0% encontró este documento útil (0 votos)
562 vistas8 páginas

Formación y Evolución de La Lengua Española

El documento describe la evolución del idioma español a través de los aportes de diferentes culturas como los iberos, romanos, árabes e indígenas americanos. Explica las etapas clave de su formación incluyendo la llegada de los romanos, las invasiones bárbaras, la dominación árabe, la reconquista cristiana y la expansión a América.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
562 vistas8 páginas

Formación y Evolución de La Lengua Española

El documento describe la evolución del idioma español a través de los aportes de diferentes culturas como los iberos, romanos, árabes e indígenas americanos. Explica las etapas clave de su formación incluyendo la llegada de los romanos, las invasiones bárbaras, la dominación árabe, la reconquista cristiana y la expansión a América.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

FORMACIÓN Y EVOLUCIÓN DE LA LENGUA ESPAÑOLA

APORTES DE OTRAS LENGUAS

Iberos, romanos, griegos y cartagineses. Bárbaros, árabes e indígenas americanos. El


castellano es producto de los aportes de numerosas culturas, que convivieron
pacíficamente o se enfrentaron a través de los siglos. Actualmente, es la tercera
lengua más hablada del planeta, después del chino y del inglés. Y sigue
expandiéndose...

Un largo proceso histórico

Así como los pueblos tienen una historia que los transforma y los consolida
culturalmente, el idioma que hablan también sufre cambios y modificaciones con el
paso del tiempo. El acto de hablar, además de constituir una herramienta de
comunicación fundamental, propia de los seres humanos, es una manifestación de
identidad cultural: cada lengua da cuenta de una manera de percibir el mundo y de
expresarlo.

La disciplina que se ocupa de estudiar y describir los cambios que tiene un idioma en
relación con la historia de quienes lo hablan es la lingüística histórica. Y a pesar de
que no se ha podido determinar el origen primero del lenguaje humano, sí ha sido
posible describir la evolución y el desarrollo de numerosas lenguas.

El castellano ha transitado –y continúa transitando– procesos de transformación que


cada día lo diferencian más de su lengua madre, el latín. Para comprender el
castellano que se habla hoy, es necesario saber qué pasó en cada etapa de su
formación.

Línea de tiempo

Los romanos en Hispania


Invasiones bárbaras
Dominación árabe
La Reconquista
El castellano en América
La actualidad

Los romanos en Hispania

Los romanos desembarcaron en Emporion (hoy Ampurias, al noreste de España) en el


año 218 a.C. Desde esa fecha y en los tres siglos subsiguientes, consumaron la
conquista de toda la península ibérica, a la que llamaron Hispania. La mayoría de los
pueblos que habitaban la península, al ser sometidos por el imperio, terminaron por
adoptar el latín, y la forma de vida y religión de los romanos. Y cuando Roma se
convirtió al cristianismo, también lo hizo Hispania, en el año 313.

Época prerromana
Antes de la llegada de los romanos, la
península ibérica estaba ocupada por
celtas, vascos, fenicios, griegos, íberos y
cartagineses. Todos estos pueblos tenían
lenguas y culturas diferentes entre sí.
(Fuentes: Gómez, Miguel, Ana María
Mallada, José Luis Vilaplana, Adriana de
Miguel y Dolores Solans, Lenguaje EGB
8° C.S., Barcelona, Edebé, 1988.)
Celtas
Vascos
Íberos

El latín, la lengua de los romanos, tenía dos modalidades: el latín clásico y el latín
vulgar. El latín clásico era utilizado por los intelectuales, sacerdotes y nobles (los
sectores sociales privilegiados que sabían leer y escribir). Esta era la única variedad
del latín que se escribía. El común del pueblo y los soldados –que fueron quienes
concretaron la conquista– usaban el latín vulgar.

Durante la dominación romana, que duró casi 300 años, el latín vulgar se mezcló con
las lenguas que se hablaban en la península ibérica previamente a su llegada. A esta
mezcla se la llama contaminación lingüística. Aún perviven en nuestra lengua
palabras de origen prerromano, como «barro», «cabaña», «cerveza», «salmón»,
"carpintero", «conejo», «perro», «lanza» y «balsa», entre otras. Estas palabras
sobrevivieron, a pesar de que los romanos impusieron el latín como lengua oficial. Lo
mismo hicieron los romanos en los otros territorios que ocuparon en el resto de
Europa, y de esa imposición surgieron las lenguas que actualmente se conocen
como lenguas romances: el castellano, el portugués, el francés, el rumano, el
catalán, el gallego y el italiano, entre otras. Todas derivan del latín vulgar.
Lenguas romances
Distribución actual en Europa de las lenguas derivadas del latín.
(Fuente: «Romance languages». Encyclopaedia Britannica Online.
http://members.eb.com/bot/topic?asmbly_id=5267; fecha de consulta: 3/11/2000).

Solo dos idiomas resistieron la hegemonía del latín: el griego, debido a que Roma
mantenía relaciones comerciales importantes con Grecia y respetaba su cultura; y el
vascuence o euskera, debido a que el territorio vasco fue el único que los romanos no
lograron conquistar. Se cree que el euskera proviene de lenguas antiguas del centro
de Europa.

Invasiones bárbaras

El Imperio romano fue invadido en el año 410 por Alarico, rey de los visigodos. Así se
inició el período de las «invasiones bárbaras». Los bárbaros eran los pueblos
germánicos, del centro de Europa: visigodos y ostrogodos, francos y suevos, alanos y
vándalos. Los visigodos ocuparon casi toda la península ibérica a lo largo de dos
siglos.

Bárbaro es una palabra de origen latino que designaba al que no hablaba latín, al que
«balbuceaba». A raíz de la guerra con los pueblos germanos se comenzó a utilizar
para nombrar a los pueblos centroeuropeos, que no hablaban la lengua del Imperio.

Las palabras que se incorporaron al latín a partir de esta invasión se


llaman germanismos y aún se usan muchas de ellas. La gran mayoría de las palabras
bárbaras tenían un equivalente latino. Sin embargo, las nuevas formas fueron
preferidas por los hablantes.

Los germanismos se pueden dividir en dos grupos: el de la guerra y el de la paz.

 El grupo de la guerra incluye locuciones relacionadas con la batalla, por


ejemplo: guerra, orgullo, ufano, riqueza, talar, robar, guardar, botín, ganar,
galardón, bandido, bandera, guadaña, espía.
 El grupo de la paz abarca locuciones derivadas de la convivencia entre
romanos y bárbaros, por ejemplo: jabón, toalla, guante, cofia, falda, agasajar,
arpa, ropa.

Dominación árabe

El último rey godo fue derrotado en el año 711 por Tarik y su ejército de moros. Los
musulmanes conquistaron toda la península ibérica en menos de un año, y la
dominación árabe duró ocho siglos.

Durante la ocupación árabe, el intercambio cultural fue muy fructífero y enriquecedor


en todos los sentidos. Fue una época de convivencia entre judíos, musulmanes y
cristianos, lo que dio esplendor a la cultura peninsular. La lengua incorporó una gran
cantidad de arabismos (palabras de origen árabe) que seguimos usando hasta la
actualidad. Unos cuantos ejemplos son: alfombra, atalaya, aceite, aceituna, acequia,
albañil, alcalde, alcantarilla, alcoba, alcohol, alfalfa, algodón, alhelí, almohada,
alquimia, azahar, azogue, azotea, azúcar, azucena, azufre, azulejo, cifra, hazaña,
jarabe, jinete, laúd, limón, naranja, sandía, tabique, tambor, taza, zanahoria y muchas
más.

La adopción de arabismos se debe, en parte, al desarrollo de nuevas disciplinas y


costumbres propias de los árabes, como se observa en las palabras relacionadas con
la matemática y la aritmética («álgebra»); con la horticultura y la jardinería
(«albahaca», «berenjena») o con la higiene corporal («jarra»).

Otra de las razones de la adopción de términos árabes fue la estética de esa lengua.
En efecto, la simple belleza de algunas palabras provocó que se prefirieran a
locuciones que ya existían en latín; un ejemplo es la palabra azul, que reemplazó a la
palabra latina «coeruleus». Incluso existen palabras árabes para designar conceptos
cristianos referidos a la liturgia, como «almaizal» y «acetre».

La Reconquista

En contacto con las lenguas peninsulares y con el árabe, el latín no evolucionó igual
en todas las zonas, y fue originando diferentes dialectos: el castellano, el galaico-
portugués, el astur-leonés, el catalán y el mozárabe. En el norte de la península, en
una zona comprendida entre Cantabria y Burgos, se refugiaron los cristianos que
resistían a la invasión musulmana. Entre ellos nació el castellano, alrededor del siglo
IX.
El castellano
En la parte norte de Castilla la Vieja, al pie de las montañas de Cantabria, nació el
castellano, que fue extendiéndose hasta dominar toda la península.
(Fuentes: Gómez, Miguel, Ana María Mallada, José Luis Vilaplana, Adriana de Miguel
y Dolores Solans, Lenguaje EGB 8° C.S., Barcelona, Edebé, 1988.)

Si bien los intentos por recuperar los territorios ocupados por los musulmanes
comenzaron en el siglo VIII, fue entre los siglos XI y XII cuando las guerras de la
Reconquista cobraron verdadero impulso. Los cristianos empezaron a avanzar hacia el
sur, hasta que a principios del siglo XV se establecieron en Castilla, tomaron León y
edificaron el reinado de Fernando I. Allí se hicieron fuertes; y en el año 1492, con la
toma de Granada, reconquistaron totalmente la península ibérica.

Las lenguas de España


En España conviven numerosas lenguas. Cuatro de ellas son cooficiales, junto con el
castellano, en las comunidades autónomas donde se hablan. Son la lengua catalana,
la vasca o euskera, la gallega y la valenciana.
(Fuentes: Gómez, Miguel, Ana María Mallada, José Luis Vilaplana, Adriana de Miguel
y Dolores Solans, Lenguaje EGB 8° C.S., Barcelona, Edebé, 1988; Gómez Torrego,
Leonardo, Pilar Navarro y Concha de la Hoz, Lengua y Literatura - Secundaria 1°,
Ediciones SM, Madrid.)

A medida que los cristianos se imponían políticamente, imponían también su dialecto,


el castellano; esto ocasionó la pérdida del astur-leonés y el mozárabe. Sin embargo, el
galaico-portugués y el catalán sobrevivieron y conviven actualmente con el castellano.
El castellano se convirtió entonces en la lengua dominante en toda la península y se
consolidó a través de la literatura con el mester de juglaría, el mester de clerecía y la
obra de Alfonso X.

El castellano en América

Así como el latín llegó a la península ibérica a través de una conquista, lo mismo
ocurrió con la llegada del castellano a América. Los españoles impusieron su lengua –
el castellano– sobre los idiomas de los distintos pueblos amerindios.

El castellano que llegó a América tenía influencia andaluza, porque muchos


colonizadores eran de esa zona del sur de España. Ya instalado en América, el
castellano se modificó aún más e incorporó palabras como «canoa», «cacique» y
«hule», herencia de las lenguas indígenas.

La actualidad

La evolución del castellano continúa con la influencia de diversos factores, como la


migración, los medios masivos de comunicación y la ciencia y la tecnología, que día a
día necesitan acuñar nuevos términos para denominar una realidad en permanente
cambio.

Algunos ejemplos de mezcla lingüística en el castellano son los italianismos, como


«piano», «soneto», «capricho»; los galicismos (palabras de origen francés) como
«garaje», «pantalón», «cobarde», «estaca», y los anglicismos (provenientes del
inglés) como «fútbol», «champú», «vagón». Además, en los últimos años, el castellano
ha incorporado numerosos neologismos (palabras nuevas) como «fax», «internet»,
«lycra», «ciberespacio», «chequear», «globalización», «desburocratizar», etcétera.

Hoy el castellano es la tercera lengua más hablada en el mundo, con unos 300
millones de hablantes, después del chino (1.000 millones) y el inglés (400 millones).
Nuestra lengua sigue expandiéndose: es el segundo idioma en los Estados Unidos,
país que cuenta con varias cadenas de radio y televisión que emiten en castellano. Y
es la lengua que más se estudia como idioma extranjero en Europa.

Notas

El mester de juglaría

La literatura española del siglo XII en lengua vulgar, se transmitía oralmente. Los
juglares eran quienes contaban en las plazas públicas las hazañas o gestas que había
realizado algún héroe o guerrero popular, a la vez que hacían actos de equilibrismo y
malabares para entretener a la gente. Estas narraciones, compuestas en verso, se
conocen como cantares de gesta.

Mester de juglaría es el nombre que recibe el oficio propio de los juglares. También se
llama mester de juglaría a la forma de componer y narrar historias de los juglares, así
como al conjunto de las obras que crearon.
El ejemplo más conocido de un cantar de gesta es el Poema de Mío Cid. El Cid fue un
personaje real llamado Rodrigo Díaz de Vivar. En la versión literaria, los juglares
idealizaban al Cid y engrandecían su heroísmo.

El mester de clerecía

Como en el siglo XIII muy poca gente sabía hablar latín, los clérigos comenzaron a
escribir en lengua romance para transmitir conocimientos y especialmente la religión a
la gente del pueblo.

Mester de clerecía se le llamó a la forma de escribir y al conjunto de las obras que los
clérigos crearon entre los siglos XIII y XIV. Se caracteriza por estar escrito en un
lenguaje culto, en verso, y porque la gran mayoría de las obras son didácticas,
orientadas a temas religiosos.

Algunos ejemplos de poetas de mester de clerecía son Gonzalo de Berceo y Juan


Ruiz, arcipreste de Hita.

Alfonso X

Llamado El Sabio (Toledo, 1221 - Sevilla, 1284), fue rey de Castilla y León. En su
época fue muy criticado por su pobre desempeño bélico en las labores de reconquista
de la península, que se consumó dos siglos después de su mandato, con los Reyes
Católicos.

El legado de Alfonso X no fue guerrero sino cultural. Reunió en su corte a intelectuales


cristianos, musulmanes y judíos, y fundó escuelas de investigadores y traductores.

En estas escuelas se tradujeron al castellano la Biblia, el Corán, el Talmud, la


Cábala, Calila y Dimna (colección de fábulas indias), El tesoro de Brunetto Latini. Bajo
su mandato se escribieron también, en gallego, las Cantigas de Santa María; libros de
leyes como el Fuero real; volúmenes históricos como la Primera crónica general,
la Grande e General Estoria; y científicos, como los Libros del saber de Astronomía,
basados en Tolomeo, en el que figuran las Tablas Alfonsíes, y Lapidario. La mayor
parte de las obras producidas por su mandato fueron escritas en castellano.

Bibliografía comentada

 Alatorre, Antonio, Los 1001 años de la lengua española, México, Fondo de


Cultura Económica, 1989 (Colección Tezontle).
Un "clásico" de la lingüística histórica, en el que se puede encontrar un
recorrido detallado y enriquecedor de la historia de nuestra lengua.
 Alatorre, Antonio, El apogeo del castellano, México, Fondo de Cultura
Económica, 1999 (Colección Fondo 2000).
Herramienta clave para comprender el castellano actual a través del desarrollo
histórico y geográfico de la gramática.
 El español en el mundo, Anuario del Instituto Cervantes, 1999.
Artículos relacionados con la actualidad de la lengua española y su desarrollo
en los medios de comunicación.

Enlaces a sitios de interés

La página del idioma español.


Contiene artículos, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el idioma.
Cuenta con herramientas útiles en línea, como diccionarios, librería virtual, foros de
discusión, espacios literarios y más. (Fecha de consulta: 4 de noviembre de 2000.)

textos: María Schujer


ilustración: Jimena Tello
ilustraciones línea de tiempo: Fabián Slongo
mapas: Miguel Forchi
edición: Carina Kosel

También podría gustarte