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Juicio de Jesús ante Pilato y el Sanedrín

1) Jesús fue llevado ante el Sanedrín, el consejo gobernante judío, y juzgado por cargos religiosos como proclamarse hijo de Dios. A pesar de que el juicio fue injusto, fue condenado a muerte. 2) Luego fue llevado ante el gobernador romano Pilato, quien lo envió brevemente ante Herodes antes de condenarlo a la crucifixión. 3) Mientras tanto, en la casa del sumo sacerdote, Pedro negó tres veces a Jesús.
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Juicio de Jesús ante Pilato y el Sanedrín

1) Jesús fue llevado ante el Sanedrín, el consejo gobernante judío, y juzgado por cargos religiosos como proclamarse hijo de Dios. A pesar de que el juicio fue injusto, fue condenado a muerte. 2) Luego fue llevado ante el gobernador romano Pilato, quien lo envió brevemente ante Herodes antes de condenarlo a la crucifixión. 3) Mientras tanto, en la casa del sumo sacerdote, Pedro negó tres veces a Jesús.
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15 . 16 el 15 .

1 El sanedrín llevó a Jesús a Pilato porque los romanos


le habían negado autoridad para aplicar la pena capital. Pilato tendría
que pronunciar la sentencia.

15 . 2 las cuestiones religiosas judías le importaban poco a Pilato, por


lo que seguramente el cargo de blasfemia no le impresionaría. De ahí
que el sanedrín torciera las acusaciones contra Jesús, imputándole
estar instigando una rebelión contra los romanos.

15 . 10 Pilato sabía que Jesús era inocente, pero no hizo caso de su


conciencia para complacer a los líderes religiosos judíos (véase v. 15).

15 . 15 azotarle: véase la nota a mat_27:26.


Pretorio era la residencia oficial del gobernador.

15 . 21 a la víctima se le obligaba a llevar su propia cruz al lugar de


ejecución, pero Jesús, debilitado, no podía soportar su peso. alejandro
y rufo parece que eran conocidos por los lectores de marcos (véase
rom_16:13).
. 46 las tumbas cavadas en la roca eran normalmente cerradas por
una gran piedra que se colocaba en la boca del hueco.

43-52. LA TRAICIÓN, Y EL APRISIONAMIENTO DE JESUS—LA


HUIDA DE LOS DISCIPULOS. (pasajes paralelos, mat_26:47-56;
luk_22:47-53; joh_18:1-12). para su exposición, véase el comentario
sobre joh_18:1-12.

4.47 De acuerdo con joh_18:10,La persona que sacó la espada fue


pedro. luc_22:51 dice que Jesús inmediatamente sanó la oreja del
hombre y previno derramamiento de sangre.
14.50 Los discípulos huyeron algunas horas antes, dejando solo a
Jesús (14.31).
14.51, 52 la tradición dice que este joven pudo haber sido Juan
Marcos, el escritor de este evangelio. El incidente no se menciona en
ninguno de los otros relatos.

14.53ss el juicio ante el sanedrín tuvo dos fases. Un pequeño grupo se


reunió en la noche (joh_18:12-24) y luego el sanedrín en pleno al
amanecer (luk_22:66-71). Juzgaron a Jesús por ofensas religiosas
tales como proclamarse hijo de dios, lo cual de acuerdo con la ley, era
una blasfemia. Es obvio que el juicio era una farsa, porque ya habían
decidido matar a Jesús (luk_22:2).
14.55 los romanos controlaban a Judea, pero daban a los judíos cierto
poder para resolver asuntos religiosos y atender pequeñas disputas
civiles. Este cuerpo gobernante judío llamado sanedrín (concilio) lo
formaban más de setenta y uno de los líderes religiosos de los judíos.
Se suponía que estos hombres, como líderes religiosos, fueran justos.
Pero demostraron una tremenda injusticia en el juicio a Jesús, incluso
al punto de inventar mentiras en su contra (14.57).

14.58 esta declaración de los falsos testigos tergiversaba las palabras


del señor. Jesús no dijo: "voy a destruir este templo", sino que dijo:
"destruid este templo, y en tres días lo levantaré" (joh_2:19). Jesús no
se refería al templo de Herodes, sino a su propia muerte y
resurrección.

14.60-64 Jesús no contestó a la primera pregunta porque la evidencia


en sí misma era confusa y errónea. No responder fue más sabio que
tratar de aclarar la acusación. Pero si Jesús hubiera rehusado
responder a la segunda pregunta, habría negado su misión. Su
respuesta predijo un gran cambio de papeles. Sentarse a la diestra de
dios significa que el vendría a ser el juez y luego ellos tendrían que
responder a sus preguntas (psa_110:1; rev_20:11-13).

14.63, 64 si algunos debían haber reconocido al mesías, esos eran el


sumo sacerdote y los miembros del sanedrín porque conocían las
escrituras ampliamente. Su trabajo era guiar a la gente a dios, pero
les interesaban más su propia reputación y retener la autoridad que
tenían. Valoraban la seguridad humana más que la eterna.

14.66, 67 La casa de Caifás donde se juzgó a Jesús (14.53) era parte


de un enorme palacio con varios patios. Al parecer, juan conocía al
sumo sacerdote y a algunos de sus sirvientes, por lo que pudo entrar
al lugar junto con pedro (joh_18:15-16).

JUICIO DE JESÚS: El juicio empezó después de Getsemaní, en casa


de Caifás, el sumo sacerdote.
Luego lo llevaron ante Pilato, el gobernador romano. Lucas narra que
Pilato lo mandó a Herodes, que se encontraba en Jerusalén,
presumiblemente en uno de sus dos palacios (luk_23:5-12). Herodes
mandó de nuevo a Jesús a pilato, que al final lo sentenció a morir
crucificado.

14.71 LA NEGACIÓN DE PEDRO. Fue más que una simple negación.


Pedro negó a Jesús con juramento en los términos más fuertes que
conocía. En la práctica, dijo: "que me mate Dios si estoy mintiendo".

14.71 Es fácil enojarse con el sanedrín y los gobernadores romanos


por la injusticia cometida al condenar a Jesús, pero Pedro y el resto de
los discípulos cooperaron en aumentar el dolor de Jesús al abandonarlo
(14.50).
Quizás no somos como los líderes judíos, pero sí muy parecidos a los
discípulos, porque todos hemos negado a Cristo el Señor en algunos
aspectos vitales. Podemos sentirnos orgullosos de no haber cometido
ciertos pecados, pero todos somos culpable de pecado. No nos
excusemos señalando con el dedo a otras personas cuyos pecados
quizás se vean peores que los nuestros.
53-72. JESUS ACUSADO ANTE EL SANEDRIN, CONDENADO A
MORIR, Y TRATADO VERGONZOSAMENTE—LA CAIDA DE PEDRO.
(Pasajes paralelos, mat_26:57-75; luk_22:54-71; joh_18:13-18,
joh_18:24-27). Si tuviéramos sólo los tres primeros evangelios,
inferiríamos que nuestro Señor fue conducido inmediatamente a Caifás
para ser acusado ante el tribunal. Pero como difícilmente se habría
reunido el sanedrín en las altas horas de la noche, y para entonces
nuestro Señor estaba en manos de los oficiales enviados a tomarlo, y
como fue sólo “cuando fue de día” cuando se reunió el sanedrín
(luk_22:66). Tendríamos dificultad en saber lo que fue hecho con él en
las horas que mediaron entre los hechos asentados. En el cuarto
evangelio, sin embargo, todo esto es aclarado, y se añade algo muy
importante. (joh_18:13-14, joh_18:19-24). Tratemos ahora de seguir
los acontecimientos en el orden verdadero, haciendo una comparación
de los detalles suplidos por los cuatro evangelios.
Jesús es presentado privadamente ante Anás, el suegro de Caifás.
(joh_18:13-14). 13. “y lleváronle primeramente a Anás, porque era
suegro de Caifás, el cual era pontífice de aquel año”.
Este afortunado Anás, como comenta Ellicott, fue nombrado sumo
sacerdote por Quirino, en el año 12, y después de ejercer el puesto
por varios años, fue depuesto por Valerio Gracio, antecesor de Poncio
Pilato en el puesto de procurador de Judea (Josefo. antigüedades, xviii,
2.1, etc.) parece, sin embargo, que Anás poseía enorme influencia.
Pues consiguió el puesto de sumo sacerdote no sólo para su hijo
Eleazar y su yerno Caifás, sino subsiguientemente para cuatro hijos
más, bajo el último de los cuales Jacobo, el hermano del Señor, fue
muerto (ib. xx. 9. 1). [Parecería que nuestro autor se equivoca acerca
de la identidad del Jacobo ejecutado según Hch_12:2. es casi seguro
que fue Jacobo, el apóstol “hermano de juan”, y no el Jacobo hermano
de Jesús. véase el comentario de nuestro autor sobre mar_10:39. —
nota del trad.] Es pues muy probable que, además de gozar del título
de “sumo sacerdote” por haber ocupado aquel puesto. Hasta cierto
grado retuviera las facultades que antes había ejercido, y se le
considerara prácticamente como sumo sacerdote legal. 14. “y era
Caifás el que había dado el consejo a los judíos, que era necesario que
un hombre muriese por el pueblo”. Véase la nota sobre joh_11:50. Lo
que pasó entre Anás y nuestro Señor en este intervalo, el discípulo
amado reserva hasta haber relatado el principio de la negación de
Pedro. Como está relatado por nuestro evangelista.
Pedro consigue entrar al patio de la residencia del sumo sacerdote,
y se calienta al fuego (vv. 53, 54).
53. y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron a él todos
los príncipes de los sacerdotes y los ancianos y los escribas—fue ésta
una asamblea formal y en pleno del sanedrín. Ahora bien, como los
tres primeros evangelios colocan las negaciones de pedro después de
esta asamblea, naturalmente concluimos que aquéllas sucedieron
mientras nuestro señor estaba ante el sanedrín. Por otra parte, la
impresión natural es que la escena alrededor del fuego ocurrió durante
la noche, y el segundo canto del gallo, si hemos de dar crédito a
escritores antiguos, debió haber ocurrido cerca del principio de la
cuarta vela, o entre las tres y cuatro de la mañana. Para entonces, sin
embargo, se habría reunido el consejo, habiendo sido advertidos los
miembros tal vez de que deberían estar preparados para ser llamados
a cualquiera hora de la madrugada, en caso de que el prisionero fuese
aprehendido con éxito. De ser esto correcto, es bien seguro que sólo la
última de las tres negaciones de pedro, fue pronunciada mientras que
nuestro Señor estaba siendo juzgado ante el sanedrín. Una cosa más
necesita explicación: si nuestro señor tuvo que ser transferido desde la
residencia de Anás a la de Caifás, uno puede extrañarse de que no se
haga mención de que Jesús fuera llevado de una residencia a otra.
Pero el edificio, con toda probabilidad, fue uno y el mismo; y en tal
caso sólo tendría que ser llevado por el patio de una pieza a la otra.
54. Pedro le siguió de lejos hasta dentro—es decir, desde lejos aún
hasta el interior—del patio del sumo sacerdote—“una casa oriental”,
dice Robinson, “generalmente se edifica alrededor de un patio interior
cuadrangular que se comunica con la calle por un pasillo, a veces
arqueado, el cual llega hasta el frente de la casa y se cierra en la calle
con un portón pesado y plegable, que tiene una puertecita por donde
pasa una persona, y está a cargo de un portero. Este patio interior,
casi siempre pavimentado o embaldosado, sin techo, es llamado “el
atrio”, y allí los siervos encendieron un fuego. El pasillo, que está
abajo de la parte delantera de la casa y conduce a la calle es el
“zaguán” o pórtico. El lugar donde se hallaba Jesús ante el sumo
sacerdote, puede haber sido una pieza abierta, o lugar de audiencia en
el piso bajo, al fondo de este patio o a un lado de él; pues tales piezas
que se abren a los patios son muy usuales. Este lugar estaba cerca de
este patio, pues Jesús podía escuchar todo lo que pasaba alrededor del
fuego. y al oír a Pedro, se dio vuelta y lo miró (luk_22:61). y estaba
sentado con los servidores, y calentándose al fuego—los detalles
gráficos, omitidos aquí, son suplidos por los otros evangelistas.
joh_18:18 dice: “y estaban en pie los siervos y los ministros (dentro
del patio, sin techo, dentro del cuadrángulo), que habían allegado las
ascuas (en un brasero, tal vez); porque hacía frío”. Sólo juan de los
cuatro evangelistas, menciona el frío de la noche, como comentan
webster y wilkinson. La situación elevada de Jerusalén, observa
tholuck, contribuye para que se sienta tanto el frío en la época de la
pascua, que hace indispensable un fuego para la guardia de la noche.
“y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose” (joh_18:18).
Mateo dice (joh_26:58) que Pedro, “entrando dentro estaba sentado
con los criados, para ver el fin”. Estas dos declaraciones pequeñas se
iluminan la una a la otra. El deseo de “ver el fin”, o el resultado de
estos procesos, fue lo que llevó dentro del patio, porque
evidentemente temía lo peor. Pero una vez adentro la serpiente lo va
enrollando y apretando. La noche era fría, y ¿por qué no aprovecha el
fuego con los demás? además, en la conversación de la gente acerca
del tema que a todos interesaba, tal vez podría él recoger alguna
palabra que le agradara. ¡Pobre Pedro! pero ahora, dejemos a Pedro
calentándose al fuego y escuchando el murmullo de la conversación
acerca de este extraño caso, que servía de tema para los oficiales
subordinados que se hallaban alrededor del fuego en el patio. y,
siguiendo lo que parece ser el orden del relato evangélico, volvámonos
al señor de pedro.

Jesús es interrogado por Anás—su respuesta noble—es tratado


indignamente por uno de los oficiales—su reprensión apacible
(joh_18:19-23). Hemos visto que es sólo el cuarto evangelista quien
nos dice que nuestro Señor fue enviado primeramente a Anás, durante
la noche, hasta que pudo reunirse al sanedrín en la madrugada.
Tenemos ahora, en el mismo evangelio, una escena profundamente
instructiva que ocurrió en esta entrevista no oficial. 19. “y el pontífice
preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina”,
probablemente para enredarle a fin de que pronunciara algunos dichos
que pudieran ser usados contra él en el juicio. Por la respuesta de
nuestro Señor, parecería que al decir sus “discípulos” el sacerdote se
refería a algún partido secreto. 20. “Jesús le respondió: yo
manifiestamente he hablado al mundo” (compárese con el cap. 7:4).
Habla Jesús de su enseñanza como cosa ya pasada, cosa ya
terminada. Es decir. “yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el
templo, donde se juntan todos los judíos”, públicamente, mas con
sublime serenidad, “y nada he hablado en oculto”; es decir, nada que
fuera diferente de lo que había enseñado en público. Todas sus
conversaciones privadas con los doce habían sido explicaciones y
desarrollos de su enseñanza pública. (Compárese con isa_45:19;
isa_48:16). 21. “¿qué me preguntas a mí? pregunta a los que han
oído, qué les haya yo hablado”. Al contestar en esta forma era
evidente que el señor comprendió la tentativa de ellos de hacerle decir
algo que le incriminara, y él se resintió, recurriendo al derecho que
posee toda persona acusada de que la acusación sea presentada en su
contra por un testigo competente. 22. “y como él hubo dicho esto, uno
de los criados que estaba allí. dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿así
respondes al pontífice?” (Véase isa_50:6). Por hch_23:2, parecería
que esta forma sumaria e indigna de castigar lo que era considerado
como insolencia en personas acusadas tenía sanción aun de los sumos
sacerdotes. 23. “respondió Jesús: si he hablado mal” es decir, al
contestar al sumo sacerdote, “da testimonio del mal: y si bien, ¿por
qué me hieres?” él no dice: “y si no hablé mal”, como si su respuesta
hubiera sido solamente irreprensible; sino que dice: “y si bien”, con lo
cual parece hacer un desafío correcto en la reconvención que había
dirigido al sumo sacerdote. El proceder de nuestro Señor aquí,
diríamos de paso, es una evidencia de que su precepto en el sermón
del monte, de que al ser heridos en una mejilla hemos de dar la otra
también al heridor (mat_5:39), no debe tomarse al pie de la letra.

Anás envía a Jesús a Caifás (joh_18:24): 24. “y Anás le había


enviado atado a Caifás pontífice”. “Anás le envió atado a Caifás”,
recibimos la información que esperamos, es decir, que Anás, habiendo
hecho un examen preliminar, esperando sacar algo del prisionero, “le
envió a Caifás” para ser formalmente procesado ante el tribunal legal.
Esta es la opinión de Crisóstomo y Agustín, entre los “padres”; Esto
nos lleva nuevamente al texto de nuestro segundo evangelio:

El proceso judicial y la condenación del Señor Jesús por el


sanedrín). El lector observará que, a pesar de (vv. 55-64 que todo
esto es introducido por el evangelista antes de algunas de las
negaciones de Pedro, hemos dado motivos para opinar que
probablemente las dos primeras negaciones fueron hechas mientras
nuestro señor estaba con Anás, y sólo la última durante el proceso
ante el sanedrín
Primero, que estaban tan deseosos sus enemigos de hallar un
cargo criminal en contra de nuestro Señor, que tuvieron que usar algo
dicho por Jesús al empezar su ministerio, cuando hizo su primera visita
a Jerusalén, hacía más de tres años. En todo lo que él hizo y dijo
después de esto, aunque cada vez lo hacía más abiertamente, ellos no
pudieron hallar nada incorrecto.
Segundo, que ahora eligen un solo discurso, y éste de sólo dos o
tres palabras, para acusarle.
y por último, que pervierten más manifiestamente el discurso del
Señor. No decimos esto porque la forma del discurso usada por Marcos
difiera del informe de las palabras del señor dado por el cuarto
evangelio (joh_2:18-22), el único de los cuatro evangelistas que lo da
a conocer o que aun menciona alguna visita de nuestro Señor a
Jerusalén, antes de su última visita, sino porque uno de los informes
contiene la verdad, y el otro una mentira evidente. Cuando nuestro
Señor dijo en aquella ocasión: “destruíd este templo, y en tres días lo
levantaré”, los que lo escucharon por un momento habrían podido
entender que él se refería al templo de cuyos atrios había él echado a
los vendedores y a los compradores. Pero después que hubieran ellos
expresado su asombro por sus palabras y hubieran comentado acerca
del tiempo que había sido necesario para edificarlo en la forma como
estaba entonces, y como ninguna respuesta a esto parece haber sido
dada por nuestro señor, es apenas creíble que ellos continuasen en la
persuasión de que éste fuera realmente el sentido que él quería dar a
las palabras. Pero, finalmente, aunque los más ignorantes entre ellos
hubieran pensado así, es casi seguro que los eclesiasticos, quienes
eran los perseguidores en esta causa, no creyeron que éste fuera su
sentido; pues no habían pasado tres días cuando ellos fueron ante
Pilato y le dijeron: “señor, nos acordamos que aquel engañador dijo,
viviendo aún: después de tres días resucitaré” (mat_27:63). Ahora
bien, ¿a qué declaración de Cristo que fuera conocida por sus
enemigos podía referirse esto, si no a este mismo dicho de destruir y
levantar el templo? y de ser así, esto pone fuera de toda duda que
para esta fecha, por lo menos, ellos sabian perfectamente bien que las
palabras de nuestro señor se referían a su muerte a manos de ellos y
a su resurrección por sus propias manos. Pero esto se confirma por el
versículo siguiente.
59. mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos—es decir, ni
aun usando un discurso tan breve, consistente sólo en pocas palabras,
pudo tomarse un acuerdo en su manera de informarlo como para
hacer una causa plausible. En semejante acusación todo dependía de
los términos que se decía habían sido usados. Pues cualquier cambio,
aunque pequeño que se hiciera a tales palabras, las convertiría en un
asunto procesable, o, en un motivo ridículo para una causa criminal, o
servirían como pretexto para presentar una acusación de impiedad, lo
cual ellos estaban resueltos a hacer, o, por otra parte, haría que todo
el dicho apareciera, y ésta sería la peor opinión que pudiera tenerse de
él, meramente como una jactancia mística o hueca.
60. ¿no respondes algo? ¿Qué atestiguan éstos contra ti?—
claramente, ellos se daban cuenta de que su causa había fallado, y
haciendo esta pregunta artificiosa, el pontífice esperaba sacar de la
propia boca de Jesús lo que habían tratado en vano de obtener de sus
testigos falsos y contradictorios. Pero en esto también fracasaron.
61. mas él callaba, y nada respondía—esto seguramente les causó
perplejidad; pero ellos no querían ser frustrados en sus propósitos. El
sumo sacerdote—“levantándose” (mat_26:62); las cosas ya habían
llegado a una crisis. le volvió a preguntar, y le dice: ¿eres tú el cristo,
el hijo del bendito?—por qué tuvo nuestro señor que contestar esta
pregunta, mientras que calló al hacérsele la otra anterior, tal vez no
entenderíamos si no fuese por mateo (mat_26:63), quien dice que el
sumo sacerdote le puso bajo juramento, diciendo: “te conjuro por el
Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, hijo de Dios”. Se
entiende que un conjuro semejante hacía legalmente necesaria una
respuesta (lev_5:1).
62. y jesús le dijo: yo soy—o, como en mat_26:64 : “tú lo has
dicho”. en lucas (mat_22:70), sin embargo, la respuesta es: “vosotros
decís que yo soy”. esta debería traducirse, como de wette, meyer,
ellicott y los otros mejores críticos estan de acuerdo en que la
proposición requiere: “vosotros lo decís, porque yo soy.” algunas
palabras que fueron pronunciadas por nuestro señor antes que diera
su respuesta a esta solemne pregunta, son registradas sólo por lucas
(mat_22:67-68) : “¿eres tu el cristo? dínoslo. y les dijo: si os lo dijere,
no creeréis: y también si os preguntare, no me responderéis, ni me
soltaréis”. parece que esto fué dicho por jesús, antes de contestarles
directamente, como una reprensión serena y protesta noble contra el
fallo de su causa que no había sido examinada, y contra la injusticia
del modo de proceder de sus acusadores. pero ahora escuchemos el
resto de su contestación. en ella la majestad de jesús resplandece tras
aquella nube amenazadora que se cernía sobre jesús, mientras estuvo
ante el consejo—y—(en aquel carácter) veréis al hijo del hombre
sentado a la diestra de la potencia de dios, y viniendo en las nubes del
cielo—en mateo (mat_26:64) se le da a este dicho de jesús un cambio
un poco diferente, más importante, por el uso de una frase “desde
ahora”: “tú lo has dicho: y no obstante (preferimos este sentido de la
palabra, y no “aun” o “todavía”, el sentido que algunos críticos
recientes prefieren): “no obstante digo, que desde ahora habéis de ver
al hijo del hombre sentado a la diestra de dios, y que viene en las
nubes del cielo”. la frase “desde ahora” no quiere decir “en algún
tiempo futuro”, sino “después de aquí”, “después de ahora”, o “desde
este tiempo”, así mismo en luk_22:69 la frase usada quiere decir
también “desde ahora”. por consiguiente, aunque referimos la frase al
día de la segunda venida gloriosa, como demasiado evidente para que
quedara lugar para duda, el señor quería comunicar el pensamiento
que había expresado antes, inmediatamente después que el traidor
había dejado la mesa de la cena para hacer su obra nefasta: “ahora es
glorificado el hijo del hombre” (joh_13:31). en esta ocasión y por este
discurso, jesús “testificó la buena profesión”, como dice el apóstol
pablo en 1ti_6:13. algunos traductores opinan que este pasaje debiera
interpretarse: “quien delante de poncio pilato testificó”; refiriéndose a
la confesión que hizo en la presencia del mismo representante de
césar, de que él era rey. pero debería traducirse, como lo traduce
lutero, y como lo entienden ahora los mejores intérpretes: “quien bajo
poncio pilato testificó”, etc. en este entendimiento del asunto, el
apóstol, pues, se refiere no a lo que nuestro señor confesó delante de
pilato, lo cual, aunque era una confesión noble, no era de tanta
importancia primaria; sino a la sublime confesión que pronunciara,
bajo la administración de pilato, y ante el único tribunal competente en
tales ocasiones: el supremo consejo eclesiástico de la nación escogida
de dios, de que él era el mesías y el hijo del bendito; en la primera
palabra aseverando su suprema dignidad oficial, y en la otra, su
dignidad personal,
63. entonces el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos—tocante a
esta manera de expresar horror al oír una blasfemia, véase 2ki_18:37
—dijo: ¿qué más tenemos necesidad de testigos? 64. oído habéis la
blasfemia—(véase joh_10:33). en lucas (joh_22:71) hallamos:
“porque nosotros lo hemos oído de su boca”, aparentando un
sentimiento de horror religioso—¿qué os parece?—más bien, “decid
cuál ha de ser el veredicto”. y ellos todos le condenaron ser culpado de
muerte—o por haber cometido un crimen capital, pues como tal era
considerada la blasfemia según la ley judía (lev_24:16). aunque no
absolutamente “todos”, pues josé de arimatea, “varón bueno y justo”,
era uno de aquel consejo, y “el cual no había consentido en el consejo
ni en los hechos de ellos porque éste es el sentido estricto de las
palabras de luk_23:50-51. probablemente él, y nicodemo, también se
ausentaron de esta reunión del consejo, el temperamento del cual
ellos conocerían demasiado bien para no creer que su voz fuese
escuchada; y en tal caso, las palabras de nuestro evangelista deben
ser tomadas estrictamente, de que, sin un voto contrario, “todos (los
presentes) le condenaron ser culpado de muerte”.

El señor es ahora tratado indignamente (v. 65). cada palabra aquí


debe ser observada con cuidado, y los diferentes relatos puestos
juntos, para que no perdamos ninguna de las terribles ofensas que
serán descritas.
65. y algunos comenzaron a escupir en él—o, como en mat_26:67,
“le escupieron en el rostro”. lucas (mat_22:63) dice además: “y los
hombres que tenían a jesús, se burlaban de él”—y cubrir su rostro—a
vendar sus ojos—y a darle bofetadas—lucas (mat_22:64) dice que
“herían su rostro”, expresión que es aun más fuerte. y decirle:
profetiza—en mat_26:68 esto se expresa más claramente:
“profetízanos tú, cristo, quién es el que te ha herido”. la manera
sarcástica como le llaman “cristo”, y la orden de que en su carácter de
“cristo” nombrara al heridor que él no había visto, fué una acción tan
infame en ellos, como lo fué irritante para nuestro señor. y los
servidores le herían de bofetadas—o, “herían su rostro” (luk_22:64).
¡ah! bien dijo él proféticamente, en aquella predicción mesiánica a la
cual nos hemos referido frecuentemente: “dí mi cuerpo a los
heridores, y mis mejillas a los que me mesaban el cabello; no escondí
mi rostro de las injurias y esputos” (isa_50:6). “y decían otras muchas
cosas injuriándole” (luk_22:65). Esta declaración general de lucas es
importante, pues demuestra que por virulentas y variadas que fueron
las afrentas registradas en los evangelios, éstas no son sino una
pequeña muestra de lo que él soportó en aquella ocasión.

la primera negación de pedro (vv. 66-68).


66. y estando pedro abajo en el atrio—esta palabra “abajo”, que
constituye una de las descripciones gráficas de nuestro evangelista, es
muy importante para el correcto entendimiento de lo que podemos
llamar la topografía de la escena. este pasaje debemos unirlo al de
mateo (luk_26:69): “y pedro estaba sentado fuera en el patio”, es
decir, en el patio cuadrangular en el centro del cual estaba ardiendo el
fuego, y a cuyo alrededor estarían cuchicheando los domésticos y
otros que habían sido admitidos en el patio.. vino una de las criadas
del sumo sacerdote—“la criada portera” (joh_18:17). parece que los
judíos empleaban mujeres como porteras a la entrada de sus casas
(act_12:13).
67. y como vió a pedro que se calentaba, mirándole—lucas
(act_22:56) describe esto más gráficamente: “y como una criada le
vió que estaba sentado al fuego”, literalmente “a la lumbre”, que
iluminando su rostro, lo reveló a la criada y “fijóse en él”. la conducta
y timidez de pedro que debieron haber llamado la atención, influyeron
para que fuese reconocido”, como observa olshausen—dice: y tú con
jesús el nazareno estabas—o, “con jesús el galileo” (mat_26:69).
joh_18:17) explica el sentido de estas palabras: “¿no eres tú también
de los discípulos de este hombre?” es decir, así como aquel “otro
discípulo” (joh_18:15), 68. mas él negó—“delante de todos”
(mat_26:70)—diciendo: no conozco, ni sé lo que dices—o, como en
lucas (mat_22:56) “no le conozco”. y se salió fuera a la entrada—al
vestíbulo que conducía a la calle, sin duda porque el ambiente se había
hecho intolerable para él, y posiblemente tenía la esperanza de
escaparse; pero esto no había de ser, y tal vez lo temía también. sin
duda, para entonces su mente se hallaba en un mar de conmociones,
y fluctuaría a cada momento en sus decisiones. y cantó el gallo—
(véase el comentario sobre luk_22:34). esta fué, entonces, la primera
negación.

pedro niega a su señor la segunda vez (vv. 69, 70). los


evangelistas difieren algo en cuanto a este pasaje, el cual no puede
ser esclarecido completamente por falta de información.
69. y la criada viéndole otra vez—dice el original “la criada”; pero
esto no querría decir necesariamente la misma que antes, mas podría
querer decir, y probablemente quiere decir, la criada que guardaba la
puerta o portón cerca de donde pedro estaba.

pedro niega a cristo la tercera vez (vv. 70-72).


70. y poco después—“como una hora pasada” (luk_22:59)—los que
estaban allí dijeron otra vez a pedro: verdaderamente tú eres de ellos;
porque eres galileo, y tu habla es semejante—“tu habla te hace
manifiesto” (mat_26:73). en lucas (mat_22:59) se dice: “otro
afirmaba; diciendo: verdaderamente también éste estaba con él,
porque es galileo”. el dialecto galileo tenía un tono más sirio que el de
judea. “uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél a quien
pedro había cortado la oreja, le dice: “¿no te vi yo en el huerto con
él?” (joh_18:26). sin duda, su parentesco con malco, le indujo a fijarse
en el hombre que había herido a su pariente, y esto le ayudó a
identificar a pedro. “¡qué triste represalia!”
71. y él comenzó a maldecir—es decir, a “anatematizar” en contra
suya, o a desearse maldito si lo que iba a decir no era la verdad—y a
jurar—a hacer juramento solemne—no conozco a este hombre de
quien habláis. 72. y el gallo cantó la segunda vez—todos ellos dicen
que el gallo cantó “luego”, después de las tres negaciones, mas lucas
dice: “y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó” (joh_22:60).
¡ay! pero ahora viene la maravillosa secuela.

la mirada que dirige el redentor a pedro, y las amargas lágrimas de


este (v. 72; luk_22:61-62). se ha notado que, mientras que el
discípulo amado es el único de los cuatro evangelistas que no
menciona el arrepentimiento de pedro aquí, es, por otra parte, el único
de los cuatro que relata la emocionante y hermosa escena de su
completa restauración (joh_21:15-17). luk_22:61, dice: “entonces,
vuelto el señor, miró a pedro”. ¿cómo?, se preguntará. contestamos:
desde la cámara en la cual se celebraba el proceso, y cuya puerta se
abría al patio en el cual estaba pedro en aquellos momentos, así como
se ha explicado. (véase la nota sobre el v. 66).
MARCOS 15:1-47
15.1 ¿por qué los judíos enviaron a jesús a pilato, el gobernador
romano? los romanos le quitaron a los judíos el derecho de aplicar la
pena de muerte, por lo cual tenían que sentenciarlo los romanos. más
importante aún, los judíos querían que crucificaran a jesús, forma de
ajusticiar que creían que incluía la maldición de dios (véase
deu_21:23). esperaban persuadir al pueblo de que jesús estaba bajo
maldición, no bajo la bendición de dios.

15.3, 4 los judíos tuvieron que inventar nuevas acusaciones contra


jesús para llevarlo ante pilato. como para el gobernador romano el
cargo de blasfemia no tendría ninguna importancia, lo acusaron de
otros tres delitos: (1) soliviantar al pueblo para que no pagara
impuestos a roma, (2) afirmar que era "el rey de los judíos", (3)
provocar disturbios en todo el país. la evasión de impuestos, la traición
y el terrorismo sí eran motivos de preocupación para pilato (véase
también luk_23:2).

15.5 ¿por qué jesús no contestó a las preguntas que le hizo pilato?
habría sido inútil contestarlas, además, el tiempo llegó para dar su
vida a fin de salvar al mundo. no tenía motivos para prolongar el juicio
ni intentar salvarse. el fue el supremo ejemplo de paz y confianza en sí
mismo. en esto ningún criminal ordinario podría imitarlo. nadie podría
detenerlo en su plan de consumar la obra que vino a realizar en la
tierra (isa_53:7).

15.7 a barrabás lo arrestaron por participar en una rebelión en contra


del gobierno romano y, aunque cometió asesinato, los judíos lo
consideraban un héroe. los judíos independentistas acérrimos
detestaban que los gobernaran los paganos de roma. aborrecían pagar
impuestos que financiaran a tan despreciable gobierno y sus dioses. la
mayoría de las autoridades romanas, que tenían que resolver las
disputas entre judíos, odiaban a su vez a estos. este período de la
historia era propicio para la rebelión.

15.8 tal vez esta multitud era de judíos leales a sus líderes. pero,
¿dónde estaban los discípulos y las multitudes que días antes gritaron:
"¡hosanna en las alturas!" (11.10)? los seguidores de jesús temían a
los líderes judíos por lo cual se escondieron. otra posibilidad es que
entre la multitud había mucha gente que participó en el desfile del
domingo de ramos, pero que se volvieron en contra de jesús cuando
vieron que no iba a ser un conquistador terrenal.

15.10 los judíos odiaban a pilato, pero acudieron a él para que les
hiciera el favor de condenar a jesús a la crucifixión. es obvio que pilato
se dio cuenta de que todo era un teatro. ¿por qué otra cosa esta gente
que lo odiaba a él y al imperio romano que representaba le iba a pedir
que declarara convicto de traición y condenara a la pena de muerte a
uno de sus paisanos judíos?
15.13 la crucifixión era la pena que los romanos aplicaban por el delito
de rebelión. solamente los esclavos y los que no eran ciudadanos
romanos podían crucificarse. si crucificaban a jesús, moría como un
rebelde o un esclavo, no como el rey que proclamaba ser. esto es,
precisamente, lo que los líderes religiosos judíos querían al incitar a la
multitud hasta el frenesí. además, la crucifixión lo haría aparecer como
que los romanos lo mataban y por lo tanto la multitud no culparía a los
líderes religiosos.

15.14, 15 ¿quién fue el culpable de la muerte de jesús? en realidad,


todos. los discípulos lo abandonaron aterrorizados. pedro negó conocer
a jesús. judas lo traicionó. la multitud que lo siguió se quedó estática
sin hacer nada. pilato trató de agradar al pueblo. los líderes religiosos
promovieron activamente la muerte de jesús. los soldados romanos lo
torturaron. si usted hubiera estado allí, ¿cuál hubiera sido su reacción?

15.15 la calurosa y polvorienta región de judea, donde pilato era


gobernador, no era mucho más que una avanzada del imperio romano.
debido a que estaba muy lejos de roma, a pilato se le asignó un
pequeño ejército. su principal deber era mantener la paz. por los
recuentos históricos sabemos que a pilato ya se había advertido de
otros alzamientos en la región. aunque no vio ninguna culpa en jesús,
ni razón alguna para condenarlo a muerte, se asustó cuando oyó a la
multitud decir que lo se lo comunicarían al césar (joh_19:12). un
informe así, acompañado de una rebelión, podría costarle su posición y
sus esperanzas de ascenso.

15.15 aunque de acuerdo con la ley romana jesús era inocente, pilato
cedió ante la presión política. echó a un lado todo cuanto sabía que era
bueno. trató de congraciarse con los líderes judíos dictando una
sentencia que agradaría a todos y lo protegería a él. cuando hacemos
caso omiso de las declaraciones de dios sobre lo bueno y lo malo, y
tomamos decisiones basadas en el qué dirán, caemos en componendas
e ilegalidades. dios promete honrar a quienes actúan rectamente, no a
quienes tratan de complacer a todos.

15.19 los soldados "le hacían reverencias"; en otras palabras, se


burlaban de jesús simulando adoración.

15.21 fuera de judea había colonias de judíos, simón vino de cirene, al


norte de africa, en un peregrinaje con motivo de la pascua. sus hijos,
alejandro y rufo, se mencionan aquí porque evidentemente llegaron a
ser muy bien conocidos en la iglesia primitiva (rom_16:13).

15.24 los soldados echaron suerte para decidir con cuál ropa de jesús
se quedaría cada uno. los soldados romanos tenían el derecho de
conservar la ropa de los crucificados. este acto hizo que se cumpliera
la profecía del psa_22:18.

15.25 la crucifixión era una temible y vergonzosa forma de morir.


Obligaban a la víctima a cargar su cruz a través de la ruta más larga al
sitio de la crucifixión, como una forma de advertencia para el pueblo.
Hay cruces de diversas formas, así como diferentes métodos de
crucifixión. a jesús lo clavaron en la cruz. a veces, a algunos
condenados a morir crucificados se les ataban a sus cruces con
cuerdas. en cualquier caso, la muerte venía por asfixia porque el peso
del cuerpo hacía más y más difícil la respiración a medida que el reo
perdía las fuerzas.

15.26 a menudo se ponía en la cruz un letrero en el que se declaraba


el crimen por el que se crucificaba a la persona. la idea era que
sirviera de advertencia al pueblo. como a jesús no pudieron culparlo
de nada, la única acusación que figuró sobre su cabeza fue el "crimen"
de haber dicho ser el rey de los judíos.

15.27 lucas narra que uno de los ladrones se arrepintió antes de morir
y que jesús le prometió que estaría con el en el paraíso (luk_23:39-
43).

15.31 jesús se pudo haber salvado, pero prefirió sufrir por amor a
nosotros. pudo haber elegido no sufrir ni ser humillado en la forma que
lo fue; pudo haber dado muerte a todos los que se mofaban de el,
pero soportó el sufrimiento porque ama aun a sus enemigos. nosotros
también tuvimos una parte importante en el drama de esa tarde,
porque nuestros pecados también estaban sobre la cruz. jesús murió
por nosotros y el castigo de nuestros pecados los pagó con su muerte.
la única respuesta adecuada que podemos realizar es confesar
nuestros pecados y aceptar que jesús pagó por los pecados para que
nosotros no tuviéramos que hacerlo. no insultemos a dios al ser
indiferentes ante el más grande acto de amor en la historia.

15.32 cuando jacobo y juan pidieron lugares de honor próximos a


jesús en su reino, el les contestó: "no sabéis lo que pedís" (10.35-39).
aquí, como jesús preparaba la inauguración de su reino a través de su
muerte, los lugares a la derecha y a la izquierda lo tomaron criminales
moribundos. como jesús les explicó a sus dos discípulos deseosos de
poder, alguien que quiere estar cerca de jesús debe estar preparado a
sufrir y morir como el. el camino del reino es el de la cruz. si queremos
la gloria del reino, debemos tener la voluntad de permanecer unidos al
cristo crucificado.

15.34 Jesús no hizo esta pregunta sorprendido ni desesperado. citaba


la primera estrofa del salmo 22. este salmo es una profecía acerca de
la profunda agonía del mesías al morir por el pecado del mundo. jesús
sabía que esta separación temporal de dios llegaría en el momento en
que echara sobre sí los pecados del mundo. esta separación fue lo que
lo aterrorizó, según oró en getsemaní. la agonía física fue horrible,
pero la separación espiritual de dios fue la tortura mayor.

15.37 con esta exclamación jesús tal vez pronunció sus últimas
palabras: "consumado es" (joh_19:30).

15.38 un velo pesado colgaba ante la parte del templo llamada lugar
santísimo. Era un lugar que Dios reservó para el. Simbólicamente, el
velo separaba al Dios santo de la humanidad pecadora. Una vez al
año, en el día de la expiación, el sumo sacerdote entraba a ese lugar y
presentaba sacrificio por el perdón de los pecados de todo el pueblo.
Cuando Jesús murió, el velo se rasgó en dos, mostrando así que su
muerte por nuestros pecados dejaba abierta la entrada hasta la
presencia del Dios Santo. Esto fue de arriba hacia abajo, lo que
muestra que dios abrió el camino. en hebreos 9 se encuentra una más
completa explicación de estos hechos.

Pilato
en los días de Jesús, cada sentencia de muerte tenía que aprobarla el
funcionario romano de más alto rango del distrito.
Poncio Pilato era gobernador de la provincia de judea, en jerusalén.
cuando los líderes judíos tuvieron a jesús en su poder y solicitaron su
muerte, el obstáculo final era conseguir la autorización de pilato. así
que una mañana temprano, Pilato encontró a una multitud frente a su
puerta pidiendo la muerte de un hombre.
Las relaciones de Pilato con los judíos eran siempre tormentosas. Su
firmeza y equidad romanas la opacaban su cinismo, sus compromisos
y sus errores. En varias ocasiones sus acciones ofendieron
profundamente a los líderes religiosos. Las manifestaciones y el caos
resultantes quizás hicieron recapacitar a Pilato. Intentaba controlar a
un pueblo que trataba a sus conquistadores romanos sin ningún
respeto. El juicio de Jesús fue otro de los muchos problemas que ya
tenía.
Pilato no tenía duda alguna respecto a la inocencia de Jesús. en tres
diferentes ocasiones declaró a Jesús exento de toda culpa. No entendía
por qué esta gente quería la muerte de jesús, pero el temor a la
presión de los judíos le llevó a permitir la crucifixión de jesús. ante la
amenaza de que lo acusaran ante el emperador de no querer eliminar
a un rebelde en contra de roma, decidió hacer lo que sabía que no era
bueno. en su desesperación escogió lo que en realidad no deseaba.
pilato era tan humano como nosotros. a veces sabemos lo que es
bueno, pero optamos por lo opuesto. tuvo su oportunidad en la
historia y ahora nosotros tenemos la nuestra. ¿qué hacemos con
nuestras oportunidades y responsabilidades? ¿en qué manera
juzgamos a jesús?
"le dijo pilato: ¿qué es la verdad? y cuando hubo dicho esto, salió otra
vez a los judíos, y les dijo: yo no hallo en el ningún delito. pero
vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la pascua.
¿queréis, pues, que os suelte al rey de los judíos?" (joh_18:38-39).
la historia de pilato se narra en los evangelios. también en act_3:13;
act_4:27; act_13:28; 1ti_6:13.

15.42ss el sábado comenzaba con la caída del sol del viernes y


finalizaba con la caída el sol del sábado. jesús murió unas pocas horas
antes que el sol del viernes se pusiera. iba en contra de la ley judía
hacer cualquier trabajo físico o viajar el día de reposo. también iba en
contra de la ley dejar que un cuerpo permaneciera colgado durante
toda la noche (deu_21:23). josé vino para sepultar el cuerpo de jesús
antes que comenzara el sábado. si jesús hubiera muerto en sábado,
cuando josé no podía hacer nada, los romanos habrían bajado su
cuerpo de la cruz. si los romanos hubieran hecho tal cosa, los judíos
no hubieran tenido confirmación de su muerte, por lo que hubieran
podido negar su resurrección.

15.42, 43 después de la muerte de Jesús en la cruz, josé de arimatea


pidió el cuerpo, lo puso en una tumba nueva y la selló. Aunque era un
miembro honorable del concilio judío, José era un discípulo secreto de
Jesús. No todos los líderes religiosos odiaban a Jesús. José arriesgó su
reputación para dar sepultura adecuada a su señor. Asusta arriesgar la
reputación aun por lo que es bueno. si su testimonio cristiano pone en
peligro su reputación, acuérdese de José. hoy en día, la iglesia
cristiana lo recuerda con admiración. ¿Cuántos de los demás miembros
del concilio judío podemos nombrar?

15.44 Pilato se sorprendió que Jesús hubiera muerto tan pronto, por lo
que ordenó a un soldado que lo comprobara a fin de estar
absolutamente seguro que el informe era veraz. En la actualidad, en
un esfuerzo por negar la resurrección, algunos sostienen que Jesús no
murió. Su muerte, sin embargo, la confirmó el soldado, Pilato, José de
arimatea, los líderes religiosos y las mujeres que presenciaron el
sepelio. Jesús experimentó una verdadera muerte física en la cruz.

15.46 sin duda, esta tumba era una cavidad hecha a mano en el cerro
y lo bastante grande como para caminar dentro. José envolvió el
cuerpo de Jesús, lo colocó en la tumba y puso una piedra pesada en la
entrada. Los líderes religiosos también vieron donde se colocó el
cuerpo de Jesús. Después pusieron guardas ante la tumba y sellaron la
piedra para asegurarse que nadie robara el cuerpo para decir luego
que había resucitado (mat_27:62-66).

15.47 fue muy poco lo que estas mujeres pudieron hacer. No hablaron
ante el sanedrín en defensa de Jesús, no apelaron ante Pilato, no se
enfrentaron a la multitud, no vencieron a los soldados romanos. Pero
hicieron lo que pudieron. Se mantuvieron cerca de la cruz cuando los
discípulos huyeron, siguieron tras el cuerpo de Jesús cuando lo
llevaron a la tumba y prepararon especias aromáticas para su cuerpo.
Debido a que aprovecharon la oportunidad que tuvieron, fueron las
primeras testigos de la resurrección. Dios bendijo su entrega y
diligencia. Como creyentes, debemos aprovechar las oportunidades
que tenemos y hacer todo lo que podamos por risto, en lugar de
apesadumbrarnos por lo que no podemos hacer.

por qué Jesús tenía que morir?


el problema
todos hemos hecho cosas malas y hemos desobedecido la ley de dios.
a causa de esto, estamos separados de dios nuestro creador.
separación de dios significa muerte; pero no podemos hacer nada para
reconciliarnos con el.

POR QUÉ JESÚS PUDO AYUDAR


jesús no solo era hombre; sino el unigénito hijo de dios. gracias a que
nunca desobedeció a dios y nunca pecó, puede ser puente entre el dios
sin pecado y la humanidad pecadora.

LA SOLUCIÓN
Jesús voluntariamente ofreció su vida y murió por nosotros en la cruz.
Al hacerlo llevó sobre sí todas nuestras maldades y nos libró de las
consecuencias del pecado (entre ellas el juicio de dios y la muerte).
LOS RESULTADOS
Jesús llevó nuestros pecados pasados, presentes y futuros sobre el
para que tuviéramos vida nueva. debido al perdón de toda nuestra
mala conducta, quedamos reconciliados con dios. además, la
resurrección de jesús es prueba de que dios aceptó su sacrificio por
nosotros en la cruz y su resurrección ha venido a ser fuente de vida
nueva para todo aquel que cree que jesús es el hijo de dios. todo
aquel que cree en el tendrá esta vida nueva y vivirá junto a el.

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