TALLER DISCIPULAR
“LAS SIETE DISCIPLINAS ESPIRITUALES PARA LA MUJER DE HOY”
TEMA 7: EN LA EVANGELIZACION. La disciplina de compartir el evangelio.
“Cuando Dios creó el mundo, dijo: «Que brille la luz donde ahora hay oscuridad». Y cuando nos permitió entender
la buena noticia, también iluminó nuestro entendimiento, para que por medio de Cristo conociéramos su
grandeza.” 2 Cor. 4:6 TLA
¿QUE ES EL EVANGELISMO?
Pablo define muy exactamente y de manera muy particular el evangelismo en su primera carta a los corintios (1 Cor.
1:17, 2:5): Es un mensaje que podría considerarse loco y débil desde el punto de vista humano, pero es, en realidad, un
glorioso mensaje trinitario dado por medio de la Palabra, centrado en la obra redentora de Jesucristo en la cruz y bajo el
poder del Espíritu Santo.
La vida diaria de evangelización empieza en nuestro hogar cuando le compartimos el evangelio a nuestros hijos, a
nuestros familiares y conocidos. Aquellas que tienen esposos inconversos deben evangelizar a sus esposos tal como el
apóstol Pedro nos exhorta con absoluta claridad:
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean
ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.” (1 Ped 3:1-2).
Las mujeres como madres somos clave para la evangelización de nuestros hijos. Nuestro deber supremo es apuntarlos
hacia Dios en amor y disciplina. Esto se nos dice de la mujer virtuosa:
“Siempre habla con sabiduría, y enseña a sus hijos con amor. Siempre está pendiente de su casa y de que todo marche
bien. Cuando come pan, es porque se lo ha ganado. Sus hijos la felicitan; su esposo la alaba y le dice: «Mujeres buenas
hay muchas, pero tú las superas a todas».
La hermosura es engañosa, la belleza es una ilusión; ¡sólo merece alabanzas la mujer que obedece a Dios!
¡Que todo el mundo reconozca los frutos de su esfuerzo! ¡Que todos en la ciudadela alaben por sus acciones!”
Prov. 31:26-31.
Nuestro primer campo misionero y de evangelización en nuestro hogar y este campo es tan importante como los otros
campos de evangelización en la universidad, el trabajo, y los ambientes de recreación. Todos ellos son campos listos
para la siega.
“Jesús recorría todos los pueblos y las ciudades. Enseñaba en las sinagogas, anunciaba las buenas noticias del reino de
Dios, y sanaba a la gente que sufría de dolores y de enfermedades. Y al ver la gran cantidad de gente que lo seguía,
Jesús sintió mucha compasión, porque vio que era gente confundida, que no tenía quien la defendiera. ¡Parecían un
rebaño de ovejas sin pastor!
Jesús les dijo a sus discípulos: «Son muchos los que necesitan entrar al reino de Dios, pero son muy pocos los discípulos
para anunciarles las buenas noticias. Por eso, pídanle a Dios que envíe más discípulos, para que compartan las buenas
noticias con toda esa gente.»” Mateo 9:35-38
El medio que usamos para evangelizar es la Palabra de Dios. es importante que podamos dar el testimonio de cómo
vinimos a Cristo, pero la fe viene por escuchar la misma Palabra de Dios.
“Así que la fe por el oír, y el oír por la palabra de Cristo” Romanos 10:17
Les compartimos un acróstico que les puede ser de gran ayuda al momento de evangelizar porque les hará recordar
puntos clave que no deben olvidar al momento de presentar el evangelio:
E l carácter de Dios: Isaías 6:3; Lucas 5:32.
V ileza del pecado: Romanos 3:23; Génesis 3:22-23.
A rrepentimiento: Hechos 3:19-20.
N ingún otro, solamente Cristo: Hechos 4:12.
G racia sublime: Romanos 3:24, Efesios 2:8.
E ntendiendo el arrepentimiento y el creer: 2 Tim. 2:25; Rom. 2:17; 10:9; 1 Cor. 12:3.
L ey de Dios quebrantada: Santiago 2:10, Efesios 3:1-11.
I glesia de Dios, Cuerpo de Cristo: 1 Corintios 12; Efesios 3:1-11.
O bediencia a Su Palabra para transformación de vida: Juan 14:23; Romanos 12:2
Las Buenas Nuevas de Salvación significan que el Padre envió a Su Hijo para SALVAR A LOS PECADORES, y esa fue la
misión que Jesucristo cumplió a cabalidad. Él dijo: “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al
arrepentimiento” Lucas 5:32. No quisiera dejar de recalcar que la prioridad de evangelizar a los perdidos va acompañada
de la prioridad de discipular a los convertidos. Sin el seguimiento necesario y la instrucción cercana dentro de la iglesia
local no estaríamos cumpliendo a cabalidad el mandato del Señor.
Reflexión personal con respecto a nuestra disciplina espiritual en la evangelización:
¿Qué debo rendir?
¿Qué debo hacer?
¿Qué debo orar?
¿Qué debo recordar?