TEORÍAS ATÓMICAS
Demócrito (IV a.C.) afirmó: “No hay mas que átomos (sin partes, indivisibles) y espacio vacío”. Es la
primera idea del concepto de átomo.
Dalton (1808) propuso cinco hipótesis que podemos catalogar como una
primera teoría atómica:
1. La materia está constituida por átomos que son inalterables y no se
pueden dividir en nada más sencillo.
2. Las sustancias simples o elementos están formados por "átomos
simples" idénticos, con la misma masa y propiedades
3. Los compuestos están formados por “átomos compuestos” también
idénticos entre sí.
4. Los átomos de distintas sustancias tienen distinta masa y distintas
propiedades.
5. Los átomos no se destruyen en las reacciones químicas, sino que
se recombinan en la proporción numérica más sencilla posible.
Dalton no veía problemas en la idea de “átomos compuestos” y fue Avogadro quien introduciría poco
después en 1811 el concepto de molécula.
La teoría atómica de Dalton sirvió para impulsar la química a lo largo del siglo XIX, pero algunas de sus
hipótesis se pusieron pronto en entredicho, gracias sobre todo al descubrimiento de la electricidad.
Determinadas experiencias parecían indicar que los átomos no eran tan indivisibles al fin y al cabo:
• Los experimentos de Faraday sobre electrólisis;
• Las experiencias con tubos de descarga (que consistían en someter a fuertes voltajes un gas
encerrado en un tubo en el que se hacía el vacío). Aparecían unas radiaciones que Goldstein
llamó rayos catódicos.
Ambas experiencias ponían de manifiesto que el átomo era divisible y además poseía naturaleza
eléctrica.
Thomson demostró en 1897 que estos rayos estaban constituidos por partículas de carga negativa a las
que llamó electrones. Las partículas de gas a las que se habían robado estos electrones adquirían carga
positiva. Thomson dedujo que los componentes de los rayos catódicos no eran átomos con carga, sino
partículas nuevas resultantes de la fragmentación del átomo.
Con estos datos Thomson propuso un torno al año 1900 un
modelo atómico que se llamó “puding de pasas”
Supuso que el átomo era como una tarta, cargada toda ella
positivamente, en la cual se incrustaban como pequeños
gránulos o pasas, que eran las cargas negativas o electrones, en
un número suficiente para que el conjunto resultara
neutro.
Este modelo respondía a dos hechos básicos, la neutralidad
eléctrica de la materia y la existencia del electrón.
• La materia es eléctricamente neutra: el átomo debía
contener una carga positiva que contrarrestase a los
electrones.
• La materia desprende electrones, pero nunca cargas positivas
Dos nuevos hechos se sumaron a los anteriores:
• El efecto fotoeléctrico, descubierto en 1888 por Hertz y estudiado posteriormente por Einstein.
Consistía en la emisión de electrones por parte de una superficie metálica al incidir luz sobre
ella. Ello hacia pensar que los átomos de un metal (y todos los átomos) contenían electrones.
Pero seguían sin aparecer las emisiones de partículas positivas.
• La radiactividad, descubierta por Becquerel en 1896, un año antes de que Thomson anunciara los
resultados de su modelo. Becquerel comprobó que la radiación emitida pos sustancias
radiactivas, como el uranio, estaba compuesta por tres radiaciones diferentes, rayos alfa, beta y
gamma. Rutherford, discípulo de Thomson, decidió estudiar la nueva radiación y descubrió en
ella emisiones positivas a las que llamó rayos alfa, que posteriormente demostró que se trataba
de iones de helio, emisiones negativas o rayos beta que fueron identificadas como electrones, y
emisiones neutras denominadas radiación gamma.
Modelo Nuclear de Rutherford
Fue el mismo Rutherford quien en 1911, dio un paso
decisivo en el estudio de la estructura del átomo al descubrir
que el átomo poseía un núcleo central. La totalidad de la
carga positiva se hallaba concentrada en el núcleo y los
electrones giraban alrededor, para no caer sobre él por
atracción eléctrica. Rutherford llego a esta conclusión
mientras investigaba la difusión de partículas alfa por la
materia. Para ello realizó, junto con sus colaboradores, una
serie de experiencias en las que se hacia incidir un haz de
partículas alfa de alta energía procedentes de una sustancia
radiactiva como el radio, sobre laminas metálicas delgadas
de oro, plomo, cobre, etc.
Lo que cabía esperar según el modelo de Thomson era que el
haz atravesase la lámina abriéndose algo más (dispersión) y
al chocar con la pantalla de sulfuro de cinc, originase una
mancha fluorescente en línea con el haz. Sorprendentemente lo que se observó fue que, además de la
mancha central, había centelleos laterales que indicaban que algunas partículas sufrían desviaciones
considerables e incluso podían rebotar en la lámina y salir hacia atrás.
Las grandes desviaciones de algunas partículas alfa solo se podían explicar por choque contra una
partícula de gran masa y elevada carga positiva. Esto hizo suponer a Rutherford que toda la carga positiva
del átomo estaba concentrada en un pequeño gránulo donde residía además, la casi totalidad de su masa.
Era el núcleo. El átomo estaba lejos de ser la esfera de masa y carga uniformes que Thomson había
propuesto. El átomo estaba prácticamente hueco.
Posteriormente se observó que el número de cargas positivas elementales en el núcleo (protones)
coincidía con el número de orden del elemento en la tabla periódica, pero el peso variaba y era mucho
mayor. Rutherford sugirió que en los núcleos de los átomos tenían que existir otras partículas de masa
casi igual a la del protón, pero sin carga eléctrica, por lo que las llamó neutrones. El neutro no fue
descubierto experimentalmente hasta 1932 por Chadwik.
El modelo atómico nuclear se puede resumir así:
1. El átomo está constituido por un núcleo central que concentra toda la carga positiva y casi toda
la masa del átomo.
2. En la corteza están los electrones con carga negativa y con una masa despreciable frente a la del
núcleo. Los electrones giran en órbitas circulares concéntricas en torno al núcleo.
3. El tamaño del núcleo es muy pequeño en comparación con el tamaño de todo el átomo, y entre
núcleo y corteza hay espacio vacío.
El modelo de Rutherford permitió:
1. Explicar las propiedades eléctricas de la materia;
2. Identificar el núcleo como parte constituyente de los átomos;
3. Caracterizar a los elementos químicos;
4. Predecir la existencia del neutrón.
Limitaciones:
1. Su inestabilidad;
2. La incapacidad para explicar los espectros atómicos.
Espectros Atómicos
Al hacer incidir un haz de luz blanca sobre un prisma de vidrio, obtenemos un espectro continuo de
colores en cuyos extremos se disponen el azul, en uno y el rojo, el mas desviado, en otro. La luz blanca
está, pues, compuesta por infinidad de radiaciones simples, cada una de frecuencia determinada.
El aparato utilizado para el estudio de las radiaciones es el espectroscopio. En esencia consiste en un
prisma que descompone las radiaciones complejas, en sus componentes simples.
Cuando un elemento, en estado gaseoso, se calienta o se excita por una descarga eléctrica, emite una
radiación que constituye su espectro atómico de emisión. Los espectros atómicos no son continuos, están
constituidos por rayas luminosas de frecuencias definidas, separadas por zonas oscuras. El espectro es
como la huella dactilar del elemento, de tal modo que puede utilizarse para identificarlo.
Modelo cuantico de Bohr.
En 1913 el físico danés Niels Bohr, se apunto un gran triunfo al explicar el espectro del hidrógeno. La
clave del éxito consistió en aplicar al modelo de Rutherford la teoría cuántica dada por Planck en 1900.
Planck estudiando la luz emitida por la materia al calentarse, llego a la conclusión de que la energía no es
divisible indefinidamente, sino que existen ultimas porciones de energía a las que llamó cuantos. La
radiación emitida o absorbida por un cuerpo solo puede ser un número entero de cuantos. Cinco años mas
tarde Einstein, para explicar el efecto fotoeléctrico, generalizó la hipótesis de Planck y sugirió que la luz
esta formada por cuantos de luz o fotones.
Bohr desarrollo su modelo basándose en tres postulados:
• Los electrones giran en órbitas circulares en torno al núcleo por causa de la atracción eléctrica
protón-electrón., y lo hacen sin emitir energía radiante.
• El electrón no puede situarse a cualquier distancia del núcleo sino que debe ocupar niveles
energéticos u orbitas predeterminadas. Estos niveles se designan como n = 1, 2, 3, ... y no existen
otros niveles entre las órbitas.
• Mientras el electrón se mueve en su órbita no pierde energía. Si pasa de una órbita externa a otra
más interna desprende energía, la misma que absorbe para la transición contraria, de la interna a
la externa.
Limitaciones del modelo de Bohr:
La evolución de la espectroscopia hizo ver que en realidad algunas rayas del espectro eran dobles, lo que
entraba en contradicción con el modelo de Bohr.
No era posible explicar los espectros de los átomos poli electrónicos a partir de los postulados de Bohr.
Modelo mecano-cuantico
El actual modelo cuantico está basado en las ideas de De Broglie, de Heisenberg y de otros físicos como
Schrodinger. Es un modelo atómico matemáticamente muy complejo, pero que describe mejor todos los
aspectos del comportamiento atómico, predice las propiedades de los átomos y explica la información
suministrada por los espectros.
Se acepta el carácter dual de la luz (onda – corpúsculo) y se extiende este comportamiento al electrón
(Teorías de De Broglie).
El electrón se comporta como una partícula pero también exhibe un comportamiento ondulatorio, como
consecuencia de esto llegamos al principio de incertidumbre de Heisenberg, que indica que es imposible
determinar simultáneamente la posición y la velocidad exactas de un electrón. Para ver al electrón habría
que emplear luz de longitud de onda menor que las dimensiones del electrón. Entonces al proyectar la luz
sobre el electrón, algún fotón componente de éste chocaría contra él y alteraría apreciablemente su
velocidad. Es decir, al determinar la posición del electrón cambiamos su velocidad en una cantidad
desconocida. Como la determinación simultánea y exacta de la posición y velocidad es indispensable
para describir una trayectoria, el principio de incertidumbre demuestra que es imposible conocer la
trayectoria de un electrón.De este modo, no podemos hablar de posición del electrón, sino de probabilidad
de encontrarlo en una determinada zona del espacio que rodea al núcleo.
Uno de los conceptos esenciales del nuevo modelo atómico es el de orbital. Dicho concepto es distinto al
concepto de orbita del modelo de Bohr que implica una localización del electrón. Ambos conceptos –
orbita y orbital- deben ser diferenciados.
Para explicar el comportamiento de los electrones atómicos Schrodinger planteó una serie de ecuaciones
matemáticas, teniendo en cuenta el carácter dual del electrón. Las soluciones de dichas ecuaciones son
unas funciones matemáticas bastante complejas, denominadas orbitales y que permiten obtener la
siguiente información sobre el electrón atómico:
• La energía asociada al electrón dentro del átomo.
• La probabilidad matemática de encontrar el electrón en una determinada zona del espacio, mas o
menor cercana o alejada del núcleo.
Por lo tanto, el orbital es una función matemática que se obtiene al resolver la ecuación establecida para
explicar el comportamiento electrónico, y que nos informa de la energía asociada al electrón en el átomo,
y nos permite estimar la zona del espacio donde es más probable localizar un electrón con determinada
energía.Los orbitales vienen caracterizados por un conjunto de parámetros denominados números
cuánticos.Los orbitales no existen de forma independiente, solo tienen sentido hablar de ellos para
describir a los electrones, que se encuentran en cierto estado cuantico caracterizado por tres números
cuanticos que definen cada orbital, más un cuarto número cuantico que identifica al electrón.
Cuando visualizamos la región de máxima probabilidad para localizar al electrón alrededor del núcleo,
asociamos el valor de n con el tamaño, y el valor de l con la forma espacial de dicha región. A mayor
valor de n le corresponde un volumen de probabilidad de localización mayor; a l = 0 le corresponde una
forma espacial esferica, y a l = 1 le asociamos una forma espacial de localización lobular.
Números cuanticos:
• Principal (n).: Define el nivel principal de energía y la distancia media de los electrones al
núcleo. Toma valores enteros desde el 1 hasta el infinito.
• Secundario o angular (l): Define el subnivel energético y la forma de la superficie limite de la
región del espacio donde es más probable localizar el electrón.. Toma valores determinados por
n, y puede variar desde 0 hasta (n-1)
• Magnético (ml): Define la orientación espacial de las superficies que encierran la misma
probabilidad de localizar al electrón. Toma valores determinados por l, y pueden ser números
enteros comprendidos desde –l hasta +l
• De Spin (ms): Representa una nueva propiedad asociada a la naturaleza de los electrones, al giro.
Solo puede tomar dos valores +1/2 y –1/2
Distribución electrónica del átomo: Los electrones se encuentran distribuidos en el interior del átomo
en niveles energéticos, dichos niveles vienen indicados por los distintos orbitales atómicos.
Las configuraciones electrónicas de los elementos químicos se expresan mediante una combinación de
números y letras que nos indican las características de los orbitales que describen a los electrones.
La importancia de establecer la configuración electrónica de los átomos es debida a que nos permite
explicar las propiedades químicas de cualquier elemento químico.
El establecimiento de la configuración electrónica de los átomos se fundamenta en un conjunto de
principios:
Principio de mínima energía:
Los electrones vienen caracterizados por el conjunto de orbitales que representen un estado de menor
energía para el átomo, en el estado fundamental. Por eso debemos ordenar los distintos orbitales posibles
en base a su estado energético creciente.
Un esquema posible es el diagrama de llenado de Moeller.
Principio de exclusión de Pauli:
En un átomo no puede haber dos electrones con los cuatro números
cuanticos iguales. Dicho principio limita la capacidad de los orbitales
a dos electrones con número de spin opuesto.
Regla de máxima multiplicidad de Hund:
Cuando una serie de orbitales de igual energía se esta llenando con
electrones, estos permanecen desapareados mientras sea posible y
mantienen sus espines paralelos. Es decir, los electrones tienden a
ocupar el máximo de orbitales, antes de llenarlos.