Literatura Clásica
Definición de la literatura clásica
Se denomina época clásica de la literatura a aquella que se generó durante los siglos X A.C
hasta el siglo V d.C. Es considerada la piedra angular de lo que será, posteriormente, la
consolidación de la literatura a nivel universal. Es así como la literatura de esta época engloba
tanto la literatura griega como la literatura latina.
Historia y Origen de la Literatura Clásica
Hablamos de la época clásica para referirnos al período greco-romano situado en la Edad
Antigua entre el próximo Oriente Antiguo en sus primeras civilizaciones, la Alta Antigüedad y
la Baja Antigüedad, que también es conocida como Antigüedad Tardía. Aquí es muy importante
tener en cuenta que ya se registra una herencia cultural que logra mantenerse tras los “siglos
oscuros” y que alcanzará su auge en épocas posteriores.
Es necesario mencionar que durante esta época, tienen lugar varios acontecimientos
determinantes, como lo son el nacimiento, el apogeo y la caída de ciudades griegas y romanas,
acontecimientos que permitirán la producción de una gran cantidad de contenido literario, de allí
que sea posible identificar la época clásica de la literatura
Por otro lado, es necesario mencionar que si bien la época clásica de la literatura también
involucra a Roma, mucho de lo que esta cultura mantuvo fue herencia de lo desarrollado por
Grecia tras la conquista de este territorio, de ahí que la literatura griega fuera tomada como
modelo para la continuación y el desarrollo de la literatura romana en términos de formas y
temáticas.
Principales características de la época clásica en la literatura
Las características más importantes de esta época literaria son:
Está escrita en latín y griego, lenguas muertas.
Busca la originalidad tanto estilística como temática. Son referentes a ser imitados.
Es estética, utiliza la palabra como herramienta para la creación de la belleza.
Es didáctica y moralizante.
Refleja ideales y virtudes valiosas para la época.
Tiene armonía, la belleza y el equilibrio entre la forma y el fondo son requerimientos
primordiales.
Es fatalista, la creencia en la predestinación, en el destino prefijado está presente en las
obras.
Es racionalista, la creación artística está mediada y establecida por la razón.
Es antropocentrista, tiene al humano como centro y medida de todas las cosas.
La acción de las historias se desarrolla durante la época dorada, un tiempo
ficcional en el que conviven humanos con los dioses y criaturas extrañas, creaciones
divinas.
Los personajes son héroes, semidioses, superiores al resto de los humanos y reflejan
los valores importantes para el pueblo.
Los dioses se involucran en los relatos y pueden participar como personajes que ayudan
o maldicen a los héroes.
Contenido literario:
una de las particularidades más importantes de este momento, debido a los enfrentamientos
constantes y guerras, será el planteamiento del ideal del hombre de la época, de manera que la
producción literaria evidencia una búsqueda de la perfección y del ideal de belleza de los
hombres más importantes, digna de construir e imitar.
Por otro lado, la literatura de la época clásica también se va a distinguir por hacer énfasis en
relatos que expresan tonos personales e íntimos, donde los autores establecen diálogos consigo
mismos, poniendo en conocimiento sus emociones y sentimientos.
Forma de composición:
en cuanto a la forma de composición que llevaban estos primeros relatos de la época clásica se
desarrolla principalmente la rima, lo cual facilitaba la memorización de estos, además de una
cantidad de sílabas determinadas, forma que será la base para la producción de otra serie de
relatos variados.
Prosa:
es en esta época donde aparecen, también, los indicios de la prosa, la cual será compuesta con
el fin de ser leída y que permitirá la narración de los conflictos constantes entre Grecia y Persia.
Forma de transmisión:
otra de las características más importantes de la época clásica de la literatura, tiene que ver con
la forma en la que se transmiten los primeros relatos, dado que se basa en una transmisión oral,
la cual, similar a la época preclásica, pasará de generación en generación para mantenerse viva
con el paso del tiempo y las regiones.
Ideal de belleza:
esta búsqueda constante que inician y propician los hombres, persigue una belleza ideal del
cuerpo humano que se alcanzará a partir de la armonía y el equilibrio.
Escritos sobre el origen:
en este momento continúa la escritura de textos que pretenden dar explicaciones acerca del
origen del mundo, del ser humano y del universo, continuación de lo que nace en la época
preclásica de la literatura. Sin embargo, cada cultura tendrá una explicación distinta en cuanto al
origen de todo.
Personajes de las obras:
particularmente en los mitos griegos los personajes serán héroes y dioses. Los dioses serán
inmortales y con mucho poder, pero con una cercanía evidente a lo humano, lo cual era
representado a partir de virtudes y defectos como la ira, el rencor, la envidia, los celos, la
bondad, etc. Los héroes serán hombres que poseían cualidades extraordinarias, y podían ser
hijos de mortales o de dioses. Ambos tipos de personajes fueron sustanciales para los poetas de
la época, quienes los tomaron como inspiración para sus obras, pero seguirán presentes en los
poetas de la posteridad.
Literatura romana:
como mencionamos, la literatura romana reside en la herencia de la literatura griega, sin
embargo surgirán cambios como por ejemplo la invención de subgéneros como la fábula, la
oratoria y la retórica. Además, tanto la literatura, como las demás expresiones artísticas
concebidas hasta este momento, serán instrumentos ideológicos que estarán al servicio del
Imperio Romano.
Lengua latina:
con la adopción de la literatura, Roma empezará a transmitir la lengua latina al mundo
occidental, así como también otras áreas entre las que se encuentra la organización del gobierno,
la ingeniería, el derecho y la administración.
Libros y autores de la literatura clásica
Entre los autores y sus libros más destacados de la literatura clásica podemos encontrar:
Homero (siglo VIII a. C.):
La Ilíada: describe las últimas semanas de la guerra contra Troya por los griegos para recuperar
a Helena, esposa de Menelao. Centrada en la cólera de Aquiles.
La Odisea: relata el retorno de Odiseo a Ítaca desde Troya.
Hesíodo (siglo VIII-VII a. C.):
Los trabajos y los días: describe el año del labrador en la región griega de Beocia, enaltece la
vida campestre e inculca principios morales.
La Teogonía: narra cómo del caos surgió el orden natural de los elementos del universo y los
dioses.
Esquilo (525-456 a. C.):
La Orestiada: trilogía de temas mitológicos compuesta por Agamenón, Las coéforas y Las
Euménides.
Sófocles (496-406 a. C.):
Edipo rey: es la tragedia del héroe que no puede escapar de su destino, al matar al rey de Tebas
y tomar su trono, sin saber que es su padre.
Antígona: es el retorno a Tebas de la hija de Edipo después de su muerte.
Eurípides (480-406 a. C.):
Las obras representativas son Alcestes, Orestes, Las tropanas, Andrómaca y Medea. Trata la
tragedia desde un ángulo más humano, considerando a los dioses irracionales.
Literatura medieval
Inicio de la literatura medieval
La literatura medieval agrupa el conjunto de las producciones artísticas escritas de
Europa que datan de los mil años que duró el Medioevo, el período histórico
comprendido entre la caída del Imperio Romano en el siglo V y el descubrimiento de
América en el siglo XV, y caracterizado por el surgimiento de una sociedad feudal
agraria.
Características de la literatura medieval
Desde una perspectiva muy amplia, la literatura medieval se caracteriza por lo
siguiente:
Se puede clasificar en dos partes: la literatura religiosa, emanada de la Iglesia y del
mundo de la cultura cristiana, y la literatura profana, menos abundante, emanada del
pueblo.
Presenta un predominio absoluto de los valores cristianos en sus distintas formas de
literatura, desde la lírica hasta la narrativa. Esto implica en algunas ocasiones una
referencia directa a Cristo o al Evangelio, o a veces una simbología más o menos
encubierta, en la cual muchas veces se “cristianizó” el imaginario tradicional de los
pueblos celtas, germánicos y anglosajones, por ejemplo.
Abundan los textos anónimos, especialmente en la literatura profana, con diversas
versiones provenientes de la tradición oral popular. A menudo esto se debe a las
dinámicas de censura eclesiástica o fiscalización que había sobre los textos, dado que
las masas populares eran iletradas y la circulación de la palabra escrita estaba muy
restringida.
En contraste, muchos de sus autores conocidos fueron padres eclesiásticos, monjas o
sacerdotes, en cuyas obras se indagaban conceptos de teología, filosofía, liturgia o se
hacían críticas veladas a la propia Iglesia.
Sus obras presentan una importante marca de oralidad, dado que a menudo eran
leídas a su audiencia, más que leídas en silencio, y ello se traduce en un predominio
importante del verso, ya que facilita la memorización de las líneas.
Por otro lado, el didactismo fue un rasgo importante en esta literatura, de modo que
la acompañaba un espíritu moralizante, educativo.
Inicialmente fue compuesta toda en latín, pero a medida que avanzaban los siglos
comenzó a escribirse en lenguas vernáculas. Tanto el inglés como el francés
medievales tuvieron su momento de gloria como lengua de las letras medievales,
mientras que el español tuvo su auge hacia finales del período, durante el Barroco.
Los géneros más cultivados fueron el drama (las sagas), la fábula, la lírica y, hacia
el final del Medioevo, la novela.
Temas de la literatura medieval
Los grandes temas de la literatura medieval pueden resumirse en los siguientes puntos:
Los libros de caballería. La lucha de las fuerzas cristianas contra el islam o contra los
restos heréticos de religiones europeas antiguas tuvieron su representación en las gestas
de caballería, en las que el arquetipo del héroe repetía más o menos una serie de hitos
iniciáticos en un viaje plagado de símbolos.
El amor cortés. El romance entre ciudadanos del vulgo, especialmente entre
pastorcillos enamorados, abundó en el medioevo, sobre todo en la literatura profana.
Este tipo de amoríos solían ser intensos, poéticos y platónicos, y eran relatados en
versos y canciones.
La poesía mística. Versos sobre la experiencia religiosa o el amor al Señor, bajo los
cuales a menudo se disfrazaban declaraciones de amor a terceros, especialmente en el
caso de los sacerdotes, monjas o los amores imposibles.
La hagiografía. Las vidas de los santos, relatadas desde un punto de vista pedagógico,
como ejemplo a seguir.
Los bestiarios. Se trataba de libros cercanos al atlas zoológico, en los que la ficción
tenía un lugar importante, ya que los animales eran explicados moralmente en lugar de
científicamente. Así, muchos eran emblema de ciertos pecados, mientras que otros
aparecían como emisarios de Dios, tomados de distintas gestas de caballería o del
propio Evangelio cristiano.
- autores y obras sobresalientes de la literatura medieval
Obras anónimas
El romancero
Cantar de Mio Cid
Beowulf
Cantar de Roldán
Cantar de los nibelungos
La leyenda dorada
Digenis Acritas
Amadís de Gaula
Obras y autores
El decamerón, de Giovanni Bocaccio.
La divina comedia, de Dante Aligheri.
Tirant lo Blanc, de Joanot Martorell.
Suma teológica, de Santo Tomás de Aquino.
Confesiones, de San Agustín.
Días de ira, de San Francisco de Asís.
Cantigas de Santa María, de Alfonso X el Sabio.
Conde de Lucanor, de don Juan Manuel.
Libro del buen amor, de Juan Ruiz.
Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique.
La celestina, de Fernando de Rojas.
Cuentos de Canterbury, de Geoffrey Chaucer.
Cancionero, de Petrarca.
Literatura neoclásica
Origen de la literatura neoclásica
El neoclasicismo fue un movimiento artístico y literario que surgió a mediados del siglo
XVIII y abarcó hasta el siglo XIX. Tenía como base la renovación de los valores
filosóficos y estéticos de la Antigüedad Clásica y el culto a la razón, interpretados como
modelos para la construcción de la modernidad.
El movimiento neoclasicista se originó en Francia, donde fue llamado simplemente
clasicismo. Desde allí se extendió hacia el resto de Europa y América, de la mano con la
expansión del Iluminismo o Ilustración, clave filosófica del movimiento neoclásico en
todas sus manifestaciones
Tres procesos históricos fueron claves en el movimiento neoclásico:
La aparición de la Ilustración o el Iluminismo, movimiento filosófico que defendía la
razón, el conocimiento y la secularización como propósito y medio para derogar el
dogmatismo y fomentar el progreso. En este movimiento se insertó La enciclopedia, de
Diderot y D`Alembert, publicada por primera vez entre 1751 y 1772.
El descubrimiento de las ruinas de Herculano (1738) y Pompeya (1748), que despertó
nuevamente el interés por estudiar la cultura grecolatina.
Por último, la llamada “doble revolución”, es decir, la revolución industrial que estaba
modificando los modos de producción y organización social, y la revolución francesa,
que proclamaba igualdad, libertad y fraternidad.
Hacia finales del siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII, en Europa dominaba el
arte barroco. En Francia, particularmente, dominaba el rococó en la corte. Inspirados
por los valores de la Ilustración, pronto surgieron detractores de tales estilos, pues los
consideraban excesivos, confusos y recargados, y los relacionaban al fanatismo
religioso y a la corrupción aristocrática respectivamente.
En este contexto nació el neoclasicismo, un movimiento artístico confesional, es decir,
con programa propio, que reaccionaba contra la tradición artística anterior, proclamando
una "revolución" estética y filosófica.
Características generales del neoclasicismo
Aunque en apariencia el arte neoclásico transmite cierta frialdad, en realidad pretendía
ser un arte verdaderamente revolucionario en su intención, al menos en su primera
etapa. Los artistas genuinamente deseaban participar en el nacimiento de una cultura
basada en la razón, la moral y el progreso. Por ello se plantearon seguir una serie de
características y valores.
. carácter didáctico y moralizador. - El propósito y fin del neoclasicismo
era la educación y la moralización de la sociedad con miras a la construcción del
proyecto moderno. Los artistas y escritores creían que a través de sus obras ayudaban a
difundir los valores necesarios para construir una sociedad racional, moral, culta y
progresista que superara la ignorancia, a la que veían como madre de la intolerancia y el
dogmatismo.
. valores. - Entre los artistas existía una convicción por crear una estética que le confiriera
un nuevo sentido al paso de la tradición a la modernidad, bajo una escala de valores que se
consideraban racionales y, en esa medida, universales. Entre ellos estaban:
la libertad,
la idea de patria,
el heroísmo y
el espíritu de sacrificio, rigor y autodominio.
. inspiración en el arte de la antigüedad clásica. - El neoclasicismo retoma la
indagación e investigación de la Antigüedad Clásica y le confiere un nuevo sentido: la interpreta
como expresión “culta” y modelo ético de carácter universal y racional.
. equilibrio, proporción y simetría. - Equilibrio, proporción y simetría fueron
entendidos como metáfora formal del carácter moral, es decir, pretendían simbolizar, por medio
de la forma, el código de valores de la civilización moderna. Este canon se aplicó en las artes
plásticas, la música, la arquitectura y la literatura.
.la razón. - Los artistas y escritores neoclásicos veían a la Razón como una diosa garante del
orden civilizatorio. El racionalismo en la composición estética, es decir, la representación
organizada y metódica, así como los temas que resaltaban la templanza, la virtud y el
autodominio, eran una forma de ejercer y difundir el culto a la razón.
. universalidad. - Paradójicamente, el nacionalismo emergente de aquellos años aspiraba a
la universalidad, que se expresara en la inclusión de todas las civilizaciones en una narrativa
racionalista o, al menos, en la conformación de un Estado nacional laico y republicano de
vocación universal, que acogiera por igual a todos los ciudadanos.
Temas que aborda la literatura neoclásica
Los temas del neoclasicismo se vinculan con el compromiso político de sus artistas, aunque
muchas veces fueron instrumentalizados por los gobiernos, lo que conllevó a la estandarización
de los contenidos y a la pérdida de su eficacia revolucionaria.
El arte neoclásico abordaba especialmente temas como la historia grecolatina (modelos
morales), la historia del republicanismo y de la revolución francesa y la mitología romana
(como alegoría de la virtud).
Seguían existiendo igualmente los géneros del retrato individual y colectivo. Junto a esto,
persistían algunos otros temas de menor interés en la escala de valores del movimiento. Por
ejemplo, la pintura religiosa de inspiración cristiana.
Características del neoclasicismo por disciplina
Fueron 5 diciplinas del neoclasicismo:
. Características de la pintura
Predominio del dibujo sobre el color.
Uso de la luz clara y fría.
Contornos claros y bien definidos.
Superficies bien acabadas y uniformes que no permiten distinguir las pinceladas.
Eliminación de escenas secundarias.
Para el fondo predominó el uso de la arquitectura grecolatina o, incluso, el uso de
penumbras sobre el paisaje.
Supresión de lo decorativo y lo superfluo.
Preferencia por la composición ortogonal.
La anatomía sigue estrictamente el ideal del canon clásico de la antigüedad.
Gestualidad de los personajes contenida: no hay signos de dolor o de emociones.
Los objetos de la escena suelen ser referencias de los hallazgos arqueológicos.
Predominio de la pintura histórica (historia grecorromana, revolución francesa e historia
republicana), seguida por mitología grecorromana alegórica. Escaso interés en la
religión.
En cuanto a la técnica, uso mayoritario de la pintura al óleo (se usó también el fresco).
Algunos de los más importantes representantes de la pintura
neoclásica fueron los siguientes:
Jacques-Louis David: París, 1748 - Bruselas, 1825. Obras de referencia: El juramento
de los horacios, La muerte de Marat, La muerte de Sócrates, Napoleón cruzando los
Alpes, Madame Récamier.
Jean-Auguste Dominique Ingres: Montauban, Tarn-et-Garonne, 1780 - París, 1867.
Obras de referencia: Napoleón en su trono imperial, Edipo y la esfinge, La bañista de
Valpinçon, La gran odalisca.
Rafael Mengs: Aussig, Bohemia, 1728 - Roma, 1779. Obras de
referencia: Parnassus, Magdalena penitente, Triunfo de la historia sobre el tiempo.
Francisco Bayeu: Zaragoza, 1734 - Madrid, 1795. Obras de referencia: El paseo de las
delicias, La feliz unión de España y Parma impulsa las ciencias y las artes.
Angelica Kauffmann: Coira, 1741 - Roma, 1807. Obras de referencia: Ariadna
abandonada, Telémaco y las ninfas de Calypso, Alegoría de la poesía y la pintura.
Mariano Salvador Maella: Valencia, 1739 - Madrid, 1819. Obras de referencia: La
batalla de Aljubarrota, El embarque.
Francisco de Goya (pintor de transición al romanticismo): Zaragoza, 1746 - Burdeos,
1828. Obras de referencia: La familia de Carlos IV, El quitasol.
. características de la escultura
Abandono de la policromía.
Preferencia por el mármol, el cobre y el alabastro.
Exaltación de la belleza ideal.
Equilibrio formal.
Sutileza en la representación de la expresión emocional.
Escenas dinámicas poco frecuentes.
Aspecto general de pureza helada.
Algunos de los más importantes representantes de la escultura
neoclásica fueron los siguientes:
Antonio Canova: Possagno, 1757 - Venecia, 1822. Obras de referencia: Las tres
gracias, Venus Victrix, Eros y Psique.
Lorenzo Bartolini: Savignano di Prato, 1777 - Florencia, 1850. Obras de
referencia: Carità educatrice.
François Rude: Dijon, 1784 - París, 1855. Obras de referencia: Hébé et l'Aigle de
Jupiter, Departure of the Volunteers of 1792 (La Marseillaise).
Jean Antoine Houdon: Versalles, 1741 - París, 1828. Obras de referencia: George
Washington, Diana la cazadora, Napoleón Bonaparte.
. Características de la arquitectura
El estilo neoclásico fue el modelo preferido para la arquitectura civil oficial durante el
siglo XVIII y parte del siglo XIX, si bien es cierto que también se expresó en edificios
religiosos. Convivió con tendencias afines como:
el palladianismo, movimiento inglés de inspiración renacentista;
el neogriego, movimiento inglés y norteamericano inspirado en Grecia (fue preferido en
[Link]. como referente de la democracia);
el estilo arquitectónico de «Beaux Arts» de Francia o academicismo francés, que tenía
una cierta orientación al eclecticismo.
La arquitectura neoclásica tuvo una serie de características
específicas, entre las cuales podemos mencionar las siguientes:
Basada en la valoración simbólica de las formas geométricas y la línea.
Rechazo de la compenetración de las plantas y volúmenes.
Volúmenes interiores expresados en el exterior.
Respeta pureza de planos y volúmenes.
No interrumpe las líneas ni suaviza los contornos.
Algunos de los más importantes representantes de la
arquitectura neoclásica fueron los siguientes:
-Ange-Jacques Gabriel: París, 1698 - 1782. Obras de referencia: Plaza de la Concordia;
Pequeño Trianón en Versalles y Teatro de la Ópera real de Versalles.
-Jacques-Germain Soufflot: Irancy,1713 - París, 1780. Obras de referencia: Panteón de
París (anteriormente, iglesia de santa Genoveva).
-Étienne-Louis Boullée: París, 1728 - 1799. Obras de referencia: Hôtel Alexandre
(Hôtel Soult), Interiores del Palacio del Elíseo, Cenotafio a Newton.
-Jean-François-Thérèse Chalgrin: París, 1739 - 1811. Obras de referencia: Arco de
Triunfo de París, Hotel Santo-Florentin.
-William Thornton: Islas Vírgenes Británicas 1759 -Washington, 1828. Obra de
referencia: Capitolio de [Link].
. características de la literatura neoclásica
Conflicto entre el honor, el deber y las pasiones.
Fuentes de inspiración: la Antigüedad Clásica.
Preocupación por la elegancia formal.
Predominio de los géneros críticos sobre los didácticos.
Algunos de los más importantes autores de la literatura
neoclásica fueron los siguientes:
Jean de la Fontaine: Château-Thierry, Aisne, 1621 - París, 1695. Obra de
referencia: Las Fábulas.
Daniel Defoe: Londres, entre 1659 y 1661 aprox. - 1731. Obra de referencia: Robinson
Crusoe.
Jonathan Swift: Dublín, 1667 - 1745. Obra de referencia: Los viajes de Gulliver.
Alexander Pope: Londres, 1688 - 1744. Obra de referencia: Ensayo sobre el hombre,
poema filosófico.
José Cadalso y Vázquez de Andrade (Dalmiro): Cádiz, 1741 - San Roque, 1782. Obras
de referencia: Ocios de mi juventud, Solaya o los circasianos y Don Sancho García.
. Características de la música clásica
A diferencia de las artes plásticas y la literatura, la música del Siglo de las Luces no fue llamada
neoclásica sino, simplemente, música clásica, pues la ausencia de registros musicales de la
antigüedad clásica dejaba sin efecto cualquier propósito de revisionismo histórico.
El clasicismo musical surge como reacción ante el estilo contrapuntístico, extravagante y
confuso de la música barroca, y se enlaza, así, al nuevo espíritu ideológico del momento que
buscaba mesura, equilibrio, proporción y simetría. Sus características fueron las siguientes:
. Protagonismo de la línea melódica sobre la armonía.
. Armonía consonante.
. Ritmos regulares y constantes.
. Estilo brillante y claro.
. Nacimiento las formas sonata y sinfonía.
Algunos de los más importantes representantes de la música clásica
fueron los siguientes:
Christoph Willibald Gluck: Erasbach, 1714 - Viena, 1787. Obras de referencia: La clemencia de
Tito, Orfeo y Eurídice.
Joseph Haydn: Rohrau; 1732 - Viena, 1809. Obras de referencia: Ópera Lo speziale, L'anima
del filosofo, La creación, Sinfonía nº 45.
Antonio Salieri: Legnago, 1750 - Viena, 1825. Obras de referencia: Falstaff ossia Le tre burle y
Armida.
Wolfang Amadeus Mozart: Salzburgo, 1756 - Viena, 1791. Obras de referencia: La flauta
mágica, Don Giovanni, Sinfonía nº 40.
Ludwig van Beethoven (transición al romanticismo): Colonia, 1770 - Viena, 1827. Obras de
referencia: Bagatela para piano en la menor: Für Elise («Para Elisa»), Sinfonía Heroica, Novena
sinfonía.
Literatura renacentista
-origen de literatura renacentista
La literatura renacentista se desarrolló en Italia durante el período del Renacimiento, entre
los siglos XV y XVI. Formó parte de una revolución intelectual que buscaba promover la
renovación de la cultura, el nuevo concepto de humanismo y la influencia de las invenciones de
la época, como la imprenta, que permitió la difusión de textos.
El nombre Renacimiento hace referencia al redescubrimiento de la filosofía greco-romana sobre
la que se basaron tanto la literatura como el resto de las disciplinas artísticas del movimiento.
Resultó un período de transición entre la Edad Media, en la que casi no hubo innovaciones ni
cultivo de las artes, y la Edad Moderna.
La revolucionaria literatura renacentista se basó en el concepto de humanismo que generó
respuestas tanto positivas como negativas en los lectores, debido a las críticas que evidenciaba
hacia la Iglesia católica. Por esa razón, los partidarios de la Iglesia prohibían o quemaban las
obras impresas.
Características de la literatura renacentista
La literatura renacentista se caracterizó por enfatizar temas como:
Amor. Fue el eje central de la poesía lírica, que deja de lado a Dios como centro y
reconoce a la mujer como objeto admiración.
Naturaleza. Fue idealizada por su gran belleza y por los sentimientos que generaba
su gran magnitud y perfección.
Mitología. Fue un tema reiterativo a través de los personajes más destacados de la
antigua Grecia.
La literatura renacentista significó el regreso del estilo clásico de aprendizaje que, en
gran medida, había sido ignorado durante la Edad Media porque la mayoría de los
escritores glorificaban a la Iglesia católica y sus enseñanzas. A medida que las ciudades-
estado comenzaron a prosperar, la corrupción religiosa se incrementó. Como
consecuencia, la influencia de la Iglesia comenzaba a debilitarse.
Los escritores del Renacimiento lograron difundir sus ideas e incorporar nuevos
conocimientos como idiomas y valores, a medida que viajaban por Europa. Este cambio
en el aprendizaje -que pasó de depender de toda sabiduría proveniente de la Iglesia a
desarrollar el entendimiento y la razón- exacerbó el aprecio por el individuo humano.
Ese concepto fue representado por el movimiento del humanismo.
Tanto la literatura como las diversas disciplinas artísticas que representaron al
movimiento del Renacimiento se caracterizaron por:
La cultura clásica de Grecia y de Roma fue recuperada, hecho considerado el
renacimiento de la tradición.
La razón fue valorada por sobre la fe y la filosofía greco-romana se opuso a las ideas de
la Iglesia católica.
El ser humano fue considerado el centro del mundo (a diferencia de la Edad Media en la
que Dios era el centro del universo).
La naturaleza fue considerada como símbolo de perfección y fuente de placer.
Representantes de la literatura renacentista
Entre los principales representantes de la literatura renacentista, se destacan:
Dante Alighieri (1265 – 1321). Fue un poeta italiano que se destacó, en particular,
por una de sus obras, considerada fundamental para la transición del pensamiento
medieval al renacentista: La divina comedia.
Jean Molière (1622 – 1673). Fue un dramaturgo y poeta francés considerado unos
de los mejores escritores de la literatura universal. Una de sus principales obras
fue Tartufo.
Nicolás Maquiavelo (1469 – 1527). Fue un diplomático, filósofo político y
escritor considerado el padre de la Ciencia Política. Una de sus principales obras fue El
príncipe.
Baltasar Castiglione (1478 – 1529). Fue un diplomático y escritor italiano que
escribió poesías líricas en lenguaje vulgar y poesías latinas. Una de sus principales
obras fue El cortesano.
Miguel Cervantes (1547 – 1616). Fue un novelista, poeta y soldado español, y uno
de los más reconocidos escritores de la literatura española. Una de sus principales obras
fue Don Quijote de la Mancha.
Edmund Spenser (1552 – 1599). Fue un poeta inglés considerado uno de los
pioneros y más influyentes de la lengua inglesa. Una de sus principales obras fue La
reina de las hadas.
William Shakespeare (1564 – 1616). Fue un dramaturgo y poeta inglés
considerado el escritor más reconocido de la lengua inglesa. Una de sus
principales obras fue Romeo y Julieta.
Tomás Moro (1478 – 1535). Fue un pensador, teólogo, humanista y escritor inglés.
Una de sus principales obras fue Utopía.
Luís de Camões (1524 – 1580). Fue un escritor y poeta portugués considerado uno
de los máximos exponentes de la lengua portuguesa. Una de sus principales obras
fue Las lusíadas.
Pierre de Ronsard (1524 – 1585). Fue un escritor y poeta francés considerado en
su época como “el príncipe de los poetas”. Una de sus principales obras fue Los amores
de Casandra.
Literatura romántica
Origen de la literatura romántica
En historia de la literatura, se conoce como Romanticismo, o bien como la literatura del
Romanticismo, a uno de los movimientos literarios más importantes de la Europa moderna,
surgido en Alemania alrededor de 1770 y luego popularizado en el resto del continente y en
sus colonias americanas hasta mediados del siglo XIX.
Obviamente, se trata de la variante literaria de un movimiento estético y filosófico mucho
mayor, el Romanticismo, que surgió en el siglo XVIII como una reacción revolucionaria en
contra de las tendencias imperantes de la Ilustración y el Neoclasicismo, así como de sus
valores de racionalidad, universalidad y realismo.
Al igual que en las otras artes, el Romanticismo en la literatura apostó por la exaltación de los
sentimientos, de los relatos nacionales y populares, de la originalidad del genio artístico y de
una consciencia trágica de la vida.
Es importante hacer la salvedad de que “romántico” en este sentido no tiene que ver
necesariamente con “amoroso”, como se entiende hoy en día. Este último sentido se impuso, de
hecho, tras la decadencia del movimiento romántico a finales del siglo XIX.
Características del romanticismo literario
El romanticismo literario se caracterizó por lo siguiente:
Valoró la inspiración y las subjetividades del artista como el origen de la producción
literaria, por lo que ofreció a sus escritores amplias cuotas de libertad que contrastaban
con la literatura racionalista y más restrictiva de la Ilustración.
Abordó temas del imaginario nacional y popular, como leyendas y folklore, a la par que
mitos medievales y grecolatinos, prefiriendo a menudo un imaginario preindustrial, a
menudo bucólico o campestre.
En el ámbito de la poesía, se impuso el lirismo y los motivos sentimentales (lo cual no
quiere decir que el tema fuera siempre el amor), apareciendo así el “yo lírico”.
El nacionalismo aparece como un sentimiento fuerte en las obras literarias románticas:
el amor por la tradición popular, por la tierra y la gente. En cuanto a lo religioso, se
impone una visión cristiana.
El tópico de la amada muerta era frecuente en la mayoría de los poetas y escritores.
. Autores y obras del romanticismo literario
Novalis (1772-1801). Seudónimo de Georg Phillip Friedrich von Hardenberg, fue un
escritor y filósofo alemán del romanticismo temprano, célebre por sus Himnos a la
noche y su novela Enrique de Ofterdingen. Su obra es fundamentalmente poética y se
inserta en el llamado “idealismo mágico”.
Friedrich Schiller (1759-1805). Poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán,
considerado junto con el prerromántico Goethe como el dramaturgo más importante de
Alemania. Se considera una de las voces más relevantes de la burguesía de la época, en
su tránsito del absolutismo a la vida posrevolucionaria, y buena parte de su obra sirvió
de inspiración a otros creadores y músicos alemanes y extranjeros. Entre toda ella
destacan los dramas La doncella de Orleans, Guillermo Tell y Don Carlos, así como una
diversa obra ensayística.
Friedrich Hölderlin (1770-1843). Novelista y poeta lírico alemán, traductor y estudioso
de la filosofía, suscribió no sólo al Romanticismo, sino también al movimiento del
Idealismo. Sus obras más célebres son Hiperión o el eremita de Grecia, La muerte de
Empédocles y El archipiélago.
Georg Büchner (1813-1837). Dramaturgo y prosista de nacionalidad alemana, que de no
haber muerto tan joven quizás habría contado con la fama y valoración de Schiller y
Goethe. Sus obras teatrales son representadas en el mundo entero, siendo las más
famosas La muerte de Danton y Woyzeck.
John Keats (1795-1821). Poeta romántico británico, cuya obra fue despreciada en vida y
altamente valorada en los tiempos posteriores. Keats sintió toda su vida que su obra
estaba a la sombra de los poetas del pasado, y sólo cuando estuvo cerca de la muerte
pudo producir sus mejores obras, entre las que figuran La Belle Dame sans merci, Oda a
Psyche, Lamia y otros poemas, Oda a un ruiseñor y Oda a una urna griega.
Heinrich Heine (1797-1856). Uno de los más grandes ensayistas y poetas alemanes del
siglo XIX, considerado el último poeta del romanticismo y quien le puso punto final.
Fue un militante socialista utópico, perseguido por las autoridades y exiliado hacia el
final de su vida. Entre sus obras más conocidas están Cuadros de viaje, Romancero, La
escuela romántica y Noches florentinas.
Victor Hugo (1802-1885). Poeta, dramaturgo y novelista francés del romanticismo, es
tenido por uno de los grandes nombres de la literatura francesa, así como un gran
político e intelectual de su época. Es autor de obras tan conocidas y admiradas como
Los miserables, Nuestra señora de París, El hombre que ríe, y muchos poemas y obras
teatrales.
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834). Poeta, crítico y filósofo de origen inglés, fue
junto a William Wordsworth uno de los fundadores del romanticismo en Gran Bretaña.
Formó parte de los llamados poetas lakistas de comienzos del siglo XIX y sus obras
más famosas son Balada del viejo marinero, Kubla Khan y Christabel.
William Wordsworth (1770-1850). Uno de los más importantes poetas ingleses del
Romanticismo, junto a Coleridge, fue autor de una de las obras poéticas que impuso el
movimiento en el país entero: Baladas líricas de 1798. Su poesía fue muy innovadora y
buscó un lenguaje sencillo, inmediato y cotidiano para narrar las vidas de las gentes de a
pie. Otras de sus obras famosas fueron Las meditaciones nocturnas y la Oda escrita en
un cementerio campesino.
Giacomo Leopardi (1798-1837). Poeta, filósofo, filólogo y traductor de origen italiano,
es el más grande representante del Romanticismo en dicho país. Su obra, caracterizada
por un pesimismo profundo, se aferra al culto a los héroes y al pasado glorioso, en
poemas como Cantos, A los italianos o sus Opúsculos morales.
-Edgar Allan Poe (1809-1849). Escritor, poeta y crítica estadounidense, muy conocido
por su obra de relatos policiales y de misterio, que lo convirtieron en uno de los más
grandes cultores del relato breve del mundo. Fue un renovador de la novela gótica, y a
pesar de su fallecimiento temprano, muchas de sus obras son legendarias, como El
corazón delator, Los crímenes de la Rue Morgue, El pozo y el péndulo, La carta robada
o El entierro prematuro, entre muchos otros.
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870). Poeta y narrador español, del romanticismo
tardío, asociado también al posromanticismo, cuya fama le sobrevino después de su
muerte. Su obra más célebre, Rimas y leyendas, es un clásico popular de la literatura
hispana.
José María Heredia (1803-1839). Considerado como el primer poeta romántico de
América y uno de los más grandes de la lengua española, este autor cubano ejerció
también los oficios de juez, abogado, traductor, novelista, dramaturgo, soldado y
político. Su extensa obra poética es muy célebre y conocida, así como sus dramas
Atreo, Sila o Los últimos romanos.
Jorge Isaacs (1837-1895). Novelista y poeta colombiano que vivió durante la
consolidación de la República de Colombia, es autor de una obra breve pero
fundamental en el continente, compuesta por un libro de poemas en 1864 y su novela
María de 1867.
Literatura realista
.Inicio de la literatura realista
El realismo literario es una corriente que se desarrolla en Europa en la segunda mitad del siglo
XIX y se abre paso durante el declive del romanticismo.
Esta tendencia viene a alejarse de la fantasía y de la imaginación imperantes durante la primera
mitad del siglo XIX con el fin de explicar la realidad social y analizarla. Asimismo, supone en
cambio en el lenguaje y el estilo del periodo anterior.
La novela se impone en este periodo como la manifestación literaria más destacada y adecuada
para observar, reflejar y explicar la realidad social.
El realismo literario surge en Francia, pero pronto se desarrolla en otros países.
. Características de la literatura realista
Como toda corriente el realismo literario presenta una serie de características. Es decir, un
conjunto de peculiaridades en contenido y forma que la distinguen de otras. Así, las
características del realismo, relativas a la técnica y a la forma de creación, se pueden resumir en
los siguientes puntos:
Observación y descripción fidedigna de la realidad: la naturaleza “es como es” y así
lo plasman los autores en sus obras literarias. Es algo muy parecido a lo que hacen las
ciencias experimentales a través de los métodos de observación.
Critica social y política: los autores realistas escriben con el propósito de denunciar los
conflictos de la vida cotidiana, por ello en sus novelas siempre se postulan de manera
crítica a la sociedad y a la política. El propósito final de la obra es contribuir, de una
forma o de otra, a la transformación y al cambio social.
La burguesía como protagonista: generalmente los personajes del realismo literario
son pertenecientes a esta clase social. Los personajes pueden ser individuales o grupos
sociales completos, los cuales sirven para denunciar y tratar de reparar los problemas de
la vida cotidiana.
La novela como género literario por excelencia: para los escritores realistas la novela
fue el medio más adecuado para plasmar la realidad.
La novela realista destaca por tener una estructura lineal y cronológica de los
acontecimientos.
Uso del narrador omnisciente que maneja y conduce la narración.
Monólogo interior: a parte del uso del narrador omnisciente, aparece cada vez con más
frecuencia en las novelas esta técnica narrativa, a través de la cual se da a conocer
pensamientos íntimos de los personajes.
Verosimilitud: existe una clara oposición a la literatura fantástica, lo que se traduce en
un intento constante por crear historias creíbles, casi como si fueran un “fragmento de la
realidad”.
Lenguaje claro y conciso: el narrador se expresa a través de un lenguaje austero y
presenta un estilo claro y exacto para evitar dificultad de comprensión en el lector. Por
otro lado, el lenguaje de los personajes se adapta a su condición social. Así, en las
novelas realistas aparecen diferentes registros y niveles del lenguaje.
. Temas de la literatura realista
Social: el descontento de la clase obrera da lugar a diferentes revoluciones en defensa
de los derechos de los trabajadores.
Político: la burguesía se consolida en el poder y tiende hacia posturas conservadoras
para defender y proteger los derechos que habían conseguido hasta el momento. Los
gobiernos que se establecen en ese momento también son de carácter tradicionalista.
Ideológico: la corriente filosófica del positivismo se extiende entre la burguesía,
para la cual no existe otra forma de conocer el mundo que no sea a través de método
científico, mediante el estudio empírico de los hechos.
. Autores y obras del realismo literario
Stendhal.- Su verdadero nombre era Henry Beyle (1783- 1842). En sus obras
destacó por hacer uso del estilo directo y por el análisis psicológico de los personajes.
Por otro lado, el engaño y el egoísmo fueron temas recurrentes en su obra. También
hizo una crítica sobre la sociedad de clases y sus convenciones.
Para Stendhal, tal y como indicó en su obra Rojo y negro, la novela es “un espejo que se
pasea por un camino real. Tan pronto refleja el cielo azul como el fango de los
cenagales del camino”. Sus obras más destacadas son:
Armancia (1826)
Rojo y negro (1830)
La cartuja de Parma (1839)
Honoré de Balzac
. Flaubert
Gustave Flaubert (1821-1880) fue uno uno de los mayores representantes del realismo francés.
Su obra contribuyó a la renovación de las técnicas literarias durante la segunda mitad del siglo
XIX. Por otro lado, destacó hacer un estudio psicológico de los personajes y por elaborar un
retrato de la sociedad de la época en sus novelas.
Asimismo, fue el creador de Madame Bovary, una de las obras cumbres de la literatura
universal. Con ella asentó uno de los temas más recurrentes de la literatura realista y naturalista
posterior: la insatisfacción femenina. Agunas de sus novelas más representativas fueron:
Memorias de un loco (1838)
Noviembre. Fragmentos de un estilo cualquiera (1842)
Madame Bobary (1857)
Salambó (1862)
La educación sentimental (1869)
La tentación de San Antonio (1874)
- Charles Dickens
Charles Dickens (1812-1870) fue un escritor y novelista británico, el máximo
representante de la novela realista en Inglaterra. Su obra destacó por la combinación
de elementos trágicos y cómicos. También por la creación de personajes complejos. Los
capítulos de sus novelas destacan por mantener la intriga entre uno y otro. Sus novelas
más conocidas fueron:
Los papeles póstumos del Club Pickwick (1836-1837)
Oliver Twist (1837-1839)
Nicholas Nickleby (1838)
David Copperfield (1849-1850)
Casa desolada (1852-1853)
Historia de dos ciudades (1859)
Grandes esperanzas (1860-1861)
Nuestro común amigo (1864-1865)
- William Makepeace Thackeray
William Makepeace Thackeray.- (1811-1863) fue un escritor y novelista británico
del realismo y uno de los más reconocidos junto a Charles Dickens, su principal competidor y
principal influencia en sus primeras novelas. Fue el autor de La feria de las vanidades, una de
sus novelas más reconocidas. En su obra destacó por hacer un análisis psicológico de los
personajes y por hacer uso de un lenguaje satírico e irónico. Entre títulos destacan:
La suerte de Barry Lyndon (1844)
La feria de las Vanidades (1847)
- Fiodor M. Dostoyevsky
Dostoyevsky .- (1821-1881) fue uno de los autores más importantes de la literatura rusa del
siglo XIX. Su obra supuso un minucioso análisis de la psicología del ser humano y un vivo
retrato de la sociedad rusa, gracias a la creación de personajes grandiosos y fuertes.
Los problemas sociales, el poder o la muerte fueron algunas de sus preocupaciones. Sus obras
más destacadas son:
Recuerdos de la casa de los muertos (1861- 1862)
Los hermanos Karamazov (1880)
Los demonios (1871-1872)
El jugador (1866)
Crimen y castigo (1866)
- León Tolstoí
León Tolstoí .- (1828-1910) es uno de los mayores representantes de la novela realista y uno
de los autores más importantes de la literatura universal.
La sociedad y la búsqueda del sentido de la vida.- fueron algunas de sus
grandes preocupaciones. Así lo plasmó en sus obras que suponían un retrato de la sociedad rusa
del momento, asimismo Tolstí destacó por la habilidad de adentrarse en el alma y
la psicología de sus personajes. Sus novelas más representativas fueron:
Guerra y paz (1864-1869)
Ana Karenina (1874-1876)
Mi confesión (1879-1882)
Resurrección (1899)
- Antón Chejov
Antón Pavlovich Chejov.- fue un gran dramaturgo y uno los máximos representantes
del realismo ruso. Destacó especialmente en el teatro y también por la creación de
multitud cuentos. En sus obras plasmó una critica a la sociedad de su tiempo. Entre sus temas
más recurrentes destacan: los problemas de la vida humana, la pobreza o la soledad. Los
personajes, a menudo, muestran sus frustraciones e inquietudes. Entre sus cuentos y obras de
teatro destacan:
El oso y la petición de mano (1889)
La gaviota (1896)
El jardín de los cerezos (1904)
- Benito Pérez Galdós
Benitó Pérez Galdós.- fue uno de los grandes escritores españoles del siglo XIX y uno
de los mayores representantes de la novela realista española. Asimismo, fue un autor con una
capacidad creativa inagotable, así lo demostró con un total de 32 novelas, 46 episodios
nacionales, 24 obras de teatro y un cuantioso número artículos y colaboraciones en periódicos
de la época.
Pérez Galdós trató de hacer un testimonio crítico de la vida y los problemas de la España de su
tiempo. Algo destacable en sus novelas fue la descripción y creación de ambientes. También
el estilo indirecto libre y el uso del monólogo interior. Galdós escribió más de un centenar de
títulos, entre los que destacan:
La desheredada (1881)
Doña Perfecta (1886)
Fortunata y Jacinta (1887)
Misericordia (1897)
Clorinda Matto de Turner.- (1852-1909) fue una escritora peruana y la iniciadora del
género indigenista. En su novela Aves sin nido (1889) narró la lamentable situación de los
indios en Cuzco, donde la población vive aislada bajo la tiranía de las autoridades políticas y
religiosas. Su obra literaria está compuesta por tres novelas:
Aves sin nido (1889)
Índole (1891)
Herencia (1893)