UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
Escuela
Ciencias jurídicas y políticas
Asignatura:
Deontología jurídica
Tema:
Tarea 3
Participante:
Samuel Ozoria
Matricula (ID):
2019-01741 (100024684)
Facilitador/a:
Fernando Inan Cruz
Fecha:
12/5/22
Introducción
Para realizar nuestra tercera asignación, estudiaremos la importancia del
profesional del derecho en la sociedad. Luego de estudiar este tema,
realizaremos un ensayo de no más de tres páginas que contenga los puntos
más importantes del tema. Las competencias que nos aporta esta asignación,
son de vital importancia para nuestro desarrollo en la carrera de derecho.
Objetivos
Opinar acerca de la labor que desempeña el Abogado, a fin de justificar
su importancia en nuestra sociedad.
El Profesional del Derecho y su Importancia en la Sociedad
Origen y concepto del término abogado
La palabra abogado del latín Advocatus que derivó de la expresión latina “ad
auxilium vocatus”, que es el llamado para auxiliar. Se asocia con raíz
indoeuropea wekw- hablar. Desde el punto de vista etimológico todo aquel que
auxilie o defienda, a alguien estaría haciendo la función de abogado. En el
idioma español, abogado no es sólo el profesional del derecho, es aquel que
aboga por alguien, en el sentido de interceder por él.
Otra acepción interesante de la palabra abogado es un término masculino que
se define como el maestro, licenciado, doctor o profesor de la jurisprudencia
que con el título legítimo, defiende en juicio por escrito o por palabra, también
da asesoría o consejo jurídico. Para la academia de la lengua española
abogado es aquella persona que ejerce profesionalmente la representación
jurídica de una de las partes en el juicio, así como los procesos judiciales y
administrativos ocasionados o sufridos por ella. Además, asesora y da consejo
en materias jurídicas.
Los abogados son profesionales con conocimientos en diversas áreas de la
legislación (Penal, laboral, comercial, administrativo, tributaria, entre otras) y su
formación implica conocimientos de historia, filosofía, economía y política, por
lo cual suelen ejercer cargos jerárquicos en la administración del Estado y su
gobierno.
Origen de la profesión de abogado
Las grandes batallas de la humanidad han estado dirigidas por personas que
en defensa de los derechos de otros han hecho la guerra, causado miles de
muertos. La propia historia cristiana así lo demuestra. Moisés, por ejemplo, fue
un gran defensor, guía y representante del pueblo Hebreo ante Dios, que
también le entregó la ley, para mayor representación.
Así se podría de decir que Jesús fue nuestro gran abogado quien nos defendió
del pecado para hacernos hombres y mujeres libres y que murió por nosotros
en la Cruz, que es lo mismo decir en nuestra representación. Dirán los
creyentes que sigue representándonos en el cielo.
Según los relatos de los historiadores en Grecia y Roma, donde se inicia el
oficio de abogado como tal. En la antigua Grecia había oradores o abogados
que se dedicaban a componer alegatos, para los que tenían necesidad de
ellos, aunque esta práctica era contraria a la disposición de las leyes, que
mandaban se defendiesen las partes a sí mismas sin emplear socorros
extraños.
Algo curioso es que este ejercicio surge ligado a lo prohibido y a lo ilegal y
ligado algunos principios que hoy día tienen gran influencia en nuestros
códigos como es la defensa personal o legítima defensa.
Reseña histórica de la abogacía en la República Dominicana
El ejercicio del derecho en la República Dominicana inicia con la colonización
en 1492. Hasta el momento nuestros primeros habitantes vivían en el respeto y
la cordialidad y no necesitaban de normas que regularizan su conducta. Con la
colonización española inician las dificultades de los habitantes en esta parte del
mundo. Los españoles traen consigo sus normas, Leyes de Indias y sus
tribunales, como la Real Audiencia.
En República Dominicana, como en el resto del mundo, para el ejercicio de la
profesión de abogado hay que estar debidamente autorizado para poder
ejercer la actividad profesional. Según la ley No.91 del 16 de febrero de 1983,
que instituye el Colegio de Abogados de la República Dominicana, en su
artículo 12, define el ejercicio de la abogacía, como la actividad profesional del
abogado en el desempeño de una función propia de la abogacía o de una labor
atribuida en razón de una ley especial a un egresado universitario en derecho,
o aquellas ocupaciones que exijan necesariamente conocimientos jurídicos.
La Ley No.91, la cual fue declarada inconstitucional por el Tribunal
Constitucional en el 2014, establece además que sólo un abogado dominicano
puede representar a un tercero ante un tribunal dominicano: “Toda persona
física o moral, asociación de cualquier tipo que sea, corporación o persona de
derecho público interno de la naturaleza que fuere, para ostentar
representación en justicia deberá hacerlo mediante constitución de abogado”
(Ley No.91, artículos 17).
Función social del profesional del derecho.
Cuando se habla de función social, se toca un elemento de gran importancia
porque tiene que ver con el aporte al desarrollo, a la convivencia, al crecimiento
y a la armonía que se puede aportar y en este caso cobra más importancia
porque es desde el ejercicio profesional del derecho.
Interpretando a muchos autores, se establece que la de abogado es una de las
profesiones de mayor peso social, porque su influencia y ejercicio están
impregnado en todos los actos de la vida humana, como se dice, desde el
nacimiento, con el acta de inscripción en el registro civil y hasta la muerte, con
el acta defunción en el mismo lugar.
La función social del abogado consiste en colaborar con las autoridades en la
conservación y perfeccionamiento del orden jurídico del Estado y en la
realización de una recta y cumplida administración de justicia. Todo profesional
del derecho ha sido llamado a promover el fortalecimiento del Estado de
Derecho. El establecimiento de las normas obliga, al abogado no sólo a
conocerlas sino a propiciar su ejecución o cumplimiento.
Importancia del ejercicio del derecho
La importancia del derecho, y por lo tanto, de la carrera de abogacía, se
fundamenta en que facilita y suministra a quienes interceden en cuestiones de
derecho, que son los profesionales del área, los elementos teóricos y prácticos
necesarios para favorecer la convivencia social, en un clima de paz y armonía.
En el mundo se ha sustituido la preeminencia del más poderoso por un modelo
de igualdad ante la ley, y aunque todos estamos llamados a cumplir y a tomar
los correctivos que ellas misma establece en caso de vulneración, es entonces
cuando entra en juego el ejercicio de la abogacía, profesional que no sólo debe
intervenir, en caso de violación de la misma.
Peligros para el ejercicio de la abogacía
Todas las profesiones entrañan riesgos y peligros, aunque una más que otras.
En el caso del ejercicio profesional del derecho, los peligros se incrementan
porque en su función de litigantes, el abogado, siempre tiene una contra parte,
cuyos intereses con su defensa y acciones jurídicas, puede poner en juego.
Además de que el propio cliente puede convertirse en su enemigo, cuando
entiendan que la decisión contraria de un tribunal fue falta de capacidad o
diligencia de quien lo defiende. Esto pasa muchas veces.
Ventajas y beneficio del ejercicio del derecho
Cada carrera integra el cuerpo social y cada parte está llamada a jugar un
papel especial. De manera que con este tema el objetivo es que los que
ejercen la abogacía como profesión valoren en su justa dimensión lo importante
que es su ejerció, no sólo para ellos, sino para el mundo.
La primera gran ventaja que proporciona esta carrera es un perfil de prestigio
en la sociedad debido la posibilidad insuperable de adquirir la mayor
competencia durante el proceso de formación. Por eso muchas personas
deciden estudiar derecho, aun siendo profesionales exitosos en otras áreas, o
a sabiendas de que nunca la ejercerán. Es la carrera perseguida por todos, en
especial, por las personas de poder, los políticos, empresarios, sindicalistas, y
dirigentes profesionales.
El principio de dignidad en el abogado.
Unos de los elementos fundamentales a observar en el ejercicio profesional es
el derecho a la dignidad, presente en todos los actos sociales. El abogado al
momento de ejercer su labor, defendiendo derecho puede vulnerar
prerrogativas humanas y en ese trajinar hay que tener presente la dignidad,
sobre la cual se establecen los más complejos Estados Democráticos. Es
importante reconocer que la dignidad como parte de la naturaleza humana está
presente en todo, y se impone a toda acción, social o jurídica. La persona
siempre debe ser tratada con respecto, independientemente de su nivel
económico, académico y por cualquier otra razón.
Conclusión
La función social de los abogados alcanza los niveles más elevados de
cualquier sociedad. Su intervención es determinante en todos los actos de la
vida humana, es el profesional que se encargar de plasmar de legalidad en las
acciones de los seres humanos y de interceder por aquellos que debido a sus
limitaciones del cualquier tipo, no pueden defenderse.
Bibliografía
Constitución Dominicana, Reforma 2015.
Del Orbe B. Sócrates Alejandro, 2007.Deontología Jurídica, Ediciones,
Fundación Hombre y Universo, Santo Domingo, D. N.
Ley No.91 del 16 de febrero de 1983, que instituye el Colegio de
Abogados de la República Dominicana.
Ossorio, Ángel, 1981. El Alama de la Toga, Ediciones Jurídicas, 1oma.
Edición, Buenos Aires, Argentina.