TEMA 2
LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL ESTADO: LAS COMUNIDADES
AUTÓNOMAS. EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CASTILLA-LA MANCHA.
INSTITUCIONES DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CASTILLA-LA MANCHA.
LA ADMINISTRACIÓN LOCAL EN LA CONSTITUCIÓN.
SUMARIO:
I.- LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL ESTADO: LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS
I.1.- La organización territorial del Estado
I.1.1.- Consideraciones generales
I.1.2.- Principios inspiradores del Estado de las Autonomías
I.2.- Las Comunidades Autónomas
I.2.1.- Concepto
I.2.2.- Formas de acceso a la autonomía
I.2.3.- Competencias de las Comunidades Autónomas
I.2.4.- Distribución normativa de las competencias
II.- EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CASTILLA-LA MANCHA
II.1.- Concepto y estructura del Estatuto de Autonomía
II.1.1.- Concepto
II.1.2.- Estructura
II.2.- La reforma del Estatuto de Autonomía
III.- INSTITUCIONES DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CASTILLA-LA MANCHA
III.1.- Las Instituciones de la Comunidad Autónoma
III.1.1.- El Presidente de la Junta
III.1.2.- El Consejo de Gobierno
III.2.- Especial referencia a las Cortes de Castilla-La Mancha
III.2.1.-Composición
III.2.2.- Funciones
III.2.3.- Funcionamiento
III.2.4.- Órganos de Gobierno de las Cortes de Castilla-La Mancha
IV.- LA ADMINISTRACIÓN LOCAL EN LA CONSTITUCIÓN
IV.1.- La Administración Local: concepto
IV.2.- El Municipio
IV.2.1.- Concepto
IV.2.2.- Elementos que configuran el Municipio
IV.2.3.- Las competencias de los municipios
IV.2.4.- Regímenes especiales municipales
IV.3.- La Provincia
IV.3.1.- Concepto
IV.3.2.- Elementos que configuran la Provincia
IV.3.3.- Las competencias: los Planes Provinciales de Obras y Servicios
17
I.- LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL ESTADO: LAS COMUNIDADES
AUTÓNOMAS.
I.1.- La organización territorial del Estado.
I.1.1.- Consideraciones generales:
La Organización Territorial del Estado se encuentra regulada en el Título VIII,
artículos 137 a 158 de la Constitución Española de 1978.
En el Titulo Preliminar de la Constitución, artículo 2, queda establecido con firmeza el
principio sobre el que se fundamenta la organización territorial del Estado: La Constitución se
fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de
todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y
regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.”
Sobre la base del art. 2 de la Constitución, desarrollado posteriormente en el Título VIII, se
articula la organización territorial del Estado Español definida en el artículo 137: El Estado se
organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que
se constituyan. Todas estas entidades gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos
intereses.
Este modelo de organización territorial ha venido en denominarse “Estado de las
Autonomías” o “Estado Autonómico.
I.1.2.- Principios inspiradores del Estado de las Autonomías:
Los principios inspiradores o rectores del denominado Estado de las Autonomías, que pueden
deducirse del contenido de la Constitución de 1978 son los siguientes:
1. Principio de Unidad: La Nación española es una, con independencia de la
diversidad de nacionalidades y regiones que la integran, y sobre esa unidad se
fundamenta la Constitución.
2. Principio de Autonomía: los entes territoriales gozan de autonomía para la
gestión de sus intereses, debiendo respetarse la atribución y el ejercicio de las
respectivas competencias.
3. Principio de Solidaridad: tanto el Estado Central como las Comunidades
Autónomas tienen la obligación de actuar y ejercitar sus competencias desde el
respeto a los intereses del conjunto, estableciendo un equilibrio económico y
social justo entre las diversas partes del territorio del Estado.
4. Principio de Igualdad entre Comunidades Autónomas: con independencia del
sistema de acceso a la autonomía, todas las Comunidades Autónomas podrán
alcanzar un mismo techo competencial.
5. Principio de Igualdad de derechos y obligaciones de los ciudadanos en todo
el territorio: todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en
cualquier parte del territorio.
18
6. Principio de Unidad de Mercado: ninguna autoridad podrá adoptar medidas que
obstaculicen la libertad de circulación o establecimiento de las personas y de los
bienes.
I.2.- Las Comunidades Autónomas
I.2.1.- Concepto:
Las Comunidades Autónomas han sido definidas por el Tribunal Constitucional
como: “Corporaciones públicas de base territorial y de naturaleza política, que
gozan de una amplia autonomía en el ejercicio de sus competencias, incluida la
potestad legislativa”.
Sus relaciones con el poder estatal central no se basan en el principio de jerarquía,
sino en el de competencia, estando al mismo nivel que aquel en cuanto a la
naturaleza jurídico constitucional de su poder.
I.2.2.- Formas de acceso a la Autonomía.
La Constitución establece diversas vías de acceso a la autonomía que han dado lugar a la
existencia inicial de dos tipos de Comunidades Autónomas, las denominadas especiales o de
vía rápida y las ordinarias de vía lenta, cuya principal diferencia radicaba en el distinto nivel
de competencias que podían asumir inicialmente en sus respectivos Estatutos y, en definitiva,
en la prolongación, o no, en el tiempo de la culminación estatuaria plena.
Comunidades Autónomas especiales o de vía rápida: Son las que accedieron a la
autonomía por dos vías distintas: la vía de la Disposición Transitoria 2ª de la Constitución,
es decir, aquellos territorios que en el pasado – durante la II República – hubiesen
plebiscitado afirmativamente Estatutos de autonomía: País Vasco, Cataluña y Galicia, o la
vía del complejo procedimiento descrito en el artículo 151 de la Constitución: Andalucía.
Estas Comunidades Autónomas asumieron, además de las competencias plenas descritas
en el artículo 148 C.E., otra serie de competencias, compartidas y concurrentes, sobre las
materias reguladas en el artículo 149 C.E. a las que, equívocamente, se denomina
”competencias exclusivas” del Estado.
Comunidades Autónomas ordinarias o de vía lenta: Son las que accedieron a la
autonomía por la vía del artículo 143 de la Constitución, entre las que se
encuentran: Asturias, Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla y León, Castilla-La
Mancha, Madrid, Extremadura, Baleares, Murcia, Valencia y Canarias.
Estas Comunidades asumieron el marco competencial descrito en el artículo 148 C.E.,
debiendo esperar 5 años para poder asumir competencias dentro del marco del artículo
149 C.E.
Otras formas de acceso a la autonomía: A) La Comunidad Foral de Navarra, al
gozar de un régimen foral histórico accedió a la autonomía en virtud de lo
dispuesto en la Disposición Adicional Primera, que se completó y actualizó a las
previsiones constitucionales mediante la Ley Orgánica 13/1982, de Reintegración
19
y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra con un marco competencial muy
amplio derivado de su régimen foral histórico. B) En la Disposición Transitoria 5ª,
en relación con el artículo 144.b), la Constitución establece el sistema de acceso
a la autonomía para las Ciudades de Ceuta y Melilla.
I.2.3.- Competencias de las Comunidades Autónomas.
Por competencia hemos de entender el conjunto de facultades de actuación que el
ordenamiento jurídico atribuye a cada ente, es decir, como señala el profesor García
de Enterría, la competencia de un ente no es sino la suma de potestades que el
ordenamiento le atribuye y que determina el ámbito de su actividad. Las
competencias se pueden agrupar en tres grandes grupos:
1. Competencias exclusivas: son aquellas en las que los elementos “poder jurídico”
y “materia”, corresponden de manera exclusiva y excluyente, bien al Estado, bien
a las Comunidades Autónomas, de tal forma que uno u otras no pueden incidir
con sus normas a regular materias que correspondan a la otra Administración. Por
ejemplo, las Comunidades Autónomas tienen competencias exclusivas en la
organización de sus instituciones de autogobierno, y el Estado tiene competencias
exclusivas sobre la regulación de la nacionalidad, inmigración, emigración,
extranjería y derecho de asilo.
2. Competencias compartidas: cuando sobre una misma “materia” inciden o
confluyen “poderes jurídicos”, perfectamente delimitados, tanto del Estado como
de las Comunidades Autónomas. Por ejemplo, el Estado tiene competencia
exclusiva para dictar la legislación básica en materia de protección del medio
ambiente, montes, aprovechamientos forestales, vías pecuarias, etc., mientras
que a las Comunidades Autónomas les podrá corresponder, sobre dichas
materias, dictar las normas de desarrollo, tanto legislativo y reglamentario, o la
mera ejecución.
Este tipo de competencias son las que afectan a un mayor número de materias y
en ellas el nivel de confluencia o compartición es muy variable.
3. Competencias concurrentes: en la realidad política y social contemporánea,
caracterizada por la multiplicidad de las materias sobre las que la Administración
debe actuar, la separación de materias no puede cumplirse estrictamente y es
necesario tener en cuenta que dichas materias, no solo es que hayan de tener
cierta comunicabilidad y afinidad, sino que frecuentemente cubren sectores más o
menos amplios y coincidentes. Pues bien, se habla de competencias concurrentes
cuando el ejercicio de los poderes jurídicos sobre una determinada materia,
inicialmente atribuida en exclusividad, bien al Estado, bien a las Comunidades,
“invade” o incide tangencialmente sobre el ámbito material, también exclusivo,
atribuido a otra de las partes. Por ejemplo, una Comunidad Autónoma, al dictar
normas en el ejercicio de su competencia exclusiva en materia de pesca fluvial
(caudal ecológico de los ríos), puede invadir o incidir en aspectos materiales cuya
regulación corresponde en exclusividad al Estado central tales como la concesión
y ordenación de recursos hidráulicos.
20
La existencia de estas competencias concurrentes es, sin duda, la principal
dificultad suscitada en la práctica a la hora de interpretar y aplicar el sistema de
reparto de competencias fijadas en la Constitución.
I.2.4.- Distribución normativa sobre las competencias:
La práctica totalidad de los Estatutos de Autonomía presentan el siguiente diseño a
la hora de establecer el ejercicio de sus poderes jurídicos sobre las materias
asumidas:
Materias sobre las que la Comunidad Autónoma tiene competencias exclusivas para dictar
normas con rango de ley, normas reglamentarias y potestades de ejecución.
Materias sobre las que la Comunidad Autónoma, en el marco de la legislación básica del
Estado, es competente para dictar legislación de desarrollo, normas reglamentarias y
potestades de ejecución.
Materias sobre las que la Comunidad Autónoma, en los términos que establezcan las
Leyes y Reglamentos del Estado, le corresponde el ejercicio de potestades de ejecución.
II.- EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CASTILLA-LA MANCHA.
II.1.- Concepto y estructura del Estatuto de Autonomía:
II.1.1.- Concepto:
En los términos del artículo 147 de la Constitución, podemos definir el Estatuto de
Autonomía como la norma institucional básica de la Comunidad Autónoma de Castilla-La
Mancha, al que el Estado reconoce y ampara como parte integrante de su ordenamiento
jurídico.
II.1.2.- Estructura:
El Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha fue aprobado en agosto de 1982
por las Cortes Generales mediante una Ley Orgánica y en su redacción actual, tras
la reforma de 1997, consta de 54 artículos, agrupados en siete Títulos (incluido el
Preliminar), además de tres Disposiciones Adicionales, siete Disposiciones
Transitorias y una Disposición Final.
El Título Preliminar se refiere a la Junta de Comunidades como institución de
autogobierno de la región, de la que delimita su territorio, fija el nombre definitivo
y define sus objetivos básicos.
El Título I define cuales son los órganos de la Junta: las Cortes, el Presidente de
la Junta y el Consejo de Gobierno, enumerando sus funciones, las relaciones
entre ellos, su composición y forma de elección.
El Título II está dedicado a la Administración de Justicia en la región, reseñando
las funciones del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, así como
la competencias de la Junta en esta materia.
El Título III tiene como objeto la organización territorial de la región, es decir, a
sus Municipios y Provincias, fijando unas pautas que en algunos casos son
21
auténticos mandatos a las Cortes de Castilla-La Mancha en materia de
relaciones de la Junta de Comunidades con las Entidades locales.
El Título IV enumera las competencias de la Junta, distinguiendo tanto su
intensidad (exclusivas, de desarrollo legislativo y ejecutivas o sólo ejecutivas)
como el momento y cauce para su asunción.
El Título V recoge las referencias a la economía y hacienda de la región.
El Título VI que regula el procedimiento de reforma del Estatuto de Autonomía.
El Estatuto de Autonomía cuenta además con tres Disposiciones Adicionales,
siete Transitorias y una Final, que en la mayoría de los casos han perdido su
vigencia dado su carácter provisional (en 1982 casi todas).
II.2.- La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha.
La Constitución española, en su artículo 147, establece que el procedimiento de
modificación del Estatuto debe estar recogido en el mismo y precisará, en todo caso,
la aprobación de la reforma por las Cortes Generales, mediante Ley Orgánica.
El Estatuto de Castilla-La Mancha, en su artículo 54, completa dicha regulación
mínima con las siguientes reglas:
La iniciativa puede corresponder a la Comunidad Autónoma (Consejo de
Gobierno o Cortes de Castilla-La Mancha a propuesta de una cuarta parte de sus
Diputados) o al Estado (Gobierno de la Nación o Cortes Generales).
Su aprobación precisa siempre mayoría absoluta en las Cortes de Castilla-La
Mancha (además de la Ley Orgánica de las Cortes Generales).
Si no prosperase la iniciativa, hay que esperar un año para volver a debatirla.
El Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha ha sufrido tres modificaciones, dos de ellas
de forma simultánea a las de otras Comunidades Autónomas (en 1991 y 1994), y han sido
tramitadas en las tres ocasiones como iniciativas de las Cortes de Castilla-La Mancha:
1. La primera reforma, la de 1991, tuvo como único objeto el sistema electoral,
estableciéndose como fecha fija de las elecciones autonómicas el cuarto
domingo de mayo cada cuatro años para hacerlas coincidir con las elecciones en
la mayoría de las Comunidades Autónomas y con las municipales (en todo el
país).
2. La segunda modificación, la de 1994, se refería a la asunción de nuevas
competencias previstas en los Acuerdos Autonómicos de 1992, por ejemplo en
materia de educación, servicios sociales (el antiguo INSERSO), relaciones
laborales, etc.
3. La tercera, en julio de 1997, además de ampliar las competencias, afecta al
sistema electoral y especialmente a las instituciones de la Junta de Comunidades
(atribuciones del Presidente de la Junta, funcionamiento de las Cortes y régimen
jurídico del Consejo de Gobierno, entre otras cuestiones). Tras esta modificación,
Castilla-La Mancha es la primera Comunidad Autónoma que ha incluido en el
Estatuto de Autonomía la limitación de mandatos del Presidente.
22
III.- INSTITUCIONES DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA.
III.1.- Las Instituciones de la Comunidad Autónoma:
El nacimiento de Castilla-La Mancha como Comunidad Autónoma supone la
creación de una serie de órganos políticos nuevos, tanto ejecutivos como
parlamentarios; en este sentido el Estatuto de Autonomía, en su artículo 8 establece
que los poderes de la región se ejercen a través de la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha, siendo los órganos - o instituciones básicas - de ésta los
siguientes: las Cortes de Castilla-La Mancha, el Presidente de la Junta y el Consejo
de Gobierno.
Podemos observar que existe un claro paralelismo con los poderes del Estado ya
que hay un legislativo (las Cortes) y un poder ejecutivo desdoblado en dos órganos
(Presidente y Consejo de Gobierno), no obstante, las diferencias son significativas:
La principal diferencia es que no hay un poder judicial propio, ya que la
Constitución aunque ha previsto con el fenómeno autonómico que existieran
otros Gobiernos y Parlamentos (además de los de la Nación) ha querido un
sólo poder judicial, con independencia de que en su organización y
funcionamiento se reflejara el hecho autonómico.
Una segunda diferencia, también común al resto de Comunidades
Autónomas, es el carácter unicameral de su órgano legislativo, frente a la
bicameralidad de las Cortes nacionales.
Con posterioridad a la aprobación en 1982 del Estatuto de Autonomía se han creado
por leyes de Castilla-La Mancha otras instituciones como son la Sindicatura de
Cuentas, el Consejo Consultivo y el Consejo Económico y Social.
A continuación vamos a examinar, con cierto detalle las instituciones del
“Presidente” y “Consejo de Gobierno” para, después, hacer especial referencia a las
Cortes.
III.1.1.- El Presidente de la Junta de Comunidades
El Presidente de la Junta dirige la acción del Consejo de Gobierno y ostenta la doble
condición de superior representante de la región y de representante ordinario del
Estado en la misma.
Una regulación sistemática, que completa lo dicho en el Estatuto de Autonomía tanto
para el Presidente de la Junta como para el Consejo de Gobierno, se encuentra en
la Ley 7/1997, de 5 de septiembre, del Gobierno y del Consejo Consultivo (en
adelante, LGCC), modificada por la Ley 4/2000, de 7 de junio.
Elección del Presidente: el Presidente de la Junta es elegido por las Cortes
regionales de entre sus miembros con un procedimiento similar al establecido
23
para la elección del Presidente del Gobierno de la Nación, correspondiendo su
nombramiento al Rey. El proceso se desarrollará de la siguiente manera:
1. Después de cada elección autonómica y en los demás supuestos en que
así lo disponga el Estatuto de Autonomía, el Presidente de las Cortes
Regionales, previa consulta con los representantes designados por los
grupos políticos con representación parlamentaria, propone un candidato a
la Presidencia de la Junta.
2. El candidato expondrá ante la Cámara las líneas programáticas generales
que inspirarán la acción del Consejo de Gobierno ante la Cámara y
solicitará su confianza, para lo que necesitará el voto favorable de su
mayoría absoluta, tras el oportuno debate. Si la obtiene, será
automáticamente nombrado Presidente por el Rey.
3. Si no se alcanza dicha mayoría, la votación se repetirá cuarenta y ocho
horas después, bastando en esta segunda votación la mayoría simple. De
no alcanzarse tampoco esta mayoría, se tramitarán sin debate sucesivas
propuestas: si en el plazo de dos meses en ninguna de ellas se alcanzase
la mayoría simple, quedará automáticamente designado Presidente y será
nombrado por el Rey el candidato del partido que tenga mayor número de
escaños.
Cese del Presidente: el Presidente de la Junta cesa por alguna de estas causas:
1. Renuncia o dimisión.
2. Pérdida de la confianza parlamentaria (al prosperar una moción de
censura o no ganar una votación en la que esté planteada la confianza de
la Cámara).
3. Elección de nuevo Presidente tras la celebración de elecciones
autonómicas.
4. Fallecimiento.
5. Condena penal firme que conlleve la inhabilitación para el ejercicio de
cargos públicos.
Funciones: en la medida en que el Presidente, además de ostentar la superior
representación de la Región, es Presidente del Consejo de Gobierno, podemos
agrupar sus funciones, atendiendo a esta distinción y siguiendo la propia
sistemática de la LGCC (artículos 5 y 6).
1. Como superior representante de la Región, le corresponden entre otras, las
siguientes atribuciones:
1. Ostentar la representación de la Junta en sus relaciones con el Estado, las
demás Comunidades Autónomas y las Corporaciones locales de la región.
2. Promulgar las Leyes en nombre del Rey.
3. Convocar las elecciones a Cortes de Castilla-La Mancha.
4. Acordar la disolución anticipada de las Cortes; esta facultad, que está
sometida a una serie de limitaciones, le está atribuida con motivo de la
reforma de 1997 del Estatuto de Autonomía.
24
2. En su condición de Presidente del Consejo de Gobierno y a efectos de
dirigir la acción de este órgano, le corresponde:
1. Definir el programa de Gobierno.
2. Nombrar y separar a los demás miembros del Consejo de Gobierno
(Vicepresidentes, en su caso y Consejeros).
3. Convocar las reuniones del Consejo de Gobierno, fijar el orden del día de
sus sesiones y presidir, suspender y levantar éstas.
4. Plantear ante las Cortes la cuestión de confianza, previa deliberación del
Consejo de Gobierno.
Las decisiones del Presidente revisten la forma de Decreto, debiendo además firmar
los Decretos acordados por el Consejo de Gobierno, así como los Decretos-
Legislativos.
III.1.2.- El Consejo de Gobierno:
Es el órgano ejecutivo pluripersonal de la Junta, encargado de dirigir su acción
política y administrativa.
La primera regulación sistemática que desarrolla el Estatuto de Autonomía en esta
materia la encontramos en la Ley 3/1984, de 25 de abril, de Régimen Jurídico del
Gobierno y de la Administración de la Junta, parcialmente derogada.
Las Cortes, por mayoría de tres quintos y de acuerdo al mandato del Estatuto de
Autonomía, han aprobado una nueva Ley del Gobierno y del Consejo Consultivo (la
Ley 7/ 1997, de 5 de septiembre, modificada por la Ley 4/2000, de 7 de junio.) que
sustituye a la existente con este nombre y similar contenido desde 1995 (Ley
8/1995). La LGCC presenta además la particularidad de necesitar una mayoría de
tres quintos en las Cortes para su aprobación y/o modificación.
Composición
Lo integran el Presidente de la Junta, que lo preside, los Vicepresidentes (en su
caso) y los Consejeros: el Estatuto no permite otro tipo de miembros del Consejo
de Gobierno. Tras la reforma estatutaria de 1997, ya no hay límite para el número
de sus miembros.
Nombramiento y cese de sus miembros
Los Consejeros y Vicepresidentes, en su caso, son nombrados y cesados
libremente por el Presidente de la Junta, siendo los únicos requisitos legales ser
mayor de edad y disfrutar de los derechos de sufragio activo y pasivo.
El Consejo de Gobierno cesa en su totalidad, aunque continúa en funciones
hasta la toma de posesión del nuevo Consejo, en estos supuestos:
1. Fallecimiento o cese del Presidente.
2. Tras la celebración de elecciones autonómicas.
25
Dado que debe propiciar el normal desarrollo del procedimiento de formación del
nuevo Consejo de Gobierno, si está en funciones no puede aprobar el Proyecto
de Ley de Presupuestos, ni el Presidente plantear la cuestión de confianza.
Además, durante el tiempo que esté en funciones, quedarán en suspenso las
delegaciones legislativas otorgadas por las Cortes, precisándose la ratificación
de éstas cuando la causa del cese fuese la celebración de elecciones
regionales.
Atribuciones
El Consejo de Gobierno, aunque se encuentra en cierta relación de dependencia
respecto al Presidente de la Junta, cuenta con importantes facultades propias
asignadas por el Estatuto de Autonomía y diversas Leyes posteriores.
Las más relevantes son: dirigir la acción política y administrativa de la Junta,
ejercer la función ejecutiva y la potestad reglamentaria y nombrar y separar al
resto de Altos Cargos de la Administración regional (artículo 11 LGCC).
El Consejo de Gobierno, dado el carácter parlamentario que ya se ha apuntado
del sistema político autonómico, responde políticamente ante las Cortes de forma
solidaria, sin perjuicio de la responsabilidad directa de cada Consejero por su
gestión.
Funcionamiento
El Consejo de Gobierno, a diferencia de las Cortes, no tiene un Reglamento
propio: sus reglas de funcionamiento se encuentran en la LGCC, diversas
normas de régimen interior que regulan determinados aspectos de su
funcionamiento y ciertas costumbres. Esta relativa falta de regulación permite un
funcionamiento ágil del Consejo de Gobierno, especialmente cuando debe
reunirse para debatir cuestiones políticas.
Sus reuniones, que no tienen una periodicidad fija, suelen celebrarse los martes,
requiriendo para su válida constitución la asistencia del Presidente (o de quien lo
sustituya) y de al menos, la mitad de los restantes miembros. Los acuerdos se
adoptan a partir de un orden del día tras deliberación pero sin una votación
formal, correspondiendo al Presidente de la Junta, en su calidad de Presidente
del Consejo, fijar el orden del día y la fecha de sus reuniones, convocarlas y
presidirlas, además de dirigir sus deliberaciones.
III.2.- Especial referencia a las Cortes de Castilla-La Mancha.
Castilla-La Mancha, como el resto de Comunidades Autónomas, cuenta con un
sistema político de naturaleza parlamentaria similar al del Estado.
Las Cortes de Castilla-La Mancha son su institución principal al representar, como
dice el Estatuto de Autonomía, al pueblo de la región. Una regulación sistemática de
su organización, atribuciones y funcionamiento que completa lo dicho en la citada
26
norma, se encuentra en el Reglamento de las Cortes, que es aprobado por la propia
Cámara y que ha sufrido diversas modificaciones desde 1983.
En octubre de 1997 se ha aprobado un nuevo Reglamento, que precisa para su
reforma la aprobación por mayoría absoluta en una votación final. Su artículo 57,
relativo a las Comisiones Permanentes, ha sido modificado en julio de 1999.
III.2.1.- Composición:
Tras la reforma en 1997 del Estatuto de Autonomía, el número de Diputados podrá
oscilar entre 47 y 59, correspondiendo a la Ley Electoral de Castilla-La Mancha fijar
el número exacto de Diputados y la asignación a cada Provincia, que debe respetar
un mínimo recogido de forma expresa en el Estatuto. La última reforma de la Ley
Electoral, que es de noviembre de 1998 (Ley 8/ 1998, de 19 de noviembre), lo fija en
47 Diputados. Se han celebrado elecciones autonómicas en 1983, 1987, 1991, 1995
y 1999.
La circunscripción electoral es la Provincia y los Diputados son elegidos por sufragio
universal, igual, libre, directo y secreto.
Los Diputados cesan por cumplimiento del término de su mandato (el natural es de
cuatro años), dimisión, fallecimiento o cualquier otra causa prevista en las Leyes
regionales o en el Reglamento de las Cortes de Castilla-La Mancha.
Con la reforma de 1997 ha desaparecido del Estatuto de Autonomía la inicial
prohibición de que los Diputados pudieran percibir retribución fija por su cargo
representativo (solamente podían percibir dietas por el desempeño del cargo). En la
actualidad todos los Diputados perciben una indemnización por los gastos derivados
de sus funciones representativas y quienes opten por dedicarse de manera única a
las tareas parlamentarias recibirán además un sueldo.
En el apartado de los deberes de los Diputados, destaca el de presentar una
declaración sobre sus actividades, rentas y bienes con motivo de su toma de
posesión o cese en el transcurso de la legislatura y al finalizar ésta, más otra con
carácter anual, coincidiendo con la declaración del IRPF y que son publicadas en el
“Diario Oficial de Castilla-La Mancha”.
III.2.2.- Funciones:
Las funciones más relevantes de las Cortes de Castilla-La Mancha son:
Ejercer la potestad legislativa (salvo que el Estatuto de Autonomía diga lo
contrario, basta mayoría simple para aprobar las Leyes).
Controlar la acción ejecutiva del Consejo de Gobierno.
Elegir, de entre sus miembros, al Presidente de la Junta y destituirle mediante
la moción de censura o como consecuencia de la pérdida de la cuestión de
confianza.
Aprobar los Presupuestos Generales de la Junta y la Cuenta General.
Designar a los Senadores representantes de la Comunidad Autónoma.
Presentar Proposiciones de Ley ante la Mesa del Congreso de los Diputados.
27
Solicitar del Gobierno de la Nación la aprobación de Proyectos de Ley.
III.2.3.- Funcionamiento:
La reforma de 1997 del Estatuto de Autonomía afectó de forma importante a las
Cortes, especialmente a sus reglas de funcionamiento, destacando:
En primer lugar, las referidas a la duración de su mandato al desaparecer la
expresa prohibición de disolución anticipada de las Cortes e incorporarse con
determinadas condiciones, la facultad del Presidente de la Junta (previa
deliberación del Consejo de Gobierno) de acordar la disolución de la Cámara con
antelación al término natural de su mandato.
El régimen de sesiones también ha sido modificado; se mantiene la distinción
entre sesiones ordinarias y extraordinarias pero se ha eliminado el tope anual de
cuatro meses como máximo para los periodos ordinarios de sesiones y la
obligación de que éstos coincidan con determinados meses del año. Esta
cuestión ha sido regulada en el Reglamento de 1997 de forma que las Cortes se
reúnen anualmente en dos periodos ordinarios de sesiones, de septiembre a
diciembre y de febrero a junio.
Una novedad que introduce el Reglamento es la celebración, a semejanza del
debate sobre el estado de la Nación que tiene lugar en el Congreso de los
Diputados, de un debate anual sobre la orientación política general del Consejo
de Gobierno. Dicho debate no tendrá lugar durante el año en que se celebran
elecciones a Cortes de Castilla-La Mancha.
Las Cortes de Castilla-La Mancha, como el Congreso de los Diputados y el Senado,
funcionan en Pleno y en Comisiones:
El Pleno está formado por la totalidad de los Diputados y suele centrarse en el
debate de las grandes líneas de las iniciativas legislativas o de los asuntos de
interés general que no tengan carácter normativo. Salvo que el Pleno delegue en
una Comisión, corresponde al mismo la aprobación de las Leyes.
Las Comisiones son reuniones restringidas de los Diputados que, entre otros
cometidos, funcionan como auxiliares del Pleno, discutiendo las enmiendas a las
iniciativas legislativas o convocando a los Altos Cargos de la Administración para
que a petición propia o de la Cámara comparezcan ante ella para informar de su
gestión. Las Cortes también pueden crear Comisiones no Permanentes para un
cometido concreto y por tiempo limitado y Comisiones de investigación y
encuesta sobre cualquier asunto de interés para la región.
Como regla general, las sesiones del Pleno son públicas y las de las Comisiones
no, aunque cabe autorizar la presencia en éstas últimas de medios de
comunicación social.
III.2.4.- Órganos de gobierno de las Cortes de Castilla-La Mancha:
28
Los órganos de gobierno de las Cortes son su Presidente, la Mesa y la Diputación
Permanente.
El Presidente, que ostenta la máxima representación de la Cámara y es elegido
por la misma, dirige los debates parlamentarios y asegura la buena marcha de la
actividad de las Cortes.
La Mesa es el órgano rector de la Cámara y actúa de forma colegiada. Además
del Presidente, la forman dos Vicepresidentes y dos Secretarios, elegidos
también por el Pleno en su sesión constitutiva con un sistema que garantiza la
presencia de los grupos según su proporción. Su misión fundamental es
programar la actividad parlamentaria.
La Diputación Permanente es el órgano de gobierno entre los periodos
ordinarios de sesiones y cuando hubiera expirado el mandato de las Cortes: su
composición debe respetar la proporcionalidad de los diversos grupos en el
Pleno.
Este modelo, como el del resto de los Parlamentos, concede una gran relevancia a
la Mesa, de tal forma que a diferencia de lo que sucede con el Consejo de Gobierno,
el órgano pluripersonal parlamentario no depende del Presidente de la institución.
IV.- LA ADMINISTRACIÓN LOCAL EN LA CONSTITUCIÓN.
IV.1.- La Administración Local: Concepto.
Por Administración Local se entiende el conjunto de entes públicos primarios, dotados de
autonomía para la gestión de sus intereses que constituyen el escalón territorial inferior de la
estructura del Estado.
Estos entes públicos básicos son, el municipio, la provincia y, en su caso, la isla.
Su regulación básica está constituida por los artículos 140, 141 y 142 de la
Constitución y la Ley 7/1985, de 2 de abril, de Bases de Régimen Local.
IV.2.- El Municipio.
IV.2.1.- Concepto:
Los municipios son entidades básicas de la organización territorial del Estado y cauces
inmediatos de participación ciudadana en los asuntos públicos que, dotados de personalidad
jurídica y plena capacidad de obrar, gestionan con autonomía los intereses propios de su
colectividad.
IV.2.2.- Elementos que configuran el Municipio:
Los elementos que configuran el municipio son: el territorio, la población y la
organización.
29
El Territorio:
El territorio del Municipio se denomina “Término municipal” y delimita el ámbito
geográfico en el que ejercen sus competencias los órganos de gobierno. La
creación, supresión o alteración de los municipios se regulará por Ley de las
respectivas Comunidades Autónomas.
La Población:
La población del municipio está constituida por todos aquellos ciudadanos que
residen habitual o transitoriamente dentro del término municipal. La condición de
residente se adquiere por la inscripción en el Padrón Municipal. Los residentes se
clasifican en:
1. Vecinos: los españoles mayores de edad.
2. Domiciliados: los españoles menores de edad y los extranjeros.
3. Transeúntes: los españoles mayores de edad que viven temporalmente en
un municipio.
La Organización: El Ayuntamiento:
El gobierno y la Administración municipal, salvo en los pequeños municipios en
que exista Concejo Abierto – los menores de 100 habitantes-, corresponden al
Ayuntamiento, integrado por el Alcalde y los Concejales.
Los Concejales son elegidos mediante sufragio universal, igual, libre, directo y
secreto, y el Alcalde es elegido por los Concejales o los vecinos (en el Concejo
Abierto).
En todo Ayuntamiento existirán los siguientes órganos:
1. Alcalde y los Tenientes de Alcalde: el Alcalde es elegido por el Pleno en la
primera sesión constitutiva. Una vez elegido el Alcalde, éste nombrará al
Teniente o Tenientes de Alcalde.
2. Pleno: integrado por todos los Concejales y el Alcalde.
3. La Comisión de Gobierno: que será opcional, salvo en los de más de 5.000
habitantes, en cuyo caso su existencia es obligatoria.
IV.2.3.- Las competencias de los Municipios:
Los municipios ejercerán sus competencias con autonomía y responsabilidad dentro del marco
de las establecidas en la Ley, y podrán promover toda clase de actividades y prestar cuantos
servicios públicos contribuyan a satisfacer las necesidades de la comunidad vecinal.
La Ley de Bases de Régimen Local establece un amplio abanico de materias sobre las que
ejercerán sus competencias los municipios, siempre en los términos que establezca la
legislación del Estado y de la propia Comunidad Autónoma. Partiendo de ese marco material,
a su vez, establece una clasificación de servicios públicos mínimos que, en todo caso, deben
prestar los municipios, por sí o asociados, atendiendo a su número de habitantes:
30
En todos los municipios se deberán prestar los siguientes servicios: alumbrado público,
cementerio, recogida de residuos, limpieza viaria, abastecimiento de agua, alcantarillado,
acceso a los núcleos de población, pavimentación y control de alimentos y bebidas.
En los mayores de 5.000 habitantes, se prestarán además: parque público, biblioteca
pública, mercado y tratamiento de residuos.
En los de más de 20.000 habitantes, además: Protección civil, servicios sociales,
prevención de incendios, instalaciones deportivas públicas y matadero.
En los de más de 50.000 habitantes, además: Transporte colectivo urbano y
protección de medio ambiente.
Estos servicios se prestarán por sí mismos o asociados en Mancomunidades. Cuando eso no
sea posible, serán ayudados por las Diputaciones o las Comunidades Autónomas.
IV.2.4.- Regímenes especiales municipales:
En determinados Municipios el régimen de gobierno será el de Concejo Abierto, admitido
expresamente por el artículo 140 de la Constitución. Este régimen de gobierno funcionará en
los Municipios que tradicionalmente lo hubieran tenido, los que tengan menos de 100
habitantes, y aquellos cuyas circunstancias lo aconsejen, previa decisión favorable de dos
tercios de los miembros del Ayuntamiento y aprobación de la correspondiente Comunidad
Autónoma.
Lo característico de este régimen municipal es que el gobierno y administración es ejercido,
mediante democracia directa, a través de un Alcalde y la Asamblea de los vecinos que tengan
condición de electores. Su funcionamiento se ajustará a los usos y costumbres locales siendo
supletorias la Ley de Bases de Régimen Local y la legislación de la Comunidad Autónoma,
por este orden.
IV.3.- La Provincia.
IV.3.1.- Concepto:
La Provincia, o en su caso la isla, es la entidad local básica determinada por la agrupación de
municipios y dotada con personalidad jurídica propia y autonomía para la gestión de sus
intereses.
En las Comunidades Autónomas uniprovinciales, no existirá la provincia como
entidad local, siendo asumidas sus competencias y funciones por la propia
Comunidad; ejemplos de lo anterior son las Comunidades Autónomas de Madrid, La
Rioja, Murcia, etc.
Igualmente, la provincia constituye la circunscripción electoral para la elección de
Diputados, Senadores y miembros de las Asambleas de las Comunidades
Autónomas y es, asimismo, división territorial para la organización periférica de la
Administración General del Estado.
IV.3.2.- Elementos que configuran la Provincia:
El Territorio:
31
El territorio de la provincia, como administración local, viene determinado por la
agrupación de municipios que la conforman. La alteración de los límites
provinciales deberá ser efectuada por las Cortes mediante Ley Orgánica.
La Organización: La Diputación.
El gobierno y la administración de la Provincia corresponden a la Diputación u
otras Corporaciones de carácter representativo integradas por el Presidente y los
Diputados provinciales. En los archipiélagos balear y canario, las islas tendrán su
administración propia en forma de Consells o Cabildos insulares.
Los Diputados son elegidos por los Alcaldes y Concejales, y el Presidente de la
Diputación es elegido por los Diputados provinciales.
En toda Diputación existirán los siguientes órganos:
El Presidente: elegido por el Pleno de la Diputación.
Los Vicepresidentes: nombrados por el Presidente
La Comisión de Gobierno.
El Pleno de la Diputación.
IV.3.3.- Las competencias: Los Planes Provinciales de Obras y Servicios.
El fin de las Diputaciones no es otro que el garantizar los principios de solidaridad y
equilibrio intermunicipales. Son competencias de las Diputaciones aquellas que les atribuyan
las leyes del Estado y de las Comunidades autónomas y, en todo caso, las siguientes:
1. La coordinación de los servicios municipales entre sí para garantizar que todos los
municipios cumplan con la prestación de los servicios obligatorios.
2. La asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a los municipios.
3. La prestación de servicios públicos de carácter supramunicipal.
4. El fomento y la administración de los intereses peculiares de la Provincia.
32
33