Fallas geológicas
Definición
Las fallas son fracturas en la corteza a lo largo de las cuales ha tenido lugar un desplazamiento
apreciable.
A veces, pueden reconocerse pequeñas fallas en los taludes de las carreteras, observándose
estratos sedimentarios desplazados unos pocos metros. Las fallas de esta escala normalmente
aparecen como pequeñas rupturas aisladas. Por el contrario, las grandes fallas, como la de San
Andrés en California, tienen desplazamientos de centenares de kilómetros y consisten en muchas
superficies falladas interconectadas. Estas zonas de falla pueden tener una anchura de varios
kilómetros y a menudo son más fáciles de identificar a partir de fotografías aéreas que a nivel del
suelo.
Elementos de las fallas
Clasificación
Falla de salto en dirección
Son generalmente sub-verticales y separan bloques que se desplazan lateralmente.
Según sea el sentido elativo de desplazamiento se dividen en:
Dextrosas (el bloque se mueve hacia la derecha)
Sinistrosas (el bloque se mueve hacia la izquierda)
Fallas de salto en buzamiento
Los dos tipos principales de fallas con desplazamiento vertical se denominan fallas normales y
fallas inversas. Además, cuando una falla inversa tiene un ángulo de buzamiento (inclinación)
menor de 45°, se denomina cabalgamiento.
Fallas normales
• Las fallas en las que el bloque superior se desplaza hacia abajo en relación con el bloque
de muro.
• La mayoría de las fallas normales tienen inclinaciones de unos 60°, que tienden a
disminuir con la profundidad. Sin embargo, algunas fallas con desplazamiento vertical
tienen buzamientos mucho menores, aproximándose en algunos casos a la horizontal.
Debido al movimiento descendente del techo, las fallas normales acomodan el
alargamiento, o la extensión, de la corteza.
• La mayoría de las fallas normales son pequeñas, con desplazamientos más o menos de
un metro. Pero hay algunas que se extienden decenas de kilómetros, dibujando
sinuosamente el límite de un frente montañoso.
Fallas inversas
• Fallas en las que el bloque superior se mueve hacia abajo.
• Fallas asociadas a compresión
Recordemos que las fallas inversas tienen buzamientos superiores a 45° y que los cabalgamientos
tienen buzamientos inferiores a 45°. Dado que el bloque de techo se mueve hacia arriba y sobre el
bloque de muro, las fallas inversas y los cabalgamientos reflejan un acortamiento de la corteza.
Las fallas inversas de alto ángulo suelen ser pequeñas y acomodan desplazamientos locales en
regiones dominadas por otros tipos de fallas. Los cabalgamientos, por otro lado, existen a todas las
escalas. Los cabalgamientos pequeños exhiben desplazamientos que oscilan entre milímetros y
unos pocos metros. Algunos grandes cabalgamientos tienen desplazamientos del orden de
decenas a centenares de kilómetros.
Mientras que las fallas normales aparecen en entornos tensionales, los cabalgamientos son
resultado de fuertes esfuerzos compresivos. En esos ambientes, los bloques de la corteza se
desplazan uno hacia el otro, moviéndose el techo hacia arriba con respecto al muro. La formación
de cabalgamientos es más pronunciada en las zonas de subducción y otros bordes convergentes,
donde las placas están colisionando. Las fuerzas compresivas producen generalmente pliegues
además de fallas y provocan un engrosamiento y acortamiento del material implicado.
Cabalgamiento
Es un tipo de falla inversa, o sea una rotura en la corteza de la Tierra a través de la cual se ha
producido un desplazamiento relativo, en el que las rocas de posición estratigráfica inferior son
empujadas hacia arriba, por encima de los estratos más recientes. Las fallas de cabalgamiento
son el resultado de fuerzas de compresión.
Falla transformante
Muchas grandes fallas de desplazamiento horizontal atraviesan la litosfera y acomodan el
movimiento entre dos grandes placas de corteza.
Este tipo especial de falla direccional se denomina falla transformante (trans= a través;
forma=forma).
Diaclasa
Fracturas no visibles a simple vista
Diferencia: La diferencia más significativa entre falla y diaclasa es que en la primera
existen evidencias de movimiento relativo entre los bloques a ambos lados de la misma.
En las diaclasas (a menudo referidas como fracturas sin desplazamiento o, simplemente,
juntas) no se reconocen tales evidencias de movimiento.
La actividad sísmica y volcánica de México es causada por las fallas geológicas y puntos
calientes que generan las mencionadas placas tectónicas, tales como la falla de san Andrés,
la falla mesoamericana, o Cinturón Volcánico Trans-mexicano.
El Estado de México se encuentra dentro de esta zona volcánica por ende en el existen
diferentes tipos de Fallas, en la imagen (1) se observan zonas de Fallas Activas como son:
Acambay, Ixtlahuaca y Tenango del Valle, además se observan fallas, fracturas en
diferentes partes del Estado de México
Otras fallas, como la del cañón del sumidero en Chiapas, no representan un riesgo considerable a la
población. La falla geológica se abrió hace aproximadamente doce millones de años en la Sierra
Norte de Chiapas.
Sin embargo, se encontraron fallas en la zona norte de la Ciudad de México que no son muy
grandes, pero al encontrarse en una zona densamente poblada, pueden traer consecuencias
moderadas: el desplazamiento desigual de la tierra puede causar hundimientos de la misma
provocando daños a la vía pública o en construcciones privadas.
Las fallas geológicas juegan un papel importante en la construcción de obras civiles
Se debe realizar siempre un estudio del suelo sobre el cual planeamos construir.
inicialmente se presentan grietas imperceptibles en obras civiles debidas a hundimientos
diferenciales o desplazamientos horizontales.
Con el tiempo, esto provoca el derrumbamiento de cercas, la inhabitabilidad de viviendas y
el daño estructural en obras de infraestructura como calles, tuberías de agua potable
y drenaje construidas.
El peligro silencioso de las fallas geológicas
"A diferencia de los volcanes, el peligro sísmico derivado de las fallas es silencioso, porque no se
ve. Los fenómenos de las fallas suceden todo el tiempo por debajo de todos", asevera el
investigador.
Explica que una falla geológica es una ruptura en la corteza terrestre que puede estar provocada por
un sismo, generando que haya una recurrencia de estos en el tiempo.
Con el georradar con el que detectaron que en estas fallas había una zona de influencia de 20
metros, este es un parámetro que permite conocer el alcance de riesgo de la falla, para así saber que
no se puede construir en esta zona de influencia. Estas áreas de influencia deben ser
preferentemente jardines o estacionamientos.
A esto se refiere la planeación urbana, según el especialista, a la correcta consideración del
escenario geológico de la zona en que se encuentran, así como el impacto de la actividad humana,
para prevenir riesgos futuros construyendo de manera informada y responsable.
Sin embargo, en el mapa del doctor se observa que la mancha urbana pareciera ir siguiendo la falla.
En el curso de los años esto ha provocado que los índices de hundimiento vayan en aumento.
Para el investigador, los principales riesgos son cuatro: el peligro sísmico en la falla activa de La
Paloma, la subsidencia de cuatro centímetros de hundimiento anuales en promedio, la
contaminación del acuífero y el surgimiento de nuevas zonas de inundación.
Considera que estas son las condiciones que deben tenerse en cuenta, debido a los problemas que
actualmente se observan.
Por ejemplo, uno de los peligros a la salud es el rompimiento del drenaje de aguas negras debido a
las fallas, que se filtran al manto acuífero, de donde se abastece de agua la población.
Sus investigaciones comenzaron con las técnicas de la albañilería para medir la inclinación de una
obra, o consiguiendo un tránsito para medir el desnivel. Pero ahora ya cuenta con el equipo que le
ha permitido corroborar y llegar a todas estas conclusiones.
Utilizan la tecnología de interferometría con satélites (InSAR), GPS, georradares, tomografía
eléctrica, magnetometría y sísmica, con lo que buscan abrigar de información a la ciudadanía y los
gobiernos para cuidar la construcción del patrimonio individual y colectivo.