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Cristóbal Colón: Viajes y Legado

1) Cristóbal Colón convenció a los Reyes Católicos de financiar su viaje para llegar a la India navegando hacia el oeste en 1492. 2) Colón descubrió las Américas y creyó haber llegado a la India, nombrando a los nativos "indios". 3) Colón realizó tres viajes más para colonizar y evangelizar los nuevos territorios descubiertos.

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Cristóbal Colón: Viajes y Legado

1) Cristóbal Colón convenció a los Reyes Católicos de financiar su viaje para llegar a la India navegando hacia el oeste en 1492. 2) Colón descubrió las Américas y creyó haber llegado a la India, nombrando a los nativos "indios". 3) Colón realizó tres viajes más para colonizar y evangelizar los nuevos territorios descubiertos.

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Cristóbal

CristóbalColón
Colóny la expansión
y la española
expansión en ultramar
española en ultramar
A finales del siglo XV, España terminaba su unificación llevada a cabo por Castilla y Aragón. Una vez con-
solidados, iniciaron, en 1492, su proceso de expansión por el Atlántico. Entonces, Cristóbal Colón, un ma-
rinero italiano, se convenció de la posibilidad de llegar a la India atravesando el Atlántico y, con el apoyo
de los reyes españoles, el cual se concretó en las capitulaciones de Santa Fe, partió del puerto de Palos
de Moguer, al mando de tres carabelas. A los dos meses de viaje se tropezó con una isla: Guanahaní, a la
que llamó San Salvador. Como creyó estar cerca de la India, a los habitantes de las islas les dio el nombre
de indios. De regreso, el descubrimiento suscitó grandes controversias porque enfrentó a los españoles
con los portugueses, quienes reclamaban su dominio sobre el Atlántico. En este conflicto intervino el
papa Alejandro VI, quien mediante la bula Inter Coetera donó a España las islas descubiertas, y estableció
una línea divisoria de 100 leguas al occidente de las Azores como territorio español. Los portugueses,
descontentos, lograron un nuevo pacto, el Tratado de Tordesillas celebrado en 1494, que corría la línea
a 170 leguas del Cabo Verde.
En los años siguientes a su descubrimiento, Colón hizo tres viajes más para colonizar y evangelizar los
territorios descubiertos. A partir de 1499 se inició una verdadera carrera de viajes de españoles y portu-
gueses para explorar las nuevas tierras. Entre las primeras empresas exploratorias se encuentran las de
Alonso de Ojeda con Americo Vespucio, quien elaboró el primer mapa de las tierras descubiertas, y las
de Vicente Yañez Pinzón y Alvarez Cabral.

El almirante Cristóbal Colón


Se cree que Cristóbal Colón nació en Génova, Italia, en
el año 1451. Desde joven le gustó la cartografía. Su tiem-
po libre lo dedicaba a dibujar y preparar cartas geográ-
ficas que vendía para mantener a su familia. Se cree que
fue un autodidacto que comenzó a navegar con apenas
20 años. En 1477, cuando vivía en Lisboa, Portugal, se
casó con Felipa Muñiz de Perestrello, con quien pro-
creó a su primer hijo, Diego. Interesado en la Geografía,
leyó tratados y conoció los mapas que circulaban en su
época. Deseaba llegar a las Indias orientales, pues creía
que allí encontraría grandes riquezas.
Cuando murió su esposa, en 1484, viajó con su hijo a
España y residió en el Convento de la Rábida. Allí, los
monjes aceptaron sus teorías y proyectos. En 1486, los
Reyes Católicos Fernando de Aragón e Isabel de Cas-
tilla, lo recibieron por primera vez en Alcalá de Henares
(Madrid), pero una junta de expertos rechazó sus pro-
yectos. En 1488 conoció a Beatriz Enríquez de Arana,
con quien tuvo a su segundo hijo, Fernando.
Con la ayuda de uno de los religiosos del convento, fray
Juan Pérez, logró el apoyo de los Reyes Católicos, quie-
nes costearon la organización de la expedición. El 12 de
octubre de 1492 desembarcó, por primera vez, en la isla
Cristobal Colón (1451-1506) era hijo
Guanahaní. Ya de vuelta en España, relató sus experien-
de Domenico Colombo y Susana Fontanarossa.
cias en las islas conquistadas y tuvo una excelente re-
cepción por parte de los Reyes.
El primer viaje: la visión de los indios
El almirante Colón narró en primera persona sus sensaciones y primeras impresiones de América, así
como de sus habitantes en una carta enviada a Luis de Santángel, su protector y funcionario de la corte
del rey Fernando:
“Señor: porque sé que tendréis placer de la gran victoria que Nuestro Señor me ha dado en mi viaje, os
escribo esta carta, por la cual sabréis cómo en setenta y un días pasé a las Indias con la armada que los
ilustrísimos rey y reina, nuestros señores, me dieron, donde yo hallé muy muchas islas pobladas con gen-
te sinnúmero, y de todas ellas he tomado posesión por sus altezas. A la primera que yo hallé puse nombre
San Salvador, en conmemoración de su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado.
La isla de la Española es maravilla. Las sierras, las montañas, las vegas, las campiñas y las tierras son hermo-
sas... La gente de esta isla y de todas las otras que he hallado andan todos desnudos, hombres y mujeres,
así como sus madres les paren. No tienen hierro, acero ni armas, ni son para ello. En estas islas hasta aquí
no he hallado hombres monstruos como muchos pensaban, mas antes es toda gente de muy lindo aca-
tamiento.
Cristóbal Colón, Carta a Lluís de Santángel, 1493

Primer homenaje a Colón. 12 de octubre de 1492. Pintura del español José Garnelo y Alda de 1892.

Segundo viaje: tripulación


El almirante Colón era el capitán de La Santa María y Juan de la Cosa, propietario de la nave, era el maes-
tre o segundo en mando. Por su parte, Martín Alonso Pinzón era el capitán de La Pinta, y su hermano
Francisco Martín, el maestre. El tercer hermano Pinzón, Vicente Yáñez, capitaneaba La Niña, y Juan Niño
era propietario de la nave y el maestre. Entre la tripulación del segundo viaje de Colón se encontraba un
médico, el doctor Diego de Álvarez Chanca. También se incorporaron a la flota campesinos, clérigos,
mercaderes y artesanos. Algunos de los pasajeros eran: Diego Colón, hermano de Cristóbal Colón; Juan
Esquivel, quien fue, posteriormente, el gobernador de Jamaica; y Miguel de Toro, un guerrero que fue
parte de la conquista de Puerto Rico. Esta tripulación se distinguía porque contaba con personas de cual-
quier oficio y condición social.

Nombres de las islas


En el segundo viaje, Cristóbal Colón les puso 33 nombres de santos a las islas que descubrió. Según los
historiadores, una posible razón para ello fue la presencia en el viaje de fray Bernat Buil, de la orden de
San Benito de Montserrat. Además, había otros monjes a bordo de las naves. Asimismo, se cree que el
nombre San Juan Bautista, como Colón llamó a Puerto Rico, se debió a su devoción hacia el santo. En su
Libro de las profecías, escrito con la colaboración de fray Gaspar Gorricio, Colón habla sobre la admiración
que sentía por este santo.

Tercer viaje: informe a los Reyes Católicos


Durante su tercer viaje, al llegar a las costas de Venezuela, Colón envió la siguiente carta:
“Esta gente es muy numerosa, toda muy bien parecida, del mismo color que los que vi, y muy tratable; la
gente nuestra que fue a tierra los halló muy tratables, y fueron recibidos muy honrosamente. Dicen que
luego que llegaron las barcas a tierra vinieron dos personajes principales con todo el pueblo; creen que
el uno era el padre y el otro el hijo. Los llevaron a una casa muy grande hecha a dos aguas, no redonda
como tiendas de campo cual son otras. Allí tenían muchas sillas donde los hicieron sentar y también ellos
tomaron asiento, e hicieron traer pan, gran variedad de frutas y vino de muchas clases, blanco y tinto,
aunque no de uvas; deben ser producidos de diversas frutas, así como de maíz, que es una simiente que
hace una espiga como una mazorca, de la cual llevé yo allá y hay mucha en Castilla; parece que el que lo
producía mejor lo tenía en alta estima y lo vendía en alto precio. Los hombres estaban todos juntos a un
extremo de la mesa y las mujeres al otro. Recibieron ambas partes gran pena porque no podían enten-
derse, ellos para preguntar a los otros por nuestra patria, y los nuestros por saber de la de ellos”.
Carta del Almirante Cristóbal Colón a los Reyes Católicos sobre su Tercer Viaje, 1498.

El cuarto viaje: la enfermedad de Colón


Cuando Colón llegó a Jamaica, durante el cuarto viaje, tanto sus navíos como su salud estaban en muy
mal estado. Tuvo que esperar varios meses para recibir la ayuda que había pedido para reparar sus naves.
El 12 de septiembre de 1504 zarpó rumbo a España. Según los historiadores, los últimos días de Colón en
la Peninsula transcurrieron en una gran soledad y con muchos problemas de salud. Asimismo, no pudo
disfrutar de los títulos que le había concedido la Corona ni tampoco recibió, en su totalidad, los benefi-
cios económicos. Al morir la reina Isabel, Colón perdió una gran aliada. El rey Fernando olvidaba enviarle
el dinero que le correspondía. Colón falleció el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, en compañía de sus dos
hijos y de dos de sus fieles marinos.

La controversia por los restos de Colón


Según el testamento de Colón, sus restos tenían que
enterrarse en América. Sin embargo, cuando murió los
depositaron en el monasterio de la ciudad española de
Valladolid. En 1537, trasladaron a Santo Domingo -hoy
la capital de la República Dominicana-, los restos del
Almirante. Luego, los trasladaron de lugar en dos oca-
siones más: primero, a Cuba, en 1795; y, más tarde, a
Sevilla, en 1898, cuando Cuba se independizó de Espa-
ña. En 1877, un equipo de trabajadores que realizaba
excavaciones dentro de la catedral de Santo Domingo
desenterró una caja que contenía trece fragmentos lar-
gos de hueso y veintiocho más pequeños. En ella estaba
inscrito el nombre de Cristóbal Colón. Hoy, estos restos
están enterrados en una cripta, bajo un enorme monu-
mento en forma de cruz, conocido como el Faro a Colón,
en Santo Domingo. Según los dominicanos, los españo-
les habrían tomado los restos equivocados cuando los El Faro a Colón, en Santo Domingo,
trasladaron a Cuba. República Dominicana.

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