Señor
JUEZ DEL CIRCUITO (REPARTO)
E. S. D.
Ref.: Proceso: ACCIÓN DE TUTELA
Accionante: JUAN PABLO CHAVEZ ALFONSO
Accionado: COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC
Medidas: SOLICITUD EXPRESA DE MEDIDA PROVISIONAL.
JUAN PABLO CHAVEZ ALFONSOAS, mayor de edad, identificado(a) con cedula
de ciudadanía No. 11.314.878, respetuosamente me permito interponer ACCION
DE TUTELA POR VIOLACION AL DEBIDO PROCESO, A LA IGUALDAD , AL
TRABAJO Y ACCESO A CARGOS PUBLICOS POR CONCURSO DE
MÉRITOS, en contra de La COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL -
CNSC, de acuerdo a los siguientes,
I. HECHOS.
PRIMERO: Me inscribí en la convocatoria de concurso de méritos de la Comisión
Nacional del Servicio Civil - CNSC No. 427 de 2016 – SED Bogotá, Planta
Administrativa implementada mediante Acuerdo No. 1000001286 del 2016 de la
Comisión Nacional del Servicio Civil - CNSC, para proveer definitivamente los
empleos vacantes de la planta de personal pertenecientes a la Secretaria de
educación de Bogotá D.C.
SEGUNDO: Me postulé y concurse por el empleo, denominado Profesional
Especializado, Código 222, Grado 21, identificado con el Código OPEC No.
17801, del Sistema General de Carrera Administrativa de la Secretaria de
Educación de Bogotá D.C., ofertado a través de la convocatoria No. 427 de 2016
– SED Bogotá, Planta Administrativa.
TERCERO: Una vez transcurrido todo el proceso y adelantadas todas las etapas
del proceso de selección, se publicaron los resultados definitivos obtenidos por
los aspirantes en cada una de las pruebas aplicadas, durante el concurso abierto
de méritos, la Comisión Nacional del Servicio Civil - CNSC conformó en estricto
orden de mérito la lista de elegibles por medio de la Resolución No. CNSC-
20182330127845 del 13-09-2018. La cual reza “Por la cual se conforma la lista de
elegibles para proveer una (1) vacante definitiva del empleo, denominado
Profesional Especializado, Código 222, Grado 21, identificado con el Código
OPEC No. 17801, del Sistema General de Carrera Administrativa de la Secretaría
de Educación de Bogotá D.C., ofertado a través de la Convocatoria No. 427 de
2016 — SED Bogotá, Planta Administrativa", ocupando el quinto (5) puesto de
dicha convocatoria con un puntaje de 81,31.
CUARTO: Que dentro del proceso se realizó la exclusión del concursante que
ocupaba el octavo puesto. Por lo que se generó un nuevo acto que amplía la fecha
de vencimiento pero únicamente para los que ocuparon desde el octavo puesto
en adelante.
QUINTO: La COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC incurre en
incongruencia, ya que la lista de elegibles es una sola y cualquier modificación a
esta debe afectar por igual a todo los que en ella nos encontramos y no otorgar
beneficios individuales excluyendo a quienes nos encontramos desde el primer
(1er) al octavo (7mo) puesto. Igualmente, en el Acuerdo 20161000001286 de 2016
convocatoria_427_SED_PLANTA_ADMINISTRATIVA NO dice que en caso de
exclusión se emitirá un documento básico informando una lista de elegibles
individual con nueva fecha de vencimiento beneficiando a unos pocos. Ver
Artículos 53 al 58 del mencionado documento.
SEXTO: La COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC incurre en
violación al principio de legalidad al remitirse a una regla de interpretación que no
fue contemplada en el Acuerdo No. 1000001286 del 2016 de la Comisión Nacional
del Servicio Civil - CNSC, y así lo estuviere al excluirnos en el momento de realizar
la modificación a la lista de elegibles, ya que con ello, aplicó una flagrante violación
de los Principios de la igualdad, el mérito, la moralidad, economía, imparcialidad
y transparencia, celeridad y publicidad fundantes de la Función Pública y de los
Principios que orientan el ingreso y el ascenso a los empleos públicos de carrera
administrativa como el de Mérito; Libre concurrencia e igualdad en el ingreso;
Publicidad; Transparencia en la gestión de los procesos de selección; Garantía de
imparcialidad de los órganos encargados de gestionar y llevar a cabo los
procedimientos de selección y, en especial, de cada uno de los miembros
responsables de ejecutarlos; Confiabilidad y validez de los instrumentos utilizados
para verificar y determinar el tiempo de la lista de elegibles al ser modificada
violando sus derechos a quienes estamos en los primeros siete puestos de la lista
de elegibles y otorgando beneficios a quienes están con menor puntaje de manera
individual, ampliando para ellos la vigencia de la lista de elegibles mediante un
acto simple negándonos a quienes tenemos una mejor posición y puntaje la
posibilidad del futuro uso de esta lista de los aspirantes a acceder a los empleos
públicos de carrera en condición de igualdad y merito; violando de esta manera la
eficacia en los procesos de selección para garantizar la adecuación de los
candidatos seleccionados al perfil del empleo; y Eficiencia en los procesos de
selección, sin perjuicio del respeto de todas y cada una de las garantías que han
de rodear estos procesos. Máxime si se tiene en cuenta la etapa del concurso en
la que surge la discusión – Publicación lista de elegibles, y las obligaciones legales
que recaen sobre la CNSC en aras de garantizar los derechos fundamentales de
los ciudadanos que han concursado bajo el principio de la confianza legítima y de
buena fe para acceder a un cargo en el Estado.
SEPTIMO: En este apartado valga la pena resaltar por la magnitud de los hechos
y la relevancia constitucional que implica mi exclusión como ciudadano en un
concurso de méritos y la ponderación de este procedimiento frente a la garantía
que efectivizaría mis derechos fundamentales, colisionados con ocasión de dicha
actuación administrativa, per se, la CNSC tenía a su cargo más que inferir que es
una lista CON EFECTOS INDIVIUALES EN EL FUTURO y no una lista única y
que cualquier modificación debe afectarnos positiva o negativamente por igual a
todos y no a unos pocos, corroborando y comprobando los elementos de motivo,
razón, circunstancia, modo, tiempo y lugar que determinarían la exclusión del
suscrito y ahora accionante, en aplicación de la prevalencia del derecho sustancial
frente a lo formal, principio consagrado en el artículo 228 de la Constitución
Política y decantado por la honorable Corte Constitucional, que permite dilucidar
como una realidad el efecto de cualquier modificación a la lista de elegibles que
se conformó en estricto orden de mérito por medio de la Resolución No. CNSC-
20182330127845 del 13-09-2018.
"USO DE LISTAS DE ELEGIBLES EN EL CONTEXTO DE LA LEY 1960 DE 27
DE JUNIO DE 2019";
ARTÍCULO 31. Etapas del proceso de selección o concurso. El proceso
de selección comprende:
(….)
4. Con los resultados de las pruebas la Comisión Nacional del Servicio Civil
o la entidad contratada por delegación de aquella elaborara en estricto orden
de mérito la lista de elegibles que tendrá una vigencia de dos (2) años. Con
esta y en estricto orden de méritos se cubrirán las vacantes para las cuales
se efectuó el concurso y las vacantes definitivas de cargos equivalentes no
convocados, que surjan con posterioridad a la convocatoria de concurso en
la misma Entidad.
“De conformidad con lo expuesto, las listas de elegibles conformadas por la
CNSC y aquellas que sean expedidas en el marco de los procesos de
selección aprobados con anterioridad al 27 de junio de 2019, deberán usarse
durante su vigencia para proveer las vacantes de los empleos que integraron
la Oferta Pública de Empleos de Carrera -OPEC- de la respectiva
Convocatoria y para cubrir nuevas vacantes que se generen con
posterioridad y que correspondan a los “mismos empleos”; entiéndase, con
igual denominación, código, grado, asignación básica mensual, propósito,
funciones, mismos requisitos de estudio y experiencia
II. DERECHOS CUYA PROTECCIÓN SE DEMANDA.
Demando la protección de mis derechos fundamentales al debido proceso, a la
igualdad, al trabajo y al acceso a cargos públicos por concurso de méritos.
III. PRETENSIONES.
Con fundamento en los hechos relacionados, la jurisprudencia y la normatividad
aplicable, muy respetuosamente solicito al (la) señor(a) Juez tutelar mis derechos
fundamentales del debido proceso, a la igualdad, al trabajo y al acceso a cargos
públicos por concurso de méritos previstos en la Constitución Nacional en su
Preámbulo y en los artículos 13, 29, 25, 40, 83, 86, 228 y 230, en razón a que han
sido VULNERADOS por parte de la COMISION NACIONAL DEL SERVICIO
CIVIL - CNSC
PRIMERO: Se conceda la medida provisional deprecada, y se ordene a la
COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC abstenerse de realizar
nombramientos o, dejar sin efecto cualquiera que se haya hecho para proveer
cargos temporales o libres o para ascenso a los cuales se les pueda aplicar la lista
de elegibles que la Comisión Nacional del Servicio Civil - CNSC y que conformó
en estricto orden de mérito por medio de la Resolución No. CNSC-
20182330127845 del 13-09-2018. La cual reza “Por la cual se conforma la lista de
elegibles para proveer una (1) vacante definitiva del empleo, denominado
Profesional Especializado, Código 222, Grado 21, identificado con el Código
OPEC No. 17801, del Sistema General de Carrera Administrativa de la Secretaría
de Educación de Bogotá D.C., ofertado a través de la Convocatoria No. 427 de
2016 — SED Bogotá, Planta Administrativa", ocupando el quinto (5) puesto de
dicha convocatoria con un puntaje de 81,31. Teniendo en cuenta que:
"USO DE LISTAS DE ELEGIBLES EN EL CONTEXTO DE LA LEY 1960 DE 27
DE JUNIO DE 2019";
ARTÍCULO 31. Etapas del proceso de selección o concurso. El proceso
de selección comprende:
(….)
4. Con los resultados de las pruebas la Comisión Nacional del Servicio Civil
o la entidad contratada por delegación de aquella elaborara en estricto orden
de mérito la lista de elegibles que tendrá una vigencia de dos (2) años. Con
esta y en estricto orden de méritos se cubrirán las vacantes para las cuales
se efectuó el concurso y las vacantes definitivas de cargos equivalentes no
convocados, que surjan con posterioridad a la convocatoria de concurso en
la misma Entidad.
“De conformidad con lo expuesto, las listas de elegibles conformadas por la
CNSC y aquellas que sean expedidas en el marco de los procesos de
selección aprobados con anterioridad al 27 de junio de 2019, deberán usarse
durante su vigencia para proveer las vacantes de los empleos que integraron
la Oferta Pública de Empleos de Carrera -OPEC- de la respectiva
Convocatoria y para cubrir nuevas vacantes que se generen con
posterioridad y que correspondan a los “mismos empleos”; entiéndase, con
igual denominación, código, grado, asignación básica mensual, propósito,
funciones, mismos requisitos de estudio y experiencia
SEGUNDO: Ordenar a la COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC
que en la Resolución No. 4247 del 2 de marzo de 2020, se incluya a todos y se
asigne el mismo periodo de tiempo con vencimiento al otorgado de manera
individual a los que ocuparon el 8vo puesto en adelante de la Resolución No.
CNSC-20182330127845 del 13-09-2018 mediante la cual se conformó la lista de
elegibles en estricto orden de merito. Con el fin de que este se mantenga y no
se otorgue solo beneficio individual independiente de la causa o motivo de la
CNSC el cual viola el derecho de igualdad.
IV. FUNDAMENTOS DE DERECHO.
Fundamento esta acción en el artículo 86 de la constitución política y sus decretos
reglamentarios 2591 y 306 de 1992. Igualmente, en el artículo 8 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, el artículo 2 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y el artículo 25 de la Convención Americana de los
Derechos Humanos.
1. SUSTENTO DE LEY.
LEY 909 DE 2004.
ARTÍCULO 2°. PRINCIPIOS DE LA FUNCIÓN PÚBLICA.
1. La función pública se desarrolla teniendo en cuenta los principios
constitucionales de igualdad, mérito, moralidad, eficacia, economía,
imparcialidad, transparencia, celeridad y publicidad.
2. El criterio de mérito, de las calidades personales y de la capacidad
profesional, son los elementos sustantivos de los procesos de selección del
personal que integra la función pública. Tales criterios se podrán ajustar a los
empleos públicos de libre nombramiento y remoción, de acuerdo con lo previsto
en la presente ley.
3. Esta ley se orienta al logro de la satisfacción de los intereses generales y
de la efectiva prestación del servicio, de lo que derivan tres criterios básicos:
a. La profesionalización de los recursos humanos al servicio de la
Administración Pública que busca la consolidación del principio de mérito y
la calidad en la prestación del servicio público a los ciudadanos;
b. La flexibilidad en la organización y gestión de la función pública para
adecuarse a las necesidades cambiantes de la sociedad, flexibilidad que ha
de entenderse sin detrimento de la estabilidad de que trata el artículo 27 de
la presente ley;
c. La responsabilidad de los servidores públicos por el trabajo desarrollado,
que se concretará a través de los instrumentos de evaluación del
desempeño y de los acuerdos de gestión;
d. Capacitación para aumentar los niveles de eficacia.
ARTÍCULO 27. CARRERA ADMINISTRATIVA. La carrera administrativa es un
sistema técnico de administración de personal que tiene por objeto garantizar la
eficiencia de la administración pública y ofrecer; estabilidad e igualdad de
oportunidades para el acceso y el ascenso al servicio público. Para alcanzar este
objetivo, el ingreso y la permanencia en los empleos de carrera administrativa se
hará exclusivamente con base en el mérito, mediante procesos de selección en
los que se garantice la transparencia y la objetividad, sin discriminación alguna.
ARTÍCULO 28. PRINCIPIOS QUE ORIENTAN EL INGRESO Y EL ASCENSO A
LOS EMPLEOS PÚBLICOS DE CARRERA ADMINISTRATIVA. La ejecución de
los procesos de selección para el ingreso y ascenso a los empleos públicos de
carrera administrativa, se desarrollará de acuerdo con los siguientes principios:
a. Mérito. Principio según el cual el ingreso a los cargos de carrera
administrativa, el ascenso y la permanencia en los mismos estarán
determinados por la demostración permanente de las calidades
académicas, la experiencia y las competencias requeridas para el
desempeño de los empleos;
b. Libre concurrencia e igualdad en el ingreso. Todos los ciudadanos que
acrediten los requisitos determinados en las convocatorias podrán participar
en los concursos sin discriminación de ninguna índole;
c. Publicidad. Se entiende por esta la difusión efectiva de las convocatorias en
condiciones que permitan ser conocidas por la totalidad de los candidatos
potenciales;
d. Transparencia en la gestión de los procesos de selección y en el
escogimiento de los jurados y órganos técnicos encargados de la selección;
e. Especialización de los órganos técnicos encargados de ejecutar los
procesos de selección;
f. Garantía de imparcialidad de los órganos encargados de gestionar y llevar
a cabo los procedimientos de selección y, en especial, de cada uno de los
miembros responsables de ejecutarlos;
g. Confiabilidad y validez de los instrumentos utilizados para verificar la
capacidad y competencias de los aspirantes a acceder a los empleos
públicos de carrera;
h. Eficacia en los procesos de selección para garantizar la adecuación de los
candidatos seleccionados al perfil del empleo;
i. Eficiencia en los procesos de selección, sin perjuicio del respeto de todas y
cada una de las garantías que han de rodear al proceso de selección.
2. JURISPRUDENCIA.
2.1. Procedencia de la acción de tutela para controvertir decisiones
adoptadas en el marco de un Concurso Público.
El CONSEJO DE ESTADO CP: LUIS RAFAEL VERGARA QUINTERO el 24 de
febrero 2014 con radicado 08001233300020130035001, se manifestó respecto de la
Procedencia de la acción de tutela para controvertir decisiones adoptadas en
el marco de un Concurso Público, así:
“El artículo 86 de la Constitución Política de 1991, establece la posibilidad del
ejercicio de la acción de tutela para reclamar ante los jueces, mediante un
procedimiento preferente y sumario, la protección inmediata de los derechos
fundamentales en los casos en que estos resultaren vulnerados o amenazados
por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública siempre y cuando el
afectado, conforme lo establece el artículo 6° del Decreto 2591 de 1991, no
disponga de otro medio de defensa judicial, a menos que la referida acción se
utilice como mecanismo transitorio en aras de evitar un perjuicio irremediable.
En materia de concursos públicos, si bien en principio podría sostenerse que
los afectados por una presunta vulneración de sus derechos fundamentales
pueden controvertir las decisiones tomadas por la administración - las cuales
están contenidas en actos administrativos de carácter general o de carácter
particular -, mediante las acciones señaladas en el Código Contencioso
Administrativo, se ha estimado que estas vías judiciales no son siempre idóneas
y eficaces para restaurar los derechos fundamentales conculcados.
Al respecto, en la sentencia T-256/95 (MP Antonio Barrera Carbonen), decisión
reiterada en numerosos fallos posteriores, sostuvo:
"La provisión de empleos públicos a través de la figura del concurso, obedece
a la satisfacción de los altos intereses públicos y sociales del Estado, en cuanto
garantiza un derecho fundamental como es el acceso a la función pública,
realiza el principio de igualdad de tratamiento y de oportunidades de quienes
aspiran a los cargos públicos en razón del mérito y la calidad y constituye un
factor de moralidad, eficiencia e imparcialidad en el ejercicio de la función
administrativa. Por lo tanto, la oportuna provisión de los empleos, con arreglo al
cumplimiento estricto de las reglas del concurso y el reconocimiento efectivo de
las calidades y el mérito de los concursantes asegura el buen servicio
administrativo y demanda, cuando se presenten controversias entre la
administración y los participantes en el concurso, de decisiones rápidas que
garanticen en forma oportuna la efectividad de sus derechos, más aún cuando
se trata de amparar los que tienen e/ carácter de fundamentales".
De otro lado, el reiterado criterio de la Sala apunta a que tratándose de acciones
de tutela en las que se invoque la vulneración de derechos fundamentales al
interior de un concurso de méritos en desarrollo, su procedencia es viable a pesar
de la existencia de otros medios de defensa judicial, teniendo en cuenta la agilidad
con que se desarrollan sus etapas, frente a las cuales el medio principal de
protección dispuesto por el ordenamiento jurídico no garantiza la inmediatez de
las medidas que llegaren a necesitarse para conjurar el eventual daño ocasionado
a los intereses de quien acude en tutela, si llegare a demostrarse la violación de
los derechos reclamados.
VIABILIDAD DE LA ACCIÓN DE TUTELA CUANDO SE VIOLENTA EL MERITO
COMO MODO PARA ACCEDER AL CARGO PUBLICO. En cuanto a la
naturaleza de la acción que interpongo, ésta la consagra el artículo 86 de la carta
Política como un mecanismo de defensa excepcional que tiene toda persona
contra acciones u omisiones de cualquier autoridad pública, o de los particulares
en los casos establecidos en la ley que quebrante o amenace vulnerar derechos
constitucionales fundamentales.
Respecto a la procedencia de la Acción de Tutela para la protección de los
derechos fundamentales dentro de los concursos de mérito, la Corte
Constitucional se ha manifestado en diversas oportunidades como en la sentencia
T-604/13 IGUALDAD DE OPORTUNIDADES AL ACCESO AL EJERCICIO DE LA
FUNCIÓN PUBLICA - procedencia de la Acción de tutela para la protección.
Esta corporación ha determinarlo que las acciones contencioso administrativas no
protegen en igual grado que la tutela, los derechos fundamentales amenazados o
vulnerados en los procesos de vinculación de servidores públicos, cuando ello se
hará, por concurso de méritos, ya que la mayoría de veces debido a la congestión
del aparato jurisdiccional, el agotamiento de las mismas implica la prolongación
de la vulneración en el tiempo.
Concurso de méritos Potestad del juez de tutela cuando evidencia irregularidades
y vulneración del Debido proceso en el trámite del concurso. Una de las
consecuencias que tiene la consagración expresa del Debido Proceso como un
derecho de rango fundamental, es que todas las personas pueden acudir a la
acción de tutela con el fin de que el juez constitucional conozca de la presunta
vulneración, y de ser necesario ordene las medidas necesarias para garantizar su
protección inmediata. Entre las prevenciones que debe adoptar el juez de tutela
cuando evidencia la transgresión de una garantía constitucional, está la de dictar
una sentencia en la cual se restablezca el derecho.
Por su parte la Sentencia T-569 de 2011 expresa: "Es deber del juez de tutela
examinar si la controversia puesta a su consideración (i) puede ser ventilada a
través de otros mecanismos judiciales y (ii) si a pesar de existir formalmente,
aquellos son o no son suficientes para proveer una respuesta material y efectiva
a la disputa puesta a su consideración".
VIOLACIÓN AL DERECHO ACCESO A CARGOS PÚBLICOS POR
CONCURSO DE
MÉRITOS. La idoneidad de la tutela cuando en el marco de un concurso de
méritos, se busca proteger el derecho al acceso a cargos públicos, fue analizada
en la sentencia T-112A de 2014:
"En relación con los concursos de méritos para acceder a cargos de carrera, en
numerosos pronunciamientos, esa corporación ha reivindicado la pertenencia
de la acción de tutela pese a la existencia de la acción de nulidad y
restablecimiento del derecho ante la jurisdicción de lo contencioso
administrativa, que no ofrece la suficiente solidez para proteger en toda su
dimensión los derechos a la igualdad, al trabajo, al debido proceso y al acceso
a los cargos públicos. En algunas ocasiones los medios ordinarios no resultan
idóneos para lograr la protección de los derechos de las personas que han
participado en concursos para acceder a cargos de carrera"
2.2. Derecho al Debido Proceso.
Este es una institución importantísima dentro del derecho moderno, ya que
contiene las garantías necesarias para el derecho procesal. Se trata de un
derecho fundamental reconocido en el derecho colombiano y en la mayoría de
constituciones modernas.
En la Constitución el artículo 29 enuncia la institución del debido proceso que reza
dentro de sus líneas lo siguiente:
El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y
administrativas. Nadie podrá ser juzgado sino conforme a las leyes preexistentes
al acto que se le imputa. El derecho a obtener acceso a la justicia. Derecho a la
independencia del Juez. Derecho a la igualdad entre las partes intervinientes en
el proceso. Derecho a un Juez imparcial. Derecho a un Juez predeterminado por
la ley. La favorabilidad en la pena. Derecho a la defensa. Derecho a presentar
pruebas.
El debido proceso además es considerado un principio jurídico procesal según el
cual toda persona tiene derecho a ciertas garantías mínimas, tendientes a
asegurar un resultado justo y equitativo dentro del proceso, y a permitirle tener
oportunidad de ser oído y hacer valer sus pretensiones frente al juez.
De esta forma, el Debido Proceso es el pilar fundamental del Derecho Procesal y
se expresa en la exigencia de unos procedimientos en los que debe respetarse
un marco normativo mínimo en pro de la búsqueda de justicia social.
El derecho al debido proceso entraña el servicio del Estado a través de su
administración, remitiendo adicionalmente al artículo 229 de la misma Carta
Política donde describe que cuando un funcionario omite o extralimita sus poderes
dentro de un trámite administrativo, no sólo quebranta los elementos esenciales
del proceso, sino que igualmente comporta una vulneración del derecho de
acceso a la administración de justicia, del cual son titulares todas las personas
naturales y jurídicas, que en calidad de administrados.
Es importante que se respete el procedimiento requerido para la aplicación del
acto administrativo, permitiendo un equilibrio en las relaciones que se establecen
entre la administración y los particulares, en aras de garantizar decisiones de
conformidad con el ordenamiento jurídico por parte de la administración.
El debido proceso debe velar por un procedimiento en el que se dé continuamente
el derecho de defensa y de contradicción de todas aquellas personas que puedan
resultar afectadas con la decisión administrativa De esta forma, el debido proceso
en materia administrativa busca en su realización obtener una actuación
administrativa justa sin lesionar a determinado particular.
Se busca también un equilibrio permanente en las relaciones surgidas del proceso
y procedimiento administrativo, frente al derecho substancial y a los derechos
fundamentales de las personas y la comunidad en general.
Es así como la reiterada jurisprudencia trata sobre el tema: "La garantía del debido
proceso, plasmada en la Constitución colombiana como derecho fundamental de
aplicación inmediata (artículo 85) y consignada, entre otras, en la Declaración
Universal de Derechos Humanos de 1948 (artículos 10 y 11), en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre proclamada el mismo año
(artículo XXVI) y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto
de San José de Costa Rica, 1969, Artículos 8 y 9), no consiste solamente en las
posibilidades de defensa o en la oportunidad para interponer recursos, como
parece entenderlo el juzgado de primera instancia, sino que exige, además, como
lo expresa el artículo 29 de la Carta, el ajuste a las normas preexistentes al acto
que se imputa; la competencia de la autoridad judicial o administrativa que orienta
el proceso; la aplicación del principio de favorabilidad en materia penal; el derecho
a una resolución que defina las cuestiones jurídicas planteadas sin dilaciones
injustificadas; la ocasión de presentar pruebas y de controvertir las que se
alleguen en contra y, desde luego, la plena observancia de las formas propias de
cada proceso según sus características"
"El derecho al debido proceso es el conjunto de garantías que buscan asegurar a
los interesados que han acudido a la administración pública o ante los jueces, una
recta y cumplida decisión sobre sus derechos. El incumplimiento de las normas
legales que rigen cada proceso administrativo o judicial genera una violación y un
desconocimiento del mismo." (C-339 de 1996).
"El debido proceso constituye una garantía infranqueable para todo acto en el que
se pretenda - legítimamente- imponer sanciones, cargas o castigos. Constituye
un límite al abuso del poder de sancionar y con mayor razón, se considera un
principio rector de la actuación administrativa del Estado y no sólo una obligación
exigida a los juicios criminales.”
"El debido proceso comprende un conjunto de principios, tales como el de
legalidad, el del juez natural, el de favorabilidad en materia penal, el de presunción
de inocencia y el derecho de defensa, los cuales constituyen verdaderos derechos
fundamentales".
"El debido proceso constituye un derecho fundamental de obligatorio
cumplimiento para las actuaciones tanto judiciales como administrativas, para la
defensa de los derechos de los ciudadanos, razón por la cual deben ser
respetadas las formas propias del respectivo proceso. Lo anterior garantiza la
transparencia de las actuaciones de las autoridades públicas y el agotamiento de
las etapas previamente determinadas por el ordenamiento jurídico. Por ello los
ciudadanos sin distinción alguna, deben gozar del máximo de garantías jurídicas
en relación con las actuaciones administrativas y judiciales encaminadas a la
observancia del debido proceso." (T- 078 de 1998).
"La importancia del debido proceso se liga a la búsqueda del orden justo. No es
solamente poner en movimiento mecánico las reglas de procedimiento y así lo
insinuó Lhering. Con este método se estaría dentro del proceso legal pero lo
protegible mediante tutela es más que eso, es el proceso justo, para lo cual hay
que respetar los principios procesales de publicidad, inmediatez, libre apreciación
de la prueba, y, lo más importante: el derecho mismo. El debido proceso que se
ampara con la tutela está ligado a las normas básicas constitucionales tendientes
al orden justo (para ello nada más necesario que el respeto a los derechos
fundamentales); ello implica asegurar que los poderes públicos constituidos
sujeten sus actos
(sentencias, actos administrativos) no solamente a las normas orgánicas
constitucionales sino a los valores, principios y derechos y este sería el objeto de
la jurisdicción constitucional en tratándose de la tutela". (T- 280 de 1998).
2.3. Igualdad.
En diversas sentencias donde la Corte Constitucional ha determinado que la
igualdad es un concepto multidimensional pues es reconocido como un principio,
un derecho fundamental y una garantía. De esta manera, la igualdad puede
entenderse a partir de tres dimensiones: i) formal, lo que implica que la legalidad
debe ser aplicada en condiciones de igualdad a todos los sujetos contra quienes
se dirige; y, ii) material, en el sentido garantizar la paridad de oportunidades entre
los individuos; y, iii) la prohibición de discriminación que implica que el Estado y
los particulares no puedan aplicar un trato diferente a partir de criterios
sospechosos construidos con fundamento en razones de sexo, raza, origen
étnico, identidad de género, religión y opinión política, entre otras. Así las cosas,
la Secretaria de Movilidad de Rionegro desatiende el presente mandato
constitucional al mantener la postura de la existencia de una obligación que ya
prescribió, y consecuentemente, vulnerando mi derecho a la igualdad.
(Subrayado fuera de texto).
2.4. Principio de legalidad administrativa.
Sentencia C-710/01. El principio constitucional de la legalidad tiene una doble
condición de un lado es el principio rector del ejercicio del poder y del otro, es el
principio rector del derecho sancionador. Como principio rector del ejercicio del
poder se entiende que no existe facultad, función o acto que puedan desarrollar
los servidores públicos que no esté prescrito, definido o establecido en forma
expresa, clara y precisa en la ley. Este principio exige que todos los funcionarios
del Estado actúen siempre sujetándose al ordenamiento jurídico que establece la
Constitución y lo desarrollan las demás reglas jurídicas.
Sentencia C-412/15. El principio de legalidad exige que dentro del procedimiento
administrativo sancionatorio la falta o conducta reprochable se encuentre tipificada
en la norma -lex scripta- con anterioridad a los hechos materia de la investigación-
lex previa. En materia de derecho sancionatorio el principio de legalidad
comprende una doble garantía, a saber: material, que se refiere a la
predeterminación normativa de las conductas infractoras y las sanciones; y,
formal, relacionada con la exigencia de que estas deben estar contenidas en una
norma con rango de ley, la cual podrá hacer remisión a un reglamento, siempre y
cuando en la ley queden determinados los elementos estructurales de la conducta
antijurídica. Esto se desprende del contenido dispositivo del inciso 2° del artículo
29 de la Constitución Política que establece el principio de legalidad, al disponer
que “nadie podrá ser juzgado sino conforme a las leyes preexistentes al acto que
se imputa (…)”, es decir, que no existe pena o sanción si no hay ley que determine
la legalidad de dicha actuación, ya sea por acción u omisión.
Sentencia 00128 de 2016 Consejo de Estado. Uno de los elementos definitorios
del Estado moderno es la sujeción de sus autoridades al principio de legalidad. La
idea de que el ejercicio del poder no puede corresponder a la voluntad particular
de una persona, sino que debe obedecer al cumplimiento de normas previamente
dictadas por los órganos de representación popular, es un componente axiológico
de la Constitución Política de 1991, en la cual se define expresamente a Colombia
como un Estado social de derecho (artículo 1) basado en el respeto de las
libertades públicas y la defensa del interés general (artículo 2). Esta declaración
de principios a favor del respeto por la legalidad se refleja directamente en varias
otras disposiciones constitucionales según las cuales (i) los servidores públicos
son responsables por infringir la Constitución y las leyes y por omisión o
extralimitación de funciones (artículo 6); (ii) ninguna autoridad del Estado podrá
ejercer funciones distintas de las que le atribuye la Constitución y la ley (artículo
121); y (iii) no habrá empleo público que no tenga funciones detalladas en la ley o
el reglamento. (…) De este modo, el principio constitucional de legalidad exige
que la actuación de las diferentes autoridades públicas tenga una cobertura
normativa suficiente o, lo que es lo mismo, esté basada en una norma habilitante
de competencia, que confiera el poder suficiente para adoptar una determinada
decisión. Como señala García de Enterría, en virtud del principio de legalidad el
ordenamiento jurídico “otorga facultades de actuación, definiendo
cuidadosamente sus límites”, de modo que “habilita a la Administración para su
acción confiriéndole al efecto poderes jurídicos”. (…) Precisamente, al no ser la
competencia un elemento accidental o superfluo de los actos administrativos, su
inobservancia afecta la validez de la decisión y en ese sentido constituye causal
de nulidad de los actos administrativos (artículo 137 CPACA). Por tanto, para
resolver el asunto consultado será necesario tener en cuenta que la competencia
administrativa debe ser expresa y suficiente en sus diferentes componentes -
funcional, territorial y temporal-, que las autoridades no pueden auto-atribuírsela
y que tampoco les será lícito asumir aquella que corresponda a otra entidad. Como
se ha visto, una decisión adoptada sin competencia atenta directamente contra el
principio constitucional de legalidad y permite activar los mecanismos existentes
para su expulsión del ordenamiento jurídico.
2.5. Exceso ritual manifiesto.
Sentencia 00537 de 2018 Consejo de Estado. La Corte Constitucional ha
definido el defecto procedimental por exceso ritual manifiesto como aquel que se
presenta cuando “un funcionario utiliza o concibe los procedimientos como un
obstáculo para la eficacia del derecho sustancial y por esta vía, sus actuaciones
devienen en una denegación de justicia. (Sentencia T-024 del 17 de enero de
2017).
2.6. Prevalencia del derecho sustancial frente a lo formal.
Por su parte, el artículo 228 de la Constitución Política consagra el principio de
prevalencia del derecho sustancial sobre el formal, que propende porque las
normas procesales sean el medio que permita concretar o efectivizar los derechos
sustanciales de los ciudadanos.
2.7. Lista de Elegibles-Acto administrativo mediante el cual el
participante adquiere un derecho particular y concreto.
Cuando la Administración asigna a un concursante puntaje al finalizar cada una
de las fases que comprende el concurso, expide un acto administrativo de carácter
particular y concreto, en la medida que surte un efecto inmediato, directo y
subjetivo respecto del destinatario; lo mismo ocurre cuando consolida dichos
resultados mediante la conformación de una lista de elegibles; acto administrativo
que a pesar de su naturaleza plural en cuanto lo integra un conjunto de
destinatarios, crea derechos singulares respecto de cada una las personas que
la conforman. (Sentencia SU-913/09).
2.8. Principio de transparencia en el concurso de méritos.
Sentencia C-878/08: "[...] el principio de transparencia de la actividad
administrativa se empaña si en contravía de las legítimas expectativas del
aspirante, su posición en el concurso se modifica durante su desarrollo; el principio
de publicidad (art. 209 C.P.) se afecta si las reglas y condiciones pactadas del
concurso se modifican sin el consentimiento de quien desde el comienzo se sujetó
a ellas; los principios de moralidad e imparcialidad (ídem) de la función
administrativa se desvanecen por la inevitable sospecha de que un cambio
sobreviniente en las reglas de juego no podría estar motivado más que en el
interés de favorecer a uno de los concursantes; el principio de confianza legítima
es violentado si el aspirante no puede descansar en la convicción de que la
autoridad se acogerá a las reglas que ella misma se comprometió a respetar; se
vulnera el principio de la buena fe (art. 83 C.P.) si la autoridad irrespeta el pacto
que suscribió con el particular al diseñar las condiciones en que habría de
calificarlo; el orden justo, fin constitutivo del Estado (art. 22 C.P.), se vulnera si la
autoridad desconoce el código de comportamiento implícito en las condiciones de
participación del concurso, y, en fin, distintos principios de raigambre
constitucional como la igualdad, la dignidad humana, el trabajo, etc., se ven
comprometidos cuando la autoridad competente transforma las condiciones y
requisitos de participación y calificación de un concurso de estas características.
Adicionalmente, el derecho que todo ciudadano tiene al acceso a cargos públicos,
consagrado en el artículo 40 constitucional, se ve vulnerado si durante el trámite
de un concurso abierto, en el que debe operar el principio de transparencia, se
modifican las condiciones de acceso y evaluación..."
2.9. Las listas de elegibles y los derechos adquiridos. Principios de
buena fe y Confianza Legítima.
Sentencia SU-913/09. La Corte ha sido reiterativa al afirmar que quien integra una
lista de elegibles para ser nombrado en un cargo de carrera tiene un derecho
adquirido que debe ser honrado en los términos del artículo 58 Superior. Como
soporte de tal afirmación se citan las sentencias T-599 de 2000, T-167 de 2001,
T-135 de 2003, así como la sentencia de tutela proferida por el Consejo de Estado
el 17 de julio de 2008, impetrada por la Unión Colegiada de Notarios.
IV. PRUEBAS.
1. Copia de la resolución de lista de elegibles. Como el accionante no
cuenta con esta evidencia, contrario sensu, reposa en custodia y
expediente de la COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC, de
la respectiva convocatoria, respetuosamente solicito a su señoría ordénese
a la CNSC, informar y enviar al despacho judicial los actos mencionados y
que no aparecen al consultar la convocatoria en el Banco de Listas de
Elegibles
2. Copia de pantallazo de la página web de la CNSC, convocatoria 427 de
2016 - código OPEC 17801:
http://gestion.cnsc.gov.co/BNLElegiblesListas/faces/consultaWebLE.xhtml
3. Copia de la Resolución No. CNSC – 20192110081145 del 18 de junio de
2019: Lista de elegibles. (Integrado al presente escrito de tutela).
4. Instructivo Convocatoria No. 427
5. Copia del Acuerdo No. CNSC – 2016 1000001286 del 29 de julio de 2016
de la de Convocatoria No. 427 de 2016. (Anexo al escrito de tutela).
6. Copia de la cedula de ciudadanía del accionante. (Integrado al presente
escrito de tutela).
V. COMPETENCIA.
Es usted, señor(a) Juez, competente en primera instancia, para conocer del
asunto, por la naturaleza de los hechos, por tener jurisdicción en el domicilio del
Accionante y de conformidad con lo dispuesto en el decreto 1382 de 2000 y el
artículo 1 del Decreto 1983 de 2017:
"Artículo 10. Modificación del artículo 2.2.3.1.2.1. del Decreto 1069 de 2015.
Modificase el artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015, el cual quedará así:
"Artículo 2.2.3.1.2.1. Reparto de la acción de tutela. Para los efectos previstos
en el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, conocerán de la acción de tutela, a
prevención, los jueces con jurisdicción donde ocurriere la violación o la amenaza
que motivare la presentación de la solicitud o donde se produjeren sus efectos,
conforme a las siguientes reglas:
(…)
2. Las acciones de tutela que se interpongan contra cualquier autoridad, organismo
o entidad pública del orden nacional serán repartidas, para su conocimiento en
primera instancia, a los Jueces del Circuito o con igual categoría.”
VII. JURAMENTO.
Manifiesto señor Juez, bajo la gravedad del juramento, que no he interpuesto otra
acción de Tutela por los mismos hechos y derechos aquí relacionados, ni contra
la misma autoridad.
VIII. ANEXOS.
1. Copia Resolución CONFORMACION LISTA DE ELEGIBLES
20182330127845_10633_2018
2. Copia de la Resolución RESOLUCION FIRMEZA LISTA DE ELEGIBLES
20182330127845_DEL_13_09_2018.
3. Copia de Documento FIRMEZA INDIVIDUAL
20182330127845_27529_2020
4. Copia Acuerdo 20161000001286 de 2016
convocatoria_427_SED_PLANTA_ADMINISTRATIVA
5. PANTALLAZO_SISTEMA_BANCO_NAL_LISTA_ELEGIBLES_BNLE_
CNSC
6. Copia de la cedula de ciudadanía del accionante.
IX. NOTIFICACIONES.
ACCIONANTE: JUAN PABLO CHAVEZ ALFONSO
DIRECCIÓN: KR 83 145 26/86 TO 13 AP 106
CONJUNTO LAS TERRAZAS BOGOTA D.C.
NÚMERO CELULAR: 300 6184237
CORREO ELECTRONICO:
[email protected] ACCIONANTE: COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL - CNSC
DIRECCIÓN: Carrera 12 No 97- 80, Piso 5
BOGOTA D.C.
NÚMERO TELEFONO: 57 (1) 3259700 (PBX)
CORREO ELECTRONICO:
[email protected]Del Señor(a) Juez(a)
Juan Pablo Firmado digitalmente
por Juan Pablo
Chavez Chavez Alfonso
Fecha: 2020.09.21
Alfonso 12:26:44 -07'00'
Juan Pablo Chávez Alfonso
Cédula de Ciudadanía No. 11.314.878