Pobladores de Puerto Montt (1960-69)
Pobladores de Puerto Montt (1960-69)
2
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………….5
CAPÍTULO II: El espacio geográfico puertomontino y los efectos del terremoto de 1960.
La aparición de la figura del poblador y sus problemáticas………………………………..38
3.2 La expansión puertomontina hacia la tercera terraza natural. Producción del espacio
a través de la toma de Pampa Irigoin………………………………………………….62
3
CAPÍTULO IV: El Diario el Llanquihue: Un caso de difusión de historia local para el
estudio de los pobres de la ciudad y su visualización……………………………………...79
4.2 El Rol del Diario El Llanquihue como fuente histórica y como difusión de la
historia local puertomontina…………………………………………………………...83
4.3 Los pobres de la ciudad de Puerto Montt a través de la presa escrita local……….90
CONCLUSIONES……………………………………………………………………….106
BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………...112
4
INTRODUCCIÓN
Desde los inicios del siglo XX la problemática de la cuestión social, que contuvo
tanto el ámbito laboral como habitacional, las interpelaciones al Estado por mejores
condiciones de trabajo y la lucha por un mejor vivir, fueron procesos que se agudizaron
cada vez más con el paso del tiempo, en conjunto con el empoderamiento de los sujetos
quienes, desde la colectividad, se encargaron de hacer notar al Estado y a la ciudadanía en
general, el grave problema de explotación laboral y condiciones habitacionales. En esta
tesis, se trabajará desde el ámbito del estudio de los pobladores, en donde se reconoce su
lucha por un vivir digno. Además, se dará cuenta de cómo estos actores son mostrados ante
la comunidad por medio de la prensa escrita.
Los pobladores son sujetos históricos que han sido estudiados a nivel nacional, pero
especialmente se han focalizado en el territorio capitalino, es decir, Santiago de Chile. Es
importante comprender que el desarrollo y devenir de los sujetos históricos no es igual en
todos los lugares, que cada territorio posee contextos y dinámicas propias, en las cuales
Puerto Montt no es la excepción, es por ello que esta investigación se sitúa a partir de un
estudio del poblador del sur. Este sujeto puertomontino comenzó a adquirir importancia con
posterioridad al terremoto que afectó al sur de Chile el 22 de Mayo de 1960, producto del
proceso migratorio que vivió la ciudad desde los sectores aledaños, el cual permitió que los
pobres aumentaran continuamente en la ciudad. La cantidad de habitantes que poseía
Puerto Montt tras el terremoto, comenzó rápidamente a aumentar producto de un proceso
migratorio que ya existía y que tras el desastre natural se acentuó. Este aumento
demográfico, produjo una gran densidad poblacional haciendo que las condiciones de la
ciudad, tales como servicios básicos, trabajo, vivienda, entre otras, se hicieran insuficientes
para cubrir las necesidades de una población que iba en aumento. A raíz de esta situación,
uno de los primeros servicios en colapsar fue el de la vivienda, generando un problema de
habitabilidad que, con el pasar de los años, se iba haciendo cada vez más insostenible. El
problema habitacional, era una condición que comenzaba a notarse cada día más, teniendo
6
la prensa escrita un rol protagónico en dar cuenta a los habitantes de la ciudad la compleja
situación de vivienda y habitabilidad de los sujetos.
7
este esquema de trabajo, presentando una perspectiva socio-espacial o territorial, teniendo
un carácter de análisis descentrado, lo que a su vez genera un incentivo al estudio de nuevas
interrogantes sobre el acontecer del espacio puertomontino.
La hipótesis de esta tesis presenta una directa relación con la problemática planteada
y se expresa en dos puntos fundamentales. En primer lugar, la respuesta estatal al problema
de la vivienda no ha sido efectiva para solucionar la problemática del poblador de Puerto
Montt, ya que no ha tomado en cuenta sus particularidades. En este sentido, la planificación
e implementación de soluciones habitacionales, se intensificaron a partir de un estado de
urgencia y colapso urbano, que a largo plazo, contribuyó a una oleada de tomas de terrenos,
solución dada desde la ilegalidad, que ha reconfigurado la ciudad y ha generado
identidades. Casos representativos de esto, fueron el terremoto de 1960 y la matanza de
Pampa Irigoin, dos acontecimientos que dejaron ver la crítica situación habitacional de la
ciudad y sus sujetos, insertando al poblador en el contexto social, cada uno desde sus
peculiaridades.
Por otro lado y en congruencia con el punto anterior, la figura del poblador posee un
estudio bastante limitado, y se ha insertado solo como un mero sujeto que se ha instalado
ilegalmente en el territorio, obviando la importancia de este proceso para la comprensión de
la creación del espacio y la ciudad. En este sentido, se plantea que la visualización del
poblador como un movimiento social y como productor de espacio está soslayada por la
línea ideológica del diario El Llanquihue, quien pretende mostrar a la comunidad aquello
que no perjudique o altere el orden institucional. Sin embargo, el terremoto de 1960 y la
matanza de Pampa Irigoin contribuyen de manera significativa en cómo el diario realizó un
giro en cuanto a lo que publica, en donde se ve claramente el cambio de un interés por el
8
progreso y la modernidad, hacia una preocupación mucho más significativa en cuanto a la
temática poblacional, esto, debido a que son acontecimientos que han marcado
profundamente la cotidianidad puertomontina, e incluso se han establecido como tema de
preocupación nacional.
La primera interrogante que surge es ¿De qué forma el terremoto de 1960, que
afectó al sur de Chile, generó una dinámica de visualización de los pobladores,
especialmente a través del diario El Llanquihue? Esta pregunta posiciona al movimiento
telúrico como un factor con una incidencia directa en el cómo se mostraba la situación de
estos sujtos a la comunidad.
En segundo lugar, se cuestiona sobre ¿Cuáles fueron las dinámicas que se generaron
a partir de la matanza de Pampa Irigoin ocurrida el 9 de marzo de 1969? Esta pregunta no
busca profundizar en la represión, violencia y memoria al respecto, sino que apunta a
indagar en cómo la matanza influye en la idea que se muestra del poblador puertomontino.
9
tendiendo a dejar de lado la idea de un historia oficial marcada por la clase dirigente, héroes
y grandes hechos. Con lo anterior no es que se niegue el centro, sino que se busca entender
el proceso de instalación de los pobladores desde fuera del centro, espacio que se ve
afectado e influenciado por las políticas del Estado. Los pobladores poseen procesos de
conformación y organización muy diferentes según el contexto en el que se encuentran, es
por esto que este estudio realiza un análisis descentrado sobre este sujeto y su devenir,
desde el espacio sureño puertomontino, siendo la prensa, la vitrina de las condiciones,
acciones e identidad de los pobladores.
Objetivo General:
Objetivos específicos:
- Aproximar una idea con respecto al poblador de Puerto Montt, a partir de las dinámicas de
la ciudad entre 1960 y 1969.
- Determinar cómo el diario El Llanquihue construye y expone una idea frente al poblador
en el espacio puertomontino.
10
La metodología que se utilizó para llevar a cabo esta investigación, consta, en
primer lugar, de una revisión íntegra y variada de bibliografía, construyéndose de esta
manera un trabajo que posee un cruce interdisciplinario, muy relevante para una mayor
comprensión del tema. Es así, como se utilizaron estudios de geografía, urbanismo,
sociología, historia, y arquitectura. Dentro de la bibliografía fundamental, tenemos la obra
de Mario Garcés, “Tomando su sitio: El movimiento de pobladores de Santiago 1957-
1970” (2002), importante para entender la relación existente entre poblador y Estado, la
inserción de este sujeto al sistema institucional y sus características. Por otro lado, Manuel
Castells y su trabajo “Movimiento de pobladores y lucha de clases en Chile” (1973), nos
sirve para la comprensión de los pobladores como un movimiento social, y el libro de
María Angélica Illanes, “Chile Des Centrado formación socio-cultural republicana y
transición capitalista (1810-1910)” (2007), será clave para comprender conceptualmente el
análisis descentrado que posee esta tesis. Por su parte, Henri Lefebvre y su texto, “La
producción del espacio”(1974), es importante para el entendimiento de cómo se va
produciendo el espacio-territorio y la relación que guarda con los sujetos que en ellos
habitan.
Junto con esto, para la realización de esta tesis, también se acudieron a fuentes
primarias, como el diario El Llanquihue, revisando gran parte de los ejemplares entre los
años 1960 a 1970, centrándose principalmente al comienzo y fin de esta década, ya que en
esos periodos de tiempo se originan las dinámicas que experimenta el poblador y que son
objeto de esta investigación. Además de El Llanquihue, también se revisó ejemplares de
prensa escrita capitalina, principalmente del año 1969, como El Mercurio, La Nación y El
diario Ilustrado; prensa con una ideología de derecha, y El Clarín, Las Noticias de Última
Hora y El Siglo, periódicos con tendencia ideológica de izquierda. La utilización de prensa
escrita es necesaria y fundamental para la realización de esta investigación no solo por la
variada información que podemos extraer de ellos, tanto en aspectos cuantitativos como
cualitativos sino que, además, su uso es primordial al momento de establecer como la
prensa construye una idea frente al poblador, sus vivencias y acciones en el territorio
puertomontino. Junto con lo anterior, también se acudió a la revisión de documentos que
aportan significativamente a este estudio, como proyectos y decretos de ley, que
establecieron los puntos fundamentales para ejecutar el plan nacional de vivienda, como el
11
decreto con fuerza de ley N° 2 de 1959, y leyes que establecen la entrega de terrenos en el
espacio puertomontino, como por ejemplo la N° 17.327, promulgada en 1970.
En el capítulo número dos se tratará sobre el terremoto que afectó al sur de Chile el
22 de Mayo de 1960 y sus consecuencias, sobre todo aquello que involucra a nuestro sujeto
principal de estudio, el poblador, es decir, como este desastre natural afectó a los pobres de
la ciudad y a su visualización.
12
esto, a modo de aportar al lector información que pueda complementar el entendimiento del
problema.
Cabe destacar además, que la motivación de esta tesis también deviene de la lectura
y análisis de la tesis titulada “Planes de vivienda social y pobladores en Puerto Montt: Una
historia descentrada a partir de la toma de Pampa Irigoin a la ciudad satélite Alerce, 1969-
2010” de Yerko Monje, la cual se inserta en la idea de la historia descentrada y del
13
tratamiento de temas específicos para su profundización, lo cual nos permite hacer un giro
de lo que ya se ha escrito, y en línea con esta tesis abre nuevas posibilidades a la
historiografía puertomontina.
Se Agradece el apoyo de todos los que estuvieron presentes en este proceso de tesis,
contribuyendo a su desarrollo y finalización. En primer lugar, doy gracias a Dios y mi
familia, quienes me han apoyado en todo momento entregándome su amor, sacrificio y gran
confianza. Sin su ayuda, culminar esta etapa no hubiese sido posible.
14
Finalmente y no por eso menos importante, quiero agradecer a quienes no están hoy
conmigo para presenciar la finalización de mi formación universitaria. A mí querido tata
Eduardo Marambio, a quien a diario llevo en mi corazón, y a mis abuelitos, Raúl y Ruth,
cuyos consejos tengo siempre en mis recuerdos, a ustedes, mi más profundo
agradecimiento.
15
CAPITULO I
Los pobladores forman parte del gran universo de los sujetos populares, por lo que,
comprender sus dinámicas y problemáticas es de vital importancia para el entendimiento de
la historia de Chile. A pesar de lo anterior, no basta solo con estudiar quienes son los
pobladores y sus características, también es importante tener en cuenta el contexto espacial
y temporal donde se desarrollan, para así entender que la historia no es homogénea y que
los procesos no se dan de igual forma en todos los territorios. Es por ello, que el presente
capítulo está dedicado a analizar al sujeto poblador del espacio puertomontino, para así
entender desde el territorio una problemática que se da a nivel nacional.
16
seres humanos que, emigrando del sector rural, vienen a establecerse en el sector urbano, en
poblaciones, ranchos, villas miserias, callampas, favelas, etc.”2 Este proceso migratorio, se
dio tras la fuerte industrialización urbana, presentada como una oportunidad de progreso y
por ende, mejor calidad de vida, condición que en la ruralidad no se podía garantizar con
seguridad plena. A pesar de que la ciudad era un espacio que posibilitaba un mejor vivir,
este sujeto migrante en búsqueda de más y mejores oportunidades –poblador- se mantenía
en una condición de precariedad, patrón que por un lado se daba por la calidad de vivienda
que construía, las cuales eran bastante deficientes, y por otra parte, porque la urbanidad
sufre un colapso en todos su servicios ya que no logra satisfacer las necesidades de una
población que va en aumento. También,
De este modo se puede establecer como distintas situaciones, condicionan a estos sujetos a
constituirse como los pobres de la ciudad.
2
Mario Garcés, Los pobladores en Chile: ¿Marginalidad urbana, clase popular o movimiento social?, RED
Internacional de Historia Social, Coloquio: Conceptos y categorías en historia social, Ciudad de México,
2014, p4.
3
Ibid, p.5.
4
Teresa Valdés, Poblaciones y pobladores: Notas para una discusión conceptual, Santigo, FLACSO, 1982,
p.10.
17
pobreza5. Al poblador también se le considera como un sujeto empobrecido, quien se
desenvuelve en la marginalidad de la ciudad. José Bengoa ha estudiado el tema de los
pobladores a partir de las dinámicas y características puertomontinas, nos habla de
marginalidad cuando estos sujetos se ubican “fuera de la estructura ciudadana de servicios,
son marginales a la gran ciudad; reproducen en el espacio las relaciones de dominación
existentes en la sociedad”6. Por lo tanto, el poblador pasa a constituirse como un sujeto
urbano pobre, el cual es marginado no solamente por la ubicación que toma dentro de la
ciudad (periferia) sino que también lo es por su condición económica precaria. Sumado a
esto, hay que agregarle la situación sociocultural, lo cual también es motivo de
marginalización, ya que el poblador pasa a constituirse como un sujeto con un bajo nivel
educacional, ya muchos escasamente saben leer y escribir.
5
Ibid, pp.23-25.
6
José Bengoa, Pampa Irigoin: Lucha de clases y conciencias de clases, Santiago, FLACSO, 1971, p. 5.
7
Henry Renna, Siete y cuatro. El retorno de los pobladores. Lucha por la vivienda, autogestión habitacional
y poder popular en Santiago de Chile, Santiago, Quimantú, 2011, p .12.
8
Mario Garcés, “Los pobladores durante la unidad popular: Movilizaciones, oportunidades políticas y la
organización de las nuevas poblaciones”, Tiempo Histórico, N°3, 2011, pp. 40-41.
9
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico: Puerto Montt 1969. Tesis para optar al grado de licenciatura
en historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, 1994, p. 29.
18
capaces de ser constructores de la historia a partir de sus propias dinámicas y
problemáticas.
10
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p.6.
11
Mario Garcés, “Construyendo las poblaciones: el movimiento de pobladores durante la Unidad Popular”,
En: Julio Pinto, et al., Cuando hicimos historia: la experiencia de la Unidad Popular, Santiago, LOM
Ediciones, 2005, p.60.
19
de políticas públicas impulsadas por el Estado, mediante la toma de sitios, es así que “si el
Estado no atiende las demandas de los sin casa, los pobladores tomaran sitios”12.
"Las sociedades humanas han transformado a lo largo de la historia los originales paisajes
naturales en paisajes culturales, caracterizados no sólo por una determinada materialidad
(formas de construcción, tipos de cultivos), sino también por los valores y sentimientos
plasmados en el mismo"15
De este modo, los pobladores no solo son sujetos que toman estos terrenos de los
cuales no son dueños, sino que también crean lazos de apego con él, a lo que Mario Garcés,
denomina como “un arraigo muy fuerte con el territorio”16.
12
Mario Garcés, Los pobladores durante, Op.Cit., p.41.
13
Daniela Sepúlveda, “De tomas de terreno a campamentos: movimiento social y político de los pobladores
sin casa, durante las décadas del 60‟y 70‟, en la periferia urbana de Santiago”, Boletín INVI N°35 – Chile,
Noviembre 1998 – volumen 13: 103 a 115, p. 104.
14
Andrea Pino y Lautaro Ojeda, “Ciudad y hábitat informal: Las tomas de terreno y la autoconstrucción en las
quebradas de Valparaíso”, Revista INVI, 28(78), 109-140. Disponible en:
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S071883582013000200004&lng=es&tlng=es.10.406
7/S0718-83582013000200004 .
15
Nogué, Joan, en Andrea Pino y Lautaro Ojeda, Op.Cit., p.105.
16
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p.8.
20
En relación a la tomas de terreno, otro de los elementos que caracteriza al poblador
es su capacidad organizativa, en donde se trabaja no solo desde la individualidad del sujeto
para conseguir los objetivos de sus demandas, sino que también lo hace desde la
colectividad. En este sentido, la organización de estos sujetos, no es algo que se presentó en
el momento de mayor auge poblacional, nos referimos al periodo comprendido entre 1950 a
1970 aproximadamente, sino que posee una antigüedad que nos traslada hasta los años
veinte, con la liga de arrendatarios, hacia 1930 y 1940, los comité de adelanto, los de
mejoramiento y los de vecinos17. Sin lugar a dudas, uno de los espacios organizativos de
mayor relevancia y acción fue el comité de los sin casa18, quien es a partir de la década del
cincuenta y durante todos los años sesenta fue el portavoz principal de la problemática y
demanda poblacional.
17
Mario Garcés, Los pobladores durante, Op.Cit., pp. 44-45.
18
Las definiciones y precisiones con respecto al comité de los “sin casa”, serán tratadas en el capítulo N° 3.
Manuel Castells, “Movimiento de pobladores y lucha de clases en Chile”, Revista Eure, 3:7, 1973, pp.9-35.
19
20
Bárbara Cañas. Et al, Marzo de 1969: Matanza en Puerto Montt. Análisis de los sucesos ocurridos en l
matanza de Pampa Irigoin y sus repercusiones político-sociales. Tesis para optar al grado académico de
Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, Universidad San Sebastián, Puerto Montt, 2009, p.10.
21
la conquista europea y se plasman hasta nuestra actualidad. Estas diferencias solo han
logrado una segregación, tanto social como territorial dentro de las ciudades, formando
principalmente dos grupos, uno supraparticipativo y el otro supramarginal, siendo este
último integrado por aquellos sujetos pobres de la ciudad provenientes de un proceso
migratorio.
Siguiendo esta misma línea, el sociólogo Vicente Espinoza22 propone que los
pobladores no pueden constituirse como parte de un movimiento social ya que no logran
cumplir a cabalidad con un proyecto que logre la satisfacción de sus demandas, más bien
solo logran soluciones a medias, que no concretizan el deseo y necesidad de obtener un
lugar estable donde vivir. Así también, otro de los elementos que hace del poblador un
sujeto marginal es el hecho de que estos no tienen ningún grado de participación en el
proceso de modernización latinoamericano. De este modo, el sociólogo Gino Germani23
establece que hay sujetos en nuestra región que, por diversos motivos, que tienen que ver,
con opresiones sociales, políticas, culturales o económicas, no logran alcanzar ni tampoco
beneficiarse de esta modernidad a la cual ha aspirado el continente constantemente,
resultando de esta forma, estos grupos marginados del espacio urbano, haciendo crecer los
cordones de miseria en la periferia de la ciudad.
21
Boris Cofré, “Pensar la historia desde los movimientos sociales urbanos en Chile. Los pobladores de
Santiago”, Boletín de Geografía, ISSN-e 0717-0793, Nº. 30, 2009, p.32. Disponible en:
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4298292 .
22
Ibid, p. 33.
23
Cristóbal Kay, “Teorías latinoamericanas del desarrollo”, Nueva sociedad., N°113, 1991, p.108.
22
A diferencia de lo anteriormente planteado, Mario Garcés (2002) al igual que
Castells (1973), comparten que los pobladores son parte activa de los movimientos sociales
urbanos y por ende, de la lucha de clases en Chile, ya que influyeron en la satisfacción de
sus necesidades y con esto además contribuyeron al reordenamiento de la ciudad mediante
las tomas de terreno, las cuales posteriormente con el tiempo, se transformaron en
poblaciones estables y urbanizadas. De este modo, las tomas pasan a transformarse en el
símbolo que demuestra la organización de los pobladores –por ejemplo a través de los
comités de los sin casa- para presionar al Estado en cuanto a la gestión por poner en
ejecución las soluciones habitacionales. Boris Cofré establece que Manuel Castells, expone
que todo tipo de acciones en donde se interpele al Estado y al orden establecido, en relación
a las contradicciones que puedan surgir en los problemas que se generan en la urbanidad,
como lo es la lucha por la vivienda, los servicios básicos, etc., por que forman parte de un
movimiento social urbano24, como lo hemos expuesto con anterioridad, han sido los
pobladores quienes han realizado estas prácticas.
24
Boris Cofré, Pensar la historia, Op.Cit., p.8.
25
Comunismo Difuso, A 40 años del golpe: Desmitificar nuestra historia, romper con toda idolatría y
continuar la lucha revolucionaria por fuera y en contra de la institucionalidad capitalista, 2013, p.2.
Disponible en: http://metiendoruido.com/wp-content/uploads/2013/09/Dossier-Cuarenta.pdf
23
Los partidos políticos de izquierda se hicieron presente en la problemática
habitacional en la medida en que fueron testigos de cómo los planes para solucionar el
problema de la vivienda no han sido eficientes, tanto en cantidad como en la forma de
llevarse a cabo, ya sea por los excesos de burocracia en cuanto a trámites, cuotas de ahorro
-que para muchos era imposible de recaudar-, etc. A raíz de lo anterior, la izquierda se
sumó al problema habitacional para prestar apoyo, haciendo sentir las demandas de los
pobladores tomadas en cuenta, con acciones conjuntas como la interpelación y presión al
Estado para que agilice los planes y soluciones de vivienda. De esta manera, “el partido
político de izquierda en los años sesenta se presentaban como un actor fundamental en la
lucha por el cambio social (…) valorando discursivamente el papel de “la clase obrera” y el
pueblo”26, situación que acentuó aún más la presencia del poblador y sus necesidades.
No solo los partidos políticos de izquierda tienen una presencia marcada en esta
problemática, junto a ellos dirigentes y figuras claves de estos comienzan a ser rostros
visibles de la lucha por la vivienda, mostrando un trabajo colectivo con los pobladores,
siendo los principales incitadores de las tomas de terreno como modo de presión. Para
realizar una conexión con nuestro problema de estudio, Puerto Montt y sus procesos de
toma no estuvieron exentos de esta presencia partidaria, la cual será tratada con mayor
detenimiento en los siguientes pasajes de esta tesis. Vicente Espinoza establece que el
apoyo de los partidos políticos y de las figuras públicas en las tomas de terreno, solo tiene
la finalidad de conseguir adhesión a los partidos, siendo ese el motivo real que los lleva a
ser mediadores entre el Estado y los pobladores27. Esto último hace mucho sentido si se
considera que a fines de la década del sesenta nos enfrentamos a un nuevo periodo de
elecciones presidenciales, en donde el poder está siendo disputado entre la continuación de
la Democracia Cristiana, con un modelo conservador en donde se presencia la represión
que ejerce la autoridad y la fuerza pública sobre los distintos movimiento sociales de la
época: estudiantes, obreros, pobladores, etc., caracterizado como “la tendencia del gobierno
conservador de Eduardo Frei de inclinarse más y más a la derecha y más y más hacia la
26
Mario Garcés, Construyendo las poblaciones, Op.Cit., p.72.
27
Boris Cofré, Pensar la historia, Op.Cit. p.33.
24
represión”28. Por otro lado se encontraba el proyecto izquierdista de la Unidad Popular –el
cual no se desarrolla en el periodo de estudio de esta tesis, pero para el entendimiento de lo
que estamos tratando, es importante mencionarlo- encabezado por Salvador Allende, quien
pretendía alcanzar el desarrollo del país mediante la vía del socialismo, donde los fines de
la izquierda se veían muy bien representados.
Hasta el momento hemos hecho una amplia conceptualización del sujeto poblador,
estableciendo sus principales características y dinámicas. Sin embargo, es importante
comprender que cada uno de estos ámbitos estudiados no se pueden entender sin un
contexto espacial, ya que el territorio no es solo un elemento más que forma parte de su
devenir histórico, sino que es el medio en donde las características del poblador influyen y
se desarrollan. En este sentido, entender el espacio de los pobladores nos permite establecer
en esta investigación la visión que se tiene de este sujeto, aproximándonos hacia un
poblador desde el sur de Chile. De este modo, los pobladores construyen un espacio, un
socio-espacio que contiene una serie de problemáticas, generando que el sujeto no se
desentienda del territorio y, a su vez, que este no pueda entenderse sin comprender las
vivencias y características del poblador. Así, este sujeto pasa a ser un contenedor de la
ciudad y el espacio que, como hemos visto, es periférico, de esta manera, el poblador
construye una identidad sujeta a esta periferia. En síntesis, podemos ver el territorio como
una construcción social de un colectivo territorial, con toda una identidad en sí mismo.
28
Camilo Salvo, “Declaración político ideológica aprobada en la XXV Convención Nacional del Partido
Radical de Chile”, Revista NUEVA SOCIEDAD”, N°1, 1972, p. 51.
29
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico, Op.Cit., p. 37.
25
1.2 El territorio, contenedor de dinámicas y sujetos.
Muchas veces hemos comprendido el espacio o territorio como un mero lugar físico
y que, para estudiarlo solo se requiere de la geografía. Sin embargo, el espacio no es un
elemento que presente un estudio que se limite solo a reconocer características en cuanto a
su morfología o clima, ya que en él habitan sujetos, y por lo tanto, este territorio será
resultado de los conflictos y/o experiencias que sus habitantes contengan. De esta manera,
la geógrafa y socióloga Alicia Lindón30, expresa que lo social y sus problemáticas pasan a
formar parte del campo geográfico en tanto se entiende que el espacio es resultado de lo
social, debido a que contiene habitantes que poseen una capacidad para hacer y rehacer el
territorio, por lo cual hablaremos de un sujeto territorializado, integrado al espacio. De esta
manera, se deja atrás la concepción clásica del espacio como una “región natural”31
Una de las preguntas que viene al caso es ¿Cuál es el espacio que ocupan los
pobladores? Y en respuesta a esto, hemos establecido a lo largo de esta conceptualización,
Alicia Lindón, “La convergencia de lo espacial y lo social”. En: Gustavo Leyva y Enrique de la Garza
30
Toledo (eds), Tratado de Metodología de las Ciencias Sociales: perspectivas actuales, México: Fondo de
Cultura Económica, 2012, pp. 586-590, 592.
31
Ibíd., p.590.
32
Andrés Angulo, et al, Exclusión socio-territorial y marginación político-cultural en Chile reciente: el
caso de la ciudad de Osorno (1973 – 2010), Osorno, Editorial universidad de los Lagos, 2013, p.31.
33
Henri Lefebvre, La producción del espacio, Madrid, Capitán Swing, 1974, pp.54-58.
34
Ulrich Oslender, “Espacializando resistencias: Perspectivas de “espacio” y “lugar” en las investiagaciones
de movimientos sociales”. En: Eduardo Restrepo y María Uribe (eds), Antropologías transeúntes, Bogotá:
ICANH, 2000, p.4.
26
que los pobladores se han instalado en la periferia de la ciudad, siendo un patrón común
que se da tanto en la centralidad del país como en la australidad. La frontera es el espacio
en donde se establece el límite de erradicación de la pobreza hacia la periferia, una acción
que como política se potencia desde la década de los ochenta, con la creación de planes
habitacionales para instalar a los pobres de la ciudad, como por ejemplo los planes de
mejoramiento de barrios que, desde 1982, materializaron esta política de relocalización
socio espacial de la pobreza con los planes de mejoramiento de barrios impulsada por el
ministerio de la vivienda35. Si pensamos esto desde las dinámicas del sur, emblemático es el
caso de la construcción de poblaciones en la ciudad satélite de Alerce expuesto por Yerko
Monje, y a pesar que esto dista un poco de nuestro periodo de estudio ya que se establece
principalmente a partir de 1995 y se fortalece a contar del año 2000, nos sirve para
comprender lo expuesto anteriormente. Alerce, es un espacio que no se encuentra dentro al
ciudad de Puerto Montt, sin embargo se le considera como un espacio periférico, en donde
la precariedad, pobreza y marginalidad se hacen presente en tanto se utiliza este territorio
como lugar para instalar a los pobres de la ciudad36. Sin embargo, sabemos que esta
práctica ha estado presente desde mucho antes, siendo una acción realizada por los propios
pobladores al instalarse en estos espacios por su cuenta a partir de 1950 y si nos ubicamos
en el contexto sureño, desde 1960 producto de los efectos del terremoto de ese mismo año.
En este sentido, podemos ver que los pobladores y su organización, que los lleva a
tomar terrenos ajenos, van moldeando una nueva realidad territorial, que es creada a partir
de estas “practicas autogestionarias de hábitat popular”37, las que son muy diferentes del
habitar creado desde el individualismo del mercado, práctica presente en nuestra actualidad.
Así, lo que destaca a las poblaciones en el tiempo que abarca este estudio, es la
organización y la solidaridad comunitaria38, actualmente muy dañado, casi anulado, viendo
la organización en la escasa participación en juntas de vecinos, y no tanto para realizar
acciones que tengan que ver con el crear el espacio, la población, ya que esto pasó a ser
35
Ibid, p.48.
36
Yerko Monje, Planes de Vivienda Social y Pobladores en Puerto Montt: Una historia descentrada desde
la Toma de Pampa Irigoin hasta la Ciudad Satélite Alerce, 1969-2010. Tesis para optar al Título de Profesor
de Historia y Ciencias Sociales y Grado de Licenciatura en Educación y Licenciatura en Historia, Universidad
Austral de Chile, Valdivia, 2015, pp. 98-108.
37
Henry Renna, Siete y cuatro, Op,Cit., p. 18.
38
Ibid, p. 17.
27
parte del neoliberalismo, el mercado de los créditos hipotecarios, en donde la vivienda se
consigue desde lo individual y no desde la acción colectiva de los pobladores.
Este territorio periférico es creado como tal por los pobladores, pasando a ser estos
“productores del espacio urbano"39. La forma en como estos sujetos producen espacio y
reconfiguran la ciudad, es por medio de la manera que tienen de habitar, la cual está
caracterizada por un asentamiento espontáneo e ilegal, acompañado de la autoconstrucción
de viviendas inmediatamente después de una toma de terreno. En este sentido, estaríamos
frente a un espacio que es político, tal como lo expresa el geógrafo Ulrich Oslender, quien
establece que lo importante del territorio “es mostrar cómo han sido construidos y bajo qué
estructuras políticas y relaciones de poder y saber”40. En este sentido, el autor expone que
el territorio no puede desligarse de lo político, en tanto que en el se presenta una serie de
relaciones de poder, expresados en lo que respecta a la dominación y resistencia. Esto se
relaciona muy bien con los procesos de toma de terreno; asentamientos ilegales que son un
claro ejemplo de esta relación entre dominación y resistencia, debido a que los sujetos -
pobladores- se encuentran dominados por las políticas estatales que no satisfacen sus
necesidades ni solucionan sus problemáticas, y que a su vez ponen resistencia a esta
situación -manifestándose por medio de procesos de toma de terrenos-, acción que se
genera de forma colectiva. La experiencia de acción colectiva de los sujetos forma
identidad de actores sociales en términos de esta resistencia41. De este modo, el espacio se
constituye como político, en tanto que las prácticas sociales de los pobladores se relacionan
con este aspecto, es decir, que se enmarcan en luchas de dominación-resistencia, las que
definirá en la identidad de los habitantes del territorio.
El territorio posee características que son propias de los sujetos asentados en él, en
este sentido, este espacio que es periférico, adopta aspectos de pobreza, precariedad y
marginación en tanto que son sus habitantes quienes poseen esta identidad. “Una clara
marca de identidad de los pobladores era su pobreza, que ciertamente los diferenciaba de
39
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico, Op.Cit., p.31.
40
Ulrich Oslender, Espacializando Resistencia: perspectivas, Op.Cit., p.2.
41
Ibid, p.3.
28
los sectores medios y altos de la sociedad”42, lo cual es visible al observar por ejemplo, la
calidad de las viviendas en los terrenos donde se realizaron tomas.
42
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p.423.
43
Orlando Sepúlveda. Et al. La vivienda social en Puerto Montt. Estudio cualitativo de sus transformaciones.
Proyecto FONDECYT 91-0992, Santiago, 1994, p.12.
29
Finalmente podemos destacar que los espacios urbanos y todo lo que en el converge
no son homogéneos, sobre todo si tomamos en cuenta la idea de que son sujetos, los
encargados de crear y reordenar la urbanidad, los cuales con sus historicidades le dan esta
característica de heterogeneidad al territorio.
“El espacio urbano constituye una estructura organizacional en que se desenvuelve cada
ciudad, que va conformando poco a poco una caracterización propia y representativa de
los distintos fenómenos físicos, sociales, históricos, que la han marcado y modelado hasta
convertirla en lo que actualmente es”44.
Es por ello que bajo esta premisa, no podemos desligar al territorio de los sujetos
sociales y de las problemáticas que poseen, ya que son estas quienes caracterizan el
espacio, dándole un orden a la cuidad en general. De esta forma el poblador (sujeto
urbano), adquiere un modo de pertenencia con la ciudad, lo que en el fondo constituirá su
identidad, una que está ligada a la acción colectiva en la solución de problemas que son
individuales, pero a la vez comunitarios, como lo son el habitar y el déficit habitacional.
44
Ivonne Altamirano, Análisis de la estructura geográfico-urbana de la ciudad de Puerto Montt. Tesis para
optar al título de profesor de historia y Geografía, Universidad Austral de Chile, Valdivia, p. 6.
45
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., pp.56, 61.
30
1.3 El poblador del sur de Chile desde una perspectiva des-centrada.
Chile ha sido parte de grandes procesos que han configurado el curso de su historia
a lo largo de todo su territorio, sin embargo, el estudio de estos por lo general se han
realizado siempre desde una mirada unificadora, desde una centralidad, lo que en nuestro
caso correspondería a Santiago. Los distintos procesos, sucesos y dinámicas que han
aconteciendo a lo largo del devenir histórico chileno, no son solo aquellos que la historia
oficial, ha dado a conocer a través textos escolares, prensa, discursos o conmemoraciones.
En esos procesos existe la presencia de sujetos históricos anónimos y su relación con los
fenómenos que se han dado en la historia de Chile. Ellos han contribuido significativamente
a la formación de la identidad de nuestro país, la cual se caracteriza por llevar en su esencia
procesos sociales revolucionarios para conseguir transformaciones en pos de un mejor
vivir.
46
María Angélica Illanes, En: Moyano, Cristina, Chile des-centrado. Formación socio-cultural
republicana y transición capitalista (1810-1910) de María Angélica Illanes. Lom Ediciones, Santiago
2003. Santiago, “Revista de Historia Social y de las Mentalidades” vol. 2, N° 7, 2003, p.203. Disponible
en: http://www.revistas.usach.cl/ojs/index.php/historiasocial/article/view/349/344 .
31
sujetos no tomados en cuenta, lo que matizan y diferencian los procesos, porque según en
donde se vayan desarrollando las tensiones, las respuestas, oposiciones, asimilaciones y
resistencias a estas, serán distintas, elemento que le dará la heterogeneidad a un proceso que
contiene una problemática común, pero que se experimenta de manera diferente. En este
sentido -explica Illanes- es como se va configurando la historia, desde lo local hacia lo
central, desde sujetos populares hacia los grandes centros de poder elitista, re- pensando el
modo en el cual se ha reconstruido nuestra república47
Los pobladores han sido objeto de interés de muchos investigadores – Garcés 2002,
Castells 1994, Valdés, 1995-, sobre todo de quienes se han dedicado a estudiar el proceso
de conformación de poblaciones emblemáticas, como por ejemplo la Población La Victoria
en Santiago. Sin embargo, la mayoría de ellos solo toma en cuenta el proceso capitalino,
intentando desde este espacio homogeneizar un desarrollo que es variable en los distintos
contextos a lo largo y ancho del país. Es por ello que estudiar el movimiento de pobladores
de una manera descentrada, nos ayuda a comprender no solo que los procesos son
dinámicos y heterogéneos, sino que además, nos permite hacer un análisis desde lo local
hacia lo central, teniendo como objeto de estudio al poblador del sur, haciendo “una mirada
al sistema institucional desde los actores populares”49, y no solo de ellos, sino que desde el
espacio regional en general. Lo anterior, permitirá un mejor entendimiento de las dinámicas
propias de los sujetos en el espacio sur-austral y su visualización por medio de la prensa
local.
47
Angélica Moyano, “Revista de Historia”, Op. Cit., p. 204.
48
María Angélica Illanes, Chile Des centrado formación socio-cultural republicana y transición capitalista
(1810-1910), Santiago, LOM Ediciones, 2003, p.8.
49
Ibíd. p.7.
32
Es necesario comprender el espacio como el resultado de un conjunto de procesos
en donde se articulan una serie de políticas, planes y acuerdos que vienen desde el centro,
con la realidad, identidad y experiencias propias de cada territorio. Desde este punto de
vista, el movimiento de pobladores presenta una forma de hacinamiento que va variando
según sea la concentración urbana50 – hecho que es propio de los procesos poblacionales-,
situación que es diferente para cada caso, en el cual Puerto Montt no es una excepción.
Según el estudio de Mario Garcés, en la capital de nuestro país las migraciones aumentan
porque las ciudades ofrecen una mayor calidad de vida, “una concentración
administrativa(…) en la capital”51 lo que se traduce por ejemplo, en una mayor oferta de
servicios y empleo, cosa que también ocurre en la capital de la región de Los Lagos, pero
con un componente distinto, ya que si bien es cierto, Puerto Montt ofrecía mayor cobertura
en cuanto a servicios, el proceso migratorio fue influenciado y aumentado a causa de los
efectos producidos por el terremoto de 196052, lo cual da paso, no solo hizo aumentar la
cantidad de población en la sureña ciudad, sino que además, puso en evidencia la urgencia
de vivienda que existía en la zona, hecho que además era una constante en los grandes
focos urbanos del territorio nacional. Sin lugar a dudas, vemos que el problema poblacional
nace de una misma situación – la falta de vivienda- pero que se va dando de distinto modo
y con distintos procesos entre medio, he ahí la importancia de hacer un estudio descentrado,
a fin de entender y comprender la heterogeneidad de los procesos y sujetos históricos.
50
Manuel Castells, “Movimientos de pobladores y lucha de clases en Chile”, Revista EURE-Revista de
Estudios Urbano Regionales, vol. 3, N° 7, 1973, p. 7. Disponible en:
http://repositorio.uc.cl/bitstream/handle/11534/4042/000389800.pdf?sequence=1 .
51
Manuel Castells, Revista EURE-Revista, Op.Cit., p.10.
52
Augusto Carmona, “La matanza de Puerto Montt”, Revista Punto Final, Suplemento de la edición N°77 de
Punto Final, martes 25 de marzo 1969, Santiago, p.11. Disponible en: http://www.pf-
memoriahistorica.org/PDFs/1969/PF_077_doc.pdf .
53
Andrés Angulo, Et.al, Exclusión socio-territorial, Op.Cit., p. 14.
33
suficiente para que los procesos no se desarrollen de forma pareja, ya que estos de
adaptaran de una u otra manera a las dinámicas propias de cada espacio, siendo esto lo que
marque la diferencia.
54
Jurgen Habernmas, Historia y crítica de la opinión pública. La transformación estructural de la vida
pública, México, Gustavo Gilli, 1999, p.210.
55
Ibíd., p.212.
34
En línea con lo anterior, en el libro Comunicación y democracia en América Latina,
se hace una revisión sobre la prensa, su significado y roles en la sociedad bajo regímenes
autoritarios. En él, Patricia Terrero establece que la prensa escrita se pone al servicio de la
ideología y modelo económico imperante, lo cual permite generar control sobre las masas,
sobre todo cuando se trata de prensa oficialista. De este modo, la autora expone que “Los
medios fueron señalados como reproductores del esquema ideológico-dominante y como
instrumentos al servicio de la burguesía para el control social en cada país”56, situación de
la cual la prensa chilena no queda excluida. En base a lo anterior, tenemos una prensa
nacional, que nace con la Aurora de Chile en 1812, de un carácter liberal y republicano,
pero que con el paso del tiempo se influenció por grupos políticos y económicos57.
56
Terrero, Patricia “Los regímenes autoritarios. Comunicación e información por los gobiernos autoritarios”,
En: Munizaga, Giselle, Et.al, Comunicación y democracia en América Latina, DESCO, Lima, 1982, p.18.
57
Mönckeberg, María, Los magnates de la prensa: Concentración de los medios de comunicación en Chile,
Debate, p.7.
58
Manuel Castells, La era de la información vol.II. El poder de la identidad, Siglo XXI Editores, Mexico,
1999, p.282.
59
Armand Mattelart, Et.al, Los medios de comunicación de masas. La ideóloga de la prensa liberal en Chile,
El CID Editor, Argentina, p.80.
35
posibilidades de discusión, sino que además, la llegada de los medios solo estaría reservada
para aquellos afines a la ideología. Castells comprende que la prensa debe parecer lo más
abierta e independiente posible, para que de este modo cobre credibilidad60. Se debe evitar
la exposición ideológica debido a que, “toda ideología es totalizante y el diario entero está
impregnado de esta totalidad ideológica”61, porque obstaculiza la libre construcción de la
opinión pública. Ligado a lo anterior, Manuel Castells (1999) también indica que dentro de
una cultura de masas, la población requiere de información real, alejada de la censura y el
control estatal. De esta manera, medios como internet permiten que la sociedad elija sobre
qué y cómo informarse, por lo tanto, la censura sobre los medios, dejan de tener cierta
efectividad como método para el control de las masas.
60
Manuel Castells, La era de, Op.Cit., p.284.
61
Armand Mattelart, Et.al, Los medios de, Op.Cit., p.81.
62
Celso Almuiña, “Prensa y opinión pública. La prensa como fuente histórica para el estudio de la
masonería”, En: Masonería, política y sociedad, Vol. I, Centro de Estudios Históricos de la Masonería
Española, España, 1989, pp.249-250.
63
Hernán Miranda, en prólogo del libro, Concurso Nacional “Cien años de prensa en Chile”, 100 años de
prensa en Chile: una historia complicada, Círculo de Periodistas de Santiago – Universidad Diego Portales,
Santiago, 2008. Disponible en: http://www.observatoriofucatel.cl/100-anos-de-prensa-en-chile-una-historia-
complicada/
36
transmisión de la cultura”64, de esta manera, la prensa no solo contiene las costumbres,
historia e identidad de una localidad, sino que además las difunde, lo que permite ver como
esta se ha transformado a través del tiempo. De este modo, se puede posicionar a la prensa
como una herramienta muy importante para la realización de investigaciones históricas, ya
que nos permiten conocer aspectos y transformaciones sociales, culturales, políticas y
económicas de una sociedad determinada. De esta manera es como los diarios se convierten
en fuente histórica y objeto de estudio en sí.
64
Jans, Sebastián, “Los medios de comunicación y su rol en el cambio cultural en los últimos treinta años en
Chile”, Archivo Chile, 2004., p.1.
65
Carlos Ossandón, “Prensa e Historia”, Revista del instituto de comunicación e imagen, N°12, pp.2-3.
Disponible en: http://www.tecnovet.uchile.cl/index.php/RCM/article/view/13044/0 .
37
CAPÍTULO II
66
Esta denominación se debió a la actividad de explotación maderera que realizaban algunos centenares de
personas que ya habitaban el lugar antes de la llegada de colonos. Más referencias sobre esto en Eduardo
Tampe, Desde Melipulli hasta Puerto Montt, Tomo II. Santiago, publicación privada, 1983, p. 58.
67
Weil, Jorge, Frutillar: pasado y presente. Valdivia, Edición Universidad Austral de Chile, 2002, p. 35
68
Scarpa, Roque, Presencia visible e invisible de Alemania en Chile, Santiago, Instituto Chileno-Alemán de
Cultura, 1973,p. 30.
38
pesar de la presencia alemana en la localidad, Puerto Montt no tuvo un importante
desarrollo industrial en comparación de por ejemplo, la ciudad de Valdivia, que se vio
profundamente beneficiada por la migración alemana en cuanto a la rápida aparición y
expansión de la industria69.
69
La industria Valdiviana proliferó rápidamente debido a la gran cantidad de materias primas que procesaba
además tenía una estratégica ubicación la cual permitía una conectividad marítima con el resto del país y el
extranjero, así como también conexiones fluviales y terrestres. Dentro de las industrias más destacadas en la
ciudad encontramos: astilleros, cervecerías, fábricas de licores y cecinas, muebles, calzado, curtidurías, entre
otras. En: Fabián Almonacid, La industria valdiviana en su apogeo (1870-1914, Ediciones Universidad
Austral de Chile, Valdivia, 2013, pp.33-34.
70
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., p.56.
39
Hacia 1912 se hace presente en la ciudad la actividad ferroviaria, lo cual hizo que
Puerto Montt aumentara considerablemente el número de habitantes71. Gracias a esto,
además la conectividad aumentó considerablemente, al igual que los servicios y el
comercio. Esto, producto del intercambio comercial que se realizaba con el norte, en donde
se transportaba elementos como trigo, cueros, maderas, papas, entre otros. Junto a esto, la
ciudad comienza también a expandir sus límites y con ello la ocupación del territorio
producto de un nuevo proceso migratorio, de las zonas aledañas a Puerto Montt.
Si hay un primer elemento que puede caracterizar a Puerto Montt, es que posee
alrededores con parajes en donde abunda la naturaleza, paisajes de mar y de río, e
imponentes volcanes que se pueden observar desde distintos puntos de la ciudad (el
Calbuco y el Osorno). Toda esta caracterización presenta un interesante e importante
atractivo para las actividades turísticas de la zona, que también contribuye de una u otra
manera a la economía de la ciudad, enfocada al sector pesquero, una fuerte presencia de la
industria salmonera y cultivos de moluscos.
Todo el conjunto de características que son parte del espacio puertomontino, van
aumentando y adquiriendo cierta estabilidad con el paso del tiempo. Sin embargo, Puerto
Montt deberá pasar por uno de los eventos más traumáticos de su historia, y que
desencadenó procesos que cambiarían el curso de la historia, teniendo repercusiones
71
Este punto es importante para comprender el inicio de la problemática habitacional puertomontina. En los
pasajes posteriores esto será tratado con mayor detenimiento.
72
Adriano Rovira, “Puerto Montt: El proceso de ciudad menor a centro de desarrollo interregional en una
ciudad del sur de Chile”, Espacio y desarrollo, N°12, 2000, Pp, 85-96.
40
incluso en el contexto nacional. En el siguiente apartado trataremos sobre el terremoto de
1960 y sus consecuencias para la ciudad.
Para una ciudad que presenta actividades económicas importantes –como lo vimos
en el apartado anterior-, la llegada de eventos inesperados fue una situación que influyó en
la estabilidad que se presenciaba, poniendo a prueba la organización de la ciudad en todos
sus ámbitos. En este sentido, el terremoto ocurrido en Mayo de 1960, hizo justamente lo
expuesto anteriormente: puso a prueba el progreso que se estaba viviendo y la capacidad de
resiliencia de sus habitantes.
73
Ilustre Municipalidad de Puerto Montt, Agenda del sesquicentenario de Puerto Montt. Efemérides de la
provincia fotografía, crónica, documentos, toponimia, cuentos, y la historia fundacional de Melipulli. 2003,
s/p.
74
Carlos Rojas, Valdivia 1960. Entre Aguas y Escombros, Ediciones Universidad Austral de Chile, Valdivia,
2010, p.63.
41
Este movimiento telúrico generó un gran número de repercusiones. Por ejemplo, en
el ámbito patrimonial, con la gran cantidad de casas antiguas destruidas; en lo económico,
un comercio devastado y una actividad agrícola detenida debido la destrucción producida
por el fuerte movimiento y posterior tsunami; sumado a lo anterior, se desató una crisis
social marcada por la destrucción de las viviendas lo cual generó una inmensa cantidad de
personas en situación de calle. El panorama era claro,
“El área del puerto quedó completamente inutilizada (…) la estación de Ferrocarriles corrió
igual suerte. El Hospital Regional resultó con su estructura destrozada; varios pabellones
inservibles. La iglesia Luterana (…) tenía su torre en el suelo y el edificio estaba totalmente
agrietado”.75
Sumándose a esto, las pérdidas de trabajo, la escasez y pobreza, formaban parte del
escenario puertomontino post terremoto. Además de todo aquello, cabe mencionar que el
desastre natural dejó un saldo considerable de víctimas fatales el cual fluctuaba entre las 60
y 80 personas, más de un centenar de heridos y con un balance final de destrucción de la
ciudad del 70%76.
“Una vista ocular tanto al centro de la ciudad como a los barrios Modelo, Costanera y
Angelmó, dan una muestra de lo que fue la violencia del terremoto en Puerto Montt. Un
ochenta por ciento de las casas habitaciones y locales comerciales resultaron afectados,
quedando muchos inhabitables”77.
75
Cesar Sánchez, “El terremoto de 1960”, En: Agenda del sesquicentenario, Op.Cit., p.51.
76
Ibíd., p.52.
77
Juan Velázquez, “El Puerto Montt de los años 60‟, Diario el Llanquihue, Puerto Montt, 4 de Febrero de
2004. Disponible en: http://www.diarioelllanquihue.cl/site/apg/reportajes/pags/20040203235012.html .
78
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 20 de junio de 1960, p.1.
42
represión, son las consecuencias inmediatas y a largo plazo que dejó el terremoto, y que
revisaremos a lo largo de esta tesis.
Imagen 1: Destrucción del Puerto de la ciudad producido por el terremoto y posterior tsunami.
43
Las impresiones que dejó el terremoto entre la población puertomontina fueron
variadas. De lo que si no cabe duda, es que a partir de ahí comienza la preocupación por la
vivienda, por reconstruir la cotidianidad que el terremoto había interrumpido, y los titulares
de los diarios de la época así lo demuestran. El lunes 20 de Junio y tras un catastro de los
daños, el diario local El Llanquihue, publica en su portada: “5.000 viviendas necesita Pto.
Montt, arruinado por el sismo, para solucionar déficit habitacional”79. Será esta situación la
que marcará el surgimiento de un sujeto social que va en busca de un lugar en donde vivir:
el poblador, quien a su vez generará otro proceso, las migraciones. Ambos desencadenarán
el colapso urbano, producto de la gran cantidad de personas que se trasladarán de los
sectores rurales a la ciudad. Además de esto, el desarrollo de Puerto Montt posterior al
terremoto siguió una dinámica bastante inusual ante eventos naturales, ya que si bien más
de la mitad de la ciudad quedó destruida, las actividades de reconstrucción se iniciaron
rápidamente, sobre todo por la ayuda nacional, a través de la acción de las Fuerzas
Armadas y organismos como el Comité de Abastecimiento y la extranjera, principalmente
con la cooperación enviada por Estados Unidos80, las cuales le dieron, poco a poco, una
nueva imagen a la ciudad.
79
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 20 de junio 1960, p.1.
80
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 2 de Junio de 1960, p.1.
81
Ilustre Municipalidad de Puerto Montt, Agenda del sesquicentenario, Op.Cit, s/p.
44
Irigoin –parte del problema de esta investigación-, fue un territorio tomado a causa del
déficit habitacional un par de años después ocurrido el terremoto. José Bengoa señala que
de un total de 45 personas que habitaban en el lugar, 18 de ellas indicaron que su motivo de
migración era la falta de empleo, mientras que el resto, aludían a motivos como problemas
con sus jefes, enfermedades familiares, más comodidades al obtener mayor acceso a
servicios y expectativas de obtener un mejor empleo -que no sea de tipo agrícola como en
el campo- y por la falta de un terreno propio en donde vivir82.
El origen de la población migrante post terremoto, está dado por dos grupos. El
primero de ellos proviene de gran parte de la región influenciada por la colonización
alemana, como Llanquihue, Frutillar, Puerto Octay, con una vasta experiencia en el trabajo
agrícola y ganadero, y a su vez desplazados de este tipo de actividades por efecto de la
maquinización. El segundo grupo traspasa el suelo continental, ya que un número
considerable de ellos provenía del Archipiélago de Chiloé, con una cultura económica en
torno a la agricultura, la pesca y la recolección de recursos marinos de orilla83.
82
José Bengoa, Pampa Irigoin: Lucha, Op.Cit., p.19.
83
Ibíd., p.18.
84
Ibíd. Pp. 18-19.
85
Dirección de estadísticas y censos. Adelanto de datos censales 1971. En: Ibíd., p.16.
45
A pesar de los distintos motivos que impulsaron el proceso migratorio, no hay que
desconocer que el fin último era salir de su lugar de residencia, para poder establecerse en
la ciudad, debido a la oferta de servicios que poseía, como salud, educación, bancos, entre
otros. Como dice José Bengoa: “la ciudad es un centro distribuidor de servicios. Hay un
continuo fluir de población que realiza trámites, comercio y actividades similares. Por otra
parte, la ciudad es un centro educación importante que congrega a los estudiantes de la
región.”86Además de estos servicios que eran foco de atracción para la población migrante,
hay una finalidad última y común para estos sujetos, y era el obtener un lugar propio para
poder vivir. Las formas de conseguirlo serán expuestas en las páginas posteriores de este
estudio.
Finalmente, para tener una percepción real del fenómeno migratorio, el año del
terremoto la población de la ciudad era de 41.000 habitantes aproximadamente, la cual
aumentará poco más del doble hacia los primeros años de la década del setenta 87. Los datos
que nos entrega el Instituto Nacional de Estadística indican que la población migrante que
se encuentra en la ciudad en 1970, corresponde a 6.972 habitantes.88
86
Ibíd. pp.15-16.
87
Wisley and Ham International, Ministerio de vivienda y Urbanismo, en, Vergara, Ángela. Un
acontecimiento histórico, Op.Cit., p.78.
88
Este dato corresponde a la población de cinco años y más. Instituto Nacional de Estadística. En, Íbid, p.79.
89
José Bengoa, Pampa Irigoin y, Op.Cit., pp. 20-21.
46
Bengoa entiende la desocupación como aquellos individuos que “se „ocupan‟ en esperar un
trabajo en los terminales de camiones y barcos”90, lo que genera un gran problema si
tomamos en cuenta que tener un empleo significa la obtención de un ingreso, elemento
clave para cubrir necesidades vitales (la alimentación, o para el caso de la problemática
abordada en esta investigación, la obtención de una vivienda). Es por eso que el trabajo es
algo importante ya que, “(…) es el principal recurso que tienen y movilizan los hogares
para acceder al ingreso y bienestar material”91. Si no existe empleo, no hay ingresos, y por
ende, la situación de pobreza comienza a ser cotidiana.
La pobreza es una condición que está dada por un factor fundamental, la carencia.
Para el caso del estudio de los sujetos en el espacio social, nos vamos a referir a una
carencia de tipo monetaria, en cuanto al ingreso -o salario-; esto determinará su estrato
socioeconómico y junto a ello se posicionará como un elemento generador de desigualdad,
ya que el ingreso funciona “como un indicador de la capacidad de satisfacer ciertas
necesidades básicas multidimensionales”93, principalmente en cuanto a la capacidad de
poder adquirir bienes y servicios. El ingreso se obtiene en la medida en que se posee un
trabajo o una ocupación que genere un salario. Por tanto, con la situación de desempleo
descrita anteriormente, es evidente que los niveles de pobreza iban a aumentar al no contar
90
Íbid, p. 22.
91
Florencia Torche, Guillermo Wormal, Estratificación y movilidad social en Chile: entre la adscripción y el
logro, “Serie políticas sociales / Comisión económica para América Latina y el Caribe, División de
Desarrollo Social”, Santiago, N° 98, 2004 , p. 10.
92
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 6 de junio 1960. P.5.
93
Ministerio de Desarrollo Social, Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, 2011.
47
con recursos monetarios que permitan la satisfacción de necesidades, desde la alimentación,
hasta la obtención de una vivienda.
Según lo anterior, Puerto Montt se encuentra en una situación muy compleja de “pobreza
crónica en que viven más de 20.000 personas en una ciudad de casi 50.000”96, por lo tanto,
la reconstrucción del puerto no solo es primordial para la reactivación económica, sino que
para hacer frente al crítico contexto de desocupación y pobreza.
Este panorama de pobreza generará en la ciudad una crisis social que radicará
principalmente en un agudo problema de vivienda, ya que los habitantes al no poseer
ingresos debido a su condición de desocupados, no cuentan con los recursos para adquirir
una casa. Esta situación se constituye como un elemento generador del sujeto poblador,
quien va en busca de un lugar estable en donde vivir, utilizando la toma de terreno como
94
José Bengoa, Pampa Irigoin y, Op.Cit., p.16.
95
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 9 de Agosto de 1960, p.4.
96
Ibíd., p.22.
48
forma de habitar y ocupar el espacio. De esta manera, se explica que “la violencia de las
tomas de terreno tiene su base de explicación en esta pobreza crónica”97, siendo tan
compleja que para salir en parte de ella, es necesario comenzar por la obtención de un sitio
digno para vivir. De este modo, las tomas de terreno aumentarían constantemente en la
ciudad, constituyéndose como una vía ilegal para erradicar en parte la pobreza.
“Puerto Montt sufrió mucho. Quedó destruido el puerto, vital para todo el sistema de
comunicaciones marítimas con Chiloé y Aisén; por lo menos unas 3 mil casas se
desplomaron o quedaron inhabitables; el terminal ferrocarril no podrá restablecerse hasta
quizás cuanto tiempo mas (…) los agricultores de la zona están abocados a la
reconstrucción de sus establos, galpones y silos, cuya destrucción pone en peligro sus
productos almacenados para su comercialización o la alimentación del ganado”98.
97
Ídem.
98
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 24 de Junio de 1960, p.5.
49
El terremoto y la acentuación del déficit habitacional, produjo que recayera sobre
los planes de vivienda destinados a la ciudad una fuerte presión para que se lleven a cabo.
En este sentido, por ejemplo, la población “18 de septiembre”, que venía construyéndose
desde 1958, tuvo que ser entregada mucho antes de lo que estaba previsto, debido a la gran
cantidad de personas que estaban sin hogar99. La ocupación del espacio puertomontino post
terremoto fue una situación que a esas alturas no se podía detener. Esto no solo ocurría
mediante las soluciones habitacionales que entregaba el Estado, sino que aparecería una
nueva modalidad de poblar la ciudad, conocida como la autoconstrucción.
Esta forma se caracterizó por ser una solución legítima impulsada por el gobierno
que deja en manos de los pobladores la responsabilidad de construir su propia vivienda. Las
autoridades de la época reconocen que esta solución es bastante efectiva, dando cuenta de
ello el diario El Llanquihue, que titula una de sus noticias de la siguiente manera:
“Aplicaciones del sistema de autoconstrucción salvará en Puerto Montt problema
habitacional”100. Esta solución, ayudará a reforzar otras medidas impulsadas por la
institucionalidad, como la construcción de los pabellones de emergencia -realizados por la
CORVI-, denominados barracones, lugares caracterizados por el hacinamiento debido a que
eran lugares pequeños, destinados a gran cantidad de personas. Varias poblaciones fueron
construidas bajo la idea de autoconstrucción. Por ejemplo, la Población “22 de Mayo”101,
nombre que se le da en conmemoración del terremoto; junto con ella, población “Techo
para Todos”, que parte sus obras en 1961102. Ambas poblaciones permanecen hasta el día
de hoy en la ciudad, manteniendo su nombre.
99
Mirta Vega, “ ‟18 de Septiembre‟ un barrio con estilo propio”, Diario El Llanquihue, 14 de Septiembre de
2005. Disponible en línea en:
http://www.ellanquihue.cl/prontus4_nots/site/artic/20050913/pags/20050913232213.html
100
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 19 de junio de 1960, p.1.
101
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., p.62.
102
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 7 de Junio de 1968, p.2.
50
Imagen 3: Tijerales de la Población Techo para Todos. Autoconstrucción de las primeras
casas, 1961.
Fuente: Fotografía donada por Ondina Vera, en Memorias del siglo XX103.
103
Disponible en línea en: http://www.memoriasdelsigloxx.cl/601/w3-article-59973.html Visitado última vez
el 04 de agosto de 2016.
51
popular104, en donde intentaba solucionar el déficit habitacional en el país, formando Puerto
Montt parte de aquello. A pesar de las preocupaciones ante la emergencia habitacional de la
ciudad, las medidas no se hicieron suficientes, apareciendo una nueva política que
intentaría revertir esta situación: nos referimos a la Operación Sitio105. Esta medida
institucionalizada, contemplaba la entrega de sitios urbanizados, algunos incluían una
instalación sanitaria mínima, y en otros casos una mediagua u otro tipo vivienda
económica106; sin embargo lo que primó fue el acceso a la tierra, dejando la vivienda bajo
la modalidad de autoconstrucción. En muchas ocasiones esta política se destinó a aquellos
pobladores que habitaban en los barracones, como lo es por ejemplo, la población “Pichi
Pelluco”107.
Junto con las formas institucionales para dar respuesta al déficit habitacional108
producido por las diferentes consecuencias que dejó el terremoto, Yerko Monje (2015) da a
conocer que existieron dos propuestas alternativas para solucionar la urgencia habitacional.
En primer lugar, reconoce el trabajo de tesis del arquitecto Juan Leonardth109, titulado
“Puerto Montt 2000”, quien visualizó la necesidad de construir una ciudad satélite que
albergue el exceso de población puertomontina; esto, debido a que con el correr de los
años, las cuatro terrazas que tiene Puerto Montt serían utilizadas en su totalidad con
viviendas. En segundo lugar Néstor Holzapfel propone una correcta y funcional ocupación
104
La promoción popular fue la forma en la que Eduardo Frei pretendía llevar a cabo su gobierno y la
ejecución de sus políticas en donde consideraba fundamental la inclusión de los sujetos en el desarrollo de
políticas públicas. En el capítulo siguiente, se desarrolla con mayor detenimiento este concepto. En: Adita
olivares, De la Promoción Popular a la Desafección Política: Una Mirada a la Revolución Participativa de
Eduardo Frei Montalva, III Encuentro Internacional sobre la vigencia del Humanista Cristiano, Santiago,
2015, p.3. Disponible en: http://www.ced.cl/ced/wp-content/uploads/2015/01/ponencia-ced-adita-olivares-
jabes.pdf.
105
La Operación Sitio fue un programa habitacional destinado a los sectores de menores ingresos. Fue
impulsado bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva en 1965, y en sus orígenes fue destinado a las víctimas
de los temporales de invierno de ese año en Santiago. El programa con el tiempo fue adaptándose a las
necesidades de vivienda del país, y su función principalmente consistió en la entrega de sitios semi-
urbanizados para la autoconstrucción de mediaguas y posteriormente de viviendas definitivas (por medio de
las formas tradicionales, como las gestionadas por la CORVI), junto con servicios comunitarios, como pilones
de agua potable y calles y soleras de ripio. En: Edwin Haramoto, Politicas de vivienda para sectores de menos
ingreso. Experiencia chilena en los últimos 25 años, Documentos de trabajo C.P.U, Santiago, 1979, p.31-33.
106
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p.301.
107
Diario El Llanquihue, Puerto Montt 27 de noviembre de 1968, p.3.
Para conocer más sobre cómo se hizo frente al problema de vivienda en Puerto Montt pos terremoto,
108
52
del borde costero para acomodar a la población, realizando un relleno en la costa desde el
sector de Chinquihue hasta la estación de ferrocarriles, en lo que actualmente es el Mall
Paseo Costanera.
El déficit habitacional era tan grande en Puerto Montt, que a lo largo del tiempo las
distintas medidas impulsadas por el gobierno se hicieron insuficientes, debido a la gran
cantidad de población que habitaba en la ciudad. Por otra parte el desempleo y la pobreza
hicieron que los pobladores no tuvieran los recursos necesarios para acceder a las
soluciones habitacionales, además, muchas de estas políticas fueron mal aplicadas,
situación que en conjunto generó un aumento significativo en las tomas de terreno 110, como
una forma de solucionar la carencia de viviendas.
110
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., p.64.
53
reconstrucción y formación del espacio puertomontino, ya que no solo lleva consigo
muchas de las consecuencias que deja el violento movimiento telúrico, sino que además,
junto con ellas ocuparán de manera sistemática la parte alta de la ciudad. En el capítulo
siguiente, revisaremos cómo el poblador se instala y desarrolla en este espacio,
construyendo territorio, identidad y ciudad.
54
CAPÍTULO III
Teniendo como punto de referencia Pampa Irigoin y los hechos represivos que allí
ocurrieron, este capítulo, además de revisar en detalle las dinámicas que condujeron a los
pobladores a ocupar el espacio mediante toma de terrenos, analizaremos como esta acción
aparte de generar la ocupación y reorganización de la ciudad, crea una identidad territorial
arraigada a los sujetos. Lo anterior, nos permitirá comprender desde el territorio y sus
particularidades, las características del poblador de sur y el desarrollo de la problemática
habitacional puertomontina.
En el capítulo anterior, se dio cuenta que Puerto Montt posterior al terremoto, fue
escenario de distintos acontecimientos, procesos y consecuencias, entre los que se destacan,
el desempleo, la pobreza y el aumento de las migraciones campo-ciudad, siendo
fundamentales para entender la aparición del poblador y la génesis de los procesos de toma.
Cada uno de estos procesos con el tiempo se agudizaron, así es como por ejemplo, de los
aproximadamente 40.000 habitantes que tenía la ciudad en 1960, a fines de esta década
55
aumentó a 65.648111, lo cual es reflejo de cómo la población se acrecienta firmemente,
repercutiendo en la realidad puertomontina en cuanto a la vivienda, la cual se complejizó a
tal punto que la única solución posible se dio por la vía de lo ilegal
56
Junto con el aumento demográfico en la ciudad y el escenario de pobreza, cabe
preguntarse si existió otro elemento o situación que haya influido en la aparición de tomas
de terreno. La respuesta a esta interrogante es afirmativa, ya que la ineficacia de las
soluciones habitacionales se constituyeron como otro de los elementos fundamentales para
el surgimiento de las tomas de terreno en Puerto Montt, y para la emergencia del poblador -
-como actor social que se moviliza en favor de la satisfacción de sus necesidades, tanto
desde la individualidad como en lo colectivo-. Sin embargo –y como se aclara desde un
principio en esta tesis-, no podemos desconocer la génesis de estas políticas y soluciones
estatales, que se gestan desde el centro administrativo y se aplican al resto del país. Por lo
tanto para entender cómo opera esto en el contexto puertomontino, es necesario recurrir a la
situación de los planes de vivienda en un ámbito general del país.
116
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p. 66.
117
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 27 de febrero de 1953, p.4.
118
Manuel Castells, Movimiento de pobladores, Op.Cit., p.11.
57
disposiciones para acceder y ejecutar el plan habitacional, además de incluir en el diseño y
ejecución de esos planes al sector privado. Así por ejemplo, el decreto en su artículo
primero, establecía que:
“Se considerarán "viviendas económicas", para los efectos del presente decreto con fuerza
de ley, las que se construyan en conformidad a sus disposiciones, tengan una superficie
edificada no superior a 140 metros cuadrados por unidad de vivienda (…) A los beneficios
para las "viviendas económicas" que contempla el presente decreto con fuerza de ley,
solamente podrán acogerse las personas naturales, respecto de un máximo de dos viviendas
que adquieran, nuevas o usadas.”119
119
Decreto Fuerza de Ley N° 2 sobre Plan Habitacional, Ministerio de obras Públicas, 1959. Disponible en:
https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=3483&idParte=&idVersion=
120
Ídem.
121
Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, Un siglo de políticas en Vivienda y Barrio. Gobierno de
Chile: Departamento de Estudios (DITEC). Santiago, 2004, p.129.
122
Rodrigo Hidalgo, “La vivienda social en Chile: La acción del Estado en un siglo de planes y programas”,
Scripta Nova Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Nº 45 (1), 1999.
58
ejemplo, se establecieron sitios con urbanización mínima con un ahorro inicial de 20 cuotas
CORVI, sitios urbanizados con una ahorro de 50 cuotas, unidades de viviendas básicas,
unidades de vivienda familiar y unidades de remodelación123. La organización de este plan,
correspondía a una planificación de carácter centralista, donde no se tomaban en cuenta las
necesidades ni el contexto de los pobladores de provincia. En cuanto a Puerto Montt, la
capacidad de ahorro se encontraba muy inestable, debido a la aguda situación de
desempleo, así lo da a conocer el Senador Julio Mühlenbrock,
“En nuestra zona es ese inmenso problema de una cesantía que afecta a 25 mil jefes de
familia (…) El cinturón de miseria es generado por la desocupación. Los pobladores no
tienen con qué pagar las míseras cuotas que exigen por las viviendas que ocupan (…) A mi
juicio hay que resolver el problema de fondo (…) Por lo expuesto, ruego al señor Presidente
que oficie en mi nombre a su excelencia el Presidente de la Republica para solicitarle que
auspicie la iniciativa que crea el instituto CORFO-Austral, como un homenaje a las
víctimas de Pto. Montt. Ella permitirá abrir fuentes de trabajo.”124.
A raíz de lo anterior, se puede establecer que las políticas públicas son ineficientes,
porque apuntan a un sujeto “homogéneo” que en realidad no existe, ya que en cada espacio,
las problemáticas, necesidades y posibles soluciones, deben desarrollarse a partir de las
particularidades propias de cada territorio.
En este sentido, el gobierno de Frei presentó un discurso que apoyó las reformas y
los cambios de estructura social ya que “el pueblo no quiere dádivas ni protectores, ya sea
del Estado o los particulares. Por eso la promoción popular no significa que desde aquí,
desde La moneda, vayamos a dirigir los movimientos populares y a encausarlos a nuestro
tamaño y según la voluntad estatal”126. Sin embargo, los pobladores comienzan a darse
cuenta que sus demandas por vivienda no son satisfechas, y los planes son insuficientes
123
Mario Garcés, Tomado su sitio, Op.Cit., p.311.
124
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 23 de Marzo de 1969, p.8.
125
José Bengoa, Pampa Irigoin: Lucha, Op.Cit., p, 11.
126
Adita olivares, De la Promoción, Op.Cit., p. 3- 4.
59
tanto en cobertura como en la forma de acceder a ellos, debido a que no toman en
consideración su realidad económica.
Las políticas del gobierno de Frei fueron muy ambiciosas en el discurso y poco
efectivas en la práctica. Existía una pretensión constante en aumentar la construcción de
viviendas sociales y también poder crear todo un espacio habitacional, barrios con servicios
básicos, etc.127 Junto a esto, la coyuntura política y el proceso eleccionario que ocurriría en
1970, hicieron que se gestaran una serie de soluciones rápidas, pero poco eficientes, como
por ejemplo la Operación Sitio, que entregaba los terrenos en vez de las viviendas
construidas, de esta manera se promovió la autoconstrucción128. Estos planes habitacionales
no se ejecutaron a cabalidad, y la presencia de la crisis económica en 1967 no favoreció su
desarrollo, ya que hubo una importante reducción en el gasto público, lo que afectó
directamente a los pobladores debido a que muchos ni siquiera con la ayuda de los
subsidios del Estado podían acceder a los planes de vivienda social129.
“Así, en 1966, el 47% de las familias de las grandes ciudades chilenas no tenían capacidad
de pago suficiente ni siquiera para optar a alquilar una vivienda mínima (de 37,7 m2) y otro
27% sólo podía permitirse una vivienda mínima. El estudio de Eduardo Santos a este
respecto demostró que la raíz del problema residía en la incapacidad del nivel de ingresos
popular en satisfacer las tasas de ganancia exigidas por un sector de la construcción
ineficiente, súper exportador de mano de obra no calificada y con fuertes tendencias
especulativas”130
127
Por ejemplo, cuando se decretó la entrega de títulos de dominio de los sitios en Pampa Irigoin bajo la ley
17.327, se estableció que: “La Corporación de la Vivienda deberá considerar los terrenos necesarios para la
construcción de una escuela, de una sede social para el Centro de Madres y Junta de Vecinos, de un Retén de
Carabineros y una Posta de Primeros Auxilios". En: Articulo N° 10 Ley 17.327. Santiago de Chile, 21 de
agosto, 1970. Disponible en: https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=28924&buscar=17327
128
Rodrigo Hidalgo, La vivienda social, Op.Cit., s/p.
129
Mario Garcés, tomando su sitio, Op.Cit., p, 316.
130
Manuel Castells, Movimiento de pobladores, Op.Cit., p.11.
60
De esta forma, la falta de ingreso no solo estaba asociado al desempleo, sino que además,
el salario de los pobladores muchas veces se ve insuficiente debido a que antes de
satisfacer la necesidad de obtener una casa o un sitio digno donde vivir, había que subsanar
los intereses lucrativos de las constructoras privadas que ejecutaban los planes de vivienda.
“En Puerto Montt se observa una progresiva disminución de inversiones por parte del
Ministerio de la Vivienda, que prefiere invertir prioritariamente en zonas consideradas más
estratégicas. Entre los años 1960 y 1963 se entregaron en Puerto Montt un promedio anual
de 513 unidades y entre 1964 y 1967 sólo 69 unidades anuales”132.
131
Pablo Fábrega, Puerto Montt. Capital del comercio de la Patagonia Sur Austral, Valdvia, Ediciones
Kultrún, 2014, p.159.
132
Dirección de estadísticas y censos. II censo nacional de vivienda. En: José Bengoa, Pampa Irigoin: Lucha,
Op.Cit., p. 23.
133
Pablo Fábregas, Puerto Montt. Capital, Op.Cit., p.156.
61
Ante todo este panorama la tercera terraza de la ciudad inicia un proceso de
ocupación, constituyéndose como un espacio de contención de la problemática e identidad
del poblador, lo cual hace además, que Puerto Montt comience a reordenarse. En el
siguiente apartado revisaremos en detalle la génesis de este proceso y su desarrollo.
Las ciudades no son extensiones que se constituyen por el solo hecho de ubicarse en
un determinado espacio geográfico, más bien, “cada ciudad responde a ciertas
características evolutivas de su contexto físico e histórico y de los distintos procesos que
sobre ella han actuado”136. En relación a lo anterior, para el caso de Puerto Montt, sabemos
que el terremoto fue un factor determinante en los procesos que convergieron en la ciudad,
como el aumento de las migraciones campo-ciudad, la pobreza, el desempleo, e incluso la
ineficacia de las soluciones habitacionales. Lo interesante de lo que se acaba de mencionar,
62
es que todas estas situaciones no solo desencadenaron un colapso habitacional complejo,
sino que también formaron y reorganizaron la ciudad.
Antes del terremoto del sesenta, Puerto Montt comprendía en cuanto a ocupación,
básicamente la primera y segunda terraza natural, con un área urbana que comprendía una
superficie de 542 hectáreas138. Sin embargo, frente a todas las dinámicas que se han
mencionado anteriormente, la ciudad comienza a expandir sus límites, hacia su parte alta,
ya que las condiciones del habitar y de la vivienda en la ciudad eran bastante complejas.
Esto generó el inicio de un rápido proceso de tomas de terrenos, las cuales, a futuro dan
origen a emblemáticas poblaciones como por ejemplo, Población Libertad, Teniente
Merino y Ampliación Manuel Rodríguez139, las cuales producen la extensión del espacio
137
Ibíd., p.40.
138
Orlando Sepulveda. Et.al. La vivienda social, Op.Cit., p.31.
139
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., p.64.
63
puertomontino al instalarse en la tercera terraza. Dentro de este gran escalón natural se
encontraba Pampa Irigoin, lugar que se transformó en una especie de “vía de escape” de la
pobreza y precariedad, constituyéndose como un constante espacio de toma a fines de la
década del sesenta.
64
De esta manera, entre el 4 y 8 de marzo de 1969 con la llegada de 91 familias se
procede a tomar posesión de los terrenos de Irigoin sin actos violentos, estableciendo
guardias y un riel que servía como campana de alarma considerando la experiencia de
desalojo de la segunda toma. Los pobladores dividieron los terrenos, trazaron las calles, y
levantaron sus casas en condiciones muy precarias. El dirigente de esta toma, Mario García,
recuerda como fue la instalación en la pampa:
“Fuimos con mi prima que me acompañó y marqué mi cierta área (…) Siempre nos
cuidábamos entre los que vivían al lado de las ranchitas con nylon, cartón, unos palos,
cuatro palos paraítos, un techito, fonola (…) y más estábamos en la noche que en el día, en
la noche nos juntábamos tres, cuatro, cinco en una rancha y hacíamos jueguito, con palitos,
carboncito, para cuidar nuestro terrenito que habíamos marcado”145.
De esta manera, se consolidó la toma de Pampa Irigoin, dando vida a un nuevo espacio en
la ciudad.
Imagen 4: Fotografía del diario El Llanquihue que muestra la precariedad con la que están
construidas las viviendas.
Los pobladores que se tomaron Pampa Irigoin son parte de las dinámicas que han
convergido en Puerto Montt sufriendo directamente sus consecuencias. Las condiciones de
existencia de sujetos están marcadas por la pobreza, la falta de recursos para la obtención
de una casa propia, y por consiguiente, la vivencia de muchos como allegados en otras
145
Testimonio de Mario García en Memorias del Siglo XX, disponible en línea en:
http://www.memoriasdelsigloxx.cl/601/w3-search.html
65
poblaciones o arrendando una pieza. En el mejor de los casos, se obtenía una vivienda146.
Esta situación, define de cierta manera la procedencia de los ocupantes de los terrenos de
Irigoin, ya que de 326 pobladores, 220 venían de otras poblaciones de la ciudad y 73 de
zonas aledañas y rurales147. Cada uno de estos sujetos tiene la esperanza de dar solución al
problema de la vivienda por medio de esta toma de terreno, acción realizada desde la
colectividad. Sin embargo, los problemas no desaparecen ya que la situación se vuelve más
compleja, teniendo los pobladores que enfrentarse a la represiva respuesta del gobierno de
Eduardo Frei ante el problema habitacional, como se abordará a continuación.
“El Ministro de la Vivienda Sr. Juan Hamilton realiza una visita a Puerto Montt y habla de
“la agitación política” que hay en la zona y rechaza violentamente las peticiones de los
pobladores. El director de CORHABIT, según el informe que poseemos y que se leyó en la
cámara de diputados, dijo en un reunión „si los pobladores no pueden pagar el ahorro
inicial, se jode‟ ”148.
Ante esta convulsión social, que no solo se desarrolla en Puerto Montt sino que también a
nivel país, el gobierno opta por defender el orden público por sobre todo, adoptando
rápidamente medidas donde el uso de la fuerza pública fue vital para reprimir las distintas
formas de interpelación y presión hacia el Estado por derechos sociales. Siguiendo esta
lógica, el gobierno de Frei dio respuesta a la problemática habitacional de Puerto Montt,
cuando las 91 familias de la toma de Pampa Irigoin fueron violentamente desalojadas bajo a
orden del Ministro del Interior Edmundo Pérez Zujuvic, por el grupo móvil de Carabineros
de Chile149.
146
José Bengoa, Pampa Irigoin: Lucha, Op.Cit., pp.24, 26.
147
Ibíd., p.25.
148
Ibíd., p.28.
149
En los años sesenta, el país era escenario de grandes tensiones sociales y políticas, por lo cual, Carabineros
de Chile adoptó una serie de medidas enfocadas en hacer frente las acciones subversivas como protestas y
disturbios públicos. En relación a lo anterior, el 9 de Febrero de 1963, se crea el Grupo Móvil de Carabineros,
una unidad especializada en luchar contra los desórdenes urbanos. Este grupo recibió gran apoyo por parte de
Estados Unidos en cuanto a preparación y armamento, con la finalidad de cumplir su objetivo principal,
66
La madrugada del 9 de Marzo de 1969 a las 7 de la mañana, Carabineros de Chile
usando gases lacrimógenos y armas de fuego, procedieron a desalojar a los pobladores de la
toma, quienes solo tenían piedras y palos para oponer resistencia. No se debe olvidar que a
prensa contiene información primordial para el análisis de esta investigación, así por
ejemplo, el diario da cuenta que:
Por otro lado, los ocupantes de Pampa Irigoin alertaron de la situación haciendo sonar el
riel que habían instalado de alarma, como lo dice El Clarín “Los pobladores rechazaron a
carabineros con piedras y otros elementos contundentes”151. Si bien es cierto, los
pobladores ejercieron resistencia ante la fuerza policial, se encontraban totalmente en
desventaja en relación al poder coercitivo del Estado, dando cuenta de ello Salvador
Allende, quien expone: “Ningún carabinero fue herido a bala, con excepción de uno que al
parecer fue alcanzado de rebote por un proyectil el un dedo”152. La acción del gobierno, que
sigue una política ofensiva, muestra que este prefiere resguardar la propiedad privada antes
que los derechos sociales153.
combatir la subversión desde una política represiva. Debido a la cantidad de actos represivos y con resultado
de muerte que perpetro esta unidad, fue disuelta en el gobierno de la Unidad Popular, reapareciendo después
del golpe de estado bajo el nombre de Fuerzas Especiales. Carlos Maldonado, “Militarización de la policía:
una tendencia histórica chilena” En: Peter Waldman "Orden público en el Chile del siglo XX: Trayectoria de
una policía militarizada", Justicia en la calle. Ensayos sobre la policía en América Latina, Konrad-
Adenauer- Stiftung; ISLAUniversität Augsburg; CIEDLA, Buenos Aires, Medellín, 1996. Disponible en línea
en: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0018154.pdf
150
Diario El Clarín, Santiago, 10 de Marzo de 1969, p.20.
151
Ídem.
152
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 14 de Marzo de 1969, p.1.
153
“Revista Punto Final”, N°78 (Después de la Clausura), Santiago, 6 de Mayo de 1969, p.11.
154
En el anexo N°6, se encuentra una imagen que caricaturiza esta forma de instaurar el orden mediante la
política de “mano dura”.
67
hechos represivos: uno el 11 de marzo de 1966, en el mineral de cobre El Salvador, y el
otro el 23 de noviembre de 1967 en una protesta realizada por la CUT155. Un titular del
diario capitalino Las Noticias de Última Hora, es enfático en señalar los resultados de la
represión del gobierno de Eduardo Frei, usada para hacer frente a las demandas sociales y a
la convulsión de la población. “21 muertos y centenares de heridos. Record de masacres
anota este gobierno”156, lo cual deja en evidencia la violencia con que las autoridades han
actuado durante su gobierno, no solo en lo que respecta a los pobladores, sino que con todo
aquel que interpele al gobierno por derechos.
Imagen 5: En la imagen se puede observar como una pobladora retira los escombros de su media
agua, la cual quedó totalmente destruida por la acción del Grupo Móvil de Carabineros.
155
Diario Las Noticias de Última Hora, Santiago, 10 de Marzo de 1969, p.3.
156
Ídem.
157
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico, Op.Cit., p.21.
158
En memoria de ellos está pintado un mural en el sitio del suceso, población que actualmente lleva por
nombre Manuel Rodríguez.
68
Los pobladores de Pampa Irigoin no solo realizaron una ocupación ilegal del lugar,
sino que también en esta acción produjeron un espacio-territorio, y con ello aportaron a la
construcción de la ciudad. En este sentido, tras esta toma se constituyen nuevos espacios en
la ciudad, producto de la solución de reparación159 que las autoridades brindaron a los
pobladores desalojados. En primer lugar, como medida de erradicación a los pobladores se
les entregaron sitios y materiales de construcción en Pampa Mirasol160, sector ubicado en el
lado poniente de la parte alta de la ciudad. Este nuevo asentamiento no estuvo exento de
problemas e ineficiencias, existieron bastantes conflictos entre los pobladores y los
funcionarios de la CORHABIT –organismo encargado de este proceso- por la demora en la
entrega de las maderas y el mal control de las familias que les correspondía los terrenos.161
Estos antecedentes que se encuentran contenidos en el diario local, son muy relevantes para
el entendimiento el sujeto poblador, y sobre todo nos permite seguir la línea metodológica
de este estudio, el análisis desde la prensa escrita. Debido a la problemática expuesta
anteriormente, muchos pobladores optan por regresarse a Pampa Irigoin, obteniendo los
terrenos definitivamente bajo una ley que dictamina la entrega de los títulos de dominio. De
este modo, en el artículo N° 8 de la ley 17.327, se contempla este espacio como población,
y se da orden de expropiar,
159
Para conocer en detalle esta medida, revisar anexo N°7.
160
Diario La Nación, Santiago, 15 de Marzo de 1969, p.3.
161
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 17 de Marzo de 1969, p.2.
162
Artículo 8°, Ley 17.327. Santiago de Chile, 21 de agosto, 1970. Disponible en línea en:
https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=28924&buscar=17327
69
Gilberto Giménez –licenciado en ciencias sociales-, establece que un territorio se
constituye como tal cuando cumple tres requisitos fundamentales: una apropiación del
espacio, la presencia de poder y el concepto de frontera163. Pampa Irigoin se posiciona
como territorio en tanto cumple con la apropiación del espacio de la que nos habla
Giménez. Esto ya que como hemos revisado con anterioridad, no solo el sábado 8 de Marzo
se instalan 91 familias en este espacio, sino que además es un sitio que ha sido escenario de
apropiaciones ilegales desde 1968 -ocupaciones de las cuales no solo la historiografía ha
dado cuenta a través de la recopilación de la memoria-, sino que también la prensa.
163
Gilberto Giménez, En: Andrés Angulo, Et.al, Exclusión socio-territorial y, Op.Cit., p.30.
164
Gabriel Salazar, Del poder constituyente de asalariados e intelectuales (Chile, siglos XX y XXI), Santiago,
LOM, 2009, p.177.
165
Yerko Monje, Planes de vivienda, Op.Cit., p.64.
166
Henri LeFebvre, La producción del. Op.Cit., pp. 54-55.
70
compuesta por un tejido social propio, y está regido por distintas formas de organización167,
elementos que nos llevan a determinar que Pampa Irigoin se ha construido como tal, en
tanto cuenta con una masa poblacional y su historicidad como responsables de la
constitución de este territorio, más el importante accionar del comité de los “Sin Casa”,
símbolo de la organización de pobladores en la planificación de la tomas y la interpelación
al Estado.
“la acción de habitar una casa no sólo se atiene a los aspectos físicos y prácticos de la vida,
sino que pensamos que su mayor valor y significación radica en el hecho de construir el
espacio y el lugar donde los individuos aprenden a cultivar los valores superiores del
intelecto y del espíritu”168.
167
Geannina Moraga, Geografía cultural e identidad territorial: caso de la comunidad de Cabuya, distrito de
Cóbano, Puntarenas, 2009. Proyecto de tesis para optar al título de Licenciatura en Geografía con énfasis en
Ordenamiento del Territorio, Universidad Nacional Campus Omar Dengo, Costa Rica, 2009, p. 28.
168
Orlando Sepúlveda, Et.al. La vivienda social, Op.Cit., p. 56.
71
memoria marcada por el dolor que produjo la violencia del Estado. No se puede desconocer
ni mucho menos olvidar que este territorio también fue construido a partir de la vida de diez
pobladores, quienes pusieron resistencia a fuerza de Carabineros, quienes reprodujeron la
violencia estatal convirtiéndola en un símbolo del fracaso tanto del gobierno como de las
autoridades locales al no saber responder a los procesos populares que estaban
reconfigurando la urbe.
Así como no se puede comprender al territorio desligado de sus pobladores -ya que
son esto quienes a través de su historicidad, distintas dinámicas y relaciones sociales lo
construyen-, tampoco podemos entenderlo sin una identidad que lo caracterice, ya que unos
de los elementos esenciales para forjar el sentido de pertenencia de sus habitantes. A
continuación, en el siguiente apartado, se revisara la conformación de la identidad
territorial.
Uno de los elementos que define al poblador como tal, es que sea un “actor social,
capaz de influir en la satisfacción de sus necesidades de vivienda y el evidente
reordenamiento urbano”169, lo cual lo constituye como un movimiento social. Para que esta
denominación esté completa, hay que señalar que un movimiento de este tipo, corresponde
a grupos organizados que continuamente desafían a la autoridad por medio de acciones
169
Mario Garcés, Tomando su sitio, Op.Cit., p.13.
72
colectivas y movilizan a otros actores que no necesariamente son sus miembros, además de
desplegar sus acciones en momentos políticos claves170.
Así, este proyecto de ley entregó el título de domino gratuito de las viviendas a las víctimas
mencionadas, lo cual demuestra la incidencia que tuvo este movimiento en cuanto al
establecimiento y ejecución de las políticas de soluciones habitacionales.
Junto con lo anterior, la violencia desatada por el Estado contra estos pobladores,
movilizó no solo a los vecinos de los sectores aledaños a la pampa. También se movilizaron
estudiantes y trabajadores, quienes expresaron por medio de protestas el rechazo a la
violencia estatal y el apoyo a movimiento de pobladores del sur. Como el análisis de esta
170
Boris Cofré, Pensar la Historia, Op.Cit., p.8.
171
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 11 de Marzo de 1969, p.2.
172
Artículo 1°, Ley 17.563. Santiago de Chile. Ministerio de Vivienda y Urbanismo, 19 de Noviembre de
1971. Disponible en línea en: https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=163856&buscar=17563
73
tesis se centra en la prensa escrita, interesante es la situación que nos da cuenta a
continuación el diario El Llanquihue: “En la capital: Protesta estudiantil por los sucesos del
día 9”173. Todo este descontento sureño se dio a fines de la década del sesenta, momento
previo a las elecciones presidenciales a realizarse al año siguiente, y que mantenía al país
en general en una tensa polarización política, contribuyendo la situación de Pampa Irigoin
aún más a dicha tensión.
74
identifique con ellas, generando de esta manera el sentido de pertenencia del poblador con
su espacio.
“El proceso mismo de construcción de cada población representó una experiencia social y
política relevante para sus habitantes. Allí se fueron forjando y macerando los nuevos
contenidos y formas de la identidad popular de un significativo número de santiaguinos
pobres, que modificaron sus modos de pertenencia al espacio urbano de la capital”176.
176
Mario Garcés, Los pobladores durante, Op.Cit., p.53.
177
Testimonio de Mario García, en Memorias del siglo XX.
178
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico, Op.Cit., p.13.
75
un sentido que se construye en el tiempo y espacio habitado, y en gran medida ligada al
afecto que cada individuo o grupo logre desarrollar en el entorno”179. De este modo, los
pobladores de Pampa Irigoin expresaron esta afectividad a través de la resistencia que
opusieron para proteger sus sitios de asentamiento180, los cuales no tenían pretensión de ser
provisorios, sino que buscaban radicarse en ellos para siempre.
No solo el acto colectivo de tomar sitio –en palabras de Garcés- contribuye a formar
la identidad del poblador. Existen otros elementos que forman parte de aquello, como por
ejemplo, el componente político. Para los pobladores de Pampa Irigoin es muy importante
la presencia del recién electo diputado Luis Espinoza, ya que a través de él, un personaje
cercano a la toma de decisiones, sentían que la solución a su problema sería más factible y
concreta. Espinoza en reiteradas ocasiones había mostrado públicamente un completo
apoyo a las demandas de los pobladores, respaldo que lo llevó a organizar y participar un
conjunto de tomas de terreno -incluida la toma de Pampa Irigoin-, acciones que lo
posicionaron como el “regidor del pueblo” y que le costaron una detención el mismo día
del desalojo, y un posterior traslado a la ciudad de Valdivia- lo cual lo situó como uno de
los responsables de esta tragedia. El diputado Sergio Páez es enfático en señalar que:
“El regidor Espinoza envuelto como como principal instigador de los lamentables sucesos
de Puerto Montt (…) Las actividades delictuales del señor Espinoza son por todos
conocidas, no solo en la ocupación ilegal de terrenos, que el mismo ha reconocido
jactanciosa y públicamente, sino que además en su vida personal y actividades
comerciales”181,
179
Rodrigo Hidalgo, La vivienda social, Op.Cit., p.28.
180
Como se trató anteriormente, esta resistencia se manifestó durante el desalojo de Pampa Irigoin, en donde
los pobladores defendieron sus sitios con piedras y palos. En el documental “Ni toda la lluvia del sur” (2010)
de Paulo Vargas Almonacid, se puede apreciar con mayor detalle esta situación.
181
Diputado Sergio Páez, En: Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 19 de Marzo de 1969, p.1.
76
Juicios como el anterior son muy reiterativos, y refuerzan públicamente la figura culpable
del diputado por la muerte de los pobladores, desde el oficialismo.
Bajo este accionar es que se establece la identidad del poblador ligada al territorio,
un sujeto con una “identidad rebelde” debido a que pide por medio de acciones directas184,
consideradas ilegitimas por el Estado -como planificación y organización de tomas de
terrenos, la resistencia a la presión policial, etc.- el respeto y cumplimiento de los derechos
182
Ángela Vergara, Un acontecimiento histórico, Op.Cit., p.31.
183
Gabriel Salazar, Del Poder Constituyente, Op.Cit., p.176.
184
Ibíd., p.175.
77
sociales universales. En este caso, el derecho a una vivienda digna, sin dejar de lado el
conjunto de características que posee este poblador.
Así, “Un barrio posee características propias que lo hacen distinto a otro: su
geomorfología, sus características socio culturales, espaciales y arquitectónicas. Esto,
sumado a su devenir histórico proyecta una identidad colectiva basada en estos aspectos
que la definen”185. De esta manera, en este capítulo hemos podido evidenciar que el
territorio Pampa Irigoin, contiene todas las características de los pobladores que hemos
mencionado a lo largo de este pasaje, convirtiéndolo en un barrio con identidad territorial.
Además, “los antepasados en común en términos sociales –o por la presencia de antiguas
entidades en el sector- también ocupan el rol de construir comunidad, de generar
sentimientos de pertenencia a un territorio determinado”186. De este modo, los elementos
desarrollados en los terrenos de la familia Irigoin, han perdurado hasta el día de hoy, en un
territorio que en la actualidad está bajo el nombre de Población Manuel Rodríguez, y donde
cada 9 de Marzo se rememoran todos los hechos históricos, características e identidades,
que han envuelto al poblador, al pobre de la ciudad, desde 1960. La identidad del poblador,
sus acciones para agilizar los programas de soluciones habitacionales y su territorio no se
quedan estáticos ni invisibilizados ante la opinión tanto local como nacional. En el
siguiente capítulo, se abordará cómo el sujeto poblador ha sido visualizado ante la
comunidad por medio de la presa escrita de la época a través del diario local El Llanquihue,
en conjunto con prensa capitalina.
185
Romina Flores, Rodrigo Cofré, Barrio Collico, una reconstrucción social y urbana. Fusión de trazos y
memorias, Aquetipo, Valdivia, 2014, p.7.
186
Ídem.
78
CAPÍTULO IV
79
fortalecer la democracia y construir una sociedad más equitativa”187. En este sentido, la
información difundida por un diario, junto con mantener informada a la población, también
busca fomentar en ella capacidades como la reflexión, la crítica y la opinión.
Dentro de las variadas funciones que puede cumplir la prensa escrita, existe una que
se aleja un poco del fin exclusivamente informativo masivo. Tiene que ver con mirar la
prensa y lo que informa como documento para el trabajo historiográfico, constituyéndose
como una fuente histórica. Los contenidos que podemos encontrar en la prensa escrita, nos
entregan un estado general de la sociedad en un determinado tiempo y espacio,
constituyéndose, en palabras de Fernand Braudel, como: “imágenes instantáneas,
imperfectas (…) y todas ellas además iluminadas según la fantasía de las propagandas”188,
lo cual quiere decir que la prensa en ningún caso establece una verdad incuestionable, y que
se encuentra limitada a la ideología e intereses que el diario persigue.
El trabajar la prensa como fuente histórica, de una u otra manera conduce a realizar
análisis y críticas del discurso y las noticias que se difunden. “La prensa escrita tiene el
187
Maria Mönckeberg, Los Magnates de la prensa: concentración de los medios de comunicación en Chile,
Debate, 2011, p.2.
188
Fernand Braudel, Las Ambiciones de la Historia, Crítica, Barcelona, 2002, p.27.
189
Celso Almuiña, Prensa y opinión, Op.Cit. p.247.
190
Gustavo Bedoya, “La prensa como objeto de investigación para un estudio histórico de la literatutra
colombiana”, Estudios de Literatura Colombiana, N°28 (enero-julio), 2011, p.93.
80
atributo de la reflexión y del análisis: si alguien quiere informarse en profundidad, compra
un diario (…)”191; muy por el contrario, la instantaneidad de la información de la prensa
oral, como radio o televisión, quien al difundir los mensaje y discursos periodísticos de
manera fugaz pueden incluso impedir al espectador realizar una reflexión crítica sobre lo
que se informa. Este proceso reflexivo, que se inicia al momento de leer el contenido de la
prensa y se va complejizando cuando se analizan los aspectos ideológicos y de intereses
que hay detrás de un diario, es lo que hace que los periódicos tengan un gran valor para el
estudio de la historia y la construcción de esta misma.
191
Jans, Sebastián, Los medios de, Op.Cit.,p.7.
192
Celso Almuiña, Prensa y opinión, Op.Cit., p.245.
81
algo que hay que tener muy presente, ya que no se le puede ver solo como un sujeto
encargado de redactar las noticias con objetividad e imparcialidad plena. El periodista
redacta el discurso, las noticias, y por ende, tiene la facultad de poder manipular las ideas
hacia un interés determinado. Así, “no se limita a reflejar la realidad; actúa sobre ella,
contribuye a dirigirla hacia uno u otro fin, sea por acción u omisión (…)” 193. Con lo
anterior, no se quiere decir que las noticias en la prensa son ficticias. Son reales y con
pretensión de serlo, pero el discurso que las contiene está orientado bajo el lineamiento
ideológico del grupo dirigente del diario, que el periodista se encarga de plasmar en la
redacción de los contenidos del periódico.
Finalmente, cabe destacar que la prensa escrita -junto con establecerse como una
plataforma de difusión de información periodística y como fuente primaria para la
193
María Aguirre, Daniel Moran, La prensa y, Op.Cit., p.239.
194
Celso Almuiña, Prensa y opinión, Op.Cit., p.249.
82
investigación histórica-, también se constituye como un objeto de estudio en sí mismo, ya
que para muchos casos, el diario se presenta como uno de los únicos medio de difusión de
historia local. Es por ello que en el siguiente apartado revisaremos cómo el diario El
Llanquihue ha cumplido ese rol en la sociedad de la ciudad de Puerto Montt, en conjunto
con establecerse como una importante fuente de consulta para la realización de
historiografía local.
4.2 El Rol del Diario El Llanquihue como fuente histórica y como difusión de la
historia local puertomontina.
195
Gonzalo Larios, “Abdón Cifuentes político y emprendedor social”, Personajes Publicos, N°003, 2013, p.6.
Disponible en línea en: https://issuu.com/institutorespublica1/docs/164945444-abdon-cifuentes-influyent/1
196
Ernesto Montalva Et.al, 120 noticias que hicieron historia 1885-2005, Imprenta Austral, Puerto Montt,
2005, p.11.
197
“120 años de historia de El Llanquihue, una interpretación”, El Llanquihue, 7 de Marzo de 2005,
Disponible en línea en:
http://www.ellanquihue.cl/prontus4_nots/site/artic/20050306/pags/20050306000020.html
83
conservador en la región. Además de la doctrina conservadora, el naciente diario contaba
con el respaldo de importantes empresarios de la zona198, lo que ha hecho que esté ligado a
la actividad empresarial desde sus inicios hasta la actualidad. Con una modalidad de una
publicación semanal, en febrero de 1885 comienza a circular la primera edición del diario
con un valor de 5 centavos199, bajo el lema de “Dios y Patria” y “Libertad dentro del
orden”200, encabezados que demostraban explícitamente el componente ideológico y
religioso del periódico.
Junto con las ideas conservadoras, el discurso de este periódico local también ha
estado marcado por la idea del progreso, en donde la modernización y el mejoramiento de
los servicios de la ciudad son temáticas publicadas constantemente. El mismo diario en sus
secciones de aniversario reconoce el rol de promotor del progreso social que tiene en la
ciudad, al mostrar noticias como: “Instalaciones portuarias después del terremoto, el
aeropuerto El Tepual, la Carretera Panamericana, Hospital Regional, el Estadio
Chinquihue, o la electrificación rural”201. Junto con lo anterior, El Llanquihue ha mostrado
una estrecha relación con el sector agrícola y empresarial de la ciudad –quienes también
han contribuido al progreso que el diario respalda-, lo cual ha se expresa a través de
variadas noticias donde se impulsan los intereses de estos sectores.
198
Al momento de la creación de El Llanquihue, los empresarios que prestaron su colaboración y respaldo
para iniciar las publicaciones fueron: Juan José Mira, Fernardo Schwerter Mimberg, Javier Gutiérrez
Mancilla, Guillermo Gallardo Barría, Antonio Staforelli, José Márquez Montiel, Remigio Guerrero, Christian
Brahm Spengler, Teodoro Rehbein Rofftiack, Federico Rinsche Junker y José Manuel Varela. En, Ernesto
Montalva Et.al. 120 noticias que, Op.Cit., p.11.
199
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 12 de febrero de 1960.
200
“120 años de”, Op.Cit.
201
Victor Toloza, “El Llanquihue comenzó celebración de 120 años de exitosa historia”, Diario El
Llanquihue, 12 de febrero de 2005. Disponible en línea en:
http://www.diariollanquihue.cl/prontus4_nots/site/artic/20050211/pags/20050211221147.html
202
Giselle Munizaga, Comunicación y democracia, Op.Cit., p. 17.
84
dejando atrás la imagen de una ciudad pequeña203 –previa a la colonización Alemana-
caracterizada por la abundante selva nativa casi impenetrable.
Imagen 6: Noticia del diario El Llanquihue, donde se expresan las ideas de progreso, con
obras empresariales como el aeropuerto El Tepual y el hotel Vicente Pérez Rosales, construcciones
importantísimas para la actividad turística de la zona, que se han mantenido hasta la actualidad.
203
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 12 de Febrero de 1969, p.1.
204
Ignacio Agüero, Diario El Llanquihue, 12 de febrero de 1970, p.10.
205
Diario el Llanquihue, Puerto Montt, 12 de febrero de 1969, p.9.
85
La presencia del diario El Llanquihue en Puerto Montt y sus alrededores, desde el
punto de vista histórico, es de suma relevancia si consideramos que se posiciona como el
principal medio de comunicación de llegada masiva, en conjunto con la radio (como
Cooperativa) tomando en cuenta que instrumentos informativos como la televisión aún no
existían en la zona. Debido a lo anterior, y sumado a la falta de historiografía local, es que
El Llanquihue se constituye como la principal fuente histórica consultada para el desarrollo
de investigaciones sobre la ciudad, sobre todo para el periodo que comprende esta tesis
(1960-1970), donde no existe en circulación otro periódico de carácter local. Sin embargo,
es importante rescatar que Puerto Montt vio parte de su historia reflejada en otros diarios,
como “El Porvenir”, “La Opinión”, “El Yates”, “La Alianza Liberal”, “La Prensa” y “El
Correo del Sur206, todos de carácter local, que fueron vitrina de los avances de la ciudad y
alrededores en distintos periodos de la historia. Estos diarios no permanecieron muchos
años informando a la comunidad, solo El Llanquihue ha sido el único que ha cumplido esa
labor ininterrumpidamente hasta la actualidad, con 131 años de trayectoria.
Como hemos revisado anteriormente, “La prensa es, por un lado, una suerte de
laboratorio para el estudio de las transformaciones socioculturales de los grupos
sociales”207, en este sentido, los diarios forman parte de aquella documentación de donde se
puede extraer información sobre una localidad, un sujeto especifico, aspectos culturales,
etc. En este sentido, el diario El Llanquihue se ha posicionado no solo como el principal
espacio de difusión de información, sino que también –y a raíz de tener la cualidad de ser el
medio de comunicación con mayor antigüedad en la ciudad- como contenedor de la
historia local. De esta manera, “en sus páginas han desfilado los acontecimientos prósperos
y adversos y en ellas se ha visto reflejado el suceder cotidiano de la ciudad y de sus
hombres”208 , lo cual ha permitido que el diario se identifique con la historia de la ciudad y
a su vez, se constituya como parte de identidad puertomontina.
Una de las características que presenta el diario, es que en cada aniversario –el cual
coincide con el de Puerto Montt-, se hace un recuento de la historia de la ciudad, en donde
206
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 12 de febrero de 1960, p.4.
207
Eliseo Verón, Prensa escrita y teoría de los discursos sociales, producción, recepción, regulación, “Esta
ahí lo veo, me habla”. Revista Comunicativa, N° 38, Paris, 1983, p.1.
208
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 12 de febrero de 1969, p.1
86
aparecen los principales acontecimientos que han confluido en ella, dejando siempre en
evidencia, una historia inclinada hacia el progreso. Esta situación genera que el diario no
solo se transforme en una fuente histórica, sino que además en un medio donde se
encuentra contenida la historia local209. En el siguiente apartado, revisaremos como la
prensa escrita local trata específicamente los avances, necesidades y objetivos de la ciudad
y la región en general.
209
Es importante recordar que para esta investigación la historia local es fundamental, debido a que es la
contenedora de los sujetos y procesos propios de Puerto Montt. La historia local nos remite al entendimiento
de las particularidades propias del espacio de estudio, permitiéndonos comprender que las dinámicas no se
desarrollan homogéneamente a lo largo del país –como pretende la historia oficial-. De esta manera, mediante
la historia local, nos acercamos al análisis descentrado que realiza esta tesis, donde se deja de lado las
preocupaciones del y desde la capital, para adentrarnos a comprender la historia y los procesos desde los
sujetos y espacios fuera del centro, en este caso, los pobladores y el territorio puertomontino.
210
Ernesto Montalva Et.al, 120 noticias que, Op.Cit., p.75.
87
Imagen 7: De esta manera se exponían todas las secciones de “La batalla por el Progreso”
Dentro de las principales temáticas que exponía esta sección, se encuentran: “La Batalla por
el Progreso: Reconstrucción de ESC.N°2 Primer paso para renovar locales escolares”211,
“La Batalla por el Progreso: ¿Responde la Ciudad a las Inquietudes por un Acelerado
Desarrollo Regional?”212. Cada uno de esos títulos, enunciaba un cuerpo noticioso donde se
desarrollaban las inquietudes y anhelos en relación al tema tratado.
Los intereses locales que apoyaba “La Batalla por el progreso”, no solo tenían que
ver con aspectos de la modernización de la ciudad en cuanto a obras, también en sus
publicaciones se trataban procesos sociales, como por ejemplo la problemática habitacional
–tema central de esta investigación- , el desempleo, actividad económica, entre otros. De
este modo, el diario publicaba noticias como: “La Batalla por el progreso: Industrias para
fortalecer la vida económica de Puerto Montt”213 , en donde se hace un recuento de la
situación económica de la ciudad y la decadencia que vive desde 1967, y las actividades
que se deberían impulsar para reactivarla y subsanar otras situaciones, como por ejemplo la
crisis de vivienda. En relación a esto último, esta sección realiza publicaciones tituladas
como: “La Batalla por el Progreso: Sinuoso camino ha seguido creciente expansión
211
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 13 de Abril de 1969, p.4.
212
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 8 de Marzo de 1970, p.4.
213
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 28 de Julio de 1968, p.4.
88
habitacional en Pto. Montt”214, en donde se hace una contextualización del curso que ha
seguido el problema de la vivienda en la ciudad, considerando sus particularidades como el
terremoto de 1960 y el aumento de las migraciones, temáticas centrales en esta
investigación, revisadas con detenimiento en los dos capítulos anteriores.
Otro de los aspectos interesantes de esta sección, es que se presenta como una
plataforma especifica de la historia de la ciudad, ya que en su gran mayoría, estas
publicaciones realizan una contextualización y un recorrido sobre el desarrollo de la
temática que se está tratando. De este modo, revisar “La Batalla por el Progreso” es una
buena fuente para conocer parte de la historia de Puerto Montt, al menos, en lo que respecta
al desarrollo de la ciudad en cuanto a actividades económicas, instalación de servicios, y
todo aquello que tenga relación con la modernización de la ciudad.
89
las diferentes ocupaciones ilegales de terrenos y principalmente de la toma de Pampa
Irigoin.
4.3 Los pobres de la ciudad de Puerto Montt a través de la prensa escrita local.
90
caído sobre decenas de miles de hogares”215, así, el diario posiciona al poblador –tal como
se trató en el segundo capítulo de esta tesis- dentro de ese contexto, configurando la idea de
un sujeto que ha perdido todo, familia, empleo y vivienda, a causa del violento movimiento
telúrico del 22 de Mayo.
215
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 9 de Agosto de 1960, .4.
216
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 1 de Junio de 1960, p.1.
217
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 2 de Junio de 1960, p.2.
218
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 9 de Junio de 1960, p.1.
91
Imagen 8: Noticia del diario el Llanquihue, en donde se hace un catastro de la situación de vivienda
en Puerto Montt posterior al terremoto.
Relacionado con la noticia anterior, el diario también expone los otros aspectos que
agudizan el problema de la vivienda, y que se produjeron pos terremoto, como por ejemplo
las migraciones. De este modo, la prensa escrita local posiciona al poblador dentro del
contexto crítico de Puerto Montt, como un sujeto muchas veces migrante, desempleado,
empobrecido y sin hogar. Bajo este panorama, el diario da a conocer el estado de la ciudad,
“Los alrededores de Puerto Montt, están ya convertidos en una gigantesca población
callampa”219, lo cual, se caracteriza por la abundante precariedad de las autoconstrucciones
hechas principalmente con materiales que el violento movimiento dejó en el suelo.
El terremoto de 1960 es solo uno de los sucesos que dará cabida al poblador en las
páginas del diario local. Como vimos en el capítulo anterior, años más tarde, a fines de la
década del sesenta, un convulsionado ambiente de ocupación ilegal de terrenos, pondrá
nuevamente a los pobres de la ciudad como uno de los temas centrales dentro del periódico,
92
sobre todo, en 1969, cuando el proceso de toma de terrenos cobra la vida de diez
pobladores. A continuación, revisaremos como a través de las tomas del sector alto de
Puerto Montt, el poblador comienza a ser fuertemente visualizado por la prensa escrita.
Desde las tomas establecidas en el sector alto de la ciudad durante 1968, hasta la
ocurrida la primera semana de Marzo de 1969, el periódico cubrió estos acontecimientos
exponiendo constantemente el carácter ilegal de estas acciones, dando a conocer las
medidas que se tomarían para terminar con esta situación. Así por ejemplo, encontramos
como una noticia expone esta situación:
“Viene subsecretario de vivienda: Hoy podría resolverse ocupación ilegal de los sitios en el
Alto. (…) Nuevas gestiones se hicieron ante la intendencia de la Provincia en la mañana de
ayer, siendo recibidos dirigentes de Comité de ocupantes que preside Manuel Quiroz,
interviniendo como mediador el diputado Francisco Sepúlveda. Desde las 10:30 hasta las 13
horas hubo prolongadas reuniones en la intendencia, asistiendo el Delegado de la
CORHABIT Humberto Yáñez y el asesor jurídico Hernán Tike (…) finalmente se concluyó
que el subsecretario del Ministerio de Vivienda Eduardo Truyol llegará hoy a Puerto Montt
y con él se alcanzaría una fórmula de arreglo. La intendencia exigirá el retiro del lugar a los
ocupantes, prometiendo que se respetaría las aspiraciones a sitios de un total de 108
ocupantes”220.
220
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 5 de junio de 1968, p 3.
93
En relación a esto, cabe destacar que noticias como estas son recurrentes, de este
modo el diario refuerza una idea negativa sobre el poblador, dejándolo como un sujeto que
actúa al margen de la ley, sin contextualizar en profundidad la situación crítica que deviene
del terremoto de 1960. Al día después de la notica expuesta anteriormente, el diario vuelve
a hacer hincapié en el mismo sentido, publicando:
“(…) el secretario del Ministerio de la vivienda. Dijo que por ningún motivo se permitirán
nuevas ocupaciones ilegales de terrenos particulares. Hay disposiciones bien claras y se
procederá al inmediato desalojo. Agregó e subsecretario que Carabineros tiene autoridad
por disposiciones legales para proceder en forma inmediata a desalojar a cualquier ocupante
de terreno particular” 221
Lo anterior nos permite identificar además, como las autoridades se preocupan por
resguardar los intereses privados, acción que es apoyada directamente por el diario local.
Con respecto al desalojo de la última toma de Pampa Irigoin, el carácter de ilegalidad
también se desplegó por la mayoría de las noticias, y la versión que entregó a intendencia
difundida a través del diario sobre los hechos fue tajante: “Tomas de terrenos son ilegales y
absolutamente injustificadas”222, de esta manera, desde el oficialismo se busca insertar la
idea de que el único culpable de lo acontecido es el poblador, evadiendo de las páginas del
periódico toda responsabilidad por parte de las autoridades, tanto en lo que respecta al
desalojo como del contexto general que desencadenó dicha situación.
221
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 6 de junio de 1968, p 6.
222
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 14 de Marzo de 1969, p.6.
223
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 11 de Marzo de 1969.
94
destacando a las poblaciones del sector alto de la ciudad como marginales, siendo sectores
de ocupantes ilegales, que viven sin urbanización y en constante riesgo, producto de las
condiciones climáticas de la zona224. Por otro lado, el senador Julio Mühlenbrock,
exponiendo un panorama de la situación en la que se encontraban los pobladores de Puerto
Montt en marzo de 1969, manifiesta las malas condiciones en las que habitan, al asentarse
en las peores tierras que existen en la ciudad, terrenos inestables, fangosos, poco planos,
expresando: “¡Esos son los terrenos que ocupan los pobladores con sus míseras casas! Es
tierra que mañana se va a inundar”225, en conjunto con esto, el senador da a conocer la
pobreza en la que se encuentra este sujeto producto del desempleo.
“El pasado fue el famoso año de las tomas de terrenos en Pto. Montt. Sus ocupantes
deseaban una casa propia o un sitio propio para resolver el problema fundamental del ser
humano, un hogar (…) Estas personas carecen, como lo vio su señoría el señor Presidente
de la Corporación, de agua potable, de veredas, de soleras, de pavimento, de luz, de
alcantarillado, de escuelas, de cuartel de carabineros y, mucho menos, de una iglesia ¡Este
es el drama, la tragedia de 40 mil pobladores en Pto. Montt!”227.
Junto con lo anterior, El Llanquihue también expone con mucho énfasis los
funerales de las víctimas, dejando constancia con una gran cantidad de imágenes y
224
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 19 de Marzo de 1969, p.6.
225
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 23 de Marzo de 1969, p.2.
226
Noticias expuestas por el diario El Llanquihue entre los días 11, 12 y 13 de Marzo de 1969.
227
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 23 de Marzo de 1969, p.8.
95
narraciones, las autoridades presentes en la ceremonia, como el senador Allende y la
diputada Julieta Campusano, junto a la gran cantidad de población que acompaño a los
familiares en una gran caravana hacia el cementerio.
Imagen 9: Gran multitud que acompañó a las familias de las víctimas en el cortejo fúnebre, desde el
lugar de los hechos hasta el cementerio.
96
En relación a lo anterior, encontramos un ir y venir de culpabilidades entre las
autoridades, teniendo como protagonistas de las noticias, al Ministro del Interior Edmundo
Pérez Zujovic, al Senador Salvador Allende y al Diputado Luis Espinoza, siendo este
último uno de los más nombrados debido a su participación en tomas de años anteriores.
En este sentido, por ejemplo, “Salvador Allende, haciendo relación de los hechos.
Refiriéndose a la policía dijo: Puedo decir al senado y al país que el prestigio de
Carabineros se derrumbara si los hechos no se aclaran con toda precisión”228, así el senador
liberaba de toda culpa a los pobladores, responsabilizando directamente a las autoridades y
a la fuerza pública. Por otro lado, “En lo que respecta al regidor de Pto. Montt y diputado
electo, Luis Espinoza, sindicado como instigador de los trágicos hechos, fue puesto a
disposición de la Corte de Apelaciones de Valdivia”229. Al igual que estas dos figuras
políticas, el Ministro del Interior también tuvo cabida en las páginas del diario, donde se
expresaba lo siguiente: “Los ejecutores de la orden represiva, funcionarios del Estado
cumplieron la triste y dolorosa misión ordenada desde el Ministerio del Interior y
diestramente manejada por el intendente subrogante. Condenamos a las autoridades de los
hechos denunciados”230.
Es común ver en las páginas del diario como las autoridades se culpan, critican o se
desmienten entre sí, por los sucesos acontecidos en la parte alta de la ciudad, de este modo,
encontramos noticas donde por ejemplo:
“La prensa de hoy ha dado a conocer expresiones del subsecretario del Ministerio del
Interior Juan Achurra Larraín, encaminadas a desmentir afirmaciones del senador Allende
con respecto de los luctuosos acontecimientos de Puerto Montt. En síntesis el subsecretario
afirma que las victimas mortales ´producidas por intervención de Carabineros no fueron
heridas por la espalda. Al respecto se copia versión taquigráfica oficial de la parte
respectiva del discurso del doctor Allende (…) „No leí el protocolo de la autopsia, sino el
sumario informativo que hizo ese colega (médico legista) de cuatro o cinco cadáveres que
examinó. Todos mostraban orificios pequeñísimos por donde entró la bala y el forado por el
que salió (…)”231
Las acusaciones que se visualizan en el diario –y que hemos visto a lo largo de este
capítulo- son concretas, Salvador Allende expresa que la tragedia en Puerto Montt se debió
228
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 14 de Marzo de 1969, p.1.
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 11 de Marzo de 1969, p.1.
229
230
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 13 de Marzo de 1969, p.6.
231
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 15 de Marzo de 1969, p.4.
97
a un crimen colectivo premeditado, mientras que desde el oficialismo, especialmente
autoridades de la DC, establecían que los sucesos correspondieron a un plan de agitación
política impulsado por el diputado Espinoza.
Imagen 10: Acontecimientos del día del funeral de las victimas del desalojo del 9 de Marzo.
Por su parte, el diario local cuando informa el mismo hecho visto con anterioridad,
solo da a conocer que, “Algunos participantes lanzaron gritos de protesta fuera de la
intendencia”233, sin expresar mayores detalles al respecto, lo cual no muestra otra cosa más
que la estrecha relación existente entre El Llanquihue y la clase política dirigente. Por otro
232
Revisar anexo N°8.
233
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 12 de Marzo de 1969, p.1.
98
lado, desde los diarios capitalinos con inclinación ideológica de derecha, como por ejemplo
El Mercurio, si son categóricos al momento de establecer culpables y apoyar acciones, así,
este periódico publica la siguiente noticia:
Esta noticia evidentemente se relaciona con el fuerte vínculo que tiene este diario con la
clase política dirigente, en la cual además, se posiciona al regidor y diputado puertomontino
Luis Espinoza como el promotor de los desórdenes –aludiendo a la toma de terrenos-
provocados por los pobladores en Pampa Irigoin, visión que también refuerza El
Llanquihue, informando expresamente que el diputado es el: “Promotor de los incidentes
que se registraron el domingo 9 de Marzo”235.
Finalmente, otro de los aspectos difundidos por el diario local a partir de la matanza
de Pampa Irigoin, tiene relación con las labores de radicación de los pobladores y las
gestiones por parte de las autoridades para reparar el problema generado la madrugada del 9
de Marzo. Bajo esta lógica, El Llanquihue expone constantemente la figura y acción de
autoridades locales y nacionales trabajando en conjunto con las instituciones encargadas de
ejecutar las soluciones habitacionales. De este modo, el periódico muestra una gran
cantidad de noticias sobre la visita de senadores, diputados, Ministro de vivienda entre
otros, dejando de lado en su discurso la exposición del sujeto poblador, sus impresiones y
protagonismo en el proceso de formación del territorio. Así es como por ejemplo, el diario
se refiere a la visita de Ministro de Vivienda y Urbanismo, “el secretario de estado celebró
ayer varias reuniones en la intendencia (…) en estas reuniones fue analizado el tema que
preocupa a las autoridades y al Gobierno para radicar lo más rápidamente posible a las
familias que no tienen sitio”236. Al igual que lo anterior, el diario reiteradamente muestra la
acción que realizan las autoridades con respecto a los pobladores, como mensajes y
234
Diario El Mercurio, Santiago, 11 de Marzo de 1969, p.26.
235
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 27 de Marzo de 1969, p.1.
236
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 18 de Marzo de 1969, p.4.
99
discursos de apoyo (por ejemplo los de Salvador Allende), y la continua visita a los
terrenos, como la del diputado Luis Espinoza.
Relacionado a lo anterior, una de las ideas que más difundió el diario, fue la actitud
paternalista del gobierno local y nacional, dejando a los pobladores prácticamente como
meros receptores de soluciones. Esta situación básicamente se expresó a través de las
distintas noticias que mostraban la respuesta dada por la intendencia a los pobladores; la
entrega de sitios en Pampa Mirasol y los materiales necesarios para que puedan construir
sus casas. Así, el diario informaba a la comunidad que:
“Ayer comenzó el traslado de familias que no tienen sitio a la Pampa Mirasol. (…) El
viernes en las últimas horas de la tarde estuvimos en el lugar y observamos que se habían
llevado una partida de madera y fonolitas para entregar a cada familia. Poco antes de las 20
horas se entregaron serruchos, martillos y cavos para que la gente proceda a construir su
vivienda de emergencia que será de 4 metros por 4”237.
Por otra parte, también se anunciaba que a los familiares de las víctimas se les iba a
entregar una casa en Pampa Irigoin, entrega que se concretó el 20 de agosto de 1969, en un
acto en el que participaron tanto los pobladores como las autoridades. Mediante el uso de
imágenes, el diario expresa muy bien la idea paternalista de las autoridades al estar siempre
presente al momento de hacer entrega de viviendas u otras soluciones habitacionales.
Imagen 11: Entrega de viviendas a las familias de las víctimas del 9 de Marzo de 1969. Las
autoridades presentes son: El intendente Francisco Rivera, funcionarios de la CORHABIT y el
Padre Enrique Schnettler.
237
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 16 de Marzo de 1969, p.4.
100
Si bien es cierto que el diario constantemente posicionaba al poblador en un rol
pacífico, también en algunas ocasiones trataba de incluirlo como actor en algunos procesos,
por ejemplo, esta noticia informa que: “Situación irregular de poblaciones alta serán
tratadas con dirigentes”238. Noticias como la anterior, nos muestra de cierta forma como el
diario refuerza las políticas impulsadas por el gobierno, legitimándolas a través de su
discurso, esto, a raíz de que con un titular como este, da cuenta de una especie de inclusión
de los sujetos a la gestión pública, lo cual tiene mucha relación con la política de
promoción popular que impulsó el presidente Eduardo Frei. Sin embargo, el carácter de la
actividad que expone la noticia –así como muchas otras de este tipo que se realizaron a lo
largo del periodo de estudio- es de carácter consultivo y no resolutivo, es decir, se
escuchan sus problemáticas, necesidades y propuestas, sin embargo, la toma de decisiones
está a cargo de las autoridades sin participación directa de los pobladores.
238
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 19 de Diciembre de 1969, p.3.
101
pobladores, dirigentes vecinales, entre otros, los cuales exponian sus nececidades y anhelos
para el bienestar de su comunidad. En el periodo de estudio que contempla esta
investigación, se encontró cuatro de estos reportajes, en donde en una pagina completa, se
exponía mediante narraciones e imágenes el desarrollo de las poblaciones, “22 de Mayo”,
“Modelo”, “Ampliacion Manuel Rodriguez” y “Teniente Merino”.
102
Imagen 13: Enunciado de la sección EL LLANQUIHUE “En Los Barrios”.
239
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 7 de Diciembre de 1969, p.6.
240
Ídem.
103
lluvia”241. Junto con lo anterior, los pobladores tambien realizan peticiones para poder
mejorar sus condiciones de habitabilidad en su entorno, así por ejemplo exponen la
necesidad de establecer talleres artesanales para hacer frente a la cesantía. Aún así, ellos
saben que eso no es sufiente, y que una entrevista en el diario no solucionará su
situación242.
Por otro lado, la poblacion Teniente Merino es un espacio que se encuentra muy
cerca de nuestro objeto de estudio, y del cual el diario local mediante su sección sobre los
barrios del sector alto de Puerto Montt, expone las principales caracteristicas de sus sujetos
del territorio. De esta manera, El Llanquihue expone que es un espacio originado por
ocupantes ilegales en 1967, siendo la mayoría de sus pobladores migrantes o arrendatarios
en otros sectores de la ciudad. Estos sujetos en conjunto conformaron “una poblacion
marginal no reconocida. Lleva el nombre de „Teniente Merino‟ en recuerdo del oficial de
Carabineros que inmolo su vida en lagunas del desierto”243. En general el diairo difunde la
idea de que el poblador de este espacio es organizado, ya que trabaja en comunidad para
mejorar el espacio en donde vivien, arreglando las veredas y caminos, pero “advierte sin
embargo que no hay unidad total y las críticas surgen hacia las autoridades que no se
preocupan, a los dirigentes que trabajan por el adelanto del sector donde residen. Pero no
todos aportan su colaboración”244. La población Teniente Merino a pesar de presentar
importantes adelantos de mejora, como el centro de madre en donde las mujeres realizan
trabajos para generar ingresos, no está exenta de carencias, debido a que el agua y la luz,
son las principales necesidades. De esta manera el reportaje da a conocer que,
“Las dueñas de casa deben caminar con su carga de agua entre 150 y 300 metros. Ellas
nos dijeron que antes de la luz necesitan el agua „cuando regresamos con nuestros baldes,
estamos tan agotadas que no podemos lavar la ropa‟. Sin embargo la mayoria reclama
primero la luz electrica para las calles y despues para sus domicilios”245
Junto con lo anterior, los pobladores esperan que las condiciones de empleo mejoren,
principalmente para subsanar la falta de alimentos en los hogares en dnde hay jefes de
hogar desocupados.
241
Ídem.
242
Ídem.
243
Diario El Llanquihue, Puerto Montt, 21 de Diciembre de 1969, p.10.
244
Ídem.
245
Ídem.
104
Concluyendo lo que hemos visto anteriomente, se puede determinar que El
Llanquihue a visualizado al poblador de Puerto Montt con distintos enfansis, esto, en la
medida en que sus intereses y funciones se lo permitan. De este modo, el diario ha sido
enfático en contruir la idea de poblador como un sujeto que actua desde la ilegalidad, que
produce desordenes sociales en la ciudad –como la toma y desalojo de Pampa Irigoin-
siendo sus principales carateristicas; la precariedad, desempleo, pobreza y marginalidad, las
cuales se asenta en el territorio periférico que ocupan, la población. Junto con lo anterior, el
diario refuerza a este sujeto como pacífico, sin incidencia en la construccion del territorio,
subyugado al paternalismo de las autoridades que lo establecen como receptores de
soluciones y planes habitacionales -muchas veces insuficientes-, sin reconocer su rol
central; un sujeto sin casa, que soluciona su condicion mediante lo ilegal interpelando y
presionando al Estado, lo cual agilizó soluciones, creó identidades y recontuyó la urbe
puertomontina. El conjunto de situaciones que vizualiza el diario, lo ha posicionado como
uno de los principales medios de difusion de historia local, lo cual, como lo hemos visto a
los largo de este capitulo, lo ha posicionado como un interesante objeto de estudio y una
principal fuente histórica, la cual nos permite acceder a los distintos procesos, sujetos y
acontecimeintos que han confluido en la ciudad a lo largo de su historia.
105
CONCLUSIONES
106
que el análisis des-centrado pudiera realizarse con éxito, al presentarse como un medio
contenedor de las características del poblador en su territorio.
En segundo lugar, esta tesis planteó que el diario local El Llanquihue, tuvo un rol
fundamental en la visualización del sujeto poblador y el problema de la vivienda, debido a
que se posicionaba como el principal medio de comunicación en la época. En este sentido,
durante esta investigación se pudo constatar que el diario construyó la idea de poblador a
partir de la ideología e intereses que persigue, así, desde el conservadurismo y apoyo a la
clase política y económica dirigente, la prensa escrita difundió a la comunidad la imagen de
un poblador urbano, que actúa de forma ilegal para asentarse en el espacio marginal, donde
abunda la miseria y el desempleo.
En segundo lugar, esta tesis cuestionó ¿Cuáles fueron las dinámicas que se
generaron a partir de la matanza de Pampa Irigoin ocurrida el 9 de Marzo de 1969?, lo cual
mediante una exhaustiva investigación se pudo constatar que posterior a los trágicos
sucesos, se expresó una gran preocupación y esfuerzo por concretar soluciones habitaciones
efectivas. De este modo, en la ciudad convergieron muchas actividades entre autoridades y
dirigentes poblacionales, las cuales tuvieron como objetivo conseguir medidas de
reparación para las víctimas del desalojo y soluciones definitivas al complejo panorama
habitacional de la ciudad, concentrado principalmente en la tercera terraza. Cada una de
estas dinámicas fue difundida por la prensa local, en donde posterior al desalojo, se fue
construyendo la idea de un poblador que actúa al margen de la ley –tomando terrenos- , y
receptor de las medidas paternalistas del Estado, quien intenta ser el protagonista en el
proceso de construcción territorial, lugar que le corresponde al poblador.
.
108
En relación con lo reflexionado, los objetivos planteados en esta investigación, se
desarrollaron con satisfacción a lo largo de este estudio, permitiéndonos concluir tres
puntos importantes. En primer lugar, establecer que la idea del poblador puertomontino se
corresponde con las dinámicas desarrolladas en su territorio, de esta manera, a partir de
1960, se constituye como un sujeto urbano en busca de un sitio donde vivir, producto de
ser víctima de la destrucción del terremoto, o ser un nuevo habitante en la ciudad resultado
de proceso migratorio. Junto con lo anterior, este sujeto se encuentra condicionado por el
desempleo, lo cual lo subyuga a una situación de pobreza, dentro de una ciudad que se
encuentra al borde del colapso urbano, social y económico. Gran parte de estas
características se mantienen hacia finales de la década del sesenta, sumándose a ellas la
relación entre los pobladores y el poder, el cual, los mantenía sumidos en esas condiciones
al no establecer soluciones habitacionales acorde a sus necesidades y particularidades. De
este modo, el Estado fracasa en solucionar el tema del habitar, implementando planes
insuficientes –mediante los organismos de la CORVI y CORHABIT- que conllevan al
desorden social (como lo desarrollado en Pampa Irigoin).
109
habitacionales, posicionando al Estado y autoridades en un rol paternalista hacia un sujeto
recreado como pacífico, cuando en verdad es protagonista activo en la construcción de la
urbanidad puertomontina y de la historia de la ciudad.
Junto con lo anterior, también se pudo establecer que la idea del poblador construida
por la prensa, no se encuentra libre de los intereses que persigue El Llanquihue. En este
sentido, el discurso del diario –ligado a una ideología de derecha- está al servicio de la
clase política dirigente, legitimando sus acciones, lo que influye en que la construcción del
sujeto poblado presente fines políticos. Estos se dan principalmente en dos ámbitos; el
primero, reafirmar la idea revisada anteriormente, de un Estado paternalista, preocupado y
encargado de solucionar el problema habitacional, frente a un poblador pasivo que solo
demanda al estado y es receptor de soluciones. En segundo lugar, la prensa respalda las
acciones del gobierno –en relación a por ejemplo, la Matanza de Pampa Irigoin- en la
medida en que responsabiliza al poblador, de ser un sujeto que actúa al margen de la ley
alterando el orden público.
A través de esta tesis, es importante dejar en claro que la ciudad está continuamente
siendo contenedora de acontecimientos, procesos y relaciones sociales, los cuales hacen
que sea un espacio continuamente en construcción. En este sentido, es fundamental
comprender el territorio como resultado de una temporalidad donde aquello que se
configuró en el pasado, influye en los procesos que se gestan en el presente, esperando un
110
futuro para ser nuevamente reconstruido, esto, en la medida en que confluyan nuevos
sujetos, relaciones y procesos.
111
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118
ANEXOS
119
Anexo N°2: Ubicación de Pampa Irigoin en plano actual de Puerto Montt.
Simbología.
Anexo N°3: Vista Panorámica del sector de Pampa Irigoin en plano actual de Puerto Montt.
Simbología.
120
Anexo N°4: Noticia sobre las consecuencias del terremoto de Mayo de 1960 en Puerto
Montt.
121
Anexo N°5: Titular expuesto en la prensa capitalina al día siguiente de la Matanza de
Pampa Irigoin.
Anexo N°6: Caricatura que representa la represión cometida por el gobierno de Eduardo
Frei Montalva a través del Grupo Móvil de Carabineros.
122
Anexo N°7: Noticia sobre las medidas de reparación a los pobladores víctimas del desalojo
en Pampa Irigoin.
123
Anexo N°8: Noticia sobre los acontecimientos ocurridos la madrugada del 9 de Marzo de
1969 en Puerto Montt.
124