EL CUENTO: ANATOMÍA DE UN GÉNERO LITERARIO
Gerardo Piña-Rosales
El título
En primerísimo lugar- y aunque parezca perogrullesco fijémonos en el título del cuento. El título
sirve no sólo para interesar al lector sino también para darle forma a la anécdota, crear el
ambiente como "En la madrugada," de Rulfo; sugerir el desenlace como en "El muerto", de
Borges; o introducir la imagen clave de la narración como en "El prodigioso miligramo" de
Arreola. El título de un relato puede ser clave para su posible comprensión o interpretación, ya
que a veces encierra un sentido críptico, hermenéutico, acorde con su contenido. Basta pensar en
"Las babas del diablo" o en "Axolotl" de Julio Cortázar, títulos sugerentes, anfibológico uno,
aparentemente descriptivo el otro. El título puede resumir en una palabra el sentido final del
relato: pensemos en La metamorfosis, de Franz Kafka, es decir , en la transformación,
despersonalizante, animalizante, a la que se ve abocado el pobre Samsa.
Primeras líneas
Las primeras líneas del cuento son de una importancia capital. Cada palabra hade ser
cuidadosamente sopesada. Aquí impera el aserto flaubertiano de le mot juste, la palabra exacta,
precisa. Y ya que hemos mencionado a Kafka, por qué no recordar la primera frase de La
metamorfosis: "Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño
intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto." Es suficiente esta
primera línea para que caigamos subyugados por las redes que nos tiende el judío de Praga. De
ahí en adelante, el lector irá inadvertidamente aceptando esa condena irremisible, tácitamente
aceptada por el protagonista. Al final, el lector habrá sucumbido también, metamorfoseado por la
prosa hipnótica e implacable de Kafka.
La historia
En el cuento, la historia está constituida por los sucesos que se narran. Para Ricardo Piglia, un
cuento siempre cuenta dos historias: la historia reconocible- los hechos- y la historia secreta,
"clave de la forma del cuento y de sus variantes". A la primera, es lo que tradicionalmente
llamamos argumento. Al argumento se opone la fábula, que alude a todos los acontecimientos o
sucesos relacionados entre sí. El acontecimiento se considera la mínima unidad indisoluble de la
construcción argumental.
trama
La terminología para el concepto de "trama" es tan confusa como variopinta. En realidad, las
distinciones entre acción, trama, conflicto, situación, son más de forma que de fondo. La trama
del cuento puede ser tradicional, es decir, directa y simple, y a veces, hasta inexistente. No
olvidemos que, como en la novela, a lo largo de los dos últimos siglos, el cuento ha sufrido
cambios, transformaciones, como por ejemplo varias formas de narrar que son independientes
del asunto narrado. Un tema puede ser desarrollado narrativamente desde muchos ángulos y
desde muchas perspectivas, tanto ideológicas como literarias. Si -conscientes de esta
arbitrariedad- redujésemos esas modalidades narrativas a dos nos quedaríamos con una de corte
tradicional, realista, y otra de tendencia vanguardista, experimental.
El desenlace
El desenlace en el cuento tradicional suele ser sorpresivo o violento. Desde la primera línea, todo
en el cuento va dirigido a esa culminación, a ese momento climático que, de modo semejante al
budismo zen, podríamos llamar iluminación, podríamos llamar satori. Como en el cante jondo,
se espera (aunque no siempre se produce) ese momento decisivo, en el que, gracias a la empatía
creada entre cantaor y aficionados, graciasa la emoción del momento, se alcanza el tarab, el
contacto con la otra realidad. Después de una experiencia así, es imposible seguir siendo el
mismo.
¿Quién no ha sentido después de haber leído cuentos como "Las babas del diablo” de Cortázar, o
“Las ruinas circulares” de Borges, ¿que la realidad del texto es la verdadera realidad?
Los personajes
En el cuento, por razón misma de su limitada andadura y por la obligada intención del autor de
infundir a su obra unidad de impresión, el número de personajes es siempre reducido. Dos
ejemplos bastarán para ilustrar lo que digo. El cuentista y dramaturgo Antón Chejov, en una
carta a A. S. Souverin le dice que "one is bound to think first about its framewor: from a crowd
of leading or subordinate characters one selects one person only". Y en otra ocasión, le aconseja
a un escritor novel, que le había enviado un cuento para que opinase sobre él, que elimine
personajes, porque al parecer eran tan abundantes que en el espacio limitado de la historia
disipaban la atención del lector, socavando la unidad de impresión. Chejov le advierte al joven
escritor que haga una de las dos cosas: suprimir personajes o escribir una novela. En todo relato
tiene que existir un agente--0 varios-que ejecute las acciones. Las acciones son tan importantes
como quienes las ejecutan. Otros aspectos de los personajes en el cuento son sus apariencias
físicas, desde la voz fantasmal, que sólo la palabra califica, hasta descripciones concretas,
siempre rápidas, escuetas; las reacciones de los demás personajes, es decir, su interacción (en
relatos en los que se reproducen los diálogos directos de los personajes, así como aquellos en los
que el narrador dialoga con sus criaturas de ficción, con el lector y consigo mismo); la
consciencia y subconsciencia del personaje; la opinión del autor, ya sea sobre los hechos mismos
del discurso, como de su visión general del mundo y de la vida; personajes que son
fundamentalmente símbolos o que se nutren de su aspecto a parencia! para encarnar una idea;
personajes-mitos, que gozan de la naturaleza caleidoscópica y camaleónica que su propia
idiosincrasia les otorga.