SEMINARIO BIBLICO GUATEMALTECO
CHIMALTENANGO
Nombre: .................................... Rudy Raúl Santizo De León
Grado: ....................................... 3er. año Plan Sabatino
Curso: ....................................... Antropología Reporte de Lectura 2.3
Licenciada: ............................... Gabriela Jiménez Ávila
Fecha de entrega: ..................... 10 septiembre 2022.
Acerca de la lectura “El cielo”, Randy Alcorn, como aprendizaje sobre temas que tenía algún
conocimiento superficial, sobre las interrogantes ¿Seremos nosotros mismos? Es interesante saber que
en base a las enseñanzas bíblicas, nosotros no perderemos nuestra identidad cuando veamos a Dios,
aunque tal vez nos sintamos perdidos en su inmensidad. Sin embargo encontraremos nuestra verdadera
identidad Mateo 16:25. La individualidad fue el plan de Dios desde el principio.
También debido a que somos hechos a imagen de Dios, nuestras emociones se derivan de Dios, las
mismas son una reflexión de las emociones de Dios. Ser como Dios quiere decir tener y expresar
emociones; en el cielo vamos a emplear no solo el intelecto sino también las emociones, las mismas son
una parte de nuestra humanidad creada por Dios, nuestras emociones presentes están distorsionadas por
el pecado.
Por otro lado, todos podemos ser iguales a Jesús en carácter y, sin embargo, permanecer muy diferentes
los unos a otros en cuanto a personalidad, nuestras propias identidades e historias personales perdurara
en una tierra próxima. Jesús resucitado no se convirtió en alguien diferente, el permaneció siendo quien
era antes de la resurrección Lucas 24:39.
Igualmente las identidades raciales van a continuar Apocalipsis 5:9; 7:9, esto involucra una continuidad
genética del primer cuerpo al cuerpo nuevo. No vamos a experimentar enfermedades tampoco sentir
inseguridades no arrogancias, también es posible que algunas veces trascendamos las leyes físicas
presentes y/o viajemos de alguna manera que ahora no lo podamos hacer: no podemos estar seguros,
pero de cualquier forma que sea, será maravilloso.
En cuanto a saber que no pecaremos, Cristo promete en la Nueva Tierra “ya no habrá muerte”, los que
nunca morirán nunca podrán pecar, puesto que los pecadores siempre muere, el pecado produce
aflicción, llanto y dolor, las Escrituras enfatizan que Cristo murió una vez para tratar con el pecado y
que nunca más necesita morir, Hebreos 9:26-28; 1Pedro 3:15. Y por último, decir que sabremos todo en
el Cielo es engañoso, ya que solamente Dios es omnisciente, cuando muramos, por cierto veremos las
cosas con más claridad, y sabremos mucho más de lo que sabemos ahora, pero nunca sabremos todas las
cosas. Un día veremos el rostro de Dios, y lo conoceremos realmente Apocalipsis 22:4. Bajo la maldición
del pecado nos vemos afectados de miopía, cuando seamos resucitados, nuestra visión será corregida.
Por lo menos podemos ver realidades ternas que una vez no fueron invisibles 2Corintios 4:18.
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