Lesiones Comunes por Correr: Evaluación y Manejo
Elaborado por:
Toala Márquez Bryan Anthony
Celorio Moreira Juriko Karolay
Zambrano Cedeño María Rosa
Mero García Chelsea Alejandra
Carrera
Medicina
Docente
Dr. Leonardo González.
Nivel
Cuarto semestre ¨G¨.
Introducción
Correr es una de las actividades físicas más comunes del deporte, siendo también una
actividad que predispone a ciertas lesiones en la carrera en quienes lo practican, correr es una
excelente forma de ejercicio, incluso a un ritmo lento, este puede llegar a tener niveles
metabólicos equivalentes con la natación, sin embargo, las lesiones son comunes entre los
corredores.
Las tendinopatías en los tendones rotuliano, de Aquiles y de los isquiotibiales son
comunes y se tratan principalmente con ejercicio excéntrico. Aproximadamente el 1 % de los
estadounidenses corre en un día normal, casi el doble que los que practican otros deportes
como el golf y de quienes practican ciclismo.
Un estudio realizado en un lapso de un año mostró una tasa de lesiones del 27 % en
corredores novatos, y un 32 % en corredores de larga distancia mientras que el 52 % restante
eran corredores de maratón, dando así una prevalencia más baja para corredores novatos
puesto que las lesiones parecen ser secundarias al menor tiempo de carrera. Otra revisión
sistemática encontró que los corredores novatos se lesionaban con el doble de frecuencia que
los corredores recreativos, la mayoría de lesiones involucra la rodilla, el tendón de la corva, la
tibia, el tobillo o la fascia plantar.
Por esta razón existe una serie de lesiones agudas que son muy comunes en estas
estructuras que incluyen esguinces de tobillo y distensiones del tendón de la corva, por otro
lado estudios muestran que las mujeres tienen un riesgo general significativamente menor de
lesiones relacionadas con la carrera, aún así tienen una mayor incidencia de lesiones en la
rodilla y la fascia plantar.
Desarrollo
Las lesiones más comunes al correr , son lesiones que ocurren durante la práctica de
un deporte o durante un ejercicio físico. Algunas pueden ocurrir accidentalmente, otras
pueden ser el resultado de malas prácticas de entrenamiento, falta o escasez de ejercicios de
calentamiento, estiramiento o del uso inadecuado del equipo de entrenamiento, o bien cuando
no se está en buenas condiciones física.
La mayoría de lesiones que son atribuidas en la práctica deportiva, son en realidad la
consecuencia de la repetición de prácticas inadecuadas. Con el desarrollo que han adquirido
las ciencias del deporte, estos problemas son absolutamente previsibles y evitables.
Las lesiones más comunes al correr tienden a producirse en las rodillas (42%); los
pies y los tobillos (17%); la parte inferior de la pierna/espinillas (13%); la cadera/pelvis
(11%); y la pantorrilla/Aquiles (6%).
Dentro de estos tipos de lesiones encontramos la tendinitis de rodilla o también
conocida como tendinopatía rotuliana, siendo una de las más comunes en los corredores.
El síndrome de dolor patelofemoral se caracteriza por presentar dolor en la parte
anterior de la rodilla, a menudo detrás de la rótula. Este dolor suele empeorar después de
actividades que sobrecargan la articulación femororrotuliana como ejemplo puede ser subir o
bajar escaleras, ponerse en cuclillas, correr. Las personas afectadas pueden informar que
sienten inestabilidad o crepitación. Se dice que el ejercicio es el pilar del tratamiento
conservador para este síndrome. Aunque se encontró que el tratamiento más efectivo son seis
semanas de ejercicios diarios enfocados en la flexibilidad y el fortalecimiento de las piernas y
el tronco. Aquellos fármacos antiinflamatorios no esteroideos proporcionan alivio del dolor a
corto plazo, pero no hay beneficio sobre el placebo en un tiempo aproximado de tres meses.
Las lesiones que son comunes entre los corredores son los esguinces de tobillo. Estos
se producen por inversiones del tobillo que dañan uno o más de los ligamentos laterales de
dicha estructura. Se suele recomendar la terapia llamada PRICE (protección, reposo, hielo,
compresión, elevación) para tratarlas.
La tendinopatía de Aquiles es una afección muy común en deportistas, la mayoría de
los pacientes que padecen tendinopatía de la porción media, con dolor, hinchazón y
sensibilidad en el tendón afectado de 2 a 6 cm por encima de su inserción en el calcáneo. Su
diagnóstico se puede hacer de manera clínica, aunque algunos estudios complementarios
como la ecografía y la resonancia magnética demuestran cambios patológicos y pueden
mostrar una ruptura oculta del tendón. Respecto al tratamiento consiste en ejercicios
excéntricos de descenso del talón por debajo de los dedos de los pies
La tendinopatía de Aquiles es una lesión ósea común por estrés con periostitis tibial y
microfracturas sobre la tibia anterior. Este se presenta con dolor en el tercio medio o distal del
borde tibial postero medial. El hallazgo más sensible del examen físico es la sensibilidad a la
palpación en esta área, también es común una leve hinchazón en el área. Se ha demostrado
que la resonancia magnética es más sensible y específica que la gammagrafía ósea para su
diagnóstico y la fractura por estrés. Su tratamiento es conservador, se recomienda reposo
relativo y estiramiento de las pantorrillas porque la evidencia relaciona la rigidez en el sóleo
y el tibial posterior con el síndrome de tensión tibial medial.
Conclusión
Correr es una forma popular de ejercicio y tiene muchos beneficios. Sin embargo,
también puede provocar lesiones, las lesiones se pueden categorizar como lesiones agudas o
por uso excesivo. Las lesiones agudas son de naturaleza repentina y ocurren cuando una
persona corre por primera vez o cuando no ha estado entrenando adecuadamente. Las
lesiones por uso excesivo ocurren cuando una persona corre demasiado, demasiado pronto o a
una intensidad que no puede tolerar, la práctica de ejercicio físico provoca un alto número de
lesiones musculares, si bien se han llevado a cabo pocos estudios clínicos sobre el tratamiento
y la resolución de las mismas. La incidencia de lesión está provocada por numerosas causas
conocidas, más frecuente en aquellos músculos poliarticulares, en condiciones de
acumulación de fatiga y cuando se producen condiciones ambientales desfavorables.
El potencial de fuerza del músculo depende de su estructura, su arquitectura y su
activación nerviosa. Conocer la función del músculo y su reacción ante la lesión es de gran
importancia a la hora de diseñar y poner en práctica diferentes técnicas de regeneración y
programas de entrenamientos eficaces que permitan limitar y corregir la disminución del
rendimiento muscular, ya que no es malo hacer actividad física solo que debe ser con
precaución y darle un seguimiento.
Ante una lesión tan frecuente tanto en deportistas como en población no activa, son
muchos los recursos médicos y rehabilitadores de los disponemos, todos en constante
evolución, por lo tanto cada tratamiento debe ser personalizado y adecuado a cada paciente: a
su lesión, al mecanismo que produjo la tendinopatía y a su estilo de vida.
Referencias
Warden SJ, Kiss ZS, Malara FA, Ooi AB, Cook JL, Crossley KM. Precisión comparativa de
la resonancia magnética y la ecografía para confirmar la tendinopatía rotuliana diagnosticada
clínicamente. Soy J Sports Med. 2007;35(3):427-436.
Rudavsky A, Cook J. Manejo de fisioterapia de la tendinopatía rotuliana (rodilla de saltador).
J fisioterapeuta. 2014;60(3):122-129.