Concepto de Renta en el Impuesto sobre la Renta
Concepto de Renta en el Impuesto sobre la Renta
Impuesto.
Dr. Roque García Mullin.
Centro Interamericano de Estudios Tributarios (CIET)Organización de Estados Americanos.
Buenos Aires
El concepto tributario de “renta”, como base de la imposición, es objeto de ardua disputa en doctrina y
motiva diferencias entre las distintas legislaciones.
La causa de ello radica, entre otras cosas, en que en el tema pueden confluir consideraciones de tipo
económico, financiero y de técnica tributaria.
Lo primero deriva de que el concepto de renta tiene originalmente cuño económico; lo segundo es
resultado de que el impuesto a la renta es visualizado como uno de los más eficientes instrumentos para
el financiamiento de los gastos del Estado distribuyendo dl peso de la carga entre los habitantes según
principios de equidad, en función de sus respectivas capacidades contributivas. Y las consideraciones
técnicas tributarias derivan del hecho insoslayable de que los conceptos teóricos que se adopten deben
concretarse en definiciones legales susceptibles de ser operadas eficientemente por la administración.
En el presenta trabajo, sólo puede hacerse una exposición simplificada de las diversas posiciones, cuyo
detalle se encontrará en la obras indicadas en la bibliografía; y esa exposición simplificada, está además
orientada a presentar en la forma más clara posible esas tendencias, atendiendo a su relevancia práctica.
Desde ese ángulo pragmático, lo que importa es partir de la base de que la vida económica puede
determinar que a la esfera patrimonial de una persona entren satisfacciones o enriquecimiento de muy
distinta índole y explicitar que las distintasdoctrinas sobre el concepto de renta tienen como efecto el que,
según los casos, algunos de estos enriquecimientos resultan gravados y otros no.
En una visión progresivamente más global, podría decirse que por “renta” puede entenderse:
Como se ve, aunque por fundamentos distintos, cada una de estas tres líneas conceptuales teniendo una
cobertura progresivamente mayor en cuanto a los enriquecimientos alcanzados; justamente, esa mayor
cobertura determina que cada una de ellas sea vista como sucesivamente más justa que la anterior en
cuanto ensancha la base de imposición; pero, como contrapartida, se van introduciendo dificultades para
la determinación de la renta y la administración del impuesto, incorporarse items mas difícilmente
cuantificables y controlables.
A. EL CRITERIO DE LA RENTA-PRODUCTO
Este criterio, en el cual subyace una concepción de la renta de tipa económica y objetivo, entiende que es
tal "el producto periódico que proviene de una fuente durable en estado de explotación". Por consiguiente,
sólo son categorizables como rentas, los enriquecimientos que llenen estos requisitos: a) sean un
producto; b) provengan .de una fuente durable; c) sean periódicos; d) la fuente haya sido puesta en
explotación (habilitación).
1. Debe ser un Producto
La renta debe ser un producto, es decir, una riqueza nueva, distinta y separable de la fuente que la
produce. Por ello, no es renta, en esta concepción, el mayor valor que experimente un bien, ni el
crecimiento operado en un bosque, etc.
A esa condición se agrega la de que debe ser una riqueza nueva "material". Segúnindican los
clásicos expositores de la tesis, desde el punto de vista tributario, la renta esun concepto contable que
5610 puede referirse a cosas que puedan contarse y medirse exactamente y ser expresadas en dinero.
Como se ve, este carácter de "material", ponede manifiesto que, para este concepto, la renta es el medio
material para obtener satisfacciones, pero no la satisfacción en 51, 10 cual deja fu era del concepto de
renta a las denominadas "rentas imputadas", como p. Ej., el valor locativo de la casa habitaciónde la
que se es propietario2.
Lo importante del concepto radica en que excluye la consideración como renta de las ganancias de capital,
pues en ellas, la fuente se agota (para la persona) en el momentoen que la ganancia se realiza.
Coma consecuencia del carácter durable de la fuente, y vinculado a él, se afirma la necesaria periodicidad
de la renta. Pero es importante destacar que no es necesario que la periodicidad se concrete en los
hechos (es decir, que realmente se repita la renta), sino que basta con que sea posible.
El concepto de periodicidad se conforma, así, con la simple potencialidad o posibilidad, la que se presenta
cuando la fuente tiene la capacidad de volver a repetir el producto, si es nuevamente habilitada a tal
efecto4.
Tratándose de bienes corporales, esa capacidad debe ser determinada atendiendo a la naturaleza y
destino de ellos; por ello, si un inmueble se arrienda durante un único mes el arriendo será renta, aun
cuando antes y después no vuelva a afectarse el bien a ese destino, puesto que en virtud de aquellas
condiciones puede volver a originar nuevos alquileres, si vuelve a ser arrendado.
La misma exigencia de habilitación racional de la fuente coloca bajo examen especial una serie de
explotaciones de las que, racionalmente, no pueden esperarse beneficios. La problemática en estos casos
es doble e involucra tanto a los beneficios que eventualmente se obtengan, como a los quebrantos que
resulten de tal tipo de actividades6.
En cualquier caso se acepta que sólo constituya renta aquella riqueza que excede los costos y gastos
incurridos para producirla, así como para mantener la fuente en condiciones productivas8.
Como se vio en párrafos anteriores, la renta producto se caracteriza por ser un enriquecimiento
proveniente de terceros, pero con condiciones muy especiales.
Otro criterio tributario más amplio que el antes analizado, considera renta la totalidad de esos
enriquecimientos provenientes de terceros, o sea al total del flujo de riqueza que desde los terceros fluye
hacia el contribuyente, en un periodo dado.
Este criterio engloba todas las rentas categorizables como renta producto. Pero al noexigir que
provenga de una fuente productora durable, ni importar su periodicidad, abarca una serie más de ingresos.
que seguidamente se indican:
Como se dijo líneas arriba, esos resultados no podrían ser considerados renta producto, puesto que la
fuente productora de ellos (el bien vendido), agota al producirlos la posibilidad de proporcionar nuevas
ganancias de capital al mismo beneficiario.
La problemática especial de las ganancias de capital ha de ser analizada en otro capítulo de este trabajo,
razón por la cual en esta oportunidad bastara decir que, en el concepto de flujo de riqueza, ellas
configurarían rentas puras y simples.
Son ingresos originados por una habilitación transitoria y eventual de una fuente productora, o sea que
provienen de actos accidentales que no implican una organización de actividades con el mismo fin9.
Son ingresos cuya producción depende de un factor aleatorio, ajeno a la voluntad dequien lo obtiene,
tales como los premios de lotería y los juegos de azar. No hay periodicidad ni habilitación racional de
fuente, de modo que no podrían caber en elconcepto de renta producto.
Comprende tanto a las transmisiones gratuitas por acto entre vivos (regalos, donaciones) coma las por
causa de muerte (legados y herencias)
Recapitulando sobre este concepto de renta como equivalente a "flujo de riqueza ", se advierte que
considera como condición suficiente y a la vez necesaria para configurar la renta, el hecho de tratarse de
enriquecimientos que han fluido desde terceros hacia el contribuyente, independiente- mente de que sean
producto o no de fuente alguna.
Pero -y este carácter lo diferencia del criterio que se reseñará a continuación. - es necesario que haya
existido una operación con terceros. Este requisito excluye del concepto de renta al aumento de valor que
experimentan los bienes, en tanto no se traduzca en operación de mercado, así como a los consumos que
el sujeto puede proporcionarse sin realizar intercambios tales como el uso de bienes durables o la
provisión de bienes y servicios de propia producción.
Esta doctrina supone un concepto de renta que tiene su centro en el individuo y busca captar la totalidad
de su enriquecimiento (capacidad contributiva) a lo largo de un periodo10.
Podría decirse que en la concepción de renta producto, el énfasis se coloca sobre el fenómeno de
producción y el eje de la imposición está en la consideración objetiva de 10 que una fuente produce; y que
en el criterio del flujo de riqueza, la consideración más relevante es la del tránsito patrimonial desde los
terceros al perceptor. En este criterio, en cambio, el individuo es el gran protagonista; las satisfacciones
de que dispone, a lo largo de un periodo, son el test último de su capacidad contributiva fiscal11.
Como se ve en este enfoque, para nada interesa saber si la renta fue producto de fuenteo no; ni siquiera
interesa saber si provino de un flujo de riquezas desde terceros. Además de esos rubros la renta, como
corriente de satisfacciones, puede haber consistido en el consumo de bienes o servicios producidos por
el mismo individuo o en el consumo de bienes durables adquiridos con anterioridad o en simples
variaciones de valor que ha experimentado el patrimonio, por cualquier causa que sea, entre el comienzo
y el fin del periodo y aunque no se haya "realizado" mediante una operación de mercado con terceros.
La renta, se dice, interesa como índice de capacidad contributiva del individuo, de su aptitud real o
potencial para satisfacer necesidades, de su poder económico discrecionalsi ello es así, para medirla no
hay que recurrir a su origen (fuente o flujo), sino a su constatación a nivel personal a lo largo de un periodo.
Analizada bajo ese ángulo, ella se plasma en dos grandes rubros: las variaciones patrimoniales y los
consumos.
El propio concepto en que se basa esta teoría supone la consideración como renta (positiva o negativa)
de los cambios de valor (positivo o negativo) del conjunto de derechode propiedad del individuo, operados
entre el comienzo y el fin del periodo.
Las causas a que obedezcan estos cambios de valor, es indiferente; pueden ser causas físicas (accesión,
aluvión) o de tipo económico (donaciones). Todas ellas están en principio comprendidas en el concepto
de renta12.
Este carácter de renta que revisten, bueno es señalarlo, es totalmente independiente de que se hayan o
no realizado, es decir, puesto de manifiesto mediante una operación de mercado. Para esta línea
conceptual, exigir el requisito de realización supone una fuerte cortapisa al concepto de renta, no
justificable13.
En términos de comparación de este criterio con el de flujo de riqueza, puede ser útil advertir que las
variaciones patrimoniales positivas pueden provenir básicamente de dos orígenes: acumulación de ahorro
de ingresos del periodo o aumento del valor de los bienes ya poseídos al comienzo.
El primer rubro resultaría gravado en el criterio de flujo de riqueza, en cuanto ingreso proveniente de
terceros, por ello la real diferencia se plantearía en las valorizaciones o ganancias de capital no
realizadas, que no resultarían gravadas en el criterio de flujo de riqueza, y si estarían abarcadas por criterio
que se comenta.
2. Los Consumos
Si a lo largo del periodo, una persona -hipotéticamente- se abstuviera totalmente de consumir, el cálculo
de su renta personal se reflejaría directamente en la acumulación patrimonial del final del período.
Al consumir, ejercita derechos destruyendo bienes económicos. Por consiguiente, el valor de esos
consumos debe ser sumado a las acumulaciones patrimoniales, para determinar la totalidad de la renta
del periodo.
Puede ser bueno indicar que este criterio tiene algún punto en que sus consecuencias prácticas coinciden
con el flujo de riqueza (aunque por otro fundamento), pero lo que excede en varios aspectos.
Para corroborar la afirmación anterior, debe partirse de la base que el consumo de una persona entendido
como "empleo de bienes y servicios en la satisfacción denecesidades", puede revestir mas14:
a. uso de bienes adquiridos en el periodo:
b. uso de bienes durables adquiridos en el periodo anterior;
c. consumo de bienes y servicios producidos directamente por la persona (granjeros, etc.),
El criterio de flujo de riquezas (que atiende a transacciones y no a consumos) a lo masque puede dar
lugar es a que resulte gravado el ingreso que se recibe en ese periodo y que se gasta en él, con lo cual
cubriría parcialmente la hipótesis primera15. Pero quedarían fuera del, el uso de bienes adquiridos
con fondos ahorrados en periodosanteriores y las hipótesis b y c.
El criterio de consumo mas incremento de patrimonio, al abarcar todos los consumos, llevaría a una
nivelación en el tratamiento tributario de todos ellos y especialmente de las ultimas hipótesis, que por su
importancia merecen tratamiento especial.
Razonando en términos generales a partir de la aceptación del principio de que la renta consiste en un
conjunto de satisfacciones, no habría porque descartar que esas satisfacciones provinieran, no de
terceros, sino del uso de los bienes propios y especialmente de los de consumo durable, que no se agotan
en una primera utilización.
Correspondería hablar, en estos casos, no de una renta "ganada", es decir derivada de transacciones con
terceros, sino simplemente "imputada", atribuida al individuo por el hecho de haber disfrutado (consumido)
ese bien. Se las han denominado por ello rentas de goce o disfrute, o rentas psíquicas.
Dicho de otra manera, podría indicarse que si por gozar o disfrutar de un bien ajeno el individuo tiene que
pagar un precio (alquiler), al disfrutar de ese bien como propio experimenta un ahorro. y (tercera versión
de un concepto único) que si ese bien propio,en vez de utilizarlo directamente lo arrendara, obtendría un
ingreso inequívocamente categorizable como renta.
El concepto así establecido, es aplicable para todos los bienes de consumo durables:casa habitación,
automóvil, yates, mobiliario, etc.
Sin embargo, de todos ellos la única categoría que frecuentemente se ve reflejada en la legislación positiva
lo constituye la casa habitación.
En efecto, una adopción lisa y llana del concepto aplicado a todos los bienes de uso tropezaría con
dificultades de valuación monetaria prácticamente insalvables, así como con graves problemas de
contralor. Por otra parte, una critica generalmente esgrimida contra las rentas imputadas radica en que
por su propio carácter, no dan a su titular disponibilidades con que pagar el impuesto resultante16.
Todas esas dificultades hall determinado que, en los hechos, el problema de las rentas imputa- dos se
haya circunscrito a los inmuebles, y dentro de estos, específicamente al inmueble destinado a casa
habitación del contribuyente.
Se argumenta en favor de tal solución, que el propietario que habita en su casa realmenteesta percibiendo
el producto de su inversión en el mueble, o sea una renta bajo la forma de los beneficios que obtiene.
Se agrega que él tuvo la posibilidad de invertir su capital enotros activos, cuyos rendimientos estarían
gravados, y que su preferencia demuestra que los beneficios que deriva de comprar casa para habitarla a
mismo, son superiores a los rendimientos que obtendría en formas alternativas de inversión17.
Sin embargo, en algunos países ha incidido, en el tratamiento fiscal del punto, el objetivo social de
fomentar la vivienda propia, con el cual se estimaría incompatible esta forma de imposición, dando lugar
a soluciones de compromiso entre uno y otro criterio. Esas formulas transaccionales, consisten
normalmente en gravar, no todas las viviendas propias, sino sólo imputar renta a aquellas que no se
utilizan para vivienda permanente, sino únicamente para veraneo o recreo, o a aquellas cuya utilización
se cede en forma gratuita a terceros. En este ultimo caso, es bien claro que quien cede en forma
gratuitauna casa. a tercero, está en igual condición de quien recibiera alquiler (renta gravada) y luego lo
donara a su arrendatario.
Sin embargo, por diversas razones, normalmente la consideración positiva de estos casos queda
circunscripta a los dos primeros citados, o sea la situación de los agricultores, y los retiros de mercaderías
de los dueños o socios. En los demás casos, se estima que son mayores los inconvenientes que derivarían
de su aplicación18.
Cuando el legislador ha decidido instituir un impuesto sobre la renta, ha encontrado la dificultad de traducir
los conceptos antes examinados, creados en el ámbito de la ciencia económica o financiera, al campo
concreto de la ley positiva. Al hacerlo, necesariamente ha debido tomar en consideración aspectos
pragmáticos y funcionales, mas que una ortodoxia conceptual en una corriente determinada.
Ello ha dado por resultado que las definiciones legales no reflejen en su forma pura ninguna doctrina en
especial y que por el contrario contengan elementos de mas de una de ellas.
Otra característica de las legislaciones, consiste en el tratamiento, no siemprecoincidente, que se da al
tema según se refieran a las personas físicas o a las empresas.
1. Personas Físicas
No obstante que en el ámbito doctrinario, la corriente prevaleciente estima que el criterio de "consumo más
incremento patrimonial" es el que mejor contempla la equidad horizontal, permitiendo una equitativa
atribución de carga tributaria, es un hecho que ninguna legislación lo ha adoptado, al menos con toda su
extensión teórica.
Las dificultades para determinar los casos en que corresponde imputar rentas a losindividuos a raíz
de sus actividades consuntivas, los problemas para estimar esas rentas -máxime en los casos en que no
existen transacciones de mercados y lo complejo de una valoración periódica de los bienes patrimoniales,
con la carga de dificultades de implementación y administración que implican, han tenido por efecto que
las legislaciones en general se inclinen por los otros dos criterios comentados, o sea el de la renta producto
y el flujo de riquezas. Los casos de renta imputada por la casa propia habitada 0 cedida gratuitamente,
retiro de bienes por parte del dueño o socio, etc. constituyen sin embargo ejemplos de aplicación, aunque
muy parcial, del criterio de consumo más incremento del patrimonio.
Debe advertirse además que tampoco los criterios de renta producto y flujo de riqueza se presentan en
una forma absoluta y pura, sino que es normal que el primero experimente ampliaciones y el segundo
algunas restricciones.
a. En las legislaciones estructuradas en torno al concepto de renta producto, es frecuente que en forma
expresa se califique como renta ingresos que, en ausencia de norma, serianclasificables como ganancias
de capital19.
b. En cuanto al criterio de flujo de riqueza, también se presenta normalmente con algunas alteraciones
respecto del modelo teórico. En primer lugar, normalmente los ingresos a título gratuito no se incluyen en
el concepto de renta20.
Una segunda adaptación puede anotarse en relación con los resultados de juegos deazar, los cuales
es frecuente que no se sometan a disposición, o que tributen a tasa proporcional, sea con un impuesto
independiente o configurando una cedula dentro del gravamen a la renta.
Como los ingresos accidentales no tienen alta significación, en los hechos la diferencia práctica más
importante entre el criterio de la renta producto y el flujo de riqueza se plantea en el área de las ganancias
de capital realizadas, tema tratado en el Capítulo IX.
c. Es frecuente, tanto en las legislaciones estructuradas en base al Concepto de renta producto como al
de flujo de riqueza, que se considere renta gravada el uso de determinados bienes, fundamentalmente el
valor locativo de inmuebles o el valor atribuible a bienes retirados de la empresa por el dueño o socio para
su consumo o uso. En muchos casos, esta norma responde a razones de equidad; no siendo deducibles
los alquileres, ni los gastos de consumo, sería injusto no imputar renta a quien habita en su propia casa,
o consume lo producido por su empresa
d. Por último, debe destacarse que es frecuente que las legislaciones culminen la definición de renta
gravable, tanto de personas físicas como de empresas, indicando que se considerará como tal "todo
incremento de patrimonio operado en el periodo y que no sea debidamente justificado".
A primera vista, podría parecer que se trata de una concesión a la teoría del consumomas incremento
de patrimonio. Sin embargo, una observación más atenta indica que tal norma obedece a exigencias de
tipo técnico, que tienen relación con la carga de laprueba, sin significar cambio alguno en el concepto
mismo de renta adoptado por la ley. Se trata de Una presunción establecida en favor de la administración,
destinarla a aliviarlela carga de demostrar el carácter de renta gravada de todos y cada uno de los
ingresosdel contribuyente21.
La verdadera naturaleza del instituto se advierte, cuando se considera que mediando la injustificación del
ingreso, y siendo este de los no alcanzados por la ley (p. ej.: premio de lotería), la presunción legal queda
sin efecto.
A título de síntesis, podría decirse que los conceptos puros de renta producto y renta consumo mas
variaciones patrimoniales, se presentan mas que nada como extremos teóricos, entre los cuales las
legislaciones, influidas por motivaciones tanto teóricas como pragmáticas, llegan a un punto de equilibrio
distinto según los países y las épocas.
Desde ese punto de vista, la discusión doctrinaria no se plantea tanto entre concepciones teóricas, sino
referida al concreto campo de ingresos que debiera ser gravado, a la mayor o menor extensión del hecho
imponible. En los últimos años en Estados Unidos se ha planteado una vigorosa polémica en torno a la
factibilidad de una "base comprensiva" (comprensiva de todos los enriquecimientos), abogando
Musgrave y Galvin en favor de suensanchamiento y oponiéndose a ello el Prof. Boris Bitter22.
2. Empresas
La aplicación práctica del concepto de renta, cuando se trata de actividades empresariales, tiene varias
alteraciones respecto de las conclusiones vistas en materia depersonas físicas.
Ello se explica porque la empresa es, en sí misma, esencialmente comercial y lucrativa;se caracteriza
por la combinación de trabajo y capital, con el fin de obtener utilidades. Por consiguiente, y a diferencia de
lo que ocurre con personas físicas no empresarias, en principio todas las utilidades que obtiene una
empresa tienen carácter de renta comercial y especulativa, independiente de que provengan de
actividades habituales o no.
Como es lógico, tal carácter supone reducir, o aun eliminar, las diferencias teóricas entre los criterios de
"renta producto" y "flujo de riqueza". La aplicación del criterio de "consumo mas incremento de patrimonio"
es de más difícil concreción, porque el propio concepto de consumo, totalmente claro en caso de personas
físicas, es de casi imposible traslación al campo de la empresa. Ello no obstante, si en algún sistema se
efectuaran valuaciones a fin de cada periodo, y las valorizaciones producidas (y aun no realizadas)
integraran la base imponible, podría pensarse que se llega a una concreción parcial de los postulados de
la formula Haig-Simons.
En un primer estadio la legislación puede mantener el criterio de renta producto, pero incluir dentro de ese
concepto los beneficios que provienen de la enajenación de ciertos bienes que no son objeto habitual de
comercio por la empresa. Nótese que la venta de tales bienes no constituye actividad normal sino
excepcional, de modo que difícilmente cabrían en el concepto puro de renta producto, si no mediara
expresa inclusión de la ley, disponiendo que también se consideran grava- dos los resultados provenientes
de esas operaciones.
Ejemplos de tales casos, en que la ley entiende que la enajenación de bienes patrimoniales es
consecuencia directa de la actividad que genera la renta producto, por lo que considera que los ingresos
que resultan de aquella transacción provienen de lamisma fuente productora, se dan en materia de
bienes recibidos en pago de operaciones habituales; venta de bienes muebles depreciables o de
inmuebles afectados a la producción de rentas o de intangibles corno la llave del negocio, etc. Incluso es
frecuente que en caso de entidades bancarias, se otorgue igual carácter a los beneficios resultantes de
ventas de valores, y en caso de entidades aseguradoras, a la enajenación tanto de valores como de
inmuebles, teniendo en cuenta también que tales enajenaciones -y por ende los beneficios que de ellas
emergen- son una consecuencia de la actividad de la empresa.
En efecto, si en el balance no se incluyen las valorizaciones que entre principio y fin del ejercicio pueden
haber tenido los bienes de la empresa y se recogen en la cuenta de ganancias y perdidas solamente los
resultados de las operaciones realizadas, el criterio equivale al de la empresa fuente, ya que significaría
considerar gravados todos los beneficios realizados en el periodo.
Si, por el contrario, el balance refleja las diferencias de valorización de los bienes de la empresa (aun sin
haberse realizado) y la utilidad se calcula como la diferencia entre los patrimonios iniciales y finales,
entonces el criterio significaría la aplicación de la fórmulade Haig-Simons23.
23
Es conveniente reiterar y profundizar la afirmación de que el termino "teoría del balance " es en definitiva equívoco, si no se
aclara el sistema de valuación que el balance involucra. "La teoría del balance cubre generalmente dos acepciones. Por
contrapuesta a la teoría de la fuente, ella considera todo enriquecimiento o todo aumento de valor, aun accidental como una renta
imponible. Ella no analiza la noción de renta como de varias cedulas, sino que abarca al contrario la totalidad de rentas, el
conjunto de frutos y beneficios obtenidos a lo largo del periodo dado... " "Contrapuesta a la teoría de la cuenta de explotación,
es decir
tratándose del beneficio "teoría del balance" considera como renta el resultado que se deriva del balance al fin
del ejercicio, con relación al comienzo de él, comprendiendo así a la vez al producto de la explotación y también
del aumento real de valor de la totalidad de los elementos del activo... " "Los resultados de la actividad durante
el ejercicio contable, son en efecto descriptos en dos documentos: el balance y la cuenta de explotación. El
balance expresa todos los elementos del activo y del pasivo de la empresa. La cuenta de explotación rehace la
actividad de ella pero los elementos constitutivos del capital no figuran allí. El beneficio no tiene la misma
consistencia según se extraiga de uno y otro documento, siendo la diferencia esencial la constituida por la
plusvalía de capital". Los párrafos transcriptos son del estudio del Prof. Dersin citado al final de este capitulo,
en el cual el autor señala que, no obstante aceptarse pacíficamente que todos los países de la CEE siguen la
teoría del balance, el termino tiene radicales diferencias entre los estados, especialmente en Alemania, país
donde naciera la aludida teoría. Allí, la valuación se realiza no a precio de mercado, sino en función del concepto
de "teilwert” o sea "la suma por la cual un comprador de la totalidad de la empresahabría evaluado un bien
individual de equipo en tanto que elemento de la totalidad del precio de compra ", sobre la base que el adquirente
continuaría con la explotación. Por su parte Allix y Lecercle (op. cit. T. I. pág. 351) explican así la "teoría de
balance":"¿Qué es el balance? La manera más simple de hacerse una sumaria idea, es suponer a una sociedad
comercial que cesa sus operaciones y liquida. Ella va a vender sus inmuebles, su portafolios de valores
mobiliarios, las mercaderías, etc., realizar, en una palabra, lo que le pertenece. Esta realización le proporciona
una suma. En primer lugar, la sociedad debe retirar con que pagar las deudas”.“Ella es responsable frente a
los acreedores por lo que debe: responsabilidad hacia terceros, he aquí un rubro que inscribiremos en una
columna del cuadro. Y debe retirar además del producto de la realización de su activo el monto de su capital,
es decir, el monto de fondos que empleo en la explotación. Puede ser, además, que la sociedad haya separado
una cierta parte de sus beneficios para ponerlos a un costado, es decir, que haya constituido reservas... "Por
consiguiente, deberemos inscribir en. el balance, además de las responsabilidades hacia terceros, el capital y las
reservas. He aquí lo que la sociedad debe por lo menos retirar de la realización de lo que posee; esto representa,
en el balance, su pasivo. Ella va a hacer frente a ese pasivo con el productode la realización de su activo; es
decir, si posee inmuebles con el producto de su venta, con el producto de la venta de mercaderías, de sus
valores de portafolios, etc. " "Entonces, en esta concepción, el beneficio, lo
constituye el excedente que quedaría en manos del empresario, si suponemos que liquida su empresa el día de
confección de balance, luego de haber pagado sus deudas y recuperar el capital social eventualmente acrecido
de reservas. Por el contrario, en la otra concepción (de la cuenta de explotación) si un fabricante de calzado
quiere modificar su fábrica, vende un edificio 100,000 francos más caro de lo que lo pagó, la plusvalía realizada
no será tomada en consideración, puesto que no es proveniente de la explotación...sino una realización de
capital". (Op. cit. págs. 352 y 354.) Pero más tarde, comentando la adopción por la Administración Francesa de
la teoría del balan- ce, agregan: "La Administración agrega a su tesis el correctivo de que es necesario, que la
plusvalía no sea simplemente constatada por el balance, sino que sea efectivamente realizada por una
enajenación". (Pág.381). A su vez Lucien Mohl (Elementos de la Ciencia Fiscal, pág. 167) describe así la teoría
francesa del balance: '”Si... se parte de la teoría del balance debe englobarse entonces en la noción de renta
imponible las variaciones de capital, apareciendo entonces el beneficio como la diferencia entre activo neto de
final de período y activo neto de comienzos del mismo (deducción hecha de las aportaciones exteriores, tales
como constitución de fondos o los prestamos). Y sobre el sistema francés, agrega: 'Para la imposición de las
plusvalías, se tiene en cuenta. el grado de movilidad y
liquidez del elemento activo considerado. En rigor, la teoría del balance no se aplica m1is que si el elemento de
activo en cuestión se puede considerar lo suficientemente móvil, o sea no especializado, apto para cambiar de
empleo y suficienteti1ente líquido- es decir fácilmente cambiable por dinero- lo cual es frecuente en elcaso
de capitales circulantes. Por lo contrario, las plusvalías de un grado pequeño de movilidad y liquidez (en
general los capitales fijos) solo se gravan si Son originadas por venta, lo que excluye del campo fiscal alas
plusvalías de .simple estimación..." Las transcripciones realizadas sirven para afirmar que el término "teoría del
balance" es por lo menos equívoco en cuanto a permitir resolver si engloba o no las valorizacionesde activos
fijos. Este tema ha tornado últimamente una nueva connotación en los países latinoamericanos que han
introducido sistemas globales de "ajuste por inflación" (Argentina, Brasil, Chile), El punto teórico de la
incidencia de la inflación en el impuesto a la renta ha motivado estudios especiales del Programa de Sector
Público de la OEA ("Inflación y Tributación ", Washington, 1978) y por ende no ha de ser tratado en este
Manual. Sin embargo debe indicarse, como apunte para ulteriores reflexiones, que esos sistemas de ajustes
pueden haber introducido un cambio en el concepto mismo de renta gravada. Para ejemplificar al respecto,
puede decirse que en la teoría del balance, tal como tradicionalmente se aplicaba en Latinoamérica, solo se
e. Conclusiones
Como se advierte, salvo el caso extremo de incluirse valorizaciones, los criterios señalados
no arrojan grandes diferencias entre sí en su aplicación a las empresas, porquea uno u otro
titulo resultan gravados tanto las típicas rentas producto, como las ganancias de capital
realizadas y otras operaciones no habituales, aunque el fundamento por el que se llegue a
tal resultado pueda ser distinto.
tomaban en cuenta las operaciones realizadas por la empresa, pero no las simples valorizaciones de bienes no
enajenados En un caso extremo e hipotético, una empresa que no hiciera ninguna operación en el ejercicio, no
podría tener perdida ni ganancia a los efectos del impuesto. En estos sistemas de ajuste por inflación, en cambio,
aunque no se realicen operaciones, pueden existir ganancias o pérdidas fiscales, según la composición de sus
activos y sus pasivos y el efecto que en ellos tenga el fenómeno inflacionario. Eso constituye una aproximación
más al concepto de Hair Simons, pero de todos modos no su completa aplicación; la diferencia continuaría
radicando en el hecho de que en los ajustes por inflación las valorizaciones se consideran sólo a la luz de índices
generales de corrección por inflación, los cuálesnormalmente no tienen en cuenta las alteraciones de precios
relativos.
CUADRO SINOPTICO DE LOS DIFERENTES CRITERIOS
NOTA: El precedente cuadro ha sido confeccionado para poner de manifiesto la diferente cobertura que tienen
los distintos criterios, en cuanto al campo de enriquecimientos que resultan gravados al quedar incluidos en el
concepto de renta. Indica, por otra parte, que aunque la fundamentación teórica del criterio de consumo más
incremento de patrimonio difiera sustancialmente de los dos anteriores, su diferencia práctica con ellos se
centra en tres rubros (uso de bienes durables, autoconsumos, variaciones patrimoniales); en consecuencia,
para plasmarlo legislativamente", no sería necesario alterar sustancialmente la definición de renta, sino que
bastaría con agregar esos ítems a la definición tradicional basada en el flujo de riqueza.
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14. MAGAÑA, Alvaro, El concepto Fiscal de Renta y la renta imputada de la casa habitación por su
propietario. Cuadernos de Finanzas Públicas. Programa Conjunto de Tributación OEA/BlD,
N.6.
15. NAPOLITANO, Luigi. Il reddito nena scienza delle finanza Giuffre, Milano, 1953.
16. PEREZ DE A y ALA, J. L., Tributación de plusvalías patrimoniales en el Impuesto sobre la renta
de sociedades. Rev. Der. Financiero, julio 1970, pág. 141.
18. SCHANZ, Georg Von. El concepto de renta y las leyes regulador as del impuesto sobre la
renta. Reproducido en Hacienda Pública Española No. 3, pág. 155.
19. SIMONS, Henry C. El impuesto personal sobre la renta. Traducción de los capítulos I y II de su
obra, El impuesto personal sobre la renta, en Hacienda Pública Española No. 3, pág. 195.
20. SOTO GUINDA, Joaquín. La renta gravable y la determinación de la base en el impuesto
personal sobre la renta, Hacienda Pública Española, No. 30, pág. 93.
21. VANONI, Ezio. Osservazioni sull concetto di reddito in finanza, en "Opere Giuridiche", Giuffre
1962, T. II pág. 349.
22. WUELLER, Paúl. El concepto de renta gravable. Reproducido en Hacienda Pública Española
No.48, pág. 255, precedido de una importante presentación de Joaquín Soto Guinda.