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PETER WALDMANN F] Peronismo 1943-1955 Traduccién de Nélida Mendilaharzu de Machain EDITORIAL SUDAMERICANA BUENOS AIRES ‘Whig V. LAS CUATRO FASE LAS CU PASES DE GOBIERNO PERONISTA tres’ de sindicatos y las nizaciones empresariale TSK 5 aS Organizacion Mpresariales, La 2 Vision la estructura inte eee itera del sistema de oder i ea eete Mucho de a completa, Para bea sen Dye y diferenciado de] sistema 4 iid PI aaa entre 1943 y 1985, habri, id. a a as a fondo |, medidas de ibe aa 2 ¥, sob todo, habr sid nee tomar también en cue) * sido necesg eat arto ar ta é factores de Poder de se tna | universidades y lus ; cioncs que ello hz Marco de este @ i geaO habets i t ite a eee en vein det nae i a extension. bermitaes eet “n estas paginas debe baa Hy ae Be eae algunas conch siones general i oi pe acian y desarrollo del si He tee sistema politico Hay dos resultados, dos. Une de ellos geneidad de la ales sefialan Una © era, en la cual se desta 1951 y i959 como etapa Pe FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 227 ¢o, Este giro se insinué primero dentro del ambito del poder, en el paso del estilo autoritario a tendencias totalitarias, y se puso de manifiesto con particular clari- dad en el analisis de la disminucién de realizaciones del sistema politico después de 1950. El segundo resultado principal es, a nuestro juicio, que el viraje descripto no fue provocado por factores externos al sistema o, por lo menos, lo fue en grado minimo, Como se ha visto, el régimen peronista entra en crisis en un momento en que parecia haber alcanzado su triunfo definitivo, pues habia ganado prestigio en cl exterior y habia logrado despojar de su poder y someter a las fuerzas opositoras dentro del pais. Por eso las razones de los cambios no se buscaran ya fuera del sistema de gobierno peronista, sino que deberan extraerse de sus contradicciones y limitaciones inmanentes. Ademas de estas dos conclusiones generales, la investi- gacion ha aportado una serie de resultados que tambien son de importancia capital para comprender la estructura y la evolucion histérica del régimen. Por ejemplo, hemos Iegado a la conclusion de que Perén proyectaba, en primer Ingar, la domesticacién de los trabajadores y no su movilizacion politica que, contrariamente a lo que opinan algunos autores, la llamada burguesia nacional tuvo sélo una influencia relativa en el campo de fuerzas sociopoliti- cas; que Perén cometié un grave error al tratar de someter a las fuerzas armadas, durante los ultimos afios de su gobierno, recurriendo a manipulaciones y a la coercion, etc. Podriamos mencionar muchos otros ejemplos, igual- mente interesantes, Pero, en lugar de seguir este camino y repasar uno a uno los aspectos parciales del gobierno Pperonista, optaremos por exponer en forma global el sistema de Perén en sus rasgos fundamentales. Para distin- guir mejor las diferentes estructuras parciales y para definirlas con mayor precision, dividiremos la era de poder peronista en varios periodos o fases. En total pueden distinguirse cuatro fases, de igual duracién aproxi- mada: tres a cuatro afios. La primera se prolongé desde ee 228 EL PERONISMO 1945-1955 1945 hi iM Be eae c00. eller desde 1946 hasta 1949; la pores de) 52, y la cuarta desde 1953 1, Los afi i Beat nite ieee constituyen la fase preparatoria ae . Se caracterizaron por los violentos enfi eerie entre distintas corrientes y fuerzas tial ae cuales el surgimiento de esa eerie de ler a si police ere rs impronta en el resto del proceso os enfrentamientos fuer nts lente on desencade Pa rhea junio de 1943, el cual nt aee del q a Ra ne ene provocé una aieay pe ‘ actores de poder, que Gis : posicion de liters go See akeann Pel Ag partida de Perén no era parieulenié y ee le, comparado con el de otros oficiale ae Me ee PS el mismo objetivo, pues su grado nil te : cata i alto, Sin embargo, compens6 esa deena 3 ie ae P oe al destacarse como lider programati a ii oficiales que habian intervenido en el gol a eal a rede por medio de una liga intaerial 4 pe eee -0.U. Su energia, su habilidad 7 ueres : an $ le valieron, ademas, muchos sre a a nae. iets ae y la proteccién de algunes aaa @ mayor jerarquia e i iam Se eyes fue sanulando 4 Tene ous vandal cones aanuee importantes funciones de biog eae ae mediados de 1944, un afio dcop fake Ider politico reconocido de las fuerzas Como ya se sefialar. i ) ialara, el triunfo de Peré , ee a debié, entre otras cosas ie a atat one i AAS sah ae prls politico. La maya F , i abian intervenid: f carecia de ideas precisas oe acerca de | en el poder repentinamente adquivide 4 ‘ Pe ence segiin el ejemplo de otros sete arios, sobre todo el de los gobiernos d Hates yo EASES DEL GOBIERNO PERONISTA 229 de Mussolini, Solo por jnfluencia de Peron, fa ctispide del gobierno militar comenz6 a desarrollar una estrate- gia politica mas adaptada a la situacién particular y a los problemas tipicos de la Argentina. ‘A instancias de Per6n, @ partir de 1944, el gobierno encaré la solucion del problema de distribucion. Entre 1944 y 1945 dicté una serie de leyes, que mejoraron sensiblemente la situacion legal y econémica de los estratos bajos- * También por iniciativa de Peron, se inicié una politi- ca de proteccion y fomento de la industria. Por prime- ra vez, el Estado tomaba en cuenta la creciente necesi- dad de autonomia economica del pais. El Estado abandond la actitud prescindente de anteriores gobiernos en lo concerniente a la solucion de problemas socioeconomicos © jntervino en el acontecer social con una funcion reguladora. Ya no se consideraba a si mismo como guardian y como instan- cia de control del progreso nacional, sino como su conductor y su verdadero motor. Esta nueva postura de la élite politica se puso de manifiesto en la creacion de una serie de instituciones, de las cuales merecen destacarse dos: ¢l Consejo Nacional de Posguerra, organismo de planeamiento sobre la politico, en el cual se recogian los informes situacién de los diversos sectores socioeconamices, que eran ttilizados como fundamento para las decisiones y medidas politicas, ¥ le Secretaria de Trabajo ¥ Previ- sién, organismo que dirigia y controlaba e] mejora- miento material y la integracién social de las capas sociales mas bajas. Estas dos instituciones, en SU combi- nacion de estatismo y de marcado apoyo a la clase trabajadora, anticipaban ya el concepto global que del gobierno tendria Peron durante su primera presidencia. Las medidas del gobierno militar no favorecieron & ~Yados Ios sectores de la poblacion por igual y per eso no fueron acep en la misma medida por todos ellos. Las capas acomodadas, sobre todo, se mostraron cada vez mas irritadas por la legislacion social progresista de 230 EL PERONISMO 1943-1955 Ferd i! oa 6n. Los circulos dirigentes del agro, la industria y el ala comercio se neg: : aron a dar crédi i pmereie n édito a sus afirmaci al Gree tia las capas mas bajas oe pee ae So naletndanibe y de que su objec tival @ ala todos lo i oon 1 5 Sectores 5 A , las consideraron un fraude y rechazaron teak Ss propuestas de colaboracién, En 1943 y 1944, la resis: 'y Tesis- tencia contra el régimen mi . « tan pe id i pe cletnas. is eons Babee yes eee ‘ oes ae proceso politico. En 1945, en aie ae ‘i sectores que exigian al inmedi: ti pee! eee encontraron cada vez mas a — ies clases tne ia y alta. A la cafda de los gobi oe fescitt poe unas bongucsta argentina caeyo lege 1 mon ebatar -Egimi ‘ ee poate en su ae aa aut f eee a a Su presion sobre el Y biernnitl ! pay cums ‘eran pudo probar —por medio dewfl ooh ee en octubre de 1945, y lue nn s de febrero de 1946— que s ‘poli cael por la mayoria de la poblacion. aie 2.A la fase i preparatoria siguié la , rs guid, entre 1 yee oe consolidacion. En ella Peron te sonal une ms de su sistema de Sn eae Jed pao S eS echadas duHeate Pa c afianzé. La ili See oc Lae se explica por i are \e able que logré ; Sua, aac a problemas ae a a | problemas globales qui mye cree, aioptnaly aie Teena fa Imond-Pye— y los inters i ii pnneipalss factores de wie te i pomenembeic el gobierno de Perén, a pas, es deci os alia ds etc nat instant A i. Ae y la crisis de nee ote Siendo el primer presidente llegado al poder sin VASES DEL GOBIERNO PERONISTA 231 de electoral desde hacia mas de quince ahos, Peron tenia buenas perspectivas de superar la crisis de legiti- midad, Su proceder en este aspecto coincidié en gran medida con los principios reetores que ya proclamara durante el gobierno militar. Rompio los yvinculos del sistema politico con algunos grupos privilegiados y lo colocd al servicio de sectores Mas amplios de la pobla- cion, Fomento la organizacion de aquellos sectores socioeconomicos que NO contaban aun con un organo encargado de defender sus intereses Jos insto @ formular sus exigencias ante el Estado. Finalmente, procura demostrar la responsabilidad social del Estado haciendo intervenir a determinados organismes publi- cos en los conflictos sociales, con wna ‘uncion coordi- nadora ¥ moderadora, ¥ convirtienda a otros On promotores del desarrollo en el sector econdmico. Las instituciones ¥ grupos sociales que obstaculizaban sus planes estatizantes eran desplazados sin el menor miramiento. Limité las competencias del Congreso, rivé a la justicia de su autonomia, redujo en toda ‘orma la influencia de los ‘artidos opositores, 3¢ apO- deré de casi todas Jas radioemisoras ¥ periodicos y establecié un estricto control sobre las universidades. Tanto las medidas constructivas para supeTat Ja crisis de legitimidad, como los procedimientos empleados en contra de las fuerzas de la opesicion, contaroh con el apoyo de aquellos grupos que responsabilizaban a Constitucion liberal de 1853, de la ineficiencia de las jnstituciones politicas ¥ de la corrupcion de los politi- cos, ¥ esperaban una restauracion del orden estatal ¥ social por via de un fortalecimiento del Poder Ejecuti- yo. Dichos grupos estaban constituidas por los Ilama- dos “nacionalistas”, un" limitado grupo de intelectuales de clase media, elementos del clero, la burocracia estatal, la mayorla de los sindicatos, recién creados, Y> sobre todo, los militares. A instancias de estas fuerzas se encard la reforma constitucional de 1949, la cual —junte con algunas leyes dictadas ese mismo afio— 232 EL PERONISMO 1943-1955 Tepresenté la culminacién de esta fase estatizante del gobierno, Como lo sefalara de tanto en tanto, en 1946 Perén consideraba la crisis de distribucion practicamente superada, después de la ola de leyes, estatutos ¥ acuer- dos tarifarios surgidos del gobierno militar, por iniciati- va suya. Pero, sobre todo, consideraba conjurado el peligro de una revolucién comunista, motive principal de sus preocupaciones en materia de politica social, A pesar de eso, el incremento de salarios continud durante los afios 1947, 1948 y 1949, se completé la Proteccién al trabajador en caso de enfermedad, acci- dente, embarazo, despido, etc,, se mejoré en forma Permanente la asistencia a la ancianidad, se crearon cada vez més organismos asistenciales y culturales destinados a los estratos bajos, y se multiplicaron los centros de esparcimiento y descanso para dichos secto- tes, lo mismo que el niimero de sindicatos, cuyo nime- to de afiliados aumenté en forma vertiginosa en pocos afios. Todas estas concesiones a la clase trabajadora deben ser consideradas en funcién de la situacién poli- tica ante la cual se vefa confrontado Perén. Privado del apoyo de la mayor y mas importante parte de las clases acomodadas, su gobierno tenia como principal sostén Politico los estratos mas bajos de la sociedad y esa situacién se mantendria mientras el Estado tomara el partido de los trabajadores en los enfrentamientos entre el sector laboral y el patronal. La experiencia de la Primera Guerra Mundial habia enseflado a Perén que la coyuntura favorable continuaria sélo durante un lapso limitado después de la Seale Guerra, Temia, con cierta razon, que en caso de reducirse el apoyo estatal a los obreros, éstos comenzaran a retirar su apoyo politico al gobierno, Procuré, pues, adelantarse a los acontecimientos ligando a las clases mas deposei- das al régimen, merced a gencrosas medidas de ayuda material, al mismo tiempo que sometia a los drganos representativos de las mismas, a los sindicatos, ' Es relativamente facil establecer qué grupos sociales ea FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 233 m a Perén en sus medidas tendientes a solucio- aie de legitimidad y de distribucion; he dificil es definir cuales fueron las fuerzas que secunda- ron su politica destinada a lograr una mayor ny dencia econémica. En lo que se refiere ala bane de la deuda externa, ala adquisicion por parte del ates do de las empresas de servicios ples que i coe traban en manos extranjéras y al mayor rota ee : sobre los bancos y las exportaciones, sin duda ¢ principal apoyo partio de los nacionalistas, sue : encontraban sobre todo entre los militares, en la ¢! a media y —por influencia ideologica de ee cae vez mas en los estratos bajos. Es muy du a cambio, que las medidas de defensa y fomento e industria hayan reflejado realmente el ae de influencia de la llamada burguesia nacional, eae afirman algunos autores. Es indudable que la po! ese de Perén favorecia en primer lugar a un determinado sector del empresariado, el de los industriales menores, establecidos en el interior y dedicados exclusivamente a satisfacer los requerimientos del mercado epee Sin embargo, no se ha demostrado que faite medidas hayan sido un producto de la presion de dicho orp Es posible que algunos empresarios de la burps nacional hayan logrado hacer sentir su influencia oa : esferas gubernamentales; sin embargo, eso no signif ace que la totalidad del sector haya adquirido mayor pa Z y conciencia de grupo. A falta de pruebas en con os debemos suponer, mas bien, que el grueso del grupo = adhiria a las clases acomodadas en su negativa a epoye a Peron. Sdlo hacia fines de la década del ares Fi parece despertar en determinadas sectores de la bu 5 guesia nacional una conciencia mas clara de su ana con y de sus intereses, como lo Sete cata pe las tentativas de organizacion de los industriales de ‘incias del Noroeste. He aifereweolicet Ja estabilidad del régimen en esta em no sélo debe tenerse en cuenta el celo con que ¢! Bo bierno encaré las reformas mds urgentes, sino cie 234 EL PERONISMO 1943-1955. condiciones suplementarias, que ayudaron a Perén a cimentar su posicion. Las mas importantes fueron la situacion favorable del presupuesto estatal a comienzos de su gobierno y la prosperidad general del pats duran- te la ¢poca de posguerra. Las finanzas estatales no sdlo ayudaron a Perén a mantener a los sindicatos ligados al gobierno. Su generosa distribucién sirvid también para asegurar la complacencia de las fuerzas armadas, de la administracién publica y de determinados secto- res de la economia. Si se exceptia a los terratenientes —para quienes ¢l monopolio estatal de Ja exportacién de cereales significé grandes pérdidas—, las subvencio- nes estatales favorecieron en forma directa o indirec- ta a todos los importantes factores sociopoliticas de poder, Por eso parecerta justificado considerar al esti- lo distributive del régimen como el rasgos predéminan- te de esta fase, come tendencia que muah por igual a todos los ambitos parciales del sistema politico. Un aporte extraordinariamente importante a la consolidacion del sistema peronista de dominacién fue el de Eva Perén, Sélo merced a su ayuda, Peron logro superar durante esos afies la tension existente en su organizacion politica, uma tensiGn entre autorita- rismo elitario y elementos de una democracia plebisci- taria. Pues al concentrar cada vez mas la ear de Jas clases bajas en su persona, Eva Perén liberd a su marido del papel de lider de los trabajadores, lo cual permitio que su pretendide rol de r vesentante imparcial del Estado y de arbitro de la Nacien resultara mas plausible. ‘También el sometimiento de los sindica- tos fue obra de Eva Perdn, quien atacé despiadadamen- te a los dirigentes tradicionales, que luchaban por la autonomia sindical-y los remplazé por BAe confianza, adictos al régimen. BS Para finalizar, cabe mencionar también algunos factores ambientales que favorecieron a Perén, Entre ellos figura, por ejemplo, la falta de desgaste de su gobierno, la sensacion de seguridad y de empuje que €ste despertaba, asi como la confianza que gran pate FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 235 de la poblacion deposito en él. Para medir Ja importan- cia de estos factores es preciso recordar la corrupeion, la limitacidn y la imeficiencia de los gobiernos anterio- res a 1943. La crisis en que encontro Peron al sistema. politico al hacerse cargo del poder no sdlo represent una hipoteca para él. También le brindd Ia posibilidad de destacarse sobre sus predecesores. La energia con la cual emprendié reformas que debifan haberse encara- do mucho antes en los distintos ambitos de la sociedad, y la forma implacable en que procedié para cllo contra todos los factores de poder establecidos, le ganaron rapidamente el apoyo de todos los interesados en el progreso econdmico, social y politico del pais ¢ hizo que su régimen fuera aceptado por la mayoria de los grupos de poder y por el grueso de la poblacion. 3. A partir de 1949, Peron fue modificando paulatina- mente su estrategia politica. Acentué la presién de control politico sobre los factores sociopoliticos de poder, pero al mismo tiempo comenz6 a darles mas libertad de accién en el aspecto social y econdmico, por ejemplo, La trasformacién del Estado autoritario del primer periodo presiden: 1, en un nuevo tipo de gobierno, en parte mis represivo, en parte mas liberal, demoré unos tres anos, desde 1950 hasta 1952. Estos afios representan asi otra etapa preparatoria o de transicién hacia la cuarta y Gltima etapa del régimen. Para apreciar el viraje de Peron no hay mejor para- metro que su cambio de actitud respecta a las crisis nacionales. Asi como hasta 1949 habia intentado superar la crisis de legitimidad aliviando en la medida de lo posible las tensiones sociales y borranda las antinomias politicas, ahora recurria a todos los medios de propaganda y de sancion a su aleance para dividir el sistema pol{tico en dos bloques: e] leal al gobierno y el antiperonista. Si hasta ese momento los obreros habian podido confiar en el celo reformista de Peron y en su apoyo en los casos de conflictos tarifarios y demas enfrentamientos entre el sector laboral y el patronal, a 236 EL PERONISMO 1948-1955 ahora el gobierno reprimia con dureza todo intento de huelga y se colocaba, cada vez con mayor frecuencia, del lado de los empleadores en las negociaciones tarifa- rias. Si la politica econdmica de Perén partia del postulado de que el Estado no podia confiar el desarro- llo econémico exclusivamente a las fuerzas sociales y, menos atin a las empresas extranjeras, ahora se limita- ba de nuevo la actividad econémica estatal y el control del Estado sobre la economia, y se establecian nuevos contactos con los centros econémicos del exterior, Para apaciguar a los grupos cuyos intereses, derechos y objetivos se veian menoscabados, Perén eché mano a medios demagégicos y represivos, Monté un culte politico a su persona y a su gobierno, haciendo difun- dir en forma permanente su imagen y su doctrina a través de los diarios y demas medios de propaganda del Estado, intensificando la relacisn masa-lider carismati- — co —merced a concentraciones masivas, cada vez mas frecuentes— y exigiendo de sus colaboradores politicos un total sometimiento y adulacién. Al mismo tiempo’ recurrié a todos los medios de sancién imaginables para forzar tanto a sus opositores como a sus partidarios a la conformidad politica. Son varias las razones que pueden aducirse para — Space este cambio en la estrategia peronista de gobierno. En primer lugar debe senalarse la desapari- cin del factor que, probablemente, contribuyé mas — que ningiin otro a la eficacia del sistema autoritario de — gobierno entre 1946 y 1949: la prosperidad econdmi- — ca. Hacia 1950 se habian agotado las cuantiogas reser- vas de divisas acumuladas al terminar la guerra mun- dial, la situacién econdémica favorable de los afios de posguerra Hegé a su fin, los terms of trade para la exportacion de productos agropecuarios empeoré y la agricultura argentina sufrié algunas malas cosechas que causaron irreparables dafics a este sector. Al solucio- narse por via pacifica el conflicto de Corea, posible pe de partida de una tercera guerra mundial que abria brindado un renovado impulso econémico al ee aM HO taper F FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 237 pais, éste se encontré en una situaci6n muy precaria. Perén se vio obligado a limitar en forma drastica la actividad econémica estatal y a suprimir gran parte de jas subvenciones cuya generosa distribucion durante los rimeros ahos de gobierno le habia asegurado la docilidad de los principales factores de poder. h Las elecciones nacionales previstas para 1952 contri- buyeron a endurecer la situacion politica. Ellas induje- ron a Perén a confundir cada vez mds el rol del jefe de Estado, que se mantiene por encima de todos los partidos, con el de agitador partidario, Con su intento de dividir el sistema politico en un bloque leal al gobierno y otro antiperonista, procuro forzar a los pos atin indecisos, a tomar abiertamente partido en ae de su gobierno y de su persona. En 1946, habian sido los sindicatos los encargados de librar la lucha electoral en su favor; ahora debia valerse de su propia organizacién, del partido peronis- ta, para esos fee El partido peronista intensificd y aceleré la tendencia ya presente a una radicalizacion politica. Como resultado de su decisivo aporte a la amplia victoria electoral de Perén, se convirtio en un factor dominante dentro del movimiento peronista. Otro de los motivos del cambio de actitud de Peron fue la muerte de Eva Perén, en el afio 1952, El dicta- dor quedé asi privado de su principal sostén politico. En pena se vio obligado a concentar su atencion en el mantenimiento de una base de apoyo indispensable para su gobierno: la de los estratos bajos. Esta tarea exigia gran esfuerzo personal, dado que ahora debia privar a esos estratos de gran parte del apoyo material generosamente brindado en aos anteriores. Finalmente, mencionaremos como uno de los importantes motivos de la creciente coercién ejercida por el gobierno, el intento de golpe de Estado dirigido por un alto jefe del arma de caballeria, el general B. Menéndez. El golpe estuvo mal preparado y, visto con objetividad, no represento un peligro serio para cl régimen. Sin embargo debe de haber despertado sospechas en Peron acerca de la confianza politica que 238 EL PERONISMO 1943-1955 aim merecian las fuerzas armadas. Lo cierto es que a partir de ese suceso comenzé a depurar los cuadros de la oficialidad y a eliminar de ellos a todos los elemen- tos poco confiables desde el punto de vista politico, y ya no se conformé con la prescindencia politica de las fuerzas armadas, sino que reclamé pruebas de su lealtad, Pero ni las acciones de limpieza, ni la campafia de adoctrinamiento de las fuerzas armadas lograron solidi- ficar el vinculo entre las instituciones militares y el gobierno. La mayor parte de la oficialidad considera las medidas del gobierno como injustificada intromi- sion y como violacién de la autonomia de las fuerzas armadas. Los oficiales dados de baja o retirados per no merecer la confianza politica del gobierno actuaron como fermento de la resistencia al régimen, que se iba gestando bajo superficie, En general puede comprobarse que el nuevo rumbo adoptado por el gobierno de Perén era visto con cre- ciente disgusto por aquellos grupos ¢ instituciones que lo habia Ilevado al poder en 1946, Aparte de las fuer- zas armadas, figuraban entre ellos determinados secto- res del clero, la administracién publica y los intelectua- les de tendencia nacionalista. La resistencia que todos ellos opusicron al viraje politico de Perén no se explica simplemente como una reaccién ante el perjuicio sufrido por sus intereses, Lo que mas los indispuso con- tra la nueva orientacién politica fue el hecho de que ésta echaba por la borda los principios rectores del Movimiento, el hecho de que Perén traicionara su primitiva concepcion y, al hacerlo, traicionara también a los grupos que habian compartide con él dicha concepcion. Ellos habian brindado su apoyo al Estado autoritario y reformista anterior a 1949, ahora se lo retiraban al régimen represivo que lo habia sucedido ¥ se disponian a combatirlo, Por otro lado, no debe olvidarse que el paulatino paso de Perén hacia una politica econémica y social mas liberal fue acogido con gran beneplacito por las FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 239 clases acomodadas. El hecho de que el gobierno renunciara a tomar partido por las clases bajas, que redujera sus intervenciones en el acontecer economi- co, que volviera a establecer contacto con los centros econdomicos del exterior, todo eso fue acogido por los sectores del agro, ¢l comercio exportador y la indus- tria —que se habfan visto perjudicados entre ie afios 1946 y 1949— como concesiones a sus intereses y como un estimulo a sus reclamos de una rapida y total revisién de la politica econémica y social. A pesar del ereciente conformismo politico exhibida por esos sectores es indudable que las fuerzas econémicas tradicionales tenian plena conciencia de que iban recuperando su poder. . Los ultimos afios de gobierno peronista —de 1953 a 1955— se caracterizaron, una vez mas, por una relativa consolidacién de las estructuras politicas. La fase de transicién habia demostrado que —pese a algunos pro- gresos innegables— el desarrollo del pais durante los afios de posguerra habia sido mucho mas lento cen que él gobierno habia esperado y que, sobre to a, éste solo habia logrado solucionar en forma transitoria los principales problemas del pais, es decir, las eri nacionales, Por eso, a partir de 1953, debio conformar- se con objetivos menos ambiciosos. Ya no consagro sus esfuerzos a la solucion de las crisis nacionales, sino a conservar su propia pasicion en el poder, a despecho de Jas crisis, Para lograrlo recurrié a medios represivos, procuré equilibrar las desventajas creadas por las crisis a determinados grupos de poblacién Ys Goines aplicé estrategias ideologicas y manipulativas y demas maniobras de diversion. Al intensificar la coercion, Peron se mantuvo conse- cuente a la orientacién represiva iniciada en 1950. Un importante indicio en este sentido fue el rapido creci- miento y cl brusco aumento de poder del partido peronista. No séJo tuvo lugar una parcial fusion de la burocracia partidaria y ciertas reparticiones nacionales, 240 EL PERONISMO. 1943-1955 sino que incluso se utilizaron instalaciones estatales que fueron colocadas al servicio del partido. Servicios secretos se encargaron de controlar la confiabilidad politica de los empleados y funcionarios publicos. La influencia de dichos servicios también crecié rapida- mente dentro del movimiento peronista. La organiza- cion estatal se centralizo mas atin y fue objeto de un ajuste. A diferencia de las reformas institucionales de los afios anteriores, que procuraban disminuir la fragmentaci6n del poder y alcanzar una coordinacién mas fluida y una orientacién uniforme de los organis- mos oficiales, el objetive perseguido ahora por Peron iba mds allé. Trasformé al Estado en una maquinaria centralmente dirigida, que podia ponerse en funciona- miento con rapidez y eficacia para combatir a los adversarios politicos. Los métodos de los cuales, se valfa para eliminar a esos adversarios se volvieron tam- bien mas duros y represivos. Si bien es cierto que sélo en casos excepcionales se Iegaba a la agresion fisica, fueron pocas las personalidades mas conocidas de la clase alta, consideradas como sospechosas por el gobierno, que no debieron sufrir encarcelamiento =aunque sdlo fuera en forma transitoria— o no debie- ron huir al exilio. En este aspecto cabe oendlon Pay t lea- fin, el aumento de la presion ideoldgica por intensi! cién de la campafia de adoctrinamienta. Los encarga- dos de esta campaha las oficinas de propaganda del Estado y los medios de comunicacion de masa dirigidos desde la cuispide del gobierno— machacaban incesante- mente a la poblacion los dichos y sentencias del dictador, Peron no confiaba solo en los medios coercitivos y de propaganda para contener la oposicién contra su gobierno, sino que desarrollé al mismo tiempo algunas estrategias de diversion. El culto a su gobierno y a su persona montado por €1 puede considerarse como una maniobra de ese tipo. También el intento de provocar una crisis de aon y de valores figura entre las manio- bras de distraccion, Para esto ultimo sacé provecho de FASES DEL GOBIERNO PERONISTA uni tendencia a la secularizacion latente desde hacia ya _ bastante tiempo en la sociedad argentina. El gobierno | inicio una amplia revision de todas aquellas leyes en las cuales se reflejaba con mayor claridad la escala de valores vigente hasta entonces: la prohibicidn de la prostitucion, la prohibicién del divorcio y Ia riedad de Ja ensefianza religiosa, Ciertas imi no parecen tener importancia desde un punto de vista moral, como por ejemplo la organizacion de un turis- mo masivo, el fomento intensivo del deporte y la atencién especial concedida a la juventud, llevan impli- cita la misma intencién, la cual también se pone de manifiesto en ciertas apariciones en pliblico, bufones- cas y poco compatibles con la dignidad de un jefe de Estado, a las cuales parecid aficionarse el dictador. A causa de las medidas represivas y las maniobras de distraccién aplicadas por Perén durante la ultima fase de su gobierno se pasa facilmente por alto que aun entonces permanecia fiel a sus ideas rectoras del comienzo, por lo menos en un aspecto, y que hasta se habia aproximado a su realizacion. Ese aspecto era la politica social y, en especial, la politica de redistribu- cién de ingresos. Por ejemplo; desde el comienzo de su carrera Se Perén habs ia exhortade continuamen- te al pueblo a organizarse. Durante su primera presi- dencia, las ramas del trabajo ain no organizadas, habian" creado sus propios sindicatos; despues de 1950, tam- bién los empresarios del interior y las profesiones libe- rales constituyeron asociaciones. En las postrimerias de su gobierno casi no existia un sector de la poblacién que no estuviera representado por una organizacion consagrada a la defensa de sus intereses. Entre los objetivos de Perén habia figurado siempre una distribu- clon equitativa de la riqueza nacional, fo mismo que un apoyo estatal equilibrado a los diferentes estratos so- ciales, También en este aspecto se aproximdé mas a sus ideales durante los ultimos afios de gobierno, Después de descuidar a las clases bajas en la fase de la recesi6n econémica, a partir de 1953 comenzé nuevamente a 242 EL PERONISMO 1945-1955 defender sus intereses, aunque sin tomar partido en forma unilateral, como en ee anteriores de su go- bierno. Exhortaba constantemente a los empresarios a mantener una disciplina en materia de precios y los instaba a trasladar parte de sus crecientes ganancias a los trabajadores, en forma de aumentos salariales. El resultado de esas iniciativas fue que al mejorar la situa- cién econémica general después de 1953, también mejoré la situacién econdmica de la clase trabajadora, cuya participacion en la renta nacional casi alcanzé los niveles de 1949, Pero esos tres caminos, la coercién, la crisis moral y de valores artificialmente provocada y la politica de simetria social, no cumplieron su funcion de estabilizar la posicién de Perén, sino que contribuyeron a debili- tarla, Provocaron perplejidad e inseguridad entre los partidarios del régimen y acicatearon el resentirhiento de sus opositores, cada vez mas numerosos, hasta Ile- varlos a una abierta rebelién, Como ya se’ sefialara, con su intento de someter el sistema politico a su absoluto control, Peron obtuvo con frecuencia resultados contrarios a los esperados. Algunos factores de poder dispuestos a mantener una actitud de prescindencia politica ¢ incluso de apoyo al régimen, s¢ convirtieron en enemigos declarados a causa de esa estrategia. Este fue, sobre todo, el caso de las fuerzas armadas, un elemento clave en el pats. Gran parte de la oficialidad se convencid de que la autono- mia de las instituciones militares se veia seriamente amenazada por el afin de sometimiento del gobierno. Ademas no podian perdonar a Perén, que con su viraje politico, a partir de 1950, hubiera arrojado por la borda los principios rectores de su primitivo programa de gobicrno y, en especial, que provocara nuevamente una crisis de legitimidad ¢ hiciera peligrar la indepen- dencia econémica del pais, ya asegurada en apariencia. También causaron profundo desagrado algunos escan- dalos y casos de corrupcién, lo mismo que el estilo de vida de Perdn, renido con la moral tradicional. Todas FASES DEL GOBIERNO PERONISTA, 243 esas circunstancias contribuyeron a que, después de 1953, fueran cada vez mas los partidarios de un derro- camiento del régimen dentro de las fuerzas armadas. Los ataques de Perén al orden moral y a la tradicio- nal escala de valores Hevaron a que también entrara en la lidia un factor de poder cuya misién habta consisti- do siempre en defender y conservar esos valores: la Iglesia. El clero se mostraba ya intranquilo per la difusién del culto a la persona del dictador, por los métodos cada vez mas represivos de ¢ste y por la corrupeidn de la administracién publica; pero el inten- to del régimen de conquistar a la juventud y de dism nuir la influencia de la Iglesia en Ia educacion fue visto: por este sector como una abierta provecacion, Las demostraciones de protesta contra el regimen organiza- das por la Iglesia fueron el punto de partida de un pro- ceso de solidarizacion de todos los grupos opositores, que culminé con el abierto estallido del conflicto, Incluso las tentativas de distribuir la riqueza entre las diferentes clases sociales tuvo un efecto politico negativo para Perén, Justamente en csos ultimos afos, en cuyo trascurso se aproximé mas que nunca a su ideal de proteccién estatal pareja para todos los grupos sociales, quedé demostrado que, en el fonda, éste cra impracticable y que la estabilidad de su gobierno habia dependido de su estrecha ynidn a las clases bajas. Nin- gan grupo social se sentia auténticamente representado por un gobierno que funcionaba como irbitro situade por encima de todos los partidos. Las clases acomoda- das veian en la liberalizacion de la politica econdmica una confirmacién del fracaso de la politica dirigista y solo aguardaban a que el cambio de orientacion econd- mica fuera seguido por un cambio politico total, es decir por la caida del régimen. Tampoco la clase trabajadora estaba dispuesta a brindar al régimen el ilimitado apoyo de antes, pues las esporadicas interven- ciones de Peron en su favor no suplian la intensiva proteccién del gobierno de la cual habian disfrutade antes de 1950. EL PERONISMO 1943-1955 Perén habria podido demorar su caida, y quizd hasta evitarla, si hubiera estado dispuesto a defender su gobierno, Pues por mas que las bases que lo sostenian se iban desmoronando, al iniciarse el conflicto final contaba atin con el apoyo de una importante parte de las fuerzas armadas y los sindicatos también estaban de su parte. El hecho de que haya preferido abandonar el poder sin lucha puede tener dos explicaciones. Por una parte, es posible que, atin como politico, Perén haya conservado esa conviccidn caracteristica del soldado profesional, de que es preciso evitar en cual- quier forma una guerra civil que ponga en peligro la unidad nacional. Por otra parte debemos recordar su miedo a una revolucién comunista, ese miedo que trasuntan todos sus discursos, desde 1944 hasta 1955, Se negé a autorizar la entrega de armas a los obreras para que defendieran su gobierno por temor a que los dirigentes comunistas aprovecharan la situacién para lograr un cambio politico y social en profundidad.

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