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José María Arguedas: Vida y Obra

José María Arguedas fue un escritor y etnólogo peruano nacido en 1911. Se dedicó al estudio de la vida y cultura de los indígenas quechuas del Perú. Entre sus obras más destacadas se encuentran Agua, Yawar Fiesta y El sueño del pongo. Arguedas se suicidó en 1969 tras dedicar su vida a la literatura y al estudio de las culturas indígenas del Perú.
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José María Arguedas: Vida y Obra

José María Arguedas fue un escritor y etnólogo peruano nacido en 1911. Se dedicó al estudio de la vida y cultura de los indígenas quechuas del Perú. Entre sus obras más destacadas se encuentran Agua, Yawar Fiesta y El sueño del pongo. Arguedas se suicidó en 1969 tras dedicar su vida a la literatura y al estudio de las culturas indígenas del Perú.
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JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración
indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX.

Hijo del abogado Víctor Manuel Arguedas Arellano y de Victoria Altamirano Navarro, de acaudalada familia.
A los dos años quedó huérfano de madre. Criado por sirvientes indios, aprendió lenguas andinas. Cursó
estudios de primaria en San Juan de Lucanas, Puquio y Abancay y los de secundaria en Huancayo y Lima.
Licenciado en Literatura en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos. Ejerció como profesor de
Literatura en la Universidad de San Marcos de Lima y como etnólogo en la Escuela Normal de
Investigaciones etnológicas. Trabajó como funcionario en el Ministerio de Educación. Fue Director de la Casa
de la Cultura (1963-64) y Director del Museo Nacional de Historia (1964-1966). Considerado uno de los más
destacados escritores peruanos, consagró su vida a la literatura y al estudio de la vida y la cultura de
los indios quechuas. Riguroso y entusiasta universitario, políticamente se definió como marxista.

José María Arguedas se suicidó disparándose un tiro de pistola en la sien en Lima el 28 de noviembre de
1969. Tras cinco días de agonía falleció el 2 de diciembre de 1969.

RESUMEN 1

Resumen de la obra el sueño del pongo. Él pongo un hombrecito de baja estatura, de manos muy pequeña,
sus ropas viejas, y de carácter débil. El pongo se presentó en el patio de la casa-hacienda, donde el patrón le
dijo por lo menos sabrás lavar, para algo te servirán estás manos.

Él patrón ordenó al capataz de la hacienda, diciendo llévate está inmundicia de aquí. Así fue como el pongo
entraría en casa del patrón. Él pongo casi nunca hablaba, Hablaba en cuanto se lo daba una orden, y decía, si
papacito, si mamacita, y hacía muy bien las cosas que se le ordenaba. El patrón martirizaba al pongo cuando
todos los sirvientes se reunían por las noches a rezar el ave maría. Le hacía poner en forma de perro,
inclinado de cuatro patas, y le decía tu eres perro, ladra, él pongo ladraba imitando el ladrido de un perro.

El patrón soltaba carcajadas al ver al pongo así. Él patrón ahora le decía corre, el pobre pongo corría de
cuatro patas hasta el final del corredor de la casa-hacienda, y luego regresaba cansado y agitado. El patrón le
decía ahora vizcacha, el pongo se ponía en forma de vizcacha, con las manos altas y las rodillas dobladas,
como las vizcachas cuando están sobre una roca. Después de ser tratado mal, el patrón le decía vete pancita.
Así era tratado el pongo, cada noche que se rezaba el ave maría. Hasta que en una noche se le acercó al
patrón y muy tímidamente le pidió que le permita contar un sueño, el patrón accedió y el pongo relata el
sueño, soñé que habíamos muertos, y que al estar muertos estábamos desnudos ante el padre San
Francisco.

El padre examino nuestros corazones y como éramos. En eso el padre San Francisco ordenó a que vinieran a
acompañarle a usted el ángel más hermoso a ese incomparable que lo acompañe otro ángel más pequeño y
hermoso. y dijo también que el ángel pequeño traiga una copa lleno de miel. Al instante aparecieron los dos
ángeles el pequeño con la copa llena de miel. y después el padre san francisco dijo venga el ángel menos
importante y traiga en un tarro de gasolina excremento humano ,en eso apareció un ángel viejo y estaba
cansado, con las alas caídas.

Dijo El padre san Francisco al ángel hermoso que lo cubriera a usted patrón con la miel, y así fue cubierto de
miel, se veía resplandeciente patroncito. Así tenía que ser dijo en eso el patrón que escuchaba el sueño; Al
ángel viejo, dijo cúbrelo a este despreciable con el excremento y así me cubrió con excremento patroncito.
Él padre San Francisco dijo todo cuanto los ángeles debían hacer ya está hecho. Ahora lámanse el uno al
otro, por mucho tiempo. El viejo ángel rejuveneció en ese mismo instante. Sus alas se recuperaron, su
fuerza. Así termina está historia el sueño del pongo con la reivindicación del pongo por el tanto maltrato que
se le dio.

Obras La producción de Arguedas comprende unos 400 escritos entre cuentos, novelas, poesías y estudios.
Entre sus obras destacan:
1935 - Agua
1941 - Yawar Fiesta
1954 - Diamantes y pedernales
1955 - La muerte de los Arango
1958 - Los ríos profundos
1961 - El Sexto
1962 - La agonía de Rasu Ñiti
1964 - Todas las sangres
1965 - El sueño del pongo
1967 - Amor mundo
1971 - El zorro de arriba y el zorro de abajo. Póstuma

Personajes del cuento "El Sueño del Pongo"

Pongo :hombre pequeño ,maltratado y siendo objeto de burla de su patrón.


Patrón: hombre hacendado abusivo.

Resumen
Un siervo indio se dirige a la casa hacienda para cumplir su turno de pongo o sirviente, según la usanza
feudal en las haciendas de la sierra peruana. Era un hombrecito de cuerpo esmirriado y con ropas viejas.
Solo con verle, el patrón se burló de su aspecto y de inmediato le ordenó hacer la limpieza. El pongo se
portaba muy servicial; no hablaba con nadie; trabajaba callado y comía solo.
El patrón tomó la costumbre de maltratarlo y fastidiarlo delante de toda la servidumbre, cuando esta se
reunía de noche en el corredor de la hacienda para rezar el Ave María. El patrón obligaba al pongo a que
imitara a un perro o a una vizcacha; el pongo hacía todo lo que le ordenaba, lo que provocaba la risa del
patrón, quien luego lo pateaba y lo revolcaba en el suelo. Incluso los demás siervos no podían contener la
risa al ver tal espectáculo.
Y así pasaron varios días, hasta que una tarde, a la hora del rezo habitual, cuando el corredor estaba repleto
de la gente de la hacienda, el pongo le dijo a su patrón: "Gran señor, dame tu licencia; padrecito mío, quiero
hablarte". El patrón, asombrado de que el hombrecito se atreviera a dirigirle la palabra, le dio permiso,
curioso por saber qué cosas diría. Entonces el pongo empezó a contarle al patrón lo que había soñado la
noche anterior: ambos habían muerto y se encontraron desnudos ante los ojos de San Francisco, quien
examinó los corazones de los dos. Luego, el santo ordenó que viniera un ángel mayor acompañado de otro
menor que trajera una copa de oro llena de miel. El ángel mayor, levantando la copa, derramó la miel en el
cuerpo del hacendado y lo enlució con ella desde la cabeza hasta los pies. Cuando le tocó su turno al pongo,
San Francisco ordenó a un ángel viejo: "Oye viejo. Embadurna el cuerpo de este hombrecito con el
excremento que hay en esa lata que has traído: todo el cuerpo, de cualquier manera, cúbrelo como puedas,
¡Rápido!" Entonces, el ángel viejo, sacando el excremento de la lata, lo embadurnó en todo el cuerpo del
pongo, de manera tosca.
Hasta allí parecía que esa era la justa retribución de ambos y así creyó entender el hacendado, que
escuchaba atento tal relato. Sin embargo, el pongo advirtió rápidamente que allí no terminaba la historia,
sino que San Francisco, luego de mirar fijamente a ambos, ordenó que se lamieran el uno al otro, en forma
lenta y por mucho tiempo. El viejo ángel rejuveneció y quedó vigilando para que la voluntad de San Francisco
se cumpliera.

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