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Drogadicción Tesis 2

Este documento presenta una introducción al tema de la drogadicción en jóvenes y la tendencia al consumo de cocaína. Explica que la drogadicción es una enfermedad crónica caracterizada por el consumo compulsivo e incontrolable de drogas. A nivel mundial, alrededor del 4.3% de la población consume drogas actualmente. En México, la droga de mayor consumo entre adolescentes es la marihuana, aunque se ha visto un incremento en el consumo de cocaína en los últimos años. El documento propone

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Drogadicción Tesis 2

Este documento presenta una introducción al tema de la drogadicción en jóvenes y la tendencia al consumo de cocaína. Explica que la drogadicción es una enfermedad crónica caracterizada por el consumo compulsivo e incontrolable de drogas. A nivel mundial, alrededor del 4.3% de la población consume drogas actualmente. En México, la droga de mayor consumo entre adolescentes es la marihuana, aunque se ha visto un incremento en el consumo de cocaína en los últimos años. El documento propone

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Preparatoria numero 5 del estado

Metodología de la investigación

La drogadicción en jóvenes de todo el mundo, en el ciclo escolar 2021-


2024.

Alumno: Leyber Javier Morales Pérez

Catedrático: Julio César Hernández Maldonado

Grado y grupo: 4°F

i

Índice

• Introducción…………………………………………………………………1

• Planteamiento del problema………………………………….……………..2

• Marco teórico………………….……………………………………………….3

• Metodología de la investigación…………………………………………..4

• Presentación…………………………………………….……………………..5

• Análisis…………………………………………………………………………6

• Consideracion de la cocaína………………………………………………11

• Origen………………………………………………………………………..

• Historia…………………………………………………………………….

• Uso y abuso de la cocaína………………………………………………

• Efectos farmacológicos y daños a la salud…………………………..

• Modelos conceptuales que explican el uso de las drogas………….

• Enfoque de riesgo y protección …………………………………………

• PANORAMA DE CONSUMO DE DROGAS EN MÉXICO

• Encuestas de estudiantes ………………………………………………….

• Tendencia de consumo de cocaína en adolescentes…………………

• Factores asociados al consumo ………………………………………….

• Metodología …………………………………………………………………

• Objetivos ……………………………………………………………………..

• Hipótesis conceptual ………………………………………………………

• Procedimiento………………………………………………………………..

• Propuesta para el análisis de resultados ……………………………….


ii
• Resultados……………………………………………………………………..

• Discusión y conclusiones………………………………………………….

• Nexos…………………………………………………………………..

• Conclusión……………………………………………………………………

• Recomendaciones …………………...................................................

• Bibliografía……………………………………………………………………

iii
Introducción

En cuanto al tema de la drogadicción, ¿qué se entiende por drogadicción? Sabemos que la


drogadicción es una enfermedad crónica que se caracteriza por la búsqueda y el consumo
compulsivo o incontrolable de la droga, en esta tesis hablaremos sobre eso, ¿Por qué las
consumen?, ¿Qué lleva a consumirlas? Etc.

La adicción comienza con el abuso de drogas, pero la adicción no es solamente “mucho uso de
drogas”. Estudios científicos proveen pruebas de que las drogas no solo intervienen con el
funcionamiento normal del cerebro al crear fuertes sentimientos de placer, sino que también tienen
efectos sobre el metabolismo y la actividad del mismo.

Las drogas han estado presentes en todas las culturas y en todas las épocas hoy son más las
personas que consumen drogas, hay más cantidad y más facilidades para conseguirlas.

Cuando se realiza una encuesta y se pregunta por los mayores problemas de la sociedad actual
siempre sale nombrado dentro de los 5 primeros lugares el “problema de drogas. El consumo de
sustancias es cada vez más permisivo, esto hace creer a las personas “que no sucede nada si se
consume”.
El consumo de drogas y los problemas asociados en nuestra sociedad, constituyen actualmente, uno
de los principales problemas de salud pública.

El uso de drogas es un fenómeno global. De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones
Unidas es difícil encontrar un país en el que no se observe, a pesar de que las características del
consumo varían en cada nación (ONU, 2000)

La Organización de las Naciones Unidas estima que alrededor del 4.3 % de la población mundial
mayor de 15 años consume drogas actualmente. Esto significa que cerca de 185 millones de
personas en todo el mundo son usuarias de drogas (CONADIC, Comunicado Día internacional de
la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, 2004).

La globalización ha traído como consecuencia un proceso creciente de diversificación del escenario


de los estupefacientes, así como de las rutas y mecanismos de ingreso a los países.

iv
Los índices de abuso en cada país muestran variaciones en la extensión y el tipo de sustancias
utilizadas, de acuerdo con estadísticas de demanda de tratamiento: en las Américas prevalece el
abuso de cocaína.

En la última década se han registrado progresos muy importantes en materia de educación para la
salud y atención remedial de las principales drogas que generan los problemas sociales y de salud
más graves: la cocaína y la heroína; sustancias a las que se les atribuye en el plano mundial la
mayor parte de la demanda de tratamiento, la hospitalización, las sobredosis, la mortalidad, la
violencia y la participación de la delincuencia organizada.

El abuso de drogas en los años noventa continuó extendiéndose, particularmente en los países
localizados en las principales vías de tráfico de drogas (ONU, 2000). Esta tendencia internacional
se observa también en México, que ha dejado de ser un país de tránsito de drogas para convertirse
en un país consumidor, con altos índices de narcomenudeo, especialmente entre niños y
adolescentes.

El perfil de salud en México ha mostrado modificaciones favorables, sin embargo, la transición que
se experimenta está caracterizada por un traslape entre dos desafíos: el rezago en salud y los riesgos
emergentes; entre estos últimos nos encontramos con el advenimiento cada vez mayor de la
farmacodependencia (Observatorio mexicano en tabaco, alcohol y otras drogas, 2002).

A nivel nacional la Encuesta Nacional de Adicciones (2002) reporta que la droga de mayor
consumo es la mariguana, 2.4 millones de personas la han probado alguna vez en la vida, una razón
de 7.7 hombres consumidores por cada mujer consumidora.

La cocaína ocupa el segundo lugar en las preferencias de la población, el 1.23% de la población la


ha usado. En tanto las drogas con un mayor número de usuarios fuertes son la cocaína, la heroína y
los estimulantes tipo anfetamínico.

Como es bien sabido el problema principal redunda en el involucramiento cada vez mayor de los
niños, mujeres y jóvenes en la experimentación de drogas, en el país 215,634 adolescentes entre 12
y 17 años han usado drogas alguna vez (ENA, 2002). Encuestas realizadas con estudiantes de
diversos estados de la República indican que el alcohol y el tabaco son las drogas de mayor
v
consumo entre la población adolescente, situación preocupante ya que estudios recientes señalan
que el tabaco es la principal droga con la que se inicia el consumo, lo cual incrementa las
probabilidades de usar otras drogas como la mariguana y la cocaína (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas,
México, 20020.

Con respecto al consumo de drogas ilegales, entre los adolescentes se registra un aumento del
consumo de cocaína, metanfetaminas y heroína, aunque la droga de mayor consumo sigue siendo la
mariguana.

Particularmente la cocaína ha mostrado un incremento en los últimos 10 años en los que se ha


quintuplicado la proporción de adolescentes que han experimentado con ella (de 1% en 1991 a
5.2% en el 2000) (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, 2020). De manera general las Encuestas
Nacionales de Adicciones también muestran incrementos significativos en el uso de esta droga de
0.33% en 1988 a 1.44% en el 2000.

Esta problemática también se refleja en la población de usuarios que solicitan atención o que han
tenido problemas legales asociados a su consumo; en el Sistema de Reporte de Información en
Drogas de la Ciudad de México (SRID), se ha visto un incremento del número de usuarios de
drogas que prefieren ahora consumir esta sustancia, que aumentó del 4% de los casos, en 1986, al
39%, en 1997 y 69.2% en 2003, ocupando el primer lugar de consumo de acuerdo a esta fuente de
información (chiapa de corzo, 2021).

Asimismo el Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SISVEA) y estudios realizados en población


estudiantil indican que las preferencias de consumo han cambiado, actualmente la mariguana
(5.8%) y la cocaína (5.2%) son las drogas de mayor consumo, observándose mayores prevalencias
entre los hombres que en las mujeres, así como el uso de nuevas formas de cocaína como el crack,
forma más adictiva y dirigida al mercado de menores recursos (chiapa de corzo, 2021).

Resultado de este panorama es que tanto a nivel nacional como regional el sector salud y educativo
han enfatizado que aunque el problema no es exclusivo de los jóvenes, en términos de políticas
públicas, la juventud y la niñez se ubican como ámbitos fundamentales de sus esfuerzos
preventivos; incluyendo dentro de sus abordajes a quienes son responsables de su formación,
padres de familia y maestros, así como a líderes comunitarios y grupos de pares. La prioridad de
invertir en acciones preventivas ha resultado de la experiencia que ha demostrado que los trastornos
asociados a la farmacodependencia son, en su mayoría, de carácter crónico, irreversible,
vi
incapacitante y letal; con lo cual las enfermedades relacionadas con la drogadicción dan lugar al
deterioro de la calidad de vida de los sujetos y a la pérdida de años potenciales de vida saludable, lo
cual necesariamente se traduce en un elevado costo social y económico. (CONADIC, Comunicado
Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, 2004).

Para el presente trabajo, se plantea conocer de qué forma y en qué medida la influencia de familia,
del grupo de pares y de la autoestima predicen el uso de cocaína entre los estudiantes de educación
media y media superior.

Los objetivos específicos en los que se concentrará el estudio son los siguientes:

1. Establecer la relación que existe entre el consumo de cocaína y el ser hombre o mujer.

2. Establecer la relación que guarda el apoyo familiar y el consumo de cocaína en


adolescentes.

3. Establecer la relación que existe entre la autoestima y el consumo de cocaína en


adolescentes.

4. Establecer la relación que existe entre la influencia de los pares y el consumo de la


cocaína en adolescentes.

Todos ellos permitirán conocer perfiles específicos de cada una de las variables, para distinguir a
los alumnos consumidores de los no consumidores, identificando de esta forma los factores de
riesgo y de protección que distinguen a unos y a otros, lo cual redundará en la generación de
nuevas líneas de investigación así como en la emisión de recomendaciones que

Pueden ser de utilidad a los programas educativos y de promoción de la salud que se desarrollan en
la Secretaría de Educación Pública (SEP) con la comunidad escolar, y así fortalecer el papel
protector que la escuela otorga a los adolescente

vi
i
Planteamiento del problema

¿El consumo de drogas provoca el rechazo social?

Se podría decir que en algunos casos no, porque al consumir drogas no es que provoque el
rechazo social, si el consumidor es uno que consume pero no en exceso podría tener amigos porque
no es en lo principalmente que piensa.

¿El consumo de drogas es un riesgo para la salud?

Sí, porque algunas drogas o a lo mejor todas están hechas totalmente de productos químicos las
cuales no sabes lo que contienen y que productos le meten por eso es que si son dañinas.

¿El consumo de drogas en la adolescencia está relacionado a falta de valores en la familia?

Sí, porque a pesar de eso de falta de valores los jóvenes hacen lo que quieran, se mandan solos
como si ya fueran adultos por eso tienden a consumir drogas porque nadie les dice nada ni platican
con ellos.

¿El consumo de drogas provoca el rechazo de los familiares?

En algunos casos si, y en otros no porque a pesar de que consumen drogas son sus hijos pero aun
así si provoca el rechazo de los familiares.

vi
ii
Marco teórico

La drogadicción es un problema que no puede ser explicado con una sola causa. Son mucho los
factores que intervienen en la aparición y el mantenimiento del trastorno, y es necesario apelar a
ellos sin conocer una importancia mayor a ninguno de ellos. Para describir las causas, centraremos
la investigación en tres grandes causas:

Causas personales: debido al propio individuo, a través de los estudios realizados en este campo,
algunos autores defienden que existen una serie de características de la personalidad que
explicarían el inicio y el mantenimiento del uso de drogas entre las que se destacan: experiencias
negativas y frustrantes actitudes y valores que aprueban el consumo falta de metas a largo plazo
(futuro) y los planes poco realistas problemas de identidad, desconocimiento de los propios valores,
fallas en los procesos de tomas de decisiones, etc.

Causas familiares: entre las más significativas destacan: la falta de dialogo entre padres e hijos,
bien sea por ausencia de los progenitores o por incapacidad, malos tratos y abandonos, falta de
normas claras de convivencia, etc.

Causas sociales: La sociedad también influyen por la facilidad al acceso de las drogas que
encontramos en el Barrio Arriba, es de fácil identificación donde se ubica los vendedores de drogas
y es de fácil conocimiento general los costos de las mismas. Además desde los distintos medios de
comunicación se ofrece sin cesar una imagen distorsionada de la persona.

ix
Metodología de la investigación

La metodología de la investigación es una herramienta en el campo de la investigación, que por su


estructura y contenidos abordan los elementos básicos que guían un proyecto de manera
metodológica y didácticas.

Mediante el presente proyecto se busca obtener resultados existentes basados investigaciones


fundamentales de fuentes primarias y secundarias para poder consolidar la veracidad de la
información expuesta en el mismo. Primeramente se realizó una investigación descriptiva y
explicativa, para poder recopilar la información requerida y de esta manera confirmar el problema
y buscar soluciones que ayuden a disminuir el consumo de drogas en los jóvenes.

Tomando en cuenta las características anteriormente mencionadas podemos decir que esta
investigación es de tipo descriptiva y la información fue obtenida mediante la revisión de textos e
investigaciones.

La metodología cuantitativa está compuesta por el conjunto de métodos y técnicas que intentan
aproximarse al conocimiento de realidad social atreves de la extensión, alcance y significado de los
hechos analizados, a través de los propios sujetos o de sus representaciones sociales.

La investigación cualitativa es el método científico de observación para recopilar datos no


numéricos. Suelen determinar o considerar técnicas cualitativas todas aquellas distintas al
experimento. Es decir, entrevistas, encuestas, grupos de discusión o técnicas de observación y
observación participante.

1.- ¿Alguna vez has consumido droga?

A) Si

B) No

C) Tal vez

x
D) Nunca

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Alguna vez has consumido droga?,
los resultados obtenidos fueron los siguientes: El 80% de los encuestados contesto que “No”,
mientras que el 20% contesto que “Tal vez”.

2.- ¿Te gustaría drogarte enfrente de los demás?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Te gustaría drogarte enfrente de los
demás?, los resultados obtenidos fueron las siguientes: El 60% contesto que “No”, el 20% contesto
que “Nunca” y el otro 20% contesto que “No arriesgarme”.

3.- ¿Cuáles crees tú que son las drogas más consumidas?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Cuáles crees tú que son las drogas
más consumidas?, los resultados obtenidos fueron los siguientes: El 60% de los encuestados
contesto que “Cocaína” el 20% contesto que “Heroína” y el otro 20% contesto que “Marihuana”.

4.- ¿Alguna vez has visto a una persona drogándose?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Alguna vez has visto a una persona
drogándose?, los resultados fueron los siguientes: El 40% de los encuestados contestaron que “Si”
el otro 40% contestaron que “No” y el 20% contestaron que “Tal vez”.

5.- ¿La depresión lleva a consumir drogas?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿La depresión lleva a consumir
drogas?, los resultados fueron los siguientes: El 60% de los encuestados contestaron que “Tal vez”
y el 40% contestaron que “Si”.

6.- ¿Te han ofrecido droga alguna vez?


xi
En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Te han ofrecido droga alguna vez?,
los resultados fueron los siguientes: El 40% de los encuestados contestaron que “No” el 20%
contestaron que “Si” el otro 20% contestaron que “Tal vez” y el otro 20% contestaron que
“Nunca”.

7.- ¿En tu familia se han drogado?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿En tu familia se han drogado?, los
resultados fueron los siguientes: El 80% de los encuestados contestaron que “No” y el 20%
contestaron que “Nunca”.

8.- ¿Serias capas de drogarte?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Serias capas de drogarte?, los
resultados fueron los siguientes: El 80% de los encuestados contestaron que “No” y el 20%
contestaron que “Nunca”.

9.- ¿Consumes droga a la semana?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Consumes droga a la semana?, los
resultados fueron los siguientes: El 60% de los encuestados contestaron que “No” y el 40%
contestaron que “Nunca”.

10.- ¿Te gustaría que tus amigos, vecinos o familiares te ofrezcan cigarros?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Te gustaría que tus amigos, vecinos
o familiares te ofrezcan cigarros?, los resultados fueron los siguientes: El 80% de los encuestados
xi
i
contestaron que “No” y el 20% contestaron que “Nunca”.

11.- ¿Alguna vez has fumado?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Alguna vez has fumado?, los
resultados fueron los siguientes: El 60% de los encuestados contestaron que “No” el 20%
contestaron que “Tal vez” y el otro 20% contestaron que “Nunca”.

12.- ¿Tus amigos se han drogado?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Tus amigos se han drogado?, los
resultados fueron los siguientes: El 80% de los encuestados contestaron que “No” y el 20%
contestaron que “Nunca”.

13.- ¿Por qué crees tú que los jóvenes consumen drogas?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Por qué crees tú que los jóvenes
consumen drogas?, los resultados fueron los siguientes: El 60% de los encuestados contestaron que
“Porque los demás las consumen” y el 40% contestaron que “Curiosidad”.

14.- ¿A qué edad mínima crees tú que los jóvenes consumen drogas?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿A qué edad mínima crees tú que los
jóvenes consumen drogas?, los resultados fueron los siguientes: El 80% de los encuestados
contestaron que “de 15-16 años” y el 20% contestaron que “de 17-18 años”.

15.- ¿Crees tú que las drogas están adulteradas?

En una encuesta realizada en la esc. Preparatoria N.5 del estado, en cuanto al tema de la
xi
ii
drogadicción, los resultados obtenidos en cuanto a la pregunta ¿Crees tú que las drogas están
adulteradas?, los resultados fueron los siguientes: El 60% de los encuestados contestaron que “Si”
y el 40% contestaron que “Algunas”.

1.- ¿Qué es una droga?

-Son sustancias que te producen sensaciones de placer.

2.- ¿Por qué crees tú nos enganchamos en las drogas?

-Porque que hay amistades que nos ofrecen y al ver que él también las consume también las
consumimos y a veces por curiosidad.

3.- ¿Crees tú que Todas las drogas generan tolerancia?

-No, porque al estar consumiendo más y mas no dejas de consumirlas y después ya no son
tolerantes.

4.- ¿Crees tú que Todas las drogas están adulteradas?

-Si, la mayor parte se presentan mezcladas con otros componentes (Adulteradas)

5.- ¿Haz fumado alguna vez?

-Si, algunas veces.

6.- ¿Cuál crees que es la mejor forma de solucionar un problema de adicción?

-Ir a centros de rehabilitación, pláticas, etc.

7.- ¿Cuál crees que es el motivo más común que lleva a una persona a consumir drogas?

-Se podría decir que las formas más comunes son: depresión, curiosidad, porque otras personas las
consumen. Etc.

8.- ¿Es fácil de controlar la cantidad que se consume?

-No, porque entre más se consume más quieres seguir sintiendo esas sensaciones de placer y eso
lleva a consumir más de lo que consumes.

9.- ¿Todo consumo significa un problema?

-No todo consumo de una droga significa un problema. Pero como la adicción a una sustancia es un
proceso el uso inicial puede fácilmente derivar en un abuso.

xi
v
10.- ¿Qué efectos crees tú que se produce cuando falta la droga si hay dependencia?

-Los síntomas de abstinencia pueden presentarse unas pocas horas después del último consumo de
drogas.

AGRADECIMIENTOS

Para la realización de este trabajo, agradecemos el apoyo brindado por el


profesor Julio César de la materia de metodología de la investigación
a través del Proyecto, por su
paciencia y entrega al
compartirnos sus conocimientos
y ayudarnos a lograr concluir con
éxito este trabajo.
al Instituto Nacional de Psiquiatría,
División de Investigaciones Epidemiológicas y Sociales,
a través del Proyecto Número 4316N.

x
v
x
vi
x
vi
RESUMEN

El problema del consumo de drogas se ha acrecentado en los últimos años,


observándose un cambio en la preferencia del uso. De manera particular, la
cocaína ha mostrado un incremento significativo en la última década (1.6% a
5.2%), colocándose entre las tres principales drogas de consumo (mariguana,
cocaína e inhalables). Dicha situación preocupa a padres de familia y
autoridades educativas y de salud; ya que al ser un estimulante del sistema
nervioso central, sus efectos adictivos repercuten directamente en la salud
física y mental de los adolescentes, lo que favorece en mayor medida la
deserción escolar y deteriora las relaciones del individuo con su entorno.

Ante esta problemática, la investigación epidemiológica ha generado modelos


que explican el consumo de drogas, coincidiendo primordialmente en el papel
de la familia, la autoestima y el grupo de pares, lo cual ha permitido
identificar tanto factores de riesgo como de protección, para crear estrategias
de intervención que reduzcan y fortalezcan sus efectos en la persona y la
sociedad.

Bajo este contexto el objetivo del presente estudio es conocer la relación que
guarda el apoyo familiar, la autoestima de los adolescentes y la influencia de
los pares para que se inicien en el consumo de cocaína.

Método
La muestra se extrajo a partir de los registros oficiales de la SEP de las escuelas
públicas y privadas de enseñanza media y media superior, la selección fue de
forma aleatoria en las 16 delegaciones políticas en el Distrito Federal.

El diseño de la muestra fue estratificado, bieptático y por conglomerados


(grupos), en el cual, la variable de estratificación es el tipo de escuela:
secundarias bachilleratos y escuelas técnicas o comerciales a nivel
bachillerato. La unidad de selección en la primera etapa la constituyó las
escuelas y en la segunda, el grupo escolar al interior de éstas.

Participaron 348 grupos escolares, con una media de 35 alumnos por grupo.
Sólo dos escuelas secundarias de las seleccionadas no quisieron participar.

Resultados
En general el nivel de apoyo percibido por los estudiantes es medio y las
puntuaciones en estas escalas son mayores que en las de comunicación. En
cuanto a hostilidad y rechazo, los adolescentes reportan que es bajo el nivel
que se presenta en sus familias. En cuanto a la autoestima se encontraron
menores niveles en los grupos de consumidores de cocaína y de otras drogas,
siendo el grupo de las mujeres el más afectado.
Por último la relación con el grupo de pares indica que el consumo se
favorece cuando este grupo presenta conductas antisociales.

Conclusiones
De acuerdo a los hallazgos expuestos con anterioridad, se concluye que la
familia, el grupo de pares y la autoestima, están vinculados al consumo de
drogas y cocaína. Evidenciar la importancia de ambos padres en la formación
de la autoestima de los hijos, el fortalecer los vínculos de la familia, así como
su influencia en el establecimiento de relaciones positivas con los amigos,
reduce las posibilidades de involucrarse en el consumo de drogas y otras
conductas antisociales.

Finalmente es necesario enfatizar la importancia de que en la escuela y la


familia se realicen intervenciones preventivas desde la niñez. Estas acciones
tienen que estar basadas en evidencias científicas para incidir directamente
en aquellos factores de riesgo que están vinculados significativamente con el
consumo de drogas.

2
3
CAPíTULO 1: CONSIDERACIONES SOBRE LA COCAÍNA

En este capítulo conoceremos el origen e historia de la cocaína, así como sus


mecanismos de acción; además de las repercusiones a la salud que trae
consigo el uso y abuso.

Origen

La cocaína es el principal alcaloide de las hojas del Erythroxylon coca, arbusto


de la familia de las eritroxiláceas, originario de la zona de los Andes
(Colombia, Ecuador, Chile, Argentina, Perú, Bolivia) que crece
fundamentalmente en las regiones cálidas y húmedas, sobre todo en Perú,
Bolivia, Brasil y Chile; también crece espontáneamente en Nueva Granada,
Argentina, Antillas e Isla de Java (introducida por los colonos holandeses) entre
otras regiones.

El arbusto de la coca es una planta leñosa de color pardo-rojizo que alcanza


unos 120 – 160 cm de altura, con hojas verdes, flores blancas y frutos rojizos. Las
hojas tienen forma oval lanceolada, con el borde entero, de unos 4 a 8 cm de
largo por 2 a 4 cm de ancho. Son de color verde intenso en el haz y mate en
el envés, lo más característico son las dos líneas a cada lado del nervio
central y que confluyen en el ápice.

Arbusto de la Coca

4
El cultivo de la hoja de coca resulta rentable, ya que a partir de los tres-cinco
años de su plantación, y en condiciones favorables, un arbusto puede dar
entre 3 y 4 cosechas al año durante 30 ó 40 años.

Tras la recolección, las hojas son desecadas por medio de calor artificial,
controlando la temperatura (la excesiva temperatura o la desecación al sol
disminuyen el contenido en alcaloides). Para evitar las alteraciones en el
contenido de principios activos, se almacenan en lugares secos en cajas de
hojalata.

El contenido en cocaína de las hojas secas de coca es variable según las


zonas de cultivo, entre 5 y 12 g por Kg. de hojas. Se calcula que de una
hectárea de coca se pueden obtener hasta 250 Kg. de hojas, 1.250 gramos de
pasta de coca y 500 gramos de clorhidrato de cocaína.

Los dos países más importantes en el cultivo son Perú y Bolivia, el procesamiento
de la pasta de coca se realiza fundamentalmente en Colombia y Ecuador,
desde donde se exporta a los países consumidores, principalmente en
América del Norte y Europa.

A partir del extracto crudo de la hoja se obtiene el producto purificado,


clorhidrato de cocaína, cuya fórmula química es la siguiente:

Estructura de la Cocaína

Historia

Ya desde los tiempos prehispánicos, los nativos del Perú cultivaban la coca
esto se remonta a 5000 años a. de C. y parece ser que los conquistadores
incas aprendieron de los primitivos habitantes de esta zona la utilidad de
mascar las hojas de coca como un recurso para luchar contra el hambre y la
fatiga, convirtiéndola en su planta divina (Pasantes, 1997).

5
El nombre coca deriva de una palabra de pronunciación similar de origen
aimará, cuyo significado sería “el árbol”. Al parecer, el uso de la coca guarda
relación con la leyenda de Manco Capac, el hijo del Sol, que descendió de los
cielos sobre las aguas del lago Titicaca, para enseñar a los hombres las artes
y la agricultura, y regalarles la coca.

En un primer momento, la categoría de planta sagrada restringió su uso a la


nobleza inca y a la clase sacerdotal, y es posible, aunque está en discusión,
que sólo antes de la llegada de los españoles su consumo se extendió al resto
del pueblo para incrementar la productividad.

Con la dominación española se produjo primero un rechazo eclesiástico de la


planta por considerarla proclive a favorecer las supersticiones de los indios.

Así, a mediados del siglo XVI, cuando su cultivo se hallaba en pleno apogeo,
el segundo concilio de Lima (1577) prohibió expresamente su consumo por
los indígenas. Estas disposiciones no fueron respetadas del todo, ya que
afectaban los intereses de los propietarios españoles, dado que el trabajo
forzado en las minas y plantaciones se solía pagar con hojas de coca.

De cualquier forma el consumo de coca se mantuvo entre los indígenas, hasta


el punto de que la costumbre de masticar el “acullico”, una pequeña bola
formada por la mezcla de hojas de coca, cal y ceniza vegetal, ha perdurado
hasta la actualidad en muchas regiones del antiguo imperio de los incas como
remedio para la fatiga y el intenso frío de los Andes.

En España fue introducida por los conquistadores y utilizada, a finales del


siglo XVI, como medicina y por su supuesta acción afrodisíaca, pero su uso no
se difundió en esa época. La Iglesia Católica, en el ya citado Concilio de Lima,
declaró el uso de la coca como “inútil, pernicioso y verdadero talismán del
diablo” y prohibió la masticación bajo pena de excomunión, que fue
conmutada después.

Desde entonces, el uso de la coca se limitó a las áreas de producción


originales y su uso en Europa fue realmente escaso hasta el siglo XIX, cuando
comenzaron las primeras investigaciones con fines científicos. Koller comenzó
a utilizar cocaína como anestésico local en oftalmología, al comprobar sus
propiedades vasoconstrictoras y anestésicas, lo comunicó en el congreso de
su especialidad en Heidelberg, en 1844.

En 1855, Gaedecke extrajo el alcaloide eritroxilina de las hojas de coca, y en


1860, Niemann aisló por primera vez la sustancia que denominó cocaína.
Hacia mediados del siglo XIX la coca se introdujo en Europa y posteriormente
a Estados Unidos.

6
En 1863, un químico corso, Angelo Mariani, patentó una combinación de vino
y extracto de coca (el vino Mariani) que pronto se convirtió en una de las
bebidas más populares y se le atribuían “excelentes cualidades” (Pasantes,
1997).

A Von Anrep se deben los primeros estudios (hacia 1885) de las acciones
farmacológicas de la cocaína. Los estudios Willstatter, en la primera década
del siglo XX permitieron describir la estructura química de la cocaína.

En los años 1880 el célebre psicoanalista Sigmund Freud se hizo consumidor


de cocaína, parece que por curiosidad científica y probablemente, según
alguno de sus biógrafos como automedicación de sus depresiones y dolores
debidos posiblemente a un cáncer. A Freud se deben también las primeras
descripciones de los efectos tras la toma de la droga, ya que hizo una serie de
experimentos sobre sí mismo en 1894, y mientras desarrollaba su trabajo en
el Hospital de Viena se administraba cocaína anotando sus efectos: “Buen
humor, acompañado de una sensación de seguridad, de posesión de sí
mismo, de fuerza y de aumento de la capacidad para trabajar”.

Además, la utilizó en la desintoxicación de alguno de sus pacientes


morfinómanos. En su principal obra sobre la cocaína (Ubre coca), Freud
aconseja su uso no sólo en el tratamiento de la depresión, sino del
alcoholismo, de la adicción a morfina, del asma y de problemas
gastrointestinales.

Freud utilizó cocaína para tratar la adicción a la morfina de su amigo Von


Fleishl, después de haber leído artículos sobre los resultados favorables de
este tratamiento en algunas publicaciones médicas. Los resultados obtenidos
fueron catastróficos: Von Fleishl acabó no sólo adicto a la cocaína, sino que
padeció el primer caso documentado de psicosis cocaínica.

Durante sus experiencias con cocaína, Freud observó que al aplicarla por vía
oronasal producía insensibilidad en la lengua y la mucosa orofaríngea,
preludio de la utilización clínica como anestésico local.

Uso y Abuso de la cocaína

El uso médico de fármacos es con la finalidad de prevenir o dar tratamiento a


alguna enfermedad en particular. El uso no médico (abuso) de fármacos, es
difícil de establecer la razón de su consumo, aunque se conocen ciertos
factores que llevan a él; tales como: la búsqueda de placer, el alivio de la
tensión o el estrés, para escapar de una realidad agobiante, por presión
social, etc.

7
El abuso de drogas puede entrar en el contexto de la adicción. El abuso de
fármacos es el empleo voluntario o involuntario de sustancias que, no han
sido prescritas por un médico, o que fueron prescritas por un médico pero se
consumen dosis con una frecuencia mayor a la indicada, o la combinación de
drogas con alcohol, o la auto administración de fármacos o, a la suspensión
de un tratamiento antes de que el médico lo haya indicado, o a recetar sin ser
médico.

Estos patrones de abuso de drogas pueden aplicarse a fármacos “legales”


(aprobados por las autoridades médicas y gubernamentales), a drogas ilícitas,
así como a drogas “suaves”, como el café, el tabaco, el alcohol, el chocolate,
el té, la marihuana e incluso la aspirina, o a drogas menos comunes,
consideradas “duras”, como opiáceos, cocaína estimulantes, etc.

Para cumplir con el objetivo de este trabajo únicamente explicaremos lo que


sucede con el abuso de cocaína.

Resulta conveniente saber qué es la cocaína, para poder entender el uso y


abuso de esta droga. La cocaína es considerada como un estimulante mayor,
y representa una de las sustancias de abuso más frecuente junto con las
anfetaminas, también estimulantes. Básicamente hay dos formas químicas de
la cocaína (Figura 1): el clorhidrato de sal y los cristales de cocaína ("freebase").
El clorhidrato de sal, o la forma en polvo de la cocaína, se disuelve en el
agua, y cuando se abusa, puede ser usada en forma intravenosa (en la vena)
o intranasal (por la nariz). El "freebase" se refiere a un compuesto que no ha
sido neutralizado por ácido para producir clorhidrato de sal. La forma
"freebase" de la cocaína se puede fumar, de aquí se deriva la cocaína “crack”,
este término se refiere al sonido crujiente que se escucha cuando se fuma
esta mezcla. La cocaína "crack" se procesa con amonia o bicarbonato de sodio
y agua, y se la calienta para eliminar el clorhidrato. Dado que el "crack" se
fuma, el usuario siente euforia en menos de diez segundos. Debido al efecto
tan rápido, casi inmediato de euforia que produce esta droga, se hizo muy
popular en los años ochenta. Otra razón para su popularidad es que no
cuesta mucho procesarlo ni comprarlo. La duración del efecto de la cocaína es
mucho más breve: su vida media es de aproximadamente 50 minutos, en
comparación con la de las anfetaminas.

Las formas de abuso de cocaína son de gran interés toxicológico, ya que


condicionan la farmacocinética, la actividad farmacológica, la toxicidad y el
grado de adicción a la droga (Tabla 1). Las principales maneras de usar la
cocaína son por vía oral, nasal, intravenosa y fumándola. Al inhalar el polvo
de cocaína a través de la nariz pasa directamente a la sangre a través de las
membranas nasales. La inyección lleva la droga directamente a la sangre
aumentando así su efecto.

8
Cuando se fuma se inhala el vapor o el humo a los pulmones, donde la sangre
lo absorbe a la misma velocidad que cuando se inyecta. También se puede
aplicar a las membranas mucosas. Algunos usuarios combinan el polvo de la
cocaína o "crack" con heroína para crear un "speedball."

El uso de la cocaína fluctúa entre uso casual o uso repetitivo o compulsivo,


con una gran variedad de estilos entre estos dos extremos. No existe una
forma segura para usar la cocaína. Cualquier tipo de uso puede llevar a
absorber cantidades tóxicas de cocaína, lo que puede causar severas
emergencias cardiovasculares o cerebrales que pueden resultar en una
muerte súbita. El uso continuo de la cocaína, en cualquier forma, puede
causar adicción y otras consecuencias negativas a la salud.

Cuadro 1: Formas de Abuso

Tipo de Concentración Vía de Porcentaje Velocidad Con. Duración Desarrollo


sustancia de cocaína admón. en plasma aparición Máx. efectos Dependencia
de los plasma
efectos
Hojas de Mascado, 30-60
0.5-1.5% 20-30% Lenta 60 min. min. NO
coca infusión oral
Clorhid. Tópica:
Relativ. 5-10 30-60 SÍ, LARGO
cocaína ocular, genital
12-75% 20-30% Rápida min. min. PLAZO
intranasal
Clorhid. Parenteral:
cocaína 12-75% endovenosa, 100% Rápida 30-45 10-20 SÍ, CORTO
subcutánea, min. min. PLAZO
intramuscular
Pasta de 40-85% (sulfato Muy 8-10 SÍ, CORTO
Fumada 70-80% seg. 5-10 min.
coca de cocaína) rápida PLAZO
Cocaína 30-80%
Muy 8-10 SÍ, CORTO
base, (alcaloide Inhalada 70-80% 5-10 min.
rápida seg. PLAZO
crack cocaína)

A continuación definiremos otros términos relacionados con el abuso de


drogas, tales como, la dependencia física, la tolerancia, y el síndrome de
abstinencia (o supresión) para facilitar su comprensión (Carlson, 1999).

Las drogas más adictivas son las que tienen unos efectos inmediatos. Las drogas
que generan dependencia refuerzan la conducta de las personas. Las drogas
adictivas tienen efectos reforzantes. Es decir, se activa el mecanismo del
refuerzo.

Esta activación consolida la respuesta que acaba de ser realizada. Si la droga


ha sido administrada por una vía rápida, por ejemplo una inyección o
inhalación, la última respuesta realizada es el acto de administración de la
droga, por lo que esta conducta se verá reforzada. Esta forma de refuerzo es
muy potente e inmediata.

9
El refuerzo más potente se da cuando las drogas provocan cambios
repentinos en la actividad del mecanismo de refuerzo; los cambios lentos son
mucho menos reforzantes y la actividad continuada puede ser, incluso, aversiva.

En cuanto a la dependencia, se puede serlo sin ser adicto; muchos


tratamientos neurológicos o psiquiátricos requieren de la administración
continua de drogas a las que el individuo se hace dependiente, porque sin
ellas las alteraciones reaparecerán.

Se ha definido la dependencia a las drogas como un síndrome (conjunto de


signos y síntomas) en el que el uso de una droga adquiere mayor importancia
que otros actos que el sujeto valoraba más anteriormente.

No siempre la dependencia se acompaña de tolerancia, que es la disminución


del efecto a una droga después de la administración repetida de la misma,
o la necesidad de aumentar la dosis para obtener el mismo efecto,
también como consecuencia de la administración continua del fármaco.

La dependencia física se refiere a un estado fisiológico alterado producido por


la exposición repetida a una droga, que provoca la necesidad de continuar su
administración, con el fin de prevenir la aparición de los signos del síndrome
de abstinencia, los cuales dependen de la droga que se consuma.

En el síndrome de abstinencia ya existen cambios biológicos en los que la


droga se integra al funcionamiento normal del cerebro, también se habla de
un estado de neuroadaptación, para referirse a la dependencia física de las
drogas.

1.1 Efectos farmacológicos y daños a la salud.

Independientemente del procedimiento de administración utilizado, cuando la


cocaína llega al cerebro produce en el sujeto un notable cambio en su estado
de ánimo, caracterizado por un estado eufórico.

Varios tipos de drogas estimulan el Sistema Nerviosa Central y por tanto


activan la conducta. Debido a los efectos que algunas de estas drogas tienen
en los sistemas de reforzamiento del cerebro, las personas tienden a abusar
de ellas, de tal forma que cuando se estimulan ciertas regiones del cerebro se
produce una sensación de placer. Uno de los sistemas neurales que parece
ser más afectado por la cocaína se origina en una región muy profunda del
cerebro llamada el área ventral del tegmento (AVT). Las células nerviosas que
se originan en la AVT se extienden a la región del cerebro conocida
como "nucleus accumbens", una de las áreas claves del cerebro relacionada
con el

10
placer. Por ejemplo, en estudios con animales, todo lo que produce placer,
como el agua, la comida, el sexo, y muchas drogas adictivas, aumenta la
actividad en el "nucleus accumbens".

Los investigadores han descubierto que cuando se está realizando un acto de


placer, las neuronas en el AVT aumentan la cantidad de secreción de la
dopamina en el "nucleus accumbens". En el proceso normal de comunicación,
una neurona segrega dopamina dentro de la sinapsis (pequeña abertura entre
dos neuronas), donde se liga con proteínas específicas (llamadas receptores
de dopamina) en la neurona adyacente y por lo tanto envía una señal a esa
neurona. Las drogas de abuso pueden interferir con este proceso normal de
comunicación. Por ejemplo, los científicos han descubierto que la cocaína
bloquea la eliminación de la dopamina de la sinapsis lo que causa una
acumulación de la misma. Esta acumulación de dopamina causa una
estimulación continua de las neuronas receptoras, lo que probablemente
produce la euforia que reportan los usuarios de la cocaína (NIDA, 2002).

A nivel neuronal los efectos de la cocaína recientemente han sido objeto de


numerosas investigaciones. De ellas se ha concluido que la cocaína actúa
en las sinapsis que utilizan aminas biogénicas (dopamina, norepinefrina y
serotonina [5-HT]), en particular, con un efecto inhibidor muy potente sobre
la recaptura de la dopamina, y en menor medida de la norepinefrina y
la serotonina (Carlson, 1999).

Mecanismo de acción de la Cocaína

11
Los neurotransmisores, luego que han actuado para comunicar las neuronas,
deben ser eliminados de su sitio de acción. Si esto ocurre, el neurotransmisor
sigue actuando, lo que da como resultado una función sostenida de las
sinapsis en las que actúa y, por ende, una hiperfunción de estas sinapsis.
Esto ha dado lugar a que actualmente los investigadores estudien con detalle
la estructura y las características de estos transportadores, con la idea de
sintetizar compuestos que puedan competir con la cocaína, impidiendo su
unión con el transportador, pero que después permitan que el transportador
cumpla con su función natural de eliminar el neurotransmisor de la sinapsis.

Mediante los experimentos de administración en animales, se ha concluido


que las sinapsis cuya función se altera por los efectos de la cocaína parecen
estar localizadas en el sistema límbico. Estas estructuras están relacionadas
con los centros del sueño, el apetito, y con aquellas funciones menos
definidas y relacionadas con patrones emotivos como la autoestima, la
capacidad de comunicación con los demás, o con funciones intelectuales,
como la capacidad de concentración, de atención y de alerta. Además de
estos circuitos, existe también un efecto en vías asociadas con el
movimiento (Carlson, 1999).

Resulta interesante conocer cuáles son los mecanismos de acción de la


cocaína dentro del sistema nervioso para poder desarrollar mejores
tratamientos farmacológicos para la adicción a la cocaína.

Es importante señalar que el abuso de drogas tiene una connotación de


desaprobación social, independientemente de la droga de que se trate o
de la forma de consumo.

12
Efectos en la salud a corto plazo

Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de su


uso y desaparecen en cuestión de minutos u horas. Los que usan la cocaína
en pequeñas cantidades (hasta 100 mg.) generalmente se sienten eufóricos,
energéticos, conversadores y más alertos mentalmente, particularmente con
relación a las sensaciones de la vista, el oído y el tacto. La cocaína también
puede disminuir temporalmente los deseos de comer y dormir. Algunos usuarios
sienten que la droga les ayuda a realizar algunas tareas físicas e intelectuales
más rápido; sin embargo, a otros les produce el efecto opuesto.

La forma en que se administra la cocaína determina el tiempo que dura el


efecto inmediato de euforia. Mientras más rápida es la absorción, más intensa
es la sensación. Pero también, cuanto más rápida sea la absorción, menor es
el tiempo que dura el efecto de la droga.

13
El efecto que produce la inhalación se demora en presentarse y puede durar
de 15 a 30 minutos, mientras que el que se obtiene fumando, puede durar de
5 a 10 minutos.

Los efectos fisiológicos de corto plazo que produce la cocaína son:


contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas, y aumento en
la temperatura corporal, en el ritmo cardíaco y en la tensión arterial. Si se
usan cantidades mayores (varios cientos de miligramos o más) se intensifica el
efecto en el usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más
extravagante, errático y violento. Estos usuarios pueden experimentar tremores,
vértigos, espasmos musculares, paranoia y, con dosis consecutivas, una
reacción tóxica muy similar al envenenamiento por anfetamina.

Algunos usuarios reportan que se sienten intranquilos, irritables y sufren de


ansiedad. En algunas ocasiones raras, la muerte súbita puede ocurrir cuando
se usa la cocaína por primera vez o subsecuentemente sin avisar. Las
muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser ocasionadas por paros
cardiacos o por convulsiones seguidas por un paro respiratorio. Al terminar su
efecto, se produce una situación opuesta. Caracterizada por depresión,
irritabilidad y cansancio. Para continuar un estado eufórico, el individuo
requiere de sucesivas aplicaciones de la droga, en dosis cada vez mayores
(tolerancia).

14
Efectos en la salud a largo plazo

Como ya se mencionó la cocaína es una droga extremadamente adictiva.


Una vez que un individuo prueba la cocaína le es muy difícil predecir o
controlar a que extremo continuará usándola. Se cree que los efectos
adictivos y estimulantes de la cocaína son principalmente el resultado de su
habilidad para impedir la reabsorción de la dopamina por las células
nerviosas. El cerebro emite la dopamina como un sistema de gratificación, y
la misma es directa o indirectamente relacionada a las propiedades de
adicción de todas las principales drogas de abuso.

Se puede desarrollar una tolerancia considerable al efecto de la droga y


muchos adictos reportan que, aunque traten, no obtienen el mismo placer
como cuando la usaron por primera vez. Algunos de los que la usan a menudo
aumentan la dosis para intensificar y prolongar la euforia. Aunque puede
ocurrir una tolerancia al efecto, también los que la usan pueden desarrollar
más sensibilidad a los efectos anestésicos y convulsivos, sin tener que haber
aumentado la dosis. Este aumento en la sensibilidad puede explicar por qué
algunas muertes ocurren después del uso de dosis de cocaína relativamente
pequeñas. Cuando la cocaína se usa repetidamente y en dosis cada vez más
grandes, puede conducir a un estado de irritabilidad, inquietud y paranoi

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Esto puede causar un episodio total de psicosis paranoide en que el individuo
pierde el sentido de la realidad y sufre de alucinaciones auditivas, el cual
hasta el momento, parece ser de larga duración aunque no puede afirmarse si
es irreversible ya que depende de otros factores de personalidad y del
individuo. El consumo en exceso tiene efectos claramente tóxicos que llevan a
estados letárgicos y depresivos permanentes.

Las reacciones adversas al uso de la cocaína fluctúan dependiendo de como


se administra. Por ejemplo, cuando se inhala regularmente puede causar una
pérdida del sentido del olfato, crear hemorragias nasales, problemas al
tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal lo que puede
producir una condición crónica de irritación y secreción de la nariz. Cuando se
ingiere la cocaína puede causar gangrena en los intestinos porque reduce el
flujo de la sangre. Además, las personas que se la inyectan, tienen marcas de
pinchazos, usualmente en los antebrazos. Los que la usan en las venas
también pueden experimentar reacciones alérgicas, ya sea a la droga o a
algunos de los componentes que le agregan a la cocaína en la calle y algunas
veces estas reacciones pueden provocar la muerte. La cocaína tiende a
reducir el consumo de alimentos, por lo tanto, el uso habitual causa la
pérdida de apetito, de peso y la malnutrición.

Las investigaciones han demostrado que existe una interacción


potencialmente peligrosa entre la cocaína y el alcohol. Cuando se usan
conjuntamente, el organismo los convierte en etileno de cocaína. El efecto
del etileno de cocaína en el cerebro es más largo y más tóxico que cuando se
usa la droga por sí sola. Aunque se necesitan más estudios, se debe tomar en
consideración que de las muertes ocasionadas por las drogas, las más
comunes son las ocasionadas por la combinación de la cocaína con el
alcohol.

El consumo de cocaína no solo afecta a la persona que la consume sino que


se van dando una serie de consecuencias en todos los ambientes donde el
sujeto está inmerso, por lo cual se hace indispensable prevenir que más
adolescentes consuman esta droga.

16
CAPÍTULO 2: MODELOS CONCEPTUALES QUE
EXPLICAN EL USO DE DROGAS.

Para comprender con mayor claridad el uso de drogas es necesario conocer


algunos modelos teóricos que lo explican, esto es de utilidad en la
construcción de los programas preventivos. Para efectos del presente trabajo
se explicarán tres de ellos, ya que son los que por sus fundamentos teóricos
brindan una aproximación más integral para conocer y entender el proceso
adictivo en los jóvenes, además fueron tomados en cuenta en la elaboración
del cuestionario y de los programas preventivos derivados de estas
investigaciones.

2.1 Teoría de la socialización primaria de Oetting et al.

Esta teoría ha sido propuesta por Oetting y colaboradores. Su principal


objetivo es tocar aquellos puntos que las otras teorías dejan a un lado.

La teoría centra su interés en las conductas problema. Donde el consumo de


drogas es una de ellas.

Su premisa fundamental es que “aunque la base biológica de la conducta


humana es incuestionable, esencialmente todas las conductas sociales
humanas son aprendidas o tienen componentes principales que son
susceptibles al aprendizaje. Las conductas sociales desviadas, tales como el
uso de drogas, el crimen y la violencia, están entre estas conductas sociales
aprendidas. La desviación no es simplemente una situación defectuosa o
incorrecta que ocurre cuando hay una ruptura en los vínculos y en las normas
sociales que favorecen la convivencia armónica de la sociedad (prosociales).
Tanto las normas prosociales como las desviadas se aprenden del proceso de
socialización primaria (Oetting y Donnermeyer, 1998).

Para estos autores el proceso de socialización es en el que se aprenden


normas y conductas sociales. Cada sociedad va a determinar como se lleva a
cabo la socialización, en nuestra sociedad son responsables de este proceso la
familia, la escuela y el grupo de pares. Es en la interacción entre el individuo
y estas fuentes de socialización primaria los que más influyen las conductas
normativas y desviadas del individuo. Desde la infancia y hasta la adultez
temprana, es el periodo de mayor importancia para la socialización del
individuo; sin embargo el riesgo de aprender normas desviadas se da
principalmente en la adolescencia (Becoña, 2001).

17
La teoría de la socialización primaria se basa en el aprendizaje de normas. La
familia es el primer elemento de socialización para el niño, si en esta hay
problemas, como conductas delictivas, consumo de drogas, conflictos,
agresiones, el niño aprenderá de ella y por tanto, se incrementa la
probabilidad de consumo posterior en el niño o adolescente.

Esta teoría también considera a la escuela como otro elemento de


socialización primaria, y así como hay familias disfuncionales también hay
escuelas que lo son, tienen problemas o reducen la habilidad de aprender o
transmitir normas prosociales.

El grupo de pares es considerado como el tercer elemento de socialización.


Esta teoría distingue varios tipos de pares: pares en general, grupo de pares,
grupo de pares de estilo de vida, cluster de iguales.

La formación de las normas sucederá básicamente en el cluster de iguales


y de manera más indirecta en los otros grupos de pares.

Se define cluster de iguales como las díadas de los mejores amigos, pequeños
grupos de amigos cercanos. Dependiendo de los iguales con normas
prosociales o implicados en conductas desviadas, se va a influir claramente en
la conducta de esa persona.

La selección del grupo de pares puede ser debida a causas externas, aunque
las más importantes serían la similitud en actitudes, habilidades sociales,
intereses y aptitudes. Una vez en el grupo, la similitud entre ellos es lo
característico.

La teoría propone que si los vínculos entre el niño y la familia, y la escuela


son fuertes entonces los niños desarrollarán normas prosociales, si son
débiles, la socialización estará dominada por el grupo de pares.

En cuanto al papel de los rasgos personales afirma que las características


físicas, emocionales y sociales del joven influencian el proceso de
socialización.

Respecto al paso de la socialización primaria al consumo de drogas, esta


teoría indica que esto se puede producir por dos vías:

1) la adicción a las drogas ocurre como un resultado de socialización y


2) por la dependencia de un estilo de vida basado en el consumo de
drogas. En ello incluye el tipo de drogas, su accesibilidad y grado de
aceptación.

18
Dentro de las características de la comunidad se considera todo el ambiente
físico y social en el que el individuo vive.

Así, influyen el vecindario, la ciudad y el área geográfica; el nivel de


urbanización y especialmente, si vive en un área rural o urbana; el tamaño de
la población en la que vive; el tipo de ocupación; el nivel de movilidad que
existe en una población; la distribución que existe en esa población por
edades, desde el nacimiento hasta la vejez con una especial atención al
número de adolescentes, las oportunidades sociales que hay para participar
en distintos grupos sociales, dado que es a través de ellos como se organiza y
gobierna la comunidad; el nivel de pobreza que existe en esa comunidad.

Varias de estas características se asocian a una mayor o menor desviación y,


al mismo tiempo, a un mayor o menor consumo de drogas.

Los medios de comunicación constituyen una fuente se socialización


secundaria y en algunos casos las personas adquieren normas culturales, que
se exponen a través de periódicos, revistas, televisión, videos, libros, discos, etc;
siendo así una exposición masiva que llega a considerarse como una fuente
primaria.

Se le considera una fuente de socialización secundaria que tiene lugar en el


contexto social general. Dada la gran importancia que van adquiriendo los
medios de comunicación, la teoría asume que en ocasiones estos pueden ser
una fuente directa de socialización primaria, como ocurre con los niños
cuando ven caricaturas, películas infantiles o leen cuentos que apoyen las
ideas propias.

Oetting et. al. (1998) analizan el peso de la cultura en relación con el


consumo de drogas. La cultura influencia directamente la socialización del
individuo, la socialización primaria.

La cultura también determina las fuentes de socialización y las normas que se


van a transmitir y a su vez la socialización influencia la cultura, como ocurre
en los cambios de generación en generación. La cultura también determina
las normas para el consumo de las distintas drogas.

Cuando aparecen las subculturas, donde tienen normas específicas o distintas


de la cultura oficial o predominante surge un problema con el abuso de
drogas y constituye un elemento característico de nuestro actual sistema
social.

19
Modelo del desarrollo social de Catalano, Hawkins et al.

Es un modelo que se desprende de la teoría general de la conducta humana


cuyo objetivo es explicar la conducta antisocial a través de la especificación
de relaciones predictivas del desarrollo, dando gran relevancia a los factores
de riesgo y protección (Catalano y Hawkins, 1996).

Su modelo integra aportaciones de otras teorías previas (Cuadro 2) que han


tenido apoyo empírico, como son la teoría del control, la teoría del
aprendizaje social y la teoría de la asociación diferencial, obteniendo con ello
las dos premisas que fundamentan sus bases teóricas:

1) Los seres humanos son buscadores de satisfacción y la conducta humana


depende del interés percibido por la persona sobre sus actos,
2) existe un consenso normativo en la sociedad o lo que es lo mismo unas
“reglas del juego” (Becoña, 2001).

CUADRO 1. Aportaciones teóricas al modelo de desarrollo social

TEORÍA ELEMENTOS QUE APORTA AL MODELO

Identifica los elementos causales de la


Teoría del control conducta antisocial y de la conducta de
ajuste (conformarse).
Identifica los procesos por los que los patrones
Teoría de Aprendizaje Social de ajuste (conformarse) y la conducta
antisocial son extinguidos o mantenidos.
Identifica los caminos causales paralelos pero
Teoría de la asociación diferencial separados para los procesos prosociales y
antisociales.

El modelo del desarrollo social hipotetiza que son similares los procesos de
desarrollo que llevan tanto a la conducta prosocial como a la antisocial
(Catalano y Hawkins, 1996; Weiss, 1985). Asume que la persona pasa por varias
fases a lo largo del curso de su vida.

El objetivo del modelo es explicar y predecir el comienzo, escalada,


mantenimiento, desescalada y abandono o desistir de aquellas conductas que
son de gran preocupación para la sociedad, como la delincuencia y el uso de
drogas ilegales (Catalano y Hawkins, 1996).

Les denomina conducta antisocial porque son vistas fuera del consenso
normativo, fuera de lo que es una conducta social aceptable, o la violación de
los códigos legales, incluyendo aquellos relativos a la edad. Involucra tanto
las ofensas violentas como las no violentas, así como el uso ilegal de drogas.

20
La ventaja de este modelo es que predice tanto la conducta prosocial como la
antisocial, especificando estos procesos tanto en la infancia como en la
adolescencia, así como el mantenimiento o abandono en la adultez.

Da gran relevancia a los factores de riesgo en el desarrollo de la conducta


antisocial, asumiendo que la misma es el resultado de múltiples factores
biológicos, psicológicos y sociales en diferentes dominios sociales, como son
dentro del individuo, en la familia, escuela, grupo de iguales y comunidad.
Para él el abuso de drogas se enmarca en la conducta antisocial.

La importancia para este modelo de los factores de riesgo radica en que


numerosas investigaciones señalan que un amplio grupo de ellos incrementan
la probabilidad de consumo de drogas, de la misma forma que hay
importantes factores de protección que funcionan de modo semejante.

De esta manera, el modelo incorpora tres elementos básicos:


1. La conducta delincuente y el uso de drogas
2. Una perspectiva de desarrollo con submodelos específicos para las
distintas edades (preescolar, escuela elemental (primaria), escuela media y
preparatoria) y
3. Los factores de riesgo y protección para la delincuencia y el uso de
drogas.

Consecuencia de estos elementos, el modelo del desarrollo social parte de


que el niño aprende patrones de conducta social o antisocial, de los agentes
de socialización, como son la familia, la escuela, su grupo religioso, otras
instituciones comunitarias y su grupo de iguales.

De acuerdo con este modelo, los niños se socializan a través de un proceso


que implica cuatro constructos:

a. Oportunidades percibidas para implicarse en actividades e


interacciones con otros (por ejemplo, si le individuo no ve
oportunidades para usar drogas la interacción e implicación no es
posible),
b. Grado de implicación e interacción (por ejemplo, la percepción
del costo personal en términos de sanciones legales),
c. Las habilidades para participar en estas implicaciones e
interacciones y
d. El reforzamiento que ellos perciben como próximo desde la
ejecución en las actividades e interacciones (por ejemplo, el
refuerzo percibido de la conducta antisocial).

21
De este modo, cuando el proceso de socialización es consistente, un vínculo
social se desarrolla entre el individuo y el agente socialización; obteniendo de
acuerdo a lo estrecho de este vínculo un poder reforzante y contenedor de la
conducta futura, inhibiendo de esta forma las conductas desviadas a través
de la internalización de las normas y valores de la unidad socializante.

La conducta antisocial resulta cuando:


1) La socialización prosocial se rompe,
2) Ante la presencia de vínculos prosociales se muestra una ganancia para
la acción ilícita o
3) Un niño está vinculado a una unidad de socialización inmediata (familia,
escuela, comunidad o pares) que tiene creencias o valores antisociales
que lo llevan a creer consistentemente en las normas y valores de estos
grupos (Catalano y Hawkins, 1996).

Como un resultado de lo anterior, el modelo de desarrollo social hipotetiza


tres predictores directos de la conducta antisocial, los esfuerzos percibidos
para la interacción e implicación en conductas seleccionadas antisociales; el
apego y compromiso con líneas de acción y otras personas con conductas
antisociales y las creencias en los valores antisociales.

Finalmente, cabe precisar que no asume que la conducta sea estática, y que
se deba a rasgos genotípicos o de personalidad, dado que la estabilidad
conductual no es tal a lo largo del tiempo, siendo posible que eventos vitales
específicos y el ajuste a contextos sociales cambiantes durante la
adolescencia y la adultez puedan modificar el curso de la conducta antisocial a
lo largo del tiempo. Por ello, hipotetiza que los tipos de eventos y contextos
sociales pueden llevar a la continuidad o al cambio conductual desde periodos
de desarrollo previos.

Enfoque de Riesgo – Protección

El enfoque de riesgo-protección es introducido de la aplicación del método


epidemiológico a los fenómenos sociales, dicho enfoque se centra en la
enfermedad , en el síntoma y en aquellas características que se asocian con
una elevada probabilidad de daño biológico o social; por sus características
ha sido ampliamente utilizado en programas de atención primaria.

El uso tradicional de factores de riesgo ha sido esencialmente biomédico y se


le ha relacionado, en particular, con resultados adversos, mensurables en
términos de mortalidad. Esta concepción no resulta suficiente para interpretar
aspectos del desarrollo humano, ya que el riesgo también se genera en el

22
contexto social y, afortunadamente, la adversidad no siempre se traduce en
mortalidad.

Una aportación significativa a la conceptualización de riesgo la brindó la


epidemiología social y la búsqueda de factores en el ámbito económico,
psicológico y familiar. Eso permitió reconocer la existencia de una trampa
compleja de hechos psico-sociales, algunos de los cuales se asocian con daño
social, y otros sirven de amortiguadores del impacto de éste. Los factores
protectores pueden actuar como escudo para favorecer el desarrollo de seres
humanos que parecían sin esperanzas de superación por su alta exposición a
factores de riesgo (Munist, Santos, Kotliarenco, Suárez, Infante y Grotberg,
1998).

En este contexto la investigación en consumo de sustancias no solo se ha


dirigido a conocer la prevalencia del fenómeno, sino también a indagar sus
diversas consecuencias y los factores asociados. De acuerdo con la
Organización Panamericana de la Salud (1998), un factor de riesgo es
cualquier característica o cualidad de una persona o comunidad que se sabe
va unida a una elevada probabilidad de dañar la salud.

Define a un factor protector como las condiciones o los ambientes capaces de


favorecer el desarrollo de individuos o grupos y, en muchos casos, de reducir
o eliminar los efectos de circunstancias desfavorables (Clayton, 1992). A su
vez, divide los factores de riesgo en externos e internos; los externos se
refieren a condiciones del medio que actúan reduciendo la probabilidad de
daños: familia extendida, apoyo de un adulto significativo, o integración social
y laboral. Los internos se refieren a atributos de la propia persona como la
autoestima, seguridad y confianza de sí mismo, facilidad para comunicarse,
empatía (Cuadro 2).

CUADRO 2: Adolescentes y consumo de drogas

ÁMBITO FACTORES PROTECTORES FACTORES DE RIESGO


Conducta Fuerte capacidad de decisión. Resistencia a la autoridad.
Espiritualidad Fe creciente. Involucrarse en sectas o cultos.
Familia Lazos familiares fuertes. Consumo de drogas en la familia.
Escolaridad Éxito escolar. Deserción escolar.
Pares Rechazo al uso de drogas. Amigos que usan drogas.
Cultura Normas grupales positivas. Normas antisociales.
Economía Empleo estable de los padres. Pobreza crónica.
Fuente: En: Munist, M.; Santos, H.; Kotliarenco, A.; Suárez , N.; Infante, F. y Grotberg, E.; 1998.
Referencia: Losel,F., Bureau International Catholique de l` Enfance. 1994

23
Desde los años ochentas ha existido un interés mayor por tener información
de aquellas personas que desarrollan competencias a pesar de haber sido
criados en condiciones en condiciones adversas, o en circunstancias que
incrementan la probabilidad de presentar patologías mentales o sociales. Así a
este modelo reincorpora un nuevo término en esta área, la resiliencia, tomado
del inglés resilient (Munist, M.; Santos, H.; Kotliarenco, A.; Suárez , N.; Infante, F. y
Grotberg, E.; 1998).

De esta manera el término “resiliente” fue adoptado por las ciencias sociales,
como el adjetivo que reciben aquellas personas, que aún cuando nacieron y
vivieron en condiciones de alto riesgo, se desarrollaron psicológicamente
sanos y socialmente exitosos.

Hawkins, Catalano y Miller (1992), reconocen que el conocimiento actual


sobre los factores de riesgo del abuso de drogas no ofrece una fórmula de
intervención, pero si indican los objetivos de intervención preventiva.

Como un panorama global de lo aquí explicado vemos que el primer modelo


plantea la socialización como un elemento fundamental el cual puede tomar
direcciones opuestas, tanto el consumo como el abstenerse de consumir, todo
dependerá de los elementos que estén presentes o ausentes en ese proceso
de socialización inherente al ser humano.

En cuanto al modelo de desarrollo social de Catalano y Hawkins su virtud


radica en que permite explicar a través de etapas, el proceso desde el inicio
del consumo hasta su fin en el mejor de los casos, constituyendo predictores de
la conducta prosocial y antisocial de acuerdo a las etapas del desarrollo
humano, favoreciendo con ello la anticipación de consecuencias positivas y
negativas para la persona y la sociedad.

El tercer modelo posibilita contar con indicadores susceptibles de medición y


comparación a nivel nacional e internacional, así como conocer de acuerdo a
los factores de riesgo y de protección propios de cada cultura los niveles de
intervención, dando claridad al rumbo que deberán tomar las estrategias de
prevención, tratamiento y rehabilitación.

Finalmente el modelo de Oetting es un modelo que propone incidir


directamente en las fuentes de socialización primaria, mientras que el modelo
de Catalano y Hawkins, es un modelo predictivo en el que explica el inicio y
predice el preservar la conducta o extinguirla, los tres modelos analizan los
factores protectores y los factores de riesgo asociados al consumo de drogas.

24
Los modelos referidos en este capítulo enfatizan la influencia que la
socialización ejerce en el desarrollo de los individuos, orientándolos a la
realización de conductas prosociales o antisociales. Para efectos de la
presente investigación el estudio de la dimensión psicológica de la
socialización resulta imprescindible, de manera particular la influencia del
ambiente familiar, del grupo de pares y la autoestima. Estas variables brindarán
un panorama que enriquezca las explicaciones previas y ofrecerá una visión
integral del consumo de drogas en los adolescentes.

La Familia, la autoestima y el grupo de


pares en el contexto del consumo de
drogas.
Se ha señalado que aunque las características presentes en el momento del
nacimiento y las experiencias sociales vinculadas con la edad desempeñan
ambas papeles en el moldeamiento del desarrollo social, la teoría e
investigación actuales, enfatizan las influencias y experiencias específicas del
contexto como los determinantes primarios. Estos incluyen influencias de la
familia, el grupo de compañeros y cualesquiera subculturas locales
relevantes, así como influencias de la sociedad en su conjunto mediadas a
través de la educación escolar y a través de los programas de noticias y
entretenimiento de los medios masivos de comunicación.

La Familia
De las diversas influencias socializadoras, los padres o tutores ejercen los
efectos más poderosos sobre la mayor parte del desarrollo social de los niños.
Para bien o para mal, actúan como modelos, articulan actitudes y creencias, y
comunican y aplican demandas conductuales, de esta forma los niños
adquieren muchas de sus actitudes y valores más penetrantes. Además, las
creencias y prácticas paternas de crianza de los niños ejercen efectos de largo
alcance en el desarrollo social de los niños (Good y Brophy, 1996).

A este respecto Diana Baumrind (en Santrock, 2002) sostiene que los padres
no deben ser punitivos ni huraños, mas bien, deben desarrollar reglas para
que los niños las cumplan, siendo al mismo tiempo apoyadores y nutridores.
Baumrind opina que los estilos de crianza pueden clasificarse en cuatro tipos
principales:

 El estilo paternal autoritario es restrictivo y punitivo. Los padres autoritarios


exhortan a sus hijos a que los obedezcan y respeten; establecen límites
y controles firmes en sus hijos y permiten muy poco intercambio verbal.
Los hijos de estos padres a menudo se comportan de maneras
socialmente incompetentes. Tienden a mostrarse ansiosos ante las
comparaciones sociales, fracasan al iniciar una actividad y cuentan con
25
destrezas pobres de comunicación.

26
El estilo paternal autoritativo impulsa a los niños a ser independientes,
pero aún impone límites y controles sobre sus acciones, se permite la
negociación verbal y los padres son cálidos y apoyan a los hijos. Los hijos
de estos padres tienden a comportarse socialmente de forma adecuada,
tienden a ser independientes, saben posponer la gratificación, se llevan
bien con sus compañeros y muestran una alta autoestima.
El estilo paternal indiferente es una forma permisiva de ejercer la
paternidad, en la cual los padres no se involucran en la vida de sus hijos.
Los niños de padres indiferentes a menudo se comportan socialmente de
formas inadecuadas. Tienden a tener un pobre autocontrol, no manejan
bien la independencia y no están motivados hacia el logro.
El estilo paternal permisivo es un estilo en el que los padres se encuentran
muy involucrados con sus hijos pero les imponen pocos límites o
restricciones sobre su comportamiento. El resultado real es que estos niños
por lo general, no aprenden a controlar su comportamiento. Este tipo de
padres no toma en cuenta el desarrollo total del niño.

Muchos de los hallazgos sobre la conducta paterna y los efectos en los


niños están organizados alrededor de dos dimensiones importantes de
conducta paterna: amor – hostilidad y restricción – permisividad (Figura 1).

La primera está asociada más de cerca con la autoestimación y orientación


del niño hacia los demás. La segunda dimensión está relacionada más de
cerca con el desarrollo de iniciativa, autonomía y conformidad en los niños.
Las combinaciones de estas conductas paternas predisponen a los niños
hacia patrones de desarrollo social diferentes.

FIGURA 1. RELACIONES ENTRE LAS CONDUCTAS DE LOS PADRES Y LOS RESULTADOS EN LOS NIÑOS
AMOR

Conformismo Adaptación Liderazgo Extroversión


buena Aceptación social Iniciativa Seguridad
Cooperación Creatividad
Dependencia Independencia
Locus de control externo Locus de control interno

RESTRICCIÓNPERMISIVIDAD
InhibiciónInconformismo
Baja autoestimaDelincuencia
Neurosis generalCriminalidad
Hostilidad dirigidaHostilidad dirigida
hacia sí mismohacia los demás

HOSTILIDA
D

27
Debe señalarse que las características del niño enlistadas en la figura 1
tienen mayor probabilidad de desarrollarse cuando los padres o tutores se
comportan de manera consistente en los extremos de las dimensiones
implicadas. La mayoría de los padres no son extremos en ninguna
dimensión, de modo que ejercen influencias menos extremas, aunque en
las direcciones indicadas. Determinar cual patrón de conducta es óptimo
requiere hacer juicios de valor respecto a los resultados deseados en el
niño. Los especialistas en el desarrollo infantil tienden a favorecer una
combinación de mucho amor con un equilibrio entre la restricción y la
permisividad. Consideran que el amor y la aceptación son buenos casi por
completo para los niños, aunque en algún punto el amor puede fundirse en
seducción o conducta afectuosa indeseable, y la aceptación sin templarse
con las expectativas sociales puede conducir a los niños a ser egocéntricos
e indisciplinados.

Por otro lado, la dinámica familiar no es la misma en todas las familias, ya


que esta se encuentra diferenciada por el número de componentes, nivel
cultural y económico. Dulanto (2000) considera que la familia tiene
muchos problemas y dificultades relacionados con la educación y
formación familiar lo que lleva a que atraviese por graves conflictos que
suelen orillarla a crisis. La primera dificultad que se presenta en las
familias con adolescentes es el reajuste emocional en el que
obligadamente entran los hijos por el proceso de maduración emocional,
que los transforma y les separa gradualmente de la familia, como la única
fuente de convivencia e intercambio afectivo.

A este respecto Conger (1980) señala que es durante esta etapa cuando
los padres y los hijos adolescentes deben aprender a establecer nuevas
clases de relaciones mutuas. La adaptación a esta nueva clase de relación
será más difícil para algunos padres – y adolescentes - que para otros. Es
importante recordar que en esta etapa la autoestima es trastocada por los
ajustes globales propios de la adolescencia.

La Autoestima

Hoy en día, la psicología a menudo se refiere al “yo” como el self. Dos


elementos importantes del self son la autoestima y la identidad. En el
presente trabajo profundizaremos en el primer elemento empleando
principalmente la siguiente definición: La autoestima son los pensamientos
y sentimientos de la persona en referencia a sí misma como un objeto
(Rosemberg, 1973).

La autoestima refleja la confianza global del individuo y la satisfacción de


sí mismo.

28
Es en la adolescencia cuando aumentan las exigencias sociales esperando
ciertas conductas como: la definición de su identidad, la adquisición de
autonomía, toma de decisiones asertivas, etc. Estas exigencias generan un
yo ideal muy alto, y a su vez genera una baja autoestima que dificulta
constituir su identidad social y personal. Este yo ideal se convierte
entonces en una amenaza a la autoestima.

Ya que el adolescente refleja en su capacidad intelectual sus actitudes y


muchos de sus valores y creencias que todavía no ha examinado; la tarea
de construir, revisar e integrar estos elementos en un concepto de sí
mismo se convertirá entonces en lo más importante para él.

El concepto que tenga de sí mismo es resultado de las emociones y de los


pensamientos, su afirmación e integración son cruciales para su conducta
personal y social, así intentará lograr un acuerdo entre sí mismo y el
ambiente social.

Horrocks (1986) señala que el Yo es un proceso afectivo-cognoscitivo


mediante el cual el individuo infiere y construye el concepto de sí mismo.
Este concepto se construye principalmente en el aprendizaje porque
implica un conjunto de identidades que se desarrollan a partir de las
experiencias vividas.

Generalmente gran parte de los adolescentes encuentran difícil integrar


este conjunto de identidades para construir su autoconcepto. Algunas
áreas del medio ambiente contribuirán al desarrollo del autoconcepto,
entre estas áreas se encuentran las que se refieren a las relaciones entre
pares, las relaciones con el sexo opuesto, el aspecto físico, la percepción
del rol, el aprendizaje, la aceptación de sí mismo y el desarrollo y
evaluación de los valores. Si en estas interacciones sociales el individuo
descubre que se confirma la percepción de sí mismo, su autoconcepto
permanecerá estable y si no, ocurrirá lo contrario.

Una vez construido su autoconcepto y conformado su identidad surgirá


entonces la autoestimación, es decir, el valor que se confiere a sí mismo.

El origen y el desarrollo de la autoestima es entonces la interacción entre


la personalidad del individuo y sus experiencias sociales. De la misma
forma como U`Ren (En Villa, 1997) apunta, las conductas sociales
resultantes de la autoestimación tienen a la vez una influencia sobre la
personalidad y la efectividad social. Así, el comportamiento de un individuo
en situaciones sociales correlaciona hasta cierto punto con su nivel de
autoestima.

29
Un adolescente que tiene un desarrollo más integral tiende a valorarse
positivamente, es decir, considera tanto sus atributos personales como las
condiciones medioambientales. Cernick y Thompson (En Villa, 1997)
señalan que los adolescentes que reconocen mejor sus virtudes y sus
defectos, presentan un patrón de objetividad, organización, enfoque
positivo y sobre todo una tendencia a emplear los recursos que le provee
el ámbito familiar.

No obstante, cuando estas actitudes son desfavorables tiende a afectarse


la adaptación del adolescente. Para algunos adolescentes la autoestima
baja es algo temporal. Sin embargo, para otros, la baja autoestima se
puede traducir en problemas más serios, una baja autoestima persistente
está ligada al bajo rendimiento, a la depresión, a los desórdenes
alimenticios y a la delincuencia (Harter y Marold, 1992).

También se sabe que las características de la personalidad juegan un papel


muy importante en la salud emocional y tienen además un impacto
diferencial tratándose de hombres y de mujeres.

En términos generales la autoestima en la adolescencia presenta


fluctuaciones causadas por los cambios que experimenta en esta etapa,
que conllevan a una reestructuración de la imagen corporal, su papel
dentro del ámbito familiar, escolar, y social, mismas que se materializarán en
su propia identidad. De mayor importancia resulta el aprendizaje y
formación del autoconcepto en los primeros años de la vida, en los que
como se ha mencionado anteriormente la familia juega un papel
fundamental.

Para Rosemberg (1973) la autoestima es un medio del autoconcepto, es


decir por medio del él, el individuo reconoce sus limitaciones, sus
expectativas de desarrollo y percibe los niveles de autoeficiencia, por
ejemplo, cuando una persona tiene baja autoestima, siente rechazo,
insatisfacción y desprecio hacia sí mismo. Teniendo así una representación
desagradable de sí mismo. La autoimagen se deriva de un grupo de
normas internalizadas individualmente que llegan a formar parte del yo
ideal.

Rosemberg considera las siguientes definiciones referentes a la autoestima:

 “Autoestima alta, es sentirse capaz de mejorar, madurar y lograr


cualquier cosa.”
 “Autoestima baja, es sentir insatisfacción, rechazo y desprecio hacia
sí mismo.”

30
El Grupo de pares

Dentro del desarrollo y formación de los adolescentes, las influencias sociales


tienden a ser consistentes al principio debido a que están confinadas a la
familia inmediata. Sin embargo, conforme los niños encuentran compañeros,
organizaciones escolares y comunitarias e influencias de los medios masivos
de comunicación, se percatan de nuevas posibilidades y de ideas conflictivas.
Si encuentran presiones de socialización consistentes de manera razonable y
se adaptan con facilidad a ellas, entonces es probable que se vuelvan bien
adaptados, es decir, que sus rasgos personales y conducta son satisfactorios
para ellos y para otros, que son significativos en sus vidas (Kagan y Moss, 1962;
en Good y Brophy, 1996). Es probable que experimenten problemas de
adaptación si se sienten confundidos por presiones inconsistentes, por
sentirse incapaces o simplemente no están dispuestos a adaptarse a las
presiones consistentes.

El adolescente se verá llevado por su propio proceso de crecimiento a


distanciarse de su grupo de socialización primaria (la familia), tratando de
probarse a sí mismo que ya es mayor, experimentando aún inseguridad e
inexperiencia, mismas sensaciones comunes en otros individuos de su edad.

Tenemos entonces que el grupo de pares se constituye por personas de la


misma edad o nivel de madurez. La interacción con pares juega un papel
único. De esta forma comienza el proceso que lo llevará a identificarse con
otros en su misma condición. Uniéndose a un grupo de pares, el adolescente
se siente apoyado, comprendido y aceptado, de esta manera adquiere
confianza en sí mismo e intenta lograr un lugar propio e independiente en la
sociedad. Así, la formación de grupos de adolescentes es considerada como
una transición necesaria entre el núcleo familiar y la vida social; siendo una
de las funciones más importantes el proporcionar una fuente de información y
comparación acerca del mundo fuera de la familia.

Considerando los tipos de grupos el adolescente intenta compartir


inquietudes, dudas, ansiedades y proyectos para poder superar los conflictos
que se le presentan y así, las relaciones entre estos grupos serán de diversa
índole, que pueden permitir que sus integrantes se superen y desarrollen sus
potencialidades, o por el contrario dirigir a sus miembros hacia pautas de
conducta que dañan su integridad física, psicológica y/o social.

Es indispensable establecer relaciones adecuadas entre pares para tener un


desarrollo normal (Howens y Tonyan, 2000; Ryan y Patrick, 1996; Rubin, 2000;
en Santrock, 2002).
El aislamiento social, o la inhabilidad para integrarse en la red social, está
relacionada directamente con muchos problemas y desórdenes, tales como, la

31
delincuencia, problemas de alcoholismo y depresión (Kupersmidt y Coie,
1990; en Santrock, 2002).

Los teóricos del desarrollo señalan cuatro tipos de categorías de los pares
(Rubin, Bukowski y Parker, 1998; Wentzal y Asher, 1995; en Santrock, 2002):

 Niños populares
 Niños descuidados
 Niños rechazados
 Niños controversiales

Los niños populares son frecuentemente considerados como los mejores amigos
y rara vez les son antipáticos a sus pares. Los niños populares otorgan
reforzamiento, escuchan con atención, son abiertos a la comunicación con sus
pares, se muestran felices, actúan de manera genuina, son entusiastas, se
preocupan por los demás y confían en sí mismos, sin llegar a ser presumidos
(Hartup, 1983; en Santrock, 2002).
Los niños descuidados rara vez son considerados como los mejores amigos,
pero no les son antipáticos a sus pares.
Los niños rechazados rara vez son considerados el mejor amigo de alguien y
frecuentemente les son antipáticos a sus pares. A menudo presentan
problemas de ajuste más serios que los niños descuidados (Dishion y
Spracklen, 1996; Rubin et all., 2000; en Santrock, 2002). La agresividad,
impulsividad y conducta disruptiva, caracterizan a la mayoría de estos niños,
algunos de ellos en realidad son tímidos.
Los niños controversiales con frecuencia son el mejor amigo de alguien, al
tiempo que sus pares los consideran antipáticos.

Durante la adolescencia algunos de ellos que se integran a ciertos grupos,


muestran lealtad hacia él, ejerciendo una poderosa influencia sobre sus vidas.
Dado que la personalidad del adolescente está en proceso de formación y en
la búsqueda de un equilibrio que le permita resolver sus dudas acerca de
quien es él, es susceptible de ser influenciado por las normas del grupo al que
pertenece o desea pertenecer. Los adolescentes dan mucha más información
personal a sus amigos que niños de menor edad (Buhrmester y Furman, 1987, en
Santrock, 2002). Además los adolescentes afirman que dependen más de sus
amigos que de sus padres para satisfacer sus necesidades de compañía,
autoafirmación e intimidad (Buhrmester y Furman, en prensa, en Santrock,
2002).

Cabe señalar que el impacto de cada una de estas áreas sobre el consumo de
drogas se analizará en el siguiente capítulo.

32
CAPÍTULO 3: PANORAMA DEL CONSUMO
DE DROGAS EN MÉXICO
El consumo de drogas es un problema que ha trascendido diversos límites,
personales, sociales, económicos y políticos, a nivel mundial, hoy en día es difícil
encontrar un país en el que no se observe este fenómeno. Los índices de
abuso en cada país muestran variaciones en la extensión y el tipo de
sustancias utilizadas; de acuerdo con estadísticas de demanda de
tratamiento, en América prevalece el abuso de cocaína (Medina-Mora, 2001).

De manera particular para México, que es un país localizado en las principales


vías de tráfico de drogas, se observa que ha dejado de ser un país de tránsito
de drogas para convertirse en un país consumidor, lo cual ha redundado en la
formación de poderosas redes de narcomenudeo, enfocadas a invadir los
mercados más vulnerables. De ahí la importancia de realizar con periodicidad
estudios que permitan conocer el comportamiento del fenómeno así como sus
variaciones. Para fines de la presente investigación se presentará un
panorama general del consumo de drogas en México, haciendo hincapié en el
comportamiento del consumo de cocaína en adolescentes y en los factores
asociados al mismo.

En México, a partir de la década de los años 70 se establece el estudio


continuo del uso y abuso de drogas, iniciándose las primeras encuestas en
hogares, así como los estudios periódicos en población estudiantil y grupos
vulnerables; posteriormente en la década de los 80 se amplia el Sistema de
Registro de Información en Drogas (SRID) en la Ciudad de México, para incluir
los casos detectados en instituciones de salud y de procuración de justicia.
Durante los años 90 se establece el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de
las Adicciones (SISVEA) y se lleva a cabo un estudio de menores trabajadores
en espacios abiertos en 100 Ciudades. Finalmente al iniciar la primera década
de este siglo se plantea la necesidad de disponer de información actualizada,
sistematizada y obtenida con metodologías comparables, por lo que se crea el
Observatorio Epidemiológico en Drogas (CONADIC, 2002).

33
Encuestas de Estudiantes

De manera sistemática las encuestas en población estudiantil se han realizado


principalmente en la Ciudad de México, lo cual ha permitido mantener un
monitoreo constante del comportamiento del consumo de drogas en esta
población. Desafortunadamente el incremento en el problema ha obligado a
otros estados de la República (Chiapa de corzo y Tuxtla Gutiérrez) a replicar
estos estudios, con la finalidad de ofrecer alternativas de intervención
preventiva y remedial, lo cual finalmente ha redundado en el mejor
conocimiento del comportamiento del fenómeno de la farmacodependencia,
considerando sus particularidades regionales y culturales.

La información referida en la última Encuesta de Consumo de Drogas, Alcohol


y Tabaco en Estudiantes del Distrito Federal; medición otoño 2000, muestra
al igual que la Encuesta Nacional de Adicciones, y las encuestas estatales, que
las drogas de mayor preferencia son el alcohol y el tabaco; seguidas por la
marihuana, la cocaína y los inhlables (tuxtla Gutierrez Chiapas México)
El consumo de tabaco en la vida ha afectado al 50% de los estudiantes y de
manera similar a hombres y mujeres (52.5% y 48.9% respectivamente) el
consumo por nivel educativo, el porcentaje de usuarios activos de nivel
secundaria es bajo (11.7%), en comparación con los de bachillerato (32,9%)
y los de escuelas técnicas (35.3%) (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas , México.

En cuanto a la edad de los adolescentes, se observa que el porcentaje de


consumidores de 14 años o menos, es menor a la mitad de los que tienen 18
años o más. Por nivel educativo, en secundaria el 22.6% de los adolescentes
ha consumido alcohol en el último mes, para las escuelas de educación media
el porcentaje se duplica.

Las colonias Políticas más afectadas por el abuso de bebidas alcohólicas son:
plan Chiapas (26.1%), refugio (25.7%.), Ruiz ferro (25.7%), rivera las
flechas (24.6%), (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México).

La prevalencia total del consumo de drogas ilegales entre los Estudiantes del
Tuxtla Gutiérrez fue del 14.7%, porcentaje mayor al de 1997 en casi un 3%.
Los hombres son el subgrupo que más consume drogas actualmente (6.2%),
en comparación con las mujeres (4.4%). De la población total 10% es usuario
experimental y 4.7% es usuario regular (ha tomado drogas en más de 5
ocasiones) (Tuxtla, et al, 2002). Por nivel educativo, el consumo de
sustancias afecta en mayor medida a los adolescentes de escuelas de
bachillerato técnico (23.1%) que a los de bachillerato (19.9%). En tanto que
en secundaria afecta al 10.5% de los adolescentes (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas)

34
35
En cuanto a la preferencia de consumo por parte de los adolescentes, la
mariguana (5.8%) ocupa el primer lugar, le sigue la cocaína (5.2%), los
tranquilizantes (4.8%) y los inhalables (4.3%), (Tuxtla, et al 2002).

Las prevalencias de consumo de drogas ilegales y médicas “alguna vez en la


vida”, corresponden a las reportadas en la siguiente tabla (Villatoro, op cit.):

CUADRO 1. Consumo general por tipo de droga.

Drogas Ilegales HOMBRE % MUJER % TOTAL %


Inhalables 5.3 3.3 4.3
Mariguana 4.1 1.4 2.7
Cocaína 3.7 1.6 2.6
Crack 2.3 0.8 1.5
Alucinógenos 1.4 0.5 1.0
Heroína 1.2 0.5 0.8
Drogas Médicas 5.2 6.0 5.6
Tranquilizantes 2.8 4.0 3.4
Sedantes 0.7 0.8 0.7
Anfetaminas 2.6 2.2 2.4

De acuerdo a la última encuesta de consumo de drogas en estudiantes, las


delegaciones más afectadas por el uso de mariguana, cocaína, inhalables y
tranquilizantes en la prevalencia del último año, se muestran en el siguiente
cuadro:

CUADRO 2. Índice de consumo de drogas por Delegación Política.

TIPO DE DROGA
Mariguana % Cocaína % Inhalables % Tranquilizantes %
Refugio 5.4% Refugio 4.9% Refugio 4.2% Refugio 5%

Plan Chiapas 5.4% Plan Chiapas 4.4.% Plan Chiapas 4.0% Plan Chiapas 4.4%

Ruiz ferro 5.3% Ruiz ferro 3.7% Ruíz ferro 3.2% Ruiz ferro 3.6%

3.1Otros estados

Ante la necesidad de desarrollar e instrumentar programas locales de


prevención para la disminución del consumo de sustancias, en diversas partes
del país se han llevado a cabo, en un primer momento, diagnósticos
situacionales del consumo de drogas, lo cual ha permitido mantener un
monitoreo más específico del comportamiento del consumo de drogas en la
población estudiantil.

36
Para el presente proyecto, se describirán los resultados de los estudios
realizados con escolares de diferentes niveles educativos. En el caso del
Estado de Tuxtla Gutiérrez, la encuesta se realizó con estudiantes de
Educación Secundaria, los principales hallazgos revelan un aumento de
consumo de la cocaína, las metanfetaminas y la heroína; observándose un
consumo mayor entre los hombres, mismo que se incrementa conforme la
edad.

Adicionalmente el estudio muestra un perfil en el que identifica que los


usuarios de drogas presentan baja competencia social, más trastornos
psicopatológicos y de la conducta; tienen un uso inadecuado de su tiempo,
menor adherencia a la escuela y se vinculan en mayor medida con redes
sociales disfuncionales, lo cual sienta un precedente para la instrumentación
de estrategias preventivas específicas (Díaz, Arrellanes y Martínez, 2002.)

El consumo de drogas en estudiantes de bachillerato del estado de Chiapas,


muestra que las drogas de mayor consumo son la mariguana (6.2%), la
cocaína (5.0%) y los tranquilizantes. Al desglosar los resultados por sexo, los
hombres muestran prevalencias mayores en todos los casos que las mujeres.
Un dato relevante y de suma importancia para la realización de
intervenciones preventivas es que los estudiantes están iniciando el consumo
en edades más tempranas, lo cual indica la necesidad de proteger a los
estudiantes desde la educación primaria (Martínez, Garfías, Cíntora, Villatoro y
Medina- Mora, 2002.)

Los resultados obtenidos de la aplicación de la encuesta en estudiantes de


educación media y media superior de la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, indican
que las drogas de mayor consumo son los tranquilizantes, la mariguana y la
cocaína (Cuadro 3) y que las mayores prevalencias (alguna vez en la vida) de
consumo de cualquier droga se encuentran en los escolares de nivel
preparatoria (13.8% y secundaria 9.5%,)(Cuadro 4) (tuxtla Gutierrez Chiapas
México, 2002).

CUADRO 3. Preferencias de consumo por tipo de droga y escolaridad en Tuxtla Gutiérrez

1. Las prevalencias que se reportan corresponden a las tres principales drogas de consumo entre
estudiantes “alguna Secundarias
vez en la vida” Preparatorias
Tipo de droga % Hombre % Mujer Tipo de droga % Hombre % Mujer
Mariguana 3.8 Mariguana 6.6 2.1
Inhalables 3.8 3 Cocaína 5.1
Tranquilizantes 2.9 4.4 Tranquilizantes 6.2
Anfetaminas 2.4 Anfetaminas 3.9 3.2

37
CUADRO 4. Consumo global de drogas en estudiantes de secundaria y preparatoria de Tuxtla
Gutiérrez

Secundarias Preparatorias
Prevalencias
% Hombre % Mujer % Total % Hombre % Mujer % Total
“Alguna vez en la vida”
Cualquier droga 10.2 8.8 9.5 15.6 12.5 13.8
Cualquier droga ilegal 7.3 4.3 5.7 11.2 5.2 7.8
Cualquier droga médica 5.3 6.1 5.7 7.2 9.0 8.2

Finalmente en el estudio realizado en Ciudad Guzmán, Jalisco con estudiantes


de educación secundaria se encontró que la mayoría de sus adolescentes
comienzan a experimentar con drogas y el efecto que este consumo ha tenido
en su esfera social, interpersonal y personal es mínimo. Además, en esta
población también se presenta un patrón similar de consumo, en donde las
drogas de preferencia son la mariguana, los tranquilizantes y los
estimulantes, siendo la edad de inicio reportada por los alumnos 12.6 años.

De manera general los resultados de las encuestas aplicadas en Chiapa de


corzo, y Tuxtla Gutiérrez, revelan que las drogas de mayor consumo entre la
población estudiantil rural cada vez se está n acercando más a la urbana, ya
que se ha observado un incremento paulatino del uso de drogas, con un
patrón de consumo principalmente experimental; en donde los hombres
siguen presentando los índices más altos de consumo, aunque las mujeres
cada vez están más cerca de igualarlos.

Tendencias del Consumo de Cocaína en Adolescentes

De manera particular y para fines específicos de la presente investigación es


importante comentar que en el ámbito nacional, el consumo de cocaína ha
sido el responsable del incremento del abuso de sustancias, fenómeno que se
refleja en todos los sistemas de información disponibles. Las Encuestas
Nacionales de Adicciones muestran incrementos de 0.33, 0.56, 1.45% (ENA,
1988,1993 y 1998). El sistema de Reporte de Información en Drogas de la
Ciudad de México (SRID), refleja un incremento del número de usuarios de
drogas que prefieren ahora consumir esta sustancia, que aumentó del 4% de
los casos, en 1986, al 39%, en 1997 y 67% en 1998, ocupando el primer lugar de
consumo de acuerdo a esta fuente de información.

Por otro lado el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones, ha


reportado igualmente un incremento significativo de consumidores de
cocaína, dato aún más importante es que en 1991 el 5% de los usuarios

38
iniciaron el consumo de drogas con la cocaína, proporción que sube a 16% en
1997 (Tapia, Kuri, Cravioto, 1998).

Datos referidos por los estudios realizados en población estudiantil de


educación media y media superior, revelan que las preferencias de consumo,
por tipo de droga, han cambiado de manera que actualmente, la mariguana
y la cocaína son las drogas de mayor consumo.

Entre 1975 y 1978, las sustancias más utilizadas entre los estudiantes fueron
la mariguana, los inhalables y las anfetaminas, sin embargo, a partir de 1978,
los inhalables se convirtieron en la de mayor uso. No es sino hasta la década
de los 90 que la cocaína se reporta como una de las principales drogas de
consumo en escolares (Gráfica 1), apareciendo los primeros usuarios
experimentales de crack, poco difundido hasta entonces. El consumo de
cocaína se mantiene constante hasta 1993, triplicándose para el año 2000 la
proporción de adolescentes que han experimentado con ella (de 1.6% a
5.2%). En especial en el consumo relativo al último año, se encontró que en
las tendencias de consumo por sexo, aumentó la proporción de hombres que
consumen cocaína de 1% en 1993 a 4.4% en el 2000 (Villatoro op cit.).
Aunado a lo anterior a finales del milenio se extienden en el mercado nacional
nuevas formas de cocaína como el crack y el speedball formas más adictivas y
dirigidas al mercado de menores recursos.

Gráfica 1: Tendencias del consumo de Cocaína

5 5.2

4 3.9

2
1.6 1.6
1 0.9 1
0.5 0.5 0.7
0
1976 1978 1980 1986 1989 1991 1993 1997 2000

39
Por nivel escolar se tienen datos de que la mayor prevalencia de consumo de
cocaína y crack corresponde a los Bachilleratos técnicos (11.1% y 3.7%
respectivamente), seguidos por los Bachilleratos (7.8% y 3.1%) y las Secundarias
(2.7% y 1.5%).

Existe otra población afectada por el uso de sustancias psicoactivas que se


refiere a aquellas que por sus características se encuentran más vulnerables a
incidir en procesos adictivos consecuencia del entorno sociocultural en el que
están inmersos, nos referimos a los menores infractores y a los niños y
jóvenes que trabajan. De los primeros el Consejo Tutelar de Menores informa
que de los menores infractores que reportaron usar habitualmente drogas (35%),
el mayor porcentaje correspondía al consumo principalmente mariguana y
cocaína (19%) (Observatorio Mexicano en tabaco, alcohol y drogas, 2002).

Estos datos no son muy disímiles de los encontrados en aquellos niños y jóvenes
que trabajan, las prevalencias de consumo para esta población son mayores
para los inhalables, seguidos por la mariguana y en tercer lugar el uso de
cocaína, especialmente alto entre aquellos menores que trabajan en la calle
(18.9% y 17.4% para hombres y mujeres respectivamente) (DIF/UNICEF). A
pesar de este último lugar, los porcentajes son mucho mayores que los reportados
por las encuestas de estudiantes, lo cual concuerda con lo reportado por
Villatoro y cols., (2001), al afirmar que los mayores porcentajes de consumo de
drogas se encuentran entre aquellos estudiantes que no asistieron el año
anterior a la encuesta a la escuela, y en aquellos que trabajaron medio
tiempo, de esta manera se evidencia el importante rol de la escuela como
factor protector.

Con todos estos elementos podemos observar las variaciones tan importantes
que ha mostrado el consumo de drogas a partir de la década de los 70. En los
primeros estudios prevalecía el consumo de inhalables entre los menores y de
mariguana entre los jóvenes y algunos grupos de población adulta, ahora se
suma un consumo cada vez mayor de cocaína que ha llegado a los niños y a
los sectores pobres de la población (Medina-Mora, 2001), a pesar de la alta
percepción de riesgo reportada por los estudiantes (81.8%).

Factores asociados al consumo de drogas

La niñez y la adolescencia son etapas críticas en el desarrollo, crecimiento y


maduración de una persona, sabemos que son momentos cruciales en los que
se adquiere gran parte de los valores, hábitos y habilidades, que en el
presente y en el futuro fungirán como herramientas que permitirán enfrentar
diversas situaciones en la que se deberán tomar las mejores decisiones.

40
De manera particular la adolescencia es considerada la etapa más vulnerable
ya que surge una crisis de identidad en los adolescentes que los enfrenta a sí
mismos, a las demandas familiares y de la sociedad, produciendo gran
ansiedad, rabia y confusión; sentimientos que en ocasiones no puede afrontar
debido a diferentes factores lo cual facilita el involucramiento en diversas
situaciones de riesgo. En este sentido, se ha demostrado que la presencia de
ciertos factores a los cuales está expuesto el sujeto pueden relacionarse
directamente con uso o abuso de drogas, el hecho de que el comienzo del uso
de sustancias psicoactivas ocurra en mayor medida durante la adolescencia y
juventud temprana se explica también como un proceso de aprendizaje social,
vinculado con la propia dinámica cultural, donde las características del
individuo y las de la sustancia determinan la interacción que consolida ese
aprendizaje (Kumate, 2002).

La decisión de un adolescente de probar alguna droga, continuar usándola


después de haber experimentado sus efectos y eventualmente desarrollar
dependencia, está influida por una serie de factores en el individuo y en el
contexto en que se desarrolla. Existen factores de riesgo y factores de
protección que incrementan y reducen respectivamente la posibilidad de
involucrarse en un proceso adictivo.

Los factores de riesgo pueden dividirse de acuerdo a los diversos dominios en


los que interactúan cotidianamente los adolescentes: Individual (como la
conducta desviada, baja autoestima, trastorno emocional), Familiar (violencia
familiar, prácticas ineficaces de la paternidad, convivencia con padres
alcohólicos), Escolar (fracaso escolar), Grupo de amigos (amigos usuarios de
drogas, influencia de la interacción social, la pertenencia al grupo, presión de
los amigos), Comunidad (alta disponibilidad de sustancias, tolerancia social
hacia el consumo) (Flay y Petraitis, 1991; Hawkins, Catalano, y Miller, 1992;
Medina- Mora y cols., 2002).

Paralelamente a los factores de riesgo y dentro de los mismos dominios


existen factores de protección que balancean y contrarrestan el impacto de
los primeros, protegiendo a los individuos de consumir drogas; como por
ejemplo poseer una autoestima sana, una personalidad orientada a la
evitación de riesgos, la convivencia con padres capaces de cubrir las
necesidades afectivas de los menores, el apego escolar, amigos poco
tolerantes hacia el consumo , el pertenecer a redes de apoyo social, entre
otros.

Para efectos de la presente investigación nos centraremos en aquellos


factores de riesgo y de protección que dentro del ámbito individual, familiar y
con el grupo de amigos facilitan el uso y/o abuso de la cocaína.

41
Personal

Dentro del dominio individual se ha reportado una alta probabilidad de


iniciarse en el consumo de drogas cuando los adolescentes tienen baja
autoestima, bajo nivel de aspiración, apatía, pesimismo, bajo control personal
y conductas poco convencionales (Dembo, Williams, Wothke y Schmeider,
1994, en Rivera, Villatoro, Fleiz, Medina-Mora, Jiménez, 1995).

La posesión de una autoestima saludable es de innegable valor, para afrontar


situaciones de riesgo y tomar decisiones asertivas, un estudio realizado por
Berenzon, González y Jiménez (1997), revela la importancia que en la
autoestima de los adolescentes tiene el que su papá y su mamá sean
afectuosos y establezcan una comunicación clara y abierta.

Adicionalmente, los jóvenes que deciden experimentar con sustancias


presentan un índice significativamente mayor de problemas emocionales, los
índices de manifestación de los síntomas aumentan dos veces con variaciones
entre el 9% y el 18% (Medina-Mora y cols. 1995). Relacionado con este aspecto
el intento suicida y la depresión en los escolares se ha convertido en un
problema preocupante que está afectando principalmente a las mujeres;
resultados del estudio de adolescentes sobre el consumo de drogas realizado
por Villatoro y cols. (2001) revelan que 3.5% de los hombres y 13.8% de las
mujeres de educación secundaria ha intentado suicidarse, cifra que se
incrementa en bachillerato y bachillerato técnico (Cuadro 5). Es de llamar la
atención que los principales motivos por los que lo intentaron tienen que ver
con problemas familiares, incomprensión, falta de cariño y sentimientos de
tristeza y depresión. Con respecto estos últimos, García (2002), encontró que
a mayor depresión es más factible que un adolescente se inicie en el consumo
de drogas, siendo el nivel de riesgo 1.4 veces más alto que en los estudiantes
que no presentan síntomas de depresión.

Cuadro 5. Intento Suicida en adolescentes de Educación Media y Media Superior

Sexo
Nivel Educativo Hombres % Mujeres %
Secundaria 3.5 13.8
Bachillerato 4.1 17.0
Bachillerato Técnico 5.5 16.9

Al intentar identificar cuáles son los predictores más importantes del consumo
de drogas (inicio, uso continuado y abuso), en población estudiantil del país,
Villatoro, Medina-Mora, Fleiz, y cols. 1996) encontraron que el haber sido
abusado sexualmente es uno de los principales predictores del “abuso” de
drogas.

42
En la última encuesta realizada con estudiantes en la que se midió este
aspecto (1999) el 4.1% de los hombres y el 3.4% de las mujeres que cursaban la
secundaria fueron víctimas de abuso sexual; la persona que perpetró el acto
en el caso de los hombres fue la novia y en las mujeres algún familiar; para el
nivel de bachillerato este porcentaje incrementa a 6.1% en los hombres y a
7.2% en las mujeres. Los adolescentes mencionan principalmente que la
persona que abusó sexualmente de ellos (perpetrador), es un amigo(a) o
conocido(a) en el caso de los hombres, o el novio en el caso de las mujeres.

Finalmente otro factor importante que esta asociado con el uso de drogas es
el participar en actos antisociales, que incluyen dos áreas: robos y violencia
por una parte y comportamientos de consecuencias más graves por otra.
Investigaciones realizadas con estudiantes del Distrito Federal a este respecto
informan que 21% de ellos cometió al menos una conducta antisocial, de los
cuales el 20.5% cometieron actos relacionados con la primer área y 2.6% se
involucraron en actos con consecuencias más graves, de ahí que las
principales conductas desviadas realizadas por los adolescentes sean: tomar
parte en riñas o peleas, golpear o dañar un objeto, tomar una mercancía sin
pagarla y tomar dinero o cosas con valor de $50 pesos, estos actos varían en
jerarquía de acuerdo a los niveles educativos y se puede observar un claro
incremento conforme ascienden en grado de estudios, así como en relación
con el sexo los hombres son quienes cometen más actos, en cualquiera de las
áreas que las mujeres.

Familiar

Las relaciones familiares juegan un papel importante en el desarrollo del


individuo, diversos estudios señalan que la familia es la unidad básica de
cohesión en la sociedad mexicana, constituyendo un apoyo importante para
que el adolescente enfrente situaciones sociales y logre su autonomía dentro
del propio grupo familiar, siendo esta una red de apoyo afectivo significativo
para los jóvenes. El mexicano se siente seguro como miembro de su familia en la
que todos sus integrantes tratan de ayudarse unos a otros.

Los estudios de los efectos de la familia sobre el consumo de drogas han


arrojado diversos hallazgos. En términos generales un consumo en la familia
predice el consumo en el adolescente, ya que se asume que la disponibilidad
en la familia y el modelamiento incrementan la probabilidad de que el
adolescente se vea involucrado en el consumo (Hawkins, Catalana y
Miller,1992), de manera particular en estudios realizados con estudiantes se
encontró que si alguno de sus familiares consumen drogas, el riesgo es

43
veces mayor que en aquellos en los que sus familiares no consumen algún
narcótico.

A lo largo de la última década diversos estudios epidemiológicos han


destacado el riesgo que es para los adolescentes convivir en un entorno en
donde algún miembro de la familia consuma regularmente alguna droga,
Medina Mora y cols. (1995) encontraron que el consumo eventual en
familiares es un factor de peso para diferenciar a experimentadores de
usuarios regulares; a juicio de los estudiantes tres veces más padres y dos
veces más madres de los usuarios regulares consumen drogas.

Por lo que respecta a la interacción, los hallazgos muestran que la baja


satisfacción con la familia, las presiones familiares para que el adolescente
estudie, familias altamente punitivas o con poco cuidado hacia sus hijos, la
baja comunicación entre sus miembros, la percepción negativa de los padres
entre otras muchas variables, se relacionan con el consumo de sustancias.

Ante este panorama resulta alentador que los resultados del estudio realizado
por los autores previamente citados indican lo importante que resulta la
convivencia familiar, el establecimiento de un clima agradable en la
interacción familiar, y el facilitar una comunicación fluida y cálida, como
elementos que protegen a los miembros jóvenes de la familia ante conductas
de riesgo como lo es el consumo de drogas.

Grupo de amigos

Al comienzo de la pubertad la vida del niño todavía está centrada en la


familia, en contraste durante la adolescencia hay que hallar una identidad
individual fuera de ella, misma que se encuentra en el grupo más cercano de
pares de los adolescentes, es decir sus amigos, quienes constituyen su punto
de referencia más importante, pues es en ese grupo en donde demuestra su
independencia y las necesidades no cubiertas en casa, para satisfacer dichas
carencias se reúnen en grupos en los que se comparten actitudes, valores y
conductas similares para poder crear esa pertenencia, disminuye la
orientación centrada en la familia, y comienza la asimilación de los valores y
juicios morales del grupo de pares (Caplan, Lebovici, Comp., 1973;
Borges,1993).

Diversas investigaciones han puesto de manifiesto la correlación existente


entre el consumo de drogas y el tener amigos consumidores y tolerantes

En un estudio realizado por Villatoro y cols. (1996) se encontró que si un


estudiante tiene amigos que consuman drogas tiene un riesgo 1.22 veces
mayor de consumir drogas que aquellos estudiantes que no tienen amigos
que las consuman. Asimismo datos de la encuesta de estudiantes (medición
otoño del 2000) sobre consumo de drogas, reportan que un 18.4% de
adolescentes mencionan que su mejor amigo consume drogas, así como que

44
en la mayoría de los casos un amigo fue quien les proporcionó la droga por
primera vez; finalmente cabe destacar que los amigos son para mujeres y
hombres, la primera y la segunda fuente de apoyo respectivamente cuando
tienen un problema, lo cual explica en gran medida la marcada influencia de
los amigos en la toma de decisiones de los adolescentes, y enfatiza la
importancia de brindarles herramientas que les permitan desarrollar un
pensamiento crítico que los conlleve al alejamiento de situaciones riesgosas y al
mejor discernimiento en la toma de decisiones.

Como es posible observar, el panorama de consumo de drogas entre


adolescentes no es muy alentador, pues a través de los diversos resultados aquí
expuestos, se muestran las repercusiones del infiltramiento del
narcomenudeo en estudiantes. Resultado de ello, durante las últimas tres
décadas el consumo de drogas ha ido en creciente ascenso y con marcadas
variaciones referentes al tipo de sustancia que se consume, imponiéndose en
nuestros días el uso de mariguana y cocaína.

De forma paralela a estos hallazgos, encontramos la importancia de revestir


al adolescente desde la infancia de situaciones protectoras que reduzcan las
probabilidades de involucrarse en conductas de riesgo; resaltando la
influencia de los amigos, y especialmente el papel de la familia como primer
agente de socialización y transmisor de valores, habilidades y actitudes, así
como institución responsable en gran medida de la formación y desarrollo de
una autoestima sana, todos ellos elementos mediante los cuales los
adolescentes puedan ser capaces de integrarse exitosamente a una sociedad
que exigirá de ellos adaptarse y responder asertivamente a las pruebas que
día a día afrontará tanto en casa, como en la escuela, con los amigos y en la
comunidad.

45
CAPÍTULO 4: METODOLOGÍA
El estudio se tomó de la Encuesta realizada en la Ciudad de México sobre el
consumo de drogas, alcohol y tabaco en estudiantes de enseñanza media y
media superior (medición otoño, 2003), realizada por la Secretaría de Salud
por medio del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente (INPRF)
y la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Dirección de Salud
Escolar, (Villatoro, Medina-Mora, Amador, Bermúdez, Hernández, Fleiz, Gutiérrez
y Ramos, 2004).

Objetivo General:

Conocer la relación que guarda el apoyo familiar, la autoestima de los


adolescentes y la influencia de los pares para que se inicien en el consumo de
cocaína.

Objetivos Específicos:
Establecer la relación que existe entre el consumo de cocaína y el ser hombre
o mujer.

Establecer la relación que guarda el apoyo familiar y el consumo de cocaína


en adolescentes.

Establecer la relación que existe entre la autoestima y el consumo de


cocaína en adolescentes.

Establecer la relación que existe entre la influencia de los pares y el


consumo de la cocaína en adolescentes.

Hipótesis conceptual:

La hipótesis central del presente estudio, es que se espera que exista una
relación entre la influencia de la familia, de los grupos de pares y del nivel
autoestima, en el uso de cocaína en los estudiantes de educación media y
media superior (Oetting, Donnermeyer, Delfenbacher, Trimble, Beauvais, 1998;
Villatoro, Medina-Mora, Juárez, Rojas, Carreño y Berenzon, 1998).

Variables

Definición conceptual de variables Variable

dependiente

46
 Consumo de cocaína: Se refiere a la administración por parte de un
individuo de la sustancia estimulante del sistema nervioso central
obtenida de la hoja de coca y procesada para su consumo en
diferentes presentaciones (polvo, piedra, líquida).

Variables independientes
 Ambiente familiar: La familia es considerada la estructura básica de
toda sociedad, dentro de la cual se da la socialización inicial del
individuo. Entre sus miembros y el nivel de integración logrado entre
ellos. En este caso, el interés radica en la percepción que de estos
tres procesos tiene el adolescente.

a. La comunicación familiar. Se refiere al grado en que el


adolescente percibe el intercambio de información entre los
miembros de su familia. Dicha información abarca la narración
de eventos cotidianos, problemas comunes, situaciones
personales o íntimas, etc.

b. Apoyo familiar. Se refiere a la percepción que tiene el


adolescente sobre la ayuda que brinda la familia para
solucionar los problemas propios o comunes de la familia, así
como la ayuda que él proporciona a los miembros que tienen
problemas.

c. Hostilidad y rechazo. Se refiere al grado de fricción y


alejamiento que hay entre los miembros de la familia, que se
caracteriza por los bajos niveles de colaboración y
entendimiento entre todos sus integrantes.

 Autoestima: Son los pensamientos y sentimientos de la persona en


referencia a sí misma como un objeto (Rosemberg, 1973).

 Grupo de pares: Se define como las díadas de los mejores amigos o


pequeños grupos de amigos cercanos, en los que dependiendo de
los iguales con normas prosociales o implicados en conductas
desviadas, van a influir claramente en la conducta de esa persona
(Oetting, Donnermeyer, Delfenbacher, Trimble, Beauvais, 1998).

Variables sociodemográficas

 Sexo: Se refiere al sexo biológico considerado como la “condición


orgánica que distingue a las personas en hombres y mujeres
(Censo, 1990).

47
 Edad: Periodo entre la fecha de nacimiento y la fecha del último
cumpleaños del sujeto (Censo, 1990).

4.1.2 Definición operacional de las

variables Variable dependiente


 Consumo de cocaína: Se definirá en torno a las preguntas que
valoran el uso experimental (1 a 5 veces), el uso regular (6 o más
veces) y el no uso de la cocaína en adolescentes, de acuerdo a las
prevalencias (total, último año, último mes y alguna vez en la vida)
obtenidas en la medición.

Variables independientes
 Ambiente familiar: Se obtendrá a través de la escala original incluida
en el cuestionario. Esta escala evalúa la comunicación, el apoyo, la
hostilidad y el rechazo familiar. Consiste en 18 preguntas que han sido
validadas en la población de estudiantes de México

 Autoestima: Se define operacionalmente como la puntuación


obtenida a través de la escala que explora dichos fenómenos, siendo
esta definida en la sección de instrumento.

 Grupo de pares: Se define como las puntuaciones obtenidas en las


escalas que valoran las relaciones y normas con los amigos, mismas
que son precisadas en la sección del instrumento.

Variables sociodemográficas
 Sexo: hombre - mujer
 Edad: 12 – 19 años.

Población y Muestra

La muestra se extrajo a partir de los registros oficiales de la SEP de las escuelas


públicas y privadas de enseñanza media y media superior, correspondientes
al ciclo escolar 2002-2003, que se encuentran en una base de datos
computarizada dentro del INP.

Las escuelas se seleccionaron de forma aleatoria al interior de las 16


delegaciones políticas en el Distrito Federal.

48
El diseño de la muestra es estratificado, bieptático y por conglomerados, en el
cual, la variable de estratificación es el tipo de escuela: secundarias
bachilleratos y escuelas técnicas o comerciales a nivel bachillerato. La unidad
de selección en la primera etapa la constituyó las escuelas y en la segunda, el
grupo escolar al interior de éstas.

Se planeó por conglomerados (grupos) para optimizar los tiempos de los


encuestadores y disminuir costos de trabajo de campo. La muestra obtenida
de grupos y alumnos es autoponderada por delegación, con objeto de facilitar
el mecanismo de estimación y el procesamiento de datos.

Se consideró una tasa de no respuesta del 15% que es la que se ha


encontrado en estudios previos. El nivel de confianza de la muestra fue del
95%, con un error absoluto promedio del 0.004. La prevalencia más baja a
considerar será para la cocaína con un 2% para el consumo del último año.

Con base en estos parámetros se calculó una muestra aproximada, tomando


en cuenta la tasa de no-respuesta, de 348 grupos escolares, con una media
de 35 alumnos por grupo. Sólo dos escuelas secundarias de las seleccionadas
no quisieron participar.

Instrumento

La información se obtuvo mediante un cuestionario estandarizado, que ha


sido previamente validado.

El cuestionario se aplicó en tres formas debido a su extensión, la aplicación


promedio fue de 75 minutos. De esta manera, las secciones que se mantienen
iguales para todos los sujetos fueron: datos sociodemográficos, nivel
socioeconómico percibido, consumo de drogas, alcohol y tabaco, problemas
relacionados con el consumo de drogas, conducta y actitud antisocial, intento
e ideación suicida, disponibilidad de drogas, tolerancia social y percepción de
riesgo del consumo de drogas, normas y ambiente familiar, autoestima,
ajuste social, conducta sexual, abuso sexual y estrés psicosocial.

Por otra parte, cada forma se aplicó a una muestra de tamaño similar cada
forma incluye lo siguiente:

En la forma A se incluye la evaluación del tiempo libre, trastornos de la


alimentación, lugares donde consigue y consume bebidas alcohólicas, nivel de
ansiedad, asertividad y hábitos de educación de sus padres.

49
Las secciones de la forma B son relacionadas con su ambiente escolar
principalmente, porqué ha dejado de ir a la escuela, rendimiento escolar
percibido, percepción de la escuela, de los maestros y del director, razones
por las que estudia, apoyo social que recibe para seguir estudiando,
actividades escolares que realiza, hábitos de estudio y percepción de
inseguridad social.

En la forma C, se encuentran las secciones adicionales en las que se indaga


sobre el nivel de satisfacción que tiene el adolescente con diferentes áreas de
su vida, características de sus amigos, escala de tamizaje del Trastorno por
Déficit de Atención, apoyo social y depresión.

Las secciones específicas del instrumento que se utilizaron para el presente


trabajo son (Anexo 1):

1. ESCALA DE CONSUMO DE DROGAS (Cocaína). Consta de una serie de


reactivos que exploran el consumo de las drogas más comunes como son:
mariguana, anfetaminas, cocaína, crack, alucinógenos, tranquilizantes,
sedantes, opio, heroína, otros opiáceos, tabaco y alcohol. Adicionalmente se
explora la frecuencia del uso, las prevalencias (alguna vez en la vida, último
año y último mes) e incidencias de consumo, así como las condiciones en que
se inició el uso de drogas.

2. ESCALA AMBIENTE FAMILIAR La escala original consiste de 42 preguntas que


han sido validadas en la población de estudiantes de México. El principal
interés de esta sección es preguntar sobre cómo es la comunicación, el apoyo
y el rechazo que percibe el adolescente en su relación con sus padres. Los
indicadores de confiabilidad reportan un Alfa de Cronbach de 0.70 para cada
una de las áreas (2 de apoyo, 2 de comunicación y una de rechazo) y las
cargas factoriales son superiores a 0.40 en todos los casos. En análisis posteriores
de la escala se obtuvo una versión más sencilla con 18 reactivos que tienen
cargas factoriales superiores a 0.50 y que muestran correlaciones superiores
a
0.80 con las áreas originales que contienen más reactivos. En diversos
estudios preliminares se ha mostrado que en la medida en que el ambiente
familiar es adecuado, el adolescente tiene más recursos para rechazar el
consumir drogas (Villatoro, Andrade, Fleiz, Medina-Mora y Reyes, 1996).

3. ESCALA GRUPO DE AMIGOS. Se consideró la pregunta 61 de la forma “C”,


la cual incluye 8 reactivos, que permitirán obtener información relativa a las
principales conductas y prácticas que realiza el grupo de amigos más
cercanos del adolescente. Las opciones de respuesta son de tipo likert,
conteniendo las siguientes alternativas: 1= Ninguno, 2= Algunos(as), 3= La
Mayoría, 4= Todos(as).

4. ESCALA DE AUTOESTIMA. Se incluyó la escala de Rosenberg (1965). Consta


50
de 10 preguntas originales sobre sentimientos hacia sí mismo que contemplan

51
dos dimensiones, atributos positivos y negativos de autoestima. Dicha escala
es tipo Likert, contiene cuatro opciones de respuesta: 1= Totalmente en
desacuerdo, 2= En desacuerdo, 3= De acuerdo 4= Totalmente de acuerdo,
donde a mayor puntuación, mayor autoestima. Las propiedades psicométricas
de la escala fueron probadas con un grupo de 5,000 adolescentes de diversos
grupos étnicos y raciales en los Estados Unidos. Investigaciones subsecuentes
han incluido miles de adolescentes y adultos con un gran rango de
ocupaciones y niveles socioeconómicos (Salgado, 1987). Esta escala ya ha
sido validada y revalidada para estudiantes mexicanos de secundaria y
bachillerato por. En 1993, se obtuvo una consistencia interna global de 0.75. En
1997 el análisis factorial arrojó dos factores: Autoestima positiva y
Autoestima negativa, obteniendo una consistencia interna de 0.70 y 0.59,
respectivamente mientras 0.68 a lo que se refiere a la consistencia global.

Para el presente estudio sólo se emplearán 4 preguntas positivas, ya que son las
que consistentemente han mostrado mayor confiabilidad y validez en los
estudios mencionados, y en otros a nivel internacional (Marsh, 1996). La
calificación de autoestima es la suma de las 4 preguntas, divididas entre el
número de preguntas, por lo que las calificaciones variarán de 1 (baja
autoestima) a 4 (alta autoestima). En este caso, la autoestima se espera que
sea un factor protector, de manera que a mayor autoestima, haya una mayor
percepción de riesgo y menor tolerancia social y en consecuencia no se
involucre en el consumo de drogas (Alcántar et al., 1999).

Procedimiento

En el diseño operativo de la encuesta se designaron un Coordinador Central,


seis supervisores y 23 encuestadores, seleccionados de entre un total de 30
sujetos capacitados. La capacitación tuvo una duración de 12 horas, se
abordaron temas conceptuales sobre el uso y abuso de drogas, así como
aspectos metodológicos y de logísticos de la aplicación. Se puso especial
cuidado en que los encuestadores supieran transmitir instrucciones que
garantizaran a los alumnos la confidencialidad y el anonimato de sus
respuestas. Además, se trataron todos los aspectos administrativos relacionados
con la función de los encuestadores.

El coordinador fue el responsable del control del trabajo de campo, de la


entrega del material y del ejercicio financiero. Los supervisores vigilaron el
trabajo de campo en una zona o delegación específica, además facilitaron a
los encuestadores la solución de problemas, tales como la ubicación de las
escuelas y permisos de entrada a las mismas.

52
Los encuestadores realizaron una selección predefinida de grupos en la
escuela y de la aplicación de los cuestionarios.

Al final de la aplicación, a los alumnos se les entregó el folleto preventivo


“¿Qué onda con tu vida?”. Con la indicación “Este folleto es para ti, por favor
revísalo”.

Posteriormente a la aplicación, para fines de codificación, tanto los


supervisores como el coordinador central hicieron una verificación adicional
con el fin de:

a. Clasificar las sustancias reportadas.


b. Verificar que se trataba de una droga y que se usara con motivos
de intoxicación, y
c. Detectar, corregir o eliminar cuestionarios inconsistentes.

Finalmente se realizó la captura de los datos en una base de datos


previamente elaborada que verifica la congruencia de las respuestas.

Análisis de datos

Para realizar el primer objetivo, conocer las diferencias entre hombres y mujeres
en cuanto al consumo de cocaína, se aplicará la ji cuadrada, debido a que la
variable de interés, consumo de cocaína es una variable nominal.

Para alcanzar los demás objetivos, se consideró que las variables


involucradas, las de familia, la autoestima y cómo son los amigos que lo
rodean, son intervalares. Además, se desea evaluar el impacto del consumo
de cocaína considerando el sexo de los sujetos, por lo que la prueba a emplear es
el análisis de varianza de dos factores.

53
CAPÍTULO 5: RESULTADOS
En primer lugar, se observa que el nivel de consumo de cocaína es
ligeramente mayor en los hombres (5.3%) que para las mujeres (2.7%). El
consumo de otras drogas, sin incluir tabaco ni alcohol, es similar para ambos
sexos (Tabla 1).

Al aplicar la prueba de X2 para la comparación, se encontró que el nivel de


consumo de cocaína es mayor estadísticamente en los hombres (p < 0.001).

Tabla 1: Comparación del Consumo de Cocaína por Sexo

Hombres Mujeres
N % N % X2 Prob.
Cocaína
Consume cocaína 287 5.3 144 2.7 50.9 0.000
Consume otras drogas médicas o
624 11.6 567 10.7
ilegales
No consume drogas médicas o
4468 83.1 4569 86.5
ilegales

Adicionalmente, se intentó conocer si había diferencias al interior de cada


sexo, por niveles educativos. Se hizo al interior de cada sexo, debido a que en
el análisis anterior se mostró que el nivel de consumo es mayor en los hombres.

También para este análisis se usó la prueba de X2 debido a que la variable de


comparación es nominal.

Los resultados muestran que tanto para los hombres como para las mujeres,
el nivel de consumo de drogas, y especialmente de cocaína, es
significativamente mayor en el bachillerato (8.9% hombres y 4% mujeres) que en
el nivel de secundaria (3% hombres y 1.8% mujeres) (Tabla 2).

Finalmente, se procedió a realizar la comparación de las variables


psicosociales (relación familiar, autoestima y grupo de pares), utilizando como
variables criterio o que definen los grupos al grupo de consumo al que
pertenecen y al sexo del sujeto. Debido a que las variables están medidas a
nivel intervalar y a que tenemos dos factores o variables predictoras, se
empleó el análisis de varianza de dos factores. Los resultados que se
consideraron como estadísticamente significativos son aquellos en que el nivel
de probabilidad es menor a 0.05 (Tabla 3).

54
TABLA 2: Comparación del Consumo de Cocaína por Nivel Educativo al interior
de cada Sexo

Secundarias Bachillerato
N % N % X2 Prob.
HOMBRES
Consume cocaína 95 3.0 192 8.9 178.1 0.000
Consume otras drogas médicas o
ilegales 274 8.5 350 16.2
No consume drogas médicas o
ilegales 2844 88.5 1624 75.0
MUJERES
56 1.8 88 4.0
Consume cocaína 55.6 0.000
Consume otras drogas médicas o 271 8.8 296 13.5
ilegales
No consume drogas médicas o 2760 89.4 1809 82.5
ilegales

Los resultados de este análisis indican que, para hostilidad y rechazo, se


encontraron diferencias estadísticamente significativas por consumo. De
manera que, los usuarios de drogas (cocaína u otras drogas), indican un nivel
ligeramente mayor de hostilidad y rechazo (media = 1.7) que los no usuarios
de drogas (media = 1.6). Independientemente de la diferencia, el nivel de
hostilidad y rechazo general es bajo (Gráfica 1).

Gráfica 1: Nivel de Hostilidad y Rechazo por Consumo de cocaína y Sexo

1.7 1.8 1.7


1.7
Med

1.6 1.5
2

0
Hombres Mujeres
Consume CocaConsume otras drogasNo consume

55
TABLA 3: Análisis de Varianza de 2 Factores (sexo y consumo de cocaína) para
las variables psicosociales del estudio
Consume Consume F Sexo Consumo Interac
cocaína otras drogas No consume Prob Prob Prob
Hostilidad y rechazo
Hombres Media 1.7 1.7 1.6 17.75 .14 .000 .000
DE .6 .6 .7
Mujeres Media 1.8 1.7 1.5
DE .6 .6 .6
Comunicación del hijo
Hombres Media 2.2 2.1 2.4 28.02 .158 .000 .010
DE .9 .8 .9
Mujeres Media 2.0 2.1 2.4
DE .9 .9 1.0
Apoyo de los papás
Hombres Media 3.0 3.0 3.1 22.60 .000 .000 .000
DE .9 .9 .9
Mujeres Media 2.6 2.8 3.2
DE .9 1.0 .9
Comunicación de los papás
Hombres Media 2.7 2.6 2.7 15.97 .026 .000 .000
DE .9 .8 .9
Mujeres Media 2.4 2.5 2.8
DE .9 .9 .9
Apoyo significativo del hijo
Hombres Media 2.9 2.9 2.9 10.60 .369 .000 .003
DE 1.0 .9 .9
Mujeres Media 2.7 2.8 3.0
DE .9 .9 .9
Autoestima
Hombres Media 3.1 3.1 3.2 12.82 .000 .000 .005
DE .8 .7 .7
Mujeres Media 2.9 3.0 3.2
DE .7 .7 .7
Percepción de Riesgo
Hombres Media 2.3 2.5 2.8 209.60 .000 .000 .236
DE .6 .5 .4
Mujeres Media 2.4 2.6 2.8
DE .6 .4 .3
Peligroso consumir cocaína
Hombres Media 2.3 2.7 2.8 143.59 .000 .000 .878
DE .7 .5 .4
Mujeres Media 2.4 2.7 2.9
DE .7 .5 .3
Relación con los amigos
Hombres Media 2.5 2.8 3.1 68.74 .001 .000 .027
DE .3 .4 .5
Mujeres Media 2.8 2.8 3.1
DE .4 .4 .4

56
Para la comunicación que percibe el adolescente que tiene con sus papás, se
observa que es menor para los usuarios de cocaína y los usuarios de otras
drogas (media = 2.1), en comparación con los no usuarios (media = 2.4). Es
conveniente señalar que el nivel de comunicación señalado por los sujetos en
general es intermedio (Gráfica 2).

57
Gráfica 2: Nivel de Comunicación del Hijo por Consumo de cocaína y Sexo

2.4 2.4
3 2.2 2.1
2.1 2
Me

0
Hombres Mujeres
Consume CocaConsume otras drogasNo consume

Para la variable de apoyo percibido de los papás, se encontraron diferencias


estadísticamente significativas por sexo y por consumo. En el caso del grupo
de las mujeres consumidoras de cocaína, se presenta el menor nivel de apoyo
de los papás (media = 2.6), aunque las que no consumen muestran el nivel
más elevado de apoyo (media = 3.2), En el caso de los hombres, el
comportamiento es muy similar aunque ligeramente inferior el apoyo
percibido para los grupos de consumidores (media = 3) (Gráfica 3).

Gráfica 3: Nivel de Apoyo de los Papás por Consumo de cocaína y Sexo

4 3.2
3 3.1
3
2.8
2.6
3
Med

0
Hombres Mujeres
Consume CocaConsume otras drogasNo consume

Para la comunicación de los papás hacia los adolescentes, se observaron


también diferencias estadísticamente significativas por sexo y por grupo de
consumo; de manera que es ligeramente mayor la comunicación percibida

58
por las mujeres no consumidoras, pero los grupos de mujeres consumidoras
perciben menor comunicación de sus papás. En el caso del consumo, el grupo
de consumo de otras drogas, muestra el menor nivel de comunicación (media
= 2.5), y después los consumidores de cocaína (media = 2.6). El nivel de
comunicación general es regular (Gráfica 4).

Gráfica 4: Nivel de Comunicación de los Papás por Consumo de cocaína y Sexo

4
2.8
2.7 2.7
2.6 2.5
2.4
3
Me

Hombres Mujeres
0
Consume Coca Consume otras drogas No consume

En cuanto al apoyo de los hijos hacia sus papás, se encontraron diferencias


únicamente por sexo, de manera que las mujeres (media = 3) indican un
mayor apoyo que los hombres (media = 2.9) (Gráfica 5).

Gráfica 5: Nivel de Apoyo Significativo del Hijo por Consumo de cocaína y Sexo
4

2.9 3
2.9 2.9 2.8
2.7
3
Med

Hombres Mujeres
Consume
0
CocaConsume otras drogasNo consume

Es importante señalar hasta aquí, que el nivel de apoyo percibido por los
estudiantes es regular y que las puntuaciones en estas escalas son mayores que

59
en las de comunicación. En cuanto a hostilidad y rechazo, es bajo el nivel que
los adolescentes indican que se presenta en sus familias.

En cuanto a la autoestima, se encontraron diferencias estadísticamente


significativas por consumo y por sexo; de manera que el nivel de autoestima
es similar en los grupos de usuarios, en el caso de los hombres (media =
3.1), y es mayor en los no consumidores (media = 3.2). En tanto, para las
mujeres, el nivel de autoestima es menor para los usuarios de cocaína (media
= 2.9), que para las usuarias de otras drogas (media = 3) y que para las no
usuarias (media = 3.2) (Gráfica 6).

Gráfica 6: Nivel de Autoestima por Consumo de cocaína y Sexo

4 3.1 3.2 3.2


3.1 3
2.9

3
Med

0
Hombres Mujeres
Consume CocaConsume otras drogasNo consume

Gráfica 7: Nivel de Relación con los Amigos Prosociales por Consumo de cocaín

4 3.1
3.1
[Link]
2.5
3
Med

0
Hombres Mujeres
Consume CocaConsume otras drogasNo consume

60
Finalmente, en cuanto al grupo de amigos para los hombres, los no usuarios
presentan el mayor nivel de amigos no problemáticos (media = 3.1) que los
usuarios de otras drogas (media = 2.8) y que los usuarios de cocaína (media
= 2.5). En el caso de las mujeres ocurre algo similar, las no usuarias son las
más altas (media = 3.1); sin embargo, el comportamiento de las usuarias,
incluidas las de cocaína, es similar (media = 2.8) (Gráfica 7).

61
62
BI B L I O G R A F Í A

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68
69
ANEXOS
Anexo 1: Secciones específicas del Instrumento

1. Datos sociodemográficos.

1. Eres Hombre.........................................................................................1
Mujer............................................................................................2
2. ¿Qué edad tienes? Años..................................................…………………….

2. Consumo de cocaína.
Las preguntas se dividen en prevalencias (total, último año, último mes) y en
el número de veces que se ha consumido la droga. Con objeto de que el
indicador del consumo esté medido por la frecuencia de consumo.
La prevalencia del consumo de cocaína se obtendrá con el número de
respuestas “si” a las preguntas iniciales (18a a la 18c). En tanto que el
número de veces que se ha consumido, se obtendrá del valor mayor que haya
contestado a las preguntas de frecuencia de consumo (18e).

18a. ¿Alguna vez en tu vida has tomado, usado o probado Sí ..........................................................................


Cocaína? No .........................................................................
18b. En los últimos 12 meses, ¿has usado cocaína? Sí ..........................................................................
No .........................................................................
Nunca he consumido cocaína ................................
18c. En el último mes, ¿has usado cocaína? No ........................................................................
Sí, de 1 a 5 días ....................................................
Sí, de 6 a 19 días...................................................
Sí, 20 días o más...................................................
Nunca he consumido cocaína ...............................
18d. Escribe por favor el (los) nombre(s) de(l) (los) producto(s)
que has tomado.
Anota tu respuesta en las líneas
Nunca he consumido cocaína
...............................
18e. ¿Cuántas veces en tu vida has usado cocaína? 1-2 veces ...............................................................
3-5 veces ...............................................................
6-10 veces .............................................................
11-49 veces ...........................................................
50 o más veces ......................................................
Nunca he consumido cocaína ...............................
18f. ¿Hace cuánto tiempo usaste cocaína por primera vez? Hace menos de un mes ..........................................
De 2 a 6 meses.......................................................
De 7 a 12 meses.....................................................
Hace más de un año...............................................
Nunca he consumido cocaína ................................
18g. ¿Cuántos años tenías cuando usaste cocaína por primera Nunca he usado cocaína ........................................
vez? Años ...............................................................

18h. ¿En qué País o Estado usaste cocaína por primera vez? Nunca he consumido cocaína ................................
Anota tu respuesta en las líneas País o Estado

70
18i. ¿En qué lugar obtuviste cocaína por primera vez? Nunca he consumido cocaína ...............................
En mi casa o en la de alguien más
........................
En la escuela .........................................................
En el trabajo ..........................................................
En el Club Social ..................................................
En fiestas ..............................................................
En un bar, cantina o discoteque.............................
En la calle o en un
parque......................................
En otro lugar, especifica ...........
18j. ¿Cómo has usado cocaína? Fumada .................................................................
Inyectada ..............................................................
Inhalada ................................................................
Tomada o tragada .................................................
Nunca he consumido cocaína ...............................

3. Ambiente familiar (apoyo, comunicación y hostilidad).


Esta escala está conformada por 5 áreas de evaluación del ambiente familiar. El área de
hostilidad y rechazo tiene 6 reactivos (incisos a, d, g, i, l, m).
El área de comunicación del hijo con 3 reactivos (incisos b, j,
o). El área de apoyo de los papás con 3 reactivos (incisos k, n,
p).
El área de comunicación de los papás con 3 reactivos (incisos c, ñ, q).
El área de apoyo significativo del hijo con 3 reactivos (incisos e, f, h).

56. Ahora queremos hacerte algunas preguntas sobre la forma A Con Con
como te relacionas con tus papás. Por favor contesta cada una de Casi Veces Frecuencia Mucha
las preguntas. Nunca Frecuencia
a) Mis problemas personales pasan desapercibidos para mis papás 1 2 3 4
b) Cuando algo personal me preocupa, se lo comento a mis papás 1 2 3 4
c) Mis papás me platican sus problemas más importantes 1 2 3 4
d) Mis papás me rechazan 1 2 3 4
e) Si hay una emergencia familiar, mis papás cuentan conmigo 1 2 3 4
f) Si mis papás tienen problemas procuro ayudarlos 1 2 3 4
g) A mis papás les es indiferente la convivencia familiar 1 2 3 4
h) Trato de apoyar a mis papás cuando tienen problemas 1 2 3 4
i) Mis papás me ignoran cuando necesito que me escuchen 1 2 3 4
j) Me agrada hablar con mis papás de mis problemas personales 1 2 3 4
k) Mis papás me motivan a salir adelante cuando tengo problemas 1 2 3 4
l) Mis papás piensan que sólo les doy problemas 1 2 3 4
m) En situaciones difíciles no cuento con mis papás 1 2 3 4
n) Mis papás me apoyan en lo que emprendo 1 2 3 4
ñ) Mis papás me comunican las decisiones importantes 1 2 3 4
o) Platico con mis papás mis problemas personales 1 2 3 4
p) Siento que soy importante para mis papás 1 2 3 4
q) Mis papás me comunican sus planes 1 2 3 4

4. Autoestima.
Para el presente estudio sólo se emplearon 4 preguntas positivas. La calificación
de autoestima es la suma de las 4 preguntas, divididas entre el número de
preguntas, por lo que las calificaciones variarán de 1 (baja autoestima) a 4
71
(alta autoestima).

72
55. Por favor indica qué tan de acuerdo o en desacuerdo estás Total En
con cada una de las siguientes oraciones. (Marca una opción desacuerdo desacuerdo
por cada inciso)
a) Siento que tengo buenas cualidades 1 2
b) Soy capaz de hacer las cosas tan bien como casi toda la gente 1 2
c) Tengo una actitud positiva hacia mi mismo 1 2
d) En general estoy satisfecho conmigo mismo

5. Grupo de Amigos
La escala incluye 8 reactivos, que permitirán obtener información relativa a
las principales conductas y prácticas que realiza el grupo de amigos más
cercanos del adolescente.

Forma “C”
61. ¿Cuántos(as) de tus amigos(as)… Ninguno Algunos(as) La Mayoría Todos(as)
a) Van a la escuela? 1 2 3 4
b) Han tenido relaciones sexuales? 1 2 3 4
c) Fuman cigarros? 1 2 3 4
d) Practican algún deporte? 1 2 3 4
e) Tienen buenas calificaciones en la escuela? 1 2 3 4
f) Tienen problemas con sus papás? 1 2 3 4
g) Consumen bebidas alcohólicas? 1 2 3 4
h) Consumen drogas? 1 2 3 4

Conclusiones

73
Dando nuestra opinión esperando que haya quedado claro y de acuerdo que la
drogadicción es un tema clave y el del cual se necesita tener mucho conocimiento en
la actualidad.

Es un tema que necesita muchas definiciones de acuerdo a que parte o rama es la


que se investiga y dando así una especificación.

Nosotros entendimos que la adicción son aquellas cosas a las que las personas
podemos ser dependiente no olvidando que existe una tolerancia y una abstinencia
pensamos que es ser obsesivos y posesivos ya que un adicto siempre se va a basar
en la necesidad de obtenerlo y no soltarlo hasta que se ve otra vez en necesidad.

Recomendaciones

Integrar a la familia en ambiente de comunicación, respeto, y confianza.

Buena comunicación con los hijos.

Alentarlos para el desarrollo de confianza y un fuerte sentido de sí mismos.

Hacer cosas creativas y mantenernos ocupados con algo.


74
Tener charlas sobre que es la drogadicción y que conozcan sobre el tema.

Orientación conductual.

Medicación.

Encontrar maneras saludables de lidiar con el estrés.

Tener cosas en su vida que le interese profundamente.

75

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