JUNIO - SEMANA 4
DÍA 5 25/06/2021
PLAN LECTOR
4° GRADO “A”
Lee el siguiente texto:
PACO YUNQUE
Cuando Paco Yunque y su madre llegaron a la puerta del colegio, los niños estaban jugando en el
patio. La madre lo dejó y se fue. Paco, paso a paso, se fue adelantando al centro del patio, con su
libro, su cuaderno y su lápiz. Paco tenía miedo porque era la primera vez que iba a un colegio y
nunca había visto a tantos niños juntos.
También estaba atolondrado porque en el campo nunca oyó sonar tantas voces de las personas a la vez.
En el campo hablaba primero uno, después el otro y después otro. Eso ya no era voz de personas, sino
ruido. Y ahora sí que esto del colegio era una bulla fuerte, de muchos. Se sentía asombrado. En ese
momento, sonó la campana y todos entraron a los salones de clase.
Paco, sin soltar sus cosas, se había quedado parado en medio del salón, entre las primeras carpetas de
los alumnos y el pupitre del profesor. Ahí solo parado, quería llorar. El profesor lo llevó a una de las
carpetas delanteras junto a un niño de su mismo tamaño y le preguntó:
- ¿Cómo se llama usted?
- Paco-respondió bajito, con voz temblorosa.
- ¿Y su apellido? Diga usted su nombre completo.
- Paco Yunque
- Muy bien.
Su compañero de carpeta le dijo:
- Pon tus cosas, como yo en la carpeta.
Paco Yunque seguía muy aturdido y no le hizo caso. Su compañero le quitó entonces sus libros y los
puso en la carpeta. Después, le dijo alegremente:
-Yo también me llamo Paco. Paco Fariña. No tengas pena. Vamos a jugar con mi tablero. Tiene
torres negras. Me lo ha comprado mi tía Susana. ¿Dónde está tu familia?
Paco Yunque no respondió nada. Este otro Paco le molestaba. Como este eran seguramente todos los
demás niños habladores, contentos y no les daba miedo el colegio. ¿Por qué eran así?
Y él, Paco Yunque ¿Por qué tenía tanto miedo? Miraba a hurtadillas al profesor, al pupitre, al muro
que había detrás del profesor y al techo.
¡Qué cosa extraña era estar en el colegio! Paco Yunque empezaba a volver un poco de su
aturdimiento. Pensó en su casa y en su mamá.
Le preguntó a Paco Fariña:
- ¿A qué hora nos iremos a nuestras casas?
- A las once. ¿Dónde está tu casa?
- Por allá.
- ¿Está lejos?
- Por allá.
- ¿Está lejos?
Paco Yunque no sabía en qué calle estaba su casa, porque acababan de traerlo del campo y no
conocía la ciudad.
Sonaron unos pasos de carrera en el patio; apareció en la puerta del salón.
Humberto, el hijo del señor Dorian Grieve, un inglés, patrón de los Yunque, gerente de los
ferrocarriles, de la «Peruvian Corporation» y alcalde del pueblo.
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Precisamente a Paco le habían hecho venir del campo para que acompañase al colegio a Humberto y
para que jugara con él, pues ambos tenían la misma edad.
El profesor al ver a Humberto Grieve le dijo:
- ¿Otra vez tarde?
Humberto, con gran desenfado, respondió:
- Me he quedado dormido.
Que sea la última vez pase a sentarse.
Humberto Grieve buscó con la mirada donde estaba Paco Yunque.
Al dar con él, se acercó y le dijo imperiosamente:
-Ven a mi carpeta conmigo.
Paco fariña le dijo a Humberto Grieve:
- No el profesor lo ha puesto aquí.
- Y a ti que te importa? - le respondió Grieve, violentamente, arrastrando a Yunque por un brazo
hasta su carpeta.
- ¡Señor! - grita Fariña -Grieve se está llevando a Paco Yunque a su carpeta.
El profesor cesó de escribir y preguntó con voz enérgica:
- ¡Silencio ¡¿Qué pasa ahí?
Fariña volvió a decir:
- Grieve se ha llevado a su carpeta a Paco Yunque.
Humberto Grieve instalado en su carpeta con Paco Yunque le dijo al profesor:
- Si Señor. Porque Paco Yunque es mi muchacho. Por eso.
El profesor sabía esto perfectamente y le dijo a Humberto Grieve:
- Muy bien. Pero yo lo he colocado con Paco Fariña, para que atienda mejor a las explicaciones.
Déjelo que vuelva a su sitio.
Todos los alumnos miraban en silencio al profesor, a Humberto Grieve y a Paco Fariña:
Fariña fue y tomó a Paco Yunque por la mano y quiso volverlo a
traer a su carpeta, pero Grieve tomó a Paco Yunque por el otro
brazo y no lo dejó moverse.
El profesor le dijo otra vez a Grieve:
- ¡Grieve! ¿Qué es esto?
Humberto Grieve, colorado de cólera, dijo:
- No señor. Yo quiero que Yunque se quede conmigo.
- Déjelo, le he dicho.
-No, señor.
El profesor estaba indignado y repetía amenazador:
- ¡Grieve! ¡Grieve!
Humberto Grieve sujetaba fuertemente por el brazo a Paco Yunque, el cual estaba aturdido y se
dejaba jalar como un trapo por Fariña y por Grieve. Paco Yunque tenía más miedo a Humberto
Grieve que al profesor, que a todos los niños y que al colegio entero.
El profesor se acercó a Paco Yunque y tomándolo por el brazo, lo condujo a la carpeta de Fariña.
Grieve se puso a llorar, pataleando furiosamente en su banco.
César Vallejo “Paco Yunque” (adaptación)
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