Radiación Solar
Radiación Solar
La radiación solar es la energía emitida por el Sol, que se propaga en todas las direcciones a
través del espacio mediante ondas electromagnéticas. Esa energía es el motor que determina
la dinámica de los procesos atmosféricos y el clima. La energía procedente del Sol es
radiación electromagnética proporcionada por las reacciones del hidrógeno en el núcleo del
Sol por fusión nuclear y emitida por la superficie solar.
La radiación solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos tales como estimular la
síntesis de vitamina D, que previene el raquitismo y la osteoporosis; favorecer la circulación
sanguínea actuando en el tratamiento de algunas dermatosis y en algunos casos estimulando
la síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico.
El núcleo, contiene un 40% de la masa del Sol, menos del 2% del volumen total, ocupa un
cuarto del radio solar y genera el 90% de su energía, en un proceso de fusión termonuclear en
el cual el hidrógeno se transforma en helio. El hidrógeno contenido en el núcleo del Sol se
encuentra ionizado como protones, los cuales se fusionan formando núcleos atómicos de
helio, liberando energía en el proceso. Su temperatura se estima en 15 millones de grados
Kelvin (°K) y su densidad de 150 gm/cm3.
La zona radiativa, circunda al núcleo; contiene un gas tan denso, que los fotones o radiación
electromagnética provenientes del núcleo duran cientos de miles de años atravesando esta
zona para poder llegar a la superficie del Sol. La energía generada en el núcleo se difunde a
través de la zona radiativa por absorción y emisión atómica. Las temperaturas en esta región
alcanzan los 130000 °K. Esta zona está localizada a una distancia entre 160000 km y 485000
km del centro solar.
Zona convectiva, es una región con mucha agitación donde circula el plasma y los gases
ascienden muy calientes, se enfrían y descienden. Esta circulación es el principal mecanismo
de transferencia de energía a la superficie solar. Estos procesos convectivos son observados
en la superficie del Sol como pequeños gránulos y supergránulos en forma de celdas de 3000
km de radio (Ver figura 3).
Figura 3. Apartir del Telescopio Solar Óptico, a bordo de la nave japonesa Hinode, se muestra en detalle la granulación
solar (celdas convectivas) y en los puntos brillantes entre los gránulos se concentran los campos magnéticos. (Fuente:
NASA).
La Fotosfera, es la superficie visible del Sol; rodea la zona convectiva; posee un espesor de
aproximadamente 300 Km, es gaseosa y de baja densidad (10-8 g/cm3). Sus gases están
fuertemente ionizados y con la capacidad de absorber y emitir radiación. La mayor parte de la
radiación solar que nos llega proviene de esta capa, su temperatura es cercana a los 5800 °K.
En esta zona se observan áreas oscuras llamadas manchas solares las cuales son las partes
más frías de la superficie con temperaturas de 3800 °K. Su tamaño es similar al de un planeta;
allí se presentan intensos rizos magnéticos. En esta región también se presentan las
llamaradas o erupciones solares, que son las explosiones más poderosas del sistema solar.
Estas poseen un poder explosivo que equivale a cien millones de bombas de hidrógeno y
destruyen todo lo que se encuentre cerca de ellas, sin dejar intacto un sólo átomo (ver figuras
4 y 5).
Figura 4. Una llamarada registrada por la nave espacial Hinode, de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón
(JAXA). En la figura de la derecha se presenta una de las llamaradas solares más intensas de los últimos 30 años,
captada el 5 de diciembre de 2006 por la Cámara para Imágenes Solares de Rayos-X (Solar X-Ray Imager), ubicada en
el satélite GOES-13 de la NOAA
Finalmente tenemos:
Las eyecciones de masa coronal (CMEs, por su sigla en idioma inglés) del Sol, son nubes
de plasma hechas de radiación y viento solar que se desprende del Sol en el periodo de
máxima actividad solar, que ocurre cada 11 años (ver figura 7). Esta onda (o nube) es muy
peligrosa ya que, si llega a la Tierra y su campo magnético está orientado al sur, puede dañar
los circuitos eléctricos, los transformadores y los sistemas de comunicación, además de
reducir el campo magnético de la Tierra por un período. Cuando esto ocurre, se dice que hay
una tormenta solar. Sin embargo, si está orientado al norte, rebotará inofensivamente en la
magnetosfera.
Figura 7. Eyección de masa coronal (CME), observada por la nave STEREO de la NASA el 12 de diciembre de 2008.
(Fuente: NASA)
emite energía que se propaga por el espacio a la velocidad de la luz y recorriendo la distancia
media Sol-Tierra en 8 minutos 18 segundos; esta notable lentitud del flujo de energía es de
gran importancia para la vida en el planeta Tierra, pues asegura un suministro estable de
energía, minimizando cualquier variación que pudiera ocurrir en el centro solar. La energía
solar que ingresa a la Tierra representa su principal fuente energética; el Sol proporciona el
99,7% de la energía usada para todos los procesos naturales. El Sol es muy estable, gracias a
ello la temperatura en la Tierra es relativamente constante, condición que permanecerá
inalterable por mucho tiempo respecto a la escala de la vida humana. Por esta razón se
considera que su radiación es una fuente inagotable de energía.
[1] El “cuerpo negro” se define como un objeto ideal que absorbe toda la radiación que llega a su superficie (absorbedor perfecto).
La energía solar se crea en el interior del Sol, donde la temperatura llega a los 15 millones °K,
con una presión altísima, que provoca reacciones nucleares. Se liberan protones (núcleos de
hidrógeno), que se funden en grupos de cuatro protones para formar partículas alfa (núcleos
de helio). Cada partícula alfa pesa menos que los cuatro protones juntos. La diferencia se
expulsa hacia la superficie del Sol en forma de energía. En este proceso, cada segundo, una
masa aproximada de 4,4 millones de toneladas irradia 3,96x1023 kilovatios. Un gramo de
materia solar libera tanta energía como la combustión de 2,5 millones de litros de gasolina. La
radiación electromagnética proveniente del Sol se propaga radialmente en el espacio vacío y
su intensidad disminuye con el cuadrado de la distancia. Debido a que la densidad de partícu-
las en el espacio es muy pequeña (10-8 Kg/m3), la radiación solar prácticamente no interactúa
con la materia en su recorrido hasta la capa exterior de la Tierra.
La energía transmitida por las ondas electromagnéticas no fluye en forma continua sino en
forma de pequeños paquetes de energía. A estos conjuntos discretos de energía se les
denominan fotones. La cantidad de energía de los fotones es menor o mayor según la
longitud de la onda electromagnética. La energía de los fotones de las ondas largas,
como las de radio y televisión es muy pequeña. En cambio, la energía de los fotones de
las ondas muy cortas, como los rayos X es grande.
En la parte superior de la atmósfera terrestre, sobre una superficie perpendicular a la
radiación, se presenta una potencia promedio de 1367 w/m2, cantidad denominada Constante
Solar.
CICLO SOLAR
La energía producida por el Sol no se emite uniformemente a través de su superficie, sino que
sufre variaciones, con épocas de emisión máxima y otras de mínima, con un período
aproximado de 11 años. Este período se conoce como el Ciclo Solar y se determina por el
número de manchas solares. La luminosidad de nuestro Sol varía apenas un 0,1% a lo largo
de su ciclo solar. Sin embargo, estas aparentemente diminutas variaciones pueden tener un
efecto significativo sobre el clima de la Tierra.
En la fotosfera (capa exterior del Sol que se ve), se forman las manchas solares (Ver figura 8),
que son regiones de la superficie solar representadas por zonas oscuras, frías,
extremadamente magnetizadas y efímeras, cuyo diámetro puede superar los 130000 Km. Las
temperaturas en los centros oscuros de las manchas solares caen a unos 3700 °K (en
comparación con los 5700 K que hay en la fotosfera circundante). Una mancha solar sólo dura
unos pocos días o semanas antes de desaparecer y tan pronto como una de ellas
desaparece, otra emerge y toma su lugar.
En las manchas solares las líneas de los potentes campos magnéticos del Sol (miles de veces
más fuertes que el campo magnético de la Tierra), emergen de la fotosfera y forman extensos
bucles magnéticos locales. Estas erupciones se deben a que la parte ecuatorial de la
superficie solar gira más rápido que en las otras latitudes. Los potentes campos magnéticos
presentes en las manchas inhiben el flujo local de calor procedente de las capas inferiores, de
forma que son unos 1500 °K más frías (Smoluchowski, 1986) y por tanto más oscuras que el
resto de la superficie visible.
Figura 9. Este fue el grupo de manchas solares más grande del ciclo solar número 23 tal como se movió con la rotación
del Sol. (Fuente: NASA). A la izquierda, la imagen tomada por el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, en idioma
inglés), el 27 de septiembre de 2008, muestra un disco solar completamente limpio de manchas solares.
Los extremos del ciclo son el mínimo solar y el máximo solar. El ciclo solar no es exactamente
de 11 años. Su longitud, medida desde el mínimo hasta el máximo, varía: el más corto puede
ser de 9 años, y el más largo de 14. El período promedio de un ciclo solar es de 131 meses,
con una desviación estándar de 14 meses. En el máximo, el Sol se encuentra salpicado con
manchas, intensas ráfagas, llamaradas y arroja miles de millones de toneladas de nubes y gas
electrificado hacia la Tierra. Es un buen momento para observar las auroras (en Florida es
posible verlas). La actividad magnética que acompaña a las manchas solares puede producir
cambios dramáticos en los niveles de emisiones ultravioleta y de rayos X. Fluctuaciones en la
potencia eléctrica, satélites inutilizados, defectos en el funcionamiento de los dispositivos de
los GPS, son ejemplos de lo que puede pasar durante el máximo de actividad solar. Los
máximos solares pueden ser intensos como el de 1958, o apenas detectables como el de
1805 (Ver figura 10a).
El mínimo solar es diferente. Las manchas solares son pocas, a veces, pueden pasar días o
semanas sin una mancha. Las llamaradas solares disminuyen.
Cuando desaparecen las manchas solares, se produce un rompimiento de las líneas
magnéticas que generan el desprendimiento local y explosivo de enormes cantidades de
energía que transporta calor y gases de hidrogeno, eléctricamente cargados y luminosos.
El mínimo más largo del que se tenga registro, el Mínimo de Maunder (1645-1715, ver figura
10c), duró un increíble período de 70 años. Raramente se observaron manchas solares y el
ciclo solar parecía haberse roto por completo. El período de calma coincidió con una Pequeña
Edad de Hielo, una serie de inviernos extraordinariamente fuertes en el hemisferio norte de la
Tierra. Muchos investigadores están convencidos de que esa baja actividad solar,
conjuntamente con un aumento de la actividad volcánica y posibles cambios en patrones de
corrientes oceánicas, desempeñaron un papel en el enfriamiento del siglo XVII. Por razones
que nadie entiende, el ciclo de manchas solares revivió en los inicios del siglo XVIII y ha
continuado desde entonces con el familiar período de 11 años. Debido a que los físicos
solares no comprenden qué es lo que disparó el Mínimo de Maunder o exactamente cómo
influyó sobre el clima de la Tierra, siempre están buscando indicios de que podría estar
sucediendo otra vez.
Desde que los investigadores comenzaron a numerar los ciclos solares (ver figura 10a), a
mediados del siglo XVIII, específicamente desde 1755, han ocurrido 24 de ellos. Durante este
tiempo, la depresión en la actividad solar más grande, tuvo lugar a principios del siglo XIX y se
ha denominado el mínimo de Dalton.
El número de manchas solares es el mejor indicador conocido de la actividad solar y sirve
para predecir, con años de anticipación, cuando aparecerán los próximos picos y valles. El
máximo del ciclo solar 23 ocurrió entre los años 2000 y 2003 (ver figuras 10 y 11) con muchas
furiosas tormentas solares y el cual duró 142 meses (dentro de la primera desviación
estándar), para nada anormal. Ese ciclo decayó, como se esperaba, hasta llegar a la quietud a
finales del año 2007, la cual persistió sobre parte del 2009. Es de anotar que este mínimo
solar particularmente fue más largo de lo usual. El último máximo solar, el del ciclo 24, se
presentó entre el 2012 y el 2015 y tuvo menor intensidad que su predecesor.
Figura 11. Imágenes del Sol año a año del ciclo solar número 23 (arriba) y del periodo de 22 años donde se incluyen los
ciclos 23 y 24 en canales de luz ultravioleta lejana (171Å y 284Å). (Fuente: ESA/NASA/SOHO).
Actualmente el Sol se estudia desde satélites, como el Observatorio Heliosférico y Solar (Solar
and Heliospheric Observatory – SOHO, por su sigla en inglés), dotados de instrumentos que
permiten apreciar aspectos que, hasta ahora, no se habían podido estudiar. Otro es el
Observatorio de Dinámica Solar de la NASA (Solar Dynamics Observatory o SDO), que logró
enviar imágenes con mayor definición.
Después fueron puestos en órbita dos satélites de última generación llamados Stereo A y
Stereo B (Solar Terrestrial Relationship Observatory. A se refiere a ahead (adelante) y B a
behind (detrás)). Gracias a ellos hoy se pueden observar las dos caras del Sol al mismo
tiempo y generar imágenes en tercera dimensión.
Además de la observación con telescopios convencionales, se utilizan: el coronógrafo, que
analiza la corona solar; el telescopio ultravioleta extremo, capaz de detectar el campo
magnético, y los radiotelescopios, que detectan diversos tipos de radiación que resultan
imperceptibles para el ojo humano.
En la parte inferior de la figura 11, se muestra una animación con la imagen más
representativa, de cada uno de los años en que la misión SOHO ha estado en servicio, desde
su puesta en operación hasta el año 2017 e incluye los ciclos solares 23 y 24.
El telescopio SOHO fue lanzado por la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboración con
la norteamericana (NASA) el 2 de diciembre de 1995, para permanecer a 1,5 millones de
kilómetros de la Tierra, en la dirección del Sol, y hacerle el seguimiento desde allí a la
actividad del Sol de manera ininterrumpida. Aunque la misión se previó inicialmente para dos
años, la sonda ha resultado ser sumamente robusta. Tras más de 24 años, todavía continúa
enviando datos que son de gran importancia para vigilar los efectos de las tormentas solares
sobre nuestro planeta, lo que se ha dado en llamar la meteorología espacial. Durante su
funcionamiento, el telescopio solar SOHO ha completado la observación de los dos ciclos de
manchas solares (el 23 y 24) que forman un ciclo magnético completo. Estos datos nos
ofrecen una visión muy completa de la actividad del Sol, lo que es importante para mejorar
nuestra capacidad de previsión de las tormentas solares.
La relación entre el clima y la actividad solar es fuerte y la variabilidad solar es tomada como
la principal y única fuente natural de la variabilidad del clima de la Tierra (Charvatova et al,
1995). Se han efectuado relaciones entre el ciclo de once años de las manchas solares con el
clima y parece existir una respuesta en el comportamiento de algunos parámetros
climáticos, como la cantidad de ozono estratosférico y la temperatura de la Tierra y su
atmósfera. Algunas medidas y modelos indican que el ciclo solar es responsable de la
variación máxima de la temperatura estratosférica, aproximadamente entre 2 y 3 °K en la
estratopausa, y de una variación del orden del 5% del ozono en la alta estratosfera, a 43 km
de altitud o cercanos a los 2 hPa. (Chandra et al., 1994).
Los estudios efectuados por el IDEAM, han revelado que el estado fotoquímico de la
estratósfera superior experimenta un aumento en la concentración de ozono, entre el 2% y
5%, con respecto al valor medio anual, durante el máximo del ciclo solar, como lo muestra la
figura 12, donde se presentan las anomalías del ozono y de las manchas solares para el
periodo 1979-1999, que incluye dos ciclos solares. En las fases que corresponden al
decaimiento de las manchas solares se presenta una situación inversa con respecto al
comportamiento del ozono.
Figura 12. Variación interanual de la columna de ozono en las principales regiones de Colombia, obtenidas a partir de
las mediciones satelitales con Espectrómetro Cartográfico Total de Ozono (/TOMS NASA) y anomalías de la temperatura
superficial del mar en el Océano Pacífico para el periodo 1979-1999. (Fuente: IDEAM).
El 4 de enero de 2008, una mancha solar con polaridad invertida apareció en el disco del Sol
(Ver figura 14), lo cual daba el inicio oficial del ciclo solar número 24 según el Centro Marshall
para Vuelos Espaciales. Esta cumplía con los criterios de elevada latitud y polaridad invertida.
Fue de alta latitud (30 grados Norte) y magnéticamente invertida. La NOAA (Administración
Nacional Oceánica y Atmosférica de [Link].) nombró a la mancha como AR10981, o "mancha
solar 981", para abreviar.
Figura 14. Imágenes de la primera mancha solar del ciclo solar número 24, obtenidas por SOHO de la NASA/ESA.
La mancha solar 981 fue pequeña (apenas tan ancha como el planeta Tierra, lo que en
términos de la escala del Sol es realmente pequeño) y ya desapareció. Pero su aparición, de
tres días de duración, entre el 4 y el 6 de enero, fue suficiente para convencer a la mayoría de
los físicos solares de que el ciclo solar número 24 había comenzado. Desde entonces, se ha
venido incrementando la actividad solar. Durante el año 2011, las manchas solares han
progresado y han estado repletas de actividad. El 15 de febrero y el 9 de marzo, satélites en
órbita alrededor de la Tierra detectaron un par de llamaradas solares de "tipo X" (el más
poderoso tipo de llamaradas de rayos X). La última de tales erupciones había ocurrido en
diciembre de 2006.
Otra erupción, la cual tuvo lugar el 7 de marzo, lanzó una nube de plasma de mil millones de
toneladas hacia afuera del Sol a una velocidad de 2200 kilómetros por segundo (5 millones de
millas por hora). La veloz nube expansiva no se movía en la dirección en la cual se encontraba
la Tierra, sin embargo, provocó un impacto detectable en el campo magnético de nuestro
planeta. El impacto indirecto, ocurrido el 10 de marzo, fue suficiente como para provocar que
las auroras boreales se esparcieran por la frontera canadiense hasta el interior de algunos
estados de Estados Unidos como: Wisconsin, Minnesota y Michigan.
Aunque este ciclo solar comenzó oficialmente el 4 de enero de 2008, presentó una actividad
mínima hasta comienzos de 2010, presentando un retraso de 15 meses. Se prevé que este
ciclo alcance el mínimo solar, el período en el que el Sol está menos activo, a finales de 2019
o en el 2020. Su máximo solar se presentó entre el 2012 y el 2015 y tuvo menor intensidad
que su predecesor.
Según Europa Press, el ciclo solar 24 alcanzó el pico de su máximo, el período en que el sol
está más activo, en abril de 2014, con un promedio máximo de 82 manchas solares. El
hemisferio norte del Sol lideró el ciclo de manchas solares, alcanzando un máximo de dos
años por delante del pico de manchas solares del hemisferio sur.
Predicción del ciclo solar 25
Los científicos encargados de predecir la actividad del Sol para el próximo ciclo solar (el 25),
dicen que es probable que sea débil, muy parecido al actual.
La actividad solar se intensifica rápidamente después del mínimo solar y de acuerdo a los
últimos ciclos, el máximo solar ha seguido al mínimo solar después de 4 años, por lo que el
próximo máximo (del ciclo 25) se presentaría en el 2024, pero según Europa Press, los
expertos del Solar Cycle 25 Prediction Panel pronostican que el Ciclo Solar 25 podría tener
un inicio lento, pero se anticipa que alcanzará el pico de su máximo solar entre 2023 y 2026, y
un rango de manchas solares de 95 a 130. Esto está muy por debajo del número promedio de
manchas solares, que normalmente oscila entre 140 y 220 manchas solares por ciclo solar. El
panel tiene una gran confianza en que el próximo ciclo debe romper la tendencia al
debilitamiento de la actividad solar observada en los últimos cuatro ciclos.
"Esperamos que el Ciclo solar 25 sea muy similar al Ciclo 24: otro ciclo bastante débil,
precedido por un mínimo largo y profundo", dijo la co-presidenta del panel Lisa Upton, física
solar de Space Systems Research Corp. " La expectativa de que el Ciclo 25 será comparable
en tamaño al Ciclo 24 significa que la disminución constante de la amplitud del ciclo solar,
observada en los ciclos 21-24, ha llegado a su fin y que no hay indicios de que actualmente
nos estamos acercando a un mínimo tipo-Maunder en actividad solar".
A pesar de que el ciclo solar 25 será débil, éste podría tener un impacto significativo sobre las
telecomunicaciones, el tráfico aéreo, las redes eléctricas y los sistemas de posicionamiento
global y las auroras boreales.
Para el Ciclo Solar 25, el panel espera por primera vez predecir la presencia, amplitud y
sincronización de cualquier diferencia entre los hemisferios norte y sur en el Sol, conocida
como Asimetría Hemisférica. El panel también analizará la posibilidad de proporcionar un
pronóstico de probabilidad de llamaradas solares.
A finales del año pasado (9 de diciembre de 2019), el panel (copresidido por la NASA y la
NOAA) lanzó su último pronóstico para el Ciclo Solar 25. El consenso de pronóstico es el
siguiente: un pico en julio de 2025 (+/- 8 meses), con un número de manchas solares
suavizado de 115 (ver figura 15). El panel acordó que el Ciclo 25 será de intensidad media y
similar al Ciclo 24.
Figura 15. Pronóstico del Ciclo Solar No. 25, emitido por los expertos del Solar Cycle 25 Prediction Panel, en la página
del Centro de Pronósticos del Clima Espacial de la NASA. (Fuente: [Link]
forecast-update)
Además, el panel coincidió en que el mínimo solar entre los ciclos 24 y 25 ocurrirá en abril de
2020 (+/- 6 meses). Si la predicción del mínimo solar es correcta, esto haría que el Ciclo Solar
24 sea el séptimo más largo registrado (11,4 años).
Un Sol distante significa menos radiación solar para nuestro planeta. Promediado sobre el
globo, la radiación del Sol sobre la Tierra durante el afelio es aproximadamente un 7% menos
intensa de lo que es durante el perihelio.
Cuando se analiza el movimiento de rotación y translación de la Tierra se encuentra que su
eje de rotación, con respecto al plano de translación alrededor del Sol, tiene una inclinación de
aproximadamente 23,45°. Los patrones climáticos de las estaciones se originan
principalmente por la inclinación del eje de rotación. El ángulo formado entre el plano
ecuatorial de la Tierra y la línea Tierra-Sol se denomina declinación solar (d), como se aprecia
en la figura 17. El signo de la declinación es positivo (+) cuando el Sol incide
perpendicularmente sobre algún lugar en el hemisferio norte, y negativo (-) cuando incide
perpendicularmente sobre algún lugar en el hemisferio sur.
Figura 17. Declinación solar. (Fuente: Atlas solar. IDEAM, 2004).
Debido al movimiento de la Tierra alrededor del Sol, el valor de este ángulo varía durante el
año. Su valor varía entre -23,45°, cuando el Sol se encuentra en la parte más baja del
hemisferio sur en el Solsticio (del latín: parada prolongada del Sol) de invierno (22 de
diciembre) y +23,45° cuando se halla en la parte más alta del hemisferio norte, en el Solsticio
de verano (21 de junio), siendo el día más largo del año. Dos veces durante el año toma valor
cero, cuando el Sol pasa sobre el Ecuador terrestre, durante los equinoccios (de otoño el 23
de septiembre, y el de primavera el 21 de marzo). En el equinoccio (del latín: noche igual) la
noche y el día tienen la misma duración en todos los lugares de la Tierra.
E =a/[ 5
{e(b/ T)
- 1}] (1)
Donde, E^ es la cantidad de energía (Wm-2mm-1) emitida a una longitud de onda (mm) por un
cuerpo con una temperatura T (en grados Kelvin), con a y b como constantes. Asumiendo que
el Sol es un cuerpo negro, por diferenciación de la ecuación es posible determinar la longitud
de onda máxima de emisión de radiación procedente del Sol:
= 2897 / T (2)
Esta ecuación es conocida como la Ley de Wien. Para una temperatura de 5800°K
(temperatura de la superficie solar) la longitud máxima de energía del Sol es
aproximadamente 0,5 mm (micrómetro, equivalente a 1x10-6m), tal como se observa en la
figura 1 y 2. Esta longitud de onda corresponde a radiación en la parte del espectro visible.
Los fotones que se mueven a la velocidad de la luz C, son emitidos o absorbidos por la
materia. La longitud de onda de la radiación está relacionada con la energía de los fotones,
por una ecuación desarrollada por Planck:
La región visible (entre 400 nm < < 700 nm) corresponde a la radiación que puede percibir la
sensibilidad del ojo humano e incluye los colores: violeta (0,42 µm ó 420 nm), azul (0,48 µm ),
verde (0,52 µm ), amarillo (0,57 µm ), naranja (0,60 µm ) y rojo (0,70 µm ). La luz de color
violeta es más energética que la luz de color rojo, porque tiene una longitud de onda más
pequeña. La radiación con las longitudes de onda más corta que la correspondiente a la luz de
color violeta es denominada radiación ultravioleta. Los distintos colores de luz tienen en
común el ser radiaciones electromagnéticas que se desplazan con la misma velocidad. Se
diferencian en su frecuencia y longitud de onda. Dos rayos de luz con la misma longitud de
onda tienen la misma frecuencia y el mismo color.
Las hojas y las plantas se ven verdes, porque reflejan energía en longitudes de onda verde del
espectro, con ˜ 0,55 µm. La energía de la luz verde sería:
Como esta cantidad de energía es muy pequeña, se calcula la energía contenida en una mol
(6 x 1023) de fotones, a lo que se le llama un Einstein, símbolo E, es decir 1E º 6 x 1023 fotones
= 1 mol de fotones.
Así, la energía de un mol de fotones de luz verde se expresa como:
El flujo de fotones se puede calcular dividiendo el flujo de energía que llega a la Tierra desde
el Sol por la energía de los fotones:
El flujo de energía promedio del Sol que llega a la Tierra, en un día despejado de verano, es
del orden de 500W/m2, en el espectro visible, por lo tanto, el flujo de fotones de la luz verde es:
De la radiación emitida por el Sol, la región del ultravioleta está entre los 100 y los 400
nanómetros, la del infrarrojo cercano está entre los 700 y los 4000 nanómetros y la visible está
entre los 400 y los 700 nanómetros. A cada región le corresponde una fracción de la energía
total incidente en la parte superior de la atmósfera distribuida así: 7,2% al ultravioleta; 47,2%
al visible y 45,6% al infrarrojo.
LEYES DE RADIACIÓN
Para entender mejor cómo la energía radiante del Sol interactúa con la atmósfera de la tierra y
su superficie, se deben conocer las leyes básicas de radiación, que son las siguientes:
1. Todos los objetos con temperatura mayor a 0°K emiten energía radiante, por ejemplo: el
Sol, la Tierra, la atmósfera, las personas, etc.
2. Los objetos con mayor temperatura radian más energía total por unidad de área que los
objetos más fríos (ver figura 4). Por ejemplo, el Sol con una temperatura media de 5800°K en
su superficie emite aproximadamente 64 millones W/m2, 165000 veces más energía que la
Tierra (la cual emite cerca de 390 W/m2) con una temperatura media en superficie de 288°K=
15ºC, cifra obtenida al utilizar la ley de Stefan-Boltzmann relacionando estas temperaturas
(5800/288) elevadas a la cuarta potencia.
Figura 4 Distribución Espectral de la energía radiada a partir de cuerpos negros a diferentes temperaturas
UNIDADES DE MEDIDA
A. Radiación solar global
La tasa de transferencia de energía por radiación electromagnética es llamada flujo radiante,
el cual tiene unidades de energía por unidad de tiempo y es expresada como:
F = dQ / dt
Esta es medida en joules por segundos (equivalente a vatios que es una unidad de potencia
eléctrica). Por ejemplo, el flujo radiante del Sol es cercano a 3,86 x 1026 vatios. El flujo radiante
el tiempo como y cuya unidad es el kWh/m2 por día (si es integrada en el día) ó
MJ/m2 por día.
Por ejemplo, el piranometro de Bogotá mide la potencia promedio por metro cuadrado cada
minuto (W/m2). Estos valores se llevan a energía (en Wh/m2) al integrarlos en el tiempo (en
este caso en una hora). La mejor manera de satisfacer las necesidades de exactitud es
realizando observaciones cada minuto, incluso cuando los datos que finalmente se registrarán
sean totales integrados para períodos de hasta una hora o más (ej. acumulados diarios). Los
datos sencillos de un minuto pueden ser totales integrados o un flujo medio calculado entre
seis o más muestras.
En la tabla 1 se presentan las conversiones más importantes utilizadas en el campo de la
radiación.
Tabla 1. Conversiones útiles para radiación
Unidad Equivalencia
1 vatio (W) 1Joule/segundo (J/s)
1 Wh 3600 J
1 kWh 3,6 MJ
1 Wh 3,412 Btu
1 Caloría 0,001163 Wh
1 Caloría 4,187 Joule
1 Kcal/s 4,1868 kW
1 Kcal/h 1,163W
1 cal/cm2 11,63 Wh/m2
1cal/cm2 1 langley (ly)
1 langley/min 0,06978 W/cm2 =697,8 W/m2
1 MJ/m2 0,27778 kWh/m2
1 MJ/m2 277,78 Wh/m2
1 MJ/m2 23,88 cal/cm2
1BTU 252 calorías
1BTU 1,05506 KJ
1 Joule 9,48x10-4 BTU
1 Btu/pie2 0,271 cal/cm2
1 cal/(cm2*min) 60,29 MJ/m2 por día
Para otras magnitudes de radiación no existen criterios aprobados oficialmente. Cabe señalar
que, en la práctica generalmente es difícil obtener mediciones de buena calidad y para las
operaciones de rutina sólo pueden lograrse con un equipo moderno, adecuadamente
mantenido y calibrado.
La mejor manera de satisfacer las necesidades de exactitud es realizando observaciones cada
minuto, incluso cuando los datos que finalmente se registrarán sean totales integrados para
períodos de hasta una hora o más. Los datos sencillos de un minuto pueden ser totales
integrados, o un flujo medio calculado entre seis o más muestras.
B. Radiación visible y ultravioleta
Para algunas bandas espectrales, como la visible y la ultravioleta se utilizan las siguientes
unidades, en particular:
Radiación visible o radiación activa en fotosíntesis (PAR, por sus siglas en inglés):
instantánea (µE/cm²seg: donde E = Einsten) y la integrada (µEh/cm²).
Radiación ultravioleta: instantánea (µW/cm²nm) y la integrada (µWh/cm²nm), en cada
longitud de onda medida.
Unidad Equivalencia
1 µW/cm² 0,01 W m-2
1 klux 18 µmol m-2 s-1
1 W m-2 4,6 µmol m-2 s-1
1 klux 4 W m-2
1 µmol m-2 s-1 1 µE m-2 s-1
1 klux 18 µE m-2 s-1
1 W m-2 4,6 µE m-2 s-1
2174 W m-2 1 µE cm-2
C. Brillo solar
La magnitud física de la duración del brillo solar o insolación es el tiempo. La unidad que se
emplea generalmente es la hora. Con fines climatológicos, se utilizan expresiones tales como:
"horas de Sol al día", "horas de Sol efectivo en el día" u "horas de insolación diaria". También
se hace referencia a la duración de la insolación extraterrestre posible (SDo) o a la duración
de la insolación máxima posible (SDmax). Los promedios mensuales de horas de Sol al día se
pueden multiplicar por los días del mes respectivo para obtener el promedio del acumulado de
horas de Sol al mes.
INSTRUMENTOS DE MEDIDA
A. Radiación solar
La radiación solar se mide en forma directa utilizando instrumentos que reciben el nombre de
radiómetros y se puede estimar mediante modelos matemáticos que correlacionan la radiación
con el brillo solar.
Los radiómetros solares como los piranómetros o solarímetros y los pirheliómetros, según sus
características (ver tabla 3), pueden servir para medir la radiación solar incidente global
(directa más difusa), la directa (procedente del rayo solar), la difusa, la neta y el brillo solar.
Los radiómetros se pueden clasificar según diversos criterios: el tipo de variable que se
pretende medir, el campo de visión, la respuesta espectral, el empleo principal a que se
destina, etc.
Tabla 3. Instrumentos meteorológicos para la medida de la radiación
II. Pirheliómetros Secundarios. Son Instrumentos que miden la radiación solar directa, se
calibran por ínter comparación con un Pirheliómetro de cavidad absoluta. Uno de los varios
diseños existentes en el mundo es el pirheliómetro EPPLEY de incidencia normal de la figura
7, que posee un sensor de termopila compensada de bismuto-plata con 15 junturas y un
tiempo de respuesta de aproximadamente 20 s. Este instrumento requiere de un dispositivo
que le permita seguir el movimiento del Sol durante su transito diurno por el cielo. Este
pirheliómetro es muy estable y puede emplearse como patrón secundario para calibrar otros
instrumentos. En Colombia se emplea, aunque no es de uso generalizado ni permanente.
Figura 7. Pirheliómetro Eppley de incidencia normal (montado sobre un seguidor de Sol). (Fuente: IDEAM)
Otro instrumento es el pirheliógrafo, el cual se utiliza para registrar la radiación solar directa
(ver Figura 8). Este instrumento (en forma semejante a como mide el pirheliómetro) registra la
radiación que proviene de un ángulo sólido pequeño y que incide en una superficie plana
normal al eje de este ángulo.
Figura 13. a) Dos de los Espectroradiómetros Biospherical GUV-511 utilizados por el IDEAM. b) Espectroradiómetro Biospherical GUV-2511 utilizado por la Fundación Universitaria Los Libertadores.
CONSTANTE SOLAR
En el tope de la atmósfera, a una distancia promedio de 150 x 106 Km del Sol, el flujo de
energía de onda corta interceptada por una superficie normal a la dirección del Sol en vatios
por metro cuadrado (W/m2) es llamada constante solar. Este valor da una idea de los valores
que se registran en el tope de la atmósfera y de los que finalmente llegan a la superficie de la
tierra durante el día como consecuencia de las “pérdidas” de radiación por fenómenos como la
reflexión, refracción y difracción (procesos de atenuación) durante su trayectoria. Midiendo su
variabilidad en el espacio y en el tiempo sobre el globo se puede definir el forzamiento
radiativo básico del sistema climático.
La irradiancia solar que llega al tope de la atmósfera de la Tierra (Io, también denominada
como irradiación solar total – IST) puede ser calculada al asumir que el flujo solar es
constante, por lo tanto:
Io x 4 Res2 = E(Sol) x 4 Rs2,
donde Res es la distancia media entre la Tierra y el Sol (aprox. 1,5 x 1011 m) y Rs es el radio
solar (aprox. 7 x 108 m).
La irradiancia del Sol (E(Sol)) está dada por:
E(Sol) = dQ / dt / dA
Donde dQ / dt es el flujo radiante del Sol, el cual es cercano a 3,86 x 1026 vatios.
3,86 x 1026
E(Sol) = -------------------- = 6,34 x 107 W/m2
4 (7 x 108)2
Despejando se obtiene:
Io = 6,34 x 107 (7 x 108 / 1,5 x 1011)2 = 1380 W/m2
Según el Centro de Referencia Radiométrica Mundial (World Radiometric Reference - WRR)
del Centro Mundial de Radiación (World Radiation Center - WRC), la constante solar tiene un
valor aproximado de:
Io = 1367 W/m2
= 433,3 Btu/(ft2*h)
= 1,96 cal/(cm2*min)
con una desviación estándar de 1,6 W/m2 y una desviación máxima de + 7 W/m2.
El anterior valor es muy similar al definido por las mediciones tomadas durante la era espacial
y que se muestran en la figura 14, donde se presenta la constante solar medida por satélites
en W/m2 durante el período 1978-2003. En esta figura se observa, que la constante varía con
el tiempo, así como un leve aumento en los mínimos de la misma. También se aprecia el ciclo
solar, en el cual cada 11 años se presenta un máximo en la constante.
Figura 14. Valores de la constante solar medidos por medio de satélites. (Fuente: NASA)
Aunque las variaciones en el flujo de energía de onda corta interceptada por una superficie
normal a la dirección del Sol en W/m2, a lo largo del ciclo solar de 11 años, no ascienden a
más del 0,1% de la producción total del Sol, esa fracción tan diminuta sigue siendo importante.
Incluso las variaciones de corto plazo típicas de 0,1% en la irradiación solar incidente supera a
todas las demás fuentes de energía (como la radiactividad natural en el núcleo de la Tierra)
combinadas.
Es de particular importancia la radiación solar en el ultravioleta extremo (UVE), la cual alcanza
su punto de mayor intensidad durante los años cercanos al máximo solar. Dentro de la
relativamente estrecha banda de las longitudes de onda del UVE, la producción solar varía no
por un minúsculo 0,1%, sino por enormes factores de 10 o más. Esto puede afectar
considerablemente la química y la estructura térmica de la atmósfera superior.
Las mediciones de la irradiación solar total (IST) basadas en satélites, han sido corregidos con
el fin de compensar las diferencias de calibración entre los distintos instrumentos empleados
para medir la IST (ver Figura 15), por lo que es necesario realizar una composición o
superposición de las mediciones para obtener un único valor.
Figura 15. Composición de los valores diarios de la Irradiancia Solar Total medidas por diferentes radiómetros desde el espacio y corregidas. Los valores de los promedios y los mínimos son dados
en la escala original VIRGO y en su nueva escala absoluta.(Fuente: [Link]
Donde:
R= Distancia Tierra-Sol
Io = Constante solar
Ro = Distancia promedio Tierra-Sol (igual a una Unidad Astronómica = 149,46 x 106 Km).
Figura 16. Variación de la radiación solar fuera de la atmósfera terrestre. (Fuente: Atlas solar 2005)
Reflexión (Albedo)
La capacidad de reflexión o fracción de la radiación reflejada por la superficie de la tierra o
cualquier otra superficie se denomina Albedo. El albedo planetario es en promedio de un 30%.
Esta energía se pierde y no interviene en el calentamiento de la atmósfera.
El albedo, relación entre la radiación reflejada y la radiación incidente sobre una superficie
horizontal, se expresa en porcentaje así:
A% = Albedo
R = Flujo de radiación reflejada
H = Flujo total incidente
El albedo es variable de un lugar a otro y de un instante a otro, depende de la cobertura
nubosa, naturaleza de la superficie, inclinación de los rayos solares, partículas en el aire, etc.
La Luna tiene sólo un 12% de albedo, porque no tiene atmósfera y en las noches de luna llena
da un buen brillo.
En la figura 2 se presenta el albedo medio para algunos meses del año obtenidos a partir del
Experimento del Balance de Radiación de la Tierra (ERBE), elaborado por la NASA.
Figura 2. Albedo planetario medio mensual obtenido a partir del Experimento del Balance de Radiación de la
Tierra (ERBE), elaborado por la NASA.
En general, las superficies oscuras y quebradas reflejan menos que las claras y lisas. Al
aumentar la humedad del suelo, este absorbe mayor cantidad de radiación global, lo que
influye en el régimen térmico de las superficies regadas.
El albedo del suelo en general está comprendido entre el 10% y el 30%, el barro húmedo baja
su valor hasta un 5 %, en el caso de arena seca eleva su valor a un 40%. El albedo de los
sembrados y bosques está entre 10 y 25% y la nieve reciente alcanza un valor de 80 a 90%.
El albedo del agua en promedio es menor que el del suelo, esto se debe a que los rayos
solares penetran en el agua más que en la tierra. En el albedo del agua influye el grado de
turbiedad; en el agua sucia el albedo aumenta con respecto al agua limpia.
Tabla 1. Albedo de algunas superficies comunes
En la figura 3 se presenta el albedo medio mensual con cielo despejado para enero y julio a
partir del experimento ERBE de la NASA, observándose una gran relación con los datos
reportados en la tabla anterior, así como la influencia del ciclo anual de la posición del Sol.
Absorción por moléculas de gases y partículas en suspensión
La absorción de energía por un determinado gas tiene lugar cuando la frecuencia de la
radiación electromagnética es similar a la frecuencia vibracional molecular del gas. Cuando un
gas absorbe energía, esta se transforma en movimiento molecular interno que produce un
aumento de temperatura.
La atmósfera es un fluido constituido por diferentes tipos de gases y cada uno de ellos se
comporta de manera diferente, de manera tal, que absorben la energía selectivamente para
diferentes longitudes de onda y en algunos casos son transparentes para ciertos rangos del
espectro. La atmósfera principalmente tiene bajo poder de absorción o es transparente en la
parte visible del espectro, pero tiene un significativo poder de absorción de radiación
ultravioleta o radiación de onda corta procedente del Sol y el principal responsable de este
fenómeno es el ozono, así mismo, la atmósfera tiene buena capacidad para absorber la
radiación infrarroja o de onda larga procedente de la Tierra y los responsables en este caso
son el vapor de agua, el dióxido de carbono y otros gases traza como el metano y el óxido
nitroso.
Los gases que son buenos absorbedores de radiación solar son importantes en el
calentamiento de la atmósfera, por ejemplo, la absorción de radiación solar por el ozono
proporciona la energía que calienta la estratosfera y la mesosfera.
La absorción de radiación infrarroja procedente de la Tierra es importante en el balance
energético de la atmósfera. Esta absorción por los gases traza, calienta la atmósfera,
estimulándolos a emitir radiación de onda más larga. Parte de esta radiación es liberada al
espacio, en niveles muy altos y otra parte es irradiada nuevamente a la Tierra. El efecto neto
de este fenómeno permite que la Tierra almacene mas energía cerca de su superficie que la
cantidad que podría almacenar si la Tierra no tuviera atmósfera, consecuentemente, la
temperatura es del orden de 33°C más alta. Este proceso es conocido como el efecto de
invernadero natural. Sin el efecto invernadero la temperatura promedio en la superficie seria
aproximadamente de 18°C bajo cero y la vida en el planeta sería imposible.
Consecuentemente, los gases en la atmósfera que absorben la radiación infrarroja procedente
de la Tierra o radiación saliente son conocidos como gases de efecto invernadero, entre ellos
se encuentran el dióxido de carbono, vapor de agua, óxido nitroso, metano y ozono. Todos los
gases tienen moléculas cuya frecuencia vibracional se localiza en la parte infrarroja del
espectro.
En la Figura 4, se muestra cómo diversos gases en la atmósfera absorben diferentes
longitudes de onda. Se observa que el nitrógeno es mal absorbedor de radiación solar; por el
contrario, el oxígeno y el ozono son buenos absorbedores de radiación ultravioleta en l< 0,29
µm, mientras que el vapor de agua y el dióxido de carbono son buenos absorbedores en el
infrarrojo. El vapor de agua absorbe aproximadamente cinco veces más radiación terrestre
que todos los otros gases combinados, contribuyendo a elevar la temperatura de la baja
troposfera, lugar donde se desarrolla la vida. En la banda entre 8 y 11 µm se presenta la
“ventana atmosférica”, debido a que, en ese rango de longitud de onda, la atmósfera no
absorbe radiación (especialmente el vapor de agua y el dióxido de carbono), la cual se escapa
al espacio exterior.
Figura 4. Coeficientes de Absorción (en %) por diferentes gases de la atmósfera en función de la longitud de
onda del espectro electromagnético, distinguiéndose los intervalos de radiación ultravioleta, visible e infrarrojo.
Fuente: ([Link])
a. Constante solar.
b. Altura del Sol sobre el horizonte (h).
c. Transparencia atmosférica en presencia de gases absorbentes, nubes y niebla.
Recordando que I es la intensidad de la radiación directa sobre la superficie normal a los rayos
solares, h la altura del Sol, e I´ la componente vertical de la radiación directa sobre una
superficie horizontal, entonces:
La radiación global acumulada diaria es el total de la energía solar en el día y sus valores
típicos están dentro del rango de 1 a 35 MJ/m2 (megajoules por metro cuadrado), equivalentes
a un rango entre 300 y 9800 kWh/m2
BALANCE RADIATIVO
Los métodos de transferir energía en la atmósfera incluyen la conducción, la convección, el
calor latente, la advección y la radiación. El método de transferencia de energía a través de
procesos radiativos es diferente de los otros mecanismos ya que en este proceso no
intervienen moléculas. La Tierra intercambia energía con su ambiente (el sistema solar) por
medio de la radiación. El balance radiativo del planeta es un parámetro fundamental ya que
determina nuestro clima (la atmósfera se calienta o se enfría dependiendo de sí recibe más o
menos energía). Este balance incluye la energía solar, que es la principal fuente de energía
para el planeta, igualmente, la atmósfera y el océano pueden trasladar excesos de energía de
una región a otra diferente en el globo.
La energía proveniente del Sol puede ser absorbida por el suelo, difundida en la atmósfera o
reflejada. De la energía absorbida por el suelo, parte penetra en el terreno, parte se utiliza en
la evaporación del agua existente en el suelo y luego es transportada en la atmósfera en
forma de calor latente y la ultima parte, viene cedida por contacto, a la atmósfera, que la
distribuye en su interior mediante un mecanismo de convección turbulenta. En el balance
energético global interviene también la radiación de onda larga emitida por la tierra.
Considerando, que al tope de la atmósfera llega un 100% de la radiación solar, de este total,
sólo un 25% llega directamente a la superficie de la Tierra y un 25% es dispersado por la
atmósfera como radiación difusa hacia la superficie, esto hace que cerca de un 50% de la
radiación total incidente llegue a la superficie terrestre. Un 20% es absorbido por las nubes y
gases atmosféricos (como el ozono en la estratosfera). El otro 30% se pierde hacia el espacio,
de este porcentaje, la atmósfera dispersa un 6%, las nubes reflejan un 20% y el suelo refleja el
otro 4 %.
El flujo medio incidente en el tope de la atmósfera es un cuarto de la constante solar, es decir,
unos 342 W/m2 y queda reducida en superficie (por reflexión y absorción) a unos 168 W/m2,
como se observa en la figura 7.
La figura 7 muestra los flujos verticales medios de energía en el sistema terrestre (atmósfera y
superficie), en vatios por metro cuadrado. Los más importantes son los 342 W/m2 de energía
solar que entran por el tope de la atmósfera y los 390 W/m2 que salen del suelo en ondas
infrarrojas. Tanto en superficie como en el tope de la atmósfera el balance entre lo entrante y
lo saliente es nulo.
A partir de la energía terrestre emitida por la superficie, 390 W/m2, solo 40 W/m2 escapan
directamente al espacio por la ventana atmosférica. El exceso de energía recibida por la
superficie es compensado por procesos no-radiativos tales como la evapotranspiración (flujo
de calor latente de 78 W/m2) y la turbulencia (flujo de calor sensible de 24 W/m2).
La diferencia entre la emisión radiativa de la superficie de la Tierra (390 W/m2) y el total de
emisión infrarroja (onda larga) al espacio (235 W/m2) representa la energía atrapada en la
atmósfera (155 W/m2) por el efecto de invernadero. La parte del efecto invernadero causado
por el aumento de CO2 debido a las emisiones antrópicas supone en la actualidad un
incremento radiativo de 1,4 W/m2.
La Tierra tiene una temperatura media constante en el tiempo por la existencia del balance
entre la cantidad de radiación solar entrante y la radiación terrestre saliente, sino se calentaría
o enfriaría continuamente. Por otra parte, algunas regiones del planeta reciben mas radiación
solar que otras, pero la radiación terrestre saliente es aproximadamente la misma en cualquier
lugar del planeta. Por lo tanto, el balance de calor, debe producirse en dos formas:
1. Balance de energía total tierra/atmósfera. La cantidad de energía que llega a la superficie
de la Tierra desde el Sol y desde la atmósfera, tiene que ser igual a la cantidad de energía que
se refleja desde la superficie, más la que emite la Tierra al espacio.
2. Balance de energía entre diferentes zonas del planeta. En promedio la zona latitudinal entre
35ºN y 35ºS recibe más energía que la que pierde y lo contrario ocurre en zonas polares. Es
conocido que las zonas centradas en el ecuador son las regiones más cálidas del planeta, lo
contrario se produce en altas latitudes, donde se pierde mas calor por emisión de radiación de
onda larga que la recibida en onda corta del Sol. Pero estas zonas no se calientan ni enfrían
continuamente, por lo que existe un transporte de calor desde las regiones con exceso a las
regiones con déficit de calor. Es un transporte desde el ecuador hacia los polos y viceversa,
que lo realizan la atmósfera y los océanos a través de los vientos y las corrientes.
En resumen, la energía recibida y emitida por el sistema Tierra – Atmósfera es la misma, hay
ganancia de energía entre los trópicos y pérdida en zonas polares, el exceso y déficit es
balanceado por la circulación general de la atmósfera y de los océanos. Además, el balance
de radiación de un lugar dado sufre variaciones con la cobertura nubosa, composición de la
atmósfera, el ángulo de incidencia del Sol y la longitud del día. Así las áreas de exceso y
déficit de energía migran estacionalmente con los cambios en la longitud del día y del ángulo
de inclinación del Sol. En la siguiente tabla se resume el balance de radiación en unidades de
energía.
Tabla 2. Balance de radiación en W/m2
Los experimentos para la determinación del balance radiativo de la Tierra han utilizado
satélites para medir los parámetros fundamentales de la radiación (la cantidad de energía
solar recibida por el planeta, el albedo planetario, la radiación terrestre emitida -referida como
la Radiación saliente de Onda Larga ó ORL- y el balance planetario de energía neto -
diferencia entre la energía solar absorbida y la ORL-). El experimento más reciente para medir
estos parámetros es el Experimento del Balance de la Radiación de la Tierra de la NASA
(ERBE).
PROGRAMA NACIONAL DE RADIACIÓN
El IDEAM es la entidad oficial encargada, a nivel nacional, de hacer el seguimiento a la
radiación y cuenta con la red más grande de estaciones y de mayor cobertura. Sin embargo,
cabe anotar que en el país hay otras entidades que cuentan con redes más pequeñas y de
carácter regional como gremios agrícolas (Cenicafé, Cenicaña, Fedearroz, entre otros),
autoridades ambientales (Corporaciones Autónomas Regionales – CARs y Departamentos
Administrativos del Medio Ambiente – DAMAs), centros de investigación y otras entidades
públicas como el IPSE.
A continuación, describiremos la red nacional de medición de la radiación global y ultravioleta
del IDEAM.
RADIACIÓN GLOBAL
El IDEAM cuenta con información de radiación global proveniente de una amplia red de
sensores instalados en estaciones convencionales (principalmente actinógrafos y pocos
piranómetros) y en Estaciones Meteorológicas Automáticas Satelitales – EMAS
(piranómetros). Los sensores de estas últimas estaciones y que el IDEAM ha instalado en el
país desde el año 2005, son los que actualmente se encuentran funcionando, ya que se
decidió desmontar los actinógrafos que el IDEAM tenía en operación en estaciones
convencionales, por las dificultades (altos costos y demora) que se tenían en la evaluación de
las gráficas generadas por estos.
Los actinógrafos generan información de radiación global acumulada diaria, mientras que los
piranometros de las estaciones convencionales y las automáticas satelitales tienen una
frecuencia de lectura en minutos y agregan la información a nivel horario.
Estaciones convencionales
El IDEAM cuenta con la información diaria de radiación global en 46 actinógrafos, de los
cuales, solo se tienen en cuenta 34 sensores para la generación de los mapas nacionales y
para la entrega de información a los usuarios. Su ubicación se muestra en la figura 40 (a). Se
descarta la información de 12 actinógrafos, ya que estos están ubicados en sitios cercanos a
donde se instalaron sensores de radiación global (piranómetros) en EMAS, dándole prioridad
a la información de estos últimos por ser más confiables.
En la sección de Seguimiento y servicios climáticos de la radiación global, se presenta el
listado de las estaciones convencionales donde se encontraban instalados estos sensores,
junto con los respectivos promedios mensuales y anuales de la irradiación global acumulada
diaria recibida en superficie.
Estaciones automáticas
El IDEAM tiene instalados cerca de 160 piranómetros en su red de EMAS, de los cuales, cerca
de 120 se tienen en cuenta para la generación de los mapas nacionales y para la entrega de
información a los usuarios, ya que estos han sido calibrados y sus datos han sido validados.
Su ubicación se muestra en la figura 1 (b) y en la figura 2 se muestra una EMAS del IDEAM.
Figura 1. Sensores de radiación global instalados en el país. Izquierda actinógrafos de estaciones
convencionales y derecha piranómetros en EMAS. (Fuente: IDEAM).
Estaciones SUTRON
Entre 1997 y 2003 también funcionaron piranómetros en estaciones marca Sutron, en los
siguientes lugares del país: Gaviotas, Mitú, San José del Guaviare, San Vicente del Caguán,
Isla Malpelo, Puerto Inírida, Macagual (Florencia), Isla Gorgona y la Isla Serranilla. Después
de analizar los datos de estos sensores, solo los cuatro últimos para ser incluidos en los
mapas de irradiación global.
En Colombia hay varias entidades que miden la radiación solar global, pero las que tienen
mayor cantidad de estaciones, realizan calibraciones periódicas de los equipos y su
información es confiable son: Cenicaña, Cenicafé, la Corporación Autónoma Regional de
Cundinamarca (CAR), el IPSE y Fedearroz.
RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
El IDEAM ha establecido una red nacional para la vigilancia y monitoreo de la radiación
ultravioleta, con cinco estaciones convencionales de superficie ubicadas en: Riohacha,
Bogotá, Pasto, Leticia y San Andrés. Los lugares fueron escogidos por su posición geográfica
representativa, tomando en cuenta las variaciones latitudinales a lo largo del territorio
nacional.
Estación Latitud Longitud Altura
Riohacha 11° 32´ N 72° 56´ W 4m
Bogotá 04° 42´ N 74° 09´ W 2546 m
Pasto 01° 11´ N 77° 18´ W 2580 m
Leticia 04° 33´ S 69° 23´ W 84 m
Isla de San Andrés 12° 35´ N 81° 42´ W 2m
Cada estación cuenta con un espectrorradiómetro con cuatro rangos espectrales de medida
de la radiación ultravioleta en las bandas UV-A, UV-B y la banda integral de la radiación activa
en fotosíntesis (PAR, por sus siglas en inglés). El espectrorradiómetro utilizado es el
ultravioleta Biospherical GUV-511 (ver Figura 3 a), el cual cuenta con cinco canales de medida
distribuidos así: UV-B (305 nm), UV-B (320 nm), UV-A (340 nm), UV-A (380 nm) y el rango
entre 400 nm y 700 nm para la radiación visible o activa en fotosíntesis (PAR). Los
instrumentos realizan medidas puntales en fracciones de segundo para cada canal de medida
y las integra en intervalos de un minuto; las medidas luego se almacenan en valores máximos,
integrales horarios y totales diarios.
FECHA DE
No. CIUDAD LUGAR
INSTALACIÓN
1 Bogotá D.C. Plaza de Banderas de Corferias Junio 08 de 2012
Estación Héroes de
2 Bogotá D.C. TransMilenio. (Donado por Octubre 18 de 2012
Scandinavia Pharma)
3 Cartagena de Indias Muelle Turístico La Bodeguita Septiembre 15 de 2012
4 Cali Estación Universidad Metrocali Septiembre 16 de 2012
5 Pereira Plaza Cívica Ciudad Victoria Septiembre 16 de 2012
6 Pasto CAI Morasurco Septiembre 24 de 2012
7 Medellín Parque de los Pies Descalzos Septiembre 28 de 2012
como
y las unidades utilizadas son el kWh/m2 (si es integrada en la hora); kWh/m2 por día (si es
integrada en el día) ó por año (si es integrada en el año.
Los valores máximos se concentran en las zonas entre los 15º y 30º de latitud, debido a que
los rayos solares llegan a la superficie terrestre en forma más perpendicular sobre esas
latitudes, principalmente, en las épocas de verano de cada hemisferio. En la noche polar de
cada hemisferio, la radiación solar que llega a las zonas polares es cercana a cero. En el día
polar, la radiación solar en los polos es equivalente a la radiación solar de latitudes medias del
hemisferio opuesto al día polar, pero las temperaturas no son equivalentes, ya que en días
polares las temperaturas son siempre cercanas o menores a 0°C.
La Figura 2 registra la irradiación global horizontal media recibida en superficie, expresada en
kWh/m2 por día para Latinoamérica, oscilando entre los valores más altos de radiación a nivel
del suelo de 7,0 a 7,2 kWh/m2 por día (entre 2555 y 2600 kWh/m2 por año) en el desierto de
Atacama, hasta mínimos entre 2,0 y 2,5 kWh/m2 por día (entre 730 y 915 kWh/m2 por año) al
sur del continente.
Figura 2. Irradiación global media anual incidente sobre una superficie horizontal en Latinoamérica (kWh/m 2 por día).
(Fuente: National Renewable Energy Laboratory) Periodo 1999 – 2011.
De acuerdo con esta figura, en Colombia los valores de irradiación global horizontal media
recibida en superficie oscilan, desde un máximo de entre 5,5 y 6,0 kWh/m2 por día (entre 2000
y 2200 kWh/m2 por año) en el norte de la región Caribe, hasta mínimos de entre 3,5 y 4,0
kWh/m2 por día (entre 1280 y 1460 kWh/m2 por año), en sectores de la región Pacífica. El
mapa de la Figura 2 fue estimado a partir de un modelo que usa como entrada, datos
derivados de observaciones satelitales y de superficie relacionadas con cubrimiento de nubes,
profundidad óptica de aerosoles, vapor de agua precipitable, albedo, presión atmosférica y la
columna de ozono.
A continuación, se presenta el análisis de los mapas de irradiación global horizontal media en
Colombia, resultante de observaciones en superficie y de los resultados de la modelación de
brillo solar a radiación global. Los mapas se realizaron con base en los promedios mensuales
de la irradiación global horizontal de 240 estaciones, complementadas con los resultados de la
modelación de cerca de 340 sensores de brillo solar, de los 501 escogidos para aplicarles el
modelo que convierte los datos de brillo solar a irradiación global. Los 161 sensores de brillo
solar restantes se descartaron debido a que en su municipio o ciudad había alguno de los 240
sensores de radiación global seleccionados.
Colombia, debido a su posición geográfica, es favorecida con una gran disponibilidad del
recurso solar. Las zonas que reciben mayor intensidad de radiación solar global, superiores a
los 4,5 kWh/m2 por día son: las Islas de San Andrés y Providencia, amplios sectores de la
región Caribe, Vichada, Arauca, Casanare, Meta, el norte, sur y oriente de Antioquia, el centro
y norte de Boyacá, el occidente de Cundinamarca, el oriente y centro del Tolima, el norte del
Huila, la zona que se inicia al norte del Cauca, atraviesa el Valle del Cauca de sur a norte y
llega hasta el eje cafetero, así como sectores puntuales del norte de Nariño, del norte de Norte
de Santander y el suroriente de Santander. Los valores más altos (superiores a los 5,5
kWh/m2 por día) se presentan en pequeños sectores del centro y norte de La Guajira.
Las zonas con menor intensidad de radiación solar global en Colombia, con promedios
inferiores a los 3,5 kWh/m2 por día, se presentan en sectores del occidente del Chocó,
occidente de Putumayo, oriente de Cauca, oriente, sur y noroccidente de Nariño y muy
pequeños sectores de Caquetá, Huila, Cundinamarca, Quindío, Boyacá y Santander.
b) Análisis espacio temporal a lo largo del año:
En los mapas de la figura 4 se presenta la distribución de la irradiación global media recibida
en superficie, sobre el territorio colombiano a lo largo del año, expresada en kWh/m2 por día.
Teniendo en cuenta estos mapas y los histogramas de la Figura 3, se destaca lo siguiente:
- Región Caribe: en la mayoría de las estaciones se presenta un comportamiento bimodal, en
el cual, los promedios más altos se dan al inicio, en el mes de febrero y a mediados del año,
en los meses de julio y agosto. Los promedios más bajos se presentan entre abril y mayo y
entre septiembre y noviembre. En San Andrés y Providencia también se muestra un
comportamiento bimodal, pero el primer máximo (que es el mayor) se da entre marzo y mayo
y el otro entre julio y agosto, mientras que los mínimos se dan en junio y entre octubre y
diciembre.
- Región Andina: muestra un comportamiento bimodal, es decir, dos períodos de alta y dos de
baja irradiación global durante el año. Los períodos con los valores más altos tienen lugar, el
primero entre enero y febrero y el segundo en julio y agosto (en algunas estaciones puede
incluir a septiembre). Los meses con los valores más bajos de irradiación ocurren en abril,
mayo, octubre y noviembre. En algunas estaciones de Nariño se presenta un comportamiento
monomodal, con valores más bajos a principios y finales del año y los más altos entre julio y
septiembre, mientras que, en algunas estaciones de Boyacá es opuesto al descrito.
- Región Pacífica: en el centro y sur del Chocó, así como en gran parte de Buenaventura, se
presenta un comportamiento monomodal, con los valores más altos a mediados del año y los
más bajos a principios y finales del año. En el resto de la región el comportamiento es
bimodal, con los promedios más altos entre marzo y mayo y entre agosto y septiembre y los
promedios más bajos en junio, julio, noviembre, diciembre y enero.
- Amazonía: en el sur de la región se presenta un comportamiento monomodal, con valores
altos a mediados del año y bajos a principios y finales del año. En el resto de la región se
presenta un comportamiento contrario al descrito.
- Orinoquía: gran parte de la región muestra un comportamiento monomodal con valores altos
a principios y finales del año y bajos a mediados del año.
En la sección de Seguimiento y servicios climáticos de la radiación global, se presenta la tabla
con los promedios mensuales de la irradiación global acumulada diaria recibida en superficie
en las estaciones automáticas y convencionales del Ideam, expresados en Wh/m2 por día. En
esta sección también se presentan, las tablas con los promedios horarios mensuales de
irradiación global recibida en superficie (expresados en Wh/m2), para las capitales de
departamento y el resto de estaciones automáticas del Ideam en el país.
Para mejorar la interpretación de la tabla con los promedios horarios mensuales en las
capitales de departamento, se generaron cinco rangos, cada uno de 200 Wh/m2, con su
respectivo color, en los que el verde son los promedios horarios más bajos de radiación global
y el amarillo y anaranjado los más altos.
NORMALIZACIÓN Y CALIBRACIÓN DE SENSORES
DE RADIACIÓN
Los Centros Radiométricos Mundiales, Regionales y Nacionales de la OMM, tienen la
responsabilidad de calibrar los instrumentos radiométricos. Además, el Centro Radiométrico
Mundial de Datos está encargado del mantenimiento de la referencia básica, o sea el Grupo
Mundial de Normalización (GMN) de instrumentos, que se utiliza para establecer la Referencia
Radiométrica Mundial (RRM). En el curso de las comparaciones internacionales, que se
organizan cada cinco años, los instrumentos patrón de los centros regionales se comparan
con el GMN, y sus factores de calibración se ajustan a la RRM. Éstos, a su vez, se utilizan
para transferir la RRM periódicamente a los centros nacionales, que calibran los instrumentos
de su red utilizando sus propios instrumentos de referencia.
DEFINICIÓN DE LA REFERENCIA RADIOMÉTRICA MUNDIAL (RRM)
En el pasado, se utilizaron en meteorología diversas referencias o escalas radiométricas, a
saber: la Escala de Ángstrom de 1905, la Escala Smithsoniana de 1913 y la Escala
Pirheliométrica Internacional de 1956 (IPS). Gracias al progreso alcanzado en el ámbito de la
radiometría absoluta, se ha mejorado mucho la exactitud de las mediciones de la radiación.
Los resultados de numerosas comparaciones efectuadas entre 15 pirheliómetros absolutos de
10 tipos diferentes sirvieron de base para definir una RRM. Las antiguas escalas pueden
transformarse en la RRM utilizando los siguientes factores de conversión:
Para verificar los criterios de estabilidad, los instrumentos del GMN se comparan entre sí al
menos una vez al año. Estos instrumentos se encuentran en el Centro Radiométrico Mundial,
en Davos (Suiza).
Calibración de piranómetros
La calibración de un piranómetro consiste en determinar un factor K de calibración, que
correlacione los datos de radiación solar que mide con los datos de la referencia mundial. El
método de calibración se ajustó a las normas establecidas por la Organización Meteorológica
Mundial (OMM) y puede llevarse a cabo de la siguiente forma:
- Por comparación con un pirheliómetro patrón (que mide solo la radiación directa) y el
piranómetro que tiene un disco oscurecedor movible, de tal forma que el pirheliómetro patrón
determina el haz solar directo y el piranómetro la radiación global y difusa en forma alternada,
para después determinar la fracción directa.
- Por comparación con un piranómetro subpatrón que previamente haya sido calibrado con el
pirheliómetro patrón.
En los dos casos los piranómetros deben ser calibrados en la posición normal de uso.
A. Calibración de Piranómetros utilizando un Pirheliómetro Patrón
El método de calibración de un Piranómetro utilizando un pirheliómetro como instrumento
patrón (el cual solo mide la radiación solar directa que llega sobre una superficie normal al
rayo solar), se basa en determinar la radiación solar que llega de forma perpendicular sobre el
piranómetro y que se llama componente vertical de la radiación solar directa, cuyo valor es
calculado por la expresión matemática Insenh, siendo In el valor de la radiación directa
y senh corresponde a la altura del Sol sobre el horizonte al momento de la medida.
La radiación solar global (RG) es determinada por la igualdad:
RG = Insenh + Rd
Rd es la radiación que llega a la superficie terrestre después que ha sido difundida por la
atmósfera en todas las direcciones y se denomina radiación difusa. Por lo tanto, para calibrar
un piranómetro por este método, se realizan tres tipos de medidas: una para medir la radiación
directa con el pirheliómetro y dos medidas consecutivas con el piranómetro cada 90 segundos,
la primera con el piranómetro completamente libre de sombras y la segunda con un disco de
sombra lo suficientemente pequeño que apenas sombree el tamaño del sensor del
piranómetro y que va a corresponder a la radiación difusa, tal como se muestra en la Figura 2.
Figura 2. a) Piranómetro destapado (mide radiación global) y b) tapado (mide radiación difusa). (Fuente:
Fundación Universitaria Los Libertadores).
En la Figura 3 se presenta la geometría de los rayos solares como llegan a los instrumentos
de medida: la radiación directa In que llega al pirheliómetro y la componente vertical de la
radiación directa que llega al piranómetro Insenh, sobre una superficie horizontal del horizonte
geográfico del sitio de medida.
Figura 3. Geometría de los rayos solares. (Fuente: Fundación Universitaria Los Libertadores).
Las unidades eléctricas comúnmente usadas cuando se trata de radiómetros son los voltios
(V), milivoltios (mV) o microvoltios (µV) y las unidades de irradiancia que por sugerencia de la
OMM se vienen empleando desde 1980, son los Watts por metro cuadrado (W/m²).
Después de realizar las tres mediciones, al valor en mV del piranómetro destapado, se le resta
el valor medido del piranómetro sombreado; de esta forma la componente directa que recibe el
piranómetro queda expresada como ¿mV. Finalmente se correlacionan los pares de
valores Insenh con ¿mV, ajustando la recta que pase por el origen de tal forma que el valor de
la pendiente es el "Factor o Constante de Calibración". La correlación de la Figura
4 corresponde a un piranómetro calibrado en el laboratorio radiométrico de la Fundación
Universitaria Los Libertadores y que ha quedado como uno de los subpatrones para calibrar
los piranómetros de la red del IDEAM donde están instalados
Figura 4. Gráfica de correlacionan de los valores de Insenh contra ¿mV. (Fuente: Fundación Universitaria Los
Libertadores).
Figura 5. Gráfica de correlación entre la irradiancia del sensor de referencia y la del logosens de la estación
del aeropuerto de Yopal en el año 2014. (Fuente: Fundación Universitaria Los Libertadores).
Como la magnitud de la radiación incidente es proporcional al área bajo la curva, se tiene que:
Q=KxA
Donde K es la constante del actinógrafo.
Para determinar esta constante de calibración (K), se efectúan observaciones diarias entre el
Actinógrafo a calibrar y un piranómetro calibrado como subpatrón.
Una vez obtenido un número suficientemente grande de observaciones simultáneas, se
correlacionan los pares de valores Q obtenido del piranómetro patrón y A de la gráfica, para
determinar la constante K.
ANEXO
NOMENCLATURA DE LAS MAGNITUDES RADIOMÉTRICAS Y FOTOMÉTRICAS
INSTRUMENTOS METEOROLÓGICOS PARA MEDIR LA RADIACIÓN
Mapa de Palmira con coordenadas
Ciudad Coordenadas
Baltimore, Estados Unidos 39.29038, -76.61219
Kingston, Jamaica 17.99702, -76.79358
Las Tunas, Cuba 20.96167, -76.95111
Popayán, Colombia 2.43823, -76.61316
Bayamo, Cuba 20.37417, -76.64361