SIVANANDA
RAJA YOGA.
EL SISTEMA DE YOGA DE PATANJALI
VIDA Y OBRAS DE SWAMI SIVANANDA
VOLUMEN 4.
Publicado por
LA SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA
P.O. SHIVANANDANAGAR 249 192
Distt. Tehri Garhwal, Uttarakhand, Himalayas, India.
WWW.sivanandaonline.org
Primera Edición 1986
Segunda Edición 2007
Tercera Edición 2011 (500 copias)
ISBN 81 7052 220 X. EO70
Publicado por Swami Padmanabhananda para la Sociedad de la Vida Divina,
Shivanandanagar, e impreso por él en la Yoga Vedanta Forest Academy Press, P.O.
Shivanandanagar, Distt. Tehri Garhwal, Uttarakhand, Himalayas, India,
www.sivanandaonline.org
CONTENIDO
Prefacio
Agradecimientos
Introducción
Capítulo 1: Yoga
¿Qué es Yoga?
Diferentes sendas en Yoga
Beneficios del Yoga
Esbozos sobre Raja Yoga
Práctica
¿Quién es un yogui?
Karma, Bhakti, y Jnana, en Raja Yoga.
Capítulo 2: Sadhana
Cuatro cartas del Señor Yama
Se regular
Dificultades en la Sadhana
Necesidad de un Guru
Tres Cosas
Capítulo 3: Misterios de la Mente
Naturaleza de la Mente
Tiempo: Un modo de la Mente
Atman es Uno
Metafísicas del hombre interior
El Poder Interno
La Mente Subconciente
La Mente es como un Camaleón
Maravillas de la Mente
El Poder del Pensamiento
Chitta
Vrittis: Modificaciones de la Mente
Samskaras
Gunas
Capítulo 4: Control de la Mente
Equilibrio de la Mente
Purificación de la Mente
Las dos alas del pájaro mente
Control de los Pensamientos
Victoria sobre la Mente
Deseos: causa de la esclavitud
Vasanas: deseos sutiles
Vairagya: desapasionamiento
Abhyasa: práctica
La Mente y los sentidos
Los órganos de los sentidos (indriyas)
Control de los sentidos
La lengua: el indriya más turbulento
Voto de silencio (Mauna)
Capítulo 5: Aflicciones de la Mente
¿Qué son las aflicciones?
Cómo eliminar preferencias, antipatías, y apegos a la vida
Como eliminar malos pensamientos
¿Qué es Pratipaksha Bhavana?
Raíz de las aflicciones
Frutos de las aflicciones
Karma y ambiente
Evita la miseria
La causa de la miseria
Los medios para lograr Kaivalya
Capítulo 6: Yama
Ahimsa: No violencia
Satyam: Veracidad
Astheyam: No robar
Brahmacharya: Pureza
Práctica de Brahmacharya
Aparigraha: Codicia
Capítulo 7: Niyama
Saucha: Pureza
Santosha: Contento
Tapas: Austeridad
Svadhyaya: Estudio de las escrituras
Ishvara Pranidhana: Entrega de sí mismo
Capítulo 8: Asana
Asanas para meditación
Beneficios de las asanas
Capítulo 9: Pranayama
¿Qué es prana
¿Qué es pranayama?
Control del aliento
Pranayama y la mente
Beneficios físicos del pranayama
Consejos para la práctica
Ejercicios de pranayama
Pranayama y Hatha Yoga
Pranayama y Pratyahara
Capítulo 10: Pratyahara
Capítulo 11: Dharana
Concentración como parte de Raja Yoga
Beneficios de la concentración
Concentración en la vida diaria
Base ética
Una dura tarea
Consejos prácticos para la concentración
Ejercicios de concentración
Concentración en los sonidos anahata
Objetos de concentración
Atención e interés
Técnicas de hatha yoga
Capítulo 12: Dhyana
¿Qué es meditación?
¿Qué sucede durante la meditación?
Beneficios de la meditación
Meditación y descanso
Mente y meditación
Calificaciones para la práctica de la meditación
Requisitos
Capítulo 13: Consejos sobre meditación
El sitio de meditación
Lugares importantes para meditar
Soledad y meditación
Habitación de meditación
La mejor hora para meditar
Razones del fracaso
Preparación para la meditación
Signos de progreso
El poder del silencio
Meditación y trabajo
Capítulo 14: Clases de meditación
Luz de luces
Meditación en un búfalo
Meditación en el Virat Purusha
Meditación saguna
Ejercicios saguna sencillos
Meditación en una rosa
Meditación en doce virtudes
Meditación en canciones divinas
Meditación en Slokas de la Guita
Meditación en el Gayatri
Meditación de Uddhava
Meditación vedántica
Fórmulas para meditar
Meditación en la Mahavakyas
Meditación positiva
Meditación negativa
Meditación nirguna
Ejercicios nirguna simples
Meditación saguna y nirguna comparadas
Meditación y Acción
Capítulo 15: Filosofía del OM
Dónde se escucha
OM como Brahman
Japa de OM
Meditación en OM
Ejercicios de meditación
Meditación en Soham
Beneficios de cantar OM
Capítulo 16: Práctica de Samyama
Capítulo 17: Obstáculos
Obstáculos en meditación
(a) Obstáculos físicos
(b) Obstáculos mentales
Obstáculos en la Senda Espiritual
(a) Obstáculos sutiles
(b) Obstáculos síquicos
Capítulo 18: Experiencias en meditación
Sensaciones físicas
Sentimiento de separación
Viajes Astrales
Visiones
Visión de Dios
Luces en la meditación
Sonidos Anahata
Experiencias de los Sadhakas
Durante las horas de meditación
Capítulo 19: Siddhis
PREFACIO
Swami Sivananda no escribió libros de texto. Los libros que escribió fueron un torrente de
sabiduría que brotó de su propia experiencia de la Verdad.
De sus libros vamos a obtener no sólo los beneficios de su sabiduría y conocimiento, tanto
de cuestiones yóguicas prácticas como esotéricas, sino también el poder de su fuerza
espiritual.
Swami Sivananda tenía un estilo único: simple, directo y convincente. Sus libros no son
aburridos tratados sobre yoga y filosofía, más que eso, su entusiasmo y ganas de ayudar
son evidentes en cada página, y elevan al lector a nuevas alturas de comprensión.
RECONOCIMIENTOS
Estamos en deuda con H.H.Sri Swami Venkatesanandaji Maharaj, cuya monumental
tarea fue compilar casi 300 de los libros del Santo Maestro Swami Sivananda en 19
volúmenes, todo ello a pesar de una actividad diaria muy demandante y su salud
decadente.
También agradecemos a Swami Lakshmi Ananda por la revisión final.
LOS EDITORES.
INTRODUCCION.
La senda interna hacia la Liberación.
Yoga es la unión del alma individual con el Alma Suprema. Tal como el alcanfor se
funde y se hace uno con el fuego, tal como una gota de agua se hace una con el océano
cuando cae en él, el alma individual, cuando se purifica, cuando se libera de la lujuria, la
codicia, el odio y el egoísmo, cuando se hace pura, se convierte en una con el Alma
Suprema.
El proceso yóguico representa un ascenso hacia la pureza, hacia la perfección
absoluta, que es el estado original del hombre. Implica por lo tanto la eliminación de las
impurezas que lo envuelven, el aquietamiento de la cadencia vibratoria discordante de las
envolturas inferiores y el establecimiento de un estado de balance perfecto y de armonía.
Ahora bien, todos los factores mencionados, que atan al alma individual a lo
inferior, se pueden ver actuando a gran escala considerando la humanidad como un todo.
La era presente está inmersa en la ignorancia, caracterizada por inquietud, un apego ciego
a la existencia mundana, individualismo pervertido y un abandono voluptuoso a los
placeres de la carne, por violencia, y por lucha y discordia en todos los senderos de la
vida.
La edad moderna es la era de la máquina. Como tal, es la fuerza que la mueve. La
nueva moda (1950) bajo el control del hombre es descubrir maneras novedosas de
generar poder, explotando aspectos frescos de fuerzas conocidas e inventando máquinas
que construyan máquinas, pero ese hombre no tiene control sobre sus sentidos y su
mente. Ello ha resultado en el mal uso y el abuso de los frutos de la civilización y la ciencia,
porque el poder corrompe. La adopción del modo de vivir yóguico es la forma de liberarse
y la garantía contra tal abuso y el desastre que es su consecuencia. El entrenamiento en
yoga le brinda al hombre varios superpoderes que las máquinas nunca serán capaz de
generar. A pesar de ello la disciplina que subyace en la senda lo asegura contra dicho
abuso.
YOGA.
¿Qué es Yoga?
El término “yoga” proviene de la raíz “yuj”, que significa “unir”. En su sentido
espiritual es el proceso mediante el cual el yogui concreta la identidad entre el alma
individual y el Alma Suprema. Yoga significa unión con el Señor. Esa es la meta de la vida
humana. Es lo más importante de la existencia humana.
Yoga también significa “adición”. Cuando la inquieta alma humana se añade al
Alma Suprema encuentra descanso eterno y satisfacción suprema.
La palabra “yoga” también es aplicable en un sentido secundario a todos aquellos
factores que conducen a yoga, que ayudan al logro final, a concretar yoga, y como tales
conducen indirectamente a la liberación final o perfección. Un yogui es aquel que logró el
estado más elevado de samadhi (asamprajnata). También se denomina yogui a quien está
intentando lograr la perfección en yoga.
El principal objetivo de la vida en yoga es superar la conciencia corporal. Separarse
de los objetos externos y unirse con el Atman interno. Eso es yoga.
Yoga es la ciencia que enseña el método de unir el espíritu humano con Dios. Es la
ciencia divina que desenreda al jiva del mundo fenoménico de los sentidos y lo une con lo
Absoluto, cuyos atributos inherentes son conocimiento infinito, gozo ininterrumpido y una
vida eterna. Es la ciencia de las ciencias, que ayuda al aspirante a conseguir la Realización
del Ser. Patanjali Maharishi, el exponente del sistema de raja yoga, es el científico mayor.
Los filósofos occidentales, Pitágoras, Platón, Emerson, Schopenhauer, Spinoza, Descartes,
Max Muller y Paul Deussen, han elogiado en gran medida la ciencia del yoga.
Yoga es vida espiritual o divina. Yoga significa unión o comunión con Dios. El
sistema de yoga cree en un Dios personal, y presta mucha importancia a la revelación.
Enseña como vivir en unión con Dios. La vida en Dios nos proporciona dicha eterna. Vivir
en Dios, comulgar con Dios, es yoga. Dios es un océano de dicha. Aquellos que olvidan a
Dios pasan por sufrimientos, problemas, miserias y tribulaciones.
Vivir yóguicamente implica vivir con discriminación. Yoga es ecuanimidad, es un
estado de equilibrio. Es habilidad al actuar. Yoga es desunirse del dolor, y liberarse de
apegos y deseos. Es retirar los sentidos del universo objetivo y concentrar la mente en el
interior.
Yoga es vida eterna en el alma o espíritu. Transmuta al hombre en divinidad.
Brinda un mensaje de esperanza al triste, alegría al deprimido, fortaleza al débil y
conocimiento al ignorante. Es la secreta llave maestra que abre los reinos de la vida eterna
y una duradera paz profunda. Ayuda al practicante a entrar en comunión conciente con el
Señor a través del samadhi, a separarse de las tres gunas y lograr finalmente kaivalya
(liberación).
Yoga es un sistema práctico perfecto de cultura personal. Mediante la práctica de
yoga puedes conseguir un desarrollo armonioso de cuerpo, mente y alma. Puedes
conseguir un control absoluto sobre la naturaleza mediante su práctica. Ayuda al
estudiante a conseguir perfección ética, concentración total de la mente y a desarrollar
varios poderes síquicos. Enseña sicología aplicada. No se lo puede usar para conseguir
fines mezquinos, tales como detectar si un hombre está vivo o no, o encontrar quien robó
determinado artículo. Si es utilizado de ese modo se convierte en prestidigitación o
magia, ya no es más yoga. Yoga no es para conseguir siddhis o poderes, es un método de
disciplina estricta para la mente, los sentidos y el cuerpo físico. Impone restricciones en la
dieta, el sueño, la compañía, el comportamiento, el habla y el pensamiento. Debe
practicarse bajo la guía de un yogui experto.
El yogui ve el alma en todo lugar y experimenta al Señor en todos lados. Considera
la felicidad y el dolor de todos como su propia felicidad y dolor, ya que tiene conciencia
cósmica. Ha roto todas las barreras de distinción, separatividad y diferencia. Tiene visión
igualitaria y ecuanimidad mental. Goza el éxtasis divino del samadhi, la dicha de la
conciencia de Dios. Su corazón está lleno de amor puro y compasión.
Yoga aboga por un desapego completo de los intereses seculares en busca de la
práctica ininterrumpida de la meditación. Recomienda meditar en la luz interna del
corazón o en cualquier cosa que resulte placentera al meditador. Prescribe que uno debe
retirarse de los asuntos comunes de la vida con el propósito de practicar meditación
constante. Yoga también se puede practicar en el hogar teniendo una vida bien regulada.
El crecimiento espiritual es gradual. Hay una evolución progresiva. No debes entrar
en un apuro febril por lograr grandes hechos yóguicos, o entrar en nirvikalpa samadhi en
dos o tres meses.
Cuando los sentidos no están contenidos, cuando el cuerpo no te obedece, cuando
las pasiones todavía te gobiernan, no puedes gozar de una paz duradera. No eres capaz de
fijar la mente siquiera en un punto u objeto de meditación. Por lo tanto, sigue la línea de
conducta de autodisciplina que te propone la ciencia del yoga. Los sentidos tienen que
subyugarse totalmente, las virtudes divinas tienen que cultivarse y las cualidades malignas
tienen que erradicarse. La mente tiene que controlarse totalmente. La tarea es
portentosa, es un trabajo cuesta arriba. Tienes que practicar una austeridad rigurosa y
meditación, y esperar con paciencia los resultados. Tendrás que transitar la senda
espiritual paso a paso.
No puedes atrapar tu propia sombra por más que te esfuerces. Enfrenta al sol.
Vuélvele la espalda. La misma sombra correrá tras de ti. Del mismo modo, si corres tras el
dinero y posesiones terrenales no las conseguirás. Vuélvele la espalda a la riqueza
terrenal. Vuela alto en los reinos de la dicha del Atman, la inextinguible riqueza espiritual.
Serás dueño de todos los atributos divinos. Si anhelas algo con fervor, no lo conseguirás.
Te convertirás en un esclavo. Renuncia a los anhelos o deseos fervientes por cualquier
objeto. Los objetos te seguirán sin que nadie los ayude.
Tu motivo para aprender yoga tiene que ser puro. Debes tener la idea excluyente
de conseguir la Realización del Ser mediante el celibato absoluto. Sublima el sexo. No
debes malgastar el poder ganado por medio del yoga. Analiza y escruta tus motivos de
principio a fin. Hay muchas tentaciones y peligros en el camino del yoga.
En el momento en que no tienes apego por los objetos de los sentidos, no tienes
pensamientos que den lugar a deseos e impulsos para el goce de los objetos sensoriales, y
la mente descansa pacíficamente en Brahman, estás establecido en yoga.
En la senda de yoga no tendrán éxito el tímido, el miserable y el vergonzoso. Sólo
aquellos dispuestos a sacrificar sus vidas, lo más importante, podrán tener éxito en esta
senda. Sólo quienes puedan responder con “sangre, sudor y lágrimas”, serán capaces de
llegar a la morada de la dicha inmortal y navegar por el río de la paz y la felicidad.
Diferentes sendas en Yoga.
Lujuria por el poder, codicia material, excitación sensorial, egoísmo, pasión por la
riqueza y apetitos inferiores han arrastrado al hombre de su vida en el espíritu a la vida
materialista. Puede recuperar su perdida gloria divina si practica los principios de yoga del
modo correcto. Yoga transmuta la naturaleza animal en divina, y lo eleva al pináculo de
gloria divina y esplendor.
Hay varias clases de yoga. El yoga varía según el temperamento del practicante,
por ejemplo karma yoga para la persona activa, bhakti para el devoto, raja yoga para el
místico y jnana yoga para el racional.
Hatha Yoga (ver volumen 2, “Salud y Hatha Yoga”) es la senda del control del prana
y el cuerpo físico. No está separado de Raja Yoga. Hatha Yoga significa la unión entre “ha”
y “tha”. “Ha” significa sol, “tha” significa luna. Por lo tanto hatha yoga es la unión de
prana y apana. Hatha yoga prepara al estudiante para raja yoga. Es un auxiliar para raja
yoga. Es un paso hacia otros yogas, no es un fin en sí mismo. Jnana yoga es la senda de
autoanálisis, discriminación, reflexión e indagación. Raja yoga es la senda del autocontrol
o control de los vrittis mentales. Bhakti yoga es la senda de la devoción y la entrega, la
remembranza de Dios y el canto de Sus glorias. Karma yoga es la senda del servicio
desinteresado, sin egoísmo ni apego por los frutos. Mantra yoga es la senda de la
recitación de mantras de Dios. Laya yoga es la senda de la disolución de la mente
escuchando los sonidos anahata. Kundalini yoga es la senda por la cual se despierta la
kundalini y se produce la unión con el Señor Siva en el chakra Sahasrara. Lambika yoga es
la senda del control del prana por medio del khechari mudra.
Todos los yogas culminan en jnana yoga. Únicamente Vedanta es la corona gloriosa
de todos los yogas. Es la cima de la escalera del yoga. Todos se encuentran en un lugar
común, Dios, al igual que todos los rayos se encuentran en el buje de la rueda.
Un karma yogui dice que uno puede realizarse solamente por medio del karma
yoga, un bhakta dice que uno puede obtener la experiencia de Dios por medio de bhakti
yoga únicamente, un jnani dice que uno puede realizarse por medio de jnana yoga
exclusivamente. Pero las tres teorías de karma, bhakti, y jnana, son reconocidas por igual
en el Bhagavad Guita por el Señor Krishna. El Bhagavad Guita es el que mejor armoniza la
combinación entre los tres diferentes caminos hacia Dios.
Beneficios del Yoga.
Yoga nos ofrece el camino de la autoperfección, de manera que uno puede
aprender como vivir en lo Eterno. Uno cambia por la práctica de yoga. Pasas de la
oscuridad a la luz, de la dualidad a la unidad, de la separatividad a la unidad, de la
esclavitud a la liberación.
Incluso una pequeña práctica de yoga reduce la miseria, disminuye la sensación de
desesperación y frustración, y promueve la confidencia, la fortaleza, la paz y la felicidad.
Yoga purifica, transforma y diviniza.
Algunas de las características de un alma disciplinada, un yogui, que logró la
ecuanimidad mental son: equilibrio en el éxito y el fracaso, la pérdida y la ganancia, el
placer y el dolor; ser un maestro perfecto de sí mismo en toda condición y circunstancia;
transitar la rutina de la vida con paciencia y alegría, en medio del barullo y el clamor del
mundo.
Yoga ayuda en la coordinación y control de las fuerzas sutiles dentro del cuerpo.
Puedes tener un sueño reparador, más energía, vigor, vitalidad, longevidad y un estándar
de salud elevado. Serás capaz de hacer eficiente tu trabajo en menor tiempo y resultar
exitoso en cualquier sendero de la vida. Yoga infundirá en ti un vigor nuevo, confianza e
independencia, y te otorgará maestría sobre mente, lengua, pasiones, emociones,
impulsos, temperamento, etc. El cuerpo y la mente estarán a tu entera disposición.
En yoga hay un evangelio nuevo, una vida nueva, una mirada nueva, una regla de
conducta nueva, un gozo nuevo, un conocimiento nuevo y una esperanza nueva para el
ser humano. El hombre crece y evoluciona rápidamente. Despliega sus poderes latentes y
sus facultades dormidas. Consigue dominio sobre impulsos, anhelos fervientes, sentidos,
prana, mente y cuerpo. Triunfa sobre todo tipo de debilidades y miedos, lamentos y
dolores, penas y tribulaciones. Encuentra a Dios merced a la práctica de yoga, consigue la
unión con el Señor disciplinando la mente y los sentidos. Eleva su mente mala y perversa,
que corría por surcos viejos y sensoriales, hacia el pináculo más elevado de gloria divina y
pureza.
La conciencia de Dios, la comunión con el Señor, es la cima de la disciplina ético
religiosa de yoga. Esto se acompaña por un remarcado sentido de libertad y de elevación
moral en razón del derrumbe del falso, ilusorio y pequeño “yo”. El yogui tiene todos los
poderes divinos. Goza de la dicha eterna inmaculada.
Quienes practican concentración evolucionan con rapidez. Puede hacer cualquier
tarea con perfección científica. Lo que a otros les lleva seis horas, a quien practica
concentración le lleva media hora. Lo que otros leen en seis horas un yogui lo puede leer
en media hora. La concentración purifica y calma las emociones surgentes, fortalece la
corriente de pensamientos y clarifica las ideas. La concentración también ayuda al hombre
en su progreso material. El hombre que practica concentración producirá mucho, sea en
su oficina o en su negocio. Lo que estaba nublado y difuso antes, se hace claro y definido.
Lo que antes era difícil, se hace sencillo, y lo que era complejo, sorprendente e impreciso,
queda fácilmente al alcance de la mente. Puedes lograr cualquier cosa mediante la
concentración. Quien practica concentración tendrá muy buena salud y una visión mental
muy clara, y nada es imposible para él.
La visión de un raja yogui es profundamente penetrante porque reunió todos los
rayos separados de su mente por medio de la disciplina a través de una sadhana paciente.
Es capaz de tener el conocimiento pleno de un objeto en un abrir y cerrar de ojos, esté el
objeto lejos o sea interno. Su mente es como un poderoso proyector de luz. Tal como el
buscador de perlas se sumerge profundo y trae las perlas, la mente de un raja yogui se
zambulle profundo en un objeto y obtiene su verdad en un instante.
Si un imán es muy poderoso atraerá pedazos de hierro incluso si están en lugares
alejados. Del mismo modo, si el yogui es una persona avanzada, tendrá mayor influencia
sobre las personas que se ponen en contacto con él. Puede ejercer su influencia sobre
otras personas incluso cuando viven en un lugar distante.
Un yogui que medita con regularidad tiene una personalidad magnética y
encantadora. Aquellos que se ponen en contacto con él son muy influenciados por su
dulce voz, su lenguaje poderoso, ojos lustrosos, complexión brillante, cuerpo fuerte y
saludable, buen comportamiento, cualidades virtuosas y naturaleza divina. Tal como un
grano de sal se disuelve cuando se lo tira en un jarro con agua, tal como la dulce fragancia
del jazmín impregna el aire, así también el aura espiritual del yogui se infiltra en la mente
de los demás. Las personas obtienen de él gozo, paz y fuerza. Son inspiradas por su
conversación y elevan sus mentes por el simple contacto con el yogui.
Yoga sirve como la única solución para todos los problemas universales. Sin las
diferencias de casta, credo y formalidades religiosas, todos pueden vivir en yoga con lo
Divino que mora en el corazón de todos los seres.
La llama del yoga debe arder brillantemente en tu corazón. Sostiene alta la luz del
yoga y contribuye a la promoción de la paz mundial y la iluminación individual.
Esbozos de Raja Yoga
Yoga chitta vritti nirodhah
Yoga es la supresión de las modificaciones de la sustancia mental (I-2)
(Nota: Los preceptos de raja yoga fueron compilados por Patanjali en forma de “sutras” o
versos breves. Un sutra es un dicho aforístico preñado de significado oculto y profundo.
Algunos de esos sutras -con comentarios- se incluyen en los próximos capítulos).
“Chitta” significa “la materia de la que está hecha la mente” o mente subconciente.
“Vritti” significa, literalmente, un “remolino”. Es una ola de pensamiento en el lago de
chitta. También podemos decir que la mente se transforma en un vritti asumiendo
realmente la forma del objeto que percibe. El conocimiento de objetos, o percepción, es
una especie de transformación de la mente.
Veamos ahora la palabra “nirodhah”, que significa restricción o supresión. “Un
hombre consigue yoga suprimiendo las modificaciones de la sustancia mental, o
restringiendo las ondas de pensamiento”. Maharishi Patanjali sintetizó todo el raja yoga
en este único sutra. Se han pensado distintos métodos de sadhana para lograr el estado
más elevado de yoga, el asamprajnata samadhi, utilizando como mecanismo la supresión
de las ondas de pensamientos. El yogui trata de detener todos los vrittis. Trata de poner la
mente en blanco. Intenta no pensar. Practica no pensar. Detiene a su mente para que no
asuma formas diversas. Eso se llama “chitta vritti nirodhah”. Esta es la senda del raja yoga.
Suprimir las ondas de pensamiento se dice fácil, pero realmente es muy difícil de lograr.
Luego, el vidente descansa en su naturaleza (I-3)
Cuando el lago está embravecido por olas turbulentas difícilmente puedes ver el
fondo. Cuando las olas menguan puedes ver con claridad el fondo del lago. Pasa lo mismo
con la mente, cuando está agitada debido a muchos vrittis, difícilmente podrás descansar
en su propia naturaleza. No podrás ver o experimentar tu propio Ser. Pero, cuando los
vrittis disminuyen, serás capaz de hacerlo. En ese momento no te identificarás con los
vrittis.
Yoga es la supresión completa de las tendencias de la mente a transformarse en
objetos, pensamientos, etc. Demanda una práctica continua y firme. Cuando se consigue
nos inunda una fuerza ilimitada, paz, dicha y conocimiento.
Para un hombre de discriminación acá todo es miseria únicamente (II-15)
Raja yoga es el camino real para liberarse de la miseria. Trata sobre los cuatro
grandes principios: miseria, sus causas, liberación de la miseria y los medios para hacerlo.
La práctica de los métodos prescriptos en raja yoga conduce al fin de todas las miserias y
al logro de la dicha eterna.
Los sutras de raja yoga de Patanjali están divididos en cuatro capítulos. El primero
es samadhi pada. Luego viene sadhana pada, donde describe las distintas prácticas de raja
yoga. Luego está el vibhuti pada, en el que se describen los diversos poderes síquicos que
se obtienen por medio de la concentración. El cuarto es kaivalya pada, que describe como
puedes lograr la inmortalidad y convertirte en uno con el Supremo.
La senda de raja yoga está basada en observación cuidadosa, interpretación
correcta y aplicación práctica. Es una ciencia exacta.
Hay ocho partes en raja yoga: yama (ética), niyama (disciplina moral), asana
(postura),
pranayama (control del aliento), pratyahara (abstracción de los sentidos), dharana
(con-
centración), dhyana (meditación) y samadhi (II-28,29).
Donde termina hatha yoga comienza raja yoga. Hatha yoga comienza con asana y
pranayama, control del cuerpo físico y purificación o regulación del aliento. Raja yoga
comienza con el control de la mente y finaliza en el asamprajnata samadhi.
Los ocho pasos de raja yoga deben practicarse en el orden dado. No te verás
beneficiado si practicas asana y pranayama sin practicar yama y niyama. Si quieres hacer
una maestría, deberás empezar por el jardín de infantes, pasar a través de los distintos
grados: primaria, secundaria, etc., y recién después accederás al curso universitario. Lo
mismo sucede con las asignaturas yóguicas, tendrás que ir etapa por etapa, paso a paso.
Todos los métodos de yoga prevén entrenamiento ético y perfección moral como
su base. La erradicación de vicios y el desarrollo de ciertas virtudes constituyen el primer
escalón en la escalera de yoga. El escalón siguiente es disciplinar la propia naturaleza y
construir un carácter firme y puro, a través de un conjunto de hábitos correctos y
conductas diarias. Con el propósito de adquirir un carácter y perfección ética, en raja yoga
tenemos yama y niyama, el neófito en la senda del conocimiento tiene que adquirir los
cuatro medios para la liberación, el devoto debe insistir en la entrega de sí mismo y el
karma yogui en la carencia de deseos y el sacrificio. Por lo tanto, la llamada a un nuevo
orden mundial de amor y sacrificio, de cooperación y hermandad, y la realización de los
ideales de perfección universal, pueden ser efectuadas por una voluntaria adhesión, sin
reservas, a las etapas iniciales de yoga. Sobre la base firme de un carácter bien establecido
y virtuoso se construye la estructura adicional de raja yoga.
La inquietud inherente de la mente es el mayor problema de los seguidores de
yoga. Por su propia naturaleza la mente está siempre yéndose hacia afuera. También es
siempre inestable. El resuelto abandono de los apegos terrenales, borrar el ego con
determinación, detener deliberadamente todos los procesos inarmónicos y morar
constantemente en una idea simple, requieren un control firme de la mente y también
dirigir concientemente sus capacidades hacia el fin deseado.
La mayor expresión externa de los impulsos mentales es la acción física. Cuando
una acción se repite una y otra vez, cristaliza en hábitos. Con el paso del tiempo, y debido
a la indulgencia, los hábitos se convierten en el carácter de la personalidad individual. El
plan de la ciencia yóguica para lograr la maestría sobre la mente va paso a paso,
sistemáticamente, regulando y controlando primero lo más denso y luego las
manifestaciones más sutiles.
La urgencia inherente hacia la actividad se controla por medio de las asanas. A
través de la práctica de un sistema de posturas firmes se vence la tendencia al
movimiento irrestricto y sin destino. Se desarrolla el carácter, se adquieren hábitos
nobles, se vencen los viejos, y se los remplaza por nuevos, la actividad se controla y
regula, después se restringen los vagabundeos mentales mediante el control de su
contraparte, el aliento. Esta etapa es pranayama.
Aunque los pensamientos se controlan, la mente aún continúa agitada, en forma
de deseos y antojos. Por ello aparece el quinto escalón de raja yoga, que es retraer todos
los movimientos centrípetos de los sentidos desde el mundo externo, girándolos hacia el
interno. Pratyahara prepara el camino para el sexto escalón de la escalera yóguica,
Dharana o concentración de la mente en un único punto. Se retrae la mente para fijarla
sobre cualquier idea u objeto dados, técnicamente llamado lakshya (objeto de
meditación). La concentración profundizada y prolongada se convierte en meditación
(Dhyana). Cuando la meditación se intensifica y se hace continua su consecuencia es el
samadhi. Un estado de unión dichosa con el espíritu infinito que te libera de la esclavitud
de nacimiento y muerte.
Esta experiencia trascendental te transforma en un ser dotado con visión cósmica,
contemplando en todos lados la unidad divina tras la diversidad aparente. De allí en
adelante la vida entera se convierte en una expresión espontánea del flujo irrestricto de
energía suprema en cada acto. Uno vive y actúa para el bienestar de la humanidad,
llevando adelante el plan divino hacia su consumación gloriosa.
Práctica
Estudia con cuidado los Yoga Sutras de Patanjali. Ponte al servicio del pobre y del
enfermo. Haz pranayama simple durante dos años como se describe en este libro.
Controla los sentidos. Destruye todos los deseos vanos y las ambiciones materiales.
Cuando surja un deseo no lo satisfagas. Este es un gran secreto.
Destruye todo pensamiento, deseo, moda, fantasías, caprichos, apetitos, modos,
samskaras erróneos, supersticiones e impulsos. Ponte bajo la guía de un maestro
reconocido. Observa la mente y sus impresiones las veinticuatro horas del día. Siéntate en
tu asana. Reza. Haz adoración mental.
Practica el no apego. Pon la mente en blanco. No permitas que surja ningún
pensamiento. Ahuyéntalos de inmediato. No pienses en nada. Cuando no hay
pensamiento no hay deseo. El deseo es el resultado de malas acciones previas, y éstas
son consecuencia de los pensamientos cuando se asocian con los objetos. Cuando se
detienen los pensamientos se detienen los deseos. Pensamientos y deseos coexisten. Por
medio de una práctica intensa y prolongada es seguro el éxito en cuanto a controlar todos
los pensamientos. Llegarás al estado más elevado de conocimiento y dicha.
Serás capaz de convertirte definitivamente en un raja yogui en un plazo de dos o
tres años si haces una sadhana seria e intensa, con celo, interés y entusiasmo. Te hago
solemnemente esta promesa valiente.
¿Quién es un yogui?
Los estudiantes de yoga se clasifican en tres grados o clases, los primeros son los
yogarudhas, los que están en segundo lugar son los yunjana, y en tercer lugar están los
arurukshu. Yogarudha es aquel que ha llegado a la cima más elevada de la montaña de
yoga, quien terminó en sus vidas previas con las prácticas preliminares, es decir: yama,
niyama, asana, pranayama y pratyahara. En esta vida comienza de inmediato con la
meditación. Está firme en el asamprajnata samadhi más elevado. Pertenece a la primera
clase. Sadasiva Brahma, de Nerur (India del Sur), y Jnana Dev de Alandi, cerca de Poona,
pertenecían a esta clase de yoguis. Yunjana es aquel que está profundamente ocupado en
la práctica de yoga. Pertenece a la segunda clase. Aruruksha es aquel que está intentando
subir los escalones de yoga. Pertenece a la tercera clase.
A los tres tipos de raja yoga se les indica tres tipos de sadhana. Para la primer clase
de aspirantes raja yoga prescribe práctica y desapasionamiento. Él practica meditación
sobre el Ser, practica chitta-vritti-nirodhah, y entra pronto en samadhi.
No imagines que eres un aspirante de primera clase y que tienes que sentarte a
meditar y entrar en samadhi solamente. Si así lo haces tendrás una caída terrible, incluso
años después de practicar te encontrarás con que no has progresado ni una pulgada,
porque muy profundo dentro tuyo hay deseos y antojos que acechan, malos
pensamientos que están mucho más allá de tu alcance. Se humilde, haz una análisis
cuidadoso de corazón y mente. Incluso si fueses un aspirante de primera clase, piensa que
eres uno de la clase más baja y practica los ocho pasos que prescribe raja yoga. Mientras
más tiempo pases en las etapas de yama y niyama, menos tiempo vas a necesitar para
lograr la perfección en meditación. Trata de establecerte en yama y niyama, y al mismo
tiempo practica asanas, pranayama y meditación tanto como puedas. Las dos van de la
mano. Si así lo haces el éxito llegará pronto. Entrarás pronto en nirvikalpa samadhi y
conseguirás la liberación. Lo que es este estado supremo nadie lo ha expresado y no hay
palabras para describirlo.
Karma, Bhakti y Jnana en Raja Yoga.
Todos los yogas se combinan, tal como se mezclan las hojas de té. No hay una cosa
tal como karma yoga en Madras, bhakti yoga en Almora y Raja Yoga en Bombay. En raja
yoga hay austeridad, estudio de ti mismo y entrega a Dios. La austeridad pertenece a
karma yoga, la autoindagación a jnana yoga y la entrega a Dios a bhakti yoga. En Vedanta
tienes los cuatro tipos de esfuerzos espirituales, que no son otra cosa que la ética, la
disciplina moral y el control de los sentidos de raja yoga. Sama (contento) y dama (control
de los sentidos) de vedanta se encuentran también en raja yoga. La concentración en raja
yoga (dharana) es denominada Samadhana por los vedantines.
El hombre es un ser trino. Tiene mano, corazón y cabeza. En consecuencia debe
practicar karma yoga, bhakti yoga y jnana yoga juntos y al mismo tiempo. Sólo así habrá
un desarrollo integral. De otra manera habrá un desarrollo desequilibrado. En
consecuencia el yoga de síntesis es muy necesario. Debes ser capaz de trabajar en el
campo del karma yoga, debes ser capaz de cantar los nombres del Señor y sus glorias,
debes ser capaz de meditar profundamente, y al mismo tiempo debes esforzarte por
experimentar las verdades de la vedanta. Algunos vedantines sienten que karma y bhakti
yoga son inferiores. Ese es un triste error. El servicio es tan importante como vedanta.
Cuando entiendes que hay un único Ser en todos los seres, ¿cómo podrías no servirlos a
todos? Comprenderás que todo el mundo es tu cuerpo. Sankara, Jesús y Buda eran yoguis
“integrales”. Ellos son nuestros ideales. Sankara, el gran vedantín advaita era un bhakta,
cantaba muchos himnos. Era también un yogui, capaz de separarse de su cuerpo. Era un
karma yogui dinámico; en el corto espacio de tiempo de los 32 años que vivió aquí, fundó
cuatro maths en diversas partes de India, cuando no había aviones ni autos. Al mismo
tiempo era un gran jnani. Practicaba el yoga de síntesis.
En yoga hay dos sendas por medio de las cuales se realiza al Ser, la senda de la
hormiga y la senda del pájaro. De la misma manera que la hormiga marcha despacio, así
también el aspirante camina lentamente por la senda espiritual. Practica karma yoga para
purificar su corazón y luego adora para estabilizar con firmeza su mente. Finalmente
transita la senda del jnana yoga y finalmente llega a la meta de la vida. Esa es la senda de
la hormiga. Así como el pájaro vuela velozmente, así también el aspirante de la primera
clase práctica rápidamente jnana yoga y obtiene el conocimiento del Ser. Esa es la senda
del pájaro. El estudiante de yoga primero se concentra en el Muladhara chakra, luego en
svadhisthana, luego en manipura y finalmente en el ajna chakra. Se mueve paso a paso.
Esa es la senda de la hormiga. Otro estudiante se concentra de inmediato en el ajna
chakra o en el Sahasrara. Esa es la senda del pájaro.
Un estudiante de bhakti yoga debe tener gran capacidad de imaginación y
abundante emoción pura. Un estudiante de jnana yoga debe estar tener capacidad para
reflexionar, razonar e indagar, y debe tener mucha serenidad, calma y tranquilidad.
Jnana (sabiduría) lograda merced a los libros, sin yoga (percepción intuitiva directa)
es inútil. Yoga (el mero conocimiento de asanas, mudras y técnicas de limpieza), sin jnana
(sabiduría ganada a través de la experiencia espiritual personal) no es perfecta. Jnana y
yoga son las dos alas del pájaro Hamsa (Brahman). Jnana surge gracias a yoga (unión con
Brahman). Jnana es el fruto de bhakti.
Según las peculiaridades de los diversos temperamentos espirituales, algunos
siguen la senda del jnana yoga con sus tres característica: escuchar, reflexionar y meditar;
mientras que otros prefieren la senda del bhakti yoga, con sus tres pasos: cantar los
nombres del Señor (kirtan), adorar (bhajan) y entrega absoluta (saranagati), mientras que
hay otros que prefieren la senda del raja yoga, con sus tres fases: concentración,
meditación y samadhi.
Hay un anillo de oro con un diamante precioso que es pequeño y delicado. El oro
no tiene tanto valor como el diamante, aunque constituya el cuerpo del anillo. El
diamante del anillo es como la joya más importante de una corona. Ocupa un pequeño
espacio en el cuerpo del anillo, pero es muy valioso. Así también las escrituras hablan de
karma yoga, bhakti yoga, raja yoga y jnana yoga (que serían como el oro del anillo), pero la
experiencia real de la Realización del Ser es como el sutil precioso diamante engarzado en
el anillo de oro.
Debes tener el conocimiento de Dios. Sólo en ese momento podrás amarlo. Debes
acercarte a santos y mahatmas y escuchar sus historias sobre Dios. Los santos declaran
que hay un Dios que es todo compasión, omnipotente, omnisciente, y omnipresente.
Debes estudiar el Bhagavatam, el Ramayana y otros libros religiosos. Escuchando las
escrituras y participando del satsang llegarán a ti la admiración, la atracción, el apego y al
amor supremo hacia el Señor. No serás capaz de conocerlo sin amarlo. Cuando actúas se
ve tu amor. Sirves a tu hermano, padre, madre, maestro y amigos con amor. Sin
concentración (yoga) no serás capaz de hacer un buen trabajo. Sin concentración no serás
capaz de amar a Dios. Sin concentración no podrás conocer a Dios. Es por ello que karma
yoga, bhakti yoga y jnana yoga están combinados. No puedes separarlos. Todos son
sendas que conducen a la misma meta.
Este mundo es el juego de dos pequeños lentes que son los ojos. Cuando los
cierras el mundo se disipa en una etérea nada. Es como el agua del espejismo. Entonces:
¿por qué te preocupas tanto por los asuntos mundanos? Entonces: ¿por qué te enredas
en vanas actividades egoístas?
En lugar de llorar, entierra el arado en la tierra. Habrá lluvias abundantes un día y
obtendrás una gran cosecha. Así también, levántate, haz sadhana (práctica) yóguico, y un
día conseguirás paz suprema y dicha eterna.
SADHANA.
El Sermón del Monte constituye la médula de las enseñanzas del Señor Jesús. Vive
en el espíritu de esas enseñanzas. Toda la sadhana espiritual y la esencia de los Vedas
están allí. Ponla en práctica en tu vida cotidiana. Todos los individuos deben cultivar esa
manera de vivir, la que mejor lo conducirá hacia el logro de su aspiración, la Realización
del Ser. Comienza con un esfuerzo adecuado en este momento, no te demores ni siquiera
un segundo. Si tienes juventud, energía, desapasionamiento y un corazón puro, sin duda
tendrás éxito en tu intento.
No es cierto que sólo uno es capaz de obtener moksha (liberación) y que nadie más
pueda. La historia ofrece evidencia de que muchos Sankaras han venido a este mundo. Si
el pasado produjo Sankaras, ¿por qué no el futuro? Lo que uno logró, también puede ser
logrado por otros. Esa es una inmutable ley de la naturaleza.
Renunciar a los objetos da pena al comienzo. Si te esfuerzas duramente para
transitar la senda, si una vez haces una determinación fuerte y una resolución firme, ello
se volverá muy sencillo. Obtienes interés y un gozo nuevo. Tu corazón se expande.
Tendrás una mirada amplia sobre la vida, una nueva visión muy extensa. Sentirás la ayuda
de las manos invisibles del morador interno de tu corazón. Tus dudas se aclaran solas
obteniendo respuestas desde dentro. Podrás oír la estridente y dulce voz de Dios. Hay un
estremecimiento de éxtasis divino desde adentro. Hay una dicha espiritual profunda,
duradera, eterna, que no disminuye, que no decae. Esto da una nueva fuerza. Los pasos
que se dan en la senda se hacen firmes y más firmes. Maestros perfectos y yoguis tienden
una mano para ayudar a los aspirantes que luchan. Los aspirantes sienten esto realmente.
Se desvanecen los sentimientos de soledad, abandono y olvido.
Un hombre que no ha visto a cierto Swami muy famoso, escucha todo sobre su
personalidad y las capacidades de este Swami, de un hombre que realmente lo ha visto y
que lo conoce muy bien. Entonces intenta visualizar una imagen mental de él. Del mismo
modo el aspirante debe escuchar todo sobre el Brahman invisible y escondido, de los
sabios que han logrado la Realización del Ser, y entonces meditar en el Atman o Ser.
Algunas experiencias nos dan un vislumbre de las maravillas trascendentales del
Atman. Algunas están en las fronteras de los vastos dominios del Atman. Algunos santos
como Dattatreya, Jada Bharata, Nam Dev y Sadasiva Brahman, se han sumergido profundo
en el océano de dicha. Mientras mayor sea el adelgazamiento de los deseos, del egoísmo y
la falsa identificación con este cuerpo, más grande la dicha del Ser. Más práctica, más
experiencia del gozo del Alma.
La práctica ardua que implica yoga demanda energía abundante y nervios fuertes
de parte del estudiante yóguico. Si conserva su energía seminal, puede tener energía y
fuerza nerviosa en abundancia.
El cuerpo físico es el trono sagrado de Dios. Es el templo del Señor. Mantenlo
fuerte y saludable. Sólo así podrás encontrarte con ÉL. No te dejes arrastrar por una
comprensión falsa. Cuida tu cuerpo pero no te apegues a él. Tienes que estar preparado
para dejarlo por cualquier causa noble. Este cuerpo es un instrumento para conseguir la
realización. No puedes meditar si tienes un cuerpo débil y enfermo.
¿Quieres una píldora espiritual o un talismán para lograr la Realización del Ser?
¿Quieres que lluevan del paraíso poderes espirituales? Abandona todas esas ideas tontas.
Tendrás que hacer toda la práctica tu solo. No llores como un viudo, sino que ponte de pie
como un león y haz una práctica sólida. No dependas de otros. Yo te daré joyas
espirituales preciosas. Úsalas alrededor de tu cuello. Acuérdate de ellas. Ponlas en
práctica. No balbucees como un niño.
Yo creo en una práctica espiritual sólida. Yo creo en la renovación total de la
naturaleza mundana, de cosas mundanas de distinto tipo. No debemos tener ningún tipo
de miedo. Este es el signo de una vida en Atman. No más palabras, no más charlas, no más
argumentos, debates acalorados o discusiones, no más estudio, no más vagabundeo. Vive
en un único lugar. Vive en OM, vive en la verdad. Allí hay paz, silencio y recogimiento.
Entra en el silencio y goza del dichoso estado de samadhi.
De modo sistemático y regular debes meditar, hacer japa y estudiar el Bhagavad
Guita, las Upanishads y el Viveka Chudamani. No pienses que vas a estudiar cuando estés
solo en Uttarkashi (Himalayas). Eso es un error. Es tontería. Debes tener el hábito diario de
meditar y estudiar y, al mismo tiempo, hacer servicio desinteresado. Ese “mañana” no
llegará nunca. Hazlo ahora, mientras el sol brilla. Aventa el grano ahora que sopla el
viento. Será muy tarde para recoger la miel cuando llegue el invierno. Dedícate ahora con
diligencia. Vive desapegado en el mundo. Recogimiento, silencio y meditación silenciosa
son necesarios para el crecimiento espiritual. Prepárate gradualmente.
Enciérrate en una habitación durante un mes. Deja de leer los diarios. La lectura de
los periódicos reaviva las impresiones del universo, agita la mente, te vuelve emocional y
sentimental y aumenta la inquietud de la mente. Te hace olvidar a Dios.
Ten dos habitaciones, una para estudiar y meditar y la otra para bañarte y comer.
No salgas nunca de las habitaciones. Pasa el tiempo en estudio y meditación. No escribas
cartas. Corta todas las conexiones. En ese momento verás si el mundo existe o no. Al
menos no ejercerá sobre ti una impresión tan profunda como lo hacía antes. Si continúas
con tu meditación y moras en el Ser este mundo desaparecerá por completo. Para ti será
como un sueño. No te seducirá.
Sacude los nudos del karma por medio de la discriminación, el desapasionamiento
y el no apego. Conoce el secreto de la dicha verdadera por medio de la concentración y la
meditación. Desarraiga la pasión, abraza la paz, disfruta la gloria de la dicha del Ser.
Deléitate en el Ser interior.
Sirve al enfermo, consuela al afligido. Vive en Dios. Predica el evangelio del amor.
Lleva una vida de sacrificio personal y servicio. Se pío y puro. Esto te llevará a la
consciencia de Dios.
Mantén la compañía de almas evolucionadas que transitan la senda de la Verdad.
Observa siempre con cuidado lo que pasa en la factoría interna. Abandona todo tipo de
acción negativa. Conviértete en un alma noble y magnánima. La nobleza es Dios. La
magnanimidad es Verdad. Si las personas se ríen de ti, quédate quieto. Nunca contestes.
Excúsalos. Dales una sonrisa vedántica. Párate adamantino como una roca.
No tengas miedo aunque todo el mundo se te oponga. No te muevas nunca, ni
siquiera una pulgada, de tu resolución y determinación firmes. Ponte de pie y proclama la
Verdad. No tengas miedo aún cuando todo el mundo te abandone. El Regente Interno
está de tu lado en tu corazón. Está siempre listo para ayudarte.
Purifícate primero. Cuando así lo hagas podrás purificar al mundo. Refórmate
primero. Luego podrás realmente reformar al mundo. Tienes todo lo necesario dentro
tuyo para transmutarte en un sabio. Una pequeña dedicación y meditación rigurosa
encenderán la dínamo espiritual interna. Esfuérzate. Lucha. Trabaja con fuerza. Ponte en
marcha. Realízate.
Cuatro Cartas del Señor Yama (El Señor de la Muerte).
Cuídate que no te engañen las dulzuras del mundo. Despiértate ahora. El Señor
Yama, en su piedad y compasión, envía cuatro cartas. ¿Sabes cuáles son? La primer carta
es la aparición de cabellos grises. El Señor Yama advierte: “Hombre, has gastado tu vida.
Se acerca la vejez. Tu vida terminará pronto. Despiértate en este momento y dedícate a
prácticas espirituales”. Pero el hombre la ignora y va al peluquero y obtiene una tintura
para teñirlos de negro. Sigue como antes. Quiere mostrar que es superior al Señor Yama.
Llega la segunda carta. Su visión disminuye. Todavía tiene la oportunidad de despertar y
dedicarse a las prácticas de yoga, pero no lo hace. Va al oculista y se pone unos anteojos
hermosos. Incluso después de ello continúa con su vida sensorial. Con los anteojos se
siente aún más elegante que antes. Incluso hay jóvenes que usan anteojos, pensando que
es algo de moda y que con los anteojos se ven más bellos. No alberguen esas ideas tontas.
Sólo se arruinarán los ojos. Luego llega la tercer carta. Los dientes comienzan a caer. Esta
es una advertencia muy seria del Señor Yama. Pero, iluso, el hombre no se preocupa ni
siquiera en ese momento. Va al dentista y consigue un hermoso conjunto de dientes
artificiales hechos para él. Ahora se siente muy feliz, y dice: “Mis dientes naturales no son
tan buenos como estos”. No tiene en cuenta las advertencias de Yama. Finalmente llega la
cuarta carta. Sus miembros pierden vigor. Tiene una gota que lo tortura. No se puede
sentar derecho o caminar sin ayuda. Pero, tontamente no se da cuenta que su vida está a
punto de terminar. Va a un negocio, se compra una hermoso bastón con un casquillo de
plata –se siente aún más inteligente con él que sin él- y, oh, las cuatro advertencias del
Señor son desoídas. Finalmente es arrebatado por la muerte.
Tal es la miserable condición del hombre ignorante. No seas como él. Despiértate
ahora. Todavía tienes tiempo. Haz sadhana. Realiza la meta, aquí y ahora.
Se regular.
Cada esfuerzo en la senda espiritual, cualquier tipo de práctica espiritual nunca es
vana. El fruto de la sadhana no puede llegar de inmediato. Lo Supremo tiene que lograrse
gradualmente. Tendrás que esperar con paciencia un largo tiempo. La evolución espiritual
es gradual. No te pongas impaciente. En el Bhagavad Guita el Señor dice: “Quien se ha
perfeccionado en yoga encuentra al Ser en su debido momento (IV-38)”. Nota bien las
palabras: “…en su debido momento…”.
Tendrás que ascender la escalera del yoga escalón por escalón. Si hay mangos
arriba de un árbol grande, no saltas de una vez y los recoges. Esto es imposible. Subes
gradualmente hasta la parte alta del árbol, agarrándote de distintas ramas, y finalmente
llegas al tope del árbol. Del mismo modo no puedes saltar de una vez hasta la cima de la
escalera espiritual. Tendrás que practicar yama, niyama, asana, pranayama, Pratyahara,
Dharana y Dhyana. Sólo en ese momento llegarás al escalón más elevado de la escalera
del yoga, el samadhi.
El mayor pecado es permanecer un instante sin hacer práctica espiritual. Ten una
determinación de hierro para adherirte a la senda espiritual y alcanza la Verdad en este
mismo nacimiento. Método y disciplina son necesarios para el trabajo. Sólo entonces el
resultado será eficiente. Nada sale del caos. ¡Aspirantes! Sean muy serios y sinceros en sus
prácticas espirituales. Corran ahora a los pies de Dios.
Así como el cuerpo físico necesita alimento para crecer, del mismo modo el cuerpo
astral o sutil requiere alimento espiritual en la forma de oraciones, japa, kirtan,
meditación, etc., para su crecimiento o evolución. Tal como te agitas cuando no tienes tu
alimento a tiempo, del mismo modo debes agitarte cuando no rezas a la mañana y a la
tarde, en el momento apropiado, o si no sostienes la práctica de oración y japa durante
algún tiempo. El cuerpo sutil necesita también alimento en el momento adecuado. El
alimento para el cuerpo sutil es más esencial que el alimento para el cuerpo físico. Por lo
tanto haz regularmente tus oraciones, japa y meditación. Si no eres regular el cuerpo sutil
se hará débil y disminuirá tu capacidad para resistir malos pensamientos, deseos y
tendencias.
Algunos sadhakas hacen una sadhana constante de manera suave, otros hacen una
sadhana intensa dos horas a la mañana y dos horas a la noche. Si quieres conseguir la
Realización del Ser rápidamente, debes hacer una sadhana intensa y constante durante
un largo período. Hacerla espasmódicamente es inútil.
Si estudias un capítulo del Bhagavad Guita todos los días, si haces dos males de
japa todos los días, si ayunas dos veces por mes, si meditas media hora todos los días,
habrás hecho mucho en un año. Las impresiones espirituales (samskaras) están en la
mente subconciente. Son indestructibles. Se fusionan y construyen un puente espiritual, el
puente de Brahman, a través del cual serás capaz de cruzar pronto a la otra orilla de la
inmortalidad y donde no se teme.
Si hay negligencia e irregularidad en las prácticas, un ataque de pasión o
mundanidad arrasará los pocos buenos resultados que el estudiante de yoga haya
logrado, y le será muy difícil elevarse al nivel logrado con anterioridad. Esa es la razón por
la cual uno tiene que hacer una práctica ardorosa de yoga hasta quedar establecido en el
samadhi más elevado. El yogui que controló su mente por medio de arduas prácticas de
yoga durante muchos años será capaz de conocer la inmutable Realidad que está detrás
de esta existencia empírica, de este mundo de nombres y formas. Esa también es la razón
por la que Patanjali Maharishi dice:
La práctica se hace fija, firme, cuando se practica durante un largo tiempo, sin
quiebres y con devoción perfecta (I -14)
¡Aspirantes impacientes! Sean pacientes. Lograrán todo cuando el tiempo llegue.
Hagan sus prácticas y austeridades (tapas) sistemática y regularmente. Tal como el
jardinero que riega los árboles todos los días solamente consigue los frutos cuando llega el
tiempo adecuado; del mismo modo ustedes gozarán los frutos de vuestro sadhana cuando
llegue el momento adecuado. Purifican y estabilicen ahora vuestras mentes. Purifiquen
también los nervios. En el Bhagavad Gita el Señor dice: “Poco a poco que él gane
tranquilidad a través de una práctica regular y firme (VI-25)”.
Dificultades durante la Sadhana.
Este mundo está lleno de dificultades y problemas. Nadie, excepto un yogui, un
bhakta o un jnani, está libre de problemas y miserias mundanas. Ve adonde tú quieras.
Todo es igual. Kashmir es un lugar hermoso, pero las pulgas te pican de noche. No se
puede dormir. Uttarkashi en los Himalayas es un buen lugar para meditar. Tiene buenas
vibraciones espirituales, más unas pulgas peculiares te muerden. Te originan una severa
comezón, sangrado e inflamación. Deva Prayag en los Himalayas es un lugar muy bueno,
pero hay escorpiones terribles. En Benares hay insolaciones. En Badrinath sufres de
neumonía y disentería. Aumenta tu resistencia. Lleva una vida de renuncia y
desapasionamiento. Sólo en ese momento podrás ser feliz en cualquier parte del mundo.
¿Cómo puedes complacer al mundo? Hay tantos idiomas, tantas conversaciones,
tantas opiniones, tantas observaciones. Este mundo es una mezcla extraña de sattva, rajas
y tamas. Su naturaleza es detectar siempre fallas y pasar por críticas innecesarias. Por lo
tanto sigue los dictados de tu conciencia y los impulsos de tu alma. Si estás satisfecho,
todo el mundo deberá estar satisfecho.
En la senda espiritual debes estar preparado para enfrentar cientos de fallas,
dificultades y obstáculos innumerables. Al comenzar puede parecer muy dura, espinosa,
precipitada y resbaladiza. Es la senda de la navaja. Caminar sobre esta senda es como
caminar sobre el filo de una navaja afilada. Caerás muchas veces, pero si eres sincero y
honesto en tu práctica te elevarás con rapidez y caminarás nuevamente con más celo,
valentía y alegría. Cada obstáculo se convertirá en un escalón hacia el éxito, el ascenso en
la colina del conocimiento espiritual. Cada caída te dará una fortaleza adicional para
elevarte a una altura superior en la escalera del yoga. No pierdas de vista la meta. No te
olvides del ideal. No te desanimes. Pronto conseguirás fuerza espiritual desde tu interior.
El morador interno te guiará y te impulsará hacia arriba.
Las pruebas son para fortalecer a los aspirantes y para su rápido crecimiento
espiritual. Uno crecerá rápidamente si es capaz de adaptarse a cualquier tipo de ambiente
y circunstancia. Si Dios te da pruebas, al mismo tiempo te da fuerza nueva, paciencia y
entereza para superar esas pruebas. Por lo tanto no hay lugar para las lamentaciones. Di
una vez más: “Hágase tu voluntad”. Todos los santos y sabios, profetas y videntes,
tuvieron que superar tremendas batallas y calvarios, antes de llegar a la meta. Marcha con
valentía y llega a la meta.
Tu crecimiento espiritual se mide por la magnitud de tus victorias sobre
circunstancias externas y el medio ambiente, problemas y dificultades, condiciones
adversas e influencias antagónicas. Un yogui o un sabio mantiene siempre una mente
balanceada ante cualquier condición de vida, y en cualquier momento. Es inalterable
porque se sostiene sobre una base firme, el Alma eterna, inmutable, y eterna, y por eso se
lo denomina estable. El Señor Krishna le dice a Arjuna: “Aquel hombre que esto no lo
atormenta, oh jefe de hombres, balanceado en el dolor y el placer, estable, es apto para la
inmortalidad (Bhagavad Guita II-15)”.
No vayas a los extremos tales como mauna, ayuno, etc. Mantente en el medio
dorado. El Señor Budha practicó austeridades rigurosas al comienzo. Esto afectó mucho su
cuerpo. Un tiempo después aprendió a mantenerse en el medio dorado. No estropees tu
salud. No se requiere un ascetismo riguroso para obtener la “beatitud final” de la vida. Eso
es simplemente una tortura tonta del cuerpo humano. Esta es la razón por la cual el Señor
Krishna dice en el Bhagavad Guita: “Los hombres que hacen austeridades severas, no
incluidas en las instrucciones de las escrituras, casados con la vanidad y el egoísmo,
impulsados por la fuerza de sus deseos y pasiones, tontos, atormentando el agregado de
los elementos que forman el cuerpo, y a Mí también, que estoy sentado en el cuerpo
interno, sabe que esos son demoníacos en sus resoluciones (XVII -5,6)”.
Necesidad de un Guru.
“Si estás verdades son dichas a un alma altamente evolucionada, una que
tenga devoción suprema hacia Dios, y la misma devoción hacia su guru o
preceptor; sólo esas almas brillarán fuerte, sólo en ese momento ellas
brillarán con fuerza ciertamente (Svetasvatara Upanishad VI-23)”.
La senda espiritual es peliaguda, áspera y escarpada. Está envuelta por la
oscuridad. La guía de un guru que ya transitó la senda es imperativa.
Algunos meditan en forma independiente durante algunos años. Poco después
sienten realmente la necesidad de un guru. Se encuentran con algunos obstáculos en el
camino. No saben como avanzar y como obviar estos impedimentos o escollos. Luego
comienzan a buscar un maestro. Un extranjero en una gran ciudad halla difícil regresar a
su residencia, que está en una pequeña calle de esa ciudad, aunque es a plena luz del día,
aunque lo haya hecho durante media docena de veces. Cuando se presentan dificultades
para situaciones como la de encontrar un camino por calles y caminos que uno ya conoce,
¡que decir sobre las dificultades en la senda de la navaja, la senda de la espiritualidad,
cuando uno camina sólo y con los ojos cerrados!
El guru será capaz de arrojar luz y eliminar los obstáculos en la senda. El
conocimiento del
Ser se transmite de guru a discípulo en sucesión. Matsyendranath le enseñó a Nivrittinath,
Nivritinath a Jnana Dev, y así sucesivamente. Gaudapada inició a Govindapada en los
misterios de Kaivalyam. Govindapada instruyó a Sankaracharya. Sankaracharya instruyó a
Suresvaracharya, y así sucesivamente.
La senda espiritual es algo totalmente diferente. No es como escribir una tesis para
una maestría. La ayuda de un maestro es necesaria a cada momento. En estos días los
aspirantes jóvenes se transforman en personas autosuficientes y que se afirman a sí
mismas. A ellos no les interesa cumplir con las órdenes del guru. No quieren tener un
guru. Quieren independencia desde los inicios. Utilizan el “neti neti” (esto no esto no) de
forma absurda y con intelecto pervertido, incluso en el caso del guru. Piensan que están
en el cuarto estado de conciencia cuando ni siquiera conocen el abc de la espiritualidad o
verdad. Esta es la filosofía de los demonios. Confunden liberación con libertinaje, o “tengo
mi propio camino y voluntad dulce”. Este es un error serio y lamentable. Esta es la razón
por la que no crecen. Pierden su fe en la eficacia de su práctica y en la existencia de Dios.
Vagan por todos lados despreocupadamente, sin ningún objetivo, de Kashmir a Gangotri,
y de Gangotri a Rameshvaram, diciendo disparates por el camino, y posando como seres
liberados.
Es capaz realmente de mejorar en la senda espiritual quien vive bajo la guía de un
guru durante doce años, quien cumple implícitamente las órdenes del guru, quien sirve al
guru sinceramente, considerándolos como Dios mismo. No hay otro modo para progresar
espiritualmente. Durante tiempo como haya mundo habrá maestros espirituales y libros
espirituales. El número de seres liberados puede ser menor en la Kali Yuga que en la Satya
Yuga. Si no puedes conseguir un guru ideal, puedes considerar como guru a un aspirante
avanzado, que haya transitado la senda de la realización durante algunos años, que sea
recto y honesto, que sea desinteresado, que esté libre de orgullo y egoísmo, que tenga
buen carácter y que conozca las escrituras. Vive con él durante algún tiempo. Estúdialo
con cuidado. Si estás satisfecho considéralo tu preceptor y sigue estrictamente sus
instrucciones. Después de haberlo aceptado como tu guru, no sospeches nunca de él y no
le encuentres fallas. Tampoco cambies tu guru con frecuencia. Quedarás desconcertado.
Tendrás ideas conflictivas. Cada quien tiene su propio método de práctica espiritual. Te
darás cuenta que no habrá mejora si cambias tu método con frecuencia. Adhiérete a un
guru y adhiérete a sus instrucciones. Adhiérete a un método. Evolucionarás con rapidez.
Requisitos indispensables para la Realización de Dios son: una devoción enfocada en un
guru, en un ideal y en un tipo de sadhana y con una dedicación de todo corazón.
Si un aspirante de Kashmir medita sobre su guru o guía espiritual en Uttarkashi,
Himalayas, se establece una conexión definida entre él y el maestro. El guru irradia poder,
paz, gozo y dicha hacia el estudiante en respuesta a sus pensamientos. Los estudiantes se
bañan en la poderosa corriente de su magnetismo. La corriente de electricidad espiritual
fluye con firmeza desde el preceptor a su discípulo, tal tomo el aceite fluye de un
recipiente a otro. El estudiante puede embeberse o extraer de su maestro en proporción a
su grado de fe. Cuando el estudiante medita sinceramente en su maestro, el maestro
también siente realmente una corriente de oración o pensamientos sublimes que viene de
su estudiante, y ello toca su corazón. Quienes tienen la visión astral interna pueden
visualizar claramente una delgada corriente de luz brillante entre el discípulo y el maestro,
causada por el movimiento de la vibración de los pensamientos puros en el océano de la
conciencia.
Cuídense de los seudo gurus. En estos días (1950) hay muchos merodeando.
Exhibirán algunos trucos o proezas para atraer gente. Piensa que quienes son orgullosos,
que andan dando vueltas por todos lados para hacer discípulos y amasar dinero, que
hablan de asuntos mundanos, que dicen mentiras, que se precian de sí mismos, que son
charlatanes, que se mantienen en compañía de personas mundanas y de mujeres, y que
son amantes de los lujos, son falsos impostores. Que no los engañe su conversación dulce
y sus conferencias.
En este sentido no está fuera de lugar mencionar la historia de un hombre que
buscaba un sad guru. Finalmente encontró un sad guru. El estudiante le preguntó al guru:
“Oh venerable señor, dame alguna instrucción”.
El guru preguntó: “¿De qué tipo?”.
El discípulo dijo: “¡Oh venerado maestro! ¿Quién es superior, el discípulo o el
maestro?”.
El maestro dijo: “El guru es superior al discípulo”.
El discípulo dijo: “¡Oh amado guru! Hazme un guru. Eso me gustaría”.
En estos días hay muchos discípulos de este tipo.
Tres Cosas.
Algunas tríadas para vuestras prácticas espirituales diarias.
Practica tres cosas: no violencia, veracidad y celibato.
Recuerda tres cosas: la muerte, los dolores de la existencia mundana (samsara) y a
Dios.
Renuncia a tres cosas: egoísmo, deseo y apego.
Cultiva tres cosas: humildad, coraje y amor.
Erradica tres cosas: lujuria, cólera y codicia.
Tres cosas para amar: deseo por la liberación, compañía de los sabios y servicio
desinteresado.
Tres cosas para despreciar: mezquindad, crueldad y estrechez mental.
Tres cosas para admirar: generosidad, coraje y nobleza.
Tres cosas para odiar: lujuria, cólera y orgullo.
Tres cosas para reverenciar: guru, renunciación y discriminación.
Tres cosas para controlar: la lengua, el temperamento y la oscilación mental.
Tres cosas para evitar con rudeza: malas compañías, malos deseos y malas
acciones.
Tres cosas para cultivar: amor cósmico, perdón y paciencia.
Tres cosas para evitar: calumnias, falsedad y palabras duras.
MISTERIOS DE LA MENTE
Aunque los objetos son similares, los modos mentales son diferentes según
las diferencias en las mentes (IV-15).
La forma que el Atman infinito y que lo impregna todo asumió a través de su
capacidad de imaginación se llama “mente”. Raja Yoga es una ciencia exacta que
concierne a la mente y a la supresión de todas sus modificaciones. Debido a que la mente
es la causa de la existencia del mundo fenoménico, su aniquilación conducirá finalmente
al practicante de yoga a la meta más elevada, el asamprajnata samadhi, donde mora en
completa paz unido al Alma Suprema.
La práctica de raja yoga te permitirá tener una mente vigorosa y saludable, una
fuerza de voluntad poderosa, y una maravillosa capacidad de concentración y autocontrol.
Ello te permitirá adquirir varios poderes síquicos.
Cada ser humano tiene dentro de sí muchas potencialidades y capacidades. Es una
central de poder y conocimiento. A través de este camino puede convertirse en el maestro
de su naturaleza interna y externa. Puede desplegar poderes nuevos, facultades nuevas y
cualidades nuevas. Puede cambiar su ambiente e influenciar a otros. Puede dominar otras
mentes. Puede entrar en el estado superconciente. Puede gobernar todos los fenómenos
de la naturaleza, es capaz de controlar los elementos. Todo el misterio de la naturaleza le
será revelado.
Raja yoga trata en detalle con los procesos de restricción de los vrittis (olas
mentales) y como llegar al nirvikalpa samadhi o estado superconciente, en el que los
samskaras (las semillas del renacimiento) se achicharran totalmente. El yogui obtiene la
perfección o kaivalya (independencia).
El estudiante sincero de la ciencia de raja yoga encontrará un tesoro de sabiduría
oculto en el libro de raja yoga escrito por Patanjali Maharishi. El libro contiene aforismos o
sutras lacónicos. Sin la ayuda de un comentario explicativo y de un maestro que haya
logrado la maestría sobre todas las prácticas de yoga, es muy difícil de asimilar las
enseñanzas contenidas en este libro.
Naturaleza de la Mente.
La mente es un poder nacido de Atman debido a que es a través de ella que Dios se
manifiesta a Sí Mismo como el universo diferenciado de nombres y formas. La mente no
es otra cosa sino un hato de pensamientos y hábitos. Como el pensamiento “yo” es la raíz
de todos los pensamientos, la mente es únicamente el pensamiento “yo”.
La mente no es otra cosa sino un conjunto de samskaras o impresiones. No es otra
cosa sino un conjunto de deseos que surgen del contacto con los distintos objetos. Es
también un conjunto de sentimientos surgidos de fastidios mundanos. Es un conjunto de
ideas recogidas de distintos objetos. Estos deseos, ideas y sentimientos cambian
constantemente. Algunos de los viejos deseos parten constantemente del almacén
mental, y otros nuevos los remplazan.
La mente es la fuerza más grande sobre la tierra. Quien tiene controlada su mente
está lleno de poderes, es capaz de traer todas las mentes bajo su influencia. Todas las
enfermedades pueden curarse mediante sanación síquica. Uno queda sorprendido y
asombrado ante las maravillas y poderes misteriosos de la mente del hombre. La fuente,
hogar, o soporte de esta misteriosa mente es Dios o Atman.
La mente es algo misterioso, que no es realmente nada pero hace todo. Nace de la
capacidad de ilusionar de Dios. Es producto de la ignorancia. Está compuesta por deseos,
pensamientos e imaginación, una mezcla de preocupación y miedo. Es una manufactura,
un producto.
Si te falta el aliento, o te sientes cansado cuando caminas, aunque sea una
distancia pequeña, ello indica que eres débil físicamente. Si te cansas cuando estudias un
libro durante poco tiempo ello indica que algo dentro de tu cuerpo es débil. Ese “algo”
que está dentro del cuerpo, que se debilita cuando estudias, es la “mente”, o principio
pensante. Eso comprueba claramente que la mente existe.
La mente se siente cansada luego de un trabajo duro y prolongado. No puede, por
lo tanto, ser el Atman. El Atman es el depósito de todos los poderes. La mente es sólo un
instrumento del Atman. Debe disciplinarse adecuadamente. Del mismo modo en que
desarrollas el cuerpo físico a través de gimnasia y distintos tipos de ejercicios físicos,
tienes que entrenar la mente mediante un entrenamiento mental, una cultura o práctica
mental, por ejemplo ejercitando la memoria, cultivando la reflexión, la discriminación y
haciendo la indagación de “¿quién soy yo?”. La misma práctica de la meditación es un
potente clarificador de la memoria. La práctica de una “cultura de la memoria” ayuda a
lograr la meditación.
La mente es el instrumento o sentido que es causa de los sentimientos de placer y
dolor. Es infinita en cuanto que permanece con cada alma. Tiene la forma de un átomo y
es eterna.
La mente es como la placa sensitiva de una cámara fotográfica. Tal como la imagen
de un hombre que se pone en frente de la cámara queda impresa en la placa sensitiva que
está detrás, del mismo modo las imágenes de todos los objetos del mundo están impresos
indeleblemente en la mente. El libro que ves frente a ti es la una imagen mental más un
algo externo. De hecho todo el mundo externo está dentro de la mente. La mente ha
proyectado este mundo de sí misma, tal como la araña ha proyectado la araña de su
propio cuerpo. La mente se manifiesta a sí misma como el mundo externo. Las cosas que
percibimos alrededor nuestro son sólo mente en forma de sustancia. La mente es
subjetivamente conciente y es objetivamente este universo.
Del mismo modo en que el cuerpo físico está hecho por materia sólida, líquida y
gaseosa, así también la mente está hecha de materia sutil de distintos grados de densidad
con diferentes ratios de vibración. Un raja yogui penetra en las distintas leyes de la
materia mediante una práctica intensa.
La mente se puede comparar con el agua. El agua existe en cuatro estados: estado
causal en forma de H2O, estado sutil en forma de agua, estado denso en forma de hielo y
estado gaseoso en la forma de vapor. De la misma manera la mente se halla en estado
denso durante el estado de vigilia cuando disfruta de los objetos de los sentidos, en
estado sutil cuando funciona en el estado de sueño, en estado causal cuando se envuelve
en su causa durante el sueño profundo, y en estado gaseoso cuando se funde o disuelve
en Brahman durante el nirvikalpa samadhi.
Cuando el arroz está en grano tiene su propia individualidad y puede diferenciarse.
Cuando se lo convierte en polvo y se hace una pasta densa, pierde esa individualidad. Es
todo una masa de pasta homogénea. Así sucede durante el sueño profundo cuando
mente es como la pasta de arroz. No hay diferenciación en ese caso. Es una masa
homogénea.
La ghee (manteca clarificada) tiene dos estados, sólida y líquida. La mente es como
ghee, durante el estado de vigilia está en estado sólido, y durante el sueño profundo es
líquida. En el estado sólido es limitada y densa y por ello es que tiene una experiencia
finita. En el estado líquido no tiene límites y así es que el jiva experimenta la dicha
homogénea e ilimitada. Durante el estado de sueño profundo no hay ego o individualidad.
Tampoco hay deseo. Por lo tanto experimenta la dicha ilimitada del Atman.
La mente está hecha de la porción más sutil del alimento. No es algo pesado. Es
como una luz de gas difusa, o vapor o gases. Cuando quemamos un incienso el humo
impregna toda la habitación en un minuto. Así también la mente impregna todo el cerebro
tan pronto como sale del cuerpo causal cuando termina el sueño profundo.
Algunos filósofos dicen que la medida de la mente corresponde a la medida del
cuerpo con el cual está conectada, y que se contrae y expande al igual que una luz puesta
en un vasija o en una casa, cualquiera sea el caso. Esto es erróneo. La llama de la luz ni
aumenta ni disminuye, ni se contrae o expande según el tamaño del espacio. De igual
modo la mente permanece siempre igual. La mente, por lo tanto, lo impregna todo y es
sutil.
El vasto universo brilla como pensamiento o imaginación del Ser (atma sankalpa).
Sólo si hay mente existirá este universo. No hay mente durante el sueño profundo. En
consecuencia, no hay mundo. Mientras más piensas en los objetos, más se te presentará
este mundo como algo real. La concepción de la realidad de este mundo aumentará si
piensas una y otra vez en los objetos de los sentidos. Si todos los pensamientos se
eliminan no queda nada que pueda llamarse mente. Por lo tanto, los pensamientos son la
mente. Una vez más, no existe una cosa tal como mundo, con independencia y aparte de
los pensamientos.
Toda la dualidad es mental. Toda la dualidad se origina en la imaginación de la
mente. No experimentarás el universo dual si todas las imaginaciones se retraen en la
misma mente, por medio de la práctica constante de la discriminación, el
desapasionamiento, el contento, al autocontrol y la concentración. La mente se convertirá
en no mente. Al no ser nada por conocer, descansará en la fuente, el Atman.
La mente es única, pero a través de la capacidad de ilusión, se presenta como dual
en el estado de sueño, aparece como lo percibido y quien percibe. La mente toma la
forma de una rosa, una montaña, un elefante, un río, el océano, un enemigo, etc.
Tal como el calor es inseparable del fuego, así también la fluctuación es
inseparable de la mente. Hace que la mente esté inquieta. Esta fluctuación la origina rajas.
Es la fluctuación la que causa la ausencia de paz mental. Los bhaktas eliminan esta
fluctuación repitiendo un mantra y con la meditación devota.
Esta capacidad de fluctuar es en sí misma la mente. El mundo es sólo esta mente
fluctuante. La mente se convierte en no mente si la fluctuación desaparece. La mente deja
de existir si queda desprovista de esta capacidad de fluctuar. Lo que se llama capacidad
ilusoria del Señor (maya), es esta potencia de fluctuar que tiene la mente. La mente hace
estragos mediante su poder de fluctuación. Es esta fluctuación la que provoca la caída de
un aspirante que lucha. Destruye esta fluctuación por medio una discriminación fuerte
(viveka) mediante la meditación constante y un incesante Brahma vichara (indagación en
Brahman).
Tan pronto como las fluctuaciones se manifiestan surgen varios tipos de
imaginaciones. La imaginación coexiste con la fluctuación. La imaginación es tan peligrosa
como la fluctuación. La fluctuación mueve la mente, la imaginación engorda la mente. Si a
la mente le restamos la fluctuación y la imaginación, la mente es un mero cero.
Fluctuación e imaginación son las dos alas del pájaro mente. Corta el ala derecha por
medio de la indagación en el Atman, y la izquierda a través de la práctica del no
pensamiento. El gran pájaro, la mente, caerá muerto de inmediato en ese lugar.
La única pared que divide el cuerpo del alma es la mente. Si esta pared es rota a
través de la indagación incesante en el Atman, el alma individual (jiva) se mezcla con el
Alma Suprema, tal como el río se mezcla con el océano.
Si en una habitación oscura hay un recipiente con una lámpara, y el recipiente se
rompe, la oscuridad de la habitación se disipará y verás luz en todos los rincones de la
habitación. Así también, si el cuerpo es roto por medio de la meditación constante en el
ser, es decir, si destruyes la ignorancia y sus efectos, tales como la identificación con el
cuerpo, y te elevas sobre la conciencia corporal, conocerás la luz suprema del Atman en
todos lados.
Cierra tus ojos. Medita. Abre tu corazón al flujo del poder invisible. En la Biblia
puedes leer: “Vacíate que yo te llenaré”. Tendrás conocimiento superintuitivo abundante,
que está más allá del alcance del intelecto. Tal como el agua fluye libremente cuando se
abre la canilla, así también la sabiduría divina fluirá libremente cuando se eliminen los
obstáculos de la ignorancia, que se interponen en el camino del conocimiento. Tendrás
flashes de inspiración, revelación e intuición divinos. Tendrás que ponerte en un estado de
quietud, silenciando todos los pensamientos burbujeantes y emociones, y conectar la
mente con la Fuente, retirándola de los objetos sensoriales, tal como se hace con un
teléfono cuando levantas el tubo y conectas a dos personas que desean hablar.
Cuando tu negocio falla, o tienes un gran dolor debido a la muerte de tu único hijo,
tu cuerpo se demacra a pesar que ingieras alimentos sustanciosos y nutritivos. Sentirás
una tremenda debilidad interior. Cuando una mujer está profundamente ocupada
manejando todo lo relativo al casamiento de su hija, se olvida de comer. Está siempre
feliz. Su corazón está pleno de gozo. El gozo y la alegría son poderosos tónicos para su
mente. Esta mujer tiene una gran fuerza mental, a pesar que no come nada. Esto prueba
claramente que la mente existe y que la alegría es buen alimento mental.
Para la salud mental es necesario cambiar de pensamiento, relajar la mente y
morar en pensamientos de objetos placenteros, alegría, alimento puro y recreación
mental de naturaleza pura.
La mente lo es todo. Puede convertir un infierno en un paraíso, y un paraíso en un
infierno. Mantén a este mono mente bajo un control apropiado, sólo cuando así lo hagas
podrás ser realmente feliz. La mente crea y destruye. Crea todo el universo gracias a su
poder de imaginación. La característica principal de la mente es la imaginación. La mente
es quien crea y goza de toda la felicidad y toda la miseria. Es la causa de la esclavitud y la
liberación. Lo es todo. Es todas las cosas. Es tu verdadero amigo y tu peor enemigo. La
mente impura es tu enemiga. Causa distintos tipos de apego. Está llena de apetitos y
deseos básicos variados. La mente más elevada es un amigo raro y un benefactor, ya que
imparte un consejo verdadero en el camino de la obtención de la meta suprema de la
vida. La mente superior es convierte en un guru que te guía. Escucha su voz pequeña y
dulce y sigue sus instrucciones. La voz de la mente pura es la voz de Dios. Es una voz
infalible. En el Bhagavad Guita encontrarás: “Un hombre debe elevarse por sí mismo
mediante su ser, por lo tanto no permitamos que éste se debilite. Ese ser es el amigo de sí
mismo y es el enemigo de sí mismo. El ser es el amigo de aquel que ha conquistado al ser.
El ser es inicuo y se comporta como un enemigo externo para aquel que no haya
conquistado al ser (VI, 5-6)”.
No hay otro barco sobre esta tierra para cruzar el océano de la existencia mundana
(samsara) que la maestría sobre la mente instintiva inferior.
La mente se apega siempre a algo objetivo. No puede sostenerse por sí misma.
Anda a tientas en la oscuridad. Se olvida. Está cambiando a cada segundo. Si se le retira el
alimento durante un par de días no es capaz de pensar con propiedad. La mente no
funciona durante el sueño profundo. Está llena de impurezas, deseos y antojos. Se
desconcierta durante la cólera. Tiembla cuando tiene miedo. Se hunde durante un shock.
Entonces, ¿cómo considerar que la mente sea el Ser puro?
Un escritor escribe muchos libros con la ayuda de una lapicera. La lapicera es sólo
un instrumento del escritor. La lapicera no piensa: “He escrito todos estos libros, todo el
crédito debe ser mío”. Tu mente, sentidos y cuerpo son únicamente instrumentos en las
manos del Señor. Dios hace todo: siente esto y abandona la idea de ser el hacedor, el que
actúa”. Te liberarás de los lazos del karma.
Un hijo hereda sólo las características físicas de su padre, no los hábitos mentales.
El hijo tiene sus propios pensamientos, temperamento, tendencias, aptitud mental,
hábitos mentales, etc. Un hombre con tendencias musicales puede nacer en este
nacimiento en el hogar de un músico reconocido a fin de tener condiciones más
favorables para un crecimiento adicional en este arte. Eso no significa que haya heredado
del padre sus tendencias musicales.
La mente tiene varios preconceptos. Cuando un artista comienza a pintar un
cuadro sobre el lienzo, lo pinta conforme los elementos preconcebidos por la mente.
Cualquier acción hecha por el cuerpo es el resultado de una idea preconcebida. Primero
la mente piensa, planea y programa. Después se manifiesta la acción. Por ejemplo, quien
invento el reloj, primero tuvo todas las ideas en su mente sobre como construir palancas,
las distintas ruedas, el dial, el minutero, el segundero, la aguja horaria, etc. Estas ideas se
materializan después en actos.
Los mejores filósofos y videntes (rishis y sabios) están totalmente de acuerdo en
que la mente no es capaz de atender más de una cosa a la vez. Dos pensamientos, no
obstante lo cercanos que sean uno al otro, no pueden coexistir al mismo tiempo. No
puedes atender a dos objetos diferentes al mismo tiempo. La mente sólo puede hacer una
cosa a la vez. Debido a que se mueve con una velocidad tremenda, hacia atrás y hacia
adelante, piensas que la mente es capaz de atender muchos objetos o cosas al mismo
tiempo. En un momento sólo puedes ya sea ver o escuchar. No puedes ver y escuchar al
mismo tiempo. Pero esta ley no es aplicable a un yogui desarrollado. Un yogui así puede
hacer muchas coas al mismo tiempo, porque su voluntad no está separada de la voluntad
cósmica que es todopoderosa.
Un punto de luz se presenta como un círculo continuo cuando se lo hace rotar con
rapidez. Así también, aún cuando la mente pueda atender solamente una cosa por vez, ya
sea escuchar o ver u oler, y puede admitir sólo una sensación por vez, debido a que se
mueve de un objeto a otro con una velocidad tremenda, se nos presenta como realizando
actividades simultáneas.
Debes entrenar adecuadamente a la mente y que reciba alimento puro. Ten un
pensamiento de fondo o imagen mental que sea divino.
La mente se convierte en aquello en lo que mora. Esta es una ley sicológica
inmutable. Si comienzas a pensar sobre los defectos de un hombre, al menos durante ese
tiempo, tu mente mora en esas malas cualidades y se carga con ellas, sea que el hombre
las tenga o no. Esto puede ser exclusivamente tu vana imaginación debido a los
pensamientos, tendencias o hábitos erróneos (malos) de la mente. Puede ser que él no
tenga siquiera un poquito de las malas cualidades que le superpusiste debido a tu mala
voluntad, alguna forma de celos o mezquindad o a una naturaleza habitual que busca
defectos en los otros. Alaba a los demás. Desarrolla la capacidad o el punto de vista de
encontrar sólo buenas cosas en los demás. No ladres como un perro salvaje sobre las
malas cualidades de los demás. Glorifícalos. Crecerás espiritualmente. Los demás te
honrarán, gustarán de ti y serás respetado por ellos.
Una mente siempre esperanzada, confidente, valiente y determinada, que tenga
tales propósitos, si se mantiene en ellos, atraerá sobre sí aquellos elementos, cosas y
capacidades que resulten favorables a tales intenciones.
Las diversidades o heterogeneidades que ves en el mundo son una creación
mental. Cuando la mente es aniquilada por la dstrucción de pensamientos, deseos y
egoísmo, se desvanecen todas las diversidades. Sólo permanece la sabiduría.
Así como el cuerpo existe para gozar de los sentidos, tal como los sentidos existen
para el gozo de la mente, así también la mente existe para el gozo del Ser (Purusha). Así
como la casa toma su forma merced a los distintos elementos que se pusieron juntos y
existen para el disfrute de otro, del mismo modo esta mente compuesta por distintos
elementos existe para el disfrute del Purusha.
Así como hay puertas en un bungalow entre el exterior y las habitaciones internas,
del mismo modo hay puertas entre la mente inferior y la mente superior. Cuando la
mente se purifica por la práctica de karma yoga, tapas, conducta recta o práctica de yama,
niyama, japa, meditación, etc., se abren las puertas entre la mente inferior y la superior.
Alborea la discriminación entre lo real y lo irreal. Se abre el ojo de la intuición. El
practicante recibe inspiración, revelación y el conocimiento divino más elevado.
La vida en este plano físico es una mera preparación para la vida eterna donde el
sol no se pone y el gozo es perdurable, que sobreviene cuando uno logra el conocimiento
del Ser por medio de una meditación intensa y constante, después de purificar la mente.
Esta vida inmortal de gozo supremo se describe en la Biblia como el “Reino de los Cielos”,
que está dentro de ti, en tu corazón. Experimenta esta vida inmortal controlando la
mente y disfrutando la dicha suprema del Ser.
Tiempo. Un modo de la Mente.
El tiempo no es sino un modo de la mente. Es tan ilusorio como los objetos.
Cuando tu mente está concentrada profundamente, un período de tiempo de dos horas
parecen cinco minutos. Si la mente está distraída y vagando media hora parecen dos
horas. Esta es la experiencia de todos. En los sueños una experiencia de varios años
acontece en diez minutos. Debido al juego de la mente un Kalpa se vive como un
momento y viceversa.
Si todas las variaciones en la mente se detienen debido a su control (nirodha) el
tiempo se desvanece. El tiempo es una creación mental. La mente es un producto o
modificación del poder indescriptible del Señor. El único poder (shakti), que se lo conoce
por varios nombres, asume varias formas para mantener el divino juego del Señor.
¡Maravillosa es la capacidad de ilusión del Señor! Aún más maravilloso es el Señor y Su
juego (lila) divino. Quien consigue la gracia del Señor merced a una entrega total y sin
reservas de sí mismo, y a una devoción inquebrantable, entiende Su juego divino, se
regocija en Él, va más allá del tiempo y la mente, y consigue la inmortalidad.
Atman es Uno.
Las lámparas tienen colores diferentes pero la luz es la misma en las distintas
lámparas. Así también, los cuerpos y las actitudes (bhavanas) mentales son diferentes,
pero Atman (el Ser) es uno en todos los seres. Un foquito blanco representa una mente
sáttvica, una bhavana sáttvica, uno rojo, una menta rajásica o bhavana rajásica, una
lamparita negra una mente tamásica o una bhavana tamásica.
Los cuerpos son diferentes, las actitudes mentales son diferentes, las gunas
(cualidades nacidas de la naturaleza) son diferentes y las acciones son diferentes, pero el
Ser es el mismo en todos los seres.
Las narices son distintas. Algunas son aquilinas, algunas son anchas, pero la
capacidad (shakti) que permite oler es una en todas las narices. Las flores son diferentes,
los colores de las flores también son diferentes, pero el órgano que ve es uno. Así sucede
con los cuerpos; son diferentes y las mentes son diferentes, pero la Inteligencia (Self,
Atman o consciencia) es una.
Todos los colores están centrados en el ojo, todos los sabores están centrados en
la lengua, todos los tactos están centrados en la piel, todos los sonidos están centrados en
el oído, todos los aromas están centrados en la nariz, todos los sentidos están centrados
en la mente, todas las mentes están centradas en OM o Atman, o el Ser Supremo, el
soporte de todo.
Este universo también es un aspecto del Señor, porque su creación, preservación y
disolución procede de Él. Los aros de oro, brazaletes, etc. no son otra cosa que oro, así
pasa con este mundo de nombres y formas, que no es otra cosa que el Señor. Todas las
formas son manifestaciones divinas del Señor. Si ustedes recuerdan esto constantemente
tendrán un nuevo ángulo de visión. Se verán libras de apegos y odios. Conseguirán la
Realización del Ser por medio de la devoción al Señor en Su forma como universo
manifiesto.
Metafísica del hombre interior.
El cuerpo físico, el cuerpo astral, la fuerza de vida (prana), el intelecto (buddhi), la
mente instintiva, la mente espiritual y el espíritu son los siete principios del hombre.
Buddhi es todo razonamiento. El asiento de buddhi está justo detrás de la corona de la
cabeza en la glándula pineal en el cerebro. Buddhi se manifiesta solamente en aquellas
personas que tienen desarrollado la discriminación intuitiva correcta (viveka). La razón
ordinaria de personas mundanas es llamada razón práctica, que es densa y tiene
limitaciones.
Prana es la fuerza vital o energía de vida. Es el símbolo eterno de Dios o Brahman.
Es el eslabón entre el cuerpo astral y el físico.
Prana se divide en prana físico y prana síquico. Respirar en una manifestación
externa del prana físico. Todos los pensamientos se deben a la vibración del prana síquico
en el subconciente. Prana es el caballo y el cuerpo es el carro. Vibra y la mente se pone en
acción. La mente piensa cuando el prana se mueve. Si parte del cuerpo todas las funciones
del cuerpo se detienen. El cuerpo físico permanecerá como un tronco de madera. La
separación del prana del cuerpo físico se denomina “muerte” en el lenguaje común. El
control del prana conduce al control de la mente y viceversa.
Al igual que una flecha es impulsada por un arquero, del mismo modo este cuerpo
está impulsado por el prana. Es prana quien manipula este cuerpo físico, lo llena y lo
permea.
Debido al mandato de Brahman el océano no se excede en su límite. Por Su
mandato el sol brilla y se eleva a la hora indicada por el este. Por Su mandato el fuego
arde. Por Su mandato funcionan mente, prana y los sentidos.
Materia, prana y mente son las tres manifestaciones relativas de los Absoluto. El
prana es en realidad una modificación o manifestación de la mente. Prana es la facultad
de acción. La materia emana del prana. El prana procede de la mente. La materia está
debajo de prana. Prana es la materia, pero bajo la mente. Prana está por encima de la
materia, pero por debajo de la mente. La mente es superior tanto a prana como a la
materia, pero inferior a la voluntad. La voluntad es el centro del ego. La voluntad es la
general en jefe, que conduce a mente y prana a todas partes y en todas direcciones. La
intuición está por encima de la razón y es el canal de comunicaciones entre hombre y
espíritu. El desarrollo de la fuerza de voluntad mediante la autosugestión es el principio
básico de raja yoga o vedanta.
El Poder Interno.
Si te separas de los sentimientos negativos y te identificas con el Ser Supremo, no
hay influencia externa que pueda afectarte. Serás invulnerable. Algunas veces se
manifiesta la depresión debido a un disgusto, un fracaso, una dispepsia severa, debates
acalorados, pensamiento o sentimientos erróneos. Elimina el sentimiento de depresión y
melancolía de inmediato a través de la indagación, cantando canciones divinas, oraciones,
cantando OM, pranayama, una caminata briosa al aire libre, o pensando en la cualidad
opuesta, el sentimiento de gozo. Trata de estar contento en cualquier situación e irradia
solamente alegría hacia todos los que están a tu alrededor.
¿Por qué lloras niño mío? Tú eres más emocional que racional. Controla tus
emociones y vuélvete una persona calma. Elimina la esclavitud de esa visión y ve ahora.
Estás rodeado por la verdad y solamente por la verdad. Todo es únicamente luz y dicha.
La catarata de la ignorancia ha nublado tu visión. Saca de inmediato la catarata. Ponte un
par de anteojos nuevos desarrollando el ojo interno de la sabiduría por medio de la
práctica regular de la concentración.
No es únicamente el pensamiento lo que determina la acción. Hay algunas
personas inteligentes que piensan razonablemente en los pros y los contras de una cosa,
pero cuando llega el momento son arrastrados por las tentaciones. Actúan mal y después
se arrepienten. Es el sentimiento lo que realmente impulsa al hombre para que actúe.
Algunos sicólogos ponen un énfasis especial sobre la imaginación, y dicen que es ella
quien determina la acción en realidad. Dan el siguiente ejemplo en apoyo a su punto de
vista. Supongamos que tenemos un tablón de madera con un ancho de treinta
centímetros colocado entre dos torres de seis metros de alto cada una. Cuando comienzas
a caminar sobre la tabla imaginas que caerás, y finalmente caes, mientras que eres capaz
de caminar sobre la misma tabla cuando está colocada sobre el piso. Supongamos que vas
en bicicleta por una vía estrecha. Ves una gran piedra en el camino. Imaginas que vas a
chocar contra ella y así es como la bicicleta realmente choca la piedra. Otros sicólogos
dicen que es la voluntad la que determina una acción. La voluntad puede hacerlo todo.
Los vedantines son de esta última opinión.
La voluntad es una capacidad básica en el ser humano. Es la fuerza del alma. Si los
deseos se destruyen, se desarrolla la fuerza de voluntad. El control de los órganos de los
sentidos aumenta la fuerza de voluntad. Determinación, paciencia, interés, atención,
perseverancia, tenacidad, aplicación, fijeza de propósito, persistencia, práctica del celibato
y meditación en el Ser desarrollan la fuerza de voluntad. Un hombre de voluntad fuerte
tiene confianza en sí mismo. Consigue un éxito sanguíneo en todos sus intentos. El fracaso
es desconocido para él. No confundas obstinación o terquedad con voluntad fuerte. La
terquedad nace de tamas o inercia. Es una forma de estupidez.
Dentro tuyo hay una central energética vastísima, dentro tuyo hay un océano de
conocimiento, dentro tuyo hay una fuente de dicha. Todas las capacidades están latentes
en ti. El hombre interno es el alma inmortal. Tú eres idéntico al Ser supremo. Experimenta
esto y sé libre. Despliega tus capacidades latentes por medio de la meditación. Destapa la
fuente, zambúllete profundo dentro tuyo y trae la perla del Atman. Sé valiente, se alegre.
¡Qué puedas convertirte en un superhombre!
Tú eres el arquitecto de tu propio destino y fortuna. Tú eres el maestro de tu
propio destino. Tú puedes hacer y deshacer cosas. Tú eres capaz de lograr el estado de
Brahman mediante el pensamiento correcto, el sentimiento correcto y acciones correctas.
Tú eres capaz de romper hábitos patológicos merced a tu fuerza de voluntad. Tú eres
capaz de destruir tendencias erróneas, deseos non sanctos e imaginaciones incorrectas.
Eres capaz de cultivar hábitos nuevos, eres capaz de cambiar tu naturaleza, eres capaz de
construir un bello carácter. Puedes mover todo el mundo con tu fuerza espiritual, también
puedes elevar a otros a un estado divino. Puedes controlar las fuerzas de la naturaleza y
dar órdenes a los elementos.
Las capacidades de la mente son como rayos de luz dispersos. Los rayos de la
mente son llevados hacia objetos variados. Tendrás que reunirlos con paciencia por medio
del desapasionamiento (vairagya) y la práctica (abhyasa), renuncia y austeridad, y, al
lograrlo, marchar valientemente con energía infatigable hacia Dios o Brahman. Cuando los
rayos mentales están concentrados comienza la iluminación.
El yogui inteligente, hábil y siempre vigilante, está listo en todo momento para
arrojar sus flechas y matar esta mente vagabunda, traviesa y turbulenta. El yogui consigue
perfección ética, disciplina sus sentidos y la mente, estabiliza el cuerpo, regula el aliento,
ajusta la dieta, controla el semen y finalmente golpea la mente sin dudar. En ese
momento entra en un samprajnata samadhi profundo. Hallarás en el Mandukya
Upanishad: “Pranava u OM es el arco, la mente o ser inferior el arco, y Brahman la meta o
blanco. Si uno tira hacia el blanco con cuidado se convierte en uno con Él”.
La Mente Subconciente.
Es un hecho sicológicamente admitido que los procesos mentales mediante los
cuales logras conocimiento, no están meramente confinados al terreno de la conciencia,
sino que también cubren el campo de la subconciencia. Si conoces la técnica para hablarle
a tu mente subconciente y el arte o ciencia de hacerla trabajar, tal como le hablas a tu
sirviente o a un querido viejo amigo, entonces todo el conocimiento será tuyo. Así es, esto
es cuestión de práctica y la práctica te hará perfecto.
Todo lo que has heredado, todos lo que traes contigo tras innumerables
nacimientos previos, todo lo que has visto, oído, gustado, disfrutado, leído o conocido, sea
en esta vida o en vidas previas, están escondidos en tu mente subconciente.
Cuando eres incapaz de resolver algún rompecabezas metafísico o filosófico, pídele
a tu mente subconciente que haga la tarea para ti, con plena seguridad y confianza en que
estás condenado a lograr de ella una solución adecuada. Domina la técnica de
concentración y las formas de darle órdenes a tu mente subconciente, y haz un uso total y
libre de todo ese conocimiento. Da órdenes a tu mente subconciente de esta manera:
“¡Hey mente subconciente! Quiero la solución a este rompecabezas o problema, con suma
urgencia, para mañana a la mañana. Sé amable y hazlo rápidamente”. Que tu mandato
sea dado en términos muy claros, que no haya ninguna ambigüedad al respecto. Tendrás
la respuesta de tu mente subconciente a la mañana siguiente y sin ninguna duda. Algunas
veces la mente subconciente está ocupada en otras cuestiones y, en esos casos, deberás
esperar la respuesta un tiempo más. Tendrás que repetir la orden regularmente, todos los
días y a la misma hora.
Si una idea se planta en la mente, crece durante la noche debido a la acción de la
mente subconciente. La mente subconciente no descansa nunca. De los escritos
auténticos, y de las experiencias de una persona hipnotizada podemos inferir con claridad
la existencia de la mente subconciente, que trabaja durante las veinticuatro horas del día.
Telepatía, lectura de los pensamientos, hipnotismo, mesmerismo, sanación a
distancia, sanación síquica, etc., prueban claramente que la mente existe y que una mente
superior y desarrollada es capaz de influir y subyugar una mente inferior.
Los fenómenos ocultos que ocurren en el mundo mental están todos basados en
leyes científicas. Ocultistas y raya yoguis deben tener una comprensión inteligente e
integral de estas leyes. Sólo entonces serán capaces de controlar fácilmente las fuerzas
síquicas.
La Mente es como un camaleón.
La mente no sólo se hace diariamente, sino por hora. Cada minuto cambia de color
y forma, como un camaleón. Es muy vacilante e inestable.
Las hojas de neem son amargas cuando tu salud es normal, pero son dulces si las
pruebas cuando te pica una cobra. Amargura y dulzura no están en las hojas sino en el
sujeto. Son creadas por la mente. Es la mente quien da al objeto sus cualidades de forma,
color, sabor, etc.
Tal como el agua que fluye de un tanque a los campos a través de canales, asume
las formas de los respectivos campos, así también la mente transita los canales de los ojos,
permea los objetos y toma las formas de ellos. Tan pronto como un campo se llena con
agua, el agua se deriva al campo siguiente. El agua fluye de esa manera de un campo a
otro. Así también la mente, que asume la forma de un objeto y luego salta hacia otro
objeto, luego a un tercero y así sucesivamente.
Algunas veces uno dice: “Estaba ausente mentalmente. No escuché. Estaba
ausente mentalmente. No vi”. Resulta evidente que la persona ve con la mente, y oye con
la mente. Deseo, determinación, incertidumbre, creencia, falta de creencia, firmeza,
inestabilidad, intelecto y miedo, son mentales únicamente.
Cuando uno está anestesiado por efecto del cloroformo las células del cerebro
están inhibidas por ello. La mente que tuvo su asiento en el cerebro durante la conciencia
de vigilia, en ese momento mora en un lugar medio entre la garganta y el corazón, y por
ello uno no tiene sentimiento de dolor incluso si le amputan la pierna. El hombre siente
dolor solamente cuando la mente está conectada con el cuerpo. Cuando uno está bajo los
efectos del cloroformo la mente está desconectada del cuerpo físico.
Cuando la mente está plenamente ocupada durante una batalla, el soldado no
siente una herida seria cuando lo lastima un balazo en la pierna. Está lleno de entusiasmo.
No es conciente de su cuerpo físico durante ese momento. Cuando pasa le excitación, y ve
algunas manchas de sangre en su ropa, o cuando uno de sus camaradas le señala la herida
en la pierna, recién toma conciencia de la herida. En ese momento se alarma un poco y el
poder de la imaginación hace estragos. El soldado colapsa. El poder de la imaginación
exagera siempre.
La conciencia es resultado de la acción del ambiente sobre la mente. La conciencia
es nuestras propias convicciones. Está siempre cambiando. La conciencia de un hombre
difiere de la de otro. Si adquieres alguna experiencia tendrás una conciencia diferente.
Aunque la mente es la misma, el modo de pensar es diferente en diferentes
personas. Mentalidad, temperamento y tendencias latentes son distintas en distintas
personas. Un poeta persa, un granjero de Delhi y un sacerdote de Ayodhya viajaban
juntos a Badrinarayan. Cerca de Deva Prayag, donde el Ganges y el Alakananda confluyen,
un ruiseñor cantaba en tono muy melodioso. El poeta persa dijo: “El pájaro está cantando
subhan teri kudaret: Cuán magnánima es la gloria de tu naturaleza”. El granjero dice: “El
pájaro está cantando hing haldi adharak: Asafétida, cúrcuma, jengibre”. El sacerdote de
Ayodhya dice: “El pájaro está cantando Rama, Sia, Dasarath (Nombres de Dios)”.
Un filósofo hará algún tipo de reflexión filosófica incluso a partir de expresiones
abusivas y desagradables.
La mente nacida de la meditación está libre de deseos e impresiones. En esa mente
no hay espacio para deseo o atracción y repulsión, o virtud y pecado.
Maravillas de la Mente.
¡Observen las maravillas de la mente! Uno queda sacudido, con maravilla y
asombro, al ver una persona hipnotizada en trance y escucha lo que dice. La persona
hipnotizada narra muy lúcidamente la vida, historia e incidentes de una persona que no
vio nunca en su vida.
Una empleada doméstica que servía a un sacerdote judío solía escuchar los versos
hebreos durante el servicio religioso. De pronto desarrolló una doble personalidad
estando enferma en el hospital y repetía esos versos hebreos. No conocía el idioma
hebreo. Todas las impresiones mentales (producidas cuando escuchaba las palabras del
sacerdote) estaban en su mente subconciente y repetía los versos. Ninguna impresión se
pierde. Se recuerdan de manera indeleble en el grabador de la materia mental (chitta).
Un sacerdote acostumbraba olvidar su vieja personalidad y asumía una nueva, un
nombre nuevo y una vocación nueva durante seis meses. Cuando desarrollaba esa doble
personalidad abandonaba su viejo hogar y olvidaba totalmente todo sobre su vieja vida, y
al regresar después de los seis meses, olvidaba todo acerca de la segunda personal
asumida durante seis meses.
El poder del pensamiento.
El hombre está formado por su pensamiento: “Como un hombre piensa, eso es
ciertamente, y como piensa en este mundo, en eso se convierte al partir (Chhandogya
Upanishad III-41-1)”.
Si todos los pensamientos se eliminan no queda nada que pueda llamarse
“mente”. En consecuencia, los “pensamientos” son la mente. Una vez más: no existe algo
como el mundo con independencia y separado de los pensamientos.
Tus pensamientos moldean tu carácter y le dan forma a tu destino. El pensamiento
tiene un poder tremendo. Es más poderoso que la electricidad. Los pensamientos
controlan tu vida. Conquista tus pensamientos.
Los pensamientos ganan fuerza con la repetición. Si albergas un pensamiento malo
o bueno una vez, este pensamiento, malo o bueno, tiene una tendencia a repetirse
nuevamente. Los pensamientos se juntan al igual que pájaros del mismo plumaje se
agrupan; por lo tanto, si tú albergas un mal pensamiento, todo tipo de malos
pensamientos se te unirán y te empujarán hacia abajo. Si albergas cualquier pensamiento
bueno, todos los pensamientos buenos se agruparán y te impulsarán hacia arriba.
Mata sin piedad pensamientos de miedo, de egoísmo, de odio y otros
pensamientos malsanos. Estos malos pensamientos provocan debilidad, enfermedad,
desarmonía, depresión y desesperación.
Primero un mal pensamiento entra en la mente. Luego actúa tu fuerte
imaginación. Te deleitas en morar en ese pensamiento. Le das tu consentimiento para que
se quede en la mente. Gradualmente el mal pensamiento, al no ser resistido, adquiere
gran influencia en tu mente. En ese instante se vuelve algo muy difícil de ahuyentar. El
proverbio dice: “Dale una pulgada a un canalla y se tomará una milla”. Esto también es
cierto en el caso de los pensamientos.
Lo similar atrae lo similar. Si tienes un mal pensamiento, este pensamiento atraerá
todo tipo de malos pensamientos de otras personas. Tú también le pasas tus
pensamientos a otros. El pensamiento se mueve, es una fuerza viva. El pensamiento es
una cosa. Si permites que tu mente more en un pensamiento sublime, este pensamiento
atraerá buenos pensamientos de los demás. Tú envías tus buenos pensamientos a los
demás. Polucionas el mundo con tus malos pensamientos. Mejoras el mundo con tus
buenos pensamientos.
Cultiva pensamientos positivos, tales como piedad, coraje, amor y pureza. Los
pensamientos negativos morirán por sí solos. Intenta esto y siente tu fortaleza. Los
pensamientos puros infundirán en ti una nueva vida exaltada.
Los pensamientos que creas en tu mente, y las imágenes que formas en tu vida
diaria te ayudarán a ser lo que eres, o en lo que quieras convertirte. Si piensas en el
Atman puro e inmortal, y meditas en la frase: ”Yo soy Brahman”, serás idéntico a
Brahman. Si piensas permanentemente en Krishna serás idéntico al Señor. Morarás en Él
eternamente.
Pensamientos sublimes divinos producen una influencia tremenda en la mente y
echan fuera los malos pensamientos cambiando la sustancia mental. La mente cambia
totalmente y se vuelve luz albergando pensamientos divinos.
Los pensamientos son cosas sólidas, más sólidas que un pedazo de piedra. Tienen
una fuerza tremenda. Utiliza cuidadosamente este pensamiento. Te puede servir
bellamente en modos diversos. No hagas mal uso de este poder al utilizarlo
indiscriminadamente. Si así lo haces tendrás una caída rápida o una reacción terrible.
Úsalo para ayudar a los demás.
Del pensamiento viene el apego, del apego nace el deseo, del deseo proviene la
cólera, que surge cuando el deseo se frustra por cualquier causa, de la cólera nace el
engaño, del engaño la pérdida de la memoria, de la pérdida de la memoria, la pérdida del
intelecto, de la pérdida del intelecto la ruina total del ser humano. Si quieres lograr la paz
permanente no pienses en objetos, sino que piensa únicamente y siempre en el Atman
inmortal y dichoso.
Los deseos son inofensivos en sí mismos. Los galvaniza el poder de la imaginación o
del pensamiento. Sólo en ese momento hacen estragos. El hombre cavila o piensa en los
objetos de los sentidos. Imagina que conseguirá de ellos una gran cantidad de placer. Esta
imaginación coopera con los deseos. Cuando eso sucede los deseos se vigorizan o
revitalizan y atacan con vehemencia al engañado Jiva.
Los objetos externos están actuando continuamente sobre el cerebro. Las
impresiones de los sentidos llegan al cerebro a través de las vías sensoriales y producen un
estímulo mental. En ese momento eres conciente de los objetos externos. Tal conciencia
puede originarse en un estímulo externo, por ejemplo un estímulo proveniente de una
impresión sensorial o por un estímulo interno, al activarse la memoria. Cada impresión
sensorial sencilla es un conjunto muy complejo de estímulos aferentes (los estímulos que
son llevados desde afuera hacia el cerebro). Un estímulo es un despertar en el sustrato de
la mente. Las asociaciones de estas tomas de conciencia, que surgen de una simple
impresión sensorial, son muy complejas.
Cuando la mente piensa en objetos mundanos hay un determinado orden. La
mente puede pensar en un rosa luego en un bungalow, dinero, un viaje por mar, por
avión, por auto, en restaruantes y en películas. Puedes pensar que la mente está vagando
sin dirección, pero hay un orden en sus movimientos. La idea de un bungalow llega
cuando piensa en una rosa, debido a que la rosa crece cerca del bungalow. Tan pronto
como piensa en el bungalow crece la idea de dinero, ya que un hombre rico, que tiene
dinero, vive en un bungalow. Luego la mente quiere disfrutar de objetos placenteros con
la ayuda del dinero. Si desea hacer un viaje de placer por Europa, piensa en moverse en un
avión y en auto, comer cosas refinadas en hoteles y ver películas en cines.
El oro fundido puesto en un crisol toma la forma del crisol. Así pasa con la mente,
que asume la forma del objeto en el que se concentra. Si piensa en una naranja asume la
forma de una naranja. Si piensa en el Señor Krishna asume la forma del Señor Krishna.
Debes entrenar la mente adecuadamente con adecuados alimentos puros sáttvicos para
su asimilación. Ten un pensamiento de fondo o imagen mental que sea pura.
Es la actitud mental la que determina la naturaleza de una acción y trae con ella
sus frutos. Puedes abrazar a tu madre o hermana, o a tu esposa. La acción es la misma
pero el sentimiento (bhava) mental es diferente.
Observa siempre tus ideas y sentimientos. Tu actitud debe ser pura siempre. Debes
albergar siempre pensamientos sobre Dios. Observa el sentimiento durante la meditación.
S i tienes pureza y concentración podrás hacer que la mente asuma cualquier
sentimiento que quieras. Si piensas en piedad todo tu ser será setuarado con piedad. Si
piensas en paz tla totalidad de tu ser será impregnado con paz.
Chitta.
La mente subconciente se llama chitta. Mucho de tu subconciente está constituido
por experiencias sumergidas, memorias arrojas allí, pero recuperables.
Cuando muestras síntomas de perder tu memoria a medida que te pones viejo, el
primero es que te resulta difícil recordar los nombres de las personas. La razón no es difícil
de ver. Todos los nombres son arbitrarios. Son como etiquetas. No hay asociación con los
nombres. La mente generalmente recuerda a través de las asociaciones, ese es el modo en
que las impresiones llegan muy profundo. En la vejez puedes recordar los pasajes de algún
texto leído en la escuela y la universidad, pero hallarás difícil recordar a la tarde un texto
que leíste a la mañana. La razón es que la mente ha perdido su poder de captar ideas. Las
células se han degenerado. Quienes trabajan demasiado mentalmente, quienes no
observan las reglas del celibato y quienes se afligen con muchos cuidados, preocupaciones
y ansiedades, pierden pronto su capacidad de memoria. Incluso en la vejez puedes
recordar eventos antiguos en tanto haya asociaciones con estos eventos.
Los procesos mentales están limitados al terreno de la conciencia solamente. El
terreno del subconciente es mucho más extenso que el del conciente. Sólo el diez por
ciento de las actividades mentales están en el terreno de la conciencia. Al menos el
noventa por ciento de nuestra vida mental es subconciente. Nos sentamos y tratamos de
resolver un problema y fallamos. Miramos alrededor, tratamos una y otra vez, pero
fallamos. De repente, una idea aparece y nos lleva a la solución del problema. El proceso
subonciente estuvo trabajando. Cuando los mensajes están listos vienen como un flash
desde la mente subonciente o chitta.
Algunas veces te vas a dormir pensando en que a la mañana siguiente tienes que
tomar un tren. Este mensaje lo toma la mente subconciente y es esta mente subconciente
la que te levanta sin fallar a la hora exacta. La mente subconciente es tu compañía
constante y tu amigo sincero. A la noche no puedes encontrar la solución a un problema
aritmético o de geometría. A la mañana tienes una respuesta clara. Incluso durante el
sueño trabaja de manera incesante, sin descanso. Organiza, clasifica, compara, cataloga
todo tipo de hechos y encuentra una solución apropiada y satisfactoria. Esto se debe todo
a la mente subconciente.
Cuando deseas recordar algo tienes que hacer un esfuerzo síquico. Tienes que ir
arriba y abajo por las profundidades de los distintos niveles de la mente y luego tomar la
forma adecuada dentro de una curiosa mezcla de materia irrelevante multifacética. Tal
como quien clasifica las cartas en el Servicio de Correos de los Ferrocarriles toma la carta
correcta moviendo su mano arriba y abajo entre las diferentes casillas, así también el
clasificador en la mente subconciente va arriaba y abajo a los largo de todas las casillas de
la mente subconciente y trae la cosa correcta al nivel de la conciencia normal.
Las otras funciones de chitta son memoria, atención e investigación. Cuando
repites un mantra es chitta quien recuerda. Hace mucha tarea. Hace mejor trabajo que la
mente o intelecto.
Con la ayuda de la mente subconciente puedes cambiar tu naturaleza viciosa
cultivando cualidades virtuosas y saludables, opuestas a las indeseables. Si deseas vencer
al miedo, niega mentalmente que tienes miedo, y concentra tu atención sobre la cualidad
opuesta, la idea de coraje. Cuando esto se desarrolla, el miedo se desvanece por sí mismo.
Lo positivo siempre vence a lo negativo. Esta es una ley infalible de la naturaleza. Puedes
adquirir gusto por las tareas y deberes desagradables, cultivando deseo y gusto por ellas.
Puedes establecer hábitos nuevos, ideales nuevos, ideas y gustos nuevos, y un carácter
nuevo en el mente subconciente cambiando los viejos.
VRITTIS. Modificaciones de la Mente.
Los Yoga Sutras de Patanjalia comienzan así:
Ahora, a continuación, una indagación sobre Yoga (I-1).
Yoga es la restricción de las modificaciones de la mente I-2).
Las modificaciones mentales son de cinco tipos, algunas dolorosas y otras no (I-5).
Si quieres restringir las modificaciones es necesario que tengas una comprensión
amplia de ellas. Los vrittis penosos tienen que controlarse por los que no lo son y estos, a
su tiempo, tienen que ser dominados por el absoluto desapego, desapasionamiento o
indiferencia hacia los gozos sensoriales. Las modificaciones dolorosas son aquellas traen
aflicción, y se convierten en terreno apto para el crecimiento de los mecanismos para
actuar.
Las cinco modificaciones son: conocimiento correcto, conocimiento incorrecto,
imaginación, memoria y sueño (I-6).
El conocimiento correcto es la percepción directa, o inferencia o testimonio (I-7).
Conocimiento correcto es aquello que es incuestionable, confiable y cierto.
Conocimiento correcto es cognición correcta. Conocimiento incorrecto es conocimiento
equivocado.
Conocimiento correcto es una ayuda o paso para lograr el conocimiento del Ser.
No tiene sentido para alguien que mora en sus propia gloria nativa divina. Un yogui
totalmente desarrollado depende de su propia realización para conocer. No necesita de
pruebas. Un hombre común depende sólo de la percepción directa para su conocimiento.
Un hombre que avanzó un poco depende de la percepción directa y la inferencia. Alguien
que está un poquito más avanzado depende de estas dos prueba, más el testimonio.
La percepción directa es ese conocimiento que se origina en el contacto de
cualquiera de los cinco sentidos de conocimiento (oído, ojo, lengua, piel y nariz) con los
objetos de conocimiento. Si no hubiese contradicción entre tus dos percepciones, puedes
llamar a eso una prueba o conocimiento correcto. Si hay contradicción comienzas a dudar
de inmediato. Ves un río o una montaña. Sientes calor y frío. Pruebas una naranja o un
mango. Todas estas son percepciones directas. No puede haber ninguna contradicción en
estas experiencias.
Si hay correntada en un río infieres que debe haber una lluvia fuerte el día
anterior. Si ves humo, infieres que debe haber fuego. Todas estas son inferencias. La
inferencia es el conocimiento producido por un conocimiento previo de la relación entre
una señal característica y lo que posee esa señal. Puedes ver un signo claro, y a partir de
ese signo llegas a la cosa significada. Ves una mesa y a partir de la mesa infieres que la
debe haber construido un carpintero. Ves el universo externo y de ello infieres que debe
haber un Creador. Eso es inferencia.
Testimonio y apta vakyam son términos sinónimos. Una persona competente es un
apta. Es omnisciente. Es un vidente o un sabio que tiene conocimiento directo. La
totalidad del libro del conocimiento interno, o conocimiento del Ser, se le revela como
una fruta en la mano. Sus palabras sirven como autoridad directa. No puede haber ningún
error en sus afirmaciones. Sus palabras son infalibles. Todas sus palabras son como
verdades de un evangelio. Ha logrado conocimiento superintuitivo, más allá de los
sentidos, por medio del asamprajnata samadhi. Sus palabras no contradecirán el
razonamiento y las experiencias humanas previas.
El conocimiento incorrecto es la percepción falsa de algo cuya forma real no es
propia (I-8).
El conocimiento incorrecto es cuando la naturaleza esencial de una cosa no
aparece, y se presenta una falsa en su lugar. Te daré un ejemplos claros de ello: la
madreperla se confunde por plata, un poste se confunde por un hombre, una soga se
confunde por una serpiente. El conocimiento equivocado es la cognición errada provocada
por algún defecto ya sea en el propio objeto o en los medios que conducen a él. La duda
se incluye también en esto.
La imaginación sigue de meras palabras que no son nada realmente (I-9).
Como ejemplos de imaginación tenemos: los cuernos de una liebre, el hijo de una
mujer infértil, el loto en el cielo, etc. La diferencia entre conocimiento equivocado e
imaginación es el hecho que la imaginación es muy difícil de eliminar por medio de una
cuidadosa observación del objeto, lo que sí puede hacerse cuando hablamos de
conocimiento erróneo. Tan pronto como observas con cuidado desaparece la noción de
plata en la madreperla, o la de serpiente en la soga.
Miedos imaginarios diversos, exageraciones, mezclas, dramatización mental y la
construcción de castillos en el aire son todos debido al poder de la imaginación. Incluso
una persona con perfecta salud tiene alguna enfermedad imaginaria de una u otra clase
debido al poder de la imaginación de la mente. Se gasta mucha energía debido a miedos
imaginarios. Una persona puede tener una debilidad o culpa pequeñas. En el momento en
que se convierte en tu enemigo enseguida exageras y magnificas su debilidad y sus fallas.
Esto se debe al poder de la imaginación.
Cada vez que las mentes de dos amigos se estresan por malos sentimientos
mutuos, sus mentes comienzan a exagerar y mezclar las cosas. Crece el hábito de buscar
fallas en el otro. Es muy difícil hallar la verdad en las afirmaciones de estos amigos cuando
se rompe su amistad. Sus manifestaciones e.starán siempre coloreadas por sus
sentimientos internos. El poder de la imaginación hace estragos cuando ello ocurre.
Te explicaré la naturaleza de la “dramatización mental”. Observa los modos de la
mente. Durante una conversación con tus amigos, algunas veces la mente imagina, en
vano, que heriste los sentimientos de tu amigo. Se gasta mucha energía en sentimientos
innecesarios. Piensas: “¿Cómo podre verlo mañana? Debe estar molesto conmigo”.
Cuando te encuentras con él a la mañana siguiente nada sucede. Tu amigo comienza una
conversación placentera y sonríe. Te sorprendes. Para tu gran asombro, el tema de
conversación es totalmente diferente. Cuando una gran epidemia hace estragos, un
hombre de familia piensa: “¿Qué haré si mi esposa se contagia y muere? Tengo seis hijos”.
Esta es su imaginación insustancial. No pasa nada. Algunas veces cuando el tren va
despacio sobre el puente Pamban, cerca de Rameshwar, la mente imagina: “Si el puente
cae, ¿qué será de mí? Quedaré hecho trizas”. Crece un toque de miedo. Hay mil y un
modos de dramatización mental como esos. El poder de la imaginación juega un papel
vital en la dramatización mental.
Veamos otros ejemplos. Surge el rumor que hay cólera en George Town, Madras.
Un hombre en Park Town imagina falsamente que contraerá cólera. Se preocupa y
termina contrayendo cólera debido a ese temor. Tu amigo no te habla mientras corre para
tomar el tren, y tu imaginas que está ofendido. Se corre el rumor de un disturbio en
Londres, y tu imaginas sin fundamento, que tu hijo, quien estudia en Londres, puede
haber muerto. Erradica estas modificaciones a través de la indagación. No te identifiques
con ninguna modificación. Identifícate con Brahma y descansa pacíficamente para
siempre.
El conocimiento correcto, el conocimiento incorrecto y la imaginación se
experimentan durante el estado de vigilia, y los deseos sutiles derivados de ellos se
disfrutan en el sueño.
El sueño es una modificación de la mente que tiene su causa en la nada como
soporte (I-10).
El sueño se manifiesta cuando predomina inercia (tamas), y es cuando pureza
(sattva) y
actividad (rajas) disminuyen, y no hay conocimiento del mundo externo. La gente común
piensa que hay una ausencia completa de vrittis durante el sueño. No es así. Dado que hay
memoria cuando te despiertas, y dices: “Dormí profundamente, no supe nada”, debe
haber habido una especie particular de onda sutil en la mente durante el sueño. No
debiera entenderse que el sueño no es una transformación o vritti de la mente. Si así
fuese, la remembranza: “Dormí profundamente”, no nos seguiría durante la vigilia, ya que
nunca se recuerda lo que no se experimenta.
El sueño no es simplemente un estado de inactividad o reposo pasivo. En este
estado el cuerpo causal funciona vigorosamente. La consciencia asociada también está
presente. Esto tiene un significado filosófico profundo. El alma individual está en contacto
casi íntimo con lo Absoluto. Así como una pequeña capa de muselina vela el rostro de una
mujer y ello la vuelve invisible a los ojos de su marido, así también una delgada capa e
ignorancia separa el alma individual del Alma Suprema. Los vedantines estudian profunda
y cuidadosamente este estado. Esto le da la clave a los filósofos no dualistas para rastrear,
buscar y encontrar al oculto testigo silencioso.
Durante el sueño la Madre de este mundo lleva las almas individuales de vuelta a
Ella y a Su Señor durante el sueño profundo, los abraza en Su regazo, les concede paz
refrescante, nuevo vigor, vitalidad y fortaleza, y los capacita plenamente para la
subsiguiente batalla por la vida del día siguiente. Sin este sueño la vida sería totalmente
imposible en este plano físico, donde misería, enfermedades, cuidados, preocupaciones,
miedos y ansiedades de clases diversas, problematizan al hombre cada segundo. Si un
hombre no duerme profundamente siquiera por una noche, si pierde su sueño una noche
durante tres horas por cuidar un paciente enfermo, o por haber ido al cine, ¡que
miserable, triste y deprimido se siente al día siguiente!
El sueño es un especial tipo de vritti. Este vritti debe controlarse al igual que otros
vrittis, si quieres entrar en samadhi.
Memoria es “no escaparse” de los sujetos percibidos (I-11).
La remembranza es una función que existe íntegramente gracias a la impresión
dejada por una experiencia previa. Memoria es el conocimiento producido por el recuerdo
de impresiones de experiencias pasadas. Los objetos conocidos no se escabullen de la
mente. Vuelven a la superficie de la mente conciente a través de la influencia de
tendencias latentes, que están embebidas en la mente subconciente.
Los cinco tipos de vrittis recién mencionados se pueden incluir dentro de las
siguientes tres categorías: placer, dolor y engaño.
Samskaras.
Para el hombre de discriminación todo es ciertamente doloroso, debido a las
consecuencias, ansiedades y samskaras (impresiones), y también a las
contradicciones del funcionamiento de las gunas (cualidades de la naturaleza) (II-
15)”.
Cada acción, cada deseo, cada gozo o sufrimiento y, de hecho, todas las
experiencias dejan
Impresiones sutiles o potencias residuales (samskaras) en la placa fotográfica de la mente
subconciente, que son la causa raíz de nacimientos futuros, vida y experiencias de placer y
dolor.
Un samskara o experiencia está formada o desarrollada en la mente subconciente
en el mismo momento en que la mente está experimentando algo. No hay brecha entre
la experiencia presente y la formación de una impresión en la mente subconciente. El
avivamiento de estas impresiones induce la memoria. La suma total de estos samskaras,
que están alojados en la mente subconciente, constituyen lo que se llama prarabdha (la
porción del karma que determina nuestra vida presente).
Tal como materia y energía son indestructibles, los samskaras son también lo son,
más los destruye el fuego de la sabiduría y el estado superior del samadhi.
El yogui se zambulle profundo en su interior y toma contacto directo con estos
samskaras. Los percibe directamente por medio de su visión yóguica. A través de
Samyama (concentración, meditación y samadhi) sobre estos samskaras adquiere
conocimiento de sus vidas previas. Haciendo Samyama sobre los samskaras de otras
personas también obtiene el conocimiento de sus vidas previas.
Todos los neófitos en la senda espiritual experimentan una especie de tira y afloje
entre los viejos samskaras sensoriales y los recién generados samskaras espirituales,
elevándose y cayendo. A medida que vayan haciéndose más y más puros no serán
arrastrados por los samskaras mundanos.
Un cuaderno de dibujo no es otra cosa que papel con algunos dibujos. Cuando los
dibujos se borran con una goma el cuaderno tiene solamente hojas de papel en blanco.
Así pasa también cuando los samskaras en la mente son borrados por la meditación y el
samadhi, la mente no es nada sino únicamente Brahman. La mente de un hombre
mundano es un montón de samskaras; la mente de un sabio es únicamente Brahman.
El hombre ignorante es un instrumento en las manos de sus samskaras y karma.
Lentamente gana fortaleza mediante la comprensión de su naturaleza real y esencial,
haciendo prácticas espirituales y renunciando a los deseos y el egoísmo.
Gunas.
Sattva, rajas y tamas son las tres gunas o cualidades de chitta (mente
subconciente). Sattva es pureza, luz o conocimiento. Rajas es pasión o actividad. Tamas es
inercia u oscuridad. Sattva es la cualidad inherente de chitta. Chitta nace de la guna sattva,
pero cuando se mezcla con rajas y tamas se manifiestan todos los estigmas mundanos.
No hay guna que pueda existir por sí sola. Las tres gunas existen combinadas y no
se pueden separarse en muchas partículas, distintas unas de las otras. Controlando rajas y
tamas puedes aumentar sattva; y cuando prepondera sattva, rajas y tamas están
contenidas, pero mientras tanto acechan en la mente. Cuando sattva aumenta, la mente
se vuelve firme como llama en un lugar sin viento. Quien sea sáttvico puede hacer
concentración y meditación reales, y puede entregar con facilidad en samadhi. Tú tarea
importante es incrementar sattva y controlar los sentidos y la mente. Las demás tareas
son secundarias. Solamente un hombre sensible es capaz de comprender este punto.
Cuando sattva aumenta hay brillo y esplendor en el rostro, ligereza en el cuerpo, gozo,
pureza, fuerza, paz e iluminación. Cuando prepondera rajas, sattva y tamas están
contenidas. Un hombre rajásico ama el poder y los objetos de los sentidos. Un hombre
tamásico actúa viciosamente debe a su ignorancia.
De tu apariencia y comportamiento se puede detectar cual es la guna que está
prevaleciendo en ti. Hay siempre una mezcla, pero se puede hallar el elemento
preponderante. Puedes detectar el temperamento rajásico en un hombre; tiene una
mirada rajásica, le gusta una vestimenta rajásica llamativa y comida rajásica, y está
siempre dedicado a actividades mundanas. Quiere enseñorearse sobre las personas.
Tiene una actitud dominante, quiere poder, prestigio y posición. Está muy apegado a hijos
y propiedad.
Puedes detectar de inmediato al hombre sáttvico usando un japa mala alrededor
de su cuello, humilde y simple en su comportamiento, vistiendo ropa sencilla y comiendo
alimentos sáttvicos simples. Será siempre desapasionado, amante de Dios y poderoso.
Tiene una mente serena, es calmo, está siempre indagando en la naturaleza del mundo y
la del Ser, siempre inmerso en un modo meditativo, con una inclinación natural hacia el
estudio de libros de naturaleza espiritual y a vivir en soledad.
Si tienes deseo por cebolla y ajo, por carne y cordero, esto muestra que tienes una
naturaleza rajásica. Ello perturbará la paz de tu mente y excitará las pasiones bajas. El
alimento juega una parte prominente en moldear tu naturaleza. Observa un elefante, sólo
come hojas y vegetales. Qué calmo es, a pesar de su tamaño enorme y su gran fortaleza.
Por otra parte mira al tigre. A pesar de su pequeñez, ¡qué cruel y peligroso es! El carácter
está de conforme el alimento.
Todo el universo manifestado está hecho de las tres gunas. La modificación de
estas gunas constituye todas las cosas, tanto las que se mueven como las inmóviles. Las
gunas cambian a cada minuto y producen los distintos fenómenos de la naturaleza.
El pasado y el futuro existen en su naturaleza real debido a las diferentes
condiciones de las gunas (IV-12).
Como el efecto está contenido en estado sutil en la causa, en un estado de
contracción,
logra su expansión, del mismo modo en que el árbol a partir de la semilla. La sustancia
existe siempre. Las coberturas exteriores cambian de acuerdo con los cambios en los
revestimientos de las gunas o cualidades. Cuando cambian las gunas, también hay
diferencia en el sentimiento. El cambio se produce como una corriente continua. El futuro
es una manifestación que está para ser, el pasado es la experiencia de lo experimentado,
el presente es aquello que está en operación activa. Tenemos tres períodos de tiempo
tomando como referencia un punto que sirve como marca. Las semillas de todo existen en
estado sutil. Esa es la razón por la que Samyama (concentración, meditación y samadhi)
sobre las tres transformaciones o cambios, dan como resultado el conocimiento de
pasado, presente y futuro.
Ellas (las características), manifiestas o sutiles, tienen la naturaleza de las gunas o
cualidades (IV-13)-
Estas características tienen la naturaleza de lo manifiesto cuando existen en el
presente, y
tienen la naturaleza de lo sutil cuando son del pasado, o que aún no se manifiestan. Todas
tienen la naturaleza de las gunas. En verdad, el mundo es solamente gunas.
La realidad de las cosas es resultado de la unidad de las modificaciones (IV-14).
Dado que siempre predomina alguna guna y las otras dos están subordinadas, hay
sólo un efecto. Cuando la sattva guna predomina, y rajas y tamas están subordinadas, se
forman los órganos del conocimiento. Cuando predomina rajas, y sattva y tamas están
subordinadas, se forman los órganos de acción. Cada una de estas modificaciones se
conocen siempre como una.
La fuerte corriente de las modificaciones de la mente se dirigirá hacia la senda
virtuosa si sattva predomina en la mente. El hombre actuará virtuosamente y se
manifestarán los pensamientos de Dios. Su mente se concentrará en un único punto y el
modo meditativo llegará solo, sin esfuerzo. Si predominan rajas y tamas, la corriente
mental y la energía mental fluirán a lo largo de una senda viciosa y el hombre actuará
viciosamente. La corriente sáttvica mental hará que te vuelvas hacia tu interior, y te
llevará a kaivalya o moksha, mientras que las corrientes rajásicas y tamásicas te arrojarán
hacia el bajo samsara.
En los neófitos espirituales el estado mental sáttvico no dura´ra mucho tiempo.
Rajas y tamas tratarán de entrar rápidamente. Tendrás que estar muy atento y observar la
mente a través de la introspección reflexiva.
De la misma manera en que estrujas el tubo de la pasta dental, deberás estrujar
todo el rajas de tu cuerpo, y llenarlo con sattva. Cuando así lo hagas te convertirás en un
Dhyana yogui.
Las impurezas densas de la mente, rajas y tamas, deberán eliminarse calentando la
mente con el fuego del desapasionamiento (vairagya) y la práctica (ABHYASA).
Aumentando las modificaciones sáttvicas de la mente tales como perdón, amor,
piedad, magnanimidad, generosidad, veracidad y celibato, serás capaz de destruir las
modificaciones rajásicas y tamásicas.
Los vrittis que emanan de rajas y tamas son todos dolorosos. Todos los vrittis que
proceden de sattva no son dolorosos. El vritti o emoción sáttvico es tranquilo. El vritti o
emoción rajásica es terrible y el vritti tamásico es confuso. Piedad, tolerancia, generosidad
y coraje son emociones sáttvicas. Deseo, inclinación, apego y avaricia, son emociones
rajásicas. Encaprichamiento, miedo, pereza y descuido, son emociones tamásicas. Las
emociones rajásicas y tamásica son de naturaleza turbia. En consecuencia, no son capaces
de reflejar la naturaleza dichosa del Atman, pero pueden recibir el reflejo de la
inteligencia. El fuego tiene calor y luz. El agua hervida tiene la capacidad de tomar el calor
del fuego pero no toma la capacidad de iluminar. De la misma manera las emociones
rajásicas y tamásicas presentan un reflejo de inteligencia, pero no de dicha. Una madera
ardiendo comparte ambos, calor y luz. Del mismo modo las emociones sáttvicas reflejan
tanto dicha como inteligencia.
Sattva es jnana sakti (la capacidad de conocer), rajas es kriya shakti (la capacidad
de actuar), y tamas es dravya shakti (la capacidad de sustancialidad). Manas o mente y los
cinco órganos de los sentidos nacen de sattva. Prana y los cinco órganos de acción nacen
de rajas. Los cinco elementos, éter, aire, fuego, agua y tierra, nacen de tamas. El aire es
una modificación del éter, el fuego del aire, el agua del fuego, la tierra del agua.
La acción que tiene una base sáttvica no puede atar a la persona, pero la acción
que brota de una base tamásica conduce a la esclavitud. La primera no da lugar a ningún
karma. Éste se quema en el fuego de la sabiduría. La última es un brote del egoísmo. Por
ejemplo, en el Ramayana Sri Rama lucha contra Ravana, pero la base era sáttvica. En el
caso de Ravana la base era tamásica, aunque en ambos casos la acción de “pelear” era la
misma.
Rajas crea oscilación en la mente. La actividad llega cuando rajas está mezclada,
sea con sattva o con tamas. Actúas noblemente y exhibes virtudes nobles cuando la base
de la acción es sattva. Cuando la base para la acción es tamas surgen astucia, mezquindad.
hipocresía y engaño.
Al comienzo de tu tránsito por la senda espiritual eres apasionado y muestras
sentimientos amargos de rencor y revancha hacia tus enemigos. A medida que avances en
espiritualidad, por medio del servicio desinteresado y la meditación, estos sentimientos de
odio se suavizan gradualmente hacia una simple indiferencia. Más tarde, cuando das un
paso más, cuando tu mente está llena con más sattva (pureza), incluso esta indiferencia se
desvanece. Desarrollarás un amor intenso por ellos. Desarrollarás una visión pura y
equilibrada.
Si alguien habla mucho, come mucho o se mueve mucho no puede tener una vida
interna en Atman. Tiene una mente con tendencia hacia lo externo y energías que
también se externalizan. Su mente está llena con la cualidad de rajas.
No confundas las propuestas de la mente inferior con la voz del alma. La mente
superior, que tiende hacia la virtud, es mente sáttvica. La mente superior eleva al ser
humano. Lo guía. Actúa como un verdadero preceptor. Deberías tratar de escuchar la voz
de la mente sáttvica. Si una acción errónea se lleva a cabo, la mente sáttvica te aguijonea.
Este es el signo para saber que la es una mala acción. Si hay gozo y elevación de la mente,
el acto es correcto. La mente que tiende hacia el lujo y lo maligno es la mente inferior
(rajásica y tamásica). Esta mente es la causa de nuestra caída. Aniquila rajas y tamas
incrementando sattva. Estarás totalmente seguro.
La meditación se hace con la ayuda de la mente. La mente es un efecto de la
ignorancia. A través del efecto, se conoce la causa (Brahman). La mente llena de rajas y
tamas es insensible. Una mente sáttvica, equipada con los cuatro medios, es el mismo
Brahman. Es una masa de efulgencia. Las escrituras declaran enfáticamente: “Sólo a través
de la mente pura Brahman se ve o experimenta”. Durante la meditación o yoga hay un
poder indescriptible que lleva el alma individual hacia el Alma Suprema.
Transita la senda de la Verdad o senda de la Realización del Ser, incluso con pasos
vacilantes. Debes tener delante de ti el ideal máximo, y de ese modo estás condenado al
éxito. Todos los obstáculos se desvanecerán como la niebla delante del sol. No se
problematicen, no sean ansiosos si hay una pequeña demora en el descenso de la luz
divina. No te lamentes, no te desesperes. Se regular en tu meditación. Nunca dejes de
esforzarte. Llegarás pronto a la meta. El camino hacia la libertad o moksha se abre ante ti
ahora. Marcha con valentía en la senda espiritual.
Dentro de ti se haya oculto Dios, dentro tuyo está el alma inmortal, dentro tuyo
hay un teso espiritual inagotable, dentro tuyo está la fuente del gozo y la felicidad, dentro
de ti está el océano de dicha. Busca dentro tuyo esa felicidad que has buscado en vano en
los perecederos objetos de los sentidos. Descansa pacíficamente en tu propio Atman y
bebe el néctar de la inmortalidad.
CONTROL DE LA MENTE
Balance Mental.
La mente del ser humano es solamente un fragmento de la mente universal o
mente cósmica. La mente cósmica es la suma total de todas las mentes individuales.
Aprende a fusionar tu pequeña mente en la mente cósmica, logra omnisciencia y
experimenta la consciencia cósmica.
Mantén siempre un estado de mente balanceado. Esto es algo muy importante. No
hay dudas que esa práctica es muy difícil, pero tendrás que hacerla si desea tener éxito en
la concentración. La verdadera sabiduría es mantener el balance mental ante placer y
dolor, calor y frío, ganancia y pérdida, éxito y fracaso, alabanza y censura, y respeto y
menosprecio. Esto es muy difícil, pero si eres capaz de hacerlo eres un potentado
poderoso sobre la tierra. Eres apto para ser adorado. Eres el hombre más rico, aunque
andes en harapos, aún cuando no tengas nada para comer. Eres muy fuerte, aunque tu
forma física sea una ruina.
Las personas mundanas pierden su equilibrio incluso por cosas intrascendentes. Se
irritan y pierden su compostura con rapidez. Se gasta energía cuando uno pierde los
estribos. Quienes deseen desarrollar equilibrio mental deben desarrollar la discriminación,
practicar celibato y concentración. Aquellos que gastan su semen se irritan con frecuencia.
El control y la concentración mental es muy difícil de conseguir. El santo Thayumanavar en
su inimitable poema Tejomayanandam escribió un verso hermoso sobre la dificultad de
controlar la mente. Thayumanavar fue un poeta santo que vivió en el 1700 en el distrito
de Tanjore, en el sur de la India. Sus canciones sobre vedanta inspiran el alma y son
elevadoras. Todas sus canciones están disponibles ahora en grabaciones. Penetran
profundo en los corazones de los oyentes. Son muy populares en la India del Sur. Están
preñadas de pensamientos profundos, sutiles y filosóficos. Traducidas tosca y libremente
dicen así:
Puedes controlar un elefante loco;
Puedes cerrar la boca del oso y del tigre:
Puedes cabalgar un león;
Puedes jugar con una cobra;
Puedes ganarte el sustento con la alquimia;
Puedes vagar de incógnito por el universo;
Puedes hacer vasallos de los dioses;
Puedes ser joven eternamente;
Puedes caminar sobre el agua;
Puedes vivir en el fuego;
Puedes lograr todos los siddhis sentado en tu casa;
Pero estar tranquilo gracias al control de tu mente;
Es raro y difícil.
Los sentidos son tus verdaderos enemigos. Te llevan hacia afuera y alteran tu paz
mental. No te quedes en su compañía. Somételos. Restríngelos. Doblégalos tal como
doblegas a tus enemigos en el campo de batalla. Esto no es trabajo de un día. Demanda
paciencia y práctica prolongada durante mucho tiempo. Controlar los sentidos es
controlar la mente. Todos los sentidos deben controlarse. Hazlos pasar hambre hasta que
mueran y no les des lo que quieren, entonces obedecerán tus órdenes de modo implícito.
Todas las personas de mente mundana son esclavas de sus sentidos, aunque sean
educadas, aunque posean una riqueza inmensa y aunque tengan autoridad judicial y
ejecutiva. Si por ejemplo eres esclavo del hábito de comer carne, comenzarás a ejercer el
control sobre tu lengua en el momento en que abandones ese hábito por completo
durante seis meses. Sentirás concientemente que ganaste una pequeña supremacía sobre
el problemático sentido del gusto, que se rebelaba contra ti algún tiempo atrás.
Se cauto, vigilante y circunspecto. Observa tu mente y sus modificaciones. El Señor
Jesús dijo: “Orad y vigilad”. Observar la mente es introspección. Uno en un millón hace
esta práctica beneficiosa y que eleva el alma. Las personas están inmersas en la
mundanidad. Corren locamente tras el dinero y el sexo. No tienen tiempo para pensar en
Dios y cuestiones espirituales más elevadas. El sol sale y la mente corre tras sus viejos
surcos sensoriales de comer, beber, entretenerse y dormir. El día terminó, y de ese modo
se pasa la vida. No hay desarrollo moral ni progreso espiritual.
Quien hace todos los días introspección, autoanálisis y se examina, puede hallar
sus defectos y eliminarlos mediante métodos adecuados, y es capaz de tener
gradualmente un control perfecto sobre la mente. No permitirá que los intrusos -lujuria,
cólera, codicia, engaño y orgullo- entren en la factoría mental. Puede practicar
concentración de manera ininterrumpida. Si un método falla debes recurrir a otro. La
práctica demanda paciencia, perseverancia, tenacidad de garrapata , dedicación, voluntad
de acero, intelecto sutil y coraje. Ahora bien, la recompensa es invalorable. ¡Es
inmortalidad, paz suprema y dicha infinita!
Debes tratar de tener una mente serena. Debes practicar la serenidad a cada
momento de tu carrera yóguica. Si tu mente está inquieta, no puedes hacer ni un ápice de
progreso en concentración. En consecuencia, la cosa primera y más importante es tener
serenidad mental. Meditación silenciosa por la mañana, renuncia a los deseos, dieta
adecuada, disciplina de los sentidos y práctica del voto de silencia todos los días durante al
menos una hora, producirán serenidad. Deben evitarse todos los vanos pensamientos
habituales, fantasías salvajes, sentimientos erróneos, cuidados exagerados,
preocupaciones, ansiedades, ideas confusas y todo tipo de miedos imaginarios. Entonces,
y sólo entonces, podrás esperar obtener una mente pacífica. La base en yoga puede
lograrse bien y verdaderamente, sólo si el aspirante tiene serenidad en grado máximo.
Únicamente una mente calma puede captar la verdad, puede ver a Dios o Atman, y recibir
la Luz Divina. Las experiencias espirituales pueden ser permanente si tienen una mente
aquietada, de otro modo llegará y se irá una y otra vez.
Tan pronto como te despiertes en la mañana, reza fervientemente al Señor, canta
sus nombres y medita en Él con todo tu corazón. En ese momento haz una determinación
firme: “Hoy me mantendré célibe. Hoy diré la verdad. Hoy no lastimaré los sentimientos
de otros. Hoy no perderé mi compostura”. Observa tu mente. Se resuelto. Ese día tendrás
éxito seguramente. Luego continua con esos votos durante toda la semana. Ganarás
fortaleza y la fuerza de voluntad se desarrollará. Luego continúa con el voto durante todo
el mes. Aún cuando cometas algunos errores en los comienzos no es necesario alarmarse
sin motivo. Los errores son tus mejores maestros. No cometas el mismo error
nuevamente. Si eres honesto y sincero el Señor mostrará Su Gracia sobre ti. El Señor te
dará la fuerza que necesitas para enfrentar las dificultades y problemas en la batalla
diaria por la vida.
Quien controlo su mente es realmente feliz y libre. La libertad física no es libertad
para nada. Si son arrastrados fácilmente por las emociones que surgen, y los impulsos, si
estás bajo la garra de maneras, anhelos fervientes y pasiones, ¿cómo podrás ser
realmente feliz, oh niño dulce y amado? Eres como un bote sin rumbo. Eres sacudido de
aquí para allá como una brizna de paja en la vasta extensión del océano. Te ríes durante
cinco minutos y lloras durante cinco horas. ¿Qué pueden hacer por ti esposa, hijo, amigos,
dinero, fama y poder cuando estés bajo el poder de los impulsos de tu mente? Es un
héroe verdadero quien controló su mente. Hay un proverbio: “Quien ha controlado su
mente, ha controlado el mundo”. La verdadera victoria es sobre la mente. Eso es libertad
real.
Por medio de disciplina rigurosa y restricciones autoimpuestos finalmente
erradicarás todos los deseos, pensamientos, impulsos, anhelos y pasiones. Sólo en ese
momento, y no antes de eso, podrás esperar verte libre de la esclavitud de la mente. No le
des ningún permiso a la mente. La mente es un diablillo travieso. Doblégala con medidas
drásticas. Conviértete en un yogui perfecto. El dinero no te puede dar la libertad. La
libertad no es una materia prima que pueda comprarse en el mercado. Es un tesoro raro,
escondido, y custodiado por una serpiente con cinco capuchas. A menos que mates o
domes esta serpiente no podrás acceder al tesoro. Ese tesoro es riqueza espiritual,
liberad, dicha. La serpiente en tu mente. Las cinco capuchas son los cinco sentidos a través
de los cuales sisea la mente.
Una mente rajásica necesita siempre cosas nuevas. Quiere variedad. Se disgusta
con la monotonía. Quiere cambio de lugar, cambio de comida, cambio de todo en
resumidas cuentas. Más tú debes entrenar la mente para que se adhiera a una cosa. No te
debieras quejar de la monotonía. Debes tener paciencia, voluntad adamantina y una
persistencia incansable, sólo así podrás tener éxito en yoga. Quien quiere siempre algo
nuevo es totalmente inadecuado para yoga. Debes adherirte a un lugar, un preceptor
espiritual, un método, un sistema de yoga. Ese es el modo de lograr un éxito positivo.
Una atmósfera incompatible, ambientes desfavorables y obstáculos únicamente te
ayudarán a llevar adelante la batalla con más vigor y diligencia. Evolucionarás con rapidez,
desarrollarás una gran fuerza de voluntad y una gran resiliencia.
Los fisiologistas dicen que las funciones de los órganos son controlados por los
nervios y el sistema nervioso. Los sicólogos dicen que los órganos, etc., están controlados
por la mente. Los devotos dicen que los órganos están controlados por las deidades que
los presiden. Los vedantines dicen que los órganos están controlados por el regente
interno; que los nervios, mente, sentidos y dioses obtienen su poder y luz del regente
interno, quien es la fuente última de todo. Esta es la verdad.
La mente vagabunda que anda por el mundo objetivo es la parte que percibe de la
mente, la mente creativa es la parte pensante, la que produce los pensamientos. El
mundo externo objetivo es el mundo de los objetos, el mundo interno subjetivo es el
mundo de las imágenes creadas por la mente. Gustos y disgustos, o atracción y repulsión,
no están en los objetos externos de los sentidos. Moran en la mente y en las imágenes
internas.
Algunas veces la mente piensa en las palabras y sus significados, y otras veces
piensa en los objetos. Cuando tratas de enfocar tu mente en una sola cosa, debes hacer
que la mente no piense en los objetos, ni en las palabras y su significado. Detén la mente
de su vagabundeo por el mundo objetivo por medio de tratak, japa, adoración y
pranayama. En el mundo interno haz la guerra a la mente que produce imágenes, ya sea
por el método de raja yoga que busca detener todas las modificaciones mentales, o por el
método del autoanálisis y la indagación, el método de los jnana yoguis.
Es muy, pero muy difícil comprender la mente de un ser humano, incluso cuando
seas muy cercano a él, y lo acompañes durante muchos años. También es muy difícil
comprender nuestra propia mente. La mente es un diablillo así de maligno o malicioso. Es
la Mara que tentó a Buddha, el Satanás que quiso seducir a Jesús, el Kama que perturbo a
Siva cuando estaba en meditación profunda y el fantasma de la lujuria que estropeó la
austeridad de Vishvamitra.
A pesar de tus esfuerzos extenuantes y la sadhana rigurosa, este mundo misterioso
te abrumará. Vigila. Gana la riqueza espiritual de la liberación. Elévate sobre la tentación.
Elévate sobre el bien y el mal. Vive en el Señor. Vive dentro de la fortaleza de acero de la
compañía de los prudentes sabios. Ninguna tentación puede penetrar allí.
La mente que siempre se levanta y cae con el reflujo de los deseos, imagina que
este ilusorio universo es real debido a su ignorancia, pero si se informase de la naturaleza
verdadera del mundo sabrá que es Brahman.
Purificación de la Mente.
La mente se purifica cultivando hábitos de amistad, compasión, contento e
indiferencia hacia felicidad, miseria, virtud y vicio (I-3).
Cuando uno muestra amistad hacia aquellos que gozan con los placeres, la
suciedad de la envidia lo abandona. Cuando la mente muestra compasión hacia quienes
sufren y surge el deseo de eliminar las miserias de los demás como si fuesen uno mismo,
en esa mente se desvanece la mugre del deseo de hacer mal a otros. Cuando alguien
muestra complacencia hacia quienes son seres con inclinación virtuosa, la suciedad de la
envidia abandona su mente. Cualquiera que muestre indiferencia hacia los vicios,
tomando la senda del medio y no adoptando un bando, la mugre de la impaciencia se
elimina de su mente.
Mediante esta eliminación de las características de las cualidades con energías
inquietantes (rajas) e inerciales (tamas), se manifiestan solas las características de pureza
esencial (sattva). Uno se convierte en dueño de una manifestación muy elevada de pureza
esencial. La mente se siente inclinada hacia el control de las modificaciones mentales ya
que esta iluminación es natural a dicho estado. Cuando la mente se hace pura, consigue
firmeza y se concentra en un solo punto. Si no se cultivan estas cualidades morales, los
métodos no te pueden conducir hacia esa estabilidad mental.
Si quieres entrar en meditación profunda y samadhi debes tener un corazón puro.
Si tienes un corazón puro, meditación y samadhi llegarán por sí mismos. Una mente pura
que está enfocada en un único punto se moverá naturalmente hacia el Atman o Dios.
Muchos aspirantes se retiran en soledad sin haber purificado sus corazones, y tratan de
practicar meditación. No logran ningún éxito por medio de tales intentos. Si quieres
entronar a Dios en tu corazón, debes erradicar todos los vrittis (modificaciones) malignos.
¿Qué haces cuando esperas recibir en tu casa un huésped importante? Mantienes todo el
lugar completamente limpio, y sacas yuyos y basura. Limpias todas las habitaciones y
extiendes bellas alfombras. De manera similar tendrás que eliminar toda la escoria de
impurezas mentales si deseas comulgar con el Señor, si deseas llamar a Dios con
sinceridad para que Él se siente en tu corazón.
Lleva mucho tiempo purificar el corazón. Tal como varios tipos de suciedad y polvo
están escondidos bajo las alfombras, así también varios tipos de impurezas están
escondidos en diferentes rincones de la mente. Cuando limpias una habitación cerrada
durante seis meses salen diversos tipos de mugre. De igual manera, bajo la presión del
yoga, cuando practicas sadhana espiritual, introspección vigilante, autoanálisis y
mantienes un verdadero diario espiritual con regularidad. Puedes imaginarte falsamente
que te has convertido en un sabio liberado (jivanmukta). Son todos engaños de la mente.
Es horrible escuchar las anécdotas de algunos aspirantes y sadhus que posan como
Jivanmuktas. Se engañan a sí mismos engañando a otros. Hacen algún japa y meditación a
la mañana y estudian el Bhagavad Guita, las Upanishads, el Bhagavatam y el Ramayana.
Viven en soledad. Comen una vez al día y practican mauna )voto de silencio). Usan
muchos rosarios alrededor de sus cuellos. Si observas su conducta de cerca quedarás
estupefacto por algo peculiar. Si les das un rupia para que compren algún artículo útil en
el mercado, ellos usarán dos rupias más para comprar un pequeño paquete de té o para
un paquete de cigarrillos. ¡Qué vergüenza!
¿Por qué te preocupas por un baño físico? Cuida mucho tu pureza mental. Aunque
un pez permanece las veinticuatro horas del día en el Ganges, igual sigue sucio.
Si no limpias un plato todos los días perderá su brillo. Lo mismo pasa con la mente.
La mente se vuelve impura si no la mantienes limpia por medio de la práctica regular de la
meditación. No puedes lavar la mente con jabón y agua para liberarla de sus impurezas. La
meditación elimina la escoria mental de modo efectivo. Por lo tanto, practica meditación
con regularidad temprano en la mañana.
Naturaleza y hábitos se pueden cambiar por completo. Debes tratar de mejor
diariamente en santidad, paz y fortaleza espiritual. Si estás apegado al cuerpo y las gunas
quedarás esclavizado. Si te elevas por sobre las gunas y el cuerpo conseguirás la
liberación.
Si el espejo está sucio no puedes ver con claridad tu rostro, si el espejo se mueve
no puedes contemplar tu cara en él, si hay un velo sobre el espejo no puedes ver tu cara.
Así pasa con la mente como espejo que te separa de Brahman (el Ser Supremo), si no se
elimina no puedes contemplar al Ser Supremo.
Si consumes alimento puro, tendrás una mente pura. La mente se forma con la
esencia más sutil del alimento. Si la mente es pura y está libre de distracciones, recordarás
a Dios. Si siempre recuerdas a Dios se cortarán los nudos del corazón (ignorancia, deseo y
acción). Obtendrás moksha (liberación), contemplarás al Ser Supremo (Atman) dentro
tuyo y en todos lados.
Disciplina y purificación de la mente y los sentidos (indriyas), son los prerrequisitos
de un aspirante en la senda de la Verdad y la Realización del Ser. Del mismo modo en que
el agua teñida penetra libre y finamente en una tela cuando ésta es blanco puro, así
también las instrucciones de un sabio pueden penetrar y establecerse in los corazones de
los aspirantes solamente cuando sus mentes están calmas, cuando no hay deseos por
disfrutar y cuando las impurezas de sus mentes se destruyen. La mente es un grillete para
el alma. Purifica tu mente destruyendo los deseos por medio del servicio desinteresado,
kirtan y japa. Elimina la oscilación mental por medio de la práctica de tratak, pranayama y
devoción. Destruye el velo de la ignorancia por medio de la meditación en el Ser Supremo.
La mente perderá su capacidad para limitar y atar, conseguirás la Realización del Ser o
liberación.
¿Por qué te preocupas por la iniciación? Purifícate. Primero debes preparar el
terreno. Obtén la cualificación moral de brahmacharya, veracidad, etc., y luego llegará la
iniciación por sí misma.
Practicar meditación o contemplación con una mente no preparada por no
adherirse a preceptos morales, es como construir una casa con una fundación podrida.
Puedes construir la casa, pero seguramente se caerá. Puedes practicar meditación durante
muchos años, pero no realizarás ningún resultado tangible, si no tienes un entrenamiento
ético como base. Por lo tanto: pureza mental y entrenamiento ético son de la mayor
importancia si deseas lograr el éxito en meditación y samadhi. Antes de intentar la
práctica de la meditación, debes llevar necesariamente una vida moral estricta. Es
imprescindible tener un entendimiento correcto. Sólo en ese momento tendrás un éxito
sanguíneo en meditación. Se requiere mucho más tiempo en preparar la mente para
meditar, que en la práctica en sí.
No obstante ello, la excelencia moral o perfección ética no es la meta final del
yogui. Es sólo un medio para el logro del fin de la vida. El desarrollo ético es más difícil que
el logro de la eminencia intelectual, porque las verdades sólo puede captarlas aquel yogui
que tiene un corazón puro, sin manchas.
El ser humano consigue alguna pureza mental como resultado de acciones
virtuosas de muchos nacimientos pasados y realizando sus tareas diarias prescriptas en las
escrituras, sin expectativas por los frutos. La pureza mental genera desapasionamiento en
su mente. Consigue algo de control sobre la mente. Se vuelve alguien desinteresado. Su
corazón se llena de piedad y amor puro. Comparte lo que tiene con los demás. Siente un
deleite inmenso cuando sirve a los demás. Su egoísmo y arrogancia desaparecen
lentamente. Ve lo defectos de los objetos sensoriales y de la vida mundana. Siente un
anhelo ferviente por liberarse de la ronda de nacimientos y muertes. La discriminación
entre lo real y lo irreal, y la indiferencia hacia el gozo de los objetos de los sentidos alborea
en su mente. Se acerca a un guru y comienza a estudiar los Upanishads a sus pies de loto.
Lo sirve con todo su corazón. Reflexiona y medita en el significado de “Tat Twam Asi” (Eso
Eres Tú) y consigue finalmente la Realización del Ser.
Un orfebre se acerca a un sadhu para que lo inicie. El sadhu le dice: “Aguarda, te
iniciaré después de aglún tiempo”. El orfebre presionó al sadhu una y otra vez, en muchas
ocasiones, para una iniciación rápida. El sadhu declinó totalmente y desapareció. No
obstante ello, visitó al orfebre después de un par de años con su cuenco de mendigo lleno
de barro, pelo, orina y excrementos, y le pidió limosna. El orfebre trajo unos dulces muy
finos (kheer, halva, etc.). Los puso en bellos platos, pensando que el sadhu lo iniciaría en
esta ocasión. El sadhu le dijo: “Pon todo en mi cuenco”. El orfebre dijo: “¿Cómo voy a
poner estos dulces en este cuenco sucio? Por favor limpia el cuenco y tráemelo. Cuando
así lo hagas pondré todas estas hermosas confituras en el cuenco. El sadhu contestó:
“Cuando tal es el caso con este cuenco, ¿cómo puedo yo poner al Señor puro en tu
corazón, que está lleno de impurezas diversas, de lujuria, cólera, orgullo, codicia, etc.?
¿Cómo puedo iniciarte si tu mente está muy sucia, tal como este cuenco? El orfebre se
conmovió y se retiró, lleno de vergüenza. A partir de ese momento, y por medio de
caridad, servicio desinteresado, etc., se purificó y fue iniciado más tarde por el sadhu.
Las dos alas del pájaro mente.
Si cortas las dos alas de un pájaro, no volará. Caerá. Pero, aún así, aletea un
poquito, aquí y allá. Luego de algún tiempo se quedará totalmente quieto. Lo mismo
sucede con la mente. Se aquietará por completo y no tendrá pensamientos si cortas sus
dos alas. ¿Cuáles son estas dos alas? Piensa en el pasado, esa es un ala. La memoria del
placer llega a la mente a través de la fuerza de los samskaras (impresiones pasadas).
Cuando eso sucede quedas apegado a estos objetos placenteros. Luego armas un
escenario y planeas como conseguir tales objetos placenteros. En ese momento te
esfuerzas. Durante tales esfuerzos, favoreces a algunos por la emoción del amor, y
perjudicas a otros debido a la emoción del odio. Obtienes placer y dolor como resultado
de acciones virtuosas y acciones viciosas. Así es como se mueve incesantemente la rueda
de seis rayos del samsara: amor, odio, placer, dolor, pecado y virtud. Este movimiento
constante no perturba ni siquiera un poquito a las personas de mente mundana que no
piensan, quienes están felices cuando obtienen algo de galletas de jengibre, pan,
mermelada y algo de dinero. Un yogui se perturba mucho y da lo mejor de si para detener
esta corriente mental.
La otra ala del pájaro mente es planear para el futuro. No planees ni diseñes para
el futuro. Se libre como el pájaro y el aire libre. Observa los vrittis. Córtalos de raíz. No
satisfagas tus deseos. Este es el gran secreto. Recházalos. El deseo es combustible para la
mente. El pensamiento es fuego. El fuego (pensamiento) se mantiene con el combustible
del deseo. Pensamiento y deseo coexisten. Retira el combustible del deseo, y el fuego del
pensamiento se irá extinguiendo lentamente. Luego sobrevendrá la aniquilación de la
mente. La mente s absorberá en Brahman. La mente se fundirá en silencio con Brahman,
tal como un juguete hecho de sal se disuelve en el agua.
Control de los pensamientos.
La mente es un diablillo travieso. Es como un mono saltarín. Debe ser disciplinada
todos los días. En el momento en que así lo hagas, quedará gradualmente bajo tu control.
Es únicamente por el entrenamiento práctico de tu mente que puedes evitar que se
eleven en ella malos pensamientos y acciones, y rechazar aquellos que hayan surgido. Es
sólo mediante el entrenamiento práctico de tu mente que podrás alentar que surjan
buenos pensamientos y acciones, y mantener aquellos que ya hayan surgido.
¡Oh mente truhán! ¡Oh diablillo perverso! Estoy cansado de darte advertencias.
Eres como el vagabundo perro callejero; le tiran piedras y le dan patadas y, a pesar de ello,
vuelve a las puertas de las casas. Eres como el yerno desvergonzado que se siente
indolentemente en la casa de su suegro, come y bebe, ¡y soporta todo reproche y los
escobazos!
Pensar es el inicio del proceso de creación. Pensar significa externalización u
objetivación, diferenciación, calificación y multiplicidad. Observa como un pensamiento se
expande en muchos en poco tiempo. Supongamos por ejemplo que tienes la idea de
invitar a tus amigos a tomar el té. El pensamiento té invita instantáneamente los
pensamientos de: azúcar, leche, tazas de té, mesas, sillas, manteles, servilletas, cucharas,
tortas, bizcochos, etc. En consecuencia, este mundo no es otra cosa que expansión de
pensamientos. La expansión de pensamientos de la mente hacia los objetos es esclavitud.
Renunciar a los pensamientos es liberación. Debes estar siempre alerta y arrancar los
pensamientos de raíz. Sólo en ese momento estarás realmente feliz. La mente hace trucos
y juegos. Debes entender su naturaleza, modos y hábitos. Sólo en ese momento podrás
controlarla muy fácilmente.
Menos deseos, menos pensamientos. Conviértete en alguien sin deseos. La rueda
mental se detendrá por completo. Si reduces tus necesidades, si no tratas de satisfacer tus
deseos e intentas erradicarlos uno por uno, disminuirán en frecuencia y duración. El
número de pensamientos por minuto también disminuirá. Menos pensamientos, más paz.
Recuerda siempre esto. Un hombre rico, que se ocupa de especular en la bolsa en una
gran ciudad, y que tiene un gran número de pensamientos, tiene una mente inquieta a
pesar de su bienestar, mientras que un sadhu que vive en una cueva de los Himalayas y
practica el control del pensamiento es muy feliz a pesar de su pobreza.
Menos pensamientos, más grande la fuerza mental y la concentración. Supón que
el promedio de pensamientos que pasa por tu cerebro durante una hora es cien. Si tienes
éxito y los reduces a noventa por medio de la práctica constante de la concentración y la
meditación, , habrás ganado un diez por ciento de capacidad de concentración en tu
mente. Cada pensamiento que se reduce añade fuerza y paz a la mente. La reducción de
incluso un pensamiento te dará fortaleza mental y traerá paz a tu mente. Puede que no
tengas la habilidad de darte cuenta de esto al comienzo ya que no tienes un intelecto sutil,
pero internamente hay un termómetro espiritual que registra la reducción de incluso un
simple pensamiento. Si reduces un pensamiento, la fuerza mental que has ganado por
esta reducción te ayudará a reducir el segundo pensamiento con facilidad.
Tal como cierras tu puerta o verja cuando un perro o un burro quiere entrar, así
también debes cerrar tu mente ante cualquier mal pensamiento que pueda entrar y
producir una impresión en tu cerebro físico. Pronto serás sabio y conseguirás paz y dicha
eternas infinitas.
Elimina lujuria, codicia y egoísmo. Alberga sólo pensamientos puros. Aunque es
una tarea difícil tendrás que practicarla. Tendrás éxito en tus intentos después de algún
tiempo. La destrucción de un mal pensamiento te dará fuerza para aniquilar otros malos
pensamientos y desarrollará la fuerza de tu alma o fuerza de voluntad. No desesperes
nunca, puedes fallar y no doblegar un mal pensamiento. Sin pena no hay ganancia. La
fuerza espiritual interna se irá manifestando gradualmente en ti. Podrás sentir esto.
Pasión, egoísmo, celos, orgullo y odio, están muy, muy arraigados. Si cortas las
ramas de un árbol, crecerán nuevamente después de algún tiempo. Lo mismo pasa con los
vrittis que, aunque se corten o achiquen, se manifestarán luego de algún tiempo. Deben
ser desarraigados por completo mediante esfuerzos extenuantes, pensamiento recto,
meditación, etc.
En las plantaciones de caucho los sembradores recurren al método de achicar los
árboles de caucho, cortando los pequeños árboles excedentes que crecen alrededor de los
grandes. Haciendo eso pueden cosechar más leche (sabia del árbol de caucho) del
árbol grande. De la misma manera debes menguar los pensamientos, destruyéndolos uno
por uno a fin de beber la ambrosíaca leche o néctar de la inmortalidad.
Controla tus pensamientos. Al igual que conservas los frutos buenos de la canasta y
descartas los malos, mantén también los buenos pensamientos en tu mente y rechaza los
malos.
Tal como el guerrero corta las cabezas de sus enemigos uno por uno cuando salen
de su fortaleza por una puerta trampa, corta los pensamientos uno a uno cuando salen de
la puerta trampa hacia la superficie de la mente.
Así como el fruto nace de la semilla, los actos nacen de los pensamientos. Los
buenos pensamientos generan buenas acciones. Malos pensamientos producen malas
acciones. Hospeda buenos pensamientos y repele malos pensamientos. Si cultivas buenos
pensamientos por medio de satsang, estudio de libros religiosos y oraciones, etc. Los
malos pensamientos morirán por sí mismos.
Al igual que sacas una piedra que te molesta del zapato, así también debes tener la
habilidad de eliminar enseguida de tu mente cualquier pensamiento que te atormenta.
Sólo entonces habrás ganado suficiente fuerza en el control del pensamiento. Sólo en ese
momento habrás logrado algún progreso verdadero en la senda espiritual.
Cuando le pegas a una serpiente con un palo en la cabeza y se la rompes, se queda
totalmente quieta durante algún tiempo. Piensas que está muerta. De repente, levanta su
cabeza y escapa. Así también pasa con los pensamientos que se suprimieron y doblegaron,
renuevan su fuerza y levantan sus cabezas. Deben ser destruidos talmente, más allá de
cualquier resurrección.
Cuando cortas la cola de una lagartija, la parte cortada se mueve durante un
tiempo, ya que todavía queda un prana residual en la cola. Después de uno o dos minutos
cesa todo movimiento. Así también, luego de haber disminuido los pensamientos, algunos
se moverán como la cola de la lagartija, pero no tienen fuerza. No pueden hacer ningún
daño serio. No hay vitalidad en ellos. Tal como el hombre que se está ahogando intenta de
agarrar cualquier cosa para salvarse, los pensamientos sin vida intentan lo mejor de ellos
para salvarse y volver a su estado previo de vida y vigor. Si continuar regularmente con tu
práctica diaria de meditación, morirán solos, como una lámpara a la que le falta el aceite.
Identifícate con el Ser Inmortal. Pregúntate: “¿Quién soy yo?”, cada vez que los
pensamientos surjan en tu mente. Todos los pensamientos morirán gradualmente.
La mente es la causa raíz del árbol de la existencia mundana con sus miles de
brotes, ramas hojas tiernas y frutos. Si eres capaz de aniquilar los pensamientos, serás
capaz de destruir este árbol de inmediato. Destruye el pensamiento tan pronto como
surge. La raíz se secará con la aniquilación de los pensamientos, y el árbol de la existencia
mundana se marchitará. Esto demanda considerable paciencia y perseverancia. Te
bañarás en un océano de dicha cuando todos los pensamientos sean extirpados. Esta
estado es indescriptible. Tendrás que sentirlo personalmente.
Del mismo modo en que el fuego se absorbe en su fuente cuando el combustible
se quema, así también la mente se absorbe en su fuente, el Atman, cuando todos los
pensamientos se aniquilan. En ese momento uno consigue kaivalya, el estado de
independencia absoluta. Todos los pensamientos no se pueden destruir en un día o dos. El
proceso de destrucción de las modificaciones mentales es difícil y largo. No debes
abandonar la práctica de destrucción de los pensamientos a mitad del camino cuando
atravieses algunas dificultades u obstáculos. Primero debieras intentar reducir los
pensamientos. Reduce tus necesidades y deseos. Los pensamientos disminuirán.
Gradualmente todos los pensamientos serán destruidos por completo. Los pensamientos
son como las olas del océano. Son incontables. Puedes desesperarte al comienzo. Algunos
pensamientos cederán, mientras que otros saldrán a borbotones. Los mismos viejos
pensamientos suprimidos una vez, pueden nuevamente mostrar sus rostros después de
algún tiempo. No te deprimas en ningún etapa de la práctica. Ganarás fuerza espiritual
interna seguramente. Estás condenado al éxito finalmente. Todos los yoguis de antaño
tuvieron que enfrentar las mismas dificultades que ustedes experimentan ahora.
Mantén tu corazón joven. No pienses: “Estoy viejo”. Pensar: “Me volví viejo”, es
un mal hábito. No albergues este pensamiento. A los sesenta piensa: “Tengo dieciséis”. Así
como pienses, así serás. Esta es una gran ley sicológica.
Siéntate en paz. Discrimina. Desasóciate de los pensamientos y la mente, que es el
principio o entidad pensante. Identifícate con el Ser más interno y adopta la postura de
un testigo silencioso. Todos los pensamientos morirán gradualmente sin que tú hagas
nada. Te convertirás en uno con el Ser Supremo o Para Brahman.
Continúa con la práctica de la quietud mental. Ello requiere, sin dudas, un esfuerzo
directo para aniquilar la mente. Primero debes anular los deseos sutiles. Sólo en ese
momento serás capaz de hacer el sadhana de la quietud mental vigorosamente. Sin anular
los deseos sutiles, no hay quietud mental (o aniquilación de la mente), que sea posible.
Un gran emperador compró un caballo por diez mil rupias. El caballo era inquieto.
Ninguno de sus jinetes fue capaz de cabalgarlo. Pero su hijo, Sikhandar, dijo: “Amado
padre, yo puedo cabalgar este caballo”. Se sentó sobre el caballo y lo condujo en dirección
al sol. El caballo galopó. El emperador quedó sorprendido y dijo: “¡Oh Sikhandar!, ¿cómo
hiciste para cabalgarlo?”. Sikhandar respondió: “El caballo tenía miedo de su sombra y yo
lo hice correr hacia el sol”. Así es la mente caballo de inquieta. Si la giras hacia el Atman
quedará en paz; si la giras hacia el mundo, saltará y bailará.
La mente no puede hacer ninguna maldad sin la ayuda de los sentidos. Los sentidos
no pueden hacer ningún daño sin la ayuda de su líder, la mente. El deseo mueve la mente
y los sentidos. La fuerza de los deseos, o impulsos, mueve la mente y los sentidos. Hace
que la mente se mueva hacia afuera. Abandona los deseos y controla los sentidos. Sólo en
ese momento podrás controlar fácilmente la mente.
Pensar es Samsara. Pensar da lugar a la identificación con el cuerpo, “yoísmo” y
“mioísmo”, tiempo y espacio. Detén esto por medio del desapasionamiento y la práctica y
sumérgete en la consciencia pura, donde no hay pensamiento. Esto es liberación en vida.
Victoria sobre la Mente.
En el Kathopanishad puedes leer: “Quien no discrimina y su mente está siempre sin
control, tiene sus sentidos sin control, tal como los malos caballos de un jinete. Pero quien
comprende y cuya mente está siempre controlada, tiene sus sentidos bajo control, como
los buenos caballos de un jinete. Quien no discrimina y cuya mente no está bajo control y
es siempre impura, no llega a la meta, sino que entra en la rueda de nacimientos y
muertes. Quien entiende, quien tiene su mente siempre bajo control y es siempre pura,
alcanza la meta en donde no se nace nuevamente. Quien comprende y sostiene las riendas
de la mente, llega al fin de su travesía, que es el lugar más elevado de Vishnu (III Valli: 5-
9)”.
La verdad alborea por sí misma en la mente del tranquilo, igualmente bueno y
amistoso con todos los seres. La tranquilidad mental se consigue erradicando deseos y
pensamientos. La mente es agitada por deseos y pensamientos. Cuando deseos y
pensamientos están controlados por la mente, ésta se vuelve tan calma como un lago no
agitado por vientos. La tranquilidad no se puede conseguir en una semana o un mes. Es
esencial la práctica durante largo tiempo.
Puedes perforar un diamante con una cerda. Puedes atar un tigre furioso con un
delgado cordón de seda. Puedes bajar el sol para que juegue tu niño. Puedes hacer que la
llama de un fuego arda hacia abajo. ¡Pero es muy difícil controlar la mente!
Hasta podrías usar una cobra como guirnalda alrededor de tu cuello. Puedes saltar
hasta el otro lado del océano. Puedes hacer una soga con arena. Pero es muy difícil
controlar la turbulenta mente sin la gracia del Señor; sólo el apuntador de los
pensamientos es capaz de subyugar esta mente salvaje. ¡Mis postraciones y adoraciones
al apuntador!
El mundo es una gran rueda que está girando incesantemente. La mente es el eje
de esta rueda. Aquellos que son egoístas, orgullosos, apasionados y codiciosos, son
capturados en esta rueda. Si quieres detener la mente de su movimiento, tendrás que
aniquilar el egoísmo, el orgullo, el deseo y la codicia. Si puedes detener la mente, la rueda
del mundo parará y estarás libre de la rueda de nacimientos y muertes.
La victoria sobre la mente es por cierto la victoria sobre la muerte. Triunfar sobre la
tiranía de la materia o carne es sin dudas triunfar sobre la muerte. Esto es lograr la
inmortalidad. Esta es la meta de la vida. Esto es la kaivalya del vedanta o la independencia
absoluta del raja yoga. Esto tiene que lograrse a través de una práctica espiritual intensa,
o meditación constante en el Ser imperecedero.
La mente es tu enemigo más amargo, recuerda esto siempre, y trata a la mente
acorde con ello. Desconéctate de la mente y permanece siempre como su testigo
silencioso. No te hagas uno con la mente y sus modificaciones. Haz siempre introspección
y autoanálisis, y de ese modo la mente acechará como un ladrón pero no podrá hacer
ningún daño. Se domesticará gradualmente y se convertirá en tu obediente siervo.
La mente da vueltas como una abeja intoxicada. No le des licencias. Mantén todos
tus sentidos y deseos bajo un control estricto. Separa los sentidos de los objetos. Líbrate
de todas las atracciones. Controla el prana. Cierra las avenidas del cuerpo. Cuando así lo
hagas serás tan capaz de capturar a la mente como eres capaz de capturar un elefante. Tal
como los soldados matan con su espada a los enemigos que se levantaron contra ellos una
y otra vez, así también tú puedes matar todos los pensamientos de objetos cuando se
elevan una y otra vez.
Háblale a la mente de este modo: “Oh mente, te he aconsejado mil veces que
detengas tus vagabundeos y busques los pies de loto del Señor. Deja de vagar o te mataré
en este mismo instante”.
La mente es muy traicionera. Te lanzará a los abismos de la ignorancia. Te dirá:
“Abandona la Sadhana, no ganarás nada. El mundo es real. No hay nada como los objetos
sensoriales. Goza de esto para alegría de tu corazón”. No escuches la voz de la mente.
Nada contra la corriente de la mente. No cooperes con la mente en sus vagabundeos
malignos. Gradualmente quedará bajo tu control. Hay un método práctico para no
cooperar con la mente. Si la mente dice: “Hoy comeré unas dulces carnes”, dile a la
mente: “No cooperaré hoy contigo. No voy a comer dulces carnes. Comeré pan y dhall
solamente”. Si la mente dice: “Tengo que usar una camisa de seda”, dile a la mente: “En el
futuro no utilizaré ninguna camisa de seda, usará solamente ropa sencilla”. Si la mente
dice: “Anda al cine”, dile a la mente: “Iré a la semana de Sadhana”, y vete de inmediato a
Ananda Kutir. Si la mente dice: “Ve al baile”, toma parte del canto de los Nombres de Dios
y concurre al satsang. Si la mente dice: “Come huevos y carne”, come espinaca, frutas y
leche. Si la mente dice: “Lee novelas y periódicos”, estudia el Bhagavad Guita y las
Upanishads, y practica karma yoga. Si la mente dice: “Participa en carreras de caballos”, ve
a lugares santos. Si la mente dice: “Juega”, practica vigilia y canta toda la noche. Si la
mente dice: “Ve al club para chusmear y jugar a las cartas”, ve al satsang y haz japa
intensamente. Este es el método de no cooperación con la mente. La no cooperación con
la mente es nadar contra las corrientes de lo sensible. La mente ira achicándose
gradualmente. Se convertirá en tu obediente sirviente. Ganarás en maestría sobre la
mente.
No debes tratar de controlar la mente por medio de la violencia. No tendrás éxito
si así lo haces. Tendrás que persuadirla con palabras dulces, tal como persuades a los
niños con palabras dulces y caramelos. Si tratas de controlar a la mente por la fuerza es lo
mismo que tratar de atar un elefante furioso con una cuerda delgada, o con una hebra de
banano. Tal como el aguijón es un instrumento efectivo para controlar al elefante furioso,
del mismo modo tendrás que adoptar los medios aprobados o prescriptos para controlar
la mente, tales como renunciación ardiente, asociación con los sabios, indagación,
pranayama, etc.
Primero debes conquistar la mente a través de la pregunta: “¿Quién soy yo?”.
Durante tanto tiempo como la mente no es destruida, ese mismo tiempo los deseos se
adherirán a ti una y otra vez, y no tendrás paz mental. Cuando la mente no piensa en
ningún objeto, cuando la mente está completamente desprovista de todos los deseos (del
cuerpo, del mundo y de sabiduría de libros) lograrás el estado de quietud total de la
mente, y disfrutarás de una paz indescriptible. Durante todo el tiempo en que no consigas
la Realización del Ser, y no hayas controlado la mente, durante ese mismo tiempo deberás
seguir implícitamente las enseñanzas de tu guru y las escrituras.
Debes practicar lo siguiente una y otra vez:
1. Destrucción de los deseos sutiles.
2. Aniquilación de la mente.
3. Conocimiento de Brahman.
Recuerda bien este punto. Aún cuando practiques cualquier de ellos durante
mucho
tiempo, no te dará los mismos frutos que te puede dar la práctica de los tres combinados.
Por medio de la destrucción de deseos sutiles y pensamientos fundirás o
aniquilarás la mente. Aniquilando la mente matarás el egoísmo. Matando el egoísmo,
conoces al Ser. Conociendo al Ser consigues la Realización del Ser. Consiguiendo la
Realización del Ser te liberas de todo tipo de penas, tribulaciones y miserias. Gozas de la
dicha suprema inmaculada de lo Eterno y conviertes en Eso.
Rompe en pedazos el velo de la ignorancia. Captura al ciervo antojadizo (la mente)
con el lazo de la indagación y la meditación constante en Brahman. Monta el elefante del
Conocimiento del Ser y recorre libremente los senderos montañosos del la cima suprema
de la sabiduría del Ser.
Escucha mente este último consejo. No te hundas en eslavitudes, en la ciénaga de
la vida mundana (samsara), en el peligroso océano de nacimientos y muertes. No te
mezcles en asuntos mundanos. No comas los frutos del dolor y la pena. No nazcas una y
otra vez. No te marchites con actos viles. ¿No es tu búsqueda la dicha eterna? Comulga
ahora con el Señor de la dicha. Olvida el cuerpo y sus conexiones, y mora pacíficamente en
un gozo dichoso. Mora calmadamente en tu Morada suprema. En ese momento
terminarán los nacimientos.
¡Mente, repite el nombre de Hari! El nombre de Hari es un bote seguro que te lleva
a la costa de la inmortalidad. Canta el maha mantra constantemente: Hare Rama Hare
Rama, Rama Rama Hare Hare, Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna Hare Hare. Esta
es una poderosa arma triple para cortar el nudo de la vida mundana. Elévate alto en el
paraíso tal como un barrilete. Nada en el océano de la dicha.
Mente, no puedes ser mi amiga ahora. Conozco tu valía y naturaleza. Estaba
engañado hasta ahora merced a tus trucos. Nosotros nos movemos ahora hacia polos
diametralmente opuestos. Tú deseas fugaces placeres sensoriales de los objetos externos,
pero yo quiero la dicha inmortal del alma interna. Tú estás siempre inquieta y preocupada,
pero yo estoy en paz y tranquilo ahora. Tú estás llena de pasión, miedo y apego, pero yo
soy desapasionado, no tengo miedo y estoy desapegado. Tú quieres sexo, riqueza y
propiedad, pero yo soy desapasionado y estoy lleno de renunciación. Nosotros no
podemos estar de acuerdo en muchos puntos en este momento. Por lo tanto, dejame
rápida y calladamente. ¡Adios amiga, mi vieja camarada!
Deseos. Causa de la esclavitud.
¿Qué es el placer para el común de los seres vivos? ¿Dónde está? Está en la
gratificación de los deseos, en apropiarse o poseer las cosas deseadas. Pero, ¿es esto
posible siempre? Sabemos que no es así. ¿Cómo podría haber dicha perdurable en un
objeto finito o condicionado en tiempo, espacio y causa, un objeto evanescente?
Todas las actividades de la vida son para experimentar la dicha. La vida es renuente
al dolor y lo evade, y su impulso es tener un placer perdurable.
La causa del sufrimiento es el deseo de vivir y gozar de los objetos de este mundo
que se perciben por los sentidos. Maharishi Patanjali usa el término “abhinivesa” para
este fuerte deseo de vivir y gozar. La cusa del deseo es la ignorancia. Si la causa raíz
“ignorancia” es aniquilada por completo consiguiendo el conocimiento del Ser, todos los
deseos, todos los sufrimientos, y todos los apegos a la vida, terminarán para siempre.
El anhelo por el placer es la causa del dolor y la esclavitud. Si deseas convertirte en
inmortal, conviértete en alguien que no tiene deseos. Si no te gusta el dolor, abandona el
placer. Si no quieres la muerte, abandona el nacimiento destruyendo los deseos
vehementes.
La causa de todas las acciones es el deseo. Un deseo aflora en tu mente. Después
de ello te esfuerzas por conseguir el objeto del deseo. El deseo es la fuerza que mantiene
la continuidad de la vida. El deseo es un retoño de la ignorancia. La aniquilación de la
ignorancia, consiguiendo el conocimiento del Ser, es capaz de destruir todo tipo de deseo.
El deseo es el verdadero grillete que ata al hombre a este mundo. Cuando todos los
deseos se doblegan merced al alba del conocimiento del Ser, hay salvación de la existencia
mundana.
Así como una pequeña cantidad de aceite se adhiere a los costados de un vaso,
incluso después que se vació por completo, así también algunos deseos sutiles todavía
acecharán en los rincones de la mente, a pesar que distes lo mejor de ti para destruirlos.
Estos deseos sutiles también deben erradicarse usando la discriminación y la indagación.
Sólo en ese momento entrarás en meditación profunda y samadhi.
La acción de los objetos del mundo externo sobre los sentidos da lugar a un
vehemente deseo por su disfrute. El hombre primero se esfuerza por poseer tales objetos
de gozo. Después los posee y disfruta. En ese momento se apega a los objetos. Se apega a
la vida mundana y se entrampa, tal como el gusano de seda en el capullo.
La mente se expande cuando se goza del objeto deseado. Ese es el modo en que
consigue placer. Se hace uno con los objetos placenteros. La mente se contrae cuando se
pone en contacto con objetos desagradables. Esa es la manera en que siente dolor. Se
separa de los objetos que le provocan dolor.
Las personas ignorantes atribuyen su felicidad a los objetos. Tal como el perro que
chupa un hueso seco imagina tontamente que la sangre proviene del hueso seco,
mientras que en realidad proviene de su paladar; de la misma manera las personas
imaginan tontamente que su felicidad proviene de objetos externos, mientras que
realmente derivan la felicidad de su Atman interno. Son engañadas debido a la fuerza de
la ilusión o ignorancia.
Los sentimientos subjetivos de armonía y discordia son los antecesores inmediatos
de placer y dolor. Los objetos externos primero inducen cambios subjetivos, tales como
sensaciones de calor y frío, o sentimientos de armonía y discordia, y luego causan placer y
dolor. Un estoico, un discípulo de la filosofía Zen, y un vairagui hindú, por medio de
disciplina y entrenamiento del cuerpo, la mente y los sentidos, se hacen indiferentes al
placer y al dolor. Placer y dolor son términos relativos. Después de todo, son creaciones
mentales. Son características de la mente. En el Atman no hay ni placer ni dolor. Es la
personificación de la dicha. Tendrás que trascender la mente para gozar de la dicha del
Atman.
La verdadera felicidad se puede tener solamente en nuestro propio Atman. Sólo
está siempre feliz el jivanmukta, liberado de la esclavitud de la ignorancia y que realizó al
Ser. En consecuencia, consigue la Realización del Ser y se feliz para siempre. Nombres
y formas son ilusorios. El mundo es un mero juego de la mente. Es sólo una apariencia
fenoménica. Cuando hay mente, hay mundo. Si puedes destruir la mente
conscientemente a través de la sadhana yóguica el mundo desaparecerá. Hallarás al
Atman en todos lados.
Cuando posees el objeto de un deseo, la mente retira su atención del objeto, se
vuelve hacia dentro antes de que se eleve un deseo por otro objeto y, en ese momento,
goza de la dicha interna del Ser. Incluso durante el día te haces uno con el Atman cada vez
que un deseo se gratifica. Cuando gozas de un objeto, tu mente se detiene durante un
instante. En ese momento moras en tu propio Atman y gozas de dicha. Esta verdad se
conoce solamente por quienes están dotados de discriminación.
Todos son solamente mendigos en una forma u otra, excepto sabios y yoguis que
tienen la riqueza espiritual inagotable e imperecedera. Algunos mendigan por dinero,
otros por posición, títulos y honores, otros por hacienda y propiedad. Es el deseo lo que te
hace mendigo de mendigos. Cuando los deseos se aniquilan a través del conocimiento del
Ser, la mendicidad se termina por completo.
La esperanza moviliza a cualquier ser humano tonto. No hay nada tan difícil de
adquirir como una imagen presentada ante la mente por la esperanza. La esperanza
albergada por un padre que quiere ver a su único hijo fallecido es muy, muy débil. La
esperanza de una mujer estéril por dar a luz es muy exigua.
Cuando no se gratifica un deseo durante el estado de vigilia, se manifiesta en
sueños. El hombre hace en su sueño lo que desea hacer durante el estado de vigilia, pero
que no fue capaz de hacerlo en dicho estado debido a cuidados, preocupaciones o algún
tipo de dificultades u obstáculos. La mente juega en plenitud durante el sueño, de manera
totalmente libre, ya que el cuerpo físico denso está descansando en ese momento.
Algunas veces surge un conflicto de deseos. De dos deseos contradictorios, sólo
uno puede experimentarse y, como consecuencia, el otro queda suprimido. El deseo
suprimido puede manifestarse nuevamente en la superficie de la mente después de algún
tiempo y también puede realizarse.
Si tienes veinte rupias en tu bolsillo y vas de compras al bazar, surgen varios deseos
que entran en conflicto en tu mente y te ves frente a un gran dilema, comprarás una
camisa de franela para el invierno, una buena lapicera Parker o un par de zapatos de
buena calidad. El deseo más intenso fructifica en ese momento. Los otros deseos se
suprimen durante un tiempo.
El deseo es un fuego ardiente que no se extingue por el gozo de los objetos
deseados. Sólo aumento, como un fuego alimentado por manteca clarificada o ghee.
Extingue este deseo destruyendo todos los pensamientos. En ese momento disfrutarás la
paz suprema de lo Eterno. La extinción de los pensamientos conducirá a la liberación
(moksha).
Ten una fuerte voluntad y vence el ambiente y circunstancias que te rodeen.
Podrás hacer que tu voluntad se vuelva pura, fuerte e irresistible únicamente cuando te
eleves por encima de los deseos. Es sólo la persona ignorante la que se queja siempre de
ambientes y circunstancias.
Un médico piensa que el abogado es muy feliz. El abogado piensa que el hombre
de negocios es más feliz. El hombre de negocios piensa que el juez es más feliz. El juez
piensa que el profesor es más feliz. Las profesiones de otros se nos presentan como
buenas y lucrativas. Esto es una ilusión. Esto es un truco de la mente. Sé cauto. Discrimina.
Nadie es feliz en este mundo.
Un hombre en Darjeeling piensa que Mussorie es un lugar mejor, el de Mussoorie
imagina vanamente que Naini Tal es un lugar mejor. Es todo un truco mental. La distancia
confiere encanto al paisaje. No andes más de aquí para allá. A cualquier lugar donde vayas
está el mismo cielo, la misma tierra, los mismos cinco elementos y la misma pasión. Vive
en paz en un solo lugar y piensa en Dios.
Ve donde quieras, a Gulmarg o Pyalgaon en Kashmir, a Darjeeling o Simla en los
Himalayas, a Viena en los Alpes europeos. No encontrarás ningún descanso real. Un
escenario encantador puede suavizar la retina durante un segundo. Gustos, disgustos,
celos, pasión y codicia están en todos lados. Tú llevas la misma mente contigo.
Imaginación y cambio de lugares han engañado a muchos. Vive satisfecho. Vive donde
quieras. Disciplina la mente y los sentidos. Medita en el Ser interno incesantemente. Allí
encontrarás una paz permanente. En ese momento la mente dejará de engañarte.
Los deseos son consecutivos, aunque estén separados por clase, lugar y tiempo,
debido a la
unidad de la memoria y las impresiones (IV-19).
La muerte es similar al sueño. El nacimiento es como despertarse del sueño.
Cuando ves un amigo que no veías hace cuarenta años, de inmediato vienen a tu memoria
eventos y acontecimientos que ocurrieron hace mucho tiempo, y los ocurridos
recientemente se mantienen en reserva, o suspendidos. Esta es tu experiencia en la vida
cotidiana. La misma ley se aplica al deseo y los diferentes tipos de nacimientos. Hay
unidad o identidad en las tendencias y la memoria. Las tendencias hacia deseos se
manifestarán como deseos; las tendencias hacia la acción, se manifestarán como acciones;
las tendencias hacia el conocimiento se manifestarán como conocimiento.
Hay continuidad de impresiones en la forma de causa y efecto. Cada acto deja
impresiones en la mente subconciente (chitta), que produce la memoria. A su tiempo la
memoria conduce hacia acciones nuevas y nuevas impresiones. Este ciclo sigue
eternamente tal como la analogía de la semilla y el árbol. En un cuerpo humano sólo
operarán las tendencias de otros cuerpos humanos. Las tendencias que se produjeron en
otro tipo de cuerpos está latente. Por lo tanto, la continuidad de cuerpos, tendencias y
deseos se mantiene, aunque haya separación en diversas clases, tiempo y espacio.
Los deseos, ideas y sentimientos cambian constantemente. Algunos de los viejos
deseos, ideas y sentimientos, están yéndose constantemente del almacén, la mente, y
otros nuevos los reemplazan. Este cambio constante no interfiere de ningún modo con la
armonía de las funciones mentales. Solamente parten algunos de los viejos deseos, ideas y
sentimientos. Aquellos que permanecen trabajan en saludable cooperación, y se ponen de
acuerdo con los nuevos arribos. Los recién llegados son magnetizados fuertemente por los
viejos. Ambos trabajan en armonía, y esta armonía mantiene la identidad de la existencia
mental.
Hay un flujo continuo de deseos impuros de la mente hacia los objetos. La
corriente debe dirigirse por medio del esfuerzo hacia la senda pura de japa, meditación
(dhyana), indagación (vichara), satsang y estudio de libros religiosos.
Vasanas. Deseos Sutiles.
La mente nace de sattva (pureza). De allí que es pura. Se vuelve impura debido a
los deseos sutiles (vasanas); se ensucia por sus andanzas en este mundo de surcos
sensoriales, en compañía del jiva sensorial, y saboreando objetos de los sentidos variados.
Las aguas de un lago se agitan de dos formas. Los vientos soplan y hacen olas. Este
es un camino. Las burbujas que se elevan del fondo del lago llegan a la superficie y
explotan. Este es otro modo. De manera similar la mente lago se agita de dos formas,
desde afuera y desde adentro. La mente se une a los sentidos, se pone en contacto con los
objetos externos y se perturba. Deseos sutiles ocultos y tendencias latentes internas
agitan la mente.
Ellos (los vasanas o deseos sutiles) no tienen comienzo, ya que el deseo de vivir es
eterno (IV-10).
Los deseos no tienen comienzo ni fin. Cada ser está “pegado” a su vida física. Esta
“voluntad de vivir” es eterna. Las experiencias tampoco tienen un inicio. No puedes
pensar en un tiempo donde este “aham” o “Yo” no haya existido. Este “yo” existe
continuamente sin ninguna interrupción. De esto podemos inferir muy fácilmente que
deben haber existido nacimientos previos para nosotros.
La felicidad de un bebe, que inferimos a partir de su sonrisa, debe considerarse
como prueba de una vida previa. También podemos preguntarnos: ¿como podría haber
miedo a la muerte y el deseo de evitar el dolor en cualquier ser que sea la primera vez que
nació, si no tuviese conciencia de la muerte, y si entendemos que el deseo de evitar algo
se origina únicamente por el recuerdo sufrido como consecuencia del mismo? Todo lo
inherente en algo afirma que hay necesidad de una causa. ¿Cómo puede ser que un bebe,
que no ha experimentado esta certeza de la muerte en la vida presente, comience a
temblar y se agarra con fuerza al collar de su mamá mientras toma el pecho, en el mismo
instante en que empieza a caerse de su regazo? ¿Cómo es que ese niño experimenta el
miedo a la muerte, que solamente puede causarlo la memoria del dolor y consecuente
aversión a la muerte, cuya existencia se infiere por el temblor del niño?
Manteniéndose juntos debido a causa, efecto, sustrato y soporte, las vasanas
desaparecen cuando desaparecen éstos (causa, efecto) (IV-11).
Los deseos sutiles producen acción. Las acciones fortalecen los deseos. Ambos
producen
impresiones en el subconciente. Estas impresiones o tendencias, producen nuevamente
deseo, memoria y acción. Cuando se destruye el contacto de los sentidos con los objetos,
sin duda todos los deseos serán destruidos.
Donde hay deseo hay mundo. Donde hay pasión no hay paz. Donde hay apego no
hay libertad. Donde hay libertad no hay apego. Donde hay vasana, no hay perfección.
Donde hay perfección, no hay vasana. Por lo tanto, ve más allá del deseo cultivando
discriminación y desapasionamiento y, por medio de la meditación en Brahman, el Ser
Supremo, se feliz.
Eso que se presenta como dulce y placentero, no lo es más una vez que lo tengo y
disfruto. La mente ilusiona y engaña a los seres humanos. Así como las nubes oscuras
esconden al sol, de igual manera las nubes del egoísmo y los deseos sutiles esconden el sol
de la sabiduría (Atman). Si aquellos habitan tu mente el resultado es la esclavitud. Si la
mente está totalmente libre de ellos, la consecuencia es la emancipación.
Los deseos sutiles tienen una influencia tremenda en las mentes de las personas.
Las vencen y hacen de ellas víctimas sin esperanza, esclavos. Aquellos que están bajo su
capricho se mueven por el mundo como borrachos. No discriminan entre lo real y lo irreal.
Tienen un entendimiento oscurecido y un anhelo indiscriminado por los objetos de los
sentidos. Olvidan todo aquello que tenga que ver con las consecuencias de sus acciones.
No tienen memoria. Su jactancioso intelecto falla cuando están bajo la firma garra de los
vasanas que son intoxicantes más potentes que el licor, el opio o el bhang (licor hecho con
las hojas y capullos de la planta hembra de cannabis). El efecto de estas intoxicaciones
dura solamente por algunas horas, mientras que los efectos de los vasanas duran
innumerables años. Los efectos se acarrean nacimiento tras nacimiento, y persisten hasta
que se logra el conocimiento del Ser.
La mente se compara con el mercurio. Si colocas una cantidad pequeña de
mercurio en el piso, se esparce por todos lados. Ello hace difícil reunir todas las partículas
esparcidas. Lo mismo pasa con la mente, sus rayos se esparcen por objetos sensoriales
diversos. Pero el mercurio se puede reunir mediante un proceso que necesita la ayuda de
hierbas y se lo convierte a una píldora. Uno es capaz de volar por el aire si se pone esta
píldora en la boca. De manera similar, la mente vagabunda puede reunirse merced al
desapasionamiento y la práctica. El yogui que haya reunido los rayos de la mente se puede
elevar hasta Brahman.
El flujo usual de la corriente mental es hacia los objetos del mundo. Cuando la
visión se dirige hacia afuera una ráfaga de eventos efímeros ocupa la mente. Comienzan a
desempeñar su rol las energías que llevan la mente hacia el exterior. Tendrás que
introvertir la mente hacia el Ser mediante el desapasionamiento y la práctica. Al comienzo
la mente correrá hacia los objetos del mundo una y otra vez, incluso si la mente está
vuelta hacia el Atman. La práctica constante es necesaria para que la mente more para
siempre en el Ser.
Si pollos y gallinas corren de aquí para allá y comen basuras variadas, ¿qué hace el
dueño del gallinero? Les da una palmada suave en sus cabezas y les arroja algunos granos
para que coman. Gradualmente dejan el sucio hábito de comer basura. Así también esta
mente anda de aquí para allá comiendo basura y disfrutando los cinco tipos de objetos
sensoriales. Dale una palmada en su cabeza y hazla probar gradualmente la dicha
espiritual mediante la práctica de japa y meditación.
Alcohol, carne, comida rajásica, lectura de novelas, canciones obscenas, charlas
obscenas y mala compañía, harán que la rueda de la mente gire rápidamente, mientras
que frutas, comida sáttvica, compañía de los sabios, estudio de libros religiosos, soledad,
japa, cantar los nombres de Dios, concentración, meditación y la indagación sobre
“¿Quién soy yo?”, hará que aminore la velocidad de la rueda que finalmente se detendrá.
No des permiso a tu mente. Mantén todos tus sentidos y deseos bajo control
estricto. Vuélvete indiferente hacia los objetos de los sentidos observando los defectos de
la vida sensorial y cultivando la discriminación entre lo real y lo irreal. Primero domina los
sentidos y luego aniquila los deseos. Renuncia a preocupaciones y ansiedades
innecesarias. Corta mentalmente toda atadura y apego. Esta es la verdadera sannyasa.
Rompe los lazos del deseo. Mantén la ecuanimidad en el éxito y el fracaso. No
manifiestes gusto por la vida o disgusto por la muerte. No le desees el mal al hombre que
te lastima o el bien al hombre que te unta el cuerpo con pasta de sándalo. Comer tanto
como puedas y beber a voluntad apenas te mantendrá vivo. Purifica la mente. Libérate de
todos los apegos. Arranca mentalmente todos los lazos y ataduras. Y vive tan libre como el
viento. Seguramente conseguirás la felicidad eterna.
Es fácil obtener grados en la universidad aprendiendo algunos libros, pero es
totalmente difícil erradicar los deseos sutiles. Su aniquilación es más difícil que desarraigar
la montaña Sumeru. Pero aquel aspirante con determinación de hierro, paciencia,
perseverancia y cualidades virtuosas, no hay duda que puede aniquilarlos totalmente.
Cuando se erradica un deseo sutil, aumenta la fuerza de voluntad. Si controlaste
cinco será muy sencillo controlar el sexto. Con la destrucción de uno ganas fuerza
adicional (poder). Podrás sentirlo efectivamente.
Calma la mente abandonando los deseos, practicando mouna y meditación
profunda y constante. Controla los sentidos por medio de la práctica del autocontrol y
retrayendo los sentidos. Gira el foco de tu atención firmemente en tu centro de
concentración. Practica el celibato. Consume alimentos simples. Se regular en tu
meditación. Pronto obtendrás la liberación o la inmortalidad.
La mente con una sabiduría en la mitad de su desarrollo, sentirá un dolor severo
cuando renuncie a todos los deseos. Eso demanda ayuda de almas más elevadas por
medio de la oración. No refunfuñes al transitar por algunos hechos desagradables. Siente
que el Señor Siva está siempre parado a tu lado. Siente que duermes en Su regazo. No
tengas ni un poco de miedo cuando te asalten enfermedades, problemas o dificultades.
Permanece inalterable. Enfréntalos todos con una dulce sonrisa. Son pruebas para
fortalecerte en tu senda espiritual e infundirte coraje, fortaleza y tolerancia. Son Sus
bendiciones disfrazadas. Dales la bienvenida con un semblante alegre y supéralas una por
una. Siente Su piedad en tu vida diaria en todo evento y suceso. Entonces crecerás fuerte
día a día.
Abandona pensamientos de esto y aquello. Destruye la oscilación mental. Confina
el pájaro volador de tu mente en el corazón por medio de una devoción firme, disciplina y
meditación regular. Mora pacíficamente en tu propio Ser.
Los deseos sutiles se hacen gruesos o densos debido a la repetición de los goces
sensoriales. Se vuelven más y más fuertes por la indulgencia en los objetos sensoriales.
Más fuertes los deseos, más fuerte el engaño y la infatuación. Todo el juego de la vida
mundana se mantiene por ellos. Transmuta los vasanas impuros en vasanas puros con
esfuerzo. Conseguirás sabiduría en ese mismo instante. La extinción de todos los vasanas
es liberación.
Un deseo por ir a “chismorrear” es impuro. Los deseos por estudiar el Bhagavad
Guita, pasar las cuentas del rosario, o visitar la cabaña de un santo, son puros. Aumenta
los vasanas puros. Todos los vasanas impuros desaparecerán por sí solos. Un deseo agudo
por lograr la Realización del Ser destruirá todos los otros. No hay nada malo en aumentar
los deseos puros. Son activos valiosos en la senda de la Realización del Ser.
El satsang verdadero es interno. Asociarse con deseos impuros, atracciones y
repulsiones, es mala compañía. Si los destruyes podrás mantener la buena compañía de
Brahman o el Ser inmortal.
Si tienes la firme convicción de que este mundo es irreal, los vasanas impuros no
surgirán en la mente. Si no hay vasanas allí, entonces tampoco habrá pensamientos.
Cuando la mente no piensa nada, al estar totalmente desprovista de vasanas, entonces
alborea el estado supremo de quietud total de la mente, que te da dicha suprema y
conocimiento.
Incluso aunque la naturaleza previa de un hombre de conocimiento haya sido
regenerada por completo, quedan algunos vestigios de la previa naturaleza vieja que
permanecen durante un tiempo breve. Esa es la razón por la que el Bhagavad Guita dice:
“Incluso el hombre de conocimiento se comporta de conformidad con su naturaleza (III-
33)”.
Si quieres entrar en la gran paz de Dios, todos los deseos mundanos deben morir,
todos los sentidos deben traerse bajo tu control perfecto y la mente debe ser detenida.
Las semillas de los deseos son la causa raíz de nacimiento y muerte. Arráigate en
pensamientos divinos mediante japa, canto y meditación en el Señor (bhakti yoga), o
indaga en “¿Quién soy yo?” y meditación en el Atman (jnana yoga). Todas las semillas de
los deseos se quemarán completamente.
Reducir las necesidades, comida sáttvica, alegría, satsang, celibato, un deseo
ardiente por la liberación y meditación regular, te llevarán al umbral de la liberación, el
lugar de la dicha eterna. Quien no tiene deseos valoriza este mundo como simples briznas
de paja y puede comandarlo.
¡Oh mente truhan, inquieta y agobiada! ¿Por qué vagas en vano tras los objetos de
los sentidos? ¿No estás cansada de ellos? Recuerda que este mundo, este cuerpo y esta
vida son evanescentes e inestables como una burbuja. Este mundo está lleno de miserias,
mentiras, engaños, odio y enfermedades. No puedes disfrutar ni una pizca de felicidad
aquí. Tenlo por seguro. Abre tus ojos en este mismo momento. Refúgiate en los pies de
loto de Hari y descansa en paz. Disfruta la riqueza de los tres mundos. Bebe el néctar de la
devoción y vuélvete inmortal.
Oh mente, ¿por qué andas de aquí para allá sin un objetivo, como un perro
callejero? ¿Qué ganaste haciéndolo? Abandona el deseo. Vuelve a tu dulce hogar original,
la morada inmortal de la dicha eterna, y se feliz.
No desees nada. No esperes nada. No anticipes nada. No le tengas miedo a nada.
Eres invencible. Eres luz de luces. Eres sol de soles. Si el sol puede irradiar tanta vida y luz
sobre todo el mundo, ¿qué podemos esperar de la fuente del sol, el sol de soles? Siente
esto y vuélvete un centro de vida, gozo, paz y dicha, y brilla como el sol de soles.
Vairagya (desapasionamiento).
El control de ellos (los vrittis) se logra mediante práctica (abhyasa) y no apego
(vairagya) (I-12).
Para destruir los vrittis dolorosos y también placenteros, Maharishi Patanjali
sugiere
eabhyasa (práctica) y vairagya (desapasionamiento o indiferencia por su goce aquí y en el
más allá). Por medio de esto los vrittis penosos son controlados y se generan buenos
pensamientos. También dice lo mismo el Señor en la Bhagavad Guita. Arjuna le dice al
Señor: “La mente es impetuosa como el viento. Tal como es difícil captar el viento con un
par de pinzas, así de difícil es controlar la mente”. El Señor Krishna dice: “Controla este
impetuosa mente por medio de abhyasa y vairagya”. El desapasionamiento es el factor
más esencial. Puedes desarrollarlo detectando los defectos de una vida en los sentidos. La
mente se llena con samskaras sensoriales. Es muy difícil destetar la mente de los objetos.
El método es recordar la descripción del mundo que da el Señor en la Bhagavad Guita:
“Este mundo es impermanente, está lleno de sufrimientos, es la morada de la aflicción”.
Todos los placeres de los sentidos se presentan como placetneros al comienzo, pero al
final son como veneno.
Recuerda también el Vairagya Dindima de Sankaracharya: “Deseo, cólera y codicia
son; ladrones que acechan en la mente, la joya de la sabiduría es saqueada por estos
ladrones. Por lo tanto despierta de este Samsara.. .Despierta, la vida se va terminando,
estás capturado en esta rueda del samsara. Te queman varias clases de ansiedades y
expectaciones. No te das cuenta de ello, pero está vida va menguando gradualmente”.
Mora constantemente en estos pensamientos y desarrollarás gradualmente el
desapasionamiento, sin el cual no podrás tener progreso espiritual.
Por medio del desapasionamiento tendrás que chequear los vrittis salientes que
buscan placer, y merced a la práctica tendrás que trazar una nueva senda espiritual por la
cual transitar. El desapasionamiento sirve como una represa en el río de los vrittis que
buscan placeres. Ello forma un talud poderoso. No permite que salgan afuera. El
desapasionamiento elimina obstáculos, la práctica da liberación. Sin vrittis uno no puede
gozar de los objetos de los sentidos. Si los vrittis y las tendencias latentes se destruyen, lo
que sigue es la aniquilación de la mente.
Una glosa de Vyasa dice: “La corriente de la mente fluye en ambos sentidos, hacia
el bien y hacia el mal. Aquella que fluye hacia la independencia perfecta, hacia el plano del
conocimiento discriminativo, se denomina corriente de la felicidad. Aquella que lleva hacia
el renacimiento y fluye hacia el plano de la ignorancia, es la corriente del pecado. El flujo
hacia los objetos se achica con la falta de deseos, el flujo de la discriminación se vuelve
visible habituando la mente hacia la experiencia del conocimiento. De allí que la supresión
de las modificaciones mentales depende de ambas”.
Abhyasa (práctica).
El esfuerzo de estabilizar la mente por cualquier medio es abhyasa (I-13).
El esfuerzo que se hace para restringir todos los vrittis de la mente y estabilizarla,
como la llama de una vela en un lugar sin viento, constituye práctica (abhyasa). Derivar la
mente hacia su fuente y lograr que se absorba en Atman, es abhyasa. Esta práctica debe
hacerse durante mucho tiempo, sin interrupciones y con una devoción perfecta.
Si concentras la mente en un punto negro o en cualquier figura, la mente saldrá
corriendo. Eso es un hábito. Retírala gradualmente de los objetos y trata de fijarla a los
pies de loto del Señor. Cuando lo hagas la mente correrá cien veces las primeras veces,
más luego de tres meses de práctica huirá noventa u ochenta veces. De ese modo irás
progresando con firmeza. La mente se volverá enfocada con rapidez. Finalmente
experimentarás tu identidad con el Alma Suprema. Si practicas dos meses y luego
abandonas, no podrás ascender hacia la cima. La regularidad es de la mayor importancia.
Aunque más no sea medita diez minutos. Debes ser regular en tu práctica cotidiana.
Practica durante brahmamuhurta (el período de una hora y media antes del amanecer).
Este período de tiempo es el mejor para la meditación diaria.
La mente y los sentidos.
El alma individual se sienta en el maravilloso coche de la mente, pasa por la
avenida del oído en un abrir y cerrar de ojos y disfruta distintos tipos de música del
mundo. Sostiene las riendas de los nervios de sensación, entra al dominio del tacto a
través de los portales de la piel y goza diversos tipos de objetos suaves. Vaga por las
montañas de las bellas formas y las disfruta a través de las ventanas de sus ojos. Entra en
la cueva del sabor por vía de la lengua y goza platos refinados y sabrosos y jugos
refrescantes. Entra al bosque de los perfumes a través de su nariz y los disfruta para
alegría de su corazón.
Los oídos escuchan gracias a la inteligencia del Atman. Los ojos perciben los
objetos gracias a la inteligencia del Atman. La lengua saborea objetos gracias a la
inteligencia del Atman. El Atman es el director de los cinco sentidos de conocimiento. El
Atman es el oído de los oídos, ojo de los ojos, lengua de las lenguas. El Atman es el imán
potente. Si conoces al Director escondido, todopoderoso, omnisciente, si tienes la
percepción intuitiva directa de este Atman por la práctica de la meditación, cruzarás el
océano del samsara, y conseguirás inmortalidad, dicha eterna y paz perdurable.
Por medio de la práctica de yoga podrás adquirir, sin dudas, la capacidad de ver,
oír, y conocer sin la ayuda de los sentidos externos. Un yogui puede visualizar realmente
los efectos dinámicos y beneficios producidos en la mente y cuerpo a través de su ojo
interno.
El contacto real de los objetos con los ojos y los oídos no es necesario para percibir
y oír. Pero en el caso de la lengua y la piel, el contacto real con los objetos es necesario
para saborear y sentir. Los sentidos no pueden hacer nada por sí mismos. Es la mente
quien los urge a la acción.
Cuando contemplas los objetos de los sentidos la mente entra en ellos.
Encontrarás muy difícil liberarte de las garras de los objetos sensoriales. Pero si
permaneces como un testigo silencioso no serás afectado por ellos. Por lo tanto,
permanece como testigo de los vrittis u olas mentales. Gozarás de la paz de lo Eterno.
Tras el ruido, tras los tumultuosos sonidos de este mundo, hay un silencio
profundo. Este
silencio profundo es Brahman, el Ser Supremo. Si retiras tu atención no habrá sonido. El
sonido también es una creación mental. Cuando la mente está conectada con el órgano de
la audición, hay sonido. Cuando el oído se retira de su objeto, o cuando la mente está
desconectada del oído, no hay sonido. El sonido es un truco de la mente. Lo mismo pasa
con el color. Lo mismo con la forma.
La mente es atraída generalmente por una luz brillante, belleza, inteligencia,
colores variados y sonidos placenteros. No te dejes engañar por estas cosas
insignificantes. Indaga dentro tuyo. ¿Cuál es el respaldo para todas estas cosas? Hay una
Esencia tras la mente y todos los objetos de este aparente universo sensorial. Esa Esencia
es plena y se autocontiene. Esa Esencia es el Brahman de las Upanishads. En realidad esa
Esencia eres tú. ¡”Tat Twam Asi”, mi querido lector!
La mente y los sentidos están naturalmente dotados con las dos corrientes de
atracción y repulsión. Por lo tanto la mente y los sentidos gustan e ciertos objetos y no le
gustan otros. El ser humano disciplinado se mueve entre los objetos de los sentidos con
una mente y sentidos libres de atracción y repulsión. La persona disciplinada tiene una
voluntad muy fuerte. A través de la fuerza de voluntad puedes doblegar la mente y puede
hacer maravillas. Tendrás que desarrollar gradualmente la “voluntad”. Mientras más puro
e inegoísta te vuelves, más fuerza de voluntad desarrollarás. La persona disciplinada toma
únicamente aquellos objetos que son totalmente necesarios para mantener el cuerpo sin
ningún amor u odio. Nunca considera aquellos objetos que están prohibidos por las
escrituras.
El conocimiento ganado por medio de los sentidos en el mundo relativo no es el
conocimiento más elevado. No te puede dar una satisfacción permanente y una dicha y
felicidad que duren para siempre. Es un conocimiento limitado. Siempre hay un sentido de
vacío en ti, a pesar de tus logros intelectuales de todo tipo. Hay un impulso en tu mente
hacia el logro del conocimiento trascendente, el conocimiento de lo Eterno, gracias al cual
todo es conocido. Este conocimiento divino está más allá del alcance de los sentidos y la
mente. Los sentidos y la mente no pueden entrar en el corazón de la Verdad Última, lo
Infinito. Son instrumentos finitos. El intelecto y la mente tienen sus propias limitaciones.
Pueden actuar solamente en el plano terrenal. Es a través de la visión intuitiva interna que
puedes conseguir este conocimiento trascendental.
Mente, ¡no andes de aquí para allá entre los objetos sensoriales! No desees
nombre, fama, prestigio, posición, títulos, honores y rangos. No te preocupes por afecto
terrenal, amor y palabras amables, por respeto, ropas lindas y comidas sabrosas,
compañía de otras personas y su conversación. Permanece firme concentrándote en el
Señor que mora en la cueva del corazón, tu refugio, solaz, fuente y centro, testigo y
morada.
Los órganos de los sentidos (Indriyas).
El conocimiento es producto de la conexión entre la mente y los sentidos y es por
eso que hay conocimiento simultáneo de las impresiones recibidas por medio de los
distintos órganos sensoriales.
Cuando suturas un libro la aguja pasa muy rápido entre las diferentes hojas. El
tiempo que le lleva a la aguja es muy corto, pero parece que todo es simultáneo. Lo
mismo pasa cuando parece que oyes, ves y hueles, todo al mismo tiempo, las actividades
de los órganos son tan rápidos que piensas que hueles, oyes y ves simultáneamente.
La mano es un órgano de acción en realidad (karma indriya). También es un órgano
de conocimiento (jnana indriya) hasta cierto punto, ya que juega un papel preponderante
en la sensación.
Aunque el ojo es un órgano de conocimiento, también debe considerárselo un
órgano de acción. Cuando uno tiene una mirada lujuriosa, los ojos actúan mal por cierto.
A través de los ojos ves las cosas del universo. Esta es una función. Los ojos hablan sobre
la condición de la mente. Esta es otra función.
Aunque el órgano de generación es un órgano de acción, hasta cierto punto sirve
como órgano de conocimiento, ya que es un instrumento por medio del cual la dicha
sexual se siente y experimenta.
El oído y la lengua son órganos de acción.
Los cinco órganos de los sentidos son las cinco esposas de un hombre chino. Tal
como las esposas tiran de su esposo en direcciones distintas, así también los cinco
sentidos arrastran al pasional jiva (alma individual) en cinco direcciones distintas. La
lengua lo arrastra hacia el restaurant y dice: “Dame dulces y comida sabrosa”. Los ojos
dicen: “Llévame al cine- Escuchemos música melodiosa y veamos formas bellas”. La nariz
dice: “Dame finos aromas”. La piel dice: “Déjame disfrutar sedas y almohadones suaves”.
El Jiva indefenso es sacudido de aquí para allá y se inquieta.
Un ciervo queda atrapado por el sonido, un elefante por el toque, una mosaca por
la forma, un pez por el sabor y una beja por el olfato. Cuando tal es el poder un simple
sentido, ¿que decir de los efectos combinados de los cinco sentidos sobre el ser humano?
No confíes en los sentidos. Causan engaño y tentación.
El sol nunca sale ni se pone. Es la rotación de la tierra sobre su propio eje lo que
hace que el sol se eleve y se ponga. El único sol de la sabiduría (Atman) tampoco nunca se
eleva y se pone, nunca aumenta ni disminuye. Experimenta la gloria de este Atman
cerrando los ojos, retrayendo los sentidos y sumergiéndote en meditación profunda.
Reitero nuevamente este punto. No confíes en los sentidos. Son tus enemigos. Te
engañan a cada momento. Son juglares muy diestros. Discrimina. Cultiva la indagación en
la naturaleza de Brahman. Asóciate con sannyasins y personas sabias. Desarrolla el
desapasionamiento.
Control de los sentidos.
Todos los sentidos deben llenarse con materiales puros. Sólo en ese momento la
mente conseguirá enfocarse. Sólo entonces será pura, sólo entonces tú podrás obtener la
Realización del Ser. Los ojos deben mirar la imagen de la deidad que haya s elegido, o de
cual otro objeto sagrado, los oídos deben escuchar las Upanishads, el Ramayana y el
Bhagavatam, la lengua debe hablar de asuntos que tengan que ver con Dios. Estos son
materiales o aumentos puros para los sentidos. ¿Cuál es el sentido de que tengas oídos si
no escuchan canciones e historias de Dios? ¿Cuál es el sentido de un cuerpo físico si no se
ofrece al servicio de tu guru?
Qué difícil es siquiera controlar al sirviente de la casa. Cuánto más difícil es
controlar los cinco sentidos. El yogui que ha doblegado estos traviesos sentidos está
siempre en paz y feliz. Desarrolla el desapasionamiento y la discriminación. Practica la
abstracción y el autocontrol. Estos turbulentos sentidos caerán bajo tu control.
Así como el auriga refrena los intranquilos sentidos utilizando las riendas, así
también tú tendrás que doblegar los inquietos sentidos (los caballos) por medio de las
riendas de la discriminación y el desapasionamiento. Sólo entonces tendrás un viaje
seguro hacia el Atman, la dulce morada eterna de paz y dicha.
Aquel yogui que haya controlado los sentidos es un poderoso potentado sobre esta
tierra. La dicha de Indra y Chakravarthy no es nada cuando se compara con él. ¡Mis
adoraciones silenciosas a tal yogui!
Lengua (el indriya más turbulento).
La lengua es una espada de doble filo. Es el órgano de los sentidos más poderoso.
Si está controlado, todos los otros órganos de los sentidos pueden ser controlados con
facilidad. Es amigo del órgano de generación. Ambos órganos nacen de la misma fuente, el
principio del agua, la lengua de la porción sáttvica, el órgano de generación de la porción
rajásica. La lengua es un órgano de conocimiento. El genital es un órgano de acción. Tan
pronto como el estómago está lleno de alimentos deliciosos, el órgano de reproducción se
excita. El ser humano comienza a albergar pensamientos lujuriosos. Si no eres capaz de
controlar la lengua y el órgano de reproducción, ¿cómo serás capaz de cruzar este gran
océano de la existencia mundana (samsara)?. Primero controla la lengua. Luego aquel
caerá bajo tu control con facilidad.
¡Aspirantes! Refúgiense en vuestro propio Ser, el alma inmortal. Manténganse
firmes en su decisión. Transiten la senda de la verdad y la rectitud. Observen con mucho
cuidado vuestra mente. Vigilen y sean diligentes. Disciplinen los turbulentos sentidos.
Dobleguen esta lengua y el órgano de reproducción. Cruzarán el océano del samsara y
obtengan la inmortalidad y eterna paz y alegría.
Si controlas el ojo y no le permites que corra hacia formas bellas, los demás
sentidos no serán controlados; pero si haces ayunar a la lengua, retirándola de todos los
objetos sabrosos, los demás sentidos serán controlados, porque es la lengua quien
engorda todos los demás sentidos. Es el sentido más poderoso y turbulento de todos. La
lengua desarrolla dos tipos de actividades, saborear y hablar. Por ello es una espada de
filo doble. La lengua es tu enemigo mortal. En consecuencia, disciplina la lengua desde
ahora, cuando eres joven. Cuando te hagas viejo, no tendrás fuerza para doblegar los
sentidos.
El habla es la esposa de la mente. Tal como la esposa sigue al esposo (en algunas
culturas), así también el habla sigue a la mente. El esposo manda y la leal esposa obedece
implícitamente las órdenes de su esposo. De manera similar la mente ordena y el habla
expresa lealmente el deseo de la mente.
Las palabras tienen un poder tremendo. Mediante las palabras puedes dar ánimo y
alegrar a otros, mediante las palabras le puedes dar la mayor felicidad a otros, con las
palabras puedes arruinar o molestar a otros, con palabras el maestro imparte su
conocimiento a los estudiantes, con palabras la madre enseña a su hijo, con palabras el
orador mantiene boquiabierta a su audiencia. La palabra es Brahman o Dios
manifestándose. Ten cuidado con la elección de tus palabras. Usa palabras dulces y
conquista los corazones de los demás. Nunca uses palabras duras. Comprenda y
experimenta el poder de las palabras y hazte sabio.
El órgano del habla produce mucha distracción, perturba la paz y da lugar a
distintas clases de peleas. Las personas generalmente hablan a tontas y locas, dicen
cualquier cosa que venga a sus labios, sin pensar o tener precaución. Hacen chistes y
bromean a expensas de los demás. Finalmente se pelean unos con otros por nada, por un
pequeño juego de palabras.
Si desea conseguir un rápido progreso en meditación debes practicar la austeridad
del habla. Siempre debes hablar con palabras amorosas y dulces. Debes decir la verdad a
cualquier costo. No debes decir palabras duras o indecentes, calculadas para dañar los
sentimientos de otros. Debes evaluar tus palabras antes de hablar. Debes decir sólo pocas
palabras. Esto es austeridad del habla, que conservará energía y te dará paz mental y
fortaleza interior.
Las cuatro malas acciones de la lengua son: decir palabras duras, decir falsedades,
hablar mal de los demás a sus espaldas y chusmear vanamente con otros.
Si cuidas tu lengua estarás a salvo. Tendrás paz. Antes de hablar piensa
cuidadosamente en la influencia que cada palabra provocará en los sentimientos de los
demás. Si pudiesen lastimar los sentimientos de otros, evítalas. No las digas.
Sopesa cada palabra en tu balance mental antes de que salgan de tu boca. Cada
palabra está llena de poder. Aquel hombre que tenga la facultad de medir sus palabras
antes de expresarlas tiene gran paz mental. Todas sus palabras son poderosas. Producen
una tremenda impresión en quienes las oyen. El control del habla es tan importante como
el control del pensamiento. Utiliza palabras medidas al escribir y al hablar. El Señor Jesús
usaba palabras mesuradas cuando hablaba. Mahatma Gandhiji fue otro ejemplo.
Ama y da. Experimentarás la unidad de la no dualidad. Da y perdona.
Experimentarás pronto la Divinidad. Observa cada palabra que sale de tu boca como
observas cada pensamiento.
Voto de silencio (mauna).
El voto de silencio es una manera segura de tener paz. Te dará poder. Tendrás
control sobre emociones, impulsos y cólera.
Durante mauna podrás hacer una bella introspección y practicar el autoanálisis.
Puedes observar los pensamientos. Podrás entender los modos de tu mente y sus
trabajos. Podrás notar como la mente corre de un objeto a otro en un instante. Obtendrás
un beneficio inmenso de la práctica de mauna.El verdadero mauna es el silencio de la
mente. El mauna físico te conducirá finalmente al silencio mental. Haz mucho japa y
meditación durante mauna.
Mauna es la muerte para un hombre mundano y es vida para un asceta. Un asceta
y un hombre mundano se mueven en polos diametralmente opuestos.
Observa mauna cuando comes. Pon esto en práctica el mismo día en que leas esta
instrucción. Las ventajas son muchas. Practica y siente. Dearrollarás fuerza de voluntad y
obtendrás paz mental.
Haz mauna durante dos horas diarias, y durante seis horas una vez al mes. Los
domingos haz mauna por un período más largo y haz más japa. Que el día sea solamente
para la contemplación divina. No salgas de tu habitación. Ese día no te reúnas con nadie.
En épocas de dolencias la práctica de mauna te dará mucha paz mental. Controlará
también la irritación mental. La energía se gasta en charlas inútiles. Mauna conserva la
energía y puedes hacer mucho trabajo físico y mental. Puedes meditar mucho. Por la
práctica de mauna la energía del habla se transmuta o sublima lentamente en energía
espiritual. Mauna ejerce una influencia suavizante maravillosa sobre el cerebro y los
nervios.
Puedes hacer silencio durante un tiempo prolongado, pero si te resulta difícil,
interrumpe la práctica de inmediato. Trata de convertirte en un hombre de palabras
medidas. Esto ya es mauna.
El mauna practicado durante la meditación no se puede considerar como voto de
silencio, el sueño tampoco debe tomarse por mauna. Mauna debe ser practicado por los
hogareños cuando haya muchas oportunidades para hablar y cuando llegan visitantes.
Sólo entonces el impulso del habla se puede controlar. Las damas son muy habladoras.
Crean problemas en la casa con charlas inútiles y chusmeríos. Ellas debieran practicar
mauna especialmente.
Sólo debes hablar con palabras medidas. Demasiado hablar es de
naturaleza rajásica. Por medio de una práctica gradual lleva el período de mauna a tres
meses. El estudio del sánscrito hace muy charlatanas a ciertas personas y los fuerza a
entrar en discusiones innecesarias con otros para mostrar su educación académica. La
pedantería o el vano despliegue de erudición es un atributo especial de algunos eruditos
sánscritos. Cuánta energía se gasta en tales charlas vanas. Cuanto beneficio se puede
obtener si conservas la energía y la utilizas en la contemplación divina. Podrás mover cielo
y tierra.
Hablar profusamente durante seis meses y observar mauna los siguientes seis
meses no tiene ningún valor. Algunas personas se hacen muy charlatanas y rompen su
mauna. Deben intentar de hablar sólo un poco, incluso después de abar abandonado
mauna. La vigilancia constante sobre el órgano del habla es necesaria. Habrá mucha paz
en este mundo si todos hablásemos poco y observásemos mauna.
Mauna durante un largo período de tiempo no es necesario y, en un aspirante no
regenerado y poco desarrollado, hace daño. Mantén mauna durante un mes, termina, y
continúa después. Mauna por incluso unos pocos días será de una inmensa ayuda para los
aspirantes en el control del órgano del habla y de la mente. Se puede conservar una
energía inmensa. Sentirás también una paz inmensa. Si las circunstancia te impiden la
práctica de mauna, evita estrictamente charlas largas, charlas altisonantes, grandes
conversaciones, y toda charla innecesaria, todo tipo de discusión vana, etc., y retírate de
la sociedad tanto como te sea posible. Demasiada charla es una simple pérdida de
energía. Si esta energía se conserva mediante mauna será transmutada en energía
espiritual, que te ayudará en tu sadhana.
Este Atman es silencio. El mejor concepto de Dios es silencio. Por lo tanto aprende
a ser silencioso. Haz tu mente silenciosa, sin alteraciones, sin pensamiento y sin deseos.
Eso es silencio verdadero.
AFLICCIONES DE LA MENTE
¿Qué son las aflicciones?
Las aflicciones (klesas) son ignorancia (avidya), egoísmo (asmila), apego
(raga),
odio (dvesha) y apego a la vida (abhinivesa) (II-3).
Todos estos desórdenes alteran la mente como una enfermedad física. En
consecuencia son grandes impedimentos para la meditación. Elevan ondas de
pensamientos que propician la fructificación de acciones, y dependen unas de otras para
su soporte mutuo. Si erradicas el apego a la vida (abhinivesa) las corrientes de gustos
(raga) y antipatías (dvesha) morirán. Si eliminas el egoísmo (asmita) las dos corrientes de
gustos y antipatías se desvanecerán. La raíz del egoísmo, gustos y antipatías, y apego a la
vida, es la ignorancia. Si la ignorancia se destruye consiguiendo el conocimiento del Atman
por medio del samadhi, los otros cuatro morirán por sí mismos. Las acciones son
sostenidas por las aflicciones y las aflicciones por las acciones. El sostén es mutuo. Es un
ciclo, como vemos en la analogía del árbol y la semilla. Estas son los cinco lazos que atan al
ser humano a la rueda de nacimiento y muerte. La ignorancia es la causa fundamental. Las
otras cuatro son efectos de la ignorancia, y son solamente variaciones de la ignorancia.
Dolor y pecado son sólo ignorancia. Se manifiestan en aquellos que han olvidado la eterna
naturaleza pura y dichosa del Atman.
Avidya (ignorancia) es el territorio de quienes la siguen, sea en una condición
dormida, diluida, sofocada o expandida (II-4).
La ignorancia es la fuente de las cuatro aflicciones que son solamente
modificaciones
o variaciones de la ignorancia.
Estas aflicciones tienen cuatro estados: prasupta, tanu, vicchinna y udhara. En
prasupta están en un estado latente o escondido, como el árbol en la semilla.
En tanu están en una condición atenuada como un hilo delgado. Los yoguis que
hacen práctica espiritual consiguen esta condición. Ellos atenúan cada mal deseo con la
corriente contraria de los buenos deseos. Por ejemplo, la cólera se atenúa desarrollando
la piedad, el amor y el perdón. En el estado vicchinna están superadas durante un tiempo.
Por ejemplo cuando un hombre pelea con su esposa, el vritti amor en él está sofocado por
ese momento. El vritti odio está actúa durante la pelea. Tan pronto como termina, el vritti
amor se manifiesta nuevamente en él cuando la esposa sonríe y habla usando palabras
amables y amorosas. En el estado udhara las aflicciones son muy poderosas. Operan con
toda su fuerza. Los estados vicchinna y udhara están presentes en las personas mundanas.
Te atan a la vida mundana. Sólo quien está en el estado tanu es capaz de controlar las
aflicciones. Hay otro estado llamado dagdha en el que las aflicciones están fritas como
semillas quemadas. Existe en un yogui totalmente desarrollado quien está consolidado en
el asamprajnata samadhi.
Ignorancia es considerar lo transitorio como eterno, lo impuro como puro, lo
doloroso como alegre y el no ser por el Ser o Atman (II-5).
La ignorancia es causa de una comprensión pervertida y el hombre se ciega por la
pasión
y por atracciones diversas. Las personas se intoxican. La ignorancia nubla el
entendimiento. Un hombre ignorante es un hombre muerto en vida. Es un alma enterrada
en vida a pesar de su riqueza, posesiones y conocimiento universitario. Tomar una cosa
por lo que no es, es ignorancia. Eso no significa ausencia de conocimiento. Confundes este
cuerpo perecedero de cinco elementos y varias impurezas por el Ser puro. Piensas que
eres el cuerpo solamente y olvidaste la naturaleza verdadera del Atman. Esto es engaño.
Esto es ignorancia.
El método para eliminar la ignorancia es la práctica continua de la discriminación
(II-26).
La discriminación debe ser ininterrumpida. Debe convertirse en habitual. No debe
detenerse ni siquiera por lo que dura un parpadeo. Cuando la discriminación actúa
tendrás una vida interna completa en el Atman. Se detendrán todas las tendencias
exteriorizantes. Los sentidos se calmaran. Esta práctica de la discriminación destruye la
ignorancia, la causa de la unión de la materia (prakriti) y el espíritu (Purusha), lo que
conduce a varias experiencias. La discriminación permanece inestable durante todo el
tiempo en que el conocimiento falso no se haya eliminado totalmente.
El egoísmo es la apariencia de la identificación de la capacidad de la conciencia con
la
capacidad del instrumento de la vista (II-6).
Egoísmo es la identificación del Vidente con la capacidad de ver. El Vidente es el
Purusha. El instrumento que ve es antahkarana (la mente cuádruple: mente, intelecto,
mente subconciente y el ego). El Vidente se une con el antahkarana y parece que es uno o
que está mezclado con aquel. El Vidente tiene el sentimiento egoísta del “Yo” en la
insenciente mente cuádruple, que es confundida con el Atman o Vidente conciente. Esto
es egoísmo. Cuando te enojas, o sientes dolor, miseria, contento, etc., te asocias con las
ondes de pensamiento (vrittis) y dice: “Yo estoy enojado”, “Yo soy miserable”, “Yo soy
feliz”. Cuando el Atman se asocia con la mente tienen lugar las experiencias de los
objetos. Sepárate de las ondas de pensamiento y de la mente cuádruple, y mantén la
distancia como testigo, en tu naturaleza original que es todo dicha. Esto es liberación.
Apego es el apego al placer (II-7).
Atracción (raga) es el apego o deseo que surge hacia el placer, o hacia los medios
de obtenerlo, en razón de la memoria del placer disfrutado previamente. El deseo por
“pensar en el placer” se incluye dentro de ese concepto. El egoísmo es la causa raíz para la
atracción. Esta es la razón por la cual es descripto después del egoísmo. Cuando se
recuerda el placer, el apego es precedido por la remembranza del placer como
consecuencia de su gozo.
Donde haya placer, al lado hay apego. ¿Por qué estás muy apegado a tu esposa?
Porque obtienes placer de ella. Amas el dinero, estás apegado al dinero porque por medio
del dinero puedes conseguir diversos objetos que te pueden dar placer. Cada uno de
nosotros está en busca de la felicidad, pero el intento de conseguir felicidad se hace en la
dirección equivocada, en objetos externos, en libros, grados universitarios, esposa, dinero,
hijos, honor y poder.
Hay algo más querido que un hijo, hay algo más querido que una esposa, hay algo
más querido que la riqueza, hay algo más querido que este prana, o la propia vida. Eso
“más querido” es el Atman o Purusha, que está escondido en nuestro corazón. La
búsqueda debe hacerse dentro retirando la mente de los objetos, controlando los
sentidos y practicando “yama, niyama, concentración, meditación y samadhi”.
Aversión es aquello que nace del dolor(II-8).
Debido a la memoria que surge de las experiencias de dolor, surge la aversión
(dvesha) hacia el dolor y hacia los objetos que lo causan. Tú tratas de liberarte de los
objetos que te provocan dolor. En este mundo el ser humano huye del dolor y corre hacia
el placer. Nadie le enseña a buscar el placer. La mente nace de la dicha, por lo tanto corre
hacia el placer.
La aversión es la causa raíz de los sufrimientos humanos. Guerras, peleas, disensos,
peleas entre sectores y asesinatos se deben a las aversiones o antipatías. En cualquier
lugar en que haya antipatía hay celos, que son la compañía íntima de la antipatía. Los
celos son inclinaciones mentales mezquinas. Es muy penoso encontrar que las mentes de
los seres humanos, incluso las de aquellos altamente educados que dan conferencias en
los escenarios, están llenas de celos y odio. Dado que estas personas son muy
inteligentes, diseñan métodos y planes ingeniosos para destruir a otros, y así conseguir
para ellos todo el respeto y la fama. Un predicador de mente mezquina siembra por todos
lados la semilla de la discordia y la desarmonía. Esa persona es una peste y una amenaza
para la sociedad, un hombre maligno. No hay rasgos redentores en él. Hace más daño que
bien. La aversión debe aniquilarse por completo.
Abhinivesha es un deseo poderoso por la vida, sostenido por su propia potencia,
establecido en todos por igual, incluso en los instruidos (II-9).
En todos los seres vivos existe una autobendición: “Que yo continúe existiendo.
Que yo
sobreviva”. Esto no puede existir en quien no haya experimentado la naturaleza de la
muerte. Debido a ello se infiere la experiencia de una vida previa. Esto es apego a la vida
(abhinivesa). Esto no permanece en un hombre que no haya experimentado la muerte.
Incluso los gusanos tienen miedo a la muerte. Este miedo a la muerte existe tanto en
letrados como iletrados, educados e ignorantes. Este miedo no se puede explicar por la
percepción directa, la inferencia y las palabras dichas o escritas. La experiencia pasada del
dolor de la muerte está en tu mente. Por ello tienes miedo a morir en esta vida. Esta es la
razón del fuerte deseo por vivir.
Como eliminar gustos, antipatías y el apego a la vida.
Ellas (las aflicciones) tienen que destruirse cuando están en estado sutil, elevando
las variaciones opuestas (II-10).
Las aflicciones (kleshas) tienen dos estados, denso y sutil. Cuando se encuentran en
estado de samskara (tendencia o impresión) son sutiles. Cuando el yogui entra en samadhi
son destruidas como semillas quemadas y disueltas junto a la mente en el Purusha
(Espíritu Supremo) por medio del fuego del conocimiento. Esto ocurre cuando la mente se
mueve hacia dentro, al Purusha, y consigue laya (disolución) en el Purusha durante el
“asamprajnata samadhi (ver capítulo 20)”.
Los samskaras sutiles de las aflicciones deben destruirse elevando los
pensamientos opuestos. El odio no termina por el odio, sino por el amor. Este es el
método sugerido en este sutra. Esto es el método Pratipaksha Bhavana (pensar en lo
opuesto). Habitúa la mente a los contrarios. Actúa siempre virtuosamente. Desarrolla
cualidades sáttvicas. Estos buenos samskaras actuarán como antídotos a los samskaras de
las aflicciones.
Como eliminar malos pensamientos.
Cuando te obstaculizan pensamientos malos o inapropiados, piensa en los buenos
pensamientos contrarios (II-3).
Este es un ejercicio práctico para el desarrollo espiritual. Si la lujuria te da
problemas
mientras practicas brahmacharya, alberga los pensamientos divinos contrarios. Piensa en
la gloria de brahmacharya y sus beneficios maravillosos, y los problemas que conlleva la
lujuria. Si surge el deseo de lastimar a alguien, piensa en el amor y sus beneficios. Si el
hábito de decir mentiras se manifiesta de nuevo, piensa en las ventajas de decir la verdad
y las desventajas de hacer circular falsedades. De esta manera podrás eliminar todos los
defectos, desarrollando las virtudes contrarias o habituando la mente a los contrarios.
¿Qué es Pratipaksha Bhavana?
Cuando se manifiestan malos pensamientos, tales como lastimar, mentir, etc. sea
que se hayan hecho, o permitido, que se hayan aceptado o estado de acuerdo,
merced a codicia, cólera o engaño, de intensidad ligera, media o grande y, con
infinita ignorancia y miseria, recurre al método de pensar en los buenos
pensamientos opuestos, o habitúa la mente a los contrarios (II-4).
Es pecaminoso dañar a otra persona, ser el motivo por el cual alguien lastime a
otros, o
tan siquiera aprobar que otros lo hagan. Acción y reacción son iguales y opuestos. Si
lastimas a alguien, ese acto está destinado a reaccionar sobre ti, sea en este momento o
en un momento futuro. Cuando piensas en lastimar a alguien, piensa en los beneficios de
la no violencia. Si albergas los pensamientos contrarios, morirán todos los malos
pensamientos que obstaculizaban yoga.
Podrás fallar en tus intentos veinte veces, pero lentamente ganarás fuerza
espiritual interna. Si envías una fuerte corriente de cólera hacia otro, eso dañará a tu
enemigo y llegará incluso a lugares distantes, polucionarán la atmósfera allí, volverán a ti
y te dañarán.
Para destruir los malos pensamientos que detallo a continuación, eleva los buenos
vrittis opuestos que señalo contra cada uno de ellos:
1. Lujuria: Celibato, anhelo intenso por la liberación.
2. Cólera: Amor, perdón, piedad, compasión, amistad, paz, paciencia, no
violencia.
3. Orgullo: Humildad.
4. Codicia: honestidad, desinterés, generosidad, contento.
5. Celos: Nobleza, magnanimidad, complacencia.
6. Engaño: Discriminación.
7. Vanidad, hipocresía: Simpleza.
8. Arrogancia: Amabilidad, modestia.
9. Astucia, sinuosidad: Rectitud.
10. Dureza: suavidad.
11. Apego: Discriminación.
12. Insinceridad: Fe.
13. Volubilidad: Determinación.
Raíz de las Aflicciones.
Las impresiones de las acciones (karmas) tienen su raíz en las aflicciones, y se
experimentan en esta vida y en nacimientos futuros no vistos (II-12).
Las aflicciones son responsables por las acciones (karmas). Urgen al ser humano
para que actúe y, por lo tanto, disfrute los frutos de sus acciones. Supongamos que haces
haces un acto de mucha caridad en este nacimiento. La impresión de este acto está
embebida en una forma sutil en la mente subconciente. Ello dará su fruto ya sea en este
nacimiento o en cualquier nacimiento futuro. Estas impresiones maduran a su tiempo y se
gozan vivamente, sea el fruto bueno o malo.
Los karmas no tienen inicio. En el Bhagavad Guita se lee: “Misteriosa es la senda de
la acción(IV-17)”. La ley del Karma es inescrutable. Es difícil decir que tipo de karmas
causarán lepra o epilepsia, y se que el fruto que hoy recoges es el resultado de un karma o
una combinación de muchos karmas.
Un karma poderoso, sea bueno o malo, puede producir frutos en este mismo
nacimiento. Todos los karmas no producen la totalidad de sus resultados enseguida, ni un
karma produce otro. De los karmas acumulados (sanchita karma) se toma una cierta
porción para ser agotada en un nacimiento. Esto forma el Prarabdha karma o karma que
va a fructificar en la vida actual. Las acciones actuales (actos corrientes o agami) se añaden
a la suma total de acciones. El granero de un comerciante representa el sanchita karma.
Las que tiene es su negocio es el Prarabdha karma. Las mercaderías que se venden
diariamente representan el agami karma. Esta es un analogía rústica para ilustrar nuestro
punto de vista. Del mismo modo en que un comerciante cierra sus libros contables y abre
nuevos, no incluye en éstos los mismos ítems del viejo, sino sólo su balance, así también el
espíritu lleva al nuevo cerebro sus juicios sobre las experiencia de una vida cerrada, las
conclusiones a las que llegó y las decisiones que tomó. Este es el stock que se entrega a la
nueva vida, el mobiliario mental para la nueva morada, la memoria real.
Los karmas maduros producen frutos en el mismo nacimiento bajo las
circunstancias adecuadas. Una austeridad intensa produce frutos de inmediato. Por
ejemplo, Nandikeshwar, Vishvamitra y Markandeya, hicieron una gran austeridad y
cosecharon los frutos en el mismo nacimiento. Nehusa consiguió el puesto de Indra
debido a sus buenos actos de nacimientos previos, pero se transformó en una serpiente
en ese mismo nacimiento por sus actos pecaminosos. La Ley del Karma es inexorable.
La raíz está allí, sus frutos llegan por medio de clase, vida y experiencia (II-13).
La raíz significa la raíz en forma de aflicciones. Los resultados de los karmas son
triples. Ellos son clase o especie, vida y experiencias de placer o de dolor. Sólo si hay
aflicciones, sólo en ese momento disfrutarás los frutos del karma. De esto se infiera que el
yogui que destruyó las aflicciones no tendrá los frutos del karma. Tal como el arroz pierde
su poder de brotar cuando se le saca la cáscara, así también los karmas pierden su poder
de fructificar cuando las aflicciones (cáscaras) son destruidas por el yogui. El yogui
destruye eso cuando consigue discriminar entre materia (prakriti) y espíritu (Purusha).
No es que solamente una acción sea la causa de una vida. Dado que en nuestras
vidas vemos diferentes tipos de experiencias, felices y dolorosas, inferimos que se unen
muchos karmas maduros entre los sanchitas acumulados y todos ellos producen una vida.
Algún karma importante dirigirá el curso de esta vida. Será el factor rector de esta vida.
Muchos karmas pequeños producirán algunas veces alegría y otras veces pena. Si haces
alguna acción, o por deseos sutiles que te impulsen a acciones similares, se forma una
tendencia a repetirla. Si las tendencias son buenas tendrás que incrementarlas por medio
de la discriminación. Si las tendencias son malas tendrás que acotarlas por medio del
desapasionamiento. Debes tratar de actuar virtuosamente. El jiva puede actuar también
en otros mundos de un modo acotado. Pero generalmente el paraíso es un mundo sólo
para el disfrute. Únicamente este mundo de acciones es un mundo de muerte.
Frutos de las Aflicciones.
Ellas (clase, vida y experiencia) tienen el placer o el dolor como sus frutos, según la
causa, virtud o vicio (II-14).
En el Sutra II-13 se afirma que el fruto de las aflicciones viene a través de clase,
vida
y experiencia. Acciones virtuosas y viciosas causan clase, vida y experiencia. Tan pronto
como se forman estas tres, tiene lugar la experiencia de placer o dolor, según haya habido
virtud o vicio. El karma tiene su origen en las aflicciones. La fructificación tiene sus origen
en los karmas.
Sus modificaciones (las cinco aflicciones de la mente) se destruyen por medio de la
meditación (II-11).
En el Sutra II-10 se da una instrucción para destruir la forma sutil de las aflicciones
(kleshas) que están en forma de tendencias (samskaras). Aquí se describe el modo de
destruir la forma densa de las aflicciones que están como ondas de pensamiento. La
suciedad gruesa se limpia con polvo limpiador. Una suciedad menor se limpia con jabón.
Pueden quedar rastros de suciedad sutil en una prenda durante tanto tiempo como la
prenda no sea destruida. Así también, la suciedad densa de la mente (las aflicciones) se
eliminan mediante kriya yoga. Los pensamientos densos se destruyen por la meditación.
Durante el samadhi, incluso las formas sutiles de las tendencias se destruyen, al mismo
tiempo que la destrucción de la mente. La meditación sistemática con regularidad es
necesaria. Esto debe convertirse en algo habitual.
Las acciones de un yogui no son ni virtuosas ni viciosas; para los demás son de los
tres tipos (IV-7).
Un yogui no resulta afectado por sus karmas porque no tiene apego. Está
totalmente libre
de deseos. Los karmas no pueden atarlo. Trabaja sin ninguna expectativa por ningún fruto
de sus actos. Ha logrado la perfección. Trabaja para la elevación de la humanidad. Los
yoguis no reciben ninguna impresión por sus acciones. Para las personas mundanas las
acciones son virtuosas, viciosas y mixtas (una mezcla de acciones buenas y malas).
Karma y ambiente.
De estos (los tres tipos de karmas), se manifiestan sólo aquellos donde el ambiente
les resulta favorable (IV-8).
Cuando alguien tomó el cuerpo de un ser celestial (deva), los deseos y tendencias
de un
ser humano quedan suspendidos por un tiempo. Sólo se manifestarán aquellos deseos
favorables al ambiente en el que vive la persona. Los deseos animales y humanos
quedarán controlados cuando alguien toma el cuerpo de un ser celestial. Cuando uno
toma nuevamente el cuerpo de un animal sólo los deseos animales se manifestarán en ese
momento. Las tendencias latentes y los deseos de un ser celestial quedarán retenidos
durante ese tiempo. Las impresiones y deseos que no encuentran condiciones favorables
para manifestarse, permanecerán dormidos hasta que llegue el tiempo adecuado para
hacerlo.
Para el hombre de discriminación todo es doloroso ciertamente, debido a las
consecuencias
ansiedad e impresiones, y también a la contradicción del funcionamiento de las gunas
(cualidades)(II-15).
El placer es sólo pena realmente. En el Bhagavad Guita hallarás: “Las delicias
nacidas del contacto son en realidad vientres de dolor, ya que tienen un comienzo y un
fin, oh Kaunteya. Los sabios no se regocijan en ellas (V-22)”. El placer está mezclado con
dolor, pecado y miedo. El gozo aumenta la sed por objetos. Esto es doloroso. La mente se
pone inquieta al saborear placeres sensoriales. Hay miedo por perder esa felicidad.
El placer sensorial es imaginario. Es una creación mental. No es felicidad para nada.
Para un hombre de discriminación únicamente la felicidad que deviene de la Realización
del Ser, gracias al asamprajnata samadhi, es la verdadera dicha permanente. La misma
experiencia del placer crea un deseo por más. Los deseos son interminables. Cuando los
deseos no se gratifican hay inquietud, frustración y miseria. La ansiedad causada por
cuidar los objetos de placer provoca un gran dolor. La impresión de placer que queda en
la mente, crea el deseo por la memoria del placer, y provoca dolor.
Otra causa del dolor es la oposición natural que existe entre las acciones
individuales de las tres cualidades, sattva, rajas y tamas. Rajas provoca oscilación mental y
distracción. Tamas causa engaño, negligencia, dejadez, etc. En consecuencia todo trae
dolor al que discrimina. El gozo no puede dar lugar a la satisfacción de los deseos. Así
como el ghee arrojado sobre el fuego lo aviva, el gozo aumenta los deseos. Si el objeto
deseado no se consigue hay dolor. Incluso si el objeto se consigue, uno siente dolor si el
órgano de los sentidos está débil y no es capaz de disfrutar. ¿Puede un multimillonario
disfrutar platos sabrosos si tiene un malestar estomacal?
El odio surge en las personas que se ponen en el camino del gozo. Mucho gozo trae
enfermedades. El yogui tiene miedo de los deseos sutiles y las tendencias que se crean
durante el gozo. Esto le da más dolor. Un hombre mundano cuya mente es densa e
impura no es conciente de ese sufrimiento.
Evita la miseria.
Debe evitarse la miseria que aún no llegó (II-16)”.
Lo único evitable es el dolor futuro. El sufrimiento pasado ya se explicó. Aquí no
estamos considerando el dolor que se está experimentando. De la misma manera en que
para tratar las enfermedades se consideran su naturaleza, síntomas, prognosis,
diagnóstico, terapéutica, método de tratamiento, profilaxis, convalecencia, etc., así
también en relación a la miseria se consideran su naturaleza, causa, fortaleza, fuente y los
medios para evitarla.
La causa de la miseria.
La unión del Vidente y lo visto es la causa del dolor que se debe evitar (II-17).
La causa de la miseria es la conexión entre el Vidente y lo visto. Considerando que
el poder de la conciencia (chaitanya shakti) del Purusha, entra al intelecto, el Purusha,
quien es únicamente un testigo con indiferencia suprema, se nos presenta como el
Vidente. El Vidente consiste en todos los objetos que son vistos y también en el
instrumento (o intelecto), por medio de los cuales se ve, o sea sentidos, elementos, etc. El
intelecto está muy cerca del Purusha, que es muy sutil. Purusha es siempre libre y lleno
de dicha. Cuando tiene lugar la conjunción entre el Purusha y el intelecto, aquel parece
sentir placer y dolor por el reflejo. Por esta conjunción, y debido a la ignorancia, cuerpo,
mente, sentidos e intelecto se confunden con el Purusha real. Debido a su contacto íntimo
con el Purusha, dado que es muy sutil y como la energía del Purusha lo magnetiza, el
intelecto se nos presenta como Purusha, tal como el reflejo del sol en el agua parece
similar al sol verdadero. Esto es avidya, la causa raíz de toda miseria. La liberación llega
cuando este engaño se elimina. Si la conjunción entre intelecto y Purusha se elimina,
todas las miserias terminan.
Lo visto consiste en los elementos y los sentidos, su naturaleza es iluminación,
acción y oscuridad, y su propósito es experimentar (por medio del gozo) y exonerar
(II-18).
La naturaleza de lo visto es la siguiente: desde la última materia (pradhana) hasta
los
elementos y sus combinaciones, es todo lo visto. Iluminación, acción y oscuridad son
funciones de las tres gunas, sattva, rajas y tamas. Si aumenta sattva se manifiesta la
iluminación. Si aumenta rajas, aumenta la acción. Si hay aumento de tamas hay más
oscuridad, inercia. Intelecto, ego, mente, elementos sutiles, los cinco órganos de los
sentidos, los cinco órganos de acción y los cinco elementos densos, son todas las
modificaciones de pradhana (sustancia original), que llevan al Purusha por este mundo y
brindan todo tipo de disfrute para su experiencia, y finalmente lo liberan cuando logra la
discriminación entre el Purusha y la prakriti. El verdadero Purusha es siempre puro y libre.
Es una encarnación de dicha, paz y conocimiento. Es inmutable e inmortal. No tiene
comienzo, medio ni final. No tiene apegos.
Obtén rápidamente todas las experiencias de este mundo. Haz lo que quieres
hacer para conseguir experiencias de este mundo de ensueño. Pero, corta el ciclo de
nacimiento y muerte con rapidez, en este mismo nacimiento, que digo, en este mismo
segundo. Ahora o nunca. No olvides nunca meta, ideal y centro. Las experiencias te
enseñarán que no hay esencia en este mundo físico. Es todo dolor. Esto todo un largo
sueño. No hay amor real en este mundo. Sabrás que el amor de acá es egoísta, hipócrita,
cambiante, y se deteriora, y que solamente el conocimiento del Purusha y del Atman,
obtenido por medio del asamprajnata samadhi, es capaz de brindar dicha real y
permanente, paz eterna y la inmortalidad. La Naturaleza, los cinco elementos y este
mundo son tus mejores maestros. Agradéceles. Despréndete rápido de la red tendida por
la apariencia de este mundo ilusorio y experimenta al Ser con rapidez, coraje y alegría.
Su causa es ignorancia (II-24).
La ignorancia es causa de la unión de Vidente y visión, naturaleza y visión,
naturaleza y Purusha. Ya se describieron los efectos de la naturaleza de esta conjunción.
Ahora brindamos su causa. Combinar o unir al Vidente con lo visto como uno, y pensar
en esto como “Yo”, es ignorancia. El jiva aumenta el sentimiento de “Yo” y “mío”, al
confundir el cuerpo y la mente como el Ser. La mente, saturada con las sutiles impresiones
de la ignorancia, queda absorbida en la materia durante el diluvio (disolución cósmica), y
regresa cuando este mundo se proyecta. Destruye esta ignorancia. Abandona la
identificación con este cuerpo y mente. Elévate por encima de cuerpo y mente y
experimenta al Purusha que está más allá de causa y efecto y quien, por lo tanto, no tiene
comienzo, fin, ni cambio. Dedícate a las prácticas espirituales y realiza al Purusha. No te
demores o la mente mono te fastidiará.
Los medios para lograr Kaivalya.
Kaivalya, la independencia del Vidente, es la eliminación de la conjunción del
Vidente y
lo visto, merced a la desaparición de la ignorancia (II-25).
Cuando entiendas totalmente que las gunas nada tienen que ver con el Purusha y
que el Purusha es siempre libre, la ignorancia se desvanece y la discriminación alborea.
Entonces, y sólo entonces, conseguirás el estado de kaivalya o moksha (liberación). Los
científicos tratan de comprenden las fuerzas físicas externas de la naturaleza y
controlarlas por métodos aptos. Los raja yoguis intentan controlar las fuerza síquicas
externas de la mente. Las fuerzas físicas son densas y las fuerzas mentales internas son
sutiles. Aquellos que hayan controlado las fuerzas mentales pueden controlar con
facilidad las fuerzas físicas externas.
YAMA
Entre los accesorios, abstenerse de lastimar y matar, veracidad,
abstenerse de robar o falsedad, continencia y abstinencia de la
avaricia o codicia, son las restricciones (II-30).
Yama es la práctica de ahimsa (no dañar o no violencia), Satyam (no mentir,
veracidad), asteyam (no robar u obtener ganancias por medios ilegales), brahmacharya
(continencia) y aparigraha (no ser avaro o no codiciar).
Yama es la misma base de yoga, sin la cual no se puede construir la
superestructura de yoga. La práctica de yama es realmente la práctica de sadachara
(conducta recta). La noble senda óctuple de Budha trata solamente sobre la práctica de
yama. En cada capítulo del Bhagavad Guita se pone un gran énfasis en la práctica de yama.
En cada religión encontrarás que esta es la enseñanza más importante.
Hay un orden deliberado en las cinco partes de yama. Ahimsa está en primer lugar
porque el ser humano debe eliminar primero su brutal naturaleza animal. Incluso Satyam,
brahmacharya, y niyama provienen de ahimsa. Por ejemplo, si dices una mentira, de ese
modo lastimas a una persona. Te quedas con la propiedad de otra persona y de esa
manera la dañas. Si estás establecido en la no violencia, todas las otras virtudes se te
agregarán. La práctica de la no violencia culmina finalmente en la experiencia de la unidad
de la vida, del amor cósmico y la hermandad universal, y finalmente la conciencia de
aquello que es eterno.
Estas restricciones son los grandes votos, universales, no limitados por
clase, lugar, tiempo y circunstancias (II-31).
Algunas personas ponen ciertas condiciones y excepciones para cumplir con
determinadas restricciones. Por ejemplo alguien puede adoptar como principio no matar a
nadie los días de luna nueva. Cuando se establecen tales condicionamientos y excepciones
la práctica de las restricciones dista de ser perfecta. Las restricciones no deben estar
limitadas por clase, lugar, tiempo o circunstancias. Deben ser practicadas en todo tiempo,
en todo sitio, por uno y por todos, y en cualquier circunstancia. Se deben practicar en
pensamiento, palabra, y obra.
Yama no es una política, o modales corporativos, o cortesía; es la adhesión a
ideales y principios. Es desarrollar hábitos que transformarán la naturaleza humana en
divina. Aniquila deseos, anhelos y malas cualidades. Erradica instintos y naturaleza
brutales. Elimina aspreza, violencia, crueldad y codicia. Llena el corazón de amor cósmico,
amabilidad, piedad, bondad y luz divina. Es la base de la vida divina o yoga, sobre cuya
base se construye la superestructura del samadhi, es la piedra basal de yoga, sobre la que
se construye el edificio de la superconciencia.
La práctica de yama y niyama elimina las impurezas de la mente. Asana,
pranayama y control de los sentidos (pratyahara) eliminan vikshepa u oscilación mental.
Yama, niyama, etc. son medios para un fin: meditar. Quien medita sin perfección
ética, sin practicar yama, niyama, etc., no puede lograr los frutos de la meditación. Es
como hornear una torta de arena en el fuego. La arena se pondrá caliente, pero no servirá
para comer. La energía se pierde tal como el agua sale de una vasija con agujeros. La
mejora en el crecimiento espiritual no se puede ganar simplemente sentándose con las
piernas cruzadas mientras la mente permanece en un estado de inercia. Un actor es capaz
de imitar un santo, usando un rosario, con una barba blanca, sentado haciendo japa y
meditación, pero de ello no obtiene ni siquiera un poquito de beneficio. Lo mismo sucede
con el meditador que no practica yama, etc.
Ahimsa. No violencia.
En la presencia del practicante establecido en no lastimar o matar cesan todas las
hostilidades (II-35).
En la regeneración y divinización del ser humano el primer paso es
eliminar su naturaleza bestial. El hábito predominante en las bestias es la crueldad, por lo
tanto los sabios prescribieron ahimsa (no violencia en pensamiento, palabra y obra). Este
es el método maestro más efectivo para enfrentar y erradicar por completo los hábitos
crueles y brutales en las personas. ¡Aspirante sincero! Considera el gran significado e
importancia inmensa, su valor y las bendiciones de practicar la no violencia, y comienza a
practicarla ahora, en este mismo instante.
No violencia no es simplemente no matar como algunos piensan. Es la total falta
de violencia, e incluso amor. Es abstenerse incluso del más ligero pensamiento de dañar a
cualquier creatura viva, mentalmente, verbalmente o por acción. No hay excusa ni
excepción a la regla recién mencionada.
La senda de la no violencia es muy estrecha, pero si la practicas honestamente
podrás transitar esta senda con facilidad, dado que no puedes transitarla sino es merced
a la gracia de Dios a cada paso. El Señor inmanente te respaldará y guiará en todo
momento. Podrás no tener éxito en la práctica de la no violencia durante un período de
tiempo corto, en dos o tres meses. Te establecerás en ella solamente por un esfuerzo
continuado y vigilante. La práctica implica un sufrimiento continuo, sin duda, y tendrás
que cultivar la práctica con una paciencia y perdón interminables. La senda de la no
violencia es como una cuchilla o el filo de una hoja. Es como caminar sobre el borde de
una espada afilada. Si no tienes cuidados te lastimarás seriamente, pero si estás atento no
podrás sino obtener la inmortalidad. Ciertamente que si quieres la vida eterna y la dicha
perenne tendrás que pagar un alto precio.
Ahimsa es el medio para un fin. Este fin es la realización de la Verdad. Los “medios”
son tan importantes como el “fin”. Si cuidas los medios puedes alcanzar el fin más rápido
o más tarde. Mantén siempre el ideal frente a ti y adhiérete a él con tenacidad. Al intentar
vivir según tu ideal y dar los primeros pasos, puedes fallar o caer muchas veces pero
finalmente te establecerás en el estado de no violencia perfecto, y obtendrás la Verdad
más elevada y única. Si desarrollas esta única virtud todas las demás se te adherirán sin
que hagas ningún esfuerzo, por sí mismas. Todas las acciones pecaminosas y equivocadas
las cometes cuando estás bajo la influencia de la cólera. La ira se puede doblegar con
facilidad practicando la no violencia. Si la cólera está bajo tu control no podrás actuar mal,
y gozarás de una paz suprema.
La no violencia es una maravillosa cualidad del corazón. Es una virtud rara.
Transforma al hombre en algo divino. Quien está establecido en ella es el mismo Dios.
Todos los seres celestiales (devas), y el mundo entero le presentarán sus respetos. Su
poder es más grande que el poder del intelecto. Es fácil desarrollar el intelecto pero es
difícil desarrollar el corazón. La práctica de la no violencia desarrolla el corazón de un
modo maravilloso.
Ahimsa es fuerza del alma. Su práctica es la práctica de una vida divina. El odio se
funde en presencia del amor. El odio se disuelve en presencia de ahimsa. No hay poder
más grande que ahimsa. Su práctica hará que no tengas miedo. Quien la practica con una
fe verdadera puede mover el mundo entero, domar animales salvajes, ganar los corazones
de todos y doblegar a sus enemigos. Puede hacer y deshacer cosas. Su poder es inefable.
Su gloria es indescriptible, su grandeza es inescrutable. La fuerza de Ahimsa es
infinitamente más maravillosa y sutil que la electricidad o el magnetismo.
La no violencia nunca es una política. No es algo mecánico. Es una virtud sublime.
Es la cualidad fundamental de los que buscan la verdad. No hay Realización posible del Ser
sin ella. Sólo mediante su práctica serás capaz de conocer y llegar al Ser Supremo o
Brahman. Aquellos para los que ahimsa es una política pueden fallar muchas veces.
Incluso pueden verse tentados a realizar actos violentos. Por el contrario, quienes se
adhieren estrictamente al voto de no violencia como un credo, como un canon
fundamental de yoga, no recurrirán nunca a la violencia. Debes practicar ahimsa en
pensamiento, palabra y obra. La práctica de no violencia en pensamiento y palabra es más
importante que su práctica en actos. Quien haya controlado sus pensamientos y
desarrollado el amor cósmico, será capaz de tener éxito en esta práctica, aunque le lleve
mucho tiempo. Se necesita paciencia y un batallar constante. La práctica de ahimsa es
realmente matar al ego. El practicante se convierte en un bloque de piedra. Desarrolla una
maravillosa fuerza de voluntad.
Ahimsa es el gran voto universal. Debiera practicarse por las personas de todos los
países. No concierne solamente a los hindúes o indios en general. Cualquier que desee
realizar la verdad debe practicar ahimsa. Cualquiera que sea la dificultad que enfrentes,
cualquier pérdida que sufras, no debes abandonar la práctica de ahimsa. Pruebas y
dificultades aparecerán inexorablemente en tu camino para probar tu fortaleza. Debes
permanecer firme como una roca. Sólo en ese momento coronarás un éxito total.
Ahimsa absoluta no es posible ni siquiera para el sannyasin (renunciante) más
conciente. No puedes evitar matar incontables creaturas al caminar, sentarte, comer,
respirar, dormir, beber, etc. Difícilmente encontrarás un pacífico en el mundo, pero
puedes proteger cualquier ser vivo de una u otra manera. Camina con la cabeza baja. No
pises pequeños insectos. No le provoques dolor a nadie. Siente compasión en tu corazón
al ver a cualquier que esté en problemas. Intenta librar de sufrimientos a otros tan lejos
como seas capaz. La compasión es la práctica espiritual más elevada.
De acuerdo con la escuela Tilak de pensamiento, si matando un ladrón se evita la
muerte de miles, eso no se considera violencia. No violencia y violencia son términos
relativos. Algunos dicen que las personas pueden defenderse con instrumentos y usar un
poco de violencia si se encuentran en peligro, que esto tampoco se considera violencia,
pero un sannyasin no debe defenderse y usar la violencia incluso cuando su vida está en
riesgo.
Los occidentales suelen matan sus queridos caballos y perros cuando están en
agonía aguda y no hay modo de aliviar sus sufrimientos. Quieren que el alma se libere
inmediatamente del cuerpo físico. El motivo es el factor principal. Subyace en todo.
No se puede comprender el estado exaltado de almas elevadas. No resultan
afectados ni manchados incluso si matan a millones de personas. El Bhagavad Guita dice:
“Quien está libre de la noción egoísta, cuya razón no resulta afectada aunque asesine, esta
persona no asesina, ni queda obligado (no genera karma) (XVIII-77)”. Las personas de
mente mundana juzgan a los demás desde su propio punto de vista. Dicen: “Procreamos y
matamos por el bien del mundo”. Esto es un gran engaño y un error garrafal. Incluso
cuando matan una cabra para satisfacer tu paladar citan tontamente las escrituras: “La
armas no se le adhieren, el fuego no lo quema, el agua no lo moja, el viendo no lo mueve
(Bhagavad Guita: II-28)”. “¡Qué filosofía enseñan!”. Esta es una filosofía de demoníaca. Es
la filosofía de Virochana y Charvaka. Hay muchos seguidores de esta escuela de
pensamiento.
La ley de no violencia es tan exacta y precisa como la ley de la gravedad. Debes
saber como aplicarla inteligentemente con exactitud científica. Si eres capaz de aplicarla
con exactitud y precisión puedes hacer maravillas. También puedes darle órdenes a los
elementos y a la naturaleza. Todo el misterio de la naturaleza se te revelará como una
fruta en la palma de tu mano.
Recuerda siempre los aforismos o los dichos autorizados de las escrituras.
Recuerda la sabia declaración de Bhisma: “No hay, ni habrá, un regalo superior al regalo
de la vida”. La práctica de la no violencia, que es la virtud suprema de tu vida diaria, te
ayudará a conseguir fortaleza espiritual interna, serenidad mental y la realización de la
Verdad.
En los libros sagrados de los jaimistas encontrarás: “Uno no debiera destruir la
vida, ni permitir o consentir que otros maten seres vivos, quien así lo haga será librado de
toda clase de miseria. No se debe hacer nada que lastime a los seres, sea que éstos se
muevan o no, en pensamiento, palabra u obra. (Los seres que se mueven son los animales,
incluidos seres humanos, fuego y mente. Los seres que no se mueven son tierra, agua y
plantas). Un ser humano sabio no debe actuar pecaminosamente con tierra, agua, fuego,
etc., ni hacer que otros actúen así, ni permitir que otros lo hagan. Los buenos deben evitar
siempre bebidas intoxicantes, carne, miel y el frutos de los árboles de leche (palo de vaca),
intentando proteger a los seres inmóviles. Los vegetarianos tienen una culpa grande como
un átomo y se puede anular con penitencia, pero en los que comen carne es tan grande
como el monte Meru, el rey de las montañas, y no se pueden anular debido a su
enormidad”.
El Mahabharata (XIII-II3-47) dice que cuando se come carne hay siete culpables de
violencia: 1) el que trae el animal para que lo maten, 2) el que consiente tal propósito, 3)
quien lo mata, 4) quien compra la carne, 5) quien la vende, 6) quien la prepara y 7) quien
la come.
Sólo las personas comunes piensan que ahimsa es no dañar físicamente a cualquier
ser vivo. Esta no es sino la forma grosera de ahimsa. El voto de ahimsa se rompe incluso
cuando mostramos desdén a otra persona, cuando albergamos antipatías irrazonable o
prejuicios por cualquiera, cuando le fruncimos el ceño a otra persona, abusando de otra
persona, odiando a los demás, hablando mal de otros, hablando por detrás o difamando a
otros, cobijando pensamientos de odio, diciendo mentiras o arruinando a otra persona de
cualquier manera.
Si practicas ahimsa debieras abandonar insultos, agresiones, críticas y reproches.
No debieras vengarte nunca ni desearle mal a nadie, incluso bajo provocación extrema.
No debieras albergar ningún mal pensamiento hacia nadie. No debes acoger la cólera. No
debes maldecir. Incluso debieras prepararte a dar tu vida por la causa de la Verdad. La
última Verdad se puede conseguir por medio de ahimsa.
Lastimas a otro debido a la ignorancia. Si ves a Dios en cada persona y animal, y
siempre tienes en mente que Dios está sentado en los corazones de todos los seres vivos,
no lastimarás a nadie. Comienzas a lastimar a otros en el momento en que te olvidas de
ver a Dios en los demás.
Si pecas mentalmente, si lastimas a otra persona mentalmente, también sufrirás
mentalmente. Acción y reacción son iguales y opuestos. Si hieres a otro con las palabras,
sufrirás solamente a través de palabras. Una persona puede abusar de ti y difamarte. Si
lastimas a otra persona físicamente, también sufrirás físicamente. Si lastimas a una
persona en el ojo, y lo dejas ciego, tú también te quedarás ciego. Si cortas el dedo de un
hombre, a ti también te cortarán un dedo. Entiende esta ley de la naturaleza. Actúa
siempre bien. Obtendrás paz suprema y dicha eterna.
Un hombre de mente mundana desea que el mundo lo alabe e intenta evitar la
censura. Piensa y actúa de manera que todos lo alaban. ¿Es esto posible? No. Nunca.
Nadie puede complacer al mundo. Puedes cerrar la boca de un recipiente, pero no puedes
cerrar la boca de un mundo parlanchín. Algunos te alabarán mientras otros te censurarán.
Debes tener ecuanimidad o una mente equilibrada. Debieras estar por encima de
alabanza y censura. Debieras considerar la alabanza como estiércol de cerdo o como
veneno. Debes lograr el estado de estar más allá de los pares de opuestos. Sólo en ese
momento estarás siempre feliz. Sólo entonces podrás estar realmente pacífico y gozoso.
Las personas no han perdonado ni siquiera a Sri Rama, a Sita, al Señor Siva o al
Señor Krishna. Hablan mal de estos grandes seres divinos. Les asignan diversos estigmas.
Si tal es el tratamiento que le dan a los dioses, ¿que podremos decir del tratamiento que
le dan a las personas comunes?
A un blanco no le gustan los negros, y viceversa. A un samajista no le gusta un
sanatanista y viceversa. Un indio del sur no gusta de uno indio del norte y viceversa. Un
saivita detesta un vaishnavita, y viceversa. Un protestante detesta a un católico y
viceversa. En el ser humano hay una tendencia inherente a alabar su lugar natal, su país,
su familia, su clan o secta, su modo de adorar, su religión y su lenguaje, y a censurar los de
los demás. Hay una mezquindad mental nacida de la ignorancia. Esas tendencias de las
personas cesan cuando su corazón se expande a través de la cultura espiritual, cuando
logra el conocimiento del Ser. Observa como el hombre se encuentra en un estado
deplorable debido a la influencia de sus tendencias innatas. A pesar de ello no intenta
destruir a los demás. Se apega a ellos como una sanguijuela, y piensa que está siempre en
la senda correcta, todo debido al engaño creado por estas tendencias. Aún cuando está en
el cuerpo de un ser humano, actúa como un ser básico.
El Señor Jesús dice: “El amor no desea el mal a su vecino. Por lo tanto el amor es la
plenitud de la ley”. “Ama a tus enemigos, haz el bien a quienes te odian, bendice a los que
te maldicen y reza por aquellos que te usan con maldad. Ustedes son los hijos de mi Padre
que está en el Paraíso. Por lo tanto sean perfectos, como es perfecto vuestro Padre que
está en el Paraíso, porque Él es amable con los justos y los injustos”. Los cristianos de
estos días, ¿siguen esas enseñanzas del Señor Jesús? Si hubiesen seguido estos preceptos
no hubiesen habido guerras. Ninguna nación fabricaría armas y barcos de guerra.
Actualmente son muy raros los verdaderos cristianos y los verdaderos brahmines. Si el
Señor Jesús viniese ahora, lloraría amargamente al observar la condición actual de los
cristianos, Sus hijos.
Desarraiga tus vicios. Siembra virtudes. Desarrolla la piedad, el inegoísmo, el
perdón, al amor cósmico puro, paciencia, perseverancia, paz, etc. Lleva una vida ideal en
Dios. Se bueno y haz el bien.
La inmortalidad sólo se puede conseguir realizando actos de amabilidad
continuamente. Odio, ira y celos se eliminan por un servicio continuo con un corazón
amante. El Señor Buddha todavía vive en nuestros corazones. ¿Por qué? Porque fue
extremadamente amable, realizó un servicio inmenso y fue la encarnación de la
compasión. Obtendrás más fortaleza, más gozo, más satisfacción realizando actos
amables. Tu corazón descansará incluso al momento de enfrentar la muerte. Todos te
amarán. La práctica de la compasión, actos de caridad y servicios amables purifican y
suavizan el corazón, eleva el loto del corazón y preparan al aspirante para recibir la luz
divina.
Un hombre empático se ubica en el lugar de otro hombre que se encuentra en
dificultades o en un estado miserable. Luego muestra una verdadera simpatía y trata de
aliviar sus sufrimientos. Un hombre comprensivo siente en sí mismo el sufrimiento del
otro. La solidaridad es una cualidad divina. En consecuencia, desarrolla y cultiva esta
virtud a un grado máximo.
Perdona a tus sirvientes ciento ocho veces. Excusa sus errores tal como excusas los
de tus hijos. Comparte con ellos todo lo que comas. Desarrolla una visión igualitaria. Esta
es la esencia de la sabiduría. La violencia es una enemiga mortal de la sabiduría. Separa y
divide. Se interpone en el camino de realizar la unidad o unicidad. Es violencia usar
palabras duras con mendigos, sirvientes o inferiores. Es violencia negativa no poder
eliminar el dolor o los problemas de otros. Una vez más: es violencia aprobar las acciones
rudas de otros. Evita estrictamente todas las formas de rudeza, directa o indirecta,
positiva o negativa, inmediata o diferida. Practica la no violencia en su forma más pura y
vuélvete divino. No violencia y divinidad son una sola cosa.
Es mera tontería pensar que estás separado del resto del mundo. Eres uno con
todo. Al lastimar a otro te lastimas a ti mismo. Amando a otro te amas a ti mismo.
Separación es muerte, unidad es vida eterna.
Los malos sentimientos no cesan con malos sentimientos sino con amor. Pensando
mal de los demás los lastimamos. Amando a los demás nos amamos a nosotros mismos.
Entiende la ley superior y como trabaja. Estarás feliz. La ley es muy sutil.
Es fácil permanecer sin lastimar a los demás, pero es muy difícil no resultar
lastimado por otros. Una palabra dura rompe la amistad de personas unidas por amor
durante veinte años. Una ironía o un ceño fruncido, una risita de desprecio, una mirada
fija, provocan una ruptura entre amigos, hermanos y parientes. ¡Qué rígido es el ego! Que
fuerte es el amor a uno mismo y la identificación con este cuerpo falso, una combinación
de cinco elementos, una mezcla de carne, huesos, piel, nervios, sangre y pus. Que
poderoso es este poder ilusorio del mundo.
Si deseas practicar la no violencia debes practicar el autocontrol en un grado
máximo. Debes mantener una mente calma incluso bajo la provocación más grave. Debes
mantener los impulsos bajo un control perfecto.
Ahimsa no es un arma de los débiles sino de los fuertes. Es un escudo para los
fuertes y no para los débiles. Realmente es para aquellos hechos de un material más duro
que el acero. Tendrás que practicarla cuidadosamente en tu vida diaria. Puedes fallar cien
veces en tu intento, pero gradualmente ganarás fortaleza. Se necesitan: práctica
incesante, lucha extenuante y disciplina rigurosa de mente, habla y cuerpo.
Si eres capaz de establecerte plenamente en la práctica de ahimsa, sin lastimar a
ninguna criatura en pensamiento, palabra y obra, eres Dios. Eres Brahman
verdaderamente.
Todos los seres –hombres, animales, y criaturas venenosas-, pueden acercarse sin
miedo al practicante de ahimsa y no lo dañarán. Su naturaleza hostil desaparece en tal
presencia. La rata y el gato, la serpiente y la mangosta, que son enemigos naturales el uno
del otro, abandonan sus sentimientos hostiles en presencia del yogui establecido en
ahimsa. Leones y tigres nunca podrán dañar a tal yogui. El lobo y el cordero, el sapo y la
cobra, jugarán en su presencia. Tal yogui puede dar órdenes precisas a tigres y leones.
Ellos obedecerán. Esto se puede lograr con la práctica de ahimsa. La práctica de ahimsa
culminará finalmente en la experiencia de la unidad y unicidad de la vida, la consciencia
no dual. Te capacitará para obtener el amor cósmico.
Satyam - Verdad.
Estar establecido en decir la verdad lleva a obtener los frutos de las acciones (II-36).
El segundo aspecto de Yama es la verdad y es la cualidad más importante de un
yogui. La verdad es el símbolo de Dios. Dios es Verdad. Dios sólo puede ser experimentado
por una adhesión inquebrantable a la verdad en pensamiento, palabra y obra. Las trece
formas de la verdad son: veracidad, igualdad, autocontrol, ausencia de simulación
envidiosa, perdón, modestia, resistencia, ausencia de celos, caridad, consideración,
filantropía desinteresada, ser dueño de sí mismo y una inocuidad compasiva e incesante.
Si cinco mil sacrificios realizados por un monarca como símbolo de su soberanía
sobre otros reyes y Satyam (la verdad) se pesasen en una balanza de precisión, sin dudas
la verdad pesaría más. Esa es la razón por la que las escrituras afirman: “Sólo la verdad
triunfa, más no la falsedad”. Incluso Yudhishthira tuvo que ver el infierno en cuanto dijo
una dijo una mentira, en realidad una verdad diestramente modificada, tergiversada.
Una mentira oculta por otra, conduce a más mentiras. Un pecado oculto por otro,
conducen a más pecados. Una acción buena o mala, siempre da sus frutos. Aquel hombre
virtuoso que siempre actúa de ese modo, sin expectativa por los frutos, tiene
conocimiento directo de Dios, se convierte en un jivanmukta.
Los aspirantes deben esforzarse sinceramente en decir siempre la verdad. Si están
establecidos en la Verdad, todas las otras virtudes se les adherirán.
Brahman es Verdad y uno puede realizarlo diciendo la Verdad. Incluso hay algunos
videntes y monjes que dicen mentiras terribles sobre cosas pequeñas y de ese modo
mantienen su prestigio y posición para lograr el respeto de la sociedad. Esto es un error
terrible. Las personas que viven en familia pueden ser excusados hasta cierto punto. Si la
mente es impura, la Realización del Ser no se puede conseguir ni siquiera meditando
veinte horas diarias.
El hábito de decir mentiras coexiste junto al hábito de pequeños hurtos. Algunos
aspirantes dicen mentiras incluso por cosas triviales. En algunas personas el hábito de
decir mentiras está muy arraigado. Si el preceptor le pregunta a sus discípulos: “Ram,
¿tomaste la mixtura de quinina esta mañana? Sí Swamiji, ya la tomé”. Ram dice una
mentira por esta cuestión prqueña y, al averiguar, se detecta que es un mentiroso.
Muchos aspirantes posan como grandes yoguis cuando sólo saben algunas pocas asanas y
mudras, cuando lo único que leyeron fue Vichar Sagar y Panchadasi. Esto también es un
gran obstáculo en la senda.
Es malo incluso decir mentiras en broma. Chusmear sobre otros, incluso en chiste,
es malo. Abandona estos dos hábitos perversos. Brillarás en la sociedad. Serás
reverenciado.
Diciendo la verdad siempre, bajo cualquier circunstancia, el yogui adquiere el vak
siddhi, es decir, cualquier cosa que piense o diga se hace realidad. Puede hacer cualquier
cosa, incluso con sólo pensarla.
Pensamientos, palabras y actos deben estar de acuerdo. Esto es Satyam
(veracidad). El hombre interno debe estar de acuerdo con el externo y sus acciones. Lo
que veas o escuches dilo tal cual es, no lo modifiques o tergiverses. El fuego quema todo,
lo que es cierto en relación a su naturaleza. El agua fluye de un nivel superior a un nivel
inferior, la semilla brota y se convierte en un árbol, el escorpión pica, todo eso es
coherente con su naturaleza verdadera, pero el ser humano viola la verdad, es
desagradecido. No es coherente con su naturaleza esencial. Una esposa envenena a su
esposo, los hijos no son filiales con sus padres, matan a sus padres. Esto no es verdad. No
son ciertos en relación a sus naturalezas esenciales. Manifestar nuestra naturaleza divina
esencial, manifestar las virtudes divinas, es verdad. Ser congruentes con nuestro propio
Ser es verdad.
Un hombre espiritual, uno mundano y un moralista tienen concepciones diferentes
de la verdad. Según el hombre espiritual, Brahman es Verdad, este mundo es irreal. A le
pregunta a B: “¿Estás casado?”. Si B responde: “Estoy soltero”, cuando en realidad está
casado, ello no es cierto según el hombre mundano. Si dice: “Si, estoy casado”, esto es
verdad. Un moralista se preocupa del resultado de la verdad. Si un hombre puede salvar la
vida de muchas personas inocentes diciendo una mentira, esto es verdad para un
moralista, porque la falta de verdad trae un bien mucho más grande. Supongamos que un
rey ordenó que ahorcasen a un sabio sin causa alguna. Si la vida de este sabio puede
salvarse diciendo una falsedad, la falsedad es verdad. Si decir una verdad daña mucho a
muchas personas, es mentira según un moralista.
Mediante la práctica de decir la verdad se purifica la mente de su suciedad. Brilla
como un espejo sin mácula y refleja la forma divina del Señor con gran efulgencia.
Que tu devoción por la verdad sea incesante. Debes estar listo para sacrificar todo
por ella. Desarrollarás una voluntad fuerte. Te convertirás en alguien sin miedo. Derivarás
enorme fortaleza y coraje del Atman, el Ser Supremo interno. Conseguirás la Realización
del Ser.
El hombre que puede ver sus propias faltas como ve las de los demás se convertirá
pronto en una gran alma.
No caviles sobre errores y fracasos del pasado. Eso llenará tu mente con pesna,
remordimiento y depresión. No los repitas en el futuro. Se cauto. Sólo piensa en las causas
que te llevaron a tus fracasos e intenta no repetirlos en el futuro. Se vigilante y
circunspecto. Fortalécete. Equípate con un renovado vigor y virtudes. Desarrolla
lentamente tu voluntad. Estas encadenado al éxito.
Cada error trae su propia lección. Los errores son nuestros gurus, nuestros
maestros. Corrige tus defectos. No te fijes en los defectos de los demás. Eso no es tu
asunto. Todos están evolucionando. Solamente Dios sabe cual es la posición exacta en la
que uno está.
Permanece alerta. Sé vigilante. Sé valiente. Sé alegre. Sé puro. Sé amable. Sé
humilde. Sé paciente. No pierdas de vista la meta. No pierdas el ideal. Mantén la visión de
tu meta clara ante tus ojos. Vive cada momento para alcanzar el ideal estando vivo.
Corrige tus errores. Experimenta al Ser a través de la experiencia intuitiva directa.
Asteyam (No robar).
Cuando estás establecido en no robar (abstenerse de robar) se te acercan todo tipo
de riquezas (II-37).
Asteyam es no robar. No robar es también otra forma de autocontrol.
¿Por qué roba una persona? Porque quiere algo. Cuando no lo puede
lograr por medios legítimos comienza a robar. Deseos, antojos o ansias son las causas del
robo. Este es un mal hábito profundamente arraigado en el ser humano. El control de los
deseos y antojos reduce tus necesidades.
Reflexiona y discrimina. Piensa en los malos resultados del robo: muerte de la
conciencia, deshonor, conciencia culpable, incapacidad para yoga, mala fama en la
sociedad, castigos debido a la ley del karma y al código penal. Piensa en las ventajas de no
robar: conciencia limpia, recompensa en el paraíso y aptitud para practicar yoga.
Detendrás este mal hábito de inmediato.
El ser humano no es muy cuidadoso y conciente. Roba pequeñas cosas y dice: “Esto
no es nada”. Bebe la leche reservada para otros y dice: “Esto no es nada. Yo trabajo muy
duro, yo necesito esta leche. Yo también soy un residente de este ashram. Todo el ashram
me pertenece. También soy uno de los discípulos de Swamiji. Tengo derecho a conseguir
lo que quiero”. Su mente piensa argumentos muy inteligentes. Algunos sacan en secreto
viejos periódicos de la biblioteca que tienen imágenes o algún tema útil, y dicen: “Esto no
es nada. Es solamente una copia vieja. Lo único que va a suceder con esto es ir a parar
como papel para envolver en algún almacén. Yo lo voy a utilizar para un propósito
adecuado”. Pero sacó el periódico sin conocimiento del bibliotecario, por lo tanto es un
robo.
Es robo sacar de la oficina papel secante, alfileres, papeles, lápices, etc. Acaparar
dinero es robar. Comer demasiado, ser glotón, es robo. En sentido amplio, incluso pensar
en objetos o incrementar necesidades es robar. Tener más cosas que las necesarias
también es robar.
La esposa saca algún dinero del bolsillo de su esposo, y viceversa, sin el
consentimiento del otro. El hijo hace lo mismo. Ellos dicen: “Es mi cónyuge”, o “es mi
padre”, “tenemos todo el derecho de hacerlo”. Tales argumentos “inteligentes” los
ayudan a continuar robando y matan su conciencia por completo.
Incluso una mente sensitiva se embota gradualmente. Mediante el robo
permanente saltamos del robo de cosas pequeñas al robo de cosas grandes. Si cae una
gota de tinta sobre ropa blanca se va a notar claramente, pero si cae una botella de tinta
sobre ropa sucia no te vas a dar cuenta. Lo mismo pasa con la mente. Incluso una suciedad
pequeña, un pequeño robo, afectará seriamente la mente de un estudiante de yoga.
Tendrá que ser muy cuidadoso y estar muy atento. Debe mantener su mente tan limpia
como un espejo bruñido. Debe evitar de cualquier manera incluso algún pequeño robo.
Tiene que contentarse con cualquier cosa que consiga por medios honestos. Debe
abstenerse totalmente de cualquier apropiación ilegal, de confiscar la propiedad de otro y
de cualquier otro medio ilegal de mantener su estilo de vida. Sólo así tendrá éxito en yoga.
El hábito de hurtar debe aniquilarse por completo. Uno debe satisfacerse con lo
que consiga por medios honestos. Además la idea de apropiación ilegal (tomar la
propiedad o las cosas de otros ilegalmente) no debe siquiera entrar en la mente. Acaparar
dinero es robar realmente. No debes guardar nada que no necesites en realidad. Comer
más de lo que es necesario también se considera robo. Cuando un hombre tiene sentidos
poderosos y una mente descontrolada quiere muchas cosas para su disfrute sensorial. Si
no puede conseguir los objetos de disfrute que quiere, y satisfacer así sus deseos, en su
mente aparece como natural la idea de robar. Al pensar constantemente en ello
finalmente roba. Por lo tanto la causa real del robo son los muchos deseos y los sentidos
indisciplinados. Para lograr abstenerse de los robos uno debe lentamente doblegar los
deseos, disciplinar los sentidos y controlar la mente. Si uno puede abandonar
completamente el hábito maligno de robar entonces las cosas deseadas y todo tipo de
riquezas vendrán solas.
Brahmacharya (Pureza).
El vigor se obtiene a través del celibato (II-38).
Brhamacharya es pureza de pensamiento, palabra y obra. Ni siquiera la idea de
lujuria debe entrar en tu mente. No hay progreso espiritual posible sin la práctica del
celibato.
El semen es una fuerza dinámica. Debe convertirse en ojas (energía espiritual) a
través del pensamiento puro, japa y meditación. Aquellos que están muy ansiosos por
lograr la Realización de Dios deben observar estrictamente un celibato ininterrumpido.
Los que viven en familia quiebran sus votos debido a su debilidad y es por ello que no
avanzan mucho en la senda espiritual. Ascienden dos escalones en la escalera espiritual y
luego caen hasta el piso debido a la falta de celibato. Este es un triste error. Deben dormir
solos. Deben ser muy serios. Deben comprender claramente la gravedad de la situación.
Hacer un voto es un acto muy sagrado. Debe mantenerse a toda costa. El ser humano es
el único culpable. Viola reglas y leyes. Las mujeres tienen un autocontrol más grande que
los varones, aunque las escrituras dicen que son ocho veces más pasionales que los
varones.
Recuerda las ventajas del celibato y los males de perder el semen. Desperdiciar el
semen provoca debilidad nerviosa, agotamiento y muerte prematura. El acto sexual
destruye el vigor de mente, cuerpo y sentidos, y aniquila memoria, comprensión e
intelecto. Este cuerpo está pensado para realizar a Dios. Debe utilizarse bien para un
propósito espiritual superior. Es muy difícil lograr un nacimiento humano. Recuerda
aquellos santos célibes que ganaron reputación y gloria imperecederas. Tú también
puedes lograr la grandeza si preservas esta energía vital y la utilizar para la contemplación
divina. No estás gateando. Ya aprendiste a pararte y caminar. Eres un adulto. Compórtate
como un verdadero ser humano. Observa estrictamente el voto de celibato. Que esposo y
esposa se den cuenta de su importancia y gloria. Ten libros religiosos para su estudio
diario. Que los cónyuges ayunen en Ekadasi y hagan japa de cualquier mantra 21.600
veces diariamente. Refúgiate en el nombre de Dios y japa. Todos los obstáculos serán
eliminados.
San Pablo dijo: “Es bueno para un varón no tocar una mujer”. El Señor Buddha dijo:
“Una persona sabia debe evitar la vida de casado como si fuese un pozo encendido con
brasas ardiendo”.
Ojas es energía espiritual almacenada en el cerebro. Por medio de pensamientos
sublimes, meditación, japa, adoración y pranayama, la energía sexual puede
transformarse en ojas shkati. Esta energía puede utilizarse para la contemplación divina y
propósitos espirituales.
Energía muscular y cólera también se puede transmutar en ojas. Una persona que
tenga mucho ojas en su cerebro puede producir mucho trabajo mental. Es muy
inteligente. Tiene un aura magnética en su rostro y ojos lustrosos. Puede influir a las
personas con pocas palabras. Una charla de poca duración puede producir una impresión
tremenda en las mentes de sus oyentes. Sus palabras estremecen. Tiene una
personalidad imponente. Sri Sankara, un célibe total, hizo maravillas por medio del poder
de su ojas. Sostuvo debates acalorados en diferentes partes de la India con eruditos
gracias al poder de su ojas. Un yogui dirige siempre su atención hacia la acumulación de
esta energía divina por medio de una castidad ininterrumpida.
Para un científico, una persona es una masa de electrones. Para un filósofo de la
escuela de pensamiento del sabio Kanada, un conglomerado de átomos. Para un tigre es
una presa. Para un cónyuge apasionado el otro cónyuge es un objeto de su pasión. Para
un niño que llora la madre es un ser afectivo, que le brinda leche, caramelos y otros
bienestares. Para un hermano o hermana celoso esa madre es un enemigo. Para un
hombre de discriminación y naturaleza desapasionada esa madre es una combinación de
carne, huesos, orina, materia fecal, pelo, pus, transpiración, sangre, flema, etc. Para un
jnani completo, hecho y derecho, una persona es sat chit ananda, existencia,
conocimiento y dicha absoluta. Nombres y formas son solamente creaciones mentales,
como la “serpiente en la soga”, o el “hombre en el poste”.
Cambia la actitud mental. Tendrás el cielo en la tierra. Estarás firme en tu celibato.
Este es un método importante para ser un verdadero brahmachari. Ve al Atman en todos
los seres humanos. Rechaza todo nombre y forma, y considera solamente la esencia
subyacente, sata, chit, ananda (existencia, conocimiento y bienaventuranza absolutas).
Nombres y formas son tan reales como una sombra, el agua en un espejismo y el azul del
cielo.
En el lenguaje común brahmacharya es vida de soltero. En lenguaje yóguico es
restricción no sólo del impulso sexual sino de todos los sentidos. Todos los sentidos
contribuyen con su parte a la excitación sexual. La comida fortalece el impulso sexual, ya
que la lengua y los genitales nacieron de la misma fuente. La vista hace surgir
pensamientos impuros. Escuchar charlas amorosas, el tacto y el olfato, todos ellos excitan
la pasión. En consecuencia todos los sentidos deben controlarse.
Formas de lujuria: mirar con lujuria, hablar de asuntos amorosos y sobre el sexo
opuesto, la glotonería, dormir mucho, sacudir el cuerpo, andar sin rumbo, desear
compañía, hablar en público y en privado del otro sexo, escuchar su música, usar
perfumes de todo tipo y pasta de sándalo, usar guirnaldas de flores, embellecer la piel con
cosméticos, usar vestidos llamativos y joyas, leer novelas y dormir en camas blandas,
caminar con el otro sexo, mirar imágenes con lujuria, mirar personas desnudas o
semidesnudas, mirarse al espejo con suma frecuencia, peinarse de maneras diferentes,
etc. Abandona todo esto. Practica pureza en pensamiento, obra y acción.
La represión o supresión de la energía sexual no ayuda mucho en la práctica del
celibato. Lo que se necesita es sublimar. La energía sexual debe convertirse por entero en
ojas (fuerza espiritual). En la transformación la forma gruesa asume una forma sutil. El
semen grueso se convierte en una fuerza sutil. Esto no es suficiente. Solamente la
sublimación concede una protección plena.
Si el semen se preserva guardando celibato y se transmuta en ojas, el poder
intelectual y espiritual aumentará. Esta es la condición fundamental de un aspirante.
Celibato es la virtud más importante para la Realización del Ser.
Hay cuatro procesos en la práctica de brahmacharya. Primero controla el impulso y
deseo sexuales por medio del control y retirando los sentidos. En consecuencia practica la
conservación de la energía sexual. Cierra todos los agujeros por donde se fuga la energía
sexual. Luego dirige la conservada energía hacia los canales espirituales apropiados por
medio de japa (repetición mental de un mantra), kirtan (cantos), servicio desinteresado,
pranayama, y estudio, vigilancia, autoanálisis, introspección, e indaga sobre la naturaleza
del Ser. Al hacerlo así tendrás la conversión o sublimación de la energía sexual. Permite
que se convierta en ojas a través de la meditación constante en Brahman y la gracia del
Señor.
Cada vez que el deseo te problematice trata de discriminar observando los
defectos de la vida sensorial. Cultiva el desapasionamiento o la indiferencia hacia los
placeres sensoriales. Piensa que el gozo produce dolor y te origina varios problemas y que
todo es perecedero. Retira la mente una y otra vez la mente de los objetos y fíjala en el
Ser inmortal o en la imagen del Señor. No perturbes tu mente cuando consigue el estado
de ecuanimidad, cuando está libre de distracciones.
Un vedantín desvía su mente por medio de la afirmación: “Yo soy pureza. Yo soy el
Atman sin sexo. Om, Om, Om”. Un bhakta desvía su mente mediante japa, kirtan, servicio
al guru, servicio en un templo y estudiando escrituras como Bhagavatam, Ramayana, etc.
Un karma yogui desvía la mente a través del servicio desinteresado. Mantiene siempre su
mente ocupada en algún tipo de servicio útil. Un hatha yogui convierte la energía sexual
en ojas shakti por medio de asanas, bandhas, mudras y pranayama. Un raja yogui desvía la
energía sexual a través del método de kriya yoga, concentración y pensando en la
castidad.
Práctica de Brahmacharya.
Siéntate sólo en tu habitación de meditación en alguna asana de meditación, ya
sea padma, siddha, svastika o sukha asana. Cierra tus ojos. Repite mentalmente y
despacio, una y otra vez, la siguiente fórmula:
1. Yo soy todo pureza OM OM OM.
2. Yo soy el Atman asexuado OM OM OM.
3. En el Atman no hay ni lujuria ni deseo sexual OM OM OM.
4. La lujuria es una modificación mental, yo soy testigo de esta modificación OM OM
OM.
5. Yo no estoy apegado OM OM OM.
6. Mi voluntad es pura, fuerte e irresistible OM OM OM.
7. Ahora estoy totalmente establecido en brahmacharya físico y mental OM OM OM.
8. Ahora siento la pureza OM OM OM.
Satura la mente con esas ideas. Tu corazón, mente, intelecto y alma
deben sentir la pureza. Ten delante de tu mente la imagen de la palabra OM PUREZA
claramente. Visualiza la imagen mental. Todo tu sistema (carne, sangre, huesos, nervios,
células, moléculas, átomos y electrones) debieran vibrar poderosamente con tales ideas.
Puedes sentarte nuevamente a la noche durante diez minutos. Aumenta el período
a media hora. Que el sentimiento se conserve durante el trabajo. Escribe seis veces en un
papel OM PUREZA con letras mayúsculas y guarda ese papel en un bolsillo. Leelo muchas
veces durante el transcurso del día. Pon el papel en algún lugar prominente de tu casa y
déjalo allí. Recuerda todos los días santos célibes como Swami Vivekananda y Swami
Dayananda y sus poderosas acciones. Piensa sobre las ventajas multifacéticas de
brahmacharya y las ventajas de una vida impura. Nunca abandones la práctica. Se regular
y sistemático. Gradualmente te convertirás en más y más puro, y finalmente te convertirás
en un yogui urdhvareta. Se paciente.
Reza pidiendo pureza de esta manera: “¡Oh amoroso Señor compasivo, alma de mi
alma, vida de mi vida, mente de mi mente, oído de mi oído, luz de luces, sol de soles!
Dame luz y pureza. Que me establezca en brahmacharya físico y mental. Que sea puro en
pensamiento, palabra y obra. Dame fortaleza para controlar mis sentidos y guardar
celibato. Protégeme de todas las tentaciones mundanas. Que todos mis sentidos estén
siempre dedicados a Tu dulce servicio. Termina con las tendencias y deseos sexuales.
Elimina la lujuria de tu mente. Que sea yo casto en mi mirada. Que siempre transite la
senda de la rectitud. Hazme tan puro como Swami Vivekananda, Swami Dayananda,
Bhishma, Hanuman o Lakshmana. Perdona todos mis errores. Yo soy Tuyo, yo soy Tuyo.
Protégeme, protégeme. Guíame, guíame. OM OM OM. Ilumina mi entendimiento.
Algunas prescripciones para mantenerse célibe:
1. Sirshasana (paro de cabeza) 5 minutos.
Sarvangasana (paro sobre los hombros) 10 minutos.
Ayuno (los días de ekadassi o domingo por medio).
Japa (una hora).
Estudio del Bhagavad Guita (una hora).
Meditación (media hora).
2. Siddhasana (45 minutos).
Pranayama (media hora).
Leche y frutas por las noches.
Uddiyana bandha (a la mañana y a la noche).
3. Kirtan (media hora).
Oración (media hora).
Satsang (una hora).
Meditación Atma vichara (quince minutos).
4. Tratak (enfocar la mirada) sobre OM, o el Señor Krishna (diez minutos).
Maha mantra (bhajan) (media hora).
Japa mantra de Krishna (media hora).
Mantén la mente plenamente ocupada leyendo y haciendo jardinería.
Si un método no te ayuda a mantener tu brahmacharya debes recurrir a una
combinación de varias prácticas espirituales (Sadhanas), tales como oración, meditación,
pranayama, satsang, dieta sáttvica, soledad, indagación (vichara), sirshasana,
sarvangasana, uddhiyana bandha, nauili, asvini mudra, yoga mudra, etc. Sólo así tendrás
éxito.
Aparigraha (No codiciar).
El conocimiento del porque de la existencia de nacimientos llega cuando se logró
abstenerse de la codicia (II-39).
Este es el quinto miembro de yama. Parigraha es codicia o avaricia por poseer y
gozar de
objetos de los sentidos. Aparigraha es lo opuesto a parigraha. Es no codiciar, o no aceptar
regalos que conduzcan a lujos. No es simplemente no aceptar regalos, sino la ausencia de
las ansias por posser y gozar de objetos sensoriales. Es un estado o actitud mental en el
que el anhelo por los objetos de los sentidos está muerto. Parigraha nos lleva a tener
ansias por preservar, miedo a perder, dolor por la pérdida, odio, cólera, mentiras, robos,
etc. Aparigraha le pone un fin a todos estos defectos y te concede paz, contento y
satisfacción.
Uno no debiera tratar de tener ninguna cosa más allá de las verdaderas
necesidades de la vida. Los regalos de otros afectan la mente de quien los recibe. Como
las personas son extremadamente egoístas hacen presentes con motivos diversos. Estos
motivos afectan al que recibe. La mente del que recibe se hace impura recibiendo regalos.
No codiciar es ciertamente una ayuda para practicar la no violencia, para decir la
verdad y no robar. Cuando no se satisface el antojo te enojas, odios al hombre que se
interpone en el camino que transitas para poseer cosas. Lo dañas de diversos modos,
dices mentiras, comienzas a robar cosas. La mente está siempre en un estado de
agitación, inquietud, desagrado y descontento. No codiciar elimina todos estos defectos.
Desapasionamiento, discriminación, autocontrol e introvertir los sentidos, son ayudas
para no codiciar. Aparigraha es la base común para todos los yogas, tal como es el punto
de encuentro en común. Es una virtud que tienen que practicar no sólo los aspirantes sino
todas las personas del mundo. Quien no tenga fe en la gracia del Señor no la practicara.
La práctica de la no codicia tiene beneficios maravillosos. De un solo golpe elimina
miedo, apego, descontento, ansiedad, agitación, inquietud, odio, celos, cólera, lujuria,
codicia, cuidados, preocupaciones, desesperación y depresión. Por lo tanto, práctica
aparigraha y conviértete en un yogui dinámico.
“¿Quién era yo? ¿Cómo era yo? ¿Qué es esto? ¿Qué seré? ¿Cómo seré?”. El
conocimiento de la propia experiencia previa, actual y futura le llega a aquel establecido
en la no codicia. Se convierte en alguien independiente y libre. Su mente se purifica y todo
se le hace completamente claro. También recuerda sus vidas pasadas.
NIYAMA
Las observancias son las prácticas de pureza interna y externa, contento,
austeridad,
estudio de las escrituras y adoración(o auto entrega) a Dios (II-32)”.
Niyama es el segundo complemento de yoga. Consiste en cinco partes o angas:
Saucha, Santosha, Tapas, Svadhyaya e Ishvara pranidhana. Saucha es pureza, interna y
externa. Santosha es contento. Tapas es austeridad, control de los sentidos, o meditación.
Svadhyaya es estudio de las escrituras, y también significa cantar el mantra o indagación
espiritual. Ishvara pranidhana es autoentrega al Señor. Es consagrar nuestro trabajo como
ofrenda al Señor.
Hay una relación íntima entre yama y niyama. Niyama es el resguardo de yama. Si
uno tiene pureza interna, y está libre de lujuria, odio, cólera y codicia, es capaz de
establecerse en Ahimsa, Barhmacharya, etc. La pureza interna es una ayuda para practicar
yama. Es un auxiliar para yama.
Niyama supera todo vicio e implanta virtudes. Elimina todos los malos hábitos e
implanta buenas cualidades. Niyama regula hábitos y apunta a concederle al aspirante
espiritual la maestría sobre su comportamiento. En vez de ser esclavo de hábitos controla
su conducta y desarrolla ciertos hábitos gracias a una voluntad decidida.
La práctica de niyama está orientada a atenuar las aflicciones y prepara la mente
para entrar al samadhi. Tiene el propósito de purificar la mente de sus impurezas y
destruir las distracciones.
Saucha (Pureza).
Por medio de la purificación llega el disgusto por nuestro propio cuerpo y el cese del
contacto con los demás (II-40).
Saucha es pureza interna y externa. La pureza externa genera pensamientos puros.
Cuando el cuerpo está impuro, lo purificas. Si nuevamente se mancha, nuevamente lo
purificas. Tú quieres mantener el cuerpo puro siempre, pero este constantemente se
vuelve impuro. Gradualmente sientes disgusto por el cuerpo que está lleno de impurezas.
Dado que la misma suciedad e impurezas están en el cuerpo de otros, dejas de tener
contacto con los demás. Lentamente cae la idea de cuerpo, ya que piensas
permanentemente en el Atman siempre puro. El apego por el cuerpo se desvanece. La
lujuria desaparece.
La pureza física externa solamente no tiene valor. No se debe utilizar demasiado
tiempo en el baño externo. Haciendo eso te olvidas del Atman eternamente puro. Date un
baño temprano por la mañana y usa ropas sencillas. Lograrás de inmediato el estado
meditativo. Saucha ayuda a mantener el celibato (brahmacharya). La práctica de celibato,
amabilidad, amor, piedad, paciencia, japa y meditación purifican el corazón y erradican
celos, crueldad, odio, cólera y lujuria. Su eliminación constituye pureza interna. La pureza
interna es más importante que la externa. La pureza interna hace que la mente se
enfoque en un solo punto y concede serenidad, alegría, júbilo, fortaleza, armonía, aplomo
y felicidad. Infunde amor, paciencia y magnanimidad. En consecuencia, desarrolla pureza
interna por medio de esfuerzos diligentes y atentos.
De dicha pureza surge la felicidad mental, la concentración de la mente en un
punto, la conquista de los sentidos y la aptitud para realizar al Atman (II-41).
Acá se describe el fruto de la pureza mental. La mente se introvierte como
resultado
de la conquista de los sentidos. La mente se concentra debido a que cesan las
distracciones. La pureza interna hace que la mente se vuelva apta para realizar al Atman.
Santosha (Contento).
La felicidad suprema se logra a través del contento (II-42).
El aumento de sattva (pureza) es causa de felicidad. Tamas (inercia) provoca
pesimismo. Si estás siempre contento recuerda que estás progresando en yoga. Este es un
signo importante de progreso espiritual. Muchos practicantes de yoga ponen “cara de
lunes”, o “cara de aceite de ricino”, cuando salen a dar entrevistas a los visitantes del
ashram. Están bajo la ilusión que las personas los considerarán yoguis avanzados. En la
cara de un yogui debe haber siempre gozo y una sonrisa. Sólo en ese momento podrá
irradiar gozo a otros. El brillo en el rostro indica contento. El gozo es la misma esencia del
Purusha. El contento produce plenitud de vida, felicidad y paz. Un hombre de contento
está siempre pacífico y sereno. Si no hay contento la mente está siempre inquieta y
alterada, y naturalmente la práctica espiritual se hace imposible.
Encontrarás en el Yoga Vasishtha que Santosha (contento), shanti (paz), vichara
(indagación) y satsanga (compañía de los sabios), son los cuatro centinelas de la puerta de
la liberación (moksha). Si tienes contento los otros tres vendrán solos. El contento es una
de las virtudes más importantes para un aspirante. Riqueza y pobreza no se cuentan por la
cantidad de riqueza que uno tenga. Se considera un mendigo al rey que tiene muchos
deseos y aún quiere más. Si un mendigo se contenta con lo que tiene es realmente un rey.
Del contento viene la felicidad suprema. Si un hombre no tiene contento en su mente
andará siempre yendo de un lado para otro. Será imposible concentrarse y hacer otras
prácticas yóguicas. Por lo tanto todos los aspirantes deben desarrollar el contento.
El contento corta de raíz todos los deseos. Te concede el éxito en la práctica de
niyama. Brinda paz, una mente concentrada en un único punto, serenidad y satisfacción
eterna. La luz divina descenderá en una mente que posea contento. Un hombre que tiene
contento está satisfecho con su suerte. Está feliz con cualquier condición en la que está
situado, y no tiene antojo por cosas que no tiene. El contento es una corriente mística de
gozo que enfría los tres fuegos de la vida mundana y te une al océano de la dicha inmortal.
Por lo tanto, desarrolla el contento (la más elevada de todas las virtudes divinas), satsanga
(compañía de los sabios), la indagación espiritual y la paz.
El conocimiento del Ser surgirá únicamente en una persona dotada de contento.
No hay un líquido refrigerante más eficaz que el contento para enfriar el fuego siempre
creciente de la codicia de las personas de mente mundana. Quien no desea aquello que
no ha conseguido, que está completamente inafectado por lo que tiene o lo que no tiene,
y que está libre de euforia y abatimiento, se dice que es un hombre con contento. ¡Gloria
a tales almas exaltadas!
La paz suprema es la búsqueda de tu vida. Paz, liberación e inmortalidad son
términos convertibles. La reacción mental al placer y al dolor terminará cuando consigan
este estado. Todo tipo de simpatías y antipatías se desvanecerán totalmente cuando
experimentes este estado de quietud total.
Cuando te sientes somnoliento a la noche, cuando quieres irte a la cama, no
comerás siquiera una comida muy rica que se te ofrezca en ese momento. Tampoco te
interesará ir a ningún evento musical. Lo que quieres es un descanso reparador. Esto
muestra con claridad que la mente necesita descansar y no objetos. Las personas
mundanas no saben donde hallar descanso y como lograrlo. Intentan conseguir este
descanso o paz a partir de los objetos externos. Fallan irremediablemente a cada paso. El
descanso eterno, la paz perenne, se pueden conseguir solamente dentro de nuestro
propio Ser, mediante la Realización del Ser.
Si tienes paz serás capaz de irradiarla a los demás. Debes llevar una vida de paz.
Debes vivir en ella. Debes sentirla. Debes establecerla en tu corazón. Sólo en ese
momento serás una bendición para el mundo. Adonde sea que vayas, aquellos que entren
en contacto contigo serán afectados por tus vibraciones espirituales. Ellos serán inspirados
y elevados. En tu dulce presencia desparecerán todas las vibraciones discordantes.
Terminarán todos los disensos. Todos los ruidos estridentes se transmutarán en una
música dulce y melodiosa. En tu presencia las personas irritables y las personas enfermas
lograrán una fortaleza nueva, esperanza renovada y un gozo maravilloso.
Tapas (Austeridad).
Por medio de tapas (austeridad), y debido a la destrucción de las impurezas surgen
poderes síquicos en el cuerpo y los sentidos (II-43).
Tapas (austeridad de mente y cuerpo) significa que debes ser capaz de soportar
calor y frío, malestar físico y fatiga, al igual que insultos, injuria, persecuciones y cualquier
tipo de humillación. Debes ser siempre capaz de mantener mente y sentidos siempre
puros y cuidadosamente vigilados.
Tapas es aquello que purifica la mente impura. Tapas es aquello que regenera la
naturaleza animal inferior y genera naturaleza divina. Tapas es aquello que limpia la
mente y destruye lujuria, cólera, codicia, etc. Aquello que destruye la naturaleza diabólica
es tapas. Aquello que destruye tamas y rajas e incremente sattva es tapas. Aquello que
estabiliza la mente y la fija sobre lo eterno es tapas. Tapas es aquello que detiene las
tendencias exteriorizantes. El deseo mueve los sentidos. El deseo puede controlarse
únicamente si los sentidos se doblegan. Tapas es aquello que destruye deseos, egoísmo,
simpatías y antipatías, y genera desapasionamiento, discriminación y meditación.
Tapas es disciplina espiritual. Es uno de los tres ítems de kriya yoga. También es
control de los sentidos y meditación. El aspirante resplandece como fuego. Sus ojos
resplandecen, su voz es dulce y poderosa, su cuerpo brillante y hermoso. Todos se sienten
atraídos hacia él, que es como un imán. Todo esto debido a su práctica de tapas
(tapascharya).
Tapas es de tres tipos: física, mental y verbal.
Convencionalmente se considera tapas comer hojas amargas de neem, pararse
sobre el agua, exponerse sentado a los rayos del sol, soportar calor y frío, pararse sobre
una pierna con las manos alzadas, etc. La gente dice que tales personas son tapasvins.
Dicen: “Ram Brahmachari es un gran tapasvin, vive de hojas y no tiene vestimenta, en la
mitad del verano se sienta en medio de cuatro fuegos con el sol ardiente como quinto”.
Deambular alrededor de la montaña Govardhan postrándose (namaskara) es otra forma
de tapas. Tratak sobre el sol, caminar descalzo, vivir desnudo en regiones nevadas, ayunar,
voto de silencio, vigilias, etc., son distintas formas de tapas físicas.
Celibato, servicio al guru y a santos, práctica de la no violencia son tapas del
cuerpo también. Gracias al poder del celibato Bhishma y Hanuman hicieron cosas
maravillosas. Gracias al poder de su castidad, Damayanti quemó al cazador, Anasuya
convirtió el Trimurtis en bebes y Savitri trajo a Satyavan de regreso de la muerte.
Tapas del habla son: hacer el voto de silencio, no dañar a otros con palabras poco
amables o con palabras duras, decir cosas que son beneficiosas y estudiar las escrituras.
Mauna es tapas verbal. Uno que observa el voto de silencio (mauna) es un mauni.
Algunos maunibabas son más charlatanes que una persona mundana charlatana.
Desarrollan una especie de diarrea lingual debido a la gesticulación de “ha”, “hu”, y al
golpear una mano contra la otra. Se transforman en centros de fastidio y aburrimiento.
No se puede permanecer en su presencia por más de unos pocos segundos. No pueden
ayudar a otros con palabras beneficiosas, ni conseguir conocimiento por medio de
discusiones sublimes. Después de algunos años no pueden siquiera decir unas pocas
palabras. La lengua se paraliza debido a la enfermedad. El mauni está orgulloso de ser un
gran tapasvin debido a que estuvo practicando mauna por medio de lana durante doce
años. Decir palabras medidas es mucho mejor que tal tipo de mauna. Practica un mauna
perfecto durante una o dos horas, esto es totalmente suficiente. Mantén siempre el
equilibrio. Cuando llega la oportunidad habla libremente durante media hora y ayuda a los
aspirantes, luego haz silencio. Ejercita el control sobre el habla por medio de vigilancia y
disciplina. El control por la fuerza no es beneficioso.
La tapas mental es más poderosa que la física. Quien soporta calor y frío está
haciendo una tapas física. Aumenta su capacidad física, pero puede no ser capaz de
soportar el insulto y verse molestado fácilmente por una palabra dura o poco amable,
puede vengarse con un acto similar haciendo “ojo por ojo”. No tiene control sobre su
mente, sólo disciplinó su cuerpo físico. Formas de tapas mental: mantener una mente
equilibrada en todas las condiciones de la vida, soportar insultos, injurias y persecuciones,
estar siempre sereno, satisfecho y pacífico, permanecer alegre en condiciones adversas,
ser fuerte al enfrentar el peligro, tener presencia de ánimo y ser tolerante. Otra tapas
mentales son: aplomo, moderación mental, naturaleza pura, mente enfocada, felicidad
mental, alegría y vida limpia.
Filosóficamente meditar es la forma más elevada de tapas. Fijar la mente
vagabunda en Dios o Brahman es una gran tapas. Indagación y meditación profunda son
las tapas más elevadas. El control de los sentidos, pranayama, concentración y samadhi,
práctica del contento, paz, indagación y compañía de los sabios, los nueve modos de
bhakti, yama y niyama, son grandes tapas. Aquella tapas hecha con un entendimiento
engañado, torturándose personalmente, o con el objeto de destruir a otro, es tamásica u
oscura.
La tapas hecha por las personas con máxima fe, y sin deseo por los frutos,
armonizadas, es sáttvica o pura. Aquella tapas hecha a fin de ganar respeto, honor y
adoración, y para ostentar, es rajásica, inestable y fugaz. “Los seres humanos que deciden
hacer austeridades severas, que no son indicadas por las escrituras, enlazadas con la
vanidad y el egoísmo, impulsadas por la fuerza de sus deseos y pasiones, sin inteligencia,
torturando a todos los elementos en el cuerpo y también a Mí, que moro en el cuerpo,
sabe que esas resoluciones se denominan demoníacas (Bhagavad Guita XVII-5,6)”.
Mente, sentidos y habla se purifican por medio de tapas. También se
consideran tapas ayunos y toda práctica religiosa dispuesta en las escrituras, como
también las reglas de yama y niyama, asana, pranayama, etc.
Los poderes síquicos se pueden adquirir por la práctica estable de tapas. Manu
dice: “Aquel cuya mente y espíritu están siempre guardados cuidadosamente obtiene los
frutos que se consiguen por medio de la vedanta. Todas las aflicciones e impurezas
pueden destruirse realizando tapas”.
Svadhyaya (Estudio de las Escrituras).
Estudiando las escrituras llega la comunión con Dios (II-44).
Svadhyaya es el cuarto elemento de niyama. Es el estudio diario de las
escrituras que nos legaron sabios realizados, tales como el Bhagavad Guita, las
Upanishads, el Ramayana, el Bhagavatam, etc. Ello eleva a inspira la mente. Te da una
idea de tu meta y las prácticas que son necesarias para lograrla. El estudio debe hacerse
de forma concentrada. Debes entender lo que has estudiado e intentar poner en práctica
en tu vida diaria lo aprendido. La aplicación práctica de lo que hayas leído y sea aplicable a
tu temperamento y modo de vida es muy necesaria si deseas conseguir algún beneficio
permanente de tu estudio. No habrá beneficio de tu estudio si no te esfuerzas por vivir las
enseñanzas de las escrituras. El estudio incluye japa, la repetición de mantras. También
incluye la indagación acerca de la naturaleza del Atman, es decir: “¿Quién soy yo?”. El
estudio constante, y su práctica en la vida cotidiana, te conducirán hacia la comunión con
Dios.
Svadhyaya es satsanga negativo cuando no puedes tener el satsanga positivo de
santos y mahatmas. Aclara las dudas. Fortalece la fe vacilante e induce un fuerte anhelo
por la liberación o aspiración. Brinda coraje e iluminación. Pone ante ti una lista de santos
que transitaron la senda, enfrentaron y eliminaron las dificultades, y de esa manera te
animan con esperanza y vigor. Llena la mente de sattva o pureza, e inspira y eleva la
mente. Ayuda a la concentración y la meditación. Talla nuevos surcos sáttvicos y hace que
la mente corra por ellos. Eso inspira y eleva la mente a una altura espiritual superior.
Arranca ideas impías. Reduce el vagabundeo mental. Sirve como pastura espiritual para
alimento de la mente. Cuando estudias libros sagrados sintonizas con los autores, que son
almas realizadas, extraes inspiración y te pones extático.
Ishvara Pranidhana (Autoentrega).
Es el quinto elemento de niyama. También es la tercer parte de kriya yoga.
O mediante devoción y entrega personal a Dios (Ishvara) (I-23).
¿Quién es Ishvara?
Dios (Ishvara) es un alma particular inafectada por aflicciones, trabajos, fruición y
medios
(I-24).
El Dios (Ishvara) del que habla Patanjali en sus sutras no es el Dios personal de los
bhaktas ni el Dios impersonal de los vedantines. Su Dios es un Purusha peculiar,
totalmente libre de toda aflicción, trabajo, fruición y medios.
En Él está el límite superior de la semilla de la omnisciencia (I-25).
Las diez cualidades inmutables que siempre están en Dios son: conocimiento, no
apego, riqueza espiritual, austeridad, verdad, perdón, resistencia, capacidad de creación,
conocimiento del Ser y ser el sustrato de todo y de todas las actividades.
Al no estar condicionado por el tiempo, Él es maestro hasta de los ancianos (I-26).
La devoción a Ishvara concede un éxito rápido en la obtención del samadhi. El
devoto debe tener una entrega personal a Ishvara total, sin reticencias y sin reservas.
Debe depender totalmente de Ishvara. No tiene que guardar ningún deseo secreto o
egoísta para su gratificación personal. No debe tener la expectativa de ningún tipo de
recompensa, ni siquiera admiración, o gratitud, por sus servicios. Debe entregarse por
completo, él y sus acciones a la voluntad del Ser Supremo. Esto es Ishvarapranidhana. Es
devoción verdadera y autoentrega.
Mediante la entrega personal llega el samadhi
La entrega personal conduce al samadhi o estado superconciente. Ello conduce a
la comunión con el Señor. La voluntad individual se hace una con la Voluntad Cósmica.
Tal como una esponja sumergida en agua se llena de agua, del mismo modo el
devoto que practica la entrega a Dios se llena del Señor Supremo. Siente que el Señor
permea todo su ser, y que él es un instrumento en las manos del Señor. No resulta atado
por el karma. Consigue la liberación de nacimiento y muerte, perfección, omnisciencia,
inmortalidad y dicha eterna. La entrega debe ser libre, perfecta, incondicionada y sin
quejas. Adora a Dios con un corazón puro y una mente inmaculada, entrega tu ego a Sus
pies y aniquila la idea de hacedor o de estar separado del Señor. Te darás cuenta de la
unidad del Ser. El samadhi llegará solo.
Si un yogui no es cuidadoso, si no está bien establecido en las prácticas
preliminares de yama y niyama, es separado inconcientemente de su ideal por la
tentación. Usa sus poderes con fines egoístas y sufre una caída sin esperanzas. Su
intelecto se ciega, pervierte e intoxica. Su entendimiento se nubla. No es más un yogui
divino. Se convierte en un mago negro o un charlatán del yoga. Es una oveja negra en el
campo de los yoguis. Es una amenaza para toda la sociedad.
ASANA
Asana es una postura firme y placentera (II-46).
Se logra por medio de una práctica firme y templada, y la meditación sobre el
Infinito
(II- 47).
Después de yama y niyama viene asana (postura). Paranjali no le presta
demasiada atención a asana. Sólo dice: “Asana es una postura firme y confortable. Se
consigue por medio de una práctica firme y templada, y meditando en el Infinito. En ese
momento el yogui se libera de la perturbación de los pares de opuestos”. En
consecuencia, lo que él quiere es que seas capaz de adoptar una postura cómoda en la
que puedas sentarte durante mucho tiempo. Incluso te puedes sentar en una silla, pero no
dejes que el sueño te venza.
En hatha yoga (ver volumen II, Salud y Hatha Yoga) hay varias asanas diseñadas
cuidadosamente para dar más perfección al cuerpo. Son desarrollos posteriores. Estas
asanas vuelven al cuerpo firme y erradican dolencias físicas. La aptitud física y un cuerpo
saludable y libre de enfermedades son esenciales para las prácticas espirituales. Sin buena
salud no puedes luchar contra los turbulentos sentidos y la mente borrascosa. La práctica
regular de asanas mantendrá el cuerpo apto y la mente calma, y eso te concederá energía,
vigor, fuerza y energía nerviosa. Serás capaz de hacer una práctica intensa sin malestar
físico.
El estudiante de yoga debe practicar este yoga preliminar de todo corazón y con
una devoción enfocada. Los medios son tan importantes como el fin. Si eres negligente
con esta práctica e intentas saltar a la meditación enseguida, con la esperanza de obtener
un rápido samadhi, no serás coronado con el éxito. Habrá un retraso en tu progreso
espiritual. Debes dominar este aspecto. Sólo en ese momento estarás listo para avanzar
hacia el próximo paso.
Asanas para meditación.
Cualquier postura fácil y confortable es asana, pero las posturas tradicionales para
meditación son padma, siddha, svastika o sukha asana. Empieza con media hora de
práctica. Luego aumenta el período a tres horas. Al cabo de un año tendrás asana siddhi.
Padmasana: Esta es la postura del loto. Pon el pie derecho sobre el muslo
izquierdo, el pie izquierdo sobre el muslo derecho. Pon las manos sobre los muslos cerca
de las articulaciones de las rodillas. Mantén cabeza, cuello y tronco en línea recta. Cierra
los ojos y concéntrate en el trikuti (el espacio entre las dos cejas). Esto se llama la postura
del loto o kamalasana. Esto es muy bueno para meditar. Esta asana es beneficiosa para los
que viven en familia.
Siddhasana: Esta es la postura perfecta. Esta es una asana hermosa para
meditación. Pon un talón en el ano, pon el otro talón en donde nace el órgano generativo
y las manos sobre las rodillas. Cierra los ojos. Concéntrate en el trikuti o en la punta de la
nariz. Mantén cabeza, cuello y tronco en una línea recta. Mantén las manos como en
Padmasana, cerca de las articulaciones de las rodillas. Esta postura es beneficiosa para
brahmacharis y sannyasins.
Svastikasana: Es sentarse a gusto con el cuerpo erecto. Pon el pie derecho cerca
del muslo izquierdo y trae el pie izquierdo y empújalo entre el muslo derecho y los
músculos de la pantorrilla. De ese modo tendrás los dos pies entre muslos y músculos de
la pantorrilla. Esto es svastikasana.
Sukhasana: Cualquier postura confortable para japa y meditación es Sukhasana. El
punto importante es que cabeza y tronco deben estar derechos. Hay una variedad
especial de Sukhasana, que es muy cómoda para la gente mayor. Agarra una tela de 5
codos (6-7 pies, 2,30 metros) y dóblala a lo largo. Levanta la rodilla hasta el nivel del
pecho. Deja la punta de la tela cerca de la rodilla izquierda. Toma la otra punta y, pasando
por la espalda vuelve a la rodilla izquierda y haz un nudo allí. Mantén las manos entre las
rodillas. Dado que piernas, manos y columna vertebral están sostenidas, uno puede
sentarse en esta asana durante mucho tiempo.
Beneficios de las Asanas.
Cuando se consigue asanajaya uno se libera de las perturbaciones de los pares de
opuestos
(II-48).
Asana elimina muchas enfermedades, tales como hemorroides, dispepsia y
constipación, controla el rajas excesivo (inquietud) y estabiliza el cuerpo. El cuerpo
consigue un descanso genuino a partr de la postura. Si estás establecido en asana, si estás
firme en tu asiento, entonces podrás hacer los ejercicios de pranayama con facilidad.
Cuando la asana se hace firme no sentirás el cuerpo. Cuando hayas obtenido
maestría en la asana, las cualidades de los pares de opuestos, tales como calor y frío, no te
drán problemas. Debes sentarte en la asana con el estómago vacío. Puedes tomar una
pequeña taza de leche, té o café antes de hacer asana.
Para meditación, concentración y japa se indican padmasana o siddhasana.
La postura mental es más importante que la postura física. Es más difícil que la
práctica de asana. Mantén estable la mente también y fíjala sobre la meta, la experiencia
de lo divino. Conserva la mente de manera estable y no dejes que se hunda o salte con la
emoción. Mantente siempre sereno, tranquilo y calmo. Chequea sus vagabundeos, haz
que la mente no se mueva. Llénala con gozo, alegría y celo. Doblega los pensamientos,
deseos y anhelos. Aniquila gustos y antipatías, y los castillos en el aire. Cuando la mente
está más firme y equilibrada la postura física también será perfecta y firme.
PRANAYAMA
¿Qué es Prana (Ver volumen II: Salud y Hatha Yoga)?
Prana es el principio universal de energía o fuerza. Es una fuerza vital que impregna
todo. Puede estar en condición estática o dinámica. Se encuentra en todas las formas,
desde la más elevada a la más baja, en la hormiga y el elefante, en la ameba unicelular y el
hombre, en las formas elementales de la vida vegetal y en las formas más desarrolladas de
vida animal. Prana es la fuerza de cada plano del ser, desde la inferior a la superior.
Cualquier cosa que se mueve o tiene vida no es sino una expresión o manifestación
de prana. Es prana lo que brilla en tus ojos. Es por la fuerza de prana que tus oídos oyen,
los ojos ven, la piel siente, la lengua saborea, la nariz huele y el cerebro y el intelecto
llevan a cabo sus funciones. La sonrisa de una joven mujer, la melodía en la música, el
poder de las enfáticas palabras de un orador, el encanto en el habla de nuestro ser
amado, son todas debido al prana. Cualquier cosa que contemples en este mundo
sensorial, cualquier cosa que se mueva o trabaje, o tenga vida, no es sino una expresión o
manifestación de prana.
Aquello que mueve la máquina a vapor de un tren y de un barco, aquello que hace
que un avión se deslice en el aire, aquello que es causa del movimiento de aliento en los
pulmones; aquello que es la misma vida de ese aliento, es prana. Prana es la suma total de
toda la energía que se manifiesta en el universo y de todas las fuerzas de la naturaleza.
Calor, luz, electricidad y magnetismo son todas manifestaciones de prana, y todo brota de
la fuente, u origen común: Atman. El fuego arde y el viento sopla gracias a prana. Las
ondas de radio viajan a través del prana. Prana es fuerza, magnetismo y electricidad. Es
prana el que bombea la sangre del corazón hacia las arterias o vasos sanguíneos. Es por
prana que se producen digestión, excreción y secreción. Prana digiere el alimento, lo
transforma en quilo y sangre, y lo envía al cerebro y la mente. En ese momento la mente
será capaz de pensar e indagar en la naturaleza de Brahman.
Es por medio de las vibraciones del prana síquico que se mantiene la vida de la mente
y se produce el pensamiento. Prana se relaciona con la mente y, a través de la mente, con
la voluntad y, a través de la voluntad con el alma individual, y por medio de esta con el Ser
Supremo. Si sabes como controlar las pequeñas ondas de prana que trabajan a través de
la mente, conocerás el secreto de subyugar el prana universal. Debido a que gracias al
prana ves, oyes, hablas, te das cuenta, sientes, piensas, tienes voluntad, conoces, etc., las
escrituras afirman: “Prana es Brahman”.
El prana se consume pensando, disponiendo, actuando, moviéndose, hablando y
escribiendo. Una persona saludable y fuerte tiene prana (o fuerza nerviosa, o vitalidad) en
abundancia. Es suministrado por alimento, comida, agua, aire, energía solar, etc. El
sistema nervioso toma la provisión de prana. El prana del aire se absorbe por la
respiración. El sobrante se almacena en el cerebro y los centros nerviosos. Cuando la
energía seminal se sublima o transforma, provee prana abundante al sistema. Se
almacena en el cerebro en forma de energía espiritual.
El yogui almacena una gran cantidad de prana por medio de la práctica regular de
pranayama, tal como una batería almacena electricidad. Aquel yogui que haya
almacenado una gran provisión de prana irradia fuerza y vitalidad en todo lo que lo rodea.
Es una gran usina, y aquellos que entran en contacto estrecho con él se embeben de su
prana y reciben fuerza, vigor, vitalidad y júbilo espiritual. De la misma manera en que el
agua fluye de un vaso a otro, el prana realmente fluye como una corriente constante de
un yogui desarrollado hacia personas débiles. El yogui que desarrolló su visión yóguica
interna puede ver esto físicamente.
El aliento no es el prana verdadero, no es sino una manifestación externa de él. Es
un aspecto físico, o síntoma o signo externo. El aliento es denso, mientras que el prana es
sutil. Controlando el aliento puedes controlar el prana, tal como puedes controlar las otras
ruedas controlando o deteniendo la rueda volante de un motor diesel, y tal como puedes
controlar la ruedas dentadas y resortes del reloj controlando el minutero. Prana conecta
cuerpo y mente. Es la cobertura externa de la mente. Sólo el prana denso se mueve por
los nervios. El prana más sutil se mueve en los nadis astrales, que son los tubos astrales
hechos de materia astral que lleva el prana sutil. Es a través de estos nadis que se mueve
la fuerza vital o corriente pránica. Dado que están hechos de materia sutil no se pueden
ver a simple vista. No son nervios ordinarios, arterias y venas. El cuerpo está lleno de
innumerables nadis que no se pueden contar.
Donde sea que haya un entrelazamiento de varios nervios, arterias y venas, llamamos
a ese centro un plexo. De manera similar hay plexos o centros de fuerzas vital en los
entrelazamientos de nadis sutiles. Estos entrelazamientos se llaman chakras.
Ida, pingala y sushumna (ver volumen II: Salud y Hatha Yoga), son los nadis más
importantes entre todos los que hay. Ida y pingala están a los dos lados de la médula
espinal y sushumna está dentro del canal espinal. Ida opera a través de la fosa nasal
izquierda y pingala a través de la fosa derecha. Cuando el aliento opera dentro de
Sushumna la mente se hace estable. Tal estabilidad de la mente se llama estado sin
mente, el estado superior en raja yoga. Si te sientas a meditar cuando Sushumna está
actuando tendrás una meditación maravillosa. Cuando los nadis están llenos de
impurezas, el prana no puede pasar por el nadi del medio. Por ello debemos practicar
pranayama para purificar los nadis.
Un yogui puede sacar prana de cualquier parte el cuerpo. Esa parte se entumece y se
hace impermeable al calor y al frío, y queda sin sensación. Un yogui puede enviar prana a
cualquier lugar del cuerpo y hacerla super sensitiva, puede enviarlo a los ojos y ver objetos
distantes, puede enviarlo a la nariz y experimentar aromas divinos, puede enviarlo a la
lengua y puede experimentar sabores super sensibles.
Controlando el prana el yogui también controlar el omnipresente poder a partir del
cual se producen todas las energías concernientes ya sea a magnetismo, electricidad,
gravitación, cohesión, corrientes nerviosas, fuerzas vitales o a vibraciones del
pensamiento; de hecho, todas las fuerzas del universo, físicas y mentales.
Un conocimiento comprehensivo del prana y sus funciones es totalmente necesario
para el pranayama.
¿Qué es pranayama?
Se dice que pranayama es la unión de prana y apana. Pranayama en lenguaje yóguico
significa el proceso por medio del cual nosotros comprendemos el secreto del prana y su
control. Quien capte este prana, capta el verdadero corazón de la vida y actividad
cósmicas. Quien haya conquistado y controlado su esencia no sólo tiene controlado su
cuerpo y mente, sino cualquier otro cuerpo, mente y poder de este universo. Por lo tanto,
pranayama o control del prana, es el medio mediante el cual el yogui trata de
experimentar en este pequeño cuerpo la totalidad de la vida cósmica, e intenta lograr la
perfección consiguiendo todos los poderes de este universo. Sus diversos ejercicios y
entrenamientos tienen este propósito.
Control del aliento
Una vez que se logró el control sobre la postura sigue pranayama o control del
aliento, el
cese del movimiento de inspiración y expiración (II-49).
Cuando el aliento se expira se llama rechaka, cuando el aliento ingresa se llama
puraka, y cuando se retiene kumbhaka. Kumbhaka es retención del aliento. Ello alarga la
vida, aumenta la fuerza espiritual interna, el vigor y la vitalidad. Si retienes el aliento
durante un minuto, ese minuto se agrega a tu tiempo de vida.
El pranayama es de duración larga ó sutil según el control externo e interno, o proceso
de
retención, regulado por lugar, tiempo y número (II-50).
Cada uno de estos movimientos en pranayama, o sea inhalación, exhalación y
retención, son regulados por lugar, tiempo y número.
Cuando decimos lugar, hablamos de dentro o fuera del cuerpo, y de un lugar
particular del cuerpo. Durante la expiración la distancia a la que se arroja el aliento varía
en cada individuo. La distancia también varía durante la inspiración. El largo del aire que
viene de fuera de las fosas nasales tiene normalmente una medida de doce dedos (cada
dedo 18 mm, total 216 mm), de 20 dedos (36 cm) durante las comidas, veinticuatro dedos
mientras caminamos, treinta dedos al dormir, 36 dedos durante el coito e incluso más
mientras hacemos ejercicio. Esto puede comprobarse con una caña o un pedazo de
algodón.
El rango del lugar de inhalación va desde la cabeza hasta la planta de los pies. Esto se
puede comprobar por una sensación similar al toque de una hormiga. El lugar de
retención lo constituyen los lugares internos y externos de inhalación y exhalación,
considerados en conjunto, debido a que las funciones del aliento se realizan en ambos
lugares. Esto se puede comprobar por la ausencia de las dos indicaciones señaladas antes,
en lo que concierne a exhalación e inhalación.
Tiempo es el tiempo de inhalación, exhalación y retención. Generalmente esto se
cuenta por matras; cada matra es igual a un segundo. Se llama matra al tiempo que lleva
dar tres vueltas sobre la rodilla con la palma de la mano, ni muy lento ni muy rápido,
chasqueando los dedos una vez. Se considera matra también al tiempo que lleva un abrir y
cerrar los ojos y el que insume una respiración normal. El tiempo que lleva pronunciar el
monosílabo OM también se considera un matra. Esto es muy conveniente. Muchos
practicantes de pranayama adoptan esta unidad de tiempo en su práctica.
Cuando hablamos de tiempo también hablamos de cuanto tiempo debe fijarse el
prana en un centro o parte en particular. El pranayama es largo o corto de acuerdo con el
período de tiempo que se practica.
Número se refiere al número de veces que se hace el pranayama. El estudiante de
yoga debe aumentar lentamente el número de pranayamas hasta llegar a ochenta en una
sentada. Debe sentarse cuatro veces: mañana, tarde, atardecer y medianoche o a las 9 de
la noche, y de ese modo hacer 320 pranayamas en total.
La especificación de los tres tipos de regulaciones del aliento en relación, a lugar,
tiempo y número es sólo opcional. No deben entenderse para una práctica colectiva ya
que en muchas escrituras encontramos pasajes donde la única especificación mencionada
en relación a la regulación del aliento es la de tiempo.
El período de retención debe aumentarse gradualmente. La retención da fortaleza. Si
deseas aumentarlo por más de tres minutos es muy necesaria tener a tu lado la ayuda de
un guru. Puedes suspender el aliento durante dos o tres minutos sin la ayuda de nadie.
La retención es de dos tipos, sahita y kevala. Aquello que se acopla con inhalación y
exhalación se denomina sahita kumbhaka (descripta en ”Pranayama fácil y confortable:
Sukha Purvak”). Al conseguir maestría en sahita se dice: “Cuando después de abandonar la
inahalción y la exhalación se sostiene el aliento con facilidad, eso es kevala (absoluto)
kumbhaka. Uno consigue el estado de raja yoga”. El practicante consigue la perfección en
yoga.
El cuarto ejercicio de pranayama es ir más allá de las posturas externas (II-51).
En los sutras previos se describen tres tipos de pranayama: interno, externo y el
período de suspensión. En este sutra se presenta el nivel superior de pranayama, que va
más allá de la inhalación y la exhalación. Es kevala kumbhaka, retención absoluta, donde
no hay inhalación ni exhalación. Hay solamente retención. Es para yoguis avanzados.
En el tercer tipo de pranayama los aspectos de inhalación y exhalación no se toman
en cuenta. La detención del aliento se logra con un único esfuerzo simple; luego se mide
por lugar, tiempo y número, y se va haciendo largo y sutil. No obstante, en la cuarta
variedad se comprueba la existencia de inspiración y expiración. La maestría sobre los
diferentes estados se alcanza gradualmente. Esta cuarta variedad de pranayama no se
practica de una vez, con un esfuerzo sencillo, como la tercera. Por otro lado, se van
logrando diferentes estados de perfección a medida que se practican los diferentes
pranayamas. Después que se logra el dominio de un estado, se practica el siguiente, y así
sucesivamente. El tercero no es precedido por su medición y se consigue con un esfuerzo
simple; no obstante el cuarto es precedido por el conocimiento de las mediciones, y se
logran con mucho esfuerzo. Esta es la única diferencia. Las condiciones de lugar, tiempo y
número también se aplican a este tipo de pranayama. En cada etapa de progreso se
desarrollan solos poderes ocultos.
Este cuarto pranayama tiene que ver con la fijación del prana en los distintos chakras,
y llevarlo muy lentamente, paso a paso, y estado por estado, hasta el último chakra en la
cabeza, don tiene lugar el samadhi perfecto. Esto es interno. Externamente nos hace
considerar el largo del aliento de acuerdo con el elemento que prevalezca, tierra, agua,
fuego, aire o éter.
Pranayama y la mente
La mente puede trascender la experiencia ordinaria y estar en un plano superior a la
razón, conocido como estado superconciente y también más allá del límite de la
concentración. Un yogui se pone frente a frente con hechos que la conciencia ordinaria no
puede comprender. Esto se consigue con el entrenamiento adecuado, y movilizando las
fuerzas sutiles del cuerpo a fin de que ellas den lugar, por decirlo de alguna manera, a un
empuje ascendente de la mente hacia planos superiores. Cuando la mente alcanza el
estado superconciente de percepción, comienza a actuar desde allí y experimentar hechos
superiores y conocimiento superior. Tal es el objetivo final del pranayama, que se logra
por medio del control.
En ese momento se destruye lo que cubre la luz (II-52).
La mente se hace apta para la concentración (II-53).
El fruto de la regulación del aliento es su retención. La mente es como una rueda que
da vueltas indefinidamente a una velocidad colosal. Esto genera nuevos pensamientos en
cada vuelta. Esta rueda se pone en movimiento por la vibración del prana síquico (o sutil).
La práctica de pranayama lentifica la velocidad de la mente y detiene gradualmente la
rueda. El control perfecto del prana detiene la rueda. La mente se estabiliza por completo.
La regulación del aliento y kumbhaka son de gran ayuda en la práctica de la concentración
y la meditación.
Mente y prana son interdependientes. Prana es el abrigo o vehículo de la mente.
Donde haya prana hay mente, y viceversa. Si piensas profundamente en cualquier tema la
respiración se lentifica. Cuando uno se asfixia se detiene el funcionamiento de la mente.
Mente es el jinete, prana el caballo y el cuerpo el carro. Prana vibra y la mente se pone en
movimiento. La mente piensa cuando el prana se mueve. Si prana parte del cuerpo, todas
las funciones del cuerpo se detendrán. El cuerpo permanecerá sobre el piso como un
tronco de madera. En el lenguaje común llamamos muerte a la separación de prana del
cuerpo físico.
Prana vibra durante tanto tiempo como haya deseos sutiles en la mente. La mente
vive durante tanto tiempo como asuma la forma de objetos. Los sentidos actúan por tanto
tiempo como perciben sus respectivos objetos. Prana muere cuando se aniquilan las dos
corrientes (atracción y repulsión por los objetos). Los sentidos mueren cuando se los
retira de sus objetos por medio de la práctica del desapasionamiento y el control de los
sentidos. En consecuencia, vibraciones de prana y deseos son las dos semillas para el árbol
de la mente. Cualquiera de ellos que perezca, el otro muere pronto. Si controlas prana
mediante práctica regular de pranayama, el pájaro mente será capturado con facilidad.
Quien haya controlado su mente también controló su aliento. Si uno se suspende, el
otro también queda suspendido. Si la mente y el prana están controlados, uno consigue
liberarse de la rueda de nacimientos y muertes, y consigue la inmortalidad.
Beneficios físicos del Pranayama.
La práctica de pranayama tiene gran influencia sobre cuerpo, mente, intelecto y
sentidos. Suministra abundante energía fresca al cuerpo, estabiliza la mente y también
elimina las impurezas mentales. Fortalece el intelecto, aumenta la capacidad intelectual e
incrementa la capacidad de la memoria. Calma los sentidos turbulentos y controla sus
tendencias exteriorizantes.
Pranayama también es un buen ejercicio para los diversos órganos internos y todo el
cuerpo. Elimina todo tipo de enfermedades, incrementa la salud, energiza la digestión,
vigoriza los nervios, elimina rajas (inquietud) y despierta la kundalini shakti (ver volumen
II: Salud y Hatha Yoga). Un practicante de pranayama puede detener su respiración.
Incluso si las personas rompen piedras sobre su cuello no siente nada, ya que ha
controlado su prana.
Un practicante de pranayama tendrá un cuerpo ligero, libre de enfermedades, una
tez clara, una voz dulce y melodiosa, un olor placentero y poco excremento.
Tips para la práctica
La habitación en la que practicas pranayama no debe estar húmeda y mal aireada.
Debe estar seca y aireada.
Puedes hacer la práctica en la costa de un río o de un lago, en el rincón de un jardín,
al aire libre, cuando no haga frío o corrientes de aire, o en la cima de una montaña.
Durante el verano puedes hacer la práctica sólo temprano en las frescas horas de la
mañana. Si puedes hacerlo, siéntate en la cosa de un río o lago, o del mar. Si el día es
caluroso o sopla el viento, deja de hacer pranayama. Puedes hacer sitali para enfriar el
cuerpo durante el verano. Puedes comenzar la práctica en la estación lluviosa o en
invierno.
No combines demasiados ejercicios y pranayamas. Las prácticas yóguicas deben
hacerse gradualmente, paso a paso, y poco a poco.
Algunos libros de hatha yoga indican un baño frío temprano por la mañana. Es
probable que la razón sea la posibilidad de resfriarse o desarrollar alguna complicación en
los pulmones si te bañas con agua fría a las 4 de la mañana, especialmente en lugares fríos
como Kashmir, Mussoorie, Darjeeling, etc. No hay tal restricción en lugares calurosos. Yo
estoy siempre a favor de baños fríos matinales antes de comenzar las prácticas de yoga, ya
que es refrescante y estimulante. Elimina la somnolencia, ayuda a regular la circulación de
la sangre y un saludable flujo de sangre hacia el cerebro.
Para eliminar la somnolencia siéntate en vajrasana (ver volumen II: Salud y Hatha
Yoga), la misma postura en que se sientan los musulmanes para rezar, e inclinan su
cuerpo. Que la frente toque el piso. Luego regresen a la posición original. Repitan esto
doce veces. El sueño desaparecerá. Hagan también una retención suave del aliento. Que
la comida nocturna sea ligera. Un pedazo de pan, leche o frutas. Que la última comida no
sea tarde. Que tu comida nocturna termine antes de las 7 de la noche. También puedes
sentarte en vajrasana para meditación y japa. Quienes se sientan en esta asana nunca
sentirán somnolencia.
Al mismo tiempo los estudiantes de pranayama deben evitar el ayuno. Deben ser
cuidadosos en la selección de su comida. Un practicante estricto de pranayama debe
evitar el alimento sólido. Debe vivir con un régimen de crema, queso, leche, manteca,
fruta, etc. No hay restricciones dietarias para los sannyasins más elevados, que intentan
experimentar ”Aham Brahma Asmi” (“Yo soy Brahman”). No hay daño en su ayuno. Si
viven de limosnas mendigadas en tres o cuatro casas puede consumir cualquier tipo de
comida, excepto carne, pescado, etc.
Los estudiantes de pranayama no tienen permitido sentarse al lado del fuego porque
es como inhalar dióxido de carbón. La práctica de pranayama debe hacerse todos los días
con la mente fija firmemente en la Verdad. Cuando se practica de ese modo el prana se
estabiliza y no fluctúa. Pranayama requiere concentración y atención profundas.
No debe haber esfuerzo en ninguna etapa del pranayama. Debes experimentar gozo
y placer al practicarlo. No debes sentir ningún esfuerzo indebido.
Que tu único refugio sea el pranayama. Si tu mente se dirige únicamente hacia
pranayama, que tu interés sea sólo la práctica de la retención del aliento. Se muy cauto en
cada etapa.
Ejercicios de Pranayama
Pranayama es una ciencia exacta. Es el control del prana y las fuerzas vitales por
medio de las fuerzas vitales a través de la regulación del aliento. Un hábito correcto de
respirar debe establecerse mediante la práctica regular del pranayama. En personas
comunes del mundo la respiración es irregular, no hay ritmo ni armonía. Un practicante de
yoga regula el aliento y lo armoniza. Cuando se regula el aliento, cuando allí hay armonía
el aliento se moverá uniformemente dentro de las fosas nasales.
Ejercicios preliminares:
1. Siéntate en cualquier asana confortable. Mantén cabeza, cuello y tronco en línea
recta. Toma aire lentamente a través de ambas fosas durante tanto tiempo como
te resulte cómodo. No retengas el aliento y exhala lentamente. Practica esto
durante tres meses. Hazlo seis veces e incrementa gradualmente el número hasta
30. Practica esto durante la mañana con el estómago vacío.
2. Luego cierra la fosa nasal derecha con el pulgar derecho. Inhala por la fosa
izquierda y exhala por la derecha: inhala nuevamente por la derecha y exhala por
la fosa izquierda. Esto equilibra mente y respiración.
Sukha Purvak: Este es un pranayama sencillo y confortable. Siéntate en la postura del
loto u otra postura meditativa en tu cuarto de meditación ante la imagen de la deidad que
hayas elegido. Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar derecho. Inhala muy, muy
lentamente por la fosa nasal izquierda. Luego cierra también la fosa izquierda con los
dedos pequeño y anular de la mano derecha. Retén el aliento durante tanto tiempo como
te resulte confortable. Luego exhala muy, muy lentamente por la fosa nasal derecha, y así
termina la mitad del ejercicio. Luego toma aire por la fosa nasal derecha. Retén el aire
como antes y exhala muy, muy lentamente a través de la fosa nasal izquierda. Todos estos
seis procesos constituyen un pranayama. Haz veinte a la mañana y veinte a la tardecita.
Ten la actitud mental de que todas las cualidades divinas como piedad, amor,
perdón, paz y gozo están entrando en tu sistema junto con el aire inspirado, y que todas
las cualidades que no son divinas, como lujuria, cólera, codicia y orgullo, se arrojan junto
con el aire expirado.
Debes ajustar inhalación, retención y exhalación, tan gentilmente como sea
necesario para no experimentar un sentimiento de sofocación o disconformidad en
ningún momento del pranayama. No debes sentir nunca la necesidad de tomar algunas
respiraciones normales entre dos vueltas sucesivas. La duración de inhalación, retención y
exhalación deben ajustarse apropiadamente. Practica con atención y cuidado adecuados,
y todo será exitoso y fácil al final. Inhala y exhala siempre de manera muy lenta. No hagas
el menor sonido. No debes prolongar innecesariamente el período de exhalación, de otro
modo la inhalación siguiente será hecha de forma apurada, y el ritmo se verá perturbado.
Cuando el pranayama se haga sin esfuerzo, mantén una razón de inhalación, retención y
exhalación de 1, 4, 2.
Si deseas un progreso rápido en la práctica debes hacer cuatro sentadas, a las 4 de la
mañana, a las 4 de la tarde, a las 8 de la noche y a la medianoche, 4 x 80 = 320
retenciones. Este ejercicio de pranayama elimina todas las enfermedades, purifica los
nadis, estabiliza la mente en la concentración, mejora la digestión, incrementa la
capacidad digestiva, ayuda a mantener brahmacharya y te habilita para conseguir kevala
kumbhaka (retención absoluta) a su debido tiempo.
Si eres cuidados, si usas tu sentido común, no hay peligro en la práctica de
pranayama, asana, etc. Las personas se alarman innecesariamente. Si no eres cuidadoso
habrá peligros en todo lo que hagas. Si no tienes cuidado en una escalera caerás y te
romperás las piernas. Si no eres cuidadoso cuando caminas por la parte más transitada de
una ciudad te chocarán los autos. Si no eres cuidadoso cuando compras un pasaje en la
estación de tren perderás tu cartera. Si no tienes cuidado cuando entregas un preparado
farmacéutico matarás al paciente dándole veneno o una medicina incorrecta, o
administrando sobredosis de una medicina. Del mismo modo cuando practicas pranayama
tendrás que ser cuidado en tu dieta. Debes evitar comer en exceso, tienes que ingerir
alimentos ligeros, de fácil digestión y que sean nutritivos. Debes ser moderado en la
copulación. No debes exceder tu capacidad de retención del aliento. Durante uno o dos
meses debes practicar primero inhalación y exhalación solamente, sin retención. Debes
aumentar gradualmente la relación entre inhalación, retención y exhalación desde 1,4,2
hasta 16,64,32- Debes inhalar muy, muy lentamente. Si observas estas reglas no hay
ningún peligro en la práctica de pranayama.
Pranayama y Hatha Yoga
El propósito principal de pranayama es unir prana con apana, y llevar prana y apana
unidos lentamente hacia la cabeza. El efecto o fruto de pranayama es el despertar de la
dormida “kundalini”.
Un hatha yogui une prana y apana por medio de la retención del aliento (kumbhaka) y
bandhas. Despierta la kundalini por medio del calor generado durante la retención del
aliento. Abre el Sushumna y lleva el prana apana unidos a lo largo del nadi Sushumna. Su
único refugio es el pranayama. Siempre hace kumbhaka, mientras que un raja yogui hace
un poco de pranayama y un poco de kumbhaka para estabilizar la mente y detener los
vrittis. El propósito más importante de un raja yogui es meditar, concentrando la mente.
Cerrando una fosa nasal, el yogui ayuda al libre flujo del aliento en la otra fosa. La
detención del aliento no se produce cerrando las fosas nasales, sino deteniendo al
movimiento de los pulmones.
Pranayama es una gran ayuda no solamente para hatha yoguis, sino también para
raja yoguis y vedantines, ya que estabiliza la mente. Un estudiante vedántico que tiene el
hábito de meditar en OM con sentimiento, pensará realmente en el Atman, incluso
mientras practica pranayama, y se concentrará en el Ser dichoso. Un raja yogui se
concentrará en ese Purusha especial o Ishvara. Un hatha yogui se concentrará en la
kundalini shakti en el chakra muladhara e intentará sentir que el Muladhara es perforado
y la kundalini se mueve hacia “svadhistana”.
Tal como un orfebre elimina las impurezas del oro con el calor del crisol en el que se
insufla con fuerza el aire, a través de las toberas, el estudiante de yoga elimina las
impurezas del cuerpo y los sentidos soplando sus pulmones, o sea, practicando
pranayama.
Doce pranayamas constituyen un pratyahara. Doce pratyaharas constituyen una
dharana. Doce dharanas constituyen una dhyana (meditación). Doce dhyanas constituyen
un samadhi. Por ejemplo: retener el aliento durante doce segundos constituirá un
pranayama. Doce de tales pranayamas, o sea retener el aliento durante dos minutos y
veinticuatro segundos serán una pratyahara; doce de tales pratyaharas, o sea retención
del aliento durante veintiocho minutos y cuarenta y ocho segundos, constituirán una
dharana; doce de tales dharanas, o sea retener el aliento o fijar la mente sobre un objeto
o un punto durante cinco horas, cuarenta y cinco minutos y treinta y seis segundos,
constituirán una dhyana; doce de tales dhyanas, o sea, retener el aliento por dos días;
veintiuna horas, siete minutos y doce segundos, constituirán un samadhi. El yogui
Goraksha sostiene que la retención del aliento durante dos horas constituyen una
dharana, por veinticuatro horas una dhyana, y por doce días un samadhi.
Pranayama y Pratyahara
Es muy difícil decir donde termina pranayama y comienza Pratyahara (control de los
sentidos). Quienes practican pranayama cuatro veces por día, todos los días, a razón de 80
retenciones por sentada generalmente, logra Pratyahara en un lapso de tres meses. Si
eres capaz de suspender la respiración por tres minutos, o hasta contar mentalmente 180
veces OM, serás capaz de hacer Pratyahara hasta cierto punto. Aquellos que hayan
practicado pranayama a razón de 20:80:40, durante una hora diariamente durante seis
meses serán capaces de hacer Pratyahara en pequeña medida.
PRATYAHARA
Pratyahara es aquello por lo cual los sentidos no se asocian con sus objetos, e
imitan, por
decirlo así, la naturaleza de la materia prima de la mente (chitta) (II-54).
A partir de allí llega la maestría suprema sobre los sentidos (II-55).
Pratyahara, control de los sentidos) se deriva de la raíz, hri, que significa extraer. De
allí que Pratyahara significa retraer o retirar sentidos y mente de los objetos sensoriales
externos, y hacer que los sentidos prácticamente se fusionen con la mente, fuente
principal de todas las facultades. Los sentidos se traen bajo control mediante esta
práctica. A partir de Pratyahara comienza la verdadera vida espiritual. El mundo externo
se apaga.
El estudiante de yoga debe practicar Pratyahara luego de conseguir algún éxito en la
práctica de yama, niyama, asana y pranayama, que preparan al aspirante para su práctica.
La mente se calma mediante la práctica del celibato y cuando no codicia. Asana y
pranayama exprimen nuestra inquietud; pranayama controla las tendencias hacia el
exterior. En ese momento la mente puede ser desapegada fácilmente y los sentidos se
pueden absorber en el prana o mente. Pratyahara o control de los sentidos brinda
fortaleza espiritual interna y gran paz mental. Desarrolla la fuerza de voluntad y elimina
todo tipo de distracciones.
Pratyahara sigue automáticamente a la práctica de pranayama. Cuando la fuerza de
vida se controla mediante la regulación o restricción del aliento los sentidos merman su
fuerza. A los sentidos se los hace morir de hambre. Quedan demacrados. No pueden
sisear cuando se ponen en contacto con sus objetos.
En la mente hay una capacidad de externalizarse u objetivizarse. Es la tendencia
exteriorizante de la mente, debido a su intranquilidad. Cuando la visión se dirige afuera
una ráfaga de eventos fugaces ocupa la mente y las energías exteriorizantes de la mente
comienzan a actuar. La mente es atraída hacia los objetos. Además, y debido a la fuerza
del hábito, oídos y ojos corren inmediatamente hacia los sonidos u objetos. Objetos y
deseos son una fuerza externalizante. Un hombre inquieto, agresivo, lleno de deseos, no
puede soñar siquiera con una vida espiritual interna. Es completamente inepto para
practicar introspección
Cuando las tendencias exteriorizantes de la mente se detienen, cuando la mente se
retrae dentro del corazón y cuando toda su atención se vuelve únicamente sobre sí
misma, tal condición se conoce como antarmukha vritti, en el que la mente se vuelve
hacia adentro debido al aumento de la pureza (sattva). El aspirante espiritual puede hacer
una gran cantidad de práctica espiritual cuando tiene este movimiento interno de la
mente. Desapasionamiento e introspección ayudan mucho a lograr este estado mental.
A través de la práctica espiritual constante la mente debe cesar en su externalización.
Debemos hacer que la mente se mueva hacia Dios, su hogar original.
La mente es el comandante en jefe. Los sentidos son los soldados. Los sentidos no
pueden hacer nada sin la cooperación de la mente. Los sentidos no pueden hacer nada en
forma independiente. Pueden operar solamente acompañados por la mente. Si eres
capaz de desconectar la mente de los sentidos se producirá automáticamente la
abstracción de los sentidos.
Una postura inestable, hablar demasiado, juntarse demasiado, demasiado trabajo,
mucha comida, caminar mucho, demasiada actividad mundana y meter la nariz en los
asuntos de otros, produce mucha distracción en la mente y se interpone en el camino de
la práctica del control de los sentidos. Llenan la mente de impresiones mundanas y
generan emociones inferiores. Cuando te mezclas con otras personas durante el trabajo,
fija tu mente en la meta una y otra vez. Reposa en tu fondo de pensamiento, sea éste una
forma o una idea abstracta. Esto servirá como una fortaleza poderosa que te protegerá
del embate de pensamientos mundanos.
Los métodos de raja yoga son todos exactos y científicos. Son todas prácticas
rigurosamente probadas. Los pasos o etapas están bien probados por expertos en yoga.
Las “pastillas” yóguicas se preparan en el laboratorio de yoga después de un escrutinio
cuidadoso, investigaciones y análisis. No son productos azarosos de charlatanes. Muévete
con firmeza y cautela, y consigue la dicha eterna.
Primero retira los sentidos de los objetos, luego retira la mente de los sentidos
mediante desapasionamiento, discriminación y práctica;
luego retira la mente del prana practicando retención del aliento. En ese momento
sumérgete en Dios o lo Absoluto retirando todos los pensamientos, tal como hace el sol al
atardecer cuando se hunde en el horizonte retirando sus rayos. Practica una y otra vez.
Practica vigilancia eterna, discriminación, indagación, determinación y resolución. Cuando
eso suceda sobrevendrá el nirvikalpa samadhi, experimentarás tu verdadera naturaleza.
Te librarás del ciclo de nacimientos y muertes.
Purificación, meditación, iluminación y absorción son los cuatro procesos en
cualquier forma de yoga. Primero purifica tu mente, luego practica meditación en forma
regular. Conseguirás la iluminación y habrá absorción. La mente se absorberá en Brahman,
el alma individual se sumergirá en el Alma Suprema y conseguirás moksha o liberación.
El estudiante de yoga que salta de inmediato a practicar meditación sin practicar
abstracción previamente es un alma engañada. No tendrá éxito en la contemplación.
Pratyahara es una disciplina laboriosa ciertamente. Al comienzo es desagradable,
pero más tarde se hace muy interesante. Sentirás fortaleza interna. Demanda
considerable paciencia y perseverancia. Te dará un poder inmenso. Desarrollarás una
fuerza de voluntad muy potente. Durante el transcurso de la práctica los sentidos correrán
hacia los objetos una y otra vez como toros salvajes. Tendrás que retirarlos una y otra vez,
y fijar la mente en la meta tal como el cochero agarra los impetuosos bueyes y los fija al
yugo. Debes traer amablemente a los sentidos. Algunos aspirantes los retraen con
vehemencia. Esta es la razón por la que ellos experimentan ocasionalmente pequeños
dolores de cabeza.
Debes retraer los sentidos uno por uno. Primero retrae al más turbulento. Para
empezar practica Pratyahara con ese sentido en particular. Luego comienza con otro. Si
tratas de empezar con todos al mismo tiempo no tendrás éxito. La tarea será un trabajo
cuesta arriba. Te sentirás totalmente exhausto.
El éxito parcial en la práctica del control no ayudará demasiado al estudiante de
yoga. Su desapasionamiento se desvanece, y si hay negligencia en la práctica, los sentidos
pueden volverse turbulentos nuevamente. Esa es la razón por la cual el Señor Krishna le
dice a Arjuna: “Oh hijo de Kunti, los sentidos excitados, incluso los de un hombre sabio,
aunque él se esté esforzando, arrastran fuera su mente de manera impetuosa. Tal el fruto
de los sentidos errantes, que desvían el entendimiento, como un barco es arrastrado por
una tormenta (Bhagavad Guita II- 60 y 67)”.
Consigue la victoria sobre la postura, mantén una pose firme, se regular en la
práctica de pranayama, cultiva el desapasionamiento, la indagación y la discriminación, y
mira siempre los defectos de la vida sensorial, tales como la reacción luego del gozo,
dolor, antojos, etc. Desarrolla serenidad, contento, paciencia, se perseverante, tenaz y
vigila siempre. Reza al Señor, canta, haz japa y consigue la gracia divina. Observa Mouna,
moderación en la dieta, practica el celibato, adhiérete a las resoluciones, vive en soledad.
Se valiente, se puro, se sabio. Ten la compañía de los buenos y los sabios y abandona las
malas compañías. Tendrás éxito en el control de los sentidos.
Hay muchos métodos para lograr Pratyahara. La concentración es el éxito para
conseguir el éxito. Siéntate en una habitación tranquila y retrae los sentidos, este es el
método raja yoga de Pratyahara. Ten un fondo espiritual de pensamiento, ya sea en una
forma o en una idea abstracta. La mente descansara en este fondo cuando se libera del
trabajo, tal como cuando una goma se libra de la tensión y vuelve a su forma original.
Otro método es dividir la mente y fijar una porción en Dios. Deja que la otra parte haga su
trabajo, tal como hace el cantante con la tambura. Otro método es tener los ojos abiertos
pero no enfocados en nada en especial. Si sientes que este mundo es una manifestación
del Señor, la atracción sensorial morirá por sí misma. Ten la convicción y entendimiento
fuerte de que la felicidad real y duradera sólo se pueden tener en el Atman interno. Esta
es una ayuda para doblegar las tendencias exteriorizantes de la mente. Pratyahara no
puede producir una ausencia mental. Por lo contrario, incremente su eficiencia y
velocidad.
Hay caos y disturbios únicamente en la superficie. Sumérgete profundo en el centro,
retirándote de los objetos sensoriales y mira dentro tuyo; gozarás de una quietud interna
perfecta y de paz suprema. Cuando eso suceda nada podrá molestar tu postura o
ecuanimidad. Los rishis de antaño vivían siempre en este centro, felices y gozosos a pesar
de condiciones externas perturbadoras. Nada podía alterar sus balances mentales.
La esposa del sabio Tiruvalluvar tenía un éxito notable en su práctica de Pratyahara.
Llevaba un cántaro de agua sobre su cabeza en medio de una multitud, sin permitir que
cayese una gota de agua. Suka Deva también era sumamente exitoso en su práctica. Fue
puesto a prueba por el rey Janaka en su palacio. El rey organizó bailes y cantos alrededor
de su palacio para distraer a Suka Deva. Había varios tipos de shows y entretenimientos.
Se le pidió a Suka Deva que llevase en sus manos una copa de lecha que estaba llena hasta
el borde y diese tres vueltas al palacio sin dejar que cayese al piso una sola gota. Suka
Deva tuvo un éxito total en su intento, ya que estaba totalmente establecido en
Pratyahara. Nada podía distraer su mente.
Quien es eficaz en Pratyahara puede entrar en sueño profundo en el mismo
momento en que se acuesta. Napoleón podía hacer esto que era muy hábil en esta
práctica. El yogui establecido en Pratyahara puede meditar calmadamente incluso en
medio de un campo de batalla, donde rugen incontables armas de fuego de manera
constante.
El éxito en Pratyahara depende de la fuerza de las impresiones previas que tenga el
estudiante de yoga. Quien haya practicado hasta cierto punto yama, niyama, asana,
pranayama y pratyahara en sus nacimientos previos, tendrá éxito en poco tiempo en este
nacimiento. Un principiante, que intente practicar yoga por primera vez en este
nacimiento, que no tenga impresiones previas de nacimientos pasados en su haber, puede
llevarle mucho tiempo lograr algún éxito definitivo y positivo en pratyahara. Uno puede
decidir si es un practicante nuevo en yoga, o un estudiante de yoga experimentado, a
partir de sus propias experiencias y grado de éxito en su práctica en este nacimiento.
DHARANA
Dharana o concentración es fijar la mente en un lugar (objeto o idea) (III-1).
En otros momentos (cuando no hay concentración), el vidente se identifica
con las
variaciones de la mente (I-4).
La mente se compara con el mercurio, ya que sus rayos se esparcen sobre varios
objetos. Se la compara con un mono porque salta de un objeto a otro. Se la compara con
elefante furioso en celo por su impetuosidad pasional. Se la conoce con el nombre de
“Gran Pájaro” porque salta de un objeto a otro, tal como un pájaro salta de una rama a
otra, de un árbol a otro.
Algunos sicólogos occidentales sostienen: “La mente que vaga sin rumbo puede ser
circunscripta a que se mueva únicamente en un pequeño círculo mediante la práctica de
la concentración. No se la puede fijar en un único punto. Si se la fija en un único punto la
mente se inhibirá. Es la muerte de la mente. Nada se puede conseguir cuando hay
inhibición de la mente. En consecuencia no tiene sentido tal inhibición”. Esto no es
correcto. El control completo de la mente se puede conseguir cuando todas las ondas
mentales están extirpadas por completo. El yogui hace maravillas enfocando la mente en
un solo punto. Él conoce los tesoros ocultos del alma con la ayuda del reflector
todopoderoso generado cuando la mente se enfoca en un único lugar. Después de lograr
que la mente se enfoque en un punto conseguirás una restricción completa. En ese estado
todas las variaciones de la mente se subyugan completamente. La mente se pone
completamente en blanco. Luego el yogui destruye también esta mente, identificándose
con el Purusha, Alma o Ser Supremo, del cual la mente toma prestada su luz. Después
consigue omnisciencia y la emancipación final. Estos temas son desconocidos para los
sicólogos occidentales. De allí que andan a tientas en la oscuridad. No tienen idea del
Purusha que es testigo de las actividades de la mente.
El hombre es un animal social complejo. Es un organismo biológico y por lo tanto se
caracteriza indudablemente por tener ciertas funciones fisiológicas como circulación de
sangre, digestión, respiración, excreción, etc. También se caracteriza claramente por tener
ciertas funciones sicológicas, tales como pensar, percibir, recordar, imaginar, etc. Ve,
piensa, saborea, huele y siente. Filosóficamente hablando es la imagen de Dios, que digo,
Dios mismo. Él perdió su gloria divina al probar el fruto del árbol prohibido. Puede
recuperar su divinidad perdida mediante disciplina mental y la práctica de la
concentración.
En toda batalla de los hombres y sus intentos por lograr cualquier meta que desee,
en realidad no necesita para nada ir en busca de fuerzas externas que los ayuden. El ser
humano tiene dentro suyo recursos vastos de poder inherente, que no se explotan, o sólo
se hace un uso parcial de él.
Ello es así porque permitió que sus facultades se esparcieran sobre cien cosas
diferentes, y falla, y no logra nada grande, a pesar de las facultades innatas que tiene. Si él
las regula con inteligencia y las usa, conseguirá resultados rápidos y concretos.
Para aprender a usar con racionalidad y de manera efectiva estas fuerzas presentes
en él, no necesita esperar por ningún llamativo método novedoso que se invente y lo guíe.
Desde el amanecer de la creación la naturaleza abunda en ejemplos y lecciones
instructivas que ayudan al hombre en cualquier sendero de la vida. La observación nos
dirá que cada fuerza de la naturaleza, cuando se le permite fluir sin rumbo en una gran
área, se mueve con lentitud y comparativamente con menos fuerza que si reúne toda su
fuerza en una sola masa y la dirige a través una salida restringida.
El proceso de concentración es la unión de fuerzas que se llevan hacia un punto
dado, que puede ser cualquier objeto, idea o acción. La aplicación concentrada de una
fuerza concede los máximos resultados en el menor tiempo y con el mínimo esfuerzo.
Ejemplos del poder que genera la concentración de una fuerza:
1) El flujo de un río pausado y perezoso, contenido y acumulado en una represa, corre con
una fuerza asombrosa a través de la esclusa.
2) El fenómeno de toneladas de carga en pesados vagones siendo arrastrados por la
fuerza del vapor concentrado en la caldera de la locomotora. También vemos el
repiqueteo y desplazamiento de la tapa de una pava cuando el agua comienza a hervir, lo
que se observa a simple vista.
3) Los normalmente cálidos rayos del sol, de repente, cuando se centralizan y pasan a
través de una lente se calientan tanto que queman objetos.
4) La acción más simple y común en la que uno, de manera inconciente, usa este principio,
es cuando queremos llamar a alguien y ponemos ambas manos al lado de la boca para
hacerlo.
La mente es como un mono librado de sus cadenas. Tiene el poder de atender sólo a
un objeto a la vez, aunque es capaz de saltar de un objeto a otro con una velocidad
tremenda. La mente está siempre inquieta. Esto se debe a la fuerza de rajas y la pasión. La
concentración es necesaria para el éxito en los asuntos materiales. Un hombre con un
grado apreciable de concentración tiene capacidad para ganar más y hacer más trabajo en
menos tiempo. ¿Necesito decir que el estudiante de yoga será ampliamente
recompensado por este esfuerzo en la concentración?
Durante la concentración la mente se vuelve calma, serena y firme. Los varios rayos
de la mente se juntan y enfocan en el objeto de meditación. No habrá oscilación mental.
Una sola idea ocupa la mente. Toda la energía de la mente se concentra en esa idea. Los
sentidos se detienen. No funcionan. Cuando hay concentración profunda no hay
conciencia del cuerpo y aquello que lo rodea. Quien pueda practicar verdadera
concentración durante media o una hora tendrá tremendos poderes síquicos. También
será muy poderoso. No hay poder al límite de la mente humana. Mientras más se
concentre más poder se lleva sobre un único punto. El ser humano nació para concentrar
la mente en Dios después de reunir los rayos mentales que están disipados sobre varios
objetos. Esta es su tarea más importante. Él olvida su tarea por el apego a familia, hijos,
dinero, poder, posición, respeto, nombre y fama.
Cuando estudias un libro con mucho interés no oyes si alguien te llama por tu
nombre. No ves una persona que se pare frente a ti. No sientes la dulce fragancia de las
flores puestas sobre la mesa y que están a tu lado. Esto es concentración, la mente
enfocada en un solo punto. La mente se fija con firmeza en una sola cosa. Debes tener una
concentración así de profunda cuando piensas en Dios o Atman. Es fácil concentrar la
mente sobre un objeto mundano, porque la mente tiene un interés natural sobre ellos
debido a la fuerza del hábito. Los surcos ya están tallados en el cerebro. Tendrás que
entrenar la mente gradualmente mediante una práctica diaria de la concentración,
fijándola gradualmente, una y otra vez sobre la imagen de Dios, o sobre el Ser interno. La
mente no se moverá hacia los objetos externos, ya que experimentará un gozo inmenso
derivado de la práctica de la concentración.
Concentrarse es fijar la mente sobre un objeto externo o un punto interno. No puede
haber concentración sin algo sobre lo que la mente pueda posarse. Un propósito definido,
interés y atención, harán exitosa la concentración.
Los sentidos te llevan hacia el exterior y perturban tu paz mental. Si tu mente está
inquieta no puedes hacer ningún progreso. Cuando los rayos de la mente se reúnen
gracias a la práctica, la mente se concentra y obtienes dicha desde tu interior. Silencia los
pensamientos burbujeantes y calma las emociones.
Concentración como una parte de Raja Yoga
Dharana es el sexto escalón o parte del Ashtanga Yoga o Raja Yoga de Maharishi
Patanjali. Raja Yoga comienza desde la concentración. En sentido espiritual concentración
significa que la mente está enfocada en un solo punto. Es fijar nuestra mente en la
imagen de la deidad elegida. Cierta vez un erudito en sánscrito se acercó a Kabir y le
preguntó: “Kabir, ¿que estás haciendo ahora? Kabir contestó: “Pandit, estoy desapegando
la mente de los objetos mundanos y apegándola a los pies de loto del Señor”.
Una mente bien entrenada puede fijarse a voluntad sobre cualquier objeto, sea
interno o externo, con exclusión de todo lo demás. Por ejemplo, había un trabajador que
construía arcos. Una vez estaba muy ocupado en su tarea. Estaba tan absorto en su
trabajo que no reparó en que pasaba frente a su negocio un gran grupo del Rajah y su
comitiva. Tal debe ser la clase de concentración que debes tener cuando fijas la mente en
Dios. Debes tener una única idea, de Dios y sólo de Dios. No cabe duda en que lleva
mucho tiempo en lograr ese tipo de concentración de la mente en un solo punto. Tendrás
que luchar muy duro para tener tal concentración mental únivoca. Sri Dattatreya adoptó a
ese constructor de arcos como uno de sus gurus.
Arjuna tenía una concentración maravillosa. Aprendió la ciencia de la arquería de
Dronacharya. Un pájaro muerto estaba atado a un poste, en tal posición que su reflejo era
captado por un recipiente de agua ubicado justo debajo del poste, sobre el piso. Arjuna
vio el reflejo del pájaro en la fuente de agua, y apunto exitosamente acertando en el ojo
derecho del pájaro real atado al poste.
Esto es concentración. Para conseguir concentración debes eliminar todos los
pensamientos inútiles sobre el mundo. Debes estar totalmente libre de los deseos
elementales de naturaleza mundana. Debes sustituirlos por pensamientos divinos.
Conducta recta, postura, pranayama y abstracción de objetos sensoriales, facilitarán el
camino hacia el logro de un éxito rápido en concentración. La ´concentración se requiere
no sólo en la senda espiritual, sino también en cada aspecto de la vida. Un hombre sin
concentración es un fracaso en la vida.
La práctica de la concentración y del pranayama son interdependientes. Si practicas
pranayama, conseguirás concentración. Quien tiene una posición estable y ha purificado
sus nervios y la envoltura vital, a través de la práctica constante del pranayama, será capaz
de concentrarse con facilidad. La práctica de la concentración sigue naturalmente a la de
pranayama.
Hay prácticas diferentes de acuerdo con temperamentos diferentes. Para algunos
será sencillo comenzar con la práctica de pranayama, para otros será fácil comenzar con la
práctica de la concentración. La concentración será intensa si eliminas todas las
distracciones. Un verdadero célibe, que haya conservado su energía, tendrá una
concentración maravillosa.
La meditación sigue a la concentración. El samadhi sigue a la meditación. El estado de
estar liberado en vive sigue al logro del nirvikalpa samadhi, donde se está libre de todos
los pensamientos de dualidad. Ello conduce a la emancipación de la rueda de nacimiento y
muerte. Por lo tanto, la concentración es la primer cosa y la más importante que cualquier
aspirante debe lograr en la senda espiritual.
En las escrituras hindúes, la mente se compara con un lago, o el oceáno. Los
pensamientos que surgen de la mente se comparan con las olas del océano. Ustedes
pueden ver el reflejo claramente en el agua del océano solamente cuando todas las olas
de la superficie ceden completamente y se quedan quietas. Así también, tu puedes
experimentar al Ser, la Luz de luces, solamente cuando se aquieten todas las ondas de
pensamiento en el lago mental.
Beneficios de la concentración
La suma total de los placeres de todo el mundo no es nada comparado con la dicha
derivada de la concentración y la meditación. No abandones la práctica de la meditación a
cualquier costo. Camina con paso firme. Ten paciencia, perseverancia, contento,
tenacidad y dedicación. Tendrás éxito finalmente. No desesperes.
Para un neófito la práctica de la concentración es desagradable y cansadora al
comienzo. Él tiene que trazar nuevos surcos en la mente y el cerebro. Después de algunos
meses tendrá gran interés en la concentración. Gozará de una nueva clase de felicidad, la
dicha de la concentración. Se sentirá inquieto si falla y no puede gozar este nuevo tipo de
felicidad, aunque más no sea por un día. La concentración es el único modo de librarse de
las miserias y tribulaciones mundanas
Tu único deber es practicar concentración. Tomaste este cuerpo físico para practicar
concentración y, por medio de la concentración experimentar al Se. Caridad y los
sacrificios más importantes realizados durante las ceremonias no son nada comparado
con la concentración. Son sólo juguetes.
A través del desapasionamiento, Pratyahara y la práctica de la concentración, los
rayos disipados de la mente vagabunda, se juntan lentamente. Mediante una práctica
estable la mente se concentra en un único punto. ¡Que feliz y fuerte es aquel yogui que
tiene una mente enfocada! Puede realizar una cantidad inmensa de trabajo en un abrir y
cerrar de ojos.
Cuando los rayos de la mente se esparcen sobre muchos objetos la consecuencia es
el dolor. Cuando esos rayos se juntan mediante la práctica, la mente se concentra y
obtienes dicha desde dentro.
Cuando ves un amigo querido después de seis años, la felicidad que logras no es por
la persona sino que viene desde dentro de ti. La mente se concentra en ese momento y
sientes una felicidad que viene desde tu interior.
La concentración es el único modo de librarse de miserias y tribulaciones mundanas.
El practicante tendrá muy buena salud y una visión mental gozosa. Puede conseguir una
percepción interna penetrante. Puede hacer cualquier trabajo con mayor eficiencia. La
concentración purifica y calma las emociones surgentes, fortalece la corriente de
pensamiento y clarifica las ideas. Purifica la mente primero por medio de yama y niyama.
La concentración sin pureza no tiene sentido.
Cuando hay fe la mente se puede concentrar con facilidad sobre el tema a entender,
y luego esta compresión viene rápidamente.
Si lees concentrado el Bhagavad Guita, el Ramayana o la onceava skandha del
Bhagavatam muchas veces, lograrás ideas en cada ocasión. Mediante la concentración
obtendrás una percepción penetrante. Sutiles significados esotéricos relampaguearán en
el campo de la conciencia mental. Entenderás los profundos significados filosóficos
internos.
Manipulando la mente serás capaz de traerla bajo tu control, hacer que trabaje como
tu quieres, y obligarla a concentrar sus capacidades como tú quieras. Si practicas
concentración durante tres horas diariamente tendrás tremendos poderes síquicos. Tu
fuerza de voluntad será muy fuerte.
Un edema en tu espalda, que te duele mucho durante el día, a la noche, cuando
duermes, no te provoca ningún dolor. Sólo cuando la mente se conecta con la parte
enferma a través de los nervios, y piensa, comienzas a experimentar dolor. Si puedes
retirar concientemente la mente de la parte enferma, y concentrarla en Dios o en algún
objeto atractivo, no experimentarás ningún dolor aún cuando estés totalmente despierto.
Si tienes una voluntad poderosa y una gran capacidad de resiliencia, tampoco sentirás
dolor. Pensar constantemente en cualquier problema o enfermedad sólo aumenta tu
dolor y sufrimiento. Cuando hay dolor en el cuerpo practica la concentración en tu deidad
tutelar o estudia algún libro filosófico. El dolor se desvanecerá.
Cuando hay concentración profunda, experimentarás gran gozo e intoxicación
espiritual. Muchos puntos oscuros se volverán totalmente claros. Conseguirás respuestas
y soluciones desde dentro.
A medida que la mente evoluciona te pones en relación conciente con las corrientes
mentales de las mentes de otros, cercanos y distantes, vivos y muertos.
Aprietas un botón y la luz se enciende en un abrir y cerrar de ojos. Del mismo modo
el yogui se concentra y presiona el botón del ajna chacra, el centro ubicado entre las dos
cejas, y la luz divina se enciende de inmediato.
Concentración en la vida diaria
Una mente entrenada puede fijarse a voluntad sobre cualquier objeto, sea interno o
externo, hasta excluir cualquier otro pensamiento. Todos poseen alguna habilidad para
concentrarse. Un hombre con una capacidad considerable de concentración genera más
ingresos y produce más trabajo en menos tiempo. Pero, para el progreso espiritual la
concentración se debe desarrollar a un grado muy alto. En la concentración no debe haber
esfuerzo en el cerebro. No debes pelear o forzar a la mente.
Un científico concentra su mente e inventa muchas cosas. Mediante la concentración
atraviesa las capas de la mente densa, y penetra profundamente en las regiones más
elevadas de la mente, obteniendo un conocimiento superior. Concentra todas las energías
de su mente en un objetivo, las lanza sobre lo que está analizando, y de ese modo obtiene
sus secretos.
Esta ley se aplica por igual en todos los aspectos de las actividades humanas. El
cirujano realiza operaciones delicadas con la mayor concentración y una atención
cuidadosa. La absorción más profunda indica el estado del técnico, el ingeniero, arquitecto
o del pintor experto, cuando están ocupados en diseñar los detalles menores de un plan,
un gráfico o un boceto. Una concentración similar despliegan los relojeros suizos cuando
fabrican las delicadas partes de relojes y otros instrumentos científicos. Así sucede en cada
arte y ciencia. Esto es especialmente así en la línea espiritual, donde el aspirante tiene que
tratar con fuerzas internas.
Napoleón también tenía una gran capacidad de concentración. Se dice que tenía
control total sobre sus pensamientos. Podía extraer un pensamiento de un casillero de su
cerebro y morar sobre este único pensamiento durante tanto tiempo como quisiese y
luego volverlo a poner en ese casillero. ¡Tenía un cerebro especial con casilleros
especiales!
Fija tu mente en el trabajo que tienes entre manos. Entrégale tu corazón y alma por
completo, incluso si se trata de un pequeño trabajo como pelar una banana o estrujar un
limón. Nunca hagas nada azarosamente. Nunca comas apurado. Sé calmo y paciente en
todas tus acciones. No llegues nunca a conclusiones apuradas. No hagas nada apurado.
Ningún trabajo puede hacerse exitosamente sin calma y concentración. Todos aquellos
que tuvieron éxito y se volvieron grandes tenían esta virtud indispensable.
Debes conocer muy bien la ciencia de la relajación mental. Debes ser capaz de
eliminar todo otro pensamiento de la mente. Debes pensar solamente en el descanso.
Debes considerarte muerto. Repite mentalmente los nombres del Señor y piensa en el
aspecto dicha (ananda) de Sus atributos. No soñarás. Descansarás soñando dichosamente.
Te renovarás con mucha facilidad. Aún cuando duermas solamente dos horas estarás
totalmente reconfortado.
Si puedes trabajar siempre con atención y concentración perfectas, tendrás éxito en
todos tus intentos. No enfrentarás ningún fracaso. Cuando te sientas para orar y meditar
no pienses nunca en el trabajo de oficina. Cuando trabajes en la oficina, no pienses nunca
en el hijo enfermo o en cualquier trabajo de oficina. Cuando te bañas no pienses en
juegos. Cuando te sientas a comer, no pienses en el trabajo pendiente en la oficina. Debes
entrenarte para ocuparte del trabajo entre manos, con perfecta concentración en ese
único trabajo. Eres capaz de desarrollar fácilmente tu fuerza de voluntad y tu memoria. La
concentración es la llave maestra para abrir las puertas de la victoria. Si a un hombre
común le lleva una hora hacer determinado trabajo, un hombre con buena concentración
lo hará en media hora y con más eficiencia que el primero. Te convertirás en un hombre
poderoso.
Quien aprenda a manipular la mente, tendrá toda la naturaleza bajo control.
Base Ética
Detecta por medio de una introspección seria los diversos impedimentos que operan
como obstáculos en tu concentración y eliminarlos con esfuerzo uno por uno. No permitas
crecer nuevos pensamientos y deseos. Córtalos de raíz por medio de discriminación,
indagación, concentración y meditación.
Algunos estudiantes ansiosos y tontos quieren comenzar de inmediato con la
concentración, sin transitar de ningún modo por algún entrenamiento preliminar en ética.
Esto es un error serio. La perfección ética es un asunto de importancia fundamental.
Concentración sin pureza mental es en vano. Algunos ocultistas tienen buena
concentración, pero no tienen buen carácter. Esta es la razón por la que no hacen ningún
progreso en la línea espiritual.
Purifica la mente primero con una conducta recta, y luego practica concentración.
Incluso con una pequeña práctica aparecen los resultados. Nada se pierde. Esta es una ley
inmutable de la naturaleza. No serás capaz de detectar la pequeña mejoría que produce
algo de práctica, ya que no tienes un intelecto puro y sutil. Debes desarrollar a un grado
máximo las virtudes del desapasionamiento, la paciencia y la perseverancia. Debes tener
la convicción inconmovible de que Dios existe y en la eficacia de las prácticas espirituales.
Debes tener una determinación fuerte: “Voy a experimentar a Dios en este momento, en
esta vida, que digo, en este mismo segundo. Lo experimentaré o moriré”.
Los placeres mundanos intensifican el deseo de gozar más placeres. De allí que una
mente mundana es muy inquieta. No hay satisfacción ni paz mental. La mente no puede
satisfacerse nunca, cualquiera sea la cantidad de placer que puedas acumular. Mientras
más disfrute la mente los placeres, más los anhelará. Por ello es que las personas se ven
muy problematizadas y molestadas por sus mentes. Están cansadas de sus mentes. De allí
que, a fin de eliminar estas molestas y problemas, los rishis pensaron que lo mejor es
privar a la mente de todos los placeres de los sentidos.
Cuanto más fijes la mente en Dios, más fortaleza conseguirás. Más concentración
significa más energía. La concentración abre los espacios internos del amor, el reino de la
eternidad. La concentración es fuente de fortaleza espiritual. La concentración es la única
llave que abre los recintos del conocimiento. Cuando la mente se concentró o extinguió,
no hay ni una pizca de búsqueda de más placeres, toda molestia y problema se elimina
para siempre, y la persona consigue una paz real.
Una tarea difícil
Hay varios tipos de impurezas en las mentes. Toma mucho tiempo purificar la mente
y conseguir una mente enfocada en un punto. La concentración es una cuestión de varias
vidas, es la cosa más difícil del mundo. Uno no debe desalentarse después de practicar
durante algunos meses, o por uno o dos años. Debes tener paciencia, una voluntad firme
como el diamante y persistencia incansable. Debes ser muy regular en tus prácticas, de
otro modo la pereza y fuerzas adversas te apartarán de la meta.
Un hombre impaciente no puede practicar concentración. Se levanta a los pocos
segundos y abandona la práctica en menos de una semana o de un mes. La concentración
demanda ser tozudo como una mula porque al comienzo es muy desagradable y
cansadora, porque tienes que llevar las corrientes mentales hacia arriba, tal como llevar
las aguas del Ganges hacia Badrinarayan. Cuando se logra, nos concede paz y dicha
infinitas.
Un pájaro trató de llenar el océano llevando agua en una brizna de hierba. El médico
que descubrió las pastillas M y B 693 (uno de los primeros antibacterianos, la
sulfapiridina), hizo 693 combinaciones en sus experimentos. Tú debes tener la misma
paciencia del pájaro y el médico, sólo así tendrás éxito en yoga.
Algunos estudiantes de medicina abandonan la facultad de medicina poco tiempo
después de unirse a ella, debe ido a que encuentran muy desagradable lavar el pus de las
úlceras y diseccionar los cadáveres. Cometen un serio error. Al comienzo es repugnante.
Después de estudiar patología, medicina, cirugía y anatomía mórbida, la carrera se hace
muy interesante el último año. Muchos aspirantes espirituales abandonan la práctica de la
concentración de la mente después de algún tiempo, ya que la encuentran muy difícil de
practicar. Es un grave error, tal como el de los estudiantes de medicina. Al comienzo de la
práctica, cuando luchas por superar la conciencia corporal, es muy desagradable y
problemático. Será lucha libre. Las emociones y los pensamientos (sankalpas) serán
abundantes. Al tercer año de la práctica la mente estará tranquila, pura y fuerte.
Obtendrás un gozo inmenso.
Reúne los rayos de la mente. Tal como tienes que sacar con cuidado la ropa que cae
en una planta con espinas, sacando las espinas una por una, así también tienes que reunir
con cuidado y esfuerzo los disipados rayos de la mente que se arrojaron sobre los objetos
de los sentidos durante muchos años.
Construir castillos en el aire no es concentración. Es un saltar salvaje de la mente en
el aire. No lo confundas con concentración o meditación. Controla el hábito de la mente
por medio de la introspección y el autoanálisis.
Si no tienes cuidado, si eres irregular en la concentración, si tu desapasionamiento se
desvanece, si abandonas la práctica durante algunos días debido a la pereza, las fuerzas
adversas te apartarán de la senda del yoga. Quedarás varado. Será difícil para ti elevarte a
la altura previa. En consecuencia: se regular en tu concentración.
Si el aspirante persigue aquello que no es apto su progreso será doloroso y lento. Si
transita por la senda correcta progresa con rapidez y adquiere intuición pronto. Quien no
tiene condiciones previas o tendencias espirituales de nacimientos previos progresa con
dolor. Quien tiene tendencias espirituales progresa con facilidad. Aquel con una
naturaleza muy corrupta y cuya capacidad de autocontrol es débil, progresa con dolor y
su intuición se desarrolla lentamente, pero quien tiene una aguda capacidad de
autocontrol progresa rápidamente, y su intuición se desarrolla con velocidad. Alguien
vencido por la ignorancia tiene una intuición lenta; quien no está doblegado de ese modo
tiene una intuición rápida.
Aquellos que practican concentración de vez en cuando tendrán una mente estable
sólo ocasionalmente. Algunas veces la mente comenzará a vagar y estará completamente
inadecuada para dedicarse a la concentración. Debes tener una mente que te obedezca
en todo momento con sinceridad, y cumpla todas tus órdenes de la mejor manera posible
en cualquier momento.
La práctica firme y sistemática de raja yoga hará que la mente sea muy obediente y leal.
Cuando te concentras en algún objeto no pelees con la mente. Evita la tensión en
cualquier lugar, sea la mente o el cuerpo. Piensa amablemente en el objeto de un modo
continuo. No dejes que la mente deambule por afuera.
Sugerencias útiles para la concentración
El punto vital en concentración es traer la mente sobre el mismo punto u objeto una
y otra vez, limitando sus movimientos al comienzo a un círculo pequeño. Este es el primer
objetivo. Llegará un momento en que la mente se adherirá a un único punto. Esto será el
fruto de tu práctica constante y prolongada. El gozo será indescriptible.
Por ejemplo, si piensas en una rosa, ten todo tipo de pensamientos conectados
únicamente con la rosa. Puedes pensar en diferentes tipos e rosas que crecen en
diferentes partes del mundo. Puedes pensar en los diversos preparados que se hacen con
rosas y sus usos, etc. Cuando te concentras en una silla, ello significa que estás
obteniendo un conocimiento pleno y detallado de la silla, sus diferentes partes, la
particular madera de la que está hecha (devadaru, madera de rosal, etc.); su acabado,
durabilidad costo, el grado de bienestar que pueda brindarle a la espalda, sus brazos, etc.,
si la silla se puede desarmar y volver a armar, si está construida en líneas modernas y a
prueba de insectos; que tipo de pulido o barniz se usó para hacerla durable, etc. Trae
todos los pensamientos vinculados con la silla y mora en esas ideas. No permitas que
ningún pensamiento conectado con otro objeto entre a la mente. Debe haber una línea de
pensamiento, una continuidad en los pensamientos, iguales al flujo estable del aceite que
se trasvasa de un recipiente a otro, o al sonido continuo de la campana de una iglesia.
Puedes reducir gradualmente el número de ideas, hasta llegar a una idea, sobre un
tema. Cuando esta idea muere también, se consigue el estado superconciente o samadhi.
Cuando hay una idea esto se denomina savikalpa samadhi, que es un estado inferior.
Cuando esta idea también cae y cuando no hay siquiera una idea, la mente queda en
blanco o vacía. Hay vacuidad mental. Hay un estado de carencia de pensamientos
descripto por Maharishi Patanjali en su filosofía de raja yoga. Tendrás que elevarte por
encima de este vritti vacío también e identifícate con el Purusha Supremo o Dios, el testigo
silencioso que da poder y luz a la mente. Luego, y sólo luego, serás capaz de alcanzar le
meta más elevada de la vida.
Mucho ejercicio físico, mucho hablar, comer mucho, mucho mezclarse con personas
indeseables y caminar demasiado, causarán distracción mental. Aquellos que practican
concentración deben abandonar estas cosas. Cualquier trabajo que hagas, hazlo con una
concentración perfecta. Nunca abandones una tarea sin haberla terminado por completo.
Así como haces ejercicio físico y prácticas deportes como tennis y cricket a fin de
mantener la salud física, tendrás que mantener también tu salud mental, consumiendo
comida sáttvica, con recreación mental de naturaleza inocente e inofensiva, cambiando el
pensamiento, con buen entretenimiento, y cultivando el hábito de la alegría.
Si encuentras difícil concentrar tu mente dentro de una habitación, ve afuera y
siéntate en un lugar abierto, o una terraza, al lado de algún río, o en un rincón silencioso
de un jardín. Tendrás buena concentración.
Elimina la inquietud (rajas) y la inercia (tamas) que envuelve la pureza (sattva) de la
mente, haciendo pranayama, japa, indagación sobre la naturaleza de Dios, y con devoción.
Cuando la mente se libere de la inquietud y la inercia te guiará. Será tu guru. En ese
momento la mente está apta para la concentración.
Sabe que estás progresando en yoga y que la pureza aumenta, cuando estás siempre
contento, cuando la mente está en calma y concentrada.
Si deseas aumentar tu capacidad de concentración tendrás que reducir tus
actividades mundanas. Tendrás que observar el voto de silencio diariamente por dos
horas o más. Cuando así lo hagas tendrás más concentración y una rica vida interna.
Debieras tener una sed intensa y real por la realización de Dios y en ese momento se
obviarán todos los obstáculos. El mero burbujeo emocional proveniente de una aguda
curiosidad, o para conseguir poderes síquicos, no devendrán en ningún resultado tangible.
Entrena la mente para que se concentre en distintos objetos, densos y sutiles, y de
tamaños diferentes, pequeños, medianos y grandes. A su debido tiempo se formará un
fuerte hábito de concentración. En el momento en que te sientes para la práctica,
aparecerá con facilidad ese modo. Cuando leas un libro, léelo con concentración. No tiene
sentido ir saltando por las páginas de manera apresurada. Lee una página del Bhagavad
Guita. Cierra el libro. Concéntrate en lo que leíste. Encuentra fragmentos paralelos en el
Mahabharata, los Upanishads y el Bhagavatam. Compara y contrasta.
Al comienzo será muy difícil fijar la mente en un único pensamiento. Disminuye el
número de pensamientos. Trata de tener el pensamiento fijo sobre un tema.
La concentración aumentará disminuyendo el número de pensamientos. Por cierto
que reducir el número de pensamientos es una tarea cuesta arriba. Al comienzo te costará
mucho. La tarea será muy desagradable. Pero más adelante te dará mucho gozo, dado que
ganarás una fortaleza mental inmensa y paz interna, debido a la reducción de los
pensamientos. Puedes triturar los pensamientos con facilidad, tal como lo haces con un
limón o una naranja, si te armas de paciencia, perseverancia, vigilancia, determinación
ardiente y voluntad de hierro. Después de destruirlos será fácil para ti arrancarlos de raíz.
No será suficiente con la destrucción o la supresión. Puede haber resurrección de
pensamientos. Deben ser erradicados por completo, tal como se saca de raíz un diente
flojo.
Durante tanto tiempo como los pensamientos no sean destruidos por completo, por
medio de una práctica persistente, uno debe concentrar siempre su mente sobre una
verdad a la vez. Por medio de esta práctica incesante se acumulará en la mente la
concentración en un punto, y se desvanecerán todas las huestes de pensamientos.
Cuando la concentración es profunda e intensa, ninguno de los sentidos puede
operar.
Se alegre y feliz. Fuera depresión y pesimismo. No hay nada más infeccioso que la
depresión. Un hombre deprimido y pesimista sólo puede irradiar vibraciones
desagradables y mórbidas en todo su alrededor, no puede irradiar gozo, paz y amor. Por lo
tanto, nunca salgas de tu habitación si estás deprimido y pesimista, para no propagar el
contagio a tu alrededor. Vive sólo para ser una bendición para los demás. Irradia gozo,
amor y paz. La depresión te come el centro de tu ser y hace estragos como el cáncer. Es
una plaga mortal verdaderamente.
Si las emociones te perturban durante la concentración, no le des importancia.
Pasarán pronto. Si tratas de alejarlas tendrás que violentar tu fuerza de voluntad. Adopta
una actitud indiferente. Para alejar las emociones, los vedantines usan la frase: “No me
preocupo, fuera, yo soy sólo un testigo de las modificaciones de la mente”. Los bhaktas
rezan simplemente, y la ayuda viene de Dios.
Tendrás que persuadir la mente al comienzo, del mismo modo en que convences a
los niños. La mente también es como un niño ignorante. Dile a la mente: “Mente, ¿por
qué corres tras objetos falsos, sin valor y perecederos? Pasarás por sufrimientos
incontables. Mira al Señor Krishna, belleza de bellezas. Obtendrás una felicidad
permanente. ¿Por qué corres para escuchar canciones de amor? Oye las canciones del
Señor. Escucha los nombres de Dios que conmueven el alma. Te sentirás elevada”. La
mente abandonará gradualmente sus hábitos viciosos, y por sí sola se fijará a los pies de
loto del Señor.
Un hombre cuya mente está llena de pasión y todo tipo de deseos fantásticos,
difícilmente podrá concentrarse en ningún objeto, siquiera durante un segundo. Su mente
saltará como un babuino. Regula y domina el aliento. Doblega los sentidos y fija la mente
en cualquier objeto placentero. Asocia ideas de santidad y pureza con el objeto.
Es más fácil fijar la mente sobre un objeto placentero, como una flor de jazmín, un
mango, una naranja, o un amigo querido. Al comienzo es difícil fijar la mente sobre
cualquier objeto que no nos guste, como materia fecal, una cobra, un enemigo, un rostro
desagradable, etc. Practica concentración hasta que la mente esté bien establecida en el
objeto de concentración. Cuando la mente corre fuera tras el objeto de concentración,
tráela una y otra vez sobre el objeto. El Señor Krishna dice: “Con tanta frecuencia como la
mente vagabunda e inestable se vaya, refrénala, que ella quede bajo el control del Ser
(Bhagavad Guita VI-26)”.
Ejercicios en Concentración
(1) Pídele a un amigo que te muestre algunas cartas, y luego retíralas de tu vista.
Inmediatamente nombra las cartas que viste, el palo, número, etc.
(2) Lee dos o tres páginas de un libro. Abandona todo pensamiento que te distraiga.
Enfoca tu atención cuidadosamente. Deja que la mente asocie, clasifique, agrupe
y compare los hechos del tema. Conseguirás un fondo de conocimiento sobre el
asunto. Una mente saltando inadvertidamente sobre las páginas no tiene sentido.
Hay estudiantes que leen un libro en pocas horas. Si les pides que repitan pasajes
importantes del libro, simplemente parpadearán. Si atiendes al tema que tienes a
mano con mucho cuidado, recibirás impresiones claras y fuertes. Si las
impresiones son fuertes, estás cultivando una buena memoria.
(3) Siéntate en tu postura favorita a 30 cm de distancia de un reloj. Concéntrate en el
tic tac del reloj. Cada vez que la mente se vaya, tráela de vuelta con el sonido, una
y otra vez. Sólo observa durante cuanto tiempo la mente se puede fijar
continuamente en el sonido.
(4) Siéntate nuevamente en tu postura favorita, y pon una vela encendida delante de
ti, e intenta concentrarte en la llama. Cuando tus ojos se cansen, ciérralos e
intenta visualizar la llama. Empieza concentrándote durante medio minuto y
aumenta el tiempo a cinco o diez de acuerdo con tu gusto, temperamento y
capacidad. Esto te ayudará a entrar en una concentración profunda.
(5) A la nochecita cuando el tiempo está agradable, acuéstate afuera y concéntrate
en la luna. Cuando la mente corra, tráela una y otra vez hacia la imagen de la luna.
Este ejercicio es altamente beneficioso en el caso de personas que tienen un
temperamento emocional.
(6) De igual manera, concéntrate sobre cual estrella que puedas distinguir entre las
millones de estrellas que brillan en la bóveda celeste.
(7) Acuéstate al aire libre y concéntrate sobre el vasto cielo azul. Tu mente se
expandirá inmediatamente. Te sentirás elevado. El cielo que todo lo permea te
recordará la naturaleza infinita del Ser.
(8) Siéntate en una postura confortable y concéntrate en cualquiera de las números
virtudes abstractas, tales como piedad, amor, paz y armonía. Reposa en la virtud
tanto tiempo como puedas.
(9) Siéntate relajado, escuchar cada latido del corazón como si fuese el sonido del
OM. Esto te brindará paz.
(10) Siéntate en la costa del océano, o al costado de un río,
donde puedas escuchar un sonido rugiente como el OM. Concéntrate en ese
sonido durante tanto tiempo como quieras. Es muy estremecedor e inspirador.
(11) Pon una imagen del Señor Jesús frente a ti. Siéntate en tu
postura favorita de meditación. Con los ojos abiertos concéntrate en la imagen
hasta que roden lágrimas por tus mejillas. Posa la mente alternativamente sobre
la cruz, el pecho, el largo cabello, la bella barba, los ojos redondos y las otras
partes de su cuerpo, encuentra el aura espiritual emanando de su cabeza, y así
sucesivamente. Piensa en sus atributos divinos tales como amor magnanimidad,
piedad y tolerancia.
(12) Retírate a una habitación silenciosa y siéntate en
Padmasana. Cierra los ojos. Mira lo que sucede cuando te concentras en una
manzana. Puedes pensar en su color, forma, medida y en sus diferentes partes,
tales como piel, pulpa, semillas, etc. Puedes pensar en los lugares de donde viene
(Australia o Kashmir). Puedes pensar en su sabor ácido o dulce y en sus efectos
sobre el sistema digestivo y la sangre. Merced a la ley de asociación, pueden
intentar entrar ideas de otras frutas. La mente puede albergar otras ideas
extrañas. Puede comenzar a vagar. Puede pensar en reunirse con un amigo en la
estación de tren a las cuatro de la tarde. Puede pensar en comprar una toalla o
una lata de te, o bizcochos. Puede reflexionar sobre algún evento desagradable
ocurrido el día anterior. Debes tratar de tener una línea definida de pensamiento.
No debe haber ninguna ruptura en esa línea. No debes permitir que entren otros
pensamientos que no estén vinculados con el objeto que se tiene a la mano.
Tendrás que luchar duramente para tener éxito en esta tarea. La mente tratará de
dar lo mejor de sí para transitar por los viejos surcos y tomar sus viejos caminos,
las sendas trilladas. De alguna manera el intento es como ir cuesta arriba.
(13) Algunos yoguis tratan de darse cuenta del empalme entre
los estados de vigilia y sueño, y luego prolongar ese instante de confluencia. Esto
es una tarea difícil. A la noche siéntate en una habitación silenciosa y observa la
mente con cuidado. Serás capaz de llegar a ese estado de unión entre los dos
estados. Practícalo con regularidad durante tres meses. Tendrás éxito.
Te regocijarás incluso cuando consigas algún pequeño éxito en la concentración. Tal
como
Operan en el plano físico las leyes de la gravitación, la cohesión, etc., del mismo modo
operan en el plano mental o mundo del pensamiento, precisas leyes del pensamiento,
tales como la ley de asociación, la ley de la relatividad, la ley de la continuidad, etc.
Aquellos que practican concentración deberían entender totalmente estas leyes.
Concentración en los sonidos Anahata
Dharana es la concentración intensa y perfecta de la mente sobre algún objeto
interior o exterior, tal como los sonidos anahata, o cualquier idea abstracta, acompañada
por la abstracción completa (Pratyahara) de cualquier cosa que pertenezca el universo
externo o el mundo de los sentidos.
Para concentrarte en los sonidos anahata, siéntate en tu asana favorita. Cierra tus
ojos.
Cierra los oídos con tus pulgares, cera o algodón. Trata de escuchar los sonidos anahata
(sonidos místicos). Escucharás varias clases de sonidos tales como los de flauta, violín,
timbales, caracola, campanas, zumbido de abejas, etc. Los sonidos que escuches te harán
sordo a todo sonido externo. Al comienzo de tu práctica escuchar muchos sonidos fuertes.
Gradualmente se irán haciendo más y más sutiles. Debes intentar distinguir sonidos más y
más sutiles. Puedes cambiar tu concentración de lo sutil a lo denso o de lo denso a lo sutil,
pero no debes dejar que tu mente de ellos hacia otros objetos. Generalmente escucharás
los sonidos en tu oído derecho, y ocasionalmente en el izquierdo, pero trata de
permanecer escuchando en uno sólo de ellos, y conseguirás que la mente se concentre.
Este es un modo sencillo de capturar la mente ya que se fascina con el dulce sonido, tal
como una serpiente es hipnotizada por las notas del encantador de serpientes.
Una vez que la mente se concentra en un único sonido, se le adhiere con firmeza y
queda absorbida en él. Cuando la mente se volvió insensible a las impresiones externas, se
hace una con el sonido, tal como la leche con el agua, y en ese momento se absorbe
rápidamente en el akasha (espacio), donde prevalece chit (consciencia). Siendo
indiferente hacia todos los objetos, y teniendo bajo control las pasiones, mediante la
práctica continua debes concentrar tu atención sobre el sonido que destruye la mente.
Hay diez etapas en el proceso de escuchar los sonidos anahata. Puedes experimentar
la última etapa sin haber pasado por las primeras nueve, merced a la iniciación de un
guru. En la primer etapa el cuerpo hace chin chini, en la segunda el cuerpo se conmueve o
sacude. En la tercera hay una perforación, en la cuarta la cabeza se sacude, en la quinta el
paladar produce saliva, en la sexta se consigue el néctar, en la séptima se obtiene el
conocimiento de las cosas ocultas del mundo, en la octava se escucha paravaka, en la
novena el cuerpo se hace invisible y se desarrolla el ojo divino, en la décima logras el
estado de Para Brahman. Cuando la mente es destruida, cuando virtudes y pecados se
queman, brillas como el Brahman efulgente, inmaculado, eterno, intachable y puro.
Objetos de concentración
Las capacidades mentales están siempre dispersas y resisten los intentos de
concentrarlas. Esta tendencia oscilatoria es una característica innata de la mente. Entre los
diversos métodos empleados para reducir y detener la oscilación mental, aquellos que
usan el sonido y la vista se destacan, ay que tienen una habilidad peculiar para captar la
atención de la mente y aquietarla. Se puede observar como el hipnotista subyuga
amablemente al sujeto, haciendo que este último mire firmemente sus ojos y que escuche
la repetición monótona y constante de sus deliberadas sugestiones. Tenemos otra clave
para esto, y es cuando observamos a las madres que canturrean suavemente al niño hasta
que éste se duerme. También vemos al maestro que dice con voz aguda: “¡Ahora niños,
miren acá!”, cada vez que quiere que presten atención especial a algo significativo que
está diciendo. El educador siente que logrando llevar su atención hacia él, también atraerá
la atención de sus mentes hacia la enseñanza.
Hay gran concentración cuando juegas cartas, pero la mente no está llena con
pensamientos puros y divinos. En este caso los contenidos mentales son de naturaleza
indeseable. Difícilmente puedas experimentar un estremecimiento divino, éxtasis y
elevación de la mente cuando ella está llena de pensamientos impuros. Cada objeto tiene
sus propias asociaciones mentales. Tendrás que llenar la mente con pensamientos
espirituales sublimes, sólo así se expurgarán todos los pensamientos mundanos. La
imagen del Señor Jesús, de Buddha o de Krishna, están asociadas con ideas sublimes y que
estremecen el alma; el juego de naipes está asociado a ideas de juego, engaños y otras
similares.
Álgebra, la ciencia de los números abstractos, no se puede entender sin una práctica
preliminar y conocimiento de aritmética, la ciencia de los números concretos. Del mismo
modo, la meditación abstracta es imposible sin una práctica preliminar de concentración
en una forma. El acercamiento a lo invisible y lo desconocido debe hacerse a través de lo
visible y lo conocido. Por lo tanto, durante el transcurso de la disciplina espiritual, los
métodos para desarrollar la concentración toman la forma de mirar fijamente un punto, el
símbolo del Pranava (OM), el mantra o la figura de la deidad favorita elegida. En otros se
hace por medio de la repetición audible del mantra o del Nombre del Señor, u OM, o
algunos cantos elegidos, con ritmo y entonación regulares. Por estos medios la mente
gradualmente se introvierte y se enfoca. A medida que tal estado se profundiza la persona
pierde lentamente la conciencia de aquello que lo rodea. El japa de cualquier mantra y
pranayama estabilizarán la mente, eliminarán su oscilación y aumentarán el poder de
concentración. La concentración puede hacerse solamente si estás libre de toda
distracción.
Lamente debe entrenarse primero sobre objetos densos y después podrá
concentrarse exitosamente sobre objetos sutiles e ideas abstractas. La regularidad en la
práctica es de la mayor importancia.
Al tratar de concentrar tu mente, o incluso al proyectar un pensamiento, hallarás que
eso requiere naturalmente formar imágenes en tu mente. En eso no puedes ayudarla. Es
fácil concentrar la mente sobre objetos externos. La mente tiene una tendencia natural a
salir fuera. El deseo es un modo de la mente emotiva. Tiene el poder de externalizar la
mente.
La mente generalmente vaga salvajemente al azar. Cuando piensa en un objeto, es
un segundo deja ese objeto y sale corriendo hacia otro como un mono, luego a un tercer
objeto y así sucesivamente. No se puede adherir a un punto. No la dejes crear cientos de
formas de pensamiento. Haz que permanezca sobre una forma de pensamiento durante
una hora. Haz que tome una forma, e intenta que mantenga esta forma durante varias
horas seguidas, por medio de una práctica constante e incesante.
Observa la mente con cuidado y practica introspección. Vive solo. Evita la compañía.
No te mezcles. Esto es importante. No permitas que la mente disipe su energía en vano,
en pensamientos vanos, preocupaciones vanas, imaginaciones vanas, miedos vanos y
aprensiones.
Atención e interés
Debes evidenciar un interés generoso en la práctica de la concentración, sólo en ese
momento podrás dirigir tu atención completa hacia el objeto sobre el cual quieras
concentrarte. No puede haber una concentración real sin que el practicante muestre un
grado remarcable de interés y atención sobre el objeto en el que se desee uno
concentrar. Por lo tanto debes saber que significan esos dos términos. La atención es la
dedicación firme de la mente. Es enfocar la conciencia en algunos objetos elegidos. A
través de la atención puedes desarrollar tus facultades y capacidades mentales. Cuando
hay atención también hay concentración. La atención se debe cultivar gradualmente. No
es un proceso en particular. Es todo el proceso mental en uno de sus aspectos.
Percepción siempre involucra atención. Percibir es atender. A través de la atención
obtienes un conocimiento claro y diferente de los objetos. Toda la energía se enfoca en el
objeto hacia el cual se dirige la atención. De esa manera se consigue información plena y
completa. Durante la atención todos los rayos disipados de la mente se juntan. Hay
esfuerzo o batalla en la atención. Por medio de la atención se forma una profunda
impresión en la mente. Si tienes buena atención puedes atender exclusivamente al asunto
entre manos. Un hombre atento tiene una memoria muy buena. Está siempre muy
vigilante y circunspecto. Está alerta y es hábil.
La atención juega un papel muy importante en la concentración. Es la base de la
voluntad. Cuando se la guía apropiadamente y se la dirige hacia el mundo interno con el
propósito de practicar instropección, analizará la mente y te hará conocer muchos hechos
asombrosos para ti.
La atención es enfocar la conciencia. Es uno de los signos de una voluntad entrenada.
Se encuentra en hombres de mentalidad fuerte. Es una facultad rara. Brahmacharya
ayuda maravillosamente a desarrollar esta capacidad. Es fácil fijar la mente a un objeto
que le guste mucho a la mente, más un yogui que tiene esta facultad es capaz de fijar la
mente sobre objetos desagradables durante mucho tiempo. La atención se puede cultivar
y desarrollar por una práctica persistente. Todos los grandes hombres del mundo que
lograron dicha grandeza, se han elevado por medio de esta facultad.
Lanza tu atención completa sobre cualquier cosa que estés haciendo en el momento.
Practica la atención sobre tareas desagradables que hayas estado evitando debido a esa
característica. Muestra interés sobre objetos que no te sean interesantes o agradables. El
interés se manifestará lentamente. Muchas debilidades mentales se desvanecerán. La
mente será más y más fuerte.
La fuerza con la que cualquier cosa golpea la mente está generalmente en proporción
al grado de atención que le concedamos. Más aún, el gran arte de la memoria es la
atención; las personas desatentas tienen malas memorias.
La mente humana tiene la capacidad de atender a un solo objeto a la vez, aunque es
capaz de ir de un objeto a otro a una velocidad maravillosa, de hecho tan rápidamente
que algunos sostienen que puedes atender a varias cosas al mismo tiempo. Pero, las
mayores autoridades de oriente y occidente, sostienen que el concepto de “una idea a la
vez” es correcta. Esto coincide también con nuestra experiencia diaria.
Si analizas con cuidado las funciones u operaciones mentales, no se puede separar
una que se llame atención. No es posible separar la atención como una función diferente.
Tú observas algo, en consecuencia estás atento.
La atención pertenece a cada estado de la conciencia y está presente en cada campo
de la conciencia. Un estudiante atento en la senda espiritual es capaz de atender a las
escrituras de manera eficiente. Los oficiales militares dicen: “¡Atención!”, y los soldados
están listos para cumplir con sus órdenes. Sólo un soldado atento puede dar en el blanco.
Nadie puede tener éxito en propósitos espirituales o materiales sin atención.
Hay yoguis que hacen ocho, diez, o cien cosas al mismo tiempo. Esto no es raro. Todo
el secreto está en el hecho que han desarrollado su atención a un grado remarcable.
Todos los grandes hombres del mundo tienen esta capacidad en grados diversos.
La atención es de dos tipos, externa e interna. Cuando la atención se dirige a objetos
externos la llamamos atención externa. Cuando la atención se dirige hacia lo interno,
dentro de la mente, sobre objetos e ideas mentales, se conoce como atención interna.
Asimismo tenemos otros tipos de atención, voluntaria e involuntaria. Cuando la
atención se dirige hacia algún objeto externo, mediante un esfuerzo de la voluntad, se
llama atención voluntaria. Cuando tienes la voluntad expresa de atender esto o aquello, se
la llama atención voluntaria. El hombre entiende porque percibe. Alguna intención,
incentivo, meta o determinación deliberadas están definitivamente involucradas. La
atención voluntaria necesita esfuerzo, voluntad, determinación y algún entrenamiento
mental. Esto se cultiva con práctica y perseverancia. Los beneficios derivados por la
práctica de la atención son incalculables. La atención involuntaria es muy común. No
demanda ninguna práctica. No hay esfuerzo de la voluntad. La atención es inducida por la
belleza y naturaleza atractiva del objeto. Los individuos perciben sin saber porque y sin
instrucción. Los jóvenes tienen este poder de atención involuntaria en un grado mayor
que las personas adultas.
Si un hombre no observa, no está atento. Si observa está atento. Intención,
propósito, esperanza, expectación, deseo, creencia, deseo, conocimiento, propósito, meta
y necesidades determinan la atención. Deberás observar cuidadosamente el grado,
duración, rango, formas, fluctuaciones y conflictos de la atención.
Hay mucha atención si el objeto es muy placentero. Deberás crear interés, y
entonces habrá atención. Si la atención disminuye, cambia tu atención a otro objeto
placentero. Mediante un entrenamiento paciente puedes dirigir la mente para que
también atienda un objeto desagradable. Por medio de un entrenamiento paciente,
también puedes crear interés en tales objetos y dirigir la atención de la mente hacia ellos.
Luego crecerás fuerte.
Algunos dicen que prestamos atención a las cosas porque son muy interesantes, pero
otros son de la opinión que las cosas son interesantes porque les prestamos atención, o
porque es muy probable que nos guste hacerlo. No les prestamos atención si no son
interesantes.
Merced a la práctica constante y el esfuerzo siempre renovado de la atención, un
tema que al comienzo resultaba ser seco y sin interés, puede convertirse en algo lleno de
interés cuando adquieres maestría sobre él, y aprendes sobre su significado y sus
cuestiones. La capacidad de concentrar tu atención sobre tal tema puede ser más fuerte.
Si observas con detenimiento, notarás que observas diferentes objetos en diferentes
ocasiones. Esta percepción de ahora sobre un objeto, y después sobre otro objeto, cuando
las condiciones físicas son constantes, se conoce como fluctuaciones de la atención. La
atención es cambiante. Los objetos en si mismos cambian o fluctúan, pero no hay
fluctuación en el observador. La mente no se ha entrenado para sostener una atención
prolongada. Se disgusta con la monotonía y quiere correr hacia otro objeto placentero.
Puedes decir: “Voy a atender a una única cosa”, pero pronto verás que, a pesar que tu
intento sea muy serio, de pronto percibes otra cosa. La atención oscila.
El interés desarrolla la atención. Es difícil fijar la mente en un objeto que no te resulta
interesante. Cuando un profesor está dando una charla sobre un tema abstracto y
metafísico, muchas personas dejan el lugar calladamente, porque no son capaces de
atender al tema que no les resulta interesante, pero, si el mismo profesor canta y cuenta
historias interesantes y emotivas, todos lo escucharán con atención extasiada. Habrá un
silencio absoluto. Los conferenciastas deben aprender el arte de atraer las mentes de los
oyentes. Tendrás que cambiar el tono y hablar con fuerza y énfasis. Tendrán que observar
la audiencia y ver si están o no atentos. Tendrán que cambiar el tema por un tiempo corto,
y contar algunas historias lindas ilustradas adecuadamente. Tendrán que mirar a los
oyentes directamente a los ojos. Por lo tanto, muchas cosas son necesarias si uno quiere
convertirse en un conferencista exitoso, y desea que los oyentes estén atentos.
Napoleón, Gladstone, Arjuna y Jnanadeva tenían maravillosos poderes de atención.
Podían fijar sus mentes en cualquier objeto. Todos los científicos y ocultistas poseen
atención en grado remarcable. Ellos la cultivaron con práctica paciente, regular y
sistemática. Un juez y un cirujano son capaces de obtener éxito en sus respectivas
profesiones solo si están dotadas con la capacidad de atención en un grado elevado.
Cuando hagas cualquier trabajo, sumérgete en él. Olvídate de ti mismo. Déjate de
lado. Concéntrate en el trabajo. Deja de lado todos los demás pensamientos. Cuando
piensas en una cosa no pienses en ninguna otra. Cuando estudies un libro, no pienses en
ningún otro libro. Fija la mente allí con firmeza, como el constructor de arcos, que no tenía
conciencia de lo que lo rodeaba. Científicos eminentes están tan ocupados y atentos en
sus experimentos e investigaciones en sus laboratorios, que hasta se olvidan de comer
durante días. Cierta vez un científico estaba muy ocupado en su trabajo. Su esposa, que
vivía en otro distrito, tuvo una gran desgracia. Fue corriendo hacia el laboratorio llorando
profusamente. Por extraño que parezca. el científico no estaba agitado. ¡Estaba tan atento
a su trabajo que había olvidado que ella era su esposa! Dijo: “¡Señora! Llore un rato más.
Permita que haga algunos análisis químicos de sus lágrimas”.
Una vez algunos caballeros invitaron a Sir Isaac Newton a cenar. Newton fue a la casa
del anfitrión y se sentó en el cuarto de dibujo. Los caballeros se olvidaron completamente
de la cena. Newton cenó y se fue a su oficina. Se puso a reflexionar internamente, y
absorto por completo, en un importante punto de la ciencia. No se movió de su silla.
Olvidó todo acerca de la cena, y permaneció en la misma silla como una estatua durante
mucho tiempo. A la mañana siguiente el anfitrión vio a Newton en el cuarto de dibujo, y
sólo en ese momento recordó la invitación a cenar. Se sintió apenado por su olvido, y se
disculpó ante Sir Isaac con voz sumisa. ¡Qué maravillosa capacidad de atención tenía Sir
Isaac Newton! Todos los genios poseen esta capacidad en grado infinito.
Cuando cae sobre ti una gran desgracia, o cuando pases revista a cierta línea de
conducta para encontrar la causa de una falla, esto puede tomar posesión de tu mente a
un grado tal que ningún esfuerzo de la voluntad puede hacer que dejes de pensar en ello.
Un artículo tiene que escribirse, un libro está en el proceso de preparación; el trabajo se
hace aunque haya pérdida de sueño y no eres capaz de apartarte de él. La atención, que
comenzó voluntariamente, tomó por completo el campo de la conciencia.
Si tienes una gran capacidad de atención, cualquier cosa que le mente reciba la
impresionará profundamente. Sólo un hombre atento es capaz de desarrollar su voluntad.
Una mezcla de atención, aplicación e interés puede hacer maravillas. No hay duda acerca
de esto. Un hombre de intelecto ordinario con una atención altamente desarrollada es
capaz de hacer más trabajo que un hombre muy intelectual con una atención pobre.
Si atiendes a una cosa a la vez conseguirás un conocimiento profundo de ese tema
en sus varios aspectos. El hombre común del mundo, sin entrenamiento, atiende a varias
cosas al mismo tiempo. Deja que muchas cosas entren por las puertas de su fábrica
mental. Esa es la razón por la que tiene una mente nublada o turbia. No hay claridad en
los pensamientos. No puede hacer el proceso de análisis y síntesis. Está azorado. No
puede expresar sus ideas claramente, mientras que el hombre disciplinado es capaz de
atender a un tema exclusivamente durante tanto tiempo como quiere. Extrae información
plena y detallada sobre un tema u objeto, y luego lo hace sobre otro. La atención es una
facultad importante de un yogui.
Cada pequeño acto demanda concentración y tu atención incondicional. Si quieres
pasar un hilo por el ojo de una aguja, debes eliminar todos los pedacitos del hilo que estén
separados. Luego, cuando todo está junto, con mucho cuidado y pensamiento único,
pasar el hilo por la aguja.
Cuando escalas una montaña, o bajas por un sendero abrupto, tendrás que tener
mucho cuidado, de otro modo puedes deslizarte y caer en el abismo que esté debajo.
Cuando andas en bicicleta, si hablas con un amigo que va contigo por el camino, un auto
te puede chocar desde atrás. Si te distraes un poquito cuando caminas por el camino, te
chocarás con una piedra y caerás. Un barbero descuidado le cortará la nariz a su cliente.
Un lavandero descuidado quemará las ropas de su maestro. Un aspirante medio dormido
se dará la cabeza contra la pared o caerá postrado al piso. En consecuencia debes
desarrollar la atención. La atención lleva a la concentración.
Cuando hagas cualquier trabajo, dedícate de modo absoluto, aplica todo tu corazón,
mente y alma a la tarea. Hazlo con concentración perfecta. Lo que a otro le lleva seis horas
hacerlo puedes hacerlo en media hora, de manera fluida, y en forma ordenada y
metódica. Esto es actividad yóguica. Te considerarán un yogui realizado. También cuando
estudies, hazlo con concentración perfecta. No dejes que la mente vague. Debes cerrarte
a todo sonido exterior. Fija tu mirada en un único punto. No dejes que los ojos
deambulen. Cuando estudias un tema no pienses en una película, en dulces o en un
amigo. Todo el mundo debe estar muerto para ti durante ese tiempo. Tal debe ser la
naturaleza de tu concentración, que llegará a ti luego de esfuerzos firmes y constantes.
No te problematices. No te desanimes. Puede haber alguna demora. Espera con
serenidad y pacientemente. Roma no se construyó en un día. Todo es cuestión de tiempo.
No abandones la práctica siquiera por un día, incluso si estás enfermo. En tus fracasos
yace el secreto de tus éxitos, y en tu debilidad el secreto de tu fortaleza. Camina con paso
firme. Empuja. Ajústate el cinturón. No te desesperes. Sé valiente. Marcha con valentía. Sé
alegre. Un futuro brillante te aguarda. Practica. Siente. Regocíjate. Conviértete en un
yogui. Sé sincero y serio. Elévate. Tu luz ha llegado. ¡Mis queridos hijos de la Luz y de la
Inmortalidad! Son las 3,30 de la mañana, brahmamuhurta. Esta es la mejor hora para
practicar la concentración en el Atman, la memoria y la cultura de la voluntad, y para
sujetar la mente. Siéntate en tu postura favorita de meditación y has ahora una práctica
vigorosa. Que el éxito y la gloria divina te acompañen. Funde la mente burbujeante en
Brahman, el océano de conocimiento, y goza de la dicha suprema.
Técnicas de Hatha Yoga
Tratak es una de las técnicas de limpieza a la luz de la filosofía del hatha yoga. Tratak
también juega una parte prominente en raja yoga y en jnana yoga.
Tratak es mirar fijamente. Escribe la palabra OM con tinga negra sobre la pared.
Siéntate frente al dibujo. Concéntrate sobre él con los ojos abiertos hasta que las lágrimas
salgan de tus ojos. Luego cierra los ojos. Visualiza la imagen del OM: Luego abre los ojos y
mira nuevamente con fijeza hasta que las lágrimas fluyan. Aumenta el período
gradualmente. Hay estudiantes que son capaces de mirar fijamente durante una hora. En
lugar de OM puedes dibujar un gran punto negro sobre papel blanco y fijarlo a la pared.
Mira con fijeza este punto negro sobre el papel. La pared se te presentará con un color
dorado durante el tratak.
También puedes hacer tratak sobre una vela encendida, una estrella brillante sobre
la luna, o cualquier imagen del Señor, ya sea la de Krishna, Rama, Siva o el Señor Jesús.
Practica tratak por un minuto el primer día. Aumenta el período gradualmente
semana tras semana. No fuerces los ojos, hazlo con suavidad y confortablemente, por
tanto tiempo como lo puedas hacer con comodidad. Durante el tratak repite tu mantra,
Hari Om, Sri Ram, o el Gayatri. En algunas personas que tienen capilares débiles en los
ojos, éstos se pueden poner rojos. No tienen que alarmarse innecesariamente ya que el
rojo de los ojos pasará rápidamente.
Practica tratak durante seis meses. Luego podrás tomar lecciones avanzadas de
concentración y meditación. Sé regular y sistemático en tu sadhana. Si hay una ruptura en
la práctica, recupera lo perdido al día siguiente.
Tratak estabiliza la mente vagabunda, y elimina la oscilación de la mente. Te concede
un tremendo poder, elimina muchas dolencias oftálmicas, y concede sidhis.
Al tratak con los ojos abiertos le sigue la visualización, que es poder tener la imagen
clara de cualquier cosa. Tratak y visualización ayudan mucho en la concentración.
Mira fijamente la imagen del Señor (tu deidad tutelar) durante algunos minutos y
luego cierra tus ojos. Intenta visualizar la imagen mentalmente. Tendrás una imagen del
Señor bien definida, con rasgos bien delimitados. Cuando esa imagen se desvanece, abre
los ojos y mira con fijeza nuevamente. Repite el proceso cinco o seis veces. Serás capaz de
visualizarla mentalmente con claridad luego de algunos meses de práctica.
Si hallas difícil visualizar toda la imagen, intenta visualizar alguna parte. Trata de
tener aunque sea una imagen borrosa. Mediante una práctica repetida, esa imagen
asumirá una forma bien definida, bien delimitada. Si esto te resulta difícil, fija la mente
sobre la luz efulgente en el corazón, y considera esa luz como la forma del Señor o de la
Devi.
No te preocupes si no eres capaz de tener una visualización perfecta de la imagen del
Señor con los ojos cerrados. Continúa tu práctica con vigor y regularidad. Tendrás éxito. Lo
que se necesita es amor por el Señor. Cultiva esto más y más. Deja que fluya
incesantemente y de manera espontánea. Esto es más importante que la visualización.
Esta práctica estabiliza la mente y desarrolla la capacidad de concentración.
Nasikagra chakra es fijar la mirada en la punta de la nariz. Esto se llama también
mirada nasal. No hagas ningún esfuerzo violento. Mira suavemente la punta de la nariz.
Practica esto durante un minuto al comienzo. Aumenta gradualmente el tiempo hasta
media hora o más. Esta práctica estabiliza la mente y desarrolla la capacidad de
concentración. Incluso cuando caminas puedes continuar con esta práctica.
Bhrumadhya drishti es mirar hacia el ajna chakra, entre las dos cejas. El asiento de la
mente es el ajna chakra. La mente puede controlarse fácilmente si te concentras en ese
lugar. Puedes dirigir la mirada hacia el ajna chakra con los ojos cerrados. Si lo practica con
los ojos abiertos te puede dar dolor de cabeza y partículas externas podrían entrar a los
ojos. También puede haber distracción mental. No fuerces los ojos. Practícalo suavemente
desde medio minuto hasta una hora. No debe haber la menor violencia en esta práctica.
Aumenta el período de modo gradual. Esta kriya yoga detiene la oscilación de la mente y
desarrolla la concentración.
Cuando practiques la concentración en la punta de la nariz, experimentarás varios
tipos de aromas. Cuando te concentres en el entrecejo verás luces. Estas son experiencias
que te alentarán para avanzar en la senda espiritual, y para convencerte de la existencia
de cosas suprafísicas o trascendentales. Cuando eso suceda no te detengas en tu Sadhana.
La corona de la cabeza o Sahasrara es otro centro de concentración. Algunos
vedantines se la
Adhiérete a un centro de concentración. Apégate a él con tenacidad. No lo cambies
nunca. Si tienes fe, el Guru te seleccionará un centro de concentración. Si eres un hombre
autosuficiente, tú solo puedes elegir un centro de concentración.
Un hatha yogui trata de concentrar su mente controlando el aliento por medio del
pranayama. Kumbhaka o retención del aliento también ayuda a la concentración. Trae
bajo control la velocidad de la mente y la hace moverse en círculos pequeños, y
finalmente la doblega todos sus vagabundeos y de ese modo la vuelve apta para la
concentración.
El raja yogui trata de concentrar su mente restringiendo sus varias modificaciones, y
no deja que ella asuma las diversas formas de los objetos. No se preocupa del control del
aliento, pero su aliento inevitablemente se controla cuando la mente se concentra.
DHYANA
Un flujo continuo de percepciones (o pensamientos) es dhyana, meditación (III-2).
¿Qué es meditación?
Meditación es el flujo continuo de pensamiento sobre una
cosa, en Dios, el Atman. Es mantener siempre una idea de Dios solamente, como el flujo
continuo del aceite.
La meditación le sigue a la concentración. Cuando se persiste
en el tiempo y se perfecciona, da lugar a la experiencia de la superconciencia o samadhi, el
estado último de Conciencia del Ser o realización.
Ese estado en el que no hay pensamientos es meditación. La
meditación procede de la mente. Todos los pensamientos mundanos salen de la mente. La
mente se satura, se llena con pensamientos divinos, con la gloria divina, la presencia
divina. “Aunque el hombre haga tapas parado sobre un único pie durante un período de
mil años, esto no será, en absoluto, igual a las dieciseisava parte de dhyana yoga
(meditación). Pingala Upanishad”.
Meditar es el único modo de conseguir la salvación. Mata
todas las penas, sufrimientos y dolores, y destruye todas las causas de las aflicciones. Nos
da visión de la unidad, e induce a sentirla. Meditación es un globo, un paracaídas, un
aeroplano, que ayuda al aspirante a elevarse alto en los reinos de dicha eterna, paz
duradera y gozo inmortal.
La meditación es el camino real para alcanzar la Divinidad. Es
una autopista troncal que lleva al aspirante directo hacia la meta final de la conciencia
divina. Es una escalera mística que lleva al estudiante de yoga de la tierra al paraíso, es la
escalera divina que lo impulsa hacia las alturas del asamprajnata samadhi, es el peldaño
en la escalera de la inteligencia ilimitada que eleva al aspirante al nivel más elevado de la
meditación no dual y kaivalya mukti (liberación) de un vedantín. Sin ella no hay progreso
espiritual posible. Es el teleférico aéreo que permite al devoto deslizarse fácilmente a la
otra cosa del samadhi y beber la miel del amor y el néctar de la inmortalidad.
El ser humano tiene dentro suyo, sin saberlo, varios poderes,
potencialidades, capacidades y facultades latentes tremendas. Es una usina de poder y
conocimiento. A medida que evoluciona, desarrolla poderes nuevos, capacidades nuevas,
facultades nuevas. Debe despertarlas practicando meditación y yoga. Debe desarrollar su
voluntad
Y controlar sus sentidos. Debe purificarse y practicar meditación con regularidad. Sólo en
ese momento se convertirá en un superhombre o en un hombre Dios; sólo en ese
momento será capaz de cambiar su entorno e influenciar a otros; sólo entonces podrá
someter otras mentes, conquistar la naturaleza externa e interna y entrar en el estado de
superconciencia.
Tal como dentro de la lámpara de aceite la llama permanece
encendida, del mismo modo, y desde tiempo inmemorial, la llama divina arde en la
lámpara de tu corazón. Cierra tus ojos. Sumérgete dentro de la llama divina. Sumérgete
profundo en las cámaras de tu corazón. Medita sobre esta llama divina y conviértete en
uno con la llama de Dios.
Si la mecha dentro de la lámpara es pequeña, la luz también
será pequeña. Si la mecha es grande, la luz también será poderosa. De manera similar, el
jiva (alma individual) es puro, si practica meditación, la manifestación o expresión del Ser,
será potente. Irradiará una gran luz. Si está irredento e impuro, será como carbón
quemado. Más grande la mecha, más grande la luz. Del mismo modo, más pura el alma,
más grande la manifestación.
La meditación es el único activo valioso para ti. El éxito en
yoga será posible solamente si el aspirante practica meditación profunda y constante.
Meditar es nuestra tarea más importante. Es para eso que hemos nacido acá. Nuestro
deber más importante es concentrarnos, purificarnos, meditar y reconocer nuestra
naturaleza divina esencial. Este reconocimiento corta los nudos de la ignorancia, el deseo
y la acción, y nos da satisfacción permanente, paz duradera y dicha eterna.
¿Qué pasa durante la meditación?
Durante la meditación la mente se calma, se serena y se
estabiliza. Los diversos rayos de la mente se reúnen y enfocan sobre el objeto de
meditación. La mente no dará vueltas. Sólo una idea ocupa la mente. Toda la energía de la
mente se concentra en una única idea. Los sentidos se aquietan. No funcionan. Donde hay
concentración profunda, no hay conciencia del cuerpo y lo que lo rodea. Quien tiene
buena concentración es capaz de visualizar la imagen del Señor muy claramente en un
parpadeo.
No trates de apartar los pensamientos sin importancia. Sí lo
haces, regresarán una y otra vez, ganarán más fortaleza. Perderás energía. Llena la mente
con pensamientos divinos. Esos pensamientos sin importancia se desvanecerán
gradualmente.
Todas las modificaciones mentales tales como cólera, celos,
odio, etc. asumen formas sutiles cuando practicas meditación y enflaquecen. Deben
erradicarse por completo por medio del samadhi o unión dichosa con el Señor. Sólo en ese
momento estarás seguro totalmente. Impulsos mentales latentes estarán esperando por
oportunidades que les permitan asumir una forma grave y expandida. Debes ser muy
cuidadoso y vigilante.
Un aspirante dice: “Soy capaz de meditar en una postura
durante tres horas. Al final mis sentidos dejan de funcionar, pero no caigo al piso”. Si hay
meditación verdadera nunca dejarás de estar conciente, experimentarás una conciencia
perfecta. Lo otro es una estado mental indeseable. Tendrás que superar ese estado
manteniendo una vigilancia perfecta.
Aquellos que practican meditación encontrarán que están
más sensibles que las personas que no meditan, y por ello el esfuerzo sobre el cuerpo
físico es enorme.
Por la práctica de la meditación se producen cambios
considerables en la mente, el cerebro y los nervios. Se forman nuevas corrientes
nerviosas, vibraciones nuevas, avenidas nuevas, surcos nuevos, células nuevas, canales
nuevos. Toda la mente y el sistema nervioso se remodelan. Desarrollarás un corazón
nuevo, una mente nueva, sensaciones nuevas, sentimientos nuevos, modos de pensar
nuevos y una nueva visión del universo (como Dios manifestado). El proceso de
purificación conduce a una visión interna más profunda de la Verdad. Esta es la acción
de la gracia del Señor sobre el alma que medita.
Cuando la mente se estabiliza durante la meditación, los
globos oculares quedan fijos también. Un yogui cuya mente está calma tendrá una mirada
fija. No habrá ningún parpadeo. Los ojos estarán lustrosos, rojos o blanco puro.
En los comienzos de tu práctica puedes tener sacudidas en
manos, piernas, tronco y en todo el cuerpo. Algunas veces el sacudón es terrible. No
tengas miedo, no te hagas problemas. No es nada, no puede hacerte nada. Es debido a
una contracción muscular repentina por la influencia del nuevo estímulo nervioso, cuando
el prana se lentifica y las vibraciones externas hacen que la mente vuelva de su unión con
el Señor al nivel de la conciencia física. Recuerda que se forman nuevas corrientes
nerviosas debido a la purificación de los nadis. Las sacudidas pasarán después de algún
tiempo. A veces habrá un temblor del cuerpo durante la meditación. Eso se debe al prana
que va del tronco al cerebro durante el proceso de meditación. No tengas miedo. No
detengas la meditación. Tendrás que pasar todas estas etapas. Cuando lo logres es que
estás mejorando, que estás progresando. Camina con paso firme y persevera. Sé alegre.
La ayuda viene de adentro, del Regente Interno. Son todas sensaciones nuevas. Ten coraje
y valentía. Para los aspirantes el coraje es una cualidad importante, y una virtud. Cultiva
esta cualidad positiva.
Cuando tu meditación se haga profunda perderás la
conciencia corporal. Sentirás que no hay cuerpo. Experimentarás un gozo inmenso. Habrá
conciencia mental. Algunos pierden la sensación en las piernas, luego en la columna
vertebral, la espalda, el torso y las manos. Cuando la sensación se pierde en esas partes,
se siente que la cabeza está suspendida en el aire.
Cuando practiques meditación rigurosa, se producirá
naturalmente la retención del aliento, no habrá inhalación ni exhalación. Cuando sucede
esto gozarás de inmensa paz y tu mente estará centrada en un único punto.
Sentirás que estás irradiando fuerza de voluntad. Tu
conciencia ser profundizará en ese momento. Pensamientos de Dios iniciarán las
corrientes espirituales en el cuerpo. No detengas esas corrientes. Si hay calor en la cabeza,
ponte manteca, aceite de Amalaka o aceite Brahmi. Toma tres baños fríos durante el
verano. Consume manteca y azúcar candé.
Cuando fijas la mente, sea en Sri Krishna, el Señor Siva, o el
Atman, incluso por cinco minutos, se infunde la guna sattva en la mente. Los deseos
sutiles enflaquecen. Sientes paz y dicha durante cinco minutos. Con el intelecto sutil
puedes comparar esa dicha que proviene de la meditación con los placeres sensoriales
transitorios. Hallarás que la dicha de la meditación es un millón de veces superior a los
placeres sensoriales. Medita y siente esa dicha. Cuando así lo hagas conocerás su
verdadero valor.
Durante la meditación, cuando tu mente es más pura, serás
inspirado. La mente compondrá bellos poemas y solucionará problema intrincados de la
vida. Erradica también esos pensamientos. Son únicamente disipación de la energía
mental. Elévate hacia el Atman únicamente, cada vez más y más alto.
De la misma manera en que la sal se disuelve en el agua, la
mente pura se disuelve en silencio en Brahman, su sustrato.
El objeto de meditación llegará mucho más rápido si
practicas meditación en forma regular. Sentirás que está cubierto por el objeto en el que
meditas. Parecerá que todo el espacio se ilumina. Algunas veces experimentarás el sonido
de campanas. Sentirás la paz interna como el alma.
Cuando tu meditación se hace profunda, actúas, en general,
sólo por medio del cuerpo causal sutil. Esto se convierte en tu estado habitual de
conciencia. Yoguis y bhaktas, como el Señor Gauranga, Tuka Ram y Tulsidas, se
identificaban con su cuerpo causal y esa era su conciencia normal. También un bhakta se
hace uno con Brahman. Tiene el auspicio divino, aunque tiene un cuerpo etéreo delgado.
Mantiene su individualidad. Un remolino es uno con toda la masa de agua. También tiene
una existencia separada. El caso de los bhaktas es similar, quien tiene una vida con su
cuerpo causal.
Durante la meditación no tendrás idea del tiempo. No
escucharás ningún sonido. Te olvidarás de tu nombre y todo tipo de relación con otros. No
tendrás conciencia del cuerpo y aquello que lo rodea. Tendrás ecuanimidad mental. No
escucharás ningún sonido. Se detendrán las sensaciones que suben y que bajan. La
conciencia del egoísmo se desvanecerán gradualmente. Experimentarás un gozo
inexplicable y una felicidad indescriptible. También cesarán gradualmente la reflexión y el
razonamiento.
Luego de una pequeña práctica de la meditación, sentirás
que el cuerpo se hace más liviano, digamos quince o treinta minutos después de sentarte.
También sentirás a medias la conciencia del cuerpo. Hay mucha felicidad debido a la
concentración. Esta felicidad resultante de la concentración, ananda (dicha), es
completamente diferente de la que se obtiene de los placeres sensoriales. Debes ser
capaz de diferenciar entre estas dos clases de placeres. Debes ser capaz de diferenciar
entre estos dos tipos de placeres usando la mente intuitiva que se volvió sutil merced a la
práctica espiritual constante y la meditación. La concentración y la meditación tienen el
poder de aguzar el intelecto. Un intelecto entrenado puede comprender muy bien
problemas sutiles, filosóficos y abstrusos. Un intelecto disciplinado es capaz de diferenciar
entre la felicidad que deviene de la concentración y la meditación profunda, y la felicidad
derivada de los placeres mundanos, y de manera natural correrá todos los días a gozar de
este tipo nuevo de felicidad. Esa mente detestará los placeres sensoriales. Habrá una
aversión extrema y segura hacia los objetos. Esto es natural porque tal felicidad es más
duradera, sostenida, autocontenida y real, ya que emana del Atman. Puedes sentir
claramente que la mente se mueve, deja su sitio en el cerebro, y trata de ir hacia su
morada original. En ese momento sabes que la mente dejó sus viejos surcos, y está yendo
hacia surcos nuevos.
Al comienzo el aspirante permanece en un estado de dicha
durante algún tiempo y luego baja de ese estado. Mediante la práctica incesante de la
meditación, permanece en ese estado exaltado para siempre. Más adelante la idea del
cuerpo se desvanece por completo.
Un golpe repentino de iluminación mística pone fin a toda
existencia empírica, junto a la misma idea o remembranza de algo así como el mudo, o la
individualidad mezquina del espíritu en este mundo, que abandona completamente al
aspirante.
Beneficios de la meditación
Este mundo está lleno de miserias y sufrimientos. Si quieres
liberarte de los dolores y aflicciones de esta existencia mundana (samsara), debes
practicar meditación. Ella es la ancha carretera hacia la divinidad. Es el camino del rey
hacia el reino de Brahman. Es una escalera misteriosa que va de la tierra al cielo, del error
a la verdad, de la oscuridad a la luz, del dolor a la dicha, de la inquietud a la paz
perdurable, de la ignorancia al conocimiento, de la mortalidad a la inmortalidad. La
meditación conduce al conocimiento del Ser que brinda paz eterna y dicha suprema. La
meditación te prepara para la experiencia integral del conocimiento intuitivo.
La Verdad es Brahman. La Verdad es Atman. La Verdad es
totalmente pura y simple. No puedes comprender la Verdad sin reflexión y meditación. Sé
silencioso. Conócete a ti mismo. Conoce Eso. Funde tu mente con Eso. El fuego de la
meditación aniquila toda infamia debida al vicio. Más tarde y de repente, llega el
conocimiento de la sabiduría divina que conduce directamente a la liberación o
emancipación final.
La meditación regular abre las vías del conocimiento
intuitivo, vuelve la mente calma y firme, despierta un sentimiento extático y pone al
estudiante en contacto con la fuente, el Purusha supremo. Si hay dudas, se aclaran solas
cuando marchas con firmeza en la senda de dhyana yoga. Sentirás, sin ayuda, cuál es el
modo de colocar tu pisada en el escalón siguiente de la escalera espiritual. Te guiará una
misteriosa voz interior.
Si le das cuerda a un reloj a la noche, andará suavemente
durante 24 horas. Del mismo modo, si meditas durante una o dos horas en
brahmamuhurta (una hora y media antes de que salga el sol) puedes trabajar muy
pacíficamente a lo largo de todo el día. Nada es capaz de perturbar tu mente. Todo el
sistema se cargará con vibraciones espirituales.
Muchas de tus dudas se aclararán solas durante la
meditación. Algunos tendrán que esperar por un tiempo para aclarar ciertas dudas. No
obstante lo mucho que el maestro te explique, no podrás entender ciertas cosas durante
determinado tiempo. Tendrás que evolucionar un poco más. Cuando hayas evolucionado,
esas dudas que te atormentaron durante tres años se harán claras ahora.
La meditación te da mucha fuerza espiritual, paz, un vigor
renovado, y vitalidad. Es el mejor tónico mental. Si un meditador se irrita con frecuencia,
ello muestra que no está haciendo una buena meditación ininterrumpida. Hay algo
equivocado en sus prácticas espirituales (sadhana).
La meditación desarrolla pensamientos fuertes y puros. Las
imágenes mentales son claras y bien definidas. Los buenos pensamientos se arraigan con
firmeza. La confusión se desvanece ya que se clarifican las ideas.
La meditación es un tónico poderoso. También es un tónico
mental y calma los nervios. Las vibraciones sagradas penetran todas las células del cuerpo
y curan tus enfermedades. Quienes meditan se ahorran las facturas de los médicos. Las
ondas poderosas y suaves que se elevan durante la meditación ejercen una influencia
benigna sobre mente, nervios, órganos y células de todo el cuerpo. La energía divina fluye
libremente de los pies del Señor a los diferentes sistemas del sadhaka (aspirante). La
meditación en sí misma es una panacea para todas las enfermedades. Si estás sufriendo
una dolencia seria, puedes hacer japa y meditación ligera mientras yaces en cama.
Si puedes meditar durante media hora diariamente, serás
capaz de ocuparte una semana con paz y fuerza espiritual en la batalla por la vida, gracias
a la fuerza de esta meditación. Tal es el resultado beneficioso de ella. Dado que tienes que
moverte en tu vida cotidiana con mentes diferentes de naturalezas peculiares, consigue la
fuerza necesaria de la meditación, y no tendrás problemas y preocupaciones.
Un yogui que medita con regularidad tiene una personalidad
magnética y encantadora. Aquellos que se ponen en contacto con él están muy
influenciados por su dulce voz, discurso poderoso, ojos lustrosos, complexión brillante, un
cuerpo fuerte y saludable, buen comportamiento, cualidades virtuosas y naturaleza
divina. Tal como un grano de sal arrojado en un recipiente de agua se disuelve y distribuye
en toda el agua, tal como la dulce fragancia del jazmín permea el aire, del mismo modo el
aura espiritual del yogui se infiltra en las mentes de otros. Las personas extraen de él
gozo, paz y fuerza. Son inspirados por su lenguaje y consiguen elevar sus mentes por el
simple contacto con él.
La meditación es el único camino para conseguir
inmortalidad y dicha eterna. Quienes no se concentran y meditan son asesinos del Atman.
De hecho son cadáveres vivientes y personas miserables. Son pobre gente. Ciertamente
son avaros sin remedio.
El sabio corta de cuajo el nudo del egoísmo con la afilada
espada de la meditación constante. Luego alborea el conocimiento del Ser, la iluminación
interna plena o Experiencia del Ser. El sabio liberado no tiene dudas, ni se engaña. Todos
los lazos del karma están cortados. En consecuencia, medita siempre. Esta es la llave
maestra para abrir los reinos de la dicha eterna. Al comienzo puede ser cansador y
molesto, ya que la mente correrá del punto de concentración una y otra vez. Luego de
alguna práctica se enfocará en el centro. Te sumergirás en la dicha divina.
El hombre que no puede fijar su mente durante la
meditación, no será capaz de lograr el conocimiento del Ser. El hombre inestable no
puede practicar ninguna meditación. No puede tener ninguna devoción intensa por el
conocimiento del Ser, o ningún anhelo ardiente por la liberación o moksha. Quien no
practica meditación, no puede tener paz mental. ¿Cómo podría haber felicidad para el que
no tiene paz?
Medita, medita. No pierdas ni un minuto. La meditación
eliminará todos los misterios de la vida. Ese es el único camino. La meditación es el
enemigo de la mente. Produce la muerte de la mente.
Lo similar atrae lo similar. Esta es una gran ley. Alberga
buenos pensamientos. Medita. Atraerás sadhus, yoguis y siddhas. Te beneficiarás con sus
vibraciones. ¡Tus nuevas vibraciones los atraerán!
Incluso Indra, cuya riqueza es abundante, no puede gozar de
la dicha que viene de un sabio que tiene una mente centrada, libre de deseos, que
descansa en su naturaleza esencial y que tiene una visión igualitaria.
La gente ignorante hace un cargo falso: los sadhus que viven
en cuevas son egoístas. El mahatma que medita en una cueva solitaria de los Himalayas
ayuda al mundo más por medio de sus vibraciones espirituales, que el sadhu que predica
en el púlpito. Cuando el meditador detiene su mente por completo, impregna y permea
todo el mundo. Al igual que las vibraciones sonoras viajan por el espacio etéreo, así
también las vibraciones espirituales de un meditador viajan una gran distancia y brindan
paz y fortaleza a miles.
Aprende la ciencia del autocontrol. Ten una mente estable
por medio de la práctica constante de la meditación. Fija tu mente en Dios. Tendrás una
vida divina. Habrá una inundación interna de todas las cualidades divinas. Todas las
tendencias negativas se desvanecerán y todas las fuerzas conflictivas se reconciliarán.
Disfrutarás de armonía perfecta, felicidad imperturbable y paz permanente.
Grandes rishis como Yajnavalkya, Uddalaka, etc., adquirieron
el conocimiento del Ser, que es un medio de asegurar la comunión más elevada, a través
de la meditación intensa.
El logro de la conciencia cósmica es permanente en almas
realizadas. Al comienzo es como un vislumbre. Mediante una meditación estable se
convierte en permanente o natural. Sin la ayuda de la meditación no puedes obtener el
conocimiento del Ser. Sin su ayuda no puedes crecer en el estado divino. Sin ella no te
puedes liberar de las trabas de la mente y conseguir la inmortalidad. Si no practicas la
meditación, para ti permanecerán ocultos, el esplendor supremo y la gloria que no se
marchita del Atman. Por medio de la meditación regular rasga los velos que cubren el
alma. A través de la meditación constante corta desgarra las cinco envolturas que tapan al
Atman, y luego consigue la beatitud final de la vida.
Meditación y descanso
La fatiga de los sentidos demanda descanso. De allí que el
sueño sobreviene por las noches rítmicamente. Movimiento y descanso son procesos
rítmicos en la vida. La mente se mueve por las avenidas de los sentidos debido a la fuerza
de los deseos. Durante el sueño la mente trabaja de manera sutil, por lo que no se logra
un buen descanso en el sueño. El descanso real está asegurado solamente durante la
práctica de la meditación, y sólo allí. Este descanso es muy superior al descanso que se
logra durante el sueño. Un sueño profundo de sólo media hora es totalmente suficiente
para la persona que medita con regularidad.
La mente se concentra totalmente durante la meditación.
Está muy lejos de los objetos y muy cerca del Atman. No hay corrientes durante la
meditación debido a la ausencia de objetos. En consecuencia, se manifiesta la verdadera
dicha espiritual, sólida, duradera y un descanso completo y genuino. Debes practicar
meditación, debes sentirla por ti mismo. Cuando así lo hagas estarás de acuerdo conmigo.
Puede ser que no goces del descanso pleno cuando estás en
los comienzos de la práctica, porque al principio hay una buena cantidad de lucha entre la
voluntad y la naturaleza innata, las viejas tendencias mentales y las tendencias nuevas, los
hábitos antiguos y los hábitos nuevos, esfuerzo y conducta vieja. La mente se rebela.
Cuando la mente adelgaza, cuando es delgada como un hilo, gozarás de buen descanso
durante la meditación. En ese momento gradualmente podrás acortar tu sueño a tres o
cuatro horas.
Generalmente cuanto tienes sueño sin sueños o sueño
profundo, sea que te acuerdes o no cuando sueñas, o cuando caes en la inconciencia
absoluta, es casi como morir, es como saborear la muerte. Pero durante la meditación hay
un sueño en el que entras en un silencio absoluto, inmortalidad y paz en todas las partes
de tu ser, y tu conciencia se funde en Sat Chit Ananda (existencia, conocimiento y dicha).
Difícilmente lo podemos llamar sueño, ya que hay conciencia perfecta. En esa condición
puedes permanecer por pocos minutos. Esto te dará más descanso y te renovará más que
horas de sueño común. No puedes conseguirlo azarosamente. Requiere un largo
entrenamiento.
Mente y Meditación
La mente es un poder nacido del espíritu, ya que es a través
de ella que Dios se manifiesta a Sí Mismo en el universo diferenciado de nombres y
formas. La mente no es otra cosa que un fardo de pensamientos y hábitos. Úsalos como
una ayuda en el esfuerzo espiritual.
Hay muchos términos en el Bhagavad Guita que denotan la
necesidad de entregar a Dios toda tu mente, entera, ciento por ciento. Sólo en ese
momento experimentarás a Dios. Si un solo rayo de la mente se escapa es imposible
conseguir la conciencia de Dios.
Si eliminas la oscilación de la mente, ésta se enfocará en un
solo punto, un estado desconocido para muchos. Max Muller escribió: “Enfocar la mente
en un solo punto es imposible para nosotros (los occidentales), ya que nuestras mentes
están direccionadas hacia varios puntos, debido a periódicos, telegramas, comunicaciones
postales, etc.”. Tal estado es una condición indispensable en todas las religiones y
especulaciones filosóficas, y en meditación.
En el Bhagavad Guita el Señor Krishna prescribe una práctica
espiritual para eliminar la oscilación de la mente: “Con la misma frecuencia en que la
mente cambiante e inestable se escape, refrénala, tráela bajo el control del Ser. Abandona
sin reservas todo deseo nacido de la imaginación de la mente, deteniendo el conjunto de
los sentidos en todos sus aspectos, poco a poco deja que gane tranquilidad por medio de la
razón controlada por la estabilidad; una vez que lograste hacer que la mente more en el
Ser, no permitas que piense en cualquier otra cosa (VI, 24,25,26)”.
Cuando comienzas a barrer una habitación que estuvo
cerrada durante seis meses, aparecen suciedades diversas de sus rincones. De modo
similar, durante la meditación, bajo la presión del yoga y por medio de la gracia de Dios,
emergen varias clases de impurezas en la superficie de la mente. Elimínalas con bravura,
una por una, con métodos adecuados y las virtudes contrapuestas, con paciencia y
esfuerzos extenuantes. Los viejos deseos viciosos habituales se toman revancha cuando
tratas de suprimirlos. No tengas miedo, pierden su fuerza después de algún tiempo.
Tienes que domesticar la mente, de la misma manera que domesticas un elefante salvaje
o un tigre. No te consientas en pensamientos viciosos, que sirven como alimento para la
mente. Vuelve tu mente introvertida. Sustitúyelos con pensamientos buenos, virtuosos y
sublimes. Alimenta la mente con aspiraciones e ideales nobles. Las viejas tendencias
viciosas disminuirán gradualmente y finalmente serán obliteradas.
Debes dar lo mejor de ti para mantener siempre una mente
serena. La meditación sólo se produce en una mente serena. Una mente serena es para ti
un activo espiritual valioso.
Hay muchos entrenamientos valiosos de la mente,
esenciales para la cultura mental; por ejemplo entrenar la memoria, cultivar la reflexión, la
discriminación y la indagación. La sola práctica de la meditación es un clarificador potente
de la memoria. Cultivar la memoria ayuda poderosamente a conseguir la meditación.
No pelees con la mente durante la meditación. Es un error
serio. Muchos neófitos cometen este grave error. Es la razón por la que se cansan
fácilmente. Les da dolor de cabeza, y se tienen que levantar con mucha frecuencia a orinar
durante la meditación, debido a que se irrita el centro de micción en la columna vertebral.
No trates de expulsar los pensamientos sin importancia e
irrelevantes. Mientras más veces trates de hacerlo, más veces regresarán y ganarán más
fuerza. Sólo hipotecarás tu energía y tu voluntad. Vuélvete indiferente. Llena la mente con
pensamientos divinos. Los otros se desvanecerán gradualmente. Por medio de la
meditación regular construye una fortaleza espiritual poderosa y un aura magnética
alrededor tuyo, que no podrán ser penetradas incluso por el peor de los males.
Deberías volverte fuerte, puro e irresistible a través de más
reflexión en el Ser, erradicando los deseos sutiles, controlando los sentidos y con más vida
interior.
También en los sueños deberías comenzar a ejercer un
control gradual. Deberías controlar la mente cuando hace algo malo. La fuerza de tu
práctica espiritual efectuada durante el estado de vigilia te ayudará durante el sueño. Esto
es un signo de tu crecimiento espiritual. Observa con cuidado tus sueños.
¿Qué tipo de pensamientos se elevan en tu mente en cuanto
te levantas, cuando estás solo en la habitación, o cuando caminas por las calles? ¿Eres
capaz de mantener el mismo estado mental que tenías durante la meditación en una
habitación cerrada, cuando caminas por las calles? Has introspección y observa de cerca
tu mente. Si la mente se perturba cuando caminas por las calles, todavía eres débil, no has
avanzado en meditación, no has crecido espiritualmente. Continúa la meditación
vigorosamente. Un estudiante avanzado tendrá pensamientos de Brahman en sus sueños.
A menos que observes de cerca a tu mente, no te darás
cuenta que se está escapando. Algunas veces imaginarás que estás meditando, pero en
realidad la mente estará, ya sea construyendo castillos en el aire, medio dormida, o
dormida profundamente.
En una gran ciudad hay mucho trajín y ruido a las 8 de la
noche. A las 9 no hay tanto ruido ni bullicio. A las 10 se reduce más, y a las 11 hay mucho
menos. A la una de la mañana hay paz en todos lados. Así también, al comienzo de las
prácticas de yoga hay pensamientos incontables en la mente. Hay mucha agitación y
oscilación mental. Gradualmente las ondas de pensamiento cederán. Finalmente todas las
modificaciones mentales se controlan. El yogui disfruta de paz perfecta.
Cuando vas al mercado de una gran ciudad no serás capaz de
distinguir sonidos pequeños, pero cuando participas en una meditación común con tus
amigos, en una habitación silenciosa durante la mañana, serás capaz de detectar incluso
una tos o un estornudo pequeños. Del mismo modo no serás capaz de detectar malos
pensamientos cuando estás ocupado en un trabajo u otro, pero serás capaz de detectarlos
cuando te sientas a meditar. No te preocupes cuando los malos pensamientos pasen por
tu mente al meditar. Haz japa vigoroso y medita. Pasarán pronto.
No te preocupes incluso cuando la mente corra hacia afuera
durante tu práctica. Déjala que corra. Tráela lentamente a tu centro de concentración.
Mediante una práctica reiterada, la mente finalmente se enfocará en tu corazón, en el
Atman, el morador interno de tu corazón, la meta final de la vida. Al comienzo la mente
puede correr ochenta veces, al cabo de seis meses correrá setenta veces, al año correrá
cincuenta veces, a los dos años puede correr treinta veces, al cabo de cinco años estará
completamente fija en la conciencia divina. En ese momento no se escapará a pesar que
des lo mejor de ti para hacerlo, tal como el toro vagabundo que tenía el hábito de ir hacia
los jardines de diferentes terratenientes para comer pasto, pero ahora come grano fresco
y extracto de semillas de algodón en su lugar de descanso.
El Atman es la fuente de energía. Pensar en el Atman, el
manantial de energía, es también un método dinámico para aumentar la energía, la fuerza
y el poder.
Conserva la energía hablando poco, practicando mauna,
controlando la cólera, practicando celibato, practicando pranayama, y controlando los
pensamientos irrelevantes y absurdos. Tendrás energía abundante a tu disposición
habiendo recurrido a tales prácticas. Cuando así lo hagas podrás mover cielo y tierra.
Abandona con rudeza todos los objetos de los sentidos. Son
vientres de dolor. Desarrolla gradualmente equilibrio mental. Doblega los sentidos.
Aniquila lujuria, cólera y codicia. Medita y contempla al Atman imperecedero. Descansa
firmemente en el Ser. Nada te puede dañar cuando así lo hagas, te has vuelto invencible.
Sumérgete profundo en el corazón, retirando la mente de
los objetos sensoriales. Mata este pequeño e ilusorio “yo”, y sabe que “Yo soy Él
(Soham)”. De la misma manera en que la gota de agua pierde su nombra y forma y se une
al océano, así también el jiva se sumerge en el Alma Suprema y pierde su nombre y forma.
La vista de una forma bella le da placer a la mente. Después
de todo, la mente quiere placer. Si a través de la práctica de la meditación la mente se
entrena para disfrutar o saborear la dicha del Brahman sin forma, el Ser, quien está
sentado en los corazones de todos, no correrá hacia las bellas formas externas.
La mente vagabunda se detendrá gradualmente por medio
de la meditación regular. La meditación eliminará también la irritabilidad, y aumentará
sustancialmente la paz mental.
Debieras conocer los modos y hábitos de la mente a través
de la introspección diaria, el autoanálisis, el autoexamen. Debes conocer las leyes de la
mente. Cuando lo logres será fácil para ti controlar el vagabundeo de la mente. Cuando te
sientes a meditar, cuando intentes deliberadamente olvidar los objetos mundanos;
surgirán en tu mente todo tipo de pensamientos mundanos, pensamientos irrelevantes y
sin sentido, que perturbarán tu meditación. Quedarás completamente atónito. Aflorarán
pensamientos viejos que tenías muchos años antes, memorias viejas de disfrutes pasados,
que forzarán a la mente a vagar en todas las direcciones. Hallarás que se abre la puerta
trampa del vasto depósito de pensamientos y memorias que están dentro de la mente
subconciente, se levanta la tapa del almacén de pensamientos internos, y éstos salen
como un torrente continuo. Mientras más trates de aquietarlos, aflorarán más, con
redoblada fuerza y vigor.
No te desanimes. No desesperes nunca. Por medio de la
meditación regular y constante, tú puedes purificar la mente subconciente, y controlar
todos los pensamientos y memorias. El fuego de la meditación quemará todos los
pensamientos. La meditación es un antídoto potente para aniquilar pensamientos
mundanos venenosos. Ten esto por seguro.
Durante la introspección puedes observar claramente los
desplazamientos de la mente desde una línea de pensamiento a otra. Allí tenemos la
oportunidad de moldear apropiadamente la mente, y dirigir la los pensamientos y la
energía mental hacia canales divinos. Puedes reorganizar los pensamientos y hacer
asociaciones nuevas, sobre bases puras y novedosas. Puedes tirar pensamientos
mundanos inútiles, del mismo modo en que arrancas los yuyos y los tiras. De la misma
manera en que cultivas en tu jardín flores de jazmín, rosas, lilas y otras flores para el
templo, debieras cultivar los pensamientos de paz, amor, piedad, amabilidad, pureza, etc.,
en el vasto jardín de tu mente. Por medio de la introspección tendrás que regar el jardín
de la mente con meditación y pensamiento sublime, y eliminar los yuyos de los
pensamientos vanos, inútiles y discordantes.
Un orfebre convierte treinta quilates de oro en quince
quilates de oro puro agregando ácido y quemándolo muchas veces en el crisol. Así
también deberás purificar tu mente sensorial por medio de la concentración, la reflexión
en las palabras del preceptor espiritual y en las sentencias de los Upanishads, de japa o
repetición silencia del nombre del Señor y de meditación.
Este es un trabajo muy paciente. Esta es una tarea
estupenda por cierto, pero no es nada para un yogui con autodeterminación, que tiene la
gracia del Señor y una voluntad de hierro. La práctica debe ser constante. Sólo entonces
se puede conseguir la experiencia del Ser con seguridad y rápidamente. Quien practica
meditación por arrebatos y durante pocos minutos diariamente no será capaz de lograr
ningún resultado tangible en yoga.
La meditación sobre el Ser inmortal actúa como dinamita y
hace explotar todos los pensamientos y memorias en la mente subconciente. Si los
pensamientos te dan muchos problemas, no los suprimas a la fuerza. Sé un testigo
silencioso. Disminuirán gradualmente. Cuando eso suceda trata de desarraigarlos por
medio de la meditación silenciosa.
Lo positivo supera lo negativo. Un pensamiento positivo
elimina uno negativo. El coraje elimina el miedo, el amor destruye al odio, la unidad
aniquila la separatividad, la magnanimidad destruye la estrechez mental, y la generosidad
elimina la miseria y la codicia. Mantente siempre positivo y tendrás una meditación
maravillosa. Cuando ves las flores de mango, sabes muy bien que pronto habrá mangos.
Así también, si tienes paz en tu mente, es seguro que tendrás buena meditación y el fruto
de la iluminación pronto.
Todos los objetos vistos no son otra cosa sino mente
solamente, en forma y sustancia. La mente crea y destruye. Una mente altamente
desarrollada influye a las mentes inferiores. Telepatía, leer las mentes, hipnotismo,
mesmerismo, sanación a distancia, y muchos poderes similares, son testimonio de este
hecho. La mente es sin duda, el poder más grande sobre la tierra, y el control de la mente
otorga todos los poderes.
Para meditar necesitas un instrumento entrenado
adecuadamente, la mente. Debe ser calma, clara, pura, sutil, aguda, estable y enfocada.
Brahman es puro y sutil, y necesitas una mente pura y sutil para acercarte a Brahman.
La postura o asana es mental en realidad. Si la mente vaga,
no puedes tener un cuerpo firme, o una postura física estable. Cuando la mente está
firme, o fija en Brahman, la estabilidad del cuerpo se produce de manera automática.
Todas las acciones, sean internas o externas, se pueden
hacer únicamente cuando la mente está unida a los órganos. El pensamiento es la acción
real. Si tienes control sobre la mente gracias a una práctica estable, si eres capaz de
regular tus emociones y modos, no actuarás tonta y erróneamente. La meditación ayudará
mucho para controlar las diversas emociones e impulsos.
Dado que el primer pensamiento es el pensamiento “yo” y,
como este pensamiento “yo” es la base de todos los demás pensamientos, el egoísmo es
la semilla de la mente. La mente existe debido al “yo”. “Yo” existe debido a la mente. “Yo”
es únicamente una idea en la mente. “Mente” y “yo” son idénticos. Si “yo” se desvanece,
la mente también se desvanecerá, y si la mente se desvanece, “yo” se desvanecerá.
Destruye la mente por medio del conocimiento de Brahman. Destruye el “yo” a través del
sentimiento de “Yo soy Brahman”, por medio de una meditación constante e intensa.
Cuando la mente se evapora, cuando el pensamiento cesa, nombre y forma dejarán de
existir, y la mente es alcanzada.
Al comienzo el aspirante es muy entusiasta con su sadhana.
Está lleno de celo. Tiene gran interés en ella. Espera conseguir algunos resultados, algunos
siddhis. Cuando no logra esos resultados se descorazona, pierde interés en su práctica,
flaquea en sus esfuerzos, o abandona la sadhana por completo. Pierde su fe en la eficacia
de la sadhana. Algunas veces la mente se disgusta con una clase particular de sadhana, y
quiere algún tipo nuevo de sadhana. Así como la mente quiere variedad en la comida y en
otras cosas, así también quiere variedad en el modo de sadhana. Se rebela contra una
práctica monótona. El aspirante tiene que saber como persuadir a la mente en dichas
ocasiones, y como hacerla trabajar mediante una ligera relajación mental. Dejar la
sadhana es un error grave. Las prácticas espirituales no se deben abandonar bajo ninguna
circunstancia. Los malos pensamientos estarán siempre esperando para entrar por las
puertas de la factoría mental. Si el aspirante detiene su sadhana, su mente será como el
taller del demonio. No esperes nada. Sé sincero y regular en tu rutina diaria, tapas y
meditación. La sadhana se cuidará por si misma.
La mente está apegada directa o indirectamente a algunas
de sus ideas placenteras o favoritas. Si estás gozando algún paisaje pintoresco en Kashmir,
tu mente se perturbará sacudida con la inesperada noticia triste de la desaparición
inoportuna de tu único hijo. El paisaje ya no tendrá más interés para ti, habrá perdido su
encanto. La atención se retrae, hay depresión.
Cuando subes por la escalera del yoga y caminas en la senda
espiritual, no mires atrás, no recuerdes tus experiencias pasadas, mata toda memoria de
tus experiencias previas. Construye fuertemente tu sentimiento mental de “Yo soy
Brahman”. Dale fuerza. Genera una y otra vez el pensamiento de que sólo existe Brahman.
Mantenlo estable por medio de una meditación regular y constante. Un simple
pensamiento de tu experiencia pasada le dará una nueva vida a ese pensamiento, a la
memoria de esa imagen, la rejuvenecerá y le dará fuerzas y te empujará hacia abajo. Te
resultará difícil escalar nuevamente.
Ocúpate solamente del presente. No mires al pasado, ni al
futuro. Solo entonces estarás libre de cuidados, preocupaciones y ansiedades. Tendrás
una larga vida. Cuando tienes cuarenta los pasados días de la infancia y la escuela son
sueño. Toda la vida es un sueño para ti en este momento. El pasado es un sueño para ti
ahora. Lo mismo pasa con el futuro. Tienes que tratar solamente con el presente. Tendrás
que cortar las dos alas del pájaro mental, las dos alas representan el pasado y el futuro.
Igualmente estas alas revolotean, tal como lo hace el presente. Deja de lado todas las
impresiones externas. Silencia la mente. Restringe las modificaciones de la mente.
Concéntrate. Supera la multiplicidad de ideas que resultan de las impresiones. Destruye
los sankalpas por medio de esfuerzos vigorosos. Ejercita la indagación y la discriminación.
Medita sin cesar en satchidananda Brahman, y consigue ese estado inmaculado supremo.
Dale buen alimento a la mente, algunos pensamientos
sublimes para que reflexione sobre ellos, de la Bhagavad Guita, del Avadhuta Guita, o en
el significado del OM (ver capítulo sobre el OM). Luego de algún tiempo desaparecerá
también este atractivo presente. La mente se volverá perfectamente serena y tranquila.
El conocimiento del Ser más elevado amanecerá en tu mente pura. Morarás en Brahman,
la fuente, soporte, base y sostén de todo. Estarás establecido en el conocimiento del Ser
(sat-chit-ananda). ¡Que prosperes gloriosamente! ¡Qué vivas en un estado iluminado,
ahogado en Brahman, el océano de dicha!
Oh amado Ram, estás dentro de una fortaleza espiritual en
este momento. Ninguna tentación es capaz de influenciarte. Estás totalmente seguro.
Ahora puedes hacer una sadhana vigorosa sin temor. Tienes una fuerte propuesta
espiritual en la cual apoyarte. Conviértete en un soldado valiente. Mata rudamente a tu
enemigo, la mente. Usa los laureles espirituales de paz, visión igualitaria, contento. Tu
rostro ya brilla con dicha bráhmica. El Señor que es todo compasión te ha dado todo tipo
de bienestar, buena salud y un guru para guiarte. ¿Qué más quieres? Crece, evoluciona,
conoce la Verdad y proclámalo en todos lugares.
Condiciones para practicar meditación
Antes de saturar la mente con pensamientos sobre
Brahman, tendrás que asimilar primero las ideas divinas. Asimilación primero, y después
saturación. Luego llega de inmediato el conocimiento, sin demorar un momento.
Recuerda siempre esta tripleta: asimilación, saturación, experiencia.
Te volverás fuerte, puro, e irresistible por mayor
remembranza de Dios, erradicación de deseos, control de los sentidos, y una vida interna
más intensa. Debes utilizar cada segundo de los días domingo y de las vacaciones para tu
mayor ventaja espiritual.
Si comiste el dulce bengalí rasagulla durante un mes, la
mente se apega a ese dulce. Si estás en compañía de sannyasins, monjes, si lees libros
sobre yoga, vedanta, etc., una adhesión mental similar se produce en la mente, pero para
lograr la conciencia de Dios. Hay que decir que la simple adhesión mental no te ayudará
mucho. Se necesitan desapasionamiento ardiente (vairagya), deseo vivo por la liberación
(mumukshutva), capacidad para la práctica espiritual, aplicación intensa y constante, y
meditación profunda. Sólo en ese momento es posible el conocimiento del Ser.
La energía se gasta en cosas inútiles. Conserva la energía
mental expulsando pensamientos inútiles, pensamientos repugnantes. Cuando así lo
hagas mejorarás en tu meditación.
Del mismo modo en que se desperdicia el agua derramada
en los agujeros de las ratas en vez de correr por los canales adecuados de los campos de
cultivo, ayudando al crecimiento de las plantas, de los árboles frutales, de los granos, etc.,
así también los esfuerzos de un aspirante en la meditación se convierten en un
desperdicio, si no tiene la virtud del desapasionamiento. No consigue progresar en
meditación.
El semen o fuerza vital tonifica los nervios y el cerebro, y
energiza el sistema. Quien haya preservado su fuerza vital con el voto de celibato, la haya
sublimado y transformado en ojas shakti (energía espiritual) es capaz de practicar
meditación de manera estable y durante un período prolongado. Sólo él puede ascender
por la escalera del yoga. Sin brahmacharya no es posible ni un ápice de progreso
espiritual. Brahmacharya es la mismísima fundación sobre la que se construye la
superestructura de la meditación y el samadhi. Muchas personas gastan esta energía vital,
un gran tesoro espiritual por cierto, cuando se ciegan y pierden su capacidad de razonar
bajo la influencia de la excitación. ¡Penoso es su sino ciertamente! No pueden hacer
ningún progreso sustancial en yoga.
Serás capaz de entrar en meditación profunda solamente si
llevas una vida moral. Cuando te conduces moralmente en la vida, puedes tratar además
de desarrollar en tu mente discriminación y los otros pasos. Puedes cultivar la mente en la
concentración, y serás capaz finalmente de dedicarte a la meditación. Mientras más lleves
una vida moral, más medites, será más probable que entres en nirvikalpa samadhi, lo
único que puede liberarte de la ronda de nacimientos y muertes, y concederte dicha
eterna e inmortalidad.
Llevar una vida moral no es suficiente para lograr el
conocimiento de Dios. La meditación constante es absolutamente necesaria. Una buena
vida virtuosa sólo prepara la mente para ser un instrumento apto con el cual concentrarse
y meditar. Es la concentración y la meditación las que te llevan finalmente a la liberación.
El estudiante de yoga no debe poseer riqueza ya que ésta lo
arrastrará hacia las tentaciones mundanas. Puede mantener una pequeña suma, la que
sea necesaria para enfrentar las necesidades del cuerpo. La independencia económica
liberará su mente de ansiedades y lo capacitará para continuar con la sadhana
ininterrumpidamente.
Debes tener una mente pura si quieres conocer al Ser. A
menos que la mente esté libre y arroje todos los deseos, antojos, preocupaciones,
engaños, orgullo, lujuria, apego, simpatías y aversiones, no serás capaz de entrar en el
dominio de la paz suprema y la felicidad sin mácula, la morada inmortal.
No puedes disfrutar de paz mental o practicar meditación si
hay oscilación mental. Los deseos y la oscilación mental coexisten. Si quieres destruir
realmente tal oscilación, debes destruir todos los deseos y antojos mundanos por medio
del desapasionamiento y la entrega personal al Señor.
Si quieres encender una madera verde no va a prender
fuego; si acercas fuego a un leño seco se va a encender de inmediato. De la misma
manera, quienes no han purificado sus mentes, no serán capaces comenzar el fuego de la
meditación. Cuando se sientan a meditar, estarán soñando o durmiendo, construyendo
castillos en el aire. Pero aquellos que han eliminado las impurezas de sus mentes,
mediante japa, servicio, caridad, pranayama, etc. entrarán en meditación profunda tan
pronto como se sienten a meditar. La mente pura madura arderá de inmediato con el
fuego de la meditación.
Se compara la mente con un jardín. Del mismo modo en que
cultivas buenas flores y frutos en un jardín, laborando y abonando la tierra, eliminando
yuyos y espinas, y regando plantas y árboles, así también cultivas la flor de la devoción en
el jardín de tu mente, eliminado sus impurezas, tales como lujuria, cólera, codicia, engaño,
orgullo, etc., y regándola con pensamientos divinos. Yuyos y espinas crecen durante la
estación lluviosa y desaparecen en el verano, pero sus semillas quedan bajo la tierra. Tan
pronto como hay una lluvia las semillas germinan nuevamente y brotan. Lo mismo sucede
con las modificaciones de la mente que se manifiestan sobre la superficie de la mente
conciente, luego desaparecen y asumen un estado sutil de semilla, en forma de samskaras
o impresiones. Los samskaras nuevamente llegan a la superficie de la mente, sea por
estímulos internos o externos. Cuando el jardín está limpio, cuando no hay yuyos ni
espinas, puedes conseguir frutos de calidad. Así también, cuando la mente es pura,
cuando está libre de lujuria, cólera, etc., puedes tener el fruto de una meditación buena y
profunda. Por lo tanto, limpia primero la mente de las impurezas. Luego la corriente de la
meditación fluirá por sí misma.
Si quieres mantener un jardín siempre libre, tendrás que
eliminar no sólo los yuyos y las espinas, y otras plantas pequeñas, sino también las
semillas que yacen bajo la superficie, que germinan una y otra vez durante la estación
lluviosa. De igual forma, si quieres entrar en samadhi y conseguir la liberación o la
liberación perfecta, tendrás que destruir, no sólo las ondas o modificaciones mentales
grandes, sino también las impresiones o tendencias, que son semillas de nacimientos y
muertes, y que generan pensamientos una y otra vez.
El aspirante que desea conseguir el samadhi debería tener la
paciencia del pájaro Tittibha, que intentaba vaciar el océano con su pico. Una vez que
tomas una resolución firme, los dioses vendrán en tu ayuda, al igual que Garuda vino a
ayudar a Tittibha. La ayuda viene invariablemente de todos los seres como acto de justicia.
Incluso monos y ardillas ayudaron a Rama a rescatar a Sita. Quien está dotado de
autocontrol, coraje, talentos, fortaleza, paciencia, perseverancia, fortaleza y habilidades,
es capaz de lograr cualquier cosa. No debes abandonar nunca tu intento, incluso si tienes
que enfrentar dificultades insuperables.
Requisitos
Los siguientes requisitos son indispensables si quieres
practicar meditación vigorosa y conseguir rápidamente el samadhi o experiencia del Ser.
a) Un lugar fresco con silencio y soledad.
b) Capacidad para la práctica espiritual.
c) Alimentos buenos, puros, sustanciosos, ligeros y nutritivos.
d) Un maestro espiritual que te guíe.
e) Buenos libros para estudiar.
f) Desapasionamiento ardiente, anhelo por la liberación y una fuerte discriminación.
g) Un intelecto agudo, sutil, calmo y enfocado, para entender la realidad de Brahman.
Entonces, y sólo entonces, la liberación es posible.
Muchos no consiguen tales favorables condiciones para la
práctica espiritual. Esa es la razón por la que no hacen ningún progreso espiritual. Para los
propósitos de la meditación todo tiene que volverse puro (sáttvico). El lugar de meditación
debe ser puro, el alimento debe ser puro, la vestimenta debe ser pura, la compañía debe
ser pura, la compañ´{ia debe ser pura, las conversaciones deben ser puras, los sonidos que
escuches deben ser puros, el estudio debe ser puro. Sólo entonces es posible un buen
progreso, particularmente en el caso de los principiantes, los neófitos.
Este cuerpo es un instrumento para conseguir la conciencia
de Dios. La liberación no es posible sin práctica espiritual. La práctica espiritual no es
posible sin buena salud. Un cuerpo enfermo y dilapidado, se interpone en el camino de
practicar la disciplina. Si no tienes buena salud, no puedes hacer ninguna práctica yóguica
rigurosa, ni meditación.
Tal como las nubes ocultan y obstruyen al sol, la nube de la
enfermedad se interpone en tu camino. Incluso cuando eso pasa, no debes abandonar la
práctica de japa, concentración y meditación. Esas pequeñas nubes de la enfermedad
pasarán pronto. Sugiérele esto a la mente: “Incluso esto pasará”. Tal como no dejas de
comer ni siquiera un día, tampoco debes dejar tu práctica espiritual un solo día. La mente
está siempre lista para engañarte y que detengas la práctica de la meditación. No
escuches la voz de la mente. Escucha la dulce voz del alma.
El aspirante debe tratar de dar lo mejor de sí para mantener
su buena salud; por medio de ejercicio regular, asanas, pranayama, caminar y correr al
aire libre, una dieta moderada, regularidad en su trabajo, comidas, sueño, etc. Debe evitar
las drogas de los medicamentos tanto como sea posible. Debe recurrir a curas naturales,
tales como aire fresco, alimentos saludables, baños fríos y ajustes dietéticos. Debe
mantener una actitud alegre en la mente bajo todas las condiciones de la vida. La alegría
es un poderoso tónico mental. Hay una conexión íntima entre cuerpo y mente. Si uno es
alegre, el cuerpo es saludable también. Esa es la razón por la cual ahora los médicos
prescriben reírse tres veces por día como tratamiento para las enfermedades.
Algunos aspirantes tontos se rehúsan a tomar medicina
cuando están con dolencias serias. Dicen: “Es nuestro destino. No debemos ir contra el
destino. Tomar medicina es contra la voluntad de Dios. El cuerpo es ilusorio. Es
insenciente. Tomar medicamentos aumenta la idea del cuerpo”. Esta es una filosofía
estúpida. Tomen remedios. Intenten duramente. Dejen los resultados al karma. Esto es
sabio. Estas personas tontas torturan innecesariamente el cuerpo, permiten que la
enfermedad los golpee con fuerza y profundamente y arruinan su salud. No pueden hacer
ninguna sadhana. Arruinan este instrumento por un concepto equivocado de la Vedanta.
Vedanta dice: “No se apeguen a este cuerpo, pero consérvenlo limpio, fuerte y saludable
para una sadhana constante y rígida. El cuerpo es un bote para cruzar a la otra costa de la
inmortalidad. Es un caballo que te lleva a destino. Alimenten bien el caballo, pero
abandonen el mioísmo: esto es mío, aquello es mío, etc. Dime amigo: ¿qué es mejor?
Tomar una purga, tomar alguna medicina durante un par de días, superar las dificultades
en pocos días y comenzar nuevamente la sadhana con rapidez, o ¿ser negligentes con la
enfermedad, no tomar ningún remedio, permitir que la enfermedad asuma una forma
grave, dejar que se haga crónica e incurable, y permitir que la práctica sufra por mucho
más tiempo?
CONSEJOS SOBRE MEDITACION
Cuando eres un neófito en meditación comienza repitiendo
algún himno subIime durante diez minutos, en cuanto te sientas para meditar. Esto
elevará la mente. La mente se puede retirar fácilmente de los objetos mundanos. Luego
detiene este tipo de pensamiento también y fija la mente en una única idea solamente,
mediante esfuerzos repetidos y vigorosos.
Antes de comenzar a meditar debes tener una imagen
mental de Dios o Brahman, concreta o abstracta.
Cuando enciendes un fuego juntas algo de paja, pedazos de
papel y algunos palitos. El fuego se apaga. Soplas una y otra vez varias veces con la boca o
con un fuelle. Después de algún tiempo surge un pequeño fuego. Va a resultar difícil
apagarlo. Lo mismo sucede con la meditación; al comienzo los principiantes caen de la
meditación en sus viejos surcos mentales. Tienen que elevar sus mentes una y otra vez, y
fijarla en el objeto de meditación. Cuando la meditación se hace muy profunda y firme,
finalmente se establecen en Dios. Luego la meditación se hace natural y habitual. Utiliza el
fuelle del desapasionamiento intenso y la práctica intensa para encender el fuego de la
meditación.
Aunque al comienzo le resulta molesto, el estudiante genera
interés en sus estudios de matemáticas o geometría, pensando en los beneficios de
aprobar el examen. De la misma manera tendrás que crear interés en la meditación,
pensando en los beneficios incalculables de la inmortalidad, la paz suprema y la dicha
infinita, que derivarán de su práctica constante.
Clarifica tus ideas una y otra vez. Piensa con claridad. Ten
concentración profunda y pensamiento recto. Has introspección en soledad. Purifica
mucho tus pensamientos. Aquieta los pensamientos y silencia la mente burbujeante. Tal
como en una clínica quirúrgica el asistente del cirujano permite que entre un único
paciente por vez al quirófano o a la consulta; del mismo modo tienes que permitir que
una única onda de pensamiento se eleve por vez y que descienda con calma. Luego
permite que surja otra onda de pensamiento. Elimina todos los pensamientos extraños
que nada tengan que ver con el asunto que tengas entre manos. Un control eficiente
sobre los pensamientos por medio de una larga práctica es de gran ayuda en la
meditación.
Observa cada pensamiento con mucha atención. Elimina
todos los pensamientos inútiles de la mente. Tu vida debe coincidir con tu meditación.
También mantén tu meditación durante el trabajo. No le des nueva fuerza a los malos
pensamientos por el hecho de pensar constantemente en ellos. Restríngelos. Remplázalos
por pensamientos sublimes. Controlar el pensamiento es absolutamente necesario. No
debes malgastar ni siquiera un simple pensamiento.
No albergues información innecesaria en tu cerebro.
Aprende a desmentalizar la mente. Olvida cualquier cosa que hayas aprendido, ahora es
algo inútil. Sólo de ese modo podrás llenar tu mente con pensamientos divinos durante la
meditación. Ganarás una fuerza mental renovada.
Ocúpate de tus asuntos cotidianos. El fruto llegará solo.
Permítanme repetir aquí las palabras del Señor Krishna en el Bhagavad Guita: “Tu tarea
tiene que ver con la acción (austeridad, práctica y meditación) solamente, nunca con sus
frutos; por lo tanto, que los frutos de la acción no sean tu motivo, ni te apegues a la
inacción”. Tus esfuerzos serán coronados con un éxito sanguíneo por el Señor. Lleva largo
tiempo purificar la mente y lograr una mente enfocada. Se tranquilo y paciente. Continúa
tu sadhana con regularidad.
Sé cuidadoso en la selección de tus compañías. Personas
indeseables sacuden fácilmente tu fe y tu creencia. Ten fe plena en tu preceptor espiritual
y en la práctica espiritual que estás siguiendo. No dejes nunca que cambien tus
convicciones. Continúa con celo y entusiasmo. Tendrás un rápido progreso espiritual y
ascenderás por la escalera espiritual escalón por escalón y finalmente alcanzarás la meta.
No planees, no imagines, no trates de satisfacer los deseos.
Sé indiferente. Aniquila la emoción. No te apegues a los deseos. Los deseos están
indefensos en ausencia de emociones y apegos. Disminuyen y mueren. Encuentra las
causas de los pensamientos perturbadores, y elimínalos uno por uno. Observa la mente
cuidadosamente. Vive en soledad, no te mezcles. Ten paciencia, entusiasmo y coraje. Si
encuentras gran interés y felicidad en la meditación, y si estás progresando, detén
también el estudio por algún tiempo. El estudio también es un objeto de gozo. Dios no
está en los libros. Se lo puede alcanzar solamente por la meditación constante. La
erudición es para ganar el aplauso de la sociedad. Evita la pedantería.
Algunas veces la mente se cansa. Cuando eso suceda toma
un descanso completo. No tensiones la mente. Da un paseo vespertino por la costa del
mar, por las riberas del Ganges, o por cualquier otro lugar agradable. Canta OM. Siente
OM. Murmura OM. Disminuye el tiempo de meditación durante un par de días. Utiliza tu
fuerte sentido común y escucha la voz interna. Observa los modos de la mente. Las dos
corrientes de gozo y dolor se mueven en la mente. Cuando estás deprimido, ve por una
buena caminata. Cierra los libros. Recuerda que todas estas son características de la
superposición y que no pertenecen al Atman. Pasarán con rapidez.
Cuando medites, ignora el sustrato de saberes que provocan
los sentidos en la mente. Evita cuidadosamente las comparaciones con todas las demás
referencias cruzadas y las memorias de ideas. Concentra toda la energía de la mente en
una única idea de Dios o Atman, sin comparar con ninguna otra idea. Cada vez que la
mente vagabundea, debes controlarla. Trata de identificarte con el Atman eterno,
inmortal, siempre puro, que reside en los recovecos de tu corazón. Piensa, y siente, todo
el tiempo: “Yo soy el Atman siempre puro”. Este solo pensamiento eliminará todos los
problemas y los pensamientos fantasiosos. La mente quiere engañarte. Comienza la
corriente contraria de pensamiento. La mente acecha como un ladrón.
Puedes lograr el modo meditativo muy fácilmente sin
esfuerzo si haces tu práctica en horarios fijos, tanto a la mañana como a la noche. En el
invierno puedes sentarte cuatro veces. Debes tener la misma postura, la misma
habitación, el mismo asiento, la misma actitud mental y las mismas horas de meditación.
Todos deberían tener su rutina diaria y adherirse estrictamente a ella a toda costa. Ser
indulgentes con la mente arruinará todo el programa. Debes meditar con regularidad y
hacer la práctica espiritual incansablemente, con energía infatigable, paciencia indómita,
voluntad diamantina y determinación de hierro. Sólo entonces el éxito es posible.
Las comidas deben hacerse a intervalos regulares. Uno
debería irse a dormir a una hora determinada, y levantarse también a una hora fija.
¡Observa como el sol es muy regular al salir y hacer su tarea diaria!
Un glotón o un amante de lo sensorial, un embotado o un
vago, no pueden practicar meditación. Quien controlo la lengua u otros órganos, quien es
perspicaz, quien come, quien bebe y duerme moderadamente, quien destruyó egoísmo,
lujuria, codicia y cólera, es capaz de practicar meditación y ser exitoso en el samadhi.
¿Qué hace un hombre pasional? Repite el mismo acto
ignominioso una y otra vez, y llena su estómago tantas veces como pueda. ¿Qué hace un
aspirante con un deseo ardiente por la liberación? Bebe un poco de leche y repite el
proceso de meditación una y otra vez, todo el día y toda la noche, y goza de la dicha
eterna del Ser. Ambos están ocupados a su modo. Los primeros son capturados en la
rueda de nacimientos y muertes, y los últimos consiguen la inmortalidad.
Tal como necesitas alimento para el cuerpo, también
requieres alimento para el alma, en la forma de oraciones, japa, kirtan, meditación, etc.
Así como te sientes agitado cuando no te alimentas a la hora prevista, también debes
agitarte cuando no rezas a la mañana y a la tarde en la hora habitual, si tienes la práctica
de hacer oración y japa en esos momentos. El alma también quiere su alimento a la hora
adecuada. El alimento para el alma es más esencial que al alimento para el cuerpo.
Cualquiera sea la práctica espiritual que hagas, sea japa,
práctica de asana, meditación concreta en una forma del Señor, o pranayama, hazla
sistemática y regularmente cada día. La recompensa es inmensa.
Tal como te alimentas cuatro veces por día, mañana,
mediodía, tarde y noche, así también tienes que meditar cuatro veces por día si quieres
liberarte rápidamente.
Si interrumpes tu práctica, compensa la deficiencia a la tarde
o a la noche, o a la mañana siguiente. Si el practicante observa con regularidad esta
práctica se logra un progreso rápido y un gran éxito. Incluso si no experimentas ningún
resultado tangible, debes continuar con sinceridad, honestidad, paciencia y perseverancia.
Tendrás éxito después de algún tiempo. No hay duda de esto.
Llena la mente una y otra vez con pensamientos puros,
divinos. Al hacerlo se formarán nuevos surcos y caminos. Así como la aguja de un
gramófono hace un pequeño surco en el disco, el pensamiento puro hará nuevos surcos
saludables en la mente y el cerebro. Se formarán impresiones nuevas.
El período de meditación se debe incrementar gradualmente
con precaución. La meditación no debe ser por arrebatos. Debe estar bien regulada y ser
estable. Debes usar siempre tu sentido común y la razonabilidad a lo largo de toda la
práctica. Debes ascender a la cima del yoga gradualmente, con lentitud, paso a paso,
etapa tras etapa. No debes abandonar la práctica siquiera por pocos días.
Así como saturas la sal o el azúcar con agua, tendrás que
saturar la mente con pensamientos de Dios, con pensamientos espirituales sublimes, que
despiertan el alma. Sólo de esa manera estarás siempre establecido en la conciencia
divina.
Si conservas jugo de limón o de tamarindo en una copa de
oro, no se echa a perder, pero si lo mantienes de un vaso de bronce o latón se arruina
enseguida y se vuelve venenoso. Lo mismo sucede con los pensamientos, si albergas
pensamientos sensoriales en la mente pura de una persona que practica meditación
constante, no polucionará la mente e inducirá excitación pasional, pero si hay
pensamientos sensoriales en personas con mentes impuras, estos pensamientos
sensoriales causarán excitación en ellos cuando estén frente a objetos sensoriales.
De la misma manera en que el agua turbia se purifica
echándole semillas del árbol de la nuez (strychnos potatorum), la mente turbia, llena de
deseos e ideas falsas, se purifica pensando y reflexionando en el Absoluto. Sólo entonces
habrá iluminación verdadera. Cuando comienzas a meditar, no debes estar muy
apurado por conseguir los frutos con rapidez. Una mujer joven dio 108 vueltas al árbol
asvattha (fictus religiosa) para tener un bebe, y se tocaba la panza en cuanto terminaba
para ver si lo tenía o no. Esto es tontería simplemente. Tendrá que esperar varios meses.
Así también, si meditas durante algún tiempo con regularidad, la mente madurará y
finalmente conseguirás la liberación. “La prisa despilfarra esfuerzos”.
Durante la meditación observa por cuanto tiempo puedes
dejar fuera pensamientos mundanos. Observa tu mente. Si lo haces por 20 minutos, trata
de aumentar el período a 30, y así sucesivamente. Llena la mente con pensamientos de
Dios, una y otra vez.
En la meditación no fuerces los ojos. No fuerces el cerebro.
No batalles ni luches con la mente. Relájate. Permite con amabilidad que fluyan los
pensamientos divinos. Piensa firmemente en el objeto de meditación. No elimines
voluntariamente y con violencia los pensamientos intrusos. Ten pensamientos puros
sublimes. Los pensamientos viciosos se desvanecerán solos.
Si hay mucha tensión en tu meditación, reduce la duración
de cada sentada durante algunos días. Haz una meditación ligera. Cuando hayas
recuperado un tono normal aumenta el período de nuevo. Usa tu sentido común a lo largo
de toda tu sadhana. Reitero este punto una vez más.
Cuando te retires en soledad para una tapas intensa, o
cuando practicas meditación intensa en una habitación silenciosa, no te preocupes
demasiado por afeitarte. Deja que los pelos crezcan. Estos pensamientos mecánicos, tales
como el de afeitarse, etc. provocarán una gran distracción en tu mente y perturbarán la
continuidad de los pensamientos divinos. No pienses mucho en el cuerpo, el pan, la ropa,
etc. Piensa más en Dios o Atman.
Si eres una persona muy ocupada y viajas continuamente no
es necesario que tengas una habitación especial y un horario especial para meditar. Haz
japa de “Soham” y meditación junto a la respiración, esto es muy sencillo, o asocia tu
mantra con el aliento. Cuando así lo hagas cada movimiento de la respiración se
convertirá en oración y meditación. Recuerda a Dios y siente Su presencia en todos lados.
Esto será suficiente.
¿Por qué cierras tus ojos durante la meditación? Abre tus
ojos y medita. Debes mantener tu balance mental incluso en medio del bullicio de la
ciudad. Sólo entonces serás perfecto. Al comienzo, cuando eres un neófito, puedes cerrar
los ojos para eliminar las distracciones de la mente, dado que eres débil. Pero más
adelante puedes meditar con los ojos abiertos incluso mientras caminas. Piensa con
fuerza que el mundo es irreal, que no hay mundo, que solamente hay Atman. Si puedes
meditar en el Atman incluso con los ojos abiertos, eres un hombre fuerte, no serás
perturbado fácilmente.
Puedes meditar solamente cuando la mente está más allá de
toda ansiedad.
Todos los vrittis (modificaciones mentales), tales como
cólera, celos, odio, etc., asumen formas sutiles cuando practicas japa y meditación, y se
achican. Deben ser destruidos por completo. Deben destruirse por completo por medio
del samadhi. Sólo en ese momento estarás seguro. Los vrittis latentes estarán esperando
oportunidades para asumir una forma grave y expandida. ¡Debes tener cuidado siempre y
estar atento!
Resiste la caída fatal impulsada por las fuerzas oscuras y
antagónicas por medio de la meditación regular. Controla los vagabundeos sin rumbo de
la mente por medio de un pensamiento claro y ordenado. No escuches los falsos susurros
de la mente inferior. Vuelve tu mirada interna hacia el centro divino. No tengas miedo de
los severos reveses que enfrentarás durante tu viaje. Sé valiente. Marcha con coraje hasta
que descanses finalmente en tu centro de dicha eterna.
Debes incrementar diariamente tu desapasionamiento,
meditación y virtudes sáttvicas, tales como paciencia, perseverancia, piedad, amor,
perdón, pureza, etc. Esto ayuda a la meditación. La meditación aumenta las cualidades
puras.
Cuando pones una barra de hierro en el crisol ardiente se
pone roja como el fuego. Cuando la sacas pierde su color rojo. Si quieres mantenerlo rojo
debes dejarlo siempre en el fuego. Del mismo modo si quieres mantener la mente cargada
con el fuego de la sabiduría debes mantenerla siempre en contacto con Dios, a través de
meditación constante e intensa. Debes tener siempre un flujo incesante de la conciencia
de Dios.
Tal como cannabis, índigo, opio o alcohol, te intoxican
durante varias horas aún cuando consumas una cantidad pequeña, así también la
intoxicación divina que logras durante la meditación regular, dura varias horas si meditas
media hora todos los días. Por lo tanto, sé regular en tu meditación.
Quienes meditan durante cuatro o cinco horas de un tirón,
pueden tener dos poses meditativas. Algunas veces la sangre se acumula en alguna parte
de las piernas o los muslos, y eso origina un pequeño problema. Después de dos horas
cambia la postura, o estira las piernas en toda su extensión, y apóyate en la pared o en
una almohada. Mantén la columna recta. Esta es la asana más confortable. También
puedes juntar dos sillas, siéntate en una y estira las piernas sobre la otra. Ese es otro
artilugio.
A algunos estudiantes les gusta meditar con los ojos
abiertos, a otros con los ojos cerrados y a otros con ojos medio abiertos. Si meditas con
ojos cerrados, el polvo o partículas externas no caerán en los ojos. Algunos estudiantes
que les molestan luces y sacudidas prefieren meditar con los ojos abiertos. En poco
tiempo el sueño vence a algunos que meditan con ojos cerrados. Si los ojos se mantienen
abiertos la mente va hacia los objetos. Usa tu sentido común para adaptar aquello que se
adapte mejor a ti. Vence otros obstáculos por métodos aptos inteligentes.
La meditación es posible cuando la mente está llena de paz.
El estómago no debe cargarse. Hay una conexión íntima entre la mente y la comida. Una
comida pesada es dañina. Toma una comida plena a las once de la mañana y un poco más
de medio litro de leche a la noche. La comida vespertina debe ser ligera para aquellos que
meditan.
Medita dos o tres horas. Si te cansas, reposa media hora.
Toma una taza de leche y siéntate nuevamente a meditar. Repite el proceso de
meditación una y otra vez. Da un paseo por la galería a la tardecita. No permitas que la
mente albergue pensamientos mundanos siquiera por unos pocos minutos. Este método
mantendrá la mente muy ocupada y la atrapará en poco tiempo. Practica esto. Podrás
entrar en samadhi en cuarenta días. Los que viven en familia pueden convertir una
habitación en un bosque, y lograr esto en su hogar. Después de algo de práctica serás
capaz de sentarte de un tirón incluso por catorce horas. Padmasana es una buena asana
para los que viven en familia. Siddhasana es buena para los sannyasins.
Si quieres tener éxito en yoga, tendrás que abandonar todo
goce mundano y practicar austeridad y celibato. Esto ayudará para el logro de la
concentración y el samadhi.
Si no pudieses formar la imagen de tu deidad elegida, o fijar
la mente en ella, puedes tratar de escuchar el sonido del mantra que repites, o pensar en
las letras del mantra puestas en orden. Esto detendrá el vagabundeo mental.
Prana es el sobretodo de la mente. La vibración del prana
síquico sutil permite la formación del pensamiento. Mediante el pranayama puedes
mejorar tu meditación haciendo que la mente sea más estable.
Si pones un gran espejo frente a un perro, y un pedazo de
pan frente a él, el perro ladra enseguida a su reflejo en el espejo. Imagina tontamente que
allí hay otro perro. Lo mismo pasa con el hombre y su mente-espejo; el hombre ve su
propio reflejo en todas las personas, pero imagina tontamente, tal como el perro, que
todos son diferentes de él, y pelea, debido al odio y los celos.
Las acciones de la mente son los verdaderos karmas
realmente. La verdadera liberación resulta del desentronamiento de la mente. Aquellos
que se han liberado de las fluctuaciones de sus mentes tienen una firmeza suprema en la
meditación. En cuanto la mente se purga de sus impurezas, se vuelve calma, y se
destruyen pronto todas las ilusiones mundanas, con sus acompañantes: nacimientos y
muertes.
Medita en la idea: “No hay mundo. No hay cuerpo ni mente.
Lo único que hay es Conciencia pura. Yo soy esa Conciencia pura”. Esto es meditación
nirguna (meditación sin atributos).
Tendrás que hacer que el pensamiento de Dios, o la
presencia divina, fluya como una inundación o ríada. Renuncia a pensamientos sobre
objetos. Elimínalos con el látigo de la discriminación y la indagación en la naturaleza del
Ser. Al comienzo hay lucha, es cansador por cierto, pero después, a medida que crezcas
más y más fuerte, y crezcas en pureza y contemplación de dios, la práctica espiritual se
hará fácil. Te regocijas en la vida de unidad, y obtienes fortaleza del Atman. La fuerza
interior crece cuando todas las ideas sensoriales se achican y la mente en enfoca en un
único punto.
Trata de identificarte con el Atman eterno, inmortal, siempre
puro, que reside en tu corazón. Piensa y siente siempre: “Yo soy el Atman eternamente
puro”. Este único pensamiento eliminará todos los pensamientos problemáticos y
fantasiosos.
Sitio de meditación
“Uno debe hacer su meditación y concentración yóguicas
en un lugar plano, libre de guijarros, fuego, viento, polvo, humedad y ruidos
perturbadores, donde el paisaje es encantador y placentero a la vista, y donde hay
glorietas, cuevas y lugares con agua, que ayudan a la práctica de la
concentración(Svetashvatara Upanishad II-10)”.
Soledad y meditación intensa son dos requisitos importantes
para conocer al Ser. Las costas de los ríos, escenarios montañosos, hermosos jardines con
flores, y templos sagrados, son lugares que elevan la mente para concentrarse y meditar.
Recurran a ellos.
El mundo no te resultará apto para meditar cuando avances
en la senda espiritual. Hay muchas causas perturbadoras. El ambiente no es elevador. Tus
amigos son tus peores enemigos, ya que se llevan todo tu tiempo con charlas vanas. Esto
es inevitable. Quedas estupefacto y preocupado cuando tratas de salir de ese ambiente.
El lugar que elijas debe tener un clima templado, y se debe
adaptar en verano, estación lluviosa e invierno. Debes adherirte a un lugar durante tres
años con determinación firme. Dado que todos los lugares combinan ventajas y
desventajas, elige aquellos que tengan las mayores ventajas y las menores desventajas.
Todo es relativo en este mundo. Incluso si vas de un polo a
otro polo, difícilmente encuentres un lugar ideal que pueda satisfacer todos los puntos de
vista. Tendrás que crear tu propia atmósfera espiritual a través de japa, meditación y
oración. Tener un lugar ideal es imposible. No debes cambiar cuando tienes algún
inconveniente. Aguanta. No hay beneficio en cambios frecuentes. No compares un lugar
con otro. El mundo te tienta de varias maneras. Usa tu razón y tu discriminación. Mussorie
te aparecerá más agradable cuando estás en Simla. Simla parecerá más agradable cuando
estás en Mussorie. No le creas más a los sentidos y la mente. Suficiente, suficiente, de sus
trucos. Ponte en alerta para protegerte de los engaños y tentaciones de los sentidos.
Rishikesh y Muni Ki Reti son lugares maravillosos para la
meditación. Su encanto e influencia espiritual son sencillamente maravillosos. Puedes
instalar allí tu cabaña. Uttarkashi, Brahmapuri, Garuda, Chetty y Nilakanth, cerca de
Rishikesh, son otros lugares agradables. Almora y Nainital también son buenos. Cualquier
pueblo cerca de las orillas de un río, por ejemplo el Ganges, el Narmada o el Jamuna, es
hermoso.
Elige cualquier lugar que tenga un clima parejo. Se necesitan
lugares frescos para meditar. El cerebro se cansa muy rápido en un lugar cálido. En un
lugar fresco puedes meditar las veinticuatro horas del día. No te cansarás. Invierno y la
primer parte de la primavera, son las mejores épocas para los principiantes que
comienzan a meditar. En el invierno la mente no se cansa para nada. Tú eres capaz de
meditar incluso durante veinticuatro horas sin el menor cansancio.
Lugares importantes para meditación
1. Rishikesh
2. Hardwar
3. Uttarkashi (vía Tehri)
4. Kankhal (cerca de Hardwar)
5. Badri Narayan (Himalayas)
6. Devaprayag (Himalayas)
7. Gangotri (Himalayas)
8. Ayodhya
9. Monte Abou
10. Nasik
11. Benares
12. Brindavan
13. Srinagar (Kashmir)
14. Almora
15. Nainital
16. Bangalore
17. Puri
18. Dwaraka
19. Phandarpur
20. Tiruvottiyur (Madras)
21. Alandi (cerca de Poona)
22. Juhu (Bombay)
23. Montañas Tiruvengoi
24. Montañas Tirupati
25. Papanasam (Distrito Tinnevelly)
Entre todos los lugares Rishikesh es el mejor en el mundo.
Sus
vibraciones espirituales elevan el alma. El paisaje es sumamente encantador. Es un bello
lugar.
Mussorie, Darjeeling, Simla, Ooty, Lodaikanal, y todas las
estaciones son lugares frescos. También tienen paisajes hermosos, pero son centros
mundanos, y no tienen vibraciones espirituales. Mucha gente va allí para disfrutar y
enrubian la atmósfera, es por ello que no son aptos para la meditación.
Al comienzo es mejor tener algunas comodidades, tales
como una biblioteca, asistencia médica y una estación de tren, y debes poder conseguir
frutas y leche, de otro modo es difícil continuar tu práctica espiritual en un lugar durante
mucho tiempo. Cuando hayas avanzado, y estés por encima de la conciencia corporal,
puedes permanecer en cualquier lugar.
Un aspirante que medita en una habitación solitaria en
planta alta en una ciudad, tendrá tanta quietud como la que hay en un bosque, pero no
tendrá vibraciones espirituales concordantes. Las vibraciones juegan un papel vital en la
elevación de la mente y para provocar la concentración de la mente en un punto. En los
lugares sagrados las vibraciones de los santos están cargadas en el espacio etéreo, y los
aspirantes se benefician mucho de estas vibraciones. Los sentimientos puros, la
renunciación y el modo meditativo llegan solos, sin esfuerzo o cualquier clase de lucha.
Cierta vez unas damas bajaron de la estación de tren en Rishikesh. En el instante en que
vieron los Himalayas, dijeron: “¿Quién es un hijo? ¿Quién es un padre? ¡Todo es ilusión!
¡Todo es falso!”. Tal es la poderosa influencia de las vibraciones sobre la mente.
Solamente sabios y santos pueden conocer la naturaleza de las vibraciones de un lugar
para meditar.
La vida en una cueva es extremadamente apropiada. Los
antiguos sabios y videntes de la India vivían en las cuevas de los Himalayas, y hacían tapas
(austeridad) rigurosa. La temperatura es completamente uniforme en las cuevas. El calor
del verano abrasador no puede entrar, y en el invierno son totalmente cálidas. Dado que
todos los sonidos exteriores están eliminados en una cueva, puedes tener bellas
meditaciones ininterrumpidas. En las cuevas hay soledad, las corrientes espirituales son
elevadoras, y no hay atmósfera mundana, ya que la civilización moderna no ha entrado
allí. Tales son las ventajas de la vida en una cueva.
No obstante, la vida en una cueva no es apta para aspirantes
que tienen educación moderna, una constitución delicada, y que sean tímidos. Está
diseñada para aspirantes que tienen una constitución fuerte y robusta, que no tienen
miedo y poseen una gran resistencia. Sólo pueden permanecer en una cueva quienes
tienen algunos poderes síquicos divinos, buen conocimiento de las hierbas de los
Himalayas, que han fortalecido el cuerpo por medio un tónico especial, con un cuerpo
probado contra las picaduras de insectos o criaturas venenosas, con poderes síquicos
conferidos por mantras especiales, con poder sobre animales salvajes, que pueden
soportar calor y frío, hambre y sed, que han perdido todo interés en las atracciones del
mundo, en los objetos de los sentidos y en cualquier tipo de trabajo, capaces de meditar
durante mucho tiempo y con desapasionamiento interno.
Algunos aspirantes inexpertos, con un cuerpo débil y salud
mediocre, en los que alboreó recientemente un rayo de discriminación y
desapasionamiento, debido al estudio de algunos libros religiosos, o algún inconveniente
o dificultad en la vida, corren a las cuevas de los Himalayas sin ninguna preparación o
disciplina mental y corporal. En la misma manera que el mercurio sube a cuarenta grados
en fiebres altas, las emociones burbujeantes juveniles se suben rápidamente a la cabeza, y
se enfrían también rápidamente. Hallan muy difícil enfrentar la vida en esos lugares, y
dejan el lugar en pocos días. Para algunos, la vida en las cuevas no es apta. Desarrollan un
tipo de enfermedad dermatológica, y la sangre se debilita debido a la carencia de
ventilación.
Hay otra desventaja en la vida en una cueva. Quien vive en
una cueva mucho tiempo se pone embotado y perezoso. Es incapaz de hacer cualquier
tipo de trabajo. No se puede juntar con la gente y es terriblemente miedoso ante las
multitudes. Su mente se distrae si está en compañía de unas pocas personas, o si oye
algún pequeño ruido. Esto no es una vida equilibrada, es un desarrollo unilateral. Quien
vive en una cueva debe ser capaz de mantener el equilibrio, incluso cuando va a una
ciudad ajetreada. Este es el signo de su crecimiento espiritual.
Las cuevas artificiales, con buena ventilación, se pueden
construir bajo la tierra, en cualquier lugar solitario, incluso en tu pueblo o lugar. Dos
paredes con un agujero en el medio, y caños que traigan aire fresco y saquen el aire
caliente, mantendrán la cueva completamente fresca. Los verdaderos aspirantes que
permanecen en el mundo, deben construir una para su meditación. Serán beneficiados
inmensamente.
La cueva real, compacta, bien amoblada, maravillosa,
asombrosa, está en el corazón. Incluso ahora, santos modernos y sabios, moran allí,
retirando los exteriorizantes sentidos y la mente. Ellos beben el néctar de la inmortalidad
en ese lugar, y permanecen dichosos por siempre.
¡Qué todos ustedes moren en esa cueva en el corazón;
misteriosa, magnífica, en comunión solamente con tu Ser interno, el Brahman eterno, el
Absoluto, la meta, el único refugio de todos!
Reclusión y meditación
Eknath, Rajah Janaka, y otros, conocieron a Dios haciendo prácticas espirituales (sadhana)
mientras permanecían en el mundo. La enseñanza central del Bhagavad Guita, es
liberarse en el mundo, y por medio de él. Esto es plausible y suena correcto, pero no es
factible para la vasta mayoría. Es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Cuántos Janaka y
Ekanaths han habido? Ellos hicieron esta sadhana en su último nacimiento, es totalmente
imposible para la gran mayoría.
El Señor Jesús desapareció durante dieciocho años. Buddha
se recluyó en soledad por ocho años en el bosque Uruvala. Swami Rama Tirtha se recluyó
en el bosque Brahmapuri por dos años. Sri Aurobindo enseño que uno debería realizar en
medio de la actividad, pero él se encerró en una habitación durante veinte años. Muchos
han recurrido a la reclusión durante su período de sadhana. Puedes comenzar en el
mundo, pero cuando has hecho algún progreso, debes cambiar para prácticas avanzadas
en un lugar adecuado, donde encuentras vibraciones espirituales y soledad.
Dado que la fuerza de voluntad en muchas personas se ha
hecho muy débil, ellas no tienen disciplina religiosa o entrenamiento en escuelas y
colegios cuando era jóvenes, y porque están bajo la influencia de influencias materialistas,
es necesario para ellas retirarse durante algunas semanas, meses o años, para practicar
japa riguroso y meditación ininterrumpida. No hay una píldora mágica más eficaz que la
soledad para reducir la enfermedad de la oscilación mental, que causan las reacciones a
las impresiones impuras.
Aquellos que han solucionado la situación de sus hijos en la
vida, y quienes están jubilados, y aquellos que no tienen ataduras o apegos en el mundo,
pueden permanecer recluidos por cuatro o cinco años y practicar meditación intensa y
austeridades para purificarse y liberarse. Esto es como ingresar a la universidad para
estudios más elevados o para un curso de posgrado. Cuando la austeridad (tapas) haya
finalizado, cuando hayan logrado conocer al Ser, deben regresar y compartir su
conocimiento por medio de conferencias, charlas, discursos, o conversaciones de corazón
a corazón, según su capacidad y disposición.
Quien vive en familia, y tiene tendencias yóguicas e
inclinaciones espirituales, puede practicar meditación en una habitación solitaria y
tranquila en su propia casa, o en cualquier lugar solitario sobre las costas de cualquier río
sagrado, durante las vacaciones, o a lo largo de todo el año si es un aspirante de tiempo
completo, o si está jubilado.
Si quieres retirarte en soledad para practicar meditación,
siendo alguien que vive en familia, pero con sed espiritual por una sadhana intensa, no
puedes de repente cortar el vínculo con las personas de tu familia. La ruptura repentina de
lazos y posesiones mundanas, te provocará una agonía mental intensa, y ocasionará un
shock a las personas de tu familia. Tendrás que cortar los lazos gradualmente. Para
empezar, puedes quedarte durante una semana o un mes en soledad. Luego prolonga el
período en forma gradual. En ese momento, ellos no sentirán los dolores de la separación.
El aspirante debe estar libre de esperanza, deseo y codicia;
sólo así tendrá una mente estable. Esperanza, deseo y codicia, hacen que la mente esté
siempre inquieta y turbulenta, son enemigos de la paz y del conocimiento del Ser. Además
no debe tener ninguna posesión, y conservar solamente aquellos artículos absolutamente
necesarios para mantener su cuerpo. Si tiene muchas posesiones la mente pensará
siempre en ellas, e intentará protegerlas. Aquellos que quieren un progreso rápido en
meditación durante el período de reclusión, no deben tener ningún vínculo con el mundo
a través de correspondencia, lectura de periódicos, o pensando en los miembros de la
familia y las propiedades.
Será capaz de vivir en sociedad quien haya reducido sus
necesidades, a quien el mundo no le atraiga, que tiene discriminación, desapasionamiento
y anhelo ardiente por la liberación, y que haya observado mauna durante meses
continuados.
El aspirante debe tener serenidad. La luz divina puede
descender solamente en una mente serena. La serenidad se logra mediante la
erradicación de deseos y antojos. Tampoco debe tener miedo. Esta es la condición más
importante. Un aspirante cobarde o tímido, está muy alejado de la liberación.
El aspirante no necesita preocuparse por sus necesidades
corporales. Todo es provisto por Dios. Todo está arreglado previamente por Madre
Naturaleza. Ella cuida de las necesidades corporales de todos con mucho cuidado, de un
modo mucho más eficiente que los que cualquiera pudiese tener, y sabe mejor que nadie
cuales son los requerimientos, y los provee aquí y allá. Entiende los misteriosos modos de
Madre Naturaleza y vuélvete sabio. Se agradecido con ella por Su amabilidad, gracia y
piedad que son únicas.
¿Cómo puede testearse el control de los sentidos en un
bosque solitario, donde no hay tentaciones? Los estudiantes de yoga de las cuevas, que
viven aislados, deben probarse luego de un crecimiento suficiente, yendo a las planicies.
Pero, no deben hacerlo seguido, ¡tal como el hombre que sacaba la planta diariamente
después de regarla, para ver si tenía raíces fuertes y profundas, o no las tenía!
Si estás bien establecido en la práctica de retraer los
sentidos, si los tienes bajo tu control, puedes hallar una soledad perfecta hasta en las
partes más pobladas y ruidosas de una gran ciudad. Si los sentidos son turbulentos, si no
tienes la capacidad de retirarlos de los objetos, no tendrás paz mental ni siquiera en una
cueva solitaria de los Himalayas. Un yogui disciplinado, que haya controlado los sentidos y
la mente, puede gozar de paz mental en una cueva solitaria. Un hombre apasionado, que
no haya controlado los sentidos y la mente, sólo estará construyendo castillos en el aire si
vive en una cueva solitaria en las montañas.
Habitación de meditación
Ten una habitación separada cerrada bajo llave. Esto es
esencial. Convierte la habitación en un bosque. No dejes que nadie entre a la habitación.
Consérvala sagrada. Si no puedes solventar una habitación separada, convierte un
pequeño rincón de tu habitación como lugar de meditación, con pantallas o cortinas.
Quema incienso o palillos perfumados y alcanfor, a la mañana y a la tarde. Ten una foto
del Señor Krishna, Siva, Rama, Devi, Gayatri, de tu guru, del Señor Jesús, o del Señor
Buddha. Pon tu asiento frente a la imagen. Ten en la habitación algunos libros, tales como
el Bhagavad Guita, Ramayana, Bhagavatam, Upanishads, Vivekachudamani,
Yogavasishtha, Brahmasutras, la Biblia, el Zend Avesta, el Corán, etc.
Decora la habitación con imágenes inspiradoras de grandes
sabios, santos, profetas y maestros mundiales. Toma un baño antes de entrar a la
habitación, o lávate la cara, manos y piernas. Siéntate en la asana frente a la deidad. Canta
himnos devocionales, o repite guru stotras. Después comienza tu práctica de japa,
concentración y meditación.
Cuando repites el mantra, o el nombre del Señor, las
vibraciones poderosas se cargarán en el éter de la habitación. En seis meses sentirás paz y
pureza en la atmósfera del lugar. Cada vez que tu mente se perturba mucho por
influencias mundanas, siéntate allí, y repite el nombre del Señor durante media hora;
sentirás de inmediato un cambio total en la mente. Practica y siente por ti mismo la
suavizante influencia espiritual. Nada es como la sadhana espiritual. Sentirás un Rishikesh
local en tu propio hogar.
La habitación de meditación debería considerarse como un
templo de Dios. En ese lugar nunca deben permitirse charlas de naturaleza profana. En
ese lugar no se deben albergar pensamientos viciosos de celos rencorosos, o de avaricia.
Al lugar se debe entrar con una mente pía y reverente, ya que lo que hacemos, pensamos
y hablamos dejan sus impresiones en el éter e la habitación. Si no se tiene cuidado y se
evitan estos pensamientos negativos, ellos ejercerán su influencia sobre la mente del
aspirante, haciéndola perversa e intranquila, haciéndolo incapaz de asistir con devoción.
Las palabras dichas, los pensamientos albergados, lo actuado; no se pierde; se reflejan
siempre en las capas sutiles del éter que rodean la habitación e invariablemente afectan
la mente. Se debe hacer tanto esfuerzo como sea posible para vencerlos. Esto debe
hacerse solamente durante unos pocos meses. Cuando el hábito haya cambiado, todo
estará bien.
El mejor horario para la meditación
Brahmamuhurta es el período matutino de que va entre las
3,30 y las 5,30. Es muy favorable para la meditación. La mente está completamente fresca
después de un buen sueño, y totalmente calma y serena. En la mente predomina la pureza
en ese horario. También predomina la pureza en la atmósfera en ese período.
La mente es como una blanca hoja de papel, o una tabla
limpia, y está comparativamente libre de impresiones mundiales en ese período. Las
corrientes de gustos y aversiones, no entraron aún profundamente en la mente. Ella
puede moldearse muy fácilmente durante este período, en cualquier manera que quieras.
Puedes cambiarla con facilidad por medio de pensamientos divinos.
Todos los yoguis, paramahansas, sannyasins, aspirantes y
sabios de los Himalayas, comienzan su meditación en este período, y envían sus
vibraciones a todo el mundo. Serás beneficiado inmensamente por sus corrientes
espirituales. La meditación llegará sola, sin esfuerzo. Es una pérdida espiritual terrible para
ti si no usas este período en contemplación divina, y roncas en ese horario.
¡Oh hombre, ahora es brahmamuhurta! No ronques, ni te
des vuelta en la cama. Arroja la frazada. ¡Levántate, comienza tu meditación
vigorosamente, y goza la dicha eterna del Ser interior!
En invierno no es necesario que tomes un baño de agua fría.
Un baño mental será suficiente. Imagina y siente: “Me estoy bañando en el sagrado
Triveni en Prayag, o en el Manikarnika en Benares”. Recuerda al Atman puro. Repite la
frase: “Yo soy el alma siempre pura”. Este es el baño de sabiduría más poderoso. Es
altamente purificador y quema todos los pecados. Contesta las llamadas de la naturaleza
de prisa, limpia tus dientes con rapidez, no pierdas demasiado tiempo. Lava cara, manos y
pies de inmediato. Esparce agua fría sobre la cara y la parte superior de la cabeza. Esto
refrescará el cerebro y los ojos. Sé rápido. Apúrate. Levántate enseguida. Brahmamuhurta
pasará con rapidez. Debes utilizar este tiempo precioso en japa y meditación.
Siéntate en siddha, padma o sukha asana. Repite algunas
sotras o himnos divinos, canta OM doce veces, o haz kirtan por cinco minutos, antes de
comenzar tu japa y meditación. Esto elevará rápidamente tu mente y elimina pereza y
somnolencia. Haz sirshashana, o sarvangasana, o cualquier asana, por cinco minutos. Esto
te preparará totalmente apto para practicar meditación y eliminará el sueño y la flojera.
Tendrás una meditación maravillosa. Después de terminar tu japa y meditación puedes
practicar asana, pranayama y estudiar el Bhagavad Guita u otros libros religiosos.
Si no tienes el hábito de levantarte temprano pon un reloj
despertador. Una vez que se estableció el hábito no habrá dificultad. La mente
subconciente se convertirá en un sirviente obediente para que te despiertes a la hora
establecida.
Si sufres de constipación crónica puedes beber un vaso de
agua fría, o agua templada, inmediatamente después de limpiarte los dientes. Esto te
permitirá superar la constipación. También puedes beber agua triphala (fórmula
ayurvédica en base a hierbas rasayanas). Moja dos “harad” (myrobalan), dos “amalaka” y
dos “thandrikkai” en un vaso de agua fría a la noche. Bebe el agua a la mañana después de
limpiarte los dientes, o puedes tener un polvo hecho de ese modo y listo para usar, y
pones una o dos cucharadas en el agua.
Cultiva el hábito de responder a las llamadas de la naturaleza
tan pronto como sales de la cama. Si sufres de constipación incurable medita en cuanto te
levantas de la cama. Después de terminar tu meditación matutina puedes ir al baño con la
ayuda de una copa de leche caliente.
El atardecer también es favorable para la meditación. En
brahmamuhurta y el atardecer prana fluye fácilmente por el nadi sushumna (ver volumen
II, Hatha Yoga). Entrarás en meditación profunda y samadhi sin demasiado esfuerzo
cuando el nadi Sushumna está funcionando. Esa es la razón por la que sabios, yoguis, y las
escrituras hablan muy bien de estos dos períodos de tiempo. Cuando el aliento fluye de
manera uniforme a través de ambas fosas nasales, sabe que Sushumna está activo. Cada
vez que Sushumna está activo, siéntate a meditar y goza de la paz interna del Atman o
alma.
Puedes meditar los domingos ya que es un día de descanso y
la mente está libre. Medita vigorosamente los domingos. Elige siempre aquella parte del
día o de la noche cuando tu mente está clara, y cuando es más probable que seas
perturbado. Puedes sentarte nuevamente justo antes de irte a la cama. La mente estará
en calma en este horario.
Para empezar todos deben practicar la meditación una hora
a la mañana y una hora al atardecer. Las horas de práctica deben incrementarse
gradualmente. Después de seis meses o un año, según la capacidad mental de cada uno,
puedes tener tres sentadas, la tercera puede ser a la tarde de 16 a 17. Puedes aumentar el
período de concentración poco a poco, hasta dos horas en cada sentada. En verano, no
obstante, es más molesto debido al calor y la transpiración, por lo que ten dos sentadas
durante el verano. La merma se puede compensar durante el invierno. El invierno es muy
favorable para la meditación. Si no tienes suficiente tiempo, puedes meditar a la noche
unos pocos minutos, digamos diez o quince. No tendrás sueños malos. Los pensamientos
divinos se mantendrán también durante el sueño. Las buenas impresiones estarán allí.
Otro punto importante es que el sentimiento bráhmico se
debe mantener durante las veinticuatro horas. Debe haber un flujo incesante continuo de
conciencia. No debes olvidar la idea “Yo soy Brahman”, o la presencia divina, siquiera un
segundo. Olvidarse de Dios es una muerte genuina. Esto es el suicidio real. Este es el
mayor pecado.
Razones del fracaso
Algunas personas en quienes el intelecto, la razón, está más
desarrollado, tienen el hábito de prestarse a controversias y discusiones innecesarias. No
pueden estar quietas más de un segundo. Crearán oportunidades para debates
acalorados. Demasiada discusión termina en enemistad y hostilidad. Se gasta mucha
energía en discusiones inútiles. El intelecto es una ayuda si se usa en la dirección correcta,
esto es la indagación en la naturaleza de Dios, pero es un obstáculo si se usa en
discusiones innecesarias. El intelecto lleva al aspirante al umbral de la intuición, hasta ahí
y no más. La razón ayuda a inferir la existencia de Dios, y a encontrar métodos adecuados
para conocer al Ser. La intuición trasciende la razón, pero no la contradice. La intuición es
la percepción directa de la Verdad, no hay razonamiento allí. La razón tiene que ver con
asuntos del plano físico. Donde hay un “por qué” y un “por lo tanto”, hay razonamiento.
En todas las cuestiones trascendentales, aquellas que están más allá del alcance de la
razón, ésta es inútil.
El intelecto ayuda mucho para reflexionar y razonar. Pero las
personas en las que el razonamiento está altamente desarrollado devienen escépticas. Su
razón se pervierte también. Pierden su fe en las escrituras y en las enseñanzas de los
santos. Dicen: “Somos racionalistas. No podemos creer en nada que no apele a nuestra
razón. No creemos en los Upanishads. Rechazamos cualquier cosa que no venga del
dominio de la razón. No tenemos fe en Dios y los sad gurus”. Estos así llamados
“racionalistas”, son solamente un tipo de ateos. Es muy difícil convencerlos. Tienen una
razón impura, pervertida. Los pensamientos de Dios no pueden entrar en sus mentes. No
pueden hacer ninguna sadhana espiritual. Dicen: “Muestren a su Brahman de los
Upanishads”. Aquellos que tienen una naturaleza dubitativa perecerán. No son capaces de
explicar los problemas misteriosos de la vida. Aquellos que están libres del “racionalismo”
y del “escepticismo” pueden marchar en la senda del conocimiento de Dios. Abandona las
discusiones, vuélvete silencioso y mira dentro tuyo. Todas tus dudas se aclararán y
conseguirás un flash del conocimiento divino. Las páginas del libro interno del
conocimiento divino te serán reveladas claramente. Practica esto y siéntelo.
Los aspirantes no deben permitirse charlas y pensamientos
diversos sólo para aliviar la mente. Deben ser serios, deben pensar y hablar únicamente
de Dios. Demasiado hablar es uno de los malos hábitos que disminuyen la fuerza
espiritual. Si un hombre habla mucho es que sufre de diarrea de la lengua. Las personas
tranquilas no pueden siquiera sentarse un segundo en compañía de esta gente locuaz y
charlatana. Ellas dirán quinientas palabras por segundo. Hay una dínamo eléctrica
parlanchina en sus lenguas, son personas que no tienen descanso. Morirán si las encierras
en una habitación solitaria por un día. El órgano de la lengua distrae considerablemente la
mente. Un hombre charlatán no puede soñar con tener paz, ni siquiera por poco tiempo.
Un aspirante debe hablar sólo pocas palabras, cuando sea necesario y esto también debe
ser únicamente sobre temas espirituales. Un hombre charlatán no es apto para la senda
espiritual.
Se gasta energía en charlas inútiles y chismes, en planear y
preocupaciones innecesarias. Conserva la energía liberándote de estos tres defectos, y
úsala para meditar en Dios. Cuando eso suceda tendrás una meditación maravillosa. Si por
solidaridad con el mundo quieres hacer algunas actividades mundanas dinámicas,
producirás un trabajo magnífico conservando la energía que se escapa a través de canales
improductivos.
Los efectos de la mala compañía son altamente desastrosos.
El aspirante debe evitar toda clase de mala compañía. La mente se llena de malas ideas
por el contacto con mala compañía, y la pequeña fe en Dios y las escrituras, se desvanece
también. “Dime con quién andas, y te diré quién eres”. “Pájaros del mismo plumaje vuelan
juntos”. Estos son proverbios, máximas sabias. Son totalmente ciertos. Igual que una
guardería tiene que cercarse bien para protegerla de vacas, etc., el neófito también tiene
que protegerse muy cuidadosamente de las malas influencias, de otra manera se
arruinará completamente. La compañía de aquellos que dicen mentiras, que cometen
adulterio, robo, engaño y tienen doble estándar; que son codiciosos, que se permiten
charlas inútiles, que hablan mal de otros sin estar ellos presentes, que cuentan chismes, y
que no tienen fe en Dios y en las escrituras, deben evitarse estrictamente.
La mente está siempre cambiando y yendo de un lado para
otro. Este hábito de vagar de la mente se manifiesta de varias maneras. Tendrás que estar
siempre alerta para controlarla. Una mente de quien vive en familia va hacia el cine, el
teatro, el circo, etc. La mente de un sadhu irá siempre hacia Benares, Brindavan, Nasik,
etc. Muchos sadhus no se adhieren a un lugar durante su sadhana. El hábito de andar sin
propósito de la mente debe controlarse haciendo que se adhiera a un lugar, un método de
sadhana, un guru y una forma de yoga. “Piedra que rueda no junta musgo”. Cuando
empiezas a estudiar un libro, debes terminarlo antes de comenzar con otro. Cuando
comienzas con cualquier trabajo, debes dedicar toda tu atención al trabajo que tienes
entre manos, y terminarlo antes de empezar otra tarea. Una cosa a la vez.
Concentra tus ideas y, de ese modo, desarrolla el poder
interno del Ser. Esta concentración detendrá al hábito externalizante de la mente, y
desarrollará sus capacidades. La centralización de ideas significa centralización de tu
energía.
Tal como aquel hombre que corre tras dos conejos al mismo
tiempo no capturará ninguno de ellos, así también un meditador que corre tras dos
pensamientos conflictivos no tendrá éxito en ninguno de los dos. Si tiene pensamientos
divinos durante diez minutos, y después pensamientos mundanos conflictivos en los
siguientes diez, no tendrá éxito en cuanto a conseguir la conciencia divina. Debes correr
tras un único conejo, con vigor, fuerza, y una mente enfocada. Seguramente lo vas a
agarrar. Debes tener solamente pensamientos divinos en todo momento. De ese modo
estarás seguro de conocer pronto a Dios.
Hay siempre una queja entre los aspirantes: “Estoy
meditando desde hace doce años y no hago ningún progreso. No me he liberado”. ¿Por
qué es eso? ¿Cuál es la razón? No se han sumergido profundamente en la meditación
profunda, en los rincones más internos de sus corazones. No han asimilado y saturado
adecuadamente la mente con pensamientos de Dios. No han hecho una sadhana regular y
sistemática, ni han disciplinado los sentidos perfectamente. No han reunido los rayos de la
mente, que se van fuera de ella. No han tomado la decisión siguiente: “Me liberaré en
este mismo segundo”. No han entregado toda su mente a Dios, ni mantienen un flujo
incesante de conciencia divina.
Aspirantes no entrenados generalmente confunden su
propia imaginación e impulsos por la “voz interna”, o intuición. Quien dice (o imagina):
“Yo practico meditación profunda diariamente”, cuando aún no ha eliminado los malos
rasgos o cualidades de la mente, se engaña primero a sí mismo, y después a otros. Es un
hipócrita confirmado de primera clase.
Aquellas personas que no han practicado ninguna disciplina
yóguica, o hayan doblegado sentidos, pensamientos o impurezas, encontrarán que es muy
difícil practicar concentración y meditación. Sus mentes están siempre oscilando como un
toro salvaje o un mono. Dado que no estás acostumbrado a meditar, te sentirás cansado y
hambriento cuando te sientes a meditar. Esto pasará pronto. Continúa con tu práctica.
Cuando transitas la escalera del yoga, cuando caminas por la
senda espiritual, si la memoria de experiencias pasadas reitera una y otra vez las viejas
imágenes mentales se energizarán o galvanizarán. Se expresarán una y otra vez con fuerza
redoblada. Se agruparán, o vendrán como pandillas, o en multitudes, o como un equipo, y
atacarán con vehemencia formidable. No mires atrás, no recuerdes experiencias previas,
mata toda memoria de experiencias pasadas. Recuerda a Dios. Construye tu sentimiento
mental de Brahman con vigor. Fortalécelo. Mantenlo estable mediante una meditación
regular y constante. Un simple pensamiento de tu experiencia anterior, la rejuvenecerá, se
fortalecerá, y te tirará abajo. Será difícil subir nuevamente.
Tendrás que fijarte muy cuidadosamente si es que
permaneces estacionado en la senda espiritual, incluso luego de muchos años de práctica
espiritual, o si estás progresando. Algunas veces puedes descender también si no eres
vigilante y cuidadoso, si tu desapasionamiento mengua y eres flojo en tu meditación. La
reacción se pondrá en marcha. Algunos practican meditación durante un período de
quince años y aún así no han hecho ningún progreso real. ¿Por qué? Es debido a carecer
de seriedad, desapasionamiento, anhelo ardiente por la liberación y de una sadhana
intensa y constante. Tal como el cultivo en tierra dura o salada es completamente
infructuoso, lo mismo sucede con la meditación hecha sin desapasionamiento, no da
frutos.
No eres capaz de entrar en samadhi porque no eres capaz de
practicar meditación. No puedes hacer meditación profunda porque no eres capaz de fijar
la mente de forma estable, o de concentrarte. No eres capaz de concentrarte
apropiadamente, porque no eres capaz de retirar los sentidos de los objetos de manera
total. No eres capaz de hacer esa práctica de manera total porque no has logrado la
maestría sobre apana y prana por medio del pranayama, y porque no estás establecido en
principios éticos y morales, que son la base del yoga.
Si te presionas en meditación, y vas más allá de tu
capacidad, sobrevendrán la pereza y la naturaleza indolente. La meditación debería llegar
naturalmente, debido a la serenidad mental inducida por la práctica de la tranquilidad, el
autocontrol, la saciedad en el gozo de los placeres sensoriales, y el control de los sentidos.
El Atman es la fuente de la energía. Pensar en el Atman, fuente de la energía, es también
un método para aumentar la energía, la fuerza y el poder.
Conseguirás la dicha plena de la gloria divina, sólo cuando te
sumerjas hondo, cuando te fusiones profundamente en la meditación silenciosa. Cuando
estés en las fronteras de la tierra de la divinidad, o Dios, cuando estés en las puertas de los
umbrales de Dios, cuando estés en las afueras, no obtendrás el máximo de paz y dicha.
Como resultado de la purificación, la mente se hace más
sensible, se perturba fácilmente por un sonido o un golpe, y siente agudamente cualquier
presión. Un aspirante debe ser sensitivo, y a pesar de ello, cuerpo y nervios deben estar
totalmente bajo control. A medida que la sensibilidad es mayor, la tarea es más difícil. Hay
muchos ruidos que no son oídos por una persona común, pero que son torturas para
quien es muy sensible.
Artha (riqueza) es en verdad anartha (maldad). Obtener
riqueza es doloroso, protegerla es más doloroso. Si tenemos menos riqueza eso también
es doloroso y, si se pierde, el dolor es insoportable. No puedes ganar y amasar grandes
riquezas sin cometer grandes pecados. La riqueza te da mucha ansiedad. Por lo tanto,
evita la riqueza.
Personas jubiladas permanecen en las orillas del Ganges, y
practican japa y meditación durante muchos años, pero no hacen ningún progreso sólido.
¿Por qué? Porque usan sus grandes pensiones para ellos y para sus hijos e hijas. No gastan
en caridad. Dependen del dinero para todo. Que gasten todo su dinero en caridad y
dependan de Dios. Que vivan de limosnas. Seguramente harán un progreso espiritual
sólido.
Si el aspirante tiene una naturaleza debido a la cual se
ofende por cosas triviales, no podrá hacer ningún progreso en meditación. Debe cultivar
una naturaleza amorosa y adaptabilidad. Cuando así lo haga, ese hábito desaparecerá.
Algunos aspirantes se ofenden y comienzan a pelear con el hombre que le muestra sus
defectos. Se indignan fácilmente si le señalan sus malas cualidades y defectos. Piensan
que el hombre está inventando cosas, porque le tiene celos o porque lo odia. Esto es muy
malo. Otra persona puede detectar fácilmente nuestros defectos. Un hombre que no tiene
vida de introspección, cuya mente tiene tendencias hacia lo externo, no es capaz de
detectar sus errores. El engreimiento actúa como un velo que desdibuja su visión mental.
Si un aspirante quiere crecer debe admitir sus defectos cuando se lo señalan los demás.
Debe dar lo mejor de sí para erradicarlos, y debe agradecer al hombre que se los señaló.
Sólo así puede crecer en espiritualidad.
Si peleas con alguien, o si tienes un debate acalorado, no
podrás meditar por tres o cuatro días. Tu balance mental se afecta. Se gastará mucha
energía por canales inútiles. La sangre se calienta. No causes dolor o sufrimiento a ningún
ser vivo por codicia, egoísmo, irritabilidad y enfados. Abandona la cólera y la mala
voluntad. Deja el espíritu de pelea y los debates acalorados. No discutas.
Puedes estar viviendo en una cueva solitaria en los
Himalayas, y practicando meditación, pero si regresa la memoria de tus experiencias
pasadas en las llanuras, y le permites a tu mente que more nuevamente en ellas, y lo
haces una y otra vez, estás realmente viviendo en las planicies, aunque tu morada esté en
los retiros solitarios de los Himalayas. Además, no llevas una vida divina perfecta en la
cueva, ya que una vez más vives subjetivamente en la cueva sagrada la pasada vida
mundana. El pensamiento es la acción real.
Preparación para la meditación
En un lugar solitario extiende una alfombra doblada en
cuatro partes y sobre ella un pedazo de tela suave y blanca. Hazlo bien. Si puedes
conseguir una piel de tigre o de ciervo es lo mejor. Una piel de tigre tiene sus ventajas.
Genera electricidad en el cuerpo rápidamente y no deja que las corrientes de electricidad
salgan del cuerpo. Está llena de magnetismo. Siéntate en Padma, siddha o sukha asana.
Mantén cabeza, cuello y espalda en una sola línea recta. Enfrenta el este o el norte. Un
neófito espiritual debe respetar esta regla. Frente al norte está en comunión con los
sabios de los Himalayas y se beneficia misteriosamente por sus corrientes.
Libérate de todas las pasiones, emociones e impulsos.
Subyuga los sentidos. Retira la mente de los objetos. Luego la mente estará calma,
enfocada, pura y sutil. Con la ayuda de este instrumento entrenado, la mente disciplinada
contempla al único Ser infinito. No pienses en otra cosa.
Piensa constantemente en Dios. La mente debe moverse
siempre hacia Dios. Sujeta la mente con un delicado cordón de seda a los pies del Señor
Siva o Hari, y no permitas que ningún pensamiento mundano entre en la mente. No dejes
que la mente piense en gozo mental o físico. Cuando ella se permite tales pensamientos,
golpéala con un martillo. Cuando así lo hagas se moverá hacia Dios. Tal como el Ganges
fluye continuamente hacia el mar, pensamientos divinos deben fluir constantemente
hacia el Señor. Al igual que el armonioso sonido que producen las campanas cae sobre el
oído, fluyendo continuamente, la mente también debe ir hacia Dios en un flujo continuo.
Si deseas practicar meditación, si quieres conocer a Dios por
medio de la concentración de la mente, todas las actividades físicas deben suspenderse
por completo, todos los apegos deben ser cortados de cuajo con rudeza y por completo,
durante cinco o seis años. La lectura de diarios y correspondencia con amigos y parientes
debe detenerse totalmente, ya que distraen la mente y fortalecen la idea del mundo.
La meditación habitual y el silencio habitual, son grandes
activos para ti en la senda espiritual. La meditación te concede una gran fuerza espiritual,
paz, un vigor nuevo y vitalidad. Si un meditador se irrita muy seguido muestra que no está
teniendo una meditación buena e ininterrumpida. Hay algo erróneo en su sadhana y
contemplación.
Tendrás que meditar con una mente calma. Sólo así entrarás
rápidamente en samadhi. Si controlas los sentidos y no tienes deseos, tendrás una mente
calma. Un anhelo ferviente por la liberación y pensamientos sobre Dios, destruirán todos
los deseos. Quien tiene una mente calma es Emperador de emperadores, Shah de sahs. El
estado de aquel que tiene una mente calma es indescriptible.
En meditación y concentración tendrás que entrenar la
mente de formas diversas. Sólo de ese modo la mente densa se convierte en sutil.
Signos de progreso
Los signos siguientes indican que estás creciendo en
meditación, y te estás acercando a Dios:
El mundo no te atraerá. Los objetos sensoriales no te tentarán más. Serás alguien si
deseos ni miedo, sin “yoísmos” ni “mioísmos”. El apego al cuerpo disminuirá
gradualmente. No albergarás las ideas de: “Ella es mi esposa, él es mi hijo, esta es mi
casa”. Sentirás que todos son manifestaciones del Señor. Contemplarás a Dios en cada
objeto.
Cuerpo y mente se volverán ligeros. Estarás siempre
contento y feliz. El Nombre del Señor estará siempre en tus labios. La mente estará
siempre fija a los pies de loto del Señor, y estará siempre produciendo la imagen del
Señor. Sentirás realmente que pureza, luz, dicha, conocimiento y amor divino, están
fluyendo permanentemente del Señor hacia ti y llenan tu corazón.
No tendrás conciencia del cuerpo. Incluso, si hubiese
conciencia del cuerpo, será en la forma de un residuo mental. Un borracho puede no
tener conciencia plena de que tiene ropa sobre su cuerpo. Puede sentir que algo está
colgando holgadamente de su cuerpo. Tú tendrás el mismo sentimiento en relación al
cuerpo. Sentirás que algo está adherido a ti, como si fuese una ropa ligera, o como
zapatos holgados.
No te sentirás atraído por el sexo. No tendrás idea de sexo.
Las mujeres se te presentarán como manifestaciones del Señor. Dinero y oro te parecerán
piedras. Sentirás un amor intenso por todas las criaturas. Estarás totalmente libre de
lujuria, codicia, cólera, celos, orgullo, engaño, etc. Tendrás paz mental incluso cuando las
personas te insulten, te golpeen y te persigan. La razón por la que no te sentirás molesto
es que obtienes inmensa fortaleza espiritual del Señor, del Morador Interno. Pena o
placer, éxito o fracaso, honor o deshonor, respeto o falta de respeto, ganancia o pérdida,
son lo mismo para ti.
Incluso en sueños estarás en comunión con el Señor. No
verás ninguna imagen mundana. Al comienzo conversarás con el Señor, Lo verás en una
forma física. Cuando tu conciencia se haga cósmica, la conversación se detendrá.
Disfrutarás del lenguaje del silencio o lenguaje del corazón. Del lenguaje vocal, pasarás a
formas de sonido más y más sutiles, y finalmente morarás en el OMkara sin sonido, el
Brahman sin sonido.
Desapasionamiento y discriminación, serenidad,
autocontrol, una mente enfocada, no violencia, veracidad, pureza, tolerancia, entereza,
paciencia, perdón, ausencia de cólera, espíritu de servicio, sacrificio y amor por todos,
serán tus cualidades habituales. Serás un amigo y benefactor cósmico.
Algunos de los signos que indican tu progreso en pureza y en
la senda espiritual son: contentamiento, estado mental imperturbable, alegría, paciencia,
disminución de las heces, voz dulce, entusiasmo y firmeza en la práctica de la meditación,
disgusto por prosperidad, éxito, y compañía mundanas, deseo por permanecer sólo en
una habitación silenciosa, o retirado, deseo por asociarte con aspirantes espirituales
(sadhus) y monjes (sannyasins), y una mente enfocada.
Las emociones puras se elevarán en tu corazón. Sentirás que
todo el mundo no es otra cosa sino conciencia pura. Mesas, sillas, hombres, mujeres, y
otras cosas, se te presentarán todos como conteniendo esta conciencia, tal como los vasos
contienen sus contenidos. Sentirás que todas las cosas están hechas de esta conciencia.
Esta rara experiencia te dará una gran dicha. Sentirás que el Señor está desempeñándose
en todas las cosas como esta pura conciencia. Perderás realmente el sentido de la
naturaleza material de todas las cosas que están a tu alrededor.
Te realizarás con forma en el anahata chakra.
Experimentarás el nirvikalpa samadhi en el Sahasrara.
Piensa que estás progresando en meditación y que todo va
yendo bien cuando tu salud es buena en general, si eres alegre, feliz y fuerte, física y
mentalmente, si la mente está en paz y es imperturbable, si obtienes dicha en la
meditación y si tu voluntad crece en fortaleza.
El poder del silencio
Cuando entras en el silencio por medio de la meditación
profunda, desparecerá el mundo externo y cesarán todos tus problemas. Disfrutarás de
paz suprema. En este silencio está la suprema luz de luces, en este silencio está la dicha
permanente, en este silencio hay fuerza y gozo reales.
Comprende el poder del silencio. El poder del silencio est
infinitamente más grande que conferencias, charlas, oraciones y discursos. El Señor
Dakshinamurty enseñó por medio del silencio a los cuatro jóvenes; Sanaka, Sanadhana,
Sanatana y Sanatkumara. El lenguaje del silencio es el lenguaje de Dios, el lenguaje del
silencio es el lenguaje del corazón. Siéntate en silencio y restringe las modificaciones de la
mente. Siéntate en silencio y envía fuera tu fuerza espiritual interna a todo el mundo.
Todo el universo resultará beneficiado. Vive en silencio. Vuélvete silencioso. Descansa en
el silencio. Conoce al Ser y sé libre.
Meditación y trabajo
Los estudiantes de yoga avanzados que viven en familia, si
son realmente sinceros, tendrán que detener todas sus actividades mundanas cuando
avancen en meditación. El trabajo es un estorbo para los estudiantes avanzados. Esa es la
razón por la cual el Señor Krishna dice en el Bhagavad Guita: “Para un sabio que busca el
yoga, los medios se denominan acción. Para el mismo sabio, ya entronizado en yoga, los
medios se llaman serenidad (VI-3)”. En ese momento trabajo y meditación se hacen
incompatibles, como ácido y álcali, fuego y agua, o luz y oscuridad.
Cuando avances en la práctica espiritual, te será muy difícil
meditar y trabajar al mismo tiempo, ya que la mente tiene que hacer un esfuerzo doble.
Trabaja en canales y surcos diferentes durante la meditación. Halla muy difícil ajustar
actividades distintas que no armonizan. Tan pronto como sale de la meditación, anda a
tientas en la oscuridad. Se desorienta y confunde, debido a que tiene que trabajar
diferentes surcos y canales. Cuando te sientas nuevamente al atardecer, tendrás que
luchar duro para eliminar las nuevas tendencias adquiridas que se juntaron durante el
curso del día y lograr una mente calma y enfocada. Esta batalla provoca dolor de cabeza
algunas veces. El prana (energía) que se mueve internamente por diversos surcos y
canales, y que es sutil durante la meditación, se tiene que mover en canales diferentes
durante las actividades mundanas. Durante el trabajo se tiene que volver denso.
Cuando tienes poca inclinación al trabajo, y solamente
deseas meditar, puedes llevar una vida de reclusión completa, y vivir solamente de leche y
frutas. Tendrás un buen progreso espiritual. Cuando hay inclinación por el trabajo, cuando
el modo meditativo se desvanece, retoma nuevamente el trabajo. De esa manera la
práctica gradual irá moldeando la mente.
Tendrás que pasar por varias etapas de meditación, y
finalmente entrarás en el nirvikalpa samadhi perfecto, el estado superconciente. La
percepción de la forma y la percepción de la reflexión desaparecerán totalmente. No
habrá ni meditador ni aquello sobre la que se medita. Meditador y lo meditado se
vuelven uno.
¡Oh aspirantes! Luchen duro. Hagan esfuerzos sinceros.
Mediten regular y sistemáticamente. No pierdan nunca un día en meditación. Habrá una
gran pérdida incluso si pierden un día.
¡No más palabras! Basta de discusiones y debates
acalorados. Retirate a una habitación solitaria. Cierra tus ojos. Ten una meditación
profunda, silenciosa. Siente Su presencia. Repite su Nombre – OM – con fervor, gozo y
amor. Llena tu corazón con amor divino. Destruye ideas, pensamientos, caprichos,
fantasías y deseos, cuando surjan en la superficie de la mente. Retira la mente vagabunda
y fíjala en el Señor. Ahora la meditación será intensa y profunda. No abras los ojos, no te
muevas del asiento. Fusiónate con Él, sumérgete profundo en los meandros de tu corazón,
húndete profundo en el Atman brillante. Bebe el néctar de la inmortalidad. Conseguirás el
conocimiento más elevado y la eterna paz suprema. Esta es la meta de la vida, el objetivo
de la existencia, la beatitud final de la vida. Te convertirás en un sabio consolidado, un
jivanmukta iluminado, estarás liberado en vida. Estarás totalmente libre de dolor, pena,
miedo, duda, y engaño. Serás idéntico a Brahman. La burbuja se convertirá en el océano,
el río se unirá al océano y se convertirá en el océano. Todas las diferencias y distinciones
se desvanecerán por completo. Experimentarás: “Yo soy el Ser inmortal. De hecho, todo
es Brahman. No hay nada que no sea Brahman”.
CLASES DE MEDITACIÓN
Hay diferentes tipos de meditación. Un tipo especial se adecua mejor
a una mente determinada. El tipo de meditación varía según gusto, temperamento,
capacidad y clase de mente del individuo. Un devoto medita en su deidad tutelar, un raja
yogui medita en el Purusha especial, o Ishvara, que no es tocado por aflicciones, deseos y
karmas, un hatha yogui medita en los chakras y las deidades que los presiden, y un jnani
medita en su propio Ser o Atman. Tendrás que buscar por ti mismo cual es el tipo de
meditación que te resulta más adecuada. Si no puedes hacerlo, consulta un maestro o
preceptor que haya logrado el conocimiento del Ser. Él será capaz de saber cual es la
naturaleza de tu mente y el método correcto de meditación para ti.
La meditación es principalmente de dos tipos: Saguna (concreta) y
Nirguna (abstracta). En la meditación concreta, el estudiante de yoga se concentra en la
forma del Señor Krishna, Rama, Siva, Hari, Jesucristo, Buddha, Gayatri o Sri Devi. Un
aspirante también puede meditar en la forma física de su Guru. En la meditación abstracta
concentra toda la energía de la mente en una única idea de Dios o Atman, y evita
comparaciones y memorias, y todas las demás ideas. Una sola idea llena toda la mente.
Sin pasar por un curso de meditación concreta al comienzo,
especialmente para el tipo común de persona, es absolutamente imposible comenzar con
meditación abstracta directamente. La gran mayoría de aspirantes cometen un serio error
al saltar a la meditación abstracta de inmediato. Lo único que lograrán es una caída. La
mente está formada de tal manera que demanda algo a lo cual adherirse. Se debe
practicar la meditación en una forma, por ejemplo una imagen de piedra, o un cuadro. La
imagen de piedra permanece como piedra que es, pero la devoción del devoto va hacia el
Señor. Él estará complacido. La gracia divina seguramente descenderá. Tendrás que
superponer los atributos de Dios sobre la imagen de piedra. Tendrás que imaginar que
tras ella está el Anataratma (el Alma interna) escondida en la imagen, aquel que todo lo
impregna, la presencia que mora en el interior, o la pura conciencia.
Un niño hace un juguete con trapos, digamos una muñeca, y juega
con ella con instintos maternales de nutrición y protección. La muñeca permanece igual,
pero el niño desarrolla los instintos maternales, para su futuro desarrollo y manifestación.
Lo mismo sucede cuando se adora una imagen; el devoto desarrolla la devoción, bhakti,
gracia, amor, sentimiento de separación y éxtasis, y finalmente amor y devoción
supremos.
Una forma concreta de meditación es cuando lo haces con los ojos
abiertos sobre la figura del Señor Krishna. Cuando reflexionas sobre la imagen del Señor
Krishna cerrando tus ojos, también eso es una forma concreta de meditación, pero más
abstracta. Cuando meditas sobre la luz infinita abstracta, esto es una meditación aún más
abstracta. Los primeros dos tipo de meditación pertenecen a la forma Saguna de
meditación, el último a la forma nirguna. Para fijar la mente incluso en la meditación
nirguna hay una forma concreta de meditación al comienzo. Más tarde esta forma
desaparece, y el meditador y aquello sobre lo que se medita se hacen uno.
Cuando repites “Om Namo Narayanaya” mentalmente, o
verbalmente, es simple japa. Cuando repites el mantra, y al mismo tiempo meditas en la
forma del Señor Hari, con caracola, disco, maza, loto, ropa de seda amarilla, pulseras,
brazaletes, etc., esto se denomina japa rahita dhyana. Cuando progresas en meditación el
japa caerá por sí mismo, y tendrás solamente meditación pura. Esto constituirá japa rahita
dhyana.
Mediante adoración y meditación, o japa de mantras, la mente toma
realmente la forma del objeto de adoración, y se hace pura durante ese tiempo gracias a
la pureza del objeto, es decir la deidad elegida. A través de la práctica continua la mente
se llena del objeto, excluyendo todo lo demás, se estabiliza en su pureza, y no divaga por
la impureza. Por tanto tiempo como exista la mente, debe tener un objeto, y el propósito
de la sadhana es presentarle uno que sea puro.
El sonido de un mantra, dicho repetida y armoniosamente, debe
crear, o proyectar, y permitir percibir la cosa correspondiente, la deidad. Los mantras
reúnen impulsos creativos por la repetición, debido a la fuerza de las impresiones
latentes.
Cuando uno está establecido en meditación, y consigue el estado de
devoción suprema, ve por todos lados solamente a su deidad elegida. Nombres y formas
se desvanecen. Un devoto del Señor Krishna ve solamente al Señor Krishna por todos
lados, y experimenta el estado descripto en el Bhagavad Guita: “Todo es Vasudeva
(Krishna) solamente”. Un jnani, o un vedantín, ve por todos lados a su propio Ser o Atman.
El mundo de nombres y formas se desvanece desde esta visión. Experimenta los dichos de
los videntes de los Upanishads:”Todo es Brahman ciertamente”.
Cuando ustedes leen un libro con interés y atención absorbentes, su
mente se fija en estas ideas. Así también, en la meditación sin forma sobre Dios, la mente
se fija en una única idea, aquella del Atman.
Si los lectores de libros que tratan sobre Atma Jnana se deleitan en
ellos, y no están apresurados en lograr los frutos de inmediato, pero meditan regular y
gradualmente sobre ellos, entonces la mente irá madurando de manera paulatina, y
finalmente conocerán al Atman eterno.
Luz de luces
La Luz de luces, que trasciende la oscuridad, que trasciende la inercia,
que se consigue por medio del conocimiento, está sentada en tu corazón. Esta idea no la
encontrarás en ningún libro filosófico occidentes. Si estudias libros filosóficos occidentes,
digamos diez o quince, al final te encontrarás siendo un agnóstico. Esa es la diferencia
entre las enseñanzas de los sabios orientales y los escritos de los filósofos occidentales. Es
únicamente un sabio realizado, como el Señor Krishna, quien puede dar la esencia de la
existencia humana y de todas las escrituras en una frase: “Brahman es la Luz de luces,
sentado en los corazones de todos (Bhagavad Guita XV-12 a 15)”.
La Luz de luces, que trasciende la oscuridad, que trasciende las tres
gunas, está cerca de ti, más cerca que la vena yugular, más cerca que tu aliento. Tendrás
que conseguirla por medio de la sabiduría y la meditación.
Cada órgano de los sentidos es una luz, ya que por medio de los
órganos de percepción logras conocer al mundo. El oído es una luz, el ojo es una luz. El
intelecto es una luz. Prana es una luz. Quien les da luz a estos, la Luz de luces, es tu propio
Atman.
“Yo soy ese Siva (Ser Supremo) quien es la luz interna, la luz externa, la
luz más interna en el corazón, trascendiendo la más elevada Luz de luces, autoefulgente y
luz del Atman”. Si meditas en esto conseguirás iluminación y estarás establecido en la
suprema Luz de luces.
“El sol no brilla allí, ni en la luna o las estrellas, ni en el rayo. Mediante
su luz se iluminan todos los objetos de este mundo. Se iluminan los sentidos y la mente.
Mente,intelecto y sentidos toman su luz prestada de la Fuente última, el Origen de todo”.
Hay otro verso upanishádico donde se da el método para conocer al
Ser: “Encontrarás la Luz de luces, brillante y autoefulgente, en tu propio cuerpo, mediante
la verdad, la austeridad, la conciencia cósmica y la práctica constante del celibato. Es
conseguida por quienes están libre de todo defecto y de toda modificación mental”.
El miedo es un defecto. El sueño es un defecto. Quien controló el
sueño por medio de la meditación en el Atman, quien detuvo la vibración del prana,
contempla la Luz de luces. El mundo existe porque el prana vibra. Cuando hay vibración de
prana, hay vida. Quien controló el prana, se hace inmortal. Quien conquistó el sueño
consigue la Luz de luces. Mora en su propio Atman y goza la dicha suprema.
Por lo tanto, practiquemos meditación, sea Saguna (concreta),
nirguna (abstracta), o meditación en la luz (jyotir dhyana), y convirtámonos en la suprema
Luz de luces, liberémonos de los enredos del karma, y convirtámonos en Jivanmuktas, no
en un futuro desconocido sino en este nacimiento.
Patanjali sugiere varios métodos de meditación, tales como:
Mediten en el uno efulgente en el loto del corazón, que está más allá
del dolor (I-36).
Mediten en el corazón que abandonó todo apego a los objetos de los
sentidos (I-37).
Mediten en el conocimiento que viene durante el sueño (I -38).
Y, finalmente, introdujo este sutra:
Mediten en cualquier cosa que les resulte atractiva (I-39).
La siguiente historia ilustra como es muy fácil meditar en cualquier
tema que le guste mucho a la mente.
Meditación en un búfalo
Krishna Chaitanya, un brahmachari del Ashram Omkar, en las orillas
del sagrado río Narmada, fue a ver al Acharya Ram, y rogó que le enseñase el método de
meditación. El Acharya Ram le dijo: “Oh Krishna Chaitanya, medita en el Señor Krishna en
el loto de tu corazón, con las piernas cruzadas y una flauta en las manos en el medio de un
gran sol, y repite mentalmente el famoso mantra de Krishna: “Om Namo Bhagavate
Vasudevaya””.
Krishna Chaitanya dijo: “Guruji, yo soy muy duro de cabeza. No puedo
hacer esto. Es muy difícil para mí. El mantra es muy, muy largo. Por favor, sugiéreme un
método fácil”.
Acharya Ram dijo: “¡Oh Krishna Chaitanya! No tengas miedo. Te dire
un método sencillo. Escucha. Pon un pequeño y bello ídolo de latón o bronce de Sri
Krishna frente a ti. Siéntate en Padmasana. Mira este ídolo, sus manos, sus piernas, etc.
con atención. No mires ningún otro objeto”.
Krishna Chaitanya contestó: “Oh Guruji, esto es todavía más difícil.
Sentarme con las piernas cruzadas me hace doler mucho rodillas y muslos. Si pienso en el
dolor no puedo mirar al ídolo. Me tengo que sentar con estabilidad, mirar con atención a
cada una de las diferentes partes. Yo no soy capaz más que de hacer una cosa a la vez, y
no puedo recordar más de dos cosas al mismo tiempo. Oh Guruji Maharaj, sé amable y
muéstrame un modo muy, muy fácil”.
Acharya Ram replicó: “Oh Krishna Chaitanya, pon la foto de tu padre
frente a ti. Siéntate frente a la foto en la forma que te guste. Simplemente mira la figura
brevemente”.
Krishna Chaitanya dijo: “Oh Guruji, mi protector, esto también es
difícil, porque yo le tengo mucho miedo a mi padre. Es un hombre terrible. Solía
castigarme con severidad. Tiemblo con sólo pensar en su forma. Esto nunca sería apto
para mí. Este método es más difícil que los anteriores. Te ruego, Guruji, por favor,
sugiéreme un método más simple. Seguramente lo voy a seguir”.
Acharya Ram le dijo: “Oh Krishna Chaitanya, dime ahora, ¿qué cosa te
gusta más?
Krishna Chaitanya respondió: “Oh Guruji, yo cobijo un búfalo en mi
casa. El búfalo me ha dado mucha leche, cuajada y manteca. Es lo que más me gusta. Lo
recuerdo constantemente”.
Acharya Ram dijo: “Krishna Chaitanya, ve a esa habitación, cierra la
puerta. Siéntate en un rincón, sobre una manta, y piensa constantemente y medita sólo
en este búfalo, excluyendo cualquier otro objeto. No pienses en nada más”.
Krishna Chaitanya quedó muy complacido. Con una mente alegre y
gozosa fue a la habitación, siguió las instrucciones del guru implícitamente, y comenzó a
meditar en el búfalo con intensidad y una mente enfocada solamente en el búfalo. No se
levantó de su asiento durante tres días continuos. Olvidó todo acerca de su alimento,
estaba inconciente de su cuerpo y lo que lo rodeaba. Estaba totalmente absorto en la
forma del búfalo.
Acharya Ram fue al tercer día a la habitación de Krishna Chaitanya,
para ver como estaba, y lo encontró absorto en meditación. El guru lo llamó en voz alta:
“Oh Krishna Chaitanya, ¿cómo te sientes? Ven y recibe tu comida”.
Krishna Chaitanya respondió: “Oh Guruji, te estoy muy agradecido.
Ahora estoy en meditación profunda. No puedo salir. Soy muy grande. Me han salido
cuernos en la cabeza. No puedo pasar por la puerta, es muy pequeña. El búfalo me gusta
mucho. Además, me he convertido en un búfalo”.
Acharya Ram se dio cuenta que la mente de Krishna Chaitanya había
logrado el estado de concentración en un único punto, y estaba totalmente apto para
conseguir el samadhi. Dijo: “Oh Krishna Chaitanya, no eres un búfalo. Cambia ahora tu
meditación. Tú no eres un búfalo. Olvida el nombre y la forma del búfalo, y medita en la
esencia subyacente del búfalo, sat, chit, ananda (existencia, conocimiento, dicha), que es
tu naturaleza real”.
Krishna Chaitanya cambió su método, siguió las instrucciones de su
guru, y consiguió la liberación (kaivalya mukti), la meta de la vida.
Meditación en el Virat Purusha
Siéntate en Padma o siddha asana en tu cuarto de meditación y
medita en los pensamientos siguientes durante media hora diaria durante seis meses
(esta es una forma de meditación densa):
1. El paraíso es Su cabeza.
2. La tierra son Sus pies.
3. Los solsticios son Sus manos.
4. El sol y la luna son Sus ojos.
5. El fuego es Su boca.
6. La rectitud es Su espalda.
7. Pasto y plantas son Sus pelos.
8. Las montañas son sus huesos.
9. El océano es su vejiga.
10. Los ríos son sus arterias y venas.
La mente se expanderá. Después medita en una forma de Dios, como
las de Rama, Krishna, Siva, Jesús, o Buddha. Medita de esta manera durante un año.
Posteriormente recurre a la meditación en el Brahman sin formas. Por la práctica de
diversos métodos, la mente se vuelve un instrumento apto para poder recurrir a la
meditación abstracta sobre una idea abstracta.
Meditación Saguna
Es meditación en una imagen. Es la forma de meditación concreta,
para personas con temperamento devocional (bhakti marga). Es una meditación en los
atributos de Dios, cuando repites Su nombre y también piensas en Sus atributos, tales
como omnisciencia, omnipotencia, omnipresencia, etc. Tu mente se llenará de pureza.
Cualquier imagen favorita de tu deidad tutelar elegida es excelente para la meditación
concreta. Entrona al Señor en el loto de tu corazón en medio de una luz brillante. Piensa
mentalmente en Sus varios atributos una y otra vez.
Selecciona la imagen que te guste más según tu inclinación o gusto,
sea la de Siva, Vishnu, Rama, Krishna, Jesús o Buddha, o sigue las instrucciones de tu guru,
quien seleccionará la forma de Dios que mejor se te adapte. La deidad seleccionada te
guiará.
Practica tratak (ver volumen II: Salud y Hatha Yoga) durante seis
meses. Después de seis meses de practicar tratak, medita sobre la imagen mental de una
forma o imagen, en el espacio entre las dos cejas, entre media a dos horas por vez. Mira y
siente que la deidad está presente en cada objeto del universo. Cuando medites, repite
mentalmente el mantra de la deidad. Piensa en los atributos de la deidad, tales como
omnipotencia, omnisciencia, etc. Siente que las cualidades puras de la deidad fluyen hacia
ti. Siente que tienes esta actitud pura. Tendrás la visión de tu deidad en uno o dos años, si
eres sincero en tu práctica.
Un arquero apunta primero a los objetos más gruesos, y más grandes.
Luego sigue con objetos de tamaño mediano. Finalmente apunta a objetos finos y sutiles.
De la misma manera debemos hacer con la meditación, empezamos con meditación
Saguna, y cuando la mente está entrenada y bien disciplinada, tendremos meditación
abstracta sin forma. La meditación devocional sobre una forma elimina la inquietud
mental.
Ejercicios Saguna simples
1. Pon una imagen del Señor Jesús frente a ti. Siéntate en tu pose de meditación
favorita. Concéntrate gentilmente con ojos abiertos sobre la imagen hasta que las
lágrimas rueden por tus mejillas. Que tu mente rote sobre la cruz, el pecho, el
largo cabello, la hermosa barba, alrededor de los ojos, y las otras varas partes de
Su cuerpo, la delicada aura espiritual que emana de Su cabeza, y así
sucesivamente. Piensa en sus atributos divinos, las diversas fases de su interesante
vida, los milagros que hizo, y los varios poderes extraordinarios que tenía. Luego
cierra los ojos e intenta visualizar la imagen. Repite el mismo proceso una y otra
vez.
2. Pon una imagen del Señor Hari frente a ti. Siéntate en tu postura de meditación.
Concéntrate suavemente en la imagen hasta que derrames lágrimas. Rota tu
mente sobre Sus pies, sus piernas, su túnica de seda amarilla, las guirnaldas de oro
con diamantes, etc., sobre el pecho, los aros, luego el rostro, la corona sobre la
cabeza, el disco en la mano superior derecha, la caracola en la mano izquierda
superior, la maza en la mano derecha inferior y la flor de loto en la mano izquierda
inferior. Luego cierra los ojos y trata de visualizar la imagen. Repite el mismo
proceso una y otra vez.
3. Ten una imagen del Señor Krishna con la flauta en sus manos. Siéntate en tu pose
de meditación y concéntrate suavemente sobre la imagen hasta derramar
lágrimas. Piensa en Sus pies adornados con tobilleras, su indumentaria amarilla, los
diversos adornos que rodean Su cuello, los brazaletes con la joya kaustubha, la
larga guirnalda de bellas flores de varios colores, aros, corona con joyas preciosas
de valor incalculable, cabello oscuro y largo, ojos brillantes, la marca sagrada en la
frente, el aura magnética alrededor de Su cabeza, largas manos adornadas con
brazaletes y pulseras y la flauta en sus manos, lista para tocarla. Luego cierra los
ojos y visualiza la imagen. Repite el mismo proceso una y otra vez.
4. Toma la imagen del Señor Vishnu con cuatro manos y medita de esta manera:
primero mira con la mente Sus pies, luego sus piernas, después Su ropa de seda
amarilla, después sus adornos de oro con diamantes, la joya kaustubha, etc., sobre
Su pecho, luego los aros, luego la cara, después la corona en la cabeza, el disco en
la mano superior derecha, la caracola en la mano superior izquierda, la maza en la
mano derecha inferior, la flor de loto sobre la mano izquierda inferior. Ese es el
orden. Después baja a los pies, y comienza nuevamente por las partes superiores.
Mediante este método la mente no correrá hacia los objetos.
5. Meditación para principiantes: siéntate en Padmasana en tu cuarto de meditación.
Cierra tus ojos. Medita en la efulgencia del sol, el esplendor de la luna, o el
encanto de las estrellas.
6. Medita en la magnanimidad del océano y su naturaleza infinita. Luego compara el
océano con el Brahman infinito, y las olas, espuma y icebergs con los diversos
nombres y formas. Identifícate con el océano. Vuélvete silencioso. Expándete,
expándete.
7. Medita en los Himalayas. Imagina como se origina el Ganges en las regiones de
Gangotri, cerca de Uttarkashi, fluye por Rishikesh, Hardwar y Benares, y luego
entra en la bahía de Bengala, cerca de Gangasagar. Tu mente debe ocuparse sólo
de estos tres pensamientos: Himalayas, Ganges y el océano. Primero lleva tu
menta a las heladas regiones de Gangotri, sigue a lo largo del Ganges y finalmente
al océano. Rota la mente de esta forma durante 10 minutos.
8. Imagina que hay un delicado jardín con flores hermosas. En un rincón flores de
jazmín, en otro bellas rosas arrepolladas, en el tercer rincón está la “reina de la
noche”, y en el cuarto están las flores de champaka. Medita primero en el jazmín.
Luego lleva la mente a la rosa, luego a la “reina de la noche”, y finalmente a la
champaka. Rota nuevamente la mente de esa forma. Haz esto una y otra vez
durante 15 minutos.
Estas prácticas preliminares harán a la mente más y más sutil, y la volverán apta
para la meditación nirguna (sin forma).
Meditación en una Rosa
Siéntate en Padma, siddha o sukha asana, en una habitación preparada
exclusivamente para meditar, y medita en el color, forma y las diversas partes de una rosa,
tales sus pétalos, tallo, polen, etc., sobre los diversos tipos de rosas, como la rosa blanca,
la rosa amarilla, la rosa roja, la rosa arrepollada; sobre los distintos tipos de
preparaciones, como agua de rosa, jarabe de rosa, aceite de rosa y esencia de rosa; piensa
en los distintos usos de la rosa, tal como agua de rosa para limpiar los ojos en
oftalmología, conserva de rosa como laxante para la constipación, flores y guirnaldas para
adorar a Dios, etc.; piensa en sus varias propiedades virtuosas, tales como el efecto
refrescante en el sistema, sus propiedades carminativas; el precio de la rosa, las
guirnaldas de rosas; los lugares donde se encuentran en abundancia, y otros varios ítems
conectados con la rosa. Debes excluir cualquier otro pensamiento extraño, asociado con
otros objetos. Mediante este método concreto la mente se hace apta para la meditación
abstracta. Practica durante media hora todos los días a las cinco de la mañana durante un
mes.
Meditación en las doce virtudes
Medita en estas doce virtudes durante diez minutos todos los días:
Humildad en enero
Franqueza en febrero
Coraje en marzo
Paciencia en abril
Piedad en mayo
Magnanimidad en junio
Sinceridad en julio
Amor puro en agosto
Generosidad en septiembre
Perdón en octubre
Estado mental equilibrado en noviembre
Contento en diciembre
Medita también en pureza, perseverancia, diligencia y alegría. Imagina que estas
en posesión real de estas virtudes. Dite: “Yo soy paciente. Desde hoy no me irritaré.
Manifestaré estas virtudes en mi vida diaria. Estoy mejorando”. Piensa por ejemplo en las
ventajas de tener la virtud de la paciencia y las desventajas de la irritabilidad.
La senda espiritual es escarpada, espinosa y áspera. También es larga. Los pies se
pueden cansar y magullar, y el corazón resollar, pero la recompensa es muy grande. Serás
inmortal. Persevera, transita esa senda con firmeza. Está alerta. Sé ágil y diestro como la
ardilla. Hay sitios de descanso en la senda. Escucha la pequeña voz interna. Ella te guiará si
eres puro y sincero.
Meditación en canciones divinas
Si estás bien versado en música, ve a un lugar solitario y canta bellamente para
alegría de tu corazón. Escribe ragas y raginis de modo excelso, desde el fondo de tu
corazón. Olvídate de ti, del pasado, y del ambiente que te rodea. Este es un método
sencillo. Elige algunos cantos, oraciones, o escritos filosóficos delicados, finos. Eso hacía
Prasad Ram, un reputado santo de Bengala. Las canciones de Ram Prasad son famosas a lo
largo de toda Bengala. Escucha lo que dice Shakespeare sobre la música. “El hombre que
no tiene música en él, no es movilizado por la armonía de sonidos dulces, es apto para
traición, ardides y despojos. Las mociones de su espíritu son embotadas como la noche,
sus afectos son oscuros como Erebus. No confíes en ese hombre”.
Puedes retirar fácilmente la mente de los objetos por medio del canto. Cantar
eleva inmediatamente la mente y la expande. Fijar una mente expandida sobre una forma
(Saguna), o sobre el Brahman sin formas (nirguna), es muy sencillo. Lo que se requiere
aquí es un buen gusto y habilidad musical con pureza de corazón, y una práctica estable
de la concentración.
Meditación en slokas del Guita
Aprende de memoria algunos versos importantes del Bhagavad Guita. Repítelos
mentalmente después de estar sentado en una postura estable. Sugiero los siguientes
versos:
1. Hay algunos versos importantes que tratan sobre la “inmortalidad del Alma” en
el segundo capítulo. Puedes concentrarte y meditar en esta serie de ideas.
Hallarás esta práctica muy útil.
2. Medita en la serie de ideas de los versos del segundo capítulo que describen el
estado de alguien que está establecido de modo inconmovible en la
superconciencia.
3. Medita en la ideas de los versos que describen los efectos del yoga en el
capítulo sexto.
4. Medita en la serie de ideas de los versos que se refieren a los atributos de un
conocedor de Dios (jnani) del capítulo trece.
5. Medita en la serie de ideas que describen la naturaleza de las cualidades
divinas en el capítulo dieciséis.
6. Medita en la visión de la Forma Cósmica del capítulo once.
7. Medita en los versos “devotos que me son queridos”, del capítulo doce.
8. Medita en la idea de quien trascendió las gunas, del capítulo catorce.
Te he dado ocho conjuntos de ideas. Elige cualquier grupo entre los que más te
atraigan.
Puedes permitir que la mente se mueva de un grupo a otro.
Meditación en el Gayatri
Gayatri es la Madre Bendita de los Vedas. Es un símbolo de Dios, el Señor de las
cosas creadas. Japa del Gayatri mantra produce pureza mental, sin la cual no puedes hacer
nada en la línea espiritual, y si la cual nunca podrás ni pizca de progreso espiritual. Gayatri
es una oración universal efectiva. Se la conoce también como el Brahma Gayatri.
Om bhur-bhavah-svah tat-savitur-varenyam
bhargo devasya dheemahi dhiyo yo nah prachodayat.
“Meditemos en el Creador y Su gloria, Él, quien creó este universo, quien es apto
para ser adorado, quien es el que elimina todos los pecados y la ignorancia. Que Él
ilumina nuestro (mi) intelecto”.
Retírate al cuarto de meditación después del baño justo antes del amanecer.
Siéntate en
Tu asiento de meditación y repite el mantra mentalmente tantas veces como puedas
(pero no menos de 108) y siente constantemente que estás recibiendo del Gayatri luz,
pureza y sabiduría. Concéntrate en el significado del Gayatri. Esto es importante. Fija tu
mirada en el espacio entre las cejas.
La meditación de Uddhava
Uddhava le preguntó al Señor Krishna: “¡Oh, ojos de loto! ¡Cómo meditar en Ti!
¿Cuál es la naturaleza de esta meditación?”.
El Señor Krishna respondió: “Siéntate en un asiento de meditación que no sea alto
ni bajo, con tu cuerpo erguido y en una postura fácil. Pon tus manos sobre el vientre. Fija
tu mirada en la punta de la nariz (a fin de fijar la mente). Purifica las vías del prana
mediante inhalación, retención y exhalación, y nuevamente en sentido inverso (por
ejemplo, primero inhala por la fosa nasal izquierda con la fosa derecha cerrada con el
pulgar. Luego cierra la fosa nasal izquierda con el dedo anular y el dedo meñique, y retén
el aliento en ambas fosas. Lego saca el pulgar y exhala a través de la fosa nasal derecha.
Haz el proceso inverso, inhalando a través de la fosa nasal derecha, reteniendo el aliento
en ambas fosas, y dejando que el aliento salga a través de la fosa izquierda). Practica este
pranayama gradualmente, con tus sentidos controlados.
“OM, con el sonido de una campana se expande por todos lados, desde el
Muladhara hacia arriba. Eleva el OM al corazón por medio del prana (doce dedos arriba
del muladhara), como si fuese el hilo de un tallo de loto. Allí se agrega bindu (el sonido de
la vocal quince). Practica pranayama de ese modo, acompañado por OM, recitando este
último diez veces. Continúa con la práctica tres veces por día, y en un mes serás capaz de
control del aire vital. Dentro del cuerpo, el loto del corazón tiene su tallo hacia arriba, y las
flores hacia abajo, orientado hacia allí. Está cerrado también. Medita en él, no obstante
ello, como orientado hacia arriba y totalmente florecido, con ocho pétalos y pericarpio.
En el pericarpio, piensa en el sol, la luna y el fuego, uno tras otro”.
“Medita en la siguiente forma Mía dentro del fuego: primero medita en todas las
partes. Luego, deja que la mente retire los sentidos de sus objetos, y con la ayuda del
intelecto, dirige la mente totalmente concentrada hacia todo Mi cuerpo. Luego, abandona
todas las otras partes, y concéntrate solamente en Mi rostro sonriente. No medites en
ninguna otra cosa. Luego retira la mente concentrada de ello, y fíjala en el akasha (éter).
Abandona también ese lugar y, con la mente fija en Mí como Brahman, no pienses en
ninguna otra cosa. Me verás en Atman como idéntico con el Atman de todos, incluso
como luz, idéntica a otra luz. Los engaños sobre objetos, conocimiento y acción,
desaparecerán completamente”.
Este es un bello ejercicio de meditación prescripto por el mismo Señor Krishna en
la Bhagavata Purana.
Meditación Vedántica
En Vedanta, la senda de jnana, los términos “manana” y “nididhyasana” se usan
con mucha frecuencia. Manana significa ahuyentar todos los pensamientos de objetos
mundanos y aumentar los pensamientos de Dios o Brahman, hasta que se conviertan en
una corriente estable. Manana está precedido por escuchar las escrituras (sravana) y
seguido por nididhyasana de naturaleza constante, con celo y entusiasmo. Nididhyasana
es meditación intensa y profunda. La mente está establecida perfectamente en lo
Absoluto; ningún pensamiento mundano se introducirá. La contemplación es como el flujo
estable del aceite. La experiencia directa sigue a nididhyasana. Tal como una gota de agua
es absorbida por un hierro caliente cuando cae sobre él, por decirlo de algún modo, así
también la mente y la conciencia reflejada, se absorben en Brahman. El saldo restante es
Conciencia absoluta. Sravana, manana y nididhyasana de la sadhana vedántica
corresponden a dharana, dhyana y samadhi del raja yoga de Patanjali.
Al comienzo, incluso los estudiantes vedánticos tienen en su meditación las ideas
del éter que todo lo impregna y de la luz. Obtienen ayuda de elementos externos. Cuando
ustedes meditan o hacen afirmaciones, niegan la existencia de los tres cuerpos y se
identifican con la esencia que mora en el interior. Niegan los nombres y las formas. Si la
mente mora constantemente en objetos sensoriales, seguramente aumentarán la
concepción de la realidad del universo. Si la mente piensa incesantemente en el Atman, el
mundo se presenta como un sueño. Libérate de los pensamientos básicos de la mente y
las varias imaginaciones inútiles. Haz indagación incesante en el Atman. Fíjate en la
palabra “incesante”. Esto es importante. Sólo así habrá un alba de conocimiento
espiritual. No confundas el Atman puro y eterno con el cuerpo físico, o la mente, el prana,
el intelecto, o los sentidos. El Ser superior es totalmente distinto de estos vehículos
ilusorios.
Medita en las siguientes frases:
Yo soy el Todo, OM OM OM.
Yo soy todo en Todo, OM OM OM.
Yo soy el Ser Inmortal en Todo, OM OM OM.
Yo soy la Verdad viviente, OM OM OM.
Yo soy la Realidad viviente, OM OM OM.
Yo soy el testigo de los tres estados, OM OM OM.
Yo soy Luz de luces, OM OM OM.
Yo soy desapegado, OM OM OM.
Yo soy Sol de soles, OM OM OM.
Yo soy existencia, conocimiento, dicha absoluta; OM OM OM (sat-chit-ananda
svarupoham).
Yo sólo soy indivisible, homogéneo, conciencia pura, OM OM OM (akhanda
ekarasa chinmatroha).
Mi naturaleza esencial es dicha infinita, OM OM OM (bhumananda svarupoham).
Yo soy testigo, OM OM OM (Aham sakshi).
Yo soy conciencia pura solamente, sin ninguna característica distintiva, OM OM
OM (nirvivesa chinmatroham).
Yo soy desapegado, OM OM OM (asangoham).
Puedes meditar sentado, parado o caminando. Para los principiantes es necesaria
una postura de sentado. Repite mentalmente el mantra de tu guru, o el mantra de la
deidad tutelar. Asocia las ideas de pureza, infinitud, eternidad, inmortalidad, todo
penetrante, totalmente pleno, existencia, conocimiento, dicha absoluta, continuo, no
dual, inteligencia ilimitada, etc., con la repetición del OM.
El hombre trata de captar lo abstracto a través de las formas. Después que la
mente se purificó, una imagen abstracta se forma en la mente purificada escuchando los
discursos espirituales, las escrituras sagradas y practicando la contemplación divina. Esta
imagen abstracta se funde posteriormente en meditación profunda. En ese momento cesa
el pensamiento. Lo que queda detrás es únicamente Existencia pura.
La mente puede adorarse como Brahman. Esto es adoración intelectual. La mente
es Brahman, o Dios, en manifestación. Como se puede acceder a Brahman por medio de la
mente, es apropiado meditar sobre la mente como Brahman.
Permite que la sola idea de Brahman fluya gentil y continuamente. Desvía con
amabilidad toda idea mundana exterior o extraña. Trata de mantener solamente el
pensamiento de Brahman con exclusión de todo otro pensamiento, mediante la repetición
mental frecuente de OM, o “Yo soy Brahman”. La idea de infinitud, la idea de un océano
de luz, la idea de conocimiento total y todo dicha, debe acompañar la repetición mental
de OM.
Frases para meditar
Hay algunos mantras de los Upanishads que te ayudan a llegar cerca de Brahman o
Dios, y establecerte en Él. Hay frases para la meditación vedántica.
En el Briharadanyaka Upanishad podemos leer: “Atma antaryami Amritam”: “Este
Atman es el regente interno inmortal”. Gobierna la mente, la mente subconciente y los
sentidos. La palabra “antaryami” te lleva muy cerca de Brahman (te hace sentir que
Brahman está muy cerca tuyo). No está lejos, Él es el regente interno. Tendrás que
meditar constantemente en esta fórmula que destruirá la conciencia corporal. Sólo existe
una Sustancia que lo impregna todo.
Si meditas en esta frase una y otra vez, ello será completamente suficiente para
que consigas el conocimiento del Ser. Tú no eres este cuerpo perecedero. Tú eres el
Atman inmortal, el Regente interior.
La segunda frase está en el Kenopanishad: “Mente de mentes, prana de pranas,
oído de oídos, ojo de ojos”. Está muy cerca de ti. “Mente de mentes”. Él da luz a tu mente.
La mente toma su luz de la suprema luz de luces, que es autoefulgente. “Prana de Pranas”.
Vives gracias al prana, prana es vida; pero el prana toma su poder y energía del Atman o
Brahman. “Oído de oídos”. Él hace que el oído escuche. “Ojo de ojos”. Da luz al ojo. El ojo
ve debido a la luz que obtiene del Ser. Lo mismo sucede con los demás órganos. Por lo
tanto, ¡cuánto se acercó Brahman a ti! Recuerda esa frase. Te ayudará a conseguir
rápidamente la liberación. Brahman está cerca de ti, y tu estás cerca de Brahman.
La tercer frase es del Gurustotra:
Brahmanandam paramasukhadam kevalam
Jnanamurtim
Dvandvaitam gaganasadrisham tatvamasyadi
Lakshyam,
Ekam nityam vimalamachalam sarvadhisakshibhutam
Bhavatitam trigunarahitam satguru tam namami.
Me postro ante ese Guru, la Existencia, desprovisto de las tres gunas, más allá de la
comprehensión, el testigo de todas las funciones mentales, inmutable y puro, uno y eterno,
que trasciende los pares de opuestos, expansivo como el cielo, alcanzable por frases como
“Tú Eres Eso”, la dicha de Brahman, el dador de la felicidad suprema, masa de sabiduría
absoluta.
“Sarvadhisakshibhutam”: Él, quien es el testigo de todos los intelectos. La palabra
“sakshi” es un término muy significativo, Él está tras el intelecto, Él impregna el intelecto,
Él es el todo, Él es la Presencia interprenetante. “Ekam nityam” significa uno y eterno,
“vimalam”, libre de impurezas; ”achalam”, inamovible. ¿Dónde se movería Él? Lo
impregna todo. Estos son los términos en los que debes meditar constantemente.
Brahman se puede alcanzar solamente por medio de alguna frase. La mente quiere
algo sobre lo cual apoyarse. La frase de arriba te ayudará a conseguir la liberación. Te
llevará más cerca de Dios y Brahman. Ten una convicción fuerte.
La cuarta fórmula es una pequeño kirtan que solíamos cantar:
Dinabandhu dinanatha, vishvanatha he vibho
Pahiman trahimam, prananatha he prabho
“Vibhu”: Él es el Señor del universo que todo lo impregna. “Prananatha”: Él es el
Señor de los pranas. Él es el Señor de la mente. “Vishvanatha”: Él es el Señor del universo.
Está fórmula también te ayudará a eliminar todas las dudas y conseguir el conocimiento
del Ser con rapidez.
Las siguientes frases con maravillosas para los devotos: “Protégeme”. “Se
complacido”. “Me refugio en el Señor Rama”. “Me refugio en el Señor Krishna”. Son frases
para una autoentrega total y sin quejas.
La vida es corta, por lo tanto no podemos dominar las distintas clases de escrituras.
La esencia de todas las escrituras está contenida en esas pocas frases. Son totalmente
suficientes para lograr el conocimiento del Ser. Cada frase tiene un poder inimaginable e
infinito; de hecho tiene todos los poderes. No es necesario que estudies los doce
Upanishads clásicos. Puedes conseguir la liberación rápidamente si meditas
constantemente en estas frases, negando cuerpo, nombres y formas, y sacando a la luz la
existencia, el conocimiento y la dicha. Por lo tanto, no te preocupes por el estudio de las
escrituras. Lo que se necesita es una indagación constante y desapasionamiento, lo que
nos capacita para conseguir fácilmente el conocimiento de Dios. Incluso durante el trabajo
recuerda que tú eres el testigo.
Recuerda bien este punto. Medita sobre esas ideas y mantén el bhava (sentimiento
interno) también durante tu trabajo. Puedes tomar cualquiera de esas fórmulas según tu
gusto. Si la mente se escapa, tráela de nuevo a la frase, una y otra vez; o puedes rotar la
mente de una frase a otra, y finalmente fijarla en una sola, cuando la mente se ha
estabilizado. En ese momento, la mente estará estable como la llama de una lámpara de
aceite en un lugar en el que no haya viento. Esa única frase caerá finalmente por sí sola.
Morarás en tu naturaleza esencial, el estado sin pensamientos de dicha pura.
Sobrevendrá el samadhi o estado superconciente. Goza de la dicha del alma. Regocíjate en
el Ser interno inmortal.
Meditación en Mahavakyas
Las Mahavakyas son las frases sagradas de los Vedas. Hay cuatro en total:
1. Prajnanam Brahma: Brahman es conciencia.
2. Aham Brahma Asmi: Yo soy Brahman.
3. Tat Tvam Asi: Tú eres Eso.
4. Ayam Atma Brahma: Este Ser es Brahman.
La primer mahavakya está en el Aitareya Upanishad del Riga Veda. La segunda en
el
Brihadaranyaka Upanishad del Yajur Veda. La tercera está en el Chhandogya Upanishad
del Sama Veda. La cuarta está en el Mandukya Upanishad del Atharva Veda.
La primera es una lakshana vakya (sentencia característica), que da una definición
de Brahman e imparte tatbodha jnana (el conocimiento de Eso). La segunda es una
anubhava vakya (sentencia de experiencia) que nos da sakshi jnana (conocimiento
testimonial). La tercera es upadesha vakya (instrucción) que nos concede Siva jnana
(auspicioso, conocimiento), el guru instruye al discípulo. La cuarta es Sakshatkara vakya
(experiencia directa) que confiere Brahma jnana (conocimiento directo de Jnana). Puedes
tomar cualquier mahavakya y meditar en ella como lo haces con OM.
Cuando medites en “Aham Brahma Asmi (Yo soy Brahman)”, siente
constantemente que eres existencia pura absoluta, conocimiento absoluto, dicha
absoluta, el Brahman todo penetrante. La repetición labial no dará mucho beneficio.
Debes sentirlo intensamente en tu corazón. Gradualmente serás conducido hacia el
estado superconciente gracias a un sentimiento profundo.
Siéntate en tu asana sobre una manta plegada. Tu cara el norte o al este, y siente
constantemente:
1. Yo soy infinitud.
2. Yo soy eternidad.
3. Yo soy inmortalidad.
Meditar en las Mahavakyas es sinónimo de meditación en OM. Puedes elegir “Yo
soy
Brahman”, o “Tú eres Eso”, y meditar en su significado. Niega, reniega o desecha las
envolturas de cuerpo, prana, mente, intelecto y dicha, e identifícate con la esencia única
que yace tras ellas.
Medita, purifica tu mente. Practica concentración en una habitación solitaria.
Luego excluye de tu corazón las Upanishads y la Bhagavad Guita. No dependas de
comentarios imperfectos. Si eres sincero, comprenderás la intención real de los sabios de
las Upanishads y del Señor Krishna, y sabrás lo que realmente significan cuando
pronunciaron esos versos sabios.
Despliega la divinidad que está escondida en tu corazón mediante la concentración
y la meditación. No pierdas tu tiempo. No desperdicies tu vida.
Meditación Positiva
Medita en las ideas siguientes: “Yo soy el Todo” y “Yo soy todo en todo”. En esta
meditación el cuerpo y el mundo se consideran como Brahman, como expresiones de
Brahman. Están incluidos. Es altamente descabellado pensar que Brahman es por si solo
lleno de dicha y que aquello que manifiesta fuera de Brahman es lleno de miseria, dolor y
pena. El pesimismo debe rechazarse. Es la creación individual la que está en la base de
toda pena y miseria. No hay nada malo en la creación de Dios. Ella no da un mínimo pesar.
Por el contrario, es el deseo, la cólera, la idea de mío, tuyo, “yo soy el actor”, etc. que
causa todo problema. Esto obedece a la nesciencia, que causa identificación con la mente
limitada.
Repite mentalmente en todo momento las ideas anteriores. Siente que eres el
Todo. Siente que tu shakti (energía) está trabajando en todos los cuerpos. Mora
constantemente en estas ideas: “Todos los cuerpos son míos”, “Todas las vidas son mías”,
“Todas las penas son mías”. Celos, cólera, odio y egoísmo se desvanecerán. En el samadhi
de meditación positiva el jnani ve dentro suyo al mundo como un movimiento de ideas. Él
es tanto Saguna (con atributos) como nirguna (sin atributos).
Meditación Negativa
“Yo no soy el cuerpo. Yo no soy la mente. Yo soy, en esencia, existencia,
conocimiento, dicha absoluta (sat-chit-ananda svarupa)”. Medita constantemente sobre
esas ideas. Siente que siempre eres sat-chit-ananda, a lo largo de las veinticuatro horas
del día. Niega la idea de cuerpo. Se requiere una sadhana incesante para eliminar el
sentimiento de “yo soy el cuerpo”, debido a impresiones que no tuvieron comienzo. Tres
cuartas partes de tu sadhana está finalizada cuando eres capaz de superar la conciencia
corporal, y dejar el cuerpo a voluntad. En ese momento sólo queda descorrer la cortina,
eliminar el velo de la ignorancia. Eso puede hacerse de manera totalmente sencilla.
Incluso cuando te muevas, cuando estés trabajando, siente siempre que eres el Brahman
infinito, aquel que lo impregna todo. Esto es importante. Pensamiento, concentración y
esfuerzo por separarte del cuerpo, deben ir juntos. En la meditación negativa el jnani
mora en el Brahman puro, sin atributos. No tienes conciencia del mundo.
Meditación Nirguna
Nirguna significa sin gunas o atributos. Esto no significa que Brahman es un vacío
perfecto, que en Brahman no hay cualidades perecederas tales como el color azul de una
ropa, etc. Además tampoco significa que no hay cualidades y posesión de cualidades en
Brahman. Brahman es la encarnación de atributos divinos infinitos. Este es el significado
del término “nirguna”. Brahman es dicha en sí mismo. Brahman es el conocimiento en sí
mismo. Brahman es la belleza misma. Brahman es la luz.
Incluso en la meditación nirguna no hay una imagen abstracta al comienzo. Por
ejemplo, la meditación sobre el hielo y sus cualidades es meditación concreta, mientras
que la meditación en oxígeno e hidrógeno es meditación abstracta. La meditación en la
forma física de tu padre es una forma de meditación concreta o Saguna, mientras que la
meditación en las cualidades de tu padre es meditación abstracta. La meditación en una
hoja verde es meditación concreta, mientras que la meditación en lo verde de la hoja es
meditación abstracta. Meditar en el vacío, en el cielo azul, en la luz del sol que lo penetra
todo, o en un océano infinito de luz, y en el aire sin forma, o el éter que lo permea todo
son todos tipos de meditación nirguna.
Ejercicios Nirguna sencillos
1: Hay un poder vivo universal que subyace en todos estos nombres y formas. Medita en
este poder que no tiene formas. Esto terminará finalmente en la experiencia de la
Conciencia absoluta, sin cualidades, sin forma.
2: Siéntate en Padmasana con ojos cerrados. Concéntrate firmemente en el aire sin
formas. Medita en la naturaleza del aire que lo impregna todo. Esto conduce al
conocimiento del Brahman sin nombres ni formas, la única Verdad viviente.
3: Siéntate en tu pose de meditación. Cierra tus ojos. Imagina que hay una efulgencia
suprema, infinita, escondida tras todos estos nombres y formas, que es equiparable a la
efulgencia de millones de soles juntos. Esta es otra forma de meditación sin formas.
4: Concéntrate y medita en el expansivo cielo azul.
Por estos métodos de concentración la mente dejará de pensar en formas finitas, y
lentamente comenzará a fundirse en el océano de paz, ya que está privada de sus
contenidos. La mente se volverá más y más sutil.
Hay varios modos más de meditación nirguna: laya chintana (concentración de la
mente con el propósito de diluirla) de OM, laya chintana de antahkarana (mente) y laya
chintana de los elementos (meditación progresiva de lo denso a lo sutil, en OM, mente y
los elementos); método anvaya vyatireka (el método de las aseveraciones positivas y
negativas); el método neti-neti (Yo no soy el cuerpo, yo no soy la mente); el método de la
meditación en: “Yo soy sat-chit-ananda Brahman” (existencia, conocimiento, dicha
absoluta) y, “Yo soy sakshi” (el testigo); el método adhyaropa, apavada (método de
rechazar la superimposición ilusoria de una cosa sobre otra, por ejemplo ver una serpiente
en una soga, y la refutación); el método bhava tyaga lakshana (método de abandonar la
idea del significado de las palabras “Tú Eres Eso”, y contemplar su significado en esencia);
repetición de OM con su significado, etc.; y la meditación en soham (Yo soy Él),asociada
con el aliento, donde fijamos la mente en el aliento, etc.
Meditacion Nirguna y Saguna comparadas
Los Upanishads Isa, Prasna, Katha, Tapaniya y otros, tratan de manera detallada el
método de contemplación en Brahman desprovisto de cualidades. Badarayana menciona,
en un capítulo de los Brahma Sutras que trata sobre la naturaleza de las cualidades de
Brahman, atributos positivos, tales como “gozoso”, “inteligente”, etc., y también atributos
negativos, tales como “sin medida”, “sin colores”, etc. Ambos tipos de atributos se
refieren a lo Absoluto y, a pesar de ello, la contemplación de tal Brahman se puede
denominar meditación nirguna, o meditación en el Brahman incondicionado. La distinción
principal entre la contemplación del Brahman condicionado (saguna) o sin condiciones
(nirguna), es que en el primero el devoto mira sobre Él como conectado realmente con
tales atributos, mientras que en el último, tanto cualidades positivas y negativas, no se
miran como esencialmente conectadas con Él, sino como sugiriendo su naturaleza
absoluta. De allí que, “gozoso”, ”inteligente”, etc., no entran en la esencia del Brahman
que se está contemplando, sino que actúan como una puerta para captar su verdadera
naturaleza. En la contemplación del Brahman condicionado, esas propiedades, y otras
similares, constituyen una parte de la contemplación.
El término “nirguna” no significa que Brahman es un concepto negativo, o que
Brahman es una no entidad o un cero. Significa que las cualidades que acá consideramos
como limitadas, se encuentra ilimitadas en Brahman. Significa que los atributos son parte
de la naturaleza esencial de Brahman, y que Brahman no tiene cualidades materiales
perecederas, como el color azul de una tela, sino que tiene todas las cualidades
auspiciosas. Brahman es nirguno guni (sin y con atributos). Ello no quiere decir que
Brahman no tiene forma. Significa: “Él no tiene una forma limitada como los objetos, sino
que tiene una forma inimaginable”. ¿Qué forma podemos atribuirle a lo Infinito? Muchos
tienen una idea cruda de Brahman. Dicen: “Brahman es un bloque de piedra porque no
tiene cualidades. Es un vacío común, un zero”. No. No. Están totalmente equivocados. No
han hecho una indagación en la naturaleza de la Verdad. Tienen muchas dudas. Tienen un
intelecto denso que no es apto para la investigación filosófica, la discriminación, la
reflexión, el razonamiento, etc. No han estudiado los infalibles Upanishads, medios
correctos de conocimiento, la fuente correcta de la sabiduría que dan un conocimiento
preciso de Brahman. Los Upanishads son infalibles porque coinciden con las experiencias
de de liberación, y apelan a la razón de cada pensador y filósofo. Su autoridad es más
valiosa que la de la percepción o inferencia.
Brahman es extremadamente sutil. Es más fino que la milésima parte de un cabello
dividido en mil partes. Se necesita un intelecto sutil, calmo, puro, aguzado, claro y
enfocado, para comprender a Brahman y meditar en él. Muchas personas sospechan y
dudan acerca de la validez de los Upanishads y cuál es la verdadera naturaleza de
Brahman. Debieran purificar sus mentes por medio del servicio desinteresado, el estudio
de los Upanishads, desarrollando la cuádruple cualificación y un satsang constante.
Cuando así lo hagan, tendrán convicción y alcance intelectual de Brahman. Escuchando las
escrituras y meditando en ellas, y con una meditación profunda, pueden llegar a Brahman.
Este es el camino real. Brahman está lleno de cualidades auspiciosas. Es una masa de
luminosidad. Es una masa sólida de conocimiento. En realidad es más sólido que los
Himalayas. El conocimiento es más pesado y más concreto que una gran bloque de piedra.
En la meditación Saguna el devoto se considera a sí mismo como totalmente diferente del
objeto de adoración. El adorador hace una entre personal total, sin reservas, sin quejas, y
adora al Señor y depende de Él para todo, alimento, protección y su propia existencia.
Buscan siempre ayuda del señor, de cualquier tipo que sea. Para él no hay nada
independiente. Es un instrumento en las manos del Señor. Sus manos, piernas, sentidos,
mente, intelecto y cuerpo físico, le pertenecen al Señor. A un devoto no le gusta nada la
idea de fundirse, tal como hace un jnani. A él le gusta tener su entidad separada, como un
sirviente; y servir, adorar y amar siempre al Señor. A él no le gusta convertirse en azúcar,
le gusta saborear el azúcar y comerla, mientras que el jnani se convierte en azúcar por
decirlo de algún modo. Este método de adoración es de contracción. Supongamos que hay
un círculo. Tú estás en el centro. Te contraes hasta un punto y te fundes en el punto. Esto
es meditación Saguna. Es apta para personas de temperamento emocional. La vasta
mayoría de las personas son aptas solamente para esta clase de devoción.
En la meditación nirguna el aspirante se considera Brahman. Niega los falsos
adjuntos o los entornos ficticios, como egoísmo, mente y cuerpo. Depende de sí mismo,
tiene una confianza absoluta en él. El aspirante se sostiene con valentía. Reflexiona,
razona, investiga, discrimina y medita en el Ser. No quiere saborear el azúcar, quiere
convertirse en azúcar. Quiere fundirse. Le gusta ser idéntico a Brahman. Este método es
del tipo de la expansión del ser inferior. Supongamos que hay un círculo. Tú estás en el
centro. Te expandes, por medio de la sadhana, hasta ocupar todo el círculo, y envuelves la
circunferencia. Este método de meditación es apto para personas de intelecto agudo, una
comprensión audaz, razonamiento fuerte y exacto, y una voluntad poderosa. Solamente
una minoría microscópica de personas es apta para este tipo de meditación.
Es comparativamente más sencillo meditar en “Aham Brahma Asmi (Yo soy
Brahman)” cuando estás sentado en una postura firme dentro de una habitación cerrada y
solitaria. Pero es muy, muy difícil mantener esta idea en medio de multitudes, mientras el
cuerpo está en movimiento. Si meditas durante una hora, y sientes que eres Brahman, y
durante las veintitrés horas restantes sientes que eres el cuerpo, la sadhana no será capaz
de producir los resultados deseados. Por ello debes intentar mantener la idea que eres
Brahman en todo momento. Esto es muy, muy importante.
Una mente mundana necesita una renovación profunda y una transformación
sicológica completa. Concentración y meditación construyen una mente nueva, con un
modo nuevo de pensar. Una vida contemplativa es diametralmente opuesta a una vida
mundana. Es un cambio integral completo. Las viejas impresiones del mundo tienen que
aniquilarse por completo, por medio de una práctica constante e intensa, llevada a cabo
con celo durante largo tiempo, y por lo tanto se crean nuevos samskaras (impresiones)
espirituales.
Meditación y Acción
El hombre está compuesto por Atman, mente y cuerpo. El Atman tiene dos
aspectos, cambiante e inmutable. El último se denomina mundo, y el primero Dios. El
mundo no es nada sino Dios manifestado. Dios en movimiento es el mundo. No es que el
mundo no exista, sino que tiene una existencia relativa.
El Atman lo impregna todo, es dicha completa, todopoderoso, todo conocimiento,
eternamente perfecto, y puro. Asume estos nombres y formas llamado mundo por su
voluntad libre. No hay deseo porque no hay objeto externo. Esta voluntad se llama
energía (shakti) cósmica. Esto es Atman en acción. En Atman nirguna la energía cósmica es
estática. En Saguna es dinámica. Atman no tiene deseos porque es perfecto, y porque no
hay nada que sea objetivo para el Atman. Deseo implica atracción, que presupone
imperfección. Es la propia negación de la voluntad, que es la decisión de actuar desde
dentro.
El Atman desea, y el universo nace. La voluntad del Atman sostiene y gobierna el
universo. Los seres humanos son llevados de aquí para allá por el egoísmo, los deseos y los
miedos, debido a la identificación con los adjuntos limitantes de mente y cuerpo. Esta idea
de limitación es lo que se llama egoísmo.
Experimentar la unidad de toda existencia, manifiesta e inmanifestada, es la meta
de la vida. Esta unidad ya existe, pero la hemos olvidado debido a la ignorancia. Eliminar
este velo de ignorancia, la idea de que estamos confinados dentro de la mente y el
cuerpo, es nuestro esfuerzo principal en la sadhana. De ello sigue lógicamente que para
experimentar la unidad debemos abandonar la diversidad. Debemos mantener
constantemente la idea que somos todopoderosos, que lo impregnamos todo, etc. No hay
espacio acá para el deseo, ya que en la unidad no hay atracción emocional, sino una dicha
firme, persistente, calma y eterna. Deseo por la liberación es una inexactitud
terminológica. Liberación significa el logro del estado de infinitud. Este ya existe. Es
nuestra naturaleza real. No puede haber deseo por algo que ya es tu propia naturaleza.
Todos los deseos por descendencia, riqueza y felicidad, en este mundo o en el próximo, e
incluso el deseo de liberación, deben aniquilarse por completo, y todas las acciones
guiarse hacia la meta por una voluntad pura y desinteresada.
Esta sadhana, el intento constante de sentir que eres todo, se puede practicar o,
más bien, debiera practicarse, en medio de la actividad. Esta es la enseñanza central del
Bhagavad Guita. Eso es razonable también porque Dios es tanto Saguna como nirguna,
con forma y sin ella. Que mente y cuerpo trabajen. Siente que estás por encima de ellos,
que eres el testigo que controla. No te identifiques con el sostén de cuerpo y mente
incluso durante la actividad. Por supuesto que al comienzo tienes que recurrir a la
meditación. Sólo una persona con una voluntad excepcionalmente fuerte puede
prescindir de ella. Para los seres humanos comunes es una necesidad indispensable. En
meditación el soporte es firme, y la sadhana, el esfuerzo por sentir la unidad, es
comparativamente sencillo. En medio de la actividad este esfuerzo es difícil. Karma yoga
es más difícil que el jnana yoga puro. No obstante ello, debemos mantener la práctica
todo el tiempo. Esto es absolutamente necesario, de otro modo el progreso es lento,
porque unas pocas horas de meditación en la idea que eres el Todo, y luego identificarse
con la mente y el cuerpo la mayor parte del día, no produce una avance rápido o
sustancial.
Meditación es el medio, conocimiento es el fin. Meditación es un proceso,
conocimiento es la culminación. En meditación hay batalla, esfuerzo, o empeño. En el
conocimiento no hay ese esfuerzo. Durante tanto tiempo como haya meditación, el
meditador es únicamente un aspirante. Cuando la meditación termina, y se alcanza la
meta, el meditador se convierte en conocedor de la Verdad. Toda meditación y esfuerzo
terminan. El aspirante ya es un sabio. Cuando tratas de contemplar un árbol, hay un
esfuerzo al comienzo de la percepción. Un tiempo después se convierte en una corriente
continua de conciencia del árbol. Así también es el conocimiento de Brahman. Al
comienzo hay esfuerzo, después el aspirante se funde en el objeto de meditación, y no
hay más batalla.
FILOSOFÍA DE OM
“La sagrada sílaba OM lo connota a Él (Ishvara) (1-27)”.
En la Biblia se puede leer: “Al comienzo fue la palabra, y la palabra
estaba con Dios, y la palabra era Dios”. Esto es OM, palabra de poder. Se han escrito libros
y libros en el lenguaje sánscrito sobre el significado de OM, la sílaba sagrada y misteriosa.
Incluso Sarasvati (la diosa del aprendizaje) no sería capaz de agotar el tema de este
sagrado mantra OM, aunque tuviese las aguas de los océanos como tinta, y todos los
árboles del mundo como lapicera.
La pronunciación de la sagrada palabra OM ha llamado la atención
de todos los europeos dedicados a los estudios sobre Oriente. Las vibraciones de esta
palabra son tan poderosas que, si persisten, erigirían un edificio grandísimo. Esto resulta
difícil de creer hasta que uno lo practica. Una vez que se hizo ese intento, puede
entenderse fácilmente como tal afirmación es cierta y correcta. He probado el poder de
las vibraciones, y creo plenamente en que el efecto sería como lo dije. Pronunciada como
se escribe causará cierto efecto sobre el estudiante, pero dicha del modo correcto
provoca la transformación de cada átomo del cuerpo físico, estableciendo nuevas
vibraciones y condiciones, y despertando el poder dormido del cuerpo.
Esta misteriosa fuerza inescrutable desgarra los velos y las
envolturas, destruye vasanas, deseos, antojos y egoísmo, y lleva al aspirante hacia
Brahman. Hace que se eleve únicamente el pensamiento de Brahman, con exclusión de
todo otro pensamiento, aniquila la ignorancia primordial, y ayuda al meditador a morar en
su naturaleza esencial, que es existencia, conocimiento y dicha absoluta.
OM es un registro sonoro mágico, misterioso, divino, de todos los
sonidos y palabras. Todas las palabras, todos los sonidos, y todos los lenguajes provienen
de OM: Por lo tanto, Om representa correctamente, o es símbolo natural o vientre de
todo sonido y toda palabra.
Así como el presidente de un país representa la voz de todos sus
habitantes, así también OM representa la voz de todos los nombres de Dios, porque es el
sustrato, matriz o base para todos los sonidos, nombres o palabras. En OM están incluidos
todos los sonidos. OM es el océano en el que fluyen los ríos de todos los sonidos.
Donde se lo escucha
El sonido producido por el fluir del Ganges, el sonido que se escucha
a la distancia producido por el alboroto de un mercado, el sonido que produce la rueda
volante cuando se pone un motor en marcha, el sonido que causa la lluvia, el sonido
producido por una conflagración de fuego, o cuando hay un trueno, son todos únicamente
OM. Di cualquier palabra y allí estará OM. OM lo impregna todo, igual que akasha
(espacio), igual que Brahman.
El zumbido de las abejas, la dulce melodía del ruiseñor, las siete
notas musicales (sa, ri, ga, ma, pa, dha, ni), el sonido del mridanga (tambor) y el timbal, el
laúd y la flauta, el rugido del león, el relincho de los caballos, el canto de un amante, el
siseo de una cobra y el aplauso de una audiencia cuando el orador finalizar su oratoria,
son todas emanaciones de OM solamente.
El sonido del gorgoteo producido en los intestinos debido a la
flatulencia, el sonido sibilante de la locomotora, el murmullo de los arroyos fluyendo, el
sonido del trueno, los aullidos de los chacales, el sonido de moliendas y fábricas, el sonido
de los aludes, el sonido de una fuerte ráfaga de viento, son sólo OM.
Cuando experimentas una agonía o dolor agudos, pronuncias un
largo sonido de “hun” o “hum”, una y otra vez, y consigues algo de alivio. “Hun” o “Hum”
es sólo una variación de OM. “Hum” es la pronunciación parcia de OM, que surge debido
al dolor. Cuando tienes dolor, imploras la piedad del Señor llamándolo a Él por Su nombre.
Las carcajadas o risas no son otra cosa sino muchos “huns” repetidos.
Cuando un niño llora o gime, pronuncia “un” o “aung”. “Un” o
“aung” es exclusivamente una variación de OM. Cuando el órgano del habla no está
bien desarrollado pronuncia OM de manera ininteligible, por ello es que, incluso cuando el
niño llora repite el nombre de Dios. Cuando el lavandero lava sus ropas, pronuncia
repetidamente “hung”. Esto lo alivia. No se agota, no se fatiga. Inconscientemente repite
el nombre de Dios, y de allí obtiene desde dentro poder, gozo, paz y fuerza. Ahora
puedes entender claramente que el hombre pronuncia OM, el nombre del Señor o
Brahman, en todo momento, total o parcialmente, consciente o inconscientemente. Si lo
pronuncia con sentimiento, experimentará rápidamente la esencia de su naturaleza que
es divina.
OM es la voz de toda la creación. Es el sonido cósmico, el sonido
primario del universo. Es el tesoro inapreciable de un estudiante en la senda de jnana
yoga, y la contraseña de los vedantines. OM es el pasaporte para quienes navegan en la
barca del conocimiento del Ser para llegar a la costa de la inmortalidad, donde no hay
miedo, Brahman.
OM es el alma de las almas, la altura de las alturas. Es la panacea
para destruir los pecados y la maldita enfermedad de la muerte, la ambrosía celestial que
confiere la inmortalidad. Medita en OM. Sumérgete en OM, zambúllete en OM. Es el baño
más sagrado, que apagará el fuego del samsara (existencia mundana).
OM representa el lienzo, el contexto. Las formas de este universo
representan las imágenes sobre el lienzo. El lienzo es real, pero la imagen sobre él es
irreal, ya que el fuego del lienzo no puede quemarte los dedos, y el tigre del lienzo no
puede morderte. Lo mismo sucede con OM o Brahman, la única realidad sólida. Los
nombres y formas son irreales como las imágenes sobre la tela.
OM, el Atman real, es el sustrato para todos los sonidos, lenguajes,
este universo, cuerpo, mente, prana y sentidos, el cuerpo causal y las cinco envolturas. Tal
como el sustrato es un elemento fundamental, es la sustancia en la que existen las
cualidades; así también OM es el sustrato o realidad subyacente, en la que todos los
objetos se aparecen como olas en el océano. Las olas son meras apariencias. Del mismo
modo, las formas son simples apariencias. Las formas son irreales en el sentido de que son
solo relativamente reales, que son cambiantes y transitorias. El océano es lo real. Así
también pasa con OM o Brahman que es lo real.
Ese lugar donde no hay hambre ni sed, pena o dolor, ni “tú” ni “él”,
ni “esto” o “aquello”, ni “aquí” ni “allí”, ni “ayer” o “mañana”, ni “Este” u “Oeste”, ni
“sonido” o “color”, ni “luz” u “oscuridad”, ni “vidente” ni “visto”, es OM. Ese Brahman
imperecedero, ese lugar de esplendor inefable, esa Esencia inagotable, indefinible,
ilimitable, que impregna todo el universo; eso que se llama continuo, residuo o noúmeno
(aquello que es percibido sin utilizar los sentidos) por los filósofos occidentales; aquel
lugar donde se detiene todo lenguaje, donde cesan todos los pensamientos y donde la
función del intelecto y todos los órganos se detienen, es OM.
OM es la esencia de los Vedas o vedanta; es la flor más elevada del
árbol de los Upanishads y la raíz de todo el universo. OM es el Brahman eterno; es el
nombre real de Brahman. Om es la representación simbólica de Brahman, el Ser inmortal,
es la palabra de poder, el pranava, la monosílaba sagrada de los Vedas.
OM es el espíritu, sustrato o esencia. Es el Alma inmortal, el Espíritu
Santo. OM es la música interna del alma, es la música del silencio.
Todos los Upanishads y todos los mantras comienzan con OM. Todas
las ideas religiosas están centradas en OM. El aliento canta siempre OM, la canción del
infinito y la inmortalidad. El pensamiento de OM eleva las mentes de todos. Los cristianos
y los hebreos finalizan sus oraciones con “Amen”, una variación de OM, mientras que los
musulmanes y sus oraciones terminan con “Ahmeen”, también una forma distinta de decir
OM. Los Upanishads Mandukya, Mundaka, Chhandogya, Prashna y Katha; el Bhagavad
Guita y los Brahma Sutras, cantan la gloria de OM.
Todas las escrituras sagradas de los hindúes están contenidas en
OM. OM es la vientre de todo. Este mundo surgió de OM, existe en OM y se disuelve en
OM durante la disolución cósmica. La creación se pone en movimiento mediante la
vibración de OM.
OM es tu vida, tu aliento. OM es la vida de los Vedas y la vida de
todos los mantras. Es la base de este mundo, lo es todo. OM es un mantra común. Es la
propiedad común de todos. Todos los diversos significados se centran en OM. OM es
utilizado para invocar o direccionar oraciones y súplicas. Es la fórmula de oración
imperativa, que transmite una cierta gracia o virtud a la persona sobre la cual es
pronunciada. Debiera ser aceptada por todos. Incluso norteamericanos y europeos
meditan en OM ahora que se dieron cuenta de su importancia.
Así como la soga es el sustrato de la serpiente, tal como Brahman es
el sustrato de prana, mente, sentidos y el cuerpo, así también OM es el sustrato o causa
de toda la ilusión del lenguaje. Las escrituras declaran: “Todo es un simple juego de
palabras”. “Todo se mantiene junto gracias a la cuerda del lenguaje, o incluso mediante el
cordón de nombres específicos”. “Todo se hace posible de experimentar solamente por las
palabras”. Nada puede existir separado de las palabras. Nombres y formas son
inseparables, pensamiento y lenguaje son inseparables. Todos los efectos no son otra cosa
que simples nombres. Todo este mundo fenoménico de experiencia no puede existir
nunca sin los nombres. Todos los objetos tienen que tener un nombre. Tienes que llamar a
un hombre por su nombre. Aunque no haya otra cosa sino Brahman, no puedes decir:
“Brahman, Brahman, Brahman”, cuando quieres decir “¡Govinda!, dame agua”. Los
nombres no pueden existir aparte de OM. De allí que todo el mundo proviene de OM,
mora en OM y se disuelve en OM. En consecuencia, adora a OM, vive en OM, medita en
OM, fusiónate en OM, regocíjate en OM.
Om es una marca auspiciosa de sannyasins y vedantines, cuyo
objetivo es diseminar el conocimiento espiritual a todo el mundo. Está escrito en la pared
principal de cada ashram de un sannyasin. Devotos de OM escriben OM antes de
comenzar a escribir una carta.
Tenemos el llamado “pancha shantih”, cinco tipos de
encantamiento, cada uno de ellos terminados con la palabra “shantih” o “paz”. Antes de
cada “shantih” está la palabra “OM”. Como tal, OM da paz, calma, tranquilidad, serenidad
y así lo demás. Este símbolo contiene la totalidad del universo y su contenido; incluye todo
lo que nos podamos imaginar y también algo más. Por ello es un símbolo apto para
meditar en él. Ningún otro símbolo puede abarcar tanto en su abrazo. Tal es la gloria de
OM.
El Señor Krishna enseña su filosofía simbólica sosteniendo la flauta
en sus manos. La flauta es el símbolo del OM. Él dice: “Vacía tu egoísmo. Yo tocaré en tu
cuerpo flauta. Que tu voluntad se haga una con Mi voluntad. Refúgiate en OM. Entrarás
en Mi ser. Escucha la música interna del alma, que la estremece, y descansa en la paz
permanente”.
OM como Brahman
Para Brahman, ese Ser eterno supremo, el lugar donde mora todo lo
que vive y se mueve, está más allá de nombre y clase. Los Vedas se han aventurado a
darle un nombre, para que el hombre pueda reconocerlo y llamarlo. Un niño recién nacido
no tiene nombre; al recibir uno responderá a él. Los seres humanos problematizados por
las aflicciones del mundo corren a una deidad pidiendo refugio, y la llaman por su nombre.
Cuando el aspirante invoca a Brahman por Su nombre, lo escondido se le revela.
Om es el emblema de Brahman, como las imágenes lo son de los
objetos materiales. Él es propiciado cantando el OM, tal como las personas lo son
mediante el uso de sus nombres favoritos. Cuando escuchas la palabra “árbol”, entiendes
enseguida entiendes que tiene una raíz, tallo, ramas, hojas, flores y frutos. De manera
similar, cuando escuchas el sonido OM, éste denota al sat-chit-ananda Brahman,
existencia Absoluta, conocimiento Absoluto, dicha Absoluta. Sonido y significado son
inseparables.
Todos los colores están centrados en el ojo, todos los sabores en la
lengua, todos los tactos en la piel, todos los sonidos en el oído, todos los aromas en la
nariz, todos los sentidos en la mente y todas las mentes centradas en OM o Brahman, el
Ser Supremo, el sostén de todo.
¿Por qué se toma a OM como símbolo de Brahman? ¿No podríamos
tener otra palabra además de OM para representar a Brahman, la sólida Realidad, la
Verdad viviente? OM es una misteriosa sílaba sagrada. Canta OM durante una hora, y
luego canta otra palabra también durante una hora. Te vas a sentir diferente. Hay una
conexión real, una relación íntima entre OM, el símbolo, y Brahman, la cosa significada
por el símbolo. Pensamiento y palabra son inseparables. Cuando piensas en el nombre de
tu hijo Govinda, el nombre traerá a tu memoria la imagen de tu hijo; cuando pienses en la
imagen de OM, la imagen traerá a tu memoria a Brahman, la cosa significada.
Rishis y sabios de antaño que lograron la liberación, han
experimentado los misteriosos efectos de la repetición o canto de OM. Ellos hicieron
largas investigaciones y experimentos con OM y sus vibraciones, han meditado en OM
durante un período considerable, y después de hacerlo dieron OM al mundo como el
símbolo correcto de Brahman. Esto no es propaganda tramposa o un truco malabar. Es la
afirmación autorizada de los videntes. OM fue como la luz de un faro, un bote seguro para
ellos cuando navegaron en las turbulentas y profundas e innavegables aguas del océano
del samsara. A través de OM ascendieron con seguridad a la suma de la colina del
nirvikalpa samadhi, conocimiento del Ser, Brahmajnana. Puedes apoyarte en sus
enseñanzas con seguridad.
OM es el símbolo común. Representa todos los símbolos de Dios, los
símbolos de todas las religiones, cultos y escuelas. Tal como un hombre espiritual de gran
corazón, católico, de naturaleza liberal, sin prejuicios de ningún tipo, representa todo, y
se convierte en cabeza suprema de una conferencia mundial de religiones, así también el
símbolo común OM, base de todos los sonidos y de todos los lenguajes, representa todos
los nombres y se convierte en el principal entre todos los nombres de Dios. Por lo tanto,
es completamente apropiado considerar a OM como el símbolo o nombre de Brahman, la
fuente de todo.
¡Oh Ram! Ahora estás viviendo en los Himalayas. Sintoniza con la
naturaleza del Señor. Las cimas elevadas te susurrarán los secretos de la vida eterna. Las
gorgojeantes corrientes alrededor tuyo cantarán la canción de OM en ti. Fija tu mente en
OM y entra en comunicación sublime fácilmente. La Naturaleza te revelará sus secretos
más celosamente guardados. Toma lecciones de Ella. Siente tu unidad con los picos
cubiertos de nieve, los glaciares, la brisa refrescante de los Himalayas, los rayos del sol, el
cielo azul, las estrellas titilantes, etc.
Que mores en el Brahman no dual y puedas saborear el néctar de la
inmortalidad. Que alcances el cuarto estado de dicha (Turiya) analizando las experiencias
de los estados de vigilia, sueño y sueño profundo. Que todos ustedes tengan un
entendimiento comprehensivo de OM. Que todos mediten en OM y logren la meta de la
vida, la Realidad Última, existencia, conocimiento, dicha absoluta. Que este OM te guíe.
Que este OM sea tu centro, ideal y meta. ¡Que se te revelen los secretos y la verdad del
Mandukya Upanishad! ¡Que recibas las bendiciones de Gaudapada, Sankara y el vidente
del Mandukya Upanishad! OM, OM, OM.
Japa de OM
Debe practicarse su repetición y meditación con sentido (I-28)
Japa es la repetición de un mantra. El aspirante logra enfocar su
mente en un punto mediante el japa de OM. El velo de la ignorancia y la oscilación mental
se desvanecerán lentamente.
Hay tres clases de japa: verbal, cuando el japa se hace en voz alta;
semi verbal cuando el japa se hace en tono de susurro o tarareo; y mental, cuando el japa
se hace por medio de la mente, sin mover los labios. Los frutos del japa semi verbal son
mil veces más poderosos que los del japa verbal, mientras que los frutos del japa mental
son mil veces más poderosos que los del japa semi verbal. El japa mental se puede
mantener incluso durante el trabajo. Este japa continúa automáticamente durante el
sueño también, debido a la fuerza del hábito. Los principiantes deberían hacer japa verbal
y semi verbal.
El significado del OM debe recordarse durante la japa. Esto es muy,
muy importante. La relación entre la palabra y su significado es eterna. La mente del yogui
que repite constantemente OM, y la habitúa a la remembranza constante de la idea que
conlleva, conduce a enfocarla en un único punto. La mente siente dicha solamente en el
único Señor. Dios derrama Sus bendiciones sobre él, y él consigue el fruto del samadhi y la
liberación. Debes hacer que el sentimiento, o la comprensión del significado de OM, entre
en la mente una y otra vez por medio de una práctica constante, hasta que se haga parte y
parcela de la misma sustancia de la existencia mental. El japa de OM debe acompañarse
siempre con la meditación en Ishvara. La mera repetición como loro, o como la de un
disco, no producirá los beneficios máximos.
Om es buena compañía para la mente. Tal como un jabón lava la
ropa, OM lava las impurezas mentales. Por ejemplo, si comes naranjas doce veces, la
fuerza del samskara y el deseo aumenta en la mente. Mientras mayor sea la fuerza del
samskara, mayor es la fuerza del deseo por la naranja. La repetición fortalece la fuerza del
hábito. Por la repetición constante de OM, o de cualquier otro mantra, aumenta la fuerza
de los samskaras espirituales. Esto es un gran activo para ti en la senda espiritual. No
permitirá que la mente corra por los viejos surcos del deseo por cosas sensoriales. Japa
hace que la mente se introvierta, y elimina todos los obstáculos físicos y mentales. Dado
que OM e Ishvara son inseparables, fijar la mente en OM significa fijar la mente en
Ishvara. Hacer japa de OM es recordar a Ishvara.
Meditación en OM
De allí viene el conocimiento de nuestra verdadera naturaleza y
también la eliminación de los obstáculos (I-29).
Merced a la gracia de Ishvara, el yogui no contraerá ninguna
enfermedad. La gracia divina desciende cuando uno repite OM y medita en su significado
con concentración.
A los sannyasins se les ordena meditar en OM. Ya lograron un
estado elevado, y la meditación en OM los eleva más aún, hasta que finalmente se
convierten en paramahamsas.
La meta se puede conseguir por medio de la meditación en este
símbolo místico de OM. La meditación en OM es el único camino regio, principesco; para
el logro de la salvación. La meditación mata toda pena, sufrimiento y pesar, y destruye
todas las causas del dolor. Brinda visión de la unidad, e induce un sentido de unidad. La
meditación es un globo o un avión que ayuda al aspirante a elevarse alto en los reinos de
la dicha eterna, la paz duradera y la dicha que no decae.
Son aptos para recurrir a esta meditación aquellos que tienen
intelecto sutil, entendimiento valiente, voluntad fuerte, coraje, autoconfianza, pureza de
corazón, mente enfocada, los cuatro medios para la salvación y habilidad.
OM es la escalera que lleva al aspirante a los niveles más nobles de
superconsciencia, las alturas elevadas de esplendor y gloria. La meditación en OM te
revelará las leyes de los planos superiores y las leyes espirituales. La meditación en OM te
concederá liberación, inmortalidad, coraje, fortaleza espiritual interna, paz suprema,
visión interna penetrante y cambiará todo tu ser. Te transformará en un jivanmukta o
sabio liberado.
Ejercicios de Meditación
1. Ten una imagen de OM delante de ti en tu cuarto de meditación. Concéntrate en
esa imagen. Haz tratak con los ojos abiertos (mirar firmemente sin pestañear hasta
que las lágrimas fluyan profusamente). Luego visualiza OM con los ojos cerrados
teniendo una clara imagen mental de OM. Repite OM mentalmente con
sentimiento y significado, y también que los oídos escuchen el sonido, de modo
que no puedan escuchar sonidos externos. La meditación en OM con sentimiento y
significado conduce a conocer al Ser. Esto es sadhana vedántico, esto es jnana yoga
2. Cuando pienses en OM asocia las ideas de infinitud, eternidad, inmortalidad, etc.
Esto es tanto meditación Saguna, como nirguna, con y sin atributos. Mantén
siempre una imagen de OM ante tu mente, y adórala. Quema incienso y alcanfor.
Ofrece flores. Esto es apto para personas modernas educadas. Es un método
combinado de bhakti y jnana.
3. Puedes asociar OM al aliento durante la práctica del pranayama. Esto aumentará la
eficacia del pranayama. Observa el aliento y repite “O” durante la inspiración, y
“M” durante la expiración. También puedes hacer esta práctica mientras caminas.
Pon fuerza suficiente en los pensamientos de OM. Siente que OM viene desde tu
alma. Esto elevará tu consciencia a un plano muy elevado. Te harás uno con
Atman.
4. Repite OM mentalmente. Mantén el significado de OM siempre en la mente.
Siente que eres la Luz que lo impregna todo, la Luz infinita. Siente que eres el
Atman puro; existencia, conocimiento y dicha absolutas, que lo impregna todo, el
Brahman eternamente puro, eternamente libre. Siente que eres consciencia.
Siente que eres la Existencia indivisible, plena, homogénea, pacífica, infinita,
eterna. Cada átomo, cada molécula, cada nervio, vena y arteria, deben vibrar
poderosamente con estas ideas. Tu corazón, cabeza y alma, deben sentir que eres
la inteligencia sutil que permeas todo. Este sentimiento debe mantenerse
continuamente.
Niega la idea de cuerpo cuando repites OM mentalmente. Cando
cantes OM siente:
Yo soy infinito. OM OM OM.
Yo soy todo luz. OM OM OM.
Yo soy todo gozo. OM OM OM.
Yo soy todo gloria. OM OM OM.
Yo soy todo poder. OM OM OM.
Yo soy todo conocimiento. OM OM OM.
Yo soy todo dicha. OM OM OM.
5. Medita en OM como silencio, como una encarnación de la paz. Siente: “Yo soy una
encarnación de paz (o silencio)”. Esto es meditación abstracta o sutil. Esto es
meditación vedántica nirguna, o Ahamgraha Upasana. Medita en OM como una
personificación de dicha. Siente: “Yo soy una personificación de la dicha”. Esto
también es meditación abstracta. ¿Ves ahora claramente la diferencia entre las dos
formas de meditación, una en OM, y la otra en “Yo”? El primer tipo de meditación
te preparará para la práctica del segundo tipo de meditación.
Medita en que la simple palabra, la luz suprema, el Pranava OM, es el origen, o
fuente de las tres letras letras, A, U, y M. Inhala el aire por ida (fosa nasal
izquierda) durante 16 matras, y medita en A durante ese tiempo; retén el aire por
64 matras, medita en la letra U durante ese tiempo; exhala durante 32 matras, y
medita en la letra M durante ese tiempo. Practica esto una y otra vez en ese orden.
Comienza por hacerlo dos o tres veces, e incrementa gradualmente el número de
veces hasta veinte o treinta, según tu capacidad y fortaleza. Para comenzar
mantén la relación 1, 4, 2. Paulatinamente aumenta esa relación hasta 16, 64, 32.
El practicante conseguirá una gran paz mental y fuerza interna. Se despertará la
kundalini. Entrará pronto en nirvikalpa samadhi.
Asociarse a OM es convertirse en uno con la cosa significada. Trata
de identificarte con el Ser que es todo dicha al pensar, meditar o cantar OM, y
niega las cinco envolturas como adjuntos ilusorios, creados por la ilusión.
Elimina todos los pensamientos mundanos. Ellos pueden reaparecer
una y otra vez. Genera pensamientos del Ser puro, una y otra vez. Asocia con OM
las ideas de pureza, perfección, libertad, conocimiento, inmortalidad, eternidad,
infinitud, etc. Repite OM mentalmente. Este es el sentido. Durante la meditación
debes sentir que eres todo pureza, todo luz, existencia que lo impregna todo.
Medita en el Ser diariamente. Piensa que eres diferente de la mente y el cuerpo.
Siente: "Yo soy la consciencia que lo impregna todo". Es indispensable el esfuerzo
constante con celo y entusiasmo. Repite mentalmente esas ideas de manera
incesante. Medita en OM hasta que logres el samadhi. Si tu mente se distrae por
rajas y tamas, practica concentración y meditación una y otra vez.
Svetashvatara Upanishad: “Habiendo hecho de nuestro cuerpo, el ser
inferior, el palito más blando, y del Pranava (OM),el ser superior, el palo más duro,
mediante la fricción entre ambos por la práctica continua de la meditación, uno
deberá ver a Dios (Atman), que está escondido dentro”.
OM (Pranava) es un trasbordador para los hombres que han caído
en el océano interminable de la vida mundana. Muchos han cruzado este océano
del samsara con la ayuda de este trasbordador. Tú también puedes hacerlo si
meditas constantemente en OM con significado.
Entra en el barco de OM. Enciende el propulsor, la corriente de
Brahma Bhavana (Yo soy Brahman, yo soy el Ser inmortal, el Ser que lo permea
todo). Navega suavemente en el océano del samsara con la ayuda de la meditación
constante. Ten el ancla de la discriminación. Cada vez que la tempestad de los
deseos sople con vehemencia, cada vez que haya miedo de que el barco sea
destrozado por el iceberg de la infatuación mundana, disponte a usar el salvavidas
de la indagación en la naturaleza del ser, y desembarca con seguridad en la ciudad
maravillosa de la existencia, el conocimiento y la dicha absoluta.
Meditación en Soham
“Soham” significa “Él soy yo” o “Yo soy Él”, “Yo soy Brahman”. “So”
significa “él”. “Aham” significa “Yo”. Es el más grande de todos los mantras. Es el
mantra de los sannyasins paramahamsas. Significa la identidad del alma individual
y Brahman, el Ser Supremo.
Soham es sólo OM. Borra las consonantes “s” y “h”. Queda OM.
Soham es OM modificado. A algunos les gusta “Soham” más que “OM”, porque
hallan conveniente y fácil asociarlo con el aliento. Además, no hay esfuerzo en
hacer japa de este mantra. El aliento natural se hace uno con él. Es suficiente
simplemente con concentrarte en el aliento, u observarlo.
Meditar en Soham es lo mismo que meditar en OM. Algunos repiten
el mantra compuesto “hamsah soham, soham hamsah – yo soy Él, Él soy yo”. Antes
de practicar la meditación en soham, debes practicar la doctrina neti-neti (esto no,
esto no). Debes negar el cuerpo y las otras envolturas repitiendo: “Yo no soy este
cuerpo, mente o prana. Yo soy Él. Yo soy Él. Soham, soham”.
Repite mentalmente este mantra. Debes sentir que eres el Brahman
omnipotente que lo impregna todo, que es todo dicha. Esto es importante. Sólo
cuando así lo hagas experimentarás los beneficios plenos de la meditación o el japa
de este mantra. La mera repetición mecánica no te ayudará demasiado. Tiene sus
beneficios, pero los beneficios mayores se experimentan solamente con el
sentimiento. Sentir es conocer del Ser.
Si el intelecto trata de sentir: “Yo soy Brahman, Yo soy
omnipotente”, y el subconciente (chitta) trata de sentir: “Yo soy un oficinista de la
corte suprema, soy débil, soy inútil, ¿cómo hago para conseguir el dinero para el
casamiento de mi hija? , tengo miedo que el juez me multe”, entonces la liberación
no es posible. Debes destruir todas las impresiones erróneas, toda imaginación
falsa, toda debilidad, todas las supersticiones y todos los miedos vanos. Incluso si
estás en las mandíbulas de un tigre debes rugir poderosamente: “Soham, Soham,
Soham, yo no soy este cuerpo”. Sólo en ese momento eres un verdadero vedantín.
Incluso si no tienes nada para comer, incluso si estás en la lista de desempleados,
debes decir con gran fuerza y poder, “Soham, Soham”. Has sido echado a perder
por la mente y la ignorancia. Ellos te han llevado a esta limitación, debido a la
identificación con este cuerpo. Perfora el velo de la ignorancia. Rasga las cinco
envolturas. Elimina la cortina de la nesciencia, que es un gran estorbo. Mora en tu
estado esencial de absoluta existencia, absoluto conocimiento y dicha absoluta,
por medio de la fuerza de la meditación en el mantra “soham”.
El jiva o alma individual, repite ese mantra 21.600 veces en el lapso
de veinticuatro horas. Incluso durante el sueño continúa la repetición de soham
por sí sola. Observa tu respiración muy cuidadosamente, y verás esto. Cuando
inhalas se produce el sonido “so”. Cuando exhalas se produce el sonido “ham”.
Esto se llama ajapa-japa porque se hace con la respiración sin mover los labios.
Repite “so” mentalmente cuando inhalas, y “ham” mentalmente cuando exhalas.
Practica esto durante dos horas a la mañana y dos horas a la tarde. Si puedes
hacerlo durante diez horas, mucho mejor. Estudia el “Hamsa Upanishad”.
La repetición del mantra compuesto “hamsa soham – soham
hamsa”, crea una impresión muy profunda. El último famoso Sri Seshadri Swami,
de Tirunvannamalai, solía meditar en este mantra compuesto. Lo repetía incluso
andando solo por calles y bazares. Nosotros decimos “Dios es amor, amor es Dios”.
De manera similar, la repetición de “hamsah soham, soham hamsah” intensifica la
fuerza del mantra. El aspirante consigue más fuerza interna del Atman. Esta
convicción crece con más fuerza. Esta suerte de repetición corresponde a la
repetición de la mahavakya: “Aham Brahma Asmi”, “Brahmaivahamasmi”, “Yo soy
Brahman, Brahman soy yo”.
“Analhaq”, de los faquires sufíes se corresponde con el soham de los
paramahamsa sannyasins. Guru Nanak exaltó mucho este mantra.
Cuando avances en la senda debes practicar meditación las
veinticuatro horas del día. Hallarás un descanso real durante la meditación. No
será necesario dormir.
En realidad la duración de tu vida se cuenta por cuantas
respiraciones “soham” alientes en la luz del yoga. No está constituida por la
cantidad de años. Mediante la práctica de pranayama ahorras los alientos sohams,
y de esa manera prolongas tu vida.
Al comienzo de tu práctica simplemente observa de vez en cuando
tu respiración. Medita en Soham durante una hora en una habitación cerrada con
sentimiento y significado. Puedes observar el aliento con la repetición silenciosa de
Soham estando sentado, parado, al comer, hablando, mientras te bañas, etc. Este
es un método de meditación sencillo.
Soham es el aliento de vida. OM es el Alma del aliento. Si te
concentras en el aliento, te darás cuenta que la respiración se vuelve muy, muy
lenta, a medida que la concentración se intensifica. La repetición de “Soham” caerá
gradualmente, a medida que la concentración se profundiza. Le mente se pondrá
muy calma. Disfrutarás. Finalmente te harás uno con el Ser Supremo.
Beneficios del canto de OM
Se compara a Brahman con el cisne Hamsa. Un adepto en yoga que
contempla al cisne, es decir contempla a OM, no es afectado por la influencia del
karma, o por diez millones de pecados. Quien haga japa de este mantra por las
mañanas, destruye los pecados cometidos durante el día. Quien recita OM a la
mañana y a la tarde se libera de los pecados, no obstante lo pecador que pueda
ser. Obtiene los buenos efectos de la recitación de todos los Vedas.
Cuando un rito u ofrenda, resulta defectuoso, se hará perfecto
recitando este poderoso mantra “OM” al terminar de hacerlo. Comienzan con OM
todos los sacrificios, el estudio de las sagradas escrituras, las disciplinas espirituales
y la meditación. Si quien hace la ofrenda recuerda a OM, se eliminarán todos los
obstáculos que se interponen en el camino del éxito de las ofrendas.
Ustedes ya saben que las ondas de radio dan la vuelta al mundo
siete veces en un segundo. ¡Misterioso ciertamente! ¿Han pensado en esto alguna
vez? ¿Han pensado alguna vez en la eficacia de las vibraciones de este misterioso
canto de OM? Las vibraciones del canto de OM viajan por todo el mundo, trayendo
solaz a las personas tristes y deprimidas, llenas de pesimismo y desesperadas. Le
ha dado fuerza a muchos trabajadores desinteresados en el mundo. Ha infundido
nueva vida espiritual, vigor y vitalidad en los corazones de jóvenes entusiastas, la
esperanza futura de India, una gloria y bendición para todo el mundo. Tiene
mucho que ver mucho en el cambio de las impresiones viciosas embebidas en la
mente subconciente de uno y todos.
Cada vez que te sientas deprimido, cada vez que tienes un pequeño
dolor de cabeza, camina con brío y canta OM mientras caminas. Cuando cantas
OM siente que todo tu ser se llena de energía divina. Cantar OM es un tónico
potente y disponible, específico para todas las enfermedades. Es una panacea, un
remedio soberano para todas las dolencias. Prueba esta receta, y siente los efectos
milagrosos de esta medicina divina. Así como tomas remedios dos o tres veces,
recurre al canto de OM, dos o tres veces. Brahman o Atman, es uno con OM.
Cantar OM significa acercarse a la fuente y destapar la energía cósmica, que es
inextinguible. Cuando cantas OM, siente: “Yo soy todo salud”. Todos los gérmenes
patógenos o que causan enfermedades, son destruidos o quemados por las
vibraciones de OM. Puedes cantar OM mientras estás sentado en un asiento
confortable en tu habitación, con el propósito de recuperar, mantener o mejorar
tu salud.
Elimina todos los pensamientos malos cantando OM. Obtén
inspiración, poder y fuerza cantando OM. Consigue enfocar tu mente en un solo
punto haciendo japa de OM. Funde la mente en Brahman meditando en OM, y
descansa en tu naturaleza esencial.
Tal es la grandeza y gloria de OM, el nombre o símbolo de Brahman.
Si pones una fe inconmovible en la gloria de este nombre, te liberarás de la
esclavitud de nacimientos y muertes. Cualquier acción que hagas pronunciando
OM al comienzo, al medio y al final, obtendrás perfección y éxito en tal acción.
Que OM te guíe, te proteja, te eleve, te lleve a la meta y te libere de
la ronda de nacimientos y muertes.
PRÁCTICA DE SAMYAMA
Samyama está constituido por dharana, dhyana y samadhi, los tres
juntos (III-4).
Samyama es el nombre que se le da a la práctica combinada de
dharana, dhyana y samadhi al mismo tiempo. Los tres constituyen la sadhana
interna (antaranga) de raja yoga, junto a pratyahara. Los primeros cuatro, yama,
niyama, asana y pranayama, son la sadhana externa. El verdadero raja yoga
comienza con pratyahara, con la sadhana interna. Samyama constituye la práctica
real de raja yoga. Dharana, dhyana y samadhi, producen samadhi, mientras que
yama, niyama, asana, pranayama y pratyahara, purifican el cuerpo, prana y los
sentidos.
Mediante la conquista de Samyama se logra el estado de cognición.
A medida que Samyama se hace más y más firme, el conocimiento del samadhi se
hace más y más claro; este es el fruto de la práctica de Samyama. Samyama debe
convertirse en algo muy natural y, cuando eso pasa, brilla el conocimiento.
Samyama es un arma poderosa para el yogui. De la misma manera en que el
arquero apunta a objetos más densos al comienzo, y más sutiles después; el yogui
hace Samyama sobre objetos densos y después sobre objetos sutiles. Hace mucha
práctica y asciende por la escalera del yoga escalón por escalón.
Mediante la práctica de Samyama puedes conocer la verdad de la
cosa en la que meditas. Puedes ponerte cara a cara con la naturaleza real de las
cosas. Puedes conseguir varios siddhis y facultades síquicas.
Haciendo Samyama sobre el sol, el yogui consigue el conocimiento
de los mundos. Samyama sobre la luna le brinda el conocimiento del sistema
estelar. Samyama sobre la estrella polar le revela la verdad acerca del movimiento
de las estrellas. El yogui consigue la fuerza del elefante si hace samyama sobre un
elefante. Practicando samyama sobre su cuerpo es capaz de desmaterializar el
cuerpo físico, y de trasladarse siendo invisible.
Mediante samyama sobre los demás llega el conocimiento de sus
mentes. Mediante samyama sobre la relación entre oreja y éter, llega la escucha
divina. Mediante samayama sobre la relación entre éter y cuerpo, el yogui
consigue la ligereza del algodón, y la capacidad de pasar a través del éter (aire).
Mediante samyama y la percepción directa de los samskaras
(impresiones y tendencias), llega el conocimiento de nacimientos anteriores.
Mediante samyama sobre la relación distintiva entre sattva (pureza) y purusha
(alma) llega la capacidad de omnipotencia y omnisciencia.
Mediante samyama sobre el chacra (plexo) del ombligo, llega el
conocimiento del cuerpo. Mediante samyama sobre el chakra del fondo de la
garganta se elimina el hambre y la sed. Mediante samyama sobre la luz de la
cabeza llega el darshan de siddhas.
Mencionaré particularmente un Samyama más, y les pediré que los
practiquen. Este es el Samyama sobre virtudes, tales como amor, amistad, etc.
Cuando lo practiques serás capaz de irradiar estas virtudes, y en consecuencia
transformar a otros, infundiendo estas virtudes en ellos.
Samyama sobre el ser interior más interno es la meta de la práctica
de raja yoga. Todos los otros samyamas sólo te darán algunos siddhis que
prepararán tu caída. Ten cuidado. Procede con cautela a lo largo de la senda hacia
la meta. Medita en el Ser. Entra en samadhi. Consigue Atma jnana.
OBSTÁCULOS
Obstáculos en meditación
Los obstáculos son: enfermedad, embotamiento, duda, negligencia,
haraganería, indolencia, mente mundana o sensorialidad, noción
errónea o ilusión, olvidar lo central, inestabilidad que causa
distracción mental (I-30).
Es imprescindible un entendimiento comprehensivo de los diversos
obstá-
culos que actúan como piedras en el camino de la meditación. Sólo en ese momento, el
aspirante encontrará sencillo conquistarlos uno por uno. Tal como el navegante entra y
sale del puerto a lo largo de una costa peligrosa con la ayuda de un piloto, del mismo
modo el aspirante con la ayuda de un conocimiento detallado de estos obstáculos y los
métodos para vencerlos será capaz de conducirse claramente en el océano de la
espiritualidad. Es por ello que les daré una clara exposición de las distintas dificultades y
los diversos obstáculos, y los métodos efectivos para conquistarlos.
Los obstáculos serios y reales vienen de adentro únicamente. No
vienen de afuera.
Son obstáculos en la meditación: apegarse a los objetos, un intelecto
o comprensión embotados, argumentos mal intencionados que llevan a una
interpretación errónea de los textos, y al apego obstinado a la creencia que el Atman es
susceptible de sufrir dolor y gozar de felicidad. Cualquiera de ellos es completamente
suficiente para interferir con el logro del conocimiento real. En consecuencia, cultiva el
desapasionamiento, aguza el intelecto y abandona una lógica pervertida. Identifícate con
el Atman puro.
Si eres descuidado y estás desatento, si eres irregular en la
meditación, si tu desapasionamiento mengua, si cedes siquiera un poquito a los placeres
de los sentidos, la mente continuará su senda hacia abajo, tal como una pelota arrojada
en una escalera. Cuando desplazamos los juncos de la superficie de un lago, éste aparece
de inmediato; del mismo modo el mundo se le aparece, incluso a un hombre sabio, si
detiene su meditación y su sadhana, aunque sea por poco tiempo.
Así como el agua se filtra por los agujeros de las ratas en el campo,
la energía se gasta en canales erróneas debido a la atracción por los objetos, a corrientes
subterráneas, y a deseos sutiles acechantes. Los deseos suprimidos también se
manifestarán y te acosarán. Te volverás una víctima inconsciente de tales deseos. Por lo
tanto, se cuidadoso, vigilante, y regular en tu meditación.
Perfumes, camas blandas, lectura de novelas, dramas, teatros, cines,
música vulgar, bailes, flores, compañía de mujeres y dieta rajásica excitan la pasión y
causan perturbaciones en la mente. Demasiada sal, demasiado chille, y demasiados dulces
dan lugar a una sed intensa y perturban la meditación. Demasiado hablar, demasiado
caminar, mucho trabajo, y mezclarse mucho con la gente, perturban la meditación.
Embotamiento es la indisposición de la mente para trabajar. En ese
estado una persona no es apta para cualquier práctica, debido a la inexperiencia en la
senda y a la falta de tendencias (samskaras) de nacimientos previos. Embotamiento,
haraganería, etc., se pueden erradicar mediante pranayama, asana y hábitos activos.
Dudar es no saber si es esto, o si es aquello; tal noción indecisa es duda. Si el yogui duda
no es apto para avanzar en la senda del yoga. Dudará sobre si todo lo que se dice en las
escrituras yóguicas es verdad o no lo es. Esto puede eliminarse por el conocimiento
correcto, la discriminación, una forma de pensar adecuada, el estudio de las escrituras, y
la compañía de almas espiritualmente avanzadas. Mentalidad mundana es una tendencia
prolongada e incesante de la mente por el gozo sensorial debido al apego. Esto se
destruye al observar los defectos de los objetos mundanos y de la vida mundana (tales
como fugacidad, enfermedad, muerte, vejez, miserias, etc.), con la compañía constante de
mahatmas desapasionados (satsang) el estudio de libros sobre el desapasionamiento.
La noción errónea, es la confusión de un deseo indeseable por el
más deseable, debido a la ilusión. Esto también se elimina con la compañía de yoguis.
Olvidar este punto es extraviarse de la senda correcta y caer en las garras de los siddhis.
Olvidar ese punto y la inestabilidad, se eliminan desarrollando más desapasionamiento, y
haciendo una sadhana constante e intensa en soledad. Inestabilidad es aquella fluctuación
de la mente que no permite al yogui permanecer en el estado de samadhi; aunque lo haya
logrado con gran dificultad. Maya es poderosa. Hay traspiés entre el vaso y los labios (N.
del T.: “del plato a la boca se cae la sopa”). Estos obstáculos no se le presentan a quienes
hacen japa de OM.
Cuando se presenten dificultades leves no detengas la práctica.
Encuentra medios adecuados para erradicar los obstáculos. Transita con paso pesado
hasta que logres el asamprajnata samadhi más elevado. El éxito está asegurado si eres
sincero y estable en tu práctica.
Mira las cosas con luz adecuada. No seas engañado. La emoción se
confunde con devoción; saltos violentes por el aire durante un canto grupal, con éxtasis
divino; caer desmayado debido a estar exhausto por saltar demasiado, con bhava samadhi
(estado superconciente conseguido mediante emoción divina intensa); inquietud y
movimientos rajásicos, con actividades divinas y karma yoga. Un hombre tamásico se
confunde con un hombre sáttvico; moverse en el aire por reuma en la espalda, con
ascenso de la kundalini; sueño profundo, con samadhi, hacer castillos en el aire, con
meditación; y andar desnudo con el estado de jivanmukta. Aprende a discriminar y
vuélvete sabio.
Vikshepa es oscilación mental. Este es un viejo hábito de la mente.
Es distracción mental. Todos los buscadores se quejan generalmente de este problema. La
mente nunca se queda en un punto fijo durante largo tiempo. Salta de acá para allá como
un mono. Está siempre inquieta. Esto obedece a la fuerza de rajas. Tratak, meditación,
cantar OM, y pranayama, eliminarán la oscilación mental. Es mejor combinar los métodos.
Es más efectivo.
Cuando te sientas a meditar te quieres levantar rápido, y no es
porque te duelan las piernas, sino por la impaciencia. Conquista esta cualidad negativa
indeseable gradualmente, desarrollando la paciencia. Cuando así lo hagas te podrás sentar
durante tres o cuatro horas de una sola vez.
Un aspirante débil, aunque fuerte en la concentración, es vencido
por el ocio; pero un aspirante fuerte, si es débil en concentración, es vencido por la
oscilación de la mente. Por lo tanto, concentración y energía deben estar bien
balanceados.
Mediten, mediten. Concéntrense, concéntrense, mis queridos
amigos. No pierdan siquiera un día debido a la haraganería. La vida es corta, el tiempo
vuela, y los obstáculos son muchos en la senda espiritual. Conquístalos uno a uno
mediante el esfuerzo y la oración. Si eres sincero, tendrás éxito.
(a) Obstáculos físicos
La enfermedad es el primer obstáculo en yoga. Las enfermedades se
generan en el cuerpo debido a dormir durante el día, acostarse muy tarde, excesivo
intercambio sexual, andar entre las multitudes, retener orina y heces, trabajo mental
laborioso, falta de ejercicio físico regular, irregularidad en las comidas y comida malsana
que no está de acuerdo con el sistema.
Las enfermedades pueden eliminarse mediante la práctica de asana,
pranayama y ejercicios físicos, meditación, ajustes en la dieta, ayuno, purgas, enemas,
baños, tratamientos solares, descanso suficiente, etc. Primero diagnostica el caso y
encuentra la causa de la enfermedad, y luego busca un remedio; o consulta al médico.
El primer obstáculo es cuando el estudiante de yoga desarrolla
alguna enfermedad debido a que no observa las leyes de salud y la moderación, y dice que
la enfermedad surgió debido a la práctica de yoga.
Haraganería y movimiento mental son dos grandes obstáculos en
meditación. Una dieta sáttvica ligera, y la práctica de pranayama eliminarán la pereza. No
sobrecargues el estómago. Camina briosamente de un lado a otro en tu recinto durante
media hora. Tan pronto como hayas tomado una resolución firme, debes cumplirla
rápidamente a cualquier costo. Esto eliminará la oscilación mental y desarrollará tu fuerza
de voluntad.
La mente hace dos cosas: piensa constantemente en objetos
sensoriales, y cuando se cansó de pensar en objetos, se va a dormir con ignorancia
primordial. Si el sueño intenta vencerte durante la meditación, vigila, despierta la mente
mediante la práctica de canto, japa, y cantando largos OM. Si hay apego a cualquier
objeto, debilita la mente, desapégate por medio de la indagación y la vigilancia. Una y otra
vez piensa en Brahman. Cuando la mente se calme por completo, no la perturbes siquiera
un poquito. Continua vigorosamente con la meditación.
Tandra es un estado medio dormido. Alasya es pereza. Nidra es
sueño. Alasya y tandra son los precursores del sueño. Estos son tres grandes obstáculos en
la senda de la liberación. El sueño es una fuerza profunda de maya. Imaginarás que estás
meditando. La mente correrá inmediatamente por sus viejos surcos en un abrir y cerrar de
ojos. Dudarás: “¿Me voy a dormir?, o, “¿Medito ahora? Pienso tomar una siesta pequeña
ya que en este momento me pesan los párpados y el cuerpo”. El sueño es el obstáculo
más grande ya que es muy poderoso. Incluso un sadhaka muy cuidadoso y vigilantes
resulta vencido por él, de un modo u otro. Este es un hábito muy fuerte. Lleva tiempo y
demanda mucha fuerza de voluntad para desgarrar este viejo, viejo hábito.
A Arjuna se lo llama Gudakesha o “Conquistador del sueño”.
Lakshmana también conquistó el sueño. No hemos escuchado de nadie más aparte de
estas dos personas. No obstante hay personas, como yoguis y jnanis, que han reducido
sus horas de sueño a dos o tres.
El sueño es un fenómeno sicológico. El cerebro necesita descansar,
al menos durante un tiempo corto, de otro modo se siente somnoliento y cansado. No
puede trabajar ni meditar. El sueño de un jnani es distinto al de un hombre mundano. En
un jnani hay impresiones (samskaras) poderosas, generadas por la contemplación de Dios.
Esto es algo parecido a estar establecido en el conocimiento directo de Dios.
Uno debería ser cauto al reducir las horas de sueño. Reduce tu
sueño gradualmente. Durante los primeros cuatro meses anda a la cama a las 11 de la
noche, y levántate a las 4 de la mañana. Duerme por cinco horas. Los siguientes cuatro
meses, anda a dormir a las doce de la noche y levántate a las 4 de la mañana. Duerme
cuatro horas. Los siguientes cuatro meses ve a la cama a las 12 de la noche y levántate a
las 3 de la mañana. De esa manera disminuyes gradualmente las horas de sueño.
Los sadhakas pueden ganar tiempo para su sadhana reduciendo el
sueño. La práctica de reducción del sueño será muy problemática al comienzo.
Finalmente, cuando los hábitos cambien, será placentero.
Abandona arroz y comidas pesadas por las noches. Come ligero,
frutas y leche. Podrás levantarte temprano por la mañana. El sueño no te vencerá durante
la meditación.
Los aspirantes meditan a la mañana durante una hora, entre las 4 y
las 5. Luego los vence el sueño. Después de las 5, duermen nuevamente. Esta es una queja
generalizada. Haz diez o veinte vueltas de pranayama a las 5 de la mañana. Haz
sirshasana por dos minutos. Estarás nuevamente fresco para meditar. Usa siempre tu
sentido común. El viejo hábito puede volver una y otra vez. Libérate de él una y otra vez
mediante prácticas aptas, fuerza de voluntad, oración, etc.
Practica posturas de yoga (sirhasana, sarvangasana, bhujangasana,
salabhasana y dhanurasana) y haz un poco de pranayama antes de comenzar a meditar.
Cuando lo hagas no te dará sueño durante la meditación.
Algunas veces durante la meditación la mente se desliza
repentinamente por los viejos surcos, y el aspirante se duerme. Los aspirantes piensan
que están meditando, mientras que en realidad están durmiendo. Échate agua fría en el
rostro. Ponte de pie y canta (kirtan) vigorosamente durante cinco o diez minutos. Haz diez
o veinte retenciones (kumbhakas) suaves. Eliminarás fácilmente el sueño. Mantén la luz
prendida si tienes sueño. Repite el mantra en voz alta durante algún tiempo. Siéntate en la
postura de arrodillado (vajrasana).
Cuando la meditación se hace habitual, cuando, el hábito de
levantarse a las 4 de la mañana esté bien establecido, y cuando comas ligero a la noche, el
sueño no te problematizará en lo más mínimo durante la meditación.
La práctica de hacer vigilias durante Sivaratri y Sri Krishna
Janmastami es sumamente recomendable. Los cristianos también hacen vigilias en
Navidad y la noche de Año Nuevo.
No confundas somnolencia con savikalpa samadhi, y sueño
profundo por nirvikalpa samadhi. La gloria del cuarto estado de consciencia (turiya) es
inefable, su esplendor es indescriptible. Si el cuerpo está ligero, la mente clara, y hay allí
alegría; sabe que estás meditando. Si el cuerpo está pesado y la mente embotada; sabe
que estás durmiendo, no meditando.
Los aspirantes no deben sobrecargar el estómago. El noventa por
ciento de las enfermedades se originan en dietas excesivas. Las personas han desarrollado
el fuerte hábito de comer más de lo que es realmente necesario desde su infancia. Las
madres hindúes rellenan los estómagos de sus hijos con demasiada comida. Este no es el
modo de acariciar y amar a los niños. Sobrecargar el estómago origina de inmediato
somnolencia y sueño. Si no tienes hambre no debes comer. Sobrecargar el estómago es la
causa principal de las poluciones nocturnas. Una dieta de leche vuelve al cuerpo muy,
muy ligero. Te puedes sentar en una asana durante horas de modo confortable y con
facilidad. Si te sientes débil puedes consumir por uno o dos días un poco de arroz y leche,
o cebada y leche, o cualquier dieta ligera. Quienes están en el terreno del servicio, y que
dan charlas y otras intensas actividades de propagación espiritual, necesitan una
alimentación sólida sustancial.
“El hombre es tan viejo como sus arterias” es un lugar común en
fisiología y cirugía. La sal presente en los alimentos es totalmente suficiente, no es
necesario consumir más sal. No es necesario añadir sal a curris y sopas. Si hay exceso de
sal en la sangre las arterias pierden su elasticidad y no pueden enfrentar el más ligero
aumento de la presión sanguínea. Los órganos importantes, tales como hígado, riñones,
estómago, corazón, etc., pierden su elasticidad. El exceso de sal en la sangre produce un
tipo especial de picazón, sed, constipación, incapacidad para soportar el calor del sol y
dolor de cabeza.
Los que comen carne tienen un crematorio en sus estómagos. No
son aptos para las prácticas de yoga y la contemplación espiritual.
No puedes vivir sólo de raíces. Vivir de raíces solamente es una
imaginación estúpida, de un hombre emocional que no tiene idea de vida espiritual.
Ascetismo extremo y autoflagelación no son necesarios para la liberación. Tienes que
adoptar siempre el camino del medio. Vive de leche y frutas los domingos y en ekadassi.
Demasiado ayuno debilita y retarda la sadhana espiritual vigorosa. Puedes ayunar
suavemente de manera ocasional. Sannyasins y aspirantes deberían recibir bhiksha de las
manos de aquellos hogareños que ganan su sustento por medios honestos.
“En el alimento puro hay una naturaleza pura, en una naturaleza
pura se fija la memoria, en una memoria firme se desatan todos los nudos del corazón
(Chhandogya Upanishad: 7-26-2)”.
La mente se forma de la parte más sutil del alimento. Si consumes
alimen-
tos impuros, la mente también se vuelve impura. Este es el veredicto de sabios y
sicólogos. El alimento juega una parte importante en la evolución de la mente. Tiene una
influencia directa sobre la mente. Carne, pescado, huevos, comida rancia insana, cebollas,
ajo, etc. deben ser evitados por los practicantes espirituales ya que excitan la pasión y la
cólera. El alimento debe ser simple, blando, ligero, sano y nutritivo. Licores y drogas deben
abandonarse estrictamente. Chiles, condimentos, platos con especies, cosas picantes,
cosas calientes, cosas ácidas, dulces, etc. se deben rechazar.
En el Bhagavad Guita puedes leer: “Los alimentos que aumentan la
vitalidad, la energía, el vigor, la salud, el gozo, y la alegría, que son deliciosos, blandos,
sustanciales y agradables, son queridos por el puro. El pasional desea alimentos que estén
ardiendo y producen pena, enfermedad y dolor. Aquello rancio y grasoso, pútrido y
corrupto, restos de comida, que además están sucios, es el alimento querido por los
oscuros (XVIII, 8 a 10)”.
Como es el alimento, es la mente. La comida ejercita una influencia
tremenda sobre la mente. Observa al tigre que vive de carne. Cuán feroz es. Contempla la
vaca que vive de pasto. Que amable y gentil es. Puedes obtener buena nutrición y energía
de la leche, de frutas, vegetales, almendras, manteca, crema, legumbres, dal, etc. La leche
es un alimento perfecto. La comida sáttvica ayuda a la concentración de la mente. Vuelve
pura la mente.
La pureza de la comida conduce a la pureza de la mente. Esto
implica que todos los objetos captados por los sentidos deben ser puros. Esto implica que
todos los objetos que sean captados por los sentidos deben ser puros. Los oídos deberían
escuchar las proclamaciones sublimes del Bhagavad Guita, el Ramayana, el Bhagavatam,
las Upanishads y los nombres de Dios. Los ojos deben contemplar la forma de Dios. Que tu
vestimenta sea sáttvica o pura. Que tu lenguaje sea puro. Que tu compañía sean personas
sáttvicas. Que los libros que estudias sean sáttvicos. Que el lugar donde vivas sea puro.
Que el cuarto de meditación esté decorado con imágenes sáttvicas del Señor. Únicamente
cuando así lo hagas conseguirás la consciencia de Dios. En los “Cantos de Paz” también
puedes leer: “¡Oh Dioses, puedan nuestros oídos escuchar lo que es auspicioso!, ¡Oh,
aquellos dignos de ser adorados, que con nuestros ojos podamos ver aquello que es
auspicioso!”.
(b) Obstáculos mentales
Yoga puede practicarse solamente por quienes son muy sinceros al
respecto, y están listos para aniquilar sus pequeños egos y sus demandas. No hay medias
tintas en la senda espiritual. Para conocer al Ser es necesaria una disciplina rígida de la
mente y los sentidos, tapas rigurosas y meditación constante. Las fuerzas hostiles están
siempre listas para vencerte si no estás atento, si les das el mínimo permiso u
oportunidad.
No puedes llevar una doble vida. Vida divina pura, una vida de yoga,
no puede coexistir con una vida mundana de pasión e ignorancia. La vida divina no puede
estar de acuerdo con tus pequeños estándares. Debes elevarte sobre el mezquino nivel
humano a un nivel superior de consciencia divina. No puedes clamar por libertad para tu
menta estrecha y tu pequeño ego si deseas convertirte en un yogui. No debes afirmar tus
pensamientos, juicios, deseos e impulsos. La naturaleza inferior, y su comitiva (arrogancia,
ignorancia y turbulencia), se interponen en el camino del descenso de la luz divina.
Los denominados amigos son tus verdaderos enemigos. En este
universo no puedes encontrar siquiera un solo amigo que no sea egoísta. Tu verdadero
amigo cuando estás necesitado, y que atenderá sinceramente tus pedidos, es Dios, el
Morador Interno de tu corazón. Los amigos mundanos vienen a ti para conseguir dinero y
otras comodidades cuando andas en un Rolls Royce, cuando tienes mucho dinero.
Cuando atraviesas circunstancias adversas nadie se ocupa de ti. Incluso esposa e hijos te
abandonarán. Este mundo está lleno de avaricia, hipocresía, doble estándar, lisonjas,
falsedad, trampas y egoísmo. Ten cuidado. Los amigos vienen a conversar pavadas y
perder el tiempo. No tienen idea del valor del tiempo. Te quieren empujar hacia abajo y
hacer que tú también seas mundano. Dirán: “Amigo, ¿qué estás haciendo? Gana tanto
dinero como sea posible. Vive ahora confortablemente. Come, bebe y sé feliz. Vayamos al
cine. Hoy estrenan una película nueva en tal teatro. También habrá un bello baile
moderno. ¿Quién conoce el futuro? ¿Dónde está Dios? ¿Dónde está el paraíso? No hay
renacimiento, no hay liberación. Todo eso es imaginación y palabrerío. Disfruta ahora.
¿Por qué ayunas? No hay nada fuera de este mundo. Abandona toda sadhana y
meditación. Estás perdiendo el tiempo”. Obtendrás esta clase de consejo de tales amigos
mundanos. Corta toda conexión inexorablemente. No hables con ninguno de tus amigos,
no importa lo sinceros que parezcan ser. Escóndete. Vive solo todo el tiempo. Confía
solamente en ese Amigo inmortal que mora en tu corazón. Sólo entonces estás
perfectamente seguro. Él te dará cualquier cosa que quieras. Escucha Su dulce consejo
desde dentro con una mente concentrada, y síguelo.
Muchas depresiones frecuentes llegan a los neófitos en meditación,
debido al efecto de tendencias previas (samskaras), la influencia de entidades astrales,
espíritus malignos, mala compañía, días nublados, malestar estomacal (indigestión) e
intestinos cargados. Trata la causa. Elimina la causa. No permitas que la depresión te
venza. Da inmediatamente una caminata briosa por la costa del río o del océano. Canta
canciones divinas. Canta OM en voz alta durante una hora. Toca el armonio si conoces el
arte. Ten pensamientos positivos, ríete generosamente. Si es necesario, toma una purga y
una dosis de una mezcla carminativa.
Haz algunas retenciones (kumbhakas) y pranayama sitali. Bebe una
pequeña copa de jugo de naranja, o te o café caliente. Lee alguna parte elevada del
Avadhuta Guita y de los Upanishads.
Cuando llega la depresión y te da problemas, la mente se subleva.
Las corrientes subterráneas de los deseos salen a borbotones a la superficie de la mente, y
te atormentan. Pensamientos sensoriales agitarán la mente e intentarán vencerte. Sé
valiente, ponte de pie adamantino, enfrenta estos shocks pasajeros. Mantén serena tu
mente. No te identifiques con estos obstáculos.
Tal como las nubes filtran y ocultan el sol, la nube del pesimismo y la
desesperación se interpondrá en el camino de tu práctica. Incluso entonces, no debes
dejar la práctica de japa, concentración y meditación. Estas pequeñas nubes de pesimismo
y desesperación pasarán pronto. Dale esta sugestión a la mente: “Incluso esto pasará”.
La duda es tu gran enemigo. Causa inquietud mental. Levantará su
cabeza una y otra vez para confundir al aspirante. Debe matarse más allá de toda
resurrección, por medio de la certeza de la convicción y una fe inconmovible basada en la
razón. Destruye todas las dudas a través de la indagación y la sabiduría.
Hay tres tipos de dudas: un sentimiento de sospecha, duda espiritual
y una comprensión pervertida. Cuando el aspirante no está establecido en su esencia
natural, de pronto duda si puede haber un Brahman que lo impregne todo. Luego se
pregunta de que forma el alma individual, con un cuerpo perecedero, es capaz de
identificarse con la Sustancia suprema que lo permea todo. Después comienza a
identificarse con el cuerpo, a pesar de toda su meditación. Escuchar las escrituras
destruye la primer duda, reflexionar sobre su significado destruye la segunda, y la
meditación profunda destruye el tercer tipo de duda.
Carecer de fe es un obstáculo peligroso en la senda espiritual. El
estudiante flaquea en sus esfuerzos cuando crecen estas dudas. Maya es muy poderosa y
misteriosa. Mente es maya. La mente engaña al estudiante por medio de la duda y el
olvido. Algunas veces abandona totalmente su sadhana, lo que es un error serio. Cada vez
que la duda intenta vencer a cualquier estudiante, debería recurrir de inmediato a la
compañía de mahatmas, y permanecer con ellos durante algún tiempo bajo la influencia
de sus corrientes espirituales. Debería aclarar sus deudas conversando con ellos.
Generalmente un aspirante comienza su sadhana con algunas expectativas sobre
conseguir siddhis en corto tiempo. Cuando no lo logra, se desilusiona y detiene su
práctica. Este es el problema en casi todos los casos. Piensa que la kundalini se despertará
en un plazo de seis meses, y tendrá clarividencia, clariaudiencia, leerá el pensamiento de
los demás, volará por el aire, etc. Alberga estas ideas fantásticas y raras.
No te preocupes por las dudas. No tienen fin. Purifica tu corazón.
Continúa vigorosamente con los procesos purificatorios, tales como japa y meditación.
Medita con regularidad. Las dudas se aclararán solas de un modo misterioso. El gran
Maestro, o Regente interno, está contigo. Te iluminará y eliminará tus dudas.
Varios sueños fantásticos de diversa clase problematizan mucho a
algunos aspirantes. Algunas veces hay una mezcla de meditación y sueños. Dado que el
fenómeno de los sueños es muy peculiar e inexplicable, es muy difícil controlarlos a
menos que elimines todas las impresiones subconscientes en el cuerpo causal, y controles
todos tus pensamientos. A medida que crezcas en pureza, discriminación y concentración,
los sueños disminuirán. La presencia de sueños denota que no estás bien establecido en
meditación profunda, que no has eliminado la oscilación mental, y que no has hecho una
sadhana constante.
El deseo o apego intensos hacia los placeres sensoriales o a los
objetos de los sentidos es uno de los obstáculos más grandes. La mente rehúsa abandonar
por completo los placeres sensoriales. Gracias a la fuerza del desapasionamiento y la
meditación, los deseos quedan suprimidos durante algún tiempo. De repente la mente
piensa en placeres sensoriales, debido a la fuerza del hábito, y surgen la memoria y la
perturbación mental. La concentración disminuye y la mente se mueve hacia afuera, a los
objetos de los sentidos. No puede haber ni un poquito de felicidad para un ser humano
sediento por objetos sensoriales. Sólo cuando muera esa sed el hombre goza de paz. Sólo
en ese momento será capaz de meditar y morar en el Ser.
En el Bhagavad Guita puedes leer: “Los turbulentos sentidos Arjuna,
llevan con violencia hacia afuera la mente de un hombre sabio, aunque él se esfuerce por
controlarlos; ya que la mente sigue tras los sentidos vagabundos que se llevan su
discriminación, al igual que el viento se lleva un bote por las aguas (II-60,67)”. “Los objetos
de los sentidos se alejan del hombre que se abstiene, dejando el anhelo detrás; incluso este
anhelo se aleja al ver al Supremo (II-59)”.
Algunos deseos acechan en los rincones de la mente. Tal como la
mugre vieja sale de los rincones de la habitación cuando pasas la escoba, así también,
debido a la presión de las prácticas de yoga, estos viejos deseos acechantes salen. El
sadhaka debe ser muy cuidadoso, debe estar siempre mirando la mente con atención.
Debe cortar de raíz los deseos desarrollando su desapasionamiento y discriminación, e
incrementando su período de japa y meditación. Debe observar silencio ininterrumpido y
hacer meditación y pranayama vigorosos. Debe vivir de leche y frutas durante cuarenta
días y ayunar los días de ekadassi. Debe evitar por completo mezclarse con cualquiera. No
debe salir de su habitación y sumergirse profundamente en su sadhana. Los deseos
ocultos y las ambiciones mundanas de todo tipo entran en esta categoría. La ambición
hace a la mente muy inquieta. El hombre debería tener la única ambición laudable de
conseguir el Conocimiento del Ser.
El impulso sexual y la ambición son dos factores que causan gran
disturbio en la meditación. Llevan adelante una guerra de guerrillas, atacan una y otra vez.
Parecen disminuir durante algún tiempo pero reviven con frecuencia. Deben extirparse
con gran esfuerzo, indagación, la discriminación entre Atman y no atman (Ser y no Ser), y
el sentimiento de que todo es Dios.
Si la mente mora constantemente en los objetos de los sentidos,
seguramente aumentará el concepto de realidad del universo. Si la mente piensa
incesantemente en el Atman (Absoluto), el mundo se presenta como un sueño. Medita y
contempla al Atman imperecedero. Mora firmemente en el Ser. Nada podrá lastimarte en
ese momento. Puedes volverte invencible.
Cuando meditas, cuando desarrollas virtudes divinas o sáttvicas, se
construye un camino espiritual en la mente. Si no eres regular en la meditación, si mengua
tu desapasionamiento, y si vuelves descuidado y desatento, el camino espiritual será
arrasado por el aluvión de los pensamientos impuros y los deseos malignos. En
consecuencia: sé regular en tu meditación. La regularidad en la meditación es de la mayor
importancia.
La cólera es una puerta del infierno. Destruye el conocimiento del
Ser. Nace de rajas. Lo consume todo y lo poluciona todo. Es el mayor enemigo de la paz.
Es una variación de la lujuria. Del mismo modo en que la leche se hace cuajada, la lujuria o
el deseo se transmutan en cólera. Cuando el deseo de un hombre no se gratifica se enoja,
después la mente se confunde y pierde su memoria y su entendimiento. Perece. Un
hombre que esté enojado dirá cualquier cosa que le guste y hará cualquier cosa que
quiera. Asesina. Una palabra acalorada resulta en pelea y puñaladas. Está intoxicado.
Pierde la razón durante esos momentos y no sabe exactamente que ésta haciendo. Es
presa de la ira, está bajo su influencia. La ira es una forma de poder (shakti) divino o Devi.
En el Chandipat se puede leer: “Me inclino ante esa Devi sentada en todos los seres en la
forma de ira”.
Resentimiento, indignación, furia, rabia e irritación, son variedades
de la ira, según su grado o intensidad. Se denomina “cólera religiosa” cuando un hombre
corrige a otro con una cólera ligera, sin egoísmo, como una fuerza para que se controle y
mejore. Se denomina “indignación recta” cuando sucede lo siguiente: un varón molesta a
una mujer y trata de ultrajarla, entonces alguien que pasa por ahí se enoja con este
criminal. Esto no está mal. La cólera es mala sólo cuando es el resultado de la codicia o de
motivos egoístas. Algunas veces un maestro religioso tiene que expresar un poco de
cólera externa para corregir a sus discípulos. Esto tampoco está mal. Uno tiene que
hacerlo. Pero, debe estar sereno por dentro, y por fuera ardiente e impetuoso. No debe
permitir que la cólera se arraigue profundamente en su consciencia interna por largo
tiempo. Debe pasar inmediatamente, tal como una ola en el mar.
Si un hombre se irrita por cosas triviales con frecuencia, ello es un
signo definitivo de debilidad mental. Uno debería controlar la irritabilidad desarrollando la
paciencia, pensando correctamente, perdonando, amando, con piedad y con espíritu de
servicio sincero. Cuando se controla la cólera, ésta se transmuta en una energía capaz de
mover el mundo. Se transforma en poder efulgente, tal como el calor o la luz se
convierten en electricidad. La energía toma otra forma. Si un aspirante controló
completamente su cólera, terminó con la mitad de su sadhana. El control de la cólera
significa también control de la lujuria. Todos los vicios, las malas cualidades y las acciones
erróneas se originan en la cólera. Si la cólera se controla todas las malas cualidades
mueren por sí mismas. Quien ha controlado la cólera no es capaz de hacer ningún acto
erróneo o maligno. Es justo siempre. Un hombre fácilmente irritable es siempre injusto.
Está sometido por impulsos y emociones. Demasiada pérdida de semen es la principal
causa de irritabilidad y cólera. La causa raíz de la cólera yace en el egoísmo. El egoísmo
debe eliminarse por medio del conocimiento recto, sólo de ese modo es capaz de
controlar completamente la ira, hasta su misma raíz. Por medio del desarrollo de las
virtudes opuestas, tales como perdón, amor, paz, compasión y amistad, se puede
controlar hasta cierto punto. La fuerza de la ira puede reducirse. Únicamente el
conocimiento directo (jnana) fríe completamente todas las tendencias. La práctica del
silencio (mauna) es de gran ayuda para controlar la cólera.
Es muy difícil decir cuando un hombre será arrojado a un estado de
furia.
De repente le agarra un tremendo ataque de ira sobre asuntos insignificantes. Cuando la
cólera asume una forma grave se hace difícil de frenar. Debe contenerse cuando aún es un
rizo pequeño en la mente subconsciente. Uno debe observar la mente con cuidado cada
vez que hay un signo de irritabilidad. Cuando haces así resulta muy fácil controlarla.
Cuando un hombre está furioso ha perdido todo control. La cólera
gana fortaleza mediante la repetición. Si se la contiene, el hombre gana fuerza de
voluntad gradualmente. Un aspirante debería dirigir toda su atención hacia la conquista
de este enemigo poderoso. Comida sáttvica, japa, meditación, pensamiento recto,
servicio, kirtan, celibato y pranayama, serán de gran ayuda para erradicar esta
enfermedad nefasta. Para eliminar la ira se debe adoptar un método combinado. Cuando
un hombre abusa de ti trata de quedarte quieto. Soporta el insulto. Ganarás fuerza. Para
empezar controla impulsos y emociones. Cada vez que exista la probabilidad de un ataque
de cólera durante una conversación o un debate, deja de hablar. Trata de decir palabras
dulces y suaves. Las palabras deben ser suaves y los argumentos duros; pero si las
palabras son duras traerán discordia. Si hallas difícil controlar la cólera, deja el lugar de
inmediato y da un paseo rápido. Bebe agua fría de inmediato. Canta OM en voz alta
durante 10 minutos. Fumar, comer carne y beber alcohol, vuelven al corazón muy
irritable. Por lo tanto se deben abandonar por completo. El tabaco provoca enfermedades
del corazón. Origina una enfermedad del corazón caracterizada por un pulso rápido, y
frecuentemente irregular, que es causa de fácil irritación.
Todo el sistema nervioso Sé cuidadoso en la selección de tus
compañías. Habla poco, no te mezcles demasiado con la gente. Sumérgete en la sadhana
espiritual. Piensa que el mundo es un largo sueño, que el mundo no es real. Esto evitará la
cólera. Pregúntate: “¿Qué es el abuso? ¿Qué gano enojándome? Es únicamente una
pérdida de energía y tiempo. Yo no soy el cuerpo. El Atman es el mismo en todos”. Esto
eliminará la cólera por completo. La cólera arruina la sangre. Tira varios venenos en la
sangre.
Se han registrado ejemplos de mujeres que mataron a sus hijos por
alimentarlos con leche materna durante un arrebato de cólera. A la luz de la sicología
moderna, todas las enfermedades se originan en la ira. Reumatismo, enfermedades del
corazón y enfermedades nerviosas obedecen a la ira. Todo el sistema nervioso se destroza
por un ataque de cólera. Lleva meses recuperar su equilibrio.
Una naturaleza social es buena para hacer karma yoga, pero
extremadamente mala para la práctica de la meditación. Te arrastra y vuelve tu mente
inquieta. Tal naturaleza invita muchos amigos, que te perturban de diversas maneras.
Cuando te sientes a meditar surgirán pensamientos de tus amigos y del trabajo en la
oficina, o el recuerdo de la conversación mantenida la tarde anterior con parientes y
amigos, que perturbarán tu mente y serán motivo de distracción. Tendrás que retirar tu
mente una y otra vez cautelosamente de estos pensamientos mundanos externos, y fijarla
en tu objeto o meta de meditación. Tendrás que desechar e ignorar los pensamientos
mundanos. Sé indiferente, no le des la bienvenida a estos pensamientos, ni te identifiques
con ellos. Di dentro tuyo: “Yo no quiero estos pensamientos. No tengo nada que hacer con
ellos”. Se desvanecerán gradualmente.
Son mala compañía: ambientes malos, imágenes y canciones
obscenas, novelas románticas, cines, teatros, ver animales apareándose, palabras que dan
lugar a malas ideas en la mente; sintéticamente, cualquier cosa que cause malos
pensamientos. Los aspirantes generalmente se quejan así: “Hemos hecho sadhana
durante los últimos quince años. No hemos hecho ningún progreso espiritual sólido”. La
respuesta obvia es que no han eliminado totalmente la mala compañía. Los periódicos
tratan con todo tipo de temas mundanos. Los aspirantes deben abandonar totalmente su
lectura. Leer diarios enciende samskaras mundanos, causa excitación sensacionalista en la
mente, la vuelve hacia lo externo, produce la impresión de que el mundo es una realidad
sólida y hace que uno se olvide la Verdad que yace bajo estos nombres y formas.
Los ambientes no son malos en realidad. Tu mente es mala. No está
disciplinada adecuadamente. Hazle la guerra a esta mente horrible y terrible. No te quejes
de los malos ambientes sino quéjate primero contra tu propia mente. Entrena primero tu
mente. Si practicas concentración en medio de ambientes desfavorables crecerás fuerte,
desarrollarás tu fuerza de voluntad con rapidez y te convertirás en una personalidad
dinámica. Ve lo bueno en todo y transmuta lo malo en bueno.
Si puedes abandonar las charlas vanas y los chusmeríos, y la
curiosidad haragana por escuchar rumores y noticias acerca de los demás, si no te
inmiscuyes en asuntos ajenos, tendrás mucho tiempo para meditar. Que la mente se
aquiete durante la meditación. Rechaza los pensamientos mundanos que traten de entrar
en la mente durante la meditación. Ten una devoción firme hacia la Verdad. Sé alegre.
Aumenta las cosas sáttvicas en ti. Puedes gozar de dicha permanente.
Observa tu mente cuidadosamente. Vigila, está alerta. No dejes que
las olas de la irritabilidad, los celos, la cólera, el odio y la lujuria, se eleven en la mente.
Estas olas oscuras son enemigos de la meditación, la paz y la sabiduría. Suprímelas de
inmediato albergando pensamientos sublimes y divinos. Los pensamientos malignos que
se hayan elevado pueden destruirse dando lugar a buenos pensamientos y
manteniéndolos repitiendo cualquier mantra del nombre del Señor, pensando en
cualquier forma del Señor, practicando pranayama, cantando el nombre del Señor,
haciendo buenas acciones y pensando en la miseria que surge de los pensamientos
malignos.
Cuando llegues al estado de pureza no se elevarán pensamientos
malos en tu mente. Tal como es fácil controlar al intruso o al enemigo en la puerta,
también es fácil sobreponerse a los malos pensamientos tan pronto como surjan. Córtalos
de raíz. No permitas que se arraigan profundo.
Al comienzo de la práctica del control del pensamiento
experimentarás gran dificultad. Tendrás que librar una guerra con ellos. Darán lo mejor de
sí para sobrevivir. Dirán: “Nosotros tenemos todo el derecho de permanecer en este
palacio que es tu mente. Hemos tenido el monopolio del uso de este lugar desde tiempo
inmemorial. ¿Por qué debemos desocuparlo ahora? Lucharemos por nuestro derecho de
nacimiento hasta el final”. Se abalanzarán sobre ti ferozmente. Cuando te sientes a
meditar, aflorarán en ti todo tipo de malos pensamientos. Si intentas suprimirlos querrán
atacarte con fuerza y vigor redoblados, pero lo positivo siempre vence a lo negativo. Así
como la oscuridad no puede permanecer frente al sol, tal como el leopardo no puede
estar frente al león, del mismo modo todos estos pensamientos oscuros, negativos;
intrusos invisibles y enemigos de la paz, no pueden permanecer ante los pensamientos
sublimes. Morirán por sí mismos.
Cuando estás muy ocupado en tu tarea cotidiana, puede ser que no
albergues ningún pensamiento impuro; pero cuando descanses y dejes la mente en
blanco, los pensamientos impuros tratarán de ingresar insidiosamente. Debes tener
mucho cuidado cuando la mente está relajada.
Cuando recién empiezas a meditar todo tipo de pensamientos
malignos se elevarán en tu mente en el preciso instante en que te sientes a meditar. ¿Por
qué pasa esto durante la meditación, cuando intentas albergar pensamientos puros? Los
aspirantes dejan su práctica espiritual de meditación debido a ello. Si tratas de manejar a
un mono, él tratará de abalanzarse sobre ti en venganza. Del mismo modo, los viejos
samskaras malignos y los viejos pensamientos malignos, tratan de atacarte en venganza, y
con fuerza redoblada, sólo en el momento en que tratas de elevar pensamientos buenos,
divinos. Tu enemigo se esforzará en resistirte con vehemencia al tratar de echarlos fuera
de tu casa. Hay una ley de resistencia en la naturaleza. No te desanimes. Sigue con tu
práctica de meditación regularmente. Estos malos pensamientos adelgazarán.
Supongamos que los pensamientos se quedan en tu mente doce
horas y vuelven cada tres días. Si, mediante la práctica diaria de concentración y
meditación, puedes hacer que permanezcan diez horas y vuelvan una vez por semana, eso
es una mejora decidida. Si continúas tu práctica el período de permanencia y recurrencia
irá disminuyendo gradualmente. Finalmente desaparecerán por completo. Compara tu
estado actual con el del último año. Podrás detectar tu progreso. El progreso será muy
lento al comienzo, por lo que te será difícil medirlo. No hagas esfuerzos violentos sobre tu
mente, mejor permite que corra durante un tiempo y se agote. Al principio ella tomará
ventaja de la oportunidad y andará a los saltos como un mono sin cadenas, hasta que
gradualmente se irá deteniendo, y te mirará para que le des órdenes. Llevará algún
tiempo al comienzo, pero cada vez que lo intentes, el tiempo será menor.
Si los malos pensamientos entran en tu mente no uses tu fuerza de
voluntad para echarlos. Sólo perderás tu energía, te molestarás y te fatigarás. Mientras
más grandes sean los esfuerzos, tanto más los malos pensamientos regresarán con fuerza
redoblada. Volverán más rápido y siendo más poderosos. Sé indiferente, quédate quieto,
pasarán pronto; o sustitúyelos con buenos pensamientos contrarios, o piensa en la
imagen de Dios y el mantra una y otra vez, y reza.
Tu mente se estremecerá algunas veces cuando malos
pensamientos ingresen a tu mente. Esto es un signo de tu progreso espiritual. Estás
creciendo espiritualmente. Te sentirás atormentado cuando te acuerdes de malas
acciones hechas en el pasado. Esto también es un signo de elevación espiritual. Ahora no
harás lo mismo. Tu mente temblará y tu cuerpo se estremecerá cada vez que un samskara
erróneo de algunas malas acciones pasadas te impulse a hacer lo mismo debido a la fuerza
del hábito. Continúa tu meditación con todo vigor y seriedad. Todas las memorias de
malas acciones, todos los malos pensamientos, todos los impulsos malignos, morirán
solos. Te establecerás en una pureza y paz perfectas.
Un aspirante se queja: “A medida que sigo meditando, capa tras
capa de impurezas se elevan desde la mente subconsciente. Algunas veces son tan fuertes
y formidables que estoy desconcertado sobre como controlarlas. No estoy establecido
perfectamente en la verdad y en brahmacharya. Los viejos hábitos de mentiras y lujuria
siguen acechando en mi mente. La lujuria me problematiza fuertemente. La sola idea de
mujeres agita mi mente. Mi mente es tan sensible que no soy capaz de oír o pensar en
ellas. Tan pronto como el pensamiento llega a mi mente, todos los samskaras escondidos
de la lujuria se elevan. Tan pronto como estas ideas llegan a mi mente, se arruinan la
meditación, y la paz de todo el día. Aconsejo a mi mente, la persuado, la asusto, pero nada
sirve. Mi mente se subleva. No sé de que modo controlar esta pasión. Irritabilidad,
egoísmo, cólera, codicia, odio, apego, etc. acechan todavía en mí. Hasta donde analicé mi
mente, la lujuria es mi enemigo principal, y es muy fuerte. Te pido que seas lo
suficientemente amable como para aconsejarme sobre como librarme de ella”.
La pasión está acechándote. También te puedes preguntar cuál es la
razón por la que te enojas con frecuencia. La cólera no es sino una variación de la pasión.
Cuando la pasión no se gratifica, asume la forma de la cólera. La causa real de la cólera es
una pasión no gratificada. Se expresa por sí misma en la forma de cólera cuando
consideras los errores de tus sirvientes. Es un estímulo externo o causa indirecta para que
se manifieste. Las corrientes de amor y odio no están totalmente erradicadas, están sólo
atenuadas hasta cierto punto. Los sentidos todavía son turbulentos. Están subyugados
sólo un poco, pero aún hay allí corrientes subterráneas de deseos y antojos. Las
tendencias hacia el exterior de los sentidos no han sido controladas todavía, y no estás
bien establecido en su control (pratyahara). No hay discriminación o desapasionamiento
fuerte y sostenida. La aspiración por lo Divino aún no se ha vuelto intensa. Rajas y tamas
aún haces estragos, y que hay sólo un pequeño aumento en la cantidad de sattva. Los
malos pensamientos aún no han mermado, todavía son poderosos. Las virtudes positivas
no se han cultivado a un grado considerable. Es por eso que no tienes una concentración
perfecta. Primero purifica la mente, la concentración llegará sola.
Lo positivo siempre vence a lo negativo. Esta es la ley de la
naturaleza. Los malos pensamientos negativos no pueden enfrentarse a los buenos
pensamientos positivos. Pureza vence la lujuria, paciencia supera la cólera y la
irritabilidad, y el amor supera al odio. El solo hecho de que te sientas mal ahora cuando un
pensamiento maligno entra a la superficie de la mente durante la meditación, indica que
estás creciendo en espiritualidad. Anteriormente albergabas conscientemente todo tipo
de pensamientos malignos, les dabas la bienvenida y los nutrías.
Persiste en tus prácticas espirituales. Se tenaz y diligente. Si eres
regular en la meditación, estos pensamientos morirán gradualmente por sí mismos. La
meditación es un fuego que quema tales pensamientos. No trates de eliminar todos los
pensamientos mundanos. Alberga pensamientos que tengan que ver con el objeto de
meditación. Estás obligado a tener éxito. Incluso un aspirante torpe notará un cambio
maravilloso en él si mantiene la práctica de la repetición de un mantra (japa) y la
meditación por dos o tres años de forma continua. En ese momento no podrá
abandonarlas. Incluso si detiene su práctica de meditación un día, sentirá realmente que
ha perdido algo ese día. Su mente estará totalmente inquieta.
Aumenta tu período de japa y meditación, y además fortalece el
desapego y la discriminación. Ora fervientemente. Vive de leche y frutas. Todos estos
obstáculos pasarán como una nube pasajera. Eliminando todos los problemas brillarás
gloriosamente. Experimentarás la mejoría. Habrá un cambio en la mente, el habla, y en
todos tus actos.
Obstáculos en la senda espiritual
Todo aspirante tiene que enfrentar diversos tipos de dificultades en
la senda espiritual. Buddha, Uddalaka, Sikhidvaya, y otros, también experimentaron
grandes dificultades.
Tal como los voluntarios obstruyen el camino de quienes desean
ingresar a una conferencia sin tickets, así también las tendencias de enemistad, odio,
lujuria, celos, miedo, honor, respeto, etc., asumen formas definidas, y obstruyen la senda
de los aspirantes. No es necesario que te desanimes por esta cuestión. No desesperes
nunca. Los fracasos son trampolines hacia el éxito. Junta toda tu fuerza y coraje, y avanza
renovado por la senda, con vigor y energía redoblados. No hay impedimento que pueda
interponerse ante un hombre de determinación fiera y voluntad de hierro.
La perfección no se puede conseguir en un único nacimiento. Sabios
perfectos son los productos de la suma total de acciones virtuosas hechas en muchos
nacimientos. El Señor Krishna dice en el Bhagavad Guita: “El yogui llega a la Meta
suprema trabajando con asiduidad, purificado del pecado y perfeccionado en numerosos
nacimientos (VI-45)”.
Cuando la mente está sáttvica puedes tener flashes de intuición.
Compondrás poemas. Entenderás bellamente el significado de los Upanishads. Más este
estado no durará mucho en los neófitos. Rajas y tamas tratarán de obstruir la meditación.
La mente, calmada en razón de la preponderancia de sattva durante la meditación,
comienza a temblar y estremecerse por la entrada excesiva de rajas. Los pensamientos
(sankalpas) aumentan en número. La inquietud aumenta, se manifiestan pensamientos de
acción, e ingresan ideas de planeamiento y diversas estrategias acordes con ellos.
El mezquino ego obstinado que actúa en la personalidad humana, es
un serio obstáculo en la meditación o senda del Conocimiento del Ser. Este pequeño
principio autoarrogante sostiene todos los pensamientos superficiales, y domina los
modos habituales de sentimientos, carácter y acción. Es egoísmo rajásico y tamásico, que
oculta o cubre la naturaleza sáttvica divina superior. Oculta el Alma inmortal o Atman, que
tiene luz propia.
Al comienzo, el nivel de progreso puede ser como el salto de los
sapos, nunca estable, ni continuo. Puedes pensar que casi llegaste a la meta, y en los
siguientes 15 o 20 días experimentar solamente decepción. Habrá un salto de posición a
posición, pero no un desarrollo continuo. Toma un pequeño descanso. Haz japa
nuevamente. Ora y medita. Ten un desapasionamiento sostenido y enérgico, y una
sadhana intensa y prolongada. Ponte bajo la guía directa y en contacto estrecho con tu
guru durante algunos años. Tu progreso será continuo y firme.
Haz una indagación incesante del Atman. Nota bien la palabra
“incesante”. Esto es importante. Cuando hagas tal tarea habrá un alborear del
conocimiento espiritual. El sol del conocimiento se elevará en el firmamento de la
consciencia.
Sólo una minoría microscópica es apta para meditar todo el día.
Únicamente personas como Sadasiva Brahman y Sri Sankara son capaces de pasar todo el
tiempo en meditación. Muchos sadhus que toman la senda de la renunciación se han
vuelto completamente tamásicas. Tamas se confunde con sattva. Esto es un gran error.
Uno puede evolucionar bellamente haciendo karma yoga en el mundo si sabe como pasar
su tiempo de forma fructífera. Una persona de familia busca el consejo de sannyasins y
mahatmas de tanto en tanto, diseña una rutina diaria, y se adhiere a ella estrictamente en
medio de las actividades terrenales. Rajas puede convertirse en sattva, pero es imposible
convertir tamas en sattva repentinamente. Tamas debe convertirse primero en rajas.
Sadhus jóvenes que renuncian, no se adhieren a la rutina. No
escuchan las palabras de los mayores, ni obedecen las órdenes del guru. Quieren
independencia absoluta desde el principio. Llevan una vida despreocupada, con nadie que
los controle. Tienen su propio camino. No saben como regular su energía, o diseñar un
programa diario, y es así como vagan sin rumbo de lugar en lugar, hasta volverse
tamásicos en un lapso de seis meses. Se sientan durante media hora en alguna asana e
imaginan que son almas realizadas.
Si un aspirante que tomó la senda de la renunciación se da cuenta
que no está evolucionando o mejorando en meditación, y que se encamina hacia un
estado tamásico, debe hacer de inmediato algún tipo de servicio desinteresado durante
algunos años y trabajar vigorosamente. Debe combinar el trabajo con la meditación. Esto
es sabiduría, esto es prudencia, esto es sagacidad. Después debe recluirse. Debe usar su
sentido común a lo largo de toda su sadhana. Es muy difícil salir de un estado tamásico.
Debe ser muy cauteloso, y cuando tamas intenta vencerlo, debe hacer inmediatamente
algo enérgico. Por ejemplo correr al aire libre, sacar agua de los aljibes, etc. Debe
eliminarla de una u otra forma inteligente.
Los samskaras se vuelven realidades cuando la oportunidad se presenta, pero el
aspirante no debe desanimarse. Perderán su fuerza después de algún tiempo y morirán
por sí solos. Tal como el pábilo moribundo arde con intensidad justo antes de extinguirse,
así también esos viejos samskaras muestran sus dientes y su fuerza antes de ser
erradicado. El aspirante no debe alarmarse innecesariamente. Tendrá que aumentar la
fuerza o impulso de los samskaras espirituales haciendo japa, meditación, estudiando las
escrituras (Svadhyaya), acciones virtuosas, satsang y cultivando virtudes sáttvicas. Estos
nuevos samskaras espirituales neutralizaron los viejos samskaras viciosos. El aspirante de
ser decidido en su sadhana, debe sumergirse en prácticas espirituales. Esta es su tarea
obligatoria.
Cuando los aspirantes hacen una sadhana intensa para doblegar los viejos
samskaras, estos intentan regresar para vengarse, y con fuerza redoblada. Toman forma, y
vienen tras los aspirantes como tropiezos en el camino. Asumen formas graves los viejos
samskaras de miedo, moha (engaño o codicia extrema), odio, celos, prejuicios, búsqueda
de fallas en los demás, justificación de sí mismo, murmuración, construir castillos en el
aire, malos pensamientos y pasión.
El miedo es un gran obstáculo en la senda del Conocimiento de Dios. Un aspirante
tímido es totalmente inepto para la senda espiritual. Ni soñar con tener la experiencia del
Ser, ni siquiera en mil nacimientos. Uno debe arriesgar la propia vida si desea conseguir la
inmortalidad. La riqueza espiritual no se puede ganar sin sacrificio personal, negación de sí
mismo, y abnegación.
Un ladrón valiente, que no se identifique falsamente con el cuerpo, es apto para
experimentar a Dios. Lo único que tiene que hacer es cambiar la dirección de su torrente
mental. El miedo es una no entidad imaginaria. Asume formas sólidas y le da problemas al
aspirante en distintas maneras. Si alguien conquista el miedo está en la senda del éxito,
casi llegó a la meta. La sadhana tántrica vuelve al estudiante intrépido. Esta línea tiene esa
gran ventaja. Hay que practicar en el cementerio, sentarse sobre un cadáver a la
medianoche, etc. Este tipo de sadhana envalentona al estudiante.
El miedo asume varias formas. Hay miedo a la muerte, miedo a la enfermedad,
fobia a los escorpiones, miedo a la soledad, miedo a la compañía, miedo a perder algo y
miedo a la crítica pública en la forma de: ¿qué dirá la gente de mí? Algunos no le tienen
miedo a los tigres en la selva, no tienen miedo de los balazos en el campo de batalla, pero
sienten un miedo terrible ante la crítica pública. Este miedo a la crítica pública se
interpone en el camino del progreso espiritual del aspirante. Debe aferrarse a sus
principios y convicciones, incluso aunque sea perseguido, e incluso si está a punto de ser
volado en la boca de un cañón. Sólo así crecerá y se realizará. Todos los aspirantes sufren
de esta grave enfermedad: miedo. Se deben erradicar completamente los miedos de
todas clases, contemplando al Atman, indagando, con devoción y cultivando la virtud
opuesta, el coraje. El coraje vence al miedo y la timidez.
Moha (engaño o codicia extrema) es muy difícil de vencer. Primero viene el deseo,
luego la cólera, luego la codicia, y luego moha. Primero viene el deseo, luego la cólera,
después la codicia y finalmente moha. Hay una conexión íntima entre deseo y cólera. De
manera similar hay una relación estrecha entre codicia y engaño. Un hombre codicioso
tiene un gran apego engañoso por su dinero. Su mente está siempre en la caja de dinero,
y el manojo de llaves que lleva atada a su cinturón. El dinero es su misma sangre y vida.
Vive para juntar plata, es únicamente un guardián de su dinero. El gozo es su hijo pródigo.
Los prestamistas son las herramientas favoritas de nuestro codicioso amigo. Son su
baluarte mental. Son los Shylocks de estos días. Le chupan la sangre a la gente pobre
cobrando enormes intereses (25 %, 50%, e incluso 100% a veces). ¡Personas de corazón
cruel! Pretenden mostrarse como personas dadivosas haciendo cosas como abrir
comedores para los pobres, construyendo templos, etc., pero tales actos no pueden
neutralizar sus pecados abominables y sus actos impiadosos. Muchas personas pobres son
arruinadas por estas personas. No piensan que las cabañas y los palacios donde viven se
construyeron con la sangre de estas personas pobres.
La codicia destruyó sus intelectos y los cegó totalmente. Tienen ojos pero no ven.
La codicia vuelve inquieta su mente de forma permanente. Un hombre con miles de rupias
planea conseguir otros miles, un millonario piensa volverse multimillonario. La codicia es
insaciable, no termina. Asume diversas formas sutiles. Un hombre anhela nombre, fama y
aplauso. Esto es codicia. Un juez de suplente de la Corte Suprema anhela convertirse en
Juez titular, un magistrado de tercera categoría anhela convertirse en un juez de primera
categoría, con plenos poderes. Esto también es codicia. Un sadhu está sediento de siddhis
síquicos. Esto es otra forma de codicia. Un sadhu anhela abrir muchos ashrams en
distintos lugares. Esto también es codicia. Un hombre codicioso es totalmente inadecuado
para transitar la senda espiritual. Destruye la codicia con toda clase de indagación,
devoción, meditación, japa, contento, integridad, honestidad y no siendo interesado, y
goza de paz.
Moha es también amor infatuado por nuestro cuerpo, esposa, hijos, padre, madre,
hermanos, hermanas y propiedades. Al igual que la codicia, adquiere varias formas sutiles.
La mente se apega a un nombre y una forma. Si se la desapega de un nombre y una forma,
se adhiere tenazmente a otro.
Observen el apego de los monos. Si el bebé mono muere, la madre mono acarrea
el cuerpo muerto durante dos o tres meses. Si un padre recibe la noticia que su único hijo
murió, inmediatamente recibe queda shockeado y se desmaya. Muere algunas veces. Esta
es la fuerza del apego. Todo el mundo se mueve a su alrededor. Es debido al apego que
uno está atado a la rueda del samsara, y sufre. Es una especie de licor poderoso que
intoxica en un abrir y cerrar de ojos.
El apego le dio problemas incluso a Sankaracharya. A pesar de ser un sannyasin,
estuvo al lado de la cama de enferma de su madre y se ocupó de sus ritos funerarios. Un
gran sabio del sur de la India, Swami Pattinattu, cantó al morir su madre: “Hubo un fuego
primero en Tripura Samhara. Luego hubo un fuego en Lanka, debido a Hanuman. Ahora, la
muerte de mi amada madre causó un fuego ardiente en mi estómago y en mi corazón.
Que se me permita también aplicar fuego a este cuerpo de mi madre”. Este apego debe
erradicarse a través de la discriminación (viveka), desapasionamiento (vairagya),
indagación (vichara), contemplación de Dios, devoción, soledad, estudio de literatura
vedántica, etc. Sólo puede eliminarse por completo por medio de la renunciación,
sannyasa y el Conocimiento del Ser.
El odio es el enemigo más mortal de un aspirante. Es un enemigo inveterado. Un
antiguo asociado que detiene al Jiva. Desprecio, prejuicio, rudeza, desprecio, maltrato,
burlas, ridiculizar, mofarse, fruncir el ceño, caras irónicas, son todas formas de odio. El
odio burbujea una y otra vez. Es insaciable, tal como la lujuria o la codicia. Puede amainar
temporariamente, y explotar nuevamente con fuerza redoblada. Si al padre le disgusta un
hombre, sus hijos e hijas también comienzan a odiar a ese hombre, sin ninguna razón,
cualquier pudiera ser esta, aunque el hombre no haya hecho nada incorrecto o injusto. Tal
es la fuerza del odio. Si cualquier persona recuerda un hombre que le haya hecho un daño
hace cuarenta años, de inmediato el odio crece en su mente, y su rostro muestra claros
signos de enemistad y cólera.
El odio se desarrolla por la repetición. El odio no cesa con odio, sino solamente con
amor. El odio necesita un tratamiento prolongado e intenso, ya que se ramifica en varias
direcciones en la mente subconciente. Acecha en rincones diferentes. Se necesita un
servicio desinteresado constante combinado con meditación, durante un período de doce
años. Un irlandés odia a un inglés, y un inglés odia a un irlandés. Un católico odia a un
protestante, y un protestante odia a un católico. Este es un odio religioso. Allí hay odio
comunitario. Un hombre odia a otro a simple vista, sin razón alguna. Egoísmo, celos,
codicia y lujuria son el séquito del odio. En Kali Yuga la fuerza del odio está aumentada.
Debe cultivarse un amor puro, sin egoísmo. Esto es desconocido en el mundo entre la
gente materialista.
Uno debe temer a Dios. Salomón dice: “El temor de Dios es el comienzo de la
sabiduría”. Servir con el sentimiento de que todo es el Ser puede eliminar completamente
el odio, y brindar el conocimiento de la unidad de la vida. Prejuicio, desdén, etc., se
desvanecerán por completo con el servicio desinteresado. Cuando se pone en verdadera
práctica vedanta en la vida diaria, es capaz de erradicar todo tipo de odio. Hay un Ser
escondido en todos los seres. Entonces; ¿por qué frunces el ceño a los demás?, ¿por qué
tratas a los demás con desdén?, ¿por qué divides y separas? Conoce la unidad de la vida y
la consciencia. Siente el Atman en todos lados. Regocíjate, e irradia amor y paz en todos
lados.
El prejuicio es una aversión irracional por algo o por alguien. El prejuicio vuele
calloso al cerebro, que no vibra de manera apropiada para captar cosas en su verdadera
luz y no es capaz de sobrellevar diferencias honestas de opinión. Esto es intolerancia.
Intolerancia religiosa y prejuicio son grandes obstáculos en la senda del conocimiento de
Dios. Algunos sacerdotes sánscritos ortodoxos piensan fuertemente que sólo las personas
que conocen sánscrito pueden lograr ese conocimiento. Piensan que los sannyasins que
hablan inglés son bárbaros, y no pueden lograr la experiencia divina. ¡Observa la espesa
tontería de estos sacerdotes intolerantes! ¡Incorregibles, de mente mezquina, corazón
estrecho, sectarios retorcidos! Si un hombre tiene prejuicios hacia la Biblia o el Corán, no
podrá captar las verdades de estos libros. Su cerebro se endurece, se petrifica y se hace
calloso. Un hombre es capaz de conocer a Dios estudiando y practicando los principios
vertidos en el Corán, la Biblia, el Zend Avesta, o los libros Pali del Señor Buddha.
Los aspirantes deben tratar de eliminar todo tipo de prejuicio; sólo entonces
podrán ver la verdad por todos lados. La verdad no es monopolio exclusivo de los
sacerdotes sánscritos de Benares. Verdad, Rama, Krishna y Jesús, son propiedad común de
todos.
Sectarios e intolerantes se confinan a sí mismos en un círculo o área pequeña. No
tienen un gran corazón. No son capaces de ver buenos conceptos en los demás debido a
su visión ictérica. Piensan que únicamente sus principios y doctrinas son buenos. Tratan a
los demás con desdén. Piensan que su secta superior a las demás y que su maestro es el
único que tiene la experiencia de Dios. Pelean siempre con los demás. No hay ningún daño
en alabar a nuestro guru, y adherir a sus principios y enseñanzas, pero uno debe prestar
igual consideración a las enseñanzas de los otros profetas y santos. Sólo entonces se
manifestará el sentimiento de amor y hermandad universales. Esto conducirá finalmente a
experimentar el Atman o Dios en todos los seres. Prejuicio, intolerancia, desdén y
sectarismo deben erradicarse por completo. Prejuicio e intolerancia son formas de odio.
Incluso personas altamente educadas son muy malos y de mente estrecha.
Los celos son el peor enemigo de la paz y la iluminación. Es el arma más poderosa
de maya. Los aspirantes deben estar siempre alertas. No deberían convertirse en esclavos
de nombre, fama y celos. Quien tiene celos es sólo un pequeño ser. Está lejos de Dios. Uno
debe regocijarse ante el bienestar de los demás. Uno debe desarrollar la complacencia
cuando prosperar a los demás. Debe sentir la presencia de Dios en todos los seres. Los
celos asumen diversas formas y todas deben erradicarse completamente. De la misma
manera en que la leche burbujea una y otra vez cuando hierve, así también los celos
brotan una y otra vez. Deben ser erradicados por completo.
Incluso sadhus, que han renunciado a todo y que viven con un único cambio de
ropa en las cuevas de Gangotri y Uttarkashi en los Himalayas, no están libres de este mal.
Los sadhus son más celosos que los hogareños. Sus corazones arden cuando ven otro
sadhu en una condición floreciente, o cuando se dan cuenta que el sadhu de al lado es
respetado y honrado por la comunidad. Tratan de vilipendiar al vecino y adoptan métodos
para su destrucción y eliminación. ¡Qué vista penosa! ¡Qué espectáculo deplorable!
¡Horrible de pensar! ¡Espantoso imaginarlo! Cuando el corazón arde, ¿cómo puedes
esperar paz mental?
La mente de un aspirante que trata siempre de meter su nariz en los asuntos de
otros, está permanentemente yéndose hacia afuera. Este es un hábito detestable del ser
humano. Se adhiere al hombre con tenacidad. ¿Cómo puede pensar en Dios, cuando su
mente está permanentemente ocupada en detectar las fallas de los demás? Si hubieses
dedicado siquiera una fracción de ese tiempo a buscar tus propias fallas, te hubieras
convertido en un gran santo para esta época. ¿Qué te preocupa de las fallas de otros?
Primero, mejórate. Primero, refórmate. Primero, purifícate. Lava las impurezas de tu
mente. Quien se aplica con diligencia a sus prácticas espirituales no puede hallar siquiera
un simple segundo para mirar en los asuntos de otros. Si muere esa naturaleza que se
ocupa de buscar faltas en los demás, no habrá oportunidad para criticar a otros. Se gasta
mucho tiempo en difamaciones, cotilleos, murmuraciones, etc. El tiempo es lo más
precioso. No sabemos cuando la muerte se llevará nuestras vidas. Cada segundo debe
usarse en la contemplación divina. Que el mundo siga su rumbo. Ocúpate de tus asuntos.
Limpia tu factoría mental. Aquel hombre que no interfiere con los demás es la persona
más pacífica del mundo.
El hábito de justificarse es muy peligroso para un aspirante. Autoafirmación,
autosuficiencia, obstinación, disimulación y decir falsedades, son los asistentes o el
séquito habitual de la autojustificación. Quien haya desarrollado este hábito no podrá
nunca mejorar, ya que no admitirá nunca sus faltas. Dará siempre lo mejor de sí para
justificarse de diversas maneras. No dudará en decir varias mentiras que soporten sus
afirmaciones falsas. Dirá una mentira para cubrir otra, y mentirá indefinidamente. El
aspirante debe admitir siempre sus faltas, errores y debilidades, etc., en el momento en
que ocurren. Sólo así podrá mejorar rápidamente.
La calumnia es un hábito sucio y abominable de personas de mente mezquina. Casi
todos son víctimas de esta enfermedad nefasta. Se ha convertido en un hábito arraigado
de personas maliciosas y de corazón estrecho. Es un hábito tamásico. El juego de este
mundo se mantiene debido a este hábito maligno del hombre. Es el arma más poderosa
de maya para propagar la inquietud en todo el mundo. Si ustedes ven cuatro personas
juntas, piensa que seguramente alguna calumnia está teniendo lugar. Si contemplas a
cuatro sadhus hablando, sin sombra alguna de duda, están difamando alguna persona u
otra. Los sadhus estarán diciendo: “La comida de esta kshetra es muy mala. Ese swamiji es
un hombre muy malo”. La calumnia prevalece más entre los que se denominan sadhus,
que entre los que viven en familia. Incluso sannyasins y hombres de familia educados no
están libres de esta enfermedad nefasta. Un sadhu ocupado en contemplación estará
siempre sólo.
La causa raíz de la calumnia es la ignorancia o los celos. El difamador quiere
derribar, destruir al hombre, que está en una situación próspera, por medio de la
denigración, maledicencia, calumnia, acusaciones falsas, etc. Para el calumniador no hay
otra tarea que avivar escándalos. Vive de la difamación. Se complace en vilipendiar y
hacer daño. Esta es su naturaleza interna. Los calumniadores son una amenaza para la
sociedad. Son los peores criminales. Necesitan un castigo capital. Tratos dobles,
sinuosidades, diplomacia, chicanas, pleitos, trucos y artificios, son el séquito de los
calumniadores. Un difamador no puede tener nunca una mente en paz y calma. Su mente
está siempre planeando o intrigando en una dirección inapropiada. Un aspirante debe
estar siempre libre de este vicio nefasto. Es un sinsentido que un hombre que no eliminó
celos, calumnias, odio, orgullo y egoísmo, diga: “Estoy meditando durante seis horas todos
los días”. No hay esperanza de lograr un modo meditativo siquiera durante seis minutos a
menos que se eliminen todos estos malos pensamientos y que la mente esté purificado
gracias a un servicio desinteresado durante seis años.
Construir castillos en el aire es un truco de la mente. ¡Observen que maravilla! El
aspirante está meditando en una cueva asilada en los Himalayas. Él planea en su cueva:
“después de terminar con mi meditación iré a New York y San Francisco y daré
conferencias en esos lugares. Debo comenzar un centro de actividad espiritual en
Columbia. Debo hacer algo nuevo en el mundo. Debo hacer algo que nadie haya hecho
hasta este momento”. Esto es ambición e imaginación egoísta. Es un gran obstáculo, que
no permitirá a la mete descansar siquiera un segundo. Una y otra vez habrá una
resurrección de algún proyecto, especulación, plan o algo similar. El aspirante pensará que
está teniendo una meditación profunda, pero si observa de cerca su mente por medio de
la introspección y el autoanálisis, verá que es un verdadero caso de construcción de
castillos en el aire. Uno mermará y otro crecerá en un abrir y cerrar de ojos. Puede ser una
idea pequeña, o un pequeño rizo en el lago mental, pero ganará una fuerza tremenda en
pocos minutos debido a la repetición del pensamiento.
El poder de la imaginación es tremendo. Maya hace estragos a través del poder de
la imaginación. La imaginación engorda la mente. Es como el almizcle, que renueva y
vivifica la mente. El poder de la imaginación no dejará la mente quieta siquiera por un
segundo. De la misma manera en que enjambres de langostas se mueven en corrientes
continuas, la imaginación se mueve incesantemente. Indagación, discriminación, oración,
japa, meditación, satsang, ayuno, pranayama y practicar no pensar, obviarán este
obstáculo. Pranayama controla la velocidad de la mente y calma los pensamientos
burbujeantes. Un joven ambicioso no es apto para permanecer en una cueva solitaria.
Quien haya hecho servicio desinteresado en el mundo durante algunos años, y haya
practicado meditación durante varios años en las llanuras en una habitación solitaria, es
capaz de vivir en una cueva. Sólo tal tipo de persona es capaz de disfrutar realmente la
soledad de los retiros de los Himalayas.
Cuando contemplas constantemente el significado de las Mahavakyas “Yo soy
Brahman” (Aham Brahmasmi), o “Tú Eres Eso” (Tat Twam Asi), se detendrá toda visión,
escucha, tacto, sabor y olor. Más, debido a la fuerza de los samskaras, continuará la
construcción de castillos en el aire. El sueño también se interpondrá. Si estás alerta, a
través de esfuerzos prolongados e incesante meditación vigilante sobre Brahman,
superarás esos dos obstáculos, y en poco tiempo alborearán en ti un pensamiento estable
sobre Brahman únicamente, y el conocimiento de Brahman. Se desvanecerá la ignorancia.
Estarás establecido en el estado de dicha suprema. Todos los karmas acumulados se
quemarán en el fuego de la sabiduría.
Todos los Vrittis se diluyen y asumen formas sutiles cuando practicas japa y
meditación. Deben ser erradicados por completo a través del samadhi (unión dichosa con
el Señor). Sólo en ese momento estarás seguro. Los vrittis latentes estarán aguardando
oportunidades para asumir una forma grave y expandida. Debes ser siempre cuidadoso y
atento. Resiste la caída fatal impulsada por las oscuras fuerzas antagónicas por medio de
la meditación regular. Controla los vagabundeos sin sentido de la mente por medio de
pensamientos claros y ordenados. No escuches los falsos susurros de la mente inferior.
Vuelve tu mirada interna hacia el centro divino. No tengas miedo de los severos
contrastes que enfrentarás en tu viaje. Sé valiente. Marcha con valentía hasta descansar
finalmente en tu centro de dicha eterna. ¡Qué las bendiciones de todos los grandes yoguis
estén con todos ustedes!
(a)Obstáculos sutiles
Tú puedes tener aspiración por la Verdad, puedes estar dotado con devoción y
puedes tener una gran voluntad para superar los obstáculos y las fuerzas hostiles, pero si
el pequeño ego se afirma o persiste, si la personalidad externa no ha consentido en
cambiar o transformarse, no podrás tener un progreso rápido en la senda espiritual. El ego
tiene sus propios modos e inclinaciones.
La naturaleza inferior tiene que ser totalmente regenerada. La personalidad
habitual inferior del aspirante tiene que cambiar por completo. Si esto no se hace,
cualquier experiencia espiritual o poder, no tiene sentido. Si este pequeño ego o
personalidad humana, persiste en conservar su consciencia humana pequeña, limitada,
egoísta, innoble, falsa y estúpida, no habrá cantidad de sadhana, ni de austeridades que
dé algún fruto. Esto quiere decir que tú no anhelas realmente el Conocimiento de Dios. No
es otra cosa que curiosidad indolente. El aspirante le dice al preceptor: “Quiero practicar
yoga, quiero entrar en nirvikalpa samadhi, quiero sentarme a tus pies”, pero no quiere
cambiar su naturaleza inferior y sus hábitos viejos”. Quiere mantener sus propios modos y
sus viejos hábitos, su viejo carácter, comportamiento y conducta.
Si no hay una transformación verdadera o radical de la naturaleza inferior, de la
pequeña personalidad habitual, no tiene ningún valor cualquier elevación parcial o
temporaria, una ligera inspiración ocasional durante algunos momentos exaltados, o
alguna apertura espiritual momentánea interna. Este cambio de la naturaleza inferior no
es sencillo. La fuerza del hábito es siempre fuerte e inveterada. Demanda gran fuerza de
voluntad. El aspirante siente con frecuencia que está indefenso frente a la fuerza de los
viejos hábitos. Tendrá que desarrollar su sattva y su voluntad hasta un nivel considerable,
mediante japa, kirtan, meditación, servicio desinteresado incansable y satsang, todos
practicados con regularidad. Debe hacer introspección y encontrar sus defectos y
debilidades. Debe vivir bajo la guía de su guru. El guru le señala los defectos e indica
formas adecuadas para erradicarlos.
Si la naturaleza inferior del aspirante, su vieja personalidad, se obstina y
autoafirma, y si ello está sostenido y justificado por la mente inferior y la voluntad,
entonces el asunto se hace muy serio. Se convierte en alguien incorregible, turbulento, sin
normas, arrogante e impertinente. Rompe todas las reglas y disciplinas.
Tal aspirante se aferra a su viejo ser. No se ha entregado ni al Señor, ni a un guru
personal. Está siempre listo a rebelarse contra cualquier hombre, incluso por una
pequeñez. No obedecerá nunca y no estará dispuesto a recibir ninguna instrucción
espiritual. Es terco, autosatisfecho y autosuficiente. No está listo para aceptar sus
debilidades y defectos. Piensa que es un hombre intachable con grandes logros. Vive una
vida despreocupada.
Afirma y sigue sus propios ideas, deseos, modas o conveniencias, crudas y egoístas.
Reclama el derecho a seguir su naturaleza humana degenerada o diabólica, y a expresar
todo esta cosa impura, tanto en lenguaje, como en acción y comportamiento.
Argumenta con vehemencia, se defiende en una variedad de maneras y se pinta
con colores especiales. Profesa una cosa y practica otra. Trata de imponer a los demás sus
opiniones y puntos de vista erróneos. Si los demás no están de acuerdo con sus posturas
erróneas, está listo para pelearse con ellos. Se rebela de inmediato. Afirma que sólo sus
opiniones son las correctas, y que aquellos que tratan de oponerse a ellas son injustos,
irracionales y analfabetos. Intenta persuadir y convencer a los demás que su visión es muy
razonable, que sus modos de acción son los adecuados para todos, y además que están en
coincidencia plena con la ciencia del yoga. ¡Son personas maravillosas! ¡El mundo tiene
una gran necesidad, realmente y en abundancia, de tales personas maravillosas y útiles!
Si fuese verdaderamente franco con él, y directo con su guru, si en realidad
quisiera mejorarse, comenzaría a darse cuenta de su insensatez y sus defectos, y a
reconocer la fuente y naturaleza de su resistencia. Estaría pronto en el camino directo a su
corrección y cambio. Pero prefiere consentir a su vieja naturaleza y a sus pensamientos
diabólicos, bajo alguna justificación, excusa u otra cobertura.
El arrogante buscador autoasertivo intenta hacer de él una figura en la sociedad.
Quiere mantener una posición de prestigio. Posa como un gran yogui con varios poderes
yóguicos. Reclama la parte de un vidente superior, o la de un yogui avanzado, con gran
conocimiento y experiencia en nirvikalpa samadhi. Estos defectos de vanidad, arrogancia y
temperamento rajásico, están presentes en la mayoría de la naturaleza humana en una
pequeña escala.
No está dispuesto a obedecer las órdenes de su guru, ni respetar a mayores y
superiores. Está siempre dispuesto quebrar la disciplina. Tiene sus propias ideas e
impulsos. El hábito de desobediencia y menosprecio por la disciplina está arraigado en él.
Algunas veces promete que obedecerá a sus gurus y superiores, pero la acción concreta es
frecuentemente muy opuesta a su promesa. No observar la disciplina es por cierto un
serio obstáculo a la sadhana. Da el peor ejemplo posible a los demás.
Quien es desobediente, quien no es franco con su Guru, y que no es capaz de
abrirle el corazón a su preceptor o guía espiritual, no podrá beneficiarse con la ayuda del
guru. Permanece estancado en su lodazal de barro, creado por él, y no puede progresar en
la senda divina.
Practica el disimulo. Juega al hipócrita, finge falsamente y exagera las cosas. Hace
un uso falso de su imaginación. Oculta sus pensamientos, distorsiona y falsifica. Niega
hechos ciertos con seguridad. Dice mentiras terribles y deliberadas para cubrir su
desobediencia o un curso equivocado de acción, para así mantener su posición y tener sus
propios modos, o para consentir sus viejos hábitos y deseos.
Él mismo no sabe que está haciendo exactamente, ya que su intelecto está
ensombrecido por la impureza. No sabe que dice, ni quiere decir lo que dice.
No admite sus faltas y defectos. Incluso si alguien le señala sus defectos para que
él mejore, se siente sumamente molesto. Le declara la guerra a esa persona. En él hay
mucho del bruto.
Adquirió el hábito más peligroso de todos, el de la autojustificación. Intenta
siempre justificarse para adherir a sus ideas y mantener su posición o curso de acción,
proponiendo toda clase de argumentos tontos inconsistentes, trucos inteligentes o
artilugios. Usa mal su intelecto con el propósito de que sostenga sus acciones tontas. Estos
defectos son comunes, y en algunos están en menor grado que en otros.
Puede ser corregido si siente una pequeña pena por su presente condición
deplorable, si intenta siquiera una ligera mejora, si hay siquiera una pequeña actitud
receptiva. Puede progresar en la senda del yoga. Si es obstinado y cabezón, si es terco, si
cierra deliberadamente sus ojos o endurece su corazón contra la Verdad o la Luz Divina,
nadie podrá ayudarlo. ¡Qué gran pena! ¡Su suerte es realmente lamentable!
El aspirante debería dar su consentimiento pleno y con todo su ser, al cambio de su
naturaleza inferior en naturaleza divina; debe hacer una entrega total al Señor o guru sin
reservas y sin quejas; debe tener el espíritu verdadero y la actitud correcta de modo
permanente; debe hacer los esfuerzos correctos de manera persistente; sólo así llegará el
cambio verdadero. Un simple asentir con la cabeza, el simple profesarlo, el simple decir
“sí, sí,…” no servirá para nada. No hará a nadie un superhombre o un yogui.
Tan pronto como un aspirante consigue algo de experiencia espiritual, o siddhis, se
infla con vanidad y orgullo. Piensa demasiado bien de él. Se separa de los demás. Trata a
los otros con desdén. No se puede mezclar con los demás. Si alguien tiene alguna
calificación moral, tal como espíritu de servicio, entrega personal o celibato, él dirá: “Yo he
practicado celibato sin rupturas durante los últimos doce años. ¿Quién es tan puro como
yo? He vivido sólo de hojas y granos por cuatro años. He prestado servicio en un ashram
durante diez años. Nadie puede servir como yo”. Tal como las personas mundanas se
hinchan con el orgullo por la riqueza, los sadhus también se inflan con sus calificaciones
morales. Este tipo de orgullo es también un serio obstáculo en la senda del conocimiento
de Dios. Esto debe erradicarse completamente. Durante tanto tiempo como un hombre
fanfarronea de sí mismo, seguirá siendo todo ese tiempo el mismo pequeño jiva. No
puede tener la divinidad.
Hay tantas modas entre los sadhus como las que encontramos en las personas
mundanas. Así como la hipocresía prevalece en las personas mundanas, así también ésta
se manifiesta en aspirantes, sadhus y sannyasins, que no han purificado por completo su
naturaleza inferior. Pretenden ser lo que no son en realidad. Posan como grandes
mahatmas y siddha Purushas (maestros perfectos), cuando ni siquiera conocen el abc del
yoga o la espiritualidad. Ponen cara de domingo, seria, como la que ponen algunos
misioneros cristianos los días de Sabbath. Presumen y se jactan demasiado. Su conducta
es maliciosa en cualquier lugar al que van. Practican la hipocresía para conseguir respeto,
honor, buena comida y ropa, y para engañar a personas simples y crédulas. No hay crimen
más grande que comerciar con la religión. Es un pecado capital. Los que viven en familia
pueden ser excusados, pero no podemos excusar a los aspirantes y buscadores religiosos,
que están transitando la senda de la espiritualidad y han renunciado a todo por la
liberación. La hipocresía religiosa es más peligrosa que la hipocresía de las personas
mundanas. Para erradicarla se necesita un tratamiento drástico. Un hipócrita religioso
está muy lejos de Dios. No puede soñar con la realización de Dios.
Uno puede renunciar incluso a cónyuge, hijo o propiedad, pero es difícil renunciar
al nombre y la fama. Esto es un gran obstáculo en la senda del conocimiento de lo divino,
y finalmente termina en una caída. No permite al aspirante avanzar en la senda espiritual.
Se convierte en esclavo de respeto y honor. Tan pronto como el aspirante consigue algo
de pureza y progreso ético, las personas ignorantes se abalanzan en tropel sobre él, le
rinden homenaje y lo agasajan. Imaginan que el mahatma tiene siddhis y que por medio
de su gracia pueden tener hijos y riqueza, raíces e hierbas para eliminar enfermedades. Se
acercan siempre a un sadhu por varios motivos. El aspirante, debido a las malas
compañías, pierde su desapasionamiento y su discreción. Apego y deseo surgen en su
mente. Se inflama de orgullo y piensa que es una gran alma realizada. Se convierte
finalmente en esclavo de sus admiradores. No se puede dar cuenta de su lenta caída. En el
mismo momento en que se junta con hogareños, pierde lo poco que había ganado
durante ocho o diez años. No puede influir en el público a partir de esta situación. Los
admiradores también lo dejan porque no encuentran en su compañía ningún solaz o
influencia.
Por lo tanto un aspirante debe esconderse siempre. Nadie debe saber que tipo de
sadhana está haciendo. No debe nunca intentar exhibir algún siddhi. Debe ser muy
humilde y debe hacerse ver como un hombre común. No debe aceptar ningún regalo caro
de los hogareños, ya que será afectado por los malos pensamientos de quienes les ofrecen
los regalos. No debe pensar nunca que es superior a nadie, sino que siempre debe tratar a
los demás con respeto. No debe tratar a nadie con desdén. Sólo de ese modo llegará el
respeto por sí mismo. Debe considerar respeto, honor, nombre y fama como estiércol o
veneno, y desde utilizar la falta de respeto y el deshonor como un collar de oro. Sólo de
esa manera llegara de forma segura a la meta.
Construir ashrams y hacer discípulos son obstáculos en la senda que conduce a la
experiencia de Dios. El aspirante se convierte en otra clase de hogareño. Se apega al
ashram y los discípulos. Tiene “mioísmo” por los edificios y las personas. Tiene los mismos
cuidados, preocupaciones y ansiedades de un hogareño al dirigir el ashram y el periódico,
y para alimentar a sus discípulos. Desarrolla una mentalidad esclava y una voluntad débil.
Pensamientos sobre el ashram se agitan en su mente cuando está muriendo. Algunas
veces un ashram es bellamente conducido mientras su líder espiritual está vivo. Cuando
muere, los discípulos de mente estrecha se pelean entre ellos. El ashram se convierte en
un centro de lucha. Hay casos que continúan en los tribunales. Los dueños de los ashrams
tienen que halagar a los donantes y solicitar fondos con mucha frecuencia. ¿Cómo pueden
permanecer los pensamientos sobre Dios en una mente enfocada en juntar dinero y
desarrollar un ashram?
Aquellos que han comenzado un ashram pueden decir: “Ahora estamos dando
clases religiosas diariamente. Alimentamos personas pobres de diversas maneras.
Estamos formando estudiantes religiosos”. Es completamente cierto que un ashram
conducido por un yogui desinteresado, hacendoso, y que es un jivanmukta realizado, es
un centro dinámico de espiritualidad. Es un núcleo espiritual para la elevación espiritual
de miles de personas. Se necesitan tales centros en todas partes del mundo. Tales
ashrams pueden hacer un bien espiritual inmenso a la nación, pero esos sitios ideales, con
líderes espirituales que las conduzcan son muy, muy raros en estos días.
Con el paso del tiempo los fundadores de ashrams, de forma inconsciente, se
convierten en esclavos de veneración y reverencia. Maya trabaja de distintas maneras.
¿Cómo puede servir a la sociedad un hombre con esa actitud de querer ser adorado como
una encarnación de Dios? Los que trabajan en el ashram y son de mente estrecha pelean
entre sí por asuntos triviales y perturban la atmósfera pacífica del lugar. ¿Dónde queda la
paz del ashram cuando pasa eso? ¿Cómo pueden las personas de afuera visitar el ashram
conseguir paz, y disfrutarla allí?
Los fundadores de ashrams deberían vivir de limosnas externas diariamente.
Deberían llevar una vida ideal de total sacrificio personal, una vida de simpleza ideal,
como el último Kalikamlivala de Rishikesh, quien acarreaba un cubo de agua sobre su
cabeza para el ashram y vivía de limosnas externas. Sólo de esa manera ellos podían hacer
un bien real a las personas. Los fundadores de ashrams nunca deben pedir fondos a la
comunidad. Esto trae gran descrédito a quienes transitan la senda del conocimiento
divino. Hay formas respetables de mendigar, pero el hábito de mendigar destruye la
naturaleza sutil y sensitiva del intelecto, y aquellos que piden fondos con frecuencia no
saben que están haciendo exactamente; tal como los abogados y quienes visitan casas de
mala fama han perdido la facultad discriminativa de distinguir lo cierto de lo falso, la
pureza de la impureza. Mendigar mata la fuerza de nuestra alma. Produce una impresión
errónea en las mentes de la sociedad. ¿Dónde está la libertad si uno mendiga? Las
personas han perdido la fe en los fundadores de ashram. Si alguna cosa llega por sí misma,
sin pedir por ella, puede aceptarse. En ese momento puedes hacer alguna tarea de forma
independiente.
Es muy difícil conseguir buenos trabajadores para los ashrams. Siendo esto así,
¿por qué te molestas en construirlos, cuando no tienes ni dinero, ni trabajadores, ni fuerza
espiritual dinámica? Mantente quieto. Medita. Evoluciona. Ocúpate de tus asuntos.
Refórmate primero. ¿Cómo podrás ayudar a otros si andas a tientas en la oscuridad,
cuando estás ciego? ¿Cómo puede un hombre ciego conducir otro ciego? Ambos caerán
en un abismo profundo y se romperán las piernas.
Poder, nombre, fama y riqueza fortalecen el ego. Fortalecen la personalidad. Por lo
tanto, renuncia a ellos si deseas conseguir la inmortalidad y la paz eterna.
Finalmente tengo que señalar que, aunque no hayamos conseguido hasta ahora el
tipo ideal de ashram, aún así hay muchos buenos ashrams del segundo tipo, que son
conducidos por almas nobles y puras, que hacen un gran servicio al país de muchos
modos, producen libros filosóficos valiosos y entrenan a estudiantes en la práctica de
meditación y yoga. Prestan servicio desinteresado. Por cierto que sus obras tienen que ser
sumamente elogiadas. Es tarea de personas ricas brindarles espontáneamente asistencia
financiera y ayudarlos en todos los modos posibles. ¡Que Dios les conceda fortaleza
espiritual interna para diseminar su mensaje de amor, servicio y paz! ¡Mi homenaje
silencioso y salutaciones a estas almas raras, exaltadas y desinteresadas!
(b)Obstáculos síquicos
Las experiencias varían en diferentes individuos. Las experiencias de un hombre
pueden no ser las mismas que las de otro. Muchos creen erróneamente que se han
liberado cuando tienen algunas experiencias, como visiones, etc. Detienen sus prácticas
espirituales, e intentan mezclarse con la comunidad a fin de predicar y trabajar por la
solidaridad mundana. Eso es un error garrafal. Eso no es liberación para nada. Tales
experiencias son simplemente estímulos para convencerte de la existencia de una vida
espiritual superior y empujarte hacia una práctica sistemática e incesante, con celo y
entusiasmo. Tendrás que ignorar estas cosas y abandonarlas, tal como has hecho con los
objetos mundanos. Tienen que tener samadhi como la meta.
Las experiencias pueden presentarse en algunas personas a los pocos días, y en
otros dentro de seis o nueve meses. Esto depende del estado de la mente y el grado de
concentración. Algunas personas pueden no tener tal experiencia, pero estarán
progresando en la senda espiritual. Visiones y experiencias vienen y van. No son en sí
mismas el punto culminante. Quien le asigne mucha importancia a estas pequeñas
visiones, no marchará rápidamente en la senda. Por lo tanto, abandona la idea de estas
experiencias. La experiencia final, intuitiva y directa de lo Supremo es la única real, la
única verdadera.
Algunas veces aparecen elementales durante la meditación. Son figuras extrañas,
algunas con largos dientes, algunas con grandes caras, algunas con grandes barrigas,
algunas con caras en la barriga, algunas con caras en la cabeza. Son habitantes del mundo
de los espíritus. Son los acompañantes del Señor Siva. Tienen formas terribles, pero no
causan ningún daño, simplemente aparecen en el escenario. Vienen para probar tu
fortaleza y coraje. No pueden hacer nada, no pueden enfrentar un aspirante puro y ético.
La repetición del OM los mantendrá a distancia. No debes tener miedo. Un cobarde es
totalmente inepto para la línea espiritual. Desarrolla el coraje con el sentimiento
constante de que eres el Atman. Niega una y otra vez la idea del cuerpo. Practica siempre
meditación intensa y profunda.
Elévate sobre las visiones. Son un impedimento en la senda del samadhi o
experiencia divina. Cuando tienes una visión la mente se queda fija en ella durante todo el
día, en lugar de en Dios. Evita esas visiones y no pienses en ella. Se indiferente.
Sustitúyelas con el pensamiento del Señor.
Al yogui que ha controlado sus sentidos, prana y mente le llegan varios poderes
síquicos (siddhis). También son obstáculos. Cautivan a los estudiantes yóguicos. Los
sadhakas deben ser muy cuidadosos, deben rechazarlos rudamente, como simples
pequeñeces o cosas inútiles. No piensen en ellos. Clarividencia y clariaudiencia no son
valiosos cuando la iluminación mayor y la paz son posibles sin los siddhis que con ellos.
El deseo de poderes actuará como ráfagas de aire que pueden apagar la lámpara
del yoga. Cualquier negligencia al alimentarla, debido a falta de cuidado, o deseos egoístas
por siddhis, apagará la pequeña luz espiritual que el yogui encendió después de batallar
duramente, y lo arrojará a los profundos abismos de la ignorancia. No se podrá elevar
nuevamente a la altura original a la que había ascendido en la montaña del yoga. Las
tentaciones de los mundos astral, mental y celestial son más poderosas que las
tentaciones terrenales.
Seres perfectos, dioses y demás rodearon a Uddalaka. Ninfas divinas se le
acercaban en tropel en grandes números. Le ofrecieron un reino celestial. Uddalaka
declinó por completo aceptar cualquier cosa. Las damas intentaban seducirlo con sus
encantos. Le decían: “Por favor, toma tu asiento en el auto celestial. Te llevará al paraíso.
Aquí están las fuentes que conceden la inmortalidad. Aquí están las ninfas celestiales para
servirte. Aquí está la joya que otorga todos los deseos. Uddalaka, valiente, resistió todas
las tentaciones y brilló con efulgencia. Si uno tiene un vislumbre de Brahman, aunque sea
por un segundo, no anhelará más objetos sensoriales. Después de seis meses despertó de
su samadhi. Podía pasar, de una sentada, días, meses e incluso años, en meditación
profunda, y despertar luego.
Si practicas meditación y concentración de forma regular, vas a lograr algunos
poderes síquicos, sin ninguna duda. No debes utilizarlos para propósitos básicos y
egoístas, ni lograr algún fin de tipo material. Si así lo haces tendrás una caída. Serás
castigado por Madre Naturaleza.
Acción y reacción son iguales y opuestas. Cada acción equivocada obligadamente
causa una reacción. Les advierto seriamente, una y otra vez: ¡tengan cuidado! Poder, sexo,
dinero y erudición, actúan como intoxicantes poderosos. Quien los posee no sabe
exactamente que está haciendo. Su intelecto se enturbia, y su comprensión se nubla. No
serás tentado por estos poderes si estás establecido en la práctica de yama o autocontrol.
Cuando estás acostado en tu cama, algunas veces una gran luz pasa a lo largo de tu
frente. Tan pronto como intentas contemplar la luz, sentándote a meditar, puede
desaparecer. Te puedes preguntar: “¿Cómo es que fallé y no pude captar la luz haciendo
un esfuerzo, mientras que llega sola mientras estoy yaciendo en la cama, sin ningún
esfuerzo?”. La razón es que pierdes la concentración tan pronto como te sientas para
meditar, debido a la entrada de rajas, con la idea: “Yo estoy haciendo”.
Cuando experimentes dicha durante la meditación, alguna sensación peculiar te
perturba, y con ello desaparecerá esa dicha sublime. Durante la meditación se incrementa
sattva, pero rajas siempre trata de superar a sattva. Sentirás la sensación peculiar de una
perturbación debido al ingreso de rajas. El pensamiento del trabajo que vas a hacer
después de meditar, también puede causarte una sensación que te perturbe. Olvida todos
los trabajos, y dile a la mente: “No tengo nada que hacer, ya hice todo”. Cuando sattva se
incremente por medio de indagación, sadhana vigorosa, y mayor desapasionamiento, esta
perturbación se desvanecerá y experimentarás meditación profunda. La dicha también
durará mucho tiempo.
Aún cuando hayas conquistado el sueño y la distracción por medio de la práctica
repetida, el desapasionamiento y la contemplación de Dios, aún así la mente no entrará
en un estado de bala o serenidad perfecta. Será un estado intermedio. La mente no está
todavía libre del apego, que es la semilla de toda su actividad en dirección a los objetos
externos. Aún hay pasiones al acecho o deseos ocultos. Tendrás que retener la mente una
y otra vez por medio de la indagación, y hacer una meditación rigurosa. Finalmente,
deberás morar en el samadhi asamprajnata o sin semilla (nirbija samadhi).
Rasavada es dicha supersensorial, que viene del samadhi inferior, el savikalpa
samadhi. El buscador que experimentó esto imagina que llegó al destino final, y abandona
su sadhana. Tal como un hombre cava la tierra muy profundamente para encontrar el
tesoro y las joyas escondidas más preciosas, tal como un hombre no está satisfecho con
las pequeñas cosas que encontró apenas debajo de la superficie del suelo, así también el
buscador debe continuar con su sadhana hasta que consiga el estado incondicionado, la
meta más alta de la vida. No debe satisfacerse nunca con experiencias inferiores. Debe
comparar sus experiencias con las experiencias superiores de los sabios que están
descriptas en los Upanishads, y ver si coinciden exactamente con ellas o no. Debe
esforzarse hasta lograr el séptimo estado de jnana, hasta que se convierta en un jnani
totalmente desarrollado. Debe luchar hasta lograr el sentimiento interno de “Logré todos
los deseos, no hice nada, conozco todo y logré todo. No hay nada más para ser
conseguido, nada para ser logrado”.
Este obstáculo evita que el vidente disfrute la suprema dicha nirvikalpa.
Pensamiento correcto, discriminación, oración, pranayama, un esfuerzo serio adicional en
meditación eliminarán el obstáculo recién mencionado.
Algunas veces la mente permanece quieta durante un tiempo corto. En la mente
no habrá ni atracción (raga), ni repulsión (dvesha). Ocurre durante el estado de vigilia. Los
aspirantes confunden esto con samadhi. Es un estado neutral de la mente. Es un obstáculo
en la senda de la liberación. El aspirante debe superar este obstáculo con introspección
cuidadosa y meditación vigorosa. Un buscador, por medio de la experiencia y una
perspicacia aguda, es capaz de detectar exactamente la naturaleza de los diferentes
estados de la mente. Debe adoptar métodos efectivos para controlar tales estados. El
simple estudio de libros no lo ayudará mucho, pero la experiencia y la práctica le harán un
bien real y grande.
Hay también un estado de estupefacción que surge del miedo o debido a que uno
se maravilla por algo. Es semejante al estado previo. Esto también es otro obstáculo en la
senda. Cuando experimentes algunas noticias maravillosas que te asombran, la mente se
aturde durante algún tiempo. Esto es stabdha avastha. No hay consciencia plena. La
mente permanece como un tronco, en un estado de inercia. Se vuelve incapaz de
meditación activa. Cuando prevalecen estos estados, el cuerpo está pesado y se carece de
alegría. La mente también se embota. El estudiante puede detectar tales estados viendo
estos síntomas. Un buscador inteligente, que medita diariamente, puede detectar
fácilmente los diferentes estados por los que pasa la mente. Un principiante encuentra
que la meditación es árida al comienzo, pero un estudiante avanzado, que tiene una
comprensión inteligente y comprehensiva, que entiende la naturaleza de la mente y sus
operaciones, y las leyes del plano mental, hallará muy interesante la meditación. Mientras
más meditas, más control de la mente ganas. Puedes comprender la naturaleza de las
ondas de pensamiento, y los diferentes estados mentales. Puedes controlarlos. Sentirás
realmente que estás ganando fortaleza espiritual interna y, en coEn nsecuencia, ahora no
puedes ser dominado con facilidad por la mente.
Debes estar alerta. Debes ser vigilante y circunspecto. Tendrás que superar esos
impedimentos paso a paso.
También tendrás que cruzar el vacío. Lo que se te presenta como un vacío en el
momento en que perecen todos los vrittis no es realmente un vacío. Es lo no manifestado,
lo invisible. Cruza también este vacío. Tratará de vencerte. No tienes nada para ver u oír.
Estas sólo en ese momento, no hay nada que te alegre. Dependerás sólo de ti mismo.
Ahora, en esta coyuntura crítica, necesitas presencia de ánimo. Extrae coraje y fuerza
desde dentro.
¡Queridos aspirantes! Les envío oleadas de pensamientos de paz desde la pacífica
atmósfera de los sagrados Himalayas, la morada de los sabios. Dios es la encarnación de la
paz. Las escrituras declaran enfáticamente: “Este Ser es paz”.
El deseo es el mayor enemigo de la paz. Origina distracciones de distinta clase. No
hay paz para quien no tiene concentración, y no puede haber felicidad para el que no
tiene paz. En la paz suprema se desvanecerán para siempre toda pena, dolor, miseria y
tribulación.
¡Hijos de la Inmortalidad! Caminen con paso firme. Empujen. No miren atrás.
Olviden el pasado. Olviden el cuerpo y el mundo, pero no se olviden del centro, no se
olviden de la fuente. Un glorioso futuro brillante está esperándolos. Vivan en OM. Sientan
siempre, y en todo lugar, la Presencia interna, que lo impregna todo. Experimenten al Ser.
Descansen en el magnánimo océano de paz, en el estupendo mar de la quietud. Beban el
néctar de la inmortalidad. ¡Qué la Presencia interna sea vuestro centro, ideal y meta! ¡Qué
siempre moren en ustedes el gozo, la dicha, la inmortalidad, la gloria y el esplendor!
He puesto ante ti en detalle todos los obstáculos que se interponen en el camino
de la liberación, y he sugerido diversos métodos efectivos para eliminar estos obstáculos.
Ponte de pie ahora en el campo de batalla, como un soldado espiritual impertérrito.
Conviértete en un héroe espiritual de gran intrepidez y caballerosidad única. Supera los
obstáculos sin miedo, uno por uno, y manifiesta gloria divina, esplendor, pureza y
santidad. Espera pacientemente los resultados, con una mente serena y calma. No seas
apresurado, imprudente, ni impetuoso. Deja un tiempo adecuado para la regeneración y
renovación. No desesperes. Usa el blasón del desapasionamiento, empuña el escudo de la
discriminación y sostén el estandarte de la fe. Marcha con alegría y valor. No te detengas
hasta beber el elixir de la inmortalidad que llene completamente tu corazón, no te
detengas hasta entrar en las regiones inmortales donde siempre brilla el sol, de belleza
inalterable, de éxtasis inmarchitable, dicha suprema, gozo infinito, felicidad inmaculada y
paz inquebrantable. Esta es tu meta, tu destino final. En ese momento puedes descansar
eternamente. Este es tu propósito más elevado y el propósito de la vida. ¡Amigos, ahora
descansen en la paz perdurable! Alégrense. Compartan esta dicha rara con tus hermanos.
Elévalos. Este estupendo trabajo desinteresado te aguarda en el gran plan. Cumplimenta
la Voluntad divina y conviértete en un Buddha de fama perenne. ¡Salutaciones a todos!
Cuando una abeja se da cuenta que sus patas estás pegadas a la miel, se las lame
lentamente muchas veces, y luego vuela gozosa. De la misma manera, libérate de la
afección y la inclinación de la mente al cuerpo, debido a la atracción y el apego, por
medio del desapasionamiento y la meditación. Vuela con gozo de esta caja de carne y
huesos hacia la fuente, Brahman, el Ser.
No más palabras. Basta de discusiones y debates acalorados. Retírate a una
habitación solitaria. Cierra tus ojos. Ten una meditación profunda, silenciosa. Siente Su
presencia. Repite Su nombre, OM, con fervor, gozo y amor. Llena tu corazón con amor.
Destruye ideas, antojos y deseos, caprichos y pensamientos, en cuanto surjan en la
superficie de la mente. Retira la mente vagabunda de los objetos, y fíjala en el Señor.
Cuando así lo hagas la meditación será profunda e intensa. No abras tus ojos. No te
muevas de tu asiento. Fusiónate en Él. Bucea profundo en los recesos más interiores del
corazón. Zambúllete en el Atman brillante interno. Bebe el néctar de la inmortalidad. Goza
ahora del silencio. Te dejaré en allí en paz.
EXPERIENCIAS EN MEDITACIÓN
Durante la meditación profunda te olvidarás del mundo externo primero, y luego
del cuerpo. Gozarás de una especie de paz indescriptible de tipo superior, pero llevará
mucho tiempo conseguir verdaderas experiencias espirituales, para sumergir la mente en
el objeto elegido de meditación, o estar por encima de la conciencia corporal
completamente. Sé paciente. Persevera. Tendrás éxito.
Durante la meditación profunda no tendrás idea del tiempo. No escucharás ningún
sonido. No tendrás idea de lo que te rodea. Olvidarás tu nombre y de toda clase de
relaciones con los demás. Disfrutarás de paz y dicha.
Al comienzo permanecerás en el estado de dicha durante algún tiempo. Luego
saldrás de ese estado. Mediante la práctica constante de meditación incesante, serás
capaz de continuar y permanecer en ese estado exaltado para siempre. Más tarde la idea
del cuerpo se desvanecerá la idea de cuerpo. No tendrás consciencia de tu cuerpo.
Tendrás ecuanimidad mental. Se detendrán las sensaciones que suben y bajan. También
se desvanecerá gradualmente la conciencia de egoísmo. Experimentarás un gozo
inexplicable y una felicidad indescriptible. Gradualmente cesarán la reflexión y el
razonamiento. Descansarás en samadhi.
Sensaciones Físicas
El sentimiento de elevación durante la meditación es un signo indicativo de que
estás yendo por encima de la consciencia corporal. También sentirás una ananda (dicha)
peculiar cuando experimentes este sentimiento. Al principio este sentimiento de elevación
durará sólo un minuto. Sentirás que has vuelto a la consciencia normal nuevamente
después de un minuto. En sueños sentirás que estás intentado salir de tu cuerpo. Sentirás
una gran presión donde termina la columna vertebral.
Durante la meditación entrarás en éxtasis o arrobamiento. Este es de cinco tipos,
estremecimiento menor, arrobamiento momentáneo, inundación de arrobos, éxtasis que
te transporta y éxtasis que lo impregna todo. El estremecimiento menor parará los pelos
del cuerpo, como “piel de gallina”. El arrobo momentáneo es como cuando se produce un
relámpago, momento a momento. Como olas que rompen sobre la costa, la inundación de
arrobos desciende rápidamente sobre el cuerpo y rompe. El éxtasis que te transporta es
fuerte y eleva el cuerpo hasta el punto de elevarte en el aire. Cuando se presenta el
éxtasis que lo impregna todo, el cuerpo entero está completamente recargado e
inyectado como una vejiga llena.
Cuando meditas con los ojos cerrados verás en tu cuerpo dos cuerdas en la que a
intervalos hay lotos luminosos; y las cuerdas pasan a través de la imagen de tu deidad
elegida sentada en uno de esos lotos en la zona del corazón.
Continúa tu meditación. Sentirás que estas cuerdas conectan tu ano con un punto
en lo más alto de tu cabeza. Experimentarás un gran impulso entre el ano y donde termina
la columna vertebral. Algunas veces sentirás una sensación de gran hormigueo en la parte
más baja de la columna vertebral. Sentirás como si en tu sistema se producirá pronto un
gran cambio. Sentirás que pierdes la consciencia física. No tengas miedo. Se valiente e
intrépido. Tendrás experiencias espirituales raras, tendrás visión cósmica. No abras tus
ojos en ese momento. Volverás a la consciencia normal. Mantente firme y aguarda por
más experiencias.
No interesa demasiado si vuelves o no a la consciencia corporal. Todos tus intentos
están dirigidos principalmente hacia conseguir ir por sobre la consciencia corporal, y ser
uno con las consciencia espiritual superior. No obstante, estamos acostumbrados a ciertas
limitaciones. Cuando estas limitaciones desaparecen de pronto, sentimos que no hay una
base definida sobre la cual pararse. Esta es la razón por la cual tenemos miedo cuando
vamos por encima de la consciencia corporal. Es una experiencia novedosa. Se necesita
valentía. La valentía es un requisito indispensable. Las escrituras dice: “Este Atman
difícilmente será experimentado por personas tímidas”. Todo tipo de fuerzas se tienen que
enfrentar por el camino. Un ladrón o un anarquista pueden experimentar fácilmente a
Dios porque no tienen miedo. Ellos sólo necesitan un empujón en la dirección correcta.
Sentimiento de separación
Algún día, luego de recorrer una sadhana durante un tiempo largo, sentirás que te
has separado del cuerpo. Tendrás un gozo inmenso, mezclado con miedo; gozo por tener
un cuerpo astral nuevo, luminoso; y miedo debido a que entras en un plano extraño,
desconocido. Al comienzo, la nueva consciencia es muy rudimentaria en este plano
novedoso, tal como es el caso de un cachorrito con ojos nuevos que se abren al octavo o
décimo día en el plano físico. Sentirás solamente que tienes un ligero cuerpo aéreo, y
percibirás una limitada atmósfera astral rotativa, vibradora, con objetos dorados
luminosos, seres, etc. Puedes sentir que estás rotando, o flotando en al aire, y
consecuentemente habrá miedo a caer. No caerás nunca; pero la nueva experiencia de
sutileza, genera sentimientos y sensaciones nuevas al principio. La forma en que dejas el
cuerpo permanece desconocida al comienzo.
Algunas veces sentirás una ayuda invisible, posiblemente de la Ishta devata,
cuando eres realmente empujado del cuerpo físico al nuevo plano. Ese poder invisible te
asiste en tu separación del cuerpo para ir por sobre la consciencia corporal. Debes
distinguir cuidadosamente todos estos movimientos. Te sobresaltarás repentinamente en
el momento en que te separes completamente del cuerpo y entres en el nuevo plano,
algunas veces con una esfera de color azul que te rodea totalmente, otras con una
iluminación parcial mezclada con oscuridad, mientras que otras veces con una luz
extremadamente difusa brillante amarilla y dorada. Este gozo nuevo es inexpresable e
indescriptible. Tendrás que sentir y experimentar por ti mismo. Estarás totalmente
inadvertido de cómo dejaste el cuerpo, pero serás totalmente consciente de tu regreso.
Sentirás como si te deslizas sobre una superficie muy, muy suave; como si entrases suave
y gentilmente a través de un agüero pequeño, o un tubo fino, con aun cuerpo etéreo,
ligero. Tendrás un sentimiento diáfano, sutil. Del mismo modo en que el aire entra por las
ranuras de una ventana, entrarás con el nuevo cuerpo astral en el cuerpo físico. Pienso
haber expresado la idea con lucidez.
Una vez que regresaste podrás diferenciar claramente la vida de los planes denso y
sutil. Anhelas recuperar la nueva consciencia, y deseas permanecer para siempre en ese
estado. No puedes permanecer en la nueva región por un período mayor a tres, cinco o
diez minutos. Además, al principio, difícilmente podrás dejar el cuerpo a voluntad. Por
azar, con esfuerzo, podrás separarte del cuerpo una vez por mes durante el curso de la
sadhana. Si insistes firmemente con paciencia, perseverancia y consistencia, serás capaz
de dejar el cuerpo a voluntad, y quedarte durante un período de tiempo más largo en el
nuevo plano, con el nuevo cuerpo sutil. Estarás totalmente seguro de no identificarte con
el cuerpo. Habrás conquistado la falsa identificación con el cuerpo solamente si puedes
dejar el cuerpo a voluntad, y sólo si eres capaz de permanecer en la nueva región durante
dos o tres horas. Tu posición será totalmente segura en ese momento y no de otro modo.
El voto de silencio, la soledad, y vivir aislado, son necesarios para lograr ese propósito.
Luego de una práctica dura y continua serás capaz de separarte del cuerpo con
mucha frecuencia y se establecerá un hábito. Tan pronto como silencies los pensamientos
y calmes la mente, el hábito mental de deslizarte del cuerpo físico sobrevendrá
automáticamente. Cuando llegue ese momento no habrá dificultades. La mente entra en
el nuevo surco y se presente en un nuevo escenario o tarima.
Viaje Astral
Con el cuerpo astral (viaje astral, recorridos astrales) puedes viajar a cualquier
lugar que te guste con simplemente desearlo, y materializarte allí sacando los materiales
necesarios ya sea del ego o del almacén universal. El proceso es muy simple para
ocultistas y yoguis, quienes conocen la técnica racional y detallada de los diversos
procedimientos necesarios, aunque parezca extraordinario para las pobres criaturas
mundanas, con sus diversas emociones, pasiones y apegos. También es muy fácil leer y
transferir el pensamiento para quienes son capaces de funcionar con el cuerpo astral. Los
rayos mentales concentrados pueden penetrar paredes, al igual que los rayos X pasan a
través de los huesos.
Primero te separas del cuerpo, luego te identificas con la mente y en ese momento
funcionas en el plano mental con este cuerpo delicado, del mismo modo en que lo haces
en el plano terrenal. Por medio de la concentración te elevas por encima de la consciencia
corporal, por medio de la meditación te elevas por sobre la mente, y finalmente, por
medio del samadhi, te conviertes en uno con Brahman. Estos son los tres importantes
medios internos en el logro de la beatitud final.
Visiones
Los seres y objetos con los que estás en contacto durante las primeras etapas de la
meditación, pertenecen al mundo astral. Son similares a los seres humanos excepto por la
cobertura física. Tienen deseos, antojos, amor, odio, etc., iguales a los que tienen los seres
humanos. Tienen un cuerpo fino. Se pueden mover libremente. Tienen poderes de
materialización, desmaterialización, multiplicación y clarividencia, de un orden inferior.
Las formas lustrosas son devatas superiores, de planos mentales o planos más elevados,
que descienden para darte su darshan y animarte. En estas formas lustrosas se
manifiestan diversos poderes. Adóralos. Reveréncialos. Haz puja mental tan pronto como
te den su darshan. Los ángeles son de planos mentales, o de planos más elevados. Se
presentan también ante los ojos de la mente.
Cuando tienes estas experiencias, cuando contemplas estas visiones, sentirás una
dicha peculiar e indescriptible. No tengas un contento falso. No detengas tu sadhana y
meditación, pensando que has logrado la realización más elevada. No le des mucha
importancia a estas visiones. Lo único que conseguiste es el primer grado de
concentración. La meta más elevada es el silencio profundo o paz suprema, donde cesan
todos los pensamientos y te vuelves idéntico al Ser supremo.
Ocasionalmente durante la meditación puedes contemplar una luz deslumbrante
con movimientos abruptos. Puedes contemplar una cabeza con forma maravillosa, del
color de una llama, roja como fuego, y muy terrible para mirar. Tiene tres alas de
maravilloso ancho y largo, blancas como una nube resplandeciente. A veces se mueven
terriblemente, y vuelven a quedarse quietas. La cabeza no dice nunca una palabra, sino
que permanece totalmente quieta.
Algunas veces verás un cielo azul infinito, un espacio etéreo. Te verás a ti mismo en
el espacio azul como una mota negra. Otras veces tu forma aparecerá en el centro de la
luz. También puedes notar en la luz partículas giratorias, vibratorias, que rotan vibrando
altamente. También verás formas físicas, niños, hombres y mujeres, sabios con barbas,
almas perfectas (siddhas) y formas lustrosas. Las almas perfectas y los sabios, etc., se
aparecen para darte valor. Encontrarás un gran conjunto de devatas y damas celestiales
con varios instrumentos musicales en edificios suntuosos, ríos, montañas, templos de oro;
escenarios tan hermosos y pintorescos que no se pueden describir adecuadamente.
Las visiones sean subjetivas u objetivas, son productos de propia reacción mental,
o realidades de planos más finos de la materia. El universo está constituido por planos de
materias que tienen diversos grados de densidad. Las vibraciones rítmicas de elementos
sutiles de grados diversos dan lugar a la formación de distintos planetas. Cada plano tiene
sus seres y sus cosas. Las visiones pueden ser de estas cosas o seres, o pueden ser
puramente imaginarias. Pueden ser una cristalización de tu propio pensamiento intenso.
Debes discriminar en tus prácticas yóguicas. Razón y sentido común deben usarse todo el
tiempo.
No gastes tu tiempo mirando estas visiones. Es sólo una curiosidad. Son todos
estímulos para convencerte de que existen realidades suprafísicas, metafísicas, y de la
sólida existencia de Brahman. Elimina estas imágenes. Son obstáculos en el camino.
Concéntrate en la meta. Avanza. Procede con seriedad y energía. Si eres tímido, no
puedes avanzar. Extrae poder y coraje del Atman interno, la fuente inagotable. También te
encontrarás con espíritus buenos. Te ayudarán mucho en tu progreso.
Los aspirantes están ansiosos por tener experiencias espirituales rápidamente.
Cuando logran un flash de iluminación se asustan. Se alarman terriblemente cuando
superan la consciencia corporal. Albergan una duda mortal sobre si volverán o no. No
deberían tener miedo para nada.
Visión de Dios
Algunas veces verás una vasta luz dorada brillante a todo tu alrededor. Dentro de
la luz verás frente a ti, tu Ishta devata (la deidad elegida, por ejemplo Rama, Krishna,
Vishnu, Siva, Jesús, etc.). Algunas veces te verás a ti mismo dentro de la luz.
Puedes ver a tu deidad elegida como una gran montaña brillante como el sol.
Puedes ver la figura mientras comes, bebes o trabajas. Cuando disfrutas la dicha de esta
visión, la comida no tendrá sabor. Escucharás continuamente el sonido de la veena. Verás
la brillante luz del sol.
Algunas veces sentirás la presencia de tu deidad cerca de ti. La imagen comenzará
a parecerte viva cuando practicas meditación regularmente.
Cuando avanzas en meditación podrás ver a tu deidad en forma física. El Señor
Vishnu te dará su darshan con cuatro manos, el Señor Krishna se te presentará con la
flauta en Sus manos, Rama con arco y flecha, y el Señor Siva con tridente y tambor.
Mientras meditas con ojos cerrados sobre la imagen ubicada en tu corazón verás que la
imagen se pone más y más luminosa. Incluso con los ojos abiertos verás un sol o una luna
brillantes, y luces de diferentes colores.
Algunas veces el Señor vendrá a ti en la forma de un mendigo o de un hombre
enfermo con andrajos sucios. Se te puede aparecer como un coolie. Debes tener el
sentido aguzado para detectarlo. Se te pondrán los pelos de punta cuando te encuentres
con Él. Él se presentará en tus sueños. El Señor Ganesha se presenta en los sueños con
forma de elefante. Devi se aparece en sueños con la forma de una niña.
Luces en Meditación
Diversos tipos de luces se manifiestan durante la meditación debido a la
concentración. Al comienzo una luz blanca brillante del tamaño de la punta de un alfiler se
te presentará en la frente, en el espacio entre las dos cejas, que corresponde
aproximadamente al ajna chakra en el cuerpo astral. Cuando los ojos están cerrados
notarás luces de diferentes colores (blanco, amarillo, rojo, ennegrecido, azul, verde,
mixtos); destellos como relámpagos, como fuego, carbones ardientes, luciérnagas, luna,
sol y estrellas. Estas luces se aparecen en el espacio mental. Todas ellas son luces
elementales sutiles. Cada elemento sutil tiene su color específico. El elemento sutil de la
tierra tiene una luz amarillenta, el del agua una luz blanquecina, el fuego una luz rojiza, el
viento una luz del color del humo, el espacio una luz azul. Las luces amarillas y blancas se
ven muy comúnmente. Luces rojas y azules se ven raramente. Frecuentemente hay una
combinación de luces blancas y amarillas.
Al comienzo, pequeñas bolas de luz blanca flotarán sobre los ojos mentales.
Cuando los observes por primera vez, asegúrate que la mente está más estable, y que
estás progresando en concentración. Después de algunos meses la medida de la luz
aumentará, y verás un resplandor lleno de luz blanca, más grande que el sol. Al comienzo
estas luces no son estables. Llegan y desaparecen inmediatamente. Relampaguean desde
encima de la frente y desde los costados. Originan sensaciones peculiares de gozo
extremo y felicidad, y hay un deseo intenso por una visión de estas luces. Cuando tienes
una práctica estable y sistemática de dos o tres horas a la mañana, y dos o tres horas a la
noche, estas luces aparecerán con más frecuencia, y permanecerán inalterables durante
largo tiempo.
Inmediatamente después que te vayas a dormir, justo cuando estás medio
dormido y por trascender la consciencia física, estas luces se manifiestan de manera
autónoma, sin ningún esfuerzo de tu parte. Pasa lo mismo a la mañana, cuando verás
estas luces sin esfuerzo antes de levantarte, en el momento anterior a entrar al estado de
transición, entre medio dormido y medio despierto.
La visión de las luces es un gran incentivo en la sadhana. Impulsa una firme
adhesión a la meditación. Te da una gran fe incluso en cuestiones suprafísicas. La
aparición de las luces indica que estás trascendiendo la consciencia física. Cuando las luces
aparecen estás en un estado de semiconsciencia. Estás entre dos planos. No debes sacudir
el cuerpo cuando estas luces se manifiestan. Debes estar perfectamente estable en la
postura. Debes respirar muy lentamente. Para aquellos que se concentran en el espacio
entre las cejas, las luces se aparecen allí; mientras que para quienes se concentran en la
parte alta de la cabeza, el Sahasrara chakra, se manifiestan en ese lugar. La luz es tan
maravillosa y tan deslumbrante algunas veces que tienes que retirar la vista de ellas, y
quiebra la meditación. Algunas personas tienen medo y no saben que hacer, como actuar
de allí en más. Mediante práctica constante la mente, dedicada a la concentración, se
acostumbrará y el miedo desaparecerá. Sigue adelante con la práctica.
Algunas personas se concentran en el corazón, algunas en el espacio entre las
cejas, y otras en lo más alto de la cabeza. Es una cuestión de gusto personal. Es fácil
controlar la mente concentrándose en ellos. Si estás acostumbrado a esos lugares, hazlo
siempre. No hagas cambios frecuentes. La constancia es muy necesaria.
La luz divina no llega a través de puertas abiertas, sino por hendijas estrechas. El
aspirante ve la luz como un rayo de sol pasando por una rendija en una habitación oscura.
Es como el flash de un relámpago. Esta iluminación repentina obtura todos los sonidos de
las palabras. El aspirante está mudo, en éxtasis y asombro. Tiembla de amor y reverencia,
tal como Arjuna hizo cuando vio la forma universal del Señor Krishna. Tan brillante y
gloriosa es la luz que rodea lo Divino, que el iniciado queda deslumbrado y perplejo.
Durante la meditación profunda puedes contemplar una columna inmensa de luz.
Veras una luz infinita y te fundirás en ella. Quedarás sacudido por la maravilla y el
asombro.
Personas distintas tienen experiencias distintas. No puede haber una experiencia
común a todos. Depende del temperamento, el tipo de sadhana, el lugar de concentración
y otros factores diversos. Algunos oyen sonidos melodiosos, otros ven luces, otros tienen
dicha espiritual, y otros tienen ambos, luces y dicha.
La meta no es contemplar las distintas clases de colores y luces durante la
meditación. Tendrás que fundir la mente en Eso que es la fuente de todas esas luces y
colores.
Sonidos Anahata
Los sonidos o melodías anahata, son los sonidos místicos escuchados por el yogui
cuando comienza su ciclo de meditación. El sonido anahata obedece a la vibración del
prana en el corazón. Esto es un signo de purificación de los nadis, o corrientes astrales
debido al pranayama. Los sonidos también se pueden escuchar después de decir el
mantra “hamsah soham” cien mil veces. Los sonidos se oyen en el oído derecho, con los
oídos abiertos o cerrados, pero se distinguen mejor cuando se escuchan con los oídos
cerrados. Los oídos se pueden cerrar introduciendo los dos pulgares en las orejas a través
del proceso del yoni mudra. Siéntate en Padma o siddhasana, cierra las orejas con los
pulgares y escucha los sonidos muy atentamente. Ocasionalmente puedes escuchar los
sonidos también con el oído izquierdo. Practica escuchar solamente con el oído derecho.
¿Por qué escuchas solamente a través del oído derecho, o escuchas mejor con este oído?
Debido al nadi solar, pingala, que se mueve por el costado derecho de la nariz.
Tal como un cazador captura al ciervo poniendo una trampa, de la misma manera
el estudiante captura la mente con la trampa de los sonidos anahata escuchados en su
oído derecho. Los dulces y melodiosos sonidos que se escuchan en el oído primero atraen
a la mete. Luego la atan, y finalmente la aniquilan. La mente es absorbida, se disuelve, en
los sonidos (nada yoga). Atar la mente significa que la mente quede totalmente estable.
Matar la mente es hacer que la mente se absorba en los sonidos. En ese momento no
puede correr tras los objetos.
El sonido que se escucha es de diez clases. La primera es como el sonido de la
palabra “chini”; el segundo es como “chini, chini”, el tercero es el sonido de una campana,
el cuarto el de una caracola, el quinto el de un laúd, el sexto el sonido de platillos, el
séptimo de una flauta, el octavo del tambor, el noveno de un tambor doble, y el décimo es
como el de un trueno.
La mente se puede fijar sobre uno de esos sonidos. Esto también conducirá al
samadhi. Algunas veces escucharás el sonido melodioso del OM durante la meditación, y
verás la forma de tu guru.
Un estudiante en la senda de vedanta ignora estos sonidos y luces. Medita sobre el
significado de las grandes declaraciones de los Upanishads, negando todas las formas. “El
sol no brilla allí, ni la luna o las estrellas, ni brilla el relámpago, y mucho menos el fuego.
Cuando Él brilla, todo brilla tras Él; por Su luz todo esto brilla”. También medita en esto:
“El aire no sopla allí. El fuego no arde allí. Allí no hay sonido ni tacto, ni olor, ni color, ni
mente, ni prana, es esa esencia homogénea. Yo soy el dichoso Siva, Yo soy el dichoso Siva”.
Experiencias de los Sadhakas
Algunas experiencias de los sadhakas:
“Tuve una sensación peculiar cerca de mi plexo solar durante la meditación. No
una sensación como de remolino, como un volante girando alrededor. Luego tuve
algunas visiones particulares. Vi con los ojos físicos una especie de huella de luz
blanca o azul, alrededor de las cabezas de las personas, y también sobre la
superficie de los edificios. Cuando miré atentamente a cielo abierto a la luz del día,
observé una luz blanca moviéndose de un lado a otro. Cuando trabajo
atentamente en mi oficina luces blancas brillantes cruzan delante de mis ojos.
Algunas veces se observan pequeñas chispas de luz en mis libros. Esto me da un
gozo particular, y comienzo a cantar el nombre del Señor: “Sri Rama Jaya Rama,
Jaya Jaya Rama”. Actualmente, cuando voy en bicicleta a mi oficina, veo alrededor
una luz como una pelota, visible hasta que llego a mi destino. La misma cosa se me
presenta a veces cuando observo fijamente el cielo azul…(S.)”.
“Medite diariamente por cinco horas durante un mes en Gangotri. Un día me abatí
mucho durante dos horas. No podía hallar ni un poco de paz. Me resultaba difícil
soportar ese estado de abatimiento. En ese momento me senté a las orillas del
Ganges, y comencé a meditar en Mahatma Gandhi. Eso me dio un gran solaz.
Después de unos pocos días, estaba meditando en Sri Ramachandra durante hora y
media. Esta meditación con forma, se transformó automáticamente en una sin
forma. Sentí una paz perfecta por diez minutos. Mi mente estaba totalmente
absorta en la meditación en OM. Esto continuó media hora. Un día tuve una
experiencia diferente. Abrí mis ojos luego de la meditación. Vi todo como Brahman
sin la ayuda del razonamiento. Este estado de ánimo todo el día. Un brahmachari
me habló durante una hora ese día. Yo escuchaba, pero mi mente no le prestaba
atención a su conversación. Permanecía con el mismo ánimo. No pude recordar
siquiera una de sus palabras.
En otra ocasión medité durante media hora. Tenía un modo muy extático.
Debido a alguna distracción provocada por ruidos del exterior, ese humor
desapareció. Comencé a meditar nuevamente. Vi una bella luz en el fondo de mi
corazón. Tan pronto como esa luz desapareció comencé a llorar
inconscientemente. Alguien vino y me llamó por mi nombre. Dejé de llorar un
poco, pero mirando su rostro, lloré una y otra vez durante veinticinco minutos….
(V.)”.
Hice pranayama durante un mes y luego comencé a escuchar algunas dulces
melodías de diferentes clases, flauta, violín, sonido de campanas, sonido de un
tambor doble, sonidos de un racimo de campanillas, el sonido de una caracola, el
de un tambor, y el del trueno; algunas veces solamente en el oído derecho,
mientras que otras veces en ambos oídos…. (N.)”.
“Durante la concentración olía fragancias dulces extraordinarias, y buenos olores….
(R.)”.
“Durante la meditación solía ver en el espacio entre las dos cejas un sol llameante,
una luz deslumbrante y estrellas brillantes. La visión no era estable para nada….
(G.)”.
“Durante la concentración algunas veces veo unos sabios en el espacio entre las
dos cejas. Suelo ver al Señor Krishna, con la flauta en sus manos… (S)”.
“Durante la meditación a veces suelo ver un expansivo cielo azul en el entrecejo.
Yo mismo aparezco como una mancha en ese cielo azul…. (V.)”.
“Ocasionalmente veo durante la meditación varios semidioses y diosas con cuerpos
lustrosos resplandecientes y hermosos ornamentos….. (R.)”.
“Algunas veces durante la meditación veo solamente un gran vacío…. (T.)”.
“Durante la concentración veo mi propio rostro en el centro de una gran luz. A
veces veía las caras de mis amigos. Podía reconocerlos claramente… (R.)”.
“Yo siento una corriente eléctrica que va desde el Muladhara hasta atrás del cuello
cuando me siento a meditar. Incluso siento lo mismo en momentos normales…
(K.)”.
“Durante la meditación me amenazan algunas entidades astrales con rostros
horribles y repugnantes, con largos dientes de color negro. Pero no hacen ningún
daño…. (A.)”.
“Cuando me siento a meditar frecuentemente siento sacudones en piernas y
manos. Algunas veces mi cuerpo salta de un lugar a otro… (M.)”.
“Durante la meditación a veces veo edificios palaciegos, ríos, montañas y jardines…
(S.)”.
“Medito con ojos abiertos. Una noche vi frente a mí una luz brillante. En el centro
de la luz vi al Señor Krishna con la flauta en sus manos. Mi cabello se erizó. Me
quedé sin habla, sacudido con estupor y maravilla…. (S.)”.
“Un día meditaba profundamente. Me separé del cuerpo físico. Era como cambiar
de piel. Flotaba en el aire. Tuve una sensación peculiar, una mezcla de gozo
extremo y miedo extremo. Sólo estuve en el aire durante dos minutos. Debido al
gran miedo que sentía, regresé repentinamente, deslizándome en el cuerpo físico
con una sensación especial. La experiencia fue emocionante…. (S.)”.
En las horas de meditación
Brahman, Ser, Purusha, Chaitanya, Consciencia, Dios, Atman, Inmortalidad,
Libertad, Perfección, Paz, Dicha y Bhuma (lo Incondicionado) son sinónimos. Si logras la
Liberación te liberarás de la rueda de nacimientos y muertes, y sus males concomitantes.
La meta de la vida es el logro de la beatitud final por medio de la meditación constante
con un corazón que se purificó y estabilizó a través del servicio desinteresado, japa, etc.
La Realidad o Brahman pueden ser experimentados por el hombre. Muchos han
conseguido la Liberación. Muchos han gozado el estado de nirvikalpa samadhi. Sankara,
Dattatreya, Mansoor, Shams Tabriez, Jesús y Buddha, fueron todas almas realizadas que
tuvieron la percepción directa de la Verdad, o visión cósmica. Quien la haya
experimentado no puede comunicarlo a otros, ya que no hay medios para hacerlo. Incluso
el conocimiento adquirido por los cinco sentidos, que son comunes a todos, no se puede
comunicar a los demás. Tú no le puedes decir cuál es el sabor del azúcar candé a una
persona que nunca la haya probado; tampoco le puedes comunicar la idea del color a
quien haya nacido ciego. Todo lo que el maestro puede hacer es decirle a su discípulo el
método de conocer la Verdad, o cuál es la senda que conduce a desplegar las capacidades
intuitivas.
Durante la contemplación estás en contacto espiritual con la luz inmutable y te
limpias de todas las impurezas. Esta luz limpia el alma que toca. La luz potencia la energía
y te da gran bienestar. La lupa se expone a la luz del sol, y las briznas de paja que están
debajo se encienden. Lo mismo pasa dentro tuyo; si tienes un corazón abierto
devotamente elevado hacia Dios, la luz de Su pureza y amor, iluminando esta alma
abierta, consumirá todos tus defectos en su fuego.
SIDDHIS
“Haciendo Samyama sobre las tres variaciones de la mente se conoce el pasado y el
futuro (III-16)”.
“Haciendo Samyama sobre los signos de los demás se conocen sus mentes (III-19)”.
“Abandonando incluso estos (los siddhis), se destruye la semilla de la esclavitud, lo
que concede kaivalya (o Liberación)”.
Los siddhis son poderes síquicos. Un yogui clama que puede obtener tales poderes
extraordinarios, y conocimiento, doblegando pasiones y apetitos, y practicando yama,
niyama; y Samyama (la práctica de concentración, meditación y samadhi todos al mismo
tiempo).
Yoguis de tiempos antiguos, como Sri Jnana Dev, Bhartrihari y Patanjali Maharishi,
solían enviar y recibir mensajes de personas distantes, mediante telepatía y transferencia
de pensamiento. La telepatía fue el primer telégrafo sin hilos y el primer servicio
telefónico en el mundo. Incluso actualmente hay yoguis versados en telepatía. El
pensamiento viaja por el espacio a tremenda velocidad. El pensamiento es de materia tan
sólida como la piedra. Puede lastimar al hombre al que está dirigido.
No hay algo así como un milagro. El hombre común es totalmente ignorante de
cosas espirituales más elevadas, está hundido en el olvido y cerrado al conocimiento
espiritual superior, y por eso llama milagro a un evento o acontecimiento extraordinario.
Para un yogui que comprende las cosas a la luz del yoga, un milagro no es nada. Tal como
el hombre de un pueblito queda atónito cuando ve un avión, o va al cine la primera vez;
así también un hombre del mundo queda pasmado cuando es testigo de un espectáculo
extraordinario por primera vez.
El yoga tiene como objetivo controlar la mente. Siddhis milagrosos, o poderes, se
pueden conseguir por el ejercicio metódico de la práctica yóguica. La ciencia del yoga
promete como fruto de tal práctica el logro de la capacidad de hacerse invisible,
enormemente grande o infinitamente luminoso, de asumir otros cuerpos, de cambiar el
curso de la naturaleza y la adquisición de otros poderes milagrosos.
Un yogui se convierte en maestro de todas las fuerzas de la naturaleza y puede
utilizarlos a su voluntad. Tiene control perfecto sobre los elementos. La palabra
“bhagavan” denota a quienes poseen los seis poderes superhumanos, los seis atributos,
que son: asumir el tamaño de un átomo, ser un almacén inagotable de rectitud (dharma),
gloria (yasa), prosperidad (sri), desapasionamiento (vairagya) y conocimiento (jnana).
Comprende y experimenta todos los poderes de la mente. Despliega los poderes
escondidos, las facultades ocultas. Cierra los ojos. Concéntrate. Explora las regiones
superiores de la mente. Puedes ver objetos distantes, escuchar voces lejanas, enviar
mensajes a lugares distantes, sanar personas que están lejos, y moverse a un lugar alejado
en un abrir y cerrar de ojos. Cree en los poderes de la mente. Si tienes interés, atención,
fuerza de voluntad y fe, estás obligado a tener éxito.
La fuente de la mente es el Atman, el Ser supremo. Esta mente nace del alma
gracias a su Maya o poder ilusorio. La mente del hombre es sólo un fragmento de la
mente cósmica o universal. Un raja yogui se hace uno con la mente cósmica y conoce el
funcionamiento de todas las mentes. El yogui logra la omnisciencia a través de la mente
cósmica y experimenta la consciencia cósmica.
Estos son métodos científicos para tocar esta mente universal. Pureza,
concentración, desapasionamiento, vida correcta, pensamiento correcto, conducta
correcta, acción correcta, devoción, moderación en el comer y el dormir, pureza en la
alimentación, veracidad, continencia, no dañar y austeridades tienen que practicarse
regularmente durante un tiempo prolongado. Cuando destapas la mente universal
obtienes conocimiento superior, conocimiento suprasensorial. Experimentarás la
consciencia cósmica. Conseguirás el conocimiento del pasado, el presente y el futuro.
Adquirirás el conocimiento de los elementos raíz y del plano mental. Podrás saber que
está pasando en las mentes de los demás. Conseguirás poderes divinos.
A través del ojo yóguico interno el yogui contempla directamente las tendencias de
sus discípulos; conoce sus debilidades y defectos, y les prescribe el tipo correcto de
sadhana para su pronta erradicación. Un jnani también puede hacer esto. Cualquier cosa
que un yogui haga por medio del simultáneo dharana, dhyana y samadhi; lo puede hacer
un jnani por medio del poder de su fuerza de voluntad, o deseo.
En estados más elevados de la vida espiritual el lenguaje se usa poco para
comunicarse. Por la simple voluntad y el pensamiento, las ondas telepáticas se pueden
transmitir a la mente.
Historias de Siddhas
Un discípulo de Samartha Randas transmitió su capacidad espiritual a la hija de una
bailarina muy apasionada con él. El discípulo la miró atentamente. La pasión de la mujer
desapareció, se volvió pía y con actitud religiosa. Un yogui puede transmitir ese poder
mediante la mirada, el toque y la voluntad.
Un yogui de nombre Chang Dev vino a ver al yogui Jnanesvar a Poona. Vino desde
Alandi cabalgando un tigre, con una serpiente como látigo. Quería impresionar a
Jnanesvar con sus poderes sobre la naturaleza. Jnanesvar lo estaba esperando. Con sus
hermanos y hermana, se subieron a la pared que rodeada la casa, y le ordenaron a ésta
que se inclinase para saludar a su visitante. La pared hizo como le habían mandado.
Mansoor era una famoso y gran santo sufí. Vivía en Multan (Punjab) unos
cuatrocientos años antes. Él repetía siempre “Analhaq”, que corresponde al “Soham”, o
“Yo soy Él”, de los Vedantines. La gente le contó al entonces emperador que Mansoor era
ateo, y que siempre repetía “Analhaq”. El emperador estaba enfurecido completamente.
Ordenó que cortasen a Mansoor en pedazos. De acuerdo con esa orden se lo cortó en
pedazos. Incluso en ese momento la carne seguía pronunciando “Analhaq, Analhaq”. No
sentía dolor ya que era un jnani totalmente desarrollado y estaba plenamente identificado
con Brahman. Estaba por encima de la consciencia corporal. De hecho no tenía cuerpo.
Cuando pusieron los pedazos de carne y huesos en el fuego, las cenizas repetían
“Anahlaq”.
Shams Tabriez fue otro santo de Multan. También vivió hace unos cuatrocientos
años. Fue un sannyasin hindú, que había tomado el nombre de Puri como sannyasin. Los
mahometanos le dieron el nombre de Shams Tabriez, sólo para tenerlo de su lado.
Tampoco le gustaba al emperador, porque siempre estaba repitiendo “Anhalaq”. Un día,
en el que estaba muy enojado, alguien le dio carne cruda. Pidió un poco de fuego de la
gente para asarla. Todos se rehusaron, porque si lo ayudaban el emperador los castigaría.
Shams Tabriez mantuvo el pedazo de carne en su mano, y se la mostró al sol,
diciendo: “Oh sol, ven inmediatamente y asa este pedazo de carne para mí. Tengo mucho
apetito”. El sol vino enseguida y cocinó el pedazo de carne. Shams Tabriez lo comió
gozoso. Los tórridos rayos del sol comenzaron a quemar a la gente de Multan, y el
emperador, temblando de miedo, se postró ante Shams Tabriez y le dijo: “Perdóname
Señor. Haz que el sol vuelva a su lugar original”. El sol obedeció las órdenes del jnani y
volvió a su lugar original. Un jnani es el mismo Dios. Puede hacer cualquier cosa sólo con
su voluntad o decisión. Es Rey de reyes, aunque no tenga tesoros. ¡Qué es un pequeño
emperador ante un sannyasin, Emperador de emperadores!
Tiempo después Shams Tabriez fue despellejado vivo por orden del emperador, si
bien él se río todo el tiempo. El cadáver de Kabir se convirtió en flores, una mitad fue
enterrado por los hindúes en Benares, y la otra mitad en Madhar. El cuerpo del sabio
Tiruvalluvar se convirtió en oro al tiempo de morir. Los cuerpos de algunos santos en el
Sur de la India se convirtieron en una masa de luz en ese momento. Los santos pueden
hacer lo que quieran.
Es cierto que Buddha murió de disentería, vómitos y hemorragias, Sankaracharya
de hemorroides, Ramakrishna de cáncer y Vivekananda de diabetes. El sabio no se ve
afectado aun cuando tenga una dolencia física, ya que no está identificado con el cuerpo.
Para él no hay cuerpo, por lo tanto no se preocupa nunca por atenderlo.
Requerimientos para conseguir siddhis
Muchas personas hacen prácticas yóguicas por curiosidad, y con la expectativa de
conseguir poderes y despertar la kundalini. Dejan la práctica después de tres meses. Esto
no es bueno. Para conseguir éxito total y siddhis se necesitan dedicación y tenacidad,
paciencia y perseverancia. La simple emoción no será suficiente.
¡El éxito en yoga es más o menos rápido de acuerdo con la cantidad de energía
puesta por el sadhaka! No puedes esperar tener siddhis simplemente sentándote
abriendo y cerrando las fosas nasales durante tres o seis meses. Quien se haya establecido
en yama y niyama, y que haya adquirido la maestría sobre una postura, puede hacer
pranayama. Sin duda tendrá éxito.
Naturaleza real de las experiencias espirituales
Las experiencias espirituales superiores no tienen nada que ver con colores o
sonidos. Tienen que ver con gozo interno, paz y equilibrio. Tienen que ver con el equilibrio
mental en el éxito y el fracaso, el placer y el dolor, el honor y el deshonor. Tienen que ver
con superar los pares de opuestos. Gustos y aversiones deben desvanecerse. Debe haber
Amor Cósmico. Todo el mundo debe convertirse en una manifestación del Señor supremo.
Debe haber libertad de todo tipo de miedo y pena. Esta es la naturaleza real de las
experiencias espirituales superiores.
Los poderes síquicos, siddhis y riddhis son obstáculos en la liberación. No tienen un
lugar adecuado en la vida espiritual. Tienes que rechazarlos rudamente, incluso si se
manifiestan durante el curso de tus prácticas espirituales. Estos poderes caen a los pies
del estudiante yóguico que ha controlado los sentidos y practica concentración. Son
obstáculos para conseguir la liberación. Tienes que desecharlos por inútiles, porque tu
meta es el logro de la liberación (kaivalya moksha).
Patanjali Maharishi (autor de los Yoga Sutras), advierte claramente a los
estudiantes que no se dejen tentar por los poderes. Los mismos dioses tientan a los yoguis
incautos ofreciéndoles una posición similar a la de ellos.
Uddalaka fue tentado por los dioses, pero rechazó sus invitaciones. Así que,
recuerden, no se detengan incluso con estos poderes síquicos.
La exhibición de poderes síquicos no es medida de la altura de nuestra
espiritualidad. Algunas veces un yogui puede exhibir un milagro a su estudiante sólo para
convencerlo de la existencia de cosas suprasensoriales, y animarlo en la senda espiritual.
Quien exhibe siddhis con fines egoístas es un tremendo hombre mundano. Tendrá pronto
una caída. Un yogui vino a Calcuta y exhibió en el Salón de la Universidad estas proezas:
bebió ácido cítrico puro, tragó clavos y masticó pedazos de vidrio. Las personas quedaron
maravilladas. El yogui pasaba su lengua por el ácido cítrico como si fuese miel. En realidad
era sólo un comerciante. Hacía estas demostraciones a todo aquel que le pagase treinta
rupias. ¿Puede haber algo, un grano de espiritualidad, o de yoga verdadero, donde hay
transacciones en el medio? Dejo esto a juicio de los lectores. El pobre yogui murió en
Rangoon debido a un error en su técnica. En realidad no hay nada extraordinario en esas
proezas. Hay hierbas que destruyen los malos efectos de los ácidos y los pedazos de
vidrio.
Son solamente las personas incultas quienes corren tras los poderes. La posesión
de siddhis nunca nos acerca de Dios. No tienen valor espiritual. Las personas mundanas se
enamoran de personas que exhiben estos poderes y corren tras ellos con curiosidad. Están
bajo la impresión equivocada de que quienes exhiben poderes son verdaderos mahatmas
o Jivanmuktas. Esto es un error. Patanajali Maharishi también dice:
“Los siddhis se consideran avances solamente por la mente indisciplinada, más son
obstáculos serios para la meditación espiritual (III-38)”.
Naturalmente son varios los siddhis que adquiere un yogui que controló sus
sentidos y su prana, y practica concentración y meditación profunda. La emancipación
sólo puede conseguirse cuando rechazas incluso omnisciencia y omnipotencia como cosas
sin valor. No son nada comparadas con la riqueza suprema e imperecedera de la
liberación (moksha o kaivalya).
Quien corre tras los siddhis se convertirá en el hogareño más importante y será un
hombre de mente mundana. La única meta es la liberación.
Si utilizas estos poderes para propósitos básicos y egoístas, para alguna ganancia u
otra, tendrás una caída y la naturaleza te castigará. Acción y reacción son iguales y
opuestas. Cada acción equivocada tiene forzosamente una reacción. Repercutirá sobre ti,
y te destruirá. No prostituyas tus poderes síquicos. Te advierto seriamente, ¡ten cuidado!
Poder, sexo, dinero y erudición actúan como intoxicantes poderosos. Su poseedor no sabe
exactamente que está haciendo. Su intelecto se enturbia y su comprensión se nubla. No te
tentarán estos poderes si estás establecido en la práctica de yama o autocontrol.
Cualquier poder síquico que puedas conseguir trátalo como veneno, barro o paja. No te
desvíes de tu senda espiritual y objeto de meditación.
Así como tratas a una vaca, los semidioses tratan a los seres humanos y aspirantes.
Ponen serios obstáculos en la senda de los aspirantes. Tratan de tentarlos, especialmente
a los más avanzados. Respétalos, pero rechaza con rudeza los poderes o seducciones
ofrecidas. Sólo entonces podrás avanzar en la senda. Si cedes a sus tentaciones, si te
vuelves esclavo de los siddhis tendrás una caída sin esperanzas. ¡Oh aspirantes! Tengan
cuidado.
Uno es apto para la inmortalidad sólo cuando abandona los placeres de este y de
los otros mundos, incluidos los de Indra y Brahman. Los poderes síquicos tientan al yogui a
correr por surcos sensoriales. Los motivos que se atribuyan a su logro pueden ser puros al
inicio, pero los deseos suprimidos brotarán todos de repente y engañarán al aspirante. Los
remedios para todas las enfermedades son la oración incesante y una fuerte creencia en
Dios. Gradualmente desarrollarás el desapasionamiento por los objetos mundanos,
incluido el cuerpo. Sé cauto en todo momento.
SAMADHI
“Dhyana es samadhi cuando, por decirlo de algún modo, brilla solamente con el
objeto, vacía de sí misma (III-5)”.
El estado en que la mente está completamente absorta en meditación se
denomina samadhi. La mente pierde su consciencia y se identifica con el objeto de
meditación. El meditador y aquello en lo que se medita, el pensador y el pensamiento, el
sujeto y el objeto, se hacen uno.
Durante la concentración la mente simplemente se fija en el objeto. En la
meditación la mente se llena solamente con una única idea, la del objeto. Todos los demás
pensamientos se sacan fuera. En el samadhi la mente se aquieta, el subconsciente se
silencia, los pensamientos son controlados y se doblegan todas las emociones
burbujeantes que surgen. El yogui entra en la calma trascendental, el estupendo océano
de silencio, y consigue el conocimiento trascendental de Brahman, el eterno. El samadhi
se instala en el Atman. Por medio del samadhi, el Ser finito es absorbido en la consciencia
infinita o absoluta.
El samadhi está más allá del alcance de la mente y el habla. No hay lenguaje o
medio para expresarlo. Incluso en la experiencia mundana no se puede expresar el sabor
de una manzana a quien no la haya probado, o la naturaleza de un color a un hombre
ciego.
Samadhi, la experiencia de dicha divina, surge cuando el ego y la mente son
disueltos. Es un estado a conseguirse mediante nuestro esfuerzo personal. No tiene
límites, divisiones y es infinito, una experiencia de pura consciencia. Cuando se tiene esta
experiencia en la mente, deseos, acciones y sentimientos de gozo y pesar se desvanecen
en la nada.
En samadhi no hay tensión mental. Hay una quietud o aplomo perfectos. Hay una
inhibición mental total. Los sentidos, la mente y el intelecto se detienen. Desaparecen la
percepción de formas y la reflexión. El meditador pierde su individualidad y se hace
idéntico con el Ser Supremo. Se convierte en una encarnación de dicha, paz y
conocimiento. Tal como el río se une al océano, el alma individual se mezcla con el Alma
Suprema. Desaparecen todas las limitaciones y diferencias. El yogui obtiene el
conocimiento más elevado y la dicha eterna. Este es el propósito de la existencia, la
beatitud final de la vida. En este momento el yogui es un sabio establecido, un jivanmukta
iluminado. Está liberado en vida, está absolutamente libre de pena, dolor, miedo, duda y
engaño. Se ha convertido en un ser idéntico a Brahman. La burbuja se ha convertido en el
océano. El río se ha unido al océano y se ha hecho uno con él. Todas las diferencias y
distinciones se desvanecerán por completo. Él experimentará: “Yo soy el Ser inmortal.
Todo es Brahman ciertamente. No hay nada sino Brahman”.
Cuando la mente está concentrada en Brahman, el Ser Supremo, llega a ser una
con Brahman, tal como el alcanfor con la llama, la sal con el agua, o el agua con la leche.
La mente se funde en Brahman y su naturaleza es la de Brahman. El meditador se
convierte en Brahman. En ese momento no hay dualidad. Es el estado de kaivalya, un
estado más allá de toda descripción. Induce asombro, gozo supremo y felicidad
intachable. Tienes que vivirla por ti mismo.
El verdadero samadhi brinda conocimiento supersensorial. En el fuego de la
sabiduría se destruyen todas las dudas, todos los engaños, y los tres nudos de nesciencia
(avidya), deseo (kama) y acción (karma). Brinda total carencia de miedo y un estado
mental imperturbable. Este estado se describe en detalle en el segundo capítulo del
Bhagavad Guita.
La Verdad Última o Brahman, o lo Absoluto, se puede experimentar por todas las
persones a través de la práctica regular de la meditación con un corazón puro. El simple
razonamiento abstracto y el estudio de libros no lo hará. Lo que se requiere es experiencia
directa.
La experiencia directa es la fuente mayor conocimiento intuitivo o sabiduría
divina. Esta experiencia está más allá de lo consciente, es trascendental. En esta vivencia
no actúan los sentidos, ni el intelecto. No es una experiencia emocional. Hay revelación,
percepción o intuición. Sentidos, mente e intelecto están en descanso perfecto y no
funcionan para nada. Esta experiencia no es imaginación de un soñador visionario, un
ensueño o un trance hipnótico. Es una vivencia verdadera y sólida como una fruta en la
palma de tu mano. El tercer ojo, u ojo de sabiduría, se abre para quien tiene esta
experiencia. La extraordinaria experiencia proviene de conocer por medio del ojo
espiritual, el ojo de la intuición. El ojo de sabiduría puede ser abierto cuando sentidos,
mente e intelecto dejan de funcionar, cuando se eleva el Brahmakara vritti (donde la
mente piensa sólo en Brahman con exclusión de todo otro pensamiento), erradicando por
completo todo deseo, furia, codicia, orgullo, egoísmo y odio.
No hay oscuridad ni vacío en esta experiencia. Es todo luz. No hay ni sonido, ni
tacto, ni forma. Es una experiencia magnánima de unidad. No hay tiempo ni causación.
Llegas a ser omnisciente y omnipotente, te conviertes en “el que todo lo conoce”.
Conoces todo en detalle. Conoces todo el misterio de la creación y consigues la
inmortalidad, conocimiento superior y dicha eterna.
En este momento se desvanecen todas las dualidades. No hay objeto ni sujeto; ni
forma, ni sin forma; ni dualidad o no dualidad. No hay oscilación mental, ni mente
enfocada en una sola cosa. No hay ganancia ni pérdida; ni placer, ni dolor; ni este ni oeste;
ni día ni noche.
Este estado está más allá de la relatividad. No es un estado de inercia o nada, sino
un estado de “totalidad”. Estás en un estado de absoluta consciencia, en el que tiempo y
lugar desaparecen; todos los lugares son “aquí”, todo tiempo es “ahora”, y cualquier cosa
es “Yo”. En este estado consigues dicha y vida eterna, trasciendes las limitaciones de la
existencia empírica y consigues una vida interior abundante. No es un simple entusiasmo
emocional, o un sentimiento exhilarante. Es experiencia directa, única, intuitiva; de la
Verdad o Absoluta consciencia. Es unión dichosa, un estado de consciencia pura, más allá
de expresión, sentimiento, palpitaciones y estremecimientos. En samadhi hay una
consciencia perfecta. El aspirante descansa en su centro, la meta de su búsqueda, y
experimenta una libertad absoluta, independencia y perfección.
Samadhi es el medio de liberarse de nacimientos y muertes. Conduce a la
percepción directa intuitiva de la Verdad o lo Infinito. Pone fin a todos los problemas de la
vida y las causas del renacimiento. Aniquila las impresiones o samskaras que dan lugar a
nuevos nacimientos, y ayuda a uno a superar el karma que determinó nuestra vida
presente, aún cuando ese karma previo no haya producido todos sus frutos. En el samadhi
no hay percepción de la dualidad, causa del miedo. Avidya (ignorancia) está ausente.
El sabio nacido de la experiencia de samadhi queda establecido en su propio Ser.
Está dotado de visión cósmica y conocimiento trascendental divino.
Es sólo a través del samadhi que puedes conocer lo Desconocido, ver lo No Visto, y
conseguir acceso a lo Inaccesible. La suma total de todo el conocimiento de los tres
mundos, y de todas las ciencias seculares, no es nada sino cascarilla, comparado con el
conocimiento infinito de un sabio que ha logrado la sabiduría más elevada brindada por el
estado de samadhi. Samadhi concede el conocimiento supremo, te libera de la rueda de
nacimientos y muertes, y brinda la liberación.
Si los deseos y el apego a los objetos del mundo desaparecen por completo, y si
estás en ese estado inamovible, te has convertido en un jivanmukta. Morarás en tu propio
Ser. Descansarás en el supremo asiento no dual. La visión del jnani surgirá en ti. La luz de
la sabiduría brillará despejada como el sol en ausencia de nubes. Estarás totalmente libre
del engaño y el dolor. Sentirás realmente que únicamente el Ser permea e impregna todo
en este mundo. Brillarás con la efulgencia de Brahman. Tendrás visión equilibrada y una
mente equilibrada. Estarás libre del anhelo ferviente por los objetos de los sentidos,
porque la mente estará siempre tranquila con la dicha de Brahman. Te bañarás en el
fresco néctar ambrosíaco que fluye de una mente satisfecha y en reposo.
Samadhi llega sólo después de una práctica constante y extensa de la meditación.
No es una mercadería que se consiguen fácilmente. Quienes pueden entrar realmente en
samadhi son muy, muy raros.
Cómo conseguir samadhi
Los medios para obtener lo supremo son: fe, o confianza en la eficacia del yoga,
capacidad de concentración de la mente, memoria para contemplar y recordar, samadhi y
discernimiento o percepción directa que brinda la meditación.
Al comenzar la meditación debe hacerse sobre un objeto denso. Cuando avances
en meditación puedes recurrir a la meditación abstracta (meditar sobre ideas o cosas
sutiles). En meditación la mente debe disciplinarse y entrenarse de forma gradual. No se
puede entrar de inmediato en el más elevado asamprajnata samadhi, aquello que
constituye la esencia sutil suprema. Esa es la razón por la cual Patanjali Maharishi ha
descripto la práctica de diversos tipos de samadhis inferiores. Cuando la mente está
apegada extremadamente a objetos densos no es posible fijarla en objetos sutiles de una
sola vez. Debes poner cuidadosamente el pie en cada peldaño de la escalera. Debes pasar
por diversos estados sucesivos antes de conseguir el más elevado asamprajnata o
nirvikalpa samadhi. Más quienes han pasado a través de los estados inferiores en sus
nacimientos previos, pueden conseguir el estado superior en el mismo comienzo merced a
la gracia del Señor. Si el estudiante yóguico alcanzó un estado superior no necesita
regresar a los estados inferiores.
El samadhi se hace natural a través de una práctica prolongada de meditación
intensa, y no a través de pranayama o cualquier práctica de hatha yoga.
En los neófitos primero ocurre pratyahara (abstracción). Luego comienza dharana
(concentración). Después comienza lentamente dhyana (meditación). Antes que se
manifieste el samadhi se derrumban sus mentes, impacientes y cansadas. En yoguis
entrenados no puedes decir donde termina pratyahara y comienza dharana, donde
termina dharana y comienza dhyana, donde termina dhyana y comienza samadhi. En el
momento en que te sientas a meditar todo el proceso sucede simultáneamente, a la
velocidad del rayo o la electricidad y entran en samadhi a voluntad.
Hay cuatro clases de yoguis:
1. Prathama-kalpika: aquel que es un principiante, un neófito. La luz apenas
aparece. No logró ningún siddhi. Sólo está practicando savitarka samadhi.
2. Madhu bhumika: quien entró en nirvitarka samadhi, y ha logrado la intuición.
Este estado también se llama madhumati, porque concede un conocimiento
que satisface de manera similar a la que produce consumir miel (madhu
significa miel).
3. Prajna jyoti: el yogui que consiguió la maestría sobre los elementos y los
sentidos. Este yogui no puede ser movilizado o tentado ni siquiera por las
invitaciones de seres celestiales. Ha logrado el estado de madhu pratika.
4. Atikranbhananiya: el yogui que obtuvo los estados de estar más allá de la pena
y no tener pensamientos. Logró kaivalya (independencia plena).
El raja yogui puede lograr todos los siddhis sin samyama, gracias a una
iluminación espontánea como consecuencia de su pureza. Prasankhyanam es la
iluminación superior que concede la discriminación entre purusha (espíritu) y prakriti
(naturaleza).
El discípulo no debe sentarse a holgazanear, esperando un milagro del guru que lo
empuje directamente al samadhi. Del mismo modo en que un hombre busca
ansiosamente como salir de una casa en llamas, el aspirante debe tener un deseo ardiente
para liberarse del fuego de la existencia mundana (samsara). Sólo entonces será capaz de
entrar en meditación profunda y samadhi.
Detener las olas mentales y sostenerla en samadhi necesita de una práctica de la
meditación constante y prolongada. Puede haber quiebres en la meditación al comienzo,
más la práctica te puede hacer perfecto. Después de ello puedes permanecer absorto en
la meditación. Te puedes sumergir en samadhi con una mente estable como una llama
protegida del viento. Antes de lograr un éxito pleno en meditación, obtén la victoria sobre
la asana. Siéntate en tu asiento con la firmeza de una roca por dos o tres horas. Si el
cuerpo está firme, la mente también lo estará.
No confundas samadhi con una pequeña concentración, o con una mente
enfocada. Porque simplemente te hayas elevado un poco por encima de la consciencia
corporal debido a una concentración menor, no pienses que lograste samadhi.
Si los estudiantes avanzados quieren avanzar con rapidez, deben detener todo tipo
de tareas, incluso el estudio de libros religiosos. Deben observar mauna y permanecer en
algún lugar solitario a orillas del Ganges, el Jamuna, el Narmada o cualquier otro río.
Deben vivir solamente de leche, o de leche y frutas. Deben sumergirse en la sadhana con
sinceridad, reducir las horas de sueño a dos o tres. Deben comenzar la práctica al
comienzo del invierno.
Para conseguir el samadhi uno debe observar celibato estricto, restricciones
dietéticas, y ser puro de corazón. Si no tienes esto, no hay posibilidad de obtener dicho
estado. Estas calificaciones preliminares deben ser bien entendidas, sólo entonces uno
debe intentar entrar en los portales del samadhi. Por lo tanto, nadie puede entrar en
samadhi antes de ser un alma sumamente purificada. La mente debe purificarse
totalmente, sólo entonces el mecanismo, el vehículo, estará suficientemente apto para el
descenso de la luz divina. Debe ser lo suficientemente fuerte como para soportar la
presión, o expansión súbita de la consciencia, o visión cósmica, que está por encima de la
mente, y cubre la totalidad de la existencia de una vez con esta experiencia nueva,
exaltada y magnánima.
Samadhi es un estado real, positivo. Es todo conocimiento. Durante la meditación,
cuando la mente pasa al calmo estado de samata, cuando sientes una concentración y
dicha (ananda) peculiares, piensa que estás entrando al estado de samadhi. No perturbes
este estado, da lo mejor de ti para mantenerlo durante mucho tiempo. Observa con
mucho cuidado este estado. Tal como un arquero habilidoso está atento a los distintos
pasos para perforar al pájaro; como sostiene el arco, la cuerda y la flecha (“parado en esta
posición, sosteniendo el arco de este modo, la cuerda y la flecha de esta manera, yo
traspaso al pájaro”), y después nunca fallará en cumplir con esas condiciones que le
permiten perforar al pájaro; así también el aspirante debe anotar las condiciones aptas:
“yo conseguí la meditación y el samadhi comiendo este tipo de alimento, siguiendo tal
persona, morando de tal forma, con esta actitud, en este momento”.
Tal como un cocinero inteligente sirve a su maestro anotando el tipo de alimento
que le gusta saborear y de ahí en más se lo sirve y tiene su ganancia, así también el
aspirante anota las condiciones tales como la alimentación, etc., al momento de conseguir
la meditación y el samadhi, y cumpliendo con ellas consigue el éxtasis una y otra vez.
La mente en Samadhi
La mente se convierte en Brahman cuando se purifica e ingresa en el estado de
samadhi. El estado en que la mente permanece libre de sensaciones es liberación. Por lo
tanto, liberación es aquel estado de la mente en que permanece desconectada de los
sentidos, o de las funciones que le son propias, o de acciones (esperanzas, miedos, etc.).
La mente, sin estar combinada con Brahman, no se puede desconectar de las sensaciones.
Tal como la sal mezclada con agua se convierte en agua, del mismo modo la mente,
mezclada con Brahman, finalmente se convierte en Brahman. Cuando la mente se
convierte en Brahman, este mundo (que es una creación de la mente) también se funde
en Brahman y se convierte en el mismo Brahman. Por lo tanto, la expresión “Todo esto es
Brahman”, se experimentará únicamente por quien haya practicado lo recién citado.
En samadhi la mente purificada sale de su ocupación habitual o natural, y queda
fija sobre el Atman, que no es tocado por la mente. Se retira de los objetos externos, mira
dentro y se concentra en el Ser Más Interno. Se resuelve en el Atman, su fuente, y se
convierte en el mismo Atman. Toma la forma del Atman, tal como el alcanfor se convierte
en el mismo fuego. El conocimiento de Brahman o Atman es experiencia real y no simple
conocimiento. “Conocer Brahman es convertirse en Brahman” es la declaración enfática de
los Upanishads.
Sueño profundo y Samadhi
Samadhi es sueño profundo con el conocimiento pleno del Ser. Tienes este sueño
sin sueños cuando quemaste los cinco órganos de los sentidos en el fuego de la sabiduría,
cuando te hayas liberado de las garras de la ignorancia y controlado todos los deseos.
Estudia la condición de sueño profundo. No hay juego de la mente ni juego de los
sentidos. ¿De dónde obtienes la dicha en el sueño? La experiencia del sueño es universal,
en esto no hay opiniones distintas. Todos dicen: “Dormí profundamente. No supe nada.
Estaba muy feliz mientras dormía”. Durante el sueño descansas en el Atman, y gozas la
dicha del Atman, que es independiente de los objetos. La diferencia entre sueño profundo
y samadhi es que durante el sueño profundo no hay velo de ignorancia, mientras que en
samadhi este velo se elimina y destruye gracias al fuego del conocimiento.
Algunos aspirantes confunden “sueño profundo” y estado de “tandra” o “medio
dormido”, con nirvikalpa samadhi. Esto es un error terrible. Si experimentas cualquier tipo
de samadhi tendrás conocimiento supersensorial. Si no tienes algún conocimiento
intuitivo, debes estar seguro que estás lejos del samadhi. Experimentas samadhi sólo
cuando estás establecido en yama, niyama o buena conducta, y cuando tienes un corazón
muy puro. ¿Cómo podría el Señor entronarse en un corazón impuro?
Si eres capaz de inducir deliberadamente un estado de sueño profundo, no es más
sueño profundo sino samadhi; es el sueño sin sueños donde sentidos y mente dejan de
funcionar totalmente. El aspirante goza de la alegría perfecta de la libertad, de
experiencias vastas, infinitas, supracósmicas, y el silencio supremo de lo Imperecedero.
Este sueño sin sueños es el estado superconsciente (maha nidra). Es consciencia perfecta,
donde el alma individual se ha fundido en el Alma Suprema. De este sueño no se
despierta.
Consciencia Cósmica
Hay varios grados diferentes de samadhi, desde el samadhi denso o savitarka
samadhi hasta el más samadhi más elevado o nirvikalpa samadhi. En la forma inferior de
samadhi el yogui obtiene la consciencia cósmica, desde la que se progresa hasta la
consciencia absoluta en el nirvikalpa samadhi. En el estado de consciencia absoluta se
convierten en uno, vidente, visión y cosas vistas; o conocedor, lo conocible y el
conocimiento; o sujeto y objeto. En la consciencia cósmica existe aún el vidente y lo visto.
En la consciencia cósmica la mente inferior se retira del mundo externo objetivo,
los sentidos se abstraen en la mente, y la mente individual se hace una con la mente
cósmica o Hiranyagarbha, el Alma que está por encima, el Alma del universo. La función
del intelecto, la mente objetiva y los sentidos, se suspenden. El yogui se convierte en un
alma viviente, y ve en la vida de las cosas por medio de su nuevo ojo divino de la intuición,
o sabiduría.
El estado de consciencia cósmica es grande y sublime. Está más allá de la
descripción. La mente y el lenguaje vuelven de él desconcertados, y no son capaces de
captarlo y describirlo. Lenguaje y palabras son imperfectos. Ese estado induce asombro,
gozo supremo y la felicidad impoluta más elevada, libre de pena, dolor y miedo. Esto es
experiencia divina.
Sri Sankara, Dattatreya, Vama Deva, Jadabharata, Mansoor, Shams Tabriez,
Madalasa, Yajnavalkya, Rama Das, Tulsi Das, Kabir, Hafiz, Tukaram, Mira, Gouranga,
Madhavacharya, Ramanujacharya, el Señor Jesús, el Señor Buddha, el Señor Mahoma y el
Señor Zoroastro, todos tuvieron la experiencia de la consciencia cósmica. Arjuna, Sanjaya
y Devaki también tuvieron la experiencia de la consciencia cósmica. Devaki vio todo el
universo dentro de la boca del niño Krishna.
El yogui que tiene la experiencia de la consciencia cósmica adquiere todos los
poderes divinos. Consigue muchas clases de poderes síquicos, que son descriptos en el
Srimad Bhagavatam, y en los Sutras de Raja Yoga de Maharishi Patanjali.
Esta experiencia nueva concede iluminación, que coloca al experimentador en un
nuevo plano de existencia. Hay un sentimiento indescriptible de euforia, gozo y dicha
inefables. El yogui experimenta un sentido de universalidad, una consciencia de vida
eterna. No es simple convicción, lo siente realmente. La individualidad se fue. El pequeño
“yo” se derritió. Se esfumó la mente que diferencia y separa. Desaparecieron todas las
barreras, todo sentido de dualidad, diferencias y separaciones. Se fueron las ideas de
casta, credo y color. No hay idea de tiempo y espacio, sólo hay eternidad. Tiene el
sentimiento de haber cumplido todos los deseos. Siente: “No hay nada más que yo deba
conocer”. Se da perfectamente cuenta de un plano superconsciente de conocimiento e
intuición. Conoce todo el secreto de la creación, es un conocedor de todos los detalles de
la creación. Es omnisciente.
Alguno de los signos que indican que un hombre alcanzó el estado superconsciente
son: absoluta carencia de miedo, falta de deseos, ausencia de pensamiento, ausencia de
yoísmo, ausencia de mioísmo, ausencia de cólera, un aura en el rostro y liberación de la
aflicción. Él siente realmente que no hay cosa tal como una fuerza ciega, una materia
inerte, y que todo está vivo, que vibra y es inteligente. Esta es la experiencia del científico
Bose también. Él demostró esto mediante experimentos de laboratorio.
El que tiene consciencia cósmica, siente que el universo es todo un “mío”. Es uno
con el Señor supremo, es uno con el conocimiento y la vida universales. Experimenta
dicha y gozo más allá de la comprensión y la descripción. En el momento de iluminación o
gran exaltación espiritual tiene realmente la divina visión universal. Él es consciente de
estar en la presencia de Dios. Ve la luz del rostro divino. Es elevado por encima del plano
ordinario de consciencia y alcanza un estado superior de consciencia. Tiene un
entendimiento cósmico o universal.
No se preocupa acerca de la muerte o el futuro, sobre lo que puede venir después
del fin de la vida del cuerpo presente. Es uno con la eternidad, lo infinito y la inmortalidad.
Durante la iluminación se rompe la compuerta del gozo. El yogui es inundado con
olas de éxtasis indescriptible. Dicha, inmortalidad, eternidad, verdad y amor divino se
conviertes en el corazón de este ser, la esencia de esta vida, la única realidad posible. Se
da cuenta de que la eterna fuente profunda del gozo existe en cada corazón, que la vida
inmortal subyace en todos los seres, que este amor eterno, que lo abraza todo, que lo
incluye todo, envuelve, sostiene y guía cada partícula, cada átomo de la creación. Pecado,
dolor y muerte ahora no son sino palabras para él, son palabras sin significado. Siente que
el elixir de la vida, el néctar de la inmortalidad, está fluyendo por sus venas.
Siente que no hay necesidad de alimento o de sueño. Carece absolutamente de
deseos. Hay un gran cabio en su apariencia y sus maneras. Su rostro brilla con una luz
radiante. Sus ojos son como piletas de gozo y dicha. Siente que todo el mundo está
bañado en un mar de amor que satisface, o dicha inmortal, que es la misma esencia de la
vida.
Todo el mundo es un hogar para él. No se siente extraño o alienígena en ningún
lugar. Las montañas, tierras distantes que nunca vio serán tan suyas como el hogar de su
infancia. Siente que todo el mundo es su cuerpo. Siente que son suyos todas las manos y
todos los pies.
La fatiga es desconocida para él. Su mundo es un juego de niños, feliz y sin
cuidados. Solamente contempla a Dios por todos lados. Sillas, mesas y árboles tienen un
significado cósmico para él. Su aliento se detendrá completamente algunas veces, y,
tiempo y espacio se desvanecerán para él. Experimenta absoluta paz y una dicha más allá
del entendimiento y la descripción. Siente realmente que todo es únicamente él mismo;
que serpientes, escorpiones y tigres son tan parte de él como sus ojos, nariz, manos y pies.
Es uno con el éter, las flores, el sol, el océano y el cielo. Siente el elixir de la vida, el
néctar de la inmortalidad fluyendo en sus venas. Siente que todo el universo está bañado
en un mar de amor satisfactorio. Tiene el conocimiento de Brahman y ve el universo real,
que es la esencia o base del universo de materia, energía y mente. Está en un estado de
dicha y éxtasis más allá de la comprensión y la descripción.
Turiya – El Cuarto Estado
La experiencia trascendental se denomina también Turiya o cuarto estado. Los
primeros tres son “vigilia”, “sueño” y “sueño profundo”; y el cuarto “Turiya”. Los primeros
tres estados son comunes a todos. El cuarto está latente en todos los seres humanos.
Cuando estás establecido en el cuarto estado, cuando experimentar el estado
trascendental de consciencia bráhmica, la verdad, que hasta ese momento había sido una
abstracción intelectual, se convierte en una realidad viva experimentada definitivamente
por ti.
A este estado trascendental se le dan varios nombres, tales como samyag darshan,
sahaja avastha, nirvana, Turiya atita, Aparoksha anubhava, Brahma Sakshatkara, nirvikalpa
samadhi y asamprajnata samadhi, más todos ellos señalan la misma meta inconfundible.
La verdadera vida espiritual comienza después que uno entra en este estado
superconsciente.
Experimentarás en todo momento, y bajo cualquier circunstancia, que eres
idéntico con la invisible existencia, conocimiento y dicha; que permeas todas las personas
y objetos, y que estás más allá de las limitaciones. Si tienes el conocimiento del Ser o
Brahman, en todo momento, sin quiebres, entonces estás establecido en el Ser. Este es un
estado para ser experimentado interiormente, pero que no se puede expresar en
palabras. Este es el estado final de paz, la meta de la vida. Esta experiencia te liberará de
toda forma de esclavitud.
Jada Samadhi y Chaitanya Samadhi
El samadhi es de dos tipos, jada (inerte) y chaitanya (consciente). Hay una creencia
popular que samadhi significarse sentarse en un estado de inconsciencia total en la
posición del loto, con una suspensión perfecta de la respiración. El común de la
humanidad piensa que el hombre establecido en samadhi no debe tener consciencia de
sus alrededores y que es totalmente insensible a todo, incluso a un cuchillo que se
incruste en su cuerpo. Sin duda que tales samadhis no existen. Todos ellos son jada
samadhis inducidos por ejercicios de hatha yoga, tales como khechari mudra y retención
del aliento, etc. El hombre está prácticamente muerte durante ese tiempo. El prana se
retira y se fija en algún chacra. El aliento y el corazón se detienen totalmente. Es algo así
como un sueño prolongado y profundo. Estos samadhis no tienen valor. Las impresiones y
los deseos del pasado no están quemados completamente. No hay una consciencia
perfecta. El hombre vuelve de su samadhi siendo el mismo hombre, con el mismo grupo
de viejos samskaras y vasanas. No tiene conocimiento superintuitivo. Es una especie de
hecho acrobático o gimnasia acrobática. Las personas mundanas son engañadas por tales
proezas. Estos samadhis no pueden dar la liberación.
Cuando la mente se concentra, el aliento se hace más y más lento. Será primero de
15 respiraciones por minuto, después 14, 13, 12, 10, 8, etc., y el pulso puede palpitar 30
veces por minuto. Cuando entras en meditación silenciosa profunda el aliento no saldrá
de las fosas nasales. Puede haber movimientos ocasionales de los pulmones y del
abdomen. A partir de la naturaleza de la respiración puedes inferir el grado de
concentración de un aspirante. Observa el aliento muy cuidadosamente Pero, incluso si no
observas ningún pulso en el sadhaka cuando está meditando, incluso si su aliento se
detiene, no pienses que está en nirvikalpa samadhi. Debe regresar de esta situación con
conocimiento divino por encima de lo sensorial. Sólo en ese momento se puede decir que
logró un verdadero samadhi. Si uno se abstiene de alimento y bebida, y practica una
pequeña concentración, o incluso si se sienta en una asana firmemente durante algún
tiempo, el aliento y el pulso se pueden detener. El sadhaka debe tener consciencia
perfecta durante la meditación. No hay mucha ganancia espiritual si permanece en un
estado de mero embotamiento, incluso si es insensible a los sonidos externos. Cierta vez
dos sannyasins fueron engañados por otro sadhu que acostumbraba sentarse en
meditación sin pulso ni aliento durante muchas horas. Tiempo después resultó ser que era
un hipócrita y un fraude. Los engañó y se escapó con algún dinero. Tienes que ser muy,
muy cuidadoso en tu evaluación.
Durante la meditación no te permitas pasar a un estado de inercia. No confundas
este estado por fundirte en el Señor o comunión. No es deseable permanecer embotado
durante algunas horas. Es como el sueño profundo. Esto no ayudará en tu evolución
espiritual. Si pasas este tiempo haciendo japa, kirtan, escribiendo mantras y estudiando
libros sagrados, tendrás una evolución rápida. Debes estar alerta. Vigila con atención. Si la
fusión es real o hay una verdadera meditación profunda, tendrás paz, dicha y
conocimiento divino; debieras estar libre de dudas, miedo, engaño, egoísmo, cólera,
pasión, gustos y aversiones. Algunos aspirantes zonzos, que confunden el sueño profundo
o este estado de inercia (jada), con nirvikalpa samadhi, obtienen un contento falso y
detienen su sadhana.
A veces la codicia creará la simulación de un estado concentrado. Estás
concentrado, pero en otra cosa, no en el objeto de meditación. Observa esto y retira la
mente de esos otros objetos.
En chaitanya samadhi el yogui tiene consciencia perfecta. Regresa de ese estado
con conocimiento divino. Da charlas inspiradas y mensajes que elevan a quienes lo
escuchan. Los deseos sutiles son destruidos por este samadhi y el yogui obtiene una
liberación perfecta.
Savitarka Samadhi y Nirvitarka Samadhi
Se llama savitarka samadhi o samadhi con argumentación, aquel donde en la
concentración se confunden las opciones de palabra, significado y comprensión (I-42).
Savitarka samadhi es un samadhi con razonamiento. Es un intento superficial de la
mente por captar cualquier objeto. Sonido, significado y conocimiento están mezclados
en este samadhi.
El aspirante puede meditar en el Señor Vishnu con cuatro manos, o en el Señor
Krishna con la flauta en sus manos, o en cualquier objeto ordinario. De ese modo
obtendrá la percepción directa de todas las características particulares del objeto de
meditación, sus excelencias y sus defectos. Tendrá el conocimiento completo del objeto.
Tendrá el conocimiento de todas las características no oídas ni pensadas del objeto.
Conseguirá todo esto por medio del savitarka samadhi. El aspirante medita en el objeto
una y otra vez asilándolo de los demás objetos.
El aspirante de yoga puede meditar también en elementos densos. Ganará poder
sobre ellos mediante meditación intensa. Los elementos le revelan a él sus verdades.
Tal como el arquero novel primero apunta sólo a grandes objetos y luego
gradualmente a otros más pequeños, así también el principiante de yoga se concentra
sobre objetos densos, tales como los cinco elementos densos, o el Señor Hari con las
cuatro manos, etc. y luego sobre otros objetos más sutiles. De este modo captar lo objetos
la mente se convierte en algo sutil. Un yogui percibe directamente, merced a la fuerza de
su meditación, el cuerpo real del Señor Vishnu tal como Él yace en Vaikuntha, aún cuando
permanece a gran distancia del Señor.
Nirvitarka samadhi es aquel en el cual la mente brilla sólo como el objeto debido a
la desaparición de la memoria, y la mente, por decirlo de alguna manera, está
desprovista de su propia naturaleza (I-43).
En savitarka samadhi la concentración se practica sobre objetos densos y su
naturaleza en relación a tiempo y espacio. Esta es una forma densa de samadhi. Cuando el
yogui medita en los elementos tal como ellos son, asilándolos de tiempo y espacio,
entonces lo llamamos nirvitarka samadhi, o samadhi sin cuestionamientos, razonamientos
o argumentaciones. Es una forma sutil de samadhi.
En savitarka samadhi hay una noción fantasiosa de palabra, objeto e idea. No
existe tal noción en nirvitarka samadhi. Hay tres factores en la comprehensión de una
palabra, por ejemplo vaca: (1) vaca, la palabra, (2) vaca, el objeto; y (3) vaca, la idea en la
mente. Cuando el meditador imagina que estos tres son uno y lo mismo; tenemos un
ejemplo de noción fantasiosa de palabra, objeto e idea.
Savichara Samadhi y Nirvichara Samadhi
Mediante este (proceso) se explican también la meditación con
discriminación y sin discriminación en objetos sutiles (I-44).
El lugar de los objetos sutiles llega hasta (o termina en) mula prakriti
(materia primordial) (I-45).
Si meditas en los tanmatra sutiles (elementos rudimentarios) y su relación con el
tiempo y el espacio, eso es savichara smadhi con deliberación o discriminación. Este
samadhi es más sutil que los samadhis savitarka y nirvitarka. Los cinco elementos densos
se derivan de los elementos sutiles, por medio del proceso de quintuplicación o mezcla. La
meditación sube un escalón más alto en relación al samadhi previo. El yogui obtendrá el
conocimiento de los elementos sutiles y obtendrá el control sobre ellos. Conseguirá la
percepción directa de las distintas formas sutiles del objeto, culminando en la materia
primordial.
En la meditación hay un poder misterioso. Aunque la meditación es posible
solamente sobre cosas oídas y pensadas, por la fuerza de la meditación se pueden
conocer también cosas sobre las que no se ha escuchado o pensado.
Cuando la meditación sin discriminación se purifica, llega la paz mental espiritual
interna (I-47).
Si meditas en los elementos sutiles, sacándolos de tiempo y espacio
pensando en ellos como son, esto constituirá nirvichara samadhi (sin deliberación o
discriminación). Dado que solamente hay sattva puro en la mente, debido a la
erradicación de rajas y tamas, el yogui goza de paz interna o contento y luminosidad
subjetiva. La mente está muy estable.
El Purusha, que es todo dicha, todo conocimiento y todo pureza, sólo puede
experimentarse cuando la mente está perfectamente firme, y llena de pureza. El yogui
consigue simultáneamente el conocimiento de todo.
Esta consciencia interna está llena de Verdad (I-48).
En este estado hay conocimiento libre de duda y de conocimiento pervertido. Hay
conocimiento por mera intuición. Acá se revela la esencia real. No hay siquiera vestigio de
conocimiento falso. El conocimiento mundano (conocimiento de los libros) es sólo un
conocimiento falso.
El alcance del conocimiento intelectual es distinto al de la revelación y la inferencia
(I-49).
En este estado se obtiene el conocimiento directo de las cosas ocultas
y objetos distantes. Este conocimiento es totalmente verdadero y está absolutamente
libre de errores. Se consigue el conocimiento de detalles diminutos.
La razón tiene sus propias limitaciones. Es un instrumento imperfecto. No es capaz
de resolver muchos problemas de la vida. No puede responder al “¿Por qué?” del
universo. Brilla con una luz que le presta el Purusha. Te lleva hasta el umbral de la
intuición y allí te deja. La intuición trasciende la razón, pero no la contradice. Por medio de
la intuición el yogui logra un conocimiento super sensorial y el conocimiento que está más
allá de la razón.
Las impresiones derivadas del samadhi descripto previamente obstruyen otras
impresiones (I-50).
Las impresiones producidas por este samadhi en la mente impiden
a otras impresiones que ganen terreno en ella. En este estado la mente se ha purificado
por completo. Este samadhi tiene el poder de suprimir todos los viejos samskaras
mundanos. Los samskaras son tus enemigos verdaderos. Constituyen el destino del ser
humano. Durante la concentración se juntan todos y atacan con gran vehemencia, más el
samskara de este samadhi viene a tu rescate. Destruye todos los demás samskaras
perversos. Es un gran activo para ti. La mente está totalmente firme en este momento. No
puede nunca correr hacia objetos.
Sananda Samadhi o Samadhi dichoso
El Sananda samadhi da gozo intenso. En este samadhi los elementos densos y
sutiles se dejan de lado. El yogui medita en la mente sáttvica. Piensa en la mente
desprovista de rajas y tamas. A través de este tipo de samadhi surge en el yogui una
percepción peculiar, en forma de gozo intenso.
No abandones tus prácticas, no te detengas acá. Tendrás que avanzar aún más.
Hay sólo un vislumbre de la Verdad. No es la experiencia total, la experiencia más elevada.
Es una plataforma nueva. Apóyate con firmeza en esta nueva base. Trata de ascender
más, y llegar al estado incondicionado. Cuando lo logres las tentaciones no te vencerán.
Sasmita Samadhi
Los únicos samadhis con semillas de samskaras son: savitarka, savichara, sananda
y sasmita (I-46).
En este samadhi la mente es el objeto de meditación. Esto concede el
conocimiento de la materia de todas las experiencias. El ser conoce al Ser. Únicamente
permanece el estado sáttvico del ego. En este momento el yogui puede pensar de sí
mismo como sin cuerpo denso. Siente que tiene un cuerpo fino. Este samadhi lleva al
yogui hasta la raíz de las experiencias y le muestra el camino hacia la libertad.
El yogui siente: “Yo soy (asmi) alguien distinto del cuerpo”. Experimenta que los
samadhis denso, sutil y gozoso no son los samadhis más elevados. También encuentra
defectos en ellos, y se disgusta con estos samadhis, si bien son infinitamente más dichosos
que la miserable vida mundana, porque incluso samadhis del tipo inferior actúan como un
obstáculo en la senda del aspirante, y evitan que se esfuerce por alcanzar el supremo
nirvikalpa samadhi. Avanza un poco más y practica sasmita samadhi. Experimenta la
consciencia del Ser (sasmita). Experimenta un sentimiento de “suficiente”. Y desarrolla el
desapasionamiento en la forma más elevada (para vairagya). Esto finalmente conduce al
desarrollo del samadhi asamprajnata o nirvikalpa.
Raja Yoga Samadhi
Samprajnata samadhi o meditación concreta es aquel que está acompañado por
argumentación, deliberación, felicidad, egoísmo y forma (I-47).
Según raja yoga, el samadhi es principalmente de dos tipos: samprajnata y
asamprajnata. En el primero las semillas de los samskaras no están destruidas. En el
último las semillas están quemadas por completo, aniquiladas. Esa es la razón por la cual
el primero se llama también sabija samadhi (con semilla) y el último nirbija samadhi (sin
semilla o samskaras). El samprajnata samadhi te conduce al asamprajnata samadhi.
El asamprajnata samadhi se conoce también con los nombres de savikalpa samadhi
o salambana samadhi. Este samadhi brinda un conocimiento perfecto al objeto de
meditación. La mente continuamente, y con exclusión de todo otro objeto, asume su
naturaleza y se convierte en uno con el objeto de su contemplación. En este samadhi el
yogui consigue todos los poderes que brinda el control de la naturaleza.
Todas las formas de samprajnata samadhi son salambana (con soporte) y sabija
(con semillas de samskaras).
Hay tres estados de samprajnata samadhi. En el primero el contenido de la
variación mental (vritti) es existencia, conocimiento y dicha absoluta. Todavía hay un
conocedor separado. Consigues una sabiduría real. En el segundo se elimina todo tipo de
velo. El tercer estado es el de paz en el que conocimiento que obtienes del testimonio y la
inferencia es sobre objetos del mundo, pero el conocimiento que obtienes del samadhi es
conocimiento divino. Es conocimiento intuitivo que está por encima de los sentidos,
donde razón, inferencia y testimonio no pueden llegar.
Los distintos estadios descriptos en raja yoga (savitarka, nirvitarka, savichara,
nirvichara, sananda y sasmita), son todos samadhis samprajnata o sabija. Todos estos
samadhis tienen algo por captar. Hay argumentación o cuestionamiento. Brindan un gozo
intenso, pero no son lo mejor ni lo más fino en formas de samadhi. Cubren los elementos
densos o sutiles de la naturaleza y los órganos de los sentidos. Te dan el conocimiento
directo de los elementos, objetos e instrumentos del conocimiento, y algo de libertad.
Trasciendes tiempo y espacio.
El savikalpa samadhi de un raja yogui que practica samadhis savitarka, savichara,
nirvitarka, nirvichara, sananda y sasmita, deja impresiones de indagación, sentimiento de
dicha y el sentimiento de “Aham asmi”, “Yo existo”.
Esto se denomina “resto de tendencias”, y se corresponde al “lesha avidya” (trazo
de ignorancia), la experiencia del sabio luego de haber conseguido el estado de
jivanmukta. Gracias a ello él se mueve, baña, responde a los llamados de la naturaleza,
come y bebe. Las impresiones de lesha avidya son como las del olor del ajo que se emana
de la olla incluso después de haber sido lavada muchas veces.
El alcanfor se funde en el fuego, y toma la forma del fuego. Cuando la sal se
disuelve en el agua, no se la percibe más como algo separado; sólo queda agua De la
misma manera, no se percibe más la mente que asumió la forma de Brahman, que no
tiene un otro. Sólo permanece Brahman en su gloria prístina.
Suprimiendo también estos samskaras (los del samadhi), y debido a la supresión de
todos los samskaras, viene el nirbija samadhi (I-51).
Cuando el samskara causado por la experiencia de la consciencia plena de la
Verdad se restringe, se suprimen también completamente todos los otros samskaras. En
ese momento todas las semillas se queman totalmente en el fuego del asamprajnata
samadhi. La mente, sin nada sobre lo cual apoyarse, se destruye a si misma (mano nasha).
Sólo brilla purusha, con dicha perfecta, conocimiento, paz y gloria. El yogui está
totalmente libre. Experimenta su propia naturaleza inmortal.
En asamprajnata, nirbija o savikalpa samadhi, no hay consciencia del ego. Ego y
mente se fusionan y funden en Brahman. Se desvanece por completo la distinción entre
conocedor, conocimiento y objeto del conocimiento. La mente pura asume la forma de
Brahman.
Esta es la forma más elevada de samadhi. Viene después del conocimiento intuitivo
o discriminación final entre materia (prakriti) y espíritu (purusha). Todas las semillas o
impresiones se queman en el fuego del conocimiento. Este samadhi brinda independencia
absoluta. Es la culminación o climax de yoga y concede paz o conocimiento permanente.
El yogui disfruta las glorias trascendentales del Ser y tiene libertad perfecta de la vida
mental. El sentido del tiempo es reemplazado por un sentido de eternidad.
En este samadhi no hay ni vidente, lo visto ni el acto de ver, ni soporte. Sólo este
samadhi es capaz de destruir nacimiento y muerte, y brinda el conocimiento y dicha más
elevados.
Esto es conocido como asti-bhati-priya o sat-chit-ananda. Lo que existe siempre es
asti (sat); aquello que brilla siempre es bhati, consciencia absoluta (chit); aquello que
siempre brinda felicidad es priya, dicha pura (ananda). Este estado es indescriptible.
En Vedanta se llaman arupa manonasha y sarupa manonasha. Manonasha es
destrucción de la mente. En sarupa manonasha, rajas y tamas están completamente
destruidas y sólo queda sattva. Sarupa manonasha se refiere al jivanmukta que continúa
sirviendo al mundo, y en él se mantiene la forma de la mente con tal propósito. Arupa
manonasha se produce durante videhamukti; en el que se destruye toda la mente.
Hay dos tipos de samadhi asamprajnata o nirvikalpa. En el primero, el jnani,
morando en Brahman, ve todo el mundo dentro de él como un modo de ser, un
movimiento de ideas, o un modo de su propia existencia, tal como como lo hace Brahman.
Brahman ve todo el mundo dentro de Él, como Su propia imaginación (sankalpa). Lo
mismo hace un jnani. Este es el estado más elevado de experiencia, como es en los casos
del Señor Krishna, el Señor Dattatreya, Sri Sankara, Jnana Dev, y otros.
En la segunda variante el mundo se desvanece de la vista y el jnani mora en el
Brahman puro y sin atributos.
Cuando consigues éxito pleno, perfección en raja yoga, que es cuando entras en
nirvikalpa samadhi, se aniquilan las cinco aflicciones: ignorancia, egoísmo, amor, odio y
apego a la vida, y también los lazos del karma. Este samadhi concede el bien y la
exaltación superior. Da la liberación de la rueda de nacimiento y muerte. Cesan por
completo todos los vrittis y hay únicamente consciencia pura.
“En ese momento se remueven todas las cubiertas de las impurezas debido a la
infinitud del conocimiento, y lo conocible se hace muy poco (IV-31)”.
El conocimiento que el hombre común obtiene de las experiencias mundanas se
hace muy, muy insignificante. El conocimiento de los yoguis es como un sol. El
conocimiento de los objetos es como el brillo de una lombriz.
En este samadhi el yogui ve sin ojos, saborea sin lengua, oye sin oídos, huele sin
nariz y toca sin piel. La fuerza de su pensamiento puede hacer milagros. Simplemente
desea y todo nace a la vida. Este estado es descripto en el Taittiriya Aranyaka así: “El
hombre ciego perfora la perla, el que no tiene dedos la enhebra, el sin cuello la usa y el
mudo la alaba (I-II. 5)”.
Finalmente experimenta su propio estado natal de gloria divina, aislamiento o
independencia absoluta (kaivalya). Se desconectó completamente de la naturaleza y sus
efectos. Siente su libertad absoluta y obtiene kaivalya, la meta más elevada de raya yoga.
Se destruyen todos los karmas.
En ese momento finalizan las modificaciones de las gunas, que ya cumplieron su
parte (IV-32).
Ahora las gunas dejan de actuar por completo, ya que cumplieron con
todos sus objetos de gozo. Tiene conocimiento simultáneo. El pasado y el futuro están
mezclados con el presente. Todo es “ahora”, todo es “acá”.
¡Qué todos tengan éxito en raja yoga y entren en nirvikalpa samadhi o unión
dichosa con el Señor, mediante el control de los sentidos y la mente, y practicando
meditación regular y constante!
Jnana Yoga Samadhi
Jnana yoga samadhi también es de dos clases, savikalpa y nirvikalpa. Savikalpa
samadhi es un medio (sadhana). Nirvikalpa samadhi es el fruto o resultado.
Aunque en savikalpa samadhi hay una percepción de dualidad, en tanto hay un
reconocimiento preciso de sujeto y objeto, a pesar de ello la dualidad solamente ayuda a
conocer a Brahman, el Uno sin tiempo. Del mismo modo en que en las vasijas de arcilla
hay una percepción de arcilla aunque haya apariencia de vasija, hay también percepción
del único Brahman eterno, aunque haya apariencia de dualidad.
Savikalpa samadhi es de dos tipos, drisyanuvidha cuando hay conexión con un
objeto, y shabdanuvidha cuando hay conexión con un sonido tal como “Yo soy Brahman,
Aham Brahma asmi”. Cuando no está asociado siquiera con el sonido de “Aham Brahman
asmi”, es nirvikalpa. Cuando meditas en la consciencia como testigo de las modificaciones
de la mente (tal como deseos, etc.), que deben considerarse como objetos percibibles,
estamos ante un samadhi interno antar drishyanuvidha savikalpa. Cuando meditas y
sientes realmente: “Yo soy desapegado, existencia, conocimiento, dicha absoluta,
autoluminoso y no dual”, estamos ante un una samadhi antah shabdanuvidha savikalpa.
Bahir drishyanuvidha savikalpa samadhi es aquel donde ves solamente a Brahman
en los objetos externos con independencia de sus nombres y formas. Bahir shabdanuvidha
savikalpa samadhi es el samadhi de medio tipo en el cual hay una reflexión permanente
sobre que Brahman es la sustancia ilimitada de existencia, conocimiento, dicha absoluta,
que es siempre de una sola naturaleza. El tercer tipo de samadhi o bahir nirvikalpa
samadhi, es aquel que se obtiene mediante la práctica y experiencia de los dos tipos de
samadhi anteriores, un estado firme de la mente producido en razón de lograr la dicha, y
es como el del océano sin olas.
Este estado de la mente, similar al de una vela que no fluctúa en un sitio libre de
viento, donde se consigue la indiferencia tanto hacia objetos como a sonidos, debido a
sumergirse totalmente en la experiencia del propio Ser real (Brahman), se denomina antar
nirvikalpa samadhi. Uno debiera pasar siempre el tiempo en estas clases de samadhi.
Mediante estos samadhis se desvanece la identificación con el cuerpo, el Ser superior se
experimenta y la mente está siempre en samadhi, en cualquier lugar donde esté, y hacia
cualquier objeto al cual esté dirigida.
De acuerdo con vedanta la aniquilación de la ignorancia conduce al samadhi. Según
Maharishi Patanjali el aspirante logra el samadhi eliminando el sostén del mundo
mediante práctica y disciplina.
El vedantín disfruta la dicha eterna y el alivio natural del sahaja samadhi.
Permanece como un testigo silencioso. No hace ningún esfuerzo serio para controlar el
flujo síquico, la corriente del pensamiento. Eleva solamente el pensamiento de Brahman
mediante la meditación en el significado de la mahavakya Tat Twam Asi. El subconciente
(chitta) se modifica únicamente con la forma del pensamiento de Brahman. Todas las
otras variaciones de chitta se retraen. Este pensamiento (vritti) aniquila la ignorancia y
muere por sí mismo, y Brahman brilla cuando el aspirante se da cuenta de su identidad.
Cuando este vritti es continuo se consigue la forma más elevada de samadhi, el nirvikalpa
samadhi. Cuando es intermitente se consigue el savikalpa samadhi.
El samadhi en el jnani se produce sin esfuerzos y es espontáneo. Adonde va su
mente, experimenta samadhi. Está siempre en samadhi. Para un sabio no hay “en
samadhi”, o “fuera del samadhi”. Experimenta siempre samadhi, sin ningún esfuerzo. Es
por eso que se lo llama sahajavastha o sahaja samadhi. Disfruta libertad, dicha y paz en
todos los momentos de su vida. Bebe el néctar de la inmortalidad en esta misma vida.
Bhakti Yoga Samadhi
En bhakti yoga hay ausencia del menor trazo de orgullo y afirmación personal. El
devoto hace una entrega personal sin reservas al Señor. Se rinde totalmente al Señor y
consigue Su gracia. La gracia es una poderosa fuerza espiritual. Transforma el ser entero
de un devoto. Infunde en él inspiración y una vida divina nueva. La entrega personal hace
que el devoto sienta la realidad de la gracia divina y que el Señor está listo para brindarle
ayuda en todo momento. Es solamente a través de la gracia que todo el ser del devoto se
galvaniza y rejuvenece. Por medio de la gracia divina hay un afluencia interno de energía
divina en todo el ser del devoto, y todo su ser es moldeado apropiadamente para tener
conciencia de su divinidad y ser un instrumento de ella.
La liberación (moksha) es la pérdida de nuestra personalidad en la divinidad. Es
librarse del engaño de la personalidad. No hay aniquilación en la fusión de esta pequeña
personalidad falsa. De la misma manera en que el río se convierte en el océano, el alma
individual se convierte en la poderosa Alma suprema con consciencia superior, dicha
trascendental y conocimiento.
Hay nueve modos o escalones en navavidha bhakti. Ellos son Sravana, Kirtan,
Smarana, Padasevana, Archana, Vandana, Dasya, Sakhya y Atmanivedana. Sravana es
escuchar sus lilas (historias de Dios y su juego divino), Kirtan es cantar Sus nombres,
Smarana es remembranza, Padasevana es el servicio a Sus pies, Archana es ofrecer flores
al Señor, Vandana son postraciones, Dasya es la actitud de sirviente hacia el Señor, Sakhya
la actitud del amigo hacia el Señor y Atmanivedana es la autoentrega.
Admiración, fe, devoción, gusto por la repetición y el canto del nombre del Señor,
devoción firme, apego intenso al Señor, firmeza en el amor a Dios y amor a Dios
trascendental (absorción) son los ocho escalones en la escalera del prema o bhakti yoga.
Los cuatro tipos de mukti (liberación) de los devotos son: Salokya, samipya, sarupya, y
syujya (permanecer en el mundo de Dios, quedarse cerca de Dios, asumir la forma de Dios
y permanecer absorto en Él).
La entrega impele la gracia. El alma individual se hace una con la Voluntad cósmica
por medio de la entrega. La gracia hace que la entrega sea completa. Sin la gracia no es
posible la unión perfecta. Entrega y gracia están interrelacionadas. La gracia elimina todos
los obstáculos, engaños y trampas en la senda espiritual.
El samadhi que experimenta un bhakta es un bhava samadhi. El devoto obtiene ese
estado a través de bhava y maha bhava. Cuando un bhakta que medita en la forma del
Señor Krishna está establecido en samadhi verá a Krishna y sólo a Krishna en todos lados.
Se verá a sí mismo como Sri Krishna. Las gopis de Brindavan, Gouranga y Ekanath tuvieron
esta experiencia. Aquellos que meditan en el Krishna que todo lo impregna, tendrán otro
tipo de experiencia, la consciencia del Virat (el Señor en su forma manifiesta).
El bhakta disfruta el cálido abrazo de lo divino. Consigue el auspicio divino. Toda la
riqueza espiritual del Señor le pertenece. Está dotado con visión divina, un cuerpo sutil
lustroso y sentidos divinos. No le gusta tener una absorción completa, o fusionarse con el
Señor, sino que quiere permanecer separado frente a Él y saborear la divina miel del
amor de Dios. La absorción en el Señor le llega temporariamente por la intensidad de su
amor y la experimenta, aunque no le gusta. Luego consigue la similitud con Dios. Es como
Dios. Finalmente logra sayujia o unicidad pero no pierde su identidad separada como
devoto.
Samadhi y trabajo
El estado de samadhi se mantiene durante el trabajo. Mente y cuerpo se utilizan
como instrumentos perfectos al servicio del Atman que está sentado en los corazones de
todos. Incluso actuando Sri Sankara, el Señor Krishna y el Señor Rama, permanecían
establecidos en Brahman, y no se movían de allí ni una pulgada. Raja Janaka disfrutaba un
samadhi real incluso mientras regía su reino. No perdía de vista a Brahman ni por un
momento. Cuando era puesto a prueba decía: “Incluso si se quema todo Mithila (su reino),
no pierdo nada. Tengo la riqueza imperecedera del Atman”. Quien está establecido en
samadhi mantiene su mente y cuerpo en equilibrio perfecto, y los utiliza al servicio de la
humanidad con el sentimiento de que todo es Atman. Está siempre fijo en Brahman. Está
siempre en samadhi. No hay oscilación mental en él, bajo ninguna condición. Está
inquebrantable debido a su conocimiento del Ser. El samadhi real se mantiene tanto en la
acción como en la meditación. Esta es la prueba real de nuestra fortaleza interna y de
nuestra experiencia de lo divino. Esto es chaitanya samadhi verdadero. Un samadhi en el
que uno entra en las cuevas de las montañas y los bosques con los ojos cerrados, pero se
quiebra durante el trabajo, no es el samadhi final.
En tanto estés establecido en samadhi hay solamente Brahman, lo Absoluto. El
samadhi continuo, nirantara, no significa sentarse con los ojos cerrados, sino la renuncia al
apego al cuerpo, considerando el alma individual y el Alma suprema como uno, y sabiendo
que el prácticamente es el Alma suprema, actuando con este conocimiento. Donde quiera
que vaya contempla en todos lados al único Ser.
No es suficiente la sola negación de sí mismo, o el autoconocimiento, sino que la
coexistencia de ambos constituyen nirantara samadhi.
En aquellos donde coexistan no hay identificación con el cuerpo.
GLOSARIO
Abhinivesa: apego a la vida terrenal. Antahkarana: la mente cuádruple:
Abhyasa: práctica. mente, intelecto, ego y mente
Adhyaropa apaveda: método para subconsciente.
rechazar la superimposición de una cosa Antaranga: sadhana interno.
sobre otra, por ejemplo ver una Antaryamin: morador interno.
serpiente en una soga. Antaratma: el Ser interno, el alma
Advaita vedanta: filosofía no dualística. interna.
Agami karma: el karma a ser recogido Antarmukha vritti: un estado en el que la
más adelante. mente se vuelve al interior.
Aham: yo, el ego. Anubhava vakya: testimonio por
Aham brahmasmi: yo soy Brahman. experiencia.
Ahamgraha upasana: adoración Anvaya vyatireka: prueba mediante
vedántica. acierto y error.
Ahimsa: no violencia. Apana: el aliento que se expira como
Ajapa japa: soham, que se produce resultado del proceso de respiración, la
automáticamente al respirar. eliminación de lo que sobra o intoxica.
Ajna chakra: el chakra o loto que se Aparigraha: no codiciar.
encuentra en la unión de las cejas. Aparoksha anubhava: percepción directa.
Akasha: éter. Apta vakya: testimonio de los sabios.
Alasya: haraganería. Arupa manonasha: destrucción de la
Anahata chakra: el chakra del corazón. mente sin forma, como en videhamukti.
Anahata (sonidos): sonidos místicos. Arurukshu: alguien que intenta subir por
Ananda: dicha. los escalones de yoga.
Ananda kutir: morada de dicha. Asamprajnata samadhi: el estado más
Anatman: No Ser. elevado de consciencia, donde la mente y
Anga: miembro. el sentido del ego son aniquilados por
completo.
Asana: postura, asiento. Asvini mudra: una técnica de hatha yoga.
Asanajaya: perfección en la postura. Asmita: egoísmo.
Asana siddhi: perfección en la postura. Asteyam: no robar.
Asmi: yo soy, yo existo. Atma jnana: conocimiento del Ser.
Asti bhati priya: sat chid ananda, las Atman: el Ser.
cualidades eternas inherentes a Atma sankalpa: indagación sobre el Ser.
Brahman. Avidya: ignorancia.
Bandha: cierta clase de ejercicio en hatha Chit: el principio de inteligencia o
yoga. consciencia universal.
Bhagavad Guita: una escritura hindú. Chitta: mente subconsciente.
Bhagavan: el Señor. Coolie: trabajador.
Bhagavatam: una escritura hindú.
Bhajan: cantar alabanzas al Señor. Daghdha: quemado, destruido.
Bhakta: devoto. Dama: control de los sentidos.
Bhakti: devoción. Deva: un dios.
Bhakti marga: la senda de bhakti o Devata: la deidad que recibe adoración
devoción. de los hombres y les concede sus deseos.
Bhavana (bhav): actitud mental. Devi: una diosa.
Bhava samadhi: estado superconsciente Dharana: concentración.
logrados por bhakta o devotos mediante Dharma: manera recta de vivir;
una emoción divina intensa. características; virtud.
Bhava tyaga lakshana: el método de Dhyana: meditación.
abandonar el significado de las palabras Dravya shakti: capacidad de
“Tú eres Eso”, y contemplar lo que sustancialidad.
significa en esencia. Dvesha: odio, aversión.
Bhava vastu: una cosa que existe.
Bhiksha: limosnas. Ekadassi: día onceavo de la quincena
Bhrumadhya drishti: contemplar el lunar hindú.
espacio entre las cejas.
Bhuma: lo incondicionado, infinito, Gayatri: uno de los mantras védicos más
Brahman. sagrados.
Brahmakara vritti: el pensamiento en Guita: ver Bhagavad Guita.
Brahman, con exclusión de todos los Gopis: las pastoras de vacas de Brindavan
demás pensamientos. devotas del Señor Krishna.
Brahmamuhurta: el período de una hora Guna: cualidad nacida de la naturaleza.
y media antes del amanecer. Guru: maestro, preceptor.
Brahman: la Realidad Absoluta. Guru stotras: himnos al Guru.
Brahma Sakshatkara: constatación
directa de lo Absoluto. Hamsa: cisne.
Brahma vichara: indagación sobre Hatha yoga: un sistema de yoga para
Brahman. ganar control sobre el cuerpo y el prana.
Buddhi: intelecto. Hiranyagarbha: inteligencia cósmica.
Chaitanya shakti: poder de la consciencia Ida: corriente nerviosa síquica que fluye
Absoluta. por la fosa nasal izquierda.
Chaitanya samadhi: estado de Indra: una deidad hindú.
superconsciencia marcado por el Ishta devata: la particular forma de Dios
absoluto darse cuenta e iluminación. de la que uno es devoto.
Chakra: centro de energía síquica en el Ishvara: Dios.
sistema humano. Ishvara pranidhana: devoción a Dios.
Chin chini: sonido místico. Ishvararpana: ofrenda a Dios.
Jada samadhi: el estado de samadhi Laya chintana: concentración de la
inducido por el procesos de hatha yoga mente para su disolución.
en el que no hay iluminación o Laya yoga: proceso de absorción del
percatación. alma individual en el Alma Suprema.
Japa: repetición de un mantra. Lesha avidya: resto de ignorancia.
Japa mala: rosario de 108 cuentas. Lila: juego, deporte, el cosmos visto
Jiva: alma individual. como un juego divino.
Jivanmukta: un liberado en vida.
Jnana: sabiduría. Maha: gran.
Jnana indriya: órgano de percepción. Mahatma: gran alma, sabio, santo.
Jnana shakti: energía para conocer, la Mahavakyas: las cuatro grandes
omnipotente fuerza universal del sentencias de los Upanishads.
conocimiento. Mala: un rosario de 108 cuentas.
Jnana yoga: la senda del conocimiento. Manana: reflexión, meditación en las
Jnani: un jnana yogui, un hombre de verdades eternas.
sabiduría. Manas: mente, la facultad pensante.
Jyoti dhyana: meditación en la luz. Manipura: el plexo situado en la región
del ombligo.
Kaivalya: emancipación, estado Manonasha: destrucción de la mente.
trascendental de independencia Mantra: sílaba, o grupo de palabras
absoluta. sagradas.
Kali yuga: la era presente. Math: monasterio hindú.
Kalpa: un día de Brahma = Matra: unidad de información.
4.320.000.000.- Mauna: voto de silencio.
Kama: pasión. Mauni baba: alguien que practica mauna.
Karma: acción. Maya: el poder ilusorio del Señor.
Karma indriya: órgano de acción. Moha: capricho, apego por engaño.
Karma yoga: el yoga de la acción Moksha: liberación.
desinteresada; ver volumen III: Karma Mudra: cierto tipo de ejercicio en hatha
yoga. yoga.
Kevala: Sólo, único. Mukti: liberación.
Kechari mudra: técnica de hatha yoga. Muladhara: el plexo situado en la base
Kirtan: cantar los nombres y las gloridas de la columna vertebral.
de Dios. Mula prakriti: la causa última de toda la
Kleshas: aflicciones, penas. materia.
Kriyas (kriya yoga): acción física. Mumukshutva: anhelo por la liberación.
Kriya shakti: poder o facultad para
actuar. Nada: sonido místico.
Kumbhaka: retención del aliento. Nadis: canales síquicos.
Kundalini: la energía cósmica primordial Namaskara: saludo hindú.
Lakshana vakya: sentencia característica. Nasikagra: punta de nariz.
Lakshya: punto de concentración. Nauli: kriya de hatha yoga.
Laya: disolución, fusión, absorción. Neti-neti: “esto no, esto no”.
Nididhyasana: meditación profunda e Atma bhava: El sentimiento de que
todo es el Ser.
intensa.
Atma jnana: Conocimiento directo del
Nidra: sueño; con sueños o sueño Ser.
profundo. Atman: El Ser.
Niralamba: sin apoyo. Avadhuta: Un asceta desnudo.
Avatar(a): Un descenso de lo Divino al
Nirbija samadhi: samadhi sin semilla. plano humano; una encarnación del
Nirguna: sin atributos. Señor.
Nirodhah: restricción, supresión. Ayurveda: Sistema de medicina hindú.
Nirvana: liberación, emancipación final. Ayurvedacharya: Un experto en
medicina ayurvédica.
Nirvikalpa samadhi: estado
superconsciente donde no hay
mente.
GLOSARIO.
Abhishekam: Verter leche o agua
sobre una imagen del Señor
Abhyasa Yoga: El yoga de la práctica Bael, hojas de: Hojas sagradas del
constante. árbol de bael. Se usa en las
Acharya: Instructor. adoraciones al Señor Siva.
Advaita: no dual, monismo. Babu: Alguien a quien le gusta el lujo.
Aham Brahmasmi: “Yo soy Brahman”. Bandhas: Un tipo de ejercicio hatha
Ahimsa: No violencia en pensamiento, yóguico. Ver: Salud y Hatha Yoga.
palabra y acción. Bhagavad Guita: Escritura Hindú.
Akhanda kirtan: Canto ininterrumpido Bhagavan: El Señor, forma de dirigirse
de los nombres y las glorias del Señor. a un hombre santo.
Akrodha: Ausencia de cólera. Bhagavatam: Escritura Hindú.
Alopática: Medicina occidental. Bhagiratha: Río que se une al Ganges
Almirah: Armario. cerca de Rishikesh.
Ananda: Dicha. Bhajan: Veneración y alabanza del
Annakshetra: Salón de comer Señor.
comunitario. Bhakta: devoto.
Arati: Ondular luces ante una imagen Bhakti: devoción, amor a Dios.
del Señor. Bhakti marga: Senda de la devoción.
Archana: Ofrenda de flores y hojas a Bhangi: Bribón.
una imagen del Señor durante la Bhasma: Ceniza sagrada.
veneración. Bhastrika: Ejercicio de respiración
Arya Samajist: Seguidor de Arya hatha yóguico.
Samaj, fundado por Swami Bhav(a): Actitud interna, pureza de
Dayananda. pensamiento.
Asana: Asiento, postura. Bhavan: Lugar de reunión.
Ashram: Monasterio. Bhoga: Disfrute.
Ashramita: Alguien que vive en un Bhiksha: Limosna.
monasterio. Brahma: Dios como creador.
Asura: Demonio. Brahmachari(n): Célibe.
Asúrico: Que tiene que ver con el Brahmacharya: El primer estado de la
demonio. Una persona de tendencias vida hindú. La vida del estudiante
malignas. célibe.
Brahmajnana: Conocimiento directo de
Brahman. Ganesha: Hijo de Siva, el Dios con
Brahmamuhurta: Período de una hora cabeza de elefante (simboliza la
y medio antes del amanecer. sabiduría).
Brahman: La Realidad Suprema que Ganesha, Puja de: Veneración de
es una e indivisible, infinita y eterna. Ganesha.
Brahma Sutras: Escrituras Hindúes. Ganga: Nombre hindi para el río
Brahma tejas: Luz de sabiduría. Ganges.
Brahma vichar(a): Indagar acerca de Gerua: Color naranja que se usa para
Brahman. teñir.
Brahma Vidya: Conocimiento de Ghat: Escalones que conducen hacia
Brahman, aprender lo que atañe a el interior de un río.
Brahman o la Realidad Absoluta. Ghee: Manteca depurada.
Bráhmico: Correspondiente a Guita o Bhagavad Guita: Escritura
Brahman. Hindú.
Brahmín: Miembro de la clase Guita Jayanti: “nacimiento” del
sacerdotal. Bhagavad Guita.
Goshala: Establo.
Chana-ki-dhal: Sopa de lentejas. Guha: Cueva.
Chapati: Pan sin levadura. Gurú: Preceptor espiritual.
Chela: Discípulo. Gurú bhakti: Devoción hacia el gurú.
Concha: Gran valva que se sopla Gurú Grant Sahib: Escritura Sagrada
como una trompeta. de los Sikhs.
Consciencia Bráhmica: Consciencia de Gurú mantra: Palabra o fórmula
Dios. sagrada que da el gurú.
Curd: Yogur. Gurú purnima: Festival de veneración
del Gurú.
Dandan: Bastón de un sannyasin o de Gurú stotra: Himno al gurú.
un mendigo. Gurú seva: Servicio al gurú.
Darshan: Compañía santa.
Daya: Compasión. Hanuman: Dios mono del heroico
Devas: Deidades. Ramayana.
Devatas: Las deidades que reciben Hari: Nombre de Dios (Krishna).
veneración de parte de los hombres y Hatha yoga: Yoga físico. Vea Salud y
les conceden sus peticiones. Hatha Yoga.
Devi: Deidad femenina, diosa. Hatha Yogui: Alguien que es un adepto
Dhal: Sopa de lentejas. del hatha yoga.
Dharamsala: Casa pública de Havan: Ceremonia del fuego.
descanso. Homa: Ver havan.
Dharana: Concentración mental.
Dharma: Manera recta de vivir. Idli: Un desayuno del Sur de la India
Dhármico: Acción acorde con el hecho al vapor.
dharma. Ishta devata: La deidad elegida por
Dhoti: Prenda que se usa como una una persona.
falda, envuelto alrededor del cuerpo. Istha mantra: Un mantra personal.
Dhyana: Meditación.
Diksha: Iniciación. Jagadgurú: Maestro mundial.
Durbar: Recepción oficial. Jai: Victoria.
Durga Puja: La Madre Divina, Shakti, Japa: Repetición del Istha mantra.
otro nombre de Kali. Japa mala: Un rosario de 108 cuentas
Durga Puja: Veneración de Durga, para hacer japa.
Navaratri. Jaya: Victoria.
Dvesha: Disgusto, odio. Jayanthi: Cumpleaños.
Jivanmukta: Liberado en vida.
Ekadasi: Día onceavo de la quincena Jnana: Sabiduría.
lunar hindú.
Jnana yajna: Diseminación del Mahabharata: Una epopeya hindú.
conocimiento, ofrenda de lo individual Mahant: Superior de un grupo de
a lo Supremo. sannyasins.
Jnani: Sabio. Maharajah: Príncipe hindú.
Jyoti: Luz. Maharani: La esposa de un principie
hindú.
Kaivalya: Liberación. Maha Sivaratri: El día en que se
Kali Yuga: La Era actual. venera a Siva.
Kamandalu: Pote utilizada por los Maha - vakyas: Grandes
yoguis para tomar agua, habitualmente proclamaciones, por ejemplo: “Tú Eres
hecha de una calabaza. Eso”.
Karma: Ley de Causa y Efecto (Según Mahatma: Gran alma.
lo que siembres, así cosecharás). Maitri: Amistosidad.
Karma Yoga: Yoga del servicio Mala: Rosario de 108 cuentas.
desinteresado. Lea Karma Yoga. Manasic Puja: Veneración mental.
Karnática, música: Música del Sur de Mandaleshwar: Director del Ashram.
la India. Mandir: Templo.
Kartal: Instrumento musical que es Manipravala: Mezcla de lenguajes.
como un címbalo. Mantra: Fórmula especial.
Karuna: Compasión. Mantra diksha: Cuando el gurú inicia
Katha Upanishad: Escritura Hindú. un discípulo en un mantra.
Katha: Cuento o historia, narración. Marga: Senda.
Khaddar: Ropa hilada en el hogar. Math: Ashram.
Kirtan: Cantar los nombres y las glorias Mauna: Silencio.
de Dios. Maya: El poder ilusorio del Señor.
Kowpín: Prenda utilizada ropa interior. Mendicante: Un monje que vive solo
Krishna: Nombre de Dios, avatar del gracias a la limosna.
Señor Vishnu. Moksha: Liberación.
Kriya: Acción física, ejercicio especial Mudra: Un tipo de ejercicio en Hatha
en hatha yoga. Yoga, símbolos que se demuestran
Kshama: Perdón. moviendo las manos en adoración.
Kshetra: Casa de limosnas. Murali Manohara: Krishna.
Kumbhak: Retención del aliento. Murthi: Idolo o imagen de Dios.
Kumbha Mela: Festival espiritual. Murthi puja: Adoración de una imagen
Kumkum: Polvo coloreado que se pone de Dios.
en la frente como una marca.
Kundalini: La energía cósmica Nada: Sonido.
primordial en el individuo. Nadis: Canales síquicos del cuerpo
Kundalini Shakti: El poder de la humano.
kundalini. Nagar: Ciudad.
Kundalini Yoga: El yoga en el que se Nagaswaram: Instrumento musical del
despierta la kundalini. Ver Salud y Sur de la India.
Hatha Yoga. Nam(a): Nombre.
Kutir: Casita. Namah: Saludos, postraciones.
Nama sankirtan: Cantar los nombres
Lac: Diez mil (10.000). de Dios.
Laddu: Comida dulce hindú. Namaskar(a): Una manera de
Lakshya: Punto de Concentración. saludarse.
Langoti: Ropa interior, calzoncillo. Nandi: El toro del Señor Siva.
Quiere decir lo mismo que kowpeen. Narayan(aya): Nombre de Dios.
Likhita japa: Escritura del mantra. Navaratri: Nueve días de veneración a
Lila: Juego, pasatiempo, el cosmos la Madre Divina. Durga Puja.
visto como un entretenimiento divino. Nirvana: Liberación.
Lingam: Símbolo del Señor Siva. Nishkama karma: Servicio
desinteresado.
Maha: Grande. Nivritti: Renunciación.
Nyaya: Lógica; una de las seis Riddhis: Poderes síquicos inferiores.
escuelas de filosofía Hindú. Rishi: Sabio.
Roti: Pan sin levadura, como una torta
Om: Indicador verbal de Brahman; delgada de masa cocida rápidamente
sonido primigenio del universo. en la sartén. Se lo conoce también
Om Tat Sat: Una designación de como chapati.
Brahman, se utiliza como bendición. Rudra: Nombre del Señor Siva.
Rudra, aspecto de: Apariencia feroz.
Pada Puja: Veneración de los pies de Rudraksha: Semilla usada en los
un hombre santo. malas.
Padma: Loto. Rudram: Himno al Señor Siva.
Pahiman: Protégeme. Rupia: Moneda hindú.
Pandal: Gran tienda de campaña,
marquesina. Sadhak: Aspirante espiritual.
Pandit: Sacerdote. Sadhana: Práctica espiritual.
Papa: Demérito, pecado. Sadhu: Hombre santo, un sannyasin.
Para Puja: Veneración del Señor Saivities: Devotos del Señor Siva.
Omnipresente. Samadhi: Estado de superconsciencia.
Pariah: Descastado, intocable. Sambhavana: Ofrenda hecha con
Parvati: Diosa hindú, esposa del Señor devoción y reverencia.
Siva. Samsara: El proceso de la vida
Patram: Hoja. mundana.
Prakriti: Causa material. Samskaras: Tendencias innatas.
Prana: Fuerza vital, energía vital. Sanatana dharma: religión eterna.
Pranashakti: Energía vital sutil. Sangha(m): Reunión de personas.
Pranava: Om. Sankara: Fundador del advaita
Pranayama: Control de la fuerza vital a vedanta. Nació en el 686 antes de
través de la respiración. Ver: Salud y Cristo.
Hatha Yoga. Sankhya: Sistema Indio de Filosofía.
Prarabdha: El karma que determina la Sankirtan: Canto comunitario de los
vida actual. nombres de Dios.
Prasad(a): Comida ofrecida a Dios Sannyas: Renunciación.
como adoración y que la comen los Sannyas diksha: Ceremonia en la cual
devotos fieles. uno se convierte en sannyasin.
Pratyahara: Control de los sentidos. Sannyasi(n): Monje, alguien que
Ver: Raja Yoga. El sistema de Yoga de abrazó una vida de completa renuncia.
Patanjali. Saraswathi: Diosa hindú, esposa de
Prem(a): Amor Divino. Brahma.
Puja: Veneración. Sat: Verdad.
Punya: Mérito, virtud. Satchidananda: Existencia,
Purak: Inhalación. conocimiento, dicha absoluta.
Purak-rechak-kumbhak: Inhalación, Satgurú: Maestro mundial.
exhalación, retención. Satsang(a): Asociación con los sabios.
Puranas: Antiguas escrituras hindúes. Sáttvico: Puro.
Pushpam: Flores. Satya(m): Verdad.
Pushpanjali: Ofrenda de flores. Satya Yuga: Una Era Anterior.
Savikalpa Samadhi: Samadhi con la
Raga dvesha: Gustos y disgustos. tríada del conocedor, el conocimiento y
Rajah: Príncipe hindú. lo conocido.
Raja Yoga: Yoga místico. Ver: Raja Realización del Ser: Liberación.
Yoga. El Sistema de Yoga de Patanjali. Seva: Trabajo.
Rajásico: Pasional, activo, inquieto. Sevak: Sirviente.
Rama: Dios Hindú. Shakti: Poder, energía, fuerza.
Ramayana: Escritura Hindú. Shamiana: Carpa grande.
Rani: Esposa de un Rajah. Shanti: Paz.
Rechak: Exhalación. Shanti mantras: Cantos de la paz.
Shanti, camino de: Oración de paz. Upadesha: Instrucción espiritual.
Shastra: Escritura. Upanishads: Escrituras hindúes.
Shastra jnana: Sabiduría de las Upasana: Meditación devota,
escrituras. veneración.
Siddha asana: Postura de sentado.
Ver: Salud y Hatha Yoga. Vacha: Discurso.
Siddhis: Poderes síquicos. Vaikuntha: Paraíso.
Sirshasana: Postura sobre la cabeza. Vairagya: Desapasionamiento.
Sita: Esposa del Señor Rama. Vairagyi: Alguien que es
Sitali: Ejercicio respiratorio. Ver: Salud desapasionado.
y Hatha Yoga. Vaiseshika: Una de las escuelas
Siva: Uno de los dioses de la trinidad hindúes de filosofía.
Hindú: Brahma, Vishnu y Siva. Vaishnavas: Devotos de Vishnu.
Sivaratri: Festival en el cual se venera Vanaprashta: Alguien que está en la
al Señor Siva. tercer etapa de la vida.
Siva stotra: Himno al Señor Siva. Vedanta: Escuela de pensamiento
Sivoham: “Yo Soy Siva”. hindú basada primordialmente en los
Sloka: Verso. Upanishads, que sostiene la doctrina
Smriti: Escritura que trata de la ética y pura del no-dualismo, o dualismo no-
la moralidad. condicionado.
Soham: “Yo soy El”. Vedantín: Seguidor del vedanta.
Sri Suktam: Himno a Devi. Vedas: Escrituras hindúes sagradas de
Stotra: Himno. las que se dice fueron reveladas por
Subramanya: Dios Hindú. Dios.
Sukadeva: Sabio hindú. Védico: Perteneciente a los Vedas.
Surya: el sol. Vibhuti: Las distintas formas en las que
Surya namaskar(a): Saludo al sol, se manifiesta el Señor.
ejercicio. Ver: Salud y Hatha Yoga. Vichar(a): Indagación.
Sutras: Aforismos. Vidya: Conocimiento (de Brahman).
Swadhyaya: Estudio de las escrituras; Vijayadasami: el último día del
estudio del Sí mismo. Navaratri.
Swami: Maestro, hombre santo. Vijayam: Victoria.
Swamiji: Modo familiar de “Swami”. Viraja homa: Ceremonia hindú del
Swarup(a): Naturaleza esencial. fuego.
Realidad. Virakta: Alguien que es
desapasionado.
Tamásico: Embotado, letárgico, Virat Swarup: El Señor en Su forma
estúpido. como universo manifestado.
Tampura: Instrumento musical hindú Virya: Energía seminal; fortaleza,
de cuerdas. Se utiliza para producir poder.
una música de fondo uniforme. Vishnu: Dios hindú, miembro de la
Tantra: Ciencia del uso de mantras y Trinidad Sagrada: Brahma, Vishnu y
yantras. Siva. El aspecto de la preservación.
Tántrico: Alguien que tiene poderes Vishwanath: Nombre del Señor Siva.
mágicos y usa mantras y yantras. Vishwa Prem: Lo irreal.
Tapas(ya): Austeridad. Vishwanath Mandir: Templo del Señor
Tat Twam Asi: “Tú Eres Eso”. Siva.
Tiffin: tentempié. Viveka: Discriminación entre lo real y lo
Tilak: Marca en el entrecejo hecha con irreal.
polvo de color o pasta.
Titiksha: Resistencia. Yantra: Diseño geométrico especial.
Tratak: Ejercicio hatha yóguico. Ver: Yajna: Sacrificio.
Salud y Hatha Yoga. Yatra: Peregrinación, viaje.
Tonga: Carro tirado por caballos. Yoga: Unión del individuo con el Ser
Tulasi: Planta sagrada. Albahaca. Supremo, cualquier curso de acción
que conduzca a tal unión.
Yogabhyas: Práctica de yoga.
Yogui: Alguien que práctica yoga, un
siddha.
Yuga: Una de las cuatro divisiones del
tiempo.
Zamindar: Terrateniente rico.