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Multilatera L Anti: Centro Drogas

Este documento discute los objetivos estratégicos de Estados Unidos en Panamá. Históricamente, la posición geográfica de Panamá ha sido vital para los intereses estadounidenses. Sin embargo, la presencia militar de EE. UU. ha causado conflictos. Los Tratados Torrijos-Carter de 1977 establecieron que Panamá asumiría el control total del Canal en 1999 y retiraría las tropas estadounidenses. Ahora, EE. UU. busca renegociar los tratados para mantener bases militares más allá de

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Multilatera L Anti: Centro Drogas

Este documento discute los objetivos estratégicos de Estados Unidos en Panamá. Históricamente, la posición geográfica de Panamá ha sido vital para los intereses estadounidenses. Sin embargo, la presencia militar de EE. UU. ha causado conflictos. Los Tratados Torrijos-Carter de 1977 establecieron que Panamá asumiría el control total del Canal en 1999 y retiraría las tropas estadounidenses. Ahora, EE. UU. busca renegociar los tratados para mantener bases militares más allá de

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CENTRO MULTILATERA L

ANTI DROGAS
CMA

Editorial Universitaria - Carlo


.19 Panmá, sManuelGtzor
OBJETIVOS ESTRATÉGICO S
DE ESTADOS UNIDOS EN PANAM A

Nils Castr o
Embajador de Panama en Méxic o

Las Introdució
relacione s relaciones entre Panamá y Estados Unidos han estado
históricamente ligadas al valor estratégico de la posición geo -
gráfica del Istmo de Panamá . Nuestro país es una importante ruta de l
comercio mundial y—luego de la apertura del Canal—ruta alterna d e
la Armada estadounidense y, sobre todo, lugar de ubicación de base s
militares norteamericanas .
Estados Unidos sigue considerando que esta posición es vital par a
sus intereses hegemónicos en el Continente americano . No obstante, l a
presencia militar estadounidense en territorio panameño ha sido per-
manente foco de conflictos, porque constituye un impedimento para e l
normal desarrollo del estado nacional y de las fuerzas armadas pana-
meñas —como corresponde a un país soberano—, porque las tropa s
norteamericanas repetidamente se han utilizado como fuerzas de inter -
vención y ocupación en diversos puntos de la geografía panameña y e n
otros países, y porque hiere la independencia y dignidad de la nación y
de su pueblo.

17
Revísta ENFOQUES de la Facultad de Administración Pública

Nuestro país ha denunciado en diversas épocas dicha situación ,


que incluso ha ocasionado serios enfrentamientos populares con la s
tropas norteamericanas e importantes pérdidas de vidas panameñas .
Precisamente a raíz de los graves incidentes de enero de 1964, alguno s
sectores estadounidenses empezaron a entender que, si se continuab a
haciendo caso omiso de las reivindicaciones planteadas por Panamá ,
la operación del canal estaría en grave peligro, ya que el pueblo pana-
meño se mostraba cada vez más dispuesto a hacer valer sus derecho s
soberanos, al precio que fuera necesario .
Poco después, el líder popular panameño, general Omar Torrijos ,
movilizó la conciencia y la voluntad nacional para lograr un nuevo acuer -
do canalero con Estados Unidos, y para ese empeño procuró y obtuv o
el apoyo de la comunidad latinoame-ricana y mundial .
Así, el 7 de septiembre de 1977, se firmaron los Tratados Torrijos -
Carter, de acuerdo con los cuales al mediodía del 31 de diciembre d e
1999 el Canal pasará a ser administrado y operado únicamente po r
panameños , retirándose las últimas tropas extranjeras y quedando l a
defensa del Canal bajo la responsabilidad exclusiva de las fuerzas ar-
madas nacionales.
Los Tratados disponen asimismo que, entretanto, la protección y
defensa de la vía acuática deberán realizarse conjuntamente por fuer -
zas de ambos países, en una relación en que las responsabilidade s
panameñas deben ser crecientes, mientras la participación norteameri -
cana debe ser decreciente, en función a su salida . Además, dejan cla-
ramente establecido que las fuerzas estadounidenses en Panamá sól o
podrán dedicarse a las tareas de protección y defensa de la vía acuáti-
ca, y a ningún otro propósito .
Hoy, luego de diez años de la firma y ratificación de los Tratado s
del Canal y ocho anos después de que entraron en vigencia, Estados
Unidos persigue a cualquier precio el objetivo de hacer renegociar su s
contenidos más esenciales, para prolongar la permanencia de sus ba-
ses militares más allá del ano 2000 . Ello tiene explicaciones .

18
Centro Multilateral Antídrogas C M A

2 . La visióe estratégico militar+ estadounidense del contigente ame-


ricano
Para entender las motivaciones de este cambio de actitud, es pre-
ciso conocer la actual visión estratégico-militar norteamericana del
Continente y el mundo, y la importancia que ahora le confiere a la s
bases militares ubicadas en la República de Panamá .
En 1977, al firmarse los Tratados Torrijos-Carter, esa visión nor-
teamericana era distinta de la que hoy tiene . Entonces no se había n
recrudecido los conflictos centroamericanos, en los que tanto se h a
comprometido la política estadounidense . Hoy, cuando esos conflicto s
se han agravado, las propuestas del Grupo de Contadora para un a
solución política negociada han sido virtualmente saboteadas por Esta -
dos Unidos, que se empecina en imponer otros desenlaces .
En 1977 aún persistía el Síndrome de la Humillación sufrida e n
Vietnam . Hoy, se ha impuesto el Síndrome de Rambo de la Adminis -
tración Reagan, con una política autoritaria y hasta agresiva hacia cad a
vez más países del Continente, en particular los que osan mantene r
posiciones nacionalista c independientes.
En 1977 Estados Unidos ofrecía recursos monetarios fáciles para
nuestros países . Hoy, a consecuencia del virtualmente impagable en-
deudamiento que así fue promovido, los pueblos latinoamericanos su -
fren mayor hambre, insalubridad, desempleo, desarraigo y desespera-
ción, como producto de las exacciones financieras con las que se nos
exige subsidiar el déficit fiscal norteamericano. El antes pródigo pres -
tamista, es ahora el más implacable instrumento de sus cobradores .
En 1977 se mantenía cierto control sobre las fuerzas armadas de l
Continente a través de la Junta Interamericana de Defensa . Hoy, a
consecuencia de la Guerra de las Malvinas, el TIAR es una ficción ,
desacreditado por la desconfianza de las fuerzas armadas latinoameri -
canas frente a la reveladora complicidad de Estados Unidos con e l
colonialismo británico en esa guerra .

19
Revista ENFOQUES de la Facultad de Administración Públic a

En 1977 no se había dado el conflicto Irán-Irak, ni un Medio Orien-


te convulsionado amenazaba el acceso a los recursos petroleros d e
esa región, incrementando el valor estratégico que ahora Estados Uni-
dos atribuye a los recursos energéticos del Continente americano . Hoy,
asegurarse la dependencia económica de nuestro países y el acces o
fácil y barato a esos recursos ha vuelto a ser prioritario para los intere -
ses neocolonialistas norteamericanos .
Por último, pero aún más importante en la óptica estadounidense,
en 1977 la disuasión entre las superpotencias se cifraba en la "destruc -
ción mutua asegurada" en caso de guerra nuclear . Hoy, se ha iniciado
la distensión nuclear entre las dos superpotencias mediante los acuer-
dos de Washington de diciembre pasado . De fumarse un próximo arregl o
en Moscú, en octubre entrante, bien podremos asistir a la destrucció n
de una parte sustancial del arsenal nuclear mundial . Y de completars e
la iniciativa de Defensa Estratégica (Guerra de las Galaxias), lo qu e
reste de dicho arsenal quedaría neutralizado o, de pactarse el total
desmantelamiento de esas armas, hasta ese remanente desaparecería .
En consecuencia, las nueva visión estratégico-militar de Estado s
Unidos está orientada a la preponderancia en fuerzas convencionales y
en la modalidad de "conflictos de baja intensidad ", cuyos escenario s
bien pudieran ubicarse en nuestro Continente, como en otras regione s
del Tercer Mundo . Por este motivo, en la relación Este-Oeste, aqué l
cuyo dispositivo de fuerzas convencionales en el mundo ocupe posi-
ciones de avanzada tendrá ventajas relativas de carácter estratégico .
En este contexto, la posición geográfica, las bases y fuerzas milita -
res norteamericanas en Panamá cobran valores distintos de los que s e
les atribuían diez años antes . En la actual interpretación, estos enclave s
y fuerzas constituyen un eslabón principal para instrumentar el nuev o
concepto de la "seguridad nacional" estadounidense en América .Lati-
na.

20
Centro Multilateral Antidrogas C M A

Para ese punto de vista, la función de tales enclaves y fuerzas y a


no es sólo proteger y defender el Canal, sino proporcionar posicione s
avanzadas para laintervención y control hegemónicos sobre los paise s
latinoamericanos.
La función primaria—proteger y defender la vía acuática est á
amparada por medio de los Tratados del Canal, y resulta por lo tant o
lícita. Sin embargo, para los fines estadounidenses adolece del incon-
veniente de que está regulada por esos mismos pactos, los cuales l a
limitan exclusivamente a las tareas de protección y defensa de la vía, y
ordenan cumplir esta función conjuntamente con las Fuerzas de Defe n-
sa de Panamá . Para este propósito, que concluirá el último día del sigl o
—tal como lo establecen dichos Tratados—, Estados Unidos tien e
estacionada en Panamá la Brigada 193, del recién creado Ejército Su r
de sus fuerzas armadas . Por los Tratados, Panamá se obliga a tolera r
su presencia temporal, y a cooperar con ella, en tanto esté dedicad a
solamente a los fines pactados .
No obstante, para el propósito de intervención y control sobre la s
demás naciones latinoamericanas, Estados Unidos ha instalado en Pa -
namá, además, otro organismo o estructura militar, el denominad o
Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, al que le asigna atribu-
ciones que cubren desde la frontera con México hasta el extremo su r
del Continente . La ubicación de ese Comando en territorio panameñ o
no está contemplada por los Tratados del Canal, ni ha sido autorizad a
por el soberano territorial . Por ende, sus actividades tampoco se en-
cuentran limitadas ni reguladas por dichos pactos ni por ningún otro .
Por su naturaleza intervencionista, el Comando Sur es potencial -
mente objetivo de represalia de los adversarios de Estados Unidos ,
que no tienen por qué serlo de Panamá, que no tiene enemigos . Por
consiguiente, la presencia del Comando Sur a orillas del Canal es u n
riesgo para el mismo y para sus usuarios, como lo es también para l a
nación panameña y sus países hermanos . En consecuencia, la Asam -

21
Revista ENFOQUES de la Facultad de Administración Públic a

blea Legislativa Nacional ha exigido que el Comando Sur, ilegalmente


instalado en panamá, sea retirado de este país . Los militares paname-
ños han hecho suya esta demanda.

3 . Intereses y objetivos norteamericanos en Panam á


Diez años después de firmar los Tratados Torrijos-Carter, Esta -
dos Unidos ha reevaluado sus intereses estratégicos militares e
má.Ahorasubjetiv g,loanspibergcónd nPa e
la presencia de sus bases y tropas en el territorio panameño más all á
del año 2000 . Su principal impedimento para este fin es, sin duda, l a
determinación con laque el pueblo, el gobierno y los militares paname-
ños demandan que esos acuerdos se cumplan puntual y escrupulosa -
mente.
De conformidad con los estudios realizados para el planeamiento
dela s lida elasfuerzasmiltaresnorteamerican sdenuestropaís ,
este proceso debe iniciarse a más tardar en 1989 . Ese mismo año el
Congreso de Estados Unidos deberá empezar a votar las correspon-
dientes partidas presupuestarias . Es decir, cualquier cambio destinad o
a alcanzar el objetivo de permanecer más tiempo del estipulado en lo s
Tratados del Canal, debe darse entre 1988 y 1989 .
Por esta razón, desde fines de 1985, Panamá viene siendo some-
tida a intensas presiones políticas y económicas, para imponerle cam-
biar la actitud que ha venido sosteniendo . por la importancia que l a
concepción geopolítica norteamericana confiere a los intereses y obje -
tivos de Estados Unidos en territorio panameño, es preciso diferenciar
entre la retórica "democrática" y de "derechos humanos" del discurs o
oficial estadounidense respecto a Panamá, y los verdaderos objetivo s
e intereses estratégicos de "seguridad nacional" que son encubierto s
con ese discurso .
Para esclarecerlo, conviene puntualizar sumariamente cuál es l a
importancia de las bases e instalaciones militares que los norteame -

? 1)
Centro Multilateral Antidrogas C M A

ricanos mantienen en nuestro país . Esto explica por qué Estados Uni-
dos identifica como su objetivo estratégico retenerlas e incluso perfec -
cionarlas :

G) Isla Galeta :
En Isla Galeta, o la isla de las antenas se localiza un centro d e
comunicaciones electrónicas de mando y control de las fuerzas arma-
das estadounidenses . En una plataforma submarina, tiene ubicado un
centro mundial de espionaje electrónico, que efectúa operaciones d e
recolección de inteligencia, descifrado de claves, decepción (engaño) ,
interdicción e interferencia.
Las condiciones geológicas magnéticas especiales del lugar facili-
tan las comunicaciones electrónicas . Es el único punto en el mundo co n
la capacidad de transmitir en baja frecuencia (lowfrecueney) de 30 0
kilohertz, a 80 pies de sumersión, hacia ambos océanos . Ello posibilit a
las comunicaciones con y entre los submarinos nucleares y convencio -
nales, en los dos océanos.

b) Base aérea de Hewat+d:


Es la mayor base aérea de Estados Unidos en el Continente al Su r
de la frontera con México . Es capaz de recibir y acomodar todos lo s
sistemas aéreos estratégicos, nucleares y convencionales, tanto del actua l
inventario norteamericano como de los que están en desarrollo . Cuen-
ta con infraestructura logística con capacidad para apoyar operacione s
aéreas prolongadas .
Desde esta base se controlan todas las operaciones aéreas que
Estados Unidos realiza sobre el hemisferio Sur, como punto de mando ,
control, abastecimiento y reabastecimiento .

C) Feeote Cisyton :
Es la sede del componente de fuerzas del Ejército Sur de Estado s
Unidos acantonados en territorio panameño . En este Fuerte sepreten-

23
Revista ENFOQUES de la Facultad de Administración Pública

de reubicar las fuerzas que actualmente se encuentran en otras base s


que deberán ser' revertidas a Panamá en 1999, por efecto del proces o
de ejecución de los Tratados .

e) Fuerte Shermaa :
Es el centro de entrenamiento en la selva más importante que tien e
Estados Unidos . En el mismo se preparan incluso los astronautas nor -
tea icricanos . Aqui se entrenan las fuerzas de Estados Unidos desti-
nadas a participar en la modalidad de guerra denominada "conflicto d e
baja intensidad' cuyos escenarios vayan a ser selváticos .
En este Centro se reubicarían las fuerzas que actualmente se en-
cuentran en el Fuerte Davis. en el Atláiitico . el cual revertirá a Panamá
por la razón antes señalada . Por su cercanía a la costa Atlántica . al
fuerte Shernnan se le puede anexar una base naval de apoyo para l a
Armada norteamericana, proyecto que está en proceso de planifica-
ción.
En el presente, las tropas estadounidenses estacionadas en Pana -
má se calculan en algo nnás' de 12 .000 liombres. Las bases e instala-
ciones antes señaladas no son todas con las que actualmente cuenta n
las fuerzas norteamericanas acantonadas en territorio panameño . Si n
embargo, son aquéllas que Estados Unidos considera esenciales v e n
las que pretende pernnanecer más allá de lo prescrito por los Tratado s
del Canal .
Estados Unidos alega que tan valiosas bases_ de queda' supuesta -
mente en manos de los soviéticos, les darían una extraordin aria v entaj a
sobre los norteamericanos . Esto es inconcebible desde el punto d e
vista panameño . Panamá siempre ha expresado que las únicas fuerza s
militares que debe haber en su territorio —y las únicas que habrá a
partir del año 2000 , son las Fuerzas de Defensa de Parnanná . A
éstas, exclusivamente, les corresponderá la protección}' defensa de l
Canal, y garantizar la integridad territorial de la Nación panameña .

24
Centro Multilateral Antidrogas C M A

De su iniciativa, y como lo hace constar en los Tratados, Panam á


ha declarado solemnemente la neutralidad del Canal para que tanto e n
tiempo de paz como de guerra, éste permanezca seguro y abierto a l
tránsito pacífico de las naves de todas las naciones, en términos d e
entera igualdad . La presencia de bases y fuerzas militares extranjera s
en nuestro territorio, cualquiera que fuere su procedencia, no sólo seri a
contrario al estatuto de neutralidad, sino también atentatorio contr a
nuestra dignidad nacional, nuestra soberanía, y contra la seguridad de l
país y del Canal, ya que ello convierte al Istmo de Panamá en blanc o
de represalias de los adversarios de tales fuerzas .
Por lo tanto, persistiremos en rechazar categóricamente las inten-
ciones de cualquier país que pretenda mantener o establecer base s
militares en nuestro territorio, al igual que cualquier otra presencia mi -
litar que no sea la de las Fuerzas de Defensa de Panamá .

4 . Otros objetivos de Esiados Unidos en Paaam á


Prolongar, ampliar y perfeccionar su presencia militar no es el úni -
co objetivo perseguido por Estados Unidos en Panamá . Tal como re-
petidamente lo han venido denunciando las autoridades panameñas y
el Partido Revolucionario Democrático . la Administración Reagan ha
dirigido y coordinado constantes acciones hacia otros fines adiciona -
les.
Los principales son los siguientes :

a) HespeciO al Canal de Paaamá :


Prolongar el control estadounidense sobre el Canal de Panamá . A
ello se deben las reiteradas violaciones y entorpecimientos al proces o
de ejecución de los Tratados Torrijos-Carter . y su distorsión mediant e
la llamada Ley 96-70. o Ley Murph} . unilateralmente dictada por e l
Congreso de Estados Unidos para interpretar a su conveniencia la le-
tra v espíritu de los Tratados . contradiciendo en perjuicio de Panam á

25
Revista ENFOQUES de la Facultad de Administración Públic a

los términos pactados, después que el Senado de ese mismo Congre-


so los había ratificado .
A este propósito se debe, igualmente, el esfuerzo por mediatizar y
minimizar las atribuciones del Administrador del Canal de Panamá a
partir de 1990 —año desde el cual ese cargo será desempeñado po r
un panameño , transfiriendo al Secretario de la Junta Directivay a l
Ingeniero Jefe (ambos norteamericanos) las funciones principales de l
Administrador.
Paralelamente, la administración financiera de la Comisión del Canal
ha venido instrumentando parte de las presiones económicas contr a
Panamá, por el expediente de "inflar" gastos de operación a fin d e
escatimar y reducir importantes ingresos que corresponden a nuestr o
país por el fimcionamiento de la vía acuática .
De no lograrse prolongar el control estadounidense de la adminis -
tración de la vía más allá del año 2000, se proponen entregar a Pana -
má un Canal con capacidad limitada y cuya vida útil sea corta . A ello s e
debe la renuencia norteamericana a modernizar el Canal y a ejecutar e l
ensanche de su paso más estrecho (Corte Culebra) .

b) Respecto a la soberanía política y económica panameña :


Personeros de la Administración Reagan han realizado represen-
taciones ante las autoridades panameñas, y aplicado diversas forma s
de presión, para provocar que Panamá abandone el Grupo d e
Contadora y las demás iniciativas panameñas en favor de solucione s
políticas negociadas para los conflictos centroamericanos . Asimismo ,
para lograr que Panamá proporcione facilidades territoriales, logística s
y de entrenamiento para la "Contra" nicaragüense e, incluso, para qu e
fuerzas especiales panameñas fueran utilizadas para efectuar operacio -
nes militares ofensivas contra Nicaragua .
Los mismos personeros han exigido que Panamá renuncie a s u
tradición diplomática y política de no alineamiento y neutralidad, so -

26
Centro Multilateral Antidrogas C M A

metiéndose ala política regional estadounidense . También han procu -


rado impedir que nuestro país establezca relaciones económicas y
diplomáticas con todos los países del mundo, como corresponde a s u
función geográfica, a su tradición cultural, a su concepción política, y
como es propio de las relaciones contemporáneas .
La negativa aacceder a tales exigencias le ha valido a Panamáy a
sus principales dirigentes verse sometidos a una intensa y prolongad a
campaña de represalias y de desestabilización política, así como de
desprestigio y aislamiento internacional, orquestada através de medio s
de comunicación y por medios diplomáticos ante numerosos países de l
mundo.
A la par, representantes oficiales y agentes norteamericanos encu -
biertos, en unión a grupos oligárquicos y derechistas panameños, ha n
desarrollado intensos y persistentes esfuerzos para fomentar divisione s
en el seno de la colectividad nacional y de la coalición de fuerzas polí -
ticas y sociales que apoyan al Gobierno y la constitucionalidad . Asi-
mismo, a través de estructuras de fachada, como la llamada "Cruzad a
Civilista", han procurado soliviantar y organizar políticamente a secto-
res empresariales y de la oposición política, para interrumpir el proce-
so constitucional democrático, impedir la celebración de las eleccione s
generales de 1989, e instalar un gobierno de facto .
Igualmente, en tanto que desarrollan intensas presiones económi -
cas en el campo bilateral, las autoridades estadounidenses se han em-
peñado en cerrarle a Panamá otras fuentes de financiamiento y merca -
dos internacionales, y en impedir que logre abrirse otras alternativas .
Para esto, incluso han recurrido a presiones contra terceros países .

G) Respecto a las íbepzas de Oerensa de Panam á


La actual Administración norteamericana ha procurado forzar e l
pase a retiro del Comandante de la Fuerzas de Defensa de Panamá ,
General Manuel A . Noriega, de la mayor parte de su Estado Mayor y

27
Revista ENFOQUES de la Facultad deAdmínistración Pública

de otros oficiales torrijistas reconocidamente comprometidos con l a


defensa de la política nacionalista, independiente, de no alineamiento ,
neutralidad y apoyo al Grupo de Contadora .
Se quiere con ello forzar la instalación de una dirigencia milita r
supuestamente "democráfica" "profesional"y "apolítica", es decir, ais -
lada de lapoblación y destinada a garantizar la imposición de los obje -
tivos estadounidenses en Panamá contra la voluntad popular .
Se quiere, igualmente, suspender los programas de desarrollo so-
cial y productivo que la Acción Cívica de la fuerza armada panameñ a
realiza en las áreas rurales marginadas, reorientándolos hacia tareas e n
servicio de los intereses militares norteamericanos y de la oligarquía
terrateniente.
Lo que es más grave, se quiere, a la vez, enmarcar a las Fuerzas
de Defensa de Panamá en el proyecto intervencionista e n
Centroamérica, y evitar que prosigan su preparación y desarrollo diri-
gido a asumir la protección y defensa del Canal . Se pretende argu-
mentar que la fuerza armada panameña no está en capacidad de asu-
mir esta misión, para justificar la permanencia de las fuerzas norteame-
ricanas en nuestro país .
Para estos propósitos, los mismos agentes, representaciones y
presiones han venido intentando constantemente romper la unidad in -
tema de la institución militar panameña, en la pretensión sediciosa d e
fomentar supuestas diferenciaciones entre "torrijistas" y "norieguistas",
y de procurar tradiciones entre sus filas para favorecer al proyecto
neocolonialista de Estados Unidos .

5 . Hequenimieotos del proyecto esiadouoideose .


Dado que las exigencias y presiones desarrolladas hasta ahora han
causado importantes daños a la economía nacional y al prestigio de l
país, pero no han logrado doblegar a la Nación panameña, el cumpli-
miento de los objetivos norteamericanos exige derrocar los Podere s

28
Centro Multilateral Antidrogas C M A

constitucionales del Estado, interrumpir el proceso democrático e im -


poner un gobierno de facto que no esté sujeto a limitaciones constitu -
cionales, así como eliminar completa y duraderamente las dirigencia s
políticas del país y el carácter nacional y popular torri_jista— de s u
fuerza armada .
la retórica supuestamente "democrática" de la Administració n
Reagan no oculta la naturaleza real de este proyecto, una vez que su s
representantes y agentes se han empeñado en fomentar, aglutinar y
organizar directamente —y de cobij ar en Washigton, Nueva York y
Miami— un frente social de los grupos económicos y políticos má s
reaccionarios, y que han sido sus mismas marionetas los encargado s
de anunciar con fanfarrias este plan .
Para cumplir su objetivo, el esquema de gobierno propuesto ha d e
ser dócil a las exigencias estadounidenses y alineado con su polític a
exterior, a la vez que represivo frente a la natural resistencia del puebl o
panameño ante semejantes renuncias a los atributos de la soberanía y
las reivindicaciones nacionales . Se pregona que dicho sometimient o
neocolonial será recompensado con pródigas generosidades financie -
ras . Sin embargo, la reciente experiencia de otros países que se ha n
plegado aparecidas exigencias demuestra exactamente lo contrario :
una vez que se han entregado a la voluntad de Estados Unidos, no s e
precisa recompensarlos .
Fuera del Istmo centroamericano, estas prácticas norteamerica-
nas también son conocidas . La Administración Reagan reactualizó e l
precedente de la ocupación de República Dominicana, mediante l a
invasión de Granada . Donde no requirió, o no le convino, llegar hasta
el ataque militar directo, apeló ala intervención políticay la agresió n
económica, como en Filipinas o Haití . En todos los casos, actuando en
contra de la autodetenninación nacional para usurpar y frustar la inicia-
tiva popular que se dirigía a solucionar por sí misma los problemas d e
su respectivo país, e imponer una salida al gusto de los intereses esta -

29
Revista ENFOOUES de la Facultad de Administración Pública

dounidenses . En todo los casos, ha dejado en lugar de la situació n


preexistente otra no menos desastrosa para cada uno de los pueblo s
intervenidos.
Hoy, algunos de los individuos envueltos en ese proyecto
neocolonial llaman a una intervención directa del ejército estadouni-
dense en Panamá, evocando sin pudor la experiencia de Granada . Es
fácil prever que, tal como ya sucedió hace algunas décadas, el intent o
culminaría no sólo en el propuesto descabezamiento de las Fuerza s
Armadas de Defensa de Panamá, sino también en volver a desarmar -
las, a subordinarlas a la oligarquía y retrotraerlas a la condición d e
modesto cuerpo de policía, para otorgar nuevamente al ejército d e
Estados Unidos el monopolio exclusivo de las funciones militares y de
la defensa externa de Panamá.
En ese momento la condición de Panamá volvería a ser la de un a
semicolonia . En efecto, este es ostensiblemente el ideal perseguido, y
no sólo para Panamá . Pero esa pretensión, que no permitiremos j a-
más, pasa por alto el hecho de que aquí hay de por medio un puebl o
con bien forjada conciencia nacional, una tradición patriótica articulad a
en el mayor partido político del país, y una nueva generación de oficia-
les y soldados hondamente identificada con este pueblo .
La nación panameña se ha trazado históricamente sus propios ob -
jetivos estratégicos, y cuenta con un pueblo decidido a realizarlos .
Esta esperi encia revela, finalmente, que lo que está en marcha n o
es un proyecto que concierne tan sólo a Panamá, sino un patrón de
prueba destinado igualmente a las demás naciones latinoamericanas y
caribeñas . Porque su raíz está en la entronización de un concepto he-
gemónico e intervencionista de los intereses estratégicos de Estado s
Unidos sobre el conjunto de los países de la región . Este proyect o
concibe a Panamá como posición avanzada para operaciones que des -
conocen y violan tanto la soberanía c integridad de nuestro país como
de las demás naciones hermanas .

30
Centro Multilateral Antidroaas C M A

Quienes no deseen verse sometidos a maquinaciones semejantes ,


hoy tienen la oportunidad de preparse para enfrentarlas, conociendo l a
verdad de Panamá y solidarizándose con su pueblo .

United States Department of State


Washigton, D.C. 20520

MAR 26 1987

Dear Senator Helms :

The State Department shares your view that when the Carter
Torrijos treaties are being renegotiated, the prolongati6n of the U .S.
military presence in the Panama Canal area till well after the year 200 0
should be brought up for discussion . The continuing power of th e
Sandinistas in Nicaragua, the activities of the Salvadoran insurgent s
and the influence of communist Cuba in the region make it urgentl y
necessary for the United States to strengthen its position in Central
America.
The continuing polarization of the political forces in Panama may
lead to a crisis in the country which would pose a serious threat t o
stability in the region . The State Department is of the opinion that i n
order to avoid such a situation, steps should be taken to bring about th e
resignation of General Noriega as Comanderin Chief of the Nationa l
Guard and to set up an interim government consisting of soberminde d
politicians and the safeguarding of U .S. strategic interests.
I want you to know that the importance of these problems is full y
appreciated in the White House and here, in the State Department, an d
that effective steps will be taken to solve them .

31
Revista ENFOQUES de la Facultad de Administración Pública

Sincerely
J. Edward Fo x
Assistant Secretary
Legislative and Intergovennental Affairs

TRADUCC16 N

Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norte Amé -


rica

Marzo 26,198 7

Estimado Senador Helms :

El Departamento de Estado comparte su punto de vista, de qu e


cuando los Tratados Torrijos Carter sean renegociados, la permanen-
cia militar de los EE .UU. en el área del Canal de Panamá, más del año
2000 debe ser incluida como tema de discusión . El mantenimiento del
poder de los Sandinistas en Nicaragua, las actividades de los insurgen -
tes Salvadoreños y la influencia de Cuba Comunista en la región, hace n
urgentemente necesario que los EE .UU . fortalezcan su posición e n
América Central.
La continua polarización de las fuerzas políticas en Panamá pued e
conducir a una crisis en ese país que representaría una seria amenaza a
la estabilidad en la región . El Departamento de Estado es de la opinió n
de que para evitar tal situación, se deben tomar pasos que conduzca n
a la renuncia del General Noriega como Comandante en Jefe de l a
Guardia Nacional y el establecimiento de rm gobierno interino, integra-
do por políticos de una mentalidad moderada e igualmente oficiale s
militares de alto rango, quienes vean como sus principales objetivos l a

32
Centro Multilateral AntidroQas C M A

promoción del proceso de democratización y la salvaguarda de lo s


intereses estratégicos de los EE .UU .
Yo quiero que usted sepa que la importancia de estos problema s
es plenamente apreciada en la Casa Blanca y aquí en el Departament o
de Estado, y que se tomarán pasos eficaces para lograr resolverlos .

Sinceramente,

J. Edward Fox
Secretario Asistente
Asuntos Intergubernamentales y Legislativo s

El Honorable
Jesse A . Helms
Senado de los EE .UU

33

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