Lo que podemos resaltar de la Demanda de CASACIÓN N° 1075 – 2015 LIMA;
DECLARACIÓN DE BIEN PROPIO.
Se sabe que los ex cónyuges Nancy Iris Kajatt Ponce (demandada) y don José Alejando
Ortiz Calderón (demandante); divorciados.
HECHOS:
El demandante pretende la declaración de bien propio, respecto del inmueble ubicado en
la Av. Tomás Marsano N° 1553, departamento 412, distrito de Surquillo, Lima.
Sostiene su demanda en que en su condición de divorciado, mediante contrato de
compraventa adquirió el referido inmueble, adquiriéndolo cinco meses y sies días
después de haberse divorciado de la demandada en el extranjero, por lo que el citado
bien tiene calidad de propio. Ante ello, la demandada señala que la sentencia dictada en
el extranjero ha sido reconocida en el Perú vía exequátur recién el 22 de octubre de
2010, posteriormente a la fecha señalada por el demandante, por lo que cuando se
compró el inmueble materia de la demanda, se encontraba legalmente casado en el Perú.
Comentario:
En el Recurso de Casación nos dice que el bien inmueble adquirido por el accionante, al
haberse realizado con posterioridad a la sentencia extranjera, constituye un bien propio,
pues sus efectos se retrotraen a la fecha de expedición de su fallo.
Mediante resolución de primera instancia el juez declaró fundada la demanda; en
consecuencia, el bien inmueble materia de litis es un bien propio del demandante, alegó
que la sentencia extranjera homologada surtirá efectos desde que fue expedida, por
consiguiente, los bienes que se adquirieran después de esa fecha, cuales quiera de los
cónyuges divorciados, constituye un bien propio.
En esa misma línea resolvió la segunda sala, que confirmó la resolución emitida en
primer instancia, indicó que una vez que homologa la sentencia emitida en el extranjero,
los efectos son retrotraídos al momento en que fue expedida, toda vez que la sentencia
es una sola y es la que constituye derechos, mientras que la homologación es solo de
carácter declarativo