0% encontró este documento útil (0 votos)
90 vistas40 páginas

Asfixia Mecánica: Tipos y Diagnóstico

Este documento trata sobre la asfixia mecánica y sus diferentes tipos como la sumersión, ahorcadura, estrangulación y sofocación. Explica los signos clásicos de asfixia como la cianosis, fluidez de la sangre y manchas de Tardieu. También describe las características específicas de cada tipo de asfixia mecánica y los factores que determinan el pronóstico de supervivencia tras un episodio de asfixia por sumersión.

Cargado por

Miriam Delgado
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • Autopsia,
  • Técnicas de Diagnóstico,
  • Asfixia,
  • Causas de Asfixia,
  • Diagnóstico Forense,
  • Literatura Médico Legal,
  • Causas de Muerte,
  • Asfixia por Sumersión,
  • Complicaciones de Asfixia,
  • Asfixia por Sofocación
0% encontró este documento útil (0 votos)
90 vistas40 páginas

Asfixia Mecánica: Tipos y Diagnóstico

Este documento trata sobre la asfixia mecánica y sus diferentes tipos como la sumersión, ahorcadura, estrangulación y sofocación. Explica los signos clásicos de asfixia como la cianosis, fluidez de la sangre y manchas de Tardieu. También describe las características específicas de cada tipo de asfixia mecánica y los factores que determinan el pronóstico de supervivencia tras un episodio de asfixia por sumersión.

Cargado por

Miriam Delgado
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • Autopsia,
  • Técnicas de Diagnóstico,
  • Asfixia,
  • Causas de Asfixia,
  • Diagnóstico Forense,
  • Literatura Médico Legal,
  • Causas de Muerte,
  • Asfixia por Sumersión,
  • Complicaciones de Asfixia,
  • Asfixia por Sofocación

UNIVERSIDAD AUNTÓNOMA DE CHIRIQUÍ

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS


POLÍTICAS

ESCUELA DE DERECHO

MEDICINA LEGAL

“ASFIXIA”

ELABORADO POR:

DELGADO, MIRIAM CÉD.: 4-700-2381

PITTY, VÍCTOR CÉD.: 4-735-227

PROFESOR:

DR. HUGO A. MORENO G.

ABRIL, 2022
INTRODUCCIÓN

El término “Asfixia” es utilizado en medicina, para describir condiciones de falta de


oxígeno, aunque etimológicamente signifique ausencia de pulso. Sin embargo, en muchas
de las situaciones este último significado pareciera más adecuado, especialmente en las
que hay compresión del cuello. Al constituir este fenómeno múltiples defectos de la
cadena de respiración, la respuesta del organismo se encuentra ligada a la etiología y
duración de esta.

Nuestro trabajo está enfocado en ocuparnos de las asfixias llamadas mecánicas y que
están comprendidas esencialmente en los aspectos generales y esenciales.

También queremos hacer notar que dentro de este grupo hay una serie de causas
mecánicas que puede desencadenar o favorecer la aparición de la asfixia como signo
clínico patológico, pero que tienen muy poco interés desde el punto de vista de la
medicina forense, y nos referimos en esto a las asfixias mecánicas provocadas, es decir,
por sumersión, por ahorcadura, por estrangulación y por sofocación.
ÍNDICE
I. ASPECTOS GENERALES

Las asfixias mecánicas, serian aquellas que afectan a la ventilación. El aporte del oxígeno
a los tejidos va a tener un impedimento, ya porque la cantidad de oxígeno medioambiental
sea baja o bien porque existe un impedimento en las vías respiratorias que impide la
llegada del oxígeno a los pulmones.

La palabra asfixia proviene del griego (a, sin; sphizos, latido). Lacassagne la tradujo como
ausencia o falta de pulso. En la práctica, se emplea para expresar interferencia en la
función respiratoria. De acuerdo con el medio que produzca esa interferencia, se
distinguen: a) asfixias mecánicas; b) asfixias patológicas, y c) asfixias químicas. Las
asfixias mecánicas se deben a factores exógenos que actúan a través de mecanismos
físicos, como la obturación de la nariz y la boca, la obstrucción o compresión de las vías
respiratorias, el aplastamiento de tórax y abdomen, y el enrarecimiento del aire.

Las asfixias patológicas se deben a enfermedades broncopulmonares, del corazón y de la


sangre.

Las asfixias químicas son causadas por tóxicos, como el monóxido de carbono, que al
unirse con la hemoglobina bloquea el transporte de oxígeno a los tejidos; los cianuros,
que interfieren en el aprovechamiento del oxígeno por parte de los tejidos; y los vapores
de ácidos, que inflaman las vías respiratorias o destruyen el tejido pulmonar.
SIGNOS CLÁSICOS QUE ORIENTAN HACIA EL DIAGNÓSTICO DE MUERTE POR ASFIXIA

En el examen del cadáver, tres signos clásicos orientan hacia el diagnóstico de muerte
por asfixia:

A) Cianosis;
B) Fluidez de la sangre; y
C) Manchas de Tardieu

A) Cianosis: Es la tonalidad azulosa de los tegumentos, que se observa con mayor


facilidad en los labios y en las uñas. En el examen interno, se aprecia
especialmente en los órganos donde el lecho venoso y capilar está ingurgitado,
como los pulmones, meninges, hígado, bazo y riñones. Se debe a concentraciones
de hemoglobina reducida, superiores a cinco gramos por cada cien mililitros de
sangre.
B) Fluidez de la sangre: En el cadáver ha merecido varias explicaciones. Se ha
atribuido a la acción de enzimas proteolíticas y a modificaciones en el calcio
sanguíneo, las cuales, al disolver la fibrina, impiden la coagulación o licuan los
coágulos formados. Para Eliakis y colaboradores (1970), se debe a trastornos en
las plaquetas, en tanto que Davis (1980) simplemente la interpreta como una
manifestación de muerte rápida en individuos por lo demás sanos.
C) Manchas de Tardieu: Consisten en pequeños puntos hemorrágicos (petequias).
Fueron descritos en 1855 por este autor francés, quien las observó debajo de la
pleura, el pericardio y las meninges, y las consideró características de la asfixia por
sofocación. Liman (1867) las halló en casos de ahorcadura y de sumersión.
Legroux, en 1877, por encargo de la Sociedad de Medicina Legal de París, las
estudió y llegó a la conclusión de que sólo indican muerte rápida. Davis (1980), al
restarles valor como signo de asfixia, recuerda que manchas similares se observan
en condiciones patológicas como septicemias y diátesis hemorrágica.

Como mecanismo de la formación de estas petequias se ha invocado el estancamiento de


la sangre y la oxigenación deficiente los cuales, al dañar la pared de los capilares, dejan
salir la sangre.
No obstante, los aspectos controversiales expuestos, consideramos que la tríada clásica
de cianosis, fluidez de la sangre y petequias en piel o vísceras debe llevar al médico
forense a la sospecha de muerte por asfixia, mientras no se demuestre lo contrario.

II. ASPECTOS ESPECIALES

Las asfixias mecánicas se clasifican en cuatro tipos:

a) Por sumersión;
b) por ahorcadura;
c) por estrangulación, y;
d) por sofocación

A) ASFIXIA POR SUMERSIÓN

Es la asfixia que se produce cuando el aire de los pulmones es reemplazado por un


líquido que penetra a través de la boca y la nariz. Incidencia. De acuerdo con la
revisión que Jácome-Segovia (1984) efectúo con el material del Departamento de
Medicina Legal de Costa Rica, en este país la asfixia por sumersión representa el 68.5
% de los casos de asfixia mecánica sometidos a autopsia médico legal. Dicho autor
atribuye esa frecuencia a la riqueza hidrográfica de ese país centroamericano.
Sumersión completa: Cadáver completamente sumergido en el medio líquido.
Variedades. La sumersión puede ser completa e incompleta. Es completa cuando todo
el cadáver está sumergido en el medio líquido. En cambio, es incompleta cuando sólo
la boca y la nariz se encuentran bajo el nivel líquido. Etiología: La más frecuente es la
accidental, por impericia para la natación o por imprudencia (sumersión postprandial,
baño en aguas de gran oleaje). Menos comunes son la sumersión suicida y la
homicida. Es interesante acotar que durante la Revolución Francesa existió la forma
judicial.

Sumersión incompleta: Solamente la boca y la nariz están debajo del nivel líquido.
Epiléptica que sufrió convulsiones cuando recogía agua. Fases clínicas. Antes de que
sobrevenga la muerte, la víctima experimenta esta serie de eventos: a) Fase de
sorpresa, con profundas inspiraciones bajo el nivel líquido. b) Fase de resistencia, que
se caracteriza por breve apnea producida por irritación vaga. c) Fase disneica, con
enérgicas respiraciones durante las cuales se aspira e ingiere líquido, lo cual acentúa
la sensación de falta de aire. d) Fase agónica, constituida por convulsiones, pérdida de
la conciencia y relajación de esfínteres.
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DE LAS ASFIXIAS MECÁNICAS

Características:

Sumersión Completa Surco incompleto y oblicuo Incompleta (Sólo cara) Livideces en la


mitad inferior del cuerpo Desgarros vasculares y Laríngeos Equimosis retrofaringea
Congestión esofágica debajo de la constricción

Ahorcadura Nudo: típica o atípica Suspensión; completa o incompleta Surco: duro o


blando Hongo de espuma Enfisema acuoso Manchas de Paltauf Plancton en médula ósea
o corazón Dilución de la sangre en el corazón izquierdo

Estrangulación Por medio de lazo o mano Surco completo y horizontal: Estigmas


ungueales Fracturas laríngeas Sofocación Obturación de orificios Obstrucción de vías
Compresión toracoabdominal

Sepultamiento: Confinamiento Marcas de mordazas en el rostro. Trapos en la boca.


Contusión de la mucosa labial Cuerpo extraño en las vías respiratorias Cianosis en cara y
hombros Aplastamiento de tronco Medio sólido en las vías respiratorias Sudación
Desgaste de uñas Deyecciones

Periodo mortal, en promedio, la muerte sobreviene a los cinco minutos de la interferencia


respiratoria. Es más rápida en la llamada "agua dulce", en la que el desenlace fatal ocurre
entre cuatro y cinco minutos. En agua salada puede suceder ocho y doce minutos según
Parikn. Pronóstico. Está determinado par la cantidad de líquido inhalado. Las
posibilidades de éxito de las medidas de resucitación son pocas cuando la asfixia ha
durado seis minutos, y la muerte prácticamente es inevitable cuando ese periodo ha
sobrepasado los diez minutos (Polson). Sin embargo, Kvittingen y Naess (1963)
informaron de un caso en que la resucitación se logró después de veinte minutos de
sumersión. Si bien el elemento asfíctico es el factor dominante, también es importante la
presión arterial sistólica. De acuerdo con las experiencias de Swann, el nivel crítico está a
115mm. Por encima de él la recuperación es posible, pero cuando desciende a 50 mm., el
paciente muere (Rushton, 1961).

Finalmente, otro factor que debe tenerse en cuenta es el orden en que se presenten las
insuficiencias respiratoria y cardiaca. Cuando el paro respiratorio precede a la falla del
corazón, como ocurre en la tercera parte de los ahogados, la respiración artificial
inmediata pueda tener éxito.

Síndrome Postsumersión:

Fuller (1963) estudió las complicaciones que generalmente aparecen en un sobreviviente


de la asfixia por sumersión y que en algunos casos culminan con su muerte. Este cuadro
suele tener las siguientes características:

a) Hipertermia, coma y otros síntomas neurológicos,


b) Respiración superficial, dolor torácico, esputo sanguinolento y espumoso; y en
las radiografías, sombras en ambos campos pulmonares,
c) La hematuria por excesiva hemólisis puede causar una insuficiencia renal
pasajera,
d) Los vómitos son frecuentes; y
e) En algunos casos, hay arritmias cardíacas.
En los casos mortales, en el estudio microscópico de los pulmones puede encontrarse: a)
Reacción descamativa, hemorragia e infiltración de leucocitos polimorfonucleares. b)
Neumonitis por aspiración, con formación de membrana hialina en los duetos alveolares y
reacción de cuerpo extraño a las partículas inhaladas. c) Bronconeumonía o formación de
abscesos en los pulmones.

Fisiopatología de la sumersión:

El mecanismo de la asfixia por sumersión es algo más complejo que la simple obstrucción
mecánica de las vías respiratorias ocasionada por el líquido inhalado (Polson). En la
sumersión en agua dulce, debido a su bajo contenido de sal (alrededor del 0.5 %) hay
desplazamiento de líquido a la sangre, a través de la pared de los alvéolos pulmonares.
Esto origina aumento del volumen circulante (hiperuolemia), hincha y rompe los glóbulos
rojos (hemólisis), con liberación del potasio que contenían (hiperpotasemia). En un
periodo de dos a tres minutos, la sangre puede bajar su densidad en el 50 %
(hemodilución). De esta manera, el corazón sufrirá los efectos de la anoxia, hipervolemia,
hiperpotasemia e hiponatremia. De la sobrecarga que constituye el aumento de volumen
sanguíneo se origina el edema pulmonar, y de la anoxia y el exceso de potasio se
produce taquicardia y fibrilación ventricular. Aunque el corazón puede continuar latiendo
durante unos minutos después del rescate, se forma edema cerebral por anoxia, que es la
inmediata causa de la muerte en el término de tres a cinco minutos. En la sumersión en
agua salada o marina, cuya salinidad está por encima del 3 %, está marcada
hipertonicidad produce el desplazamiento de líquido de la sangre hacia los pulmones. Se
origina así un edema pulmonar fulminante con hipovolemia progresiva. El intercambio de
electrolitos del agua de mar a la sangre tiene efectos adversos: aumento de la viscosidad
de la sangre (hemoconcentración) y del nivel de sodio (hipernatremia). No hay hemólisis y
la tensión arterial sistólica se mantiene durante algunos minutos. Hay, sin embargo,
anoxia miocárdica, choque y eventual paro del corazón, dentro de un periodo que oscila
entre ocho y doce minutos. En términos generales, es posible afirmar que la sumersión en
agua salada semeja más la muerte por asfixia, y que debido a la hemoconcentración que
produce es dos veces más mortal que la sumersión en agua dulce.

Signos de sumersión: Se distinguen en signos externos e internos. Los signos externos


que muestra un cadáver recuperado de un medio líquido, a su vez, se subdividen en
específicos e inespecíficos. Los signos específicos orientan hacia el diagnóstico de
muerte por sumersión, mientras que los signos inespecíficos se observan en todo cuerpo
que ha permanecido durante algún tiempo en un medio líquido, independientemente de la
causa de su muerte. Signos externos específicos “Hongo de espuma”. Bola de espuma
que sale por boca y nariz. Hongo de espuma. Es una bola de espuma blanca o rosada
sobre la boca y la nariz. Se produce durante las inspiraciones agónicas. La entrada de
líquido en las vías respiratorias provoca la secreción de moco. La mezcla de aire, líquido,
moco y, tal vez, surfactante de los pulmones, da lugar a la formación de esta espuma
(Manktelow y Hunt, 1967).

Cianosis generalizada: Es propia del carácter asfíctico de la muerte. Enrojecimiento de


conjuntivas bulbares. En ocasiones aparecen petequias, especialmente en la conjuntiva
del párpado inferior. Signos externos inespecíficos Piel y ropas húmedas. Puede revestir
importancia cuando están humedecidas por un material que no es propio del medio
líquido en que se encontró el cadáver. Es el caso de un cuerpo recubierto de lodo que es
recuperado de una piscina de aguas cristalinas. Blanqueamiento y arrugamiento. De las
palmas de las manos y plantas de los pies ("piel de lavandera"), y que es parte del
fenómeno de maceración. Días después van seguidos del desprendimiento de uñas y
epidermis. “Piel de lavandera”, signo de maceración en cadáver que ha permanecido en
medio líquido. Cutis anserino o “piel de gallina”, signo inespecífico que se debe a rigidez
cadavérica de músculos erectores de los pelos. Cutis anserino "piel de gallina". Se debe a
la rigidez cadavérica de los músculos piloerectores. Livideces en el rostro y en la región
esternal. Se deben a la posición en que el cadáver se hunde: en decúbito ventral ("boca
abajo") y con la cabeza en un nivel inferior al resto del cuerpo. Días más tarde, al
sobrevenir la putrefacción, aparece el signo de la "cara de negro" descrito por Lecha
Marzo, y que consiste en el aspecto negruzco e hinchado del rostro. Contusiones simples.
En la frente, dorso de las manos, rodilla y dorso de los pies. Se forman cuando el cuerpo
toca el fondo del medio de sumersión Signos internos Espuma blanquecina. Se encuentra
en todas las vías respiratorias Se debe al mismo mecanismo del hongo de espuma, que
es su exteriorización. Puede estar mezclada con lodo u otro material del medio líquido
(cerveza, pintura, etc.). Espuma blanquecina en vías respiratoria. Nótese el aspecto
turgente de los pulmones por la mezcla del líquido y aire que constituye el “enfisema
acouso de Brouardel” Enfisema acuoso de Brouardel. Es el aspecto tumefacto, crepitante,
pesado y con abundante espuma que los pulmones muestran al corte. Su mecanismo es
el mismo del hongo y de la columna de espuma.

Manchas de Paltauf: Son manchas hemorrágicas en la superficie pleural de los pulmones.


Se explican por la sobre distensión de estos órganos a causa del líquido. Hemorragias en
la base del cráneo. Hay dos signos: la hemorragia temporal y la etmoidal. Hemorragia
temporal o signo de Niles se describió en 1962. Sin embargo, su aplicación forense no' se
inició sino hasta 1969, cuando Mueller lo comentó en el Journal of Forensic Sciences.
Consiste en la hemorragia en las celdillas mastoideas o en el oído medio. En esta última
localización se visualiza como una zona azulosa en la parte media de la cara
anterosuperior de la porción petrosa del hueso temporal. Se explica por los cambios de
presión que se producen en esas estructuras al penetrar el líquido en el conducto auditivo
externo. Hemorragia etmoidal o signo de Vargas Alvarado (fig. 22.8). Fue descrito por
nosotros en 1972. Inspirados en el trabajo de Niles, establecimos la hipótesis de que la
entrada de líquido por las fosas nasales podía inducir hemorragia en las celdillas de las
láminas cribosas del hueso etmoides, ubicado en el techo de dichas fosas. Se observa
como una mancha azulosa a cada lado de la apófisis crista galli, en el comportamiento
anterior de la base del cráneo.

Hemorragia del hueso etmoides: Nótese la zona oscura en la línea media del
compartimiento anterior de la base del cráneo. En el caso ideal, coexisten hemorragias en
ambos huesos temporales y en el etmoides, En otros, hay hemorragias en un hueso
temporal y en el etmoides, o sólo en un temporal o en el etmoides. De cualquier modo,
juntos o solos, en nuestra experiencia estos signos óseos son de gran utilidad para el
diagnóstico de muerte por sumersión, sobre todo cuando el cadáver está en putrefacción
avanzada y no es posible contar con los signos respiratorios y otras pruebas de
laboratorio. Deben también advertirse las limitaciones de estos signos. Una es que, a
pesar de tratarse de una sumersión, pueden faltar si existen procesos inflamatorios
crónicos que obstruyan el oído externo o las fosas nasales, respectivamente. La otra
limitación es que pierden valor cuando ha ocurrido un fuerte traumatismo craneano,
porque en este caso no es posible aclarar si la hemorragia ósea se debe a la sumersión o
al trauma.

Pruebas de sumersión

El diagnóstico de laboratorio de la muerte por sumersión ha originado una serie de


pruebas que merecen una referencia cronológica. En 1902, Carrara propuso emplear las
variaciones en la gravedad específica, el punto de congelación y la conductividad eléctrica
debidas a la dilución de la sangre del corazón izquierdo. En 1903, Placzek hizo énfasis en
el valor del método de la gravedad específica. En 1921, Gettler publicó el método de la
determinación de la concentración de cloruros en sangre tomada de cada una de las
mitades del corazón; una diferencia de 25 mg/100 ml indicaba sumersión. En 1944, Moritz
señaló que el magnesio era más confiable que los cloruros. En 1955, Freimuth y
colaboradores demostraron que la gravedad específica no era confiable porque, además
de la sumersión, mostraba variaciones en otros casos. En 1941, Incze publicó la prueba
de las diatomeas (plancton) que durante veinte años mantuvo su validez como medio
confiable para determinar muerte por sumersión. De acuerdo con su hipótesis, si se
verifica la presencia de esas algas en órganos como el corazón, o en la médula de
huesos largos como el fémur, se puede asumir que la, víctima estaba viva al caer al agua,
porque la circulación de la sangre las había transportado hasta allí luego de atravesar la
pared de los alvéolos pulmonares. Como dichas algas tienen un caparazón de sílice, era
posible calcinar el corazón, el riñón, el hígado o la médula ósea, y encontrarlas para
establecer el diagnóstico. En 1963, Spitz y cols. cuestionaron esta prueba al demostrar
que en el aire de Berlín pululan las diatomeas y, por lo tanto, era factible que, sin haberse
ahogado, cualquier barlinés las tuviese en su sangre. Aunque esa circunstancia no se ha
comprobado en otros ambientes, la prueba de Incze perdió confiabilidad. Peabody, en
1980, ha llamado la atención acerca de la necesidad de mayor investigación para dilucidar
la controversia. Durante la misma época, los japoneses Terazawa y Takatori, así como
Fukui y colaboradores, han sugerido nuevos métodos para aislar diatomeas de los tejidos,
mediante el empleo de gradientes de sílice coloidal y radiación ultrasónica. También debe
recordarse que algunos autores han asignado cierto valor forense al contenido gástrico.

PROBLEMAS MÉDICO-LEGALES

1. Diagnóstico diferencial entre muerte por sumersión y lanzamiento de ira cadáver al


agua. Recurrir a la determinación ele plancton (diatomeas) en la médula ósea del fémur y
a la comprobación de hemorragias en los huesos temporal y etmoides.

2. Establecer la causa de muerte. Tener en cuenta que en ocasiones personas


vagotónicas sufren reflejo cardioinhibidor con los primeros sorbos de agua. Aunque
algunos autores hablan de sumersión con pulmón seco, estos casos deben considerarse
como muerte sincopal y no como asfixia por sumersión.

3. Determinar la forma de muerte. Para sumersión accidental son útiles los antecedentes
de impericia para la natación, alimentos en inicio de digestión gástrica que demuestran
sumersión posprandial; amenazas o tentativas suicidas, autolesionismo para sumersión
suicida; lesiones por terceros, mordazas y ataduras, así como grandes pesos para
mantener a la víctima hundida, en la sumersión homicida.

4. Influencia del alcohol ingerido. En el análisis toxicológico debe considerarse el factor


hemodilución.

5. Tanatocronodiagnóstico. En la apreciación de los fenómenos cadavéricos debe tenerse


presente la temperatura local.

6. Descartar muerte súbita. Mediante el estudio anatomopatológico y los antecedentes


clínicos y circunstanciales.

7. Identificación de la víctima. Ropas, características dentarias y óseas.


B) ASFIXIA POR AHORCADURA

Es la asfixia que se produce por la tracción del cuerpo de la víctima sobre un lazo que así
comprime el cuello y que pende de un punto fijo. Al nudo que sostiene la cuerda lo
denominamos nudo distal, y el que está cerca del cuello nudo proximal. Este último puede
ser fijo o corredizo. Incidencia. En la ya citada revisión de Jácome-Segovia (1984), este
tipo de asfixia mecánica aupó el segundo lugar, con el 14.4 % en la casuística del
Departamento de Medicina Legal de Costa Rica. Variedades. Se clasifican de acuerdo
con la ubicación del nudo proximal, por la suspensión del cuerpo y por la marca que deje
la cuerda en la piel. Según la ubicación del nudo proximal, es típica la ahorcadura cuando
dicho nudo se encuentra sobre la línea media posterior del cuello Todas las demás
localizaciones, lateral y debajo del mentón, corresponden a ahorcadura atípica. La
suspensión es completa cuando el cuerpo no toca el suelo e incompleta cuando se apoya
en él.

 Ahorcadura típica: El nudo está en la línea media posterior al cuello.


 Ahorcadura atípica: El nudo está por delante del ángulo de la mandíbula.
 Ahorcadura con suspensión completa: Los pies de la víctima están distantes del
suelo.
 Ahorcadura con suspensión incompleta: La víctima está apoyada en el suelo y
solamente se reclinó para asfixiarse.
 Surco duro de ahorcadura, profundamente impresa la marca de la cuerda en la piel
del cuello.
 Surco blando de ahorcadura: Casi es imperceptible la marca de la cuerda en la piel
del cuello.
 Ahorcadura accidental autoerótica: Nótese el cuello protegido por una toalla:
Debido a la presión que la cuerda ejerce sobre la piel, el surco es duro si ha
quedado una marca profunda, y es surco blando cuando la marca es superficial y
aun deleble.

Etiología: La más frecuente es la suicida. La ahorcadura accidental puede observarse en


niños y en individuos en estado de ebriedad. Durante los últimos años ha experimentado
un acelerado incremento la ahorcadura accidental autoerótica de individuos que, con fines
de placer solitario, mediante la suspensión pretenden estimular los centros de la erección,
y la eyaculación a causa de la congestión de la médula lumbosacra. La forma homicida es
rarísima y suele diagnosticarse por los otros medios de agresión con que la víctima es
reducida a la indefensión.

FASES CLÍNICAS

Con base en los relatos de sobrevivientes y en los experimentos excepcionales del


profesor Minovici (1905), quien se sometiera a esta forma de asfixia con fines
académicos, ha sido posible establecer la sintomatología que experimenta la víctima
antes de morir.

A) Fase anestésica, con cefalea intensa, zumbidos, escotomas luminosos y


centelleantes, parestesias en miembros y pérdida de la conciencia.
B) Fase convulsiva, que afecta los músculos de cara v miembros, los cuales
pueden sufrir contusiones al golpear contra muebles o paredes vecinas.
C) Fase asfíctica con apnea y paro cardiaco. Periodo mortal. La muerte, por lo
común, ocurre dentro del término de cinco a ocho minutos. En la ahorcadura
judicial con precipitación, la muerte era instantánea debido a la laceración de
médula espinal, consecutiva a la fractura de la tercera y cuarta vértebras
cervicales, aunque el corazón podía seguir latiendo durante quince a veinte
minutos (Parikh).

Síndrome posahorcadura:

Aparte del surco que puede ser visible por varios días, los sobrevivientes han mencionado
disfonía, disfagia, dolor en el cuello, paresias en miembros, vejiga y recto, confusión
mental, amnesia y bronconeumonía. En un raro caso del que Thomas y Klzcyskens
(1962) informan, una mujer de 63 años, neurótica, que fue descolgada oportunamente,
falleció quince días después de su tentativa a causa del daño cerebral que se originó
debido a la compresión de sus arterias carótidas durante la suspensión.

Fisiopatología de la ahorcadura Las venas yugulares, las arterias carótidas las vías
aéreas y los nervios vagos pueden ser afectados. Los efectos dependen sobre todo del
grado de suspensión. Basta una fracción del peso del cuerpo, en una posición
semirreclinada, para ocluir los vasos sanguíneos del cuello y la vía respiratoria.
Experimentalmente, se ha demostrado que con un peso de 3.5 kilos es posible interrumpir
la circulación entre la carótida primitiva y la carótida interna; con 2 kilos pueden
colapsarse las venas yugulares externas; con 5 kilos las venas yugulares internas; con 15
kilos la tráquea y con 16.6 kilos las arterias vertebrales (Rezeter, 1901). Cuando el nudo
es de localización típica, la lengua se desplaza hacia atrás y la epiglotis se pliega sobre la
entrada de la laringe (Langreuter, 1886). Sin embargo, se considera que el factor
fundamental de la muerte por ahorcadura en la suspensión completa o en la incompleta
en posición de pie es la interrupción de la circulación cerebral.
En cambio, en la ahorcadura en posición sentada o semirreclinada el mecanismo principal
de muerte es la obstrucción de la vía respiratoria. La obstrucción de las venas yugulares,
mientras las arterias carótidas mantienen su permeabilidad, conduce a la ingurgitación y
cianosis de la cabeza y del cuello, y explica el llamado ahorcado azul en el nudo atípico o
de posición asimétrica.

Signos de ahorcadura:

Son externos e internos. En los dos tipos, los signos de mayor importancia diagnóstica se
localizan en el cuello.

A) Signos externos

Deben buscarse en el cuello, en el rostro, en los genitales externos y en la mitad


inferior del cuerpo. Cuello. Se halla el signo fundamental: el surco de ahorcadura:

Surco de ahorcadura, con dirección oblicua, fondo de apergaminado y bordes


congetivos.

Puede reproducir el trenzado o trama de la cuerda. Rostro. Suele ser pálido


(ahorcado blanco) cuando se trata de un ahorcado simétrico, como en el nudo de
posición típica. En tal caso se comprimen por iguales las arterias y venas de ambos
lados del cuello, y se produce una isquemia cefálica. En cambio, si el nudo es
asimétrico se origina el rostro congestivo y cianótico del ahorcado azul. Es
importante la presencia de saliva en la comisura labial del lado opuesto al nudo,
pues constituye un signo antemortem que obedece a la estimulación de las
glándulas salivales por medio del nudo. La lengua puede estar saliente debido a la
presión del lazo sobre su base, en tanto que la cabeza se reclina hacia el lado
opuesto al nudo. Genitales externos. En las víctimas masculinas puede haber
erección ocasionada por congestión pasiva de los centros en la parte baja de la
médula espinal. También es posible observar la salida de semen debido a la
relajación de los esfínteres.

Mancha de semen en un ahorcado por eyaculación posportem. Mitad inferior del


cuerpo. Se distribuyen las livideces, por debajo del ombligo, incluyendo las manos.
A causa de la sobredistensión de la fuerza de gravedad pueden romperse capilares
y explicar las livideces en punteado, con zonas de extravasación sanguínea.

B) Signos internos
Son vasculares, musculares, óseos, digestivos, laríngeos y neurológicos. Fig.
22.18. Livideces en un caso de ahorcadura por suspensión completa. Se extiende
por debajo del ombligo, incluyendo manos y miembros inferiores.

 Vasculares: En la carótida primitiva, el desgarro es de dirección


transversal de la túnica íntima (signo de Amussat) o en la adventicia
(signo de Etienne Martín); en la carótida externa e interna, el desgarro
de la túnica íntima (signo de Lesser); o en las venas yugulares, el
desgarro de la túnica interna (signo de Ziemke). Una variante del
signo de Amussat, que consiste en desgarro de dirección longitudinal
de la íntima en la carótida primitiva, ha sido descrita por los cubanos
Domínguez y Páez, quienes la atribuyen al sangrado de capilares
neoformados en placa de ateroma, debido a la presión del lazo.
Musculares. Consisten en desgarros y hemorragias en masas
musculares del cuello, esternocleidomastoideo, cutáneo del cuello,
tirohioideo y esternocleidohioideo. Óseos. Son raros y pueden
consistir en fracturas del hueso hioides, de los cartílagos tiroides y
cricoides, y menos frecuentemente de las primeras vértebras
cervicales. En la ahorcadura judicial, en cambio, era frecuente la i
fractura de la tercera y cuarta vértebras cervicales y, a veces, de la
segunda. Digestivos. Equimosis retrofaríngea (signo de Brouardel-
Vibert-Descoust) y congestión esofágica por encima del surco (Vargas
Alvarado). Laríngeos. Ruptura de cuerdas vocales (signo de Bonnet).
 Neurológicos: Ruptura de la vaina de mielina del neumogástrico
(signo de Dotto) Y ruptura del nervio recurrente.
PROBLEMAS MÉDICO-LEGALES

1. El cadáver estuvo suspendido del cuello: Surco oblicuo y por encima del cartílago
tiroides en el cuello, y livideces en la mitad inferior del cuerpo.

2. La muerte se debió a asfixia: Cianosis, petequias y fluidez de la sangre.

3. La ahorcadura fue antemortem: Desgarros v hemorragias en vasos sanguíneos y


músculos del cuello, signos histológicos de le antemortem en muestras del surco. Para el
diagnóstico diferencial entre ahorcadura suicida y la suspensión de un cadáver es
importante el examen del punto de apoyo del lazo cuando éste es de madera, como
señala Godefroy (1923), citado por Gisbert Calabuig. Para este autor, tiene importancia la
dirección de las fibras de madera desprendidas. Según otro autor, Popp, es también útil la
orientación de los trazos de deslizamiento de la cuerda.

El valor de estas observaciones se fundamenta en la hipótesis de que cuando se lanza el


cabo de la cuerda sobre la viga o la rama y se iza el cadáver, el deslizamiento de la
cuerda producirá del lado del ascenso el desprendimiento de fibras de madera orientadas
hacia arriba y la formación de un surco vertical, y del lado del descenso de la cuerda el
desprendimiento de fibras de madera orientadas hacia abajo, y la formación de un surco
oblicuo. En la ahorcadura suicida suele no haber deslizamiento de la cuerda sobre la viga
o rama y, por lo tanto, faltan los surcos y el desprendimiento de fibras de madera o, a lo
sumo, apenas, se insinúa un surco en las aristas superiores de la viga Además más si hay
fibras de madera desprendidas, en ambos lados están orientados hacia abajo.

4. Etiología de la ahorcadura: Para suicidio, hay orden en la escena, ausencia de signos


de agresión en el cadáver y en los antecedentes de la víctima. Para la accidental
autoerótica, se observa cuello protegido, cadáver desnudo o con ropas del sexo opuesto,
y en ocasiones con aditamentos en los genitales; también suele haber libros, dibujos o
fotografías pornográficos. Accidental en niños: la escena es de juego, o puede tratarse de
la cuerda del "chupón" enredada en un punto fijo de la cuna, etcétera.

Para homicidio: hay desorden en la escena, lesiones producto de la agresión o tóxicos


inmovilizantes en el cadáver.

C) ASFIXIA POR ESTRANGULACIÓN


Es la asfixia producida por la compresión del cuello mediante una cuerda que lo rodea,
por las manos del agresor o por objetos cilíndricos.

Variedades. Son la estrangulación por lazo, la estrangulación por las manos y la


estrangulación por objeto cilíndrico. Etiología. La más frecuente es la homicida,
especialmente en la variedad manual. En el norte de la India existe la llamada bansdola,
en la cual el cuello de la víctima se coloca entre dos tallos de bambú, que lo aprietan por
medio de una cuerda. La estrangulación suicida es posible en la variedad de asfixia
ocasionada por lazo. A veces se lleva a cabo con la ayuda de algún dispositivo que
permite aplicar el mecanismo de torniquete. La bibliografía científica registra fotografías
en que el espasmo cadavérico mantuvo la mano asida al extremo de la cuerda.

La estrangulación accidental se ha descrito durante maniobras policiales de inmovilización


de sospechosos y en la práctica de las artes marciales. El victimario ejerce la presión con
el antebrazo. Un ejemplo clásico fue la muerte de la artista Isadora Duncan: la bufanda
que llevaba al cuello la estranguló cuando el extremo libre se enganchó en la rueda
posterior de la motocicleta en que viajaba como pasajera.

La forma judicial ha existido en Turquía. En España se llamó "garrote", y se empleó como


forma de ejecución desde 1812, fecha en que por Decreto de las Cortes de Cádiz
sustituyó a la ahorcadura, hasta 1978, cuando la nueva Constitución abolió la pena de
muerte.

Fisiopatología de la estrangulación:

En la estrangulación por medio de lazo intervienen los tres mecanismos citados en la


ahorcadura: vascular, asfíctico propiamente dicho y cardioinhibidor. Sin embargo,
prevalece la asfixia porque el lazo se coloca a la altura de la laringe o de la tráquea, cuya
obturación sólo requiere una compresión de 15 a 20 kilogramos (Gisbert Calabuig).

En la estrangulación manual, la compresión laringotraqueal puede ejecutarse, de acuerdo


con Härm y Rajs (1981), por alguna de las siguientes modalidades:

1. Por una mano, de frente a la víctima,


2. Por dos manos, de frente a la víctima,
3. Por una o dos manos, detrás de la víctima,
4. Por presión de los pulgares sobre la laringe; y
5. Por antebrazo o codo alrededor del cuello. Polson menciona la "estrangulación
palmar", en un caso en el cual el victimario comprimió el cuello con el "talón" de la
mano, al reforzar la presión que ejercía con la otra mano en la boca de la víctima
para silenciarla.

Período mortal:

Puede ser de segundos en la estrangulación por medio de lazo y hasta de veinte minutos
en la estrangulación manual de un adulto que opone resistencia. En los casos de reflejos
vagales inhibidores del corazón, la muerte puede ser instantánea.

Signos de estrangulación:

Pueden distinguirse en signos externos e internos. Los principales deben buscinstantáne


Nivel del cuello.

Signos externos: En la estrangulación por medio de lazo se encuentra el surco de


estrangulación, que se caracteriza por:

a. Hallarse en el nivel o por debajo del cartílago tiroides o “nuez de Adán”.


b. Es completo; circunda todo el perímetro del cuello, en una o más vueltas.
c. Es horizontal; actúa por constricción y no por suspensión
En la estrangulación manual, pueden encontrarse:

a. Equimosis debido a la presión de los pulpejos de los dedos del agresor


b. Estigmas unguales o escoriaciones causados por las uñas del agresor.

Si el agresor estaba frente a la víctima, las marcas más numerosas siguen una línea
Oblicua de arriba hacia abajo y de adelante atrás, v si se encontraba detrás, la línea es
Oblicua hacia abajo y adelante. Surco de estrangulación horizontal, completo y a nivel o
por debajo de la “nuez De Adán”.

Rostro: Suele ser cianótico, debido al mecanismo predominante de asfixia, y con


Frecuencia también tumefacto por la compresión venosa que impide el drenaje de la
Sangre que afluye por las arterias que se mantienen permeables.

Estrangulación a mano: Marca del pulgar sobre el lado derecho del cuello.

Lengua: Puede presentar como signo antemortem la mordedura, al ser proyectada entre

Los dientes (signo de Zitkov). Este autor soviético insiste en el valor de la hemorragia en
el Tejido conjuntivo papilar comprobado en el estudio microscópico, para verificar el
carácter Antemortem de la lesión- Extremidades superiores. Especialmente en el dorso de
las manos, la víctima puede tener Lesiones producidas cuando intentaba su defensa.
Dirección de las marcas de dedos para establecer la posición del agresor con Respecto a
la víctima:

a. Homicida frente a la víctima;


b. Marcas de dedos siguen la línea Oblicua hacía abajo y atrás;
c. Homicida detrás de la víctima;
d. Marcas de dedos siguen la Línea oblicua hacía abajo y adelante.
Signos internos:

En el cuello son: hemorragias musculares y fracturas de hueso hioides y cartílagos


Laríngeos. Pese a su similitud con la ahorcadura, en la estrangulación por medio de lazo
Son raras las lesiones vasculares. Signo de Zitkov. Hemorragia en la punta de la lengua
producida al ser proyectada Entre los dientes durante la estrangulación. Conviene
destacar la importancia del hueso hioides. Es un hueso en forma de “U”, que Consta de
un cuerpo que tiene un cuerno mayor y un cuerno menor a cada lado. El cuerno menor es
una pequeña eminencia cónica situada en el ángulo de unión del cuerpo con cuerno
mayor.

Anatomía del hueso hioides: a) cuerpo, b) hasta menor, c) hasta mayor. Las lesiones más
comunes del hioides son las fracturas. Pueden ocurrir en la estrangulación, en la
ahorcadura y en el aplastamiento del cuello ocasionado por un vehículo automotor.
Después de los cuarenta años el hueso está completamente osificado y puede entonces
fracturarse con facilidad. Gordon y Shapiro (1976) han sugerido el siguiente procedimiento
de disección para demostrar fracturas de los cuernos mayores del hioides y de los
cartílagos tiroides y crioides calcificados u osificados:

a. Palpación de la estructura.
b. Disección in sito para demostrar hemorragia en el lugar de la fractura.
c. Fotografía in sito de la fractura.
d. Remover el complejo hioides-laringe
e. Después de separarlo conjuntamente con la lengua, disecar los tejidos
faríngeos por detrás y por los lados, y separar el hueso hioides y la laringe
sin ejercer tracción sobre el conjunto.
f. Seccionar la tráquea por debajo del cartílago cricoides, eliminar los
remanentes de faringe y esófago que hayan permanecido adheridos a la
pared dorsal del complejo. Por su parte, la lengua se libera de sus
inserciones en el paladar blando. Amputar la lengua y la epiglotis.
g. Colocar el complejo hioides-laringe con la superficie ventral hacia arriba,
sobre una lámina de poliestireno expandido que es radiolúcido, y fijarlo a
ella con alfileres, que también dejan pasar los rayos X.
h. Las incidencias recomendadas son anteroposteriores, lateral derecha,
lateral izquierda, oblicuas derecha e izquierda y axial craneofacial,
i. Fotografiar la fractura confirmada mediante radiología.
j. Fijar el hueso hioides y el cartílago tiroides en solución de formaldehído al
10%.
k. Descalcificar en ácido nítrico o ácido fórmico al 10 %.
l. Cortar a cinco micras de espesor el tejido incluido en parafina y teñir con
hematoxilina y eosina.

El mecanismo de la fractura del hueso hioides en la ahorcadura y en la estrangulación por


medio de lazo, se produce por compresión anteroposterior. Compromete los cuernos
mayores c la unión del tercio externo con los dos tercios internos. Los fragmentos se
desplazan hacia afuera. En la estrangulación manual los fragmentos se desplazan hacia
adentro porque la compresión de los dedos se ejerce en este sentido. De acuerdo con
O'Halloran y Lundy (1987), para evitar diagnósticos erróneos de estrangulación manual
fundamentados en una "fractura" del hueso hioides, el médico forense debe tener
presentes los siguientes aspectos:

 En la edad avanzada, suele fusionarse la articulación entre el cuerno mayor y el


cuerpo del hueso hioides.
 Sin embargo, en muchos ancianos eso no ocurre y el cuerno mayor conserva su
flexibilidad.
 En algunas personas, además, esa condición se presenta de un solo lado.
 Esta falta de fusión unilateral del cuerno mayor se observa en más de un tercio de
las mujeres. Puesto que en este sexo es más frecuente el homicidio por
estrangulación manual, el médico forense debe ser muy cuidadoso para no
confundir con fractura lo que en realidad es simplemente falta de fusión.
 El diagnóstico de fractura antemortem requiere la presencia de hemorragia en el
lugar de la movilidad anormal.
PROBLEMAS MÉDICO-LEGALES

1. Establecer que la muerte se debió a estrangulación: Este diagnóstico implica algunas


dificultades, sobre todo en la variedad por objeto cilíndrico, que puede ocurrir durante las
maniobras policiales de inmovilización de un detenido o en la práctica de las artes
marciales. Las circunstancias del hecho, la investigación en la escena, el aspecto pálido o
cianótico del rostro, y el examen cuidadoso del cuello y del corazón pueden aclarar el
dilema.

2. En la estrangulación manual es necesario establecer si la compresión del cuello fue


idónea para causar la muerte o si se debió a un reflejo inhibidor del corazón.

3. Establecer signos de defensa en el cadáver.

4. Examinar el borde de las uñas de la víctima en busca de fragmentos de epidermis o de


pelos del agresor.

5. Identificar al autor de la estrangulación. Para ello pueden ser útiles las marcas de uñas
que muestra en el rostro, hombro derecho, dorso de los antebrazos hacia el borde radial,
y en dorso de las manos, especialmente sobre el pulgar y el índice (Härm y Raes, 1981).
D) ASFIXIA POR SOFOCACIÓN

Es la asfixia producida mediante la obturación de orificios respiratorios, la obstrucción de


vías respiratorias, la inmovilización del tórax o por la carencia de aire adecuado.
Variedades.

De acuerdo con la definición, las variedades de la sofocación son:

a. Por obturación de orificios respiratorios;


b. Por obstrucción de vías respiratorias;
c. Por compresión toracoabdominal;
d. Por carencia de aire respirable.

Sofocación por obturación de orificios respiratorios: La boca y la nariz pueden ser


obturados por:

a. Mordazas,
b. Tela adhesiva sobre el rostro,
c. Almohadas, y
d. Manos del agresor.

Etiología: La asfixia por sofocación puede ser homicida y accidental, en orden


defrecuencia. En adultos, el homicidio se comete amordazando a la víctima a la que al
mismo tiempo se ata de manos y pies; o bien hundiendo su rostro contra una almohada
mientras el agresor la mantiene en esta posición con las manos sobre la parte posterior
de la cabeza. En niños, la obturación puede realizarse con la mano abierta del victimario,
que así la dispone fuertemente sobre la boca y la nariz. Es un medio que hemos
observado con cierta frecuencia en el infanticidio. La forma accidental se observa en
recién nacidos, ebrios y epilépticos que se quedan dormidos o inconscientes sobre
objetos blandos (almohadas, colchones, etc.) en decúbito ventral ("boca abajo"). La forma
suicida es rara. Se consume mediante el empleo de telas adhesivas, y con la ayuda de
tóxicos depresores del sistema nervioso central. Mecanismo.

Es asfíctico puro: al organismo no ingresa aire oxigenado. Signos. Los signos de


obturación respiratoria se describen a continuación:

i. La investigación en la escena de la muerte es muy importante. En los


casos en que la obturación se ha realizado en una cama, la presencia
de ropas humedecidas de saliva o sangre pueden orientar al
diagnóstico.
ii. En el cadáver, además de los signos generales de asfixia, deben
buscarse:
1. Rastros de tela adhesiva en el rostro.
2. Marcas de mordaza en rostro y cuello
3. Estigmas ungueales en torno a la boca y la nariz.
4. En la parte interna de los labios, pequeñas heridas producidas
por los bordes incisales de los dientes anteriores durante los
esfuerzos por respirar que hace la víctima en los momentos en
que logra liberarse de la opresión del agresor.

Asfixia por obturación de orificios respiratorios con mordaza:

Asfixia por obturación de orificios respiratorios con la mano del agresor: lesiones en labios
de la víctima. Sofocación por obstrucción de vías respiratorias La asfixia es causada por
un cuerpo extraño que se atora en las vías respiratorias. La variedad de cuerpos extraños
es muy amplia y tienen alguna preferencia etaria: a) En los niños puede tratarse de
"chupetes", pequeños juguetes, semillas, botones, etcétera. b) En los adultos jóvenes y de
mediana edad suelen ser alimentos poco masticados, como fragmentos de carne, c) En
los ancianos, muchas veces se trata de prótesis dentarías.

Asfixia por obturación de vías respíratorios por fragmento de carne poco masticada.:
Etiología: Suele ser accidental; en niños debido a la imprudencia propia de la edad, y en
adultos, inexcusables para la edad. La modalidad suicida se ha descrito en enfermos
mentales, que se introducen pañuelos y otras prendas. La obstrucción homicida se logra
mediante la introducción de trapos (en infanticidios), y de extremos de mordaza cuando se
trata de muerte intencional de adultos. Signos. Los signos de obstrucción respiratoria son
los que se enumeran a continuación:

1. Signos generales de asfixia.

2. Cuerpo extraño en las vías respiratorias.

3. En ocasiones, inflamación aguda concomitante. Sofocación por compresión


toracoabdominal La asfixia es causada por la inmovilización de la pared de tórax y
abdomen debida al agente que la comprime.

Etiología: La más frecuente es la accidental. Se ha observado en accidentes de trabajo


cuando un derrumbamiento deja al obrero con el tórax y el abdomen comprimidos por un
terraplén, por un tronco de árbol o por una enorme piedra.

En accidentes de tránsito, el conductor puede quedar comprimido entre el volante y el


respaldo de su asiento. En el caso con que se ilustra este tipo de asfixia, la víctima, quedó
prensada entre dos coches en una colisión ferroviaria.

Multitudes presas de pánico o que han perdido el equilibrio han aplastado a personas
atrapadas bajo su peso. Así, puede citarse el caso de un teatro de Sunderland, en 1883,
donde alguien gritó "fuego" y los niños que asistían a la función corrieron asustados, para
morir 202 de ellos asfixiados al encontrar cerradas las puertas de salida. Otra asfixia
masiva de este tipo ocurrió en 1896, en Moscú, durante las fiestas de coronación del zar,
cuando la disputa por la comida servida al público dio como resultado la muerte de 1 500
personas. En nuestros tiempos, el fútbol ha dado origen a dos desastres de esta
naturaleza. Uno ocurrió en Ibrox Park, Escocia, en enero de 1971. Al finalizar un partido
presenciado por ochenta mil aficionados se produjo una avalancha hacia las salidas, se
derrumbó una barrera y resultaron asfixiadas 66 personas y centenares heridas. En 1964,
en Lima, Perú, también en un juego de fútbol 350 personas murieron con motivo de una
estampida. La etiología homicida es rara. Históricamente, se menciona el caso de los
ingleses Burke y Hale, quienes a principios del siglo XIX mataban a sus víctimas mediante
este tipo de asfixia, con el propósito de vender los cadáveres a los anfiteatros de
anatomía de Edimburgo.

SIGNOS DE COMPRESIÓN TORACOABDOMINAL

1. Mascarilla de Morestin; es la cianosis y tumefacción de cara, cuello y hombros Se debe


al impedimento en el desagüe de la vena cava superior.

2. Los signos de aplastamiento en tórax y abdomen. Consisten en el mínimo daño


externo, con fracturas de costillas y laceraciones de pulmones, corazón, hígado, etc.). Fig.
22.28. Asfixia por compresión toracoaboominal “Mascarilla de Morestin”, aspectos
cianótico y tumefacto del rostro. Sofocación por carencia de aire respirable Comprende
dos variedades: confinamiento y sepultamiento.
Confinamiento: Es la asfixia debida a la permanencia en un espacio cerrado sin
ventilación. Etiología. La más común es la accidental. Puede ocurrir en obreros atrapados
por un derrumbamiento dentro de un túnel o una galería de mina; marineros en un
submarino, o niños dentro de un refrigerador o un baúl. En el caso que ilustra este tema,
se trataba de un niño retrasado mental que se encerró en el compartimiento de un
refrigerador abandonado. Su cuerpo fue hallado días después en estado de putrefacción
Asfixia por confinamiento. Niño retrasado mental que se encerró accidentalmente en el
compartimiento de un refrigerador abandonado. Su cadáver fue hallado en putrefacción.
Las bolsas de material plástico han servido para que los niños se asfixien accidentalmente
al meter en ellas sus cabezas. Pero también han sido el medio de asfixias accidentales
autoeróticas en adultos, que al buscar un estado de hipoxia con fines de placer introducen
la cabeza en la bolsa, la cual además cierran mediante una cuerda que la adapta al
cuello. Los gabinetes de refrigeradores también se han utilizado para confinamientos
suicidas, como en el caso de la anciana de que informa DiMaio y que Spitz reproduce en
su libro. La etiología homicida se ha observado en casos de infanticidio. El recién nacido
es colocado dentro de una bolsa plástica o en una caja.

SIGNOS DE CONFINAMIENTO

Los signos de confinamiento son los siguientes:

a) Signos generales de asfixia.

b) Sudoración.

c) Desgaste de uñas, en los casos accidentales, por los esfuerzos de la víctima


para liberarse del encierro.

d) Deyecciones debido a la dilatación agónica de esfínteres.

Sepultamiento: Es la asfixia que se produce al ser excluido el aire por medio de tierra u
otro elemento pulverulento en que se ha hundido el rostro o todo el cuerpo de la víctima.
Por esta razón, Thoinot la consideraba como "sumersión en un medio sólido". Etiología: la
más frecuente es la accidental. Se trata de ebrios, epilépticos o niños que se precipitan en
silos para almacenar granos; o bien de personas sepultadas bajo desprendimientos,
aludes, etcétera. Hemos tenido ocasión de estudiar casos de accidente de trabajo, en los
cuales obreros que laboran en excavaciones fueron sepultados completamente al
derrumbarse uno de los costados. Asfixia por sepultamiento. Escena de derrumbamiento
de un costado de excavación que enterró a dos obreros de la empresa constructora.
Como bien señala Gisbert Calabuíg, la etiología homicida, es casi exclusiva del
infanticidio. Por estar habituados a un ambiente hipóxico, se ha informado de recién
nacidos que han sobrevivido a un periodo de sepultamiento doloso. Mecanismo: es
asfíctico puro debido a la interferencia del cuerpo sólido finalmente dividido que se opone
al paso del aire. Signos. Los signos de sepultamiento se presentan a continuación:

a) Signos generales de asfixia.

b) Rostro o toda la superficie del cadáver recubierta por el medio pulverulento.

c) Medio pulverulento en boca y nariz y, en ocasiones, en todas las vías


respiratorias y aun en el estómago.

POBLEMAS MÉDICO-LEGALES

1. Diagnóstico de asfixia. Cianosis, manchas de Tardieu y fluidez de la sangre.

2. Diagnóstico de sofocación. Mordaza, almohada o marcas de uñas como medios de


obturación de boca y nariz; cuerpo extraño que obstruye la boca o las vías respiratorias;
cuerpos pesados que inmovilizan el tórax y el abdomen; cadáver encerrado en lugar sin
ventilación; cuerpo hundido en medio pulverulento. 3. Diagnóstico de la manera de
muerte. En niños, en trabajadores, multitudes, ebrios y epilépticos, hay posibilidad de
accidente; en enfermos mentales, posibilidad de suicidio; pero la víctima atada de manos
y pies, con signos de defensa, desorden en la escena, etc., debe hacer sospechar
homicidio.
SINOPSIS PARA EL MÉDICO

A) ASFIXIA POR SUMERSIÓN:

1. Ante todo, establecer que se trata de muerte por sumersión y no de cuerpo sin vida
lanzado al medio líquido.

2. Observar hongo y columna de espuma, enfisema acuoso pulmonar y hemorragias (le


huesos temporal y etmoides.

3. Investigar diatomeas en la médula ósea del fémur.

4. Descartar muerte súbita a causa de enfermedad de arterias coronarias, corazón,


cerebro, aorta y pulmones, principalmente.

5. Buscar signos de defensa o de tentativa suicida.

6. Consignar datos para la identificación: características dentarías, intervenciones


quirúrgicas antiguas, patología ósea, ropas, etcétera.
7. Indicar elementos de diagnóstico de intervalo postmortem: fenómenos cadavéricos y
maceración, entre otros.

8. Interpretar estudios toxicológicos con base en la posible hemodilución.

9. Raspar el reborde de la uña en busca de indicios que puedan correlacionarse con las
circunstancias del hecho.

B) ASFIXIA POR AHORCADURA:

1. Ante un ahorcado, pensar en la posibilidad de suspensión de cadáver.

2. En suspensión completa, examinar el punto de apoyo de la cuerda, observar el mueble


al que subió y ordenar que se p enerven los nudos distal y proximal para estudios o
criminalístico.

3. Indicar que se descuelgue el cadáver sin deslizar la cuerda para evitar artificios en la
viga o rama.

4. Establecer signos generales de asfixia.

5. Correlacionar la posición del nudo proximal con los cambios de color y volumen del
rostro.

6. Observar si el cuello estaba protegido de la presión de la cuerda.

7. Establecer las características del surco: dirección, extensión, fondo y bordes.

8. Lesiones de agresión: presentes o ausentes.

9. Cicatrices compatibles con tentativas suicidas antiguas o heridas compatibles con


vacilación.

10. Enfermedad incurable y mortal a corto plazo como motivación para el suicidio.

11. Escena y antecedentes psicopatológicos compatibles con ahorcadura autoerótica.

12. Presencia de tóxicos que explique el estado depresivo o el erotismo en torno, al


hecho.

C) ASFIXIA POR ESTRANGULACIÓN:

1. Ante una estrangulación, se debe sospechar homicidio, especialmente si aquélla es


manual.
2. En la estrangulación por medio de lazo es preciso establecer el diagnóstico diferencial
con la ahorcadura (Bonnet).

3. Comprobar la naturaleza antemortem de las lesiones en el cuello.

4. Disecar mediante la técnica de Gordon y Shapiro, el complejo hioides-laringe.

5. Buscar signos de defensa en el cadáver.

6. Indicar e interpretar estudios toxicológicos.

7. Ante un sospechoso de ser el autor de la estrangulación, examinar cuidadosamente el


rostro, el hombro derecho, los antebrazos v las manos (Härm y Rajs, 1981).

Asfixia por estrangulación. Aspectos Ahorcadura Estrangulación por lazo Dirección


Oblicua ascendente Horizontal Profundidad Variable según las zonas Uniforme en todo el
cuello Continuidad Interrumpida por el nudo Ininterrumpida Número Por lo común único
Frecuentemente múltiple Ubicación Encima del cartílago tiroides Debajo del cartílago
Fondo Por lo general, apergaminado Raramente apergaminado

D) ASFIXIA POR SOFOCACIÓN:

1. Observar signos de asfixia: cianosis, petequias, fluidez de la sangre, edema pulmonar,


dilatación del ventrículo derecho del corazón.

2. Buscar elementos que indiquen sofocación: estigmas ungueales alrededor de boca y


nariz, mordazas o sus marcas, cuerpos extraños en boca y vías respiratorias; signos de
aplastamiento de tórax y abdomen; signos de confinamiento, como sudoración o suciedad
de la superficie corporal por medio pulverulento.

3. Asistir a la escena de la muerte, que proporciona elementos diagnósticos


importantísimos: niño pequeño, adulto ebrio o epiléptico sofocado por permanecer con el
146 rostro contra el suelo o en coma; víctima con tórax y abdomen comprimido por un
cuerpo pesado o terraplén; persona hundida en medio pulverulento.

4. Buscar signos de lucha en el cadáver y en la escena para establecer o descartar


homicidio.

5. Buscar signos de tentativa suicida por otros medios, o de enfermedad crónica,


incurable o mortal a corto plazo que justificaran la autoeliminación.
6. Interpretar resultados del análisis toxicológico: alcohol, anticonvulsivos, bióxido de
carbono, etcétera.

SINOPSIS PARA EL ABOGADO

A) ASFIXIA POR SUMERSIÓN

1. ¿Se trata de una muerte por sumersión?

2. ¿Se descartó una muerte súbita mientras la víctima se encontraba en el medio líquido?

3. ¿Se descartó que el sujeto hubiese sido muerto por otro medio y luego lanzado al
medio líquido?

4. ¿Se pudo establecerla causa de la sumersión accidental?

5. ¿Cuánto tiempo permaneció el cadáver en el medio líquido?

6. ¿A qué hora se produjo la muerte?

7. ¿Hubo influencia de alcohol u otro tóxico en la sumersión?


8. ¿Cómo se fundamentó la identificación?

9. ¿Puede descartarse con certeza una sumersión homicida?

10. Si el sujeto no falleció en el medio en que su cuerpo fue encontrado, ¿se tomaron
indicios durante la autopsia que ayuden a ubicar el verdadero lugar en que se le dio
muerte?

B) ASFIXIA POR AHORCADURA

1. ¿Se trata de una ahorcadura?

2. ¿La víctima estaba viva al suspenderse?

3. ¿Fue un suicidio, un accidente o un homicidio?

4. ¿Existía enfermedad crónica, incurable o mortal a corto plazo que explicara suicidio?

5. ¿Había signos de intentos previos de suicidio?

6. ¿Existía intoxicación en el momento del hecho?

7. Correlacionar hora de la muerte con la presencia de otras personas.

8. ¿Sobrevida posible?

C) ASFIXIA POR ESTRANGULACIÓN

1. ¿Se trata de una muerte por estrangulación?

2: ¿La estrangulación fue por lazo o manual?

3. ¿Se descartó el suicidio o el accidente?

4. ¿Había signos de defensa en el cadáver?

5. ¿Se descartó algún factor concausal?

6. ¿Se evaluó la influencia de tóxicos?

7. ¿Cuál fue la hora de la muerte?

8. ¿Se encontraron en el presunto homicida marcas de uñas que podría haberle causado
la víctima en rostro, hombro derecho, antebrazo y manos?

D) ASFIXIA POR SOFOCACIÓN


1. ¿La muerte se debió a asfixia mecánica?

2. ¿La asfixia se produjo por sofocación?

3. ¿A cuál tipo de sofocación obedeció?

4. ¿Fue homicida, suicida, accidental o accidental autoerótica?

5. ¿Qué papel desempeñó el alcohol, los barbitúricos u otros anticonvulsivos?

6. ¿Se descartó la muerte súbita, el estado anterior o alguna complicación?

7. ¿Se descartó la combinación con otro tipo de asfixia mecánica?

8. ¿Los signos de defensa corresponden a posible sobrevida?

9. ¿Pudo haberse salvado de contar con atención oportuna?

10. A pesar de la confesión del presunto homicida, ¿pudo deberse la muerte a causas
naturales?

11. ¿Coincide la hora de la muerte con la presencia del presunto homicida?

12. En el manejo de la obstrucción de vías respiratorias, ¿hubo impericia o negligencia


hospitalaria.

CONCLUSIÓN

Las asfixias representan un tema relevante dentro de la Medicina Legal y sobretodo


dentro de la Patología Forense. Este fenómeno que tradicionalmente se asocia a falta de
oxígeno, puede producirse por múltiples alteraciones a diferentes niveles de la cadena
respiratoria, desde ausencia de aire respirable hasta defectos de la respiración celular.

Nuestro trabajo hace una revisión de la literatura médico legal clásica con respecto a este
tema, desde el ya superado e inespecífico síndrome asfíctico, hasta una clasificación
práctica desde el punto de vista médico legal, para de esta forma unificar criterios con
respecto a este tema.

BIBLIOGRAFÍA

[Link]
ahogamiento/ahogamiento

[Link]
[Link]

[Link]

[Link]

Common questions

Con tecnología de IA

Tardieu spots, or petechiae, beneath the pleura, pericardium, and meninges are traditionally considered indicative of asphyxia but now are known to occur in various pathological conditions such as septicaemia or hemorrhagic diathesis, complicating the interpretation. Thus, although suggestive of rapid death by asphyxia, they must be considered alongside the clinical triad of asphyxia and the whole context to avoid misdiagnosis .

Freshwater drowning results in rapid absorption of water into the bloodstream due to low salinity, causing hypervolemia and electrolyte disturbances like hyperpotassemia, leading to cardiac arrhythmias. Saltwater drowning reverses this, with hypertonic water pulling fluid into the lungs, causing pulmonary edema and hemoconcentration, but slower cardiovascular sequelae. These differences impact survival odds, with freshwater more rapidly fatal in terms of cardiac effect .

Understanding hyoid bone fusion variability is vital to avoid misdiagnosing fractures in strangulation cases. Natural non-fusion can be mistaken for fractures in post-mortem analysis, especially in women where such variability is higher. Forensic pathologists must differentiate between actual fractures and natural anatomical variations to accurately determine causation and manner of death .

Identifying defensive injuries, such as scratch marks or bruises on hands and arms, helps verify if the victim actively resisted, indicating a struggle and supporting evidence of homicide. These signs can provide details about the aggressor's position and technique, assisting in reconstructing the incident and potentially identifying suspects through trace evidence left in defensive wounds .

In hanging, knot positioning and suspension type (complete or partial) influence the ligature mark's obliquity and depth, which provides clues about the death's manner. A typical knot leads to a mark going behind the ears, indicating suicide, while atypical ones might suggest homicide. The suspension type affects whether the body weight assists asphyxiation fully or partially, affecting the physiological changes observed during autopsy .

Medical examiners face challenges such as identifying whether suffocation is incidental or homicidal due to the subtlety of signs like obstructed respiratory orifices. The absence of external injuries might confuse suffocation with natural causes of death or other mechanical asphyxias like strangulation, which typically leaves specific neck marks. The superficial examination might overlook signs such as petechiae or asphyxial impressions on the face which need careful evaluation .

Post-immersion syndrome is critical due to potential delayed complications following drowning, such as hyperthermia, neurological symptoms, and pulmonary issues like edema and pneumonia. Understanding this syndrome helps anticipate complications like hematuria or cardiac arrhythmias, essential for prognosis and guiding prolonged medical observation and treatment, even after initial survival .

In saltwater drowning, the hypertonicity leads to fluid moving from the blood into the lungs, causing a fulminant pulmonary edema. This results in progressive hypovolemia and hemoconcentration, increasing blood viscosity and sodium levels (hypernatremia). The myocardial anoxia, shock, and eventual cardiac arrest are accentuated by the absence of hemolysis, offering a contrast to freshwater drowning where hemolysis is prevalent due to fluid absorption into the blood, causing hypervolemia and eventual pulmonary edema .

The triad of cyanosis, blood fluidity, and petechiae in the skin or viscera should lead a forensic doctor to suspect asphyxia. Cyanosis, resulting from increased levels of reduced hemoglobin, blood fluidity due to proteolytic enzymes or changes in blood calcium, and petechiae caused by capillary damage due to blood stasis and deficient oxygenation, collectively suggest rapid death and mechanical asphyxia, until proven otherwise .

Strangulation is differentiated by the direct compression of the neck using a ligature or direct body pressure, as opposed to obstruction of airways or respiratory motion in other asphyxia forms. It generates specific signs: in ligature strangulation, horizontal, complete grooves around the neck, and in manual strangulation, fingertip bruising and possible nail marks. These contrast with suffocation, which blocks air entry without neck pressure marks .

También podría gustarte