio inferior, oyéndole
sisear y quejarse en voz bajita.
"Quiero que repitas una vez más que no te importa que sea rudo cuando te folle."
Pidió el azabache, deslizándose hasta que su ronca voz chocó contra la oreja del
castaño, poniendo todos sus vellos de punta al instante.
TaeHyung lo miró a los ojos, brillantes por la lujuria y anticipación. "No me importa,
Jungkook. Puedo soportarlo" Repitió.
Lamiéndose los dientes superiores, Jungkook separó aún más las piernas del castaño
para internarse entre ellas, sus miembros chocando superficialmente y rozándose a
través de la tela del pantalón.
Sus dedos bajaron desde el pecho del castaño hasta el ombligo, rozándolo por encima
y moviéndose hasta que tocó el botón de los pantalones tan jodidamente apretados
que el castaño llevaba. Se encargó de desabrocharlo, liberándolo un poco de esa
presión tortuosa que aún no había acabado y deslizandolos por sus muslos hacia los
tobillos.
Los ojos de Jungkook recayeron en el miembro del castaño que se marcaba por
encima de la tela, haciéndole sonreír antes de apretarlo con una sola mano, mientras
que TaeHyung se encargaba de patear sus pantalones fuera. Al castaño casi se le
salen las órbitas de lugar, un poderoso gemido gutural partiendo sus cuerdas vocales.
TaeHyung lo estaba asesinando visualmente, cuando dijo: "Por qué mejor no te dejas
de tanta palabrería barata y empiezas, no sé... ¿A actuar?" Alzó una de sus perfectas
cejas, acción que hizo a Jungkook sonreír, orgulloso de su cometido.
"Qué te jodan" masculló, ocasionando así que el azabache negase con la cabeza,
mordiéndose la esquina del labio inferior con aparente diversión.
"¿Sabes qué? Puedes irte mucho a la mier-" fue cortado una segunda vez, cruelmente
interrumpido por la presión que los dedos de Jungkook hicieron, rodeando su
miembro cuando se internaron en sus húmedos boxers.
"Puto gilipollas" siseó, los dientes apretados mientras que Jungkook continuaba
bombeándole de arriba hacia abajo, lenta y tortuosamente.
Colocándose detrás del cuerpo más pequeño, le besó en la nuca, bajando sus
húmedos labios por su cuello, columna vertebral y los adorables hoyuelos de Venus.
Oyó los pequeños suspiros que TaeHyung emitía conforme sus labios chocaban con su
cuerpo. Entonces, sus dientes rasparon en la suave piel de las nalgas de TaeHyung,
mordiéndolas con delicadeza. TaeHyung gimió en voz alta, cerrando fuertemente los
ojos y mordiéndose el labio.
Supo que era suficiente cuando sus dedos no presentaron mayor dificultad para
deslizarse dentro y fuera del agujero de TaeHyung. Los sacó, escuchándole quejarse
en un bajo murmullo y moviéndose hasta quedar encima suyo, sus rodillas a cada
lado de los muslos del castaño.
Separó las nalgas con una de sus manos, mientras que la otra se encargaba de
sostener su propio miembro y dirigirlo hasta la pequeña entrada, gruñendo mientras
que se conducía a sí mismo por el estrecho canal, sintiéndose asfixiado y oprimido por
las paredes cálidas que lo succionaban deliciosamente. Kim gimió estruendosamente,
enredando sus dedos en las finas sábanas y jalándolas desesperadamente.
"Más rápido, Dios" imploró, sus palabras saliendo con dificultad debido a sus dientes
apretando el material de su almohada.
Mientras el azabache bombeaba dentro de él, TaeHyung sentía que flotaba en una
nube de placer, sus sentidos nublándose mientras todo lo que podía hacer era gemir y
gemir, el éxtasis corriendo por sus venas y la necesidad de liberarse también.
Intentó suplicar por una rápida liberación, pero cuando abrió la boca para emitir
palabra alguna, Jungkook salió de él, un gemido de decepción saliendo
involuntariamente de su garganta, sintiéndose extramente vacío al instante. Sin
embargo, antes incluso de que pudiera preguntar qué narices estaba ocurriendo,
Jungkook lo giró de nuevo, encarándolo con ojos oscuros y penetrantes. Kim se
estremeció, tragando saliva.
"Quiero ver tu cara cuando te corras" dijo, y la voz ronca del azabache le hizo gemir
suavemente, viéndolo alinearse de nuevo en su entrada.
Jeon golpeó por última vez su próstata, clavando las uñas el sus muslos desnudos y
fuertes. Jungkook siseó por el ardor, sintiendo a TaeHyung temblar debajo suyo,
sollozando y liberándose en su propio estómago, largos chorros de esperma pintando
su piel canela, siendo seguido por el propio azabache muy pocos segundos después,
dejándose en el condón. Gimió entrecortada y secamente, dando pequeñas estocadas
hasta que la sensibilidad en su miembro se hizo casi insoportable.
"No sabía que tenías tatuajes" comento, pasando sus dedos por los trazos limpios de
una pantera que tenía en todo el brazo.
Jeon asintió, relamiendo sus labios hinchados. "Fue lo primero que hice cuando gané
mi primer sueldo."
"Asombroso" emitió.
"Podría decir lo mismo de ti" dijo, señalando el dibujo de una pequeña patita en el
delgado antebrazo.
Risueño, TaeHyung hizo a sus pestañas revolotear. "¿Y eso por qué?"
"Porque te vuelves jodidamente adorable y precioso" confesó, relamiéndose los
labios.
c.-024
N/A: He estado dos días sin subir, y me han parecido dos siglos, uf xD
Cap dedicado a VOTTOMB Gracias a ti, mi amor, tengo más ganas que nunca de
escribir un omegaverse kjashkdjff Espero poder hacerlo algún día uwu tea mo.
[...]
TaeHyung se despertó lentamente, nada más notar como era arropado, y algo le
hacía cosquillas en los pies. Murmuró algo inteligible, arrugando la nariz como gesto
que tenía cada mañana al despertar y elevó los brazos, estirándose y
desperezándose. Se sintió observado, así que abrió los ojos definitivamente,
topándose con Jungkook, observándole con una mirada penetrante y que lo
analizaba.
Jadeó al ver la intensidad con la que estaba siendo observado, tragando saliva e
incorporándose, los recuerdos de la noche anterior recayendo en él. De inmediato,
TaeHyung se puso rojo como un tomate, todo su cuerpo ardiendo por la vergüenza.
Sin embargo, para su sorpresa, no se arrepentía de ello en lo más mínimo.
"Buenos días" Jungkook saludó, con voz rasposa y mañanera. Se relamió los labios,
viendo el nerviosismo y la vergüenza en el castaño.
"Hm, b-buenos días" apretó los labios, suspirando y tapándose el rostro con las
manos antes de caer hacia atrás, su cabeza chocando contra la almohada.
"Dios, no... Claro que no" volvió a suspirar, destapándose el rostro y mirándolo con
ojos brillantes. "No me arrepiento, de hecho, me alegro de que hayamos dado el
paso"
"Porque hemos saciado nuestra atracción sexual y ahora somos simples compañeros
de trabajo. Sin más"
"Ohm, claro... Si tú lo dices" Jeon rió entre dientes, encogiéndose de hombros.
"Cuidado con los pies, tenemos compañía" respiró hondo, antes de señalar los pies de
la cama con la cabeza.
TaeHyung vio a Yeontan y Astra acurrucados junto a sus pies, y entonces supo que
eso era lo que le había estado haciendo cosquillas en las plantas. "¿Cómo han llegado
ahí?"
"No tengo ni idea, supongo que la puerta no estaba bien cerrada. No me fijé cuando
entramos, estaba demasiado ocupado. Ya sabes con qué"
"Sí..." asintió, mordiéndose el labio inferior. "Descuida, Yeontan casi siempre suele
dormir conmigo, así que no hay problema"
Se dejó caer hacia atrás, su cabeza volviendo a chocar con la almohada mientras que
Jungkook se erguía sobre él, colocándose encima suya y poniendo las manos
alrededor de su estrecha cintura.
Kim lo agarró de las mejillas, entreabriendo los labios y chupando los de Jungkook.
Y TaeHyung estaba sin aliento, haciendo todo lo posible para que su voz sonara clara
al responder. "¿Q-Qué?"
"Tu teléfono está sonando" indicó, alzando una ceja. "Puedo oirlo desde aquí"
"Oh..." Emitió, relamiéndose los labios y tragando saliva. "M-mi móvil está en... En el
salón."
Sin decir nada más, TaeHyung se levantó de la cama, agarrando una de las sábanas
que tenía en la cama y usándola para taparse. Jeon lo observó desde su lugar, -el
labio inferior apresado en sus dientes pulcramente blancos- viendo a TaeHyung salir
de la habitación con pasos torpes y manos temblorosas aferrándose a la sabana que
cubría todo su cuerpo, y rozaba todo el suelo.
"No, tranquila" murmuró, mirando hacia las escaleras al oír pasos. Vio a Jungkook, ya
con la ropa puesta, llegando al pasillo y acercándose a él. "Dime, ¿Qué pasa?"
"Verás, tengo antojos muy fuertes y Beau está en Carolina del Norte, revisando unas
cosas del trabajo, y me muero por un buen trozo de tarta de limón, pero no puedo
conducir porque la barriga me choca contra el volante, y... Ya sabes, es un coñazo."
Riéndose entre dientes por la imagen mental, el castaño negó con la cabeza,
apretándose el tabique nasal con los dedos pulgar e índice, sintiendo la presencia de
Jungkook detrás de él.
Sin siquiera tener la necesidad de verla, Kim sabía que Sasha estaba haciendo un
puchero, cuando la escuchó decir: "Por favor..." con voz suave y llena de súplica, así
que, sin contar con remedio alguno, TaeHyung suspiró.
No sólo era débil por los hijos de su amiga, también por ella y sus antojos. Era
incapaz de imaginarla, con su barriguita abultada por los bebés, ansiosa por comida y
no pudiendo tenerla. Le partía el alma. Hizo un puchero, soltando otro profundo
suspiro.
"Y yo a ti" dijo, mirando hacia atrás para ver a Jungkook, de pie, apoyado en el marco
de la puerta y de brazos cruzados. Él se mordió el labio. Dios, su cuerpo era una
jodida maravilla. Apartó la vista cuando sus ojos se encontraron y se sintió demasiado
avergonzado como para sostenerla. "Te veo ahora, Sash... Aún-aún tengo que
prepararme"
Asintiendo a pesar de que no podía ser visto, TaeHyung colgó el teléfono y lo colocó
nuevamente sobre la mesa, al girarse, se topó con Jungkook viéndole fijamente,
poniéndolo excesivamente nervioso y haciéndole resoplar.
"Tengo que irme, Sasha, mi-mi secretaria, me está esperando para ir a desayunar"
Las cejas de Jungkook se alzaron, despegándose del marco cuando vio a TaeHyung
acercándose a él. "Bien, pero yo soy tu secretario, jefe. No lo olvides"
Kim suspiró, colocándose la sábana correctamente debajo de sus axilas. "No lo olvido,
pero Sasha siempre ha sido mi favorita." Se encogió de hombros. "Que nos hayamos
acostado no significa que algo de eso haya cambiado."
Rodando los ojos, Jungkook enrolló sus dedos sobre la sábana que cubría el cuerpo
del castaño, apretando y jalando de ella para acercar a TaeHyung a sí mismo,
oyéndole jadear por sorpresa.
"Sabía que dirías eso" murmuró, sonriéndole con sorna mientras que se inclinaba
sobre Kim, quién retrocedió hasta chocar con la pared. "Y no me molesta no ser tu
secretario favorito... Porque sé que seré tu mejor amante."
TaeHyung soltó una risa nasal, mirando al azabache como si él no estuviera hablando
en serio. Aunque, en realidad, tenía muy claro que sí lo hacía. Jungkook nunca
bromeaba, mucho menos con estos temas. Era un gran jugador, y TaeHyung lo sabía.
Pero no participaría en el juego.
"No sé de qué hablas, Jeon. Yo no tengo amantes... Y si los tuviera, tú no serías uno
de ellos"
"Ya lo soy" aseguró, relamiéndose los labios, mientras que TaeHyung los apretó.
"Claro," Jungkook volvió a sonreír, confiado de sí mismo. "Buena suerte con creerte
tu propia mentira, jefe."
Y, antes incluso de que TaeHyung fuera a refunfuñarle, Jeon posó su mano grande y
fuerte en el lateral de su cuello, con el pulgar presionándole la mejilla. Inclinándose,
Jungkook posicionó sus labios contra los del castaño, presionándolos y degustándolos
lentamente. Jadeando, TaeHyung se aferró a sus hombros, soltando el agarre en la
sábana y siendo seguido por Jungkook, logrando así que cayera al suelo y quedase
expuesto, desnudo ante Jungkook.
El azabache bajó ambas de sus manos hasta los glúteos de TaeHyung, volviendo a
amasarlos y sintiendo la suavidad de los mismos, en sus dedos. Gimiendo contra su
boca, TaeHyung apretó sus hombros, entreabriendo los labios para dejar la lengua de
Jungkook adentrarse a su boca, lamiéndolo a su gusto.
Siguió descendiendo hasta que sus palmas se posaron en los muslos traseros de Kim,
alzándolo y obligándole prácticamente a que le rodeara la cadera con aquellas largas
y finas piernas, que se amoldaban perfectamente. Empujó su espalda contra el
marco, presionándolo contra su propio cuerpo y lamiéndole la boca, hambriento de su
sabor.
Sintiendo la sonrisa del azabache contra sus propios labios, TaeHyung lo empujó,
bajándose de su cuerpo y jadeando. Le miró con ojos brillantes.
"Tengo q-que irme" hizo lo posible para recobrar el aliento, agachándose y recogiendo
con rapidez la sábana, enrollándola de cualquier manera por su cuerpo.
"Está bien, cogeré a Astra y me marcharé" se encogió de hombros, relamiendo sus
labios para apreciar el sabor de TaeHyung.
N/A: Estoy muy enganchada a Shadowhunters, hasta el punto en que quiero hacer
siete mil fics de ellos si pudiera. Ayuda xD
[...]
"Dame un minuto, Sash" le dijo al teléfono, donde su mejor amiga escuchaba sus
problemas personales mientras comía trozos de pastel que había sobrado del día
anterior, el cual TaeHyung compró especialmente para ella y sus antojos.
"Claro, aquí te espero. No voy a moverme" bromeó, metiendo otro pedazo de tarta en
mitad de los labios. TaeHyung rió entre dientes, negando con la cabeza y encajando
su vehículo perfectamente en la plaza.
Sasha canturreó. "Estabas por contarme cómo fue tu cita con el secretario nuevo, ese
que fue tu ex."
"Oh, no. Yo no iba a contarte nada de eso" dijo, escuchando el bufido que ella emitió
en respuesta.
"Pero quiero que lo hagas, Tae... Ayer no me contaste nada de lo que pasó, sólo
deduje que ustedes se acostaron porque te brillaba la cara más que la frente de
Chastity en pleno verano."
Ella emitió un ruido, y TaeHyung no necesitaba verla para saber que tenía una mueca
de incredulidad en el rostro, con los labios finos y las cejas alzadas.
"Yo creo que no" murmuraba, y luego de eso, TaeHyung la escuchó masticar,
poniendo una mueca de asco en su rostro. Una vez Sasha terminó, ella continuó:
"Creo que no estás convencido de ello al cien por cien, porque el hombre es
demasiado tu tipo, ¿No es así?"
"Oh, vamos" TaeHyung bufó, mirando el ascensor que daba hasta su planta, y
decidiendo que era mejor ir por las escaleras. "Tú ni siquiera sabes cómo es él"
El castaño oyó ruidos en la línea de Sasha, lo que indicaba que ella se estaba
moviendo.
"Lo instalé de nuevo sólo para poder ver su perfil, agradezco a todos los ángeles que
lo tenga público." Dejó escapar un suspiro cansado. "Pero sí, el chico es
completamente tu tipo. Ojos oscuros, piel clara, un cuerpazo que me caigo muerta y
un cabello negro azabache. Quisiera un doble para mí, si no tuviera a Beau."
"No, tonta del culo, mi..." observó a su alrededor mientras que subía las escaleras,
verificando que nadie lo estuviese viendo ni oyendo. "Mi secretario, Jungkook."
"Oooh, ya, sí. Lo que te hizo en su momento no fue lo más sensato ni inteligente,
pero ahora parece estar interesado en ti"
"Está bien, dale un beso a Callie y a Harry de mi parte, debe de estar muy feliz por lo
de su madre."
"Sí, estoy orgulloso de ello" sus comillas se elevaron en una pequeña sonrisa llena de
orgullo. Llegando a recepción —la cual estaba vacía, sin rastro de Callie en el
mostrador—, miró hacia el bidón de agua junto a una planta en el pasillo y se topó
con Jungkook, quien charlaba muy animadamente con Daphne. Su ceño se frunció.
Esto debía de ser una jodida broma. TaeHyung bufó. "Te llamo cuando tenga tiempo,
Sash. Un beso, te quiero."
"Yo también te quiero, cielo. No te olvides que esta tarde a las siete tengo la
ecografía, si quieres acompañarme... Beau aún sigue en Carolina del Norte."
"Genial, adiós"
"¿Qué?"
"¿De qué hablas?" acercándose a ella más aún, TaeHyung la observó con el ceño
fruncido.
"De Jungkook y la pesada de Daphne, parecen estar pasándolo muy bien" hizo una
señal disimulada con la cabeza, en dirección a Jungkook y Daphne, haciendo así que
TaeHyung observase lo mismo que ella.
Ambos se reían, con sonrisas grandes y ojos pequeños, luciendo demasiado cómodos
con la charla y bastante divertidos. TaeHyung tomó una bocanada de aire, apartando
la mirada y observando a Callie.
"¿En serio lo haces?" la mirada de Callie era divertida, como si estuviera disfrutando
con la situación. Bufando, TaeHyung apretó el vaso de café antes de darle un sorbo.
"Adiós, Callie" canturreó, bufando y metiendo la mano en su bolsillo para agarrar las
llaves del despacho.
"Hay personas que trabajamos" le respondió, dando media vuelta para volver a
observarla, y repitiéndola para marcharse del todo.
"¡TaeHyung, hola!" la voz de Daphne llegó a sus oídos, haciéndole suspirar y maldecir
por lo bajo. Puta mala suerte.
Poniendo una pequeña y falsa sonrisa en su rostro, TaeHyung la miró. "Hola, Daphne"
"Hola" repitió. Jungkook le dio una mirada a TaeHyung de arriba hacia abajo. "Le
estaba dando a Jungkook la enhorabuena por lo de Struttura, Harry me lo contó. Sois
increíbles"
"Uhm, gracias"
"No es nada" sonrió enormemente, volviendo su vista a Jungkook. "Bueno, tengo que
irme. Te veo en el almuerzo"
"Adiós"
Sin decir nada más, Daphne se giró, yendo hacia el ascensor para bajar a su planta.
Rodando los ojos, TaeHyung copió la acción de la muchacha, abriendo la puerta de su
despacho y adentrándose en él sin decir nada.
Para el momento en que fue a cerrar la puerta, las manos de Jungkook en el tubo
para jalar de la susodicha, le impidieron realizar tal acción.
"Espera un segundo, jefe" le dijo con voz juguetona. TaeHyung ni siquiera le devolvió
la mirada, aunque sabía a ciencia cierta que los ojos del azabache estaban sobre él.
Pero prefería ignorarlo.
"¿Qué quieres, Jeon? Tengo trabajo que hacer" dejando las cosas sobre la mesa, el
castaño agarró una carpeta nueva que tenía en su escritorio, revisándola mientras
que notaba a Jungkook acercándose a él.
"Quería preguntarte si podría tomarme una hora libre el día de hoy" cuestionó,
observando como TaeHyung se colocaba las gafas de cerca, pasando una página del
informe.
"¿Hora libre?" repitió, casi de forma sarcástica. "No sabía que te tomarías una cita en
serio"
Las cejas del azabache se alzaron, como si estuviera sorprendido por las palabras que
TaeHyung había decidido usar.
"No sé de qué hablas, pero nuestra cita del sábado me la tomé bastante en serio"
"No fue una cita, pero lo que tú digas" asintió, relamiéndose el labio inferior y
pasando de página. "Y, me refiero a lo de Daphne."
"Oh, vaya" soltó una risa nasal, posando las manos a cada lado de las piernas del
castaño, sobre la madera del escritorio. "¿Estás celoso?"
TaeHyung rápidamente elevó la vista para clavar los ojos en él, prácticamente
ofendido. "¿Disculpa?"
"No pensé que algo como eso te molestaría, francamente..." se encogió de hombros.
"Pero, si te hace sentir mejor, no quiero la hora libre para ir con Daphne, hemos
quedado para almorzar, pero mi cita es con la veterinaria de Astra... Queda poco para
que los cachorros nazcan, y quiero saber qué hacer para el momento en que eso
ocurra."
"Gracias, jefe, eres todo un encanto" le dijo, más cerca de él, de lo que a TaeHyung
realmente le hubiera gustado. "Y, no tienes nada de qué preocuparte, sigo interesado
en ti"
El castaño parpadeó, antes de ver a Jungkook acortando la distancia entre sus bocas,
notando el labio superior del azabache rozando el suyo inferior. Sin embargo, antes
de que el contacto fuese mayor, TaeHyung le dio un leve empujón, suspirando y
viendo el rostro confundido de Jeon.
"Tú... Tienes una cita con Daphne en menos de cinco horas, ¿De qué se supone que
vas diciendo que estás interesado en mí?" entrecerró los ojos, bufando.
El azabache soltó una risa que más bien sonó como un resoplido. "Perdón por ser
sincero, supongo."
"¿Sincero?" negó con la cabeza. "Sigues siendo igual de idiota que siembre, no has
cambiado... Todavía juegas" relamiéndose los labios, Kim se bajó del escritorio y se
movió hasta quedar detrás de él, sus brazos cruzados. "No sé si te has olvidado o si
simplemente no quieres acordarte, pero ya no soy un perro faldero por ti."
Jungkook se pasó la lengua por la mejilla interna. "Estás exagerando, Dios... Sólo es
una cita sin más con una compañera de trabajo."
"Ya" asintió, pasando su peso de un pie al otro. "Como la nuestra" se relamió los
labios, viendo la oscuridad en los ojos de Jungkook, que le miraban con molestia.
"Vete" escupió, apartando la vista hacia un lado.
"TaeHyung, no seas-"
"Soy tu jefe, y te he dicho que te vayas" apretó la mandíbula cuando volvió a mirarlo,
señalando la puerta a las espaldas del pelinegro. "Tienes trabajo que hacer, y yo
también. Largo."
Bufando, Jungkook se marchó, dando un portazo tan fuerte que el castaño pensó que
el cristal se quebraría al instante. Suspiró de alivio al ver que no fue así.
N/A: Me estoy muriendo de dolor de ovarios, sólo quiero dormir y comer... Ayuda xD
"Dime, Callie." Aprisionó el móvil con su oreja y hombro, para así tener las manos
libres y poder continuar escribiendo un correo electrónico a una de las empresas que
habían contactado con él.
"¿Me abres? Llevo como tres minutos fuera llamando a la puerta, pero no sé si me
estás ignorando o es que ni te enteras"
Kim miró hacia delante con el ceño fruncido, topándose con su amiga detrás del
cristal. "Si te estuviera ignorando ni siquiera te habría cogido el teléfono, Chihuahua."
Respondió, y automáticamente vio a Callie sacándole el dedo del medio, haciéndole
reír. "Estaba respondiendo emails y no me he enterado, lo siento. Pasa."
Con una sonrisa de victoria, tras haber conseguido su objetivo, Callie le colgó y se
adentró en su despacho, cerrando la puerta a sus espaldas.
"Hm..." Emitió, negando con la cabeza mientras que adjuntaba una imagen de la
plantilla que tenían que rellenar los de la empresa de cosmética para luego
enviársela, junto al contrato. "No, todavía no"
"¿Y a qué esperas?" Ella se cruzó de brazos, apoyándose contra la pared que quedaba
junto a una estantería.
"A terminar de responderle a..." leyó el nombre del chico que había contactado con él,
achicando los ojos para poder entender mejor las letras, a pesar de que tenía las
gafas puestas, pero se encontraba mirando por encima de las susodichas. "Jedrek...
¿Dabro... Dabrow..."
"Ese, joder." TaeHyung resopló. "Qué mal se me dan los apellidos centroeuropeos"
"Ya, bueno, Jedrek es un tipo difícil, con apellido incluido" bufó, recargándose contra
la estantería.
Dándole al botón de enviar, TaeHyung dio por finalizada una de sus grandes tareas en
el día, mirando a Callie con las cejas fruncidas, extrañado por su cambio repentino de
humor.
"¿Pasa algo con ese tipo?" cuestionó, echándose hacia atrás en la silla para poder
levantarse e inclinarse sobre la mesa, agarrando su teléfono móvil.
"Es un antiguo cliente de esta empresa, te hablo de... Diez años por lo menos, antes
incluso de que se hiciera mundialmente conocida."
"No he oído hablar de él" expresó, entrecerrando los ojos al mismo tiempo que
caminaba por todo el despacho y se acercaba al perchero ubicado en una esquina,
agarrando su abrigo y colocándoselo.
"Es porque hace cuatro años o así, cuando se cumplían dos años de mi llegada a la
oficina, firmó un contrato estrella con los gilipollas de Lacroit. Les hizo
multimillonarios, el imbécil, cuando nosotros le hicimos ricos a él, el muy..."
"Vale, Callie, lo pillo" TaeHyung puso una sonrisa tensa en su rostro, palpándose los
bolsillos para verificar que su cartera estuviera allí. Luego, volvió a mirar a su amiga.
"Pero no creo que esa cara de querer mearte encima de su corbata favorita, no es
precisamente por la patada que le dio a Gelbero, ¿O me equivoco?"
La rubia bufó, yendo detrás de TaeHyung cuando él salió del despacho y esperando a
que cerrase con las llaves para continuar con su camino.
"Sí, bueno, como tú digas. Ahora explícame qué pasó entre ustedes" volvió a hablar,
una vez las puertas se cerraron y estuvieron completamente solos.
"Y una mierda bien grande que no lo es, Callie Peterson. Yo te he contado mi
humillante relación con el gilipollas de mi secretario, con todo lujo de detalle. Ahora
es mi turno de ser un chismoso" se cruzó de brazos, observándola con expectación,
esperando a que ella hablara de una vez por todas.
Callie tenía el labio inferior apresado entre los dientes, sopesando sus palabras antes
de soltar un suspiro y mirar al suelo, jugueteando nerviosamente con sus pies.
"Fue una cosa muy tonta, honestamente. Éramos jóvenes, yo estaba empezando
como recepcionista y su empresa era nuestro cliente más especial, por ser el
primero." Apretó los labios, chasqueando la lengua poco después y continuando con
su relato. "Jedrek heredó la empresa, que era de su padre, tan sólo un tiempo
después de yo ser contratada, y nos conocimos en una reunión que el propio Gelbero
organizó, para darle la bienvenida. En ese entonces, éramos pocos y fuimos todos y
cada uno de nosotros para hacer más bulto. Patético" expresó, haciendo al castaño
reír.
"Me lo imagino, y debe de ser muy cómico verte ahí hablando de acciones sin tener ni
puta idea" comentó Kim, saliendo del ascensor junto con la rubia y dirigiéndose a la
puerta de salida.
Callie asinti. "Pues la verdad es que sí" dijo, abriendo la puerta para que TaeHyung
saliese antes que ella y dos de sus compañeros también. Luego, ella se reunió con
TaeHyung, dos pasos más adelante. "Estuve a punto de hacerme a mí misma
accionista de una empresa en la que tenía el menor rango, por una noche. Pero no,
decidí ser honesta y me fue bien... Más o menos" arrugó la nariz, viéndose molesta
con las palabras que diría a continuación. "Con Jedrek era todo maravilloso, nos
veíamos cada vez que él venía a reunirse con el jefe, y me invitaba a cenar esas
mismas noches, hasta que poco tiempo después comenzamos a salir más en serio,
y... Me propuso matrimonio en San Juan de Terranova, mi lugar de nacimiento"
"Fue increíble" Callie volvió a asentir, sin embargo, esta vez no lo estaba mirando a
él, sino a la plaza por la que caminaban, rumbo al restaurante de comida favorito de
ambos. "Hasta que pocos meses después, vi a Gelbero y a su antiguo secretario,
preparándose para una boda, y me enteré de que era la de Jedrek, con su novia de
toda la vida. Dos semanas después, la empresa de Jedrek canceló el contrato que
tenía con nosotros, y firmó con Lacroit, la empresa del padre de su novia"
"No lo sé, honestamente" ella se encogió de hombros, soltando una risa sin ganas,
sintiendo la mano de Tae en su brazo, a modo de apoyo. "Supongo que ahora quiere
volver a firmar con nosotros porque Lacroit quebró hace siete meses, y todas las
ganancias de Jedrek se están yendo a la mierda ahora que no tiene proveedor."
"¿Sabes?" TaeHyung inspiró hondo, abriendo él esta vez la puerta del local para que
Callie entrase, y luego lo mirara, atenta a lo que fuera a decir. "No es sano alegrarse
de las desgracias ajenas. Pero... Copita de vino por el gilipollas de tu ex"
Haciéndola reír y riéndose a conjunto, TaeHyung notó como Callie le daba pequeños
codazos.
"Y por el tuyo" añadió la rubia, señalando disimuladamente —todo lo disimulada que
podía ser una chica con risa de extractor en mitad de un restaurante lleno de gente—
a una de las mesas, donde TaeHyung divisó a Daphne y a Jungkook sentados, uno en
frente del otro.
"Uf..." hizo un mohín, desganado con la situación. "Entonces que sean dos."
Sin querer mirar más en aquella dirección, TaeHyung se dirigió a una mesa libre en la
otra fila, tomando asiento y esperando a Callie —que caminaba más lento que él—
para que llegara junto a él.
"Harry me ha dicho que Daphne le ha dicho que puede que este fin de semana,
Jungkook se una a nosotros en Pegasus." Comentó la rubia, mientras que Tae parecía
demasiado absorto en leer la carta de menús.
"¿Ah, sí?" Callie emitió un suave 'ahá', sonriéndole a un camarero que pasó por allí y
le hizo la señal de que ahora volvería para atenderlos. "Pues me alegro mucho, oye,
también tiene que disfrutar."
"¿Tú no vienes?"
"¿Yo para qué?" Kim entrecerró los ojos, mirándola por encima de la carta. "¿Para
volver a cagarla como la última vez? No, gracias, ya he aprendido la lección"
"Que esta vez Ansel no va" le respondió, haciendo una mueca cuando vio que
TaeHyung estaba ignorándola sin disimulo.
"Buenas tardes, ¿Qué van a ordenar?" el chico que antes había pasado por su lado, se
acercó, portando una pequeña libretita y un boli, junto a una suave sonrisa.
"Yo quiero pollo al horno con romero, y una copa de vino blanco."
"Sin, sin"
"Bien, ¿Y usted?"
"Lasaña vegetal y otra copa de vino blanco" Callie le sonrió dulcemente al muchacho,
quien asintió.
"Muy bien, muchas gracias" ambos dijeron al unísono, y cuando el chico se fue, los
ojos de Callie abordaron a TaeHyung.
"¿Y bien?"
"Ya veremos..." arrugó la nariz, suspirando y sintiendo como, desde el otro lado del
restaurante, Jungkook lo estaba mirando.
c.-027
N/A: Este cap es medio relleno, medio humor, medio importante. Todo en uno xD
Hoy os recomiendo 'Beautiful Trauma' de Pink, es preciosa, como casi todo lo que ella
hace
[...]
"¿No hace como, un montón de calor aquí?" Sasha cuestionaba, delante suyo.
TaeHyung la observó por el rabillo del ojo. "Em... No. Estamos a tres grados, Sash."
"Claro" Sasha rodó los ojos, bufando. "Como estoy gorda, ya tengo más calor, ¿No?"
"Ah, ¿Sí?"
"Ni siquiera escuchas lo que tu propio doctor te dice, Sash... No sé cómo es que has
tenido tanta suerte."
Sasha asintió, esperando a que TaeHyung aparcara para salir. "El anterior, que era
privado, lo era, pero los amigos de Cody se cambiaron al llegar a tercero y él no quiso
quedarse allí" explicó, y TaeHyung emitió un sonidito de comprensión, estacionando a
un lado de los aparcamientos.
Los hijos de Sasha salían a las ocho de la tarde, lo cual hacia recordar a TaeHyung a
sus épocas de estudiante, en las que tenía que estar hasta noches en la biblioteca.
"Me pasó lo mismo cuando entré en el instituto" respondió, con una pequeña risita.
"Mi mejor amigo fue a uno que estaba como a media hora del nuestro antiguo,
convencí a mis padres para que me matricularan en el mismo. Y para que me
comprasen una bicicleta" se encogió de hombros, haciendo a Sasha reír antes de
bajarse del coche, soltando un suspiro.
"Coño, qué calor hacia ahí dentro" suspiró, respirando hondo el aire fresco —y tan
fresco—.
TaeHyung negó, mordiéndose el labio mientras que salía también por su lado,
bloqueando las puertas con el botón de las llaves.
Alzándose en sus puntillas, Sasha buscó con la mirada a sus hijos al momento de ver
como los niños salían. "Acabas de hacerlo"
"No podría decir lo mismo de ti" señaló, levantando la mano para que Jaziel, su hijo
menor, la viera a través del gentío.
"Cabrón..."
Escuchó al castaño reír, y, rodando los ojos, Sasha hizo todo lo posible para
agacharse para recibir a su hijo, pero siendo no pudiendo lograrlo debido a su pesada
panza.
"Ay, qué vieja estoy ya para esto" emitió la rubia, jadeando y volviendo a
incorporarse con la ayuda del castaño.
"Mamá, ¿Qué estás haciendo?" rió el menor, mientras que TaeHyung pasaba una
mano juguetona por su pelo, despeinándolo y haciéndole reír aún más estridente.
"Taekwondo, cariño, hago Taekwondo." Refunfuñaba Sasha, dándole una mala mirada
a su hijo para luego abrazarlo fuertemente al momento en que Cody se acercó a ella.
"Creo que así no se hacía, eh" TaeHyung le comentó, en modo de burla hacia su
amiga, quién le dirigió sus ojos flamantes. TaeHyung se estremeció. Qué miedo daba
la desgraciada cuando se ponía así. "Pero... Tampoco me hagas mucho caso, eh"
"No sé" el pelinegro se encogió de hombros. "Creo que estaba haciendo un examen
de sociales."
Cody saltó en su lugar, emocionado y con los ojos brillantes. "¡¿De chocolate?!"
"Y de cereza"
Los rostros de ambos chicos se arrugaron con desagrado, siendo su hijo el primero en
hablar, con su mayor desprecio hacia su elección.
"Tranquilo, no creo que te pase nunca" mencionaba TaeHyung, apretando los labios y
observando la carita de Jaziel mirando hacia todos lados, en busca de su madre.
"¡Jaz, aquí!" se acercó corriendo al pequeño niño, poniéndose en cuclillas cuando
comenzó a corretear hacia él, saltando encima suyo.
"¡Tito!" la voz aguda del chiquitín pulsó con potencia en sus oídos, aferrándose a su
cuello en un abrazo de oso.
"Hola muchachote" le dio un beso en la frente, apretando con dos de sus dedos la
suave y regordeta mejilla. "¿Vamos con mamá y con Cody?"
"Hola, cariño" una vez el menor de los dos hermanos estuvo en el suelo, se abrazó al
muslo de la rubia, quién le acarició el cabello. "Ahora vamos a ir con el tío TaeHyung
a comprar comida que nos hace falta, ¿Vale, chicos?"
"Vale" ambos dijeron al unísono, caminando hacia el coche cuando TaeHyung dio un
paso hacia delante.
Diez minutos después, los cuatro se encontraban saliendo del coche de TaeHyung,
aparcado en el parking subterráneo del supermercado.
"Pero-"
"Te las compro yo" dijo TaeHyung, haciendo que el menor se girase instantáneamente
en su dirección, ojos grandes mirándolo.
"¡Yo quiero palmeritas de chocolate!" Cody dijo, queriendo estar a partes iguales con
su hermano.
"Pero no abuséis del tío TaeHyung, eh, que tampoco es Amancio Ortega"
Kim la miró con confusión. "¿Y ese quién es?"
"Pues ese"
"Ah, pues no tengo ni idea... Pero no, no soy él." El ascensor se paró y los cuatro
salieron de él, caminando por el pasillo hasta llegar a la parte donde se encontraban
los carritos. "Aunque confío en que soy un poco más guapo que él... O al menos, lo
espero"
"Bien, pues hay que comprar sandía, helados, cerezas, salmón y queso cheddar"
"Todas"
"Mamá se hace sándwiches de pescado y queso, puaj" Cory arrugó toda su cara con
desagrado, haciendo que TaeHyung mirase a la mencionada con repudio.
"Sí, me parece una gran idea" Sasha resopló, dándole el carrito a Cody, ya que
siempre se emocionaba por llevarlo. "Me duelen los pies"
"¡Vamos, vamos!"
TaeHyung rió, siendo jalado por Jaziel, quién con una energía efusiva lo guiaba hasta
la sección de frutas y verduras.
"Síp" asintió, chupándose el pulgar con una sonrisa que le marcaba los bonitos
hoyuelos.
TaeHyung admiró la media pieza de fruta, girándola en su mano para ver el precio y
la fecha de vencimiento. "Vale, pues, esta será. Ahora vayamos a por las cerezas"
"¡Quiero llevar la sandía, Tae!" pidió, tendiéndole las palmas de sus manos para que
la posara ahí. Una vez, él lo hizo, se dirigieron a por las cerezas. "Gracias"
"No es nada, cariño" besó su mejilla, caminando de nuevo hasta la parte de frutas
rojas, viendo los precios de las cerezas. "¿Te gustan estas?" cogió un paquete y se las
mostró al niño, quién asintió efusivamente.
"Sí"
"Bien, pues estas serán. Turno de los helados" canturreó, alargando la última vocal y
girándose en sus talones.
"¿TaeHyung?" a espaldas del castaño, una voz suave y femenina llegó a sus oídos,
haciéndole fruncir el ceño para luego girarse.
"Jefe" hizo un movimiento con la cabeza, a modo de saludo. TaeHyung tragó saliva,
mirando entre ambos.
"¡Joder, pero qué caro está el salmón!" exclamaba Sasha, llegando hasta ellos junto a
Cody, con la vista fija en TaeHyung. "Menos mal que el queso está de oferta,
porque... ¿Daphne?"
"Gracias, cariño, tú también estás preciosa" Kim notó que la sonrisa devuelta por su
amiga, era más por compromiso que por felicidad. Sasha señaló algo en la cara de
Daphne, mencionando con tono inocente: "¿Eso son patas de gallo?"
"¿E-Eh?"
Daphne se olvidó de sus patas de gallo para reírse por lo que Sasha estaba diciendo,
agarrándose del brazo de Jungkook.
"Él es Jungkook"
Y el castaño asintió con los labios apretados, porque sabía lo que esa mirada
significaba.
c.-028
[...]
"Te acostaste con él, ¿Por qué mierda está con esa petarda?"
"¿Qué es una petarda?" La voz inocente de Jaziel sonó, y ambos lo observaron, como
si se hubieran olvidado de que él estaba ahí también.
Sasha le acarició el rostro a su hijo menor. "No, cariño, mamá no, Daphne" le sonrió
dulcemente, suspirando cuando volvió a mirar a TaeHyung. "¿Y bien, Tae?"
"No fue nada serio, así que, no veo la razón por la que no debería de estarlo" se
relamió los labios.
"Pero, tienes que tener cuidado porque tienen hueso y te puedes ahogar" Cody le
decía a la mujer. Sasha dejó de mirar a TaeHyung para ver a su hijo. "A mi padre le
pasó eso una vez"
"Oh, ¿En serio?" Daphne parecía demasiado interesada en lo que Cody decía, y Sasha
bufó, ajándose del castaño para ir con los otros nuevamente. Kim la siguió, aferrando
al pequeño Jaziel entre sus brazos y verificando que la media sandía no se le cayera
de las manos.
"Y, bueno, Daphne... ¿Cómo es que te has echado novio? Ya te hacía con nueve
cactus y un bonsái muerto a tu cargo..."
Daphne se rió entre dientes, una falsa sonrisa adornando su rostro. "Qué graciosa
eres, Sash..."
"Ya, claro... Pues ya que estás tan interesada, deberías de saber que Jungkook es tu
reemplazo" contraatacó, demostrando que las palabras de Sasha le estaban
comenzando a afectar.
La risa que Sasha soltó fue completamente irónica, murando a TaeHyung como
diciendo 'Mira lo que me ha dicho la gilipollas esta', y Kim simplemente suspiró.
"Sasha..." TaeHyung observó como las personas que pasaban por allí se les quedaban
mirando y puso una mano en el brazo de la rubia. "Tenemos que irnos..."
Ella la fulminó. "A que te meto un barrigazo" prácticamente amenazó, sus dientes
apretados.
"Sasha, por favor" TaeHyung miró a Jaziel, quién parecía confundido en sus brazos, y
le tendió la mano a un Cody algo asustado. "Vámonos."
"Claro, pero antes quiero que esta pobre mujer ingenua sepa que la vida de madre es
lo mejor que me ha pasado en la vida, y espero que si alguna vez llegas a tener un
hijo... No se entere de la desgracia que eso supone ser para su madre." Sasha miró a
TaeHyung, haciéndole una señal. "Ahora esta madre completamente satisfecha y feliz
con sus antojos de embarazada se va a por helados. Un placer haberte conocido,
Jungkook"
"Igualmente" el azabache le dio una sonrisa sincera, moviendo la cabeza hacia abajo
a modo de despedida. Luego, sus ojos se posaron en el castaño, apretando los labios.
"TaeHyung..."
Kim rodó los ojos, y antes de seguir a Sasha, masculló: "Adiós, Jungkook. Daphne..."
Oyó a Jungkook suspirar, pero para entonces él ya estaba yendo detrás de la rubia.
"Eh, Sash. ¿Qué mierda ha sido eso?" cuestionó una vez llegó junto a ella.
"Ah, ¿Pero ella sí pudo decirme que estaba gorda y que Jungkook era mi reemplazo?
A todo esto, ¿Qué mierda hace él con ella?" bufó, negando con la cabeza y pasándole
los helados a Cody.
"Y yo que sé, tuvieron una cita, o algo así, ¿Qué importa?"
"Y yo pensé que eras uno de los hombres más inteligentes que he conocido..." rodó
los ojos, poniendo los envases de salmón ahumado y queso sobre la cinta, y
agarrando también los helados y que Cody llevaba. Ante la mirada confundida de
TaeHyung, ella suspiró, mientras que agarraba una bolsa de cartón. "Es obvio que al
chico ese le gustas, TaeHyung..."
Las reuniones exprés con el jefe le ponían los vellos de punta, sobretodo porque podía
tratarse desde un ascenso hasta un despido. No creía realmente que Gelbero fuera a
ponerle de patitas en la calle, pero siempre sería un TaeHyung novato cuando se
tratase de Gelbero reuniéndole de imprevisto.
"TaeHyung" oyó que alguien lo llamaba, y se mordió el labio al reconocer aquella voz,
girándose para toparse con Jungkook.
"¿Podemos hablar?"
Jeon mordió su labio inferior, dando un par de pasos hacia delante para estar más
cerca del castaño.
"Lo que pasó ayer... Lo que viste, no es lo que parece"
Bufando, TaeHyung rodó los ojos y tiró el agua restante junto al vaso. "¿Crees que
me importa, Jungkook?" resopló. "Tu vida y con quién te acuestas no son mi
problema realmente"
"¿Lo que quiera?" esta vez, el azabache copió la acción de TaeHyung y alzó las cejas.
"Que sí" chasqueó la lengua, volviendo a mirar al reloj de pared detrás de Jungkook.
Suspiró, porque era la hora de verse con Gelbero. "Tengo una reunión a la que asistir
con el gran jefe, adiós."
Sin decir nada más, ni dejar tampoco que Jungkook lo hiciera, TaeHyung se fue lejos
de él, no siendo consciente en absoluto de los ojos del azabache completamente fijos
en su espalda mientras que se marchaba. Jungkook se mordió el labio, lamiéndolo
después y suspiró.
N/A: Tengo mono de series, así que... Volví a empezarme LCDP desde el principio je
je xD
Cap dedicado a
Hoy os recomiendo 'Work' de ONER, un boygroup de C-Pop que amo con todo mi
corazón :(
[...]
TaeHyung llegó al despacho de Gelbero con el corazón en el pecho, tragando saliva
antes de llamar y ser atendido por Ansel, quien le abrió la puerta con una suave
sonrisa.
"El jefe te espera dentro" dijo, echándose hacia atrás para que el castaño pudiera
entrar. TaeHyung le reveló el nerviosismo con una rápida mirada, haciendo al otro
hombre reírse y negar con la cabeza.
Una vez Ansel cerró la puerta, saliendo él del despacho para dejar a ambos solos,
TaeHyung apretó los puños a los costados de su cuerpo, sintiéndose pequeño ante
tan enorme despacho. Gelbero levantó la vista de sus informes, posándola sobre él y
dándole una gran sonrisa que le puso aún más histérico.
"Buenos días, jefe" TaeHyung saludó cortésmente, inclinando la cabeza unos
centímetros hacia abajo y suspirando. Dios, sentía que iba a ponerse a sudar cuanto
antes, y deseaba todo menos eso. Era asqueroso. "Ansel me llamó hace menos de
media hora diciendo que necesitaba verme urgentemente, y..."
"Sí, es cierto, quería hablar contigo. Toma asiento, TaeHyung, por favor"
Asintiendo, TaeHyung dio unos cuantos pasos hasta quedar cerca de la mesa,
sentándose frente al gran jefe, quien dejó todos los informes y papeles a un lado para
poder centrarse únicamente en él.
Kim sentía que iba a quedarse sin aire. ¿Y si el jefe decidía que había sido demasiado
insistente, actuando como un Robin Hood de las exportaciones, y lo despedía? Maldita
sea... Él no se creía capaz de encontrar otro trabajo.
"Y... ¿Qué ocurre?"
"Verás, llevo unos días pensando en todo lo que ha estado ocurriendo últimamente
contigo, Kim." Ante esas palabras, TaeHyung sintió unas enormes ganas de llorar.
¡Era su fin! "Has conseguido tres contratos en menos de un mes, todos ellos con
ganancias impresionantes"
"¿T-Tres?" su ceño se frunció, confundido. Él sólo podía contar dos: Boho Cosmetics y
la renovación de Struttura tras haber conseguido clientes para dicha empresa.
"Boho Cosmetics, Struttura, y Celestes, una de las tres grandes cadenas de
mercancía textil para las que conseguiste que Struttura trabajase. Firmamos con ellos
a primera hora de hoy."
Los ojos de TaeHyung se llenaron de lágrimas definitivamente, pero esta vez, por
felicidad. Porque estaba orgulloso de él mismo, y de su trabajo.
"Eso es... Es genial, señor... Pero... ¿Q-Qué significa?"
"Significa que eres uno de mis mejores hombres, TaeHyung. Haces todo con sumo
cuidado, puliendo cada detalle al máximo y recopilando hasta lo último en
información, además de que considero que tienes un gran potencial con toda esa
insistencia personal que creo que tienes."
"Muchas gracias, de verdad, señor..."
"Eso no es exactamente lo que quería decirte, en realidad" mencionó, y TaeHyung
emitió un pequeño suspiro. "Gracias a tu consejo de «abrirnos a nuevas fronteras y
oportunidades», he decidido ampliarnos y dedicar una parte especial de nuestra
empresa al comercio textil y de pura cosmética. Y, quiero que te encargues
personalmente tú de ello"
TaeHyung escuchó atentamente, y cuando su jefe terminó de hablar, la primera
lágrima se le escapó inevitablemente.
Gelbero no iba a despedirlo, no iba a ponerlo de patitas en la calle... Quería poner
toda su confianza en él para un nuevo puesto mucho más importante.
"Tú me diste la idea, conseguiste los contratos e insististe, así que, ¿Quién mejor que
tú?"
Negando, trató de contener las lágrimas que luchaban arduamente por desbordar de
sus ojos, suspirando y apretando los labios.
"Sólo di que aceptas" se encogió de hombros. "Es todo lo que quiero escuchar"
TaeHyung soltó una pequeña risa, sorbiendo por la nariz y asintiendo efusivamente.
Claro que aceptaba, ¿Cómo no hacerlo, si estaba dando un gran paso hacia arriba en
la escalera del éxito?
"Acepto, señor."
"No sabes cuánto me alegra oír eso, Kim" la sonrisa que el mayor le otorgó fue
grande y brillante. Gelbero no era precisamente un vejestorio de hombre, TaeHyung
consideraba que rondaría los cuarenta años justos, pero inclusive así, siempre lo vio
como un padre. "Por cierto, para este proyecto no trabajarás solo." Advirtió,
levantando un dedo como si fuera a empezar un conteo. "Necesitarás la ayuda de un
contable y de un ayudante para el susodicho. Además de, por supuesto, tu secretario,
que, en este caso, seguirá siendo Jeon." Gelbero soltó un suspiro. "Aquí te dejo una
lista de los mejores contables que tenemos en la empresa"
"Oh, está bien" asintió, agarrando la lista que Gelbero le tendía y mirando los
nombres.
La empresa contaba con un total de cinco contables, tres allí y dos en la sede que
tenían en Canberra. Pero, de todos esos, TaeHyung sólo podía elegir a uno, y tenía
más que claro a quién.
"Harry Styles, lo quiero a él" señaló el nombre, colocando la hoja nuevamente sobre
la mesa.
"Lo sé, por eso lo elijo" TaeHyung le dio una gran sonrisa.
Sus cejas se alzaron involuntariamente, y casi se tragó con su propia saliva. Era un
jodido desastre, pero aquello le había tomado por sorpresa.
"¿Lo soy?"
"Está bien, lo entiendo" Gelbero le comprendió, recogiendo la hoja que estaba frente
al castaño y guardándola en su fichero. "Siguiendo con tus compañeros, Harry
necesitará un ayudante, va a ser mucho trabajo para él sólo y tendrá que contar con
alguien que le ayude con eso. ¿A quién quieres?"
"A quien Harry elija" se mordió el labio inferior. "Después de todo, será su ayudante"
Gelbero soltó una risa. "Encima eres considerado... Toda una joya"
"Yo... Está-está bien, lo haré en cuanto salga de aquí." Se relamió los labios, porque
seriamente aún no podía creerlo, ¡El jefe de la primera extensión de la empresa,
santísima mierda! Iba a explotar de la emoción, con su estómago hormigueando y su
corazón latiéndole velozmente contra las costillas. "Gracias... Muchísimas gracias por
esta oportunidad, de verdad. Significa un montón para mí, no... No sabe cuánto."
Él negó, intentando decirle con ese gesto, que no estuviera preocupada por él, pero
parecía algo casi imposible. "Gelbero me c-convocó para una reunión exprés, para
algo importante"
"N-No" volvió a negar, sorbiendo y dejando que la rubia le quitase las lágrimas que
humedecían su cara. "Callie... Él me convirtió en jefe de la primera extensión de la
empresa... Para el comercio textil y de cosmética"
"Gracias, Chihuahua..." se limpió las lágrimas con el dorso una vez ella se separó,
sonriéndole. "Ahora tengo que avisar a Harry y a Jungkook"
"¿A Harry?"
"Peterson" la voz de Chastity llegó a ellos, aguda como un pito y molesta como un
grano en el trasero. Separándose, TaeHyung suspiró.
"Te veo luego, cielo, me llama la mona Tity" Callie se inclinó una última vez para
darle un beso en la mejilla, girándose con una sonrisa para dirigirse hacia Chastity.
"Hola, jefe" saludó con un alzamiento de cejas, las manos escondidas en sus bolsillos.
"Jungkook, iba a llamarte ahora" dijo, cerrando la puerta a sus espaldas para luego
acercarse al azabache, que se encontraba frente a la estantería. "¿Qué haces aquí?"
Sacando su teléfono móvil, TaeHyung entró en el chat en busca del número de Harry.
Era la forma más fácil de contactar con él. Bendita tecnología...
De: TaeHyung
Jeon se encogió de hombros. "Te estaba esperando" simplemente dijo. "Espero que
no te moleste que esté aquí, pero quería hablar contigo"
"¿Sobre qué?" alzó ambas cejas, guardando el teléfono móvil de vuelta en sus
pantalones y mirando la cantidad de atlas que tenía a modo de colección, porque era
un gran fan de la geografía. Sintió los ojos de Jungkook fijos en su rostro y lo miró de
nuevo.
"Ah, sí" asintió. "Claro, es tu vida. Eres libre de hacer lo que quieras, Jungkook"
"¿Hm?" los ojos del castaño eran de pura incertidumbre, brillando casi con inocencia e
ingenuidad, porque realmente no sabía a lo que Jungkook se estaba refiriendo.
Jungkook se relamió los labios, sacando las manos de los bolsillos. "Desde el
domingo, hay algo que tengo muchísimas ganas de hacer"
"TaeHyung, Harry di-" el ruido de la puerta abriéndose ni siquiera fue perceptible para
sus oídos, pero sí que lo fue la voz de Daphne, la cual hizo que Jungkook se girase,
apenas separándose de TaeHyung, ambos pudiendo ver el rostro petrificado de ella.
Ella cerró fuertemente los ojos, abriéndolos tan sólo unos segundos después. "Harry
me manda a decirte que en seguida se reúne contigo" apretó los dientes, evitando el
contacto visual con ninguno de los dos. "Permiso"
"Daphne, espera" lo intentó de nuevo, pero para cuando se separó del azabache, la
mujer ya se había marchado. Él bufó, frotándose el rostro con ambas manos.
"Joder..."
Cuando volvió a alzar la mirada para ver a Jungkook, él tenía el labio inferior
apresado entre sus dientes.
Chasqueando la lengua, Kim rodó los ojos. "Tu ligue del mes te ha pillado con otra
maldita persona, Jungkook, ¿Es que no piensas explicarle nada?"
"No, porque no hay nada que explicar." Se relamió los labios. "Te he dicho que ella y
yo no somos nada, TaeHyung. Almorzamos un par de veces, pero en calidad de
compañeros de trabajo, nunca le dije que seríamos algo más."
"Ya, seguro... Porque con nadie llegas a ser nada más, ¿Verdad que no?" negó con la
cabeza, dándose la vuelta.
"No diría que con nadie, pero con ella definitivamente no. Lo que viste la noche
pasada fue Daphne siendo una persona considerada que ayudaba a otra. Me quedé
sin gasolina en el coche cuando volví a por mis cosas a la oficina y ella me llevó a
casa, pero tuvimos que pasar por el supermercado porque me quedé sin pienso para
Astra." Explicó, colocando sus manos en los hombros de TaeHyung para que se
girase. Una vez lo consiguió, suspiró. "Escucha, sé que tu impresión sobre mí no es la
mejor después de lo que pasó, y es normal porque fui un gilipollas contigo... Pero de
eso han pasado cinco años, TaeHyung, yo ya no soy así. No quiero estar cerca de ti
para usarte como cebo, sino porque me gustas de verdad"
El castaño apretó los labios, dando un paso hacia detrás cuando vio a Harry
acercándose a la puerta.
"Tenemos trabajo, Jungkook..." inhaló, planchando su camisa con sus propias manos.
"Ya hablaremos de esto en otro momento"
"Ya, claro que sí." Jungkook se pasó la lengua por los dientes superiores,
mordiéndose el interior de la mejilla y asintiendo, insatisfecho. "Jefe." Musitó,
dejándole ver a TaeHyung que la molestia en sus ojos era evidente.
Dos golpecitos en la puerta de cristal sonaron, y TaeHyung respiró hondo, apartando
la vista de Jungkook definitivamente. "Adelante, Harry, pasa."
c.-030
[...]
Harry se adentró al despacho del castaño, dándole una sonrisa a modo de saludo al
susodicho, y asintiendo con la cabeza en dirección a Jungkook, quién simplemente le
devolvió el gesto, su mandíbula apretada todavía por lo ocurrido con Kim.
"¿Te encuentras bien, TaeHyung?" quiso saber el de pelo rizado, observando a Kim
con preocupación brillando en sus ojos.
"Parece como si hubieras estado llorando" murmuró, y entonces fue cuando Jungkook
volvió a elevar la vista para mirar a TaeHyung, analizándole en profundidad.
"Oh, no te preocupes por eso, tranquilo" le dio una sonrisa dulce, haciendo a Harry
asentir, algo más aliviado.
"He leído el mensaje que me has enviado y he intentado venir lo antes posible" dijo
Harry, y TaeHyung asintió.
"Tomad asiento, por favor" pidió, suspirando y girándose para caminar hasta su silla
detrás del escritorio. Harry obedeció la petición de TaeHyung, sentándose delante
suya, sin embargo, Jungkook no lo hizo, y TaeHyung lo observó mientras que se
colocaba las gafas. "Jungkook"
"¿Yo también?"
"Sí, claro, siéntate" señaló la silla contigua a la de Harry, relamiéndose los labios.
"¿Qué pasa, TaeHyung?" Harry quiso saber, frotándose las manos que estaban en su
regazo, mirando atentamente al castaño.
"Veréis, os he convocado aquí porque hay algo muy importante que deciros."
Poniendo los codos encima del escritorio, dejó que sus nudillos le rozasen la barbilla,
apoyándose en ellos. "Hace tan sólo unos minutos, tuve una reunión con Gelbero"
"¿Ha pasado algo malo?" Jungkook preguntó, absorbiendo su propio labio inferior.
"No, qué va, para nada" inhaló profundamente, sintiéndose temblar al instante de
pensar en lo que tenía que contar. ¿Cómo lo explicaría, si no era capaz él mismo de
creérselo? "Él me dijo que quería expandir la empresa a nuevos horizontes, creando
una extensión especialmente para el mundo textil y de cosmética, y que... Fuese yo
quien se encargase de ello"
Así fue, como los ojos de Harry se ampliaron enormemente, viéndole con sorpresa.
"Pero, TaeHyung... Eso es maravilloso"
"Sí, lo sé" asintió, sonriendo con toda la emoción saliendo nuevamente a flote. "Voy a
ser el jefe de esa plantilla en especial, Gelbero quiere que sea su mano derecha, y...
Yo necesito un contable de confianza que me ayude, es por eso que estás aquí" lo
señaló. "Quiero que seas tú"
"Sí, eres el mejor y quiero que trabajes conmigo" asentía el castaño, mirándole como
si Jungkook, al lado del hombre con el cabello rizado, apenas existiera.
"Me alegra oír eso" aquella curva tan bonita y característica de TaeHyung apareció en
su precioso rostro, brillando intensamente y demostrando su felicidad por los hechos
ocurridos. "Porque necesitas un ayudante que te haga el trabajo más fácil, cosa que
dejo completamente a tu elección"
"Está bien, sí" volvió a frotar las manos, viéndose ansioso. "Pero, quiero contar con tu
aprobación, así que, ¿Te parece bien si lo elegimos juntos? Aún no tengo mucha
experiencia en esto de secretarios, mi máximo logro ha sido aguantar a Daphne...
Hasta ahora." Rió entre dientes, pero luego observó a TaeHyung, asustado
repentinamente. "Por favor, no me hagas elegirla a ella"
TaeHyung y el azabache compartieron una mirada fugaz, antes de que Kim negase
rotundamente con la cabeza. Después de todo lo que había pasado, ¿Tener a Daphne
en su equipo? Ni de broma. Es que ni siquiera sonaba como una opción de plan Z.
"Tranquilo, Daphne no entra en mi lista de secretarios ejemplares, por mucho que me
siente mal hablar de una compañera sin que esté presente. Él desvió su vista de
Harry a Jungkook, una vez más, como si ambos tuvieran un imán que les impedía
apartar la mirada por más de cinco minutos. "Jungkook, ¿Puedes imprimir la lista de
secretarios en la empresa?"
"Y tú mi secretario"
"¿Qué ocurre?"
"Nada, no-no es nada... Sólo que... Esta mañana, cuando desperté, pensé que lo más
emocionante que haría sería cenar con mi madre para celebrar la renovación y los
tres contratos que ha conseguido gracias a ti... Que, por cierto, quiere conocerte pada
agradecerte en persona" mencionó, haciendo a Kim reír. "Y resulta... Que ahora soy
el contable de la primera extensión de I. Gelbero Enterprises, tócate las narices..."
"Te entiendo" suspiró TaeHyung, apretando los labios. "Yo creía que lo más
interesante de mi día de hoy, iba a ser firmar seis contratos y pasar lo que quedase
de tarde y noche con mi perro, pero... Me ha llamado el gran jefe para darme la
noticia, y he acabado llorando en el trayecto desde su despacho hasta el mío" soltó
una suave risita, la cual fue correspondida por Harry.
"Sí, hay un tal Jeon Jungkook, que es nuevo" asentía el azabache, haciéndose el
desentendido. "Dicen que es el mejor, aunque creo que ya está cogido" se relamió los
labios, mirando a TaeHyung con una ceja levemente alzada. "¿No, jefe?"
Sintiendo como sus mejillas comenzaban a arder mientras que le pasaba la lista a
Harry, TaeHyung bufó.
"Conozco a un Jeon Jungkook, pero no ese que dices que es el mejor..." le sonrió
sarcásticamente al susodicho. "Preséntamelo algún día"
Harry se rió entre dientes, negando con la cabeza sin levantar la vista del papel.
"Parecéis ese tipo de parejas a las que les encanta sacar de quicio al otro"
"¿Pareja?" casi tuvo miedo de decir, abriendo mucho los ojos. Harry asintió, aún
leyendo nombres. "Dios, no... Estamos muy lejos de eso"
"He oído decir que este chico es muy bueno, aunque sea un novato" dijo Harry,
levantando la vista y enfocándola en TaeHyung. "Louis... ¿Tomatinson?" arrugó el
rostro, al no poder leer bien su nombre.
Harry asintió. "Entonces él, aunque no estoy seguro de poder llamarlo por su apellido"
apretó los labios.
"Bueno, pues ya podemos seguir con lo nuestro" murmuró, y al ver como las cejas de
Jungkook se elevaban, de forma sugestiva, tuvo la necesidad de aclarar: "Con
nuestro trabajo"
"Joder, jefe" bufó, molesto. "Para una vez que me ilusionas..."
"Lo dice quién hace menos de una hora estaba contra la pared y con mi lengua en la
boca" resopló, viendo a TaeHyung levantarse y caminando hasta él.
"Por lo que has conseguido" respondió, mordiendo su labio inferior. "Cuando te elegí
para que fueras mi jefe, no sólo fue porque reconocí tu cara y supe que tenías que ser
tú... También fue porque sabía que ibas a ser el mejor. Y no me equivoqué"
Las pestañas largas y oscuras del castaño revolotearon, intentando ocultar el sonrojo
que cubría su rostro cuando lo agachó. "Gracias, Jungkook" logró decir, soltando un
hondo suspiro que no sabía que había estado conteniendo, levantando la barbilla y
dedicándole una pequeña sonrisa. "Significa mucho para mí"
Hoy os recomiendo 'Utopia' de ATEEZ porque es arte, ellos son arte y... ya está, sólo
eso jejeje
[...]
"Me quedan menos de dos meses para parir, y ya siento que quiero que salgan de mí"
se quejaba Sasha al teléfono, mientras que TaeHyung ordenaba algunas cosas en su
casa, el jueves por la tarde, justo después de haber salido de trabajar.
"Coño, TaeHyung" bufó la mujer, y el castaño supo que había rodado los ojos, incluso
sin haberla visto. "Voy a parir a mis hijos, ¿O qué voy a hacer? ¿Cagarlos? ¿Mearlos?
No."
"Ya, pero no soy una lámpara" replicó, y en esta ocasión, TaeHyung fue quién rodó
los ojos. No tenía remedio.
"Está bien, como tú quieras..." la dejó ganar, colocando la manta de Yeontan sobre la
pequeña camita.
"¿Eh?" Incorporándose, TaeHyung fue hasta el sofá, colocando los cojines en su sitio
antes de que Yeontan corriese a subirse sobre ellos. Resoplando, caminó hacia el
mueble en el que estaba su teléfono y agarró una de las copas para servirse un poco
de vino blanco.
"Cuando me llamaste dijiste que tenías algo que contarme, y he estado tan ocupada
quejándome de mi vida de embarazada feliz y hambrienta que no has podido decirme
nada, ¿Qué era?"
"Oh, eso... Dame un momento" cuando escuchó el sonido afirmativo que Sasha
emitió, el castaño correteó hacia la cocina, buscando en la pequeña bodega uno de
sus vinos favoritos. Una vez lo encontró, fue de vuelta al salón. "Ya estoy"
"No le tires arena de esa a tu hermano en la cabeza, Jaziel" oyó que Sasha decía
mientras que él mismo se servía el vino en la copa e iba hacia el sofá, dejando la
botella en la mesita y el teléfono junto a él. "¡Que no muerdas eso, que se te va a
romper un diente, hombre!"
Luego de eso, un llanto se escuchó. TaeHyung supo que se trataba del menor de los
hermanos, cuando Sasha suspiró.
"¡Beau, tu hijo está llorando, te toca a ti ahora!" chilló, haciendo que TaeHyung
entrecerrase los ojos por el estruendoso grito mientras que rebuscaba en la tele algo
que ver. "Procede, Tae."
El silencio llegó, mientras que Sasha parecía digerir la noticia que TaeHyung acababa
de darle. Ella respiró hondo, como si estuviera a punto de gritar, y entonces,
simplemente salió.
"Bueno, gracias" masculló, riéndose entre dientes y atendiendo a Yeontan cuando una
de sus patitas se posó en su muslo. "La verdad que es lo más parecido a un ascenso
que he tenido en mi vida... Ahora soy uno de los jefes, ni siquiera puedo creerlo"
"Lo sé, es increíble, pero tú totalmente te lo mereces, cariño. Eres la persona más
trabajadora y consecuente que conozco, no podría ser otro mejor que tú. Gelbero
aprecia tu valor como empleado, admiro eso de él."
"Sí, yo también" con los ojos fijos en la cabeza del animal, TaeHyung suspiró. Aún
estaba como en una especie de nube, tratando de asimilarlo e intentando vivir con la
emoción que aquello suponía.
"Seguro que sí, pero como no miras WhatsApp, nunca te enteras de nada. Eres todo
un caso" suspiraba la rubia, y Kim se encogió de hombros, porque no podía negar un
hecho tan evidente como ese.
"Voy a mirar, a ver. Tengo como dos mil mensajes sin leer... Menuda locura"
Resoplando, TaeHyung dio un sorbo a su exquisito vino, mientras que con la otra
mano se encargaba de entrar a la aplicación de mensajería instantánea para revisar
los mensajes.
"También te digo, antes de ayer los miré todos. No respondía a muchos, pero leer los
leí..." se mordió el labio inferior, entrando en el chat de Chastity cuando vio que tenía
unos cuantos mensajes sin leer de ella. "Oh, pues sí que me lo ha enviado" leyendo
por encima, la invitación, asintió para sí mismo y para la propia Sasha, aunque ella no
pudiese verlo.
"Es en una especie de nave de un amigo íntimo de Gelbero. Creo que es en la misma
en la que se organizó el último aniversario"
"Ah, ya, recuerdo esa fiesta. Tuve que irme a los cuarenta y cinco minutos porque el
cóctel de marisco me sentó fatal... Qué fatiga."
"Sí, me acuerdo que después de eso, muchas personas colapsaron los servicios, y el
antiguo guarda de seguridad, no sé qué Reynold, se cagó encima. Fue un maldito
show"
"Ponte ese"
"No sé... ¿Traje? Tampoco tengo una gran variedad en mi armario, sólo visto con
camisas, chaquetas, pantalones de pinza y algunos vaqueros. Calculo que tengo como
unas... diez camisetas."
"Quizás con una camisa y un pantalón de pinza sin chaqueta a juego, estarías muy
bien."
"Lleva el abrigo ese que te regaló Marietta por Navidad, es bonito y te queda muy
bien"
"Claro, si yo tengo un sentido de la moda muy nivelado... Vestí a Cody para mi boda,
y salió hasta en una revista."
"Es genial, Sash" TaeHyung soltó una pequeña risita, centrando su vista en la
televisión, cuando el timbre sonó. "Te dejo, cariño, alguien está llamando"
"Vale. Mándame una foto mañana cuando te hayas preparado para saber cómo vas,
¿Sí?"
"¿Jungkook?"
"Tienes que venir conmigo, es urgente. Astra está poniéndose de parto, y creo que
necesita a Yeontan con ella" explicó, logrando con ello que los ojos del castaño se
ensanchasen con sorpresa.
"Hay que darnos prisa. ¿Vienes en coche o tengo que coger yo el mío?"
"Vengo en el mío, vamos" suspiró, haciéndole una seña a TaeHyung para que fuera
detrás suya.
"Dos edificios por detrás del supermercado en el que nos encontramos el otro día"
respondió, sosteniendo al cachorro entre sus brazos al momento en que Kim se lo
tendió para cerrar la puerta.
"Bien, pues corre, eso no está muy lejos, pero estaremos jodidos si hay mucho
tráfico"
"Vale, vale" asintió, respirando hondo antes de mirar hacia atrás para verificar la
comodidad de su mascota, cuando lo hizo, comenzó a rebuscar en su teléfono móvil.
"Aquí pone que normalmente el cordón umbilical se les desprende solo, pero cuando
no es así se les debe de retirar con cuidado" se encogió en su lugar cuando sintió que
la velocidad aumentó.
"¿Y también que hay que darle de tomar la leche de Astra en cuanto los cachorros
nazcan?"
"Supongo que es porque voy a ser abuelo, ¿No?" no apartó la mirada de la carretera,
pero aún así TaeHyung pudo ver el pequeño hoyuelo que se formaba en su mejilla.
"Yo también voy a serlo..." miró sus manos juntas en el regazo, y luego a Yeontan. Él
suspiró.
"Bien, pues me alegro de no estar solo en esto" mencionó Jungkook, haciendo que
Taehyung lo observase de nuevo, justo cuando estaba aparcando frente a su edificio.
"Ya hemos llegado" anunció, quitando las llaves y saliendo del coche primero, para
poder abrir la puerta de TaeHyung y también la de Yeontan.
"TaeHyung, ven" oyó la voz de Jeon, que se le había adelantado. Siguiendo el sonido
de su voz, el castaño llegó a una pequeña sala, donde estaba la pequeña mascota
tumbada, jadeando. "Cuando me fui estaba empezando con las contracciones" le dijo,
pasando la mano suavemente por su cabecita y acariciándola.
"Sí, ehm... ¿Podrías traer más agua? Se le está acabando, y necesita mantenerse
bastante hidratada"
"Gracias" le dijo, agarrando el vaso de forma descuidada, y haciendo así que sus
dedos se rozasen sutilmente, ojos chocando al instante debido a ello. TaeHyung tragó
saliva, desviando la mirada nuevamente hacia la mascota jadeante. "Dicen que es
probable que vomite durante las contracciones e incluso el parto, he traído un paño
por si acaso"
TaeHyung tenía los ojos fijos en Astra, asintiendo y sentándose en el suelo junto a
Jungkook, su espalda quedando apoyada en la parte trasera del sofá. Yeontan trepó
hasta su regazo, sentándose allí. El castaño agradecía profundamente que su
cachorro fuese tranquilo y manso, de lo contrario se hubiera topado con un montón
de problemas.
"Ah, creo que ya viene uno" anunciaba Jungkook, observando como algo se asomaba
por las piernas de Astra, y luego, un pequeño cuerpecito lleno de placenta y sin pelo,
se posó sobre la toalla en la que Jungkook había acostado a Astra. Los ojos del
castaño se llenaron de lágrimas.
"Es muy bonito..." logró emitir, abrazándose a Yeontan. "Tanie, cielo... Mira a tu
bebé" hizo que el animal siguiera con los ojos su propio dedo, señalando al cachorro
recién nacido.
"Lo es..." asintió Jungkook, dándole una sonrisa a TaeHyung, quién trataba de
limpiarse las lágrimas.
Dos horas después, los cuatro cachorros de Yeontan y Astra estaban mamando de la
leche materna, ya limpios de placenta y restos que la propia madre se había
encargado de eliminar.
Jungkook se dejó caer contra el sofá, suspirando de agotamiento y mirando a
Yeontan, quién se había bajado del regazo de TaeHyung para acercarse lenta y
cuidadosamente a su familia. Sus ojos viajaron al castaño, quién, con sus ojos
cerrados, dormía plácidamente, su mejilla presionándose con el hombro.
Una sonrisa estiró sus labios, acercando la mano hasta el cuerpo de TaeHyung,
jalándolo hacia sí mismo y sosteniendo su cabeza para luego empujarla hacia su
regazo. El castaño se acomodó, su cabeza contra los fuertes muslos del azabache, sin
siquiera inmutarse.
"Somos abuelos, TaeHyung..." le dijo al chico que yacía dormido sobre él, suspirando
antes de que una enorme sonrisa en sus labios mientras que acariciaba su pómulo
enrojecido por la presión de haber estado contra el hombro.
c.-032
N/A: Me siento vacía, he acabado las series que tenía pendientes en Netflix, y ya no
sé qué más ver :( Ayudaaa xD
Hoy os recomiendo 'Last Hurrah' y 'Knees' de mi esposa número 7500 Bebe Rexha.
No hay palabras para describirla, la amo.
[...]
TaeHyung se despertó confundido, sin tener la menor idea de dónde era que se
encontraba, sólo sintiendo que su cabeza estaba apoyada sobre algo que parecía una
mezcla entre duro y blando, su mejilla presionándose contra un material extraño.
Relamiéndose los labios, se incorporó, aún algo aturdido por el sueño y la extrañeza
de no saber el lugar en el que estaba actualmente.
Miró a ambos lados, tratando de encontrar algo que le pareciese familiar, hasta que
vio a Astra tumbada frente a él, con cuatro crías succionando sus mamas y a Yeontan
junto a ella, profundamente dormido. Entonces, supo que se encontraba en la casa de
Jungkook, y suspiró, porque no sabía qué hacía allí, ni dónde demonios estaba el
susodicho.
Entonces, oyó su voz y se dio cuenta de que Jeon estaba más cerca de lo que le
hubiera gustado —o no.—, justo a su lado.
"¿Qué... Qué hago aquí?" masculló, frotándose los ojos con pereza.
"Pues dormir, supongo" Jungkook respondió como si no fuera la gran cosa. "Anoche
Astra tuvo a los bebés, duró cerca de dos horas y media, para cuando terminó tú ya
estabas dormido, y yo demasiado cansado como para moverme de aquí... Así que
simplemente te dejé dormir sobre mí" tamborileó con ambas de sus manos en sus
muslos gruesos. "En mi regazo, en realidad..."
"¿Amaneció?" Kim miró a Jungkook con los ojos entrecerrados y las cejas fruncidas.
"¿No has dormido?"
"Vomitó justo cuando estaba por quedarme dormido, tuve que hacer malabares para
limpiarlo todo, a ella y para no despertarte a ti, sobretodo"
TaeHyung hizo una mueca con sus labios. "Podrías haberme despertado... Me hubiera
ido a casa"
El castaño suspiró, rodando los ojos ante el sarcasmo del azabache, sintiéndose
irritado al respecto.
"Bueno, lo que digas..." murmuró, cerrando los ojos por un momento antes de notar
como la mano de Jungkook se posaba en su hombro. "Debo de ir a casa para
asearme y prepararme, ¿Irás a trabajar?"
"Claro, no puedo faltar, mi jefe es muy exigente" le guiñó un ojo al castaño, quién
bufó, negando con la cabeza. "Además, hoy tenemos una reunión con Gelbero para
organizar la fiesta de esta noche, recuerda que es en tu honor"
"Ay, Dios... Es verdad, la fiesta" cayendo en cuenta de todo lo que tenía que hacer el
día de hoy, a una hora tan temprana, TaeHyung se puso a lloriquear. "No quiero ir..."
Jungkook le observó con una ceja alzada, su típica sonrisita ladeada jalándole de las
comillas. "¿Y tú eres el segundo gran jefe, Kim?"
"Déjame en paz, Jungkook" abultó los labios, haciendo un puchero sin ser apenas
consciente de ello y apoyándose contra el sofá de costado. "Sólo quiero volver a
dormir"
Arrugando la nariz, TaeHyung abrió inmediatamente los ojos, "Oye, que yo soy muy
profesi..." estuvo a punto de refunfuñar, hasta que se topó con el rostro del azabache
tan cerca del suyo. "¿Q-Qué haces?"
"Darte los buenos días como se merece" respondió, relamiéndose los labios y
empujando suavemente el cuerpo del castaño hacia atrás, hasta que TaeHyung
estuvo por completo en el suelo, y él encima suyo. Parpadeando con completo
desconcierto, tragando saliva y entreabriendo los labios para dejar escapar aire de
forma temblorosa.
Jungkook se cernió sobre él, colocando una mano junto a la cabeza castaña de
TaeHyung en el suelo, mordiéndose el labio mientras que la distancia entre ambos iba
disminuyendo conforme Jungkook se acercaba y acorralaba al castaño. Su otra mano
se situó en la cintura de TaeHyung, empujándose a sí mismo en mitad de las piernas
ajenas. Kim inhaló de forma temblorosa, viendo la sonrisa de Jungkook muy cerca de
su rostro.
"Buenos días, jefe..." murmuró en tono meloso, ladeando la cabeza unos centímetros
antes de terminar con la distancia entre ellos, presionando su boca contra la de
TaeHyung en un beso lento, húmedo y caliente que puso sus vellos de punta,
haciéndole inhalar pesadamente por la nariz al mismo tiempo que rodeaba el cuello
de Jungkook y jalaba de los pequeños cabellos en su nuca, siguiéndole el beso.
Sonriendo por las reacciones tan puras de TaeHyung, Jungkook lamió su labio inferior
en finas franjas, chupando y succionándolo a su antojo, dejando que TaeHyung le
mordiera el labio para estar en igualdad de condiciones, entreabriéndolos y dejando
que la lengua del castaño se abriese paso en su propia boca.
Para cuando el beso estaba subiendo de tono, el azabache sintió como algo jalaba del
dobladillo de su pantalón hacia abajo, y, separándose con un gruñido que rozaba casi
lo animal, se topó con el pequeño Yeontan mordiéndole.
TaeHyung también se incorporó, aún con el corazón latiéndole ferozmente contra las
costillas y pareciendo casi desconcertado por lo que acababa de ocurrir. Hasta él
mismo se sorprendía de lo patéticamente fácil que caía por los besos y las manos de
Jungkook sobre él. Era absurdo y penoso, no podía evitar sentirse avergonzado de
ello.
"¿Seguro, jefe?"
"Claro que sí" respiró hondo, colocándose bien la camisa y recayendo nuevamente en
Astra y los cachorros. "¿Qué harás con ellos?"
"Pues... No lo sé..."
Apretando los labios, él suspiró. "Le diré a Maggie que venga a cuidarlos, ¿Te parece
bien?" sacando el teléfono de su bolsillo, TaeHyung esperó una respuesta por parte
del azabache, la cual no tardó demasiado en llegar.
"No creo que sea un problema, le pagaré extra." Respondió, sin mirarlo de vuelta,
simplemente concentrándose en escribirle a la chica. "Aunque, debo de dejar a
Yeontan aquí"
De: TaeHyung.
¿Te importaría hacerme un grandísimo favor? Yeontan acaba de ser padre y Astra
necesita que la cuiden, ¿Podrías pasarte? Tendrás una bonificación extra, por
supuesto.
Gracias.
"Bien..." Jungkook pinchó en el icono de una pequeña cámara para hacerle una foto a
la nueva familia perruna y mandársela a la chica. "Ella pregunta los nombres de los
pequeños..."
"Ni siquiera sabemos qué haremos con ellos... ¿Tú has pensado en algún nombre?"
"Algo así... ¿Y tú?"
"El otro día vi dos que me gustaron, uno de chico y otro de chica."
"Suéltalos" hizo un movimiento con la mano, dándole pie para que hablase.
"Kora y Enzo."
Analizando los nombres al mismo tiempo que observaba a los cachorros. "Me gusta, sí
señor..." asintió, señalando a uno de los machos. "Enzo" luego, señaló a una hembra.
"Kora" otro macho, "Denis..."
"¿Y esa?" El castaño señaló a la hembra restante y que aún no tenía nombre.
"Cuál"
"Cuál."
"Agh, eres un imbécil." Rodó los ojos, bufando y pasando por el lado de Jungkook
para dirigirse a Yeontan. "Pero me gusta el nombre"
El azabache dio unos pasos en su dirección, viéndose falsamente afectado por las
palabras de TaeHyung, pero luego, había una sonrisa confiada jalando de sus
comisuras hacia atrás. Para cuando el castaño quiso darse cuenta, ya tenía a
Jungkook pegado a él, agarrándole de un costado del cuello y de la cintura.
"Para mí significa mucho, jefe." Susurró, sus ojos fijos en los labios aún húmedos de
TaeHyung, quién soltó un suspiro al notarlo, sintiéndose repentinamente nervioso y
dando un paso hacia atrás.
"Uhm, yo... Necesito café. Mucho café" dejó escapar una bocanada de aire "Nos
vemos en la oficina, Jungkook. Adiós"
Todo lo que tenía que ver con Jeon le ponía nervioso. Se supone que su tensión
sexual se había disuelto luego de haber tenido relaciones, pero parecía como si se
hubiese intensificado aún más... Era estúpido e innecesario como su cuerpo parecía
desear cada vez más el de Jungkook.
¿Qué diantres debía de hacer para escapar de esto sin ser horriblemente dañado de
nuevo? No pasaría por algo así de nuevo.
c.-033
[...]
"Hola" le saludó, una sonrisa inquieta posándose en sus labios al instante. Callie
frunció el ceño, sin saber muy bien qué estaba ocurriendo con su querido TaeHyung,
el cual no se veía demasiado bien.
"Sí, por supuesto" ella asintió, no luciendo demasiado confiada en la afirmación del
castaño. Porque Tae definitivamente no parecía bien. "Pero, pensé que no querías
venir, ¿Cómo es que has cambiado tan radicalmente de opinión?"
"Desconectar"
"Sí, Callie, desconectar" sus cejas se fruncieron, viéndola con extrañeza, ¿Por qué
parecía estar dudando de lo que decía? "¿Por qué tanta insistencia en recalcarlo?"
Callie simplemente le dio una sonrisa divertida, apoyando los codos encima del
mostrador y luego la barbilla sobre una de sus palmas. "Porque tú siempre dices que
no eres el tipo de persona que se despeja con ambientes fiesteros, así que no sé qué
es lo que realmente intentas..."
En momentos como estos, TaeHyung detestaba la idea de que alguien como Callie o
Sasha pudieran llegar a conocerlo así de bien, tanto que incluso se olían sus mentiras
antes de que pudiera decirlas. Era asombroso, escalofriante y una mierda total.
"Vale..." suspiró, y antes de hablar sobre la verdad, miró hacia los lados para verificar
que ningún chismoso estuviera escuchando —a excepción de Callie, claro, que era la
reina del chisme—. Una vez lo comprobó, se relamió los labios, dispuesto a soltarlo
todo. "Sí que quiero desconectar, pero no precisamente del trabajo, si no de
Jungkook"
"Ohm, comprendo" asentía la rubia, mirándolo atentamente. "¿Ha pasado algo con
él?"
"Lo entiendo, pero, ¿Qué es lo que quieres exactamente?" cuestionaba ella, alzando
las cejas cuando vio un atisbo de duda en la expresión del castaño. "Porque desde
que te conozco, has estado huyendo de todo tipo de relaciones, fueran de la clase que
fueran. Has huido del chico este que se te acercó a ti los primeros meses de trabajo,
el socio de Amares."
"Sí, sé de quién me hablas, pero no recuerdo su nombre, sólo que era un tipo muy
baboso."
"Ya, bueno... No quiero que me hagan daño, ¿Qué puedo hacer?" se encogió de
hombros, poniendo una sonrisa apenada en su rostro. "No creo que la atracción de
Jungkook por mí vaya a algo más de lo sexual, y yo no soy del tipo que quiere sólo
sexo, Callie..."
Poniendo una mueca amarga en su rostro, Callie alargó un brazo para apretar la
mano del castaño, suspirando. "Cielo, no puedes dar por hecho algo que no sabes...
¿Y si no va más allá de deseo sexual, TaeHyung?" murmuró, mirándolo directamente
a los ojos y viendo su nerviosismo. "¿Y sí... Jungkook se ha dado cuenta de que vales
más de lo que nunca imaginó, y su única forma de demostrártelo es... en la cama?"
Kim volvió a morderse el labio, negando con la cabeza y dándole una mirada llena de
angustia a la rubia.
"No... No tengo ni idea de eso, Chihuahua, no sé qué es lo que pasa por su cabeza
con respecto a mí, y ni siquiera sé si quiero saberlo..." una bocanada de aire brotó de
sus labios, y, tal y como Callie supo que esa primera vez, TaeHyung le estaba
mintiendo, ahora tenía muy claro que todo lo que soltaría, sería completamente
honesto; tal vez demasiado. "Lo único que sé es que Jungkook despierta en mí cosas
que no tenía ni idea que existían."
Las cejas de Callie se alzaron. "¿Cosas cómo...?" y TaeHyung la observó como si fuera
obvio.
"¡Oh!" emitió, luciendo sorprendida por su propia incredulidad. "Te refieres a algo así
como... ¿Deseo sexual?"
"Sí, justo eso" asintió, relamiéndose los labios. "Cada vez que estoy cerca suyo, el
espacio personal ni siquiera es una opción, que acabemos besándonos es el menor de
los problemas, y yo... Yo pensé que cuando nos acostásemos, todo eso se esfumaría
y volvería plácidamente a la normalidad que debería de ser nuestras vidas como
simples compañeros de trabajo. Pero no fue así"
"Claro que no" Callie se rió entre dientes, mirando al castaño con ternura y
acariciándole la mejilla suavemente. "Cariño, cuando deseas mucho a alguien y tienes
relaciones con esa persona, la tensión y el deseo sexual no se consume, al contrario,
se hace mayor... Te consume y te posee por completo, por mucho que intentes
evitarlo." Hizo una mueca, apretando los labios y el brazo de TaeHyung
posteriormente, cuando sus ojos perdidos le miraron.
Kim frunció el ceño. "¿Estás intentando decirme que vuelva a tener sexo con
Jungkook?"
Nada más verla, TaeHyung rodó los ojos, volviendo a girarse hacia Callie.
"Supongo que la culpa es mía por pensar que te gustaba" oyó que Daphne le decía a
Jungkook. TaeHyung vio a Callie abriendo mucho los ojos, los cuales estaban
completamente fijos en él.
"Wow, esto parece uno de esos culebrones que mi hermana y mi prima veían por las
tardes cuando yo todavía era una niña" Callie suspiró, mirando la escena con anhelo.
"No, Daphne."
"Nos besamos en la discoteca, hemos ido a almorzar juntos, Jeon." Cuando el castaño
finalmente se giró, vio a la chica con los brazos cruzados, mirando con reproche a
Jungkook y luciendo bastante molesta.
"Somos compañeros, los compañeros van a comer juntos, y te besé antes de saber
que ibas a apostar contra mí y contra mi jefe, pero eso tampoco significa nada,
Daphne." Jungkook suspiró. "Lo siento si te hice pensar algo que no era, pero
tampoco considero que en algún momento te di motivos para pensar que me
gustabas"
"¿Es por Kim?" ella casi escupió, poniendo a Jungkook confuso y a TaeHyung con el
ceño fruncido. ¿Esto era en serio?
"¿Qué?"
"¿Perdona?" Callie bufó en voz alta, detrás suya. "Eh, tú, fantasma, ¿A quién coño
llamas malfollado?"
"A este desgraciado de aquí" señaló a TaeHyung, mirando a Callie. "Tu querido
amigo, que no tiene suficiente con querer follarse a su secretario, sabiendo que me
gustaba, sino que también quiere quitarme a mi puto jefe"
"¿Es por Harry?" cuestionó TaeHyung. "Esto no es ni siquiera personal, Daphne. Harry
es el mejor contable, y Gelbero me ha nombrado segundo jefe de la compañía en la
nueva extensión, no tiene que ver contigo"
"Oh, ¿De verdad que no?" una de sus cejas se alzó de forma sarcástica. "Porque
recuerdo que fui a pedirte ayuda con tu estúpido secretario, y creí que me ayudarías
porque eres el bueno de Kim TaeHyung, pero no eres más que un hijo de puta,
envidioso y reprimido sexual. Das asco"
TaeHyung apretó los dientes. "Sasha tenía razón, estás amargada, Daphne."
"¡¿Pero qué mierda haces, chalada?!" exclamó la rubia, saliendo del mostrador para
socorrer al castaño.
"Darle a este hijo de puta lo que se mere-" antes de poder acabar la frase, los ojos de
Daphne se quedaron fijos en un punto detrás de TaeHyung, ella manteniéndose
petrificada y blanca como el papel. "S-señor Gelbero..." balbuceó.
"Señorita Byrne" asintió con la cabeza, poniéndose al lado de TaeHyung y mirándolo.
"¿Se encuentra bien, Kim?"
"A mi despacho" indicó, marchándose de allí y siendo seguido por una asustada
Daphne.
"Esa marrana" gruñó Callie, viendo por donde la pelinegra se marchaba. "Cariño,
háblanos"
Dando un paso hacia atrás, saliendo del agarre de Jungkook, TaeHyung apretó los
labios. "Yo... Tengo trabajo que hacer" murmuró. "Nos... Nos vemos luego"
Hoy os recomiendo 'Towers' de mis diosas número uno, Little Mix, son geniales.
[...]
Había visto su rostro luego de que Daphne lo hubiese golpeado, y a pesar de que el
propio Jungkook no le hubiera dado tanta importancia si hubiese estado en el lugar
del castaño, sabía que él sí se había visto afectado por lo ocurrido. TaeHyung se
mantenía fuerte y seguro, pero en el fondo aún se encontraban pequeños restos de
ese TaeHyung al que Jungkook solía conocer, quién era bastante sensible con
respecto a esos temas.
Suspiró, esta vez viendo como Callie se acercaba al despacho de TaeHyung y llamaba
a la puerta, también diciéndole algo al hombre a través del cristal. Pocos segundos
más tarde, ella abrió la puerta y se adentró. Pero tan sólo medio minuto después,
salió de allí, sus labios apretados en una mueca de disgusto que, sin duda alguna,
inquietó aún más a Jungkook, quien terminó por levantarse de su asiento y caminar
hasta el exterior para llegar a Callie antes de que ella se fuera.
"Un poco afectado, supongo" suspiró, pasándose la mano por la frente. "Él... No creo
que esté acostumbrado a este tipo de trato, que le humillen y que lo traten así de
mal." Se encogió de hombros, viendo a Jungkook asentir a modo de comprensión.
"Esa pedazo de gilipollas siempre ha tenido algo en contra de TaeHyung, por mucho
que haya intentado negarlo, desde el primer momento en el que él entró... Ella lo ha
repudiado."
"Supongo que lo de Harry ha sido el detonante"
"Veré qué puedo hacer" se metió las manos en los bolsillos de los pantalones,
inhalando profundamente antes de dar algunos pasos al despacho del castaño.
"Mucha suerte"
"Gracias, aunque espero no necesitarla" dándole una suave sonrisa, Jungkook golpeó
levemente la puerta de cristal, tan sólo un par de toques para que TaeHyung lo
escuchara con claridad.
"Adelante" le oyó decir, en voz baja y algo débil. Jungkook no tardó en abrir la puerta
y dar un paso hacia dentro, viendo a TaeHyung con la cabeza gacha, las gafas a
mitad de tabique y unos cuantos papeles en sus manos. Pero él no parecía demasiado
atento a ellos. "Callie, te he dicho que estoy bien" murmuró, antes siquiera de elevar
la mirada y ver a Jungkook allí parado. "Oh, pensé que..."
"Que era Callie, tranquilo. No soy ella, pero vengo a por algo parecido" se relamió los
labios, cerrando la puerta y corriendo la cortina hasta el final, para que nadie pudiera
verlos. "Quiero saber cómo estás"
"TaeHyung..."
"¿Tú cómo vas con el catering, has contactado ya con el restaurante ese italiano?"
rápidamente continuó hablando. "Espera, creo que no te he mandado el teléfono, ¿O
sí?" se inclinó hacia un lado para poder agarrar algo del último cajón. Jungkook dio
más pasos, acercándose a su mesa.
"TaeHyung" lo volvió a intentar una vez se incorporó, sosteniendo una fina carpeta en
sus manos y pasando las hojas una a una.
"Ah, no, disculpa, el italiano es para la fiesta de aniversario. Él sólo quiere entrantes
para esta reunión, no van a haber primeros platos ni postres..." Jungkook pudo ver
como TaeHyung lucía demasiado descontento consigo mismo, sus labios fruncidos
mientras que seguía revisando los papeles. "Vale, aquí, t-tienes que contactar con
B.Lin Catering, y-y ahora voy... Voy a buscarte la lista de platos específicos que
necesita. Dame un momento..." se mordió el labio, viéndose completamente
desesperado, y Jungkook no aguantó más.
"Basta, joder" suspiró. "Tranquilízate, ¿Está bien? Sólo quiero saber cómo estás tú, no
cómo va la maldita planificación de la fiesta, eso me da completamente igual"
"Bueno, ella claramente no te ha creído" mencionó al ver como Kim bajaba la mirada.
"Y yo menos aún."
"¿Por qué?" bufó, negando con la cabeza. "Tampoco ha sido para tanto, Daphne
sólo..."
"Da igual..." intentó bajar la mirada, pero Jungkook mantuvo el agarre en su barbilla,
fijando sus ojos en los brillantes del castaño.
"No, no da igual" dijo de forma severa. "No te follas al jefe, y muchísimo menos eres
un reprimido sexual. Y, ¿sabes cómo es que sé eso? Porque yo te he follado, y lo
haría mil y una veces más, porque eres la puta hostia; dentro y fuera de la cama."
Al principio, a Jungkook le costó reaccionar, pero pocos segundos después dio todo de
sí mismo para seguirle el beso, chupando y mordiendo de forma ansiosa los labios
apetitosos de TaeHyung.
"No hay nada que agradecer" respondió él, negando con su cabeza rotundamente.
"Eres mi jefe, sólo yo puedo joderte. Absolutamente nadie más" sus cejas se alzaron.
"Tenlo claro, Kim."
"Está bien..." inhaló junto a una pequeña sonrisa que hizo brillar sus ojos, asintiendo.
"¿El qué?"
Jeon se encogió de hombros, como si no fuera la gran cosa. "Claro que sí, tienes al
mejor... Debes de sentirte orgulloso" le guiñó un ojo, haciendo que el castaño lo
mirase con confusión.
Hoy os recomiendo 'Beautiful creatures' de Illenium ft. Max (mi novio), y también que
me sigáis en Instagram @/taeofkook, porque estoy haciendo algunas preguntas sobre
fics y querría saber vuestra opinión ^^
[...]
"Me gusta cómo te queda esa camisa" halagaba Sasha a través de la pantalla de su
teléfono móvil, en la que mantenía una vídeollamada con ella, quien se encontraba
arreglándose para el coctel, también. "Te sienta bien el azul"
"¿Tú crees?" cuestionó él, mientras que se observaba en el espejo, el ceño fruncido al
no verse lo suficientemente favorable como para sentirse a gusto consigo mismo.
"Creo que es demasiado ajustada, debería ponerme algo más holgado"
"A mí me parece que te queda genial, pero a es a ti a quién tiene que gustarte" Sasha
se encogió de hombros. "¿Te gusta este vestido?"
"No me gusta el vestido a secas, me gusta el vestido en ti" dijo, dándole un pequeño
guiño que hizo a la mujer sonreír de oreja a oreja. "Estás muy guapa, Sash."
"Sí, pruébatela a ver, siempre me ha gustado mucho el rosa claro para ti"
"Tú pruébatela" insistía Sasha, colocándose las medias transparentes para no pasar
frío.
"Vale, vale" asintió finalmente, dejándola en un puff que tenía por allí y caminando
hasta el teléfono para quitar la cámara. "Ahora vuelvo a activarlo para que veas como
me queda"
"Aquí te espero"
El castaño se desprendió de la camisa azul que llevaba puesta, dejándola caer a sus
pies, para posteriormente colocarse la que Sasha le había recomendado,
abrochándola hasta el antepenúltimo botón y alisándola con sus manos —a pesar de
que ya estaba perfectamente planchada—.
Aquello le hizo reír, negando con la cabeza antes de desabotonarse los pantalones
oscuros de pinza y meter la camisa por dentro, volviéndoselos a abrochar. Luego, él
volvió a mirarse en el espejo, revisando su aspecto como siempre hacía. El resultado
no le disgustó tanto como lo hizo con la primera camisa, lo cual estaba francamente
bien.
"Mi opinión nunca es lo suficientemente objetiva, Tae, sabes que siempre creo que
todo te queda estupendamente." Al volver a iniciar la cámara, vio a Sasha sentada en
su cama, poniéndose las bailarinas y suspirando una vez lo consiguió. "Puta barriga"
"¿Qué opinas?"
"Pues lo que acabo de decir, que todo te queda de puta madre. Y esa camisa mucho
más, me encanta"
Sasha le dedicó una mirada de 'debes de estar jodiéndome'. "Llevo una hora entera
diciéndotelo, Kim."
TaeHyung resopló. Sentía que se sonrojaba.
"No, pero, me refiero a esta camisa en concreto. ¿Crees que luce bien en mí? Sé
objetiva, por favor"
"Estás precioso" finalmente le dijo, haciendo que sus labios se estirasen en una
pequeña sonrisa avergonzada.
"Bien, me alegra que me hagas caso" ella vitoreó, aplaudiendo con una enorme
sonrisa y haciendo al castaño rodar los ojos.
Tae rió entre dientes, dirigiéndose hasta la parte en la que tenía sus zapatos más
acordes con el look que llevaba.
"Beau me va a llevar, viene conmigo, pero antes tenemos que ir a dejar a los niños
con mi suegra" respondió, y TaeHyung supo por el modo en que hablaba, que estaba
comiendo. "¿Quieres que pasemos por ti?"
Cuando el castaño miró a la pantalla de nuevo, se topó con Sasha mordiendo una
patata frita y guiñándole un ojo.
Alrededor de una hora más tarde, los tres habían llegado a la enorme nave en la que
Gelbero había decidido organizar la fiesta, siendo sorprendidos por algunos fotógrafos
que pululaban por allí.
"Es que Gelbero quería que fuese inolvidable, después de todo es la primera
extensión de toda la empresa en... ¿Diez años? Más o menos" suspiró, relamiéndose
los labios y admirando el lugar con ojos grandes y brillantes, buscando caras
conocidas.
"No estoy seguro" hizo una mueca, arrugando la nariz y tragando saliva al mismo
tiempo que se dirigía al gran patio en el que se encontraban todas las mesas con
comida y fuentes de chocolate. "Según he visto hoy mientras que me preparaba el
baño, ha salido del grupo, lo cual significa que es muy posible que la hayan
despedido"
"Que se joda"
"Sí, ya, bueno" Sasha chasqueó la lengua, comprendiendo el punto de Kim. "Está mal
alegrarse de algo como eso, y ella tiene algún que otro problema económico, pero,
joder, que te ha dado un bofetón y te ha llamado malfollado delante de toda la
empresa; eso tampoco es nada justo para ti"
"Oh, sí, es genial" TaeHyung asintió, corroborando con lo que el hombre sonriente
había dicho.
"Enhorabuena, TaeHyung, tienes muy merecido el puesto, por cierto" le dijo, sonando
más sincero de lo que Kim hubiera imaginado, y no es que Ansel fuese un mentiroso.
"Debes de estar muy orgulloso con lo que has conseguido, y de que esta fiesta sea
organizada en tu honor"
Una sonrisa brillante se le escapó de los labios al instante, mirando al suelo para que
Ansel no pudiera ver su sonrojo.
"La verdad es que... Bueno, esto lo he dicho como mil veces, pero es la verdad; Yo
aún... Soy incapaz de creerme todo esto."
"Bueno" se rió entre dientes. "Como haberlos, sí que los hay... Pero, honestamente,
me alegro de ser yo"
"Yo también me alegro, la verdad" dijo, y entonces ambos rieron hasta que los ojos
de Ansel se suavizaron, admirándolo como si fuera el ser más hermoso en el mundo.
TaeHyung se sintió pequeño. "Estás muy guapo hoy, TaeHyung" dijo, sonando tan
dulce que al castaño casi se le pican los dientes por las caries, pero sintiéndose
halagado, también.
"¡Tae!" entonces la voz de Callie llegó a sus oídos como un sonido profundamente
estruendoso, que casi le hace saltar del susto antes de girarse para verla correr en su
dirección. "Hola, Ansel, ¿Me dejas a solas con TaeHyung?"
"Claro" asintió, sin oponerse a ello. "Te veo luego, Kim, felicidades"
"Adiós, gracias" le sonrió dulcemente, viéndole marcharse poco después. Luego, sus
ojos se fijaron de nuevo en la otra rubia, que tenía una enorme sonrisa al mismo
tiempo que sostenía dos copas. "¿Qué ocurre, Chihuahua?"
"Toma, te he echado una copa del vino este que es rosa, creo que es el que más te
gusta"
"Oh, sí, muchas gracias" casi gimió, agarrando la copa que Callie le tendía y dándole
un pequeño sorbo. "Delicioso... Por cierto, ¿Has visto a Sasha?"
"Sí" suspirando, Callie volvió a asentir, relamiéndose los labios luego de darle un
sorbo al vino. "Ah, se me olvidaba, Jungkook te está buscando"
"Creo que está dentro con Harry y su nuevo secretario" le dijo. "No tenía ni idea de
que Jungkook conocía a Louis"
"Sí, al parecer se conocieron la primera vez que Jungkook vino a la empresa para
tener una reunión con Gelbero, y Louis fue para una entrevista" se encogió de
hombros. "Voy a ir a hablar con él"
Una vez Callie asintió, el castaño dejó la copa en una de las mesas que se
encontraban junto a él en el inmenso jardín, caminando por un amplio pasillo de
pequeñas piedras blancas hasta llegar al interior de la nave, que no era tan extensa
como el patio, pero seguía siendo grande.
Él vio a Jungkook nada más entrar, parado junto a Harry y a otro chico —TaeHyung
suponía que debía de ser el secretario de Harry, Louis, ya que nunca antes había
tenido el placer de conocerlo—, al lado de la barra de bebidas, charlando
amistosamente y riendo de algo que Jungkook estaba diciendo. Suspirando, se apoyó
contra la pared, a la espera de que aquella conversación terminara para acercarse a
Jungkook sin interrumpir.
Sin embargo, no fue necesario aquello, pues, fue el propio Jeon quien se disculpó con
sus compañeros, una vez tuvo sus ojos fijos en la figura relajada de TaeHyung contra
la pared, que miraba algo en su teléfono y movía su pie en el suelo al ritmo de la
suave música que sonaba en los altavoces.
"Sí, bueno, no... No es algo grave, en realidad" se relamió los labios, y TaeHyung
siguió dicha acción con sus ojos, los cuales arrebató rápidamente de aquel lugar. "Yo
quería darte una cosa"
"No es la gran cosa, tampoco, pero lo vi y me recordó a ti, así que... Supongo que es
mi regalo por tu ascenso" tras decir aquellas palabras, agarró la mano de TaeHyung,
poniéndola boca arriba, extendida, y colocó lo que parecía ser un broche plateado en
la palma. "Felicidades, jefe" le guiñó un ojo.
Aquello, hizo que TaeHyung soltara una risa, mordiéndose el labio y mirando con ojos
brillantes a Jungkook.
"El nombre ha sido añadido por petición mía, que lo sepas" Jungkook dijo, en tono
burlesco. Al ver como TaeHyung intentaba ponerse el broche en la camisa, sin éxito
alguno, lo agarró y se lo colocó cuidadosamente.
TaeHyung negó con la cabeza, pero la sonrisa no se le iba de los labios mientras que
observaba el obsequio. "Eres increíble, Jeon..." murmuró.
N/A: Lo siento por no haber subido ayer, pero tal vez ahora pueden imaginarse por
qué no lo hago je je (?) Espero que les guste, estoy tratando de mejorar en mí... Ya
lo verán xD
Hoy os recomiendo '0&4' de Onewe, una de las mejores bandas que conozco hasta el
momento. Son arte!!
[...]
Había visto a Sasha intentando zamparse hasta unos palos metálicos a cada lado de
la fuente, sin éxito alguno, por supuesto.
"Parecen divertirse mucho, ¿No?" Alguien dijo justo detrás de él, cálido aliento
chocando contra la sensible piel en su cuello. Automáticamente —no sin haber dado
un pequeño salto del susto antes—, TaeHyung se giró, casi colisionando con un
Jungkook que se encontraba prácticamente pegado a él.
"¿Sabes? Me siento muy agradecido por esta fiesta, en serio, sobretodo desde que la
última vez que alguien organizó algo en mi honor fue el día de mi último cumpleaños
en Corea." Aquellas simples palabras hicieron a TaeHyung reír, y Jungkook se mordió
el labio. "Aunque esta fiesta no es para mí ciertamente, pero bueno, tú me entiendes.
Me siento especial de igual forma"
El castaño negó con la cabeza, pasándose la lengua por el labio inferior y subiendo su
mano hasta el hombro de Jungkook.
"Estás en todo tu derecho de sentirte especial y honorado, porque esta fiesta es tanto
tuya, como de Harry, como de Louis, como mía. Somos un equipo" dijo, dejando en
claro que hablaba completamente en serio.
Sin poder evitarlo, Jungkook se vio consumido por el deseo, a pesar de que hizo todo
lo posible para reducirlo y que no fuese tan claro, por lo que acabó inclinándose en su
espalda, una mano situándose en la cintura delgada de TaeHyung y besándolo
suavemente en los labios.
"Me vuelves loco cuando hablas así" susurró contra sus labios, dándole una rápida
lamida al inferior. TaeHyung jadeó, mirando a los lados, verificando que nadie los
estuviera viendo. Una vez se aseguró de ello, devolvió sus ojos chispeantes a
Jungkook, que lo observaba intensamente. Él se acercó a su oreja, dándole un suave
mordisco al lóbulo, y en un ronco murmuro, le dijo: "Quiero follarte" y cada vello en
el cuerpo de TaeHyung se erizó, a modo de respuesta.
Para cuando TaeHyung volvió a suspirar, su espalda estaba chocando contra la pared
en el pasillo del apartamento de Jungkook. Siseando, se aferró a los hombros
musculosos del azabache, notando aquellos labios húmedos y calientes que tanto le
hacían enloquecer, en su cuello; succionando y lamiendo a su antojo. El azabache
chupó su nuez, presionándolo aún más contra la fría pared mientras que poco a poco
lo despojaba hábilmente de su camisa.
Apoderándose de sus labios, Jungkook colocó sus dedos índices en el borde del
pantalón, jalando de él hacía delante para que no hubiese ni un mínimo de distancia
entre ambos, sus cuerpos prácticamente fundiéndose el uno con el otro a pesar de la
presencia de la ropa, mientras que TaeHyung le acunaba el rostro para morder su
labio y jalar de él bruscamente, recibiendo como premio un gruñido por parte de
Jungkook, el cual lo empujó al interior de su habitación, la puerta abierta no siendo
un impedimento ni obstáculo para sus planes.
TaeHyung gimió, sintiéndose caliente por todas partes, y apenas estaba siendo
tocado. Repentinamente, se vio a sí mismo en el cuerpo de un adolescente virgen y
precoz. Pero ni esa imagen le hizo frenar lo que estaba ocurriendo, si no que motivó
sus inseguridades a convertirse en polvo, colocando sus manos ansiosas en los
hombros firmes de Jungkook y empujándolo simultáneamente hacia atrás, hasta que
finalmente, lo tumbó en la cama.
"Oh, vaya..." Emitió, relamiéndose los labios y apoyándose en sus codos para ver
todas las acciones del castaño. "¿Quieres estar al mando esta vez?"
"Lo quiero" asintió efusivamente, gateando en la cama para deshacerse de los odiosos
pantalones que Jungkool llevaba puestos, los cuales eran bastante similares a los
suyos. Luego, se sentó en el regazo de Jungkook justo después de haberse liberado a
sí mismo de sus boxers. Jeon gruñó al ver su completa desnudez; su culo
perfectamente redondo y mullido presionándose de la forma más deliciosa posible
contra su entrepierna casi erecta, cubierta por la tela de la ropa interior oscura.
Pasándose la lengua por los dientes superiores, Jungkook se deslizó hacia atrás en la
cama, hasta que chocó con el cabecero y rebuscó debajo de la almohada, sacando de
ahí un paquete de preservativos sin sabor y lubricante de fresa. El favorito de
TaeHyung.
"Sh, espera" lo frenó, viendo como estaba a punto de abrir el envoltorio del
preservativo. TaeHyung lo miró, sin entender dicha interrupción. "No tan rápido, ven
aquí"
"Muévete hasta mis hombros" indicó, acariciando la suave piel en sus muslos,
haciéndole estremecerse al mismo tiempo que obedecía la indicación, todavía sin
saber muy bien qué estaba haciendo realmente. "Pon tus piernas a cada lado de mi
cabeza"
"Sólo hazlo, te gustará. Confía en mí" el castaño asintió, con el labio inferior apresado
de nuevo en esos pulcros dientes, moviéndose hasta que, tal y como Jeon le pidió que
hiciera, sus rodillas chocando con el colchón y acorralando su rostro. TaeHyung miró
hacia abajo, dándole a Jeon una mirada temerosa, que sólo convirtió los ojos negros
en aún más oscuros. "Vamos, sé que lo estás deseando, TaeHyung. Hazlo" le ánimo,
con voz ronca y profunda, y entonces, TaeHyung no necesitó nada más.
Se empujó hacia delante, Jungkook entreabriendo los labios para recibir la punta de
su miembro de forma correcta, cerrándose a su alrededor y repasando el contorno
hábilmente con su lengua. TaeHyung gimió, llevándose el dedo índice entre los labios
y mordiendolo, sus ojos fuertemente cerrados al notar la lengua y los labios de
Jungkook en la parte más íntima de su cuerpo.
La primera vez que volvió a ver a TaeHyung, después de cinco años, en la sala de
reuniones de la empresa, Jungkook se imaginó al castaño en esa posición. En ese
entonces, luchó arduamente por no ponerse duro, ahora, era libre de estarlo. Y de
hecho, él lo estaba. Orgullosamente.
El castaño vio como una comisura de Jungkook se elevaba sutilmente, agarrando, con
la mano que había estado sosteniéndole la cara, el envoltorio de lubricante,
indicándolo que lo abriera y lo esparciera en sus dedos. Así lo hizo TaeHyung,
abriéndolo con sus manos temblorosas y apretando desde el final, el viscoso líquido
frío y transparente cayendo en las puntas de los dedos ajenos mientras que seguía
empujándose en el interior de la boca de Jungkook, gimiendo cada vez más alto.
Tragándose hasta la última gota, Jungkook dejó que el miembro ajeno saliese de
entre sus labios, relamiéndoselos y suspirando al ver a un jadeante TaeHyung sobre
él, sus manos apoyadas a cada lado de su cabeza en la almohada, respirando hondo
para tratar que el aire volviese a sus pulmones. Jungkook le besó el interior del muslo
derecho, pasando la lengua por esa parte tan sensible y haciéndole gemir, volviendo
a ponerse erecto en cuestión de pequeños besos y algunas lamidas.
"Jungkook..." soltó un suave gemido que casi sonó como un lamento, moviéndose
dificultosamente hacia atrás para volver a sentarse en el regazo del azabache, su
trasero descansando sobre la gruesa y dura extensión cubierta por los boxers.
Una vez se encontró desnudo, lanzó los boxers al suelo de una patada, agarrando el
envoltorio del preservativo para romperlo con los dedos y sacarlo, finalmente
cubriendo toda su extensión con el susodicho. TaeHyung jaló de su labio inferior,
succionándolo para luego dejarlo en libertad y pasar la lengua por el superior de
forma sucia, haciendo que el azabache soltase un gruñido y todo su cuerpo temblase
por ello.
Al mismo tiempo que lo besaba, TaeHyung se volvió a echar hacia atrás, sentándose
en sus muslos y metiendo la mano entre sus cuerpos para poder agarrar el miembro
de Jungkook, apretándola en su puño y jalándola con lentitud, sabiendo, por sus
expresiones y los pequeños gruñidos que dejaba escapar contra su boca, que aquello
sólo lo llevaba más al límite.
Y, una vez el límite de Jeon se vio rebosado por las acciones de TaeHyung, afianzó el
agarre en su cadera, indicándole de esa forma que la elevara para poder darle acceso
a su agujero, agarrándose el miembro con la mano libre y llevándolo hasta su
entrada. Kim gimió al sentir la presión, notando como poco a poco la punta
comenzaba a adentrarse, haciéndole morderse el labio inferior y prácticamente
obligándole a sostenerse de Jungkook para no caer —a pesar de que él se encontraba
encima— de forma patética y estrepitosa.
Una vez estuvo completamente dentro, Jungkook le besó en el centro del pecho,
subiendo por la garganta hasta su fina mandíbula, rodeándole la cintura con ambos
brazos, apretando la suave piel antes de echarse hacia atrás, volviendo a acostarse
sobre la almohada. TaeHyung posicionó las palmas de sus manos en los duros
pectorales, masticando su propio labio inferior y moviéndose hacia arriba, bajando
lentamente en su extensión.
"Dios, Dios..." gimió, entreabriendo los labios para que los sonidos salieran sin
cuidado alguno; lascivos, sucios, combinando a la perfección con los chasquidos que
sus cuerpos uniéndose formaban. El castaño sintió como las grandes manos de
Jungkook se movían hasta llegar a sus nalgas, amasándolas a su antojo, apretándolas
e impulsándolas hacia arriba. "Más rápido, joder" imploró, arañándole el pecho con
sus uñas romas y saltando ede forma desenfrenada, mordiéndose el labio inferior
para no gritar al momento de sentir como Jungkook golpeaba su punto más sensible,
volviéndose un caos de gemidos y maldiciones; con su cabeza hecha un lío de
sensaciones.
Elevando las caderas al mismo ritmo que las de TaeHyung, Jungkook se encontró con
las embestidas del castaño, convirtiéndolas en algo más feroz y descontrolado que al
principio, golpeándole la próstata en cada empuje, tan bestial que hubo un momento
en el que TaeHyung apenas podía moverse, temblando como gelatina y sollozando en
busca de la liberación, del clímax que le hacía sacudirse y hormigueaba en su
estómago. Un último empuje, y TaeHyung se liberó gritando y rasguñándole con algo
más de fuerza, siendo seguido por el propio azabache.
"Dios..." balbuceó el azabache. "Eres increíble..." dijo, con la voz más estable ahora
que había recuperado un poco de su respiración.
A Jungkook le encantaba en todas las formas posibles. Siendo un jefe cabrón, el jefe
maravilloso y el consuegro más atractivo sobre la faz de la tierra. Todos ellos en uno,
y por separado, a Jungkook le volvían loco.
c.-037
N/A: De ante mano me disculpo por la horrenda cosa que escribí ahí abajo... xD
Hoy os recomiendo 'We must love' de ONF, y también anuncio que en mi cuenta de
Twitter (ojo que iba escribiendo 'Tuenta de Cuitter', eh xDDD) he comenzado a subir
un AU, llamado 'Allies'; el cual lleva como 2 años y pocos meses en mis borradores de
Wattpad, y subiré en algún momento —si puedo, claro—, aquí. Por si os queréis pasar
y leerlo ^^
[...]
Kim no era realmente bueno en las relaciones meramente carnales. Podía tenerlas, sí,
tal vez —lo más probable—, pero en el fondo terminaría sintiéndola como algo
insuficiente, deseando más. Algo serio, algo real. Algo más que puro sexo. Y, no
estaba seguro de que Jungkook pudiera dárselo —porque no pensaba en Jungkook
sintiendo por él más allá del deseo sexual—, y eso lo aterraba.
"Buenos días..." murmuró el azabache, arrastrando las palabras con voz gruesa.
TaeHyung, que estaba prácticamente encima de él, se estremeció, cada vello en su
cuerpo erizándose ante la corriente eléctrica que lo sacudió. Parpadeando, Tae lo
miró.
"Sí, muy bien" Más que bien, su cerebro gritó, pero él se abstuvo a decir. "¿Y tú?"
"Genial..." murmuró, las comisuras de sus labios elevándose en una perezosa sonrisa,
antes de enroscar los brazos alrededor del cuerpo de TaeHyung, apretándolo contra sí
mismo y colocándolos a ambos de lado. "No todos los días despiertas con el tipo más
guapo del planeta tierra a tu lado, ¿Cierto?"
Aquellas palabras, hicieron que TaeHyung automáticamente se pusiera rojo como un
tomate, tragando saliva y escondiendo su rostro en el hueco entre su hombro y el
cuello, respirando hondo para que Jungkook no notara su evidente nerviosismo.
Aunque, como siempre, era tarde, porque Kim lo sintió riéndose contra sí mismo.
Siendo TaeHyung quién los girase esta vez, se sentó sobre el regazo de Jungkook,
jalándole del labio inferior antes de bajar por su mandíbula, besándole en el cuello,
bajando por el pecho hasta llegar a su abdomen, donde dejó los labios entreabiertos
posados durante un segundo mientras escuchaba a Jungkook gruñendo suavemente.
"TaeHyung..."
Kim miró al azabache con lujuria. "Silencio, Jeon" dijo, depositando pequeños besitos
por encima de su pelvis. "¿Te crees que eres el único que sabe usar la boca?"
Aquello pareció presionar en él, el botón correcto. Porque Jungkook gimió de forma
gutural, su miembro comenzando a despertar, hinchándose e irguiéndose sobre su
estómago.
"Oh, mierda, TaeHyung..." La voz del azabache se había vuelto tres tonos más
gruesa.
Haciendo un fantástico trabajo, Kim masajeó la base de Jungkook con ambas manos,
formando círculos con su lengua sobre la punta y logrando que Jungkook perdiese la
poca cordura que tenía.
Siendo aprisionado por una calidez y humedad abrumante, Jungkook sólo podía gruñir
y jadear al sentir como TaeHyung le daba una especial atención al agujero en la
cabeza, engullendo toda su extensión hasta que le rozó la campanilla. TaeHyung
gimió.
No era un gran fan de dar mamadas, pero ver el placer en los ojos de Jungkook,
como se derretía por su boca y lo desesperado que lucía por liberarse, a TaeHyung le
hizo sentirse más poderoso que nunca. Y de eso sí que era un gran fan.
"Joder, joder, TaeHyung..." gruñía, pasándose la lengua por los labios y dejando que
aquellos sonidos pecaminosos salieran de ellos, siendo música para los oídos de
TaeHyung.
Jeon entró en el baño, dando un portazo a través de un leve empujón con su pie y
prácticamente empujando a TaeHyung hacia la ducha una vez lo colocó en el suelo,
posicionando su mano a un costado de la cintura ajena y otra a un lateral del cuello,
pegándose a su cuerpo todo lo posible mientras que el castaño retrocedía,
chocándose de espaldas con el mármol que era el revestimiento del cuarto. Sintiendo
el frío en su espalda, TaeHyung dejó escapar un pequeño gemido que fue ahogado
contra los labios entreabiertos de Jungkook posándose sobre los suyos, acallando sus
quejas con su lengua.
TaeHyung sentía que todo le daba vueltas, envuelto en una nube de profundo placer
que cegaba por completo su visión, únicamente enfocándose en gemir cuando todo lo
que sentía eran labios y lengua en su cuerpo. Y, sin siquiera esperárselo, soltando un
gruñido casi bestial, Jungkook le dio la vuelta, estampando su parte delantera contra
el mármol.
"Por favor, Jungkook" pedía él, mordiendo una de sus manos para no seguir gritando.
"Joder, joder, joder, ¡Jungkook!" finalmente no pudo acallar los furiosos sonidos que
salían de lo más profundo, sintiendo como temblaba cada segundo que pasaba, y
como de desesperado se sentía por correrse. "Por favor, por favor..." continuó
pidiendo, esta vez con voz baja.
Sin embargo, no fue hasta que Jungkook sintió verdaderamente lástima por el chico
que suplicaba, —cuando ya TaeHyung estaba prácticamente llorando, deshaciéndose
en gemidos y maldiciones— que le permitió correrse, liberando su miembro y dando
una última estocada, acompañada por un suave beso en la nuca. Poco tiempo
después, él lo siguió.
"Dios..." consiguió encontrar su voz en mitad de todo el lío que era su cabeza y
cuerpo. "N-No puedo mantenerme de pie"
Soltando una risa —que en el fondo estaba cargada de puro orgullo—, Jungkook
sostuvo el cuerpo tembloroso del castaño, besando sus hombros y parte de sus
brazos antes de pasar la punta de su nariz por aquella deliciosa piel.
"Tranquilo, jefe" susurró contra su oído, causándole un sinfín de escalofríos que casi
le hacen caer al suelo. "Te tengo."
c.-038
[...]
Jungkook no era una buena cosa que tener en mente durante la jornada laboral. Una
pena que fuese su compañero y, lo primero que viese al salir del ascensor.
Maldita oficina.
"Buenos días" movió la cabeza a modo de saludo y aceptó el café. "Gracias por el
café, y me sorprende que hayas llegado antes que yo al trabajo"
Las cejas del azabache se elevaron mientras que seguía a TaeHyung a su despacho.
"¿Qué esperabas? Soy muy eficiente"
"Sí," asintió con la cabeza, acercándose a TaeHyung con las manos en los bolsillos.
"Pero yo conozco una muchísimo mejor"
"¿Huh?" frunciendo el ceño, TaeHyung se giró, dejando el café sobre el escritorio para
mirarlo. "¿Cuál? ¿Emborracharte para olvidar el papeleo extra?"
Jungkook soltó una risita nasal, negando antes de acortar la distancia entre él y el
castaño para agarrar su rostro con ambas manos. Jungkook se acercó hasta que sus
narices se rozaron, viendo a TaeHyung parpadeando con nerviosismo y besándolo en
los labios.
Kim se congeló al principio, porque no pensar en Jungkook era lo que hace unos
minutos se había propuesto y ahora él lo estaba besando tan ávidamente que casi
parecía sediento.
Jalando de su labio inferior, Jungkook le dio una pequeña mordida al final, para luego
separarse con una sonrisa ladeada. TaeHyung quería arañarle la cara. Y también
volver a besarlo, pero decidió que era mejor dar un paso hacia atrás y carraspear.
"En mi despacho" respondió. "¿Por qué no vienes y te los doy?" ojos mirando en
profundidad al castaño.
TaeHyung resopló, porque sabía a qué se refería, y aunque sus vellos se encresparon
por el pequeño nerviosismo que lo invadió, logró pasar desapercibido, dándole una
sonrisa confiada al azabache.
Sin embargo, la sonrisa de TaeHyung fue tan brillante que lo dejó tan atónito antes
de que volviese a hablar. "A trabajar" dijo, y acto seguido se giró en sus talones,
dirigiéndose al otro lado del escritorio.
Jungkook bufó, resignándose y marchándose bajo la atenta mirada del castaño, quién
suspiró en la soledad de su despacho. Soledad que no duró mucho, debido a que, en
menos de dos minutos, Callie apareció en su puerta con un paquete en su mano.
"¡Hola, hola!" ella saludó, su pelo rubio brillando intensamente cuando se adentró en
el despacho.
"Hola, Chihuahua" agarrando el vaso de café y dándole otro sorbo, Kim le dio una
pequeña sonrisa. "¿Qué traes ahí?" preguntó, refiriéndose al paquete.
"Uhm, algo así" dejando el vaso de vuelta en la mesa, se acercó a su amiga, la cual
soltó una pequeña risa para posteriormente entregarle a TaeHyung el paquete.
"Lo trajeron esta mañana a primera hora, iba a dártelo en cuanto te vi entrar, pero
noté que ibas con Jungkook y decidí que era mejor dejaros solos..."
Tragando saliva, suspiró. "Sí, bueno, gracias por la consideración" murmuró mientras
que ojeaba el sobre en sus manos. "¿Quién lo en-" hizo amago de preguntar, antes
de ver las iniciales de quién parecía ser el remitente en una esquina.
"Ohm, sí" asintió, chupando su labio inferior. "Muy bien, gracias por traérmelo,
Chihuahua"
"No es nada, tranquilo" le sonrió. "¿Te apetece ir a Rasika hoy?"
"Bien, pues nos vemos después" la sonrisa de Callie se amplió. "Te dejo trabajar,
seguro que tienes que estar hasta arriba"
Kim suspiró, porque ella estaba en lo cierto. "Y sólo estamos a principios de
semana..." se lamentó, antes de que Callie abriera la puerta y se marchara.
Caminó hasta su silla, tomando asiento y relamiéndose los labios. ¿Debía de abrirlo y
ver el interior del sobre? No estaba seguro si podía enfrentarse a cualquier cosa que
hubiera ahí.
Habían pasado cinco años, sí, pero tenía miles de recuerdos de Youngkyun, y aún
trataba de olvidar todo.
"Aquí tienes los contratos" Oyó la voz de Jungkook decir, sobresaltándole y apartando
la vista para observarlo. "¿Qué es eso?" señaló el sobre, con el ceño fruncido.
"El primero es para Celestes, que ya conoces. Y el segundo, una cadena de productos
ecológico, como Boho pero centrándose en cremas y cosas para el cuidado de la piel."
N/A: Sé que muchas van a decir que TaeHyung es un exagerado, pero... No importa
xD
[...]
"Pasa, pasa" lo animó a que se adentrara, con una sonrisa honesta en sus labios.
TaeHyung carraspeó, dando pasos al interior y cerrando la puerta a sus espaldas.
"¿Te apetece un café?"
"Ehm, no, gracias, ya llevo dos tazas y si sigo bebiendo no podré dormir"
"Muchas gracias, jefe" sonrió aún más, inclinando la cabeza hacia abajo a modo de
demostrar respeto, luego, se aclaró la garganta. "Aunque, en realidad... No venía a
hablarle de eso"
"¿Y de qué, exactamente?" lo miró con interés, relamiéndose los labios antes de darle
otro sorbo a su taza de café.
"¿La señorita Byrne?" Kim asintió. "Bueno, no creo que haya nada relacionado con
ese tema del que hablar, ella ya no trabaja para nosotros"
Kim parpadeó. Él ya se imaginaba algo como eso, pero que fuera afirmado por el
propio Helmer Gelbero, le resultaba cuanto menos, shockeante.
"Lo sé, señor, reconozco que esa riña estuvo completamente fuera de lugar, pero creo
que por parte de Daphne fue un impulso desafortunado..."
Kim suspiró, dándose por vencido. "Está bien, señor, lo comprendo. Gracias por
atenderme" le otorgó una pequeña sonrisa.
"No es nada, y alegra esa cara, hombre, que estás empezando de la mejor forma
posible, Kim"
TaeHyung se rió, más por darle el gusto al jefe que por humor, asintiendo y girándose
en sus talones para salir del despacho. "Adiós, señor"
"Adiós, Kim. Ah, y no te olvides que en menos de una semana tenemos la reunión
para saber dónde vamos a ir por el aniversario de la empresa. Este año es
importante, quiero celebrarlo a lo grande"
"Oh, no me acordaba de eso" dijo, mirándolo con ojos grandes. "¿Dónde quiere que
sea?"
"Le he pedido a Chastity que me busque los resorts mejor valorados, creo que puede
ser una buena idea"
"Sí, estoy de acuerdo" le sonrió, poniendo una mano en la puerta. "Le dejo, tengo que
volver al trabajo"
Una vez fuera, las lágrimas que había estado conteniendo le sobrepasaron,
inundándolo al instante. Dios... ¿Qué mierda se supone que haría ahora? Daphne de
había quedado sin trabajo, sin posibilidad de volver y sin nada. ¿Cómo conseguiría
TaeHyung dejar de sentirse culpable por ello?
Pasándose una de las manos por las mejillas, el castaño hizo todo lo posible por
librarse de aquellas absurdas lágrimas que le empapaban el rostro, inhalando y
sorbiéndolas para que no fueran tan obvias, mientras que al mismo tiempo se dirigía
rumbo a su despacho. La agonía cerrándose en su pecho sin opción a dejarlo respirar.
El ascensor se paró, las puertas abriéndose e invitándole a salir de allí. Cosa que hizo,
limpiándose las lágrimas mientras caminaba, tratando de verse lo suficientemente
estable como para que nadie dedujera que había estado llorando. Cosa que, como
siempre, ni de broma pasó. Ya que, cuando menos se lo esperó, Jungkook apareció
frente a él, como un obstáculo que se giraba para volver a su lugar de trabajo y
lanzándole toda el agua que llevaba en su vaso, encima a TaeHyung.
"Tranquilo" negando con la cabeza, TaeHyung sorbió por la nariz, dando un paso
hacia atrás. "Yo tampoco miré por donde iba"
Jungkook lanzó el vaso al cubo de basura más cercano, recayendo en las mejillas
húmedas y los ojos rojizos y brillantes del castaño.
"Sí, sólo ha sido un pequeño tropiezo, nada de lo que alarmarse" intentó darle una
pequeña sonrisa tranquilizadora, pero no surgió el efecto que esperaba, porque al
instante de decir aquello, sintió dos dedos de Jungkook apropiarse de su barbilla,
elevándola para poder mirarle a los ojos.
"Te conozco, conozco esa cara que pones cuando estás triste y has estado llorando,
TaeHyung... No trates de engañarme" Jungkook le dijo, y entonces todas las
emociones flotaron alrededor del castaño, sus labios temblando, lo que anticipaba
otro posible llanto. "Oh, puta mierda, ven aquí" masculló el azabache, alargando el
brazo para agarrar su mano y llevarlo consigo a su despacho, cerrando la puerta y
corriendo las cortinas para que nadie externo pudiera verlos. Empujó a TaeHyung
suavemente, viendo su cara empapándose por las lágrimas y encogiéndosele el
corazón debido a aquella imagen.
"Eh, ¿Qué dices?" cuestionó, mirándolo con los ojos entrecerrados. "¿Tu culpa? Ella
fue quién te golpeó delante de todos, quién te humilló sin pensárselo dos veces."
"P-pero..."
"No hay peros que valgan, TaeHyung. A Daphne no le han echado por nada, ella
misma se lo ha buscado, haciendo un trabajo de mierda y encima pagando su odio
con quien menos lo merecía."
"Ven aquí..." murmuró, rodeando la cintura del castaño con sus manos y atrayéndolo
a sí mismo, envolviéndolo en sus brazos y depositando un pequeño beso en su cuello.
TaeHyung sollozó, apoyando la mejilla en su hombro y dejándose acariciar.
c.-040
[...]
"Gracias, por, ya sabes... Escucharme." Kim dijo, sorbiendo por la nariz y dejando
que el azabache le quitara las lágrimas con su pulgar, suavemente pasándolo sobre
su mejilla.
Soltando una pequeña risa, Jungkook negó, relamiéndose los labios y acariciándole el
rostro con parsimonia.
"No hay nada que agradecer, TaeHyung. Hago esto porque me importas y no quiero
que algo así te afecte"
"¿Sabes, jefe?" Jungkook le dijo, pasándose la lengua por los dientes superiores y
dándole una mirada llena de deseo. "Creo que deberíamos tomarnos un rato libre,
¿No crees?"
"No podemos hacer eso, Jungkook" bufó, limpiándose el resto de lágrimas que
Jungkook no pudo quitar. "Estamos trabajando"
"Que yo sepa, eres uno de los jefes ahora y ya has firmado los dos contratos que
tenías. Los emails de confirmación para la reunión con esas empresas no me llegan
hasta mañana, así que... No estamos trabajando"
Se relamió los labios, mirando en dirección al pasillo —por donde Jungkook se había
marchado— y suspirando. ¿Y ahora qué? Se marchaba de allí, en mitad de la jornada,
en su primer día como segundo jefe, y... ¿Ya está? Sonaba horrible. Pero,
asombrosamente tentador, también.
Mirando el reloj de pulsera que llevaba, TaeHyung cerró los ojos. Tenía tres minutos
para encontrarse con Jungkook en el aparcamiento. Y, Dios, ¿Por qué si quiera
pensaba en seguirle? No era propio de él, no era... No era lo políticamente correcto, y
tal vez, era por eso que le gustaba. Se relamió los labios, caminando con rapidez
hasta su propio despacho y adentrándose en él.
Agarró su abrigo del perchero y sus llaves que estaban sobre el escritorio,
mordiéndose el labio inferior al sentir como la adrenalina viajaba por su organismo,
acelerándole y haciéndole sentir como un adolescente que se está saltando las horas
de clase.
Poniéndose el abrigo y saliendo del lugar, TaeHyung cerró la puerta de cristal con las
llaves para luego guardarlas en el bolsillo. Miró hacia todos los labios, verificando que
nadie estuviese atento a sus acciones cuando se dirigió hasta recepción, donde Callie
se encontraba mirando algo en el ordenador.
"Chihuahua"
"Oh, hola, Tae" ella le sonrió, recayendo en su atuendo, lo que indicaba que estaba
por marcharse. "¿Te vas?"
"Yo..."
"He visto a Jungkook salir de su despacho y a ti salir después... No soy tan tonta,
¿Sabes, Kim?" se rió, negando con la cabeza y escribiendo algo en el ordenador.
"Pásatelo bien, anda... Te mereces desconectar un poco"
Y el castaño inhaló profundamente. "Te amo tanto, Callie Peterson" dijo, inclinándose
sobre el mostrador para besarle en la frente. "Estaré en el Rasika a las dos en punto,
prometido"
"Te tomo la palabra" guiñándole un ojo, se despidió de él con una sonrisa. TaeHyung
caminó rápidamente por el pasillo, y viendo su espalda, tuvo que gritarle: "¡Yo
también te amo!"
Mirando su reloj de nuevo, vio que ya habían pasado los cinco minutos que Jungkook
le había dado como límite, y no tuvo más opción que corretear por el amplio y
húmedo garaje, viendo el coche del azabache desde lejos y al susodicho cerrando la
puerta, dispuesto a marcharse.
"¡Jungkook, espera!" gritó a todo pulmón, oyendo como el motor rugía y su voz hacía
eco en todo el lugar. Llegó junto al vehículo del azabache, tan sólo quince segundos
después, apoyándose contra la puerta del copiloto e inhalando. "Joder..."
Jeon soltó una risa, desbloqueando el seguro de las puertas para que TaeHyung se
adentrara. "¿Preparado?"
Abrochándose el cinturón una vez hubo entrado y cerrado la puerta, Kim lo observó.
"¿Dónde vamos a ir?"
Riéndose ante la imagen que le había asqueado, TaeHyung se dejó conducir por las
escaleras hacia arriba hasta llegar a su apartamento.
Jeon cerró la puerta a las espaldas del castaño y le mostró con su mano dónde era
que se encontraba Astra con los cachorros.
"Le pregunté a Jacob y me dijo que lo mejor era tenerlos en un lugar donde ellos
estuvieran a gusto, con privacidad y donde descansaran sin ser molestados. Así que
pensé que esta habitación era la indicada"
TaeHyung asintió, admirando el lugar con ojos curiosos y recayendo en los pequeños
cachorros que yacían dormidos sobre una manta doblada. Él se arrodilló frente a
ellos.
"Dios, son tan bonitos..." se mordió el labio, ojos brillantes por las lágrimas
mirándolos, luego, miró a Jungkook. "¿Ya has pensado qué harás con ellos?"
"No, no quería planificar nada sin que tú opinaras también. Recuerda que no son hijos
de Astra solo"
"Quiero quedármelos... Sin embargo, no creo que pueda con cuatro cachorros yo
sólo"
"Te entiendo" asintió, levantándose y yendo a su lado de nuevo. "Tampoco podría con
cuatro, por mucho que tuviera la ayuda de Maggie y de Marie... Son demasiados"
Jungkook suspiró, dándose la vuelta y caminando hasta el sofá de la sala principal,
haciéndole una seña a TaeHyung para que fuera con él.
"No quiero regalarlos tampoco, mucho menos venderlos... Quiero que se queden con
Astra"
Tomando asiento en la otra plaza del sofá, TaeHyung se acomodó. "Pues que se
queden..."
"¿Qué?"
"Sí, bueno... No puedes quedarte con los cuatro, pero... ¿Y con dos?"
"Hm..." Jungkook pareció pensarlo. "Estoy la gran mayor parte del día fuera de
casa... Pero, ahora que soy el secretario del segundo jefe y mi sueldo es algo mayor,
creo que puedo permitirme a alguien que cuide de ellos hasta que sean lo
suficientemente grandes como para poder llevarlos con Astra al café." Murmuró, aun
sopesando las opciones. "Así que, sí... Supongo que sí podría quedarme con dos de
ellos, pero... ¿Y qué hay de los otros dos?"
"Me los quedo yo. Enzo y Kora." Sonrió brillantemente, siendo correspondido por
Jungkook casi al instante.
"¿Y eso?" las cejas de TaeHyung se fruncieron y sus ojos se entrecerraron. "Creí que
no era de tus favoritos"
"Bueno... Digamos que lo compré por alguien a quién planeaba pedirle una...
¿Segunda cita?" se encogió de hombros, y la risa del castaño llegó a sus oídos.
"Entonces, ¿Aceptas?"
Kim se mordió el labio, mirando al techo y pensando cuál respuesta le daría, mientras
que los ojos de Jungkook estaban fijos en él.
[...]
"La he comprado online, en una tienda que me recomendó Harry; dice que es la
favorita de su madre" respondió, inclinándose hacia delante para colocar la copa vacía
sobre la mesita de café. Sonrió, no pudiendo apartar la vista de aquellos labios
húmedos y rojizos que llamaban a los suyos a gritos. "Me alegra mucho que te guste.
Si quieres, puedo pasarte el enlace"
"Te lo agradecería mucho. Creo que es el mejor que he probado, y eso que he tenido
un montón de ellos" se relamió los labios, recibiendo la devolución de una sonrisa
gratificante.
"De nada por la parte que me toca, supongo" le guiñó un ojo, y la risa de TaeHyung
resonó con suavidad en sus oídos. "¿Sabes? Anoche estuve pensando mucho"
"¿En qué?"
"En nosotros" dijo, relamiéndose los labios al ver a TaeHyung con una mirada llena de
confusión. "Y en cómo las cosas han cambiado a lo largo del tiempo... Desde el inicio,
hasta la actualidad"
"Bueno... Hace unos años yo no podía pensar en nada que no fuera Youngkyun... No
podía ver a nadie más que a él... Ni siquiera pude verte a ti cuando te tenía justo en
frente. Sin embargo, ahora... Mi mente está llena de ti la gran mayoría del tiempo"
Recayendo en las palabras del azabache, TaeHyung se atragantó levemente con su
saliva, tosiendo y recomponiéndose unos segundos después.
"Pensé que era obvio, lo que yo quiero decir es que me gustas, TaeHyung"
"Te gusto..." succionó su propio labio inferior en el momento en que Jungkook asintió.
"En sentido sexual, ¿No?"
Jungkook asintió. "Y más allá de él, también" admitió, y aquello hizo a TaeHyung
jadear. "No me siento únicamente atraído sexualmente por ti, TaeHyung, pese a que
te deseo como la mierda, pero también me gustas fuera de la cama, cuando eres mi
jefe, y cuando eres el TaeHyung relajado y descuidado que se preocupa por todo
aquello que lo rodea... Todo, en resumen."
Jaló del inferior, chupándolo y pasando la lengua en franjas de saliva por el mismo
antes de mordisquearlo levemente, haciendo a TaeHyung suspirar por las sensaciones
hormigueantes en su estómago; aferrándose al cuello del azabache y entreabriendo
los labios para dejar que la lengua de Jungkook se colase por ellos, lamiendo la suya
propia y causándole escalofríos.
El castaño se elevó sobre sus rodillas, quedando por encima del azabache y jalando
de los pequeños cabellos en su nuca para disimular la sensación de hormigueo en
todo su cuerpo. Jungkook gruñó, apretando el agarre sobre la cintura de TaeHyung y
chupando sus labios lentamente, antes de separarse y mirarlo con ojos brillantes,
cargados de lujuria.
"¿Significa eso que mis sentimientos son correspondidos?" preguntó, sonando tan
sarcástico que TaeHyung rodó los ojos, bufando y golpeándole superficialmente en el
pecho. "Lo tomaré como un sí" mencionó, pasando sus manos por el torso de
TaeHyung mientras que posicionaba una mano en su nuca para jalarlo hacia abajo y
besarle de nuevo.
Jeon quiso liberarlo de la ropa restante, pero justo cuando hizo el amago de sacar la
camiseta de los pantalones, el teléfono del castaño sonó junto a las copas, sobre la
mesita del café, sobresaltando al castaño que se separó.
"Oh, mierda" masculló, saliendo de encima de Jungkook para coger su móvil, viendo
la llamada entrante de Callie y la hora: 14:00. ¡Las dos de la tarde, maldita sea! Le
había prometido a la Chihuahua que almorzaría con ella. "Joder, es Callie" chasqueó
la lengua, levantándose del sofá y poniéndose de pie, antes de descolgar la llamada.
"Callie, ¿Qué ocurre?"
"Me parece que alguien está demasiado ocupado como para recordar sus planes..."
canturreaba ella, no luciendo molesta en absoluto. TaeHyung respiró hondo, poniendo
una de sus manos a modo de jarra en el costado y cerrando fuertemente los ojos,
para luego proceder a abrirlos de nuevo. "¿Debo asumir que ya no vas a venir?"
"No, claro que no. Lo siento, Chihuahua, estábamos..." miró a Jungkook, buscando
una excusa, hasta que recordó el tema de los cachorros. "Discutiendo quién se
quedaría a los cachorros"
"Entonces, ¿vendrás?"
"Sí, en quince minutos estoy allí, espérame en Rasika. Pide por mí, por favor"
TaeHyung oyó a la rubia silbar en la otra línea. "Está bien, Kim, nos vemos ahora"
"Sí, le prometí a Callie que iría a almorzar con ella" explicó, inclinándose en el sofá
para agarrar su sobrecamisa y colocársela por encima, sin abrochar.
"¿A dónde tengo que llevar a mí... querido, queridísimo jefe...?" cuestionó, colocando
ambas manos en su cintura y viendo a TaeHyung girarse para verlo con una mueca
que amenazaba con jalar sus comisuras hasta formar una sonrisa. Él le guiñó un ojo y
el castaño negó con la cabeza, las comisuras finalmente ganando la batalla
exitosamente.
c.-042
N/A: A pesar de lo básico que es este capítulo, me gusta mucho, no sé por qué la
verdad xD
[...]
Y, es que, ¿Cómo se debía de tomar el hecho de que Jungkook le dijo que tenía
sentimientos por él? Porque aún no era ni capaz de pensar en ello como algo posible.
De todas formas, tenía la cabeza hecha un maldito lío, con pensamientos inconexos y
llenos de confusión que sólo conseguían poner su mundo patas arriba.
Suspiró, saliendo del coche y bloqueando las puertas, aferrándose al maletín que
tenía colgado en el hombro, relamiéndose los labios. Caminaba a paso ligero hasta la
primera planta, intentando ser lo suficientemente rápido como para llegar antes que
los demás a la primera reunión con Harry, Jungkook y Louis. Corriendo por las
escaleras hacia arriba, TaeHyung llegó a la planta de su oficina, viendo a Callie en el
mostrador de recepción, amontonando unos papeles y guardándolos en archivadores
concretos. Ella le dio una pequeña sonrisa nada más verlo, haciéndole una señal para
que se acercara.
"Lo sé, por eso te llamaba" le respondió ella, guardando los archivadores en
cajoneras. "Jungkook me ha dicho que lo llames a su despacho cuando llegues, que
tiene algo que comentarte de un email que le ha llegado"
"Ah, vale" asintió, relamiéndose los labios. "Bueno, te dejo que voy a preparar las
cosas antes de reunirnos"
"¿Será en tu despacho?"
"Tranquilo, ya lo tengo todo apuntado aquí" dijo, mostrándole la libreta de flores que
tenía a un lado, sobre el mostrador. TaeHyung rió entre dientes, reconociendo la
susodicha como la que él le regaló por un amigo invisible que hicieron en su primer
año. "Para que veas que soy una chica aplicada y organiza- ¿Dónde tengo mi termo
del café?" mirando a todos lados, la rubia le hizo soltar la primera risa verdadera del
día.
"Sí, sí" asintió, sin mirarle por estar demasiado ocupada buscando su ansiado termo.
Se relamió los labios, poniendo el móvil sobre su escritorio y agarrando las gafas
antes de rebuscar los papeles que necesitaba para la reunión y yendo hasta el
teléfono que estaba a un lado para llamar al despacho de Jungkook, poniéndolo en
manos libres mientras que organizaba todo el papeleo.
"Jungkook, hola. Me han dicho que tenías que hablarme a cerca de un email que has
recibido"
"Sí, lo leí nada más llegar, pero creo que debes de verlo por ti mismo"
Kim absorbió su propio labio inferior. "De acuerdo, pues imprímelo y ahora me lo das,
¿Está bien? Te veo ahora en el pasillo, tenemos que ir a la tercera planta"
"Vale, pero yo te estoy viendo ya" mencionó Jungkook, haciendo que el castaño se
girase para verlo en su oficina, debido a que ambos tenían la cortina sin echar. Jeon
le guiñó un ojo a modo de saludo, y TaeHyung negó con la cabeza, evitando sonreir
pero fallando estrepitosamente. "Me gusta cómo te ves en esa camisa... Me trae
buenos recuerdos" comentó, logrando que TaeHyung estuviese lo suficientemente
confundido como para tener que observar su propio atuendo, recayendo en que esa
camisa la llevó puesta para la cita con Jungkook, que resultó ser todo menos una cita.
Y automáticamente se sonrojó, tragando saliva abruptamente y carraspeando.
"A tus órdenes, jefe" volvió a guiñarle un ojo, causando que el nerviosismo de
TaeHyung lo llevase a apartar la mirada y colgar el teléfono. Suspiró, apoyándose
contra la mesa y suspirando.
"Hola, de nuevo" le dio una sonrisa ladeada en cuanto llegó junto a él. "Toma, aquí
tienes el correo del que te hablaba"
"Ya, pero son básicos, pensé que tú no podías tomarlo sin canela"
Una pequeña sonrisa jaló casi involuntariamente de sus labios. "Vaya, qué
observador..." Silbó, haciendo a Jungkook soltar una risa nasal. "Pero, tienes razón,
no puedo tomarlo sin canela... Es por eso que llevo pequeños sobres en mi bolsillo
trasero" respondió, adentrándose en el ascensor con la compañía de Jungkook.
Entonces, sintió la mano del azabache en una de sus nalgas y casi se ahoga con su
propia saliva, al mismo tiempo que veía las puertas cerrándose frente a sus ojos.
"Sí, pero no creo que aceptar su oferta nos convenga ciertamente, tienes que buscar
algo de información sobre ellos antes de dar una respuesta final, de todos modos"
"Siempre puede tratarse de una estafa, Jungkook, me he topado con cientos de ellas
a lo largo de mi trabajo" quitándole la carpeta a Jungkook, guardó el correo
electrónico entre el resto de papeles. "Pero le pediré una confirmación a Lexie, de
informática. Ella es experta en fraudes y estafas"
"De acuerdo"
"¿Contento?"
Jungkook le dio una enorme sonrisa, como siempre, cargada de orgullo. "Por
supuesto, si toda ese dineral que nos ofrecen por darles nuestros servicios es cierta,
Gelbero te amará más de lo que lo hace"
Y ahí fue cuando los dos segundos de cordura de Jungkook se fueron a la mierda.
c.-043
N/A: En este cap cumplo un 50% una de mis escenas Kooktae por excelencia jiji xD
Hoy os recomiendo 'Action!' de DPR Live y Gray, amo mucho esa canción a pesar de
que no conozco mucho a DPR ^^
[...]
"Jung... Jungkook" balbuceó, tratando de hacerse oír por el azabache entre beso y
beso. Colocó sus manos en una de las muñecas ajenas, la que lo sostenía por la
cintura. "Jeon..." consiguió decir, notando como Jungkook introducía su lengua al
interior de su boca.
"Sí, y aprecio mucho tu honestidad, de verdad" tragó saliva, relamiéndose los labios y
suspirando. "Pero no podemos hacer esto ahora..."
Comprendiendo al fin, Jeon asintió, mordiéndose el labio. "Está bien, jefe, tú mandas"
masculló, y a pesar de que parecía entenderlo, él se veía algo molesto.
El ascensor se paró en la tercera planta, y sin decir nada más, Jungkook salió de allí,
dejando a TaeHyung confundido y con una amarga sensación, debido a la mueca de
su rostro. Kim lo siguió al instante.
"Jungkook, espera"
"Olvídalo" bufó, caminando hasta la puerta de la sala de reuniones. "Tenemos que
trabajar"
"Entonces, ¿Por qué narices te pones así?" cuestionó, entrecerrando los ojos con
confusión.
"Porque me encanta todo de ti, pero lo único que me jode es que seas tan
políticamente correcto, TaeHyung" espetó, apretando los labios hasta que pequeños
hoyuelos se formaron en sus mejillas.
"Claro que soy políticamente correcto, estoy trabajando." Frunció el ceño. "Pensé que
tú también lo eras, no sé, por algo te contrataron, ¿No?"
Relamiéndose los labios, Jungkook abultó su mejilla con la lengua, mostrando esa
típica mueca suya que realizaba cada vez que algo le molestaba sumamente.
"Por supuesto, soy profesional cuando lo requiere, la mayor parte del tiempo. Pero
me gusta divertirme también, y el hecho de hacerlo de vez en cuando en mi trabajo...
Es aún más emocionante"
"Ya, bueno, como tú digas" apartó la mirada del castaño, manteniendo el silencio
cuando abrió la puerta y se adentraron a la sala de reuniones, donde Harry y Louis les
esperaban.
Ambos se sentaron en sus respectivos lugares, uno en frente del otro mientras que
TaeHyung colocaba todo el papeleo en la mesa y les daba una pequeña sonrisa a los
otros dos chicos.
"El lunes por la mañana le pedí a Ansel, el secretario de Gelbero que me pasara los
registros numéricos que la empresa adquirió desde que nos asociamos con el mundo
de la moda y la cosmética. Ayer me llegaron justo cuando me iba a marchar a casa, y
he estado revisándolos toda la noche" Harry dijo, poniendo los susodichos sobre la
mesa, frente a las carpetas de TaeHyung.
"No debiste de hacer eso, Harry, podrías haber esperado a revisarlo hoy y habríamos
pospuesto la reunión para... mañana, no sé."
"Hm, está bien..." asintió, aceptándolo finalmente y evitando chocar miradas con
Jungkook, el cual tenía la vista fija completamente en él, cosa que lo ponía nervioso
de sobremanera. "Y, bueno, ¿Crees que nuestros ingresos anuales son aceptables?"
"Más que eso, TaeHyung, al año ingresamos cerca de cinco millones sólo con los
contratos actuales, no puedo imaginar cuánto más vamos a estar ganando cuando el
número de contratos firmados aumente."
"Claro, tómate tu tiempo, Harry, no hay prisa." Le dedicó una sonrisa. "Y duerme, por
favor"
"Tengo algunos remedios caseros para poder dormir en los libros familiares, puedo
mandarte algunos si quieres" Louis le dijo cuándo Harry estaba riéndose entre
dientes.
"Bueno, podemos dar por finalizada nuestra primera reunión, chicos. Gracias por
asistir, de verdad" dijo, sonando tan sincero y honesto como lo era. "Nos vemos luego
en la reunión con el gran jefe"
TaeHyung se levantó, aferrando las carpetas con una suave sonrisilla, siendo el
primero en marcharse de la sala de reuniones. Caminó por el pasillo hasta las
escaleras —se negaba a sufrir escalofríos nada más entrar al ascensor—, que le
condujeron hasta la primera planta y posteriormente a su despacho, en el que entró
con un suspiro cargado de hastío. Ni siquiera se preocupó por cerrar la puerta
correctamente, dejando los ficheros sobre el escritorio y relamiéndose los labios.
"Jungkook" emitió, antes de ver como el azabache se giraba para correr las cortinas y
echar la llave, asegurando la puerta para que nadie pudiera entrar. "¿Qué haces?"
Jeon sonrió, acortando la distancia entre ambos, logrando que TaeHyung retrocediera
y su espalda chocara levemente contra la madera del escritorio, el nerviosismo
tatuado en su mueca.
"Bueno... Recuerdo haberte oído decir que follar en el ascensor a minutos de una
reunión no era lo más inteligente que harías... Así que, he pensado que tal vez tu
despacho, cuando no tuvieras nada que hacer sonaba bien" prácticamente susurró en
su oído, una vez llegó frente a él y se inclinó sobre su cuerpo, dándole una suave
lamida en el lóbulo.
[...]
TaeHyung inhaló por la boca de forma temblorosa, sintiendo todas sus extremidades
como gelatina al momento en que los dedos de Jungkook descendieron por la piel
acanelada de su cuello, acariciando con sus falanges en la suave y caliente dermis.
"Hazlo..." En voz baja, pero sin titubeos ni dudas siendo perceptibles, únicamente
susurrándolo para que sólo Jungkook pudiera oírlo.
La lengua del azabache se adentró en la cavidad bucal del otro, recorriendo todo a su
paso mientras que sus manos ansiosas se deslizaban por el cuerpo ajeno, moviéndose
hasta arrebatarle los botones de la camisa uno a uno, deslizándola fuera de sus
hombros y cayendo con gracia sobre el escritorio. TaeHyung jadeó, notando los labios
de Jungkook bajar desde sus labios a la mandíbula, y posteriormente a su cuello,
donde depositó pequeños besos.
"Sofá..." oyó a TaeHyung emitir, y sus ojos oscuros, llenos de lujuria, se enfocaron
únicamente en él. "Llévame al sofá" pidió.
"Desde que nos encontramos, sí" admitió, y eso fue lo necesario como para que
TaeHyung se abalanzara a sus labios.
"Ya lo sé" Jungkook se relamió los dientes superiores, moviendo la mano hasta sus
pantalones de nuevo. "Debes de levantarte si quieres que te quite esos putos
pantalones, jefe"
"Las mejores vistas de toda mi vida" dijo, mordiéndose el labio inferior al mismo
tiempo que le observaba, situando las manos de nuevo en la pequeña cintura del
castaño, facilitando su desplazamiento hasta su propio regazo, sentándose sobre las
piernas de Jungkook, rodeándolo por el cuello y uniendo con lentitud sus labios.
"Mierda, TaeHyung..." gruñía, toqueteando toda la piel que podía y más, deslizando
sus falanges por las suaves nalgas que TaeHyung poseía.
"Saca el lubricante, ya" prácticamente le ordenó, llevando sus propias manos hasta el
cierre del pantalón de Jungkook, desabrochándolo con avidez y metiéndolas al interior
de sus boxers, agarrando la dura carne de su miembro. "Jungkook" insistió,
apretándola entre sus dedos y haciéndole suspirar, con una pequeña sonrisa.
"A sus órdenes, jefe" emitió, junto a una sonrisa ladeada y ojos que le observaban
con deseo.
Una vez el líquido transparente y espeso estuvo en su poder, el azabache llevó sus
manos al trasero de TaeHyung, palpando su entrada con cuidado y masajeándola con
la yema de sus dedos, antes de empujar dos de ellos en el interior. Kim gimió,
mordiéndose los labios para que el sonido no fuera tan estruendoso, cerrando los ojos
fuertemente al sentir como Jungkook movía los dedos en su interior de forma casi
errática, causándole una sensación increíble.
TaeHyung llevó sus manos hasta los botones de la camisa de Jungkook, quitándolos
uno a uno hasta que el pecho del azabache quedó al descubierto, ansiosas palmas
recorriendo cada músculo en su abdomen.
N/A: Creo que hasta el momento, este está en mi top 5 de capítulos favoritos... ji ji
xD
[...]
TaeHyung estaba felizmente contento por el destino al que viajarían para festejar los
once años de empresa: Harrah's Rincon. Un resort de casi cinco estrellas en el que
Gelbero tenía sus más preciados contactos.
Piscina, spa, y bar. Tres de las muchas cosas que para TaeHyung sonaban de lujo en
unas vacaciones. Y, aunque no se tratase de unas vacaciones como tal, él se las
tomaría de ese modo. Porque necesitaba relajarse, y aunque sus noches con Yeontan
viendo una serie cualquiera en alguna de las plataformas digitales que frecuentaba,
eran de lo mejor, a veces un poco de desconexión —fuera del dichoso pub Pegasus—,
le venían más que bien.
Suspiró, aquella sonrisa aún permaneciente en sus labios mientras que se dedicaba a
ordenar su escritorio y devolver los atlas sobre Canadá en los que había estado
investigando, nuevamente en la estantería llena de libros a un lado del despacho.
"Jefe" la voz de Jungkook casi le sobresalta, sonando a sus espaldas. Cuando se giró,
vio al azabache con un portafolio en la mano y una sonrisa ladeada mientras que
observaba el culo del castaño. TaeHyung le fulminó al instante de notarlo, sus
mejillas algo sonrojadas. "Sé que estás por marcharte, pero acaba de traerme esto
Lexie de informática, es el informe sobre el posible contrato fraudulento que recibí"
"Oh, ¿Y qué pone?" se interesó, relamiéndose los labios y guardando el último atlas,
quedando así su escritorio perfectamente ordenado.
"Vale, no se trata de una estafa" hizo un sonido con los labios, dándole una sonrisa
tensa. "Enhorabuena, tenías razón"
Kim tragó saliva, relamiéndose los labios al sentir como su garganta se secaba por la
proposición de Jungkook.
El azabache soltó una pequeña risa, comprendiendo cuál era la duda de TaeHyung y
su diminuto pesar.
"Cenar, ver una película y dormir" dijo, acercándose hasta el castaño y pasando su
pulgar suavemente por la mejilla de TaeHyung. "Nada de sexo"
"Genial, pues espérame un momento que agarre mis cosas y ahora vuelto a por ti,
¿De acuerdo?"
Jungkook le estaba volviendo loco, llevándole por lugares que nunca había visto,
proporcionándole sensaciones completamente nuevas y causando sentimientos
completamente inesperados, que, si bien en un momento parecieron esfumarse,
ahora se sentían más vivos que nunca.
Y TaeHyung no quería seguir teniendo miedo, porque ya había vivido con ello durante
algún tiempo, y estaba cansado de no arriesgarse. Quería disfrutar de la compañía de
Jungkook, disfrutarlo a él y vivir todas esas experiencias que le esperaba. Quería
volver a confiar, y deseaba que todo saliera bien esta vez.
Para cuando llegaron a casa de Jungkook, luego de haber pasado por la de TaeHyung
y recoger todo lo que necesitaba —y también a Yeontan, por supuesto— para el día
siguiente en la oficina, ya eran pasadas las diez de la noche, el cielo azul oscuro
cerniéndose sobre ellos y brillando con pequeñas motas blancas.
A TaeHyung le encantaba la noche, el color del cielo cuando oscurecía y las sutiles
estrellas que le daban luz. Le ponía sumamente nostálgico también, porque le
recordaba a todas esas veces en las que contaba estrellas con su padre, cuando no
podía dormir y él preparaba un pequeño campamento para dos en el jardín de casa. Y
extrañaba demasiado aquello. Extrañaba a su padre, a su familia. Extrañaba su
ciudad, su casa...
Extrañaba a Youngkyun...
"TaeHyung, ven" pidió Jungkook, sosteniendo una cuchara de madera con una mano,
y colocando la otra debajo para que no se cayera nada al suelo y lo ensuciase,
mientras que llevaba la cucharada de salsa a los labios de TaeHyung. "Pruébalo"
"Hmm, está riquísimo, Jungkook" lo alabó con honestidad, causando una sonrisa de
pura satisfacción en él, la cual contagió al propio TaeHyung.
"Me alegra mucho que te guste"
"TaeHyung" la voz de Jungkook lo llamó, suavemente, como una caricia a sus oídos.
"¿Sí?" se giró para verlo, dándole toda su atención —la cual tenía desde hacía
mucho—.
"¿Otra vez tú pensando?" frunció el ceño, evitando soltar una risa a pesar de que
Jungkook no lo consiguió. "Eso es raro..."
"Lo sé, pero han pasado muchas cosas por mí mente estas últimas semanas"
"Bueno... Supongo que de todo lo que nos concierne a ambos..." suspiró, mirando la
copa en su mano, en busca de las palabras que usaría para explicarse. "He cometido
muchos errores a lo largo de mi vida, TaeHyung. Rompí la ventana del colegio a los
cinco años, le lancé una pelota a Lee Woosung porque me molesté con él y le rompí
las gafas, atropellé con la bicicleta a una compañera de clases que iba a darme una
carta, dejé que el canario de Changsub se escapara el día de su cumpleaños..." el
castaño lo miró con enormes ojos sorprendidos.
"Wow... Has sido un cabrón..."
"Y que lo digas" Jungkook soltó una risa nasal, dando un cabezazo a modo de
corroboración. "Pero, sin duda alguna, creo que la peor cosa que hice, con diferencia,
fue usarte" suspiró una vez más, apretando los labios. "Debí de haberte dado una
oportunidad para poder conocerte, y en su lugar decidí que era mejor ignorar lo que
tú sentirías y actuar como un puto egoísta"
"Lo que te hice... Eso fue una completa mierda, y sí, todos cometemos errores, pero
yo la cagué a lo grande. Youngkyun me acabó odiando, tú también, todos... Hasta yo
llegué a odiarme para cuando quise darme cuenta de lo que había hecho..."
"Después de lo que pasó, creí que nunca más te vería, pero entonces me transfirieron
desde Busan, estuve un tiempo trabajando para la antigua empresa, y mi jefe me
recomendó a Gelbero. Cuando vine a la entrevista y él puso todos esos rostros en
papel, delante de mí, reconocí el tuyo... Supe que tenías que ser tú, porque era mi
segunda oportunidad para conocerte como debí haber hecho desde el principio... Y, a
día de hoy, es cuando logré darme cuenta de que Youngkyun siempre había tenido la
razón..."
Sin poder comprender esta vez, lo que el azabache decía, TaeHyung parpadeó,
confundido. "¿En qué?"
"Por eso... Me arrepiento de muchísimas cosas que he hecho en mi vida... Pero si hay
algo de lo que me enorgullezca profundamente, es de haber señalado el informe que
tenía tu cara en el momento en que Gelbero me dio a elegir para quién querría
trabajar. Porque pensé que tal vez las palabras de Youngkyun podrían significar
algo... Y así fue."
Moviéndose levemente hacia delante, Jungkook acunó el lado derecho del rostro de
TaeHyung con una mano, acercándose hasta que acortó la distancia entre ambos y
rozó su nariz suavemente contra la de TaeHyung, los dos contando con pequeñas
sonrisas dulces en sus rostros, incapaz de apartar la vista del otro.
TaeHyung acortó los ínfimos milímetros que los separaban, presionando sus labios en
los de Jungkook, no borrando la sonrisa en absoluto.
c.-046
[...]
Al parecer el hecho de reunirse en casa de Jungkook para cenar luego del trabajo, ver
una película y dormir acurrucados en la cama del azabache, se había vuelto algo así
como una tradición involuntaria. Cosa que tenía a muchos seres contentos, entre
ellos: Yeontan, Astra, Jungkook y el propio TaeHyung.
Ambos estaban haciendo vida casual de pareja... Sin siquiera serlo. Y Kim no sabía si
adoraba o temía por ello. Pero prefería pensar que era la primera.
Suspirando, TaeHyung miró por la ventana mientras que Jungkook hacía el camino
hasta su casa.
"¿En qué piensas?" cuestionaba Jeon, mirándolo por el rabillo del ojo para no
despegar la vista completamente de la carretera. TaeHyung se encogió de hombros.
"¿A qué refieres exactamente?" quiso saber de nuevo, frunciendo levemente el ceño
antes de pararse en un semáforo y prestarle toda su atención al castaño.
"Para quedarme" afirmó sin que fuera una pregunta realmente, únicamente
haciéndole una pequeña promesa sin apenas ser consciente de ello.
Para cuando se dio cuenta, el coche estaba siendo aparcado frente al apartamento de
Jungkook, sintiendo la mano del azabache posándose en su muslo, llamándole la
atención para que fuera con él.
"Vamos, Tae" dijo, regalándole una suave sonrisa y dándole un leve apretón en su
muslo.
Una vez ambos salieron del coche, caminaron hasta la casa de Jungkook -como todas
las otras veces anteriores, claramente- y siendo recibidos por Yeontan y Astra, que
estaban siendo alimentados por Maggie.
"Oh, hola chicos" ella sonrió enormemente, dejando los cuencos con comida para la
pareja canina. "Ya me iba, buenas noches"
TaeHyung la recibió con los brazos abiertos cuando se acercó a él, dándole un abrazo
a modo de despedida. "Nos vemos mañana, cariño. ¿Quieres que te pida un taxi?"
Jungkook le transmitía seguridad, lo cual sonaba casi irónico, puesto que el suceso
ocurrido con él, fue quien le despojó de la poca seguridad que TaeHyung tenía. Pero
ahora era diferente. Jungkook podía verlo ahora, lo conocía y parecía ser sincero en
cuanto a sus sentimientos, y TaeHyung quería confiar.
Una vez Maggie se marchó, dejando a ambos chicos en la compañía del otro,
Jungkook miró a TaeHyung.
TaeHyung señaló la cocina. "Prefiero ir contigo, sabes que me gusta observar el cielo
desde la ventana que hay allí."
"Pues sígueme" haciéndole una señal con la cabeza, Jungkook caminó y TaeHyung le
siguió de cerca, justo después de haberse despojado de su abrigo y dejarlo junto al
de Jungkook en el perchero.
Llegaron a la cocina, y lo primero que Kim hizo fue acercarse al ventanal, la pequeña
sonrisa inconsciente que siempre se formaba en sus labios, cuando observaba el
hermoso cielo, apareciendo instantáneamente.
"¿Una liebre?" bromeó, y negando con la cabeza al mismo tiempo que soltaba un
bufido, TaeHyung negó.
"Es precioso... Tan despejado que se pueden ver la gran mayoría de estrellas, y la
luna está inmensa hoy"
"Creo que recordar que cuando eras más joven te daba miedo, ¿No?"
"Lo es..." suspiró, posando sus manos sobre las de Jungkook que estaban en su
cintura.
"¿Te parece que haga una ensalada de frutas? Esta mañana mientras que te
duchabas, bajé a por leche al supermercado de al lado y vi que había oferta en fresas,
melón, sandía y otras frutas más, así que tengo mucha"
"Lo sé, vi las bolsas cuando salí del baño, pensé que estaba pasando la noche con el
señor Dong"
"Ese mismo" asintió, poniendo una sonrisa suave en su rostro y acariciando los dedos
del azabache con parsimonia. "Pero, sí, me apetece algo de fruta, ¿Por qué no?"
"Oh, hay una estrella que está parpadeando" TaeHyung dijo, sonando tan feliz, que
no pudo evitar mirarlo, sonriendo de forma inconsciente al ver la emoción que
transmitía.
La cena transcurrió como las otras veces, con muchas risas de por medio, frutas
frescas y deliciosas, y vasos de agua que saciaron su sed. TaeHyung y Jungkook se
trasladaron al sofá, copas de vino rosado en sus manos y la televisión apagada frente
a ellos, porque tenían mejores cosas que mirar.
"Te digo que no, el mousse de limón es horrible, ¿Cómo puede gustarte? Creí que ya
lo habías superado"
Jungkook lo fulminó con la mirada, negando rotundamente ante las palabras del
castaño. "Por supuesto que no, duh. Dejaron de hacerlos en ese lugar al que íbamos,
así que no volví a comerlos hasta que vine a Washington y los encontré en una
pastelería de por aquí cerca, deberías de probarlos, están increíbles"
"Y si no ¿qué?" alzó una ceja, no viéndose intimidado en absoluto. "¿Qué harás?"
Jungkook sonrió, una de sus comisuras elevándose. "La pregunta es... ¿Qué no
haré?"
[...]
El castaño empuñó entre sus manos la camisa blanca de Jungkook, aferrándose a ella
mientras que seguía el ritmo que la boca de Jungkook impuso sobre la suya propia,
acoplándose a la perfección y haciéndole sentir un sinfín de emociones y cosquilleos
por todo el cuerpo.
Separándose menos de dos milímetros, Jungkook rozó su nariz con la del castaño, su
voz ronca sonando y erizando cada vello en el cuerpo de TaeHyung, cuando dijo:
“Quiero follarte en mi habitación” le dio una ínfima lamida al labio inferior de
TaeHyung. “Ahora”
Y TaeHyung asintió, porque también lo deseaba, porque había extrañado el cuerpo de
Jungkook junto al suyo por cinco largos días en los que habían estado cerca sin la
aparente necesidad de tocarse.
El castaño gimió, mordiéndose el labio cuando los labios de Jungkook viajaron hasta
la piel en su cuello, dando pequeños besos y deshaciendo los botones de la camisa
ajena con dedos que se movían urgentemente, despojando a TaeHyung de la prenda
y lanzándola por los aires hasta que llegó al otro lado de la cama. Bajó sus besos por
el cuello, llegando al pecho color canela, y llevándose a los labios un pardo pezón,
succionándolo. TaeHyung tembló de forma instantánea, retorciéndose en brazos del
azabache y soltando jadeos entrecortados.
“Jungkook...” emitió entre balbuceos, echando la cabeza hacia atrás cuando la boca
de Jungkook volvió a posarse en su cuello, pasando el ápice de su lengua donde su
pulso era notable.
TaeHyung llevó sus dedos a los hombros del azabache, apretándolos para calmar los
temblores de su cuerpo sin éxito alguno.
“Veo que alguien me ha echado mucho de menos... ¿No es así?” alzó las cejas, los
dedos del castaño pasando por su torso, siguiendo las líneas que marcaban los
músculos y viéndole con el labio apresado por sus dientes.
TaeHyung le ponía los vellos de punta y una erección tan rápida que en ocasiones se
sentía como un precoz de quince años. Pero era verlo, y se aliviaba al instante...
Todos fácilmente obtendrían una erección con sólo mirarle. Era precioso, con sus finas
facciones y su cuerpo marcado en las partes necesarias, amoldándose tan bien a su
agarre que siempre lograba sorprenderlo.
“Porque me encanta lo que veo” expresó, haciendo a TaeHyung reír con vergüenza,
negando suavemente y mirando hacia abajo para que Jungkook no pudiera ver su
sonrojo. Sin embargo, este dejó que una pequeña sonrisa adornase sus labios, viendo
sus mejillas adornarse con un sutil rojizo y sintiéndose encantado por la vista.
Cayendo sobre el suave colchón, TaeHyung pasó los brazos por detrás del cuello de
Jungkook, pegándolo más a sí mismo y entreabriendo la boca para recibir su lengua y
estremeciéndose ante por el contacto. Separó las piernas para que el azabache se
acomodara mejor entre ellas, y le arrebatara los pantalones, deslizándolos fuera y
lanzándolos al suelo.
“Los que seas capaz de ponerte...” le devolvió el guiño, pasando de nuevo la mano
por el pecho de Jungkook hacia abajo, donde agarró su duro miembro, apretándolo y
masajeándolo con destreza, observando como el azabache se mordía los labios,
entrecerrando los labios y dejando escapar pequeños gruñidos.
“Si no te estás quieto, voy a usarlos todos, Kim” murmuró, abriendo el envoltorio de
lubricante y esparciendo el líquido en sus dedos, entregándole el del preservativo a
TaeHyung. “Ese pónmelo tú”
Y TaeHyung sonrió, encantado. “Sé cuidadoso, hace días que no tengo relaciones”
pidió, relamiéndose los labios tras sentir como Jungkook tanteaba su entrada.
Jeon deslizó un dedo en su interior, el cual entró con un poco de dificultad, pero no la
suficiente como para dañar a TaeHyung, por lo que agregó el segundo casi
instantáneamente, moviéndolos de dentro hacia fuera con movimientos de muñeca
rápidos, dilatándole paciente y rigurosamente, oyendo sus gemidos como música para
los oídos hasta que no hubo resistencia por su parte. Entonces, retiró sus falanges
fuera del conducto mientras que TaeHyung se encargaba de deslizar el preservativo
en su miembro.
Besándole en los labios, Jungkook se posicionaba en la entrada del castaño,
adentrándose con lentitud y cuidado, oyéndole sisear por la leve picazón y
sosteniéndolo de la cadera para mantenerse quieto hasta que Kim se acostumbrara.
Una vez estuvo listo, le dio un suave apretón en el brazo, indicándole que podía
volver a moverse, y así lo hizo. Moviéndose hacia atrás, Jungkook se deslizó hacia
fuera, únicamente dejando la punta en el interior para volver a empujar dentro,
chocando de una sola embestida contra la próstata de TaeHyung, quién gimió
ruidosamente.
“Mierda” emitió, cerrando los ojos fuertemente por la oleada de placer que le invadió.
Jungkook no había hecho "el amor" antes, o más bien, no había follado con verdadero
amor a alguien, antes, todo se basaba en deseo y pura hambre sexual. Él era como
una especie de virginal en todo esto.
Miró a TaeHyung a los ojos, humedecidos por lágrimas de placer, mejillas sonrojadas
y labios hinchados y rojizos. A Jungkook se le aceleraba el corazón sólo con ver
aquello.
"¿Cómo te sientes?"
"Me va a explotar el corazón" dijo Kim, haciéndole soltar una breve risa. "Ha sido la
sesión de sexo más exhausta que he tenido, y eso que fue lento..."
Con la sonrisa que jalaba más y más de sus comisuras, Jungkook asintió;
comprendiendo.
N/A: Sólo puedo decir... Ji ji, ji ji y pedir por favor que no me maten, también xD
[...]
Pero todo estaba bien, porque en menos de treinta y seis horas cogería sus maletas,
se metería en el jet privado de Gelbero con el resto de sus compañeros y volaría
hasta California, concretamente a Harrah's Rincon, su resort favorito de todos los
Estados Unidos.
"¿Te espero y nos vamos juntos?" recogiendo sus pertenencias restantes, TaeHyung
oyó la voz de Jungkook detrás suya, por lo que se giró para darle una mirada rápida.
"Tengo muchísimo trabajo que llevarme a casa..." dijo, haciendo una mueca
desganada, obteniendo una suave risa por parte de Jungkook.
Kim bufó, rodando los ojos y agarrando las llaves del despacho mientras que negaba
con la cabeza y caminaba hasta Jungkook.
"Eres un tonto" murmuró antes de inclinarse levemente para presionar un suave beso
en los labios de Jungkook. "Claro que quiero ir contigo, idiota. Es sólo que no voy a
poder dormir en toda la noche con tanto papeleo, y en la mañana tengo que ir a
hacer la maleta para irnos de madrugada" suspiró.
Jungkook pasó una mano por el cabello de TaeHyung, bajándola hasta acariciarle la
mejilla con el pulgar. "Descuida, no hay problema. Puedo preparar algo de café y
ayudarte, si somos dos, tal vez terminemos antes y podamos dormir algo." Guiñó un
ojo, viendo a TaeHyung asentir y sonriendo victorioso.
Un rato después, ambos llegaron a casa de Jungkook, sin siquiera haber tenido que
pasar antes por la de TaeHyung —ya que, como era de esperar, luego de
prácticamente un mes quedándose a dormir con Jungkook, tenía varias de sus ropas
para dormir allí, así que era un alivio no tener que estar desplazándose, aunque de
algún modo como que extrañaba a Marie, que era como una madre para él—. Jeon le
ayudó a quitarse el abrigo, besándole suavemente en el cuello y colocando la prenda
sobre el perchero.
En menos de dos segundos, los pequeños pasos de Astra y Yeontan se oyeron desde
la sala en la que ellos dormían, llegando hasta ellos felizmente.
"¡Mi amor!" TaeHyung emitió, sonriendo de oreja a oreja mientras que se ponía de
cuclillas para recibir a su bebé, el cual se elevó en dos de sus patitas, meneando la
cola mientras que TaeHyung le acariciaba el pelaje y hacía cosquillas detrás de sus
orejitas.
"Voy contigo" frotándose las manos, TaeHyung le siguió de cerca, oyendo la risa que
Jungkook emitió. "¿Por qué te ríes? Quiero aprovechar al menos cinco minutos de
luna"
"Llevaré el termo por si acaso" suspiró él, no pasando por alto el asentimiento
desesperado de TaeHyung.
"Dios, sí"
Jungkook volvió a reír, echando café en las tazas y añadiéndoles leche. "¿Puedes
llevar tú la canela? Está en el segundo estante, junto a las otras especias. Bote rojo"
"Gracias, eres muy servicial, jefe" Jungkook dijo, agarrando una de las tazas y
entregándosela al castaño. Recibiendo la mirada fulminante de TaeHyung, le guiñó un
ojo. "Toma"
"Vale... Catorce contratos por revisar, obtener información y barajar si nos conviene
firmarlos, y cinco que sólo necesitan una firma y fotocopiarlos para mandárselos a
Harry. Siento pena por él cuando venga de vacaciones..."
"Siete tú y siete yo, ¿Te parece?" propuso Jungkook, agarrando una manta que
estaba en el brazo del sofá y poniéndola sobre las piernas de TaeHyung y suyas
propias una vez se hubieron despojado de sus zapatos.
"Bien, ¿Qué tal si expando el sofá? Para estar más cómodos" dijo, refiriéndose a que
se trataba de un sofá-cama.
"Sí, sí, suena genial, no creo que vaya a durar mucho tiempo en esta postura, ya me
duele la espalda" se quejó, con un suspiro levemente lastimero que hizo a Jungkook
soltar una pequeña sonrisita.
"Por favor, sí..." casi suplicó, mordiéndose el labio y viendo a Jungkook asentir
mientras que se levantaba y movía la mesa para que no fuese un obstáculo a la otra
de desplegar la otra parte del sofá.
Una vez estuvo extendido en todo su esplendor, Jungkook volvió a sentarse,
golpeando levemente el lugar delante suyo, para que TaeHyung se sentara ahí. Una
vez él lo hizo, dándole la espalda con los contratos en sus manos, Jungkook posó las
suyas propias en los hombros de TaeHyung.
"¿Dónde te duele?"
El pecho de Jungkook vibró por su risa, negando con la cabeza y presionando aún
más con los dedos, acariciando suavemente cada vez que podía, porque aquella piel
tersa y caliente parecía pedirle a gritos que le acariciara, así que no se privó de ello.
Adoraba la sensación de tener el cuerpo de TaeHyung bajo su tacto, incluso si no
fuera de forma sexual, como se calentaba y a veces se erizaba con una sola pasada.
Le volvía loco, demasiado.
TaeHyung se despertó con trece contratos firmados, cuatro descartados y dos con
una interrogante por fraude que Lexie debía de revisar, también siendo rodeado por
los fuertes brazos de Jungkook y la manta hasta el cuello.
"Espero que hayas dormido bien... No es el sofá más cómodo del mundo, pero sirve
para momentos en los que no quieres subir hasta la cama"
TaeHyung asintió. "Cualquier sitio es bueno para dormir cuando te mueres del sueño"
se encogió de hombros.
Una hora más tarde, el castaño llegó a su humilde morada —que de humilde tenía
más bien poco—, abriendo la puerta y aclamando el nombre de su adorada Marie por
todos lados.
"¡Marie!" llamó, yendo directamente a la cocina, que era donde a la mujer le gustaba
pasar la gran mayoría del tiempo. Pero, al no encontrar rastro de ella, frunció el ceño,
saliendo de la cocina y volviendo al pasillo. "¿Marietta?"
"Oh, mi niño, cuánto te he echado de menos" ella emitió, sorbiendo por la nariz y
limpiándose las lágrimas con una mano temblorosa. "¿Cómo estás? Te... Te veo más
delgado, ¿Comes bien? Puedo hacerte un caldo, hace frío... ¿Tienes hambre?" la
mujer hablaba de forma atropellada, y eso sólo conseguía poner a TaeHyung aún más
preocupado, si es que eso era posible.
Kim colocó las manos sobre los hombros de Marie. "Marietta, respira hondo, ¿De
acuerdo? Estoy bien, muy bien, pero claramente tú no lo estás y eso me hace estar
un poco menos bien, así que... Por favor, dime qué te ocurre, ¿Vale?"
Ella lo miró a los ojos por un segundo, viendo como los de TaeHyung brillaban con
preocupación, y sólo entonces se derrumbó en un profundo llanto que alarmó aún
más al castaño.
TaeHyung agarró a la mujer que había estado cuidando de él en los últimos cuatro
años, guiándola hasta el salón donde hizo que se sentara, copiándola y poniendo una
mano en su hombro.
"Yo... Yo no sé qué hacer, TaeHyung... D-Desde que me divorcié de Junior todo ha ido
cuesta abajo... Ese cabrón apostó nuestra casa y ahora y-yo lo he perdido todo"
"¿Os han quitado la casa?" los ojos de TaeHyung casi se sale de órbita ante tal
desagradable noticia. "Pero, ¿cómo es posible?"
"Hace cinco semanas apostó treinta mil dólares, cuando los perdió apostó la moto, y
seguidamente nuestra casa... Nuestra-maldita-casa... Gracias a que me contrataste a
jornada completa y a las propinas extras que me das conseguí terminar de pagarla
completamente" la mujer se veía demasiado alterada. "Y ahora... Dios, ahora no
tengo nada, TaeHyung" se limpió las lágrimas bruscamente.
"¿Qué?"
"Sí, eso. Hay habitaciones de sobra para los tres, dinero por si necesitáis comida"
"Claro que es necesario, Marie. Eres como una madre para mí, me has cuidado desde
el primer momento en que llegué... No voy a dejarte ni a ti ni a tu familia en la calle."
Apretó suavemente el agarre en su hombro. "Eres mi familia también, Marie... Mi
casa ahora también es tu casa, siempre lo ha sido."
Más lágrimas se deslizaron por sus pómulos, negando con la cabeza y abrazándolo
con todo el cariño que una persona rota pudiera demostrar.
"Tú... Eres un ángel, mi niño... Nunca voy a agradecerte lo suficiente por esto, te lo
prometo"
Kim sorbió por la nariz, porque ver a Marie llorar le hacía emocionarse y derrumbarse
también. "No tienes que hacerlo" le besó en la frente y suspiró, antes de sentir como
su teléfono móvil vibraba en los bolsillos de sus pantalones, recordándole que
Jungkook lo llamaría en cuanto estuviese listo. "Ahora, tengo que hacer la maleta...
Me voy de aniversario empresarial a un resort en California, y Jungkook me está
esperando"
"¿Ese chico con el que pareces vivir?" ella dijo, causando una pequeña risa en
TaeHyung, quién asintió. "Pásalo bien, cariño, te lo mereces. Trabajas muy duro"
N/A: Estoy muerta de sueño, tengo insomnio y llevo sin dormir como dos días... Si
ven algún error es por eso xD
Hoy os recomiendo 'Wrapped Around Your Finger' de 5SOS, canción más vieja que el
eco, pero de mis primeros bebés favoritos en todo el mundo —junto a 1D—, y es
demasiado buena, así que merece la pena oírla jiji
[...]
"Sí, todo bien, no te preocupes" arrugó la nariz de aquella manera tan típica y
adorable que tanto le gustaba a Jungkook, el cual no pudo resistirse y terminó
inclinándose hacia delante, depositando un pequeño beso en la punta de la nariz de
TaeHyung.
"Genial, pues, ¿Qué te parece si nos vamos yendo? El aeropuerto no queda muy lejos
de aquí, pero Gelbero quiere que estemos antes para poder hacer el conteo."
"¿Ya se sabe quiénes van seguro?" Preguntó Kim, yendo hacia la parte trasera del
coche para meter su maleta.
"Sí, alrededor de veinticinco personas, más o menos. Los demás tienen cosas que
hacer, o han preferido pasar las vacaciones de aniversario con sus familias"
"Agradezco que no seamos demasiados, me agobia cuando hay tantas personas y con
la gran mayoría de ellas sólo me he cruzado cuatro o cinco veces por cada dos años."
murmuró, ocasionando una leve risa en Jeon, quién negó con la cabeza y se dispuso a
cerrar el maletero.
"Sí, ser nuevo en la empresa es jodido en estas ocasiones, conozco a pocas personas,
honestamente. Lo bueno es que todos a quienes conozco van" Se encogió de
hombros, yendo hasta la puerta del piloto y abriéndola. "A parte de poder descansar
por dos semanas completas, claro"
"Dios, sí." TaeHyung prácticamente gimió cuando puso su trasero en el asiento del
copiloto. "Estoy deseando llegar a mí suite, darme un baño de burbujas en el jacuzzi
y..."
TaeHyung miró a Jungkook, quién arrancó el coche. "Bueno, más bien descansar.
Pasear por la piscina y mandarle un centenar de fotos a Sasha para que deje de
darme envidia con toda esa comida que Beau le prepara"
"Eso suena bien" Jungkook dijo, relamiéndose los labios y comenzando a conducir
rumbo al aeropuerto. "Quizás me una a ti"
"Muchas gracias, Jeon" besó suavemente la mejilla del pelinegro. "Eres el mejor"
"Sólo para ti, jefe" respondió, guiñándole un ojo y pasando un brazo por sus
hombros, volviendo a agarrar su maleta mientras que caminaba junto con Kim al
interior del enorme recinto.
TaeHyung se acurrucó en el abrazo. "Odio este lugar" expresó, resoplando y tirando
de su maleta, que sonaba en el asfalto por los dichosos ruedines. "Me estreso oyendo
tantas voces, es demasiado..."
Kim le siguió de cerca, yendo detrás suyo y quejándose por el ruido atroz que le
pitaba en los oídos y retumbaba por toda su cabeza. Malditos seres parlantes que no
sabían controlar el tono de voz... Suspiró, llegando a las puertas del jet y dándole una
pequeña sonrisa a Mark, el hombre que se encargaba de velar por la seguridad de los
pasajeros que entraban en la aeronave.
"Hola, Mark, ¿Cómo estás?" detrás de ellos, la voz animada de Harry sonó, recayendo
en ambos chicos y dedicándoles una enorme sonrisa. "Hola jefe, Jungkook... ¿No
estáis emocionados?"
Louis llegó detrás del rizado, bostezando y tropezando con sus propios pies. Se veía
lo suficientemente adormilado como para dormirse de pie, a TaeHyung le pareció
tierno.
"¿Alguien sabe si en este avión hay camas?" preguntó Louis, rascándose la nuca con
pereza. "Me es muy difícil quedarme dormido sentado..."
Harry silbó. "Este sitio es un lujo..." señaló, observando el enorme jet frente a ellos.
"Será mejor que entremos, o nos vamos a congelar el culo aquí fuera" dijo TaeHyung,
dejando escapar una profunda respiración que salió en forma de humedad.
Los otros chicos asintieron, adentrándose en el avión y dejándoles a ellos dos atrás.
Jungkook se acercó a él, pegando su boca en el oído del castaño y susurrando sólo
para que TaeHyung pudiera oírle.
"Sí... No te conviene que se te congele el culo, jefe..." consiguió ponerle todos los
vellos de punta, mordiéndose el labio y otorgándole un pequeño golpe en una de las
nalgas.
Tragando saliva abruptamente, TaeHyung subió las escaleras, verificando que Mark
no hubiera visualizado su pequeño numerito, y una vez se alivió por no ser visto,
carraspeó y subió las escaleras, sintiendo las manos de Jungkook en su cintura,
ayudándole a subir.
"Te voy a matar, Jeon Jungkook" dijo el castaño, con los dientes apretados y las
mejillas rojas como dos tomates frescos. Jungkook soltó una risa ronca, negando con
la cabeza.
"¿De verdad?"
"Claro" asintió.
"Bueno, uhm... Está bien, vamos a buscar una que esté libre antes de que todas se
llenen, tengo miedo de que seamos los que se tienen que quedar en los asientos."
"Tranquilo, creo que somos de los primeros en llegar, según el grupo de Whatsapp"
Jungkook sacó su teléfono móvil cuando llegaron al pasillo, mostrándole el chat en el
que todos los compañeros de trabajo —a excepción de TaeHyung, que ignoraba todos
y cada uno de los mensajes—.
Kim asintió, llegando hasta las susodichas y prácticamente corriendo a la del final,
que se encontraba, victoriosamente, vacía.
"¿Estás de broma? Estos colchones son los mejores del mundo, Jungkook, aquí
duermo como un bebé"
"Ya veo..." se mordió el labio inferior, cerrando la puerta a sus espaldas y dejando la
maleta a un lado, antes de caminar en dirección a la cama del castaño. "¿Quieres
dormir, entonces?" preguntó, posicionándose encima suya, TaeHyung le miró,
parpadeando con confusión.
"¿Qué voy a hacer si n- oh" emitió un pequeño gemido al sentir los labios de
Jungkook en su cuello, presionando mínimamente, pero causándole un escalofrío que
casi le hace vibrar. "Jungkook... Pu-pueden oírnos"
"No si eres silencioso" bajó los besos hasta su pecho, el cual era visible debido al
cuello holgado de la camiseta que llevaba. Le levantó la prenda hasta que su pecho
fue visible, besando suavemente las clavículas marcadas y luego sus pequeños
pezones pardos, oyendo como TaeHyung gemía y jadeaba en voz muy baja, cerrando
los ojos con fuerza y mordiéndose el labio.
"Jungkook..." inhaló.
Kim era incapaz de creer todo lo que estaba ocurriendo. Acababan de llegar al jet
privado de su jefe, el cual aún no estaba abordo, junto con algunos de sus
compañeros que parecían tomarse el tiempo de vuelo para descansar. Y ahí estaban
ellos, ocupando ese valioso tiempo para manosearse, besuquearse y lamerse.
"Sólo relájate y disfruta, ¿Sí?" besó uno de sus muslos internos. "Confía en mí" con
dificultad, TaeHyung asintió.
Subió sus besos hasta llegar al miembro de TaeHyung, besando la punta rojiza y
levemente húmeda que despertaba poco a poco, sosteniendo la base con una mano y
chupándole la cabeza. Kim se estremeció, mordiéndose el labio para no gemir en voz
alta cuando sintió los labios de Jungkook succionándolo ávidamente, haciéndole
perder la cabeza y retorciéndose sobre la almohada.
Tenía los vellos de punta, luchando arduamente por no gemir mientras que sentía
todo su cuerpo alerta, excitado y desesperado por correrse, al igual que tenso porque
el avión estaba a pocos minutos de despegar, y él aún estaba muy despierto como
para no ahogarse en pánico cuando eso ocurriese. Sin embargo, Jungkook parecía
entretenerlo demasiado bien, empujando los dedos en su interior de la forma más
deliciosa posible erizándole los pequeños vellos, y soltando leves jadeos.
"Jun-Jungkook, por favor..." pidió, entreabriendo los labios para que aquellos
diminutos sonidos salieran libremente, no siendo demasiado audibles pero sí lo
suficientes como para que TaeHyung se sintiera algo más liberado. "Por favor, por
favor" continuaba suplicando, lloriqueando prácticamente al sentir como el placer se
acentuaba cada vez más, poniéndolo todo tembloroso y frágil en manos de Jungkook,
el cual no parecía tener piedad alguna, moviendo sus dedos más y más rápido.
Sus caderas se elevaron por inercia tras sentir los espasmos sacudiendo su pobre
cuerpo, Jungkook teniendo que mantenerle la espalda contra el colchón para que no
le dificultase la tarea.
Mirándolo a los ojos, por sobre sus pestañas, Jungkook le dio una lamida a su
miembro, desde la punta hasta la base.
"Vamos, jefe... Sé que quieres liberarte, hazlo..." la voz ronca de Jungkook terminó
por hacer el resto del trabajo, mordiéndose el dorso de la mano para que sus gemidos
no fuesen audibles, y finalmente corriéndose en la mano de Jungkook y su propio
estómago. "Bien hecho" besó de nuevo su muslo interno, sonriéndole con ternura y
limpiándolo con los boxers de TaeHyung.
"Sh... Duerme, Tae" el azabache le acarició los párpados, pasando una mano por los
cabellos de TaeHyung, como cada noche desde que comenzaron a pasarlas juntos, y
en pocos segundos, TaeHyung estaba dormido a su lado, abrazándolo
inmediatamente. Jungkook sonrió, admirándolo simplemente y besándole en la
frente. "Descansa..." y luego, le besó castamente en los labios.
Hoy os recomiendo 'Bad Enough for You' de All Time Low, hace mil que no los
escuchaba, pero los amo tANTO!!
[...]
"¿Por qué me miras así?" cuestionó Jeon, frunciendo ambas de sus cejas al momento
de sentarse en un enorme sofá de forma circular, situado en todo el centro de la gran
suite.
La acusación del castaño debió de hacerle muchísima gracia, puesto que se retorció
en el asiento, carcajeándose y negando con la cabeza. Claramente, Kim no hallaba lo
divertido en el asunto.
"¿Cuál es la razón por la que casi te estés meando sobre mi sofá?" quiso saber,
cruzándose de brazos y alzando una ceja. Jungkook, en respuesta, sólo logró llevarse
una mano al estómago; que le dolía por las carcajadas. "Habla, gilipollas. No es
gracioso"
"Oh, bueno, ¿Preferías que, en su lugar, te dejase venir con todo el estómago lleno de
fluidos? Porque prácticamente podría haber hecho eso, la verdad." El castaño se
mordió el labio, evitando así decirle una mala palabra, hasta que lo oyó decir: "Perdón
por mi consideración, jefe Kim"
Y TaeHyung estalló.
"¡Te voy a arrancar los huevos, Jeon!" se dirigió a él, sus labios apretados en un
mohín cargado de molestia, y los brazos cruzados.
Jungkook alzó una ceja, de nueva cuenta. "¿Y cómo juegas con ellos, entonces?"
Aquella pregunta no sólo le produjo una vergüenza inmensa, sino que también
consiguió aumentar su enfado por mil. Tanto, que TaeHyung avanzó los metros que le
separaban de Jungkook, con la clara intención de golpearle.
"¡Eres un gilipollas!" emitió a toda voz, por lo que Jungkook —viendo como la próxima
acción del castaño, sería darle un golpe directo en el estómago— se levantó,
encontrándose con él a tan sólo unos pasos de su destino y lo elevó entre sus brazos,
riéndose cuando Kim bufó cerca suyo.
"Sh, jefe, no te molestes tanto..." le agarró el rostro, girándolo suavemente para que
sus miradas se encontrasen. "Sé lo mucho que detestas sentirte sucio, así que pensé
que limpiarte sería una buena idea... Tal vez con tu ropa interior no lo fue, pero no
había otra cosa que no fuesen las sábanas de Gelbero... ¿Piensas que eso sonaba
mejor?" resoplando, TaeHyung negó, y Jungkook le besó en la nariz. "Pues
entonces..."
Así que no podía reprocharle nada, porque, entre ir sin ropa interior, o ir caminado
con restos de su propio semen en el cuerpo... TaeHyung, claramente, elegía la
primera.
Suspiró, sintiendo los leves masajes que Jungkook creaba de forma inconsciente en
su cintura, relamiéndose los labios y rodeando con sus brazos el cuello del azabache.
"¿Te apetece que vayamos a la piscina?" sugirió Jungkook, rozando sus narices en
una tierna caricia.
TaeHyung por su parte, apartó el cabello de Jungkook de sus ojos, ya que se
encontraba un poco más largo de lo habitual. "Quiero ir a darme un baño en el
jacuzzi, creo que el agua de la piscina está demasiado fría para mí ahora" se encogió
de hombros, besando la pequeña cicatriz en la mejilla de Jungkook. "¿Vienes
conmigo?"
"Pues... ¿A qué esperas para acompañarme, Jeon?" preguntó en voz baja, suave,
como si le estuviera haciendo una invitación indecente a la que Jungkook, de ningún
modo, se podría negar.
Sin esperar por él, el castaño caminó hasta lo que debía de ser el baño, donde se
encontraba un jacuzzi de cuatro piezas, una bañera redonda y una ducha con
cristalera opaca. Se despojó a sí mismo de su camiseta holgada, y al momento de
dirigirse hacia sus propios pantalones de chándal, sintió como unas manos fuertes se
acoplaban en su cintura.
Mordiéndose el labio inferior, salió de la última prenda que lo cubría y caminó hasta el
jacuzzi, contorneando las caderas para tentar al azabache, quién se relamió los labios
ante aquella vista y le faltaron pocos segundos para arrancarse la ropa e ir detrás de
TaeHyung lo más rápido posible.
"Dime que estás limpio" pidió TaeHyung, separándose de los labios de Jungkook tan
sólo unos centímetros, sosteniéndolo de la nuca con la otra mano. Jungkook mordió el
inferior, antes de responder afirmativamente con un ruidito.
"Tu piel es tan suave..." murmuró, bajando la cabeza para besarle en uno de sus
hombros.
"Hmm..." gimió por las caricias en su cuerpo, que le ponían sensible y adormilado. "Es
genética, supongo, mi padre tiene la piel muy suave y sin imperfecciones... Siempre
ha sido la envidia de la familia, al igual que yo. Mi madre llenaba a mis otros
hermanos de crema hidratante todo el tiempo, pero nunca funcionó..." se encogió de
hombros, apretando los labios y suspirando.
"Eres la envidia del mundo entero porque eres precioso, TaeHyung" Jungkook le dijo
al oído, y Kim se estremeció, descansando su cabeza en el hombro del otro hombre.
"Y yo también lo soy... Porque estoy contigo"
"Por supuesto que sí, TaeHyung. Eres precioso, humilde, generoso, estás lleno de
bondad, eres insistente y muy perseverante con tu trabajo. La gente que te rodea
sabe lo valioso que eres."
Sonriendo por los cumplidos que le calentaban el pecho, TaeHyung carraspeó. "¿Y tú
lo sabes, Jeon?"
Jungkook pasó los brazos por sus hombros, encontrándose en el pecho de TaeHyung
y entrelazándose. "Claro que lo sé, jefe. Eres lo más valioso que tengo, después de
Astra" dijo, besando el lóbulo de su oreja.
"Tú también eres lo más valioso, Jungkook. Después de Yeontan, claro" se corrigió a
sí mismo rápidamente, y el azabache rió, pasando la nariz por el cuello de TaeHyung.
c.-051
Hoy os recomiendo 'Wolves' de One Direction, mis primeros hijos a los que más
extraño :(
[...]
"Este sitio es precioso" comentó la mujer, admirando el paisaje que se cernía delante
de ellos y suspirando. El agua fría chocaba contra su piel, colocándole los vellos de
punta y haciéndole suspirar. A su lado, TaeHyung asintió.
"Ojalá yo pudiera permitirme tener un sitio como este... O cualquier sitio con una
piscina, al menos" bufó, arrascando su hombro desnudo y relamiéndose los labios.
"Pero todos los lugares cerca de la oficina que tienen piscina superan los cinco mil al
mes. Y, aunque me pese mucho..." se encogió de hombros. "No cago dinero"
Callie soltó una risita, negando con la cabeza y apoyando las manos en el asfalto,
echándose levemente hacia atrás. "Ya, bueno, pero no puedes quejarte porque tienes
un sueldo de puta madre"
"Eres de lo que no hay, Kim..." Callie dijo, quitándose el pelo rubio del rostro, que
ondeaba al viento e inclinó su cuerpo hacia un lado, agarrando el bolso playero que
había traído consigo y sacando de él un paquete de cigarrillos y un encendedor. Le
tendió el paquete a TaeHyung, ofreciéndole. "¿Quieres uno?"
"Bueno, por lo general no lo hago" exhaló una bocanada de humo, relamiéndose los
labios. "Sólo cuando estoy en un estado de estrés supremo."
"¿Y qué clase de estrés es? Pensé que desconectabas completamente en vacaciones"
se interesó TaeHyung, dándole un sorbo a la pequeña botellita de zumo que había
cogido del mini bar en su habitación.
Ella asintió inmediatamente, dándole otra calada y soltando el humo lentamente. "Oh,
sí, desconecto que te cagas... Pero no puedo hacerlo cuando sé que, al volver, me
esperan mis hermanas y mi madre a punta de pistola"
"A mi edad, todas las mujeres de mi familia se han casado y tenido al menos un hijo.
Supongo que para ellas es preocupante que no siga la tradición" se encogió de
hombros una vez más.
"Tienes veintiséis años, Callie, no hay que tener prisa por nada de eso, si es lo que
quieres hacer"
La rubia negó, soltando el humo por los labios. "Ni siquiera creo en el matrimonio, de
ninguna manera quiero casarme" sacudió las cenizas de su cigarrillo en un pequeño
envoltorio de plástico. "Es por eso que estoy estresada, porque no sé cómo decírselo"
"Tampoco es como si tuvieras que dar explicaciones de tu vida, porque para algo es
tuya" señaló el castaño, balanceando los pies en el agua y chapoteando levemente.
"Ya, si tienes razón... Pero no es algo que ellas vayan a comprender al cien por cien.
¿Sabes lo que me costó tener la valentía para decirles que soy bisexual? Fue hace
años y aún estoy traumada por ello..." murmuró, y automáticamente sintió una mano
de TaeHyung en su hombro, que la hizo resoplar. "Que hayan aceptado eso, es un
gran paso, pero que ahora tenga que decirles que ni siquiera creo en el matrimonio...
Me van a desterrar"
"Bueno..." TaeHyung apretó los labios, acercándose un poco más a ella. "Siempre
puedes cambiarte de apellido, ¿No? Por ejemplo, Kim. Callie Kim, ¿No suena genial?
Incluso podríamos ser hermanos... Yo siempre he querido tener una hermana"
Callie soltó una risa, negando con la cabeza y dándole una última calada, antes de
apoyarse en el hombro de TaeHyung y cerrar los ojos, relajándose.
"Qué triste e injusta es la vida..." resopló. "A todo esto, ¿Cómo te va con... ya sabes,
el gran Jeon Jungkook?" cuestionó, y la sonrisa que abarcó el rostro de TaeHyung fue
enorme, brillante e instantánea. "Por esa carita que pones, intuyo que bien"
"Yo... no sabría expresarme cómo es que me siento junto a él... Es algo que pensé
que jamás ocurriría luego de lo que pasó, pero todo esto me sorprende más y más...
Es increíble"
"Pues me alegro un montón de que estés bien con él, cariño..." volvió a abrazarlo,
frotando sus mejillas juntas. "Yo sabía que el tiempo iba a hacer que ambos entraran
en razón"
"Te juro que imaginé cualquier escena cuando lo vi en la sala de reuniones de Gelbero
por primera vez... Pero en ningún momento una parecida a esta"
"Te entiendo... Cuando el tema de conversación comenzó a correr por la oficina, nadie
se lo esperaba, todos creían que se odiaban a muerte. Pero, después de lo de
Daphne, comenzaron a creer fielmente en ello"
"¿Daphne?"
Callie asintió. "Ella dejó un montón de pullas hacia ti cuando se fue, desde que eras
un cerdo gay que se acostaba con el jefe para tener ascensos hasta convertirte en un
'roba-novios' sólo porque Jungkook no tenía ningún interés en ella" bufó, negando
con la cabeza y viendo a TaeHyung soltar una carcajada llena de sarcasmo.
Los ojos de Callie se quedaron pendientes en un punto concreto a las espaldas del
castaño. "Hablando de Roma, por la puerta se asoma" silbó, haciéndole una señal a
TaeHyung para que mirase hacia atrás y viera a Jungkook caminando hasta ellos.
"¿Gelbero quiere verme ahora?" miró al azabache con el ceño fruncido, y él asintió.
"¿Para qué?"
"No tengo ni idea, me he cruzado con Ansel que salía del buffet y me ha dicho que te
lo dijera." Se encogió de hombros. "Deberías ir, creo que es importante"
Callie movió la cabeza a modo de asentimiento. "Sí, la única que hay en la última
planta"
TaeHyung tragó saliva, ahogando una risita cuando finalmente se levantó, sacudiendo
el agua de sus pies mojados y agarrando la toalla que Callie le entregó. "Gracias"
murmuró, secándose los pies y poniéndose los zapatos. "Hasta ahora"
"Adiós, cariño"
"Adiós, precioso" al girarse, vio a Jungkook guiñándole un ojo que le hizo sonrojarse,
volviendo a girarse en sus talones y correteando al interior del resort.
"Adelante"
Llenándose de valor —como siempre que tenía que reunirse con él—, TaeHyung se
adentró en la habitación, encontrándose a Gelbero en una butaca de cuero sintético,
tomando su café de la mañana mientras que leía una revista de coches antiguos. Su
gran pasión.
"Buenos días, señor Gelbero"
"No, muchas gracias, he quedado con algunos compañeros para tomar café ahora
cuando se despeje el buffet." Le sonrió, tomando asiento frente a él.
"No tienes que pedirme perdón, TaeHyung, hijo, estás de vacaciones, me alegro de
que estéis disfrutando." Carraspeó, dejando la revista enrollada a un lado y poniendo
toda su atención en el castaño. "Quería hablar personalmente contigo porque esta
misma mañana me han confirmado algo que quería proponerte."
"Uh, ¿A mí?"
"Sí, bueno, ya sabes... Eres mi hombre estrella. ¿Quién mejor que tú?"
"Eso depende de ti, Kim. Si quieres que se vayan contigo, puedo proponérselo a ellos
también"
¿Qué debía de hacer? ¿Aceptar? Porque si era así, quizás tenía que dejar todo atrás,
incluido al propio Jungkook, cosa que no sonaba para nada favorable. Pero... También
se trataba de una gran oportunidad para su carrera, mucho más grande que la que
estaría viviendo actualmente.
TaeHyung salió del despacho de Gelbero, yendo de vuelta al jardín donde ahora más
de sus compañeros estaban, rodeando la piscina y hablando entre ellos.
Jungkook levantó la mano para llamar su atención y que fuera con él, así que lo hizo.
Todavía se sentía un poco desconcertado, sin saber muy bien qué hacer ni decir. Pero
no quería que aquello le fastidiara las vacaciones, así que simplemente intentó
despejar su mente, caminando hasta Jungkook con una sonrisa en el rostro.
"Nada... Nada importante" frotó sus narices juntas, cariñosamente. "Sólo preguntar
cómo nos iba con nuestra parte de la empresa, tranquilo"
"Que tengo el mejor equipo del mundo" se encogió de hombros. "Y sobretodo... Al
mejor secretario" mencionó, haciendo que Jungkook soltase una pequeña risita, antes
de besarle en los labios.
c.-052
N/A: Otro cap soft... Para lo que pronto se viene... Creo que lo necesitarán jeje (Ya
saben que me gusta el drama intenso) xD
Hoy os recomiendo 'Broken Home' de 5SOS, que me pone muy triste pero también es
preciosa, como todo lo que hacen.
[...]
"Métete" Jungkook le dijo, tendiéndole una mano al castaño que seguía sentado en el
borde de la piscina, negándose rotundamente a tocar el agua fría con ninguna otra
parte del cuerpo que no fueran sus pies. TaeHyung negó. "Vamos, no me seas
aburrido, ven"
"No quiero, Jungkook, está fría" dijo, y sintió un escalofrío recorrerle de pies a cabeza
cuando la mano del azabache se posó en su rodilla descubierta. "¡Ay!"
Jeon bufó. "Es sólo el principio, cuando estás un rato el frío se pasa, lo prometo" pero
él seguía negando, apretando los labios y meneando la cabeza.
"Por favor"
"No"
"Por fi"
"Por fi, por fi, por fi, por fi, por fi" viendo la mandíbula del castaño apretarse con
molestia, Jungkook tuvo que usar su arma estrella —la cual había copiado de
TaeHyung en el pasado— y formar con sus labios, el más adorable de los pucheros.
"Por fi"
Kim bufó, quitándose las gafas de sol y posteriormente la camiseta que llevaba
puesta, antes de levantar los brazos en dirección al azabache para que lo cargase.
Aceptaría su propuesta, pero claramente, con sus preferencias. Negando con la
cabeza, Jungkook se rió entre dientes, agarrando a TaeHyung de la cadera y
alzándolo hasta que lo dejó junto a él en el agua.
Agarrándolo por los hombros para tranquilizarlo, se inclinó para darle un suave beso
en los labios, acallándolo y llevando las manos hasta su cintura.
TaeHyung le rodeó el cuello con ambos brazos, y la cintura con las piernas,
colgándose de él como un koala y siguiendo el ritmo que Jungkook demandó,
entreabriendo los labios para besarle de forma lenta, paciente y suave, el sonido de
los chasquidos llegando a sus oídos con cada roce de labios.
"¡No! ¡No me empujes, cabrón!" alguien gritó, antes de caer al agua con un gran
impacto, salpicando todo a su alrededor, incluidos a Jungkook y a TaeHyung, quienes
se separaron para mirar al chico —quien resultaba ser Harry, además, que acababa
de ser lanzado al agua por Louis—, y luego volver a mirarse entre ellos, riéndose
mientras que juntaban sus frentes y Jungkook le abrazaba más fuerte.
"Qué bonito eres cuando te ríes" Jungkook le dijo, mordiéndose los labios mientras
que le miraba fijamente a los ojos, dejándole ver su devoción y todo el cariño que
sentía por él. TaeHyung sintió su pecho calentarse por sus palabras, sonriéndole y
rozando sus narices juntas a modo de caricia.
"Tú eres bonito siempre" Jungkook le besó la punta de la nariz, antes de dedicarle
una pequeña sonrisa.
"Eres precioso, TaeHyung" besó sus labios suavemente, bajando sus labios por la
barbilla hasta su cuello, haciéndole reír y abrazándose aún más a él.
"Nunca pensé que estar en remojo como un garbanzo podría cansar tanto" murmuró
el castaño, dejando sus zapatos en la entrada y cerrando la puerta una vez Jungkook
se adentró. "Estoy muerto de sueño"
"Yo también" relamiéndose los labios, Jungkook dejó la toalla que habían utilizado en
una de las puertas, caminando hasta el castaño y abrazándolo por la cintura. "¿Nos
damos un baño?"
"Sí, por favor." Asintió, luciendo desesperado casi. "¿Preparas la bañera mientras que
yo preparo unas copas de vino?" se giró, mirándolo con súplica.
Escuchó una suave música que salía del baño, y sonrió, porque era su balada favorita,
'Sacrifice' de Elton John, y Jungkook lo había recordado como si hubiera sido ayer.
Agarrando ambas copas en sus manos, fue hasta el baño, encontrando a Jungkook
encendiendo un par de velas y colocándolas en una esquina de la bañera.
"Esta canción..." TaeHyung dejó las copas en la otra esquina. Jungkook se irguió,
sonriéndole. "No creí que aún te acordaras de ella..."
"¿Cómo olvidarla? Tu padre y tú la escuchabais todo el tiempo, la oía cada vez que
pasaba por tu casa, incluso cuando tú ya no estabas... Siempre me acordaba de ti
cuando la oía" suspiró, y TaeHyung llegó hasta él, rodeándole del cuello y
depositando un casto beso en sus labios.
"Sí, será mejor que nos metamos..." TaeHyung la admiró, viendo los colores pasteles
de las bombas de baño que había en los gabinetes. "Esa huele fenomenal..." emitió,
acercándose y pasando los dedos por el agua.
Antes de quitarse los pantalones cortos que llevaba, dejó el teléfono móvil en la
esquina más próxima al lavabo, despojándose de sus últimas prendas y dejándolas en
un lado, adentrándose a la bañera justo después de Jungkook, el cual separó las
piernas para que pudiera internarse entre ellas y recostar la cabeza en su hombro.
Una vez lo hizo, Jungkook rodeó a TaeHyung con un brazo que cruzó por su
estómago, mientras que el otro se encargaba de acariciarle el costado, besándole el
hombro y oyendo sus suaves risas que las cosquillas le producían.
"¿Sabes?" la suave voz de Jungkook sonó detrás suyo. "Las vacaciones están genial,
pero... Echo de menos a Astra y a los cachorros..."
El azabache le besó la nuca. "La única razón por la que no pienso todo el tiempo en
mi preciosa Astra, es porque estoy contigo y haces que todo lo que me preocupa se
desvanezca" hizo una mueca, un hoyuelo formándose antes de sentir los labios de
TaeHyung en su brazo. "Te quiero mucho, TaeHyung" murmuró.
"Yo también te quiero muchísimo, Jungkook" dijo, en voz baja, recostándose más en
su hombro, el azabache giró la cabeza para darle un beso en la mejilla, sonriendo
contra su piel.
c.-053
N/A: Hay un centenar de saltos en el tiempo en este capítulo, pero creo que si no
sería añadir demasiado relleno y tampoco es necesario xD
[...]
Se extrañó al ver que se trataba de una llamada de Marie, así que rápidamente cogió
la llamada.
"¡Tito Tae!" escuchó una voz aguda y chillona, cosa que le hizo fruncir el ceño
automáticamente.
"¿Omar?"
"Hola, cielo" se mordió el labio, hacía mucho que no veía al hijo de Marie. A ninguno
de los dos, en realidad. "¿Ha ocurrido algo? ¿Mamá está bien?"
"Sí, tito, mi mamá está en la cocina haciendo la comida para Diego y para mí. Te
echa mucho de menos" dijo, y aquello hizo que TaeHyung sonriera, porque él también
la extrañaba.
"Mejor, está mucho mejor, y es gracias a ti, Tae" esta vez, su voz sonó mucho más
suave y bajita. "Mi mamá no puede saber que te llamé, pero yo quería hablar contigo
para darte las gracias" el niño tragó saliva. "Porque gra-gracias a ti mi mami, Diego y
yo tenemos una camita para dormir, tito."
"Oh, no tienes que darme las gracias por nada, Omar, mi amor" él sorbió por la nariz
al sentir como los ojos se le llenaban de lágrimas, una sonrisa suave en su rostro.
Sintió a Jungkook removerse detrás de él, y se giró para mirarlo, observando como
abría los ojos y lo miraba, confundido; le hizo una señal para que mantuviera el
silencio. "Tu madre ha cuidado de mí como si fuera uno de sus hijos, se lo debo. Ella
es como mi mamá, también"
"Es una buena mamá" Omar dijo, y TaeHyung no pudo estar más de acuerdo, sin
embargo, no pudo decir nada al respecto, porque oyó la voz de Marie desde la otra
línea, y luego el chillido que Omar emitió, indicando que la mujer se acercaba. "Te
veo luego, tito Tae, gracias por lo que haces por mi mami y por nosotros, eres el
mejor, ¡Vuelve pronto!"
Omar colgó antes de que pudiera despedirse, y TaeHyung resopló, soltando una risa y
girándose sobre su espalda, quedando boca arriba en la cama, Jungkook se acurrucó
junto a él, y TaeHyung le prestó la atención que parecía pedir a gritos.
"¿Qué ocurre?"
Kim bufó. "No puedo" dijo, girándose y subiéndose en el regazo de Jungkook. "Tengo
hambre"
El azabache lo miró con ojos entrecerrados. "¿Y vas a chuparme la polla?" cuestionó,
obteniendo un golpe por parte del castaño, directo en el pecho.
"Venga, date prisa" lo empujó fuera de la cama, oyendo los quejidos del azabache e
ignorándolos completamente. Porque un Jeon Jungkook recién levantado era como un
Jungkook recién nacido. Apenas insoportable. "O te vistes rápido o esta noche
duermes en tu habitación"
"Bueno" Jungkook se encogió de hombros, frotándose el ojo con el puño. "Te llevo
conmigo y listo"
"Oh, no, eso no funciona así, Jeon." Dijo, yendo hacia el baño para lavarse los
dientes. Se enjuagó la boca, haciendo gárgaras y escupiendo el agua después,
limpiándose antes de salir nuevamente y ver a Jungkook aún sentado, casi
durmiéndose. "¡Jungkook!"
El azabache saltó, abriendo los ojos al instante. "¡Joder, TaeHyung!" bufó, dándole
una mala mirada y levantándose a regañadientes. "Casi me matas del susto"
"Serás exagerado..." Kim rodó los ojos, empujando a Jungkook suavemente por la
espalda hasta conducirlo al cuarto de baño. El azabache andaba con pies de plomos,
sintiéndose flojo y pesado con cada paso que daba. "¿Por qué caminas tan lento?
Pareces un Transformer"
"No hace falta que lo digas, después de cincuenta veces que lo has repetido, creo que
me queda muy, muy claro" resopló, abriendo el grifo y dándole el cepillo
correspondiente a Jungkook, esparciendo la crema en las cerdas del cepillo.
Cepillándose los dientes con el ceño fruncido por la molestia, Jungkook no dejó
ningún rincón en su boca sin limpiar correctamente, escupiendo y enjuagándose con
abundante agua. Chasqueando la lengua, Jeon se apoyó en el lavabo, ante la atenta
mirada de TaeHyung, quién suspirando, agarró la toalla colgada en el toallero y
sosteniendo el rostro de Jungkook para secarlo, viendo sus ojos fulminantes y
blanqueando los suyos.
"Deja de mirarme así" murmuró, pasando la toalla por sus labios y dándole una
pequeña sonrisa, sin embargo, Jungkook apartó la mirada. TaeHyung sabía que el
azabache odiaba no poder seguir durmiendo cuando tenía la oportunidad, así que hizo
un puchero, suspirando y poniéndose de puntillas para darle un pequeño beso en los
labios.
El azabache se mantuvo un poco reacio a seguirle el beso, hasta que sintió a
TaeHyung colocando las manos en su pecho y succionándole el labio inferior, jalando
de él para luego introducir su lengua al interior de su boca. Jungkook gruñó, posando
una mano en la cintura de TaeHyung y la otra en su cuello, peleando con la lengua
del castaño en su boca mientras que sentía sus manos descendiendo desde su torso
hasta el inicio de sus boxers, donde se adentró. Estremeciéndose, Jungkook apretó el
agarre en la pequeña cintura de TaeHyung, gimiendo de forma gutural tras notar
como agarraba su miembro y le daba un suave apretón.
TaeHyung sonrió, soltando la polla de Jungkook y dando un paso hacia atrás para
separarse de él.
"Bueno, ¿Nos vamos?" colocó ambas manos en su espalda, mirándolo con una sonrisa
y viendo los ojos furibundos del azabache.
"Que te jodan, Kim" bufó, pasando por su lado para salir del baño rumbo a la
habitación.
Detrás de él, TaeHyung soltó una pequeña risita. Se sentía mal por dejarle con las
ganas, pero también era sumamente divertido.
Una media hora más tarde, ambos se encontraban en el buffet libre, sentados en una
mesa apartada mientras que tomaban sus almuerzos. TaeHyung no pasó por alto el
rostro aún molesto de Jungkook mientras que masticaba el arroz en su plato.
"Olvídalo, TaeHyung" Jeon negó con la cabeza, bufando. "Encima esto es un timo, en
la carta ponía que había mousse de limón de postre, y cuando he preguntado resulta
que no quedan. ¿Qué clase de buffet libre es este?" resopló.
TaeHyung sonrió, porque Jungkook se veía muy adorable estando molesto, por lo que
alargó el brazo, pellizcándole suavemente la mejilla; a lo que el azabache se apartó
bruscamente.
"En realidad... Sí que quedaba uno" canturreó, destapando uno de sus pequeños
platillos y mostrándole el deseado postre a Jungkook. Los ojos del ébano brillaron casi
instantáneamente, relamiéndose los labios. "Supe que los había en la sección de
postre, aquí son muy populares así que pedí que me guardaran uno"
Tomando una cuchara pequeña, TaeHyung agarró una porción del delicioso postre,
llevándola hasta los labios de Jungkook con una sonrisa, el cual se la devolvió,
abriendo la boca y recibiendo gustoso su postre favorito.
"Es por eso que siempre uso doble de protección solar..." dijo TaeHyung,
relamiéndose los labios y cerrando la puerta a espaldas de Jungkook. "Ahora iré a
darme un masaje con Callie y Harry, ¿Te apuntas?"
"Nop, Peter me ha dicho que hay un gimnasio en la planta de arriba, así que voy a
hacer algo de ejercicio... Me he estado descuidando mucho estos últimos meses"
Las cejas del castaño se alzaron, mirándolo con ojos grandes mientras que se lavaba
los dientes. Escupió.
Soltando una risa que estaba cargada de orgullo, Jungkook ladeó una sonrisa. "No lo
estoy, el único ejercicio que he estado haciendo últimamente empieza por 's' y
termina por 'o', y aunque sea cardio... No es lo único que hago en el gimnasio" se
encogió de hombros, viendo las mejillas ardiendo de TaeHyung.
Kim rodó los ojos cuando oyó los toquecitos en la puerta, seguido de la voz de Callie.
"¡Ya voy!" dijo, haciendo una mueca y acercándose a Jungkook. "Te veo luego, idiota"
"Adiós, precioso" se despidió, inclinándose para depositar un suave beso en sus labios
cuando TaeHyung le agarró el rostro. "Nos vemos luego aquí, ¿Vale? Tú te encargas
de la ducha" le guiñó un ojo.
Dos horas más tarde, Jungkook volvía a la suite de TaeHyung, cubierto en su propio
sudor y con los músculos ardiendo por el continuo ejercicio. Él se encontró a
TaeHyung a punto de entrar en la ducha, oyendo música relajante y de espaldas a él.
Su perfecto culo redondo y esponjoso quedando a su vista.
"Veo que alguien ha decido bañarse sin mí" murmuró, quitándose la camiseta y
lanzándola junto a la bañera. TaeHyung dio un salto, girándose y viéndolo con ojos
enormes, debido al susto. Al reconocerlo, TaeHyung sonrió.
"Lo siento... Estaba pegajoso por los aceites y ya no aguantaba" hizo un puchero, que
lejos de derretirle por dulzura, lo hizo por excitación. "¿Me perdonas?"
Y los ojos de TaeHyung se oscurecieron, sonriendo con lujuria. "Ven aquí, entonces"
murmuró, adentrándose en la ducha, debajo del chorro y tendiéndole una mano, que
Jungkook no dudó en tomar.
N/A: Alguien me dio una buena idea en comentarios... Y digamos que la usé ;) xD
[...]
La espalda de TaeHyung chocó contra los azulejos ultra helados de la ducha, el agua
tibia cayendo sobre sus cuerpos que ardían, rozándose y tocándose con deseo, ansia,
lujuria. Jungkook le necesitaba, y TaeHyung también a él. Era completamente mutuo.
Miró por encima de su hombro, viendo a Jungkook de rodillas, detrás de él, besándole
la línea marcada en su espalda y llegando a su trasero, apretando las prominentes,
redondas y tersas mejillas que él veía con ojos en forma de corazón; porque lo
adoraba, era tan perfecto, suave y esponjoso que su polla se erguía orgullosamente
contra su bajo vientre, haciéndole sisear por la leve molestia.
“¡Jungkook!” exclamó, dejando sus labios entreabiertos para que los sonidos salieran
con total libertad, sus palmas siendo rasguñadas por romas uñas, cada fibra en su
cuerpo alerta, y los vellos erizados por la cantidad de sensaciones que la boca de
Jungkook en su parte trasera le producía.
“Justo ahí, por favor, por favor” suplicó, dejando que un hilito de saliva se escapase
de su comisura, su cabeza dando vueltas una y otra vez, intentando por todos los
medios no caerse debido a sus rodillas inútiles que no hacían más que fallar.
“Más rápido” balbuceó, tragando saliva y sintiendo como las lágrimas empapaban su
rostro, apoyando la mejilla contra los azulejos.
Sin embargo, Jungkook era un ser vengativo por naturaleza, así que cuando el
castaño estuvo en su etapa final, casi llegando al orgasmo, sacó los dedos.
“¿Q-Qué?” carraspeó, mirándolo sobre su hombro con pura confusión. “¿Por qué te
detienes?”
“Dije que me debías algo, Kim... No que lo debiese yo a ti”
“¿Y-Y eso qué significa?” volvió a tragar saliva, limpiándose las lágrimas de las
mejillas y girándose para mirarlo.
Temblando por la mirada que recibió, TaeHyung jadeó, dejándose caer en sus rodillas
frente al cuerpo de Jungkook, esculpido como un jodido Dios sin micropene. Viéndolo
desde abajo, la sonrisa del azabache era victoriosa, como si acabase de ganarle una
batalla; y de algún modo, así fue. Jungkook se la había devuelto de forma cruel y
meticulosa, llevándolo hasta el límite y soltándole antes de hacerle ver las estrellas.
TaeHyung estaba enfurruñado y adolorido a partes iguales, pero también excitado por
lo que se venía.
Sin esperar más, agarró la polla de Jungkook entre sus dedos, dándole un suave
apretón para luego llevársela a la boca y meter únicamente la punta, pasando su
lengua por la susodicha. Jungkook siseó, sus dientes apretados dejándole saber que
estaba haciendo lo correcto para hacerle delirar —que era justo lo que quería,
además—.
Sacándose la gruesa extensión de la boca, TaeHyung dio una lamida desde la punta
hasta la base, metiéndose uno de los testículos en la boca y succionándolo, sabiendo
que era uno de los puntos más sensibles de Jungkook, ya que gimió en voz alta,
agarrándole de los cabellos para marcar el ritmo una vez TaeHyung dejó de
succionarle los testículos para volver a meterse su polla ena boca. Sus caderas se
movieron por sí solas, penetrando en la boca del castaño sin cesar, sintiendo como
llegaba hasta la garganta y TaeHyung luchaba por no ahogarse en el intento.
Jeon sintió su clímax acercándose cuando TaeHyung succionó la punta y dio una
última embestida, viéndole a los ojos y moviéndose con algo más de lentitud esta
vez, sosteniendo su barbilla con dos dedos y acariciándole el pómulo con el pulgar de
nuevo, en una muestra de cariño. Y, al momento en que TaeHyung vio que Jungkook
estaba por correrse y quiso salir de su boca, le dejó ir, pero cuando observó que él
mismo se masturbaba para correrse, no sé lo permitió, reemplazando las que serían
las manos de Jungkook por las suyas propias, abriendo la boca y sacando la lengua
para recibirlo antes de comenzar a masturbarlo rápidamente.
"Dios, precioso, ¿Estás bien?" Ojos preocupados lo miraban, en los que ya apenas
había atisbo de lujuria. Aunque casi siempre estaba escondida ahí cuando miraba a
TaeHyung. "Creo que he sido muy brusco, ¿Te he hecho daño?"
"Claro que no, Jungkook" sostuvo las manos de Jungkook que acunaba su cara,
posandolas en el dorso y dándole una pequeña sonrisa, dejando que Jungkook
arrastrara los rastros de su semen fuera, junto con el agua, lejos de su rostro. "Te
dije que podía soportarlo y aún lo hago..."
"A la cama, ¿Dónde si no?" Negó con la cabeza, dejando a TaeHyung suavemente
contra las almohadas y situándose a su lado.
"¿Quién dijo que no podías? Porque yo no" se encogió de hombros. "Te traje porque
quise. Me gusta sentirte entre mis brazos"
Entonces, TaeHyung le dedicó la más dulce de las sonrisas, y el corazón de Jungkook
se derritió.
"Me gusta cuando estoy entre tus brazos también, Jungkook" murmuró, presionando
un pequeño beso en los labios del azabache.
c.-055
N/A: Alargo un poco más lo soft porque me va a doler hasta a mí cuando todo se
vaya a la mierda xD
Hoy os recomiendo 'DDD', el comeback de The Boyz, que hacen arte como siempre, y
'Adios' de Everglow, mis hijas preciosas que hicieron el debut del año bajo mi punto
de vista ;)
[...]
El jet aterrizó en tierra firme cinco horas después de haber salido, TaeHyung y
Jungkook agarrando sus maletas para dirigirse a la salida junto con sus demás
compañeros, que suspiraban por el frío que les esperaba fuera.
Cuando tocaron el suelo del aeropuerto, Kim sintió que alguien jalaba de su pequeña
mochila —la cual llevaba en la mano que no portaba la enorme maleta—, y segundos
después, unos dedos sosteniendo los suyos propios. Con el ceño fruncido, miró a
Jungkook; sólo para ver que tenía su mochila colgada en uno de los hombros, acción
que había realizado para poder entrelazar sus manos. Aquello le hizo sonreír de oreja
a oreja, aferrándose a la mano del azabache y pegándose a él, con la mejilla
presionando en el hombro de Jungkook, el cual le devolvió la sonrisa después de una
sutil mirada por encima.
Él le guiñó un ojo. "Estoy genial" y TaeHyung volvió a sonreír, porque le salía casi de
forma automática. "¿Vendrás a casa?"
"Está bien, está bien, no me mates por ello. Iré, pero antes debo de pasar por casa
para saludar a Marie, sus hijos, dejar las maletas y coger ropa para mañana."
"Claro, no hay problema" Jungkook sonrió, besándole la sien mientras que ambos
salían al exterior del aeropuerto.
El castaño salió del agarre de Jungkook para llegar a Sasha y corresponder al abrazo
que ella silenciosamente exigía. "Pero, ¿qué estás haciendo tú aquí, tonta? Deberías
de estar descansando. Hola, Beau."
"Supe que veníais a esta hora y, como la casa de la hermana de Beau está a dos
manzanas de aquí, Beau se ofreció a recogerte- bueno, recogeros. Los taxis son
infernales a estas horas de la noche" parpadeando, Sasha sonrió de forma reluciente,
dándole una mirada a Jungkook. "Hola de nuevo, Jungkook."
"Hola" hizo un movimiento con la cabeza a modo de saludo, devolviéndole una sutil
sonrisa que a ella la complació, sin lugar a dudas.
"Él es... un amigo de Tae" Sasha explicó a un Beau que no parecía enterarse de
mucho, refiriéndose a Jungkook.
"Encantado"
"¿En serio?" preguntó, con ojos grandes como platos. "¿Y la piscina era tan grande
como en la foto o intentabas darme envidia?"
"Era gigante, que te lo diga Jungkook" Kim señaló a su acompañante, quién asintió,
corroborando las palabras del castaño.
"Pues cuando nazcan los gemelos me gustaría ir con Jaziel y Cody, seguro que les
gusta la idea. ¿A ti qué te parece, Beau?"
"Si tienen para hacer masajes, cuenta conmigo" dijo, una vez llegaron al coche,
haciendo a TaeHyung reír mientras que iba hacia el maletero para colocar sus
maletas.
"Hacen muy buenos masajes, Callie se dio uno tailandés y dice que salió de allí con
treinta años menos" respondió, quitándole a Jungkook la mochila de los hombros y
dedicándole una suave sonrisa antes de que este le pellizcara suavemente la nariz
con dos dedos.
"O sea, que volvió recién nacida, ¿no?" Sasha frunció el ceño, abriendo la puerta del
copiloto y adentrándose con un suspiro. "A este paso necesitaré un asiento triple."
"En dos semanas salgo de cuentas, pero siento que voy a explotar"
"Ya no queda nada, cariño" Beau la animó, frotándole suavemente el hombro cuando
se adentró en el asiento del conductor, una vez Jungkook y TaeHyung se sentaron
atrás. "En poco tiempo nuestros bebés estarán con nosotros" dijo, y portaba una
enorme sonrisa alegre en su rostro.
Alrededor de media hora más tarde, TaeHyung y Jungkook llegaron a casa del
castaño, agradeciendo a Sasha y a Beau por haberlos traído.
Ella suspiró. "De acuerdo, pero me envías un mensaje en cuanto lleguéis para saber
que estáis bien. Es muy tarde"
"Son las diez de la noche, Sasha..." Beau dijo, a su lado, y la mujer lo fulminó.
"Vale, vale..." resoplando, Beau negó con la cabeza. "Como se le nota el instinto
maternal excesivo..."
"Yo también"
"Bueno, vamos para adentro. Gracias por traernos, de verdad" TaeHyung lanzó un
beso en dirección a su amiga, y meneó la mano en el aire a modo de despedida hacia
Beau.
"Adiós, gracias" Jungkook agradeció igualmente, sonriendo sin mostrar sus dientes y
agarrando la mano de TaeHyung cuando se echó hacia atrás, colocándose a su lado.
"Igualmente"
"Como para no hacerlo" Jungkook soltó una risita. "Después del show que montó con
Daphne en mitad del supermercado... Difícil es de olvidar" Kim asintió, sabiendo a lo
que se refería, porque Sasha causaba ese mismo efecto en él, sólo que sumándole
todas las cualidades que le encantaban de ella.
"Yo también a ti, mi cielo" la mujer besuqueó sus mejillas. "Hola, ¿Jungkook,
verdad?"
"Sí" Jeon le dedicó una suave sonrisa, junto a un pequeño asentimiento. "Me alegro
de volver a verla"
"¡Tito Tae!" Omar chilló, bajando las escaleras mientras que se rascaba un ojo con su
pequeño puño, corriendo hacia él de forma automática en cuanto se separó de su
madre. "¡Tae, Tae!"
"Me alegro mucho de oír eso" emitió, pellizcando la mini nariz de Omar con dos de
sus dedos, haciéndole reír. "¿Y tu hermano Diego?"
"Él está durmiendo, mañana tiene un examen muy importante" hizo un puchero. "No
pudo jugar a los Legos conmigo"
"Tranquilo, seguro que pronto está disponible" lo abrazó, sintiendo como los brazos
del pequeño le rodeaban por sus hombros.
"¿Y él quién es, Tito?" Omar cuestionó, señalando con un dedo índice al azabache que
le acompañaba. TaeHyung miró a Jungkook.
"¡¿Es tu novio?!"
"Aish, Omar..." Marie suspiró, mirando al castaño con vergüenza, pero él negó,
dejándole muy en claro que no estaba molesto. "¿Sabes, cariño? Voy a ir trayéndote
mientras la ropa para mañana, ¿La pongo en la funda?"
Ella asintió, dirigiéndose escaleras arriba para agarrar la ropa de TaeHyung, el cual
bajó a Omar al suelo y condujo al azabache hasta el sofá, donde ambos tomaron
asiento, frente la atenta mirada del menor.
"Encantado, Omar"
"Sí, soy su novio" respondió al fin, e instantáneamente, tuvo una sonrisa por parte
del niño.
"¡Bienvenido a la familia, entonces, Tito Jung Cocu!" palmeó sus manos juntas,
felizmente, contagiando a ambos mayores, que se miraron cómplices.
c.-056
[...]
"Mira, Jungkook" le dijo al azabache cuando uno de los cachorros se aferró a él con su
pequeño cuerpo mientras que TaeHyung pasaba los dedos suavemente por su cabeza.
"Creo que le gusto"
Mirando en dirección a TaeHyung, Jeon sonrió por la imagen, negando con la cabeza y
colocando los cuencos frente a los padres. "Es obvio que le gustas, TaeHyung"
murmuró él, rascándole a Astra en el lomo mientras que la veía comer. "Tú gustas a
todo el mundo"
Kim lo miró con el ceño fruncido. "¿Me tomas por tonto?" murmuró, soltando al
cachorro junto con sus hermanos y levantándose de la silla en la que estaba sentado,
para caminar hasta Jungkook. Se puso delante de él, de brazos cruzados y su ceja
fruncida.
"Claro que no, jefe" una de sus comisuras se elevó, tratando de esconder la diversión
que aquella situación le producía. Y eso derivó en un TaeHyung más 'molesto'
—porque no se podría decir que estaba realmente molesto— aún. "Pero es que no
pude resistirme" explicó, viendo al castaño relamiéndose los labios sin entender nada.
Entonces, le mostró la foto que acababa de tomar. "Mira aquí, ¿No es la foto más
bonita del universo?"
"Pero me adoras"
Kim resopló. "Y, claro que lo hago, duh." Negó con la cabeza, mirando hacia abajo
cuando sintió un peso medianamente extra en su zapato, encontrándose con Astra.
"Creo que a ella no le gusto"
"Esa es la estupidez más grande que he escuchado en mi vida." Jungkook rodaba los
ojos mientras que miraba la foto en su teléfono y luego a TaeHyung. "Astra te adora,
incluso me arriesgo a decir que ella te quiere más a ti que a mí"
El castaño abultó los labios, procediendo a agacharse para sostener a Astra. "Si me
muerde, ten por seguro que te voy a denunciar"
"Y yo aceptaré la denuncia que nunca me pondrás, con mucho gusto. Adelante" hizo
un movimiento con la cabeza, invitándole a que agarrase a su bebé. Una vez —un
muy temeroso— TaeHyung tuvo a Astra entre sus brazos, la pequeña Pomerania lo
observó, y cuando el castaño la colocó a la altura de su rostro, lamió su mejilla.
"Bingo." Exclamó Jungkook, haciendo a TaeHyung sonreír mientras que abrazaba a
Astra con la sensación cálida en su pecho oprimiéndole.
"Por supuesto. Es la imagen que necesito para tener un buen día" se encogió de
hombros. "Será mi fondo de pantalla, ¿Te molesta?"
Riéndose entre dientes, TaeHyung negó. "Claro que no, mi fondo de pantalla es
incluso mejor"
"Okay, pero ten por seguro que no pienso borrarlo" aceptó TaeHyung, poniendo el
móvil en alto cuando las manos de Jungkook se movieron para cogerlo.
"Creo que de hace unas tres semanas más o menos, te quedaste dormido mientras
veíamos ese documental tan raro sobre las medusas venenosas y yo me levanté para
ir a preparar café y la comida de los cachorros. Cuando volví, Yeontan y tú estabais
así, no pude resistirme" se encogió de hombros, dándole una sonrisa brillante.
"Por supuesto que lo es, ah. Soy un gran fotógrafo" arrugó la nariz, antes de que
Jungkook estuviera besándolo en la punta. "Encima dos de mis seres más queridos
están en la foto... No podía ser mejor"
El azabache alzó una de las cejas. "¿Ahora entiendes por qué acabo de hacerte la foto
con Astra?" preguntó, sosteniendo a TaeHyung por la cintura y viéndole asentir
tímidamente. "Sois lo que más quiero en el mundo, TaeHyung."
Al mencionado le latió tan rápido el corazón que tuvo que sostenerse de Jungkook,
sintiéndose lleno y completo con la simple compañía del otro hombre. Suspirando, le
rodeó el cuello para posteriormente abrazarlo, sintiendo su corazón latiendo al mismo
ritmo que el propio.
"Hm..." emitió, relamiéndose los labios cuando se separó. "Ahora sí que lo estoy,
vamos"
Subieron al piso que les correspondía, viendo a Callie en su usual lugar de recepción.
La rubia les sonrió, TaeHyung acercándose a ella para saludarla.
"Hola, Chihuahua"
"Claro, envíame lo que te haya llegado" le sonrió, asintiendo con la cabeza mientras
que observaba a Jungkook marchándose por el pasillo. Volvió a girarse para mirar a
la rubia.
"Veo que va todo genial con el secretario del año" señaló Callie, alzando las cejas de
manera sugestiva.
"La verdad es que sí" inhaló profundamente, una sonrisa luchando arduamente por no
escapar de sus labios. Traicionándole, por supuesto. "Estoy muy contento"
"No sabes cuánto me alegra saberlo, Tae..." Callie alargó el brazo para poder pellizcar
la mejilla del castaño. "Oh, ¡por cierto! Casi se me olvida... Hay un número que ha
estado llamando desde primera hora de la mañana, preguntando por ti"
"Sí... Era algo como, uhm... Espera, lo tengo aquí apuntado" agarrando uno de sus
post-it de color rosa neón, Callie leyó: "Kim... Kim Young ¿Kyun? No estoy segura,
esto de los nombres orientales no se me da muy bien" Dando un paso hacia atrás por
el shock repentino que sufrió, TaeHyung se quedó de piedra frente a la rubia, blanco
como el papel y congelado como una estalactita. Callie notó su extraña palidez poco
común, viéndole con el ceño fruncido, clara preocupación en sus ojos. "Tae, ¿Estás
bien?"
El corazón se le encogió en el pecho. "No, no... No lo hagas. Dile que estoy ocupado,
o invéntate cualquier cosa, lo que sea... Pero no me lo pases"
Las manos le temblaban mientras que se dirigía a su silla de escritorio, llegando a ella
a duras penas y sentándose, absorbiendo su propio labio inferior y haciendo todo lo
posible por tranquilizarse. No podía permitir que la situación lo superase, ya había
pasado mucho tiempo desde la última vez que supo algo de Youngkyun. Ahora era un
adulto con las ideas claras y el corazón nuevamente construido desde cero. Podría
soportarlo. Él podría. Claro que sí.
Apretando los labios con fuerza, abrió el cajón contra el que su rodilla estaba
presionando, viendo el sobre que Youngkyun le envió semanas atrás. El cual lanzó a
la basura, pero a última hora terminó arrepintiéndose. Agarrándolo con sus manos
temblorosas, lo colocó sobre el escritorio, abriéndolo cuidadosamente.
No era muy grande, sino algo promedio, perfectamente pegado a la solapa para que
nadie se saliese de su lugar, por eso fue —y por el temblor de sus torpes manos—
que le costó tanto despegarlo, luchando con el potente pegamento. Una vez lo
consiguió, suspiró, dejando caer el contenido sobre la mesa y lanzando el sobre de
vuelta a la papelera.
«Nos complace invitarle a la boda de Yoo Taeyang y Kim Youngkyun, que tendrá lugar
el día 16 de octubre en Santa Bárbara, California.» El castaño ahogó un jadeo.
Quedaban menos de dos meses para la boda.
Luego, continuó mirando, pasando los dedos por las demás cosas que le había
enviado: una foto de la playa de Santa Bárbara, que era donde tendría lugar la
ceremonia y otra foto algo más pequeña de los novios, como un tipo de mini postal. A
TaeHyung se le atascó el aire en la garganta, pasando los dedos por el perfil sonriente
de su primer y último mejor amigo, que miraba con un amor profundo a su pareja.
Sus falanges se deslizaron por el último presente, el cual yacía marcado por algunas
letras escritas a mano.
«Sé que han pasado años y que quizás ya no te acuerdes de mí. Pero no hay un día
en el que yo no piense en ti, ni en el que deje de extrañarte. No creo que pueda
hacer esto sin ti...
YK.»
TaeHyung sollozó, apretando la foto contra su pecho y mordiéndose el labio para que
nadie lo oyese llorar.
[...]
"Oye, ¿Seguro que te encuentras bien?" detrás del castaño, Jungkook preguntó.
TaeHyung se había estado comportando raro en los últimos dos días desde que
comenzaron a trabajar de nuevo. No le daba ninguna respuesta a su evidente cambio
de humor, y aquello le preocupaba e intranquilizaba, porque estaba tan acostumbrado
a que TaeHyung iluminase todo el lugar con su sonrisa, que verlo tan serio y
desanimado, le producía un profundo malestar.
"No... No me pasa nada, Jungkook. Estoy bien" dijo, sonando tan mecánico y plano
que el azabache suspiró.
Pronto, Kim sintió el agarre de Jungkook en su cintura, rodeándole con una calidez
que le llegó hasta el pecho y se mantuvo ahí, prisionera. La barbilla del ébano se
apoyó en su hombro, y el castaño tuvo que morderse el labio.
"Sí..." asintió, emitiendo en una voz muy baja: "Claro que lo sé"
"Entonces, ¿Por qué no quieres hablar conmigo de lo que te pasa? Y no me digas que
no es nada, porque sé perfectamente que estás mintiendo." Masculló Jeon, apretando
los labios, antes de continuar. "Estoy preocupado, TaeHyung. Y me siento impotente,
porque te veo mal y no puedo hacer nada ya que no sé cuál es la razón."
"Te quiero y no puedo soportar que estés mal y no pueda hacer nada para cambiarlo,
TaeHyung..."
Y TaeHyung sollozó, girándose entre los brazos de Jungkook para poder abrazarlo.
Jungkook lo acogió como si aquellos brazos fueran su casa, su hogar, manteniéndole
a salvo y seguro con una simple caricia que gritaban un centenar de sentimientos y
palabras silenciosas.
Kim sollozó contra él, apretándolo mientras que permitía a los labios de Jungkook
besar sus lágrimas.
"No-No es nada, estoy bien" sorbió por la nariz, separándose y limpiándose las
lágrimas. El azabache le agarró el rostro con una mano, acunándolo y admirándolo.
"Sólo... He estado un poco agobiado estos días, tanto trabajo... Creo que California
aún me pasa factura... ¿Sabes? Tengo un poco de mono vacacional, pero no pasa
nada. Se me pasará"
"¿Estás seguro?"
TaeHyung sabía que debía de cerrar el capítulo de su mejor amigo, ese capítulo tan
extenso lleno de dolor, lágrimas y de corazones rotos que desembocó en un
adolescente marchándose de su ciudad natal rumbo al estrellato, extremadamente
perdido y desmoronado. Un chico torpe que no supo cuánto la había cagado hasta
que ya era demasiado tarde, y un tercer adolescente que también se encontraba
perdido sin su otra mitad.
Tal vez, cuando todo se aclarase, TaeHyung podría volver a escribir una nueva
historia, una en el que quizás todo fuera diferente. El adolescente que huyó perdido,
terminó encontrándose a sí mismo y también reencontrándose con el chico que le
rompió el corazón. Quizás eso era posible, pero no estaba seguro de poder hacerlo sin
Youngkyun.
Porque, por muchas historias que TaeHyung escribiese, nunca podría poner un 'final
feliz', si Youngkyun no se encontraba con él.
"Tae," la voz de Jungkook sonó suavemente detrás suya, y el castaño se giró para
verlo, siendo recibido con una pequeña sonrisa. "Ya está la cena, ¿Puedes llevar tú las
copas y el vino?"
"Pues supongo que a mí por dejar que viva en casa, aunque en realidad le he dicho
que no es necesario, pero ella es muy cabeza dura..." suspiró, formando una línea
firme con sus labios. "Y a ti, por haber estado conmigo estos días"
"Pero eso no hay que agradecerlo. He estado contigo, y estoy contigo porque te
quiero" murmuró el azabache, con la vista fija en la carretera. Sus palabras hicieron a
TaeHyung sonreír, quién arrugó la nariz mientras miraba sus propias manos.
"Ya, pero ella dice que ha notado un gran cambio en mí humor para bien, desde que
estoy contigo. Dice que nunca me ha visto así de feliz" se encogió de hombros. "Marie
es una persona muy, muy agradecida. Va a llevar a cabo esa cena quieras o no, y
honestamente..." hizo una mueca con los labios. "Si eso hace que ella esté feliz y deje
de pensar en los males que la rodean, por mí perfecto"
"Oh, ten por seguro que no lo tendrás" suspiró. "Amo ese vino con todas mis fuerzas"
Jungkook le observó por el rabillo de su ojo, "¿Más que a mí? Y se mordió el labio
cuando TaeHyung le dedicó una mirada perezosa, apoyando su cabeza en el cabecero
del asiento.
"Con leche y un poco de azúcar, básico." Dijo, su ceño aún un poco fruncido.
"Está bien, ahora vuelvo" dijo, alzándose levemente en sus puntillas para besarle en
los labios. "Cúbreme"
"Okay" asintió, viendo a TaeHyung corriendo hacia la salida del aparcamiento. "¡Ten
cuidado con los coches!" le gritó, sonriendo por su graciosa forma de correr y
negando con la cabeza.
TaeHyung llegó a la cafetería, sudando frío por estar tardío en su trabajo y suspirando
con alivio al notar que no había muchas personas en la cafetería. Poniéndose en la
cola, a la espera de su turno, el castaño fue atendido tan sólo en dos minutos.
"Un café con leche, crema y canela, y uno con leche y un poco de azúcar" la chica
detrás del mostrador asintió, escribiendo la orden en su tableta y pasándosela a su
compañera, que se encargaba de preparar los pedidos.
"Gracias por su compra, en unos minutos estará lista su orden. ¿A qué nombre?"
"Hmm... Kim" respondió, sabiendo que tal vez, su nombre sería más difícil de
pronunciar para ella. La pelirroja le dio un papelito con el número de su pedido.
"Gracias" sonrió.
Un par de minutos más tarde, TaeHyung fue avisado de su orden, tomándola con
mucho gusto y una gran sonrisa. ¿Cómo es que ni siquiera se había dado cuenta de la
falta de cafeína en su organismo?
"Hola, Chihuahua" dijo, viéndola abrir los ojos en grande cuando lo observó.
"¡Tae!"
"Voy a llevarle el café a Jungkook, ahora vengo. Tengo que pedirte la lista de
números para contactar con Harry, se me ha perdido" rio entre dientes, sin ser
consciente de la mirada temerosa en el rostro de su amiga.
"¡No, Tae, espera!" volvió a insistir la rubia, pero TaeHyung ya estaba encaminándose
al despacho de Jungkook, sin escucharla.
La puerta estaba abierta, y TaeHyung estaba observando las etiquetas de cada café
para saber cuál era el del azabache, por lo que no miraba hacia delante.
"Jungkook, aquí tienes tu café" murmuró, hallando el suyo propio debido al olor tan
característico de la canela.
"Tae..." una voz sonó, la cual no pertenecía a Jungkook, pero, aun así, el castaño
supo reconocerla, levantando el rostro como si tuviese un resorte en el cuello y
topándose con unos ojos brillantes que lo miraban con anhelo.
El aire murió en su garganta, y TaeHyung tuvo que aferrarse a ambos vasos para que
no se resbalaran fuera de sus manos, antes de hablar, soltando a un suspiro
tembloroso.
"Youngkyun..."
c.-058
N/A: Este capítulo me hace tener un sinfín de emociones (he perdido la cuenta de
todas las veces en las que he dicho eso) No me mateeeeen x1 xD
Hoy os recomiendo 'Love Suicide' de Tinie Tempah ft. Ester Dean, una de mis
canciones favoritas en el mundo entero.
[...]
Jungkook se sentía raro. Confundido. Como si algo no fuera bien, como si estuviera
fuera de lugar. ¿Qué estaba mal? No lo sabía, pero ansiaba saberlo.
Ahí, frente a él, tan sonriente como siempre, su cabello oscuro cayendo con gracia
por su frente, y aquellas finas facciones que tanto lo caracterizaban, y su piel de
porcelana brillando junto al ventanal.
"Me alegro mucho de verte, TaeHyung" Youngkyun dijo, y el castaño asintió, sus
labios apretados.
"Lo mismo digo" consiguió decir, luchando con su nerviosismo, con sus manos
temblorosas que amenazaban con tirar el café por todos lados y con el caos que era
su mente ahora mismo.
"Te veo muy bien, América te ha sentado genial, ¿eh?" el chico dijo, sonriente, por lo
que TaeHyung intentó no ser descortés, haciendo todo lo posible para jalar sus
comisuras hacia atrás y poner una sonrisa quebradiza en sus labios.
Tragando saliva, TaeHyung dio un paso hacia atrás. "Em, bueno... Yo debo de irme,
tengo un montón de cosas que hacer" murmuró, colocando el vaso de café para
Jungkook en una mesa junto a la puerta. "Nos vemos... Eh... Nos vemos"
"Bueno..." Casi jadeó, sintiéndose confundido al respecto. ¿Qué haría a solas con
Youngkyun? Aún ni había pensado en el momento en que se encontraría, a pesar de
que estaba tratando de mentalizarse por ello. Pero no terminaba de lograrlo.
"Por favor" pidió, y sus ojos se volvieron tan tristes, que negarse sería terminal para
el castaño, por lo que asintió, a duras penas. "Genial" sonrió, de forma reluciente otra
vez, dedicándole una rápida mirada a Jungkook. "Me alegro mucho de volver a verte,
Jungkook"
"Tu despacho es muy bonito, ¿Lo has decorado tú?" cuestionó, admirando los
muebles.
TaeHyung negó. "Sólo los libros, el resto ya estaba cuando llegué" murmuraba,
dirigiéndose hacia el gran sofá. "Siéntate si... Si quieres"
"Gracias" dándole una pequeña sonrisa, Youngkyun hizo lo pedido, tomando asiento.
"Es cómodo"
"¿No me vas a preguntar qué hago aquí?" cuestionó Youngkyun por segunda vez,
rompiendo el pequeño silencio incómodo que se formó entre ambos. TaeHyung lo
miró, viendo el añoro en su mirada, y suspiró.
"Leí tu invitación, puedo llegar a hacerme una idea de por qué estás aquí"
Cruzándose de brazos, asintió. "Bien, pero no sólo estoy aquí para hablar de mi boda,
ni de mi deseo porque seas mi padrino, TaeHyung. Estoy aquí para hablar de
nosotros, de todo lo que quedó pendiente cuando te fuiste"
"Uhm, entiendo..."
"Te he estado llamando durante días, pero la chica de recepción siempre me ponía
excusas básicas de que estabas todo el tiempo ocupado, y entonces imaginé que,
quizás, me estabas evitando" Youngkyun se mordió el labio, sintiéndose impotente al
no lograr que el castaño le mirase a los ojos ni por un maldito segundo. "No sé si
llegaste a leer lo que escribí detrás de la foto nuestra que te envié"
"Pues espero que sepas que va completamente en serio. No puedo hacer esto sin ti"
"Porque eres como un hermano para mí, joder. ¿Sabes lo que es que el día más
importante para ti, falte tu otra mitad?" negó con la cabeza, y TaeHyung pudo ver
partículas brillantes que parecían ser lágrimas en sus ojos. "Porque yo me caso con
mi alma gemela, con el amor de mi vida... Pero si tú no estás nada de eso importa,
TaeHyung."
Tapándose el rostro con ambas manos, una vez tomó asiento en su silla de escritorio,
TaeHyung suspiró.
"No tienes que decir nada" respondió, sonando tan decaído que el pecho de TaeHyung
sufrió un pinchazo de dolor. "Sólo quería que lo supieses y que pensaras en ello..."
"¿Si?"
"Yo también te he echado de menos" sorbió por la nariz, haciendo todo lo posible
para luchar contra sus lágrimas.
Y no hicieron falta más palabras para saber lo que TaeHyung quería decir, o al menos,
Youngkyun no las necesitaba en absoluto, caminando con rapidez hasta el castaño y
rodeándole instantáneamente con sus brazos, en un abrazo fuerte, cargado de
miedos, inseguridades y de anhelo.
"Te quiero, te quiero mucho" Kyun lloró contra su hombro, abrazándolo por la espalda
baja mientras que el castaño ponía una mano en sus omóplatos y la otra en su cuello.
"Pensé que no volvería a verte nunca más"
"Es un collage, en realidad. Sabes tú con una perrita Pomerania, con unos cuantos
cachorros y luego con él en una especie de piscina, creo."
"Oh..." asintió, dándole una pequeña sonrisa. "Pues digamos que sí... Creo que
estamos juntos, o algo parecido"
"Eso es genial" Youngkyun se relamió los labios. "Eso significa que puedo invitarlo a
mi boda, ¿No?"
TaeHyung soltó una pequeña risa suave, asintiendo con la cabeza. "Sí, claro que
puedes. Será el acompañante del padrino, ¿No?" dijo, todavía riéndose entre dientes
antes de ser abatido por un segundo abrazo por parte de Youngkyun.
Youngkyun se fue un rato después, dejando a TaeHyung incluso más confundido que
al momento de verlo. Porque era incapaz de creer lo mucho que habían cambiado las
cosas en un rango de tiempo demasiado bajo.
Estuvo a punto de salir huyendo de allí al menos tres veces antes de que las cosas se
calmaran y pudiesen hablar como dos adultos que necesitaban aclarar sus cosas. Y, a
pesar de que aún no quedó absolutamente todo aclarado, el punto más importante,
que era su amistad, sí.
El tiempo que estuvieron separados no pareció ser suficiente para romper el lazo tan
fuerte que los unía, incluso con tanto dolor de por medio. Los sentimientos, la
amistad que ambos tenían seguía siendo irrompible, incluso cuando ambos pensaron
que jamás se encontrarían.
Mientras que firmaba y revisaba los contratos vía email que Jungkook le había
enviado la tarde anterior, TaeHyung pensó. ¿Cómo estaría siendo este reencuentro
para el azabache? Lo último que sabía de la situación, es que Youngkyun nunca más
volvió a hablarle, después de su propia partida.
¿Estaría afectado? Él ni siquiera le miró cuando llegó al despacho y Young estaba ahí.
Y cuando lo miró, rápidamente apartó los ojos de TaeHyung. Eso lo asustaba. ¿Y si
ahora se sentía confundido? TaeHyung no creía que Jungkook siguiese teniendo
sentimientos por Youngkyun, pero tenía una clase de miedo incrustado en su pecho.
Miedo que se intensificó cuando fue a verlo a su despacho a la hora del almuerzo,
encontrándose con la cortina echada y no oyendo respuesta por parte del azabache, y
tuvo que hablarle por mensaje.
«¿Estás en tu despacho?
—TaeHyung.»
—TaeHyung.»
«Estoy fueraaaaaaaaa
—TaeHyung.»
«¿Estás ahí?
—TaeHyung.»
La respuesta del azabache no llegó hasta dos minutos después, cuando Kim se había
cansado de llamarlo a la puerta.
—Jungkook»
Sus labios formaron una línea tensa.
—TaeHyung.»
"¿Vamos?" Preguntó una vez llegó a su lado, TaeHyung asintió, sintiendo como un
malestar se recreaba en su pecho.
Hoy os recomiendo 'The Story Never Ends' de Lauv, que es de mis favs suyas y
encima queda genial con este capítulo jiji
[...]
"¿Algo va mal?" Se atrevió a preguntar, soltando el tenedor una vez terminó con su
cena.
Jungkook, quién estaba bebiendo de su copa de vino, clavó su mirada vacía en él.
"No, ¿Por qué lo dices?"
"Estoy bien, descuida" hizo una mueca con los labios, apretándolos a modo de
pequeña sonrisa que no surgió efecto.
"Sí, claro" aceptó, sin girarse para mirarlo. Escuchó los pasos de Jungkook alejándose
y se apoyó en la base del fregadero, cerrando fuertemente los ojos y tratando de
acallar los lamentos silenciosos que producían tanta agonía en él.
Jungkook lo evitaba y TaeHyung no era inmune a ello, difícilmente era tonto, incluso.
Él podía notarlo a kilómetros, cuando sus ojos se encontraban, le daba una sonrisa al
azabache y este, con una rapidez inmensa, apartaba la mirada. Aquello le carcomía,
una y otra vez, y a pesar de que se dijo a sí mismo que, tal vez, se trataba de puras
imaginaciones suyas, que Jungkook simplemente estaba cansado, no era capaz de
engañarse a sí mismo con absurdas excusas.
Llegando a la planta superior, una vez acabó con su labor de dejar los platos y
diferentes cubiertos usados en la cena en el lavavajillas, TaeHyung se encontró con
un Jungkook que le daba la espalda, tumbado sobre el colchón. No llevaba camiseta,
porque eso formaba parte de su pijama, y estaba tapado hasta la cintura. El castaño
sonrió, sintiendo su corazón cálido comenzar a acelerarse con sólo ver a Jungkook
ahí.
Se acercó, tomando la camiseta que Jungkook le había otorgado como única prenda
de su pijama y despojándose de las que él ya llevaba consigo, colocándosela. Notó la
característica fragancia de Jungkook envolverlo de forma instantánea, y se abrazó a sí
mismo antes de apartar su ropa del suelo, colocándola en un sillón algo alejado de la
cama. Luego, caminó hasta la cama y se subió en ella, tapándose con las sábanas y
apegándose a Jungkook.
"Duerme bien" murmuró, regalándole una última sonrisa antes de girarse, dándole la
espalda y esperando que, como cada noche, Jungkook le rodeara con sus brazos. Sin
embargo, eso nunca pasó. En su lugar, el azabache también se giró, y las esperanzas
de TaeHyung se hicieron tan pequeñas que muchas de ellas llegaron a desaparecer.
Jungkook suspiró, apretando los labios y cerrando los ojos para dejar de darle vueltas
a su mente caótica, mientras que TaeHyung sentía que el nudo en su garganta se
hacía más y más grande.
Jungkook no sabía qué demonios estaba mal con él. Su cabeza estaba llena de
imágenes del pasado, todo era Youngkyun y más Youngkyun, teniendo ciertas pausas
en las que era perfectamente capaz de ver a TaeHyung. Sin embargo, se encontraba
tan sumido en los recuerdos de su primer amor, que le era imposible darse cuenta de
que esas ocasiones en las que podía ver al castaño, terminaban siendo lo único real,
al fin y al cabo.
Desplazándose hacia la cocina, Jeon halló su teléfono móvil sobre uno de los muebles
en el pasillo, agarrándolo y desbloqueando la pantalla para ver si tenía alguna
llamada perdida o mensaje sin leer. Él, de hecho, se sorprendió en demasía al notar
que tenía un número sin agendar enviándole mensajes.
«Hola, Jungkook?
—Número desconocido.»
«Soy Youngkyun
—Número desconocido.»
«¿Crees que podamos hablar? Hay algo que me gustaría decirte en persona
—Número desconocido.»
A Jungkook se le aceleró el corazón, absorbiendo su propio labio inferior y tomándose
unos segundos antes de responderle.
—Jungkook»
Habían pasado cinco años. Cinco malditos años. Estaba completamente seguro de que
sus sentimientos por el chico habían caducado hace tiempo, sobre todo después de su
reencuentro con TaeHyung. Pero, ahora que estaba allí, de nuevo, de vuelta en sus
vidas... Le confundía. Ponía en guerra sus sentimientos, los que se debatían en luchar
por todo lo que había pasado junto a TaeHyung, y aquellos que despertaron cuando
vio a Youngkyun en su despacho, como si nunca hubieran muerto. Como si siempre lo
hubiese amado.
Esperando una respuesta por parte del otro hombre, Jungkook no fue consciente de
unos brazos delgados abrazándolo por detrás. Él dio un respingo, casi rasgándose el
labio inferior que mantenía apresado entre sus dientes por el repentino nerviosismo
que volver a hablar con Youngkyun le producía.
"Buenos días..." la suave voz mañanera del castaño retumbó en sus oídos,
causándole escalofríos, que desembocaron en un Jungkook separándose bruscamente
del agarre.
"Uhm, buenos días" masculló, asintiendo a modo de saludo. Jeon estaba mirando su
teléfono, que se iluminó ante la nueva respuesta de Youngkyun, es por eso que no
logró ver la mueca de desilusión y tristeza en el castaño.
«¿Mañana a primera hora? Me he topado con una pequeña cafetería en la que venden
ese mousse de limón que tanto te gusta. ¿Te parece bien?
—Youngkyun.»
"¿Todo va bien?" quiso saber TaeHyung, mirándolo con una pequeña mueca afligida.
Elevando la mirada, el azabache la clavó en él, recordando que también se
encontraba ahí.
Kim tragó saliva, jugueteando con sus manos. "¿Tienes hambre? Puedo preparar algo
de desayunar para los dos."
"¿De qué hablas? No hay ningún cambio repentino en mí, estoy bien. Sólo cansado,
ya te lo dije" dijo, manteniéndose en sus trece. Porque no era capaz de ver lo que
ocurría desde los ojos del propio TaeHyung.
Apretando los labios, TaeHyung mantuvo la calma para no perder los estribos. "¿Por
qué me mientes?" preguntó, sonando abatido esta vez. Jungkook no lo miró.
"Lo haces, y lo peor es que lo sabes, pero sigues insistiendo en que no es así. Actúas
extraño desde que Youngkyun apareció, y lo entiendo porque es alguien de tu
pasado, al igual que del mío... Pero no sé qué mierda está pasando por tu cabeza
cuando te miro y ni siquiera pareces verme también." Le tembló el mentón,
manteniendo los labios en una fina línea que le impedía derramar lágrimas
innecesarias. "Hace unos días me dijiste que no podías soportar verme mal, y que
podía contártelo todo, así que, ¿Por qué no aplicas eso a ti también?"
"No, Jungkook. Sé que tal vez suena exagerado, porque no han pasado ni cuarenta y
ocho horas, pero este ambiente tan tenso e incómodo, no puedo soportarlo. Sé que
algo va mal, y tú igualmente lo sabes. Y necesito saberlo, por favor. ¿Tiene algo que
ver con Youngkyun? ¿Es por algo que él te dijo ayer?"
"Bien, ¿Y qué es?" volvió a preguntar, siendo recibido por un profundo silencio por
parte del azabache. "¿Jungkook?" Más silencio. TaeHyung cambió su peso de un pie
hacia otro, moviéndose inquieto. "Jungkook"
Kim dio un paso hacia atrás. "¿Confundido?" con la mandíbula apretada, Jungkook
asintió. "¿Con qué?"
"Con lo que siento. Ahora... Ahora mismo no sé lo que siento por ti, TaeHyung."
admitió, haciendo contacto visual real con él, y viendo como su rostro perdía el color
de manera gradual y daba otro paso en reversa. "TaeHyung..."
"¿Es porque aún estás enamorado de él?" con la barbilla en alto, pero los ojos
brillantes y amenazantes con derramar todas esas lágrimas, el castaño inquirió,
temiendo internamente por la respuesta que obtendría.
Jungkook apartó la mirada, colocando las palmas sobre los picos de la encimera en la
que estaba apoyado.
Soltando un jadeo, TaeHyung tragó saliva, sintiendo como su corazón daba un vuelco
y luego se partía en miles de partículas, un cubo de agua helada invisible cayendo
sobre él y empapándolo por completo cuando finalmente las lágrimas se deslizaron.
"Oh..."
Jungkook quiso frenarlo, yendo detrás de él, pero siendo demasiado tarde cuando
TaeHyung ya había llegado a la planta superior, eliminando la humedad de sus
lágrimas con movimientos furiosos, cargados de rabia.
Agarró sus pantalones de vestir, colocándoselos a toda prisa al igual que los zapatos
que ni siquiera se molestó en atar, encontrando su camisa blanca debajo de los
calcetines y cogiéndola en un puño. Todo su rostro embarrado por dichosas gotas
saladas que no se dignaban a parar ni por un segundo, ni siquiera cuando volvió a la
primera planta y se encontró con Jungkook al pie de escaleras.
Kim sorbió por la nariz. "Tienes todo el tiempo del mundo, Jungkook" le dijo, viendo
como el azabache intentaba acercar su mano para limpiarle las lágrimas y se apartó
bruscamente. Rechazándolo. "Pero yo ya no quiero volver a verte" masculló,
zafándose del agarre de Jungkook y agarrando a Yeontan, que se encontraba en el
sofá junto a Astra. Ambos amantes ladraron al separarse, llamándose con la mirada.
Jungkook sintió que el alma se le caía a los pies mientras que veía al castaño caminar
hasta la entrada, donde se encontraba el perchero y de ahí tomó su americana
oscura.
[...]
"Ay, cariño, eres tú. Me has asustado" dijo ella, aliviándose cuando se dio cuenta de
quién se trataba.
Kim apretó los labios. "Lo siento, Marie, no pretendía asustarte" murmuró, soltando al
peludo animal en el suelo y caminando hasta ella. Ahí fue cuando la mujer, que era
como su segunda madre, vio el estado deplorable en el que se encontraba.
"Mi amor... ¿Qué te ha pasado?" ella se acercó, acunándole el rostro con una mano.
"¿Te encuentras bien?"
Y TaeHyung negó. "No, no estoy bien" inhaló de forma temblorosa, aguantándose las
lágrimas y pestañeando. "Jungkook no vendrá esta noche a cenar" dijo, con todo el
pesar de su corazón hurgando en la herida.
Él, volvió a negar. "No, Marie, no hay nada que arreglar... M-Me confesó que seguía
enamorado de otra persona"
"Lo siento tanto, mi niño..." la mujer lo acogió entre sus brazos, acariciándole la
espalda mientras que TaeHyung se dejaba abrazar. "¿Quieres que te prepare algo de
comer? ¿Un baño? ¿Café?"
"No tengo hambre, pero, muchas gracias" trató de darle una sonrisa que no surgió
efecto alguno, separándose del abrazo y lamiéndose el labio inferior. "Me iré a dar
una ducha"
"Está bien" suspirando, ella asintió. "Llámame si necesitas algo, lo que sea, ¿Está
bien?"
Una vez estuvo dentro, cerró la puerta, acercándose al espejo y mirando su reflejo en
él. Tenía los ojos rojos e hinchados y la nariz algo irritada. No se veía como una
completa mierda, pero sí que se sentía como una.
Apoyando las manos en el lavabo, TaeHyung miró hacia la blanca cerámica, cerrando
fuertemente los ojos antes de sentir como las lágrimas llegaban a él de nuevo,
deslizándose por sus pómulos y mejillas antes de perderse en la curva de su cuello.
Soltó un sollozo bajo, casi estrangulado, deshaciéndose de sus pantalones y de los
zapatos.
Apoyó la espalda contra los fríos azulejos, y por un momento llegó a sentir la
presencia de Jungkook a su lado, porque hacía meses que no se duchaba en soledad.
Jungkook y él siempre compartían ese momento. Ambos decían que era para gastar
menos agua, pero sólo era una pequeña excusa que ponían para no admitir la verdad.
El simple recuerdo pinchó en su pecho, más lágrimas cayendo y camuflándose con el
agua tibia mientras que se deslizaba hacia abajo, hasta que su trasero chocó contra la
placa y quedó sentado bajo el chorro, abrazándose a sí mismo con la frente apoyada
en las rodillas.
Le dolía. El hecho de pensar que Jungkook en realidad sólo creía quererlo cuando la
única cosa segura era que seguía enamorado de Youngkyun. Le dolía que la historia
se estuviera repitiendo, y Jungkook volviera a romperle el corazón por su mejor
amigo.
La primera vez que ocurrió, TaeHyung huyó de allí sin mirar atrás, aventurándose a sí
mismo a otro lugar completamente diferente, donde el azabache no se encontrara. Lo
malo llegó, cuando se encontró al susodicho en la sala de reuniones, y lo bueno
también.
Sin dramas. Sin amores fallidos ni corazones rotos. Sin tanto aquello que le dañaba,
tan demoledor que le quitaba el aliento.
Con sus labios apretados, TaeHyung negó, tratando de que las lágrimas no lo
traicionasen con sólo pensar en la respuesta. "Jungkook y yo... Se ha acabado."
"¿Qué?" prácticamente chilló, mirándolo con ojos gigantes. "Pero, ¿cómo mierda es
eso? Estabais de puta madre la última vez que os vi juntos"
"Pues al parecer, Jungkook sigue enamorado de él" sonrió, una sonrisa triste que hizo
sus ojos brillar. "Así que, no tiene sentido que estemos juntos cuando él quiere a
alguien más..."
"Oh, mi vida..." Callie se mordió el labio, apretándole la mano al castaño por encima
de la mesa. "Lo siento tanto..."
"Descuida" negó con la cabeza, más para liberarse de las ganas de llorar que por otra
cosa. "De todos modos, no estamos aquí para hablar de mí, sino de ti. ¿Qué es eso
que querías contarme?"
"Buenos días, ¿Qué desean ordenar?" el camarero llegó a su mesa, con una pequeña
libreta y un bolígrafo.
"Bueno, verás..." se relamió los labios, echándose hacia atrás y carraspeando. "En
California conocí a alguien..."
"¿De verdad?"
"Sí..." asintió, poniendo una pequeña sonrisa. "En una de las noches fui con Chastity
y Harry de fiesta, allí nos conocimos."
"Qué pasada, Chihuahua... Me alegro mucho por ti"
"Gracias, Tae..."
El mismo chico que las atendió llegó, colocando sus pedidos en la mesa y
sonriéndoles.
"Gracias"
"Un placer"
Dándole un sorbo a su chocolate, Callie miró al muchacho que se iba, con sorpresa,
antes de mirar a TaeHyuung.
"Claro que no... Deliras" rodó los ojos el castaño, relamiéndose los labios y soltando
una pequeña risita por la mirada que Callie le estaba dando.
Una hora más tarde, ambos se separaron al salir del café, despidiéndose hasta el
lunes y tomando caminos diferentes.
TaeHyung caminó hasta su casa, metiendo las manos congeladas por el frío, en el
bolsillo de su enorme chaquetón y acelerando el paso. Hacia un viento y frío de los
mil demonios, prontamente, él creería que saldría volando en una de las ráfagas.
Cuando giró en una esquina, que daba hacia la calle del edificio de la empresa,
TaeHyung agachó la mirada. No tenía claro si aún se sentía preparado para volver en
menos de dos días, encontrarse de nuevo a Jungkook después de todo lo que había
pasado, y actuar como si nada. Sobre todo, siendo su jefe.
Suspirando una vez adelantó el edificio, volvió a elevar la vista, mirando hacia los
lados para ver si venían bicicletas o personas con las que podría chocarse. Cuando lo
vio.
Ahí, fue cuando todo acabó. Con las lágrimas desbordando de sus esquinas, el labio
apresado por los blancos dientes y el corazón desmoronado, fue que TaeHyung le
puso un punto y final a su historia con Jungkook.
[...]
TaeHyung asintió, aunque ella no pudiera verlo. "Está bien, en seguida voy para allá.
¿Y los niños?"
Siseando, TaeHyung corrió fuera de la cama, buscando unos pantalones al azar que
ponerse. Dios, se estaba estresando más rápido que nunca en su vida.
"Tranquila, tranquila..." dijo, con voz suave. "Dame dos minutos, ¿De acuerdo? En
nada estoy allí."
"¡Vale!" se desgarró la garganta como por quinta vez, haciendo a TaeHyung suspirar
en cuanto la oyó sollozar. "¡Dios, qué puto horror!" inhaló fuertemente, y el castaño
ya se la imaginaba sosteniéndose la tripa. "Oh, hola cariño, ¿Te he despertado?
Perdón-¡Mierda!"
"¿Es Jaziel?"
"Cody"
"¿Tae?"
Chasqueando la lengua, TaeHyung pasó los brazos las mangas de la primera camisa
que había agarrado, sosteniendo el móvil con su cabeza y hombros antes de ponerse
a abrochar los botones de manera descuidada.
"¡¿Ya vienen?" exclamó. Y, joder, TaeHyung podía comprender de dónde había sacado
el tono tan agudo y estridente de su voz.
"Cody, cariño" lo llamó con voz dulce, tratando de llamar la atención del niño.
"Escúchame, ¿De acuerdo?"
"¿Qué pasa?"
"Mira, te voy a dar una tarea y tienes que hacerla correctamente, ¿De acuerdo?"
"¿Tito Tae?" una voz perezosa y dulce sonó a sus espaldas, viniendo de la cocina.
Cuando miró en esa dirección, él se encontró con Omar bebiendo de su pequeño
termo de agua que TaeHyung había comprado para ambos hermanos. Ojos brillantes
e inocentes mirándolo.
Omar caminó hacia él, sus manitas alrededor del termo. "Tenía sed... ¿Dónde vas?"
Sonriéndole, TaeHyung lo agarró entre sus brazos. "Mi amiga, esa tan divertida que
vino a mi cumple con una barriguita preciosa, ¿La recuerdas?" el pequeño asintió.
"Pues va a tener a sus bebés, y me necesita"
"Sí, y para poder irme, necesito que tú vayas a dormir. Ya sabes, para estar
tranquilo" le guiñó un ojo, viendo al pequeño asentir. "¿Harás eso por mí?"
"Gracias, eres el mejor" besó su frente, recibiendo una sonrisa por parte del menor.
"Sube" indicó, sabiendo que sólo de esa forma podría irse tranquilo.
"TaeHyung, ti-tienes que llamar a Beau" ella le pidió, sosteniéndose del agarrador
encima de la ventana y apretando los dientes. "No quería perderse el nacimiento de
los gemelos y estaba muy molesto por tener que irse a estas alturas del embarazo,
pero le dije que iba a-a, joder... A esperarle y los gemelos también"
"Escucha, ahora cuando lleguemos lo llamaré, tú no pienses en eso, ¿Está bien? Sólo
respira hondo y piensa en los bebés." La miró, esperando que ella asintiera para abrir
la marcación rápida y marcar el número del hospital. "Mujer embarazada acaba de
romper aguas, la llevo en un Chevrolet Camaro negro, tiene contracciones"
"Adiós"
Colgando de nuevo, TaeHyung miró las señales de velocidad, resoplando con alivio al
ver que podía acelerar, y así lo hizo, llegando al hospital en un minuto exacto. Aparcó
fuera, cerca de la entrada, donde dos enfermeras salieron con una silla de ruedas.
Ayudó a Sasha a bajar, y cuando llegaron hasta ellos, corrió hasta los asientos
traseros, sacando a Cody y a Jaziel, llevando a este último en brazos y al primero de
la mano, cerrando la puerta con el pie y pidiéndole a Cody que le diera al botón de la
llave que llevaba en su mano. El niño lo hizo, metiendo las llaves en el bolsillo
delantero.
Siguiendo a las enfermeras, TaeHyung guio a ambos niños al interior del edificio.
"¡TaeHyung, llama a Beau!" gritó Sasha desde la silla. "¡Joder! ¡Cómo duele esto,
sáquenmelos ya!"
"¡¿Qué me tranquilice?! No eres tú la que tiene a dos mini humanos queriendo salir de
ti"
TaeHyung bufó, negando con la cabeza. "No le hagáis caso a mamá, niños"
"La llevaremos al paritorio, pueden esperar en la sala de espera. ¿Usted entrará con
ella?"
"¡Quédate con ellos, Tae!" la mujer dijo, desde la silla. "Puedo hacerlo sola"
El castaño se mordió los labios, no quería dejar a su mejor amiga sola, pero Cody y
Jaziel eran pequeños, temía dejarlos solos y que algo les ocurriera.
"Mis bebés, no os preocupéis, ¿Vale? Mamá volverá con Aiden y Nathan muy pronto,
¿Está bien?" los pequeños asintieron, Cody teniendo lágrimas en los ojos desde que
entró en el coche y oía los gritos de su madre, completamente asustado.
"Síp"
"La tercera"
"De acuerdo, gracias" asintió, viendo como se adentraban con Sasha en el ascensor.
"Adiós, Sash, te queremos"
Mientras que la puerta se cerraba y Sasha gritaba, TaeHyung oyó a su mejor amiga
decir: "¡Os amo!" antes de seguir sollozando.
El castaño rió, negando con la cabeza y llevando a ambos menores por las escaleras.
Casi cinco horas más tarde, TaeHyung, quién se encontraba acurrucado con Cody y
Jaziel en los asientos de la sala de espera, fue despertado por un suave zarandeo.
Cuando TaeHyung abrió los ojos, moviéndose y sintiendo un par de pesos extras, vio
a Beau mirándole desde arriba, ojos grandes y que se veían desesperados.
"Perdóname por despertarte, pero acabo de llegar y nadie me dice nada sobre el
estado de Sasha, ¿Sabes algo?"
"No, no... Aún está en el paritorio. ¿Cómo has llegado tan rápido?"
"En el coche, salí del hotel en cuanto me llamaste" Beau se rascó la nuca.
"Bien. ¿Y mamá?"
"Aún está esperando a que nazcan tus hermanos, cielo, pero seguro que pron-"
"Sí, aquí" él dijo, soltando un suspiro. "Soy su marido" llegó hasta la mujer,
sintiéndose nervioso e inquieto. "¿Ha salido todo bien?"
Cuando Beau miró en dirección al castaño, TaeHyung pudo ver sus ojos llenos de
lágrimas y le dio una pequeña sonrisa, la cual fue correspondida al instante.
TaeHyung no se marchó del hospital hasta saber a ciencia cierta que Sasha y los
gemelos se encontraban perfectamente bien. Sólo entonces se fue, besando la cabeza
de los menores y dándole un abrazo a Beau, despidiéndose de él antes de ir rumbo a
la oficina. Llegaba cerca de una hora tarde, pero en lugar de sentirse nervioso por
obtener una reprimenda o encontrarse a Jungkook, se encontraba impasible, como si
nada.
"¡Tae, al fin llegas!" Callie, que iba saliendo del baño lo abordó rumbo a recepción.
"¿Dónde estabas?"
"Sasha me llamó de madrugada, había roto aguas y no tenía a nadie que la llevase al
hospital."
"Dos kilos setecientos cada uno, son una pasada" asintió con una pequeña sonrisa.
"Voy a hablar con Gelbero, ¿Sabes si está reunido?"
"Perfecto." Asintió, sonriéndole con los labios sellados. "Bueno, hablamos ahora."
"Claro, cielo, te veo luego"
"Adelante" oyó su voz, demandante, decir, y tembló por un momento, antes de abrir.
"Kim, buenos días"
"Buenos días, señor, lamento mucho haber llegado tarde, pero he tenido un percance
en la madrugada"
"¿Todo bien?"
"Sí, todo genial, Sasha dio a luz" dijo, sonriendo y haciéndole sonreír también a su
jefe.
"Vaya, eso es genial, luego le enviaré un regalo para los pequeños" Kim asintió,
relamiéndose los labios. "Bueno, y, ¿Necesitabas algo?"
—Callie.»
—TaeHyung.»
«Vale, yo lo entretengo
—Callie.»
Bloqueando de nuevo el teléfono móvil, TaeHyung ignoró por completo los mensajes
y llamadas que tenía pendientes de Jungkook, mordiéndose el labio y llegando a la
que era su planta, viendo al azabache hablando con Callie en recepción.
TaeHyung vio las bolsas negras bajo sus ojos, y con los labios apretados, observó a
Jungkook dándole una mirada cargada de desesperación, antes de acercarse a él y
que la puerta se cerrase a tan sólo unos metros.
Mirando el suelo del ascensor, TaeHyung sintió que los trozos ilesos de su corazón
terminaron por romperse con la última mirada por parte de Jungkook que recibió. Al
momento de llegar al garaje, se limpió la lágrima solitaria que se deslizó a lo largo de
su rostro, y suspiró.
—Callie.»
—TaeHyung.»
Hoy os recomiendo 'Here comes the regrets' de mi bebé Lee Hi, que he recomendado
77 veces porque la amo.
[...]
—Jungkook.»
—Youngkyun.»
«Perdí a TaeHyung una vez, y porque estés confundido no voy a dejar que ocurra una
segunda.
—Youngkyun.»
Jungkook maldijo entre dientes y en voz baja, llevando ambas manos a su rostro y
frotándoselo desesperadamente. Se sentía tan imbécil...
—Jungkook.»
La respuesta tardó en llegar, pero no más de dos minutos, así que Jeon le devolvió la
vista a su teléfono rápidamente.
—Younkyun.»
"Hola." Saludó él, con una pequeña mueca de labios sellados que parecía ser una
sonrisa.
"Gracias por aceptar vernos" Jungkook le dijo, sentándose frente a él. "Significa
mucho para mí que accedas..."
"Sí, bueno... Me ha costado decidirme, después de lo que pasó ayer me sentía
demasiado incómodo, Jungkook." Admitió, haciendo que el azabache bajase la
cabeza, sintiéndose más imbécil aún. ¿Cómo podía haberle besado cuando le había
dicho que se casaba? No era un jodido adolescente, joder.
"Lo siento por eso, de verdad..." murmuró. "Yo sólo...-" trató de decir, pero
Youngkyun le interrumpió antes de que pudiera acabar la frase.
"No vayas a decirme que sigues enamorado de mí, Jungkook" dijo, haciéndole
suspirar.
"¿Cómo que por qué, Jungkook?" sus ojos grandes, cargados de incredulidad miraron
en dirección al azabache. "¿De verdad eso es una pregunta?"
"Sí, claro que sí. Me sorprende que des por hecho algo de lo que yo ni siquiera estoy
seguro"
"No te das cuenta porque tienes una puta venda en los ojos desde que llegué,
Jungkook. No estamos atascados en un triángulo amoroso de hace cinco años, las
cosas son diferentes ahora." Señaló, suspirando al ver como Jungkook seguía sin
entender una mierda en absoluto. "Pero eres incapaz de verlo... De darte cuenta de
que ya no es lo mismo, y que yo sólo soy parte de tu pasado que vuelve, mientras
que TaeHyung siempre estuvo ahí."
Con los ojos suavizándose ante la mención del castaño, Jungkook le miró. "¿Qué
quieres decir?"
Youngkyun se encogió de hombros. "Siempre fue él, Jungkook. Cuando hace cinco
años le rompiste el corazón y se fue, intentaste que el hecho de que yo no quisiera
verte de nuevo, te doliera más que saber que habías herido a alguien a quien
comenzabas a querer inconscientemente."
"¿Y cómo sabes tú eso?"
"Porque soy capaz de ver lo que tú no, Jungkook." Lo señaló. "Te vuelves tan
jodidamente ciego cuando te confundes, lo arruinas y te das cuenta de que es tarde,
que te encierras en ti mismo. Tratabas de hacer ver que todo iba bien, cuando la
única verdad era que la culpa te carcomía."
Negando, Jungkook apretó los labios, pero no llegó a decir nada cuando Kyun siguió
hablando.
"Ayer te dije que iba a casarme. Y me besaste. Me besaste porque querías hacerte
creer a ti mismo que lo que sentías por mí era amor, y así no pensar en que dejar de
nuevo a TaeHyung sería tu mayor error." Las palabras del moreno eran tan certeras,
que Jungkook sentía pequeñas descargas eléctricas cada vez que sus ojos se
encontraban, escalofríos sacudiéndolo mientras que el corazón le latía fuertemente.
"Pero saber que me casaba no te dolió, ni siquiera te inmutaste. Tú ya venías jodido
de antes, posiblemente por lo de TaeHyung, ¿cierto? La cosa se puso peor, cuando te
diste cuenta de que, efectivamente, le querías a él y acababas de volver a perderlo."
Jungkook se levantó de la silla, blanco como el papel, sin emitir palabra alguna y
caminando hasta la puerta, tambaleándose. Detrás de él, Youngkyun le observó con
preocupación.
Abandonó la cafetería, deslizándose por la acera como un jodido zombi, perdido, sin
saber a dónde iba ni qué demonios era lo que se le estaba pasando por la cabeza.
Arrastró los pies al interior, cerrando la puerta y encontrando una pequeña dificultad
en ello, mirando al suelo y hallando un sobre de color blanco. Lo agarró, dando un
suave portazo antes de fruncir el ceño.
Mientras que la desdoblaba, Jungkook arrastró los pies hasta la cocina, siendo
seguido por una curiosa Astra que necesitaba su comida.
«Te dejo mi parte para el cuidado y mantenimiento de los cachorros. Son mil dólares.
Creo que es suficiente, en caso de que no lo sea, Marie te dará lo que necesites,
pídeselo. Puedes buscar un cuidador para ellos o pedírselo a Margareth, que seguirá
cuidando de Yeontan hasta que pueda regresar a por él.
—TaeHyung.»
Entonces, recordó cuando le dijo a TaeHyung que la luna se hacía más grande y
brillante cuando él estaba triste. En su cabeza sonó terriblemente patético y cursi, sin
embargo, sirvió para que TaeHyung sonriese. Y eso era suficiente. ¿Sería casualidad,
tal vez? Ahora que le había perdido, que ya no se encontraba a su lado, que jamás lo
vería en el ventanal de su cocina, admirando la bella estampa de la noche. Ahora que
se sentía vacío sin él, ¿Que la luna también lo echara tantísimo de menos?
Poniendo una mano sobre el ventanal, sintiendo el frío del cristal y el vacío en su
corazón, Jungkook cerró los ojos, su corazón estrujándose, haciéndose añicos con
cada segundo que pasaba, y el recuerdo de TaeHyung junto a él, en esa jodida
ventana, martillándole en el pecho.
La primera cita. Una sonrisa. La luna es preciosa. Antes le tenía miedo. Brillante. Un
abrazo. Un beso. Frío. Una manta sobre los hombros. Una copa de vino. Otra sonrisa.
Un beso en el cuello. Estoy aquí para quedarme. Me gusta observar el cielo desde
aquí. Impotente. Preocupado. Puedes contarme cualquier cosa. Te quiero.
Dolía. Dolía ser el culpable una vez más. Dolía saber que era TaeHyung a quien quería
desde el principio y verlo cuando ya era tarde. Dolían los recuerdos que había
desperdiciado. Dolía que la confusión le hubiera cegado. Dolía haberlo perdido. Dolía
no tenerlo con él. La casa vacía. Astra y los cachorros separados de Yeontan. Dolía el
arrepentimiento. Extrañarlo. Quererlo. Amarlo. Necesitarlo. Dolía tanto...
Jungkook le dio de comer a Astra y a los cachorros poco después, yéndose a la cama
con un agujero en el corazón. Tratando de quedarse dormido mientras más recuerdos
del castaño y él, en esa misma cama, sacudían su mente. Era cruel, el modo en que
podría haber evitado todo esto si se hubiera dado cuenta antes.
c.-063
[...]
"Ese pantalón te queda genial, ¿Es nuevo?" la voz de Sasha llegó a él, haciéndole
girarse con una pequeña sonrisa. Desde la pantalla, ella le devolvió la sonrisa.
"Sí, lo compré el segundo día que llegué, fui a dar un paseo para familiarizarme con la
zona y encontré una de las cadenas que recientemente firmaron con nosotros, fue
genial porque me reconocieron y me hicieron un descuento."
"Pues qué pasada, Tae, yo necesito ropa nueva ahora que he ganado unos kilitos de
más... Pero me da pereza salir de casa, los gemelos me absorben..." rio entre
dientes, acariciando la pequeña cabecita de Aiden.
"Sí, ella se quedó con ellos esta noche para que pudiera dormir, ahora está
descansado, la pobre mujer. Beau se va a coger los días de vacaciones que tiene
acumulados también"
"Menos mal"
Sasha asintió, besando una mano del bebé y sonriéndole. "¿Estás muy lejos de la
sede?"
"Como a media hora, más o menos, pero según tengo entendido, Gelbero ha
alquilado un coche para que me lleve el primer día"
"Ah, pero, ¿Tú aún no has visto la sede?" cuestionó, a lo que TaeHyung negó,
sentándose en la cama y colocándose los zapatos que brillaban.
Se había encargado de elegir muy bien su atuendo para el primer día. Después de
todo, era el nuevo gran jefe, debía de dar una buena impresión —incluso cuando se
sentía como una verdadera mierda—.
"Qué va, en los tres días que llevo aquí ni me he pasado" se encogió de hombros.
"Prefería que fuese todo más sorpresa, conocer la sede, mi nueva oficina, mis nuevos
compañeros... Todo."
"Y, ¿Estás preparado?" quiso saber Sasha, mirándolo con una mezcla entre orgullo y
preocupación. TaeHyung la miró sin saber muy bien a qué quería referirse con
exactitud. "Ya sabes... Para convertirte en el gran jefe"
"Las cumpliste en cuanto llegaste a la empresa, ¿Por qué te crees que estás donde
estás ahora, Kim? Desde el momento uno has sido brillante"
"Está bien, guapo" asentía ella, sentándose de nuevo en la cama, frente a su teléfono
y sonriéndole. "Quiero saber cómo te ha ido, llámame cuando vengas, ¿Si?"
"Cuenta con ello" TaeHyung le guiñó un ojo, sonriéndole. "Algún día vendrás y podré
mostrarte la sede"
Abrió la puerta, cerrándola con llave y saltando en los tres escalones que conducían
hasta la calle, en donde se hallaba el Seat Ateca negro que lo llevaría hasta su sede,
el chófer esperando por él junto al automóvil.
"Buenos días, señor Kim. Me llamo Elijah y hoy seré su chófer por petición del señor
Helmer Gelbero, ¿está bien?"
"Más que bien," asintió, dándole una enorme sonrisa. "Encantado, Elijah, yo soy
TaeHyung."
"Un placer" correspondió a la sonrisa, sus labios sellados elevándose antes de abrir la
puerta trasera para que el castaño pudiera entrar. "Adelante"
"Muchas gracias por traerme, Elijah" le dijo, dándole una nueva sonrisa antes de
rebuscar en la pequeña cartera de bolsillo que llevaba y sacar un billete de cincuenta
dólares, entregándoselo. "Tome, una pequeña propina para ti."
"Oh, muchísimas gracias, señor Kim, pero no puedo aceptarlo" las manos del hombre
se mantenían detrás de su espalda. TaeHyung alzó una ceja.
"Si no lo agarra se caerá al suelo..." murmuró en voz baja, coaccionándolo con ojos
brillantes y una pequeña mueca de decepción que hizo al hombre sobresaltarse,
sosteniendo el billete antes de que volara. "Genial." Sonrió, orgulloso de sí mismo.
Por un momento recordó las sonrisas cargadas de orgullo y victoria de Jungkook, y se
congeló en el tiempo. Pero, rápidamente negó, sacando aquella imagen de su mente
y volviendo a la realidad.
"A usted"
"¡Hey, espera!" oyó, girándose y sonriendo al instante. "Esto es gigante, ¿A que sí?"
"Demasiado..." resopló, asintiendo antes de abrir la puerta para que ambos entrasen.
Ojos azules, que trataban de evitar el contacto visual con él, hicieron un fuerte
trabajo por encontrarse. A TaeHyung le pareció tierno.
"Encantado, Micaela" dedicándole una sonrisa dulce, sus ojos siguieron merodeando.
"¿Tú eres?"
"Gracias, señor" el chico se sonrojó. ¿Todos se veían tan tímidos en esta empresa?
Kim estaba francamente sorprendido.
"Bien, pues... Sólo quedan ustedes dos" indicó al par que se encontraba, cada uno a
una punta del otro.
N/A: Youngkyun va a servir mucho de ayuda, sólo digo eso para todo aquel que lo
odie xD
Hoy os recomiendo 'Strip that down' de mi hijo (tengo como mil hijos, soy una
maldita coneja lmao) Liam Payne, que ya no está en uandi, ahora es free (no lo digo
yo, lo dice la canción) y haciendo arte, que es lo único que no cambia.
[...]
La jornada laboral se le había pasado volando; entre conocer todos los lugares de la
sede, entablar una conversación con sus empleados para familiarizarse y saber dónde
quedaban las oficinas de cada uno, TaeHyung conoció su despacho, lo cual le pareció
fascinante, porque era prácticamente igual al de Washington, sólo que más amplio y
con estanterías grandes en las que podría meter todos sus libros de administración,
contabilidad y sus preciados atlas que tanto le había costado tener de vuelta con él.
Menos mal que tenía a Marie.
Cuantas menos cosas en su poder que pudieran recordarle a dicho hombre con
cabello negro, ojos oscuros y una jodida pantera tatuada en la piel, mejor.
En menos de dos semanas todo había dado un jodido giro de ciento ochenta grados, y
había sido tan rápido que se mareó en el instante.
Extrañaba a Jungkook, sus besos, sus cenas, las noches con él, sus abrazos, su
sonrisa, aquellos ojos que lo miraban con tanto afecto que conseguían derretirlo.
Extrañaba cuando decía quererlo luego del sexo y dormían abrazados. Maldita sea, se
ahogaba sólo con recordarlo todo.
Negó con la cabeza, queriendo sacar todas esas imágenes de su mente. ¿Tan difícil le
supondría olvidarlo? Porque trataba de conseguirlo con todas sus fuerzas, pero al
momento de llegar la noche, y en la soledad de su habitación, era cuando más lo
extrañaba.
"¿Te adaptas bien al lugar?" quiso saber, jugueteando con sus manos y caminando
por el despacho, hasta un pequeño diván que TaeHyung había decidido colocar al otro
lado del despacho, para que no quedara tan cerca del sofá de tres piezas negro que
ocupaba gran parte de su sala de descanso, junto con dos puffs y una pequeña mesa
de café. "Joder, Tae, qué bien te lo has montado..."
"Ups... Quería decir, señor Kim" se encogió de hombros. "Se me olvida que ahora
eres mi jefe"
Riéndose junto a Callie, TaeHyung negó, bufando. "Dios... señor Kim suena horrible"
rodó los ojos. "Espero que no me llamen así nunca más..."
"¿Se los has dicho?" inquirió. "Que no te gusta que te digan señor..."
Callie asintió. "La verdad es que yo... Quería agradecerte porque hayas decidido
contar conmigo para esto. Pasar de ser la recepcionista de I. Gelbero Entertaiment a
ser la secretaria de uno de los grandes jefes. Es... Increíble"
"Es lo que mereces, honestamente. Siempre has sido muy chismosa, pero haces tu
trabajo mejor que nadie, eres profesional y puntual" señaló, sonriendo cuando la vio
sonrojarse. "Y sobre todo, eres mi gran apoyo desde hace casi cuatro años"
TaeHyung correspondió al abrazo, porque lo llevaba necesitando desde hacía días. "Yo
también te adoro, Chihuahua, yo también"
"Por cierto, ¿Ya tienes la confirmación para poder traer a Yeontan a nueva casa?"
quiso saber, elevando la cabeza para ver a TaeHyung mordiéndose el labio.
"Aún no... Pero es que ni siquiera sé qué hacer. Tal vez sueno exagerado y estúpido,
pero Yeontan tiene cachorros, una linda perrita y un café favorito al que Maggie
vuelve a llevarlo después de casi dos meses... No estoy seguro de quitarle todo eso
simplemente porque yo haya huído"
"Ya, bueno, lo sé; créeme que lo sé. Pero Washington está a cinco horas en avión de
aquí, no es demasiado lejos y Gelbero enviará uno de sus jets privados para cuando
necesitemos desplazarnos por diferentes acuerdos. Podré ir y visitar a Sasha, ya
sabes..."
"Sí, supongo que yo también podré ir a ver a Harry y a mi familia de vez en cuando"
suspiró. "Está bien, bueno. ¿Te gustaría conocer a Paige?"
"¡Por supuesto que sí!" asintió efusivamente. "¿Cómo no voy a querer conocer a mi
cuñada?"
Callie soltó una risa, sonrojándose. "Genial, porque desde que sabe que gracias a ti
podemos estar juntas sin tener casi cuatro mil kilómetros que nos separen" suspiró,
viendo al castaño asentir.
"Bueno, me alegro mucho de que podáis estar bien" sonrió, dedicándole una sonrisa
honesta. "¿Has encontrado piso ya?"
"Qué va, sigo en el puto hotel, me cobran un ojo de la cara por una habitación"
El castaño bufó, relamiéndose los labios antes de mirarla con detenimiento, una
pequeña idea comenzando a formarse en su mente y haciendo así que una bombillita
se encendiera en lo alto de su cabeza. Bingo.
"Sí, vente a vivir conmigo." Repitió. "La casa en la que estoy es grande, tiene dos
habitaciones y dos cuartos de baño. No me gusta vivir solo, la verdad, y ahora que no
tengo a Yeontan pues mucho peor"
"Claro" asintió. "Tú estás harta de estar en el hotel y que te saquen todo el dinero, y
yo no quiero vivir solo en una casa tan grande. Dos por uno."
"Genial. Yo ahora tengo que reunirme con alguien después del trabajo, cuando lo
tengas todo preparado y tal, me mandas la dirección del hotel y le pido a Elijah que
me lleve"
"Sí, ese señor tan amable que me trajo antes, le he contratado como mi chofer hasta
que traigan mi coche" hizo un puchero, encogiéndose de hombros.
"Es que hace dos horas me enviaron un correo electrónico con que ha habido algunos
problemas con el transporte y hasta dentro de unas semanas no podrán efectuarlo"
suspiró. "Así que le he enviado un mensaje y ha aceptado"
"Pues menos mal" suspiró. "Oye, ¿y qué es eso de que tienes una cita ahora?" Callie
subió y bajó las cejas de manera insinuante. "¿Ya has ligado?"
"¿Qué?" entrecerró los ojos. "Por Dios, claro que no, Chihuahua"
"No será alguien de la empresa ¿verdad que no?" se interesó aún más. "Ah, quizás el
tipo ese con nombre de actor porno, ¿Mike Bengala? He oído por ahí que es bisexual,
pero creo que tiene algo raro con el asistente de Zach Choi, o eso dicen"
TaeHyung la miró con pura sorpresa reflejada en sus ojos. "Joder, Callie, ¿Cómo te ha
dado tiempo a cotillear tanto?"
"Jefe, hay un chico que pregunta por usted" anunció, y Kim asintió.
"Que pase por favor, Mike" pidió, viendo al muchacho asentir antes de dirigirse
nuevamente hacia el pasillo y que otro chico apareciera en su lugar.
"Sí" corroboró TaeHyung, asintiendo, sin necesidad de que ella continuara la frase.
"Espera que agarro mis cosas y voy" respondió, caminando hasta su escritorio
rápidamente y tomando todas sus pertenencias. "Chihuahua, ¿Necesitas que Elijah te
acerque al hotel?"
"Sí, claro" volvió a asentir, mecánicamente. "Yo... yo te aviso" murmuró mientras que
iba detrás del castaño y del otro chico, saliendo del despacho de TaeHyung.
Callie se quedó allí parada, sin poder comprender absolutamente nada. ¿Qué se había
perdido?
c.-065
N/A: Tengo mucho sueño y vuelvo a no poder dormir aaaaaaa ayudadme por fi :( xD
[...]
TaeHyung tomó asiento en la silla que estaba frente a Youngkyun, una vez llegó de
realizar su pedido y el de su amigo, soltando un suspiro. Necesitaba su dosis extra de
café cuanto antes.
"Bastante bien, la verdad. Más calmado de lo que pensaba, así que no puedo
quejarme" se encogió de hombros. "¿Tú qué tal en la vuelta? ¿Todo bien?"
Youngkyun soltó un pequeño suspiro. "Bien, supongo que sí..." asintió, percatándose
de la mueca de TaeHyung. "Aunque me he ido con un mal sabor de boca de
Washington"
Las cejas del castaño se elevaron. "¿Y eso?" cuestionó, levantando el brazo para
llamar la atención del camarero que le buscaba con la mirada. Le sonrió cuando lo
halló, caminando hacia ellos con una pequeña bandeja en sus manos y ambos cafés
en la susodicha. "Muchas gracias" dijo, después de que el chico pusiera su café
delante de él, sonrió enormemente.
Dándole una rápida mirada a su compañero, TaeHyung alzó una ceja. "¿Y, bueno?
¿Qué ha ocurrido para que te hayas marchado así?"
"Oh... ¿Es por eso de que sigue enamorado de ti?" cuestionó, apretando los labios,
bajando la mirada sin ver como los ojos de Youngkyun deslumbraron por un segundo.
El chico negó con la cabeza, antes de responder. "Él no está enamorado de mí"
"Claro que sí, me lo dijo" respiró profundamente por la nariz, dándole otro sorbo a su
café. ¿Dónde mierda estaba el sabor de la canela?
Aquello, hizo a TaeHyung bufar, relamiéndose los labios y negando. "No es posible"
"Bueno, pues resulta que lo es" formó una mueca con los labios. "Ni siquiera estaba
afectado cuando le dije que me casaba... Pero al saber que te fuiste, Dios... Se puso
tan blanco que por un momento pensé que iba a vomitarme en la cara."
"Sí, claro que sé que me besó. Pero lo hizo en cuanto le dije que me casaba"
"Acabo de decírtelo, Tae" se relamió los labios que se encontraban resecos. "Ni
siquiera se veía afectado por la noticia, seguramente ahí fue como su parte racional
comenzó a darse cuenta de que en realidad no me quería a mí, y me besó para
convencerse a sí mismo de que sí lo hacía. Debió de ser grande su sorpresa cuando
nada cambió"
"Estaba tenso cuando se separó, no sintió una mierda por mí en ese instante,
TaeHyung." hizo un chasquido con la lengua. "Sé que lo que creía sentir por mí no era
real desde hace tiempo"
"Cómo... ¿Cómo qué hace tiempo, Youngkyun?" los ojos de TaeHyung se
entrecerraron con tantas palabras que oía, sin comprender ninguna de ellas. "Joder,
te juro que no entiendo nada"
"La primera vez... Cuando te fuiste de Seúl después de todo lo que pasó, le dije a
Jungkook que no quería que se acercase a mí nunca más. No vi que estuviese
verdaderamente angustiado hasta que mencioné que te habías marchado" apretando
los labios, Kyun alzó una ceja.
"Creo que estaba demasiado ciego como para darse cuenta, pero supongo que desde
ese momento fue que esa parte racional de la que te hablo, supo que eras tú y no yo"
"Ya, ¿Y qué? Me hizo lo mismo dos veces" bufó. "¿Es que acaso tenías que llegar tú
para que se diera cuenta" hizo comillas con sus dedos en el aire. "de que,
supuestamente, me quería a mí?" volvió a negar con la cabeza, sintiéndose
confundido una vez más. "No sé, no sé cómo tomarme todo esto"
Kyun suspiró. "Escucha... Yo no seré quién te diga si Jungkook merece que le des una
tercera oportunidad o no, o que simplemente le escuches, porque si estuviese en tu
lugar no sabría exactamente qué es lo que terminaría haciendo." Se encogió de
hombros, viendo a TaeHyung asentir, señal de que le estaba escuchando. "Pero creo
que lo que viviste estos últimos meses con Jungkook era completamente cierto."
"No sé exactamente en qué se ha basado su relación desde que se vieron, pero sólo
con ver el hecho de que te tenía en todas esas fotos... Imagino que se trataba de algo
especial"
"Lo era" asintió TaeHyung, una expresión amarga floreciendo en su rostro. "Fue muy
especial, al menos para mí"
"Creo que para él también. Sólo que su confusión lo ha jodido todo, incluso a él
mismo ahora que se ha dado cuenta de lo que verdaderamente siente por ti."
Dándole un sorbo a su café, Youngkyun soltó un bufido. "Es increíble como la
confusión se puede convertir en el mayor enemigo de alguien, de verdad" negó.
"Y que lo digas" TaeHyung asintió, estando de acuerdo, lastimosamente. "Es toda una
pena, honestamente. Lo fácilmente que se va todo a la mierda sólo porque tu mente
te juegue una mala pasada"
"En fin... Incluso si ya es tarde, al menos se dio cuenta y no necesitó de otros cinco
años con una puta venda en los ojos, con suerte" Youngkyun negó con la cabeza,
viéndose algo reacio ante el hecho de Jungkook volviendo a hacerle daño a TaeHyung
después de que todo el drama hubiera pasado.
Por suerte para TaeHyung, Youngkyun creía, no tendría que sufrir más por una
confusión de la persona que amaba, incluso si no decidía perdonarlo. Porque
Jungkook ya sabía que lo quería. A él y sólo a él.
N/A: Algunos pidieron la perspectiva de JK, y aquí la tienen jiji, espero que les guste
xD
Hoy os recomiendo 'Everybody Knows' de The Wanted, que llevan muuuucho tiempo
desaparecidos (gracioso por el nombre, je) y separados, pero crearon esa joya de
arte que se convirtió en una de mis canciones favoritas del mundo entero.
[...]
Pero no podía hacer nada más que culparse. Él se había ido por su culpa, por una
maldita confusión que le llevó cerca de seis años aclarar. Porque por segunda vez lo
había perdido.
Jungkook había pasado en casa el tiempo justo y necesario para poder compartir
ratos con sus mascotas, tratando de despejarse de los recuerdos que tenía de
TaeHyung en cada maldito rincón, pero fallando estrepitosamente. La cama aún se
sentía vacía sin él, y el entorno se sentía todavía más frío de lo que ya era. Tenía el
vino favorito de TaeHyung en la misma estantería de siempre, ahí esperando a que el
castaño volviera. De algún modo, Jungkook también tenía esa muy sutil esperanza,
pero cuando recordaba el daño que le había hecho, después de todo lo que le costó
recuperar su confianza, veía el momento en que TaeHyung llegase a su vida como
algo lejano.
Cuando se incorporó de haber estado en cuclillas para recibir a Astra, Jeon miró el
reloj de pared que tenía a algunos metros del televisor, viendo que tenía menos de
media hora para prepararse antes de reunirse con algunos compañeros de trabajo en
Pegasus. Harry, Louis y él se habían hecho bastante cercanos luego de la marcha de
TaeHyung —quién, además, se fue con Callie—, y después de que Jungkook ocupase
el puesto de la rubia como recepcionista. Lo que, en realidad, le venía de perlas,
porque teniendo que atender tantas llamadas, pasarlas de una línea a otra y enviar
paquetes que llegaban a distintos compañeros, Jungkook tenía menos tiempo en
pensar y recordar a TaeHyung.
Relamiéndose los labios, decidió que era una buena idea el irse a su habitación para
cambiarse de ropa a una algo más cómoda, y eso hizo.
Casi una hora más tarde, Jungkook se adentró al pub, que estaba hasta los topes,
buscando a Harry con la mirada y esperando su mensaje para poder hallarlos.
Su teléfono vibró.
—Harry.»
—Jungkook.»
«Ahora te veo
—Harry.»
"Veo que has llegado con vida" silbó Louis, dándole un apretón leve en el hombro.
Jungkook asintió, y el de ojos azules soltó una risa. "No has contado con la misma
suerte que yo, parece"
"¿Te han golpeado?" cuestionó, con el ceño fruncido. Louis negó, separándose de la
barra para colocarse frente a él y mostrarle su camiseta oscura, que se veía más
pegada a su torso de lo normal.
"Medio litro de ginebra me han lanzado encima. Huelo a Gintonic que da gusto..."
"Me apunto"
"No, yo creo que paso... Prefiero no arriesgarme a que alguien me lance un vaso
encima y que mi hermana me mate cuando llegue a casa por apestar a cubata."
Expresó Lexie, negando con la cabeza.
"Sí, igual que yo" Jungkook corroboró, tomando asiento en uno de los taburetes altos.
"Id vosotros"
"Bueno" Harry se encogió de hombros. "Está bien, nos vemos en un rato. Vamos,
Louis"
"Sí, pero quiero darles algo de intimidad." Dijo, refiriéndose a Louis y Harry. Jungkook
entrecerró los ojos.
"¿Intimidad?"
"Nah, eso es porque estábamos muy mal acostumbrados por Callie, pero no te dejes
guiar por lo que Chastity diga... Se aburre demasiado que necesita saber
desesperadamente sobre la vida de los demás."
"No me gusta chismorrear tampoco... Iba a disgustarle sí o sí" dijo, y sus palabras
desinteresadas hicieron a Lexie reír suavemente.
"A Tity le desagrada todo el mundo menos Callie, así que no te extrañes" se encogió
de hombros. "De todos modos, estás haciendo un gran trabajo, porque cambiar de un
día para otro de puesto y llevarlo tan bien como tú lo has estado haciendo tiene
mérito"
"Vaya, gracias"
"No es nada" sonrió. "Debe de ser difícil para ti, imagino... Pasar de ser el secretario
de un jefe reciente a recepcionista, que es un trabajo muy infravalorado a pesar de lo
tedioso que es"
"Eso está bien, además de que ahora no tienes un jefe directo. Quiero decir, estás
bajo las órdenes de Gelbero, igual que yo, pero no estás como antes." Hizo una
mueca, bebiendo también de su vaso y moviendo el hielo para que se derritiese poco
a poco. "Aunque tampoco creo que fuese malo trabajar para Kim... Después de todo
no se le veía una mala persona"
"Es muy considerado, sí. No he tenido la oportunidad de poder tratar mucho con él,
pero por todo lo que he oído —bueno— de él, se ve que tiene un muy buen fondo"
Esta vez, Jeon asintió, haciéndole una señal al camarero para que le pusiera otra
ronda. "Porque lo tiene... Es una persona increíble. Callie tiene mucha suerte"
"Sí, lo es" volvió a asentir, pero ya no le prestaba atención a lo que ella decía,
sintiendo su teléfono móvil vibrando en el bolsillo de los pantalones y agarrándolo
para ver que se trataba de un mensaje de otro de sus compañeros en el grupo,
preguntando donde se encontraban.
«Estamos en la barra
—Jungkook.»
Resopló, dejando el teléfono sobre la barra y tapándose el rostro con ambas manos,
alertando a Lexie.
Mirando a la chica con los ojos humedecidos, Jungkook vio sus ojos ensanchados por
la sorpresa.
"No tenía ni idea de que vosotros..."
"No hay un nosotros... Ya no" suspiró, apretando los labios. "Se acabó y ahora él está
mucho mejor sin mí"
"Yo también lo siento" suspiró, respirando hondo y echándose el pelo hacia atrás.
"Pero supongo que es lo mejor..."
"Estoy sin él, así que no" se encogió de hombros. "Pero lo perdí por imbécil y no creo
merecer una segun-tercera oportunidad."
"De todos modos no hay vuelta atrás. TaeHyung está en California, yo aquí... No hay
forma de que pueda decirle lo que siento, y... Ni siquiera sé porque estoy contándote
esto"
Lexie se encogió de hombros. "Siempre me han dicho que soy una persona con la que
es fácil abrirse, imagino que es por eso"
"Tal vez sí." Asintió, estando de acuerdo con ello. "No puedo decirle cuanto significa
para mí por un puto mensaje, así que no hay vuelta atrás"
¿Debía ir? Tal vez TaeHyung querría de todos menos verlo, eso era algo tan posible
que con sólo pensar en su rechazo se angustiaba. Pero tenía tantas cosas por
decirle... Incluso si no quería perdonarle ni mucho menos darle una última
oportunidad. Sin embargo, necesitaba decírselo, que no se quedase como una
espinita de la que nunca se libró.
Si se quedaba, TaeHyung nunca sabría por él mismo cuánto lo quería ni lo mucho que
había significado todo este último tiempo junto a él. Y sólo por el castaño, Jungkook
aceptaría el rechazo con tal de que supiera que nada de lo que habían vivido los
últimos meses había sido falso. Porque Jungkook sintió cada maldita cosa que dijo,
incluso si al final lo jodió todo. Él lo quería tanto que llegaba a dolerle con sólo pensar
en él y ser consciente de que ya no lo tenía a su lado.
Tal vez sería así para siempre, pero al menos TaeHyung conocería la verdad de sus
sentimientos, y eso era lo que importaba, incluso cuando el propio Jungkook podría
llegar a ser infeliz por ello durante mucho tiempo. Merecía la pena sacrificarse por el
castaño.
c.-067
[...]
"Jefe" una voz sonó a las espaldas del castaño, quién acababa de llegar a su
despacho. Girándose, se encontró con uno de los contables, Dexter concretamente,
en el marco de la puerta abierta.
"Pasa, Dexter, por favor" TaeHyung le hizo una señal al pelirrojo para que se
adentrase, recibiendo una pequeña sonrisa agradecida por su parte y dio un par de
pasos al interior del despacho. "Dime, ¿Qué ocurre?"
"Conozco una empresa que dona el treinta por ciento de sus acciones a ONGs que se
encargan de proporcionar ayudas humanitarias al tercer mundo. No es muy famosa,
pero el co-fundador fue mi compañero en la universidad y siempre he pensado en ello
como un plan muy bonito. Puedo darle el teléfono si quiere"
"Sí, por supuesto que sí, es una buena idea. Llamaré en cuanto tenga el presupuesto
total."
"Genial, gracias, jefe" dándole una última sonrisa, Dexter finalmente se retiró,
marchándose de vuelta hacia su propio despacho.
TaeHyung se sintió realizado un quince por ciento, asintiendo para sí mismo mientras
que se giraba de nuevo e iba hacia su escritorio, dejando la hoja que el pelirrojo había
dejado para que revisara en uno de los archivadores y abriendo el principal en el que
se hallaban todos y cada uno de los contratos que quedaban por revisar y firmar.
Suspiró, colocándose las gafas de cerca para no tener un terrible dolor de cabeza una
vez la jornada laboral terminase, y enfrascándose de primera en su trabajo,
encontrándose con más de doce contratos que esperaban su firma o rechazo. La
extensión de la empresa que TaeHyung dirigía había subido como la espuma en los
últimos meses desde que I. Gelbero Entertaiment comenzó a darle algo más de
visibilidad, muchas empresas mostrándose agradecidas con que una de las mayores
franquicias de exportación se interesara por ellos.
Firmó unos siete, pidió a Callie que hiciera fotocopias de otros dos y se lo enviase a
Ronny para verificar que no se tratase de un fraude, y eliminó los tres restantes de su
carpeta. No estaba interesado en contratos de corto plazo, honestamente.
TaeHyung no se dio cuenta de la hora que marcaba el reloj, hasta que tuvo a Callie
en la puerta.
"Señor Kim..." ella lo llamó dulcemente, dedicándole una mirada cargada de burla
antes de que el castaño bufase, indicándole que podía adentrarse. "¿Vamos a
almorzar? Me muero de hambre"
Callie bufó. "Odio comer sola en un sitio que no conozco... Odio comer sola, en
general, realmente" se encogió de hombros. "Así que, ¿Vamos?" cuestionó
nuevamente.
TaeHyung asintió, porque él también se sentía algo hambriento desde la última vez
que probó bocado, hacía ya como unas ocho horas ya, levantándose del asiento y
acomodándose la camiseta que se había quedado levemente arrugada en el cuello.
Suspiró, inclinándose sobre el escritorio para agarrar su teléfono y llaves del
despacho.
Cuando tuvo su abrigo en sus manos, TaeHyung le hizo una seña a la rubia para que
pasase primero. "Después de ti..."
"No te emociones, Chihuahua, es que tengo que cerrar la puerta" rodó los ojos
cuando la vio hacer un puchero. "Y deja de llamarme señor Kim o tendré que
empezar a llamarte señorita Pedigrí y eso no es muy agradable, ¿Verdad que no?"
alzó las cejas de forma prácticamente inocente, siendo fulminado por su amiga antes
de sonreír enormemente cuando ella se giró y salió del despacho. "Eso pensaba..."
"Eres cruel conmigo, TaeHyung, y eso es menos agradable aún porque soy tu
compañera de piso y puedo llenarte el apartamento de vasos de agua, lo cual no es
precisamente divertido"
Cerrando la puerta, el castaño se giró para verla con una ceja alzada. "¿Estás segura
que quieres hacerle eso a tu nuevo jefe?"
"Oh... Fuera de trabajo no eres mi jefe, Kim. Eres mi mejor amigo" dijo, y
automáticamente los ojos divertidos de TaeHyung se suavizaron, haciendo a la rubia
sonreír. "Y como una de tus mejores amigas... Si me quieres, será mejor que te des
prisa y vayamos lo antes posible a comer. No me importa donde, siempre y cuando
no sea muy lejos, tú decides."
"Nada es Rasika" Callie se encogió de hombros. "Pero con que tenga comida que
llevarme a la boca es suficiente. Vamos, por favor."
"Me apetece muchísimo comida china para esta noche, ¿Crees que podamos pedir
algo?"
"Sí, por supuesto. Avisa a Paige si se quiere unir" dijo, aceptando la propuesta de la
rubia, porque él también tenía algo de antojo por eso. Dios, ahora una pequeña parte
de él conocía cómo era que se sentía Sasha en su etapa de embarazo.
"Genial" aplaudió, sonriendo a modo de victoria. "Voy a llamarla para que no haga
planes esta noche" dijo, metiendo la mano en el bolsillo de su chaqueta y bufando.
"Me cago en la puta, se me ha olvidado el móvil en la oficina..." rodó los ojos. "¿Me
esperas aquí? No tardo nada"
"Jefe Kim" una suave voz sonó a su lado, y el mencionado se giró para ver a Ronny
caminando hasta él. "Iba a ir a entregarle uno de los contratos que me pidió que
revisara."
"El contrato que proponen tiene demasiada buena pinta como para ser algo real...
Pero no puedo confirmar con certeza que se trate de algo con fines fraudulentos, así
que espero que pueda darme un poco más de tiempo para hacer un buen informe
sobre ellos" pidió, y se notaba que le suplicaba con la mirada.
Girándose con lentitud, Kim se topó con los ojos de Jungkook, aquellos de los que
había estado intentando huir por segunda vez.
Una vez Ronny se marchó, TaeHyung volvió a encarar a Jungkook, sin poder creer
que se trataba verdaderamente del azabache. Temblando ante su muy inesperada
presencia, que le dejó en un profundo estado de asombro.
Hoy os recomiendo 'Come Back Home' de LAUV, uno de mis cantantes favoritos en el
mundo entero uwu
[...]
El castaño tomó una profunda respiración antes de que Jungkook diese un paso hacia
delante, más cerca de él. Tembló levemente, viendo como la distancia entre ellos se
hacía más y más pequeña conforme los pasos del azabache se dirigían a él.
Una de sus cejas se elevó, intentando ignorar el rápido y feroz golpeteo que crujió en
su corazón. "¿A mí por qué?"
"Porque te echaba de menos" dijo, dando un paso hacia delante. "Porque te quiero"
TaeHyung tragó saliva, admirando las bolsas oscuras que adornaban el rostro de
Jungkook, más pálido de lo que TaeHyung nunca antes había visto al azabache. Jeon
también estaba mucho más delgado, su rostro considerablemente más fino y
marcándose en algunos puntos concretos. Al castaño le sacudió un escalofrío de
horror con tan sólo ver su estado. Jungkook realmente se veía demacrado.
"Tú... Lo hiciste por segunda vez, Jungkook" TaeHyung murmuró, apretando los
labios. "Me rompiste el corazón por mi mejor amigo, de nuevo... Y yo me marché,
otra vez." Señaló pausadamente, relamiéndose los labios. "Supongo que, si las cosas
no cambiaron después de todo lo que pasamos juntos, y volvió a ocurrir lo mismo, es
porque tal vez no estamos hechos para estar juntos"
"Sólo te pido que por favor me des la oportunidad de poder explicarte lo que siento,
nada más que eso. Por favor, TaeHyung"
"¡Ya estoy!" Callie exclamó, llegando hasta ellos felizmente mientras que se colgaba
el bolso a un lado. "Perdón por tardar, es que había aprovechado para cambiarme la
compre...sa... ¿Jeon?"
El mencionado ni siquiera miró a la rubia que llegó, observándolo con ojos enormes y
cargados de impacto.
"Jungkook..."
"No te estoy pidiendo que vuelvas conmigo, sólo que me dejes explicarte lo que
siento..."
Kim suspiró, dándole una mirada rápida a Callie, quien tenía un pequeño puchero en
sus labios. Ella sentía tanta empatía...
"Te veo a las nueve en punto aquí." Señaló, relamiéndose los labios. TaeHyung no se
quedó para ver como los ojos del azabache se iluminaban junto a una muy sutil
sonrisa.
Kim se marchó con Callie, sintiendo su corazón acelerándose con cada paso y con la
simple idea de Jungkook de nuevo donde él se encontraba. Suponía que, al haber
ocurrido una vez, TaeHyung se podría sentir totalmente preparado para cuando
huyese de nuevo y se encontrara a Jungkook. Pero evidentemente que no era así. Él
se sentía nervioso, ansioso, tenía miedo y estaba confuso al mismo tiempo.
Quería saber sus sentimientos y a la misma vez quería taparse los ojos para no verlo
nunca más. Pero lo quería. TaeHyung estaba enamorado de él, y si resultaba que
Jeon lo quería de igual modo, no se sentiría tan lamentable como había estado
sintiéndose durante las últimas tres semanas en las que había pasado lejos de él.
"Sí, descuida" asintió, pero ni él mismo se lo creía, y Callie no era para menos.
"Yo sólo... No sé qué pensar a cerca de esto. Han pasado muchas cosas este último
año y todas tenían que ver con Jungkook... Tengo-tengo miedo de que me dañe más
aún"
Callie suspiró. "Si se dio cuenta de que te quiere, no creo que te haga más daño del
que su confusión te haya hecho" se relamió los labios. "De todos modos, si sientes
que no estás lo suficientemente bien como para enfrentarlo, dile que se marche"
"No... Creo que necesito saber lo que él realmente siente por mí, y si todo lo que
hemos vivido fue real o no... Sólo para estar mejor conmigo mismo."
"Es la única persona de la que me he enamorado tanto como para sentir dolor físico,
ni siquiera me dio tiempo a querer a alguien más cuando él volvió a aparecer en mi
vida y recuperó el que había sido su lugar desde el primer momento" se encogió de
hombros. "Pero eso no significa que pueda estar con él como si nada, después de lo
que volvió a pasar. No es fácil para mí confiar por tercera vez en la misma persona"
suspiró.
"Te entiendo, cariño..." ella apretó suavemente el agarre, tratando de reconfortarlo
con sus simples actos.
Las horas pasaron con fluidez, TaeHyung y Callie almorzaron rápidamente antes de
volver a sus puestos de trabajo, el tiempo avanzando hasta que pronto tenía a Mike
Bengala llamando a su puerta.
"Jefe Kim, hay un señor esperando por usted en recepción." Dijo, y automáticamente
supo que se trataba de Jungkook, por lo que el corazón se le volvió a acelerar
patéticamente. "¿Le hago pasar?"
"Hm, no te preocupes, dile que ahora voy. Gracias, Mike" pidió, a lo que el chico
asintió, cortésmente.
"No es nada, jefe." Viendo al muchacho a punto de irse, TaeHyung recordó que debía
de decirle algo.
"¿Dígame?"
"He mandado a Callie a que fotocopie unas invitaciones que te entregará en cuanto
las tenga, necesito que se las entregues a todos tus compañeros, incluido a ti
mismo."
"Por supuesto"
Terminó de recoger sus cosas, saliendo al despacho y cerrando con llave, guardándola
en el bolsillo de su abrigo y caminando hasta recepción. Por el camino, se encontró a
Callie en la fotocopiadora y le hizo una señal de '¡Buena suerte!' a lo que él
simplemente rodó los ojos, suspirando.
Halló a Jungkook exactamente en el mismo sitio de antes, esperándolo en recepción,
con el labio inferior apresado entre sus dientes.
"Ehm... Hay un café no muy lejos de aquí, ¿Te apetece que vayamos?" preguntó,
jugueteando nerviosamente con sus manos. Jungkook movió la cabeza a modo de
asentimiento.
"Sí, claro"
Apretando los labios, Taehyung copió la acción y también asintió, caminando para
salir del edificio con Jungkook siguiéndole de cerca.
"Bien, bien... Aún me estoy acostumbrando, pero tengo un equipo muy entregado y
eso me gusta mucho." Suspiró, el aire frío saliendo de sus labios en forma de vapor.
Tembló levemente, escondiendo sus manos en los bolsillos del abrigo. "¿Y a ti?"
"Lo pedí yo. Querían poner a Louis y que fuera yo el secretario de Harry, pero le pedí
a Gelbero que no hiciera ese cambio. Louis y Harry se complementan muy bien por sí
solos y yo... Necesitaba desconectar un poco de todo ese rollo de 'el secretario de'."
"Ah, ya, entiendo" TaeHyung asintió, comprendiendo lo que Jungkook quería decir.
"Que sean dos, por favor" TaeHyung pidió, recibiendo una mirada confundida por
parte del azabache.
"En seguida les traigo sus órdenes"
"Gracias"
"Muchas gracias"
"Pensé que no podías tomar un café si no era con canela" murmuró Jungkook.
"Ah, ya, creo que dijiste algo como eso en nuestro primer viaje a California para
reunirnos con los de Boho" recordó el azabache, viendo a TaeHyung asentir de nuevo.
"Por cierto, ¿Tienes reproductor de DVD en tu casa?"
"Sí, ¿Por?"
Entonces, Jungkook sacó una bandeja de guarda discos del bolsillo interno de su
chaqueta, entregándoselo. "Si puedes, me gustaría que lo vieses... Lo he hecho
especialmente para ti"
"Bien" asintió, relamiéndose los labios, quedándose callado hasta que el chico con sus
pedidos llegó, poniéndolos delante de ellos. "Gracias"
Cuando el chico se marchó de nuevo, ambos se quedaron viendo a los ojos, como si
tuvieran un imán que les impidiera apartar la vista.
"Respecto a la razón por la que estamos aquí... Quería pedirte perdón, por encima de
todo." Jungkook dijo, apretando los labios antes de seguir hablando cuando los ojos
de TaeHyung se suavizaron. "Te hice daño de nuevo cuando prometí no hacerlo nunca
más de nuevo, y eso me atormenta todo el tiempo."
"Claro que importa" arrugó el rostro, en una mueca de dolor. "No me di cuenta de
que eras tú a quién siempre quise hasta que ya era demasiado tarde y ya te había
hecho daño... Debí de haber abierto los ojos antes de perderte de nuevo, pero no lo
hice."
"Sí que lo hacemos, por supuesto. Pero perderte no es un error, es un delito." Negó
con la cabeza, y TaeHyung se estremeció. ¿Por qué decían todas esas cosas que le
aceleraban el corazón? "Tenía todo lo que necesitaba para ser feliz contigo,
TaeHyung, y lo eché a perder. Es una mierda saber que te quiero tanto ahora y no
poder estar contigo por cagar las cosas."
TaeHyung le dio un sorbo largo a su café. "Yo también te quiero, Jungkook, te quiero
muchísimo" él suspiró. "Pero tengo miedo de que te confundas otra vez y no levantar
cabeza por ello... No quiero seguir sufriendo."
"TaeHyung... ¿No lo entiendes?" el azabache entrecerró los ojos. "No hay confusión
ya... Siempre has sido tú, sólo que yo estaba demasiado ciego como para darme
cuenta, pero todo el tiempo desde que nos conocimos era demasiado obvio."
"Que siempre he estado enamorado de ti..." se relamió los labios. "Tuvo que llegar
Youngkyun y decirme que se casaba para que me diese cuenta que lo único que me
dañaba era no tenerte conmigo, que mi puta cama estuviese vacía sin ti... Porque te
amo."
Los ojos de TaeHyung se llenaron de lágrimas. "Jungkook, yo... Te juro que tengo
muchísimo miedo"
Y el azabache apretó su mano. "Sé que lo tienes y ojalá nunca te hubiera hecho sentir
así... Entiendo si no quieres perdonarme o si no deseas darme una oportunidad, lo
entiendo todo y lo acepto. Por la única razón por la que he venido es para decirte lo
que siento, porque creo que mereces sinceridad y honestidad después de todo lo que
pasamos."
Sorbiéndose las lágrimas, TaeHyung asintió, sintiendo su teléfono móvil vibrar y sonar
con el tono de mensaje predeterminado que tenía para Elijah.
Cerrando los ojos por el golpe de realidad, Jungkook asintió. Contó con que algo
como esto ocurriría, así que no estaba sorprendido, pero sí dolido, aunque lo
comprendía.
"Te daré todo el tiempo que necesites, lo prometo." Dijo, sintiendo una oleada de
dolor cuando TaeHyung apartó la mano de la suya, escapando del agarre.
TaeHyung no dejó que Jungkook se despidiera cuando ya estaba corriendo fuera del
café.
En la soledad del lugar, sin TaeHyung allí, Jungkook apoyó ambos codos sobre la
mesa, frotándose el rostro con ambas manos y resoplando. Aún dolía tanto...
Sobretodo el verlo y no poder siquiera tocarlo porque temía que le hiciera daño.
Deseaba abrazarlo, besarlo... Acariciarle el rostro de esa forma en la que TaeHyung
siempre obtenía sus vellos erizados. Pero debía de respetar su decisión de
mantenerse alejados, porque si era lo que Tae necesitaba espacio, se lo daría. Incluso
si eso significaba un sufrimiento increíblemente tortuoso para él.
c.-069
Hoy os recomiendo 'Sola' de Daddy Yankee (Síp. Raro, porque no soy fan de esa
música, pero me quedé pegada del estribillo y eso es todo jejeje)
[...]
Se mordió el labio, esperando que cargara con los nervios de punta. ¿Qué le había
grabado Jungkook que era tan importante como para tenerlo en un disco?
Kim inhaló por la nariz temblorosamente, apretando los labios para no sollozar con
sólo ver a su bebé. Sin embargo, no pudo resistirse al momento en que vio a los
cuatro cachorros manteniéndose en sus cuatro mini patitas, caminando alrededor de
su madre y Yeontan.
"Estos enanos ya han crecido bastante, tanto que hasta pueden caminar por sí solos,
¿Verdad que sí, chiquitines?" silbando levemente, Jungkook atrapó la atención del
más pequeño de todos, Enzo, quién elevó las orejas, atento a sus ruidos y se
tambaleó antes de caminar hacia él. El azabache lo sostuvo entre sus brazos,
haciéndole desaparecer de la cámara hasta que volvió a cambiar el modo y se estaba
enfocando a sí mismo de nuevo. "Empezaron a caminar hace menos de una semana,
y cuando los vi supe que querrías verlo también, es por eso que hice este video." Las
comisuras del azabache se elevaron un poco, en una sonrisa que no terminaba de ser
como tal. "Espero que te esté yendo muy bien por California, TaeHyung... Aquí te
echamos muchísimo de menos, todos nosotros. Ojalá vuelvas a visitarnos pronto... Te
quiero, TaeHyung." finalmente aquella pequeña sonrisa apareció, justo antes de que
la cámara se apagase y el vídeo finalizase.
Ambos, en partes diferentes de una ciudad tan grande, lloraban. Lloraban por los
mismos motivos: Anhelo. Miedo. Dolor.
Uno de ellos se odiaba a sí mismo por haber perdido algo que finalmente tenía
sentido en su vida, y el otro sufría por temor a que volviese a ocurrir una tercera vez.
Los dos se necesitaban mutuamente, se querían.
"Buenos días, jefe" Mike fue el primero en saludarlo, una brillante sonrisa dejándole
prácticamente ciego.
TaeHyung soltó una pequeña risa cuando no necesitó un nombre para saber de quién
se trataba.
"Por supuesto" el chico asintió, y TaeHyung se sintió demasiado cómodo, porque todo
el equipo de compañeros que tenía eran tan serviciales que era lo más parecido a un
lujo que había tenido nunca.
"Vaya, vaya... Cuando Mike me dijo que había una persona VIP esperándome en la
puerta de mi oficina nunca pensé que podría tratarse de Ryan Gosling..." murmuró,
viendo al otro hombre soltar una risa, negando con la cabeza. "Te queda muy bien el
pelo rubio, ¿Cuándo te lo has teñido?"
"Ayer por la tarde. La hermana de Taeyang es peluquera y dijo que quería probar un
cambio de look para la boda, empezó conmigo y... Creo que debió de sentirse muy
orgullosa, porque considero que me veo genial"
TaeHyung sonrió. "Siempre lo haces, idiota" dijo, sacando las llaves y abriendo la
puerta de su despacho, permitiéndole la entrada a Youngkyun.
"¿Crees que podrías venir esta tarde a mirar trajes? Estoy desesperado por opiniones
para llegar a decidirme"
"Vale, sí, perfecto. Hoy mi jornada termina a las seis y media, supongo que me dará
tiempo a tomarme un café."
"Genial..." Kyun le mostró una gran sonrisa, que fue cayendo gradualmente cuando
vio las bolsas negras bajo los ojos de TaeHyung al haberse quitado las gafas. "¡Puta
mierda! ¿Hace cuánto no duermes?"
c.-070
Hoy os recomiendo 'Bomb' de RAVI, uno de los mejores raperos (ya lo he dicho) del
mundo uwu.
[...]
"Mira, ven" Youngkyun le dio la mano, conduciéndolo por toda la tienda hasta unas
perchas altas en las que se mostraban los trajes. El rubio agarró uno de tantos,
mostrándoselo a TaeHyung. "¿Qué te parece? Es uno de los tres que más me ha
gustado hasta el momento"
"Pues, no sé. Es bonito, pero sería mejor que te lo probaras para ver cómo queda en
ti"
"Estás en lo cierto" murmuró, moviéndose por el lugar hasta que se puso delante de
otros dos trajes. "¿Puedes sostenerme este? Quiero probarme los tres para ver cuál
de todos me queda mejor."
"Claro" asintió, tomándolo entre sus manos y viendo como Youngkyun se encargaba
de coger los otros dos.
"Aún no" TaeHyung arrugó la nariz "¿Qué crees que me iría mejor? ¿Traje de
chaqueta con corbata o pantalón y camisa simples?"
Kyun lo observó por unos segundos, antes de emprender el camino hacia los
probadores. "Podrías venir en un jodido chándal a mi boda y seguirías siendo el más
guapo de todos"
Riéndose entre dientes, TaeHyung bufó y negó con la cabeza, siguiéndole de cerca.
"Uno que dice la verdad" el rubio se encogió de hombros. "Pero me gusta esa camisa
que llevas, te sienta genial"
TaeHyung no la había vuelto a usar desde la fiesta por los once años de la empresa,
esa donde Sasha casi se come una mesa y Chastity bebía sola mientras que Harry y
Callie bailaban en la pista.
"A ver, dámelo, por fi" pidió el rubio, adentrándose a uno de los pequeños cubículos
tapados con cortinas negras y colgando los trajes en las barras de metal. TaeHyung le
entregó el que llevaba en sus manos. "Gracias. Ahora salgo para que veas como me
quedan"
"Aquí te espero" hizo una señal con la cabeza, Kyun asintiendo y echando la cortina.
Relamiéndose los labios, TaeHyung volvió a mirar la camisa que llevaba puesta, rosa
pastel, a rayas y contrastando a la perfección con su piel canela. Suspiró, soltando
aire desde lo más profundo de sus pulmones, rascándose el pecho y notando una
protuberancia en el interior del bolsillo. Su ceño se frunció, metiendo la mano en el
pequeño trozo de tela y pinchándose al instante.
"Auch" siseó, frunciendo los labios mientras que sacaba la dichosa cosa con la que se
había pinchado. Entonces, fue cuando lo vio.
Tragando saliva con su corazón punzante, apretó los labios y examinó el pin. Los
recuerdos le azotaron, y TaeHyung se sintió absurdamente diminuto.
Él vio a Jungkook nada más entrar, parado junto a Harry y a otro chico —TaeHyung
suponía que debía de ser el secretario de Harry, Louis, ya que nunca antes había
tenido el placer de conocerlo—, al lado de la barra de bebidas, charlando
amistosamente y riendo de algo que Jungkook estaba diciendo. Suspirando, se apoyó
contra la pared, a la espera de que aquella conversación terminara para acercarse a
Jungkook sin interrumpir.
Sin embargo, no fue necesario aquello, pues, fue el propio Jeon quien se disculpó con
sus compañeros, una vez tuvo sus ojos fijos en la figura relajada de TaeHyung contra
la pared, que miraba algo en su teléfono y movía su pie en el suelo al ritmo de la
suave música que sonaba en los altavoces.
"Sí, bueno, no... No es algo grave, en realidad" se relamió los labios, y TaeHyung
siguió dicha acción con sus ojos, los cuales arrebató rápidamente de aquel lugar. "Yo
quería darte una cosa"
"No es la gran cosa, tampoco, pero lo vi y me recordó a ti, así que... Supongo que es
mi regalo por tu ascenso" tras decir aquellas palabras, agarró la mano de TaeHyung,
poniéndola boca arriba, extendida, y colocó lo que parecía ser un broche plateado en
la palma. "Felicidades, jefe" le guiñó un ojo.
Aquello, hizo que TaeHyung soltara una risa, mordiéndose el labio y mirando con ojos
brillantes a Jungkook.
"El nombre ha sido añadido por petición mía, que lo sepas" Jungkook dijo, en tono
burlesco. Al ver como TaeHyung intentaba ponerse el broche en la camisa, sin éxito
alguno, lo agarró y se lo colocó cuidadosamente.
TaeHyung negó con la cabeza, pero la sonrisa no se le iba de los labios mientras que
observaba el obsequio. "Eres increíble, Jeon..." murmuró.
El pin que Jungkook le había regalado esa noche. Esa noche tan inolvidable para
ambos.
Las lágrimas amenazaron con salir de sus ojos, negando con la cabeza cuando oyó
que Youngkyun salía del probador, brillando con un traje tan simple que el
complemento estrella era su persona.
"¿Qué tal?" dio una vuelta alrededor de su propio cuerpo, sonriendo de oreja a oreja.
Se veía hermoso. Y no por el traje, si no, por la felicidad que emitía, el brillo que
desprendía y la emoción que destilaba.
Kim asintió, tragándose las lágrimas. "Estás precioso, Kyun... Tiene que ser ese"
El rubio soltó una suave risita entre dientes. "Será que me veo espectacular yo en él,
¿No?"
Y TaeHyung negó, porque Sasha le había enseñado que esas palabras nunca
estuvieron bien dichas.
"Tú te ves genial por ti mismo, el traje necesita que alguien lo luzca." Sonrió por
inercia cuando los ojos de su amigo se iluminaron. Y quiso escucharle hablar, pero
cuando su teléfono comenzó a vibrar y sonar en su pantalón, terminó por captar toda
su atención. "Disculpa un momento" le dijo, dando un paso hacia atrás, girándose y
agarrando el móvil.
"¿Sí, dígame?"
"Tuvo un accidente hace unas pocas horas." Oyó que la chica decía, y el
aceleramiento de su corazón de un momento a otro, frenó. "El automóvil en el que
iba resbaló por la lluvia y se estrelló contra uno de los quitamiedos en la carretera."
"Aún está en manos de los médicos, señor." Murmuró ella, haciendo que TaeHyung
soltase un suspiro tembloroso, perdiendo las fuerzas y teniendo que ser sostenido por
Youngkyun.
N/A: Siento no haber subido ayer, quería dejarles un poquito con la intriga de qué es
lo que pasaría :( xD
Hoy os recomiendo 'Coma' y 'Voicemail' de BAP, un grupo que fue muy infravalorado
a pesar del increíble talento que tenía... Una pena gigante su disolución :(
[...]
Temblando, TaeHyung dejó que su amigo le acogiera entre sus brazos, apretándolo
suavemente. "Él va a estar bien..."
"Tae, cielo..."
"Necesito saber que está bien, Kyun..." la mirada perdida en sus ojos, le hizo saber al
rubio que estaba completamente asustado y desesperado. "Por favor..."
Kyun sostuvo su rostro, limpiándole las lágrimas y respirando hondo para que
TaeHyung le copiase, debido a que se le notaba demasiado alterado por lo ocurrido.
"Escucha, vamos a hacer algo, ¿Si? Te vas a ir a casa, vas a darte un baño caliente y
descansarás correctamente para mañana coger el jet privado ese que tu jefe te ha
cedido y plantarte en Washington, ya más tranquilo y relajado, ¿De acuerdo? Callie
vive contigo, pídele que si puede cubrirte en la oficina y seguro que lo entenderá"
Con el rostro arrugado por el llanto y del propio dolor que sentía, producto de la
preocupación y de la impotencia que le provocaba el estar tan lejos de él.
Pero aceptó lo que Kyun le proponía. Porque era lo mejor para él, descansar y
tranquilizarse.
"Vale, sí... Está bien" asintió, permitiendo que Youngkyun eliminara cuidadosamente
las lágrimas de su rostro. "Llévame a casa, por favor... No quiero molestar a Elijah"
"Sí," Kyun asintió, mirando el reloj de mano que llevaba. TaeHyung se había pasado
tanto tiempo atormentándose por la noticia que había recibido, que no controló el
tiempo desde que Youngkyun le ayudó a salir de la tienda y lo llevó a una pequeña
plaza que había allí cerca. "Ya es tarde"
"No, tranquilo" negó, con labios apretados y expresión amarga. "Puedo solo... Muchas
gracias por traerme, Kyun." Intentó darle una sonrisa a modo de agradecimiento,
fallando estrepitosamente, ya que se convirtió en una mueca desganada.
"Vale. Llámame mañana en cuanto llegues a Washington, ¿De acuerdo? Quiero saber
que has llegado bien y que Jungkook también lo está"
Salió del coche, relamiéndose los labios resecos por el llanto, despidiéndose del rubio
con un movimiento de mano en el aire, adentrándose en su apartamento con pies de
plomo.
"¿Tae?" la voz de Callie llegó desde la cocina. Por un momento, TaeHyung se sintió
como en su casa de Washington, oyendo la voz de Marie cada vez que llegaba a casa.
"Guapo, he prepara-" viendo el rostro del castaño, se quedó parada en mitad del
pasillo. "Mi niño, ¿Qué te pasa?"
"Jungkook ha tenido un accidente esta mañana, me han llamado del hospital mientras
que estaba viendo trajes con Youngkyun..." hipó, volviendo al llanto desgarrador.
Kim se encogió de hombros, temblando cual gelatina. "No me han dicho nada de su
estado, dicen que aún está en manos de los médicos, p-pero no sé qué pensar... ¿Y si
le ha pasado algo, Callie?"
"Es que no quiero que le pase nada" sollozó, dejándose abrazar por la rubia y
sintiendo sus manos acariciándole el cabello, para intentar tranquilizarlo. "Lo quiero...
Y a pesar de lo que ha pasado quiero estar con él, Callie..."
"Pero, deja de pensar así, TaeHyung. Si fuese algo súper grave ya te lo hubieran
dicho, ¿No crees? Se vería en su estado físico, al menos." Se relamió los labios,
suspirando y apretando aún más al castaño contra sí misma. "Tienes que
tranquilizarte y respirar hondo"
"Mañana a primera hora voy a tomar el jet privado que Gelbero nos ha cedido para ir
a Washington, ¿Podrías cubrirme en la oficina?"
Tomando una profunda respiración, Callie volvió a asentir. "Claro, cielo, lo que
necesites"
"Gracias, muchas gracias..." se relamió los labios, sorbiendo por la nariz. "Voy a
darme un baño, llamar al piloto del jet, Aaron, y preparar una pequeña maleta para
Washington."
"Vale, ¿Quieres que te prepare algo de cenar? He comprado fideos con una salsa de
pollo"
"Vengo por el paciente Jeon Jungkook, ingresó ayer por un accidente de tráfico,
quisiera saber cuál... cuál es su habitación y si podría verlo"
"Oh, déjeme un momento que lo mire aquí..." TaeHyung asintió, viendo como la chica
tecleaba algo en el ordenador, concentrada en su trabajo y moviendo la cabeza
conforme las cosas aparecían en la pantalla. "Sí, aquí está... Jeon Jungkook,
accidente de tráfico, llegada al hospital... a las ocho cuarenta y cinco de la tarde,
exacto..." se relamió los labios.
"¿Cuál es su estado?"
"¿Es su familiar?"
"Lo siento mucho, sólo podemos dar esa información a los familiares, señor"
"Son las dos, el horario de visitas comenzó hace media hora, así que sí."
Sin esperar nada más, el castaño corrió hacia el ascensor, adentrándose junto a una
pareja que ni siquiera pareció notarlo allí, demasiado ocupados en hablarse entre
ellos.
Con sus nervios dominándolo por completo, Kim casi agujerea el suelo del ascensor
por el movimiento incesante de su pie, mordisqueándose el labio inferior hasta
maltratarlo casi completamente.
La mujer ni siquiera le había podido dar información sobre el azabache, por lo que las
únicas imágenes que podía proyectaba en su cabeza, eran las que la dichosa creaba.
Y lo vio allí. A unos metros de él, con el cabello oscuro desordenado, hecho un
completo desorden y colocándose una camiseta con dificultad debido al cabestrillo
que llevaba en su brazo derecho.
"TaeHyung..." murmuró.
El mencionado no pudo emitir palabra alguna, únicamente dejó que sus emociones y
sentimientos actuaran por él mismo, caminando con rapidez hasta Jungkook y
pasando sus brazos desesperadamente por la espalda baja del azabache.
"Me llamaron ayer desde el hospital" explicó, sorbiendo por la nariz cuando notó que
las lágrimas comenzaban a deslizarse. "Pensé lo peor cuando supe lo que te había
ocurrido..."
"Tranquilo, estoy bien" Jungkook apenas susurró, pasando su brazo por la cintura de
TaeHyung y sintiéndose jodidamente completo debido a la cercanía entre ellos.
"¿Lo estás?"
"Tengo el codo fracturado, pero nada más grave que eso. De hecho, me estaba
vistiendo porque hace poco que me dieron el alta"
Arrugando la nariz, el castaño elevó la cabeza, mirando a Jungkook con los ojos llenos
de lágrimas. "¿Seguro?"
Y Jungkook no pudo evitar la sonrisa que surcó de sus labios, porque era tan
jodidamente precioso que sólo con verlo era feliz por días enteros.
Dejando que las lágrimas de frustración y alivio empaparan su rostro, TaeHyung cerró
los ojos, moviendo mínimamente la cabeza, a modo de compresión.
"Vale," se mordió el labio. "me alegro mucho de que a-así sea" inhaló
temblorosamente por la nariz.
Jungkook alejó la mano de su cintura para posarla en su rostro, acunándolo con una
mirada que derrochaba adoración. Porque eso era lo que sentía por el castaño.
Adoración. Amor. Añoro. Anhelo. Afecto. Un conjunto de emociones que lo asfixiaba.
Porque nunca antes había sentido algo así por nadie. Nadie más que TaeHyung. Sólo
él.
c.-072
N/A: Me pasé casi todo el día viendo la segunda temporada de Élite, mi serie favorita
junto con LCDP, y actualmente sigo llorando xD
Hoy os recomiendo 'Wanna Go Back' de DAY6, mi banda k-rock mega favorita del
mundo entero. Llevaba mucho tiempo sin recomendar algo de ellos y me sentía algo
vacía, como Jungkook sin TaeHyung, y viceversa, para que me entendáis jiji
[...]
“¿Te dejo esto por aquí?” preguntó, viendo al azabache que se agachaba para recibir
a Astra y a los cachorros, y luego giró la cabeza para mirarlo, asintiendo.
“Sí, gracias” le dio una pequeña sonrisa de agradecimiento. Acarició detrás de las
orejas a su bebé, sosteniendo al cachorro con su mano libre y caminando hasta
TaeHyung, quien dejaba su abrigo en el perchero. “Enzo, di hola”
Kim sonrió por inercia, acortando la distancia y sosteniendo al pequeño animal entre
sus brazos, alzándolo y besándole la cabecita. “Hola, mi amor” jugueteó con su
pequeña nariz, dándole leves golpecitos con la yema del dedo índice. Enzo emitió un
pequeño sonido.
“Te han echado mucho de menos” murmuró Jungkook, elevando una de sus
comisuras hacia un lado a modo de pequeña sonrisa. El corazón de TaeHyung se
calentó de forma automáticamente, porque llevaba demasiado tiempo sin verla, y
realmente la había extrañado con todo su ser. Tanto, que él mismo sonrió también.
“Y yo a ellos” suspiró, apretando los labios en esa pequeña sonrisa que surcó casi
inconscientemente. Jungkook suspiró adolorido, mordiéndose el labio antes de tomar
asiento en el sofá.
“Espera, tienes que tomarte la pastilla” dijo el castaño, caminando hasta la bolsa que
había dejado en una de las mesas en el recibidor y sacando una caja de pastillas.
“Voy a por un poco de agua, ¿Quieres que te prepare algo de comer?”
“No hace falta, Tae, muchas gracias por ofrecerte a cuidar de mí” Jungkook volvió a
sonreír, y TaeHyung le correspondió de nuevo. Lo extrañaba tanto que el simple
hecho de tenerlo cerca le transportaba a momentos en los que todo estaba bien entre
ellos. Y, de algún modo dolía.
“¿Seguro?”
“Sí, de verdad” asintió, echándose hacia atrás perezosamente. “No tengo hambre”
“Bueno, está bien...” aceptó al final, mordiéndose el labio y caminando hasta la cocina
para llevarle el vaso al azabache.
TaeHyung sintió unos brazos en su cintura cuando fue a coger el vaso nuevamente,
notando como un escalofrío le recorría de pies a cabeza.
“No sabes cuánto he extrañado tenerte aquí, TaeHyung...” la voz rasposa y perezosa
de Jungkook dijo, directamente en su oído, poniéndole los vellos de punta hasta tal
punto que tembló. Inhaló por la nariz, girándose con lentitud y enfrentándolo.
Jungkook se mordía el labio mientras que lo observaba fijamente, de ese modo que
colocaba a TaeHyung tan nervioso.
“Yo también te he extrañado... A todo esto, en general” suspiró, cerrando los ojos
cuando Jungkook le besó en la frente, porque ese simple gesto le llenaba de calma.
“Pero ahora mi sitio está en California, con mi sede, mis compañeros y Callie...”
“Lo sé, lo sé... y me alegro muchísimo de que te esté yendo genial, pero aquí nada es
lo mismo sin ti... Cada vez que el ascensor se abre, siempre espero a que seas tú el
que salga... Sin embargo, nunca apareces y eso es una mierda...” suspiró, el cálido
aliento mentolado del azabache chocando suavemente contra su rostro.
“Para mí también es duro mirar al despacho que tengo delante y no verte allí...” los
labios de TaeHyung se apretaron, sus frentes juntándose como si tuviesen un imán
que las unía en momentos así, tan íntimos. Los dedos de Jungkook acariciaron
suavemente las mejillas del castaño, frotando su nariz contra la de TaeHyung.
El azabache asintió. “Sabes que voy a darte el tiempo que necesites, pero... ¿Qué vas
a hacer?”
“En unos días volveré a California, hablaremos por mensajes, llamada y videollamada
si eso te parece bien... ¿De acuerdo?” pacientemente, Jungkook asintió. “Nos
veremos el día de la boda de Kyun, creo que para entonces ya tendré todo claro, y
podremos hablar sobre qué haremos con lo nuestro”
Jungkook bebió, tragó y arrugó el rostro. “Gracias, Tae” dijo, volviendo a besarle la
frente. “¿Te quedas a dormir?”
“No estoy seguro, Jungkook” apretó los labios, viéndose pensativo al respecto.
“Quiero ir a ver a Sasha, pasarme por mi casa y ver a Marie y a Yeontan...”
“Sabes que eres bienvenido aquí, TaeHyung, siempre lo has sido...” dijo, y el castaño
suspiró, asintiendo.
“Está bien, si no te importa que me quede, lo haré... Pero antes quiero hacer todo lo
demás e ir a comprar un poco de comida. ¿Vendrás conmigo?”
"Claro que no" negó rotundamente, mirándolo como su estuviera loco. "De hecho, es
lo que tienes que hacer, Jungkook. Sube a dormir" indicó, señalando las escaleras que
llevaban a la segunda planta.
Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando Jungkook negó. "Primero quiero pasar
algo de tiempo contigo, ¿Vale?" Se mordió el labio al ver el estado confundido del
castaño. "Hace unos días actualizaron ese documental que vimos hace tiempo...
Pensé que querrías verlo"
"Jungkook, no creo que sea buena idea, tienes que-" pero un casi desesperado
azabache le interrumpió.
Una perfecta ceja se alzó. "¿Por qué narices no has dormido en semanas?"
Y Jungkook miró hacia otro lado, esquivando la pregunta, así que Tae tuvo que volver
a preguntar, insistiendo.
"¿Jungkook?"
"Mi cama se sentía demasiado vacía sin ti." Se encogió de hombros. "Supongo que
me acostumbré tanto a pasar las noches contigo que... Ahora que ya no estás, todo
es raro."
Y es que para TaeHyung también había sido difícil, dormir solo a diario para
repentinamente tener el hueco a su lado ocupado, y vuelta a estar vacío.
c.-073
N/A: Lo siento por no subir, pero estos días están siendo un poco ajetreados porque
volví a tener vida social, y porque estuve preparando la fic que me gustaría subir en
próximamente, si todo es posible, cuando Poséeme llegue a 350K de leídas, porque
me hace ilusión ver esa cifra xD
Hoy os recomiendo 'Home' del Soundtrack de 'Alvin & The Chipmunks: The Road
Chip', curioso, la verdad, pero se asemeja a este capítulo un poco bastante jsjs
[...]
TaeHyung entró en casa de Jungkook, dejando la copia de las llaves que el azabache
le había dado, sobre el mueble, suspirando y cerrando la puerta antes de dejar a
Yeontan en el suelo, quien comenzó a corretear para reunirse con Astra.
"¿Necesitas ayuda?"
TaeHyung rodó los ojos, resoplando por lo insistentemente dependiente que resultaba
ser Jungkook en momentos así. Negando con la cabeza, comenzó a ir escaleras
arriba, caminando hasta llegar al baño y abrir la puerta
Jungkook estaba desnudo de cintura para arriba, únicamente llevando sus pantalones
de chándal, los que usaba para dormir.
"Tae, puedo solo, no hace falta que me ayudes" suspiró, observando como el castaño
se adentraba a la habitación y cerrando la puerta a sus espaldas.
"Pero quiero hacerlo" murmuró, apretando los labios antes de acortar la distancia que
le separaba de Jungkook, posando sus manos sobre los hombros ajenos. "¿Por qué no
me dejas?"
"Lo primero de todo es que estoy aquí cuidándote porque quiero estarlo, no porque
esté obligado ni mucho menos porque sea un sacrificio para mí hacerlo. Y lo segundo,
es que Yeontan está abajo con Astra, así que no hay razón ninguna para que te
sientas mal, ¿Te queda claro?" las perfectas cejas de TaeHyung se alzaron, haciendo
una seña con la cabeza para darle a entender al azabache que estaba siendo
completamente honesto con sus palabras.
"Perfecto."
Correspondiendo a su sonrisa, las manos del castaño se deslizaron por los hombros
de Jungkook hasta el nudo de los pantalones, deshaciéndose de ellos y empujándolos
hacia abajo para que cayeran al suelo. Oyó el pequeño jadeo que el azabache emitió,
viendo como este se relamía los labios y cerraba los ojos.
Hasta que el mencionado miró hacia abajo, observando su completa desnudez, sus
ojos ensanchándose y sus mejillas ardiendo al instante.
"Veo que eso de no usar ropa interior sigue siendo común para ti"
"Bueno, está bien mantener costumbres" dando un paso hacia atrás, TaeHyung
señaló la bañera. "Ve metiéndote mientras que yo busco la esponja. ¿Está en el
mismo sitio?"
"Gracias" murmuró, relamiéndose los labios mientras que esparcía parte del gel en la
esponja, llevándolo hasta los hombros de Jungkook, pasándola suavemente por la
piel, llegando a sus antebrazos.
"Hmm..." el azabache emitió, cerrando los ojos por la sensación que las caricias de
TaeHyung ejercían en su piel, siendo lo más placentero que había sentido en mucho
tiempo, y no necesariamente tratándose de algo sexual. "Si sigues así me voy a
quedar dormido y voy a terminar durmiendo todo lo que no he conseguido en este
último mes"
A sus espaldas, TaeHyung soltó una risa. "Entonces tendré que seguir haciéndolo,
¿No?" preguntó, alzando las cejas y colocándose a un lado para poder verle.
"Es que no quiero dormir ahora" murmuró, dejándole ver al castaño la inseguridad y
vulnerabilidad en sus ojos, lo cual era muy extraño para él, puesto que Jungkook
nunca se había mostrado así de indefenso frente a él.
"Pero no lo es" los labios de TaeHyung se apretaron con tristeza. Le dolía horrores ver
a Jungkook en ese estado. "Estoy aquí de verdad, Jungkook..."
"Lo sé" asintió, notando como las manos de TaeHyung le rodeaban suavemente el
cuello.
"Entonces deja de creer que es un sueño" murmuró, pasando los dedos por la mejilla
del azabache, en una caricia llena de sentimiento. "No me quedaré mucho tiempo, es
verdad... Sin embargo, ahora tengo las cosas más claras, y sé que quiero estar
contigo, Jungkook..."
"Y yo contigo" susurraba el azabache, cerrando los ojos y echando su cabeza hacia
delante para reposar su frente contra la de TaeHyung. "Han tenido que pasar años
para que supiera que siempre fuiste tú, TaeHyung... Cinco años sin ti, completamente
ciego porque no quería ver la realidad." Jungkook resopló, y el corazón del castaño
poco a poco se hacía más y más cálido. Aquellos pequeños trozos que se rompieron
en la segunda ruptura, reconstruyéndose mágicamente. "Ahora veo más que nunca y
sé que no quiero pasar cinco minutos más sin tenerte."
Y TaeHyung no necesitó decir nada para que Jungkook supiera que lo quería del
mismo modo, inclinándose levemente hacia delante para poder juntar sus labios con
los de Jungkook. Sus bocas se unieron como imanes, TaeHyung chupando
suavemente el inferior y jalando de él besándose hambrienta pero lentamente,
demostrándose lo que significaban el uno por el otro mediante acciones y no simples
palabras; las cuales eran fáciles de decir, pero difíciles de demostrar.
"Te amo" Jungkook sonrió contra los labios del castaño, su pequeño hoyuelo
marcándose levemente mientras que movía la mano para sostener el lateral del rostro
de TaeHyung, desde su mandíbula hasta la sien. "Te amo" repitió, completamente
sediento de él.
N/A: Queda poco para que esto acabe, y encima estamos muy cerca de las 350k
leídas (lo cual es alucinante, porque ayer cuando dije lo de la nueva fic que subiría si
tuviese la oportunidad, tenía como 339k...), voy a llorar mucho xD
Hoy os recomiendo 'Vapor' de 5SOS, una de mis canciones favoritas de ellos, que
seguramente habré recomendado como mil veces más en fics anteriores, pero es tan
maravillosa que merece menciones infinitas uwu
[...]
"Si estás aquí es porque todo ha ido bien, ¿Cierto?" sonrió, un poco inquieta y
preocupada por su respuesta.
Callie le había estado llamando los días que estuvo en Washington, preguntando por
el estado de Jungkook y también por el suyo propio, pero TaeHyung había estado
demasiado desconectado del mundo tecnológico, poniéndose a cuidar de un impedido
Jungkook, que tan sólo llegó a enviarle un mensaje a la rubia dejándole claro que
había llegado sano al hospital, y que el azabache estaba fuera de peligro.
"Sí, todo genial" sonrió, haciéndole ver su brillante y peculiar sonrisa geométrica. Por
un momento, ella se sorprendió; llevaba demasiado tiempo sin verle sonreír así.
"Jungkook está bien, reposando y tomándose la medicación necesaria. Según dijo el
médico, debería de estar un par de semanas con el cabestrillo"
"Me alegro muchísimo" Callie apretó su brazo con la mano libre. "Y, ¿Cómo estás tú?"
La sonrisa de Callie se hizo más grande. "No sabes lo feliz que me hace saber eso,
cariño..." suspiró, sus ojos mirándolo con un cariño extremadamente profundo. Ella lo
amaba, y él lo sabía, porque el sentimiento era mutuo. "Te he visto tan mal este
último tiempo en el que no parabas de decir que todo iba bien, y sabía que era
mentira... Que ahora que me dices que estás bien, y veo que es verdad... Me hace
feliz y orgullosa"
Y TaeHyung no pudo evitar soltar una pequeña risa, cargada de felicidad y emoción.
Callie siempre le hacía sentir increíble con cada pequeño detalle.
"Parte de que me sienta bien conmigo mismo, tiene que ver con que tengo una
compañera de piso, secretaria y amiga envidiable." Se encogió de hombros, soltando
un pequeño suspiro para evitar llorar.
La rubia rio entre dientes, sus ojos humedecidos por las lágrimas y negando con la
cabeza. "Dejémonos de emotividad que estoy sensible, Kim..." inhaló profundamente
y tendiéndole el platillo con el pequeño pastelito. "Te preparé esto con la ayuda de
Paige."
"¿Te gusta?"
"Está tan bueno que podría convencer a Youngkyun de que cambiase el pastel nupcial
para poner este" se relamió los labios, dándole un suave mordisco después. "Joder,
Callie... Esto es mejor que un orgasmo"
Riéndose de manera escandalosa, Callie se echó hacia atrás. "Eres increíble, Tae...
Tampoco creo que sea para tanto"
"Ah, pues claro que lo he probado" vio al castaño rodando los ojos y se encogió de
hombros. "Está muy bueno, me enorgullezco de mis habilidades de repostería, pero...
como persona que, honestamente, valora mucho sus orgasmos, no sabría decirte si
esto es mejor" murmuró, dándole un guiño sugestivo que hizo a TaeHyung reír.
"Oh, es Jungkook" dijo, sonriendo casi al instante y haciendo que la rubia alzase una
ceja.
«Avísame cuando hayas llegado para saber que llegaste bien. Te quiero.
-Jungkook.»
-TaeHyung.»
-Jungkook.»
"Jungkook... ¿Nuestro Jungkook?" TaeHyung asintió. "Oh, dile que saludos para él" se
mordió el labio. "Y que espero que mejore pronto"
-TaeHyung.»
«Sí, papá...
-Jungkook.»
TaeHyung rodó los ojos, pero aun así él seguía sonriendo, bloqueando el teléfono y
dejándolo sobre una mesa para prestarle toda su atención a la rubia, que seguía
confundida al respecto.
"No estamos juntos, pero sé que quiero que lo estemos... Aún tengo cosas que
pensar, pequeñas inseguridades que acallar, pero lo tengo bastante claro" se encogió
de hombros, haciéndose pequeño mientras que se encaminaba hasta el gran sofá en
la sala principal. Callie lo siguió de cerca. "Tal vez es estúpido por mi parte
considerando que ocurrió lo mismo dos veces... Pero el corazón quiere lo que quiere,
y el mío quiere a Jungkook"
La rubia tomó asiento a su lado. "Bueno, supongo que es porque tienes claro que el
suyo te quiere a ti de vuelta, ¿No es cierto?"
Y TaeHyung asintió, porque ese gran miedo quedó zanjado en el momento en que el
azabache se presentó en California.
Aquello hizo que la sonrisa de Callie fuese aún más grande -si es que eso era posible-
. "¿A qué esperas? Enciende la tele mientras que voy a por el resto del pastel"
"Trae esa bebida de canela que compraste también, por fa" pidió, guiñándole un ojo
cuando la rubia lo miró.
Ahora, era el turno de TaeHyung para contar los días hasta que volviese a ver a
Jungkook y todos sus miedos hubieran sido evaporados al cien por cien. Para poder
estar con él sin dramas, sin inseguridades y sin confusiones.
Y, aunque la distancia los separase, ambos sabían que estaban unidos desde hace
años, incluso cuando creían no tener sentimientos por el otro, cegándose por partes
iguales hasta que lograron darse cuenta y arrancarse la dichosa venda de los ojos
finalmente. Sin embargo, el lazo que los unían siempre fue evidente, no para ellos,
pero sí para otros, como Youngkyun.
c.-075
N/A: Subí la nueva fic, llamada «Bulletproof Love», es de acción, y espero que les
guste! Y, con respecto a Poséeme... Queda muy poco para que pueda terminarla, lo
cual me duele y me emociona al mismo tiempo xD
Hoy os recomiendo 'Devil' de mis bebés CLC, porque las amo mucho mucho uwu
[...]
"Qué bien que tengas la hora del almuerzo libre" murmuró Youngkyun a su lado,
bebiendo un sorbo de su chocolate caliente y relamiéndose los labios poco después.
"Sí, es que Callie trajo una cosa que Paige preparó para ambos y me quedé lleno"
resopló, abrazándose más a sí mismo cuando el frío lo azotó. "Además, de que
necesitaba urgentemente ir a mirarme un traje para tu boda. Es en dos semanas y yo
aún no tengo ni una idea clara de lo que quiero"
"Ya te dije que con cualquier cosa estarás genial" respondió el rubio, arrugando la
nariz y oyendo la pequeña risita que TaeHyung emitió, antes de verlo negar con la
cabeza.
Youngkyun rodó los ojos, bufando. "Bueno, entonces, ¿Qué tal uno de dos piezas? Sin
chaqueta ni corbata, sólo camisa y pantalones"
"Yo también estoy hablando en serio, TaeHyung, no hay nada de malo en ir así a una
boda, y menos teniendo en cuenta que eres precioso, y algo tan simple como
pantalón y camisa se vería bien en ti." Sus ojos sinceros miraron a TaeHyung, quién
sólo entonces pudo ver que estaba siendo totalmente honesto con el tema. "De todas
formas, ahora podrás comprobarlo" dijo, señalando la tienda a la que fueron la
primera vez. "Adelante, Kim"
"Este sitio me trae malos recuerdos" masculló TaeHyung, mirando a Youngkyun quién
se mordió el labio.
"¿Por lo de Jungkook?" cuestionó, y Tae asintió. "Pero, él ahora está bien, ¿No?"
"Sí, se está tomando la medicación y luego hablaré con él por llamada cuando llegue
a casa, se pone como un abuelo tacaño cuando insisto en que debe de reposar y no
esforzarse mucho."
Las cejas del rubio se fruncieron, negando con la cabeza. "Vaya... No sé a quién me
recuerda..."
Y TaeHyung lo miró con ojos grandes, señalándose totalmente ofendido mientras que
era conducido por Kyun hasta donde las camisas se encontraban.
"Sé de lo que hablo, Tae... Jungkook me ha contado muchas cosas y puedo confirmar
mis argumentos con pruebas de sobra"
TaeHyung entrecerró los ojos, viendo a Youngkyun que sacaba una camisa del
montón y se la mostraba.
"Es blanca y simple, me gusta" asintió, mordiéndose el labio superior. "Y, tampoco ha
sido para tanto... Fue una vez sólo, creo... En la que el reloj de pared no funcionaba y
no me di cuenta de lo tarde que era"
"Tu despacho es prácticamente una urna de cristal, ¿No pudiste ver por las ventanas
que era de noche?"
Cuatro horas más tarde, la jornada laboral de TaeHyung había terminado, siendo
transportado por Elijah hasta su casa. Callie dormiría con Paige en la casa de esta
última, así que se encontraría solo esta noche. No le disgustaba tanto como pensaba,
porque podría hablar con Jungkook libremente, a pesar de todo.
"Le veo mañana, señor Kim" dijo el conductor, haciendo un movimiento con la cabeza
a modo de despedida.
"Es TaeHyung..." lo miró de reojo, queriendo así que el hombre mayor se dirigiera a
él por su nombre.
Luego de eso, el castaño salió finalmente del coche, cerrando la puerta a sus espaldas
y dirigiéndose hasta la entrada de su apartamento compartido, insertando la llave en
la cerradura y adentrándose poco después. Suspiró, cerrando la puerta con el pie y
lanzando su abrigo en cualquier parte, antes de encaminarse hasta su habitación y
meterse en el baño propio.
"Hm" Jeon emitió, asintiendo. "Ya estoy deseando ver qué es lo que te pondrás.
Bueno, en realidad..." él se rio entre dientes. "Estoy deseando verte a ti"
Sus palabras causaron una sonrisa tonta en el castaño. "Y yo a ti... ¿Qué has hecho
tú?"
TaeHyung soltó una carcajada, negando con la cabeza. "Siempre te quedas dormido
con ese documental... ¿Tanto te aburre?"
"Dos días... Pero se hacen eternos" bufó. "Aunque, bueno, el tiempo se pasa más
rápido cuando hablo contigo, lo cual es una basura" hizo un puchero inconsciente, que
calentó el corazón de TaeHyung de forma instantánea.
"Jo..." Kim también hizo un puchero, pero a consciencia. "Ojalá estuvieras aquí..."
"Y yo a ti" respondió de vuelta el mencionado. "Dormir solo es una mierda... Los tres
días que estuve en Washington me hicieron volver a acostumbrarme a tenerte a mi
lado"
"Lo intentaré, pero realmente me muero por volver a besarte, TaeHyung, así que no
prometo nada"
c.-076
N/A: Rozando el capítulo final con los dedos... (if i can lalalala) xD
[...]
Una semana casi siempre solía pasar rápido, pero no en el caso de Jungkook, quién
se había pasado los siete días completos metido en su casa, pensando en cómo sería
volver a ver a TaeHyung y tenerlo en sus brazos; besarlo, abrazarlo y hacerle el amor
durante horas.
No había podido ir antes, debido a su recuperación y a papeles que tenía que entregar
en la empresa para que Gelbero le diera el permiso para viajar por unos días luego de
haber estado en una baja de semanas, pero lo importante es que ya estaba en
camino, y aunque le pesaba en el corazón dejar a Astra y a los cachorros con Jacob,
sabía que estaba en buenas manos y que podía marcharse sin problema alguno.
Una vez el avión aterrizó, Jungkook salió de allí, recorriéndose todo el aeropuerto
hasta la salida, donde un taxi esperaba por él.
TaeHyung estaba contento con su aspecto, así que no podía quejarse, relamiéndose
los labios que habían adoptado un suave color rojizo gracias a las hábiles dotes de
maquillaje que Paige había adquirido. Él agarró todas sus pertenencias antes de
correr fuera del apartamento, donde el coche de Elijah esperaba por su presencia
para llevarlo a la playa donde se llevaría a cabo la ceremonia.
Kim estaba ansioso, nervioso y emocionado al mismo tiempo. Si hace un año, alguien
le hubiera dicho que estaría a punto de asistir a la boda del que siempre ha sido su
mejor amigo, quizás se reiría, o se sentiría tan extraño que no sería capaz ni de
pensar en ello. Pero, no, ahí estaba él, cerrando la puerta del coche de Elijah y se
dirigía a la playa, una media hora más tarde.
Frotó sus manos, una pequeña sonrisa jalando de sus comillas hacia arriba, hasta que
saltó en su lugar por el estruendoso sonido de un claxon sonando a sus espaldas, un
audible: “¡Eh, jefe!” que derivó en un castaño girándose con el ceño fruncido y
topándose con el hombre más guapo que había visto en su vida. Entonces, aquella
sonrisa se extendió hasta que brilló por sí sola.
TaeHyung se rió cuando el azabache salió de un taxi que se marchó poco después
calle arriba, Jungkook caminando hasta él con el labio inferior siendo apresado por
dientes pulcramente blancos.
“Te eché de menos” susurró, rodeándole el cuello con ambos brazos y suspirando. Su
corazón se encontraba acelerado, pero cálido y lleno al mismo tiempo. “Mucho,
muchísimo...” se separó, mirándolo a los ojos y dejando que Jungkook le sostuviera el
rostro con una de sus manos que no le sostenía.
“Lo estoy, ¿Y tú?” Jeon le tendió la mano, y él no dudó ni dos segundos en entrelazar
sus dedos.
“Muy listo”
Ambos caminaron por la cuesta, bajando hacia la extensa playa y viendo a todos los
invitados que se aglomeraban alrededor del altar que los hermanos de Taeyang
habían construido, tomando asiento en las sillas y esperando a que los novios hicieran
su aparición.
Jungkook tomó asiento junto a los padres de Youngkyun, quienes le saludaron luego
de darle un gran abrazo al castaño, el cual caminó hasta el altar para ocupar su
puesto como padrino del novio, sonriéndole a Yooah, la hermana mayor de Kyun.
“Demasiado, nunca antes había hecho esto” suspiró, dándose pequeños toquecitos en
las mejillas para asegurarse de que no había estado sudando y el sutil maquillaje que
llevaba se había ido a la mierda.
Los novios se besaron, todos alabando y aplaudiendo como locos por el enlace entre
ambos hombres, que se amaban con tanta intensidad que lograban transmitir
mientras que Youngkyun y Taeyang caminaban por el mismo camino de flores que
antes, sus manos Unidas y grandes sonrisas portando en sus hermosos rostros,
brillantes de felicidad.
TaeHyung se acercó a Jungkook, que ya lo estaba esperando y no dudó en eliminar
las lágrimas de su rostro en cuanto estuvo a su altura, besándole en la frente.
"Te has emocionado mucho, ¿verdad, precioso?" TaeHyung asintió, sin emitir palabra,
sorbiendo por la nariz y dejándose abrazar por Jungkook.
"Y... ¿Crees que pueda saber qué es lo que has estado pensando?" Cuestionó,
arrugando la nariz. Ni podía negar que estaba algo temeroso por cual seria la
respuesta del castaño, pero intentaba mantenerse impasible.
"Quiero que te vengas a vivir conmigo, Jungkook. Con Astra, Yeontan, los cachorros...
Que trabajemos juntos, codo a codo en la empresa." Respondió, sintiendo su corazón
acelerarse y el del propio Jungkook. "Quiero estar contigo" susurró. "Definitivamente"
c.-077
N/A: Os extrañé mucho :( No subí en casi tres días por lo mismo, vida social a la que
no estoy acostumbrada xD
Hoy os recomiendo 'Obssesed' de Mariah Carey, canción más vieja que el iglú pero
hace poco escuché un remix que me enseñó una amiga y lo amé je je je.
[...]
“Y, ¿Cómo van las cosas por aquí?” Jungkook cuestionó, dejando que TaeHyung
apoyara la cabeza en su hombro cuando ambos tomaron asiento en el sofá de la sala
principal del castaño.
Callie se había ido a casa de Paige a pasar el fin de semana, lo cual era un poco
favorable para ellos, que deseaban pasar un tiempo juntos antes de que Jungkook
volviera a marcharse. TaeHyung aún tenía que hablar con Gelbero por el traslado del
azabache, no sabía si podría salirse victorioso con ello, pero sabía que ambos
lucharían más que nunca por estar juntos.
Jeon hizo una mueca, acomodándose mejor en su asiento y abrazando más fuerte al
castaño, quién se acurrucó junto a él.
“La verdad es que debería de hacerle un altar a Callie, porque ser recepcionista es un
completo lío. Necesitaba como doce manos para atender el correo, llamadas, a los
repartidores, a los propios jefes y compañeros... Un puto caos” suspiró.
“¿Te ha ido bien con los chismes?” quiso saber, y entonces la mueca fue amarga y
divertida al mismo tiempo.
“Me odian en esa oficina porque no me enteraba de nada...” suspiró, causando una
risa en TaeHyung. “Cuando fui a la universidad no me enseñaron ninguna asignatura
especializada concretamente en el cotilleo empresarial... Así que yo me enfoqué en mi
trabajo como recepcionista, no tenía ni idea de que debía de tener esa cualidad” hizo
un puchero, quitándose una pelusa de los pantalones.
Aún riendo por la ternura que Jungkook le producía, agarró ambas de sus mejillas con
una mano y apretando suavemente.
“Qué mono” emitió, viéndole arrugar la nariz. “Tranquilo que eso de ser un chismoso
no gana más puntos para poder trabajar como recepcionista, es sólo que todos
estaban demasiado acostumbrados a que Callie tuviese ojos en todas partes y pudiera
hacer todo a la vez.”
Los labios del azabache se fruncieron. “Pues qué envidia, porque entre que los de la
tercera planta me hacen la cruz cuando rechazo ir a almorzar con cualquiera de ellos,
y que cada vez que me preguntan por un chisme no me entero de nada... Me mira
mal todo el mundo” se quejó, recibiendo un beso por parte de TaeHyung en su
mejilla.
“Pues tranquilo, que seguro que aquí todos te van a coger mucho cariño, ya lo verás”
“El único que falta por ser ocupado” respondió, formando una fina línea con sus
labios. “Director comercial”
“Uh, suena bien” emitió, moviendo la cabeza a modo de aceptación. Ese título le
convencía demasiado.
“Creo que se adapta increíblemente a ti, y con un poco de suerte te podrás incorporar
al mismo tiempo que el director de marketing y la chica que se encarga de las ventas”
“Con un poco de suerte podremos trabajar en la misma empresa otra vez” dijo,
alzando las cejas y haciendo a TaeHyung soltar una pequeña risita.
“Ojalá”
“Sí... Ojalá... Echo de menos que seas mi jefe” susurró, pasando un dedo por su
mejilla y acariciando suavemente, logrando así que el castaño le mirase. “Entrar en tu
despacho, besarte contra esa estantería tan fea y follarte en el sofá” acercando su
boca al oído del castaño, hizo que se estremeciese de pies a cabeza, temblando y
siendo completamente incapaz de apartar sus ojos de los de Jungkook, quién se
mordió el labio mientras que se acercaba a él con lentitud.
Los labios de Jungkook bajaron hasta su cuello, haciéndose pasó por la parte de las
clavículas que era visible por su camisa y copiando lo que TaeHyung había hecho para
deshacerse de la camisa que este portaba. Gimió una vez quedó desnudo de cintura
para arriba, rodeando el cuello de Jungkook para poder atraerlo de nuevo a sus
labios, depositando un casto beso antes de que Jungkook volviera a las andadas,
pasando los labios por el pecho de TaeHyung, bajando lentamente hacia su ombligo y
perfilando el contorno con su ávida lengua.
Introdujo su mano libre (la que no tenía el dedo en la boca del castaño) en los boxers
de TaeHyung, agarrando el miembro medio despierto y apretandolo en un
movimiento rápido y certero, que sacudió al susodicho en cuestión de segundos.
Comenzó con un vaivén tortuosamente lento, provocándole hasta el punto en que
echó la cabeza hacia atrás y succionó su dedo, mordisqueando en la punta y tratando
saliva. TaeHyung gimió, su garganta vibrando ante el sonido, lo cual animo a
Jungkook a seguir con su labor, moviendo la mano cada vez más rápido, a tal punto
en que tenía a TaeHyung prácticamente lloriqueando para que le permitiese liberarse,
llevándolo casi al límite.
"Por favor..." Suplicó, cerrando fuertemente los ojos al momento en que sintió su
éxtasis llegar.
Sin embargo, eso no fue posible, porque en la recta final, el azabache soltó el
adolorido miembro de TaeHyung, levantándose del sofá con un movimiento rápido y
despojándose a sí mismo de las dos únicas prendas que lo vestían, dejándolas en el
suelo antes de volver a su puesto en el sofá, entre las piernas extendidas de
TaeHyung.
Entonces fue el momento de Jungkook para sentirse ansioso, separándose del cuello
de TaeHyung para agarrarlo de la cintura y moverse hacia atrás, sentándose con el
castaño en su regazo, quién no necesito de órdenes para tomar las riendas, colocando
ambas de sus manos en los hombros del azabache e impulsándose hacia arriba,
mientras que Jungkook se encargaba de manosear todo su cuerpo, manos viajando
desde la estrecha cintura hasta el prominente y redondo trasero, que amasó con
brusquedad, separándole las nalgas al mismo tiempo que pasaba su lengua por el
cuello de TaeHyung, chupando donde su pulso era más evidente y lamiéndole el oído.
TaeHyung saltaba sobre él, notando como el miembro de Jungkook llegaba hasta su
punto más dulce, golpeándolo en cada estocada y volviéndole loco, sin poder parar de
gemir y maldecir cuando agarró una de las manos de Jungkook que apretaban su
culo, llevándola hasta la parte delantera de su cuerpo, pidiendo silenciosamente que
le tocara. Y Jungkook cumplió su petición, volviendo a agarrar el miembro de
TaeHyung con una mano, masturbándolo rápidamente, apretando en lugares
concretos y formando círculos con su pulgar en la húmeda e hinchada punta, logrando
que TaeHyung temblara contra sus labios, los cuales lamía suciamente, aumentando
el ritmo con el que subía y bajaba, sintiendo como, gracias a la doble estimulación, el
orgasmo se hacía más y más presente en su estómago, cosquilleando y haciéndole
sollozar cuando se vino con un grito ronco en ambos estómagos.
"Te amo, te amo mucho" la voz rasposa y perezosa del castaño dijo, prácticamente
en su oído.
N/A: Capítulo final antes del POSIBLE epílogo :(... Lo bueno es que vengo con otra
sorpresa, que aún no sé si será POSIBLE xD
[...]
"Joder, cómo pesa" Jungkook se quejó, empujando el enorme sofá de cuatro plazas
mientras que TaeHyung se encargaba de echar la mesa hacia un lado para que
pudiera colocar el pesado mueble.
"Pero, ¿Y lo bonito que va a quedar?" Kim sonrió de oreja a oreja, recayendo en una
minúscula bola de pelo rondando por el salón. "Ups, espera un momento, Jeon" dijo,
acercándose rápidamente al azabache antes de que este pudiera dar un paso,
agachándose y agarrando al pequeño cachorro que se quejó al instante de ser
sostenido. "¿Dónde vas, enano travieso?" le habló a Enzo, dándole un beso de
esquimal para luego dejarlo sobre la cama, junto al resto de hermanos.
"Sí, muy bonito... Pero la espalda que se está rompiendo es la mía, jefe, ¿Por qué no
me ayudas?" se quejó.
"Acabo de desplazarla tres metros para que tú puedas poner el sofá, con mis propias
manos, Jeon Jungkook." Espetó, cruzándose de brazos y caminando con la barbilla en
alto hasta donde habían dejado los cojines para el asiento del sofá.
"Sí, y yo he traído el sofá desde el puto camión hasta aquí" señaló, relamiéndose los
labios y centrando el sofá para que quedase frente a la televisión de pantalla plana,
situada en la pared.
"¡¿Entonces de qué te estás quejando?!" exclamó, agarrando uno de los cojines —que
casi eran más grandes que él— y girándose para encarar al azabache.
"¡De que pesa mucho!"
"¡Te lo dije, pero no me hiciste caso!" chilló, apretando los labios. "¡En lugar de
escucharme, te quedaste dormido!"
Jungkook bufó. "Uhm... ¿Lo siento por dormirme?" se disculpó-preguntó con ironía,
alzando una ceja cuando la mueca de TaeHyung se contrajo en una pequeña
molestia. "No sé por qué pude haberme quedado dormido... Ah, sí... ¿Tal vez porque
he viajado cuatro veces en menos de tres días?"
Entonces, TaeHyung lo golpeó con el cojín gigante, "¡No me hables así, gilipollas!"
gritó, sus labios fruncidos en una mueca de enfado al momento en que Jungkook
encontró los ojos del castaño, mirándolo con sorpresa.
Jungkook dio un paso hacia delante, más cerca de TaeHyung, su ceja aún alzada.
"¡Sí, y agradece que es lo suficientemente grande como para que no pueda coger
ambos y golpearte con los dos!" escupió, girándose y colocándolo en el lugar
correspondiente, suspirando poco después.
La riña entre ambos ni siquiera podía calificarse como algo serio, puesto que rozaba
sobretodo lo infantil, ambos chillando como niños pequeños y TaeHyung golpeándole
con un cojín. Lo peor de todo, es que Jungkook no se quedó atrás, acercándose por la
espalda y devolviéndole el golpe con otro de los cojines, haciendo que el castaño se
precipitase hacia delante y cayera sobre el sofá.
TaeHyung inhaló fuertemente por la nariz, viendo como Jungkook se inclinaba sobre
él, dejando el cojín en el hueco del sofá conjunto.
"Eres... Eres... E-Eres... ¡Imbécil!" finalmente chilló, mirando a todas partes del rostro
de Jungkook, el cual sonrió, victorioso.
"Dijo quién acaba de golpearme la espalda con un cojín de sofá sólo por pura
venganza... Quién diría que tú, Jeon Jungkook, trabajarás mano a mano con este jefe
tan maduro, ¿No?" hizo un puchero, una vez el azabache estuvo cara a cara con él,
prácticamente encima suya.
"Uf, sí... Pero, es que, ¿Sabes lo que pasa?" acortando la distancia entre ambos
rostros, Jungkook se relamió los labios, ante la atenta mirada de TaeHyung, el cual
esperó para que siguiera hablando. "Que este jefe tan maduro, también es mi novio,
entonces... Como que también estamos mano a mano en otras cosas, ¿No crees?"
Con una pequeña sonrisa luchando por salir de sus labios, TaeHyung parpadeó,
viéndose inocente al respecto. "Hm, ¿Tú dices?"
"Sí... Como por ejemplo, este bonito sofá que he tenido que traer desde un camión
hasta el salón de nuestro apartamento yo solito... ¿No consideras que deberíamos
estrenarlo?" susurró, haciéndole entender a TaeHyung por donde era que iban sus
insinuaciones, y también logrando que se estremeciera, riéndose entre dientes y
negando con la cabeza para que el azabache no pudiera notar su nerviosismo.
Pero, claro que podía. Jungkook sentía sus nervios a flor de piel incluso a kilómetros
de distancia. Era ridículo que, a tan pocos centímetros de distancia, Jeon no pudiera
visualizar como el cuerpo del castaño temblaba por la cercanía entre ambos, por las
miradas que le dedicaba y por lo que decía.
"No, no considero que debamos hacer nada de eso porque, hablando de jefe y
trabajo... Tenemos que irnos cuanto antes a la oficina para que conozcas a tus
compañeros" carraspeó, jugueteando nerviosamente con sus manos, entrelazándolas
entre sí y relamiéndose los labios. Se removió en su lugar, haciendo todo posible para
salir de la tentación que Jungkook producía en él, y tratar de mantenerse ileso en la
mañana.
"Pero, jefe... Siempre va a haber tiempo para conocer a mis compañeros" susurró,
rozando sus labios con los del castaño. "Ahora mismo tenemos otras prioridades..."
"Ehm, no-no" Kim sudó frío, temblando ante el contacto que le hacía perder la
cabeza. "Yo no, Jungkook... M-Mi prioridad es estar en la oficina puntual y-" el timbre
sonó, haciendo que TaeHyung soltase un chillido, saltando y empujando a Jungkook
fuera de su espacio. "¡Ahí está Elijah!"
Desde el suelo, Jungkook gruñó. "¿Quién cojones es Elijah?" cuestionó, su mandíbula
tensa y los ojos entrecerrados.
"Nuestro chófer hasta que podamos tener un coche propio" explicó, incorporándose y
yendo hasta el perchero a por su chaqueta. "Pórtate bien, es un señor muy
agradable, ¿Eh?"
Aún con los dientes apretados, Jungkook bufó, asintiendo y mirándolo con ojos
oscuros. "Mi polla también es agradable y acabas de rechazarla, jefe" escupió,
dejando a TaeHyung paralizado en mitad del pasillo, siendo él esta vez quién lo
sobrepasó y fue hasta la puerta para abrir al hombre. "Buenos días, Elijah, ¿No?"
TaeHyung oyó que Jungkook decía a sus espaldas, pero él era incapaz siquiera de
girarse a verle apenas. "Me han hablado muy bien de ti, hombre"
Epílogo
N/A: Pues... Llegamos al final, y yo no puedo estar más triste por ello... Aunque
también feliz, porque es posible que comience a subir Call Your Attention y estoy
bastante emocionada, así que estén atentos y atentas xD
Cap dedicado a todos y cada uno de ustedes que siguieron este pequeño reto
personal para mí, que me ha vuelto una pequeña adicta a escribir lemon, aunque aún
tenga que mejorar muchísimo... Os amo por mil
[...]
Lanzando los zapatos en cualquier lado del salón, el castaño caminó en dirección a la
planta superior, esperando encontrarse a Jungkook en su habitación compartida, pero
se sintió totalmente descolocado al ver el cuarto completamente vacío, sin rastro de
Jungkook en él, su ceño frunciéndose al instante.
"¡En el baño!" su voz llegó desde la puerta al otro lado de la habitación, que llevaba
hasta el lugar recientemente mencionado.
"¿Te encuentras bien?" aún con el ceño fruncido, TaeHyung se acercó, poniendo una
mano en la puerta y acercando su oído para escuchar mejor. Prestó toda su atención
a lo que Jungkook fuera a decirle, la preocupación naciendo en él y poniéndole los
vellos de punta.
Jungkook no se veía físicamente mal cuando se marchó, pero fue la rapidez con la
que lo hizo, lo que consiguió alarmarle.
"Sí, pasa"
El castaño escuchó su voz desde el interior, causando aún más confusión en
TaeHyung, quién llevó su mano desde la madera hasta el pomo, abriendo y
asomándose para ver a Jungkook parado en mitad del baño, junto a la bañera que
estaba rodeada por un círculo de velas con aroma a canela. Sus ojos se ensancharon
al instante, mirando toda la decoración sin poder creerse lo que estaba viendo.
"Feliz aniversario, mi amor" una sonrisa apareció en los labios del ébano, sus dientes
pulcramente blancos saliendo a la luz, brillando y formando un pequeño hoyuelo que
volvía loco a TaeHyung.
Kim dio pasos torpes al interior del baño, mirando en todos lados, incapaz de salir de
su sorpresa. "¿P-Pero tú no estabas enfermo?"
"Bueno... Digamos que era una pequeña bromita para poder irme antes y así
prepararte todo esto..." viendo como TaeHyung estaba comenzando a fulminarlo, se
precipitó a decir: "Callie me dio la idea"
Sólo entonces, Jungkook pudo suspirar con alivio, pasando sus brazos por la cintura
del castaño y posando su barbilla en el hombro, apretándolo suavemente contra sí
mismo.
TaeHyung soltó un pequeño jadeo ante la sensación de los dedos de Jungkook sobre
él, haciéndole flaquear las rodillas y obligándole prácticamente a sostenerse de sus
brazos, jadeando contra su boca entreabierta, dejando que la lengua de Jungkook se
introdujese en su boca, gimiendo instantáneamente.
Era increíble el modo en que Jungkook activaba en él los botones correctos,
presionándolos y logrando que se estremeciera por completo, sus vellos erizándose.
"Te amo más" susurró, besándole en la mandíbula y llevando sus propias manos a los
boxers de Jungkook —porque él estaba sólo en ropa interior desde el principio—,
adentrándose en ellos y agarrando el miembro semidespierto del azabache,
apretándolo entre sus dedos y escuchando el gruñido que emitió.
"Joder, TaeHyung" siseó, con los dientes apretados y la voz ronca. El castaño se
estremeció, temblando y mordiendo el labio inferior de Jungkook, jalando de él y
chupándolo con avidez, mientras que el movimiento de su mano seguía siendo
constante. "Mierda, mierda, TaeHyung..."
"Hm" gimió de nuevo, apretándole los hombros y lamiendo su lengua con hambre,
jalándole de los pequeños cabellos en la nuca.
Jungkook amasó su trasero, robándole un pequeño jadeo cuando separó sus nalgas,
jugueteando con ellas y apretándolas con sus grandes manos, posicionando su
miembro en la pequeña entrada del castaño, frotándola antes de adentrarse de una
sola estocada, haciendo a TaeHyung gritar.
"Dios, ahí, Jungkook" pidió, cerrando fuertemente los ojos por todas las sensaciones
que lo invadían poco a poco, quedándose sin aliento, sin palabras y sin apenas
cordura. "Más-más rápido"
"Oh, joder" gruñó, cerrando los ojos fuertemente y empujándose aún más profundo
en el interior del castaño, notando como aquellas paredes le asfixiaban de una forma
tan placentera, que Jeon sentía su cabeza dando vueltas y vueltas, su miembro
bombeando ansioso por liberarse, y el corazón latiéndole desbocado contra las
costillas.
TaeHyung, quién ya estaba en el límite, lloriqueando por el placer que le hacía vibrar
desde los pies hasta la cabeza, se apoyó contra el cuerpo un poco más grande de
Jungkook, dejando que un pequeño hilito de saliva se escurriera por las comisuras
hasta su barbilla, perdiéndose en la curva de su cuello.
"Por favor, por favor, no te detengas" suplicaba, cerrando fuertemente los ojos y
pegándose todo lo posible al frío mármol, sus pezones erizándose por el contacto y
haciéndole gemir nuevamente, moviéndose hacia atrás para encontrarse con las
embestidas de Jungkook, quién maldecía detrás suyo, sin dejar de moverse. "Más
rápido, Dios..." pidió, notando como un brazo se cruzaba sobre su estómago,
echándolo hacia atrás para que se pudiera recostar casi completamente en el cuerpo
de Jungkook, no teniendo control absoluto de sí mismo cuando comenzó a soltar
gemidos más ruidosos aún.
"Te amo" le dijo al oído, besando su mejilla con dulzura mientras que se empujaba
bruscamente en él. Era una mezcla de sentimientos y de sensaciones: Jungkook
besándole dulcemente, pero envistiéndole con rudeza, le ponía los vellos de punta con
sólo imaginarse la escena.
No mencionó palabra alguna, tal vez porque los actos hablaban por sí solos cuando
volvió a alzar a TaeHyung entre sus brazos, caminando con él entre ellos hasta la
bañera de agua templada y sales de baño, introduciéndose allí y dejando el cuerpo de
TaeHyung entre sus piernas, dándole la espalda para así poder abrazarle
correctamente.
"Nunca pensé que en menos de dos años pudiera darme cuenta de algo que en casi
seis no..." murmuró acariciando los muslos del castaño. "Ni que seguirías siendo la
persona de la que me enamoré sin siquiera saberlo..."
"Yo conservo el 'tenías que ser tú' de cuando me dieron a elegir para quién tenía que
trabajar... Y jamás me arrepentiré, porque fue la mejor decisión que alguna vez pude
llegar a tomar en toda mi vida." Murmuró, frotando su nariz en la suave piel, antes de
depositar un pequeño beso. "Y tú eres lo mejor que me pasó"