INSTITUTO TECNOLÓGICO SUPERIOR DE IRAPUATO
ESTUDIOS CON RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL
NÚMERO 11-00065
IMPLENTACION DE CELDAS FOTOVOLTAICAS EN UN
AUTOMOVIL
PARA OBTENER EL GRADO DE
INGENIERÍA EN SISTEMAS AUTOMOTRICES
PRESENTA:
SERGIO ENRIQUE SORIA LÓPEZ
ASESOR: JOSE DANIEL CHAVEZ
IRAPUATO, GTO. MAR. 2022
Resumen
Adaptarse a los cambios que el calentamiento global ha suscitado es uno de los retos
más importantes para la industria automotriz y es de esta premisa que recientemente se
ha popularizado una alternativa amigable con el ambiente: vehículos movidos por
paneles solares.
La energía solar es ecológicamente ventajosa en relación con cualquier otra fuente de
energía, pues es renovable, no produce emisión de gases de efecto invernadero y no
genera residuos líquidos o sólidos, lo que la transforma en una variable relevante en
cualquier programa energético de desarrollo sustentable.
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Introducción
En la siguiente investigación veremos cuáles son los principales
componentes y distribución de un automóvil que funcione a partir de energía
solar la cual será proporcionada por placas fotovoltaicas y dicha investigación
es con el fin de ver cual eficiente podría legar a ser un automóvil que use
solo energía solar.
Con este trabajo se busca promocionar el uso de energías limpias aplicadas
al transporte urbano, mediante un proyecto interdisciplinario que vincula
temas como el comportamiento de la mecánica, electricidad y electrónica del
vehículo, así como de los sistemas energéticos, especialmente el sistema de
paneles solares fotovoltaicos y el uso de baterías en estos mismos.
Objetivos específicos:
a) Desarrollar la creatividad e innovación en futuros profesionales de la
ingeniería.
b) Posibilitar la transferencia de conocimientos sobre las nuevas tendencias
en transporte, tracción eléctrica y fuentes de energía renovables al sector
productivo local y regional.
c) Difundir el uso de las energías alternativas
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Desarrollo:
Los coches solares, o en un sentido más general los vehículos solares, son
coches con motor eléctrico que obtienen la energía a partir de paneles
solares instalados por toda la superficie de su carrocería.
En esencia son coches eléctricos en todo lo que se refiere a su
funcionamiento y al mecanismo de propulsión, y se diferencian tan solo en la
procedencia de la energía eléctrica. No hay que confundirlos con los coches
con carga solar, que son aquellos que obtienen la electricidad a partir de
energía solar extraída fuera del vehículo.
Las celdas solares instaladas en estos coches convierten la energía solar en
electricidad que puede ser, o bien almacenada en baterías, o bien utilizada
directamente en el motor. Tradicionalmente, los coches solares se conocen
por su escasa autonomía, debida en parte a la dificultad de mejorar la
eficiencia de las placas solares, y por su diseño orientado a minimizar su
resistencia aerodinámica.
Además, los prototipos más experimentales están diseñados y fabricados
con materiales de muy bajo peso para facilitar la eficiencia energética del
conjunto. Pero ya existen prototipos y proyectos para poner coches solares
en el mercado, a medio plazo.
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Aportaciones:
Como ya introdujimos, un coche solar absorbe energía solar gracias a los
paneles instalados en su superficie, y esta se transforma en energía eléctrica
que se almacena en las baterías. Esa energía eléctrica es la que alimenta el
motor del coche, igual que en cualquier otro tipo de coche eléctrico.
Aquí empiezan los problemas, porque se pone en duda la viabilidad de un
coche solar dependiente al 100% de la energía solar, por muchos motivos.
Uno de ellos es que la eficiencia energética de los paneles solares es
reducida. De hecho, la célula solar fotovoltaica más eficiente que existe
supera el 26%, y se espera que se alcance el 29% en unos años.
¿Qué significa esto? Que hace falta una superficie muy grande de paneles
solares muy eficientes para cargar las baterías solares. El motor eléctrico
siempre será mucho más eficiente que cualquier opción de combustión, pero
en este caso (con el origen solar de la electricidad) contamos con la
desventaja del potencial energético por unidad de masa (la cantidad de
energía liberada por cada kilogramo de combustible), muy superior en las
opciones de gasolina o diésel.
Por otro lado, se encuentra la dependencia del sol para recargar las baterías.
Resulta algo obvio, pero dependiendo del país y la latitud así será la
capacidad de carga real, en el día a día, de estos coches siempre que no
cuenten con otro medio para cargar la batería, como puede ser el enchufe
tradicional de los coches eléctricos.
No cabe duda de que la idea de disponer de un coche ecológico alimentado
por energía solar es atractiva por múltiples motivos como la sostenibilidad,
respeto al medio ambiente, la economía o la innovación, pero aparte de unos
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pocos proyectos a largo plazo poco definidos, la mejor aplicación de la
energía solar al automóvil es la de ser una fuente de energía complementaria
para alimentar sistemas como el climatizador, las luces o el sistema
multimedia.
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Conclusiones:
siempre me ha cautivado la idea de un coche propulsado solarmente en su
totalidad, sé que en el momento es apenas un sueño, pero todo logro
comienza a materializarse a partir del sueño de la imaginación y sé que no
pasaran muchos años en que la necesidad de una energía sustentable en su
ciento por ciento sea un criterio importante en el sector automotriz vista
desde el punto real será muy económica y la segunda y más importante el
compromiso ambiental, pero ya se inició el proceso y en la actualidad la
dependencia del auto a partir de la electricidad es una realidad. lo único que
nos falta es hacer más eficiente captar esa energía inagotable que como ya
sabemos sera en un futuro no muy lejano.
Bibliografía:
-Carrasco, Rafael. “El gran despertar de la energía solar”. Integral: Vive mejor
en un mundo mejor, 2007, nº 327, p. 36-41.
-Ruiz Hernández, Valeriano. “Las energías renovables: La energía solar”.
Temas para el debate, 2006, nº 143, p. 41-46 (Ejemplar dedicado a: El futuro
de la energía)
-Cayetano López, “Energías renovables en la economía global”, CIEMAT,
2006.
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