INTRODUCCION
La Constitución Política del Perú reconoce como uno de los derechos
fundamentales de la persona, el de "asociarse y dentro del sector no lucrativo
(culturales, de interés o promoción social, religiosos, recreativos, gremiales,
entre otros), siempre que no atente contra el orden público, las buenas
costumbres o las leyes. Por otra parte, en Perú, las organizaciones privadas no
lucrativas están reguladas fundamentalmente por el Código Civil.
Concretamente, el Código Civil regula a las personas jurídicas no lucrativas, es
decir, organizaciones que gozan de identidad legal propia como sujetos de
derecho con autonomía patrimonial y de responsabilidad respecto de sus
miembros. Tales personas jurídicas son la asociación, la fundación y el comité
ORIGEN.
Ya sea en el mundo animal, mundo humano o mundo jurídico los organismos o
colectividades siempre han existido, existen y lo seguirán haciendo hasta el fin
de la humanidad. Ya que todo organismo, por regla general, tiende a la
socialización con el objetivo de encontrar mejores oportunidades de las que
tendrían por individual o por el simple instinto de supervivencia. En cuanto al
mundo jurídico, se cuenta con referencias de su existencia en Roma y en las
XII tablas. El hombre, entonces, crea una ficción, estas son las personas
jurídicas que, para sorpresa de algunos, tienen semejanzas con las propias
personas naturales, verbigracia, ser titular de derechos, obligaciones lo cual
involucra la capacidad de contratar o hacerse responsable, tener un nombre,
domicilio, etc.
Por tanto, cuando hablamos de las personas jurídicas en nuestro Código Civil
peruano, esto es, la asociación, fundación y comité, debemos tener presente
que ellas responden a las normas, valores y fines valiosos, o sea a la “Teoría
tridimensional del Derecho” y al derecho fundamental a asociarse como
cualidad inherente a toda persona por su condición de tal siempre y cuando lo
haga en el marco de la ley y cuyas finalidades carezcan de lucro.
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DEFINICION DE COMITÉ.
Para el ponente del libro de personas, el comité se distingue de la fundación,
en que el primero adquiere existencia legal por la decisión de un grupo de
personas que se organizan libremente para administrar bienes que no
provienen de una o más personas determinadas -el fundador o los fundadores-,
ni totalmente de propio peculio sino del público en general al cual se dirigen
para la recaudación de aportes. La fundación en cambio adquiere existencia
legal por la decisión de una o mas personas que luego una vez creada la
fundación, no tienen en ella ninguna intervención en calidad de miembros. De
otro lado, mientras que en el comité los administradores se auto constituyen, en
la fundación son designados por el fundador o en su defecto por el Consejo de
Supervigilancia de Fundaciones. (Fernández Sessarego, 2004, p. 345)
En la medida que nos encontramos ante una persona jurídica conformada a
partir de la participación de varios promotores, el legislador consideró remitir
este tipo de entidades a un esquema organizacional similar al de las
asociaciones, con la manifiesta diferencia de que el comité siempre tiene un
carácter temporal: busca efectuar la recaudación y luego asignar lo recaudado
a los beneficiarios. Por ello, su existencia siempre es efímera, restringida al
tiempo en que se pueda alcanzar la meta de recaudación o que se cumpla el
plazo expresamente contemplado para ello.
El artículo 111 del Código civil define al comité como la organización de
personas naturales o jurídicas, o de ambas, dedicada a la recaudación pública
de aportes destinados a una finalidad altruista.
El comité es una de las novedades que trajo el Código al ser promulgado. La
ley de 1936 no lo contemplaba como una de las personas jurídicas del derecho
civil.
El legislador se inspiró en el Codice civile italiano de 1942 para introducir esta
figura; sin embargo, le dio un alcance distinto dado que en Italia el comité no es
una persona jurídica sino un ente no personificado(57). (58)
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El Código de 1984 concibe de una manera más amplia al comité, sobre todo
porque le acuerda la posibilidad de adquirir personalidad jurídica. Es más,
prevé un régimen especial para los comités no inscritos.
CARACTERISTICAS DEL COMITÉ.
El comité tiene características muy bien definidas. Es, en primer lugar, una
organización de temperamento asociativo, al igual que la asociación. En esa
medida, su constitución exige la presencia de cuando menos dos personas,
entre las que se crea, al igual que entre ellas y el comité, un vínculo de
“necesidad”. Es, en este aspecto, tan similar a la asociación que en los países
que no tienen un tratamiento especial se denomina a los comités como
asociaciones de hecho o asociaciones temporales.
Sus miembros también realizan actividades en común, pareciéndose,
nuevamente, a la asociación. No obstante, la participación excede ampliamente
la actuación de quienes hacen parte de él, pues el fondo de aportes que se
forma es producto de la solidaridad comunitaria, gracias a las contribuciones
del público en la colecta que se lleva a cabo.
También se asemeja a la asociación (y se distingue, por ende, de la fundación)
por ser una organización abierta a la afiliación. Cualquier persona puede
integrarse a ella siempre que cumplan con las previsiones estatutarias para la
admisión de nuevos miembros.
El comité se distingue de las demás personas jurídicas por su existencia
efímera. Después de la recaudación de fondos del público y de aplicar los
recursos captados a un fin altruista, se disuelve. Se organiza para una colecta
pública y nada más.
Por ello, para facilitar el recurso a este expediente, el legislador ha sido flexible
en su forma de constitución, pues puede ser creado por medio de un
documento privado con la firma legalizada por notario, que es suficiente para
su inscripción en el registro. Nada impide que sus fundadores opten por
instrumentar el acto en escritura pública; sin embargo, ello desvirtúa la
concesión de la ley.
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FORMAS DE CONSTITUCION.
Según nuestro artículo 111 del CC el comité es:
“La organización de personas naturales o jurídicas, o de ambas, dedicada a la
recaudación pública de aportes destinados a una finalidad altruista.
El acto constitutivo y el estatuto del comité pueden constar, para su inscripción
en el registro, en documento privado con legalización notarial de las firmas de
los fundadores”.
De conformidad con lo dispuesto en el Art. 77 del Código Civil, la existencia de
la persona jurídica de derecho privado comienza el día de su inscripción en el
registro respectivo: concretamente, en el Registro de Personas Jurídicas de los
Registros Públicos del lugar de domicilio de la entidad. No obstante, si bien la
condición formal de persona jurídica (sujeto de derechos autónomo) se
adquiere con la inscripción registra!, a fin de facilitar el tráfico económico, la
propia norma permite realizar actos y contratos antes de dicha inscripción. De
este modo, si la organización se inscribe y ratifica (dentro de los tres meses
siguientes de haber sido inscrita) tales actos, asume la responsabilidad por los
mismos; caso contrario, quienes los hubieran celebrado son ilimitada y
solidariamente responsables frente a terceros. Por otra parte, como se ha
indicado, el Código Civil también reconoce identidad legal a la asociación, la
fundación y el comité no inscritos, siempre que cuenten con un ordenamiento
interno, lo cual implica la existencia de un documento escrito de constitución y
regulación de su organización. Sin embargo, tienen un régimen especial de
responsabilidad personal de sus miembros y administradores, según
corresponda a su tipo social. El acto de inscripción registra! en Perú no supone
un acto de autorización o concesión gubernativa, sino una calificación de
legalidad por parte de la autoridad estatal competente (Registros Públicos), a
fin de verificar el cumplimiento de los requisitos de forma y fondo pertinentes a
la constitución de determinada persona jurídica. De manera general, para la
inscripción registra! de toda persona jurídica, en Perú, se requiere que el
documento de constitución social sea elevado a escritura pública ante notario
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público. El comité, al igual que la asociación, supone un acuerdo interno de
constitución social por parte de los miembros, en el que se debe aprobar su
estatuto y designar a sus directivos. No obstante, el Art. 111 del Código Civil, en
atención a su naturaleza especial y transitoria, permite que para la inscripción
registra!, el acto constitutivo y el estatuto del comité puedan constar en
documento privado con legalización notarial de las firmas de los fundadores.
Por tanto, no se requiere de escritura pública.
En la jurisprudencia registral también se ha considerado dos elementos
inherentes a su naturaleza, aparte de su naturaleza asociativa, como el ser
abierto a la afiliación y de tener existencia efímera. (Seoane Linares, 2005, p.
181)
Siguiendo a Varsi Rospiglios, su organización cuenta con dos órganos:
la asamblea general y el consejo directivo.
El primero es el órgano supremo, se encarga de decidir la función de la
asociación. Reúne a todos los asociados.
El segundo es el órgano de gobierno, se encarga de establecer las directrices
que deben guiar al comité. Ejecuta los actos aprobados por la asamblea y hace
cumplir el estatuto. Reúne a los asociados elegidos por la Asamblea General.
Cuenta con un presidente y un secretario y, dado el caso, con otros cargos
(vicepresidente, vocales). (Varsi Rospigliosi, 2014, p. 286)
SUS CAUSALES DE DISOLUCIÓN SON LAS SIGUIENTES:
– cuando actividades o fines sean o resulten contrarios al orden público o a las
buenas costumbres (art 120).
– cuando se cumpla con la finalidad propuesta, o ella no se haya podido
alcanzar (art. 121).
Según el artículo 122 del CC:
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“El consejo directivo adjudica a los erogantes el haber neto resultante de la
liquidación, si las cuentas no hubieran sido objetadas por el Ministerio Público
dentro de los treinta días de haberle sido presentadas. La desaprobación de
las cuentas se tramita como proceso de conocimiento, estando legitimados
para intervenir cualquiera de los miembros del comité.
Si la adjudicación a los erogantes no fuera posible, el consejo entregará el
haber neto a la entidad de Beneficencia Pública del lugar, con conocimiento del
Ministerio Público”.
CONCLUSION.
Entendemos por comité aquel grupo de personas naturales, jurídicas o ambas
que se reúnen para recaudar bienes del público en general (y no aportando
bienes de su propio patrimonio) con el objetivo de realizar actividades no
lucrativas pero de carácter económico lo cual involucra que puedan percibir
dinero (producto de los bienes) mas no repartírselo entre ellos sino destinarlo a
la finalidad noble que hayan elegido y deja de existir una vez cumplida tal
finalidad (carácter efímero).
La organización del comité cuenta con dos órganos: la asamblea general y
el consejo directivo. Queda disuelto: 1. cuando actividades o fines sean o
resulten contrarios al orden público o a las buenas costumbres; 2. cuando se
cumpla con la finalidad propuesta, o ella no se haya podido alcanzar (art. 121).
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BIBLIOGRAFIA.
Fernández Sessarego, Carlos, “Derecho de las personas. Exposición de
motivos y comentarios al Libro Primero del Código civil peruano”, cit., p.
203. Igualmente, Fernández Sessarego, Carlos, “Definición de
asociación, fundación y comité en el proyecto de Código civil
peruano”, cit., pp. 106 y 107.
FERNÁNDEZ SESSAREGO, Carlos (2004). Derecho de las Personas.
Exposición de motivos y comentarios al libro primero del Código Civil
Peruano. Lima: Grijley.
SEOANE LINARES, Mario (2005). Personas Jurídicas. Principios generales y
su regulación en la legislación peruana. Lima: Grijley.
TEYSSIÉ, Bernard (1999). Droit Civil: Les Personnes. Paris: Litec.
VARSI ROSPIGLIOSI, Enrique (2014). Tratado de Derecho de las
Personas. Lima: Gaceta Jurídica.
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