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EEUU entre guerras: prosperidad y crisis

Después de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos experimentó un período de prosperidad que duró hasta la década de 1920, convirtiéndose en la primera sociedad de consumo masivo del mundo. Sin embargo, en 1929 sufrió una grave crisis económica cuando colapsó el sistema financiero, lo que provocó altos niveles de desempleo y pobreza. Este evento llevó a un cambio fundamental en la relación entre el gobierno y la economía estadounidense, con el gobierno asumiendo un papel más activo en la

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EEUU entre guerras: prosperidad y crisis

Después de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos experimentó un período de prosperidad que duró hasta la década de 1920, convirtiéndose en la primera sociedad de consumo masivo del mundo. Sin embargo, en 1929 sufrió una grave crisis económica cuando colapsó el sistema financiero, lo que provocó altos niveles de desempleo y pobreza. Este evento llevó a un cambio fundamental en la relación entre el gobierno y la economía estadounidense, con el gobierno asumiendo un papel más activo en la

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ADAMS.

Los EEUU entre las dos guerras (1919-1941)

Después de la 1GM, EEUU vivió una fase de prosperidad, especialmente a partir de 1920 convirtiéndose en la
primera sociedad de consumo de masas, 30 años antes que Europa. Consumían los mismos productos que consumen
actualmente, producían a gran escala y a bajo precio debido a la innovación introducida de la cadena de montaje, el
uso de publicidad. Ningún país europeo se le parecía. En 1929 sufriría una crisis económica debido al derrumbe del
sistema financiero. En 1933 millones de ciudadanos dependían de la caridad y morían de hambre en las calles de NY.
El proceso de recuperación fue lento. La crisis provocó un profundo cambio en la sociedad americana, modificando
las relaciones entre el gobierno y la economía. Se acabó la fe elemental en la eficacia de la economía; si bien el New
Deal no fue un éxito total, significó un profundo cambio histórico ya que el gobierno intervino en todos los aspectos
de la vida americana y además la población esperaba que el gobierno garantice su nivel de vida.

La vuelta al aislacionismo. Al término de la 1GM los EEUU se habían convertido en la primera potencia económica.
Luego del tratado de Versalles, dejaron de ejercer influencia sobre los asuntos políticos internacionales por propia
decisión. Su preponderancia era más evidente en el terreno económico, ya que su economía se había desarrollado
rápidamente bajo el estímulo de los altos precios de los productos alimenticios y de las materias primas, sumado a la
protección industrial. Su comercio no sufrió durante la guerra: cambió su socio comercial Alemania por Inglaterra y
Francia. Pasó de ser un país deudor, a ser el mayor acreedor del mundo. Europa necesitaba capital para salir de la
grave situación económica de post-guerra y la única fuente posible era EEUU. En 1918, EEUU podía producir bienes
industriales y alimentos más baratos que los europeos, como resultado acumulaban grandes cantidades de oro con
fatales consecuencias para los países europeos, sobre todo aquellos que dependían cada vez mas de los préstamos
americanos, como Alemania. Por esta razón, cuando se produce la crisis de 1929, se extiende aceleradamente por
todo el mundo.

Americanos y extranjeros. Luego de la guerra, la mayor parte de la población de EEUU quería tener el menor
contacto posible con Europa. Hubo un renacimiento xenofóbico que afectó a los nuevos inmigrantes. Se puso en
vigencia una legislación restrictiva en materia de inmigración. Entre 1920 y 1924 la inmigración cayó por debajo de la
mitad de la que se produjo entre 1910 y 1914. Este nacionalismo se vio fomentado por la guerra y la revolución rusa
y se dirigió contra los radicales políticos y los militantes sindicalistas. Cualquier tensión laboral tenía un matiz radical
y todas las huelgas eran presentadas como una amenaza a la Constitución. Las reuniones de izquierdistas eran
atacadas violentamente y fue negada la protección de ley a los marxistas revolucionarios. La histeria generalizada
alcanzó a todos los extranjeros y recrudeció la actividad del Ku Klux Clan, que atacaba no solo a los negros sino a
judíos y católicos. La población de EEUU estaba harta de luchas políticas nacionales e internacionales, por ello en las
elecciones de 1920 obtuvo el triunfo Harding, quien era prácticamente desconocido, pero que propuso curar las
heridas de América. Fue el presidente más ineficaz: dejó que los americanos se dedicaran a la tarea de ganar dinero.

La expansión industrial de la década de 1920. Los EEUU optaron por el aislacionismo. Durante la década del 20, la
economía experimentó un desarrollo ininterrumpido gracias a las inversiones masivas y a la fuerte demanda de
artículos de consumo duros: automóviles y aparatos eléctricos además de la expansión acelerada de la construcción
y servicios. Tras 20 años de prosperidad, especialmente del sector agrícola, la población estaba en situación de
comprar productos elaborados y complejos que la industria producía masivamente. Los trabajadores producían más
y como consecuencia, ganaban más y se reducían los precios al consumidor, produciendo importantes aumentos en
los ingresos reales. Fue fundamental la aplicación de la cadena de producción en estos procesos: Henry Ford aplicó
en 1914 las ideas sobre gestión científica de Taylor a la fabricación de los modelos T, pero más revolucionaria fue su
idea de incrementar los salarios de sus empleados a 5 dólares, transformándolos en consumidores. Los rasgos más
característicos de la prosperidad americana era la fabricación en serie de los vehículos de motor, y la producción y
consumo masivos de la energía eléctrica. La producción de automóviles daba lugar a un gran número de industrias
auxiliares. En 1929 el parque automovilístico casi se había cuadruplicado; hay que destacar la importancia de la
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publicidad con la introducción del periódico tabloides y a la radio. Los programas comerciales estimulaban las ventas
de aparatos de radio; otra novedad fue la aparición de las cadenas de almacenes especializados en la venta de
productos alimenticios y farmacéuticos, la gente que ya disponía del automóvil, se trasladaba a estos centros y
efectuaba sus compras. Así cambiaron el estilo de vida y la moda. La aparición de las ventas a plazos también fue
decisiva para el crecimiento económico y se canalizaron a productos de alto valor y duraderos. A principios de la
década del 20 las principales ciudades estaban unidas por carreteras asfaltadas y rodeadas de zonas residenciales
suburbanas dependientes del automóvil. Sobre el automóvil particular se levantó una nación de nómadas a la que
prestaba servicio en carretera una serie de nuevas industrias que iban de los puestos de venta de bocadillos hasta los
billares y moteles. La construcción también impulsó la prosperidad: hasta mediados de la década alcanzó gran
desarrollo la construcción de viviendas particulares, locales comerciales, naves industriales. Las viviendas
particulares fueron impulsadas en parte por la elevada inmigración entre 1918-1925. En la mano de obra, aumentó
el porcentaje de mujeres que trabajaba en el sector servicios en lugar de la industria. SE expandieron los servicios
financieros, la presión sobre los centros comerciales hizo que las ciudades crecieran hacia arriba. La década del 20
fue la época dorada de la gran ciudad, con su centro y sus zonas residenciales suburbanas y por primera vez la
sociedad americana estuvo sometida a una cultura urbana. El gobierno federal tuvo escasa participación directa en
la prosperidad de aquellos años y no hizo intento alguno de fortalecer el empleo o la inversión. La intervención del
Estado en la economía revestía la forma de aranceles aduaneros, el presidente fue autorizado a modificar los
aranceles con el fin de adecuar los costes de producción nacionales y extranjeros, pero en la práctica no era
necesario ya que EEUU producía automóviles, bienes de consumo eléctricos y energía más baratos que cualquiera y
no tenía inflación, así que el arancel no era necesario para proteger la economía con aranceles.

El crecimiento fue estimulado también por una política de créditos baratos: entre 1914 y 1921 la cantidad de dinero
en circulación se duplicó y entre 1921 y 1929 creció un 75%; la política de dinero barato fue lo que hizo posible la
emisión de nuevas acciones y la especulación en el mercado inmobiliario. Mediante la emisión de acciones las
compañías podían obtener más capital del que necesitaban y ese excedente lo colocaban en plazo fijo con interés en
los bancos. La prosperidad de la década del 20 tuvo su base en el incremento masivo de la productividad industrial y
el impacto del automóvil y la energía eléctrica. Hubo una recesión en la primavera de 1920 que se manifestó con una
reducción de la producción y crecimiento del empleo; esto contrajo los precios y los salarios : en un año se reinició la
expansión. Esta recesión estaba muy presente en 1929 y los americanos creyeron que se superaría del mismo modo.

El mayor problema económico de la década de 1920 fue que la agricultura no participó de la prosperidad industrial:
los agricultores eran más pobres, los precios agrícolas caían en comparación con los productos industriales que
debían adquirir. Para compensar, aumentaban la producción pero el consumo de productos agrícolas subía muy
lentamente: el crecimiento poblacional era más lento y había cambiado el consumo de alimentos. El estallido de la
1GM agravó la situación: por los precios elevados y garantizados la superficie cultivada creció rápidamente. El precio
de la tierra subió y muchos agricultores tomaron dinero a préstamo con la garantía de sus tierras para adquirir otras
nuevas y equipo adicional. Estas deudas adquiridas gravitaron al momento de la crisis: muchos agricultores
perdieron sus tierras y se transformaron en arrendatarios de las mismas. Aun así la superficie cultivada aumentó,
pero los países europeos comenzaron a normalizar sus producciones y las exportaciones cayeron. Se salvaron de la
crisis los cultivadores de agrios, hortícola, frutas, los productores de lácteos. Entre 1910 y 1914, para apoyar a los
agricultores, el gobierno les garantizó los ingresos con una política de precios.

La política durante la etapa de prosperidad (1920-1929). El éxito de los republicanos se explica porque se los
consideraba “el partido de los negocios” y los negocios parecían ofrecer la igualdad de oportunidades para todos. El
control ejercido por los organismos federales, pasó a las compañías privadas. A partir de aquel momento nada pudo
evitar que los trusts eléctricos dictaran los precios al consumidor. En los conflictos entre los sindicatos y los
empresarios, el gobierno federal se puso de parte de los empresarios apoyando inclusive a éstos con tropas
estatales. Se utilizaban los “yellow contracts” que quitaban al trabajador el derecho de afiliarse a un sindicato.

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La quiebra de la bolsa y la crisis económica mundial (1929-1933). A partir de marzo de 1928, las acciones de las
principales compañías americanas y otras menos importantes duplicaron su valor. Durante la década del 20 la
emisión de valores había sido muy voluminosa. También se incrementaron los movimientos especulativos: con las
viviendas, los terrenos. Nunca se habían lanzado al mercado tantas acciones. El auge de la Bolsa fue tema habitual
de conversación. Rumores sobre las fortunas adquiridas , hacían despertar el interés, sobre todo las compañías de
aviación y radio. Nadie se preocupaba de averiguar si el valor de las acciones era real o estaba justificado por la
situación económica de la empresa. El optimismo se basaba en la quietud de los precios y la fe en la capacidad de la
industria americana para desarrollarse constantemente. La quiebra de la Bolsa tuvo lugar en octubre de 1929, en
forma repentina. El 23 de octubre se vendió la cifra record de 6,5 millones de títulos lo que provocó que al día
siguiente el pánico lo atravesara todo: todos querían vender sus acciones ya que habían sido compradas a plazo y
querían obtener por ellas un precio razonable. Cuando las cotizaciones cayeron, desapareció esa posibilidad y el
comprador hubo que pagar por esos créditos con su propio efectivo. Las firmas más poderosas de la Bolsa,
compraron títulos por 240 millones de dólares para calmar el pánico, pero fue temporal. El 28 de octubre, 9 millones
de títulos fueron vendidos y el 29 se vendieron 16 millones: las cotizaciones habían bajado un 40%. Cuando la caída
de la Bolsa se detuvo en 1932, la baja había llegado al 83% respecto de 1929.

El derrumbamiento de la bolsa se produjo porque las cotizaciones dejaron de reflejar la marcha de la economía; la
mayor parte de los recursos financieros usados para la especulación provenían de los elevados beneficios de las
grandes compañías; las innovaciones técnicas elevaron la productividad, las fusiones redujeron la competencia, los
sindicatos eran débiles y el sistema impositivo beneficiaba la industria. La fuerte subida de la Bolsa hacía que a los
empresarios les resultara más ventajoso prestar dinero en efectivo a los especuladores que emplearlo con fines
productivos: financiaban la especulación de sus propios valores. Los valores eran vendidos directamente al público,
incidiendo en esto la propaganda, pero tanto los corredores como los clientes, estaban mal informados acerca de la
calidad de los valores en venta. El agente facilitaba créditos al comprador de acciones; éste agente le garantizaba a
las empresas que lo facilitaban, un interés del 12 %. Posiblemente lo que desencadenó la subida de la Bolsa fue la
política de dinero barato adoptada en 1927 y la oferta monetaria en expansión. A partir del momento en que el alza
de las cotizaciones dejó de guardar relación alguna con la marcha de la industria, era solo cuestión de tiempo que el
mercado se viniera abajo.

Una causa evidente fue la crisis de la construcción: la excepcional tasa alcanzada por esta actividad en los años
anteriores había saturado en mercado, y durante 1928-29 la subida de la Bolsa redujo drásticamente las inversiones
en infraestructura que en su momento habían contribuido a la expansión económica. La tesis del sub consumo fue
una de las que circuló como causa de la crisis: el autor dice que no es así, ya que si el consumidor no gasta sus
ingresos en comprar, los tiene ahorrados, el piensa que el problema es la sobre inversión: se había alcanzado un
excepcional volumen en la industria del automóvil, acero y maquinarias; estas industrias se percataron que
semejante producción iba a ser muy difícil de colocar y redujeron drásticamente sus inversiones con las
consecuencias lógicas. A mediados de 1929, en un momento en que la economía estaba decayendo, aumentaron los
beneficios de las transacciones bursátiles, el empleo y los ingresos de los servicios financieros.

La depresión fue la peor de la historia americana: la economía se hundió a tal punto que en la década del 30 los
EEUU experimentaban una depresión mucho más grave que cualquier otro país industrial. Alemania, Japón y GRB se
recuperaron antes. El PBI cayó en un 27%, la industria se contrajo un 50%. El sistema bancario acabó por
derrumbarse; había 13 millones de personas paradas. Solo en 1940 se recuperarían los niveles de 1929. Los sectores
más afectados fueron la agricultura, la producción de bienes de consumo duraderos y la industria pesada. Las ventas
de automóviles cayó un 65%, el consumo de bienes de primera necesidad se mantuvo. En un primer momento no se
pensó que la depresión iba a ser tan grave, se tenía presente la de 1921, que se había equilibrado sola. Pero los
factores que motivaron la caída del 1929 (sobreinversión, dificultades agrícolas, fin de la construcción), son
insuficientes para explicar la profundidad y prolongación dela depresión hasta 1933. El nivel de actividad de la
economía era tan bajo que dificulto la recuperación. El hundimiento de la bolsa fue una importante causa de
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reducción de los beneficios empresariales, y destruyó el incentivo individual al ahorro, disminuyendo los recursos
destinados a la inversión. También el nivel extraordinariamente bajo de los ingresos agrícolas fue decisivo y tardó la
recuperación: era el sector mas deprimido, las reservas acumuladas fueron lanzadas al mercado a cualquier precio;
disminuyeron la producción cuando ya era tarde; los pequeños productores estaban endeudados y se vieron
forzados a vender sus propiedades o perderlas por las hipotecas. Incrementar las exportaciones era impositble
porque la economía internacional atravesaba por un colapso total.

Como otros países los EEUU tendían a la autarquía económica, fue la reacción común frente a la depresión. El
arancel Hawley Smoot de 1930, elevó los derechos de importación en un 50%, esta ley es considerada como la señal
para el comienzo de la guerra económica: a lo largo de 1930 el comercio fue reduciéndose debido a las tarifas
arancelarias. La economía de EEUU se hallaba en el centro de la crisis económica mundial: durante la década del 20
todos los países europeos habían tomado deuda con EEUU que tenía superávit, al iniciarse la depresión fueron
repatriadas las 2/3 partes de las inversiones americanas provocando el colapso en Europa central. El sistema
bancario alemán se vio abajo, el marco alemán dejó de ser moneda internacional, también afectó a la libra esterlina
lo que obligó a GRB a abandonar el patrón oro y la moneda inglesa, quedó en desventaja frente al dólar. Las quiebras
bancarias fueron la característica entre 1921 y 1929: más de 5.000 bancos cerraron arrastrando consigo los ahorros
de sus clientes. Los depositantes hacían colas interminables para retirar sus ahorros, y muchas veces lo conseguían.
Las garantías, en su mayoría viviendas, eran invendibles.

Las consecuencias sociales y políticas (1930-1933). La crisis modificó la apariencia social de EEUU; en 1931 había 8
millones de parados, no había seguro de desempleo, había mendigos, la gente vivía en chabolas de cartón y lata,
hacían largas colas por una comida caliente. Hubo reducciones generalizadas de salarios y el dinero disponible se
distribuyó con la mayor cantidad posible de trabajadores; en 1932 los salarios nominales eran un 60% más bajo que
los de 1929. La principal causa de la pobreza no fue la depresión en sí, sino su duración. La financiación de la
asistencia social gravitó sobre los presupuestos de las ciudades, muchas se hallaban en bancarrota. El aspecto más
negativo de la crisis fue la coexistencia de riqueza y pobreza: mientras los desocupados hacían cola en espera de
pan, había silos rebosantes de trigo sin vender. Los maestros de Chicago se desvanecían en clase por falta de
alimento. Los veteranos de guerra no cobraban los bonos; Hoover ganó fama de gobernante despiadado, y ello lo
llevó a perder la elecciones de 1932, frente a Roosevelt. Este último no prometió soluciones radicales, propuso hacer
un intento, hablaba directamente al ciudadano medio como uno de los suyos y esto cautivó al electorado. Sobre la
esperanza de intentar algo, basó Roosevelt su estrategia para el New Deal.

El primer New Deal (1933-1935). Lo primero que hizo Roosevelt fue decretar un feriado bancario de 4 días y convocó
una sesión extraordinaria del Congreso. A lo largo de los próximos 100 días el congreso aprobó una avalancha de
leyes sobre fondos asistenciales para los parados, precios d apoyo para los agricultores, servicio de trabajo
voluntario para los menores de 28 años, proyectos de obras públicas en gran escala, reorganización de la industria,
financiación de hipotecas para los compradores de viviendas y para los agricultores, seguros para los depósitos
bancarios y reglamentación de las transacciones de valores. El compromiso financiero del gobierno federal no tenía
precedentes en tiempos de paz. Algunas disposiciones habían sido elaboradas durante la campaña presidencial por
un grupo de intelectuales que asesoraban a Roosevelt; además el presidente, al demostrar acción, tuvo el apoyo del
congreso para tomar las medidas. El problema más grave para Roosevelt era la quiebra del sistema bancario: la
causa era la crisis de confianza; luego de una semana sin bancos, en la primera de sus comunicaciones al pueblo.
Roosevelt les informó a los estadounidenses que se abrirían los bancos y que sus depósitos no correrían ningún
riesgo, los invitó a depositar y así lo hicieron. Se hizo una revisión del sistema financiero, gravemente distorsionado
en 1929, hubo una entidad federal que fue utilizada como fondo crediticio rotatorio . Otra entidad refinanciaba las
hipotecas sobre las explotaciones agrícolas y también hubo para las viviendas particulares. Se prohibió que la Bolsa
financiara acciones sobre la base de las ganancias esperadas. Los jóvenes se incluyeron en trabajos en los parques
nacionales; el gobierno federal giró fondos a las autoridades estatales y locales para que pudieran incrementar el
volumen de las prestaciones a los parados, pero los fondos no bastaban. El New Deal se enfrentó constantemente al
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dilema de emplear el dinero en aliviar el sufrimiento actual o en estimular la economía para el futuro. El proyecto del
Tenesse Valley Authority (TVA), fue el de mayor éxito, transformó una región agrícola abandonada en un programa
de desarrollo que produjo energía eléctrica, fertilizantes, modernizó el área agrícola, mejoró notablemente la calidad
de vida. Entregar parte de los ingresos a los pobres parecía justificado pero no traía crecimiento económico. Por ello
el New Deal fue criticado. Un problema gravísimo fue el bajísimo nivel de las rentas agrícolas, un organismo federal
concedía primas a aquellos productores que voluntariamente redujeran su producción. Pero fueron difíciles de
aplicar y no tuvieron los resultados esperados ya que no logró restringir la producción más del 20%, los subsidios
fueron utilizados para comprar fertilizantes e insumos.

En junio de 1933 se iniciaron el Londres las sesiones de la conferencia económica mundial. Por entonces las
relaciones económicas internacionales estaban muy tensas y cada país se aferraba a medidas irreconciliables entre
sí. Roosevelt estaba convencido de que la solución de la depresión era una cuestión de política interior y estaba
decidido a sacrificar las buenas relaciones internacionales con este fin. Para el invierno de |1934-35 muchos habían
perdido la confianza en el New Deal, solo se había reducido el desempleo en 2 millones, no había otros resultados.

El segundo New Deal hasta la 2GM (1935-1941). En las elecciones de 1936 Roosevelt no tenía rival y ganó 46
estados de 48. En su mensaje inicial habló de la nación mal alojada, mal vestida y mal alimentada: había tomado
partido. Los empresarios debían ser considerados como enemigos porque podían frustrar el cambio social. Los
granjeros empobrecidos de Arkansas y Oklahoma eran tratados como delincuentes por su miseria, muchos negros
comenzaron a apoyar a Roosevelt. Se promulgó una ley sobre vivienda, se puso en marcha la seguridad social, los
sindicatos recibieron un amplio respaldo federal. Se aumentaron los impuestos sobre los ingresos más elevados y el
sistema fiscal se hizo más progresivo. El Congreso instituyó un nuevo impuesto sobre la riqueza. Un escollo para
Roosevelt era el Tribunal Supremo, que era un bastión del conservadurismo, así el presidente envió un proyecto de
ley que lo facultaba para nombrar sustituto a aquellos jueces que se negasen a jubilarse . Podría nombrar 6 jueces
nuevos, leales al gobierno para neutralizar a los conservadores. A pesar de la reticencia inicial, al cabo de unos meses
con la renuncia de 5 de sus miembros, Roosevelt obtuvo el tribunal liberal que necesitaba. La segunda batalla que
libró fue la del reconocimiento de los sindicatos: el número de afiliados creció en un 60%. La depresión había
favorecido al movimiento sindicalista al destruir la mística del empresario.

La cuestión de los asuntos exteriores era una fuente adicional de descontento: los estadounidenses no querían
intervenir en los conflictos internacionales. Roosevelt estaba convencido de que EEUU podía mantenerse al margen
de un conflicto en Europa pero únicamente si disponía de un poderío militar considerable. Hasta 1940 no se pudo
contar con un ejército moderno y la única flota de guerra existente era la del Pacífico. El Congreso temía que el
rearme arrastrara de nuevo a los EEUU a una conflagración mundial y creía que Roosevelt estaba agitando el
espectro de la guerra para desviar la atención de las dificultades económicas internas. La derrota de Francia frente a
Alemania, trasformó radicalmente la situación: el inminente derrumbe de GRB puso de manifiesto la debilidad
militar de EEUU: si los alemanes ponían un pie en México, grandes zonas del oeste de EEUU quedarían a merced de
sus bombardeos. La aprobación de una asignación de 12 mil millones de dólares para defensa, significó la creación
de 2 millones de puestos de trabajo tan solo en 1940. En setiembre del mismo año fue establecido el servicio militar
obligatorio. La derrota francesa permitió a Roosevelt ocupar por tercera vez la presidencia, fenómeno sin
precedentes. Tuvo que enfrentarse a la controversia de seguir o no con el New Deal; se tuvo que movilizar a la
Marina para escoltar los convoyes con suministros bélicos destinados a GRB, estableciendo puntos de apoyo en
Islandia y Groenlandia. En otoño de 1941 existía una guerra naval no declarada entre EEUU y Alemania. Los
japoneses le evitaron a EEUU la iniciativa en la declaración de guerra: Japón quería establecer una zona
económicamente autárquica en el sudeste asiático y la posesión de Filipinas por parte de EEUU era un escollo. En
1941 Japón se anexiona la Indochina francesa, y Francia, GRB, Holanda reaccionan bloqueando comercialmente a
Japón; éste decide bombardear la base de la flota americana en Pearl Harbor en las islas Hawái. Este ataque generó
amplia polémica en cuanto a que el servicio secreto americano, había descifrado el código japonés, por lo tanto se
sospechaba de que Roosevelt había buscado esto para justificar el ingreso de EEUU a la guerra; pero también lo
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sucedido en Pearl Harbor pudo deberse a la incompetencia militar, debido a que no movieron los aviones de guerra.
En diciembre de 1941, el Congreso de EEUU aprobó la declaración e guerra a Japón; Alemania e Italia declararon la
guerra a EEUU y éstos volcaron la totalidad de los recursos de su economía y sociedad contra las potencias del Eje.

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