Estudio de Tbjo Modulo
Estudio de Tbjo Modulo
ÍNDICE
REFERENCIAS DE ÍCONOS
Actividad en el Foro.
Actividad Grupal.
Actividad Individual.
Atención.
Audio
Glosario.
Sugerencia.
Video.
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MENSAJE DE BIENVENIDA
Estimados alumnos:
Tomar la iniciativa y decisión de continuar con estudios superiores, constituye una de las mejores he-
rramientas, no solo para adquirir conocimiento o educación, sino para aprehender y comprender el
mundo desde un punto de vista muy particular que es el de ver al mundo con una mirada más integra-
dora, más completa, más crítica, más esperanzadora.
Siempre pienso que a medida que nos vamos preparando más y mejor, es como pararnos en los hom-
bros de nuestros predecesores, para ver más lejos, y en este espacio y en este tiempo, vamos constru-
yendo una sociedad más justa más libre y más soberana. Espero que ustedes se paren en los hombros
de las generaciones anteriores para que puedan ver más lejos que nosotros, sus maestros y profesores.
Soy optimista en mi mirada de este mundo y les dejo el desafío a ustedes de que puedan siempre ser
mejores que nosotros y puedan ir cada vez más lejos.
Con respecto a esta materia de Estudio del Trabajo, es una materia que permitirá contribuir específica-
mente a incrementar sus conocimientos, habilidades y actitudes para la realización de las distintas ta-
reas relacionadas con la Organización del Trabajo en la Institución tanto de producción como de servi-
cios, desde su diseño, planificación y dirección, hasta su realización, aplicando las técnicas específicas
de Organización, Métodos, Psicología Laboral, y Estudio del Trabajo, que comprende el Estudio de Mé-
todos y la Medición del Trabajo, para lograr mayor productividad.
En nombre de esta prestigiosa casa de estudios, su plantel administrativo, docente y técnico, les doy
una cordial bienvenida, al cursado de esta materia, con el convencimiento que para mí es un honor y un
placer ser su maestro y profesor; por lo cual me pongo a su disposición para lo que necesiten.
En el programa de la cátedra y en los módulos están las consignas, formas y metodologías, en que jun-
tos iremos construyendo este conocimiento de Estudio del Trabajo.
UNIDAD I
ENFOQUE DEL ESTUDIO DEL TRABAJO Y EL FACTOR HUMANO
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Desde los tiempos más remotos, allí donde tuvo su origen el hombre, éste ha desarro-
llado procedimientos y útiles para un mejor aprovechamiento de su esfuerzo.
El trabajo, que tuvo de esta forma un nacimiento paralelo al hombre, no será ya nunca
abandonado por él.
Por el contrario, cada vez el hombre se implicará más en él, si bien empleará su inteli-
gencia para obtener mejores resultados con menor esfuerzo. Es así como tiene su
comienzo los Métodos en el Trabajo.
Las manos del hombre constituyen su primera herramienta. Después las ramas gol-
pean por ellas, las piedras del río machacan con más efectividad, y las conchas de los
mares le sustituyen con más facilidad en la tarea de rascar.
Podríamos decir que nació con el hombre mismo, ya que desde su origen, el hombre
sin conocer las técnicas de las mejoras, de una forma intuitiva, va "inventando" mejo-
res procedimientos y mejores herramientas.
Realmente fue esta Técnica la que dio origen a la Revolución Industrial que se desa-
rrolló entre los años 1760 y 1870.
Hasta esa época, la habilidad del trabajador era la cualidad decisiva ya que la herra-
mienta que usaba tenía un papel secundario.
Gracias a los cuatro grandes inventos (máquinas de hilar) que caracterizaron esta
época, a mediados del siglo XVIII, nació en la historia, la época que hoy se conoce con
el nombre de Revolución Industrial.
Con actitud pesimista, hay quien achaca a la Revolución Industrial la aparición del pro-
letariado, que hasta aquel momento no había irrumpido violentamente en la esfera
laboral.
Este fenómeno se dio como consecuencia de que la máquina por ser excesivamente
costosa, no podía ser adquirida por el trabajador (antes era su propiedad) y de esta
forma lo único que podía ofrecer era su "fuerza de trabajo" (mano de obra) que el po-
seedor de la máquina (empresario) utilizaba.
En la mayoría de los casos, se hace referencia a una técnica para aumentar la pro-
ducción por unidad de tiempo, y consecuentemente, para reducir el costo unitario.
1. Reunir todos los datos relacionados con el diseño, tales como, planos, cantidades,
requerimientos de entrega, etc.
2. Hacer una lista ordenada de todos los datos. Se recomienda usar los diagramas de
procesos.
3. Hacer un análisis. Considerar las estrategias elementales para el análisis de las
operaciones y los principios del estudio de movimientos.
4. Desarrollar un método.
5. Proponer un método.
6. Instalar el sistema de trabajo.
7. Desarrollar un análisis de puestos del sistema de trabajo.
8. Establecer estándares de tiempo en el sistema de trabajo.
9. Seguimiento del método.
De ahí la gran utilidad del estudio del trabajo, pues aplicando sus procedimientos sis-
temáticos un dirigente puede lograr resultados equiparables, e incluso superiores, a
los obtenidos en otras épocas por hombres geniales, pero menos sistemáticos.
El estudio del trabajo da resultados porque es sistemático, tanto para investigar los
problemas como para buscarles solución. Pero la investigación sistemática requiere
tiempo y, por eso, en todas las empresas, salvo en las más pequeñas, las personas
que mandan no pueden encargarse del estudio del trabajo.
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El director de una fábrica o el jefe de un taller, por competentes que sean, nunca dis-
ponen de suficiente tiempo sin interrupciones, mientras cumplen su labor cotidiana con
sus múltiples problemas humanos y materiales, para dedicarlo enteramente al estudio
de una sola actividad de la fábrica. Por eso les es casi imposible, conocer todos los
datos sobre lo que está sucediendo en tal actividad.
Ahora bien, sin todos los datos es imposible estar seguro de que las modificaciones
que se hacen se basan en información exacta y van a surtir efecto. Para enterarse a
fondo de lo que ocurre en el lugar o zona donde se trabaja es indispensable estudiar y
observar continuamente, y por sí mismo, el desarrollo de las actividades.
Hemos examinado muy brevemente algunos aspectos de la naturaleza del estudio del
trabajo y el motivo de su utilidad como instrumento de dirección. A las razones expues-
tas pueden añadirse las que resumimos a continuación:
Conviene analizar más detenidamente este último punto. Como el estudio del trabajo
es sistemático y obliga a examinar en persona todos los factores que influyen sobre la
eficacia de una operación dada, pondrá de manifiesto las deficiencias de todas las
actividades relacionadas con esa operación.
Por ejemplo, la observación puede mostrar que un operario pierde tiempo porque tiene
que esperar que le entreguen el material o porque se ha descompuesto la máquina
con que trabaja. Ahí se ve en seguida que está mal organizado el control de materiales
o que el jefe de mantenimiento descuida la conservación de la maquinaria.
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También puede haber pérdida de tiempo si las series de producción fijadas son dema-
siado breves y exigen el reajuste constante de las máquinas; pero esto no podrá com-
probarse sin observaciones prolongadas para apreciar si el grado en que se interrum-
pe el trabajo es indicio de que está mal planeada la producción o de que merece que
se investigue la política de ventas.
El estudio del trabajo actúa como el bisturí del cirujano, exponiendo a la vista de todos
las actividades y el funcionamiento, bueno o malo, de una empresa.
Porque tiene ese carácter revelador es, preciso manejarlo, como el bisturí del cirujano,
con cuidado y destreza. A nadie le gusta que lo pongan en evidencia, y si el especialis-
ta en estudio del trabajo no trata a los demás con gran tacto, puede atraerse la antipa-
tía de directores y obreros, lo que le impedirá cumplir su cometido debidamente.
Los directores y jefes de taller que han intentado aplicar el estudio del trabajo gene-
ralmente no han conseguido las economías y mejoras que hubieran sido posibles por-
que no pudieron dedicarse a él de modo continuo, aun poseyendo la debida capacita-
ción.
No basta que el estudio del trabajo sea sistemático. Para lograr resultados realmente
importantes hay que aplicarlo continuamente y de un extremo a otro de la empresa.
De nada sirve que el especialista en estudio del trabajo realice una buena labor si lue-
go se cruza de brazos, satisfecho de su obra, o si la dirección le encomienda otro tra-
bajo.
Aunque pueden ser considerables las economías que se logren en determinadas ta-
reas, suelen ser pequeñas en comparación con la actividad total de la empresa.
El estudio del trabajo solo surtirá todo su efecto cuando haya sido aplicado en todas
partes y cuando todo el personal de la organización esté convencido de que es preciso
rechazar el desperdicio en todas sus formas de materiales, tiempo, esfuerzo o dotes
humanas y no aceptar sin discusión que las cosas se hagan de cierto modo porque
siempre se hicieron así.
ESTUDIO DE MÉTODOS
Para simplificar el trabajo e idear
métodos más económicos de
hacerlo
ESTUDIO
DEL Figura 1. Estu-
dio del trabajo.
TRABAJO MEDICIÓN DEL TRABAJO
Para determinar el tiempo que
debe llevar
MAYOR
PRODUCTIVIDAD
Es preciso recorrer ocho etapas fundamentales para realizar un estudio del trabajo
completo, a saber:
Es posible que, después de un cierto tiempo, el nuevo método requiera una modifica-
ción, en cuyo caso se lo reexaminaría siguiendo la secuencia anterior.
SELECCIONAR
el trabajo que se va a estudiar
REGISTRAR INFORMACIÓN
mediante la recopilación de datos o
la observación directa
EXAMINAR
críticamente el objetivo, el lugar, el orden
y el método de trabajo
EVALUAR
los resultados de diferentes soluciones
DETERMINAR
nuevos métodos y presentarlos
IMPLANTAR
nuevos métodos y formar al personal
para aplicarlos
MANTENER
y establecer procedimientos de control
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Cuando hizo su aparición el estudio del trabajo en la primera mitad de este siglo como
una técnica destinada a racionalizar y a medir el trabajo, el interés se centró en la eco-
nomía del movimiento. Por eso se le designó con el nombre de estudio de tiempos y
de movimientos.
Más tarde, empezó a abarcar otros aspectos del trabajo de observación y análisis y la
primera designación fue sustituida por la de estudio del trabajo, simultáneamente, a
finales de los años cuarenta y más tarde en el decenio de 1960 se crearon otras disci-
plinas, a saber: la ingeniería industrial y la gestión de la producción, respectivamente.
Estas disciplinas diferían del estudio del trabajo en el sentido de que se consagraban a
aumentar la eficiencia de una actividad de producción en conjunto, y no sólo de los
métodos de trabajo.
Los avances en las esferas de los ordenadores y de los sistemas de información con-
tribuyeron a que las técnicas de gestión de la producción alcanzaran su nivel actual.
Por este motivo, muchos especialistas capacitados en el estudio del trabajo se dan
cuenta de que pueden utilizar varias de las técnicas de gestión de la producción exis-
tentes para contribuir a mejorar los métodos de trabajo.
15
UNIDAD II
LA PRODUCTIVIDAD
En el año 2000 cerca de 1000 millones de personas vivieron por debajo de la línea de
la pobreza y a duras penas podían satisfacer sus necesidades básicas. Estas necesi-
dades básicas son:
Las aspiraciones humanas también abarcan el deseo de un entorno más sano y lim-
pio, actividades culturales, la capacidad de disponer de tiempo libre y de utilizarlo de
una manera agradable y unos ingresos que hagan posible sufragar esas diversas ne-
cesidades.
A fin de que una sociedad o Nación pueda elevar el nivel de vida de su población, ten-
drá que aumentar al máximo el rendimiento de sus recursos o mejorar la productivi-
dad, para que la economía crezca y sea capaz de sostener una mejor calidad de vida.
LA PRODUCTIVIDAD
Producto
Productividad = ---------------
Insumo
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Puede ser, por ejemplo, el valor de la producción dividido entre la suma de los costos
por concepto de mano de obra, materiales y gastos generales. Al desarrollar una me-
dición de este tipo, es preciso convertir las cantidades a una unidad de medida común,
generalmente dólares.
Solución:
Pólizas de procesadas
a. Productividad de la mano de obra = ---------------------------------
Horas empleado
600 pólizas
= ------------------------------------------------ = 5 pólizas/hora
(3 empleados) (40 horas/empleado)
Medidas de productividad
En Estados Unidos durante los años 90, por ejemplo, los incrementos anuales de pro-
ductividad para toda la economía (1.0%) promediaron mucho menos que los registra-
dos para las manufacturas (2.4%). La razón de esto es que la productividad en el sec-
tor servicios fue básicamente invariable, a pesar de los miles de millones de dólares
gastados en computadoras y tecnología de oficina.
Muchos economistas auguraron que los incrementos del sector servicios seguirían
siendo bajos durante de la década de 1990, pero hay signos de mejoría. La racha de
inversiones a través de las fronteras nacionales puede estimular las ganancias de pro-
ductividad, al exponer a las empresas de servicios a mayor competencia y aportar la
motivación necesaria para elevar la productividad.
Aunque es cierto que los países del este de Asia han tenido problemas recientemente
(véase el capítulo "Localización"), su región ha sido la de más rápido crecimiento eco-
nómico en el mundo. Japón, Corea del Sur y Taiwán, en particular, lograron notables
ganancias de productividad en la década de 1980 ya a principios de la siguiente.
a. Crecimiento anual promedio de productividad (producción por hora) para el sector em-
presarial de EUA durante cinco décadas.
Se espera que algunos países en desarrollo, como Brasil, China, India, Malasia, Méxi-
co y Tailandia, lleguen a ser importantes en el futuro, en términos de la economía
mundial.
Sin embargo, los costos de la mano de obra están aumentando más rápidamente que
la productividad de la región, y la carrera por el predominio manufacturero ha provoca-
do una excesiva acumulación de capacidad en la mayoría de las industrias clave.
La figura anterior (b) muestra que el valor agregado promedio por cada hora que traba-
jan es muy superior la productividad en otros lugares (en toda la economía y en las
manufacturas particularmente). Aun en manufacturas, la productividad japonesa es
20% menor que la estadounidense.
Una perspectiva final es la fuente de las ganancias de productividad. Para una econo-
mía en conjunto, las ganancias de productividad son la suma de la gran cantidad de
mejoras de rendimiento, logradas por las empresas individua les y por los gerentes y
empleados de cada una. La práctica administrativa describe el éxito de empresas ja-
ponesas, que operen en Estados Unidos (empleando trabajadores estadounidenses y
pagando los salarios de EUA), que han logrado mayor productividad y calidad que sus
homólogas norteamericanas.
La enseñanza que dejan esas firmas japonesas es que los gerentes y em-
pleados pueden elevar la productividad, los salarios y los niveles de vida, si
prestan cuidadosa atención a la administración de operaciones, no importa
en qué país estén operando.
Competencia mundial
Las empresas de hoy admiten que, para prosperar, deben visualizar en términos mun-
diales a sus clientes, proveedores y competidores, así como la localización de sus
instalaciones. La mayoría de los productos actuales es un conjunto de materiales y
servicios provenientes de todo el mundo.
Usted tiene una camisa de polo Gap, que fue cosida en Honduras, con tela cortada en
Estados Unidos. Como espectador de cine, usted saborea una barra Crunch de Nestlé
(suiza), mientras mira una película de Columbia Pictures (Japonesa) en un teatro Ci-
neplex (canadiense).
La intensa competencia mundial afecta a las industrias en todas partes. Por ejemplo,
los fabricantes estadounidenses han visto disminuir su participación en los mercados
nacionales e internacionales de acero, aparatos domésticos y bienes durables para el
hogar, maquinaria y productos químicos.
A pesar de eso, Estados Unidos absorbe el 37% de las ventas, Japón 32% y Europa
31%, en industrias manufactureras mundiales competitivas. De hecho, a Estados Uni-
20
Una célula formada por una persona es la teoría que está detrás de la célula de un
trabajador, múltiples máquinas (OWMM), en la cual un trabajador maneja varias má-
quinas diferentes al mismo tiempo, para producir un flujo de línea.
La figura siguiente ilustra una célula OWMM constituida por cinco máquinas, que se
usa para producir una parte bisela de metal, colocando las máquinas en círculo con un
operador en el centro. (También es común colocar las máquinas en una disposición en
forma de U.); el operador se mueve alrededor del círculo, realizando los tareas que no
sean automatizadas (de ordinario, las de carga y descarga).
Es posible producir diferentes productos o partes en una misma célula OWMM, modifi-
cando los ajustes de las máquinas. Si el ajuste inicial de una máquina para fabricar
una parte es especialmente laborioso, la gerencia puede agregar a la célula otra má-
quina similar a fin de utilizarla cuando se tenga que fabricar dicha parte.
Una disposición OWMM reduce los requisitos, tanto de inventario como de mano de
obra. El inventario se reduce porque los materiales pasan directamente a la siguiente
operación, en lugar de apilarse en filas de espera. La mano de obra se reduce porque
hay un mayor número de operaciones automatizadas.
Figura 10.3.
Céluna de un
trabajador,
múltiples má-
quinas
(OWMM).
21
Los alimentos, la ropa y el alojamiento son generalmente bienes que el hombre debe
procurarse por sí mismo, y para disfrutarlos tiene que pagarlos con su dinero o con su
trabajo. A su vez, la seguridad y los servicios esenciales incumben en gran parte a los
gobiernos y demás autoridades públicas.
Cuanto mayor sea la producción de bienes y servicios en cualquier país, más elevado
será el nivel de vida medio de su población.
Siempre que exista desempleo o subempleo, serán de suma importancia los esfuerzos
que se desplieguen para incrementar el empleo, pero deben ir acompañados de una
acción encaminada a elevar la productividad de las personas ya ocupadas. Es preci-
samente este último aspecto el que nos interesa.
Se pueden obtener:
• Tierra.
• Materiales.
• Instalaciones, Máquinas y Herramientas.
• Servicios del Hombre.
Algunos ejemplos de cada una de estas clases de productividad servirán para aclarar
este concepto.
Productividad de la tierra
Podrá decirse que la productividad de la tierra utilizada para fines industriales ha au-
mentado si la producción de bienes o servicios en dicha tierra se ha incrementado por
cualquier medio.
Si un sastre experto es capaz de cortar 11 trajes con una pieza de tela de la que un
sastre menos experto sólo puede sacar 10 trajes, puede decirse que en manos del
sastre experto la pieza se utilizó con un 10 por ciento más de productividad.
Si una máquina-herramienta producía 100 piezas por cada día de trabajo y aumenta
su producción a 120 piezas en el mismo tiempo gracias al empleo de mejores herra-
mientas cortantes, la productividad de esa máquina se habrá incrementado en un 20
por ciento.
Si un alfarero producía 30 platos por hora y al adoptar métodos de trabajo más perfec-
cionados logra producir 40, su productividad habrá aumentado en un 33,33 por ciento.
CURVAS DE APRENDIZAJE
En el dinámico centro de trabajo de la actualidad, los cambios se producen rápidamen-
te; y donde existen cambios también hay algo que aprender. Mediante la instrucción y
la repetición, los trabajadores aprenden a realizar con más eficiencia sus labores y, por
lo tanto, reducen el número de horas de mano de obra directa por unidad.
El efecto de aprendizaje
El efecto de aprendizaje puede representarse por medio de una línea llamada curva de
aprendizaje, que muestra la relación entre la mano de obra directa total por unidad y la
cantidad acumulativa del producto o servicio producido.
Sin embargo, estas curvas se basan en principios idénticos a los de la curva de apren-
dizaje. Emplearemos aquí el término curva de aprendizaje para describir las reduccio-
nes, ya sea de la mano de obra directa total por unidad o de los costos del valor agre-
gado total por unidad.
Figura c.1.
Curva de
aprendizaje
mostrando el
período de
aprendizaje y el
tiempo en el
cual se calculan
las normas.
Figura 64.
Curva de
aprendizaje
típica.
24
Los experimentos realizados demuestran que al principio, para lograr los mejores re-
sultados, los descansos entre una y otra práctica deben ser más largos que los perío-
dos de práctica, pero la situación pronto cambia y, una vez que el operario comprende
el nuevo método y adquiere velocidad, los períodos de descanso pueden ser mucho
más cortos.
UNIDAD III
ESTUDIO DE MÉTODOS
Examinaremos ahora cuáles son las sucesivas etapas básicas del estudio de métodos.
Para mayor claridad se indican encuadradas a continuación:
Esas siete etapas son esenciales para aplicar el estudio de métodos y ninguna se
puede saltar. Para que la investigación sea útil, no sólo hay que respetarlas estricta-
mente, sino que debe seguirse el orden indicado, como se expone gráficamente en el
siguiente diagrama.
26
27
Posibilidades de selección
Es muy amplia la gama de tareas a las que se podría aplicar el estudio métodos en
cualquier empresa de productos o servicios, en donde se efectúen desplazamientos de
materiales o trabajos manuales.
Disposición de la Operarios encargados de hiladoras con Cursograma analítico del Cuadro I. Pro-
fábrica: movimien- bobinas operario blemas indus-
to de los trabaja- Cocineros en la cocina de un restau- Diagrama de hilos triales típicos y
dores rante Gráfico de trayectoria técnicas ade-
cuadas de
Manipulación de Meter y sacar materiales del almacén Cursograma analítico del estudio de
métodos.
materiales Cargar los camiones con productos material
acabados Diagrama de recorrido
Diagrama de hilos
Entre tales técnicas, las más corrientes son los gráficos y diagramas, de los cuales hay
varios tipos uniformes, cada uno con su respectivo propósito, que se describirán suce-
sivamente en este capítulo y en los siguientes; por ahora basta con señalar que los
gráficos utilizados se dividen en tres categorías:
• Los que sirven para consignar una sucesión de hechos o acontecimientos en el or-
den en que ocurren, pero sin reproducirlos a escala;
• Los que registran los sucesos, también en el orden en que ocurren, pero indicando
su escala en el tiempo, de modo que se observe mejor la acción mutua de sucesos
relacionados entre sí.
El croquis del montaje (figura siguiente) muestra el rotor para un interruptor de acción
lenta.
Rotor de Inte-
rruptor.
Consta de un
eje (1)
Una pieza
moldeada de
plástico (2)
Un pernete de
tope (3)
Al hacer un cursograma sinóptico suele ser práctico comenzar trazando una línea ver-
tical a la derecha de la página para anotar las operaciones e inspecciones de que sea
objeto la unidad o componente principal del montaje (o compuesto, si se trata de un
proceso químico), que en este caso es el eje.
Para no recargar la figura se han omitido las notas que se añaden normalmente al lado
de cada símbolo.
He aquí las operaciones e inspecciones de que es objeto el eje, que se hace con una
varilla de acero de 10 mm de diámetro:
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Es una representación gráfica de los pasos que se siguen en toda una secuencia de
actividades, dentro de un proceso o un procedimiento, identificándolos mediante sím-
bolos de acuerdo con su naturaleza; incluye, además, toda la información que se con-
sidera necesaria para el análisis, tal como distancias recorridas, cantidad considerada
y tiempo requerido. Con fines analíticos y como ayuda para descubrir y eliminar inefi-
ciencias, es conveniente clasificar las acciones que tienen lugar durante un proceso
dado en cinco clasificaciones. Estas se conocen bajo los términos de operaciones,
transportes, inspecciones, retrasos o demoras y almacenajes. Las siguientes definicio-
nes en la tabla anterior, cubren el significado de estas clasificaciones en la mayoría de
las condiciones encontradas en los trabajos de diagramado de procesos.
El formulario, como todos los que utilizamos en la presente obra, se diseñó de modo
que se pudiera llenar con una máquina de escribir corriente, y se colocaron los símbo-
los en las columnas poniendo más cerca unos de otros los que más se utilizan.
El examen detallado del diagrama lleva a hacerse varias preguntas; por ejemplo, se
observará que al transportar el motor desde al almacén de motores usados es preciso
cambiar de grúa a mitad de camino. Apliquemos a esa parte del recorrido la técnica
del interrogatorio:
34
Figura. Dia-
grama de reco-
rrido: desmon-
taje, limpieza y
desengrase de
un motor.
Antes de examinar todas las aplicaciones posibles del cursograma analítico como me-
dio de mirar con los ojos críticos el trabajo e idear después métodos más adecuados,
vale la pena señalar ciertos aspectos que nunca se deben olvidar durante la prepara-
ción de los diagramas. Son importantes porque se trata del instrumento más eficaz
para perfeccionar los métodos: sea cual fuere la técnica que se utilice más adelante, la
preparación del diagrama es siempre el primer paso.
a. El nombre del producto, material o equipo representado, con el número del dibu-
jo o número de clave.
b. El trabajo o proceso que se realice, indicando claramente el punto de partida y
de término y si el método es el utilizado o el proyectado.
c. El lugar en que se efectúa la operación (departamento, fábrica, local, etc.).
d. El número de referencia del diagrama y de la hoja y el número de hojas.
e. El nombre del observador y, en caso oportuno, el de la persona que aprueba el
diagrama.
f. La fecha del estudio.
g. La clave de los símbolos empleados, por si acaso utilizan el diagrama posterior-
mente personas habituadas a símbolos distintos. Resulta práctico exponerlos
como parte de un cuadro que resuma las actividades según los métodos actua-
les y según los propuestos (véase figura B).
h. Un resumen de la distancia, tiempo y, si se juzga conveniente, costo de la mano
de obra y de los materiales, para poder comparar los métodos antiguos con los
nuevos.
5. Antes de dar por terminado el diagrama, se debe verificar lo siguiente:
a. ¿Se han registrado los hechos correctamente?
b. ¿Se han registrado todos los hechos que constituyen el proceso?
c. ¿Se han hecho demasiadas suposiciones y es la investigación tan incompleta
que quizá sea inexacta?
Después de haber tratado lo relativo al registro de los hechos, corresponde ahora ver
cómo se procede para examinar con espíritu crítico los hechos registrados.
36
37
Figura B. Cur-
sograma analí-
tico basado en
el material:
desmontaje,
limpieza y des-
engrase de un
motor (método
original).
38
P. ¿Qué se hace?
R: Se transporta el motor con una grúa eléctrica durante una parte de su recorrido por
los almacenes; luego se lo coloca en tierra, y otra grúa lo iza y lo transporta hasta el
taller de desmontaje.
P. ¿Por qué limpiar las piezas del motor antes de desengrasarlas para limpiarlas otra
vez después de quitarles la grasa?
R. Nadie recuerda por qué se implantó esa limpieza previa.
P. ¿Por qué se inspeccionan en esta fase piezas grasientas, cuando debe de ser difícil
hacerlo debidamente y se sabe que serán examinadas nuevamente en el departamen-
to de inspección de motores?
R. Nadie recuerda por qué se implantó esa inspección.
39
El analista no debe considerar nada como cosa ya sabida. Debe hacer citas y otras
preguntas pertinentes acerca de todas las fases del proceso, y luego proceder a reunir
la información necesaria para contestar adecuadamente todas las preguntas de modo
que pueda introducirse una mejor manera de hacer el trabajo.
Figura C. Cur-
sograma analí-
tico basado en
el material:
desmontaje,
limpieza y des-
engrase de un
motor (método
perfeccionado).
DIAGRAMA DE RECORRIDO
REGISTRAR
El diagrama de recorrido muestra inmediatamente que las cajas dan una vuelta dema-
siado larga para llegar a los depósitos, lo que no se hubiera visto mirando solamente el
cursograma. Este, en cambio, permite registrar y resumir los hechos de un modo que
sería prácticamente imposible con el otro diagrama.
42
Figura D. Dia-
grama de reco-
rrido: recep-
ción, inspección
y numeración
de piezas (mé-
todo original).
43
Figura E. Cur-
sograma analí-
tico: recepción,
inspección y
numeración de
piezas (método
original).
P. ¿Por qué apilar las cajas si diez minutos más tarde hay que quitarlas de la pila para
abrirlas?
R. Porque la descarga del camión es más rápida que el control y traslado de los cajo-
nes.
44
P. ¿Por qué están tan separados los lugares para recibir, inspeccionar y marcar la
mercancía?
R. Porque así se colocaron en un principio.
P. ¿Por qué tienen que recorrer los cajones todo el local para llegar al almacén?
R. Porque la puerta del almacén está situada al extremo opuesto de donde se recibe la
mercancía.
A cualquier persona que examine atentamente los dos diagramas se le ocurrirán sin
duda muchas preguntas más, pues son muchas las cosas que se podrían mejorar. He
ahí un ejemplo de lo que sucede en la vida real cuando se inicia una serie de activida-
des sin la planificación debida. Pueden hallarse ejemplos equivalentes de pérdida de
tiempo y energía en fábricas de todo el mundo.
En la figura F y figura G puede verse cómo resolvieron los especialistas en estudio del
trabajo el problema de esta fábrica. Es evidente que entre las preguntas que hicieron
figuraban las que apuntamos, puesto que, como puede verse, las cajas se deslizan
ahora desde el camión por un plano inclinado y se colocan directamente en un carro
de mano.
Los bancos para inspeccionar y numerar están colocados ahora al lado del banco de
recepción, de modo que las piezas se puedan pasar de mano en mano para su ins-
pección, medición y numeración. Finalmente, se vuelven a colocar en sus cajas, y és-
tas en los cajones, que no han salido de la carretilla.
Es evidente que los investigadores plantearon la misma pregunta que nosotros: "¿Por
qué tienen que recorrer los cajones todo el local para llegar al almacén?" Al no recibir
una respuesta satisfactoria, decidieron hacer abrir otra puerta en la pared del almacén,
frente a los bancos, para dar entrada a las cajas por el camino más corto.
Como puede verse por el resumen que figura en el cursograma analítico (figura G), las
"inspecciones" se redujeron de dos a una, los "transportes" de once a seis y las "espe-
ras" (o "depósitos provisionales") de siete a dos. La distancia del recorrido quedó re-
ducida de 56,2 a 32,2 metros.
45
Figura F. Dia-
grama de reco-
rrido: recep-
ción, inspección
y numeración
de piezas (mé-
todo perfeccio-
nado).
46
Figura G. Cur-
sograma analí-
tico: recepción,
inspección y
numeración de
piezas (método
perfeccionado).
47
ANÁLISIS DE MOVIMIENTO
El diagrama de hilos
El diagrama de hilos es un plano o modelo a escala en que se sigue y mide con un hilo
el trayecto de los trabajadores, de los materiales o del equipo durante una sucesión.
Una vez terminado, el plano se fija en una madera blanda o en un tablero y se hincan
alfileres firmemente en cada punto de parada, de modo que la cabeza sobresalga más
o menos 1 cm. También se fijan alfileres en todos los puntos de cambio de dirección.
Se toma un hilo de longitud conocida y se ata al alfiler que señala el punto de partida
del trayecto (banco de inspección I en la figura H). Luego se pasa el hilo por los alfile-
res que marcan los demás puntos del recorrido, siguiendo el orden de la hoja de regis-
tro, hasta que estén representados todos los movimientos.
De esa forma se obtiene el cuadro de los movimientos del operario, que lleva más hi-
los en los trechos donde más veces transitó, como puede verse en la figura H.
Figura H. Dia-
grama de hilos.
Para averiguar si es así, se pasa el hilo por los alfileres colocados en la nueva disposi-
ción, pero partiendo del mismo punto y siguiendo el mismo orden que antes, y al final
se mide cuánto hilo sobró. La diferencia entre lo que sobró la primera vez y lo que so-
bra ahora representa la reducción del recorrido obtenida con la mejora de la disposi-
ción. Quizá sea necesario repetir varias veces la prueba antes de acertar con la dispo-
sición que más acorta el trayecto (o sea, con la cual menos hilo se usa).
El diagrama de hilos es de gran ayuda para explicar a los directores, gerentes, jefes
intermedios y trabajadores los cambios propuestos. Si se hacen dos diagramas, uno
con la disposición original y otro con la perfeccionada, el contraste será tan patente,
sobre todo si se utilizan hilos de colores vivos, que no será difícil convencer a todos de
las ventajas del cambio.
A los obreros, en particular, les interesará el resultado de esos estudios para enterarse
de la distancia que tienen que andar, y es sabido que a todos nos atrae la perspectiva
de un trabajo más aliviado.
Ya se han citado varios ejemplos de Cursograma para el material (figura E y figura G).
Ahora estudiaremos el Cursograma para el operario.
49
REGISTRAR
El examen crítico del Cursograma junto con el esquema de la figura I muestra que se
pueden mejorar muchas cosas. Casi inmediatamente uno se pregunta: "¿Por qué lleva
y sirve la enfermera solamente un plato cada vez? ¿Cuántos podría llevar?". La res-
puesta se impone: "Por los menos dos". Llevando dos platos de una vez reduciría casi
a la mitad la distancia que tiene que andar. Otra pregunta segura será: "¿Por qué está
la mesa de servicio en medio de la sala?", y se acabará por fin.
50
51
Figura J: Cur-
sograma analí-
tico para el
operario: cómo
servir comidas
en una sala de
hospital.
52
ANÁLISIS DE MOVIMIENTOS
Al examinar los movimientos de obreros y materiales con el enfoque más amplio, nos
interesaba llegar a una mejor utilización de las máquinas y herramientas existentes (y,
siendo posible, de los materiales) mediante la supresión de los tiempos innecesarios
de inactividad, la ejecución más eficaz de los procesos y el mejor aprovechamiento de
la mano de obra, eliminando movimientos innecesarios que consumen mucho tiempo,
dentro de la zona de trabajo, en la fábrica, departamento o local.
Unas páginas más adelante estudiaremos las técnicas que se utilizan para consignar
detalladamente los movimientos del obrero en su lugar de trabajo de la manera que
más facilite el examen crítico y el desarrollo de métodos perfeccionados, y entre esas
técnicas, el diagrama bimanual.
Pero más vale antes explicar los principios de la economía de movimientos y algunos
hechos más que influyen en la instalación misma del lugar de trabajo, el cual debe dar
al obrero la posibilidad de cumplir su trabajo con el máximo de comodidad.
El cuarto principio de la economía de esfuerzos del cuerpo humano es que los movi-
mientos deben corresponder a la clase más baja posible. La clasificación se basa en
las partes del cuerpo que sirven de eje a las que se mueven: véase el cuadro 10.
1 Nudillos Dedo
Cuadro 10.
2 Muñeca Mano y dedos Clasificación de
los movimien-
3 Codo Antebrazo, mano y dedos tos.
Es evidente que a medida que se sube de clase van entrando en movimiento más par-
tes del cuerpo, o sea que, cuando más baja sea la clase, más movimientos se ahorra-
rán. Si al disponer el lugar de trabajo se coloca todo lo necesario al alcance del opera-
rio, la clase de movimientos necesarios para ejecutar el trabajo será la más baja posi-
ble.
53
Hasta hace poco se proyectaban instalaciones y maquinaria de todas clases sin tener
casi en cuenta la comodidad del operario. En los trabajos de ciclo breve, especialmen-
te, el manejo de los mandos exige con frecuencia movimientos penosos (como cam-
biar las velocidades en un tono revólver). Después de comprada, una máquina con
mandos incómodos poco remedio tiene, pero se pueden señalar los defectos al fabri-
cante para que los rectifique en modelos posteriores.
Las pocas industrias que fabrican su propia maquinaria o hacen sus instalaciones de-
berían consultar al departamento de estudio del trabajo desde la primerísima fase del
proyecto.
Son numerosas las publicaciones sobre este tema que pueden consultarse para insta-
lar o distribuir los tableros o indicadores visuales de la forma que más facilite su buena
vigilancia.
Se han hecho muchos experimentos para determinar, por ejemplo, la mejor ubicación
de los botones y palancas, las dimensiones óptimas de los asientos y superficies de
trabajo, la resistencia más cómoda de un pedal, etc.
Es de suponer que las enseñanzas cosechadas influirán cada vez más en los nuevos
modelos de máquinas e instalaciones y llegarán a ser dentro de unos años la base de
lo que se haga corrientemente.
EL DIAGRAMA BIMANUAL
Este diagrama registra la sucesión de hechos mostrando las manos, y a veces los
pies, del operario en movimiento o en reposo y su relación entre sí, por lo general con
referencia a una escala de tiempos. Esta es importante en el diagrama porque permite
colocar más fácilmente, uno enfrente del otro, los símbolos de los movimientos que las
dos manos ejecutan al mismo tiempo.
Los símbolos que se utilizan son generalmente los mismos que en los demás diagra-
mas ya estudiados, pero se les atribuye un sentido ligeramente distinto para que abar-
quen más detalles.
El diseño del diagrama deberá comprender el espacio en la parte superior para la in-
formación habitual; un espacio adecuado para el croquis del lugar de trabajo y la in-
formación que se considere necesaria.
También se debe considerar espacio para los movimientos de ambas manos y para un
resumen de movimientos y análisis del tiempo improductivo.
1. Estudiar el ciclo de las operaciones varias veces antes de comenzar las anotacio-
nes.
2. Registrar una sola mano cada vez.
3. Registrar unos pocos símbolos cada vez.
4. El momento de recoger o asir otra pieza al comienzo de un ciclo de trabajo se pres-
ta para iniciar las anotaciones. Conviene empezar por la mano que toma la pieza
primero o por la que ejecuta más trabajo. Luego se añade en la segunda columna la
clase de trabajo que realiza la segunda mano.
5. Registrar las acciones en el mismo renglón cuando tienen lugar al mismo tiempo.
6. Las acciones que tienen lugar sucesivamente deben registrarse en renglones distin-
tos. Verifíquese si en el diagrama la sincronización entre las dos manos correspon-
de a la realidad.
7. Procure registrar todo lo que hace el operario y evítese combinar las operaciones
con transportes o colocaciones, a no ser que ocurran realmente al mismo tiempo.
Este ejemplo muy sencillo muestra cómo se preparó un diagrama bimanual para el
corte de tubos de vidrio en trozos cortos con ayuda de una plantilla. El formulario ilus-
tra la naturaleza del trabajo; las operaciones realizadas no requieren explicación (figu-
ra K).
55
REGISTRAR
Con el método original, el tubo se metía hasta el tope de la planilla, se marcaba con la
lima y se retiraba un poco para muescarlo; luego se sacaba de la plantilla y se partía.
Como se verá, el diagrama registra con mucho detalle los movimientos de las manos,
ya que en trabajos de ciclo breve como este las fracciones de segundo, cuando se
suman, pueden representar una buena proporción del tiempo total del trabajo.
Si se aplica la técnica del interrogatorio a cada paso del método original, se ven en
seguida ciertas fallas. (No nos ceñimos al orden clásico de las preguntas porque a
estas alturas suponemos que el lector siempre lo hará.)
1. Siempre habrá que sujetar el tubo mientras está en la plantilla porque la parte que
queda fuera es mucho más larga que la otra.
2. No hay ninguna razón que impida hacer girar el tubo y muescarlo al mismo tiempo.
3. Hay que sacar el tubo de la plantilla para romperlo porque, si se lo partiera contra la
cara de la plantilla, habría que extraer el extremo cortado, lo que sería difícil se solo
se asomara un poco. Si la plantilla fuera de un modelo en que la punta de tubo par-
tida cayera sola, no se necesitaría sacar el tubo.
Una vez contestadas esas preguntas es fácil hallar una solución adecuada al proble-
ma. En la figura L, puede verse una posible solución: el especialista en estudio del
trabajo diseño la plantilla de modo que se pueda hacer la muesca a la derecha del
punto de apoyo y que el trozo cortado caiga cuando le dan un golpe seco; así se evita
tener que retirar el tubo y emplear las dos manos para partir la punta.
Figura K. Dia-
grama bimanu-
al: corte de
tubos de vidrios
(método origi-
nal).
57
Figura L. Dia-
grama bima-
nual: corte de
tubos de vidrio
(método per-
feccionado).
Concluido el estudio completo del trabajo y obtenido un método mejor, en general hay
que hacerlo aprobar por la dirección de la fábrica antes de implantarlo. El especialista
en estudio del trabajo deberá preparar un informe detallado sobre el método existente
y el propuesto, exponiendo las razones en que se fundan los cambios.
58
1. Los costos relativos de material, mano de obra y gastos generales de uno y otro
método, así como las economías previstas.
2. El costo de implantación del nuevo método, con inclusión del nuevo equipo y del
cambio de la disposición de los talleres o de las zonas de trabajo, cuando sea ne-
cesario.
3. Las medidas de ejecución necesarias para aplicar el nuevo método.
1. Deja una constancia del método perfeccionado, con todos los detalles necesarios,
que puede ser consultada más tarde.
2. Puede utilizarse para explicar el nuevo método a la dirección, a los capataces y a
los operarios. Informa a los interesados, y entre ellos los ingenieros de la fábrica,
acerca del nuevo equipo que se precisa o de los cambios que hacer en la disposi-
ción de las máquinas o lugares de trabajo.
3. Facilita la formación o readaptación de los operarios, que la pueden consultar hasta
que se familiarizan por completo con el nuevo método.
4. En ella se basan los estudios de tiempos que se hacen para fijar normas, aunque
los elementos no se descompongan necesariamente del mismo modo que los mo-
vimientos.
La hoja de instrucciones indica en términos sencillos los métodos que debe aplicar el
operario. No se deben utilizar therbligs ni demás símbolos del estudio de métodos. Por
lo general se necesitan tres tipos de datos:
Figura M. Hoja
de instruccio-
nes.
60
UNIDAD IV
MEDICIÓN DEL TRABAJO
En efecto, la medición del trabajo, como su nombre lo indica, es el medio por el cual la
dirección puede medir el tiempo que se invierte en ejecutar una operación o una serie
de operaciones de tal forma que el tiempo improductivo se destaque y sea posible
separarlo del tiempo productivo. Así se descubren su existencia, naturaleza e impor-
tancia, que antes estaban ocultas dentro del tiempo total. Es sorprendente la cantidad
de tiempo improductivo incorporado en los procesos de las fábricas que nunca han
aplicado la medición del trabajo, de modo que o bien no se sospechaba o se conside-
raba como cosa corriente e inevitable que nadie podía remediar.
Pero una vez conocida la existencia del tiempo improductivo y averiguado sus causas
se pueden tomar medidas para reducirlo. La medición del trabajo tiene ahí otra función
más: además de revelar la existencia del tiempo improductivo, también sirve para fijar
tiempos tipo de ejecución del trabajo, y si más adelante surgen tiempos improductivos,
se notarán inmediatamente porque la operación tardará más que el tiempo tipo, y la
dirección pronto se enterará.
Revelar la existencia y las causas del tiempo improductivo es importante, pero posi-
blemente a la larga lo sea menos que fijar tiempos tipo acertados, puesto que éstos se
mantendrán mientras continúe el trabajo a que se refieren y deberán hacer notar todo
tiempo improductivo o trabajo adicional que aparezca después de fijados tales tiempos
tipo.
En el proceso de fijación de los tiempos tipo quizá sea necesario emplear la medición
del trabajo para:
Se ve, pues, que la medición del trabajo proporciona la información básica necesaria
para llegar a organizar y controlar las actividades de la empresa en que interviene el
factor tiempo. La forma en que se aplica entonces se entenderá mejor después de ver
cómo se calculan los tiempos tipo.
En la unidad I se explicaron las, que abarca tanto el estudio de métodos como la me-
dición del trabajo. El procedimiento básico del estudio de métodos se describió por
separado en la unidad 3. Vamos ahora a examinar tan sólo las etapas necesarias para
efectuar sistemáticamente la medición del trabajo, etapas expuestas en el diagrama de
la figura 4.1, a saber:
COMPILAR COMPILAR
con suplementos para
para determinar tiempo
determinar tiempo tipo
tipo de las operaciones
de las operaciones
COMPILAR
para establecer
bancos de datos tipo
Estas etapas sólo tendrán que seguirse en su totalidad cuando se desee fijar tiempos
tipo. Si la medición del trabajo se utiliza para averiguar los tiempos improductivos an-
tes o en el curso de un estudio de métodos o para comparar la eficacia de varios mé-
todos posibles, probablemente basten las cuatro primeras etapas.
Las principales técnicas que se emplean en la medición del trabajo son las siguientes:
En los próximos títulos describiremos más detalladamente cada una de estas técnicas.
Nivel de confianza
Figura 4.2.
Curva de distri-
bución normal.
63
• nivel de confianza de 95 por ciento, o sea 95 por ciento del área comprendida por la
curva = 1,96 ;
• nivel de confianza de 99 por ciento, o sea 99 por ciento del área comprendida por la
curva = 2,58 ;
• nivel de confianza de 99,9 por ciento, o sea 99,9 por ciento del área comprendida por
la curva = 3,3 ;
En este caso podemos decir que se tomamos una muestra aleatoria de gran tamaño,
podemos confiar en que en el 95 por ciento de los casos las observaciones estarán
comprendidas entre 1,96, y así sucesivamente para los demás valores.
Tamaño de la Muestra
Volvamos ahora a nuestro ejemplo del tiempo productivo y del tiempo inactivo de las
máquinas de una fábrica. Para determinar el tamaño de la muestra que se necesita
con este ejemplo existen dos métodos: el método estadístico y el método monográfico.
MÉTODO ESTADÍSTICO
𝑝𝑝𝑝𝑝
𝜎𝜎𝜎𝜎 = �
𝑛𝑛
en la que:
Sin embargo, antes de poder aplicar esta fórmula debemos tener por lo menos una
idea de los valores de p y q. Así, pues, el primer paso consiste en efectuar cierto nú-
mero de observaciones aleatorias en el lugar de trabajo. Supongamos que, como es-
tudio preliminar y aleatorio, se efectuaron 100 observaciones, de las que se dedujo
que las máquinas estaban paradas 25 por ciento del tiempo (p = 25) y en marcha el
restante 75 por ciento (q = 75). Ahora ya disponemos de los valores aproximados de p
y q; para poder determinar el valor de n debemos calcular antes el valor de.
Tomemos, por ejemplo, un nivel de confianza de 95 por ciento con un margen de error
de 10 por ciento (es decir, que tenemos confianza en que nuestros cálculos, en 95 por
ciento de los casos, corresponderán a 10 por ciento del valor real).
64
1,96 𝜎𝜎𝜎𝜎 = 10
∴ 𝜎𝜎𝜎𝜎 = 5 (𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎𝑎)
𝑝𝑝𝑝𝑝
𝜎𝜎𝜎𝜎 = �
𝑛𝑛
25 × 75
∴ 5 = �
𝑛𝑛
∴ 𝑛𝑛 = 75 𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜𝑜
El Estudio de Tiempos es una Técnica de Medición del trabajo empleada para registrar
los tiempos y ritmos de trabajo correspondientes a los elementos de una tarea definida
efectuada en condiciones determinadas y para analizar los datos a fin de averiguar el
tiempo requerido para efectuar la tarea según una norma de ejecución preestablecida.
• Primera hoja (con membrete), en la cual figuran los datos esenciales sobre el estu-
dio, los elementos en que fue descompuesta la operación y los "cortes" que los se-
paran entre ellos. También pueden anotarse los primeros ciclos del estudio mismo.
En el ejemplo de la figura 4.3 se previeron casilleros para todos los datos que se ne-
cesitan normalmente, salvo el plano interior del taller, que debería ir dibujado, se es
muy sencillo, al dorso de la hoja, y en caso contrario, en otra hoja, preferiblemente
cuadriculada.
• Hojas siguientes, para los demás ciclos del estudio. En la figura 4.4 se ve un ejem-
plo: solo subsisten las columnas y los casilleros para el número del estudio y el de la
hoja. Generalmente se imprimen las columnas en las dos caras de la hoja, pero en el
reverso no se necesitan los encabezamientos.
Estos dos formularios son los de uso más corriente, y juntos son suficientes para ca-
si todos los estudios de tipo general. En cambio, tratándose de operaciones repetiti-
vas de ciclo breve, es más cómodo emplear formularios con columnas especiales.
• Formulario para ciclo breve, del que se presentan dos ejemplos: el de la figura 4.5
es un modelo sencillo que se presta para estudiar casi todos los trabajos corrientes
de ciclo breve;
• Hoja de trabajo, para analizar los datos anotados durante el estudio y hallar tiempos
representativos de cada elemento de la operación: véase el ejemplo de la figura 4.6.
Existen distintas maneras de hacer el análisis, como se verá más adelante, y cada
una requiere un trazado distinto del formulario. Por eso, muchos especialistas prefie-
ren usar hojas rayadas corrientes, pero del mismo formato que las de tomar apuntes
para poderlas enganchar juntas.
• Hoja de resumen del estudio, donde se transcriben los tiempos, seleccionados o
deducidos, de todos los elementos, con indicación de su respectiva frecuencia. Co-
mo su nombre lo indica, esta hoja permite resumir claramente los apuntes tomados.
Leva epígrafes para consignar todos los datos que figuran en los casilleros de la hoja
con membrete. Una vez llenada la hoja de resumen, se añade al conjunto de hojas
65
de estudio y se archiva con ellas. Por lo tanto, debe ser del mismo tamaño. Se verá
por el ejemplo de la figura 4.7 que en la parte rayada de la hoja queda sitio a la dere-
cha para añadir columnas cuando el estudio que se esté haciendo las exija.
• Hoja de análisis de los estudios, donde se transcriben, a partir de las hojas de
resumen, los datos de todos los estudios efectuados sobre la operación del caso, in-
dependientemente de sus autores o del momento en que se hicieron. Esta es la hoja
que sirve para computar en definitiva los tiempos básicos de los respectivos elemen-
tos de la operación. Es frecuente que sea mucho más grande que los formularios co-
rrientes de estudio: véanse la figura 4.8.
• Los suplementos por descanso a menudo también se registran en una hoja espe-
cial.
ESTUDIO DE TIEMPOS
DEPAR-
TAMEN- ESTUDIO núm.
TO:
OPERA- Estudio de métodos
HOJA núm. de
CIÓN: núm.
INSTALACIÓN/MAQUINARIA: Núm. TERMINO:
COMIENZO:
HERRAMIENTAS Y CALIBRADORES: TIEMPO TRANSC.:
OPERARIO:
FICHA núm.
PRODUC-
DUC-
Núm. OBSERVADO POR:
TO/PIEZA
:
PLANO
MATERIAL: FECHA:
núm.
CALIDAD: COMPROBADO:
Nota: V.=Valoración. C.= Cronometraje. T.R: = Tiempo restado T.B: = Tiempo básico.
66
Figura 4.4.
Formulario
general de
estudio de
tiempos (hoja 2
y siguientes).
Figura 4.5.
Formulario
simple de estu-
dio para ciclo
breve.
Elemento: A B C D E F G TCM
(Tiempos básicos) (Minutos
efectivos)
Ciclo núm.
1 25 25 12 19 25 09 82
2 25 26 12 18 26 10 81
3 26 26 12 20 25 11 81
4 26 24 11 17 24 10 81
5 26 23 11 17 24 10 83
6 26 26 13 18 22 10 82
7 26 26 12 19 26 11 81
8 28 24 13 18 29 10 82
Figura 4.6.
Hoja de trabajo.
9 26 25 12 17 28 10 81
10 21 26 12 19 24 11 82
11 29 26 11 19 25 10 82
12 26 24 12 19 27 09 72
13 27 26 13 20 24 11 82
14 26 25 13 19 26 10 82
15 26 24 13 20 26 10 81
16 26 24 13 18 26 11 81
17 27 27 13 19 25 10 92
18 27 25 12 19 25 11 81
Totales 4,69 4,52 2,20 3,35 4,57 1,84 13,05
Veces 18 18 18 18 18 18 18
Promedios 0,261 0,251 0,122 0,186 0,254 0,102 0,816
Figura 4.7.
Hoja de resu-
men del estu-
dio.
Nota: T.B. = Tiempo básico. F. = Frecuencia de aparición por ciclo. Obs. = Núm. de observaciones.
70
Figura 4.8.
Hoja de análisis
de los estudios.
71
Lo mismo que en el estudio de métodos, lo primero que hay que hacer en el estudio de
tiempos es seleccionar el trabajo que se va a estudiar. La selección rara vez se hace
sin un motivo preciso, que de por si obliga a elegir determinada tarea; por ejemplo:
Cuando se pueda escoger entre varios operarios, es mejor preguntar al capataz y a los
representantes de los trabajadores qué obrero, a su juicio, se debería estudiar primero,
subrayando que debe ser competente y constante en su trabajo. Deberá tener un ren-
dimiento promedio o ligeramente superior, y en ningún caso deberá ser una persona
que por temperamento no pueda trabajar normalmente cuando siente que la observan.
En la práctica del estudio de tiempos se hace la distinción entre los trabajadores lla-
mados "representativos" y los "calificados". Es representativo aquel cuya competen-
cia y desempeño corresponden al promedio del grupo estudiado, lo que no coincide
necesariamente con el concepto de trabajador calificado. Este último concepto tiene
su importancia en el estudio de tiempos, y es oportuno definirlo expresamente:
El Trabajador Calificado es aquel de quien se reconoce que tiene las aptitudes físi-
cas necesarias, que posee la requerida inteligencia e instrucción y que ha adquirido la
destreza y conocimientos necesarios para efectuar el trabajo en curso según normas
satisfactorias de seguridad, cantidad y calidad.
Una vez elegido el trabajo que se va analizar, el estudio de tiempos suele constar de
las ocho etapas siguientes (véase asimismo figura 4.1):
3. Examinar ese desglose para verificar si se están utilizando los mejores métodos y
movimientos, y determinar el tamaño de la muestra.
4. Medir el tiempo con un instrumento apropiado, generalmente un cronómetro, y re-
gistrar el tiempo invertido por el operario en llevar a cabo cada "elemento" de la
operación.
5. Determinar simultáneamente la velocidad de trabajo efectiva del operario por corre-
lación con la idea que tenga el analista de lo que debe ser el ritmo tipo.
6. Convertir los tiempos observados en "tiempos básicos".
7. Determinar los suplementos que se añadirán al tiempo básico de la operación.
8. Determinar el "tiempo tipo" propio de la operación.
Los detalles del lugar de trabajo pueden registrarse con mayor rapidez y exactitud fo-
tografiándolos con una simple cámara de revelado e impresión inmediatos dotada de
flash (actualmente, incluso las cámaras más sencillas disponen de un sistema de ex-
posición automática).
Elemento: es la parte delimitada de una tarea definida que se selecciona para facilitar
la observación, medición y análisis.
5. Verificar más fácilmente el método, de modo que más tarde se note en seguida si
se omiten o añaden elementos, para el caso en que haya protestas contra el tiempo
tipo de la tarea;
6. Hacer una especificación detallada del trabajo.
7. Extraer los tiempos de los elementos que se repiten a menudo, como el manejo de
los mandos de máquinas o el quita y pon de piezas en los dispositivos de fijación, a
fin de poder establecer datos tipo.
Tipos de elementos
Los elementos se han dividido en ocho tipos: repetitivos, casuales, constantes, varia-
bles, manuales, mecánicos, dominantes y extraños, según sus características, a sa-
ber:
• Elementos repetitivos son los que reaparecen en cada ciclo del trabajo estudiado.
Ejemplos: los elementos que consisten en recoger una pieza antes de la operación
de montaje, en colocar el objeto que se trabaja en la plantilla, en poner a un lado el
articulo terminado o montado.
• Elementos casuales son los que no reaparecen en cada ciclo del trabajo, sino a
intervalos tanto regulares como irregulares.
Ejemplos: regular la tensión o aprontar la máquina, o bien recibir instrucciones del
capataz; los elementos causales forman parte del trabajo provechoso y se incorpora-
ran en el tiempo tipo definitivo de la tareas.
• Elementos constantes son aquellos cuyo tiempo básico de ejecución es siempre
igual.
Ejemplos: poner en marcha la máquina; medir un diámetro; atornillar y apretar una
tuerca; colocar la broca en el mandril.
• Elementos variables son aquellos cuyo tiempo básico de ejecución cambia según
ciertas características del producto, equipo o proceso, como dimensiones, peso, ca-
lidad, etc.
Ejemplos: aserrar madera a mano (el tiempo varía según la dureza y el diámetro);
barrer el piso (depende de la superficie); llevar una carretilla con piezas a otro taller
(depende de la distancia).
• Elementos manuales son los que realiza el trabajador.
• Elementos mecánicos son los realizados automáticamente por una máquina (o
proceso) a base de fuerza motriz.
Ejemplos: templar tubos; cocer baldosas; dar forma a botellas de vidrio; prensar una
chapa de carrocería de automóvil; la mayoría de las operaciones de corte en máqui-
nas-herramientas.
• Elementos dominantes son los que duran más tiempo que cualquiera de los demás
elementos realizados simultáneamente.
Ejemplos: mandrilar una pieza y mientras tanto calibrarla de vez en cuando; calentar
agua y mientras tanto preparar la tetera y las tazas; revelar películas fotográficas y
mientras tanto agitar la solución de cuando en cuando.
• Elementos extraños son los observados durante el estudio y que al ser analizados
no resultan ser una parte necesaria del trabajo.
Ejemplos: lijar el borde de una tabla de ebanistería no acabada de acepillar; desen-
grasar una pieza no acabada de trabajar a máquina.
De estas definiciones se deduce claramente que los elementos repetitivos pueden ser
también constantes o variables, o bien que los elementos constantes pueden ser repe-
titivos o causales, e igualmente que los elementos causales pueden ser constantes o
variables, y así sucesivamente, porque las categorías establecidas no se excluyen
mutuamente.
74
Hay algunas reglas generales para delimitar los elementos de una operación, entre las
cuales las siguientes:
• Los elementos deberán ser de identificación fácil y comienzo y fin claramente defini-
dos, de modo que una vez fijados puedan ser reconocidos una y otra vez. El co-
mienzo o fin puede reconocerse por un sonido (por ejemplo, al pararse una máquina,
soltar el cierre de una plantilla, depositar una herramienta), o por el cambio de direc-
ción del brazo o de la mano. Estos "cortes" en la secuencia deberán describirse cui-
dadosamente en la hoja de observaciones, quedando entendido que se trata del ins-
tante en que termina un elemento del ciclo de trabajo y empieza otro.
• Los elementos deberán ser todo lo breves que sea posible, con tal que un analista
experto pueda aun cronometrarlos cómodamente. Las opiniones difieren en cuanto a
la unidad mínima que un cronómetro puede registrar en la práctica, pero suele fijarse
en 0,04 minutos (2,4 segundos), para observadores menos expertos puede ser de
0,07 a 0,10 minutos. Siempre que sea posible, los elementos muy cortos deben figu-
rar al lado de otros más largos para que se les pueda tomar y registrar el tiempo con
mayor exactitud. Los elementos manuales largos se deberían valorar cada 0,33 mi-
nutos (20 segundos). (La valoración se examina en el capítulo siguiente.)
• Dentro de lo posible, los elementos, sobre los manuales, deberían elegirse de mane-
ra que correspondan a segmentos naturalmente unificados y visiblemente delimita-
dos de la tarea. Dada, por ejemplo, la acción de alcanzar una llave, acercarla al tra-
bajo y apretar una tuerca, se pueden identificar las acciones de estirar la mano, asir
la llave, acercarla, cambiarla de posición en la mano para manejarla mejor y colocar-
la en la tuerca. Para el trabajador es un solo conjunto de movimientos, más bien que
una serie de actos autónomos. Es preferible tratarlos como un solo elemento, que se
designará "tomar llave" o "tomar y colocar llave", y cronometrar todos los movimien-
tos juntos, que hacer un corte, digamos, en el instante en que los dedos tocan por
primera vez la llave, y dividir así en dos elementos el grupo natural de movimientos.
• Los elementos manuales deberían separarse de los mecánicos. Estos pueden calcu-
larse a partir de los avances automáticos o las velocidades fijadas y servir para veri-
ficar los tiempos cronometrados. Los elementos manuales dependen comúnmente
por entero del operario. Esta separación es de particular importancia cuando se quie-
re calcular tiempos tipo.
• Los elementos constantes deberían separarse de los variables.
• Los elementos que no aparecen en todos los ciclos (casuales y extraños) deben cro-
nometrarse aparte de los que si aparecen.
Tamaño de la muestra
Con el método estadístico, hay que efectuar cierto número de observaciones prelimi-
nares (𝑛𝑛1 ) y luego aplicar la formula siguiente para un nivel de confianza de 95,45 por
ciento y un margen de error de ± 5 por ciento:
2
40 n 2 ∑ x 2 − (∑ x)2
n=
∑x
Siendo:
n = tamaño de la muestra que deseamos determinar;
n1 = número de observaciones del estudio preliminar;
=suma de los valores;
x = valor de las observaciones.
Para aclarar lo que precede, veamos un ejemplo práctico. Supongamos que para un
elemento dado se efectúan cinco observaciones y que los valores de los respectivos
tiempos transcurridos, expresados en centésimos de minuto, son 7, 6, 7, 7, 6. Pase-
mos a calcular ahora los cuadros y la suma de los cuadrados de dichos números:
x x2
7 49
6 36
7 49
7 49
6 36
x = 33 x2 = 219
n1 = 5 observaciones.
• Cronometraje acumulativo, y
• Cronometraje con vuelta a cero.
76
En todos los estudios de tiempos es costumbre verificar aparte el tiempo total por el
reloj de pulsera o el de la oficina de estudio. Así también se anota la hora en que se
hizo el estudio, lo que puede ser importante, porque es muy probable, en los trabajos
repetitivos, que el obrero cumpla el ciclo en monos tiempo al principio de la mañana
que a última hora de la tarde, cuando está cansado.
1. El Trabajador Calificado
Es aquel de quien se reconoce que tiene las aptitudes físicas necesarias, que posee la
requerida inteligencia e instrucción y que ha adquirido la destreza y conocimientos
necesarios para efectuar el trabajo en curso según normas satisfactorias de seguridad
cantidad y calidad.
2. El Trabajador "promedio"
Tomemos como ejemplo la altura: en muchos países de Europa occidental los hom-
bres miden en promedio 172 cm. De hecho, en cualquier muchedumbre de esos paí-
ses habrá un gran número de hombres que midan entre 170 y 175 cm., y los que estén
por encima o por debajo de esas cifras serán cada vez más escasos a medida que se
estatura se aleje más de ellas.
Como puede verse por el examen de los tiempos, 32,4 por ciento son inferiores a 46
segundos y 34,8 por ciento son superiores a 50 segundos. El grupo mayor (32,8 por
77
ciento) se sitúa entre 46 y 5 segundos. Estaría justificado decir que, para estos 500
trabajadores, el tiempo medio de ejecución de la operación oscilo entre 46 y 50 se-
gundos, digamos 48. Entonces, 48 segundos será el tiempo invertido por el trabajador
calificado "medio" en llevar a cabo la tarea en dichas condiciones.
Pera tal vez no valga para ninguna otra fábrica: las empresas bien administradas,
donde las condiciones de trabajo y los salarios son buenos, atraen y conservan a los
mejores obrero, de modo que el tiempo medio de sus operarios tal vez sea inferior,
digamos 44 segundos, mientras que el de los operarios menos expertos de fábricas
peor administradas será mayor, tal vez 52 segundos.
Desempeño tipo es el rendimiento que obtienen naturalmente y sin esforzarse los tra-
bajadores calificados como promedio de la jornada o turno , siempre que conozcan y
respeten el método especificado, y que se les haya dado motivo para querer aplicarse.
A ese desempeño corresponde el valor 100 en las escalas de valoración del ritmo y
del desempeño.
Por definición, valorar el ritmo es comparar el ritmo real del trabajador con cierta idea
del ritmo tipo que uno se ha formado mentalmente al ver cómo trabajan naturalmente
los trabajadores calificados cuando utilizan el método que corresponde y se les ha
dado motivo para querer aplicarse. Ese será, pues, el ritmo tipo, al que se atribuirá el
79
Escala de Valoración
0 0 0 0 Actividad nula
Cuadro B.
40 50 67 50 Muy lento; movimientos torpes, inseguros; 3,2 Ejemplos de
el operario parece medio dormido y sin ritmos de traba-
interés en el trabajo. jo expresados
según las prin-
60 75 100 75 Constante, resuelto, sin prisa, como de 4,8 cipales escalas
obrero no pagado a destajo, pero bien diri- de valoración.
gido y vigilando; parece lento, pero no pier- Fuente: adap-
de tiempo adrede mientras lo observan. tación de un
cuadro publica-
80 100 133 100 Activo, capaz, como de obrero calificado 6,4
do por la Engi-
(Ritmo medio, pagado a destajo; logra con tranqui-
neering and
tipo) lidad el nivel de calidad y precisión fijado.
Altied Employ-
100 125 167 125 Muy rápido; el operario actúa con gran 8 ers (West of
seguridad, destreza y coordinación de mo- England) Asso-
vimientos, muy por encima de las del obrero ciation, De-
calificado medio. partment of
Work Study.
120 150 200 150 Excepcionalmente rápido; concentración y 9,6
esfuerzo intenso sin probabilidad de durar
por largos periodos; actuación de “virtuoso”,
solo alcanzada por unos pocos trabajadores
sobresalientes.
A condición de que el elemento sea del género que llamamos constante en la sección
6 del capítulo anterior y que se efectúe siempre de la misma manera.
y así sucesivamente.
80
Quizás parezca curioso que en este ejemplo el producto de 0,20 x 100 sea 0,20 y no
20. Lo que pasa es que la valoración del ritmo nunca da un valor absoluto, sino un
valor relativo fijado por comparación con el valor tipo (100), de modo que, al calcular el
tiempo corregido, el valor atribuido es el numerador de una fracción en que el denomi-
nador es el valor tipo. Cuando este último es 100, la fracción viene a ser un porcentaje,
que al ser multiplicado por el tiempo observado de la constante que llamamos "tiempo
básico (del elemento estudiado)".
Por ejemplo: este tiempo básico (0,20 minutos en el ejemplo) representa el tiempo que
se invertirá en ejecutar el elemento (a juicio del observador) se el operario trabaja al
ritmo tipo en vez de hacerlo a la velocidad mayor observada de hecho.
Figura 4.10.
Efecto de la
Tiempo básico conversión
sobre el tiempo
de un elemen-
b. Desempeño inferior a lo normal to.
Tiempo observado
Ya podemos ver el panorama completo del tiempo tipo correspondiente a una tarea u
operación manual común, del género que sólo exige de los dos suplementos estudia-
dos detalladamente hasta ahora: los suplementos por contingencias y por descanso.
El tiempo tipo de las tareas será la suma de los tiempos tipo de todos los elementos
que la componen, habida cuenta de la frecuencia con que se presenta cada elemento,
más el suplemento por contingencias (con su añadido por descanso).
Trabajo
(en caso de ritmo superior al ritmo tipo)
Demo-
Figura 4.11.
Como se des-
compone el
tiempo de una
tarea manual
Tiempo básico simple.
Contenido de trabajo
TIEMPO TIPO
UNIDAD V
PLANEAMIENTO Y CONTROL DE LA PRODUCCIÓN
Para que la empresa tenga un carácter dinámico deben suministrarle cierta cantidad
de recursos.
Recursos materiales
Recursos capitales
La empresa absorbe recursos y entrega al mercado bienes y/o servicios. Para que
esta transformación sea posible, la empresa debe tener una cierta organización.
Una Empresa puede tener según su naturaleza uno o más sistemas de producción.
Para que a una Empresa se la considere organizada, debe cumplir ciertos requisitos
que dependen de su naturaleza:
1. Debe tener un PROPÓSITO O META FIJA (se saben qué tipo de productos van a
elaborarse).
2. Debe disponer de una cierta cantidad de RECURSOS.
3. Debe utilizar un SISTEMA DE PRODUCCIÓN, que permite combinar, transformar, y
consumir los recursos para lograr los propósitos.
Propósitos Recursos
Sistema de Produc-
ción
PROGRAMACIÓN DE LA PRODUCCIÓN
Programar una producción, significa que vamos a hacer el uso más eficiente de todos
los recursos de la empresa con el objeto de lograr el propósito de la misma.
Ha sido tema de estudio desde hace mucho tiempo, y antes significaba pensar en un
sistema bastante rígido que pueda minimizar en lo posible los costos sin tener en
cuenta el consumidor, entonces se producían grandes lotes para reducir los costos
fijos y no se estudiaba el cambio de gustos o necesidades del consumidor o elementos
sustitutivos competentes.
Para los insumos se analizan los stocks, por lo que debo conocer los componentes de
producción de la unidad de un producto, esto se obtiene del Diagrama de Gozinto.
Para la etapa de programación utilizamos, Diagrama de Gantt, Algoritmo de Johnson,
y los Balances de Línea.
Mediante esta técnica, se va a buscar la cantidad mínima a producir, para obtener una
cierta rentabilidad que cubra los costos.
85
a. Costos (Fijos, que son independientes del volumen de producción y los variables).
b. Ventas.
c. Utilidades.
$ Vtas
n-x n+x Ct
Cv
Cf
ne q
COSTO TOTAL = Ct = Cv + Cf
Punto de equilibrio: Ventas = Ct, me indica el nivel mínimo a producir, en este punto no
existe Utilidad, pues se compensan los costos con los ingresos.
Si nos desplazamos a la derecha, n=n+x ; la venta > costo total, entonces existen utili-
dades, a esta se la denomina zona de ganancia.
Este análisis nos indica que la empresa es rentable para un cierto producto y cantidad
de producción.
Analíticamente:
Venta = n x Vu
En el equilibrio Vta = Ct
Cf + ne x Cvu = ne x Vu
De donde:
Cf
Ne = Punto de Equilibrio
(Vu – Cvu)
86
Ven-
Tendencia
15
100
50 Períodos
1 2 3 4 5 6 7
^y = a + b x (1)
δF/da = 0 y δF/db = 0
b= n Σ xi yi – (Σ xi)(Σ yi)
n Σ xi2 - (Σ xi)2
Siendo n= nº de períodos:
a=Y–Xb
Ejemplo:
Período Vt
s (miles
Ene 1
Feb 3
Mar 2
Abr 3
May 5
Jun 4
jul ?
xi yi xi2 xiyi
1 1
2 3 4 6
3 2 9 6
4 3 16 12
5 5 25 25
6 4 36 24
Σ 21 18 91 74
Σ xi = Σ yi = Σ xi = 91 Σ (xiyi) = 74
2 2
21 18 (Σ xi) = 441
n Σ xi yi – (Σ xi)(Σ yi)
b= = 0,628
n Σ xi2 - (Σ xi) 2
Para Julio
Y7 = a + b X7 = 0,8 + 0,628 * 7 = 5,19
PROGRAMACIÓN LINEAL
Para hacer un planteo real, vamos a suponer estar con una Empresa que elabora 2
productos: A y B, y que para elaborar estos materiales se deben pasar por tres centros
de maquinado I, II y III, y donde cada uno de estos centros de maquinado tiene una
capacidad de producción CI, CII, CIII (horas-hombre u horas-máquina).
88
A B
I a(hs) d
II b e
III c f
1. a XA + dXB <= CI
2. b XA + eXB <= CII
3. c XA + fXB <= CIII
4. nA <= XA <= NA
5. nB <= XB <= NB
6. 6. Maximizar Z = UA XA + UB XB o Minimizar Z = CUA XA +CUB XB
DIAGRAMA DE GOZINTO
Es un problema técnico muy complejo, porque entran en juego distintos intereses, por
un lado el departamento de producción de la Empresa, por el otro tener la mayor can-
tidad de elementos disponibles por la seguridad de no sufrir interrupciones en el plan
de producción, pero esto choca con el interés del representante del departamento de
finanzas que es la persona que suministra los fondos para las adquisiciones.
Se busca que la producción tenga suficiente cantidad de materiales, y que no sea alto
el costo de material inmóvil.
1. Producto terminado.
2. Conjuntos.
3. Subconjuntos.
4. Piezas.
5. Materiales.
Existen algunos productos donde no se cumplen estos cinco niveles, o materiales que
directamente se insertan en el producto terminado.
Cada uno de los elementos que interviene en el proceso está perfectamente identifica-
do a través de un código.
Por ej.
V62-21-1-A01 (Ford Motor)
El diagrama de Gozinto es de nodos y flechas, los nodos indican el nivel y las flechas
indican la precedencia o interrelación entre los nodos.
Kg. Chapa = 2 x 2 x 2 x 1 = 8
90
2= 8 x 3 x 2 x 1 = 48
3 = 3 x 2 x 2 x 1 = 12
4 = 5 x 2 x 2 x 1 + 4 x 1 x 1 x 2 + 5 x 1 x 1 x 2 = 38
5 = 10 x 4 x 1 x 2 = 80
6 = 5 x 2 = 10
Otra forma de resolver el diagrama de Gozinto es por cálculo matricial, donde el núme-
ro de columnas es igual al número de nodos y el número de filas es el número de no-
dos menos 1.
Se llena por filas, por ejemplo, para 1 entramos por fila 1 vemos la cifra 50 y salgo por
columna 17 entonces obtenemos 50.
Para 2 entro por la fila 2 y encuentro 8, subo por columna 7 y entro por fila 7, encuen-
tro 3 y subo por columna 12 y entro por fila 12 y encuentro el 2, subo por columna15 y
entro por fila 15 y encuentro el 1 en columna 17, entonces tenemos:
2 = 8 x 3 x 2 x 1 = 48 u.
91
CARGA DE MÁQUINAS
Tanto la carga de máquinas como el balance de línea son herramientas para la pro-
gramación de la producción.
a. Producción en Serie.
b. Producción no-standard, a pedido.
Por lo tanto en una como en la otra debemos programar en función del tiempo y los
recursos, y para ello recurrimos a la carga de máquina y el balance de línea.
Con estos dos centros la empresa produce dos productos P1 y P2 los cuales para es-
tar terminados deben pasar por ambas máquinas.
Lote Prod. M1 M2
X1 P1 4hs. 6hs.
X2 P2 8hs. 3hs.
Para el ej. Se trabaja desde las 6.00hs. hasta las 21.00hs. en horario continuado.
A las 6 hs. Se empieza a procesar P1 en M1 hasta las 10 hs. Y luego pasa a la M2 has-
ta las 16 hs.
Para procesar P2 empieza a las 10 hs. Hasta las 18 hs., y luego de 18 hs. A 21 hs. en
M2.
92
DIAGRAMA DE GANTT
Diagrama de Gantt:
La suma de los tiempos muertos es 9 hs.; existe una técnica para disminuirlo que es el
ALGORITMO DE JOHNSON, que si bien en algunos casos no es la óptima está lo
bastante cercano a la óptima.
ALGORITMO DE JOHNSON
1ra condición: es que todas las piezas tengan la misma secuencia de maquinado, su-
pondremos que son 5 productos que pasan por M1 y M2.
Algoritmo:
2da condición: t1>=t2 El menor tiempo de procesado en M1 debe ser mayor de M2, y
3da condición: t2>=t3 El menor tiempo de M21 debe ser >= que el menor tiempo de M3.
Tiempo Tiempos
Pieza Secuencia
M1 M2 M3 MI MII
A 5 4 6 9 10 5ta
B 4 3 5 7 8 2da
C 4 2 6 6 8 1ra
D 6 4 8 10 12 6ta
E 5 3 4 8 7 7ma
F 4 4 7 8 11 4ta
G 7 2 2 9 4 8va
H 4 3 6 7 9 3ra
BALANCE DE LÍNEAS
Vamos a buscar una mejor distribución de recursos para realizar las operaciones bus-
cando en todo momento el mejor aprovechamiento de cada operario o cada máquina.
Para lograr el correcto funcionamiento de una línea de montaje debe haber primera-
mente un Lay-Out adecuado, y una vez que se ha obtenido, se debe proceder a ba-
lancear una línea de producción. Sabremos en base a los recursos disponibles cuán-
tos productos vamos a elaborar.
Actividad: A1 = Lijado = 1
A2 = Pintado = 2
95
A A
También se puede dar el caso que una actividad preceda a dos actividades:
1 < 2,
A
Restricciones
1<2, 3, 4 4<8
2<>4 6<7
2<6 5<7
3<5 7<8
5
3
7
1 8
2
6
Caminos Hamiltonianos
Un camino sería:
1-2-3-4-5-6-7–8
Otro:
1-3-2-4-5-6-7-8
y así podemos obtener distintas combinaciones pero solo una de ellas será la óptima,
y será la que nos de la menor número de puestos o estaciones de trabajo o que nos
de la menos cantidad de tiempo muerto o sino ambos elementos al mismo tiempo.
96
Tiempo ciclo: (tc) = Vamos a suponer una Empresa que tiene una jornada de labor de
8hs/día. = 480 min/día., y vamos a suponer que nuestro plan de producción requiere
que se elaboren 40 unidades por día.
Entonces:
tc = 480 min/día = 12 min/unid.
40 unid./día
El tc no tiene porqué ser igual a la suma de las operaciones para obtener una unidad.
El tc me da la frecuencia de salida de las unidades terminadas.
97
UNIDAD VI
MÉTODO DEL CAMINO CRÍTICO
MÉTODOS DE PROGRAMACIÓN
La figura 13.1 es una gráfica de Gantt simplificada para la construcción de una casa.
El tiempo se muestra en la horizontal y las actividades en la vertical. Cada actividad
del proyecto se muestra como una barra sobre la gráfica a lo largo del período para el
cual se programa la actividad en particular. Nótese que las actividades 1, 2 y 3 se pro-
graman en secuencia. Es decir, la actividad 1 debe terminarse antes de comenzar la 2
y la actividad 2 se termina antes de comenzar la 3. La gráfica también indica que las
actividades 7, 8 y 9 se hacen en paralelo al mismo tiempo. La gráfica de Gantt, por lo
tanto, presenta no sólo cuánto tiempo se necesita para cada actividad sino también
cuándo tendrá lugar la misma.
Además de las actividades, las gráficas de Gantt también pueden mostrar los objetivos
(o eventos). Un objetivo es un instante en el tiempo, en tanto que una actividad es una
tarea con cierta duración de tiempo. Con frecuencia se utilizan los objetivos para seña-
lar el inicio o término de una o más actividades. En la figura 13.1
Figura 13.1.
98
Figura 13.2.
Gráfica de
proyectos con
red.
uno de los objetivos indica la terminación de todo el trabajo de obra negra y otro obje-
tivo indica la terminación de toda la estructura de obra negra.
En las redes de tiempo constante se supone que el tiempo de cada actividad es cons-
tante. Éste es el caso más simple desde el punto de vista de programación. A partir de
este método de red de tiempo constante se derivan después otros métodos más com-
plicados.
99
En la figura 13.3 se muestra una red de tiempo constante simple. En este ejemplo los
eventos (u objetivos) se numeran en orden secuencial para que la cabeza de cada
flecha tenga un número mayor que el número que tiene en su cola. Con esto se ase-
gurará que todas las actividades sucesoras y los eventos tengan números mayores a
los de sus predecesores. A través del uso de este esquema de numeración se pueden
realizar los cálculos de programación según el orden de los números y los predeceso-
res se programarán antes que los sucesores.
Los números de eventos que se muestran en la figura 13.3 permiten que cada activi-
dad se identifique mediante su par de números de la cola y de la cabeza. Es decir, la
actividad 1-2 identifica la actividad o flecha que va desde el evento 1 hasta el evento 2.
Las demás actividades también se identifican de manera similar.
Algunas de las relaciones de precedencia que se indican en la figura 13.3 son las si-
guientes- la actividad 1-2 debe terminarse antes de que pueda comenzar la actividad
2-4 o 2-3. Las actividades 1-2, 2-3 y 1-3 deben terminarse, todas ellas, antes de que
pueda comenzar la actividad 3-4. En general, deben terminarse todas las predeceso-
ras antes de que pueda comenzar cualquier actividad sucesora. La figura 13-3 también
muestra, inmediatamente después de la flecha, el tiempo que se requiere para la ter-
minación de cada actividad. Por ejemplo, la actividad 1-2 requiere de 3 días y la activi-
dad 1-3 requiere de 4 días.
Figura 13.3.
Diagrama de
red.
Figura 13.4.
c. Las actividades C y D tienen un sucesor común (K), sin embargo, tienen también sucesores
diferentes (I y J)
Figura 13.5.
Paso de avan-
ce de la red.
Los valores del
tiempo más
próximos en
que puede
ocurrir el even-
to, Ej., se
muestran arriba
de cada evento.
Este método se basa en el hecho de que ningún evento puede ocurrir hasta que todos
sus predecesores inmediatos se hayan terminado. Es decir, el máximo de los tiempos
predecesores se utiliza para calcular Ej. El paso de cálculo de avance que se acaba de
describir se utilizará para calcular los tiempos más próximos de los eventos (Ej) para
cada evento j. Esto se hace por medio del siguiente algoritmo:
E3 = máx (3 + 2, 0 + 4) = 5
Además, el tiempo en que puede ocurrir más pronto el evento 4, se calcula tomando el
máximo del evento 2 más la actividad 2-4 y el evento 3 más la actividad 3-4. Es decir,
E4 = máx (3 + 5, 5 + 2) = 8
En resumen, se ha calculado el tiempo más próximo en que puede ocurrir cada evento
tomando en consideración todos los predecesores inmediatos para cada evento parti-
cular. El paso de avance utiliza el tiempo máximo de todas las combinaciones de pre-
decesores puesto que por definición no puede ocurrir un evento hasta que se hayan
terminado todos sus predecesores.
En los cálculos de red también se hace un paso de retrospección para derivar el tiem-
po más lejano en que puede ocurrir un evento sin retrasar la terminación del proyecto.
El algoritmo límite para calcular estos tiempos es:
Definir Ln = En
en donde la minimización se presenta para todos los eventos j que sean sucesores
inmediatos del evento i.
102
Los tiempos anteriores se calculan comenzando con el último evento de la red, que
representa la terminación del proyecto, y después avanzando en orden inverso, a tra-
vés de la red.
Los tiempos más lejanos para el evento en el caso del ejemplo, se muestran en la figu-
ra 13.6. En este ejemplo, se establece que L4 = E4 = 8 para el último evento. Enton-
ces, solamente existe un sucesor para el evento 3, por lo que:
L3 = L4 - t3,4 = 8 –2= 6
Se marca el evento 3 con un 6 para el momento más lejano en que puede ocurrir. En
el caso del evento 2, existen dos eventos sucesores, el 3 y el 4. Por lo tanto tenemos
L2 = mín (8 - 5, 6 - 2) = 3
En este caso se ha tomado el mínimo en lugar del máximo que se utilizó en el paso de
avance debido a que todos los eventos sucesores deben ocurrir antes de que transcu-
rra su tiempo más lejano. El evento 2 se marca con un tiempo límite de 3 días.
El tiempo límite para el evento 1 se calcula de manera similar que para el evento 2.
L1 = mín (3 - 3, 5 - 4) = 0
Siempre debe resultar que el tiempo más próximo y el tiempo límite para la ocurrencia
del primer evento sean iguales. Este hecho se puede utilizar como una verificación
parcial del proceso aritmético utilizado en los cálculos.
Con el paso inverso se han calculado el tiempo límite en que pueda ocurrir cada even-
to sin retrasar el proyecto. En este cálculo se tomaron en consideración todos los su-
cesores inmediatos de cada evento. Se tomó en consideración el tiempo mínimo de
todas las combinaciones de sucesores puesto que cualquier retardo en los eventos
que sobrepase el mínimo de estos tiempos, retardaría el tiempo de terminación del
proyecto.
Figura 13.6.
Paso inverso
de la red. Los
valores de
límite de ocu-
rrencia L se
muestran arriba
de cada evento
i.
Una ruta o trayectoria es cualquier secuencia de actividades que pone en contacto los
eventos inicial y final de la red. La ruta crítica se define como la trayectoria que tarda el
tiempo más largo para recorrer la red. La ruta crítica, por lo tanto, define la fecha de
terminación del proyecto puesto que es la trayectoria de actividades más larga desde
el inicio hasta el final de la red.
En el ejemplo de la figura 13.3 sólo existen tres rutas para la red: 1-2-4, 1-2-3-4 y 1-3-
4. La longitud de estas trayectorias es 8, 7 y 6, respectivamente. Estas longitudes se
obtienen mediante la suma de los tiempos de las actividades de cada trayectoria. A
partir de estos cálculos resulta que la trayectoria 1-2-4, es la más larga de las tres y
por lo tanto es la ruta crítica. Note que la longitud de la ruta crítica es 8, que también
es el tiempo de terminación más corto (E4) del proyecto que se acaba de calcular. Por
lo tanto con el paso de avance se obtiene de inmediato la longitud de la ruta crítica
como tiempo de terminación del proyecto.
En los ejemplos más grandes, no es posible evaluar todas las trayectorias como se
acaba de hacer para encontrar cuál es la más larga, simplemente son demasiadas.
Por lo tanto, se utilizan los pasos de avance y retrospección directamente para encon-
trar la ruta crítica. En general la ruta crítica conecta aquellos eventos en los que Ei =
Li. Estos eventos resultan críticos puesto que los tiempos más próximo y límite en que
pueden ocurrir son iguales. En el ejemplo, los eventos 1, 2 y 4 tienen la característica
de que Ei= Li; por lo tanto la ruta crítica es 1-2-4.
Al administrar un proyecto se debe observar con cuidado todas las actividades y even-
tos de la ruta crítica. Si cualquiera de las actividades críticas tiene un deslizamiento (se
tarda más tiempo del planeado), la fecha de terminación del proyecto se deslizará en
una cantidad similar. En un proyecto normal, con pocos cientos de actividades, sólo
entre el 5 y el 10% de todas ellas forman parte de la ruta crítica. Por lo tanto, la super-
visión de las actividades críticas y eventos críticos proporciona una reducción significa-
tiva del esfuerzo gerencial.
Si = Li - Ei
La holgura es, por lo tanto, la cantidad exacta de tiempo en que se puede deslizar el
momento en que ocurre el evento sin afectar la fecha de terminación del proyecto.
Observe que todos los eventos de la ruta crítica deben tener una holgura igual a cero.
Ésta es otra forma equivalente para definir la ruta crítica.
En el ejemplo que se ha utilizado, la holgura de evento igual a cero para los eventos 1,
2 y 4 y la holgura = 1 para el evento 3. Es decir, el tiempo en que ocurre el evento 3 se
puede deslizar en un día antes de afectar la fecha de terminación del proyecto. Este
deslizamiento de un día podría presentarse debido a un incremento de un día ya sea
en la actividad 2-3 o de dos días en la actividad 1-3. En este caso, existen dos activi-
dades diferentes que pueden consumir la holgura del evento.
Ahora resulta aparente que los cálculos de red tienen varias ventajas sobre la gráfica
de Gantt. Las redes permiten una determinación precisa de la ruta crítica y la holgura
así como la rápida evaluación de los cambios propuestos al programa. Además, las
ideas de la ruta crítica y el tiempo muerto son conceptos importantes por derecho pro-
pio.
Hasta este punto nos hemos concentrado sobre el cálculo de tiempos para eventos.
Sin embargo, existen cálculos similares para los tiempos de inicio y terminación de
actividades. En ocasiones en el manejo de las redes resulta importante conocer los
tiempos programados tanto para las actividades como para los eventos. En esta sec-
ción el énfasis será sobre la programación de las flechas (actividades) en lugar de la
programación de los círculos (eventos).
Cada actividad tiene cuatro tiempos programados, como se definió antes. Estos tiem-
pos, se pueden calcular mediante un paso de avance y de retrospección del tipo utili-
zado para los tiempos de los eventos o se les puede calcular directamente a partir del
programa de eventos.
Para calcular los cuatro tiempos de las actividades directamente de la red, se realiza
un paso de actividades de avance mediante el siguiente método:
Basándonos en el ejemplo de la figura 13.3, se harán los cálculos del paso de avance;
se les muestra en la figura 13.7. Los tiempos más próximos de inicio y terminación de
cada actividad se indican arriba de cada flecha como se muestra.
Como ejemplo, se calcula el tiempo más próximo de inicio de la actividad 3-4 como el
máximo de la terminación más próxima de las actividades 2-3 y 1-3. El máximo se uti-
liza debido a que se deben terminar ambas de estas predecesoras antes de que pue-
da terminar la actividad 3-4. El tiempo más próximo de inicio de la actividad 3-4 es, por
lo tanto, el máximo de (4, 5)-, que es 5. El tiempo más próximo de terminación de la
actividad 3-4 es simplemente su tiempo más próximo de inicio 5 más la duración de 2
días. De manera similar se calculan ES y EF para todas las demás actividades.
También se necesita un paso retrospectivo para calcular los tiempos más lejanos de
inicio y terminación. El paso de actividades retrospectivas se basa en los siguientes
cálculos:
Estos tiempos límite se calculan comenzando con las últimas actividades de la red y
avanzando hacia atrás a través de toda la red en orden numérico. El tiempo de termi-
nación del proyecto equivale a 8, basándose en el paso de avance y se utiliza como
tiempo LF para todas las actividades terminales.
Los tiempos de inicio y terminación para cada actividad se resumen en la tabla 13.3,
junto con dos tipos de holgura para las actividades -una holgura total y una holgura
libre. Los algoritmos de las holguras de estas actividades son:
Figura 13.7.
Tiempos de
inicio y termi-
nación de acti-
vidades.
posteriores del proyecto. El uso de la holgura total en una sola actividad puede por lo
tanto afectar las flechas de inicio de las actividades sucesoras en toda la red, sin em-
bargo no se afectará la fecha final de terminación del proyecto. El uso de la holgura
libre no afectará ninguna de las fechas de inicio de la red.
La holgura libre de la actividad 1-3 es un día, como se indica en la tabla 13.3. Note que
un retraso de un día en la actividad 1-3 no retardará el inicio de su sucesora la activi-
dad 3-4 debido a que esta última no puede comenzar hasta el día 5 de cualquier for-
ma. En ese caso la actividad 3-4 se ve limitada por la trayectoria 1-2-3, que tiene una
longitud de 5 días. Es decir es posible extender la actividad 1-3 de esta red en un día
sin tener ningún efecto sobre su sucesora. El mismo argumento es válido para la acti-
vidad 3-4 que también tiene un día de holgura.
Los resultados dé los cálculos del tiempo de las actividades se utilizan de la misma
forma que los cálculos del tiempo de los eventos. Se puede identificar la ruta crítica, se
dispone de las holguras, se conoce la fecha de terminación definitiva del proyecto y es
posible identificar el efecto que tendrá sobre la terminación del proyecto la reducción o
el incremento del tiempo de cualquier, actividad en particular. En principio, entonces, la
información gerencial disponible con los cálculos de actividades o de eventos es la
misma.
REDES PERT
To + 4Tm + Tp
Figura 13.8.
Tiempos PERT
de las activida-
des.
Esta fórmula se basa en la suposición de que los tiempos optimista y pesimista cubri-
rán seis desviaciones estándar en la distribución beta .3 La varianza es, entonces, el
cuadrado de la desviación estándar.
E(T) = S Te
var(T) = S var i
en donde E (T) indica el valor que se espera para T y var (T) indica la variación de T.
Utilizando los valores de Te, se hace un paso de avance para calcular el tiempo de
terminación esperado para el proyecto que es 11.83 como sigue:
Utilizando los valores de Te, se hace un paso de avance para calcular el tiempo de
terminación esperado para el proyecto que es 11.83 como sigue:
109
La varianza del tiempo de terminación del proyecto (2.138) es la suma de las varian-
zas a lo largo de la ruta crítica.
Z= 13 - 11.83 = 0.8002
1.462
Otro concepto que surge de la red PERT es la idea de una ruta crítica con probabilida-
des. Siguiendo la lógica PERT, no existe una ruta crítica con certeza absoluta. En lu-
gar de esto, cada actividad tiene una probabilidad de caer sobre la ruta crítica. Algunas
actividades tienen probabilidades cercanas a cero y otras cercanas a uno. La ruta críti-
ca misma es aleatoria cuando los tiempos de las actividades tienen poca certeza.
110
Los cálculos PERT se han extendido para reducir las suposiciones inherentes a la me-
todología PERT. Una manera de hacer esto es simular la red mediante el muestreo de
tiempos aleatorios para cada actividad. Como resultado es posible calcular una distri-
bución exacta de tiempo de terminación del proyecto y una probabilidad de que cada
actividad caiga sobre la ruta crítica (véase Wiest y Ievy [1977] para mayores detalles).
El método de la ruta crítica (CPM, por sus siglas en inglés) fue desarrollado por la E. L
du Pont de Nemours & Co como una manera para programar el inicio y el paro de las
plantas importantes. Como estas actividades de las plantas se repiten con frecuencia,
los tiempos se conocían bastante bien. Sin embargo, era posible incrementar o dismi-
nuir el tiempo de las actividades con un mayor gasto. Por lo tanto, el CPM supone una
compensación entre tiempo y costo en lugar de los tiempos de probabilidades que se
utilizan con PERT.
El método CPM para programación de proyectos utiliza una función tiempo costo del
tipo que se muestra en la figura 13.9 para cada actividad. La actividad se puede termi-
nar en un menor tiempo en forma proporcional si se gasta más dinero. Para expresar
esta relación supuestamente lineal entre el tiempo y el costo se dan cuatro cifras para
cada actividad: tiempo normal, costo normal, tiempo límite y costo límite.
La red del proyecto se resuelve inicialmente utilizando los tiempos y costos normales
para todas las actividades. Si el tiempo de terminación del proyecto resultante y el cos-
to son satisfactorios, se programarán todas las actividades en sus tiempos normales.
Si el tiempo de terminación del proyecto es demasiado largo, es posible terminar el
proyecto con menor tiempo y mayor costo.
Figura 13.9.
Para cualquier tiempo dado de terminación del proyecto que sea inferior al tiempo
normal, existe un gran número de posibilidades en la red, cada una con un costo total
diferente. Esto ocurre debido a que es posible disminuir una gran variedad de tiempos
de actividades diferentes para cumplir con cualquier fecha de terminación:
111
Vea que en el cuadro 13.3 el tiempo de terminación del proyecto puede disminuirse en
una unidad a la vez que se incurre en un mayor costo. Esto puede continuar hasta que
todas las actividades de la ruta crítica se coloquen en su límite de tiempo mínimo.
Existen otras actividades que pueden tener holgura en ellas. El diagrama del tipo, que
se muestra en la figura 13.10, se obtendrá indicando el costo total del proyecto para
cualquier duración dada entre el tiempo normal y el tiempo límite. La gerencia puede
utilizar esta curva para realizar una compensación apropiada entre el tiempo y el cos-
to.
Cuadro 13.3
Ejemplo de CPM
Se da a continuación una red de proyecto junto con los tiempos y costos de sus activi-
dades. Calcule el tiempo y costo normales del proyecto. Calcule también la forma más
económica de reducir el tiempo de terminación normal del proyecto en un día.
Tiempo Nor-
Actividad Costo Normal Tiempo Límite Costo Límite
mal
1-2 3 40 1 80
1-3 2 50 1 120
1-4 6 100 4 140
2-4 4 80 2 130
3-4 3 60 140
El costo normal del proyecto es la suma de los costos normales de todas las activida-
des y es igual a $330. Es posible reducir el tiempo de terminación del proyecto en 6
días reduciendo cualquiera de las actividades 1 2 o 2 4 en un día. El costo es de $20
por día, (80 40)/2, para limitar la actividad 1 2 y de $25 por día, (130 80)/2, para reducir
la actividad 2 4. Por lo tanto, resulta menos costoso reducirla actividad 1 2 en un día
para poder lograr un tiempo general de terminación del proyecto de 6 días.
En la figura 13.11 se muestra una red PDM para el problema de la figura 13.3, que se
ha utilizado en este capítulo. La figura 13.11 se construye dibujando las actividades
como cuadros y, después, describiendo las relaciones de precedencia entre cada jue-
go de actividades.
Una ventaja importante de la red PDM es que permite que el programa de la red se
dibuje a escala, como se muestra en la figura 13.12. Esto permite a los usuarios ob-
servar visualmente los tiempos en que se programa que ocurran las actividades, así
como el tiempo que durarán y sus relaciones de precedencia. Esta forma de presenta-
ción es más sencilla de utilizar y de explicar que los diagramas de red convencionales.
Resulta claro, a partir de la figura 13.12, que las actividades 1-2 y 2-4 forman la ruta
crítica puesto que no existe holgura *en estas actividades; llenan por completo el tiem-
po desde cero hasta ocho. Por otro lado, las actividades 2-3 y 3-4 tienen un día de
holgura mientras que la actividad 1-3 tiene 2 días de holgura como se puede observar
con facilidad en la figura 13.12. Es también muy fácil visualizar en esta figura el efecto
de los deslizamientos de las actividades sobre el programa del proyecto. Por ejemplo,
si la actividad 1-3 se desliza en un día, no retardará el inicio de la actividad 3-4. Por lo
tanto, la actividad 1-3 tiene un día de holgura libre.
113
Todos estos casos, junto con los retrasos de tiempo, se muestran en la figura 13.13.
Un retraso de tiempo significa simplemente que una actividad no puede comenzar o
terminar hasta cierto número de días, antes o después del inicio o terminación de su
predecesora. Note en esta figura que la red convencional PERT o CPM estaría repre-
sentada por una relación de terminación a inicio con FS = 0.
Estas relaciones adicionales se podrían utilizar, por ejemplo, en el caso del colado de
un piso de cemento. No es necesario colocar todas las formas en su lugar antes de
iniciar el vaciado del cemento. Sin embargo, las formas se deben iniciar antes de po-
der vaciar el cemento y se deben terminar antes de acabar de vaciar el cemento. En la
114
figura 13.14 se muestra esta situación dejando transcurrir un día después del inicio de
la instalación de las formas y antes de vaciar el cemento. Esto se hace de manera muy
simple con una relación de inicio a inicio y terminación a terminación. Véase Wiest
(1981) para ejemplos más complejos.
Los métodos CM por otro lado, deben utilizarse cuando los tiempos de las actividades
son casi constantes, pero pueden reducirse con el uso de una mayor cantidad de dine-
ro. CPM puede aplicarse en casos como proyectos de construcción, instalación de
equipos y arranques y paros de planta. Los métodos de red más avanzados incluyen
las redes generalizadas y situaciones limitadas por recursos. Estos métodos aún se
encuentran en desarrollo y no se han utilizado ampliamente en la práctica. Véase Da-
vis (1976) para mayores detalles sobre métodos de programación avanzados.
Edición © UCASAL
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