Coleccién Clésicos Huracin Nim. 5
ConsjoEatrs .
Genasio Luis Gara Amor y anarquia
amen Riera a
| Los escritos de Luisa Capetillo
Edicién de Julio RamosPrimera edicién: febrero 1992
Disefio de portada: Yolanda Pastrana Fuentes
‘Tipografia: Mary Jo Smith Parés e Yvette Torres Rivera
Diagramacién: Yvette Torres Rivera
© Ediciones Huracén, Inc.
‘Ave. Gonzélez 1002
Rio Piedras, Puerto Rico
Impreso y hecho en los Estados Unidos de América/
Printed and made in the United States of America
Ném. de Catélogo Biblioteca del
Library of Congress Catalog Card Number: 91-78121
ISBN; 0-929157-15-X
INDICE
Agradecimientos ..
Introduccién «..
Bibliografia selecta
Gronologia minima de Capetillo
Griterios de la seleccién,
presentacién y edicién de los escritos
Seleccion
Posiciones
Prefacioa Mi opinién .
Formacién intelectual de
Recuerdo a la Federacién Libre.
Impresiones de viaje: Julio 1909 .
Mi profesin de fe
Situacién del trabajador pueriorriquefio
Gobierno propio tosses
Ami hija Manuela Ledesma Capetitio
Anarquismo y espiritismo vee
‘Sobre las instituciones religiosas
Sobre la violencia politica
Sobre las cdrceles «
Reinterpretaciones del cristianism
sobre el adulteio, la pena de muerte y el robo.
E] cajero (relato sobre la propiedad y el robo) «-
[Link] amigo barbero (trabajo intelectual y manual)
Huelga, utopia, amor libre
La humanidad del futuro (relato utépico)
Influencias de las ideas modernas (drarna)
Cotidianidades
Los relojes «
Arquitectura y pobresa
Explotacién infentil
Extractos especiales (“Lo deforme brilla”)
Paisaje y ecologia
Fuerzas naturales...
105
110
7
123
173
128
174
1%
17
178La mujer en la época primitiva
En la época primitiva, siempre fue considerada como un
objeto de poco valor, hasta que se le concedié ser esclava, y de
«sa esclavitud surgié su reinado doméstico. Considerandola tan
sumamente necesaria que no se podia prescindir de ella en
| ningéin caso. La comunidad fue comprendiendomésel valorde
Inesclava reina en el hogar, que llegé a ocupar altos puestos ya
conseguir privilegios no obtenidos. Aqui empez6 a triunfar la
mujer en el seno de las familias; en el poder. Se le concedid
‘educar a sus hijos y ésta es la base fundamental de la educacién;
yen el poder, tuvo grandes influencias, salvando pueblos de
matanzas, y evitando y provocando guerras.
En Roma tuvo en una época més libertades que actualmente
en los paises de mas importancia. ¢Por qué perdié esos dere-
chos? Cambio de costumbres, mezclas de razas y naciones oca-
sionaron pérdidas en sus libertades y derechos adquiridos.
LLuego desde la era cristiana hasta la edad media, fue adqui-
riendo privilegios, que fueron beneficiosos y perjudiciales. En
¢sa época ya era considerada por el hombre como reina y sefiora
de su pensamiento, de su alma y su vida. Estaba siempre dis-
puesto a sacrificar su honor, su valor, su vida por su dama.
Escalaba los mds altos puestos, y ponia su vida en constante
peligro por halagar a su dama. La mujer en esta época fue
idealizada, pero esclava atin. Esta época fue para Espafia, Fran-
cia, Italia, Inglaterra. Pero en Rusia, en Turquia,en la China y
€l Japon no. Luego el progresode la mujer tiene variasetapas, y
varfa segiin los paises, las épocas y las costumbres.
En la edad moderna se le han concedido derechos y privile-
tos, pero atin es esclava. Esclava, no en inteligencia ni en el
trabajo, si por el sexo. ,
En inteligencia rivaliza conel hombre, en el trabajo igualen
actividad, en iniciativa y en perseverancia; para todo tiene
libertad y derecho, menos para amar, para elegir con entera
lranqueza y libertad. Eso atin el egofsmo del hombrenoseloha |
concedido. Podré hacerlo alguna, pero con la desventaja de ser |
conceptuada mala y viciosa, ¢ infinidad de adjetivos injustos y )
cxagerados. ~190
@Pero continuaremos consintiendo que el hombre se
imponga y trate de aminorar el valor de las que tomen la
libertad que deseen?
‘Las mujeres no debemos tolerar que se hable mal jamas de
ninguna mujer, al que lo haga en presencia de un grupo de
‘nuestro sexo, debemos aislarlo si continia haciéndolo; y de
igual modo con la joven o vieja que se atreva a criticar a otra
mujer, en lo que atafie a su libertad de sexo, de la cual es
responsable. Dije que el hombre no nos concedia libertad, pero
équé derecho tiene el hombre de concedernos més libertad o de
restringirla, o de criticar la que disfrutamos?
‘La mujer que ha sido durante siglos considerada inferior, y
seha estado otros antosen discutir, sostener, afirmary dudarsu
inferioridad.
Hoy terminan los hombres por reconocerla y concederle
superioridad.
{[+«] No afirmo, ni dudo, ni niego; reservo mi opinién, pues
la mujer tampoco quiere ser superior al hombre, podré serlo
pero no gusta demostrarlo para no herir. Y no podia menos la
‘mujer en ser generosa con quien ha de compartir los honores,
las glorias y el amor! que es la mayor de las glorias y a la que
aspira la mujer con vehemencia. Por sentirse mas satisfecha en
ser la gloria de su amado, que ser una gloria cientifica o artis:
tica. ¥ en esto superamos a los hombres, nos preocupa més set
amadas que admiradas. De admitir que somos superiores hoy,
tenemos que suponer que admitan que lo hemos sido siempre.
Esto no pueden negarlo, sin confesarse culpables de nuestra
ignorancia y esclavitud, aprovechada por ellos, sin grandes
beneficios hasta la fecha. De modo que hoy cantamos nuestra
libertad, que tenfamos adquirida por derecho natural. Pues de
igual modo nace un hombre que una mujer. ¥ la cantan y
desean més nuestros antiguos “amos,” sin temor a perder sus
derechos.
[MO, 147-50]
191
Moralidad y matrimonio
Podré existir verdadera felicidad en el matrimonio! siendo
1 hombre el tinico que puede resolver, y disponer de su albe-
Arlo, y satisfacer sus deseos, sin observar si le gusta o no a su
mujer? Acostumbrado a la obediencia pasiva de la mujer, no se
preocupa de indagar si estd ono satisfecha de su conducta. Y si
no lo estd, no procura complacerla ni adaptarse a una nueva
vida.
eCémo podré Ia sacerdotisa del hogar conservar el fuego
sagrado del amor en el hogar si oficia sola? 2Dénde esta el
objetivo principal de u sacerdocio? Buscadlo fuera del hogar en
las horas que debe estar al lado de su compaiiera. Se cimentard
de un modo s6lido la felicidad doméstica con este proceder? No.
El hombre tiene derecho para hacer y deshacer, sin su compa-
fera. Va al baile de distrazo no, al casino, al juego, todas... Y
entre tanto pobre mujer! jpobre felicidad domésticalexpuestaa
la triste soledad, de dias y noches sucesivas, huérfana de amor,
de atenciones delicadas, de alegrias, mientras el compafiero
expresado juega, baila... 0 se enamora,
iCuan tristes y amargas son las decepciones amorosas, y
ccudn largas las horas que se esperan, en noches interminables
esperando, siempre esperando...
1OhI que desagradable es, esperar... horas... y més hora:
Dias y més dias... Las que habeis pasado por esas amarguras,
ue traen tan fatales consecuencias, sino se tiene experiencia, si
no se sabe luchar, sola, sin amigos... sin diversiones...
[Pobre mujer! Pobre felicidad!
Deesa soledad surge el engafio, la perfidia, la hipocresfa...0
se rompe esa mal enlazada unién.
aPor qué el hombre puede estar al lado de la mujer, en el
baile, en el teatro, antes de contraer matrimonio, y luego que la
ia oad roar omar
matimonio no st neeiasancin de skys sui cone ng
twa, una ddntersimanend omtensexon eee
Iemaro, ara consinar on hoa [Now de Capo192
iene por compafiera la deja sola en el hogar y él va con otras?
\ Por la novedad, zpor la vatiedad de mujeres? No lo sé.
EI verdadero amor no procede asi; si no siente el hombre
verdadero amor por una mujer, no debe sacrificarla en holo-
causto, a sus deseos, como mero instrumento de placer: 5
injusto. Un hogar solitario, del cual, han huido las delicadas
atenciones, las caricias, equé atractivo puede tener?
Y asi en esas condiciones, gpuede la mujer conservar su.
fidelidad amorosa? Aparentemente puede conservarla por for-
‘mulismos, pero su corazén como esté, sus ilusiones do se fue-
ron? Pobre corazén y pobres ilusiones.
‘Si esa mujer siente simpatias por otro, que durante su sole-
dad, le dedica su simpatfa, y Nega a olvidar su marido y sus
hijos.
También podría gustarte
Loubavagu
Aún no hay calificaciones
Loubavagu
30 páginas
Agamenon
Aún no hay calificaciones
Agamenon
27 páginas
DIVORCIO
Aún no hay calificaciones
DIVORCIO
4 páginas