TEATRO NEGRO
El teatro negro surgió ya en la China antigua aplicándose posteriormente en los
espectáculos de magia. Actualmente ha sido el teatro negro de Praga quien ha revivido esta
técnica.
La definición de teatro negro se refiere a aquella expresión artística que produce una
ilusión óptica, a través de objetos o personajes iluminados presentados en un escenario
oscuro.
Generalmente, los actores muestran sus rostros y visten ropa negra, utilizando material
fluorescente para resaltar algunas partes de su cuerpo.
El truco de este tipo de teatro, permite también que los artistas, de ser necesario, pasen
desapercibidos intencionalmente ante el público, al llevar prendas, máscaras y guantes
oscuros sobre el escenario negro.
La idea es que los intérpretes sean invisibles a la hora de mover los objetos, dando la
sensación de que éstos últimos se mueven solos en el espacio.
El teatro negro se caracteriza principalmente por los movimientos de los objetos,
personajes volando y, por supuesto, los distintos matices que reflejan.
Las muestras de estas grandes presentaciones son parte del trabajo de productores,
directores, equipo técnico y artistas que dan lo mejor de sí para que sea posible.
Lenguaje mudo: los actores se comunican en la acción dramática mediante mímicas,
es decir, gestos o movimientos corporales.
Tipo de contenido: las historias están basadas en amor, sketches humorísticos,
fábulas o contenido infantil.
Elementos escenográficos: cortinas negras, luz ultravioleta (negra), linternas
negras, marionetas de gran tamaño, trajes y objetos fluorescentes.
Es creativo: los objetos coloridos presentan formas increíbles.
Musicalización: las piezas teatrales cuentan con composiciones musicales. Por
ejemplo, el Teatro Ta Fantastika de República Checa, que incluye cantos en vivo.
Actores: Aparte del elenco artístico tradicional, también se incluyen profesionales en
espectáculos de vuelo, los cuales participan en la escena.
El Teatro Negro se basa fundamentalmente en la combinación del negro y los colores
fluorescentes. Usaremos el negro para todo aquello que no queramos ver y los fluorescentes
para destacar las imágenes que expresen los movimientos o las ideas a representar.
Los elementos imprescindibles para desarrollar esta técnica son:
1. El material.
2. El cuerpo.
3. El espacio.
4. El apoyo musical.
Desarrollo de la técnica:
1. Manipulación de material: Los objetos construidos o adaptados se mueven por el
espacio, adquiriendo protagonismo y alcanzando características animadas logran
cobrar vida propia. El uso de materiales no requiere en principio conocimientos
dramáticos o expresivos, ya que el alumnado va totalmente de negro. Técnicamente no
hay requisitos que requieran grandes dificultades. Lo que se ve son las evoluciones
de los objetos manipulados.
2. El cuerpo: Podemos distinguir dos conceptos: Como instrumento que da vida al
material, al que denominamos cuerpo invisible, y como propio cuerpo ejecutor del
movimiento expresivo o cuerpo visible. Empezamos con el trabajo del cuerpo invisible
para que el alumnado se desinhiba y comience a expresarse con libertad. Un vez
conseguida la fluidez de movimientos, la asimilación de la técnica, pasaremos a
trabajar progresivamente con el cuerpo visible utilizando en principio aquellas
partes del cuerpo más fáciles de mover: manos, brazos, pies, piernas y destacándolas
con colores fluorescentes.
3. El espacio: Respecto al espacio tendremos en cuenta: las características del espacio
físico y la organización espacial, el lugar donde se mueve el alumnado.
Respecto al primero tendremos en cuenta las siguientes consideraciones:
Tiene que estar totalmente a oscuras, todo el espacio negro: techo, paredes y suelo.
Si no fuera posible, es imprescindible que la pared del fondo sea negra.
Ubicar la luz negra en sitio adecuado y cómodo
Proceso de adaptación del espacio y confección de material.
Referente al trabajo espacial es fundamental la experimentación con los diferentes
niveles de trabajo, la utilización del espacio, los agrupamientos y las posturas abiertas
y cerradas.
Ya hemos nombrado que el cuerpo para hacerse invisible tiene que estar de negro. Pero
realmente no es invisible, tiene un volumen y por lo tanto ocupa un espacio que hay que
tener en cuenta en la organización espacial. El cuerpo desaparece siempre y cuando todo
lo que esté detrás de él sea negro.
1. El apoyo musical: La música tiene la capacidad de transportarnos a otros mundos,
para experimentar nuevas vivencias y sensaciones. Por ello, tenemos que
aprovecharla como apoyo imprescindible en nuestra actividad.
Al alumnado, el apoyo musical le estimula y ayuda en su trabajo expresivo, le
obliga además, a conocer otros estilos musicales disímiles de los que escucha
normalmente ampliando así sus conocimientos y gustos.
La base del trabajo es la oscuridad, la luz negra y los materiales fluorescentes.
Espacio: Salón de actos, aula de proyecciones, etc.
Luz negra: tubos fluorescentes y/o bombillas.
Materiales: telas, pinturas, folios, cartulinas, papel de seda…, en general cualquier
objeto que resalte de diferentes texturas y colores. Hay una gran variedad de
artículos que se pueden utilizar.
La música: Buscar música instrumental preferentemente.
Una de las obras más famosas del teatro negro es “Las Visiones de Alicia”, cuya historia
está inspirada en el legendario cuento de “Alicia en el País de las Maravillas”.
El Teatro Ta Fantastika de Praga, adaptó la pieza dramática, la cual narra la experiencia
amorosa de la joven adolescente hasta convertirse en adulta.
Por otra parte, en la compañía de Jiří Srnec, encontramos obras de calidad artística
excepcional como Antología, El Taxista, los Faroles o la Lavandera.
Asimismo, sigue en la lista la historia del Pescado, las Maletas, el Caballo, el Fotógrafo,
el Mago, Violinista y el Prisionero.