Escuela Normal
“Juan de dios Rodríguez Heredia”
CLAVE 31DNL0001X
Infancia y prácticas de crianza comunitarias desde la cultura
De pertenencia
Alumna: Andrea Anahí Lopez Perez
Autobiografía
1-B
14/09/22
Andrea Anahí lopez Perez
Nací un lindo día 11 abril del 2000 en la ciudad de Tizimín, aquella
mañana cambio la vida de mis padres, yo siendo la hermana menor. Mi nacimiento
fue esperado por toda mi familia, en los primeros años de mi vida acompañada de mis
papás, mi padre Jesús Manuel López Ganzo que en ese momento laboraba en
materiales de construcción (Matisa) junto con su maravillosa esposa Julissa del
Carmen Pérez Pérez que siempre está al pendiente del hogar, y teniendo una
numerosa familia que fue crecida por mis abuelitos Benjamín Perez
Castro y la señora Biviana Perez Loria, de igual forma el señor
Manuel Lopez Chávez y su señora esposa Carmen Ganzo Hurtado,
actualmente tengo 22 años y junto a mi hermano Manuel Alejandro
López Pérez formamos una excelente familia
.Como es comúnmente en mi familia o en la mayoría de las familias
yucatecas se hace el “hetzmek”, la cual involucra mis padres, y mis padrinos de la
misma. A los tres años empecé mi estudio en el prescolar Jardín de niños Tierra y
Libertad, esa etapa en la que pasamos alegrías, tristezas y llantos pero sobre
todo el comienzo del aprendizaje. Francamente en esos años de formación fui
una buena estudiante, seguidamente di un paso más en mi vida estudiantil la
escuela primaria Francisco Alcalá Martin algo muy complicado en los años
debido al español era la materia que menos me gustaba pero al pasar el tiempo
pude mejorar en ese aspecto, de igual forma tardes de alegrías jugando con mis
amigos de la vecindad.
La adolescencia fue para mí complicada, tener que adaptarme a una
nueva experiencia cual fue la secundaria pero hubo momentos que marcaron mi vida,
participar los fines de semana en la iglesia como actualmente, al pasar el tiempo
realice mi primera comunión junto con mi confirmación, grandes momentos en mi
vida y siendo una alumna destacada, pero sin embargo complicada debido a la
situación que al acabar la secundaria pase por la separación de mis padres fue muy
difícil y algo que en esa edad me costó emocionalmente, el tiempo pasa las cosas
sanan, pero todo tiene superación.
Los mejores días de mi vida la preparatoria ya un poco más de
madurez pero sin duda cuando viene la elección más difícil de la vida del estudiante,
que ser en el aspecto del profesionalismo, como experiencia vivida continúe a grupos
de la iglesia, me apasione profundamente por un poco de
las matemáticas aunque posteriormente elegiría otros
gustos, tal vez es uno de mis peores hábitos pero me ayuda
demasiado al realizar trabajos tener el gusto por dormir
aunque sea un par de horas después de la escuela me
tranquiliza y todo lo demás fluye.
Dado que soy sociable soy extremadamente reservada, en aquella
época me era difícil hacer amistades estables, teniendo unos pocos amigos que aún
hoy en día conservo. También tuve algunos problemas de autoestima con mi imagen
corporal, y de estar al borde de una estigma de no valorarme; por las cosas que
sucedían con mis padres me afectaba, algo que hizo que empezara a practicar deporte
con gran intensidad (algo que terminaría por convertirse en gusto).
Asimismo empezaría a interesarme con la danza, enfocarme un poco
al gym , salir a ver juegos de futbol o simplemente estar en casa viendo series,
ayudando a mi madre en sus actividades bien solo como hobby. Esa etapa también
fue muy emocionante descubriendo los primeros amores y uno de
ellos que hasta en la actualidad sigue conmigo a través de 5 largos
años, me ha apoyado en todo en cada decisión, más en los
momentos malos de mi vida; por ello empezando a viajar por
distintos lugares junto a él.
Otro aspecto que fue especialmente difícil en aquella época fue la
de decidir mi futuro profesional debido a que abandone la preparatoria por un año y
muchas cosas sucedieron tanto buenas y malas; perder a seres queridos al igual
conocer grandes personas. Pasaron por mi mente múltiples opciones, como por
ejemplo dedicarme a maestra de matemáticas (una materia que siempre me gustó),
además de alguna ingeniera o licenciatura relacionada con las ciencias sociales. Sin
embargo terminaría por decidirme por estudiar Educación. Antes de ello tuve que
afrontar muchas adversidades como no pasar el examen de admisión en la universidad
(la que estoy actualmente) tomar un año sabático, luego entrar en una particular que
No me gusto tenía en mi mente tener que entrar en la ESCUELA NORMAL
abandonarla volver presentar y fracasar de nuevo, quedarme con una opción de
estudiar ingeniera en administración y si no fuese por las personas que estuvieron
motivándome me exigí a mi misma con ayuda de unos amigos a estudiar, lo
inalcanzable se volvió posible presente el examen supere con éxito y con la nota
suficiente para entrar en dicha carrera.
Actualmente me encuentro enfocada a mis futuros proyectos y metas,
por ahora estoy dedicada al 100% al estudio, sin trabajar por decisiones propias y la
de mi madre que me ha apoyado. Bueno lo que principalmente me motivo a ser
maestra es en la forma en la que he ayudado a mi familia esa pasión y cariño por
enseñar, como he mencionado me costó 3 años entrar y no rendirme creo que fue esa
amabilidad por apoyar mis sobrinos, mis primos pequeños que necesitaban aprender,
tal vez no era maestra pero les brindaba ese apoyo con lo mucho o poco que se; creo
que ayudar es parte de mí, mi madre creció junto a sus 7 hermanos, mi abuelita los
criaba arduamente ya que ella trabajaba y les brindo su ayuda algo que mi madre me
contaba que en esas épocas era difícil pero aun así pudo
crecer a 8 hijos. En aquel momento las familias eran
numerosas no como ahora, la exigencia en el hogar era
diferente mi madre siempre contaba esa anécdota por lo
cual siempre doy mi apoyo.
Y aunque ya han pasado los años para estar donde quiero, así
llegamos al día de hoy 11 de septiembre del 2022, en un momento de mi vida en la
que mi trayectoria profesional aún debe continuar durante
muchos años más, espero poder ser la mejor maestra al
menos para mi familia y por mí misma en esta vocación de
enseñar. Debido a las anécdotas que me han contado, de
igual forma por ser como soy, ser maestra es la mejor
profesión del mundo.