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Radiación Solar

El documento proporciona información sobre la radiación solar y la estructura y funcionamiento del Sol. Explica que el Sol emite radiación electromagnética que es la fuente primaria de luz y calor para la Tierra. Describe las seis regiones principales del Sol, incluido el núcleo donde ocurre la fusión nuclear, y los procesos como las erupciones solares y el viento solar que afectan la Tierra.

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Radiación Solar

El documento proporciona información sobre la radiación solar y la estructura y funcionamiento del Sol. Explica que el Sol emite radiación electromagnética que es la fuente primaria de luz y calor para la Tierra. Describe las seis regiones principales del Sol, incluido el núcleo donde ocurre la fusión nuclear, y los procesos como las erupciones solares y el viento solar que afectan la Tierra.

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RADIACIÓN SOLAR

Medir la radiación solar es importante para un amplio rango de aplicaciones, principalmente


como fuente alternativa de energía en la generación de electricidad y el diseño y uso de sistemas
de calentamiento de agua, también en el sector de la agricultura, ingeniería, entre otros,
destacándose el monitoreo del crecimiento de plantas, análisis de la evaporación e irrigación,
arquitectura y diseño de edificios e infraestructura, implicaciones en la salud (ej. cáncer de piel),
modelos de predicción del tiempo y el clima y muchas otras aplicaciones más.

La radiación solar es la energía emitida por el Sol, que se propaga en todas las direcciones a
través del espacio mediante ondas electromagnéticas. Esa energía es el motor que determina
la dinámica de los procesos atmosféricos y el clima. La energía procedente del Sol es
radiación electromagnética proporcionada por las reacciones del hidrógeno en el núcleo del
Sol por fusión nuclear y emitida por la superficie solar.

La radiación solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos tales como estimular la
síntesis de vitamina D, que previene el raquitismo y la osteoporosis; favorecer la circulación
sanguínea actuando en el tratamiento de algunas dermatosis y en algunos casos estimulando
la síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico.

GENERALIDADES DEL SOL


El Sol es la estrella más próxima a la Tierra y se encuentra a una distancia promedio de 150
millones de kilómetros. Es la principal fuente primaria de luz y calor para la Tierra. Un análisis
de su composición en función de su masa establece que contiene un 71% de Hidrógeno, un
27% Helio, y un 2% de otros elementos más pesados (Ver tabla 1). Debido a que el Sol es gas
y plasma, su rotación cambia con la latitud: un periodo de 24 días en el ecuador y cerca de 36
días en los polos. La diferencia en la velocidad rotacional conjuntamente con el movimiento de
los gases altamente ionizados genera sus campos magnéticos (Ver figura 1). El Sol contiene
más del 99% de toda la materia del Sistema Solar y se formó hace 4500 millones de años.
Ejerce una fuerte atracción gravitatoria sobre los planetas y los hace girar a su alrededor.
ESTRUCTURA SOLAR
El Sol se encuentra formado por seis regiones principales (Figura 2):

Figura 2. Estructura del Sol. (Fuente: NASA-ECURED).

El núcleo, contiene un 40% de la masa del Sol, menos del 2% del volumen total, ocupa un
cuarto del radio solar y genera el 90% de su energía, en un proceso de fusión termonuclear en
el cual el hidrógeno se transforma en helio. El hidrógeno contenido en el núcleo del Sol se
encuentra ionizado como protones, los cuales se fusionan formando núcleos atómicos de
helio, liberando energía en el proceso. Su temperatura se estima en 15 millones de grados
Kelvin (°K) y su densidad de 150 gm/cm3.
La zona radiativa, circunda al núcleo; contiene un gas tan denso, que los fotones o radiación
electromagnética provenientes del núcleo duran cientos de miles de años atravesando esta
zona para poder llegar a la superficie del Sol. La energía generada en el núcleo se difunde a
través de la zona radiativa por absorción y emisión atómica. Las temperaturas en esta región
alcanzan los 130000 °K. Esta zona está localizada a una distancia entre 160000 km y 485000
km del centro solar.
Zona convectiva, es una región con mucha agitación donde circula el plasma y los gases
ascienden muy calientes, se enfrían y descienden. Esta circulación es el principal mecanismo
de transferencia de energía a la superficie solar. Estos procesos convectivos son observados
en la superficie del Sol como pequeños gránulos y supergránulos en forma de celdas de 3000
km de radio (Ver figura 3).
Figura 3. Apartir del Telescopio Solar Óptico, a bordo de la nave japonesa Hinode, se muestra en detalle la granulación
solar (celdas convectivas) y en los puntos brillantes entre los gránulos se concentran los campos magnéticos. (Fuente:
NASA).

La Fotosfera, es la superficie visible del Sol; rodea la zona convectiva; posee un espesor de
aproximadamente 300 Km, es gaseosa y de baja densidad (10-8 g/cm3). Sus gases están
fuertemente ionizados y con la capacidad de absorber y emitir radiación. La mayor parte de la
radiación solar que nos llega proviene de esta capa, su temperatura es cercana a los 5800 °K.
En esta zona se observan áreas oscuras llamadas manchas solares las cuales son las partes
más frías de la superficie con temperaturas de 3800 °K. Su tamaño es similar al de un planeta;
allí se presentan intensos rizos magnéticos. En esta región también se presentan las
llamaradas o erupciones solares, que son las explosiones más poderosas del sistema solar.
Estas poseen un poder explosivo que equivale a cien millones de bombas de hidrógeno y
destruyen todo lo que se encuentre cerca de ellas, sin dejar intacto un sólo átomo (ver figuras
4 y 5).

Figura 4. Una llamarada registrada por la nave espacial Hinode, de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón
(JAXA). En la figura de la derecha se presenta una de las llamaradas solares más intensas de los últimos 30 años,
captada el 5 de diciembre de 2006 por la Cámara para Imágenes Solares de Rayos-X (Solar X-Ray Imager), ubicada en
el satélite GOES-13 de la NOAA

La mayoría de las erupciones suceden alrededor de manchas solares, donde emergen


intensos campos magnéticos de la superficie del Sol hacia la corona.
Figura 5. Prominentes erupciones solares fotografiadas por el Observatorio Solar y Hemisférico (SOHO). La de la
derecha es del 26 de agosto de 1997. (Fuente: NASA).

Las erupciones solares se clasifican como A, B, C, M o X dependiendo del pico de flujo de


rayos X (en vatios por metro cuadrado, W/m2) de 100 a 800 picómetros en las inmediaciones
de la Tierra, medidos en la nave GOES. Cada clase tiene un pico de flujo diez veces mayor
que la anterior, teniendo las erupciones de clase X un pico del orden de 104 W/m2. Dentro de
una clase hay una escala lineal de 1 a 9, así que una erupción X2 tiene dos veces la potencia
de una X1, y es cuatro veces más potente que una M5. Las clases más potentes, M y X, están
asociadas a menudo con varios efectos en el entorno espacial cercano a la Tierra. Aunque se
suele usar la clasificación GOES para indicar el tamaño de una erupción, es sólo una
medición.
Se cree que la erupción más poderosa de los últimos 500 años sucedió en septiembre de
1859: fue observada por el astrónomo británico Richard Carrington y dejó rastros en el hielo
de Groenlandia en forma de nitratos y berilio-10, que permite medir su potencia aún hoy.
La Cromosfera, que está justo sobre la fotosfera, es una fina región de gas que se observa
con un color rojizo-anaranjado, de unos 10000 Km de espesor. Es esencialmente transparente
a la radiación emitida desde la fotosfera.
La Corona, es la tenue atmósfera exterior compuesta de un halo, el cual, sólo se ve durante
los eclipses totales de Sol.
Figura 6. Atmósfera externa del Sol o "corona". En la figura superior derecha se muestra el halo coronal y
adicionalmente una erupción (derecha de la figura) hacia el Ecuador del Sol el 21 de agosto de 1996. Abajo, se muestra
la corona polar del sur del Sol. (Fuente: NASA).

Finalmente tenemos:
Las eyecciones de masa coronal (CMEs, por su sigla en idioma inglés) del Sol, son nubes
de plasma hechas de radiación y viento solar que se desprende del Sol en el periodo de
máxima actividad solar, que ocurre cada 11 años (ver figura 7). Esta onda (o nube) es muy
peligrosa ya que, si llega a la Tierra y su campo magnético está orientado al sur, puede dañar
los circuitos eléctricos, los transformadores y los sistemas de comunicación, además de
reducir el campo magnético de la Tierra por un período. Cuando esto ocurre, se dice que hay
una tormenta solar. Sin embargo, si está orientado al norte, rebotará inofensivamente en la
magnetosfera.
Figura 7. Eyección de masa coronal (CME), observada por la nave STEREO de la NASA el 12 de diciembre de 2008.
(Fuente: NASA)

El viento solar es una corriente de partículas cargadas expulsadas de la atmósfera superior


del Sol (o de una estrella en general). Este viento consiste principalmente de electrones y
protones con energías por lo general entre 10 y 100 keV. El flujo de partículas varía en la
temperatura y la velocidad con el tiempo. Estas partículas pueden escapar de la gravedad del
Sol debido a su alta energía cinética y la alta temperatura de la corona.
El viento solar crea la heliosfera, una burbuja enorme en el medio interestelar que rodea el
Sistema Solar.
La Tierra misma está protegida del viento solar por su campo magnético, que desvía la mayor
parte de las partículas cargadas, y la mayoría de esas partículas cargadas son atrapadas en el
cinturón de radiación de Van Allen. La única vez que el viento solar es observable en la Tierra
es cuando es lo suficientemente fuerte como para producir fenómenos como las auroras y las
tormentas geomagnéticas. Cuando esto sucede, aparecen brillantes auroras fuertemente
ionizadas en la ionosfera, usando el plasma para expandirse en la magnetosfera, y causando
el aumento del tamaño de la geosfera de plasma, y el escape de la materia atmosférica en el
viento solar.
Las tormentas geomagnéticas es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre,
asociada a una eyección de masa coronal (CME), un agujero en la corona o una llamarada
solar. Es una onda de choque de viento solar que nos llega entre 24 y 36 horas después del
suceso. Esto solamente ocurre si la onda de choque viaja hacia la Tierra. La presión del viento
solar sobre la magnetosfera aumentará o disminuirá en función de la actividad solar,
distorsionando el campo electromagnético e influyendo en las comunicaciones de radio. La
presión del viento solar modifica las corrientes eléctricas en la ionosfera. Las tormentas
magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días.
Las tormentas solares no siempre viajan en línea recta (pueden inicialmente moverse en una
dirección y de pronto cambiar de curso hacia una dirección diferente). Pero una vez que han
empezado a dirigirse hacia nosotros, pueden acelerar rápidamente, acumulando impulso para
luego golpear el campo magnético de la Tierra con más fuerza.
FLUJOS SOLARES
Para efecto de utilización de la energía solar, el Sol puede considerarse de manera
simplificada como un cuerpo negro a una temperatura de 5762°K. A esta temperatura el Sol
[1]

emite energía que se propaga por el espacio a la velocidad de la luz y recorriendo la distancia
media Sol-Tierra en 8 minutos 18 segundos; esta notable lentitud del flujo de energía es de
gran importancia para la vida en el planeta Tierra, pues asegura un suministro estable de
energía, minimizando cualquier variación que pudiera ocurrir en el centro solar. La energía
solar que ingresa a la Tierra representa su principal fuente energética; el Sol proporciona el
99,7% de la energía usada para todos los procesos naturales. El Sol es muy estable, gracias a
ello la temperatura en la Tierra es relativamente constante, condición que permanecerá
inalterable por mucho tiempo respecto a la escala de la vida humana. Por esta razón se
considera que su radiación es una fuente inagotable de energía.
[1] El “cuerpo negro” se define como un objeto ideal que absorbe toda la radiación que llega a su superficie (absorbedor perfecto).

La energía solar se crea en el interior del Sol, donde la temperatura llega a los 15 millones °K,
con una presión altísima, que provoca reacciones nucleares. Se liberan protones (núcleos de
hidrógeno), que se funden en grupos de cuatro protones para formar partículas alfa (núcleos
de helio). Cada partícula alfa pesa menos que los cuatro protones juntos. La diferencia se
expulsa hacia la superficie del Sol en forma de energía. En este proceso, cada segundo, una
masa aproximada de 4,4 millones de toneladas irradia 3,96x1023 kilovatios. Un gramo de
materia solar libera tanta energía como la combustión de 2,5 millones de litros de gasolina. La
radiación electromagnética proveniente del Sol se propaga radialmente en el espacio vacío y
su intensidad disminuye con el cuadrado de la distancia. Debido a que la densidad de partícu-
las en el espacio es muy pequeña (10-8 Kg/m3), la radiación solar prácticamente no interactúa
con la materia en su recorrido hasta la capa exterior de la Tierra.
La energía transmitida por las ondas electromagnéticas no fluye en forma continua sino en
forma de pequeños paquetes de energía. A estos conjuntos discretos de energía se les
denominan fotones. La cantidad de energía de los fotones es menor o mayor según la
longitud de la onda electromagnética. La energía de los fotones de las ondas largas,
como las de radio y televisión es muy pequeña. En cambio, la energía de los fotones de
las ondas muy cortas, como los rayos X es grande.
En la parte superior de la atmósfera terrestre, sobre una superficie perpendicular a la
radiación, se presenta una potencia promedio de 1367 w/m2, cantidad denominada Constante
Solar.

CICLO SOLAR
La energía producida por el Sol no se emite uniformemente a través de su superficie, sino que
sufre variaciones, con épocas de emisión máxima y otras de mínima, con un período
aproximado de 11 años. Este período se conoce como el Ciclo Solar y se determina por el
número de manchas solares. La luminosidad de nuestro Sol varía apenas un 0,1% a lo largo
de su ciclo solar. Sin embargo, estas aparentemente diminutas variaciones pueden tener un
efecto significativo sobre el clima de la Tierra.
En la fotosfera (capa exterior del Sol que se ve), se forman las manchas solares (Ver figura 8),
que son regiones de la superficie solar representadas por zonas oscuras, frías,
extremadamente magnetizadas y efímeras, cuyo diámetro puede superar los 130000 Km. Las
temperaturas en los centros oscuros de las manchas solares caen a unos 3700 °K (en
comparación con los 5700 K que hay en la fotosfera circundante). Una mancha solar sólo dura
unos pocos días o semanas antes de desaparecer y tan pronto como una de ellas
desaparece, otra emerge y toma su lugar.

Figura 8. (a) Manchas solares. (Fuente: [Link] En la figura (b) se observa la


mancha solar más grande del nuevo ciclo (el numero 24), formada el 31 de octubre de 2008 y numerada como 1007. Esta
mancha tenía dos núcleos oscuros cada uno más ancho que el diámetro de la Tierra, los cuales estaban conectados por
filamentos magnéticos activos de miles de kilómetros de longitud.

En las manchas solares las líneas de los potentes campos magnéticos del Sol (miles de veces
más fuertes que el campo magnético de la Tierra), emergen de la fotosfera y forman extensos
bucles magnéticos locales. Estas erupciones se deben a que la parte ecuatorial de la
superficie solar gira más rápido que en las otras latitudes. Los potentes campos magnéticos
presentes en las manchas inhiben el flujo local de calor procedente de las capas inferiores, de
forma que son unos 1500 °K más frías (Smoluchowski, 1986) y por tanto más oscuras que el
resto de la superficie visible.

Figura 9. Este fue el grupo de manchas solares más grande del ciclo solar número 23 tal como se movió con la rotación
del Sol. (Fuente: NASA). A la izquierda, la imagen tomada por el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, en idioma
inglés), el 27 de septiembre de 2008, muestra un disco solar completamente limpio de manchas solares.

El número de manchas solares en el Sol no es constante y cambia en el período de 11 años


en promedio (Ver figura 10), estando la actividad solar directamente relacionada con este
ciclo. Cada once años las manchas desaparecen y cuando nuevamente aparecen tienen
invertida la polaridad.
Figura 10. Número de manchas solares pasadas. (Fuente: WDC-SILSO y la NASA)

Los extremos del ciclo son el mínimo solar y el máximo solar. El ciclo solar no es exactamente
de 11 años. Su longitud, medida desde el mínimo hasta el máximo, varía: el más corto puede
ser de 9 años, y el más largo de 14. El período promedio de un ciclo solar es de 131 meses,
con una desviación estándar de 14 meses. En el máximo, el Sol se encuentra salpicado con
manchas, intensas ráfagas, llamaradas y arroja miles de millones de toneladas de nubes y gas
electrificado hacia la Tierra. Es un buen momento para observar las auroras (en Florida es
posible verlas). La actividad magnética que acompaña a las manchas solares puede producir
cambios dramáticos en los niveles de emisiones ultravioleta y de rayos X. Fluctuaciones en la
potencia eléctrica, satélites inutilizados, defectos en el funcionamiento de los dispositivos de
los GPS, son ejemplos de lo que puede pasar durante el máximo de actividad solar. Los
máximos solares pueden ser intensos como el de 1958, o apenas detectables como el de
1805 (Ver figura 10a).
El mínimo solar es diferente. Las manchas solares son pocas, a veces, pueden pasar días o
semanas sin una mancha. Las llamaradas solares disminuyen.
Cuando desaparecen las manchas solares, se produce un rompimiento de las líneas
magnéticas que generan el desprendimiento local y explosivo de enormes cantidades de
energía que transporta calor y gases de hidrogeno, eléctricamente cargados y luminosos.
El mínimo más largo del que se tenga registro, el Mínimo de Maunder (1645-1715, ver figura
10c), duró un increíble período de 70 años. Raramente se observaron manchas solares y el
ciclo solar parecía haberse roto por completo. El período de calma coincidió con una Pequeña
Edad de Hielo, una serie de inviernos extraordinariamente fuertes en el hemisferio norte de la
Tierra. Muchos investigadores están convencidos de que esa baja actividad solar,
conjuntamente con un aumento de la actividad volcánica y posibles cambios en patrones de
corrientes oceánicas, desempeñaron un papel en el enfriamiento del siglo XVII. Por razones
que nadie entiende, el ciclo de manchas solares revivió en los inicios del siglo XVIII y ha
continuado desde entonces con el familiar período de 11 años. Debido a que los físicos
solares no comprenden qué es lo que disparó el Mínimo de Maunder o exactamente cómo
influyó sobre el clima de la Tierra, siempre están buscando indicios de que podría estar
sucediendo otra vez.
Desde que los investigadores comenzaron a numerar los ciclos solares (ver figura 10a), a
mediados del siglo XVIII, específicamente desde 1755, han ocurrido 24 de ellos. Durante este
tiempo, la depresión en la actividad solar más grande, tuvo lugar a principios del siglo XIX y se
ha denominado el mínimo de Dalton.
El número de manchas solares es el mejor indicador conocido de la actividad solar y sirve
para predecir, con años de anticipación, cuando aparecerán los próximos picos y valles. El
máximo del ciclo solar 23 ocurrió entre los años 2000 y 2003 (ver figuras 10 y 11) con muchas
furiosas tormentas solares y el cual duró 142 meses (dentro de la primera desviación
estándar), para nada anormal. Ese ciclo decayó, como se esperaba, hasta llegar a la quietud a
finales del año 2007, la cual persistió sobre parte del 2009. Es de anotar que este mínimo
solar particularmente fue más largo de lo usual. El último máximo solar, el del ciclo 24, se
presentó entre el 2012 y el 2015 y tuvo menor intensidad que su predecesor.
Figura 11. Imágenes del Sol año a año del ciclo solar número 23 (arriba) y del periodo de 22 años donde se incluyen los
ciclos 23 y 24 en canales de luz ultravioleta lejana (171Å y 284Å). (Fuente: ESA/NASA/SOHO).

Actualmente el Sol se estudia desde satélites, como el Observatorio Heliosférico y Solar (Solar
and Heliospheric Observatory – SOHO, por su sigla en inglés), dotados de instrumentos que
permiten apreciar aspectos que, hasta ahora, no se habían podido estudiar. Otro es el
Observatorio de Dinámica Solar de la NASA (Solar Dynamics Observatory o SDO), que logró
enviar imágenes con mayor definición.
Después fueron puestos en órbita dos satélites de última generación llamados Stereo A y
Stereo B (Solar Terrestrial Relationship Observatory. A se refiere a ahead (adelante) y B a
behind (detrás)). Gracias a ellos hoy se pueden observar las dos caras del Sol al mismo
tiempo y generar imágenes en tercera dimensión.
Además de la observación con telescopios convencionales, se utilizan: el coronógrafo, que
analiza la corona solar; el telescopio ultravioleta extremo, capaz de detectar el campo
magnético, y los radiotelescopios, que detectan diversos tipos de radiación que resultan
imperceptibles para el ojo humano.
En la parte inferior de la figura 11, se muestra una animación con la imagen más
representativa, de cada uno de los años en que la misión SOHO ha estado en servicio, desde
su puesta en operación hasta el año 2017 e incluye los ciclos solares 23 y 24.
El telescopio SOHO fue lanzado por la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboración con
la norteamericana (NASA) el 2 de diciembre de 1995, para permanecer a 1,5 millones de
kilómetros de la Tierra, en la dirección del Sol, y hacerle el seguimiento desde allí a la
actividad del Sol de manera ininterrumpida. Aunque la misión se previó inicialmente para dos
años, la sonda ha resultado ser sumamente robusta. Tras más de 24 años, todavía continúa
enviando datos que son de gran importancia para vigilar los efectos de las tormentas solares
sobre nuestro planeta, lo que se ha dado en llamar la meteorología espacial. Durante su
funcionamiento, el telescopio solar SOHO ha completado la observación de los dos ciclos de
manchas solares (el 23 y 24) que forman un ciclo magnético completo. Estos datos nos
ofrecen una visión muy completa de la actividad del Sol, lo que es importante para mejorar
nuestra capacidad de previsión de las tormentas solares.
La relación entre el clima y la actividad solar es fuerte y la variabilidad solar es tomada como
la principal y única fuente natural de la variabilidad del clima de la Tierra (Charvatova et al,
1995). Se han efectuado relaciones entre el ciclo de once años de las manchas solares con el
clima y parece existir una respuesta en el comportamiento de algunos parámetros
climáticos, como la cantidad de ozono estratosférico y la temperatura de la Tierra y su
atmósfera. Algunas medidas y modelos indican que el ciclo solar es responsable de la
variación máxima de la temperatura estratosférica, aproximadamente entre 2 y 3 °K en la
estratopausa, y de una variación del orden del 5% del ozono en la alta estratosfera, a 43 km
de altitud o cercanos a los 2 hPa. (Chandra et al., 1994).
Los estudios efectuados por el IDEAM, han revelado que el estado fotoquímico de la
estratósfera superior experimenta un aumento en la concentración de ozono, entre el 2% y
5%, con respecto al valor medio anual, durante el máximo del ciclo solar, como lo muestra la
figura 12, donde se presentan las anomalías del ozono y de las manchas solares para el
periodo 1979-1999, que incluye dos ciclos solares. En las fases que corresponden al
decaimiento de las manchas solares se presenta una situación inversa con respecto al
comportamiento del ozono.
Figura 12. Variación interanual de la columna de ozono en las principales regiones de Colombia, obtenidas a partir de
las mediciones satelitales con Espectrómetro Cartográfico Total de Ozono (/TOMS NASA) y anomalías de la temperatura
superficial del mar en el Océano Pacífico para el periodo 1979-1999. (Fuente: IDEAM).

Ciclo solar número 24


Los nuevos ciclos siempre comienzan con manchas solares ubicadas a elevada latitud y con
la polaridad invertida. "Polaridad invertida" significa que una mancha solar tendrá una
polaridad magnética opuesta a la de la mancha del ciclo solar previo. "Elevada latitud" se
refiere a las coordenadas de latitud y longitud del Sol. Las manchas viejas de un ciclo se
congregan cerca del ecuador solar. Las manchas nuevas aparecen a latitudes más elevadas,
cerca de 25 o 30 grados.
La región que apareció el 11 de diciembre de 2007 cumple ambos criterios (Ver figura 13). Se
encuentra ubicada a elevada latitud (24 grados Norte) y tiene la polaridad magnética invertida.
Sólo hay un problema: No hay mancha solar. La región fue apenas un nudo brillante de
campos magnéticos.
Figura 13. Una imagen del Sol en luz ultravioleta lejano, obtenida por SOHO. Aquí se muestran las polaridades
magnéticas positivas (blanco) y negativas (negro). La nueva región, que se encuentra a elevadas latitudes, está
magnéticamente invertida, lo que constituye un presagio de un nuevo ciclo solar. (Fuente: NASA).

El 4 de enero de 2008, una mancha solar con polaridad invertida apareció en el disco del Sol
(Ver figura 14), lo cual daba el inicio oficial del ciclo solar número 24 según el Centro Marshall
para Vuelos Espaciales. Esta cumplía con los criterios de elevada latitud y polaridad invertida.
Fue de alta latitud (30 grados Norte) y magnéticamente invertida. La NOAA (Administración
Nacional Oceánica y Atmosférica de [Link].) nombró a la mancha como AR10981, o "mancha
solar 981", para abreviar.

Figura 14. Imágenes de la primera mancha solar del ciclo solar número 24, obtenidas por SOHO de la NASA/ESA.

La mancha solar 981 fue pequeña (apenas tan ancha como el planeta Tierra, lo que en
términos de la escala del Sol es realmente pequeño) y ya desapareció. Pero su aparición, de
tres días de duración, entre el 4 y el 6 de enero, fue suficiente para convencer a la mayoría de
los físicos solares de que el ciclo solar número 24 había comenzado. Desde entonces, se ha
venido incrementando la actividad solar. Durante el año 2011, las manchas solares han
progresado y han estado repletas de actividad. El 15 de febrero y el 9 de marzo, satélites en
órbita alrededor de la Tierra detectaron un par de llamaradas solares de "tipo X" (el más
poderoso tipo de llamaradas de rayos X). La última de tales erupciones había ocurrido en
diciembre de 2006.
Otra erupción, la cual tuvo lugar el 7 de marzo, lanzó una nube de plasma de mil millones de
toneladas hacia afuera del Sol a una velocidad de 2200 kilómetros por segundo (5 millones de
millas por hora). La veloz nube expansiva no se movía en la dirección en la cual se encontraba
la Tierra, sin embargo, provocó un impacto detectable en el campo magnético de nuestro
planeta. El impacto indirecto, ocurrido el 10 de marzo, fue suficiente como para provocar que
las auroras boreales se esparcieran por la frontera canadiense hasta el interior de algunos
estados de Estados Unidos como: Wisconsin, Minnesota y Michigan.
Aunque este ciclo solar comenzó oficialmente el 4 de enero de 2008, presentó una actividad
mínima hasta comienzos de 2010, presentando un retraso de 15 meses. Se prevé que este
ciclo alcance el mínimo solar, el período en el que el Sol está menos activo, a finales de 2019
o en el 2020. Su máximo solar se presentó entre el 2012 y el 2015 y tuvo menor intensidad
que su predecesor.
Según Europa Press, el ciclo solar 24 alcanzó el pico de su máximo, el período en que el sol
está más activo, en abril de 2014, con un promedio máximo de 82 manchas solares. El
hemisferio norte del Sol lideró el ciclo de manchas solares, alcanzando un máximo de dos
años por delante del pico de manchas solares del hemisferio sur.
Predicción del ciclo solar 25
Los científicos encargados de predecir la actividad del Sol para el próximo ciclo solar (el 25),
dicen que es probable que sea débil, muy parecido al actual.
La actividad solar se intensifica rápidamente después del mínimo solar y de acuerdo a los
últimos ciclos, el máximo solar ha seguido al mínimo solar después de 4 años, por lo que el
próximo máximo (del ciclo 25) se presentaría en el 2024, pero según Europa Press, los
expertos del Solar Cycle 25 Prediction Panel pronostican que el Ciclo Solar 25 podría tener
un inicio lento, pero se anticipa que alcanzará el pico de su máximo solar entre 2023 y 2026, y
un rango de manchas solares de 95 a 130. Esto está muy por debajo del número promedio de
manchas solares, que normalmente oscila entre 140 y 220 manchas solares por ciclo solar. El
panel tiene una gran confianza en que el próximo ciclo debe romper la tendencia al
debilitamiento de la actividad solar observada en los últimos cuatro ciclos.
"Esperamos que el Ciclo solar 25 sea muy similar al Ciclo 24: otro ciclo bastante débil,
precedido por un mínimo largo y profundo", dijo la co-presidenta del panel Lisa Upton, física
solar de Space Systems Research Corp. " La expectativa de que el Ciclo 25 será comparable
en tamaño al Ciclo 24 significa que la disminución constante de la amplitud del ciclo solar,
observada en los ciclos 21-24, ha llegado a su fin y que no hay indicios de que actualmente
nos estamos acercando a un mínimo tipo-Maunder en actividad solar".
A pesar de que el ciclo solar 25 será débil, éste podría tener un impacto significativo sobre las
telecomunicaciones, el tráfico aéreo, las redes eléctricas y los sistemas de posicionamiento
global y las auroras boreales.
Para el Ciclo Solar 25, el panel espera por primera vez predecir la presencia, amplitud y
sincronización de cualquier diferencia entre los hemisferios norte y sur en el Sol, conocida
como Asimetría Hemisférica. El panel también analizará la posibilidad de proporcionar un
pronóstico de probabilidad de llamaradas solares.
A finales del año pasado (9 de diciembre de 2019), el panel (copresidido por la NASA y la
NOAA) lanzó su último pronóstico para el Ciclo Solar 25. El consenso de pronóstico es el
siguiente: un pico en julio de 2025 (+/- 8 meses), con un número de manchas solares
suavizado de 115 (ver figura 15). El panel acordó que el Ciclo 25 será de intensidad media y
similar al Ciclo 24.
Figura 15. Pronóstico del Ciclo Solar No. 25, emitido por los expertos del Solar Cycle 25 Prediction Panel, en la página
del Centro de Pronósticos del Clima Espacial de la NASA. (Fuente: [Link]
forecast-update)

Además, el panel coincidió en que el mínimo solar entre los ciclos 24 y 25 ocurrirá en abril de
2020 (+/- 6 meses). Si la predicción del mínimo solar es correcta, esto haría que el Ciclo Solar
24 sea el séptimo más largo registrado (11,4 años).

EFECTOS Y PRONÓSTICO DEL CLIMA ESPACIAL


El Sol se encuentra una vez más en la víspera de un posible ciclo solar de intensidad inferior a
la usual. El "Evento Carrington", que tuvo lugar en 1859 y que recibe dicho nombre en honor
del astrónomo Richard Carrington, quien presenció la erupción solar que lo causó, nos
recuerda que pueden ocurrir tormentas muy fuertes incluso cuando el Sol está pasando por un
ciclo nominalmente débil.
En septiembre de 1859, durante la víspera de un ciclo solar que resultaría ser de intensidad
inferior al promedio, el Sol desató una de las tormentas solares más poderosas de los últimos
siglos. La erupción solar subyacente fue tan inusual que los investigadores aún no están
seguros sobre cómo clasificarla. El estallido bombardeó la Tierra con los protones más
energéticos de la última mitad del milenio, indujo corrientes eléctricas que incendiaron oficinas
de telégrafos y desencadenó auroras boreales sobre Cuba y Hawái.
"En la actualidad, una tormenta como esa podría darnos una buena sacudida", dice Lika
Guhathakurta, quien trabaja en física solar en la base de operaciones de la NASA. "La
sociedad moderna depende de sistemas de alta tecnología como las redes eléctricas
inteligentes, el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por su sigla en idioma inglés), y las
comunicaciones satelitales. Todos estos sistemas son vulnerables a las tormentas solares".
En 1859, las consecuencias más graves fueron un día o dos sin mensajes telegráficos y
muchos perplejos observadores del cielo en islas tropicales.
Las tormentas solares pueden inutilizar los satélites de los que dependemos para pronosticar
el clima o para que funcionen los sistemas de navegación GPS (Global Positioning System o
Sistema de Posicionamiento Global, en idioma español). Las interferencias de radio que
provienen de las llamaradas solares pueden afectar directamente la recepción en los teléfonos
celulares, mientras que las eyecciones de masa coronal (coronal mass ejections o CMEs, en
idioma inglés) que golpean la Tierra pueden causar cortes de energía eléctrica. El ejemplo
más famoso es el apagón que tuvo lugar en Quebec, en 1989, el cual dejó a algunos
canadienses sin energía durante seis días.
El tráfico aéreo también se puede ver afectado. Cada año, hay vuelos intercontinentales con
miles de pasajeros que a bordo cruzan los polos terrestres. Es la distancia más corta entre,
por ejemplo, Nueva York y Tokio o Beijing y Chicago. En 1999, la aerolínea United Airlines
realizó apenas 12 vuelos sobre el Polo Norte. Para 2005, la cantidad de vuelos se había
incrementado a 1402. Otras compañías aéreas informan sobre aumentos similares en la
frecuencia de sus vuelos.
Las tormentas solares tienen un gran efecto sobre las regiones polares de nuestro planeta.
Cuando los aviones vuelan sobre los polos durante las tormentas solares pueden
experimentar suspensiones en las transmisiones de radio, errores de navegación o puede
ocurrir que sus computadoras se reinicien, todo esto ocasionado por la radiación espacial.
Evitar pasar por los polos durante las tormentas solares resuelve el problema, pero "tomar el
camino largo" incrementa los tiempos de vuelo y en consecuencia aumenta el gasto de dinero
y de combustible.
Según un informe del año 2008, publicado por la Academia Nacional de Ciencias, una
poderosa tormenta solar, como las que ocurren una vez al siglo, podría tener el mismo
impacto económico que 20 huracanes Katrina.
Por otro lado, que haya más tormentas solares también significa una mayor cantidad de
auroras boreales “el espectáculo más grande del mundo". Durante el máximo solar del ciclo
23, las auroras boreales se vieron a latitudes tan bajas como las de Arizona, Florida y
California. Hasta hace poco tiempo, los únicos que podían disfrutar de ellas eran los turistas
que visitaban el Ártico, pero al incrementarse la atención que se da al clima espacial y con el
constante mejoramiento de los pronósticos, millones de personas de todas las latitudes sabrán
cuándo salir a ver el cielo.
Según la Universidad Nacional, debido a la posición geográfica del país, son casi nulos los
efectos directos de las llamaradas solares, que sorprende por su majestuosidad y posibles
efectos sobre ciertos puntos de la Tierra. El profesor Benjamín Calvo, del Observatorio
Astronómico de la universidad, indica que debido a que el sistema eléctrico colombiano no
está interconectado con el de América del Norte, no hay riesgo de que haya un apagón del
sistema hidroeléctrico como el que se registró en Quebec (Canadá) en 1989.
Actualmente es posible rastrear el progreso de las tormentas solares en 3 dimensiones,
conforme se acercan a la Tierra y esto hace posible desplegar alertas, las cuales podrían
proteger las redes de energía eléctrica y otros dispositivos de alta tecnología durante los
períodos de actividad solar extrema.
Una de las oficinas encargadas del Tiempo espacial y la emisión de alertas es el Centro de
Pronósticos del Clima Espacial (Space Weather Prediction Center, en idioma inglés,
[Link] de la NOAA.
CINTURÓN DE TRANSPORTE DEL SOL
En el año 1958 se produjo el histórico máximo de actividad solar. La era espacial apenas
comenzaba: el satélite Sputnik fue lanzado en octubre de 1957 y el Explorer 1 (primer satélite
estadounidense) en enero de 1958. En aquellos años no se podía saber si una tormenta solar
se avecinaba viendo las barritas de intensidad de señal de un teléfono celular. Aun así, la
gente sabía que algo grande estaba pasando porque las luces del norte se habían visto ya
tres veces en México. Hoy en día, un máximo solar de intensidad similar tendría un efecto
notable en teléfonos celulares, aparatos de GPS, satélites climatológicos y en muchas otras
tecnologías modernas.
En los casi dos siglos desde que se descubrió el ciclo solar, los científicos han luchado por
predecir la intensidad de los máximos futuros y han fallado. Los máximos solares pueden ser
intensos como el de 1958, o apenas detectables como el de 1805, sin obedecer a patrón
alguno. La clave del misterio, es el Cinturón de Transporte del Sol.
Tenemos algo similar aquí en la Tierra: el Gran Cinturón de Transporte Oceánico,
popularizado por la película “El Día Después de Mañana” (The Day After Tomorrow). Es una
red de corrientes que llevan agua y calor de océano a océano. En la película, el Cinturón de
Transporte se detiene y esto ocasiona un caos en el clima terrestre.
El cinturón de transporte del Sol es una corriente, no de agua, sino de gas que conduce
electricidad. Este fluye en un bucle que va del ecuador solar a los polos y de regreso. Tal y
como el Gran Cinturón de Transporte Oceánico controla el clima de la Tierra, el cinturón solar
controla el clima de nuestra estrella. Específicamente, controla el ciclo de manchas solares.
Primero, recuerde qué las manchas solares son nudos enredados de magnetismo generados
por el dínamo interno del Sol. Una mancha solar típica dura apenas unas cuantas semanas.
Luego decae, dejando detrás de sí un "cadáver" de campos magnéticos débiles.
La parte superior del cinturón de transporte roza la superficie del Sol, barriendo los campos
magnéticos de manchas solares pasadas. Los "cadáveres" son arrastrados hacia los polos y a
una profundidad de 200000 kilómetros donde el dínamo magnético del Sol puede
amplificarlos. Entonces los cadáveres (nudos magnéticos) son reencarnados (amplificados),
se vuelven boyantes y salen a flote en la superficie para generar nuevas manchas solares.
Todo esto sucede con una gran lentitud. Se requieren cerca de 40 años para que el cinturón
complete un bucle. La velocidad varía entre un paso lento de 50 años a un paso rápido de 30
años. Cuando el cinturón se vuelve "rápido", significa que muchos de los campos magnéticos
están siendo barridos, y que el futuro ciclo solar será intenso. Esta es la base de las
predicciones climatológicas solares: el cinturón se estaba acelerando en el ciclo de 1986 a
1996, los campos magnéticos que fueron barridos entonces, reaparecerán ahora como
grandes manchas solares en el período de 2010 a 2021.
DISTANCIA TIERRA - SOL
La Tierra en su movimiento alrededor del Sol describe una órbita elíptica, algo
desproporcionada, con uno de sus extremos un poco más cerca del Sol que el otro y en la
cual la distancia promedio Tierra - Sol es de aproximadamente 149,46 x 106 Km (aprox. 1,5 x
1011 m), valor llamado Unidad Astronómica (U.A.). La excentricidad de la órbita de la Tierra es
del 1,7%.
La orbita de la Tierra se puede describir en coordenadas polares mediante la siguiente
expresión:
UA (1-e2)
R = ----------------------
(1+ e cosa)
Donde:
R= distancia Tierra-Sol
UA = Unidad Astronómica
e= excentricidad de la órbita terrestre (e = 0,01673)
a= posición angular de la Tierra en la órbita, la cual se obtiene mediante
la siguiente expresión:
2¶ (nd – 1)
a = --------------------------
365
nd = día juliano del año (día consecutivo y va desde 1 el primero de enero hasta 365 el 31 de
diciembre)
En la figura 16, se muestra la posición angular (a) de la Tierra en la órbita. Cuando a = 0° la
Tierra se encuentra más cerca del Sol (Perihelio), esto ocurre en enero y la distancia Tierra-
Sol es de R = UA (1-e) = 0,983UA = 147,5 millones de km. En julio, cuando a = 180°, la Tierra
se encuentra en la posición más alejada del Sol (Afelio), con una distancia Tierra-Sol de R =
UA (1+e) = 1,017UA = 152,6 millones de km.
Figura 16. Movimiento de la tierra alrededor del Sol. (Fuente: Atlas solar. IDEAM, 2004).

Un Sol distante significa menos radiación solar para nuestro planeta. Promediado sobre el
globo, la radiación del Sol sobre la Tierra durante el afelio es aproximadamente un 7% menos
intensa de lo que es durante el perihelio.
Cuando se analiza el movimiento de rotación y translación de la Tierra se encuentra que su
eje de rotación, con respecto al plano de translación alrededor del Sol, tiene una inclinación de
aproximadamente 23,45°. Los patrones climáticos de las estaciones se originan
principalmente por la inclinación del eje de rotación. El ángulo formado entre el plano
ecuatorial de la Tierra y la línea Tierra-Sol se denomina declinación solar (d), como se aprecia
en la figura 17. El signo de la declinación es positivo (+) cuando el Sol incide
perpendicularmente sobre algún lugar en el hemisferio norte, y negativo (-) cuando incide
perpendicularmente sobre algún lugar en el hemisferio sur.
Figura 17. Declinación solar. (Fuente: Atlas solar. IDEAM, 2004).

Debido al movimiento de la Tierra alrededor del Sol, el valor de este ángulo varía durante el
año. Su valor varía entre -23,45°, cuando el Sol se encuentra en la parte más baja del
hemisferio sur en el Solsticio (del latín: parada prolongada del Sol) de invierno (22 de
diciembre) y +23,45° cuando se halla en la parte más alta del hemisferio norte, en el Solsticio
de verano (21 de junio), siendo el día más largo del año. Dos veces durante el año toma valor
cero, cuando el Sol pasa sobre el Ecuador terrestre, durante los equinoccios (de otoño el 23
de septiembre, y el de primavera el 21 de marzo). En el equinoccio (del latín: noche igual) la
noche y el día tienen la misma duración en todos los lugares de la Tierra.

CARACTERÍSTICAS DE LA RADIACIÓN SOLAR


La radiación solar es la energía emitida por el Sol, que se propaga en todas las direcciones a
través del espacio mediante ondas electromagnéticas y se genera en las reacciones del
hidrógeno en el núcleo del Sol por fusión nuclear y es emitida por la superficie solar. Esa
energía es el motor que determina la dinámica de los procesos atmosféricos y el clima.
Medir la radiación solar es importante para un amplio rango de aplicaciones, en las áreas de
ingeniería, arquitectura, agricultura, ganadería, salud humana y meteorología, dentro de las
cuales se destacan: su empleo como fuente alternativa de energía en la generación de
electricidad y en el diseño y uso de sistemas de calentamiento de agua, el diseño de edificios
e infraestructura, el monitoreo del crecimiento de plantas, la deshidratación de alimentos,
implicaciones en la salud (ej. cáncer de piel o tratamientos curativos), el análisis de la
evaporación e irrigación, su importante rol en los modelos de calidad del aire y de predicción
del tiempo y el clima y muchas otras aplicaciones y usos que emplean la radiación solar como
una de sus fuentes de energía.
La radiación solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos tales como: estimular la
síntesis de vitamina D, que previene el raquitismo y la osteoporosis; favorecer la circulación
sanguínea; actúa en el tratamiento de algunas dermatosis y en algunos casos estimula la
síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico.
El Sol emite energía en forma de radiación de onda corta. Después de pasar por la atmósfera,
donde sufre un proceso de debilitamiento por la difusión, reflexión en las nubes y de absorción
por las moléculas de gases (como el ozono y el vapor de agua) y por partículas en
suspensión, la radiación solar alcanza la superficie terrestre oceánica y continental que la
refleja o la absorbe. La cantidad de radiación absorbida por la superficie es devuelta en
dirección al espacio exterior en forma de radiación de onda larga, con lo cual se transmite
calor a la atmósfera.
La radiación es emitida sobre un espectro de longitud de ondas, con una cantidad específica
de energía para cada longitud de onda, la cual puede ser calculada usando Ley de Planck:

E =a/[ 5
{e(b/ T)
- 1}] (1)

Donde, E^ es la cantidad de energía (Wm-2mm-1) emitida a una longitud de onda (mm) por un
cuerpo con una temperatura T (en grados Kelvin), con a y b como constantes. Asumiendo que
el Sol es un cuerpo negro, por diferenciación de la ecuación es posible determinar la longitud
de onda máxima de emisión de radiación procedente del Sol:
= 2897 / T (2)
Esta ecuación es conocida como la Ley de Wien. Para una temperatura de 5800°K
(temperatura de la superficie solar) la longitud máxima de energía del Sol es
aproximadamente 0,5 mm (micrómetro, equivalente a 1x10-6m), tal como se observa en la
figura 1 y 2. Esta longitud de onda corresponde a radiación en la parte del espectro visible.

Figura 1. Energía radiada por el Sol y la tierra

A través de la integración de la ecuación (1) resulta la ley de Stefan-Boltzmann, por medio de


la cual, se puede determinar el total de energía emitida por el Sol:
ETotal = ðT4 (3)
donde ð es la constante de Stefan-Boltzmann (dentro de la radiación como mecanismo básico
de la transmisión de calor su valor es: 5,6697x10-8 W/m2°K4).
Resolviendo la ecuación tres para una temperatura solar de 5800 K, la energía total de salida
es de aproximadamente 64 millones W/m2, de la cual, la Tierra solo intercepta 1367
W/m2 (constante solar).
En la Figura 2, el área amarilla representa la solución ideal de la Ley de Plank de la radiación
solar que llega al tope de la atmósfera, donde el punto más alto de la curva representa la
longitud de onda con la mayor energía espectral (0,5mm, equivalente a 500nm) de acuerdo
con la Ley de Wien y el área bajo la curva representa la cantidad total de energía recibida
(1367 W/m2). Finalmente, el área roja constituye el espectro de la radiación solar a nivel
marino para condiciones de cielo claro, después de la absorción atmosférica debida a
diferentes gases.
El estudio del espectro de la radiación solar que llega a la superficie del suelo permite
establecer que la radiación de longitud de onda menor que 0,2 mm debe ser absorbida
totalmente por la atmósfera. Esta energía es absorbida principalmente en la atmósfera por el
oxígeno molecular (O2), ozono (O3), y el vapor de agua (H2O).
Figura 2. Espectro de radiación solar fuera de la atmósfera de la Tierra (área amarilla) y a nivel del mar para condiciones de cielo despejado (área roja) (Fuente: Phinet). A la derecha, longitud
máxima de energía del Sol y la Tierra (Fuente: MeteoGlosario Visual de AEMET)

DISTRIBUCIÓN ESPECTRAL DE LA RADIACIÓN SOLAR


La energía solar llega en forma de radiación electromagnética o luz. La radiación
electromagnética, son ondas producidas por la oscilación o la aceleración de una carga
eléctrica. Las ondas electromagnéticas no necesitan un medio material para propagarse, por
lo que estas ondas pueden atravesar el espacio interplanetario e interestelar y llegar a la
Tierra desde el Sol y las estrellas. La longitud de onda ( ) y la frecuencia (µ) de las ondas
electromagnéticas, relacionadas mediante la expresión µ = C (donde C es la velocidad de la
luz), son importantes para determinar su energía, su visibilidad, su poder de penetración y
otras características. Independientemente de su frecuencia y longitud de onda, todas las
ondas electromagnéticas se desplazan en el vacío a una velocidad de C = 299792 km/s.
La longitud de onda de la luz es tan corta que suele expresarse en nanómetros (nm), que
equivalen a una milmillonésima de metro, o una millonésima de milímetro o en micrómetros
(µm) que equivalen a una millonésima de metro.
La radiación electromagnética se puede ordenar en un espectro en diferentes longitudes de
onda, como se muestra en la figura 3, que se extiende desde longitudes de onda corta de
billonésimas de metro (frecuencias muy altas), como los rayos gama, hasta longitudes de
onda larga de muchos kilómetros (frecuencias muy bajas) como las ondas de radio. El
espectro electromagnético no tiene definidos límites superior ni inferior y la energía de
una fracción diminuta de radiación, llamada fotón, es inversamente proporcional a su
longitud de onda, entonces a menor longitud de onda mayor contenido energético.
Figura 3. Espectro electromagnético. (Fuente: luminousphoto)

Los fotones que se mueven a la velocidad de la luz C, son emitidos o absorbidos por la
materia. La longitud de onda de la radiación está relacionada con la energía de los fotones,
por una ecuación desarrollada por Planck:

donde h es la constante de Planck, de valor h = 6,626 x 10-34 Js


El Sol emite energía en forma de radiación de onda corta, principalmente en la banda del
ultravioleta, visible y cercano al infrarrojo, con longitudes de onda entre 0,2 y 3,0 micrómetros
(200 a 3000 nanómetros), tal como se aprecia en la figura 2. Aproximadamente un 99% de la
radiación solar de onda corta que llega a la superficie de la Tierra está contenida en la región
entre 0,3 y 2,8 µm. mientras que la mayor parte de la radiación terrestre de onda larga está
contenida en la región entre 3,5 y 50 µm (ver figura 1).

La región visible (entre 400 nm < < 700 nm) corresponde a la radiación que puede percibir la
sensibilidad del ojo humano e incluye los colores: violeta (0,42 µm ó 420 nm), azul (0,48 µm ),
verde (0,52 µm ), amarillo (0,57 µm ), naranja (0,60 µm ) y rojo (0,70 µm ). La luz de color
violeta es más energética que la luz de color rojo, porque tiene una longitud de onda más
pequeña. La radiación con las longitudes de onda más corta que la correspondiente a la luz de
color violeta es denominada radiación ultravioleta. Los distintos colores de luz tienen en
común el ser radiaciones electromagnéticas que se desplazan con la misma velocidad. Se
diferencian en su frecuencia y longitud de onda. Dos rayos de luz con la misma longitud de
onda tienen la misma frecuencia y el mismo color.
Las hojas y las plantas se ven verdes, porque reflejan energía en longitudes de onda verde del
espectro, con ˜ 0,55 µm. La energía de la luz verde sería:
Como esta cantidad de energía es muy pequeña, se calcula la energía contenida en una mol
(6 x 1023) de fotones, a lo que se le llama un Einstein, símbolo E, es decir 1E º 6 x 1023 fotones
= 1 mol de fotones.
Así, la energía de un mol de fotones de luz verde se expresa como:

El flujo de fotones se puede calcular dividiendo el flujo de energía que llega a la Tierra desde
el Sol por la energía de los fotones:

El flujo de energía promedio del Sol que llega a la Tierra, en un día despejado de verano, es
del orden de 500W/m2, en el espectro visible, por lo tanto, el flujo de fotones de la luz verde es:

La radiación en el rango visible del espectro, en el caso de las plantas, se define


como “radiación fotosintéticamente activa”, PAR. Como el valor medio de longitud de onda
para el rango visible es ˜ 0,51 mm, entonces, la energía de los fotones en este caso es:

La energía de los fotones para la PAR es:

y el flujo de fotones para la PAR es:

De la radiación emitida por el Sol, la región del ultravioleta está entre los 100 y los 400
nanómetros, la del infrarrojo cercano está entre los 700 y los 4000 nanómetros y la visible está
entre los 400 y los 700 nanómetros. A cada región le corresponde una fracción de la energía
total incidente en la parte superior de la atmósfera distribuida así: 7,2% al ultravioleta; 47,2%
al visible y 45,6% al infrarrojo.

LEYES DE RADIACIÓN
Para entender mejor cómo la energía radiante del Sol interactúa con la atmósfera de la tierra y
su superficie, se deben conocer las leyes básicas de radiación, que son las siguientes:
1. Todos los objetos con temperatura mayor a 0°K emiten energía radiante, por ejemplo: el
Sol, la Tierra, la atmósfera, las personas, etc.
2. Los objetos con mayor temperatura radian más energía total por unidad de área que los
objetos más fríos (ver figura 4). Por ejemplo, el Sol con una temperatura media de 5800°K en
su superficie emite aproximadamente 64 millones W/m2, 165000 veces más energía que la
Tierra (la cual emite cerca de 390 W/m2) con una temperatura media en superficie de 288°K=
15ºC, cifra obtenida al utilizar la ley de Stefan-Boltzmann relacionando estas temperaturas
(5800/288) elevadas a la cuarta potencia.

Figura 4 Distribución Espectral de la energía radiada a partir de cuerpos negros a diferentes temperaturas

3. Los cuerpos con mayor temperatura emiten un máximo de radiación en longitudes de


ondas, más cortas. Ejemplo, el máximo de energía radiante del Sol se produce en ~0,5 µm,
mientras que para la Tierra en ~10,7 µm (ver Figura 2).
4. Los objetos que son buenos absorbedores de radiación son también buenos emisores. Este
es un principio importante para comprender el calentamiento en la atmósfera, porque sus
gases son absorbedores y emisores selectivos en longitud de onda. Así, la atmósfera es
aproximadamente transparente (no absorbe) a ciertas longitudes de onda de radiación y
aproximadamente opaca (buen absorbedor) en otras longitudes de onda.
Un absorbedor perfecto se llama “cuerpo negro”, que se define como un objeto ideal que
absorbe toda la radiación que llega a su superficie. No se conoce ningún objeto así, aunque
una superficie de negro de carbono puede llegar a absorber aproximadamente un 97% de la
radiación incidente. El Sol, la Tierra, la nieve, etc, bajo ciertas condiciones se comportan como
un cuerpo negro. En teoría, un cuerpo negro sería también un emisor perfecto de radiación, y
emitiría a cualquier temperatura la máxima cantidad de energía disponible.
MAGNITUDES RADIATIVAS
Las magnitudes radiativas se clasifican en dos grupos según su origen, a saber, la radiación
solar y la radiación terrestre.
Radiación solar: Es la energía emitida por el Sol.
Radiación solar extraterrestre: Es la radiación solar que incide en el límite de la atmósfera
terrestre.
Radiación de onda corta: la radiación solar extraterrestre se halla dentro del intervalo
espectral comprendido entre 0,25 y 4,0 µm y se denomina radiación de onda corta. Una parte
de la radiación solar extraterrestre penetra a través de la atmósfera y llega a la superficie
terrestre, mientras que otra parte se dispersa y/o es absorbida en la atmósfera por las
moléculas gaseosas, las partículas de aerosoles y las gotas de agua y cristales de hielo
presentes en las nubes.
Radiación solar directa: Esta radiación solar llega a la superficie de la Tierra, sin cambios de
dirección.
Radiación solar difusa: es definida como la cantidad de energía solar que incide sobre una
superficie horizontal desde todos los lugares de la atmósfera diferente de la radiación solar
directa.
Radiación solar global: Es la cantidad de energía solar que incide sobre una superficie. La
radiación solar global diaria es la cantidad de radiación global entre las seis de la mañana y
las seis de la tarde (en algunos lugares del mundo y en determinados meses, este periodo se
puede ampliar entre las cinco de la mañana y las siete de la noche) y sus valores oscilan entre
300 y 9800 W*h/m2 al día.
Radiación solar reflejada: Radiación solar dirigida hacia arriba, tras haber sido reflejada o
difundida por la atmósfera y por la superficie terrestre.
Radiación terrestre: La radiación terrestre es la energía electromagnética de onda larga
emitida por la superficie terrestre y por los gases, los aerosoles y las nubes de la atmósfera, y
es también parcialmente absorbida en la atmósfera. Para una temperatura de 300 ºK, el 99,99
por ciento de energía de la radiación terrestre posee una longitud de onda superior a los 5,0
mm y el intervalo espectral llega hasta los 100 mm. Para temperaturas inferiores, el espectro
se desvía hacia ondas de longitud mayor. Teniendo en cuenta que las distribuciones
espectrales de la radiación solar y terrestre apenas se superponen, con frecuencia, se las
puede tratar por separado en mediciones y cálculos.

UNIDADES DE MEDIDA
A. Radiación solar global
La tasa de transferencia de energía por radiación electromagnética es llamada flujo radiante,
el cual tiene unidades de energía por unidad de tiempo y es expresada como:
F = dQ / dt
Esta es medida en joules por segundos (equivalente a vatios que es una unidad de potencia
eléctrica). Por ejemplo, el flujo radiante del Sol es cercano a 3,86 x 1026 vatios. El flujo radiante

por unidad de área es llamado irradiancia (o densidad de flujo radiante). Esta


magnitud de radiación instantánea está expresada en unidades de potencia por unidad de
superficie. Este se expresa como:
E = dQ / dt / dA
y es medido en vatios por metro cuadrado. La irradiancia de la radiación electromagnética del
Sol (el cual tiene un radio aproximado de 7 x 108 metros) esta dada por:
3,90 x 1026
E(Sol) = ----------------- = 6,34 x 107 W m-2
4 (7 x 108)2
Las cantidades de radiación son expresadas generalmente en términos de exposición radiante
o irradiancia, siendo esta última una medida del flujo de energía (flujo radiante) recibida por
unidad de área en forma instantánea, como se mencionó anteriormente, mientras que la
exposición radiante es la medida de la radiación solar, en la cual la irradiancia es integrada en

el tiempo como y cuya unidad es el kWh/m2 por día (si es integrada en el día) ó
MJ/m2 por día.
Por ejemplo, el piranometro de Bogotá mide la potencia promedio por metro cuadrado cada
minuto (W/m2). Estos valores se llevan a energía (en Wh/m2) al integrarlos en el tiempo (en
este caso en una hora). La mejor manera de satisfacer las necesidades de exactitud es
realizando observaciones cada minuto, incluso cuando los datos que finalmente se registrarán
sean totales integrados para períodos de hasta una hora o más (ej. acumulados diarios). Los
datos sencillos de un minuto pueden ser totales integrados o un flujo medio calculado entre
seis o más muestras.
En la tabla 1 se presentan las conversiones más importantes utilizadas en el campo de la
radiación.
Tabla 1. Conversiones útiles para radiación

Unidad Equivalencia
1 vatio (W) 1Joule/segundo (J/s)
1 Wh 3600 J
1 kWh 3,6 MJ
1 Wh 3,412 Btu
1 Caloría 0,001163 Wh
1 Caloría 4,187 Joule
1 Kcal/s 4,1868 kW
1 Kcal/h 1,163W
1 cal/cm2 11,63 Wh/m2
1cal/cm2 1 langley (ly)
1 langley/min 0,06978 W/cm2 =697,8 W/m2
1 MJ/m2 0,27778 kWh/m2
1 MJ/m2 277,78 Wh/m2
1 MJ/m2 23,88 cal/cm2
1BTU 252 calorías
1BTU 1,05506 KJ
1 Joule 9,48x10-4 BTU
1 Btu/pie2 0,271 cal/cm2
1 cal/(cm2*min) 60,29 MJ/m2 por día

Con relación a la exposición radiante, las exigencias de la Organización Meteorológica


Mundial para las mediciones destinadas a los intercambios internacionales son de ± 0,4 MJ m-
d para valores = 8 MJ m-2 d-1 y de ±5 por ciento para valores > 8 MJ m-2 d-1.
2 -1

Para otras magnitudes de radiación no existen criterios aprobados oficialmente. Cabe señalar
que, en la práctica generalmente es difícil obtener mediciones de buena calidad y para las
operaciones de rutina sólo pueden lograrse con un equipo moderno, adecuadamente
mantenido y calibrado.
La mejor manera de satisfacer las necesidades de exactitud es realizando observaciones cada
minuto, incluso cuando los datos que finalmente se registrarán sean totales integrados para
períodos de hasta una hora o más. Los datos sencillos de un minuto pueden ser totales
integrados, o un flujo medio calculado entre seis o más muestras.
B. Radiación visible y ultravioleta
Para algunas bandas espectrales, como la visible y la ultravioleta se utilizan las siguientes
unidades, en particular:

 Radiación visible o radiación activa en fotosíntesis (PAR, por sus siglas en inglés):
instantánea (µE/cm²seg: donde E = Einsten) y la integrada (µEh/cm²).
 Radiación ultravioleta: instantánea (µW/cm²nm) y la integrada (µWh/cm²nm), en cada
longitud de onda medida.

Tabla 2. Conversiones útiles para radiación visible y ultravioleta

Unidad Equivalencia
1 µW/cm² 0,01 W m-2
1 klux 18 µmol m-2 s-1
1 W m-2 4,6 µmol m-2 s-1
1 klux 4 W m-2
1 µmol m-2 s-1 1 µE m-2 s-1
1 klux 18 µE m-2 s-1
1 W m-2 4,6 µE m-2 s-1
2174 W m-2 1 µE cm-2

C. Brillo solar
La magnitud física de la duración del brillo solar o insolación es el tiempo. La unidad que se
emplea generalmente es la hora. Con fines climatológicos, se utilizan expresiones tales como:
"horas de Sol al día", "horas de Sol efectivo en el día" u "horas de insolación diaria". También
se hace referencia a la duración de la insolación extraterrestre posible (SDo) o a la duración
de la insolación máxima posible (SDmax). Los promedios mensuales de horas de Sol al día se
pueden multiplicar por los días del mes respectivo para obtener el promedio del acumulado de
horas de Sol al mes.

INSTRUMENTOS DE MEDIDA
A. Radiación solar
La radiación solar se mide en forma directa utilizando instrumentos que reciben el nombre de
radiómetros y se puede estimar mediante modelos matemáticos que correlacionan la radiación
con el brillo solar.
Los radiómetros solares como los piranómetros o solarímetros y los pirheliómetros, según sus
características (ver tabla 3), pueden servir para medir la radiación solar incidente global
(directa más difusa), la directa (procedente del rayo solar), la difusa, la neta y el brillo solar.
Los radiómetros se pueden clasificar según diversos criterios: el tipo de variable que se
pretende medir, el campo de visión, la respuesta espectral, el empleo principal a que se
destina, etc.
Tabla 3. Instrumentos meteorológicos para la medida de la radiación

Tipo de Instrumento Parámetro de Medida


i) Radiación Global, ii) Radiación directa, iii)
Piranómetro Radiación difusa iv) Radiación solar reflejada.
(usado como patrón nacional)
Radiación Global en intervalos espectrales de
Piranómetro Espectral
banda ancha
Pirheliómetro Absoluto Radiación Directa (usado como patrón nacional)
Pirheliómetro de incidencia Radiación Directa (usado como patrón
normal secundario)
Pirheliómetro (con filtros) Radiación Directa en bandas espectrales anchas
Actinógrafo Radiación Global
Pirgeómetro Radiación Difusa
Radiómetro neto ó piranómetro
Radiación Neta
diferencial
Heliógrafo Brillo Solar

1. Piranómetro: es el instrumento más usado en la medición de la radiación solar (ver Figura


5). Mide la radiación semiesférica directa y difusa (la suma de estas dos es la radiación global)
que se mide sobre una superficie horizontal en un ángulo de 180 grados, obtenida a través de
la diferencia de calentamiento de dos sectores pintados alternativamente de blanco y negro en
un pequeño disco plano. Cuando el aparato es expuesto a la radiación solar, los sectores
negros se vuelven más cálidos que los blancos. Esta diferencia de temperatura se puede
detectar electrónicamente generándose un voltaje eléctrico proporcional a la radiación solar
incidente. En la variación de la temperatura puede intervenir el viento, la lluvia y las pérdidas
térmicas de la radiación al ambiente. Por lo tanto, el piranómetro tiene instalado una cúpula de
vidrio óptico transparente que protege el detector, permite la transmisión isotrópica del
componente solar y sirve para filtrar la radiación entre las longitudes de onda que oscilan
aproximadamente entre 280 y 2.800 nm. Un piranómetro acondicionado con una banda o
disco parasol, que suprime la radiación directa, puede medir la radiación difusa.

Figura 5. Piranómetros. (Fuente: Eppley, Kipp & Zonen, Thies Clima)

De acuerdo a las especificaciones de la OMM existen varias clases de piranómetros, los


cuales son clasificados por la ISO 9060 en: patrones secundarios, de primera y segunda
clase. En la tabla 4 se presentan sus características. Generalmente los de primera clase y los
patrones secundarios emplean una termopila como elemento de detección. Los de segunda
clase emplean típicamente las fotocélulas como el elemento de detección, son menos
costosos que los otros tipos de piranómetros, pero la respuesta espectral del piranómetro
fotovoltaico se limita al espectro visible. Los piranómetros de primera clase y los patrones
secundarios normalmente son los utilizados para medir la radiación solar global. Un ejemplo
de piranómetro de primera clase es el piranómetro Blanco y Negro Eppley de la figura 5(a) y
otro ejemplo de patrón secundario es el piranómetro espectral de precisión Eppley (PSP) (Ver
figura 5(b)).
Tabla 4. Clasificación y características de los piranómetros

Características Patrón Secundario 1ª Clase 2ª Clase


Sensibilidad (W/m-2) ±1 ±5 ± 10
Estabilidad (% año) ± 0,8 ± 1,8 ±3
Temperatura (%) ±2 ±4 ±8
Selectividad (%) ±2 ±5 ± 10
Linearidad (%) ± 0,5 ±1 ±3
Constante de tiempo. < 15s < 30s < 60s
Respuesta coseno (%) ± 0,5 ±2 ± 5

El sensor en todas las estaciones satelitales del IDEAM es el piranómetro CMP 11 de la


empresa alemana ADOLF THIES Gmbh & Co. KG, mostrado en la figura 5(c).
Se pueden usar filtros en lugar de la bóveda de cristal para medir la radiación en diversos
intervalos espectrales, por ejemplo: la radiación ultravioleta. Para las aplicaciones que
requieran datos de radiación ultravioleta no se deben emplear los piranómetros de principio
fotovoltaico debido a que estos instrumentos no son sensibles a la radiación UV.
2. Pirheliómetros: son instrumentos usados para la medición de la radiación solar directa.
Esto se consigue colocando el sensor normalmente en el foco solar, bien manualmente o bien
sobre un montaje ecuatorial. Hay varios tipos de instrumentos que la OMM clasifica como
patrones primarios y secundarios, a continuación, se describen los dos tipos de pirheliómetros.
I. Pirheliómetro de Cavidad Absoluta. El instrumento posee dos cavidades cónicas
idénticas, una externa, que se calienta al estar expuesta a la radiación solar, mientras la otra
cavidad, oculta en el interior del instrumento, se calienta utilizando energía eléctrica hasta
obtener una temperatura igual a la cavidad externa, asignándose el valor de la energía
eléctrica consumida como el valor de la radiación solar incidente. La figura 6 presenta el
pirheliómetro de cavidad Absoluta, serie PMO-6, correspondiente al modelo de patrón nacional
del que dispone el IDEAM

Figura 6. Pirheliómetro de cavidad Absoluta, serie PMO-6. (Fuente: IDEAM)

II. Pirheliómetros Secundarios. Son Instrumentos que miden la radiación solar directa, se
calibran por ínter comparación con un Pirheliómetro de cavidad absoluta. Uno de los varios
diseños existentes en el mundo es el pirheliómetro EPPLEY de incidencia normal de la figura
7, que posee un sensor de termopila compensada de bismuto-plata con 15 junturas y un
tiempo de respuesta de aproximadamente 20 s. Este instrumento requiere de un dispositivo
que le permita seguir el movimiento del Sol durante su transito diurno por el cielo. Este
pirheliómetro es muy estable y puede emplearse como patrón secundario para calibrar otros
instrumentos. En Colombia se emplea, aunque no es de uso generalizado ni permanente.
Figura 7. Pirheliómetro Eppley de incidencia normal (montado sobre un seguidor de Sol). (Fuente: IDEAM)

Otro instrumento es el pirheliógrafo, el cual se utiliza para registrar la radiación solar directa
(ver Figura 8). Este instrumento (en forma semejante a como mide el pirheliómetro) registra la
radiación que proviene de un ángulo sólido pequeño y que incide en una superficie plana
normal al eje de este ángulo.

Figura 8. Pirheliógrafo. (Fuente: IDEAM)

3. Actinógrafo: es un instrumento para registrar la radiación global que funciona mediante un


sensor termomecánico, protegido por una cúpula en vidrio. Está conformado por un arreglo
bimetálico de dos superficies, una pintada de color negro para que absorba las ondas
electromagnéticas de la radiación solar y la otra de blanco para que las refleje y así ocasionar
diferencia de temperatura que permite formar curvatura en la placa negra que se amplifica por
medio de palancas y se transmiten a un tambor movido por un mecanismo de reloj para
describir una gráfica que registra los valores de radiación global. La precisión de los valores de
la radiación global que se obtienen con este instrumento es del orden de ± 8%. Estos
instrumentos requieren de una calibración con un patrón secundario una vez por
año. El actinógrafo se diferencia de un piranómetro por que el sensor es una lámina bimetálica
y el del piranómetro es una termopila.
La Figura 9 muestra un actinógrafo Fuess, similar a los utilizados en Colombia por el IDEAM.
Es de anotar que otras instituciones regionales como Cenicafé disponen de actinógrafos Belfor
con precisiones de ± 6%.

Figura 9 Actinógrafo bimetálico tipo Robitzsch-Fuess 58dc. (Fuente: RFUESS-MUELLER)

4. Radiómetro neto: diseñado para medir la diferencia entre la radiación ascendente y la


descendente, a través de una superficie horizontal. La aplicación básica de un radiómetro neto
es determinar la radiación diurna y nocturna como un indicador de la estabilidad. Las
categorías de estabilidad nocturnas generalmente usadas en los estudios de contaminación
del aire se basan en la velocidad del viento, la radiación neta y el aspecto del cielo. Ver figura
10

Figura 10. Radiómetro Neto de 4 Componentes SKU: LPNET14. (Fuente: DARRERA)

5. Heliógrafo: en la medición de la insolación o brillo solar se utiliza generalmente el


heliógrafo de Campbell-Stokes, el cual es un instrumento relativamente sencillo, que detecta la
luz solar cuando la energía de los rayos solares, concentrada mediante una lente, quema una
cartulina especial. Este instrumento registrador, proporciona las horas de Sol efectivo en el día
(insolación o brillo solar) asociadas a los periodos de tiempo de radiación solar directa que
superan un valor mínimo. La duración de la insolación correspondiente a un período
determinado, se define como la suma de los subperíodos durante los cuales la irradiancia
solar directa rebasa los 120 W/m2. El heliógrafo opera focalizando la radiación solar mediante
una esfera de vidrio a manera de lente convergente, en una cinta con escala de horas (ver
Figura 11), que, como resultado de la exposición a la radiación solar directa, se quema
formando líneas, cuya longitud determina el número de horas de brillo del Sol.
Figura 11. Heliógrafo CAMPBELL-STOKES. (Fuente: IDEAM)

En localidades donde no se mida directamente la radiación solar global, es posible obtenerla a


partir de los valores de horas de brillo solar, mediante un modelo de regresión lineal simple
llamado Ångström Modificado. El modelo se aplica a estaciones de brillo solar de la misma
zona geográfica donde se mida simultáneamente radiación y brillo solar.
6. Medición de la radiación solar difusa: Las mediciones de la radiación difusa se realizan
con Piranómetros cuyo sensor es sombreado por una banda o disco, de manera que no deja
pasar radiación solar directa. El más tradicional utiliza la banda de sombra en forma de aro o
semiaro, puesto de acuerdo con la declinación del Sol y la latitud del lugar. De esta manera, el
sensor se protegerá de la radiación directa durante el día. La figura 12 ilustra uno de ellos.
Figura 12. Piranómetro Con banda de Sombra Para la Medición Radiación Difusa. (Fuente: IDEAM)

B. Radiación visible y ultravioleta


El IDEAM ha establecido una red nacional para la vigilancia y monitoreo de la radiación
ultravioleta, con cinco estaciones de superficie en el país, ubicadas en: Riohacha, Bogotá,
Pasto, Leticia y San Andrés. Los lugares fueron escogidos por su posición geográfica
representativa, tomando en cuenta las variaciones latitudinales a lo largo del territorio
nacional.
Cada estación cuenta con un espectrorradiómetro con cuatro rangos espectrales de medida
de la radiación ultravioleta para las bandas UV-A, UV-B y la banda integral de la radiación
activa en fotosíntesis (PAR, por sus siglas en inglés). El espectrorradiómetro utilizado es el
ultravioleta Biospherical GUV-511 (ver figura 13a), el cual cuenta con cinco canales de medida
distribuidos así: UV-B (305 nm), UV-B (320 nm), UV-A (340 nm), UV-A (380 nm) y el rango
entre 400 nm y 700 nm que mide la radiación visible o activa en fotosíntesis (PAR). Los
instrumentos realizan medidas puntales en fracciones de segundo para cada canal de medida
y las integra en intervalos de un minuto; las medidas luego se almacenan en valores máximos,
integrales horarios y totales diarios.

Figura 13. a) Dos de los Espectroradiómetros Biospherical GUV-511 utilizados por el IDEAM. b) Espectroradiómetro Biospherical GUV-2511 utilizado por la Fundación Universitaria Los Libertadores.

El espectroradiómetro físicamente consiste en un sensor, con cinco canales a temperatura


controlada, por medio de una interfase que también permite la comunicación con un
computador personal. Este instrumento ha sido utilizado con éxito en todo el mundo bajo las
más adversas condiciones climáticas, siendo considerado como un sistema de punta en el
monitoreo a largo plazo de la radiación ultravioleta y la radiación fotosintéticamente activa del
espectro solar.
La mayoría de las estaciones fueron instaladas en el año 1998, pero en la actualidad solo
están funcionando las de San Andrés y Leticia. Las otras estaciones, debido a diferentes
circunstancias, han dejado de funcionar.
Adicionalmente, el IDEAM administra una Red Nacional de Solmáforos en el país, la cual está
conformada por siete (7) solmáforos. Seis de estos solmáforos fueron adquiridos a través del
PNUD, en el marco de la implementación del Protocolo de Montreal, mientras que el séptimo
fue instalado y donado al IDEAM por la empresa Scandinavia Pharma, como parte de su
campaña de responsabilidad social.

CONSTANTE SOLAR
En el tope de la atmósfera, a una distancia promedio de 150 x 106 Km del Sol, el flujo de
energía de onda corta interceptada por una superficie normal a la dirección del Sol en vatios
por metro cuadrado (W/m2) es llamada constante solar. Este valor da una idea de los valores
que se registran en el tope de la atmósfera y de los que finalmente llegan a la superficie de la
tierra durante el día como consecuencia de las “pérdidas” de radiación por fenómenos como la
reflexión, refracción y difracción (procesos de atenuación) durante su trayectoria. Midiendo su
variabilidad en el espacio y en el tiempo sobre el globo se puede definir el forzamiento
radiativo básico del sistema climático.
La irradiancia solar que llega al tope de la atmósfera de la Tierra (Io, también denominada
como irradiación solar total – IST) puede ser calculada al asumir que el flujo solar es
constante, por lo tanto:
Io x 4 Res2 = E(Sol) x 4 Rs2,
donde Res es la distancia media entre la Tierra y el Sol (aprox. 1,5 x 1011 m) y Rs es el radio
solar (aprox. 7 x 108 m).
La irradiancia del Sol (E(Sol)) está dada por:
E(Sol) = dQ / dt / dA
Donde dQ / dt es el flujo radiante del Sol, el cual es cercano a 3,86 x 1026 vatios.
3,86 x 1026
E(Sol) = -------------------- = 6,34 x 107 W/m2
4 (7 x 108)2
Despejando se obtiene:
Io = 6,34 x 107 (7 x 108 / 1,5 x 1011)2 = 1380 W/m2
Según el Centro de Referencia Radiométrica Mundial (World Radiometric Reference - WRR)
del Centro Mundial de Radiación (World Radiation Center - WRC), la constante solar tiene un
valor aproximado de:
Io = 1367 W/m2
= 433,3 Btu/(ft2*h)
= 1,96 cal/(cm2*min)
con una desviación estándar de 1,6 W/m2 y una desviación máxima de + 7 W/m2.
El anterior valor es muy similar al definido por las mediciones tomadas durante la era espacial
y que se muestran en la figura 14, donde se presenta la constante solar medida por satélites
en W/m2 durante el período 1978-2003. En esta figura se observa, que la constante varía con
el tiempo, así como un leve aumento en los mínimos de la misma. También se aprecia el ciclo
solar, en el cual cada 11 años se presenta un máximo en la constante.

Figura 14. Valores de la constante solar medidos por medio de satélites. (Fuente: NASA)

Aunque las variaciones en el flujo de energía de onda corta interceptada por una superficie
normal a la dirección del Sol en W/m2, a lo largo del ciclo solar de 11 años, no ascienden a
más del 0,1% de la producción total del Sol, esa fracción tan diminuta sigue siendo importante.
Incluso las variaciones de corto plazo típicas de 0,1% en la irradiación solar incidente supera a
todas las demás fuentes de energía (como la radiactividad natural en el núcleo de la Tierra)
combinadas.
Es de particular importancia la radiación solar en el ultravioleta extremo (UVE), la cual alcanza
su punto de mayor intensidad durante los años cercanos al máximo solar. Dentro de la
relativamente estrecha banda de las longitudes de onda del UVE, la producción solar varía no
por un minúsculo 0,1%, sino por enormes factores de 10 o más. Esto puede afectar
considerablemente la química y la estructura térmica de la atmósfera superior.
Las mediciones de la irradiación solar total (IST) basadas en satélites, han sido corregidos con
el fin de compensar las diferencias de calibración entre los distintos instrumentos empleados
para medir la IST (ver Figura 15), por lo que es necesario realizar una composición o
superposición de las mediciones para obtener un único valor.
Figura 15. Composición de los valores diarios de la Irradiancia Solar Total medidas por diferentes radiómetros desde el espacio y corregidas. Los valores de los promedios y los mínimos son dados
en la escala original VIRGO y en su nueva escala absoluta.(Fuente: [Link]

Las variaciones de la constante solar dependen de la actividad solar asociada al número de


manchas presentes en la superficie solar y a cambios en la distancia Tierra-Sol como
consecuencia de la órbita elíptica terrestre. La intensidad de la energía solar varía
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia al Sol, entonces en el movimiento de
translación de la Tierra cambia la distancia Tierra-Sol durante el año originando una variación
de la radiación solar extraterrestre incidente sobre una superficie normal al rayo solar como
ilustra la Figura 16. Específicamente la constante solar tiene la siguiente variación:
IAfelio= 1308 W/m2
IPerihelio= 1398 W/m2
Analíticamente se puede determinar la radiación solar extraterrestre incidente mediante la
expresión:

Donde:
R= Distancia Tierra-Sol
Io = Constante solar
Ro = Distancia promedio Tierra-Sol (igual a una Unidad Astronómica = 149,46 x 106 Km).
Figura 16. Variación de la radiación solar fuera de la atmósfera terrestre. (Fuente: Atlas solar 2005)

LA RADIACIÓN SOLAR Y SU PASO POR LA


ATMÓSFERA
ATENUACIÓN DE LA RADIACIÓN SOLAR
El Sol es la principal fuente de energía para todos los procesos que ocurren en el sistema
tierra - atmósfera – océano. Más del 99,9 % de la energía que este sistema recibe proviene
del Sol. La radiación solar al pasar por la atmósfera sufre un proceso de debilitamiento por la
dispersión (debida a los aerosoles), la reflexión (por las nubes) y la absorción (por las
moléculas de gases y por partículas en suspensión), por lo tanto, la radiación solar reflejada o
absorbida por la superficie terrestre (océano o continente) es menor a la del tope de la
atmósfera. Esto depende de la longitud de onda de la energía transmitida y del tamaño y
naturaleza de la sustancia que modifica la radiación. La superficie de la Tierra, suelos,
océanos, y también la atmósfera, absorbe energía solar y la vuelven a irradiar en forma de
calor en todas direcciones.
A continuación, se presentan los procesos de atenuación que sufre la radiación solar en su
trayectoria hacia la tierra.
Dispersión
La radiación solar viaja en línea recta, pero los gases y partículas en la atmósfera
pueden desviar esta energía, lo que se llama dispersión. La dispersión ocurre cuando un
fotón afecta a un obstáculo sin ser absorbido cambiando solamente la dirección del
recorrido de ese fotón. La dispersión depende de la longitud de onda, en el sentido de que
cuanto más corta sea ésta, tanto mayor será la dispersión. Moléculas de gas con tamaños
relativamente pequeño comparadas con la longitud de onda causan que la radiación incidente
se disperse en todas las direcciones, hacia adelante y hacia atrás, este fenómeno es conocido
como dispersión de Rayleigh. Aerosoles cuyos tamaños son comparables o exceden a las
longitudes de onda de la radiación incidente, hacen que ésta no se disperse en todas las
direcciones sino mayormente hacia adelante, fenómeno llamado dispersión de Mie. El proceso
de la dispersión explica cómo un área con sombra o pieza sin luz solar está iluminada, le llega
luz difusa o radiación difusa.
La dispersión de la luz es su descomposición en colores. Las longitudes de onda toman
ángulos distintos y los colores se separan. Siguen el orden del arcoíris: el color rojo tiene la
longitud de onda más larga y el violeta la más corta.
Los gases de la atmósfera dispersan más efectivamente las longitudes de onda más cortas
(violeta y azul) que en longitudes de onda más largas (naranja y rojo). Esto explica el color
azul del cielo y los colores rojo y naranja del amanecer y atardecer. Salvo a la salida y a la
puesta del Sol, todos los puntos del cielo son fuentes de difusión de luz azul para un
observador ubicado en la superficie terrestre; al amanecer y en el crepúsculo, los rayos deben
recorrer un camino más largo a través de la baja atmósfera; esto hace que casi toda la luz azul
haya sido difundida antes de llegar al observador. Es por eso que la luz reflejada por las nubes
o la difundida por las capas brumosas hacia el observador aparece rojiza.

Figura 1. Dispersión, reflexión y absorción de la luz. (Fuente: ADR)

Reflexión (Albedo)
La capacidad de reflexión o fracción de la radiación reflejada por la superficie de la tierra o
cualquier otra superficie se denomina Albedo. El albedo planetario es en promedio de un 30%.
Esta energía se pierde y no interviene en el calentamiento de la atmósfera.
El albedo, relación entre la radiación reflejada y la radiación incidente sobre una superficie
horizontal, se expresa en porcentaje así:

A% = Albedo
R = Flujo de radiación reflejada
H = Flujo total incidente
El albedo es variable de un lugar a otro y de un instante a otro, depende de la cobertura
nubosa, naturaleza de la superficie, inclinación de los rayos solares, partículas en el aire, etc.
La Luna tiene sólo un 12% de albedo, porque no tiene atmósfera y en las noches de luna llena
da un buen brillo.
En la figura 2 se presenta el albedo medio para algunos meses del año obtenidos a partir del
Experimento del Balance de Radiación de la Tierra (ERBE), elaborado por la NASA.

Figura 2. Albedo planetario medio mensual obtenido a partir del Experimento del Balance de Radiación de la
Tierra (ERBE), elaborado por la NASA.

El albedo medio anual de los hemisferios septentrionales y meridionales es casi el mismo,


demostrando la influencia importante de las nubes. Se destaca el alto albedo en la costa
occidental de Sudamérica, ya que en esta región persisten las nubes bajas de tipo estrato. El
ciclo anual del albedo sigue el ciclo anual de la posición del Sol.
En la figura 3 se observa que las regiones oceánicas con poca nubosidad tienen albedos
bajos, mientras que los desiertos tienen albedos con valores del orden de 30% a 40%. En las
regiones tropicales la variación del albedo está influenciada por perturbaciones del tiempo y la
distribución de nubes asociadas. En las regiones polares, las variaciones estacionales del
albedo están relacionadas con la distribución de las capas de hielo y el decrecimiento del
ángulo de elevación solar con la latitud.
Figura 3. Albedo planetario medio mensual (con cielo despejado) obtenido a partir del Experimento del
Balance de Radiación de la Tierra (ERBE), elaborado por la NASA.

En general, las superficies oscuras y quebradas reflejan menos que las claras y lisas. Al
aumentar la humedad del suelo, este absorbe mayor cantidad de radiación global, lo que
influye en el régimen térmico de las superficies regadas.
El albedo del suelo en general está comprendido entre el 10% y el 30%, el barro húmedo baja
su valor hasta un 5 %, en el caso de arena seca eleva su valor a un 40%. El albedo de los
sembrados y bosques está entre 10 y 25% y la nieve reciente alcanza un valor de 80 a 90%.
El albedo del agua en promedio es menor que el del suelo, esto se debe a que los rayos
solares penetran en el agua más que en la tierra. En el albedo del agua influye el grado de
turbiedad; en el agua sucia el albedo aumenta con respecto al agua limpia.
Tabla 1. Albedo de algunas superficies comunes

En la figura 3 se presenta el albedo medio mensual con cielo despejado para enero y julio a
partir del experimento ERBE de la NASA, observándose una gran relación con los datos
reportados en la tabla anterior, así como la influencia del ciclo anual de la posición del Sol.
Absorción por moléculas de gases y partículas en suspensión
La absorción de energía por un determinado gas tiene lugar cuando la frecuencia de la
radiación electromagnética es similar a la frecuencia vibracional molecular del gas. Cuando un
gas absorbe energía, esta se transforma en movimiento molecular interno que produce un
aumento de temperatura.
La atmósfera es un fluido constituido por diferentes tipos de gases y cada uno de ellos se
comporta de manera diferente, de manera tal, que absorben la energía selectivamente para
diferentes longitudes de onda y en algunos casos son transparentes para ciertos rangos del
espectro. La atmósfera principalmente tiene bajo poder de absorción o es transparente en la
parte visible del espectro, pero tiene un significativo poder de absorción de radiación
ultravioleta o radiación de onda corta procedente del Sol y el principal responsable de este
fenómeno es el ozono, así mismo, la atmósfera tiene buena capacidad para absorber la
radiación infrarroja o de onda larga procedente de la Tierra y los responsables en este caso
son el vapor de agua, el dióxido de carbono y otros gases traza como el metano y el óxido
nitroso.
Los gases que son buenos absorbedores de radiación solar son importantes en el
calentamiento de la atmósfera, por ejemplo, la absorción de radiación solar por el ozono
proporciona la energía que calienta la estratosfera y la mesosfera.
La absorción de radiación infrarroja procedente de la Tierra es importante en el balance
energético de la atmósfera. Esta absorción por los gases traza, calienta la atmósfera,
estimulándolos a emitir radiación de onda más larga. Parte de esta radiación es liberada al
espacio, en niveles muy altos y otra parte es irradiada nuevamente a la Tierra. El efecto neto
de este fenómeno permite que la Tierra almacene mas energía cerca de su superficie que la
cantidad que podría almacenar si la Tierra no tuviera atmósfera, consecuentemente, la
temperatura es del orden de 33°C más alta. Este proceso es conocido como el efecto de
invernadero natural. Sin el efecto invernadero la temperatura promedio en la superficie seria
aproximadamente de 18°C bajo cero y la vida en el planeta sería imposible.
Consecuentemente, los gases en la atmósfera que absorben la radiación infrarroja procedente
de la Tierra o radiación saliente son conocidos como gases de efecto invernadero, entre ellos
se encuentran el dióxido de carbono, vapor de agua, óxido nitroso, metano y ozono. Todos los
gases tienen moléculas cuya frecuencia vibracional se localiza en la parte infrarroja del
espectro.
En la Figura 4, se muestra cómo diversos gases en la atmósfera absorben diferentes
longitudes de onda. Se observa que el nitrógeno es mal absorbedor de radiación solar; por el
contrario, el oxígeno y el ozono son buenos absorbedores de radiación ultravioleta en l< 0,29
µm, mientras que el vapor de agua y el dióxido de carbono son buenos absorbedores en el
infrarrojo. El vapor de agua absorbe aproximadamente cinco veces más radiación terrestre
que todos los otros gases combinados, contribuyendo a elevar la temperatura de la baja
troposfera, lugar donde se desarrolla la vida. En la banda entre 8 y 11 µm se presenta la
“ventana atmosférica”, debido a que, en ese rango de longitud de onda, la atmósfera no
absorbe radiación (especialmente el vapor de agua y el dióxido de carbono), la cual se escapa
al espacio exterior.
Figura 4. Coeficientes de Absorción (en %) por diferentes gases de la atmósfera en función de la longitud de
onda del espectro electromagnético, distinguiéndose los intervalos de radiación ultravioleta, visible e infrarrojo.
Fuente: ([Link])

Para la atmósfera total ningún gas es un efectivo absorbedor de radiación en longitudes de


onda entre 0,3 y 0,7 µm, por lo que se tiene un vacío en la región visible, que corresponde a
una gran fracción de la radiación solar. Esto explica por qué la radiación visible llega a la
Tierra y se dice que la atmósfera es transparente a este tipo de radiación.

RADIACIÓN INCIDENTE SOBRE LA SUPERFICIE TERRESTRE


Es muy grande la cantidad de energía solar que fluye hacia y desde la Tierra y la atmósfera.
Una comparación que permite apreciar la cantidad de energía solar que cada año incide sobre
la Tierra es que equivale a cerca de 160 veces la energía de las reservas mundiales de
energía fósil o que es similar a más de 15000 veces la energía anual usada de los
combustibles fósiles y nucleares y de las plantas hidráulicas.
Una aproximación de la cantidad de energía incidente en la Tierra y de cómo se transforma en
la atmósfera y la superficie terrestre se puede establecer de la siguiente manera: de la
radiación total incidente, 173000 Teravatios, el 30% es reflejado al espacio exterior. La mayor
parte del 70% restante calienta la superficie terrestre, la atmósfera y los océanos (47%) o se
absorbe en la evaporación de agua (23%). Relativamente, muy poca energía es usada y
dirigida al viento y las olas o para ser absorbida por las plantas en la fotosíntesis. En realidad,
prácticamente toda la energía es radiada al espacio exterior en forma de radiación infrarroja.
La disponibilidad de energía procedente del Sol depende de la localización geográfica de un
punto en la Tierra (latitud, longitud, elevación), además de factores astronómicos como la
época del año y la duración del día. Todos estos factores pueden ser determinados con menor
o mayor grado de exactitud para estimar la cantidad de energía solar disponible. Sin embargo,
el factor que afecta mayormente su disponibilidad efectiva son las nubes y otras condiciones
meteorológicas (como la presencia de aerosoles), factores que varían según el lugar y el
momento del día.
Los parámetros fundamentales que inciden en la cantidad de radiación disponible en la
superficie terrestre son:

 La transparencia de la atmósfera, caracterizada por su “coeficiente de extinción” o por su


“transmisividad”.
 La nubosidad
 El día del año y su duración astronómica
 La elevación del Sol en el horizonte
 La “heliofanía”, definida como el tiempo en horas durante el cual el Sol tiene un brillo solar
efectivo.

El efecto de atenuación de la radiación solar al atravesar la atmósfera se muestra en la figura


5. La radiación que finalmente llega a la superficie de la tierra se clasifica en radiación directa,
difusa y global.
Figura 5. Atenuación de la radiación solar por la atmósfera terrestre. (Fuente: Atlas de radiación solar, 2005).

Radiación directa (Hb)


Es la radiación solar que llega a la superficie de la Tierra en forma de rayos provenientes del
Sol sin haber sufrido difusión, ni reflexión alguna. Esta radiación llega a la superficie de la
Tierra, sin cambios de dirección. Se puede calcular a partir de la siguiente ecuación:
Donde I´ es la componente vertical de la radiación solar directa y h la altura del Sol sobre el
horizonte. Es evidente que I es mayor que I´ y son iguales solamente cuando el Sol se
encuentra en el Cenit (ver Figura 6).
Sobre la superficie de la tierra, el flujo de la radiación directa depende de los siguientes
factores:

a. Constante solar.
b. Altura del Sol sobre el horizonte (h).
c. Transparencia atmosférica en presencia de gases absorbentes, nubes y niebla.

Figura 6. Componente directa de la radiación Sol

Radiación difusa (Hd)


Es la componente de la radiación solar que, al encontrar pequeñas partículas en suspensión
en la atmósfera en su camino hacia la tierra e interactuar con las nubes, es difundida en todas
las direcciones; el flujo con el cual esta energía incide sobre una superficie horizontal por
segundo es lo que llamamos radiación solar difusa. También es definida como la cantidad de
energía solar que incide sobre una superficie horizontal desde todos los lugares de la
atmósfera diferente de la radiación solar directa. Cuando no hay nubes en el cielo, la radiación
difusa se produce por medio del proceso de difusión a través de partículas atmosféricas.
La radiación solar difusa diaria es la cantidad de radiación difusa entre las seis de la mañana y
las seis de la tarde y sus valores oscilan entre 300 y 5500 W*h/m2 al día.
Sobre la superficie de la tierra la radiación difusa depende de:
a) La altura del Sol sobre el horizonte. A mayor altura, mayor es el flujo de radiación difusa.
b) Cantidad de partículas en la atmósfera. A mayor cantidad de partículas, mayor es la
componente difusa; por consiguiente, aumenta con la contaminación.
c) Nubosidad. Aumenta con la presencia de capas de nubes blancas relativamente delgadas.
d) Altura sobre el nivel del mar. Al aumentar la altura, el aporte de la radiación difusa es menor
debido a que disminuye el espesor de las capas difusoras en la atmósfera.
Estudios en el Reino Unido han confirmado que las plantas son más eficientes bajo la
radiación difusa, lo que incide en el cambio climático, ya que este tipo de radiación tiene
efectos positivos en la fotosíntesis de las plantas, proceso por el cual absorben dióxido
carbono, por lo tanto, absorben mayores cantidades de este gas, algo que todo el mundo
anhela hoy.
Radiación global (H)
La radiación global es toda la radiación solar que llega a la tierra y que se mide sobre una
superficie horizontal en un ángulo de 180 grados, resultado de la componente vertical de la
radiación directa más la radiación difusa. El aporte de cada componente a la radiación global,
varía con la altura del Sol, la transparencia de la atmósfera y la nubosidad.
Su evaluación se efectúa por el flujo de esta energía por unidad de área y de tiempo sobre la
superficie horizontal expuesta al Sol y sin ningún tipo de sombra; de esta manera, si llamamos
H al flujo de radiación global, Hd al flujo de radiación difusa y Hb la componente directa; se
tiene que:

Recordando que I es la intensidad de la radiación directa sobre la superficie normal a los rayos
solares, h la altura del Sol, e I´ la componente vertical de la radiación directa sobre una
superficie horizontal, entonces:

La radiación global acumulada diaria es el total de la energía solar en el día y sus valores
típicos están dentro del rango de 1 a 35 MJ/m2 (megajoules por metro cuadrado), equivalentes
a un rango entre 300 y 9800 kWh/m2

BALANCE RADIATIVO
Los métodos de transferir energía en la atmósfera incluyen la conducción, la convección, el
calor latente, la advección y la radiación. El método de transferencia de energía a través de
procesos radiativos es diferente de los otros mecanismos ya que en este proceso no
intervienen moléculas. La Tierra intercambia energía con su ambiente (el sistema solar) por
medio de la radiación. El balance radiativo del planeta es un parámetro fundamental ya que
determina nuestro clima (la atmósfera se calienta o se enfría dependiendo de sí recibe más o
menos energía). Este balance incluye la energía solar, que es la principal fuente de energía
para el planeta, igualmente, la atmósfera y el océano pueden trasladar excesos de energía de
una región a otra diferente en el globo.
La energía proveniente del Sol puede ser absorbida por el suelo, difundida en la atmósfera o
reflejada. De la energía absorbida por el suelo, parte penetra en el terreno, parte se utiliza en
la evaporación del agua existente en el suelo y luego es transportada en la atmósfera en
forma de calor latente y la ultima parte, viene cedida por contacto, a la atmósfera, que la
distribuye en su interior mediante un mecanismo de convección turbulenta. En el balance
energético global interviene también la radiación de onda larga emitida por la tierra.
Considerando, que al tope de la atmósfera llega un 100% de la radiación solar, de este total,
sólo un 25% llega directamente a la superficie de la Tierra y un 25% es dispersado por la
atmósfera como radiación difusa hacia la superficie, esto hace que cerca de un 50% de la
radiación total incidente llegue a la superficie terrestre. Un 20% es absorbido por las nubes y
gases atmosféricos (como el ozono en la estratosfera). El otro 30% se pierde hacia el espacio,
de este porcentaje, la atmósfera dispersa un 6%, las nubes reflejan un 20% y el suelo refleja el
otro 4 %.
El flujo medio incidente en el tope de la atmósfera es un cuarto de la constante solar, es decir,
unos 342 W/m2 y queda reducida en superficie (por reflexión y absorción) a unos 168 W/m2,
como se observa en la figura 7.

Figura 7. Esquema de la distribución de la radiación en el sistema Tierra – Atmósfera. Fuente: (Fuente:


MeteoGlosario Visual de AEMET)

La figura 7 muestra los flujos verticales medios de energía en el sistema terrestre (atmósfera y
superficie), en vatios por metro cuadrado. Los más importantes son los 342 W/m2 de energía
solar que entran por el tope de la atmósfera y los 390 W/m2 que salen del suelo en ondas
infrarrojas. Tanto en superficie como en el tope de la atmósfera el balance entre lo entrante y
lo saliente es nulo.
A partir de la energía terrestre emitida por la superficie, 390 W/m2, solo 40 W/m2 escapan
directamente al espacio por la ventana atmosférica. El exceso de energía recibida por la
superficie es compensado por procesos no-radiativos tales como la evapotranspiración (flujo
de calor latente de 78 W/m2) y la turbulencia (flujo de calor sensible de 24 W/m2).
La diferencia entre la emisión radiativa de la superficie de la Tierra (390 W/m2) y el total de
emisión infrarroja (onda larga) al espacio (235 W/m2) representa la energía atrapada en la
atmósfera (155 W/m2) por el efecto de invernadero. La parte del efecto invernadero causado
por el aumento de CO2 debido a las emisiones antrópicas supone en la actualidad un
incremento radiativo de 1,4 W/m2.
La Tierra tiene una temperatura media constante en el tiempo por la existencia del balance
entre la cantidad de radiación solar entrante y la radiación terrestre saliente, sino se calentaría
o enfriaría continuamente. Por otra parte, algunas regiones del planeta reciben mas radiación
solar que otras, pero la radiación terrestre saliente es aproximadamente la misma en cualquier
lugar del planeta. Por lo tanto, el balance de calor, debe producirse en dos formas:
1. Balance de energía total tierra/atmósfera. La cantidad de energía que llega a la superficie
de la Tierra desde el Sol y desde la atmósfera, tiene que ser igual a la cantidad de energía que
se refleja desde la superficie, más la que emite la Tierra al espacio.
2. Balance de energía entre diferentes zonas del planeta. En promedio la zona latitudinal entre
35ºN y 35ºS recibe más energía que la que pierde y lo contrario ocurre en zonas polares. Es
conocido que las zonas centradas en el ecuador son las regiones más cálidas del planeta, lo
contrario se produce en altas latitudes, donde se pierde mas calor por emisión de radiación de
onda larga que la recibida en onda corta del Sol. Pero estas zonas no se calientan ni enfrían
continuamente, por lo que existe un transporte de calor desde las regiones con exceso a las
regiones con déficit de calor. Es un transporte desde el ecuador hacia los polos y viceversa,
que lo realizan la atmósfera y los océanos a través de los vientos y las corrientes.
En resumen, la energía recibida y emitida por el sistema Tierra – Atmósfera es la misma, hay
ganancia de energía entre los trópicos y pérdida en zonas polares, el exceso y déficit es
balanceado por la circulación general de la atmósfera y de los océanos. Además, el balance
de radiación de un lugar dado sufre variaciones con la cobertura nubosa, composición de la
atmósfera, el ángulo de incidencia del Sol y la longitud del día. Así las áreas de exceso y
déficit de energía migran estacionalmente con los cambios en la longitud del día y del ángulo
de inclinación del Sol. En la siguiente tabla se resume el balance de radiación en unidades de
energía.
Tabla 2. Balance de radiación en W/m2

Los experimentos para la determinación del balance radiativo de la Tierra han utilizado
satélites para medir los parámetros fundamentales de la radiación (la cantidad de energía
solar recibida por el planeta, el albedo planetario, la radiación terrestre emitida -referida como
la Radiación saliente de Onda Larga ó ORL- y el balance planetario de energía neto -
diferencia entre la energía solar absorbida y la ORL-). El experimento más reciente para medir
estos parámetros es el Experimento del Balance de la Radiación de la Tierra de la NASA
(ERBE).
PROGRAMA NACIONAL DE RADIACIÓN
El IDEAM es la entidad oficial encargada, a nivel nacional, de hacer el seguimiento a la
radiación y cuenta con la red más grande de estaciones y de mayor cobertura. Sin embargo,
cabe anotar que en el país hay otras entidades que cuentan con redes más pequeñas y de
carácter regional como gremios agrícolas (Cenicafé, Cenicaña, Fedearroz, entre otros),
autoridades ambientales (Corporaciones Autónomas Regionales – CARs y Departamentos
Administrativos del Medio Ambiente – DAMAs), centros de investigación y otras entidades
públicas como el IPSE.
A continuación, describiremos la red nacional de medición de la radiación global y ultravioleta
del IDEAM.

RADIACIÓN GLOBAL
El IDEAM cuenta con información de radiación global proveniente de una amplia red de
sensores instalados en estaciones convencionales (principalmente actinógrafos y pocos
piranómetros) y en Estaciones Meteorológicas Automáticas Satelitales – EMAS
(piranómetros). Los sensores de estas últimas estaciones y que el IDEAM ha instalado en el
país desde el año 2005, son los que actualmente se encuentran funcionando, ya que se
decidió desmontar los actinógrafos que el IDEAM tenía en operación en estaciones
convencionales, por las dificultades (altos costos y demora) que se tenían en la evaluación de
las gráficas generadas por estos.
Los actinógrafos generan información de radiación global acumulada diaria, mientras que los
piranometros de las estaciones convencionales y las automáticas satelitales tienen una
frecuencia de lectura en minutos y agregan la información a nivel horario.
Estaciones convencionales
El IDEAM cuenta con la información diaria de radiación global en 46 actinógrafos, de los
cuales, solo se tienen en cuenta 34 sensores para la generación de los mapas nacionales y
para la entrega de información a los usuarios. Su ubicación se muestra en la figura 40 (a). Se
descarta la información de 12 actinógrafos, ya que estos están ubicados en sitios cercanos a
donde se instalaron sensores de radiación global (piranómetros) en EMAS, dándole prioridad
a la información de estos últimos por ser más confiables.
En la sección de Seguimiento y servicios climáticos de la radiación global, se presenta el
listado de las estaciones convencionales donde se encontraban instalados estos sensores,
junto con los respectivos promedios mensuales y anuales de la irradiación global acumulada
diaria recibida en superficie.
Estaciones automáticas
El IDEAM tiene instalados cerca de 160 piranómetros en su red de EMAS, de los cuales, cerca
de 120 se tienen en cuenta para la generación de los mapas nacionales y para la entrega de
información a los usuarios, ya que estos han sido calibrados y sus datos han sido validados.
Su ubicación se muestra en la figura 1 (b) y en la figura 2 se muestra una EMAS del IDEAM.
Figura 1. Sensores de radiación global instalados en el país. Izquierda actinógrafos de estaciones
convencionales y derecha piranómetros en EMAS. (Fuente: IDEAM).

En la sección de Seguimiento y servicios climáticos de la radiación global, se presenta el


listado de las EMAS donde se encontraban instalados estos sensores, junto con los
respectivos promedios mensuales y anuales de la irradiación global acumulada diaria recibida
en superficie.
El sensor de radiación global en todas las EMAS es el piranómetro CM11 de la empresa
alemana ADOLF THIES GMBH & Co. KG. Las herramientas de almacenamiento de datos de
estos sensores se llaman HYDRAS3 y POLARIS.
Figura 2. Estación Meteorológica Automática Satelital (EMAS) del IDEAM. (Fuente: IDEAM).

Estaciones SUTRON
Entre 1997 y 2003 también funcionaron piranómetros en estaciones marca Sutron, en los
siguientes lugares del país: Gaviotas, Mitú, San José del Guaviare, San Vicente del Caguán,
Isla Malpelo, Puerto Inírida, Macagual (Florencia), Isla Gorgona y la Isla Serranilla. Después
de analizar los datos de estos sensores, solo los cuatro últimos para ser incluidos en los
mapas de irradiación global.
En Colombia hay varias entidades que miden la radiación solar global, pero las que tienen
mayor cantidad de estaciones, realizan calibraciones periódicas de los equipos y su
información es confiable son: Cenicaña, Cenicafé, la Corporación Autónoma Regional de
Cundinamarca (CAR), el IPSE y Fedearroz.

RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
El IDEAM ha establecido una red nacional para la vigilancia y monitoreo de la radiación
ultravioleta, con cinco estaciones convencionales de superficie ubicadas en: Riohacha,
Bogotá, Pasto, Leticia y San Andrés. Los lugares fueron escogidos por su posición geográfica
representativa, tomando en cuenta las variaciones latitudinales a lo largo del territorio
nacional.
Estación Latitud Longitud Altura
Riohacha 11° 32´ N 72° 56´ W 4m
Bogotá 04° 42´ N 74° 09´ W 2546 m
Pasto 01° 11´ N 77° 18´ W 2580 m
Leticia 04° 33´ S 69° 23´ W 84 m
Isla de San Andrés 12° 35´ N 81° 42´ W 2m
Cada estación cuenta con un espectrorradiómetro con cuatro rangos espectrales de medida
de la radiación ultravioleta en las bandas UV-A, UV-B y la banda integral de la radiación activa
en fotosíntesis (PAR, por sus siglas en inglés). El espectrorradiómetro utilizado es el
ultravioleta Biospherical GUV-511 (ver Figura 3 a), el cual cuenta con cinco canales de medida
distribuidos así: UV-B (305 nm), UV-B (320 nm), UV-A (340 nm), UV-A (380 nm) y el rango
entre 400 nm y 700 nm para la radiación visible o activa en fotosíntesis (PAR). Los
instrumentos realizan medidas puntales en fracciones de segundo para cada canal de medida
y las integra en intervalos de un minuto; las medidas luego se almacenan en valores máximos,
integrales horarios y totales diarios.

Figura 3. a) Dos de los Espectroradiómetros Biospherical GUV-511 utilizados por el IDEAM. b)


Espectroradiómetro Biospherical GUV-2511 utilizado por la Fundación Universitaria Los Libertadores.

El espectroradiómetro físicamente consiste en un sensor de cinco canales a temperatura


controlada, por medio de una interfase que también permite la comunicación con un
computador personal. Este instrumento ha sido utilizado con éxito en todo el mundo bajo las
más adversas condiciones climáticas, siendo considerado como un sistema de punta en el
monitoreo a largo plazo de la radiación ultravioleta y la radiación fotosintéticamente activa del
espectro solar.
La mayoría de las estaciones fueron instaladas en el año 1998, como se observa en la
siguiente tabla, pero en la actualidad solo están funcionando las de la Isla de San Andrés y
Leticia. Las otras estaciones, debido a diferentes circunstancias, han dejado de funcionar.
Tabla 1. Estaciones convencionales de radiación visible y ultravioleta

Estación Inicia Información hasta


Bogotá 1 de enero de 1998 2011
Riohacha 1 de agosto de 1998 9 de abril de 2001
Pasto 1 de enero de 1998 2003
Leticia 1 de marzo de 1998 Actualmente en funcionamiento
Isla de San Andrés 18 de noviembre de 1999 Actualmente en funcionamiento
Finalmente, Colombia cuenta con una Red Nacional de Solmáforos, conformada inicialmente
por los siete (7) solmáforos que se incluyen en la Tabla 9. Seis de estos solmáforos fueron
adquiridos a través del PNUD, en el marco de la implementación del Protocolo de Montreal,
mientras que el séptimo fue instalado y donado al IDEAM por la empresa Scandinavia
Pharma, como parte de su campaña de responsabilidad social.
Tabla 2. Solmáforos instalados en Colombia

FECHA DE
No. CIUDAD LUGAR
INSTALACIÓN
1 Bogotá D.C. Plaza de Banderas de Corferias Junio 08 de 2012
Estación Héroes de
2 Bogotá D.C. TransMilenio. (Donado por Octubre 18 de 2012
Scandinavia Pharma)
3 Cartagena de Indias Muelle Turístico La Bodeguita Septiembre 15 de 2012
4 Cali Estación Universidad Metrocali Septiembre 16 de 2012
5 Pereira Plaza Cívica Ciudad Victoria Septiembre 16 de 2012
6 Pasto CAI Morasurco Septiembre 24 de 2012
7 Medellín Parque de los Pies Descalzos Septiembre 28 de 2012

VARIACIÓN ESPACIO TEMPORAL


La irradiación global horizontal, que es la suma de las componentes directa y difusa, es el
parámetro más importante para la evaluación del potencial de la energía solar en una región en
particular. Esta magnitud de radiación instantánea está expresada en unidades de potencia
(unidades de energía por unidad de tiempo, medida en joule por segundo) por unidad de
superficie y es medida en vatios por metro cuadrado (W/m2). Las cantidades de radiación
expresadas en términos de irradiancia son generalmente integradas en el tiempo

como
y las unidades utilizadas son el kWh/m2 (si es integrada en la hora); kWh/m2 por día (si es
integrada en el día) ó por año (si es integrada en el año.

DISTRIBUCIÓN GLOBAL DE LA RADIACIÓN SOLAR


No todos los puntos de la superficie terrestre reciben la misma cantidad de radiación solar. La
posición relativa de la Tierra respecto al Sol y el movimiento de esta alrededor del astro
condicionan, por ejemplo, que en el ecuador se reciba más energía que en los polos y que en
verano llegue más energía que en invierno.
La Figura 1, muestra la irradiación global horizontal media recibida en superficie, expresada en
kWh/m2 por año, la cual oscila desde un máximo de entre 2500 y 2600 kWh/m2 por año (entre
6,8 y 7,2 kWh/m2 por día) en las regiones despejadas de nubosidad del Sahara, Arabia y el
desierto de Atacama, hasta un mínimo de 480 kWh/m2 por año (1,3 kWh/m2 por día) en las
islas brumosas del Ártico. La media global está alrededor de los 4,0 kWh/m2 por día.
Figura 1. Irradiación global media incidente sobre una superficie horizontal recibida durante el año (kWh/m 2 por año).
(Fuente: Green Rhino Energy)

Los valores máximos se concentran en las zonas entre los 15º y 30º de latitud, debido a que
los rayos solares llegan a la superficie terrestre en forma más perpendicular sobre esas
latitudes, principalmente, en las épocas de verano de cada hemisferio. En la noche polar de
cada hemisferio, la radiación solar que llega a las zonas polares es cercana a cero. En el día
polar, la radiación solar en los polos es equivalente a la radiación solar de latitudes medias del
hemisferio opuesto al día polar, pero las temperaturas no son equivalentes, ya que en días
polares las temperaturas son siempre cercanas o menores a 0°C.
La Figura 2 registra la irradiación global horizontal media recibida en superficie, expresada en
kWh/m2 por día para Latinoamérica, oscilando entre los valores más altos de radiación a nivel
del suelo de 7,0 a 7,2 kWh/m2 por día (entre 2555 y 2600 kWh/m2 por año) en el desierto de
Atacama, hasta mínimos entre 2,0 y 2,5 kWh/m2 por día (entre 730 y 915 kWh/m2 por año) al
sur del continente.
Figura 2. Irradiación global media anual incidente sobre una superficie horizontal en Latinoamérica (kWh/m 2 por día).
(Fuente: National Renewable Energy Laboratory) Periodo 1999 – 2011.

De acuerdo con esta figura, en Colombia los valores de irradiación global horizontal media
recibida en superficie oscilan, desde un máximo de entre 5,5 y 6,0 kWh/m2 por día (entre 2000
y 2200 kWh/m2 por año) en el norte de la región Caribe, hasta mínimos de entre 3,5 y 4,0
kWh/m2 por día (entre 1280 y 1460 kWh/m2 por año), en sectores de la región Pacífica. El
mapa de la Figura 2 fue estimado a partir de un modelo que usa como entrada, datos
derivados de observaciones satelitales y de superficie relacionadas con cubrimiento de nubes,
profundidad óptica de aerosoles, vapor de agua precipitable, albedo, presión atmosférica y la
columna de ozono.
A continuación, se presenta el análisis de los mapas de irradiación global horizontal media en
Colombia, resultante de observaciones en superficie y de los resultados de la modelación de
brillo solar a radiación global. Los mapas se realizaron con base en los promedios mensuales
de la irradiación global horizontal de 240 estaciones, complementadas con los resultados de la
modelación de cerca de 340 sensores de brillo solar, de los 501 escogidos para aplicarles el
modelo que convierte los datos de brillo solar a irradiación global. Los 161 sensores de brillo
solar restantes se descartaron debido a que en su municipio o ciudad había alguno de los 240
sensores de radiación global seleccionados.

DISTRIBUCIÓN ESPACIAL Y TEMPORAL DE LA RADIACIÓN SOLAR EN COLOMBIA


El conocimiento de la distribución espacial y temporal del potencial energético solar, es
importante para la identificación de regiones estratégicas, en donde es más adecuada la
utilización de la energía solar para la solución de necesidades energéticas y de otras
aplicaciones.
a) Análisis promedio anual:
En la Figura 3 se presenta el promedio anual multianual de la irradiación global recibida en
superficie sobre el territorio colombiano, junto con los histogramas para las principales
ciudades del país. El valor de la energía corresponde al valor agregado de los kWh que en
promedio inciden durante el día sobre un metro cuadrado, expresado en kWh/m2 por día. Es
una distribución espacial más detallada y real que la mostrada en el comportamiento de la
irradiación global horizontal en el mundo y en Latinoamérica. Se destacan los promedios más
altos en amplios sectores de la región Caribe, la Orinoquia y los valles interandinos, mientras
que los menores se dan en amplios sectores de la región Pacífica, el occidente de la
Amazonía y en algunos sectores aislados de las tres cordilleras.
Figura 3. Promedio anual multianual de la irradiación global recibida en una superficie horizontal durante el día
(KWh/m2 por día), con histogramas para las principales ciudades del país
(Promedios mensuales en Wh/m2 por día). Fuente (IDEAM).

Colombia, debido a su posición geográfica, es favorecida con una gran disponibilidad del
recurso solar. Las zonas que reciben mayor intensidad de radiación solar global, superiores a
los 4,5 kWh/m2 por día son: las Islas de San Andrés y Providencia, amplios sectores de la
región Caribe, Vichada, Arauca, Casanare, Meta, el norte, sur y oriente de Antioquia, el centro
y norte de Boyacá, el occidente de Cundinamarca, el oriente y centro del Tolima, el norte del
Huila, la zona que se inicia al norte del Cauca, atraviesa el Valle del Cauca de sur a norte y
llega hasta el eje cafetero, así como sectores puntuales del norte de Nariño, del norte de Norte
de Santander y el suroriente de Santander. Los valores más altos (superiores a los 5,5
kWh/m2 por día) se presentan en pequeños sectores del centro y norte de La Guajira.
Las zonas con menor intensidad de radiación solar global en Colombia, con promedios
inferiores a los 3,5 kWh/m2 por día, se presentan en sectores del occidente del Chocó,
occidente de Putumayo, oriente de Cauca, oriente, sur y noroccidente de Nariño y muy
pequeños sectores de Caquetá, Huila, Cundinamarca, Quindío, Boyacá y Santander.
b) Análisis espacio temporal a lo largo del año:
En los mapas de la figura 4 se presenta la distribución de la irradiación global media recibida
en superficie, sobre el territorio colombiano a lo largo del año, expresada en kWh/m2 por día.
Teniendo en cuenta estos mapas y los histogramas de la Figura 3, se destaca lo siguiente:
- Región Caribe: en la mayoría de las estaciones se presenta un comportamiento bimodal, en
el cual, los promedios más altos se dan al inicio, en el mes de febrero y a mediados del año,
en los meses de julio y agosto. Los promedios más bajos se presentan entre abril y mayo y
entre septiembre y noviembre. En San Andrés y Providencia también se muestra un
comportamiento bimodal, pero el primer máximo (que es el mayor) se da entre marzo y mayo
y el otro entre julio y agosto, mientras que los mínimos se dan en junio y entre octubre y
diciembre.
- Región Andina: muestra un comportamiento bimodal, es decir, dos períodos de alta y dos de
baja irradiación global durante el año. Los períodos con los valores más altos tienen lugar, el
primero entre enero y febrero y el segundo en julio y agosto (en algunas estaciones puede
incluir a septiembre). Los meses con los valores más bajos de irradiación ocurren en abril,
mayo, octubre y noviembre. En algunas estaciones de Nariño se presenta un comportamiento
monomodal, con valores más bajos a principios y finales del año y los más altos entre julio y
septiembre, mientras que, en algunas estaciones de Boyacá es opuesto al descrito.
- Región Pacífica: en el centro y sur del Chocó, así como en gran parte de Buenaventura, se
presenta un comportamiento monomodal, con los valores más altos a mediados del año y los
más bajos a principios y finales del año. En el resto de la región el comportamiento es
bimodal, con los promedios más altos entre marzo y mayo y entre agosto y septiembre y los
promedios más bajos en junio, julio, noviembre, diciembre y enero.
- Amazonía: en el sur de la región se presenta un comportamiento monomodal, con valores
altos a mediados del año y bajos a principios y finales del año. En el resto de la región se
presenta un comportamiento contrario al descrito.
- Orinoquía: gran parte de la región muestra un comportamiento monomodal con valores altos
a principios y finales del año y bajos a mediados del año.
En la sección de Seguimiento y servicios climáticos de la radiación global, se presenta la tabla
con los promedios mensuales de la irradiación global acumulada diaria recibida en superficie
en las estaciones automáticas y convencionales del Ideam, expresados en Wh/m2 por día. En
esta sección también se presentan, las tablas con los promedios horarios mensuales de
irradiación global recibida en superficie (expresados en Wh/m2), para las capitales de
departamento y el resto de estaciones automáticas del Ideam en el país.
Para mejorar la interpretación de la tabla con los promedios horarios mensuales en las
capitales de departamento, se generaron cinco rangos, cada uno de 200 Wh/m2, con su
respectivo color, en los que el verde son los promedios horarios más bajos de radiación global
y el amarillo y anaranjado los más altos.
NORMALIZACIÓN Y CALIBRACIÓN DE SENSORES
DE RADIACIÓN
Los Centros Radiométricos Mundiales, Regionales y Nacionales de la OMM, tienen la
responsabilidad de calibrar los instrumentos radiométricos. Además, el Centro Radiométrico
Mundial de Datos está encargado del mantenimiento de la referencia básica, o sea el Grupo
Mundial de Normalización (GMN) de instrumentos, que se utiliza para establecer la Referencia
Radiométrica Mundial (RRM). En el curso de las comparaciones internacionales, que se
organizan cada cinco años, los instrumentos patrón de los centros regionales se comparan
con el GMN, y sus factores de calibración se ajustan a la RRM. Éstos, a su vez, se utilizan
para transferir la RRM periódicamente a los centros nacionales, que calibran los instrumentos
de su red utilizando sus propios instrumentos de referencia.
DEFINICIÓN DE LA REFERENCIA RADIOMÉTRICA MUNDIAL (RRM)
En el pasado, se utilizaron en meteorología diversas referencias o escalas radiométricas, a
saber: la Escala de Ángstrom de 1905, la Escala Smithsoniana de 1913 y la Escala
Pirheliométrica Internacional de 1956 (IPS). Gracias al progreso alcanzado en el ámbito de la
radiometría absoluta, se ha mejorado mucho la exactitud de las mediciones de la radiación.
Los resultados de numerosas comparaciones efectuadas entre 15 pirheliómetros absolutos de
10 tipos diferentes sirvieron de base para definir una RRM. Las antiguas escalas pueden
transformarse en la RRM utilizando los siguientes factores de conversión:

Para verificar los criterios de estabilidad, los instrumentos del GMN se comparan entre sí al
menos una vez al año. Estos instrumentos se encuentran en el Centro Radiométrico Mundial,
en Davos (Suiza).

CÁLCULO DE LOS VALORES DE LA RRM


Para calibrar un instrumento radiométrico se utilizan como referencia las lecturas de uno de
los instrumentos del GMN, o las de otro que se haya calibrado directamente con uno de los
instrumentos del Grupo. En las comparaciones internacionales, el valor representativo de la
RRM se obtiene calculando la media de las mediciones de al menos tres instrumentos del
GMN. Los valores de la RRM se establecen aplicando a las lecturas de cada instrumento del
GMN el factor de corrección que le fue asignado al ser incorporado al Grupo. Para formar
parte de este grupo, un radiómetro debe cumplir los siguientes requisitos:
a) La estabilidad a largo plazo debe ser superior a ±0,2 por ciento del valor medido;
b) La exactitud y la precisión del instrumento deben situarse dentro de los límites de
incertidumbre de la Referencia Radiométrica Mundial (± 0,3 por ciento);
c) El instrumento ha de ser de diseño distinto al de los otros instrumentos del Grupo Mundial
de Normalización.
METODOLOGÍA EN LA CALIBRACIÓN DE RADIÓMETROS
Los radiómetros absolutos se autocalibran, es decir que la radiación que incide sobre el
sensor se reemplaza por una corriente eléctrica que puede medirse con exactitud. Sin
embargo, como la sustitución no puede ser absolutamente perfecta, la desviación con relación
al caso ideal es la que determina el grado de incertidumbre de la medición de la radiación.
No obstante, la mayoría de los sensores empleados para medir la radiación no son absolutos
y deben calibrarse con un instrumento absoluto. En ese caso, la exactitud del valor medido
depende de los siguientes factores, que deben ser conocidos para un instrumento cuyas
características técnicas estén bien establecidas:

a. La resolución, o sea la variación más pequeña de la magnitud de radiación que pueda


detectar el instrumento;
b. Las desviaciones de la sensibilidad a largo plazo (es decir, la relación entre la señal
eléctrica de salida y la irradiancia aplicada), por ejemplo, la máxima variación posible en
un año;
c. Las variaciones de la sensibilidad debidas a alteraciones de variables ambientales como
la temperatura, la humedad, la presión, el viento, etc.;
d. La no linealidad de la respuesta, es decir las variaciones en la sensibilidad relacionadas
con las variaciones en la irradiancia;
e. La desviación de la respuesta espectral con respecto a un estado inicial, por ejemplo, el
ennegrecimiento de la superficie receptora, el efecto de la ventana de abertura, etc.;
f. La desviación de la respuesta direccional con respecto a un valor esperado, es decir,
respuesta cosenoidal y la respuesta azimutal;
g. El tiempo de respuesta del instrumento o del sistema de medición;
h. Las incertidumbres en el equipo auxiliar.

Los instrumentos de medida de radiación de primera y segunda clase (actinógrafos,


pirheliómetros y píranómetros) se calibran con un patrón secundario, el radiómetro de cavidad
absoluta. Los pirheliómetros de primera y segunda clase se deben calibrar, en teoría, cada
uno o dos años, durante días muy claros y estables, y de preferencia en estaciones ubicadas
a gran altitud.
En la calibración de sensores que miden la radiación directa y global, ya sea pirheliómetros,
piranómetros o actinógrafos, se utiliza como referencia un pirheliómetro de Cavidad Absoluta
de primer orden de precisión (ver Figura 6 Caracteristicas de la Radiacion Solar), con
certificación del Centro Mundial de Referencia de Radiación Solar (WRR) de Davos Suiza y
siguiendo las normas ISO. El país cuenta con dos pirheliómetros de este tipo, uno pertenece
al IDEAM y el otro pertenece a la Fundación Universitaria Los Libertadores.
En agosto del 2013, se realizó en Cartagena la segunda jornada de calibración de
piranómetros (ver Figura 1), evento que fue organizado por el IDEAM y la Fundación
Universitaria Los Libertadores, gracias al apoyo económico de la UPME y contó con la
participación de 25 técnicos de diferentes entidades que miden la radiación global en el país,
como: Cenicaña, Cenicafé, CAR, Universidad Distrital, Universidad de Córdoba, Universidad
del Tolima, la Fundación Universitaria Los Libertadores y el IDEAM. En este taller se
calibraron algunos piranómetros del IDEAM, estos han servido como subpatrones para calibrar
en terreno, los sensores de radiación global que el IDEAM ha instalado en su red de
estaciones meteorológicas automáticas satelitales (EMAS).
Figura 1. Segunda jornada de calibración de piranómetros en Cartagena. (Fuente: IDEAM).

Calibración de piranómetros
La calibración de un piranómetro consiste en determinar un factor K de calibración, que
correlacione los datos de radiación solar que mide con los datos de la referencia mundial. El
método de calibración se ajustó a las normas establecidas por la Organización Meteorológica
Mundial (OMM) y puede llevarse a cabo de la siguiente forma:
- Por comparación con un pirheliómetro patrón (que mide solo la radiación directa) y el
piranómetro que tiene un disco oscurecedor movible, de tal forma que el pirheliómetro patrón
determina el haz solar directo y el piranómetro la radiación global y difusa en forma alternada,
para después determinar la fracción directa.
- Por comparación con un piranómetro subpatrón que previamente haya sido calibrado con el
pirheliómetro patrón.
En los dos casos los piranómetros deben ser calibrados en la posición normal de uso.
A. Calibración de Piranómetros utilizando un Pirheliómetro Patrón
El método de calibración de un Piranómetro utilizando un pirheliómetro como instrumento
patrón (el cual solo mide la radiación solar directa que llega sobre una superficie normal al
rayo solar), se basa en determinar la radiación solar que llega de forma perpendicular sobre el
piranómetro y que se llama componente vertical de la radiación solar directa, cuyo valor es
calculado por la expresión matemática Insenh, siendo In el valor de la radiación directa
y senh corresponde a la altura del Sol sobre el horizonte al momento de la medida.
La radiación solar global (RG) es determinada por la igualdad:
RG = Insenh + Rd
Rd es la radiación que llega a la superficie terrestre después que ha sido difundida por la
atmósfera en todas las direcciones y se denomina radiación difusa. Por lo tanto, para calibrar
un piranómetro por este método, se realizan tres tipos de medidas: una para medir la radiación
directa con el pirheliómetro y dos medidas consecutivas con el piranómetro cada 90 segundos,
la primera con el piranómetro completamente libre de sombras y la segunda con un disco de
sombra lo suficientemente pequeño que apenas sombree el tamaño del sensor del
piranómetro y que va a corresponder a la radiación difusa, tal como se muestra en la Figura 2.
Figura 2. a) Piranómetro destapado (mide radiación global) y b) tapado (mide radiación difusa). (Fuente:
Fundación Universitaria Los Libertadores).

En la Figura 3 se presenta la geometría de los rayos solares como llegan a los instrumentos
de medida: la radiación directa In que llega al pirheliómetro y la componente vertical de la
radiación directa que llega al piranómetro Insenh, sobre una superficie horizontal del horizonte
geográfico del sitio de medida.

Figura 3. Geometría de los rayos solares. (Fuente: Fundación Universitaria Los Libertadores).

Las unidades eléctricas comúnmente usadas cuando se trata de radiómetros son los voltios
(V), milivoltios (mV) o microvoltios (µV) y las unidades de irradiancia que por sugerencia de la
OMM se vienen empleando desde 1980, son los Watts por metro cuadrado (W/m²).
Después de realizar las tres mediciones, al valor en mV del piranómetro destapado, se le resta
el valor medido del piranómetro sombreado; de esta forma la componente directa que recibe el
piranómetro queda expresada como ¿mV. Finalmente se correlacionan los pares de
valores Insenh con ¿mV, ajustando la recta que pase por el origen de tal forma que el valor de
la pendiente es el "Factor o Constante de Calibración". La correlación de la Figura
4 corresponde a un piranómetro calibrado en el laboratorio radiométrico de la Fundación
Universitaria Los Libertadores y que ha quedado como uno de los subpatrones para calibrar
los piranómetros de la red del IDEAM donde están instalados

Figura 4. Gráfica de correlacionan de los valores de Insenh contra ¿mV. (Fuente: Fundación Universitaria Los
Libertadores).

Con la constante K (pendiente de la recta) se establece la siguiente igualdad matemática para


calcular la radiación solar RG instantánea en W/m², en función de los mV medidos por el
piranómetro, así:
RG (W/m²) = K * mV
Donde K es la pendiente (en este ejemplo K es igual a 112,25 y mV son los milivoltios que el
piranómetro mide en ese instante o momento en particular).
B. Calibración de Piranómetros en terreno utilizando un Piranómetro subpatrón
Un piranómetro que haya sido calibrado previamente con un pirheliómetro de Cavidad
Absoluta, se denomina piranómetro subpatrón o patrón secundario y puede ser utilizado en la
calibración de los piranómetros instalados en las estaciones de campo. Este método es el
recomendado por la OMM para calibraciones en terreno, para evitar desmontar los
instrumentos de sus estaciones y trasladarlos a los centros nacionales de calibración y de esta
forma no se interrumpen las series de medidas que se están realizando.
En la calibración de los piranómetros de las estaciones de campo de la red del Ideam se
procede de la siguiente forma:
1) En el laboratorio de Radiometría Solar de la Fundación Universitaria Los Libertadores, se
calibró un Piranómetro Eppley espectral de precisión PSP con un pirheliómetro de cavidad
absoluta PMO6 adquirido por la universidad al Centro Mundial de Radiación Solar de Davos
Suiza en el año 2012 (el cual se volvió a enviar a dicho centro en el 2017 para su calibración).
2) El piranómetro calibrado queda como subpatrón, para ser desplazado a las estaciones de
campo y calibrar en terreno el piranómetro allí instalado, en sus condiciones ambientales de
funcionamiento.
3) Para el proceso de calibración se realizan medidas simultáneas de las potencias (en W/m²)
entre el patrón y la lectura de la pantalla del logosens de la estación correspondiente. Después
de un buen número de observaciones simultáneas, se grafican y se efectúa el ajuste lineal por
el método de los mínimos cuadrados. La Figura 5 muestra la correlación entre las medidas
simultáneas de una calibración realizadas en la estación del aeropuerto de Yopal en el año
2014.

Figura 5. Gráfica de correlación entre la irradiancia del sensor de referencia y la del logosens de la estación
del aeropuerto de Yopal en el año 2014. (Fuente: Fundación Universitaria Los Libertadores).

Calibración de Actinógrafos utilizando un Piranómetro subpatrón


A los Actinógrafos se les determina un factor K de calibración, para convertir las unidades de
medida, que son centímetros cuadrados (cm²), correspondientes al área bajo la curva de las
gráficas que se generan diariamente a Wh/m2 por día.
La radiación solar global diaria (Q) se calcula determinando el área (A) registrada por el
actinógrafo, que queda comprendida entre la curva obtenida durante el día y la línea de base
determinada por la recta obtenida durante la noche (ver Figura 6). El área puede estimarse
utilizando un planímetro o cualquier otro método que permita su correcta medición.
Figura 6. Gráfica de actinógrafo. Arriba gráfica del actinógrafo de la estación Nazareth en La Guajira para el
21 de julio de 1992. Abajo, área bajo la curva (Fuente: IDEAM).

Como la magnitud de la radiación incidente es proporcional al área bajo la curva, se tiene que:
Q=KxA
Donde K es la constante del actinógrafo.
Para determinar esta constante de calibración (K), se efectúan observaciones diarias entre el
Actinógrafo a calibrar y un piranómetro calibrado como subpatrón.
Una vez obtenido un número suficientemente grande de observaciones simultáneas, se
correlacionan los pares de valores Q obtenido del piranómetro patrón y A de la gráfica, para
determinar la constante K.

ANEXO
NOMENCLATURA DE LAS MAGNITUDES RADIOMÉTRICAS Y FOTOMÉTRICAS
INSTRUMENTOS METEOROLÓGICOS PARA MEDIR LA RADIACIÓN
Mapa de Palmira con coordenadas

Latitud y longitud de Colombia


Las coordenadas geográficas suelen presentarse en varios sistemas o
formatos. La siguiente tabla muestra la equivalencia entre los sistemas
más utilizados:
Sistema Latitud Longitud
Estándar decimal simple 3.53944 -76.30361
Grados decimales (GD) 3.5394° N 76.3036° O
Grados y Minutos Decimales (GMD) 3°32.366' N 76°18.217' O
Grados, Minutos y Segundos (GMS) 3°32'22'' N 76°18'13'' O
Ciudades en la misma latitud de Palmira
Ciudad Coordenadas
Cali, Colombia 3.43722, -76.5225
Medan, Indonesia 3.58333, 98.66667
Buenaventura, Colombia 3.8801, -77.03116
Kampung Baru Subang, Malasia 3.15, 101.53333
Kuala Lumpur, Malasia 3.1412, 101.68653

Ciudades en la misma longitud de Palmira

Ciudad Coordenadas
Baltimore, Estados Unidos 39.29038, -76.61219
Kingston, Jamaica 17.99702, -76.79358
Las Tunas, Cuba 20.96167, -76.95111
Popayán, Colombia 2.43823, -76.61316
Bayamo, Cuba 20.37417, -76.64361

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