0% encontró este documento útil (0 votos)
122 vistas5 páginas

Profecías de San Juan Bosco sobre París y Roma

El documento resume una profecía de San Juan Bosco sobre eventos futuros en París, Italia y Roma. San Juan Bosco tuvo una visión en 1870 donde predijo que París sería castigada tres veces por abandonar a Dios, resultando en derrotas militares, saqueos y destrucción. También predijo que Roma sería visitada cuatro veces por Dios, con castigos que incluirían guerra, peste y hambre. Sin embargo, la Virgen María traería paz. Muchos de los eventos profetizados, como la caída de París

Cargado por

Lair Gomez
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • destrucción,
  • poder de Dios,
  • sangre de héroes,
  • Don Joaquín Berto,
  • San Juan Bosco,
  • guerra,
  • inmoralidad,
  • copia,
  • desolación,
  • París
0% encontró este documento útil (0 votos)
122 vistas5 páginas

Profecías de San Juan Bosco sobre París y Roma

El documento resume una profecía de San Juan Bosco sobre eventos futuros en París, Italia y Roma. San Juan Bosco tuvo una visión en 1870 donde predijo que París sería castigada tres veces por abandonar a Dios, resultando en derrotas militares, saqueos y destrucción. También predijo que Roma sería visitada cuatro veces por Dios, con castigos que incluirían guerra, peste y hambre. Sin embargo, la Virgen María traería paz. Muchos de los eventos profetizados, como la caída de París

Cargado por

Lair Gomez
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • destrucción,
  • poder de Dios,
  • sangre de héroes,
  • Don Joaquín Berto,
  • San Juan Bosco,
  • guerra,
  • inmoralidad,
  • copia,
  • desolación,
  • París

1

SAN JUAN BOSCO: PROFECAS SOBRE PARS Y ROMA


24 junio, 2011 tags: MISTICOS, PROFETAS, VIDENTES por cristero07

Profecas sobre Paris, Italia y Roma: Sn. Juan Bosco SUEO 75.AO DE 1870. (M. B. Tomo IX. pgs. 779-783; Tomo X, pgs. 59-63)

El seis de enero, fiesta de la Epifana o de la manifestacin del Seor, se celebr la segunda Sesin del Concilio Vaticano I, en la cual los Padres, segn el rito, hicieron uno despus de otro, comenzando por el Sumo Pontfice, la solemne profesin de fe. La vspera de aquella memorable solemnidad [San] Juan Don Bosco vio en sueo cuanto vamos a exponer a continuacin: fue el mismo [Santo] quien escribi lo que vio y oy. ***** Slo Dios lo puede todo, lo conoce todo y lo ve todo. Dios no tiene ni pasado ni futuro, para Dios no hay nada oculto; todas las cosas le son presentes y para El no hay distancia de lugar o de persona. Slo El en su infinita misericordia y para su gloria puede manifestar las cosas futuras a los hombres. La vspera de la Epifana del corriente ao de 1870 desaparecieron todos los objetos materiales de mi habitacin y me encontr ante la consideracin de cosas sobrenaturales. Fue algo que dur breves instantes, pero fueron muchas las cosas que vi.

Aunque de forma y de apariencias sensibles, no se pueden comunicar a los dems sino con mucha dificultad con signos exteriores o sensibles. Cuanto sigue podr dar una idea de ello. En todo esto se encuentra la palabra de Dios acomodada a la palabra del hombre. Del Sur viene la guerra, del Norte viene la paz. Las leyes de Francia no reconocen ya al Creador y el Creador se har conocer y la visitar tres veces con la vara de su furor. La primera abatir su soberbia, con las derrotas, con el saqueo y con los estragos en las cosechas, en los animales y en los hombres. En la segunda, la gran prostituta de Babilonia, aquella a la que los buenos llaman, suspirando, el prostbulo de Europa, ser privada del jefe y entregada al desorden. Pars! Pars! En vez de armarte con el nombre del Seor te rodeas de casas de inmoralidad. Estas sern por ti misma destruidas: tu dolo, el Panten, ser reducido a cenizas, para que se cumpla lo que est escrito: mentita est iniquitas sibi. Tus enemigos te colmarn de angustias, de hambre, de espanto y quedars convertida en la abominacin de las naciones. Pero ay de ti si no reconoces la mano qu te hiere! Quiero castigar la inmoralidad, el abandono, el desprecio de mi ley, dice el Seor. En la tercera caers bajo una mano extranjera: tus enemigos vern desde lejos tus palacios incendiados, tus casas convertidas en montones de ruinas, baadas en la sangre de tus hroes, que ya no existen. Pero he aqu que un gran guerrero del Norte llevar un estandarte; sobre la diestra que lo sustenta est escrito: Irresistible es la mano del Seor. En aquel instante el Venerando Anciano del Lacio le sali al encuentro flameando una antorcha de luz vivsima. Entonces el estandarte se extendi y de negro que era se troc blanco como la nieve. En el centro del estandarte estaba escrito con caracteres de oro el nombre de Quien todo lo puede. El guerrero y los suyos hicieron una profunda inclinacin al Anciano y se estrecharon la mano. Ahora la voz del cielo se dirige al Pastor de los pastores. T ahora ests en la gran conferencia con tus asesores; pero el enemigo del bien no guarda un momento de reposo; estudia y practica toda clase de argucias contra ti. Sembrar la discordia entre tus asesores; suscitar enemigos entre mis hijos. Las potencias del siglo vomitarn fuego y querran que las palabras fuesen ahogadas en las gargantas de los custodios de mi ley. Pero esto no suceder. Harn el mal, pero en perjuicio de s mismos. T date prisa; si las dificultades no se resuelven, corta por lo sano. Si te sientes angustiado, no te detengas, sino al contrario, contina adelante hasta que le sea cercenada la cabeza a la hidra del error. Este golpe har temblar a la tierra y al infierno, pero el mundo recobrar la seguridad y todos los buenos se alegrarn. Conserva, pues, junto a ti solamente a dos asesores, pero a cualquier parte que vayas, contina y termina la obra que te fue confiada.

Los das corren velozmente y tus aos se acercan al nmero establecido; pero la gran Reina ser siempre tu auxilio y como en los tiempos pasados, tambin en el porvenir ser siempre magnum et singulare in Ecclesia proesidium. Y a ti, Italia, tierra de bendiciones, quin te ha sumergido en la desolacin? No digas que tus enemigos, sino tus amigos. No oyes a tus hijos pidiendo el pan de la fe sin encontrar quien se lo parta? Qu har? Herir a los pastores, ahuyentar el rebao, a fin de que los que se sientan sobre la ctedra de [San] Moiss busquen buenos pastos y la grey escuche dcilmente y se alimente. Pero sobre la grey y sobre los pastores caer mi mano; la caresta, la peste, la guerra, harn de manera que las madres lloren la sangre de los hijos y de los esposos muertos en tierra enemiga. De ti, oh Roma, que ser? Roma ingrata, Roma afeminada, Roma soberbia. Has llegado al punto que no buscas ni admiras en tu soberano ms que el lujo, olvidando que tu gloria y la suya est sobre el Glgota. Ahora l est viejo, achacoso, inerme, despojado de todo; sin embargo, con tu esclava palabra, todava hace temblar el mundo.

Roma Yo vendr cuatro veces sobre ti. En la primera castigar la tierra y tus habitantes. En la segunda llegar la ruina y el exterminio hasta tus murallas. Todava no abres los ojos? Vendr la tercera vez y destruir las defensas y los defensores y al dominio del Padre suceder el reino del Terror, del espanto y de la desolacin. Pero mis sabios huyen, Mi ley es todava pisoteada; por eso te har la cuarta visita. Ay de ti, si Mi Ley es todava para ti un nombre vano! Se darn prevaricaciones entre los doctos y los ignorantes. Tu sangre y la sangre de tus hijos lavarn las manchas que t infieres a la ley de tu Dios. La guerra, la peste, el hambre, sern los flagelos con que ser castigada la soberbia y la malicia de los hombres. Dnde estn, oh ricos, vuestra magnificencia, vuestras villas, vuestros palacios? Convertido se han en la basura de las plazas y de las calles. Pero vosotros sacerdotes, por qu no corris a llorar entre el vestbulo y el altar, pidiendo que cesen los castigos? Por qu no tomis el escudo de la fe y no vais por los tejados, por las casas, por las calles, por las plazas y por todo lugar, incluso al inaccesible a llevar la semilla de mi palabra? Ignoris que es terrible la espada de dos filos que abate a mis enemigos? Estas cosas debern venir inexorablemente una despus de la otra.

Pero la Augusta Reina de los cielos est presente. El poder de Dios est en sus manos; disipa como niebla a sus enemigos. El venerado anciano est revestido de todas sus antiguas vestiduras. Sobrevendr todava un violento huracn La iniquidad se ha consumado, el pecado tendr fin y antes de que transcurran dos plenilunios en el mes de las flores, el iris de la paz aparecer sobre la tierra. El gran Ministro ver a la esposa de su Rey vestida de fiesta. En todo el mundo aparecer un sol, tan luminoso, que jams existi desde las llamas del Cenculo hasta hoy, ni se ver otro semejante hasta el fin de los das.

**********************************************************************

[San] Juan Don Bosco hizo sacar una copia de este escrito a Don Julio Barberis, que fue la que llev consigo a Roma. Hizo hacer otra copia algunas semanas despus, a Don Joaqun Berto, el cual dej consignado en su Memoria: [San] Juan Don Bosco me comunic el texto de una profeca por escrito que comenzaba con estas precisas palabras: Dios todo lo puede, Dios lo conoce todo, etc., recomendndome el ms riguroso secreto y que no hablara de ello con nadie a no ser con el propio autor. Entre otras cosas se refera a la guerra entre Francia y Prusia, a las condiciones de la Iglesia y a la desolacin que azotaba a Italia, como me explic a m al preguntarle sobre el particular. El [Santo] me hizo sacar una copia para enviarla a Roma a cierto prelado. La Civilt Cattolica, ao XXIII, volumen VI, serie octava, ao 1872, en las pginas 299 y 303, hace referencia a este vaticinio y transcribe algunos prrafos del texto del mismo hacindolos preceder de estas autorizadas palabras: Nos complacemos en recordar un recientsimo vaticinio que no ha sido anteriormente impreso y que es completamente desconocido para el pblico, vaticinio que fue comunicado desde una ciudad de Italia a un personaje de Roma el 12 de febrero de 1870. Nosotros ignoramos su procedencia. Pero podemos dar fe de que lo hemos tenido en nuestras manos, antes de que Pars fuese bombardeada por los alemanes e incendiada por los comunistas. Y aadiremos que nos caus gran maravilla el ver anunciada en l tambin la cada de Roma, cuando no se crea prxima ni probable. Hemos conservado varias copias de esta profeca. La ms autorizada es un manuscrito de Don Berto. Ofrece al principio la siguiente nota: Fue comunicada el 12 de febrero de 1870 al Santo Padre, al margen se leen algunas notas o apostillas autgrafas del mismo [San] Juan Don Bosco y al final algunas aclaraciones, evidentemente escritas o dictadas con anterioridad a los hechos y revisadas nuevamente despus por el [Santo]. Dichas apostillas y aclaraciones explicaban o determinaban los acontecimientos

predichos, los cuales, como veremos, se cumplieron en gran parte poco despus y parte de ellos, al menos hasta hoy, no se han cumplido. Francia perdi su jefe y fue vencido por Prusia en 1870. En Pars tuvieron lugar los horrores que todos conocen. Es de notarse que interrogado inmediatamente sobre el cumplimiento de dichos hechos, [San] Juan Don Bosco contest que tal vez no se llegaran a realizar jams, porque el Seor en su misericordia, suele a veces indicar simplemente a los hombres el camino que podran seguir en tal y en tal circunstancia para vencer ciertas dificultades y nada ms; por tanto, cuando no se siguen las directrices trazadas, es evidente que no puede verificarse lo que ha sido indicado. Las Memorias Biogrficas en el tomo X nos ofrecen los siguientes datos relacionados con el sueo o visin precedente: En 1870, expona [San] Juan Don Bosco al Papa Beato Pio IX en audiencia que le fue concedida el 12 de febrero, un resumen de la primera visin. Llevaba consigo el relato escrito para presentarlo al Santo Padre, pero como no se atreviese a hacerlo, se limit a leer un trozo que llevaba ya preparado relacionado con la Augusta Persona del Pontfice Tambin en la ltima audiencia que le concediera Beato Po Pp. IX en el mismo ao, volvi el [Santo] a hacer referencia a los sucesos polticos con tal precisin, que el Papa no pudo disimular la impresin y el dolor que aquellos pronsticos producan en su nimo. Poco despus de la toma de Roma, al recordar la entrevista celebrada con el [Santo], por medio del Cardenal Berardi, mand a decir a [San] Juan Don Bosco que hablase clara y positivamente. Y [San] Juan Don Bosco, que antes no haba insertado en el escrito la parte leda en presencia del Romano Pontfice, la incluy en la copia hecha por Don Berto, envindola a Roma por conducto de un Cardenal; documento que fue conservado por Beato Po Pp. IX junto con una carta annima en la que se haca constar que proceda de una persona que en otras ocasiones ha demostrado tener ilustraciones sobrenaturales y que sucederan otras cosas que no se podan consignar por escrito sino verbalmente por lo delicado de la materia; aadiendo: y si algo es demasiado oscuro ver si es posible dar alguna explicacin; terminando con estas palabras: Srvase de estos datos como le plazca, solamente le rogara no aludiese a mi nombre en manera alguna, por la razn que puede suponer. [San] Juan Don Bosco impuso tambin al secretario que hizo la copia del documento la obligacin del ms riguroso silencio.

TOMADO DE: http://eccechristianus.wordpress.com/

También podría gustarte