TO EN ALIMENTACIÓN
La intervención en el área de la alimentación debe de hacerse de manera
temprana (lo más pronto posible), desde que se detecte algún problema (o incluso
antes, es decir mediante la prevención)
Aunque inicialmente no se considere un problema de consecuencias
significativas suele agravarse con el paso del tiempo, llegando incluso a afectar al
adecuado desarrollo cognitivo y físico por causar desnutrición o malnutrición
(problemas serios en etapas del desarrollo).
Una adecuada alimentación en la etapa infantil optimiza un adecuado desarrollo
madurativo.
¿En qué consisten estos problemas alimentarios?
Es importante destacar que los problemas alimentarios infantiles a los que aquí
hacemos referencia suelen asociarse a problemas del neurodesarrollo, trastornos
genéticos (Síndrome de down), TGD, TEA, Autismo, TDAH, etc. (Siendo distintos a
los desórdenes alimentarios como la bulimia o la anorexia).
Pueden observarse alguno de los siguientes signos:
– Rechazo o preferencia por ciertas texturas
– Repertorio de alimentos muy limitado
– Rechazo a ciertos sabores/ olores/ colores/ formas
– Negación a probar nuevos alimentos
– Reflejo nauseoso, tos.
– No masticar
– Gustos restringidos y selectivos (solo determinadas marcas o determinadas
formas de preparación de los alimentos…)
– Poca flexibilidad cognitiva y rechazo a los cambios (excesivas manías)
– Problemas de conducta (escupir la comida, conductas desafiantes, lanzar
comida, coger comida con las manos)
Factores que influyen en el desarrollo de la alimentación
Desarrollo típico Desarrollo atípico(señales de alerta)
Reflejo de succión Dificultades de modulación sensorial (actitudes de
búsqueda o evitación)
Juego vocal Aversión al cuidado oral y ausencia de fase de
exploración oral (defensividad oral)
Exploración oral Sensibilidad al sabor/textura/olor y vista de comida
Modulación sensorial Problemas gastrointestinales.
¿Es un problema Sensorial? ¿Es un problema motor?
– Atragantamientos
– Babeo / sialorrea
– Rechinar de dientes
– Habilidades para el manejo de la cuchara inmaduras
– Habilidades para beber en taza inmaduras
– Habilidades de morder y masticar inmaduras
CLAVES DE UN PROBLEMA CLAVES DE UN PROBLEMA MOTOR
SENSORIAL
Rechaza ver el alimento Retraso en el desarrollo de la masticación
Rechaza el olor del alimento Patrón atípico de tránsito del bolo alimenticio / deglución
atípica
Rechaza el sabor Ausencia de masticación: necesitan un imput sensorial a
nivel de la ATM
Dificultades de planificación motora Dificultades de planificación motora
Conciencia oral disminuida
Inatención a la tarea de la
alimentación
Preferencias en la textura de los
alimentos
Una vez que se han detectado problemas en el área de alimentación del niño
debemos plantear una intervención dirigida a implantar hábitos adecuados y
saludables de alimentación.
Es importante destacar lo estrechamente relacionados que están el adecuado
desarrollo de la alimentación con otras habilidades como el lenguaje. Una
alteración en los hábitos de alimentación tiene consecuencias perjudiciales para el
organismo, influyendo a distintos niveles, ya sea biológicos o psicológicos.
La intervención es siempre INDIVIDUALIZADA, teniendo en cuenta las habilidades,
capacidades y necesidades específicas de cada caso. Además de recoger información
a través de entrevistas a la familia, también debemos realizar observaciones directas
de la actividad en sí misma (además de una valoración en nuestro departamento, se
pueden solicitar vídeos a la familia para observar la alimentación en su contexto real).
Es importante dejar claro que no existen pautas ni “recetas milagrosas” con pasos
a seguir que funcionen de igual manera para todos los niños… Lo que existen
son distintos abordajes, que combinan varias disciplinas (terapia ocupacional,
psicología, logopedia) según las necesidades específicas de cada niño.
Antes de establecer un tratamiento se
debe valorar minuciosamente para
determinar qué dificultades manifiesta
(¿Conducta? ¿Dificultades en la
deglución? ¿Control postural?
¿Debilidad en la musculatura
orofacial? ¿Masticación? ¿Problemas
de integración sensorial?) y así poder
plantear unos objetivos de tratamiento
en colaboración con la familia.
**Documento a tener en cuenta para
una valoración exhaustiva
EL ENTORNO
Aunque inicialmente se comience a trabajar en el departamento de
Terapia Ocupacional con el objetivo de controlar la intervención y
modificar gradualmente ciertos aspectos, el objetivo último es
lograr una intervención en el entorno natural ¿y qué es esto?
Pues es donde el niño lleve a cabo la alimentación normalmente (en
el comedor del cole, en la cocina de su casa, en el comedor de su
casa…)
Parece muy obvio, pero es muy común encontrar que los problemas
de alimentación se abordan de manera unilateral en entornos
“demasiado artificiales” como puede ser la sala de terapia
ocupacional o logopedia de un hospital o un centro de atención
temprana…
Lo más importante es ir aportando PAUTAS a los familiares/centros escolares para
favorecer la generalización de los aprendizajes.
EL MOMENTO
Al principio, para no saturar y teniendo en cuenta que posiblemente se disminuya la
cantidad de comida que ingiera el niño elegiremos UN ÚNICO MOMENTO. Siempre
será la misma comida, y nos aseguraremos de tener tiempo suficiente para poder
trabajar los objetivos. Es el niño quien marca el ritmo, y no podemos meter prisa.
Es importante convertir el momento de la comida en agradable y placentero:
postura cómoda, pero adecuada (espalda apoyada, pies en el suelo o apoyo…), no
aumentar el estrés (que sea un lugar tranquilo, y nosotros mostrarnos serenos).
No forzar: cuanto más se fuerce mayor será la negativa. La motivación debe ser
intrínseca (el propio niño debe querer llevar a cabo la actividad), y trataremos de
favorecerlo. Será conveniente que sean ellos los que perciban cierto grado de control
de la actividad.
No mentirles, cumplir siempre las recompensas que se prometen.
Anticipación visual: claves visuales a través de viñetas ayudarán al niño a anticipar el
momento de la alimentación
Puede ser él mismo con ayuda del adulto quien coloque en el panel las viñetas, de esta
manera su implicación es más activa.
El plato debe quedarse vacío: es una ayuda visual que indica que la actividad ha finalizado
* idea* para reforzar si usamos un plato transparente podemos colocar en el fondo un
dibujo/frase (reforzador) que le guste, y le anime a acabarse la comida para ver lo que hay
debajo.
Graduar mucho los cambios para no generar rechazo
Si queremos que un niño que no tolera sólidos comience a hacerlo iremos variando la
textura muy gradualmente, reforzando siempre cada pequeño avance
Tener en cuenta productos de apoyo para la alimentación
Pueden favorecer la autonomía del niño y permitirle mayor control durante la actividad
Los reforzadores debe asociarlos al momento de alimentación
Al inicio reforzar cada conducta positiva (cada mordisco, cada intento). Poco a poco ir
espaciando los refuerzos. Tener en cuenta que el refuerzo debe ser algo MUY deseado por
el niño.