Broken Realms - Morathi
Broken Realms - Morathi
GLOSARIO
Inglés singular Inglés plural Castellano singular Castellano plural
Freeguild Freeguilds Gremio Libre Gremios Libres
Cogsmith Forjaengranajes
High Oracle Alto Oráculo
Hedonite Hedonites Hedonita Hedonitas
Warden King Warden Kings Rey Guardián Reyes Guardianes
Slaaneshi Slaaneshi Slaaneshita Slaaneshitas
Scourge Privateer Scourge Privateers Corsario del Azote Corsarios del Azote
Aelf / Aelven Aelfs / Aelvens Aelfo Aelfos
Irondrake Irondrakes Dracohierro Dracohierros
Drake Gun Drake Guns Cañón Draco Cañones Draco
Helblaster Helblasters Purgainfierno Purgainfiernos
Steamhand Manos de Vapor
Shadowpath Senda Umbría
Tidecaster Tidecasters Invocamareas Invocamareas
Gaunt Summoner Gaunt Summoners Invocador Demacrado Invocadores Demacrados
Vanguard Hunter Vanguard Hunters Cazador de Vanguardi Cazadores de Vanguardia
Heartrender Arrancacorazones
Bloodthirster Bloodthisters Devorador de Almas Devoradores de Almas
Ironscale Escamahierro
Bloodhound Flujoinfierno
Varanspire Torre Varan
Nightscour Rastreanoche
High King Volturnos Alto Rey Volturnos
Hagganal Bay Bahía Haggana
Hellemark Marcainfierno
Stormcast Eternal Stormcast Eternals Eterno Stormcast Stormcast Eternals
Hollow Knight Hollow Knights Caballero Santificado Caballeros Santificados
DRAMATIS PERSONAE
DRAMATIS PERSONAE
La historia de la búsqueda de la divinidad de Morathi fue una historia de intrigas y derramamiento de sangre ocu-
rrida en los reinos en el que se vieron involucrados un variado elenco de reyes, pícaros y caudillos crueles. Todos
cambiarían para siempre a causa de este período de gran conflicto, aunque nadie lo haría más que la propia Alto
Oráculo.
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El Príncipe Oscuro se agita, retorciéndose contra sus ataduras
crepusculares.
Una a una las cadenas-dios se van rompiendo, con cada eslabón roto
oculto por las impenetrables ilusiones del Príncipe. En su arrogante
autoconfianza, los señores aelfos no logran comprender lo que está por
venir.
El desorden gobierna los Reinos Mortales. Las Guerras pueden, pero muy a menudo llegan tarde, encontrándose
del Alma continúan. El Necroseísmo, que surgió de únicamente con ruinas vacías, embrujadas por espíritus,
Shyish en forma de marea arcana, ha barrido la realidad, allí donde una vez hubo bulliciosos asentamientos. La
erosionando las leyes de la magia y dando lugar a onda expansiva del Necroseísmo no sólo arrasó odiosas
gigantescas tormentas y a hordas de Caminantes de la entidades de los submundos de Shyish, sino que también
Muerte. Aprovechando el conflicto que causó su propia alteró las leyes mágicas que sustentaban los Reinos
vil hechicería, Nagash liberó a su principal general, Mortales, creando hechizos vivientes depredadores y
Katakros, Mortarca de la Necrópolis y maestro de los destruyendo protecciones e ilusiones arcanas que se
Ossiarcas Cosechahuesos, sobre sus rivales, haciendo habían mantenido durante siglos.
retroceder a los ejércitos de Sigmar y a los poderes del
Caos en múltiples frentes. Todo es un desastre. Nada es lo que era. De hecho,
no son sólo las fuerzas del orden y la civilización las
Muchas de las orgullosas ciudades libres del Dios Rey que se tambalean bajo el ataque de los no-muertos. A
están ardiendo. Miles de guerreros son asesinados y medida que la influencia de Nagashizzar crece tras este
vueltos a levantar después por magia nigromántica para cataclismo, las otras grandes potencias de los reinos
hacer la guerra a sus antiguos camaradas. Los Stormcast luchan desesperadamente por conservar sus propios
Eternals viajan a través de las corrientes de la Tempestad progresos.
de Sigmar; socorren las fortalezas del Dios Rey allí donde
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Los pieles verdes se hallan envueltos en una guerra ofrecer una sombría visión del futuro que le esperaba a
tan jubilosamente brutal como cualquiera de las que las elegidas de Khaine.
hayan librado, luchando contra un enemigo que parece
volverse más fuerte después de cada batalla. Las precisas Pero Morathi, la Alto Oráculo de Khaine y hechicera de
tácticas de los Ossiarcas y su dominio del campo abierto poder aterrador, está seguramente entre los comandantes
han demostrado ser suficientes para conquistar varias más capaces de los reinos cuando se trata de librar
regiones de Ghur, pero mientras los esclavos de los una guerra desde las sombras. Ella organizó las sectas
Cosechahuesos trabajan en fortificaciones construidas khainitas con seguridad y determinación, y su hábil
con montones de huesos de bestia, una avalancha viviente oratoria condujo a su rebaño de asesinas a un frenesí
se congrega en el horizonte. La Gran Marea Verde no es de lujuria en la batalla. Una por una, las fuerzas de los
tan fácil de derrotar. invasores fueron aisladas y emboscadas. Las formas
pálidas y flexibles de las khainitas surgían de caminos
Las hordas del Caos han sido terriblemente mutiladas por ocultos o aparecían como de la nada entre sus enemigos,
la intensidad de las invasiones de los no-muertos. Incluso pues la magia ilusoria de Ulgu ocultaba su presencia hasta
Ochopartes, el dominio de Archaon el Elegido, por el último momento. En medio de un torbellino de látigos
mucho tiempo inexpugnable ante asaltos convencionales, y filos cortantes, destrozaban a sus presas, desapareciendo
ha sido invadido. A las órdenes de Nagash, los Mortarcas antes de que acudieran refuerzos para combatirlas.
Katakros y Olynder planearon un asalto a las tierras
del Caos, trayendo la muerte y la destrucción hasta las Siempre que era necesario, o cuando se veía vencida por
puertas de aquellos que se habían deleitado tanto en una rabia tan pura que no podía contenerla, Morathi
arrasar con Shyish. Nagash no había olvidado su derrota salía al campo de batalla en su verdadera y terrible forma.
a manos de los Elegidos siglos antes, en el amanecer de la Como Reina de las Sombras era una monstruosidad alada
Era del Caos y anhelaba poder devolver esa humillación y altísima, su mitad inferior tenía los anillos carmesí de
multiplicada por cien. una gran serpiente y la parte superior de su cuerpo la de
un ser regio y cruelmente bello con un nido de serpientes
Katakros fue finalmente derribado en la batalla por siseantes en lugar de pelo. En tales ocasiones, la desatada
el propio Archaon, pero no antes de que sus ejércitos Reina de las Sombras tuvo la amarga satisfacción de
levantaran una inmensa estructura conocida como el Arx arrasar con sus enemigos, que se vieron asolados e
Terminus frente al Arco de Shyish. Esta ciudad fortaleza, indefensos ante su abrumadora fuerza.
construida con los restos de los enemigos derrotados, es
el primer punto de apoyo de Nagash en los territorios del Incluso mientras planeaba la defensa de sus fortalezas
Elegido. Katakros también perdura, con su esencia no en el Velo Umbrío, Morathi miraba más allá, hacia
muerta instalada en una nueva y pulida forma de marfil, y nuevas conquistas. Sus espías vagaban por todas partes,
ya está tramando nuevas conquistas. recolectando las reliquias perdidas del Dios de la Mano
Ensangrentada y buscando conocimientos olvidados
El Mortarca esperaba una inmediata y terrible represalia que pudieran ayudar a la Alto Oráculo en su búsqueda
por parte de Archaon pero, para su sorpresa, el Elegido de poder. Fue uno de esos grupos de agentes los que
aún no ha sitiado Arx Terminus. De hecho, desde su informaron a la corte de Hagg Nar de un intrigante
regreso a Ochopartes y su aplastante victoria sobre los acontecimiento en Ochopartes: la recolección por parte
ejércitos Ossiarcas de Katakros, el Rey de los Tres Ojos de los seguidores de Archaon de una forma ultra extraña
rara vez ha vuelto a aparecer. Para sus enemigos, esta de piedra del reino única en esa tierra ignorante, una
ausencia es un presagio, ya que Archaon no hace nada sin sustancia que Morathi había deseado durante mucho
razón. Seguramente planea nuevas formas de someter a tiempo para sus propios fines.
los Reinos Mortales a su tiranía.
Reclamarla desde el corazón del reino del Elegido
El destino de los imperios pende del filo de una espada. requerirá cada brizna de la astucia que posea la Alto
Mientras las ciudades se desmoronan y los ejércitos se Oráculo. Incluso así, las probabilidades estarán muy en
hacen añicos, la escalada de violencia proporciona una su contra. Pero Morathi no es ajena al riesgo, y hay pocos
oportunidad para que aquellos que han vivido durante seres en los reinos más astutos que ella.
mucho tiempo en las sombras emerjan y conquisten su
destino. La Alto Oráculo de Khaine tomará lo que ella desee, y
cualquiera que se atreva a interponerse en su camino
LAS MANOS ENSANGRENTADAS sentirá toda la fuerza de su furia.
Los templos de las Hijas de Khaine no han permanecido
intactos durante las Guerras del Alma. Nagash envió
muchas huestes de Nighthaunt y ejércitos de cadáveres
podridos a los valles cubiertos de niebla de Ulgu,
buscando sacar a estos fervorosos guerreros de sus
santuarios fortificados. De hecho, el destino de Hagg
Yethra y Khal Karon (ambos, templos arrasados y
saqueados por las fuerzas de Arkhan el Negro) parecía
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ACTO I
SANGRE
DE KHAINE
LAS FAUCES DE VARANTHAX
Tiempo atrás, el enorme complejo-fragua de las Fauces de Varanthax estuvo poblado solo por rabiosas monstruosidades defor-
madas por el Caos y bandas dispersas de guerreros que buscaban gloria y fortuna. Sin embargo, desde el descubrimiento de la
varanita surgida del subsuelo, ha sido fortificada y convertida en un centro de industria oscura.
FORJA INFERNAL
El esqueleto de Varanthax,
muerto hace mucho tiempo, yace
desplomado en las montañas de
Puntacráneo. No se sabe cómo o
cuándo fue asesinado el draco, ni
quién comenzó la construcción del
gran complejo-forja que yace bajo
sus amarillentos huesos. Desde
que Archaon el Elegido conquistó
Ochopartes siglos atrás, incontables
y ambiciosos señores de la guerra
han reclamado el dominio de las
Fauces, pero ninguno ha logrado
mantenerlas durante mucho tiempo.
En cuanto Archaon se dio cuenta
de las ricas vetas de varanita que
se encontraban burbujeando bajo
la fragua, envió rápidamente a sus
legiones para asegurarla y concedió
el control del proceso de extracción
al Devoratomos, uno de sus infames
Invocadores Demacrados.
EXPANSIÓN RÁPIDA
Bajo la cruel mirada del
Devoratomos, la expansión e
industrialización infernal de las
Fauces ha sido rápida. El complejo
resuena con el sonido del metal
sibilante y de gritos agonizantes,
mientras miles y miles de esclavos
son explotados hasta la muerte en el
proceso de extracción y canalización
de la varanita en los pisos superiores
de la forja. Aquí se encuentran los
propios aposentos del Invocador
Demacrado: retorcidos laboratorios
y cámaras de unión en las que el
Devoratomos lleva a cabo viles
experimentos en un intento de
liberar aún más el potencial de la
piedra del reino fundida.
MINAS DE VARANITA
Áreas enteras del complejo
subterráneo de las Fauces se
han transformado en centros de
industria infernal, con titánicas
sierpes-perforadoras sorbiendo
torrentes de varanita en bruto.
LA PUERTA GÉNESIS
El gran Arco que lleva al Reino de la Vida fue sellado por Alarielle
durante los últimos actos de las Guerras por los Portales. Sin
embargo, Archaon exigió que la Puerta Génesis fuera fuertemente
asegurada por anillos de Fortalezas del Terror, y mantenida bajo
constante vigilancia.
Varanita. La mera mención de la palabra es suficiente perforación vivas que se abrieron paso masticando hasta
para inspirar una ardiente avaricia en los alquimistas, las profundidades de la Fauce. Los gigantes demoníacos
armeros y adoradores del Caos a través de los Ocho devoraron un camino hacia la preciosa varanita, con sus
Reinos. No hay material más desesperadamente buscado probóscides lanzándose a sorber con entusiasmo la piedra
por los seguidores de los Dioses Oscuros, ya que creen del reino fundida. Arrastrada hacia la superficie a través
(con cierta razón) que es la esencia de sus deidades. Es la de sus gargantas cavernosas, fue extraída y procesada en
anarquía en forma fundida; capaz de mutar rápidamente los pisos superiores de las Fauces por miles de herreros
cualquier cosa que toque en formas más agradables para esclavos.
los Poderes Ruinosos. Con sólo una gota de varanita, un
muro liso de piedra puede transformarse en un lienzo Así recogida, la varanita fue mezclada y templada en
de bocas chillonas, o un prisionero desafortunado puede una serie de horribles rituales de sacrificio, antes de
convertirse en una masa farfullante y uniforme de ojos ser transportada al lejano Arco de la Acyrita dentro
y colmillos que gotean ácido. Sin embargo, éstos no son de hinchadas orugas demoniacas, custodiadas en
más que usos vulgares. En las manos de un ser con la todo momento por inmensas columnas de infantería
visión de Archaón el Elegido, la varanita es un catalizador acorazada. Bajo la atenta dirección de los Invocadores
para el desastre. Demacrados, los brillantes y perfectos pilares y
los altísimos arcos de la Puerta Meteórica fueron
Durante siglos, los más poderosos expertos de Archaon encapsulados en varanita al rojo vivo, vertiendo el
en lo arcano, los Invocadores Demacrados, centraron burbujeante metal infernal sobre cada brillante piedra
sus intelectos demoníacos en desvelar los secretos protectora y cada sigilo Sigmarita. De la misma manera
de la varanita. Lo más importante en sus mentes era en que la podredumbre se desliza hasta los cimientos
su potencial para imbuir materiales supuestamente más robustos cuando se le da la oportunidad, el poder
incorruptibles con el toque del Caos (quizás incluso mutativo de la varanita comenzó a filtrarse en la hasta
los cimientos estructurales de una puerta del reino). ahora incorrupta piedra.
Tal poder podría abrir caminos durante mucho tiempo
cerrados al Elegido. No fue un proceso rápido ni sencillo. Los encantamientos
protectores que se tejieron en los Arcos eran muy
Ochopartes está conectada a cada uno de los Reinos antiguos, y las cantidades de varanita que Archaon exigía
Mortales, incluyendo Azyr, el intacto dominio del Dios no eran fáciles de extraer. Sin embargo, hora tras hora,
Rey, por enormes portales conocidos como Arcos. día tras día, ese gran proyecto cogía impulso.
Cuando Sigmar se retiró al Reino de los Cielos mientras
la Era del Mito llegaba a su sangriento final, selló las UNA AMENAZA CRECIENTE
Puertas de Azyr, aislando este último refugio contra Sigmar había buscado durante mucho tiempo integrar
los estragos de los Dioses Oscuros. Esto incluía el Arco a sus agentes en Ochopartes, para obtener información
conectado a Azyr, la Puerta Meteórica. Decidido a de primera mano sobre los planes del Elegido.
abrir una ruta directa hacia el Reino Celestial, Archaon Desafortunadamente, los salvajes alrededores de Torre
destinó cada aspecto del formidable poder industrial de Varan resultaron ser un anatema para las criaturas de
la Torre Varan a la extracción de la varanita. Sin embargo, la razón y el orden; tan corruptos y mortales eran que
la piedra del reino fundida era frustrantemente rara y aventurarse en su interior era una sentencia de muerte
extremadamente peligrosa de extraer (un chorro de la casi segura, incluso para sus más consumados campeones.
materia podría transformar la misma roca a su alrededor Bandas individuales de Cazadores de Vanguardia y
en una boca de colmillos afilados, que devoraría todos los agentes de las Cámaras Sacrosantas habían penetrado en
equipos de trabajo). los Arcos en el pasado, persiguiendo objetivos secretos.
Sin embargo, la tasa de bajas entre estos grupos era
Sólo tras el descubrimiento de un enorme depósito elevada y, a pesar de las temibles habilidades marciales
de varanita en las cavernas de las Fauces de Varanthax de los Stormcast Eternals, no eran aptos para el espionaje
(un complejo forja construido en el esqueleto de un (la mera visión de uno de estos guerreros seguramente
dragón muerto hace mucho tiempo) los Invocadores convocaría a hordas de iracundos saqueadores ansiosos
Demacrados tuvieron por fin acceso a una cantidad de por derramar la sangre de los guerreros del relámpago.
piedra del reino fundida que se adaptaría a sus fines. A Los agentes de Morathi eran una raza más sutil. Expertos
las órdenes de Archaon, se apresuraron en asegurarla. en sigilo y subterfugio, la gente de la Alto Oráculo
Tres gigantescas sierpes perforadoras fueron atadas a encontró mucho más fácil penetrar tras las líneas de
estructuras de hierro negro, formando plataformas de
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Archaon (sobretodo los Acechadores de las Sombras,
sus asesinos de élite). Elegidos de entre todos los estratos
de la sociedad guerrera de las Hijas de Khaine, a estos
guerreros se les había concedido el mircath, o marca, una
bendición de la sombra otorgada por la propia Morathi.
Este regalo les permitió romper las protecciones del
Elegido y pasar entre sus legiones acorazadas.
Hay pocos seres en la existencia tan hábiles en las que nunca ha tenido, pero aún así su objetivo final sigue
artes mágicas como Morathi, la Alto Oráculo de estando fuera de su alcance.
Khaine. Manipuladora y maquinadora sin igual, se ha
posicionado como uno de los principales poderes de los Morathi afirma ser la única persona que interpreta la
reinos, pero ni siquiera esto es suficiente para saciar su voluntad de Khaine el Sanguinario, el dios del asesinato,
insaciable ambición. Desde siempre, Morathi ha buscado y ha usado esta supuesta conexión divina para asumir
reclamar la divinidad que cree que le pertenece por el gobierno de una sociedad de guerreros fanáticos
derecho, y sacrificará tantas almas como sea necesario conocidos colectivamente como las Hijas de Khaine.
para lograr ese fin. Estas fanáticas sirven a su Alto Oráculo sin dudar,
derramando sangre y haciendo proselitismo en su
Antigua incluso para los estándares de la raza aelfa, nombre en la creencia de que un día traerá de vuelta a su
Morathi ha sido testigo de la muerte de un mundo y la dios ausente.
caída de más reinos e insignificantes imperios de los
que pueda recordar. Entre los mortales, no tiene rival La verdad, sin embargo, es que todas las Hijas han sido
en su dominio de la magia de las sombras, capaz de engañadas. Khaine murió hace tiempo, y su memoria no
invocar horrores sin forma desde el reino de la umbra es más que una herramienta empleada por Morathi para
para atacar salvajemente a sus enemigos, o para hacerlos mantener el control sobre su rebaño, que es demasiado
estallar con rayos de oscuridad que destruyen la vida. De crédulo. La deidad de sangre caliente adorada por su
hecho, usando la magia ha tejido una forma adecuada pueblo nunca volverá a levantarse. Todo lo que queda de
para su posición como Alto Oráculo: una majestuosa y él está encerrado en el Corazón de Hierro; un artefacto de
asombrosamente bella sacerdotisa, enmarcada por alas de poder insondable que ahora posee Morathi y que explota
reluciente metal de sombra. Tal es la gracia sobrenatural para sus propios fines.
del Alto Oráculo que sus enemigos a menudo se quedan
mudos en su presencia. Hipnotizados por este atractivo e Es un juego delicado el que juega Morathi. Si las masas
incapaces de levantar los brazos contra ella, se convierten khainitas descubrieran la magnitud de su dualidad,
en blancos fáciles para su lanza, Arrancacorazones. seguramente perseguirían la destrucción de su Alto
Oráculo. Pero tal es la habilidad de la maestra hechicera
Esta imagen de reina es la que Morathi presenta al para manipular y distraer, junto con su total crueldad
mundo, pero cuando se ve amenazada o enfadada para silenciar a los que dudan y disienten, que su gente
más allá de la razón, cambia a un aspecto mucho sigue ignorando sus mentiras. De hecho, después de
más oscuro. En su verdadera forma, Morathi es una siglos de cuidadosas maquinaciones, está tan cerca de su
imponente monstruosidad serpentina con enormes alas objetivo que puede saborearlo.
de murciélago y una melena de serpientes venenosas. El
esplendor real del Alto Oráculo queda atrás, reemplazado ASCENSIÓN
por un furioso salvajismo animal, una sed de sangre Desde el día en que escapó del vientre de Slaanesh -donde
que sólo se satisface cuando cada uno de sus enemigos había languidecido en el tormento después de la muerte
se encuentra roto y desgarrado ante ella. Como Reina del Mundo-que-fue-, Morathi tenía la determinación de
de las Sombras, puede pulverizar muros de piedra llevar a cabo una terrible venganza contra todos los que
con sus serpenteantes latigazos, o atravesar con la la habían agraviado. El primero en pagar sería el Príncipe
Arrancacorazones la armadura de un Devorador de Oscuro, que le había causado tanto dolor y tantas heridas.
Almas, forjada en el infierno. Tan potente es su odio y Luego igualaría el marcador con los dioses de los aelfos,
tan amarga su furia que aquellos que se encuentran con incluyendo a su hijo, Malerion, cuyo cruel desprecio
su mirada ardiente deben poseer una voluntad de hierro, hacia ella le había dolido más que nada. Su desprecio
no sea que su sangre hierva en sus venas y estallen en una y desconfianza habían desgarrado a Morathi hasta los
explosión de sangre. huesos, ya que la consideraban corrompida más allá de
toda esperanza por sus experiencias, y la rechazaban en
A lo largo de su vida imposiblemente larga, Morathi ha consecuencia.
recorrido muchos caminos y ha dominado una gran
variedad de disciplinas. Es una astuta diplomática y una Sin embargo, a pesar de su abierto desprecio, fue a
temible guerrera, una gobernante astuta, que habla a los la pericia de Morathi a la que los dioses de los aelfos
demonios y es la madre de un dios tirano. Es tan flexible apelaron cuando intentaron capturar a Slaanesh. Los
y cambiante como las sombras del reino al que llama dioses gemelos del Reino de la Luz, Tyrion y Teclis,
hogar. En su apariencia actual, tiene quizás más poder del
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fueron incapaces de admitirlo, pero todos sus ambiciosos colosales cambios que se produjeron en los reinos por
planes habrían sido inútiles sin el conocimiento íntimo de la calamidad que emanaba de Shyish, no habría mejor
Morathi de las debilidades del Príncipe Oscuro, así como oportunidad para hacerse con el poder que durante tanto
su potente hechicería. tiempo se le negó.
Tan pronto como Slaanesh fue encadenado y atado, La conquista de la divinidad liberaría a Morathi de la
Morathi ejecutó las primeras etapas de su gran plan necesidad de inclinarse y arrastrarse ante cualquiera.
de ascensión. Las almas que le fueron concedidas, Ya no apretaría los dientes y no sufriría el arrogante
a regañadientes, por los dioses de los aelfos fueron desprecio de Teclis y Tyrion, ni las burlas groseras del
cuidadosamente remodeladas por la Alto Oráculo para Dios Rey. Nagash también se vería obligado a pagar
que se ajustaran a sus propios diseños. Al mismo tiempo, por sus insultos y provocaciones. Morathi presidiría un
sin que sus aliados lo supieran, Morathi empezó a extraer imperio de sombra y sangre que avergonzaría el pequeño
subrepticiamente un flujo de almas de la forma recostada dominio de su hijo Malerion.
del Príncipe Oscuro, usando su maestría en la ilusión
para encubrir el robo. Así incrementó el número de sus Pero antes de que pudiera reclamar lo que le
fieles seguidoras, sobre todo los misteriosas criaturas correspondía, Morathi tendría que representar una última
Escarnacidas, tejidas con una mezcla de su propia sangre gran farsa, un engaño que pondría a prueba incluso sus
y pura magia de sombras, que eran completamente leales bien afiladas habilidades de intriga y ofuscación.
a su señora.
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SE ACUMULAN NUBES DE
GUERRA
Ochopartes es uno de los ambientes más hostiles imaginables, una tierra enteramente envuelta en el brillo sulfuro-
so del Caos, poblada por tribus de merodeadores sedientos de sangre y criaturas de pesadilla. Hacer la guerra en tal
lugar requeriría de un ejército como ningún otro.
El consejo de guerra del Dios Rey se reunió rápidamente
tras las revelaciones de Morathi. Morathi y sus principales Sigmar no era ningún tonto. Era reacio a comprometer
Reinas Brujas asistieron, todas ellas veteranas de la sus fuerzas con una causa perdida. Pero Morathi habló
Cathrar Dhule, la larga y sangrienta guerra en las sombras tan elocuentemente como siempre, aliviando sus
contra los Slaaneshitas que había asolado Ulgu durante preocupaciones con argumentos razonados. Sus agentes
siglos. Ni la campeona Khainita ni el de los Stormcast en la Torre Varan ya estaban sentando las bases para
cuestionaron que los intentos de Archaon de abrir los un ataque abrumador del tipo en el que sobresalían sus
Arcos sellados traerían el desastre a todos, pero no estaba guerreros. No necesitan destruir las Fauces de Varanthax,
tan claro cómo debían responder. Según los Acechadores afirmaba, ni librar una guerra prolongada en territorio
de la Sombra que operaban en Ochopartes, Archaon enemigo. Simplemente debían destruir el origen de la
estaba librando una guerra contra las tierras del Imperio amenaza, eliminando la varanita, que era fundamental
Ossiarca, en venganza por su intrusión en sus propias para el plan de Archaon. El tamaño de la veta descubierta
tierras. La ausencia del Elegido ofrecía una oportunidad bajo las Fauces de Varanthax era inaudito. Negar al
de oro a los ejércitos del Orden para asestar un golpe Elegido el acceso a este recurso, retrasaría o quizás
decisivo. incluso pondría fin definitivamente a sus intentos de
forzar la apertura de un camino hacia Azyr y cualquier
En una cosa estuvieron de acuerdo todos los presentes: otro reino que buscara conquistar.
los ejércitos de Orden estaban demasiado dispersos como
para emprender una larga campaña en Ochopartes. Tal Morathi presentó al Dios Rey un plan audaz. La mayoría
ofensiva en el corazón del imperio de Archaon reclamaría de su fuerza conjunta atacaría a través de los valles
un colosal precio en vidas y recursos. Incluso con los montañosos que rodeaban a las Fauces, asediando la
Stormcast Eternals luchando al lado de las Hijas de fragua y llamando la atención de sus defensores. Al
Khaine (y era difícil concebir una fuerza de batalla más mismo tiempo, una segunda fuerza, más pequeña,
potente) los ejércitos del Orden serían enormemente liderada por la propia Alto Oráculo, abriría una brecha en
superados en número por los adoradores del Caos, que se los niveles inferiores del complejo a través de los caminos
envalentonarían defendiendo su propio territorio. Con las trazados por sus Acechadores de la Sombra. Este grupo
ciudades libres siempre vulnerables y la continua agresión viajaría a la fuente de la varanita, una profunda y ardiente
de Nagashizzar, no había esperanza de ganar una guerra herida en la tierra llena de la piedra del reino. Con su
de desgaste. propia brujería y la ayuda de los expertos en lo arcano del
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T
aras Rastreanoche estaba a punto de abrir la escotilla cuando se detuvo, frunciendo el ceño. Los
gritos se habían detenido. Era extraño. No era proipio del Excruciator Yhorin dar un respiro a su
sujeto.
Con la mano en la empuñadura de perla kraken de su sable, el Scourge Fleetmaster abrió la trampilla.
Apenas había puesto un pie dentro cuando sintió la fría caricia de una hoja deslizándose bajo su barbilla.
Había media docena de ellos. Su piel era de un gris enfermizo bajo sus capas encapuchadas, como la de una
raya abisal, y las sombras parecían envolverlos como los anillos de una serpiente espectral. Yhorin se desplomó
contra la pared del fondo, con una sonrisa roja grabada en su garganta. En la mesa de interrogatorios estaba el
sacerdote aelfo profundo, con los ojos bien abiertos y de color blanco lechoso, el cuerpo blanqueado y marchito
por los cegadores rayos de luz que bajaban de un trío de cristales de aetercuarzo incrustados en el techo. A los de
las profundidades no les gustaba la luz.
“Tus métodos son rudimentarios”, dijo una voz suave y mortal. “Los cadáveres no nos sirven para nada”.
“Podrías recordarte eso a ti mismo”, dijo Rastreanoche, golpeando la daga en su cuello con un dedo delgado.
“Y ese todavía está vivo. Estos Idoneth son una raza resistente, pero al final ha hablado. Como hacen todos.
Yhorin era un artista poco común. Espero una recompensa adecuada por su muerte.”
La daga presionó un poco más profundo. La sangre goteaba por su camisa.
“Tranquilo”, dijo, con una fría sonrisa en los labios. “Su señora lloraría mi muerte, creo. No sólo porque he
encontrado lo que ella busca.”
La hoja retrocedió, sólo un poco.
“Hablaré con la Alto Oráculo personalmente”, dijo. “Sé dónde podrá encontrar la Linterna Ocariana”.
Dios Rey, Morathi abriría un portal al Vacío Etéreo (la con los temidos Aquelarres de Guerra de Morathi. Gran
gran nada entre las esferas del reino) en el que la varanita parte del poder militar de los Yunques estaba en el
se escurriría, sin poder recuperarse jamás. extranjero, luchando contra las fantasmales tormentas
Aunque el Dios Rey reconoció el valor del plan de desatadas por el Gran Nigromante. Aún así, el Nexo
Morathi, no se apresuró a aceptarlo. No mostró el mismo Negro (Huestormenta de su ciudad protegida Anvilgard)
desdén por Morathi que los dioses de los aelfos, pero envió las fuerzas que pudo, aunque dejó a la ciudad
tampoco se dejó afectar por la sigilosa Alto Oráculo. preocupantemente escasa de defensores.
Siempre buscaba manipular, dar con una mano y cobrarse
el doble con la otra. Aunque él mismo había desarrollado Elementos de las seis principales sectas khainitas se
una aptitud para tales juegos diplomáticos, Sigmar veía unirían al contingente de Morathi. Pero quizás los
poco que admirar en ello, y menos aún algo en lo que mayores regalos que la Alto Oráculo podía ofrecer eran
confiar. Sin embargo, los aliados eran un bien escaso en la inteligencia y el asesoramiento; los agentes de Morathi
aquellos días, y no podían ser ignorados. Las relaciones de “mayor confianza” ya estaban en Ochopartes, sentando
con los dioses Teclis y Tyrion habían estado tensas las bases para las batallas venideras. Los Acechadores
durante mucho tiempo por malentendidos y desventuras, de la Sombra se habían extendido desde las llanuras
y Alarielle aún estaba envuelta en su eterna lucha contra del Páramo Vientosangriento hasta las sofocantes
las legiones del Dios de la Plaga. profundidades de las propias Fauces. Marcados por la
Alto Oráculo con la oscura marca de Ulgu, estos asesinos
Mientras se debatían y examinaban con rigurosa amortajados penetraron en lo más profundo de las tierras
exactitud los detalles del plan de Morathi, se enviaban fortificadas del Elegido como parásitos lavacerebros,
citaciones a todas las Huestormentas que pudieran esperando la palabra de su señora para levantarse
prescindir de tropas para la invasión. Tanto la Alto y comenzar una campaña de asesinato, sabotaje y
Oráculo como el Dios Rey sabían que no podía haber malversación que abriría el camino para la invasión. Sin
medias tintas en una batalla con tan desesperantes embargo, los Acechadores de la Sombra no se habían
consecuencias. Los Martillos de Sigmar, primeros extendido solo por Ochopartes, cumpliendo la voluntad
entre las Huestormentas, enviarían un destacamento de su Alto Oráculo.
de sus veteranas Cámaras Guerreras, al igual que los
paladines de los Caballeros Santificados (Hallowed
Knights) y una docena de compañías menos célebres,
incluyendo a los Hijos de Mallus, la Guardia Azul y
los Caballeros de la Aurora. La propia Morathi solicitó
la ayuda de los Yunques del Portador del Martillo, los
taciturnos centinelas de Shyish, con los que había luchado
estrechamente durante las Herejías de Athanasia unos
cien años antes. Los firmes escudos de los Yunques
habían demostrado ser tan eficaces contra demonios y
herejes por igual, cuando se desplegaron en conjunto
17
ASALTO ABISAL
Mientras las nubes de tormenta se acumulaban sobre las Fauces de Varanthax, en otras partes del reino los planes
de Morathi se materializaban, en una escala mucho más pequeña pero no menos trascendental. En las más oscuras
profundidades del Mar de Maithnar, los agentes de la Alto Oráculo de Khaine se acercaban a un premio largamente
buscado.
Muchos artefactos de gran poder habían quedado Los Cythai eligieron sabiamente huir de su creador. Pero
olvidados en los lugares profundos de los Reinos primero planearon robar la Linterna Ocariana, porque
Mortales, inactivos hasta el momento en que fueron temían que Teclis pudiera usar su poder iluminador
encontrados por ávidos buscadores de tesoros o para buscarlos dondequiera que se escondieran. Muchos
perturbados por el estruendoso choque de los ejércitos. Cythai sacrificaron sus vidas para abrir una brecha en las
Una de esas reliquias, considerada perdida durante protecciones arcanas de Teclis y derrotar a los radiantes
siglos más allá de lo calculabe, era la Linterna Ocariana. guardianes que vigilaban sus santuarios interiores.
El nombre difícilmente le hacía justicia a este tesoro de Aunque les dolió incluso poner solo un pie en la misma
origen Hyshiano. Dentro de esta cáscara de aetercuarzo cámara brillante que el Linterna, la robaron de su zócalo
translúcido se arremolinaba una constelación de de diamantes y se retiraron a la oscuridad del mar.
brillantes manchas solares, y cada una era un fragmento
de cegador resplandor arrancado del tapiz de Hysh por Los Cythai encontraron un nuevo hogar en las
Teclis, Señor de la Iluminación. Fue esta maravillosa profundidades. Sintonizándose tanto con las aisladas
creación la que el dios usó por primera vez para sacar profundidades del océano que con el tiempo aprendieron
almas aelfas torturadas del vientre de Slaanesh. Tal era a utilizar su poder de ofuscación como arma. La Linterna
el poder divino de la Linterna que atraía a los espíritus Ocariana fue asegurada en el interior del Sarr Danoi, una
incorpóreos como polillas a una llama. Con ella, profunda fosa en el fondo del Mar Maithnar, en el Reino
Teclis dio vida a los seres conocidos como la Cythai, de la Vida. Este abismo era tan impenetrable que algunos
los primeros aelfos en ser rehechos usando las almas creían que desembocaba en el mismísimo Vacío Aetérico,
liberadas del Príncipe Oscuro. esa vasta extensión de nada que yace entre los Reinos.
Incluso la luz de la Linterna no podía escapar del abrazo
Sin embargo, a pesar del poder de la Linterna de asfixiante de Sarr Danoi. Además, este artefacto estaba
Ocariana y la formidable habilidad arcana de Teclis, sus custodiado por colosales monstruos de las profundidades
intentos por restaurar la primacía de la raza de los aelfos que los Cythai habían criado para tal propósito. Así pues,
culminarían en tragedia. Atormentados y torturados por los primeros aelfos creyeron que su secreto había sido
los recuerdos reprimidos de su sufrimiento dentro del enterrado para siempre.
estómago del Príncipe Oscuro, había un lado decadente
en los Cythai, una amarga locura que no pudo ser Sin embargo, no pudieron prevenir la determinación y
aliviada. Creció hasta repugnar a Teclis. Se convenció de habilidad de los agentes de élite de Morathi.
que eran una aberración que debía ser destruida, un error
que debía ser rectificado sin piedad.
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EN LAS PROFUNDIDADES Donde hay oscuridad, hay sombra; allí donde no puede
La noticia de la ubicación de la Linterna fue recibida llegar la luz de Hysh, se encuentran las retorcidas raíces
por los Acechadores de la Sombra de manos del Azote de la Red Umbría, un sistema de redes arcanas que
Corsario bajo el mando del Capitán de la Flota Taras serpentean a través de los reinos. Sólo los seres totalmente
Rastreanoche, un antiguo aliado de Morathi. Sus inmersos en la magia de Ulgu pueden pasar a lo largo de
barcos saqueadores habían vagado por el mar durante sus túneles insustanciales. Incluso entonces, la exposición
décadas a petición de la Alto Oráculo, siguiendo los prolongada a tan concentrada magia de sombras desgasta
cuentos de los marineros sobre luces brillantes en el alma del viajero, transformándolos con el tiempo en
las profundidades del océano, de seres oscuros que espectros sin forma. Sin embargo, tal y como su Alto
aparecían envueltos en una nube de niebla salada Oráculo exigió, una fuerza de ataque de Acechadores de
para robar las almas de los pescadores. Finalmente, su la Sombra se deslizó en la nebulosa oscuridad de la red,
viaje les llevó al Mar de Maithnar en Ghyran, donde el sumergiéndose en las más profundas brechas del Mar de
Arca Negra de Rastreanoche chocó con unos Idoneth Maithnar.
del enclave de Ionrach. En la batalla que siguió, los
Corsarios lograron capturar a uno de los extraños Los encantamientos tejidos por Morathi le otorgaron a
sacerdotes de los profundos aelfos. Sometido a las más sus Acechadores de la Sombra la habilidad de sobrevivir
ingeniosas crueldades de los Azote, este desafortunado dentro de las hostiles profundidades lo suficiente como
Reclamaalmas reveló finalmente la ubicación de la para llegar al Sarr Danoi y completar su misión. En el
legendaria Linterna Ocariana. nadir del abismo, custodiado por gusanos marinos sin
ojos y escifópodos fosforescentes, se encontraron con
Morathi estaba exultante. Había buscado el artefacto un templo de proporciones ciclópeas que derramaba un
durante siglos, y ahora lo tenía a su alcance (su obtención débil resplandor dorado en la oscuridad circundante.
sería crucial para todo lo que deseaba conseguir). Sin Tres decenas de las espadas más mortíferas de Morathi
embargo, recuperarlo de las profundidades del Sarr entraron en ese olvidado y silencioso santuario. Solo un
Danoi no sería una tarea sencilla. Sólo sus Acechadores único guerrero resurgió. Ciega y medio loca, agarrando la
de la Sombra podían esperar atravesar la aplastante y Linterna Ocariana en sus manos ampolladas, esta solitaria
omnipresente oscuridad del océano profundo, y arrebatar Reina del Sudario desapareció en las profundidades de la
la Linterna de las manos de sus desconocidos guardianes. Red Umbría...
19
IRA DE AZYR
Con el destino de Azyr en juego, los ejércitos de Sigmar y Morathi se volcaron en Ochopartes, esperando atacar
con tal precisión y rapidez que pudieran desbaratar los planes del Elegido antes de que el poderío de las huestes del
Caos se levantara contra ellos.
El dominio de Archaon no podía ser alcanzado por las de los defensores con una fuerza devastadora. Cientos de
corrientes celestiales que solían llevar a los Stormcast personas fueron barridas por la mortífera inundación,
Eternals a la guerra. La energía del caos se filtraba desde agitándose indefensas mientras eran arrastradas por
el portal sobre la Torre Varan, la temida fortaleza del la implacable marea, con el agua helada llenando sus
Elegido, azotando los cielos en una agitada vorágine pulmones.
de brujería y fuego, un escudo ardiente que ni siquiera
la Tempestad de Sigmar podía romper. Cualquier Alarielle había convertido en armas las cascadas de la
Huestormenta enviada a esta calamidad a través de un Puerta Génesis, canalizándolas en una única y rugiente
arco de rayos celestiales se vería arrastrada al pesadillesco
Reino del Caos y sometida a un inimaginable tormento
para la diversión de los Dioses Oscuros. Los Arcos
ofrecían una entrada a Ochopartes, por supuesto, pero
muchos aún estaban en las garras del Caos. Sólo la Puerta
Génesis (el Arco de Ghyran, cerrado por las fuerzas
combinadas de Sigmar y Alarielle la Reina Eterna durante
las tumultuosas batallas finales de las Guerras del Portal
del Reino) estaba situada lo suficientemente cerca de las
Fauces de Varanthax como para ser estratégicamente
viable.
cascada que lanzó a través del Arco. El tsunami se
La Reina Eterna era reacia a abrir un camino desde extendió para limpiar las tierras que rodeaban la boca
sus tierras centrales hasta el dominio de Archaon, y al de la Puerta Génesis en Ochopartes, engullendo vastas
principio rechazó las peticiones de Sigmar de permitir extensiones de tierra. Allí donde las aguas encantadas
el paso de sus ejércitos. Sólo las elocuentes súplicas de empaparon la tierra llena de cráteres, brotó y creció la
Morathi suavizaron su resolución (los templos khainitas vida verde; espirales de vides de púas se lanzaron para
habían sido de sus más firmes aliados contra los ultrajes atrapar a grupos de infantería pagana y hacerlos pedazos.
del Dios de la Plaga). Morathi habló de los horrores que Antiguas raíces desgastadas brotaron del suelo, abriendo
se infligirían a todas las razas civilizadas, si Archaon grandes brechas en la piedra maldita.
era capaz de abrir los Arcos sellados. A pesar de sus
diferencias, ambas eran guardianes de los pueblos de Emergiendo del Arco en una corona de relámpagos
los aelfos, y si Tyrion y Teclis no salían de su egoísta vinieron los Stormcast Eternals. Los Martillos de Sigmar,
aislamiento, eran ellas las que debían tomar la iniciativa. resplandeciendo en oro brillante, reclamaron el honor
Estas palabras tan serias convencieron finalmente a de la primera carga. Dirigidos por el inflexible Lord-
Alarielle. No permitiría a ninguno de sus hijos unirse al Celestant Andrus Nihilat, estos brillantes caballeros
asalto, ya que las fronteras de los reinos de Jade seguían irrumpieron en las maltrechas fortalezas, los martillos de
siendo duramente presionadas por las legiones de Nurgle, guerra chisporroteando con furiosa energía mientras se
pero accedió a que la hueste Khainita-Sigmarita pudiera lanzaban a aplastar cráneos y destrozar costillas. Con un
pasar. coro de penetrantes gritos de guerra, las Hijas de Khaine
se unieron a la matanza. Las brujas con dagas saltaron
Archaón había fortificado su propio lado del Arco con sobre el muro de escudos de Stormcast para aterrizar
un montón de fortalezas con púas metálicas, torres de entre sus presas, sus crueles dagas abriendo gargantas
vigilancia y fila tras fila de trincheras llenas de crueles y perforando corazones. Gritaron sus alabanzas al
estacas y charcos burbujeantes de ácido. Los Guerreros sanguinario Khaine mientras la sangre caliente empapaba
del Caos que guarnecían estas formidables defensas eran su pálida carne. Aunque los Esclavos de la Oscuridad
veteranos con marcas y juramentos de lealtad que habían lucharon con su habitual ferocidad, la batalla por la
derramado la sangre de muchos Sigmaritas durante las Puerta Génesis se decidió pronto por el simple peso del
oscuras cruzadas de sus maestros. Tomaron las hachas y número de los aliados.
espadas embrujadas, listos para repeler cualquier ejército
que cargara bajo la débil luz del Arco. Pero no surgió tal
fuerza. Del Arco de Ghyran surgió una brillante pared
de agua cristalina, tan alta que se estrelló contra las
murallas de las fortalezas del terror, aplastando las filas
20
Ocho Huestormentas asaltaron Ochopartes, con una asesinados, potenciarían la ya formidable magia de
fuerza combinada de más de cuarenta cámaras para la Morathi.
cruzada. Tal fuerza raramente había sido presenciada
desde los días de las guerras del Portal del Reino. Al Habiendo enfatizado la necesidad de que su fuerza de
unirse al poderío de seis templos khainitas, parecía ataque fuera pequeña y rápida, la Alto Oráculo se unió
imparable. Ni un solo defensor del Arco de Ghyran a un contingente de los Dolorites, una de las principales
escapó con vida. Los que trataron de huir de la matanza Cámaras Sacrosantas de los Yunques del Portador del
cayeron ante las malvadas jabalinas de los Khinerai Martillo. Dirigidos por Lord-Arcanum Vennerdreizh,
Arrancacorazoness (Perforacorazones Khinerai). Sin debían vigilar de cerca a la Alto Oráculo, ya que el Dios
embargo, no hubo tiempo para celebrarlo. Con cada Rey no estaba del todo convencido de sus promesas de
instante de demora, el enemigo tenía la oportunidad de causa común. Una retaguardia formada por Hallowed
reagruparse y atacar de nuevo. Knights y guerreros de la Guardia de Ghyran se quedó
atrás para atrincherarse y defender la Puerta Génesis,
ya que sería la única ruta de salida de la invasión de
EJÉRCITO DE LOS CIELOS Ochopartes. El resto del ejército se apresuró a ir a las
Mientras se reorganizaban en columnas marchantes, los Montañas Puntacráneo y a los sinuosos valles que
Stormcast Eternals observaban con asco los horribles conducían a la entrada de las Fauces de Varanthax.
rituales posteriores a la batalla que realizaban las Hijas de
Khaine. Aunque respetaba sus formidables habilidades de Su marcha no pasó desapercibida. Desde una lejana
lucha, el belicoso Lord-Celestant Nihilat se enfureció al colina con vistas al Arco de Ghyran, Glavia Corazón de
tener que luchar junto a tan bárbaros aliados. Su opuesto, Pecado observó las columnas de guerreros Stormcast y de
la Melusai Escamahierro Vatheira Seris, parecía deleitarse sus aliados Khainitas filtrándose a través de las inundadas
en causar tanto dolor a sus enemigos derrotados como llanuras, moviéndose con un rápido y firme propósito.
le era posible. En lo que respecta al Lord-Celestant, tales Una serpiente de sangre y oro, que se abría camino por el
prácticas sádicas eran propias de seres salvajes y poco corazón de la oscuridad. El Heraldo Slaaneshita sonrió,
de fiar. Los corazones eran arrancados de los prisioneros exponiendo una fila de dientes perfectos y brillantes. Era
capturados mientras estaban vivos, su sangriento tal como el demonio había visto en sus sueños.
contenido se vaciaba en los burbujeantes Calderos de
Sangre de las Khainitas. Con un movimiento de sus muñecas, los látigos de
púas del Heraldo se lanzaron a arrancar los cueros de
Las procesiones de estos metálicos santuarios de la sus corceles, impulsando a las bestias demoníacas hacia
muerte móviles atravesaban ya el Arco de Ghyran, adelante. El carro de Corazón de Pecado se precipitó
custodiados por Melusai con cuerpo de serpiente. hacia la sombra lejana de las Montañas Picocráneo,
La propia Morathi entró en el altar más grande, moviéndose a la velocidad del rayo, su eje de trilla
resplandeciente en su traje de oficio, levantando a elevando una cacofonía mientras las cuchillas giratorias
Arrancacorazones en lo alto, entre los vítores de su chirriaban y chocaban unas con otras. La carne de
hambriento rebaño. A su lado venían los Zainthar Kai, Corazón de Pecado estaba ardiendo con una feliz
antiguas y formidables guerreras Melusai que llevaban expectación.
en sus venas la sangre maldita de Khaine. Los Calderos
serían un componente vital en el ritual que destruiría
la varanita bajo las Fauces de Varanthax, según la Alto
Oráculo. Al rebosar con la sangre de los enemigos
21
MARCHA DESOLADORA
Los alrededores de las Fauces de Varanthax estaban rodeados de llanuras imponentes que se extendían hasta donde
alcanzaba la vista, azotadas constantemente por tormentas de sangre hirviendo y por hordas de salvajes merodea-
dores. Era un terreno infernal en el que luchar, pero los ejércitos del Orden estaban listos para hacerlo.
Las Montañas Picocráneo se alzaban sobre las llanuras del lucha alrededor de la Puerta Génesis. Era una señal del
Páramo Vientosangriento como los colmillos de un dios gran respeto que el Lord-Celestante Nihilat tenía por el
bestia caído. Sus dentados y nevados picos alcanzaban tal sombrío cazador de brujas que confiara en Ven Brecht
altura que desaparecían en las espeluznantes nubes que se para liderar la vanguardia, ya que sabía que el Lord-
precipitaban perennemente sobre Ochopartes, trayendo Veritant tenía una vasta experiencia en infiltrarse en
consigo tormentas de crepitante fuego brujo y azotantes territorio enemigo.
chaparrones de sangre. Ante ellos se extendían amplias y
estériles llanuras, garabateadas con parches de matorrales, El Lord-Celestant Nihilat se adjudicaría la tarea más
campos de géiseres que escupían ácido y burbujeantes peligrosa y por lo tanto el mayor honor para sí mismo,
pantanos de carne en los que se retorcían cosas deformes a saber, el asalto en tierra a las Fauces de Varanthax.
y sin estructura alguna. Para las bandas de guerra de A sus guerreros se les uniría la Melusai Escamahierro
Ochopartes, esta región era conocida como la Marcha Vatheira Seris y su élite Hagg Nar y Zainthar Kai. El largo
Desoladora y, al Lord-Celestant Nihilat, el nombre le viaje a través de la Marcha Desoladora sería sangriento
pareció bien elegido. y costoso en vidas, Nihilat lo sabía, pero por eso era la
mejor opción para liderarlo; su naturaleza intransigente
Al ver los distantes picos, los Stormcast Eternals y sus era legendaria entre su Huestormentas, y decidió
aliadas Khainitas se habían dividido en tres grupos de mantener un imponente ritmo hasta las puertas de las
batalla. El primero, comandado por el Lord-Celestant Fauces. La velocidad le negaría al enemigo el tiempo para
Narbus Portador de Luz de los Hallowed Knights, debía reagruparse y hacer uso de su abrumadora fuerza.
mantener su posición, asegurando la Puerta Génesis
contra el inevitable contraataque del Caos. El segundo, La distancia desde la Puerta Génesis hasta las Montañas
compuesto principalmente por veteranos Ranger de Picocráneo era grande, y poco se podía hacer para ocultar
las Cámaras Auxiliares de Vanguardia y expertos en una hueste tan poderosa extendida por el territorio
infiltración del sombrío templo de Khailebron de las enemigo. Morathi se había preparado para esto, por
fanáticas Khainitas, se adelantaría al avance principal, supuesto. Incluso mientras asistía a los consejos de guerra
despejando puestos de avanzada y torres de centinelas, de Sigmaron, sus agentes habían visitado la corte de nada
atacando desde el propio territorio del enemigo. El menos que Orpheon Katakros, Mortarca de la Necrópolis.
Lord-Veritant Keiser Ven Brecht de los Yunques del El mismo Katakros había establecido la fortaleza
Portador del Martillo comandaría el contingente Azyrita, conocida como el Arx Terminus alrededor del Portal
con la Reina Bruja Scylleth liderando a sus aliadas Final, Arco de Shyish, el primer territorio del que alguien
khainitas vestidas de púrpura. Ven Brecht reemplazó se había apoderado en el reino del Elegido. La Oráculo
a Lord-Aquilor Themistoclan, asesinado durante la Supremo de Khaine fue capaz, al entregar un enorme
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diezmo de huesos infundidos de sombra tomados de los guerra manchados de sangre. Eran almas que habían
valles llenos de cadáveres de Ulgu, de forjar un delicado visto todas las formas de guerra imaginables, que habían
pacto con el Mortarca y su maestro, Nagash. Mientras luchado y matado y muerto en más campos de batalla
que la hueste Khainita-Sigmarita atacaba las Fauces, de los que podían recordar. Y aún así, ninguno de ellos
los Pretorianos Mortis, la principal legión de Ossiarcas, había experimentado un ambiente tan hostil como el de
lanzaban su propia ofensiva hacia la propia Torre Varan. Ochopartes. Muchos guerreros fueron reclamados por la
Así, las fuerzas enemigas quedarían concentradas en propia tierra; arrastrados a fosas trituradoras, con dientes
dos frentes. Por su parte, Katakros estaba muy contento que aparecían sin previo aviso en la tierra carbonizada,
de ayudar a destruir las operaciones de minería de ensartados y despojados de su sangre vital por cristalinos
varanita de Archaon. Si los ejércitos del Dios Rey sufrían árboles depredadores, o disueltos por completo por un
gravemente durante el proceso, tanto mejor. repentino aguacero de vitriolo negro.
Juiciosamente, Sigmar no fue informado de este acuerdo, Aún así, el ritmo de Nihilat no cedió. Aunque el número
ya que no habría aceptado un cese del fuego con los de paganos era interminable, el enemigo no logró
ejércitos de Nagashizzar. En su lugar, Morathi había coordinar sus ataques para conseguir asestarles un
traído noticias del nuevo asalto del Mortarca como golpe mortal. En su lugar, golpearon como una marea
una circunstancia afortunada, de la que aprovecharse fluctuante que corría una y otra vez, aunque siempre
rápidamente. a un sangriento precio. Por mucho que lo intentaran,
los adoradores de la ruina no lograban romper la línea
UNA TIERRA DETESTABLE de escudos de los Stormcast, ni soportar la ferocidad
Por muy divididas que estuvieran las fuerzas de los de las Hijas de Khaine. Ven Brecht y las Cámaras
Dioses Oscuros, seguían siendo multitudinarias, incluso Auxiliares de Vanguardia, trabajando en concierto con los
en una región tan hostil hacia la vida como la Marcha maestros ilusorios de Khailebron, enviaron exploradores
Desoladora. Vadeando a través de lodazales de carne para advertir de cada maniobra enemiga. Los
burbujeante y arrastrándose por terrenos arrasados por Arrancacorazoness de Khinerai surcaron los cielos con
la magia, el Lord-Celestant Nihilat y sus guerreros fueron sus alas de piel, acosando a las fuerzas del Caos con una
atacados a cada paso por multitudes de adoradores incesante lluvia de jabalinas, mientras proporcionaban
del Caos, que echaban espuma por la boca queriendo una comunicación inestimable entre los dos grupos del
derramar la sangre relámpago de sus odiados némesis. ejército.
Unos caníbales goteantes de pus se arrastraron desde
cuevas ocultas para lanzarse al paso de los Liberators, Tras varios días agotadores de constante avance, Nihilat
apuñalando las cuencas de los ojos y las gargantas y su hueste habían cruzado la Marcha Desoladora. Ante
con puñales mugrientos. Bestias de ojos amarillos ellos se alzaban las estribaciones de las Picocráneo, una
descendieron de los peñascos de las tierras bajas, con madriguera de cañones y empinadas subidas que llevaban
repugnantes cuerpos cubiertos de sangre y ojos salvajes a la boca de las Fauces de Varanthax. El paso acelerado
llenos de odio. Las Furias del Caos se arremolinaron del Lord-Celestant había sido brutal. Stormcast y alefos
sobre las filas de los Stormcasts, lanzando maldiciones estaban maltrechos, ensangrentados y cansados, pero
y proyectiles, antes de lanzarse a correr la voz sobre el aún se sentían impulsados por el celo de la batalla. Sin
avance de Nihilat. embargo, mientras daban la orden de avanzar por los
retorcidos cañones de las montañas malditas, hacia
La batalla siguió a la escaramuza, y la emboscada siguió el amargo resplandor de las Fauces, Nihilat y Seris
a la acción desesperada de la retaguardia. En las Llanuras Escamahierro no pudieron evitar desconfiar del fracaso
de Fuegoalma, una carga de caballería de Dracoth del enemigo a la hora de conducirlos a una batalla
rompió la terca defensa de una compañía de Blessed definitiva. Así como su avance había sido rápido y
Sons, llevando a los hinchados campeones de Nurgle a devastador, seguramente los paganos también contaban
las nieblas ácidas expulsadas por un grupo de géiseres con la superioridad numérica y con la voluntad de unirse
sulfurosos. La Cámara de Firemanes de los Lions of en un asalto contundente... Sin embargo, no podían
Sigmar fue casi diezmada mientras defendía el Paso de darse el lujo de ser excesivamente precavidos. En ese
Azogasangre contra una aullante marea de Sangreatada momento, la Alto Oráculo y su pequeña fuerza iban a
que amenazaba con estrellarse contra el flanco de la entrar en las laberínticas cavernas que se extendían en las
columna de Nihilat. El sacrificio de los Leones le dio profundidades de las Fauces de Varanthax. Los defensores
tiempo a la élite de Morathi, los Zainthar Kai, para rodear de la forja debían alejarse de la verdadera amenaza, sin
y destruir a esas bestias desbocadas. importar el coste.
Por cada figura herida y mutilada que caía por una flecha
relámpago o cada jabalina lanzada con gran precisión
por una de las guerreras Khinerai que sobrevolaba
la zona, diez más parecían salir de las montañas. Los
Hammers of Sigmar y sus aliados dejaron un rastro de
cadáveres destrozados a su paso mientras avanzaban
sin descanso, con los escudos en alto y los martillos de
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SOMBRA Y TRAICIÓN
Mientras el Lord-Celestante Nihilat se iba acercando cada vez más a las paredes de las Fauces de Varanthax, la
reducida fuerza de Morathi se sumergió en las profundidades del inmenso complejo de la fragua, siguiendo los
caminos marcados con minuciosa precisión por sus Acechadores de la Sombra.
La odisea de Morathi en el paisaje infernal subterráneo Las sierpes perforadoras vibraban fuertemente mientras
que yacía bajo la superficie de Ochopartes no fue menos sorbían la piedra del reino fundida. Cada una de las
ardua que la del Lord-Celestant Nihilat y sus fuerzas. criaturas estaba horriblemente hinchada, ya que habían
El ejército de la Alto Oráculo y los guerreros arcanos bebido abundantemente; claramente, las fuerzas de
de la Cámara Sacrosanta de los Dolorites, marcharon a Archaon casi habían drenado este depósito hasta dejarlo
través de traicioneros y sinuosos túneles y cavernas lo seco, pero aún no habían extraído la preciosa varanita
suficientemente grandes como para albergar una ciudad, de las entrañas de los gusanos demoníacos. Seguramente
más allá de las chispeantes orillas de los lagos ácidos y a habría suficiente para los fines de Morathi, sólo quedaba
través de ríos de almas chillonas. A cada paso, los asaltaba hacerse con ella sin levantar las sospechas de sus aliados.
la escoria de Ochopartes. Estas tierras subterráneas eran
el hogar de multitudes de trogloditas adoradores del UNA RECOMPENSA INESTIMABLE
Caos, y de bestias malformadas que se cocían en carnosas Lord-Arcanum Vennerdreizh y sus guerreros atacaron
fosas de engendramiento, atraídas por el olor de la carne los caminos fortificados que se extendían sobre el lago
fresca. Tan pronto como expulsaban a una manada de de varanita, acabando con todos los que se oponían
esclavos hacia las sombras, aparecía otra desde una a ellos. Tan pronto como sintieron la presencia de
cámara contigua. Muchos Stormcast y Khainitas fueron enemigos dentro de su dominio, los crueles capataces de
arrastrados a la oscuridad, y sus gritos agonizantes la Herida Fundida abrieron las puertas que contenían
resonaban a lo largo de los sinuosos túneles mientras eran a sus deformes esclavos. Fomoroides enfurecidos
despedazados. avanzaron con fuerza, balanceando trozos irregulares de
mampostería que dejaron en ridículo las armaduras de
Aún así, la hueste de la Alto Oráculo siguió adelante los Sequitors. Unos salvajes con cuernos marcharon tras
implacablemente, tallando un surco sangriento hacia el la estela de estas bestias ciclópeas, deseosos de derramar
corazón de las Fauces de Varanthax mientras seguían una sangre en nombre del Elegido. Rayos crepitantes
ruta serpenteante marcada con glifos umbríos por los llenaron la caverna mientras las armas espirituales de los
Acechadores de la Sombra Khainitas. Finalmente, cuando Stormcast daban en el blanco. Guerreros vociferantes se
notaron que el aire se calentaba de forma abrasadora y agitaban mientras eran lanzados sobre pórticos de hierro,
que el olor del humo y la sangre se les metía por la nariz, cayendo en la burbujeante varanita que había debajo.
comprendieron que su objetivo estaba cerca. Habían
entrado por fin en las profundidades más remotas de las Con la Cámara Sacrosanta totalmente ocupada, Morathi
Fauces. Un letal fulgor se proyectó sobre la armadura ordenó a su Zainthar Kai que se pusiera a su lado.
de obsidiana del Lord-Arcanum Vennerdreizh y sus Tejiendo intrincados patrones en el aire, invocó la magia
secuaces, reflejándose en los fríos ojos de sus aliadas de Ulgu, dibujando sombras del aéter, y remodelándolas
Melusai. para que se ajustaran mejor a su propósito.
Más adelante, el suelo caía en un vasto pozo en forma de Los Dolorites eran expertos en las artes arcanas,
tazón medio lleno de un burbujeante líquido carmesí. portadores de magia de tormenta y conjuradores de
Cuando esta sustancia salpicó contra las paredes de la hechizos sin parangón en todos los reinos. Sin embargo,
caverna, deformó y retorció la roca, dejando patrones no podían ver a través de las ilusiones conjuradas por
espeluznantes que eran dolorosos de mirar y rostros la Alto Oráculo, tejidas con una delicada precisión casi
gritones y a medio formar en la piedra negra. Eso era artística a partir de mechones de oscuridad absoluta.
varanita, cruda y sin refinar. Los hinchados cuerpos Vieron cómo el techo de la caverna se rompía en pedazos
tubulares de tres gigantescas sierpes perforadoras cuando una cuarta sierpe perforadora se estrellaba contra
descendieron a la piscina hirviendo, cada una rodeada la roca ígnea, enviando una avalancha de escombros
por una cuna metálica de pasarelas, motores de que cayó sobre ellos, demoliendo una de las pasarelas
extracción y torres fortificadas. La cámara estaba llena y dividiéndolos de sus aliados Khainitas. Vieron la
de actividad: muchos cientos de esclavos pálidos y rotos majestuosa cara de Morathi, con la mandíbula apretada
se arrastraban por las plataformas mineras, azotados sin por la concentración mientras se esforzaba por abrir un
piedad por supervisores enmascarados. La guarnición portal al Vacío Aetérico, y a los Zainthar Kai luchando
enemiga era formidable, formada por Guerreros del Caos desesperadamente por contener al enemigo.
acorazados y una horda de esclavos y Saqueadores.
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como lo que era. Sus experimentados ojos veían las Morathi ordenó a sus hechiceras que condujeran los
diminutas imperfecciones de la escena que tenía delante, Calderos de Sangre, de modo que se detuvieran en el
inconsistencias que sólo una persona tan perspicaz como centro del pórtico blindado, directamente debajo de la
él podría haber notado. Vio a las auténticas Zainthar Kai enorme masa de las sierpes perforadoras. Con cortes
escabullirse entre las sombras, dejando a los Yunques rápidos y precisos, Arrancacorazones perforó la piel
rodeados por todos lados. Mientras luchaba en el corazón de las grandes bestias, y brotaron chorros de preciosa
del combate cuerpo a cuerpo, la verdad de esta traición varanita. La caverna tembló cuando las sierpes chillaron
comenzó a aflorar en Vennerdreizh. Sin embargo, antes y se retorcieron en su agonía, pero sus ataduras las
de que pudiera llamar a sus compañeros de Stormcast mantuvieron firmes. Morathi y sus Reinas Brujas
Eternals y advertirles del engaño, sintió una punzante desangraron a las criaturas como ganado sacrificado,
oleada de agonía. Abrió la boca para gritar de dolor, pero dejando que el siseante líquido que contenían en sus
se dio cuenta de que no podía emitir ningún sonido. Su entrañas fluyera hacia los calderos. Aunque el flujo de
cuerpo se agarrotó y se congeló en el acto, su piel y su varanita siguió y siguió, las cubas de hierro no se llenaron
armadura se convirtieron en cristal negro mientras la (todas estaban conectadas a través de la magia de la Alto
astilla envenenada de piedra sombra incrustada en su Oráculo al Caldero Madre, el Máthcoir de Hagg Nar).
intestino actuaba. El Lord-Arcanum creyó vislumbrar Cada gota de varanita que se derramaba en los Calderos
la piel pálida y los ojos fríos y muertos de un aelfo en de Sangre era transportada a la fortaleza de Morathi.
medio del tumulto de cuerpos, antes de que la figura Pronto, las entrañas perforadas de las bestias demonio
desapareciera de la vista. quedaron casi vacías.
Vennerdreizh no estaba muerto. Estaba paralizado, De esta manera, la Alto Oráculo de Khaine obtuvo la
encerrado en la prisión impenetrable de su forma preciosa varanita que deseaba. En cuanto comenzaron a
transmutada, incapaz de hablar o gritar. La muerte habría surgir más y más adoradores del Caos de las madrigueras
liberado su espíritu para volver a Azyr, pero la maldición ocultas, ella ordenó a su Zainthar Kai que organizara una
de la daga la mantuvo atrapada e indefensa, destinada a retirada del combate, abandonando a sus antiguos aliados
ver la muerte de cada uno de sus superados guerreros. a la misericordia del enemigo.
25
CATÁSTROFE
Ensangrentado pero decidido, el ejército del Lord-Celestant Nihilat llegó finalmente ante las murallas de las Fauces
de Varanthax. Allí, esperando a los Stormcast Eternals y sus aliados Khainitas, había una vasta horda de adoradores
del Caos, aullando profanos juramentos a sus dioses y ansiosos por la matanza que se avecinaba.
Emergiendo de los estrechos confines de los valles Gresh había jurado salvaguardar la forja de los dioses
Puntacráneo, Lord-Celestant Nihilat puso finalmente la a toda costa, y cualquier enemigo que se atreviera a
vista en la entrada de las Fauces, bañada en el brillo de los profanarla con su presencia sería sometido a las muertes
infernales fuegos de las fraguas y rodeada por un vasto más agonizantes imaginables.
Dreadhold. El amplio valle, conocido como el Valle de
las Cenizas, estaba lleno de polvo de cadáveres y huesos La palabra había llegado al Señor Idólatra de la presencia
quemados. Al final esperaba un ejército del Caos mucho de los Sigmaritas por medio de un sirviente del Príncipe
más grande que cualquier cosa a la que los aliados se Oscuro, una cosa demonio que se llamaba a sí mismo
hubieran enfrentado hasta ahora, una masa de infantería Corazón de Pecado y que, como él, cabalgaba en un carro.
acorazada flanqueada por cuñas de carros de aspecto Gresh no perdió un momento en ordenar a sus hombres
brutal. Detrás de esta multitud se alzaban los íconos de la tribu Marauder que atacaran a los Stormcast
flameantes en honor a los Dioses Oscuros (los Sagrarios Eternals y a sus aliados. Sólo las palabras melifluas de
de Guerra del Caos, llevados en alto por enormes Corazón de Pecado hicieron que el señor de la guerra
mutantes, cuyos insolentes símbolos ardían con un poder no se uniera personalmente a este primer asalto (pronto
terrible). Había ocho en total, cada uno custodiado por empaparía su hacha con la sangre de los Azyritas,
un Maestro del Sagrario cuyas dementes y rugientes prometió el demonio, pero lanzarse de cabeza y sin
oraciones se podían oír cruzando todo el valle. precaución seguramente atraería la ira de los dioses).
26
partían en dos, se rebanaban gargantas y vientres, retorcían contra el suelo, ignorando las horribles heridas
y rostros eran destrozados sangrientamente por los causadas por los glaives en los que se habían empalado
bordes de pesados escudos. Los guerreros de ambos lados deliberadamente.
fueron pisoteados en el pegajoso fango de ceniza y sangre
mientras la primera línea de batalla se movía de un lado Con cada enemigo asesinado, los Sagrarios de Guerra
a otro. parecían arder con más fiereza, con sus blasfemos sigilos
resplandeciendo y retorciéndose, brillando al rojo
Al ver a la caballería Dracoth del enemigo avanzando vivo y arrojando una luz carmesí sobre las escenas de
a toda velocidad por ambos flancos, Rokar Gresh se masacre que los rodeaban. Cada uno de los iconos de
adelantó a sus propias fuerzas, y el conductor de su carro guerra había sido forjado en varanita, templado por los
azotó a los caballos de guerra que lo arrastraban en un horribles rituales del Devoratomos. Alimentados por el
frenesí espumoso mientras se lanzaba directamente hacia dolor y la muerte, se convirtieron en piedras magnéticas
los relucientes jinetes de draco. El demonio Corazón de de poder ruinoso. El suelo debajo de ellos burbujeaba
Pecado cabalgó a su lado, soltando estremecedores gritos y se agrietaba. Los fanáticos de los Hermanos Carmesí
de éxtasis mientras aplastaba a los indefensos guerreros comenzaron a temblar, su carne se separó, la piel se
enemigos bajo ruedas de cuchillas. Las dos formaciones desprendió de sus huesos y una horrible transformación
masivas de caballería se unieron. La máquina de guerra se apoderó de ellos. Degenerados en Engendros del Caos,
de hierro se estrelló contra la piel escamosa y draconiana cayeron sobre el enemigo en una maraña de fauces llenas
en una explosión de hueso astillado y metal retorcido. Los de colmillos y pseudópodos azotados. En lo alto, el cielo
carros fueron enviados girando por el aire y los Dracoth se volvió del color de la sangre coagulada, engullendo
fueron despedazados por las rodillas con ruedas de cada uno de los destellos que marcaba la muerte de
cuchillas. La poderosa hacha de Gresh cortó de izquierda un guerrero de Stormcast. Observando a lomos de su
a derecha, atravesando la armadura de sigmarita montura, el Lord-Celestant Nihilat sintió una creciente
y partiendo en dos a las brujas Aelfas. Totalmente sensación de horror.
abandonado a la agonía del fervor religioso, el Señor de
los Hermanos Carmesí estrelló su carroza en el tumulto, Las almas de los Stormcasts caídos ya no se elevaban por
buscando a los guerreros más temibles del enemigo los cielos en arcos de rayos celestiales. Ahora, las esencias
contra los que poner a prueba su poderío. incorpóreas de los guerreros asesinados eran arrastradas
hacia los símbolos ardientes de los Hermanos Carmesí,
Flotando sobre la carnicería en su montura demoníaca, desapareciendo en aullidos de agonía. Nihilat no sabía
el Devoratomos vio que el enemigo estaba totalmente con qué medios repugnantes lo habían logrado, pero el
atrapado. Había llegado el momento. Levantó su Bastón enemigo había cortado el cordón que unía a los Stormcast
del Cambio en alto y lo bajó súbitamente. Al frente, Eternals con el Sagrado Sigmaron. La muerte aquí sería
llegaron los inmenso Sagrarios de Guerra, irradiando un permanente, sus almas reducidas a juguetes para los
aura sofocante que infectó a los guerreros cercanos con Dioses Oscuros. Mientras el Lord-Celestant buscaba una
una locura mortal. Por primera vez el ataque aliado se ruta para liberarse y retirarse, vio a miles de asesinos
tambaleó, ya que el enemigo abandonó toda apariencia salvajes y acorazados saliendo de los cañones detrás de su
de razón y se lanzó en cuerpo y alma contra los Hammers línea de batalla, rodeando a su asediado ejército. Estaban
of Sigmar y sus aliados. Se agarraron a las hojas de los totalmente atrapados.
Stormcasts, sin importarles el dolor al cortarse su carne.
Unos salvajes con yelmos corneados rugieron con risa
salvaje mientras se clavaban contra Melusai que se
27
E
l bárbaro se giró en el último momento, justo a tiempo para recibir
la hoja descendente de Ven Brecht en la sien. Los ojos del humano
con la cara llena de cicatrices se pusieron blancos y el Lord-Veritant
siguió su camino.
A través de una masa de cuerpos vio al Lord-Celestant Nihilat, su armadura
dorada y su espada salpicada de sangre, rodeada por los cadáveres de paganos
muertos. El Dracoth de Nihilat yacía muerto a su lado, con grandes desgarros en
su piel escamosa. Media docena de Retributors formaron un círculo alrededor de
su señor.
“Llegas tarde, Keiser”, dijo el Lord-Celestant mientras Ven Brecht se acercaba.
“Y aún así, le recé a Sigmar para que no llegaras. No hay escapatoria de este valle.”
“Los sagrarios blasfemos del enemigo”, dijo Ven Brecht. “De alguna manera han
cortado nuestra conexión con la tormenta.”
Ambos se volvieron para mirar el más cercano de los dispositivos caídos,
lanzando su sucia luz a través de una masa de cuerpos en movimiento. El icono
de ocho puntas sobre el sagrario ardía con llamas impías.
“Mientras esas malditas cosas sigan en pie, nuestras almas están perdidas”, dijo
el Señor-Veritant. “Deben ser destruidas”.
Nihilat hizo una mueca. “Demasiados salvajes degenerados de por medio”.
“No vine solo”, dijo Ven Brecht. Mientras hablaba, el aire se llenó de gritos
espeluznantes. Más allá, surgieron las pálidas siluetas de las Brujas Aelfas,
lanzándose entre elegantes saltos mortales, abriendo sus gargantas con cada corte
de sus brillantes puñales. Las Khinerai con alas de piel cayeron sobre las cabezas
de los adoradores del Caos, chillando de placer mientras los rajaban con sus
crueles hoces.
“Le ven demasiada satisfacción a esto”, dijo Nihilat.
“Hoy, tienen mi perdón,” respondió Ven Brecht.
Nihilat reunió a los guerreros cercanos a su mando, y comenzaron a forzar un
camino hacia el Sagrario de Guerra. El maestros del sagrario que estaba sobre el
altar notó su avance, y comenzó a señalar y a gritar en la vil lengua del enemigo,
instando a su rebaño a adelantarse. Una marea de bárbaros se precipitó sobre los
La fuerza de vanguardia del Stormcasts más avanzados, arrojándose sobre los Retributors sin preocuparse por
Lord-Veritant Keiser Ven sus propias vidas. Los paladines se mantuvieron firmes, abriendo un camino con
Brecht se había retrasado los golpes de sus mazos.
mucho por la acción Cuanto más se acercaba Ven Brecht al altar, más terrible era el aura de
enemiga en los sangrientos inmoralidad. Se arremolinaba alrededor de ellos como un sudario asfixiante,
valles de las Montañas ampollando sus armaduras y quemando la carne que había debajo. El suelo
Puntacráneo. Sin embargo, se transformó en un lodo carnoso, y tentáculos colgantes sobresalieron de la
con su habitual valentía, el suciedad, serpenteando alrededor de sus tobillos. Todo lo que Ven Brecht podía
Lord-Veritant y sus aliadas hacer era poner un pie delante del otro, y cortar los repulsivos zarcillos que
buscaban arrastrarlo hacia abajo.
Khainitas rompieron las
Al llegar al pie del sagrario, los Stormcasts se encontraron cara a cara con los
líneas del Caos para aliviar
enormes mutantes que lo llevaban en el aire. Cosas pálidas e hinchadas, que
a la asediada hueste del atacaron con tentáculos y puños en forma de garrotes. La hoja del Lord-Celestant
Lord-Celestant Nihilat. Nihilat se hundió en el pecho de uno de ellos, y con un aullido burbujeante se
cayó sobre sus rodillas, provocando que toda la estructura se tambalease hacia un
lado. Ven Brecht saltó sobre la inestable plataforma, enfrentándose al maestros del
sagrario con yelmo con cuernos. El infeliz comenzó a cantar las palabras de algún
hechizo inmundo, pero Ven Brecht levantó su Linterna de la Abjuración, y soltó
un rayo de luz purificadora. El maestros del sagrario retrocedió, gritando de dolor
y agarrándose los ojos derretidos. Ven Brecht lo arrojó a un lado.
Ahora estaba de pie en medio del resplandor del sagrario. Podía sentir su
piel ampollándose y derritiéndose como la cera bajo su armadura, pero aún
así sostuvo la linterna en alto (era todo lo que lo protegía de esas emanaciones
mortales).
“Destrúyelo, Nihilat”, logró decir sin atragantarse. No puedo aguantar.
El Lord-Veritant vio un destello dorado cuando su compañero pasó corriendo,
y el estruendoso sonido del metal golpeando el metal. Los Retributors treparon al
lado del Lord-Celestant, estrellando sus martillos contra la imagen esculpida. Las
grietas recorrieron la superficie del sagrario, y con una ensordecedora explosión
reventó en una lluvia de fragmentos al rojo vivo. Ven Brecht fue arrojado fuera del
28
carruaje. Golpeó la tierra con fuerza, y sintió el crujido de los huesos al romperse
su columna vertebral. Estaba tendido allí, incapaz de levantar la cabeza, con la
sangre burbujeando en su garganta. A través de una neblina sangrienta, vio la
imponente forma del Lord-Celestant Nihilat. Su camarada se arrodilló, agarrando
el hombro de Ven Brecht.
“Está hecho”, dijo Nihilat. “Pero sólo hemos destruido uno de muchos. Nuestras
opciones son pocas, mi amigo.”
“Aún queda una”, dijo Ven Brecht.
Los ojos grises de Nihilat penetraron en él, comprendiéndolo.
“No podemos saber lo que sucederá”, dijo el Lord-Celestant. Las almas de los Stormcasts
“Confía en el Dios Rey”, dijo Ven Brecht. “Y hazlo de verdad”. muertos son atraídas hacia
La espada de Nihilat atravesó la unión entre el peto y la coraza, y se hundió los Puentes Estelares, enlaces
profundamente en el pecho de Ven Brecht. Hubo un breve momento de pura espirituales metafísicos que
agonía al rojo vivo, seguido de un entumecimiento generalizado. La cara los guían de vuelta a Azyr.
manchada de sangre de Nihilat comenzó a desvanecerse de la vista de Ven Brecht. Estos mismos enlaces cósmicos
“Que tu viaje sea rápido”, siguió la voz del Lord-Celestant, que se distanciaba
también están conectados
más y más con cada palabra. “Advierte a Azyr de lo que nos ha ocurrido.”
con cada uno de los grandes
El mundo se disolvió en un destello de blanco cegador.
Lo que una vez fue Keiser Ven Brecht fue arrastrado por una estela de energía
Fortormenta, asegurando que
cerúlea, y disparado hacia el cielo amoratado. No estaba solo. Por todo el un guerrero Reforjado pueda
agitado campo de batalla, otros rayos de energía blanquiazul fueron liberados volver rápidamente al servicio.
(los espíritus de los Stormcast caídos, convocados a su hogar por la tormenta).
Ochopartes no se rendiría tan fácilmente a su presa. Los despreciables iconos
del enemigo ardían con un poder brujesco, y los zarcillos de energía carmesí se
extendían para arrebatar del cielo a los espíritus que huían. Atrapados como peces
por un anzuelo, fueron arrastrados al abrazo ardiente de los sagrarios del Caos.
El espíritu incorpóreo de Ven Brecht corrió a través de capas de nubes
manchadas de sangre, hambrientas espirales que se agitaban y se estrechaban
a su paso. Más adelante, a través de la vil vorágine, podía sentir un destello de
resplandor, penetrando en la estratosfera como un rayo de luz solar que penetra en
el agua oscura. Aquel que había sido Ven Brecht corrió hacia la luz y la libertad,
incluso cuando las hambrientas espirales se cerraron a su alrededor.
29
ACTO II
ASCENSIÓN
DE UNA DIOSA
DOMINIOS DE SHADRAC
Después de lograr tomar la varanita por la fuerza, Morathi regresó rápidamente a Hagg Nar, su fortaleza en la
Convergencia de Shadrac. Allí supervisó el comienzo de un gran ritual, mientras sus ejércitos se preparaban para
repeler a cualquier ejército enemigo que se atreviera a interrumpir la tarea sagrada de la Alto Oráculo.
DOMINIO DE MORATHI
Hagg Nar es el poder preeminen-
te en la región conocida como la
Convergencia de Shadrac, donde
se encuentran ocho de los Trece
Dominios de Ulgu, en medio de
una maraña de costas irregulares y
mares estrechos y traicioneros. El
templo-ciudad está situado sobre
una fuente de magia de sombras
conocida como el Flujoinfierno
que arroja constantemente espesas
nieblas. Es este nexo arcano el que
hace que el Velo Umbrío sea quizás
la región más oscura de las Tierras
Sombrías, siempre asfixiada por una
nube de oscuridad.
AMENAZAS INMINENTES
Aunque la influencia de Morathi
se extiende por todo Shadrac, su
control no es absoluto. La ciudad
libre de Misthåvn es una potencia
en crecimiento, su impresionante
marina ya es mucho más grande que
las flotas de élite de Hagg Nar. Los
Idoneth Hijos de las Profundidades
también son una amenaza cons-
tante, ya que las profundidades del
Mar de las Sombras proporcionan la
cobertura perfecta para sus grupos
de asalto.
MISTHÅVN
Una ciudad formada por grandes barcos
amarrados entre sí; el gran puerto de
Misthåvn es una guarida de criminalidad
y engaño.
HAGG NAR
Situada en la cima de la sombra que arroja
Flujoinfierno, la capital de los Khainitas, Hagg
Nar, es una ciudad de filos y sombras.
LA ESPIRAL BRUJA
Una puerta del reino submarina forma-
da por agitados remolinos ilusorios.
EL UMBRAL DEL TRIUNFO
Las primeras etapas del gran plan de Morathi se desarrollaron tan bien como la Alto Oráculo se había atrevido a
esperar. Sin embargo, mientras caminaba por los sombríos salones de Hagg Nar, supervisando los preparativos de
su ritual, Morathi sabía que el mayor desafío estaba por venir.
El rebaño de Morathi podía sentir la tensión de estaba llena de riesgos. El más mínimo error en la
su gobernante. La Alto Oráculo caminaba y se preparación podría condenar a Morathi a una horrible
inquietaba, observando a sus Reinas Brujas mezclando muerte. Una acólita desafortunada encontró un destino
cuidadosamente los ingredientes en el asqueroso brebaje lento y tortuoso en manos de la Alto Oráculo cuando
que burbujeaba en el Máthcoir. En él esparcieron valiosos cometió el error fatal de extraviar una sola astilla de savia
fragmentos de piedra maldita y aqtracita, los ojos cristalizada, cosechada a un gran coste en el Roble de
gelatinosos de una engendradora de sombrakraken, y el las Edades Pasadas. Los gritos de la aelfa se pudieron oír
corazón negro de un draco del vacío, entre un montón de durante muchas horas mientras sus familiares seguían las
otros objetos exóticos. instrucciones de Morathi como si sus vidas dependieran
de ello. Lo que, por supuesto, era así.
La hechicería de Morathi requería de una precisión
exacta, ya que no sólo la Sangre de Khaine era quizás la El brebaje maldito que se cocinaba a fuego lento en el
sustancia más mortal de todos los reinos, sino que si este Máthcoir era sólo un componente más del complejo
lote estaba contaminado, no se sabría si la Alto Oráculo y delicado proyecto. Las Hijas de Khaine ya habían
volvería podría volver a hacerse con más. Además, asegurado muchos lugares vitales en el Reino de las
Morathi había pagado un alto precio para conseguir los Sombras. Cada una de estas fuentes de poder primordial
ingredientes esenciales para refinar la piedra del reino, se conectaba a las Sendas Umbrías, la red de corredores
anulando sus energías corruptas y manteniendo sus cambiantes y arcanos que se arrastraban como ventrículos
potentes poderes de transformación. Morathi planeaba a través de Ulgu y Uhl-Gysh, el Reino del Crepúsculo.
rehacerse a sí misma, usar este brebaje hechicero para
eliminar la maldición que la afligía, naciendo de nuevo En cada punto, las Escarnacidas de Morathi habían
como una diosa perfecta. Una magia tan compleja construido torres de vigilancia en forma de daga, que
34
fueron guarnecidas por algunas de sus más temibles rituales sagrados. Hagg Nar estaba bien preparada para la
guerreras. Estos reductos habían sido atacados guerra que seguramente se avecinaba.
casi incesantemente desde su construcción. Sólo
recientemente, la Torre de Kiri’tar había sido asediada por Se había decretado un Aquelarre de Caillich, una
una poderosa hueste Slaaneshita bajo el mando del Señor poderosa reunión de guerreras de cada uno de los
del Dolor Gestharyx. El señor de la guerra Slaaneshita templos Khainitas, convocadas para defender su principal
había penetrado en la torre y matado a decenas de fortaleza. La Alto Oráculo afirmó que estaba llevando a
Melusai antes de ser finalmente repelido, aunque no sin cabo un ritual que convocaría al Dios del Asesinato en
vislumbrar los secretos que las Hijas de Khaine habían una tormenta de sangre y fuego, devolviendo a Khaine
estado ocultando tras los muros de cuchillas de su a su rebaño. Sólo los Escarnacidas sabían que era una
fortaleza. monstruosa mentira, una tapadera para el verdadero
propósito de Morathi. Esta noche se proponía cumplir el
UN SACRIFICIO DE CAMPEONES destino que durante tanto tiempo la había eludido.
Las torres de las Sendas Umbrías albergaban algo
más que guerreras Melusai. Dentro de cada una Todo se acercaba al momento de la verdad, y eso más
languidecían cautivos de un tipo muy específico: que nada alimentaba los nervios de Morathi. Todo lo que
sirvientes de Tzeentch, Nurgle y Khorne, campeones había experimentado, cada triunfo, pérdida y decepción
de la ruina capturados durante los siglos de matanzas y a lo largo de su vida, la había llevado a este lugar. A esta
derramamiento de sangre que habían marcado la Era del hora. A este último gambito. Ya no habría vuelta atrás,
Caos, y a quienes se les negó la dignidad de la muerte. En ninguna huida tortuosa y, ciertamente, ninguna retirada
cambio, habían sido sometidos a una ingeniosa variedad vergonzosa.
de tormentos, pero preservados hasta que sus muertes
pudieran servir mejor al propósito de la Alto Oráculo. Se apoderaría de la divinidad, el premio que siempre
había deseado por encima de todo, o aceptaría su propia
Ese momento estaba ya muy cerca. Incluso mientras el destrucción.
Máthcoir burbujeaba y silbaba, con su casco de hierro
gimiendo bajo la tensión de contener tan horribles
energías, las cuchillas de las Zainthar Kai estaban siendo
afiladas, sus propios Calderos de Sangre preparados con
El Señor del Dolor había sido expulsado por los defensores Melusai de la
torre, pero no antes de haber visto las cámaras de sacrificio de Kiri’tar, las
mazmorras donde los adoradores del Caos capturados esperaban su tormento
y ejecución.
35
L
a gran asamblea era un derroche de color. Briomdar, Fuethán,
Mor’phann, incluso los reservados Dhom-hain, que no se habían
dignado a asistir a una cumbre de ese tipo durante muchos siglos,
habían respondido a la llamada del Gran Rey Volturnos. Todos
conocían la gravedad de esta crisis y las implicaciones para todos los Hijos de
las Profundidades.
El Último de los Cythai observó los contingentes de los enclaves Idoneth mientras
ocupaban sus lugares en la Cúpula de las Diez Mil Luces, bajo un dosel de coral
cristalino y arremolinadas hebras de algas brillantes. Doce tronos estaban situados
a lo largo del suelo intrincadamente grabado de conchas de scaphodon, uno para
cada uno de los enclaves principales. El más grande de todos era el de Volturnos,
tallado a partir de las fauces de un Sombrakraken.
Sólo cuando los delegados tomaron sus asientos el Gran Rey se levantó,
agarrando con la mano la empuñadura del Astra Solus, la Espada de la Luz.
“Os doy la bienvenida, parientes de tierras lejanas ‘’, dijo. Magia etérica llevó
sus palabras a través del pasillo y le permitió moverse con calmada gracia a pesar
del agua que llenaba la Cúpula.
“Se ha cometido una grave injusticia contra nuestro pueblo”, prosiguió.
“El Templo de Sarr Danoi ha sido violado y la Linterna Ocariana robada de su
interior”.
Los Idoneth no eran dados a las demostraciones de emoción, pero el agua
se estremeció de consternación ante esas palabras. Los cardúmenes de peces
resplandecientes que rodeaban el techo de la Cúpula se movieron de un lado a otro,
sus escamas brillando de color escarlata al sentir la tensión en la cámara.
“¿Cómo se permitió que sucediera algo así? ‘’, Dijo, erguido, el rey Molpir de los
Fuethán. “¿Son las defensas Ionrach tan débiles que incluso nuestros secretos más
preciados son vulnerables?”
Solo un miembro del impetuoso enclave Aqshiano se habría atrevido a dirigirse
al Gran Rey con tanta franqueza. Molpir era un gigante para los estándares
El legendario Gran Rey aélficos, su piel tatuada con espirales de tinta roja, sus brazos desnudos musculosos
Volturnos es el último y llenos de cicatrices. Volturnos lo miró a los ojos con su único ojo sano y golpeó
superviviente de los significativamente con los dedos la empuñadura de su espada.
“Guarda tus palabras, hijo del Sonido ‘’, dijo con una voz mortalmente tranquila.
Cythai, los progenitores
“Recuerda con quién hablas”.
de los Idoneth Hijos
Molpir lo fulminó con la mirada, pero después de un momento volvió a tomar
de las Profundidades.
asiento. El rey Revarnos de Nautilar se levantó a continuación. Eligió sus palabras
Un alma fríamente con más cuidado, como correspondía a la naturaleza firme de sus parientes.
pragmática y un genio “La culpa y la ira no nos sirven”, dijo Revarnos. “Debemos actuar con rapidez.
militar indiscutible No necesito hablar de las graves consecuencias que nos sobrevendrán si la
que ha asegurado la Linterna cae en manos de nuestros enemigos. ¿Sabemos quién es el responsable de
estabilidad y seguridad este atropello? “
de los reinos submarinos “Lo sabemos”, dijo una voz desde la parte trasera de la cúpula. El rey Nemmetar
de los Idoneth. marchó hacia el centro del salón, flanqueado por un par de guardias del trono
Akhelianos. El maestro de caza de Príom sostenía en una mano una hoja curvada
y malvada, tan elaborada como cualquier arma Idoneth pero ennegrecida y de mal
aspecto.
“Un sciansá”, dijo Nemmetar, levantando la hoja en alto para que todos la
vieran. “Un arma de los cultos Khainitas. Aunque este está hecho de un material
desconocido para mí. Su portador aún vive. Está al cuidado de los Isharann “.
“Esto es obra de Hagg Nar”, dijo Volturnos. “Morathi actúa en nuestra
contra. Tal vez lo haga aliada con sus parientes divinos o tal vez esta sea
una guerra en solitario. Independientemente, debemos responder en
consecuencia.”
Hubo un silencio colectivo, ya que todos los presentes se tomaron un
momento para asimilar esa revelación. Salvo, quizás, por los hijos e
hijas apasionados de Fuethán, los Idoneth no eran un pueblo dado a
la acción precipitada. Volturnos les dejó jugar con las opciones en sus
mentes, antes de dirigirse a la asamblea una vez más.
“Todos conocéis el destino que nos espera si el Iluminador recupera su
tesoro perdido”, dijo el Gran Rey. “No hay abismo ni trinchera sin luz lo
suficientemente profunda como para que no nos encuentre allí. Nos buscará
y terminará lo que empezó “.
“Entonces es la guerra”, dijo el rey Molpir, con una sonrisa que revelaba unos
dientes blancos y afilados. Nunca se habían dicho esas palabras de forma más
gustosa. “Le doy la bienvenida. Ya es hora de que pongamos a las khainitas en el
lugar que les corresponde “.
“Nuestra prisionera es firme”, dijo Nemmetar, “pero los Invocamareas le han
extraido todo lo que han podido de su mente. Creen que la Linterna está en camino
hacia el Velo Umbrío, hacia la capital khainita. Mis Allopexes tienen su olor.
Dondequiera que se escondan, los encontraremos “.
El gran templo-ciudad de Hagg Nar estaba situado en en número. No podía mantener a raya a una armada
una isla en el corazón del Velo Umbrío, situado en la invasora si el Dios Rey descubría su engaño y enviaba sus
cima de una corona de picos montañosos dentados y Huestormentas, o si sus odiados enemigos Slaaneshitas
rodeado por todos lados por las traicioneras corrientes venían corriendo a través del océano. Por ello,
del Mar Penumbrío. Debajo de Hagg Nar yacía el Morathi había recurrido a aliados, antiguos y nuevos,
Flujoinfierno, una poderosa fuente de magia de sombras ofreciéndoles la riqueza de Hagg Nar para mantener a
que arrojaba espesas nieblas. Este manto permanente de salvo los acantilados del Primer Templo.
niebla enmascaraba todos los accesos a la isla, ocultando
los arrecifes de cristal negro en forma de cuchilla que Demasiado ansioso por aceptar los tesoros de la Alto
astillaban los barcos que se acercaban si no tenían acceso Oráculo una vez más, el Capitán de la Flota Rastreanoche,
a las rutas secretas que llevaban a los muelles ocultos de de la ciudad libre de Misthåvn, había reunido una
Hagg Nar. enorme armada para defender la costa de Hagg Nar.
Los Corsarios del Azote habían traído con ellos una de
A todas luces, el Primer Templo suponía un enorme sus temidas Arcas Negras, una fortaleza marítima de
reto para cualquier ejército asediador. Si de alguna resbaladizas paredes de obsidiana y torres lanzadoras
manera se las arreglaban para navegar por los peligros de de virotes, construida en el caparazón de un leviatán
Flujoinfierno y tocar tierra en uno de los lúgubres tramos tentaculado de las profundidades.
de rocas afiladas como navajas que yacían bajo Hagg Nar,
tendrían que ascender por una serie de valles sinuosos y Este titán de los mares estaba rodeado por una flotilla de
zigzagueantes hasta la cumbre de la propia capital de los barcos menores, no sólo los elegantes barcos de asalto
Khainitas. Sus fuerzas serían atacadas a cada paso por de velas negras de los Corsarios del Azote, sino también
torres de vigilancia que escupirían virotes segadores y robustos barcos de vapor de diseño humano, tripulados
cascadas de sombrallama, sin mencionar a las frenéticas por marineros de Misthåvn. Tal era el poder que ejercía
Brujas Aelfas que se lanzarían desde escondites ilusorios el Azote en esa extraña ciudad flotante que Rastreanoche
para acosar sus flancos. había logrado reunir varios regimientos de marineros
de los Gremios Libres bajo su bandera. Estos soldados
Sin embargo, Morathi sabía que los enemigos que no sabían nada de la causa por la que luchaban, pero
había hecho eran poderosos, sus ejércitos vastos y se alegraban de matar a cambio de las recompensas
aguerridos. Aunque fueran asesinas letales, sus acólitas prometidas por la Alto Oráculo de Khaine. En cualquier
por si solas podrían ser derrotadas, y los muros de su caso, no era la primera vez que Hagg Nar y Misthåvn
fortaleza podrían ser traspasados. No podía arriesgarse encontraban una causa común contra un enemigo.
a eso. La flota de Hagg Nar era poderosa, pero pequeña
Misthåvn es considerada como una colmena de delincuencia, vicio y engaño por los de otras ciudades libres. Los
nativos de la Ciudad de los Maleantes se enorgullecen, naturalmente, de su dudosa reputación, traficando con
magia ilusoria y narcóticos, y forjando acuerdos comerciales con todo tipo de clientes desagradables. El Gran
Cónclave de la ciudad es nominalmente responsable de asegurar que la ciudad siga los decretos de Azyr, pero esto
es a menudo una empresa vana; la política en Misthåvn es tan mortal y tan cambiante como los sombríos mares
de Ulgu.
38
LA ARMADA DEL ALTO REY Era muy raro que los enclaves dispersos de los Idoneth
Muy por debajo de los cascos de los galeones y las quillas Hijos de las Profundidades se unieran en una causa
aerodinámicas de los barcos lobo, el océano se estaba común. El Alto Rey Volturnos sintió un frío y silencioso
agitando. Las fuentes hidrotermales del torbellino de orgullo al contemplar la hueste que había reunido.
Léirgaeta se abrieron, vertiendo una débil luz en la negra Aparecieron jinetes de anguilas de sangre caliente del
oscuridad del mar de sombras. En la espuma burbujeante enclave de Fuethán, y sus malhumoradas monturas se
que brotaba de la compuerta submarina, se podían ver golpearon entre sí, sintiendo que pronto se darían un
formas emergiendo. festín de carne. Titanes cubiertos de algas marinas de las
junglas de algas de Briomdar se pusieron a su lado, junto
Primero vinieron los esclavos-guerreros Namarti. con hombres del clan de Dhom-hain y bestias de guerra
Demacrados y sin ojos, sus expresiones eran tan plácidas Nautilar con caparazón de bronce. Hasta el siniestro
y sin emociones como las de los tiburones, mientras Mor’phann había respondido a la llamada del Alto Rey;
cabalgaban bestias náuticas de las profundidades. los pálidos sacerdotes de ojos negros de ese letal enclave
Entonces, salieron de la oscuridad las siluetas gigantescas eran muy conscientes del destino que le esperaba incluso
de los Leviadones, los rompenaves vivientes tripulados a su ciudad oculta de Mor’drechi si la Linterna Ocariana
por aelfos con corazas brillantes. Les siguieron las caía en manos enemigas.
relucientes formaciones de Anguilas de Fangmora, con
sus escamas ondulando en un alboroto de iridiscencia, Volturnos estaba sobre la espalda de Uasall, Príncipe
y sus jinetes Akhelianos resplandeciendo en armaduras de las Pesadillas de las Profundidades, y levantó en alto
doradas. La vanguardia del Rey Nemmetar de Ionrach, el Astra Solus para que todos lo vieran. La Hoja de Luz
el jefe de caza del Alto Rey, se adelantó al principal emitió un destello luminoso que atravesó las negras
huesteprofunda. Sus Allopexes de agudo olfato se profundidades del Mar Penumbrío, dirigiendo a la
zambullían en territorio enemigo para determinar el hueste Idoneth hacia la lejana sombra de Hagg Nar. Si se
número de enemigos y atacaban cualquier punto débil imaginaba a salvo dentro de su fortaleza en la cima de
en sus líneas. Para luego retroceder de nuevo al grueso la montaña, pensaba el Alto Rey, entonces la traicionera
del ejército antes de que se pudiera movilizar algún Oráculo de Khaine era una necia. Arrasaría con Hagg Nar
contraataque. hasta que encontrara lo que le habían robado.
39
SANGRE EN EL AGUA
La hueste Idoneth rodeó Hagg Nar como un enorme sicilópodo, cada tentáculo enroscado consistía en una falange
de señores Akhelianos y sus guerreros Namarti. Ante ellos se extendía un terreno mortal de corrientes traicioneras
y arrecifes afilados y, más allá de eso, las velas de los barcos saqueadores Corsarios.
El Capitán de Flota Rastreanoche había organizado su Tras las cargas de los Leviadones vinieron otras criaturas
flotilla para vigilar la entrada principal a Hagg Nar (el de las profundidades, serpenteando entre los cascos de
Estrecho de Marcainfernal). Este estrecho canal de agua los buques de guerra Corsarios. Entre ellos estaban los
navegable estaba dominado por una enorme estatua voraces depredadores conocidos como Allopexes, cuyos
de Khaine, y rodeado a ambos lados por arrecifes de jinetes Akhelianos soltaban una y otra vez arpones,
cristal negro lo suficientemente afilados como para hacer incluso cuando sus sanguinarias bestias de carga se
pedazos el casco de un barco. Bajo la sombra del gran deslizaban por las cubiertas de los buques de carga,
coloso, estaba anclada el Arca Negra de Rastreanoche, eviscerando a las tripulaciones con sus aletas afiladas y
Agonizante. La colosal bestia que formaba los cimientos sus dientes dentados. Muchas de estas criaturas fueron
de la fortaleza flotante extendía tentáculos acorazados lanzadas por los aires por medio de disparos en cadena y
para agarrarse al suelo marino, mientras que las puertas una disciplinada mosquetería, pero a cada vez salían más
de hierro se abrían en los flancos del Arca, de la que figuras brillantes de las profundidades. Parecía que todo
salían aún más barcos saqueadores. Cualquier enemigo el océano había cobrado vida.
que esperase pasar bajo la sombra de Khaine a través de
la ruta más directa a la ciudad templo se vería forzado a Unos fantasmas brillantes se elevaron sobre grandes
entrar en una zona de muerte entre disparos de cañón y columnas de agua de mar antes de estrellarse contra
una tormenta de virotes segadores. las proas de los barcos de guerra en erupciones de
madera astillada. Cada uno de estos seres etéreos era
Mientras los temblores iniciales del ritual de Morathi una manifestación que encarnaba un aspecto diferente
hacían que los cielos sobre Hagg Nar crujieran con arcos de un vengativo dios oceánico; algunos se enfurecían y
de relámpagos rojos y los sonidos de los cánticos salieran golpeaban como las olas de una gran tempestad, mientras
de las altas torres de la ciudad-templo, una niebla se que otros se aprovechaban de las mentes de sus enemigos,
deslizó a través del Marcainfernal. Se asentó sobre el desatando oleadas de un miedo sobrecogedor y desolador
estrecho, tan sofocante e impenetrable que apenas se que hacía que muchos marineros se lanzaran por la
podía ver a más de una docena de metros en cualquier borda, en una aterradora desesperación, hacia el agitado
dirección. Hubo un espeluznante silencio mientras los abrazo del mar de sombra.
corsarios y marineros de Misthåvn agarraban sus armas,
y murmuraban nerviosamente oraciones a cualquier dios
en el que tuvieran fe. Entonces, un grito se elevó desde los
puestos de vigilancia. A través del manto blanco se podía
ver el contorno de una ola creciente, que se precipitaba
por el estrecho canal de la Marcainfernal en dirección
hacia ellos.
40
BAHÍA HAGGANA Muchas Kharibdyss fueron aplastadas o desgarradas
Los combates pronto se extendieron por las afueras por esos monstruos blindados, pero como eran voraces
de Hagg Nar, pero en ningún lugar la batalla fue más y de mente obtusa, los monstruos domesticados de los
feroz que en la Bahía Haggana. Este era el punto de Corsarios siguieron avanzando a pesar de todo.
desembarco más amplio y accesible para cualquier fuerza
invasora, aunque seguía siendo una prohibitiva trampa Justo cuando parecía que los Idoneth podían ser
mortal de rocas con bordes de cuchillas y corrientes devueltos al mar, una luz se encendió en la distancia.
traicioneras. Los guerreros namarti emergieron de las Sosteniendo en alto el Astra Solus, el Alto Rey Volturnos
olas rompientes, saltando ágilmente a través de la piedra cabalgó a la cabeza de su guardia real, formando una cuña
resbaladiza. Las torres de vigilancia escupieron chorros de de escamas brillantes y espadas relucientes que bajaron
llamas de sombras a su alrededor, envolviendo decenas de desde lo alto como una ola rompiente. Las crepitantes
ellos en un fuego negro que derretía la carne. Los virotes voltiolanzas golpearon con una fuerza devastadora,
segadores atravesaban la gran masa de cuerpos pálidos, llenando el cielo con cegadores relámpagos bioeléctricos.
y las Khinerai descendieron de las nubes entintadas en Las Anguilas de Fangmora cerraron sus mandíbulas
bandadas asesinas, con sus hoces barbadas cortando alrededor de sus cabezas y gargantas, destrozando
cabezas y rebanando gargantas. Tres veces los Namarti violentamente a sus presas. Abriéndose camino en la
empujaron a sus enemigos Khainitas contra el acantilado, batalla a lomos de su Pesadilla de las Profundidades,
sólo para que una marea de bramadoras Brujas Aelfas Uasall, Volturnos luchó como el epítome del poderío
saliera de algún túnel invisible y cayera sobre su flanco en marcial de los Idoneth. Ninguno de ellos pudo asestarle
una nube de dagas cortantes. ni siquiera un golpe de refilón y, cada vez que el Astra
Solus arremetía con un destello de luminosidad cegadora,
Aún así las aguas trajeron más huestes de Idoneth, mataba a otro enemigo.
mientras que los bancos de Leviadones y Allopexes
subían por la playa para apoyar las formaciones de La visión de la Cúpula de los Altos Reyes envalentonó
Namarti. Sin embargo, no sólo los Idoneth habían a los titubeantes Idoneth, llenando a los Namarti y a los
domesticado a los habitantes de las profundidades. Akhelianos de un nuevo fervor. Paso a paso, las Hijas de
Impulsados por los azotes de unos domadores de ojos Khaine y sus aliados de los Corsarios del Azote fueron
fríos, las bestias abisales conocidas como Kharibdyss conducidos a la base de los acantilados. Cientos fueron
salieron de las cuevas marinas, con múltiples cabezas derribados por las tormentas de flechas soltadas por los
siseando y chasqueando mientras olían la sangre. Las Segadores Namarti, o arrojados por los acantilados a los
horribles fauces de las criaturas y sus enormes garras afloramientos de rocas irregulares para acabar hechos
despachaban a los elfos marinos que se acercaban a ellas, añicos. Parecía que el asalto de los Idoneth era tan
e incluso rompían los caparazones de los Leviadones imparable como la marea.
con el fin de alcanzar la tierna carne que había debajo.
41
GRITO DE EXULTACIÓN
Con el destino de Hagg Nar sobre el filo de la navaja, los defensores de la ciudad-templo escucharon un sonido que
los congeló hasta los huesos: el discordante sonido de los cuernos de guerra en el horizonte, cruzando la superficie
del agua. En una cacofonía desenfrenada, la hueste de Glavia Corazón de Pecado había llegado a la capital
Khainita.
Guiados por visiones de agonía y éxtasis, el Heraldo El torrente eléctrico de la emoción se extendió por la piel
Slaaneshita Glavia Corazón de Pecado había llegado a las de Corazón de Pecado. El demonio abrazó la abrumadora
costas de Hagg Nar, trayendo con ellos una vasta hueste necesidad de mostrar sus dientes y aullar su deleite a
de juerguistas bajo la influencia de Lord Gestharyx. los cielos estrellados. El momento estaba muy cerca.
Banderines de piel desollada ondeaban en las velas de los Las cadenas estaban desgastadas, y el Príncipe Oscuro
cuatrirremes de plata mientras surcaban con gracia las se retorcía contra sus ataduras en la agonía del dichoso
olas hacia la ciudad-templo, al tiempo que los incensarios tormento. Corazón de Pecado podía sentir los ojos de su
colgantes vomitaban nubes de incienso. Ogors engrasados deidad sobre ellos. No le fallarían.
y recubiertos de tatuajes estaban fusionados a bancos de
remos tallados de tendones y huesos, empujando con Gestharyx, también, podía oler el divino olor de Slaanesh
toda su temible fuerza mientras las Diablillas los azotaban arremolinándose en las torres de Hagg Nar. El Señor
en un delirante frenesí. del Dolor había matado y torturado a su paso por el
Reino de las Sombras en busca de cualquier indicio
de la presencia del Príncipe Oscuro, y le parecía justo
que su odisea culminara en un glorioso baño de sangre
ante las ciudadelas de cuchillas de la capital de Morathi.
Gestharyx planeaba causar tal muerte y profanación
que el Príncipe Oscuro le honraría con el regalo de una
nueva forma inmortal y monstruosamente bella. Mientras
sus barcos se dirigían a las lejanas playas cubiertas de
niebla de la Bahía Haggana, el Señor del Dolor inflamó
creciente excitación lacerando ritualmente la carne de un
suplicante extasiado.
SANGRE Y DOLOR LA FURIA DEL ALTO REY
Desde las altas torres del Agonizador, el Capitán de Volturnos vio que su gran ejército, atrapado como estaba
la Flota Rastreanoche soltó un torrente de creativas entre los defensores de Hagg Nar y esta nueva hueste de
maldiciones mientras observaba la flota del Caos adoradores del Caos, corría el riesgo de ser aniquilado.
arrasando hacia la Bahía Haggana. Las barcas de los Sin embargo, el Alto Rey de los Idoneth y el Último
Gremios Libres que intentaban manternerse a flote tras de los Cythai había luchado en mil y una batallas más,
el asalto de los Idoneth fueron aplastadas y convertidas y no se dejaba llevar por el pánico ni por decisiones
en restos flotantes cuando los cuatrirremes equipados precipitadas. Sus órdenes llegaron rápidamente y con
con arietes golpearon el centro de las embarcaciones. determinación. El Rey Revarnos de los Nautilar formaría
El ímpetu de la marina Slaaneshita apenas disminuyó. una línea defensiva en la Bahía Haggana (los guerreros
Sin embargo, para sorpresa de Rastreanoche, este nuevo ataviados con caparazones de tortuga del enclave nómada
enemigo no rodeó a su asediada flota. En su lugar, se eran defensores consumados, capaces de desangrar a
abrieron camino hasta las rocas de la parte trasera de las sus enemigos por escasos que fueran en número). Sus
formaciones Idoneth, antes de que sus cascos se separaran Leviadones formaban barreras vivas, mientras que
para descargar multitudes de guerreros chillones pintados sus Isharann invocaban escudos de fuerza arcana para
y carros de combate en las playas ensangrentadas de Hagg proteger sus esclavos guerreros. Al Nautilar se le unieron
Nar. los Invocamareas del Mor’phann, que cubrieron el campo
de batalla con nieblas congelantes, ralentizando el furioso
El Carro Exaltado de Glavia Corazón de Pecado salió de impulso del asalto de los Slaaneshitas.
la bodega de su barco, produciendo un rocío sangriento
mientras se precipitaba sobre las arenas cubiertas de
cadáveres, seguido de una formación de máquinas de
muerte similares. Esta masa metálica zumbante y llena
de guadañas se estrelló en la parte trasera de las filas
Idoneth. Decenas de Namarti fueron cortados en tiras
por las palas de los ejes de los carros, o lacerados por
los látigos de púas de los aulladores carreteros. Seguidos
de cerca, llegaron Lord Gestharyx y una multitud de
Diablillas que saltaron a la batalla, abriendo gargantas
con sus pinzas y saltando sobre los caparazones de los Mientras esta fuerza arrastraba a las fuerzas Khainite y
forcejeantes Leviadones. Slaaneshitas a una batalla de desgaste, Volturnos lideraría
lo mejor del cuerpo de caballería de Ionrach y los Jinetes
Los salvajes Corsarios de Rastreanoche apenas podían de Sangre Fuethán del Rey de Akheliano en una carga
creer su fortuna cuando los Slaaneshitas cayeron sobre hacia el corazón de Hagg Nar. Forzarían un camino a
sus enemigos, y su repentina aparición lo desbarató través de las puertas del Drathi Coran y dentro del Primer
todo. A los aquelarres leales a Hagg Nar no les importó Templo, para reclamar la Linterna Ocariana de las manos
ni un momento que los fieles del Príncipe Oscuro de la Alto Oráculo.
tuvieran como objetivo a los Idoneth (lo único que
veían era que esos mismos desviados despreciables, Era un riesgo, ya que el dividido ejército Idoneth quedaría
adoradores del Caos, que habían combatido a lo largo de a merced del destino. Sin embargo, Volturnos sabía que
la Cathtrar Dhule, saqueaban el Primer Templo con su sólo una acción audaz evitaría el desastre total. Había
mera presencia). Despreocupadas por las repercusiones llegado el momento de arriesgarlo todo, ya que si no se
tácticas, las Reinas Brujas se lanzaron a los flancos del recuperaba el Linterna Ocariana, todo lo que su pueblo
jolgorio de Corazón de Pecado con renovado vigor, había construido se pondría en peligro.
deleitándose con cada rocío de ícor perfumado mientras
despedazaban a los Buscadores de Slaanesh. Con el Astra Solus marcando el camino, el Alto Rey y
su Guardia Akheliana cabalgaron por el brillante mar
Por el contrario, los Corsarios del Azote estaban muy aetérico en los cielos, abriendo un camino a través de
contentos de dejar que esta batalla se decidiera por sí las estridentes Khinerai que los rodeaban lanzando
misma sin ellos (en lo que a ellos respectaba, su tarea jabalinas y escupiendo maldiciones. Más adelante se
de atacar a la fuerza invasora se había llevado a cabo). alzaban las agujas afiladas del Palacio de la Alto Oráculo.
Con el pretexto de la creciente carnicería que estaban La estructura más grande de Hagg Nar, era una cúpula
sufriendo sus barcos saqueadores, se retiraron a la elevada formada por los cuerpos cristalizados de los
relativa seguridad del Arca Negra Agonizante. Mientras enemigos derrotados de Morathi, mantenidos vivos y en
observaba la masacre desde la distancia, el Capitán constante agonía por el toque de sus guerreras Melusai.
de Flota Rastreanoche reconoció que había llegado En algún lugar debajo del palacio estaba Khruthú, el
el momento de terminar con sus pérdidas. Ordenó la salón subterráneo en el que albergaba la legendaria
retirada, aprovechando la oportunidad para capturar Caldera Madre, el Máthcoir.
varios prisioneros Idoneth e incluso un par de Leviadones
heridos, ya que estaba muy impresionado con el poder
destructivo de las criaturas.
43
EL RITUAL
Los sonidos de la batalla se acercaban cada vez más a los bajos fondos de Hagg Nar, y ahora llegaba la noticia a la
Alto Oráculo de una hueste de guerra Slaaneshita que se había unido a la carnicería. Aún así, ya era demasiado
tarde para echarse atrás. Morathi se acercó a los bordes del Máthcoir, mirando hacia el fondo del Caldero Madre.
Por todo el Reino de la Sombra, en cada una de las silbando mientras intentaba liberarse de su prisión de
grandes torres erigidas por los seguidores de Morathi en hierro. Se podían ver formas difuminadas en su interior,
los puntos de unión de las Sendas Umbrías, se iniciaron con rostros fantasmales congelados en expresiones
los sacrificios. Los campeones de los dioses oscuros, salvo de máximo horror. En el centro del caldero había un
los de la odiada Slaanesh, fueron arrastrados a altares de remolino succionador, del que salían colores y sonidos
piedra negra. Mientras las Reinas Brujas guiaban a sus desconocidos para los sentidos mortales y, una a una,
fieles en sus oraciones al Dios de la Mano Ensangrentada, las insustanciales formas fueron arrastradas entre gritos
las gargantas de los prisioneros eran abiertas con dagas hasta su interior.
rituales. Su esencia vital se derramaba sobre surcos
acanalados tallados en la antigua piedra, vertiéndose El ritual de Morathi había forjado una conexión entre
en los Calderos de Sangre que estaban aguardando. La el Máthcoir y el vientre del Príncipe Oscuro. La Alto
sangre caliente y sulfurosa de los adoradores de Khorne Oráculo pudo sentir los temblores de la angustia de
se mezclaba con el pus congelado que corría por las venas Slaanesh emanando del portal, y sintió una oleada de
de los fieles al Dios de la Peste, junto con el ícor plateado amarga satisfacción. Había infligido a su más odiado
de los hechiceros de Tzeentch. enemigo sólo un mero fragmento del sufrimiento que
había experimentado en sus manos. Pero solo estaba
La conexión mística de los Calderos de Sangre con Hagg empezando.
Nar transformó al Caldero Madre en un nexo de poder
hechicero, un corazón palpitante que atrajo las almas
condenadas de cada adorador del Caos sacrificado y las
envió a raudales a lo largo de los capilares arcanos que
conectaban a Ulgu con el Reino del Crepúsculo de Uhl-
Gysh. Allí, Slaanesh estaba atado en paradójicas cadenas
de luz y sombra. Un incesante torrente de almas comenzó
a ser drenado del vientre de Slaanesh.
44
E
l mundo físico se derrumbó, y Morathi se encontró a la deriva en
medio de un océano de colores y sensaciones que hervía y se agitaba
con el movimiento. Arriba había un cielo rojo sangre y, colgando
en ese dosel carmesí, había un vasto portal brillante a través del cual se
podía vislumbrar una grotesca inmensidad, con una forma encadenada y
distorsionada, formada por rostros chillones, cuyas expresiones alternaban
entre la agonía y el éxtasis.
Si el Príncipe Oscuro notaba o no su presencia, no era capaz de saberlo (el
dios cautivo se agitaba y gemía en una fiebre delirante mientras las almas
tóxicas, las que juraban a sus odiados hermanos, se precipitaban dentro de él).
Morathi levantó la Linterna Ocariana. El artefacto arrojó su penetrante luz a
través de la grieta, y la Alto Oráculo empezó a extraer volutas de materia alma
de las entrañas divinas de Slaanesh.
Como un faro en medio de un océano enfurecido, el Linterna llamó a los
espíritus que habían pervivido en el tormento del Príncipe Oscuro durante
incontables siglos.
Se lanzaron en masa hacia la libertad. La mayoría eran cosas grises y
harapientas, titilando y con apenas rastro de potencial. A estos, Morathi los
apartó con desdén. Buscaba aquellas almas que ardían como estrellas, que no
habían menguado con el paso de los eones en los que habían estado en una
atroz esclavitud: las almas de los antiguos reyes de la raza de elfa, que en otro
mundo habían gobernado un imperio sin comparación en su belleza y su gracia.
Incluso ahora, tenían un destello de divinidad. Dentro de cada uno ardía la
brasa de una llama sagrada, que no había disminuido con el peso de las edades.
Cuando estas radiantes almas se acercaron a ella, Morathi sintió un torrente de
emociones conmovedoras. A algunos de estos seres los había conocido en una
vida largo tiempo perdida. A otros los había odiado. A otros los había temido. A
uno de ellos, incluso lo había amado.
En su mente se arremolinaban recuerdos tanto amargos como dulces. De
pronto notó la punzada de su solitaria existencia, pero sólo durante un instante;
Morathi sofocó esa debilidad y convirtió su corazón en hierro. Había venido
aquí con un único propósito, y ninguna emoción mortal intervendría. Su cuerpo
se convirtió en el de una serpiente retorcida, formada por las sombras más
profundas. Agarró la más cercana de las almas de los reyes en sus espirales y se “Habrá dolor más allá del
aferró a ella con colmillos negros. Morathi bebió profundamente, drenando cada dolor. Gritaré. Tal vez incluso
gota de su potente poder, dejando nada más que una cáscara de cenizas. Luego, suplique misericordia. Tenedlo
arrebató otra y otra, y cada una encontró la misma condena que la primera. en cuenta; si alguno de vosotros
Morathi gritó triunfante mientras se sentía hinchada por el poder divino. intenta interferir, haré que os
Horrorizadas, las almas de los reyes trataron de escapar de las garras de la arranquen y quemen vuestros
Reina de la Sombra, pero sus anillos constrictores no cedieron. Aún así, poseían corazones ante vuestros propios
un poder formidable, y tomaron formas místicas propias para rechazar a su ojos.”
traidor. Algunas se transformaron en águilas con alas de fuego, bajando en
- Morathi
picado para rasgar los ojos de Morathi. Otras invocaron lanzas y espadas de luz
solar, o se convirtieron en olas de magia azul que golpearon la forma serpentina
de la Reina de la Sombra.
Sin embargo, con cada uno de los que consumía, Morathi se hacía más
poderosa.
Una por una, las almas de los reyes fueron devoradas, hasta que sólo quedó
un único espíritu radiante, tal vez el más poderoso de todos. En el umbral de
su ascensión, Morathi titubeó. Este era el ser con el que una vez compartió un
vínculo que su cruel corazón nunca había experimentado antes ni tampoco
después.
Fue un momento de debilidad que le costaría caro. El alma del rey, llena de
rabia por la matanza de sus parientes, se convirtió en una espada de fuego y
sangre, una marca ardiente que atravesó el alma de Morathi, hiriendo el núcleo
de su ser. La Reina de la Sombra se tambaleó y gritó de agonía, un negro ícor
brotó de la terrible herida. Mientras Morathi caía en la oscuridad, dividida en
dos, el hinchado cuerpo de Slaanesh empezó a convulsionar. Un coro de gemidos
dementes salió de las mil bocas del dios cautivo, seguido de un diluvio de babas
relucientes. Este torrente viscoso se convirtió en una forma brillante y proteica
que corrió tras la Reina de la Sombra mientras esta se retiraba...
45
MORATHI - KHAINE
Por la superficie del Caldero Madre aparecieron grietas con forma de telaraña, y el subsuelo de Khruthú resonó con
los agonizantes gritos de Morathi. Aún así, sus ayudantes no hicieron ningún ademán de ayudar a su señora, ya que
les había advertido, bajo pena de muerte, que no interrumpieran su momento de triunfo.
La Batida Olasangrienta del Rey Nemmetar lideró la Para asombro de sus duros enemigos, las fuerzas
carga a través de los sombríos salones del Primer Templo, Slaaneshitas abandonaron la matanza sin pensarlo dos
sus Allopexes abrieron una brecha entre los guardias del veces. Volvieron corriendo a sus cuadrigas, saltando a
templo Khainita mientras sus jinetes soltaban ráfagas bordo de las elegantes naves y girando en persecución del
de arpones y redes trituradoras de carne. Con cada extraño y brillante cometa que ahora desaparecía en el
mordida desgarradora, los depredadores con aletas de horizonte.
cuchilla se volvieron más frenéticos, pero su olfato por
la sangre permaneció intacto, llevando a Nemmetar y MISERICORDIA DE UNA DIOSA
al Alto Rey infaliblemente hasta las grandes puertas de Mientras las siervas de la Alto Oráculo y sus enemigos
Khruthú. Provinientes del otro lado de la cámara les Idoneth se levantaban del suelo, todos los presentes
llegaron penetrantes gritos de agonía, desmesurados y de miraban con aprensión el remanente destrozado de la
naturaleza salvaje. Un golpe del Astra Solus cortó el metal Caldera Madre. Algo se movía en la niebla de sangre roja:
forjado en la sombra, y la escolta del Alto Rey irrumpió una brillante forma de serpiente con alas membranosas
en la cámara interior. onduladas y una corona de serpientes sibilantes. Mientras
el maltrecho Alto Rey contemplaba esta pesadilla, incluso
Delante se alzaba el Caldero Madre, brillando al rojo su corazón cansado del mundo se aceleró por el miedo.
vivo mientras las líneas de fractura se ondulaban en su El monstruo extendió sus alas, la piedra del reino fundida
superficie. Espirales de humo carmesí salían del enorme cayó a chorros por sus escamas, y soltó un grito primitivo
tazón de hierro, del que emanaban los gritos de dolor. que sacudió la cámara. Entonces, de entre los anillos
Khruthú no estaba vacío. Las guardianas de Morathi de la serpiente, otra figura emergió, con sus dientes de
se encargaron de proteger a su señora. Las campeonas un brillante blanco dentro de una máscara de sangre.
Melusai atacaron a Nemmetar y sus Allopexes con Volturnos reconoció la majestuosa belleza de la Oráculo
crueles glaives, mientras que las arqueras Acosasangre de Khaine de inmediato. Sus ojos se posaron sobre él. Y
soltaban flechas buscacorazones. Volturnos cabalgó él vio el dolor y el cansancio en esa mirada, pero ambas
con Uasall hasta el corazón de las Melusai, recogiendo cosas fueron eclipsados por el brillo del triunfo absoluto.
una sangrienta cosecha con el Astra Solus. Ninguna
pudo soportar la furia del Alto Rey y, pronto, él y los Volturnos llamó ladrona a Morathi, declarando que la
Akhelianos de Nemmetar se abrieron camino hasta la muerte era el único castigo adecuado para sus crímenes.
base del Máthcoir. No sabía qué terrible ritual llevaban La Alto Oráculo sólo sonrió. No le correspondía a los
a cabo las Khainitas, pero iba a terminar ahora. El filo mortales juzgar a una diosa, dijo. Mientras Morathi
ardiente de la espada del Alto Rey golpeó el Caldero caminaba por las ruinas del salón subterráneo, la
Madre, que se deshizo con un chirrido de metal serpiente se movía con una precisión espeluznante, y
retorciéndose y una explosión de sangre hirviendo. La cada giro de la cabeza y cada sutil movimiento reflejaba
fuerza de la explosión hizo que Volturnos y su corcel el de la Alto Oráculo. El rey Nemmetar y sus jinetes
salieran disparados por el salón subterráneo. Tanto los descendieron sobre la pareja, las bestias Allopexes
Idoneth como las Khainitas fueron tragados por una partieron y desgarrando el flanco escamoso de la criatura
rugiente marea de varanita que brotó del Máthcoir. serpiente. Los ojos del monstruo brillaban con un carmesí
infernal, y uno de los Allopexes estalló en un chorro
NACIDO EN SANGRE de vísceras. Su cola de látigo golpeó contra la Pesadilla
Los ojos de Glavia Corazón de Pecado fueron atraídos de las Profundidades del Rey Nemmetar, enviando al
por las espirales de Hagg Nar cuando una explosión de jinete y a la montura a estrellarse contra la pared lejana.
hechicería atravesó el techo de la fortaleza Khainita, Nemmetar se desplomó al suelo, sin sentido. Su corcel fue
enviando una columna de llamas carmesí. Desde el menos afortunado - el golpe había destrozado su columna
corazón de este infierno surgió con un estallido una vertebral como si fuera coral seco.
forma indistinta, arrastrando una estela de colores
escabrosos mientras se arqueaba por el cielo. Se El Alto Rey Volturnos impulsó a Uasall hacia adelante,
alejó rugiendo de la ciudadela Khainita, gritando a las mandíbulas de la Pesadilla de las Profundidades se
través del océano y dejando un enorme haz de vapor rompieron en la garganta de Morathi. Con un gesto
sobrecalentado a su paso. Corazón de Pecado dio un casual, la Alto Oráculo invocó serpenteantes zarcillos de
chillido de éxtasis, del que se hicieron eco el resto de los humo negro atraparon a Uasall por el flanco, arrastrando
Hedonitas que asaltaban las costas de la Bahía Haggana. a la noble bestia hasta el suelo.
46
Al mismo tiempo, la monstruosidad alada le dio a de su pueblo? Morathi-Khaine, para sorpresa del Alto
Volturnos un temible golpe, derribándolo de su silla de Rey, admitió abiertamente sus crímenes. No ofreció
montar. La criatura serpiente se cernió sobre él, con el ninguna excusa, sólo un gesto de su buena voluntad.
borde de su gran lanza descansando sobre su cuello. Pero Con un movimiento de su mano, dobló las sombras a
antes de que pudiera dar el golpe mortal, Morathi se su alrededor, invocando a la Linterna Ocariana. Estaba
interpuso entre su monstruosa contraparte y Volturnos. rota, su luz se había atenuado para siempre, pero no
Aunque estaba cubierta de sangre, la autoproclamada se había destruido. Volturnos levantó una mano para
diosa irradiaba una sensación de seguridad majestuosa. evitar el feroz resplandor, pero mientras lo hacía vio una
En el abrasador crisol del Caldero Madre, se había energía brillante bailando en los rincones de su visión
unido a los últimos vestigios del Dios de la Mano (luces brillantes como las de los peces luciérnaga de las
Ensangrentada. Ya no era la Alto Oráculo, sino Morathi- profundidades), liberando un lúgubre lamento mientras
Khaine. se arremolinaban alrededor de la cámara.
La diosa resucitada ordenó que los pocos guerreros Morathi-Khaine extendió su mano, dejando que las motas
Akhelianos que habían sobrevivido a su ira, entre ellos el etéreas pasaran por sus dedos. Ella había encontrado las
rey Nemmetar, fueran liberados. Para sorpresa de todos, almas languideciendo en la garganta de Slaanesh, explicó,
Morathi-Khaine llamó a sus ayudantes Melusai, y dio la y las había llamado hacia la luz de la linterna. Ahora las
orden de que los ejércitos de Hagg Nar retrocedieran, ofrecía libremente, junto con la propia reliquia robada.
concediéndoles clemencia a los violentos Idoneth. Dijo Estos eran los espíritus de Cythai, los parientes del Alto
que los Khainitas y los Idoneth no tenían por qué ser Rey, asesinados hace siglos, sus esencias consideradas
enemigos. Ambos tenían muchas más cosas en común más allá de cualquier esperanza de recuperación. Esta
que lo contrario. Eran exiliados; parias despreciados por ofrenda fue sólo el comienzo, prometió Morathi-Khaine.
aquellos que se consideraban mejores, más nobles. Ella El Alto Rey la miró fijamente, y su mente calculadora
escupió la última palabra con un odio indisimulado. analizó las implicaciones de esta inesperada oferta. Un ser
Teclis y su hermano los destruirían a los dos, dijo más impulsado por la emoción tal vez habría rechazado la
Morathi, si tuvieran el poder para hacerlo. Pero juntos propuesta de Morathi, ya que los Idoneth habían perdido
podrían formar una alianza que haría temblar incluso a muchas vidas en la batalla por Hagg Nar. Sin embargo, los
los arrogantes imperios de Hysh. aelfos de los lugares profundos, y especialmente el Alto
Rey, no eran dados a tales caprichos. Su dura existencia
Volturnos era reacio a confiar en cualquiera que le no permitía que los sentimientos superaran el frío
robara y entrara en los lugares más sagrados de los sentido práctico. El Alto Rey pidió a Morathi-Khaine que
Idoneth. ¿Cómo podía confiar a un ser así el destino expresara su propuesta.
47
En su búsqueda de la divinidad, la esencia de Morathi se había partido en dos. Ahora, poseía dos formas distintas unidas por
una sola alma: la primera, una hechicera de la realeza, la otra un monstruo iracundo conocido como la Reina de la Sombra.
Mientras el Alto Rey Volturnos asaltaba el recinto de Khruthú, la dividida diosa se entregó a su nuevo poder.
ACTO III
ANVILGARD
EN
LA OSCURIDAD
LA CIUDAD DE
ESCAMAS
Situado en la frontera mortal del Gran Erial, Anvilgard
había evitado tantas invasiones, monstruos voraces y
grupos de asalto del Caos que sus habitantes habían
perdido la cuenta. Fuertemente defendida tanto por
mar como por tierra, presentaba un desafío formidable
para cualquier aspirante a conquistador.
BASTIÓN FRONTERA
Situada en las vaporosas costas del Mar Lacerante, la
ciudad de Anvilgard se mantiene libre y orgullosa. Aunque
no es grande ni está particularmente poblada para los
estándares de las ciudades del Dios Rey, se ha convertido
en uno de los puertos comerciales más prósperos del Gran
Erial, y en un punto de partida para expediciones militares
a las salvajes zonas de Aqshy infestadas por el Caos.
GUARDIANES DE OBSIDIANA
Aunque no es el emplazamiento de su principal
Fortormenta, los Yunques del Portador del Martillo
siempre han mantenido una presencia considerable en
la Ciudad de las Escamas. Su fortaleza, el Nexo Negro,
protege cuatro puertas del reino, que conducen a
prominentes lugares estratégicos. Así, incluso aunque su
número se vea reducido por las guerras que se libran en
tierras lejanas, hay centinelas con armadura negra de esta
mortífera Huestormenta haciendo guardia en su ciudad.
La gente de Anvilgard siempre había sido considerada un hasta las doradas casas solariegas de Firstwall-on-the-
pueblo resistente, templado por el entorno brutal en el Line. Algunos acusaron a los grots que habitaban en
que vivían, y conocido en todas partes por su gran coraje. las selvas circundantes y que periódicamente salían a
Sin embargo, cuando el Alto Árbitro Concelius Gour se hacer incursiones y saqueos. Otros juraron ciegamente
convirtió en el último dignatario de la ciudad en sufrir que habían visto ratas del tamaño de hombres en el
una muerte espantosa (asesinado por envenenamiento exterior, por la noche. Algunos incluso murmuraron que
en las dependencias de su finca, parecida a una fortaleza, agentes de los Yunques del Portador del Martillo (esos
ante las narices de su guardia personal), incluso los presagiadores guerreros cuya Fortormenta se levantó
tramperos y exploradores fronterizos más veteranos de en el centro de la ciudad) habían estado en el exterior,
la ciudad comenzaron a murmurar en voz baja el terror purgando a los infieles y corruptos.
que había llegado a la Ciudad de Escamas. Si ni siquiera
el experto en leyes de la ciudad estaba a salvo, ¿entonces Unos pocos, almas que habían visto más mundo,
había alguien que lo estuviera? susurraron otro nombre, el de la temida Espiral
Escamanegra. Desde lo que la gente podía recordar, este
Los secuestros y los asesinatos habían comenzado sindicato de corsarios y renegados aelfos había controlado
no más de media estación antes. Las víctimas eran siempre todo el vicio y el comercio ilícito a lo largo de
prominentes líderes civiles y militares: capitanes de la la Costa de Calimardiente. Se decía que tenían agentes
guardia, almirantes de la flota de Calimardiente, príncipes infiltrados por todo Anvilgard. Incluso tenían influencia
mercantes, sacerdotes y políticos. Todos pilares de la sobre el propio alto cónclave, si uno se creía los rumores.
jerarquía, cuya repentina desaparición provocó una ¿Quizás estos poderosos señores del crimen habían
ola de paranoia que se extendió desde los muelles de apostado al fin por el dominio absoluto?
Puerto Escamalúgubre en las costas del Mar Lacerante
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LA PETICIÓN DEL SOBERANO Así había sido durante muchos años, y los Capitanes de
En verdad, los cabecillas de la Espiral tenían sus propios la Flota de Corsarios, los brujos y los señores de la Orden
recelos sobre esta oleada de asesinatos y caos porque, Serpentis que formaban el consejo en la sombra de la
en realidad, fueron ellos quienes los llevaron a cabo Espiral Escamanegra se habían vuelto increíblemente
por orden de su misterioso amo sin rostro, conocido poderosos y ricos en ese tiempo. Muchos de ellos eran
únicamente como el Soberano. reacios a arriesgar tal poder sin una buena causa, pero
ninguno estaba preparado para negar la voluntad del
La cábala siempre había preferido el anonimato. Su Soberano. Cualquiera que lo hiciera tenía la tendencia
modus operandi siempre había sido permanecer en las de llegar a un rápido y desagradable final. La mayor
sombras (operar a través del miedo, el subterfugio y defensora y heraldo del Soberano, la hechicera Drusa
la manipulación sutil en lugar de la brutalidad total). Kraeth, tenía espías en todas partes. Su Aquelarre de la
Contaba entre sus filas con varias hechiceras de los Sangre de la Serpiente era más grande en número que los
Aquelarres Oscurecientes, cuyas magias lava-cerebros Gremios Libres de Anvilgard, por lo que se rumoreaba,
habían probado ser muy efectivas para establecer una una multitud de fanáticos con la mente controlada que
red de espías e informantes por todo Anvilgard. Esta obedecían todos sus deseos sin escrúpulos. Muchos de los
había sido una estrategia muy rentable a lo largo de los agentes ocultos de Kraeth no tenían la menor idea de su
años. Incluso la Orden de Azyr (los temidos cazadores de verdadera lealtad, tan potentes eran los encantamientos
brujas del Dios Rey) no había podido encontrar ninguna de la hechicera.
prueba fehaciente sobre la cábala, sólo una serie de
rumores sin fundamento.
LA ESPIRAL ESCAMANEGRA
Tejiendo sus intrigas desde los rincones sombríos de la Ciudad de Escamas, la misteriosa cábala conocida como
la Espiral Escamanegra ha llegado a dominar el comercio dentro de Anvilgard, y gobierna con mano de hierro
a su próspera clase marginal criminal. Su liderazgo está compuesto por un círculo siempre cambiante de aelfos
importantes (corsarios, hechiceros y asesinos) unidos por el deseo de promover los intereses de los aelfos por
encima de las razas menores, y la determinación de mantener firme su dominio sobre los mercados de la ciudad. La
Espiral rara vez se reúne en persona, ya que el secreto es primordial para la eficacia de la organización. En cambio,
se comunican a través de una red de espejos malignos (dispositivos brujos a través de los cuales se puede proyectar
una versión oscura e insustancial de uno mismo). Cada miembro de la cábala rinde homenaje a una misteriosa
entidad conocida simplemente como el Visharhein (o el Soberano, en la lengua común) de quien reciben sus
órdenes.
Aunque su influencia es de gran alcance, la cábala no es todopoderosa en Anvilgard. Muchos Capitanes de la Flota
del Azote y Hechiceras de los Aquelarres aún ven la lealtad al Dios Rey como la forma más segura de aumentar su
poder, y se resistirían a cualquier propuesta abierta de sedición. Por lo tanto, los agentes de la Espiral deben confiar
en la manipulación y el secreto para lograr sus fines. Tales figuras pueden encontrarse en todos los estratos de la
sociedad, desde oficiales del gobierno y aparentemente conservadores agentes de la Oficina de Diezmos y Deberes,
hasta los más humildes portadores de incensarios y vigilantes de la ciudad. Muchos no tienen ni idea de que sirven
a la cábala, ya que han sido adoctrinados con los sutiles encantos de las hechiceras de los Aquelarres Oscurecientes,
para ser activados como agentes durmientes cuando surja la necesidad. Otros son reclutados por medios más
mundanos, normalmente mediante amenazas o chantaje.
55
EL RETORNO DE VAN BRECHT
El Lord-Veritant Keizer Ven Brecht había caído en la batalla de las Fauces de Varanthax, para ser reforjado en el
relámpago y la agonía en el Sigmarabulum. Desde allí, fue enviado a través del Puente Celestial a Anvilgard, donde
sus talentos únicos eran requeridos con urgencia.
No era la primera vez que el Lord-Veritant Keizer Ven heridos en sus últimos y agonizantes momentos: el de
Brecht caía en batalla y, ciertamente, no sería la última. Espiral Escamanegra. Esta hermandad criminal no era
Lo habían reforjado en el tormentoso altar del Yunque desconocida para los centinelas de Anvilgard, pero el
de la Apoteosis, y había entregado su misiva urgente alcance de su influencia perturbó incluso a Ven Brecht.
directamente al Dios Rey. Sigmar recibió la noticia del Sin embargo, antes de que pudiera planear su siguiente
desastre en Ochopartes con seriedad e inmediatamente movimiento, el Lord-Veritant se encontró con una
ordenó enviar nuevos refuerzos para relevar a los nueva adversidad. La mismísima Morathi, Alto Oráculo
supervivientes. Pero Ven Brecht no se uniría a ellos. de Khaine, había llegado a la ciudad de Anvilgard, a la
Había llegado a la corte de Sigmaron la noticia de los cabeza de un séquito de guerreras Khainitas.
disturbios en Anvilgard y, como guerrero de los Yunques
del Portador del Martillo, el Lord-Veritant estaba bien EL CONCILIO SE REÚNE
adiestrado para erradicar la causa de los disturbios. Fe El Lord-Veritant se dirigió de inmediato a la Cámara
enviado inmediatamente a través del Puente Celestial Valerosa, la imponente estructura en la que se reunía
hacia la Fortormenta del Nexo Negro. el alto cónclave en consejo. La Cámara Valerosa, un
bloque immenso de roca volcánica coronada por torres
La incapacidad de ayudar a Nihilat y sus guerreros de una defensivas, era tan dura y formidable como la ciudad en
manera más directa fue un tormento más cruel para Ven la que se encontraba.
Brecht que incluso la agonía de la Reforja. Sin embargo, el
Lord Veritant no tuvo tiempo de pensar sobre tales cosas. Morathi entró en Anvilgard por los muelles
La ciudad de Anvilgard estaba atrapada en las garras de la Escamalúgubre, acompañada por asistentes Melusai de
paranoia. Los ciudadanos iban desapareciendo uno a uno, armadura plateada. Era la primera vez que Ven Brecht
entre ellos personas de renombre de la ciudad. Peor aún, veía a las guerreras serpentinas en las calles de una
la guarnición de Anvilgard, incluidos los propios Yunques Ciudad Libre. La procesión de la Alto Oráculo avanzó
del Portador del Martillo, estaba dispersa de manera lentamente hacia el capitolio de la ciudad, tomando
alarmante. una ruta notablemente larga que brindó a la ciudadanía
tiempo suficiente para contemplar la gloriosa presencia
Ven Brecht actuó con rapidez. Sus agentes Stormcast de Morathi. Los anvilgardianos miraron a las soldados
derribaron las puertas de los criminales más notorios khainitas de aspecto feroz con una combinación de miedo
de la ciudad y las figuras públicas sospechosas de y asombro mientras pasaban deslizándose en perfecta
corrupción, sacándolos de sus camas o lanzándolos a la formación. Observando desde las escaleras de la Cámara
calle a la vista de todos. Estos prisioneros fueron llevados Valerosa, incluso Ven Brecht se vio obligado a admitir
encadenados a las mazmorras del Nexo Negro para ser que la Alto Oráculo tenía una presencia impresionante;
interrogados. Arrojados a oscuras mazmorras mientras Morathi parecía completamente intacta a pesar de las
sus protestas caían en los oídos sordos de los guardias tribulaciones que había sufrido dentro del dominio de
Stormcast Eternals. Uno a uno, la luz resplandeciente de Archaon mientras se paseaba regiamente por las calles de
la Linterna de la Abjuración del Lord-Veritant recorrió Anvilgard sobre su altar de hierro de Khaine. De hecho, a
sus mentes en busca de signos de corrupción, lo que hizo Ven Brecht le pareció que la líder khainita había llegado a
que muchos se volvieran locos de dolor. Anvilgard no como sacerdotisa o diplomática, sino como
conquistadora.
Algunos de los detenidos eran poco más que pequeños
delincuentes y no poseían secretos de interés. Otros, Mientras Morathi entraba en la sala de audiencias
sin embargo, incluido señores de los comerciantes, de la Cámara Valerosa, los dignatarios allí reunidos
oficiales del Gremio Libre e incluso miembros del recibieron a la Alto Oráculo con una reverencia y
poder judicial de Anvilgard, mostraron signos de adoración sorprendentes. La propia Alta Matriarca
dominación mental. Más preocupante aún, tan pronto Tarvilla Etain le dio la bienvenida a Morathi a la Ciudad
como Ven Brecht comenzó a desentrañar toda la de Escamas con un alivio apenas oculto. Seguramente
extensa red de encantamientos que se les había tejido esta aliada del Dios Rey ayudaría a la ciudad a erradicar
con tanta habilidad, a estos pobres desafortunados a los demonios que atacaban a sus ciudadanos. Era un
les sobrecogieron convulsiones repentinas y fatales, sentimiento compartido también por el Señor de la Forja
y la sangre se convirtió en ácido negro en sus venas. Hierrofundido y el General del Gremio Libre.
El Lord-Veritant salió de las mazmorras con un solo
nombre, repetido muchas veces por los prisioneros
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Solo Ven Brecht recibió a la Gran Oráculo con sospecha Ven Brecht mantuvo un silencio estoico, sin revelar
en lugar de deferencia. Se preguntó cómo había podido ningún indicio de su creciente ira. Aún así, escuchó los
escapar de la desastrosa expedición a Ochopartes y qué susurros de los delegados asistentes mientras una tensión
hacía en un lugar tan lejano como Anvilgard en esa hora nerviosa se instalaba en la sala. Hablando con su tono de
tan desesperada. estar al borde de la muerte, el Lord-Veritant recordó a
todos los presentes que su poder no tenía límites cuando
Morathi no mostró ni un ápice de ira cuando se dirigió al se trataba de actos de sedición o herejía.
Lord-Veritant, a quien respondió sin demora. Su misión
bajo las Fauces de Varanthax había tenido éxito, dijo la Morathi, aparentemente ignorando el acero en las
Alto Oráculo, pero el enemigo les había estado pisando palabras de Ven Brecht, explicó que las sacerdotisas
los talones. Había huído de Ochopartes junto a sus del templo Khainita de Khelt Nar le habían informado
aliados Stormcast antes de que estos se dieran cuenta del de la creciente lucha en Anvilgard, que ya parecía que
peligro en que se encontraba el Lord-Celestant Nihilat. había un foso de gladiadores dentro de sus muros. Ella
Las noticias ya habían llegado a Azyr, prometió la Orácuo estaba aquí para erradicar el mal dentro de la ciudad. Sus
Suprema, y los refuerzos estaban en camino para ayudar palabras fueron recibidas con un aplauso entusiasta y un
a los supervivientes. Con una sonrisa gélida, Morathi enorme alivio, ya que muchos de los presentes temían
ofreció sus más profundas condolencias a Ven Brecht por que serían la próxima alma en ser arrastrada a la niebla,
cualquier trauma que hubiera podido sufrir durante su para no ser vistos nunca más. El Lord-Veritant Ven
Reforja y su profunda preocupación por que no sufriera Brecht no celebró nada. El inquisidor había pasado años
ninguno de los terribles efectos secundarios que asolaron descubriendo mentiras y, aunque no tenía pruebas, pudo
a tantos de sus compañeros Stormcast. Ante las palabras saborear el engaño en las palabras de la Alto Oráculo.
de Morathi, hubo un grito de asombro entre los presentes, No fue una casualidad lo que la llevó a Anvilgard, justo
ya que estaba terminantemente prohibido por las leyes de cuando parecía que la ciudad estaba en su momento más
Azyr dar voz a los terribles rumores que se arremolinaban vulnerable.
alrededor de los Stormcast Eternals y sus constantes
resurrecciones. “Quizá ya no eres el mismo, Ven Brecht.” Sin pruebas, cualquier acusación de Ven Brecht contra
Continuó Morathi. Ella ya había oído rumores sobre la Morathi sería fácilmente refutada. Optó por darle la
mano dura del Lord-Veritant. ¿Los que languidecen en bienvenida fríamente a la Ciudad de Escamas y se marchó
las mazmorras del Nexo Negro, entre ellos algunos de los del salón. Durante todo su camino hacia la puerta pudo
miembros de alto rango de la jerarquía de la ciudad, han sentir la mirada de la Alto Oráculo clavándose en él.
sido tratados con la debida justícia?”
57
TERROR EN LA NIEBLA
La oleada de asesinatos y desapariciones que había golpeado a Anvilgard había dejado a sus ciudadanos atemoriza-
dos y, al ver una gran niebla espesa a la deriva en el océano, su inquietud no hizo más que aumentar. Esto no era un
fenómeno natural en la ciudad y, allí donde se asentó, trajo consigo una paranoia desorientadora.
Al principio, la neblina que llegaba a través del Mar aprobación a lomos de su Dragón Negro, Klarronaxes.
Lacerante resultaba poco llamativa, ya que las calles Sus guerreros hicieron retroceder a las formaciones rotas
de Anvilgard estaban permanentemente cubiertas de de los Comandos Calimardiente calle a calle. A pesar de
niebla, un derivado de los gases marchita-plantas que la confusión, el Gremio Libre dio buena cuenta de los
las torres de vigilancia de Hierrofundido bombeaban aelfos. Muchos de los esclavos de Kraeth cayeron ante
al aire para intentar mantener a raya las selvas de la disciplinados disparos de mosquete, o fueron empalados
Costa de Calimardiente. Sin embargo, en el momento en resueltos muros de lanzas. Sin embargo, pulgada
en que se asentó un impenetrable manto sobre el puerto a pulgada, los Comandos Calimardiente se vieron
Escamalúgubre, los habitantes de la ciudad comenzaron obligados a ceder terreno. Pronto, fueron presionados
a darse cuenta de que algo estaba mal. A los que se hasta los muelles del puerto Escamalúgubre. Y allí,
tropezaron con esas espeluznantes nubes les pareció que esperaron a que llegara el enemigo, decididos a sacrificar
el mundo se ralentizaba a su alrededor; el aire titilaba sus vidas.
como si se vislumbrara a través de un espejo nublado, y
cada respiración se sentía como agua de mar helada que Agarrando mosquetes y lanzas con sus manos
inundaba los pulmones. temblorosas, los agremiados sintieron el agua fría
goteando sobre su piel. El aire se hizo pesado, su
Desde el puerto, la niebla se extendió rápidamente. Se respiración era irregular y pesada. La pólvora estaba
adentró en los barrancos, los barrios de mala muerte empapada y chisporroteaba. Unas formas elegantes
donde los pobres vivían hacinados en sus chozas de rodeaban a los exhaustos soldados, acercándose cada vez
pieles. Se deslizó por Granjamartillo, los barrios de más.
Duardin y la fortaleza móvil del Gremio Libre conocida
como Viejo Morrolumbre. El estruendo de los disparos
de cañón y los mosquetes se podía oír resonando por
todo Anvilgard. Reconociendo la locura de adentrarse a
ciegas en la niebla, las compañías de Guardias del Gremio
Libre (la mayoría de ellas consistentes en Comandos de
Calimardiente, endurecidos por la batalla, que eran las
tropas de élite de la ciudad) intentaron organizarse en
posiciones defensivas. Pronto, cada una de ellas quedó
aislada en medio de una impenetrable mortaja. Cuando
los Comandos se asomaban a la niebla, llovieron ráfagas
de proyectiles entre ellos, que atravesaron las armaduras
de piel de draco y las cotas de malla de acero. Decenas de
ellos cayeron gritando al suelo, acribillados con virotes Cuando llegó el final, vino desde el mar.
espinosos. Tambaleándose por la embestida, las fuerzas
del Gremio Libre retrocedieron en formación de “escudo- En el Nexo Negro, los Yunques del Portador del
kraken”, manteniendo sus escudos en alto sobre sus Martillo se estaban reuniendo para la batalla. Se
cabezas mientras las pistolas Purgainfiernos disparaban enviaron mensajeros a través de las cuatro puertas de
voleas ciegamente contra la neblina en un vano intento de la Fortormenta hacia las ciudades libres más cercanas,
proporcionar fuego de cobertura. solicitando ayuda inmediata. La naturaleza del enemigo
aún no estaba clara. Los espías de Kraeth habían
Por toda la ciudad, escuadrones de agremiados difundido tanta desinformación como les fue posible, por
ensangrentados murmuraban oraciones al Dios Rey lo que hubo informes contradictorios; algunos afirmaban
mientras veían los angulosos cascos de los guerreros que la ciudad estaba sitiada por un ejército de muertos,
aelfos marchando por la niebla en perfecta formación. otros hablaban de un levantamiento de los adoradores
Estos recién llegados llevaban el burdeos profundo de del Dios del Cambio. Al mando de las guarniciones de
los auxiliares aelfos de la ciudad. Refuerzos, creían, de Stormcast Eternalss de la ciudad estaba el Lord-Castelant
los templos-aquelarre. Ese alivio pronto se convirtió Ephrem Vanhelm, un experimentado rompeasedios.
en horror. Con una indiferencia ciega en sus rostros, Inmediatamente, ordenó al Lord-Veritant Ven Brecht que
las tropas de los aelfos clavaron sus lanzas en las tomara su séquito y pusiera a salvo el Salón Impávido,
barrigas de sus desprevenidos aliados, o las cortaron ya que el cónclave se había refugiado allí, y seguramente
con despreciativos golpes de sus espadas ganchudas. estaría entre los primeros objetivos del enemigo.
La hechicera Drusa Kraeth observó la matanza con
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Ya habían llegado a Ven Brecht rumores de guerreros estaban esperando, ocultos por la espesa niebla. La mano
aelfos que se habían alzado en armas contra la ciudad, y él derecha del Soberano tenía a su mando todo el poder
las tomó como confirmación de sus más oscuras de la Espiral Escamanegra, incluyendo los refuerzos
sospechas. La presencia de Morathi en Anvilgard y este del Arca Negra Agonizante, liderada por un arrogante
repentino levantamiento deben estar conectados, le dijo Capitán de la Flota Ulguano que se llamaba a sí mismo
al Lord-Castellant. Cuanto más esperaran para actuar, Taras Rastreanoche. El Soberano había sido claro en sus
más desesperada se volvería su posición. Cortando la órdenes, ni un solo Stormcast iba a ser asesinado, ya que
cabeza de la serpiente podrían terminar esta insurrección no se debía permitir que ninguno muriera y viajara a
de un golpe. Azyr para informar de la situación de Anvilgard.
Vanhelm confiaba en los instintos de Ven Brecht, pero Derrotar a una guarnición de Stormcast, por pequeña
sin pruebas no se atrevió a declarar la guerra a un aliado que fuera, sin uso de la fuerza mortal, era una propuesta
del Dios Rey. En cualquier caso, no podía marchar sobre desalentadora. Sin embargo, Kraeth podía llamar a
los Khainitas sin dejar grandes secciones de la ciudad algunos de los mejores cazadores de bestias de los Reinos
indefensas. Gran parte de la fuerza militar de los Yunques Mortales, no sólo a los del Azote, sino también a los
estaba de campaña, y sólo tenían unos pocos cientos de fríos caballeros de la Orden Serpentis y sus monstruosos
guerreros para defender una ciudad de miles de personas; caballos de tiro. Los Prosecutors fueron sacados del cielo
una fuerza formidable, sin duda, pero que no se podía por redes de acero, o derribados con virotes de ballestas
permitir el lujo de dividirse. Asegura el Salón Impávido, untados del veneno paralizante de los ladrones de la
ordenó a Ven Brecht, y encuentra pruebas del engaño del sombra y las mántides escupidoras. Las patrullas de
Alto Oráculo. Si se demostraba que sus sospechas eran Liberators fueron atacadas por manadas de caballeros de
correctas, Morathi iría a juicio. Ven Brecht temía que, Dracoengendros cuyas lanzas goteaban de forma similar
para entonces, ya sería demasiado tarde para salvar la con venenos debilitantes. Cada uno de los Stormcasts
ciudad. Pero no le correspondía cuestionar las órdenes vestidos de negro pagó un doloroso peaje antes de
del Lord-Castellant. La defensa de la ciudad no era de su sucumbir a los venenos que se filtraron por sus venas.
incumbencia. Así que recitó un juramento de fortuna a su Ni siquiera los campeones de Azyr pudieron resistir las
camarada, y se fue a reunir a su séquito. toxinas que los preparadores de veneno aelfos habían
desarrollado para derribar a los inmensos dracónidos de
CALLES DE MUERTE las selvas de Calimardiente.
Tal y como hizo Ven Brecht con el Salón Impávido, el
Lord-Castellant Vanhelm envió varias unidades de los El Lord-Castellant Vanhelm se dio cuenta pronto de que
Cónclaves Angelos con órdenes de explorar la ciudad lo el número de traidores superaba ampliamente al suyo,
mejor que pudieran, permitiéndole tener una imagen más y claramente poseían un conocimiento exhaustivo de la
clara de la situación. Mientras los Prosecutors se lanzaban ciudad. Aunque le irritaba hacerlo, tuvo que ordenar a los
desde las más altas agujas del Nexo Negro, escuadrones guerreros que quedaban que se retiraran a la seguridad
de Liberators con escudos marchaban desde su entrada del Nexo Negro.
para asegurar las vías que conducían al Primer Círculo (el
corazón latiente de la ciudad, donde se encontraban los
distritos nobles y los salones de gobierno de Anvilgard).
Drusa Kraeth y el Aquelarre de la Sangre de la Serpiente
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EL PRECIPICIO A LA RUINA
Anvilgard estaba a punto de caer. Drusa Kraeth y sus fuerzas habían arrasado con sus regimientos del Gremio Li-
bre, y se apoderaron de varios baluartes clave en toda la ciudad. El Lord-Veritant Keiser Ven Brecht decidió luchar,
sin embargo, sin importarle las posibilidades.
Mientras sus camaradas luchaban y caían en las calles de a su pequeña fuerza al menos tres veces. ¿Quién podría
la ciudad que custodiaban, Ven Brecht aseguró el Salón saber qué otras fuerzas yacían escondidas en la niebla,
Impávido, uniéndose a los miembros dispersos de los esperando emboscar a cualquiera que se extraviara por
Comandos Calimardiente que no habían desaparecido encima del suelo?
durante el asalto inicial a la ciudad. Bajo el mando del
anciano General Dignan “Bigotes de Hierro” Crant, estas Sin embargo, a pesar de la sutileza del enemigo, aún
tropas consistían en su mayoría en reclutas novatos y no habían asegurado por completo Anvilgard. Según
en veteranos de pelo canoso, formaciones de reserva el Forjaengranajes “Barbaflamígera”, la fortaleza
responsables de los deberes de la milicia, pero aún así móvil “Viejo Morrolumbre” había sido capturada
bien armados y capaces. El Lord-Veritant reconoció que y sus ocupantes asesinados. Sin embargo, no había
en esta hora desesperada, se necesitaba toda la ayuda sido destruida. La fortaleza era un enorme gigante de
posible para la defensa de Anvilgard. hierro tan grande como un castillo y repleto de torres
de cañones y torretas que escupían llamas, el Viejo
Estos no eran los únicos leales que habían llegado al Morrolumbre era una construcción temible. Si pudiera
Salón Impávido. El Rey Guardián Matlo Loriksson había asegurarse, los leales no solo tendrían a su disposición
reunido a una compañía de Barbaslargas Duardin de un monstruo armado como fortaleza, sino también una
rostro sombrío, que ansiaban probar sus hachas contra que podría moverse a cualquier posición para causar
aquellos que se habían atrevido a invadir su ciudad natal. graves pérdidas al enemigo. Barbaflamígera le aseguró
El Forjaengranaje Uldur “Barbaflamígera” también había al Lord-Veritant que él y su pequeña tripulación de
logrado escapar de las garras del enemigo con varios acólitos podrían operar la fortaleza, si de alguna manera
acólitos Manos de Vapor, mientras que de la Capilla del conseguían entrar. Fue una suerte que las fuerzas leales
Sagrado Flagelo salían miles de flagelantes aulladores. contaran con los Desposeídos entre sus filas. El Rey
Lentamente, Ven Brecht comenzó a reunir una gran Guardián Matlo Loriksson le aseguró a Ven Brecht que
fuerza bajo su mando. las catacumbas construidas por los duardin que se abrían
bajo Anvilgard los conducirían hasta los mismos pies de
La creciente sensación de optimismo pronto se hizo Morrolumbre.
añicos cuando finalmente llegó la noticia de los
exploradores del Lord-Veritant de que el enemigo por TÚNELES DE MUERTE
fin se había revelado. Un ejército aelven había rodeado Dejando tras de sí un contingente de Gremios Libres para
los muros del Nexo Negro, atrapando al Lord-Castellant salvaguardar el Salón Impávido, Ven Brecht lideró las
Vanhelm y a la mayor parte de la fuerza de los Yunques tropas del general Crant y al resto de sus guerreros bajo
en su propia Fortormenta. Sin preocuparse más de las catacumbas de Anvilgard. Siguieron al Rey Guardián
ocultar su gran número, los traidores habían aparecido Loriksson a través de la intrincada red de mazmorras que
por miles. Entre sus filas había corsarios de las Arcas conforman el sistema de alcantarillas de la ciudad.
Negras, señores montados en dragones de la Orden
Serpentis y guerreros silenciosos de blancos ojos de Marcharon durante muchas millas en silencio sufriendo
los Aquelarres Oscurecientes. Marcharon bajo carteles un calor sofocante por debajo de sus armaduras, ya
que representaban la cabeza del kraken tradicional de que bajo Anvilgard las temperaturas alcanzaban niveles
Anvilgard, pero desfigurada con una runa aelven angular. casi insoportables. Ven Brecht había esperado evitar la
Los portadores de estos estandartes clamaron que la confrontación con el enemigo, pero resultó ser un vano
ciudad anexada ahora era parte del imperio de Morathi- deseo. Los insurrectos carecían del agudo sentido de
Khaine, y que de ahora en adelante sería conocida como los duardin para las distancias subterráneas y, por lo
Har Kuron. tanto, habían sellado los túneles en lugar de arriesgarse
a limpiarlos. Sin embargo, no los habían dejado sin
Ven Brecht analizó rápidamente estos hechos, vigilancia; los Señores de las Bestias de la Orden
interpretando las consecuencias en su mente. Morathi se Serpentis, esclavos de Kraeth, habían conducido a sus
la había jugado, como sospechaba que haría. Claramente monstruos más temibles a la oscuridad para perseguir
tenía aliados por toda la ciudad y espías por todas partes. y atacar a cualquier duardin que pudiera usarlos como
No había otra forma de que los regimientos de Anvilgard refugio. A medida que sus fuerzas se acercaban a su
pudieran haber sido rodeados y destruidos de manera destino, Ven Brecht vio el resplandor de los fuegos
tan eficiente y secreta. Las opciones del Lord-Veritant infernales que se derramaban desde los pasillos que tenía
eran pocas; el ejército de los Aquelarres Oscurecientes delante y el suelo empezó a temblar.
que había rodeado el Nexo Negro superaba en número
60
Emergiendo con un gran estruendo, de la oscuridad de cuentas final, los traidores pagarían cien veces por
salieron Hidras de Guerra y Kharibdyss de muchas cada duardin asesinado. El Rey Guardián partió, no sin
cabezas, que sibilaron y sisearon en cuanto captaron antes dirigir a Ven Brecht hacia un túnel que lo llevaría
la esencia de su presa. Conducida por sus maestros al borde de la Plaza del Primer Rito, donde se encontraba
aelfos, una de las Hidras se estrelló contra Loriksson la Fortormenta de los Yunques. Ven Brecht tenía como
y sus Rompehierros, aplastando al duardin debajo de objetivo atraer al enemigo a la batalla, liberando la
su enorme cuerpo y abrasando vivos al resto dentro presión sobre las fuerzas de Lord-Castellant Vanhelm
de sus armaduras. Los Desposeídos no huyeron, sino y ganando tiempo para que Loriksson igualara las
que se mantuvieron obstinadamente en formación probabilidades.
mientras cortaban las piernas del monstruo. El propio
Loriksson hizo que la bestia se estrellara contra el suelo La noche había caído cerrada y silenciosa sobre Anvilgard
cuando rompió una de sus patas traseras con un golpe cuando la pequeña fuerza de Ven Brecht se acercó a las
de su martillo rúnico, y sus guerreros se apiñaron a su paredes del Nexo Negro. La Fortormenta estaba rodeada
alrededor para destrozarla. Ven Brecht luchó cerca, sus por las antorchas parpadeantes de miles de guerreros
Judicators abriendo agujeros en los escamosos pellejos aelven reunidos bajo los estandartes del Aquelarre de
de los monstruos con descargas de flechas crepitantes, la Sangre de la Serpiente y Har Kuron, así como por las
mientras manadas de Sabuesos Grifo rasgaban y arañaban crueles heráldicas de varios Maestros de Flota y Señores
el vientre suave de las bestias. del Terror de la Orden Serpentis. Aunque dentro de los
muros del Nexo Negro había cuatro Puertas del Reino,
Solo con la muerte de decenas de Duardin consiguieron parece ser que no llegaron refuerzos para liberar la
asesinar a la última de las bestias. Sus amos fueron ciudad. Ven Brecht no sabía si la ayuda estaba en camino
pasados a espada y el cadáver de la criatura fue o si Morathi había logrado aislar Anvilgard de las otras
incinerado por una unidad de Dracohierros con sus ciudades libres de Aqshy. En cualquier caso, el tiempo se
cañones draco que escupen llamas. Limpiando el icor acababa. Las paredes de la Fortormenta ya estaban siendo
negro de su martillo, el Rey Guardián Loriksson observó martilladas por una lluvia de proyectiles lanzados por
los cuerpos de sus hermanos caídos, frunciendo el ceño decenas de grandes balistas.
con furia. Reuniría al resto de sus parientes, le prometió
a Ven Brecht, y junto con Barbaflamígera y sus Manos de
Vapor, asegurarían la fortaleza. Cuando llegara el ajuste
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Frente a los muros del Nexo Negro, los Yunques del Portador del Martillo ofrecieron su última
resistencia, enfrentándose a una marea interminable de insurrectos y a todo el poderío de la diosa
Morathi-Khaine.
EL ALZAMIENTO DE LAS
SOMBRAS
Aunque superado en número y aislado de sus aliados, el Señor Ven Brecht lideró el contraataque contra la hechice-
ra Kraeth y sus compañeros insurrectos. Había jurado defender la ciudad del Dios Rey hasta su último aliento, pero
pronto se enfrentaría al verdadero poder que buscaba conquistar la Ciudad de Escamas.
El Nexo Negro era más que un simple fuerte; era una testigos solemnes de su condenada marcha. El Lord-
imponente ciudadela, construida para albergar a cientos Veritant no pasó desapercibido. Los espías de Kraeth
de Stormcast Eternals e impenetrable para todos, incluso habían avisado al ejército leal mucho antes de que
para los asaltos más feroces. Sus murallas estaban llegaran a la Fortormenta. El descaro de su acercamiento
encantadas con invictunita y sus torres repletas de hizo que la hechicera se sintiera incómoda. Seguramente
balistas arcanas. Retumbando desafiantemente desde los los Sigmaritas entendieron que no podían esperar
ornamentados muros de la gran fortaleza llegó un sonoro triunfar con un número tan reducido (no más de un
canto mientras los Yunques recitaban los juramentos centenar de Stormcast Eternals y un grupo desigual de
de batalla que precedieron a la formación del primer humanos dispersos). Sin embargo, sus exploradores no
imperio de Sigmar, preparando sus almas para la batalla pudieron localizar ninguna fuerza oculta que preparara
que se avecinaba. una emboscada, y el Soberano le había asegurado que
no vendrían refuerzos a través de las puertas del Nexo
Cuando llegaron a la Plaza del Primer Rito, las voces Negro. Kraeth ordenó al ejército de Har Kuron que diera
del contingente de Ven Brecht se unieron a las de sus la vuelta, abandonando temporalmente su asedio para
hermanos, y el espeluznante canto de batalla fúnebre repeler a este nuevo enemigo. Las órdenes del Soberano
provocó un escalofrío incluso en el corazón de los eran las mismas: los Stormcast Eternals debían ser
caballeros de la Orden Serpentis, mientras cruzaba toda capturados vivos. El resto de los que permanecieran leales
la ciudad. Volutas de luz violeta circulaban por encima al Dios Rey no estarían sujetos a tal misericordia.
de los Stormcast Eternals, espíritus ancestrales, quizás,
64
Los Lanzas Siniestras siguieron las órdenes mentales miembros impulsados por pistones y escupió grandes
de sus maestras hechiceras, formando una falange. Los chorros de fuego sobre sus filas. Cuando se detuvo ante
carros se introdujeron en los huecos de la línea de batalla, las puertas del Nexo Negro, su vientre metálico bajó hasta
y sus tripulantes alinearon los lanzadores de arpones y el suelo. Cientos de guerreros duardin y Gremio Libre se
las jabalinas. Los Corsarios del Arca Negra observaban a desparramaron, bramando gritos de batalla y cantando
los leales avanzar por la plaza, burlándose y girando sus el nombre de su ciudad natal. El Rey Guardián Loriksson
espadas de duelo con desdén. y sus Barbaslargas se estrellaron contra la retaguardia de
los traidores, golpeando y cortando con hachas de mango
Su arrogancia se vio un tanto atenuada cuando los largo. Los Pistoleros soltaron fuertes salvas de plomo,
Judicators de Ven Brecht soltaron una ráfaga de flechas mientras que grupos de Corsarios del Azote, aún leales a
relámpago. Los proyectiles iluminaron el cielo nocturno la ciudad, aparecieron en los tejados cercanos para dar un
antes de caer sobre las filas de los traidores. Los guerreros baño de virotes envenenados al enemigo. No todos los de
Oscurecientes fueron despedidos del suelo, moviendo Anvilgard habían abandonado sus juramentos a Sigmar.
sus extremidades mientras los proyectiles celestiales
cumplían con su letal cometido. Dirigidos por el Lord-
Veritant, los arqueros Stormcast concentraron sus
disparos en los líderes del enemigo. Las hechiceras fueron
derribadas en una lluvia de flechas crepitantes, porque
Ven Brecht sabía que era la presencia de hechiceros la que
unía a los ejércitos de los Aquelarres Oscurecientes. Por
primera vez, el enemigo no pudo eliminar a los leales a
distancia, ya que sus ballestas no tenían el alcance de los
arcos de rayo de los Stormcasts. Ven Brecht ordenó a sus
Liberators formar un círculo de escudos, protegiendo a
los arqueros mientras mantenían su mortífera andanada.
La aparición de estos valiosos refuerzos conmovió los
Buscando terminar la batalla rápidamente, Kraeth envió
corazones de los Yunques del Portador del Martillo y,
sus tropas apresuradamente. Los carros de tiro rodearon
una vez más, sus sonoras voces resonaron por encima
la posición de Ven Brecht, tratando de atraer a los
de los truenos de los mosquetes y el choque de espadas
Stormcast con voleas de jabalinas que chocaron contra
mientras rugían sus antiguas canciones de guerra
los escudos de los Yunques. Los Corsarios del Azote
fúnebres. Atrapados entre los cañones de la fortaleza
comenzaron a lanzar orbes de vidrio llenos de gases
móvil y los martillos de los vengativos Stormcasts, incluso
asfixiantes que empañaban la mente y embotaban los
los guerreros de los Aquelarres Oscurecientes empezaron
sentidos, y los Carros del Azote dispararon redes de púas
a vacilar. Las formaciones de Lanzas Siniestras estaban
con veneno de tentáclido. Cada guerrero caído dejaba un
perdiendo su fundamental estructura, a pesar de que
hueco en las líneas de Ven Brecht, y pronto el enemigo
Drusa Kraeth y sus compañeras hechiceras trataban en
los tuvo rodeados. Fue entonces cuando un resplandor
vano de estabilizarlas.
ardiente se extendió por el campo de batalla, y todos los
presentes escucharon una cacofonía en la distancia, cada
Ven Brecht vio a la hechicera sobre su dragón negro
vez más fuerte.
luchando por mantener el orden en sus filas, y ordenó
a sus guerreros que se dirigieran hacia ella. Si mataba
LA ÚLTIMA DEFENSA DE LOS YUNQUES a su líder, seguramente, la voluntad de las fuerzas de
Los ojos de Kraeth fueron atraídos hacia el este, donde Oscurecientes quedaría devastada. Abrió una sangrienta
una vasta forma llena de humo retumbaba por toda brecha entre los Espadas Marchitadoras, golpeando
la ciudad en sus miembros accionados por pistones, con su arma contra cráneos y gargantas mientras sus
pulverizando todo a su paso mientras se precipitaba Judicators redirigían su fuego hacia el dragón. La bestia
hacia el Nexo Negro. La fortaleza móvil conocida como batió sus grandes alas, tratando de elevarse sobre el
Viejo Morrolumbre estaba llena de torres de cañones, campo de batalla, pero la Linterna de la Abjuración de
baterías de mortero y torretas incineradoras. Las llamas Ven Brecht ardió con una luz purificadora que bañó a
salían de la boca del monstruo de metal y la hechicera la hechicera. Kraeth gritó de agonía mientras sus ojos
vio una ráfaga ondulante de humo naranja al dispararse se abrasaban por el fulgor castigador, cayendo de la silla
las culebrinas desplegadas. Ruidosos disparos de cañón de montar mientras su montura moría, con el corazón
atravesaron formaciones de Saetas Oscuras y Lanzas atravesado por una docena de flechas. Ven Brecht
Siniestras, haciendo estallar decenas de guerreros de atravesó el tumulto hacia la hechicera caída, levantando
aelfos en una nube sangrienta. Las baterías de Cohetes su espada para asestar el golpe de gracia.
Tormenta Infernal incorporadas en la corona del gigante
de hierro abrieron fuego, los ululantes misiles atravesaron Una sombra cayó sobre él. Miró hacia arriba para ver
el cielo en humeantes estelas antes de detonar entre las algo enorme que corría a través de las brumosas nubes.
tropas de Kraeth en florecientes bolas de fuego. Alcanzó a ver las escamas negras como la noche, y
La fortaleza móvil aplastó al enemigo bajo sus enormes escuchó el batir de las alas de piel.
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Descendiendo del cielo en un rastro de oscuridad, bajo ellas con una descarga de flechas. Los Liberators
la Reina de las Sombras se estrelló contra la cubierta levantaron sus escudos para bloquear el diluvio, pero
del Viejo Morrolumbre. Arrancacorazones voló de la el enemigo emergió de todos lados, apuntando a sus
mano de Morathi, perforando una torreta giratoria flancos desprotegidos y encontrando puntos débiles
y a su artillero duardin. Con una fuerza monstruosa, en el blindaje con increíble precisión. Los elegidos de
desprendió el cañón de la torreta, haciendo que el hierro Sigmar no cayeron fácilmente, y muchos guerreros aelfos
de tres metros de ancho cayera al suelo. Con un batir y Melusai fueron destrozados por martillos crepitantes
de sus grandes alas, saltó sobre la cabina de proa de la o decapitados por espadas de guerra que ardían con un
fortaleza y despegó su techo de plomo como si fuera piel fuego amatista.
suelta. Arrancacorazones apuñaló una, dos, tres veces,
matando a Barbaflamígera y su tripulación. Pero el curso de la batalla no pudo revertirse una
segunda vez. Las khainitas eran demasiadas. Uno a uno,
A la deriva, la fortaleza humeante viró hacia la izquierda los Yunques del Portador del Martillo comenzaron a
como una bestia herida. Desde el suelo, Ven Brecht caer, ya que cada flecha perfectamente apuntada estaba
pudo ver las diminutas formas de los soldados del mezclada con venenos ideados por las Reinas Brujas:
Gremio Libre saltando de las paredes de la construcción mezclas paralizantes que hacían que los músculos y
mientras se precipitaba hacia una avenida con estatuas, las articulaciones se congelaran sólidamente, o toxinas
con sus patas de pistón colapsando debajo de ella. En debilitantes que nublaban la mente y ralentizaban el
una nube de polvo y mármol roto, el Viejo Morrolumbre movimiento del corazón. Con cada guerrero de armadura
cayó. Mientras las fuerzas leales observaban atónitas y de obsidiana que caía al suelo, la línea de batalla de
horrorizadas, escucharon un sonido espeluznante: los Stormcast flaqueaba.
gritos agudos de las khainitas cuando salieron de las
sombras. Bandadas de formas con alas de murciélago Una flecha se hundió en el hombro de Ven Brecht, y el
surgían de los cielos cada vez más oscuros, lanzando Lord-Veritant cayó sobre la rodilla con la cara hundida en
una interminable lluvia de jabalinas o descendiendo una mueca de dolor cuando la flecha descargó su carga
para segar la vida de sus víctimas con crueles hoces. tóxica en sus venas. Su visión y su cabeza se nublaron
Las arqueras Melusai se deslizaron en posición sobre como si hubiera sido golpeado por un gargante.
los tejados, dando cuenta de los Stormcast Eternals
66
Vio a las últimas de sus fuerzas huir aterrorizadas, Ven Brecht apretó los dientes y se sacudió el torpor que
perseguidas y abatidas por guerreros aelfos amenazaba con abrumarlo. La muerte era un regalo, le
enmascarados. Vio criaturas aladas rodeando las agujas dijo a la hechicera, y no temía su llegada. Le preguntó
más altas del Nexo Negro, chillando triunfantes. Vio si ella sentía lo mismo, porque la traición de Anvilgard
al Rey Guardián Loriksson rodeado por los últimos la vería asesinada por la propia mano del Dios Rey.
de sus leales guardaespaldas Barbaslargas, escupiendo Morathi asintió con complicidad, porque por supuesto
juramentos de venganza mientras un círculo de malvadas había esperado tal desafío. La lluvia cayó sobre ellos,
gujas se cerraba alrededor de ellos. En la distancia, un mezclándose con sangre y ceniza. La mano de Ven Brecht
monstruo serpentino aulló, recortado contra la ardiente se cerró sobre la empuñadura de su espada.
fortaleza móvil.
Su golpe, cuando llegó, tomó por sorpresa incluso al Alto
Una hermosa figura pasó por encima de los cuerpos de Oráculo. Apenas tuvo tiempo de levantar la lanza antes
los caídos, con un movimiento tan elegante y sin esfuerzo de que la espada del Lord-Veritant cayera sobre ella, a
como si estuviera cruzando el suelo de un gran salón de centímetros de su pálido rostro. Los ojos de Ven Brecht se
baile. Su forma oscura y regia estaba enmarcada por alas clavaron en los de ella, ardiendo con una llama púrpura.
de metal dorado. Las sombras se extendían detrás de ella, La Reina de las Sombras descendió de las nubes con un
y por un instante Ven Brecht pensó que tomaron la forma grito de indignación, se estrelló contra Ven Brecht y lo
de una gran serpiente enroscada. Los Stormcast Eternals agarró con sus anillos negros y rojos, apretándole con
cargaron contra ella con sus martillos levantados, solo tanta fuerza que la coraza del Lord-Veritant comenzó a
para ser arrebatados por zarcillos de oscuridad cuando doblarse y a gemir. Ven Brecht se atragantó con su sangre,
la figura agitó una mano en un gesto de desdén y incapaz de respirar, mientras miraba los ojos amarillos de
aburrimiento. La fuerza de sus miembros fue arrebatada la criatura, llenos de odio amargo.
por la magia oscura. El Alto Oráculo de Khaine sonrió
cuando llamó la atención del Lord Veritant Ven Brecht. Fue lo último que vieron sus ojos antes que la oscuridad
Esta ciudad ahora pertenecía a la diosa Morathi-Khaine le envolviera.
y al imperio de Hagg Nar, proclamó. La resistencia era
inútil.
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E
staba vivo. Eso debería haber sido un consuelo para Keiser Ven Brecht,
pero no lo fue. La muerte habría convertido su carne en un rayo, y
enviado su esencia gritando de vuelta a Azyr. Le habría esperado la
agonía de la Reforja, pero al menos podría haber advertido al Dios Rey de
la traición de Morathi. En ese momento, la hechicera traidora podría estar
marchando hacia otra ciudad libre. Su insurrección seguramente no cesaría
después de Anvilgard. Su sueño era crear un imperio.
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Hubo un frenético martilleo contra la puerta de la celda. Desenvainando
una de sus cimitarras, el corsario abrió la trampilla. Otro aelfo cayó en la celda, Con la caída de Anvilgard,
abierto desde la garganta hasta el vientre. Tosió sangre y se desplomó, derramando Morathi alcanzó una posición
sus tripas entre sus pálidos dedos. estratégica vital en Aqshy. Sin
El corsario maldijo y se dispuso a cerrar la puerta de nuevo, pero algo lo agarró embargo, sabía que la noticia
por la garganta. Ven Brecht tuvo la impresión de ver brevemente una garra de su traición no tardaría en
reluciente y ensangrentada, y luego el aelfo fue arrastrado fuera de la habitación. llegar al Dios-Rey...
Hubo una serie de gritos de horror y un húmedo sonido de llantos, luego silencio.
Ven Brecht observaba desde dentro de la oscura sala. Podía sentir algo ahí
fuera, alguna presencia maligna jadeando en la oscuridad. Seguramente caería
sobre él en cualquier momento.
Las ataduras que sujetaban sus brazos se apretaron repentina y dolorosamente,
y los tentáculos nervudos temblaron y se zarandearon. Se oyó un lejano y doloroso
chillido, y el aguacero que salpicaba la cabeza de Ven Brecht se volvió caliente
y pegajoso. Goteó en su boca y notó el sabor salado y metálico de la sangre. Los
zarcillos se aflojaron, dejándolo caer a varios metros del suelo. Se liberó, rodó y
cogió una daga ganchuda del cinturón del muerto.
Aparte del goteo de sangre que venía de arriba, la celda estaba misteriosamente
silenciosa. Empuñando la daga, el Lord-Veritant se dirigió hacia el pasillo.
Estaba bañado de sangre y lleno de cadáveres que habían sido destrozados con
un salvajismo que desafiaba toda razón. El propio corsario se desplomó contra la
pared, con su mandíbula inferior arrancada y sin un brazo. Todavía estaba vivo.
Sus fríos ojos grises encontraron los de Ven Brecht. Ya no se burlaban de él.
El Lord-Veritant esperó un momento. Lo suficiente como para que la
destrozada criatura recordara su promesa. Entonces le rompió el cuello él mismo.
Una misericordia inmerecida, pero él ya había dado su palabra después de todo.
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El
Recién Nacido gritó
a través del cielo, dejando un
rastro de brillante iridiscencia a su
paso. Era una cosa amorfa y proteica, aún
por elegir una configuración adecuada a la
magnitud de su creación. Allí por donde pasó,
convirtió la piedra en carne temblorosa, dio a luz
lagos de saliva melosa y aró valles de vidrio prístino.
Los fieles al Príncipe Oscuro lo siguieron de cerca,
llorando lágrimas de alegría al ver tal corrupción
divina. La Profecía del Parto se había cumplido;
pronto contemplarían el rostro de su amado dios
y conocerían el verdadero éxtasis. Finalmente,
el Recién Nacido descansó en una hondanada
sombría en la tierra, una cuna apropiada,
que resonaba con los lamentos
agonizantes de las almas muertas
hacía mucho tiempo.
Los
Hedonitas
vinieron por miles para
presenciar el nacimiento. Pronto
la hondanada se llenó de adoradores
contorsionándose y balanceándose, perdidos
en un delirio extático mientras observaban
la pulsante esfera de poder que era el Recién
Nacido. Mientras el cielo aullaba en protesta, una
forma comenzó a emerger dentro del resplandor
embrionario, una forma alada tan bella y terrible
de mirar que muchos de los presentes murieron
allí mismo, perdidos en la agonía del más puro
éxtasis. Mientras los fieles allí reunidos
se postraban ante él, el Recién Nacido
comenzó a decir sus primeras y
profanas palabras...
ACLARACIONES
Esta es una traducción de todas las páginas del libro Broken Realms - Morathi que no llegaron a traducirse al castellano, ni fueron
publicadas en la edición española del libro.
Es un material hecho por fans y para fans, sin ánimo de lucro y con el único objetivo de extender el conocimiento sobre el trasfondo de
Warhammer:Age of Sigmar entre la comunidad wargamera y todos aquellos que muestren interés por esta ambientación.
El sello que acompaña el libro bajo el nombre NoSpanglishTraduccions tiene la intencionalidad de remarcar que en esta traducción se
ha pretendido desmarcarse del uso del spanglish, usado actualmente por Games Workshop en todas sus publicaciones. Además, cabe la
posibilidad de que en un futuro, si el tiempo lo permite, se puedan traducir también al catalán, como se hizo antaño con algunos libros de
Warhammer Fantasy, motivo por el cual se deja Traduccions en este idioma, dejando así la puerta abierta a ello. Por supuesto, la licencia y
propiedad intelectual de Warhammer:Age of Sigmar y todo su trasfondo, pertenecen a Games Workshop, y estas traducciones al castellano
solo pretenden ayudar a que los lectores puedan comprender mejor los distintos conceptos y nombres de criaturas y lugares del trasfondo
de este juego, y que dicha traducción, insistimos, no es oficial ni pretende substituir en absoluto al material original.
CRITERIOS DE TRADUCCIÓN
Ante la más que probable polémica o disconformidad que puedan suscitar algunas o todas las decisiones tomadas en las
traducciones, se listan a continuación los criterios que se han seguido a la hora de realizarlas. Evidentemente, la traduc-
ción no es un ejercicio matemático y difícilmente coincidirá al cien por cien con las decisiones que hubieran tomado otras
personas. Tened presente que esto no es oficial y es solo de carácter orientativo para facilitar la inmersión y la lectura del
trasfondo.
Criterios:
1. No dejar palabras sin traducir y evitar el spanglish (salvo en los nombres de las pinturas por motivos prácticos).
2. Primar la fidelidad hacia el concepto original por encima de la estética del nombre, salvo que esto afecte negativamente a
su pronunciación y/o escritura.
3. Mantener las traducciones oficiales antiguas de Warhammer Fantasy, o ser fiel a ellas en la medida de lo posible, siempre
y cuando esto no entre en conflicto con el punto anterior.
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PRÓXIMAMENTE...