Admi
Admi
SECCIÓN 4
Expropiación forzosa
5580 A. Previa declaración de utilidad pública o interés social 5585
F. Reversión 5895
H. Retasación 5960
5581 Se configura como un procedimiento rigurosamente formal y reglado, que incide de manera directa en el ámbito de
los derechos subjetivos individuales de carácter privado (TS 11-6-80, EDJ 14420).
Es el cauce de ejercicio de la potestad expropiatoria (nº 890).
Ha de diferenciarse, para su estudio, entre el procedimiento ordinario (nº 5585 s.), dentro del cual se abre como
tramitación parcialmente diversa el de urgencia (nº 5975 s.), y los especiales (nº 6035 s.).
Este procedimiento, cualquiera que sea su manifestación, es indisponible para la Administración, de forma que, una
vez incoado, es deber de aquella proseguirlo mediante los trámites correspondientes hasta su terminación -mediante
la fijación del justiprecio-, salvo que concurran los presupuestos para el desistimiento.
Una vez iniciada la pieza de justiprecio, la Administración expropiante, cuando no se ha producido todavía la ocupación
de los bienes expropiados, puede desistir expresa o tácitamente de la expropiación y, en este caso, no está obligada a
proseguir el expediente expropiatorio, sino a indemnizar los daños y perjuicios originados a los expropiados, en su
caso (TS 5-12-12, EDJ 284053).
5582 Precisiones
1) En la legislación urbanística (RD 3288/1978 art.202 s.; LS/76 art.138; disposiciones autonómicas) se regula el denominado
expediente de tasación conjunta, que incorpora peculiaridades procedimentales -derivadas de la ausencia de pieza individual
de justiprecio- en los procedimientos expropiatorios en los que se aplica. No supone tanto un tipo de procedimiento, como la
incorporación al que se siga, de ciertas especialidades de tramitación (nº 6095 s. Memento Urbanismo 2022).
2) El desistimiento es una institución jurídica que tiene una nota de voluntariedad (LPAC art.93). No hay desistimiento si no
existe ningún acto de voluntariedad en el mismo, como cuando se produce el archivo del expediente como obligación legal. Es lo
que sucede respecto de determinados bienes que pasan a ser demaniales, que quedan desafectados del proyecto de obras
ejecutado (LEF art.10) y respecto de los que, en consecuencia, carece de razón de ser la fijación del justiprecio, porque ha
desaparecido la causa que justifica la expropiación del bien, perdiendo además la pieza separada de fijación de justiprecio su
objeto (TS 21-7-16, EDJ 114581).
3) En relación con la vía de hecho con ocasión del ejercicio de la potestad expropiatoria, ver nº 1382 s., nº 10703 s.
4) Un estudio detallado del procedimiento expropiatorio puede consultarse en nº 800 s. Memento Expropiación Forzosa-
Patrimonio Público. La expropiación como sistema de actuación urbanística se expone también en nº 6025 s. Memento
Urbanismo 2022.
5585 Para proceder a la expropiación forzosa es indispensable la previa declaración de utilidad pública o interés social del
fin al que se haya de afectar el bien o derecho expropiado. Esta declaración implica autorización de expropiación de
los bienes y derechos precisos para la satisfacción de aquellos, aunque no es, desde luego, una calificación legal de la
futura actuación expropiatoria (TS 9-9-74).
La apreciación de la concurrencia de causa que justifique la expropiación, con la consiguiente declaración de utilidad
pública o interés social, es privativa, en principio, de la Administración competente para declararla y, en su caso,
ejercer la potestad expropiatoria. Esta potestad es un instrumento del que los poderes públicos pueden valerse para
el cumplimiento de los fines generales que les están confiados, por lo que la determinación de las causas que puedan
legitimar la expropiación pertenece en principio al ámbito de discrecionalidad administrativo.
La fiscalización por los tribunales no puede proyectarse, por tanto, sobre el aspecto sustantivo de la determinación
de la causa expropiandi. Se refiere al núcleo de oportunidad de la declaración (TS 31-3-98, EDJ 4374).
Se trata de valorar el concurso de un requisito (la utilidad pública o el interés social) sujeto a cierto margen de
apreciación y sometido a fiscalización jurisdiccional limitada, que especialmente controla la regularidad de aquella
desde la doble perspectiva de la razonabilidad y la ausencia de desviación de poder (TS 14-4-98, EDJ 4075), así como
desde el plano formal (TS 29-11-97, EDJ 57482). En cualquier caso, la interpretación de estos términos debe no ser
expansiva, para evitar que se ampare un uso desmedido de la potestad administrativa (TS 26-11-79, EDJ 7238).
La declaración de utilidad pública puede efectuarse por norma reglamentaria. La aprobación administrativa de los
proyectos de construcción de cruces (en las intersecciones de carreteras y vías férreas) a distinto nivel, así como de las
obras necesarias para la reordenación, concentración y mejora de los pasos a nivel y sus accesos, incluida la mejora de
su visibilidad, lleva aneja la declaración de utilidad pública y urgencia de ocupación a efectos expropiatorios (RD
780/2001 art.235.7).
Son tres las posibles vías de declaración del previo y necesario requisito de declaración de utilidad pública o interés
social:
- implícita (nº 5590);
- genérica con especificación posterior (nº 5605); y
- por norma legal (nº 5610).
Documentos relacionados (3)
Formularios | 3
1. Acuerdo declarando la utilidad pública o interés social de una actuación determinada (Ver)
2. Edicto de publicación oficial del acuerdo declarando la utilidad pública o interés social de una actuación determinada (Ver)
3. Resolución declarando la necesidad de ocupación y acordando el inicio del procedimiento de expropiación forzosa (Ver)
5586 Precisiones
1) Ambos conceptos no son sinónimos. Mientras que la utilidad pública se refiere a la propia de la actuación administrativa en
el marco de las obras públicas, los servicios, dotaciones y demás aspectos relacionados con el giro administrativo, el interés
social se encarna en todo fin supraindividual (García de Enterría; Pera Verdaguer), sin que la presencia de interés social
implique que la expropiación lo sea por incumplimiento del fin social de la propiedad. Pueden, por otra parte, concurrir
conjuntamente.
Como ejemplos de interés social: conjurar el peligro de destrucción o deterioro, por uso incompatible con sus valores, de un
bien inmueble declarado de interés cultural (TS 28-1-99, EDJ 1379); interés público existente en la explotación de recursos
mineros, incluso por particulares (TS 27-11-71); incumplimiento de la función social de la propiedad (LEF art.71 s.).
2) La declaración , expresa o implícita, de la utilidad pública o interés social ha de ser previa al inicio del expediente; es decir a la
aprobación de la relación de bienes y derechos afectados por la expropiación, incurriéndose en otro caso en defecto de
anulabilidad. Sin embargo, en la medida que aquella recaiga antes de la ocupación, se considera que la declaración posterior a la
aprobación de la relación de bienes y derechos, subsana tal vicio, de mera anulabilidad (TS 4-5-95, EDJ 2205). Y no se produce
en tal caso vía de hecho; sí en caso de ausencia de tal declaración (TS 24-4-78; TSJ Valladolid 30-4-99, EDJ 15257).
4) La desaparición de la causa expropiandi debe conducir al desistimiento, expreso o tácito, por parte de la expropiante o a la
5587
declaración de utilidad pública o interés social, en su caso, o a la revocación del acuerdo de necesidad de ocupación.
La imposibilidad de desistir de la expropiación se produce cuando esta se encuentra ya consumada por haberse producido la
ocupación material del bien expropiado o por haberse fijado el justiprecio, ya que entonces surge un derecho subjetivo del
expropiado que no puede quedar vulnerado con un desistimiento del beneficiario de la expropiación y se conculcaría además lo
dispuesto en el CC art.6.2, según el cual la renuncia de los derechos reconocidos por las leyes solo es válida cuando no contraríe
el interés o el orden público ni perjudique a terceros (TS 8-6-99, EDJ 19664; 21-2-97, EDJ 2489; 28-3-95, EDJ 1503; 23-3-93,
EDJ 2864; 18-2-93, EDJ 1515; 21-12-90, EDJ 11884; 2-6-89, EDJ 5631).
5) En el supuesto de desistimiento o revocación, procederá indemnizar los daños y perjuicios causados (TS 26-4-05, EDJ
62692).
6) Aunque la revocación de la expropiación forzosa por la Administración favorezca al afectado, la misma no se puede producir
libremente. El desistimiento es revisable judicialmente si se prueba la existencia de una norma expresa que lo impide o se
acredita la desviación de poder. La revocación es una facultad relativamente discrecional de la Administración y por lo tanto
sometida al principio de legalidad. No puede ser ejercitada cuando resulte contraria a la Ley. Podría acudirse en tal caso a la
declaración de lesividad, pero no se puede permutar una declaración de lesividad por una revocación (TS 26-4-05, EDJ 62692;
8-6-99, EDJ 19664). No obstante, ver el nº 1637 y nº 9850 s.
7) El desistimiento de una expropiación ya iniciada , pero no consumada , es un acto perfectamente válido y eficaz, siempre que
no adolezca de defectos sustanciales de forma y esté basado en motivos justificados de interés público (CEst Dict 51539/1989,
4-5-89; 517/1992, 18-6-92). Quien iba a ser expropiado no tiene derecho a que se consume la transferencia coactiva de la
propiedad. Y ello por cuanto, en esta materia, la potestad discrecional de la Administración no está sujeta a ningún límite
temporal en lo que a su ejercicio se refiere. La Administración puede actuar o dejar de hacerlo en cualquier momento y en
cualquier estado de los procedimientos que se hallen en curso, en aras de los intereses públicos cuya defensa tiene a su cargo.
Únicamente tiene dos limitaciones previas: una, de forma (competencia, procedimiento) y otra, de fondo (motivación
adecuada). A ellas debe añadirse la consecuencia obligada de hacer frente a la indemnización de los perjuicios que la decisión
ocasione a los particulares que resulten lesionados por ella en los términos definidos por Const art.106.2 y preceptos legales
concordantes.
8) El hecho de iniciarse un procedimiento expropiatorio, aunque no llegue a rematarse por desistimiento de la Administración,
puede ocasionar un perjuicio efectivo a los eventuales expropiados, en la medida en que les prive de expectativas reales, ciertas
y concretas de utilización o disponibilidad económica de los bienes objeto de expropiación y en la medida en que obligue a sus
titulares a realizar gastos extraordinarios (CEst Dict 567/1992, 3-12-92). La indemnización de este perjuicio mediante el pago
del justiprecio y la subsiguiente ocupación de los bienes expropiados, cuando la expropiación se desarrolla normalmente y llega
a su fin, ha de entenderse subsumida en el propio pago del justiprecio. Pero, cuando la expropiación no se ve consumada, la
exigencia de dichos daños puede encauzarse mediante procedimiento independiente, instruido al amparo de la L 30/1992
art.139 -hoy LRJSP art.32 s.-, a falta de otras previsiones específicas en el ordenamiento (CEst Dict 927/1999, 13-5-99;
920/1999, 13-5-99).
1. Declaración implícita
5590 Se entiende implícito el interés o la utilidad referidos -sin precisar manifestación expresa-, en relación con la
expropiación de inmuebles, en todos los planes de obras y servicios del Estado, comunidades autónomas -como
reconoce TSJ Cataluña 17-12-93-, provincia y municipio (incluidos los planes provinciales de cooperación; LBRL
art.36.2.a; TS 29-11-97, EDJ 57482), así como, en su caso, la necesidad de ocupar los bienes o adquirir los derechos
que sean estrictamente indispensables para el fin de la expropiación (TS 18-4-00, EDJ 9341; 22-5-97, EDJ 6531),
incluso aunque tales planes sean extraordinarios (TS 27-10-98, EDJ 28575) o provisionales (TSJ Galicia 31-3-99).
Si bien el concepto de plan implica cierta generalidad, es indiferente que se refieran a una pluralidad de actuaciones o
a una concreta y específica (TS 7-5-98, EDJ 3932, en contra de otros pronunciamientos anteriores).
En cambio, en TSJ Burgos 5-9-02, EDJ 126193 y TSJ Castilla y León 21-1-01, se considera que no cabe equiparar
planes de obras y servicios y proyectos de obras a estos efectos.
Las expropiaciones por razones militares entran, si son inmobiliarias, en este supuesto (TS 20-2-80, EDJ 15119).
5594 Precisiones
1) La declaración de invalidez del plan o proyecto hace ineficaz, en principio, la declaración implícita y priva de causa a la
expropiación), haciendo nulo el expediente (TS 22-9-86, EDJ 5633; 26-3-80, EDJ 15519; 26-9-02, EDJ 37351; TSJ Cataluña 14-
1-98, EDJ 6300).
2) No se considera suficiente una mera ordenanza local, sin habilitación legal, para declarar la utilidad pública o interés social
(TSJ Galicia 7-4-99).
3) La aprobación del plan o proyecto municipal puede realizarse en el mismo pleno en el que se acuerde el inicio del expediente
expropiatorio, pudiendo aprobarse también bajo condición de la incoación de dicho procedimiento (TSJ Madrid 20-1-98, EDJ
13173).
4) Incluida una obra en el correspondiente plan, y considerándose implícita la utilidad pública, es innecesaria e improcedente y
posiblemente nula -pero irrelevante- la declaración expresa posterior de interés social (TSJ Cataluña 6-6-96).
5) Resulta discutible el concepto de bien inmueble que ha de tomarse a estos efectos. A partir de CC art.334, es evidente que los
inmuebles por naturaleza quedan incluidos. No es tan claro el caso de los que lo son por destino o por analogía. Sí lo es, en
cambio, que es totalmente indiferente el mayor o menor valor del bien.
Precisiones
Al margen de los que aquí se exponen, pueden consultarse otros (minas, residuos, parques nacionales y espacios protegidos,
ordenación del territorio, reforma agraria, patrimonio cultural, etc.) en nº 840 s. Memento Expropiación Forzosa-Patrimonio
Público.
5597 Aguas
﴾RDLeg 1/2001 art.44 y 58﴿
5598 Costas
﴾L 22/1988 art.45; RD 876/2014 art.99 y 100﴿
La aprobación de proyectos en materia de dominio público marítimo terrestre por la Administración General del
Estado lleva implícita la necesidad de ocupación de los bienes y derechos que, en su caso, resulte necesario expropiar.
A tal efecto, en el proyecto debe figurar la relación concreta e individualizada de los bienes y derechos afectados, con
la descripción material de los mismos.
La necesidad de ocupación se refiere también a los bienes y derechos comprendidos en el replanteo del proyecto y en
las modificaciones de obra que puedan aprobarse posteriormente, con los mismos requisitos.
5600 Telecomunicaciones
﴾L 11/2022 art.44.2﴿
La aprobación del proyecto técnico por el órgano competente de la Administración General del Estado lleva implícita,
en cada caso concreto, la declaración de utilidad pública y la necesidad de ocupación para la instalación de redes
públicas de comunicaciones electrónicas, a efectos de lo previsto en la legislación de expropiación forzosa.
5601 Carreteras
﴾L 37/2015 art.12; RD 1812/1994 art.36﴿
5602 Hidrocarburos
﴾L 34/1998 art.103 a 105﴿
Se declaran de utilidad pública todas las instalaciones y servicios de investigación y explotación, las de refino,
transporte y almacenamiento de productos petrolíferos, la construcción de medios fijos de transporte de
hidrocarburos líquidos y sus instalaciones de almacenamiento, así como las instalaciones relativas a combustibles
gaseosos.
Para el reconocimiento de la utilidad pública de dichas instalaciones, es necesaria la solicitud de la empresa
interesada, incluyendo una relación concreta e individualizada de los bienes o derechos que el solicitante considere de
necesaria expropiación u ocupación. La petición se debe someter a información pública y se ha de recabar informe de
los órganos afectados.
Concluida la tramitación, el reconocimiento de la utilidad pública es acordado por el ministerio del ramo de Industria,
si la autorización de la instalación corresponde al Estado, sin perjuicio de la competencia del Consejo de Ministros en
caso de oposición de órganos u otras entidades de Derecho público, o por el organismo competente de las
comunidades autónomas en los demás casos.
La declaración de utilidad pública lleva implícita, en todo caso, la necesidad de ocupación de los bienes o de
adquisición de los derechos afectados e implica la urgente ocupación.
La aprobación de todo plan de ordenación y de actos de delimitación de ámbitos de gestión a desarrollar por el
correspondiente sistema de actuación (unidades de ejecución, sectores, etc.) implica utilidad pública y necesidad de
ocupación de inmuebles y edificios. Es el efecto de legitimación de expropiaciones derivado de la aprobación y
publicación del planeamiento.
Precisiones
1) Es nulo el proyecto de obras que ampara la expropiación total de un inmueble excediéndose de lo previsto en el plan
urbanístico que preveía la expropiación del 40% del mismo.
2) En el campo de la ordenación del territorio, la aprobación de los instrumentos territoriales lleva aparejada frecuentemente
la declaración de utilidad pública y, en su caso, el interés social junto, en ocasiones, con la urgente ocupación; todo ello de
acuerdo con la legislación autonómica de aplicación (nº 855 Memento Expropiación Forzosa-Patrimonio Público).
Lleva aparejada igualmente la aprobación de los instrumentos ordenadores de actuaciones sobre el medio urbano -
rehabilitación edificatoria, regeneración o renovación urbanas- (LS/15 art.42.3).
Precisiones
1) No peligra la seguridad jurídica ni se restringen las competencias del Poder legislativo, ya que tal acto legislativo se reduce a
pronunciar dicha declaración, que se agota en sí misma, sin que precise un trámite especial de examen o enmiendas en las
Cortes Generales o asamblea legislativa correspondiente (TCo 16/1996; TS 6-10-98, EDJ 24192; 7-5-96, EDJ 3620).
2) El real decreto o decreto, según los casos, de concreción de la utilidad o interés tiene la naturaleza de acto administrativo,
sometiéndose al régimen propio de los mismos, no al de las disposiciones generales. La declaración puede ser objeto de
revocación, en principio (al amparo de la LPAC art.109.1).
5611 Precisiones
1) El Tribunal Constitucional en relación con la Ley de Reforma Agraria Andaluza, además de consagrar el concepto de función
social de la propiedad, estableció la plena constitucionalidad de las disposiciones autonómicas que declarasen la utilidad pública
o interés social para la expropiación, y la capacidad de los entes autonómicos, en virtud de su potestad de autoorganización,
para establecer órganos propios dentro del procedimiento expropiatorio general, reservado por la Constitución a la legislación
estatal (TCo 37/1987).
2) La declaración en estudio no petrifica la verdadera utilidad o interés del fin de que se trate, sino que este -materialmente- ha
de pervivir durante la tramitación del procedimiento expropiatorio (TS 23-9-86) y con posterioridad (nº 5895).
3) No obstante el principio de concentración de impugnaciones (LEF art.126), se viene admitiendo la posibilidad de recurrir
separadamente en sede contencioso-administrativa la declaración administrativa (no la legal) de referencia, especialmente por
vicios de nulidad radical (TS 6-10-84; 25-9-84; 19-5-84; 2-7-80; TSJ Extremadura 21-1-99, EDJ 3375). Es frecuente, también,
que estos recursos se dirijan contra el acuerdo de necesidad de ocupación, con base en la falta de la repetida declaración de
utilidad pública o interés social, generadora de nulidad (TS 29-4-77). En otras ocasiones, se ha considerado esta como un acto
de trámite no cualificado no recurrible separadamente (TS 25-9-78, EDJ 5675; 3-6-77).
4) Las corporaciones locales no pueden declarar la utilidad o interés estudiados, so pena de nulidad radical (TSJ Extremadura
21-1-99, EDJ 3375); al margen del supuesto de aprobación de planes, con declaración implícita.
5) En lo que se refiere al régimen específico de las expropiaciones urbanísticas y por razón de la función social de la propiedad,
nos remitimos, por su extensión, al nº 6025 s. Memento Urbanismo 2022 para su estudio detallado.
5615 Una vez declarada la utilidad pública o interés social (nº 5585), y cumplido el requisito previo a la incoación del
procedimiento, se abre la primera pieza procedimental de las tres de que consta el expediente, que persigue
individualizar los elementos patrimoniales afectados.
La Administración pública expropiante resuelve sobre la necesidad concreta de ocupar bienes o adquirir derechos
concretos que sean estrictamente indispensables para alcanzar el fin de la expropiación. El ataque a los derechos
privados no puede extenderse a más de lo necesario, dado el régimen de protección de aquellos (Const art.33).
En el caso de que sean indispensables otros bienes o derechos para previsibles ampliaciones de la obra o servicio que
se trate de ejecutar o implantar, pueden incluirse en el acuerdo aquellos, previo acuerdo del Consejo de Ministros u
órgano colegiado autonómico equivalente. Estos bienes quedan afectos al fin indicado y no pueden ser calificados de
sobrantes a los efectos de instar su reversión (LEF art.54 y 55).
Supuesto diferente de la inclusión de bienes afectados por previsibles ampliaciones es el de incoación de
procedimientos expropiatorios sucesivos, ampliando el posterior la amplitud del anterior (TS 30-4-97, EDJ 4262).
Precisiones
1. Recurso de alzada contra la resolución por la que se declara con carácter definitivo la necesidad de ocupación de bienes y
derechos (Ver)
5616 En el ámbito de los procedimientos expropiatorios del sector público estatal, con carácter previo al acuerdo de
necesidad de ocupación de los bienes o derechos estrictamente indispensables para el fin de la expropiación, el órgano
competente ha de realizar la oportuna retención de crédito , acreditando, en su caso, el cumplimiento de los límites
para gastos imputables a ejercicios posteriores, por el importe estimado al que ascenderá el justiprecio, con cargo al
ejercicio presupuestario en que se prevea la conclusión del expediente y el pago del justiprecio. A tal efecto, es precisa
la formulación -conforme a LEF art.17- de una relación concreta e individualizada de los bienes y derechos de
necesaria expropiación (nº 5620), acompañada, en su caso, de los planos parcelarios que permitan la identificación
precisa de los bienes y derechos afectados, expuesta al público durante 15 días -LEF art.18.1- (L 47/2003
[Link].21ª). Ver nº 1015 s.
En los procedimientos de urgencia, cuando la declaración de urgente ocupación se formalice de forma diversa al
acuerdo del Consejo de Ministros previsto en LEF art.52, en virtud de normativa sectorial específica, con carácter
previo a la aprobación de los respectivos instrumentos o planes o proyectos, el órgano competente debe realizar la
correspondiente retención de crédito en los términos indicados.
5620 La Administración pública expropiante, o el beneficiario a través de aquella, debe formular una relación completa e
individualizada de los elementos patrimoniales que considera de necesaria ocupación o adquisición, incluyendo en su
caso los imprescindibles para futuras ampliaciones.
Quedan exceptuados de este trámite los proyectos o planes aprobados reglamentariamente cuando los mismos
comprendan la relación material de bienes y derechos necesarios.
Esta relación debe indicar:
a) El estado físico en que se encuentren los bienes.
b) La situación jurídica de los mismos.
c) La identificación de las personas físicas o jurídicas titulares de los bienes o derechos afectados, y, en su caso, de
sus representantes, con expresión de domicilio.
d) La identificación, en iguales términos, de los sujetos titulares de cualquier derecho o interés indemnizable.
e) En caso de que la ejecución de la obra requiera el replanteo o la comprobación previa de los bienes que hayan de
resultar afectados por la ocupación (que se efectúa con la colaboración de autoridades gubernativas y de particulares),
esta relación se realiza después de llevar a cabo las operaciones que permitan la individualización concreta de bienes,
derechos y titulares.
5621 Precisiones
1) Estas normas constituyen un pilar básico de las garantías de la expropiación. No puede en este terreno admitirse la
existencia de presunciones y de inercias burocráticas más o menos justificables. Los bienes, individualizadamente, se han de
describir en todo su contenido a fin de que se pueda establecer su relación con la causa de expropiación y, de esta forma, juzgar
la necesidad indispensable de su expropiación.
Por ello dichas garantías no están en juego a razón de que la expropiación sea urbanística. Los efectos de esta especialidad son
las declaraciones genéricas de utilidad y necesidad de los proyectos y las reglas de valoración del suelo, pero en norma alguna
se dispone que no sea indispensable la relación individualizada y circunstanciada de bienes a expropiar (TSJ Madrid 8-4-02, EDJ
126317).
2) La impugnación contencioso-administrativa del contenido de la relación de bienes y derechos implica frecuentemente la
resolución de cuestiones prejudiciales civiles -no devolutivas- (TS 15-4-03, EDJ 50223; 30-10-01; 17-2-01). Ver nº 10190.
3) Para permitir su personación en el expediente ha de citarse a todo titular de derechos reales o personales sobre el bien
expropiado, con independencia de su mayor o menor valor económico (TS 29-9-98, EDJ 22525).
Es indudable la necesidad de citación del titular registral, aunque pueda no ser el titular civil o existan dudas al respecto, dada la
fuerza del principio de legitimación (TS 19-11-84).
Incluso al precarista, como interesado. Al respecto ha de diferenciarse entre el poseedor de puro hecho que se tiene o detenta,
incluso sin derecho, sin la tolerancia del propietario, y el que debe su posesión al contrato por el que el titular le cede
gratuitamente el uso de la cosa, revocable a voluntad de este. Esta última posesión es susceptible de protección, implica un
interés económico y da lugar a un derecho a la indemnización, no frente al propietario cedente, sino frente al tercero
expropiante (TS 18-6-97, EDJ 5645).
4) Cuando en el ejercicio de la potestad expropiatoria por la Administración General del Estado, figure en la relación de bienes
5622
y derechos a expropiar alguno que sea de su titularidad, o de sus organismos públicos, se ha de notificar tal circunstancia por el
departamento interesado a la Dirección General del Patrimonio del Estado, que formulará consulta al departamento que lo
tuviera afectado o al organismo que lo tuviera adscrito, fuera su propietario o cuya gestión le corresponda, con el fin de
determinar la procedencia del cambio de destino, que se tramitará en su caso mediante un procedimiento de mutación,
afectación o adscripción, en favor del departamento que esté ejercitando la potestad expropiatoria, o del organismo público
beneficiario de la expropiación (RD 1373/2009 art.35).
5) Debe incluirse en la relación de bienes y derechos, el del expropiado a los aprovechamientos potenciales de los recursos
mineros afectados por el expediente -en el caso, derechos de la secc.A en un procedimiento de tasación conjunta-, con
retroacción de actuaciones para suplir la omisión y no necesidad de incoación de nuevo procedimiento (TSJ Galicia 25-11-09,
EDJ 300898).
La Administración pública expropiante, a través de la autoridad competente en cada caso, hace pública la relación de
bienes y derechos para que, en plazo de alegaciones o de información pública de 15 días hábiles -contados desde el
Precisiones
1) El trámite de alegaciones o información expuesto, que se desarrolla en el seno del expediente expropiatorio, es esencial al
mismo. No puede su falta subsanarse o entenderse subsanada por el trámite equivalente que haya podido producirse en sede de
aprobación del estudio informativo de la actuación para cuya ejecución se expropia.
2) En relación con la consecuencia de la omisión de este trámite, tanto en el procedimiento ordinario como en el urgente, ver nº
1382 y nº 1385.
3) No es necesaria notificación individualizada de la relación de bienes y derechos, a diferencia de la declaración o acuerdo de
necesidad de ocupación -nº 5642- (TSJ Galicia 25-11-09, EDJ 300898).
Documentos relacionados (6)
Formularios | 6
1. Resolución de apertura del trámite de información pública correspondiente al procedimiento expropiatorio (Ver)
2. Notificación individualizada del acuerdo de apertura del procedimiento de expropiación forzosa (Ver)
3. Alegaciones evacuadas en el trámite de información pública (Ver)
5. Informe del servicio jurídico competente relativo a las alegaciones presentadas en trámite de información pública y la necesidad de
ocupación (Ver)
6. Resolución por la que se declara con carácter definitivo la necesidad de ocupación de bienes y derechos (Ver)
Precisiones
La afirmación que se efectúa respecto de las entidades locales exige cierta aclaración. Cuando expropie la provincia o el
municipio, corresponde, respectivamente, a la diputación provincial o al ayuntamiento en pleno, adoptar los acuerdos en
materia de expropiación que conforme a la ley o al reglamento tengan carácter de recurribles en vía administrativa o
contencioso-administrativa. En los demás casos, la representación de estas entidades corresponde al presidente de la
diputación y al alcalde (REF art.3.4).
Sin embargo, la vigencia de la regla de atribución de competencias en sede de Administración local, podría haberse visto
afectada por LBRL art.21 s., 34 s. y 124 s. Si se considera que aquel precepto cede frente a las reglas atributivas de estos, la
competencia corresponderá en todo caso al alcalde o al presidente de la diputación, como órganos de competencia residual
(salvo en el Ayuntamiento de Madrid, en el que la junta de gobierno es el órgano residualmente competente -L 22/2006-). Si,
por el contrario, se entiende que el REF art.3.4 subsiste tras y encaja con la posterior LBRL, habrá de diferenciarse de acuerdo
con la regla expuesta en el texto.
En los supuestos de oposición al mismo, tanto por razones formales o de fondo, se funda aquel, razonando igualmente
el porqué de estimar como preferentes, a efectos de su ocupación, de otros bienes o derechos no incluidos en la
relación, indicando también la razón de la procedencia de excluir alguno o alguno de los incluidos.
A los solos efectos de corregir errores en la descripción material o legal, cualquier persona física, tenga o no la
condición de interesada, puede comparecer ante la autoridad competente. Tal actuación no la convierte en parte
procedimental.
Sí es parte, en esta actuación y en las sucesivas, el Ministerio Fiscal, en caso de que:
- no se conozca los afectados;
- no comparezcan, salvo que, pudiendo hacerlo, no deseen intervenir;
- no puedan comparecer por sí mismos por carecer de capacidad plena y no cuenten con las medidas de apoyo
necesarias;
- los bienes afectados sean litigiosos, compareciendo en tal caso también quién presente títulos contradictorios (LEF
art.5).
Precisiones
La intervención del Ministerio Fiscal en el procedimiento expropiatorio es objeto de análisis en la FGE Circ 6/2019.
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Formularios | 1
Finalizado el plazo de alegaciones, se abre automáticamente, sin necesidad de acto alguno de impulsión, otro plazo de
20 días hábiles, en el que se han de cumplir los trámites siguientes:
a) El examen y calificación de los fundamentos y alegaciones opuestos a la relación publicada.
b) La rectificación y complemento de los datos de la misma que, a la luz de las alegaciones de los particulares
comparecientes, sean procedentes.
c) La incorporación al expediente de documentos, certificaciones registrales y títulos semejantes, en su caso.
d) El informe de la Abogacía del Estado (o del servicio o asesoría jurídica, respecto de otras Administraciones
públicas). No es preceptivo en caso de que la necesidad de ocupación se determine ex lege (TS 30-6-94, EDJ 10924).
e) La resolución o acuerdo de necesidad de ocupación, con expresión detallada de bienes y derechos y con
determinación de quiénes sean los interesados con los que hayan de entenderse los trámites sucesivos: propietarios o
titulares del derecho afectado, entendiendo por tales, en defecto de otra prueba, los que consten como tales en
registros públicos que atribuyan presunción de titularidad (fundamental, aunque no exclusivamente, Registro de la
Propiedad -LH art.38.1-), en registros fiscales (catastro), o los que lo sean por notoriedad; arrendatarios rústicos o
urbanos -por extensión, a lo sumo, precaristas-; titulares de intereses económicos afectados; por subrogación,
causahabientes de los anteriores que hayan puesto en conocimiento de la Administración pública la transmisión del
derecho o bien afectado (herederos, legatarios, adquirentes inter vivos en documento público, o en subasta judicial).
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1. Informe del servicio jurídico competente relativo a las alegaciones presentadas en trámite de información pública y la necesidad de
ocupación (Ver)
5634 Precisiones
1) Las Administraciones pueden ser expropiadas en procedimientos tramitados por otras Administraciones, salvo que los
bienes afectados sean de dominio público (Const art.132). En tal caso, se hace precisa la previa desafectación de estos.
2) Es discutible la expropiabilidad de los bienes comunales. Si se consideran como especie de patrimoniales pertenecientes a las
entidades locales, aun destinados al uso común de los vecinos, ha de admitirse aquella. En otro caso, es precisa la previa
alteración de su calificación jurídica por el órgano competente (plenos del ayuntamiento o diputación provincial; LBRL art.22 s.
y 34 s.).
3) Asimismo, la Iglesia Católica y demás confesiones , pueden ser expropiados. Sin embargo, aunque los bienes confesionales o
eclesiásticos están sujetos a la expropiación, es necesaria la previa descalificación canónica o semejante, si están destinados al
culto (Acuerdo Asuntos Jurídicos Estado Español/Sta. Sede 3-10-79 art.1.5). No rige esta norma en caso de bienes no sagrados
(TS 22-1-75).
4) Si los bienes o derechos se encuentran en comunidad, intervienen en el procedimiento todos los comuneros. Sin embargo, si
solo uno de ellos figura en los registros públicos, se entienden las actuaciones con él, pudiendo los demás comparecer en el
expediente en cualquier momento (TS 21-4-98, EDJ 2396).
5) La extensión superficial afectada por la expropiación se expresa en el acuerdo de necesidad de ocupación. En caso de
discrepancia, el interesado puede impugnar el mismo separadamente o discutir la cuestión con ocasión de la resolución de
justiprecio, que acuerda fijar la superficie en ejecución de sentencia (TS 10-12-98, EDJ 1366).
6) Los bienes calificables de pertenencias o de partes integrantes (con un criterio estricto) de los expropiados, han de
considerarse incluidos en la relación, aunque no mencionen expresamente, si no se excluyen.
7) La concreción debe ser máxima, sin que sean válidas declaraciones genéricas o que precisen de especificación posterior (TS
18-4-90, EDJ 4193; 28-9-84; 24-1-79). Sin embargo, la mera omisión de algún elemento patrimonial no invalida el acuerdo.
8) Las imprecisiones por omisión en los acuerdos estudiados se tratan, en general, con cierta flexibilidad por la jurisprudencia,
conservando en la medida de lo posible la validez del acto e integrando en su contenido la descripción omitida, y manteniendo
la efectividad del procedimiento expropiatorio subsiguiente (TS 30-9-00, EDJ 33857; 18-2-99, EDJ 2042; TSJ La Rioja 29-2-92).
Ahora bien, tales omisiones deben ser de aspectos o elementos accesorios. La no inclusión de un bien en su totalidad o su
exclusión en la publicación del acuerdo (aun estando recogido en este), es vicio invalidante si causa efectiva indefensión (TS 4-
11-80).
9) Es criterio general que, dado que la elaboración de la relación de bienes y la aprobación del acuerdo tiene por finalidad
garantizar la defensa de los interesados, es precisa para su anulación la concurrencia, además de defecto formal relevante, de
indefensión real (TS 30-9-96, EDJ 6743).
10) En caso de que se afecte a mayor cantidad de bienes o superficie de la prevista en la relación de bienes de necesaria
ocupación (TSJ Madrid 11-11-98, EDJ 37208), deben tramitarse expedientes expropiatorios complementarios (fuera de los
supuestos de ampliación antes indicados), siempre sin incurrir en vía de hecho.
5638 Recursos
﴾REF art.21﴿
La necesidad de ocupación declarada implícitamente se puede impugnar atacando el plan o proyecto en que se
contiene, sin perjuicio de poder actuar posteriormente o por medios civiles, si se incurre en vía de hecho.
No es, en ningún caso, recurrible el acto del delegado del Gobierno o autoridad competente, ordenando la publicación
de la relación elaborada por la Administración pública expropiante o el beneficiario (por ser un acto de trámite
simple), ni tampoco la relación misma.
Se reconoce legitimación para interponer recurso a los meros comparecientes en trámite de información pública
(LEF art.22.1). Esta norma podría considerarse contraria a aquella y, por tanto, derogada o, en cambio, dada la especial
incidencia del procedimiento expropiatorio en los derechos de los particulares, considerarla como de especial garantía
por razón de la materia.
5640 En relación con los recursos posibles contra el acuerdo estudiado, hay que diferenciar:
a) En vía administrativa, son los correspondientes en función de los parámetros comunes, esto es:
1. En expropiaciones estatales, alzada ante el ministro del ramo -con criterio funcional-, en el plazo común de un mes
y resolución en el de 3 (debiendo considerarse inaplicables los plazos de interposición de 20 días y resolución de 20
fijados en la LEF).
2. Cuando se trate de expropiaciones autonómicas, ha de atenderse a la jerarquía del órgano que apruebe el acuerdo
y a la respectiva ley de régimen jurídico (y también a las reglas comunes de la LPAC). Puede caber alzada, reposición o
súplica -esta ante el respectivo Consejo de Gobierno, en su caso-.
3. En caso de expropiaciones locales, al agotar la vía administrativa los actos de alcalde y pleno (LBRL art.52), solo es
admisible reposición.
b) En fase judicial, la jurisprudencia tradicional generalmente ha admitido el recurso contra el acto de necesidad de
ocupación por motivos de nulidad, quizá a partir del criterio -no uniforme- de que los vicios de nulidad radical pueden
imponerse sobre las causas de inadmisión (p.e. TS 11-7-00, EDJ 18360; 16-12-97, EDJ 57485; 20-2-96, EDJ 823).
Hoy la línea es más abierta (TS 30-9-96, EDJ 6743; 7-11-94, EDJ 10339; 6-6-84; 28-11-84), aunque el recurso debe
limitarse a:
- la falta de causa de expropiar;
- la innecesariedad de la ocupación;
- la existencia de defectos invalidantes en el acuerdo; y
- cuestiones semejantes conexas con las anteriores.
Precisiones
En todo caso, la no utilización de los medios de impugnación autónomos que el principio constitucional de la tutela efectiva
impone frente a concretos actos dictados en el procedimiento expropiatorio, superando la antigua irrecurribilidad de los
mismos, no determina la preclusión del derecho de los interesados a invocar los defectos procedimentales en los recursos
jurisdiccionales interpuestos contra las resoluciones administrativas que fijan el justo precio, sino que ciertamente pueden ser
alegados (TS 27-4-99, EDJ 17317).
Precisiones
1) No puede atenderse tal pretensión indemnizatoria cuando la parte actora no impugna la validez del procedimiento
expropiatorio a través de la interposición de recursos contra los actos recaídos en este procedimiento, sino que, solicita
una indemnización, sosteniendo que la Administración actuante ha incurrido en vía de hecho, pero, sin impugnar los actos
administrativos recaídos en el procedimiento y aceptando el justiprecio de los bienes expropiados que no ha impugnado -
solicitando una indemnización que se corresponde con el 25% del importe del justiprecio fijado- (TSJ La Rioja 15-11-12, EDJ
283776).
2) Sobre nulidad del expediente expropiatorio contenida en LEF [Link]. (nº 5755), el Tribunal Supremo ha aclarado que, sin
perjuicio de la devolución del bien ocupado o la fijación de la correspondiente indemnización sustitutoria al amparo de LJCA
art.105.2, para el reconocimiento del derecho del expropiado a ser indemnizado en el caso de nulidad del expediente
expropiatorio de los daños y perjuicios derivados de la actividad anulada, es preciso que se justifique la realidad del daño
efectivo e indemnizable en la forma y condiciones previstas en L 30/1992 art.139 (LPAC art.32 s.) (TS 27-6-19, EDJ 636554).
Esta norma es aplicable aunque la ocupación de la finca se produjese antes de 1-1-2013, fecha de entrada en vigor de LEF
[Link]., por lo que no procede el incremento del 25% (TS 22-6-20, EDJ 598583).
3) Se han considerado temerarias y abusivas algunas pretensiones dirigidas a obtener incrementos del justiprecio articuladas
sobre la base de pretendidos defectos formales del procedimiento que pudieron ser oportunamente alegados por los actores en
momentos anteriores, sin haberlo hecho, contraviniendo sus citadas pretensiones posteriores los límites que a la revisión de
oficio impone la LPAC art.110 (AN 21-2-13, EDJ 27934).
2. Expropiación parcial
(LEF art.23 y 4 6; REF art.22)
5645 La expropiación puede requerir solamente la ocupación de parte de una o más fincas. En tal caso, no extensible en
principio a bienes muebles, si la conservación de la titularidad del resto resulta antieconómica para el expropiado,
puede solicitar este de la Administración pública que la medida expropiatoria se extienda a la totalidad del o de los
inmuebles, debiendo aquella resolver en plazo de 10 días hábiles.
El particular puede solicitar la extensión de la expropiación desde que tiene conocimiento de la superficie afectada
hasta la terminación del procedimiento, normalmente por la resolución justipreciaria o en el momento en el que se
extiende el acta de pago del precio (TS 21-11-91, EDJ 11064; TSJ Cataluña 6-3-96). Incluso, si pende recurso judicial,
durante la tramitación de este (TS 4-5-95, EDJ 3026); pero en todo caso, la petición se deduce ante la Administración
expropiante, no ex novo en sede judicial (TS 20-12-90, EDJ 11793; TSJ Galicia 13-2-95).
La solicitud extemporánea no se tiene por evacuada, sin perjuicio de poder el interesado reclamar por demérito en la
porción restante.
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5649 En todo caso, el solicitante debe acreditar la realidad y extensión de las superficies que pretende le sean expropiadas
(TS 10-4-91, EDJ 3673), así como la situación antieconómica generada (TS 21-12-90, EDJ 11883; 3-3-90, EDJ 2396;
TSJ [Link] 12-5-99; TSJ Galicia 22-9-98, EDJ 61253).
Son ejemplos a destacar los siguientes:
- una finca urbana cuyo remanente es menor de la parcela mínima edificable;
- finca rústica -agrícola o forestal- menor de las unidades mínimas de cultivo o forestal que rijan en la provincia o
comarca;
- supuesto específico es el de las limitaciones impuestas a los predios por razón de su proximidad a instalaciones
militares.
Para el estudio de estas materias nos remitimos a los nº 6025 s. Memento Urbanismo 2022.
Precisiones
1) Se reconoce a los propietarios de terrenos afectos por las zonas de seguridad de establecimientos o instalaciones militares, la
posibilidad de instar la aplicación de la LEF art.23. Ello supone que producida la concreción específica limitativa por vía
reglamentaria o el acto denegatorio de la Administración ante una solicitud de actividad, impidiendo al titular del predio
afectado por las limitaciones impuestas llevar a cabo determinadas actuaciones, este puede optar entre:
- reclamar indemnización que le compense el perjuicio irrogado;
- solicitar la expropiación del terreno si considera que la limitación reglamentaria o la negativa de la Administración militar,
hace antieconómica la utilización o aprovechamiento del terreno (TS 13-3-92, EDJ 2438).
2) En el ámbito de los arrendamientos rústicos, el arrendatario puede exigir la expropiación total cuando la conservación de
arrendamiento sobre la parte de la finca no expropiada resulte antieconómica, aunque se redujera la renta (L 49/2003
[Link].2ª.1).
5653 7) Suele valorarse mediante la aplicación de un coeficiente reductor en atención a las circunstancias de la finca:
extensión, cultivos, posibilidades de explotación o uso (TS 17-6-95, EDJ 4461; 20-10-95). Para aplicar este sistema es
preciso que haya identidad o semejanza, al menos, entre la parte expropiada y la restante de la finca; en otro caso, no
cabe aplicar el coeficiente (TS 27-6-98, EDJ 20203; 26-3-94, EDJ 2803). Nunca puede tasarse el demérito en el 100%
del valor del terreno de cuya depreciación se trata (TSJ La Rioja 12-6-03), pues ello es absurdo.
8) Para que proceda indemnizar por división de finca es preciso que se acredite cumplidamente el presupuesto
fáctico por parte del que lo invoca (DGSJE 18-12-00). En estos casos, no se resarce por la mera división, sino por el
daño derivado de la misma, pues no es consustancial el daño a la división de la finca. Por ello, han de probarse los
perjuicios resultantes que efectivamente se concreten en la parte o partes que permanece en el patrimonio del
expropiado, sin que sea lo más adecuado calcularlos por un porcentaje del valor del terreno, por lo menos, a priori (TSJ
Sevilla 2-12-02, EDJ 78405).
9) Si la depreciación de un bien o derecho no es consecuencia directa de la expropiación del suelo sino del
establecimiento del servicio público para el que aquel fue expropiado, no procede incluir su indemnización como una
partida del justiprecio (TS 22-3-93, EDJ 2778; 28-10-96, EDJ 7993; 19-7-97, EDJ 7757).
10) La indemnización a que se refiere LEF art.46, que como se ha indicado existe no solamente cuando se deniega la
pretendida expropiación total de finca por resultar antieconómica la explotación del resto, sino cuando se produce
cualquier afectación al patrimonio del expropiado, si bien en principio debiera de dar lugar a una pretensión
indemnizatoria por vía de la responsabilidad de la Administración, en aras del principio de la efectividad de la tutela, se
viene reconociendo también como parte del total que ha de satisfacerse al afectado por la expropiación y dentro del
justiprecio (TS 3-11-10, EDJ 254007; 16-12-09, EDJ 307404).
Precisiones
5657 Procedimiento
La liberación puede concederse a instancia de parte, cuando el órgano actuante considere oportuna esta medida y sea
compatible con los intereses públicos que legitiman la actuación, habida cuenta del interés público y de la importancia
de las obras de urbanización o de las edificaciones realizadas o en construcción, de los planes o proyectos aprobados o
en curso de aprobación, así como de otras circunstancias concurrentes.
La solicitud se formula en el periodo de información pública del proyecto de delimitación del ámbito de actuación, o
momento equivalente, y se ratifica en el periodo equivalente en la tramitación del correspondiente plan de ordenación
-en su caso-, salvo que se hubiera denegado expresamente con anterioridad.
Si el órgano competente de la Administración expropiante estima fundada la petición de liberación, señala al
propietario de los inmuebles afectados las condiciones, proporción y términos en que el mismo ha de vincularse a la
gestión urbanística mediante su contribución o participación en las cargas que la ordenación y urbanización comporte,
la cesión de terrenos y, en su caso, la imposición de servidumbres y rectificación de límites de las fincas sujetas a
expropiación que van a ser liberadas. Todo ello partiendo del principio de equitativa distribución de cargas y
beneficios derivados de la actuación urbanística.
La determinación de obligaciones y cargas se hace de forma estimada.
Se fijan, además, garantías que aseguren el cumplimiento de lo expuesto.
La decisión de la Administración pública actuante responde a los mismos parámetros que la indicada en sede de
solicitud de expropiación total (nº 5580 s.).
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Formularios | 3
1. Solicitud de liberación (Ver)
3. Escrito del expropiado aceptando las condiciones impuestas para la liberación (Ver)
5659 Resolución
Aceptadas por el propietario las condiciones fijadas, se dicta la correspondiente resolución, que se publica en el
periódico oficial correspondiente, además de notificada al interesado. En caso de recaer después de ocupados los
bienes objeto de liberación y pagado su justiprecio, debe acordarse la previa reversión de tales bienes en favor del
titular de los mismos.
© Lefebvre 17 Biblioteca Universitaria
El incumplimiento por parte del propietario de los bienes liberados de las obligaciones impuestas en la resolución
liberatoria, da lugar a que las de contenido económico se exijan por la vía administrativa de apremio (nº 1735), o a que
se expropien los inmuebles o recuperen los revertidos en los términos establecidos en la resolución liberatoria.
1. Precisiones (Ver)
5666 Precisiones
1) El término justiprecio es concepto jurídico indeterminado (TS 25-1-72; 9-6-81) que refiere un valor de sustitución
conmutativo del bien o derecho expropiado, por lo que no están comprendidos en el contenido material de aquel los intereses
expropiatorios, al ser conceptos diferentes, de naturaleza distinta y que responden a diversos factores (TS 26-10-93, EDJ 9578;
21-3-94, EDJ 2568).
2) Los intereses de demora, que se devengan según lo preceptuado en LEF art.56 y 57 (nº 5971) son un crédito accesorio del
justiprecio y una obligación legal de CC art.1108 (TS 29-1-90, EDJ 739; 5-2-90, EDJ 1074).
3) El Convenio Europeo de protección de los derechos humanos dispone que nadie puede ser privado de sus bienes sino por
causa de utilidad pública y en las condiciones previstas en la ley y los principios generales del Derecho internacional (CEDH
Protocolo 1 art.1).
Con carácter general se reconoce que la definición de utilidad pública -concepto amplio por naturaleza- corresponde a las
autoridades nacionales, siempre que se mantenga un equilibrio justo entre las privaciones impuestas por el interés general y el
respeto de los derechos individuales (TEDH 6-10-05, núm 1513/03; 22-2-05, núm 47148/99; 1-3-01, núm 43622/98). En
particular, debe existir una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y el fin que se persigue alcanzar
mediante la privación a la persona de sus bienes o controlar su uso (TEDH 15-11-05, núm 44302/02).
En relación con esto, la pérdida de bienes sin entrega de una cantidad razonable en pago de su valor constituye normalmente
una injerencia desproporcionada. No obstante el CEDH no garantiza en todo caso el derecho a una compensación total en
cualquier circunstancia, ya que los objetivos legítimos de interés público pueden demandar un desembolso menor que el valor
total de mercado. Incluso, excepcionalmente, una privación de bienes sin compensación puede ser compatible con el precepto
citado (TEDH 21-2-90, núm 11855/85).
Asimismo, la garantía del CEDH, aunque no contiene exigencias explícitas de carácter procesal, comprende que los
procedimientos existentes brinden al afectado la posibilidad real de plantear ante las autoridades responsables su caso, con la
finalidad de impugnar de manera efectiva las medidas que suponen injerencia en su derecho (TEDH 15-11-05, núm 44302/02).
5675 La Administración y el particular a quien se refiera la expropiación pueden convenir la adquisición de los bienes o
derechos que son objeto de aquella libremente y por mutuo acuerdo, en cuyo caso, una vez convenidos los términos de
la adquisición amistosa, se da por concluido el expediente iniciado.
En caso de que, en el plazo de 15 días, no se llegue a tal acuerdo, se sigue el procedimiento que se establece en LEF
art.25 s. (nº 5695), sin perjuicio de que en cualquier estado posterior de su tramitación puedan ambas partes llegar a
dicho mutuo acuerdo. En todo caso, este se debe alcanzar antes de la resolución de justiprecio.
El acuerdo alcanzado por las partes tras la misma no es un convenio expropiatorio, sino un negocio jurídico
diferenciado, no finalizador del procedimiento a los efectos de L 30/1992 art.88 -equivalente a LPAC art.86- (TSJ La
Rioja 13-4-04).
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Formularios | 8
1. Propuesta de convenio expropiatorio a los titulares de bienes y derechos afectados por el procedimiento de expropiación forzosa (Ver)
La tramitación específica derivada de la perfección de este acuerdo exige, como requisitos de eficacia los siguientes:
a) La propuesta del órgano administrativo encargado de la expropiación, expresiva del acuerdo alcanzado con el o los
propietarios, con remisión de antecedentes y características que permitan valorar el bien.
b) El informe de los servicios técnicos o de técnico al servicio de la Administración pública expropiante, en cuanto al
valor del bien.
c) La fiscalización del gasto por la intervención.
d) La autorización del órgano competente (ministro, consejero del ramo, pleno de la corporación local). En este
sentido, si la Administración pública expropiante es un ayuntamiento el acuerdo debe ser adoptado o ratificado por el
pleno (TS 6-4-79, EDJ 7434; 11-10-78, EDJ 5756).
5681 Naturaleza
Este negocio responde a la naturaleza de contrato administrativo, al ser propio su objeto del giro o tráfico de la
Administración pública, subsumible en la categoría de contrato administrativo especial o no típico -LCSP art.25.1.b-
(TS 4-5-98, EDJ 6062; 9-5-89, EDJ 4830; 4-7-79, EDJ 7221; 21-6-78; 3-6-63; 13-11-56).
No puede confundirse:
a) Con los contratos celebrados al margen del procedimiento expropiatorio, aunque con contemplación de una
futura expropiación, en defecto de enajenación voluntaria. Estos contratos son privados, y se someten a un régimen
normativo distinto del de los contratos administrativos.
Su perfección y consumación suponen la exclusión del ejercicio de la potestad expropiatoria, a diferencia del convenio
expropiatorio, que hace innecesario toda tramitación procedimental posterior (TS 16-6-78).
b) Con la aceptación por la Administración pública o por el expropiado de la oferta económica contenida en la hoja
de aprecio contraria. No obstante, los elementos comunes entre esta y el convenio en estudio son evidentes.
c) En algunas ocasiones se ha calificado al mismo de acto administrativo especial, entendido en sentido amplio, pues
aunque el convenio ofrezca un aspecto negocial y por su objeto implique una compraventa, no por ello pierde su
dependencia del procedimiento administrativo del que deriva (TS 29-3-84, EDJ 2022). Se conceptúa como actuación
que pone fin al expediente correspondiente y que mantiene vigencia mientras no se obtenga la resolución por
cualquiera de los medios legales procedentes (TS 16-2-81; 25-2-83; 3-12-79, EDJ 7264).
d) No constituyen el convenio mismo, los tratos previos a este, que no vinculan como actos propios a las partes (TS
16-4-80, EDJ 15699).
e) Se somete, primariamente, a Derecho administrativo (LCSP art.25.2), con las consiguientes consecuencias en
materia de interpretación por el órgano de contratación (sometido a las reglas de CC art.1281 a 1289), cumplimiento,
resolución e impugnación (en todo caso, en sede contencioso-administrativa, previa intermediación de acto
administrativo).
Puede considerarse, al menos en ciertas ocasiones, como subespecie de convenio urbanístico de gestión (TS 28-9-98,
EDJ 22480). Ver nº 745 s. Memento Urbanismo 2022.
Se excluye cualquier indemnización por otros conceptos sobre el mismo bien o derecho expropiado, salvo pacto en
contra (TS 3-5-99, EDJ 17566; 12-2-85; 4-7-84), incluso el premio de afección (TS 21-11-79). También, en su caso,
los intereses eventualmente devengados hasta el momento del acuerdo.
No tiene por qué coincidir con o estar fijado sobre valores reales o con el valor de tasación de la Administración
pública respecto de bienes semejantes, pues son múltiples las razones subjetivas que pueden llevar al mutuo acuerdo,
razón esta por las que no tiene relevancia alguna en otros expedientes un concreto precio amistoso (TS 25-3-99, EDJ
17220).
5695 Una vez firme en vía administrativa el acuerdo por el que se declara la necesidad de ocupación de bienes o derechos
expropiables se procede a determinar su justo precio, con arreglo a las siguientes reglas básicas de procedimiento.
Precisiones
Precisiones
1) La tramitación única de expedientes relativos a bienes constitutivos de unidad económica no impide la expropiación parcial
de los mismos, de parte de los que se integran en dicha unidad (TS 26-6-78, EDJ 5992).
2) La tramitación separada de expedientes que deben constituir uno solo podría acarrear la nulidad de las valoraciones (TS 18-
2-65), aunque tal afirmación podría colisionar con el principio favor acti (TS 28-4-71).
3) La valoración de los derechos de propiedad y arrendamiento sobre la cosa expropiada se efectúa, en principio, en
expedientes separados, pues no hay comunidad entre los respectivos titulares (TS 10-10-83).
4) No implica unidad económica la titularidad única, o pertenencia de varios inmuebles al mismo dueño, aunque sea un indicio
de la misma.
5) No es precisa la colindancia (sí normal), aunque no necesariamente, la proximidad entre fincas para que formen la indicada
unidad.
Forman estas las explotaciones agrícolas o agrarias (TS 28-5-82; 11-2-72; 26-9-70).
6) La tramitación inicial del procedimiento expropiatorio puede ser única hasta la apertura de la fase de justiprecio, en la que
las actuaciones se pueden desmembrar en varios expedientes, si es preciso según las reglas anteriores (TS 21-9-61).
7. Escrito de manifestación de la conformidad del expropiado respecto de la valoración llevada a cabo por la Administración
expropiante (Ver)
8. Escrito de alegaciones del expropiado a la valoración llevada a cabo por la Administración expropiante (Ver)
5703 Precisiones
1) Los titulares de derechos reales sobre el bien expropiado gozan de legitimación para intervenir en el procedimiento
expropiatorio. Esto supone, por tanto, que en la pieza separada de justiprecio dichos titulares tienen derecho a ser oídos.
Incluso, en caso de que sean titulares de derechos o cargas que se extinguen por la expropiación. Efectivamente, es principio
general del instituto de la expropiación forzosa que la cosa expropiada se adquiere libre de cargas por la Administración
expropiante o por el beneficiario (LEF art.53). De esta forma, el derecho real que se extingue se transforma en un derecho a
participar en la indemnización justipreciaria. Por ello, el acreedor hipotecario tiene interés directo en la fijación del justiprecio:
- porque las indemnizaciones procedentes de la expropiación de los inmuebles hipotecados se entienden igualmente
hipotecadas (LH art.110); y
- en relación con lo anterior, porque puede resultar perjudicado en su derecho si la cuantía de la indemnización por justiprecio
no alcanza el quantum del crédito garantizado con hipoteca (TS 27-5-99, EDJ 17622).
2) La hoja de aprecio de la Administración puede acompañarse de documentos complementarios, que contengan un estudio de
los presupuestos en los que se basa aquella. Sin embargo, estos documentos no han de notificarse necesariamente al
expropiado, siempre que la hoja que se les remita contenga los elementos esenciales y suficientes para conocer la valoración
realizada por la Administración expropiante de los bienes objeto de expropiación (TS 5-6-97, EDJ 4290).
3) La motivación de la hoja no exige que las consideraciones de la misma hayan de ser acertadas. El mayor o menor acierto de
aquella no tiene relevancia formal (TS 18-2-86, EDJ 1352).
4) No es posible motivar una resolución de justiprecio con base en informes obrantes en otros procedimientos (TSJ La Rioja 24-
11-00, EDJ 54018).
Precisiones
1) La vinculación que se deriva de la propuesta contenida en la hoja de aprecio no alcanza a esos elementos de cálculo que
pueda utilizar la parte para determinar el valor del bien o derecho expropiado en la cantidad que reclama, ya que tales
elementos cumplen una función de justificación de la valoración, pero no constituyen por sí mismos una valoración del bien
expropiado (TS 3-5-13, EDJ 70821; 21-5-13, EDJ 80099; 24-9-13, EDJ 182582; 16-9-13, EDJ 180047).
Igualmente, los valores utilizados por la beneficiaria de la expropiación para hallar el valor unitario del suelo por el método
residual, tales como el valor en venta de partida del metro cuadrado construido o el importe de los gastos de construcción, no
se configuran como partidas autónomas e independientes del justiprecio, sino como elementos que se integran en el cálculo del
suelo expropiado, por lo que la cuantía utilizada por una de las partes no resulta vinculante ni para el jurado ni para los
tribunales, más allá del valor total asignado por la partida relativa al valor del suelo expropiado (TS 22-10-13, EDJ 206332).
2) El expropiado no puede quedar vinculado por estimaciones hechas con base en circunstancias y comportamientos que
escapan de su control -como es la duración de las obras para las que se acuerda la expropiación-, por depender de la voluntad y
diligencia de la Administración expropiante o, en su caso, del beneficiario (TS 27-9-11, EDJ 224451).
3) En un supuesto en que el propietario presentó dos hojas de aprecio de forma sucesiva, el propietario queda vinculado por la
valoración de la primera hoja de aprecio, sin que pueda estarse por tanto a la valoración de la segunda (TS 6-11-12, EDJ
259259).
5706 4) Obliga a desconocer el valor real, si este es superior a lo pedido por el administrado o inferior al ofrecido por la
Administración.
5) Impone extender la indemnización a conceptos improcedentes que, sin embargo, han sido ofrecidos por la parte
expropiante o beneficiaria (TS 18-3-76, en relación con el premio de afección).
6) No impide corregir errores materiales o aritméticos en las hojas de aprecio (TS 9-6-92, EDJ 11208). En su
confección, por otra parte, se sigue un criterio antiformalista, pues no están sujetas a formas determinadas; sin
embargo, no todo escrito dirigido a la Administración con una propuesta económica puede considerarse hoja de
aprecio.
7) Obliga a someterse, en fase judicial posterior, al método de tasación empleado en la misma, en caso de que fueran
varios los sistemas posibles y procedentes.
8) En el caso, poco frecuente, de que se formulen en la misma pieza dos hojas de aprecio por parte de la
Administración, una sucesiva a la otra, no puede desconocerse en la posterior la voluntad manifestada en la anterior,
que vincula a aquella, al menos en cuanto al mínimo (TS 23-12-86, EDJ 8644).
5707 Precisiones
1) El carácter vinculante de estas hojas ha sido matizado por la jurisprudencia, en el sentido de que tal vinculación no puede
tener un carácter absoluto en base a la necesidad de que los elementos que han de ser objeto de justiprecio no sean ocultados,
sustrayéndolos de esta forma a la comprobación de su existencia, a la posibilidad de alcanzar un mutuo acuerdo y a la fijación
del justiprecio que luego puede realizar el jurado. Otra cosa podría suponer en algún caso, en el que el propietario no tiene
conocimiento detallado de lo que ha de ser objeto de expropiación, llevar a consecuencias inicuas la aplicación del carácter
revisor de la jurisdicción contencioso-administrativa (TS 29-6-98, EDJ 17574; 12-12-96, EDJ 9181).
2) Tampoco impide la valoración efectuada por el expropiado la solicitud posterior, en caso de retasación, de aumento de
precio (TS 27-10-80, EDJ 15448).
3) En todo caso, el precio ofrecido por la Administración expropiante es el que se contiene, exclusivamente, en sus hojas de
aprecio, sin que el precio alcanzado por mutuo acuerdo en expropiaciones semejantes con otros afectados pueda entenderse
como «oferta tácita» (TS 2-12-99, EDJ 45174).
4) Se considera posible introducir conceptos indemnizables -en el caso, deméritos- efectuada «ex novo» en sede de recurso de
reposición contra el acuerdo del Jurado, pues la fuerza vinculante de las hojas de aprecio debe matizarse por el principio de
indemnidad patrimonial (TS 18-10-02, EDJ 44621).
5710 Las reglas valorativas se aplican en la mayoría de los supuestos por un órgano administrativo especializado al efecto: el
jurado de expropiación.
El citado órgano, de integración orgánica tradicional dentro de la Administración periférica del Estado, en los
gobiernos civiles (TSJ La Rioja 13-3-97), se integra en la actualidad en las subdelegaciones del Gobierno en las
provincias de las comunidades autónomas de carácter pluriprovincial y en las delegaciones del Gobierno de las
comunidades uniprovinciales.
Responde a la condición de provincial y colegiado, desempeñando en esencia funciones de carácter arbitral (TS 23-4-
96, EDJ 2624).
Asimismo, goza de autonomía funcional en tanto que no se integra en sentido estricto en la estructura jerárquica de
la Administración (TS 22-2-93, EDJ 1673), sin perjuicio de lo cual, han surgido órganos semejantes en algunas
Administraciones autonómicas, con ámbito de actuación en expropiaciones autonómicas o efectuadas por las
corporaciones locales (nº 5715).
Documentos relacionados (1)
Formularios | 1
1. Traslado del recurso de reposición a la Administración expropiante, para formular alegaciones (Ver)
5712 Composición
﴾LEF art.32﴿
5714 Precisiones
1) No cabe equiparar a efectos de composición del jurado los ingenieros técnicos con los superiores, siendo solo estos los
llamados por LEF para componer este órgano (TS 13-10-99, EDJ 32603).
2) El vocal técnico ha de ser designado en función de las características reales de la finca, de forma que:
• Un ingeniero de minas tiene titulación adecuada para valorar una finca en el que se desarrolla una industria minera (TS 1-2-
00, EDJ 2690), siendo necesaria su presencia en caso de expropiación de concesión de mina (TS 5-12-00, EDJ 44784).
• Un arquitecto es competente para valorar una finca rústica sin destino agrícola, destinada a almacenamiento de productos
industriales y con frente a vía pública (TS 20-2-90, EDJ 1780).
• No existe un monopolio de los ingenieros agrónomos para tasar fincas rústicas, salvo que se atienda a su aprovechamiento
agrícola (TS 28-3-12, EDJ 60159).
Por otra parte, es idónea la intervención de un ingeniero agrónomo en aspectos forestales, sin ser preciso un facultativo
ingeniero de montes (TSJ La Rioja 23-4-05).
3) En casos de fincas con diversos usos concurrentes, la idoneidad del vocal técnico para valorar la finca expropiada se
determina atendiendo a la utilización prevalente de las mismas (TS 17-3-98, EDJ 2437, relativa al supuesto de finca
fundamentalmente agrícola con usos mineros accesorios, valorada por Jurado integrado por un ingeniero agrónomo).
4) El vocal técnico militar solo forma parte del jurado en caso de expropiaciones por necesidades militares de LEF art.100, no en
caso de valoración de derechos de reversión derivados de aquellas (TS 27-5-00, EDJ 19683).
Presidente Vocales
Dtor servicio
Facultativo/
CCAA/ Norma jurídico/ Facultativo
Letrado Técnico Prof. represent. Otros
magistrado/jurista federación Notario
CA CA libre entidad (2)
rec. prestigio municipios
local (1)
[años]/ otros
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[años]/ otros
Baleares
12/2017
art.116, 140 y
[Link].11ª
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Letrado Técnico Prof. represent. Otros
magistrado/jurista federación Notario
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rec. prestigio municipios
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[años]/ otros
Navarra -/-/-/X - - - - - - 4
/DFLeg
Navarra
1/2017
art.126
Las comunidades autónomas de Cantabria, La Rioja, Murcia y Comunidad Valenciana carecen de órgano valorativo
propio.
(1) Solo cuando se trate de expropiaciones provinciales o municipales.
(2) Otros. Incluye a los ingenieros o titulados superiores de los respectivos colegios profesionales. En el caso de
Navarra, profesionales con experiencia en el campo de las valoraciones inmobiliarias, uno de los cuales es el
presidente. En el País Vasco será un representante de la cámara agraria provincial cuando la expropiación se refiera a
un bien de naturaleza rústica. En los demás casos, un representante de la cámara de la propiedad urbana o de la
cámara de comercio, industria y navegación, según la naturaleza de los bienes o derechos objeto de la expropiación.
En Andalucía, un técnico del catastro, perteneciente al grupo A1.
(3) Dos pertenecerán a cualquier especialidad y uno será de la especialidad correspondiente a la naturaleza del bien
expropiado. En Andalucía, uno prestará servicio en la consejería competente en materia de urbanismo y otro en la del
ramo de Hacienda, ambos del grupo A1 o asimilado.
(4) O licenciado en Derecho o Economía del cuerpo superior de Administración de la Generalidad que acredite
experiencia en materia de valoraciones.
(4 bis) O registrador de la propiedad.
(4 ter) Con licenciatura en Derecho.
(5) Su mandato será de 6 años, renovable una sola vez, pudiendo ser cesado por causas objetivas y tasadas
reglamentariamente. La L Madrid 2/2004 ha modificado la L Madrid 9/2001 art.240 para equilibrar el peso de los
intereses públicos y privados en el jurado.
(6) Cuerpo superior de administradores -o denominación equivalente- de la respectiva comunidad autónoma.
(7) Funcionario de la Junta perteneciente a cuerpo del grupo A1.
(8) Delegado territorial de la Junta de Castilla y León, sustituido en su caso por el Secretario territorial.
© Lefebvre 30 Biblioteca Universitaria
(9) Número máximo.
(10) Licenciado en derecho, arquitecto o ingeniero de reconocido prestigio con más de 10 años de experiencia
profesional.
(11) Del cuerpo facultativo superior al servicio de la Xunta de Galicia.
(12) Un vocal sin requisitos específicos, a propuesta del conselleiro de Hacienda y un técnico competente a propuesta
del Consejo Gallego de Consumidores y Usuarios.
(13) Según D Castilla y León 45/2009.
(14) Por previsión de la L Aragón 4/2013, luego refundida en DLeg Aragón 1/2014.
(15) Suprimido con efecto 1-1-2016 por efecto de L Madrid 9/2015 [Link].2ª. Los expedientes en trámite en tal
fecha se remiten al Jurado Provincial de Expropiación Forzosa de Madrid.
(16) En su caso, por invitación del presidente de la Comisión.
(17) Otros: arquitectos o ingenieros de reconocido prestigio con más de 10 años de ejercicio profesional; lapso
igualmente aplicable a los juristas.
Precisiones
1) En general, se sostiene que los jurados de expropiación (u órganos equivalentes) son verdaderos órganos administrativos
(TS 1-2-92, EDJ 853; 15-10-91, EDJ 9734; 10-2-89, EDJ 1335). No obstante, se ha considerado en alguna ocasión que tienen
naturaleza de órganos cuasi jurisdiccionales, dada su función, ausencia necesaria de integración en la Administración
expropiante, y composición (TS 15-4-81, EDJ 6386; 20-2-81, EDJ 6618). De seguirse esta última tesis, los acuerdos de los
jurados tienen la consideración de actos administrativos jurisdiccionales, siendo entonces irrevocables.
En todo caso, sus peculiaridades son evidentes, al tratarse de órganos arbitrales y paritarios (TS 11-3-00, EDJ 10138).
2) En contra de otras resoluciones, el Tribunal Supremo considera el justiprecio como un concepto jurídico indeterminado
manifestación de la discrecionalidad técnica (TS 3-6-92, EDJ 5702; 25-1-72; 29-5-00, EDJ 19686), bastando la mención
genérica de los criterios utilizados y la referencia a los factores y elementos comprendidos en la resolución, incluso citados con
brevedad y concisión para entender justificado el acuerdo (TS 8-11-95, EDJ 7203; 20-10-93, EDJ 9333).
5721 Quórum
© Lefebvre 1 Biblioteca Universitaria
﴾LEF art.33﴿
Para que queden válidamente constituidos y puedan adoptar acuerdos es precisa en primera convocatoria la
asistencia de todos sus miembros, y en segunda, la del presidente y dos vocales, uno de los cuales ha de ser el Abogado
del Estado o el funcionario técnico y el otro el notario o el representante de la Administración corporativa.
Los acuerdos se adoptan por mayoría de votos, tomado como base el número de miembros presentes, siendo la válida
constitución del órgano presupuesto para la legalidad del acuerdo de valoración alcanzado (TS 1-3-78).
Ejemplo
Expropiación municipal en la que ha intervenido el técnico (arquitecto del ayuntamiento ) que es designado por este como vocal
para el jurado de expropiación que conocerá del justiprecio expropiatorio.
Además de las causas de abstención indicadas, se regulan dos incompatibilidades que afectan a los miembros del jurado:
- el asesoramiento a los interesados en los expedientes de expropiación; y,
- para los vocales referidos en la LEF art.32.a, b y d), la participación en la Administración corporativa correspondiente.
5727 Precisiones
1) La presunción de exactitud no se extiende al informe o los informes que pueden evacuar y evacuan en ocasiones los vocales
técnicos del jurado, los cuales, sin embargo, pueden constituir motivación del acuerdo (TS 9-5-79, EDJ 7380).
2) En caso de que la resolución del jurado no se encuentre debidamente motivada (o su criterio sea erróneo, o se haya
cometido infracción legal o haya error fáctico), el órgano judicial puede:
• Resolver la cuestión de fondo atendiendo exclusivamente a lo actuado en el proceso judicial, si cuenta con suficientes
elementos de juicio, olvidando toda presunción de veracidad del acuerdo del jurado, que carece de ella por defecto de
motivación (TS 28-5-96, EDJ 52256; TSJ Navarra 16-6-99, EDJ 24940).
Se ha admitido, con base en LJCA/56 art.84, la fijación del justiprecio en fase de ejecución de sentencia cuando otra solución
suponga una demora inadmisible o, también, en caso de que no pueda señalarse en sentencia por falta de elementos de decisión,
dependientes de factores externos (TS 30-4-96, EDJ 3640; 16-9-99, EDJ 31061).
• Anular la resolución del jurado, sin pronunciarse sobre la cuestión de fondo, retrotrayendo las actuaciones para que este dicte
una resolución debidamente motivada y conforme a Derecho (TS 9-10-90, EDJ 9161).
• Remitir la fijación del justiprecio a la fase de ejecución de sentencia.
3) En general, cabe considerar que la motivación es elemento esencial para la validez del acuerdo valorativo (TS 9-3-95, EDJ
1449) o entender que es elemento que se liga a la presunción de veracidad y acierto, pero no a la validez del acto de valoración
(TS 9-3-93, EDJ 2340; 3-6-92, EDJ 5703). De aceptarse la primera, la ausencia de motivación conduce siempre, en caso de
recurso judicial, a la anulación del acuerdo. Si se adopta la segunda, solo en caso de que se despliegue la adecuada prueba en
juicio en contra del criterio de la resolución (que cederá fácilmente ante aquella).
4) La mera mención de un precepto inadecuado en la resolución valorativa, no supone defecto de motivación ni error en la
valoración, siempre que el método empleado sea el adecuado (TS 28-3-00, EDJ 8578).
5) No se aplica la presunción en relación con órgano autonómico equivalente al jurado en un expediente en el que varios de sus
miembros tienen relación con el órgano expropiante, al faltar el requisito de independencia de aquellos (TSJ Burgos 8-10-10,
EDJ 219632).
1) En caso de dictamen pericial erróneo (por partir, por ejemplo, de una indebida conceptuación de la clasificación urbanística
del suelo considerado), ha de prescindirse de él (TS 14-3-00, EDJ 3310).
2) Es particularmente importante el criterio del perito judicial, en caso de que existan discrepancias relevantes entre el valor
fijado por el expropiado, la Administración expropiante y el jurado. En estos casos, es doctrina jurisprudencial reiterada que el
órgano judicial ha de analizar con especial intensidad del dictamen pericial practicado en el proceso con las garantías adecuadas
(TS 4-12-93, EDJ 11093; 9-5-94, EDJ 4143; 21-2-95, EDJ 1290; TSJ La Rioja 11-1-00). Si no lo hace, podría alegarse en casación
como infracción de jurisprudencia (LJCA art.88.1.d). Aunque puede dar prevalencia al informe de valoración redactado por la
Administración o contenido en el acuerdo recurrido (TSJ Navarra 28-5-01, EDJ 99007).
3) Las pruebas periciales aportadas como documentales , no tienen la virtualidad propia de la pericia judicial, por su carácter
parcial (TS 31-5-99, EDJ 18985; 30-3-93, EDJ 3159; 8-10-92, EDJ 9775; 2-10-91, EDJ 9270; TSJ [Link] 4-3-99, EDJ
81072; TSJ Asturias 30-9-98). Tampoco tienen virtualidad de pericia los informes técnicos de parte aportados al expediente por
el interesado, lo cual es muy relevante a la hora de combatir la presunción de legalidad del acuerdo del jurado (TSJ Málaga 27-
3-00, EDJ 17213). Asimismo, el dictamen pericial que se basa en normativa inaplicable o no vigente, no debe ser tomado en
consideración (TSJ La Rioja 17-4-00).
4) La prueba trata de articularse en el término probatorio ordinario, sin «confiar» en la que pueda practicarse en fase de
diligencias para mejor proveer (diligencias finales en LEC). La práctica de estas constituye una libérrima facultad del órgano
judicial, que no se ve obligado a adoptarlas por la mera petición de parte, ya que su finalidad no es suplir la ausencia de actividad
probatoria de las partes procesales (TS 20-4-90, EDJ 4270; 20-2-91; 22-9-95, EDJ 5838; TS auto 12-3-99, EDJ 80970). Tras el
inicio de vigencia de LEC -supletoria-, esta afirmación cobra más fuerza, si cabe, dado el régimen de las denominadas diligencias
finales.
5) No es admisible que en recurso judicial, o en reposición, se perjudique la situación inicial del recurrente, por aplicación de la
interdicción de la reforma peyorativa en materia de justiprecio (TS 16-2-85). Ahora bien, en caso de anulación judicial de
justiprecio y retroacción de actuaciones, el jurado puede valorar libremente, incluso por debajo del precio anteriormente
alcanzado.
6) La fuerza enervante del dictamen no resulta de la autoridad profesional del perito informante, sino de su detalle e intensidad
argumentativa (TS 28-10-03, EDJ 146965; TSJ La Rioja 23-4-05).
Es interesante la cuestión de si las valoraciones efectuadas por sociedades de tasación sobre fincas expropiadas y
sujetas a justiprecio, tiene relevancia o valor en este campo.
Con carácter general, la realización de valoraciones expropiatorias no entra en los cometidos de estas sociedades, que
tienen por finalidad realizar tasaciones de inmuebles que hayan de surtir efecto en los casos siguientes:
a) En la aportación de los mismos como garantía hipotecaria de préstamos que forman parte de la cartera de
cobertura de los títulos hipotecarios contemplados en la L 2/1981, de Regulación del Mercado Hipotecario.
b) Cuando vayan a servir de cobertura de las provisiones técnicas de las entidades aseguradoras exigidas por el
Reglamento de Ordenación del Seguro Privado (RD 1348/1985).
c) En caso de que pasen a formar parte del patrimonio de las instituciones de inversión colectiva inmobiliarias
reguladas en L 46/1984; RD 1393/1990 y RD 686/1993; o del patrimonio de los fondos de pensiones regulados en el
RD 1307/1988 (Reglamento de planes y fondos de pensiones).
d) En los demás supuestos normativamente establecidos.
Teniendo en cuenta que las valoraciones de estas entidades atienden siempre al criterio de mercado, y sin perjuicio
de que las mismas no tengan valor vinculante, en caso de que la finca expropiada haya sido sometida a una tasación
previa por parte de una sociedad de las indicadas, puede aportarse por el expropiado la misma como referente, junto a
su hoja de aprecio o, incluso, en sede procesal. No parece en cambio adecuado que la valoración justipreciaria de parte,
como hoja de aprecio, la efectúe una sociedad de tasación.
Las resoluciones de estos órganos arbitrales albergan un contenido exclusivamente tasador, derivado de la función y
Precisiones
La solicitud de expropiación total de la finca no puede hacerse ante el jurado, que es incompetente para acordarla y para
valorar la parte no expropiada, en tanto no se lleva a efecto la misma por la Administración expropiante (TS 29-7-87).
5738 Recursos
﴾LPAC art.114, 123 y 124﴿
Las resoluciones tasadoras finalizan la vía administrativa (LEF art.126; LPAC art.114), siendo procedente frente a ellas
recurso jurisdiccional contencioso-administrativo, sin perjuicio del recurso potestativo de reposición y,
excepcionalmente, del extraordinario de revisión, a interpretar y resolver por el propio jurado.
La competencia objetiva y territorial para conocer de los recursos contra actos de los jurados, tanto cuando sean
estatales como autonómicos corresponde a la sala de lo contencioso-administrativo del tribunal superior de justicia
con jurisdicción en la comunidad autónoma donde radique el bien inmueble, o en otro caso, donde tenga su sede el
órgano tasador (LJCA art.14.1.3 y 10.1.m, en relación con LJCA art.8.2 y 3; LJCA art.13.b y 14, en relación con LJCA
art.8.3 párr 2º). A menos que, en caso de órganos autonómicos, tengan estructura provincial/comarcal y, de acuerdo
con la norma organizativa propia de la comunidad respectiva, se deban de considerar integrados en la Administración
periférica autonómica, supuesto en el que la competencia corresponderá al juzgado de lo contencioso-administrativo
correspondiente, por virtud de LJCA art.8.3.1. Igual competencia se establece para la solicitud, al amparo de LJCA
art.29.2, de ejecución del acuerdo firme del jurado (DSJE Circ 26-2-99).
El recurso puede fundarse en aspectos formales o de fondo de la valoración, pero no en vicios o aspectos
procedimentales ajenos a la pieza separada de justiprecio, mereciendo especial estudio la limitación establecida en la
LEF art.126.2 (nº 5739).
No obstante, por aplicación del principio de concentración de impugnaciones, se ha sostenido en ocasiones que en la
© Lefebvre 6 Biblioteca Universitaria
impugnación del acuerdo que finaliza la pieza de valoración puede alegarse cualquier vicio de nulidad de la
expropiación, incluida la falta de declaración de utilidad pública (TS 18-10-02, EDJ 44621).
Documentos relacionados (4)
Formularios | 4
1. Notificación de la resolución del Jurado Provincial de Expropiación Forzosa determinando el justiprecio (Ver)
2. Recurso de reposición contra la resolución del Jurado Provincial de Expropiación Forzosa determinando el justiprecio (Ver)
3. Recurso potestativo de reposición contra la resolución del Jurado Provincial de Expropiación Forzosa determinando el justiprecio
(modelo 2) (Ver)
Exige que, para poder recurrir en vía jurisdiccional los acuerdos de los jurados provinciales de expropiación forzosa, se
lesione en más de la sexta parte el valor que se haya reclamado como justo precio por parte del interesado en la
oportuna hoja de aprecio. Al respecto (siguiendo a García Gómez de Mercado) cabe recoger las siguientes posiciones
jurisprudenciales:
a) Vigencia. La entrada en vigor de la Constitución no supone la derogación por inconstitucionalidad sobrevenida de la
LEF art.126.2, sino que debe interpretarse de la forma más favorable al ejercicio de la acción (TS 4-7-84; 24-10-90,
EDJ 9692; 8-2-80, EDJ 15053).
La exigencia de un límite cuantitativo para acceder a la jurisdicción (no para los recursos contra resoluciones
judiciales) parece contraria a la Const art.24 (TS 11-6-97, EDJ 6019).
b) Naturaleza. Es un presupuesto procesal o de procedibilidad que, en caso de ausencia, determinaría la inadmisión
del recurso (TS 4-7-84, a favor de su vigencia). En contra de su vigencia, TS 11-6-97, EDJ 6019; 25-5-99, EDJ 13877;
31-3-98, EDJ 2463; TSJ Madrid 20-10-95.
No es requisito de admisibilidad, sino un presupuesto material que responde a la idea de no permitir recursos contra
el justiprecio en casos en que la diferencia controvertida sea de tan escasa entidad económica que no justifique la
utilización del proceso, con las consiguientes dilaciones innecesarias para la consumación de la expropiación. En caso
de ausencia, se produce la desestimación del recurso (TS 1-7-81, EDJ 7848).
El jurado ha de resolver a la vista de las hojas de aprecio formuladas por el o los propietarios o, en general,
expropiados y por la Administración, en el plazo máximo de 3 meses (por aplicación de LPAC art.21.2 y 3).
El cómputo del plazo se realiza desde que se encuentran a disposición del jurado las hojas de aprecio y el conjunto del
expediente valorativo lo que se produce en el momento de entrada de este en el registro del jurado o, normalmente,
de la delegación o subdelegación del Gobierno en la que se integra.
Precisiones
1) No puede confundirse este plazo de resolución, transcurrido el cual cabe imputar al órgano citado una denegación presunta
a la valoración, con aquellos otros en sede de intereses, transcurridos los cuales sin fijación del justo precio se devenga interés
de demora (fundamentalmente de acuerdo con LEF art.56). Son plazos autónomos que no se condicionan recíprocamente.
Aunque se trate de una expropiación iniciada por solicitud del propio expropiado, la falta de resolución por parte del jurado de
expropiación solo sería constitutiva de una infracción de LEF art.34, y sus consecuencias se reducirían al abono de los intereses
establecidos en LEF art.52 en relación con LEF art.56 (TS 22-2-12, EDJ 24726).
2) El plazo de resolución en supuestos de indemnizaciones por ocupación temporal derivada de obras de emergencia en
carreteras es de 10 días (L 37/2015 art.12.8). Ver nº 5703.
3) Las disposiciones autonómicas pueden prever plazos máximos específicos de resolución y notificación de los expedientes de
justiprecio tramitados ante sus órganos tasadores -p.e. Galicia: 6 meses (L Galicia 2/2016 art.11)-.
5746 El Tribunal Constitucional, anulando la anterior del Tribunal Supremo, se aparta de tal criterio y entiende que es
evidente que las resoluciones de los jurados de expropiación ultiman la vía administrativa, que contra ellas solo
cabe recurso jurisdiccional contencioso por lo que merecen la consideración de actos de la Administración pública
sujetos al Derecho administrativo; igualmente, que del procedimiento o pieza de justiprecio, si bien es incoado de
oficio, pueden resultan consecuencias favorables para el expropiado, que ha formulado en él una valoración de los
bienes expropiados mediante la hoja de aprecio, a la que no cabe negar las características materiales de un petición, y
que la fijación del precio indemnizatorio trae causa de una previa actuación de gravamen de la Administración (TCo
Precisiones
1) Planteada la cuestión en tales términos, aceptando la doctrina constitucional señalada, es consecuencia que la oponibilidad
frente a tercero de la falta de valoración haría recomendable la solicitud potestativa, y, en su caso, la extensión de la
certificación de actos presuntos (LPAC art.24.4).
2) En definitiva, la técnica del silencio administrativo ofrece ciertas dificultades en su aplicación a la actuación de los jurados de
expropiación. No obstante, entendiéndose desestimada la pretensión valorativa en defecto de resolución expresa, los órganos
judiciales pueden entrar a valorar y fijar el justiprecio en sede jurisdiccional, pero únicamente si disponen de elementos de juicio
para ello (TS 29-10-20, EDJ 697105; 7-11-17, EDJ 232935; 23-5-00, EDJ 22164; TCo 136/1995).
e. Plusvalías 5795
l. Deméritos 5830
5756 Precisiones
1) La declaración de nulidad del expediente expropiatorio, cuando resulte imposible reponer la situación dominical y posesoria
a su estado primitivo por estar íntegramente ejecutada la obra que motivó la expropiación, no lleva aparejada la retroacción de
dicho expediente a su iniciación, sino la indemnización de los daños y perjuicios que se le han causado al propietario con la
ocupación ilegal de sus bienes (TS 27-11-99, EDJ 45169; 27-1-96, EDJ 1708; 8-11-95, EDJ 7203; 21-6-94, EDJ 5527; 11-11-93,
EDJ 10150). El importe de aquella se ha calculado en ocasiones en la suma del justiprecio de los bienes, más el 25% del mismo e
intereses legales desde la ocupación (TS 29-10-02, EDJ 46582).
No obstante, hay que tener en cuenta, desde el 1-1-2013, que, en caso de nulidad del expediente expropiatorio,
independientemente de la causa última que haya motivado dicha nulidad, el derecho del expropiado a ser indemnizado está
justificado siempre que este acredite haber sufrido por dicha causa un daño efectivo e indemnizable -en la forma y condiciones
de la LRJSP art.32-. Por tanto, al margen de que proceda la devolución del bien ocupado y de la fijación de la correspondiente
indemnización sustitutoria con arreglo a LJCA art.105.2, el reconocimiento del derecho del expropiado a ser indemnizado por
los daños y perjuicios causados por la actividad administrativa invalidada, exige acreditar daño con tales caracteres (TS 13-12-
19, EDJ 760723).
2) En suma, caben dos posibles situaciones en caso de nulidad (TS 4-6-20, EDJ 577424; 14-9-20, EDJ 660817):
• Posibilidad de reparación in natura con reposición del bien expropiado, con indemnización de daños debidamente
acreditados.
• Imposibilidad de restitución in natura con indemnización calculada:
- con arreglo a LJCA art.105.2, con reparación íntegra de los daños sufridos por la actuación administrativa ilegal debidamente
acreditados, al margen del justiprecio fijado en el expediente declarado nulo, sin incremento del 25% (TS 27-6-12, EDJ 149765);
- sobre la base del justiprecio fijado en su momento por el jurado de expropiación u órgano de tasación, con incremento del
25%, a solicitud del interesado y con el fin de evitar otro pleito, con la debida prueba de los daños sufridos.
Precisiones
Han de diferenciarse nítidamente dos momentos distintos : la fecha de fijación del objeto de la tasación y la fecha de referencia
de la valoración. El momento jurídicamente relevante para determinar cuáles hayan de ser los bienes y derechos objeto de
valoración es el del inicio del expediente expropiatorio , no el del inicio de la pieza separada de justiprecio. Son conceptos y
momentos distintos el relativo al inicio del expediente expropiatorio, en que se concretan y definen los bienes y derechos
susceptibles de expropiación, y aquel otro en que, una vez firme dicho acuerdo, se procede al inicio del expediente de
justiprecio, a cuya fecha ha de estarse para determinar, no los bienes y derechos concretos susceptibles de expropiación,
determinados ya en el acuerdo anterior de necesidad de ocupación firme, sino, al contrario, el valor atribuible a esos bienes o
derechos expropiables al tiempo de inicio de ese expediente de justiprecio -LEF art.36- (TSJ La Rioja 2-10-14, EDJ 198064).
La fecha de referencia de la valoración se determina como se expone en los apartados siguientes con relación a cada
procedimiento, con independencia de cuál sea el tipo de expropiación, urbanística o no urbanística (TS 27-3-00, EDJ
11054).
Precisiones
El dies a quo en el procedimiento urgente en el que la ocupación se produce después de 6 meses de la iniciación del expediente
es el siguiente al vencimiento del plazo de 6 meses (DGSJE Dict 31-1-01).
Precisiones
Como consecuencia de la configuración dada en la LS/08 art.30.1 y 31.1 -actual LS/15 art.43 y 44.1-, que admiten que el
justiprecio de los bienes expropiados se fije indistintamente mediante expediente individualizado o por el procedimiento de
tasación conjunta, la citada tasación conjunta es una de las notas distintivas que singularizan la expropiación urbanística del
resto de expropiaciones en general, un procedimiento que puede ser utilizado con independencia de que se expropie una o más
fincas, frente a la configuración tradicional de este cauce, conforme a la cual no tiene sentido utilizar el procedimiento de
tasación «conjunta» existiendo una única finca objeto de expropiación, pues la misma palabra «conjunta» requiere al menos dos
fincas que se valoran de forma única, y no con un justiprecio para cada una de ellas. También así se recoge en alguna ley
urbanística autonómica, como la L Andalucía 7/2021 art.120 -equivalente al previo L Andalucía 7/2002 art.161- (DGRN Resol
31-10-11).
5766 Retasación
Las referencias temporales varían en caso de que haya de procederse a la retasación de los bienes o derechos
expropiados (nº 5960 s.).
5770 b) Las valoraciones con fecha de referencia de 5-5-1998 a 31-6-2007 se someten a la LS/98 art.25 Aun en
expedientes iniciados desde 1-7-2007, también se someten a la LS/98, en su redacción posterior a la L 10/2003, las
valoraciones de terrenos que, en tal fecha, formen parte del suelo urbanizable incluido en ámbitos delimitados para los
que el planeamiento haya establecido las condiciones para su desarrollo, con previsión expresa en la ordenación o en
la legislación aplicable de plazos de ejecución, siempre que en el momento a que deba entenderse referida la
valoración no hayan vencido los plazos para la ejecución del planeamiento o, si han vencido, sea por causa imputable a
la Administración o a terceros (LS/15 [Link].3ª.2).
5772 Como supuesto especial , puede suceder que el expediente expropiatorio haya comenzado bajo la vigencia de unas
normas valorativas y que la pieza de justiprecio se inicie bajo la vigencia de normas distintas, derogatorias de las
anteriores. En tal caso, si bien la fecha de referencia de la valoración se encuentra ya bajo el imperio de la nueva Ley,
los criterios legales valorativos que se han de aplicar son los de la norma vigente al tiempo del inicio del procedimiento
de expropiación forzosa, pues hay que diferenciar en tales supuestos el momento al que debe referirse la valoración,
por un lado, y los criterios aplicables para valorar los bienes expropiados, que son los establecidos en la Ley vigente al
tiempo de la incoación del procedimiento expropiatorio (TS 6-2-99, EDJ 3605; 10-5-99, EDJ 18573; 8-10-99, EDJ
32901; 1-2-00, EDJ 8513; 16-7-02, EDJ 33055).
Lo contrario, en supuestos como el indicado, supondría dejar en manos de la Administración la determinación de qué
criterios legales de valoración resultan aplicables.
Precisiones
1) La situación descrita era especialmente delicada en el caso de procedimientos de expropiación iniciados bajo LS/76, en el que
la pieza de justiprecio se inició bajo L 8/1990, atendidas las diferencias sustanciales de los regímenes sucesivos. Sin embargo,
esta regla no resultaba aplicable a los expedientes valorativos no firmes en vía administrativa a fecha 5-5-1998, pues en tal caso
se aplicaba siempre lo dispuesto en LS/98 (LS/98 [Link].5ª).
2) La indebida aplicación de la disposición valorativa tiene efectos invalidantes del acuerdo justipreciario, al menos en cuanto a
la parte del mismo afectada por aquella -generalmente, la valoración del suelo- (TSJ País Vasco 31-10-02, EDJ 97094).
3) La determinación de la fecha de referencia de la valoración es cuestión de hecho excluida de casación (LJCA art.87 bis.1; TS
14-12-10, EDJ 269767).
4) El error, incluso de hecho, en la fecha de referencia de la valoración, en la medida en que de ella depende o puede depender
cuál sea la norma aplicable al caso, es susceptible de ser invocado como motivo de recurso de casación (TS 23-10-00, EDJ
41962), siempre que se alegue y demuestre lo ilógico o irrazonable del proceder del órgano de instancia o la consecuencia
contraria a los principios generales del Derecho de sostenerse el error (TS 30-1-99, EDJ 2015; 28-12-98, EDJ 30916).
5) Las fechas de referencia anteriores a las expuestas pueden consultarse en nº 5821 s. Memento Administrativo 2015.
Precisiones
Es discutible si esta libertad subsiste en casos en los que resulta aplicable una norma especial posterior a LEF que contiene
reglas detalladas de valoración (p.e. L 49/2003 [Link].2ª, en sede de arrendamientos rústicos).
La Ley concede amplias facultades al jurado para utilizar los criterios valorativos que en dicho precepto se contienen.
Para ello es suficiente que, a juicio de dicho órgano, el valor real de los bienes y derechos objeto de la expropiación sea
superior o inferior al que resulte de aplicar los criterios valorativos primarios (TS 22-11-96, EDJ 8951; 4-11-97, EDJ
10117). Implica cierto margen de discrecionalidad para el órgano tasador, obviamente sometido a revisión judicial, y
es manifestación directa del principio de indemnidad patrimonial.
El empleo de estos criterios estimativos es, en principio, facultativo; por ello, la decisión de no acudir a los mismos no
constituye infracción legal en sí misma, sin perjuicio de que si el valor alcanzado como justiprecio no es adecuado,
pueda revisarse este. En este sentido (TS 10-10-79). Ahora bien, la elección de este sistema frente a la aplicación de
otras disposiciones, cuando sea posible, puede tener la relevancia de un acto propio, contra el que no puede actuarse
posteriormente (TS 23-5-79).
El jurado puede hacer un uso razonado de los criterios valorativos que juzgue más adecuados, quedando liberado de
cualquier regla objetiva o automática de tasación (TS 3-5-79), sin que ello pueda ser interpretado en una forma tan
amplia que autorice a fijar el justiprecio con libre arbitrio o discrecionalidad plena, prescindiendo de toda norma
valorativa, sino que dichos criterios han de aplicarse escogiendo el medio, el juicio y el discernimiento que lleve al
verdadero valor; es decir, no son aceptables pareceres subjetivos no corroborados por la realidad (TS 30-9-98, EDJ
22535). Integran dichos criterios todos los factores, tanto positivos como negativos, que ha de dar lugar a un valor real
de sustitución (TS 26-11-80). Ha de tomarse en consideración, preferentemente, una pluralidad de indicadores.
El empleo de esta técnica no implica que el acuerdo valorativo no haya de motivarse; es más, requiere especialmente
la justificación del criterio del órgano tasador (nº 5695).
5782 Precisiones
1) Es posible, recomendable y frecuente -aunque no necesario- apoyar los criterios de libertad estimativa en informe pericial
de facultativo competente o en el criterio técnico expresado por el vocal técnico del jurado, recogido en el acta de la sesión en
la que se adopta el acuerdo o como documento anejo a la misma (TS 28-1-97, EDJ 687).
2) En los supuestos en los que no resulte de aplicación el régimen estimatorio, la mera mención del precepto en el acuerdo
valorativo o en sentencia no implica error en el método empleado, siempre que responda al verdaderamente aplicable (TS 28-3-
00, EDJ 8578; 3-3-98, EDJ 2566; 27-1-97, EDJ 688).
3) No se vulnera la posibilidad de aplicación en la tasación de un criterio estimativo, cuando, al calcular el valor real del terreno
expropiado se han tenido en cuenta sus circunstancias urbanísticas porque, en definitiva, el valor de mercado del suelo viene
condicionado por estas.
Mientras el método para obtener el valor urbanístico está predeterminado legalmente, sin embargo, para calcular el valor real ,
se deben emplear aquellos criterios estimativos que se consideren más adecuados para obtenerlo entre los que, lógicamente,
está el de su clasificación y demás determinaciones urbanísticas que lo configuran, como es su aprovechamiento, ya que la
edificabilidad del suelo urbano o urbanizable expropiado no es indiferente para valorarlo aunque se trate de una expropiación
no urbanística. Es más, se cumple así el criterio jurisprudencial consolidado de respetarse íntegramente la LEF art.43 cuando se
fija el valor de una finca teniendo en cuenta su individualidad y características propias (TS 4-2-95, EDJ 1524; 8-11-95, EDJ
7203; 9-3-96, EDJ 2608; 1-2-97, EDJ 1355; 12-11-99, EDJ 40698).
En expedientes valorativos iniciados en esta fecha o posterior, queda excluida la libertad estimativa, puesto que el
régimen estimativo no será en ningún caso de aplicación a las expropiaciones de bienes inmuebles, para la fijación de
cuyo justiprecio se estará exclusivamente al sistema de valoración previsto en la Ley que regule la valoración del
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suelo.
Precisiones
La LS/15 [Link].5ª incorpora, con fecha 21-10-2015, el contenido del previo LS/08 [Link].5ª que asumió, con fecha 27-6-
2008, el contenido de la previa LS/07 [Link].5ª, que reformó la LEF art.43.
e. Plusvalías
(LEF art.36.1)
5795 No se toman en consideración las plusvalías derivadas del plan, proyecto de obras (o semejante) o actuación que da
lugar y legitima la expropiación y las previsibles, derivadas de aquellos para el futuro.
Debe atenderse al estado en que se encontraba el bien con anterioridad de la entrada en vigor o aplicación del plan o
proyecto determinante de aquella, careciendo de relevancia a estos efectos las modificaciones que haya de
experimentar el bien por su ejecución (TS 7-10-97, EDJ 10122; 24-10-94, EDJ 8268; TSJ Castilla-La Mancha 20-4-
00; TSJ Cataluña 28-1-97).
No obstante, hay que tener en cuenta:
a) Que pueden ser valorables las expectativas urbanísticas que no son consecuencia del proyecto que se ejecuta,
derivadas fundamentalmente de la ubicación del terreno en relación con el suelo o cascos urbanos (TS 17-6-95; 25-
10-97, EDJ 10126; 11-7-98; TSJ Madrid 12-11-99, EDJ 87453). Estas se valoran en caso de que, según la norma
aplicable en función de la fecha de referencia de la valoración, proceda tener en consideración las citadas expectativas.
b) Que las plusvalías derivadas de la expropiación y excluidas de la indemnización son únicamente las que afectan al
bien expropiado , no otras externas al citado bien (Pera Verdaguer; López-Muñiz). De igual modo, no se toman en
consideración las posibles minusvalías que resulten de la expropiación, por el fin al que hayan de destinarse los bienes
(TS 20-1-97, EDJ 158; 2-7-96, EDJ 5911; 8-6-86). Se sigue un criterio de objetivación de la indemnización, con
independencia del destino del bien expropiado, salvo que normativamente se establezca otra cosa (p.e. LS/92 art.58 s.;
L Madrid 20/1997 [Link].2ª).
A estos efectos, la LEF art.36.1 no es aplicable analógicamente a los supuestos de alteración de la ordenación
urbanística por revisión o modificación en sede de minusvalías, sin perjuicio de las soluciones indemnizatorias que
procedan, en su caso, por la alteración del planeamiento (TS 15-12-03, EDJ 220187).
Precisiones
No son limitaciones dominicales en bienes propios, las privaciones o alteraciones de accesos, cruces, vías de servicio o
elementos públicos semejantes como consecuencia de la construcción o modificación de carreteras. En tales supuestos, no
procede indemnización justipreciaria en la medida en que no se expropia bien o derecho alguno. Lo que puede instarse, a lo
sumo, es responsabilidad patrimonial de la Administración, si hay un perjuicio efectivo sobre una finca dada y median los
requisitos precisos para exigirla, lo cual es más que dudoso (TS 17-4-98, EDJ 2769; 14-4-98, EDJ 5597).
h. Obras provisionales
5810 No son indemnizables, tanto se hayan construido con licencia en regla como sin ella (TS 5-10-96, EDJ 7216).
Precisiones
j. Expropiaciones singulares
(LEF art.108 s.)
5820 Se someten a régimen específico propio, como es el caso de las denominadas expropiaciones legislativas -nº 5610-
(RDL 2/1983; L 7/1983, relativos al Holding RUMASA, SA).
En defecto de sus disposiciones específicas, se sujetan a las reglas valorativas de LEF (TS 10-11-99; 16-9-99, EDJ
31061; TCo 166/1986).
k. Ocupación temporal
5825 Las reglas que se exponen operan fundamentalmente en el caso de privación definitiva del derecho de propiedad
inmobiliario, o su limitación igualmente permanente, o de extinción del derecho patrimonial expropiado.
En caso de que se trate simplemente de valorar privaciones temporales y transitorias, serán de aplicación las normas
en materia de ocupación temporal, que se exponen en nº 5825.
La indemnización por la misma suele fijarse en un porcentaje del valor de la propiedad del suelo ocupado
transitoriamente; en general, el 10% (TS 25-3-95, EDJ 2925; 26-4-93, EDJ 3900).
l. Deméritos
5830 En relación con los deméritos, ver la materia referida a la expropiación parcial (nº 5645).
m. Premio de afección
(LEF art.47)
5835 En todos los casos de expropiación se abona al expropiado, además de justo precio fijado con sujeción a los criterios
valorativos que se exponen a continuación, un 5% como premio de afección. Este porcentaje no integra técnicamente
la valoración sino que se añade a la misma con finalidad distinta a la reposición del valor patrimonial perdido por el
ataque expropiatorio, en tanto que no persigue alcanzar la indemnidad patrimonial del expropiado sino compensar
moralmente la privación del bien o derecho de que se trate (TS 19-10-94, EDJ 9085).
Por ello:
a) No se ve afectado ni excluido por la legislación específica sobre valoraciones que se examina más adelante.
b) Es aplicable en cualquier tipo de expropiación -incluso las urbanísticas-, cualquiera que sea la norma valorativa
que el jurado aplique, dado que el premio de afección se configura como un concepto de general aplicación, sin hacer
excepción de clase alguna (TS 14-5-96, EDJ 3810; 30-4-91, EDJ 4512), siempre que nos encontremos ante
expropiaciones en sentido estricto que impliquen privación definitiva de titularidad y posesión (TS 28-10-96, EDJ
7539; 17-6-95, EDJ 24334; 9-5-94).
c) De esta forma, no hay lugar su pago en caso de mera ocupación temporal de inmuebles con ocasión de la actividad
expropiatoria (TS 19-10-94; 2-5-80); ni tampoco en los casos de mera imposición de limitaciones sobre bienes y
derechos que continúan integrando el patrimonio del expropiado (TS 28-10-95, EDJ 24286; 10-5-93, EDJ 4386; 8-5-
87; 7-10-13, EDJ 192573; 8-10-12, EDJ 227095; 20-10-10, EDJ 246739).
5837 Cálculo
No deben incluirse en la base de cálculo del premio:
- las partidas complementarias a la principal, como sucede respecto de las indemnizaciones por demérito (TS 18-6-85;
27-5-85, EDJ 3077);
5839 Abono
No procede abono de premio de afección, como principio, en cuanto a las indemnizaciones por daños o de carácter
compensatorio. Más en concreto:
a) En caso de indemnización por ocupación temporal (TS 23-3-95, EDJ 24340; 8-10-94, EDJ 9436). En contra, lo
admiten TS 10-3-92, EDJ 2295; 25-10-78, EDJ 5693 y TSJ La Rioja 11-10-04.
b) En caso de expropiación parcial o de imposición forzosa de gravamen, en cuanto a la parte de la indemnización
compensatoria por deméritos (TS 23-9-80).
c) En indemnizaciones por traslado de industria, explotación o negocio (TS 20-2-90, EDJ 1780); en cambio sí
procede en caso de expropiación de industria (TS 18-12-79).
d) En las partidas de compensación de gastos por sustitución de locales de negocio o elementos de producción (TS
18-6-85).
e) Por pérdida de derecho de traspaso o en las partidas por «mayor renta», respecto de arrendamientos (TS 14-4-86,
EDJ 2515).
f) Por inutilización económica o pérdida de atributos de bienes que permanecen en el patrimonio del afectado (TS
28-5-96, EDJ 4903).
g) Por imposición de servidumbres, pues no se priva totalmente de bien o derecho (TSJ La Rioja 31-7-00, EDJ 41506;
11-10-04); en contra, en caso de servidumbre de gaseoducto atendidas las limitaciones posesorias que implica (TS 10-
5-93, EDJ 4386).
h) Por importe de obras que el expropiado haya de realizar -recolocación de carteles o monolitos anunciadores de
establecimiento, de arquetas y contadores (TSJ La Rioja 2-9-02, EDJ 55478).
i) Si se valora únicamente la depreciación de inmuebles, no procede su abono (TS 20-5-03, EDJ 29857).
Precisiones
No obstante, en sede de arrendamientos rústicos, L 49/2003 [Link].2ª.1, se establece el cálculo de este premio sobre partidas
excluidas de acuerdo con los criterios jurisprudenciales antes expuestos (L 49/2003 [Link].2ª).
5841 Titulares
Los titulares de derechos de arrendamiento rústico o urbano , y por extensión los precaristas, percibirán el
oportuno premio de afección independiente del que recibe el propietario, calculado sobre la totalidad de la
indemnización debida a los mismos (TS 26-6-79; 7-11-70).
Cuando de arrendatario de local de negocio se trate sometido a la legislación anterior a la LAU, el valor de los
perjuicios que sufre aquel se concibe como un concepto único e indivisible, al verse obligado a abandonar el local que
ocupaba y trasladarse a otro nuevo. Por tal causa, no se calcula exclusivamente sobre el importe del derecho de
traspaso (TS 17-7-93, EDJ 7275; 29-7-79; 13-11-97).
Precisiones
Debe recordarse la particularidad de la valoración del arrendamiento en caso de expropiaciones urbanísticas sujetas a LS/76,
en materia de percepción de premio de afección por el arrendatario.
5843 Supuestos
Se aplica el 5% de afección:
a) Sobre el valor de las cosechas pendientes indemnizables (TS 9-2-67).
b) Por privación de agua para riego (TS 27-1-78, EDJ 6057).
c) Sobre la indemnización por el caudal de agua de pozo expropiado (TS 31-1-77).
d) A los derechos de explotación de recursos mineros (TS 22-9-80, EDJ 15196; 6-2-76). Incluso a la concreta
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privación de la riqueza existente en el subsuelo (TSJ La Rioja 13-2-04, EDJ 74410).
Precisiones
1) No constituye efectivamente una expropiación forzosa la ocupación ilegal de terrenos particulares por un ayuntamiento. La
indemnización que haya de abonarse por resultar imposible su restitución «in natura», no es justiprecio expropiatorio. Sin
embargo, para calcular el importe de la misma o del valor de los terrenos que se hayan de entregar a cambio de los
indebidamente ocupados, se aplican las reglas valorativas generales, incluyendo el 5% de afección, así como en su caso los
intereses moratorios, para no hacer de peor condición al administrado que sufre tal irregular actuación respecto del expropiado
(TSJ Castilla-La Mancha 25-10-00, EDJ 73683).
2) En expedientes de reversión no se abona este premio (TS 30-3-93, EDJ 3156; TSJ [Link] 30-3-01, EDJ 99059). En
relación con esta cuestión, nos remitimos también a lo expuesto en nº 5942.
Los títulos o valores representativos del capital de sociedades -mercantiles como regla, aunque no exclusivamente-
sea cual sea su forma y representación (títulos, anotaciones en cuenta), así como cualesquier derechos equivalentes,
se tasan por la media aritmética que resulte de aplicar los siguientes criterios, conjuntamente (TS 30-1-74):
1) Cotización media del año anterior a la de la fecha de referencia de la valoración (apertura de la pieza separada),
computado de fecha a fecha.
Se toman en cuenta las cotizaciones que se hayan registrado en Bolsa . Si la empresa está admitida a cotización en
varias Bolsas y existe una diferencia superior al 10% en los valores medios resultantes, se atiende a la media de todas
las cotizaciones. Si la diferencia no existe o es menor, se atiende a la cotización de la Bolsa correspondiente al
domicilio estatutario.
2) Capitalización al tipo de interés legal del beneficio promedio de la empresa en los tres ejercicios sociales
anteriores, según balance, tomando en consideración el tipo legal de cada ejercicio, siendo estos ejercicios cerrados.
3) El valor teórico de los títulos objeto de expropiación (diferencia entre el activo real y pasivo exigible en el último
balance aprobado).
Precisiones
Se ha de tener en cuenta que los valores admitidos a negociación en más de una Bolsa de Valores se negocian habitualmente a
través del Sistema de Interconexión Bursátil , gestionado por la Sociedad de Bolsas a que se refiere la RDLeg 4/2015 art.56, que
da lugar a la formación de un precio único por cada valor negociado (Circ 1/2001). En principio, las Bolsas a que se refiere LEF
son las españolas, pero no hay que excluir las cotizaciones en mercados de valores extranjeros.
5849 En cualquier caso, el valor de la empresa no puede desligarse de sus resultados de los últimos ejercicios. No cabe
Precisiones
1) Procede el abono del 5% de afección en caso de expropiación de estos títulos (TS 16-9-99, EDJ 31061).
2) Aunque la LEF art.40 se refiere a la valoración de obligaciones por estos medios, Pera Verdaguer considera que solo cabe
aplicar los mismos a los activos que representen participación en el capital de sociedades, no a aquellas, que no son sino
representativas de una deuda de las mismas con el titular.
3) Atendidas estas consideraciones, es posible que el justiprecio de participaciones societarias sea «cero» euros (TS 22-2-01,
EDJ 4573; 26-1-02, EDJ 1937; 29-1-02, EDJ 1955; 31-1-02, EDJ 1976).
Precisiones
La entidad bancaria que recibe el pago por transferencia, anotándolo en las posiciones contables del perceptor es,
técnicamente, un adiectus solutionis causa (que opera como tercero designado para recibir el pago).
Documentos relacionados (2)
Formularios | 2
1. Comunicación del Jurado de Expropiación Forzosa a la Administración pública expropiante para que proceda a girar los oportunos
libramientos de pago (Ver)
El pago del precio está exento de toda clase de gastos, de impuestos y gravámenes o arbitrios del Estado, la provincia
o municipio (LEF art.49). Sin embargo, no se excluye necesariamente toda relevancia fiscal del negocio jurídico en que
la expropiación forzosa se constituye, en tanto solo determina que el propietario o titular del bien o derecho
expropiado debe recibir íntegramente el justiprecio señalado por el jurado o alcanzado de mutuo acuerdo en el seno
del procedimiento expropiatorio (AN 13-2-01, EDJ 98952).
El tratamiento tributario de la indemnización percibida por el expropiado no ha de variar, sin perjuicio de ciertos
matices en la aplicación de cada impuesto, ya se le abone en metálico o en especie (en este sentido, TSJ [Link]
21-10-02, EDJ 96768, en relación con justiprecio pagado mediante adjudicación de terrenos). A excepción de lo
expuesto en nº 5866.
Precisiones
Precisiones
1) Puede suceder que siendo el expropiado un particular a efecto del tributo, concurra en el expediente como beneficiario un
empresario o profesional que adquiera el bien o derecho para incorporarlo al giro o tráfico de su establecimiento o a su
actividad profesional o mercantil, la cual deberá ser relevante para el interés público. En tal caso, la transmisión no queda sujeta
a ITP al constituir para el adquirente una operación empresarial y no llevarse a efecto entre particulares (TS 18-1-96, EDJ 2737)
(en contra, TEAC 7-11-95).
2) Se ha considerado derogado LEF art.49 por RDLeg 1/1993 [Link].2ª, en relación con este impuesto (TEAC 10-9-99; 12-3-
98; 24-9-97; TEAR La Rioja 30-10-03). Esta postura es especialmente relevante si la indemnización se paga en especie
(normalmente adjudicación de terrenos o aprovechamiento), pues de acuerdo con ella se da a estos supuesto el tratamiento de
la permuta, con lo cual el expropiado perceptor particular tributa por la modalidad transmisión onerosa (en contra TSJ
[Link] 21-10-02, EDJ 96768). Desde luego, en nuestro criterio si la permuta se acuerda en un convenio expropiatorio de
LEF art.24, la adquisición del particular expropiado está sin sujeta y no exenta. En ambas hipótesis, solo en caso de ser el
expropiado una Administración operaría la exención. Sin embargo, TSJ La Rioja 23-11-04 reconoce la vigencia de LEF art.49 y
por tanto la exención objetiva en un supuesto de convenio de LEF art.24 con pago de justiprecio parcialmente en especie, sobre
la base de que, actuándose en el caso el sistema de actuación urbanística de expropiación, carece de sentido reconocer la
exención en otros sistemas de actuación y no en este, dada su misma finalidad.
3) En el supuesto expropiación de varias fincas, se han de girar tantas liquidaciones como aquellas sean, sin que sea procedente
dictar un único acto liquidatorio (TS 17-11-10, EDJ 251851).
Precisiones
1) La jurisprudencia ha interpretado la LEF art.49 en el sentido de estar exento el pago del precio, mas no este en sí mismo
considerado una vez que entra en el patrimonio del expropiado y se mantiene en el mismo contabilizado o reinvertido en otros
bienes (TS 22-4-81).
2) Bajo la vigencia de la L 18/1991, anterior regulación del IRPF, en los procedimientos expropiatorios en los que el justiprecio
es materia controvertida sometida a recursos en distintas vías, la DGT ha sostenido la aplicabilidad de la regla de las
operaciones a plazos o con precio aplazado, siempre que haya transcurrido más de 1 año entre la desposesión del bien y la
exigibilidad del justiprecio, imputando las rentas a medida que sean exigibles los cobros correspondientes. Respecto del
procedimiento de urgencia, en el que la indemnización expropiatoria se fija con posterioridad, se ha considerado aplicable RD
1841/1991 art.14, considerando que se trata de un precio aplazado que se ha de imputar al periodo impositivo en que fijado el
justiprecio se acuerde su pago (RD 1841/1991 art.56; RD 1841/1991 art.14; DGT 11-4-01; 18-10-00; 23-12-99; TEAR La Rioja
5870 Consignación
﴾LEF art.50; REF art.51﴿
Una vez fijado el precio por parte del jurado de expropiación, se ha de proceder al pago del mismo por la
Administración expropiante o, en su caso, por el beneficiario de la expropiación. Como regla, el pago se ha de efectuar
al expropiado o su representante, mediante ingreso de la cantidad en entidad de crédito designada a tal efecto (que
opera como tercero designado para recibir el pago).
Sin embargo, puede proceder la consignación en la Caja General de Depósitos o en cualquiera de sus sucursales
(integradas en las delegaciones y delegaciones especiales de Economía y Hacienda), en los casos siguientes.
a) Si el expropiado rehúsa recibir el pago sin causa. Supuesto de mora del acreedor (CC art.1176). Si el acreedor a
quien se hace el ofrecimiento de pago se niega, sin razón, a admitirlo, queda libre el deudor de la obligación mediante
la consignación de la cosa debida. Es preciso que haya habido intimación de pago seguida de rechazo, aquietamiento o
actitud pasiva por parte del acreedor, y que así pueda acreditarse (TS 20-10-80, EDJ 15375; 1-4-86; 14-3-91, EDJ
2839; 15-5-94, EDJ 4451). Manifestaciones de esta mora del expropiado son los dos siguientes supuestos, que se
someten también a la regla de previa intimación (TS 13-10-93, EDJ 9019).
b) En caso de ausencia de asistencia del expropiado al acto del pago, siempre y cuando conste que ha recibido la
notificación reglamentaria del lugar y tiempo del mismo. Si son varios los expropiados y solo se da ausencia de alguno,
se debe consignar la parte de este y abonar la correspondiente a los que sí han comparecido, salvo que ello no sea
posible por el tipo de relación jurídica entre ellos.
c) Formulación de objeciones relevantes en el acto del pago por parte de quien lo recibe.
d) Existencia de litigio o disputa entre la Administración expropiante y el expropiado sobre el justiprecio, sin
perjuicio del pago anticipado hasta el límite de conformidad (TS 10-10-79, EDJ 7152; 5-3-83).
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Formularios | 2
1. Escrito del Ministerio Fiscal personándose en el procedimiento expropiatorio (Ver)
5872 e) Concurrencia de varios expropiados perceptores del pago siempre que (TS 14-11-84):
- haya disputa en cuanto a la cantidad que corresponda a cada uno de ellos;
- penda litigio al respecto;
- penda litigio sobre la titularidad del derecho o bien expropiado.
f) Comparecencia del Ministerio Fiscal, en los supuestos legales: ausencia o desconocimiento de identidad del
propietario o titular de los derechos expropiados (TS 19-2-76), cuando estos carezcan de tutor o persona que les
represente o no se hayan dictado las medidas de apoyo necesarias para el ejercicio de su capacidad; o cuando la
propiedad expropiada recaiga sobre cosa litigiosa.
g) Incomparecencia de titulares registrales de cargas que se extinguen por la expropiación y que pueden tener
derechos sobre el importe del justo precio.
h) Supuestos de personas expropiadas que no pueden disponer de sus bienes sino con intervención tutelar o judicial.
i) Otros supuestos legalmente establecidos, como, por ejemplo, en caso de falta de justificación de titularidad
registral del propietario de bien inmueble expropiado (LS/92 art.222.2; LS/76 art.139.2).
Si la consignación está regularmente practicada, produce, en principio, los mismos efectos liberatorios que el pago
(TS 12-1-91). Sin embargo, la consignación no notificada o defectuosa:
• No surte efecto frente al expropiado; por ello, este tiene derecho al abono de los intereses por demora en el pago
hasta el instante de su realización efectiva (TS 4-7-84).
• No se considera pago a efectos de excluir la retasación -LEF art.58- (TS 13-10-93, EDJ 9019).
5874 Precisiones
Precisiones
1) Se exceptúa la necesidad de consentimiento del expropiado para el pago en especie cuando la expropiación se emplee como
medio de ejecución de una actuación de rehabilitación edificatoria, renovación o regeneración urbana, siempre que se
entreguen inmuebles situaciones en el mismo ámbito de gestión y dentro del plazo establecido para la terminación de las obras
correspondientes (LS/15 art.43.2).
2) Se admite, en general, como consecuencia de convenio expropiatorio, el pago del justiprecio en aprovechamiento
urbanístico (TS 29-6-93, EDJ 6405; 4-5-93; 27-3-93), posibilidad próxima, aunque no idéntica, a la anterior. Esta forma de pago
del justiprecio es el parámetro que ha seguido el legislador urbanístico, en algunos casos, al regular la obtención de terrenos
dotacionales.
Las disposiciones urbanísticas prevén el pago mediante adjudicación de terrenos en caso de expropiaciones
urbanísticas, tanto sistemáticas como asistemáticas. Se somete a las siguientes reglas, aplicables en defecto de norma
especial -p.e. DLeg Castilla-La Mancha 1/2010 art.147 y 151- de la que son supletorias:
a. Es preciso que exista acuerdo entre la Administración expropiante -o el beneficiario, en su caso- y en expropiado,
sea cual sea el procedimiento seguido para la tasación del justiprecio -individual o tasación conjunta.
b. Ha de mediar petición escrita del expropiado, a la que sigue propuesta u ofrecimiento de la Administración pública
o beneficiario. Tanto una como otro deben contestar a la parte contraria en el plazo de 15 días.
c. Una vez aceptado este sistema de pago, se levanta acta en la que se reflejan las circunstancias de fecha y valor
asignado como justiprecio. Finalizada la urbanización, se procede al pago del mismo mediante entrega de una finca de
valor equivalente al del justiprecio, consignado en el acta.
d. Por parte de la Administración pública se otorga escritura pública en favor del interesado, que recibe la finca libre
de cargas.
e. El desacuerdo del interesado en cuanto al valor del terreno adjudicado, sin perjuicio de recibirlo, le permite acudir
al jurado provincial de expropiación, que valora la misma. En caso de ser favorable su resolución a la pretensión del
interesado, la Administración pública o el beneficiario le abonarán en metálico la diferencia entre el valor de la finca
entregada y el justiprecio señalado.
1. Reclamación de pago a la Administración pública expropiante en caso de impago por parte del beneficiario de la expropiación (Ver)
5882 Precisiones
1) En relación con una expropiación en la que la entidad beneficiaria ha sido declarada en concurso sin haber abonado la
indemnización expropiatoria , el expropiado no tiene que verse obligado a comparecer como acreedor en el concurso de
aquella, dado que la Administración titular de la potestad expropiatoria es garante de que el procedimiento termine con el pago
del justiprecio fijado. Si bien es cierto que se impone la obligación de pago al beneficiario (REF art.5), ello no exime a la
Administración de su responsabilidad. Además, la sumisión a la posible quita, espera o ambas, o a las acciones de
responsabilidad derivadas del concurso, es tanto como vincular el derecho reconocido en la Const art.33 a la suerte mercantil
de una empresa que ni es entidad expropiante, ni ha sido escogido por el expropiado para su relación jurídica (supuestos
presentes en compraventas privadas, ajenos completamente al esquema de la expropiación y la potestad que la aplica). Por todo
ello, se declara la responsabilidad patrimonial de la Administración expropiante por el importe del justiprecio y sus intereses
(TSJ Madrid auto 21-1-13; en términos semejantes TSJ Castilla-La Mancha 11-2-13; 12-2-13, EDJ 6893; auto 16-4-13). En todo
caso, tal pago no perjudica al resto de acreedores del concursado, pues se efectúa por un tercero con cargo a su patrimonio (la
Administración expropiante) que puede subrogarse en la posición acreedora del expropiado en el concurso, sin perjuicio
patrimonial para la masa.
El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre la cuestión en los términos siguientes (TS 18-11-14, EDJ 208214; 20-11-14): La
Administración, titular de la potestad expropiatoria (LEF art.2), es garante de que el procedimiento termine con el pago del
justiprecio en el plazo señalado. Si bien es cierto que se impone la obligación de pago al beneficiario (REF art.5), ello no exime a
la Administración de su responsabilidad patrimonial . No se concilia ni con el principio de legalidad, ni con el principio de
responsabilidad jurídica, el abocar al propietario de la finca expropiada y ocupada, pero cuyo precio no se ha satisfecho, a
someterse a la incertidumbre de un procedimiento concursal , ya que esto implicaría que la Administración ha eludido con éxito
su responsabilidad. Cuando la potestad se ejerce en beneficio de otra persona (LEF art.2.2; REF art.3.1), esta ejecuta por
sustitución funciones públicas, a pesar de ser una persona jurídica privada, lo que repercute en las consecuencia que produce la
actuación expropiatoria que promueve y de la que se beneficia. De aquí que, al deslindar las atribuciones de la Administración
expropiante y del beneficiario, se disponga que corresponde a aquella, en su calidad de titular de la potestad expropiatoria,
decidir ejecutoriamente en cuanto a la procedencia y extensión de las obligaciones del beneficiario respecto al expropiado (REF
art.4).
2) En el procedimiento expropiatorio, el concesionario asume los derechos y obligaciones del beneficiario y, en consecuencia,
ha de satisfacer las indemnizaciones de toda índole que procedan por razón de las expropiaciones y ocupaciones temporales
necesarias para la ejecución del proyecto. No obstante, si el concesionario no cumple dichas obligaciones y en virtud de
resolución judicial, cualquiera que sea su fecha, el Estado tiene que hacerse cargo de abonar tales indemnizaciones a los
expropiados , este queda subrogado en el crédito del expropiado. En todo caso, desde el momento en que se declare la
obligación de pago a cargo del Estado, las cantidades que no le sean reembolsadas minoran el importe global que corresponda
en concepto de responsabilidad patrimonial de la Administración (L 8/1972 art.17.2). En semejantes términos, LCSP art.280.5.
Todo ello, con aplicación a contratos de concesión, cualquiera que sea su fecha (RDL 1/2014 [Link].2ª).
En caso de insolvencia del beneficiario -concesionario de la Administración- de la expropiación, debe asumir el pago
la Administración expropiante , no a título de responsabilidad patrimonial sino en virtud de la propia institución
expropiatoria (TS 17-12-13, EDJ 261301). Este pronunciamiento, y algunos otros precedentes, motivaron la
aprobación del precepto contenido ahora en LCSP art.280.5, según el cual, en el procedimiento expropiatorio, el
concesionario asume los derechos y obligaciones del beneficiario y, en consecuencia, debe satisfacer las
indemnizaciones de toda índole que procedan por razón de las expropiaciones y ocupaciones temporales necesarias
para la ejecución del proyecto.
No obstante, si el concesionario no cumple dichas obligaciones y, en virtud de resolución judicial, cualquiera que fuera
su fecha, el Estado tuviera que hacerse cargo de abonar tales indemnizaciones a los expropiados, este queda
subrogado en el crédito del expropiado.
En todo caso, desde el momento en que se declare la obligación de pago a cargo del Estado, las cantidades que no le
sean reembolsadas minorarán el importe global que corresponda en concepto de responsabilidad patrimonial de la
Administración.
El expropiado tiene derecho a que se le entregue, aunque exista litigio o recurso pendiente, la indemnización hasta el
límite en el que exista conformidad entre su hoja de aprecio y la de la Administración, quedando subordinada dicha
entrega provisional al resultado del litigio. Al respecto ha de tenerse en cuenta que:
• El expropiado tiene derecho al pago anticipado (TS 4-11-85, EDJ 5644; en contra TS 5-12-84).
• La cantidad entregada es parte del justiprecio que se abona «a cuenta».
• Se puede solicitar su entrega durante la tramitación de la pieza de valoración, antes incluso de que el jurado haya
fijado el justiprecio, siempre que se hayan formulado las respectivas hojas de aprecio (TS 20-10-93, EDJ 9340; TSJ
Baleares 26-3-99, EDJ 9638).
• La denegación de pago del importe concurrente es recurrible autónomamente, pues, aunque es un acto de trámite,
implica una decisión definitiva sobre la pretensión del particular de percibir anticipadamente parte, en su caso, de la
indemnización (TS 17-3-98, EDJ 4053).
Precisiones
Este régimen supone también una norma especial respecto de la ejecutividad y suspensibilidad en sede judicial contencioso-
administrativa de las resoluciones de justiprecio, que no son susceptibles de suspenderse, debiendo aplicarse la regla del pago
en la cantidad concurrente (TS 9-3-09, EDJ 32269; 3-2-01, EDJ 29826; 8-4-00, EDJ 12072). Ver nº 11761.
Una vez abonado o consignado íntegramente el importe del justiprecio (TS 29-1-91, EDJ 22486; 20-10-80) puede
ocuparse la finca administrativamente, sin necesidad de auxilio judicial en caso de oposición (LPAC art.100 s.) o
hacer uso del derecho que era titularidad del expropiado, siempre que no se hubiera hecho ya por medio del
procedimiento urgente.
La autoridad competente, una vez efectuado el pago o la consignación, comunica a los ocupantes de la finca el plazo del
desalojo, respetando en todo caso los plazos mínimos establecidos en la legislación arrendaticia, en su caso
fundamentalmente rústica.
Los desahucios y desalojos son siempre, si son necesarios, exclusivamente administrativos, quedando extinguidos por
la expropiación de la finca los arriendos y cualesquier otros derechos relativos a la posesión de la misma.
La ocupación de domicilios o lugares cuyo acceso depende del consentimiento del titular exige autorización de este o,
en su defecto, autorización judicial (nº 1855 s. y nº 10395 s.). A estos efectos se considera que son lugares de acceso
condicionado a la autorización del titular, además de los domicilios, los locales cerrados sin acceso público.
Respecto de los demás inmuebles o partes de los mismos en los que no concurran las condiciones indicadas, la
Administración expropiante puede entrar y tomar posesión directamente de ellos, una vez cumplidas las formalidades
establecidas en LEF, pudiendo solicitar del delegado del Gobierno respectivo el auxilio de la fuerza pública para
proceder a la ocupación.
El recurso contencioso interpuesto contra el precio fijado en vía administrativa, no impide la ocupación -a menos que
medie suspensión judicial- siempre que aquel, que es ejecutorio, se abone en su totalidad (TS 7-11-79, EDJ 7235). Por
otra parte, el pago efectivo o consignación no puede sustituirse por otras actuaciones a voluntad de la
Administración pública o beneficiario (TS 11-6-80).
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Formularios | 3
1. Recurso de reposición frente a resolución de entidad local en expediente de investigación de bienes de dominio público (Ver)
2. Requerimiento al expropiado para que proceda al otorgamiento del acta de ocupación (Ver)
3. Acta de ocupación (Ver)
5888 Precisiones
1) Por medio de la toma de posesión u ocupación se produce la transmisión de la titularidad de los bienes o derechos
expropiados, que pasa del expropiado a la Administración pública expropiante o al beneficiario (TS 1-6-87, EDJ 4332; TSJ
Madrid 25-11-96). Ello por aplicación de la doctrina del título y el modo al negocio expropiatorio que responde al tipo de
contrato oneroso de cambio (CC art.1462 s.).
En terminología civil, esta ocupación no es, desde luego, la ocupación de CC art.610 s. (que se configura como un modo
originario de adquisición de la propiedad), sino que la toma de posesión expropiatoria supone la consumación de un modo
derivativo de adquirir la propiedad u otros derechos reales y aun personales.
2) La expropiación forzosa se consuma mediante la ocupación. Sin ella, no cabe que nazca posteriormente el derecho de
reversión (TS 19-7-97, EDJ 7755). Por su parte, el Tribunal Supremo parece admitir el nacimiento de este derecho sin previa
posesión efectiva del bien por parte del expropiante (TS 10-3-97, EDJ 3838).
3) La DGSJFP ha sostenido que el efecto traslativo requiere en términos civiles, además de la ocupación, el previo pago del
precio, salvo en el procedimiento urgente, por lo que el hecho del pago o consignación debe constar en el título que se presente
a inscripción en el Registro de la Propiedad (DGRN Resol 24-4-58).
4) Por la mera iniciación del procedimiento expropiatorio no pierde el propietario su derecho ni su poder de disposición, que ni
siquiera queda en suspenso (DGRN Resol 13-7-89).
5) Solo pueden ocuparse los bienes, o partes de los mismos, expropiados. La extralimitación o la ocupación de otras fincas o
partes de ellas, es ilegal (TS 9-12-97, EDJ 10721) y, en general, constitutiva de vía de hecho.
6) El acta de ocupación constituye un documento oficial que constata los datos relativos a la toma de posesión -sin constituir en
sí mismo un acto administrativo (TS 23-6-97, EDJ 703)- y que da soporte fehaciente a la inscripción en el Registro de la
Propiedad y a la cancelación de cargas, gravámenes y derechos reales de toda clase que afectasen a la cosa expropiada, en su
caso. Su levantamiento es un acto de trámite no susceptible de impugnación autónoma (TS 4-11-02, EDJ 55791; 7-7-03, EDJ
80957).
E. Inscripción registral
(LEF art.53; RH art.32)
5890 El acta de ocupación (nº 5887), que se extiende a continuación del pago, es título bastante, acompañada de los
justificantes del mismo, o de la consignación o del correspondiente resguardo de depósito, de inscripción o
inmatriculación en el Registro de la Propiedad, para que se tome razón de la transmisión dominical, así como para que
se proceda a la cancelación de cargas, gravámenes y demás derechos a los que estuviera afecta la cosa expropiada.
Dicho acta es también título bastante para acceder a los demás registros públicos, ya sean jurídicos o administrativos.
Precisiones
Sobre los requisitos del acta de ocupación a efecto de su inscripción registral, DGRN Resol 19-1-19.
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Formularios | 2
Precisiones
El título de expropiación -según LEF art.53-, como el de deslinde administrativo de un monte público -L 43/2003 art.18 y 21-,
tiene, con ciertos requisitos y excepciones, la virtualidad y efecto legal de permitir la cancelación de las titularidades registrales
privadas previas y la consiguiente inscripción como bien de dominio público a favor una Administración pública, que es persona
distinta de la que previamente consta como titular registral, siempre que el procedimiento se haya entendido con los que, según
el Registro, constan como titulares de dominio de la finca, que, además, lo son a todos los efectos legales, de conformidad con el
F. Reversión
5895 Es la garantía última que el sistema legal exige en beneficio del expropiado o de sus causahabientes. Se manifiesta con
posterioridad a la íntegra consumación de la expropiación y se concreta en la facultad de recuperar el bien o derecho
objeto de ataque expropiatorio, en caso de que concurra alguna de las circunstancias normativamente previstas.
Se trata de garantizar al afectado por la expropiación la restitución en su situación patrimonial anterior en caso de
desaparición de la causa expropiatoria.
Dada la configuración del mismo, no se considera posible el reconocimiento del derecho de reversión sometido a
condición resolutoria. Así resulta de sus caracteres y del tenor de la LEF art.54. Es el caso de desaparición de la causa
expropiandi sin nacimiento simultáneo de otra aplicación de interés público, aunque se prevea o se tenga certeza de
que en determinado plazo futuro se dará tal destino a los bienes expropiados. Por ejemplo: terrenos expropiados para
construcción de vía de servicio de carretera, que no se construye, y que se ven afectados posteriormente por una
modificación del planeamiento, que los destinará a viales. En la medida en que el nuevo destino no sea simultáneo, no
cabe denegar la reversión ni reconocerla bajo condición resolutoria, sin perjuicio de las actuaciones futuras y sus
consecuencias jurídicas sobre los terrenos y sus titulares.
Lo anterior se justifica en que se trate de un derecho cuyo ejercicio es de tracto único o instantáneo, pues permite la
readquisición de ciertos bienes o derechos. Pero una vez ejercido se agota en sí mismo, provocando el renacimiento
del anterior derecho de propiedad, cuyo ejercicio es, por contra, constante y continuado.
Precisiones
1) Se trata de una reexpropiación o revocación de la expropiación y de sus efectos (TS 28-4-95, EDJ 2480).
2) La expropiación forzosa se consuma mediante la ocupación. Sin ella, no cabe que nazca posiblemente el derecho de
reversión (TS 19-7-97, EDJ 7755).
3) El derecho en estudio nace aunque la transmisión inicial de los bienes o derechos no se haya efectuado estrictamente
mediante expropiación, sino a través de un negocio traslativo -compraventa en general- en contemplación de una segura
expropiación en defecto del mismo, pues no puede ser de peor condición el propietario afectado que facilita la tarea
administrativa mediante una oferta de compra que el que se somete al procedimiento expropiatorio y aun se opone al mismo en
alguna o todas sus piezas (TSJ Baleares 11-9-02, EDJ 56639). En igual sentido, el hecho de que el expediente de expropiación no
llegue a tramitarse, lo haga en parte o incluso defectuosamente, no es motivo para negar la reversión si concurren sus
presupuestos materiales (TS 15-7-86, EDJ 5090). Por otra parte, la fijación por mutuo acuerdo del justiprecio no impide que
reviertan posteriormente los bienes o derechos expropiados (TS 25-2-03, EDJ 25583).
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1. Precisiones (Ver)
3. Preaviso (Ver)
5897 Características
El derecho de reversión responde al tipo de derecho real de adquisición sobre la cosa, oponible a tercero, protegido
por acciones reales y regido, en cuanto a su prescripción extintiva, por las reglas aplicables a tales derechos. Como tal
puede acceder al Registro de la Propiedad (nº 5944). Al respecto del mismo ha de tenerse en cuenta lo siguiente:
a) Es un derecho de configuración legal, entregado a la disposición del legislador ordinario (no orgánico). Carece de
5899 c) Desde el plano positivo, entraña una opción cualificada de compra, legalmente reconocida, para el caso de
haberse desvinculado de la expropiación el objeto expropiado (CEst Dict 46395/1984).
d) Se rige siempre por la norma jurídica vigente al tiempo en que sobreviene la causa de su nacimiento, incluso en el
caso de que al tiempo de llevarse a efecto la expropiación, la norma vigente no lo reconociera (TS 20-1-98, EDJ 1613).
También se sostiene que la ley rectora es la vigente en el momento de su ejercicio, que puede no coincidir con el de
producción de la causa de nacimiento (TS 20-7-02, EDJ 35972; 28-4-95, EDJ 2480; 10-5-88, EDJ 3957; 29-5-62).
Esto supone, en relación con la reforma de la LEF art.54 y 55 operada por la L 38/1999 [Link].5ª y [Link].2ª, que
toda reversión cuya solicitud de ejercicio se produzca a partir de la entrada en vigor de esta (7-11-1999), se somete a
la misma. Incluso el derecho que se ejerza después de esa fecha, con presupuesto habilitante anterior, se somete al
nuevo régimen (DGSJE Dict 23-5-00).
e) El derecho es renunciable antes de que concurran los supuestos precisos para su ejercicio (TS 9-10-91, EDJ 9534;
18-4-97, EDJ 4275; 19-9-98, EDJ 27301).
5903 Precisiones
5905 Presupuesto
El nacimiento y ejercicio del derecho de reversión exigen, como requisito previo, la desaparición de la causa
expropiatoria.
La razón de la privación singular de la propiedad que constituye la expropiación forzosa no es otra que la satisfacción
del interés público, genéricamente entendido, aunque concretado en ciertas finalidades específicas. Estas finalidades
u objetivos específicos deben ser valorados en conjunción con la causa más amplia pero intrínseca al instituto
expropiatorio, de forma que no toda modificación de la finalidad específica supone alteración de la causa
expropiatoria, y en consecuencia, no legitima la reversión o retrocesión. En este sentido TSJ La Rioja 12-6-97. Así
también TSJ Cataluña 23-6-05, EDJ 238141, que entiende no desaparecida la causa expropiandi en caso de alteración
de destino de terrenos expropiados para aeródromo militar que pasan a destinarse a aeropuerto civil. En contra, AN
22-11-00.
Asimismo, deben apreciarse las circunstancias espacio-temporales y de contexto que concurrían en el momento de
expropiar y las que se dan en el tiempo en que se ejercita o se pretende ejercitar el derecho de reversión. Solo así se
puede inferir concretamente cuál fue la razón de la privación coactiva de la propiedad o derecho afectado y si tal razón
pervive suficientemente, evitando la invalidez sucesiva sobrevenida que constituye la reversión. En línea con lo
expuesto, la jurisprudencia ha declarado en diversas ocasiones que la modificación de la afectación inicial a un nuevo
destino previsto en el proyecto legitimador no implica desafectación (TS 23-2-87, EDJ 1467; 30-6-77; 17-7-84; 3-7-
86, EDJ 4670).
Precisiones
Es indiferente, a los efectos de nacimiento del derecho de reversión, que el cambio de destino haya venido impuesto por
alteraciones normativas, fundamentalmente, por modificaciones del planeamiento urbanístico (TS 2-12-96, EDJ 10274).
5909 Precisiones
1) La alteración que impide la restituciónin natura puede ser física -p.e. por haberse edificado en los terrenos expropiados- o
jurídica (TS 7-2-89; 12-2-96, EDJ 622; 10-3-97; AN 22-11-00; DGSJE Dict 12-5-00). En tal caso, han de distinguirse dos
supuestos:
- si las alteraciones pueden considerarse indebidas, procede indemnizar al expropiado por vía del procedimiento de
responsabilidad patrimonial de la Administración expropiante (TSJ País Vasco 7-10-99, EDJ 33633);
- si las alteraciones no son indebidas, no se genera responsabilidad alguna.
2) Puede también reconocerse el derecho a la indemnización sustitutoria en sede judicial en el seno del recurso interpuesto
contra la resolución denegatoria de reconocimiento del derecho de reversión, fijándose en sentencia las bases de cálculo de la
misma, que se determina en ejecución de sentencia (TS 17-6-02, EDJ 33004). El importe de la indemnización puede obtenerse
aplicando las siguientes reglas (TS 8-6-02, EDJ 28661; 27-1-01, EDJ 4569; 4-3-00, EDJ 8484):
• Actualización de la cantidad que como justiprecio expropiatorio se percibió en su día por el expropiado que ahora es
reversionista (o por su causadante), aplicando el IPC al periodo que media entre la fecha de inicio del expediente de justiprecio y
la de ejercicio del derecho de reversión.
• Cálculo de un porcentaje del 25% de dicha cantidad. La cifra obtenida será la indemnización sustitutoria
3) No nace el derecho de reversión respecto de la porción sobrante de una finca expropiada, cuando dicha porción no alcanza
la superficie establecida por la ordenación urbanística vigente para ser considerada como parcela mínima a efectos de
atribución de aprovechamiento urbanístico (TS 25-5-99, EDJ 17612).
4) La imposibilidad de restitución de los terrenos expropiados, por no ser factible la reversión in natura de los mismos, puede
generar responsabilidad patrimonial extracontractual a cargo de la Administración expropiante, en aquellos casos en los que:
- la norma sectorial o específica que sirva de apoyo o cobertura a la expropiación, en su caso, imponga a la misma la vigilancia
del cumplimiento y mantenimiento de la causa expropiandi;
- se haya producido y se acredite una efectiva desatención de tal deber, sin haberse notificado a los expropiados -eventuales
reversionistas- la desafectación o desaparición sobrevenida de aquella causa, de forma que la posterior transformación física o
jurídica de los bienes impida su recuperación efectiva por los reversionistas.
La indemnización que se fija es el importe de la indemnización expropiatoria, debidamente actualizada con el IPC, a la que se
añade un 25%, para conseguir que la indemnización sea real y efectiva, no meramente simbólica (TS 17-6-02; 8-6-02; 27-1-01;
4-3-00; 8-11-95).
5911 Supuestos
El derecho de reversión surge en los supuestos que se exponen a continuación.
a) En el caso de no ejecutarse la obra o no establecerse el servicio que motivó la expropiación, así como si hay alguna
parte sobrante de los bienes expropiados o en el supuesto de que desaparezca la afectación de los bienes o derechos a
las obras o servicios que motivaron la expropiación (LEF art.54; REF art.63).
Se entiende no ejecutada la obra o no establecido el servicio cuando, no habiéndolo sido de hecho, manifieste la
Administración su propósito de no llevarla a efecto o de no implantarlo, bien sea por notificación directa a los
expropiados -según LPAC art.41 s.-, bien por declaraciones o actos administrativos que impliquen la inejecución de la
obra que motivó la expropiación o el no llevar a cabo el establecimiento del servicio (REF art.64.1). En este último
supuesto concurre un acto administrativo tácito, para cuya efectividad no es precisa la exigencia de certificación de
acto presunto.
En todo caso, transcurridos 5 años desde que los bienes o derechos expropiados quedaron a disposición de la
Administración (fecha de ocupación) sin que se haya iniciado la ejecución de la obra o el establecimiento del servicio, o
bien transcurridos 2 años desde la fecha prevista a este efecto (en su caso, cuando sea anterior a 5 años desde la
fecha de ocupación), los titulares de aquellos bienes o derechos o sus causahabientes, pueden advertir a la
Administración expropiante su propósito de ejercitar la reversión. Para poder ejercitarla efectivamente han de
transcurrir otros 2 años desde la fecha del aviso, sin que se haya iniciado la ejecución de la obra o el establecimiento
del servicio. En cualquier caso, no es preciso que en tales plazos se haya concluido la obra, sino solo que se haya
Precisiones
Hay desafectación en caso de terrenos expropiados para aeródromo militar que posteriormente se destinan a campo de golf (TS
7-5-03, EDJ 50215).
5913 b) En defecto de notificación del presupuesto habilitante por la Administración. En este caso, el derecho de
reversión puede ejercitarse por el expropiado y sus causahabientes con las condiciones siguientes:
• Cuando se haya producido un exceso de expropiación o la desafectación del bien o derecho expropiados y no
hubieran transcurrido 20 años desde la toma de posesión de aquellos.
• Cuando hayan transcurrido 5 años desde la toma de posesión del bien o derecho expropiados sin iniciarse la
ejecución de la obra o la implantación del servicio.
• Cuando la ejecución de la obra o las actuaciones para el establecimiento del servicio estuvieran suspendidas más de
2 años, por causas imputables a la Administración o al beneficiario de la expropiación, sin que se produzca por parte de
estos ningún acto expreso para su reanudación.
La advertencia o preaviso (REF art.64.2), que resulta de aplicación a toda reversión, es un presupuesto normativo de
carácter sustantivo exigible para el ejercicio de la acción de retrocesión (TS 14-2-92, EDJ 1359; 17-5-99, EDJ
18594).
5915 Precisiones
1) La desafectación puede ser expresa o tácita (TS 16-4-07, EDJ 36170). Esta debe deducirse de hechos que por su evidencia la
revelen, correspondiendo su prueba al solicitante de la reversión, por constituir esta forma de desafectación tácita una
excepción a la regla general (TS 14-3-07, EDJ 15870; 6-7-10, EDJ 140189).
2) Por vía de la advertencia previa se pretende estimular a la Administración para el cumplimiento de la finalidad expropiatoria,
estableciendo un límite a la inactividad administrativa. Además, dicha advertencia marca el presupuesto necesario y el
momento en que surge en el expropiado, o sus causahabientes, el derecho al ejercicio de la acción de retrocesión de los bienes
expropiados. No es pues, en consecuencia, un requisito de carácter puramente formal, sino un presupuesto normativo para que
surja con plena efectividad material el derecho de reversión en la esfera dispositiva del expropiado o sus causahabientes (TS 17-
5-99, EDJ 18594).
3) La jurisprudencia ha entendido que el escrito formulando el preaviso o advertencia no ha de revestir específicas
formalidades, bastando con que a través del mismo se manifieste el propósito de instar la retrocesión del bien expropiado, pues
siempre podrá la Administración interpretar la petición de reversión cuando se dirige al mismo organismo que ha de ejecutar la
obra como interpelación y advertencia, haciéndoselo saber así al peticionario (TS 17-10-79, EDJ 6994; 21-3-91, EDJ 3115).
4) La falta de preaviso no vicia necesariamente el ejercicio de la reversión. Si, una vez solicitada directamente la reversión -sin
preaviso-, se deniega por la Administración y este acto denegatorio es impugnado en sede contencioso-administrativa, procede
reputar innecesario el preaviso cuando al tiempo de resolverse definitivamente la cuestión en sede judicial ha transcurrido un
plazo igual o superior al de 2 años del que dispone la Administración para satisfacer la causa expropiatoria desde que se efectuó
el preaviso (TS 21-5-94, EDJ 4633; 15-6-96, EDJ 5369; 10-5-99, EDJ 18572).
5) En cualquier caso, el interesado puede optar por esperar la notificación por parte de la Administración. Dicha notificación
debe ser personal, siempre que el interesado no sea desconocido (TS 2-11-93, EDJ 9773; 4-2-97, EDJ 2469), sin que pueda ser
sustituida por el anuncio de la enajenación del bien expropiado en pública subasta (TS 16-6-86, EDJ 4138) o por la aprobación o
modificación de un plan urbanístico (TS 21-3-91, EDJ 3115) o por actuaciones semejantes que puedan suponer la desaparición
de la causa expropiatoria.
5917 c) En el ámbito urbanístico (LS/15 art.47.1, 47.2.a y 47.3; LS/08 art.34.1, 34.2.a y 34.3; LS/07 art.29.1, 29.2.a y 29.3),
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se formulan las reglas específicas siguientes:
Si se altera el uso que motivó la expropiación de suelo en virtud de modificación o revisión del instrumento de
ordenación territorial y urbanística, procede la reversión, salvo que concurra alguna, alternativamente, las siguientes
circunstancias:
• Efectiva implantación y mantenimiento durante 8 años del uso dotacional público que haya motivado la
expropiación o asignación de nuevo uso al suelo igualmente dotacional público.
• Ejercicio de la potestad expropiatoria para la formación o ampliación de un patrimonio público de suelo, siempre
que el nuevo uso sea compatible con los fines de este. Entre ellos, el de vivienda con protección.
• Haberse producido la expropiación para la ejecución de una actuación de urbanización, a menos que no se haya
concluido en el plazo de 10 años desde la expropiación.
La terminación de las actuaciones de urbanización se producirá cuando concluyan las obras urbanizadoras de
conformidad con los instrumentos que las legitiman, habiéndose cumplido los deberes y levantado las cargas
correspondientes. La terminación se presumirá a la recepción de las obras por la Administración o, en su defecto, al
término del plazo en que debiera haberse producido la recepción desde su solicitud acompañada de certificación
expedida por la dirección técnica de las obras.
• Aplicación de la expropiación por incumplimiento de los deberes o no levantamiento de las cargas propias del
régimen aplicable al suelo conforme a LS/15, de suelo.
• Cualquiera de los restantes supuestos en que no proceda la reversión de acuerdo con la LEF.
Precisiones
1) No procede la reversión cuando del suelo expropiado se segreguen su vuelo o subsuelo, siempre que se mantenga el uso
dotacional público para el que fue expropiado o concurra alguna de las restantes circunstancias previstas en el apartado
primero.
2) En cuanto a la exclusión de reversión en caso de nuevo uso de vivienda con protección , la L 1/2006 art.8, respecto del
municipio de Barcelona, dispone que no procederá ejercer el derecho de reversión sobre los terrenos expropiados en caso de
que el nuevo uso de los mismos sea la construcción de vivienda protegida.
3) La aprobación de un plan urbanístico o su alteración por una Administración distinta de la expropiante no supone, sin más, la
desafectación, cuyo acuerdo solo puede adoptar la que ejerció la potestad expropiatoria (TS 6-7-10, EDJ 140189). Por otra
parte, es doctrina reiterada la que excluye la reversión de parcelas concretas, no apreciando desafectación, cuando en la
ejecución del planeamiento se alcanza la finalidad urbanística conjunta. La determinación de si se ha producido o no el cambio
de destino o de la inejecución determinante de la reversión no puede efectuarse desde la perspectiva de la finca aislada, sino
contemplada en relación con la finalidad urbanística conjunta y dentro de las tareas de ejecución (TS 28-10-00, EDJ 41994; 30-
9-02, EDJ 37309). En presencia de una unidad de actuación urbanística, ante la ordenación y urbanización de todo un sector, el
derecho de reversión de los propietarios afectados ha de ser considerado en relación con el programa establecido y los fines en
él previstos; no puede ser contemplado de manera aislada, sino en consideración a tareas de ejecución llevadas a cabo en el
polígono o unidad de actuación (TS 28-10-05, EDJ 180468; 17-7-07, EDJ 104702).
5919 Plazo
﴾LEF art.54; REF art.67.2﴿
El plazo general para que el primitivo dueño o sus causahabientes puedan solicitar la reversión es de 3 meses (plazo
de caducidad), a contar desde la fecha en que la Administración haya notificado el exceso de expropiación, la
desafectación del bien o derecho expropiados o su propósito de no ejecutar la obra o de no implantar el servicio.
En el supuesto de que el particular comparezca en el expediente dándose por notificado, el plazo se computa desde
que el interesado se persone efectivamente, dándose por notificado de las declaraciones, disposiciones o actos
administrativos que impliquen la inejecución de la obra o el no establecimiento del servicio que motivó la
expropiación. El día inicial del cómputo es aquel en el que tenga lugar la comparecencia en el procedimiento.
Para el ejercicio del derecho de reversión mediante el oportuno preaviso (REF art.64.2) se dispone de un plazo
máximo de 20 años desde la expropiación, con carácter absoluto.
Precisiones
Dicho plazo también resulta de aplicación a la reversión en el ámbito de la expropiación urbanística (LS/15).
La competencia para resolver sobre la reversión corresponde a la Administración en cuya titularidad se halle el bien o
derecho, en el momento en que se solicite aquella, o a la que se encuentre vinculado el beneficiario de la expropiación,
en su caso, titular de los mismos.
Si la Administración expropiante es la del Estado, los expropiados o sus causahabientes pueden solicitar del
gobernador civil la declaración de procedencia de la reversión, siempre que estimen que concurre cualquiera de los
supuestos habilitantes. En la actualidad, la referencia al gobernador civil debe entenderse hecha al delegado del
Gobierno en la comunidad autónoma de que se trate.
Dicho delegado debe resolver previo informe de la Administración interesada y habiendo realizado las
comprobaciones que estime oportunas. Contra su resolución cabe recurso de alzada ante el ministro competente por
razón de la materia, contra cuyo acuerdo es admisible el recurso contencioso-administrativo.
Si la Administración no notifica la decisión de la petición o del recurso en el plazo de 3 meses, estos pueden
entenderse denegados (LJCA art.38).
Precisiones
Debe recordarse que las entidades territoriales gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses (Const art.137).
Esto lleva a rechazar, en caso de que la Administración expropiante no sea la del Estado, la intervención del delegado del
Gobierno en ciertos trámites o fases del procedimiento expropiatorio. Así, si un ayuntamiento decidió efectuar una
expropiación para determinadas obras, ha de ser exclusivamente ante él donde se debe efectuar la pretensión de reversión (TS
9-2-84, EDJ 822; 10-5-98).
5923 El ofrecimiento y tramitación de los derechos de reversión, cuando proceda, han de ser efectuados, previa
depuración de la situación física y jurídica de los bienes, por el ministerio u organismo que hubiera instado la
expropiación, aunque el bien hubiera sido posteriormente afectado o adscrito a otro distinto. A estos efectos, el
ministerio u organismo a que posteriormente se hubiesen afectado o adscrito los bienes ha de comunicar al que
hubiese instado la expropiación el acaecimiento del supuesto que dé origen al derecho de reversión (L 33/2003
art.24.3).
Esta regla es complementaria con las antes expuestas, especialmente la de LEF art.54.4, por lo que respecta a la
Administración del Estado. Su encaje con REF art.67 es el siguiente:
• En supuestos de iniciativa del expropiado o sus causahabientes, se ha de solicitar por estos el reconocimiento del
derecho al delegado del Gobierno respectivo.
• En los casos de iniciativa administrativa, el ofrecimiento y trámite se efectúa por el ministerio -posiblemente a
través de la delegación del Gobierno- u organismo público que hubiera instado la expropiación, dictándose la
resolución, si la hubiere, por el delegado del Gobierno (salvo avocación por órgano superior y sin perjuicio de la
delegación en inferior).
Por otra parte, el reconocimiento del derecho de reversión lleva implícita, desde la perspectiva del patrimonio de la
Administración, la desafectación del bien o derecho a que se refiera. No obstante, hasta tanto se proceda a la
ejecución del acuerdo, corresponde al departamento ministerial u organismo a que estuviese afectado o adscrito el
bien o derecho objeto de la reversión proveer lo necesario para su defensa y conservación.
5931 b) Unidad de objeto y pluralidad de sujetos cotitulares . Actuando todos los reversionistas de acuerdo (bien con el
expreso consentimiento de todos o por cualquiera de ellos sin oposición del resto, según consideremos que el
ejercicio del derecho de reversión es beneficioso para la comunidad o una carga para ella), la cuestión se resuelve
como la expuesta en nº 5929.
El problema reside en la hipótesis de diferente actitud de cada uno respecto de la reversión. Ha de partirse de dos
reglas esenciales:
- hay que diferenciar en función de la especie de comunidad que una o haya unido a los reversionistas;
- los criterios que se exponen son defectivos respecto de las normas propias de la comunidad de que se trate, si
existen.
Se contemplan tres tipos de comunidades:
• Comunidad romana (CC art.392 s.). En el supuesto de que los expropiados fueran copropietarios por cuotas partes
del bien expropiado, en caso de no readquirirse el bien para la comunidad -ya por alguno de los comuneros ya con el
consentimiento de todos, según lo consideremos beneficio o carga-, cada comunero puede ejercer o renunciar por su
cuota al derecho de reversión, sin que acrezca la porción renunciada a los restantes interesados. Si alguno o algunos de
los comuneros ejercen su derecho y otros no, cabe:
- dividir el bien o derecho, si es divisible, consumando la reversión en las partes correspondientes;
- siendo el bien indivisible, ofrecer a los reversionistas la compra del resto -correspondiente a los expropiados que
hayan renunciado a su derecho- o abonar, en otro caso, indemnización sustitutoria por imposible restitución in natura.
• Comunidad germánica o copropiedad en mano común -p.e. sociedad de gananciales o regímenes forales
equivalentes- (CC art.1375 s.). Constante la sociedad expropiada al tiempo de la reversión, ha de ejercerse el derecho
de conformidad con las reglas de administración de la misma. En el caso de la oposición de un miembro, no puede
actuarse el derecho, salvo consentimiento judicial. Si al tiempo de la reversión se hubiera disuelto y liquidado la
comunidad, sin adjudicación de la expectativa de revertir, han de aplicarse las reglas de la comunidad por cuotas. En
otro caso el derecho corresponde en su integridad al adjudicatario.
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• Comunidad hereditaria (CC art.981 s.). Antes de constituida la misma, si alguno de los coherederos repudia la
herencia, su parte acrece a los restantes. Una vez consumada la sucesión, se aplican las reglas expuestas para la
comunidad romana, con ciertos matices; a menos que la expectativa de reversión se haya adjudicado a uno de los
coherederos, quien será el reversionista.
Diferente de lo anterior, es la adjudicación o división del bien revertido entre los reversionistas, en el momento de
disolverse su comunidad, aplicándose las reglas del CC art.1062 s., en defecto de otras preferentes, convenidas o
legales.
5933 c) Pluralidad de objetos y unidad de sujeto. En tal hipótesis el reversionista puede ejercitar su derecho respecto de
todos o algunos de los bienes en su día expropiados; o incluso, respecto de las partes divisibles de estos.
d) Pluralidad de objetos y sujetos. Son de aplicación las consideraciones efectuadas en los dos apartados
precedentes.
5939 c) La toma de posesión del bien o derecho revertido no puede tener lugar sin el previo pago o consignación del
importe resultante. Dicho pago o consignación debe realizarse en el plazo máximo de 3 meses desde su determinación
en vía administrativa, bajo pena de caducidad del derecho de reversión y sin perjuicio de la interposición de recurso
contencioso-administrativo.
Si se interpone recurso, las diferencias que puedan resultar de la sentencia que se dicte deben, asimismo, satisfacerse
o reembolsarse, según proceda, incrementadas con los intereses devengados al tipo de interés legal desde la fecha del
primer pago, en el plazo de 3 meses desde la notificación de la sentencia, bajo pena de caducidad del derecho de
reversión.
d) El derecho de reversión puede ser dejado sin efecto en aquellos casos en los que el reversionista no abona el
precio que debe restituir a la Administración, sin que sea necesario incoar un procedimiento de revisión de oficio del
acto administrativo de reconocimiento del derecho citado. En tal caso, una vez desatendido el requerimiento de pago
hecho al interesado reversionista, cabe dictar directamente acto, declarando extinguido el derecho de reversión, al
ser el pago del precio una condición resolutoria del ejercicio de aquel -CC art.1124- (TS 10-3-98, EDJ 2880).
e) En caso de que resulte imposible la ejecución de la sentencia en la que se reconozca el derecho de reversión (sea
cual sea la norma a la que se someta), por concurrir algún supuesto de inejecución de los previstos en la legislación
procesal, procede abonar al reversionista una indemnización sustitutoria cuya cuantía será equivalente al importe del
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premio de afección, calculado sobre el valor de la finca en el momento de la solicitud de la reversión (TSJ Madrid 23-
10-98, EDJ 35322).
5941 Precisiones
1) El plazo de 2 años se debe computar de fecha a fecha (CC art.5; LPAC art.30 y 31). Queda fijado claramente en cuanto a su
momento inicial , que es el de la ocupación del bien o derecho por parte de la Administración expropiante, lo que tiene lugar al
levantarse el acta de ocupación (LEF art.53; REF art.55). En lo que se refiere a su momento final, es el de la reversión (LEF
art.54), sin especificarse si por tal ha de entenderse el momento en que se solicita la misma o si ha de estarse al tiempo en que se
consuma el ejercicio del derecho de reversión mediante la entrega del bien o derecho.
2) La realización de mejoras o la concurrencia de daños que afecten a la valoración debe acreditarse por quien así lo sostenga
(TS 13-12-89, EDJ 11219; 25-4-90). Por otro lado, se presume que el precio que ha de abonar el reversionista debe ser idéntico
al que recibió como expropiado, en la hipótesis de no haber transcurrido 2 años entre ocupación y reversión (LEF art.54). Esto
supone que la carga de la prueba corresponde a quien pretenda desvirtuar tal regla presuntiva.
3) El jurado provincial u órgano equivalente solo debe intervenir en caso de disenso entre el reversionista y la Administración
expropiante o el beneficiario, en cuanto a las mejoras o los daños (REF art.68).
En la inscripción en el Registro de la Propiedad del dominio y demás derechos reales sobre los bienes inmuebles,
adquiridos por expropiación, se debe hacer constar el derecho preferente de los reversionistas, frente a terceros
5945 Precisiones
La expropiación forzosa es una limitación del dominio por utilidad pública o interés social. Dicha causa afecta al objeto
expropiado e incide continuadamente sobre dicho bien, por lo que el expropiado tiene el derecho de resolver la expropiación
que ha llegado a ser infructuosa. Este derecho de reversión surge en los casos establecidos por la Ley, pero su acepción no es
unívoca, sino que encierra varios sentidos.
Son tres los hitos del iter de la reversión, todos ellos susceptibles de acceso registral: la cualidad de expropiado, la existencia del
derecho de reversión declarada por la Administración o por los tribunales de Justicia y la consumación del derecho de
reversión mediante la transferencia del derecho de propiedad al reversionista.
• La primera fase es la del derecho de reversión en estado latente o expectante y nace directamente con la propia expropiación
y de forma simultánea a la misma. Este derecho constituye un gravamen o carga sobre cosa ajena que, por el momento, es un
derecho condicional o eventual, pero existente como derecho subjetivo y de contenido patrimonial ya adquirido por su titular,
incluso antes de que se transforme en un derecho de reversión activo y ejercitable a través de la subsiguiente adquisición o
readquisición del bien expropiado, derecho que es susceptible de transmisión ínter vivos y mortis causa, oponible frente a
terceros y por ello inscribible como tal «derecho de preferencia» en el Registro de la Propiedad.
• En segundo lugar, una vez producido cualquiera de los hechos o presupuestos habilitantes previstos en LEF art.54.1, el
derecho latente deviene en un derecho de reversión pleno, activo o actual de adquisición preferente, como derecho
potestativo, similar a un derecho de adquisición o retracto, de carácter real e igualmente oponible frente a terceros, que se
desdobla a su vez en dos fases, la previa a su reconocimiento administrativo o judicial y la posterior a dicho reconocimiento,
reconocimiento que requiere la previa reclamación potestativa por parte del expropiado o sus causahabientes, como titulares
del derecho. Se trata, pues, de un desenvolvimiento del derecho latente, que deviene ejercitable, efectivo y pleno.
• Finalmente, en su tercera etapa, el derecho consumado es aquel en que el derecho reversional de adquisición preferente ha
sido reconocido y ejercitado de forma completa mediante el pago o restitución de la indemnización expropiatoria (LEF art.55),
dando paso con ello a su consumación mediante la adquisición o readquisición del dominio. En tal momento, el derecho de
reversión se agota y extingue de forma simultánea a la incorporación en el patrimonio de reversionista de un derecho de
propiedad sobre el mismo bien inicialmente expropiado.
Cada una de las tres citadas etapas es susceptible de reflejo registral (DGRN Resol 28-11-01).
Respecto al modo de cancelar la mención registral del derecho de reversión expectante o reconocido, se ha mantenido una
doctrina uniforme en sede de cancelación de asientos reiterando que los asientos registrales están bajo la salvaguardia de los
tribunales, y que, con carácter general, los mismos no pueden ser cancelados más que con el consentimiento de su titular o por
medio de resolución judicial obtenida en procedimiento entablado contra todos aquellos a los que el asiento reconozca algún
derecho -LH art.40, 82 y 220-. El hecho de la prescripción no es una cuestión que pueda ser apreciada directamente por el
registrador; cuestión distinta es que se establezcan legalmente procedimientos especiales para facilitar la liberación de cargas -
LH art.82.5- (DGRN Resol 19-4-16).
Se sostiene la exigencia de certificación del acto administrativo firme que, con audiencia del interesado, declare la extinción del
derecho de reversión, siempre y cuando tal decisión haya adquirido firmeza, también en vía jurisdiccional, por sentencia judicial
confirmatoria o por transcurso de los plazos de impugnación contencioso-administrativa, lo cual puede acreditarse por la propia
certificación administrativa (DGRN Resol 30-3-16).
Todo ello en los casos de LEF art.54, cuya operatividad depende tanto de la concurrencia de supuestos de hecho, como de la
virtualidad de un término inicial o final. Quedan al margen los supuestos de caducidad legal automática del derecho (LEF
art.55.3) y de derecho de reversión derivado de la expropiación urbanística, una vez transcurridos 5 años contados desde la
fecha de recepción de las obras de urbanización por la Administración, según se acredite mediante certificación administrativa
del acta, siempre que no conste anotación preventiva de demanda u otro asiento que indique haberse ejercitado el derecho o
formulado reclamación judicial sobre su cumplimiento (DGRN Resol 13-10-16).
5950 Las reglas que se exponen a continuación son normas especiales, de aplicación preferente en cuanto al inicio de
devengo de los intereses, a las contenidas en la LGP art.24 y 17.2.
Para el estudio detallado de los intereses aplicables a la valoración, ver lo que se expone en nº 6845 s. Memento
Urbanismo 2022.
Precisiones
1) No procede tramitar un expediente de responsabilidad patrimonial en caso de demora en la fijación o/y en el pago del
justiprecio, sino que la reclamación del interesado al cobro de aquel ha de sustanciarse y resolverse en el seno del
procedimiento expropiatorio (CEst Dict 674/2012).
2) La plataforma de facturación electrónica de la comunidad autónoma se regula por D Castilla y León 3/2013. Y el registro de
documentos a pagar y normas para el registro de facturas por D Castilla y León 4/2013.
Documentos relacionados (2)
Formularios | 2
1. Demanda contra la inactividad de la Administración: reclamación de pago parcial de justiprecio. Expropiación (Ver)
2. Reclamación de pago de intereses a la Administración pública expropiante en caso de impago por parte de esta (Ver)
Cuando hayan transcurrido 6 meses desde la iniciación legal del expediente expropiatorio sin haberse determinado,
por resolución definitiva, el justo precio de las cosas o derechos, la Administración expropiante culpable de la demora
está obligada a abonar al expropiado una indemnización consistente en el interés legal del justo precio hasta el
momento en que se haya determinado, que se ha de liquidar con efectos retroactivos, una vez que el justiprecio haya
sido fijado.
Cuando se trate de expropiaciones derivadas de instrumentos de ordenación urbanística, la jurisprudencia ha
sostenido, como regla especial, que el plazo de 6 meses a efectos de devengo de interés de demora en la fijación del
justo precio, se computa desde la fecha de aprobación del instrumento o proyecto de urbanización, dado que implica la
declaración de utilidad pública y necesidad de ocupación de los bienes afectados (TS 27-2-86, EDJ 1594; 4-7-88, EDJ
16911).
Sin embargo, es preciso matizar este criterio en un doble sentido:
La cantidad que se fije definitivamente, en vía administrativa, devengará el interés correspondiente en favor del
expropiado, hasta que se proceda a su pago y desde el momento en que hayan transcurrido 6 meses desde la
determinación del justo precio (LEF art.48).
En caso de impugnación jurisdiccional del justiprecio, una vez firme la sentencia, se atenderá a la cantidad señalada en
la misma como base de cálculo, liquidándose con efecto retroactivo desde el dies a quo, esto es, desde el día siguiente
al vencimiento del plazo de 6 meses antes citado. No se excluye el tiempo de tramitación jurisdiccional ya sea la
expropiación ordinaria o urgente (TS 30-4-96, EDJ 3092). Asimismo, el abono del interés comentado se exigirá al
obligado al pago del principal.
El devengo de interés por este concepto es compatible sucesivamente con el de demora en la fijación del justiprecio,
en caso de que el justiprecio fuera acordado una vez vencido el lapso de tiempo de los 6 meses.
La determinación de estos intereses no es competencia del jurado de expropiación (TSJ La Rioja 14-12-98). Sin
embargo, se ha considerado que los jurados de expropiación pueden pronunciarse sobre los intereses aplicables al
justiprecio, tanto por demora en la fijación del justiprecio como por demora en el pago, para el caso de que esta se
produzca, pues se devengan por ministerio de la Ley y unos y otros forman parte, como el premio de afección, de la
indemnización expropiatoria (CEst Dict 45129/1983).
Estos intereses se devengan automáticamente y se reconocen incluso de oficio por el órgano judicial.
Precisiones
1) El abono del interés, en el caso de demora en el pago del precio fijado, es hasta el momento del pago o consignación, mientras
que en los casos de demora en la fijación del justiprecio se limita el mismo hasta la determinación del justiprecio.
2) El momento de inicio del plazo es el siguiente a aquel en que se cumplan 6 meses de la fijación definitiva en vía
administrativa del justo precio (TS 16-2-95, EDJ 24307). El momento de finalización es el momento de pago o consignación del
precio.
3) El régimen expuesto en este apartado y, en cierta medida, en el siguiente, se corresponde con la imposibilidad de suspensión
de las resoluciones valorativas de los jurados de expropiación (nº 11761).
Se produce en el procedimiento de expropiación urgente, y su causa radica en la privación de la posesión y disfrute del
5958 Precisiones
1) El devengo de este interés se produce aunque no haya habido demora en la tramitación del justiprecio.
2) Está obligado al pago el beneficiario de la expropiación, salvo que el expediente de justiprecio no se inicie en la forma
señalada por LEF art.52.7 por culpa de la Administración expropiante, en cuyo caso esta es la responsable. Todo ello sin
perjuicio de la eventual responsabilidad del jurado por demora en la fijación del justiprecio, en su caso (TS 3-5-99, EDJ 18554).
3) El momento de inicio del plazo es el siguiente al del acta previa de ocupación (TS 22-3-93, EDJ 2778; 17-1-00, EDJ 3262), que
será el mismo de la ocupación. Por excepción, en caso de que la ocupación no se produzca dentro de los 6 meses siguientes al
acuerdo de necesidad de ocupación, el día inicial es el siguiente a aquel en el que se cumplan 6 meses desde dicho acuerdo (TS
14-4-90, EDJ 4098; 18-2-92, EDJ 1499; TSJ Castilla-La Mancha 21-2-00, EDJ 17034).
4) El momento de finalización del plazo es el de determinación del justiprecio (respecto de los intereses por demora en la
fijación del mismo) y el día de pago o depósito (respecto de los intereses por demora en el pago).
5) En este tipo de expropiaciones no hay solución de continuidad entre los intereses por demora en la fijación del justiprecio y
aquellos por demora en el pago, como consecuencia de la disposición del bien o derecho expropiado sin previo pago (TS 4-3-93,
EDJ 2120).
6) En caso de modificación judicial del justiprecio establecido en vía administrativa, la nueva cantidad determinada en
sentencia firme tiene también efecto retroactivo desde el momento inicial del cómputo del plazo (TS 22-3-93, EDJ 2778; 17-1-
00, EDJ 3262).
H. Retasación
(LEF art.58; REF art.74)
5960 Si transcurren 4 años, computados de fecha a fecha, sin que el pago de la cantidad fijada se haga efectivo o se consigne,
ha de procederse a evaluar de nuevo las cosas o derechos objeto de expropiación, con sujeción a las reglas
valorativas que se exponen a continuación.
El plazo para que pueda solicitarse la retasación se computa desde el día siguiente la fijación definitiva en vía
administrativa del importe de la indemnización, no desde su determinación jurisdiccional (TS 12-9-80; 1-6-84), lo cual,
si bien es propio intrínsecamente de la pieza individualizada de justiprecio del procedimiento expropiatorio ordinario
o urgente, también parece aplicable al caso de tasación conjunta, en tanto las disposiciones de la legislación de
expropiación forzosa al respecto deben entenderse de general aplicación supletoria en defecto de otras específicas.
Ha de tomarse como referencia inicial (dies a quo) el día de notificación de la resolución valorativa definitiva (TS 3-10-
00, EDJ 33913; 6-11-78; 12-9-80; 1-6-84; TSJ Extremadura 4-5-98, EDJ 13198; en contra TS 16-1-03, EDJ 620, que
admite como dies a quo la fecha de determinación judicial).
No se interrumpe por la interposición de recurso jurisdiccional. Es discutible si el recurso potestativo de reposición
previo tiene o no tiene efecto interruptor (TS 3-3-86, EDJ 1687).
No ha de confundirse ese plazo de caducidad (TS 3-3-86, EDJ 1687) de la primitiva valoración, con el de prescripción
dentro del que ha de ejercerse la acción solicitando la retasación. Se trata de una acción retasatoria de naturaleza
5961 Precisiones
1) La impugnación jurisdiccional del justiprecio no impide la solicitud de retasación, siempre que concurra el presupuesto
habilitante de la misma (TS 25-6-84). Tampoco interrumpe el curso del plazo de caducidad de 4 años de LEF art.58 (TS 3-3-86,
EDJ 1687). El plazo se califica como de caducidad reiteradamente por la jurisprudencia (TS 18-5-05, EDJ 108876; 7-6-06, EDJ
83956; TSJ Extremadura 4-5-98, EDJ 13198).
2) No son relevantes en retasación las valoraciones alcanzadas respecto de otros predios con ocasión de la tasación originaria
(TS 4-11-99, EDJ 38992).
3) Esta figura es aplicable a las valoraciones producidas en expropiaciones urbanísticas (TS 8-2-94, EDJ 1031; 10-10-80; 25-5-
74).
4) El retraso no en el pago sino en la resolución indemnizatoria no da lugar a la retasación, sino a la aplicación de intereses de
demora (TS 16-1-03, EDJ 620).
5) No se trata de un mecanismo sancionador a la Administración en razón de su inactividad, siendo claro que lo tutelado es la
lesión del expropiado, consistente en no haber recibido el justiprecio señalado en el plazo citado, con independencia de la causa
de la demora (TS 8-3-91, EDJ 2565; 17-5-94, EDJ 4451; 11-10-07, EDJ 175370).
5963 Objeto
La retasación del bien expropiado es una técnica que tiene por objeto mantener al propietario el valor del bien
expropiado, de manera que su sacrificio patrimonial no se agrave por el transcurso del tiempo.
Se dirige a determinar el valor real de los bienes en el momento en que se realizó la solicitud de llevarla adelante,
acompañada de la correspondiente propuesta de valoración u hoja de aprecio (TS 11-3-85; 16-11-84; TSJ Madrid 18-
2-00, EDJ 17714; TSJ Valladolid 30-3-99, EDJ 81079).
No se trata tanto de fijar el valor que los bienes tendrían de no haber variado las circunstancias que existían en el
momento de incoación del procedimiento expropiatorio, sino el que realmente tienen en función de las circunstancias
existentes en el momento de solicitarla (TS 8-2-94, EDJ 1031; 4-3-85; 3-12-84; 15-10-84). Es decir, no es una mera
actualización monetaria, sino una nueva evaluación llevada a cabo por el mismo procedimiento regulado para la
tasación originaria (TS 17-3-82; 17-6-88, EDJ 5260; 14-2-95, EDJ 413). En este sentido, el Tribunal Supremo
considera nula de pleno Derecho la resolución retasadora en la que se ha remitido directamente al jurado el
expediente, sin intercambio de nuevas hojas de aprecio (TS 1-3-93, EDJ 1959; 3-12-02, EDJ 55840).
La única conexión de la nueva tasación con la originaria radica en que en la retasación el avalúo de los bienes o
derechos expropiados ha de hacerse en el mismo estado físico que tenían en aquella ocasión, pero referidos a las
pautas de valoración existentes en el momento de reiniciarse el expediente de justiprecio.
No son objeto de retasación las partidas de la indemnización que no sufren alteración por el transcurso del tiempo (TS
23-4-03, EDJ 80929).
Precisiones
1) Ha de estarse al valor del bien en el momento de solicitar dicha retasación, sin que en ningún caso pueda ser inferior al
5965 Fundamento
Es el propio de la cláusula rebus sic stantibus, que se reconoció operativa en este campo antes de entrar en vigor de la
LEF (TS 3-1-53; 9-11-53; 15-2-57; TSJ Castilla-La Mancha 13-3-00, EDJ 17099) cuando por el tiempo transcurrido
entre la ocupación de las fincas y el pago del precio existían unas diferencias sensibles y un desequilibrio patrimonial
inspiradores de tal cláusula.
Es criterio jurisprudencial consolidado que el pago posterior a la conclusión del plazo de 2 años no es obstáculo para
practicar la retasación cuando esta haya sido solicitada con anterioridad a dicho pago, salvo que del acta de pago o de
cualquier otro documento, posterior a la solicitud de retasación, se deduzca inequívocamente la voluntad de renunciar
a esta (TS 30-1-84; 15-2-84; 25-6-84).
Tampoco es óbice para practicar la retasación:
- la pendencia de un recurso contencioso-administrativo contra el justiprecio fijado por el órgano de valoración (TS 19-
1-99, EDJ 714);
- el pago una vez instada la misma (TS 30-9-00, EDJ 41936);
- la consignación del precio en caso de litigio sobre la propiedad (TS 30-9-00, EDJ 41936).
Este mecanismo es una garantía potestativa para el expropiado o sus causahabientes frente a la «laxitud
administrativa» (TS 8-3-91, EDJ 2565). Es una nueva valoración cuya única conexión con la anterior es que recae
sobre los mismos bienes o derechos (TSJ Cataluña 26-5-00, EDJ 44445).
Frecuentemente se ha considerado la figura en estudio como una consecuencia de la caducidad del justiprecio (TS
18-4-00, EDJ 9042), por lo que una vez instada decae el derecho a la indemnización justipreciaria caducada, así como a
los intereses devengados sobre ella (Mallol; Pera Verdaguer).
En los casos en que el suelo haya sido expropiado para ejecutar una actuación de urbanización, procede la retasación
(siempre que no se haya pagado o consignado ya la indemnización) cuando se alteren los usos o la edificabilidad del
suelo en virtud de una modificación del instrumento de ordenación que no se efectúe en el marco de un nuevo ejercicio
pleno de la potestad de ordenación (es decir, de una revisión), y ello suponga un incremento de su valor conforme a los
criterios aplicados en su expropiación. El nuevo valor se determina mediante la aplicación de los mismos criterios a
los nuevos usos y edificabilidades. Corresponderá al expropiado o sus causahabientes la diferencia entre dicho valor
y el resultado de actualizar el justiprecio.
En defecto de lo anterior, es asimismo de aplicación al derecho de retasación lo dispuesto para el de reversión (LS/15
art.47), incluido su acceso al Registro de la Propiedad (nº 5917). De ahí que las causas de exclusión de la reversión lo
sean también, en cuanto no incompatibles con ella, de la retasación.
I. Procedimiento de urgencia
(LEF art.52; REF art.56 a 59)
4. Ocupación 6020
1. Declaración de urgencia
5980 En este procedimiento, la declaración de urgente ocupación es requisito o presupuesto habilitador de la tramitación
especial urgente, y sustituye al acuerdo de necesidad de ocupación propio de las expropiaciones ordinarias.
Mediante aquella puede entenderse cumplido este trámite, naciendo de la misma el derecho a la inmediata ocupación
de los bienes y derechos afectados.
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Formularios | 1
5982 Competencia
Tal declaración se adopta por el Consejo de Ministros u órgano autonómico competente (Consejo de Gobierno, aun en
expropiaciones locales; TS 23-5-00, EDJ 12356; 21-6-93, EDJ 6082; 12-6-92, EDJ 6211; 20-3-91, EDJ 3067; 22-5-
90, EDJ 5387; TSJ Cataluña 19-5-99), en cualquier momento, siempre que sea con carácter previo a la ocupación,
pues es un acto legitimador de las actuaciones expropiatorias de urgencia (TS 27-11-99, EDJ 45168; con matices en
caso de que la declaración no lleve consigo implícitamente la necesidad de ocupación (TS 20-11-00, EDJ 49995). Por
ello, no es posible subsanar la falta de carácter previo mediante declaración recaída con posterioridad a la ocupación,
dado que en caso de falta de aquella estamos en presencia de un vicio de nulidad radical -LPAC art.47.1.e- que es
insubsanable.
La competencia del órgano superior autonómico para declarar la urgencia existe, en cada sector, desde la efectiva
transferencia de la misma por parte del Estado a la comunidad autónoma respectiva por real decreto, de acuerdo con
su respectivo estatuto de autonomía -si se trata de ámbitos sectoriales sujetos a transferencia- (TS 29-12-87, EDJ
9796; TSJ Galicia 26-4-00, EDJ 113276).
El acuerdo no precisa adoptar la forma de real decreto o Decreto, pero puede asumirla. Y se adopta por estos órganos
cualquiera que sea el órgano actuante en la expropiación y sea quien sea el beneficiario.
Es también posible que la declaración de urgencia se contenga en una norma legal del Estado o de una comunidad
autónoma, caso en el que el control de la misma queda fuera del orden contencioso-administrativo.
Precisiones
En algunos casos puede atribuirse legalmente la competencia para la declaración a ciertos ayuntamientos . Por ejemplo, en
Baleares , respecto del Ayuntamiento de Palma (L Baleares 23/2006 art.75). Por su parte, en La Rioja se atribuye al
ayuntamiento la declaración de urgencia implícitamente al aprobar el proyecto de tasación conjunta, cuando sea de aplicación
esta (L La Rioja 5/2006 art.152.4). Asimismo, en el País Vasco, con carácter general esta competencia en expropiaciones forales
o municipales por motivos urbanísticos, corresponde al consejo de diputados, en el primer caso, y al alcalde -en defecto de
norma organizativa que disponga otro órgano local- en el segundo (L País Vasco 2/2006 art.177 y 178.2; D País Vasco
105/2008 art.46.1).
5984 Requisitos
Para declarar la urgente ocupación de los bienes afectados por la expropiación a que dé lugar la realización de una obra
o finalidad determinada (bienes o derechos, que deben determinarse con precisión (TS 18-4-90, EDJ 4193; 24-1-79)
es necesario:
a) Que medien circunstancias excepcionales que exijan -o aconsejen, al menos- el empleo de este procedimiento,
5986 c) Que el acuerdo en que se declare dicha urgencia esté debidamente motivado con la exposición de las circunstancias
que lo justifican (TS 1-6-99, EDJ 19636). En este sentido, la declaración de urgencia necesita de un razonamiento
preciso, detallado y objetivamente convincente en cada caso y para cada caso, lo que es tanto como decir que la
motivación que debe contener aquella supone un superior nivel de exigencia en la explicitación de esas razones que le
llevan a emplear esa vía excepcional (TS 19-7-99, EDJ 19171; 3-12-98, EDJ 33939). Si en general son insuficientes
las motivaciones formales, genéricas y estereotipadas, especialmente así en estos casos (TSJ Cantabria 7-5-99, EDJ
81059), aunque se admite la justificación por remisión a disposiciones específicas declaratorias de la urgencia (por
ejemplo, de cierta clase de obras; TS 19-7-97, EDJ 7757), así como la motivación por vía indirecta, si en el expediente
existe constatación de las razones que impulsaron a optar por aquel procedimiento, o dichas razones resultan notorias
por la naturaleza de la obra pública motivadora del expediente expropiatorio (TS 22-12-97, EDJ 10728; 3-12-92, EDJ
11974; 3-10-92, EDJ 9588; 4-4-84, EDJ 2139; TSJ Madrid 25-10-96). También se admite el carácter sucinto de la
motivación, si la misma se infiere de las circunstancias (TS 21-5-97, EDJ 6531; relativa a preámbulo de decreto de
declaración).
d) Que exista y se retenga previamente crédito presupuestario. En el expediente que se eleve al Consejo de
Ministros ha de figurar necesariamente la oportuna retención de crédito, con cargo al presupuesto del ejercicio en el
que se prevea la conclusión del procedimiento expropiatorio y la realización efectiva del pago, por el importe a que
podría ascender el justiprecio en virtud de las reglas valorativas vigentes. La existencia de crédito y su retención son
una conditio iuris de validez de la declaración de urgencia.
Precisiones
1) Por medio de ley sectorial puede alterarse relativamente el régimen aquí expuesto, y el del nº 5984, tanto en sede de
competencia y forma de la declaración de urgencia como en relación con la presunción de concurso de los requisitos precisos.
Por ejemplo, en el ámbito de las telecomunicaciones, se dispone que en las expropiaciones que se lleven a cabo para la
instalación de redes públicas de comunicaciones electrónicas cuyos titulares tengan impuestas ciertas obligaciones de servicio
público, se ha de seguir el procedimiento de urgencia, cuando así se haga constar en la resolución del órgano competente de la
Administración General del Estado que apruebe el oportuno proyecto técnico (L 33/2003 art.27.4).
2) En los procedimientos expropiatorios de urgencia del sector público estatal , cuando la declaración de urgente ocupación se
formalice de forma diversa al acuerdo del Consejo de Ministros previsto en LEF art.52, en virtud de normativa sectorial
específica, con carácter previo a la aprobación de los respectivos instrumentos o planes o proyectos, el órgano competente debe
realizar la correspondiente retención de crédito en los términos indicados en nº 5616.
5990 Precisiones
1) El procedimiento de expropiación urgente se ha desnaturalizado con el paso del tiempo llegándose a situaciones de
declaraciones de urgencia verdaderamente injustificadas por diversas razones: o bien se hacen por sistema y sin justificación, o
bien son muy anteriores en el tiempo a la real ocupación, bien se refieren a obras sin determinar, o bien careciendo de
capacidad el órgano que declara la urgencia o sin la motivación exigible. Por ello se precisa una corrección del sistema, de modo
5992 Notificación
﴾LEF art.52﴿
Precisiones
5994 Impugnación
6000 Con al menos 8 días naturales de antelación, se notifica a los interesados afectados el día y la hora en que haya de
levantarse este documento.
La notificación se practica con arreglo a las normas generales, acompañada de publicación en el correspondiente
periódico oficial y en prensa local y provincial. Los defectos en estos actos de comunicación o su ausencia solo
constituyen vicios de anulabilidad en caso de generar efectiva indefensión, según las reglas comunes (TSJ
[Link] 20-11-98).
En caso de terrenos cultivados, se hace constar:
- el estado y extensión de las cosechas;
- la identidad de los cultivadores;
- precio del arrendamiento o, en su caso, pactos de aparcería.
Si se trata de fincas urbanas:
- el nombre de los arrendatarios;
- renta; y,
- si existen, negocios ejercidos en el inmueble.
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Formularios | 3
1. Requerimiento previo al levantamiento del acta previa de ocupación (Ver)
2. Anuncio referente al levantamiento de actas previas de ocupación (edicto de publicación oficial) (Ver)
Precisiones
1) En cualquier caso, el acta de referencia es un documento público o al menos oficial íntimamente ligado a la declaración de
urgencia que, levantado por funcionario competente en ejercicio de sus funciones y con respeto de las formalidades legales,
hace prueba aun frente a tercero del hecho que motiva su otorgamiento, de su fecha (CC art.1216, 1218) y aun de su contenido
(TS 22-6-94, EDJ 5549; 17-5-82, EDJ 3089), desplazando la carga de la prueba sobre quien sostenga que los bienes ocupados no
coinciden con los relacionados en el acta o que sus caracteres son otros.
2) No es en sí misma un acto administrativo; todo lo más podría considerarse su levantamiento como un acto de trámite no
cualificado que no es susceptible de impugnación autónoma (TSJ La Rioja 23-6-97, EDJ 703; TSJ Galicia 24-9-96, EDJ 106), salvo
que cause indefensión o paralice el procedimiento (TS 26-5-95, EDJ 2778).
Precisiones
1) Si la titularidad de parte de la finca afectada o de alguna de las varias afectadas fueran litigiosas, la Administración pública
puede dividir las cantidades a depositar previamente en diversos depósitos respondiendo así a las situaciones jurídicas
diferentes de las fincas o porciones de las mismas (TS 5-7-94, EDJ 7279).
2) El acto de citación para pago de depósito previo en el procedimiento de urgencia es un acto de trámite simple no impugnable
autónomamente (TS 2-3-99, EDJ 2413).
4. Ocupación
6020 Efectuado el depósito y abonada o consignada, en su caso, la indemnización por perjuicios derivados de la rápida
ocupación, la Administración ocupa el bien en el plazo máximo de 15 días, sin necesidad de notificarla individualmente
a los expropiados (TS 20-2-74). No obstante, se solicitará si es preciso autorización judicial para entrada en domicilio o
lugares cerrados sin acceso público (LEF art.52.6). Contra tal ocupación, regularmente efectuada, no cabe interdicto
de retener o recobrar (LEF art.125; LEC art.260 s.).
En este procedimiento, la ocupación consuma el efecto traslativo, aunque el precio se abone con posterioridad, pues
la certeza de existencia de precio exigida por el CC art.1445 para la compraventa y demás negocios traslativos de
cambio, concurre con la posterior fijación en forma predeterminada (DGRN Resol 21-11-59).
En caso de oposición a la ocupación, se procede a la ejecución forzosa de la misma por medio, incluso, de compulsión
sobre las personas, sin perjuicio de las eventuales responsabilidades penales.
Con respecto a la toma de posesión, son de aplicación las normas expuestas en el procedimiento ordinario (nº 5886).
Cuando en las expropiaciones tramitadas por el procedimiento de urgencia (nº 5975 s.), la ocupación de los bienes y derechos
tiene lugar transcurridos 6 meses desde la iniciación del expediente expropiatorio, para no hacer de peor condición al
expropiado por dicho trámite urgente que al que lo sea por el ordinario, el devengo de los intereses de demora en la tramitación
del justiprecio, se efectúa una vez transcurridos 6 meses de la iniciación de dicho expediente con la declaración expresa o
implícita de necesidad de ocupación (LEF art.17.2, 20, 21 y 22; TS 17-5-99, EDJ 18592; 23-3-98, EDJ 2826; 14-4-98, EDJ 2822;
25-11-97, EDJ 10136; 19-11-95, EDJ 7572).
Siempre que, sin haberse cumplido los requisitos sustanciales de declaración de utilidad pública o interés social,
necesidad de ocupación y previo pago o depósito, según proceda, en los términos establecidos en esta Ley, la
Administración ocupe o intente ocupar la cosa objeto de la expropiación, el interesado puede utilizar, aparte de los
demás medios legales procedentes, los interdictos de retener y recobrar, para que los jueces le amparen y, en su caso,
le reintegren en la posesión amenazada o perdida.
Esta regla es de aplicación en cualquier especie de procedimiento expropiatorio, cuando nos encontremos ante una
«expropiación irregular». Se configura tal posibilidad como excepción de la excepción según la cual la Administración
pública no está sujeta a interdictos (LPAC art.105; AP Madrid 2-6-92).
5. Tramitación posterior
6025 Efectuada la ocupación, se tramita el expediente en sus fases de justiprecio y pago según las reglas generales del
procedimiento ordinario (nº 5695 s. y nº 5860 s., respectivamente), con la particularidad de que esta tramitación es
preferente.
En los aspectos del procedimiento urgente (LEF art.52 y REF art.56 s.), se imponen a los preceptos generales, que se
aplican supletoriamente (TS 30-6-94, EDJ 10924).
En relación con la fecha de referencia de la valoración en estos expedientes, ver nº 5760 s.
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Formularios | 1
1. Determinación del justiprecio (Ver)
Es discutible si cabe o no la conversión del procedimiento urgente en ordinario, en casos de declaración de nulidad de
la declaración de urgente ocupación, y siempre que las circunstancias procedimentales lo permitan.
En este sentido, se considera que el procedimiento tramitado como urgente, en principio, en el que no ha habido
efectiva ocupación hasta después de fijado el justiprecio, se convierte en -o es- ordinario, y es preciso el pago previo a
la ocupación (TS 19-7-85, EDJ 11876).
Sin embargo, El Tribunal Supremo afirma que declarada la nulidad o anulado el decreto de declaración de urgencia -
J. Procedimientos especiales
6035 Puede hacerse la siguiente clasificación:
- zonas o grupos de bienes (nº 6037);
- incumplimiento de la función social de la propiedad (nº 6041);
- bienes de valor artístico, histórico o arqueológico (nº 6044);
- expropiaciones por razón de urbanismo (nº 6046);
- traslado de poblaciones (nº 6048);
- colonización u obras públicas (nº 6050);
- propiedad industrial (nº 6052);
- necesidades militares (nº 6054);
- fincas o explotaciones agrarias por causa de interés social y por transformación de zonas de interés regional o
nacional (nº 6056);
- concentración parcelaria (nº 6060).
6039 d) Los interesados-expropiados pueden formular alegaciones en cuanto a los precios, mientras que las entidades
locales y corporaciones las formulan en cuanto a la agrupación de bienes.
e) El acuerdo definitivo se toma por real decreto o decreto en un mes desde el fin de la información pública, siendo
firme en vía administrativa a todos los efectos. No obstante, si se presenta protesta en relación con los precios
máximos y mínimos, se formula hoja de aprecio por la Administración pública, que se notifica al interesado reclamante
para que la acepte o rechace en el plazo de 10 días. Si la rechaza, se pasa la cuestión al jurado provincial de
expropiación, para que fije los máximos y mínimos controvertidos mediante acuerdo, contra el que cabe recurso de
reposición potestativo y contencioso-administrativo posterior.
f) Estos precios máximos y mínimos tienen vigencia durante 5 años. Solo excepcionalmente, por fluctuaciones del
valor de la moneda, cabe revisarlos con antelación, por parte del Consejo de Ministros con audiencia del de Estado (o
Consejos de Gobierno con audiencia del Consejo de Estado o del Consultivo propio).
Precisiones
Se entiende por función social (TCo 37/1987; 111/1983) de la propiedad aquella misión o finalidad interna de este
derecho, no uniforme sino variable en función de cada clase o categoría de bienes, que está llamado a desempeñar en
ejecución del modelo constitucional de propiedad privada (Const art.33). No constituye una limitación dominical o un
límite externo, sino que forma parte de la esencia misma del dominio.
6042 Reglas
Se consideran las siguientes:
a) Existe causa de interés social para la expropiación, cuando con esta estimación se haya declarado expresamente
por una norma la procedencia de que determinados bienes o clases de ellos se utilicen en el sentido positivo de una
determinada función social y el propietario haya incumplido dicha directiva.
b) Es necesaria la existencia (declaración positiva por norma con rango Ley o por real decreto/decreto) de que un bien
o categoría de bienes debe sufrir una cierta transformación o ser empleados en cierto sentido, con intimación
inequívoca de expropiación en caso de incumplimiento total o parcial una vez vencido el plazo que para satisfacer la
función social se haya impuesto.
c) El beneficiario soporta la carga de cumplir lo desatendido por el expropiado en un plazo no superior al señalado al
mismo.
d) Son particularidades procedimentales en este caso las siguientes.
[Link] declaración de necesidad de ocupación se sustituye por otra de constatación de concurrencia de los requisitos
expuestos, con los mismos requisitos y garantías procedimentales que se aplican en el procedimiento ordinario (nº
5615 s.).
2. Cuando puedan, por virtud de la Ley, ser los particulares beneficiarios de la expropiación, la Administración
pública puede expropiar la cosa directamente por su justo precio y adjudicarla después a los citados particulares u
optar por sacar aquella a subasta pública, supuesto en el que el justo precio sirve exclusivamente de tipo de licitación.
Si de la subasta resulta un precio superior al fijado en el expediente expropiatorio, la diferencia se entrega al
expropiado.
3. Si resulta desierta la primera subasta, se pasa a la segunda, con reducción del 25% del tipo. En caso de que esta
quedara desierta también, la Administración pública puede adquirirla y asumir la carga o dejarla en estado público de
venta, otorgándose preferencia de compra por el orden de las solicitudes presentadas.
4. La caducidad del expediente se produce a los 6 meses de declarada desierta la segunda subasta, en el caso de que
la Administración pública no haya adquirido la misma.
Precisiones
Algunas disposiciones autonómicas prevén también reglas específicas para expropiaciones de este tipo (p.e. L Galicia 8/2012
art.98 s.; L [Link] 5/2018 art.27 y 28).
Cuando sea necesario expropiar los terrenos o las industrias que sirvan de sustento fundamental a una determinada
población, el Consejo de Ministros puede acordar el traslado de la misma. Destacan las siguientes reglas:
a) La expropiación se extiende, salvo petición en contra de los vecinos, a la totalidad de las tierras de la entidad local
afectada, no solo a las de necesaria ocupación.
b) Los vecinos tienen derecho a ser instalados en una porción de tierra de caracteres semejantes y a ser
indemnizados por el cambio forzoso de residencia, gastos de viaje por traslado familiar, mudanzas y transporte de
elementos de trabajo, sueldos y jornales perdidos, reducción del patrimonio personal o familiar por mermas en la
superficie aprovechada en propiedad, arriendo o disfrute de terrenos comunales, quebrantos por interrupción de
actividades profesionales.
c) Los tipos aplicables para la fijación de las indemnizaciones se aprueban por el Consejo de Ministros, previo
dictamen de la Comisión Permanente del Consejo de Estado.
d) El acuerdo se publica en la forma establecida en la LEF art.18 (nº 5659), abriéndose plazo de 15 días para solicitar
indemnización por parte de los interesados.
e) Pasado tal plazo se señala indemnización a cada uno de ellos, que en el plazo de 15 días contados desde el siguiente
al de notificación del acuerdo pueden, si están disconformes, acudir al jurado provincial de expropiación. Este
contrasta el respeto o lesión de los tipos fijados por el Consejo de Ministros.
Cualquier solicitud de patente o patente ya concedida puede ser expropiada por causa de utilidad pública o de interés
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social, mediante la justa indemnización.
La expropiación puede hacerse con el fin de que la invención caiga en el dominio público y pueda ser libremente
explotada por cualquiera, sin necesidad de solicitar licencias, o con el fin de que sea explotada en exclusiva por el
Estado, el cual adquirirá, en este caso, la titularidad de la patente.
La utilidad pública o el interés social se declaran por la Ley que ordene la expropiación, la cual dispone si la invención
ha de caer en el dominio público o si ha de adquirir el Estado la titularidad de la patente o de la solicitud.
El expediente que haya de instruirse se ajusta en todo, incluida la fijación del justiprecio, al procedimiento general
establecido en nº 5580 s.
Cuando el Gobierno acuerde la adquisición de inmuebles situados en zona militar de costas o fronteras, o por otras
necesidades urgentes de la defensa y seguridad nacionales, las expropiaciones se tramitan por la Administración
militar y vía de urgencia. En tales casos, forma parte del jurado un técnico militar designado al efecto.
El ejercicio de la potestad expropiatoria se prevé específicamente, con sumisión a ciertas reglas especiales, en el
ámbito de las normas rectoras de la reforma y desarrollo agrario. Algunas de estas normas se han visto afectadas por
las transformaciones orgánicas de la Administración del Estado (señaladamente, en este campo, la desaparición del
Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario -IRYDA-) y la atribución a las comunidades autónomas de
competencias en materia de agricultura.
En el caso de existir disposiciones legales autonómicas en estos ámbitos, la regulación contenida en el D 118/1973
se aplicará supletoriamente.
La regulación de referencia también resulta de aplicación a las expropiaciones derivadas de planes de transformación
de grandes zonas de interés nacional (D 118/1973 art.113 s.), con ciertas especialidades en materia de tasación y
aplicación supletoria de la legislación expropiatoria general. Teniendo en cuenta que la declaración por el Gobierno
del interés nacional de la transformación de la zona, unida a la publicación del real decreto aprobando el plan de
transformación o proyecto de obras correspondiente, lleva implícita la de utilidad pública e implica asimismo la
necesidad de ocupar los bienes y derechos cuya expropiación forzosa fuera necesaria para la ejecución de las obras y la
efectiva transformación de la zona.
6058 Estas disposiciones u otras muy semejantes se han incorporado a la legislación autonómica ([Link] L Castilla-La Mancha
4/2004 art.37 s.; L Andalucía 8/1984 art.42), aplicándose supletoriamente el D 118/1973 y, como norma supletoria
de segundo grado, legislación general sobre expropiación. En algunos casos, se efectúa en la ley autonómica remisión
expresa a este Decreto. Por ejemplo, L Cantabria 4/2000 art.34; L Extremadura 8/1992 art.23; L Extremadura
3/1987 art.24 y 35; D [Link] 151/1990, art.1; L Andalucía 8/1984 art.15.3.
Las peculiaridades fundamentales de estos expedientes son las siguientes:
• Las funciones que la legislación general de expropiación forzosa atribuye a los gobernadores civiles y que
actualmente corresponden a los delegados del Gobierno, corresponden en este ámbito a la autoridad administrativa
que haya sucedido al presidente el extinto IRYDA. Puede considerarse como tal el titular del centro directivo, estatal o
autonómico, con competencias en la materia.
• La tasación justipreciaria no se efectúa por el jurado provincial de expropiación forzosa u órgano autonómico
equivalente, sino mediante tasación pericial contradictoria.
• Finalmente, existen criterios valorativos específicos en este campo, que pueden haberse visto afectados por las
sucesivas y posteriores regulaciones de las valoraciones inmobiliarias.
• Las reglas subsistentes conforme a las cuales no cabe recurso alguno en relación con diversos actos del
Precisiones
En las expropiaciones que se realicen en zonas de concentración parcelaria para obras y mejoras necesarias para la
misma se aplican las reglas siguientes:
Cuando para la realización de las obras de mejora comprendidas en el plan aprobado por el ministerio (actualmente,
como regla, consejería competente en agricultura) resulte imprescindible la expropiación forzosa de terrenos no
sujetos a concentración, la autoridad competente en materia de agricultura puede seguir el procedimiento urgente de
LEF art.52. El acuerdo del Consejo de Ministros (del consejo de gobierno) a que se refiere este precepto, se entenderá
sustituido por el decreto que declare de utilidad pública y de urgente ejecución la concentración parcelaria.
Para que la Administración agraria competente pueda hacer uso de la facultad expropiatoria es preciso que la
necesidad de la misma se haya expuesto y razonado en el plan de mejoras aprobado por el ministerio del ramo de
agricultura (consejería autonómica) o que, si la necesidad ha surgido con posterioridad a tal aprobación, se obtenga del
departamento la autorización correspondiente.
6062 Cuando se trate de terrenos sujetos a concentración, sus propietarios no serán indemnizados en metálico, sino que
el valor de aquellos será computado en las bases, sin perjuicio de las demás indemnizaciones y garantías establecidas
en nº 5764.
La aprobación del decreto declarando de utilidad pública la concentración parcelaria de una determinada zona,
atribuye a la Administración competente la facultad de ocupar temporalmente cualquier terreno de la misma que
sea preciso para dotar a las nuevas fincas de la adecuada red de caminos o para realizar trabajos relacionados con la
concentración.
La ocupación, en cuanto a la indemnización que haya de satisfacerse a los propietarios afectados, se somete a la LEF.
No obstante, el procedimiento para determinar la necesidad de la ocupación queda sustituido por la redacción y
aprobación de un plan de mejoras que debe ser propuesto por el órgano competente y aprobado por el ministro
(consejero) del ramo de agricultura, publicándose el acuerdo de ocupación durante 3 días en el boletín oficial de la
provincia y en el tablón de anuncios del ayuntamiento, sin perjuicio de notificarlo individualmente a los propietarios a
quienes afecte.
SECCIÓN 5
C. Indemnización 6195
6075 Cuando una persona física o entidad jurídica causa un perjuicio o daño a otro , ya sea intencionado o casual, ya sea por
error o negligencia, o por el desarrollo normal o anormal de la actividad que realiza o los servicios que presta, nace la
obligación de reparación. La relación entre el daño producido a un tercero por la actividad propia y la obligación de
reparación, es lo que denominamos comúnmente responsabilidad.
La responsabilidad civil extracontractual se concreta, normalmente, en una obligación de compensación económica
(patrimonial) del daño causado. Esta obligación de reparación, en cuanto afecta a los organismos e instituciones
públicas, se denomina responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas, y constituye una de las
garantías fundamentales del ciudadano en el Estado de Derecho (Const art.149.1.18ª).
En nuestro ordenamiento, la responsabilidad de las Administraciones constituye un principio fundamental, ya que los
particulares, en los términos establecidos por la Ley, tienen derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en
cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del
funcionamiento de los servicios públicos (Const art.9.3 y 106.2).
Precisiones
1) El marco normativo de la responsabilidad patrimonial se contiene en la LRJSP y en la LPAC. La primera regula los
principios generales de la responsabilidad (LRJSP art.32 a 37); la segunda el procedimiento. Las disposiciones sobre el
procedimiento administrativo común incorporan el procedimiento especial de responsabilidad patrimonial como especialidades
del este, a los efectos de conseguir la simplificación de los procedimientos administrativos y su integración como especialidades
en el procedimiento administrativo común.
La nueva normativa ha dispuesto una derogación expresa genérica de todas las normas de igual o inferior rango en lo que
contradigan o se opongan a lo dispuesto en la LPAC y una derogación expresa singular del RD 429/1993, que aprobó el
Reglamento de los procedimientos de las Administraciones públicas en materia de responsabilidad patrimonial (LPAC
[Link].única.2.d).
Sin embargo, también requiere la adaptación normativa -en el plazo de un año a partir de la entrada en vigor de la LPAC-, a los
efectos de adecuar a la misma las normas reguladoras estatales, autonómicas y locales de los distintos procedimientos
normativos que sean incompatibles con lo previsto en la LPAC (LPAC [Link].única y [Link] 5ª). Ello crea algunos
problemas interpretativos para poder considerar la norma reglamentaria del todo ineficaz hasta que se promulgue un nuevo
reglamento.
6076 La exigencia de responsabilidad puede derivarse tanto de la acción como de la omisión ; puede ser directa , por actos
propios de un sujeto, e indirecta , ya que la Ley puede imponer a las personas jurídicas la obligación de responder por
los daños causados por sus agentes dependientes. La responsabilidad indirecta puede ser, a su vez, compartida , en los
mismos términos del responsable directo, o, subsidiaria, en el caso de que el responsable directo no pueda hacer
frente a la indemnización.
También la responsabilidad puede ser subjetiva , exigible a una persona como consecuencia de una acción u omisión,
intencionada (por dolo) o no (por culpa), y objetiva, sin mediar necesariamente dolo o culpa personal, como
consecuencia inevitable del riesgo fortuito derivado de la propia actividad que desarrollan las personas, o de los
servicios que prestan las instituciones. De aquí la importancia de establecer la «imputación» o el «grado de
imputación» como fenómeno jurídico consistente en la atribución a un sujeto determinado el deber de reparar un
daño, con base en la relación existente entre aquel y este (García de Enterría).
El deber de reparación que la responsabilidad entraña puede nacer de las obligaciones contraídas en un contrato o
negocio jurídico -de Derecho público o privado-, denominándose en tal caso responsabilidad contractual , o puede
ser imputado por el ordenamiento jurídico al margen de ninguna obligación contraída, denominándose entonces
responsabilidad extracontractual.
Precisiones
La diferencia entre la responsabilidad extracontractual y la contractual se funda en que la primera supone la existencia de una
determinada actividad administrativa que, incidentalmente, y al margen de cualquier relación jurídica previamente constituida,
provoca unos daños a determinada persona que esta no tiene el deber jurídico de soportar, mientras que la segunda deriva del
incumplimiento -por una de las partes contratantes- de un deber estipulado en un contrato (TS 25-7-00, EDJ 24236; 18-6-99,
EDJ 19717).
A. Caracteres y elementos
6080 La responsabilidad patrimonial se define en dos reglas esenciales:
a) Los particulares tienen derecho a ser indemnizados por las Administraciones públicas correspondientes, de toda
lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea
consecuencia de funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos (LRJSP art.32.1).
Precisiones
1. Demanda. Impugnación de desestimación de reclamación por responsabilidad patrimonial: enriquecimiento injusto (Ver)
1. Reclamante
(LRJSP art.32)
6085 Los sujetos legitimados para solicitar la indemnización son los particulares . Cualquier sujeto que se considere
lesionado por la actividad de una Administración pública tiene derecho a indemnización, cuando concurran los
requisitos (CEst Dict 1498/1993).
El término «particular» debe ser objeto de una amplia interpretación, pudiendo incluirse dentro de él, no solo los
sujetos y entidades privadas, sino también entes y organismos públicos (TS 24-2-94, EDJ 1670; 14-10-94, EDJ
9438).
Precisiones
1) Puede ocurrir que un ayuntamiento comparezca como un particular más, en defensa de sus propios intereses y con
aplicación de las mismas reglas jurídicas que protegen en nuestro ordenamiento los patrimonios de terceros frente a los daños
sufridos como consecuencia del llamado giro o tráfico de las Administraciones públicas (CEst Dict 42/1994).
2) Las indemnizaciones reconocidas a favor de las víctimas del terrorismo son compatibles con la exigencia de responsabilidad
Precisiones
1) El supuesto expuesto es común en los casos de fallecimiento como consecuencia del funcionamiento de los servicios
públicos. La jurisprudencia establece que la condición de heredero no tiene por qué coincidir con la de perjudicado, ni es
necesario obtener antes el reconocimiento de aquella para poder ser considerado como tal en el ámbito de la responsabilidad
patrimonial administrativa (TS 4-1-91).
2) Se reconoce legitimación para reclamar a la hermana de una persona acogida en un centro de personas con discapacidad
psíquica, dependiente de una diputación provincial, que falleció al ingerir una sustancia tóxica; posee legitimación ad causam que
se identifica con la titularidad del derecho a pedir o de la acción (TS 3-1-90, EDJ 42).
3) Se ha considerado que, en el supuesto de un militar fallecido en acto de servicio, procede indemnizar a la hija
extramatrimonial y los daños morales a padres y compañera del fallecido (TS 5-11-01, EDJ 50114).
1) Por lo que respecta a las personas jurídico-públicas , no basta ostentar la titularidad de una competencia para ejercer la
acción de resarcimiento de daños, sino que es necesario poseer la titularidad de un bien o derecho patrimonial. Las
competencias sobre protección del medio ambiente, ordenación del sector pesquero, ordenación territorial del litoral y zonas
costeras, etc. no son título suficiente, pues la titularidad de los bienes dañados sobre los que tiene lugar el desarrollo de la
actividad material que origina el daño es de titularidad estatal (CEst Dict 55672/1991).
2) Existe responsabilidad patrimonial de la Administración, por funcionamiento anormal de los servicios públicos sanitarios,
respecto de un médico que realiza una sustitución médica sin que le sean retribuidos sus servicios. En el caso concreto sucedió
que el director del hospital ordenó la sustitución inmediata sin que estuviera debidamente autorizada (TS 12-7-94, EDJ 7260).
3) La circunstancia de que los recurrentes sean funcionarios no determina que cualquier acción administrativa o judicial que
promuevan contra la Administración haya de versar indefectiblemente sobre una cuestión de personal, pues no es la condición
subjetiva del recurrente, sino el objeto de la pretensión deducida, lo que permite identificar la materia sobre la que versa la
acción ejercitada.
No cabe una interpretación extensiva de la «materia de personal al servicio de la Administración pública» con intención de
aplicar el incidente de extensión de efectos de la sentencia -LJCA art.110- (TCo 146/2005; TS 15-3-04, EDJ 17667; 18-5-04; 5-
4-06, EDJ 37388; 1-4-09, EDJ 42657)
4) Cuando el daño sufrido por el funcionario tiene su causa en una maniobra realizada por él mismo, en realidad, falta el
elemento causal determinante del nacimiento de responsabilidad de la Administración y el daño resultante ha de ser soportado
por el causante de los hechos, sin derecho a ser indemnizado en concepto de responsabilidad patrimonial, más allá de las
prestaciones previstas expresamente en el ordenamiento jurídico aplicable a su relación estatutaria, careciendo, en definitiva,
de derecho a obtener el reconocimiento de responsabilidad de la Administración (TS 18-3-09, EDJ 32297).
5) Las lesiones y perjuicios sufridos por los agentes de la policía autonómica o local como consecuencia de acciones ilícitas de
las personas sobre las que ejercen, sin culpa o negligencia por su parte, ejerciendo las funciones que son propias de su cargo,
deben ser resarcidos por la Administración, por el principio del resarcimiento o de indemnidad que rige para los empleados
públicos (TS 8-7-20, EDJ 601136; 15-7-20, EDJ 605438; 18-1-21, EDJ 501).
2. Destinatario de la reclamación
(LRJSP art.32)
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
Todos los ministerios, al igual que las Administraciones autonómicas y muchas Administraciones locales, poseen
puntos de acceso electrónico en sus páginas web para la interposición de reclamaciones por responsabilidad
patrimonial de la Administración.
Las competencias en materia de responsabilidad patrimonial de cada departamento ministerial pueden sintetizarse
del siguiente modo:
Precisiones
Precisiones
6102 Precisiones
1) En lo que se refiere a los supervisores financieros, se ha planteado su responsabilidad patrimonial por omisión de sus
funciones de supervisión (TS 25-4-88, EDJ 3387; 27-1-09, EDJ 10535; 9-12-10, EDJ 264984). Debe probarse la relación causal
entre el funcionamiento anormal que se atribuye a la Administración -del que se dice que provocó la confianza de los
inversores- y el resultado dañoso sufrido por los actores. En su determinación han de tenerse en cuenta dos tipos de
actuaciones absolutamente voluntarias:
- la decisión de los demandantes de invertir en las sociedades del grupo; y
- la gestión desarrollada por los directivos de aquellas.
Se añaden además los siguientes razonamientos:
• Pretender ligar causalmente la decisión de invertir con la confianza en la existencia de un respaldo administrativo de la
legalidad de la actuación de las empresas objeto de la publicidad resulta terminantemente excesivo.
• La actividad de inversión de capitales, en un modo diligente de conducirse debe ir precedida de un asesoramiento de
expertos, los cuales por cierto, no suelen hacer indicaciones terminantemente favorables, pues dejan normalmente a salvo la
posibilidad de fracasos. Incluso pues, la intervención de personas peritas en la materia se traduce en un dejar la decisión,
siempre sometida a riesgos en manos del futuro inversor.
• La decisión de invertir capitales tiene un carácter eminentemente personal , en cuanto que la ha de tomar el interesado, que
debe saber que en el mundo de los negocios no todo son éxitos o beneficios, sino que también existen los fracasos y las
pérdidas. Este carácter «personal» de la decisión implica la asunción también «personal» de los riesgos, independientemente de
las responsabilidades en que pueden incurrir los gestores de las empresas en las que se produce la inversión.
• Confiar el ahorro y su rentabilidad personal o individual e incluso colectivo de una familia o de un grupo en un negocio como
el que llevaban a cabo las empresas Fórum y Afinsa, cuya razón de ser era la revalorización de un bien tangible como los sellos
de correo sin destino postal, sino de coleccionismo filatélico, requería de un mínimo asesoramiento que no fuera únicamente el
de los impulsores del negocio. La filatelia es ante todo una afición para el disfrute personal del coleccionista.
• Debe acreditarse la existencia de un nexo causal en sentido lógico entre la inactividad de la Administración y el resultado
lesivo, lo cual es suficiente en casos donde existe un deber jurídico, claro y preciso, de actuar (TS 28-3-00; 18-4-00; 18-5-02).
2) En el mismo sentido deben destacarse diversos dictámenes del Consejo de Estado:
• Respecto a la reclamación de responsabilidad patrimonial por los daños causados por la CNMV y el Banco de España como
6104
CCAA Estatuto de autonomía Normativa complementaria
Galicia LO 1/1981 art.27.2 (solo en relación con el L Galicia 6/2001 art.5; L Galicia 16/2010
régimen local) [Link].15ª
Precisiones
1) La técnica legislativa utilizada por las distintas comunidades autónomas es dispar. Desde los estatutos que no la referencian,
a algunas que se refieren a la propia comunidad autónoma, con personalidad jurídica única (Cantabria); otras, con peor técnica
normativa, se refieren a la responsabilidad patrimonial de la Administración pública autonómica, cuando es esta y no aquella el
sujeto responsable (Comunidad Valenciana).
2) Habitualmente se dispone la delegación de estas competencias.
Las corporaciones locales responden directamente de los daños y perjuicios causados a los particulares en sus bienes
y derechos como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos o de la actuación de sus autoridades,
funcionarios o agentes, en los términos establecidos en la legislación general sobre responsabilidad administrativa.
Un supuesto específico de responsabilidad patrimonial de las entidades del sector público local es el que tiene lugar
por la omisión de la función interventora. Cuando dicha omisión tiene como consecuencia la revisión del acto dictado
con infracción del ordenamiento, y se produce un perjuicio, el resarcimiento se materializará acudiendo a la vía de
indemnización de daños y perjuicios derivada de la responsabilidad patrimonial de la Administración (RD 424/2017
art.28.2.e).
Precisiones
Existe legitimación pasiva de un ayuntamiento en una acción dirigida al resarcimiento de los daños causados por unas obras -
construcción de un canal- de las que era beneficiario, aunque estas fueron ejecutadas por la consejería de obras públicas de una
comunidad autónoma, desempeñando su dirección facultativa una empresa municipal de agua (TS 5-3-02, EDJ 3817).
Precisiones
El hecho de que los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad puedan portar las armas reglamentarias, aun cuando estén
fuera de servicio, supone un riesgo que debe de asumir la Administración pública. Por ello, concurre la responsabilidad
patrimonial de la Administración por los daños producidos por esta causa (TS 19-7-01, EDJ 30955; 31-12-01, EDJ 65820).
Existen supuestos en los que la actividad de servicio público no se desempeña directamente por la Administración,
casos en que los particulares actúan como sus mandantes, ya sea ejerciendo servicios públicos o como agentes de la
Administración. Se trata de los actos de los concesionarios de servicios públicos o contratistas de las Administraciones
públicas que no son, en sentido estricto, actos administrativos, sin perjuicio de que sus actuaciones puedan generar
responsabilidad patrimonial de la Administración pública.
En este ámbito, hay que diferenciar entre los daños causados al contratista y los causados a terceros.
Precisiones
1) Respecto a los criterios de imputación de responsabilidad a la Administración han existido tradicionalmente dos posturas, la
que directamente ha exigido responsabilidad a la Administración, actualmente superada en la jurisprudencia del Tribunal
Supremo, y la que incide en la reclamación al contratista mediando el órgano de contratación. El criterio de responsabilidad
directa establecía que la Administración debía responder dándole, no obstante, la opción de repetir mediante el ejercicio de la
acción de regreso (TS 20-4-99, EDJ 10403; 24-4-03, EDJ 50218; CEst Dict 36913/1970).
2) Según cual sea la naturaleza jurídica de la entidad contratante recibe la consideración de Administración pública, de poder
adjudicador o de ente del sector público sin ninguna de estas condiciones (nº 6684).
3) Corresponde a los concesionarios el pago de los justiprecios del suelo expropiado para la ejecución de la obra. No obstante,
en caso de incumplimiento por el concesionario de su obligación de pago de los justiprecios a los expropiados, el Estado es
responsable subsidiario de dicho pago, lo que, desde luego, no enerva esa obligación del concesionario, obligación, entre otras,
cubierta por la fianza o aval. También es obligación del concesionario la de indemnizar los daños causados a terceros con
ocasión de la ejecución de la obra, respondiendo la garantía a las obligaciones derivadas del contrato (TS 5-2-20, EDJ 507408).
Precisiones
1) Algún autor ha señalado la posibilidad de que se produzca responsabilidad patrimonial de la Administración como
consecuencia del retraso en la inscripción de licitadores en el Registro Oficial de Licitadores y Empresas Clasificadas del Sector
Público -nº 3157-, unido a la desigual aplicación por parte de los órganos contratantes de la obligación de los licitadores de
estar inscritos en la fecha final de presentación de ofertas (Gracia Adrián).
2) Los efectos económicos derivados del desistimiento de facto por la Administración contratante antes de la formalización del
contrato tras su adjudicación son los equivalentes a la causa de resolución contractual relativa a la imposibilidad de ejecutar la
prestación de los servicios en los términos pactados (TS 14-5-20, EDJ 562220).
3) Cabe equiparar el establecimiento de los caudales ecológicos fijados por los planes hidrológicos de cuenca al supuesto de
que sea precisa una adecuación de la concesión a los mismos, dando lugar directamente al reconocimiento de indemnización al
concesionario perjudicado (TS 14-5-20, EDJ 556152).
Es obligación del contratista indemnizar todos los daños y perjuicios que se causen a terceros como consecuencia de
las operaciones que requiera la ejecución del contrato.
En cambio, la responsabilidad es de la Administración pública contratante cuando el daño que se cause a terceros
sea producido por causas que le sean directamente imputables (TS 23-3-09, EDJ 42634), concretamente, cuando los
daños hayan sido ocasionados como consecuencia:
- inmediata y directa, de una orden de la Administración;
- de los vicios del proyecto en el contrato de obras -sin perjuicio de la posibilidad de repetir contra el redactor del
proyecto (LCSP art.315)- o en el contrato de suministro de fabricación.
Existen referencias concretas a títulos de imputación del contratista o de la Administración contratante en el ámbito
de los siguientes contratos:
• Contrato de obras. Cuando la elaboración del proyecto haya sido contratada íntegramente por la Administración, el
autor o autores del mismo incurren en responsabilidad en los términos establecidos en la LCSP. Si la prestación se
lleva a cabo en colaboración con la Administración y bajo su supervisión, las responsabilidades se deben limitar al
ámbito de la colaboración (LCSP art.233.4).
• Contrato de concesión de obras. El concesionario responde de los daños derivados de los defectos del proyecto
cuando, según los términos de la concesión, le corresponda su presentación o haya introducido mejoras en el
propuesto por la Administración (LCSP art.249.4). Se recoge además, entre las obligaciones generales del
concesionario, la de indemnizar los daños que se ocasionen a terceros por causa de la ejecución de las obras o de su
explotación, cuando le sean imputables (LCSP art.258.e).
• Contrato de concesión de servicios. El concesionario está obligado a indemnizar los daños que se causen a terceros
como consecuencia de las operaciones que requiera el desarrollo del servicio, excepto cuando el daño sea producido
por causas imputables a la Administración (LCSP art.288.c).
• Contrato de servicios. El contratista es responsable de la calidad técnica de los trabajos que desarrolle y de las
prestaciones y servicios realizados, así como de las consecuencias que se deduzcan para la Administración o para
terceros de las omisiones, errores, métodos inadecuados o conclusiones incorrectas en la ejecución del contrato
(LCSP art.311.2).
Por otro lado, se aplica el régimen jurídico general respecto de la responsabilidad de las autoridades y personal al
6117 Precisiones
1) La LCSP ha creado determinadas realidades de intervención subjetiva en la posición de la entidad contratante: órgano de
contratación, competente para contratar (LCSP art.61); responsable del contrato, a quien corresponde supervisar su ejecución
(LCSP art.62); en los contratos de obras, las facultades del responsable del contrato son ejercidas por el director facultativo
(LCSP art.237 s.). En los casos de concesiones de obras y de servicios, la Administración debe designar una persona que actúe en
defensa del interés general, para obtener y para verificar el cumplimiento de las obligaciones del concesionario.
2) La normativa de Navarra en materia de contratación establece en términos muy similares la responsabilidad de los daños
causados a terceros (LF Navarra 2/2018 art.149.1).
3) No procede responsabilidad patrimonial del concesionario de una autopista como consecuencia de daños producidos por
lluvias torrenciales en las vías, por considerar que las lluvias son causa de fuerza mayor y no se acredita ninguna actuación
imprudente por parte del concesionario (TS 17-7-18, EDJ 527847).
4) Se acepta mayoritariamente la tesis de que aquellos daños que no puedan serle imputados a la Administración no pueden ser
por ella atendidos, por lo que no existe relación de solidaridad alguna entre la Administración y sus contratistas o
concesionarios, abandonándose la postura jurisprudencial (TS 9-5-89, EDJ 4829) que los consideraba como delegados de la
Administración y, en consecuencia, hacía responder a la Administración solidariamente junto con estos (TS 23-2-95, EDJ 976).
5) Existe concurrencia de culpas -del ayuntamiento y del concesionario del servicio de alcantarillado- por los daños y perjuicios
sufridos por un vehículo a consecuencia de rotura de la calzada, habiéndose acreditado que la causa del accidente es imputable
tanto a la defectuosa conservación del alcantarillado como a la defectuosa vigilancia del estado de la calzada por la que circulan
los vehículos (TSJ Burgos 1-10-04, EDJ 154375).
6) Ante la insolvencia sobrevenida de las empresas concesionarias de obras públicas, que provoca que entren en la situación de
concurso -caso de las concesionarias de autopistas de peaje -, y el consiguiente impago de gran parte de los justiprecios de las
fincas expropiadas, el Tribunal Supremo ha considerado que la Administración expropiante ha de responder de forma
subsidiaria frente al impago del justiprecio y así se puede acordar en ejecución de la sentencia que fijó el justiprecio. La
presencia de la figura del concesionario no desvincula a la Administración expropiante del procedimiento expropiatorio ni de
las obligaciones constitucionales debe asumir frente al expropiado (TS 18-11-14, EDJ 208214; 18-11-14, EDJ 210650). A las
concesiones comprendidas en la Resol Delegación del Gobierno en las Sociedades Concesionarias de Autopistas Nacionales de
Peaje 7-5-19, de interpretación de determinados contratos de concesión de autopistas, en cuanto al método para calcular la
«Responsabilidad Patrimonial de la Administración», se les aplica el sistema de liquidación de situaciones pendientes sobre el
justiprecio y aprovechamientos urbanísiticos en materia de autopistas establecido en la L 11/2020 [Link].135ª.
7) No concurre responsabilidad de la Administración respecto a los daños producidos por un incendio en una nave objeto de
concesión por una autoridad portuaria. Se entiende que no existía por parte de la Administración portuaria un deber jurídico de
actuar, al tratarse de una actividad estrictamente privada, y que, al no existir vinculación con un servicio público, no puede
hacerse extensiva su responsabilidad patrimonial a lo sucedido (TS 2-6-14, EDJ 85848).
8) Cuando se procede a la revisión de oficio por incurrir la adjudicación en causa de nulidad de pleno derecho, siempre que el
contratista haya sido partícipe en los actos que sirven de presupuesto a esa declaración de nulidad, no puede considerarse que
el daño que pudiera haberse ocasionado con la ejecución del contrato luego declarado nulo sea antijurídico a los efectos de la
responsabilidad patrimonial de la Administración contratante, tan siquiera los ocasionados con la previa tramitación de
procedimientos de revisión de oficio que fueron anulados antes de la declaración definitiva de nulidad (TS 16-6-21, EDJ
612864).
6118 Procedimiento
﴾LRJSP art.32.9; LCSP art.196.3 y 4﴿
Para reclamar responsabilidad en el caso de existencia de un contrato público ha de seguirse, en todo caso, el
procedimiento general previsto en la LPAC para determinar la responsabilidad de las Administraciones públicas.
Se prevé la posibilidad de requerimiento previo al órgano de contratación por los terceros perjudicados, dentro del
año siguiente a la producción del hecho. En este caso, el órgano de contratación, oído el contratista, debe informar
sobre a cuál de las partes contratantes corresponde la responsabilidad de los daños.
El ejercicio de esta facultad interrumpe el plazo de prescripción de la acción.
La reclamación del perjudicado se debe formular, en todo caso, conforme al procedimiento establecido en la
legislación aplicable a cada supuesto:
• Si la Administración se reconoce responsable: se iniciará un procedimiento para determinar el importe de la
responsabilidad patrimonial, según las normas generales.
Precisiones
1) En Navarra se establece que la solicitud de resarcimiento de los daños imputables a la Administración se tramitará de
conformidad con la legislación aplicable en materia de responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas. Cuando en
aplicación de dicha legislación se determine la solidaridad en la responsabilidad entre la Administración y el contratista, aquella
abonará íntegramente la indemnización repitiendo contra este por la parte que le corresponda (LF Navarra 2/2018 art.149.2).
2) La LSCP no recoge la precisión sobre la interrupción del plazo de la acción civil, sino solo de la acción, con lo que el ejercicio
del requerimiento deja abierto la posibilidad de accionar en todas las jurisdicciones, lo que es fruto de la idea de unidad
jurisdiccional que rige en esta materia.
Esta regla puede generar problemas de interferencia y prejudicialidad entre los órdenes civil y contencioso-administrativo. Por
ejemplo, ante el recurso contencioso-administrativo interpuesto por el contratista contra la decisión administrativa que fija la
responsabilidad, y respecto de la acción civil de los perjudicados contra aquel.
3) En diversos supuestos en los que la Administración no dio traslado de la reclamación a las constructoras contratistas, se ha
fijado que, si no lo hizo, fue porque asumía la total responsabilidad de lo decidido (TS 11-7-95, EDJ 3740). En tales situaciones, la
Administración tiene el deber de responder, sin perjuicio de repetir posteriormente sobre el responsable (TS 7-4-01, EDJ 28046;
12-2-00, EDJ 3981; 8-7-00, EDJ 25816; 30-3-09, EDJ 42636).
6119 El Consejo de Estado viene estableciendo que -fuera de los casos del mutualismo administrativo- las reclamaciones
formuladas por los particulares ante las Administraciones por hechos que traen causa de actuaciones de sus
contratistas deben ser resueltas por estas.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo (TS 30-3-09, EDJ 42636; 11-2-13, EDJ 15042; 14-10-13, EDJ 197243) no
ha seguido la misma línea interpretativa. Parte de la regla general conforme a la cual la responsabilidad por los daños
causados por la ejecución del contrato es del contratista, debido a que su intervención rompe el nexo causal,
exonerando a la Administración.
Ahora bien, por excepción, responde la Administración contratante cuando los daños deriven de manera inmediata y
directa de sus órdenes o de los vicios del proyecto elaborado por ella misma. Por esto mismo, cabe que los
perjudicados se dirijan al órgano de contratación para que, previa audiencia del contratista, se pronuncie sobre a quién
(este último o la Administración misma) le toca responder de los daños, decisión susceptible de las impugnaciones
administrativas y jurisdiccionales que procedan.
Dada la facultad de los terceros perjudicados de dirigirse al órgano de contratación para que se pronuncie sobre el
sujeto responsable, cabe también la reclamación directa a la Administración contratante. En este caso, la
Administración puede optar entre dos alternativas:
• Estimar que no concurren los requisitos para declarar la existencia de responsabilidad y que, por lo tanto, no
procede esa declaración.
• Considerar que concurren dichos requisitos. Se plantean así dos posibilidades:
- entender que la responsabilidad corresponde al contratista: en este caso debe reconducir a los interesados hacia el
cauce adecuado, abriéndoles el camino para que hagan efectivo su derecho ante el adjudicatario responsable;
- entender que, por darse los supuestos previstos legalmente -que los daños deriven de manera inmediata y directa de
sus órdenes o de los vicios del proyecto elaborado por ella misma- es la Administración quien tiene que hacer frente a
Precisiones
La exposición de esta jurisprudencia pone de relieve el complejo panorama que se presenta ante quien ha sufrido una lesión a
raíz de las obras o servicios contratados por la Administración. Ante la incertidumbre acerca del responsable de tal lesión
(contratista o Administración), se faculta al perjudicado para dirigirse al órgano de contratación para que se pronuncie al
respecto, de modo que, si este atiende de forma temporánea dicha solicitud, identificando al contratista, se abre para el
perjudicado una nueva fase procesal, aquella en la que debe reconducir la petición indemnizatoria por la vía civil frente al
contratista identificado; ello si no discrepa del criterio de la Administración en la delimitación de la responsabilidad y renuncia a
acudir a la vía contencioso-administrativa para rebatirlo. Ello, a su vez, no empece para que, en el caso de inactividad
administrativa en la referida delimitación, pueda insistir en vía judicial en la responsabilidad patrimonial de la Administración, lo
que es susceptible de producir un resultado equiparable al que deriva de la doctrina del Consejo de Estado, de acuerdo con la
cual -aunque sin necesidad de la inactividad- la Administración debe responder de los daños y perjuicios ocasionados a terceros
durante la ejecución de las obras o la prestación del servicio, sin menoscabo de la acción de repetición que corresponda (CEst
Dict 1116/15, 10-3-16).
La LRJSP se aplica al sector público institucional, en el que se integran, entre otras, las entidades de Derecho privado
vinculadas o dependientes de las Administraciones públicas.
Dentro de ellas se encuentran las sociedades mercantiles estatales, que son aquellas sobre las que se ejerce control
estatal, en alguna de las formas definidas en la LRJSP art.111.
Estas sociedades mercantiles estatales se rigen por lo previsto en la LRJSP, por lo previsto en la L 33/2003, del
patrimonio de las Administraciones públicas, y por el ordenamiento jurídico privado.
En cuanto a su responsabilidad patrimonial, se establece que, cuando las Administraciones públicas actúen,
directamente o a través de una entidad de Derecho privado, en relaciones de esta naturaleza, su responsabilidad se
debe exigir según las normas generales -de conformidad con LRJSP art.32 s.-, incluso cuando concurra con sujetos de
Derecho privado o la responsabilidad se exija directamente a la entidad de Derecho privado a través de la cual actúe la
Administración o a la entidad que cubra su responsabilidad.
Precisiones
1) Las empresas públicas, en el supuesto de gestionar servicios estatales, reciben el trato de los concesionarios (TS 14-6-83; 16-
1-91, EDJ 316).
2) El servicio de transporte de ferrocarril metropolitano, prestado por una empresa pública, forma parte de la Administración
institucional de la comunidad autónoma, por lo que su carácter de Administración pública no admite discusión, en todo lo que
se refiere a la prestación de dicho servicio público. Tampoco admite discusión la responsabilidad de la Administración cuando
deriva del funcionamiento de dicho servicio (TS 22-12-14, EDJ 229525).
3) Se atribuye a la jurisdicción contencioso-administrativa la competencia para conocer de una acción de responsabilidad
extracontractual dirigida frente a Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, SA.
La L 43/2010, del servicio postal universal, de los derechos de los usuarios y del mercado postal, establece que los servicios
postales incluidos en el ámbito del servicio postal universal -aunque no los restantes, que se prestan en régimen de libre
competencia- están sometidos a las obligaciones propias del servicio público. Y con esta finalidad, se impone un operador
encargado de prestar el servicio postal universal que dispone a su favor de una regulación privilegiada y exorbitante, la
sociedad estatal, con independencia de su concreta personificación como sociedad anónima con capital social enteramente
público, puede considerarse ente instrumental de la Administración General del Estado, pues está sometida a las obligaciones
de servicio público respecto de los servicios incluidos en el servicio postal universal.
3. Elementos objetivos
(LRJSP art.32.1 y 34.1)
6125 Como elementos objetivos de la responsabilidad patrimonial, se establece la existencia de una lesión que los
particulares sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, que sea consecuencia del funcionamiento normal o
anormal de los servicios públicos. Debe tratarse de una lesión antijurídica, es decir un daño que no se tenga el deber
jurídico de soportar.
La expresión bienes y derechos comprende tanto los derechos propiamente dichos como los intereses legítimos.
6126 Daño
El daño o lesión alegada ha de ser (TS 20-11-90, EDJ 10541; 2-2-93, EDJ 816; 10-11-94, EDJ 8375; 20-1-98, EDJ
425; 10-2-98, EDJ 905):
- efectivo, esto es, actual no potencial;
- evaluable económicamente (cuantificable); e
- individualizado con relación a una persona o grupo de personas determinadas, a las que se les produce un daño o se
les irroga un sacrificio especial respecto a las obligaciones generales de la convivencia comunes a todos los
ciudadanos.
Precisiones
1) Es necesario probar la efectividad del daño sufrido, al menos indiciariamente (TS 26-2-02, EDJ 6282). No existe relación
causal entre la medida cautelar de cierre provisional de un local y unos gastos que eran, en todo caso, necesarios para la
autorización administrativa de la actividad que se pretendía desarrollar en el local, en el que, además permanecen las
inversiones realizadas (TS 28-1-02, EDJ 1925).
2) La evaluación económica de los daños materiales o morales, del detrimento patrimonial o de las secuelas de las lesiones, ha
de realizarla equitativamente el tribunal tras un juicio estimativo fundado en la apreciación conjunta y racional de todos los
datos aportados al proceso y orientado a señalar una cantidad dineraria que suponga la compensación adecuada a la entidad de
los daños y perjuicios sufridos. Procede aquí, al desenvolverse tal examen dentro de un marco de relatividad, fijar el quantum
indemnizatorio (TSJ Sta. Cruz de Tenerife 4-1-99, EDJ 3722).
3) El resultado dañoso producido puede aparecer bajo formas mediatas, indirectas o concurrentes, que, de existir, moderan
proporcionalmente la reparación a cargo de la Administración (TS 25-1-97, EDJ 692; 26-4-97, EDJ 4997; 24-3-98, EDJ 2562;
13-3-99, EDJ 8586; 15-4-00, EDJ 8330; 21-7-01, EDJ 11906).
4) Se ha declarado que no existe responsabilidad patrimonial por la anulación judicial de una medida cautelar de suspensión de
obras en el dominio público marítimo-terrestre y en su zona de servidumbre de protección (TS 18-10-04, EDJ 160049).
Precisiones
1) Se distingue entre daños permanentes y continuados. Los daños permanentes son aquellos en los que el acto generador de
los mismos se agota en un momento concreto, aun cuando sea inalterable y permanente en el tiempo el resultado lesivo; los
daños continuados son aquellos que «con base en una unidad de acto se producen día a día, de manera prolongada en el tiempo
6129 Precisiones
1) El daño moral tiene carácter subjetivo (TS 18-10-00), no es necesario precisar los distintos elementos que lo conforman, las
distintas circunstancias concurrentes deben ser objeto de valoración conjunta (TS 13-1-00, EDJ 726, sobre daños morales por
privación de libertad, como consecuencia de sanción declarada nula).
La posibilidad de resarcimiento incluiría la lesión de los derechos de la personalidad -honor, intimidad personal y familiar y a la
propia imagen- (TS 22-4-94, EDJ 3572). Se ha entendido como vulneración del derecho al honor y al buen nombre la expulsión
de nuestro país de un ciudadano francés confundido con un libanés que le había sustraído la documentación (AN 30-5-97).
2) Existe daño moral y derecho a ser indemnizado por la pérdida de la condición de funcionario -p.e. la condición de
catedrático- producida por la anulación de las pruebas selectivas, una vez superadas (TS 1-4-03, EDJ 25572; 21-10-04, EDJ
174277).
3) Se ha declarado la responsabilidad del Estado por daños morales causados por la especial vulneración de derechos
producida a una mujer cuya ex pareja asesinó a la hija común, durante una de las visitas no vigiladas que estableció el juzgado
tras su separación, después de denunciarle numerosas ocasiones por malos tratos y otras causas (TS 17-7-18, EDJ 523564).
4) No procede responsabilidad patrimonial por los daños morales causados por la indebida denegación del reconocimiento
automático de las licencias aeronáuticas expedidas en un país de la Unión Europea, por cuanto que el reconocimiento a la
homologación automática restablece el equilibrio alterado con la situación administrativa no conforme a derecho (TS 3-11-04,
EDJ 159858).
6132 Antijuridicidad
La antijuridicidad se define como la ausencia del deber jurídico de soportar el daño sufrido.
Significa que el perjuicio causado al particular excede de lo que normalmente se consideran cargas u obligaciones
generales, o de aquellos sacrificios exigidos por la normal convivencia o por la naturaleza misma de los servicios que se
reciben de la Administración -p.e. los riesgos inherentes a la actividad sanitaria asistencial o la participación por el
interesado en una manifestación ilegal y violenta- (TS 22-4-94, EDJ 3572; 1-7-95, EDJ 4574).
La antijuridicidad del daño no viene referida al aspecto subjetivo del actuar antijurídico de la Administración, sino al
aspecto objetivo de la ilegalidad del perjuicio, en el sentido de que el ciudadano no tenga la obligación de soportarlo.
Si existe el deber jurídico de soportar el daño decae la obligación de indemnizar (TS 28-3-14, EDJ 42889; 25-4-17,
EDJ 49760).
6133 Si la solución adoptada se produce dentro de los márgenes de lo razonable y de forma razonada, el administrado
queda compelido a soportar las consecuencias perjudiciales para su patrimonio jurídico que derivan de la actuación
administrativa, desapareciendo así la antijuridicidad de la lesión (TS 24-1-06, EDJ 16098; 12-9-06, EDJ 261539; 5-6-
07, EDJ 135813; 31-1-08, EDJ 6217; 5-2-08, EDJ 13751; 16-2-09, EDJ 15205).
En definitiva, para apreciar si el detrimento patrimonial que supone para un administrado el funcionamiento de un
determinado servicio público resulta antijurídico, ha de analizarse la índole de la actividad administrativa y si
responde a los parámetros de racionalidad exigibles. Esto es, si, pese a su anulación, la decisión administrativa refleja
una interpretación razonable de las normas que aplica, enderezada a satisfacer los fines para los que se la ha atribuido
la potestad que ejercita (TS 14-7-08, EDJ 128263; 22-9-08, EDJ 173237; 21-10-09, EDJ 259166).
Cuando la declaración de responsabilidad demandada trae causa de la anulación de actos administrativos, no basta
la anulación del acto para tener derecho a indemnización, sino que hay que tener en cuenta la naturaleza de la
actividad administrativa impugnada (TS 26-10-11, EDJ 277191; 25-4-17, EDJ 49760).
Cuando se trate de pretensiones de responsabilidad patrimonial por anulación de disposiciones reglamentarias, es
necesario examinar si la actuación en concreto debe considerarse como razonable y razonada, en el sentido de que,
existiendo elementos discrecionales o conceptos jurídicos indeterminados, la Administración se ha atenido a dichas
potestades de manera razonable, por más que, a la postre, no se ajuste a la legalidad plasmada en la resolución que
anula dicha actuación. Y es necesario atender a los términos de la justificación que se de en la sentencia -o resolución
administrativa- que declara la nulidad del precepto reglamentario, porque en la motivación de esa decisión ha de
encontrar respuesta ese actuar de la Administración que impondría al perjudicado la obligación de soportar el daño
por no ser antijurídico (TS 27-9-17, EDJ 196556).
Se establece que, para apreciar responsabilidad patrimonial por la actuación normativa reglamentaria, el ámbito de
discrecionalidad de la Administración debe atender a razones de interés público no explicitadas y desproporcionadas
(TS 21-3-18, EDJ 27922).
Por último, no hay antijuridicidad cuando es la conducta del perjudicado la determinante del daño producido (TS 13-
6-17, EDJ 106627).
6134 Precisiones
1) La antijuridicidad no es una calificación sobre la dimensión subjetiva de la actividad administrativa (culpabilidad ), sino un
elemento objetivo de la lesión. Lo esencial es saber si existe obligación jurídica de soportar el resultado lesivo, por ello se valora
ese resultado y no la acción que lo provoca (CEst Dict 26-7-90). Los encargados de delimitar la noción de antijuridicidad son la
Administración o los tribunales, a saber, la existencia de un perjuicio antijurídico efectivo , es decir, cierto y real, y además
evaluable económicamente, al ser de trascendencia patrimonial, apreciable sin perjuicio de su inicial indeterminación, e
individualizado en la persona del actor por residenciar en su patrimonio y no estar incurso en las cargas generales propias de la
vida común (TS 4-7-90, EDJ 7207; 21-1-91, EDJ 486; 25-6-92, EDJ 6860; 4-1-99, EDJ 817).
2) Resulta posible que, ante actos dictados en virtud de facultades absolutamente regladas, proceda el sacrificio individual, no
obstante su anulación posterior, porque se ejerciten dentro de los márgenes de razonabilidad que cabe esperar de una
Administración pública llamada a satisfacer los intereses generales y que, por ende, no puede quedar paralizada ante el temor
de que, si revisadas y anuladas sus decisiones, tenga que compensar al afectado con cargo a los presupuestos públicos, en todo
caso y con abstracción de las circunstancias concurrentes.
3) Para que el daño producido por el funcionamiento de un servicio a un particular sea antijurídico, es suficiente con que el
4) El estándar de funcionamiento del servicio público es aquel margen razonable de permisividad o tolerabilidad, que puede
6135
tenerse con la Administración por entender que no se supera el estándar medio admisible de funcionamiento y que,
consecuentemente mantendría la actuación de la Administración dentro de parámetros normales y no otorgaría el derecho a la
indemnización por el sufrimiento de un perjuicio causado por esta (CEst Dict 51838/1988). Otro criterio que se ha tenido en
cuenta jurisprudencialmente para la imputación de responsabilidad es el criterio del riesgo, en virtud del cual, para que un daño
pueda imputarse objetivamente a un sujeto jurídico, es preciso que la acción causante del daño haya creado un riesgo, y que ese
riesgo se haya realizado en el resultado lesivo teniendo estos daños la consideración de antijurídicos (TS 1-4-95, EDJ 2109; 16-
2-96, EDJ 956).
5) Existe responsabilidad patrimonial por un resultado dañoso consistente en la pérdida del vehículo propiedad del asegurado,
la antijuridicidad del daño deriva de que es contraria a derecho la conducta del autor al infringir el deber de custodia que
dimana del de restitución y por no estar obligado a soportar ese daño el usuario del servicio de aparcamiento, siendo la
actividad dañosa imputable a la Administración (ente público AENA) que explotaba directamente el servicio, pues es apreciable
un nexo directo entre el hecho imputable, la insuficiente custodia, y la desaparición del automóvil mediante su sustracción por
un tercero (TSJ Madrid 22-9-04, EDJ 149950).
6) La protección diplomática no supone un servicio público de resultado, en el sentido de que deba obtenerse, en todo caso, la
reparación del daño ocasionado por el Estado infractor, sino los medios para poder alcanzarlo, esto es, poner en ejercicio los
medios, en todo caso pacíficos, que el Derecho Internacional habilita a esos fines y, por lo tanto cabe apreciar la responsabilidad
patrimonial de la Administración cuando se omite cualquier acción y ello provoca un daño antijurídico que no debe ser
soportado por la persona (TS 9-7-21, EDJ 634653).
7) No existe antijuridicidad en el perjuicio derivado del derribo de un edificio. Respecto a la propiedad del mismo, quien levantó
6136
el edificio contraviniendo el ordenamiento jurídico tiene el deber de soportar las consecuencias de tal conducta -caducidad de
la concesión y derribo-. Respecto a los arrendatarios, su derecho es jurídicamente dependiente del derecho del arrendador, de
suerte tal que si sobre este pesa el deber jurídico de soportar la pérdida de la cosa, pesará igualmente sobre aquellos en sus
relaciones con terceros, con independencia de los efectos que puedan producirse entre las partes mismas de la relación
arrendaticia (TS 4-3-02, EDJ 3808).
8) No puede reclamarse por este cauce la devolución de cantidades ingresadas en virtud de actos firmes con fundamento en un
posterior cambio de criterio de la Administración tributaria (AN 14-1-04).
9) La determinación de los niveles de ruido que se han considerado antijurídicos por la jurisprudencia no vienen referidos a los
umbrales máximos establecidos en las ordenanzas municipales, sino a su percepción como indebidos y excesivos, desde la
perspectiva del perjudicado y su derecho a la tranquilidad en su domicilio. La protección reforzada contra el ruido, por vía de la
vulneración de los derechos fundamentales, confirma este criterio (TCo 16/2004). Cuando se ha abordado el problema del
ruido desde la perspectiva de la lesión a la vida privada y a la inviolabilidad del domicilio, se ha establecido una exigencia de
ruido menor (TCo 119/2001; 16/2004).
10) La antijuridicidad que transforma el daño en lesión resarcible se concreta, además de los casos en que el perjuicio viene
establecido por Ley, en las cargas generales que como ciudadano han de soportarse, resultando prevalente en tales casos el
interés público. Así, en relación con los daños causados por la realización de obras en el metro , se entiende que tal perjuicio,
salvo circunstancias concretas de agravación, no excede de las cargas generales ligadas al status jurídico de ciudadano, sin
resultar por ello antijurídico. Así acontece en la mayoría de los casos de construcción de obras públicas que por su propia
naturaleza imponen sacrificios y comportan molestias para los ciudadanos, sin que el administrado tenga derecho alguno a que
la obra pública no transcurra junto a los inmuebles de su propiedad (TSJ Madrid 22-9-04, EDJ 149958).
11) Respecto de un proyecto de trazado de carretera, no concurre responsabilidad cuando en su elaboración han sido
respetadas las normas procedimentales aplicables. Para anular dicho proyecto sería necesario demostrar que los estudios
técnicos e informes de la Administración han incurrido en un error patente o grosero, o constituyen una arbitrariedad evidente
(TS 21-3-18, EDJ 26773).
6138 Precisiones
1) Fuerza mayor y caso fortuito son unidades jurídicas diferentes (TS 31-5-99, EDJ 18986; García de Enterría, Fernández, Gil
Ibáñez), cuya diferencia se encuentra en la nota de «interioridad»:
• En el caso fortuito hay indeterminación e interioridad; indeterminación porque la causa productora del daño es desconocida;
interioridad, además, del evento en relación con la organización en cuyo seno se produjo el daño, y ello porque está
directamente conectado al funcionamiento mismo de la organización: evento interno intrínseco, inscrito en el funcionamiento
de los servicios públicos, producido por la misma naturaleza, por la misma consistencia de sus elementos, con causa desconocida
(TS 11-12-74).
• En la fuerza mayor, en cambio, hay determinación irresistible y exterioridad; indeterminación absolutamente irresistible, en
primer lugar, es decir, aún en el supuesto de que hubiera podido ser prevista; exterioridad, en segundo lugar, lo que es tanto
como decir que la causa productora de la lesión ha de ser ajena al servicio y al riesgo que le es propio. Aquellos hechos que, aun
siendo previsibles, sean, sin embargo, inevitables, insuperables e irresistibles, siempre que la causa que los motive sea extraña e
independiente del sujeto obligado (TS 23-5-86, EDJ 3458; 19-4-97, EDJ 5342).
2) Como ejemplos de fuerza mayor pueden citarse los llamados casos fortuitos extraordinarios (CC art.1105): incendio, guerra,
peste, inundación insólita, langosta, terremoto u otro igualmente desacostumbrado.
3) En el ámbito comunitario, se ha considerado que existe fuerza mayor en el retraso en la presentación de un certificado
veterinario que se produjo como consecuencia de la tardanza de la Administración en hacer los controles correspondientes y
en comunicárselos al importador, pues se trata de una causa imprevisible para este y externa a la organización de su empresa.
También constituye un caso de fuerza mayor la pérdida de un certificado de importación producida a pesar de que el titular ha
tomado todas las precauciones que pueden jurídicamente esperarse de un comerciante prudente y diligente (TJCE 26-6-80,
asunto C-808/79; 30-1-74, asunto C-158/73).
Igualmente, puede declararse la existencia de fuerza mayor cuando la inobservancia del plazo de presentación de los
justificantes de transformación de un producto se deba al retraso de las autoridades administrativas en proceder a la
comprobación de la transformación y la remisión del documento de control a las autoridades del Estado de origen, si el
operador económico interesado ha procedido o solicitado a las autoridades administrativas que realicen todas las diligencias
posibles para la realización de las operaciones (TJCE 18-3-93, asunto C-50/92; TSJ Madrid 24-4-06, EDJ 341184).
No son indemnizables los daños que se deriven de hechos o circunstancias que no se hubiesen podido prever o evitar
según el estado de los conocimientos de la ciencia o de la técnica existentes en el momento de producción de aquellos,
todo ello sin perjuicio de las prestaciones asistenciales o económicas que las leyes puedan establecer para estos
casos.
Precisiones
1) La relación causal no puede ser definida con carácter general, se ha de fijar qué hecho o condición puede ser considerado
relevante por sí mismo para producir el resultado final como presupuesto o conditio sine qua non, esto es, sin el cual es
inconcebible que otro hecho o evento se considere consecuencia o efecto del precedente; además ha de resultar idóneo para
determinar el concreto evento o resultado teniendo en consideración todas las circunstancias del caso (TS 5-12-95, EDJ 7558;
11-5-97, EDJ 5010; 11-5-99, EDJ 18577; 4-5-99, EDJ 18564).
2) Se aprecia que existe relación de causalidad entre el daño a una denunciante de violencia de género que solicitó sin éxito
una orden de protección como víctima de violencia de género, y que posteriormente fue asesinada por su marido, y la actuación
de los agentes de la Guardia Civil, pues de haber apreciado la situación de riesgo de la denunciante, se habría producido una
protección policial que hubiera podido evitar la muerte de la víctima. Ello lleva a examinar no solo la relación de causalidad, sino
también a formular un juicio de imputación del daño que permita conectar suficientemente el perjuicio producido con la
actividad desarrollada por los agentes que instruyeron las diligencias policiales (AN 30-9-20, EDJ 673716).
6152 La existencia de la relación de causalidad exigible para la concurrencia de responsabilidad patrimonial de las
Administraciones públicas debe realizarse con arreglo a los siguientes postulados (TS 4-10-99, EDJ 868; 28-10-98,
EDJ 28590):
1º) Entre las diversas concepciones con arreglo a las cuales la causalidad puede concebirse, se imponen aquellas que
explican el daño por la concurrencia objetiva de factores cuya inexistencia, en hipótesis, hubiera evitado aquel. No
son admisibles, en consecuencia, otras perspectivas tendentes a asociar el nexo de causalidad con el factor eficiente,
preponderante, socialmente adecuado o exclusivo para producir el resultado dañoso, puesto que -válidas como son en
otros terrenos- irían en este en contra del carácter objetivo de la responsabilidad patrimonial de las Administraciones
públicas (TS 5-6-91, EDJ 5965).
2º) La consideración de hechos que puedan determinar la ruptura del nexo de causalidad, a su vez, debe reservarse
para aquellos que comportan fuerza mayor -única circunstancia admitida por la ley con efecto excluyente-, a los cuales
importa añadir la intencionalidad de la víctima en la producción o el padecimiento del daño, o la gravísima negligencia
de esta, siempre que estas circunstancias hayan sido determinantes de la existencia de la lesión y de la consiguiente
6154 Precisiones
1) La apreciación o ruptura del nexo causal es una cuestión jurídica revisable en casación, pero siempre su valoración ha de
realizarse según los hechos probados por el tribunal a quo (TS 26-2-00, EDJ 8308). En el supuesto de la alegación administrativa
de existencia de culpa de la víctima, la carga de la prueba pesa sobre ella (TS 9-4-02, EDJ 9777).
2) La consideración de hechos que puedan determinar la ruptura del nexo de causalidad, a su vez, debe reservarse para
aquellos que comportan fuerza mayor -única circunstancia admitida por la ley con efecto excluyente (TS 11-7-95, EDJ 3740)-, a
los cuales importa añadir el comportamiento de la víctima en la producción o el padecimiento del daño, o la gravísima
negligencia de esta, siempre que estas circunstancias hayan sido determinantes de la existencia de la lesión y de la consiguiente
obligación de soportarla en todo o en parte (TS 11-4-86, EDJ 2468; 18-12-95, EDJ 7547; 27-4-96, EDJ 4625; 7-10-97, EDJ 8227;
9-10-01, EDJ 51303).
3) En los accidentes sufridos por escolares en tiempos de recreo se considera que no media relación de causalidad entre el
servicio educativo y los daños producidos en juegos desarrollados por aquellos entre sí de forma voluntaria, ya que estas
actividades son vigiladas pero no dirigidas por la Administración educativa (CCCM Dict 17/2003; 86/2001; 99/2000).
4) Se declara la responsabilidad de la Administración, por considerarse probada la existencia de nexo causal entre las lesiones
que causaron la muerte de un motorista y el impacto que se produjo contra la valla de protección (JCContAdm núm 7 25-3-09,
Proc 170/08). Sin embargo, en el caso de un motorista que circula a velocidad inadecuada y sufre amputación de pierna por la
bionda de la autovía, se considera que no hay razón para calificar más negativamente el comportamiento del recurrente -consta
que la velocidad era inadecuada, no que fuera temeraria- que el riesgo asumido por la Administración al mantener las biondas.
En consecuencia, la culpa debe repartirse por mitades (TS 1-12-09, EDJ 276070; 27-10-14, EDJ 188888).
5) Respecto a la prueba del ruido y relación de causalidad por perjuicios para la salud -daños en la integridad física y la salud de
las personas-, se ha constatado una cierta inversión de la carga de la prueba (TEDH 16-11-04, núm 4143/02), exigiéndose
probar el volumen del ruido -nocturno y más allá de los niveles permitidos- y su prolongación en el tiempo. Cuando las
mediciones del ruido son globalmente expresivas de una situación de contaminación acústica se descarta la necesidad de
acreditar el ruido excesivo en los domicilios de cada uno de los actores y no de forma global (TS 13-10-08, EDJ 197142). Se ha
descartado que la intervención de un tercero en la causación del daño rompa el nexo causal que media entre la inactividad
municipal y el daño causado a los particulares (TSJ [Link] 1-6-99).
6) La modificación del trazado de las vías públicas no da, en principio, derecho a indemnización a los particulares que se vean
afectados. No existe un derecho subjetivo a que su trazado se mantenga indefinidamente, debiendo más bien primar el interés
general a la adaptación de dicho trazado a las cambiantes necesidades colectivas. Hay una excepción a dicho carácter no
indemnizable: que la edificación haya quedado aislada, por haberse cerrado el acceso a la calle o carretera correspondiente (TS
15-9-98, EDJ 21752; 1-3-01; 3-12-10, EDJ 265341).
Precisiones
1) Cuando el relato de hechos no permite llegar a la conclusión de imputar la plena responsabilidad del resultado lesivo a la
Administración pública titular del servicio, debe apreciarse la concurrencia de culpas y en la producción del desafortunado
6163 Precisiones
5) La suspensión de licencias por aprobación inicial de plan especial es una medida legítima, cautelar para proteger la
6165
efectividad del planeamiento que se proyecta, al no modificarse en la aprobación inicial la ordenación ni los parámetros o
determinaciones urbanísticas ni establecerse ninguna vinculación singular para las fincas, al no existir solicitud de licencia en
curso y de certificado de aprovechamiento urbanístico, dicha actuación como simple o desnuda consecuencia de tal suspensión
no genera derecho a indemnización (TS 7-2-90, EDJ 1187; 12-2-02, EDJ 2258).
6) Un supuesto de caducidad de licencia cuya resolución no reunía requisitos legales, no debe perjudicar al interesado, a los
efectos de un procedimiento resarcitorio (TSJ Galicia 26-9-01, EDJ 54622).
7) En caso de ser precisas varias autorizaciones concurrentes para el desarrollo de una actividad, la denegación injustificada de
una de ellas no genera responsabilidad patrimonial, si el resto han sido correctamente denegadas o no se han solicitado por el
interesado (CJCCV Dict 389/2000).
8) No procede imputar responsabilidad a una Administración por defectuoso funcionamiento de un servicio público implantado
con posterioridad a la producción del daño (TSJ Galicia 18-4-02). Tampoco en caso de que la titularidad del servicio se haya
asumido por la Administración a la que se reclama con posterioridad a los hechos causantes (TSJ País Vasco 26-4-02, EDJ
33379). Asimiamo, se ha denegado una pretensión de responsabilidad patrimonial de la Administración por la fallida adopción
de un niño, gestionada por una entidad colaboradora de adopción internacional, pues, aunque se ha producido un resultado
lesivo o dañoso, este no trae causa de un normal o anormal funcionamiento de la Administración sino a causas ajenas
sobrevenidas, sobre las que esta no tiene capacidad de disposición, como son las nuevas políticas que en esta materia quiere
implementar el país de origen del menor a adoptar, y que condujeron a paralizar las adopciones con el mismo (TSJ Galicia 10-2-
21, EDJ 503683).
9) Existe deber de indemnizar los daños sufridos por el anómalo funcionamiento del registro de últimas voluntades al certificar
un testamento que fue revocado por otro posterior (TS 13-10-04).
10) Se hace responsable a la Administración de los daños causados por las fiestas que organice (TS 17-11-98), aunque se hayan
encargado sus trabajos a comisiones o incluso a entidades ajenas a la corporación (TS 12-7-04, EDJ 83039).
Se ha declarado la responsabilidad por inactividad de la Administración, por ejemplo, en los siguientes supuestos:
• El naufragio de un buque que colisiona con la escollera por inactividad de la autoridad portuaria -vigilancia de la navegación-
conocedora del riesgo existente por presencia de pateras que entorpecían el tráfico (TS 9-4-02, EDJ 9777).
• Denegación de la licencia de actividad y apertura de establecimiento (TS 3-12-01, EDJ 50241), de explotación de estaciones
de servicio (TS 18-12-01, EDJ 65342).
• Tardanza excesiva en la ejecución de obras o la no evacuación de un hipermercado amenazado de bomba (TS 31-1-96, EDJ
434).
• Falta de resolución en plazo de expedientes administrativos (TS 18-10-94, EDJ 8206; 7-3-95, EDJ 1506; 14-1-02, EDJ 2381).
• En el ámbito penitenciario, ante el suicidio de un interno, por no cumplir con la diligencia adecuada sus deberes de vigilancia y
custodia de los presos al no realizar un reconocimiento psicológico del interno a su ingreso en el centro penitenciario (TS 11-10-
01, EDJ 35484).
• Pasividad ante las denuncias de los administrados (TS 18-7-86).
• También en el ámbito de los servicios sanitarios (TS 28-2-95, EDJ 657); la vigilancia militar (TS 15-2-94, EDJ 1297); carreteras
(TS 3-6-95, EDJ 4225); servicios docentes (TS 10-3-94, EDJ 2196).
• En algunos supuestos mixtos, en los que la Administración ejerció una actividad de policía, fiscalizando o autorizando una
determinada actividad, lo que permite su realización, pero en los que se producen daños posteriormente, en cuya generación
participa indirectamente la Administración en cuanto que consintió su desarrollo (TS 13-9-91, EDJ 8582; 5-5-98, EDJ 7308; 8-
7-98, EDJ 19055; 3-10-98, EDJ 23394; 4-11-98, EDJ 30834; 28-11-98, EDJ 29814; 28-11-98, EDJ 33679).
Precisiones
Precisiones
1) Concurre la responsabilidad patrimonial de la Administración por la destrucción de una plantación arbórea por la entrada de
venados en una finca, en una zona donde existe una alta población de la especie, aun cuando los venados tuvieron que romper
la malla cinegética para penetrar en la finca (TSJ Asturias 30-7-04, EDJ 125916).
Criterio de
Concepto Supuestos incluidos
imputación
(*) La solicitud de indemnización por daños y perjuicios derivada de la revisión de oficio de un acto administrativo ha de hacerse
en procedimiento diferenciado, pues la mera invalidación de un acto no la lleva consigo necesariamente. Sin embargo, cuando el
reclamante ha obrado de mala fe y la invalidez se declara por un fraude de ley, puede desestimarse en el mismo expediente, si
de este no resulta daño indemnizable (CCLR Dict 11/2001).
Precisiones
El ejercicio de una reclamación previa a la vía jurisdiccional por responsabilidad patrimonial y su resolución abre la vía de
recurso contencioso-administrativo y no puede considerarse esta reclamación previa a la acción civil para continuar luego esta
vía (TS 14-3-02, EDJ 5573).
1. Procedimiento ordinario
(LPAC art.61 s.)
6180 El desarrollo del procedimiento administrativo ordinario en caso de responsabilidad patrimonial de la Administración
se desarrolla bajo las fases expuestas en los apartados siguientes.
6181 Iniciación
﴾LPAC art.61 y 65﴿
La iniciación del procedimiento puede producirse de oficio o a instancia del interesado (nº 6183 s.).
La acción de reclamación ha de formularse en el plazo de un año de producido el hecho o acto que motive la
indemnización o de manifestarse su efecto lesivo.
El cómputo del plazo de prescripción de los diferentes supuestos en que puede plantarse la responsabilidad
patrimonial es el siguiente:
Supuestos Cómputo
1) En caso de apertura de diligencias penales previas, el plazo de ejercicio de la reclamación previa a la vía jurisdiccional ha de
computarse a partir de la notificación del auto definitivo de dichas diligencias iniciadas en su día por el juzgado de instrucción
(TS 25-1-02, EDJ 2007).
2) Respecto a la distinción entre interrupción y suspensión de la prescripción (TS 10-6-85; 13-5-08, EDJ 73283):
• La interrupción del plazo de prescripción de un año -LPAC art.67.1- se produce por la pendencia de una acción civil
encaminada a exigir la responsabilidad patrimonial de la Administración, salvo que sea manifiestamente inadecuada (TS 16-11-
11, EDJ 277195).
La interrupción de la prescripción está recogida en el CC art.1973 y es el acto -uno de los cuales es el ejercicio de la acción ante
los tribunales- que evita la consumación de la prescripción, y su efecto es que el derecho vuelve a tener plena eficacia y, por ello,
el tiempo tiene que volver a comenzar a contarse para dar lugar, en su caso, a una nueva prescripción (TS 16-3-06, EDJ 31771).
La interposición de un recurso de amparo antes de que produzca efectos generales la sentencia anulatoria de la disposición
general que ha sustentado la actividad administrativa causante del daño, interrumpe el plazo anual de prescripción establecido
normativamente para las reclamaciones de responsabilidad patrimonial derivadas de la anulación por sentencia firme de una
disposición de carácter general, cuando aquel recurso no fuera manifiestamente inidóneo o improcedente para reparar el daño
o perjuicio frente a la Administración responsable (TS 22-4-21, EDJ 548582).
La interrupción, pues, es acto obstativo de la prescripción, que revigoriza el derecho subjetivo y que no solo impide el curso de
la prescripción, sino que inutiliza el tiempo transcurrido para el cómputo de esta.
• La suspensión se aplica únicamente cuando la Ley, de forma expresa, se refiere a ella ordenando que el plazo «se reanude»; no
que «se reinicie» o «comience a correr de nuevo».
La suspensión de la prescripción paraliza esta, no corre el tiempo para la misma, pero no inutiliza el ya transcurrido. Así, cuando
desaparece la causa de suspensión, sigue -no comienza de nuevo, como en la interrupción- el cómputo del tiempo para la
prescripción. La suspensión no está recogida, con carácter general, en Derecho español (TS 21-2-12, EDJ 52477).
3) Sobre el cómputo del plazo de ejercicio de la acción de responsabilidad, en una reclamación efectuada por el cese y anormal
adjudicación de un contrato de servicios públicos por prescripción de la acción, se entiende que el acto por el cual la recurrente
debía cesar en el ejercicio de la actividad que constituía el objeto del contrato era la decisión judicial, porque de ella emanaba la
ilicitud de la designación como contratista y al momento de resultar adjudicataria una nueva contratista sí se conocían ya los
efectos de esa pretendida «ilegalidad» y sí podía ya haber ejercitado la pretensión. Es indudable que, cuando menos, desde que
le notifican la efectividad del cese en la prestación del servicio en un día concreto existían elementos suficientes para dicho
ejercicio (TS 30-9-14, EDJ 173354).
4) Se han considerado prescritas las reclamaciones de responsabilidad patrimonial del Estado legislador por el perjuicio sufrido
como consecuencia de la aplicación de la legislación que privó de valor a los billetes y demás instrumentos de pago emitidos por
el Banco de España bajo el Gobierno de la República. Resulta improcedente la pretensión de un pronunciamiento sobre la
inconstitucionalidad sobrevenida de una norma que agotó sus efectos muchos años antes de la entrada en vigor de la
Constitución (TS 29-9-17, EDJ 196560).
5) En caso de anulación de disposición de carácter general, hay que tener en cuenta que toda norma tiene una vocación de
generalidad que es incompatible con la individualidad del daño que está en la base de esta responsabilidad y, el cómputo del
plazo anual de prescripción de esta institución indemnizatoria se realiza desde que se haya notificado la resolución o sentencia
del orden contencioso administrativo firme que anule la norma reglamentaria (TS 14-12-20, EDJ 739535).
6) Si se ha formulado una acción de nulidad frente a la Administración tributaria y todavía pende un recurso de casación ante el
Tribunal Supremo, no puede iniciarse el cómputo correspondiente a la exigencia de la responsabilidad patrimonial de las
Administraciones públicas hasta la conclusión y resolución del citado recurso, pues su finalidad es comprobar la legalidad de la
doctrina establecida por la sentencia de instancia y en la que se comprobaba la legalidad de la liquidación en su día practicada,
liquidación que se fundaba en una norma foral sobre cuya legalidad podían existir dudas, como luego se confirmaría (TS 28-1-
21, EDJ 503741).
La petición razonada es la propuesta de iniciación del procedimiento formulada por cualquier órgano administrativo
que no tiene competencia para iniciar él mismo y que ha tenido conocimiento de las circunstancias, conductas o hechos
objeto del procedimiento, bien ocasionalmente o bien por tener atribuidas funciones de inspección, averiguación o
investigación.
En los procedimientos de responsabilidad patrimonial, la petición debe individualizar:
- la lesión producida en una persona o grupo de personas;
Cuando las Administraciones públicas decidan iniciar de oficio un procedimiento de responsabilidad patrimonial es
necesario que no haya prescrito el derecho a la reclamación del interesado (nº 6181).
El acuerdo de iniciación se debe notificar a los particulares presuntamente lesionados, concediéndoles un plazo de
10 días para que aporten cuantas alegaciones, documentos o información estimen conveniente a su derecho y
propongan cuantas pruebas sean pertinentes para el reconocimiento del mismo. El procedimiento iniciado se instruirá
aunque los particulares presuntamente lesionados no se personen en el plazo establecido
Los interesados solo pueden solicitar el inicio de un procedimiento de responsabilidad patrimonial, cuando no haya
prescrito su derecho a reclamar (nº 6181).
El escrito inicial debe unir al contenido general de la solicitud, las especificaciones propias de la instrucción:
- las lesiones producidas;
- la presunta relación de causalidad entre estas y el funcionamiento del servicio público;
- la evaluación económica de la responsabilidad patrimonial, si fuera posible; y
- el momento en que la lesión efectivamente se produjo.
Se debe acompañar de cuantas alegaciones, documentos e informaciones se estimen oportunos y de la proposición
de prueba, concretando los medios de que pretenda valerse el reclamante.
Precisiones
Existe interés casacional en las reclamaciones formuladas en concepto de responsabilidad patrimonial por fallecimiento en acto
de servicio, el dies a quo del plazo de un año para reclamar se ha de situar en la fecha del fallecimiento o, por el contrario, y
cuando se ha seguido el oportuno expediente, desde la resolución administrativa reconociendo que el fallecimiento se produjo
en acto de servicio (TS auto 22-7-20, EDJ 611684).
6187 Instrucción
﴾LPAC art.81﴿
En el caso de los procedimientos de responsabilidad patrimonial es preceptivo solicitar un informe al servicio cuyo
funcionamiento haya ocasionado la presunta lesión indemnizable, no pudiendo exceder de 10 días el plazo de su
emisión. En este sentido se diferencia entre diversos informes:
• Del Consejo de Estado y órganos consultivos autonómicos. Se debe solicitar dictamen del Consejo de Estado o, en
su caso, del órgano consultivo de la comunidad autónoma, cuando las indemnizaciones reclamadas sean de cuantía
superior o igual a 50.000 euros, o a la que se establezca en la correspondiente legislación autonómica (nº 4060 s.), así
como en aquellos casos que disponga la LO 3/1980.
En estos casos, la audiencia a los interesados (LPAC art.82) será anterior a la solicitud del informe del órgano
competente para el asesoramiento jurídico o a la solicitud del dictamen del Consejo de Estado u órgano consultivo
equivalente de la comunidad autónoma, en el caso que estos formaran parte del procedimiento.
El dictamen se emitirá en el plazo de 2 meses y, respecto a su contenido, debe pronunciarse sobre la existencia o no
de relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio público y la lesión producida y, en su caso, sobre la
valoración del daño causado y la cuantía y modo de la indemnización de acuerdo con los criterios establecidos en la
LRJSP art.34.
Precisiones
1) De forma errónea, la LPAC art.81.2 se remite a sí misma en relación con los criterios de la valoración del daño causado y la
cuantía y modo de la indemnización cuando estos aspectos se regulan en la LRJSP art.34, tal y como se indica en el texto.
2) El objetivo específico del informe del CGPJ es pronunciarse, desde su perspectiva de órgano de gobierno del Poder Judicial,
sobre el funcionamiento que haya tenido la Administración de Justicia en los casos en que se invoque un anómalo
desenvolvimiento de ese aparato administrativo para fundamentar una reclamación indemnizatoria. Así, el propio CGPJ ha
declinado pronunciarse sobre otros extremos relevantes de tales reclamaciones, como son la efectividad de los perjuicios que
se invoquen o la cuantificación que de ellos se haga. El sentido propio y específico del informe del CGPJ aconseja ubicarlo antes
de la propuesta de resolución, ya que, con ello, los órganos instructores se encontrarán en las condiciones adecuadas de
construir tal propuesta conociendo el autorizado criterio del mencionado CGPJ, consiguiéndose así que puedan tomar en
consideración todos los factores relevantes para la resolución del expediente (CEst Dict 991/2014).
6188 Respecto al trámite de audiencia, tras la puesta de manifiesto del expediente antes de redactar la propuesta de
resolución, se pondrán de manifiesto a los interesados o, en su caso, a sus representantes, para lo que se tendrán en
cuenta las limitaciones previstas en su caso por la L 19/2013.
Los interesados, podrán alegar y presentar los documentos y justificaciones que estimen pertinentes.
El plazo no será inferior a 10 días ni superior a 15. Sin embargo, si antes del vencimiento del plazo los interesados
manifiestan su decisión de no efectuar alegaciones ni aportar nuevos documentos o justificaciones, se tendrá por
realizado el trámite.
Se puede prescindir del trámite cuando no figuren en el procedimiento ni sean tenidos en cuenta en la resolución
otros hechos ni otras alegaciones y pruebas que las aducidas por el interesado.
En los procedimientos de responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas por los daños y perjuicios
causados a terceros durante la ejecución de contratos cuando sean consecuencia de una orden inmediata y directa de
la Administración o de los vicios del proyecto elaborado por ella misma (LRJSP art.32.9), es necesario en todo caso dar
audiencia al contratista, notificándole cuantas actuaciones se realicen en el procedimiento, al efecto de que se persone
en el mismo, exponga lo que a su derecho convenga y proponga cuantos medios de prueba estime necesarios.
En relación con la finalización del procedimiento se distinguen los supuestos detallados a continuación:
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1. Precisiones (Ver)
En los casos de procedimientos de responsabilidad patrimonial finalizados por un acuerdo o convención entre los
particulares y la Administración, el acuerdo alcanzado entre las partes debe fijar la cuantía y modo de indemnización
de acuerdo con los criterios que para calcularla y abonarla (LRJSP art.34). Cuando no se estime procedente formalizar
la propuesta de terminación convencional, el órgano competente resolverá en los términos que procedan de acuerdo
con la legislación aplicable.
2. Escrito del interesado manifestando su conformidad con el acuerdo de terminación convencional remitido (Ver)
La resolución debe adoptarse por la Administración competente una vez recibido, en su caso, el dictamen (LPAC
art.81.2) o, cuando este no sea preceptivo, una vez finalizado el trámite de audiencia, o someterá la propuesta de
acuerdo para su formalización por el interesado y por el órgano administrativo competente para suscribirlo.
El contenido de la resolución en los casos de procedimientos de responsabilidad patrimonial debe incluir, además de
lo previsto con carácter general (LPAC art.88), un pronunciamiento sobre la existencia o no de la relación de
causalidad entre el funcionamiento del servicio público y la lesión producida y, en su caso, sobre la valoración del daño
causado, la cuantía y el modo de la indemnización, cuando proceda, de acuerdo con los criterios que para calcularla y
abonarla (LRJSP art.34).
Para la resolución de los procedimientos de responsabilidad patrimonial, la competencia es la siguiente:
Administración General del Estado Ministro respectivo Consejo de Ministros en los casos de
la LRJSP art.32.3 o cuando una ley lo
disponga
Entidades de Derecho público Órganos que determinen las normas En su defecto, se aplicarán las
que regulan su régimen jurídico normas anteriores (LPAC art.92).
Precisiones
1) La LPAC ya prevé, en lo referido a requisitos de los actos administrativos, que las propuestas de resolución en los
procedimientos de responsabilidad patrimonial deben ser motivadas, con sucinta referencia de hechos y fundamentos de
derecho (LPAC art.35.1.h).
2) La declaración, en vía administrativa, de la inadmisión a trámite de la instancia solicitando la indemnización por
responsabilidad patrimonial de la Administración no comporta ordenar, una vez suscitada la pretensión en vía contencioso-
administrativa, la retroacción del procedimiento a vía administrativa para que se recabe el dictamen no vinculante del Consejo
de Estado o del órgano autonómico correspondiente y el tribunal de lo contencioso administrativo viene obligado a examinar la
pretensión indemnizatoria solicitada (TS 8-7-21, EDJ 638780).
3) La indemnización por responsabilidad patrimonial del Estado Legislador derivada de la liquidación, cuando el IVMDH es
declarado contrario al derecho de la UE, debe comprender las cantidades efectivamente abonadas en concepto de este
impuesto, con la minoración de las cantidades que hubiera podido percibir por devolución de ingresos indebidos o por las
devoluciones del tramo autonómico respecto del gasóleo profesional (TS 14-12-20, EDJ 739459). También los intereses legales
de la cantidad reclamada desde el día de la reclamación hasta la fecha de notificación de la sentencia (TS 14-7-21, EDJ 34643).
Dentro de las normas generales de actuación de las Administraciones públicas, se prevé que el silencio tendrá efecto
desestimatorio en los procedimientos de responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas.
Así, transcurrido el plazo de 6 meses desde que se inició el procedimiento sin que haya recaído y se notifique
resolución expresa o, en su caso, se haya formalizado el acuerdo, podrá entenderse que la resolución es contraria a la
indemnización del particular.
6193 Recursos
Con carácter general, una vez terminado el procedimiento de reclamación en vía administrativa, y contra la resolución
que ponga fin al mismo, o contra el silencio que lo desestime, cabe el recurso contencioso-administrativo. La
resolución administrativa de los procedimientos de responsabilidad patrimonial pone fin a la vía administrativa,
cualquiera que sea el tipo de relación, pública o privada, de que derive (LPAC art.114.1.c).
No obstante, contra resoluciones en materia de responsabilidad patrimonial también es posible interponer los
siguientes recursos administrativos:
- el recurso de reposición potestativo (LPAC art.123); y
- el recurso extraordinario de revisión (LPAC art.125).
2. Procedimiento simplificado
(LPAC art.96.4)
6194 En el caso de procedimientos en materia de responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas, se puede
acordar de oficio la suspensión del procedimiento general y la iniciación de un procedimiento simplificado, si una vez
iniciado el procedimiento administrativo el órgano competente para su tramitación considera:
- inequívoca la relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio público y la lesión;
- así como la valoración del daño y el cálculo de la cuantía de la indemnización.
Los procedimientos administrativos tramitados de manera simplificada deben ser resueltos en el plazo máximo de 30
días, a contar desde el siguiente al que se notifique al interesado el acuerdo de tramitación simplificada del
procedimiento (salvo que reste menos para su tramitación ordinaria), y constarán únicamente de los siguientes
trámites:
1. Inicio del procedimiento de oficio o a solicitud del interesado.
2. Subsanación de la solicitud presentada, en su caso.
3. Alegaciones formuladas al inicio del procedimiento durante el plazo de 5 días.
4. Trámite de audiencia, únicamente cuando la resolución vaya a ser desfavorable para el interesado.
5. Informe del servicio jurídico.
6. Informe del CGPJ (preceptivo en caso de responsabilidad del Estado-Juez).
7. Dictamen del Consejo de Estado u órgano consultivo equivalente de la comunidad autónoma. Desde que se solicite
el dictamen al Consejo de Estado, u órgano equivalente, hasta que este sea emitido, se producirá la suspensión
automática del plazo para resolver.
El órgano competente solicitará la emisión del dictamen en un plazo tal que permita cumplir el plazo de resolución del
procedimiento. El dictamen podrá ser emitido en el plazo de 15 días si así lo solicita el órgano competente. En el
C. Indemnización
(LRJSP art.34)
6195 En relación a la indemnización, el régimen de responsabilidad patrimonial está orientado a reconocer la reparación
integral de los daños o principio de capital indemnidad (TS 15-10-90; 29-11-90; 11-5-92, EDJ 4520; 4-5-95, EDJ
24359; 5-2-00, EDJ 8517), pero sin que ello suponga para quien la reciba un enriquecimiento torticero o motivo de
lucro (TS 18-7-89; 23-11-99, EDJ 42916).
Son daños indemnizables siempre que hayan sido suficientemente alegados y probados: el daño emergente, el lucro
cesante, los daños físicos, y el daño moral (pretium doloris).
En este punto se contempla una causa de exclusión de la antijuridicidad que merece la consideración de fuerza
mayor: no son indemnizables los daños que se deriven de hechos o circunstancias que no se hubiesen podido prever o
evitar según el estado de los conocimientos de la ciencia o de la técnica existentes en el momento de producirse
aquellos (nº 6140).
La LRJSP establece los criterios de indemnización reconociendo la posibilidad de pago en metálico o de reparación
en cualquier otra forma, lo que está encaminado a garantizar una completa y efectiva reparación integral mediante la
indemnización o compensación en especie (CEst Dict 1677/1991) o ser abonada mediante un solo pago o mediante
pagos periódicos cuando resulte más adecuado para lograr la reparación debida y convenga al interés público, siempre
que exista acuerdo con el interesado.
La indemnización puede ser sustituida por una compensación en especie cuando concurran los requisitos siguientes:
1. Que resulte el modo más adecuado para lograr la reparación debida y convenga al interés público.
2. Que exista acuerdo con el interesado, bien porque lo haya solicitado en el escrito de reclamación (como fórmula
principal, alternativa o subsidiaria de la indemnización en dinero), bien porque se acuerde en el convenido posterior
que pone fin al procedimiento.
El incumplimiento de estos requisitos equivaldría a una infracción del ordenamiento jurídico, dando lugar a la
consiguiente invalidez del acto (LPAC art.48).
Precisiones
1) El derecho a ser indemnizado en un porcentaje sobre el precio del bien o derecho ilegítimamente expropiado, se produce
porque resultaba imposible la restituciónin natura de los bienes o derechos ocupados por la Administración en virtud de un
acuerdo expropiatorio declarado nulo de pleno Derecho o anulado (TS 31-12-01, EDJ 65817).
2) La solicitud de la restitución de los fondos de inversión en las mismas condiciones o, subsidiariamente, la indemnización de
daños y perjuicios no se toma en consideración por la sentencia recurrida, en función del principio de plena indemnidad del
perjuicio sufrido. Se accede a la indemnización sustitutoria de la restitución del fondo indebidamente enajenado por la
Administración, por la diferencia de valor existente en la fecha de realización de las participaciones del fondo enajenadas y la
fecha en que se formuló la petición de indemnización a la Administración; cantidad que habrá de completarse, para conseguir
una plena indemnidad, con el abono de los intereses correspondientes hasta la fecha de esta sentencia, más el interés de LJCA
art.106.2 (TS 10-3-10, EDJ 21792).
6199 Precisiones
1) En sede judicial se admite la utilización de los baremos de la Ley de ordenación del seguro privado (TCo 181/2000) para fijar
el quantum indemnizatorio, siempre que se utilice de manera orientativa no vinculante y dado que no existen otros específicos
como criterio objetivo (TS 23-10-07, EDJ 195008; 23-1-08, EDJ 3302). El no aplicar un baremo en modo alguno puede resultar
determinante a la infracción denunciada (TS 12-4-02, EDJ 9782; 27-9-01, EDJ 30898).
2) Sobre valoración de terrenos según normativa urbanística, ver la TS 7-3-00, EDJ 5018 y sobre valoración de derechos
generados en proceso urbanizador la TS 26-11-99, EDJ 44600.
3) Respecto a la responsabilidad patrimonial, en la subasta judicial de una finca que resultó ser de titularidad de un tercero, se
reconoció al postor una indemnización por la cuantía del remate, impuestos y gastos de escritura, únicos perjuicios acreditados
(TS 23-9-98, EDJ 22268); y en la destrucción de mercancía inmovilizada por la aduana debido a la imprudencia de su personal,
la indemnización se cuantificó con base en el precio comercial de la mercancía y no en el valor asegurado (AN 11-3-99, EDJ
81011).
4) Uno de los instrumentos adecuados para hacer efectivo el principio de indemnidad es el abono de los intereses legales desde
la fecha de la reclamación ante la Administración por responsabilidad patrimonial (TS 11-5-97, EDJ 5010; 20-10-97, EDJ 7862),
junto con otros procedimientos de actualización, como la consideración de la obligación pecuniaria de resarcimiento como una
deuda de valor, que lleva a fijar la cuantía de la deuda actualizada al momento de su determinación o fijación, y no al momento
de producción del daño (TS 15-1-92, EDJ 224; 24-1-97, EDJ 1353; 16-12-97, EDJ 57484).
La actualización de la indemnización reconocida en vía administrativa por la agravación del estado de salud desde su
reclamación inicial, no supone alteración de las pretensiones, sino actualización de las mismas respecto a la reparación del daño
causado e imputado a la misma actuación administrativa, por ello, debe valorarse la pretensión indemnizatoria atendiendo a la
cantidad total solicitada, sin que sea exigible al perjudicado acudir a una nueva reclamación. La indemnización fijada en la
resolución impugnada no cumple con la exigencia de una reparación integral del daño cuando con posterioridad a su
determinación, se han producido recaídas y un agravamiento del estado de salud, que finalmente ha supuesto el
reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta de la víctima, así como otras complicaciones que le impiden llevar una
vida normal (TS 31-3-09, EDJ 38275).
5) La apreciación de los hechos corresponde en exclusiva al órgano judicial de instancia. Sin embargo, cuando una cifra queda
6200
manifiestamente por debajo del límite mínimo razonable, dado que los baremos recogidos en las leyes no son vinculantes en
esta materia, teniendo solo un carácter orientador, hay que estar al criterio indemnizatorio usualmente seguido por el Tribunal
Supremo en supuestos similares (TS 16-3-10, EDJ 19276).
6) Para revisar la cuantía de la indemnización fijada en las sentencias de instancia, es necesario acreditar que en su
determinación se ha seguido un camino erróneo, no razonable, o contrario a las reglas de la sana lógica y buen criterio (TS 17-
4-98, EDJ 2767). No puede calificarse de arbitraria o irrazonable, la fijación por el órgano judicial -de conformidad con LJCA
art.105.2- de una indemnización a tanto alzado similar a la que se ha otorgado en asuntos similares, ante las contradicciones
reveladas en la fase de ejecución y la falta de prueba sobre los extremos fijados por la sentencia para la cuantificación de la
indemnización. El enjuiciamiento de esta cuestión en vía de recurso de amparo no puede entrañar una revisión de la valoración
y ponderación del material probatorio, salvo que incurra en arbitrariedad o irrazonabilidad, ya que ello supondría interferir en
una competencia exclusiva de los órganos judiciales en el ejercicio de la función jurisdiccional que les es propia (TCo 140/1994;
Precisiones
1) Existe una consolidada corriente jurisprudencial que no reconoce entre los conceptos indemnizables a los gastos de defensa
del particular-interesado ante los tribunales (TS 2-2-93, EDJ 816; 20-10-98, EDJ 28597; 18-3-00, EDJ 10907).
2) Existe una cada vez más acusada intención de los jueces y tribunales de contemplar la imposición de costas preceptiva en los
pleitos por responsabilidad patrimonial de la Administración que resulten estimados. No obstante, resulta aconsejable realizar
un alegato especial sobre el particular y no una mera referencia automática o de formulario, en los escritos de demanda para
hacer resaltar los supuestos de temeridad, mala fe o de pérdida de finalidad de proceso y de esta manera excitar, aún más si
cabe, la sensibilidad que los órganos jurisdiccionales demuestran en estos supuestos.
3) Puede considerarse un criterio razonable, respecto de supuestos en los que se ha evacuado informe favorable por órgano
consultivo, el apartamiento por la Administración demandada del criterio del dictamen, unido a la estimación de la demanda.
En este sentido, TSJ Castilla-La Mancha 5-5-05, EDJ 47204, impone las costas a la Administración que desatendió
injustificadamente el sentido del informe del Consejo Consultivo -partidario de la indemnización negada en vía administrativa-,
atendiendo también a la escasa cantidad reclamada, posiblemente inferior a los gastos de defensa y representación, ya que en
otro caso la finalidad del recurso se perdería.
4) En relación con los gastos de asistencia jurídica, la antijuridicidad de la lesión no desaparece por la circunstancia de que para
actuar ante los órganos administrativo-tributarios no sea preceptiva asistencia letrada (CEst Dict 958/2004,15-7-04; 971/2003,
19-6-03), si bien el obligado tributario debe soportar el detrimento patrimonial que la retribución del abogado comporta si la
actuación administrativa se produjo dentro de los márgenes ordinarios o de los estándares esperables, con objetividad,
efectividad y sometimiento a la Ley y al Derecho (TS 5-2-08, Rec 3156/06; 31-1-08, EDJ 6217; 5-6-07, EDJ 135813; JCContAdm
núm 5, 7-1-11, Rec 110/09).
5) En relación con la indemnización del gasto ocasionado por el abono de la tasa judicial (nº 12330), hay que tener en cuenta
que la tasa se devenga por la interposición del recurso contencioso-administrativo, independientemente de que se obtenga una
resolución favorable. No procede indemnización por ser el obligado quien realiza el hecho imponible; especialmente cuando no
se realiza imposición en costas a la parte demandada (AN 29-11-10, EDJ 261428). Tampoco procederá por coste del depósito
para recurrir (nº 12360), pues este se reembolsa en caso de estimación del recurso.
6) Los intereses de demora sobre el importe del coste de los avales reembolsados por órganos gestores han de ser computados
desde la fecha de abono de los gastos hasta su total pago (LGT art.33 en relación con LGT art.30.1).
Precisiones
1) El lucro cesante o beneficios dejados de percibir como consecuencia del hecho dañoso se tiene en cuenta en dos supuestos:
como consecuencia de la contingencia de muerte (TS 12-3-84) o de lesiones (TS 2-4-79; 2-2-80, EDJ 14124).
2) Por el contrario, se elimina su consideración como concepto indemnizable en casos de falta de prueba (con las matizaciones
ya realizadas), cuando la actitud activa del particular pudo haber evitado el incremento del daño ya inicialmente producido
(interviene la circunstancia de la concurrencia de culpas y cuando no se trata de daño cierto o real y nos encontramos ante
meras expectativas de beneficios o sueños de ganancias (TS 2-10-99, EDJ 32893; 15-10-86, EDJ 6424; 19-12-96, EDJ 10871).
3) La privación de contrato público a una sociedad suscita, lucro cesante y daño emergente, el cálculo cuantificación económica
de dicha responsabilidad cabe establecerse a partir de los elementos de prueba y las alegaciones contenidas en el proceso de
instancia (TS 18-2-02, EDJ 5676).
4) Se reconocen como derechos económicos derivados de la suspensión de los trabajos de las concesiones de explotación
mineras y el derecho a la indemnización por lucro cesante, entendido ese lucro cesante como canon arrendaticio dejado de
percibir desde la efectiva paralización de los trabajos de explotación de las concesiones y hasta que se dicta la TCo 195/1998, en
cuyo período de tiempo era obligación de la Administración del Estado (Ministerio de Industria) haber dictado el plan de
ordenación correspondiente (TS 16-9-04, EDJ 143979).
Precisiones
1) Por su carácter afectivo y de pretium doloris, carece de parámetros o módulos objetivos, lo que conduce a valorarlo en una
cifra razonable, que siempre tendrá un cierto componente subjetivo. Para acreditarlo basta con la prueba de los hechos básicos
en que se concreta la pérdida de salud o el daño fisiológico (TS 24-1-97, EDJ 1353; 20-1-98, EDJ 425).
2) El daño moral o afectivo es absolutamente independiente de las circunstancias económicas que rodean al perjudicado.
Establecer criterios reductores en su cuantificación por dicha razón es improcedente (TS 2-4-02, EDJ 7675).
3) La frustración de meras expectativas -la falta de patrimonialización de un cierto aprovechamiento urbanístico-, no tiene
cabida como daño indemnizable en el marco de la responsabilidad patrimonial de la Administración (TS 23-5-14, EDJ 78206).
Precisiones
1) El tribunal puede fijar la cuantía de la indemnización en la propia sentencia o deferirla a la fase de su ejecución . Pero,
aunque considerase acreditada la realidad de los daños sufridos, en este último caso la entidad recurrente no está relevada de
la carga de acreditar la cuantía de los daños, no siendo valorados aquellos parámetros sobre los que la parte recurrente no haya
aportado prueba suficiente (TS 21-3-02, EDJ 7767).
2) Procede la indemnización solicitada en atención a la minoración del aprovechamiento urbanístico sufrido por la recurrente
tras la aprobación del planeamiento, en comparación con el aprovechamiento reconocido en un convenio urbanístico previo (TS
16-6-14, EDJ 100849).
6207 Precisiones
1) Existe compatibilidad, en su caso, entre la responsabilidad objetiva de la Administración y la que corresponda por otro título
distinto, ya que la compensación percibida normalmente es una evaluación apriorística y objetiva del quebranto mínimo de
carácter exclusivamente económico sufrido que no cuida, pues, de individualizar o matizar los perjuicios cuantitativa y
cualitativamente, en función de las circunstancias personales, familiares o profesionales. Es, por tanto, insuficiente, y está
necesitada de un complemento que le sirva para conseguir la plenitud de la reparación, en aquellos casos en que no se ha
producido esa reparación integral (TS 12-3-91, EDJ 2744). De esta forma, el Tribunal Supremo ponía fin a la discrepancia
jurisprudencial anterior sobre esta cuestión (TS 5-4-89, EDJ 3630; 1-12-89, EDJ 10823).
Los regímenes específicos de reparación del daño tienen aplicación prevalente sobre el general de responsabilidad patrimonial,
aunque solo desplazan plenamente a este si los perjuicios son totalmente cubiertos. En otro caso, se aplica con carácter
complementario, hasta alcanzar la suficiencia en la indemnización; sin incurrir en exceso que genere enriquecimiento injusto
(AN 7-2-02, EDJ 126300).
2) Existe compatibilidad entre la pensión del régimen de clases pasivas y la indemnización por responsabilidad patrimonial, ya
que sus títulos jurídicos son distintos (TS 11-11-04, EDJ 160035):
- la pensión extraordinaria es insuficiente y está necesitada de un complemento que le sirva para conseguir la plenitud de la
reparación y en muchos casos, uno de ellos este, cada cual de esos dos conceptos lleva ínsito un elemento o factor causal
diferente, un título jurídico distinto, el menoscabo patrimonial en un aspecto y el dolor, porque así se llama en nuestra lengua,
por la pérdida irreparable de un hijo;
- la indemnización de daños y perjuicios por responsabilidad de las Administraciones públicas tiene como título determinante
de la indemnización abarca todos los daños concurrentes incluido el daño moral -valora el daño moral en los autos, cuya
existencia no necesita prueba alguna dado que se presumirse cierto en las relaciones familiares-, actuando como complemento
que sirva para alcanzar la plenitud de la reparación.
3) La cuantía del daño es el límite para la compatibilidad de indemnizaciones (TS 29-9-10, EDJ 213688).
Precisiones
1) Conviene recordar lo establecido en la LJCA art.106.2 y 3, en relación a las condenas de Administración al pago de una
cantidad líquida (TS 15-7-00, EDJ 28284).
2) Con la actualización de la cuantía de la indemnización se pretende evitar las consecuencias de la depreciación monetaria: la
Precisiones
Los autos recaídos en ejecución de sentencia han de ser congruentes con las sentencias, pues no pueden resolver «más»,
«menos», ni «cosa distinta» que la sentencia que ejecuta. El tribunal a quo encargado del cumplimiento de la ejecutoria se
extralimitó al interpretar fuera de su contexto o parte dispositiva el fallo y los razonamientos jurídicos de la sentencia, a pesar
de que en los mismos fundamentos jurídicos, terminantemente, se indicaba el dies a quo para la determinación y pago de los
intereses devengados (TS 30-10-01, EDJ 49853).
Precisiones
1) No procede devengo de intereses en el caso en que el tribunal actualizase en su sentencia la indemnización a pagar,
teniendo en cuenta para ello la fecha o el momento en que se pronuncia dicha sentencia, de modo que, en lugar de fijar la
cantidad a pagar por la Administración conforme a la suma reclamada a esta en su día por el perjudicado, se determina dicha
indemnización atendiendo a la cuantificación o valoración del daño o perjuicio al tiempo de dictarse la sentencia, que es otro de
los medios o modos de actualización de la deuda reconocidos por la jurisprudencia (TS 24-1-97, EDJ 1353; 30-6-98, EDJ 17651;
20-2-99, EDJ 7545; 12-6-99, EDJ 28218; 26-6-99, EDJ 19743; 17-7-99, EDJ 17947; 24-7-99, EDJ 19184; 9-2-02, EDJ 3618).
2) En declaraciones de existencia de responsabilidad patrimonial la parte actora no tiene derecho únicamente a percibir los
intereses del LEC art.921, sino que debe abonársele los intereses legales desde la reclamación administrativa hasta la fecha de
la sentencia de instancia, al objeto de alcanzar la plena indemnidad del perjuicio causado (TS 14-10-04, EDJ 174279).
Están exentas de tributación en el IRPF las indemnizaciones satisfechas por las Administraciones públicas por daños
personales como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, cuando vengan establecidas de acuerdo
con los procedimientos previstos en la LRJSP y la LPAC.
Precisiones
La referencia a «daños personales» es omnicomprensiva de los daños tanto físicos como morales.
D. Reclamación judicial
(LPAC art.114.1.c; LOPJ art.9.4; LJCA art.2)
6230 Corresponde al orden jurisdiccional contencioso-administrativo el conocimiento de las cuestiones que se susciten
en relación con la responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas (nº 10170 s.).
El proceso contencioso-administrativo en materia de responsabilidad patrimonial no presenta singularidades
específicas, rigiéndose por las normas procesales generales de ese orden (nº 10050 s.), sin perjuicio de la previsión
de anulación de actos administrativos que hayan causado daños y perjuicios y de los que se pueda probar una lesión
evaluable con derecho a reparación (LRJSP art.31.1; LPAC art.67.1).
La LJCA contempla alguna posibilidad en orden a facilitar las reclamaciones por responsabilidad patrimonial sin
necesidad de haber seguido el procedimiento de reclamación previa en vía administrativa. Ello ofrece una doble
perspectiva:
a) Acumular la pretensión indemnizatoria a la de anulación del acto administrativo impugnado en sede jurisdiccional
(LJCA art.31.2). Aunque de la dicción de la LJCA art.65.3 puede también deducirse que se pueda solicitar por la
representación actora en el acto de la vista o en el escrito de conclusiones, siempre y cuando la existencia y cuantía de
los daños y perjuicios de cuyo resarcimiento se trate ya constase probada en autos.
b) Ejercer la acción una vez obtenida sentencia firme anulatoria del acto, computándose el plazo de ejercicio de un año
a partir de la fecha del pronunciamiento.
La ejecución de la sentencia que condene a la Administración al pago de una indemnización por daños corresponde
también a los órganos de la jurisdicción contencioso-administrativa (LJCA art.106.2 y 3).
En lo que se refiere a la jurisdicción social, se consideran materias excluidas y, por lo tanto, no conocerán de ellas los
órganos jurisdiccionales del orden social: las reclamaciones sobre responsabilidad patrimonial de las entidades
gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social, así como de las demás entidades, servicios y organismos del
Sistema Nacional de Salud y de los centros sanitarios concertados con ellas, sean estatales o autonómicos, por los
daños y perjuicios causados por o con ocasión de la asistencia sanitaria, y las correspondientes reclamaciones, aun
cuando en la producción del daño concurran con particulares o cuenten con un seguro de responsabilidad (L 36/2011
art.3.i redacc L 22/2021).
Documentos relacionados (3)
Formularios | 3
1. Escrito de demanda (reclamación por responsabilidad patrimonial derivada del anormal funcionamiento de la Administración de
Justicia) (Ver)
2. Escrito de demanda (impugnación de desestimación de reclamación por responsabilidad patrimonial contractual) (Ver)
3. Escrito de demanda (reclamación por responsabilidad patrimonial por lesiones en vía pública) (Ver)
6235 Precisiones
1) El reclamante de responsabilidad patrimonial de la Administración sanitaria tiene tres posibilidades (TS 5-6-19, EDJ
610582):
3) En el recurso de casación, de naturaleza jurídica extraordinaria, no procede alterar los hechos probados, sin perjuicio de la
6237
facultad del tribunal de integrar el factum. La apreciación de la concurrencia o no de este requisito para que surja la
responsabilidad patrimonial de la Administración es una cuestión jurídica sobre la que debe pronunciarse el Tribunal de
casación partiendo de los hechos declarados probados por la sala de instancia, a lo que se debe añadir también aquellos
supuestos en que la relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio público y el daño producido resulte de la
integración del factum llevada a cabo por el propio Tribunal de casación en uso de la facultad antes referida (TS 27-10-01, EDJ
98934).
4) Tratándose de daños continuados cuya reclamación inicial en vía administrativa haya sido desatendida, cabe ampliar su
reclamación en vía jurisdiccional por el lapso temporal comprendido entre dicha reclamación y la interposición del recurso
contencioso-administrativo, sin que pueda considerarse cuestión nueva para no convertir el trámite administrativo previo en
un instituto establecido en perjuicio del administrado (TS 22-6-95, EDJ 3737). Asímismo, reclamada una indemnización en vía
administrativa en evaluación de responsabilidad patrimonial, puede esta modificarse en su cuantía en vía judicial en cuanto
responda a los mismos hechos y causa de pedir, sin incurrir por ello en desviación procesal (TS 28-1-21, EDJ 503855).
5) En relación con el orden jurisdiccional competente para conocer de reclamaciones de responsabilidad por daños derivados
de accidentes nucleares ocasionados en instalaciones de titularidad pública (L 12/2011 art.14), ver nº 10174.
6) Cabe la interposición de un nuevo recurso, sin sujeción a plazo, frente a la desestimación presunta y en tanto no recaiga
resolución administrativa expresa, siempre que el primero, con idéntico objeto, hubiera concluido con sentencia firme de
inadmisibilidad por apreciar una excepción procesal (TS 27-7-20, EDJ 618560).
6240 La indemnización de daños y perjuicios que se puede solicitar en un recurso contencioso-administrativo puede
constituir (TS 20-2-20, EDJ 511743):
• La pretensión principal y autónoma deducida en un proceso, consecuencia de los daños y perjuicios ocasionados por
el funcionamiento de los servicios públicos (Const art.106.2), ejercicio de una pretensión independiente, es el caso
de la responsabilidad patrimonial, en el que, como es natural, debe de haberse formulado previamente, ante la
Administración Pública, la correspondiente reclamación. El recurso contencioso-administrativo, debe versar, por
tanto, sobre la propia concurrencia de los requisitos de la responsabilidad patrimonial, y la determinación y
cuantificación de los daños y perjuicios irrogados.
• Puede constituir una pretensión accesoria a la pretensión principal de nulidad, como una medida adecuada para el
pleno restablecimiento de una situación jurídica individualizada (LJCA art.31.2 y 71.1.b), estamos ante una pretensión
subordinada, accesoria a la nulidad del acto administrativo impugnado. Por ello, esta pretensión de indemnización de
daños y perjuicios puede hacerse directamente ante el órgano judicial contencioso-administrativo, toda vez que nos
encontramos ante el único medio de restablecer plenamente la situación jurídica que el acto administrativo que se
anula había vulnerado, incluso puede solicitarse en el momento procesal de vista o conclusiones, según permite la
LJCA art.65.3.
En definitiva, la solicitud de indemnización puede constituir una pretensión autónoma e independiente, que es
consecuencia de los daños y perjuicios ocasionados por el funcionamiento de los servicios públicos (Const art.106.2;
LRJSP art.32 s.). Pero también puede ser una pretensión subordinada, de carácter accesorio a la anulación del acto
6242 Precisiones
1) Ejercitada la acción de responsabilidad patrimonial de la Administración, con una pretensión indemnizatoria, cuya
desestimación presunta se encuentra pendiente ante otra instancia, no puede ejercitarse la pretensión de plena jurisdicción,
expresandola voluntad de mantener la otra y dividiendo así el alcance de cada una de ellas (TS 25-11-20, EDJ 729292).
2) No cabe apreciar la existencia de responsabilidad patrimonial cuando se regulariza el IIVTNU a través de la correspondiente
impugnación que se resuelve mediante sentencia judicial firme (TS 14-12-20, EDJ 739673).
6245 Competencia
Las competencias de los órganos de la jurisdicción contencioso-administrativa pueden sintetizarse en el siguiente
cuadro:
Administración Norma
Órgano de la Administración Órgano jurisdiccional competente
responsable aplicable
(*) No obstante, el Tribunal Supremo ha sostenido que en los expedientes de responsabilidad patrimonial relativos a una
materia de competencia estatal posteriormente transferida a las comunidades autónomas, en los que no hubiera recaído
resolución expresa en el momento de hacerse efectiva la transferencia competencial, ha de entenderse que el acto presunto
pasa a ser imputable a la autoridad autonómica, sobre la que recae ahora el deber de resolver; por lo que la competencia
objetiva para conocer de los recursos contencioso-administrativos interpuestos o que se interpongan corresponde a los
órganos jurisdiccionales sitos en la comunidad -según las reglas expuestas o las precedentes, en función de que el recurso
judicial se interponga antes o después del 16-1-2004-, por aplicación de los criterios de la Ley del proceso autonómico (TS auto
17-6-04).
6247 Respecto de la Administración corporativa, las reglas de atribución pueden variar en función de qué instancia se
considere competente en sede administrativa para resolver sobre reclamaciones de responsabilidad (sobre la regla
especial de atribución competencial, ver TS 17-3-10, EDJ 21758).
Ha de tenerse en cuenta además (LJCA art.14.1 regla 2ª) que:
- cuando el recurso tenga por objeto actos de las Administraciones públicas en materia de responsabilidad patrimonial,
personal, propiedades especiales y sanciones, es competente, a elección del demandante, el juzgado o el tribunal en
cuya circunscripción tenga aquel su domicilio o se halle la sede del órgano autor del acto originario impugnado;
6250 Precisiones
1) Una interpretación integradora de las reglas sobre competencia objetiva de la LJCA permite deducir que la competencia
objetiva en los casos en que hayan de fiscalizarse decisiones sobre responsabilidad patrimonial adoptadas por diferentes
Administraciones, pero fundadas en igual causa de pedir, entendida esta causa como el dato fáctico determinante de la
reclamación, ha de corresponder al órgano jurisdiccional competente para fiscalizar el acto dictado por la Administración de
mayor ámbito territorial.
La existencia o no de una posible responsabilidad solidaria entre las Administraciones o la necesidad de analizar la
responsabilidad de cada Administración «en relación con el correcto uso de las competencias que tiene encomendadas»
constituye una cuestión atinente al fondo del asunto que carece de la relevancia precisa para negar la competencia que por
razones de conexión le corresponde.
Tampoco impide tal conclusión el hecho de que el escrito inicial del recurso se dirigiera frente a la desestimación de la
reclamación dirigida a la Administración autonómica, pues es claro, tanto de lo actuado en vía administrativa como del propio
escrito de interposición del recurso contencioso-administrativo, la voluntad de ejercitar las acciones conjuntamente frente a
ambas Administraciones y el punto de conexión singular y evidente que, a priori, y sin perjuicio de lo que pueda resultar de las
actuaciones procesales que se sigan, cabe predicar de las mismas (TS 4-12-09, cuestión de competencia núm 65/2009, EDJ
300018; 11-12-09, EDJ 300019).
2) La Administración -sanitaria- formalmente transmutó la reclamación previa a la vía judicial social en una acción de
responsabilidad, reconduciéndola, por entender que en nuestro ordenamiento jurídico se ha estructurado un sistema
jurisdiccional único en favor de los tribunales de lo contencioso-administrativo en materia de responsabilidad patrimonial de la
Administración, según TS auto 7-7-94 y 25-10-96 (TS 2-1-02, EDJ 126271).
3) La postura acorde sobre la unidad de jurisdicción en el caso del Tribunal Constitucional fue clara en lo referente a una
cuestión de inconstitucionalidad planteada por la AP Madrid, tras la aprobación de la L 30/1992 (TCo auto 22-7-97).
4) En relación a la competencia de la jurisdicción penal, ver nº 6345.
5) Cuando la cuestión sobre la unificación de jurisdicción se estaba pacificando, no faltaron pronunciamientos que,
considerando realizada la unidad de fuero, no aplican la falta de jurisdicción para evitar el peregrinaje de jurisdicciones al
justiciable (TS 17-5-94, EDJ 4435; 8-6-94, EDJ 5200; 6-6-97, EDJ 3439; 23-12-97, EDJ 10498).
6) En materia de entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social, estatales o autonómicos, así como las demás
6253
entidades, servicios y organismos del Sistema Nacional de la Salud, la cuestión ha sido muy controvertida.
El RD 429/1993 [Link].1ª, atribuyó la competencia por los daños y perjuicios causados por o con ocasión de la asistencia
sanitaria a la jurisdicción contencioso-administrativa (TS auto 18-3-97, EDJ 11567; auto 18-3-97; 17-2-97; 4-7-97, EDJ 57508;
4-7-97, EDJ 57505; 17-7-97, EDJ 57502; 18-12-97, EDJ 57506).
Sin embargo, la jurisprudencia entendió procedente la competencia del orden social, considerando que el RD 429/1993 se
extralimitaba en su función reglamentaria, vulnerando el principio de reserva de ley que ciñe la atribución de competencia
jurisdiccional. Esta situación se ha mantenido hasta la promulgación de la LJCA y la modificación de la LOPJ (TS 10-12-96, EDJ
10116; 24-6-96, EDJ 6501; 9-2-96, EDJ 1385; 18-9-97, EDJ 7688; auto 18-3-97, EDJ 11571; 18-12-97, EDJ 20955; 18-12-97,
EDJ 20959).
Posteriormente, la reforma de la LJCA por LO 19/2003 confirmó la competencia contencioso-administrativa sobre estas
reclamaciones, al atribuir a este orden el conocimiento de litigios relativos a la responsabilidad patrimonial de las
Administraciones, aun cuando en la producción del daño concurran con particulares o cuenten con un seguro de
responsabilidad (LJCA art.2.e).
7) En relación con los supuestos en los que la Administración cuenta con este aseguramiento, es discutible si las compañías
aseguradoras de las Administraciones públicas ostentan legitimación activa para la impugnación judicial de las resoluciones de
estas por las que se reconoce y cuantifica responsabilidad patrimonial, que cubren aquellas en virtud del contrato de seguro.
La previsión contenida en LJCA art.21.1 (nº 10667), acerca de la comparecencia de dichas compañías como codemandadas de
la Administración en procesos sobre responsabilidad patrimonial (en los que se recurre judicialmente un previo acto
denegatorio de la pretensión indemnizatoria del perjudicado) no debe llevar a negar que las aseguradoras puedan impugnar en
sede jurisdiccional -y previa administrativa, normalmente en reposición potestativa- los acuerdos administrativos de
reconocimiento de tal responsabilidad, pues estos tienen carácter de acto administrativo y aquellas se ven afectadas
6257 Precisiones
1) Es contrario a la legalidad utilizar la acción directa para impugnar el acto administrativo en el que se declara la
responsabilidad patrimonial de la Administración. Esto es lo que se plantea en un supuesto en el que, después de seguir el
expediente administrativo de responsabilidad patrimonial y recaída resolución por la Administración, consentida y no
impugnada en vía contencioso-administrativa, se ejercita la acción directa en vía civil contra la aseguradora de la
Administración, para reclamar una indemnización mayor . El Tribunal Supremo entiende en este caso que, una vez declarada la
responsabilidad y establecida la indemnización, si el perjudicado no acude a la vía contenciosa, esos pronunciamientos quedan
firmes para la Administración. Por otro lado, la indemnización que queda firme en vía administrativa es el límite del derecho de
repetición que se reconoce a la aseguradora (TS 5-6-19, EDJ 610582).
2) En orden a la responsabilidad patrimonial por daños y perjuicios causados por o con ocasión de la asistencia sanitaria por
una mutua de accidentes de trabajo, se declara la competencia de la jurisdicción contencioso-administrativa (en interpretación
de LOPJ art.9.4; LJCA art.2.e; LRJS art.3.i redacc L 22/2021). Dada la naturaleza pública de las mutuas colaboradoras de la
6300 Se analizan en este apartado aquellos supuestos en los que concurren varias Administraciones en la producción del
daño. La LRJSP distingue entre fórmulas de actuación conjunta entre varias Administraciones y otros supuestos de
concurrencia de varias Administraciones (TS 23-11-99, EDJ 42917).
Incluso con anterioridad a la existencia de esta regulación, el Tribunal Supremo en supuestos de concurrencia de
responsabilidades públicas, optaba por la solución de la solidaridadad extra, atendiendo a que la responsabilidad de la
Administración es una figura de garantía ciudadana (TS 15-11-93, EDJ 10275; 20-12-97, EDJ 385).
Dentro del primer supuesto se pueden distinguir aquellas actuaciones de las Administraciones en las que,
acometiendo un proyecto común, cada una mantiene su propia personalidad jurídica y su individual responsabilidad
-p.e. procedimientos bifásicos, conferencias sectoriales y los convenios interadministrativos o de colaboración (LRJSP
art.47 a 53)-. No sucede lo mismo en el caso de los consorcios, donde la actuación lo es a través de una única
personalidad jurídica.
6306 Precisiones
1) La aprobación definitiva de los planes urbanísticos , es una resolución sustantiva que culmina su procedimiento de
elaboración y a través de ella el órgano competente realiza un control de oportunidad y legalidad de la actuación local, por lo
que aun teniendo en cuenta la autonomía local constitucionalmente garantizada se ha reconocido que la potestad de
planeamiento es de titularidad compartida entre los municipios y las comunidades autónomas, y de ahí la aplicación de la
responsabilidad solidaria como previene la L 30/1992 art.140 -actual LRJSP art.33-, que proviene de la gestión por fórmulas
colegiadas de actuación, por lo que no cabe admitir la falta de legitimación del ayuntamiento demandado (TSJ Madrid 6-3-01,
EDJ 98967; en contra TS 30-1-03, EDJ 1641).
2) En relación con la concurrencia de responsabilidades no debe inducir a confusión el problema de la pluralidad competencial,
según tiene establecido el Tribunal Constitucional (TCo 149/1991 y 198/1991), al examinar la naturaleza del dominio público
marítimo terrestre y su carácter demanial por naturaleza cuya titularidad y defensa corresponde al Estado, dice no impide que
sobre el demanio, y en este caso sobre las playas como partes integrantes del mismo, puedan concurrir una pluralidad de
competencias de distintas Administraciones. Siendo título para su ejercicio la previa habilitación legal. Dicho en otros términos,
el carácter demanial de las playas no constituye una reserva competencial a favor del Estado en todas y cada una de las
competencias que, con base y apoyo físico en las mismas pueden ejercerse (TS 31-10-01, EDJ 50066).
3) Se declara la responsabilidad concurrente y solidaria de las Administraciones demandadas, que deben indemnizar a la actora
por los daños causados por el desalojo de un piso por orden del alcalde, como consecuencia del estallido de una de las columnas
del mismo que ponía en riesgo de súbito derrumbamiento del mismo, y que el desalojo tuvo lugar con ocasión de las obras que
estaban llevándose a cabo para abrir un paso subterráneo, que afectaba al subsuelo, obras que formaban parte de un programa
urbanístico y que se realizaban en ejecución de un convenio de colaboración firmado entre el ayuntamiento, la autoridad
portuaria, y el Consorcio de la Zona Franca, esa situación de arrendatario es la que resultó lesionada por la ejecución del
pronunciamiento de desalojo y debe ser restablecida mediante la indemnización de los daños y perjuicios derivados del mismo
© Lefebvre 17 Biblioteca Universitaria
(TS 28-6-04, EDJ 86965).
4) Existe responsabilidad patrimonial por la caída sufrida en el cauce de un río, dada la existencia de la necesaria relación de
6307
causalidad entre el socavón existente al final del puente y la caída y lesiones de la recurrente, sin que exista prueba suficiente
para determinar si la responsable es la Administración estatal o local, por lo que se declara la responsabilidad solidaria de
ambas (AN 21-4-04, EDJ 117087).
5) Sobre la base de los hechos declarados probados y en función del convenio de cooperación en materia de lucha contra
incendios forestales suscrito entre las Administraciones local y autonómica, se ha acreditado la existencia de relación causal
entre el funcionamiento del servicio público, tanto el gestionado por la Administración autonómica, como el gestionado por la
municipal, y el fallecimiento acaecido, ya que se observan anomalías, directamente conectadas con obligaciones y compromisos
asumidos en aquel convenio por cada una de las Administraciones, siendo solidaria la responsabilidad cuando no sea posible
dicha determinación como en el caso (TSJ Galicia 25-2-04, EDJ 128064).
6) Existe responsabilidad patrimonial de la Administración educativa autonómica respecto a las lesiones que sufrió un menor
en el patio del colegio público , porque la causa origen del resultado lesivo, tanto en el sentido de ser la inicial, como en el más
importante de ser la que permitió que tal resultado se produjera, se sitúa en el ámbito del funcionamiento del servicio público
educativo, no siendo ajena a él; pero no de la Administración municipal, pese a su deberes de conservación, mantenimiento y
vigilancia de los edificios destinados a centros dependientes de las Administraciones educativas (TS 8-11-10, EDJ 246694).
6311 Precisiones
1) Entendemos, con Ahumada Ramos, que la concurrencia de actividades (división competencial) no tiene que conllevar
concurrencia de responsabilidades, ya que puede suceder que el contenido de cada una de las competencias sea diverso, p.e. en
materia escolar sucede que las competencias de enseñanza son de titularidad estatal o autonómica y las de conservación de
instalaciones corresponde a los ayuntamientos. El ámbito en que se produzcan los hechos delimitaría la Administración
responsable (TS 10-4-89, EDJ 3808; 5-6-90, EDJ 5907; 1-4-85, EDJ 1991).
2) El Tribunal Supremo ha declarado que en caso de transferencia de competencias de los que puedan surgir dudas sobre los
titulares de los daños causados, esta comporta la asunción por el ente que la recibe todas las potestades, deberes y cargas
inherentes a su ejercicio, salvo disposición jurídica en contrario (TS 28-4-98, EDJ 4891).
3) Se estima en parte el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra una resolución municipal, por medio de la cual
se desestimaba la reclamación de responsabilidad patrimonial interpuesta por el recurrente, en solicitud de indemnización por
los daños y perjuicios causados en la finca de su propiedad, y contra la desestimación presunta de la reclamación de
responsabilidad patrimonial formulada por el mismo recurrente contra la Administración de la Comunidad Autónoma de
Baleares, por los mismos daños. Se considera que en la medida en que no se pueden discriminar los daños y perjuicios que
provienen de la calidad deficiente de las aguas , de aquellos que derivan del desbordamiento de estas aguas sobre las tierras del
recurrente, procede que la responsabilidad de las Administraciones que concurren en la producción del daño, sea solidaria, y
respecto de la cantidad a indemnizar, estima procedente fijar una indemnización que cubre tanto la pérdida o gastos de
recuperación de los pozos, como la merma de valor de unas tierras afectadas al riesgo cierto de verse nuevamente dañadas por
las inundaciones y demás molestias derivadas (TSJ Baleares 15-9-10, EDJ 196693).
4) Se declara la responsabilidad patrimonial de la Administración local por caída de una vecina en la vía pública, debido al mal
estado de una arqueta de la red telefónica y, además, la responsabilidad solidaria de la empresa titular de la arqueta (TSJ Murcia
6313 Procedimiento
El procedimiento para su determinación es el general, ordinario (nº 6180) o simplificado (nº 6194), con las siguientes
especialidades:
• La Administración competente para la iniciación, instrucción y decisión del procedimiento es la fijada en los
estatutos o reglas de la organización colegiada. Si la especificación no se produce, la competencia viene atribuida a la
Administración pública con mayor participación en la financiación del servicio.
En el supuesto de interposición de recurso contencioso-administrativo, Huesca Boadilla apunta como solución la
necesidad de un litis consorcio pasivo necesario entre las Administraciones implicadas, o que la sala de turno
solucione la cuestión ejerciendo su potestad de emplazamiento (LJCA art.49).
Para los supuestos de responsabilidad patrimonial derivada de fórmulas conjuntas de actuación entre varias
Administraciones públicas, se prevé que la Administración competente para incoar, instruir y resolver los
procedimientos será (LRJSP art.33.3):
- la fijada en los estatutos o reglas de la organización colegiada; o
- en su defecto, la Administración pública con mayor participación en la financiación del servicio.
• El instructor, preceptivamente, debe consultar a las Administraciones públicas implicadas en la fórmula colegiada
para que aquellas puedan exponer cuanto consideren procedente.
Se prevé dicha consulta a las restantes Administraciones implicadas para que, en el plazo de 15 días, estas puedan
exponer -alegar y proponer prueba- cuanto consideren procedente (LRJSP art.33.4).
• El informe de órgano consultivo en el procedimiento (nº 6187), será evacuado por el de la Administración
instructora, no por el o los órganos consultivos de las demás Administraciones implicadas, si los tienen.
• En el orden interno, la distribución de responsabilidad entre las distintas Administraciones públicas se rige por los
criterios que establezca la fórmula de actuación.
6315 Precisiones
En supuestos de responsabilidad por daños ocurridos a personas físicas en los elementos comunes de edificios de titularidad
compartida entre dos Administraciones (normalmente, Estado y una comunidad autónoma; circunstancia muy frecuente a raíz
de transferencias de competencias a las comunidades autónomas) la competencia para instruir y decidir debe corresponder a la
que tenga mayor participación en el inmueble, lo que resulta de la extensión del criterio expuesto anteriormente (competencia
para instruir y decidir de la Administración con mayor participación en la financiación del servicio).
6320 Se exige que las Administraciones públicas actúen en su condición de tales, como entes públicos para la provisión de
bienes y la prestación de servicios públicos. Ello significa normalmente la actuación pública sujeta al Derecho
administrativo.
Pero, cuando la Administración adopte formas de organización privada, su responsabilidad se rige, en principio, por el
Derecho Civil (CC art.1902 s.). Si la actividad que lleva a cabo es de orden civil, industrial o comercial y en las
condiciones propias de los particulares. Sin embargo, hay que aceptar la responsabilidad patrimonial de las
sociedades públicas cuando su actividad es de estricto servicio público; la responsabilidad por el funcionamiento de
tales servicios debe entenderse sujeta al Derecho público.
Precisiones
1. Régimen general
(LRJSP art.36)
6330 El régimen de responsabilidad administrativa establecido en la LRJSP, integra, asimismo, los supuestos de daños
producidos a los particulares por la actividad de las autoridades y personal de las Administraciones públicas.
Los particulares solo pueden dirigir su acción de responsabilidad contra la Administración, y es esta la que analiza,
caso por caso, la conveniencia del ejercicio de la acción de repetición contra su personal.
El criterio de imputación de la responsabilidad , en este caso, no es objetivo u objetivado, sino culposo, puesto que se
realiza una valoración de la conducta del personal de la Administración, materializándose en una doble acción según
el supuesto que se trate (Gamero Casado):
a) Mediante una acción de regreso dirigida al reintegro de las indemnizaciones satisfechas por parte de la
Administración a terceros (LRJSP art.36.2).
En este caso, la garantía patrimonial del ciudadano queda asegurada al ofrecérsele la opción de dirigirse
directamente contra la Administración pública en cuyo ámbito este agente -autoridades y personal a su servicio- se
integre para solicitar las indemnizaciones por los daños y perjuicios causados, no cabrá, pues, ejercer directamente
acciones en el orden civil o contencioso-administrativo contra el funcionario, eliminándose la legitimación pasiva de la
persona física cuya conducta dolosa o negligente ha generado el resultado dañoso en la esfera jurídico-patrimonial del
particular.
b) Mediante una acción de la Administración encaminada a obtener resarcimiento en el supuesto que las autoridades
o personal a su servicio, interviniendo dolo, culpa o negligencia grave, causen daños o perjuicios en sus bienes o
derechos (LRJSP art.36.3).
Solo una vez que la Administración haya satisfecho dicha indemnización al particular, puede repercutir a sus
autoridades y personal la responsabilidad en que hubiesen incurrido por dolo, culpa o negligencia grave, previa la
instrucción del procedimiento específico.
6331 Precisiones
1) Se trata de casos en que la actuación del funcionario es tan manifiesta y groseramente contraria a la ley y reglas de
El órgano competente debe acordar la iniciación del procedimiento, y proceder a la notificación del acuerdo a los
interesados, con indicación de los motivos del mismo, y concediéndoles un plazo de 15 días para que aporten cuantos
documentos, informaciones y pruebas estimen convenientes.
No es posible la iniciación a instancia del interesado.
La tramitación del expediente es la siguiente:
1. Informe . El órgano competente debe solicitar informe al servicio en cuyo funcionamiento se haya ocasionado la
presunta lesión indemnizable.
2. Prueba . En el plazo de 15 días se practican cuantas pruebas hayan sido admitidas y cualesquiera otras que el órgano
competente estime oportunas.
3. Audiencia y alegaciones . Instruido el procedimiento, e inmediatamente antes de redactar la propuesta de
resolución, se pone el expediente de manifiesto al interesado, concediéndole un plazo de 10 días para la formulación
de las alegaciones que estime convenientes.
4. Resolución . Concluido el trámite de audiencia, la propuesta de resolución se formula por el instructor en un plazo
máximo de 5 días.
El órgano competente debe resolver en el plazo máximo de 5 días.
5. Acción de regreso. Para exigencia de responsabilidad mediante esta acción, que se exige de oficio y con carácter
obligatorio. Se deben ponderar, entre otros, los siguientes criterios:
- el resultado dañoso producido;
- la existencia o no de intencionalidad;
- la responsabilidad profesional del personal; y
- su relación con la producción del resultado dañoso.
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Formularios | 8
Precisiones
2. Supuestos particulares
6340 Responsabilidad en materia de contratación pública
﴾LCSP [Link].28ª﴿
Cualquier lesión causada por la Administración pública a terceros derivada de sus actuaciones en materia de
contratación administrativa, puede tener su origen en una acción u omisión realizada por el responsable del órgano
que la produce o del personal que presta sus servicios en él, y lo mismo puede ocurrir cuando a quien se afecta es a la
propia Administración contratante, perjudicando sus bienes o derechos.
La responsabilidad patrimonial de las autoridades y del personal al servicio de las Administraciones públicas,
derivada de sus actuaciones en materia de contratación pública, tanto por daños causados a particulares como a la
propia Administración, se rige por las normas generales (nº 6330).
Además, la infracción o aplicación indebida de la LCSP por parte del personal al servicio de las Administraciones
públicas da lugar a responsabilidad disciplinaria, que se exigirá conforme a la normativa específica en la materia.
Pueden darse, por tanto, los siguientes tipos de responsabilidades:
- la responsabilidad patrimonial, al igual que la autoridad correspondiente;
- una eventual responsabilidad disciplinaria.
Precisiones
La LCSP contempla como novedad la creación de tres órganos de control de la contratación, para dar cumplimiento a las
obligaciones de gobernanza y evitar las irregularidades en la contratación pública: la Junta Consultiva de Contratación Pública
del Estado, el Comité de cooperación en materia de contratación pública y la Oficina de Supervisión de la Contratación.
Sin perjuicio de la responsabilidad patrimonial por daños causados por autoridades y personal de las Administraciones
públicas (nº 6330 s.), la LRJSP hace referencia a la posible exigencia de responsabilidad penal o civil derivada del delito
de estos agentes con remisión, en cada caso, a lo previsto por la legislación correspondiente (CP art.116.1; LECr
art.111 y 112).
La exigencia de responsabilidad penal del personal al servicio de la Administración no suspende los procedimientos
de reconocimiento de responsabilidad administrativa que se instruyan, ni interrumpe el plazo de prescripción de los
mismos, salvo que la determinación de los hechos en el ámbito penal sea necesaria para la fijación de responsabilidad
patrimonial, estableciéndose la vinculación a dicho previo pronunciamiento judicial (LRJSP art.37.2). La L 30/1992
art.142.5 y 146.2 redacc L 4/1999 -actual LPAC art.67.1 y LRJSP art.37.2-, en relación con la Const art.24.1, deben
interpretarse en el sentido de que a los efectos de la institución de la prescripción no puede tenerse en cuenta como
día de inicio para el cómputo de la presentación de la reclamación de responsabilidad patrimonial la fecha del auto de
archivo penal del procedimiento que en su momento no fue notificado a la perjudicada, y ello a fin de satisfacer la plena
La responsabilidad civil derivada de delito se fundamenta en el principio de que toda persona criminalmente
responsable de un delito o falta lo es también civilmente, siéndolo subsidiariamente el Estado cuando se declare
culpable a cualquier funcionario del departamento en razón de las actividades públicas que tenga encomendadas por
razón de su cargo.
La responsabilidad patrimonial de la Administración es una responsabilidad de carácter objetivo, lo que presupone
que se genera sin necesidad de culpa o negligencia del obligado a reparar el daño, obteniéndose tal declaración de
responsabilidad en vía administrativa , mediante la tramitación del oportuno expediente, sin precisar intervención
judicial alguna y se fundamenta en la existencia de una lesión para el particular perjudicado, que este no debe
soportar legítimamente como consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos (TS 20-10-
97, EDJ 7862).
A los efectos de la terminología utilizada en el Código Penal, dentro del vocablo «persona» han de entenderse
comprendidos el Estado y demás corporaciones públicas, también después de la entrada en vigor del vigente Código
Penal (TS 22-1-99, EDJ 121).
En cuanto a la responsabilidad penal expuesta en el CP art.121, resaltar que se refiere solo a delitos, dejando de
mencionar las faltas, dolosas o culposas, atribuibles a las autoridades, agentes, personal contratado o funcionarios.
6349 Precisiones
3) Al referirse la LRJSP art.36, con carácter genérico también a las autoridades, deben tenerse en cuenta, en este último caso la
6351
eventual aplicación de las normas especiales de aforamiento (LOPJ art.53 y 57).
4) Para imputar la responsabilidad civil subsidiaria es preciso que se determinen y concreten los reglamentos de policía o las
disposiciones de la autoridad infringidas y que estén relacionadas con el hecho punible cometido. Si aquellas no se indican, ni se
razona que aplicadas tales disposiciones los hechos no se hubieran producido, tiene lugar indefensión de la parte condenada
puesto que se la priva de la posibilidad de discutir la aplicabilidad al caso concreto de unos determinados preceptos (TSJ Castilla
y León 30-7-98).
5) Carece de sentido fundamentar la aplicación del CP art.120.3 al Estado (y/o demás Administraciones públicas) en la
desigualdad de trato que en otro caso se produciría para el perjudicado según que el lugar donde se hubiese producido el daño
sea un establecimiento de carácter público o privado , puesto que no puede ofrecer duda la voluntad del legislador de
establecer este trato diferente, atribuyendo la competencia para declarar dicha responsabilidad a la jurisdicción contencioso-
administrativa; por lo tanto, no puede estimarse dicho precepto genérico y comprensivo tanto de personas naturales como
jurídicas, cualquiera que sea el carácter público o privado de estas.
El CP art.121 es un precepto referido, exclusivamente, a los supuestos en que haya existido responsabilidad criminal por parte
de personal dependiente de la Administración y claramente autónomo, puesto que el tenor literal de este precepto y del CP
art.120.3, no permite otra interpretación y pone claramente de manifiesto que no ha sido esta la voluntad del legislador (TSJ
Madrid 18-3-99).
Precisiones
1) En el ámbito de la Administración General del Estado se aplica, en su caso, el procedimiento regulado en el RD 700/1988,
sobre responsabilidad contable derivada de infracciones del Título VII de la LGP: «Las autoridades y demás personal al servicio
de las entidades contempladas en LGP art.2, que por dolo o culpa graves adopten resoluciones o realicen actos con infracción
de las disposiciones de la LGP, están obligados a indemnizar a la Hacienda pública estatal o, en su caso, a la respectiva entidad
los daños y perjuicios que sean consecuencia de aquellos, con independencia de la responsabilidad penal o disciplinaria que les
pueda corresponder» (TS 20-7-05, EDJ 116981).
2) El Tribunal de Cuentas puede intervenir en estos asuntos en los que se ha seguido un procedimiento administrativo, por una
doble vía: por avocación del expediente (LO 2/1982 art.41.1) y por recurso contra la resolución de este ante la Sala de
Apelación del Tribunal (LO 2/1982 art.41.2; L 7/1988 art.54.1.a).
6365 El carácter general que se predica del régimen de responsabilidad patrimonial de las Administraciones públicas, viene
regulado por la LRJSP que predica la responsabilidad por el funcionamiento de la Administración de Justicia (nº
6370) y por la actividad legislativa (nº 6435), aunque para ambos supuestos existan reglas específicas y perfiles
propios que distinguen la responsabilidad en que puedan incurrir el Poder judicial y el Poder legislativo.
Por otro lado, merece especial atención la responsabilidad patrimonial en el ámbito de la Administración sanitaria (nº
6480).
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Formularios | 10
1. Escrito de interposición. Caso concreto: responsabilidad patrimonial de la administración (Ver)
2. Precisiones (Ver)
3. Iniciación de oficio del procedimiento general (Ver)
6370 La responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento de la Administración de Justicia, se rige por la LOPJ
(LRJSP art.32.7 y 8), que desarrolla el precepto constitucional que señala que los daños causados por error judicial ,
Precisiones
1) La prosecución de este cauce especial es requisito esencial para la exigencia de responsabilidad patrimonial por error judicial
o anormal funcionamiento de la Administración de Justicia; de modo que una reclamación de este tipo no puede reconocerse
por el procedimiento general de declaración de responsabilidad (AN 5-2-10, EDJ 10542).
2) Como elemento de distinción respecto a este apartado de la responsabilidad del Estado-juez en lo que respecta a las
denuncias formuladas ante el CGPJ por la actuación de órganos jurisdiccionales, se ha sentado la siguiente doctrina: la revisión
de la actuaciones realizadas en el ejercicio de la potestad jurisdiccional solo es posible a través de los recursos que las leyes
establezcan. Y la responsabilidad civil o penal en que pudieren incurrir los jueces y magistrados, con ocasión del ejercicio de
dicha potestad jurisdiccional, tampoco corresponde declararla al CGPJ, sino a los diferentes órganos jurisdiccionales que, según
los casos, tienen atribuida esta competencia en LOPJ art.53 s. (TS 12-6-00, EDJ 15170; 7-11-00, EDJ 40096; 29-5-01, EDJ
11094; 22-2-02, EDJ 3909; 7-3-03, EDJ 6851).
6379 e) Policía judicial. Solo en cuanto que se trate de unidades con dependencia funcional de jueces y fiscales (TS 6-11-91,
EDJ 10497). La postura no es clara sobre actuaciones policiales previas a un procedimiento penal o desconectadas del
mismo (CEst Dict 22-12-94). La entrada policial en domicilio con autorización judicial que produce daños materiales,
no es funcionamiento anormal puesto que cuenta con habilitación y debe reconducirse a la vía ordinaria de la L
30/1992 -LPAC y LRJSP- (CEst Dict 23-6-94).
Precisiones
Si bien el Tribunal Constitucional puede incurrir en errores judiciales y funcionamiento anormal, su función de máximo
intérprete de la Constitución y la ausencia de procedimiento específico (sería improcedente la vía de la LOPJ art.292) resultan
escollos difíciles de salvar para hacer efectiva la responsabilidad en este supuesto (Guzmán Fluja). No obstante, la LRJSP
art.32.8, reconoce expresamente la procedencia de responsabilidad (nº 6396 s.).
6380 Exclusiones
Quedan excluidos, porque son entidades y organismos que no se insertan en la estructura de la justicia aunque la
auxilien ocasionalmente (Guzmán Fluja):
- Tribunal de Defensa de la Competencia (TS 20-1-84, EDJ 349);
- tribunales económico-administrativos;
- Comisión nacional de ayuda y asistencia a las víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual (L 35/1995);
- comisiones de asistencia jurídica gratuita (L 1/1996);
- cuerpo de arquitectos forenses (OM 9-7-1909; OM 30-7-1983);
- Oficina de Interpretación de Lenguas (Rgto 27-8-1977);
- Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses;
- Instituto Nacional de Medicina y Seguridad;
- Caja General de Depósitos (RD 937/2020).
b. Requisitos
(LOPJ art.292.2)
6385 Para que exista responsabilidad de la Administración de Justicia, al igual que en el ámbito de la LPAC el daño alegado
ha de ser (TS 18-4-92, EDJ 3801; 11-11-93, EDJ 10148):
1. Efectivo , admitiéndose tanto daños físicos como morales.
Se descartan los daños meramente posibles o eventuales, sin que ello implique que se valoren solo los presentes,
como en el caso del sujeto que por haber sufrido prisión indebida y estar próxima la edad de jubilación no va a poder
cumplir los parámetros legales de cotización a la Seguridad Social y sufrirá, de futuro, una merma en su pensión, tal
situación debería ser compensada por la vía de la indemnización (TS 17-11-90, EDJ 10463).
2. Valuable económicamente.
3. Individualizado en relación a una persona o grupo de personas determinadas, excluyendo la responsabilidad la
conducta dolosa del perjudicado (cuando fuera determinante del daño). Ello supone considerar legitimados a quienes
fueran parte en un proceso, pero también a quienes hubieren sufrido el daño sin ser parte en el mismo, como puede
suceder con los herederos u otros implicados (TS 1-2-88, EDJ 707).
Precisiones
1) La actuación del Ministerio Fiscal ejerciendo la acción penal que posteriormente no prospera no puede dar lugar a
responsabilidad, pues todos los ciudadanos tienen el deber jurídico de soportar las consecuencias de sus investigaciones en
prosecución de conductas presuntamente delictivas (AN 5-2-10, EDJ 10542, en relación con querella del Fiscal derivada de una
denuncia de la AEAT, sin que además pueda considerarse precipitada ni tardía la presentación de aquella atendidas las
c. Procedimiento
(LOPJ art.293, 560.1.23)
6392 Reclamación previa con solicitud de indemnización
La reclamación previa con la solicitud de indemnización debe dirigirse al Ministerio de Justicia (TS 22-3-96, EDJ 3319;
6-7-99, EDJ 20287).
Contra la resolución que se dicte, que agota la vía administrativa, puede interponerse recurso contencioso-
administrativo.
La prescripción del derecho a la indemnización es al año contado desde la fecha en que pudo ejercitarse la acción
correspondiente.
El plazo se computa:
- en caso del error, a partir del día siguiente al de la notificación de la sentencia que se reconozca la existencia (LOPJ
art.293.1.d);
- en el caso de la prisión preventiva, una vez una vez que la sentencia o el auto adquieran firmeza, una vez agotados los
recursos admisibles (TS 18-12-90).
6393 En las reclamaciones por funcionamiento anormal de la Administración de Justicia se exige con carácter preceptivo,
informe no vinculante del CGPJ (LOPJ art.560.1.23; CGPJ Acuerdo 14-4-04 punto 13). Este informe debe limitarse,
estrictamente, a valorar si los hechos acreditados en el expediente constituyen efectivamente un supuesto de
funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, sin entrar en otras consideraciones acerca de los daños que
puedan haberse producido, de la relación de causalidad entre aquellos y estos, de la procedencia o improcedencia de la
indemnización o de la cuantía que eventualmente debiera corresponder en tal concepto (CGPJ Inf 5-3-15).
El contenido del informe que el CGPJ ha de emitir en materia de responsabilidad del Estado por funcionamiento
anormal de la Administración de Justicia ha de ser (Acuerdo CGPJ Pleno 16-4-86; 26-2-92):
• Distinguir el funcionamiento anormal del error judicial, limitándose, cuando la reclamación se refiera al segundo
supuesto, a ponerlo de manifiesto sin entrar en más consideraciones, dado que este exige una resolución judicial que
expresamente reconozca la existencia del error. En caso contrario, determinación precisa de la existencia o no de
funcionamiento anormal de la Administración de Justicia.
• No incluir un pronunciamiento acerca de la plena viabilidad de la reclamación formulada, de la concurrencia o no de
relación de causalidad entre la actuación que se censura y el perjuicio que se dice sufrido y, por último, de la
procedencia o no de la cuantía indemnizatoria pretendida.
• A tales efectos, se debe extender el concepto de Administración de Justicia no solo al ejercicio de la potestad
jurisdiccional por parte de jueces y magistrados, sino también a las conductas realizadas por cuantos colaboran a que
aquella cumpla sus fines, incluyendo, por tanto, la actuación de los letrados de la Administración de Justicia,
funcionarios y Policía judicial.
6394 Precisiones
1) Si bien en principio debe recabarse también el preceptivo dictamen del Consejo de Estado, en interpretación de la LO 3/1980
art.22.13, la terminación del procedimiento mediante resoluciones interlocutorias -como es el caso del archivo por
desistimiento de la parte reclamante- no requiere del mismo (CEst Dict 22-9-16, 568/16).
2) García Manzano apuesta por la reconducción de reclamaciones al procedimiento general . Cuando no se estime la existencia
de funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, debe realizarse de oficio en aplicación de las normas establecidas
en la LRJSP art.14.1, en relación con la LPAC art.68.
3) Jurisprudencialmente, se insiste en la necesidad de identificar la vía por la que se ejercita -funcionamiento anormal o error
judicial- (AN 31-1-96).
4) El momento procedimental oportuno en que el Ministerio de Justicia ha de recabar el preceptivo informe del CGPJ sobre las
reclamaciones en materia de responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento anormal de la Administración de
Precisiones
1) Es improcedente la reclamación de responsabilidad patrimonial del Estado, puesto que, no se ha seguido el cauce previsto en
LOPJ art.292 s., no acontecen los requisitos necesarios para exigirla (TS 4-3-03, EDJ 3686; 25-3-03).
2) Se aprecia prescripción del plazo de un año, de la acción de responsabilidad patrimonial, al ser manifiestamente
improcedentes o inadecuadas las actuaciones procesales realizadas ante la jurisdicción del orden civil al demandar la actora a la
compañía aseguradora que ya le había satisfecho la indemnización correspondiente extrajudicialmente por las lesiones sufridas,
acción civil que no puede, por tanto, interrumpir el plazo de prescripción de la acción de responsabilidad (TS 11-10-04, EDJ
160031).
3) Concurren los requisitos para acordar el archivo por desistimiento de la entidad reclamante, pues, aun habiéndosele
requerido para que subsanara su solicitud y aportara la documentación justificativa de su pretensión, con la expresa
advertencia de que se le tendría por desistida, esta no lo hizo, dejando transcurrir el plazo concedido (CEst Dict 22-9-16,
568/16).
Corresponde al Consejo de Ministros fijar el importe de la indemnización que proceda abonar por haber declarado el
Tribunal Constitucional, a instancia de parte interesada, un anormal funcionamiento en la tramitación de recursos de
amparo o cuestiones de inconstitucionalidad.
El procedimiento para fijar el importe de las indemnizaciones se tramita por el Ministerio de Justicia, previa audiencia
del Consejo de Estado. De donde deriva que:
- se ha de solicitar por sujeto interesado, que habrá sido parte en el recurso de amparo o en el proceso judicial
ordinario en el que se ha planteado la cuestión de inconstitucionalidad, la declaración de anormal funcionamiento;
- el Tribunal Constitucional ha de declarar el concurso de este;
- el Ministerio de Justicia ha de tramitar el expediente de cuantificación de la responsabilidad, dando audiencia al
Consejo de Estado;
- ha de resolver el Consejo de Ministros (declara la existencia del título de imputación y fija el importe
indemnizatorio).
6397 La responsabilidad patrimonial queda limitada a daños causados en la tramitación de recursos de amparo o de
cuestiones de inconstitucionalidad, pues solo en estos los procesos y (no en otros cabe plantear la existencia de esta
Precisiones
El régimen legal, que entró en vigor el 4-5-2010, se incorpora con efectos 3-10-2016 a la LRJSP art.32.8. Rigiendo el principio
de retroactividad, parece que solo podrá aplicarse a procesos que cumplan el título de imputación a partir de dicha fecha.
d. Supuestos de responsabilidad
6400 Se analizan en este apartado cuatro supuestos de responsabilidad:
- la originada por error judicial (nº 6402);
- la derivada de la prisión preventiva indebida (nº 6414);
- el anormal funcionamiento de la Administración de Justicia (nº 6422); y
- la producida por los daños consecuencia de la actuación -en su caso, dolosa o por culpa grave- de jueces o magistrados
(nº 6428).
6403 Se exige que el daño producido sea consecuencia de una actividad jurisdiccional de jueces y magistrados que ha
originado un desajuste objetivo, patente , indudable, con la realidad fáctica o con normativa legal. El error de hecho
parte de unos datos fácticos radicalmente distintos de aquellos a que llevan las bases de que se partió para obtenerlos.
El error de Derecho es causado por aplicar a los hechos un precepto legal inadecuado, no aplicar el que corresponde o
interpretarlo de forma absolutamente inadecuada, equivocaciones flagrantes que pueden afectar al fondo y a la forma,
es decir, en términos tradicionales, que pueden ser errores in iudicando o in procedendo (TS 9-7-90; 25-4-91, EDJ
4284; 26-5-92, EDJ 5341; 21-7-92, EDJ 8207; 28-10-92, EDJ 10538).
El error judicial no se configura como una tercera instancia ni como un claudicante recurso de casación, por lo que solo
cabe su apreciación cuando el correspondiente órgano jurisdiccional haya actuado abiertamente fuera de los cauces
legales, no pudiendo ampararse en el mismo el ataque a conclusiones que no resulten ilógicas o irracionales (TS 24-4-
18, EDJ 5505).
No es el desacierto lo que trata de corregir la declaración de error judicial, sino la desatención, la desidia o la falta de
interés jurídico, conceptos introductores de un factor de desorden, originador del deber, a cargo del Estado, de
indemnizar los daños causados directamente, sin necesidad de declarar la culpabilidad del juzgador.
No existe error judicial cuando el tribunal mantiene un criterio racional y explicable dentro de las normas de la
hermenéutica jurídica, ni cuando se trate de interpretaciones de la norma que, acertada o equivocadamente,
obedezcan a un proceso lógico (TS 4-10-06, EDJ 278446).
6404 Para alcanzar relevancia constitucional en amparo, el error ha de ser patente, determinante de la decisión, atribuible
al órgano judicial que lo comete y debe producir efectos negativos en la esfera del ciudadano (TCo 112/2008). Para
suponer una violación del derecho a la tutela judicial efectiva, se precisa que sea (TCo 26/2003; 213/2003):
- imputable al órgano judicial;
- inmediatamente verificable de forma manifiesta, flagrante e incontrovertible a partir de las resoluciones judiciales; y
- determinante de la decisión adoptada en tanto que soporte único o básico de la misma.
La finalidad de este procedimiento no es verificar si un pronunciamiento jurisdiccional es acertado o no, sino conseguir
la unificación en la interpretación del Derecho y en la formación de la jurisprudencia examinar si la resolución judicial
se encuentra dentro de los límites de la lógica y de la razonabilidad en la apreciación de los hechos y en la
interpretación del Derecho, es decir, estamos ante un caso de objetivación de responsabilidad pues no se tiene en
cuenta la causa que motivó el error (dolo, culpa, etc.) sino su constatación (TS 11-11-93, EDJ 10148; 6-7-99, EDJ
20287).
6405 Precisiones
1) Este procedimiento no es, en modo alguno, una nueva instancia, en la que el recurrente insiste ante otro tribunal, una vez
más, en el criterio y posición que ya le fue desestimado y rechazado anteriormente (TS 27-1-98).
No se comprende en esta figura los análisis de los hechos y sus pruebas, ni interpretaciones de la norma que, acertada o
equivocadamente, obedezcan a un proceso lógico, cuyo total acierto no entra dentro del terreno de lo exigible, habida cuenta
que no es el desacierto lo que trata de corregir la declaración de error judicial, sino la desatención a datos de carácter
indiscutible, generadora de una resolución esperpéntica, absurda que rompe la armonía del orden jurídico, concluyendo que el
error judicial «se reserva a supuestos de decisiones injustificables desde el punto de vista del derecho» (TS 27-1-98).
2) Es necesario como título habilitante una resolución judicial que declare la existencia del error, presupuesto para obtener una
congrua reparación de la vía administrativa (TS 2-12-91), no constituyéndolo la sentencia dictada en apelación que revoca la de
primera instancia (AN 31-1-96).
3) Este procedimiento es una auténtica acción resarcitoria, por lo que se exige que el error imputado sea susceptible, al menos
potencialmente, de causar un daño o perjuicio a quien reclama (TS 13-1-94, EDJ 104; 21-7-95, EDJ 5364; 18-11-96, EDJ 462; 6-
7-99, EDJ 20287).
4) El recurso de revisión no puede configurarse como un nuevo proceso en el que se combata una sentencia firme, no basta la
mera alegación de una incorrecta apreciación en la sentencia controvertida para, sin más, lograr la declaración de que se ha
incurrido en error judicial. Existe evidencia de que se está ante una discordancia entre el criterio interpretativo del actor y el
contenido en la sentencia impugnada (TS 16-9-04, EDJ 147808).
5) Cuando la razón de la revisión penal es una previa sentencia del TEDH, que declaró la vulneración de derechos
fundamentales en el pronunciamiento revisado, la sentencia de revisión no constituye título de imputación bastante para instar
directamente una reclamación de responsabilidad patrimonial por error judicial, siendo necesario que la existencia de este
resulte de una valoración jurisdiccional de la concurrencia del error judicial (TS 10-6-21, EDJ 602125).
6) No deben confundirse los errores judiciales en el sentido exigido por la jurisprudencia con meros errores materiales sin
6406
trascendencia sobre el fallo o bien discrepancias del recurrente con la valoración de la prueba practicada o sobre la aplicación
de las normas sobre carga de la prueba por parte de la sentencia. En cuanto a los errores materiales, es preciso destacar no solo
el error producido sino también la evidencia de que la sentencia hubiera sido otra de signo contrario de haber partido de los
planteamientos sostenidos en la instancia por el recurrente (TS 16-6-06, EDJ 253309). En relación a los segundos, el error
judicial a que se refiere la LOPJ art.293 es el constituido por una equivocación palmaria en la valoración de la prueba o en la
aplicación del Derecho, el error craso o patente que suponga salirse de los hechos de la litis (TS 15-4-05, EDJ 83608); de ahí que
no pueda fundarse en una discrepancia del demandante con la valoración de la prueba llevada a cabo por el órgano judicial (TS
3-10-08,EDJ 185088; 13-10-08, Rec 7/07).
7) Una sentencia utiliza para desestimar el recurso el argumento derivado de un documento obrante en el expediente
administrativo, acerca de cuyo contenido y fehaciencia no había existido pronunciamiento expreso por parte de la
Administración actuante. El criterio seguido por la sentencia puede ser discutible, pero no resulta ilógico ni irrazonable. Si la
parte demandante considera que la manera de proceder de la Sala supone un cambio de debate determinante de
incongruencia, puede acudir al incidente de nulidad de actuaciones (LOPJ art.241) que puede promoverse respecto de
sentencias que se estime que incurren en el defecto procesal indicado (TS 5-11-09, EDJ 283229).
8) En un supuesto de imposición de sanción (multa) por infracción de tráfico, si se hubiera tenido en cuenta el dato
incuestionable que el escrito de alegaciones en el que se identificaba al conductor del vehículo se presentó el día 14-4-2008, y
no el 16-4-2008, no hubiera llevado al juzgado a desestimar el recurso interpuesto por la mercantil contra la resolución de la
Dirección General de Tráfico impugnada, por lo que estamos ante una resolución judicial viciada por un evidente error (TS 2-
12-10, EDJ 279608).
9) El error en que incurre la sentencia objeto de la demanda de revisión es claro, manifiesto y palmario ya que considera que ha
6408
habido un funcionamiento anormal del servicio público, sin que tenga el recurrente la obligación de soportarlo, con base en la
Esa declaración puede resultar directamente de una sentencia dictada en virtud de recurso de revisión o de un
procedimiento especial que exige, en primer lugar, el agotamiento de los recursos previstos en el ordenamiento, y,
en segundo lugar, seguir los trámites encaminados a obtener dicha declaración de un órgano jurisdiccional (TS 2-12-
91; 22-2-96, EDJ 13530; 1-3-96; 27-11-98, EDJ 33671).
a) La acción para su reconocimiento debe instarse inexcusablemente en el plazo de 3 meses a partir del día en que
pudo ejercitarse, computado tal como prescribe la LOPJ art.182 a 185. El plazo se computa por días naturales y no se
descuentan los días inhábiles ni el mes de agosto (CC art.5.2; LOPJ art.183; TS 1-3-10, EDJ 45346; 1-2-10, EDJ
11645; 15-3-19, EDJ 523874). Sobre caducidad del plazo -no susceptible de interrupción- ver la TS 8-6-98, EDJ
7415.
Debe tenerse en cuenta que, previamente a la interposición de la demanda para el reconocimiento del error judicial,
debe promoverse incidente de nulidad de actuaciones frente a la resolución judicial a la que se imputa el error,
comenzando el cómputo del plazo para interponer aquella a partir de la resolución denegatoria de tal incidente de
nulidad de actuaciones. De otra forma, se considera que no se han agotado previamente los recursos previstos en el
ordenamiento para que proceda la declaración de error, lo que determina la inadmisión de la demanda (TS 3-5-18, EDJ
57806).
b) La pretensión de declaración de error se deduce ante la sala del Tribunal Supremo correspondiente al mismo
orden jurisdiccional (civil, social, penal, etc.) a que se imputa el error o a una sala especial de este si el error se imputa a
una sala o sección del Tribunal Supremo.
c) El procedimiento para substanciar tal pretensión es el propio del recurso de revisión en materia civil (LEC art.509
a 516) siendo partes, en todo caso, el Ministerio Fiscal y la Administración del Estado.
d) El tribunal dicta sentencia definitiva, sin ulterior recurso, en el plazo de 15 días, con informe previo del órgano
jurisdiccional a quien se atribuye el error.
e) Si el error no es apreciado, se imponen las costas al peticionario.
f) La mera solicitud de declaración de error no impide la ejecución de la resolución judicial a la que aquel se impute.
La independencia judicial , como exigencia de inmunidad de la función jurisdiccional frente a la posible intromisión de
otros poderes, condiciona decisivamente la determinación de la existencia de responsabilidad. No puede el poder
ejecutivo apreciar por sí mismo, ni siquiera una vez obtenido el correspondiente informe del órgano de gobierno de
jueces y magistrados, que es requisito necesario en los procedimientos de responsabilidad por funcionamiento
anormal de la Administración de Justicia, si una determinada resolución judicial es errónea o acertada, sino que ha de
ser el propio poder judicial el que declare la existencia de error.
Esta declaración puede resultar directamente de una sentencia dictada en recurso de revisión, o bien de un proceso
específicamente encaminado a obtener la declaración de la existencia del error (CGPJ Inf 5-3-15).
5) Respecto a la pertinencia de la suspensión de la ejecución de la sentencia firme objeto del mismo (LOPJ art.293.g), el Tribunal
6411
Constitucional se pronuncia negativamente, pues supondría un retraso injustificado y arbitrario de la ejecución de la sentencia
firme (TCo 39/1995; TS 13-7-93, EDJ 7056); sin embargo, el Tribunal Supremo matiza esta posición y recomienda el análisis
caso por caso guiándose por el fumus bonus iuris de la pretensión, contenido de la obligación, gravosidad del aplazamiento, etc.
(TS auto 16-2-90, EDJ 1607).
La substanciación del recurso debe hacerse mediante emplazamiento a las partes (LEC art.514).
6) En cuanto a las costas, el criterio que la norma propone es que la desestimación obliga a su imposición al peticionario, ahora
bien, existen supuestos en que se admiten matizaciones como, por ejemplo, cuando se invocan varios errores y se desestima
solo alguno (TS 10-7-92, EDJ 7613). En contra, TS 24-11-86, EDJ 7627.
7) Sobre si la existencia de un recurso por incumplimiento contra el Estado para determinar si se ha vulnerado el Derecho de la
Unión Europea interrumpe el plazo de prescripción fijado por los Estados miembros para reclamar la responsabilidad
patrimonial por adaptación incorrecta de la normativa estatal a las directivas comunitarias, el Tribunal de Justicia de la Unión
Europea concluye que no se puede supeditar la reparación del daño a la exigencia de que el Tribunal de Justicia haya declarado
previamente la existencia de un incumplimiento del Derecho europeo imputable al Estado y, por lo tanto, el Derecho de la
Unión Europea no exige que, cuando la Comisión inicie un procedimiento por incumplimiento, el plazo de prescripción del
derecho a reclamar la responsabilidad del Estado por violación del Derecho de la Unión Europea previsto por la normativa
nacional se interrumpa o se suspenda durante dicho procedimiento (TJCE 24-3-09, asunto C-445/06).
En nuestro ordenamiento existe un tratamiento diferenciado entre el error judicial y el funcionamiento anormal de la
Administración de Justicia. A estos efectos cabe destacar las siguientes cuestiones:
• Mientras que la indemnización por causa de error debe ir precedida de una decisión judicial que expresamente lo
reconozca (LOPJ art.293.1), la reclamación por los daños causados como consecuencia del funcionamiento anormal de
la Administración de Justicia no exige una previa declaración judicial, sino que se formula directamente ante el
Ministerio de Justicia (LOPJ art.293.3).
• El error judicial consiste , en los términos que ha reconocido la jurisprudencia, en la desatención del juzgador a
datos de carácter indiscutible en una resolución que rompe la armonía del orden jurídico o en la decisión que
interpreta equivocadamente el ordenamiento jurídico, si se trata de una interpretación no sostenible por ningún
método interpretativo aceptable en la práctica judicial; mientras que el funcionamiento anormal abarca, por su
parte, cualquier defecto en la actuación de los juzgados y tribunales, concebidos como complejo orgánico en el que se
integran diversas personas, servicios, medios y actividades.
• Del funcionamiento anormal se extrae un supuesto específico, el de error judicial, para seguir un tratamiento
jurídico separado.
• En los supuestos de funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, la viabilidad de la acción requiere la
concurrencia de las siguientes circunstancias:
6413 Precisiones
1) No constituye un título autónomo de imputación indemnizatoria por error judicial el resarcimiento previsto en el recurso de
revisión absolutorio en el proceso penal: cuando en virtud del recurso de revisión se dicte sentencia absolutoria, los interesados
en ella o sus herederos tienen derecho a las indemnizaciones civiles a que haya lugar según el Derecho común, que deben ser
satisfechas por el Estado, sin perjuicio del derecho de este de repetir contra el juez o tribunal sentenciador que hayan incurrido
en responsabilidad o contra la persona directamente declarada responsable o sus herederos (LECr art.960.2).
El supuesto ha de subsumirse dentro de la cláusula genérica de la responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento
de la Administración de Justicia (LOPJ art.293.1) y, por tanto, ha de exigirse, al igual que en resto de los casos, una previa
valoración jurisdiccional de la concurrencia del error judicial (TS 2-7-19, EDJ 636557).
2) Se produce un funcionamiento anormal de la Administración de Justicia por la falta de notificación de un auto de
sobreseimiento provisional y archivo de la causa (CEst Dict 12-1-17 902/16).
3) No puede considerarse error judicial en sentido técnico jurídico a efectos indemnizatorios el contenido de la sentencia
revocada en segunda instancia: el juzgado adoptó una decisión en el ejercicio de la función jurisdiccional y dicha decisión fue
corregida por medio de la interposición de un recurso sin que esa corrección - habitual en los procesos de todo orden- suponga
un funcionamiento anormal ni genere derecho a una indemnización a cargo del Estado (CEst Dict 25-2-16 1260/15).
El derecho a la indemnización en este caso surge para quienes después de haber sufrido prisión preventiva, sean
absueltos o respecto de ellos haya sido dictado auto de sobreseimiento libre, siempre que se le hayan irrogado
perjuicios.
El CGPJ ha recopilado los criterios que, conforme a la jurisprudencia del TEDH y el Tribunal Supremo sirven para
configurar los elementos que caracterizan la prisión preventiva en el marco del funcionamiento anormal de la
Administración de Justicia (CGPJ Inf 5-3-15):
• La prisión preventiva indebida constituye el supuesto típico de la hipótesis de error judicial de la LOPJ art.293,
especialmente en relación con las posteriores sentencias absolutorias o autos de sobreseimiento libre (LOPJ
art.294).
En tales supuestos, la reclamación de indemnización por error judicial debe ir precedida de una decisión judicial que
expresamente lo reconozca. Sin embargo, este criterio ha sido matizado por la jurisprudencia del Tribunal Supremo:
en los supuestos de prisión preventiva indebida basta contar con una resolución jurisdiccional de la que se desprenda
palmariamente la improcedencia de aquella medida -no necesariamente por la inexistencia del hecho imputado (TCo
19-6-19)-, pues se entiende que el propio proceso penal ha evidenciado la existencia del error judicial, de suerte que
ya no es necesaria otra declaración jurisdiccional a tal efecto y ello abarca no solo la inexistencia material de los
hechos determinantes de la prisión preventiva, sino también el supuesto de inexistencia de la acción típica o de
hecho delictivo, pues de otro modo se excluirían de la posibilidad de indemnización los supuestos en que se hubiese
decretado prisión provisional a pesar de no ser los hechos determinantes de la misma constitutivos de infracción
punible alguna por no estar tipificados como tales (TS 30-4-90, EDJ 4551; 4-12-90, EDJ 11098; 29-3-99, EDJ 80977;
9-3-99, EDJ 10322).
6415 • Con posterioridad, el Tribunal Supremo ha establecido que debe abandonarse dicha interpretación extensiva de la
LOPJ art.294 y acudir a una interpretación estricta del mismo, en el sentido literal de sus términos, limitando su
ámbito a los supuestos de reclamación de responsabilidad patrimonial con apoyo en sentencia absolutoria o auto de
sobreseimiento libre por inexistencia del hecho imputado -inexistencia no exigible actualmente (TCo 19-6-19)- de
acuerdo con la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH 13-7-10, núm 25720/05; 25-4-06, núm
1483/02): la desestimación de la pretensión indemnizatoria con el argumento de que la no participación del sujeto en
los hechos delictivos no ha sido suficientemente establecida, sin matizaciones ni reservas, deja planear una duda sobre
su inocencia, lo que resulta contrario al principio de presunción de inocencia.
Sin embargo, ello no supone dejar desprotegidas las situaciones de prisión preventiva seguida de sentencia
absolutoria o auto de sobreseimiento libre que venían siendo indemnizadas como inexistencia subjetiva al amparo de
la LOPJ art.294, sino que con la modificación del criterio jurisprudencial tales reclamaciones habrán de remitirse a la
vía general del error judicial de la LOPJ art.293 (TS 23-11-10, EDJ 265317; 21-5-12, EDJ 95851).
• Finalmente, LOPJ art.294.1 ha sido parcialmente invalidado por el Tribunal Constitucional en la expresión referida a
la inexistencia del hecho imputado como determinante de la absolución o del sobreseimiento libre (TCo 85/2019),
por lo que a partir de 25-7-2019 -publicación de la sentencia en el BOE-, la doctrina anterior tiene que matizarse y
actualizarse en cuanto a que no se exige que la absolución o el sobreseimiento libre se funden en la inexistencia
objetiva -ni tampoco subjetiva- del hecho.
Existe interés casacional en ver qué incidencia tienen la TCo 8/2017 y la TEDH 16-2-16, en el régimen jurídico
relativo a la aplicación de la LOPJ art.294.1 y en los presupuestos que deban concurrir para declarar la
responsabilidad patrimonial por prisión provisional, en los casos en que haya recaído sentencia absolutoria, teniendo
en cuenta la TCo 85/2019; 125/2019 y 131/2019 (TS auto 6-3-20, EDJ 514030).
Los presupuestos y alcance de la indemnización han de acotarse a través de la eventual intervención legislativa y, en
su ausencia, mediante las interpretaciones congruentes con su finalidad y la teoría general de la responsabilidad civil
que realicen la Administración y, en último término, los órganos judiciales; en este último caso, con la valoración de los
principios de necesidad y proporcionalidad en la aplicación de la figura (TCo 85/2019).
6416 Precisiones
1) Para decidir si se está ante los supuestos que generan derecho a indemnización por haber sufrido prisión preventiva (LOPJ
art.294), se ha de atender al auténtico significado de la resolución pronunciada por la jurisdicción penal, sin que para ello
resulten decisivas las expresiones, más o menos acertadas, de la sentencia absolutoria o del auto de sobreseimiento libre, pues
es necesario deducirlo del relato de hechos probados y de la valoración de las pruebas realizada por el juez o tribunal penal, ya
que solo de su examen conjunto es posible obtener la conclusión de si se está ante una absolución o auto de sobreseimiento
libre por inexistencia del hecho imputado (bien por no haber acaecido o por no ser constitutivo de infracción punible) o por
ausencia acreditada de participación, o, por el contrario, ante una sentencia absolutoria en virtud del principio de presunción de
inocencia por falta de pruebas (TS 29-5-99; 5-6-99, EDJ 19650; 12-6-99, EDJ 19686; 26-6-99; 20-1-03, EDJ 1669). Cuando en la
sentencia absolutoria no se afirma la inexistencia del hecho imputado ni su tenor permite concluir que la absolución haya
derivado de tal inexistencia no concurre el supuesto de hecho previsto en la LOPJ art.294, por lo que procede desestimar la
reclamación de indemnización de daños y perjuicios (CEst Dict 17-11-16 905/16).
La prisión preventiva indebida da derecho a indemnización al perjudicado en todos los supuestos de absolución, por cualquier
causa o de sobreseimiento libre (TS 14-9-20, EDJ 655489). Entendiendo como tal el hecho de quedar en libertad por poder
razonar la falta de participación en los hechos imputados al no haber elementos racionales para relacionar al sujeto con el
hecho delictivo (TS 11-2-21, EDJ 508734).
2) Se limita el ámbito de la LOPJ art.294 a los supuestos de reclamación de responsabilidad patrimonial con apoyo en sentencia
absolutoria o auto de sobreseimiento libre por inexistencia del hecho imputado, es decir, cuando tal pronunciamiento se
produzca porque, objetivamente, el hecho delictivo ha resultado inexistente, lo que supone la ausencia del presupuesto de toda
imputación, cualesquiera que sean las razones a las que atienda el juez penal, quedando fuera del ámbito del citado artículo los
Precisiones
Estas afirmaciones han de revisarse a la luz de la TCo 19-6-19, de forma que la inexistencia del hecho imputado ya no se
considera determinante de la procedencia de la indemnización, sino la absolución o el sobreseimiento libre, aun no fundados en
tal inexistencia.
Precisiones
1) Para determinar si la absolución o el sobreseimiento se ha producido por la inexistencia del hecho, ha de estarse al
auténtico significado de la resolución dictada por la jurisdicción penal, sin que para ello resulten decisivas expresiones más o
menos acertadas de la sentencia o del auto debiendo valorarse conjuntamente los hechos considerados probados y la prueba
practicada, para, a partir de ahí, concluir que concurre el supuesto de la LOPJ art.294 (TS 29-5-99, EDJ 18973; 5-6-99, EDJ
19650; 26-6-99, EDJ 19743).
En estos casos no es precisa además una resolución judicial que declare el error, pues se considera que la propia causa penal ha
evidenciado la existencia del mismo (TS 4-12-90, EDJ 11098; 29-3-99, EDJ 10322; AN 15-1-02, EDJ 126294).
2) La referencia al sobreseimiento libre , junto a la sentencia absolutoria (LOPJ art.294.1) se explica porque solo estas
resoluciones -y no el auto de sobreseimiento provisional- pueden poner de manifiesto uno de los presupuestos para que surja la
responsabilidad patrimonial de la Administración: que después de la privación de libertad se declare la inexistencia objetiva o
subjetiva del hecho en cuya virtud fue acordada aquella medida cautelar. Sin embargo, en este caso no se da un supuesto de
responsabilidad patrimonial como consecuencia de la prisión preventiva sufrida por el recurrente, puesto que en el proceso
penal no llegó a declararse la prisión preventiva. Precisamente lo que se reprocha al servicio de policía judicial es un
funcionamiento anormal puesto de manifiesto en el hecho de que el juez instructor, tras valorar todos los informes presentados
por la policía sin otra diligencia añadida que la declaración del recurrente, dictó auto de sobreseimiento provisional. Es este
auto el que, a juicio del propio recurrente ponía de manifiesto el anormal funcionamiento de la policía judicial y la irregularidad
de su detención. Si a juicio del recurrente el auto de sobreseimiento provisional ponía de manifiesto que la detención acordada
por la policía judicial no estaba justificada es claro que esa actuación gubernativa merecía esa calificación cualesquiera que
fueran las vicisitudes posteriores del proceso penal (TS 14-5-10, EDJ 140126; 15-4-14, EDJ 67237).
3) Estas afirmaciones han de revisarse a la luz de la sentencia TCo 19-6-19, de forma que la inexistencia del hecho imputado ya
no se considera determinante de la procedencia de la indemnización, sino la absolución o el sobreseimiento libre, aun no
fundados en tal inexistencia.
Precisiones
1) Debe tenerse en cuenta a la hora de calcular la indemnización los salarios dejados de percibir, el tiempo indebido de prisión,
la importancia y trascendencia de las lesiones tanto en el puro orden personal como en el profesional, y el daño moral padecido
como consecuencia de todo ello (TS 16-7-84; 3-2-84; 26-10-93, EDJ 9575). No procede tener en cuenta dichos conceptos en lo
referente al lucro cesante cuando la empresa donde prestaba sus servicios el procesado había venido a una situación de
insolvencia (TS 29-3-99, EDJ 10322).
2) El demandante queda vinculado por la petición realizada en vía administrativa salvo que acredite circunstancias
sobrevenidas que agraven las consecuencias dañosas derivadas del acontecimiento que genera el derecho a indemnización, sin
que sea motivo suficiente para solicitar la elevación de la suma el mero transcurso del tiempo (TS auto 12-6-90, EDJ 6260).
3) No existe un único criterio de valoración del daño moral puesto que este ha de fundamentarse en la apreciación por el
tribunal de las circunstancias de cada caso, lo que impide al Tribunal Supremo rectificar dicha valoración efectuada por el
tribunal de instancia (TS 26-9-07, EDJ 175364).
4) El daño moral por la indebida privación de libertad , como cualquier otro de esta naturaleza, tiene un alto componente
subjetivo, pero, según el Tribunal Supremo, cuando es preciso indemnizar el sufrido por indebida prisión preventiva, ha de
ajustarse a determinadas pautas que sirvan de orientación a fin de lograr un trato equitativo en cada caso y evitar
desigualdades en la indemnizabilidad del mismo de acuerdo con LOPJ art.294.2, que exige tener en cuenta el tiempo de
privación de libertad y las consecuencias personales y familiares que se hayan producido.
Se considera razonable la progresión en la indemnización, porque la prolongación indebida de la prisión agrava gradualmente
el perjuicio, y son relevantes las circunstancias de edad, salud, conducta cívica, hechos imputados, antecedentes penales o
carcelarios, rehabilitación de la honorabilidad perdida, mayor o menor probabilidad de alcanzar el olvido social del hecho, así
como la huella que haya podido dejar la prisión en la personalidad o conducta del que la ha padecido (TS 21-3-06, EDJ 29323;
20-2-99, EDJ 7546; 29-3-99, EDJ 10322; 3-5-99, EDJ 18559; 29-5-99, EDJ 18973).
Además, cuando los actores solicitaron en su demanda el abono del interés de demora, procede condenar a la Administración a
que abone el interés legal establecido en las sucesivas leyes de presupuestos generales de la cantidad a satisfacer como principal
desde la fecha de su reclamación hasta su completo pago (TS 26-1-05, EDJ 13343; 22-5-07, EDJ 40297).
5) La indemnización por responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento de la Administración de Justicia se
Este funcionamiento anormal tiene lugar cuando se producen anomalías objetivas, es decir, no ligadas
necesariamente a actuaciones culposas, en o con ocasión del proceso, así como las actuaciones administrativas que
constituyen el soporte de la función jurisdiccional, a saber, las de la oficina judicial.
El cauce disciplinario no es el procedente para reclamar la responsabilidad patrimonial del Estado por el
funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, ni se puede reprochar a la Administración -correspondería al
CGPJ- no haber dado lo que no se le pidió, no cabe interponer una acción disciplinaria contra un juez planteando la
cuestión jurisdiccional objeto de otro pleito (TS 6-7-21, EDJ 626331).
En las reclamaciones en materia de responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento anormal de la
Administración de Justicia, es preceptivo el informe del CGPJ. El plazo para dictar resolución se suspende durante 2
meses desde la solicitud del informe.
Respecto a la queja ante la Comisión Disciplinaria del CGPJ, es doctrina legal (TS 13-5-08, EDJ 73284; 5-6-08, EDJ
90837) que la Comisión carece de facultades para conocer ese tipo de pretensiones indemnizatorias por un supuesto
funcionamiento anormal de la Administración de Justicia. Tales pretensiones no pueden hacerse valer en un recurso
contencioso-administrativo dirigido contra un acto de archivo de una queja dictado por el CGPJ porque, por imperativo
legal, antes de acudir a la vía jurisdiccional, esa clase de reclamación debe plantearse ante el Consejo de Ministros, con
arreglo a las normas reguladoras de la responsabilidad patrimonial del Estado, y es la resolución administrativa que
entonces se dicte la que puede ser objeto del correspondiente recurso contencioso-administrativo (LOPJ art.293.2 y
640; TS 17-3-10, EDJ 21812).
En los supuestos en que el Tribunal Constitucional haya declarado, a instancia de parte interesada, la existencia de un
funcionamiento anormal en la tramitación de los recursos de amparo o de las cuestiones de inconstitucionalidad,
sea el Consejo de Ministros quien fije el importe de las indemnizaciones que proceda abonar. Dicho procedimiento se
tramitará por el Ministerio de Justicia, con audiencia al Consejo de Estado.
Al margen de demostrar la existencia de dilaciones (presupuesto), deben acreditarse la realidad del perjuicio y que
este se debe al anormal funcionamiento de la Administración (AN 27-4-94).
6424 Precisiones
7) La indemnización debe resarcir los daños causados por el funcionamiento de la Administración de Justicia, lo que no es
6426
equiparable necesariamente a la integridad de la pretensión que se ejercitaba en el proceso objeto de funcionamiento anormal.
Para la determinación de la indemnización ha de tenerse en cuenta la actitud del perjudicado en el proceso y fuera del mismo
en cuanto al ejercicio diligente de las distintas acciones (AN 29-1-97).
8) La actividad inspectora del CGPJ ha de respetar la exclusividad que sobre el ejercicio de la función jurisdiccional
corresponde a jueces y magistrados -Const art.117- (TS 6-10-08, EDJ 190187). Debe limitarse a las disfunciones burocráticas de
la organización judicial y a la constatación del cumplimiento de las obligaciones profesionales que estatutariamente
corresponden a jueces y magistrados en su faceta de empleados públicos (TS 25-3-09, EDJ 42662).
9) Es frecuente la confusión de la reclamación por anormal funcionamiento con la del error judicial. Cuando los hipotéticos
perjuicios causados traigan causa de resoluciones judiciales, la reclamación que procede formular debe ampararse en el marco
del error judicial y no en el del anormal funcionamiento de la Administración de Justicia. Los perjuicios por los que reclaman los
recurrentes no pueden considerarse causalmente derivados de la actuación del Ministerio Fiscal, cuando este ha llevado a cabo
su actuación, pero ha sido el juez de instrucción quien ha decidido sobre la procedencia de admitir o no una querella o de
adoptar medidas de bloqueo de capitales (TS 16-5-14, EDJ 74679).
10) Se declara la responsabilidad patrimonial de la Administración por el asesinato de una menor por su progenitor en el curso
de una visita no vigilada. En este caso la reclamante había obtenido un dictamen del Comité de la ONU contra la discriminación
de la mujer (CEDAW) en el que se obligaba al Estado a otorgar una reparación adecuada y una indemnización integral y
proporcional a la gravedad de la conculcación de sus derechos por no haber cumplido con su deber de diligencia en relación con
los hechos que llevaron al asesinato de la menor. Estos dictámenes se declaran aplicables en España a través de la reclamación
por anormal funcionamiento de la justicia (TS 17-7-18, EDJ 523564).
Los daños causados por jueces y magistrados, en el ejercicio de sus funciones, pueden generar, en su caso, la
responsabilidad del Estado por error judicial o por funcionamiento anormal de la Administración de Justicia sin que,
en ningún caso, puedan los perjudicados dirigirse directamente contra aquellos.
Si los daños y perjuicios provienen de dolo o culpa grave del juez o magistrado, la Administración General del Estado,
una vez satisfecha la indemnización al perjudicado, puede exigir, por vía administrativa a través del procedimiento
reglamentariamente establecido, al responsable el reembolso de lo pagado sin perjuicio de la responsabilidad
disciplinaria en que este pudiera incurrir.
Precisiones
1) El tratamiento de esta cuestión ha sido modificado sustancialmente por la LO 7/2015, eliminando la acción directa del
perjudicado contra el juez o magistrado actuante y acercando la regulación al régimen general de responsabilidad patrimonial
de la Administración (LRJSP art.32 s.).
2) La existencia de responsabilidad del Estado por la vía prevista en la LOPJ art.296, no puede pretenderse por los
procedimientos establecidos en relación con el error judicial o el funcionamiento anormal de la Administración de Justicia ya
que de ser así se permitiría que la Administración enjuiciara la conducta de un juez o magistrado para calificarla como dolosa o
culposa, quebrando con ellos los principios que inspiran la regulación constitucional del Poder judicial. Por tanto, la
responsabilidad del Estado pretendida con base en dicha norma, no puede desconectarse de la responsabilidad civil del juez o
6429 Procedimiento
En el caso de dolo o culpa grave, para que sea procedente la acción de regreso del Estado contra el magistrado o juez,
debe contarse con una declaración previa de la responsabilidad en sentencia, penal (CP art.351 s.) o civil, en que haya
incurrido el juez o magistrado, o por el procedimiento que se determine (LO 7/2015 [Link] 8ª), mediante resolución
del CGPJ.
Para la exigencia de dicha responsabilidad se deben ponderar, entre otros, los siguientes criterios: el resultado
dañoso producido y la existencia o ausencia de intencionalidad.
Las normas para depurar dichas responsabilidades se encuentran en la LOPJ art.405 a 410, en relación a lo previsto
en la LOPJ art.119.1.
Una vez obtenida dicha declaración previa de responsabilidad, podría exigirse, en vía de regreso o de repetición, la
responsabilidad correspondiente.
6435 Se origina la responsabilidad del legislador en aquellos supuestos que tienen como idea común los daños
económicamente evaluables generados por la actividad legislativa y que, consecuentemente, les sigue la obligación
de resarcimiento (Quintana López). Teniendo en cuenta que en nuestro sistema administrativo dos órganos ostentan
poder legislativo, cada uno dentro de su ámbito de competencia: el Parlamento de la nación y los parlamentos
autonómicos.
La Constitución solo contempla expresamente la responsabilidad de las Administraciones públicas (Const art.106) y
de la Administración de Justicia (Const art.121).
La cuestión relativa a la responsabilidad del legislador por los daños o perjuicios que para los ciudadanos puedan
seguirse de una decisión del mismo, tiene su enclave normativo en la LRJSP art.32.3, establecida por actos
legislativos de naturaleza no expropiatoria de derechos y que estos no tengan el deber jurídico de soportar, cuando
así se establezcan en los propios actos legislativos y en los términos que especifiquen dichos actos.
Se insiste en esta materia, como doctrina general, en distinguir: sacrificios individuales (generadores del derecho a
indemnización) de las cargas genéricamente impuestas a los administrados (que están obligados a soportar), aun
cuando tales cargas sociales se manifiesten o repercutan con una diversa intensidad en el patrimonio de los
administrados (TS 28-5-97, EDJ 6543).
Precisiones
1) Sobre la distinción entre la responsabilidad patrimonial del Estado Legislador y la responsabilidad patrimonial de las
Administraciones públicas, ver la TS 14-12-20, EDJ 739535.
2) Las consecuencias que derivan de la responsabilidad patrimonial del Estado legislador como consecuencia de la declaración
de inconstitucionalidad de una Ley no son aplicables a los supuestos de nulidad de disposiciones reglamentarias cuando han
alcanzado firmeza los actos dictados en su aplicación (AN 30-11-16, EDJ 247440).
No obstante, el Tribunal Supremo ha considerado que, aunque la ley se refiere a disposiciones con rango de ley, no existe
obstáculo para que, en abstracto, el ejercicio de la potestad reglamentaria ejecutiva de la Administración pueda ser considerado
como una manifestación de la actuación administrativa determinante de la génesis de daños y perjuicios indemnizables (TS 29-
1-98, EDJ 42; 19-12-89, EDJ 11487).
El Consejo de Estado también confirma dicha postura, añadiendo que con los cambios de los reglamentos puede llegar a
vulnerarse el principio de confianza legítima (Memoria del Consejo de Estado 1994).
3) La responsabilidad puede tener su origen tanto en la actividad como en la inactividad reglamentaria (CEst Dict 1382/1992;
55293/1990 y 1931/1994). También el Tribunal Supremo ha confirmado este matiz (TS 25-4-96, EDJ 3104; 29-4-96, EDJ 3105;
10-5-96, EDJ 3649).
4) El principio de confianza legítima no garantiza la perpetuación de la situación existente, la cual puede ser modificada en el
marco de la facultad de apreciación de las instituciones y poderes públicos para imponer nuevas regulaciones, apreciando las
necesidades del interés general. La seguridad jurídica no resulta incompatible con los cambios normativos desde la perspectiva
de la validez de estos últimos. La misma consideración es aplicable al principio de confianza legítima, creciente e indebidamente
a. Supuestos
6437 Leyes inconstitucionales
﴾LRJSP art.32.4 y 6﴿
Cuando los daños deriven de la aplicación de una norma con rango de ley declarada inconstitucional, procede su
indemnización si el particular ha obtenido, en cualquier instancia, sentencia firme desestimatoria de un recurso contra
la actuación administrativa que ocasionó el daño siempre que se hubiera alegado la inconstitucionalidad
posteriormente declarada.
En ocasiones, el propio Tribunal Constitucional ha limitado los efectos de sus pronunciamientos de
inconstitucionalidad mediante la técnica de las sentencias prospectivas , impidiendo, pues, la apreciación
retroactiva de los efectos de la nulidad al momento del nacimiento de la ley declarada inconstitucional (TCo 19/1987)
y, consecuentemente, la apreciación de eventuales derechos de indemnización a los afectados incluso, en algún caso,
devoluciones de cantidad, quedando únicamente la eficacia de dichos pronunciamientos para futuro, en aplicación de
la facultad prevista en la LOTC art.39.1 (TCo 60/1986; 45/1989).
El momento en el que se entiende que se ha producido un daño indemnizable por responsabilidad patrimonial del
Estado legislador es la fecha de la sentencia firme desestimatoria de un recurso, en cualquier instancia, contra la
actuación administrativa que ocasionó el daño, siempre que se hubiera alegado en el recurso la inconstitucionalidad
declarada y dicha sentencia debe haberse dictado y notificado dentro del plazo de los 5 años anteriores a la publicación
en el BOE de la sentencia del Tribunal Constitucional declarando la inconstitucionalidad de la norma aplicada (TS 25-
6-20, EDJ 601148).Existe interés casacional objetivo en determinar cuáles son los mecanismos que permiten dar
por cumplido el requisito estipulado en la LRJSP art.32.4, a efectos de instar válidamente la acción de responsabilidad
patrimonial prevista en dicho precepto; en especial, si un recurso jurisdiccional, interpuesto contra la resolución
administrativa que desestimó un procedimiento de revisión por nulidad de pleno derecho, promovido contra la
actuación que ocasionó el daño, colma o no colma el requisito que fija en la LRJSP art.32.4 (TS auto 19-12-19, EDJ
757086), en parecido sentido TS auto 10-12-19, EDJ 751626 y auto 10-12-19, EDJ 754074.
6438 Precisiones
1) El control de constitucionalidad de las leyes, inicial o sobrevenido, se proyecta sobre aquellas que se encuentran en vigor
con la finalidad de impedir su aplicación. Resulta improcedente, por lo tanto, un pronunciamiento sobre la inconstitucionalidad
sobrevenida de una norma que agotó sus efectos muchos años antes de la entrada en vigor de la Constitución (TS 23-3-18, EDJ
26782).
2) No hay antijuridicidad ni, por tanto, derecho a la indemnización, cuando, en el ejercicio de las facultades innovatorias del
ordenamiento jurídico, se realiza una modificación en la regulación o configuración de un régimen jurídico anterior (TS 22-1-
18, EDJ 2670).
3) La perspectiva de la responsabilidad patrimonial exige el presupuesto básico de existencia de un detrimento patrimonial real
y efectivo. Así, por ejemplo, la declaración de inconstitucionalidad de la L 27/1992, de puertos del Estado -TCo 102/2005- incide
en la habilitación para la exigencia de la tarifa portuaria, pero no altera la situación patrimonial del recurrente que resulta del
disfrute de aquella prestación, cuya incorporación a su patrimonio no se ve afectada y se mantiene tras la declaración de
inconstitucionalidad (TS 5-3-08, EDJ 31095). Esta declaración puede propiciar, en su caso, que el interesado ejercite las
acciones correspondientes en reclamación de las tarifas satisfechas en aplicación de aquella normativa (p.e. devolución de
ingresos tributarios indebidos), lo que evidentemente irá en beneficio de su patrimonio, pero desde la perspectiva de la
responsabilidad patrimonial no acredita un detrimento patrimonial que pueda calificarse como daño real y efectivo (TS 23-3-09,
EDJ 32270).
4) El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre la responsabilidad del Estado legislador como consecuencia de actos de
aplicación de leyes derogadas o modificadas en su régimen jurídico (TS 30-11-92, EDJ 21756; 1-12-92, EDJ 11862; 11-10-91,
EDJ 9630; 1-7-92, EDJ 7158).
Cuando los daños deriven de la aplicación de una norma contraria al Derecho de la Unión Europea , procede su
indemnización cuando el particular haya obtenido, en cualquier instancia, sentencia firme desestimatoria de un
recurso contra la actuación administrativa que ocasionó el daño, siempre que se hubiera alegado la infracción del
Derecho de la Unión Europea posteriormente declarada. Asimismo, deben cumplirse, de forma cumulativa, los
requisitos siguientes:
a) La norma ha de tener por objeto conferir derechos a los particulares. Esto supone que la vulneración de la norma
comunitaria priva al particular del disfrute de ese derecho originándole un perjuicio individualizado y por tanto
indemnizable. A estos efectos, la interpretación del instituto de la responsabilidad patrimonial debe ser de carácter
extensivo, en el sentido de ser siempre favorable a la protección del particular frente a la actuación del Estado, porque
así lo exige el carácter objetivo de esa responsabilidad en el ámbito del derecho interno y porque es una forma de
paliar las deficiencias que otras técnicas de protección de esos intereses presentan. No es razonable que el particular
vea minorado su derecho a la tutela judicial efectiva en beneficio del Estado infractor.
b) El incumplimiento ha de estar suficientemente caracterizado. Es este el requisito más importante de los tres que
se plantean. El TJUE, aun cuando sostiene que es el órgano jurisdiccional nacional el que debe apreciar la concurrencia
de este requisito, ha venido estableciendo unas pautas para orientar a los tribunales nacionales:
- nivel de claridad y precisión de la disposición infringida;
6440 El TJUE ha declarado que la legislación española en materia de responsabilidad patrimonial del Estado por aplicación
de normas contrarias al Derecho europeo (LRJSP art.32.3 a 6 y 34.1 párr 2º; LPAC art.67.1 párr 3º) vulnera el propio
Derecho europeo pues hace, en la práctica, imposible o excesivamente difícil obtener una indemnización (TJUE 28-6-
22, asunto C-278/20).
Los particulares perjudicados tienen derecho a indemnización cuando se cumplen tres requisitos:
- que la norma infringida del Derecho de la Unión tenga por objeto conferirles derechos;
- que la infracción de esta norma esté suficientemente caracterizada; y
- que exista una relación de causalidad directa entre tal infracción y el perjuicio sufrido por esos particulares.
Cumplidos estos requisitos, incumbe al Estado, en el marco del Derecho nacional en materia de responsabilidad,
reparar las consecuencias del perjuicio causado, entendiéndose que los requisitos establecidos por la legislación
nacional no pueden ser menos favorables que los que se aplican a reclamaciones semejantes de naturaleza interna -
principio de equivalencia- y no pueden articularse de manera que hagan en la práctica imposible o excesivamente
difícil obtener la indemnización -principio de efectividad-.
Se declara el incumplimiento por España del mencionado principio de efectividad, en la medida en que los preceptos
mencionados someten la indemnización por infracción del Derecho de la Unión a los siguientes requisitos:
• Al requisito de que exista una sentencia del TJUE que haya declarado el carácter contrario al Derecho de la Unión
de la norma con rango de ley aplicada.
• Al requisito de que el particular perjudicado haya obtenido, en cualquier instancia, una sentencia firme
desestimatoria de un recurso contra la actuación administrativa que ocasionó el daño, sin establecer ninguna
excepción para los supuestos en los que el daño deriva directamente de un acto u omisión del legislador contrarios al
Derecho de la Unión, cuando no exista una actuación administrativa impugnable.
• A un plazo de prescripción de un año desde la publicación en el DOUE de la sentencia que declare el carácter
contrario al Derecho de la Unión de la norma con rango de ley aplicada, sin abarcar aquellos supuestos en los que no
exista tal sentencia.
• Al requisito de que solo son indemnizables los daños producidos en los 5 años anteriores a la fecha de dicha
publicación, salvo que la sentencia disponga otra cosa.
6441 Precisiones
1) La regulación de esta materia en nuestro Derecho vulnera los principios de equivalencia y efectividad establecidos por el
Derecho de la Unión Europea como límites a la legislación nacional (TJCE 16-5-00, asunto C-78/98; (TJUE 28-6-22, asunto C-
278/20):
• Por el principio de equivalencia, se obliga a la legislación nacional a dar el mismo tratamiento a las reclamaciones de
naturaleza comunitaria que a aquellas formuladas al amparo del Derecho interno de cada Estado miembro.
Para garantizar el respeto del principio de equivalencia, no basta con que se aplique la misma regulación procesal a dos tipos de
demandas comparables, una basada en el Derecho comunitario y la otra en el Derecho nacional, puesto que se trata de un
mismo recurso. Se exige que la norma controvertida se aplique indistintamente a los recursos basados en la vulneración del
Derecho comunitario y a los que se fundamentan en el incumplimiento del Derecho interno y que tengan un objeto y una causa
semejantes.
Para pronunciarse sobre la equivalencia de las normas procesales, el órgano jurisdiccional nacional debe comprobar de manera
objetiva y abstracta la similitud de estas normas desde el punto de vista del lugar que ocupan en el conjunto del procedimiento,
6444 Precisiones
1) No resulta posible construir la responsabilidad patrimonial del Estado legislador sobre una omisión legislativa, o sobre una
falta de iniciativa legislativa, pues no se aprecia lesión alguna a las normas constitucionales ni europeas en materia de derechos
fundamentales.
En la impugnación de omisiones normativas, el control jurisdiccional es de carácter restrictivo, por la vinculación de la potestad
reglamentaria con la función constitucional de dirección política del Gobierno, lo que dificulta que los tribunales puedan forzar
el ejercicio de la potestad reglamentaria en un sentido predeterminado (TS 5-12-13, Rec 5886/09). Por ello, la declaración de
invalidez de una norma reglamentaria por razón de omisión se limita al caso en que sea considerado el incumplimiento de una
obligación expresamente prevista por la Ley, la Constitución o el Derecho comunitario, y cuando esa omisión o silencio
reglamentario suponga la creación implícita de una situación jurídica contraria al ordenamiento jurídico (TS 6-2-15, EDJ
13072).
2) Con respecto al retraso en la transposición de una directiva, no se aprecia nexo causal entre la infracción y el daño que se
invoca, pues tal hecho no presupone automáticamente la existencia de un daño como si existiera un derecho previo
incondicionado. Es reiterada la jurisprudencia que exige la necesidad de probar fehacientemente los daños alegados, como
requisito imprescindible para su reconocimiento, excluyendo las expectativas y ganancias dudosas o contingentes (TS 11-1-08,
EDJ 1815).
3) En estos casos la reparación a cargo del Estado es particularmente indispensable (TJCE 19-11-91, asuntos C-6/90 y C-9/90)
para garantizar la plena eficacia de la normativa de la Unión Europea: el derecho a reparación constituye el corolario necesario
del efecto directo reconocido a las disposiciones comunitarias cuya infracción ha dado lugar al daño causado (TJCE 5-3-96,
asuntos C-46/93 y C-48/93).
4) Este principio de responsabilidad es distinto al principio de responsabilidad patrimonial protegido por la Const art.106.2,
pues no se responde por funcionamiento anormal sino por una omisión del legislativo que impide disfrutar de los derechos que
otorgan la normativa comunitaria (Mangas y Liñán).
5) El TJUE exige a los Estados miembros un instrumento mínimo resarcitorio de los daños producidos por la falta de
incorporación de directivas, cual es posibilitar condiciones procesales que hagan viable en cada país las reclamaciones de
naturaleza interna, afirmando, además, que dichos mecanismos no puedan convertir en imposible o de difícil obtención a la
indemnización solicitada (Quintana López).
6) Es posible la interpretación del ordenamiento nacional conforme a directiva no transpuesta, lo cual supone introducir la
normativa comunitaria como criterio de interpretación teológico de la normativa interna del Estado miembro (TJCE 13-11-90,
asunto C-106/89).
7) Aunque la responsabilidad se predica objetiva, no surge la obligación reparadora si el incumplimiento se deduce de una
ejecución incorrecta del Derecho comunitario motivada por una interpretación del Estado miembro que no sea
manifiestamente contraria (TJCE 26-3-96, asunto C-302/94).
6445 Procedimiento
El problema surge en estos casos en cuanto al procedimiento a aplicar (órgano ante el que se ejercita la reclamación -
instructor- y órgano que debe dictar la resolución) para la declaración de la responsabilidad patrimonial y así tener
acceso a la indemnización, ya que la LRJSP art.32.3 exige como requisito constitutivo la existencia de actos
normativos ciertos (recordemos que nos referimos a inaplicación de directivas), puesto que se trata de un supuesto
claro de inactividad normativa; sin embargo, debe prevalecer la del criterio vertido por la jurisprudencia del Tribunal
de Justicia de la Unión Europea que rechaza requisitos o límites especiales como los que fija la LRJSP art.32.3, por lo
que consideramos que debe aplicarse lo previsto en la LRJSP art.32 s. y LPAC art.65, 67, 81, 91 y 92.
En primer lugar, debe entablarse un juicio reclamando los derechos que le confiere la norma -con eventual reenvío
prejudicial-, debiendo, posteriormente, iniciar un nuevo proceso para demostrar la relación de causalidad entre el
daño y la falta de transposición de la directiva -también con eventual envío prejudicial sobre si hay o no violación
caracterizada- (Mangas y Liñán).
Precisiones
1) Para la normativa de la Unión Europea es indiferente a quien se atribuya el incumplimiento (Estado o Administración), lo
que en nuestro Derecho supondría un problema de régimen jurídico procedimental aplicable.
2) La jurisprudencia europea ha declarado ante la falta de normativa comunitaria que corresponde al ordenamiento jurídico de
los Estados miembros designar los órganos jurisdiccionales competentes y regular las modalidades procesales de los recursos
judiciales destinados a garantizar la plena protección de los derechos que corresponden a sus justiciables en virtud del Derecho
Precisiones
1) Son ejemplos de transposición incorrecta de directiva: TJCE 26-3-96, asunto C-302/94; 17-10-96, asunto C-291/1994; 22-4-
97, asunto C-66/1995).
2) Como ejemplos de responsabilidad derivada directamente de la aplicación de normas del Tratado: TJCE 5-3-96, asuntos C-
46/93 y C-48/93; 23-5-96, asunto C-5/94.
3) El RD 515/2013 regula los criterios y el procedimiento para determinar y repercutir las responsabilidades por
incumplimiento del Derecho de la Unión Europea, en el ámbito de la Ley de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad
financiera (LO 2/2012 art.2), de forma que las Administraciones o entidades a las que hace referencia dicho precepto que, en el
ejercicio de sus competencias o funciones, incumplan por acción u omisión el Derecho de la Unión Europea -entre otras
conductas, por su falta de transposición, transposición incorrecta o tardía-, dando lugar a que el Reino de España sea
sancionado con carácter ejecutivo por las instituciones europeas, asuman, en la parte que les sea imputable, las
responsabilidades que se deriven de tal incumplimiento, fijándose su cuantía por el cauce establecido en el citado real decreto.
4) No concurren los requisitos legales para que las diputaciones forales vascas respondan, en concepto de responsabilidad
patrimonial, frente a empresas que fueron beneficiarias en su día de las denominadas «vacaciones fiscales vascas», y que se
vieron obligadas a su reintegro con intereses en ejecución de una decisión de la Comisión Europea que las consideró ilegales. La
devolución de dichos importes no constituye un daño que el recurrente no tuviera el deber de soportar, sino el mecanismo de
regreso a la situación de la equidad empresarial y competencial (TS 5-9-18, EDJ 561382).
6455 En cuanto a la relación de causalidad entre la infracción y el daño para precisar el daño resarcible, la cuantía se
determina aplicando las normas nacionales.
• Los criterios para fijar la cuantía no pueden ser menos favorables que los que se refieran a reclamaciones o
acciones semejantes basadas en el Derecho interno y que no pueden instrumentarse de manera que hagan
prácticamente imposible o excesivamente difícil la reparación (TJCE 19-11-91, C-6/90 y C-9/90; 5-3-96, C-46/93 y
C-48/93; 22-4-97, C-66/1995; 23-5-96, C-5/94).
• La reparación del daño es proporcional al perjuicio sufrido. Se declara incompatible con el Derecho de la Unión
Europea una normativa nacional que limite, de manera general, el daño indemnizable, únicamente a los daños
causados a determinados bienes individuales especialmente protegidos excluyendo el lucro cesante sufrido por los
particulares (TJCE 5-3-96, C-46/93 y C-48/93).
• La obligación de reparar no se puede limitar a los daños sufridos con posterioridad a la sentencia que declara el
incumplimiento reprochado (TJCE 5-3-96, asuntos C-46/93 y C-48/93).
• Deben incluirse los intereses devengados aunque no exista norma interna al respecto (TJCE 22-4-97, asunto C-
66/1995).
• Es procedente la reparación aunque se trate de tributos ilegalmente percibidos y repercutidos, si tal reparación no
implica enriquecimiento sin causa (TJCE 14-1-97, asuntos C-192/95 a C-218/95).
• Una aplicación retroactiva regular y completa de las medidas de ejecución de una directiva es suficiente para que
la reparación sea adecuada, salvo que pueda probarse que se han producido pérdidas complementarias (TJCE 10-7-
97, asunto C-373/95; 10-7-87, asuntos C-94/95 y C-95/95).
• El perjudicado debe haber actuado con una diligencia razonable para limitar la magnitud del perjuicio jurídico, de
conformidad con el principio general común de los Estado miembros (TJCE 5-3-96, asunto C-46/93y C-48/93; 8-10-
96, asunto C-178/94, C-179/94, C-188/94, C-189/94, C-190/94). En caso contrario, se daría lugar a una evaluación
ponderada de la concurrencia de culpas.
• Por razones de seguridad jurídica se aplican plazos de caducidad para la interposición de acciones de reparación de
daños (TJCE 10-7-97, asunto C-261/95). En los estados de estructura federal, la reparación patrimonial
corresponde, con arreglo a Derecho interno a la autoridad pública autora de la infracción (TJCE 1-6-99, asunto C-
302/97).
Precisiones
1) No existe responsabilidad del Estado legislador ante una mera posibilidad de que puedan originarse perjuicios por un
cambio legislativo cuando no se ha acreditado la existencia de lesión patrimonial efectiva individualizada. Las hipótesis de
previsibilidad de que dicha lesión se produzca no son suficientes, si efectivamente se produce una situación de concurrencia
antes de que finalice su concesión pudiera tener lugar, pero este extremo ni se acredita ni se alega se haya producido (TS 14-3-
02, EDJ 5015; 11-4-02, EDJ 9966; 18-4-02, EDJ 9991; 14-2-02, EDJ 5931; 14-2-02, EDJ 5931; 12-4-02, EDJ 9967).
2) Las diferencias retributivas derivadas de las modificaciones introducidas por el legislador en el RDL 9/2013, de medidas
Precisiones
1) Sin perjuicio de la devolución del bien ocupado o la fijación de la correspondiente indemnización sustitutoria, para el
reconocimiento del derecho del expropiado a ser indemnizado, en el caso de nulidad del expediente expropiatorio, de los daños
y perjuicios derivados de la actividad anulada, es preciso que se justifique la realidad del daño efectivo e indemnizable en la
forma y condiciones que se establece en la normativa sobre responsabilidad patrimonial de la Administración (TS 27-6-19, EDJ
636554).
2) Existe interés casacional objetivo en determinar si resultan indemnizables, en el marco de un procedimiento de reclamación
de responsabilidad patrimonial de la Administración, los gastos de defensa jurídica asumidos por el expropiado durante el
procedimiento expropiatorio que finalizó por el desistimiento del beneficiario de la expropiación (TS auto 14-9-20, EDJ
656930).
b. Indemnización
(LRJSP art.34)
6470 Para el cálculo de la indemnización se utiliza una referencia temporal como agrupadora de la valoración del daño. Así,
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salvo que la sentencia disponga otra cosa, solo resultan indemnizables los daños producidos en el plazo de 5 años
anteriores a la fecha de publicación de la sentencia que declare la inconstitucionalidad de la norma con rango de ley o
el carácter de norma contraria al Derecho de la Unión Europea.
Precisiones
Declarado contrario al Derecho de la Unión Europea el impuesto sobre las ventas minoristas de determinados hidrocarburos ,
procede la indemnización por responsabilidad patrimonial del Estado, por los pagos efectuados durante su vigencia. No
obstante, no cabe reconocerle al recurrente intereses distintos de los legales y con una fecha anterior a la del día de la
presentación de la reclamación (TS 30-5-17, EDJ 84486; 30-5-17, EDJ 84487).
En este caso, para la determinación de la indemnización han de tenerse en cuenta las siguientes bases (TS 14-6-18, EDJ
104174):
• La indemnización se integra por la suma de todas las cantidades abonadas durante la vigencia del impuesto y reclamadas en el
recurso.
• La cantidad anterior puede minorarse con las cantidades que, en el momento de efectuarse el pago de la indemnización por
responsabilidad, la parte recurrente ya hubiera percibido, por devolución de ingresos indebidos, respecto de ese mismo
impuesto.
• También puede minorarse por las cantidades que, en el momento de efectuarse el pago de la indemnización por
responsabilidad, la recurrente ya hubiera percibido por las devoluciones del tramo autonómico respecto del gasóleo
profesional, respecto de ese mismo impuesto y ejercicios.
• Se deben abonar los intereses legales de la cantidad reclamada una vez restadas, en su caso, las cantidades recibidas por
devolución de ingresos indebidos o respecto del gasóleo profesional, desde el día de la presentación de la reclamación hasta la
fecha de notificación de la sentencia.
c. Procedimiento de declaración
6473 Como regla general, ha de ser el propio legislador el que expresamente se pronuncie sobre los efectos
indemnizatorios o no de sus decisiones normativas, de forma expresa (cuando la Ley excluya todo efecto
indemnizatorio es inadmisible la pretensión de resarcimiento), o bien, caso de silencio del legislador, cabe estimar la
procedencia de la indemnización si así procede de un juicio razonable que atienda a la voluntad del legislador y a una
interpretación de la Ley en la forma más favorable para la efectividad de los principios constitucionales.
Para que el daño o perjuicio sea indemnizable, se requiere, en todo caso, su antijuridicidad, es decir, que suponga un
sacrificio especial, singular, y desigual, que no pueda ser considerado como una carga de obligado acatamiento.
El órgano competente para tramitar y resolver la pretensión de indemnización por acto legislativo es el Consejo de
Ministros en cuanto titular de la función ejecutiva (TS 28-2-92, EDJ 1887; 29-2-92, EDJ 1940).
En los ordenamientos autonómicos, dicho órgano es el Consejo de Gobierno de la correspondiente comunidad
autónoma (TS 8-10-88; 9-10-88).
Surge el problema de las corporaciones locales, las cuales se han declarado incompetentes cuando han sufrido
reclamaciones de esta índole, siendo de nuevo la atribución del Consejo de Ministros (AP Valencia 5-7-90).
6475 En los supuestos de los daños derivados de la aplicación de una norma con rango de ley declarada inconstitucional, o
cuando los daños deriven de la aplicación de una norma contraria al Derecho de la Unión Europea, el procedimiento
para la exigencia de la responsabilidad se sustanciará conforme a lo dispuesto en la LPAC, siguiendo el siguiente
esquema:
a) Inicio por acuerdo del órgano competente que se notificará a los interesados.
b) Instrucción, con los siguientes trámites:
- alegaciones en el plazo de 15 días;
- práctica de las pruebas admitidas y cualesquiera otras que el órgano competente estime oportunas, en el plazo de 15
días;
- audiencia en un plazo de 10 días; y
- formulación de la propuesta de resolución en un plazo de 5 días a contar desde la finalización del trámite de
audiencia.
c) Resolución por el órgano competente en el plazo de 5 días.
Precisiones
1) No cabe admitir la solicitud de indemnización por responsabilidad patrimonial del Estado legislador, como consecuencia de
la limitación del derecho a la deducción del IVA soportado correspondiente a las subvenciones percibidas, pues, cuando actuó la
recurrente, su derecho estaba prescrito al haber transcurrido con exceso el plazo de un año dispuesto en la ley desde que la
sentencia del TJUE se publicara en el DOUE. Dando comienzo el plazo para reclamar por ser el momento en el que se
completaron los elementos fácticos y jurídicos que permitían el ejercicio de la acción (TS 18-1-11, EDJ 2440).
2) El principio de la actio nata impide que pueda iniciarse el cómputo del plazo de prescripción mientras no se tiene cabal
conocimiento del daño y, en general, de los elementos de orden fáctico y jurídico cuyo conocimiento es necesario para el
ejercicio de la acción, interrumpiendo el plazo prescriptivo cualquier reclamación que manifiestamente aparezca como no
idónea o improcedente encaminada a lograr el resarcimiento del daño o perjuicio, a lo que lógicamente cabría añadir las
actuaciones dirigidas a que ese daño no tenga lugar. Al denegarse el planteamiento de la cuestión de inconstitucionalidad
quedó vedada la posibilidad de obtener un pronunciamiento resarcitorio en el procedimiento, reconociéndosele, no obstante, la
posibilidad de reclamación por vía de la responsabilidad patrimonial, que es lo que ahora hace, razón que no se ha producido la
prescripción invocada (TSJ Galicia 29-3-17, EDJ 25415).
3) En los supuestos de declaración de inconstitucionalidad de una ley, el plazo de prescripción para el ejercicio del derecho a la
devolución de ingresos tributarios indebidos es de 4 años, desde el día siguiente en que se realizó el ingreso o finalice el plazo
para presentar la autoliquidación, si se realizó el ingreso dentro de dicho plazo. Se reconoce la posibilidad del ejercicio de la
acción de responsabilidad patrimonial del Estado legislador para la reparación de los perjuicios causados por los actos
aplicativos de la norma declarada inconstitucional, en el plazo de 1 año desde la sentencia anulatoria (TS 16-11-16, EDJ
208910).
6483 Precisiones
1) El concepto de funcionamiento del servicio público sanitario , como criterio positivo básico de imputación objetiva del daño
a la Administración en lo que se refiere a los concretos actos médicos capaces de causar un daño a un paciente, consiste en el
cumplimiento por la Administración de un deber jurídico previo e individualizado respecto a ese paciente, que es correlativo al
derecho de este a la protección de su salud y a la atención sanitaria (L 14/1986 art.1.2 en relación con Const art.43 s.). Del
3) Si la responsabilidad patrimonial se basa en la correcta ordenación de medios, en el caso de autos dicha ordenación no ha
6487
sido la correcta pues no se disponía de los medios acertados para la clase de patología de la recurrente. El hecho de que la
correcta información se integre en la lex artis no supone que, una vez que se ha informado al paciente, el médico se exonere de
responsabilidad; antes al contrario, la información y el consentimiento es una parte de la corrección de la asistencia que
representa la lex artis pero no puede hacer recaer sobre el paciente los posibles efectos de la asistencia si esta no se ha prestado
de modo satisfactorio desde el punto de vista de la técnica médica que representa la lex artis (TS 30-4-13, EDJ 55410).
4) Existe infracción por deficiencias en el consentimiento informado, a pesar de haberse justificado y resultar incontrovertido
que no se informó al paciente del riesgo de infección hospitalaria, que posteriormente se produjo y que contribuyó al resultado
fatal. Se reconocer la correspondiente indemnización en concepto de daño moral por la privación del ejercicio de la autonomía
del paciente (TS 4-2-21, EDJ 506088).
6492 Por otro lado, en el marco del derecho a la asistencia sanitaria cabe distinguir dos situaciones o ámbitos de
protección:
a) El de las personas protegidas por el sistema de la Seguridad Social (RDLeg 8/2015 art.2 y 7).
b) El de las personas ajenas a la acción protectora de la misma, aunque tenga la plenitud del derecho a la protección de
la salud.
Tras la finalización de la transferencia de los servicios sanitarios a las comunidades autónomas con motivo de la
aprobación del su nuevo sistema de financiación (salvando los eventuales problemas de derecho transitorio o de
subrogación de funciones, TS 10-2-01, EDJ 33165), son dichas Administraciones los sujetos públicos de los
eventuales procedimientos.
6493 Precisiones
1) En relación con el traspaso de los servicios sanitarios a las comunidades autónomas, hay que mencionar la siguiente
normativa: Cataluña (RD 1517/1981); País Vasco (RD 1536/1987); Andalucía (RD 400/1984); Galicia (RD 1679/1990); Canarias
(RD 446/1994); [Link] (RD 1612/1987); Navarra (RD 1680/1990); Asturias (RD 1471/2001); Extremadura (RD
1477/2001); Murcia (RD 1474/2001); Castilla y León (RD 1480/2001); Madrid (RD 1479/2001); Baleares (RD 1478/2001);
4) La competencia para conocer del recurso contencioso frente a resolución desestimatoria por silencio de reclamación de
6494
indemnización de daños y perjuicios frente al INSALUD, corresponde al TSJ de Madrid y no a la Audiencia Nacional. Señala que
la normativa reguladora del proceso autonómico (L 12/1983 art.20), distingue, en orden a la transferencia de servicios, los
expedientes en tramitación correspondientes a los servicios o competencias pendientes de resolución definitiva antes de la
efectividad de la transferencia, de aquellos otros expedientes en los que no obstante haber recaído resolución definitiva se
encuentran pendientes de recursos administrativos, atribuyendo los mismos, en el primero caso, a la comunidad autónoma para
su decisión, y en el segundo, al Estado para la resolución del recurso. En el caso en la fecha en que se produjo la transferencia de
los servicios sanitarios a la Comunidad de Madrid, no se había producido la resolución definitiva del expediente (TS 2-11-04,
EDJ 183512).
5) En el ámbito de la asistencia sanitaria pública se aplica el régimen general de responsabilidad patrimonial de la
Administración. No obstante, la Administración sanitaria de cada comunidad autónoma puede suscribir y mantener los
oportunos contratos de seguro, avales o garantías financieras , que incluyan tanto la responsabilidad civil del servicio público de
salud y sus trabajadores, como la responsabilidad patrimonial de este (RD 81/2014 art.9.1). Los profesionales sanitarios que
ejerzan en la asistencia sanitaria privada y las personas jurídicas o entidades de titularidad privada que presten cualquier clase
de servicios sanitarios, están obligados a suscribir el oportuno seguro de responsabilidad, un aval u otra garantía financiera que
cubra las indemnizaciones que se puedan derivar de un eventual daño a las personas causado con ocasión de la prestación de
tal asistencia o servicios (L 44/2003 art.46).
Precisiones
Respecto de la existencia de responsabilidad sanitaria, solamente cabe considerar antijurídica la lesión en que se haya
producido una auténtica infracción de la lex artis. No obstante, ante la idoneidad y corrección de las técnicas médicas recibidas,
el daño no puede calificarse de lesión antijurídica, sino como lamentable realización de un riesgo conocido e inherente a la
propia dolencia previa que la demandante tiene obligación de soportar.
Estamos pues ante un criterio de normalidad de los profesionales sanitarios que permite valorar la corrección de los actos
médicos y que impone al profesional el deber de actuar con arreglo a la diligencia debida; criterio que es fundamental pues
permite delimitar los supuestos en los que verdaderamente puede haber lugar a responsabilidad exigiendo que no solo exista el
elemento de la lesión sino también la infracción del repetido criterio; prescindir del mismo conllevaría una excesiva
objetivización de la responsabilidad que podría declararse con la única exigencia de existir una lesión efectiva, sin necesidad de
demostración de la infracción del criterio de normalidad (TS 24-5-11, EDJ 91242; TSJ Valladolid 21-7-17, EDJ 170820).
6505 En estos últimos casos si del hecho originador de la responsabilidad se infieren perjuicios o daños que no pueden ser
determinados en su alcance o cuantía en el momento de ocurrir el acontecimiento dañoso, el plazo de prescripción no
comienza a computarse sino a partir del momento en que dicha determinación es posible, aceptando igualmente que
en aquellas enfermedades excepcionales de imprevisible evolución, el daño pueda ser reclamado, como continuado,
en cualquier momento (TS 31-10-00, EDJ 42007). A tal efecto, se viene declarando que el dies a quo para el ejercicio
de la acción de responsabilidad patrimonial será aquel en que se conozcan definitivamente los efectos del quebranto o,
en otros términos, aquel en que se objetivan las lesiones con el alcance definitivo de las secuelas, debiendo rechazarse
la prescripción cuando se pretende basar el plazo anual en la fecha del diagnóstico de la enfermedad (TS 8-7-93; 14-2-
94, EDJ 1275; 26-5-94; 23-7-97; 28-4-97; 26-10-00; 31-10-00; 11-5-01, EDJ 15336; 25-6-02, EDJ 26331; 18-1-
6507 Precisiones
1) El momento en que las secuelas quedaron definitivamente establecidas constituye el dies a quo para establecer la caducidad
de la acción, rechazando la tesis actora que lo fija en el alta hospitalaria, considera probado que hubo retraso en el tratamiento
de la infección hospitalaria sufrida y, en consecuencia, un funcionamiento anormal del servicio ofrecido (TS 13-3-03, EDJ 9342;
28-10-04).
2) La jurisprudencia de la Sala 3ª del Tribunal Suprempo diverge de lo que ha venido manteniendo la Sala 1ª, en materia el
cómputo del plazo de prescripción: desde la fecha de la resolución administrativa o de la sentencia firme del orden social que
declare tal situación de incapacidad.
El dies a quo del cómputo del plazo de prescripción para el ejercicio de una acción de responsabilidad patrimonial por los
perjuicios causados por una prestación médica de los servicios públicos o de una mutua laboral es el de la fecha de curación , o
como aquí acontece, desde la fecha en la que, con conocimiento del afectado, quedaron definitivamente estabilizadas las
secuelas, con independencia y al margen de que, con base en esas mismas secuelas, se siga expediente para la declaración de
incapacidad -administrativa o judicial- y cualquiera que sea su resultado (TS 4-4-19, EDJ 551213).
3) No hay indicio alguno para poder determinar que las secuelas que padece el actor derivan de una defectuosa asistencia
sanitaria, ya que estas son atribuidas a las complicaciones inherentes al proceso de curación de la lesión y las condiciones de la
zona donde esta se produce, o factores externos, pero no a la actuación de los médicos que le atendieron, que fue correcta, tal y
como indica el perito, por lo que, en consecuencia, no se aprecia relación de causalidad entre la actuación médica recibida por el
recurrente y las secuelas que quedaron de su lesión (AN 30-7-04, EDJ 145150).
4) El dies a quo para el ejercicio de la acción de responsabilidad patrimonial es aquel en que se conozcan definitivamente los
efectos del quebranto (TS 31-10-00, EDJ 42007) o, en otros términos aquel en que se objetivan las lesiones con el alcance
definitivo de las secuelas, siendo de rechazar con acierto la prescripción, cuando se pretende basar el plazo anual en la fecha del
diagnóstico de la enfermedad (TS 8-7-93; 14-2-94, EDJ 1275; 26-5-94; 28-4-97; 23-7-97; 26-10-00; 11-5-01, EDJ 15336; 25-6-
02, EDJ 26331).
La acción para reclamar los perjuicios se podía ejercitar con pleno conocimiento del alcance de los mismos desde que las
secuelas quedaron fijadas, de la misma forma que tal determinación del alcance de las secuelas justifica la solicitud de
declaración de incapacidad a efectos laborales y no a la inversa (TS 24-2-09, EDJ 16949; 4-12-12, EDJ 277672; 3-12-12, EDJ
294581), sobre el retraso entre el diagnóstico y el tratamiento de un cáncer. Sobre lesiones irreversibles e incurables aunque
no intratables, cuyas secuelas resultan previsibles en su evolución y en su determinación, siendo por tanto cuantificables, por lo
que los tratamientos paliativos o de rehabilitación ulteriores o encaminados a obtener una mejor calidad de vida, o a evitar
eventuales complicaciones en la salud, o a obstaculizar la progresión de la enfermedad, no enervan la realidad de que el daño ya
se manifestó con todo su alcance, ver TS 26-2-13, EDJ 24739.
6510 Precisiones
6513 Teniendo en cuenta lo anterior, la prueba, sobre todo pericial , en este tipo de procedimientos y procesos deviene
fundamental, en ocasiones siendo requerida en sede judicial como diligencia para mejor proveer -como los
dictámenes de las academias de medicina-, de donde resalta su voluntad de destacar el seguimiento de protocolos
(TS 9-10-95, EDJ 5972 -supuesto de aneurisma aórtico-; TS 6-2-96, EDJ 619 -infección por transfusión del VIH-).
Ante la ausencia de informes médicos periciales, no existe, siquiera sea indiciariamente, elemento probatorio alguno
que pueda acreditar error en el diagnóstico médico (TS 1-3-99, EDJ 4303).
En el caso de un recurso de amparo frente a sentencia que desestimó una demanda contra el Ministerio de Sanidad al
que se solicitó indemnización tras el fallecimiento de un familiar a consecuencia de un error de diagnóstico y
tratamiento en las complicaciones surgidas tras un postoperatorio, se consideraron pruebas decisivas para el pleito
ciertos documentos de la historia clínica del fallecido que, según la demanda, no obraban en el expediente
administrativo, así como la prueba pericial, a emitir por un médico especialista no dependiente del Ministerio,
nombrado por la sala (TCo 42/2007).
6515 Precisiones
1) La valoración del daño encierra un doble aspecto: médico y jurídico. La evaluación de la secuela y el grado de limitación que
esta ocasiona es un proceso fundamentalmente clínico, mientras que la valoración económica de la secuela, es decir, la
reparación patrimonial del daño, es una labor administrativa o judicial.
2) No se otorga el carácter de documento público administrativo a los informes médicos a los que hace referencia la
Administración, ya que no se trata de ninguno de los supuestos en que la Ley otorga tal carácter a los documento, que ni
siquiera proceden de un órgano administrativo -un centro o establecimiento sanitario público no es un órgano de la
Administración pública en sentido jurídico-, no constituyendo prueba tasada; el mero hecho de la incorporación de un
documento a un expediente administrativo no le confiere, sin más, el carácter de documento público (TS 24-9-04, EDJ 160034;
10-6-03).
3) Para cuantificar la indemnización debió apreciarse la edad en la que el menor contrajo la enfermedad, y que esta sea crónica
y activa, y que, además, afecte a persona que por su patología inicial es muy vulnerable a los daños que la contraída a posteriori
puede acarrear, así como el tratamiento al que se ve sometido el paciente que genera dependencias que afectan a la actividad
ordinaria de la vida que ha de desarrollar, y a las incógnitas que en su desarrollo vital el ser portador de la enfermedad le
producen (TS 23-4-04, EDJ 31711).
4) Se entiende correctamente valorada una indemnización, destacando que no se puede discernir qué partes de las secuelas
son consecuencia del accidente -daños sufridos por un alumno de un centro educativo cuando ambos se encontraban en una
sala de estudio- y cuáles son consecuencia de una posible mala praxis médica, pues estas no son imputables a la Administración
educativa (TS 22-11-04, EDJ 173294).
5) La jurisprudencia ha empleado a menudo los baremos aprobados por la Administración para calcular los daños personales
derivados de accidentes de tráfico, para valorar esos mismos daños cuando hayan sido producidos dentro del ámbito de la
Administración sanitaria. Se trata de una utilización simplemente con carácter orientativo, sin excluir la necesidad de valorar
todas las circunstancias que concurran en cada caso para lograr la total indemnidad del daño ocasionado (TS 3-12-12, EDJ
277671).
6) Se ha reconocido la responsabilidad patrimonial por los daños y perjuicios causados a una pareja por no haber sido
informados del riesgo de transmitir a sus hijos una enfermedad genética hereditaria que padece la mujer y, por tanto, haberles
privado de la oportunidad de valorar ese dato a la hora de decidir tener descendencia o no (TSJ Galicia 10-7-19, EDJ 668336).
Precisiones
1) La pérdida de oportunidad se traduce en que se ignora si se hubiera evitado con dicha medida el resultado producido, tan
solo se trata de evaluar, en un cálculo de probabilidades, si quizás hubiera habido alguna posibilidad de haber alcanzado un
resultado mejor para el paciente -respecto a un caso de demora en realizarse la cesárea ante la larga duración del parto- (TS 26-
9-14, EDJ 180767).
2) Cuando se aprecia la concurrencia de falta de oportunidad, la indemnización no puede estar referida a la cuantificación del
resultado de la actuación médica. Basada la pérdida de oportunidad en la probabilidad de que otra decisión y otra asistencia
sanitaria podría haber evitado el resultado lesivo o haberlo minorado, es necesario valorar el grado de probabilidad de que la
actuación omitida hubiera producido un efecto beneficioso, así como el grado, entidad o alcance de este mismo (TS 3-7-12, EDJ
141890; 6-4-15, EDJ 69635).
En los supuestos de pérdida de oportunidad no procede la indemnización por la totalidad del daño sufrido, sino que la misma ha
de establecerse en una cifra que estimativamente tenga en cuenta la pérdida de posibilidades de curación que el paciente sufrió
como consecuencia del diagnóstico tardío de su enfermedad (TS 3-11-10, EDJ 241793).
Ha de realizarse una valoración conjunta de las circunstancias que concurren en cada caso. Así por ejemplo, cuando el
perjudicado padece una gran invalidez, sin posibilidad de atender sus necesidades más elementales sin ayuda de tercera
persona, la peculiaridad de que tan solo tiene como ayuda la que pueda facilitarle su madre, de edad avanzada, que es
prácticamente nula, y la propia edad del recurrente, de poco más de 50 años. A ello hay que sumar la posibilidad de que otra
decisión en su tratamiento hubiera evitado llegar a tan lamentable situación, pues se considera acreditado que si la
intervención a la que finalmente fue sometido se hubiera realizado en un momento anterior es posible que no se hubiera
llegado a esa situación extrema (TS 6-2-18, EDJ 5583).
3) Se condena por responsabilidad patrimonial por el fallecimiento de una persona tras ser operado de extirpación de la
vesícula sin apreciar a tiempo que padecía una peritonitis mortal (TSJ Canarias 3-7-18, EDJ 557826)
Precisiones
1) No cabe acudir a la dicha doctrina cuando, en virtud de la libre valoración de la prueba por el tribunal de instancia se ha
considerado acreditada la infracción de la lex artis como determinante -relación de causa efecto directa e inmediata- de las
graves secuelas que presenta el recurrente. En este caso hay un resultado desproporcionado entre la actividad médica inicial y
el resultado producido, pero procede la apreciación de la responsabilidad patrimonial sanitaria porque es posible estimar
probado el origen de ese daño como negligencia del facultativo, porque ha habido, en definitiva, una explicación y una
justificación médica que permite considerar el daño como antijurídico (TS 2-11-13, EDJ 248750).
2) Siendo indudable que el resultado causado fue letal o fatal y, por ende, gravísimo, no por ello puede calificarse sin más de
«desproporcionado» a estos efectos, teniendo en cuenta que se trataba de una intervención quirúrgica a un paciente de 72 años
con graves problemas coronarios, que suponía un especial riesgo al abordar su intervención y posterior tratamiento, y que sin
duda, contribuyeron al definitivo desenlace (TS 4-6-13, EDJ 91716).
3) Se condena a la Administración a indemnizar a una paciente a la que le quedó una mano inútil tras una operación de cirugía
plástica, por considerar que el resultado dañoso es anormal o inusualmente grave en relación con los riesgos que comporta la
intervención (TSJ Galicia 12-6-19, EDJ 612230).
Precisiones
Se ha rechazado la declaración de responsabilidad patrimonial ante lesiones cuyo origen no reside en la forma en que se prestó
la asistencia sanitaria, sino en la propia patología del paciente, apreciándola por el contrario en lesiones causalmente atribuibles
a una inadecuada actuación médica.
Precisiones
1) A la Administración no le es exigible nada más que la aplicación de las técnicas sanitarias en función del conocimiento de la
práctica médica, sin que pueda sostenerse una responsabilidad basada en la simple producción del daño, puesto que lo que se
sanciona en materia de responsabilidad sanitaria es una indebida aplicación de medios para la obtención del resultado, que en
ningún caso puede exigirse que sea absolutamente beneficioso para el paciente (TS 1-2-08, EDJ 17250; 20-3-07, EDJ 18139; 7-
3-07, EDJ 15872; 16-3-05, EDJ 76818).
2) Los servicios médicos están llamados, no a obtener un resultado -la salud del paciente-, sino a prestar el servicio más
adecuado en orden a la consecución de ese resultado (TS 9-12-98, EDJ 27962; 11-5-97, EDJ 5731). Esto se traduce en un
tratamiento adecuado, correcto, prudente, ajustado a la regla general de cuidado o de obligado cumplimiento, según el estado
de los conocimientos de la ciencia o de la técnica existentes en el momento de producción de aquella asistencia (TSJ Sevilla 12-
11-01, EDJ 69334).
3) En ocasiones la defectuosa actuación de los servicios sanitarios consiste en el retraso en el diagnóstico, lo que produce que la
patología no se descubra hasta que alcanza un estadio difícilmente reversible (TS 10-2-05, EDJ 7065; 30-3-05, EDJ 47093; 20-
6-06, EDJ 109949; 5-12-12, EDJ 277674).
Cuando por demora en el tiempo no se hace uso adecuado de los medios al alcance de los profesionales sanitarios para atender
la situación planteada, ha de entenderse que el perjuicio finalmente causado responde a deficiencias en la prestación sanitaria y
que ese daño cuya reparación se pretende resulta antijurídico, al no existir un deber de soportarlo por parte de la recurrente
(TS 11-12-07, EDJ 233373).
4) En ocasiones la ciencia médica no es suficiente para ayudar a restablecer la salud perdida. Son aquellos casos en los que
entra en juego el factor de la inevitabilidad biológica, figura afín a la fuerza mayor, que en el marco de la responsabilidad de la
Administración sanitaria determina la inexistencia de nexo de causalidad entre la asistencia médica y el perjuicio para la salud
(TSJ Málaga 26-3-15, EDJ 157145).
En consecuencia con lo anterior, se establece que no son indemnizables los daños que se deriven de hechos o
circunstancias que no se hubiesen podido prever o evitar, según el estado de los conocimientos de la ciencia o de la
técnica (lex artis) existentes en el momento de producción de aquellos, pues lo contrario convertiría a las
Administraciones públicas en aseguradoras universales de todos los riesgos sociales, lo que no resulta acorde con el
significado de la responsabilidad extracontractual, aunque sea objetiva o por el resultado (TS 7-2-98, EDJ 1619; 13-
11-12, EDJ 248746).
Esta disposición pone de manifiesto la influencia de los avances y de la lex artis en el plano del derecho a indemnizar.
La cuestión es si lo que es disponible según el estado de la ciencia, y dentro de la obligación de puesta de medios, hace
que le sea exigible a la Administración la incorporación de tales avances, renovando o sustituyendo los medios de los
que dispone al tiempo de prestar el servicio y que, por no ser acordes con esos avances, resultan menos eficaces. Tal
dilema solo puede solventarse desde criterios de una exigencia prudente, pues no se trata de la exigencia genérica de
puesta de medios -lo que no se duda- sino de incluir en la regularidad del servicio la incorporación de un material
disponible en el mercado que responda a los avances de la ciencia en ese momento (TS 6-10-15, EDJ 182191).
Dicho estado de los conocimientos o de la técnica no depende de una apreciación subjetiva, sino que constituye un
dato objetivo perfectamente cognoscible y que aparece con una rotundidad ajena a cualquier subjetivismo (TS 25-11-
00, EDJ 56132).
La culpa o negligencia médica surge, con dotación de suficiente causalidad, cuando no se realizan las funciones que las
técnicas de salud aconsejan y emplean como usuales, en aplicación de la deontología médica y del sentido común
humanitario en relación con el ejercicio de la acción de responsabilidad patrimonial (TS 20-4-91, EDJ 4066; 10-5-93,
EDJ 4334; 27-11-93, EDJ 10772; 28-10-98, EDJ 28590).
1) El criterio fundamental para determinar si concurre responsabilidad patrimonial en materia de asistencia sanitaria es el de la
adecuación objetiva del servicio prestado (TS 4-4-00, EDJ 9963). Dicha responsabilidad es objetiva y puede producirse por
funcionamiento normal (TS 28-10-98, EDJ 28590) o anormal (TS 4-10-99, EDJ 29357; 22-11-91, EDJ 11101) del servicio
público sanitario.
2) El título de imputación de la responsabilidad patrimonial en el ámbito de la asistencia sanitaria puede consistir en la
realización de una actividad de riesgo o en el carácter inadecuado de la prestación médica llevada a cabo. Esta inadecuación,
puede producirse: por la inexistencia de consentimiento informado, por incumplimiento de la lex artis ad hoc o por defecto,
insuficiencia o falta de coordinación objetiva del servicio. De ahí se desprende que la existencia de consentimiento informado
no obliga al paciente a asumir cualesquiera riesgos derivados de una prestación asistencial inadecuada (TS 3-10-00, EDJ 33945;
10-10-00, EDJ 41942; 7-6-01, EDJ 10080). Ver nº 6535 s.
3) Los administrados están obligados a soportar ciertos retrasos en el funcionamiento de las Administraciones públicas -
estándar de eficacia administrativo- y a soportar las limitaciones de la lex artismédica (TS 11-3-91, EDJ 2603). Respecto de esta
última, pueden citarse como ejemplos de lesiones que los particulares están obligados a soportar: el supuesto de aneurisma
gigante en ambas carótidas, para el que la medicina no ofrece hoy soluciones (TS 14-6-91, EDJ 6340); el caso de paciente
vasectomizado que resulta padre de familia a posteriori, siempre que queda probada la correcta atención médica en tal proceso
(CEst Dict 14-7-94; TS 3-10-00, EDJ 30797); o el caso de un embarazo calificado de normal y de bajo riesgo que luego resultó
con complicaciones (TS 4-2-99, EDJ 931). En cambio, por ejemplo, se ha considerado que procede la indemnización por el olvido
de una gasa, en el curso de una operación, en la cavidad nasal de un paciente que sufría pólipo nasosinusal bilateral (CEst Dict
30-6-94).
4) A la Administración sanitaria no cabe exigirle otra prestación que la de los medios disponibles por la ciencia médica en el
momento histórico en que se produce su actuación (TSJ Navarra 5-2-16, EDJ 32867).
Así, respecto al contagio del virus de la hepatitis C , es doctrina consolidada del Tribunal Supremo, que si se ha producido con
anterioridad a su aislamiento y a la identificación de los marcadores para detectarlo -lo que sucedió a finales de 1989-, no
concurre el requisito del daño antijurídico, por ser el contagio un riesgo a soportar por el paciente, pues resultaba imposible,
según el estado de la ciencia y de la técnica, conocer al momento de la transfusión si la sangre estaba contaminada por dicho
virus (TS 25-11-00, EDJ 56132; 19-6-01, EDJ 90510; 21-6-01, EDJ 31749; 6-10-01, EDJ 52027; 26-2-02, EDJ 3117).
De forma similar, respecto al VIH, hasta 1985 el estado de los conocimientos de la técnica no permitía detectar su presencia en
sangre, por lo que todas las transfusiones de plasma, efectuadas con anterioridad a dicho año, en que se hubiese podido
inocular el indicado virus, no generan responsabilidad patrimonial de la Administración sanitaria, por no ser la lesión causada
antijurídica (TS 20-6-03, EDJ 80963; 11-5-04, EDJ 63798).
5) El funcionamiento del modelo de estándar de calidad del servicio está al día en el ámbito sanitario: contagios transfusionales
(TS 2-12-15, EDJ 232928); criterios de calidad en radioterapia (TS 6-10-15, EDJ 182191); infecciones nosocomiales (TS 26-10-
10, EDJ 226208); doctrina del daño desproporcionado ligada a la anormalidad del servicio (TS 6-10-15, EDJ 182191); servicio
de farmacovigilancia (AN 16-10-13, EDJ 207785).
6528 El nivel de la asistencia exigible a la Administración sanitaria es aquel que no desmerezca del mejor que pueda
obtenerse dentro del país, incluido el de la sanidad privada. En ese sentido, no puede exigirse la obtención de una
asistencia con las técnicas médicas más avanzadas.
Tampoco tienen los beneficiarios un derecho de opción entre la sanidad pública y la privada. Esta última tiene
carácter excepcional, y ha de ser justificada por los beneficiarios ante los tribunales, quienes han de proceder con
criterio cauteloso para evitar conceder reintegro de cantidades devengadas por cuidados médicos que pudieran
prestarse con los medios técnicos y humanos, muy cualificados, de las instituciones de la sanidad pública (TS 22-11-
90, EDJ 10651; 5-3-91, EDJ 2426; 14-4-93, EDJ 3526; 3-5-94, EDJ 3893).
Precisiones
1) Los ciudadanos pueden optar entre la medicina pública y privada e incluso negarse al tratamiento médico, solicitando el alta
voluntaria (L 14/1986 art.10.9 y 11.4), pero las Administraciones públicas no están obligadas a abonar los gastos que puedan
ocasionarse por la utilización de servicios distintos de aquellos que correspondan al beneficiario (L 14/1986 art.17) -salvo
supuestos excepcionales debidamente justificados, como los de urgencia vital o denegación injustificada de tratamiento-.
2) Ante la solicitud de un paciente de la dispensa de un tratamiento, se ha declarado que se solicita prescindir de un remedio
cuya utilización, por pertenecer a la lex artis del ejercicio de la profesión médica, solo puede decidirse por quienes la ejercen y de
acuerdo con las exigencias técnicas que en cada caso se presenten y se consideren necesarias para solventarlo. Las causas
ajenas a la medicina, por respetables que sean -pertenencia a la confesión religiosa de los Testigos de Jehová- no pueden
6529 A quien reclama incumbe la justificación , al menos de forma indiciaria, de que se ha producido por parte de las
instituciones sanitarias un mal uso de la lex artis (TS 9-3-98, EDJ 2428; 26-3-04, EDJ 14255). Esta prueba puede ser la
de presunciones, de modo que si, a partir de circunstancias especiales debidamente probadas y acreditadas, se
obtiene, mediante un enlace preciso y directo conforme a las reglas del criterio humano, que el daño que sufre el
paciente resulta desproporcionado y desmedido con el mal que padecía y que provocó la intervención médica, cabrá
presumir que ha mediado una indebida aplicación de la lex artis (TS 17-5-02, EDJ 14848; 26-3-04).
Una vez acreditado que un tratamiento no se ha realizado de forma idónea o que lo ha sido con retraso, no puede
exigirse al perjudicado la prueba de que, de actuarse correctamente, no se habría llegado al desenlace que motiva su
reclamación: esto es, probada la irregularidad, corresponde a la Administración justificar que actuó como le era
exigible (TS 3-12-10, EDJ 265343).
Precisiones
Probada la irregularidad, corresponde a la Administración justificar que, en realidad, actuó como le era exigible. De otra forma
se desconocerían las especialidades de la responsabilidad pública médica y se trasladaría al afectado la carga de un hecho de
demostración imposible. Así lo demanda el principio de la «facilidad de la prueba», aplicado en el ámbito de la responsabilidad
de los servicios sanitarios de las Administraciones públicas (TS 25-4-07, EDJ 40291; 2-11-07, EDJ 213259; 23-2-09, EDJ 19130).
Precisiones
1) En el caso de muerte de un feto hay que tener en cuenta que se está en presencia de la muerte de un ser muy próximo a
nacer y, en principio, viable. Esto debe aproximar -no equiparar- la cuantificación del daño a la correspondiente a la muerte de
un neonato (TS 31-3-09, EDJ 38272).
2) En el caso de daños por secuelas físicas y daño moral , los criterios para fijar la indemnización aparecen establecidos en
diversos textos legales, los cuales siguen un sistema de baremos , que es el que aproximativamente utilizan los recurrentes para
justificar el importe o quantum que por responsabilidad patrimonial de la Administración reclaman. Tales baremos, que tienen
una función orientativa y no vinculante, al ser su ámbito propio la valoración de daños personales en el seguro de
responsabilidad, sirven de referencia por la seguridad y objetividad jurídica que implica un sistema objetivo de resarcimiento,
razón por la que se suelen invocar en el ámbito de la Seguridad Social. Por ello, el importe de la indemnización ha de fijarse
estimativamente por el tribunal, teniendo en cuenta las cantidades reconocidas en casos análogos y, en su caso, las que
pudieran resultar aplicables, en su ámbito, como consecuencia de los criterios legales de la tasación mencionada (TS 9-3-10, EDJ
19257).
3) En un supuesto de responsabilidad patrimonial sanitaria por diagnosticar erróneamente que el feto se encontraba en
perfectas condiciones, cuando en realidad era portador de una mutación genética causante de una grave enfermedad, se
establece la indemnización de 1.300.000 euros (más intereses). En su fijación se tiene en cuenta lo especialmente grave de la
enfermedad y el evidente daño moral de los progenitores, pues tenían otro hijo afectado por el mismo síndrome, la necesidad de
adaptación de la vivienda y del vehículo, y gastos de fisioterapia y logopedia (TSJ Las Palmas 17-9-18, EDJ 740575).
Precisiones
1) Para el Tribunal Supremo el llamado «consentimiento informado», se encuentra estrechamente relacionado, según la
doctrina, con el derecho de autodeterminación del paciente característico de una etapa avanzada de la configuración de sus
relaciones con el médico sobre nuevos paradigmas (TS 4-4-00, EDJ 9963; 23-10-07, EDJ 195022).
2) Hoy en día existe un consuno entre los dos tipos de medicina que se prestan por los profesionales de la sanidad: medicina
curativa y satisfactiva (TS 3-10-00, EDJ 30797).
6538 Precisiones
1) Ha de tenerse en cuenta también lo dispuesto en el Rgto (UE) 2016/679 y en la LO 3/2018, de protección de datos de
carácter personal , que pone de manifiesto el carácter consustancial que el elemento de la información tiene con la prestación
de consentimiento en relación con la disposición de los datos personales y definen el consentimiento del interesado como
«toda manifestación de voluntad, libre, inequívoca, específica e informada, ya por declaración o por clara acción afirmativa,
mediante la que el interesado consienta el tratamiento de datos personales que le conciernen». Por otra parte, será inválido el
consentimiento para la comunicación de los datos de carácter personal a un tercero, cuando la información que se facilite al
interesado no le permita conocer la finalidad a que destinarán los datos cuya comunicación se autoriza o el tipo de actividad de
aquel a quien se pretenden comunicar. Al tiempo, cuando se pretenda fundar el tratamiento de los datos en el consentimiento
del afectado para una pluralidad de finalidades será preciso que conste de manera específica e inequívoca que dicho
consentimiento se otorga para todas ellas (LO 3/2018 art.6).
2) El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el contenido concreto de la información transmitida al paciente, la cual puede
condicionar la elección o el rechazo de una terapia por sus riesgos. No cabe, sin embargo, olvidar que la información excesiva
puede convertir la atención clínica en desmesurada -puesto que un acto clínico es, en definitiva, la prestación de información al
paciente- y en un padecimiento innecesario para el enfermo. Es menester interpretar en términos razonables un precepto legal
que, aplicado con rigidez, dificultaría el ejercicio de la función médica -no cabe excluir incluso el rechazo por el paciente de
protocolos excesivamente largos o inadecuados o el entendimiento de su entrega como una agresión-, sin excluir que la
información previa pueda comprender también los beneficios que deben seguirse al paciente de hacer lo que se le indica y los
riesgos que cabe esperar en caso contrario (TS 4-4-00, EDJ 9963).
6539 En el ámbito autonómico, han regulado el consentimiento informado las siguientes comunidades autónomas:
Andalucía (L Andalucía 2/1998 art.6.1.ñ); Aragón (L Aragón 6/2002 art.12 s.; L Aragón 10/2011); Baleares (L Baleares
5/2003 art.12); Canarias (L Canarias 11/1994 art.6.1.ñ); Cantabria (L Cantabria 7/2002 art.29 y L Cantabria 7/2002
33); Castilla-La Mancha (L Castilla-La Mancha 8/2000 art.4.1.k); Castilla y León (L Castilla y León 8/2003 art.33);
Cataluña (L Cataluña 21/2000 art.6 y 7); Extremadura (L Extremadura 10/2001 art.11.1.e) a k); Galicia (L Galicia
3/2001 art.3); La Rioja (L La Rioja 2/2002 art.6.1, 2, 3 y 4); Madrid (L Madrid 12/2001 art.27.6 y 7); Navarra (LF
Navarra 11/2002 art.7 y 8); País Vasco (L País Vasco 8/1987 art.10.1); [Link] (L [Link] 1/2003 art.8 s.; D
[Link] 93/2004).
El fundamento constitucional del consentimiento informado se extrae de la interpretación combinada del derecho a
la dignidad de las personas y del derecho a la libertad, reconociendo la autonomía individual para elegir entre las
opciones vitales que se presenten de acuerdo con sus propios intereses y preferencias (Const art.10.1 y 1.1; TCo
132/1989).
Por otra parte, su norma reguladora no hace sino corroborar lo anterior, con apoyo en el respeto a la autonomía del
paciente para decidir libre y voluntariamente, una vez recibida la información asistencial (salvo estado de necesidad
terapéutica), habiendo podido valorar las opciones propias del caso (L 41/2002 art.8.1).
6545 Precisiones
1) La exigencia legal de la prestación previa por el paciente del consentimiento informado para poder llevar a cabo en su
persona una actuación o intervención médica supone una ampliación y no una restricción de la responsabilidad por daños que
sean consecuencia de ese acto médico, en la medida en que, al deber jurídico de prestar asistencia sanitaria al paciente, se suma
el de informarle suficientemente y el de obtener su consentimiento, como condición sine qua non, impuesta por la ley, para poder
realizar la intervención o actuación concreta de que se trate (De Pablo Contreras). De este modo, en lo que aquí importa, pese
al cumplimiento del primero de esos deberes -por haberse actuado conforme a la lex artis ad hoc-, el incumplimiento de este
nuevo deber, si hay daño y el mismo es imputable a la Administración conforme a las reglas generales, debe dar lugar a la
responsabilidad patrimonial de esta. La existencia de consentimiento informado no obliga al paciente a asumir cualesquiera
riesgos derivados de una prestación asistencial inadecuada (TS 10-10-00, EDJ 34124, en un caso de error de diagnóstico que
condujo a la extirpación innecesaria de órganos vitales y a una hemorragia tardíamente detectada que ocasionó la muerte del
paciente por edema pulmonar).
2) Aun cuando la falta de consentimiento informado constituye una mala praxis ad hoc, no lo es menos que tal mala praxis no
puede per se dar lugar a responsabilidad patrimonial si del acto médico no se deriva daño alguno para el recurrente. Así, se
afirma que para que exista responsabilidad es imprescindible que del acto médico se derive un daño antijurídico, porque, si no
se produce este, la falta de consentimiento informado no genera responsabilidad (TS 26-2-04, EDJ 7534). Tampoco existe ante
la imposibilidad de establecer la necesaria relación de causalidad entre el tratamiento a que fue sometido el actor y el actual
estado de salud del mismo: al no existir relación de causalidad resulta irrelevante si existió o no consentimiento del recurrente
(TS 12-7-04, EDJ 83043).
3) El daño que puede servir para que surja la responsabilidad derivada de la falta de información es daño material -equiparable
a secuela o daño físico- y daño moral derivado de la lesión al principio de autodeterminación que se encuentra en la base de la
exigencia de información. Se quiebra la lex artis debido a la ausencia de información completa en consentimiento informado que
conlleva daños morales reparables económicamente ante la privación de su capacidad para decidir, de difícil valoración por el
tribunal, que debe ponderar su cuantía estimativamente y atendiendo a las circunstancias concurrentes (TS 29-6-10, EDJ
140122).
4) El defecto del consentimiento informado se califica como incumplimiento preliminar de la lex artis y revela una manifestación
de funcionamiento anormal del servicio público que ocasiona grave resultado lesivo. La responsabilidad se ha de determinar
aplicando los criterios de equidad y ponderación, sopesando la duración de la asistencia y curación, en relación con el carácter
incontrolable de la enfermedad, así como la consiguiente frustración de ánimo, expectativas y confianza ante un tratamiento
sanitario que se ha convertido en perjuicio (TSJ Asturias 24-7-17, EDJ 169098).
5) La falta de consentimiento informado constituye un incumplimiento de la lex artis ad hoc, manifestación del funcionamiento
La Ley de referencia se encarga de enunciar sus principios básicos de la actuación en el ámbito de la Sanidad (dignidad
de la persona, respeto a la autonomía de la voluntad e intimidad -L 41/2002 art. 2 y L 41/2002 7.1-), pero también los
derechos y deberes de los sujetos de la relación:
a) Pacientes o usuarios . Se establece su derecho a:
- decidir libremente, tras ser adecuadamente informado, entre las opciones clínicas y a negarse, por escrito, al
tratamiento;
- que se respete su voluntad a no ser informado.
Como deberes, le corresponde:
- facilitar los datos sobre su estado físico o sobre su salud (de manera leal y verdadera);
- colaborar en su obtención especialmente cuando sean necesarios por razones de interés público o con motivo de la
asistencia sanitaria.
b) Profesional que interviene en la actividad asistencial. Es su deber:
- la correcta prestación de sus técnicas;
- el cumplimiento de sus deberes de información y documentación clínica; y
- el respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente.
c) Personal que elabore o tenga acceso a la información y documentación clínica: deber de guardar la reserva debida y
custodia de la historia clínica (L 41/2002 art.19).
6549 Información
﴾L 41/2002 art.4 y 6﴿
Se entiende por información y, por lo tanto, se reconoce la existencia del derecho a su acceso, el cual debe garantizar el
médico responsable del paciente y los profesionales que le atiendan en el proceso asistencial, le apliquen una técnica o
un procedimiento concreto:
- la información asistencial, que ha de figurar en la historia clínica (como vehículo de constancia ya que la información
se suministrará verbalmente) y la información clínica (nº 6553);
- la información epidemiológica.
La información debe ser previa a cualquier actuación en el ámbito de la sanidad que requiera el consentimiento de los
pacientes (L 41/2002 art.2.2), para poder valorar con ella las opciones propias del caso (L 41/2002 art.8.1), con ciertas
excepciones.
El titular de la información asistencial es el paciente y, si este lo dispone de manera expresa o tácita, las personas a él
vinculadas por razones familiares o de hecho.
En el caso de paciente con discapacidad , se le informará igualmente junto con su representante (nº 6559). Si el
paciente que carece de capacidad para entender la información, a juicio del médico que le asiste, se transmite a las
personas a él vinculadas por razones familiares o de hecho. La validez de la información suministrada al representante
para la obtención del consentimiento informado ha sido admitida sin dudas por la jurisprudencia (TS 4-4-00, EDJ
9963).
El derecho a la información asistencial puede limitarse en caso de estado de necesidad terapéutica. Se entiende por
necesidad terapéutica la facultad del médico para actuar profesionalmente sin informar al paciente, cuando por
razones objetivas el conocimiento de su propia situación pueda perjudicar su salud de manera grave.
La limitación del derecho a la información asistencial como consecuencia de la existencia de estado de necesidad
terapéutica que afecta a un paciente exige al médico:
- dejar constancia motivada del mismo en la historia clínica;
Precisiones
El proveedor de asistencia sanitaria (público o privado) está obligado a facilitar al usuario de los servicios, cuando así le sea
requerido por este, la oportuna información respecto a la cobertura de su seguro de responsabilidad profesional, o de otros
medios de protección personal o colectiva que posea, en relación con su responsabilidad profesional (RD 1718/2010 art.9).
Al margen de las definiciones legales de los conceptos de historia clínica y de información clínica, la Ley describe
algunas de sus características en el marco de la información asistencial, para la prestación del consentimiento
informado (L 41/2002 art.5):
a) Historia clínica. En ella debe constar, como mínimo, la finalidad y naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus
consecuencias. También, en su caso, la existencia del estado de necesidad terapéutica.
b) Información clínica. Ha de ser verdadera y se comunicará al paciente de forma comprensible y adecuada a sus
necesidades y ha de ayudarle a tomar decisiones de acuerdo con su propia y libre voluntad.
Existe un Proyecto de Historia Clínica Digital en el Sistema Nacional de Salud, que tiene como finalidad garantizar a
los ciudadanos y a los profesionales sanitarios el acceso a aquella información clínica relevante para la atención
sanitaria de un paciente desde cualquier lugar del Sistema Nacional de Salud, asegurando a los ciudadanos que la
consulta de sus datos queda restringida a quién está autorizado para ello.
Precisiones
En la Comunidad Autónoma de Galicia se regula el uso y acceso a la historia clínica electrónica, previendo que en los supuestos
de procedimientos administrativos de exigencia de responsabilidad patrimonial sobre la asistencia sanitaria, se debe permitir
que los órganos competentes para su tramitación y resolución tengan acceso a la información contenida en la historia clínica
electrónica, limitado estrictamente a los fines específicos de cada caso (D Galicia 29/2009 art.14).
Se establecen dos formas de suministrar el consentimiento informado. La regla general es el consentimiento verbal;
la regla especial es el consentimiento escrito (nº 6557), que se exige en los siguientes casos: intervención quirúrgica,
procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y aplicación de procedimientos que suponen riesgos o
inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud del paciente.
La revocación del consentimiento puede hacerla el paciente, en cualquier momento, libremente y por escrito.
Cabe la posibilidad de incorporar anejos y otros datos de carácter general y debe contener información suficiente
sobre el procedimiento de aplicación y sobre sus riesgos.
Los pacientes o usuarios tienen el derecho a ser advertidos de la posibilidad de utilizar los procedimientos de
pronóstico, diagnóstico y terapéuticos que se le apliquen en un proyecto docente o de investigación.
El paciente puede renunciar a recibir información, esta renuncia está limitada al interés de la salud de cada paciente,
de terceros, de la colectividad y por las exigencias terapéuticas del caso. La renuncia a la información debe hacerse
constar documentalmente, sin perjuicio de la obtención del consentimiento previo para la intervención.
6555 No obstante, los facultativos pueden realizar las intervenciones clínicas indispensables a favor de la salud del
paciente, sin necesidad de su consentimiento:
Precisiones
1) Corresponde la Administración demostrar que la paciente fue informada de los riesgos de la operación (hecho positivo) y no
a la paciente probar que la Administración no le facilitó esa información (hecho negativo) (TS 28-6-99, EDJ 19002).
2) La falta o insuficiencia de información debida al paciente constituye en sí misma o por sí sola una infracción de la lex artis ad
hoc, que lesiona su derecho de autodeterminación, al impedirle elegir con conocimiento y de acuerdo con sus propios intereses
y preferencias entre las diversas opciones vitales que se le presentan. Causa, pues, un daño moral, cuya indemnización no
depende de que el acto médico en sí mismo se acomodara o dejara de acomodarse a la praxis médica, sino de la relación causal
existente entre ese acto y el resultado dañoso o perjudicial que aqueja al paciente. El incumplimiento de aquellos deberes de
información solo deviene irrelevante y no da, por tanto, derecho a indemnización cuando ese resultado dañoso o perjudicial no
tiene su causa en el acto médico o asistencia sanitaria (TS 3-1-12, EDJ 2035).
La información básica a suministrar por el facultativo al paciente antes de recabar su consentimiento escrito es la
siguiente:
- las consecuencias relevantes o de importancia que la intervención origina con seguridad;
- los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente;
- los riesgos probables en condiciones normales, conforme a la experiencia y al estado de la ciencia o directamente
relacionados con el tipo de intervención;
- las contraindicaciones.
Precisiones
1) La Ley establece que corresponde al médico responsable ponderar, en cada caso, que cuanto más dudoso sea el resultado de
una intervención más necesario resulta el previo consentimiento por escrito del paciente.
2) Se ha estimado incorrecta la doctrina seguida por la Audiencia Nacional, declarándose que la regulación legal del
consentimiento informado debe interpretarse en el sentido de que no excluya de modo radical la validez del consentimiento en
A pesar de que la norma propone que el paciente participe, en la medida de lo posible, en la toma de decisiones a lo
largo del proceso sanitario, se otorga el consentimiento por representación en los siguientes supuestos:
a) Cuando el paciente no sea capaz de tomar decisiones, a criterio del médico responsable de la asistencia, o su
estado fisco o psíquico no le permita hacerse cargo de la situación.
b) Cuando el paciente esté sujeto a medidas de apoyo al ejercicio de la capacidad de carácter representativo.
c) Cuando el paciente menor de edad no sea capaz ni intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de su
intervención. En este supuesto, se producen varias situaciones:
- menor con 12 años cumplidos: el consentimiento ha de prestarlo su representante legal después de escuchar su
opinión;
- menores emancipados o con 16 años cumplidos: no cabe prestar el consentimiento por representación, pero en caso
de grave riesgo, según el criterio del facultativo, los padres han de ser informados y su opinión será tenida en cuenta
para la toma de la decisión correspondiente.
Si el paciente carece de representante legal, el consentimiento han de prestarlo las personas vinculadas a él por
razones familiares o de hecho.
La prestación de consentimiento por representante ha de ser adecuada a las circunstancias, proporcionada a las
necesidades que haya que atender y estar presidida por los principios de en favor paciente y con respeto a su dignidad
personal (L 41/2002 art.9.5).
Precisiones
1) Existe obligación de informar al representante o familiares del menor para obtener su consentimiento informado, TS 4-4-00,
EDJ 9963.
2) En el supuesto muy habitual de la representación de los padres respecto a los hijos ha de recordarse que la Const art.39.1,
consagra el deber que tienen los padres de prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio
durante su minoría de edad; y que el CC art.110 dispone que los padres están obligados a velar por los hijos menores, incluso
aunque no ostenten la patria potestad.
La práctica de ensayos clínicos y de técnicas de reproducción humana asistida se rige por lo establecido con carácter
general sobre la mayoría de edad y por las disposiciones especiales de aplicación.
La normativa aplicable en estos supuestos es la siguiente:
• Ensayos clínicos: L 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios; RD 223/2004,
por el que se regulan los ensayos clínicos con medicamentos.
• Técnicas de reproducción humana asistida: L 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida; RD
412/1996, que establece los protocolos obligatorios de los estudios de los donantes y usuarios relacionados con las
técnicas de reproducción asistida.
Precisiones
Las instrucciones previas son un documento en virtud del cual, una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta
anticipadamente su voluntad, con objeto de que esta se cumpla en el momento de que llegue a situaciones en cuyas
circunstancias no sea capaz de expresarla personalmente, sobre los cuidados y el tratamiento de su salud o, una vez
llegado, el fallecimiento, sobre el destino de su cuerpo o de los órganos del mismo.
Las instrucciones previas deben constar siempre por escrito.
El Registro Nacional de Instrucciones Previas posibilita el conocimiento en todo el territorio nacional de las
instrucciones previas otorgadas por los ciudadanos, que hayan sido formalizadas de acuerdo con lo dispuesto en la
legislación de las comunidades autónomas. Es el depositario de las instrucciones previas remitidas por los registros
autonómicos. Está adscrito al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, a través de la Dirección General de
Salud Pública, Calidad e Innovación.
El particular puede, en cualquier momento, sustituir, modificar o revocar sus instrucciones previas en cualquier
registro autonómico, prevaleciendo siempre el último documento legalmente otorgado.
Precisiones
Algunas comunidades autónomas han elegido una denominación distinta: documento de voluntades anticipadas,
manifestaciones anticipadas de voluntad, declaración de voluntad vital anticipada, voluntades previas y expresión anticipada de
voluntades y testamento vital (nº 6567), pero todas se refieren a la misma circunstancia.
Precisiones
El documento de instrucciones previas prevalece sobre la opinión de los familiares. No obstante, el otorgante puede designar a
un familiar como representante.
El representante es el interlocutor ante el médico responsable o el equipo sanitario, para ayudar a interpretar, en su caso, las
instrucciones contenidas en el documento.
Andalucía: Voluntades vitales anticipadas (L Andalucía 5/2003 art.9; D Andalucía 59/2012; L Andalucía 2/2010)
Asturias: Instrucciones previas de tratamiento médico del Principado de Asturias (L Asturias 5/2018 art.11 y 21; D
Asturias 4/2008; Resol 29-4-08; D Asturias 13/2014 art.16.c)
Baleares: Voluntades anticipadas (L Baleares 1/2006 art.8; D Baleares 58/2007; L Baleares 4/2015 art.7)
Canarias: Manifestaciones anticipadas de voluntad (L Canarias 1/2015 art.5, 9, 10.1, 19, 21 y [Link].única; L
Canarias 11/1994 art.6.2; D Canarias 13/2006)
Cantabria: Voluntades expresadas con carácter previo (L Cantabria 7/2002 art.34; D Cantabria 139/2004)
Castilla y León: Instrucciones previas (L Castilla y León 8/2003 art.30; Orden Castilla y León SAN/204/2014
art.44.f)
Castilla-La Mancha: Voluntades anticipadas (L Castilla-La Mancha 6/2005; D Castilla-La Mancha 15/2006; Orden
Castilla-La Mancha 31-8-2006)
Cataluña: Voluntades anticipadas (L Cataluña 21/2000 art.8; D Cataluña 175/2002; D Cataluña 168/2004; Orden
Cataluña 25-2-2005)
Galicia: Instrucciones previas (L Galicia 3/2001; L Galicia 12/2013; D Galicia 257/2007 art.1; D Galicia 159/2014)
La Rioja: Instrucciones previas (L La Rioja 2/2002 art.6.5; L La Rioja 9/2005; D La Rioja 30/2006; Orden La Rioja
8/2006)
Madrid: Instrucciones previas (L Madrid 12/2001 art.28; L Madrid 3/2005; D Madrid 101/2006; D Madrid
23/2014 art.6.d; Orden Madrid 2191/2006; Orden Madrid 645/2007)
Navarra: Voluntades anticipadas (LF Navarra 17/2010 art.54 s.; LF Navarra 8/2011 art.9 s.)
País Vasco: Voluntades anticipadas (L País Vasco 7/2002 art.3; D País Vasco 270/2003)
[Link]: Voluntades anticipadas (L [Link] 10/2014 art.45; L [Link] 16/2018 art.44 y 45;D
[Link] 4/2014 art.13.2.c)
6570 Nuestro país forma parte de una organización supranacional, que cuenta con un Derecho e instituciones propias, por lo
que resulta de todo punto lógico que su normativa contenga una previsión para la eventualidad de que se genere el
deber de reparar daños causados, con carácter general, por las instituciones comunitarias o sus agentes en el
ejercicio de sus funciones y, en este particular supuesto, por los actos de naturaleza normativa.
Precisiones
1) El Derecho de la Unión Europea recoge el principio de responsabilidad no contractual de la Unión (Tratado FUE art.340) y el
correlativo deber de reparación conforme a los principios generales comunes a los Derechos de los Estados miembros, los
daños causados por sus instituciones y sus agentes en el ejercicio de sus funciones (en este sentido es importante la tesis
armonizadora sentada en la sentencia TJCE 27-6-91, asunto T-120/89).
2) En el caso de daños causados por el Banco Central Europeo o sus agentes, no responde la Unión, sino el propio Banco
(Tratado FUE art.340).
6572 Requisitos
Tal como establece la jurisprudencia de la Unión Europea, la imposición de un deber resarcitorio a las instituciones
comunitarias por actos de naturaleza normativa solo puede apreciarse cuando se dan los siguientes requisitos, de
apreciación muy restrictiva (TJCE 8-12-87, asunto C-50/86; 13-6-66, asunto C-57/65; 24-7-86, asunto C-267/82;
19-3-92, asunto C-104/89 y C-37/90):
- ilegalidad de un acto de las instituciones;
- realidad del perjuicio; y
- existencia de un vínculo de causalidad entre el acto y el perjuicio invocado.
6574 Precisiones
1) La Unión Europea responde, también, por los daños ocasionados por sus agentes, entendiendo por tales, funcionarios y
personas vinculadas por contrato con la Unión Europea, siempre y cuando el quebranto fuera causado por estos en el ejercicio
de sus funciones.
2) La responsabilidad extracontractual originada por inactividad normativa comunitaria es la parte sustancial del régimen de
responsabilidad de los poderes públicos comunitarios (Mangas y Liñán).
Al tratarse de un acto normativo que implica una elección de política económica , no puede comprometerse la responsabilidad
de la Unión por el perjuicio que unos particulares hubieran sufrido por el efecto de este acto, más que en presencia de una
violación suficiente caracterizada de una regla superior de derecho que proteja a los particulares. Este tipo de infracción
suficientemente caracterizada tiene lugar cuando la institución haya incurrido en un error inexcusable, pues la jurisprudencia
europea exige que la violación conlleve un perjuicio para el particular de carácter específico -que resulte indubitado su carácter
de víctima-, no previsible y grave -identificable a lo que en normativa nacional la antijuridicidad, se entiende superior a los
riesgos inherentes al ejercicio de la actividad económica- (TJUCE 2-12-71, asunto C-5/71).
3) Sobre la materia pueden consultarse diversos pronunciamientos del Tribunal de Justicia: TJCE 17-12-81, asunto C-87/80 a
200/80; 7-5-92, asuntos C-258/90 y C-259/90; 21-6-00, asunto T-537/93; 21-6-00, asunto T-429/93).
4) En cuanto a la responsabilidad de la Unión Europea por actos lícitos , la doctrina jurisprudencial dominante establece que, a
falta de legalidad imputable a una institución comunitaria, la demanda de indemnización debe ser desestimada (TJCE 22-4-99,
asunto C-161/97). Sin embargo, se ha admitido un supuesto de responsabilidad derivada de acto lícito, debido a la existencia de
un perjuicio anormal y especial, que afectaba a una categoría particular de agentes económicos de manera desproporcionada
rebasando los límites del riesgo económico inherente a las actividades del sector de que se trataba, sin que el acto causante del
perjuicio estuviera justificado por el interés económico general (TJCE 28-4-98, asunto T-184/95).
6576 Proceso
La competencia para el conocimiento de los litigios por responsabilidad extracontractual se atribuye al Tribunal de
Precisiones
1) El TJUE, en la práctica, admite que en el petitum de estos recursos se solicite, únicamente la declaración de la obligación de la
Unión Europea de reparar el daño, o bien que, además de lo anterior, se solicite la cuantificación del daño y, consecuentemente,
la determinación del valor de la indemnización (Mangas y Liñán).
2) En el ordenamiento de la Unión Europea rige el principio de admisión indirecta , en virtud del cual la aplicación
administrativa del Derecho comunitario corresponde básicamente a las autoridades de los Estados miembros, relegándose a
supuestos excepcionales los casos de relación directa de las instituciones comunitarias con los presuntos perjudicados
reclamantes, normalmente cuando los perjudicados no disponen de recurso interno alguno para solicitar la indemnización. Ello
supone un mayor protagonismo de las demandas en jurisdicciones de los Estados miembros, existiendo múltiples ejemplos en
materia de política agraria europea.
3) El cesionario de un derecho debe ser considerado legitimado, a no ser que las circunstancias que hayan motivado el litigio
hagan pensar que la cesión haya podido prestarse a un abuso (TJCE 4-10-79, asunto C-238/78).
6581 Partiendo del principio general de no indemnización, salvo en los supuestos expresamente establecidos por la Ley,
por los daños causados por la ordenación territorial y urbanística, se recogen en la legislación estatal los siguientes
supuestos indemnizatorios:
a) La alteración de las condiciones de ejercicio de la ejecución de la urbanización, o de las condiciones de
participación de los propietarios en ella, por cambio de la ordenación territorial o urbanística o del acto o negocio de la
adjudicación de dicha actividad, siempre que se produzca antes de transcurrir los plazos previstos para su desarrollo o,
transcurridos estos, si la ejecución no se ha llevado a efecto por causas imputables a la Administración.
Las situaciones de fuera de ordenación producidas por los cambios en la ordenación territorial o urbanística no son
indemnizables, sin perjuicio de que pueda serlo la imposibilidad de usar y disfrutar lícitamente de la construcción o
edificación incursa en dicha situación durante su vida útil.
b) Las vinculaciones y limitaciones singulares que excedan de los deberes legalmente establecidos respecto de
construcciones y edificaciones, o lleven consigo una restricción de la edificabilidad o el uso que no sea susceptible de
distribución equitativa.
c) La modificación o extinción de la eficacia de los títulos administrativos habilitantes de obras y actividades,
determinadas por el cambio sobrevenido de la ordenación territorial o urbanística.
d) La anulación de los títulos administrativos habilitantes de obras y actividades, así como la demora injustificada
en su otorgamiento y su denegación improcedente. En ningún caso hay lugar a indemnización si existe dolo, culpa o
negligencia graves imputables al perjudicado.
No existen en estos casos especialidades procedimentales, sino materiales. Ha de tenerse presente la nutrida
jurisprudencia relativa a estos supuestos, así como la doctrina del Consejo de Estado y órganos consultivos
1. Consideraciones generales
6585 La actividad urbanística de los poderes públicos queda sujeta al principio general de responsabilidad de las
Administraciones públicas (Const art.9.3 y 106; LRJSP art.32 s.; LPAC art.65, 67, 81, 91 y 92). Tanto la Ley del suelo
estatal (LS/15 art.48) como diversas leyes autonómicas contemplan unos supuestos indemnizatorios en materia
urbanística que son concreción del principio general de responsabilidad y tienen, por ello, un carácter enumerativo,
no cerrado, con el fin de facilitar el enjuiciamiento de los supuestos que más frecuentemente pueden plantearse.
Es competencia del Estado establecer los casos en que la Administración urbanística viene obligada a indemnizar a
los propietarios afectados por razón del urbanismo -Const art.149.1.18-. Las comunidades autónomas pueden
establecer en su normativa propia nuevos supuestos indemnizatorios, que se superpongan a la garantía
indemnizatoria general prevista por el Estado (TCo 61/1997), aunque, por el momento, no se encuentran previsiones
significativas en la normativa de las comunidades autónomas respecto del mínimo estatal.
Sentado el principio de responsabilidad de la Administración pública en todos sus ámbitos, conviene subrayar que, en
el urbanístico, dada la naturaleza estatutaria de la propiedad inmobiliaria (TSJ Madrid 19-7-07, EDJ 177932), los
supuestos indemnizatorios -que responden a la garantía de integridad patrimonial del dominio- tienen cierto carácter
excepcional (DGSJE Dict 3-4-98) y deben ser objeto de interpretación restrictiva (TS 24-4-92, EDJ 3967). El
régimen jurídico de la propiedad inmobiliaria determina que su contenido principal, el derecho a edificar, no derive del
derecho dominical en sí, sino de la ordenación urbanística, por lo que se sienta el principio de no indemnización a los
propietarios por la ordenación del uso de los terrenos y construcciones, o por las limitaciones y deberes establecidos
por el planeamiento (LS/15 art.4.1; LS/07 art.3.1; LS/98 art.2.2; TSJ [Link] 2-4-04), salvo que haya un
contenido urbanístico inherente a la propiedad inmobiliaria y previo a la ordenación de este carácter que deba
respetarse.
Precisiones
6586 En el cuadro que figura a continuación exponemos, a grandes rasgos, el panorama general de la responsabilidad de la
Administración en el ámbito urbanístico y de los supuestos indemnizatorios, tanto en lo que se refiere a la normativa
estatal como a la de las comunidades autónomas.
Aunque en la normativa autonómica no es habitual la regulación específica de los supuestos indemnizatorios,
destacamos diversas referencias sobre el régimen de la propiedad del suelo, que recoge el principio de no
indemnización por la ordenación urbanística de terrenos y construcciones, y diversas excepciones y casos
particulares.
Aragón • Anulación de licencias otorgadas, sin dolo, culpa o negligencia graves del
(DLeg Aragón 1/2014 art.78.5, perjudicado.
146, 271.4) • Indemnización por coste justificado de tasas y proyecto a peticionarios de
licencias suspendidas por inicio de procedimiento de reparcelación.
• Solicitudes de licencias urbanísticas disconformes con la nueva ordenación
urbanística.
(*) El principio de no indemnización (L Cantabria 2/2011 art.3), se matiza al afirmar que los particulares tienen derecho, en los
términos de la legislación estatal, a ser indemnizados de toda lesión que sufran por el funcionamiento de los servicios públicos
en materia urbanística (L Cantabria 2/2011 [Link].6ª).
6587 Precisiones
1) El principio de no indemnización resulta del carácter estatutario de la propiedad urbanística (TS 30-1-07, EDJ 13506).
2) La LS/15 art.48 establece los supuestos en los que, en todo caso, puede generarse derecho a la indemnización, siempre que
concurran las circunstancias precisas y exigibles. Sin perjuicio de ello, las leyes autonómicas podrían prever otros
complementarios, satisfaciendo así la exigencia de expresa previsión legal, no necesariamente estatal (LS/15 art.4.1), siempre
6595 Cada vez es más frecuente la celebración de convenios urbanísticos entre las Administraciones públicas y los
particulares. Esta figura encuentra cobertura legal en la regulación de carácter general y en diversas normas
urbanísticas dictadas por las comunidades autónomas que regulan los requisitos legales a que se deben someter, tanto
si se suscriben con ocasión de la aprobación del planeamiento como de la ejecución del mismo (p.e. L [Link]
16/2005 [Link].4ª; ver nº 450 s. Memento Urbanismo 2022).
Sobre su naturaleza jurídica existe una consolidada línea jurisprudencial, afirmando que se trata de auténticos
contratos de carácter administrativo celebrados entre la Administración y los particulares (TS 30-10-97, EDJ 7524; 7-
11-90, EDJ 10146; CJAE Dict 89/2007).
En orden a su eficacia jurídica, se entiende que no es admisible una disposición de la potestad de planeamiento por
vía contractual, de modo que esta potestad pública no puede encontrar límite en los convenios que la Administración
haya concluido con los administrativos, sin perjuicio de las consecuencias jurídicas que ya en otro terreno puedan
desencadenar el alejamiento de convenios anteriores (TS 3-4-95; 5-12-94, EDJ 10234). Por ello se dice que estos son
acuerdos o pactos de conducta, no de resultado.
Si bien los convenios urbanísticos no impiden, por tanto, la actuación de ius variandi, su incumplimiento genera
derecho a indemnización. Esta indemnización se deriva de la responsabilidad contractual de la Administración que
concertó el convenio y después lo incumplió. Tal responsabilidad por incumplimiento es de naturaleza contractual y
debe regirse lo dispuesto en la legislación de contratos del sector público (LCSP) y, en última instancia, el Código Civil
(CC art.1101, 1124 y 258).
No obstante, teniendo en cuenta que la propia legislación de contratos públicos dispone que los contratos
administrativos especiales se rigen por sus propias normas con carácter preferente (LCSP art.25.2), ha de atenderse
especialmente a la legislación autonómica, aplicando en su caso analógicamente la LS/15 en lo relativo a supuestos
indemnizatorios, particularmente en cuanto al concepto de lesión resarcible (expuesto en general en nº 5500
Memento Urbanismo 2022).
Precisiones
Precisiones
Con carácter general, la jurisprudencia (TS 4-3-92, EDJ 2069; 16-5-00, EDJ 11990; 6-11-00, EDJ 53018; 30-6-01, EDJ 32291) ha
insistido en la necesidad de que existan derechos consolidados, para que pueda entenderse procedente el derecho a ser
indemnizado por el cambio de planeamiento, lo cual ocurre:
• Cuando existe un plazo de ejecución del planeamiento modificado no precluido o se ha producido el transcurso de este sin
ejecución del planeamiento por causas no imputables al particular (TS 1-2-82, EDJ 441; 16-12-85).
• Cuando el plan parcial se encuentra en la fase final de realización y la modificación afecta a una parte de los propietarios que
han cumplido los requisitos o cargas de la anterior ordenación, sin haber obtenido beneficio equivalente y resultar, por ello,
discriminados con el resto de los propietarios del sector (TS 29-9-80, EDJ 14897; 24-11-81, EDJ 8654; 12-5-87, EDJ 3707; 24-4-
92, EDJ 3967).
• Cuando el cambio de calificación del suelo respecto de una finca individualizada comporta que solo sea factible realizar el
pago de la indemnización pertinente en el momento de ejecución del nuevo planeamiento, por la imposibilidad de integrarla en
un polígono en razón al desarrollo urbanístico derivado de la aplicación del plan precedente (TS 20-5-86, EDJ 3343).
Estos aspectos se detallan en los apartados siguientes.
6602 Requisitos
Para que nazca el derecho a la indemnización y el correlativo deber de indemnizar, han de concurrir los siguientes
requisitos:
1) Que el derecho al aprovechamiento urbanístico se haya adquirido o patrimonializado al amparo del plan anterior
que se modifica (TS 7-11-00, EDJ 43340; 12-4-06, EDJ 83934; 2-11-06, EDJ 306395). Se refiere a un
aprovechamiento patrimonializado, pero que no ha sido efectivamente materializado en una edificación.
2) El aprovechamiento susceptible de apropiación o patrimonializable según el nuevo plan debe ser inferior al ya
patrimonializable con base en el plan anterior.
3) Que sea imposible materializar íntegramente el aprovechamiento patrimonializado con arreglo al plan primitivo,
por impedirlo la nueva ordenación urbanística.
4) La alteración del planeamiento que minora el aprovechamiento se ha de producir antes de transcurrir los plazos
previstos, o transcurridos aquellos, si la ejecución no se hubiese llevado a efecto por causas imputables a la
Administración.
Si concurren estos elementos, la lesión del derecho al aprovechamiento urbanístico genera efectivamente derecho a
indemnización (CEst Dict 340/1992).
1) Es preciso también que se justifique por el reclamante haber dado cumplimiento efectivo a los deberes y actuaciones que
impone a los propietarios la ordenación y el ordenamiento urbanísticos, pues solo entonces se han adquirido los contenidos
artificiales del dominio inmobiliario o, en otros términos, se han patrimonializado estos (TS 5-1-90, EDJ 96; 28-9-93, EDJ 8392;
10-4-95, EDJ 3018; 15-11-95, EDJ 7298).
2) Este supuesto exige (TSJ Baleares 8-11-11, EDJ 283178):
- primero, la reducción del aprovechamiento por la alteración del planeamiento, con lo que se requiere, por un lado, tanto la
patrimonialización previa de ese aprovechamiento como el previo cumplimiento -integro o en fase final- de los deberes
urbanísticos de cesión, equidistribución y urbanización y, al propio tiempo, que la reducción del aprovechamiento sea anterior
al plazo de ejecución o, de no serlo, que sea debido a causa imputable a la Administración; y
- segundo, los gastos producidos por el cumplimiento de los deberes inherentes al proceso urbanizador han de haber devenido
inútiles e inservibles, lo que impone, ante todo, proyecto de urbanización o licencia de obra, es decir, título que habilite la
ejecución de la obra urbanizadora o de la edificación, pero también se requiere tanto que esos gastos se hayan producido
dentro de los plazos establecidos, es decir, en el marco del plan de etapas, como que resulten inservibles por la alteración
anticipada del planeamiento.
3) El carácter excepcional de los requisitos queda recogido con bastante claridad en la jurisprudencia (TS 12-5-87, EDJ 3707;
16-7-02, EDJ 33054).
Precisiones
1) La duda se planteó en relación con los planes generales , pues en el sistema de la LS/76 la opinión mayoritaria entendió que la
alteración del plan general no generaba derecho a obtener indemnización; salvo en el ámbito de los planes especiales precisos
en suelo urbano. En esta clase de suelo el derecho a edificar se obtiene con la licencia de edificación, y no es necesario cumplir
otros deberes urbanísticos cuya frustración por alteración del planeamiento pudiera hacer nacer el derecho a la indemnización.
El sistema de consolidación o patrimonialización de estas titularidades, es decir, el derecho a edificar, lo da el plan, pero esta
atribución es contrapartida de las cargas que se deriven del planeamiento. En este sentido, el plan general, salvo en los casos del
suelo urbano, solo establece una expectativa negativa, y solo el planeamiento operativo y de detalles, concreta los contenidos
sustantivos del ius aedificandi. Es cierto que la atribución final de los contenidos del plan solo se cumple cuando se ejecuta (TSJ
[Link] 22-7-94).
2) Por planeamiento se alude al planeamiento concreto , según la clase de suelo para adquirir el derecho a urbanizar. No
comprende, por tanto, las alteraciones del planeamiento de ordenación del territorio (TS 31-1-95, EDJ 24387). Las distintas
leyes de ordenación territorial dictadas por las comunidades autónomas no contemplan supuestos indemnizatorios por
alteración de los distintos planes territoriales (título competencial distinto del urbanismo), aun cuanto existe una adecuada
interrelación (TS 3-2-97, EDJ 1716).
Ahora bien, precisamente por esa acusada interrelación, los planes territoriales, vinculan en sus propios términos a los planes
urbanísticos regulados en las leyes del suelo, lo que puede obligar a la modificación o revisión de estos y provocar supuestos
indemnizatorios en el propio ámbito urbanístico, según proclama el Tribunal Constitucional (L Baleares 6/1999 art.35 y 36).
3) La redacción de LS/15 art.48.a) acoge no solo supuestos estrictos de alteración del plan urbanístico regulador de las
condiciones de la ejecución, sino de cambio de la ordenación territorial o urbanística que afecta indirectamente al plan de
referencia. Por ejemplo, por aprobación de un instrumento territorial que se impone al urbanístico, incluso aprobado por una
Administración diferente, como puede ser un plan de ordenación de los recursos naturales.
6608 Precisiones
1) El principio de vigencia indefinida de los planes de ordenación urbana no puede entenderse en un sentido estático, de
perpetuación de la ordenación, sino como garantía de su estabilidad y permanencia. Esta postura no impide que la
Administración ejercite sus facultades de revisión y modificación, cuando nuevos criterios o nuevas necesidades hagan
necesaria o adecuada la actualización del planeamiento vigente en un momento determinado (TS 28-2-89, EDJ 2224). Pero aun
siendo lícito el ejercicio del ius variandi, con los límites generales de las potestades discrecionales, se justifica que en
determinados casos y bajo ciertas condiciones, el reconocimiento del derecho de los propietarios afectados a la oportuna
indemnización por los perjuicios que les haya irrogado el ejercicio de la mencionada potestad (TS 24-3-92, EDJ 2820; 20-5-92,
EDJ 4994).
No existe vinculación del plan actual a las determinaciones del anterior, ni en consecuencia, su alteración implica
desconocimiento de derecho adquirido alguno, salvo la concurrencia de un supuesto indemnizatorio de los previstos en la Ley
(TS 28-1-00, EDJ 717). El hecho de que los terrenos estén ordenados mediante plan parcial no representa obstáculo para la
actuación delius variandi que la Administración ostenta en materia de planeamiento y que se extiende también a aquellos planes
que estén en curso de ejecución (TS 28-1-00, EDJ 8272).
2) El supuesto de inactividad o pasividad de la Administración que impide la ejecución del planeamiento se interpreta de forma
restrictiva por la jurisprudencia:
• Exige la prueba de que la inejecución es imputable exclusivamente a la pasividad de la Administración y que no puede
imputarse a la falta de adecuada colaboración de los propietarios (TS 26-1-93, EDJ 541).
• En la ejecución por el sistema de compensación , la iniciativa de ejecución corresponde a los propietarios afectados y,
asimismo, los particulares pueden impulsar la reparcelación y sus actuaciones consecuentes -RGU art.106 y 107- (TS 22-2-94,
EDJ 1604).
• Se ha rechazado la posibilidad de apreciar responsabilidad de un ayuntamiento por la pasividad en la tramitación del plan
parcial, si los interesados formulan la denuncia de mora 2 años después de la nueva solicitud de tramitación del repetido plan
parcial, por entenderse que se ha roto el nexo causal (TS 29-10-91, EDJ 10271).
3) La indemnización de daños ocasionados por alteración de la ordenación es subsumible dentro de la responsabilidad por
actos de aplicación de las leyes, y va íntimamente unida a los principios de buena fe y confianza legítima (TSJ Granada 23-7-01,
EDJ 60134; TSJ Baleares 13-5-04, EDJ 45587).
Precisiones
1) Una reiterada jurisprudencia viene poniendo de relieve que en este tipo de indemnización los elementos de la lesión
Precisiones
Precisiones
Se ha estimado parcialmente el recurso ante un supuesto de alteración del planeamiento en suelo urbano que reducía el
aprovechamiento urbanístico, habiendo transcurrido los plazos para solicitar licencia y con incumplimiento de los deberes
urbanísticos por parte del recurrente. Para el cálculo de la cuantía de la indemnización se aplica el método residual dinámico
Precisiones
En los supuestos de procedimientos bifásicos, es de aplicación el régimen previsto para la concurrencia de varias
Administraciones en la producción del daño -LRJSP art.33-, con la consiguiente responsabilidad solidaria entre el ayuntamiento
y comunidad autónoma respectiva -o diputación foral o cabildo, consejo insular o Estado en Ceuta y Melilla- (CCM Dict
461/2009).
Precisiones
La medida de suspensión de licencias o, en su caso, de un plan urbanístico, derivada del inicio del trámite de una reforma de la
ordenación (nº 4548 s. Memento Urbanismo 2022), queda fuera de este supuesto indemnizatorio, sin perjuicio de que, una vez
en vigor, y si se dejan sin efecto o modifican las licencias otorgadas y previamente suspendidas, proceda la correspondiente
indemnización. Tampoco es equiparable a la anulación (nº 6660).
6622 Requisitos
Para que se dé el supuesto indemnizatorio, se requiere:
1) La existencia de una licencia de construcción -o de actividad, u otro título administrativo habilitante (p.e.
Precisiones
Este supuesto parte de la base de que el titular de la licencia afectada por la revocación ha visto frustrado un negocio o unas
expectativas y, en consecuencia, sufre una lesión patrimonial. Este hecho no se da cuando el ayuntamiento adquiere la finca
pagando al propietario el precio convenido. Por este motivo no hay supuesto indemnizatorio si, aun revocándose una licencia,
el titular de la misma no sufre pérdida alguna, aun cuando el precio se pague por título y por sujeto distinto (CCA Dict 813/2012;
muy semejante, CCAr Dict 3/2012).
6626 Precisiones
1) Una constante jurisprudencia reconoce la existencia de derechos consolidados indemnizables por el cumplimiento de los
deberes urbanísticos correspondientes de suerte que su incumplimiento impide la indemnización, y comienzan los mecanismos
de expropiación forzosa y venta forzosa, establecidos por la legislación urbanística (TS 15-4-92, EDJ 3733).
2) A falta de resolución expresa en plazo, las solicitudes de licencia deben entenderse otorgadas por silencio administrativo y
producen efectos desde el vencimiento del plazo máximo en que debe dictarse y notificarse la resolución expresa sin que la
misma se haya producido, y su existencia puede ser acreditada por cualquier medio de prueba admitido en Derecho (LPAC
art.24).
Con las reservas expresadas anteriormente en relación con la revocación (al menos, por motivo de legalidad, tras
LPAC art.109), la jurisprudencia ha establecido los siguientes criterios:
a) Son innecesarios los cauces formales de la revisión de oficio, porque la revocación se funda en razones de
oportunidad, no de legalidad.
b) Las licencias son actos declarativos de derechos, que subsisten aunque se produzca una alteración del plan, pero
este permite la revocación de aquellos (TS 12-6-90; 17-3-89, EDJ 3125).
c) La licencia urbanística es un acto reglado que debe otorgarse o denegarse según la actuación se ajuste o no a las
exigencias del interés público, tal como han quedado plasmadas en el planeamiento (TS 18-4-90, EDJ 4200; 19-2-90;
20-1-90).
d) El plan determina qué es de interés público para el urbanismo, por lo que la adopción de nuevos criterios de
apreciación en el ámbito urbanístico, deben quedar plasmados en el plan.
e) La revocación de las licencias urbanísticas por la adopción de nuevos criterios de apreciación exige que estos hayan
tenido expresión en el planeamiento (LEF art.1).
6628 Precisiones
6632 Verificada la reducción del aprovechamiento, debemos matizar los elementos necesarios para determinar el valor del
perjuicio producido (Montoro Chiner):
6634 b) Edificación iniciada . La Administración puede modificar, declarar extinguida o, en su caso, revocar la licencia,
fijándose la indemnización de acuerdo con lo establecido en el supuesto de edificación no iniciada, pero ahora con
carácter potestativo. No obstante, existe un límite a estas facultades de revisión: no pueden ejercitarse cuando por
prescripción de acciones, por el tiempo transcurrido o por otras circunstancias, su ejercicio resulte contrario a la
equidad, o a la buena fe, al derecho de los particulares.
La indemnización puede incluir, además de los perjuicios acreditados antes comentados, otros gastos:
- coste de la obra y del material adquirido pero no aprovechable, en casos de edificación ya iniciada pero aun no
terminada;
- gastos de demolición.
6636 Procedimiento
﴾LPAC art.82.3 y 4﴿
d. Limitaciones singulares
(LS/15 art.48.b)
6640 Pueden dar lugar a indemnización las vinculaciones y limitaciones singulares que excedan de los deberes legalmente
establecidos respecto de construcciones y edificaciones, o lleven consigo una restricción de la edificabilidad -
aprovechamiento- o el uso que no sea susceptible de distribución equitativa.
Como indemnizaciones por limitaciones singulares pueden citarse los siguientes supuestos:
6644
a) Daños sufridos como consecuencia de la aprobación de la Ley de espacios protegidos de Baleares, en relación con
aprovechamientos urbanísticos previstos en la ordenación. El Tribunal Supremo declara el derecho a la indemnización por las
obras de urbanización; con arreglo a los efectos de la Ley a la que se imputa el perjuicio, la cual vino a hacer imposible en parte
el desarrollo de la urbanización proyectada en la zona declarada área natural de especial interés, los gastos de urbanización
reclamados correspondientes a la zona clasificada como urbanizable, deben considerarse como perjuicio indemnizable, habida
cuenta de que se desarrollaron ante la confianza legítima suscitada por la aprobación del correspondiente plan parcial y
proyecto de urbanización (TS 26-11-99, EDJ 44600).
b) Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. En relación con la
indemnizabilidad de las restricciones o limitaciones singulares impuestas en interés ambiental, se dice que las consecuencias
patrimoniales de las decisiones públicas adoptadas al objeto de garantizar su efectividad deben ser sufragadas por la
comunidad entera; en nombre del derecho al medio ambiente se pueden prohibir o limitar legítimamente usos y
aprovechamientos urbanísticos previamente reconocidos también de manera legítima, por lo que la colectividad entera contrae
un compromiso frente a quienes han sido singularmente afectados por el plan citado, en cuyo coste financiero se han de incluir
las indemnizaciones a las que aquellos pueden tener derecho. Ahora bien, para que tal derecho a la indemnización nazca es
necesario que exista un plan de ordenación que establezca un determinado aprovechamiento, que dicho plan se modifique o
revise eliminando o reduciendo los aprovechamientos inicialmente atribuidos y que estos hubieran sido ya patrimonializados y
no pudieran materializarse (TSJ Cantabria 1-6-99, EDJ 20017).
6648 Precisiones
1) Las singulares limitaciones que pueda conllevar la catalogación de los edificios o locales no pueden esgrimirse como razón
para impedir aquella cuando sean merecedores de ella con el objetivo de proteger adecuadamente el patrimonio histórico,
cultural y arquitectónico de la ciudad, sin perjuicio de las consecuencias que de tales vinculaciones se puedan derivar para
evitar que un propietario soporte gravámenes que deberían repartirse entre todos (TS 4-9-06, EDJ 261531).
2) No es limitación singular la derivada de la clasificación del suelo como no urbanizable de especial protección en vez de no
urbanizable común (TS 5-1-07, EDJ 8600; TSJ [Link] 21-2-03, EDJ 134664); atendido en su caso, su valor paisajístico (TSJ
Aragón 11-3-05, EDJ 126698) u otros factores concurrentes. En general, no lo son las restricciones de usos derivadas de la
declaración de un espacio natural tendentes a la protección del mismo (AN 14-9-01, EDJ 98945; TSJ [Link] 20-1-04, EDJ
182013; 11-5-05, EDJ 94868). Tampoco las resultantes de la colindancia del terreno considerado con bienes demaniales (TS
28-12-05, EDJ 284304; 18-10-04, EDJ 174263).
3) Sí son indemnizables los perjuicios concretos causados por la declaración de espacio natural que se generan por la ineficacia
sobrevenida de títulos o alteración de condiciones de la ordenación, pero no en el concepto de vinculaciones singulares (TS 17-
2-98, EDJ 1090; 26-11-99, EDJ 44600; 6-4-05, EDJ 40738).
4) Si las vinculaciones indemnizables se derivan de la aprobación o alteración de un instrumento de ordenación en cuyo
trámite intervienen dos Administraciones, la responsabilidad indemnizatoria corresponde solidariamente a ambas (TS 20-4-05,
EDJ 90285).
Precisiones
1) Las singulares limitaciones que pueda conllevar la catalogación de los edificios o locales no pueden esgrimirse como razón
para impedir aquella cuando sean merecedores de ella con el objetivo de proteger adecuadamente el patrimonio histórico,
cultural y arquitectónico de la ciudad, sin perjuicio de las consecuencias que de tales vinculaciones se puedan derivar para
evitar que un propietario soporte gravámenes que deberían repartirse entre todos (TS 4-9-06, EDJ 261531).
2) Los deberes y derechos de los propietarios se exponen con profundidad en nº 1335 s. Memento Urbanismo 2022.
6652 e) Sobre las compensaciones de los excesos respecto de los deberes normales de conservación, es aplicable la
normativa urbanística de las comunidades autónomas, que prevé expresamente la exclusión o reducción del daño
efectivo y, por tanto, de indemnización.
La jurisprudencia ha recogido los criterios generales expuestos:
1º Sobre las vinculaciones o limitaciones singulares por inclusión en catálogo de protección del patrimonio
arquitectónico: si el incremento de los deberes de conservación se compensa por el plan mediante una ordenanza
reguladora de ayudas y subvenciones, no hay derecho a indemnización (TS 18-12-96, EDJ 10393).
2º Las indemnizaciones entran en juego cuando operan las prevenciones específicas de los planes especiales de
protección de edificios o monumentos. Estos planes singularizan la afectación y concretan la vinculación singular y
lesión patrimonial subsiguiente. No proceden cuando solo existe el plan general, todavía no desarrollado por el plan
especial y el catálogo (TS 22-3-96, EDJ 52242), por existir indefinición sobre la medida o limitaciones en que se
concreta y de las reparaciones que pueden preverse (TS 3-10-88, EDJ 7625). El retraso en la redacción del plan
especial y catálogo, respecto del plazo fijado por el plan general, puede dar lugar a una responsabilidad por
incumplimiento de tales plazos, pero no por la existencia de limitaciones singulares que todavía no se han concretado.
La rehabilitación urbana puede imponerse por el planeamiento a través de planes especiales de reforma interior que
suelen prever ayudas específicas.
6653 Precisiones
1) El objeto del precepto es fijar las condiciones básicas del ejercicio del derecho de propiedad urbana y monumental obligando
a su titular a soportar el coste económico de la conservación, siempre que no se rebase el límite razonablemente exigible, por
virtud de la función social a que se somete el derecho de propiedad (TCo 61/1997). El exceso del mismo da derecho a
indemnización. Es el supuesto previsto en LS/98 art.43 (TS 11-2-85, EDJ 878; 6-7-95, EDJ 3741).
2) Uno de los supuestos más frecuentes en que se imponen limitaciones singulares es el de la propiedad catalogada por las leyes
sobre patrimonio histórico . La Ley de patrimonio histórico español, de carácter básico, establece las limitaciones (L 16/1985
art.21 a 25) y las medidas de protección (L 16/1985 art.35 a 40). Como compensación de tales limitaciones se establecen
medidas de fomento en términos semejantes a las leyes autonómicas (L Canarias 4/1999). El Tribunal Supremo considera que es
vinculación singular indemnizable la imposición al titular de finca catalogada de conservación de jardín y del estado y
configuración del edificio, sin poder disfrutar del aprovechamiento urbanístico establecido para la zona (TS 18-3-99, EDJ 4858).
3) En algunas ocasiones la legislación impone deberes de conservación que rebasan el límite de la normalidad y, por su interés
general, suelen prever mecanismos compensatorios o beneficios de diversas clases como subvenciones o beneficios fiscales.
4) No siempre la aprobación de un instrumento de protección del patrimonio genera limitaciones singulares para propietarios o
fincas determinadas en relación con los de su entorno, sino que en ocasiones se imponen con carácter general para todos ellos
(CCCYL Dict 624/2005, relativo a la reducción de edificabilidad impuesta por un plan especial de protección de conjunto
urbano respecto de la prevista por el plan general, ponderando además el aumento de valor de las edificaciones al convertir
fachadas interiores en principales).
6657 Precisiones
1) Los dos elementos de concurrencia necesaria (restricción singular de aprovechamiento e imposibilidad de su distribución
equitativa) se producen en momentos diferentes y el segundo solo puede tener lugar en fase de ejecución del planeamiento,
cuando se acredita la imposible equidistribución de cargas y beneficios, en su caso. Por ello, la clasificación y la calificación del
suelo no son, en sí mismas, indemnizables.
Al ordenar el suelo, el plan no atiende a los intereses de los propietarios que pueden ver sus terrenos sometidos a muy diversa
«suerte urbanística»; pero esa desigualdad ha de ser justificada en el momento del planeamiento y compensada en su ejecución.
De ahí que, solo cuando en esta fase no sea posible la compensación, cabe indemnización por este motivo (TS 26-2-92, EDJ
1802; 26-3-92, EDJ 2918; 15-11-95, EDJ 6853).
2) Tal situación puede ocurrir en muy diversos supuestos, por ejemplo porque no estuviese incluida dentro de un polígono o
unidad de ejecución, ni fuese posible delimitar la unidad de actuación o no fuese susceptible de situar su aprovechamiento en
zonas aptas para la edificación, con arreglo a la reparcelación (TS 6-7-95, EDJ 3741).
3) Un supuesto frecuente en que se produce una restricción del aprovechamiento urbanístico tiene lugar cuando la diversa
legislación sectorial (de carreteras de protección de medio ambiente, de conservación de los espacios naturales, de costas, de
puertos, de montes) impone limitaciones a la propiedad por razón de la protección que pretenden a modo de servidumbres u
otras limitaciones o zonas de influencia. Un claro ejemplo lo recoge la Ley de costas, que prohíbe, en zona de servidumbre de
protección, las edificaciones destinadas a residencia o habitación o que establece limitaciones a la ordenación territorial y
urbanística sobre terrenos incluidos en la zona de influencia (L 22/1988 art.25.1, 30). Ver al respecto nº 3260 s. Memento
Urbanismo 2022.
4) En materia de carreteras se define una serie de efectos sobre las fincas colindantes que, de manera genérica, califica de
«limitaciones de la propiedad». Luego, sin embargo, distingue una zona de servidumbre y una zona de afección (L 25/1988
art.20 s.). En la primera se indemniza solo la ocupación y los daños que se causen por su utilización (L 25/1988 art.22.4); en la
segunda se establece un control formal (autorización) para cualquier tipo de obras, cambio de uso o destino, y tala de árboles (L
25/1988 art.23). Existe, por último, una tercera franja, línea límite de edificación. Esta zona tampoco es indemnizable. Así, por
ejemplo, se ha planteado la procedencia de indemnización en un caso en el que, debido a la construcción de una nueva
carretera, se dificulta el acceso a un negocio de restaurante, que queda aislado. Se entiende en este caso que no se produce una
«intervención mutiladora», sino una «intervención delimitadora», mera aplicación a la parcela de que se trata de la definición
que hace la Ley de carreteras de la propiedad de fincas colindantes a autovía (TS 6-3-00, EDJ 8525).
5) Se han considerado indemnizables los daños ocasionados en el volumen de negocio de concesionario de automóviles como
consecuencia de obras de infraestructura realizadas en la vía pública que provocaron el cierre del paso de los vehículos al local
y dificultad del acceso peatonal (TS 1-3-01, EDJ 9352).
Son indemnizables todos los gastos producidos por el cumplimiento de los deberes inherentes al proceso urbanizador,
dentro de los plazos establecidos al efecto, que resulten inservibles como consecuencia de un cambio de
planeamiento o por acordarse la expropiación y también son susceptibles de indemnización los gastos de
conservación de inmuebles y edificaciones que sobrepasen los que debe sufragar el propietario, por redundar en
beneficio o interés general (TS 30-7-87, EDJ 6191).
Precisiones
El pago de las cargas reparcelatorias derivadas de una actuación urbanística amparada en una disposición de cobertura que
resulta posteriormente invalidada no supone que exista lesión indemnizable, puesto que aquellas generan la atribución de
beneficios correlativos en una proporcionalidad inescindible derivada del principio de equidistribución. Toda noción de
perjuicio desaparece por el mero ingreso de la carga reparcelatoria (TS 24-5-05, EDJ 96714; 17-6-05, EDJ 113829).
6663 En cuanto a los daños por anulación de licencia, demora injustificada en su otorgamiento o su denegación
improcedente, constituye un supuesto de indemnización por funcionamiento anormal de un servicio público.
La antijuridicidad del daño sufrido no equivale siempre a la del acto administrativo que la produce (CCCYL Dict
949/2007). De acuerdo con ello, la invalidación de aquellos no implica ni excluye la concurrencia de responsabilidad
administrativa en su vertiente patrimonial. De este modo, el deber de resarcir no deriva de la anulación, ni esta lo
excluye en caso de que concurran los requisitos generales para ello (TS 16-9-99). No obstante, la previsión específica
contenida en la L 30/1992 art.142.4 -lo que es predicable de LS/15 art.48.d- se valora por la jurisprudencia como una
exigencia legal de mayor rigor al apreciar la eventual presencia de aquellos, atendiendo especialmente a la clase de
acto administrativo anulado (TS 11-3-99).
Como criterio general, para que la anulación de un acto o declaración de nulidad de una disposición genere
responsabilidad ha de tratarse de un supuesto de ilegalidad manifiesta, ya que, dada la relatividad del Derecho, no
todo error de la Administración pública en cuestiones plenamente opinables puede conducir a la exigencia de
responsabilidad (CJCCV Dict 389/2000).
Asumido lo anterior, tratándose de actos reglados, el destinatario o particular no tiene deber jurídico de soportar el
daño, pues el acto de referencia habrá sido invalidado porque la Administración ha desconocido parámetros objetivos
imperativos que habrían dado a aquel un contenido diverso. Por el contrario, en caso de actos discrecionales, se
sostiene como regla que el particular debe soportar el perjuicio derivado de aquellos, si se han mantenido dentro de
parámetros razonables, aunque hayan sido declarados inválidos. Igual correlación se da entre los actos favorables
(deber de soportar) y de gravamen (ausencia de él).
Ahora bien, no puede vincularse de manera rígida lo anterior al derecho a indemnización, teniendo en cuenta la
especial complejidad de la cuestión (CCA Dict 235/2003).
La lesión patrimonial se origina, en su caso, en el otorgamiento ilegal de un título administrativo que habilita la
ejecución de unas obras o el desarrollo de una actividad, y que sin embargo viola el ordenamiento urbanístico (TS 27-
1-99, EDJ 1048). Es consecuencia directa de la actuación ilegal de la Administración. Es la anulación de oficio o en vía
de recurso la que determina el nacimiento del deber de indemnizar (TS 30-1-87, EDJ 745; 2-1-90, EDJ 13), ya que
impide proseguir la obra o actividad autorizada, siempre que además concurra daño y la ilegalidad sea patente (TS 25-
5-04, EDJ 86955).
6664 Precisiones
1) En relación con estas circunstancias excluyentes , son interesantes también las sentencias TS 1-4-03, EDJ 25572; 4-5-06, EDJ
76700; y contiene un resumen de la doctrina jurisprudencial recaída sobre este supuesto, la TS 27-5-08, EDJ 82822.
2) En caso de anulación de licencia, no son indemnizables los gastos en los que se incurre con carácter necesario para la
solicitud del título (proyecto básico, proyecto geotécnico y proyecto de acceso a infraestructuras comunes de la edificación), no
derivados de su otorgamiento ni subsiguientes al mismo. Tampoco las tasas cuyo hecho imponible es la comprobación por la
Administración del concurso de los requisitos precisos, pues se habrían devengado aun en caso de haberse denegado la licencia
que se otorgó y luego fue anulada (CCM Dict 238/2009).
3) En caso de anulación de licencia seguida de demolición, el plazo prescriptivo de 1 año para el ejercicio de la acción de
responsabilidad computa desde el final del derribo pues, si bien como regla el plazo en caso de invalidación puede arrancar
desde de la firmeza de la sentencia o resolución que la declare, en estos supuestos la materialización real y física del daño se
6) No genera derecho de resarcimiento la suspensión de licencias por tramitación de instrumentos de ordenación, que no ha de
6665
confundirse con su anulación. Aquella es una medida legítima, cautelar, para proteger la efectividad del planeamiento que se
proyecta. Al no modificarse en la aprobación inicial la ordenación ni los parámetros o determinaciones urbanísticas ni
establecerse ninguna vinculación singular para las fincas, al no existir solicitud de licencia en curso y de certificado de
aprovechamiento urbanístico, tal suspensión no genera derecho a indemnización (TS 7-2-90, EDJ 1187; 12-2-02, EDJ 2258).
7) Sobre denegación de licencia , anulada en sede judicial, ver la TS 4-5-07, EDJ 100888.
8) No se lesiona la confianza legítima de un administrado que obtiene una autorización de accesos otorgada por el centro
directivo autonómico competente en materia de carreteras, necesaria para acceder a cierta finca y poder elaborar un proyecto
de obras, al que posteriormente se le deniega la calificación urbanística para cuya solicitud se elabora el proyecto, pues la
primera no constituye un acto de la Administración que legítimamente haga suponer que el proyecto posterior vaya a obtener
calificación favorable. Por tanto, no tiene derecho a ser indemnizado de daño alguno (CCM Dict 117/2009).
9) Los daños derivados del cese de negocio resultante de la demolición de una construcción amparada en licencia declarada
ilegal no son indemnizables, primero porque la demolición viene impuesta por Ley, no por la actuación administrativa, y
segundo porque aquellos no pueden considerarse antijurídicos (TSJ Burgos 11-11-05; CCM Dict 383/2009); y la realización de
obras en inmuebles no son indemnizables si se ejecutan pese a no contar con el título habilitante preciso para ello (CC
Andalucía Dict 855/2013).
6667 Precisiones
No se indemnizan meras expectativas, ni supuestos en que concurren otras causas en la producción del daño, como ocurre en
estos casos:
• La inclusión en un plan parcial de unos terrenos como suelo urbanizable, si no se llega a ejecutar dicho plan, no es obstáculo
para que la Administración cambie la calificación del suelo a que aquel se refiere. Esto produce la desestimación de la
indemnización, para cuya procedencia es necesaria una lesión de derecho y no una simple expectativa nacida de la existencia de
un plan parcial anterior que no llevó a su fase final por circunstancias no acreditativas imputables a la Administración, como
principal y única causante de la inejecución del plan parcial (TS 22-2-94, EDJ 1604).
• La reducción del aprovechamiento patrimonializado no es indemnizable si ha concluido el plazo para solicitar licencia de
edificación, aunque no haya habido reacción administrativa, cuando no se ha notificado al propietario la incoación del
expediente de incumplimiento; y tampoco, cuando la licencia no puede otorgarse al solicitante de acuerdo con el planeamiento
vigente (TSJ Cataluña 22-9-97). No obstante, si la reducción impidiera la edificación del 50% del aprovechamiento ya adquirido,
6668 Expropiación
La anulación del expediente expropiatorio, p.e. por invalidez del plan urbanístico que lo legitima para su ejecución,
da lugar a indemnización si resulta imposible la reposición de la situación al estado primitivo por estar íntegramente
ejecutada la obra. La consecuencia de la nulidad no es la retroacción del expediente a su inicio, sino la indemnización
de daños y perjuicios causados al propietario con la ocupación irregular de sus bienes. Se viene fijando en el 25% del
importe del justiprecio recibido (TS 4-3-00, EDJ 8484; 27-12-99, EDJ 49080; 27-11-99, EDJ 45169; 8-11-95, EDJ
7203). No obstante, hay que tener en cuenta la regla sobre nulidad del expediente expropiatorio contenida en LEF
[Link]. (nº 5755).
La ocupación de terrenos destinados por la ordenación a dotaciones públicas, puede generar derecho a resarcimiento
(LS/15 art.48.e) por el período que medie desde aquella hasta la aprobación definitiva del instrumento por el que se
adjudiquen al propietario otros de valor equivalente. El derecho a la indemnización se fija de acuerdo con LEF art.112
(nº 6482 Memento Urbanismo 2022).
Transcurridos 4 años desde la ocupación sin la citada aprobación definitiva, los interesados pueden advertir a la
Administración competente de su propósito de iniciar el expediente de justiprecio, quedando facultados para iniciarlo
-remitiendo a aquella la correspondiente hoja de aprecio- una vez transcurridos 6 meses desde dicha advertencia.